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    <title><![CDATA[elDiario.es - Félix González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/felix_gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Félix González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[MV Hondius: la prueba ética de una sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/mv-hondius-prueba-etica-sociedad_129_13208980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c329b3d-0ab7-4f73-966a-c2dc260fece7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="MV Hondius: la prueba ética de una sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El temor a una amenaza infecciosa no debería hacernos olvidar que, antes que un riesgo, en alta mar hay personas vulnerables que necesitan auxilio, prudencia sanitaria y humanidad



</p></div><p class="article-text">
        Hay im&aacute;genes que despiertan algo muy rec&oacute;ndito y no f&aacute;cilmente admisible&nbsp;&nbsp;que alberga el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Un barco detenido en mitad del oc&eacute;ano cuyo rumbo en sus cartas de&nbsp;&nbsp;navegaci&oacute;n se ha desdifibujado. Una enfermedad&nbsp;&nbsp;poco conocida al menos por la poblaci&oacute;n general. Familias esperando noticias desde tierra firme. Autoridades debatiendo protocolos y &aacute;mbitos de competencia mientras a bordo la incertidumbre crece. Una poblaci&oacute;n que teme. Y, al mismo tiempo, un peque&ntilde;o grupo de personas que a pesar de no haberlas podido escuchar a&uacute;n, sabemos que necesitan ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque todav&iacute;a no hemos terminado de salir emocionalmente de la pandemia, determinadas situaciones activan de inmediato recuerdos penosos. El COVID-19 dej&oacute; algo m&aacute;s que cifras, temores, restricciones&hellip; Tambien nos qued&oacute; una memoria emocional colectiva marcada por habernos lastimado una&nbsp;&nbsp;&nbsp;herida&nbsp;&nbsp;latente: la de la&nbsp;&nbsp;vulnerabilidad, de la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de control y del p&aacute;nico a lo invisible y perturbador. Ridley Scott lo expres&oacute; bien en <em>Alien: el 8&ordm; pasajero</em>: la imagen de la cara de aquella terror&iacute;fica amenaza del siniestro poliz&oacute;n, apenas apareci&oacute; al final,&nbsp;&nbsp;pero cuyo aliento s&iacute; se nos la hac&iacute;a sentir casi constantemente durante el metraje. Y es precisamente ah&iacute; donde resid&iacute;a gran parte del suspense. Aunque la vida haya continuado, puede persistir a&uacute;n ese poso silencioso de angustia que reaparece cuando surge cualquier amenaza de poder ser contagiados por alg&uacute;n vector.
    </p><p class="article-text">
        Por eso puede resultar comprensible que noticias relacionadas con posibles riesgos epidemiol&oacute;gicos despierten alta preocupaci&oacute;n.&nbsp;El miedo puede parecernos&nbsp;&nbsp;desproporcionado o incluso irracional, pero sigue siendo una respuesta de aquella lejana ra&iacute;z&nbsp;&nbsp;humana que a&uacute;n forma parte de nosotros. Necesitamos sentir que el mundo tiene cierto orden, que alguien sabe siembre qu&eacute; hacer, que existen l&iacute;mites controlados&nbsp;&nbsp;y garant&iacute;as. Y cuando esa sensaci&oacute;n se nos tambalea, se exacerban aquellos mecanismos primitivos de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece algo tambi&eacute;n tan humano como potencialmente preocupante y tampoco&nbsp;&nbsp;tan evolucionado: la tendencia recurrente a dividir el mundo entre &ldquo;nosotros&rdquo; y &ldquo;ellos&rdquo;. Cuando sentimos amenazada nuestra seguridad y la de&nbsp;&nbsp;nuestro grupo, el otro puede convertirse f&aacute;cilmente en alguien sospechoso que nos puede da&ntilde;ar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zygmunt Bauman hablaba precisamente de sociedades atrapadas en una cultura de la inseguridad permanente, en la que el miedo acaba condicionando la forma en que miramos y tratamos a nuestros semejantes .
    </p><p class="article-text">
        Pero comprender el miedo no significa que tengamos que convertirlo en nuestra br&uacute;jula moral.
    </p><p class="article-text">
        Porque detr&aacute;s de cualquier alarma sanitaria hay personas concretas, con sus biograf&iacute;as, sus anhelos, sus seres queridos. Hay rostros. Hay seres humanos asustados en alta mar, enfermos, muy posiblemente ya agotados f&iacute;sica y emocionalmente, lejos de sus familias, temiendo a veces lo peor y pregunt&aacute;ndose qu&eacute; ocurrir&aacute; con ellos. Y aqu&iacute; conviene recordar algo esencial: el sufrimiento humano no dejar&iacute;a de merecer cuidado simplemente porque nos produzca temor.
    </p><p class="article-text">
        Resulta parad&oacute;jico que en una &eacute;poca en la que hablamos constantemente de empat&iacute;a, salud mental, estigma, justicia y derechos humanos, reaccionemos a veces de manera desproporciondamente&nbsp;defensiva precisamenate frente a quien enferma o est&aacute; atravesado por una situaci&oacute;n tr&aacute;gica y por eso est&aacute; en una posici&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil. Como si quien pierde la salud, o la perder&aacute;, dejara de pertenecer plenamente a nuestra comunidad moral,  justo en el instante en que percibimos que puede alterar nuestra sensaci&oacute;n de seguridad aparentemente plena.
    </p><p class="article-text">
        Emmanuel Levinas dec&iacute;a que el rostro del otro nos interpela &eacute;ticamente incluso antes de cualquier razonamiento pol&iacute;tico. Y quiz&aacute; ah&iacute; reside el n&uacute;cleo de esta cuesti&oacute;n. Antes que cifras, titulares o debates partidistas, deber&iacute;amos ocuparnos&nbsp;&nbsp;de vidas humanas, de dignidad, de derechos de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Eso no implica ignorar la necesaria prudencia sanitaria. La salud p&uacute;blica existe precisamente para tratar de compatibilizar protecci&oacute;n a la poblaci&oacute;n y a la vez su asistencia. La medicina trabaja constantemente en escenarios donde el riesgo cero act&uacute;a como horizonte pero que en la pr&aacute;ctica no se da. En realidad, el riesgo cero apenas existe en la vida, aunque siempre deseemos alcanzarlo. Lo que s&iacute; tenemos son protocolos basados en la evidencia, controles epidemiol&oacute;gicos, cuarentenas cuando y como son necesarias, coordinaci&oacute;n institucional y responsabilidad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ser&iacute;a deseable que las distintas administraciones evitaran alimentar din&aacute;micas de alarma o discursos sostenidos &uacute;nicamente sobre el pilar at&aacute;vico del miedo. Una poblaci&oacute;n asustada necesita serenidad, informaci&oacute;n, transparencia&nbsp;&nbsp;y cooperaci&oacute;n institucional. Cuando las autoridades act&uacute;an conjuntamente y transmiten mensajes coordinados, la sociedad&nbsp;&nbsp;percibe algo fundamental: que quienes deben protegerla est&aacute;n trabajando al un&iacute;sono, sin confrontaciones tan inconvenientes como inquietantes.
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, los pueblos&nbsp;&nbsp;tambi&eacute;n necesitan sentir que sus &ldquo;figuras parentales&rdquo; , representadas por las instituciones,&nbsp;sean capaces de cooperar, y m&aacute;s si cabe, en momentos de amenaza colectiva . Igual que sucede en una familia&nbsp;&nbsp;ps&iacute;quicamente sana, la seguridad emocional no nace para nada del conflicto permanente entre quienes tienen la responsabilidad de los cuidados, sino de la capacidad de actuar de forma eficaz y conjunta frente a los problemas.
    </p><p class="article-text">
        Pude admitirse como l&oacute;gico que existan tensiones entre administraciones locales, m&aacute;s preocupadas quiz&aacute;s por proteger de forma inmediata a su poblaci&oacute;n y autoridades nacionales obligadas a su vez de garantizar el auxilio y la protecci&oacute;n de vidas humanas conforme a principios sanitarios, jur&iacute;dicos y humanitarios. Pero ambas dimensiones no tendr&iacute;an por qu&eacute; ser incompatibles ni contrariadas. Proteger y auxiliar no son conceptos opuestos en una democracia avanzada. En unos gestores responsables.
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n mar&iacute;tima siempre entendi&oacute; algo b&aacute;sico: que quien est&aacute; en peligro en el mar merece y nos exige toda ayuda posible. No solo por ley, sino por una conciencia humana muy antigua que reconoce que, frente al oc&eacute;ano, todos somos fr&aacute;giles.&nbsp;Cualquiera podr&iacute;a encontrarse alg&uacute;n d&iacute;a al otro lado del horizonte esperando que alguien responda.
    </p><p class="article-text">
        Kant defend&iacute;a que la dignidad humana posee un valor intr&iacute;nseco m&aacute;ximo y que las personas nunca deben ser tratadas &uacute;nicamente como medios, sino siempre como fines en s&iacute; mismas. Tambi&eacute;n la bio&eacute;tica contempor&aacute;nea insiste en principios como la beneficencia, la no maleficencia y el deber de no abandono. El bien com&uacute;n no consiste solo en proteger a los nuestros, sino tambi&eacute;n en impedir que el miedo erosione nuestra capacidad de cuidar a quien se encuentra en situaci&oacute;nes&nbsp;&nbsp;extremas.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez convendr&iacute;a formularnos una pregunta, a la vez que sencilla ciertamente inc&oacute;moda: si quienes estuvieran en ese barco fueran nuestros familiares, alejados en otros mares, &iquest;c&oacute;mo desear&iacute;amos que reaccionara la comunidad&nbsp;&nbsp;que pudiera auxiliarlos?
    </p><p class="article-text">
        Probablemente pedir&iacute;amos prudencia. Pedir&iacute;amos respeto, asistencia, apoyo y garant&iacute;as sanitarias. Pero, sobre todo, pedir&iacute;amos trato humanitario.
    </p><p class="article-text">
        No podemos transmitir, como tantas veces hacemos continuamente a los j&oacute;venes, discursos sobre empat&iacute;a, derechos humanos, valores y solidaridad, para despu&eacute;s reaccionar desde el rechazo cuando la realidad pone verdaderamente a prueba esos mismo principios. Porque entonces el mensaje que dejamos como adultos resulta profundamente contradictorio y no exento de perversidad no necesariamente consciente.
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades maduras no son aquellas que desestiman&nbsp;&nbsp;el miedo, sino aquellas capaces de impedir que el temor acabe con&nbsp;&nbsp;la compasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debemos alejarnos de esa deriva emocional que convierte autom&aacute;ticamente al vulnerable en una amenaza y acercarnos, en cambio, a una cultura del cuidado responsable, de la serenidad institucional y de contribuir a la esperanza compartida.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; en situaciones como esta el mayor da&ntilde;o posible&nbsp;&nbsp;no sea &uacute;nicamente el biol&oacute;gico&nbsp;sino tambi&eacute;n seg&uacute;n aquello que de&nbsp;<em>humano demasiado humano, </em> aqu&iacute; podr&iacute;a suponer el repliegue hacia las zonas m&aacute;s oscuras e inconfesables de nuestros or&iacute;genes cuando sentimos alguna amenaza sobre nuestra seguridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/mv-hondius-prueba-etica-sociedad_129_13208980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 19:42:51 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encuentro del Atlántico 2025: el mar como escuela de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/encuentro-atlantico-2025-mar-escuela-vida_129_12621685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fec5789-c8af-41e9-9536-c77db2acb9c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126301.jpg" width="2736" height="1539" alt="Encuentro del Atlántico 2025: el mar como escuela de vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - La cita unió deporte, cultura y educación en una organización impecable que congregó a jóvenes regatistas, familias y entrenadores</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rumbo a la ciudad: los más pequeños de la regata en Optimist."
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                Rumbo a la ciudad: los más pequeños de la regata en Optimist.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las aguas de la bah&iacute;a de Santa Cruz de La Palma acogieron este fin de semana el Encuentro del Atl&aacute;ntico 2025, que integr&oacute; el Campeonato Insular de Vela y un programa de sensibilizaci&oacute;n sobre el cuidado de los oc&eacute;anos y la contaminaci&oacute;n marina. Organizado por el Cabildo Insular de La Palma a trav&eacute;s de Sodepal, y con la colaboraci&oacute;n de la Federaci&oacute;n Canaria de Vela, la cita uni&oacute; deporte, cultura y educaci&oacute;n en una organizaci&oacute;n impecable que congreg&oacute; a j&oacute;venes regatistas, familias y entrenadores.
    </p><p class="article-text">
        Como el s&aacute;bado, ayer&nbsp;la mar de nuevo hab&iacute;a amanecido &nbsp;en calma, casi en un espejo que auguraba otra jornada de aguas planas. Sin embargo, los monitores &mdash;con sus artes secretas de intuiciones, caba&ntilde;uelas o saberes populares&mdash; advert&iacute;an una inminente subida del viento. La flota, esc&eacute;ptica, apenas prestaba atenci&oacute;n a aquellos presagios. Fue entonces, ya en el agua y en plena espera del procedimiento de salida, cuando Pacuco rompi&oacute; el silencio: <em>&laquo;Ahora viene una racha fuerte, atenci&oacute;n&raquo;</em>. Muchos pensamos que bromeaba. A&ntilde;adi&oacute; con calma: <em>&laquo;Despu&eacute;s estar&aacute; mejor&raquo;</em>. Y, como si el mar mismo quisiera rendir tributo al extraordinario encuentro, el viento irrumpi&oacute; sin previo aviso. Primero en un sur suave y contrastado, para en pocos minutos rolar &nbsp;y asentarse en un nor-noreste firme durante toda la regata. Las escotas se tensaron, los cuerpos se lanzaron a la banda, y la flota entera se ech&oacute; a navegar como en en medio de &nbsp;un regalo anunciado por su l&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos mares, dos aprendizajes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Participaron alumnos de la Escuela Insular de Vela tanto de Santa Cruz de La Palma como de Tazacorte, cada cual con la impronta de su escenario de entrenamiento. En Tazacorte, con vientos suaves y mares en calma, se aprende a sacar velocidad al viento flojo y a la paciencia de navegar en bonanza. En Santa Cruz, el viento abierto y recio desde la salida del faro verde del muelle ense&ntilde;a a manejar rachas y roles con decisi&oacute;n. Ambas experiencias confluyeron este fin de semana, enriqueciendo a todos los navegantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Optimist: primeros pasos de gigantes</strong>
    </p><p class="article-text">
        El optimist volvi&oacute; a ser el barco escuela por excelencia. All&iacute; los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se han enfrentado, quiz&aacute; por primera vez, a la incertidumbre de estar solos ante el mar: una ola inesperada, una trabucada, un role que cambia la estrategia. Como tambi&eacute;n ocurre en tierra firme. En esta edici&oacute;n se completaron cuatro mangas, con vientos de hasta 15 nudos, lo que permiti&oacute; aplicar la regla del descarte. Los m&aacute;s noveles brillaron, dando un paso m&aacute;s en su camino de independencia y confianza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>ILCA: temple en la calma</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los ILCA (antiguos Laser) se midieron con un mar propio de las bonanzas de septiembre: bochorno y apenas una brisa que exig&iacute;a concentraci&oacute;n y temple. Navegar en calma es un arte que obliga a escuchar cada soplo de aire, mantener la serenidad y exprimir cada nudo de velocidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Barquillos de vela latina: tradici&oacute;n y riesgo</strong>
    </p><p class="article-text">
        El encuentro incluy&oacute; una jornada de pr&aacute;ctica conjunta de barquillos de vela latina. El 'Pescamar Titerroy', con Ezequiel Gonz&aacute;lez al tim&oacute;n, acert&oacute; con vela mediana: sali&oacute; con 4&ndash;5 nudos y gobern&oacute; con solvencia cuando el viento subi&oacute; a 12&ndash;15. 'Lapestana', patroneado por Manuel Gonz&aacute;lez, apost&oacute; por vela grande; al arreciar el viento, el barquillo no pudo salvar la trabucada. La tripulaci&oacute;n reaccion&oacute; con rapidez, adriz&oacute; y entr&oacute; en la bocana del puerto por sus propios medios, en una demostraci&oacute;n de pericia y autonom&iacute;a marinera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Palabras que son lecciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la entrega de trofeos, Pacuco D&iacute;az, coordinador del Centro Insular de Vela, record&oacute; a las familias que a veces el viento asusta y que tambi&eacute;n otras &nbsp;se vuelve del mar con las manos agrietadas por las escotas. Una met&aacute;fora de que la vela es escuela de vida: d&iacute;as de calma y de viento duro, frustraciones y alegr&iacute;as, en los que los j&oacute;venes aprenden a decidir, resolver y confiar en s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vela y adolescencia: crecer navegando</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para el fil&oacute;sofo y pedagogo Jos&eacute; Antonio Marina, &nbsp;la adolescencia &nbsp;es como una 'segunda oportunidad' que permite forjar identidad y proyecto vital. La vela, en esa etapa, aporta actividad f&iacute;sica y comunidad frente al aislamiento digital, a la vez que &nbsp;y favorece conexiones cerebrales relacionadas con la coordinaci&oacute;n, autorregulaci&oacute;n y percepci&oacute;n corporal. Sabemos adem&aacute;s que la pr&aacute;ctica deportiva &nbsp;mejora la autoestima, las &nbsp;expectativas y reduce el riesgo de &nbsp;s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n.
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            <span class="title">
                Entrega de trofeos.                            </span>
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        <strong>Orgullo compartido</strong>
    </p><p class="article-text">
        El muellito se llen&oacute; de familias orgullosas al ver a sus hijos avanzar en independencia, amistad y resiliencia. La organizaci&oacute;n fue ejemplar, y el ambiente, un reflejo de lo que significa la Escuela Insular de Vela: formar no solo regatistas, sino tambi&eacute;n personas capaces de navegar la vida con responsabilidad y entusiasmo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/encuentro-atlantico-2025-mar-escuela-vida_129_12621685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2025 10:32:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Encuentro del Atlántico 2025: el mar como escuela de vida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Sorcery conquista la IX Regata Arrecife-Agadir: una victoria con acento palmero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sorcery-conquista-ix-regata-arrecife-agadir-victoria-acento-palmero_129_12554222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81cfa6a6-05f9-49a1-afe1-4c5ae42eec30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Sorcery conquista la IX Regata Arrecife–Agadir: una victoria con acento palmero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Dos jóvenes regatistas de La Palma, entre la tripulación del crucero vencedor, afrontaron una travesía marcada por la dureza del Atlántico y la puesta en valor del trabajo en equipo</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aulis y Ezequiel. Fotos: Sorcery                            </span>
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        El pasado 19 de agosto, a las 10:10 h, se izaron las velas en Arrecife. Lanzarote quedaba al suroeste, por popa, cuando la mar abierta, colosal y severa, les mostr&oacute; las 223 millas de aquel desaf&iacute;o hacia la costa africana. La IX Regata Internacional Arrecife&ndash;Agadir arrancaba bajo un parte que anunciaba dureza: vientos sostenidos de 25 a 27 nudos. La realidad super&oacute; ampliamente las previsiones, recibiendo el azote derachas de hasta 40 y olas que alcanzaban los cuatro metros. Una noche entera aguardaba a la flota con la incertidumbre del Atl&aacute;ntico como juez.  
    </p><p class="article-text">
            El <strong>Sorcery</strong>, un Farr 54 de RNC de Arrecife, fue   patroneado por Antonio Luis Hern&aacute;ndez (Toy), quien impuso desde el principio la calma del que conoce bien el oficio sobre la mar. Cada maniobra fue ejecutada con precisi&oacute;n por sus doce tripulantes solventes: winches ajustados, velas trimadas, escotas afinadas y  cuerpos dispuestos a alinearse en banda para compensar las escoras. Este engranaje perfecto,  en una gesta de tal calibre,   integraba tambi&eacute;n a dos tripulantes noveles: <strong>Aulis y Ezequiel</strong>, j&oacute;venes regatistas de 17 a&ntilde;os, formados en la Escuela Insular de Vela del Cabildo de La Palma, bajo la coordinaci&oacute;n de Pacuco D&iacute;az y su equipo de monitores de la Real Federaci&oacute;n Canaria de Vela.
    </p><p class="article-text">
            Para ellos, la regata signific&oacute; algo m&aacute;s que una competici&oacute;n: fue tambi&eacute;n parte de un <strong>rito inici&aacute;tico</strong>. Con tanta modestia como entusiasmo, asumieron las guardias nocturnas que les correspond&iacute;an, ejecutando maniobras al l&iacute;mite cuando tocaba  y acataron como corresponde la disciplina. Un aprendizaje  que solo se incorpora  en a&ntilde;os de escuela. All&iacute;, entre veteranos, comprendieron que el mar no exige solo conocimientos t&eacute;cnicos, sino tambi&eacute;n fortaleza interior. Como advirti&oacute; Daniel Siegel, la adolescencia es una &ldquo;tormenta cerebral&rdquo; que, bien guiada, se convierte en motor de crecimiento. Esa tormenta, en el Sorcery, se fue convirti&oacute; pronto  en un certero  rumbo.
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                El Sorcery y su tripulación. Foto: Sorcery                            </span>
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            Durante la traves&iacute;a nocturna, un golpe de mar provoc&oacute; un inoportuno y transitorio fallo el&eacute;ctrico. Los chicos, a cargo entonces de la rueda, reaccionaron con calma y, recordando lo aprendido de sus maestros  en la Escuela Insular de Vela, continuaron con navegaci&oacute;n estimada basada  medios manuales,  br&uacute;jula y observaci&oacute;n del cielo. Adem&aacute;s, contaron con una  fascinante bioluminiscencia que acompa&ntilde;aba la estela del barco. Permanentes  <strong>destellos amarillos al choque del casco con las olas,  se antojaban como un regalo del oc&eacute;ano en plena oscuridad a quienes sab&iacute;an  resistirlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>   </strong> El alba los sorprendi&oacute; firmes en sus puestos y, aunque una espesa y pertinaz  niebla los recibi&oacute; a unas millas aun de la meta lo que  redujo  dr&aacute;sticamente la  visibilidad.Cuando  al fin pudieron avistar la costa, comprobaron que se hab&iacute;an desviado algunos grados hacia el sur por lo que proced&iacute;a una correcci&oacute;n inminente.  La tripulaci&oacute;n, ya toda en cubierta, supo recuperar con maestr&iacute;a el rumbo, cerrando la derrota con una &uacute;ltima ce&ntilde;ida que les alcanz&oacute; justo para traspasar con un  merecido j&uacute;bilo la l&iacute;nea de llegada.
    </p><p class="article-text">
            El Sorcery avanzaba invicto. A las 15:40 h del 20 de agosto cruz&oacute; la meta en Agadir tras 29 h 30 m de navegaci&oacute;n, con 11 h 25&rsquo; de ventaja en tiempo real y 2 h 27&rsquo; 43&ldquo; en compensado. Ganador absoluto y r&eacute;cord en la historia de la prueba.
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                    alt="Entrega de Trofeos al equipo campeón. Foto: Sorcery"
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                Entrega de Trofeos al equipo campeón. Foto: Sorcery                            </span>
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            Pero m&aacute;s all&aacute; de los datos, qued&oacute; la ense&ntilde;anza: la fuerza del equipo, la humildad que abri&oacute; a dos adolescentes la puerta de una navegaci&oacute;n altamente compleja, y la belleza inesperada que alumbra aun  en la oscuridad.  
    </p><p class="article-text">
            Robert Waldinger lo record&oacute; desde Harvard: &ldquo;Nuestra vida social es un sistema vivo que necesita cuidado; es en los v&iacute;nculos con los dem&aacute;s donde hallamos la red que nos permite capear las tormentas&rdquo;. En el Sorcery, esa red uni&oacute; experiencia y juventud en un mismo latido.
    </p><p class="article-text">
            Desde La Palma, un agradecimiento sincero al <strong>equipo del Sorcery</strong>: por su generosidad y por otorgar la oportunidad y confianza a nuestros j&oacute;venes representantes, permiti&eacute;ndoles aprender en un escenario tan exigente y al mismo tiempo tan constructivo para su personalidades.
    </p><p class="article-text">
            Y as&iacute;, La Palma tambi&eacute;n naveg&oacute; hasta Agadir. No solo en la victoria de un barco. Tambi&eacute;n en la transformaci&oacute;n de dos adolescentes que, despu&eacute;s de enfrentar las inclemencias, superar el sue&ntilde;o, el mareo, la ropa h&uacute;meda y fr&iacute;a, volvieron con la certeza de que el mar habita a&uacute;n  m&aacute;s en sus corazones que cuando partieron. 
    </p><p class="article-text">
            Kierkegaard lo hab&iacute;a escrito: <em>&ldquo;El hombre es el piloto de su propio nav&iacute;o en un mar incierto&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
           En el Sorcery, Aulis y Ezequiel timonearon el suyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sorcery-conquista-ix-regata-arrecife-agadir-victoria-acento-palmero_129_12554222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Aug 2025 08:24:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Sorcery conquista la IX Regata Arrecife-Agadir: una victoria con acento palmero]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regata de San Ginés: del azote de la ola al silencio inmóvil de Lobos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/regata-san-gines-azote-ola-silencio-inmovil-lobos_129_12527724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6566bfc9-93f7-47f0-b622-35672a78994b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regata de San Ginés: del azote de la ola al silencio inmóvil de Lobos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA -   Tres jóvenes regatistas palmeros afrontan su mayor y más dura travesía a bordo del mítico crucero: el 'Sorcery'</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tres palmeros en  travesía hacia el mismo sueño.                            </span>
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        En una de las ediciones m&aacute;s exigentes de la Regata Internacional San Gin&eacute;s, el Sorcery, cruz&oacute; primero la l&iacute;nea de llegada en Arrecife el pasado s&aacute;bado,  con una clara   ventaja sobre el siguiente barco en llegar a meta. Sin embargo, el rating ORC, que iguala el potencial de velocidad entre embarcaciones de distinta clase, lo situ&oacute; finalmente en la segunda posici&oacute;n de su categor&iacute;a. Un resultado de gran m&eacute;rito en una regata marcada por mar dura, viento sostenido y una inesperada calma chicha que puso a prueba la paciencia de todas las tripulaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Historia y prestigio en la mar</strong>
    </p><p class="article-text">
           La Regata Internacional San Gin&eacute;s, que este a&ntilde;o celebr&oacute; su <strong>75&ordf; edici&oacute;n</strong>, es una de las pruebas de altura m&aacute;s antiguas y prestigiosas del calendario nacional. Organizada por el Real Club N&aacute;utico de Arrecife, en colaboraci&oacute;n con el Real Club N&aacute;utico de Gran Canaria y Calero Marinas, es puntuable para el Campeonato de Espa&ntilde;a de Altura y convoca a algunas de las mejores tripulaciones del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
             Este 2025, quince embarcaciones zarparon  desde la bah&iacute;a de Las Palmas rumbo a Arrecife, Lanzarote, para afrontar una traves&iacute;a nocturna con exigentes tramos de ce&ntilde;ida y una mar de ola alta, que combin&oacute; momentos de dureza extrema con pasajes de desconcertante calma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La prueba t&eacute;cnica del Sorcery</strong>
    </p><p class="article-text">
         En regatas de crucero, la &ldquo;clase&rdquo; agrupa a barcos con caracter&iacute;sticas similares (eslora, desplazamiento, superficie v&eacute;lica&hellip;) y el rating &mdash;en este caso ORC&mdash; permite comparar el rendimiento real con el te&oacute;rico de cada embarcaci&oacute;n. Este sistema, pensado para equiparar oportunidades, puede alterar la clasificaci&oacute;n respecto al orden de llegada real. As&iacute; ocurri&oacute; con el Sorcery: por asuntos burocr&aacute;ticos no pudo acudir a esta prueba con el rating actualizado, lo que penaliz&oacute; su posici&oacute;n en la clasificaci&oacute;n. <em>&ldquo;Fue una pena&rdquo;</em>, admiti&oacute; su patr&oacute;n. A pesar de ser el primero en entrar en puerto con  ventaja de unas  dos horas, su compensaci&oacute;n horaria lo situ&oacute; segundo en la clase ORC 3-4, un puesto que, lejos de restarle  valor, confirma una vez m&aacute;s la solidez de su rendimiento.
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            <span class="title">
                Sorcery, con  impronta de Manrique, muerde rumbo hacia Arrecife.                            </span>
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        <strong>Tres palmeros en  el Sorcery</strong>
    </p><p class="article-text">
           A bordo, hab&iacute;an embarcado tres j&oacute;venes regatistas palmeros &mdash;Aulis, Kuan y Ezequiel&mdash; que comenzaron desde muy chicos su andadura en la Escuela Insular de Vela del Cabildo de La Palma, formados bajo la tutela de los excelentes monitores con los que cuenta el equipo de instructores de la Real Federaci&oacute;n Canaria de Vela. En esta traves&iacute;a, compartieron cubierta con los avezados tripulantes del <em>Sorcery</em>, veteranos de muchas millas que, junto a su patr&oacute;n Toy, guiaron en todo momento la estrategia y el manejo del barco. Confiaron en estos j&oacute;venes a&uacute;n principiantes para asignarles funciones clave, integr&aacute;ndolos en el engranaje de una tripulaci&oacute;n de altura. Cada virada, cada ajuste de escota, cada cambio de rumbo, se convirti&oacute; para ellos en una lecci&oacute;n viva de mar y de oficio.
    </p><p class="article-text">
            Durante m&aacute;s de diez horas de navegaci&oacute;n, casi toda nocturna y en ce&ntilde;ida dura, soportaron vientos de 19 a 25 nudos y olas que llegaban a superar los  dos metros rompiendo persistentemente y sin receso en la proa. Pero lo m&aacute;s extenuante no fue el azote de aquel   recio y predominante componente Noreste de  entre 19 y25 nudos  adem&aacute;s de la ola pertinaz y rompiente con fuerza sobre la proa, sino la tan enga&ntilde;osa como implacable <strong>calma chicha</strong> que les aguardaba al norte de la isla de Lobos. All&iacute;, el viento se desvaneci&oacute; de repente, en un  en un muy inoportuno  imp&aacute;s del soplo del mar abierto que dej&oacute; a las embarcaciones inm&oacute;viles. Las velas,que minutos antes cruj&iacute;an tensas bajo la presi&oacute;n del alisio, colgaban ahora inertes, sin una brizna que las hinchara,     mientras la corriente lleg&oacute; a hacer  retroceder a algunos barcos. Esa calma inesperada min&oacute; m&aacute;s el &aacute;nimo que  los esfuerzos por traspasar en bolina  el  muro dl nordeste, cuando este  se tornaba intratable: la impotencia, la fatiga y la incertidumbre de no saber cu&aacute;nto durar&iacute;a,  pesaron m&aacute;s que todas las tensiones soportadas durante el resto de la prueba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una escuela de mar y de vida</strong>
    </p><p class="article-text">
            El Sorcery, preparado para la velocidad m&aacute;s que para la comodidad, ofreci&oacute; pocas oportunidades para el  descanso. Pero s&iacute; regal&oacute; a sus tripulantes algo m&aacute;s valioso: la certeza de que pod&iacute;an enfrentarse juntos a cualquier condici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
            La expresi&oacute;n de sus  rostros a la llegada  lo dec&iacute;a todo: orgullo, camarader&iacute;a y esa amistad templada a golpes de ola que promete ser para  toda la vida. 
    </p><p class="article-text">
        En La Palma, esta  gesta la  recibimos  con admiraci&oacute;n y reconocimiento: no todos los d&iacute;as se ve a tres de los nuestros, forjados en la vela base, firmar una actuaci&oacute;n as&iacute; en una de las regatas de altura m&aacute;s emblem&aacute;ticas del pa&iacute;s.
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            <span class="title">
                Tripulación del Sorcery.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/regata-san-gines-azote-ola-silencio-inmovil-lobos_129_12527724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 11:28:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regata de San Ginés: del azote de la ola al silencio inmóvil de Lobos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El 'Sorcery' conquista La Estaca con temple y juventud palmera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/sorcery-conquista-estaca-temple-juventud-palmera_129_12459247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf5a1e07-ec1e-4be4-ade7-2039e8a78814_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;Sorcery&#039; conquista La Estaca con temple y juventud palmera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Cuando el viento mostró su furia: crónica a bordo del 'Sorcery' en la I Regata de Altura Virgen de los Reyes</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Sorcery conquista La Estaca con temple y juventud palmera.                            </span>
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        Tras zarpar  de Santa Cruz de La Palma, una entrada &eacute;pica al puerto de La Estaca culmin&oacute; una traves&iacute;a de 56 millas marcada por una meteorolog&iacute;a exigente, decisiones t&aacute;cticas precisas y el temple de una tripulaci&oacute;n. Hay vientos que acarician, vientos que empujan&hellip; y vientos que muestran las aristas menos amables de su car&aacute;cter. De esos que ponen a prueba, no solo la resistencia dearboladura y casco, sino  tambi&eacute;n a la mariner&iacute;a y  su  capacidad de mantenerse serena bajo presi&oacute;n. As&iacute; fue el tramo final del <em>Sorcery</em> en la I Regata de Altura Virgen de los Reyes: una llegada a La Estaca que ser&aacute; recordada por su belleza t&eacute;cnica, su tensi&oacute;n s&uacute;bita y la admirable reacci&oacute;n de una tripulaci&oacute;n donde juventud y experiencia navegaron al un&iacute;sono.
    </p><p class="article-text">
           No todas las traves&iacute;as se recuerdan por su posici&oacute;n en la clasificaci&oacute;n. Algunas quedan grabadas porque, entre velas  y viento, algo m&aacute;s intenso  se pone en juego. As&iacute; ocurri&oacute; esta vez, cuando  la experiencia de la veteran&iacute;a y la audacia de la juventud palmera,lograron tejer  una gesta marinera que desafi&oacute; previsiones y confirm&oacute; aprendizajes.
    </p><p class="article-text">
           Desde la salida, la tensi&oacute;n se dibujaba en los rostros. La flota buscaba hueco y viento limpio en una empopada que promet&iacute;a velocidad, con 20 nudos constantes del noreste. El <em>Sorcery</em>, patroneado por Toy Hern&aacute;ndez, contaba con Yeray al frente de la tripulaci&oacute;n: mano derecha del patr&oacute;n, figura clave en las maniobras y referente de confianza tanto para los j&oacute;venes como para los regatistas m&aacute;s veteranos. Respond&iacute;a con nobleza a cada ajuste. A bordo, cuatro j&oacute;venes formados en la Escuela Insular de Vela del Cabildo de La Palma compart&iacute;an maniobras con regatistas de largo recorrido. La traves&iacute;a parec&iacute;a desarrollarse con relativa estabilidad hasta que, en la aproximaci&oacute;n a la l&iacute;nea de llegada, el oc&eacute;ano record&oacute; que muchas veces alberga un &uacute;ltimo y s&uacute;bito gesto.
    </p><p class="article-text">
           Fue precisamente en ese &uacute;ltimo tramo, poniendo ya proa a la bah&iacute;a de La Estaca, cuando la prueba tom&oacute; otro cariz. El viento, que hab&iacute;a respetado el gui&oacute;n durante buena parte de la traves&iacute;a, decidi&oacute; hacer su entrada estelar. Lo que se preve&iacute;a como un aumento controlado hasta los 30 nudos se torn&oacute; de pronto en una violenta racha. Cuando el anem&oacute;metro del <em>Sorcery</em> marc&oacute; los 40, la botavara super&oacute; el &aacute;ngulo cr&iacute;tico y el barco mostr&oacute; su costado m&aacute;s expuesto, con la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n al l&iacute;mite de la inmersi&oacute;n. Y en medio de todo, los chicos. Los m&aacute;s j&oacute;venes, dos de ellos en primera l&iacute;nea de maniobra, a cargo del <em>coffee grinder</em>, se sujetaron con rapidez mientras escalaban a barlovento. No se trataba solo de evitar una ca&iacute;da al mar, sino de contribuir a equilibrar el barco con su propio cuerpo. La cubierta, inclinada al borde de la vertical, parec&iacute;a descolgarse del horizonte. La tripulaci&oacute;n reaccion&oacute; con la sangre fr&iacute;a requerida. Con la serenidad que da haber practicado tantas veces y bajo las indicaciones de sus monitores todas las  maniobras en aguas de Santa Cruz de La Palma, aplicaron en segundos su pericia.
    </p><p class="article-text">
            Fueron instantes intensos, breves pero definitivos. Una crisis t&eacute;cnica resuelta con cohesi&oacute;n t&aacute;ctica, templanza y liderazgo compartido. Porque en el mar, como en la vida, no siempre hay tiempo para pensar. Hay que saber hacer.
    </p><p class="article-text">
            La entrada al puerto de La Estaca fue digna de cualquier novela de navegaci&oacute;n oce&aacute;nica: una llegada &eacute;pica, con el barco ba&ntilde;ado por el oleaje, la tripulaci&oacute;n extenuada y un silencio en cubierta que solo lo romp&iacute;a la satisfacci&oacute;n de haber vencido, no solo al viento, sino al propio miedo. 
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                El Sorcery conquista La Estaca con temple y juventud palmera.                            </span>
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           La experiencia de estos j&oacute;venes regatistas palmeros remite a las ideas de Judith Rich Harris, cuando se&ntilde;alaba que el grupo de iguales &mdash;y no solo la figura del adulto&mdash; es el verdadero motor de socializaci&oacute;n y aprendizaje. En el <em>Sorcery</em>, ese grupo existi&oacute; y funcion&oacute;: aprendieron unos de otros, se apoyaron sin jerarqu&iacute;as r&iacute;gidas  y encontraron en el desaf&iacute;o un espejo donde reconocerse como equipo.
    </p><p class="article-text">
            Quiz&aacute; por eso esta regata trasciende la an&eacute;cdota deportiva. Porque lo que ocurri&oacute; en ese barco, durante ese tramo final, no fue solo un reto n&aacute;utico. Fue una forma intensa y real de crecer. Una vivencia compartida que ense&ntilde;a que la vela, bien entendida, forma car&aacute;cter, templa emociones y refuerza esa cohesi&oacute;n grupal que es vital en el mar y esencial tambi&eacute;n en tierra firme.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/sorcery-conquista-estaca-temple-juventud-palmera_129_12459247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jul 2025 08:44:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[“Todavía La Palma no está perdida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/todavia-palma-perdida_132_3979354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya en tierra, con la sal en la piel y los huesos calados aún por la maresía, Joaquín se encuentra un monumento al navegante con una leyenda:</p><p class="subtitle">Como no sabían que era imposible, fueron y lo hicieron</p></div><p class="article-text">
        La frase &ldquo;Todav&iacute;a La Palma no est&aacute; perdida tiene su historia&rdquo;. Los tres chicos que fueron a participar en la regata Asociaci&oacute;n Canaria de Clubes N&aacute;uticos (ACCN) Optimist de Gran Canaria, patrocinados por el Nuevo Real Club N&aacute;utico de Santa Cruz de La Palma, apenas llevaban unos meses navegando unas cuantas horas los fines de semana. Uno de ellos solamente hab&iacute;a salido en dos ocasiones en solitario. Nada m&aacute;s llegar al hospitalario anfitri&oacute;n&nbsp; Club Victoria, se encontraron con m&aacute;s de 60 competidores mucho m&aacute;s curtidos que ellos en la mar. Aun as&iacute;, el equipito palmero zarp&oacute; decidido, aunque con algunas dificultades comprensibles por su a&uacute;n inexperiencia para afrontar estas lides. Apenas tratando de catar el viento, y con poco tiempo para orientar el rumbo en unas aguas desconocidas, se encontraron con olas por proa que romp&iacute;an en los bajos de la barrera de Las Canteras,&nbsp; que de pronto les hicieron abrir los ojos como platos. No cedieron,&nbsp; pelearon con este escollo, recuperaron la calma, cazaron vela, ajustaron el tim&oacute;n, se adentraron en el Atl&aacute;ntico y lograron hacer la primera etapa (m&aacute;s de tres horas de navegaci&oacute;n en solitario).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la salida del segundo d&iacute;a les toc&oacute;, como en el anterior,&nbsp; el &uacute;ltimo turno. El inicio fue otra vez&nbsp; algo accidentado, lo que los dispers&oacute; y separ&oacute; del grupo de regatistas que los aventajaba&nbsp; al menos en media milla. Trataron de alcanzarlos, una vez resuelta magn&iacute;ficamente la cr&iacute;tica situaci&oacute;n inicial, por Mar&iacute;a y Joaqu&iacute;n, sus diestros instructores. Pronto surgen de nuevo las dificultades, sufren un vuelco, se descuelga la percha de un barco y el &iacute;mpetu&nbsp; se resiente. Mar&iacute;a, con toda su ropa puesta,&nbsp; se lanza r&aacute;pidamente al agua para apoyar a la valiente Daniela que hab&iacute;a volcado. Mario se mantiene activo y Ezequiel se salva in extremis de un chapuz&oacute;n con la maniobra que &eacute;l denomina como la del <em>gato noruego loco</em>. Mar&iacute;a rescata la percha y Joaqu&iacute;n vuelve a armarla, manteniendo el equilibrio con un pie en la zodiac y otro en el optimist, gracias a&nbsp; un fatigado cabo. A pocos minutos del inicio parec&iacute;a que ya todo estaba decidido. Que all&iacute; acababa esta hermosa aventura que con tanta ilusi&oacute;n se hab&iacute;an propuesto concluir. Con la moral herida, se repliegan. Los entrenadores acogen y recogen a sus pupilos, los suben a la embarcaci&oacute;n nodriza , mostr&aacute;ndoles que la seguridad es lo primero. Les recuerdan que no vinieron a ganar. Que la participaci&oacute;n hab&iacute;a sido digna y que aun con el naufragio de las expectativas, pod&iacute;an volver felices y satisfechos a tierra, con la satisfacci&oacute;n de haberlo intentado con tal valent&iacute;a. Que no era una derrota. Que estaban muy orgullosos de ellos porque nunca pensaron que en las dif&iacute;ciles condiciones con las que se encontraron llegar&iacute;an tan lejos. Se lo dec&iacute;an, poniendo todo el coraz&oacute;n en sus palabras. No quer&iacute;an que se afianzara en esas tiernas caritas el sentimiento de fracaso que todos respiraban. Ni que el recuerdo de este radiante domingo, zozobrara. Ni que lastrara la ilusi&oacute;n que en poco tiempo estos peque&ntilde;os ya hab&iacute;an logrado albergar por la mar. Ya el pelot&oacute;n de la regata hab&iacute;a escapado definitivamente. Miraron por &uacute;ltima vez hacia el horizonte repleto en la lejan&iacute;a de un enjambre de velas que se divisaban como diminutos tri&aacute;ngulos blancos&nbsp; y que ya se alineaban para la salida.&nbsp; Ataron los cabos de proa para iniciar la maniobra de remolque de los tres barcos hasta el puerto.&nbsp; Todo estaba dispuesto para un cabizbajo regreso. Y de pronto, este grupito de ni&ntilde;os se planta y madura una consigna no pensada ni prevista, ni hablada. Entonces, uno de ellos act&uacute;a de improvisado portavoz y proclama: &ldquo;Todav&iacute;a La Palma no est&aacute; perdida&rdquo;. Toma entonces la escota, empu&ntilde;a el tim&oacute;n, orienta la vela buscando una ce&ntilde;ida que lo quite del marasmo y ah&iacute; percibe el empuje de sus compa&ntilde;eros, la atenta mirada de Mar&iacute;a, y la firme, experta y&nbsp; alentadora&nbsp; voz de Joaqu&iacute;n en su cuello, partiendo de nuevo rumbo decidido a conquistar la meta. Y lo consiguen. Terminan la regata. Regresan extenuados, todos con la satisfacci&oacute;n del deber cumplido dibujada en sus rostros.
    </p><p class="article-text">
        Ya en tierra, con la sal en la piel y los huesos calados a&uacute;n por la mares&iacute;a, Joaqu&iacute;n se encuentra, sin buscarlo, un monumento al navegante con una leyenda que dice: <em>Como no sab&iacute;an que era imposible, fueron y lo hicieron</em>.
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      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/todavia-palma-perdida_132_3979354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 May 2016 17:39:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[“Todavía La Palma no está perdida”]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podremos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/podremos-felix-gonzalez_132_4336114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Quisiera que los gobiernos que nos vienen sometiendo, infectados por cuadrillas de saqueadores con traje, se terminen para siempre. Y que tengamos de representantes a gente decente, sensible al dolor ajeno, culta, capaz...</p></div><p class="article-text">
        Recientemente me hicieron llegar desde Venezuela un art&iacute;culo de prensa del peri&oacute;dico &lsquo;El Impulso&rsquo; en el que se nos advierte que Espa&ntilde;a est&aacute; en peligro. Pero no por la crisis.   No, seg&uacute;n se apunta en ese escrito, el riesgo de Espa&ntilde;a estar&iacute;a en perder el actual sistema bipartidista, cargado de bondades. Para su autor, vivimos en una suerte de democracia   imperfecta,  que adolece solo de algunos defectos subsanables y expresa su temor de que el resultado de las pr&oacute;ximas elecciones ponga el poder en manos de un individuo sin otros valores que el ser &ldquo;un carism&aacute;tico antisistema, el cual se convertir&aacute; indefectiblemente en un caudillo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sentencia quien suscribe el art&iacute;culo, de lo que para m&iacute; no es m&aacute;s que un pretencioso an&aacute;lisis, su temor de que nos pase como pueblo lo acontecido a los venezolanos.   Se aventura a barruntar que de confirmarse la tendencia de desafecci&oacute;n por la inocente clase pol&iacute;tica que viene gobernando en Espa&ntilde;a hasta la fecha, podr&iacute;amos incurrir en el grave error de elegir otras opciones y despu&eacute;s lamentarnos con aquello de que &ldquo;&eacute;ramos felices y no lo sab&iacute;amos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; la situaci&oacute;n sociopol&iacute;tica en este pa&iacute;s fuese tan simple como lo que refleja este art&iacute;culo. An&aacute;lisis como este, plagados de t&oacute;picos, de falsos y amenazadores axiomas, padecemos por aqu&iacute; tambi&eacute;n a diario. No es necesario irse a Venezuela a leerlos. Pero lo que est&aacute; pasando aqu&iacute; es mucho m&aacute;s serio que lo que se pretende decir en esas l&iacute;neas. La realidad tiene m&aacute;s aristas que las que proceden de valoraciones antag&oacute;nicas como: buenos/malos, democracia/ dictadura o bipartidismo/antisistemas. Los ni&ntilde;os hacen mucho esto: o es bueno o es malo, o es blanco o es negro... Algunos aspirantes a analistas, de talla dudosa, que no convencen a nadie sino a sus propios e incondicionales lectores, tambi&eacute;n pretenden dar los consejos tan paternalistas como in&uacute;tiles. Pero si queremos avanzar, si queremos ser serios y consecuentes, si queremos una realidad mejor, la madurez nos obliga a tener en cuenta los matices.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que yo percibo, me da la impresi&oacute;n que pocas personas crean hoy realmente que Venezuela sea un modelo a seguir. Para nada. Todo lo contrario. En todo caso, al modelo venezolano, por no nombrar a todos los pueblos sumidos en la polarizaci&oacute;n extrema de la sociedad que padecen tantos pa&iacute;ses del sur, es al que nos ha venido acercando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os esta clase pol&iacute;tica agotada en la opulencia. 
    </p><p class="article-text">
        Avanzamos peligrosamente hacia el desmantelamiento de la sanidad p&uacute;blica. Ya el sistema sanitario aqu&iacute; no es universal ni gratuito ni equitativo. &iquest;C&oacute;mo en Venezuela? Hasta no hace muchos a&ntilde;os s&iacute; lo era. Sin ir m&aacute;s lejos, a mi padre, como le ocurre a tantos jubilados que subsisten con una pensi&oacute;n m&iacute;nima, le van a subir este a&ntilde;o la rid&iacute;cula cantidad del 0,25 %, es decir 2,5 euros mensuales por cada 1000 euros (total, alrededor de 1,5 euros/mes). Eso s&iacute;, le seguir&aacute;n cobrando las medicinas lo mismo que a un multimillonario. Y a este incremento en las pensiones contributivas, lo ha calificado el ministro de Hacienda como un &ldquo;esfuerzo de devolver a la sociedad lo que ha aportado&rdquo; en la presentaci&oacute;n de la Ley de Presupuestos Generales del Estado para <strong>2015. </strong>El mismo ministro que <strong>seg&uacute;n</strong> se ha publicado, ha venido cobrando 1.823,86 euros mensuales del Congreso en dietas de alojamiento y manutenci&oacute;n, pese a que tiene tres pisos en propiedad en Madrid. No ha sido el &uacute;nico. <strong>Seg&uacute;n</strong> se ha denunciado, 63 diputados m&aacute;s <strong>han</strong> cobrado dietas viviendo en Madrid. Entre los querellados se encuentran el mismo Rajoy, que vive en La Moncloa, y cuatro ministros, F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, Crist&oacute;bal Montoro y Ana Pastor (<a href="http://www.lavanguardia.com/politica/20130104/54358593500/democracia-real-63-diputados-madrid-cobran-dietas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.lavanguardia.com/politica/20130104/54358593500/democracia-real-63-diputados-madrid-cobran-dietas.html</a>). 
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n el mismo ministro de Hacienda, cuyo salario oficial asciende unos 64.000 euros anuales. Es decir, unos 6.000 euros por mes. O lo que es lo mismo, unas 10 veces m&aacute;s que el salario m&iacute;nimo interprofesional. 
    </p><p class="article-text">
        Y entre esta gente, se encuentran los que han dise&ntilde;ado y ejecutado el duro plan de ajuste impulsado por el Gobierno, que supone severos recortes en el salario de los funcionarios, las ayudas a los desempleados y las prestaciones a los dependientes, adem&aacute;s de una contundente subida de impuestos. 
    </p><p class="article-text">
        En fin, los mensajes de austeridad, de sacrificios y de 'apretarse el cintur&oacute;n' por parte de las clases dirigentes, se realizan con los mismos modos con los que operaba el tristemente famoso sindicato vertical, de arriba abajo, con unas pol&iacute;ticas de imposici&oacute;n urdidas y ejecutadas por estas mismas clases, que cada vez son m&aacute;s ricas, en detrimento de la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que se empobrece en recursos y derechos. 
    </p><p class="article-text">
        La justicia tambi&eacute;n sufre. Raqu&iacute;tica en medios, cada vez se aleja m&aacute;s del despose&iacute;do cuando necesita su auxilio y parece sucumbir a la parcialidad por las injerencias pol&iacute;ticas. Ya la educaci&oacute;n est&aacute; a la cola de los est&aacute;ndares europeos y somos los primeros en &iacute;ndices de abandono escolar temprano (23,5%), superando a Malta, Portugal y Ruman&iacute;a. La tasa de paro en nuestras islas supera el 30%. Un 27 % de los ni&ntilde;os (en Canarias el 35%), viven por debajo del umbral de la pobreza. Ha aumentado el n&uacute;mero de suicidios y de trastornos mentales asociados a la crisis. Las libertades se han restringido actualmente por la llamada ley mordaza sinti&eacute;ndonos los ciudadanos de a pie desvalidos y en indefensi&oacute;n... Y no paran de desmantelar los servicios p&uacute;blicos para convertirlos en negocio. 
    </p><p class="article-text">
        En fin. Est&aacute; pasando algo que no ocurr&iacute;a hacia d&eacute;cadas por aqu&iacute; y que, en cambio, en Venezuela, parece cr&oacute;nico y end&eacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que aqu&iacute; estamos haciendo un recorrido, por ejemplo, inverso a lo que pretenden las pol&iacute;ticas de un pa&iacute;s nada sospechoso de extremismo radical, EEUU, donde el partido dem&oacute;crata, se muestra proclive a disminuir la brecha social, devolver la dignidad a los inmigrantes, extender el derecho a la salud a los 40 millones que aun no lo tienen... Aqu&iacute;, desde el 2007, hemos profundizado hacia el estado del malestar, donde la palabra democracia lamentablemente cada vez suena m&aacute;s a vac&iacute;o y a mentira. No es que sea imperfecta. Es que la est&aacute;n usando para enriquecerse unos pocos a cambio del sufrimiento de la mayor&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo en Venezuela? 
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo, vivimos gobernados por un partido, en el cual, gran parte de sus dirigentes, est&aacute;n complicados con la justicia por una sola raz&oacute;n: malversar los fondos p&uacute;blicos y llevarse el dinero muchas veces no se sabe ni a d&oacute;nde. Y no se trata de excepciones. Hace pocos d&iacute;as, el juez Ruz, quien hasta hace poco era considerado ideal para el <em>Partido Popular</em>, ha abierto juicio oral contra la trama de corrupci&oacute;n vinculada a ese partido. Seg&uacute;n informe remitido por la intervenci&oacute;n general del estado a dicho juez, el PP pag&oacute; las obras de su sede con 480.000 euros de origen desconocido. Nada menos que la casa que habita el partido que nos gobierna.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; que este juez es tonto, que no se da cuenta de que en Espa&ntilde;a peligra la democracia?. &iquest;O ser&aacute; que es un antisistema, un chavista o un radical? &iquest;Un extremista, un populista o quiz&aacute;s comunista...? 
    </p><p class="article-text">
        Lo de Venezuela s&iacute; que me preocupa. Me preocupa mucho, sobre todo por la gente. Y porque all&iacute; vive la mayor&iacute;a de mi familia. Como les ocurre a tantos canarios. Pero no creo que los males que la azotan sean puntuales. Pienso, sin embargo, que proceden de una sucesi&oacute;n de gobiernos, cuyo inicio para m&iacute; se pierde en el tiempo, caracterizados por la codicia y con el apoyo activo o pasivo de una parte de la sociedad, insensible a la exclusi&oacute;n social y al sufrimiento de sus semejantes. Y esto tiene consecuencias que no viene al caso detallar. Pero eso solo es un punto de vista que no pretende dar cuenta de la debacle de ese pa&iacute;s ni sobre lo que a m&iacute; me pertenece entrar en m&aacute;s valoraciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, pienso que aqu&iacute; la gente no se cree mucho las campa&ntilde;as del miedo. Las han generado quienes no tienen argumentos para convencer de sus propias capacidades y temen que alguien les releve en sus irresponsabilidades y le quite sus privilegios tan inmorales como auto concedidos. Creo, con todos los respetos, que, en cambio, algunas personas en Venezuela est&aacute;n d&aacute;ndole una importancia desmedida a que se copie una forma de gobernar hacia la que nadie mira como ejemplo. No s&eacute; de donde viene esa autorreferencia. Es m&aacute;s, no me he encontrado con nadie que reivindique el modelo venezolano para aplicarlo en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Retomando el mencionado art&iacute;culo del peri&oacute;dico venezolano, nos hemos alejado tanto de la idea de democracia imperfecta como lo que nos hemos acercado a los resabios de las dictaduras. Y los que nos han conducido por esta senda hacia la ruina, no creo que lo hayan ido a aprender a Venezuela. 
    </p><p class="article-text">
        Los responsables directos de nuestra cr&iacute;tica situaci&oacute;n econ&oacute;mica y de valores son los partidos que nos han venido gobernando de forma alterna y que han degenerado en pr&aacute;cticas que recuerdan m&aacute;s a las ma&ntilde;as mafiosas de rapi&ntilde;a y corrupci&oacute;n que a las del ejercicio responsable que se espera de los representantes p&uacute;blicos. Son los mismos partidos que cuando la gente vota por ellos dicen que el electorado es sabio, pero como ahora han perdido la confianza de gran parte de la poblaci&oacute;n, aseugran que van a votar enga&ntilde;ados. &iexcl;Qu&eacute; curioso! 
    </p><p class="article-text">
        Creo que este es un sentimiento que compartimos todos aquellos que no confiamos en quienes s&iacute; es seguro que nos han venido enga&ntilde;ando a&ntilde;o tras a&ntilde;o y que adem&aacute;s se han llevado lo que no les pertenece, nos han mentido reiteradamente y nos han traicionado. Ellos mismos se llaman bipartidistas, dem&oacute;cratas... y a los que los cuestionan lo llaman antisistemas, chavistas, extremistas, etc. &iexcl;Qu&eacute; falta de altura! 
    </p><p class="article-text">
        No creo que la salida a esta decadencia general en la que estamos sumidos sea f&aacute;cil. Ni siquiera puedo estar seguro de que alguien tenga todas las claves. M&aacute;s bien pienso que no. Lo que s&iacute; me entristece es no tener por qui&eacute;n votar en las pr&oacute;ximas elecciones, como tampoco he podido hacerlo desde hace varios comicios. Ni siquiera con una pinza en la nariz. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; se genere una alternativa que nos devuelva la ilusi&oacute;n y la esperanza. Que se retome la &eacute;tica como valor. Que termine con esta deriva de encorbatados mediocres y que mal administran ahora nuestras vidas. Que podamos reconstruir una sociedad m&aacute;s justa, m&aacute;s culta, m&aacute;s sensible y m&aacute;s humana. Que merezca la pena. Que no haya ni&ntilde;os con hambre porque los hijos de mis conciudadanos tambi&eacute;n son mis hijos. Y porque si sus padres no trabajan sus hijitos crecer&aacute;n con el drama de ver c&oacute;mo sus s&uacute;per padres son h&eacute;roes ca&iacute;dos con mirada amarga. Porque si eso sigue ocurriendo, alg&uacute;n d&iacute;a esos ni&ntilde;os crecer&aacute;n. Y algunos ser&aacute;n delincuentes en la b&uacute;squeda irracional de recuperar la infancia que les robaron. Y aunque no sea lo deseable, ser&aacute;n violentos, y yo, y los m&iacute;os, si aun mantenemos la capacidad de sustento, tendremos que atrincherarnos en casas-prisi&oacute;n. Con rejas y c&aacute;maras de video vigilancia. Y tendremos miedo. Y quiz&aacute;s hasta tengamos que armarnos frente a sus armas. Y a eso lo llamaremos incremento de la violencia. Y para aplacarlo usaremos m&aacute;s polic&iacute;a. Al final, una espiral de muertes y de miseria frente a la opulencia de una minor&iacute;a cada vez mas fortificada, mas presa de sus posesiones. Y se crear&aacute;n dos bandos de resentidos. Los que lo tendr&aacute;n casi todo en lo material y los que no tienen nada o casi nada. Y de ese drama, lamentablemente, me parece que ya en Venezuela saben demasiado. 
    </p><p class="article-text">
        Quisiera que los gobiernos que nos vienen sometiendo, infectados por cuadrillas de saqueadores con traje, se terminen para siempre. Y que tengamos de representantes a gente decente, sensible al dolor ajeno, culta, capaz... Eso si ser&aacute;n humanos y susceptibles de cometer errores. Como yo. 
    </p><p class="article-text">
        Si no, seguiremos algunos con la posibilidad, quien sabe hasta cu&aacute;ndo, de continuar con un medio de vida m&aacute;s o menos digno, en medio de una sociedad cada vez m&aacute;s pobre, m&aacute;s resentida, m&aacute;s infeliz y m&aacute;s doblegada. Ojal&aacute; este no sea nuestro futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/podremos-felix-gonzalez_132_4336114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2015 10:45:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Podremos?]]></media:title>
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