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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ernest Maragall Mira]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ernest_maragall_mira/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ernest Maragall Mira]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona, punto y aparte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-punto-aparte_129_7978360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/463ec810-fa81-45ab-a4b6-dfbc58341bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barcelona, punto y aparte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No podemos compartir ni el fondo ni la forma de este gobierno. Somos la alternativa más evidente. Seguiremos proponiendo mejoras para la ciudad y seguiremos dispuestos a cerrar acuerdos en beneficio del interés general. Pero los dilemas son evidentes y nuestra opción clara</p></div><p class="article-text">
        Estamos en un punto de inflexi&oacute;n. Dos a&ntilde;os de mandato municipal y todav&iacute;a buscando el norte en la post-pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es momento de hacer balance y tenemos que ser claros: Barcelona no es hoy el lugar que querr&iacute;amos que fuera, ni para trabajar, ni para vivir. Hoy, un tercio de los barceloneses dice que, si le fuera posible, se marchar&iacute;a de la ciudad. Es mucho m&aacute;s que un s&iacute;ntoma, es un estado de &aacute;nimo que no podemos obviar.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la evidente anomal&iacute;a que hizo que Esquerra no gobernara la ciudad, estos dos a&ntilde;os hemos trabajado desde la conciencia de ser la primera fuerza municipal, sin frustraci&oacute;n, ni victimismo in&uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Hemos puesto por encima el inter&eacute;s general de la ciudad, adoptando &ndash;y practicando&ndash; una opci&oacute;n de barcelonismo responsable, el llamado &ldquo;Govern d&rsquo;impuls&rdquo;, y hemos aprobado dos presupuestos, negociando -aqu&iacute; y en Madrid- para eliminar obst&aacute;culos legislativos y poder a&ntilde;adir cantidades que permiten a la ciudad contar hoy con los recursos m&aacute;s importantes de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos hecho porque cre&iacute;amos, y creemos, que era lo mejor para la ciudad y su gente. Estamos orgullosos y convencidos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo esto no nos impide ver &ndash;hoy, pero tambi&eacute;n entonces&ndash; las carencias, incongruencias y desorientaci&oacute;n de fondo del gobierno Colau-Collboni. Somos conscientes de la distancia entre nuestras propuestas y la gesti&oacute;n ineficiente del gobierno municipal que a menudo se deriva. Despu&eacute;s de 6 a&ntilde;os, el gobierno de la ciudad es incapaz de ofrecer orientaci&oacute;n y proyecto claro m&aacute;s all&aacute; de las buenas intenciones pol&iacute;ticas, de un buen funcionamiento general de los servicios municipales y de un casi siempre ejemplar comportamiento de los y las profesionales, t&eacute;cnicos, administrativos, auxiliares... de todos los sectores y organismos municipales.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a percibe que las expectativas que nacieron con las elecciones del 2015 hoy no tienen confirmaci&oacute;n ni liderazgo, y la crisis -sanitaria, pero tambi&eacute;n social y econ&oacute;mica- de la&nbsp;Covid-19&nbsp;ha dejado a cuerpo descubierto todas las debilidades, precariedades y desigualdades que sufre la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno municipal vive en una&nbsp;bicefalia&nbsp;que oscila entre el marketing de unos y el pseudo-socialismo de los otros. A pesar de compartir buena parte de los objetivos finales anunciados por los comunes, en muchos casos acabamos identificando una pol&iacute;tica ineficiente y contraproducente respecto de los mismos resultados perseguidos. Y, al otro lado, los &ldquo;socialistas de Estado&rdquo; trabajan por un retorno acr&iacute;tico a los viejos moldes de &ldquo;crecimiento al precio que sea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una suma incoherente y condenada al fracaso, surgida de un acuerdo concebido para repartirse el poder, no para liderar Barcelona ni, todav&iacute;a menos, responder a la exigencia sobrevenida.
    </p><p class="article-text">
        Un gobierno que confunde la imprescindible y urgente definici&oacute;n de nuevo modelo urbano global, con el populismo, la gesticulaci&oacute;n superficial y la decoraci&oacute;n arbitraria.&nbsp;As&iacute; como cosechan una larga lista de promesas incumplidas (ahora que tambi&eacute;n gobiernan en Madrid) como el cierre de los CIE, la regulaci&oacute;n de los alquileres, la construcci&oacute;n de toda la vivienda social anunciada en el anterior mandato o el refuerzo e impulso de los servicios sociales municipales que hoy se ven tan desbordados que convocan una huelga para este mismo viernes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay que encarar la nueva transformaci&oacute;n urbana y hacerlo de forma que protejamos la manera de vivir de nuestra ciudad, sin perder ni un mil&iacute;metro de car&aacute;cter propio, pero siendo capaces de &ldquo;crear&rdquo; ciudad nueva y generando m&aacute;s equidad. Barcelona necesita que se la entienda, que se le permita expresar con plenitud el temple y la identidad que le dan car&aacute;cter propio e inconfundible. No se trata de un ejercicio de nostalgia para contentarnos, se trata de la auto-exigencia de un salto adelante para recuperar la ambici&oacute;n e ilusi&oacute;n barcelonesa que tanto ayudaron a construir y que muchos anhelamos.
    </p><p class="article-text">
        No, no podemos compartir ni el fondo ni la forma de este gobierno. Somos la alternativa m&aacute;s evidente. Seguiremos proponiendo mejoras para la ciudad y seguiremos dispuestos a cerrar acuerdos en beneficio del inter&eacute;s general. Pero los dilemas son evidentes y nuestra opci&oacute;n clara.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entre crecer o transformar? Transformar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entre decorar o gobernar? Gobernar.
    </p><p class="article-text">
        A punto de salir de la fase m&aacute;s aguda de la pandemia y a dos a&ntilde;os de las pr&oacute;ximas elecciones municipales, me propongo formular con claridad las preguntas pertinentes y a buscar y encontrar las mejores respuestas en estrecha complicidad con la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Buscaremos el entendimiento profundo con todas las barcelonesas y los barceloneses, base imprescindible de cualquier proyecto de futuro. Trabajaremos para construir una alternativa cre&iacute;ble, arraigada a la ciudad, muy concreta y en positivo.
    </p><p class="article-text">
        Hag&aacute;moslo, devolvamos a la ciudad el &aacute;nimo perdido, acompa&ntilde;emos el alma en busca de cuerpo, construyamos el clima de complicidad indispensable, estimulemos la ambici&oacute;n compartida, gan&eacute;monos la esperanza nacida del horizonte que sabremos posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-punto-aparte_129_7978360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 May 2021 20:10:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Barcelona, punto y aparte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regulación de precios del alquiler en Barcelona: cinco aprendizajes para no olvidar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/regulacion-precios-alquiler-barcelona-cinco-aprendizajes-no-olvidar_129_6456556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02b4c5c4-1114-4137-9d5d-130fa9672e49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regulación de precios del alquiler en Barcelona: cinco aprendizajes para no olvidar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Regular el precio de la vivienda no es una moda ni un sacrilegio, sino una opción habitual en países y ciudades dentro y fuera del marco europeo</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2019, en la era&nbsp;pre-covid, el pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprob&oacute; in extremis y a propuesta de ERC, la creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n para estudiar (&iexcl;y aprender!) sobre la regulaci&oacute;n del precio del alquiler de la vivienda en Barcelona y en el &aacute;rea metropolitana. Todav&iacute;a no sab&iacute;amos qu&eacute; era la Covid-19, ni el impacto que una pandemia global pod&iacute;a tener en la salud y en la vida personal, familiar, social, econ&oacute;mica, laboral, etc. de la ciudadan&iacute;a y de un pa&iacute;s. S&iacute; que sab&iacute;amos que la vivienda es y tiene que ser un derecho y que, aun as&iacute;, el problema de acceso es un fen&oacute;meno grave, creciente, complejo, persistente y estructural, agraviado ya antes de la pandemia por factores diversos. Desde un desequilibrio creciente entre los ingresos familiares y el precio de la vivienda; hasta las din&aacute;micas de un mercado donde la oferta real y potencial de vivienda es limitada y crece m&aacute;s lentamente que la demanda.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en Barcelona las clases trabajadoras y medianas tienen cada vez m&aacute;s dificultad para acceder a una vivienda hasta el punto que en 2019 el 42,7% de los ciudadanos ya ten&iacute;an que dedicar m&aacute;s del 40% de los ingresos familiares a costear su la vivienda (unas cifras muy superiores a la media europea -27,9%- y todav&iacute;a m&aacute;s respecto a Francia -16,5%- o Alemania -23%-), al margen de las otras necesidades tambi&eacute;n b&aacute;sicas que hay que sufragar, como la alimentaci&oacute;n, etc. 
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n de estudio empez&oacute; a andar en marzo del 2020 (tres d&iacute;as antes de que se decretara el primer estado de alarma de la pandemia) y el 24 de noviembre se presentan y aprueban las conclusiones de una comisi&oacute;n que quer&iacute;a explorar virtudes y defectos de una regulaci&oacute;n del precio de los alquileres que pod&iacute;a comprometer el sacrosanto y m&aacute;s que dudoso principio que el mercado de la vivienda se autorregula por la ley de la oferta y la demanda. C&oacute;mo si el comportamiento del mercado de la vivienda fuera directamente (por no decir remotamente) comparable al de la venta de un bien de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un debate rico y denso que ha generado miradas muy variadas de unos treintena de ponentes de &aacute;mbitos muy distintos (a destacar la participaci&oacute;n de&nbsp;Sorcha&nbsp;Edwards, secretaria general de&nbsp;Housing&nbsp;Europe,&nbsp;Leilani&nbsp;Farha, Relatora de&nbsp;NNUU&nbsp;sobre vivienda adecuada entre 2014 y 2020,&nbsp;Eoin&nbsp;O'Biron, portavoz del Sinn F&eacute;in en materia de vivienda, o Jordi Bosch, Codirector del Posgrado de pol&iacute;ticas de Vivienda de la Escuela&nbsp;Sert), y que han permitido extraer, entre otros, 5 grandes aprendizajes y reflexiones que compartimos a continuaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1/</strong> <strong>Regular el precio de los alquileres no es una moda ni un sacrilegio, sino una opci&oacute;n habitual en pa&iacute;ses</strong> <strong>y ciudades dentro y fuera del marco europeo que contribuye a facilitar el acceso a la vivienda</strong>. Desde Alemania hasta Portugal, pasando por Dinamarca, Suiza, Francia, Austria, Irlanda y tambi&eacute;n en ciudades como Nueva York, Par&iacute;s o Berl&iacute;n se han impulsado regulaciones con diferentes grados de intervencionismo que han estado ampliamente estudiadas y analizadas. Regulaciones diversas y ad hoc que responden a circunstancias y contextos muy diferentes entre s&iacute;, porque no existen dos situaciones iguales. El debate respecto a la idoneidad de este tipo de medidas a menudo tiene un claro sesgo ideol&oacute;gico y de defensa de los intereses del mercado y la propiedad, algo que aun as&iacute;, no ha impedido que muchos pa&iacute;ses no solo hayan optado por regular, sino que con el tiempo revisan y corrigen al alza la medida para ajustarla y hacerla tan efectiva como sea posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2/</strong> <strong>La implantaci&oacute;n del control del precio de los alquileres no resuelve per se el problema del acceso a la vivienda</strong>, <strong>si no va acompa&ntilde;ada de otras medidas</strong>. La regulaci&oacute;n del precio del alquiler es una pieza m&aacute;s del sistema de vivienda de un pa&iacute;s que s&iacute; va ligada, por ejemplo, a la ampliaci&oacute;n de la duraci&oacute;n de los contratos (algo positivo tanto para el inquilino como para el propietario) o a incentivos fiscales para el propietario, puede ayudar a garantizar a los inquilinos e inquilinas el acceso a un alojamiento estable y m&aacute;s asequible y garantizar unos ingresos continuos para la propiedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3/</strong> <strong>Hacen falta mecanismos de seguimiento para evaluar la norma</strong> <strong>y corregir eventuales externalidades negativas</strong>. La regulaci&oacute;n para controlar el precio de los alquileres tiene efectos positivos muy relevantes (p.ej. mejora la asequibilidad de la vivienda, la estabilidad y aumenta la capacidad de ahorro de los arrendatarios que a la vez pueden destinar m&aacute;s dinero a otros bienes de consumo). En algunos casos tambi&eacute;n puede generar una serie de riesgos (p.ej. la posibilidad de expansi&oacute;n del mercado negro, una reducci&oacute;n de la oferta del alquiler, la degradaci&oacute;n del parque residencial, el desequilibrio en la implantaci&oacute;n del control del alquiler) que hay que controlar, a trav&eacute;s de indicadores y mecanismos de seguimientos fiables y de una bater&iacute;a de medidas complementarias dirigidas a revertir sus efectos, medidas todas ellas demandantes de unos presupuestos destinados a pol&iacute;ticas de vivienda al nivel de pa&iacute;ses como Alemania o Francia (que destinan un 2% del PIB). Actualmente en Espa&ntilde;a solo se destina el 0,1% del PIB.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4/</strong> <strong>Avanzamos hacia un cambio de paradigma</strong>: <strong>el &ldquo;Beneficio razonable&rdquo; y &ldquo;vivienda dentro de los&nbsp;DDHH&rdquo;.</strong> &ldquo;Beneficio razonable&rdquo; es un concepto al que se remiten muchas sentencias europeas cuando el propietario, considerando da&ntilde;ados sus derechos por culpa de la norma de control de precios, se dirige a la justicia y esta dictamina que la norma no da&ntilde;a el derecho de la propiedad porque le garantiza un &ldquo;beneficio razonable&rdquo;. Es un concepto con implicaciones jur&iacute;dicas y sociales que comporta un cambio de paradigma: no es l&iacute;cito buscar el beneficio desenfrenado y maximizado con un bien (la vivienda) que es, por encima de todo, un derecho y que tiene, por encima de todo, una funci&oacute;n social. En este mismo sentido, el derecho al acceso a la vivienda hace un salto de escala y se enmarca en el &aacute;mbito de los derechos humanos, cosa que tiene que permitir en un futuro abordar la erradicaci&oacute;n de la exclusi&oacute;n residencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5/</strong> <strong>La cuesti&oacute;n competencial: un cl&aacute;sico de las leyes de regulaci&oacute;n de precios</strong>. En muchos pa&iacute;ses el debate sobre qui&eacute;n tiene competencias en este tipo de regulaciones est&aacute; a la orden del d&iacute;a (el caso m&aacute;s paradigm&aacute;tico lo tenemos en Alemania con la regulaci&oacute;n de Berl&iacute;n). En nuestra casa, la providencia hizo que la tarde antes de la aprobaci&oacute;n en el Parlament de la ley catalana (y primera estatal) de contenci&oacute;n de rentas (trabajada con mucho esfuerzo junto a entidades en defensa del derecho a la vivienda y partidos pol&iacute;ticos, y aprobada al d&iacute;a siguiente 9 de septiembre de 2020), se abordara la cuesti&oacute;n competencial en la 3.&ordf; sesi&oacute;n de la comisi&oacute;n barcelonesa. M&aacute;s all&aacute; del intenso debate jur&iacute;dico suscitado, aflor&oacute; un s&oacute;lido consenso: que hay mecanismos jur&iacute;dicos al alcance del gobierno del Estado para garantizar el ensamblaje constitucional, y por tanto, el blindaje de la ley; y que, mientras el Estado no haga nada en contra, la ley est&aacute; vigente. Por lo tanto, volvemos a tener delante una cuesti&oacute;n que&nbsp;interpela&nbsp;directamente y estrictamente la voluntad pol&iacute;tica de un gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes demandas que nos hace la sociedad exigen nuevas miradas, nuevas estrategias, nuevos abordajes y sobre todo, que seamos capaces de salir de la zona de confort. La alternativa a esto es&nbsp;instalarse&nbsp;en un inmovilismo&nbsp;miedoso&nbsp;y un&nbsp;negacionismo&nbsp;est&eacute;ril que no soluciona nada ni permite que nada sea resuelto. Nosotros, desde ERC seguiremos apostando por ser valientes, escuchar y debatir y explorar nuevas v&iacute;as de progreso y de equidad para garantizar el acceso de todo el mundo a una vivienda digna.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Ernest Maragall</strong></em><em> es presidente del Grupo Municipal de ERC en Barcelona, </em><em><strong>Eva Bar&oacute;</strong></em><em> es regidora de Vivienda de ERC y presidenta de la comisi&oacute;n de estudio por la regulaci&oacute;n de los alquileres en el Ayuntamiento de Barcelona y </em><em><strong>Josep Maria Boronat</strong></em><em> es asesor de vivienda y urbanismo del Grupo Municipal de ERC en Barcelona. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall Mira, Eva Baró, Josep Maria Boronat]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/regulacion-precios-alquiler-barcelona-cinco-aprendizajes-no-olvidar_129_6456556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2020 15:14:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regulación de precios del alquiler en Barcelona: cinco aprendizajes para no olvidar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Alquiler,Ernest Maragall,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del Grexit al Brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/grexit-brexit_132_4159327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis económica, las amenazas del Grexit y el Brexit y la muerte de Schengen son un cúmulo de errores de la UE. Para sobrevivir, el bloque debe aprender a resolver las causas fundamentales de sus problemas</p></div><p class="article-text">
        Las condiciones que esgrime el Reino Unido para continuar dentro de la Uni&oacute;n Europea pueden resumirse con un simple &ldquo;menos Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante las negociaciones con Grecia se repiti&oacute; continuamente que era Europa lo que estaba en juego, no solo Grecia. Si la respuesta de Europa a un estado miembro con problemas es el castigo o la salida, &iquest;qu&eacute; tipo de compromiso con Europa puede esperarse de cualquiera de los pa&iacute;ses miembro? Hoy podemos decir de nuevo: &ldquo;No es el Brexit, es Europa est&uacute;pido!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nta menos Europa es aceptable para conservar al Reino Unido, cuando lo que es necesario es m&aacute;s y mejor Europa?
    </p><p class="article-text">
        La historia nos juzgar&aacute;; por el momento, no est&aacute; claro si en este periodo veremos el principio o el fin de la UE, o de hecho, un punto de inflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa historia todav&iacute;a se est&aacute; escribiendo y nosotros a&uacute;n podemos influenciar en lo que contar&aacute;. D&eacute;jenme sugerir el que podr&iacute;a ser un p&aacute;rrafo de un libro sobre la historia reciente de Europa en un futuro pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;... mientras la idea de que una divisa com&uacute;n pod&iacute;a funcionar como motor de la integraci&oacute;n, la inexistencia de una pol&iacute;tica fiscal y econ&oacute;mica com&uacute;n dividi&oacute; Europa entre deudores y acreedores. Los acreedores impusieron sus normas a los deudores, como si cualquier deuda pudiera existir sin un cr&eacute;dito paralelo, y llevaron a toda la econom&iacute;a de la Uni&oacute;n a la recesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con la pobreza y el desempleo arruinando la UE, cualquier nuevo inmigrante era observado con sospecha, fuera refugiado de un conflicto o no. Los migrantes, llegados en un n&uacute;mero inferior al 1% de la poblaci&oacute;n de la Uni&oacute;n, llamando a las puertas de Europa propiciaron la reaparici&oacute;n de las fronteras interiores, mientras la UE desaparec&iacute;a&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Con la pobreza y el desempleo arruinando la UE, cualquier nuevo inmigrante era observado con sospecha, fuera refugiado de un conflicto o no. Los migrantes, llegados en un n&uacute;mero inferior al 1% de la poblaci&oacute;n de la Uni&oacute;n, llamando a las puertas de Europa propiciaron la reaparici&oacute;n de las fronteras interiores, mientras la UE desaparec&iacute;a&ldquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        Si damos respuesta a la propuesta de Brexit, tal como la UE est&aacute; haciendo, &iquest;qui&eacute;nes ser&aacute;n los pr&oacute;ximos titulares de la &ldquo;tarjeta roja&rdquo;: Suecia, Finlandia, los Pa&iacute;ses Bajos, Polonia, Dinamarca...?
    </p><p class="article-text">
        La UE debe demostrar su habilidad para solucionar las causas fundamentales de sus problemas, y para empezar a construir una Europa unida y democr&aacute;tica, o simplemente asistir a su desaparici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/grexit-brexit_132_4159327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Feb 2016 17:50:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Del Grexit al Brexit]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Grexit,Brexit,UE - Unión Europea,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Hola España!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hola-espana_129_4269516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"En Catalunya ha nacido un proyecto político tan profundo y arraigado como real y sólido en términos electorales. Un proyecto que el 27S tendrá la primera oportunidad para obtener respuesta a su aspiración, pero que sabe, definitivamente, que un día u otro ganará", señala Maragall.</p></div><p class="article-text">
        Quisiera que lo que leer&aacute;n a continuaci&oacute;n no  les pareciera in&uacute;til o reiterativo. S&eacute; que lo que llega desde Catalunya, mejor dicho desde los partidarios de la libre decisi&oacute;n sobre nuestro futuro, es autom&aacute;ticamente ignorado o descalificado, no por muchos espa&ntilde;oles, pero si por casi todos los exponentes y portavoces de las fuerzas pol&iacute;ticas e instituciones del Estado.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, como ya saben, el debate est&aacute; planteado ahora en su cruda y expl&iacute;cita simplicidad. Las pr&oacute;ximas elecciones ser&aacute;n decisivas.
    </p><p class="article-text">
        Llam&eacute;moslas como mejor nos parezca: auton&oacute;micas, plebiscito, refer&eacute;ndum...lo mismo da.
    </p><p class="article-text">
        Porque todos, todos, estamos actuando abiertamente en defensa del s&iacute; o del no a la propuesta catalana. 
    </p><p class="article-text">
        Por una parte una mayor&iacute;a activa, visible y audible pro-independencia, mayor&iacute;a pendiente de verificar en su tama&ntilde;o real, pero indudable en su dimensi&oacute;n acumulada tras cinco a&ntilde;os de creciente incorporaci&oacute;n ciudadana a lo largo de una profunda pero tranquila y ampl&iacute;sima  movilizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de independentistas de convicci&oacute;n lejana puede no haber crecido en demas&iacute;a, el de partidarios de la independencia como mejor o &uacute;nico futuro para Catalunya, como yo mismo, se ha multiplicado hasta l&iacute;mites incre&iacute;bles.
    </p><p class="article-text">
        Por la otra, una supuesta &ldquo;mayor&iacute;a silenciosa&rdquo; que en los &uacute;ltimos meses ha ido apareciendo con mayor beligerancia tras las diversas opciones anti-independencia, a derecha e izquierda del espectro pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Ciudadanos tambi&eacute;n de todas las ideolog&iacute;as, de todos los or&iacute;genes, que se resisten a aceptar la idea de ruptura con un concepto, Espa&ntilde;a, que cre&iacute;an y querr&iacute;an entender como leg&iacute;timo y suficiente para mantener el marco estatal vigente. 
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos con comprensible resistencia a que se pongan en cuesti&oacute;n sus lazos personales y familiares o sus sentimientos de pertenencia m&uacute;ltiple y no reducibles a una sola definici&oacute;n en t&eacute;rminos institucionales. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho nada ni nadie desde la propuesta catalana pretende producir esos efectos de ruptura personal o de p&eacute;rdida de derechos hist&oacute;ricos, pero eso no evita que pueda surgir la sensaci&oacute;n de que se les obliga a escoger entre una u otra condici&oacute;n, catal&aacute;n o espa&ntilde;ol. Nada m&aacute;s lejos de la realidad, pero al mismo tiempo nada m&aacute;s inevitable como sentimiento interior para muchos ciudadanos poco, mal o intencionadamente desinformados.
    </p><p class="article-text">
        Para completar la escena tenemos, al fondo pero actuando cada vez m&aacute;s como un competidor pol&iacute;tico adicional, al propio Estado espa&ntilde;ol con sus decisiones y sus omisiones, su ahogo financiero, su calculado maltrato inversor y sus no menos calculadas agresiones competenciales, especialmente en el &aacute;mbito educativo-ling&uuml;&iacute;stico-cultural y en el de acci&oacute;n internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Siempre con el argumento &uacute;nico de la legalidad vigente, del marco constitucional espa&ntilde;ol como exclusivo campo de juego, es decir, esgrimiendo como raz&oacute;n absoluta aquello que es, precisamente, la causa &uacute;ltima del &ldquo;levantamiento&rdquo; catal&aacute;n. Aqu&iacute; es donde aparece con mayor claridad una de las claves explicativas de la contradicci&oacute;n hoy por hoy irresoluble si no se acepta reiniciar la  conversaci&oacute;n desde otras bases.
    </p><p class="article-text">
        Enti&eacute;ndanlo bien, hoy la cuesti&oacute;n ha superado los t&eacute;rminos tradicionales de como encajar o mejorar la relaci&oacute;n Catalunya-Espa&ntilde;a. La pregunta es ahora mucho m&aacute;s clara y directa, se trata de decidir sobre cual haya de ser el futuro de Catalunya (institucional, constitucional, europeo) sin condiciones ni a prioris de ning&uacute;n tipo, es decir, actuando en tanto que sujeto pol&iacute;tico suficiente para tomar todas las decisiones pertinentes. Eso que obtiene como &uacute;nica respuesta la in&uacute;til tautolog&iacute;a equivalente de que esa decisi&oacute;n solo puede tomarla el conjunto de los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos, pues, y con un tono cada vez m&aacute;s intenso, a la repetici&oacute;n de amenazas cada vez m&aacute;s apocal&iacute;pticas, a  la sistem&aacute;tica evocaci&oacute;n de todos los terrores, cat&aacute;strofes, incertidumbres e inseguridades que esperan a esos imprudentes catalanes &ldquo;empecinados&rdquo; en seguir un rumbo de deriva segura al precipicio de todos los infiernos.
    </p><p class="article-text">
        El voto del miedo, como se sabe el m&aacute;s eficaz de los argumentos electorales, no ha hecho m&aacute;s que mostrar un incipiente protagonismo. En las pr&oacute;ximas semanas lo disfrutaremos en todo su esplendor. 
    </p><p class="article-text">
        Puede muy bien ser que consiga sus objetivos, que el pr&oacute;ximo 27S gane el 'no' aunque sea en forma de suma incoherente de viejas y nuevas derechas e izquierdas. Una suma, en todo caso, que no har&iacute;a m&aacute;s que mostrar su incapacidad para formular una alternativa &uacute;til a la pretensi&oacute;n catalana.
    </p><p class="article-text">
        Y yo les digo alto y claro: incluso en ese caso, la Catalunya que persigue su libertad habr&aacute; ganado.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute;  culminado el periodo de movilizaci&oacute;n e implicaci&oacute;n colectiva m&aacute;s interesante y creativo que Europa haya vivido desde los a&ntilde;os que siguieron a la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n. Se habr&aacute; consolidado un bloque social ampl&iacute;simo y transversal que ya no dar&aacute; marcha atr&aacute;s, un bloque inimaginable hace s&oacute;lo cinco a&ntilde;os pero hoy articulado, convencido y determinado a seguir adelante hasta las &uacute;ltimas consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        Un bloque, por cierto, capaz de expresarse en t&eacute;rminos unitarios en relaci&oacute;n al com&uacute;n objetivo inmediato sin por ello perder un &aacute;pice de diversidad pol&iacute;tica real, de sociedad completa y dotada de alternativa democr&aacute;tica interior.
    </p><p class="article-text">
        En Catalunya ha nacido un proyecto pol&iacute;tico tan profundo y arraigado como real y s&oacute;lido en t&eacute;rminos electorales. Un proyecto que el 27S tendr&aacute; la primera oportunidad para obtener respuesta a su aspiraci&oacute;n, pero que sabe, definitivamente, que un d&iacute;a u otro ganar&aacute;, que tiene la historia y la raz&oacute;n democr&aacute;tica a su favor y que en absoluto va a renunciar ni a aceptar un eventual resultado negativo como una derrota total o un aplazamiento sine die de sus aspiraciones.
    </p><p class="article-text">
        Puede que algunos no quieran verlo o prefieran no saberlo, pero en ese mismo periodo el car&aacute;cter de sujeto pol&iacute;tico  de Catalunya se ha afirmado y fortalecido. Con y sin Estado propio Catalaunya es ya de nuevo pa&iacute;s real, consciente de serlo, a&uacute;n m&aacute;s de su viabilidad institucional, econ&oacute;mica y social, de su potencial valor a&ntilde;adido para la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso es lo que va a ser determinante para la soluci&oacute;n final que solo puede ser positiva para Catalunya. Lo que debiera empezar a considerarse desde el Estado es lo que debe hacerse para que esa soluci&oacute;n sea tambi&eacute;n positiva para Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pueden vds., ciertamente, escoger el camino contrario, el de la aparente victoria total del Estado con la derrota electoral y pol&iacute;tica de los partidarios de la independencia. 
    </p><p class="article-text">
        Pueden insistir en la sinraz&oacute;n de la &ldquo;imposibilidad&rdquo; de la pretensi&oacute;n planteada y en la aceptaci&oacute;n obligada de esa aut&eacute;ntica &ldquo;contrarreforma&rdquo; constitucional que acaba de formularse desde las filas del actual gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Pueden, si lo prefieren, alargar in&uacute;tilmente el conflicto, perder definitivamente el activo social y el impulso europeo que hoy define a esa Catalunya creativa y determinada a construir su propio futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s puedan evitarlo moment&aacute;neamente, pero vds. y nosotros sabemos que la cuesti&oacute;n no habr&aacute; hecho m&aacute;s que empezar. Y que los costes de la transici&oacute;n generados por esa actitud intransigente ser&aacute;n mucho mayores para ese conjunto de espa&ntilde;oles que dicen defender,  que los que se derivar&iacute;an de un proceso acordado y capaz de adoptar decisiones positivas en todos los &aacute;mbitos: derechos individuales, patrimonio, deuda, seguridad social y pensiones, servicios y contratos vigentes....
    </p><p class="article-text">
        Porque, no lo duden vds, Catalunya sabr&aacute; estar a la altura. No con paternalismos mal entendidos, ni con revanchismo insolidario. En el fondo lo que Catalunya reclama es un Estado del que pueda sentirse parte reconocida y corresponsable. Un Estado, es decir Europa, desde el que desarrollar  libremente su personalidad y desde el que practicar con mayor eficacia, equidad y cordialidad esa solidaridad ahora impuesta e injusta. 
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes de que vamos hacia una mayor cesi&oacute;n de soberan&iacute;a, hacia un federalismo europeo en dif&iacute;cil construcci&oacute;n, al que Catalunya quiere y puede aportar nueva savia y toda la energ&iacute;a nacida en torno a su nuevo proyecto de pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Una Europa que no acepte ya nuevas Grecias, evidente riesgo para una Espa&ntilde;a sin Catalunya, sino que sepa definir y aplicar pol&iacute;ticas de reequilibrio interno, de reducci&oacute;n de las enormes disparidades actuales entre unos y otros pa&iacute;ses y regiones. 
    </p><p class="article-text">
        Una Europa, en fin, que cuente con la nueva esperanza que representan proyectos como el catal&aacute;n o el escoc&eacute;s, en contraste abierto con la Europa de los Estados incapaz de superar sus miedos hist&oacute;ricos o de abandonar un derecho de veto &ldquo;nacional&rdquo; que sigue bloqueando el avance hacia la Europa federal de forma y de fondo, esa Europa potente y presente , imprescindible para ella misma y para el entero mundo.
    </p><p class="article-text">
        Una Europa con Espa&ntilde;a y Catalunya reconciliadas y cooperativas, dando frutos positivos desde su complementariedad y sus evidentes lazos hist&oacute;ricos. Habilitadas, entonces s&iacute;, para actuar desde su respectiva y com&uacute;n libertad, desde su abiertamente compartida responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil imaginar a Espa&ntilde;a y Catalunya interactuando sin la absurda y obligada dependencia esterilizadora que ha agotado todo el recorrido que parec&iacute;a abierto en aquella transici&oacute;n democr&aacute;tica que no pudo, o no supo, afrontar el reconocimiento real de la plurinacionalidad del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Un Estado que todav&iacute;a hoy parece no querer abordar esa caracter&iacute;stica natural de nuestra historia y prefiere refugiarse una y otra vez en la caverna de la &ldquo;unidad nacional&rdquo;, del orgullo identitario espa&ntilde;ol como &uacute;nica referencia com&uacute;n, de la dominaci&oacute;n castellana como ultima ratio de la definici&oacute;n de Estado espa&ntilde;ol inmutable y eterno.
    </p><p class="article-text">
        Seamos sensatos, volvamos a la raz&oacute;n, respetemos la evidencia de que el principio democr&aacute;tico de la voluntad popular libremente expresada es el mejor y &uacute;nico camino para cambiar situaciones, instituciones, leyes y constituciones en cualquier caso contingentes y modificables. 
    </p><p class="article-text">
        Emprendamos juntos esa tarea de redefinici&oacute;n de lo que debamos entender por Estado propio respectivo y decidamos tambi&eacute;n juntos como abordamos esa Europa pendiente de completarse como Estado compartido y amigo, marco com&uacute;n de enriquecimiento social y protagonismo internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Si as&iacute; obramos nada impedir&aacute; que identifiquemos nuestras mejores posibilidades de mutuo reconocimiento, de plena y abierta amistad, de protecci&oacute;n completa de derechos individuales y sociales, de proclamaci&oacute;n de nuestra condici&oacute;n libremente ejercida de espa&ntilde;oles, catalanes, europeos, como cada uno quiera y sienta que prefiere definirse.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, termino, les digo que m&aacute;s de 100 a&ntilde;os despu&eacute;s seguimos, sigo, dispuestos a decir &ldquo;Ad&eacute;u Espanya!&rdquo; pero que tambi&eacute;n lo estamos para retomar, desde la libertad, el &ldquo;Hola Espa&ntilde;a&rdquo;, la mano tendida que ahora sentimos del todo rechazada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hola-espana_129_4269516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2015 18:27:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Hola España!]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camino de Estrasburgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/camino-estrasburgo_132_2696203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Seguiremos defendiendo alternativas y evitando los extremismos neoliberales, esperando que el buen trabajo nos acabe otorgando el reconocimiento mayoritario de los ciudadanos", afirma el autor</p></div><p class="article-text">
        Reviso las notas de la semana en Estrasburgo mientras espero para embarcar. Como todas las semanas de plenario, la agenda est&aacute; a reventar de temas a debatir y votar; temas actuales que requieren respuestas urgentes, como la tragedia permanente de miles de persones jug&aacute;ndose y perdiendo la vida en el Mediterr&aacute;neo, o como esta largu&iacute;sima crisis econ&oacute;mica que castiga a una Europa que, a pesar de todo, es un lugar deseado para aquellos que sue&ntilde;an con que les acoja, adem&aacute;s de temas sin tanta urgencia, como la gesti&oacute;n forestas o el uso de biocombustibles, que poco a poco y sin apenas notoriedad van redefiniendo nuestra relaci&oacute;n con el planeta. Y tambi&eacute;n temas de menor peso pero igualmente necesarios, como las modificaciones presupuestarias obligadas por las decisiones previas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estaremos a la altura esta semana? &iquest;De cu&aacute;ntas decisiones deberemos arrepentirnos y cu&aacute;ntas seremos capaces de tomar? &iquest;Garantizan el debate parlamentario y la geometr&iacute;a pol&iacute;tica existentes la toma de buenas decisiones? &iquest;Hay alguna que pueda ser, al mismo tiempo, buena para nosotros, los europeos, y a la vez, tambi&eacute;n para otros y para las generaciones venideras? &iquest;Las muertes de emigrantes nos ofenden, es cierto, pero en las decisiones que tomaremos no sopesaremos siempre si ganamos o perdemos nosotros o los otros?
    </p><p class="article-text">
        Los peri&oacute;dicos del pa&iacute;s anuncian ganancias bancarias millonarias el d&iacute;a despu&eacute;s de publicar unes cifras de desempleo escandalosas y a&uacute;n contenidas gracias a la disminuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n activa. La supuesta buena noticia de hoy consiste en creer que los beneficios bancarios son el preludio de una bonanza que generar&aacute; ocupaci&oacute;n; que si a los m&aacute;s ricos les va bien, siempre habr&aacute; migas para los m&aacute;s pobres. Es, tambi&eacute;n, la filosof&iacute;a que sustenta en parte el plan de Inversiones del presidente Juncker para sacar a Europa de la actual anemia econ&oacute;mica, consistente en garantizar los beneficios a los inversores privados con el dinero de todos. Si no es as&iacute;, dicen, los inversores no se animan y dejar dormir a su dinero. Por eso hace falta implorar que lo muevan y lo pongan a trabajar, tal y como tambi&eacute;n hace falta librarlos de impuestos para evitar que huyan all&iacute; donde paguen menos, o nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mundo es hoy m&aacute;s que nunca un para&iacute;so para los que tienen mucho dinero y pueden escoger donde tenerlo sin tributar y qu&eacute; alfombra roja de qu&eacute; pa&iacute;s les promete m&aacute;s beneficios. Pero, si ese dinero va a acabar dormido, &iquest;no es mucho mejor que tribute como debe y que, por lo tanto, se le &ldquo;mime&rdquo; menos?
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que hace falta un cambio radical. Los beneficios bancarios no auguran ninguna bonanza econ&oacute;mica m&aacute;s all&aacute; de un espejismo parecido al que nos llev&oacute; donde hoy estamos. Pero hoy tambi&eacute;n sabemos que la alternativa contraria era igualmente un espejismo tres el cu&aacute;l se escond&iacute;a una realidad todav&iacute;a peor; sabemos, entonces, que el cambio radical no est&aacute; en el polo opuesto. Nada es tan sencillo como dar la vuelta a las cosas. Las mejores &eacute;pocas hist&oacute;ricas han sido, precisamente, cuando ning&uacute;n polo era hegem&oacute;nico, como en el estado de bienestar emergido a ra&iacute;z de la Guerra Fr&iacute;a. Modestamente, es lo que intentamos reproducir en el Parlamento Europeo cuando hacemos enmiendas al Plan Juncker, para evitar que alimente nuevos proyectos Castor, a la vez que impulsamos una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n para parar el dumping fiscal europeo. Y cuando debatimos un compromiso sobre inmigraci&oacute;n que ataca a los traficantes de personas y no se ocupa lo suficiente o nada de mejorar las condiciones de vida de los que hoy emigran para evitar que tuvieran que hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Si el equilibrio de fuerzas es uno u otro, y el resultado que en consecuencia emerge es mejor o peor, depende de las mayor&iacute;as parlamentarias. Hoy, de la que conforma la alianza de populares, socialistas y liberales, hasta ahora m&aacute;s inclinados a proteger las ganancias del capital. Por lo tanto, verdes e izquierdas diversas perderemos muchas de las votaciones. Y, a pesar de ello, seguiremos defendiendo alternativas y evitando los extremismos neoliberales, esperando que el buen trabajo nos acabe otorgando el reconocimiento mayoritario de los ciudadanos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/camino-estrasburgo_132_2696203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2015 18:26:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Camino de Estrasburgo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona pide (y espera) proyecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-a-debate/barcelona-pide-espera-proyecto_132_2705739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años, Barcelona ha sido administrada, mantenida por la inercia acumulada de períodos anteriores, pero no ha sabido generar ningún impulso creativo ni, mucho menos, obtener la complicidad social que la grave crisis pedía con urgencia.</p></div><p class="article-text">
        Barcelona vive mortecina y silenciada tratando de sobrevivir a los efectos de la profunda crisis europea de modelo econ&oacute;mico y social. Y al mismo tiempo, la ciudad es el escenario central del proceso de autodeterminaci&oacute;n catal&aacute;n, acogiendo y multiplicando la energ&iacute;a colectiva de la sociedad catalana que ha decidido no resignarse, al contrario, construir el nuevo pa&iacute;s que ahora sabe posible.
    </p><p class="article-text">
        Este es el reto, volver a ser ciudad libre, viva, creativa asumiendo un nuevo rol que, de hecho, viene de muy lejos: el de sede principal de una naci&oacute;n orgullosa y una cultura vieja que quieren ser actores implicados y corresponsables de la Europa que tambi&eacute;n pide nuevo impulso y construcci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Barcelona no se deja mandar. Las grandes ciudades pueden ser gestionadas, mejor o peor, o bien gobernadas con un rumbo definido y un proyecto entendido y compartido, pero en ning&uacute;n caso &ldquo;mandadas&rdquo; contra la voluntad de sus ciudadanos conscientes. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Barcelona ha sido administrada, mantenida por la inercia acumulada de per&iacute;odos anteriores, pero no ha sabido generar ning&uacute;n impulso creativo ni, mucho menos, obtener la complicidad social que la grave crisis ped&iacute;a con urgencia.
    </p><p class="article-text">
        Nos sentimos, pues, cargados de raz&oacute;n para estar presentes con propuesta y proyecto propio cuando los y las barcelonesas est&aacute;n a punto de decidir sobre qui&eacute;n y c&oacute;mo debe gobernar la ciudad en los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os, para responder a las expectativas que todo proceso electoral genera, pero a&uacute;n m&aacute;s por estar a la altura de las exigencias que la ciudad tiene planteadas, sea o no consciente de ello como resultado del efecto &ldquo;anest&eacute;sico&rdquo; que el gobierno convergente ha tratado de administrar y mantener.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses se ha querido hacer creer a la opini&oacute;n p&uacute;blica que la &uacute;nica decisi&oacute;n a tomar era la de elegir entre la continuidad &ldquo;segura&rdquo; del alcalde Trias y el riesgo asociado a la alternativa de la izquierda &ldquo;radical&rdquo; representada por el equipo de Ada Colau y Barcelona en Com&uacute;. Es momento de romper expl&iacute;citamente esta falsa dicotom&iacute;a. Dig&aacute;moslo alto y claro, Barcelona con el acuerdo de coalici&oacute;n entre ERC, MES y Barcelona Ciutat Oberta cuenta con una opci&oacute;n ganadora y equipada para abrir un nuevo periodo de m&aacute;xima ambici&oacute;n y de plena complicidad ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Contamos, ciertamente, con las personas, las ideas y las propuestas que avalan esta convicci&oacute;n positiva. Y quiz&aacute;s m&aacute;s importante, partimos de la actitud de implicaci&oacute;n y conexi&oacute;n con la ciudadan&iacute;a que defini&oacute; el car&aacute;cter propio que la ciudad supo construir en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os del siglo XX y que ahora parece haber olvidado o abandonado. En todo caso, sin embargo, no se trata de recuperar o reproducir procesos o etapas superadas sino, precisamente, de crear el nuevo molde econ&oacute;mico, social y democr&aacute;tico que el momento reclama y la ciudad es del todo capaz de alcanzar. El debate electoral permitir&aacute; ilustrar y concretar estas reflexiones. Barcelona, estamos convencidos, cuenta con los activos y la capacidad efectiva para generar un nuevo proyecto de gran ciudad europea, con valor propio, contenido profundamente renovador y generador de transformaci&oacute;n social y democr&aacute;tica. Un proyecto para a&ntilde;adir y enriquecer el debate sobre grandes espacios urbanos y metropolitanos que hoy vuelve a formar parte del gran debate sobre la construcci&oacute;n de Europa como marco com&uacute;n y compartido por m&aacute;s de 500 millones de ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Sendra, Ernest Maragall Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-a-debate/barcelona-pide-espera-proyecto_132_2705739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2015 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Barcelona pide (y espera) proyecto]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona demana (i espera) projecte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-a-debate/barcelona-demana-espera-projecte_132_2705730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En els últims anys, Barcelona ha sigut administrada, mantinguda per la inèrcia acumulada de períodes anteriors, però no ha sabut generar cap impuls creatiu ni, encara menys, obtenir la complicitat social que la greu crisi demanava amb urgència.</p></div><p class="article-text">
        Barcelona viu somorta i silenciada tractant de sobreviure als efectes de la profunda crisi europea de model econ&ograve;mic i social. I al mateix temps, la ciutat &eacute;s l'escenari central del proc&eacute;s d'autodeterminaci&oacute; catal&agrave;, acollint i multiplicant l'energia col&middot;lectiva de la societat catalana que ha decidit no resignar-se sin&oacute;, ben al contrari, construir el nou pa&iacute;s que ara sap possible.
    </p><p class="article-text">
        Aquest &eacute;s el repte, tornar a ser ciutat lliure, viva, creativa tot assumint un nou rol que, de fet, ve de molt lluny: el de seu principal d'una naci&oacute; orgullosa i una cultura vella que volen ser actors implicats i coresponsables de l'Europa que tamb&eacute; demana nou impuls i construcci&oacute; democratica.
    </p><p class="article-text">
        Barcelona no es deixa manar. Les grans ciutats poden ser gestionades, millor o pitjor, o b&eacute; governades amb un rumb definit i un projecte ent&egrave;s i compartit, per&ograve; en cap cas &ldquo;manades&rdquo; contra la voluntat dels seus ciutadans conscients. En els &uacute;ltims anys, Barcelona ha sigut administrada, mantinguda per la in&egrave;rcia acumulada de per&iacute;odes anteriors, per&ograve; no ha sabut generar cap impuls creatiu ni, encara menys, obtenir la complicitat social que la greu crisi demanava amb urg&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Ens sentim, doncs, carregats de ra&oacute; per ser presents amb proposta i projecte propi quan els i les barcelonines s&oacute;n a punt de decidir sobre qui i com ha de governar la ciutat en els propers quatre anys, per respondre a les expectatives que tot proc&eacute;s electoral genera, per&ograve; encara m&eacute;s per ser a l'al&ccedil;ada de les exig&egrave;ncies que la ciutat t&eacute; plantejades, en sigui o no conscient com a resultat del efecte &ldquo;anest&egrave;sic&rdquo; que el govern convergent ha tractat d'administrar i mantenir.
    </p><p class="article-text">
        En els &uacute;ltims mesos s'ha volgut fer creure a l'opini&oacute; p&uacute;blica que la &uacute;nica decisi&oacute; a prendre era la de triar entre la continuitat &ldquo;segura&rdquo; de l'alcalde Trias i el risc associat a  l'alternativa de l'esquerra &ldquo;radical&rdquo; representada per l'equip d'Ada Colau i Barcelona en Com&uacute;. &Eacute;s moment de trencar expl&iacute;citament aquesta falsa dicotomia. Diguem-ho fort i clar, Barcelona amb l'acord de coalici&oacute; entre ERC, MES i Barcelona Ciutat Oberta compta amb una opci&oacute; guanyadora i equipada per obrir un nou periode de m&agrave;xima ambici&oacute; i de plena complicitat ciutadana.
    </p><p class="article-text">
        Comptem, certament, amb les persones, les idees i les propostes que avalen aquesta convicci&oacute; positiva. Potser m&eacute;s important, partim de l'actitud d'implicaci&oacute; i connexi&oacute; amb la ciutadania que va definir el car&agrave;cter propi que la ciutat va saber construir en els &uacute;ltims 20 anys dels segle XX i que ara sembla haver oblidat o abandonat. En tot cas, per&ograve;, no es tracta de recuperar o reproduir processos o etapes superades sin&oacute;, precisament, de crear el nou motllo econ&ograve;mic, social i democr&agrave;tic que el moment reclama i la ciutat &eacute;s del tot capa&ccedil; d'assolir. El debat electoral permetr&agrave; il&middot;lustrar i concretar aquestes reflexions. Barcelona, n'estem conven&ccedil;uts, compta amb els actius i la capacitat efectiva per generar un nou projecte de gran ciutat europea, amb valor propi, contingut profundament renovador i generador de transformaci&oacute; social i democr&agrave;tica. Un projecte per afegir i enriquir el debat sobre grans espais urbans i metropolitans que avui torna a formar part del gran debat sobre la construcci&oacute; d'Europa com a marc com&uacute; i compartit per m&eacute;s de 500 milions de ciutadans.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Sendra, Ernest Maragall Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-a-debate/barcelona-demana-espera-projecte_132_2705730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Barcelona demana (i espera) projecte]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Grecia se decide la Europa que tendremos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/grecia-decide-europa_132_4327111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4b9d05c-a1df-4476-b17a-89b3640fea1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Grecia se decide la Europa que tendremos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las negociaciones de estos días tienen a Grecia como pretexto y a toda Europa como tema principal. Si se opta por la humillación del deudor, el proyecto europeo habrá claudicado", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Hay un falso relato interesado que hace del rescate griego y de su posible modificaci&oacute;n y extensi&oacute;n un hecho que afecta exclusivamente a Grecia. Nada m&aacute;s lejos; en las actuales negociaciones entre el gobierno de Syriza y el Eurogrupo se est&aacute; decidiendo que Europa tendremos en un futuro pr&oacute;ximo; si se mantendr&aacute; el para&iacute;so de creditores/infierno de los deudores, que adem&aacute;s de injusto se ha demostrado absolutamente ineficaz, o si Europa ha aprendido de sus errores y se propone solucionarlos.
    </p><p class="article-text">
        El primer paso para hacer este cambio pide reconocer que la pol&iacute;tica de austeridad impuesta a los pa&iacute;ses rescatados, total o parcialmente como en el caso de Espa&ntilde;a, ha sido tan injusta e ineficaz como sostenemos. De hecho, la actual pol&iacute;tica monetaria de Draghi&nbsp; y el plan de inversiones Juncker son en s&iacute; mismas la constataci&oacute;n de que la disciplina Merkel nos ha llevado a un callej&oacute;n sin salida: deflaci&oacute;n, paro y pobreza colosales, desigualdad extrema, euroescepticismo, falta de cohesi&oacute;n social&hellip; &iquest;Hacen falta m&aacute;s datos?
    </p><p class="article-text">
        Si uno se pregunta porque los EEUU han salido mucho antes de la crisis y hoy tienen menos de la mitad de paro, la respuesta de fondo est&aacute; en una serie de medidas tomadas con la l&oacute;gica del deudor, mientras que Europa ha privilegiado la del creditor. Y la conclusi&oacute;n, la que avanzaba Keynes hace casi un siglo; si se ahoga, el deudor, arrastrar&aacute; con &eacute;l al creditor; si el deudor levanta cabeza, el creditor tambi&eacute;n saldr&aacute; ganando.
    </p><p class="article-text">
        Y este es el dilema europeo que se debate hoy con Grecia: continuar ahogando al deudor, supuestamente culpable de su situaci&oacute;n, y con esto acabar ahogando a toda Europa, con s&iacute;ntomas como los que hoy padecen econom&iacute;as tan supuestamente saneadas como la finlandesa, o por el contrario cambiar de una vez esta il&oacute;gica y buscar una soluci&oacute;n que, conviniendo a Grecia, convenga a la vez a toda Europa. Una soluci&oacute;n como la que Varufakis, economista experto en el tema mucho antes y mucho m&aacute;s que ministro griego, ha puesto sobre la mesa: renegociaci&oacute;n de la deuda y pago de intereses ligado, entre otros, al crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos, de pasada, que Espa&ntilde;a sobrevive hoy gracias a una pol&iacute;tica monetaria bien parad&oacute;jica: la deflaci&oacute;n que causa y empeora el alto &iacute;ndice de paro, y la an&eacute;mica actividad econ&oacute;mica europea, por un lado hacen crecer el importe de su colosal deuda, y por otro, obligan unos tipos de inter&eacute;s muy bajos que facilitan hacerle frente. Pero en cuanto desaparezca la amenaza de la deflaci&oacute;n y los tipos de inter&eacute;s remonten, &iquest;podr&aacute; Espa&ntilde;a hacer frente al pago de su deuda?
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n espa&ntilde;ola ante el tema griego no deja de ser de una miop&iacute;a enorme. Reclama la devoluci&oacute;n del dinero que ella le ha prestado, a un inter&eacute;s muy por encima del que ella misma ha pagado y con el que, por tanto, ha conseguido buenos beneficios, en lugar de poner sobre la mesa de negociaci&oacute;n su propia deuda; en buena parte tan ileg&iacute;tima como la de Grecia. Una deuda que de ning&uacute;n modo se hubiera generado sin el euro, ni se hubiera multiplicado sin las pol&iacute;ticas de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        En el Parlamento europeo, el grupo Verdes/ALE y las izquierdas han defendido una conferencia global sobre la deuda perif&eacute;rica y un &ldquo;new deal&rdquo; como la mejor salida, sino la &uacute;nica. Bien al contrario, el Consejo de Estados y el Eurogrupo siguen defendiendo la disciplina merkeliana y un plan de inversiones que de hecho ser&aacute; un paso m&aacute;s en el proceso de privatizaci&oacute;n global, en tanto que se demandan proyectos p&uacute;blicos para inversiones privadas. La disparidad es, en consecuencia, absoluta. Y lo que es m&aacute;s sorprendente, con la socialdemocracia dando su apoyo total a la derecha neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, Grecia tambi&eacute;n tiene mucho que hacer para sacar a su econom&iacute;a del pozo, y en ning&uacute;n caso puede dar un vuelco ella sola a las pol&iacute;ticas europeas y decretar una expansi&oacute;n de gasto p&uacute;blico que no puede pagar; porque Europa no le presta el dinero y porque su propio dinero huye a diario y, sobre todo, porque no hay soluciones individuales dentro de un colectivo como la Uni&oacute;n Europea. Ni Hollande ni Renzi han querido aplicarlas, a pesar de su peso.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;salir del euro, como ya recomiendan a Grecia algunos grupos de opini&oacute;n alemanes? Qui&eacute;n sabe, quiz&aacute; para Grecia acabar&iacute;a siendo mejor que permanecer; pero seguro que supondr&iacute;a un descomunal fracaso europeo. Y, &iquest;si se echa al &uacute;ltimo de la clase, qui&eacute;n ser&aacute; el siguiente en salir?
    </p><p class="article-text">
        O Europa sabe gestionar y reducir las disparidades de los pueblos que la conforman o no ser&aacute;. Al mismo tiempo, gestionar las disparidades ser&aacute; imposible si Europa no es; es decir, si no avanza en su uni&oacute;n pol&iacute;tica y deja de contar parados griegos y/o espa&ntilde;oles para pasar a contar parados europeos y a preocuparse porque no los haya.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, las negociaciones de estos d&iacute;as tienen a Grecia como pretexto y a toda Europa como tema principal. Si se opta por la humillaci&oacute;n del deudor, el proyecto europeo habr&aacute; claudicado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall Mira, Jordi Angusto Zambrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/grecia-decide-europa_132_4327111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2015 21:42:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Yanis Varoufakis]]></media:keywords>
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