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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marina Franganillo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Marina Franganillo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Quién decide lo que no puede anunciarse y cómo debe retirarlo Airbnb]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/airbnb-homeaway-economia-colaborativa-multas-leyes-normas_132_4253312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecd99ece-3db6-4ab9-a14d-299d68305019_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¿Debe Airbnb filtrar los anuncios incompatibles con la norma autonómica?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como han dejado claro ciertos casos recientes - las multas que el Ayuntamiento de Barcelona ha impuesto a Airbnb y HomeAway, sobre todo -, se está produciendo un choque entre las normas autonómicas, que regulan la actividad de las empresas de turismo, y la legislación estatal (basada en una directiva europea) que no hace responsable a las empresas de internet del contenido que publican sus usuarios. Entonces, ¿están las plataformas obligadas a filtrar los anuncios de antemano o solo a retirar, previa solicitud, los que incumplan las disposiciones autonómicas?</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a colaborativa est&aacute; dando mucho que hablar, no solo como debate acerca de esta nueva forma de poner en com&uacute;n a personas para que intercambien productos o servicios, sino tambi&eacute;n acerca de la legalidad de la actividad que llevan a cabo los diversos actores de este sector y de la aplicabilidad de las normas. Como muestra, el gran revuelo que se ha formado alrededor de <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-Airbnb-publicitar-turisticos-ilegales_0_465103826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las multas que el Ayuntamiento de Barcelona ha impuesto a Airbnb y HomeAway</a>. Si bien en nuestro pa&iacute;s <a href="http://www.eldiario.es/economia/ordena-cese-actividad-Uber-pais_0_333167223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso m&aacute;s sonado es el de Uber</a>, tambi&eacute;n han ido pasando por este proceso <a href="http://www.eldiario.es/economia/BlablaCar-defiende-patronal-autobuses-colaborativo_0_436756843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BlaBlaCar</a> y las citadas 'startup' de alojamiento, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es un tema que nunca ha dejado de estar sobre la mesa, en las &uacute;ltimas semanas se leen muchas noticias al respecto y, m&aacute;s concretamente, sobre las multas que les est&aacute;n imponiendo o que pretenden imponerles las administraciones locales.
    </p><p class="article-text">
        No es tan extra&ntilde;o que esto ocurra, ya que las leyes suelen ir un paso por detr&aacute;s de la realidad y, a menudo, surgen nuevas situaciones y actividades que no se encuentran reguladas y a las que se debe buscar cabida bajo el paraguas legal. En el caso de la econom&iacute;a colaborativa, que se basa en plataformas digitales, adem&aacute;s, son varias las normas que, a distintos niveles, aplican: por un lado, aquella <strong>normativa que regule la actividad que se lleva a cabo a trav&eacute;s de la plataforma</strong>, es decir, la que regula sus contenidos como tal, que variar&aacute; en funci&oacute;n del sector en el que se englobe dicha actividad; y por otro lado, <strong>la que establece el r&eacute;gimen al que se encuentran sujetos los negocios de internet</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el caso que inunda las redes estos d&iacute;as, el de Airbnb y HomeAway, nos encontramos con que, adem&aacute;s de serles de aplicaci&oacute;n la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Informaci&oacute;n y del Comercio Electr&oacute;nico (LSSI), a los contenidos que alojan estas plataformas <strong>les ser&iacute;a de aplicaci&oacute;n, por el sector en el que se engloban, la normativa (auton&oacute;mica) en materia de turismo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esta materia en concreto es competencia de las comunidades aut&oacute;nomas, que pueden aprobar sus propias leyes para regular dicho sector y velar por su cumplimiento, para lo cual <strong>tienen potestad sancionadora</strong>. En ejercicio de esta potestad est&aacute;n requiriendo (y sancionando) a Airbnb y HomeAway porque los contenidos publicados en estas dos plataformas no cumplen con determinadas obligaciones que impone la Ley de Turismo de Catalu&ntilde;a: en este caso, se ha detectado que <strong>algunas de las viviendas ubicadas en Catalu&ntilde;a (en Barcelona, en particular) no incluyen el n&uacute;mero de inscripci&oacute;n en el Registro de Turismo auton&oacute;mico</strong>, cuesti&oacute;n que es obligatoria en virtud de esta ley.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el conflicto radica en el choque que existe entre la norma sectorial y la LSSI, y que plantea la siguiente cuesti&oacute;n: <strong>&iquest;corresponde a Airbnb y HomeAway el cumplimiento de esta norma y, en su caso, la comprobaci&oacute;n de que los contenidos que publican sus usuarios se ajustan a la misma?</strong>
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        <strong>Revisar el contenido, &iquest;responsabilidad de Airbnb?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La LSSI, que deriva de una norma europea (Directiva 2000/31/CE), establece un r&eacute;gimen de responsabilidad especial para los prestadores de servicios de la sociedad de la informaci&oacute;n (los llamados &ldquo;intermediarios&rdquo;) que les exime, en principio, de responsabilidad por los contenidos que alojan. Esta exenci&oacute;n opera siempre que estos intermediarios sean neutrales, es decir, que no intervengan en la generaci&oacute;n de esos contenidos ni participen en ellos en forma alguna.<strong> En la medida en que no participan, no son responsables del cumplimiento (o incumplimiento) por parte de los usuarios</strong> de la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, esta exenci&oacute;n opera <strong>&uacute;nicamente cuando los intermediarios no tienen &ldquo;conocimiento&rdquo; efectivo de la ilicitud del contenido</strong>, que se adquiere mediante una resoluci&oacute;n o notificaci&oacute;n del &oacute;rgano competente, pero tambi&eacute;n cuando la ilicitud sea &ldquo;patente y evidente por s&iacute; sola&rdquo;, como sostienen los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, lo que ocurre es que las comunidades aut&oacute;nomas encuadran dentro del &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n de sus leyes a estas plataformas, de modo que nos encontramos con una situaci&oacute;n en la que tenemos, por un lado, una ley auton&oacute;mica que en principio les ser&iacute;a de aplicaci&oacute;n, y por otro una ley estatal que establece que los &ldquo;intermediarios&rdquo;, cuando se limitan a poner los medios t&eacute;cnicos para que los usuarios interact&uacute;en entre s&iacute;, no son responsables por los contenidos que alojan.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, se genera un <strong>conflicto entre la norma auton&oacute;mica</strong> - por cuyo cumplimiento vela el Gobierno auton&oacute;mico y, en su caso, los ayuntamientos - <strong>y la norma estatal</strong>, que deriva a su vez del derecho europeo. En el entendimiento de que estas plataformas entran dentro del &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n de la ley auton&oacute;mica que regula este sector, las administraciones las requieren para que retiren los contenidos infractores y, adem&aacute;s, aporten informaci&oacute;n acerca de sus usuarios, lo cual tambi&eacute;n colisionar&iacute;a con la Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n de Datos.
    </p><p class="article-text">
        Si atendemos a la LSSI, en cambio, <strong>los verdaderamente obligados a cumplir con esta normativa son los propios usuarios de la plataforma</strong>, ya que son ellos quienes publican esos anuncios, sin intervenci&oacute;n por parte de Airbnb, que no ser&iacute;a responsable por los contenidos que se limita a alojar.
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        Es m&aacute;s, Airbnb y HomeAway son intermediarios (cosa que nadie discute) y, como tal, en principio no son responsables hasta que no tengan conocimiento efectivo de la ilicitud, pero resulta que para tener tal &ldquo;conocimiento efectivo&rdquo; no basta con una orden gen&eacute;rica de retirada de contenidos presuntamente infractores. Es decir, al requerir a estas plataformas para que retiren los contenidos que no cumplen con la normativa aplicable, <strong>deber&iacute;an serles identificados cu&aacute;les son exactamente los contenidos que deben retirar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Darles una orden gen&eacute;rica solicitando que eliminen los anuncios que no cumplan con determinada obligaci&oacute;n supondr&iacute;a imponerles la tarea de realizar b&uacute;squedas activas de hechos y de llevar a cabo una supervisi&oacute;n de los contenidos alojados, lo que ser&iacute;a contrario a la Directiva 2000/31 de la que deriva la LSSI, y el propio Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea dispone que las directivas son de obligado cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        Al final, parece que <strong>el debate se centrar&aacute; en decidir si este tipo de plataformas encaja plenamente dentro de la categor&iacute;a de prestadores de servicios de alojamiento</strong>, de modo que se encontrar&iacute;an sujetas al r&eacute;gimen de responsabilidad previsto - es decir, que no ser&iacute;an responsables y que, por tanto, no podr&iacute;an ser sancionadas por los contenidos que alojan - o si, por el contrario, deber&iacute;an tener otra consideraci&oacute;n, est&eacute; o no regulada en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, como es habitual, las leyes no siempre tienen respuesta para estas nuevas situaciones, con el a&ntilde;adido de que en este caso nos encontramos no solo con un conflicto de normas, sino tambi&eacute;n de intereses.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de <a href="https://www.flickr.com/photos/opengridscheduler/20095445482/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Grid Scheduler / Grid Engine</a> y <a href="https://www.flickr.com/photos/jimmyharris/17884994936" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jimmy Harris</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Franganillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/airbnb-homeaway-economia-colaborativa-multas-leyes-normas_132_4253312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2016 11:12:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quién decide lo que no puede anunciarse y cómo debe retirarlo Airbnb]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Airbnb,Economía colaborativa,Multas,Leyes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando buscar en Google se convierte en un delito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/google-busquedas-delito-conspiracion-provocacion-tentativa_132_2624958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94c00d71-7079-4fe3-a0d4-559e741d4679_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¿Podría considerarse delito una inocente búsqueda en Google?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal vez solo por curiosidad, o para saber si de veras Google tiene respuesta para todo, alguna vez hayas formulado o termines formulando a tu buscador de cabecera una pregunta comprometida. ¿Cómo robar una caja fuerte? ¿Cómo dormir a una persona? Quizás se te olvide la más importante: ¿podría ser delito hacer estas búsquedas en Google?</p></div><p class="article-text">
        Aunque solo sea por curiosidad, es muy probable que alguien que conozcas haya realizado alguna b&uacute;squeda en internet sobre temas de cuestionable legalidad. De forma totalmente inocente, claro. Lo que resulta menos probable es que, antes de hacerlo, se hayan preguntado si por esa acci&oacute;n se les podr&iacute;a imputar alg&uacute;n delito: <strong>&iquest;podemos ser perseguidos por haber realizado una consulta a Google?</strong><a href="https://www.aclu.org/blog/speak-freely/when-does-your-google-search-become-crime" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por haber realizado una consulta a Google</a>
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que, a priori, no. <strong>Una mera b&uacute;squeda no supone por s&iacute; sola la comisi&oacute;n de un delito</strong>. La explicaci&oacute;n es sencilla: para cometer un delito habr&iacute;a que llevar a cabo la acci&oacute;n correspondiente descrita en nuestro C&oacute;digo Penal, y una inocente consulta en internet no se encuentra entre esas acciones tipificadas por mucho que pudiera aportar informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo llevar a cabo un delito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como siempre, hay matices. Esa b&uacute;squeda en Google - o cualquier otro buscador - <strong>no ser&iacute;a delito si todo se queda ah&iacute;</strong>. Lo cierto es que nuestro C&oacute;digo Penal prev&eacute; que ser&aacute;n condenables &ldquo;el delito consumado y la tentativa de delito&rdquo;, esto es, tanto el delito en s&iacute; como la realizaci&oacute;n de las acciones previas necesarias, aunque finalmente el resultado no se produzca por circunstancias ajenas a la voluntad del proyecto de delincuente.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, si indag&aacute;semos en Google sobre c&oacute;mo secuestrar a alguien o busc&aacute;semos la forma de saltarnos ciertas medidas de seguridad no estar&iacute;amos cometiendo un delito, siempre y cuando todo quedase <strong>en una forma de saciar la curiosidad o en una fantas&iacute;a del internauta.</strong> Distinto ser&aacute; el caso si mediante una b&uacute;squeda a trav&eacute;s de internet se llega a ir m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde empieza el delito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;nea que separa una b&uacute;squeda inocente de una que pueda ser considerada delictiva es realmente fina. Buen ejemplo de ello es la pornograf&iacute;a infantil. El hecho de buscarla - aunque los motivos sean m&aacute;s que cuestionables - no es delito. A pesar de ello, en determinados pa&iacute;ses (como <a href="http://www.nacion.com/tecnologia/avances/Google-argentina-advierte-pornografia-infantil_0_1458454226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina</a>) Google advierte a los internautas que se adentran en esa oscura cara de internet de que, <strong>mediante la consulta realizada, se puede llegar a obtener material ilegal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma, Google advierte&nbsp;<a href="http://www.lavozdegalicia.es/noticia/tecnologia/2015/06/09/google-mostrara-aviso-policia-nacional-buscan-servicios-sexuales-internet/0003_201506G9P56993.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los internautas espa&ntilde;oles que buscan servicios sexuales en la Red</a> de que podr&iacute;an estar contribuyendo a un delito de trata. Buscar no es delito (como no lo es recurrir a los servicios de una prostituta en Espa&ntilde;a), pero s&iacute; se podr&iacute;a terminar colaborando con la trata de blancas.
    </p><p class="article-text">
        En pricipio, <strong>el internauta que busca no ser&iacute;a responsable</strong>. En el caso concreto de la pornograf&iacute;a infantil, lo ser&iacute;a quien la ha creado, producido y/o distribuido. Sin embargo, si al acceder a este material el usuario lo descargase en su ordenador, su b&uacute;squeda s&iacute; habr&iacute;a desembocado en un delito tipificado en el C&oacute;digo Penal.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo sucede con cualquier otra b&uacute;squeda sospechosa.<strong> Preguntarle a Google qu&eacute; hay que hacer para secuestrar a una persona o c&oacute;mo reventar una caja fuerte no es delito.</strong> A partir de ah&iacute;, todo depender&aacute; de lo que el usuario decida hacer con la informaci&oacute;n obtenida. La diferencia entre dejarlo ah&iacute; o dar un paso y llevarlo m&aacute;s all&aacute; (o intentarlo) es la clave para determinar si una b&uacute;squeda es o no delito (o forma parte de una tentativa).
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        <strong>Conspiraci&oacute;n y proposici&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que hay ciertas conductas penadas que podr&iacute;an tener que ver, y mucho, con una b&uacute;squeda. Son <strong>la conspiraci&oacute;n, la proposici&oacute;n y la provocaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con la primera, dos o m&aacute;s personas acuerdan (con intenci&oacute;n) cometer un delito. El segundo caso tiene lugar cuando alguien que tiene intenci&oacute;n de cometer un delito invita a otra persona a participar. Por su parte, la provocaci&oacute;n supone incitar a otros a cometer un delito.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el problema de la b&uacute;squeda en internet volver&iacute;a a ser exactamente el mismo. Si a trav&eacute;s de Google entramos en alg&uacute;n rinc&oacute;n sospechoso de internet y no hacemos nada que est&eacute; penado, no habr&iacute;a problema. Sin embargo, si a trav&eacute;s de esa b&uacute;squeda nos ponemos en contacto con otras personas y acordamos o les proponemos cometer un delito, s&iacute; podr&iacute;amos estar ante una de esas conductas recogidas en nuestro C&oacute;digo Penal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En cualquier caso, <strong>una b&uacute;squeda continuada sobre un tema determinado puede levantar sospechas</strong>, dar indicios de la intenci&oacute;n de cometer un delito pr&oacute;ximamente o incluso de que se ha cometido y se pretende ocultar. Es lo que le pas&oacute; a una familia en Reino Unido que, ansiosa por cobrar la herencia del abuelo, decidi&oacute; acabar con &eacute;l. Como no sab&iacute;an cu&aacute;l ser&iacute;a la forma m&aacute;s efectiva de hacerlo,&nbsp;<a href="http://www.theguardian.com/uk/2011/sep/29/family-sentenced-plot-kill-grandfather" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buscaron en Google cosas tales como</a> &ldquo;c&oacute;mo matar a una persona&rdquo;, &ldquo;diez maneras de matar a alguien sin dejar rastro&rdquo;, &ldquo;&iquest;puedes matar a alguien con un pu&ntilde;etazo?&rdquo; o &ldquo;la forma m&aacute;s sencilla de matar a una persona mayor&rdquo;. Tras varios intentos fallidos, decidieron atacarle, pero el anciano, de 89 a&ntilde;os, sobrevivi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sus lesiones hicieron que la polic&iacute;a sospechara despu&eacute;s de tener claro que no hab&iacute;a sido un accidente. La investigaci&oacute;n posterior incluy&oacute; un an&aacute;lisis de los ordenadores de todos los miembros de la familia, cuyos historiales de b&uacute;squeda terminaron por delatarles: finalmente, la familia fue acusada de conspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que siempre <a href="http://www.theverge.com/2014/8/13/5997833/iphone-siri-murder-victim-body" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es mejor no preguntarle a Siri d&oacute;nde esconder el cuerpo</a>.
    </p><p class="article-text">
        -------------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de&nbsp;<a href="https://www.flickr.com/photos/121483302@N02/14253849274/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Panorama,</a>&nbsp;<a href="http://www.policia.es/prensa/20150514_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a</a> y <a href="https://www.flickr.com/photos/leunix/249155104/in/photolist-o1Z8E-dpvfaX-46vE6T-8xS8ff-47baGG-JaBai-rTu6e3-mb6zB-99vB2o-omGbKt-oCXytu-omFnEE-oCXvQo-oCXu73-omFztZ-omFB1L-oEVUnZ-oEVQiX-oD9cKG-omF7jE-oB947W-omF4w5-oDaK1t-oCX9hd-dQH8Yv-dQNrKN-nTFtVM-8Gzt7K-6aQZKL-iJ92Ag-nzdi73-omFejk-omEUuN-oCTTLx-oB8Mhu-oCWW3J-oEVo9n-omEZ8V-55SejC-pWwdBx-8XARtu-4Jmsgv-wmveB-7AxG9d-5TQYeo-dnS1JK-baVzD2-6ckvaR-6cpDo1-noa5F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dean (leu)</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Franganillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/google-busquedas-delito-conspiracion-provocacion-tentativa_132_2624958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2015 11:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando buscar en Google se convierte en un delito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Google,Delitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Simpson, Juego de Tronos... ¿Por qué elimina YouTube los vídeos de tus series favoritas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/series-television-videos-episodios-youtube-los-simpson-juego-de-tronos_132_4317576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a65f8d0-93e1-4815-b32e-a455d39c343f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¿Por qué es practicamente imposible encontrar vídeos de Los Simpson en castellano en YouTube?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la hora de buscar escenas de algunas de las series más populares en YouTube, lo más habitual es llevarnos un chasco. No suelen estar, al menos no en castellano. Puede que aparezca ante nuestros ojos un capítulo de Juego de Tronos en inglés o uno de Los Simpson con doblaje latino. El motivo es geográfico y depende de la cesión de los derechos de la serie, pero ¿por qué se establecen estas restricciones geográficas?</p></div><p class="article-text">
        Cuando la compa&ntilde;&iacute;a australiana de televisi&oacute;n de pago Foxtel adquiri&oacute; los derechos para ser proveedor en exclusiva de Juego de Tronos en Australia, probablemente pens&oacute; que no encontrar&iacute;a obst&aacute;culos a la hora de promocionar la nueva temporada de la serie. Sin embargo, hace apenas unas semanas la sorpresa lleg&oacute; a trav&eacute;s de YouTube:&nbsp;<a href="http://torrentfreak.com/youtube-blocks-game-of-thrones-trailer-on-copyright-grounds-150218/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tr&aacute;iler de la quinta temporada fue bloqueado por la plataforma</a> en base a una reclamaci&oacute;n de la propia HBO, titular de los derechos, a trav&eacute;s de su filial en Asia. <strong>Todo parec&iacute;a deberse a motivos geogr&aacute;ficos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, dicha reclamaci&oacute;n probablemente ten&iacute;a su origen en la utilizaci&oacute;n por parte de HBO del servicio <a href="https://support.google.com/youtube/answer/2797370?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Content ID de YouTube</a>, que compara los v&iacute;deos subidos por usuarios de la plataforma con los que se encuentran en su base de datos, cuyos derechos de propiedad intelectual han sido previamente reivindicados por sus titulares.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        No deja de resultar curioso que el licenciante (en este caso, HBO) deje sin contenidos a su propio licenciatario (Foxtel), teniendo &eacute;ste los derechos de la serie en Australia y, por tanto, estando plenamente facultado para explotarlo en ese medio. Tambi&eacute;n sorprende que YouTube reconozca a HBO Asia como propietaria y bloquee el v&iacute;deo en Australia, cuando el tr&aacute;iler es un 'clip' con im&aacute;genes de la serie y es la propia productora la que ha cedido los derechos sobre ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se establecen estas restricciones geogr&aacute;ficas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ci&ntilde;&eacute;ndonos a lo que disponen la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola y la europea, <strong>el titular de los derechos sobre cualquier obra puede decidir en qu&eacute; t&eacute;rminos permite que la utilicen otros</strong>. Es decir, determina los &aacute;mbitos territorial y temporal de la licencia, as&iacute; como los medios en los que el licenciatario podr&aacute; explotarla. De este modo, el titular originario de los derechos puede decidir ceder un mismo contenido a diversas personas o empresas de distintos pa&iacute;ses, y cada una de ellas podr&aacute; usar ese contenido solamente en el pa&iacute;s para el que se le haya concedido la licencia y en las condiciones que le hayan sido indicadas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, volviendo al ejemplo inicial, Foxtel ha obtenido los derechos para emitir Juego de Tronos &uacute;nicamente en Australia, de modo que el contenido podr&aacute; estar disponible en ese pa&iacute;s, pero <strong>tendr&aacute; que ser 'geobloqueado' para que no puedan acceder usuarios de cualquier otro lugar del mundo</strong>, ya que Foxtel no tiene los derechos para explotar la serie en cualquier otro territorio que no sea Australia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El problema se presenta a la hora de dar difusi&oacute;n a un contenido en un medio tan amplio como internet, ya que si se cuenta con los derechos para un territorio determinado, se tendr&aacute; que limitar el acceso a ese contenido para no incumplir los t&eacute;rminos de la licencia otorgada. Entonces nos encontramos con situaciones como la que se ha dado ahora con Juego de Tronos: hay dos titulares leg&iacute;timos de derechos que, al pretender hacerlos valer en este escenario, <strong>acaban limitando la explotaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, <strong>todo depende de la popularidad de la plataforma en la que se encuentre el v&iacute;deo</strong>, de la difusi&oacute;n que se le d&eacute;, de la pericia del usuario que sube el v&iacute;deo a la hora de sortear los medios t&eacute;cnicos que utiliza la plataforma para identificar contenidos que vulneren derechos de propiedad intelectual de terceros y, en general, <strong>del inter&eacute;s que pueda tener el titular leg&iacute;timo a la hora de solicitar la retirada de un v&iacute;deo publicado sin su autorizaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es esta facultad de cesi&oacute;n de los derechos de explotaci&oacute;n la que permite a su titular perseguir a quienes vulneran sus derechos, <strong>raz&oacute;n por la cual es dif&iacute;cil encontrar contenidos de determinadas cadenas de televisi&oacute;n y productoras </strong>que, en muchos casos, cuentan con sus propias plataformas de v&iacute;deo 'online' y persiguen estas pr&aacute;cticas. Todo depender&aacute; del celo con que protejan sus derechos y del inter&eacute;s que puedan tener en contar con una difusi&oacute;n amplia, si bien no autorizada, de sus contenidos.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que sucede en Espa&ntilde;a con algunas series. Por ejemplo, <strong>es muy dif&iacute;cil, si no pr&aacute;cticamente imposible, encontrar en YouTube episodios de Los Simpson en su versi&oacute;n en castellano</strong>; sin embargo, basta una simple b&uacute;squeda para acceder a los v&iacute;deos de la serie con doblaje latino.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        En cada pa&iacute;s hay un titular de los derechos, que los ha obtenido de la productora correspondiente (en este caso, FOX). As&iacute;, tanto la productora como el poseedor de los derechos (Antena 3 en este caso), tendr&iacute;an potestad para perseguir a los infractores. Que no sea f&aacute;cil encontrar v&iacute;deos en castellano, y s&iacute; con otros doblajes, puede deberse a dos razones: que FOX no persigue a los infractores de sus derechos en Am&eacute;rica Latina con la misma intensidad que en otros lugares, o que <strong>es la cadena espa&ntilde;ola la que impide que el contenido para el que tiene los derechos est&eacute; en YouTube.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El caso de Netflix
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, no es extra&ntilde;o que aparezcan m&eacute;todos para<strong> sortear las barreras geogr&aacute;ficas de plataformas de 'streaming' que bloquean sus contenidos a territorios determinados</strong>. Sucede sobre todo con las de pago, como Netflix. Aunque se pueda tener la falsa impresi&oacute;n de que, como se est&aacute; pagando por dichos contenidos, se est&aacute; accediendo a ellos legalmente, la situaci&oacute;n es bien distinta.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que en ambos casos, tanto en plataformas gratuitas como en plataformas de pago, no solo entrar&iacute;an en juego los derechos de propiedad intelectual de los titulares de los v&iacute;deos, sino tambi&eacute;n <strong>las normas de uso de la propia plataforma</strong>, que el usuario acepta al entrar y en las cuales se establece que los contenidos se encuentran disponibles &uacute;nicamente para unos territorios determinados.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el usuario que entra en la versi&oacute;n estadounidense de Netflix desde Espa&ntilde;a, y mediante cualquier procedimiento o medio t&eacute;cnico logra sortear la barrera geogr&aacute;fica, suscribi&eacute;ndose al servicio y pagando la cuota correspondiente, podr&iacute;a enfrentarse a una sanci&oacute;n por incumplimiento de las reglas de la plataforma (y, por tanto, de los t&eacute;rminos del contrato que ha firmado al registrarse).
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, en este caso, pagar por un contenido no implica estar consumi&eacute;ndolo de forma legal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Franganillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/series-television-videos-episodios-youtube-los-simpson-juego-de-tronos_132_4317576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2015 09:41:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Simpson, Juego de Tronos... ¿Por qué elimina YouTube los vídeos de tus series favoritas?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Página de autor de Marina Franganillo]]></title>
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      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Franganillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://www.eldiario.es/autores/marina_franganillo/]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Mar 2014 10:24:00 +0000]]></pubDate>
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