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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eva Aladro Vico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eva_aladro_vico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eva Aladro Vico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los niños de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ninos-gaza_129_10755097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb6ee1b8-fda2-4f7f-a576-baf49fcb3248_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los niños de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Querer poseer un territorio, ponerle nombre a una tierra matando niños, es la forma más brutal y estúpida de acabar con la propia posibilidad de tener un alma como comunidad, y un futuro como país</p></div><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n que han mostrado a la Humanidad las guerras a lo largo de la historia han marcado decisivamente su desarrollo siempre. El nazismo hitleriano fue advertido por periodistas en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, y hab&iacute;a reporteros que ni m&aacute;s ni menos en 1937 ya advert&iacute;an del peligro de lo que estaba sucediendo en Alemania, como <a href="https://revistas.ucm.es/index.php/CIYC/article/view/41711/39750" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Shirer o Robert Ezra Park</a>. Estos periodistas ve&iacute;an que lo que se estaba destruyendo en Alemania en las primeras &ldquo;reuniones de animaci&oacute;n&rdquo; del partido nazi en N&uacute;remberg era algo m&aacute;s que la correcci&oacute;n pol&iacute;tica: era la p&eacute;rdida del sentido profundo de empat&iacute;a con los dem&aacute;s en la sociedad alemana del momento, y el surgimiento de un completo nihilismo y crueldad brutal, exaltados y ocultos tras el nacionalismo, la cuasi-religi&oacute;n pol&iacute;tica y la supuesta defensa ante un agresor inexistente.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, en las guerras de Vietnam y Camboya, los periodistas de televisi&oacute;n y los investigadores documentaban la misma p&eacute;rdida de sensibilidad social hacia las v&iacute;ctimas de la guerra confrontando a la poblaci&oacute;n mundial, a las audiencias de televisi&oacute;n, con <a href="https://www.infobae.com/historias/2022/02/01/la-brutal-ejecucion-de-un-guerrillero-y-una-foto-que-cambio-la-guerra-de-vietnam-y-la-historia-de-sus-protagonistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes de ejecuciones y fusilamientos</a>, as&iacute; como de ni&ntilde;os afectados por las bombas de napalm que el ej&eacute;rcito estadounidense dejaba caer sobre poblaciones civiles. El trabajo de fotoperiodistas como Eddie Adams o&nbsp;<a href="https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20220610/8328264/foto-cambio-guerra-vietnam.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nick Ut,</a> de la Agencia Associated Press, durante la d&eacute;cada de los 70, cambi&oacute; aquella guerra y promovi&oacute; el sentimiento de rechazo que termin&oacute; por causar la retirada de Estados Unidos del conflicto. Por ello, a partir de Vietnam los ej&eacute;rcitos en guerra establecieron censuras estrictas a los reporteros a la hora de cubrir los conflictos y los cr&iacute;menes asociados a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy nos enfrentamos a la explosi&oacute;n b&eacute;lica de Israel contra Palestina y lo hacemos mediante nuevos medios. La poblaci&oacute;n mundial busca y encuentra en las redes sociales im&aacute;genes, v&iacute;deos y documentos que muestran con una fiabilidad nunca antes posible la verdad de esta agresi&oacute;n absoluta, desmedida, de la que los expertos de la ONU como <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-jefe-asuntos-humanitarios-onu-asegura-gaza-rodillas-muerte-500-personas-20231018003712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martin Griffiths</a>, con conocimiento directo, ya afirman que es &ldquo;una carnicer&iacute;a completa&rdquo;, una de las peores de los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os: &ldquo;Lo peor que he visto y no lo digo a la ligera, comenc&eacute; a los veinte a&ntilde;os con los Jemeres Rojos&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Gaza revuelve&nbsp;las conciencias del mundo global y despierta tal oleada de rechazo en comunidades alejadas de todo el planeta? Sin duda las redes sociales y las nuevas capacidades de comunicaci&oacute;n que representan tienen mucha parte de responsabilidad en la extensi&oacute;n y el cambio de actitud en la opini&oacute;n p&uacute;blica masiva internacional, a pesar de las incre&iacute;bles presiones en los l&iacute;deres y organizaciones intergubernamentales por parte de la maquinaria de propaganda sionista. En general los medios de comunicaci&oacute;n est&aacute;n siguiendo la en&eacute;rgica fuerza de las redes sociales a la hora de testimoniar y documentar lo que realmente est&aacute; ocurriendo en Gaza y Cisjordania.&nbsp;Ahora cualquier palestino con un m&oacute;vil en la mano, disponible a pesar del brutal asedio a la Franja, puede grabar y difundir al mundo las im&aacute;genes de los ni&ntilde;os de Gaza muertos y malheridos, mutilados o aterrorizados, im&aacute;genes que no se pueden poner en duda y que son el nuevo lenguaje de denuncia de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de redes sociales como TikTok o X (antes Twitter), que se redimen en parte gracias a esta funci&oacute;n sobrevenida, se denuncian las torturas de la poblaci&oacute;n palestina y las masacres familiares en escuelas, hospitales y casas particulares. Hay una verdad profunda en las historias que llegan a trav&eacute;s de TikTok, en los relatos, las declaraciones y los videos preparados con los que la poblaci&oacute;n solidaria denuncia y difunde lo que est&aacute; ocurriendo en Gaza. Esa verdad ya no est&aacute; conducida profesionalmente, y a menudo por ello resulta m&aacute;s intensa y real. La verdad se abre paso en el mundo de la Inteligencia Artificial, las 'fake news' y las consignas medi&aacute;ticas o diplom&aacute;ticas, en el nuevo lenguaje de im&aacute;genes que todos sabemos grabar, captar y difundir a nuestras redes. Para esto y para no otra cosa hemos aprendido a utilizarlas.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n hay algo m&aacute;s en este temible episodio internacional que conmueve los cimientos mismos de la Humanidad, y que traspasa los canales y las barreras establecidas por la censura, la manipulaci&oacute;n o la ideologizaci&oacute;n en los pa&iacute;ses occidentales. Y es que en Gaza est&aacute;n muriendo y sufriendo una cantidad nunca vista de miles y miles de ni&ntilde;os. Ni&ntilde;os que est&aacute;n siendo masacrados contraviniendo las disposiciones internacionales de defensa de la infancia establecidas por todos los organismos mundiales. El n&uacute;mero de ni&ntilde;os mutilados, fallecidos, masacrados psicol&oacute;gicamente en Gaza es mayor que el de todas las guerras del a&ntilde;o 2022, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n <a href="https://www.savethechildren.es/colaborar-ong/ayuda-a-palestina-ong" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SaveTheChildren</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es inaceptable y qu&eacute; consecuencias tiene esta tragedia de la infancia en Gaza? La infancia es el periodo m&aacute;s sagrado de la vida humana. Es el momento en el que los seres humanos vivimos, como dec&iacute;a <a href="https://luisperozocervantes.wordpress.com/pl/talleres-literarios/habla-radical/431-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gast&oacute;n Bachelard,</a> en un cosmos profundo, en el que conectamos con la vida a trav&eacute;s de un estado de ensue&ntilde;o solitario. El ni&ntilde;o es el ser que vive bajo el signo de la maravilla, dec&iacute;a este autor.&nbsp;Es quien siente y realiza el asombro de ser. Los ni&ntilde;os no solamente son sagrados por ser tiernos o desprotegidos: cada ni&ntilde;o es un recipiente de lo m&aacute;s sagrado de nuestra humanidad. El ni&ntilde;o no solamente es. Es una puerta tambi&eacute;n a nuestra propia alma. Y ello es as&iacute; porque cada ni&ntilde;o est&aacute; unido a nuestra propia vida de una manera &uacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a <a href="https://www.josepguasch.com/guion-de-vida-nino-interior-padre-adulto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eric Berne</a> que el ni&ntilde;o es el emperador de la vida. Esta frase significa no solamente que toda la humanidad se construye y rodea al ni&ntilde;o como su eje crucial de sentido. Significa tambi&eacute;n que el ni&ntilde;o es la forma en que el ser humano conecta con el futuro: cuando nos rodeamos de ni&ntilde;os nos comunicamos directamente con la energ&iacute;a, con la capacidad de crecer, con la capacidad de vivir y de renacer que ellos encarnan: la suya es nuestra propia alma. Cada infancia me enriquece, me alimenta de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os hermanan nuestra alma de tal manera que podemos sentirnos vivos con ellos. Da igual la edad que tengamos, somos ni&ntilde;os por la mediaci&oacute;n de los ni&ntilde;os del mundo. Nuestras almas, dice Bachelard, s&oacute;lo viven en la forma com&uacute;n que se encarna en el ni&ntilde;o: el ni&ntilde;o es nuestra verdad y nuestro futuro literal, y de la capacidad que tengamos de ser ni&ntilde;os con &eacute;l, depende nuestra pervivencia como especie en todos los sentidos. El trabajo de toda nuestra vida es rendir justicia al ni&ntilde;o, al que fuimos nosotros y al que hoy nace: s&oacute;lo sentimos a trav&eacute;s del ni&ntilde;o, s&oacute;lo somos verdad como ni&ntilde;os, y ellos son los mensajeros del destino de nuestra propia alma. Son la &uacute;nica forma de acceder a nuestra propia esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Romper el sue&ntilde;o de un ni&ntilde;o es el ataque m&aacute;s brutal a la Humanidad que pueda existir, porque trunca el sue&ntilde;o de la Humanidad, como destino persistente, como verdadero sentido de la especie. Cada ni&ntilde;o que cae en Gaza mata con &eacute;l nuestra alma,&nbsp; nuestra esperanza real, nuestra verdad como seres vivos. Morimos con cada ni&ntilde;o que llora o tiembla en Gaza, pero no figuradamente: se enga&ntilde;an los israel&iacute;es que piensan que esta masacre no tiene efectos sobre ellos mismos. Uno por uno, los ni&ntilde;os de Palestina se llevan el futuro de Israel con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Vulnerar a la infancia es acabar con la propia vida de la que dependemos para seguir existiendo. Sin los ni&ntilde;os, sin los otros ni&ntilde;os, no podemos cerrar el ciclo de amor y reconocimiento que es verdaderamente la existencia. La infancia es la patria de todos, pero es m&aacute;s a&uacute;n: es nuestro hogar, la casa de nuestro verdadero ser gen&eacute;rico como humanos. Querer poseer un territorio, ponerle nombre a una tierra matando ni&ntilde;os, es la forma m&aacute;s brutal y est&uacute;pida de acabar con la propia posibilidad de tener un alma como comunidad, y un futuro como pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Aladro Vico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ninos-gaza_129_10755097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Dec 2023 21:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los niños de Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Conflicto Palestina-Israel,Bloqueo israelí,Asentamientos israelíes,Franja de Gaza,Gaza,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trascendencia, extinción y las marsopas de Bateson]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/trascendencia-extincion-marsopas-bateson_132_1327701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25a38a4c-48a1-467c-86b4-3f875be831c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gregory Bateson."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bateson vio que en la sociedad consumista de producción desenfrenada, la carrera armamentística y la explotación animal y natural son facetas de una relación adictiva para con el mundo en el que vivimos</p><p class="subtitle">Quizá debamos introducir, en los mensajes anti-exterminio del planeta y en el sentido de la comunicación animalista y ecologista, mensajes trascendentes que ayuden ante los terribles efectos inmovilizadores de la adicción mundial al consumo productivista y agresivo</p></div><p class="article-text">
        Hay un autor de enorme influencia en el estudio de la Comunicaci&oacute;n llamado <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gregory_Bateson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gregory Bateson</a>. Antrop&oacute;logo y et&oacute;logo, estudioso del comportamiento animal, gran experto en el concepto de informaci&oacute;n, dio una base profunda y filos&oacute;fica al estudio de la comunicaci&oacute;n animal. Y desde que su obra lleg&oacute; a la madurez abog&oacute; por lo que &eacute;l denominaba una '<a href="https://books.google.es/books?id=HewJbnQmn1gC&amp;printsec=frontcover&amp;dq=bateson+ecology+mind&amp;hl=en&amp;sa=X&amp;ei=FfZIUf-pMc-XiAf72oHwCw&amp;redir_esc=y#v=onepage&amp;q=bateson%20ecology%20mind&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecolog&iacute;a de la mente</a>', es decir, la b&uacute;squeda de modos de pensamiento que tuvieran efecto directo en acciones humanas para mejorar nuestra relaci&oacute;n con la naturaleza y para prevenir el riesgo de extinci&oacute;n de nuestra especie y de desaparici&oacute;n del planeta. Bateson escribi&oacute; en los a&ntilde;os 60 del pasado siglo. Se adelant&oacute; much&iacute;simo a su &eacute;poca y leerle hoy supone aut&eacute;nticamente ver la mente de un profeta.
    </p><p class="article-text">
        Bateson pronunci&oacute; en los a&ntilde;os 60 una <a href="https://revistas.ucm.es/index.php/CIYC/article/view/CIYC0909110021A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia</a> en homenaje a su amigo el psicoterapeuta Eric Berne, fallecido tempranamente. En ella, el brit&aacute;nico reflexionaba con hondura sobre la necesidad de trascender el nivel de pensamiento humano actual para llegar a solventar los grandes problemas que aquejan a la humanidad. &Eacute;l consideraba que la cultura y la comunicaci&oacute;n humanas deb&iacute;an servir para esto, pero lo que entend&iacute;a por trascendencia era algo mucho m&aacute;s amplio de lo que hoy solemos atribuir a esta palabra.
    </p><p class="article-text">
        Bateson se dio cuenta de que una de las motivaciones fundamentales del ser humano es la dependencia incontrolable, la adicci&oacute;n. As&iacute;, consideraba que, en much&iacute;simos aspectos y situaciones, el ser humano vive envuelto en adicciones, que van desde las propias drogadicciones al tabaquismo, al consumo o a la necesidad de incidentes o de reconocimiento por parte de los dem&aacute;s. Para este autor, toda la literatura, la cultura y la comunicaci&oacute;n de mayor calidad, lejos de entretenernos o divertirnos, no hacen otra cosa que mostrarnos las consecuencias y las claves de nuestras adicciones y dependencias y, sobre todo, c&oacute;mo podemos superarlas. Ese es su verdadero valor y funci&oacute;n, y no la de hacernos pasar el rato o encandilarnos con su belleza.
    </p><p class="article-text">
        Bateson consider&oacute; que las adicciones son problemas psicol&oacute;gicos, y no s&oacute;lo bioqu&iacute;micos. Una persona adicta tiene lo que &eacute;l defini&oacute; como doble v&iacute;nculo: aquello que necesita es tambi&eacute;n lo que lo aniquila. O bien: quiere y no quiere algo a la vez. O bien: desea dos cosas contradictorias completamente entre s&iacute;. Los dobles v&iacute;nculos son terribles para la mente humana y est&aacute;n relacionados con el desarrollo de la esquizofrenia.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, toda la civilizaci&oacute;n humana, seg&uacute;n Bateson, est&aacute; marcada por el doble v&iacute;nculo, y no solamente los enfermos mentales aquejados de distorsiones. El doble v&iacute;nculo aparece en la comunicaci&oacute;n cuando emitimos un mensaje que rompe la confianza con los dem&aacute;s; por ejemplo, cuando a la pregunta &ldquo;&iquest;me quieres?&rdquo; respondemos con la pregunta &ldquo;&iquest;qu&eacute; es querer?&rdquo;. El doble v&iacute;nculo destruye las soluciones afectivas y la libertad humana, aparece en una relaci&oacute;n rota con el entorno, coloca a personas, grupos o a la civilizaci&oacute;n entera en posiciones imposibles en las que la satisfacci&oacute;n de un deseo lleva a la aniquilaci&oacute;n, o la obtenci&oacute;n de placer conlleva el castigo del dolor, o la elecci&oacute;n de una alternativa conduce irremediablemente al deseo de la contraria.
    </p><p class="article-text">
        Como decimos, en la teor&iacute;a de Bateson hay reflexi&oacute;n en profundidad. Porque el genial experto se dio cuenta de que vivimos asediados por la paradoja seg&uacute;n la cual no podemos superar los dobles v&iacute;nculos estando como estamos inmersos en sus contradicciones l&oacute;gicas. Es imposible que superemos una dependencia si nos situamos dentro de ella, como es imposible que un componente de una clase l&oacute;gica sea a la vez el contenedor de esa clase l&oacute;gica. Hay un aspecto filos&oacute;fico y l&oacute;gico del doble v&iacute;nculo, que puede ser superado mediante el uso de cierto tipo de abstracci&oacute;n. Hay, adem&aacute;s, otras maneras de superar un doble v&iacute;nculo contradictorio que anula nuestra libertad, la capacidad de pensar o de actuar sin sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos que m&aacute;s le interes&oacute; de todo esto era c&oacute;mo superar una de las m&aacute;s devastadoras y contradictorias paradojas planetarias, como es la sociedad de consumo acelerado, una de las adicciones m&aacute;s peligrosas de nuestro tiempo, que nos est&aacute; conduciendo a la aniquilaci&oacute;n del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Bateson se dio cuenta de que es posible superar las paradojas aplastantes de la l&oacute;gica del doble v&iacute;nculo mediante diversos modos de lo que &eacute;l llamaba &ldquo;trascender&rdquo;. Y para explicarlo, contaba esta historia de delfines marsopas a los que hab&iacute;a conocido trabajando sobre el comportamiento animal en Hawaii.
    </p><p class="article-text">
        Bateson era experto en la capacidad ling&uuml;&iacute;stica y metaling&uuml;&iacute;stica (cuando hablamos acerca del propio lenguaje) de los animales. Se dio cuenta de que los mam&iacute;feros son capaces de comunicarse al respecto de la propia comunicaci&oacute;n mediante las representaciones de conductas y uso de los signos de maneras graduadas. As&iacute;, estudiando a los monos jugando, se dio cuenta de que pod&iacute;an graduar la intensidad de sus gestos y cambiar lo que significan. Pero observando a los delfines vio algo extraordinario.
    </p><p class="article-text">
        Los delfines entrenados por los humanos suelen responder de manera excelente a los ejercicios de prueba y recompensa (como hacer una acrobacia y recibir un pescado por ello). Para los entrenadores de delfines, dado que en muchos casos se busca una acrobacia o ejercicio diferente cada vez, no fue dif&iacute;cil hacer comprender a los delfines que es necesario cambiar de acrobacia o de acci&oacute;n de vez en cuando. Bateson pidi&oacute; a los entrenadores que propusieran a los delfines algo diferente: se premiar&iacute;a solamente el &ldquo;cambio&rdquo; o la innovaci&oacute;n en un ejercicio. As&iacute;, los delfines empezaron a seguir las &oacute;rdenes de sus entrenadores, y en lugar de recibir el t&iacute;pico pescado por cada acrobacia, solamente lo recib&iacute;an al hacer algo espec&iacute;ficamente diferente. En las primeras intentonas, los delfines no comprend&iacute;an nada en absoluto y manifestaban su confusi&oacute;n y nerviosismo. Pero pasadas unas horas, una de las hembras fue hacia su entrenador y emprendi&oacute; una tras otra una serie completa de acciones distintas y diversas, reclamando finalmente su pescado. Lo que aquella marsopa hizo, seg&uacute;n Bateson, fue &ldquo;trascender&rdquo;. Efectivamente, entendi&oacute; el concepto del cambio que el entrenador le estaba pidiendo para darle el pescado.
    </p><p class="article-text">
        Esto signific&oacute;, para Bateson, que estos delfines, como tantos otros animales, tienen la capacidad de saltar el tipo l&oacute;gico, de modo que pueden trabajar con abstracciones, igual que los monitos que definen el juego o la pelea seg&uacute;n la intensidad con la que mordisquean al adversario, o del mismo modo que los perros lo hacen cuando juegan entre ellos -de hecho, es posible proponer el juego a un animal graduando las se&ntilde;ales que definen una relaci&oacute;n distinta a la de pelea, y los animales en general son expertos definidores de situaciones por su uso de los signos en su nivel l&oacute;gico-. Lo que nos interesa aqu&iacute;, sobre todo, es que los delfines consiguieron salir de la confusi&oacute;n creada por una paradoja de doble v&iacute;nculo trascendi&eacute;ndola al pensar en ella y superarla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para Bateson hay algunas maneras de superar las tr&aacute;gicas consecuencias de los dobles v&iacute;nculos, que nos llevan directamente al psiqui&aacute;trico, a la tumba o a la extinci&oacute;n como planeta. Una de ellas, la que muestra el caso de los delfines, es la superaci&oacute;n de nivel l&oacute;gico. Esta forma nos conduce a mirar los problemas desde arriba, desde la abstracci&oacute;n, de modo que vemos c&oacute;mo actuar como si subi&eacute;ramos a una monta&ntilde;a y entendi&eacute;ramos la relaci&oacute;n entre elementos.
    </p><p class="article-text">
        Bateson indicaba que una mente capaz de ver la relaci&oacute;n entre los elementos est&aacute; arriba en el nivel de relaci&oacute;n y puede solucionar los problemas. Pero esto rara vez ocurre cuando somos adictos a algo, es decir, cuando nuestro comportamiento supone a la vez nuestra destrucci&oacute;n o la destrucci&oacute;n de lo que deseamos y la satisfacci&oacute;n de lo que deseamos. Cuando estamos apresados por un doble v&iacute;nculo adictivo no podemos trascender. No pensamos.
    </p><p class="article-text">
        Otra manera de trascender es establecer una relaci&oacute;n de nivel superior a trav&eacute;s del afecto y de la empat&iacute;a que sea capaz de superar los dilemas y contradicciones de una situaci&oacute;n de doble v&iacute;nculo. El amor y el afecto, la empat&iacute;a y comprensi&oacute;n profundas, aniquilan en muchas ocasiones los problemas sin soluci&oacute;n aparente en los que estamos apresados por nuestra propia conducta. El autor ingl&eacute;s aplic&oacute; toda esta teor&iacute;a al campo general de la humanidad, y se dio cuenta de que pod&iacute;a aportar una 'ecolog&iacute;a de la mente' que contribuyera a paliar los desequilibrios humanos que est&aacute;n destruyendo el planeta. Su &oacute;ptica es acertad&iacute;sima.
    </p><p class="article-text">
        Bateson vio que en la sociedad consumista de producci&oacute;n desenfrenada, la carrera armament&iacute;stica y la explotaci&oacute;n animal y natural son facetas de una relaci&oacute;n adictiva para con el mundo en el que vivimos. Tenemos una relaci&oacute;n enferma, una relaci&oacute;n psicol&oacute;gica rota con el ecosistema en el que habitamos. Consumimos y explotamos sus alimentos y riquezas y con ello, a la vez, lo aniquilamos. Dependemos absolutamente de una conducta de explotaci&oacute;n que nos hace terriblemente ineficaces e infelices, que nos lleva a la absoluta extinci&oacute;n y a los modos m&aacute;s nefastos de supervivencia. Es exactamente lo mismo que hace un adicto al tabaco, dice Bateson: consume algo de modo que se mata a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Es bastante ineficaz, plantea Bateson, que al adicto le razonemos o nos comuniquemos con &eacute;l de maneras racionales o l&oacute;gicas, porque, apresado como est&aacute; en una jaula f&eacute;rrea de adicci&oacute;n, no es capaz de no responder a su deseo e inter&eacute;s ciegos, aunque sabe -e incluso porque sabe- que ello lo mata. Nuestra situaci&oacute;n en el planeta, hoy por hoy, es m&aacute;s obvia a&uacute;n que cuando Bateson lo plante&oacute;: sabemos muy bien que con nuestro ritmo de producci&oacute;n y consumo no podemos sostener la vida en la Tierra y a pesar de saberlo, o porque lo sabemos incluso, seguimos actuando igual, sin tomar las medidas oportunas. Y a la humanidad se le hace un mundo cambiar su conducta y dejar de consumir masivamente, dejar de producir desaforadamente o dejar de matar animales y agotar recursos y elementos esenciales de los que no puede prescindir a la vez. Cuando, precisamente, todas las se&ntilde;ales apuntan a c&oacute;mo solucionar este asunto, parece que la humanidad fuera, como dice <a href="http://tratarde.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Riechmann,</a> m&aacute;s inepta que una ameba.
    </p><p class="article-text">
        No somos ineptos, somos adictos. Debemos empezar a considerar, como hizo Bateson, que la soluci&oacute;n al problema, al doble vinculo, de extinguir o extinguirnos, est&aacute; en trascender, como tan bien hac&iacute;an los delfines marsopas de Hawaii. Subir de tipo l&oacute;gico, ascender a la capacidad de establecer relaciones y de conservarlas, deshacer el lazo venenoso de comer matando o de vivir aniquilando el planeta. &iquest;Y c&oacute;mo?
    </p><p class="article-text">
        Bateson plante&oacute; muchos modos de superar los dobles v&iacute;nculos adictivos. Mediante un salto mental, mediante la empat&iacute;a y relaci&oacute;n de amor, mediante una operaci&oacute;n de escalada, en un salto evolutivo. Trascender un doble v&iacute;nculo es superar su contradicci&oacute;n mostrando que no nos apresa: la libertad de la mente humana le permite no depender de sustancias o de afectos, y graduar o hacer desaparecer la esclavitud de una vida destructiva. Es posible superar la culpa y el dolor de ser responsables de la muerte de los animales, protegi&eacute;ndolos y ayud&aacute;ndolos. Es posible dejar de relacionarnos de manera destructiva y sangrienta con aquello de lo que dependemos y, en su lugar, construir una relaci&oacute;n positiva y vital de cooperaci&oacute;n evolutiva. En todos los casos, la elevaci&oacute;n del nivel mental no la producen ni las luchas violentas ni el razonamiento elemental, pues superar una adicci&oacute;n es un trabajo arduo, penoso e incierto, en el que el amor, el cambio de mentalidad o la maduraci&oacute;n son claves. La comunicaci&oacute;n, la cultura y los medios que la humanidad siempre us&oacute; para explicar y ayudar a superar sus tragedias puede transmitirnos ese impulso.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; debamos introducir, en los mensajes anti-exterminio del planeta y en el sentido de la comunicaci&oacute;n animalista y ecologista, mensajes trascendentes que ayuden ante los terribles efectos inmovilizadores de la adicci&oacute;n mundial al consumo productivista y agresivo. Una trascendencia mayor hacia comunicaciones con un nivel superior tiene que llevar a un salto de mentalidad, es decir, a una nueva mente humana, ecol&oacute;gica y sostenible. Esto se puede conseguir con activismo constante y firme, con intenso esfuerzo, con innovaciones en la relaci&oacute;n con la naturaleza que surgen constantemente reforzando el lado positivo de la superaci&oacute;n; sobre todo, con un lenguaje que muestre que no necesariamente debemos vivir matando, con el temible peso adictivo que ello genera.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, una parte esencial del oscuro panorama que vivimos tiene que ver con la escasa capacidad de esas formas de comunicaci&oacute;n cultural para llegar a grandes grupos de la humanidad, encenagados como est&aacute;n en un mundo de comunicaciones rastrero y simple en el que nada puede ayudar a elevarse al ser humano por encima de sus propias dependencias creadas. Y raro ser&iacute;a que pudiera darse ese milagro trascendental con una humanidad que no piensa, no tiene una relaci&oacute;n afectiva con el mundo y no puede sentirlo sin cegarse ante culpa e ira.
    </p><p class="article-text">
        Bateson, como tantos otros, consideraba que era posible salir de las adicciones. Aquellos que han superado alguna saben muy bien que ese esfuerzo no es racional ni puede apelar al inter&eacute;s del adicto. No se trata de convencer a nadie, ni de hacer caer del caballo a ning&uacute;n ignorante. La adicci&oacute;n al sistema consumista actual no se vence con l&oacute;gica. Se vence con &aacute;nimo, relaci&oacute;n, constancia y convicci&oacute;n de que otro mundo nos espera ah&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de este terrible panorama.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Aladro Vico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/trascendencia-extincion-marsopas-bateson_132_1327701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2019 19:17:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trascendencia, extinción y las marsopas de Bateson]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Schrödinger, el animalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/schrodinger-animalista_132_1937249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84f8aab6-3573-4f7c-9b36-93283aee7578_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Erwin Schrödinger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Erwin Schrödinger (1887-1961) es considerado, junto a Werner Heisenberg, el padre de la mecánica cuántica</p><p class="subtitle">Mantuvo una importante correspondencia con Albert Einstein, que dio lugar a su célebre experimento mental, conocido como el gato de Schrödinger</p><p class="subtitle">En 1933 recibió el premio Nobel de Física por desarrollar la ecuación que lleva su nombre</p><p class="subtitle">Consideraba que el mundo en el que vivimos es todo él una unidad sintiente y desde esa visión desarrolló una aguda sensibilidad del sufrimiento animal, que le llevó a escribir contra la pesca, la caza, las corridas de toros o la crueldad con los animales para alimentación humana</p></div><p class="article-text">
        En la era de la informaci&oacute;n, inmensas cantidades de bazofia informativa pasan por nuestros ojos sin que seamos ya muy conscientes de su escasa val&iacute;a. Sin embargo, cuando llega a nuestras manos una obra de un pensador, creador o cient&iacute;fico inmenso, es inmensa la distancia que lo separa de esa ola de pura estofa mental. Eso ocurre&nbsp;al leer&nbsp;<a href="https://es.scribd.com/document/199555884/Mi-Concepcion-Del-Mundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mi concepci&oacute;n del mundo</em></a>, de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Erwin_Schr%C3%B6dinger" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erwin Schr&ouml;dinger</a>, el c&eacute;lebre cient&iacute;fico que populariz&oacute; la f&iacute;sica cu&aacute;ntica con su met&aacute;fora del gato dual, que explicaba tan bien la naturaleza fabulosamente indeterminada de la existencia.
    </p><p class="article-text">
        Schr&ouml;dinger no solamente fue un genio en f&iacute;sica.&nbsp;Tambi&eacute;n fue&nbsp;un pensador de primer orden. Su obra no cient&iacute;fica es extraordinaria y encaja&nbsp;con exactitud&nbsp;en los principios no dualistas y progresivos de la cu&aacute;ntica. En la obra que mencionamos, el autor vien&eacute;s habla de su pasi&oacute;n por la metaf&iacute;sica, que completa perfectamente los avances de la ciencia experimental y que no puede desaparecer porque, como indica,&nbsp;est&aacute; siendo sustituida por dogmas mucho m&aacute;s estrechos e ingenuos.
    </p><p class="article-text">
        Schr&ouml;dinger es plenamente consciente del desarrollo &ldquo;elefanti&aacute;sico&rdquo; que viven los siglos XIX y XX, de los estudios t&eacute;cnicos y experimentales que ampl&iacute;an la influencia de la voluntad humana. Pero, a diferencia de otros pensadores de la &eacute;poca,&nbsp;menos visionarios, se da cuenta de que ello no supone tanto progreso sino, al contrario, el descuido de la conciencia humana, que ha sido salvaguardada durante siglos por la filosof&iacute;a y las morales o religiones, aunque no de maneras aut&eacute;nticas. La supresi&oacute;n o la atrofia del pensamiento y de la metaf&iacute;sica son en realidad tr&aacute;gicas para la humanidad. Este gran autor se manifestaba as&iacute; en un momento en el que otros se dejaban llevar por el culto al cientificismo y al racionalismo tecnol&oacute;gico m&aacute;s burdo.
    </p><p class="article-text">
        Schr&ouml;dinger se da cuenta de todo en ese crucial momento. Su horror al nazismo; su cr&iacute;tica a la ciencia moderna (demasiado enamorada de s&iacute; misma, como ya ocurriera en el declive del mundo cl&aacute;sico con la ciencia de Arist&oacute;teles -el genial paralelismo es suyo); su aguzada atenci&oacute;n a la filosof&iacute;a hind&uacute; tradicional, de la que conoce a comienzos del siglo la&nbsp;<a href="http://www.trotta.es/libros/gran-upanisad-del-bosque/9788481645484/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gran Upanisad del Bosque</em></a>&nbsp;y el pensamiento&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Advaita" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adva&iacute;ta</a> no dualista ('T&uacute; eres eso'), que, sin dudarlo, influye o encaja en sus ideas f&iacute;sicas complejas; y su atenci&oacute;n pedag&oacute;gica profunda a lo que llama el &ldquo;asombro filos&oacute;fico&rdquo;, que le llevan a cuestionar todas las teor&iacute;as de la &eacute;poca, son de una actualidad radiante, esplendorosa. Hay que celebrar encontrase con una mente as&iacute;, tan abierta y sensible.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta capacidad le lleva a concebir una teor&iacute;a del universo como fen&oacute;meno asociado a relaciones y aspectos que experimentamos pero que no podemos abarcar, y al que solamente nos acercan la espiritualidad y la metaf&iacute;sica. Llega Schr&ouml;dinger con rapidez a la idea de que el mundo exterior y el mundo interior son una &uacute;nica unidad, gracias a la noci&oacute;n de consciencia que extiende a todos los seres vivos. Por supuesto, a los no humanos tambi&eacute;n, e incluso lanza la hip&oacute;tesis de una conciencia tambi&eacute;n para los seres vegetales e inorg&aacute;nicos. Ve con meridiana claridad que compartimos el conocimiento mediante la comunicaci&oacute;n y mediante la consciencia com&uacute;n de maneras que no se pueden explicar de modo f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Esta unidad se extiende en la memoria de las especies y en la formaci&oacute;n de cada nueva individuaci&oacute;n. &ldquo;La divisi&oacute;n, multiplicaci&oacute;n de la conciencia, carece de sentido. En todo lo aparecido no hay un marco en el que encontrar la conciencia en plural&rdquo;, indica. Se da cuenta con rapidez de la fusi&oacute;n mental entre las esferas de conciencia de los individuos y afirma: &ldquo;Mundo y conciencia son una misma cosa, en tanto en cuanto uno y otra est&aacute;n compuestos por los mismos elementos primitivos. Por lo tanto, no hay diferencia si afirmamos la&nbsp;comunidad&nbsp;esencial de dichos elementos en todos los individuos particulares diciendo que existe solo&nbsp;un&nbsp;mundo exterior o que existe solo&nbsp;una&nbsp;consciencia&rdquo;. En la boca de uno de los mejores f&iacute;sicos del siglo, estas palabras son aut&eacute;ntico oro.
    </p><p class="article-text">
        Su teor&iacute;a establece despu&eacute;s que la consciencia es un rasgo caracter&iacute;stico de la formaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de la vida, y la inconsciencia, de los momentos y fases de pasividad y regresi&oacute;n, de modo que todo aquello que tiende a crecer y evolucionar est&aacute; dotado de ese pensamiento com&uacute;n, noci&oacute;n o intuici&oacute;n de lo mismo, que caracteriza a la creatividad. As&iacute;, Schr&ouml;dinger enuncia que el mundo material es metaf&iacute;sico, porque en &eacute;l la comunicaci&oacute;n y la conciencia son universales y a la vez inexplicables, y m&iacute;stico, porque las interacciones que se generan entre los objetos o seres en &eacute;l desbordan la explicaci&oacute;n racional. El colapso de la funci&oacute;n de onda que descubri&oacute; como f&iacute;sico no es sino una analog&iacute;a m&aacute;s de esta gran idea.
    </p><p class="article-text">
        Pero traemos aqu&iacute; a Schr&ouml;dinger porque, precisamente en armon&iacute;a con estas ideas tan maravillosas, su animalismo se manifiesta en sus Memorias de una manera que llama la atenci&oacute;n. Como decimos, considera que el mundo en el que vivimos es todo &eacute;l una misma unidad sintiente. Este planeta est&aacute; conformado por cuerpos de animales o plantas, vivos o muertos, afirma. Y la diferencia entre unos u otros es puramente de contexto, de puntos de vista. Es el&nbsp;sujeto&nbsp;que mira quien determina las diferencias que en la realidad no existen. Aqu&iacute; vemos con claridad c&oacute;mo generaliz&oacute; su teor&iacute;a cu&aacute;ntica a un marco filos&oacute;fico general.
    </p><p class="article-text">
        Pero analizando las formas de vida animal, expresa la superioridad de desarrollo de algunas de estas: por ejemplo, afirma que los animales sociales, tales como hormigas y abejas, han eliminado hace mucho el ego&iacute;smo. &ldquo;El ser humano, evidentemente m&aacute;s joven a este respecto, est&aacute; empezando ahora a hacerlo (...) Se verificar&aacute; como una ley animal que tiende hacia la constituci&oacute;n de estados y sucumbir&aacute; (el ser humano) si no prescinde del ego&iacute;smo&rdquo;. Los animales, afirma en otro lugar, &ldquo;se encuentran muy por delante de los pobres ego&iacute;stas de nuestra especie&rdquo;. Y, como tales, han desarrollado lenguajes: Schr&ouml;dinger sienta la mano a muchos ineptos de su nuestro regresivo momento al afirmar tajantemente: &ldquo;Est&aacute; ya muy lejano el tiempo en el que, si se deseaba ser tomado en serio, hab&iacute;a que encaramarse a la petulante afirmaci&oacute;n de que solo los seres humanos poseen un lenguaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al tanto de las investigaciones de su coet&aacute;neo el Dr. von Frisch, Schr&ouml;dinger explica la fabulosa capacidad visual tricrom&aacute;tica de las abejas, comparada con la cual nuestra vista se podr&iacute;a considerar dicrom&aacute;tica por la amplitud de umbral de estos insectos, as&iacute; como la polarizaci&oacute;n parcial del cielo que perciben y que hace que puedan captar aspectos temporales y espaciales que se nos escapan completamente. Lo que m&aacute;s le llama la atenci&oacute;n, sin embargo, es lo que llama las&nbsp;coincidencias estructurales&nbsp;que se dan en las diversas especies y en los diversos medios y lenguajes de cada una de ellas, que hacen posible la mutua comprensi&oacute;n. Lo m&aacute;s interesante, para este inmenso pensador, es c&oacute;mo podemos comunicar el mundo que percibimos mediante la identidad de las estructuras, mediante las analog&iacute;as de &eacute;stas, que nos permiten sentir e intuir la unidad de todo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se manifiesta un Schr&ouml;dinger profundamente imbuido de conciencia animal, gran ling&uuml;ista y capaz de enunciar una teor&iacute;a de la comunicaci&oacute;n metaf&iacute;sica, que tiene su ra&iacute;z en la consagraci&oacute;n de la consciencia &uacute;nica. Estas son las paradojas en las que pensaba: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo podemos comprender la m&aacute;s o menos completa igualdad de la estructura que parece tener nuestro entorno para casi todos los seres humanos y, en gran medida, tambi&eacute;n para los animales? &iquest;Por qu&eacute;, por ejemplo, ante una llama que emerge s&uacute;bita delante del jinete o frente al abismo que se abre, la cabalgadura retrocede espantada igual que aquel que la monta? (...) &iquest;No se impone considerar estos quehaceres como sencillamente milagrosos y no retroceder a buscar la raz&oacute;n com&uacute;n en el mundo corp&oacute;reo, como lo encontramos continuamente, con una seguridad que nunca falta?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor lanza constantemente invectivas hacia la necesidad de alcanzar una nueva fase de consciencia humana en la que el an&aacute;lisis de lo real alcance la idea de completud y de unidad de todo: sujeto y objeto, especies animales, org&aacute;nico e inorg&aacute;nico, animal y vegetal. El &uacute;nico modo de superar las paradojas, l&iacute;mites y tr&aacute;gicas consecuencias de nuestra situaci&oacute;n, pasa por esa transformaci&oacute;n radical que afecta a ciencia y a filosof&iacute;a, a vida pr&aacute;ctica y a mente humana.
    </p><p class="article-text">
        No dud&oacute; Schr&ouml;dinger en incluir muy a prop&oacute;sito, en su visi&oacute;n del mundo, una sensibilidad aguda del sufrimiento animal: &ldquo;No queremos hablar aqu&iacute;, afirma, del juicio que nos merecen aquellos que practican la pesca o caza por diversi&oacute;n, a menudo a la vista del terror mortal y agotamiento de la v&iacute;ctima acorralada; tampoco lo haremos acerca de la tremenda y cruel pr&aacute;ctica de &rdquo;cebar&ldquo; por la fuerza durante semanas enteras a pobres ocas (...) Tampoco vamos a examinar m&aacute;s de cerca la justificaci&oacute;n con la cual en ciertos pa&iacute;ses se acepta, no se proh&iacute;be y se consiente en silencio la &rdquo;rudeza medieval&ldquo; que suponen las corridas de toros, que a buen seguro son crueles, menos por el toro (seg&uacute;n todo lo que he o&iacute;do) que por el caballo viejo. Sin embargo, seguramente no son tan crueles como la caza de monter&iacute;a o el cebo de gansos, tampoco m&aacute;s que los viajes de muchos d&iacute;as de duraci&oacute;n en estrechos apriscos desde los pa&iacute;ses donde no hay corridas de toros, a otros lugares en los que su transformaci&oacute;n en conservas de carne da unos enormes beneficios, por motivos que yo desconozco (....) Hasta aqu&iacute; lo referente a la primera deducci&oacute;n &eacute;tica que en la filosof&iacute;a hind&uacute; se deriva de la tesis (indemostrable) de que todos nosotros, los seres vivos, somos &uacute;nicamente diferentes lados o aspectos de un &uacute;nico ser (...) se ensalza aqu&iacute;, como el m&aacute;ximo bien alcanzable, el cuidado y la bondad para con todo ser viviente (no s&oacute;lo para con los cong&eacute;neres) m&aacute;s o menos en el sentido del &rdquo;profundo respeto a la vida&ldquo; de Albert Schweitzer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Schr&ouml;dinger era un animalista profundo. Muy cercano a una idea de unicidad o sentido incondicional de comunidad planetaria, que &eacute;l consideraba adem&aacute;s necesaria para la explicaci&oacute;n cient&iacute;fica del mundo f&iacute;sico. Si deseamos afirmar que el mundo externo es real, y el interno igualmente, la trascendencia del individuo hacia la consciencia com&uacute;n es la clave y la base energ&eacute;tica de la vida, que explican la evoluci&oacute;n y la influencia del entorno a la vez. Schr&ouml;dinger quer&iacute;a acabar con la ciencia materialista y con el racionalismo, pero tambi&eacute;n con el intelectualismo y la vanidad humana alejados de la vida pr&aacute;ctica. Deseaba, como Schopenhauer, el consuelo de esa unidad de consciencia, que cre&iacute;a que superaba al yo individual y que dotaba al aprendizaje y a la memoria de una belleza distinta.
    </p><p class="article-text">
        No os perd&aacute;is la ocasi&oacute;n de asomaros a una de las mentes m&aacute;s completas de nuestra era.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Aladro Vico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/schrodinger-animalista_132_1937249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Dec 2018 19:06:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Schrödinger, el animalista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Física,Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coevolución y comunicación animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/co-evolucion-comunicacion-animal_132_2677499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8f1c9c3-ba8c-4141-bf07-7779c22edfd1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cangrejo Heike de Japón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tipo más interesante de coevolución que tenemos todos a la vista cotidianamente, y que ha generado unos increíbles efectos evolutivos en animales y humanos, es el de los perros y gatos</p></div><p class="article-text">
        En las teor&iacute;as actuales sobre el desarrollo humano, y en especial por las incre&iacute;bles capacidades que los seres humanos est&aacute;n desarrollando a la hora de usar y extender sus experiencias en herramientas y tecnolog&iacute;as, se estudia un concepto clave en biolog&iacute;a como es el de&nbsp;coevoluci&oacute;n. Inicialmente, en el siglo XX, se comprob&oacute; que las especies y organismos se ve&iacute;an condicionados por los entornos donde se desarrollan. A la interrelaci&oacute;n entre organismos que llega a hacer que evolucionen en conjunto se la denomin&oacute; coevoluci&oacute;n. Se descubri&oacute;, por ejemplo, que en la prevalencia de las evoluciones animales y vegetales influ&iacute;a enormemente la relaci&oacute;n con el medio y el contacto o intensidad de la relaci&oacute;n entre las especies.
    </p><p class="article-text">
        El aspecto m&aacute;s interesante de la coevoluci&oacute;n, para nuestro objetivo, es lo que se denomin&oacute;&nbsp;coevoluci&oacute;n interespec&iacute;fica: por ejemplo, c&oacute;mo el pez desarrolla en el agua una serie de corrientes y flujos sobre los que &eacute;l mismo se impulsa, y para ello, aumenta el desarrollo de sus mecanismos musculosos natatorios: el pez usa el agua como una tecnolog&iacute;a para nadar, pero esa relaci&oacute;n termina generando los m&uacute;sculos natatorios del pez tal y como los conocemos. Esto es lo que en teor&iacute;a coevolutiva se conoce como un&nbsp;sistema ensamblado: un ser vivo y su medio forman un conjunto que se determina mutuamente, y donde no se puede separar el desarrollo de cada elemento integrante, porque el conjunto es a la vez resultado y causa del estado de desarrollo
    </p><p class="article-text">
        La coevoluci&oacute;n no es una idea sencilla: implica que cada acto en un entorno cambia el entorno, que a su vez afecta a quien act&uacute;a. Las relaciones entre seres vivos son sistemas ensamblados en los que cada decisi&oacute;n tomada, cada interacci&oacute;n, pone la base para una direcci&oacute;n de desarrollo que termina afectando a quien la toma. La definici&oacute;n de lo que podemos ser, de lo que queremos ser, afecta a lo que somos.
    </p><p class="article-text">
        Hay formas coevolutivas m&aacute;s sencillas que &eacute;sta: recordemos el caso de los c&eacute;lebres cangrejos Heike&nbsp;de las costas japonesas. Hoy son los &uacute;nicos cangrejos que quedan all&iacute;, y la raz&oacute;n es una&nbsp;coevoluci&oacute;n selectiva&nbsp;que nos muestra todo el poder de este proceso. Estos cangrejos tienen un caparaz&oacute;n que se parece curiosamente al rostro de un guerrero samur&aacute;i. Los pescadores japoneses, desde las guerras medievales din&aacute;sticas, en las que miles de guerreros samur&aacute;i murieron en el mar de Jap&oacute;n, cre&iacute;an que estos cangrejos conten&iacute;an el esp&iacute;ritu de los samur&aacute;i muertos en las matanzas de la dinast&iacute;a Heike, y pensando que tra&iacute;an mala suerte si los pescaban, los devolv&iacute;an al mar. El curioso resultado de este fen&oacute;meno es que estos cangrejos de rostro humano en su cuerpo son los &uacute;nicos que se preservan, y, as&iacute;, la mano humana ha esculpido, evolut&iacute;vamente en los cangrejos, un rostro samur&aacute;i. Hemos dejado una impronta que viene de nuestra esencia, de nuestra forma de ser. Es un ejemplo de una evoluci&oacute;n selectiva producida en una interacci&oacute;n animal-humana. Nos muestra en toda su potencia la influencia moldeadora del humano en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Pero el tipo m&aacute;s interesante de coevoluci&oacute;n que tenemos todos a la vista cotidianamente, y que ha generado unos incre&iacute;bles efectos evolutivos en animales y humanos, es el de los perros y gatos que conviven con nosotros, cuyo&nbsp;sistema ensamblado&nbsp;con el hombre es uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s interesantes y armoniosos de estudiar.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos por recientes investigaciones que el sistema digestivo de los lobos y el de los perros es diferente, siendo el de los lobos incapaz de digerir alimentos como cereales y frutas, y manteni&eacute;ndose principalmente carn&iacute;voro. Los perros, una vez que constituyeron un ensamblaje biol&oacute;gico con los seres humanos, desarrollaron una alimentaci&oacute;n omn&iacute;vora que les permite digerir los alimentos humanos preparados y sus residuos. La aproximaci&oacute;n de los lobos a los poblados humanos fue generando entre ambas especies una adaptaci&oacute;n en la que los humanos empezaron a alimentar a los lobos, y los lobos, a cuidar de los reba&ntilde;os humanos. Este ensamblaje y amistad de dos especies tradicionalmente enemigas fue condicionando el surgimiento del perro, que, como todos sabemos, constituye con el humano un conjunto excepcional de especies unidas con riqu&iacute;simos beneficios a&ntilde;adidos en su coevoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el lento proceso coevolutivo en el que surge el perro del lobo, se produjo una adaptaci&oacute;n interesant&iacute;sima en la que las capacidades depredadoras del lobo mutaron hacia una funci&oacute;n de pastoreo -las mismas capacidades de asustar y controlar a las ovejas en la caza pasaron a ser capacidades de protecci&oacute;n y de gu&iacute;a de los reba&ntilde;os-. Al mismo tiempo, el ser humano, en el proceso de ensamblaje, desarroll&oacute; capacidades de protecci&oacute;n y acogida del lobo que le llevaron, como sabemos por las recientes investigaciones publicadas, a generar hormonalmente intensos sentimientos de protecci&oacute;n y amor al animal antes temido.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;coevoluci&oacute;n&nbsp;es un proceso del que debemos aprender todav&iacute;a much&iacute;simos aspectos. Pero el ensamblaje incre&iacute;ble entre un animal y un ser humano que podemos ver en la generaci&oacute;n de las relaciones armoniosas y beneficiosas de los perros y gatos con los hombres nos deja ver c&oacute;mo la evoluci&oacute;n convierte en pac&iacute;ficos y protectores los impulsos depredadores, y reutiliza los instintos destructivos en un plano superior de desarrollo en el que desaparece la agresi&oacute;n. No se trata de una simple cesaci&oacute;n de la violencia, sino de una trascendencia en la que aspectos de conducta destructiva o violenta se reutilizan para producir conductas protectoras y creativas.
    </p><p class="article-text">
        La cultura no es otra cosa que un sistema de coevoluci&oacute;n y extensi&oacute;n de las potencialidades de armon&iacute;a y paz con el entorno. A lo largo de la Historia encontramos numerosos ejemplos de la capacidad que el ser humano tiene de convertir la depredaci&oacute;n en un sistema protector, eliminando en enorme medida la violencia y la destrucci&oacute;n y compens&aacute;ndola con creaci&oacute;n, protecci&oacute;n y crecimiento. Los humanos, pero tambi&eacute;n los otros animales, somos seres extendidos, capaces de distribuir nuestras capacidades de modo que multiplicamos su influencia. Tambi&eacute;n somos capaces de asimilar elementos de nuestro entorno, sean herramientas, sean otros seres vivos, para crear fabulosos sistemas ensamblados que superan las barreras mentales y los l&iacute;mites impuestos por los condicionamientos de cada especie o cada situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que la&nbsp;coevoluci&oacute;n&nbsp;supera los procesos biol&oacute;gicos b&aacute;sicos y permite que las especies, los animales del planeta, las comunidades humanas, rompan los l&iacute;mites de sus capacidades de base. Al igual que un individuo humano puede ensamblarse y coevolucionar con una tecnolog&iacute;a, incrementando su inteligencia, su memoria o su capacidad de reacci&oacute;n, los sistemas humano-animales han hecho coevolucionar a ambos rompiendo los condicionamientos instintivos e incluso transponi&eacute;ndolos para llegar m&aacute;s alto en el desarrollo vital.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s incrementemos la coevoluci&oacute;n con los animales, la comunicaci&oacute;n que con ellos mantenemos y la capacidad de invertir funciones y capacidades para una armon&iacute;a mejor de nuestra relaci&oacute;n, m&aacute;s subiremos en la escala del crecimiento humano, llegando a ver, y a entender, el sentido de aquella imagen del profeta Isa&iacute;as, seg&uacute;n la cual &ldquo;el lobo y el cordero pacer&aacute;n juntos, y el le&oacute;n, como el buey, comer&aacute; paja, y para la serpiente el polvo ser&aacute; su alimento&rdquo;. Una imagen que nos habla de un estado que todav&iacute;a no podemos ver, pero por el que podemos apostar, y coevolucionar para llegar a &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Aladro Vico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/co-evolucion-comunicacion-animal_132_2677499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Dec 2015 20:36:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coevolución y comunicación animal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los poemas y los pájaros: alfabetización animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/poemas-pajaros_132_4317250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01c5e66b-50b1-4f78-b94a-937a3b04c32b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Uno de los pocos roqueros rojos que quedan, fotografiado por ©Andrés M. Domínguez"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Con motivo del D&iacute;a Mundial de la Poes&iacute;a, que coincide con la llegada de la primavera, la autora se acerca a los poemas sobre p&aacute;jaros del poeta <a href="http://www.jimenezlozano.com/v_portal/apartados/apartado.asp?te=8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Jos&eacute; Jim&eacute;nez Lozano</a>, cuyas alondras, vencejos o garzas considera v&iacute;as para comunicar profundas verdades metaf&iacute;sicas</li>
                                    <li><a href="http://dendrocopos.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Andr&eacute;s M. Dom&iacute;nguez</a>, fot&oacute;grafo de la naturaleza, es el autor de las fotos que ilustran este post. Su obra ha sido reconocida con numerosos premios</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>CAMINO</strong>
    </p><p class="article-text">
        Caminas por la nieve, andas.
    </p><p class="article-text">
        Andas y andas, y el camino
    </p><p class="article-text">
        no lleva a parte alguna.
    </p><p class="article-text">
        Vuelves atr&aacute;s los ojos, tampoco
    </p><p class="article-text">
        hay camino alguno. Solamente
    </p><p class="article-text">
        ciertas escrituras c&uacute;ficas de p&aacute;jaros,
    </p><p class="article-text">
        hechas a tu espalda, y un blancor pur&iacute;simo
    </p><p class="article-text">
        a la luz de la luna. Pero no entiendes
    </p><p class="article-text">
        esta escritura antigua de los p&aacute;jaros.
    </p><p class="article-text">
        Si, como dec&iacute;a <strong>Dante Alighieri</strong>, la naturaleza es el arte de Dios, nuestras formas m&aacute;s conseguidas de arte aspiran a ser Naturaleza y, sobre todo, vida org&aacute;nica. Podemos considerar que el arte m&aacute;s depurado, y las realizaciones en toda forma de expresi&oacute;n art&iacute;stica, de la pl&aacute;stica a la poes&iacute;a, no son sino una alfabetizaci&oacute;n para animales humanos, en el mundo de las hechuras animales y vegetales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estamos ante una obra art&iacute;stica, lo mejor que nos puede ocurrir es que nos devuelva a la realidad, pero en un sentido trascendente. <strong>Ananda Coomaraswamy</strong>, creador de la llamada 'Concepci&oacute;n Normal del Arte', entend&iacute;a que las obras art&iacute;sticas eran singulares medios de comunicaci&oacute;n de experiencias, dispuestos sencillamente para transmitirnos el sentido y el por qu&eacute; de alguien, o de alguna cosa o ser, o de un modo de actuar. Seg&uacute;n esta antigua teor&iacute;a, el arte nos ense&ntilde;a a hacer las cosas bien, a entender el equilibrio ideal de elementos en cada actividad, y a recordar el por qu&eacute; de todo lo que constituye la vida normal en la tierra, del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Estas ideas resultar&iacute;an extra&ntilde;as si no pudi&eacute;ramos ejemplificarlas con la presencia inmemorial de formas de arte puro cuya sencillez, simplicidad y profundidad constituyen realmente una ense&ntilde;anza y una alfabetizaci&oacute;n en la profundidad de la uni&oacute;n de los seres vivos. Cuando vemos, leemos, escuchamos piezas de arte refinado, suponen todas ellas, sistem&aacute;ticamente, una reconexi&oacute;n con la vida en el planeta. En ellas se expresa, m&aacute;s all&aacute; de la intenci&oacute;n humana, la completa perfecci&oacute;n de la vida animal, vegetal e inorg&aacute;nica. El arte puro, que no ha degenerado, constituye la expresi&oacute;n m&aacute;s profunda y abarcadora de las otras formas de vida en el planeta, de su justificaci&oacute;n y su car&aacute;cter redentor para con la especie humana. Vamos a ver algunos ejemplos po&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Obras inmortales de la poes&iacute;a han tenido, como esencia fundamental, la expresi&oacute;n del ser animal. <strong>William Wordsworth</strong>, en su poema '<a href="http://www.bartleby.com/145/ww141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Bell: A Tale in Verse</a>', del 1730, reflejaba de la manera m&aacute;s sencilla, y a la vez m&aacute;s profunda, el ser de un burro. La presencia de un burro que transporta a un hombre hasta la cabecera de un moribundo sirve a este inmenso poeta para dotar de un sentido la acci&oacute;n que se desencadena, y en la que de nuevo la Naturaleza sirve al hombre para llegar a la apelaci&oacute;n profunda al sentido de la existencia. En nuestra lengua, y no muy lejos en el tiempo, tenemos la espl&eacute;ndida poes&iacute;a de <strong>Jos&eacute; Jim&eacute;nez Lozano, el poeta de los p&aacute;jaros</strong>, quien expresa como nadie la esencia pura del ser de estos animales, sin darse ni una pizca de importancia por ser capaz de ello.
    </p><p class="article-text">
        Los p&aacute;jaros de Jim&eacute;nez Lozano representan, como ning&uacute;n otro animal, la esperanza. <strong>Sus alondras, vencejos, garzas, una vez penetrados por el ojo po&eacute;tico, son la</strong> <strong>v&iacute;a para comunicar profundas verdades metaf&iacute;sicas</strong>, que est&aacute;n sin embargo intrincadas en el ser del animal:
    </p><p class="article-text">
        Y es esta espera, un instante de silencio,
    </p><p class="article-text">
        la que retrasa el fin del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Contemplad, si no, a la alondra en el sembrado,
    </p><p class="article-text">
        un amanecer de duelo,
    </p><p class="article-text">
        cuando se lamenta por su nido devastado,
    </p><p class="article-text">
        pero espera, esperar&aacute; mil a&ntilde;os, como a veces el hombre,
    </p><p class="article-text">
        y el mundo se sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n de Jim&eacute;nez Lozano capta el inmenso peso de la dignidad de la vida de este breve animal. Estos poemas, en lugar de a&ntilde;adir palabrer&iacute;a y ornamentaci&oacute;n a la expresi&oacute;n de las aves, eliminan y pulen bien el lenguaje para mostrar, realmente desnudos de toda intenci&oacute;n humana, lo que los p&aacute;jaros son y, con ello, elevar el pensamiento hasta l&iacute;mites de &eacute;tica y de metaf&iacute;sica impresionantes:
    </p><p class="article-text">
        No es vanidad el mundo,
    </p><p class="article-text">
        Qoh&eacute;let amigo. &iquest;Nunca
    </p><p class="article-text">
        tuviste en el cuenco de tus manos
    </p><p class="article-text">
        un poco de agua o el cad&aacute;ver
    </p><p class="article-text">
        de un pobre gorrioncillo?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No se escapaba el agua y era libre?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No pesaba aquel cad&aacute;ver,
    </p><p class="article-text">
        como un mundo?
    </p><p class="article-text">
        El poema capta, mediante la sensibilidad suprema de su escritor, el enorme dilema dostoievskiano del porqu&eacute; de la m&aacute;s peque&ntilde;a muerte, y lo solventa en dos versitos, pero de una profundidad que nos llevan a la sabia <strong>Simone Weil</strong>, y su estudio de la gravedad y la gracia.
    </p><p class="article-text">
        En el poema de la lavandera, Jim&eacute;nez Lozano muestra la uni&oacute;n entre la belleza y la profundidad de la vida de este p&aacute;jaro, y el colmo del sentido de la vida humana. Lo reproducimos aqu&iacute; completo:
    </p><p class="article-text">
        <strong>LAVANDERA DE INVIERNO</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lavandera de invierno que se inclina
    </p><p class="article-text">
        sobre el riachuelo y rompe el hielo,
    </p><p class="article-text">
        y el ruido de la rota cristalera
    </p><p class="article-text">
        llena el solemne silencio matutino.
    </p><p class="article-text">
        Luego ella alza aquella geometr&iacute;a tan pura
    </p><p class="article-text">
        y transparente hacia el sol rojo
    </p><p class="article-text">
        en sus ateridas manos, sus azulencas u&ntilde;as,
    </p><p class="article-text">
        sus dedos deformados, dolor propio,
    </p><p class="article-text">
        ropa ajena, martirio y sacramento.
    </p><p class="article-text">
        La blancura del lienzo en la ma&ntilde;ana, luego.
    </p><p class="article-text">
        Y t&uacute; has asistido a estos misterios.
    </p><p class="article-text">
        El valor absoluto que los animales pueden llegar a tener en la vida humana est&aacute; plenamente recogido en la poes&iacute;a metaf&iacute;sica y esperanzadora de los p&aacute;jaros de Jim&eacute;nez Lozano. En ella se aprecia a la perfecci&oacute;n que observar y pintar a los p&aacute;jaros no es un mero ejercicio formal, ni siquiera est&eacute;tico, en un sentido moderno, sentimental o emotivo. <strong>La poes&iacute;a y el arte en torno a estos animales expresa al propio ser profundo del hombre</strong>, por su paralelismo de situaci&oacute;n, por su m&aacute;s elevada posici&oacute;n como seres desvalidos, libres, delicados y fabulosamente bellos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>TRISTEZA</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Buenos d&iacute;as, tristeza!
    </p><p class="article-text">
        Pero ya llegas tarde:
    </p><p class="article-text">
        la alegr&iacute;a de los gorrioncillos
    </p><p class="article-text">
        teji&oacute; ya la seda roja y matutina.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Y ya me he envuelto en ella!
    </p><p class="article-text">
        <strong>CIG&Uuml;E&Ntilde;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cig&uuml;e&ntilde;a a lo lejos,
    </p><p class="article-text">
        sobre el rastrojo del otero,
    </p><p class="article-text">
        parece una nube baja y sostenida
    </p><p class="article-text">
        como por un sarmiento seco y muy delgado:
    </p><p class="article-text">
        una esperanza.
    </p><p class="article-text">
        El poder de estos simples versos es impresionante. Hay poco m&aacute;s que decir o que reivindicar, cuando se ha llegado a la profunda comprensi&oacute;n de la conexi&oacute;n que existe entre cualquier animal y la absoluta sacralidad del planeta. No estamos en un plano racional de reflexi&oacute;n, ni siquiera en uno humano simplemente. <strong>El poeta expresa al p&aacute;jaro y, con &eacute;l, se incluye en el c&aacute;ntico que los seres vivos emiten y que es la esencia de existir</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>LA ENSE&Ntilde;ANZA DE LAS GARZAS</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando el mundo era muy joven
    </p><p class="article-text">
        ya ten&iacute;a estas dudas de las nieblas,
    </p><p class="article-text">
        el alivio nocturno del relente en la hierba,
    </p><p class="article-text">
        la obstinada alegr&iacute;a de las alondras y las lilas;
    </p><p class="article-text">
        y de entonces les viene, a garzas y cig&uuml;e&ntilde;as,
    </p><p class="article-text">
        su andar cuidadoso y de respeto
    </p><p class="article-text">
        ante la hermosura del mundo que puede romperse,
    </p><p class="article-text">
        como un vidrio muy delgado, o un c&aacute;ntaro.
    </p><p class="article-text">
        Lo que descubre este poeta actual, como otros artistas recientes, es que la expresi&oacute;n art&iacute;stica llega a su &aacute;pice absoluto cuando se convierte en una <strong>entidad mediadora</strong>. Es un intermediario que ense&ntilde;a y descubre lo m&aacute;s sagrado de la vida que nos rodea, que se evoca para exultar en la esperanza, el amor y la belleza que est&aacute; n&iacute;tidamente en esos animales y seres no humanos que nos rodean. <strong>El arte recibe el impacto de esa existencia viva, y se hace eco</strong>. Y con ese eco, alfabetiza a otros seres humanos para que en el fondo de su ser comprendan. Ning&uacute;n impulso humano, por complejo que sea, puede ser expresado mejor, de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        (...)
    </p><p class="article-text">
        as&iacute; sea la maravilla
    </p><p class="article-text">
        de las maravillas todas.
    </p><p class="article-text">
        Ya has visto los ojos de los p&aacute;jaros
    </p><p class="article-text">
        (...)
    </p><p class="article-text">
        Los poetas ang&eacute;licos, los que hablan la lengua de los p&aacute;jaros que citaba <strong>Ren&eacute; Gu&eacute;non</strong> (del p&aacute;jaro solitario de Juan de la Cruz, al canto de Dante, de la densa y corta palabra del haiku an&oacute;nimo al poemilla, como &eacute;l gusta llamarlo, de Jim&eacute;nez Lozano), representan y expresan la &ldquo;iluminaci&oacute;n solar&rdquo;, ang&eacute;lica, y los versos levantados hasta la m&aacute;xima sutileza. En el umbral de la poes&iacute;a pura se situ&oacute; <strong>Rainer Mar&iacute;a Rilke</strong>, capaz de cantar al sabor de las manzanas o a la vida de las peque&ntilde;as muchachas muertas. Son tambi&eacute;n los poetas que hablan con mayor simplicidad y mayor acercamiento a las cosas del mundo natural, a los animales, a las plantas. Son las obras producidas por escritores eruditos e iniciados en misterios muy mayores, que han llegado a este grado cero de la escritura po&eacute;tica. El car&aacute;cter sagrado de estos versos, su naturaleza sacramental, proviene de su capacidad simb&oacute;lica gigantesca, que envuelve todo su fen&oacute;meno. Esta capacidad verbal alada nos hace ascender hacia la vibraci&oacute;n po&eacute;tica total, desnuda de todo aditamento y adorno, y nos hace extendernos en todas direcciones, <strong>contemplar el mundo desde los ojos de los p&aacute;jaros</strong>, desde la belleza y simpleza del presente y de la fuerza de la vida natural.
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      <dc:creator><![CDATA[Eva Aladro Vico]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2015 18:33:26 +0000]]></pubDate>
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