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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Jesús Ortiz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_jesus_ortiz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Jesús Ortiz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Alimento para 'Manadas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alimento-manadas_129_2002540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d2355b8-ef21-4da0-92fb-4bf9ac69f93e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La publicidad sexista de fiestas y discotecas es una incitación para los agresores y combustible para perpetuar el machismo y la cultura de la violación</p><p class="subtitle">Cuando la publicidad trata a las mujeres como objetos sexuales, muchos varones se sienten legitimados para darles el mismo trato</p></div><p class="article-text">
        A &lsquo;C&rsquo; la violaron repetidas veces (yo s&iacute; te creo, hermana), entre cinco t&iacute;os, en un estrecho habit&aacute;culo de un portal de Pamplona, en julio de 2016, durante los Sanfermines. En lo que va de 2018, una joven de Molins de Rei (Barcelona) denuncia haber sido raptada al salir de una discoteca, introducida en un veh&iacute;culo, violada por seis varones y abandonada en el aparcamiento de una estaci&oacute;n de tren de Sant Boi de Llobregat; tres futbolistas brit&aacute;nicos, de vacaciones en Ibiza, son acusados por otra chica de diecinueve a&ntilde;os de haberla sujetado, violado y grabado tras conocerse en una discoteca; dos varones menores de edad son tambi&eacute;n denunciados, uno por violar a otra menor y el otro por no prestar ayuda a la agredida, en las fiestas de Sant Joan de Palam&oacute;s, Girona; siete adolescentes acorralan a dos chicas, igualmente menores, y dos de ellos consuman la violaci&oacute;n, ocurre durante la noche de San Juan, en el Puerto de Mazarr&oacute;n, Murcia. Todos estos casos, y desgraciadamente bastantes m&aacute;s, est&aacute;n recogidos en el informe sobre Agresiones sexuales m&uacute;ltiples en Espa&ntilde;a desde 2016, elaborado por el equipo de&nbsp;<a href="http://feminicidio.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feminicidio.net</a> y publicado en <a href="https://geoviolenciasexual.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Geoviolencia sexual.com</a>.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los casos incluidos en el informe, y que ha tenido amplia repercusi&oacute;n en los medios, es el de los cinco chicos que drogaron, violaron y tambi&eacute;n grabaron durante la violaci&oacute;n, a una menor de edad en una zona tur&iacute;stica de Las Palmas de Gran Canaria el pasado mes de junio. Este grupo, a modo de apolog&iacute;a de la violaci&oacute;n, se ha autodenominado &ldquo;la nueva manada&rdquo;, por el protagonismo medi&aacute;tico que se est&aacute; otorgando a los agresores de la manada original -horda o jaur&iacute;a m&aacute;s que manada-, y por la emulaci&oacute;n del modus operandi de esta (drogar y grabar, con el &aacute;nimo de alardear o compartir la &lsquo;haza&ntilde;a&rsquo;). O porque violar mujeres se est&eacute; convirtiendo en un fin de fiesta apto para grupos de machos. Voces como la de la profesora americana de la Alliant International University de San Diego, Karen Franklin, alertan de que la mayor&iacute;a de las violaciones en grupo se producen en un contexto de fiestas, actividades de ocio o eventos deportivos. Que los momentos y lugares de fiestas son una situaci&oacute;n de grave riesgo lo demuestra tambi&eacute;n el hecho de que en muchos ayuntamientos se est&aacute;n promoviendo los denominados puntos violeta, para prevenir las agresiones sexuales y, en su caso, apoyar y auxiliar a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        La cultura de la violaci&oacute;n que tanto se ha denunciado en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio (nunca lo suficiente mientras siga existiendo) se perpet&uacute;a gracias a diversos factores: el acceso descontrolado de la adolescencia al consumo de pornograf&iacute;a se se&ntilde;ala como uno de ellos; la banalizaci&oacute;n comercial de la sexualidad puede ser otro, y la permanente cosificaci&oacute;n de las mujeres a trav&eacute;s de la industria, la publicidad, los medios y ciertas manifestaciones culturales y de ocio, uno m&aacute;s. Todo ello bajo la justificaci&oacute;n hist&oacute;rica de que el deseo masculino, una vez que se desata, es incontenible por naturaleza (aunque signifique despojar a los varones de su cualidad racional y, por tanto, de su cualidad humana), y para que se desate hasta la agresi&oacute;n cualquier justificaci&oacute;n vale: una minifalda, un escote, una situaci&oacute;n propicia, la mera presencia femenina, el af&aacute;n de dominaci&oacute;n o la convicci&oacute;n de que tienen derecho a abusar, y lo planifican con nocturnidad y alevos&iacute;a, incluso anunci&aacute;ndolo por los grupos de whatsapp. Este es el argumento que genera toda la impunidad jur&iacute;dica y social que ha amparado en la mayor&iacute;a de los casos a los agresores sexuales (excepto cuando el ataque va acompa&ntilde;ado de asalto y asesinato).
    </p><p class="article-text">
        La publicidad de fiestas y discotecas contribuye, tambi&eacute;n, a generar ese clima que convierte el deseo de ocio y diversi&oacute;n de las mujeres en una peligrosa actividad para su integridad. Porque a las mujeres no nos educan para defendernos, solo nos ense&ntilde;an a autoprotegernos, restringiendo nuestra libertad y culp&aacute;ndonos cuando no nos sometemos a estas condiciones. En el Observatorio de la Imagen de las Mujeres, del Instituto de la Mujer, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se han ido incrementando las quejas sobre este sector del ocio, en el que a veces es dif&iacute;cil diferenciar sus promociones de las de salas de alterne o prost&iacute;bulos, y en el que las mujeres se convierten en parte gratuita de la oferta: gratuita para el promotor y gratuita para el consumidor. Entre 2007 y 2014 se recibieron 76 quejas, el 3% del total, y entre 2015 y 2017 han ascendido a 115 quejas, representando ya el 4% del total. Hay que tener en cuenta, adem&aacute;s, que son campa&ntilde;as difundidas a trav&eacute;s de soportes con un impacto mucho menor que el de los grandes medios convencionales. La raz&oacute;n de este incremento es una mayor toma de conciencia por parte de la poblaci&oacute;n, especialmente de la poblaci&oacute;n joven, usuaria de estos servicios, del fen&oacute;meno de la cosificaci&oacute;n femenina. Pero tambi&eacute;n que, aunque el sexismo en este sector siempre ha sido evidente, su gravedad se ha incrementado en los &uacute;ltimos tiempos. Frente a algunos eventos promociones actuales, los tradicionales concursos de camisetas mojadas parecen una fiesta de pijamas infantil.
    </p><p class="article-text">
        Otra estrategia comercial sexista que viene de lejos, para que las chicas se conviertan involuntariamente en parte de la oferta de ocio de los locales, es la reducci&oacute;n del precio de su entrada, llegando incluso a la gratuidad (si el producto es gratis, el producto eres t&uacute;). M&aacute;s que un factor de discriminaci&oacute;n hacia los hombres, que tambi&eacute;n se puede interpretar jur&iacute;dicamente as&iacute;, es una discriminaci&oacute;n hacia las mujeres por la descarada utilizaci&oacute;n empresarial de la presencia de las j&oacute;venes, y as&iacute; lo trasladan en sus carteles, insertando visiblemente la frase &ldquo;Chicas gratis&rdquo;, e incluso &ldquo;Chicas gratis. Barra libre&rdquo;, nutriendo sin complejos el imaginario machista. El mensaje lo podemos traducir como: todas las mujeres son accesibles y est&aacute;n disponibles para cualquier hombre, ven y divi&eacute;rtete. En este incremento del sexismo en salas de fiesta, m&aacute;s expl&iacute;citas fueron las discotecas Blackhouse, de Madrid, que utiliz&oacute; la fotograf&iacute;a de una chica saliendo del coche con las piernas abiertas, en la que se ve&iacute;a el pubis pixelado, acompa&ntilde;ada del texto &ldquo;te lo ense&ntilde;amos todo&rdquo; (octubre de 2016) y la discoteca Bandalai, de Sevilla, cuando difundi&oacute; un cartel en el que sobre una joven con el rostro cortado, el torso desnudo y desabroch&aacute;ndose los vaqueros se le&iacute;a F***ME -alusi&oacute;n a Fuck Me, f&oacute;llame, en ingl&eacute;s- (marzo de 2016), similar a la frase que se utiliz&oacute; para una fiesta italiana en Granada: &ldquo;F***ME &iexcl;I&rsquo;m Erasmus&rdquo; (octubre de 2015). Con estos mensajes, a mal entendedor machista pocas insinuaciones bastan. En otros casos la oferta en el precio se sustituye por copas gratis, aumentando la vulnerabilidad femenina (no, no son culpables ellas por beber), como por ejemplo la Sala Leblon (abril de 2016), cuyo slogan promocional era &ldquo;Mea culpa, barra libre de copas. Hasta que ellas no puedan m&aacute;s&rdquo;, la oferta (que se justificaba con que tambi&eacute;n era para chicos) terminaba cuando se abandonaba el local o se utilizaba el ba&ntilde;o, y la imagen del cartel era la de una chica bebiendo a morro de una botella mientras estaba sentada en el v&aacute;ter. M&aacute;s all&aacute; todav&iacute;a fue el sevillano Mercado Lonja del Barranco (febrero de 2015) cuando difundi&oacute; un anuncio, denunciado por FACUA, en el que aparec&iacute;a, en forma de iconos, una ecuaci&oacute;n que significaba que un hombre m&aacute;s una mujer con cinco copas era igual a un plan perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Estos lemas y ofertas se acompa&ntilde;an con im&aacute;genes de chicas exuberantes, desnudas, en topless, en bikini, vestidas de colegialas, con prendas de graduaci&oacute;n universitaria, encadenadas, atadas, empaquetas como regalo, con el pecho o el cuerpo embadurnado en espuma, barro o chocolate, vestidas de enfermeras o profesoras sexys, etc. Con fragmentos de cuerpos femeninos como unos enormes pechos con auriculares; espaldas desnudas con los gl&uacute;teos pintados con distintas banderas (Fiesta Erasmus 2010 John Mulligans &amp; Co. Alicante); piernas abiertas, posturas provocativas, miradas insinuantes; rostros de mujer con expresi&oacute;n de deseo o lascivia, bocas entreabiertas, im&aacute;genes de mu&ntilde;ecas hinchables salpicadas de semen (Fiesta Kamasutra de Industrial Copera Granada, 2010); mujeres j&oacute;venes y hasta adolescentes (Discoteca Rococ&oacute; de Madrid, 2017); en todas las posturas, de pie, tumbadas, en cuclillas, de frente, de lado, de espaldas, incluso en postura de crucifixi&oacute;n con el letrero &ldquo;Semana Santa 2011&rdquo; pintado en el pubis (Rinc&oacute;n del Kabe, C&aacute;ceres); cartel de nochevieja con la foto de una pareja, ella con los pantalones bajados y &eacute;l, vestido, toc&aacute;ndole el culo, y sobreimpreso con letras destacando el consabido r&oacute;tulo &ldquo;Barra libre&rdquo; (Sala OMG, Castell&oacute;n, 2011), con lo que consideran un simp&aacute;tico toque de ambig&uuml;edad, especialidad publicitaria para que cada cual interprete lo que quiera, sabiendo perfectamente lo que el p&uacute;blico va a entender, que para eso est&aacute;n los estereotipos de g&eacute;nero. Esta &ldquo;creatividad&rdquo; del hombre completamente vestido tocando el cuerpo de una mujer desnuda o semidesnuda tambi&eacute;n es recurrente (Fiesta de Nochevieja de la Sala Premier de M&oacute;stoles y de la Sala OHM,&nbsp;en Valladolid, 2016). El tratamiento como objeto sexual llega incluso al propio logo de la Sala Arco del Alc&aacute;zar de San Juan, en Ciudad Real: silueta de una mujer desnuda, de pie, con las bragas por la rodilla, componiendo la letra A.
    </p><p class="article-text">
        En general esta representaci&oacute;n tan lesiva con la dignidad y los derechos de las mujeres se defiende como una manifestaci&oacute;n de la liberaci&oacute;n sexual femenina. Lejos de esta incomprensible e impresentable explicaci&oacute;n, cuando la publicidad trata a las mujeres como objetos sexuales, muchos varones se sienten legitimados para darles el mismo trato, dentro y fuera de los locales; antes, durante y despu&eacute;s de las fiestas. Molestar, ofender, atemorizar, drogar, grabar, abusar y agredir a las mujeres para algunos se convierte en parte de la fiesta, una parte de la que, adem&aacute;s, visto lo visto, se puede presumir impunemente. Pero este peligroso cat&aacute;logo de sexismo discotequero da un paso m&aacute;s a trav&eacute;s de las &ldquo;actividades l&uacute;dicas&rdquo; que organizan, y aunque a veces la coartada es que se dirige tambi&eacute;n a chicos, ni a estos les afecta igual ni tienen el protagonismo del evento, que se reserva para las chicas. Algunas de estas promociones han generado tal esc&aacute;ndalo que han sido suspendidas o han provocado la intervenci&oacute;n institucional. Hasta las camareras &ldquo;explosivas&rdquo; se convierten en reclamo, entrando en un terreno a&uacute;n m&aacute;s grave de discriminaci&oacute;n laboral y explotaci&oacute;n del f&iacute;sico de las trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        La promoci&oacute;n m&aacute;s denigrante, rozando el proxenetismo, fue la que se denominaba &ldquo;mamading&rdquo;, puesta en pr&aacute;ctica en&nbsp;Magaluf (Mallorca) en 2014, por la que la chica que m&aacute;s felaciones express realizara a los clientes obten&iacute;a copas gratis, y que se dio a conocer mediante la viralizaci&oacute;n de un v&iacute;deo que provocaba un estremecimiento de incredulidad y pavor por la ausencia de l&iacute;mites &eacute;ticos de las empresas. Por su parte el Bail&oacute;dromo Ca&ntilde;a Dulce de Barcelona, ofertaba, en 2017, entrada, copa gratis y 100 euros de premio a las solteras que acudieran al local sin bragas. Tambi&eacute;n en 2017, la Sala L&iacute;ate de Cuenca invitaba a una copa a las chicas que besasen ante las c&aacute;maras a quien escogiesen los organizadores de la fiesta. Otras modalidades frecuentes son los concursos de striptease; las luchas en piscinas con agua; los premios por acudir con minifalda o en bikini; regalar operaciones de est&eacute;tica, como liposucci&oacute;n o aumento de pecho (Club 25 de Palma de Mallorca y sala Gabana de Sevilla, en 2011), rizando el rizo la discoteca Pach&aacute; de Valencia, en 2008, lo hac&iacute;a &ldquo;como homenaje a la mujer&rdquo;; la entrega de vibradores a las chicas y a los chicos las pilas, para que &ldquo;las hagan vibrar&rdquo; (Discoteca Cuomo en Mislata, Valencia, 2010); concurso de &ldquo;Miss tetas grandes&rdquo; (Disco Joma en Casas de Ben&iacute;tez, Cuenca, 2013); o entregar un euro falso a los hombres e invitar a copas gratis a las mujeres que m&aacute;s euros re&uacute;nieran (Discoteca La Bamba de Valencia, 2014).
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con la diversi&oacute;n, ni con la libertad sexual de las mujeres. Tiene que ver con la explotaci&oacute;n del cuerpo femenino para aumentar ingresos y con situar a las mujeres, a todas, a las que participan y las que no, en un terreno abonado para ser v&iacute;ctimas de abusos y agresiones sexuales. Es una incitaci&oacute;n para los agresores y combustible para perpetuar el machismo y la cultura de la violaci&oacute;n. Una publicidad y unas promociones con las que d&iacute;a a d&iacute;a se atenta contra la libertad e integridad de las mujeres, con las que semana a semana se ceba a las manadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Jesús Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alimento-manadas_129_2002540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jul 2018 18:51:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alimento para 'Manadas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Publicidad sexista,Agresiones sexuales,Violaciones,Sexismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La calefacción no es cosa de hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/calefaccion-cosa-hombres_129_4311511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un anuncio de Gas Natural reproduce una estructura jerárquica en la que la patria potestad se atribuye al padre</p><p class="subtitle">La publicidad ejerce una enorme influencia en las actitudes y comportamientos sociales, y refuerza y perpetúa los residuos de una cultura androcéntrica en la que las mujeres, en el mejor de los casos, no son más que atrezo</p></div><p class="article-text">
        En escena aparecen dos hombres sentados en el sal&oacute;n de una casa. Uno da argumentos al otro sobre las ventajas de contratar un sistema de calefacci&oacute;n con gas natural. Se trata de un anuncio de publicidad. Para hacerlo m&aacute;s simp&aacute;tico, el due&ntilde;o de la casa es representado con un car&aacute;cter algo cazurro y simpl&oacute;n, dif&iacute;cil de convencer. Pero ante la insistencia y la contundencia de las ventajas expuestas, acaba asumiendo lo evidente. Eso s&iacute;, no antes de haberse convertido, poco a poco, en un mu&ntilde;eco de nieve a causa del fr&iacute;o de su hogar. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; otro anuncio m&aacute;s, una historieta para hacer m&aacute;s entretenida y sugerente la venta de un producto. Solo que en el anuncio aparecen m&aacute;s elementos: la esposa y un hijo peque&ntilde;o, colocados en un segundo plano, al margen de la conversaci&oacute;n, y por tanto, de la decisi&oacute;n. Sometidos a los rigores del fr&iacute;o hasta que el patriarca es convencido por los razonamientos del amigo inteligente. Es decir, la mujer es un cero a la izquierda a la hora de determinar las condiciones de vida en su hogar, las que son complejas como un sistema de calefacci&oacute;n, por supuesto. Las de la limpieza y el cuidado de la criatura, no. O sea, otro anuncio sexista m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Otro anuncio m&aacute;s realizado desde una perspectiva patriarcal. Otro anuncio que reproduce una estructura jer&aacute;rquica en la que la patria potestad se atribuye al padre. Parece que la publicidad no ha tomado nota de los cambios legales y sociales ocurridos en nuestro pa&iacute;s. La desaparici&oacute;n de la licencia marital, el establecimiento de la igualdad entre mujeres y hombres en el Derecho de Familia, la emancipaci&oacute;n de las mujeres de la tutela masculina, su formaci&oacute;n, su acceso generalizado al mercado de trabajo&hellip; Vamos, se&ntilde;ores y/o se&ntilde;oras de Gas Natural, que las mujeres tienen el derecho, la capacidad y el inter&eacute;s necesario para decidir con su pareja si ponen calefacci&oacute;n y qu&eacute; tipo de sistema les parece mejor. Incluso, en muchos casos, pagar&aacute;n a medias.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        No es m&aacute;s que un anuncio, estar&aacute;n ahora pensando algunos (y algunas). Pero sigamos con el relato, que la pieza lo remata: una vez que el amigo le ha convencido, entonces aparece, por fin, la mujer en primer plano y le tiende el tel&eacute;fono a su marido para que llame a la compa&ntilde;&iacute;a. Recalco: no llama ella, le lleva y le entrega el tel&eacute;fono a &eacute;l, que permanece c&oacute;modamente sentado en el sof&aacute;. Se lo entrega componiendo un gesto de satisfacci&oacute;n, con una expresi&oacute;n entre &ldquo;ya era hora&rdquo; y &ldquo;te lo dije&rdquo;. Hay que ver como son estos esposos, que tiene que venir otro var&oacute;n para convencerles. Hay que ver qu&eacute; poca autoridad asignan algunas campa&ntilde;as y algunos anunciantes a las mujeres, que siguen dici&eacute;ndonos que el padre de familia es quien tiene la &uacute;ltima palabra.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres tambi&eacute;n somos consumidoras. Tambi&eacute;n podemos contratar la instalaci&oacute;n de la caldera, entendernos con el servicio t&eacute;cnico y pagar. Todas las que conozco, y a las que he consultado tras ver el anuncio, aseguran que lo har&iacute;an hartas de vivir congeladas (y con suerte, hartas de vivir con ese machismo). Ya s&eacute; que no es un estudio de mercado, pero cada vez menos mujeres se sienten representadas por esa figura femenina arrinconada y sin voz que aparece en el anuncio. &iquest;Por qu&eacute; se empe&ntilde;an en seguir contando que el mundo gira solo alrededor de los hombres?
    </p><p class="article-text">
        La publicidad, ese gigantesco escaparate del mercado; ese intenso y agotador flujo de mensajes distorsionadores de la realidad; esa actividad econ&oacute;mica que pone bridas y bozal a los medios de comunicaci&oacute;n; esa inmensa inversi&oacute;n para generar un consumo desquiciado y crear patrones sociales estandarizados; esa pantomima del mundo, ejerce una enorme influencia en las actitudes y comportamientos sociales, y refuerza y perpet&uacute;a los residuos de una cultura androc&eacute;ntrica en la que las mujeres, en el mejor de los casos, no son m&aacute;s que atrezo. 
    </p><p class="article-text">
        Representar este estatus familiar, bajo la m&aacute;xima autoridad del padre y esposo, como una situaci&oacute;n natural, permite a muchos varones seguir creyendo que tienen el derecho a imponer su voluntad a cualquier precio. Eso se llama coadyuvar a la violencia de g&eacute;nero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Jesús Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/calefaccion-cosa-hombres_129_4311511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2015 19:40:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La calefacción no es cosa de hombres]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Publicidad,Gas natural,Micromachismos,Machismo]]></media:keywords>
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