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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergio Avilés Rico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sergio_aviles_rico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergio Avilés Rico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las elecciones andaluzas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/elecciones-andaluzas_132_4305516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Parece que las elecciones en Andaluc&iacute;a vuelven a romper las previsiones de las encuestas conocidas. Y es que <strong>en estos momentos de incertidumbre, sufrimiento y esperanzas, hasta los estudios m&aacute;s concienzudos y los planes m&aacute;s maquiav&eacute;licos se dan de bruces con eso tan inestable como son los miedos y las ilusiones de la gente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el bipartidismo, como forma de asegurar una forma de consenso social, sigue tocado. Pero, por supuesto, no hundido. El PSOE sale reforzado, no tanto por la cantidad de votos conseguidos (en realidad se han perdido 120.000), sino por la ilusi&oacute;n que generan los resultados entre sus amigos y la desilusi&oacute;n entre enemigos. Y <strong>en el horizonte vuelve a aparecer un fantasma ya harto conocido: el PSOE volviendo a ocupar la centralidad del tablero</strong>, el PSOE present&aacute;ndose como fuerza renovada, el PSOE recambio de un PP desgastado. El desenlace depender&aacute; de muchas cosas, pero en lo que a nosotros nos toca: de si Podemos, IU y otras fuerzas rupturistas son capaces de unir esfuerzos y construir un discurso a la vez rupturista, ilusionador y con solera.
    </p><p class="article-text">
        El PP en el gobierno es el partido que m&aacute;s se ha desgastado. Pero no nos enga&ntilde;emos, no ser&aacute; nada f&aacute;cil debilitar al partido por excelencia de la oligarqu&iacute;a. Son muchas las lealtades, los puestos y las redes que se han construido a lo largo de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Izquierda Unida, por su parte, ha pagado las consecuencias de a&ntilde;os de construcci&oacute;n de un proyecto meramente electoral. <strong>IU ha sido un basti&oacute;n importante de la protesta, pero siempre se ha mantenido dentro de los l&iacute;mites del r&eacute;gimen</strong>. Es una fuerza ideol&oacute;gicamente bien estructurada, pero que nunca ha consolidado una organizaci&oacute;n suficientemente fuerte, unida a las clases trabajadoras y pegada a un discurso de ruptura, m&aacute;s all&aacute; de lo que el sistema ha permitido. <strong>Y es aqu&iacute; donde esos pactos con el PSOE, las ambiguedades con respecto a la forma de Estado o la participaci&oacute;n en las cajas de ahorro se cruzan en el punto de la aceptaci&oacute;n del sistema</strong>. Ah&iacute; es donde pienso que tenemos que buscar, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, la incapacidad de canalizar pol&iacute;ticamente el descomunal cabreo que tiene esta sociedad, como s&iacute; lo ha podido hacer Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Y Podemos, que pensaba que la ilusionante sorpresa de las europeas se podr&iacute;a repetir e insist&iacute;a en que todo lo que no fuera gobernar ser&iacute;a un mal resultado, ha recibido un mal trago. No se trata ahora de si ha pasado de cero a quince diputados andaluces, tampoco de si los resultado son extrapolables o no, ni siquiera de si pod&iacute;a ser de otra manera, si decir las cosas m&aacute;s claras pod&iacute;a haberle hecho sacar m&aacute;s o menos votos, o si dar protagonismo a los c&iacute;rculos hubiera cambiado el resultado; <strong>lo verdaderamente importante es si Podemos ha tocado techo sin alcanzar el cielo</strong>. Porque si eso es as&iacute; tendr&iacute;a que forzar a cambiar la estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Parece claro que la irrupci&oacute;n de Ciudadanos tiene algo que ver en este resultado para Podemos. Muchos votos que fueron del PP y en las encuestas se iban hace tres meses para Podemos, han regresado a una ubicaci&oacute;n m&aacute;s natural, Ciudadanos, un partido conservador, que mantiene la apariencia de nueva pol&iacute;tica y de ese &ldquo;viej&oacute;ven&rdquo; caballo de batalla de la regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica. Un partido que, adem&aacute;s, va a poder recibir todo el cari&ntilde;o, seguramente en la intimidad, de la oligarqu&iacute;a. Lo que se traducir&aacute; sin duda en dinero, propaganda y dirigentes.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, podemos aceptar que la estrategia seguida por Podemos ha servido en los &uacute;ltimos meses para ganar lealtades, aceptemos que ha ayudado a crecer cualitativa y cuantitativamente, que ha hecho que el pueblo se organice pol&iacute;ticamente como no lo hab&iacute;a hecho en d&eacute;cadas. Pero, al menos, hay que reconocer tambi&eacute;n que ahora <strong>ha cambiado el contexto: la estrategia rel&aacute;mpago de </strong>Podemos<strong> est&aacute; mostrando sus l&iacute;mites, y el espacio de la centralidad del tablero y la transversalidad de los consensos sociales lo puede ocupar Ciudadanos tambi&eacute;n.</strong><em>Ciudadanos</em>
    </p><p class="article-text">
        Y aunque esto de Ciudadanos es clave, lo cierto es que lo importante no es que exista Ciudadanos, ni siquiera que el programa <em>En tierra hostil</em> sobre Venezuela o los ataques a Monedero hayan conseguido erosionar la apariencia de novedad de Podemos. <strong>El problema est&aacute; en que el terreno electoral es un espacio en el que solo ganamos cuando cogemos desprevenido al enemigo, y eso pasa en muy pocas ocasiones</strong>. El terreno electoral no est&aacute; hecho para que el pueblo gane y, pese a que puedan ocurrir cosas imprevisibles, lo normal es que pase lo previsible. O de otra manera, que si el pueblo no se hace presente, al final la victoria es para quien tiene el poder econ&oacute;mico: los partidos del R&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que quiero decir no es que no podamos ganar, ni mucho menos, sino que no lo podemos hacer solo pensando en las elecciones.</strong> Necesitamos jugar en otros terrenos que est&aacute;n fuera del marco electoral y en el que la victoria depende mucho m&aacute;s de nosotros de nosotros: la movilizaci&oacute;n y la organizaci&oacute;n. En esos terrenos en los que realmente estamos ganando desde hace tiempo. Porque en nadie puede negar de que en la calle s&iacute; que est&aacute; nuestro mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, quiero decir que no podemos permitir que esa estrategia rel&aacute;mpago traiga como da&ntilde;os colaterales el debilitamiento de la Unidad Popular. Porque <strong>esa Unidad Popular, apoyada en la movilizaci&oacute;n y organizaci&oacute;n, tiene que ser el aire que tiene que respirar cualquier fuerza pol&iacute;tica rupturista.</strong> Es decir, si por lo que sea, hay que elegir entre la estrategia rel&aacute;mpago y la construcci&oacute;n de Unidad Popular, la apuesta tiene que ser clara por la segunda opci&oacute;n. Porque las ventanas de oportunidad que se abren no se sabe hasta cu&aacute;ndo se va a abrir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y en este momento es un ejercicio de cinismo negar que, ante monumental l&iacute;o que vamos a dejar a los ciudadanos en las elecciones locales y auton&oacute;micas que se avecinan, las clases populares est&aacute;n pidiendo a gritos unidad de las fuerzas rupturistas</strong>. Una unidad que impida que la lucha social y la pol&iacute;tica corran caminos diferentes, una unidad que nos haga hablar con la misma voz en la Marchas de la Dignidad y en la propuesta electoral, una unidad que se atreva a construir un proyecto que exige pedagog&iacute;a y ruptura. Ah&iacute; es donde hay que ser valientes ahora respondiendo a esa exigencia, recogiendo los consensos sociales y ense&ntilde;ando (porque todav&iacute;a hay mucho que ense&ntilde;ar) que no habr&aacute; posibilidad de mantener esos derechos dentro de los estrechos m&aacute;rgenes de este r&eacute;gimen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Avilés Rico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/elecciones-andaluzas_132_4305516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2015 10:37:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las elecciones andaluzas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Elecciones Andalucía 2015]]></media:keywords>
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