<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Mauricio Valiente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mauricio_valiente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mauricio Valiente]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512926" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid Central: un buen primer paso hacia otro modelo de región]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-central-primer-modelo-region_129_1836917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f3f3a24-bef5-4d48-bc32-f821e4e79e8c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derecha pretende perpetuar un modelo de movilidad y urbanismo tremendamente perjudicial para la salud</p><p class="subtitle">Es posible un Madrid en el que se aborden los desequilibrios territoriales que sufre fundamentalmente el sur de nuestra comunidad</p></div><p class="article-text">
        Mientras que el Ayuntamiento de Madrid ha decidido afrontar el grave problema de movilidad y contaminaci&oacute;n que padecemos con el Plan A de Calidad del Aire, la Comunidad de Madrid ignora ambos problemas que afectan a toda nuestra regi&oacute;n, judicializando adem&aacute;s las medidas adoptadas.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica generada en torno a las pol&iacute;ticas de restricci&oacute;n de los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes tiene dos ejes fundamentales: que la derecha pretende perpetuar un modelo de movilidad y urbanismo tremendamente perjudicial para la salud, y que es imprescindible abordar un cambio radical de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Desde Izquierda Unida llevamos a&ntilde;os defendiendo pol&iacute;ticas de reequilibrio territorial que, en ning&uacute;n caso deben consistir en parches que jam&aacute;s tendr&iacute;an capacidad de solucionar los problemas hist&oacute;ricos de vivienda, de dotaciones p&uacute;blicas o de reestructuraci&oacute;n de nuestros barrios y pueblos del sur de la regi&oacute;n. Deben ir encaminadas, de manera directa, a atajar los efectos negativos de &nbsp;un modelo productivo que ha convertido en ciudades dormitorio los municipios del sur y los ha hecho totalmente dependientes de los municipios del norte y del centro de la ciudad que acumula la oferta de empleo, ocio y dotacional. Es justo aqu&iacute; donde movilidad, desarrollo productivo y urbanismo se entrelazan.
    </p><p class="article-text">
        El distrito Centro de Madrid es uno de los mejores comunicados por transporte p&uacute;blico, coche o moto compartidos o sistema de bicicleta p&uacute;blica. Nadie puede negar que existen m&uacute;ltiples formas de movilidad sostenible en esa zona, y por eso es evidente que se puede abordar desde ah&iacute; la transformaci&oacute;n de nuestra regi&oacute;n. Por eso, el modelo adoptado en Madrid Central deber&aacute; ampliarse y trasladarse a otras zonas de la ciudad y municipios para consolidar un modelo sostenible, saludable y equilibrado en toda la regi&oacute;n madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        No se puede eludir la responsabilidad que desde las Administraciones P&uacute;blicas tenemos a la hora de abordar el grave problema de salud que ocasionan las emisiones de los veh&iacute;culos contaminantes. &Uacute;nicamente en la Comunidad de Madrid se producen casi 3.000 muertes prematuras al a&ntilde;o por la contaminaci&oacute;n asociada a esos veh&iacute;culos. Madrid Central supone un paso imprescindible a la hora de atajar certeramente esta ineludible realidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es inaplazable abandonar una visi&oacute;n &uacute;nicamente economicista del urbanismo, la movilidad y el modelo productivo para incorporar la sostenibilidad como elemento central que subordine la rentabilidad puramente monetaria, hasta ahora eje fundamental, a la b&uacute;squeda de un un modelo de regi&oacute;n respetuoso con el medio y que ponga en el centro el uso eficiente y responsable de los recursos que, no debemos olvidar, son finitos.
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n nos enfrenta al modelo que la derecha nos brinda y que pone por delante los intereses individuales a los colectivos.
    </p><p class="article-text">
        Que no les lleven a enga&ntilde;o. Es posible un Madrid en el que se aborden los desequilibrios territoriales que sufre fundamentalmente el sur de nuestra comunidad. Y para eso ganar la batalla de la movilidad es clave. Para ello todos los municipios deben avanzar hacia la puesta en marcha de modelos que favorezcan la movilidad en transporte p&uacute;blico, bicicleta y a pie, reduciendo los desplazamientos que se realizan en veh&iacute;culo privado. Y eso requiere de una apuesta decidida del Ministerio de Fomento y de la Comunidad de Madrid para fomentar y potenciar el transporte p&uacute;blico y revertir la deriva de la red regional de cercan&iacute;as explotada por Renfe que paga la carencia de inversiones con retrasos continuos provocados por las aver&iacute;as. No olvidemos que ese impulso es una opci&oacute;n positiva en t&eacute;rminos de clase pues el gasto p&uacute;blico de las administraciones no es otra cosa que salario indirecto para trabajadoras y trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente este an&aacute;lisis hace m&aacute;s f&aacute;cil comprender el ataque frontal que est&aacute;n recibiendo medidas como la impulsada por el Ayuntamiento de Madrid por parte de la derecha pol&iacute;tica y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso hay que decir alto y claro que es momento de plantarse. Ni un paso atr&aacute;s porque solo la audacia a la hora de abordar la movilidad nos podr&aacute; hacer recuperar el tiempo perdido en mandatos pasados por quienes han gestionado de manera penosa el transporte p&uacute;blico de la Comunidad de Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Valiente, Yolanda Hidalgo, Carlos Sánchez Mato, Lola Sánchez Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-central-primer-modelo-region_129_1836917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Nov 2018 20:09:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f3f3a24-bef5-4d48-bc32-f821e4e79e8c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="112382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f3f3a24-bef5-4d48-bc32-f821e4e79e8c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="112382" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Madrid Central: un buen primer paso hacia otro modelo de región]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f3f3a24-bef5-4d48-bc32-f821e4e79e8c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Urbanismo,Transporte,Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligro de la fragmentación de la izquierda en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/peligro-fragmentacion-izquierda-madrid_129_1645950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda en la Comunidad de Madrid vive uno de esos momentos difíciles. La ruptura de Podemos, con la renuncia de Iñigo Errejón a su candidatura, ha generado un escenario de incertidumbre y fragmentación que parece no tener fin</p><p class="subtitle">Estar a la altura del momento histórico es apoyar la coalición con Podemos en el referéndum convocado por IU para decidir la forma de concurrir a las próximas elecciones autonómicas</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Juntos seremos fuertes y mereceremos respeto;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>divididos y aislados, pereceremos&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sim&oacute;n Bol&iacute;var</em>
    </p><p class="article-text">
        En los momentos dif&iacute;ciles es cuando una organizaci&oacute;n tiene que estar a la altura del momento hist&oacute;rico que le ha tocado vivir. Dejarse llevar por la corriente de lo f&aacute;cil o lo popular, sin meditar las consecuencias, no es nunca un buen consejo. Tampoco lo es para las organizaciones pol&iacute;ticas, que tienen como raz&oacute;n de ser unir voluntades para luchar por un proyecto compartido. Renunciar a ello conduce inexorablemente al desastre.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda en la Comunidad de Madrid vive uno de esos momentos dif&iacute;ciles. La ruptura de Podemos, con la renuncia de I&ntilde;igo Errej&oacute;n a su candidatura, que frustr&oacute; un preacuerdo construido con enorme paciencia y generosidad, ha generado un escenario de incertidumbre y fragmentaci&oacute;n que parece no tener fin. A lo anterior se sum&oacute; la decisi&oacute;n de Manuela Carmena de crear M&aacute;s Madrid al margen de Ahora Madrid, candidatura de unidad popular que nos llev&oacute; al Gobierno de la ciudad en 2015.
    </p><p class="article-text">
        La prudencia en un debate pol&iacute;tico apasionado como el que ahora nos ocupa tiene que estar combinada con la audacia y la valent&iacute;a de defender una visi&oacute;n concreta sobre c&oacute;mo se construye unidad popular. Necesitamos toda la fuerza social y pol&iacute;tica posible para continuar la batalla en la calle y en las instituciones en el ciclo pol&iacute;tico que se inaugura tras las elecciones de abril y mayo. No es el momento de golpes de efecto, de anuncios medi&aacute;ticos de candidaturas o de cierre de filas sin debate. El camino ha de ser el de la mirada larga y la construcci&oacute;n de la unidad de manera consensuada, con un debate profundo y democr&aacute;tico, as&iacute; como con una planificaci&oacute;n pol&iacute;tico-electoral estrat&eacute;gica y no tacticista.
    </p><p class="article-text">
        Si algo caracteriza en estos momentos a la izquierda es su diversidad. Tenemos que escucharnos y reconocernos de verdad, sin poses de cara a la galer&iacute;a, para construir espacios abiertos y democr&aacute;ticos ante las distintas opciones program&aacute;ticas o de candidatos que se planteen. Esta es la gran tarea pendiente: construir ese espacio que d&eacute; cabida a nuestra diversidad. Una unidad en la diversidad que ordene el debate y lo enriquezca ser&aacute; sin duda la mejor aportaci&oacute;n para el proyecto de cambio hacia ese nuevo pa&iacute;s por el que luchamos.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora toca abordar lo inmediato. Desde este martes 20 de marzo, y hasta el domingo, en votaci&oacute;n telem&aacute;tica y presencial, las casi 5000 personas que somos afiliadas y simpatizantes de Izquierda Unida Madrid estamos convocadas para decidir en refer&eacute;ndum la forma de concurrir a las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas. Son dos las opciones sometidas a consulta: la primera, el preacuerdo alcanzado con Izquierda Anticapitalista (IA); la segunda, la propuesta de coalici&oacute;n <em>Unidas Podemos Izquierda Unida</em>, resultado tambi&eacute;n de la negociaci&oacute;n entre ambas organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        No es una decisi&oacute;n f&aacute;cil, dado que son muchos los elementos en juego. Remiti&eacute;ndonos a la idea con la que iniciaba este art&iacute;culo, estar a la altura del momento hist&oacute;rico es apoyar la coalici&oacute;n con Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden encontrar peros y limitaciones de la propuesta de coalici&oacute;n, dado que siempre los hay cuando uno negocia y tiene que ceder en algo para llegar a un acuerdo. Adem&aacute;s, la situaci&oacute;n interna de Podemos ha dificultado un proceso de negociaci&oacute;n que ha sido confuso y que, en muchos casos, ha agraviado los pasos que de buena fe hemos dado desde Izquierda Unida Madrid. Pero ni la dificultad ni los agravios nos pueden hacen dudar.
    </p><p class="article-text">
        Las razones para votar a favor de esta propuesta son imperiosas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>De inmediato abordamos una campa&ntilde;a electoral para las generales, previa a las auton&oacute;micas, con una candidatura de <em>Unidas Podemos Izquierda Unida</em>, al igual que lo haremos para las europeas el 26 de mayo, con lo que es de sentido com&uacute;n aprovechar la identificaci&oacute;n social de una marca ya conocida, trasladando ese esfuerzo de uni&oacute;n a la Comunidad de Madrid. Para que nadie se quede en casa en estas citas electorales, debemos ofrecer un panorama de uni&oacute;n.</li>
                                    <li>No hay espacio pol&iacute;tico para una mayor fragmentaci&oacute;n de la izquierda en la Comunidad de Madrid. Dado que ya vamos mal con la divisi&oacute;n vivida, es imprescindible no agravarla m&aacute;s. Una nueva candidatura como la propuesta con IA, por muy bien intencionada que sea, puede abrir el camino a un aut&eacute;ntico desastre: una victoria de la derecha que les consolide en su Gobierno depredador, agravado si cabe por la m&aacute;s que probable presencia de Vox en el mismo.</li>
                                    <li>Una nueva candidatura a estas alturas arriesga que Izquierda Unida caiga en la marginalidad institucional, lo que dificultar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s el necesario proceso de reconfiguraci&oacute;n que debe darse tras este escenario concentrado de convocatorias electorales. Una implosi&oacute;n de la izquierda puede conducirnos a un panorama muy parecido al italiano, que ser&aacute; muy dif&iacute;cil de remontar una vez establecido. El escenario de que la extrema derecha entre en las instituciones madrile&ntilde;as e Izquierda Unida salga de ellas es terrible para la clase trabajadora y para la garant&iacute;a de los derechos de todas las personas.</li>
                                    <li>Finalmente, ante la dif&iacute;cil situaci&oacute;n que afrontamos en la ciudad de Madrid por la decisi&oacute;n de Manuela Carmena de crear un nuevo espacio electoral, que ha excluido a un sector pol&iacute;tico y social de izquierdas que puede ir a la abstenci&oacute;n o perderse en varias candidaturas marginales, se requiere una oferta que pueda recoger el voto en la marca <em>Unidas</em>, tal y como lo contempla el acuerdo con Podemos, aunque esta fuerza pol&iacute;tica no participe directamente. El riesgo es mayor incluso que en la Comunidad de Madrid: la p&eacute;rdida de un n&uacute;mero significativo de votos por no alcanzar el 5% en la ciudad puede conllevar una involuci&oacute;n que pagar&iacute;amos todas y todos los madrile&ntilde;os.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No es el momento de mirarse al ombligo. Las organizaciones son un instrumento para la acci&oacute;n pol&iacute;tica. Y hoy, como en 2015, Izquierda Unida es fundamental. Ni en esa fecha ni ahora fue f&aacute;cil, pero jam&aacute;s hemos de tomar nuestras decisiones por comodidad u orgullo. No cabe retroceder ni siquiera para tomar impulso. Nuestra obligaci&oacute;n es que no se pierda ning&uacute;n voto en el camino hacia la construcci&oacute;n de una Comunidad de Madrid garante de los derechos de todas las personas, y no de los intereses de las &eacute;lites, para lo que este acuerdo entre Izquierda Unida y Podemos es fundamental. Porque Unidas Podemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Valiente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/peligro-fragmentacion-izquierda-madrid_129_1645950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Mar 2019 20:54:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El peligro de la fragmentación de la izquierda en Madrid]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[IU - Izquierda Unida,Unidas Podemos,Más Madrid,Madrid,Ayuntamiento de Madrid,Elecciones,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué "No pasarán"?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasaran_129_2171730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efad8b8c-4d35-4338-abc7-d2173a3583f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué &quot;No pasarán&quot;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacer pedagogía sobre la conexión entre democracia y antifascismo es hoy más que necesario</p><p class="subtitle">Ante el rebrote del fascismo en algunos puntos del planeta, la pedagogía democrática debe ser nuestra primera respuesta</p></div><p class="article-text">
        En la Sala de B&oacute;vedas de la Casa de la Panader&iacute;a, en la Plaza Mayor de Madrid, se expone estos d&iacute;as la muestra &ldquo;No Pasar&aacute;n. Madrid 1936. 16 d&iacute;as&rdquo;. Comisionada por T&agrave;nia Ball&oacute; y Gonzalo Berger, es la primera exposici&oacute;n organizada &iacute;ntegramente por el Ayuntamiento de Madrid -en concreto, por su Oficina de Derechos Humanos y Memoria- sobre un tema relacionado con la memoria democr&aacute;tica de nuestro pa&iacute;s. Esta exposici&oacute;n trata sobre el comportamiento del pueblo madrile&ntilde;o durante esos d&iacute;as de noviembre de 1936 en los que Madrid resisti&oacute; el embate de las tropas franquistas sublevadas contra la legalidad republicana. El &eacute;xito de la muestra es incuestionable, como lo refrenda la gran afluencia de p&uacute;blico registrada desde el d&iacute;a de su inauguraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con esta exposici&oacute;n el Ayuntamiento da un paso m&aacute;s en el desarrollo de sus pol&iacute;ticas de memoria. Unas pol&iacute;ticas que cumplen con las obligaciones que el Derecho internacional impone al Estado espa&ntilde;ol para con las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista en cuanto son v&iacute;ctimas de graves violaciones de derechos humanos: verdad, justicia y reparaci&oacute;n. Ante la par&aacute;lisis del Gobierno central en este tema y el desamparo en el que deja sumidas a las v&iacute;ctimas, el Ayuntamiento s&iacute; cumple con sus obligaciones en el marco de sus competencias propias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta exposici&oacute;n tiene un esp&iacute;ritu, dise&ntilde;o y contenido profundamente pedag&oacute;gico. Porque las pol&iacute;ticas de memoria deben responder tambi&eacute;n al prop&oacute;sito de dar a conocer la historia para las generaciones actuales y venideras. En este caso, rememorar para que el sacrificio del pueblo de Madrid no quede en el olvido y sea conocido por quienes visitan nuestra ciudad; que los valores y el sufrimiento de las y los madrile&ntilde;os an&oacute;nimos que defendieron la legalidad frente a un ej&eacute;rcito golpista forme parte de nuestro acervo cultural y ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Hacer pedagog&iacute;a sobre la conexi&oacute;n entre democracia y antifascismo es hoy m&aacute;s que necesario. Ante el rebrote del fascismo en algunos puntos del planeta, la pedagog&iacute;a democr&aacute;tica debe ser nuestra primera respuesta. La lucha de la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a fue la de la defensa de la Constituci&oacute;n republicana y sus derechos. Una Constituci&oacute;n que, por primera vez en la historia de nuestro pa&iacute;s, incorpor&oacute; elementos tan democr&aacute;ticos como la igualdad de g&eacute;nero, el voto femenino y la obligatoriedad de satisfacer los derechos sociales.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, frente a equidistantes reconstrucciones de la historia que hablan de &ldquo;los dos bandos&rdquo; o &ldquo;las dos Espa&ntilde;as&rdquo;, sea importante recordar, transmitir y ense&ntilde;ar que -como afirmaron las alcaldesas de Barcelona y Madrid, Ada Colau y Manuela Carmena, en el acto de inauguraci&oacute;n de la exposici&oacute;n el pasado 3 de abril- esos 16 d&iacute;as de resistencia se libr&oacute; en Madrid una lucha entre democracia y fascismo, entre libertad y dictadura. Por todo ello es tan oportuna esta exposici&oacute;n sobre el &ldquo;No Pasar&aacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Valiente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasaran_129_2171730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Apr 2018 15:40:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/efad8b8c-4d35-4338-abc7-d2173a3583f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="454867" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/efad8b8c-4d35-4338-abc7-d2173a3583f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="454867" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué "No pasarán"?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/efad8b8c-4d35-4338-abc7-d2173a3583f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Antifascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria y la lucha por la paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/siria-lucha-paz_129_3429652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2807a1fb-875a-4fad-a131-c46eaf180ea2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siria y la lucha por la paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra y la intervención exterior no son la solución, pero que nadie se equivoque, rechazarlo no es equivalente a la pasividad o indiferencia: nuestra primera tarea es atender a las personas refugiadas</p></div><p class="article-text">
        Tengo grabada en mi memoria la mirada de los centenares de personas refugiadas sirias que he atendido en mi ejercicio profesional como abogado en procedimientos de asilo. He atendido a personas de muchas nacionalidades, todas presas de la misma ansiedad al verse detenidas en un aeropuerto sin saber qu&eacute; ser&iacute;a de ellas en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, con el dolor de la lejan&iacute;a de sus seres queridos, el trauma de un arriesgado viaje a lo desconocido y el recuerdo de las causas que les empujaron a abandonar sus lugares de origen. En el caso de las personas sirias lo que me conmocion&oacute;, y lo sigue haciendo a&uacute;n hoy, es la facilidad de imaginarme en su situaci&oacute;n, de pensar que perfectamente yo podr&iacute;a ser una de ellas mir&aacute;ndoles a la cara.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo como si fuera ayer a un grupo de kurdos yazid&iacute;es, que eran sometidos a un test para comprobar su pertenencia real a esta religi&oacute;n; su idioma, sus creencias, todo tan alejado de mis experiencias, de mi entorno, y, sin embargo, con qu&eacute; facilidad imaginar el terror ante la agresi&oacute;n terrorista de los fan&aacute;ticos, la necesidad imperiosa de partir, de salvar a la familia, de buscar un refugio seguro.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las opiniones sobre el conflicto sirio, las responsabilidades ante un drama que no cesa, pero, si hay algo que deber&iacute;a unirnos a todas las personas de buena fe, es la necesidad de atender a las personas desplazadas, de ofrecer protecci&oacute;n y solidaridad, algo que no han hecho nuestros pa&iacute;ses con una insensibilidad que nos averg&uuml;enza. Aunque no es una novedad, la intensidad de la crisis en Siria s&oacute;lo ha evidenciado lo que ven&iacute;a ocurriendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esto es hacer justo lo contrario de quienes s&oacute;lo se les ocurre la feliz idea de echar gasolina al fuego, de probar nuevas bombas, de apostar por la injerencia o alentar un discurso agresivo como hace Donald Trump, con una arrogancia violenta por s&iacute; misma. Si analizamos la regi&oacute;n despu&eacute;s de a&ntilde;os de invasiones, sanciones econ&oacute;micas e injerencias de pa&iacute;ses occidentales, con los Estados Unidos a la cabeza, comprobamos c&oacute;mo han crecido la inestabilidad, los desplazamientos de poblaci&oacute;n, la intolerancia, el terrorismo y, en definitiva, el dolor de sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero que nadie se equivoque, rechazar el intervencionismo y la guerra no es equivalente a pasividad o indiferencia. Nuestra primera tarea es atender a las personas refugiadas con los instrumentos que tenemos a nuestro alcance: abrir las puertas a las personas refugiadas por canales seguros, cooperar con los organismos internacionales o directamente sobre el terreno. &iexcl;Qu&eacute; ning&uacute;n hip&oacute;crita justifique bombardeos o sanciones que afectan a la poblaci&oacute;n civil cuando la regi&oacute;n es testigo del mayor y m&aacute;s prolongado drama de desplazamientos forzados desde la Segunda Guerra Mundial, en el caso de los palestinos v&iacute;ctimas de una limpieza &eacute;tnica incalificable con la complicidad de los Estados Unidos y otros pa&iacute;ses occidentales! Es m&aacute;s, la actual situaci&oacute;n en Siria, donde viv&iacute;an muchos refugiados palestinos con una condici&oacute;n legal mejor que en otros pa&iacute;ses de su entorno, es un llamado de atenci&oacute;n sobre su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La guerra y la intervenci&oacute;n exterior no son la soluci&oacute;n, al contrario est&aacute;n en el origen del deterioro de la situaci&oacute;n en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La lucha por la paz ha sido un movimiento que ha marcado muchos cambios en nuestras sociedades. Una generaci&oacute;n entera se forj&oacute; en el rechazo a la incorporaci&oacute;n de Espa&ntilde;a a la OTAN, en la defensa de la neutralidad de nuestro pa&iacute;s. Sus huellas son todav&iacute;a visibles en nuestra ciudad. En el distrito de Chamart&iacute;n, donde ejerzo de concejal presidente, una de las primeras reivindicaciones del movimiento vecinal fue solicitarme la restituci&oacute;n de un monolito contra la guerra en la Plaza de Prosperidad que retir&oacute; sin justificaci&oacute;n alguna el Gobierno anterior.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos destacado en el Foro sobre Violencias Urbanas, celebrado la semana pasada en Villaverde con representantes de numerosas ciudades del mundo, es necesario construir una cultura de paz, desde lo cotidiano y m&aacute;s rutinario de nuestras vidas. La lucha por la paz debe ser una se&ntilde;a de identidad de nuestras ciudades. Por todo ello, saludo la iniciativa de la conferencia por la paz y la solidaridad con Siria que se celebrar&aacute; en Madrid los pr&oacute;ximos d&iacute;as 29 y 30 de abril a la que amablemente nos han invitado sus organizadores en el Centro Cultural de Moncloa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Valiente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/siria-lucha-paz_129_3429652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Apr 2017 18:36:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2807a1fb-875a-4fad-a131-c46eaf180ea2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61617" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2807a1fb-875a-4fad-a131-c46eaf180ea2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61617" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Siria y la lucha por la paz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2807a1fb-875a-4fad-a131-c46eaf180ea2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mauricio Valiente,Siria,Refugiados,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hora de la organización popular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hora-organizacion-popular_129_3858079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy es notoria la insatisfacción de significativos sectores organizados que contribuyeron a que el cambio histórico pudiera suceder. Se esperaba más, más rápido, con más contundencia</p><p class="subtitle">Es imprescindible el papel de las organizaciones políticas, de todas las que han participado en la rebelión de estos últimos años, dada su implantación territorial y sectorial</p></div><p class="article-text">
        Ha transcurrido m&aacute;s de un a&ntilde;o desde que, en Madrid y en muchas ciudades de nuestro pa&iacute;s, tomamos posesi&oacute;n de nuestros cargos los representantes de las candidaturas de unidad popular constituy&eacute;ndonos en gobiernos del cambio.
    </p><p class="article-text">
        Presentamos un balance que defendemos con orgullo. Con distintos ritmos y matices, hemos puesto fin a las pol&iacute;ticas de austeridad y recortes, profundizado y reinventado los cauces de participaci&oacute;n democr&aacute;tica, priorizado la atenci&oacute;n a la emergencia social, paralizado las privatizaciones y dise&ntilde;ado procesos de municipalizaci&oacute;n progresiva, reforzado los servicios p&uacute;blicos con una atenci&oacute;n preferente a lo social, generalizado un enfoque de derechos en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, puesto en marcha la recuperaci&oacute;n de nuestra memoria hist&oacute;rica democr&aacute;tica, impulsado un nuevo modelo de desarrollo urbano sostenible con una movilidad acorde, aprobado medidas medioambientales responsables, revitalizado la vida cultural y deportiva, todo ello con una forma de hacer pol&iacute;tica abierta, franca, rompedora con la degradaci&oacute;n corrupta tan arraigada en nuestros municipios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy es notoria la insatisfacci&oacute;n de significativos sectores organizados que contribuyeron a que este cambio hist&oacute;rico pudiera suceder. Se esperaba m&aacute;s, m&aacute;s r&aacute;pido, con m&aacute;s contundencia. Hemos tenido agrias pol&eacute;micas a la hora de gestionar proyectos heredados de gobiernos anteriores, hipotecas que el marco normativo actual impone en gran medida, aunque, precisamente, hasta qu&eacute; punto son obligadas esas imposiciones forma parte del debate.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esta insatisfacci&oacute;n? No voy a extenderme en la justificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas y las medidas adoptadas (por supuesto, hay errores, opciones discutibles y diferencias de criterios), escribo aqu&iacute; como militante de la izquierda organizada, de un proyecto de transformaci&oacute;n en profundidad de nuestra sociedad, no como miembro de uno de estos gobiernos del cambio. Identificar las causas de esta insatisfacci&oacute;n, que a mi juicio responden a razones objetivas, ayudar&aacute; a situarnos en el contexto en que nos encontramos y definir una perspectiva para continuar avanzando en la transformaci&oacute;n de nuestras ciudades y el cambio en nuestro pa&iacute;s.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En primer lugar hay que se&ntilde;alar las enormes expectativas que gener&oacute; la victoria de las candidaturas de unidad popular en algunas de las principales ciudades de nuestro pa&iacute;s. Expectativas alimentadas por el mayor ciclo de movilizaci&oacute;n social desde la transici&oacute;n, que ha dado luz a nuevas formas de organizaci&oacute;n, con demandas que no pueden ser atendidas a trav&eacute;s de los cauces existentes a nivel municipal.</li>
                                    <li>En segundo lugar, la novedad y vitalidad de los procesos unitarios de participaci&oacute;n desde la base previos a las elecciones, como el caso emblem&aacute;tico de Ganemos en la ciudad de Madrid, ha conllevado el relevo y la incorporaci&oacute;n en la pol&iacute;tica institucional de un sector nuevo salido de la movilizaci&oacute;n y los movimientos sociales, gobernando sin apenas transici&oacute;n. Es obvio que un aprendizaje de este tipo s&oacute;lo se realizar&aacute; con esfuerzo y requiere tiempo.</li>
                                    <li>En tercer lugar la reacci&oacute;n de los representantes del r&eacute;gimen, no s&oacute;lo del PP sino de sectores de los medios de comunicaci&oacute;n y de algunos de los damnificados por el terremoto pol&iacute;tico de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha generado cierto desconcierto. Desde luego era previsible esta reacci&oacute;n, dado el riesgo que han identificado estos sectores en el &eacute;xito de los gobiernos municipales del cambio, que para ellos supone un peligroso antecedente, pero su intensidad y la novedad de tener que defender un Gobierno, por muy nuestro que sea, han tenido un peso evidente.</li>
                                    <li>Y, por &uacute;ltimo, a mi juicio la causa m&aacute;s importante, la ausencia de una organizaci&oacute;n popular, pol&iacute;tica y social, estructurada. Contamos con nuevas formas embrionarias, ilusionantes, con un gran potencial, pero que en su desarrollo reflejan m&aacute;s la crisis de lo viejo, sin que se haya consolidado un cauce nuevo que lo sustituya.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Desde luego que la insatisfacci&oacute;n no es del todo negativa, aunque puede alejar a algunos sectores de los gobiernos municipales del cambio, tambi&eacute;n es un &uacute;til bar&oacute;metro de las decisiones adoptadas, del ritmo de los cambios, de lo acertado de las decisiones. La cr&iacute;tica fortalece y es indispensable para la democracia real que queremos construir. Adem&aacute;s, debemos ser muy conscientes del papel de los movimientos sociales, organizados para reclamar, para destacar lo que falta por alcanzar.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, que seamos el principal objetivo de los defensores del r&eacute;gimen debe ser un acicate. Si no hubiera una posibilidad real de ruptura democr&aacute;tica, de cambio en profundidad en beneficio de la mayor&iacute;a social trabajadora de nuestro pa&iacute;s, no ser&iacute;amos portada permanente, objeto de una persecuci&oacute;n insidiosa, de manipulaciones a menudo burdas.
    </p><p class="article-text">
        Pero constatar lo anterior no debe hacernos descansar en la autocomplacencia. Si hay un &aacute;mbito donde debemos actuar es en la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y social. El cambio en nuestras sociedades s&oacute;lo ser&aacute; el resultado de una lucha popular prolongada. Los ciclos de movilizaciones conllevan periodos de reflujo, negarlo nos llevar&iacute;a a un callej&oacute;n sin salida, a la melancol&iacute;a; hoy el reto prioritario es dar un salto cualitativo en el nivel de la organizaci&oacute;n; como enmarquemos los gobiernos municipales del cambio en este proceso ser&aacute; determinante.
    </p><p class="article-text">
        En la historia, los momentos m&aacute;s provechosos para los intereses de las grandes mayor&iacute;as explotadas y excluidas, se han producido cuando la fuerza organizada de los movimientos pol&iacute;ticos y sociales, junto a la conciencia cr&iacute;tica, han sido capaces de definir una estrategia para el cumplimiento de un programa de cambio en profundidad, se han construido cauces de participaci&oacute;n flexibles y se han dise&ntilde;ado pol&iacute;ticas de alianzas que impidieran su aislamiento y neutralizaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo avanzar entonces en el actual contexto?</h3><p class="article-text">
        En primer lugar, avanzando en la construcci&oacute;n de los espacios de confluencia ya existentes como herramienta de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y social. Una mayor implicaci&oacute;n para desarrollar una organizaci&oacute;n activa, m&aacute;s plural, abierta a la ciudadan&iacute;a, radicalmente democr&aacute;tica y transparente. Los procesos de unidad popular que no pueden limitarse a espacios de concurrencia electoral. La rendici&oacute;n de cuentas, la elaboraci&oacute;n colectiva, la construcci&oacute;n program&aacute;tica, la movilizaci&oacute;n, son hoy m&aacute;s necesarias que nunca. Si no somos capaces de mantener estos embriones el camino ser&aacute; mucho m&aacute;s arduo, perderemos fuerzas, desaprovecharemos una parte relevante de nuestro potencial.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, debemos construir puentes. Puentes entre las distintas candidaturas municipales, en los espacios unitarios donde han convivido organizaciones pol&iacute;ticas y sociales, donde se pueda avanzar no s&oacute;lo en la explicaci&oacute;n de lo hecho, sino tambi&eacute;n en la coordinaci&oacute;n y en la elaboraci&oacute;n de propuestas y estrategias que vayan m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente municipal.
    </p><p class="article-text">
        En este punto es imprescindible el papel de las organizaciones pol&iacute;ticas, de todas las que han participado en la rebeli&oacute;n de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, dada su implantaci&oacute;n territorial y sectorial. Una actitud generosa y audaz facilitar&aacute; la confluencia, el respeto a la diversidad, a la autonom&iacute;a de los espacios en construcci&oacute;n colectiva. Desde luego, la candidatura de Unidos Podemos en las &uacute;ltimas elecciones generales constituye un buen paso en esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Reivindico el papel de Izquierda Unida, siempre lo hice, incluso cuando algunos amparados en sus siglas pretendieron sabotear los procesos de unidad popular para defender intereses espurios, agarr&aacute;ndose a la bandera roja ante el descr&eacute;dito de su actuaci&oacute;n, con el &uacute;nico fin de despistar a algunos compa&ntilde;eros que de buena fe se agarraron al discurso identitario. La nueva IU, con un claro discurso rupturista, depurada de sus anclajes burocr&aacute;ticos, con sus nuevas formas de organizaci&oacute;n, con su implantaci&oacute;n en los movimientos sociales, unos con muchos a&ntilde;os de trayectoria otros m&aacute;s recientes, es imprescindible en este proceso.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es construir el instrumento pol&iacute;tico para el cambio en nuestro pa&iacute;s. Debemos aprender mucho de las experiencias de Am&eacute;rica latina, en toda su variedad, de lo bueno y de lo malo, sobre todo ahora que Europa, ante una crisis pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social que no tiene soluci&oacute;n a corto plazo, puede sumarse como polo de transformaci&oacute;n al otro mundo posible que defendemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Valiente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hora-organizacion-popular_129_3858079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Aug 2016 17:38:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La hora de la organización popular]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Madrid,IU - Izquierda Unida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por la democratización y descentralización de los órganos de gobierno de la ciudad de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democratizacion-descentralizacion-organos-gobierno-madrid_129_4304734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Abogamos por dotar a los órganos municipales de los distritos de las competencias, el presupuesto y la personalidad política necesarias que favorezcan la participación vecinal en las decisiones municipales", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Los barrios populares y de la periferia de Madrid acumulan un abandono secular. La anexi&oacute;n franquista de los pueblos lim&iacute;trofes a Madrid, a mediados del siglo XX, releg&oacute; estos barrios a espacios de aluvi&oacute;n de trabajadores procedentes de la inmigraci&oacute;n interior como mano de obra barata para el desarrollo industrial de la &eacute;poca, hacinados en bloques o habitando en chabolas infrahumanas.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento vecinal de los a&ntilde;os 70 forz&oacute; a que los primeros ayuntamientos democr&aacute;ticos mitigaran en parte el d&eacute;ficit de equipamientos e infraestructura que se hab&iacute;a acumulado. Pero desde entonces la estructura centralista municipal ha favorecido que los sucesivos gobiernos de la ciudad hayan priorizado sus actuaciones y presupuestos en el centro escaparate y financiero, relegando de nuevo a los barrios populares a un creciente abandono. Esto resulta muy visible si se compara estos barrios de Madrid con el crecimiento y desarrollo bien visible, en estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas, de unos municipios lim&iacute;trofes, que tienen una composici&oacute;n social similar a los barrios perif&eacute;ricos, pero que conservan su autonom&iacute;a municipal.
    </p><p class="article-text">
        Los distritos madrile&ntilde;os tienen unas Juntas Municipales sin competencias reales (incluso para las gestiones m&aacute;s sencillas), un presupuesto rid&iacute;culo y nulo peso pol&iacute;tico en la gobernaci&oacute;n de su territorio. Adem&aacute;s est&aacute;n integradas por personas que no han sido elegidas por los vecinos, y tienen escasa dedicaci&oacute;n, por simultanearla con otras tareas y obligaciones del gobierno central de la ciudad. As&iacute; es imposible ocuparse con solvencia de los problemas de una poblaci&oacute;n que supera en algunos casos los 250.000 habitantes. La participaci&oacute;n vecinal, individual o colectiva, sencillamente no existe. Como ejemplo se puede comparar los 57 concejales electos en Madrid y los 527 que elige Par&iacute;s, 163 para el pleno municipal y otros 364 para gobernar los distritos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la izquierda gobern&oacute; la ciudad de Madrid no tuvo la valent&iacute;a de acometer la necesaria descentralizaci&oacute;n del ayuntamiento; ni siquiera se atrevi&oacute;, como en Barcelona, a que las juntas estuvieran gobernadas por el partido m&aacute;s votado en su distrito. En los 28 a&ntilde;os de gobierno del partido popular han desaparecido las pocas competencias que les quedaban a los distritos, reduciendo a un exiguo 11% el presupuesto que gestionan los 21 distritos, privatizando adem&aacute;s gestiones tan sensibles como el empadronamiento o las licencias. Los distritos ni siquiera pueden arreglar los baches de sus calles ni autorizar la celebraci&oacute;n de una fiesta de carnaval; pero al mismo tiempo ha crecido la estructura superior, con nuevos cargos, como gerentes y asesores, que cobran elevados sueldos sin justificaci&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        El deterioro y d&eacute;ficit que acumulan de nuevo los barrios populares de Madrid es un hecho, que se agrava por ser en muchos casos donde m&aacute;s necesidades sociales se concentran. La estructura fuertemente centralista y antidemocr&aacute;tica de la organizaci&oacute;n municipal de Madrid es lo que posibilita y favorece este progresivo abandono se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Para suplir este d&eacute;ficit democr&aacute;tico y estructural se requiere cambiar a fondo la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, las competencias y presupuestos del Ayuntamiento de Madrid, un cambio que permita el acercamiento de las decisiones del poder pol&iacute;tico a los ciudadanos afectados, y que posibilite as&iacute; una profundizaci&oacute;n en la democracia y la participaci&oacute;n real de los ciudadanos. S&oacute;lo de ese modo podr&aacute;n darse pasos s&oacute;lidos para afrontar un reequilibrio territorial y social con garant&iacute;as de futuro, que no se limite a acometer planes de choque coyunturales o rid&iacute;culos planes de barrio m&aacute;s pensados para propaganda medi&aacute;tica que para resolver realmente los problemas del vecindario, como se hace ahora.
    </p><p class="article-text">
        Abogamos por dotar a los &oacute;rganos municipales de los distritos de las competencias, el presupuesto y la personalidad pol&iacute;tica necesarias que favorezcan la participaci&oacute;n vecinal en las decisiones municipales y permita dotar a los barrios, donde se desarrolla principalmente la vida cotidiana, del protagonismo que merecen. Ese es el &aacute;mbito privilegiado para acometer los presupuestos participativos, sobre una realidad cercana y conocida por sus protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        Proponemos un reparto de competencias entre los &oacute;rganos centrales y los distritos, con su correspondiente presupuesto que haga posible su ejecuci&oacute;n. Y proponemos tambi&eacute;n la elecci&oacute;n directa de los &oacute;rganos de los distritos, complementaria a la elecci&oacute;n, tambi&eacute;n directa, de los &oacute;rganos centrales, como ahora ya se realiza.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera las personas elegidas, que podr&aacute;n ser conocidas por sus vecinos, tendr&aacute;n que rendir cuentas de su gesti&oacute;n ante los mismos, aunque sea cada cuatro a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Valiente, Pedro Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democratizacion-descentralizacion-organos-gobierno-madrid_129_4304734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2015 20:13:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por la democratización y descentralización de los órganos de gobierno de la ciudad de Madrid]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ahora Madrid]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
