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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lalo García]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Lalo García]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La batalla contra las estatuas de colonizadores británicos en Sudáfrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/estudiantes-sudafricanos-derriban-pasado-colonialista_1_4278310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13088ae4-0114-4404-9231-954693b7e562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla contra las estatuas de colonizadores británicos en Sudáfrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras semanas de manifestaciones, un movimiento de estudiantes sudafricanos logra la retirada de la figura del colonizador y empresario Cecil Rhodes de la Universidad de Ciudad del Cabo</p><p class="subtitle">A las espaldas de Cecil John Rhodes pesan miles de muertes de africanos que mandó asesinar por su deseo de explotar África</p><p class="subtitle">"¡Que te jodan Rhodes! fuera de nuestras vidas, en estas calles y en este país no hay espacio para asesinos", son algunos de los gritos lanzados por los estudiantes durante su retirada</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Que te jodan Rhodes! fuera de nuestras vidas, en estas calles y en este pa&iacute;s no hay espacio para asesinos&rdquo;, grita una estudiante sudafricana mientras tira un bote de pintura contra la estatua posada en la parte trasera de un cami&oacute;n. Despu&eacute;s de semanas de protestas la estatua de Cecil Rhodes, colonizador y empresario brit&aacute;nico, fue trasladada el pasado jueves desde la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT) a un lugar a&uacute;n por determinar.
    </p><p class="article-text">
        Desde primera hora de la ma&ntilde;ana se percib&iacute;a que esta ser&iacute;a una jornada movida. Emoci&oacute;n y muchos nervios entre los alumnos y algunos profesores que llevan un mes luchando para que la figura que rinde homenaje al legado del imperialismo abandone el lugar donde lleva 86 a&ntilde;os. Como dice un estudiante de Derecho, &ldquo;no ha sido f&aacute;cil, los que contin&uacute;an pensando que Rhodes hizo grandes cosas por este pa&iacute;s son pocos, pero muy poderosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A las espaldas de Cecil John Rhodes (1853&ndash;1902) pesan miles de muertes de africanos que mand&oacute; asesinar por su deseo de explotar este continente. El pol&iacute;tico brit&aacute;nico organiz&oacute; un ej&eacute;rcito de mercenarios que utiliz&oacute; para colonizar Zambia y Zimbabue, impuso las costumbres brit&aacute;nicas y arras&oacute; culturas locales. En poco tiempo se hizo millonario con las explotaci&oacute;n de las minas de diamantes. Por este tipo de cosas, Rhodes es uno de los personajes m&aacute;s odiados en el sur de este continente. 
    </p><p class="article-text">
        Organizados alrededor del movimiento Rhodes must fall (Rhodes debe caer), estudiantes, trabajadores universitarios y simpatizantes portan camisetas y pancartas con lemas como: &ldquo;El sufrimiento negro no se vende&rdquo;, &ldquo;descolonizaci&oacute;n ya&rdquo;, &ldquo;nuestra voz debe escucharse&rdquo;, &ldquo;haciendo historia, no destruy&eacute;ndola&rdquo; o &ldquo;por Thomas Sankara&rdquo;. La imagen recuerda a las manifestaciones que vivi&oacute; este pa&iacute;s a principios de los noventa con el ascenso de Mandela y el fin del apartheid, o a las protestas por la igualdad racial en Estados Unidos en los a&ntilde;os sesenta. 
    </p><p class="article-text">
        Los operarios de una empresa local comienzan los trabajos para despegar la estatua de su base. La gr&uacute;a eleva la figura del magnate de los diamantes y un multitudinario grito de jubilo invade el campus de la UCT. El equipo de rugbi, formado mayoritariamente por blancos, que entrena a cien metros de las protestas, para el juego y mira como en lo alto de las escaleras la figura del colonizador brit&aacute;nico comienza a despedirse de la universidad. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la estatua es colocada en la parte trasera del cami&oacute;n, j&oacute;venes negros, blancos, indios y mulatos aplauden y se abrazan. &ldquo;&iexcl;Victoria hist&oacute;rica!&rdquo; &mdash;dicen unos&mdash; &ldquo;no buscamos venganza, pero no olvidamos&rdquo;, grita otro. Varios estudiantes se suben al cami&oacute;n. Cuelgan una soga al cuello de C. Rhodes, le arrojan pintura roja y blanca, y golpean con palos la estatua met&aacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        El cami&oacute;n, custodiado por la polic&iacute;a, que decide no intervenir, empieza a abandonar el campus universitario. Mientras la mayor&iacute;a permanece celebrando la victoria, un grupo de j&oacute;venes acompa&ntilde;an a la estatua tratando de da&ntilde;arla. En sus caras se percibe un tremendo odio y rabia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Ahora comienza la verdadera revoluci&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Se eleva el tono de las consignas entre este grupo: &ldquo;una bala para cada colono&rdquo;, &ldquo;ahora comienza la verdadera revoluci&oacute;n, a por ellos&rdquo;. En la salida del campus varios estudiantes se sientan en la carretera para evitar que el cami&oacute;n avance, no quieren que la estatua abandone la universidad hasta ser destruida. Temen que sea recolocada en otro lugar p&uacute;blico para continuar glorificando a este personaje. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, un grupo de alumnos calma a los m&aacute;s enojados y el cami&oacute;n se aleja. Todo el grupo que acompa&ntilde;&oacute; a la estatua hasta las puertas del campus vuelve cantando canciones que reivindican la igualdad racial y demandan mejoras para las clases m&aacute;s oprimidas. 
    </p><p class="article-text">
        Llegan al lugar en el que desde 1934 estuvo la estatua de Rhodes y la multitud les aplaude. Bailes, c&aacute;nticos y abrazos para celebrar la victoria. Muchas fotograf&iacute;as para recordar el momento y algunas l&aacute;grimas. 
    </p><p class="article-text">
        Dos j&oacute;venes se abrazan y recuerdan entre sollozos las historias que le contaban sus padres, el sufrimiento, explotaci&oacute;n y humillaci&oacute;n de la comunidad negra durante tanto tiempo. &ldquo;No podemos mirar al futuro si los que defendieron la supremac&iacute;a de la raza blanca y nos esclavizaron presiden nuestras calles y plazas&rdquo;, dice una de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y ahora, qu&eacute;? Chumani Maxwele, el activista que hizo estallar las protestas tras ser sancionado por arrojar excrementos sobre la estatua en se&ntilde;al de denuncia, lo tiene claro. &ldquo;Esto es solo el comienzo. Queremos que esta victoria se traslade a otras partes del pa&iacute;s y la igualdad real entre razas se lleve a todos los &aacute;mbitos de la sociedad. Esta victoria ser&aacute; decisiva para empezar a abordar los problemas que de verdad tiene el sistema educativo universitario y esta naci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Solicitan mayor presencia de profesores negros</h3><p class="article-text">
        En la agenda del movimiento Rhodes must fall est&aacute; la retirada de todos los s&iacute;mbolos que representen el periodo de colonizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n exigen cambios en los planes de estudios para que se de mayor protagonismo a la historia y asuntos africanos. Demandan mayor presencia de profesores negros (67% de los docentes son blancos en un pa&iacute;s donde representan el 10% de la poblaci&oacute;n total), as&iacute; como la adopci&oacute;n de medidas efectivas para garantizar que las clases m&aacute;s oprimidas puedan acceder a una educaci&oacute;n de calidad. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos representantes del rectorado de la Universidad se dejaron ver en las manifestaciones y apoyaron la retirada de la estatua, pero ahora piden a los alumnos que vuelvan a las aulas para poder recuperar la normalidad. La direcci&oacute;n de la instituci&oacute;n, a trav&eacute;s de su vicerrector Max Price, se ha comprometido a concluir este a&ntilde;o la revisi&oacute;n del resto de estatuas, nombres de edificios y otros s&iacute;mbolos presentes en el campus, y a incluir en el debate sobre la reforma de los planes de estudio vigentes las reclamaciones de los estudiantes. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, los estudiantes de la Universidad de Ciudad del Cabo ya han ganado varias batallas. Por un lado han conseguido que se retire la figura del esclavista Cecil Rhodes de su campus y que alumnos de otras universidades sudafricanas como Witwatersrand, Rhodes o KwaZulu-Natal se sumen a la lucha. Aunque su logro m&aacute;s importante, ha sido entrar en la agenda pol&iacute;tica y que en todo el pa&iacute;s se est&eacute; debatiendo sobre la eliminaci&oacute;n de los s&iacute;mbolos colonialistas y la reforma del sistema educativo.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno sudafricano ya se ha puesto en contacto con los representantes de <em>Rhodes must fall</em> para escuchar sus demandas. En el Parlamento se trabaja estos d&iacute;as para definir el alcance de los cambios. Incluso el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, en su reciente vista a Johannesburgo, opin&oacute; sobre este asunto: &ldquo;en mi pa&iacute;s hab&iacute;amos olvidado a Cecil Rhodes hasta que Sud&aacute;frica dijo que ten&iacute;a una estatua suya en Ciudad del Cabo. Nosotros tenemos su cad&aacute;ver, ustedes pueden quedarse con su figura&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lalo García]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2015 18:40:42 +0000]]></pubDate>
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