<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Paula Madejón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paula_madejon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paula Madejón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513024/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Diecisiete años vigilando las plantas el Corredor Verde del Guadiamar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/diecisiete-vigilando-corredor-verde-guadiamar_132_2717835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30c67bd2-043a-4b62-900d-ae60ea92f479_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diecisiete años vigilando las plantas el Corredor Verde del Guadiamar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de estas plantas, en especial las leñosas, tanto espontáneas como forestadas, poseen estrategias 'exclusoras' que impiden que se acumulen en sus tejidos aéreos cantidades de elementos traza potencialmente tóxicos, que pudieran perjudicar procesos metabólicos básicos, además de suponer un riesgo para los herbívoros.</p></div><p class="article-text">
        El hecho de que una planta crezca sobre un suelo contaminado con metales pesados no implica necesariamente la absorci&oacute;n y acumulaci&oacute;n de estos elementos en su parte a&eacute;rea, constituyendo as&iacute; un riesgo para el resto de la red tr&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Para estudiar los mecanismos de transferencia entre el suelo y la planta, primero hay que determinar la forma en la que se encuentran los metales en un suelo contaminado. En general, la mayor parte de estos contaminantes no se encuentran en formas disponibles para ser absorbidos por las plantas y transferidos posteriormente a otros seres vivos. De hecho, s&oacute;lo una fracci&oacute;n de estos metales es susceptible de ser absorbida por la planta, aquella denominada &ldquo;biodisponible&rdquo;. Por tanto, la presencia de un contaminante (fracci&oacute;n total) no implica necesariamente alteraciones en la funcionalidad del suelo o da&ntilde;os en los organismos, ya que los contaminantes externos al organismo no son perjudiciales para &eacute;ste, a menos que los absorban o asimilen en cantidades que ocasionen efectos adversos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay que tener en cuenta que las plantas poseen distintos mecanismos de resistencia/tolerancia frente a los metales pesados, que pueden variar en funci&oacute;n de la especie, fase de crecimiento, &oacute;rgano o tejido, elemento, tiempo de acci&oacute;n, concentraci&oacute;n y otros muchos factores ex&oacute;genos y endog&eacute;nos, incluidos mecanismos de compartimentaci&oacute;n de los metales potencialmente m&aacute;s t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las plantas presentan comportamientos distintos frente a los metales pesados. Existen unas tendencias generales, que permiten clasificar a las plantas superiores en tres grandes grupos, en funci&oacute;n de sus mecanismos de resistencia/tolerancia: plantas con estrategia exclusora, plantas indicadoras y plantas con estrategia acumuladora.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras (exclusoras) son capaces de mantener una baja concentraci&oacute;n de elementos traza en su parte a&eacute;rea aunque en el suelo las fracciones total y biodisponible sean altas. En casos extremos de contaminaci&oacute;n (niveles t&oacute;xicos), las barreras que limitan la absorci&oacute;n y transporte de metales pueden perder su funcionalidad, aumentando entonces su concentraci&oacute;n en los tejidos de la planta, a veces hasta niveles letales. Estas plantas son las ideales para forestar zonas moderadamente contaminadas con metales pesados.
    </p><p class="article-text">
        En plantas indicadoras, la concentraci&oacute;n en sus tejidos refleja la concentraci&oacute;n del suelo, gracias a la regulaci&oacute;n de la absorci&oacute;n y transporte a la parte a&eacute;rea. Las concentraciones en la planta aumentan a medida que aumenta la concentraci&oacute;n en el suelo. Estas plantas son muy &uacute;tiles para seguimiento de la contaminaci&oacute;n de los ecosistemas, como pudimos demostrar con el &aacute;lamo blanco (<em>Populus alba</em>), &aacute;rbol de ribera muy frecuente en el Corredor Verde del Guadiamar, &uacute;til para la biomonitorizaci&oacute;n de suelos contaminados con cadmio y zinc.
    </p><p class="article-text">
        Las plantas acumuladoras son aquellas que alcanzan concentraciones altas de metales en sus tejidos a&eacute;reos, mediante un transporte eficaz desde la ra&iacute;z, incluso a bajas concentraciones en el suelo. Una vez en los tejidos a&eacute;reos, los metales deben ser almacenados en las vacuolas para evitar que pudieran afectar las estructuras fotosint&eacute;ticas de la planta. El caso extremo de plantas acumuladoras ser&iacute;a el de las denominadas &ldquo;hiperacumuladoras&rdquo;, plantas que pueden alcanzar concentraciones de metales superiores al 0,1 % (&amp;gt;1000 mg kg-1 de materia seca), aunque el factor de acumulaci&oacute;n var&iacute;a considerablemente en funci&oacute;n del metal considerado. Este tipo de plantas son las m&aacute;s problem&aacute;ticas desde un punto de vista ecosit&eacute;mico, ya que pueden transferir cantidades importantes de metales a otros componentes de la red tr&oacute;fica, si son consumidas (aunque este tipo de especies vegetales es menos frecuente).
    </p><p class="article-text">
        Nuestro grupo de investigaci&oacute;n 'Uso Sostenible del Sistema Suelo-Planta', del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiolog&iacute;a de Sevilla (IRNAS, CSIC), lleva 17 a&ntilde;os estudiando el comportamiento de distintas especies vegetales en el Corredor Verde de Guadiamar tras el vertido minero de Azn&aacute;c&oacute;llar (25 de abril de 1998). Estos estudios reflejan que, en general, la mayor&iacute;a de estas plantas, en especial las le&ntilde;osas, tanto espont&aacute;neas como forestadas, poseen estrategias 'exclusoras' que impiden que se acumulen en sus tejidos a&eacute;reos cantidades de elementos traza potencialmente t&oacute;xicos, que pudieran perjudicar procesos metab&oacute;licos b&aacute;sicos, adem&aacute;s de suponer un riesgo para los herb&iacute;voros de los distintos ecosistemas del Corredor. Los metales y metaloides (como el ars&eacute;nico) absorbidos por estas plantas quedan retenidos principalmente en las ra&iacute;ces, siendo muy peque&ntilde;a la fracci&oacute;n que es transportada hacia los &oacute;rganos a&eacute;reos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, existen excepciones, como &aacute;lamos y sauces (&aacute;rboles acumuladores de cadmio, y zinc en sus hojas) y diversas herb&aacute;ceas (entre las que se podr&iacute;an citar, entre otras, a <em>Hirschfeldia incana</em>, acumuladora de talio, especialmente en sus estructuras reproductoras). En general, las herb&aacute;ceas del Corredor presentan concentraciones de metales y metaloides mayores que las de &aacute;rboles y arbustos, por lo que es aconsejable monitorizar peri&oacute;dicamente estas plantas (pastizales ruderales) para determinar el riesgo potencial que supone su consumo por para los herb&iacute;voros de la zona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Madejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/diecisiete-vigilando-corredor-verde-guadiamar_132_2717835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2015 08:26:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/30c67bd2-043a-4b62-900d-ae60ea92f479_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1606020" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/30c67bd2-043a-4b62-900d-ae60ea92f479_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1606020" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diecisiete años vigilando las plantas el Corredor Verde del Guadiamar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/30c67bd2-043a-4b62-900d-ae60ea92f479_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Ciencia,Plantas,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
