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    <title><![CDATA[elDiario.es - Otilia de Vera Cárdenes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/otilia_de_vera_cardenes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Otilia de Vera Cárdenes]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Políticamente incorrecta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/politicamente-incorrecta_129_10253217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76ee9432-cae8-4dff-8a6e-3696152e54ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Políticamente incorrecta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El veintinueve de mayo sentí rabia. Rabia hacia los míos, por su eterno hacer pueril. Creo que lo hicieron, se han propuesto salir de la esfera decisional y lo están consiguiendo</p></div><p class="article-text">
        Amanezco el 30 de mayo, d&iacute;a de Canarias, pensando que volveremos a tener los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os una festividad auton&oacute;mica tintada de tonos propagand&iacute;sticos, como ocurr&iacute;a anta&ntilde;o. Ya, salvo que el autocuidado y el azar gen&eacute;tico y vital me lleve a una vida de esas muy longevas, habr&eacute; vivido m&aacute;s de la mitad de mi vida y he bregado bastante por mi adultez, as&iacute; que s&eacute; que una realidad, cualquiera, es interpretada por cada persona de forma diferente, por ello lo que ahora escribo es mi sentir, s&oacute;lo eso, no tiene que ser la realidad de otras y otros. Ayer, veintinueve de mayo de dos mil veintitr&eacute;s, no pod&iacute;a m&aacute;s que sentir pena y hast&iacute;o por los resultados electorales, pensaba en la inevitable vuelta a las promesas sobre la especulaci&oacute;n del suelo isle&ntilde;o, turismo de masas, intercambio de protesta ciudadana por cochinos asados y parrandas de merengue y cumbia, y como dec&iacute;a mi amiga, vuelta a la franquicia cultural en todas las fiestas de todos los pueblos -aunque eso, en realidad, no ha cambiado mucho-. Vuelta a lo mismo, a sentir que esa ponzo&ntilde;a lo invade todo y que s&oacute;lo podemos movernos por la marea del conformismo, el bueno, no est&aacute; tan mal, podr&iacute;a ser peor, pero al menos soy funcionaria, qu&eacute; m&aacute;s me da si es lo que quieren. Y con todo ello no pod&iacute;a sentirme m&aacute;s enfadada con los m&iacute;os &iquest;Y qui&eacute;nes son los y las m&iacute;as? Pues nada menos que aquellas personas que al decidir invertir su tiempo y energ&iacute;a en la pol&iacute;tica de partido, cuando han expuesto su debate al p&uacute;blico me han hecho sentir que su palabra es la m&iacute;a, su palabra, hacer y parecer; y los he ido siguiendo por podcast, art&iacute;culos y redes. Ahora s&oacute;lo puedo ser pol&iacute;ticamente incorrecta porque incorrecto es exteriorizar una opini&oacute;n negativa sobre la gente que est&aacute; en la trinchera cuando t&uacute;, ni siquiera, est&aacute;s militando, cuando no tienes tiempo ni ganas de asambleas y crees que apoyas sus proyectos compartiendo alguna de sus intervenciones brillantes, o hablando a favor en p&uacute;blico, y te autojustificas con esa fantas&iacute;a. Sin embargo, ahora o, en realidad, desde hace unos meses, vengo sintiendo enfado con todos &ldquo;los m&iacute;os&rdquo; y a lo que me dirige mi &aacute;nimo es a una reprimenda de madre, porque encuentro a todos y todas tan p&uacute;beres; como si toda la historia nacional no los haya llevado a ninguna reflexi&oacute;n para avanzar hacia la madurez.
    </p><p class="article-text">
        Estuve buscando, anoche, un documental que vi hace muchos a&ntilde;os, antes de la irrupci&oacute;n del 15M; evidentemente no lo encontr&eacute;. Expon&iacute;a un estudio pol&iacute;tico sobre la deficiente capacidad comunicativa de la izquierda, hablando en t&eacute;rminos de r&eacute;dito electoral, no de debate, claro, en esta palestra la izquierda &ldquo;de verdad&rdquo; es la mejor, generalmente dotada de objetividad y respeto a la interlocuci&oacute;n. Sin embargo, recuerdo que el programa me pareci&oacute; esclarecedor. Desde mis diecisiete a&ntilde;os me posicion&eacute; en la izquierda ideol&oacute;gica. Los diecisiete son esa edad en que tantas personas comienzan a tomar su propio rumbo decisional con la emoci&oacute;n de la cercana mayor&iacute;a de edad. En aquellos a&ntilde;os me emocionaba en conciertos de Taller Canario - tambi&eacute;n ellos hac&iacute;an pol&iacute;tica: la identidad, descolonizaci&oacute;n, emigraci&oacute;n&hellip; - y segu&iacute;a debates pol&iacute;ticos, recuerdo entender el discurso de Julio Anguita como el de mayor cordura; era inevitable no posicionarme, pensar qui&eacute;nes eran los m&iacute;os cuando escuchaba sus argumentos. Para mi sorpresa adolescente, el mensaje no llegaba igual a las dem&aacute;s personas, de hecho, calaba vagamente en poca poblaci&oacute;n y el resto repet&iacute;a el mantra del peligro comunista. Cuando Izquierda Unida pact&oacute; con el PSOE de Zapatero hubo a&ntilde;os de florecimiento nacional, yo, al menos, lo viv&iacute; as&iacute;. Volv&iacute;a la investigaci&oacute;n, s&iacute;, con c&eacute;lulas madre tambi&eacute;n, a pesar del obispado, se legaliza el matrimonio homosexual, se inicia la ley de Identidad de G&eacute;nero y se creaba la tan necesitada Ley de Dependencia. De todas esas medidas algunas fueron propuestas directas de IU dentro del pacto; yo, que lo segu&iacute;a de cerca, lo ten&iacute;a claro, sin embargo, en el recordatorio com&uacute;n son leyes socialistas iniciadas en la etapa de Zapatero, Izquierda Unida no aparece ni difuminada en ese protagonismo, por lo que comprend&iacute; que aquel documental de an&aacute;lisis pol&iacute;tico que hab&iacute;a visto era muy certero, la izquierda no sab&iacute;a publicitarse. Tiempo m&aacute;s tarde irrumpi&oacute; en los programas de debate Pablo Iglesias, con serenidad en los tiempos, informado en demas&iacute;a respecto a sus rivales de diatriba, con una mochila cargada de datos objetivos y propuestas meditadas. El nuevo Julio Anguita, pero con un nuevo tir&oacute;n. Aumentaba la audiencia televisiva, conectaban las personas que aclamaban su argumentario y sus detractores, pero no dejaba a nadie impasible. Pablo Iglesias s&oacute;lo era la cara visible de un proyecto que comenzaba a emerger. Un proyecto colmado de gente preparada que ya hab&iacute;a entendido que el ideario de la izquierda no pod&iacute;a quedarse en la melancol&iacute;a de la canci&oacute;n de autor, sino que deb&iacute;a llegar al pueblo, que se ten&iacute;a que devolver la conciencia de clase para que se perdiera la desorientaci&oacute;n y cada quien luchara por lo suyo, y as&iacute; se repiti&oacute;, con sorpresa para &ldquo;los otros&rdquo;, con contundencia los t&eacute;rminos de: clase obrera, los de arriba y los de abajo, la casta, identidad de pueblo, recuperaci&oacute;n de la bandera&hellip; . Hubo errores, claro que los hubo, pero no comunicativos. Era la primera vez que la izquierda ganaba en esa capacidad. Y as&iacute;, salidos de la nada, llegaron en, apenas, unos meses al Parlamento europeo. Todo un &eacute;xito y el principio del cambio. Lo que ocurri&oacute; a partir de entonces y una vez irrumpen en el Congreso, es historia cercana, la mayor&iacute;a, con algo de conexi&oacute;n, la conoce, aunque todas la recordemos y relatemos de manera diferente. Desde Izquierda Unida, entiendo que con mucho debate interno y, tal vez, algunas cicatrices, se pens&oacute; que era necesario unir; Podemos compart&iacute;a ideario y sumaba una buena capacidad comunicativa y desde el punto de vista de Podemos, Izquierda Unida ten&iacute;a esa veteran&iacute;a pol&iacute;tico-hist&oacute;rica. Lo importante era representar a los suyos, no idealizar siempre en la oposici&oacute;n, sino crear cambios en la sociedad; eso era lo verdaderamente importante. Para m&iacute; Izquierda Unida y Podemos, luego Unidas Podemos, representaban mi ideal de proyecto. Ha habido bastante buen hacer a nivel legislativo y es evidente que han tenido que lidiar con una maquinaria medi&aacute;tica ofuscada en su destrucci&oacute;n, de la que son rehenes nunca culpables. Pero tambi&eacute;n hubo reyertas pueriles, regaladas a sus rivales como se le regala le&ntilde;a al fuego para que perviva, y tristemente escisi&oacute;n y nueva escisi&oacute;n y otra vez, escisi&oacute;n. Desde que Manuela Carmena, presentada, por Podemos, a la alcald&iacute;a de Madrid como independiente, no quiso participar en la campa&ntilde;a de Unidas Podemos a las nacionales, algo no iba bien. Pero &iquest;c&oacute;mo esa mujer que parec&iacute;a tan coherente pod&iacute;a cometer la incoherencia de encabezar una lista propuesta por un partido en el que no cre&iacute;a?, y s&iacute;, s&iacute; cre&iacute;a, como era de pensar puesto que encabez&oacute; la lista y se convirti&oacute; en alcaldesa, &iquest;por qu&eacute; no hac&iacute;a la campa&ntilde;a?, &iquest;acaso prefer&iacute;a que ganara la derecha? El siguiente batacazo fue la fundaci&oacute;n de M&aacute;s Madrid por ella misma y creaci&oacute;n de la primera gran escisi&oacute;n, luego decide llamar a &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, un hombre de izquierdas, inteligente y gran estratega, pero que se equivoca, a mi parecer, porque abri&oacute; grandes heridas. Alberto Rodr&iacute;guez sigue los mismos pasos, siente que hay una jerarqu&iacute;a interna no expositiva, pero s&iacute; en apoyo e importancia, en su partido UP, cuando lo expulsan de su esca&ntilde;o en el congreso y no es abiertamente defendido por los suyos. Tambi&eacute;n siente que los intereses de Canarias quedan diluidos en Madrid, as&iacute; que vuelve a la tierra y funda Proyecto Drago, mismo ideario social, verde, no especulativo y mirando hacia la tierra. Misma ideolog&iacute;a, nuevas siglas. Casi de forma paralela en el tiempo o, tal vez, con algo de anticipaci&oacute;n, Yolanda D&iacute;az, ministra de Trabajo &ndash; otra de esas voces y mensajes que despiertan ilusi&oacute;n &ndash; une en un congreso a grandes mujeres de la izquierda, en algo que parece la promesa de un nuevo partido, y pronto se convierte en Sumar, plataforma ciudadana de izquierdas, pero &iquest;se presentar&iacute;a a las elecciones con nombre propio?
    </p><p class="article-text">
        En todo este batiburrillo de siglas, de mensajes similares y campa&ntilde;as diferentes, que si atendi&eacute;ramos a sus haceres y sus programas los votar&iacute;amos a todos porque somos ciudadanas y ciudadanos de calle, no militantes, ni hinchas de un equipo de f&uacute;tbol, llegamos al 28M. Y para que los que s&iacute; militan en esos partidos lo entiendan, les describo la siguiente situaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        Semanas antes de las elecciones sigo indecisa y no porque no tenga clara la ideolog&iacute;a sino porque quienes la representan est&aacute;n separadas y separados por barreras tan absurdas como las siglas y s&iacute;mbolos de diferentes partidos. Me pregunto por qu&eacute;, c&oacute;mo han llegado a esto, a hacernos elegir entre un hermano, o hermana, u otra. En alguna de las listas se presentan personas conocidas, rigurosas todas a mi parecer y con gran val&iacute;a, otras no las conozco y ya se sabe que la historia de la humanidad est&aacute; trazada por el acercamiento al poder. De repente, alg&uacute;n proyecto con aspiraciones a grande, aunque a&uacute;n en pa&ntilde;ales, pueda verse parapetado por quienes de ideolog&iacute;a s&oacute;lo tienen ese acercamiento al poder, pero, claro, eso yo nunca lo voy a poder saber, as&iacute; que debo elegir por programa, &iquest;por programa? &iquest;de verdad? Tan iguales que ya no s&eacute; si elegir por logotipo, mejor canci&oacute;n, o mejor tiktok de difusi&oacute;n ideol&oacute;gica. Todo un desprop&oacute;sito. Entonces entro al sal&oacute;n donde se encuentra mi mesa electoral, con mi carnet de identidad en mano. Hace calor, pero corre una breve brisa. Me acerco al cub&iacute;culo de las papeletas, una estanter&iacute;a con selectores repleta de sobres de colores me espera. Intento dotar de discreci&oacute;n mis acciones, de normal me dar&iacute;a igual que las cortinas estuvieran descorridas porque no me importa vociferar lo que quiero votar, pero, claro, me toca elegir entre hermanas y hermanos, as&iacute; que considero que debo ser discreta y corro las cortinas. La brisa parece no permitirme tal discreci&oacute;n porque las hace ondear como si se tratara de una bandera y yo, t&iacute;midamente en ese descubierto, con las papeletas hermanas colocadas sobre el estante, miro de soslayo en derredor con el temor de ser descubierta. Y as&iacute;, en el segundo cero del d&iacute;a de las elecciones sigo divagando indecisa e insegura. &iquest;Por qu&eacute; me hicieron esto? No puedo evitar pensar con esa miseria humana tan de mirarnos al ombligo.
    </p><p class="article-text">
        El veintinueve de mayo sent&iacute; rabia. Rabia hacia los m&iacute;os, por su eterno hacer pueril. Creo que lo hicieron, se han propuesto salir de la esfera decisional y lo est&aacute;n consiguiendo. Los adelantos sociales no son eternos y pueden reconvertirse en convivencias precarias y oscuras. En la historia, la de otros pa&iacute;ses y la nuestra propia, ya ha pasado. No siempre ha sido pagando mercenarios en pa&iacute;ses vecinos, tambi&eacute;n se ha llegado a la reconversi&oacute;n de derechos a trav&eacute;s de las urnas y ustedes, como no se unan, como sigan dividi&eacute;ndonos, lo van a lograr ahora en el tan cercano y vertiginoso veintitr&eacute;s de julio.
    </p><p class="article-text">
        Por aqu&iacute; mi opini&oacute;n a las y los que siento los m&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Una opini&oacute;n, seguro, pol&iacute;ticamente incorrecta.	
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Otilia de Vera Cárdenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/politicamente-incorrecta_129_10253217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2023 14:59:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Políticamente incorrecta]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Si fueran populistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-fueran-populistas_129_7910970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Siempre me ha parecido que el pronunciamiento de &ldquo;populista&rdquo; en el tono peyorativo con que se ha nombrado incansablemente a un partido como Unidas Podemos, para intentar dejarle una estela de descr&eacute;dito ante la poblaci&oacute;n general, resultaba, ante todo, ambiguo. Me planteaba por qu&eacute; se le atribu&iacute;a tal desprestigio a este t&eacute;rmino, como si lo popular, el inter&eacute;s popular, tuviera que ser denostado si se defend&iacute;a p&uacute;blicamente. Claro que entend&iacute;a que lo que se quer&iacute;a generar desde tantos sectores, partidistas e informativos, con este adjetivo era la expectativa del no cumplimiento de las promesas planteadas en sus intervenciones iniciales. Sin embargo, lo que ocurri&oacute; a posteriori, al amparo de ese populismo, fue que las promesas se convirtieron en propuestas y concretadas en programa electoral. 
    </p><p class="article-text">
        En un siguiente paso, si seguimos la l&iacute;nea del tiempo, muchas de esas propuestas fueron firmadas como acuerdo de gobierno y, por &uacute;ltimo, materializadas, como inicio de cambio, al llegar a &eacute;l. Entonces &iquest;por qu&eacute; este partido era tildado de populista con connotaci&oacute;n de incumplimiento? Resultaba evidente, con hechos constatados, que al mismo le pod&iacute;a resultar realmente sencilla la contraargumentaci&oacute;n. Pues eso mismo se percibi&oacute; entre los partidos y medios contrarios, sobre todo tras la buena defensa del propio trabajo por parte de los y las parlamentarias de UP en el Congreso. Por ello, considero, empezaron a cesar este analogismo hacia el partido y aumentar el estruendo de otro t&eacute;rmino al que s&iacute; lo dejaron anclado: radical, radicales. 
    </p><p class="article-text">
        El acierto con el nuevo adjetivo fue latente, de hecho, se logr&oacute; que en tantos contextos se temiera a los radicales sin m&aacute;s, sin a&ntilde;adir a sus explicaciones el porqu&eacute; de esos miedos. A una parte de la poblaci&oacute;n le parec&iacute;a que ven&iacute;an mintiendo, rompiendo su voto de pobreza, directos a nacionalizar los peque&ntilde;os comercios y a expropiar sus viviendas. Un miedo atroz y sinsentido, ya que no se amparaba en ning&uacute;n ep&iacute;grafe de ning&uacute;n programa electoral. No se paraban a pensar que eso que tem&iacute;an podr&iacute;a pasar si alcanzaban m&aacute;s cuota de gobierno &ldquo;los radicales&rdquo;, se estaba haciendo, justamente, desde hace tanto tiempo por parte de los poderes f&aacute;cticos. 
    </p><p class="article-text">
        Ya una parte de la ciudadan&iacute;a se hab&iacute;a quedado en la cuneta, tras la brutal crisis del 2007, con ERES que la dejaban ante abismo, teniendo que entregar sus viviendas, tras meses de impago, a los bancos, sin la posibilidad de daci&oacute;n en pago. Familias abocadas a un futuro lleno de cargas pr&aacute;cticamente insalvables. Pero nadie cogi&oacute; miedo a esos ladrones de viviendas. La imagen de enchaquetadas y enchaquetados representantes de entidades financieras no generaba ning&uacute;n terror, su imagen no ven&iacute;a precedida por esa m&uacute;sica ambiental que te encoge las entra&ntilde;as y te corta el aliento anunciado el gran susto que asomar&aacute; en la pantalla cuando ves una pel&iacute;cula de terror. Y me preguntaba c&oacute;mo lo lograron, c&oacute;mo lograron que un dirigente de mensajes directos, honestos, pedag&oacute;gicos y, muchas veces, desnudos de diplomacia, le generara tanto miedo a una parte importante de la poblaci&oacute;n. El radical, el coletas. 
    </p><p class="article-text">
        Los bulos hab&iacute;an funcionado, pensaba, el cuarto poder, no independiente, pero s&iacute; real de nuestra mermada democracia, ten&iacute;a agujeros muy grandes que reparar. Y me planteaba, enredada como una culebra con la misma idea, cu&aacute;nto tiempo tardar&iacute;a nuestro sistema en reparar esta anomal&iacute;a. Y entend&iacute;a que hasta que el cuarto poder no fuera nombrado como tal, no iba a tener una regulaci&oacute;n m&aacute;s coherente. 
    </p><p class="article-text">
        Resultaba absurdo que una difamaci&oacute;n repetida mil veces hasta convertirla en verdad, tal y como asesoraba el ministro G&ouml;bbels durante el Tercer Reich, tras ser judicializada y sentenciada en favor del demandante, s&oacute;lo llevara pena econ&oacute;mica o, en su caso, de retractaci&oacute;n; una retractaci&oacute;n no comparable ni en una mil&eacute;sima parte a la enorme dimensi&oacute;n del da&ntilde;o causado. 
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo era posible que en un Estado democr&aacute;tico no se clausurara, de forma permanente, un medio de comunicaci&oacute;n reincidente en este tipo de acciones &iquest;Pasar&iacute;a igual con un centro m&eacute;dico que incurriera de forma sistem&aacute;tica en negligencias m&eacute;dicas? &iquest;En un restaurante que no llevara a cabo las instrucciones de sanidad tras una inspecci&oacute;n? &iquest;O nos platear&iacute;amos que una o un deportista siguiera con el t&iacute;tulo tras dar positivo en control antidoping? En todos esos casos la respuesta popular ser&iacute;a evidente. No. Pues en nuestro pa&iacute;s s&iacute; se permite tener abierto un medio informativo que desinforme, que amplifique ambivalentemente informaci&oacute;n falsa y veraz sin ton ni son. 
    </p><p class="article-text">
        Yo s&iacute; que percibo esto una grave anomal&iacute;a en un sistema democr&aacute;tico. Claro que tras los resultados en las elecciones del 4M de Madrid y la posterior despedida de quien yo considero un pol&iacute;tico riguroso y generador de cambio, Pablo Iglesias, pens&eacute; que la maquinaria hab&iacute;a funcionado, pero que no podemos fijarnos s&oacute;lo en la campa&ntilde;a del bulo, las fake news si cedemos a los anglicismos, sino en el modo en que estas falsas noticias y promesa de un villano a la poblaci&oacute;n, adquir&iacute;a portavoc&iacute;a. El modo de difusi&oacute;n era la clave. 
    </p><p class="article-text">
        Siempre he interpretado que, desde la izquierda ideol&oacute;gica, en general, hay un respeto a la interlocuci&oacute;n, no se repite una instrucci&oacute;n en cadena, se discrepa internamente creando debates m&aacute;s ricos y no se amplifica una falsa expectaci&oacute;n. Desde la izquierda ideol&oacute;gica, repito. Era evidente que la entrada de Unidas Podemos, Podemos en sus or&iacute;genes, en el mapa pol&iacute;tico, se inici&oacute; con una suerte de campa&ntilde;a que atesoraba maestr&iacute;a en el control de redes sociales. Hab&iacute;a muchas y muchos componentes j&oacute;venes, lo que les daba la c&aacute;tedra en estos medios frente a la poco alegre madurez de los partidos convencionales, que en las mismas redes no llegaban a calidad de infantes. Y el fluir de esa manera tan h&aacute;bil les ayud&oacute; a achicar la gran desventaja de partida con los partidos de siempre, que contaban con su omnipresencia en todos los noticiarios y mesas de debate, art&iacute;culos de prensa y entrevistas de radio. 
    </p><p class="article-text">
        A quienes parec&iacute;a imposible bajar del atril, aunque fuera por escasos segundos, tan posicionados como estaban. Esa frescura de la llegada no pudo durarles mucho. Los adversarios aprendieron r&aacute;pido, controlaron redes igual que ellos, no lo sab&iacute;an hacer, pero pod&iacute;an contratar a qui&eacute;n supiera hacerlo. As&iacute; que, en ese estadio, tampoco, la izquierda ideol&oacute;gica podr&iacute;a volver a ganar. Quedaban algunos programas televisivos de mayor expectaci&oacute;n, pocos, que les daban cabida, a la vez que nombraban los desaciertos de la derecha, pero tampoco as&iacute; ces&oacute; el miedo a los radicales
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurr&iacute;a en realidad? Que estos programas que les daban atenci&oacute;n, eran programas espec&iacute;ficos de pol&iacute;tica, tanto en radio como en televisi&oacute;n, y aunque fueran programas en tono de humor, eran programas de pol&iacute;tica y los ve&iacute;a o escuchaba qui&eacute;n estaba buscando ese tipo de informaci&oacute;n o entretenimiento concreto. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; llega la gran victoria de la derecha. La derecha tiene sus programas espec&iacute;ficos de pol&iacute;tica, como la izquierda ideol&oacute;gica, ya controla las redes sociales, est&aacute; muy c&oacute;moda con la anomal&iacute;a del sistema que permite la propagaci&oacute;n de bulos y ataca a la izquierda, principalmente a la que desestabiliza sus cimientos, demonizando sus figuras de mayor protagonismo en programas de entretenimiento &ldquo;no pol&iacute;ticos&rdquo;, en medio de la proposici&oacute;n de una nueva receta, tras la entrevista a una m&eacute;dica en prevenci&oacute;n de diabetes infantil o insertando la opini&oacute;n anti radicales en un debate sobre la idoneidad ,o no, de la entrega del Goya a la mejor actriz en la &uacute;ltima gala. Esa derecha no respeta a su interlocutor o interlocutora, lanza el miedo: radical, coleta&hellip; sin considerar que al otro lado una persona se hab&iacute;a conectado para ver una receta de arroz a la marinera.
    </p><p class="article-text">
        Comprendiendo, ahora, esta forma de hacer pol&iacute;tica de partido, desde la derecha, vuelvo a buscar el t&eacute;rmino &ldquo;populismo&rdquo;; el de la rae: &ldquo;tendencia pol&iacute;tica que pretende atraerse a las clases populares&rdquo;. S&oacute;lo que esta vez la connotaci&oacute;n de mentira o incumplimiento es realmente palpable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Otilia de Vera Cárdenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-fueran-populistas_129_7910970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 May 2021 16:06:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Si fueran populistas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Conciliamos o legamos? Carencia de feminismo en envoltorio violeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/conciliamos-o-legamos-carencia-de-feminismo-en-envoltorio-violeta_132_4236517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las críticas a la diputada Carolina Bescansa fueron múltiples (electoralista, búsqueda del foco mediático, distracción del interés real de la sesión, mala madre por el traspaso del bebé...). Todas válidas. Por lo tanto, ya han activado la curiosidad y movilizado la opinión. A mi entender el logro en esta primera sesión fue inmensamente útil.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Sobre cambio social:      </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las im&aacute;genes de la formaci&oacute;n del nuevo Gobierno fue la de la diputada Carolina Bescansa con su beb&eacute; ocupando el esca&ntilde;o. Desde el mismo momento de su aparici&oacute;n en el Congreso de Diputadas y Diputados comenz&oacute; a generar opini&oacute;n period&iacute;stica, pol&iacute;tica y p&uacute;blica; comenz&oacute; a generar debate sobre la  &lsquo;conciliaci&oacute;n familiar&rsquo;. Este debate es imperativamente necesario para quien crea que la democracia parte de procesos reflexivos de base.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se pretende un cambio social real, no impositivo, necesitamos despertar la curiosidad del criterio a modificar, sobre todo cuando aquello que queremos cambiar no est&aacute; anclado en el epicentro de inter&eacute;s de la persona. En este caso las madres y padres en espera, madres y padres n&oacute;veles o de mayor recorrido tendr&aacute;n, probablemente, su opini&oacute;n formada y sus reclamaciones al sistema (aunque sean sordas) bien hilvanadas. Sin embargo, las personas que no est&eacute;n cercanas a la crianza en esta etapa de sus vidas no tendr&aacute;n siquiera una reflexi&oacute;n madurada del problema de conciliaci&oacute;n; esto no quiere decir que no deban aportar al debate y formar parte de la soluci&oacute;n social. Por ello hay que activar la curiosidad y en post movilizar opini&oacute;n. Las cr&iacute;ticas a la diputada fueron m&uacute;ltiples (electoralista, b&uacute;squeda del foco medi&aacute;tico, distracci&oacute;n del inter&eacute;s real de la sesi&oacute;n, mala madre por el traspaso del beb&eacute;...). A parte de las cr&iacute;ticas p&uacute;blicas, cada persona que vio la imagen en la intimidad de su casa gener&oacute; su propia opini&oacute;n. Todas v&aacute;lidas; por lo tanto ya han activado la curiosidad y movilizado la opini&oacute;n. A mi entender el logro en esta primera sesi&oacute;n fue inmensamente &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre feminismo y crianza:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada comentario que escuchamos sobre un tema que genera tanta visceralidad como la crianza y educaci&oacute;n de nuestras hijas e hijos nos traslada a un estado de &aacute;nimo, de hecho, los m&aacute;s contrarios a nuestro modo de entender la vida nos pueden parecer nefastos o precarios y nos generan necesidad de contra-argumentaci&oacute;n. En una exposici&oacute;n objetiva podemos decir que hay tantos modos de crianza como de personas, o tipos de personas, y que resultar&iacute;a de una arrogancia suprema pensar que el propio sistema es el m&aacute;s acertado ya que, si valor&aacute;ramos el acierto o error en la crianza de una hija o hijo a trav&eacute;s de indicadores como felicidad futura y salud, necesitar&iacute;amos estudios tan prolongados en el tiempo que resultar&iacute;an casi irrealizables para la ciencia actual. Ante estas diferencias y esta inexactitud de datos tenemos que exigir que el legislativo, en terrenos de conciliaci&oacute;n, no quede s&oacute;lo en manos de qui&eacute;n cr&iacute;e con desapego, considerando su modelo como un est&aacute;ndar normalizado tan s&oacute;lo porque este modelo viene de una tradici&oacute;n legislativa hist&oacute;rica que inicialmente part&iacute;a del vac&iacute;o femenino en las Cortes y puestos de trabajo y que tras la equiparaci&oacute;n laboral se ha visto presionado por impositivos de mercado &lsquo;la producci&oacute;n mercantil&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los estudios psiqui&aacute;tricos y psicol&oacute;gicos que avalan la necesidad de una crianza con apego, incluso la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), nombrada con tanta frecuencia por diferentes ministerios como organismo de reputado prestigio, ha encargado estudios en ese sentido y ya en 1950 el psiquiatra John Bowlby redacta un informe para la misma describiendo el v&iacute;nculo como un instinto biol&oacute;gico destinado a garantizar la supervivencia de los beb&eacute;s. Pero para quien la constataci&oacute;n de los datos cient&iacute;ficos tenga que ser m&aacute;s objetiva, tenemos datos endocrinol&oacute;gicos como los porcentajes de secreci&oacute;n hormonal tras el parto. En este sentido sabemos que la prolactina aumenta 40 veces para poder amamantar a nuestros beb&eacute;s o que existe una espectacular subida de la oxitocina (hormona del amor) en la madre, que crea una vital necesidad de protecci&oacute;n y apego hacia su beb&eacute;. Por ello, las ministras que tienen implicaci&oacute;n directa en el legislativo hacen un flaco favor a la lucha feminista cuando tratan de anular sus sentimientos de mujer y de madre. Este &uacute;ltimo comentario lo realizo a ra&iacute;z de las declaraciones de la exministra de Defensa Carmen Chac&oacute;n, que explic&oacute; a periodistas &ldquo;que las diputadas no tienen derecho a permiso de maternidad y que no hay ning&uacute;n problema pues dejan a sus beb&eacute;s en la guarder&iacute;a del Congreso yendo cada tres horas, en un receso, a amamantarlos&rdquo;. Aqu&iacute; tenemos a una clara defensora de la crianza sin apego que para perjuicio de las mujeres que buscamos otro modelo social, ha ocupado, junto a tantas  otras y otros, puestos de responsabilidad en el legislativo. A esto le sumamos que, mostr&aacute;ndose seguramente emp&aacute;tica con el trabajo feminista apareciendo visiblemente en conmemoraciones del 25 de noviembre u 8 de marzo, valoriza una actitud masculina de anta&ntilde;o en la que no necesita ese v&iacute;nculo con su hija o hijo al renunciar p&uacute;blicamente a su instinto de protecci&oacute;n y apego (al que le gu&iacute;an sus propias hormonas). Al igual que ella, Soraya Saenz de Santamar&iacute;a dignific&oacute; muy orgullosa su incorporaci&oacute;n a la vicepresidencia del Gobierno tan solo dos semanas despu&eacute;s de parir, mostrando una actitud de desprecio ante uno de los derechos sociales alcanzados gracias a la lucha feminista, el derecho al cuidado del propio beb&eacute; y lactancia tras el parto (derecho a&uacute;n bastante pueril en su logro). Por otro lado, la exministra Chac&oacute;n expres&oacute; que lo que ha estado mal en el gesto de Bescansa acudiendo con su beb&eacute; al Congreso es que las otras mujeres del pa&iacute;s, que se encuentren empleadas, no pueden hacerlo. Con lo que entendemos que el resto de mujeres que trabajen por fuera de casa no pueden criar a sus hijas e hijos con apego porque las personas que, hasta ahora, han tenido responsabilidades de  gobierno, como ella, no han impulsado v&iacute;as de  debate para el cambio social en la conciliaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo no implica la masculinizaci&oacute;n ps&iacute;quico-emocional de la mujer. No tenemos que rendir pleites&iacute;a al &lsquo;quehacer&rsquo; y sentir masculino, sino luchar por la igualdad de oportunidades desde las diferencias entre g&eacute;neros. Qui&eacute;nes sino las mujeres podemos aportar al sistema coherencia y equilibrio. Principalmente nosotras, que parimos, tenemos que decir que no vamos a dejar de amamantar a nuestras hijas e hijos antes de los cuatro meses para irla/lo adaptando a la ausencia de su madre durante ocho extensas horas de trabajo, que no nos vamos a separar de &eacute;l o ella en ning&uacute;n contexto que suponga un peligro para su integridad f&iacute;sica o ps&iacute;quica, sobre todo en el periodo de mayor dependencia materna, o que, salvo decisi&oacute;n personal, no vamos a legar su cuidado a guarder&iacute;as. Qui&eacute;nes sino nosotras para emprender este debate y esta lucha. Qui&eacute;nes sino nosotras las mujeres para dotar de sentido com&uacute;n a nuestro sistema social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Otilia de Vera Cárdenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/conciliamos-o-legamos-carencia-de-feminismo-en-envoltorio-violeta_132_4236517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Jan 2016 06:27:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Conciliamos o legamos? Carencia de feminismo en envoltorio violeta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia saneada: ‘Anónimo= pseudónimo’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/democracia-saneada-anonimo-pseudonimo_132_2696285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pseudónimos y anónimos son indicadores de una democracia deteriorada en la que caben las presiones y los miedos y sobra la política clientelar.</p></div><p class="article-text">
        Es curioso que en tiempos preelectorales hasta las personas inmersas en el farfullo m&aacute;s parodiable del convencionalismo pol&iacute;tico sienten que est&aacute;n creando espacios de participaci&oacute;n social tan s&oacute;lo por acercarse unos minutos a vecinas y vecinos o colectivos con el fin de que aporten propuestas a sus programas, para olvidarse de ellas una vez escritas en panfletos o tan s&oacute;lo escuchadas con mirada de inter&eacute;s. El despu&eacute;s lo conoce la poblaci&oacute;n en general. El despu&eacute;s alberga el alzh&eacute;imer ideol&oacute;gico, la decrepitud de lo colectivo y la arrogancia del mando jer&aacute;rquico que  desoye cualquier tipo de queja o desacuerdo salvo que el mismo vaya acompa&ntilde;ado de una fuerte presi&oacute;n social y, a ser posible, medi&aacute;tica. Pero no s&oacute;lo las c&uacute;pulas tienen la culpa de este Circo del Olimpo. La masa, la gran masa poblacional, es la que abre hospitalariamente las puertas al poder que hast&iacute;a. Cada vez que aceptamos una participaci&oacute;n directa en periodo de campa&ntilde;a y luego no reclamamos cumplimiento o volver a ser escuchadas, o escuchados, con la misma dignidad en nuestras protestas, estamos siendo c&oacute;mplices del secuestro de las libertades colectivas. Pero lo m&aacute;s grave es que cada vez que expresamos nuestra opini&oacute;n con un pseud&oacute;nimo o de forma an&oacute;nima nos convertimos en culpables direct@s de la aniquilaci&oacute;n de uno de los cimientos principales de la vida en libertad: el derecho de expresi&oacute;n. No andando a ciegas por la realidad social puedo entender los m&uacute;ltiples justificantes que llevan a una persona al anonimato frente a un posicionamiento ideol&oacute;gico, ya que tal y como se ha creado el sistema, opinar con may&uacute;sculas, expresar las propias ideas, conlleva un coste personal: la no contrataci&oacute;n en lo p&uacute;blico o en empresas aleda&ntilde;as (subcontratas) , el &lsquo;hasta luego&rsquo; en contratos temporales, o bien un sutil acoso laboral cuando ya se est&aacute; dentro. El valor, es decir &lsquo;la valent&iacute;a&rsquo;, est&aacute; denostado por la sociedad actual. Se enfatizan valores como la obediencia y la diplomacia en todos los sectores, desde el formativo m&aacute;s primario:  &lsquo;escuela tradicional&rsquo;, hasta los laborales m&aacute;s complejos. Resulta mucho m&aacute;s complicado encontrar, o prorrogar, su empleo a una persona que opine con honestidad y se exprese con claridad sin buscar vericuetos de simpat&iacute;a, aunque lo haga desde el total respeto y el encuentro de ideas y soluciones. Por lo tanto la mayor&iacute;a escoge el confort de la obediencia y la diplomacia. Pero en lo relativo a los temas que atienden al propio posicionamiento de la persona en el mundo &ndash; la ideolog&iacute;a-, deber&iacute;a resultar rechazable la no expresi&oacute;n clara con nombre y apellidos (aunque debemos tener en cuenta que este anonimato supone a su vez una posici&oacute;n ideol&oacute;gica). Hemos llegado al punto de encontrar normal la aparici&oacute;n de blogs o p&aacute;ginas de facebook de opini&oacute;n, que sugieren la participaci&oacute;n an&oacute;nima controlada, e incluso censurada, desde la gesti&oacute;n de dicha p&aacute;gina y a la vez una amplia participaci&oacute;n pseud&oacute;nima. Y un caso de consideraci&oacute;n m&aacute;s gravosa es la oportunidad de opini&oacute;n pseud&oacute;nima a pies de art&iacute;culo en diferentes peri&oacute;dicos digitales; sobre todo teniendo en cuenta el abanderamiento de &lsquo;la libertad de expresi&oacute;n&rsquo; que enarbola con vehemencia la clase period&iacute;stica, inclusive la que sigue l&iacute;neas editoriales compradas por seg&uacute;n qu&eacute; tipo de empresari@s. 
    </p><p class="article-text">
        Los pseud&oacute;nimos y an&oacute;nimos son indicadores de una democracia deteriorada en la que caben las presiones y los miedos y sobra la pol&iacute;tica clientelar. Una de las maneras de luchar por el saneamiento democr&aacute;tico es el reconocimiento de la propia opini&oacute;n con nombre y apellidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Otilia de Vera Cárdenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/democracia-saneada-anonimo-pseudonimo_132_2696285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2015 12:24:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Democracia saneada: ‘Anónimo= pseudónimo’]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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