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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gemma Pinyol-Jiménez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gemma_pinyol-jimenez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gemma Pinyol-Jiménez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Más de lo mismo: sobre las Conclusiones del Consejo Europeo sobre Migración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/mismo-conclusiones-consejo-europeo-migracion_132_4262652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53e0e55e-86ae-40f3-8792-72672f115cfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de lo mismo: sobre las Conclusiones del Consejo Europeo sobre Migración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las conclusiones del último EUCO se olvidan del para qué queremos una política de inmigración y asilo común: para continuar fortaleciendo un espacio compartido sustentado sobre los valores de la igualdad de trato, la solidaridad, el estado de derecho y el respeto fundamental a los derechos humanos.</p></div><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n y el an&aacute;lisis en temas de inmigraci&oacute;n y asilo ha sido, desde siempre, un espacio rico en comparaciones cin&eacute;filas. Desde el papel de los refugiados jud&iacute;os centroeuropeos en el desarrollo de la industria cinematogr&aacute;fica estadounidense <a href="http://www.tirant.com/editorial/libro/blade-runner--el-derecho-guardian-de-la-diferencia-javier-de-lucas-9788484427247" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta las reflexiones de Javier de Lucas entorno a los inmigrantes desde la l&oacute;gica ciudadanos/replicantes de la pel&iacute;cula Blade Runner</a>, esta alianza ha servido para visibilizar con contundencia algunos elementos vinculados con las migraciones. De modo mucho m&aacute;s prosaico, y al leer las conclusiones del &uacute;ltimo <a href="http://www.consilium.europa.eu/es/meetings/european-council/2015/10/15-euco-conclusions/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo Europeo del 15 de octubre sobre la crisis de refugiados en la Uni&oacute;n Europea</a>, viene r&aacute;pidamente a la cabeza aquella pel&iacute;cula sobre el d&iacute;a de la marmota, en la que lo que sucede, parece haber sucedido ya con anterioridad.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo EUCO (como se conocen estos consejos en terminolog&iacute;a comunitaria) ha puesto tres cosas en evidencia. Y ninguna de ellas es nueva.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, que ante la situaci&oacute;n dram&aacute;tica a la que se enfrentan centenares de miles de personas que huyen de sus hogares devastados en busca de seguridad para sus familias, la Uni&oacute;n Europea no sabe alcanzar soluciones comunes. Incapaces de alcanzar acuerdos proactivos, los 28 estados miembro han optado por alejar el problema de sus fronteras. S&oacute;lo as&iacute; se puede entender la aprobaci&oacute;n del <a href="http://europa.eu/rapid/press-release_MEMO-15-5860_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan de Acci&oacute;n con Turqu&iacute;a</a>, en el que se habla de responsabilidades compartidas, se tantea la liberalizaci&oacute;n de visados y se establece un programa econ&oacute;mico de ayudas, a cambio de la creaci&oacute;n de seis centros de refugiados en el pa&iacute;s que ayuden a controlar los flujos que llegan a las fronteras de la UE.&nbsp; Mejor, deben pensar algunos, trasladar la gesti&oacute;n del problema a Turqu&iacute;a (con los costes que ello implica en t&eacute;rminos de seguridad y derechos humanos de las personas refugiadas, pero no s&oacute;lo), que continuar demostrando que no se halla una soluci&oacute;n com&uacute;n europea. Y adem&aacute;s, deben pensar los mismos, tal vez as&iacute; las opiniones p&uacute;blicas europeas dejen de prestar atenci&oacute;n al tema. Nada nuevo, por un lado, en Turqu&iacute;a, donde ya existen campos de refugiados y que en estos momentos <a href="http://data.unhcr.org/syrianrefugees/regional.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acoge a m&aacute;s de 2 millones de refugiados</a>. Y nada nuevo en este nuevo intento de reforzar el &lsquo;cord&oacute;n sanitario&rsquo; que permite a la UE poner tiritas a heridas profundas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, confirmando que el &uacute;nico espacio en el que parece haber acuerdo es en el mayor control de fronteras. Despu&eacute;s de los recursos invertidos en este &aacute;mbito en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (el &uacute;nico donde ha habido consenso) parece evidente que las acciones desarrolladas hasta la fecha no han convertido las fronteras europeas en m&aacute;s seguras. Por lo que no deja de sorprender que se insista en las mismas soluciones: principalmente m&aacute;s recursos para FRONTEX, deliberaciones en torno al desarrollo de un sistema europeo de guardia de fronteras y costas y una apuesta clara por reforzar la pol&iacute;ticas de retorno. En una l&oacute;gica m&aacute;s propia de un Consejo de Ministros de Justicia e Interior, los jefes de estado han seguido apostando por fortificar la &lsquo;Europa fortaleza&rsquo;, lo que tampoco es una novedad.
    </p><p class="article-text">
        Y en tercer y &uacute;ltimo lugar, las conclusiones se olvidan de hablar de la gesti&oacute;n de la acogida e integraci&oacute;n de las personas refugiadas en la UE. As&iacute;, parece difuminarse que hablamos de personas, de compromisos internacionales y de derechos, de tal modo que las ausencias y las propuestas que se recogen (y que llevan siendo repetidas a lo largo del a&ntilde;o), deber&iacute;an doler menos. En este contexto, la l&oacute;gica &lsquo;blade runner&rsquo; que se citaba al principio, y que distingue entre ciudadanos y replicantes, entre personas con derechos reconocidos y sin ellos, sirve para normalizar un enfoque en el que el c&oacute;mo tiene mayor importancia que el qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las conclusiones se olvidan de muchas m&aacute;s cosas, entre otras, de afrontar las causas o de gestionar con mayor agilidad la acogida de las personas refugiadas en territorio europeo, por mencionar algunas. Pero sobre todo, se olvidan del para qu&eacute; queremos una pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n y asilo com&uacute;n: para continuar fortaleciendo un espacio compartido sustentado sobre los valores de la igualdad de trato, la solidaridad, el estado de derecho y el respeto fundamental a los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Y en l&iacute;nea con esta l&oacute;gica de la marmota a la que nos vienen acostumbrando las conclusiones de los Consejos Europeos y los Consejos de Justicia y Asuntos de Interior, vale la pena repetir que el reto tambi&eacute;n sigue siendo el mismo. Ahora, y para el pr&oacute;ximo a&ntilde;o sin lugar a dudas. Se trata, por citar algunos, de incardinar la pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n y asilo en un &aacute;mbito que vaya m&aacute;s all&aacute; del control de fronteras, que apueste por el di&aacute;logo (no s&oacute;lo sobre control sino tambi&eacute;n sobre derechos humanos) y la corresponsabilidad (efectiva) con los pa&iacute;ses de origen y tr&aacute;nsito, y que revise los instrumentos de entrada y gesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n y el asilo en territorio europeo. Falta, de nuevo, m&aacute;s ambici&oacute;n por parte de la Comisi&oacute;n Europea y mayor solidaridad de los Estados miembros, entre ellos y en relaci&oacute;n con el exterior. Falta, en definitiva, m&aacute;s (y mejor) Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Pinyol-Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/mismo-conclusiones-consejo-europeo-migracion_132_4262652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2015 18:08:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de lo mismo: sobre las Conclusiones del Consejo Europeo sobre Migración]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez reflexiones para evitar el adanismo (y otros males) al hablar de inmigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/reflexiones-evitar-adanismo-hablar-inmigracion_132_2753520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Justo cuando los debates sobre la inmigración se han generalizado, se observa una tendencia a recurrir a lugares comunes y  un cierto adanismo que simplifica el problema sin hacer justicia a los matices.</p><p class="subtitle">Los autores proponen diez reflexiones para evitarlo.</p></div><p class="article-text">
        A lo largo de este verano hemos le&iacute;do y hablado mucho sobre inmigraci&oacute;n. Muchos veranos sucede. Y en todos ellos observamos una tendencia al tipo de exceso discursivo que simplifica el problema sin hacer justicia a los matices. Estos excesos tambi&eacute;n existen en otros &aacute;mbitos de debate, aunque quiz&aacute;s en este alcanza cotas desconocidas. Nos gustar&iacute;a en este post plantear diez reflexiones que buscan &ndash;sin pretensiones- matizar y ganar profundidad y favorecer un debate &aacute;gil en el que no se sacrifique la rigurosidad.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>No al maximalismo</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Se puede tener posiciones extremas al hablar de inmigraci&oacute;n (desde &iexcl;inmigraci&oacute;n cero! a &iexcl;fronteras abiertas!). Faltar&iacute;a m&aacute;s. Pero en esta materia, el maximalismo nos conduce a simplificaciones ideol&oacute;gicas y a hablar desde los sentimientos, con el riesgo de pecar de excesos que van desde el odio y el miedo a lo desconocido a la ingenuidadpaternalista, blanca, euroc&eacute;ntrica y plagada de culpabilidad postcolonial.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la inmigraci&oacute;n es m&aacute;s productivo cuando se aleja del maximalismo y se centra en c&oacute;mo gestionar este fen&oacute;meno. Se puede defender posiciones m&aacute;s o menos restrictivas en lo que respecta a la inmigraci&oacute;n econ&oacute;mica, aceptar flujos de mayor o menor intensidad, tolerar en distinta medida la irregularidad o incluso seleccionar a quienes cruzan nuestra frontera. Cabe la discrepancia. Lo imprescindible es dar respuestas concretas que nos posicionen ante estos retos.
    </p><p class="article-text">
        Lo relevante en el debate p&uacute;blico es c&oacute;mo se gestionan las migraciones y tienen poco valor a&ntilde;adido, por no decir ninguno, las emociones que despiertan en cada uno.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>&iquest;Inmigraci&oacute;n cero?</strong><strong> </strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        En un extremo del maximalismo, se sit&uacute;an quienes se declaran anti-inmigraci&oacute;n y consideran factible alcanzar el objetivo de inmigraci&oacute;n cero. Solamente para aquellos pa&iacute;ses que carecen de la m&iacute;nima capacidad de atracci&oacute;n, este podr&iacute;a ser un objetivo viable. Pero ser&iacute;a una &lsquo;victoria&rsquo; p&iacute;rrica, pues no resultar&iacute;a de una pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n-cero si no de la no comparecencia de candidatos a cruzar la frontera. Es m&aacute;s, en este modelo el atractivo est&aacute; en el exterior. As&iacute;, en Corea del Norte (con nula presi&oacute;n inmigratoria), la salida no autorizada se considera traici&oacute;n. Al pensar en este y otros casos similares, se evidencia lo absurdo de este tipo de maximalismo. Para cualquier otro pa&iacute;s que tenga una m&iacute;nima capacidad de atracci&oacute;n (turismo, comercio con el exterior, etc.) las fronteras nunca delimitan compartimentos estanco. Las fronteras herm&eacute;ticas son el unicornio de colores de las pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>&iquest;Fronteras abiertas?</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        En el otro extremo del maximalismo est&aacute; el discurso sin matices de &lsquo;fronteras abiertas&rsquo;. A diferencia del anterior, este es practicable. De hecho, no es extra&ntilde;o encontrar alguna variante de fronteras abiertas entre pa&iacute;ses que son m&aacute;s o menos homog&eacute;neos en sus niveles de bienestar y el reconocimiento de derechos. Este es, por ejemplo el caso del Espacio Schengen o ECOWAS en &Aacute;frica Occidental.
    </p><p class="article-text">
        La movilidad de personas entre territorios muy diferentes en sus niveles de bienestar y derechos sin intervenci&oacute;n de las autoridades, genera adem&aacute;s de dudas sobre la sostenibilidad de los sistemas, vulnerabilidad, aunque parezca contraintuitivo. Por ejemplo, las personas que cruzan fronteras con intenci&oacute;n de trabajar sin ser identificadas como sujeto de derechos est&aacute;n expuestas a todo tipo de explotaci&oacute;n. Los menores invisibles para la administraci&oacute;n pueden no tener acceso a la educaci&oacute;n. Para muchas mujeres, la protecci&oacute;n ante la trata y la explotaci&oacute;n sexual puede incluso ser m&aacute;s dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de matices puede explicar por qu&eacute; el discurso de fronteras abiertas sin m&aacute;s se reclama desde voces tan distintas como cierta progres&iacute;a pretendidamente filantr&oacute;pica y el ultraliberalismo empresarial.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>La inmigraci&oacute;n no es siempre buena o mala econ&oacute;micamente</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Otro tipo de maximalismo se centra en los efectos de la inmigraci&oacute;n en las sociedades de acogida. Centrar el debate en si la inmigraci&oacute;n es buena o mala econ&oacute;micamente es otro lugar com&uacute;n en el debate p&uacute;blico sobre inmigraci&oacute;n. El impacto econ&oacute;mico de la inmigraci&oacute;n puede ser cambiante en el corto, medio y largo plazo y, en t&eacute;rminos m&aacute;s generales, depende de la estructura social y productiva de cada sociedad y de la composici&oacute;n de los flujos migratorios. Si bien es cierto que la mayor&iacute;a de los estudios no detectan un impacto negativo de la inmigraci&oacute;n sobre la riqueza de los pa&iacute;ses, el efecto de ciertos flujos sobre la desigualdad puede no ser el deseable. Un ejemplo, el aumento de la oferta de mano de obra en aquellos nichos del mercado de trabajo menos regulados, puede empeorar las condiciones de todos los trabajadores independientemente de su pa&iacute;s de nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Existe tambi&eacute;n cierto maximalismo a la hora de hablar de los efectos de la emigraci&oacute;n en origen (<em>brain drain</em>, <em>brain gain</em>, <em>brain waste</em>, entre otros), aunque nuestro ensimismamiento nos a&iacute;sle frecuentemente de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En estos terrenos, el debate p&uacute;blico deber&iacute;a ser m&aacute;s sensible a lo que digan los estudios m&aacute;s rigurosos y los mejores datos. Hacerlo es imprescindible para dise&ntilde;ar las mejores pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>La gesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n es una pol&iacute;tica p&uacute;blica</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Pocas veces se piensa en estos t&eacute;rminos, pero la pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n es una pol&iacute;tica p&uacute;blica con relevancia transversal para otros aspectos organizativos de la sociedad.  Las administraciones p&uacute;blicas no deben tener un papel subsidiario y condicionado al que desempe&ntilde;en otros actores. Como cualquier pol&iacute;tica p&uacute;blica, la de inmigraci&oacute;n necesita definir objetivos e instrumentos, y la participaci&oacute;n de otros actores es importante en tanto que no se diluyan las responsabilidades p&uacute;blicas. Las administraciones, como garantes de derechos, no deber&iacute;an externalizar la protecci&oacute;n de los mismos. En los estados sociales de derecho, lo deseable es regular y garantizar servicios p&uacute;blicos como por ejemplo la educaci&oacute;n o el salvamento mar&iacute;timo, sin dejarlos en manos de terceros de forma arbitraria y sin rendici&oacute;n de cuentas.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Hay espacio de maniobra hasta el l&iacute;mite de los DDHH</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El margen de maniobra para la gesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n, y sus instrumentos, es elevad&iacute;simo aunque los escasos cambios producidos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas puedan sugerir lo contrario. En nuestro contexto, el &uacute;nico l&iacute;mite est&aacute; en los Derechos Humanos, que deben respetarse independientemente de la nacionalidad de los sujetos. El derecho humanitario que forma parte de nuestros ordenamientos jur&iacute;dicos entiende que la migraci&oacute;n por razones humanitarias no puede ser sometida a restricciones y que cuenta un nivel de protecci&oacute;n espec&iacute;fico. El debate sobre los contenidos de la figura del refugio es l&iacute;cito (por ejemplo, &iquest;cabe incorporar a los refugiados medio ambientales?), pero desechar los compromisos internacionales es una cuesti&oacute;n totalmente distinta que atacar&iacute;a la piedra angular de nuestro sistema de derechos y libertades.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>&iquest;Responsabilidad o culpa comunitaria?</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado sobre el papel de la Uni&oacute;n Europea en la crisis humanitaria que vivimos desde hace a&ntilde;os en las fronteras europeas. La Uni&oacute;n, en abstracto, ha sido acusada de dejadez, inacci&oacute;n, insensibilidad e incluso de mirar hacia otro lado. Sin embargo, es importante recordar que hasta el momento los estados (y los gobiernos que los europeos han votado) han decidido que la inmigraci&oacute;n sea competencia nacional, y que la Comisi&oacute;n tenga muy poco margen de acci&oacute;n. Debe saberse que no existe a&uacute;n una pol&iacute;tica com&uacute;n de inmigraci&oacute;n que vaya m&aacute;s all&aacute; de ciertos esfuerzos intergubernamentales. Y, repetimos, esto es as&iacute; por voluntad de gobiernos que hemos votado. Lo deseable ser&iacute;a que en adelante los debates electorales fueran m&aacute;s claros sobre la posici&oacute;n de los partidos a la hora de transferir competencias de inmigraci&oacute;n, fronteras y asilo a Bruselas.  
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>La pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n no es una pol&iacute;tica de seguridad</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n no pueden estar solo centradas en el control de las fronteras. La inmigraci&oacute;n es un fen&oacute;meno social de largo recorrido que culmina con la incorporaci&oacute;n de las personas migrantes en sus sociedades de acogida. Gestionar la inmigraci&oacute;n desde la frontera es una pol&iacute;tica p&uacute;blica miope, que ignora sus efectos de largo plazo, e indeseable en tanto que construye la inmigraci&oacute;n como una amenaza. La gesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n ni empieza, ni acaba, en la frontera.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>La pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n no es una pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n es otra pol&iacute;tica p&uacute;blica que debe estar dise&ntilde;ada con arreglo a fines propios (como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas) y con sus propias herramientas. Pero en alg&uacute;n momento, y contra la evidencia disponible, algunos responsables pol&iacute;ticos han considerado que el desarrollo de un pa&iacute;s implica una reducci&oacute;n de sus flujos migratorios de salida. Pensar que los flujos migratorios se pueden &lsquo;controlar&rsquo; desde la cooperaci&oacute;n al desarrollo solo puede llevar a una mala pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n y a una mala pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. La inmigraci&oacute;n trae diversidad, pero no toda la diversidad viene de la inmigraci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades contempor&aacute;neas son cada vez m&aacute;s diversas. Normalizar esta diversidad y gestionarla es un mandato de salud democr&aacute;tica para luchar contra el odio y las desigualdades. Todas las fuentes de diversidad son importantes y todas tienen su recorrido hist&oacute;rico. La forma en la que se gestiona la inmigraci&oacute;n es tambi&eacute;n la forma en la que gestionamos la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        El debate sensato, sereno y sin estridencias es imprescindible para confrontar al populismo xen&oacute;fobo que se alimenta de mentiras y medias verdades, tanto como cualquier discurso que ataque la diversidad ya sea desde el clasismo, el machismo, la homofobia, y cualquier otra fobia que dificulte la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        CODA: Estas diez reflexiones buscan mejorar la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre inmigraci&oacute;n. Celebramos que este debate haya, por fin, salido de los foros m&aacute;s especializados; aunque haya sido por las razones menos deseables y venga acompa&ntilde;ado de cierto adanismo. La lista no es, ni pretende ser, exhaustiva. Hemos recogido ciertos aspectos que consideramos peor tratados en un debate p&uacute;blico que, creemos, se ha perdido en el cortoplacismo. La inmigraci&oacute;n es una realidad llena de matices y de largo recorrido que se merece un nivel de debate que huya del maximalismo y de los lugares comunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Cebolla Boado, Gemma Pinyol-Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/reflexiones-evitar-adanismo-hablar-inmigracion_132_2753520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Sep 2018 18:45:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Diez reflexiones para evitar el adanismo (y otros males) al hablar de inmigración]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La acogida de refugiados en España. ¿Y si fuera…?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/acogida-refugiados-espana_132_3149336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el debate sobre la “crisis de los refugiados” esté condicionado por una fuerte carga ética y emocional, la política de asilo y refugio es una política pública, y como tal debemos analizarla.</p><p class="subtitle">Comparamos el sistema español y el alemán de reparto territorial de la “carga del refugio” y concluimos que las ONGs solo deberían suplir a las administraciones autonómicas si lo decidieran sus gobiernos con argumentos de eficacia y eficiencia y una vez repartido el contingente con criterios técnicos y de equidad interterritorial.</p></div><p class="article-text">
        Al pensar en quienes abandonan de manera forzada sus hogares y se instalan en otros pa&iacute;ses como solicitantes de asilo y refugiados, nos suele inundar un alud de sentimientos. Esto explica que se haya escrito y hablado con mucha vehemencia sobre la actual crisis de los refugiados. La combinaci&oacute;n de vehemencia y las emociones dificulta que pensemos en la gesti&oacute;n del refugio como una pol&iacute;tica p&uacute;blica. Y, sin embargo, lo es.
    </p><p class="article-text">
        El caudal de solidaridad que ha emergido de esta crisis no debe limitarse a la expresi&oacute;n de un descontento que nos deje en paz con nosotros mismos. Es necesario reflexionar sobre c&oacute;mo buscar soluciones y evaluar si los sistemas existentes son eficaces para dar una asistir a personas cuya normalidad se ha visto truncada con violencia. Creemos que la mayor parte de nuestra sociedad ha reclamado solidaridad sin exigir a las autoridades competentes una gesti&oacute;n exitosa del refugio y el asilo. En Espa&ntilde;a, el malestar no se ha traducido en presiones para impulsar la modificaci&oacute;n de la ley de asilo o el desarrollo reglamentario de la norma vigente, ni ha fomentado el debate sobre c&oacute;mo mejorar la gesti&oacute;n de la acogida y, de forma general, no ha reclamado transparencia y resultados concretos a las administraciones competentes. En nuestra opini&oacute;n, incluso las actuaciones con m&aacute;s impacto medi&aacute;tico llevadas a cabo por muchos ayuntamientos no han pasado de ser gestos bienintencionados que no ofrecen una soluci&oacute;n integral al problema. Para convertir nuestro sistema de asilo y refugio en un instrumento eficaz que repare el perjuicio causado a personas que han abandonado sus hogares por causas siempre violentas, debemos exigir a las administraciones p&uacute;blicas la aplicaci&oacute;n de principios b&aacute;sicos que no disten de los que se aplican en otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Con el fin de contribuir al debate constructivo, comparemos la forma en que Espa&ntilde;a y Alemania distribuyen territorialmente a las personas refugiadas. Como veremos, el modelo alem&aacute;n y el espa&ntilde;ol reflejan distintos niveles de previsi&oacute;n y reflexi&oacute;n sobre el asunto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se distribuye en Espa&ntilde;a a los refugiados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a reparte a las personas que solicitan asilo sin sopesar las caracter&iacute;sticas relevantes de cada territorio, sino en funci&oacute;n de la capacidad de acogida de las organizaciones no gubernamentales (ONGs). M&aacute;s all&aacute; de la existencia de cuatro Centros de Acogida de Refugiados (CAR), el alojamiento y atenci&oacute;n de las personas que solicitan asilo en Espa&ntilde;a se encomienda a las ONGs que se encargan de su atenci&oacute;n, acogida y primera integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, la distribuci&oacute;n de las personas solicitantes de asilo en Espa&ntilde;a depende de la implantaci&oacute;n territorial de estas ONGs, y debemos pensar si esto es razonable. Abrir un debate sobre la distribuci&oacute;n territorial de los refugiados en el pa&iacute;s no supone cuestionar el trabajo de las ONGs en la acogida de los refugiados y solicitantes de asilo. Pero una cuesti&oacute;n de esta magnitud requiere que las administraciones auton&oacute;micas tomen decisiones en el marco de principios como el de subsidiariedad con las administraciones locales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a el reparto de refugiados entre CC.AA. si fu&eacute;ramos Alemania?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde mediados del siglo XX, Alemania es una de las mejores pr&aacute;cticas en materia de asilo y refugio de los pa&iacute;ses de nuestro entorno. Desde 1949 se utiliza el <em>K&ouml;nigstein Quota System</em> (KQS) para distribuir territorialmente a las personas solicitantes de asilo. El KQS considera dos factores diferenciadores de cada Lander: su poblaci&oacute;n (con peso 1/3) y su riqueza (los 2/3 restantes). De esta forma la distribuci&oacute;n de solicitantes de asilo (que en terminolog&iacute;a europea tambi&eacute;n se ha denominado &ldquo;la carga del refugio&rdquo;) se hace seg&uacute;n el peso relativo de la poblaci&oacute;n de cada territorio y su capacidad econ&oacute;mica. En el sistema alem&aacute;n la riqueza se aproxima con los ingresos fiscales, pero podr&iacute;a hacerse con otros indicadores como el PIB regional. Aplicando este sistema al conjunto de Europa, a Espa&ntilde;a le habr&iacute;a correspondido recibir 24.494 refugiados (ver <a href="http://verfassungsblog.de/germanys-domestic-koenigstein-quota-system-and-eu-asylum-policy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;)</a>, una cifra que est&aacute; por encima de su compromiso (17.680).
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, la Figura 1 resume el n&uacute;mero de solicitantes de asilo que cada Comunidad Aut&oacute;noma deber&iacute;a acoger si aplic&aacute;ramos este mismo sistema en Espa&ntilde;a. En concreto, las barras azules est&aacute;n calculadas utilizando el peso del PIB regional en la riqueza total. Seg&uacute;n este criterio, Catalu&ntilde;a deber&iacute;a acoger al 18% de los refugiados, Madrid el 17% y Andaluc&iacute;a el 15%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 1. Aproximaci&oacute;n del K&ouml;nigstein Quota System (KQS) para el reparto de refugiados entre Comunidades aut&oacute;nomas </strong><em>K&ouml;nigstein Quota System</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El sistema podr&iacute;a ser adaptado para incluir cualquier especificidad que se considere oportuna para incorporar los diferentes contextos que representa cada comunidad aut&oacute;noma como el nivel de desempleo o la densidad de su poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n territorial de los refugiados con criterios relevantes y actualizables supondr&iacute;a una mejora del sistema actual que hoy se decide de forma un tanto arbitraria por la Administraci&oacute;n Central en funci&oacute;n de la capacidad organizativa de algunas ONGs. Esto se hace sin que las administraciones auton&oacute;micas y locales jueguen un papel decisivo, aunque son responsables de los servicios b&aacute;sicos a los que, tras su primera acogida, acceden las personas solicitantes de asilo o refugiadas.
    </p><p class="article-text">
        Adoptar un sistema similar al alem&aacute;n para el reparto territorial de los refugiados parece razonable. Una vez establecida la cuota, cada comunidad aut&oacute;noma y con un marco compartido de principios y servicios de acogida como los que marcan las directivas europeas, podr&iacute;a involucrar a los ayuntamientos, ONGs u otros actores seg&uacute;n se acuerde. Dicho de otro modo, las ONGs solo deber&iacute;an suplir a las administraciones, en este caso auton&oacute;micas, si sus gobiernos lo decidieran con argumentos de eficacia y eficiencia y una vez repartido el contingente con criterios t&eacute;cnicos y de equidad interterritorial.
    </p><p class="article-text">
        Este es s&oacute;lo un ejemplo de c&oacute;mo introducir criterios t&eacute;cnicos para el desarrollo de nuestro sistema de asilo y refugio. Resulta imprescindible hacerlo ya que, cuando la crisis actual termine, nada hace pensar que no podamos enfrentarnos a otra. Garantizar la inclusi&oacute;n de las personas solicitantes de asilo y refugiadas es clave para su bienestar y autonom&iacute;a, pero tambi&eacute;n para garantizar la cohesi&oacute;n social y evitar espacios de exclusi&oacute;n indeseables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Cebolla Boado, Gemma Pinyol-Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/acogida-refugiados-espana_132_3149336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2017 18:52:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La acogida de refugiados en España. ¿Y si fuera…?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Solidaridad europea? ¿Proyecto común?: Sobre las cuotas de refugiados en la Unión Europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/solidaridad-proyecto-refugiados-union-europea_132_4269869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La solidaridad europea hace aguas. No se puede entender de otro modo la posición de los países. Entre todos, no llegan a las 40.000 plazas solicitadas por la Comisión, y la mayoría sólo ofrece plazas por poco más de la mitad de las requeridas. Alemania sola ofrece un tercio del total de las mismas</p></div><p class="article-text">
        Al fin, despu&eacute;s de varios Consejos de Ministros de Asuntos de Interior y de un par de Consejos Europeos, tenemos sobre la mesa los compromisos de los pa&iacute;ses miembros en relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de personas reasentadas y reubicadas que se comprometen a acoger cada uno de ellos. Se trata de una decisi&oacute;n que deber&aacute; adoptarse formalmente en, previsiblemente, septiembre, despu&eacute;s de la opini&oacute;n del Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        Para poner las cifras en contexto, cabe recordar que las mismas fueron<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Crisis-humanitaria-Mediterraneo-Europa-solucion_6_384671559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la propuesta m&aacute;s ambiciosa de la Comisi&oacute;n Europea</a> en la presentaci&oacute;n de la Agenda Europea de Migraci&oacute;n, el pasado mes de mayo. Se trataba de un intento de dar respuesta a la dram&aacute;tica situaci&oacute;n que se vive en el Mediterr&aacute;neo, convertido en una trampa mortal para miles de personas que intentan acceder a las costas europeas huyendo de las situaciones de violencia en las que est&aacute;n inmersos sus pa&iacute;ses. Este flujo de refugiados, que Naciones Unidas ha definido como el m&aacute;s importante desde la Segunda Guerra Mundial, ha puesto en evidencia las debilidades de la pol&iacute;tica europea de inmigraci&oacute;n y asilo, por inexistente; y tambi&eacute;n ha dejado claro que los Estados miembros, responsables &uacute;ltimos de estas pol&iacute;ticas, tampoco est&aacute;n especialmente interesados, con honrosas excepciones, en dar respuesta a esta situaci&oacute;n.
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        Fuente: http://missingmigrants.iom.int/
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Comisi&oacute;n Europea present&oacute; su propuesta de reasentamiento y reubicaci&oacute;n, lo hizo con dos objetivos claros: dar respuesta inmediata a lo que estaba sucediendo en las costas de Italia y Grecia e intentar dibujar un discurso com&uacute;n y compartido de solidaridad entre Estados miembros. As&iacute;, la propuesta de reubicaci&oacute;n intentaba paliar la presi&oacute;n en las entradas que afecta principalmente a los pa&iacute;ses del sur europeo; mientras que el reasentamiento supon&iacute;a un compromiso de distribuci&oacute;n solidaria de personas en necesidad de protecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del avance que supuso esta propuesta, lo cierto es que la cifra de 20.000 personas para reasentamiento fue duramente criticada por poco ambiciosa. La cifra de 40.000 plazas para reubicar a personas se alcanz&oacute; a finales de mayo, cuando se activ&oacute; por primera vez el art&iacute;culo 78(3) del Tratado de la Uni&oacute;n Europea, que consider&oacute; que Grecia e Italia viv&iacute;an una situaci&oacute;n de emergencia. As&iacute;, se determinaron las cifras de personas a reubicar desde Grecia (16.000) e Italia (24.000) y se redibujaron los porcentajes de distribuci&oacute;n para su reubicaci&oacute;n en otros pa&iacute;ses miembros. Con las cifras propuestas por la Comisi&oacute;n Europea sobre la mesa, quedaba s&oacute;lo ver cu&aacute;l ser&iacute;a la &uacute;ltima reacci&oacute;n de los Estados miembros. Y en el Consejo de Ministros de Interior del 20 de julio, el retrato ha salido, como era de esperar, poco lucido.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, las cifras evidencian que los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea apuestan por mantener sus compromisos internacionales (aunque podr&iacute;a discutirse su nivel de generosidad) en relaci&oacute;n con las personas que requieren de protecci&oacute;n internacional y se encuentran en pa&iacute;ses terceros. As&iacute;, la cifra total de reasentamiento es de 22.504, un poco superior al total de 20.000 propuestas inicialmente por la Comisi&oacute;n Europea. Aunque hay una peque&ntilde;a trampa: una parte sustancial de este incremento se debe a la contribuci&oacute;n de Noruega, que ha ofrecido 3.500 plazas, y que no estaba en el reparto inicial. Sin su contribuci&oacute;n (y la de Islandia, Liechtenstein y Suiza), los 28&nbsp; pa&iacute;ses UE s&oacute;lo habr&iacute;an ofrecido 18.415 plazas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la solidaridad europea hace aguas. No se puede entender de otro modo la posici&oacute;n de los pa&iacute;ses. Entre todos, no llegan a las 40.000 plazas solicitadas por la Comisi&oacute;n, y la mayor&iacute;a s&oacute;lo ofrece plazas por poco m&aacute;s de la mitad de las requeridas. De hecho, Alemania sola ofrece un tercio del total de las mismas. En la construcci&oacute;n de una pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n y asilo com&uacute;n, y de hecho, del proyecto europeo en s&iacute;, esta d&eacute;bil solidaridad tendr&aacute; un coste mayor del que las cifras indican.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al mirar las cifras de reubicaci&oacute;n, puede entenderse que los pa&iacute;ses europeos han querido mandar un mensaje a las personas que arriesgan su vida para alcanzar las costas europeas. Se &lsquo;penaliza la reubicaci&oacute;n&rsquo; tal vez para luchar contra el tan cacareado &lsquo;efecto llamada&rsquo;. Lamentablemente, sobre c&oacute;mo acabar con el &lsquo;efecto expulsi&oacute;n&rsquo; que se encuentra realmente detr&aacute;s de estos intentos desesperados de llegar a Europa, se sigue sin decir nada.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, y sin pretender una revisi&oacute;n exhaustiva de cada pa&iacute;s, algunas consideraciones generales pueden ayudarnos a leer las cifras. Los seis pa&iacute;ses fundadores de la Uni&oacute;n y los pa&iacute;ses tradicionalmente solidarios en temas de asilo (l&eacute;ase los n&oacute;rdicos), lo siguen siendo. Con la excepci&oacute;n de Luxemburgo, los dem&aacute;s han respondido exactamente a los totales de la Comisi&oacute;n Europea o los han superado. Curiosamente, Chipre se suma a esta posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, este pa&iacute;s es la &uacute;nica excepci&oacute;n a los pa&iacute;ses que accedieron a la Uni&oacute;n Europea en 2004, cuyas posturas van desde reducciones notables (de m&aacute;s del 50% en todos los casos) a absolutas, siendo Hungr&iacute;a el caso paradigm&aacute;tico. El gobierno de Orb&aacute;n ha decidido responder con dos negativas a las propuestas de la Comisi&oacute;n Europea, constituy&eacute;ndose a s&iacute; en el &uacute;nico pa&iacute;s que da la espalda a las demandas de la Comisi&oacute;n.&nbsp; Tal vez crea, el gobierno h&uacute;ngaro que su muro en la frontera serbia tendr&aacute; &eacute;xito all&iacute; donde otros han fracasado, y que no necesitar&aacute; del apoyo de sus socios europeos ante la creciente presi&oacute;n migratoria creciente en sus fronteras. Esta postura reacia de los pa&iacute;ses del este tambi&eacute;n se ha vistos en los otros dos pa&iacute;ses de frontera sur europea, con una oferta de plazas claramente inferior a la inicialmente contemplada por la Comisi&oacute;n: Espa&ntilde;a con un descenso m&aacute;s que notable en reubicaci&oacute;n (seguramente vinculado a la cantinela sobre el &lsquo;efecto llamada&rsquo;) y Portugal reduciendo las plazas de reasentamiento.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los pa&iacute;ses del opt-out han demostrado querer estar en las cuotas de reasentamiento, en el caso de Dinamarca casi triplicando la cifra propuesta por la Comisi&oacute;n, pero no en la reubicaci&oacute;n. La excepci&oacute;n es Irlanda, que ha doblado las plazas de reasentamiento y ha ofrecido 600 de reubicaci&oacute;n cuando no estaba obligada a ello.
    </p><p class="article-text">
        Hoy por hoy, no se esperan grandes cambios en las cifras que se aprobaran finalmente despu&eacute;s del verano. En mayo, la Comisi&oacute;n Europea pidi&oacute; a los Estados miembros un esfuerzo de solidaridad y compromiso con el derecho de asilo que, en t&eacute;rminos generales y a pesar de la satisfacci&oacute;n expresada por el Comisario Avramopoulos, no se ha cumplido. Con las cifras en la mano, es la solidaridad europea la que se lleva la peor parte: en lugar de m&aacute;s Europa, los pa&iacute;ses han demostrado mayores recelos y desconfianzas que nunca. Se perfila una imagen con un centro de Europa m&iacute;nimamente responsable y solidario (dado que las cifras planteadas jam&aacute;s fueron excesivas) mientras se intuye una periferia cada vez m&aacute;s desapegada a la idea de solidaridad entre las partes, y menos receptiva a cumplir con la protecci&oacute;n de derechos internacionales que definen el proyecto europeo. Y eso al hablar s&oacute;lo de cifras: si nos pregunt&aacute;ramos que va a pasar a finales de a&ntilde;o, cuando la crisis en el Mediterr&aacute;neo siga con cifras r&eacute;cord y la respuesta europea haya sido reasentar y reubicar a menos de 60.000 personas, o nos centr&aacute;ramos en los retos reales que los Estados miembros deben afrontar al hablar de inmigraci&oacute;n y asilo, la imagen resultante es a&uacute;n m&aacute;s borrosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Pinyol-Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/solidaridad-proyecto-refugiados-union-europea_132_4269869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2015 17:49:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Solidaridad europea? ¿Proyecto común?: Sobre las cuotas de refugiados en la Unión Europea]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis humanitaria en el Mediterráneo: voluntad política y más Europa como solución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-humanitaria-mediterraneo-europa-solucion_132_4272668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18f9c93c-0fea-4061-b1a6-e5eb6a309646_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿No entraba dentro de las tareas de los distintos análisis estratégicos de seguridad que la disolución de Libia en un estado caótico, la guerra civil siria o los regímenes dictatoriales del cuerno de África traerían como consecuencia movimientos forzados de población civil? Sorprende la falta de análisis de riesgo y prospectiva.</p></div><p class="article-text">
        Los acontecimientos de las &uacute;ltimas semanas en la frontera sur de la UE, en el Mediterr&aacute;neo, deber&iacute;an haber servido para hacernos reflexionar sobre las causas que llevan a un gran n&uacute;mero de personas a tomar, quiz&aacute;s, la decisi&oacute;n m&aacute;s importante de su vida,&nbsp; y a veces la &uacute;ltima.
    </p><p class="article-text">
        Una primera aproximaci&oacute;n a la cuesti&oacute;n nos lleva a hacer pivotar nuestro an&aacute;lisis en torno a tres ejes principales. El primero de ellos, el contexto. Se trata de una crisis de refugiados s&oacute;lo comparable a la crisis vivida en Europa durante la II Guerra Mundial, y debemos recalcar crisis de &ldquo;refugiados&rdquo;. No se trata de un problema de inmigraci&oacute;n irregular <em>estricto senso</em>, por lo que el enfoque y la estrategia deben ser sustancialmente distintos.
    </p><p class="article-text">
        El segundo, la ausencia de pol&iacute;ticas europeas que aborden la cuesti&oacute;n migratoria y de asilo de manera eficaz y no a golpe de naufragio. La pol&iacute;tica migratoria es mucho m&aacute;s que la pol&iacute;tica de control de fronteras. El debate no debe centrarse s&oacute;lo ah&iacute;, sino que debe estar enfocado hacia pol&iacute;ticas proactivas, y no reactivas que m&aacute;s que solucionar el origen del problema, ponen parches sobre las consecuencias que la inacci&oacute;n ha provocado, como mecanismo de contenci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Y el tercero, lo que est&aacute; sucediendo est&aacute; directamente relacionado con la ausencia de una estrategia com&uacute;n de resoluci&oacute;n de conflictos y post-conflictos. Desde las guerras de los Balcanes y el fracaso de las misiones de paz en la zona, no nos hab&iacute;amos encontrado con una situaci&oacute;n similar, de ausencia de operatividad y eficacia de las pol&iacute;ticas en regiones de la vecindad europea.
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n p&uacute;blica acostumbra a reaccionar delante de las tragedias con grandes dosis de solidaridad, comprensi&oacute;n y esperanza para encontrar soluciones. Parece lo m&aacute;s natural. Ya no lo es tanto que los l&iacute;deres europeos se muevan tambi&eacute;n a golpe de tragedia. Porque ellos, a diferencia del resto de la poblaci&oacute;n, disponen de informaciones, atribuciones y competencias para poder lidiar de manera eficaz con las tragedias y, de hecho, hasta prevenirlas.
    </p><p class="article-text">
        Parece importante recalcar esto ante lo que est&aacute; sucediendo estos d&iacute;as en aguas del Mediterr&aacute;neo. Nos encontramos ante una cat&aacute;strofe humanitaria de dimensiones notables: no s&oacute;lo num&eacute;ricamente (cualquier vida cuenta, cuando su muerte podr&iacute;a haber sido evitada), sino especialmente cualitativa, porque demuestra la incapacidad de los estados europeos de reaccionar ante una crisis que, como m&iacute;nimo, era previsible.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, &iquest;no entraba dentro de las tareas de los distintos an&aacute;lisis estrat&eacute;gicos de seguridad que la disoluci&oacute;n de Libia en un estado ca&oacute;tico, la guerra civil siria o los reg&iacute;menes dictatoriales del cuerno de &Aacute;frica traer&iacute;an como consecuencia movimientos forzados de poblaci&oacute;n civil? Huir del conflicto es una de las reacciones humanas m&aacute;s habituales: pensar que el mar pondr&aacute; freno a estos movimientos, no parece muy sensato. Si algo puede hacer FRONTEX sin ser invitado por los estados a actuar, es realizar <a href="http://frontex.europa.eu/assets/Publications/Risk_Analysis/Annual_Risk_Analysis_2014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de riesgo y prospectiva</a>. Es decir, anticipar lo que pueda suceder y avisar a los Estados miembros para que tomen las medidas oportunas. Sorprende, pues, que parezca que las reacciones deban producirse ante una tragedia que copa los medios de comunicaci&oacute;n, sin previsi&oacute;n ni anticipaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, sorprende la tibia reacci&oacute;n &ndash;por ponerle un adjetivo&ndash; con la que responden nuestros responsables pol&iacute;ticos. La convocatoria de un Consejo <em>adhoc</em> entre ministros de Asuntos Exteriores y de Interior auguraba un debate intenso que pusiera de relieve las grandes contradicciones con las que los diferentes pa&iacute;ses europeos afrontan el reto de las fronteras exteriores. Pero en lugar de eso, la reuni&oacute;n se sald&oacute; con los denominados &ldquo;<a href="http://europa.eu/rapid/press-release_IP-15-4813_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10 puntos de Luxemburgo</a>&rdquo;, que suponen a la vez una decepci&oacute;n y una preocupaci&oacute;n. Decepci&oacute;n porque no se avanza en nada de manera concreta, no se aportan soluciones ni gen&eacute;ricas ni espec&iacute;ficas y se habla de incrementar fondos sin entrar en detalles. De nuevo, faltan propuestas proactivas y no reactivas. Y no s&oacute;lo para resolver un problema de seguridad y defensa de fronteras, sino un problema de emergencia humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Y una preocupaci&oacute;n porque si alguna de las cosas que se apuntan en este documento no suceden ya en realidad, el proceso de construcci&oacute;n de una Europa com&uacute;n est&aacute; peor de lo que intu&iacute;amos. &iquest;De verdad EUROPOL, FRONTEX, EASO y EUROJUST no tienen reuniones habituales para compartir informaci&oacute;n, intercambiar datos y proponer soluciones? &iquest;No hay coordinaci&oacute;n? &iquest;De verdad la gran soluci&oacute;n para luchar contra las mafias de traficantes de personas (por cierto, el segundo negocio il&iacute;cito m&aacute;s rentable despu&eacute;s del tr&aacute;fico de armas seg&uacute;n <a href="http://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/glotip.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNODC</a>) es destruir los cargueros con los que los traficantes ya han hecho negocio? &iquest;De verdad no se ha avanzado nada desde el inicio de la Aproximaci&oacute;n Global sobre Inmigraci&oacute;n que comenz&oacute; en 2005 y hay que empezar ahora a hablar con los pa&iacute;ses colindantes con Libia? En realidad &iquest;para qu&eacute; sirve tener una pol&iacute;tica de asilo com&uacute;n si luego los gobiernos de los Estados Miembros no son capaces de ponerla en marcha adecuadamente?
    </p><p class="article-text">
        Y podr&iacute;amos seguir preguntando tambi&eacute;n a los participantes en el Consejo Europeo del 23 de abril, que quedar&aacute; para los anales de la historia como aquel en que la Uni&oacute;n Europea no quiso ser m&aacute;s Europa. M&aacute;s Europa para avanzar en los principios democr&aacute;ticos de la Uni&oacute;n, y para mostrar un mayor respeto y cumplimiento por los valores de los que los ciudadanos europeos hacemos gala, entre otros la protecci&oacute;n de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Visto este panorama, a primera vista, podr&iacute;amos concluir que la Uni&oacute;n Europea no puede (por falta de capacidades o de voluntades) gestionar el drama de los flujos en el Mediterr&aacute;neo. Que no existen las herramientas y pol&iacute;ticas necesarias para darle el empuj&oacute;n necesario. Sin embargo, es justamente al contrario. En el marco europeo ya existen herramientas legales como puede ser la Directiva de Protecci&oacute;n Temporal aprobada para acoger a los desplazados que proced&iacute;an de las guerras Balc&aacute;nicas, y que bien podr&iacute;a utilizarse en esta nueva crisis. O la aplicaci&oacute;n de manera equitativa de las cargas en materia de asilo y reasentamiento entre los Estados Miembros, por mencionar s&oacute;lo algunas de las m&aacute;s evidentes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora m&aacute;s que nunca hace falta una Uni&oacute;n Europea que se tome en serio la construcci&oacute;n de una pol&iacute;tica europea de inmigraci&oacute;n y asilo, y que avance hacia la misma con coherencia y perspectiva comprensiva. Ignorar la situaci&oacute;n de los desplazados, bloquear la movilidad de las personas,&nbsp; o lanzar acciones militares contra las mafias de trata de personas desde luego no solucionar&aacute;n el problema. Lo sorprendente es que parece que nuestros gobernantes son los &uacute;nicos que no se han dado cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, querr&iacute;amos compartir tres reflexiones finales, y que sin &aacute;nimo de exhaustividad s&iacute; quieren se&ntilde;alar algunos de los principales retos de aquello que hemos venido llamando la pol&iacute;tica europea de inmigraci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        La existencia de un discurso no compartido sobre la presi&oacute;n en frontera en donde encontramos un norte ajeno al sur. Donde el norte asume el coste de los refugiados y el sur el coste de la tragedia humanitaria. Es indispensable e improrrogable la creaci&oacute;n de un discurso homog&eacute;neo para el conjunto de la UE.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de la puesta en marcha de pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n regulares que desincentiven inmigraci&oacute;n irregular y hagan disminuir el riesgo en el acceso a Europa. Para ello es necesario la colaboraci&oacute;n con los pa&iacute;ses de origen y tr&aacute;nsito de los migrantes, all&iacute; donde sea posible, con la firma de acuerdos que no se limiten a repatriaci&oacute;n de sus nacionales, y que fortalezcan el di&aacute;logo y la cooperaci&oacute;n. Esta y no otra es la mejor v&iacute;a de desactivar a los contrabandistas y traficantes de personas. El fortalecimiento de los instrumentos de asilo bajo la l&oacute;gica de la cooperaci&oacute;n y la solidaridad entre Estados miembros, plante&aacute;ndose el establecimiento del visado humanitario y un programa de reasentamiento europeos o la apertura del procedimiento de solicitud de asilo en las embajadas sobre el terreno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y combinar estos instrumentos con el desarrollo de iniciativas vinculadas a las soluciones regionales o de acciones en situaciones conflicto y postconflicto. Una buena opci&oacute;n, ser&iacute;a quiz&aacute;s la incorporaci&oacute;n de los temas de inmigraci&oacute;n y asilo a la estrategia de seguridad com&uacute;n de la UE, como un elemento m&aacute;s de seguridad humana.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello, dialogando y cooperando con los pa&iacute;ses vecinos, porque la movilidad de las personas, ya sea forzada, forzosa o voluntaria, nos obliga a replantear el papel de la Uni&oacute;n Europea en el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Pinyol-Jiménez, Ruth Ferrero-Turrión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-humanitaria-mediterraneo-europa-solucion_132_4272668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2015 18:52:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Mediterráneo]]></media:keywords>
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