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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mònica Guiteras]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/monica_guiteras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mònica Guiteras]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El pasado, presente y futuro del lobby energético en el Estado español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasado-presente-futuro-lobby-energetico-espanol_129_12986262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91f45ca4-913d-4773-aad2-7118832301f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pasado, presente y futuro del lobby energético en el Estado español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablar del lobby energético no es hablar de una anomalía o excepción, sino de una constante que le da forma y determina el panorama político actual. Desde la liberalización del mercado eléctrico en los noventa hasta las actuales disputas en torno a la transición energética, el oligopolio ha ejercido una influencia persistente y eficaz. El resultado es un modelo energético altamente concentrado, opaco y reactivo a cualquier reforma que amenace sus márgenes de beneficio</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en un contexto marcado por la instrumentalizaci&oacute;n de la transici&oacute;n energ&eacute;tica en plena ola de disputas partidistas y previamente a nuevos ciclos electorales. Mientras las grandes compa&ntilde;&iacute;as anuncian beneficios r&eacute;cord y lanzan campa&ntilde;as de lavado de imagen &ldquo;verde&rdquo; cada vez m&aacute;s agresivas, el debate p&uacute;blico se desplaza hacia la criminalizaci&oacute;n de la pobreza y hacia falsas problem&aacute;ticas. &iquest;Qui&eacute;n tiene la responsabilidad de garantizar el derecho a la energ&iacute;a? &iquest;A qui&eacute;n estamos otorgando el poder de liderar las soluciones y los relatos sobre transici&oacute;n energ&eacute;tica justa? Las grandes empresas energ&eacute;ticas nos venden campa&ntilde;as de marketing sobre sostenibilidad y empleo, para que no miremos a lo que realmente importa: la crisis clim&aacute;tica, social y de vivienda que vivimos. Este desplazamiento no es inocente: responde a una estrategia deliberada del lobby energ&eacute;tico para presentar cualquier intento de regulaci&oacute;n ambiciosa &mdash;ya sea la fiscalidad sobre beneficios extraordinarios, el refuerzo del autoconsumo o el control de precios&mdash; como una amenaza a la estabilidad econ&oacute;mica del pa&iacute;s. As&iacute;, medidas que buscan corregir desigualdades o injusticias se convierten en moneda de cambio en negociaciones parlamentarias opacas. As&iacute;, el inter&eacute;s general queda subordinado a los m&aacute;rgenes de rentabilidad de un sector privatizado que, parad&oacute;jicamente, sigue dependiendo en gran medida del respaldo p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El episodio m&aacute;s reciente que ilustra esta realidad es la derogaci&oacute;n del Real Decreto-Ley 10/2024, que pretend&iacute;a imponer un gravamen temporal a los beneficios excesivos del sector energ&eacute;tico en 2025. La norma, presentada como una pr&oacute;rroga de la Ley 38/2022, cay&oacute; en enero de 2025 tras el voto en contra del Partido Popular, Vox, Junts per Catalunya, el PNV y UPN. El resultado confirm&oacute; el blindaje pol&iacute;tico del oligopolio energ&eacute;tico, incluso en un contexto de crisis energ&eacute;tica e inflaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los frutos de esta injusticia son palmarios. En 2023, Repsol recibi&oacute; cerca de 23 millones de euros en compensaciones p&uacute;blicas por los costes de emisiones de CO&#8322;. Al mismo tiempo, Endesa, Iberdrola, Naturgy, Repsol y Moeve contin&uacute;an concentrando el control del sistema energ&eacute;tico y desplegando estrategias de lobby para condicionar la legislaci&oacute;n y proteger sus intereses. Diversos estudios coinciden en que esta concentraci&oacute;n de poder dificulta seriamente una transici&oacute;n energ&eacute;tica justa, democr&aacute;tica y socialmente redistributiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado reciente ofrece ejemplos clave de la captura de intereses en cualquier modificaci&oacute;n regulatoria o nueva legislaci&oacute;n. El m&aacute;s conocido es el Real Decreto 900/2015, popularmente bautizado como el &ldquo;impuesto al sol&rdquo;. Bajo el pretexto de garantizar la sostenibilidad del sistema el&eacute;ctrico, la norma penalizaba el autoconsumo y proteg&iacute;a de facto la posici&oacute;n dominante de las grandes el&eacute;ctricas. No hab&iacute;a razones t&eacute;cnicas ni econ&oacute;micas de peso que justificaran aquella medida: su &uacute;nica l&oacute;gica era pol&iacute;tica y respond&iacute;a a los intereses de un oligopolio decidido a frenar cualquier democratizaci&oacute;n del sistema energ&eacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal y como recoge el estudio <em>&laquo;</em><em>As&iacute; decide el lobby f&oacute;sil el presente y futuro del Estado</em><em> </em><em>espa&ntilde;ol&raquo;</em><em> </em>de Ingenier&iacute;a Sin Fronteras, estas pr&aacute;cticas no son episodios aislados, sino parte de una estrategia estructural del oligopolio energ&eacute;tico para proteger sus intereses y moldear el marco pol&iacute;tico y social de la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Adem&aacute;s, lejos de corregirse, estas din&aacute;micas se han agravado con el tiempo. En el presente, el lobby energ&eacute;tico ya no act&uacute;a &uacute;nicamente presionando despachos ministeriales o influyendo en la redacci&oacute;n de decretos. Su estrategia se ha diversificado y ha encontrado en el &aacute;mbito acad&eacute;mico un espacio clave de legitimaci&oacute;n. Entre 2017 y 2022, empresas como Repsol, Iberdrola o Moeve inyectaron centenares de miles de euros en universidades p&uacute;blicas espa&ntilde;olas en forma de c&aacute;tedras, convenios y proyectos de investigaci&oacute;n. Solo la Universidad Complutense de Madrid recibi&oacute; m&aacute;s de un mill&oacute;n de euros, de los cuales m&aacute;s de 525.000 proced&iacute;an de Repsol. Estas aportaciones no son filantrop&iacute;a desinteresada, sin&oacute; #AcademicWashing. Financiando m&aacute;steres, becas predoctorales o investigaciones sobre &ldquo;transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo; y &ldquo;sostenibilidad&rdquo;, el oligopolio -eminentemente f&oacute;sil- contribuye a moldear el discurso hegem&oacute;nico desde el cual se analiza el futuro del sector.<strong> </strong>La universidad, en teor&iacute;a un espacio de pensamiento cr&iacute;tico, corre el riesgo de convertirse en una correa de transmisi&oacute;n del relato corporativo. Se blanquean y justifican pr&aacute;cticas que poco tienen que ver con una transici&oacute;n justa y alineada con proteger la justicia social y clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta influencia acad&eacute;mica se suma una alarmante falta de transparencia institucional. En el Congreso y el Senado, s&oacute;lo una minor&iacute;a de representantes pol&iacute;ticos publica su agenda de reuniones. Apenas el 13% de los diputados y el 24% de los senadores han publicado en alg&uacute;n momento con qui&eacute;n se re&uacute;nen.<strong> </strong>Desconocer la agenda del 80% del poder legislativo no es un detalle menor: es el caldo de cultivo ideal para que los lobbies operen a sus anchas, pero en la sombra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este poder no se limita a la influencia legal, acad&eacute;mica y econ&oacute;mica. En su &aacute;rea de influencia salen a la luz tramas de corrupci&oacute;n que revelan hasta qu&eacute; punto son difusas las fronteras entre negocio, pol&iacute;tica y delito. La llamada Trama de Hidrocarburos es un ejemplo paradigm&aacute;tico: empresas como Hafesa, vinculadas a figuras del Partido Popular y beneficiadas por favores institucionales, defraudaron al Estado m&aacute;s de 150 millones de euros en IVA. La posterior condena de Jos&eacute; Norberto Uzal y las conexiones con para&iacute;sos fiscales, los Pandora Papers y el caso Koldo muestran que no se trata de episodios aislados, sino de un entramado de impunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, el futuro del lobby energ&eacute;tico en el Estado espa&ntilde;ol plantea una disyuntiva clara. O se avanza hacia una regulaci&oacute;n estricta, transparente y democr&aacute;tica que limite la influencia corporativa y priorice el inter&eacute;s general, o se consolida un modelo donde la transici&oacute;n energ&eacute;tica ser&aacute; solo un eslogan vac&iacute;o, dise&ntilde;ado para preservar los beneficios de siempre, pintado de &ldquo;progreso&rdquo; y de &ldquo;verde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Romper esta din&aacute;mica exige medidas valientes: registros de lobbies obligatorios, agendas p&uacute;blicas completas, fin de las puertas giratorias, financiaci&oacute;n suficiente para la investigaci&oacute;n p&uacute;blica independiente y una reforma profunda del mercado el&eacute;ctrico y del sector energ&eacute;tico. Sin ello, el pasado seguir&aacute; dictando el presente y secuestrando el futuro de la pol&iacute;tica energ&eacute;tica en el Estado espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasado-presente-futuro-lobby-energetico-espanol_129_12986262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 05:02:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Proyecto Castor: cuando a una deuda ilegítima se le suma la impunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/proyecto-castor-deuda-ilegitima-impunidad_132_3381551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15e454c4-e81a-41b9-8cfa-da693a8d7d2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Proyecto Castor: cuando a una deuda ilegítima se le suma la impunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la evidencia de que el Castor es una gran estafa, los responsables se tapan unos a otros y se dilatan los procesos para señalarlos</p></div><p class="article-text">
        Parece que la opini&oacute;n p&uacute;blica empieza a tener cada vez m&aacute;s claro que el Proyecto Castor es una gran estafa, o lo que es lo mismo, un claro ejemplo de lo que el capitalismo de amiguetes implica para la ciudadan&iacute;a: si sale bien, ellos se forran, si sale mal, pagamos todas.
    </p><p class="article-text">
        Vale la pena hacer un repaso mental (o mejor, anotar en una larga lista) las innumerables metidas de pata que poco a poco se han ido destapando y visibilizando y que en su d&iacute;a seguro fueron aplaudidas y celebradas entre palcos y pasillos. Cada firma en una concesi&oacute;n o autorizaci&oacute;n, cada cambio de legislaci&oacute;n a golpe de BOE, cada llamada telef&oacute;nica... Son muchos los motivos para considerar la ilegitimidad de la deuda del Castor:
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar por el comportamiento de los acreedores. Los bancos que financiaron y refinanciaron el proyecto se dejaron por el camino un an&aacute;lisis pertinente y completo de los riesgos que &eacute;ste pod&iacute;a comportar. La excusa de confiar en el Gobierno, o en la administraci&oacute;n de turno, y en sus procedimientos puede dejarte colgado, aunque seas el mism&iacute;simo Banco Europeo de Inversiones. Eso s&iacute;, cobrar, siguen cobrando.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar las disposiciones contractuales. La famosa cl&aacute;usula 14 de la concesi&oacute;n que permit&iacute;a una compensaci&oacute;n aun si mediaba dolo o negligencia, y el hecho de no buscar las opciones legales existentes para no indemnizar a la empresa. Se nos dice que esta cl&aacute;usula no era normal, pero en demasiadas concesiones hay clausulas similares en este tipo de mega infraestructuras. 
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar las circunstancias en las que se efectu&oacute; el contrato o concesi&oacute;n. A d&iacute;a de hoy<a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/medio-ambiente/salvados-descubre-chanchullo-proyecto-castor-6038477" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>se han hecho evidentes <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/medio-ambiente/salvados-descubre-chanchullo-proyecto-castor-6038477" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las dudas sobre si hubo un concurso con todas las garant&iacute;as para licitar la construcci&oacute;n</a>. La capacidad de persuasi&oacute;n e influencia que tiene una empresa como ACS, liderada por Florentino P&eacute;rez, no debe pasar por alto. Es la constructora que m&aacute;s licitaciones p&uacute;blicas se lleva en el Estado, y esto nos debe mover a demandar m&aacute;s informaci&oacute;n y transparencia sobre c&oacute;mo se llevan a cabo estas concesiones y contratos. Incluso parece que se forzaron cambios legislativos a favor de la empresa en distintas ocasiones (<a href="http://www.interviu.es/reportajes/articulos/zp-movio-el-mar-para-florentino" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio de l&iacute;mites mar&iacute;timos</a> o <a href="http://www.elboletin.com/economia/85186/gobierno-anticipo-millones-castor-acs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampliaci&oacute;n de los a&ntilde;os durante los cuales la empresa ten&iacute;a derecho a renunciar a la concesi&oacute;n</a>, entre otros). 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se hizo la vista gorda en una Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental que no &ldquo;deb&iacute;a&rdquo; &ndash;no estaba obligada&ndash; a incluir el estudio sobre el riesgo s&iacute;smico, pero es evidente que &ldquo;deber&iacute;a&rdquo; haberlo hecho (ante las evidencias de estudios y avisos anteriores). El principio de precauci&oacute;n deber&iacute;a haber regido cualquier decisi&oacute;n al respecto, pero parece que los principios a los que se respondi&oacute; fueron de otra &iacute;ndole.
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, el destino de los fondos. La deuda del proyecto Castor no ha servido para absolutamente nada. Se trata de un proyecto de almacenamiento de gas innecesario y tremendamente caro por sus sobrecostes, como ya declar&oacute; la Comisi&oacute;n Nacional de la Energ&iacute;a en 2012. Se planific&oacute; hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, pero falt&oacute; valent&iacute;a pol&iacute;tica para desplanificarlo cuando los &ldquo;expertos&rdquo; del sistema gasista hicieron saltar la alarma. Falt&oacute; valent&iacute;a (o sobr&oacute; amiguismo) para no indemnizarlo, o para al menos esperar a hacerlo, cuando estaba claro por qu&eacute; hab&iacute;an saltado los sism&oacute;grafos. Y falta valent&iacute;a ahora cuando es obvio que el Castor solo ha sido beneficioso para quienes lo han construido (y quienes lo han financiado). Son 0 los responsables hasta la fecha, mientras la ciudadan&iacute;a paga en sus facturas de gas una cuenta que no para de subir.
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n abierta en el Juzgado n&ordm;4 de Vinar&oacute;s, son ya cuatro los jueces que han pasado por una causa que acumula ya m&aacute;s de 13.000 folios. La instrucci&oacute;n ha sido calificada de &ldquo;causa compleja&rdquo; lo que la dilatar&aacute;, como m&iacute;nimo, hasta junio de 2017 (18 meses a contar desde el 6 de diciembre de 2015). Y el plazo podr&iacute;a prorrogarse 18 meses m&aacute;s, hasta finales de 2018. Trat&aacute;ndose de un caso tan complejo, y al que se le suma la carga simb&oacute;lica de estar juzgando a la 1&ordf; concesionaria mundial en construcciones, parece claro que el continuo cambio de jueces a cargo de este caso no ayuda a hacerlo avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende la rapidez y agilizaci&oacute;n de procesos ante la concesi&oacute;n, ante el an&aacute;lisis de impacto ambiental o ante la indemnizaci&oacute;n, frente a la m&aacute;s que desesperante lentitud ante la decisi&oacute;n de cierre definitivo, o ante la investigaci&oacute;n judicial. Sorprende tambi&eacute;n la falta de una respuesta contundente por parte del Gobierno y la Administraci&oacute;n, que con su inacci&oacute;n favorecen la impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero es esta misma impunidad la que nos mueve a no dejar que el caso Castor caiga en el olvido. Con un 17% de pobreza energ&eacute;tica en el Estado, no son las personas las que deben cargar con esta deuda. Por ello, desde la sociedad civil organizada se ha lanzado un proceso con los objetivos de incidencia pol&iacute;tica, medi&aacute;tica y eventualmente legal, para revertir los altos costes que se est&aacute;n imputando a la sociedad por el proyecto Castor, y por la implementaci&oacute;n de mecanismos legales y pol&iacute;ticos que impidan estas pr&aacute;cticas. Este proceso se inaugura con un Juicio Popular que tendr&aacute; lugar en Barcelona el 17 de junio, para el cual se ha abierto un <a href="http://www.odg.cat/es/blog/manifiesto-acusacion-juicio-popular-castor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodo de adhesiones</a>, se&ntilde;alando a la empresa ACS y a Florentino P&eacute;rez, a los sucesivos gobiernos implicados y sus ministros, y al Banco Europeo de Inversiones. 
    </p><p class="article-text">
        Es urgente continuar trabajando para el desmantelamiento de las instalaciones del Proyecto Castor, entre otras reivindicaciones de las poblaciones locales. Asimismo lo es el hecho de poder revertir la actual situaci&oacute;n de pago de deuda ileg&iacute;tima que asciende a m&aacute;s de 3.400  millones de euros y que recae sobre la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://pobresaenergetica.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://pobresaenergetica.es/es/</a> 
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.odg.cat/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.odg.cat/es/</a> 
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.odg.cat/es/blog/manifiesto-acusacion-juicio-popular-castor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.odg.cat/es/blog/manifiesto-acusacion-juicio-popular-castor</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/proyecto-castor-deuda-ilegitima-impunidad_132_3381551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 May 2017 20:10:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Proyecto Castor: cuando a una deuda ilegítima se le suma la impunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castor,Grupo ACS]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vecina de 81 años de Reus podría no haber muerto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/vecina-anos-reus-podria-muerto_132_3727434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Y como la suya, las muertes y la vulnerabilidad asociadas a la pobreza energética podrían evitarse", asegura Mónica Guiteras, del Alianzas contra la Pobreza Energética (APE)</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada, y en pleno inicio de los meses m&aacute;s fr&iacute;os, un informe del colectivo de Bomberos ya alertaba que 6 de cada 10 incendios con v&iacute;ctimas mortales en los hogares de Catalunya podr&iacute;an atribuirse a la pobreza energ&eacute;tica, seg&uacute;n datos del primer trimestre de 2014, un invierno que fue m&aacute;s fr&iacute;o que el de 2015, y que apunta a repetirse este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La vecina de Reus de 81 a&ntilde;os muerta ayer hab&iacute;a sufrido un corte de suministro y a partir de entonces se iluminaba con velas, lo que hubiera causado el incendio. Y desgraciadamente todav&iacute;a nos sorprendemos que una situaci&oacute;n as&iacute; sea posible. &iquest;Qu&eacute; fall&oacute;? &iquest;C&oacute;mo es que no se ten&iacute;a conocimiento de esta situaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Pero el hecho es que una situaci&oacute;n as&iacute; es posible, s&iacute;, pero es tambi&eacute;n ilegal. La Ley 24/2015, que mantiene en vigor todos sus art&iacute;culos referentes a la pobreza energ&eacute;tica, es clara en su art&iacute;culo 6.4: &ldquo;Cuando la empresa suministradora tenga que hacer un corte de suministro debe solicitar previamente un informe a servicios sociales municipales para determinar si la persona o la unidad familiar se encuentra en una de las situaciones de riesgo de exclusi&oacute;n residencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta claridad, la empresa suministradora Gas Natural, y a su vez Endesa, la distribuidora, que es en &uacute;ltima instancia quien efect&uacute;a el corte, miran hacia otro lado. Gas Natural declaraba hoy que se ha puesto a disposici&oacute;n del Ayuntamiento &ldquo;para todo lo que necesite&rdquo;. Pero precisamente todo lo que necesitaban los Servicios Sociales del Ayuntamiento &ndash;que Gas Natural diera la informaci&oacute;n que pretend&iacute;a efectuar un corte en este hogar, y preguntar si viv&iacute;a una persona vulnerable&ndash; la empresa no se lo facilit&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario la empresa se refiere a acuerdos firmados con anterioridad (y que responden a la modificaci&oacute;n del C&oacute;digo de Consumo de 2014, menos garantista porque no incluye el principio de precauci&oacute;n) que obligaba a las personas vulnerables a ser ellas las que demostraran su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, la Ley 24/2015 (surgida, por cierto, de una iniciativa legislativa popular) no pone el peso sobre las familias vulnerables, y a merced de la burocracia, sino que permite evitar los cortes exigiendo una comunicaci&oacute;n previa de la empresa suministradora con Servicios Sociales. Las empresas suministradoras ahora deben responder a una l&oacute;gica diferente: les toca pasar de &ldquo;ante la duda, cortamos, y quien pueda, ya vendr&aacute; a reclamar&rdquo; a &ldquo;ante la duda, debemos pedir informaci&oacute;n sobre la familia&rdquo;. Parece de sentido com&uacute;n, pero, claro, no para quien busca el lucro y le molestan los clientes insolventes.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley, adem&aacute;s, contempla la firma de convenios para amortizar la deuda de estas familias que no pueden pagar. Pero por suerte, el principio de precauci&oacute;n y la garant&iacute;a de suministro no est&aacute;n supeditados a estos famosos convenios que todav&iacute;a estamos esperando. Estos convenios aclarar&aacute;n qui&eacute;n paga las facturas atrasadas (y que esperamos que no sea de nuevo el dinero p&uacute;blico proveniente finalmente de nuestros bolsillos). Precisamente unos convenios negociados con sensatez por parte de la Generalitat, y poniendo sobre la mesa el incumplimiento de obligaciones por parte de las suministradoras, permitir&iacute;an responsabilizarse a asumir estas deudas, dando as&iacute; una segunda oportunidad a las familias vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat de Catalunya tambi&eacute;n debe asumir su responsabilidad en este sentido porque es garante de derechos de la ciudadan&iacute;a y, al mismo tiempo, es quien tiene que hacer cumplir la ley. Desde la Alianza contra la Pobreza Energ&eacute;tica (APE) hemos denunciado estos incumplimientos que siguen d&aacute;ndose a pesar de la puesta en vigor de la ley 24/2015, y hemos exigido a la Generalitat que ante esta actuaci&oacute;n reincidente de las suministradoras hay que actuar de oficio, y sancionar no s&oacute;lo los cortes indebidos que algunas personas (a quien llega la informaci&oacute;n) denuncian, sino tambi&eacute;n aquellos cortes que se producen sin que nadie diga nada.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos la vecina de Reus y tampoco las muertes de los ni&ntilde;os de 4 y 6 a&ntilde;os en un incendio en el barrio del Bes&oacute;s en julio pasado, tambi&eacute;n asociadas a la pobreza energ&eacute;tica. Y por este motivo varias organizaciones agrupadas en la APE nos concentraremos este mi&eacute;rcoles a las 20h en Pl. Santiago ante la Generalitat. Porque se podr&iacute;an haber evitado estas muertes. Porque este hecho no es aislado, no es s&oacute;lo en invierno, ni es un error puntual de comunicaci&oacute;n entre empresas y administraci&oacute;n. Es una negativa constante de las empresas suministradoras a asumir responsabilidad ante las familias vulnerables, acompa&ntilde;ada de la poca valent&iacute;a de la administraci&oacute;n para poner l&iacute;mites, hacer frente y garantizar que situaciones as&iacute; no se vuelvan a repetir.
    </p><p class="article-text">
        Sanciones, s&iacute;, pero de las ejemplares. Firma de convenios tambi&eacute;n, pero con una Generalitat que marque l&iacute;neas rojas y pare los pies a quien lleva tanto tiempo convirtiendo el derecho a los suministros b&aacute;sicos en un privilegio fuera del alcance de muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        Un escenario que no es nuevo, cierto, pero que parece que s&oacute;lo genera reacciones cuando la tragedia llama a la puerta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/vecina-anos-reus-podria-muerto_132_3727434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Nov 2016 12:44:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La vecina de 81 años de Reus podría no haber muerto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reus,Pobreza energética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La veïna de 81 anys de Reus podria no haver mort]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/veina-reus-podria-haver-mort_132_3727454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"I com la seva, les morts i la vulnerabilitat associades a la pobresa energètica podrien evitar-se", assegura Mònica Guiteras, de l'Aliança contra la Pobresa Energètica (APE)</p></div><p class="article-text">
        La setmana passada, i en ple inici dels mesos m&eacute;s freds, <a href="http://www.ugt.cat/ugt-bombers-alerta-sobre-laugment-de-victimes-de-la-pobresa-energetica-en-incendis-a-la-llar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del col&middot;lectiu de Bombers</a> ja alertava que 6 de cada 10 incendis amb v&iacute;ctimes mortals a les llars de Catalunya podrien atribuir-se a la pobresa energ&egrave;tica, segons dades del primer trimestre de 2014, un hivern que va ser m&eacute;s fred que el de 2015, i que apunta a repetir-se enguany. 
    </p><p class="article-text">
        La ve&iuml;na de Reus de 81 anys morta ahir havia patit un tall de subministrament i a partir de llavors s&rsquo;il&middot;luminava amb espelmes, fet que hagu&eacute;s causat l&rsquo;incendi. I malauradament encara ens sorprenem que una situaci&oacute; aix&iacute; sigui possible. Qu&egrave; va fallar? Com &eacute;s que no es tenia coneixement d&rsquo;aquesta situaci&oacute;? 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; el fet &eacute;s que una situaci&oacute; aix&iacute; &eacute;s possible, s&iacute;, per&ograve; &eacute;s tamb&eacute; il&middot;legal. La Llei 24/2015, que mant&eacute; en vigor tots els seus articles referents a la pobresa energ&egrave;tica, &eacute;s clara en el seu article 6.4: &ldquo;quan l&rsquo;empresa subministradora hagi de fer un tall de subministrament ha de sol&middot;licitar pr&egrave;viament un informe als serveis socials municipals per a determinar si la persona o la unitat familiar es troba en una de les situacions de risc d'exclusi&oacute; residencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Davant aquesta claredat, l&rsquo;empresa subministradora Gas Natural Fenosa, i al seu torn Endesa, la distribu&iuml;dora, que &eacute;s en &uacute;ltima instancia qui efectua el tall, miren cap a una altra banda. Gas Natural Fenosa declarava avui que s&rsquo;ha posat a disposici&oacute; de l&rsquo;Ajuntament &ldquo;per a tot el que necessiti&rdquo;. Per&ograve; precisament tot el que necessitaven els Serveis Socials de l&rsquo;Ajuntament &ndash;que GNF don&eacute;s la informaci&oacute; que pretenia efectuar un tall a aquesta llar, i preguntar si hi vivia una persona vulnerable- l&rsquo;empresa no els ho va facilitar. Per contra l&rsquo;empresa es refereix a acords signats amb anterioritat (i que responen a la modificaci&oacute; del Codi de Consum de 2014, menys garantista perqu&egrave; no inclou el principi de precauci&oacute;) que obligava a les persones vulnerables a ser elles les que demostressin la seva situaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Per sort, la Llei 24/2015 (sorgida, per cert, d&rsquo;una Iniciativa Legislativa Popular) no posa el pes sobre les fam&iacute;lies vulnerables, i a merc&egrave; de la burocr&agrave;cia, sin&oacute; que permet evitar els talls exigint una comunicaci&oacute; pr&egrave;via de l&rsquo;empresa subministradora amb Serveis Socials. Les empreses subministradores ara han de respondre a una l&ograve;gica diferent: els hi toca passar de &ldquo;davant el dubte, tallem, i qui pugui, ja vindr&agrave; a reclamar&rdquo; a &ldquo;davant el dubte, hem de demanar informaci&oacute; sobre la fam&iacute;lia&rdquo;. Sembla de sentit com&uacute;, per&ograve;, &eacute;s clar, no per a qui busca el lucre i li molesten els clients insolvents.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta llei, a m&eacute;s, contempla la signatura de convenis per a eixugar el deute d&rsquo;aquestes fam&iacute;lies que no poden pagar. Per&ograve; per sort, el principi de precauci&oacute; i la garantia de subministrament no estan supeditats a aquests famosos convenis que encara estem esperant. Aquests convenis aclariran qui paga les factures endarrerides (i que esperem que no sigui de nou el diner p&uacute;blic provinent finalment de les nostres butxaques). Precisament uns convenis negociats amb seny per part de la Generalitat, i posant sobre la taula l&rsquo;incompliment d&rsquo;obligacions per part de les subministradores, permetrien responsabilitzar-les a assumir aquests deutes, donant aix&iacute; una segona oportunitat a les fam&iacute;lies vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat de Catalunya tamb&eacute; ha d&rsquo;assumir la seva responsabilitat en aquest sentit perqu&egrave; &eacute;s garant de drets de la ciutadania i, alhora, &eacute;s qui ha de fer acomplir la llei. Des de l&rsquo;Alian&ccedil;a contra la Pobresa Energ&egrave;tica (APE) hem denunciat aquests incompliments que continuen donant-se tot i la posada en vigor de la llei 24/2015, i hem exigit a la Generalitat que davant aquesta actuaci&oacute; reincident de les subministradores cal actuar d&rsquo;ofici, i sancionar no nom&eacute;s els talls indeguts que algunes persones (a qui arriba la informaci&oacute;) denuncien, sin&oacute; tamb&eacute; aquells talls que es produeixen sense que ning&uacute; digui res.
    </p><p class="article-text">
        No oblidem la ve&iuml;na de Reus i tampoc les morts dels infants de 4 i 6 anys a un incendi al barri del Bes&oacute;s el juliol passat, tamb&eacute; associades a la pobresa energ&egrave;tica. I per aquest motiu diverses organitzacions agrupades a l&rsquo;APE ens concentrarem dem&agrave; dimecres a les 20h a Pl. Sant Jaume davant la Generalitat. Perqu&egrave; es podrien haver evitat aquestes morts. Perqu&egrave; aquest fet no &eacute;s a&iuml;llat, no &eacute;s nom&eacute;s a l&rsquo;hivern, ni &eacute;s un error puntual de comunicaci&oacute; entre empreses i administraci&oacute;. &Eacute;s una negativa constant de les empreses subministradores a assumir cap responsabilitat davant les fam&iacute;lies vulnerables, acompanyada de la poca valentia de l&rsquo;administraci&oacute; per a posar l&iacute;mits, plantar cara i garantir que situacions aix&iacute; no es tornin a repetir. Sancions, s&iacute;, per&ograve; de les exemplars. Signatura de convenis tamb&eacute;, per&ograve; amb una Generalitat que marqui l&iacute;nies vermelles i pari els peus a qui porta tant de temps convertint el dret als subministraments b&agrave;sics en un privilegi fora de l&rsquo;abast de moltes persones. 
    </p><p class="article-text">
        Un escenari que no &eacute;s nou, cert, per&ograve; que sembla que nom&eacute;s genera reaccions quan la trag&egrave;dia truca a la porta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/veina-reus-podria-haver-mort_132_3727454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Nov 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La veïna de 81 anys de Reus podria no haver mort]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Projecte Castor: la hipoteca del gas que la població mai va demanar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/projecte-castor-hipoteca-poblacio-demanar_132_2287395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La classe política, la banca i l'oligopoli energètic (vegis també l'anar i venir entre cadires als tres sectors) semblen haver arribat a un consens, sobre un mateix full de ruta amb un mateix model: Grans megaprojectes, gran participació de l'esfera financera, i objectius grandiloqüents de creixement, desenvolupament i llocs de treball</p></div><p class="article-text">
        El passat mes d'octubre va fer dos anys del terratr&egrave;mol de 4,2 graus a l'escala de Richter que va fer tremolar les llars dels ve&iuml;nats d'Alcanar i Vinar&ograve;s, molt a prop de la zona on s'empla&ccedil;a el projecte d'emmagatzematge geol&ograve;gic de gas Castor. I tot just ara, que estem a punt de comen&ccedil;ar a pagar el deute associat a aquest projecte, &eacute;s del tot pertinent que entenguem qu&egrave; &eacute;s en realitat el Castor, i qu&egrave; hagu&eacute;s estat si no s'haguessin produ&iuml;t els terratr&egrave;mols.
    </p><p class="article-text">
        Precisament a partir dels medi&agrave;tics terratr&egrave;mols, el projecte Castor va comen&ccedil;ar a fer-se conegut entre l'opini&oacute; p&uacute;blica. Durant gaireb&eacute; un any va regnar la incertesa en el cas, i finalment la promotora va renunciar l'estiu de 2014 a la seva concessi&oacute; d'explotaci&oacute;. El govern va aprovar seguidament, a principis d'aquell mateix octubre, un RDL que assegurava una indemnitzaci&oacute; a l'empresa per la seva ren&uacute;ncia, malgrat la sospita que hi hagu&eacute;s hagut neglig&egrave;ncia. La concessi&oacute; contemplava aquesta possibilitat de compensaci&oacute; per ren&uacute;ncia (tot i poder existir l'esmentada neglig&egrave;ncia), gr&agrave;cies a la cl&agrave;usula 14 del contracte. Poc es va explorar de les finestres obertes que la segona part d'aquesta cl&agrave;usula recollia: &laquo;sense perjudici d'altres responsabilitats&raquo;. El mateix Tribunal Suprem va fer &egrave;mfasi sobre aquest aspecte en la seva sent&egrave;ncia sobre la cl&agrave;usula. Tot i apuntar a la no lesivitat d'aquesta, conclo&iuml;a que segons la magnitud de les responsabilitats el dret a compensaci&oacute; podria fins i tot anul&middot;lar-se.
    </p><p class="article-text">
        Pocs saben que el govern podria no haver acceptat la renuncia. Pocs saben que en aquell per&iacute;ode les ag&egrave;ncies de rating anaven plenes de c&agrave;bales sobre si passaria aix&ograve;, o aix&ograve; altre, en refer&egrave;ncia al projecte Castor. La majoria l'encertaven: apuntaven a una acceptaci&oacute; de la renuncia per part del govern i posterior oferiment de catifa vermella per a que ACS sort&iacute;s del tracte ben compensada. &Eacute;s clar que hagu&eacute;s estat millor per a l'erari p&uacute;blic (i fins i tot m&eacute;s l&ograve;gic amb el lliure mercat i la lliure compet&egrave;ncia) que el contracte no inclogu&eacute;s una cl&agrave;usula d'aquestes caracter&iacute;stiques; per&ograve; tot i assumint que ja hi era (her&egrave;ncia del govern del PSOE), es podria haver intentat negociar una quitan&ccedil;a amb motiu d'aquestes &laquo;altres responsabilitats&raquo; (i el govern del PP no ho va fer).
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d'un 2015 en el que poc s'ha parlat del tema, &eacute;s interessant recordar que la indemnitzaci&oacute; que se li va avan&ccedil;ar a ACS, a trav&eacute;s de bancs com Caixa Bank, Bankia i Santander, ser&agrave; en &uacute;ltima inst&agrave;ncia a c&agrave;rrec de tota la ciutadania, que pagar&agrave; per un projecte que mai ha entrat en funcionament i que presenta perills per a la poblaci&oacute; i el medi ambient (com ja van argumentar l'IGN i l'IGME a estudis que van relacionar la injecci&oacute; de gas amb els terratr&egrave;mols). En breu Enagas, la nova gestora de les instal&middot;lacions, comen&ccedil;ar&agrave; a cobrar-nos el deute associat a la indemnitzaci&oacute; (el gener 2016) a trav&eacute;s de les nostres factures de gas. 1350 milions d'euros a 30 anys i al 4,2% d'inter&egrave;s, &eacute;s a dir, m&eacute;s de 4.700 milions d'euros de &ldquo;pelotazo&rdquo; i de deute il&middot;leg&iacute;tim.
    </p><p class="article-text">
        O vist d'una altra manera, una hipoteca -del gas- en tota regla. 30 anys de factures on la part regulada estar&agrave; encara m&eacute;s carregada (m&eacute;s peatges, m&eacute;s costos associats a conceptes que no tenen a veure amb el preu de la mat&egrave;ria primera). Per posar un exemple, tot i que baixi el preu del gas (part no regulada de la factura) si no parem d'afegir conceptes a la part regulada, la factura no baixar&agrave;, i podria fins i tot incrementar-se.
    </p><p class="article-text">
        I arribats a aquest punt podr&iacute;em preguntar-nos, qu&egrave; hagu&eacute;s passat si no hi hagu&eacute;s hagut terratr&egrave;mols? Qu&egrave; hagu&eacute;s passat si la planta hagu&eacute;s comen&ccedil;at la seva operaci&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        Aquest magatzem de gas podria haver estat all&agrave;, ben poc utilitzat, i mai ho hagu&eacute;ssim sabut. Sense els terratr&egrave;mols potser tindr&iacute;em un magatzem de gas en funcionament, per&ograve; igualment planificat amb l'esperan&ccedil;a de la pujada de la demanda del gas que no va arribar mai. La demanda enguany est&agrave; baixant, per&ograve; les planificacions no s'han modificat. Una tend&egrave;ncia de &ldquo;patada endavant&rdquo; de la que fins i tot la Comissi&oacute; Nacional de l'Energia alertava. Cap all&agrave; el 2012 la CNE explicava, en refer&egrave;ncia al sistema gasista, com &ldquo;es generen incentius als promotors per a construir aquestes instal&middot;lacions quan la retribuci&oacute; &eacute;s suficientment atractiva fins i tot encara que no siguin necess&agrave;ries per errors de planificaci&oacute;, i d'altra banda, es traslladen a l'Administraci&oacute;, i per conseg&uuml;ent al consumidor final, els riscos derivats de la incertesa en l'evoluci&oacute; de la demanda de gas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En resum: als peatges de la part regulada tamb&eacute; hi hagu&eacute;s entrat un Castor en baix rendiment; igual que se'ns cobra la morat&ograve;ria nuclear, igual que se'ns cobren les centrals de cicle combinat que estan criant malves. Igual que tamb&eacute; hi ha altres Castors sense terratr&egrave;mols i sense la cl&agrave;usula 14, per&ograve; on a trav&eacute;s de la Responsabilitat Patrimonial de l'Administraci&oacute;, tamb&eacute; s'acaba apel&middot;lant a les arques p&uacute;bliques (com amb el t&uacute;nel de Le Pertus que ha de connectar l'AVE Barcelona-Par&iacute;s, precisament tamb&eacute; concessi&oacute; d'ACS).
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; qui impulsa aquest tipus de plans i d'esquemes de finan&ccedil;ament per a les infraestructures? Qu&egrave; &eacute;s el que lliga a la ciutadania a aquests deutes?
    </p><p class="article-text">
        Com d&egrave;ia la CNE el 2012, el que importa als promotors &eacute;s que la retribuci&oacute; sigui suficientment atractiva. I &eacute;s a partir d'aix&ograve; que es mercadeja amb els nostres deutes energ&egrave;tics, igual que es va fer en el seu moment amb els deutes hipotecaris. Els nostres futurs pagaments de les factures de gas asseguren el negoci del gas. Amb aquests deutes s'han fet paquets i aquests s'han venut als mercats financers. S'ha fet en el cas del projecte Castor, i &eacute;s vol seguir fent com a t&ograve;nica a l'al&ccedil;a en els projectes d'infraestructures del futur a l'Estat espanyol i a la UE, impulsats per ens com la Comissi&oacute; Europea i el Banc Europeu d'Inversions, que tamb&eacute; va participar en el refinan&ccedil;ament del deute del projecte Castor.
    </p><p class="article-text">
        La classe pol&iacute;tica, la banca i l'oligopoli energ&egrave;tic (vegis tamb&eacute; l'anar i venir entre cadires als tres sectors) semblen haver arribat a un consens, sobre un mateix full de ruta amb un mateix model: Grans megaprojectes, gran participaci&oacute; de l'esfera financera, i objectius grandiloq&uuml;ents de creixement, desenvolupament i llocs de treball. Per&ograve; quan es pret&eacute;n traslladar aix&ograve; en all&ograve; m&eacute;s concret, en l'economia de les persones del carrer, el que succeeix &eacute;s que els preus de les factures pugen, que les infraestructures s'imposen a qualsevol preu davant el territori i la ciutadania.
    </p><p class="article-text">
        Ara ens pot convenir recordar que durant l'&egrave;poca del totxo tot un sector es va aventurar a veure si es podia treure benefici de quelcom tant essencial com la vivenda. Algunes empreses van caure pel cam&iacute;, per&ograve; les grans sens dubte es van reinventar. En el sector de les infraestructures, on algunes d'elles s&oacute;n presents avui, i mentre seguim aprofundint en un esquema p&uacute;blic-privat (concerts, concessions, retribucions per a d&egrave;cades), estarem deixant marxar uns sectors tamb&eacute; clau per a la vida de les persones (energia, transport, i fins i tot la sanitat i l'educaci&oacute;), deixant que s'hi especuli. La bombolla de totxo es va rescatar amb diner p&uacute;blic. Aquest cop en canvi, aquestes grans empreses ja han demanat la garantia p&uacute;blica des d'inici (els nostres futurs pagaments de factures, peatges, quotes...) per assegurar el negoci. Sin&oacute; no haguessin entrat a jugar el partit des de bon principi.
    </p><p class="article-text">
        Se'ns explica ben poc a la ciutadania sobre els grans projectes d'infraestructures, o sobre el que costa realment l'energia, igual que en el seu dia s'explicava ben poc de la lletra petita de les hipoteques. Quedava recollida a la c&ograve;pia que se'n duia la fam&iacute;lia en q&uuml;esti&oacute;, per&ograve; rebia ben poca atenci&oacute;. Amb els megaprojectes, la poblaci&oacute; no &eacute;s ni tan sols part contractant, per&ograve; de ben segur que indirectament fa de garant. Caldr&agrave; doncs que desgranem el trinomi Estat-empresa promotora-bancs, i fem m&eacute;s preguntes. Caldr&agrave; que prenguem part de la planificaci&oacute; i la gesti&oacute;, que decidim a quines necessitats volem que responguin aquestes infraestructures. Per a que no ens colin m&eacute;s hipoteques que no hem demanat, i&nbsp;<a href="http://www.odg.cat/ca/nopagocastor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">per a que no haguem de pagar aquest, ni altres Castors.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/projecte-castor-hipoteca-poblacio-demanar_132_2287395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Dec 2015 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Projecte Castor: la hipoteca del gas que la població mai va demanar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Proyecto Castor: la hipoteca del gas que la población nunca pidió  ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/proyecto-castor-hipoteca-poblacion-pidio_132_2287455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">  La clase política, la banca y el oligopolio energético (véase también el ir y venir de sillas entre los tres sectores) parecen haber llegado a un consenso, sobre una misma hoja de ruta con un mismo modelo: grandes megaproyectos, gran participación de la esfera financiera, y objetivos grandilocuentes de crecimiento, desarrollo y puestos de trabajo</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de octubre se cumplieron dos a&ntilde;os del terremoto de 4,2 grados en la escala de Richter que hizo temblar los hogares de las poblaciones de Alcanar y Vinar&oacute;s, muy cerca de la zona donde se emplaza el proyecto de almacenamiento geol&oacute;gico de gas Castor. Y justo ahora que estamos a punto de empezar a pagar la deuda asociada a este proyecto, es del todo pertinente que entendamos qu&eacute; es en realidad el proyecto Castor, y qu&eacute; hubiera sido si no se hubieran producido los terremotos.&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente a partir de los medi&aacute;ticos terremotos, el proyecto Castor empez&oacute; a hacerse conocido entre la opini&oacute;n p&uacute;blica. Durando casi un a&ntilde;o rein&oacute; la incertidumbre en el caso, y finalmente la promotora renunci&oacute; a su concesi&oacute;n de explotaci&oacute;n en el verano de 2014. El gobierno aprob&oacute; seguidamente, a principios de aquel mismo octubre, un RDL que aseguraba una indemnizaci&oacute;n a la empresa por su renuncia, a pesar de la sospecha de que hubiera habido negligencia. La concesi&oacute;n contemplaba esta posibilidad de compensaci&oacute;n por renuncia (a pesar de poder existir la mencionada negligencia), gracias a la cl&aacute;usula 14 del contrato. Poco se explor&oacute; de las ventanas abiertas que la segunda parte de esta cl&aacute;usula recog&iacute;a: &ldquo;Sin perjuicio de otras responsabilidades&rdquo;. El mismo Tribunal Supremo hizo &eacute;nfasis sobre este aspecto en su sentencia sobre la cl&aacute;usula. A pesar de apuntar a la no lesividad de &eacute;sta, conclu&iacute;a que seg&uacute;n la magnitud de las responsabilidades el derecho a compensaci&oacute;n podr&iacute;a incluso anularse.&#8232;&#8232;Pocos saben que el gobierno podr&iacute;a no haber aceptado la renuncia.
    </p><p class="article-text">
        Pocos saben que en aquel periodo las agencias de rating iban llenas de c&aacute;balas sobre si pasar&iacute;a esto, o esto otro, en referencia al proyecto Castor. La mayor&iacute;a lo acertaban: apuntaban a una aceptaci&oacute;n de la renuncia por parte del gobierno y posterior ofrecimiento de alfombra roja para que ACS saliera del trato muy compensada. Est&aacute; claro que hubiera sido mejor para el erario p&uacute;blico (e incluso m&aacute;s l&oacute;gico con el libre mercado y la libre competencia) que el contrato no incluyera una cl&aacute;usula de estas caracter&iacute;sticas; pero incluso asumiendo que ya estaba (herencia del gobierno del PSOE), se podr&iacute;a haber intentado negociar un finiquito con motivo de estas &laquo;otras responsabilidades&raquo; (y el gobierno del PP no lo hizo).&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un 2015 en el que poco se ha hablado del tema, es interesante recordar que la indemnizaci&oacute;n que se le avanz&oacute; a ACS, a trav&eacute;s de bancos como Caixa Bank, Bankia y Santander, estar&aacute; en &uacute;ltima instancia a cargo de toda la ciudadan&iacute;a, que pagar&aacute; por un proyecto que nunca ha entrado en funcionamiento y que presenta peligros para la poblaci&oacute;n y el medio ambiente (como ya argumentaron el IGN y el IGME en estudios que relacionaron la inyecci&oacute;n de gas con los terremotos). En breve Enag&aacute;s, la nueva gestora de las instalaciones, empezar&aacute; a cobrarnos la deuda asociada a la indemnizaci&oacute;n (en enero de 2016) a trav&eacute;s de nuestras facturas de gas. 1350 millones de euros a 30 a&ntilde;os y al 4,2% de inter&eacute;s, es decir, <a href="http://www.odg.cat/sites/default/files/financiando-proyectos-inutiles-las-deudas-del-proyecto-castor.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 4.700 millones de euros de &ldquo;pelotazo&rdquo; y de deuda ileg&iacute;tima</a>.&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        O visto de otro modo, una hipoteca -del gas- en toda regla. 30 a&ntilde;os de facturas donde la parte regulada estar&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s cargada (m&aacute;s peajes, m&aacute;s costes asociados a conceptos que no tienen que ver con el precio de la materia primera). Para poner un ejemplo, a pesar de que baje el precio del gas (parte no regulada de la factura) si no paramos de a&ntilde;adir conceptos a la parte regulada, la factura no bajar&aacute;, y podr&iacute;a incluso incrementarse.&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Y llegados a este punto podr&iacute;amos preguntarnos, &iquest;qu&eacute; hubiera pasado si no se hubiesen producido terremotos? &iquest;Qu&eacute; hubiera pasado si la planta hubiera empezado su operaci&oacute;n?&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Este almac&eacute;n de gas podr&iacute;a haber estado all&aacute;, bien poco utilizado, y nunca lo hubi&eacute;ramos sabido. Sin los terremotos quiz&aacute;s tendr&iacute;amos un almac&eacute;n de gas en funcionamiento, pero igualmente planificado con la esperanza de la subida de la demanda del gas que no lleg&oacute; nunca. La demanda de este a&ntilde;o est&aacute; bajando, pero las planificaciones no se han modificado. Una tendencia de &ldquo;patada adelante&rdquo; de la que incluso la Comisi&oacute;n Nacional de la Energ&iacute;a alertaba. Hacia el 2012 la CNE explicaba, en referencia al sistema gasista, como &ldquo;se generan incentivos para los promotores para construir estas instalaciones cuando la retribuci&oacute;n es suficientemente atractiva incluso aunque no sean necesarias por errores de planificaci&oacute;n, y por otro lado, se trasladan a la Administraci&oacute;n, y por consiguiente al consumidor final, los riesgos derivados de la incertidumbre en la evoluci&oacute;n de la demanda de gas&rdquo;.&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        En resumen: a los peajes de la parte regulada tambi&eacute;n hubiera entrado un Castor en bajo rendimiento; igual que se nos cobra la moratoria nuclear, igual que se nos cobran las centrales de ciclo combinado que est&aacute;n criando malvas. Igual que tambi&eacute;n hay otros Castors sin terremotos y sin la cl&aacute;usula 14, pero donde a trav&eacute;s de la Responsabilidad Patrimonial de la Administraci&oacute;n, tambi&eacute;n se acaba apelando a las arcas p&uacute;blicas (como con el t&uacute;nel de Le Pertus que tiene que conectar el AVE Barcelona-Par&iacute;s, precisamente tambi&eacute;n concesi&oacute;n de ACS).&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qui&eacute;n impulsa este tipo de planes y de esquemas de financiaci&oacute;n para las infraestructuras? &iquest;Qu&eacute; es lo que relaciona estas deudas a la ciudadan&iacute;a?&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a la CNE el 2012, lo que importa a los promotores es que la retribuci&oacute;n sea suficientemente atractiva. Y es a partir de esto que se mercadea con nuestras deudas energ&eacute;ticas, igual que se hizo en su momento con las deudas hipotecarias. Nuestros futuros pagos de las facturas de gas aseguran el negocio del gas. Con estas deudas se han hecho paquetes y &eacute;stos se han vendido a los mercados financieros. Se ha hecho en el caso del proyecto Castor, y se quiere seguir haciendo como t&oacute;nica a la alza <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/Plan-Juncker-mercados-financieros-solucion_6_384671565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los proyectos de infraestructuras del futuro en el Estado espa&ntilde;ol y en la UE, impulsados por entes como la Comisi&oacute;n Europea y el Banco Europeo de Inversiones,</a> que tambi&eacute;n particip&oacute; en la refinanciaci&oacute;n de la deuda del proyecto Castor.
    </p><p class="article-text">
        &#8232;&#8232;La clase pol&iacute;tica, la banca y el oligopolio energ&eacute;tico (v&eacute;ase tambi&eacute;n el ir y venir de sillas entre los tres sectores) parecen haber llegado a un consenso, sobre una misma hoja de ruta con un mismo modelo: grandes megaproyectos, gran participaci&oacute;n de la esfera financiera, y objetivos grandilocuentes de crecimiento, desarrollo y puestos de trabajo. Pero cuando se pretende trasladar esto en aquello m&aacute;s concreto, en la econom&iacute;a de las personas de la calle, lo que sucede es que los precios de las facturas suben, que las infraestructuras se imponen a cualquier precio ante el territorio y la ciudadan&iacute;a.&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos puede convenir recordar que durante la &eacute;poca del ladrillo todo un sector se aventur&oacute; a ver si se pod&iacute;a sacar beneficio de algo tanto esencial como la vivienda. Algunas empresas cayeron por el camino, pero las grandes sin duda se reinventaron. En el sector de las infraestructuras, donde algunas de ellas est&aacute;n presentes hoy, y mientras seguimos profundizando en un esquema p&uacute;blico-privado (conciertos, concesiones, retribuciones por d&eacute;cadas), estaremos dejando ir unos sectores tambi&eacute;n claves para la vida de las personas (energ&iacute;a, transporte, e incluso la sanidad y la educaci&oacute;n), dejando que se especule. La burbuja del ladrillo se rescat&oacute; con dinero p&uacute;blico. Esta vez en cambio, estas grandes empresas ya han pedido la garant&iacute;a p&uacute;blica desde el inicio (nuestros futuros pagos de facturas, peajes, cuotas...) para asegurar el negocio. Sino no hubieran entrado a jugar en el partido desde un principio.&#8232;&#8232;
    </p><p class="article-text">
        Se nos explica muy poco sobre los grandes proyectos de infraestructuras a la ciudadan&iacute;a, o sobre el que cuesta realmente la energ&iacute;a, igual que en su d&iacute;a se explicaba muy poco de la letra peque&ntilde;a de las hipotecas. Quedaba recogida en la copia que se llevaba la familia en cuesti&oacute;n, pero recib&iacute;a muy poca atenci&oacute;n. Con los megaproyectos, la poblaci&oacute;n no es ni siquiera parte contratante, pero a buen seguro que indirectamente hace de garante. Har&aacute; falta entonces que desgranemos el trinomio Estado-empresa promotora-bancos, y hagamos m&aacute;s preguntas. Har&aacute; falta que tomemos parte en la planificaci&oacute;n y la gesti&oacute;n, que decidimos a qu&eacute; necesidades queremos que respondan estas infraestructuras. Para que <a href="http://www.odg.cat/es/nopagocastor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no nos cuelen m&aacute;s hipotecas que no hemos pedido, y para que no tengamos que pagar &eacute;ste, ni otros proyectos Castor</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/proyecto-castor-hipoteca-poblacion-pidio_132_2287455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Dec 2015 17:42:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Proyecto Castor: la hipoteca del gas que la población nunca pidió  ]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Plan Juncker: el juego de los mercados financieros como solución a la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/plan-juncker-mercados-financieros-solucion_132_2687984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b6bbbf6-7a87-4182-be0c-ff747e46cd41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Plan Juncker: el juego de los mercados financieros como solución a la crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al igual que ocurrió con los productos hipotecarios durante la crisis, el valor de los proyectos de infraestructuras financiadas deja de desprenderse de los costes reales del servicio y pasa a guiarse por la calificación de su deuda</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de abril el Parlamento Europeo votaba sobre el Fondo Europeo para Inversiones Estrat&eacute;gicas (EFSIS seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s), un reglamento bastante desconocido que debe actuar como base legal para el Plan Juncker. Un plan de inversi&oacute;n que toma el nombre de su principal impulsor, Jean-Claude Juncker, actual presidente de la Comisi&oacute;n Europea. La Comisi&oacute;n, con Juncker a la cabeza, cree que a corto plazo las fuerzas del mercado no son capaces de dar una soluci&oacute;n al problema de la falta de inversi&oacute;n disponible, y quiere aprovechar para que la esfera p&uacute;blica y sus instituciones jueguen un papel clave en la financiaci&oacute;n de proyectos para el crecimiento y la creaci&oacute;n de puestos de trabajo. Hasta aqu&iacute; todo bien.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de 21.000 millones de euros de dinero p&uacute;blico se pretende movilizar inversi&oacute;n privada hasta llegar a los 315.000 millones de inversi&oacute;n total. Los 21.000 millones estar&aacute;n compuestos por 5.000 millones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y una garant&iacute;a por valor de 16.000 millones, que contar&aacute; con 8.000 millones del presupuesto comunitario. Algunos dicen que multiplicar por 15 la inversi&oacute;n es demasiado optimista. Otros ponen&nbsp;&eacute;nfasis en el tipo de proyectos que ser&aacute;n escogidos y en la transparencia (o la falta de &eacute;sta) durante el proceso de elecci&oacute;n de los mismos. La planificaci&oacute;n tambi&eacute;n ha sido nula: un alud de propuestas inconexas desde los diferentes Estados miembros, y mucha prisa en aprobar el EFSIS de cara al pr&oacute;ximo Junio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, se han quedado fuera del debate cuestionamientos m&aacute;s globales sobre el funcionamiento y la l&oacute;gica financiera detr&aacute;s del mismo plano. Falta informaci&oacute;n y reacciones de la opini&oacute;n p&uacute;blica sobre el precio que habr&aacute; que pagar a cambio.
    </p><h3 class="article-text">Construyendo infraestructuras o apostando en los mercados financieros?</h3><p class="article-text">
        Aunque el objetivo a priori es apostar por infraestructuras clave, crear puestos de trabajo y alentar el crecimiento econ&oacute;mico, s&oacute;lo los proyectos atractivos en los mercados financieros por su alta tasa de retorno tienen todos los n&uacute;meros para ser finalmente financiados. Lo que significa que no todo el mundo puede entrar en el club: mayoritariamente entran los sectores con un alto porcentaje de beneficios (megaproyectos de transporte y energ&iacute;a), las grandes empresas promotoras a la cabeza, y fondos de inversi&oacute;n, de pensiones y aseguradoras que quieren invertir. Dif&iacute;cilmente los proyectos de empresas locales, y que generan bienestar social desde la econom&iacute;a cercana, pueden llegar a tener esta alta tasa de retorno de la inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La ingenier&iacute;a financiera detr&aacute;s del Plan Juncker, que ya se ensayaba con la iniciativa de los Project Bonds que hizo posible el Proyecto Castor, permite la financiarizaci&oacute;n de diferentes bienes y servicios. Su deuda se divide en tramos o en bonos y estos se vienen en los mercados financieros. Esto quiere decir que, al igual que ocurri&oacute; con los productos hipotecarios durante la crisis, el valor de los proyectos de infraestructuras financiados deja de desprenderse de los costes reales del servicio que ofrece la infraestructura y pasa a guiarse por la calificaci&oacute;n de su deuda o de sus bonos (como de atractivo es para invertir). &iquest;Qui&eacute;n se queda, sin embargo, con la parte menos segura de esta deuda? La parte de inversi&oacute;n p&uacute;blica proveniente del EFSIS, que invertir&aacute; en los tramos de deuda de mayor riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, parece que el formato no asusta a nadie. De hecho, en esta carrera para conseguir inversi&oacute;n, Catalunya no se ha quedado atr&aacute;s. Despu&eacute;s de la &ldquo;carta a los reyes&rdquo; que Espa&ntilde;a hizo llegar a Bruselas y que no conten&iacute;a ning&uacute;n proyecto concreto, sino un presupuesto dividido por partidas seg&uacute;n sector econ&oacute;mico, la Generalitat de Catalunya apost&oacute; por hacer una propuesta m&aacute;s trabajada, que solicitaba proyectos por un valor de 6.809 millones de euros, de los que m&aacute;s de 4.000 millones son en infraestructuras de transporte y energ&iacute;a. El reparto del pastel es, cuando menos, sugerente: 300 millones de euros para Vodafone, m&aacute;s de 200 millones para Telef&oacute;nica, y Endesa como una de las protagonistas de la propuesta. En resumen, CiU dando pistas sobre el tipo de salida de la crisis por la que apuesta.
    </p><h3 class="article-text">Y a cambio de la inversi&oacute;n, que tendremos?</h3><p class="article-text">
        Detr&aacute;s el Plan Juncker hay mucho m&aacute;s que la b&uacute;squeda de inversi&oacute;n privada. Se trata de inversiones a largo plazo que no ser&iacute;an viables sin esta entrada de capital, pero que una vez se llevan adelante se soportan no gracias a estos inversores sino gracias a la ciudadan&iacute;a: a trav&eacute;s de las facturas energ&eacute;ticas, los peajes, de retribuciones o, en caso de que salga mal, a trav&eacute;s de cl&aacute;usulas al estilo Castor o por la Responsabilidad Patrimonial de la Administraci&oacute;n (el Estado paga si la empresa impago). Los inversores hacen posible los proyectos en un inicio pero, sin duda, los paga la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues el Plan Juncker no es ning&uacute;n regalo ca&iacute;do del cielo. Los riesgos financieros van acompa&ntilde;ados de las contrapartidas para recibir financiaci&oacute;n. Por una parte la Comisi&oacute;n pide que los Estados miembro tambi&eacute;n aporten presupuesto nacional al fondo del EFSIS (Espa&ntilde;a, por ejemplo, tiene previsto aportar 1.500 millones de euros a trav&eacute;s de de Instituto de Cr&eacute;dito Oficial). As&iacute; consiguen derecho a voto en la gesti&oacute;n del EFSIS proporcional a su aportaci&oacute;n. Por otra parte, los Estados que aporten fondos ser&aacute;n examinados con m&aacute;s manga ancha con respecto al d&eacute;ficit y la deuda p&uacute;blica: <a href="http://www.rtve.es/noticias/20150113/contribuciones-nacionales-fondo-inversiones-contaran-como-deficit-deuda-excesivos/1082022.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las contribuciones nacionales al Plan Juncker no contar&aacute;n como excesivo d&eacute;ficit o deuda</a>. Se valorar&aacute;n tambi&eacute;n positivamente medidas estructurales como las flexibilizaciones de los mercados laborales nacionales. Env&iacute;a pues un mensaje claro: Gasta, pero h&aacute;galo con las reglas de en Juncker.
    </p><p class="article-text">
        Corremos, pues, el peligro de que el incentivo a los inversores del sector privado para beneficiar a las infraestructuras y la econom&iacute;a europeas sea en realidad un incentivo a las infraestructuras y econom&iacute;a europeas para beneficiar a los inversores del sector privado. En el mejor de los casos se trata de una ilusi&oacute;n de crecimiento. En el peor, de una nueva ofensiva del capitalismo financiero. La diferencia es que ahora sabemos como acab&oacute; la anterior oleada, y tendremos las de ganar si dudamos de los que hicieron posibles otras burbujas. Hay que escoger nuestro propio Plan, sin Juncker, sin mercados financieros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/plan-juncker-mercados-financieros-solucion_132_2687984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2015 18:59:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Plan Juncker: el juego de los mercados financieros como solución a la crisis]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Pla Juncker: el joc dels mercats financers com a solució a la crisi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/pla-juncker-mercats-financers-solucio_132_2687993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b6bbbf6-7a87-4182-be0c-ff747e46cd41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Pla Juncker: el joc dels mercats financers com a solució a la crisi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Igual que va passar amb els productes hipotecaris durant la crisi, el valor dels projectes d'infraestructures finançats deixa de desprendre's dels costos reals del servei que ofereix la infraestructura i passa a guiar-se per la qualificació del seu deute o dels seus bons</p></div><p class="article-text">
        El passat mes d'abril el Parlament Europeu votava sobre el Fons Europeu per a Inversions Estrat&egrave;giques (EFSI segons les seves sigles en angl&egrave;s), un reglament for&ccedil;a desconegut que ha d'actuar com a base legal per al Pla Juncker. Un pla d'inversi&oacute; que pren el nom del seu principal impulsor, Jean-Claude Juncker, actual president de la Comissi&oacute; Europea. La Comissi&oacute;, amb Juncker al capdavant, creu que a curt termini les forces del mercat no s&oacute;n capaces de donar una soluci&oacute; al problema de la manca d'inversi&oacute; disponible, i vol aprofitar per a que l'esfera p&uacute;blica i les seves institucions juguin un paper clau en el finan&ccedil;ament de projectes per al creixement i la creaci&oacute; de llocs de treball. Fins aqu&iacute; tot b&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Partint de 21.000 milions d'euros de diner p&uacute;blic es pret&eacute;n mobilitzar inversi&oacute; privada fins arribar als 315.000 milions d'inversi&oacute; total. Els 21.000 milions estaran composats per 5.000 milions del Banc Europeu d'Inversions (BEI) i una garantia per valor de 16.000 milions, que comptar&agrave; amb 8.000 milions del pressupost comunitari. Alguns diuen que multiplicar per 15 la inversi&oacute; &eacute;s massa optimista. D'altres posen &egrave;mfasi en el tipus de projectes que seran escollits i en la transpar&egrave;ncia (o la manca d'aquesta) durant el proc&eacute;s de tria d'aquests. La planificaci&oacute; tamb&eacute; ha estat nul&middot;la: un allau de propostes inconnexes des dels diferents Estats membres, i molta pressa en aprovar l'EFSI de cara al proper Juny.
    </p><p class="article-text">
        Mentrestant, s'han quedat fora del debat q&uuml;estionaments m&eacute;s globals sobre el funcionament i la l&ograve;gica financera darrera del mateix pla. Manca informaci&oacute; i reaccions de l'opini&oacute; p&uacute;blica sobre el preu que caldr&agrave; pagar a canvi.
    </p><h3 class="article-text">Construint infraestructures o apostant als mercats financers?</h3><p class="article-text">
        Tot i que l'objectiu a priori &eacute;s apostar per infraestructures clau, crear llocs de treball i encoratjar el creixement econ&ograve;mic, nom&eacute;s els projectes atractius als mercats financers per la seva alta taxa de retorn tenen tots els n&uacute;meros per a ser finalment finan&ccedil;ats. La qual cosa significa que no tothom pot entrar al club: majorit&agrave;riament hi entren els sectors amb un alt percentatge de beneficis (megaprojectes de transport i energia), les grans empreses promotores al capdavant, i fons d'inversi&oacute;, de pensions i asseguradores que hi volen invertir. Dif&iacute;cilment els projectes d'empreses locals i que generen benestar social des de l'economia propera, poden arribar a tenir aquesta alta taxa de retorn de la inversi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        L'enginyeria financera darrere el Pla Juncker, que <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ja s'assajava amb la iniciativa dels Project Bonds que va fer possible el Projecte Castor</a>, permet la financiaritzaci&oacute; de diferents b&eacute;ns i serveis. El seu deute es divideix en trams o en bons i aquests es v&eacute;nen als mercats financers. Aix&ograve; vol dir que, igual que va passar amb els productes hipotecaris durant la crisi, el valor dels projectes d'infraestructures finan&ccedil;ats deixa de desprendre's dels costos reals del servei que ofereix la infraestructura i passa a guiar-se per la qualificaci&oacute; del seu deute o dels seus bons (com d'atractiu &eacute;s per a invertir-hi). Qui es queda, per&ograve;, amb la part menys segura d'aquest deute? La part d'inversi&oacute; p&uacute;blica provinent de l'EFSI, que invertir&agrave; en els trams de deute de m&eacute;s risc.
    </p><p class="article-text">
        Tot i aix&iacute;, sembla que el format no espanta ning&uacute;. De fet, en aquesta carrera per aconseguir inversi&oacute;, Catalunya no s'ha quedat enrere. Despr&eacute;s de la &ldquo;carta als reis&rdquo; que l'Estat espanyol va fer arribar a Brusseles i que no contenia cap projecte concret, sin&oacute; un pressupost dividit per partides segons sector econ&ograve;mic, la Generalitat de Catalunya va apostar per fer una proposta m&eacute;s treballada, que sol&middot;licitava projectes per un valor de 6.809 milions d'euros, dels quals m&eacute;s de 4.000 milions s&oacute;n en infraestructures de transport i energia. El repartiment del past&iacute;s &eacute;s, si m&eacute;s no, suggerent: 300 milions d'euros per a Vodafone, m&eacute;s de 200 milions per a Telefonica, i Endesa com a una de les protagonistes de la proposta. En resum, CiU donant pistes sobre el tipus de sortida de la crisi per la que aposta.
    </p><h3 class="article-text">I a canvi de la inversi&oacute;, qu&egrave; tindrem?</h3><p class="article-text">
        Darrere el Pla Juncker hi ha molt m&eacute;s que la cerca d'inversi&oacute; privada. Es tracta d'inversions a llarg termini que no serien viables sense aquesta entrada de capital, per&ograve; que un cop es tiren endavant es suporten no pas gr&agrave;cies a aquests inversors sin&oacute; gr&agrave;cies a la ciutadania: a trav&eacute;s de les factures energ&egrave;tiques, dels peatges, de retribucions o, en el cas que surti malament, a trav&eacute;s de cl&agrave;usules a l'estil Castor o per la Responsabilitat Patrimonial de l'Administraci&oacute; (l'Estat paga si l'empresa impaga). Els inversors fan possible els projectes en un inici per&ograve;, sens dubte, els paga la ciutadania.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; doncs el Pla Juncker no &eacute;s cap regal caigut del cel. Els riscos financers van acompanyats de les contrapartides per rebre finan&ccedil;ament. D'una banda la Comissi&oacute; demana que els Estats membre tamb&eacute; aportin pressupost nacional al fons de l'EFSI (l'Estat espanyol, per exemple, t&eacute; previst aportar 1.500 milions d'euros a trav&eacute;s de d'Institut de Cr&egrave;dit Oficial). Aix&iacute; aconsegueixen dret a vot en la gesti&oacute; de l'EFSI proporcional a la seva aportaci&oacute;. D'altra banda, els Estats que aportin fons seran examinats amb m&eacute;s m&agrave;niga ampla pel que fa al d&egrave;ficit i al deute p&uacute;blic: <a href="http://www.rtve.es/noticias/20150113/contribuciones-nacionales-fondo-inversiones-contaran-como-deficit-deuda-excesivos/1082022.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les contribucions nacionals al Pla Juncker no comptaran com a excessiu d&egrave;ficit o deute</a>. Es valoraran tamb&eacute; positivament mesures estructurals com les flexibilitzacions dels mercats laborals nacionals. S'envia doncs un missatge clar: Gasteu, per&ograve; feu-ho amb les regles d'en Juncker.
    </p><p class="article-text">
        Correm doncs el perill que l'incentiu als inversors del sector privat per beneficiar les infraestructures i l'economia europees sigui en realitat un incentiu a les infraestructures i economia europees per beneficiar als inversors del sector privat. En el millor dels casos es tracta d'una il&middot;lusi&oacute; de creixement. En el pitjor, d'una nova ofensiva del capitalisme financer. La difer&egrave;ncia &eacute;s que ara sabem com va acabar l'anterior onada, i tindrem les de guanyar si dubtem dels que van fer possibles altres bombolles. Cal escollir el nostre propi Pla, sense Juncker, sense mercats financers.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Guiteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/pla-juncker-mercats-financers-solucio_132_2687993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2015 18:10:46 +0000]]></pubDate>
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