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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luz Gómez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luz_gomez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luz Gómez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Aplicaremos la sharía aunque discrepemos de ella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/aplicaremos-sharia-discrepemos_1_1941139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fcb2653-4b89-4fb9-b604-c9ebc9ca540e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aplicaremos la sharía aunque discrepemos de ella"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Introducci&oacute;n del libro <a href="https://www.udllibros.com/libro-entre_la_shar%EDa_y_la_yihad-7040301523" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Entre la shar&iacute;a y la yihad</a>, de la escritora Luz G&oacute;mez, que profundiza en el pensamiento y desarrollo interno del islamismo desde su nacimiento hasta nuestros d&iacute;as</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En un grafiti de la Universidad Americana de El Cairo, en su sede hist&oacute;rica y semiabandonada junto a la plaza de Tahrir, se pod&iacute;a ver en 2013 a un anarquista embozado en una kufiya, a un funcionario de traje ra&iacute;do, a un cura chepudo, a una pija rubia y a un barbudo islamista que los amenazaba a todos, y por extensi&oacute;n a los transe&uacute;ntes, gritando: &ldquo;Aplicaremos la shar&iacute;a aunque discrepemos de ella&rdquo;. Esto dec&iacute;an los muros pocas semanas antes del golpe de Estado que derroc&oacute; a Mohammed Morsi, el primer presidente egipcio elegido democr&aacute;ticamente, el primero civil, y adem&aacute;s, miembro del gran mastodonte del islamismo: los Hermanos Musulmanes.
    </p><p class="article-text">
        El grafiti fue borrado a conciencia, como todos los que dieron vida a las calles egipcias tras la Revoluci&oacute;n de 2011. Pero la shar&iacute;a no se ha esfumado. Su protagonismo sigue siendo absoluto. No ha dejado de discutirse qu&eacute; es, c&oacute;mo se aplica, qui&eacute;n la aplica y para qu&eacute; sirve. La oleada de represi&oacute;n y contrarrevoluci&oacute;n que sojuzga el mundo &aacute;rabe, excepci&oacute;n hecha de T&uacute;nez, ha amenazado su potencial contestatario, pero no ha acabado con &eacute;l, ni mucho menos.
    </p><p class="article-text">
        El islamismo, el gestor ideol&oacute;gico de la shar&iacute;a, no se ha ido por el desag&uuml;e de la posmodernidad, como se vaticinaba desde Occidente. La expansi&oacute;n del yihadismo, que se cre&iacute;a que acabar&iacute;a con &eacute;l, como un hijo que arruina a la familia, tampoco lo ha conseguido. El islamismo contempor&aacute;neo es un potente proyecto ideol&oacute;gico que interpreta la realidad en su totalidad (pol&iacute;tica, social, econ&oacute;mica, cultural, pero tambi&eacute;n &eacute;tica y espiritualmente) y se propone transformarla desde par&aacute;metros isl&aacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Nacido con el colonialismo, reivindica su autonom&iacute;a, pues se constituye a partir de un sistema de conocimiento en dial&eacute;ctica con Occidente, al cual le discute la dependencia epist&eacute;mica que impone al resto de la humanidad y de la historia. En ello reside su inter&eacute;s para la historia de las ideas: no solo en la discusi&oacute;n que establece con los paradigmas occidentales, tanto con los de tradici&oacute;n liberal como con los marxistas, sino, sobre todo, en su lectura de la propia tradici&oacute;n isl&aacute;mica, a la que somete a la tensi&oacute;n de la contingencia hist&oacute;rica y la circunstancia, de la &ldquo;mundanidad&rdquo;, que dir&iacute;a Edward Said.
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        Al islam, y por extensi&oacute;n al islamismo, el pensamiento ilustrado le ha escamoteado su condici&oacute;n intelectual. Lo m&aacute;s habitual ha sido la mirada condescendiente, m&aacute;s o menos orientalista, que ha relegado a las sociedades musulmanas a una posici&oacute;n subalterna respecto a los ideales universales de progreso y emancipaci&oacute;n. Edificar el cielo en la tierra, hacer habitable y sostenible el planeta (en expresi&oacute;n cor&aacute;nica, tamir al-ard) es la misi&oacute;n que Dios le ha encomendado al ser humano seg&uacute;n el islam. A ello han estado llamados los musulmanes durante catorce siglos, y de c&oacute;mo acometerlo en el siglo XX es de lo que se han ocupado pensadores y activistas islamistas.
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que cerca de 1.800 millones de personas se declaran hoy musulmanas, las formas de expresi&oacute;n ideol&oacute;gica del islam son de radical importancia para la marcha general de la humanidad. Es una cuesti&oacute;n susceptible de ser abordada desde las ciencias sociales o pol&iacute;ticas, o en t&eacute;rminos de relaciones internacionales y securitarios. Pero son aproximaciones que, casi irremediablemente, incurren en una mirada omnisciente y que, a la postre, poco dicen de c&oacute;mo y por qu&eacute; se origina el islamismo, lo cual es la base para comprender su influencia en las sociedades musulmanas.
    </p><p class="article-text">
        En estas p&aacute;ginas se analiza la historia de las ideas en que se sustenta el islamismo, dando el protagonismo a la controversia intelectual y a sus consecuencias pr&aacute;cticas. Se quiere as&iacute; mostrar la l&oacute;gica interna de unos procesos ideol&oacute;gicos cuyos protagonistas son hombres y mujeres que han vivido la modernidad de manera tensa, como algo ajeno y, en muchos casos, como una imposici&oacute;n humillante.
    </p><p class="article-text">
        El islamismo comienza y acaba en la shar&iacute;a, que es el camino, la v&iacute;a que el islam le propone al hombre para que cumpla con Dios. Pero aparte de eso, todo lo dem&aacute;s es relativo. As&iacute; lo han entendido durante siglos los ulemas, que se dedicaron a interpretar la shar&iacute;a para hac&eacute;rsela accesible a los hombres, desde los huertos de Al-&Aacute;ndalus a la jungla filipina. Pero hay que distinguir entre shar&iacute;a y fiqh. Lo que a partir de la lectura del Cor&aacute;n y la ex&eacute;gesis del modelo de Mahoma los eruditos musulmanes materializaron en normas, constituye la jurisprudencia isl&aacute;mica, el fiqh, que desde sus or&iacute;genes trabaj&oacute; con planteamientos metodol&oacute;gicos plurales y dio soluciones concretas, sujetas a contradicci&oacute;n y enmienda.
    </p><p class="article-text">
        La confusi&oacute;n entre shar&iacute;a y fiqh ha ocasionado grandes debates a lo largo de la historia doctrinal del islam, y m&aacute;s de un conflicto armado. En no pocas ocasiones las discrepancias han situado a la umma, el ideal isl&aacute;mico de ser un &uacute;nico pueblo, al borde de la ruptura. Pero incluso cuando el enfrentamiento ha llegado a extremos, como sucedi&oacute; en el siglo VII entre sunn&iacute;es y chi&iacute;es y vuelve a suceder hoy, la shar&iacute;a ha resistido como ideario isl&aacute;mico por encima de todo y de todos.
    </p><p class="article-text">
        Con la agresi&oacute;n colonial, la umma se asom&oacute;, una vez m&aacute;s, al abismo, y una vez m&aacute;s los musulmanes recurrieron a la shar&iacute;a para hacer frente a la amenaza que se cern&iacute;a sobre la cosmovisi&oacute;n isl&aacute;mica. Hay que recalcar la singularidad que supone que la shar&iacute;a sea a un tiempo garante de la estabilidad y del cambio, de la continuidad y la adaptaci&oacute;n, de la tradici&oacute;n y la reinvenci&oacute;n. Esto es lo que refleja la historia de las ideas y conceptos que de ella han emanado y de los que se ocupa esta obra en sus manifestaciones contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        La yihad es una de esas nociones, pero tambi&eacute;n es algo m&aacute;s, es una doctrina convertida desde antiguo en una instituci&oacute;n que garantiza la supervivencia del modo de ser isl&aacute;mico, es decir, de la shar&iacute;a misma, y, llegado el caso, promueve su expansi&oacute;n. Los l&iacute;mites entre la yihad como esfuerzo espiritual para ser mejor musulm&aacute;n y la acci&oacute;n b&eacute;lica para defender la fe o imponerla han sido motivo de arduas controversias en su adaptaci&oacute;n a los ideales de prudencia, magnanimidad y tolerancia de la shar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El largo siglo XX, al menos el del islam, ha ofrecido a los musulmanes numerosas ocasiones de poner a prueba todo ello, y de ah&iacute; han surgido corrientes ideol&oacute;gicas y movimientos sociales y pol&iacute;ticos que han oscilado entre la relectura de la shar&iacute;a como motor primero de la historia isl&aacute;mica y la yihad como estrategia para hacerla efectiva. El problema surgi&oacute; cuando la yihad pas&oacute; a convertirse en cosmovisi&oacute;n, amenazando a la shar&iacute;a misma. Pero cuando el yihadismo parec&iacute;a que iba a suplantar a la shar&iacute;a, el salafismo volvi&oacute; a colocarla en el centro del ideario isl&aacute;mico, y otro actor inesperado, el llamado &ldquo;islam moderado&rdquo;, una especie de forma menor de islamismo, vino en su auxilio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/aplicaremos-sharia-discrepemos_1_1941139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Sep 2018 19:28:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los sirios lo tienen claro: ni Asad ni ISIS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/sirios-claro-asad-isis_132_3144208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La presentación de un escenario bipolar Asad/ISIS colapsa de antemano la discusión sobre el único futuro posible para Siria: un país democrático, plural y libre</p></div><p class="article-text">
        A estas alturas de polarizaci&oacute;n interesada del conflicto sirio, resulta cada vez m&aacute;s complicado recordar algunos puntos de partida que, sin embargo, son imprescindibles para avanzar hacia una soluci&oacute;n justa. Ni la geopol&iacute;tica internacional ni la fugacidad de la actualidad est&aacute;n para grandes principios, y menos para matices, pero insistir en ellos es un imperativo tanto &eacute;tico como pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo siguen entendiendo, a pesar de las dificultades generales y ambientales, algunas instituciones p&uacute;blicas como el <a href="https://www.cidob.org/actividades/regiones/mediterraneo_y_oriente_medio/siria_un_futuro_sin_dictadura_ni_sectarismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ajuntament de Barcelona y el CIDOB</a>, que los d&iacute;as 27 y 28 de septiembre acogieron un encuentro protagonizado por un grupo de activistas e intelectuales sirios cuyas voces son silenciadas a diario por la <em>realpolitk</em> de la guerra contra el ISIS. Lo que qued&oacute; claro tras escuchar a Yassin al Haj Saleh, Iyad al Abd Allah, Karam Nachar, Leila Shami, Laila Alodaat, Roshak Ahmad y Yassin Swehat, es que la soluci&oacute;n no puede venir ni del causante del mal, la dictadura de Asad, que reprimi&oacute; el levantamiento del pueblo sirio por la democracia en 2011, ni de su consecuencia buscada, la yihadizaci&oacute;n del conflicto; y que la mera presentaci&oacute;n de este escenario bipolar colapsa de antemano la discusi&oacute;n sobre el &uacute;nico futuro posible: una Siria democr&aacute;tica, plural y libre. Las l&iacute;neas mayores desde las que abordar la situaci&oacute;n seg&uacute;n estos activistas son las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. La memoria es un arma de resistencia.</strong> Para hacer la revoluci&oacute;n hay que saber de d&oacute;nde se viene. El pueblo sirio ha sufrido durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os la dictadura de los Asad, padre e hijo, que ha organizado la represi&oacute;n de forma similar a como ha combatido la revoluci&oacute;n: mediante la militarizaci&oacute;n del conflicto y la alienaci&oacute;n del pueblo. El complejo pol&iacute;tico-militar del clan de los Asad, que no es otra cosa que un Estado policial tribalizado, ha sometido a la poblaci&oacute;n durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas a un r&eacute;gimen de control social en el que no ha quedado espacio para la disidencia. Siria se ha convertido en Asad o nada, de modo que los sirios han sido tratados como extranjeros en su propio pa&iacute;s, y cualquier atisbo de oposici&oacute;n se ha considerado un complot for&aacute;neo para destruir la naci&oacute;n. El instrumento para hacer efectiva la descomposici&oacute;n social ha sido, sistem&aacute;ticamente, el sectarismo, un sectarismo polimorfo: de clase, de g&eacute;nero, &eacute;tnico, cultural, confesional, regional.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, fue el rechazo de cualquier fragmentaci&oacute;n sectaria lo que aglutin&oacute; en la d&eacute;cada 2000-2011 a los miembros de la sociedad civil que intentaban crear bases para una convivencia igualitaria. En muchas ocasiones se trataba de unas cuantas personas que pagaban por su osad&iacute;a con su libertad, peque&ntilde;os grupos defensores de los derechos humanos, de las minor&iacute;as o de las mujeres que trabajaban a nivel comunitario a pesar de que los soplones y matones del r&eacute;gimen se infiltraban en todos los aspectos de la vida. Su experiencia, junto con la de los disidentes comunistas e islamistas que llenaron las c&aacute;rceles esas d&eacute;cadas, hizo posible el levantamiento popular pac&iacute;fico en 2011. Una de las primeras misiones de los grupos revolucionarios fue crear c&iacute;rculos de debate con la participaci&oacute;n de activistas de generaciones anteriores que explicaran a los j&oacute;venes cuestiones b&aacute;sicas de teor&iacute;a y pr&aacute;ctica pol&iacute;tica. <a href="http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&amp;id=Yassin%20Al-Haj%20Saleh&amp;inicio=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yassin al Haj Saleh</a>, hist&oacute;rico fil&oacute;sofo comunista que pas&oacute; catorce a&ntilde;os en prisi&oacute;n, se alz&oacute; en &ldquo;la conciencia de la revoluci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n el apelativo que le dieron los j&oacute;venes revolucionarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. El levantamiento fue transversal.</strong> En la aceleraci&oacute;n de la movilizaci&oacute;n popular de 2011 tuvieron un papel primordial el campo y las peque&ntilde;as ciudades, con sus formas de organizaci&oacute;n patrimoniales transformadas en semilleros revolucionarios. En Siria, a diferencia de otras revueltas &aacute;rabes, no hubo un Tahrir nuclear, sino que la descentralizaci&oacute;n fue muy marcada. Karam Nachar, coordinador de la red de opositores aglutinados en <a href="https://www.aljumhuriya.net/en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al-Jumhuriya.net</a>, defiende con firmeza que las redes de solidaridad locales y familiares fueron tanto m&aacute;s decisivas en la movilizaci&oacute;n pac&iacute;fica y la posterior organizaci&oacute;n comunitaria que Facebook y dem&aacute;s redes sociales. Esto explica que arraigaran r&aacute;pidamente los Comit&eacute;s Locales de Coordinaci&oacute;n, en s&iacute; mismos un acto revolucionario de base. En los Comit&eacute;s coincid&iacute;an hombres y mujeres sin experiencia ni educaci&oacute;n pol&iacute;ticas previas en un ejercicio desconocido de pr&aacute;ctica democr&aacute;tica y gesti&oacute;n de la diversidad social e ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Estos Comit&eacute;s abrieron un nuevo di&aacute;logo social para afrontar la constituci&oacute;n de una identidad siria igualitaria, libre de sectarismos confesionales o regionales y contraria a toda forma de autoritarismo, incluido el patriarcal. Leila Shami, fundadora de la red <a href="https://tahriricn.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tahrir-ICN</a>, y Roshak Ahmad, documentalista sirio-kurda que abandon&oacute; el pa&iacute;s en 2015, reivindican el legado antiautoritario y antisectario de estos comit&eacute;s, que siguen activos hoy en las zonas liberadas por la revoluci&oacute;n y son los mejores garantes contra la infiltraci&oacute;n yihadista. Pero adem&aacute;s, los Comit&eacute;s Locales de Coordinaci&oacute;n materializan el aut&eacute;ntico car&aacute;cter performativo de la revoluci&oacute;n siria, dentro de la cual, como enumera Laila Alodaat, miembro de <a href="http://wilpf.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Women&rsquo;s International League for Peace</a>, viven varias revoluciones silenciadas: la antipatriarcal, la que combate la cultura elitista, la que signo rural, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Asad no es el mal menor, es el responsable de la guerra</strong>. &Eacute;l es el responsable del 85% de los 500.000 muertos, de 85.000 desaparecidos y de la devastaci&oacute;n de un pa&iacute;s que tiene la mitad de la poblaci&oacute;n desplazada y 6 millones de refugiados. Insistir en las cifras no es un vano ejercicio de verosimilitud, es materializar la inmensidad del crimen. Asad yihadiz&oacute; el conflicto liberando a los yihadistas encarcelados, abriendo la frontera con Irak y dej&aacute;ndolos hacer mientras se dedicaba a bombardear a la poblaci&oacute;n. Todo ello para construirse un nuevo enemigo, el ISIS, y llegar a donde estamos: una visi&oacute;n distorsionada del futuro en t&eacute;rminos securitarios: &ldquo;Yo o el ISIS&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esta estrategia de polarizaci&oacute;n han contribuido distintos intereses: los cl&aacute;sicos de Estados Unidos y de Rusia, los m&aacute;s caseros de Ir&aacute;n y Arabia Saud&iacute;, y los reactivos de Turqu&iacute;a y las petromonarqu&iacute;as. Son estos intereses los que han movido el chalaneo de las negociaciones de paz, caracterizadas por qui&eacute;n negocia con qui&eacute;n y no con los sirios, como resume el fil&oacute;sofo represaliado Iyad al Abd Allah, de modo que toda negociaci&oacute;n est&aacute; viciada desde un comienzo y condenada al fracaso. Yasin al-Haj Saleh lo expresa de forma gr&aacute;fica dando un giro a la hist&oacute;rica frase de Clausewitz: &ldquo;La negociaci&oacute;n con Asad es la continuaci&oacute;n de la guerra por otros medios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. La solidaridad internacional ha de ser &eacute;tica y pol&iacute;tica.</strong> Solo una soluci&oacute;n justa es una soluci&oacute;n. La desmembrada izquierda europea tiene el deber de articular un movimiento de presi&oacute;n internacional que fuerce a las Naciones Unidas y la Uni&oacute;n Europea a implementar los mecanismos pol&iacute;ticos y jur&iacute;dicos de que disponen para acabar con el r&eacute;gimen sirio y llevar a los tribunales a los responsables de cr&iacute;menes contra la humanidad. La divisi&oacute;n de la izquierda en dos bloques, antimperialistas alucinados y tecn&oacute;cratas humanitaristas, ha secuestrado la revoluci&oacute;n. Ni Asad ha sido nunca un palad&iacute;n del antimperialismo, ni a los refugiados hay que ofrecerles &uacute;nicamente asilo, sino justicia. No hay diferencia entre el orientalismo de las barricadas antimperialistas y el de la progres&iacute;a socialdem&oacute;crata: ambas consideran al pueblo sirio menor de edad y sujeto a intereses superiores, los de Rusia o los de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de este sombr&iacute;o panorama, no es fuerza ni esperanza lo que les falta a estos sirios y sirias reunidos durante dos d&iacute;as en Barcelona. Hasta el punto de hacernos sonrojar por nuestro pesimismo, tan c&oacute;modo, tan europeo, tan inoperante. Pero ellos tienen las cosas muy claras. Lo que habr&iacute;a que hacer es escucharles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/sirios-claro-asad-isis_132_3144208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Oct 2017 18:00:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los sirios lo tienen claro: ni Asad ni ISIS]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Siria,Isis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decálogo contra el ISIS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/decalogo-isis_129_3223387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8b39b0a-e130-4295-bb9e-3b8e70be531c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decálogo contra el ISIS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al ISIS se le tiene que derrotar también en Europa, a base de medidas políticas, económicas y culturales que atañen a gobiernos y ciudadanos</p><p class="subtitle">Combatir el yihadismo es combatir la islamofobia, que se alimentan mutuamente</p><p class="subtitle">La retórica de "nuestros valores" es falsa además de nociva: la libertad, la justicia y la igualdad son valores de la humanidad entera, incluidos sus 1.600 millones de musulmanes</p></div><p class="article-text">
        Ante el ISIS las declaraciones no bastan, como no basta la respuesta b&eacute;lica, y faltan propuestas correctivas concretas, de las que ata&ntilde;en tanto a las comunidades y los Estados como a los individuos, y que han de ser pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas pero tambi&eacute;n sociales y culturales. Solo as&iacute; se podr&aacute; derrotar al yihadismo y sus repetidas mutaciones. Porque al terrorismo se le vence sobre el terreno y en las mentes. Estas son diez propuestas para echar a andar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> Dejar de vender armas y de apoyar a los reg&iacute;menes tir&aacute;nicos del mundo &aacute;rabe, como se viene haciendo por intereses econ&oacute;micos o geopol&iacute;ticos. Ni <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/adios_a_las_armas/Arabia-Saudi-armamentista-destruccion-Yemen_6_658694138.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las armas vendidas a Arabia Saud&iacute;</a>, que son el 25% del total europeo, ni <a href="http://www.eldiario.es/contrapoder/Sisi-dictadura-Egipto_6_396220375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el respaldo de los l&iacute;deres europeos a la dictadura de Sisi en Egipto</a>, sirven de muro de contenci&oacute;n antiterrorista. Por el contrario, hay que habilitar nuevas formas de diplomacia blanda que refuercen la idea de que el apoyo de Occidente a la democracia y la libertad no es ret&oacute;rico sino sist&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> Acabar con el doble rasero frente al terrorismo, que establece categor&iacute;as entre las v&iacute;ctimas: las nuestras y las de ellos. Si los muertos de Bagdad, Karachi o Maiduguri no importan igual que los de Berl&iacute;n, Londres o Barcelona, peligra nuestra humanidad compartida y todo proyecto global de lucha contra el terrorismo. El inevitable enraizamiento de los sentimientos en lo local no puede ser el &uacute;nico motor de la empat&iacute;a y la solidaridad, y menos a&uacute;n el de la pol&iacute;tica internacional, pues esto, inevitablemente, hace el juego a la estrategia terrorista, que en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os ha ido reduciendo el porcentaje de v&iacute;ctimas musulmanas de sus atentados (aproximadamente del 87% al 80%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> No claudicar ante Al Asad, el hombre que dio alas al ISIS abriendo las c&aacute;rceles para que los yihadistas infectaran Siria y el planeta y &eacute;l ganara su guerra, la de una minor&iacute;a plut&oacute;crata contra el pueblo sirio que en 2011 se alz&oacute; contra el tirano por la democracia. Al Asad no es el mal menor, es la viva imagen de la negaci&oacute;n de la democracia para los pueblos &aacute;rabes. De igual modo, tampoco cabe hacer la vista gorda con los yihadistas &ldquo;tolerables&rdquo; de turno, por m&aacute;s servicios que presten a los intereses de las petromonarqu&iacute;as y, por extensi&oacute;n, a las pol&iacute;ticas de Occidente. Las mutaciones de al-Qaeda en Siria no son mejores que el ISIS, ni el futuro de Libia puede fiarse a Haftar y sus milicias parayihadistas o el de Yemen a los acuerdos de Hadi y Arabia Saud&iacute; con los alqaedistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Denunciar el discurso del &ldquo;ya los echamos una vez y los echaremos otra&rdquo;. El recurso a los paralelismos con Al-&Aacute;ndalus hermana a yihadistas e islam&oacute;fobos, y aviva la confrontaci&oacute;n en que fascismo y yihadismo tan a gusto se mueven. Pretende revestir de verdad hist&oacute;rica el mito de la islamizaci&oacute;n de Europa, sustentado en falsos argumentos, como &ldquo;la bomba demogr&aacute;fica musulmana&rdquo; o la &ldquo;hiyabizaci&oacute;n de las mujeres&rdquo;. Es, por otra parte, conceder a los yihadistas un triunfo que no han conseguido, pero que contribuye a aumentar exponencialmente el atractivo de ideolog&iacute;as irredentas entre capas de poblaci&oacute;n arrumbadas por la marcha de la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong> Abandonar la l&oacute;gica de &ldquo;nuestros valores&rdquo;. Por dos motivos: porque la justicia, la libertad y la igualdad o son universales o no lo son; y porque, de hecho, estos son los valores de la mayor&iacute;a de la humanidad, incluidos los 1.600 millones de musulmanes, como mostr&oacute; una macroencuesta realizada por Gallup (<em>Who speaks for Islam?</em>, 2007). El enf&aacute;tico relato sobre &ldquo;nuestro modo de vida&rdquo; est&aacute; demasiado arraigado, tan al alcance de Trump como del Ministerio de Defensa o del ciudadano bien intencionado, y sirve para enmascarar el uso de la exclusi&oacute;n como fundamento sociopol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.</strong> En la medida de lo posible, no adjetivar el terrorismo, que es responsabilidad de individuos, no de religiones, naciones, etnias... As&iacute; lo recomienda, por ejemplo, <a href="https://www.periodistes.cat/actualitat/noticies/atemptat-barcelona-recomanacions-sobre-la-cobertura-informativa-dactes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Col.legi de Periodistes de Catalunya</a>, y coincide en ello con los musulmanes espa&ntilde;oles, que reh&uacute;san expresiones como &ldquo;terrorismo yihadista&rdquo; porque estigmatizan la yihad, que tiene una vertiente de esfuerzo cotidiano del creyente por obrar seg&uacute;n su fe. En ning&uacute;n caso es aceptable hablar de &ldquo;terrorismo islamista&rdquo;, como es frecuente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7.</strong> Deslegitimar la pretensiones isl&aacute;micas de los yihadistas. El ISIS triunfa cuando se lo asimila al islam, cuando se asume el esencialismo con que se ve a s&iacute; mismo, y fracasar&iacute;a si no se hiciera tal cosa. La discusi&oacute;n en torno al &ldquo;califato&rdquo;, &ldquo;los soldados del Daesh&rdquo; o &ldquo;la territorialidad del Estado Isl&aacute;mico&rdquo; legitima torpemente las &iacute;nfulas isl&aacute;micas de los terroristas. En buena medida a ello contribuyen en Occidente pretendidas disquisiciones islamol&oacute;gicas sobre la genealog&iacute;a medieval de sus doctrinas o sobre su representatividad, cuando, seg&uacute;n la encuesta&nbsp;<a href="http://www.arabyouthsurvey.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASDA&rsquo;A Burson-Marsteller</a> (2017), m&aacute;s del 80% de los j&oacute;venes &aacute;rabes rechazan con contundencia el yihadismo, casi un 20% m&aacute;s que dos a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.</strong> Desvincular refugiados, migraci&oacute;n y terrorismo, una peligrosa amalgama que alimenta la xenofobia y alienta el victimismo antioccidental de la propaganda del ISIS. Huir de la guerra, de la persecuci&oacute;n o del hambre no es un delito. Occidente deber&iacute;a haber aprendido del siglo XX que es tan solo un participante, entre otros, en la constituci&oacute;n de un orden internacional m&aacute;s justo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9.</strong> Combatir la islamofobia en todas sus manifestaciones: la racista y la ilustrada, la pol&iacute;tica y la social, la medi&aacute;tica y la privada. El aumento de la islamofobia es directamente proporcional a la expansi&oacute;n del yihadismo, pero a su vez alimenta el argumentario b&aacute;rbaro del ISIS. Los j&oacute;venes musulmanes europeos son las primeras v&iacute;ctimas de esta tenaza. El proceso de radicalizaci&oacute;n de los terroristas de Ripoll no puede entenderse sin esta confluencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10.</strong> Repensar la relaci&oacute;n de Europa con el islam, anclada a&uacute;n en la raz&oacute;n colonial y que, en el mejor de los casos, llama a &ldquo;civilizar a los moros&rdquo; y &ldquo;salvar a las musulmanas&rdquo;. Hay que revisar el estatuto social de la religi&oacute;n y del g&eacute;nero en la Uni&oacute;n Europea. Urge un debate que articule la nueva realidad social intercultural, visto el fracaso de la mera gesti&oacute;n multicultural. Tras la crisis financiera y la crisis de los refugiados, a Europa le ha llegado la hora de contribuir al nacimiento, desde una posici&oacute;n sim&eacute;trica, de lo que Habermas denomina &ldquo;una constituci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; de la sociedad mundial intercultural.
    </p><p class="article-text">
        Y una cosa: es dif&iacute;cil, pero no imposible. En cualquier caso, gobiernos y ciudadanos estamos obligados a ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/decalogo-isis_129_3223387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Aug 2017 18:42:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decálogo contra el ISIS]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado en Barcelona,Isis,Estado Islámico,Islamofobia,Yihadismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a una Siria libre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/adios-siria-libre_132_3655158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c29facc-350e-484d-a7ed-a4c5f15e5b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós a una Siria libre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En menos de un mes de ofensiva contrarrevolucionaria, Alepo ha caído, y con ella el futuro de una nueva Siria</p><p class="subtitle">Ningún futuro les cabe a los sirios con Al Asad</p><p class="subtitle">El mundo vuelve la cara ante el hecho de que Al Asad es el principal responsable de la militarización del conflicto y de su deriva yihadista</p></div><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;o y medio que entre los pol&iacute;ticos &ldquo;realistas&rdquo; occidentales se viene fraguando la tesis de que la soluci&oacute;n a la guerra en Siria consiste en contentarse con aquello de &ldquo;del mal, el menos&rdquo;. Y ya est&aacute; aqu&iacute;. Se llama Bashar Al Asad y ha puesto su bandera en el este de Alepo, ciudad dividida en dos en 2012 y s&iacute;mbolo de la revoluci&oacute;n siria. Que el mal menor sea responsable del 80% de los 500.000 muertos y de los doce millones de desplazados y refugiados del pa&iacute;s, de la puesta en marcha de la guerra civil que lo ha devastado y del arraigo del Estado Isl&aacute;mico en un cuarto de su territorio, poco importa ante los intereses de Rusia y su pol&iacute;tica de hechos consumados: Rusia ha convertido la guerra siria en una cuesti&oacute;n nacional, hasta el punto de que su ministro de Exteriores, Sergu&eacute;i Lavrov, declar&oacute; antes de las elecciones estadounidenses que una nueva guerra fr&iacute;a podr&iacute;a estar a la vuelta de la esquina.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea a la zaga se han enredado durante meses en una cadena de concesiones a las exigencias de Rusia para emprender alg&uacute;n tipo de negociaci&oacute;n que d&eacute; una salida pol&iacute;tica al conflicto. Las condiciones de Rusia han crecido al ritmo del avance de las tropas del Al Asad, apoyadas sin disimulo por el Ej&eacute;rcito de Mosc&uacute;. Y lejos de haber conseguido algo, la proverbial prudencia de Kerry se ha convertido en proverbial impotencia ante el cambio de rumbo de la guerra. Si hace dos a&ntilde;os Al Asad apenas controlaba un cuarto del territorio del pa&iacute;s, hoy la situaci&oacute;n se ha revertido por completo, excepto en lo que ata&ntilde;e a las regiones bajo control del Estado Isl&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Salvo en el caso de Palestina, nunca antes la ONU hab&iacute;a sido tan inoperante y menospreciada. El Consejo de Seguridad est&aacute; bloqueado por Rusia con la aquiescencia de China, la Asamblea General est&aacute; muda de impotencia y el enviado especial a Siria, Staffan de Mistura, es objeto de mofa por parte de Al Asad sin que haya consecuencias. De la UE nadie espera mucho en pol&iacute;tica exterior, y Al Asad lo sabe tan bien que el pasado 7 de diciembre despach&oacute; con un 'no' rotundo e inmediato el llamamiento de seis capitales occidentales a una tregua en Alepo para establecer un corredor humanitario por el que evacuar a la poblaci&oacute;n. Al Asad, que ha sido acusado por Ban Ki-moon, el exsecretario general de la ONU, de cometer cr&iacute;menes contra la humanidad, repiti&oacute; que solo le vale la rendici&oacute;n incondicional de lo que considera sin matices &ldquo;organizaciones terroristas&rdquo;. Luego, ha tenido que callar y doblegarse ante la fuerza de Rusia, que le ha impuesto una tregua pactada con Turqu&iacute;a, su peor enemigo, ninguneando a Ir&aacute;n, su mejor aliado. Es m&aacute;s, el gobierno ruso, en clara provocaci&oacute;n a Teher&aacute;n, ha invitado a Arabia Saud&iacute; a la ronda de negociaciones que se espera comience a finales de enero en Astan&aacute;. Est&aacute; por ver si la tregua consigue llegar a entonces o sucumbe, como es previsible, a los intereses encontrados de Rusia e Ir&aacute;n. De momento, prosiguen los bombardeos de las milicias proiran&iacute;es a los enclaves sitiados en los alrededores de Damasco.
    </p><p class="article-text">
        En menos de un mes de ofensiva contrarrevolucionaria, Alepo ha ca&iacute;do, y con ella el futuro de una nueva Siria. El mal menor que ha elegido la comunidad internacional es el peor de los males para Siria, y por muchos motivos para el mundo. Los sirios se levantaron contra un r&eacute;gimen represivo que durante d&eacute;cadas (antes que el hijo estuvo el padre, Hafez Al Asad) les hab&iacute;a privado de cualquier horizonte de libertad y bienestar; que, escudado en una vacua ret&oacute;rica antisionista, pretend&iacute;a ocultar que nunca entr&oacute; en sus planes recuperar el Gol&aacute;n, el territorio sirio ocupado por Israel en 1967; y que, a base de c&aacute;rceles y torturas, hab&iacute;a apagado sucesivos levantamientos populares. Ca&iacute;do el clan de los Mubarak y los Gadafi, Siria era, y es, el principal representante del pat&eacute;tico concepto de &ldquo;rep&uacute;blica mon&aacute;rquica &aacute;rabe&rdquo;. Ning&uacute;n futuro les cabe a los sirios con Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        El mundo vuelve la cara ante el hecho de que Al Asad es el principal responsable de la militarizaci&oacute;n del conflicto y de su deriva yihadista. La guerra no surgi&oacute; por generaci&oacute;n espont&aacute;nea, la guerra fue fruto de una planificaci&oacute;n deliberada del r&eacute;gimen cuando en 2012 el arraigo del levantamiento popular amenazaba su continuidad. Las puertas de las c&aacute;rceles sirias no se abrieron solas: los 2.000 presos yihadistas que salieron cumplieron con lo que se esperaba de ellos y pronto se reagruparon con sus camaradas de Irak gracias a unas fronteras de repente porosas. Y as&iacute; naci&oacute; la Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico de Irak y Siria, luego solo Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico cuando al nuevo &ldquo;Estado&rdquo; le surgieron colonias por el resto del mundo (Libia, Mali, Nigeria, Yemen, Afganist&aacute;n). Las conquistas territoriales y los salvajes golpes de efecto del reci&eacute;n llegado transformaron de forma radical el conflicto sirio, tanto las estrategias de la oposici&oacute;n como la imagen de la guerra que se proyectaba hacia el exterior. Y la revoluci&oacute;n siria agoniz&oacute; entre las luchas intestinas de la oposici&oacute;n, la intromisi&oacute;n de las potencias regionales y una opini&oacute;n internacional volcada en la lucha contra el &ldquo;terrorismo internacional&rdquo;. Pero no lo olvidemos: este Frankenstein tampoco naci&oacute; solo, Al Asad es su padre.
    </p><p class="article-text">
        Con la ca&iacute;da de Alepo, la guerra en Siria est&aacute; decantada. Alepo es Madrid. Si en 1939 se hab&iacute;a convertido en un lugar com&uacute;n entre la entonces no llamada &ldquo;comunidad internacional&rdquo; que Madrid no era una ciudad libre, que los &ldquo;comunistas&rdquo; la hab&iacute;an tomado, hoy el &ldquo;Daesh&rdquo; (denominaci&oacute;n elegida por quienes prefieren asustar con el misterio en lugar de llamar a las cosas por su nombre: Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico) ocupa en el imaginario occidental el lugar de aquellos comunistas con cuernos. Por m&aacute;s que se repita que fueron las milicias rebeldes las que expulsaron a la Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico del este de Alepo en 2014, enfrent&aacute;ndose por ello con el entonces Frente al-Nusra (hoy llamado Fath al-Sham, tras haber roto sus lazos con al-Qaeda en julio pasado), a nadie le importa el destino de la resistencia civil y de los activistas revolucionarios que han ca&iacute;do con Alepo.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s grave de esta burda interpretaci&oacute;n de la guerra siria es que en ella convergen la derecha y buena parte de la izquierda, sobre todo la que se tiene a s&iacute; misma por guardiana de las esencias. Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional franc&eacute;s, ha ido a ver a Al Asad, y tambi&eacute;n Javier Couso, eurodiputado por Izquierda Unida. Y en medio de este batiburrillo ideol&oacute;gico del capitalismo globalizado, al que ahora viene a sumarse el t&aacute;ndem Putin-Trump, se halla el ciudadano bienintencionado, que para salir del paso se refugia en las simplificaciones. Si la guerra siria ha logrado algo adem&aacute;s de devastar un pa&iacute;s y un pueblo, ha sido acabar de paso con el mito de la izquierda antiimperialista, atrapada hoy en una ret&oacute;rica neocolonial con acento ruso. Es un da&ntilde;o nada desde&ntilde;able ante los tiempos que se avecinan, tan necesitados de diques firmes contra el fascismo y la islamofobia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/adios-siria-libre_132_3655158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jan 2017 19:59:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós a una Siria libre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Rusia,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué pasa en Yemen? El sangriento petróleo lo explica todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/yemen-petroleo_132_4086020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumple un año de la ofensiva militar liderada por Arabia Saudí que ha devastado Yemen</p><p class="subtitle">Demasiados intereses ensombrecen el alto el fuego que la ONU ha anunciado para el 10 de abril</p><p class="subtitle">¿Por qué el mundo calla sobre la guerra de Yemen? Por el petróleo saudí</p></div><p class="article-text">
        En la modalidad en auge de guerras por delegaci&oacute;n en Oriente Medio, la de Yemen, que ya ha cumplido un a&ntilde;o, resulta especialmente sucia. Es la guerra sobre la que a todo el mundo le conviene callar. El n&uacute;mero de muertos, heridos y desplazados no alcanza cifras tan escandalosas como las de Siria o Irak para que se hagan eco los grandes medios de comunicaci&oacute;n globales, y a remolque act&uacute;en los organismos internacionales. Los recursos energ&eacute;ticos o geoestrat&eacute;gicos de Yemen tampoco despiertan codicias tan abiertas como las norteamericanas o las rusas en Afganist&aacute;n, o las de todos en Libia. Y su emplazamiento condena al pa&iacute;s a ser el patio trasero del amigo saud&iacute;, para alivio de una Europa incapaz de gestionar las m&uacute;ltiples crisis que se le agolpan. Yemen, la <em>Arabia felix</em> latina, es hoy uno de los lugares m&aacute;s l&uacute;gubres del planeta, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de que un consenso sin precedentes de grupos pol&iacute;ticos y sociedad civil forzara a Ali Abdal&aacute; Saleh, el dictador m&aacute;s longevo del mundo &aacute;rabe tras Gaddafi, a abandonar el poder.
    </p><p class="article-text">
        Pero Saleh se march&oacute; delegando poderes en Abd Rabbuh Mansur Hadi, su vicepresidente, un militar sure&ntilde;o h&aacute;bil en interpretar el aire de los tiempos. El traspaso fue negociado con el Consejo de Cooperaci&oacute;n del Golfo (CCG), en un calculado intento de sus vecinos de poner coto a una revoluci&oacute;n que pod&iacute;a &ldquo;infiltrarse&rdquo; por sus fronteras. Que ello implicara azuzar los enfrentamientos tribales, regionales y sectarios que hist&oacute;ricamente han asolado el pa&iacute;s y que la revoluci&oacute;n yemen&iacute; hab&iacute;a conseguido aparcar, poco importaba. M&aacute;s bien al contrario: la sectarizaci&oacute;n es el arma m&aacute;s efectiva que, de momento, han encontrado los Estados del Golfo en su particular batalla por el control de Oriente Medio y contra Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El fracaso de la transici&oacute;n yemen&iacute; emprendida en 2012 es el fracaso de un proyecto nacional que hubiera dotado al pa&iacute;s de una independencia incompatible con los planes de sus poderosos vecinos. La ofensiva de los huz&iacute;es, un grupo tribal de observancia zaid&iacute;, hist&oacute;ricamente relegado del poder, contra el Gobierno del presidente Hadi, el protegido del CCG, aceler&oacute; la descomposici&oacute;n del Estado en formaci&oacute;n y propici&oacute; la simplificaci&oacute;n sectaria del enfrentamiento. Era algo que en un principio estaba lejos de la realidad, pero, al ser el zaidismo una hipot&eacute;tica rama del islam chi&iacute;, la conexi&oacute;n iran&iacute; era un argumento f&aacute;cil de esgrimir para aquellos interesados en reproducir la manida narrativa del enfrentamiento sunn&iacute;es/chi&iacute;es. Una vez que esta l&oacute;gica ech&oacute; a rodar, la intervenci&oacute;n saud&iacute; era cuesti&oacute;n de tiempo.
    </p><h3 class="article-text">El amigo saud&iacute; se lanza a la guerra abierta</h3><p class="article-text">
        <strong>El amigo saud&iacute; se lanza a la guerra abierta</strong>Con la subida al trono del rey Salm&aacute;n en enero de 2015 y la concentraci&oacute;n de poder en su hijo y ministro de Defensa, el pr&iacute;ncipe Mohammed, la nueva pol&iacute;tica saud&iacute; de intervenci&oacute;n militar abierta en los conflictos de la zona se inaugur&oacute; en Yemen. Hace ahora un a&ntilde;o se formaliz&oacute; una coalici&oacute;n internacional liderada por Arabia Saud&iacute;, que comenz&oacute; una campa&ntilde;a de ataques a&eacute;reos, bloqueo naval y apoyo a las tropas leales al presidente Hadi que contin&uacute;a a d&iacute;a de hoy y que ha ido recuperando territorio conquistado por los rebeldes huz&iacute;es, aunque en modo alguno la coalici&oacute;n pueda cantar victoria. M&aacute;s bien al contrario: la prolongaci&oacute;n de la guerra evidencia el fracaso de la estrategia saud&iacute;, que cre&iacute;a poder manejar los intereses de las partes en conflicto. En este contexto, ya nadie recuerda, <a href="http://espanol.almayadeen.net/news/north_africa_me-wQ1FuWpODU6J5qSHALLvgw/jamal-benomar--en-v%C3%ADspera-de-las-incursiones-sauditas--yemen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ha lamentado Jamal Benomar</a>, el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, que el primer ataque saud&iacute; se produjo en v&iacute;speras de la firma de un acuerdo multilateral para que varios grupos pol&iacute;ticos y tribales compartieran el poder durante un periodo transitorio.
    </p><p class="article-text">
        El bombardeo sistem&aacute;tico de infraestructuras civiles y poblaciones por parte de las fuerzas armadas saud&iacute;es es tan cotidiano que el secretario general de la ONU, <a href="http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=34226#.VsBrqPHIv5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ban Ki-moon, ha llegado a decir</a> que determinadas operaciones &ldquo;podr&iacute;an constituir un crimen de guerra&rdquo;. Cuando ya se ha cumplido un a&ntilde;o del inicio de la campa&ntilde;a, 14 millones de yemen&iacute;es viven por debajo del umbral de la pobreza; 3 millones de menores sufren malnutrici&oacute;n; y 20 millones de personas, el 80% de la poblaci&oacute;n, no tienen acceso a agua potable. <a href="http://policy-practice.oxfam.org.uk/publications/yemens-invisible-food-crisis-603487" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los trabajadores de Naciones Unidas y las agencias humanitarias vienen denunci&aacute;ndolo</a>.
    </p><h3 class="article-text">No es el islam, es el maldito petr&oacute;leo</h3><p class="article-text">
        <strong>No es el islam, es el maldito petr&oacute;leo</strong>La actual obsesi&oacute;n saud&iacute; con Yemen poco tiene que ver con el islam, sea sunn&iacute; o chi&iacute;. La obsesi&oacute;n saud&iacute; tiene que ver, evidentemente, con el petr&oacute;leo. Yemen apenas lo tiene, pero su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica le confiere un valor estrat&eacute;gico primordial en la reordenaci&oacute;n del tr&aacute;fico mundial de crudo tras el levantamiento de las sanciones a Ir&aacute;n. <a href="http://www.middleeasteye.net/essays/saudi-war-yemen-oil-pipeline-empowering-al-qaeda-1386143996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace a&ntilde;os que Arabia Saud&iacute; proyecta un nuevo oleoducto</a> que, desde sus grandes yacimientos en el este del pa&iacute;s y atravesando la regi&oacute;n yemen&iacute; de Hadramaut, desemboque directamente en Ad&eacute;n, esquivando as&iacute; el actual paso de los cargueros por el estrecho de Ormuz, tutelado por Ir&aacute;n. El expresidente Saleh fue remiso a otorgar a los saud&iacute;es licencia abierta para ello, y lo utiliz&oacute; como baza pol&iacute;tica siempre d&uacute;ctil en sus negociaciones con los pa&iacute;ses del Golfo. El futuro del proyecto parece ahora expedito. El presidente Hadi le debe a Riad su supervivencia. En cuanto a las tribus del este yemen&iacute;, cuya colaboraci&oacute;n es imprescindible, los saud&iacute;es se han garantizado su benepl&aacute;cito: controlada por al-Qaeda, la regi&oacute;n se ha visto libre de los bombardeos de la aviaci&oacute;n saud&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero a corto plazo hay otro &ldquo;logro&rdquo; de la guerra en Yemen que va a determinar el futuro inmediato del comercio del petr&oacute;leo. No es un secreto, pues la diplomacia saud&iacute; no es tan sutil. Los l&iacute;deres europeos lo conocen bien, y por ello intentan acallar a los diplom&aacute;ticos m&aacute;s cr&iacute;ticos, como los alemanes, holandeses o suecos; o colaboran de forma subrepticia, como Cameron, que ha hecho que <a href="http://www.theguardian.com/world/2016/jan/15/british-us-military-in-command-room-saudi-strikes-yemen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reino Unido facilite la log&iacute;stica de las operaciones a&eacute;reas saud&iacute;es</a>. Como explic&oacute; en su d&iacute;a Yves Lacoste, la geograf&iacute;a es un arma para la guerra. Y la del mar Rojo, del estrecho de Bab al-Mandeb al Canal de Suez, es un ejemplo de manual. Si culmina su campa&ntilde;a en Yemen, Arabia Saud&iacute; controlar&aacute; el tr&aacute;fico de la principal ruta de acceso del petr&oacute;leo a Europa: en el sur, habr&aacute; sido precisa una intervenci&oacute;n militar; en el norte, habr&aacute; bastado la intervenci&oacute;n financiera, que sostiene al r&eacute;gimen del general Sisi. De momento no se sabe cu&aacute;nto le costar&aacute; a Europa este golpe de fuerza saud&iacute;. Los yemen&iacute;es ya est&aacute;n pagando el precio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo al mundo le conviene callar sobre Yemen: a Europa por cortedad de miras (&ldquo;bastante tenemos con lo que tenemos&rdquo;); a EEUU para compensar a Arabia Saud&iacute; por sus acuerdos con Ir&aacute;n; a Rusia para tener carta blanca en Siria; y a la Liga &Aacute;rabe para que nadie se aperciba de su intrascendencia. El silencio se est&aacute; tragando a Yemen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/yemen-petroleo_132_4086020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Mar 2016 17:27:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué pasa en Yemen? El sangriento petróleo lo explica todo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Yemen,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tahrir está en la cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/tahrir-contrarrevolucion-arabe_132_4223405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0235ccf8-45bd-4f61-96ba-02bee4e172ea_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Se cumplen cinco años desde que se iniciaron las movilizaciones que dieron lugar a lo que se conoce como la Primavera Árabe © Amnesty International / Andrea Bodekull"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras cinco años, la revolución egipcia -simbolizada en Tahrir- no está muerta</p><p class="subtitle">La dependencia exterior agudiza la debilidad del régimen de Sisi y arrastra al Estado egipcio</p><p class="subtitle">El paro y la carestía aumentan un malestar social continuamente reprimido</p><p class="subtitle">Hipernacionalismo, represión y terrorismo son los instrumentos de la contrarrevolución en Egipto</p></div><p class="article-text">
        Hace cinco a&ntilde;os que los egipcios tomaron las calles pidiendo pan, libertad y justicia social. Es lo que se conoce en Egipto como la &ldquo;Revoluci&oacute;n del 25 de Enero&rdquo;, cuya denominaci&oacute;n se remonta a la gran revoluci&oacute;n republicana, la del 23 de julio de 1952. Los tunecinos les hab&iacute;an precedido en unas semanas; en Yemen, Bahr&eacute;in, Siria, Libia e Irak, pronto les siguieron. El de la plaza de Tahrir fue un momento revolucionario, que aun&oacute; en un anhelo com&uacute;n (&ldquo;El pueblo quiere que el r&eacute;gimen caiga&rdquo;, se coreaba desde Alejandr&iacute;a a Asu&aacute;n) a ciudadanos de generaciones y condici&oacute;n aparentemente antag&oacute;nicas: obreros e intelectuales, islamistas e izquierdistas, padres de familia y feministas, gente del campo y de la urbe. &ldquo;Fue un espejismo revolucionario&rdquo;, zanjaron pronto en Occidente los defensores de la estabilidad y la seguridad, que pasaron de cantar la &ldquo;primavera &aacute;rabe&rdquo; a tildar de &ldquo;invierno islamista&rdquo; unos resultados electorales (la victoria de los Hermanos Musulmanes en las elecciones legislativas) que les resultaban molestos. No les falt&oacute; la complicidad de las &eacute;lites locales amalgamadas en la oposici&oacute;n &ldquo;liberal&rdquo;, que se manifest&oacute; profundamente antidemocr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La contrarrevoluci&oacute;n se hab&iacute;a puesto en marcha enseguida, casi al tiempo mismo que la revoluci&oacute;n: el Ej&eacute;rcito egipcio y los petrod&oacute;lares siempre se han entendido para mantener el statu quo. Si en el verano de 2012 <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/25/actualidad/1340579128_782885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el acceso a la presidencia de Morsi</a>&nbsp;fue tambi&eacute;n un triunfo revolucionario, el golpe de Estado que lo derroc&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s fue una obra sublime de estrategia contrarrevolucionaria: &iexcl;el Ej&eacute;rcito salvador hab&iacute;a acudido en apoyo del pueblo, pues 30 millones de egipcios en las calles ped&iacute;an la ca&iacute;da de Morsi! As&iacute; se nos cont&oacute; una y otra vez, con total impudicia, esto es: que uno de cada tres egipcios hab&iacute;a participado en las manifestaciones pidiendo el derrocamiento del primer presidente civil egipcio, elegido democr&aacute;ticamente pocos meses antes. Hasta tal punto el golpe estaba necesitado de una legitimidad que no le confer&iacute;an &ldquo;30 millones&rdquo; de egipcios, que sus art&iacute;fices no han cejado en sus esfuerzos por rebautizarlo como la &ldquo;Revoluci&oacute;n del 30 de Junio&rdquo;, con escaso &eacute;xito a pesar de su control de casi todos los discursos que circulan por el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El hipernacionalismo y el miedo han sido las dos estrategias puestas en marcha por el r&eacute;gimen de Sisi para configurar un nuevo autoritarismo sustentado en el Ej&eacute;rcito, la polic&iacute;a, la judicatura y los medios de comunicaci&oacute;n. <a href="https://www.middleeastmonitor.com/articles/africa/23490-blessing-the-state-how-al-azhar-and-the-coptic-church-betrayed-the-egyptian-revolution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los l&iacute;deres religiosos, musulmanes y cristianos, han vuelto a cumplir,</a>&nbsp;adormeciendo a sus fieles, con la tradici&oacute;n secular de escuderos del poder, y la represi&oacute;n ha hecho el resto. Amnist&iacute;a Internacional o Human Rights Watch dan cifras que ni el r&eacute;gimen contesta: ya no son solo los 41.000 presos pol&iacute;ticos, 2.500 asesinados, 670 condenados a muerte o m&aacute;s de 3.000 civiles sometidos a juicios militares, todo ello desde julio de 2013. Es adem&aacute;s la cotidianidad de la intimidaci&oacute;n, que no distingue entre islamistas o laicos, hombres o mujeres, y que afecta incluso a antiguos aliados anti Morsi, luego cr&iacute;ticos con Sisi. Todo activismo que no sea a mayor gloria del r&eacute;gimen es perseguido. Solo en los &uacute;ltimos meses de 2015 se han documentado m&aacute;s de 300 desapariciones, y la polic&iacute;a ha detenido a decenas de activistas en sus casas, acusados de usar Facebook, la nueva arma terrorista.
    </p><p class="article-text">
        Los amigos del Golfo, Arabia Saud&iacute; y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos sobre todo, han acudido en reiteradas ocasiones a remediar el naufragio de la econom&iacute;a egipcia. Desde el d&iacute;a siguiente al golpe hasta hoy. Esta &uacute;ltima semana saud&iacute;es y emirat&iacute;es han vuelto a anunciar m&aacute;s de 500 millones de d&oacute;lares en ayudas, coincidiendo con la visita a la regi&oacute;n del presidente chino, Xi Jinping, quien a su vez ha comprometido m&aacute;s de 1.500 millones de d&oacute;lares en cr&eacute;ditos a la banca egipcia, adem&aacute;s de contratos en infraestructuras y energ&iacute;a cuya cuant&iacute;a exacta se desconoce. Hace meses que la ayuda estadounidense, 1.300 millones de d&oacute;lares anuales, se descongel&oacute; tras su suspensi&oacute;n a ra&iacute;z del golpe de Estado. En pocas naciones como en el Egipto de hoy la fortaleza de un Estado muy s&oacute;lido depende tanto del exterior. Es una condici&oacute;n nueva en su historia, dif&iacute;cil de gestionar cuando el malestar social no deja de crecer por la falta de redistribuci&oacute;n de una riqueza que para los egipcios no tiene otro rostro que el de la corrupci&oacute;n, el paro y la carest&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el sombr&iacute;o panorama de Egipto en este a&ntilde;o V de la revoluci&oacute;n se cierne adem&aacute;s la violencia yihadista. El aumento del terrorismo yihadista que ha acompa&ntilde;ado a la estrategia contrarrevolucionaria comienza a volverse contra el r&eacute;gimen toda vez que el discurso securitario no est&aacute; acompa&ntilde;ado de una mayor inclusi&oacute;n social, como s&iacute; sucedi&oacute; en los a&ntilde;os noventa. Si entonces Mubarak abri&oacute;, a su manera, los canales de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica a sectores sociales hasta la fecha excluidos (por ejemplo, los Hermanos Musulmanes y la nueva burgues&iacute;a del sector privado), hoy el r&eacute;gimen de Sisi est&aacute; volcado en hacer justamente lo contrario. La lucha antiterrorista se lleva por delante los pocos derechos civiles de la poblaci&oacute;n, sin buscar m&aacute;s complicidades que las del Ej&eacute;rcito y los cuerpos de seguridad del Estado, convertidos en los &uacute;nicos m&aacute;rtires y h&eacute;roes de atentados que tambi&eacute;n afectan a la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, las condiciones sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que provocaron el estallido revolucionario de 2011, que se ven&iacute;a insinuando hac&iacute;a a&ntilde;os pero no prend&iacute;a, siguen vigentes. Es m&aacute;s, se han agudizado sus peores rasgos, hasta el punto de que el triunfo contrarrevolucionario augura el hundimiento del Estado egipcio, de los principales Estados &aacute;rabes cabr&iacute;a a&ntilde;adir: dependencia, terrorismo y represi&oacute;n terminar&aacute;n por socavar las ya de por s&iacute; m&iacute;nimas bases de su legitimidad. De ah&iacute; que el pron&oacute;stico de que se produzca un nuevo estallido revolucionario no sea un ejercicio de voluntarismo, sino una posibilidad real, una cuesti&oacute;n de tiempo. Los recientes levantamientos de j&oacute;venes parados tunecinos han desatado de nuevo las alarmas en toda la regi&oacute;n: Sisi no ha dudado en pedir a los levantiscos tunecinos que &ldquo;sean buenos patriotas&rdquo;, record&aacute;ndoles lo mal que est&aacute; la econom&iacute;a en todas partes. Es un discurso de otro tiempo, del tiempo de los grandes l&iacute;deres carism&aacute;ticos, no del de los <a href="http://www.alaraby.co.uk/medianews/2016/1/24/%D8%A5%D9%8A%D9%85%D9%88%D8%AC%D9%8A-%D8%A7%D9%84%D8%B3%D9%8A%D8%B3%D9%8A-%D9%85%D9%8A%D8%B5%D8%AD%D8%B4-%D9%83%D8%AF%D9%87" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidentes convertidos en emoticonos</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/tahrir-contrarrevolucion-arabe_132_4223405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jan 2016 19:02:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tahrir está en la cárcel]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arabia Saudí, huida hacia delante con decapitaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/arabia-saudi-naciones-unidas-pena-de-muerte_132_4250592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Arabia Saudí, que preside un comité de Derechos Humanos de la ONU, ha ejecutado a 47 presos en un día</p><p class="subtitle">La ejecución del líder chií Al-Nimr ha sido una provocación de consecuencias nacionales e internacionales imprevisibles</p><p class="subtitle">La ruptura de relaciones diplomáticas con Irán dificulta los necesarios procesos negociadores que solventen cualquiera de las crisis regionales</p></div><p class="article-text">
        Mientras la Uni&oacute;n Europea y EE.UU. sesteaban tras los festejos navide&ntilde;os, el 2 de enero Arabia Saud&iacute; ejecut&oacute; a 47 presos acusados de &ldquo;terrorismo&rdquo;. Estaban distribuidos en 12 prisiones: en ocho&nbsp;fueron decapitados, en 4 fusilados (ante la falta de verdugos diestros en el manejo de la espada, una ley de 2013 permite el uso del fusil). Es lo que <a href="http://english.alarabiya.net/en/News/middle-east/2016/01/02/Saudi-interior-ministry.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">difundi&oacute; la agencia oficial de noticias</a>, como para acallar las voces que desde primeras horas de la ma&ntilde;ana se preguntaban si, seg&uacute;n la costumbre, los reos habr&iacute;an sido decapitados de un sablazo en la plaza p&uacute;blica. Hace dos meses la c&aacute;mara de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8mDAU9VIn5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un turista capt&oacute; una de esas ejecuciones</a>, que la legislaci&oacute;n saud&iacute; proh&iacute;be grabar al tiempo que considera aleccionadoras, y se hizo viral. En esta ocasi&oacute;n parece haberse buscado cierta nocturnidad, quiz&aacute; por temor a la reacci&oacute;n popular ante el novedoso perfil de los ajusticiados: todos eran saud&iacute;es excepto un egipcio y un chadiano, cuando la proporci&oacute;n ven&iacute;a siendo de ocho&nbsp;extranjeros por cada saud&iacute; ejecutado (por completar la macabra danza de los n&uacute;meros saud&iacute;es: en 2014 fueron ejecutados 87 presos; en 2015, con el nuevo rey Salm&aacute;n, 153).
    </p><h3 class="article-text">Treinta y cinco a&ntilde;os de deriva internacionalista wahab&iacute;</h3><p class="article-text">
        <strong>Treinta y cinco a&ntilde;os de deriva internacionalista wahab&iacute;</strong>Hay que remontarse a 1980 para encontrar un antecedente de ejecuci&oacute;n masiva, cuando tras la toma de la Gran Mezquita de La Meca por un grupo revolucionario wahab&iacute; se ejecut&oacute; a 63 de los asaltantes. Aquel suceso fue el mayor desaf&iacute;o a la Casa de Sa&uacute;d en toda su historia. Y no ven&iacute;a del exterior, por m&aacute;s que la Revoluci&oacute;n Isl&aacute;mica iran&iacute; insuflase &aacute;nimos a todos los islamistas del momento, sino que fueron j&oacute;venes neowahab&iacute;es, crecidos en la abundancia del reino petrolero, los que cuestionaron la legitimidad isl&aacute;mica del r&eacute;gimen. La monarqu&iacute;a saud&iacute;, lejos de reconsiderar su ideal mesi&aacute;nico, abund&oacute; en su incipiente liderazgo de una insurgencia sunn&iacute; en medio mundo. Con frecuencia su acci&oacute;n fue indirecta, mediante la financiaci&oacute;n de centros educativos y asistenciales, como las madrasas, que llenaban el hueco dejado por los Estados en descomposici&oacute;n en Asia Central, &Aacute;frica y el Mediterr&aacute;neo. Pero al mismo tiempo se fue consolidando una intervenci&oacute;n abiertamente armada mediante peones interpuestos. Fruto de ello fueron los muyahidines afganos, luego la fundaci&oacute;n de al-Qaeda y despu&eacute;s todo el conglomerado yihadista cuyos tent&aacute;culos hoy se llaman ISIS, Boko Haram o Frente al-Nusra, por mencionar a los m&aacute;s medi&aacute;ticos. La connivencia estadounidense, que conoc&iacute;a y potenciaba la financiaci&oacute;n saud&iacute; de este entramado, responsable del 11 S, <a href="http://www.theguardian.com/world/us-embassy-cables-documents/242073" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; a escandalizar a la propia Hillary Clinton</a>, pero el asunto no pas&oacute; de un intercambio de recriminaciones entre agencias estadounidenses al comienzo del primer mandato de Obama.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las discrepancias nunca se hicieron p&uacute;blicas y la alianza saud&iacute;-estadounidense no flaque&oacute;, lo cierto es que los saud&iacute;es empezaron a dar alas a otros socios. Por ejemplo a la Uni&oacute;n Europea, que desde 2005 ha venido cobrando protagonismo, sobre todo en los intercambios comerciales. As&iacute; lo testimonian los jugosos contratos en infraestructuras y armamento de las empresas espa&ntilde;olas, francesas, brit&aacute;nicas o alemanas, pagados con clamorosos silencios oficiales sobre la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los derechos humanos en el pa&iacute;s de los Sa&uacute;d. La llegada al trono del rey Salm&aacute;n hace un a&ntilde;o ha acentuado esta estrategia de compra de voluntades a destajo, que <a href="https://wikileaks.org/saudi-cables/buying-silence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluye a medios de comunicaci&oacute;n</a>&nbsp;y diplom&aacute;ticos de todo el mundo. En 2014 se produjo uno de los sucesos m&aacute;s escandalosos en el de por s&iacute; imp&uacute;dico sistema de Naciones Unidas, cuando Arabia Saud&iacute; <a href="http://www.theguardian.com/uk-news/2015/sep/29/uk-and-saudi-arabia-in-secret-deal-over-human-rights-council-place" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">accedi&oacute; a su Comit&eacute; de Derechos Humanos gracias al decisivo apoyo de Gran Breta&ntilde;a</a>, que as&iacute; pagaba ping&uuml;es beneficios en negocios. Por si fuera poco, el semestre pasado los saud&iacute;es lograron la presidencia de la comisi&oacute;n encargada de la apertura y seguimiento de informes sobre violaciones de derechos humanos. &iquest;Puede el pa&iacute;s que m&aacute;s viola los derechos humanos vigilar las violaciones de derechos humanos en nombre de la humanidad? La degradaci&oacute;n de las instituciones internacionales no conoce l&iacute;mites.
    </p><h3 class="article-text">Arabia Saud&iacute; es una olla a presi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        <strong>Arabia Saud&iacute; es una olla a presi&oacute;n</strong>Hay tambi&eacute;n una clave interna en la elecci&oacute;n del 2 de enero para la ejecuci&oacute;n masiva de estos 47 &ldquo;terroristas&rdquo;, seg&uacute;n los ha denominado el r&eacute;gimen: la reciente aplicaci&oacute;n de draconianas medidas de austeridad. El pasado 28 de diciembre se anunci&oacute; que desde el d&iacute;a siguiente el precio del petr&oacute;leo aumentar&iacute;a un 50% y se recortar&iacute;an las subvenciones a productos y servicios de primera necesidad. Se calcula que de repente los precios han subido entre un 30% y un 100%, en un pa&iacute;s con una tasa de paro superior al 30%. El r&eacute;gimen necesitaba un golpe de efecto, una maniobra de distracci&oacute;n contra cualquier malestar social. El recurso sistem&aacute;tico al cierre de filas nacional ante la amenaza terrorista es un cl&aacute;sico mundial a estas alturas, del que no pod&iacute;an dejar de sacar partido quienes inventaron el terrorismo yihadista.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar tampoco que el fantasma de la amenaza terrorista tiene su particular expresi&oacute;n en la legislaci&oacute;n saud&iacute;. Seg&uacute;n una reforma de 2014, <a href="https://www.hrw.org/news/2014/03/20/saudi-arabia-new-terrorism-regulations-assault-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terrorismo interno consiste</a>&nbsp;en &ldquo;cualquier acto que atente contra la reputaci&oacute;n del Estado&rdquo;, &ldquo;da&ntilde;e el orden p&uacute;blico&rdquo; o &ldquo;altere la seguridad de la sociedad&rdquo;. El ministro del Interior, el pr&iacute;ncipe heredero Muhammad Bin Nayaf, se ha servido de esta ley para echar la losa del terrorismo sobre cualquier conciencia cr&iacute;tica. Como el popular escritor Turki al-Hamad, una de las voces m&aacute;s corrosivas contra el estamento religioso, que lleva varios a&ntilde;os encarcelado sin cargos; o el bloguero Raif Badawi, mentor del foro 'Liberales saud&iacute;es libres', condenado a 100 latigazos y diez&nbsp;a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La obsesi&oacute;n antiiran&iacute; de Arabia Saud&iacute; pone en peligro a sus aliados</h3><p class="article-text">
        <strong>La obsesi&oacute;n antiiran&iacute; de Arabia Saud&iacute; pone en peligro a sus aliados</strong>A nivel regional, las ejecuciones de A&ntilde;o Nuevo siguen una t&oacute;nica saud&iacute; no por conocida menos peligrosa: atizar el fuego sectario, que Occidente siempre ve con ojos cr&eacute;dulos, para que se demonice al r&eacute;gimen iran&iacute;. Cuatro de los ajusticiados eran chi&iacute;es, entre ellos el carism&aacute;tico jeque Nimr Al-Nimr, l&iacute;der de la revuelta pac&iacute;fica que en 2011 moviliz&oacute; a la discriminada comunidad chi&iacute; de la regi&oacute;n oriental de Qatif. No han tardado en producirse disturbios en la zona, a pesar de las llamadas a la resistencia no violenta de la familia del jeque, y r&eacute;plicas en Bahr&eacute;in e Ir&aacute;n. Los discursos de Jamenei, el Gu&iacute;a Supremo iran&iacute;, y Nasrallah, l&iacute;der del partido liban&eacute;s Hezbol&aacute;, han caldeado a&uacute;n m&aacute;s los &aacute;nimos. En Teher&aacute;n los manifestantes asaltaron la Embajada saud&iacute; horas despu&eacute;s de las ejecuciones; al d&iacute;a siguiente, Arabia Saud&iacute; anunci&oacute; la ruptura de relaciones diplom&aacute;ticas con Ir&aacute;n (&ldquo;con el terrorismo iran&iacute;&rdquo;, rezaba el titular del diario global &aacute;rabe Asharq Al-Awsat). Una zancadilla bien puesta a cualquier atisbo de negociaci&oacute;n sobre la guerra siria.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, arreciaban los bombardeos saud&iacute;es sobre San&aacute;, la capital de Yemen. La operaci&oacute;n Tormenta Decisiva es el personal experimento militar antiiran&iacute; del joven pr&iacute;ncipe Muhammad Bin Salm&aacute;n, heredero del heredero y actual ministro de Defensa, figura neblinosa de la que hasta hace poco ni se conoc&iacute;a la edad. Su estrategia en Yemen va de la mano de Al-Qaeda, y juntos est&aacute;n cercando las zonas bajo control huthi, el grupo rebelde chi&iacute; supuestamente apoyado por Ir&aacute;n que se hizo con el control del pa&iacute;s hace un a&ntilde;o. Ante el silencio c&oacute;mplice de la comunidad internacional, la guerra en Yemen ha logrado en nueve meses que el 80% de la poblaci&oacute;n precise ayuda humanitaria, que no llega.
    </p><p class="article-text">
        La incendiaria pol&iacute;tica saud&iacute; est&aacute; poniendo en peligro no solo la estabilidad regional, sino a los m&aacute;s directos aliados del reino. EEUU, decidido a sacar adelante el pacto con Ir&aacute;n, tiene dif&iacute;cil seguir cerrando los ojos al m&uacute;ltiple desaf&iacute;o saud&iacute;. En esta ocasi&oacute;n, sus diplom&aacute;ticos <a href="http://www.theguardian.com/world/2015/nov/27/saudi-arabia-execute-50-terrorists-reports-jihadi-al-qaida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;an recibido garant&iacute;as</a>&nbsp;de que no se ejecutar&iacute;a a los chi&iacute;es. Y Europa, m&aacute;s decidida que nunca, por su propio inter&eacute;s, a hallar una salida a la guerra en Siria, empieza a dar s&iacute;ntomas de cansancio ante los desmanes saud&iacute;es: <a href="http://www.nytimes.com/2015/12/04/world/europe/germany-rebukes-its-own-intelligence-agency-for-criticizing-saudi-policy.html?_r=5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso la ultracomedida diplomacia alemana lo ha dejado entrever &uacute;ltimamente</a>. Hasta ahora el 'leitmotiv' de la &ldquo;lucha contra el terrorismo&rdquo; hac&iacute;a de Arabia Saud&iacute; un aliado indispensable. Pero el amigo saud&iacute; es ya un claro problema. Falta que lo sea tambi&eacute;n para las petromonarqu&iacute;as del Golfo, sus m&aacute;s fieles escuderos, que sin embargo han ido tejiendo sus propias redes clientelares internacionales a base de finanzas y poderes en la sombra, y est&aacute;n listas para ir por libre.
    </p><p class="article-text">
        La huida hacia delante que el r&eacute;gimen practica con el nuevo rey se ha acelerado con la ejecuci&oacute;n masiva de A&ntilde;o Nuevo. Los dos herederos, los hombres fuertes del pa&iacute;s, est&aacute;n marcando el ritmo de lo que parece el fin de la alianza privilegiada con EEUU. Pero el ritmo consiste en m&aacute;s represi&oacute;n y pobreza en el interior, y m&aacute;s intervencionismo y belicismo en el exterior. Para que algo cambie en Oriente Pr&oacute;ximo todo tiene que cambiar en Arabia Saud&iacute;. Hasta hace poco hubiera valido con una t&iacute;mida apertura desde el 'establishment', pero hoy ya nada es posible sin una transformaci&oacute;n radical del r&eacute;gimen saud&iacute;, para lo que se necesita el concurso tanto interno como externo. Quiz&aacute; este horizonte no est&eacute; tan lejos como quieren creer los hombres del Ibex 35 y nuestra Casa Real, en puertas de un nuevo viaje &ldquo;de amistad y negocios&rdquo; a Riad. Si no tarda mucho, la ca&iacute;da del r&eacute;gimen saud&iacute; ser&aacute; la siguiente etapa de las revueltas &aacute;rabes, y el inicio de un verdadero tiempo nuevo en Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/arabia-saudi-naciones-unidas-pena-de-muerte_132_4250592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jan 2016 20:05:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Arabia Saudí, huida hacia delante con decapitaciones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Pena de muerte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rusia en Siria: otro que llega a machacar las revueltas árabes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/rusia-siria-orientalismo-antiimperialismo_132_2425748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La intervención militar de Rusia en Siria reproduce viejos patrones de control imperial, no distintos de los de EEUU.</p><p class="subtitle">Una sorprendente entente árabe prorrusa avala el proyecto de Putin de apoyo a Al-Asad.</p><p class="subtitle">Como en la derecha, en la izquierda todo el mundo abusa de Siria: desde los antiimperialistas hasta los socialdemócratas.</p><p class="subtitle">Dictadores, yihadistas y petrodólares han hecho el trabajo sucio, y a fecha de hoy la contrarrevolución campa a sus anchas.</p></div><p class="article-text">
        Si se puede decir algo de Siria sin riesgo de equivocaci&oacute;n, es que el pa&iacute;s ha dejado de existir, que a d&iacute;a de hoy lo que hay es un campo de batalla con lo peor de Afganist&aacute;n, Irak y Somalia juntos. El &uacute;ltimo episodio de la devastaci&oacute;n institucionalizada a la que venimos asistiendo desde 2011 es la intervenci&oacute;n militar abierta de Rusia en apoyo de Al-Asad.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os imperiales de Rusia en la regi&oacute;n son antiguos. Ya desde los tiempos de Catalina la Grande busc&oacute; una salida al Mediterr&aacute;neo. A su manera, Rusia (o la URSS en su defecto) siempre ha sometido a los &aacute;rabes al esquema orientalista que los considera de forma sistem&aacute;tica y no epis&oacute;dica sujetos subalternos de la historia. Es un procedimiento compartido con el enemigo occidental, y poco ha cambiado en ambos bandos a pesar de que las revoluciones de 2011 demostraron que los &aacute;rabes ten&iacute;an su propia narrativa emancipadora que, entre otras virtudes, met&iacute;a en el mismo saco a amigos y enemigos de Occidente o de Rusia. A efectos de la libertad de los pueblos &aacute;rabes, de su pan y de su justicia social, poca diferencia hab&iacute;a entre Mubarak y Gadafi, entre Al-Asad y Ben Ali, entre Saleh y Hamad Al-Jalifa, por mencionar solo la primera l&iacute;nea de los tiranos cuestionados. En un estallido largamente anhelado, los &aacute;rabes, que ven&iacute;an rumiando &ldquo;la desgracia de ser &aacute;rabe&rdquo; (la expresi&oacute;n la acu&ntilde;&oacute; el ensayista liban&eacute;s Samir Kassir en un libro de 2004 que en cierto modo intuy&oacute; las revueltas al diagnosticar el mal), se sacudieron su impotencia y repudiaron a sus propias &eacute;lites, que los negaban y despreciaban, y a unos socios (EEUU, Ir&aacute;n, Israel, Rusia, Europa) que los ven&iacute;an dominando a base de dependencia en todos los terrenos, incluso de ocupaci&oacute;n militar si era preciso.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta ruptura hist&oacute;rica habr&iacute;a tenido consecuencias demoledoras para el orden hegem&oacute;nico rusoamericano, y ambas potencias, con sus respectivos amigos, pronto corrieron a reconducir las revueltas en busca de un nuevo <em>statu quo</em> que garantizara la vieja dependencia &aacute;rabe. Dictadores, yihadistas y petrod&oacute;lares han hecho el trabajo sucio, y a fecha de hoy la contrarrevoluci&oacute;n campa a sus anchas. Las consecuencias de la restauraci&oacute;n autocr&aacute;tica est&aacute;n por venir, y ser&aacute;n terribles, pero por ahora asistimos a la reposici&oacute;n del orden orientalista, igual de c&oacute;modo para todos, tirios y troyanos, y que se resume en una f&oacute;rmula m&aacute;gica: los &aacute;rabes no saben gobernarse.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en Siria como en Irak, Rusia est&aacute; decidida a aprovechar el vac&iacute;o creado por los fracasos estadounidenses en la zona, y juega a varias bandas para recomponer la regi&oacute;n a su medida. Dado que a medio plazo esto implica minimizar la influencia ganada durante el conflicto sirio por Turqu&iacute;a e Ir&aacute;n (el aliado viejo y el aliado nuevo de Washington), lo primero ha sido crear un frente &aacute;rabe prorruso.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o, cuando se materializaron las sanciones econ&oacute;micas norteamericanas y europeas a Rusia por la anexi&oacute;n de Crimea, se han sucedido los contactos y negocios de las autoridades del Kremlin con los dignatarios egipcios, jordanos y emirat&iacute;es. Con Irak, Rusia firm&oacute; este verano un acuerdo de cooperaci&oacute;n t&eacute;cnico-militar que <a href="https://actualidad.rt.com/actualidad/187373-irak-decepcionado-eeuu-siria-estado-islamico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el primer ministro iraqu&iacute; Haider Al-Abadi est&aacute; utilizando para fortalecer su posici&oacute;n ante EEUU</a>. Egipto, Jordania, los Emiratos &Aacute;rabes Unidos e Irak han constituido en la sombra la entente &aacute;rabe que arropa la intervenci&oacute;n rusa en Siria. Por sorprendente que parezca, la aquiescencia de Arabia Saud&iacute; est&aacute; a punto de lograrse tambi&eacute;n: el ministro saud&iacute; de Defensa y cerebro gris del r&eacute;gimen, <a href="http://www.france24.com/fr/20151011-syrie-russie-arabie-saoudite-poutine-ministre-defense-mohammed-salmane-sotchi?utm_source=dlvr.it&amp;utm_medium=twitter&amp;dlvrit=66054" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pr&iacute;ncipe Mohammed Bin Salm&aacute;n, acaba de reunirse con Putin en Sochi</a>, aprovechando el Gran Premio de Rusia de F&oacute;rmula 1, y ha obtenido garant&iacute;as rusas sobre las intenciones antiiran&iacute;es de Mosc&uacute;, por m&aacute;s que saud&iacute;es y rusos sigan guardando las apariencias de desencuentro y as&iacute; prefieran reflejarlo los medios de comunicaci&oacute;n occidentales, un poco a lo suyo. Adem&aacute;s, esta entente integra a su vez a los mejores amigos &aacute;rabes de Israel, quien, sin grandes aspavientos, como suele ser su verdadera diplomacia, se ha sumado a la &oacute;rbita rusa: coincidiendo con el comienzo de la ofensiva de Putin, <a href="http://www.middleeasteye.net/news/russian-military-officials-consult-israel-us-regarding-involvement-syria-1785474131" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una delegaci&oacute;n de militares rusos estuvo coordinando con el Ej&eacute;rcito de Israel la estrategia en Siria</a>&nbsp;para sostener a Al-Asad, el enemigo m&aacute;s &uacute;til que ha tenido Israel. Al menos de momento parece que los planes funcionan: en pocos d&iacute;as de ataques a&eacute;reos rusos, el Ej&eacute;rcito sirio ha recuperado enclaves fundamentales en la ruta de Damasco a la costa. Lo significativo es que estaban bajo control del Ej&eacute;rcito Libre Sirio o de otros grupos rebeldes, pero no del ISIS, que sigue manteniendo sus posiciones y est&aacute; a punto de hacerse con Alepo.
    </p><p class="article-text">
        Es tal la descomposici&oacute;n del ya de por s&iacute; desordenado orden internacional propiciada por la guerra siria, que los m&aacute;s disparatados delirios de grandeza salen a relucir: desde que Siria sea un nuevo Afganist&aacute;n con el que los estadounidenses derroten a la nueva Rusia, como anhela desde <a href="http://www.nytimes.com/2015/09/30/opinion/thomas-friedman-syria-obama-and-putin.html?rref=collection%252Fcolumn%252FThomas%20L.%20Friedman&amp;action=click&amp;contentCollection=Opinion&amp;module=Collection%C2%AEion=Marginalia&amp;src=me&amp;pgtype=article&amp;_r=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su tribuna en The New York Times Thomas Friedman</a>, hasta que los nacionalistas rusos hagan de Siria otra Novorossia como la ucraniana: &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=b8c5ATBABQQ&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iexcl;Sin Siria no habr&aacute; Rusia!</a>&rdquo;, llegan a exclamar en las tertulias televisivas. En Espa&ntilde;a, dejando de lado los bandazos del ministro Garc&iacute;a-Margallo, que en la reciente cumbre de ministros de Exteriores de la UE ha encontrado su minuto de protagonismo abogando con Alemania por la negociaci&oacute;n con el r&eacute;gimen de Al Asad, se dan otras paradojas m&aacute;s caseras pero no menos ilustrativas de esta degeneraci&oacute;n vertiginosa: igual acuden a <a href="http://www.gasteizhoy.com/vitoriano-isis-siria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luchar en las filas kurdas contra el ISIS un ex edil vasco del Partido Popular</a>&nbsp;que los <a href="http://www.eldiario.es/politica/Detenido-regreso-combatir-ISIS-Kurdistan_0_406310113.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">j&oacute;venes de la izquierda radical madrile&ntilde;a</a>. Y eso por no volver sobre el espinoso asunto de los yihadistas espa&ntilde;oles, de los que nadie sabe a ciencia cierta cu&aacute;l es su bando final, si el ISIS o los grupos a los que bombardea Rusia y financian Arabia Saud&iacute; y las dem&aacute;s monarqu&iacute;as del Golfo que ahora negocian con Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Y en medio de todo ello, en la izquierda espa&ntilde;ola hay quien sigue hablando de antiimperialismo en Siria o <a href="http://www.eldiario.es/canariasahora/politica/Lopez-Aguilar-constitucional-derrotando-PP_0_440606434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien, desde posiciones socialdem&oacute;cratas, da la bienvenida a la restauraci&oacute;n autocr&aacute;tica</a>&nbsp;en Egipto, en Siria, en Yemen y donde sea con tal de frenar al yihadismo y detener la ola de refugiados. Como si tal cosa fuera posible alimentando la causa primera: la condena de todo un mundo a la falta de libertades. Estas actitudes de la izquierda son dos caras de la misma moneda: <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/11/actualidad/1444563614_586697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que niega que los &aacute;rabes tengan la &ldquo;madurez democr&aacute;tica&rdquo;</a>&nbsp;necesaria para escribir su historia y su futuro. Pero la edad de la madurez hace tiempo que la alcanzaron, y antes o despu&eacute;s Occidente se arrepentir&aacute; de sus pol&iacute;ticas cicateras, si no criminales, hacia las revoluciones &aacute;rabes, a las que nunca apoy&oacute;. Lo deber&iacute;a estar haciendo ya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/rusia-siria-orientalismo-antiimperialismo_132_2425748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2015 17:50:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Rusia en Siria: otro que llega a machacar las revueltas árabes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refugiados: los criminales de Estado no pueden resolver el crimen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/refugiados-humanitarismo-crimenes-de-guerra_132_2482914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El humanitarismo como solución a la crisis de los refugiados convierte a los criminales como Al-Asad en cómplices necesarios para solucionar la guerra en Siria.</p><p class="subtitle">La UE se atrinchera en las soluciones humanitarias para no abordar el fracaso de su política internacional.</p><p class="subtitle">Arabia Saudí y los países del Golfo son los grandes ausentes en el reparto de culpas que busca Europa.</p><p class="subtitle">El ISIS se ha convertido en la gran excusa para apoyar la contrarrevolución árabe.</p></div><p class="article-text">
        La crisis de los refugiados que vive Europa ha puesto al descubierto dos falacias: la del humanitarismo y la de la propia Europa. El humanitarismo, convertido en un mal menor, se ha adue&ntilde;ado de la pol&iacute;tica de asilo europea hasta el punto de ser ya un objetivo en s&iacute; mismo, sin relaci&oacute;n alguna con la resoluci&oacute;n del conflicto que lo hizo necesario. No es nada nuevo, si bien los &uacute;ltimos acontecimientos evidencian sin tapujos esta deriva. As&iacute;, el adjetivo &ldquo;humanitario&rdquo; ha acabado por neutralizar a todos los sustantivos imaginables, por muy contradictorios que pudieran parecer: guerra, ayuda, corredor, ataque, control, crisis, administraci&oacute;n, labor, drama, asistencia, campamento, llamamiento, derecho... hasta de &ldquo;banco humanitario&rdquo; se habla. Pero solo cuando los refugiados han llegado al coraz&oacute;n de Europa perforando sus fronteras y la han puesto ante el espejo de sus verg&uuml;enzas, la comunidad internacional, otra entelequia como el humanitarismo, ha empezado a preocuparse por esta &ldquo;crisis humanitaria sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os que se suceden las llamadas de auxilio de las agencias para los refugiados de L&iacute;bano, Jordania y Turqu&iacute;a, los pa&iacute;ses lim&iacute;trofes con Siria e Irak que vienen soportando el grueso del &eacute;xodo masivo de civiles (cerca de 4 millones seg&uacute;n las estimaciones de Naciones Unidas). El 85% de estos refugiados se reparte entre estos tres pa&iacute;ses. No nos enga&ntilde;emos: que <a href="http://www.unhcr.org/55e9793b6.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">200.000 refugiados (tambi&eacute;n son c&aacute;lculos de Naciones Unidas)</a>&nbsp;puedan conseguir abrir una brecha en la fortaleza europea no es nada en comparaci&oacute;n con estas otras cifras, por m&aacute;s que los l&iacute;deres de una Europa en extinci&oacute;n mercadeen con las cuotas de acogida.
    </p><p class="article-text">
        Los refugiados que ahora llegan son mayoritariamente j&oacute;venes, mujeres y hombres, que han logrado ir atravesando fronteras en periplos que cuestan entre 3.000 y 10.000 euros. Los gobernantes europeos saben lo que esto supone en t&eacute;rminos de &ldquo;clase social&rdquo;, expresi&oacute;n tab&uacute;, si bien no esconden su cinismo; al contrario, es un cinismo que sirve para ganar votos: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; buena mano de obra la siria, tan bien cualificada para las industrias alemana y holandesa!&rdquo;; &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; bien que el n&uacute;mero de cristianos calme los fantasmas otomanos de Hungr&iacute;a y Eslovaquia!&rdquo;. Mientras, en Siria se acelera el ritmo del desplazamiento interno de la poblaci&oacute;n (ya casi la mitad de sus 23 millones de personas) y la inmensa mayor&iacute;a de los que est&aacute;n refugiados contin&uacute;a en condiciones infrahumanas en los campamentos turcos, jordanos y libaneses. Y as&iacute; pasar&aacute;n otro invierno, pues los gobiernos europeos siguen discutiendo qu&eacute; hacer aqu&iacute;, para no hacer nada all&iacute;. Y con ello calmar&aacute;n su conciencia humanitaria, al menos de momento.
    </p><p class="article-text">
        El cinismo se agrava a la hora de repartir responsabilidades. El discurso bienpensante ya ha encontrado la causa de la avalancha inesperada en Europa: el avance del ISIS en Siria e Irak. Es un argumento &uacute;til en muchos sentidos, por m&aacute;s que las cifras revelen, otra vez, una realidad distinta: entre enero y julio <a href="https://www.middleeastmonitor.com/news/middle-east/20862-2209-syrian-children-killed-in-2015#https://www.middleeastmonitor.com/news/middle-east/20862-2209-syrian-children-killed-in-2015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido asesinados en Siria 2.209 ni&ntilde;os</a>, de ellos el 82% por ataques de las fuerzas de Al-Asad, y el 5,2% por los del ISIS y el Frente Al-Nusra; es m&aacute;s, el 90% de los civiles sirios heridos se debe a ataques del r&eacute;gimen. Aunque hace apenas un a&ntilde;o que Abu Bakr Al-Bagdadi apareci&oacute; en la mezquita de M&oacute;sul proclamando su califato, el Estado Isl&aacute;mico hace meses que es el protagonista absoluto de la guerra en Oriente Medio, con sus secuelas en Europa. Con ello Al-Asad se ha convertido en el criminal indispensable para resolver su crimen: la coalici&oacute;n que nunca se form&oacute; para luchar contra su r&eacute;gimen se ha aliado con &eacute;l contra el nuevo enemigo com&uacute;n, el ISIS. La incapacidad de la pol&iacute;tica y la diplomacia europeas ha encontrado en las barbaridades del ISIS una gran excusa para justificar lo injustificable.
    </p><p class="article-text">
        Con el argumento de la prioridad de la lucha contra el yihadismo, los gobiernos occidentales se apresuran estos d&iacute;as a reciclar el r&eacute;gimen de Al-Asad. Staffan de Mistura, el enviado especial de Naciones Unidas para Siria, expres&oacute; bien claro ya en febrero que &ldquo;<a href="http://arabia.watch/es/sept2014/geopolitica/1453/El-enviado-de-la-ONU-Assad-es-parte-de-la-soluci%C3%B3n%E2%80%9D.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente Al-Asad es parte de la soluci&oacute;n</a>&rdquo;. Lo hizo con matizaciones como que no es &ldquo;amigo&rdquo; o &ldquo;socio&rdquo; sino una necesidad ante lo perentorio de la lucha contra el ISIS. Fue la se&ntilde;al de que se abr&iacute;a un nuevo tiempo, y desde entonces esta consigna ha venido marcando la hoja de ruta de los l&iacute;deres europeos, con altisonantes desmentidos y retru&eacute;canos varios. Pero Mistura se reafirm&oacute; a primeros de septiembre en su encuentro en Beirut con el viceministro iran&iacute; de Exteriores, Husein Amir Abdolahian. Aqu&iacute; en Espa&ntilde;a el vocero de esta tesis ha sido el ministro de Exteriores Garc&iacute;a-Margallo, quien en su reciente viaje oficial a Teher&aacute;n ha manifestado que &ldquo;<a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/margallo-apuesta-por-negociar-con-bashar-asad-para-poner-fin-guerra-siria-4488521" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha llegado el momento de entablar negociaciones con el r&eacute;gimen de Al-Asad</a>&rdquo;. Ir&aacute;n, parte necesaria de la soluci&oacute;n, sabe que no habr&aacute; presiones mientras el Congreso de EEUU no apruebe el acuerdo nuclear, a finales de a&ntilde;o. Para 2016 una distribuci&oacute;n de fuerzas distinta estar&aacute; consolidada.
    </p><p class="article-text">
        En el otro bando, el que la Uni&oacute;n Europea quiere ignorar a la hora de buscar culpables, Arabia Saud&iacute; y los pa&iacute;ses del Golfo saben igualmente que nadie va a poner trabas a sus designios contrarrevolucionarios, si es que hubiera alguien dispuesto, mientras no se aclare &ldquo;el expediente iran&iacute;&rdquo;. Lo mismo que saben que toda soluci&oacute;n en Oriente Medio pasa por sus manos. En Yemen, vecino siempre d&iacute;scolo y en el que la revuelta iniciada en 2011 hab&iacute;a alumbrado una peculiar transversalidad social, los saud&iacute;es est&aacute;n jugando nuevas bazas al estilo de las de Siria, a golpe de yihadismo y talonario: en 2014, <a href="http://www.theguardian.com/world/2015/mar/09/saudi-arabia-becomes-worlds-biggest-arms-importer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arabia Saud&iacute; super&oacute; a la India como primer importador mundial de armas</a>, y se prev&eacute; que en 2015 pague uno de cada siete d&oacute;lares que la industria mundial exporte. Los yemen&iacute;es est&aacute;n pagando muy cara la recomposici&oacute;n geoestrat&eacute;gica en marcha: seg&uacute;n estimaciones de Naciones Unidas, el <a href="http://www.ye.undp.org/content/yemen/en/home/mdgoverview/overview/mdg1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">80% de la poblaci&oacute;n precisa asistencia alimentaria</a>. Es la misma ONU que acaba de llamar a <a href="http://www.unhcr.org/55ed7fcb6.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arabia Saud&iacute; &ldquo;el Reino Humanitario&rdquo;</a>&nbsp;por su disposici&oacute;n a financiar la ayuda a los desplazados internos yemen&iacute;es, fruto de la agresi&oacute;n militar liderada &iexcl;por la misma Arabia Saud&iacute;! En estos meses de guerra, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9AP1OKAO4YI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yemen se ha convertido en un pa&iacute;s igual de devastado que Siria</a>. Yemen queda lejos, no ser&aacute; f&aacute;cil que los refugiados lleguen al Mediterr&aacute;neo de momento, pero puede dar idea de la desesperaci&oacute;n reinante el que Somalia y Yibuti, dos de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo, sean los principales lugares de acogida de los 60.000 yemen&iacute;es que ya han abandonado el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de los refugiados ha devuelto el protagonismo a la pol&iacute;tica com&uacute;n europea, aunque seguramente sea para enterrarla. Porque mientras solo sirva para idear soluciones caseras sobre reparto y gesti&oacute;n de cupos o sobre el desaf&iacute;o yihadista, los criminales seguir&aacute;n sabi&eacute;ndose necesarios, y actuar&aacute;n en consecuencia. A Europa le convendr&iacute;a asumir que mientras en el Sur no haya eso que llama &ldquo;estabilidad&rdquo;, en el Norte cada vez habr&aacute; menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/refugiados-humanitarismo-crimenes-de-guerra_132_2482914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2015 18:33:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Refugiados: los criminales de Estado no pueden resolver el crimen]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Crímenes de guerra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frankenstein en Túnez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frankenstein-tunez_132_2559914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Con frecuencia, tomamos a Túnez por lo que no es, una sucursal de Occidente</p><p class="subtitle">El yihadismo actual se alimenta por igual del impulso saudí y de las esperanzas frustradas de la revolución</p><p class="subtitle">Europa le da la espalda al Mediterráneo, como se ha visto en Grecia y no se quiere ver en Túnez</p></div><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que sea una aberraci&oacute;n, el yihadismo, como Frankenstein, es hijo de la raz&oacute;n. O de una l&oacute;gica perversa, si se prefiere. No es fruto de la nada ni del caos. Tampoco el islam tiene mucho que ver en su gestaci&oacute;n, sino que fue la geopol&iacute;tica del final del mundo bipolar la que puso en marcha la versi&oacute;n del yihadismo que hoy conocemos: Afganist&aacute;n lo vio nacer, pero una vez puesto en pie controlar su desarrollo y sus relaciones se fue haciendo m&aacute;s dif&iacute;cil para sus patrocinadores, saud&iacute;es y estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        Si de repartir culpas se tratara, ser&iacute;a dif&iacute;cil precisar el grado de responsabilidad de unos y otros en las sucesivas mutaciones del Frankenstein yihadista: la pol&iacute;tica neoimperial de Bush padre y Bush hijo; el depredador sectarismo saud&iacute;; la incapacidad de Europa para practicar lo que predica; el mesianismo wahab&iacute;; el autoritarismo patol&oacute;gico de las &eacute;lites &aacute;rabes; la ambici&oacute;n mediooriental de Rusia y China... La consecuencia de todo ello est&aacute; a la vista: la inmensa frustraci&oacute;n de una generaci&oacute;n que ve en &ldquo;coger el fusil&rdquo; una opci&oacute;n vital. No es nada nuevo, como parece, el recurso a la legitimidad isl&aacute;mica para ello (la moderna yihad contra Occidente la &ldquo;inventaron&rdquo; los musulmanes indios all&aacute; por 1826), si acaso lo es su fuerza viral.
    </p><p class="article-text">
        Es de sobra conocido que T&uacute;nez fue el pa&iacute;s que encendi&oacute; la mecha de las revoluciones &aacute;rabes de 2011. Sus j&oacute;venes salieron en masa a las calles y ofrecieron la imagen de rebeld&iacute;a abierta y decidida que tanto se cant&oacute; en Occidente y en la que se miraron yemen&iacute;es, egipcios, libios, sirios, bahrein&iacute;es... Pero T&uacute;nez se ha convertido, parad&oacute;jicamente, en uno de los principales exportadores de yihadistas al Estado Isl&aacute;mico: unos 4.000 j&oacute;venes habr&iacute;an salido del pa&iacute;s desde 2013 rumbo a Siria e Irak, casi los mismos que de Europa en conjunto. Es evidente que entre los hechos de 2011 y los actuales hay una relaci&oacute;n, y que tiene que ver con el derrumbe de la esperanza individual y colectiva que un d&iacute;a despert&oacute; la Revoluci&oacute;n del Jazm&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se ha hablado mucho de la &ldquo;excepcionalidad tunecina&rdquo; en el marco del mundo &aacute;rabe posrevolucionario. Su exitosa transici&oacute;n se ha caracterizado por la inclusi&oacute;n en el proyecto democr&aacute;tico de partidos pol&iacute;ticos y actores civiles antag&oacute;nicos, casi siempre presentados en t&eacute;rminos de islamistas frente a secularistas, pero que no responden por entero a esa l&oacute;gica: tambi&eacute;n est&aacute;n los sindicalistas, la patronal, los j&oacute;venes licenciados en paro o los mineros, por mencionar a algunos de los m&aacute;s activos. Los logros tunecinos en t&eacute;rminos de libertades son innegables. Pero el pueblo que sali&oacute; a la calle harto de las humillaciones cotidianas del r&eacute;gimen de Ben Al&iacute; (dictador que, cabe recordar, goza de un exilio dorado en Yeda, la capital del mar Rojo saud&iacute;) no solo ped&iacute;a libertad, sino tambi&eacute;n pan y justicia social. Es algo que tiende a olvidarse con el alboroto de los procesos electorales y con la costumbre de mirar siempre a las capitales &aacute;rabes, donde se refugian las &eacute;lites proocidentales.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el T&uacute;nez de provincias respira con un pulso propio, distinto del capitalino y sus pujos mundanos. No es menos vivo o m&aacute;s acomodaticio, al contrario, es m&aacute;s radical en la expresi&oacute;n de sus demandas: durante casi una d&eacute;cada, las huelgas de la miner&iacute;a de Sfax y Gafsa precedieron a la revoluci&oacute;n en la movilizaci&oacute;n social y sindical. Y fue en Sidi Bouzid, una de esas ciudades del interior, donde se inmol&oacute; Mohamed Bouazizi, el vendedor ambulante cuyo gesto incit&oacute; el levantamiento popular masivo. Hay que tener en cuenta este contexto para comprender c&oacute;mo un joven de 21 a&ntilde;os, estudiante de ingenier&iacute;a de la Universidad de Kairu&aacute;n, la capital hist&oacute;rica del T&uacute;nez isl&aacute;mico, situada en el centro del pa&iacute;s, coge un Kalashnikov y la emprende a tiros con los turistas europeos que disfrutan del sol de Susa. &ldquo;Vete a casa. No he venido a matarte a ti sino a los turistas&rdquo;, le dijo a un chaval tunecino que le hizo frente.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del terrorista era claro. Para Seifeddine Rezgui, el yihadista reivindicado como suyo por el Estado Isl&aacute;mico pero al que no se le conoc&iacute;an inquietudes salafistas sino raperas, la violencia est&aacute; reglada y medida en los t&eacute;rminos propios de la realidad tunecina: el turismo supone el 15% del PIB, y su colapso arrastra a la econom&iacute;a del pa&iacute;s en su conjunto. Pero adem&aacute;s, en t&eacute;rminos simb&oacute;licos, la violencia yihadista contra el turismo de playa y museo golpea donde m&aacute;s les duele a las &eacute;lites tunecinas: en la imagen cosmopolita que el pa&iacute;s proyecta de modernidad a la occidental.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el yihadismo sacude T&uacute;nez, Europa tiembla. No se trata solo de que las v&iacute;ctimas sean francesas, alemanas, brit&aacute;nicas o espa&ntilde;olas. Este peque&ntilde;o pa&iacute;s &aacute;rabe resulta a ojos europeos m&aacute;s mediterr&aacute;neo, m&aacute;s nuestro, m&aacute;s occidental. Desde hace d&eacute;cadas no ha dejado de ser visto como una excepci&oacute;n en un entorno hostil, encajonado entre los irreductibles libios y argelinos que tantos quebraderos de cabeza han dado a Europa antes y despu&eacute;s de la independencia. Pero el atentado de Susa del pasado junio, tras el de El Bardo en marzo, nos recuerda que en T&uacute;nez las demandas de la revoluci&oacute;n est&aacute;n por satisfacer, que la democracia no es una declaraci&oacute;n de intenciones, y que &uacute;nicamente el proyecto de un Mediterr&aacute;neo com&uacute;n puede salvarnos a todos, Sur y Norte por igual.
    </p><p class="article-text">
        El presidente tunecino, Beji Caid Essebsi, declar&oacute; a rengl&oacute;n seguido de la &uacute;ltima matanza que &ldquo;T&uacute;nez solo no puede luchar contra el terrorismo, hace falta una estrategia conjunta&rdquo;. Tiene raz&oacute;n, aunque no solo en el sentido de las medidas de urgencia adoptadas ni de la en&eacute;sima ronda de contactos pol&iacute;ticos para sacar adelante una restrictiva ley de seguridad. Por m&aacute;s que se cierren mezquitas de pr&eacute;dica salafista, se levanten vallas estilo Melilla y un Ej&eacute;rcito mal pertrechado se vuelque en el control de 1500 kil&oacute;metros de frontera con Libia y Argelia, no se va atajar el yihadismo. Lo que urge es completar el proceso revolucionario: faltan el pan y la justicia social. Es muy tarde ya para Libia, para Siria y casi para Egipto, pa&iacute;ses en los que en menos de tres a&ntilde;os una generaci&oacute;n entera se ha perdido en la guerra o en la c&aacute;rcel. Pero de T&uacute;nez podr&iacute;a volver a surgir el impulso solidario y aut&eacute;nticamente internacionalista que redimiera al Mediterr&aacute;neo. Por desgracia, no parece que los actuales l&iacute;deres de la Uni&oacute;n Europa lo vean en estos t&eacute;rminos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frankenstein-tunez_132_2559914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2015 17:52:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Frankenstein en Túnez]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Túnez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[BDS, diez años de una estrategia exitosa para Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/bds-ocupacion-israeli_132_2579587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel llega a su décimo aniversario habiéndose convertido en</p><p class="subtitle">mainstream</p><p class="subtitle">: hasta Kerry o Netanyahu han tenido que tomarla en consideración</p><p class="subtitle">El éxito del BDS estriba en su carácter civil, pacífico y transversal, así como en su capacidad para dotar a Palestina de una nueva estrategia en su lucha por la justicia</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen hoy diez a&ntilde;os del <a href="http://www.bdsmovement.net/call#Spanish:" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamamiento de la sociedad civil palestina al BDS</a>, siglas por las que se conoce la demanda de Boicot, Desinversi&oacute;n y Sanciones a Israel en tanto no cumpla con tres condiciones reconocidas por el Derecho internacional: el fin de la ocupaci&oacute;n de Cisjordania, Gaza y Jerusal&eacute;n Oriental; la satisfacci&oacute;n del derecho al retorno de los refugiados palestinos dispersos por el mundo; y el fin de la discriminaci&oacute;n que sufren los palestinos de nacionalidad israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada transcurrida, la campa&ntilde;a BDS ha transformado de manera radical el panorama de la lucha por la justicia en Palestina, tanto en el interior de la propia sociedad palestina como a nivel internacional. Su &eacute;xito se fundamenta en cuatro principios estrat&eacute;gicos. Los enemigos del BDS, sabedores de su efectividad, <a href="http://www.eldiario.es/contrapoder/BDS-ocupacion_israeli-Aznar_6_403919623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se afanan en enterrarlos bajo un mont&oacute;n de lugares comunes</a>, pero la f&oacute;rmula del BDS es tan sencilla como eficaz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong>&nbsp;<strong>Inclusivo y no violento. </strong>El BDS es un movimiento civil y pac&iacute;fico, cuyo protagonismo est&aacute; en manos de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        El <em>Llamamiento de la sociedad civil palestina al Boicot, Desinversi&oacute;n y Sanciones contra Israel hasta que cumpla con la ley internacional y los principios universales de los derechos humanos</em> se public&oacute; el 9 de julio de 2005 con el respaldo de 172 asociaciones, sindicatos, ONGs y partidos de toda tendencia, representantes de los distintos sustratos de la sociedad palestina (mujeres, j&oacute;venes, trabajadores, refugiados, palestinos del interior de Israel, de los Territorios Ocupados y de la di&aacute;spora). Si bien las organizaciones palestinas abanderaron el Llamamiento, ninguna de ellas ha sustra&iacute;do el protagonismo a los individuos, que de forma horizontal y en todo el mundo se organizan y protagonizan las distintas campa&ntilde;as de BDS. De este modo, dependiendo del contexto, se lanzan campa&ntilde;as de los distintos tipos de boicot (comercial, acad&eacute;mico, cultural, deportivo), de desinversi&oacute;n (bancaria, financiera, empresarial) o para forzar a los organismos internacionales a que hagan efectivas las sanciones a Israel por el incumplimiento de sus compromisos legales. El <a href="http://www.bdsmovement.net/bnc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comit&eacute; Nacional del Boicot</a>&nbsp;(BNC, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s), con sede en Ramala, se encarga de la coordinaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a las iniciativas son diversas y aut&oacute;nomas, si bien la <a href="http://boicotisrael.net/etiqueta/rescop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red Solidaria Contra la Ocupaci&oacute;n de Palestina</a>&nbsp;(RESCOP) las canaliza. En Am&eacute;rica Latina, a ra&iacute;z de la demanda de varias agrupaciones nacionales de una plataforma com&uacute;n para impulsar el BDS en la regi&oacute;n, el BNC pondr&aacute; en funcionamiento el pr&oacute;ximo mes las p&aacute;ginas web en espa&ntilde;ol y portugu&eacute;s del BDSmovement.net, que se sumar&aacute;n a las que ya existen en &aacute;rabe e ingl&eacute;s. Para los activistas de esta parte del mundo, cuyo peso en el boicot econ&oacute;mico es cada vez mayor, esta iniciativa no solo es importante en t&eacute;rminos estrat&eacute;gicos, sino que adem&aacute;s refleja la sensibilidad del BNC para superar viejos vicios &ldquo;euroc&eacute;ntricos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin duda lo que mejor ejemplifica el car&aacute;cter inclusivo del BDS es la participaci&oacute;n en sus campa&ntilde;as de jud&iacute;os de distinto origen, tanto israel&iacute;es (como los del grupo <a href="http://boycottisrael.info" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boycott from Within</a>) como estadounidenses (<a href="https://jewishvoiceforpeace.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jewish Voice for Peace</a>) o de todas partes (<a href="http://www.ijan.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red de Jud&iacute;os Antisionistas</a>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.&nbsp;Hist&oacute;ricamente oportuno. </strong>El BDS naci&oacute; en una coyuntura cr&iacute;tica para Palestina, y desde sus inicios en 2005 ha mantenido un marcado sentido de la responsabilidad hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute;, hablando en t&eacute;rminos generales, un a&ntilde;o antes, en 2004. El embri&oacute;n del BDS fue el llamamiento al boicot acad&eacute;mico que los profesores e investigadores palestinos hicieron aquel a&ntilde;o a sus colegas, sobre todo europeos. Les instaban a romper las relaciones institucionales con sus hom&oacute;logos israel&iacute;es en tanto estos no denunciaran a sus universidades y centros de investigaci&oacute;n por su complicidad con la ocupaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n. En su reflexi&oacute;n destacaban la necesidad de implementar formas de desobediencia civil que rompieran con la espiral de violencia fruto de la Segunda Intifada. El 9 de julio de 2004 la Corte Penal Internacional estipul&oacute; <a href="http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=11292#.VZ0wxnhYyUh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ilegalidad del Muro de Cisjordania</a>, que por entonces a&uacute;n estaba en su fase inicial. El Muro, de modo simb&oacute;lico, materializaba el fracaso de los Acuerdos de Oslo y la incapacidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para hacer efectivo el cumplimiento de unos derechos nacionales m&iacute;nimos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en 2004, en noviembre, falleci&oacute; Yaser Arafat, quien, a pesar de diferencias y disputas, hab&iacute;a aglutinado la voluntad nacional y devuelto a Palestina al trasiego mundial, tras haber sido borrada del mapa en 1948. Sin Arafat la ANP perdi&oacute; buena parte de su legitimidad. Fue en este contexto, caracterizado por una colonizaci&oacute;n galopante y una total falta de expectativas, en el que los palestinos de los Territorios Ocupados lanzaron la campa&ntilde;a BDS al margen de la pol&iacute;tica seguidista de la ANP: se trat&oacute; de una apuesta a largo plazo que ya ha demostrado su efectividad en t&eacute;rminos de movilizaci&oacute;n y logros. Basta escuchar <a href="http://www.jpost.com/Breaking-News/Netanyahu-tells-Jpost-Conference-Iran-BDS-emerging-as-threats-to-Israel-on-world-stage-405319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las recientes declaraciones del primer ministro israel&iacute;, Benjamin Netanyahu</a>, poniendo al BDS a la altura de Ir&aacute;n y Hezbol&aacute;, las grandes obsesiones de Israel en su particular ret&oacute;rica nacionalista, para calibrar el avance del movimiento.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, Gaza ha marcado los puntos de inflexi&oacute;n de la campa&ntilde;a BDS. La brutalidad de la guerra de 2008-2009, televisada como no hab&iacute;a sucedido antes, levant&oacute; una oleada de solidaridad popular a nivel mundial que el BDS canaliz&oacute; en medidas concretas de boicot comercial y cultural. Empresas como Veolia, SodaStream o Mekorot, c&oacute;mplices con la ocupaci&oacute;n, vieron c&oacute;mo en distintos pa&iacute;ses (Francia, Argentina, Holanda, Estados Unidos) perd&iacute;an contratos tras las campa&ntilde;as de presi&oacute;n de activistas locales. Tambi&eacute;n el BDS cultural vio crecer el n&uacute;mero de artistas que se negaron a actuar en Israel (Elvis Costello, Carlos Santana), en la estela de la campa&ntilde;a iniciada por Roger Waters o Ken Loach. La agresi&oacute;n contra Gaza de 2014 allan&oacute; el camino del BDS en dos &aacute;mbitos que hasta la fecha hab&iacute;an resultado m&aacute;s complicados: el de las desinversiones y el de las sanciones. De forma m&aacute;s o menos encubierta, el impacto de las desinversiones se reflej&oacute; en la <a href="https://electronicintifada.net/blogs/ali-abunimah/foreign-investment-israel-plummets-half-gaza-massacre?utm_content=buffere25b6&amp;utm_medium=social&amp;utm_source=twitter.com&amp;utm_campaign=buffer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducci&oacute;n del 50% de las inversiones extranjeras en Israel</a>&nbsp;en la segunda mitad de 2014. En cuanto a las sanciones, tras la adhesi&oacute;n de Palestina a la Corte Penal Internacional en enero de 2015, las autoridades palestinas acaban de presentar <a href="http://www.eldiario.es/politica/Palestina-busca-fin-impunidad-israeli_0_402110503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera acusaci&oacute;n formal contra Israel por cr&iacute;menes de guerra y contra la humanidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.&nbsp;Performativo. </strong>El BDS incide en la realidad en la misma medida en que la realidad, palestina y mundial, le condiciona y conforma.
    </p><p class="article-text">
        Desde que el BNC lanz&oacute; el llamamiento original, el modelo sudafricano de lucha no violenta contra el apartheid fue una referencia. Son conocidas las excelentes relaciones entre Mandela y Arafat, pero exist&iacute;an adem&aacute;s v&iacute;nculos personales e institucionales de los activistas palestinos con los l&iacute;deres antiapartheid, que estimularon el primer marco de actuaci&oacute;n. <a href="http://boicotisrael.net/articulos/por-que-boicotear-a-israel-omar-barghouti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como ha indicado en diversas ocasiones Omar Barghouti, uno de los cofundadores del BDS</a>, la interlocuci&oacute;n con Sud&aacute;frica y su experiencia han facilitado durante estos a&ntilde;os la redefinici&oacute;n cr&iacute;tica del BDS en t&eacute;rminos propiamente palestinos. La campa&ntilde;a est&aacute; siempre en proceso de evaluaci&oacute;n y adecuaci&oacute;n. Y quiz&aacute; sea esta capacidad de repensarse lo que ha asegurado al BDS, por encima de sus muchos enemigos (desde la &eacute;lite israel&iacute; a los lobbys sionistas de Washington y Par&iacute;s), la supervivencia en un contexto regional e internacional cada vez m&aacute;s hostil a la lucha por la emancipaci&oacute;n de los pueblos, y en particular de los pueblos &aacute;rabes.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el BDS ha tenido que encarar el colapso de las negociaciones entre la ANP y el Gobierno israel&iacute;, y se ha visto confrontado a la realidad sobre el terreno de la inviabilidad del paradigma de los dos Estados. Porque la ANP y las instituciones internacionales son c&oacute;mplices por igual de la pol&iacute;tica de hechos consumados de Israel: aumento de la colonizaci&oacute;n (de 190.000 colonos en 1989 a 600.000 en 2014); aumento de la confiscaci&oacute;n de tierras (el Muro, las carreteras, los asentamientos &ldquo;ilegales&rdquo; y el terreno sustra&iacute;do para dar servicio a las colonias se han comido una buena parte del ya exiguo 18% del territorio de Cisjordania que quedaba bajo control palestino directo en Oslo); aumento de la represi&oacute;n (hay 6.900 presos palestinos en c&aacute;rceles israel&iacute;es, la mayor&iacute;a en &ldquo;detenci&oacute;n administrativa&rdquo;); aumento del n&uacute;mero de muertos (entre 2000 y 2014, fueron asesinados 9.100 palestinos, de ellos 2.053 menores de edad; o como destaca UNICEF, un ni&ntilde;o palestino muere v&iacute;ctima de la violencia cada tres d&iacute;as); aumento del desplazamiento forzoso de poblaci&oacute;n (las v&iacute;ctimas m&aacute;s recientes son los beduinos del desierto del N&eacute;guev, sometidos a los planes gubernamentales de reagrupaci&oacute;n forzosa); aumento de la guetizaci&oacute;n de Gaza y de la discriminaci&oacute;n institucionalizada de los palestinos israel&iacute;es (el &uacute;ltimo episodio es el proyecto de reforma de las leyes fundamentales del Estado de Israel para declararlo un Estado jud&iacute;o). Como dice con sorna Ramzy Baroud, analista palestino, si algo positivo tiene todo ello es que ha vuelto a situar en el centro del debate, tras el largo interregno &ldquo;negociador&rdquo;, los derechos palestinos reconocidos por Naciones Unidas. Y esto es un logro innegable del BDS.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que la campa&ntilde;a BDS va respondiendo a una realidad cada vez m&aacute;s hostil y en continua mutaci&oacute;n, tambi&eacute;n obliga a las distintas instancias a posicionarse: al gobierno de Israel, a la ANP y a la comunidad internacional. A su manera cada cual se ha pronunciado. Israel, pensando en c&oacute;mo garantizar una supervivencia imposible en las actuales condiciones, abocado como est&aacute; a la marginalidad internacional. La ANP, modulando su cicatero discurso antiboicot con distingos improcedentes entre Territorios Ocupados e Israel. Y la comunidad internacional despertando, a la fuerza, de su pol&iacute;tica del avestruz ante la presi&oacute;n de la demanda de justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.&nbsp;Transversal. </strong>El BDS se asienta en una visi&oacute;n interseccional de la lucha por la justicia en Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Este car&aacute;cter de las campa&ntilde;as de boicot y desinversi&oacute;n ha sido clave en su &eacute;xito. Si bien resulta evidente la universalidad de las demandas palestinas, vehicular actuaciones concretas en el marco amplio de los derechos universales de las minor&iacute;as, los desheredados y los oprimidos requer&iacute;a un esfuerzo estrat&eacute;gico que superaba las experiencias previas de boicot en Estados Unidos y Sud&aacute;frica, as&iacute; como las de la resistencia palestina. El BDS ha sabido mostrar el fondo racista, xen&oacute;fobo, machista, patriarcal, orientalista y neoliberal que subyace en la persistente colonizaci&oacute;n de Palestina, y enlazar su denuncia con otras luchas contra estas mismas lacras.
    </p><p class="article-text">
        Esta transversalidad ha propiciado el encuentro con activistas de todas las latitudes, lo cual no solo ha servido para dar a conocer y popularizar el BDS (por ejemplo, Naomi Klein y Angela Davis han apoyado el boicot desde su militancia altermundista y antirracista) sino que ha hecho posible algunos de sus mayores logros, incluso en el plano econ&oacute;mico, como la p&eacute;rdida del contrato para las Olimpiadas de Brasil de la empresa G4S, l&iacute;der en sistemas de seguridad/represi&oacute;n; o el desmantelamiento de la multinacional alimentaria Agrexco, cuyos productos &ldquo;israel&iacute;es&rdquo; de los Territorios Ocupados compet&iacute;an con los franceses.
    </p><p class="article-text">
        A nivel interno palestino, la horizontalidad del BDS ha conseguido movilizar en la lucha contra la ocupaci&oacute;n y el apartheid a significativos sectores de la poblaci&oacute;n que antes hab&iacute;an quedado al margen de la resistencia pol&iacute;tica. Se trata de una de las conquistas m&aacute;s importantes a medio plazo para la sociedad civil palestina. Un caso notable es el del <a href="http://www.alqaws.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento LGTB palestino</a>, que sum&aacute;ndose al BDS ha denunciado la manipulaci&oacute;n de la que ven&iacute;a siendo objeto por parte de sus colegas israel&iacute;es, dedicados a convencer al mundo de la existencia de un Israel &ldquo;rosa&rdquo; frente a la &ldquo;barbarie&rdquo; hom&oacute;foba &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un objetivo: el fin de las formas de desposesi&oacute;n polivalentes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde 1948 los sucesivos gobiernos israel&iacute;es han practicado lo que Judith Butler, fil&oacute;sofa jud&iacute;a estadounidense, ha caracterizado como &ldquo;formas de desposesi&oacute;n polivalentes&rdquo;. Los palestinos se han enfrentado a ellas con distintas estrategias de resistencia a lo largo de m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os. Desde 2005, el movimiento BDS articula sus campa&ntilde;as directamente contra los grandes vectores de esta desposesi&oacute;n sistem&aacute;tica: la ocupaci&oacute;n, el apartheid y la negaci&oacute;n de los derechos de los refugiados, recurriendo a la legislaci&oacute;n internacional y a la lucha com&uacute;n por un mundo m&aacute;s justo.
    </p><p class="article-text">
        El BDS es una estrategia, no un fin. Si triunfa, est&aacute; llamado a desaparecer, pues halla su raz&oacute;n de ser en la lucha por la justicia y la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica en Palestina. En la medida en que se obtengan, el boicot, la desinversi&oacute;n y las sanciones no tendr&aacute;n objeto, porque la justicia habr&aacute; llegado a Palestina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/bds-ocupacion-israeli_132_2579587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2015 18:49:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[BDS, diez años de una estrategia exitosa para Palestina]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[BDS: habló Aznar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/bds-ocupacion-israeli-aznar_132_2593676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) es un llamamiento de la sociedad civil palestina inspirado en la lucha contra el apartheid sudafricano. Su objetivo es forzar a Israel a que cumpla con el Derecho internacional: retorno de los refugiados y fin de la ocupación y la discriminación.</p><p class="subtitle">Aznar, en sintonía con el ideario neocon, se lanza a atacar al BDS desgranando todos los tópicos y, a su manera, le hace un favor a la campaña.</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen estos d&iacute;as diez a&ntilde;os desde que 172 organizaciones civiles palestinas lanzaron un <a href="http://www.bdsmovement.net" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamamiento internacional al BDS</a>, esto es, al boicot, la desinversi&oacute;n y las sanciones a Israel en tanto no cumpla con tres objetivos basados en el Derecho internacional: el fin de la ocupaci&oacute;n de Gaza, Cisjordania y Jerusal&eacute;n Oriental; el derecho al retorno de los refugiados palestinos; y la plena igualdad de los ciudadanos palestinos del Estado de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Los inicios de este movimiento de resistencia civil no violenta pasaron casi desapercibidos para todos, pero una d&eacute;cada despu&eacute;s el BDS ha logrado tener una agenda propia y protagonizar la actualidad desde muy diversos &aacute;ngulos. En lo econ&oacute;mico, su triunfo m&aacute;s reciente ha sido el anuncio a principios de junio de la retirada de la teleco Orange del mercado israel&iacute;. En lo acad&eacute;mico, la adhesi&oacute;n del Sindicato Nacional de Estudiantes de Gran Breta&ntilde;a al BDS ha desatado las iras de Netanyahu, que ha recriminado a los estudiantes no boicotear tambi&eacute;n... &iexcl;al ISIS!, como si tal cosa tuviera algo que ver y fuera posible. En lo cultural, la suspensi&oacute;n de Lauryn Hill, ganadora de ocho Grammys, de su concierto de mayo en Tel Aviv ha sacudido el mundo musical. En lo pol&iacute;tico, la solicitud formal de la UE a Israel, demorada durante a&ntilde;os, para que distinga en el etiquetado los productos propios de los provenientes de Cisjordania indica un cambio de actitud de la Europa oficial que ha causado gran inquietud en los c&iacute;rculos pol&iacute;ticos israel&iacute;es. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el BDS empieza a acaparar las preocupaciones del Gobierno de Israel, hasta el punto de desplazar a sus obsesiones tradicionales: Ir&aacute;n, Ham&aacute;s y Hezbol&aacute;. <a href="http://www.ilustracionliberal.com/59/he-venido-aqui-para-trazar-una-linea-clara-benjamin-netanyahu.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netanyahu lo mencion&oacute; 17 veces</a>&nbsp;en la alocuci&oacute;n que dio en Washington ante el <em>American Israel Public Affairs Committee</em> (AIPAC) el pasado marzo, y a rengl&oacute;n seguido los millonarios israelo-americanos Sheldon Adelson y Haim Saban reunieron m&aacute;s de 50 millones de d&oacute;lares para financiar una campa&ntilde;a que contrarreste el impacto popular, diplom&aacute;tico y medi&aacute;tico del BDS a nivel mundial. Entre <a href="http://www.jpost.com/Israel-News/Politics-And-Diplomacy/Left-Right-spar-over-Orange-controversy-and-BDS-in-Herzliya-405336" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dem&aacute;s l&iacute;deres pol&iacute;ticos israel&iacute;es</a>, sean de izquierdas o de derechas, la preocupaci&oacute;n no es menor. El BDS ha centrado las intervenciones de este a&ntilde;o de la <em>Herzliya Conference</em> (7-9 junio), el principal foro de <em>think tanks</em> israel&iacute;es. Hay quien, como Isaac Herzog, l&iacute;der de la oposici&oacute;n laborista, ha calificado el BDS de &ldquo;nueva Intifada&rdquo;, e incluso quien ha ido m&aacute;s lejos y pedido que se haga efectivo a nivel internacional el fin de la &ldquo;impunidad&rdquo; de los que atacan a Israel, que se promueva &ldquo;un boicot de los boicoteadores&rdquo;, en palabras de Naftali Bennett, l&iacute;der del partido La Casa Jud&iacute;a y ministro de Educaci&oacute;n y Asuntos de la Di&aacute;spora. Conviene aclarar que en Israel, desde 2011, la llamada al boicot est&aacute; tipificada como un delito en el c&oacute;digo penal, a pesar de las <a href="https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/la-ley-antiboicot-supone-un-ataque-a-la-libertad-de-expresion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncias internacionales</a>&nbsp;que ha suscitado por atentar contra la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y en este contexto ha llegado, lo cual es un indicio del auge del BDS, la opini&oacute;n de Jos&eacute; M&ordf; Aznar, fundador de la organizaci&oacute;n <em>Friends of Israel</em>, una de cuyas &uacute;ltimas actividades ha sido la elaboraci&oacute;n de un <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Aznar-promueve-Israel-invasion-Gaza_0_401760581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe exculpando al Ej&eacute;rcito israel&iacute;</a>&nbsp;de los cr&iacute;menes de guerra cometidos en Gaza durante la operaci&oacute;n militar del pasado verano. Aznar ten&iacute;a previsto acudir a la <a href="http://www.herzliyaconference.org/eng/IDC_540.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Herzliya Conference</a>, pero el paro de los controladores a&eacute;reos espa&ntilde;oles se lo impidi&oacute;. En su defecto, concedi&oacute; <a href="http://www.jpost.com/Middle-East/BDS-movement-seeks-to-empty-Israel-of-Jews-former-Spanish-PM-says-406608?utm_campaig" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista al diario Maariv, reproducida parcialmente en </a><a href="http://www.jpost.com/Middle-East/BDS-movement-seeks-to-empty-Israel-of-Jews-former-Spanish-PM-says-406608?utm_campaig" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Jerusalem Post</em></a><em>. </em>En ella desgrana, a su manera, todos los t&oacute;picos de quienes se afanan en deslegitimar al BDS, y esto, tambi&eacute;n a su manera, le hace un favor a la campa&ntilde;a BDS en Espa&ntilde;a:
    </p><p class="article-text">
        <em>1. </em>Dice Aznar que el BDS es antisemita, porque &ldquo;no solo quiere cambiar las pol&iacute;ticas del Gobierno israel&iacute;, quiere vaciar el pa&iacute;s de jud&iacute;os&rdquo;; su objetivo es &ldquo;hacer la vida imposible en Israel, de modo que la naci&oacute;n jud&iacute;a no pueda tener existencia nacional en el Estado&rdquo;. A esta desaforada recriminaci&oacute;n, t&iacute;pica del lobby proisrael&iacute; de EEUU, ya respondi&oacute; en su d&iacute;a la fil&oacute;sofa jud&iacute;a estadounidense Judith Butler:<em> &ldquo;</em>S&oacute;lo aceptando la tesis de que el Estado de Israel es el representante exclusivo y leg&iacute;timo del pueblo jud&iacute;o podr&iacute;amos entender que un movimiento que reclama el boicot, la desinversi&oacute;n y las sanciones contra Israel va en contra del pueblo jud&iacute;o en su conjunto. En ese caso, se entender&iacute;a que Israel abarca a todo el pueblo jud&iacute;o. Este punto de vista plantea dos problemas: en primer lugar, el Estado de Israel no representa a todos los jud&iacute;os, y no todos los jud&iacute;os se consideran a s&iacute; mismos representados por el Estado de Israel. En segundo lugar, el Estado de Israel deber&iacute;a representar <em>a todos</em> sus habitantes por igual, independientemente de si son jud&iacute;os o no, sin distinci&oacute;n de raza, religi&oacute;n u origen &eacute;tnico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        2. Prosigue Aznar: &ldquo;El BDS tiene una doble moral, es discriminatorio&rdquo;. Esta es una cr&iacute;tica habitual a los activistas internacionales que defienden el BDS, pues se les recrimina que no hagan lo mismo en otras situaciones de manifiesto incumplimiento de la legalidad internacional. La r&eacute;plica es sencilla: el BDS es una respuesta internacional a un llamamiento realizado por la sociedad civil palestina, que ve en la adaptaci&oacute;n del modelo sudafricano de lucha contra el apartheid la v&iacute;a para terminar con las tres formas de injusticia israel&iacute; antes mencionadas; quienes apoyan el BDS apoyan el cumplimiento de la legalidad internacional a instancias de la parte despojada de sus derechos, lo cual no supone cuestionar la legitimidad de otras luchas sino respetar la voluntad de cada pueblo, en este caso el palestino.
    </p><p class="article-text">
        3. &ldquo;El BDS da&ntilde;a a cada individuo israel&iacute;, no solo a su Gobierno&rdquo;, afirma Aznar. Omar Barghouti, cofundador del movimiento, ha insistido una y otra vez en que el objetivo del BDS nunca es el boicot indiscriminado de los individuos, sino que se trata de una campa&ntilde;a dirigida expresamente contra las instituciones acad&eacute;micas, pol&iacute;ticas, culturales y econ&oacute;micas, &ldquo;pues son ellas las que sostienen la ocupaci&oacute;n y otras formas de opresi&oacute;n racista y colonial&rdquo;. Pero que las &eacute;lites israel&iacute;es se vean afectadas por el BDS y tomen conciencia de los riesgos que supone para Israel la perpetuaci&oacute;n de la colonizaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n es, en opini&oacute;n del sindicalista israel&iacute; Shir Hever, la &uacute;nica v&iacute;a para acabar con una situaci&oacute;n que, a la larga, hace inviable la existencia misma de Israel como Estado democr&aacute;tico. No asumir esta realidad es algo que ha hecho desaparecer casi por completo el llamado en su d&iacute;a &ldquo;campo de la paz&rdquo; israel&iacute;, una ficci&oacute;n del sionismo progresista que enfrentaba en pie de igualdad dos causas &ldquo;justas&rdquo; (la israel&iacute; y la palestina) y que tuvo amplia repercusi&oacute;n medi&aacute;tica en Europa gracias a sus estandartes intelectuales: Amos Oz, David Grossman o A.B. Yehoshua. <a href="http://www.haaretz.com/news/diplomacy-defense/1.659331" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hasta Obama ha alertado</a>&nbsp;de que &ldquo;el peligro hoy es que Israel, en conjunto, pierda la credibilidad&rdquo;. Es algo que empieza a hacerse tangible en t&eacute;rminos econ&oacute;micos: las inversiones extranjeras cayeron un 50% en 2014, sobre todo tras la guerra de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        4. Seg&uacute;n Aznar, el avance del BDS es contraproducente para la sociedad palestina; lo ejemplifica con las nuevas directrices europeas que discriminan los productos de los Territorios Ocupados y que seg&uacute;n &eacute;l vaciar&aacute;n de negocios Cisjordania, mientras que &ldquo;la &uacute;nica manera de crear una clase media palestina es con inversiones y comercio&rdquo;. El pensamiento orientalista sigue nutriendo la comprensi&oacute;n que de Oriente Pr&oacute;ximo tienen las &eacute;lites europeas, tanto de derechas como de izquierdas, y Aznar es uno de sus mejores exponentes. Por un lado, cuestionar lo que los palestinos consideran mejor para s&iacute; mismos rezuma la habitual condescendencia paternalista en la relaci&oacute;n poscolonial de Europa con el mundo &aacute;rabe. Por otro, vincular el futuro de Palestina al del capitalismo neocon no deja de ser, como poco, una opci&oacute;n ideol&oacute;gica al margen de la voluntad palestina. Incluso hay israel&iacute;es que van m&aacute;s all&aacute; en los matices que nuestro expresidente. Dice Gideon Levy, uno de los m&aacute;s destacados periodistas israel&iacute;es: &ldquo;La distinci&oacute;n entre productos de la ocupaci&oacute;n y productos israel&iacute;es es una creaci&oacute;n artificial. Los principales culpables no son los colonos, sino los que fomentan su existencia. Todo Israel est&aacute; inmerso en la empresa de las colonias, por lo tanto todo Israel debe ser responsable de ello y pagar el precio correspondiente (...) Todos somos colonos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        5. Por &uacute;ltimo, dice Aznar que el BDS nos ataca a nosotros mismos, porque &ldquo;Israel es parte de mi mundo y mi civilizaci&oacute;n, de Occidente&rdquo;; insiste en las innovaciones tecnol&oacute;gicas y cient&iacute;ficas israel&iacute;es, de las que Occidente no puede prescindir; y vincula el futuro de Israel al de Occidente y viceversa. Dejando de lado el ya redundante argumento de tintes imperialistas seg&uacute;n el cual la democracia y la ciencia son patrimonio de Occidente, el expresidente se aproxima a una idea interesante, si bien la aborda por el lado inadecuado: no se trata, como &eacute;l defiende, de que Israel deba ser incorporado a la Uni&oacute;n Europa y la OTAN, al bloque civilizado frente a la barbarie medioriental, sino que se trata de que a estas alturas el futuro de la humanidad no es binario, todos estamos en el mismo barco. Los defensores del BDS lo dejan claro en cada una de sus actuaciones, y en ello reside la fuerza del movimiento: &ldquo;Los derechos humanos, el Estado de derecho y la democracia no son un lujo, son necesidades b&aacute;sicas: el ox&iacute;geno para una vida digna. Son principios universales por los que merece la pena luchar. No es una cuesti&oacute;n palestina, es una cuesti&oacute;n de equidad y justicia, y nos afecta a todos, porque es nuestra humanidad compartida la que pende de un hilo&rdquo;. Lo dice Raji Sourani, que recibi&oacute; en 2013 el <em>Right Livelihood Award</em>, el premio Nobel alternativo de Derechos Humanos. Lo que quiz&aacute; es mucho pedir es que Aznar comprenda la noci&oacute;n de &ldquo;humanidad compartida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/bds-ocupacion-israeli-aznar_132_2593676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2015 18:27:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[BDS: habló Aznar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José María Aznar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sisi, el dictador 'bueno' de los 40.000 presos políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/sisi-dictadura-egipto_132_2632398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las relaciones de Europa con el Mundo Árabe se producen siempre a espaldas de los pueblos de ambas orillas, y a favor de las grandes empresas</p><p class="subtitle">Sisi es un peón en la estrategia regional que lidera Arabia Saudí y secundan los Estados del Golfo. Su “reinado” es una variante de las guerras por delegación con que se está dirimiendo el futuro de la zona</p></div><p class="article-text">
        A Abdelfat&aacute; Al Sisi, el mariscal golpista convertido en presidente de Egipto, ya solo le falta Londres en su ramillete de grandes capitales europeas a las que ha acudido en busca de legitimidad. La semana pasada visit&oacute; Berl&iacute;n, y en los &uacute;ltimos seis meses ha estado en Roma, Par&iacute;s y Madrid. En Alemania, a diferencia de lo ocurrido en las otras capitales, la visita ha estado rodeada de pol&eacute;mica, si bien ello no ha evitado <a href="http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/131879/Egypt/Politics-/First-day-of-ElSisis-Berlin-trip-marked-by--bln-de.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fotograf&iacute;a conjunta de Angela Merkel y el nuevo dictador</a>. Esta foto quedar&aacute; m&aacute;s en la memoria que las que se ha hecho con Rajoy, Hollande o Tsipras, porque a nadie se le escapa que Merkel es la presidenta <em>de facto </em>de Europa. Y dentro de unos a&ntilde;os ser&aacute; tan sonrojante como lo es hoy la de los tres de las Azores, o la de <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Gadafi-Aznar-corrupcion_0_318818521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aznar, Gadafi y El Rayo del L&iacute;der, el caballo</a> que el presidente libio regal&oacute; al espa&ntilde;ol. As&iacute; son las relaciones de Europa con el mundo &aacute;rabe: a espaldas de los pueblos de ambas orillas, con el viento siempre a favor de las grandes empresas, que viajan en los s&eacute;quitos de uno y otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Es bien conocido el patr&oacute;n de lo acontecido en Berl&iacute;n: si en Madrid se trataba de los contratos del AVE y en Par&iacute;s de los aviones de combate <em>Rafale</em>, en Berl&iacute;n Siemens ha firmado con sus contrapartes egipcias Orascom y Elsewedy Electric el que se dice que es el mayor contrato &uacute;nico de su historia: 8.000 millones de euros para construir tres plantas de gas y energ&iacute;a e&oacute;lica. Pero en esta ocasi&oacute;n, en el cortejo que ha acompa&ntilde;ado a Sisi viajaba adem&aacute;s una curiosa delegaci&oacute;n de la actual &eacute;lite egipcia contrarrevolucionaria: 150 actores, periodistas y personajes de la televisi&oacute;n que &ldquo;representan todo el espectro del pueblo egipcio&rdquo;, seg&uacute;n declaraciones de la actriz Ilham Chahine, convertida en un <a href="http://www.albawaba.com/entertainment/elham-shahin-sisi-yousra-569326" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">icono de la sisiman&iacute;a</a>. Volaron desde El Cairo en un jet fletado por la C&aacute;mara de la Industria Audiovisual, un organismo fundado y presidido por Mohamed Al Amin, due&ntilde;o del grupo audiovisual CBC, que se hizo con gran parte de los medios tras la revoluci&oacute;n de 2011 y es el mayor vocero del r&eacute;gimen de Sisi. A esta claque dirigi&oacute; el exmariscal sus primeras palabras de agradecimiento en la rueda de prensa conjunta que dio con Angela Merkel. No es para menos la deferencia, pues junto con los jueces y las fuerzas de seguridad los medios de comunicaci&oacute;n son los grandes valedores de su dictadura, jaleada a diario como la &ldquo;revoluci&oacute;n del 30 de junio&rdquo;. Uno de estos diarios, <a href="http://www.elwatannews.com/news/details/743609" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al-Watan</a>, corr&iacute;a precisamente a titular as&iacute;: &ldquo;Alemania reconoce la revoluci&oacute;n del 30 de junio&rdquo;. Ese d&iacute;a de 2013 ha sido elegido por los contrarrevolucionarios como icono de su revoluci&oacute;n correctiva, la que derroc&oacute; al presidente Mohamed Morsi, elegido democr&aacute;ticamente, y devolvi&oacute; a los militares el poder que hab&iacute;an ido perdiendo desde la revoluci&oacute;n popular del 25 de enero de 2011.
    </p><p class="article-text">
        A Merkel es evidente que le ha pesado m&aacute;s la presi&oacute;n de las empresas alemanas que sus propias palabras. El a&ntilde;o pasado afirm&oacute; que no recibir&iacute;a a Sisi mientras no se celebraran las elecciones legislativas anunciadas en la llamada por John Kerry &ldquo;hoja de ruta a la democracia en Egipto&rdquo;. No es que celebrarlas sea garant&iacute;a de mucho, pero algo ser&iacute;a. Sin embargo, las elecciones se han ido retrasando y siguen en el aire. La canciller alemana, que le expres&oacute; en p&uacute;blico a Sisi su preocupaci&oacute;n por las condenas a muerte masivas (sin mencionar espec&iacute;ficamente la que pesa sobre el expresidente Morsi), dijo tambi&eacute;n que &ldquo;a pesar de acuerdos y desacuerdos, nos hemos escuchado uno a otro&rdquo;. Curiosa relaci&oacute;n de una dem&oacute;crata con un dictador.
    </p><p class="article-text">
        Pero no toda la clase pol&iacute;tica alemana estaba dispuesta a tratar de igual a igual a Sisi. O quiz&aacute; s&iacute;, pero a efectos de imagen ven&iacute;a bien dar una de cal y otra de arena. Norbert Lammert, presidente del Parlamento alem&aacute;n, declin&oacute; reunirse con el dictador alegando su preocupaci&oacute;n &ldquo;por la situaci&oacute;n de los derechos humanos en Egipto&rdquo;. De ella han hecho recuento cinco organizaciones de derechos humanos (Amnist&iacute;a Internacional, Front Line Defender, Human Rights Watch, la Organizaci&oacute;n Mundial Contra la Tortura y la Red Euromediterr&aacute;nea de Derechos Humanos) en una <a href="http://www.hrw.org/news/2015/06/01/joint-letter-chancellor-angela-merkel-re-president-abdel-fattah-al-sisis-visit-berli" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta a Merkel</a> solicit&aacute;ndole que intervenga ante Sisi. El panorama es pavoroso: 41.000 presos pol&iacute;ticos, juicios en masa faltos de toda garant&iacute;a procesal, recurso indiscriminado a tribunales militares, torturas y violaciones de los detenidos, uso de violencia sexual por las fuerzas de seguridad, condiciones infrahumanas en prisiones y comisar&iacute;as... No han trascendido las conversaciones privadas, pero en la rueda de prensa Sisi despach&oacute; todo ello ampar&aacute;ndose en la &ldquo;lucha contra el fascismo religioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones del orden internacional son claras: Sisi, el dictador <em>bueno</em>, asegura la estabilidad y los negocios de Occidente; es un aliado en la lucha contra el yihadismo; y si los egipcios no tienen democracia hay una justificaci&oacute;n subliminal, de rancio fondo orientalista: es porque no est&aacute;n preparados para ella, o porque la quieren a su manera, a la manera de Sisi, como se encargan de pregonar los corifeos que le han acompa&ntilde;ado a Berl&iacute;n (en Madrid todo fue menos chispeante, se nota que los egipcios saben bien qui&eacute;n es qui&eacute;n). En cuanto a los derechos humanos, la Uni&oacute;n Europea tiene una larga experiencia en mirar y se&ntilde;alar solo lo que le conviene. El dedo de Bruselas raramente apunta a Arabia Saud&iacute;, menos a&uacute;n a los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, los dos grandes valedores de la contrarrevoluci&oacute;n &aacute;rabe, tanto en Egipto (el monto de la ayuda econ&oacute;mica en estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os asciende a 30.000 millones de euros; y los que est&aacute;n por venir, para pagar a Siemens y dem&aacute;s) como en Siria.
    </p><p class="article-text">
        Porque no hay que olvidar que Sisi es un pe&oacute;n en la estrategia regional que lidera Arabia Saud&iacute; y secundan los Estados del Golfo. Su &ldquo;reinado&rdquo; es una variante de las guerras por delegaci&oacute;n con que se est&aacute; dirimiendo el futuro de la zona. En Siria e Irak se opt&oacute; por subarrendar la guerra a los yihadistas, de lo que naci&oacute; un hijo d&iacute;scolo, el ISIS, al que cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil controlar. La &uacute;ltima aventura consiste en lavarle la cara al Frente Al-Nusra para que se encargue del ISIS. Su l&iacute;der, Abu Mohamed Al-Golani, ha asegurado en una <a href="http://www.aljazeera.com/news/2015/05/nusra-front-golani-assad-syria-hezbollah-isil-150528044857528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista en exclusiva a Al-Jazeera</a> que su grupo en absoluto tiene intenci&oacute;n de actuar contra Occidente. Las grandes empresas pueden estar tranquilas: en Egipto, tenemos un dictador <em>bueno</em>; en Siria, estamos testando a unos yihadistas <em>buenos</em>; y en el Golfo todos los tiranos son <em>buenos</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/sisi-dictadura-egipto_132_2632398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2015 18:55:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sisi, el dictador 'bueno' de los 40.000 presos políticos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Apoya Europa la contrarrevolución árabe? Eso parece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/egipto-contrarrevolucion-arabe-ue_132_2686930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El déficit democrático europeo se manifiesta también en el respaldo a las dictaduras árabes.</p></div><p class="article-text">
        El terrorismo yihadista es, entre otras cosas, la consecuencia de la falta de democracia en el mundo &aacute;rabe, de las injusticias que sufre su poblaci&oacute;n, de la arbitrariedad de sus gobernantes y, tambi&eacute;n, de los sofismas de la pol&iacute;tica internacional. Si no se atajan estas causas, no hay seguridad posible ni en Europa ni en el Mediterr&aacute;neo, por m&aacute;s tratados de cooperaci&oacute;n antiterrorista que firmen nuestros gobernantes con los dictadores de turno. Las demandas de pan, libertad y justicia social que llevaron a millones de egipcios, tunecinos, yemen&iacute;es, sirios, libios o bahrein&iacute;es a la revoluci&oacute;n en 2011 son hoy todav&iacute;a m&aacute;s acuciantes que entonces. El insoportable n&uacute;mero de muertos en el Mediterr&aacute;neo habla asimismo de ello. Hacer o&iacute;dos sordos a estas realidades es una vieja estrategia europea, muy cara en t&eacute;rminos de vidas humanas y de futuro. Las lecciones de la historia calan poco o nada en los l&iacute;deres de esta Europa, cada cual embarcado en pol&iacute;ticas a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, el mariscal Abedelfat&aacute; Al Sisi, elegido presidente de Egipto con casi el 97% de los votos tras el golpe de Estado de 2013, prosigui&oacute; con sus visitas triunfales por Europa. Chipre y Espa&ntilde;a fueron sus destinos. En Chipre, se reuni&oacute; con el presidente Nikos Anastasiades y con el primer ministro griego, Alexis Tsipras: a buen seguro, <a href="http://news.yahoo.com/cyprus-greece-egypt-agree-step-terror-fight-174108195.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la foto de los tres l&iacute;deres</a>&nbsp;molest&oacute; en Turqu&iacute;a tanto como gust&oacute; en Atenas. Turqu&iacute;a es en la actualidad el enemigo n&uacute;mero uno de Egipto por el apoyo del Gobierno de Erdogan a los Hermanos Musulmanes y a Mohamed Morsi, el presidente depuesto. Tsipras, perdido en la renegociaci&oacute;n de la deuda griega, no le hizo ascos a un poco de nacionalismo rancio al precio de &ldquo;foto con dictador&rdquo;: una peque&ntilde;a demostraci&oacute;n de que la &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo; se parece demasiado a la vieja.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la visita de Sisi ha vuelto a demostrar que los negocios del IBEX 35 (en forma de armas, hidrocarburos y alta velocidad) est&aacute;n por encima de la demagogia que se nos sirve a diario sobre la democracia y los derechos humanos, que por barata ni siquiera estuvo presente en los discursos. A Sisi se le recibi&oacute; con cierto alborozo, y se aceptaron sus condiciones: ni rueda de prensa conjunta ni encuentro con los periodistas. Alg&uacute;n reportero podr&iacute;a haberle preguntado por Walid Abdel Raouf Shalaby, periodista perteneciente a los Hermanos Musulmanes condenado a muerte a mediados de abril, o por sus 13 colegas condenados a cadena perpetua. En el Palacio Real de Madrid Sisi brind&oacute; tras escuchar del Rey que los egipcios &laquo;pueden contar con nosotros&raquo;. Horas antes, la delegaci&oacute;n egipcia hab&iacute;a firmado contratos sonrojantes (como un AVE El Cairo-Luxor para turistas inexistentes, cuando el 44% de los egipcios vive con <a href="http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/SalaDePrensa/Multimedia/Publicaciones/Documents/Cooperacion/Planificacion/Planificaci%C3%B3n%20pais/PAE%20Egipto.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos de 2 d&oacute;lares al d&iacute;a</a>) y, seg&uacute;n el ministro Garc&iacute;a-Margallo, Sisi se comprometi&oacute; a garantizar la reanudaci&oacute;n del suministro de gas a la planta que Uni&oacute;n Fenosa tiene en Damietta, paralizado desde hace 3 a&ntilde;os. El gas proceder&aacute; de Israel, parte interesada como la que m&aacute;s en la perpetuaci&oacute;n del viejo orden &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Sisi prometi&oacute; tras el golpe de Estado una hoja de ruta a la democracia. Fue la excusa ret&oacute;rica para que Occidente aceptara su interrupci&oacute;n del proceso democr&aacute;tico. Por lo pronto el expresidente Morsi ya ha recibido una condena a veinte a&ntilde;os de c&aacute;rcel, y tiene pendientes varios procesos que le auguran condenas a muerte, mientras que Hosni Mubarak est&aacute; en libertad y m&aacute;s de una vez ha pedido p&uacute;blicamente el apoyo a Sisi: &laquo;Todos los egipcios deben respaldarle para que Egipto supere esta dif&iacute;cil etapa&raquo;, declar&oacute; la semana pasada telef&oacute;nicamente a un programa de televisi&oacute;n. En el nuevo Egipto no queda medio de comunicaci&oacute;n que no sea vocero del r&eacute;gimen. <a href="http://www.madamasr.com/opinion/politics/censorship-egypt-online-and-offline" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La censura, que ha alcanzado l&iacute;mites desconocidos</a>&nbsp;en la era Mubarak, es, junto con la judicatura, la mejor aliada interna de la contrarrevoluci&oacute;n. Sin embargo, Felipe VI le dijo a Sisi que &laquo;en estos momentos de guerras y turbulencias en vuestra regi&oacute;n, Egipto destaca por ser clave para la estabilidad y el equilibrio de Oriente Pr&oacute;ximo&raquo;.&nbsp;Y cinco d&iacute;as despu&eacute;s, Pedro Moren&eacute;s, ministro de Defensa, recal&oacute; por unas horas en El Cairo para sellar el primer <a href="http://www.publico.es/sociedad/espana-vendio-armas-paises-sospecha.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo de cooperaci&oacute;n militar</a>&nbsp;entre Espa&ntilde;a y Egipto, cuya negociaci&oacute;n llevaba paralizada m&aacute;s de diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a la contrarrevoluci&oacute;n que representan Sisi, Al-Asad o el rey de Bahr&eacute;in, Hamad bin Isa Al-Jalifa, hay que analizar tambi&eacute;n como contrarrevolucionario el papel de los yihadistas del ISIS, de Al-Qaeda o de cualquiera de sus sucursales. Si bien repiten el esquema ya ensayado por el yihadismo en Afganist&aacute;n e Irak en la &ldquo;guerra contra el terror&rdquo;, ahora incorporan variaciones acordes con el mundo 2.0 del que se nutren (m&aacute;s horizontalidad virtual, m&aacute;s espectacularidad, m&aacute;s extraterritorialidad). Los yihadistas ofician el caos que justifica la invocaci&oacute;n europea a la estabilidad y la seguridad a cualquier precio, incluido el que se est&aacute; empezando a barajar en Bruselas: la negociaci&oacute;n con Bachar Al Asad. Pero sin la financiaci&oacute;n de las petromonarqu&iacute;as, ni yihadismo ni contrarrevoluci&oacute;n proseguir&iacute;an hoy su marcha triunfal. Y en ello la Europa oficial no s&oacute;lo hace de comparsa sino que est&aacute; directamente involucrada. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con descarado pragmatismo, Gran Breta&ntilde;a vuelve la vista a sus sue&ntilde;os imperiales, al viejo <em>East of Suez</em> que la desas&iacute;a de Europa. Su Gobierno ya ha ofrecido apoyo log&iacute;stico en la operaci&oacute;n militar en curso contra Yemen, liderada por Arabia Saud&iacute;. Y el pasado diciembre David Cameron anunci&oacute; el proyecto de una base naval en Bahr&eacute;in, con el benepl&aacute;cito del rey Hamad. El <a href="http://rt.com/op-edge/212675-bahrain-protests-uk-base/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activista Dominic Kavakeb</a>, del Movimiento por la Justicia y el Desarrollo de Bahr&eacute;in, ha calificado la iniciativa de &laquo;bofetada a todos aquellos que en Bahr&eacute;in luchan por la democracia y los derechos humanos&raquo;. Bahr&eacute;in es el patio de atr&aacute;s desconocido de Arabia Saud&iacute;, no como Yemen, que siempre lo ha sido a la vista de todos. Bahr&eacute;in es el escenario de una sutil guerra subsidiaria en la que est&aacute; en juego el futuro de esa forma de gobierno <em>sui generis</em> llamada &ldquo;petromonarqu&iacute;a&rdquo;: siendo la &uacute;nica monarqu&iacute;a &aacute;rabe que tuvo que hacer frente a un levantamiento popular masivo en 2011, tambi&eacute;n es el &uacute;nico pa&iacute;s en que la sublevaci&oacute;n pac&iacute;fica sigue plenamente activa, a pesar de la represi&oacute;n sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Y en medio de este s&aacute;lvese quien pueda que es la pol&iacute;tica exterior europea, el presidente franc&eacute;s, Fran&ccedil;ois Hollande, ha viajado esta semana primero a Doha, para firmar el mejor contrato de venta de armamento franc&eacute;s en muchos a&ntilde;os, y luego a Riad, para asistir a la Cumbre Consultiva del Consejo de Cooperaci&oacute;n del Golfo. Francia es el <a href="https://www.es.amnesty.org/temas/armas/los-seis-grandes-exportadores-de-armas/francia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tercer exportador mundial de armas</a>, y los pa&iacute;ses del Golfo son los mejores clientes de los Rafale, los aviones de combate franceses que Arabia Saud&iacute; y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos han financiado al Gobierno egipcio. Hollande se ha convertido, seg&uacute;n <em>Le Figaro</em> (4.5.15), en &ldquo;el ojito derecho del Golfo&rdquo;. Un juego peligroso para los pueblos &aacute;rabes, que volver&aacute;n a salir trasquilados en esta nueva fase colonial que tiene al yihadismo como excusa m&aacute;s reciente. Y para una Uni&oacute;n Europea que no deja de ahondar en su d&eacute;ficit democr&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/egipto-contrarrevolucion-arabe-ue_132_2686930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2015 18:33:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Apoya Europa la contrarrevolución árabe? Eso parece]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Egipto,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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