<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Prats]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando_prats/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Prats]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513104/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿"España Puede" ante la emergencia social y ecológica?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/espana-emergencia-social-ecologica_132_7151818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74e96703-fb9b-472b-a854-7c4fd8f6801f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿&quot;España Puede&quot; ante la emergencia social y ecológica?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre las lógicas de desarrollo vigentes y los límites biofísicos del planeta, luchar contra la pandemia, crear actividad y empleo y avanzar rápidamente, a la vez, hacia una economía compatible con los límites de la biosfera, constituye una tarea titánica</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Vivimos tiempos excepcionales. De hecho, afrontamos un nuevo ciclo hist&oacute;rico, el Antropoceno, en el que la concatenaci&oacute;n de crisis globales interrelacionadas ya est&aacute; afectando a nuestras vidas. En ese marco, la COVID-19 constituye una extraordinaria tragedia, pero desgraciadamente no es ni ser&aacute; la &uacute;nica crisis del siglo y la emergencia clim&aacute;tica y la destrucci&oacute;n medioambiental apuntan a escenarios de desestabilizaci&oacute;n de mayor alcance. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Un Green New Deal a la europea </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La Agenda Verde Europea, impulsada por el liderazgo liberal/conservador de Von der Leyen, Merkel y Macron se reafirma en lo verde y se vuelve, por ahora, keynesiana, a partir de tres ideas centrales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En primer lugar, se trata de una iniciativa que reconoce la emergencia provocada por la crisis ecosocial y asume la necesidad de introducir ciertos cambios en las l&oacute;gicas socioecon&oacute;micas vigentes con el fin de alcanzar la descarbonizaci&oacute;n y rehabilitar los principales sistemas naturales antes de mediados de siglo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En segundo lugar, la Agenda se concibe como una excelente oportunidad para ofrecer al capital y las empresas europeas los recursos y las orientaciones precisas para abrir un nuevo ciclo expansivo en torno a los modelos de negocio &ldquo;verdes&rdquo; y la modernizaci&oacute;n digital. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En tercer lugar, la versi&oacute;n de la Agenda se proyecta en clave de Green New Deal con un </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>shock</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> inversor billonario para los pr&oacute;ximos seis/siete a&ntilde;os, (unos 3,75 billones de euros sumando el programa Next Generation UE, el presupuesto plurianual de la Comisi&oacute;n y la acci&oacute;n de cobertura financiera del BCE) y reconoce la necesidad de evitar que el aumento de las desigualdades impulsadas por las recetas neoliberales en los &uacute;ltimos decenios acabe provocando el estallido de una profunda crisis social y pol&iacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Y, sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de la importancia del giro efectuado y las oportunidades que abre, tambi&eacute;n resulta imprescindible percibir sus dificultades. &iquest;Ser&aacute; posible articular &ldquo;lo posible y lo necesario&rdquo; en tan corto espacio de tiempo? &iquest;Qu&eacute; contradicciones suscita una agenda dise&ntilde;ada a escala de las grandes empresas? &iquest;C&oacute;mo se gestionar&aacute; una deuda mundial desbordante? &iquest;Ser&aacute; realmente posible revertir tendencias de fondo y avanzar hacia escenarios sociales m&aacute;s justos y democr&aacute;ticos? &iquest;Y si hubiera que cuestionar el paradigma del crecimiento ilimitado y apostar por una r&aacute;pida adaptaci&oacute;n a los l&iacute;mites biof&iacute;sicos ya desbordados? En el futuro, habr&aacute; que ir desgranando estos y otros temas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>El plan "Espa&ntilde;a Puede"  </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Espa&ntilde;a inicia en estos d&iacute;as la presentaci&oacute;n de su plan &ldquo;Espa&ntilde;a Puede&rdquo;, nombre bajo el que gira el Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia, en Bruselas. En &eacute;l se concretan las directrices de la Agenda Verde Europea a uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s fr&aacute;giles del continente en t&eacute;rminos COVID, ecol&oacute;gicos y socioecon&oacute;micos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Coincidiendo con dram&aacute;tico repunte de la tercera ola de la pandemia y sus 50.000 muertes, el pa&iacute;s se enfrenta a un panorama socioecon&oacute;mico preocupante. Ca&iacute;das del 11,6% de la econom&iacute;a (OCDE), cierres empresariales entre el 6% y el 10% (Banco de Espa&ntilde;a), subida del paro hasta el 20,8% (FMI) y deuda p&uacute;blica del 119% del PIB (Gobierno). J&oacute;venes, desempleados, mujeres, mayores y minor&iacute;as, pueden volver a ser las principales v&iacute;ctimas de una nueva recesi&oacute;n cuya recuperaci&oacute;n podr&iacute;a aplazarse hasta 2024/2025. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ecol&oacute;gicamente, Espa&ntilde;a tambi&eacute;n es especialmente vulnerable por su posici&oacute;n, caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas y clim&aacute;ticas y su modelo econ&oacute;mico. El trabajo de la Universidad de Leeds sobre los l&iacute;mites biof&iacute;sicos que mantienen la vida actual en el planeta cifra que en Espa&ntilde;a el 71% de los mismos ya desbordan los valores de referencia con extralimitaciones que van entre el 200% y el 600%.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Los rasgos clave del Plan "Espa&ntilde;a Puede"</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El Plan se presenta, como </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>un proyecto de pa&iacute;s para la modernizaci&oacute;n de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, la recuperaci&oacute;n del crecimiento econ&oacute;mico y la creaci&oacute;n de empleo, para la reconstrucci&oacute;n econ&oacute;mica s&oacute;lida, inclusiva y resiliente tras la crisis de la COVID y para responder a los retos de la pr&oacute;xima d&eacute;cada</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Su programa se asienta sobre un aumento excepcional de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en el per&iacute;odo 2021-2026 (basado principalmente en los 140.000 millones de euros del programa Next Generation UE) complementado por un importante volumen de inversi&oacute;n privada, lo que permitir&iacute;a aumentar el potencial de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola por encima del 2% PIB </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>(Plan Espa&ntilde;a Puede. </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">Presidencia del Gobierno. Octubre 2020</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>).</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Adem&aacute;s, los Presupuestos Generales del Estado del 2021 se benefician de 27.000 millones procedentes de los programas europeos, lo que permite elevar el &ldquo;techo del gasto&rdquo; hasta 196.097 euros, un 53% mayor que el previsto para 2020. Una visi&oacute;n global sobre las intenciones del Gobierno en torno al Plan Espa&ntilde;a Puede, podr&iacute;a sintetizarse en torno a una apreciaci&oacute;n sobre sus potenciales fortalezas e interrogantes. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sobre las primeras, m&aacute;s all&aacute; de su ambici&oacute;n para cumplir con los objetivos planteados, hay que destacar la voluntad de mantener pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de creaci&oacute;n de empleo (800.000 empleos en tres a&ntilde;os) y de protecci&oacute;n de las poblaciones m&aacute;s vulnerables resistiendo las presiones de las instituciones europeas en tema clave como las pensiones y la regulaci&oacute;n laboral; la puesta en marcha de un potente entramado pol&iacute;tico, jur&iacute;dico y econ&oacute;mico para abordar con solvencia el binomio energ&iacute;a/clima; el deseo de multiplicar la potencia cient&iacute;fica, formativa y t&eacute;cnica del pa&iacute;s; y la capacidad de aumentar significativamente la inversi&oacute;n p&uacute;blica en el pr&oacute;ximo decenio. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Con relaci&oacute;n a los interrogantes, cabe plantear dudas sobre la posibilidad real de compatibilizar la inmediata expansi&oacute;n econ&oacute;mica y su urgente transformaci&oacute;n para conseguir la dr&aacute;stica reducci&oacute;n de la huella clim&aacute;tica y ambiental; la insuficiencia de los objetivos de descarbonizaci&oacute;n y restauraci&oacute;n ambiental a 2030; la dificultad de coordinaci&oacute;n entre las AAPP y de estas con un sector privado configurado por poderosos entramados empresariales; y la escasa atenci&oacute;n prestada a impulsar la involucraci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en todo el proceso. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Ante la emergencia excepcional, priorizar la compatibilidad con los l&iacute;mites vitales </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En un marco de choque entre las l&oacute;gicas de desarrollo vigentes y los l&iacute;mites biof&iacute;sicos del planeta, luchar contra la pandemia, crear actividad y empleo y avanzar r&aacute;pidamente, a la vez, hacia una econom&iacute;a compatible con los l&iacute;mites de la biosfera, constituye una tarea tit&aacute;nica, m&aacute;xime si adem&aacute;s hay que hacerlo en dos o tres d&eacute;cadas. M&aacute;s all&aacute; del inmediato fortalecimiento de los servicios p&uacute;blicos, muy especialmente los sanitarios en todos sus niveles y a la altura del reto COVID, resulta esencial garantizar la concreci&oacute;n de una serie de l&iacute;neas de acci&oacute;n que permitan avanzar r&aacute;pidamente hacia una compatibilidad del sistema socioecon&oacute;mico espa&ntilde;ol con los l&iacute;mites biof&iacute;sicos generales y del pa&iacute;s:</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para empezar, habr&iacute;a que llevar a cabo una amplia campa&ntilde;a p&uacute;blica de informaci&oacute;n, debate y toma de posici&oacute;n que llegue a toda la sociedad y auspicie su cooperaci&oacute;n activa con las transformaciones a abordar.</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">En Espa&ntilde;a esa iniciativa no ha tenido lugar y sin esa implicaci&oacute;n ser&aacute; imposible llevar a cabo transformaciones reales. Como referencia cabe recordar como en Francia ha tenido lugar el llamado &ldquo;debate del siglo&rdquo;, la creaci&oacute;n de una Convenci&oacute;n Ciudadana y la propuesta de Macron de realizar un refer&eacute;ndum para abordar una reforma de la Constituci&oacute;n al respecto. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para continuar, habr&iacute;a que garantizar la concreci&oacute;n de una serie de l&iacute;neas de acci&oacute;n que permitan avanzar r&aacute;pidamente, en un par de d&eacute;cadas, en ciertos temas clave:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">Restituci&oacute;n de equilibrios vitales b&aacute;sicos en t&eacute;rminos de clima (balance de carbono 0), suelos, biodiversidad, sistemas naturales y alimentarios y potenciaci&oacute;n de la resiliencia general del pa&iacute;s.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">Transici&oacute;n energ&eacute;tica y socioecon&oacute;mica que adapte el pa&iacute;s a tales requerimientos, redistribuya justamente el trabajo, la riqueza y las responsabilidades e impulse nuevas experiencias de econom&iacute;a social, solidaria y circular.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">Formulaci&oacute;n espacial basada en redes cooperativas de biorregiones basadas en un reequilibrio sostenible entre ciudades, campo y naturaleza con l&oacute;gicas de suficiencia, proximidad y resiliencia.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">Profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica, participaci&oacute;n ciudadana, garant&iacute;a de derechos b&aacute;sicos y justicia social que no deje a nadie atr&aacute;s. </span></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Finalmente, tales requerimientos solo podr&iacute;an alcanzarse en el marco de un pacto pol&iacute;tico y social en torno a estrategias de emergencia ecosocial que dote a las instituciones democr&aacute;ticas de las competencias, instrumentos y recursos financieros y fiscales necesarios. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las tem&aacute;ticas expuestas, frente a las l&oacute;gicas de crecimiento ilimitado de acumulaci&oacute;n de capital y de consumo, tienden a priorizar la r&aacute;pida adaptaci&oacute;n a los l&iacute;mites de la biosfera y apuntan hacia una sociedad m&aacute;s sencilla, sobria y menos dependiente de las log&iacute;sticas globales indiscriminadas. Sin embargo, todo apunta a la dificultad actual de alcanzar un amplio pacto social en torno a las emergencias ecosociales que reformulen las prioridades y estilos de vida actuales. Para que ello fuera viable har&iacute;an falta mucha m&aacute;s informaci&oacute;n sobre lo que est&aacute; en juego, transparencia sobre la evoluci&oacute;n de los acontecimientos, capacidad de cuestionar la bondad/viabilidad de la sociedad de consumo y de descubrir nuevos valores y sentidos de vida, una ciudadan&iacute;a potente y proactiva, y una profunda regeneraci&oacute;n de la pol&iacute;tica.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Prats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/espana-emergencia-social-ecologica_132_7151818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2021 05:00:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/74e96703-fb9b-472b-a854-7c4fd8f6801f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="140702" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/74e96703-fb9b-472b-a854-7c4fd8f6801f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="140702" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿"España Puede" ante la emergencia social y ecológica?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/74e96703-fb9b-472b-a854-7c4fd8f6801f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Emergencia climática y proyecto de país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/emergencia-climatica-proyecto-pais_132_1373753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbbc895d-3578-489f-8969-7ff4665da235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Emergencia climática y proyecto de país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las declaraciones de emergencia deberían interpretarse como el último recurso para adoptar medidas excepcionales con las que hacer frente a una amenaza de catástrofe</p><p class="subtitle">Cometeríamos un grave error si minusvaloráramos la dimensión de los cambios que comporta afrontar la emergencia climática o si consideráramos que su instrumentación puede resolverse legislando desde “arriba”</p></div><p class="article-text">
        El mes de Julio ha sido el m&aacute;s caluroso desde que existen registros clim&aacute;ticos, confirmando los &uacute;ltimos informes cient&iacute;ficos: la crisis ecol&oacute;gica y clim&aacute;tica se recrudece y es imprescindible impulsar cambios r&aacute;pidos y profundos para tratar de evitar, si a&uacute;n estamos a tiempo, los peores escenarios de una desestabilizaci&oacute;n global de los sistemas vitales del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de la gravedad de la situaci&oacute;n, m&aacute;s de cien organizaciones en Espa&ntilde;a, agrupadas en Alianza Clim&aacute;tica, han decidido sumarse a la Huelga Mundial por el Clima del 27 de septiembre para reclamar la Declaraci&oacute;n del Estado de Emergencia Clim&aacute;tica. Pero, a pesar de que la presi&oacute;n social est&aacute; creciendo en todas partes, hay que reconocer que, hasta la fecha, los compromisos institucionales, m&aacute;s all&aacute; de su inter&eacute;s simb&oacute;lico, no est&aacute;n ofreciendo respuestas a la altura de los desaf&iacute;os planteados. Tres referencias al respecto.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, las declaraciones de emergencia deber&iacute;an interpretarse como el &uacute;ltimo recurso para adoptar medidas excepcionales con las que hacer frente a una amenaza de cat&aacute;strofe existencial, un aut&eacute;ntico ecocidio impulsado por la crisis clim&aacute;tica y de la biodiversidad. Y, sin embargo, como se insiste desde el mundo cient&iacute;fico, las respuestas siguen sin mostrar la contundencia necesaria para hacer frente a la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, hay que reconocer la relaci&oacute;n existente entre el clima, la energ&iacute;a y una econom&iacute;a basada en la acumulaci&oacute;n de capital y el consumo ilimitados, ya que los procesos de calentamiento global se relacionan con el desbordamiento de los l&iacute;mites biof&iacute;sicos de un planeta finito y la correspondiente quema de combustibles f&oacute;siles que, adem&aacute;s de acercarse a su declive productivo, no pueden ser sustituidos &ldquo;a la par&rdquo; por energ&iacute;as renovables. Sin embargo, el relato dominante sigue manteniendo la quimera de que los avances t&eacute;cnico-cient&iacute;ficos permitir&aacute;n compatibilizar los paradigmas del crecimiento ilimitado con los objetivos de &ldquo;cero emisiones&rdquo; clim&aacute;ticas y la salvaguardia de la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, hay que explicitar las desigualdades, inter-vivos y con las generaciones futuras, sobre la apropiaci&oacute;n de m&aacute;rgenes vitales crecientemente desbordados (por ejemplo, la emisi&oacute;n de carbono en la atm&oacute;sfera) y que tales situaciones no se van a poder resolver igualando &ldquo;por arriba&rdquo; la huella ecol&oacute;gica de todas las personas. Por ello la implementaci&oacute;n de un marco legal sobre &ldquo;l&iacute;mites admisibles&rdquo; y una potente fiscalidad al carbono tienen todo el sentido para luchar contra tal desbordamiento, recaudar fondos imprescindibles y por principios elementales de justicia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es especialmente sensible al cambio clim&aacute;tico. Sus emisiones de gases de efecto invernadero han sido las m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea entre 1990 y 2014, tiene una fuerte dependencia de combustibles f&oacute;siles mayoritariamente procedentes del exterior, a la vez que sus caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas la convierten en uno de los pa&iacute;ses clim&aacute;ticamente m&aacute;s vulnerables del continente. Por todo ello, la Declaraci&oacute;n del Estado de Emergencia Clim&aacute;tica constituye una excelente oportunidad para tomar en consideraci&oacute;n una serie de cuestiones clave:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Plena descarbonizaci&oacute;n en el horizonte 2040/50</strong>. Ese objetivo requiere una &ldquo;transici&oacute;n fuerte&rdquo; que contemple la reducci&oacute;n de la demanda energ&eacute;tica (en torno al 50/60%) y la generalizaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables a trav&eacute;s de la progresiva electrificaci&oacute;n de las redes y la potenciaci&oacute;n de los recursos locales (viento, agua, geotermia, biocombustibles, etc.). L&oacute;gicamente, la aplicaci&oacute;n de tales criterios deber&iacute;a proyectarse prioritariamente sobre los complejos empresariales, instituciones y ciudades con mayor carga energ&eacute;tica/clim&aacute;tica, lo que permitir&iacute;a conseguir resultados significativos en poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico antes de mediados de siglo. </strong>La trascendencia de los efectos del cambio clim&aacute;tico sobre amplias zonas de la Pen&iacute;nsula requiere culminar urgentemente el Plan Nacional de Adaptaci&oacute;n al Cambio Clim&aacute;tico para anticiparse al aumento de eventos extremos, a las alteraciones en los sistemas de monta&ntilde;a, los bosques, el agua, el suelo, muy especialmente el litoral o a la creciente desertizaci&oacute;n y p&eacute;rdida de biodiversidad y calidad edafol&oacute;gica de partes importante del territorio. El pa&iacute;s deber&iacute;a finalizar la elaboraci&oacute;n de los programas de territoriales y sectoriales clave en el pr&oacute;ximo quinquenio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Relaciones sostenibles en entornos territoriales integrados.</strong>&nbsp;La desconexi&oacute;n con la naturaleza ha transformado las ciudades en aut&eacute;nticos sumideros de energ&iacute;a y todo tipo de recursos, cada vez m&aacute;s aisladas de unos entornos&nbsp;territoriales degradados a meros lugares de extracci&oacute;n, monocultivo y vertido. Ante un futuro en el que la energ&iacute;a ser&aacute; escasa y cara y el cambio clim&aacute;tico una realidad inevitable, es necesario recuperar conceptos como biorregi&oacute;n y resiliencia, a partir de los cuales el mundo rural, las ciudades y los entornos naturales/litorales configuren sistemas de convivencia ecosocialmente equilibrados en los que la adaptaci&oacute;n al cambio, la proximidad y la circularidad cobren pleno sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Futuro alternativo para los m&aacute;s afectados.</strong> Inevitablemente, el binomio crisis/transiciones va a generar profundas transformaciones en diversos sectores y territorios en los que ser&aacute; imprescindible desplegar proyectos de reintegraci&oacute;n socioecon&oacute;mica. Adem&aacute;s de las inversiones y empleo relacionados con la transici&oacute;n energ&eacute;tica (m&aacute;s de 236.000 millones de euros de inversi&oacute;n y de 300.000 empleos (2021/2030) seg&uacute;n estimaciones oficiales) lo cierto es que en torno a conceptos tales como la biom&iacute;mesis, la adaptaci&oacute;n a la biocapacidad, las energ&iacute;as renovables, la agroecolog&iacute;a y el cambio de dietas, la optimizaci&oacute;n de los recursos/servicios ambientales, la preservaci&oacute;n de la fertilidad del suelo, la reforestaci&oacute;n, las biorregiones y las ecociudades, se abre un nuevo mundo de oportunidades que han de ser formuladas y procesadas con urgencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marco sociopol&iacute;tico para afrontar las transiciones.</strong> Esta cuesti&oacute;n suele constituir la asignatura pendiente de las estrategias que fracasan por no asimilar que las transiciones ecosociales requieren cambios profundos que afectan a nuestras l&oacute;gicas de vida y necesitan poner en pie nuevos acuerdos sociales. A partir de una sociedad bien informada sobre la situaci&oacute;n, se apuntan cuatro tem&aacute;ticas clave a abordar: 1) la organizaci&oacute;n de redes capaces de articular iniciativas, desde la Presidencia del Gobierno hasta las redes locales descentralizadas; 2) la disposici&oacute;n de competencias suficientes para implementar l&iacute;neas de acci&oacute;n en entidades de alto impacto energ&eacute;tico y clim&aacute;tico (por ejemplo, la cadena energ&iacute;a/clima como sector estrat&eacute;gico); 3) la instrumentaci&oacute;n de sistemas presupuestarios, fiscales y financieros capaces de movilizar recursos extraordinarios en costes y plazos adecuados; y 4) la generaci&oacute;n de procedimientos que garanticen que las transiciones se acometen desde principios de democracia, transparencia, justicia solidaria y bajo la tutela de instituciones p&uacute;blicas garantes del bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cometer&iacute;amos un grave error si minusvalor&aacute;ramos la dimensi&oacute;n de los cambios que comporta afrontar la emergencia clim&aacute;tica o si consider&aacute;ramos que su instrumentaci&oacute;n puede resolverse legislando desde &ldquo;arriba&rdquo;. Por el contrario, la experiencia apunta a que tales desaf&iacute;os solo se podr&aacute;n abordar en toda su amplitud si mayor&iacute;as sociales bien informadas llegan a asumirlo como un aut&eacute;ntico Reto/Proyecto de Pa&iacute;s propio y lo proyectan en un amplio Acuerdo Pol&iacute;tico, Social y Territorial para avanzar hacia una sociedad m&aacute;s justa y compatible con los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos del planeta. Hoy, tal aspiraci&oacute;n parece una quimera, pero no debe de subestimarse la energ&iacute;a liberada por el avance de la propia crisis y la vitalidad con la que movimientos como el feminismo, el ecologismo o los derechos humanos (tambi&eacute;n los de &ldquo;los otros&rdquo; y los de las pr&oacute;ximas generaciones) est&aacute;n desplegando nuevos referentes y horizontes de un futuro en el que, aunque nos resistamos a reconocerlo, nos estamos jugando la vida tal y como la conocemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Prats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/emergencia-climatica-proyecto-pais_132_1373753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Sep 2019 19:10:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dbbc895d-3578-489f-8969-7ff4665da235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103736" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dbbc895d-3578-489f-8969-7ff4665da235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103736" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Emergencia climática y proyecto de país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dbbc895d-3578-489f-8969-7ff4665da235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Huelgas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciudades: lo utópico es pensar que todo va a seguir igual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ciudades-utopico-pensar-seguir-igual_132_1703218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4ccf6e9-35d7-4a4d-bffa-07a244ff04e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudades: lo utópico es pensar que todo va a seguir igual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El municipalismo emergió como un actor privilegiado para la innovación y la experimentación, para solucionar problemas y problematizar soluciones; asumiendo que las políticas públicas locales son determinantes</p><p class="subtitle">La crisis ecosocial se encuentra en la periferia de la agenda municipalista, su nivel de prioridad comunicativa es bajo y su enmarcado elude tanto la gravedad dcomo la urgencia temporal para lograr cambios significativos</p><p class="subtitle">El impacto de las políticas ambientales en marcha sigue siendo tremendamente insuficiente ante las exigencias biofísicas, de reducción de la huella ecológica o de emisiones; si miramos atrás, a los años noventa, cuando arrancaron las primeras Agendas 21, los planes de movilidad o de eficiencia energética, que serían algunas de las de más largo recorrido, es evidente el tiempo perdido</p></div><p class="article-text">
        El Reloj del Apocalipsis creado por el Bolet&iacute;n de Cient&iacute;ficos At&oacute;micos durante la Guerra Fr&iacute;a para avisar a la humanidad del riesgo de autoexterminarse, muestra desde los a&ntilde;os cincuenta los minutos que nos quedan hasta la medianoche, es decir, el fin del mundo. <a href="https://elpais.com/elpais/2019/01/22/ciencia/1548172912_976395.html?fbclid=IwAR3XE-jFqo00mnVJVLFoOd4Mnk2YnQXnil35wQBwH0A6wKlTnFSd9fgbHfg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y en toda su historia nunca hab&iacute;a llegado a marcar las 23:58</a>, como ha ocurrido en su evaluaci&oacute;n m&aacute;s reciente. Un reloj cuya vocaci&oacute;n es actuar como un despertador de las conciencias sociales y pol&iacute;ticas, pero cuya tarea se ha tornado infructuosa, ya que resulta imposible levantar a alguien que se hace el dormido.
    </p><p class="article-text">
        Hoy disponemos de un consenso cient&iacute;fico, avalado por diversos organismos internacionales, de que nuestras sociedades encaran una crisis civilizatoria (colapso clim&aacute;tico, p&eacute;rdida biodiversidad, contaminaci&oacute;n, crisis energ&eacute;tica, desigualdad social, crisis de cuidados&hellip;) que garantiza que los escenarios futuros ser&aacute;n ecol&oacute;gicamente muy adversos y se ver&aacute;n comprometidas las bases materiales que sostienen la vida. Vivimos un periodo que deber&iacute;a ser de emergencia, pues en funci&oacute;n de las grandes decisiones que se tomen sobre las tem&aacute;ticas clave en estos a&ntilde;os, se condicionar&aacute;n de forma irreversible los contextos en los que seguir tomando decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana no va a ser una continuidad del presente, no va a haber progreso ilimitado, no hay final feliz garantizado. Y sin embargo padecemos una imprudente falta de liderazgo institucional, un desinter&eacute;s que ha dejado en manos de la sociedad civil la responsabilidad de que estas cuestiones no terminen subordinadas en la esfera p&uacute;blica. Ante esta orfandad, en distintos lugares del mundo confluencias de movimientos sociales vienen construyendo a nivel local el esbozo de una agenda para la transici&oacute;n ecosocial, trabajando en la elaboraci&oacute;n consensuada de programas sin partido, como dice Naomi Klein.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro contexto y al calor del 15M, el municipalismo emergi&oacute; como un actor privilegiado para la innovaci&oacute;n y la experimentaci&oacute;n, para solucionar problemas y problematizar soluciones; asumiendo que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas locales son determinantes a la hora de acelerar, acompa&ntilde;ar, consolidar o bloquear las imprescindibles din&aacute;micas de cambio. Y es que fruto de este impulso, estos a&ntilde;os de forma sincr&oacute;nica, acelerada y en el conjunto del territorio, se est&aacute; desarrollando una nueva generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas municipales; afectando a las agendas, los procedimientos, las alianzas, los conflictos o los relatos.
    </p><p class="article-text">
        Desde el <a href="https://forotransiciones.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foro de Transiciones</a>, un espacio interdisciplinar donde confluyen personas de distintas sensibilidades del ecologismo, con la vocaci&oacute;n de elaborar an&aacute;lisis y propuestas, nos decidimos a realizar un balance riguroso del impacto de las pol&iacute;ticas municipalistas desde la &oacute;ptica de las transiciones ecosociales. Durante un a&ntilde;o hemos investigado diez tem&aacute;ticas clave en siete grandes ciudades, asumiendo, como afirmaba el novelista brit&aacute;nico Samuel Butler, que la vida es el arte de sacar conclusiones suficientes a partir de datos insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es <a href="https://blogs.fuhem.es/forotransiciones/wp-content/uploads/sites/51/2018/11/CiudadesEnMov_WEB_PLIEGOS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciudades en movimiento</a>, una publicaci&oacute;n de libre acceso donde se describen y valoran m&aacute;s de doscientas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, se profundiza en algunas de las m&aacute;s significativas, y se indican los avances y contradicciones que se han dado. Resumiendo de forma muy sint&eacute;tica, los avances tendr&iacute;an que ver con cuestiones como la participaci&oacute;n ciudadana (normativas, procedimientos, herramientas web, cooperaci&oacute;n p&uacute;blico social, gesti&oacute;n ciudadana de espacios y equipamientos&hellip;), la ampliaci&oacute;n de la agenda municipalista con nuevas tem&aacute;ticas (feminismos, cuidados, econom&iacute;a social y solidaria, pol&iacute;ticas urbanas alimentarias...) y una marcada sensibilidad social (presupuestos m&aacute;s sociales, fortalecimiento de los servicios p&uacute;blicos, planes y oficinas de derecho a la vivienda, pobreza energ&eacute;tica, planes para intervenir en barrios vulnerables y reequilibrar la ciudad, reorganizaci&oacute;n de los servicios sociales&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n se alumbran los grandes vac&iacute;os en cuanto a la incorporaci&oacute;n de forma consistente y coherente de las cuestiones ecol&oacute;gicas. La crisis ecosocial se encuentra en la periferia de la agenda municipalista, su nivel de prioridad comunicativa es bajo y, aqu&iacute; aparece el principal problema, su enmarcado elude tanto la gravedad de la situaci&oacute;n como la urgencia temporal para lograr cambios significativos. El impacto de las pol&iacute;ticas ambientales en marcha sigue siendo tremendamente insuficiente ante las exigencias biof&iacute;sicas, de reducci&oacute;n de la huella ecol&oacute;gica o de emisiones; si miramos atr&aacute;s, a los a&ntilde;os noventa, cuando arrancaron las primeras Agendas 21, los planes de movilidad o de eficiencia energ&eacute;tica, que ser&iacute;an algunas de las de m&aacute;s largo recorrido, es evidente el tiempo perdido. Y lo que es m&aacute;s preocupante, la normalizaci&oacute;n y desactivaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n transformadora de las pol&iacute;ticas ambientales, reducidas a iniciativas sectoriales, en un modelo urbano que en sus ra&iacute;ces m&aacute;s profundas no ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Ante la alta vulnerabilidad de las ciudades en los escenarios futuros y la ausencia de estas cuestiones en los debates pol&iacute;ticos, consideramos que este periodo preelectoral es una coyuntura ideal para que los debates ecosociales entren en escena. Esto nos lleva a plantear cinco l&iacute;neas de debate que consideramos estrat&eacute;gicas para pensar sobre nuestras ciudades:
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Sin asumir la prioridad de la agenda social no resulta factible el despliegue de una agenda ecologista. </strong>El problema que apuntamos es la desconexi&oacute;n entre muchas pol&iacute;ticas sociales y su potencial para reforzar simult&aacute;neamente un necesario cambio de modelo productivo y de estilos de vida, o, como m&iacute;nimo, de hacer pedagog&iacute;a sobre cuestiones ecosociales. Elementos de oportunidad ser&iacute;an la reconversi&oacute;n del sector de la edificaci&oacute;n y la rehabilitaci&oacute;n, el v&iacute;nculo entre pobreza energ&eacute;tica y transici&oacute;n hacia sistemas renovables como permiten empresas p&uacute;blicas como Barcelona Energ&iacute;a, planes de empleo centrados en econom&iacute;a verde o pol&iacute;ticas alimentarias que a&uacute;nan el fomento de la agroecolog&iacute;a con avances en el derecho a la alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>El modelo econ&oacute;mico condiciona el modelo de ciudad, por lo que imaginar una ciudad que transite hacia la sostenibilidad y la justicia social resulta indisociable de reformular las prioridades de la econom&iacute;a convencional en el entorno urbano</strong><strong>.</strong> Frente a las l&oacute;gicas extractivas y la competencia por atraer inversiones internacionales o turismo, la acogida de megaeventos o la hiperespecializaci&oacute;n productiva en el sector servicios, que imponen una inercia dif&iacute;cil de revertir; hay que desfinanciarizar, democratizar y diversificar las econom&iacute;as urbanas. La econom&iacute;a social y solidaria, apoyada por diversos municipios, simbolizar&iacute;a esa apuesta por satisfacer necesidades sociales, generar empleo local, apoyar a los grupos sociales m&aacute;s vulnerables, atender a los cuidados y la reproducci&oacute;n social, as&iacute; como mantener compromisos ecol&oacute;gicos fuertes, que permitan avanzar hacia un metabolismo social m&aacute;s territorializado.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Conseguir resultados distintos exige hacer cosas diferentes, pero la innovaci&oacute;n y el experimentalismo urban&iacute;stico en cuestiones de sostenibilidad ambiental ha sido bastante reducido</strong>. Aunque ha habido cuestiones como <a href="http://ajuntament.barcelona.cat/superilles/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las supermanzanas de Barcelona</a>, <a href="https://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Movilidad-y-transportes/Madrid-Central-Zona-de-Bajas-Emisiones/Informacion-general/Madrid-Central-Informacion-General/?vgnextfmt=default&amp;vgnextoid=a67cda4581f64610VgnVCM2000001f4a900aRCRD&amp;vgnextchannel=088e96d2742f6610VgnVCM1000001d4a900aRCRD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid Central</a> o la <a href="http://www.omau-malaga.com/2/com1_md3_cd-1626/manzana-verde-nuevas-formas-habitar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manzana Verde de M&aacute;laga</a>; el balance que realizamos es que se ha arriesgado poco, incluso a la hora de lanzar proyectos piloto que fueran suficientemente ambiciosos como para generar aprendizajes relevantes.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Las cuestiones ambientales se han incorporado a la ret&oacute;rica, pero ninguna de las ciudades analizadas ha elaborado un relato consistente sobre las implicaciones y la situaci&oacute;n de excepcionalidad en la que nos encontramos</strong>. El municipalismo ha renunciado a pensar un modelo alternativo de ciudad, ha desistido de socializar una imagen y una narrativa sobre las transiciones ecosociales. No hay un horizonte de futuro compartido, una explicaci&oacute;n capaz de ofrecer una visi&oacute;n de conjunto sobre la ciudad que trascienda a los proyectos concretos o sectoriales, que permita dotar de mayor sentido a las estrategias de transformaci&oacute;n que se van implementando. Ecologizar el derecho a la ciudad exige narrativas que sean realistas y a la vez ilusionantes, recuperando un cierto impulso ut&oacute;pico en la acci&oacute;n social e institucional. Un impulso arraigado en experiencias y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que muestren soluciones existentes, cre&iacute;bles y en las que la ciudadan&iacute;a pueda verse comprometida; de forma que se modifiquen los estilos de vida y se aumente la resiliencia social.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>La necesidad de un municipalismo no localista, la biorregi&oacute;n debe ser la unidad de complejidad m&iacute;nima para concebir las transiciones</strong>. La ciudad no puede ser el &uacute;nico objeto y objetivo de la reorganizaci&oacute;n, pues nos limita a pensar desde un localismo miope y reduccionista, que se convierte en una trampa. El concepto de biorregi&oacute;n nos invita a considerar como escala m&iacute;nima de intervenci&oacute;n el espacio singular delimitado por caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas, ecol&oacute;gicas y sociales en el que se producen los procesos que permiten el desarrollo en una relaci&oacute;n de equilibrio y colaboraci&oacute;n de la ciudad con su medio. Una escala adecuada para repensar la autonom&iacute;a energ&eacute;tica, alimentaria y econ&oacute;mica, y la adaptaci&oacute;n ecol&oacute;gica de las actividades productivas, rompiendo la separaci&oacute;n conceptual entre espacios rurales y urbanos, redescubriendo sus relaciones de interdependencia. Una nueva forma de concebir y gobernar el territorio desde l&oacute;gicas de gobernanza de proximidad en t&eacute;rminos f&iacute;sicos, sociales e identitarios.
    </p><p class="article-text">
        En su carta de amor a las ciudades invisibles, Italo Calvino hablaba de Octavia, una ciudad construida en un precipicio entre dos monta&ntilde;as y sostenida por una red. Suspendida sobre el abismo su futuro es menos incierto que el de otras ciudades, pues es consciente de las limitaciones y de la resistencia de su red; su fragilidad es su fortaleza. El esfuerzo invertido en&nbsp;<a href="https://blogs.fuhem.es/forotransiciones/wp-content/uploads/sites/51/2018/11/CiudadesEnMov_WEB_PLIEGOS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciudades en movimiento</a> pretende abrir un di&aacute;logo entre ciudades y ciudadan&iacute;as para reflexionar sobre el abismo que compartimos, y sobre qu&eacute; debemos hacer para fortalecer las redes que nos atan a una vida buena y perdurable en el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois", Nerea Morán Alonso, Fernando Prats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ciudades-utopico-pensar-seguir-igual_132_1703218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Feb 2019 20:09:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4ccf6e9-35d7-4a4d-bffa-07a244ff04e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="184179" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4ccf6e9-35d7-4a4d-bffa-07a244ff04e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="184179" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ciudades: lo utópico es pensar que todo va a seguir igual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4ccf6e9-35d7-4a4d-bffa-07a244ff04e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está la crisis ecológica en los programas electorales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/crisis-ecologica-programas-electorales_129_2675662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cualquier proyecto de reequilibrio ecológico pasa por la acción proactiva de ciudades y ciudadanías</p></div><p class="article-text">
        Todo apunta a que las elecciones de este a&ntilde;o constituyen un paso significativo en la gestaci&oacute;n de un nuevo ciclo pol&iacute;tico que se inaugur&oacute; con el 15-M de 2011. La voracidad de las elites econ&oacute;micas y la torpeza de los pol&iacute;ticos al romper el pacto social ha activado energ&iacute;as ciudadanas muy potentes que parecen dispuestas a &ldquo;tomar las instituciones&rdquo; para cambiar un escenario marcado por la descomposici&oacute;n democr&aacute;tica, la corrupci&oacute;n econ&oacute;mica y el aumento de la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudadan&iacute;as movilizadas, a partir de nuevas fuerzas pol&iacute;ticas y plataformas electorales como Podemos, Ciudadanos, Barcelona en Com&uacute;, Ahora Madrid y otras, apuestan hoy claramente por la regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica y la recuperaci&oacute;n del bienestar social en torno a la satisfacci&oacute;n p&uacute;blica de las necesidades b&aacute;sicas, cuestiones sobre las que centran con fuerza su ofensiva electoral. Sus programas, sin embargo, son m&aacute;s d&eacute;biles a la hora de cuestionar las l&oacute;gicas socioecon&oacute;micas y de plantear el desbordamiento general de los ecosistemas que soportan la vida y, muy especialmente, en lo referente al binomio energ&iacute;a-cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Centr&aacute;ndonos en la crisis ecol&oacute;gica y su impacto para la humanidad, lo cierto es que los mensajes de las instituciones cient&iacute;ficas m&aacute;s reconocidas urgen a afrontar el tema con decisi&oacute;n: en 2011, veinticinco Premios Nobel advert&iacute;an en Estocolmo que &ldquo;estamos transgrediendo los l&iacute;mites planetarios&hellip; y que el tiempo para las dilaciones ha terminado&rdquo;, y los expertos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico de Naciones Unidas reafirmaban el a&ntilde;o pasado, en su Quinto Informe de Evaluaci&oacute;n, que &ldquo;la contenci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico pasa por un giro copernicano a nivel tecnol&oacute;gico, institucional y humano de inicio inmediato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, el mensaje es el mismo: la Agencia Europea de Medioambiente insist&iacute;a hace unas semanas en que &ldquo;la UE va a necesitar pol&iacute;ticas nuevas y mucho m&aacute;s ambiciosas si quiere conseguir sus objetivos medioambientales en 2050&rdquo;; y en nuestro pa&iacute;s, siete mil acad&eacute;micos, cient&iacute;ficos, profesionales y ciudadanos firmaban el <a href="https://ultimallamadamanifiesto.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifiesto &ldquo;&Uacute;ltima llamada&rdquo;</a> para reclamar la necesidad de actuar de forma decisiva e inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el &uacute;ltimo n&uacute;mero de la <a href="http://revistapapeles.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global</a> dedicado a municipios y participaci&oacute;n ciudadana, insiste en sus p&aacute;ginas en que cualquier proyecto de reequilibrio ecol&oacute;gico pasa por la acci&oacute;n proactiva de ciudades y ciudadan&iacute;as. Por tanto, surgen preguntas que no podemos evitar. &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s oportuno aprovechar las pr&oacute;ximas elecciones para empezar a reconstruir una cultura pol&iacute;tica capaz de afrontar el conjunto de los retos, incluido el ecol&oacute;gico, que el pr&oacute;ximo futuro depara al pa&iacute;s? El hecho cierto de que la sociedad espa&ntilde;ola, desinformada al respecto, no considera prioritaria esta cuesti&oacute;n, &iquest;justifica que se eluda la crisis global ecol&oacute;gica del debate electoral?
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, &iquest;acaso no se trata de una problem&aacute;tica que, bien enmarcada, ser&iacute;a capaz de movilizar a mayor&iacute;as sociales, tal y como se manifestaba en diversas ciudades del mundo en septiembre del a&ntilde;o pasado en torno al cambio clim&aacute;tico? Si la hoja de ruta de la Agencia Europea de Medio Ambiente propone m&aacute;s de 10 billones de euros en los pr&oacute;ximos decenios para la reducci&oacute;n de las emisiones de gases de efecto invernadero, con la correspondiente creaci&oacute;n de puestos de trabajo, &iquest;no es un tema clave e incluso una oportunidad para afrontar la actual situaci&oacute;n de crisis?
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del drama de fondo, deber&iacute;amos ser conscientes de que afrontamos un aut&eacute;ntico cambio de &eacute;poca, convertir las amenazas reales en desaf&iacute;os y oportunidades, y ser capaces de <a href="https://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/revista_papeles/129/Porque_las_ciudades_y_las_ciudadanias_son_tan_importantes_Fernando_Prats.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convocar a la ciudadan&iacute;a a reconstruir un pacto social</a> de mayor&iacute;as para abordar un ambicioso proyecto de renacimiento, a nivel nacional y europeo, en torno a una sociedad m&aacute;s democr&aacute;tica, sobria, solidaria, justa y ecol&oacute;gicamente sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como recordaba hace unos d&iacute;as la exministra de Medio Ambiente Cristina Narbona, formamos parte de las primeras generaciones que hemos comprendido la extraordinaria dimensi&oacute;n del reto ecol&oacute;gico, y todo indica que podemos ser la &uacute;ltima que tiene la posibilidad de afrontarlo para evitar un aut&eacute;ntico drama humano. Seamos conscientes del momento que nos ha tocado vivir y dejemos de mirar hacia otro lado cuando pensamos y decidimos sobre nuestras ciudades y pueblos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Prats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/crisis-ecologica-programas-electorales_129_2675662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2015 17:02:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Dónde está la crisis ecológica en los programas electorales?]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
