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    <title><![CDATA[elDiario.es - Philippe Lamberts]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/philippe_lamberts/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Philippe Lamberts]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sesenta años de proyecto europeo: ¿Y ahora qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/sesenta-anos-proyecto-europeo-ahora_132_3508068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f3b7a1-bff0-4d5d-85b2-2ad05ec7bbe2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sesenta años de proyecto europeo: ¿Y ahora qué?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sí, la Unión Europea no es perfecta. Pero sigue siendo nuestra mejor herramienta para defender la paz, la solidaridad y las conquistas sociales de la post-guerra y proyectarnos en el futuro</p></div><p class="article-text">
        Hace sesenta a&ntilde;os, en Roma, seis naciones profundamente heridas por dos guerras mundiales apostaron por huir de la confrontaci&oacute;n hacia la armon&iacute;a que los intereses industriales y comerciales comunes podr&iacute;an generar. A trav&eacute;s de una integraci&oacute;n gradual de las sociedades europeas, fue un paso destinado a conformar r&aacute;pidamente una comunidad pol&iacute;tica. Aun as&iacute;, con el tiempo, la realidad mostr&oacute; que la uni&oacute;n pol&iacute;tica no pod&iacute;a realizarse autom&aacute;ticamente con la integraci&oacute;n econ&oacute;mica, sino que requer&iacute;a de la construcci&oacute;n de un verdadero proceso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, aun haciendo frente a la crisis y a pesar de que la austeridad y los retrocesos democr&aacute;ticos han da&ntilde;ado seriamente el proyecto, la Uni&oacute;n Europea permanece como una de las m&aacute;s grandes ambiciones llevadas a cabo por los europeos y europeas. Significa un aut&eacute;ntico aliento de esperanza para todos los que estuvieron y siguen viviendo bajo la opresi&oacute;n de los reg&iacute;menes autoritarios o en regiones empobrecidas. En un continente de pasado sangriento, el proyecto de integraci&oacute;n, con sus altibajos, sigue constituyendo un pilar de paz y cooperaci&oacute;n sin precedentes entre sus pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, nosotros y nosotras las europeas, podemos generalmente movernos y vivir libremente por toda la Uni&oacute;n Europea; compartimos recursos e ideamos reglas comunes, a trav&eacute;s de instituciones comunes, y eso ha contribuido a mejorar considerablemente la vida diaria de 500 millones de personas; hemos dado la bienvenida a las democracias del sur, emancipadas de sus dictadores militares y hemos reunido un continente con el coraz&oacute;n rasgado por el Tel&oacute;n de Acero.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, estos logros no pueden ocultar que estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la crisis amenaz&oacute; muchos progresos sociales, democr&aacute;ticos y econ&oacute;micos y puso al descubierto la inhabilidad de la Uni&oacute;n Europea y sus Estados Miembros para ofrecer soluciones viables y compartidas. La insistencia obstinada en las pol&iacute;ticas de austeridad, combinada con la falta de instrumentos y recursos comunes, as&iacute; como procesos institucionales disfuncionales, da&ntilde;aron progresivamente la cohesi&oacute;n y la promesa de solidaridad y prosperidad compartida, incrementaron la desigualdad y el desempleo, y generaron una deuda insostenible en muchos pa&iacute;ses como es el caso de Espa&ntilde;a. Incluso la libre circulaci&oacute;n de personas se est&aacute; viendo ahora amenazada.
    </p><p class="article-text">
        Pol&iacute;ticamente debilitada, la UE establece por s&iacute; misma sus objetivos sociales y culturales sin los medios necesarios para conseguirlos; los derechos fundamentales est&aacute;n abiertamente cuestionados por algunos gobiernos ultraconservadores y de extrema derecha. Y peor, &ldquo;Europa&rdquo; es ahora percibida por un creciente n&uacute;mero de europeos como una m&aacute;quina burocr&aacute;tica que pone el bien com&uacute;n al servicio de intereses privados y de una competencia supuestamente intocable, incapaz de abordar adecuadamente los problemas comunes como la migraci&oacute;n, la seguridad y la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el establecimiento de una din&aacute;mica entre acreedores y deudores fruto de una zona euro mal dise&ntilde;ada y que requiere de urgentes reformas, origen de unos rescates que pusieron en grave riesgo los derechos y democracias de los europeos v&iacute;ctimas de las pol&iacute;ticas de la Troika, es un cap&iacute;tulo que el proyecto europeo debe urgentemente dejar atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los retos de este siglo son globales: el clima, las migraciones, las tensiones y guerras, la tecnolog&iacute;a digital, la evasi&oacute;n fiscal, la industria, la preservaci&oacute;n de recursos, la contaminaci&oacute;n, la biodiversidad, la agricultura, la corrupci&oacute;n y el crimen organizado no respetan las fronteras nacionales. S&iacute;, la Uni&oacute;n Europea no es perfecta. Al igual que no lo es ning&uacute;n Estado Miembro. Pero sigue siendo sin embargo nuestra mejor herramienta para defender la paz, la solidaridad y las conquistas sociales de la post-guerra y proyectarnos en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de una Europa justa y democr&aacute;tica es nuestra elecci&oacute;n. Nuestro deber es defenderla del repliegue nacionalista y de la extrema derecha. Nuestra voluntad es reafirmar su vigencia como hogar com&uacute;n y abierto. Nuestro objetivo es transformarla en estandarte &uacute;nico de tolerancia, integraci&oacute;n, sostenibilidad y justicia social.
    </p><p class="article-text">
        La mayor riqueza de Europa no yace en su poder econ&oacute;mico, sino en el trabajo y valor de sus mujeres y hombres. Vive cada d&iacute;a a trav&eacute;s de sus ciudadanos, trabajadores, estudiantes, emprendedores. Es para todos y cada uno de ellos que el proyecto europeo debe proveer razones para ser defendido.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea debe ser nuestro marco com&uacute;n capaz de agrandar el alcance de los derechos y libertades. Llevemos a cabo la transici&oacute;n ecol&oacute;gica contra las amenazas del cambio clim&aacute;tico y la escasez de recursos, protegiendo el aire que respiramos, la comida que comemos, el agua que bebemos y la salud de cada uno de nosotros y nosotras. Invirtamos en la juventud, en educaci&oacute;n, en nuevas actividades econ&oacute;micas y empleos de calidad, saliendo de la dependencia de las energ&iacute;as sucias y contaminantes. Peleemos por un presupuesto europeo real para construir solidaridad, redefinir el bienestar y luchar contra la exclusi&oacute;n y la pobreza. Ayudemos a la gente que huye de la guerra y la miseria, y llegan a nuestras costas. Recuperemos la ambici&oacute;n en la lucha contra la corrupci&oacute;n, el mal gobierno y la debilidad de la ley, as&iacute; como buscando la cooperaci&oacute;n frente a la competencia y desregulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Significa un nuevo &iacute;mpetu para una &ldquo;Europa a&uacute;n m&aacute;s unida&rdquo;, resonando las esperanzas de hace 60 a&ntilde;os. La UE debe ser transformada para convertirse en una efectiva democracia multinivel, liberada de la regla de la unanimidad y de los vetos mutuos. La sucesi&oacute;n de tratados intergubernamentales y sus enmiendas no ser&aacute; suficiente. &iquest;Por qu&eacute; no apostar por un verdadero proceso constituyente europeo que organice la separaci&oacute;n de poderes, consolide las libertades y derechos fundamentales, deje atr&aacute;s los inefables a&ntilde;os de la Troika y establezca los objetivos de la Uni&oacute;n dentro y fuera de sus fronteras?
    </p><p class="article-text">
        Los Verdes europeos nos comprometemos a ser parte activa en una gran alianza entre los actores del cambio, los movimientos sociales y las fuerzas dem&oacute;cratas y progresistas para liderar un contrato social renovado para una mayor democracia en la UE. Para nosotros es un proyecto y horizonte compartido y debe convertirse en una herramienta indispensable para construir una sociedad justa y ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s, no es el momento de conmemoraciones, mucho menos de nostalgias. Es, m&aacute;s que nunca, el momento de dejar atr&aacute;s los a&ntilde;os oscuros de la austeridad y los retrocesos democr&aacute;ticos y escribir juntos un nuevo cap&iacute;tulo para nuestra historia com&uacute;n, m&aacute;s cohesionada y m&aacute;s sostenible.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <em>Ska Keller, copresidenta de Los Verdes/ALE en el Parlamento Europeo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Philippe Lamberts, copresidente de Los Verdes/ALE en el Parlamento Europeo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Florent Marcellesi, eurodiputado de EQUO en Los Verdes/ALE</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ernest Urtasun, eurodiputado de ICV en Los Verdes/ALE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ska Keller, Philippe Lamberts, Florent Marcellesi, Ernest Urtasun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/sesenta-anos-proyecto-europeo-ahora_132_3508068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Mar 2017 18:47:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sesenta años de proyecto europeo: ¿Y ahora qué?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Europa,Florent Marcellesi,Ernest Urtasun]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las exigencias del Eurogrupo y de la Troika a Grecia son irrazonables y contrarias al interés europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/exigencias-eurogrupo-troika-grecia-irrazonables_132_2608945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El fracaso del diálogo no sería el único escenario catastrófico: el éxito en las negociaciones podría conducir a un resultado tanto o más dañino</p></div><p class="article-text">
        El fracaso de las negociaciones actuales entre las instituciones y Grecia, terminando en suspensi&oacute;n de pagos del pa&iacute;s heleno, no ser&iacute;a el &uacute;nico escenario catastr&oacute;fico. Aunque a primera vista pueda parecer parad&oacute;jico, lo que ser&iacute;a considerado el &ldquo;&eacute;xito&rdquo; de las conversaciones por parte de las instituciones podr&iacute;a llevar a un resultado tanto o m&aacute;s da&ntilde;ino para Grecia y Europa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, si por &ldquo;&eacute;xito de las negociaciones&rdquo; entendemos, como afirman cada vez m&aacute;s comentaristas en toda Europa, que el gobierno griego finalmente &ldquo;entrar&iacute;a en raz&oacute;n&rdquo; y aceptar&iacute;a las premisas de las peticiones del Eurogrupo y de la Troika, hay que saber que este supuesto &eacute;xito tiene muchas probabilidades de tener efectos tan devastadores, o incluso m&aacute;s, que un fracaso de las negociaciones entre las partes, y no solo para la sociedad griega, v&iacute;ctima de una crisis humanitaria sin tregua desde hace ya casi seis a&ntilde;os, sino tambi&eacute;n para el resto de contribuyentes europeos.
    </p><p class="article-text">
        Las peticiones del FMI y de los interlocutores europeos se basan en el &eacute;xito de la conclusi&oacute;n del programa actual en la fecha l&iacute;mite prevista de finales de junio para poder llevar a cabo el desbloqueo del tramo de nuevos pr&eacute;stamos por un valor de 7200 millones de euros, que permitir&iacute;an a su vez a Grecia saldar sus deudas con el BCE y el FMI. Los par&aacute;metros de las instituciones, para que este desbloqueo sea posible, suponen que el gobierno griego y sus acreedores se pongan de acuerdo sobre un conjunto de condiciones relativas a las reformas de las instituciones y los mercados en Grecia, y sobre las medidas de saneamiento presupuestario destinadas a iniciar el camino de la reducci&oacute;n sostenible de los coeficientes de deuda p&uacute;blica. El debate sobre una posible nueva reestructuraci&oacute;n de la deuda griega se dejar&iacute;a para &ldquo;m&aacute;s adelante&rdquo;. Dicho de otro modo, se dejar&iacute;an para despu&eacute;s de la aplicaci&oacute;n de las reformas que permitir&aacute;n restaurar la confianza entre los socios. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s concretamente, las medidas de consolidaci&oacute;n presupuestaria solicitadas por los acreedores deber&aacute;n significar en 2015 un esfuerzo total que permita un super&aacute;vit primario del 1%. La Troika y el Eurogrupo han identificado dos objetivos principales para poder realizar dicho esfuerzo: el IVA y el sistema de pensiones. La Comisi&oacute;n Europea ha sugerido en las &uacute;ltimas horas que otras medidas que permitan alcanzar  el mismo objetivo podr&iacute;an resultar aceptables para los acreedores siempre que el esfuerzo presupuestario conserve la misma magnitud y, evidentemente, que las medidas alternativas resulten &ldquo;cre&iacute;bles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta auto-proclamada flexibilidad va acompa&ntilde;ada de lo que los dem&aacute;s pa&iacute;ses europeos describen como una &ldquo;gran concesi&oacute;n&rdquo; hecha a Grecia, al reducirse la trayectoria de super&aacute;vit primario para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os (es decir, los objetivos relativos a los ingresos p&uacute;blicos menos los gastos, excluidos los cargos por intereses de la deuda p&uacute;blica). Sin  embargo, se trata m&aacute;s bien de una concesi&oacute;n a la realidad que a Grecia, ya que la trayectoria de super&aacute;vit prevista anteriormente se ha vuelto simplemente irrealizable en el contexto actual.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos elementos, &ldquo;flexibilidad&rdquo; en las medidas par alcanzar la consolidaci&oacute;n exigida y la rebaja del objetivo de super&aacute;vit primario,  se repiten como un mantra en todos los medios como muestras tangibles de la &ldquo;voluntad de acuerdo&rdquo; de los socios europeos y el FMI y son invocados para pedirle al gobierno griego  que entre en el juego, y que haga gala de &ldquo;realismo&rdquo; y de sentido de la responsabilidad mientras nos acercamos peligrosamente a la fecha l&iacute;mite de finales de junio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta ret&oacute;rica aparentemente razonable se basa en la repetici&oacute;n de un mismo error de partida o, si queremos ser menos amables, en la constante negaci&oacute;n de la realidad y lo que es a&uacute;n peor, en la misma mala fe que las premisas de los planes de rescate anteriores a los que se ha sometido a Grecia.  El propio FMI present&oacute; hace poco entre l&iacute;neas un mea culpa reconociendo que las medidas de austeridad draconianas impuestas por estos planes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han tenido como efecto una disminuci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica mucho m&aacute;s pronunciada que la prevista por las tres instituciones de la Troika. El efecto de sus errores de estimaci&oacute;n conllevaron a un aumento del coeficiente de deuda p&uacute;blica en relaci&oacute;n con el PIB, producido por una ca&iacute;da muy severa del denominador del coeficiente (iniciando un retroceso de m&aacute;s del 25% en 6 a&ntilde;os). Tras un breve per&iacute;odo de calma en el que la ca&iacute;da parec&iacute;a haber llegado a su fin, el pa&iacute;s ha vuelto a caer en la espiral infernal de retroceso del PIB desde el &uacute;ltimo trimestre de 2014, es decir, antes de la elecci&oacute;n del nuevo gobierno. Dada la experiencia anterior  parece razonable preguntarse si las nuevas medidas de consolidaci&oacute;n presupuestaria no tendr&aacute;n un efecto destructivo similar al de las medidas de los dos primeros programas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esta es la pregunta que Martin Sandbu se hac&iacute;a en un art&iacute;culo reciente en el Financial Times la semana pasada, y la conclusi&oacute;n a la que llega es profundamente alarmante. Si partimos de supuestos y usando multiplicadores m&aacute;s bien optimistas  para calcular el impacto de las medidas de consolidaci&oacute;n presupuestaria sobre el PIB griego, veremos que los esfuerzos necesarios para alcanzar el objetivo del 1% de super&aacute;vit primario en 2015 que exige ahora el Eurogrupo y la Troika conducir&iacute;an a una nueva ca&iacute;da brutal de m&aacute;s del 5% del PIB para el mismo a&ntilde;o. En un pa&iacute;s ya devastado por la depresi&oacute;n econ&oacute;mica, que ha visto su producci&oacute;n caer en m&aacute;s de una cuarta parte entre 2010 y finales de 2014, una ca&iacute;da de este tipo har&iacute;a a su vez aumentar el coeficiente de deuda respecto al PIB en un 9%. En la medida en que el pa&iacute;s ya est&aacute; al borde de la bancarrota, es irreal esperar una mejora con estos indicadores en el corto plazo. En este escenario la situaci&oacute;n de suspensi&oacute;n de pagos y una salida de jure o de facto de la moneda com&uacute;n, posibilidad que parece cada vez m&aacute;s probable, no har&iacute;a m&aacute;s que retrasarse unos meses para convertirse en una situaci&oacute;n pr&aacute;cticamente inevitable.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta se&ntilde;alar los efectos  que este escenario tendr&iacute;a para los griegos, pero a veces se obvia por inc&oacute;modo el impacto de estas medidas en los dem&aacute;s Estados Miembros. La mayor parte del saldo de la deuda en Grecia se socializ&oacute; en el per&iacute;odo 2010-2014. A pesar de la reestructuraci&oacute;n de las deudas del sector privado, una parte muy sustancial de estas deudas se ha devuelto y sustituido con dinero prestado al Estado griego por los dem&aacute;s Estados Miembros de la zona euro y por el EFSF (European Financial Stability Facility), que es un veh&iacute;culo garantizado por estos mismos Estados miembros. A Espa&ntilde;a le toca su parte, a pesar de que el Gobierno espa&ntilde;ol ha hinchado de forma malintencionada la cifra que le corresponde.
    </p><p class="article-text">
        El eurosistema (constituido por el BCE y los bancos centrales nacionales que revierten sus eventuales beneficios netos a los gobiernos centrales ) tambi&eacute;n carga con una parte significativa del saldo de la deuda p&uacute;blica griega, y tambi&eacute;n se hizo acreedor a la altura de 100 000 millones de euros del sistema bancario griego. La solvencia del sistema bancario griego depende a su vez de la solvencia de las arcas p&uacute;blicas griegas, ya que una parte sustancial de los activos de estos bancos est&aacute; garantizada por el Estado.
    </p><p class="article-text">
        En caso de suspensi&oacute;n de pagos por parte de Grecia, se socializar&aacute;n por lo tanto los costes entre todos los contribuyentes de la zona euro. Una situaci&oacute;n que los defensores del dogmatismo neoliberal, sin duda alguna, aprovechar&iacute;an para augurar nuevas profec&iacute;as que justifiquen nuevas medidas de austeridad en los dem&aacute;s pa&iacute;ses de la zona euro, para hacer frente a estas p&eacute;rdidas.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que en lugar de desear el supuesto &ldquo;&eacute;xito&rdquo; de las negociaciones con la imposici&oacute;n de las suicidas propuestas del eurogrupo y la Troika y su supuesta &ldquo;flexibilidad&rdquo;, queremos hacer un llamamiento a que el realismo se imponga al dogmatismo. Dicho de otro modo, en lugar de aplazar el problema contribuyendo as&iacute; a su agravamiento, las premisas de un posible acuerdo deber&iacute;an sustituirse por los siguientes tres elementos:
    </p><p class="article-text">
        1. Garantizar para el a&ntilde;o en curso una flexibilidad verdadera en el esfuerzo presupuestario, y vincular los objetivos presupuestarios futuros  al crecimiento del PIB. El esfuerzo presupuestario necesario para alcanzar el objetivo del 1% de super&aacute;vit primario debe ser modificado en su totalidad o reducirse a una proporci&oacute;n m&aacute;s modesta a no ser que las medidas de consolidaci&oacute;n presupuestaria se compensen, por lo menos durante el primer a&ntilde;o, con un programa de inversiones dirigido por la Uni&oacute;n. Dicho programa se centrar&iacute;a preferiblemente en los sectores con potencial de crecimiento, como la eficiencia de los recursos y las energ&iacute;as renovables;
    </p><p class="article-text">
        2. Reestructurar la deuda, en especial a trav&eacute;s de una prolongaci&oacute;n de la duraci&oacute;n de los cr&eacute;ditos actuales y una reducci&oacute;n en los tipos de inter&eacute;s e, incluso, de la participaci&oacute;n directa del Mecanismo Europeo de Estabilidad en el capital de los bancos griegos, elementos que deber&iacute;an formar parte ya de las negociaciones actuales y no de hipot&eacute;ticas negociaciones futuras.
    </p><p class="article-text">
        3. Reformas a largo plazo para hacer frente a las patolog&iacute;as profundas del marco institucional griego. Sin embargo, estas reformas deben alejarse del programa neoliberal impulsado por el dogma europeo, como la reducci&oacute;n de las prestaciones sociales o la reducci&oacute;n de los salarios, y centrarse en un refuerzo del estado de derecho para garantizar la equidad y la legitimidad de los poderes p&uacute;blicos. Un seminario recientemente organizado nada menos que por la London School of Economics renegaba de las reformas impulsadas hasta ahora en el pa&iacute;s e identific&oacute; y detall&oacute; una serie de reformas alternativas para instaurar un verdadero estado de derecho para darle la vuelta al viejo sistema clientelista griego que sucedi&oacute; a la dictadura. Est&aacute; claro que, desgraciadamente, los socios europeos no han considerado jam&aacute;s que estas reformas sean prioritarias
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Urtasun, Philippe Lamberts]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/exigencias-eurogrupo-troika-grecia-irrazonables_132_2608945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2015 16:54:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las exigencias del Eurogrupo y de la Troika a Grecia son irrazonables y contrarias al interés europeo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una última oportunidad para regular el sector financiero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/ultima-oportunidad-regular-sector-financiero_132_2654774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una amplia mayoría de los diputados y de los gobiernos europeos está a punto de enterrar la que podría haber sido la mayor reforma bancaria de la historia de la Unión, en particular, la separación de las actividades bancarias", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Queremos dar la voz de alarma. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la crisis financiera en Europa, una amplia mayor&iacute;a de los diputados y de los gobiernos europeos est&aacute; a punto de enterrar la que podr&iacute;a haber sido la mayor reforma bancaria de la historia de la Uni&oacute;n, en particular, la separaci&oacute;n de las actividades bancarias. Tras este enunciado contundente se esconde, en realidad, una idea sencilla, realista y, sobre todo, innegablemente eficaz para evitar futuras crisis bancarias y proteger mejor a los contribuyentes europeos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, antes de plantear la soluci&oacute;n, hablemos primero de cu&aacute;l es el problema. Actualmente el sector bancario europeo est&aacute; dominado por un pu&ntilde;ado de bancos denominados &ldquo;sist&eacute;micos&rdquo;, es decir, bancos de dimensiones tan enormes que la quiebra de tan solo uno de ellos podr&iacute;a poner en peligro al conjunto de la econom&iacute;a europea.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hemos llegado a esta situaci&oacute;n? Durante los &uacute;ltimos 15 a 25 a&ntilde;os, estos bancos han crecido de forma desproporcionada con respecto a la econom&iacute;a real, principalmente incrementando su volumen de actividades especulativas en los mercados financieros.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad constituyen colosos bancarios &ldquo;mixtos&rdquo;, es decir, combinan las actividades de la banca minorista (el dep&oacute;sito de ahorros y la concesi&oacute;n de cr&eacute;ditos a los hogares y a las empresas) con las de un banco de negocios (operaciones en el mercado, a menudo de car&aacute;cter especulativo).
    </p><p class="article-text">
        Esta confusi&oacute;n entre las categor&iacute;as conlleva diversos efectos adversos. En particular, los grandes bancos utilizan los dep&oacute;sitos de sus clientes para financiar sus operaciones de especulaci&oacute;n. Asimismo, corren riesgos excesivos porque saben que, si la apuesta les sale mal, los Estados no tendr&aacute;n m&aacute;s remedio que rescatarles para evitar que sus depositarios sufran directamente las consecuencias. En pocas palabras, el hecho de permitir que los megabancos act&uacute;en como depositarios de los ahorros de los particulares mientras especulan en los mercados financieros es como permitir a un hipermercado que almacene, bajo un mismo techo, madera al lado de combustible.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos adversos no son s&oacute;lo nocivos por el riesgo sist&eacute;mico que genera en el sistema bancario. Las personas usuarias tambi&eacute;n se ven gravemente afectadas y en Espa&ntilde;a hemos vivido el ejemplo m&aacute;s dram&aacute;tico: la estafa de las participaciones preferentes. Clientes de perfil evidente de ahorro minorista eran captados por las entidades financieras para sus actividades inversoras de riesgo. Y ante el colapso de las inversiones, han perdido total o parcialmente los ahorros de toda una vida.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, resulta necesaria una separaci&oacute;n de las actividades bancarias. Este tipo de medida obligar&iacute;a a los grandes bancos a fijar una separaci&oacute;n inamovible entre sus actividades b&aacute;sicas para el p&uacute;blico en general (dep&oacute;sito de ahorros y concesi&oacute;n de cr&eacute;ditos) y sus actividades no b&aacute;sicas (operaciones en el mercado). Las primeras, que corresponder&iacute;an a una entidad de &laquo;banca minorista&raquo;, seguir&iacute;an recibiendo apoyo p&uacute;blico en caso de quiebra, mientras que las segundas, que corresponder&iacute;an a una entidad de &laquo;banca de negocios&raquo;, no disfrutar&iacute;an de tal protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2014, la Comisi&oacute;n Europea present&oacute; un proyecto de Reglamento que constitu&iacute;a un paso en esa direcci&oacute;n. Sin duda, dejando a un lado cualquier automatizaci&oacute;n de la separaci&oacute;n bancaria (la decisi&oacute;n final recaer&iacute;a exclusivamente en las autoridades supervisoras), el brazo ejecutivo de la Uni&oacute;n ha introducido&nbsp; limitaciones importantes en su propuesta legislativa. No obstante, en lugar de optar por cubrir esas lagunas, una gran mayor&iacute;a de diputados y de gobiernos europeos se est&aacute; esforzando por agrandarlas. Incluso hasta el punto de rechazar la idea en s&iacute; de una separaci&oacute;n de las actividades bancarias.
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos que emplean para justificar lo injustificable son de sobra conocidos: &ldquo;Esta medida puede perjudicar a la competitividad de nuestros bancos&rdquo;, &ldquo;una regulaci&oacute;n excesiva puede acabar con el cr&eacute;dito y, en consecuencia, perjudicar a la recuperaci&oacute;n del crecimiento&rdquo;, &ldquo;la mayor parte de las operaciones que realizan los bancos en los mercados no son especulativas, sino que se centran en desarrollar productos financieros adaptados a las necesidades de las empresas&rdquo;, etc.
    </p><p class="article-text">
        Como cab&iacute;a esperar, estos argumentos son id&eacute;nticos a los empleados por los grupo de presi&oacute;n del sector bancario para luchar contra la idea de una separaci&oacute;n bancaria.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la mayor&iacute;a de los responsables pol&iacute;ticos no tenga el menor problema en defender abiertamente los intereses de las grandes entidades bancarias se debe, en gran medida, a que actualmente ha disminuido notablemente la presi&oacute;n medi&aacute;tica y ciudadana que luchaba por una mayor regulaci&oacute;n bancaria. Pocos de estos responsables se hubieran atrevido a oponerse a la separaci&oacute;n bancaria si la medida se hubiera propuesto justo tras el inicio de la crisis financiera de 2008. Salvo que quisieran acabar de lleno con su carrera pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Parece que el tiempo va en contra de la regulaci&oacute;n bancaria. &iquest;Es necesario recordar que, desde 2008, los pa&iacute;ses europeos han destinado 1,6 billones de euros a ayudas estatales y garant&iacute;as p&uacute;blicas para rescatar al sector bancario europeo? &iquest;O que el aumento de los d&eacute;ficits presupuestarios y de la deuda p&uacute;blica tras rescatar a la banca se han traducido luego en dr&aacute;sticos programas de austeridad cuyos efectos han afectado de forma desproporcionada a los segmentos m&aacute;s vulnerables de nuestra sociedad?
    </p><p class="article-text">
        Si el 99% de los ciudadanos europeos, indefensos en la actualidad por la falta de regulaci&oacute;n financiera, se dieran s&uacute;bitamente cuenta de la mala pasada que est&aacute; a punto de jugarles la mayor&iacute;a de sus representantes electos, se movilizar&iacute;an para acabar con este esc&aacute;ndalo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es todav&iacute;a no est&aacute; todo perdido. Quienes sean partidarios de la separaci&oacute;n bancaria tenemos una &uacute;ltima oportunidad para inclinar la balanza en el otro sentido. Esta semana se re&uacute;nen los eurodiputados y eurodiputadas en la Comisi&oacute;n parlamentaria de asuntos econ&oacute;micos y monetarios para decidir por votaci&oacute;n si van a enterrar o no el proyecto de reforma bancaria presentado por la Comisi&oacute;n. Los diputados y diputadas conservadores y liberales parecen haber decidido matar el texto, mientras que el grupo socialista permanece dividido, lo que podr&iacute;a traducirse en la adopci&oacute;n de un reglamento muy diluido que no deje en la pr&aacute;ctica ninguna posibilidad para una separaci&oacute;n real de actividades.
    </p><p class="article-text">
        Si los socialistas deciden finalmente juntarse con el Grupo Verde, la Izquierda Unitaria y el Movimiento 5 estrellas, podr&iacute;amos burlar la estrategia conservadora de terminar con el proyecto. Nos jugamos evitar nuevas estafas bancarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Philippe Lamberts, Ernest Urtasun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/ultima-oportunidad-regular-sector-financiero_132_2654774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2015 19:09:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una última oportunidad para regular el sector financiero]]></media:title>
    </item>
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