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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lola Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lola_sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lola Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto cuesta realmente una camiseta de 3 euros?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cuesta-realmente-camiseta-euros_132_2155879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6cc1e15-29c1-4dbb-af43-326dda8df1a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el quinto aniversario de la catástrofe de Rana Plaza, recordamos el coste real del ‘fast fashion’ y el necesario liderazgo de la Unión Europea en el sector textil para la construcción de un mundo más justo</p></div><p class="article-text">
        Al pensar en la complejidad de la cadena de producci&oacute;n por la que pasa cada prenda hasta llegar a los escaparates, parece dif&iacute;cil creer que hoy compremos un 60% m&aacute;s de art&iacute;culos que hace tan s&oacute;lo 15 a&ntilde;os. Este aumento del consumo tan solo puede explicarse por un descenso vertiginoso de los precios de las prendas, pero &iquest;son esos sus precios reales? y, si no lo son &iquest;qui&eacute;n est&aacute; pagando el precio real de la ropa con que nos vestimos?
    </p><p class="article-text">
        Hoy conmemoramos el aniversario de la cat&aacute;strofe de Rana Plaza, en la que hace cinco a&ntilde;os murieron 1134 personas en el derrumbe de un edificio de talleres textiles en Bangladesh. En la f&aacute;brica se produc&iacute;an prendas que ser&iacute;an m&aacute;s tarde vendidas por marcas internacionales en todo el mundo; entre ellas el Corte Ingl&eacute;s, Mango, o Inditex. El desastre supuso para muchos un despertar: s&oacute;lo ajustando cada c&eacute;ntimo se consiguen los precios -y los beneficios- de una industria como la de la &ldquo;fast fashion&rdquo;; y ajustar cada c&eacute;ntimo es un eufemismo que enmascara m&aacute;s horas extra, aguantar unos meses m&aacute;s antes de cambiar una escalera de incendios oxidada, o ahorrar unos d&iacute;as en las jornadas de formaci&oacute;n sobre el trabajo con productos qu&iacute;micos peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la industria textil es la segunda m&aacute;s contaminante del planeta tras la del petr&oacute;leo y &nbsp;la que mayor n&uacute;mero de ni&ntilde;os trabajadores explota. &iquest;Son todas las empresas de la industria textil culpables de ello? Evidentemente no, pero datos agregados tan escalofriantes no pueden esconder sino verdades inc&oacute;modas. Y es la responsabilidad de los poderes p&uacute;blicos atajar un problema de cuya soluci&oacute;n depende la vida de millones de personas y la confianza de los consumidores europeos que quieren poder comprar art&iacute;culos con la tranquilidad de que ninguno de ellos ha sido cosido con trabajo esclavo o pagado con sangre.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado el Parlamento Europeo dio un paso adelante decisivo con la aprobaci&oacute;n de una Resoluci&oacute;n sobre el sector de la confecci&oacute;n (2016/2140(INI)) en que ped&iacute;a a la Comisi&oacute;n Europea una propuesta legislativa. El Parlamento expres&oacute; una posici&oacute;n clara: las iniciativas de empresas que, voluntariamente, deciden actuar de forma m&aacute;s responsable son loables, pero insuficientes. Deben ser complementadas con una iniciativa legislativa que exija a las empresas procedimientos de obligado cumplimiento y que tenga capacidad de establecer &nbsp;&nbsp;responsabilidades para las que no los respeten en una justicia extraterritorial. La comunidad internacional est&aacute; negociando en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de Ginebra la elaboraci&oacute;n de una Norma internacional obligatoria que asegure el cumplimiento de los derechos humanos a trav&eacute;s de su protecci&oacute;n, su respeto y su reparaci&oacute;n en todo el mundo. Esa es tambi&eacute;n nuestra exigencia.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado un a&ntilde;o y la Comisi&oacute;n no ha avanzado a&uacute;n hacia la elaboraci&oacute;n de esta legislaci&oacute;n, pero muchos eurodiputados seguimos insistiendo en la urgencia de ello. No podemos seguir de brazos cruzados lament&aacute;ndonos de que &ldquo;estas sean las reglas del juego en el mundo globalizado&rdquo;. La globalizaci&oacute;n es un hecho y es nuestra responsabilidad adaptar la legislaci&oacute;n europea e internacional a este nuevo contexto. Es un derecho para los consumidores, que merecen que nadie les haga c&oacute;mplices de estos hechos; para las peque&ntilde;as empresas que quieren reglas claras y una justa competencia para todos; y, sobre todo, para las v&iacute;ctimas, porque otro Rana Plaza no debe repetirse. Porque entre todos tenemos que evitar la explotaci&oacute;n y la esclavitud laboral y la vulneraci&oacute;n de las normas internaciones de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) y los derechos humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez, Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cuesta-realmente-camiseta-euros_132_2155879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Apr 2018 18:33:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuánto cuesta realmente una camiseta de 3 euros?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medicamentos, precios e investigación: pacientes delante de patentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medicamentos-investigacion-pacientes-delante-patentes_129_3548373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b057e29-23c7-4886-ba08-7faa33b02bcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medicamentos, precios e investigación: pacientes delante de patentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al aplicar las leyes del mercado al sector farmacéutico, aparece lo que en la industria se califica como "fallos de mercado" y que en realidad significa miles de vidas perdidas</p></div><p class="article-text">
        Desde que la constituci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio y su Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) sentaron las bases del actual sistema de patentes, &eacute;ste se ha mostrado poco efectivo a la hora de desarrollar innovaciones centradas en las necesidades de la poblaci&oacute;n, as&iacute; como ineficiente e injusto por la centralidad del beneficio econ&oacute;mico en el sistema actual de innovaci&oacute;n biom&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los precios no reflejan ni el valor terap&eacute;utico del producto ni los costes de I+D, sino que vienen fijados por criterios de marketing. Parece evidente que la forma de fijar los precios de un medicamento, cuya funci&oacute;n, no lo olvidemos, es salvar vidas, no deber&iacute;a obedecer a los mismos criterios que otros mercados de bienes o servicios como el de televisores o muebles. Existe en definitiva un abismo moral entre el precio de un medicamento y el coste de su producci&oacute;n, reconocido incluso por algunos altos ejecutivos de la industria como Mike Kelly, CEO de Kantar Health: &ldquo;El coste de producci&oacute;n de un medicamento es &iacute;nfimo en comparaci&oacute;n con su precio de mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el sistema fallido de innovaci&oacute;n biom&eacute;dica, que antes parec&iacute;a afectar solamente a los pa&iacute;ses de rentas medias-bajas y bajas, ha comenzado a afectar tambi&eacute;n a los pa&iacute;ses de rentas medias-altas y altas, con el claro ejemplo de los nuevos medicamentos de acci&oacute;n directa para el tratamiento de la hepatitis C, o los nuevos medicamentos antitumorales, cuyos elevados precios ponen en riesgo la sostenibilidad y la solvencia de los sistemas sanitarios p&uacute;blicos de estos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo es que, al aplicar las leyes del mercado al sector farmac&eacute;utico, aparece lo que en la industria se califica como &ldquo;fallos de mercado&rdquo;, y que en realidad significa miles de vidas perdidas por culpa de las llamadas &ldquo;enfermedades desatendidas&rdquo; como el chagas, &eacute;bola y zika. Estos &ldquo;fallos de mercado&rdquo; est&aacute;n tambi&eacute;n en el origen de una de las mayores crisis de salud global a las que nos enfrentamos: la resistencia microbiana a antibi&oacute;ticos. La industria farmac&eacute;utica ha destinado pocos recursos al desarrollo de una nueva generaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos porque estos tratamientos tienden a ser cortos y no les ofrecen la rentabilidad de las enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; debemos hacer? &iquest;C&oacute;mo hacer frente a un sistema que est&aacute; dise&ntilde;ado para que los beneficios econ&oacute;micos sean los que gu&iacute;en la investigaci&oacute;n y desarrollo de nuevos f&aacute;rmacos? &iquest;De qu&eacute; manera visibilizar los esfuerzos de investigaci&oacute;n que se hacen con dinero p&uacute;blico para que reviertan en un mejor acceso de la poblaci&oacute;n a los medicamentos? &iquest;C&oacute;mo eliminar los rastros de corrupci&oacute;n dentro de la negociaci&oacute;n-imposici&oacute;n de los precios de los medicamentos? &iquest;C&oacute;mo hacer que el acceso a los medicamentos como parte del derecho a la salud se conjugue con la existencia de incentivos que animen a la investigaci&oacute;n de nuevos medicamentos?
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas a todas estas preguntas no son sencillas, pero al menos son preguntas que ya est&aacute;n siendo reconocidas, no s&oacute;lo como leg&iacute;timas, sino tambi&eacute;n como piedra angular de las pol&iacute;ticas de innovaci&oacute;n y legislaci&oacute;n sobre medicamentos en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os dentro de la Uni&oacute;n Europea y los Estados Miembros. Un informe publicado y presentado por los ministros de sanidad de Holanda y B&eacute;lgica concluy&oacute; que &ldquo;mientras que generalmente se aceptan y reconocen los retos, no hay consenso en torno a si los elevados precios son resultado de una l&oacute;gica de pol&iacute;ticas de precio mal concebidas, un fracaso m&aacute;s generalizado de todo el sistema de desarrollo de medicamentos, o incluso resultado de valores y principios deshonestos sobre los que reposa el sistema de desarrollo de medicamentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves el Parlamento Europeo ha votado un informe titulado <em>Opciones para mejorar el acceso a medicamentos</em>. En &eacute;l se reconoce la necesidad de reformar el modelo actual de innovaci&oacute;n en biomedicina para que responda a las necesidades reales de salud p&uacute;blica. A pesar de ser un paso en la direcci&oacute;n adecuada, queda mucho camino por recorrer, ya que aunque la UE tiene una oportunidad de oro para situarse a la vanguardia de la lucha por un modelo m&aacute;s justo, se enfrenta al modelo anacr&oacute;nico e insolidario guiado por los criterios de mercado.
    </p><p class="article-text">
        Diferentes colectivos de la sociedad civil se han esforzado para que dicho informe recogiera una apuesta real por la transparencia en los procedimientos de fijaci&oacute;n de precios, por la introducci&oacute;n de criterios de inter&eacute;s p&uacute;blico en la distribuci&oacute;n de ayudas de investigaci&oacute;n y por la creaci&oacute;n de un nuevo marco de investigaci&oacute;n biom&eacute;dica que deje atr&aacute;s el sistema de patentes y se centre en las necesidades en salud y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios p&uacute;blicos. Sin embargo, la presi&oacute;n de la industria y de colectivos que siguen viendo en el &aacute;mbito del medicamento una oportunidad para vehiculizar importantes oportunidades de negocio hacen que esto no sea tan sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Con este art&iacute;culo queremos clarificar cu&aacute;les creemos que han de ser los pilares fundamentales en los que se base un modelo de innovaci&oacute;n biom&eacute;dica que sirva para facilitar el acceso a los medicamentos y mejorar la salud de la poblaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        Transparencia y rendici&oacute;n de cuentas en los procedimientos de investigaci&oacute;n, tanto con fondos p&uacute;blicos como privados, con importancia nuclear de las pol&iacute;ticas de declaraci&oacute;n y control de los conflictos de inter&eacute;s, as&iacute; como de las pol&iacute;ticas de publicaci&oacute;n de datos en abierto para la potenciaci&oacute;n del conocimiento compartido.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Fijaci&oacute;n de criterios de inter&eacute;s p&uacute;blico en el establecimiento de las l&iacute;neas estrat&eacute;gicas de la Uni&oacute;n Europea y los estados miembros.
    </p><div class="list">
                    <ol>
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                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Impulso a la investigaci&oacute;n con fondos p&uacute;blicos, vincul&aacute;ndola en su dise&ntilde;o a la detecci&oacute;n de necesidades y facilitando los procesos de traslaci&oacute;n a su aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica. En la actualidad, la investigaci&oacute;n y desarrollo con fondos privados parasita a la realizada con fondos p&uacute;blicos, no vi&eacute;ndose representada esta &uacute;ltima en la fijaci&oacute;n de precios de medicamentos que, aunque en sus fases finales se hayan desarrollado por parte de la industria farmac&eacute;utica privada, se gestaron en sus fases de investigaci&oacute;n b&aacute;sica a partir de fondos p&uacute;blicos. La realidad es que los europeos pagan dos veces por sus medicamentos: una a trav&eacute;s de sus impuestos y otra cuando los compran. 
    </p><div class="list">
                    <ol>
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                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Dise&ntilde;o de herramientas estandarizadas de c&aacute;lculo de los costes de investigaci&oacute;n y fabricaci&oacute;n de medicamentos, de modo que el establecimiento de los precios no dependa de las cantidades dadas de forma unilateral por la industria fabricante de dichos productos.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Establecimiento de mecanismos de transparencia en la negociaci&oacute;n y la fijaci&oacute;n de precios de medicamentos; impulso a los procesos de compras comunes que logren disminuciones de los precios unitarios y la desvinculaci&oacute;n de estos con los costes de producci&oacute;n (fabricaci&oacute;n e investigaci&oacute;n).
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li></li>
                                    <li>Implantaci&oacute;n de modelos de acceso a medicamentos que minimicen los copagos y monitoricen las posibles barreras que se puedan interponer en que los pacientes que necesiten acceder a los medicamentos consigan hacerlo, de forma que los gastos de bolsillo derivados de la aportaci&oacute;n al coste de medicamentos no repercutan de forma negativa en la salud.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El desarrollo de estas medidas ha de hacerse monitorizando su impacto sobre la equidad y su distribuci&oacute;n basada en la cobertura de las necesidades en salud de la poblaci&oacute;n, sin convertir a los pacientes en el combustible de un sistema que hasta ahora se ha centrado en maximizar beneficios centr&aacute;ndose en las necesidades de rentabilidad y no de salud.
    </p><p class="article-text">
        Hablando en plata, el actual sistema de innovaci&oacute;n en biomedicina descansa habitualmente sobre resultados cient&iacute;ficos manipulados, tiende a impedir la innovaci&oacute;n derivada, obedece a principios de confidencialidad que privan al proceso cient&iacute;fico de transparencia. Es, adem&aacute;s, masivamente derrochador debido a la ausencia de datos compartibles, el solapamiento de investigaci&oacute;n cl&iacute;nica y el derroche de gasto en marketing en detrimento de la I+D. Tal y como afirma Ian Chalmers, fundador de la Cochrane Collaboration, &ldquo;m&aacute;s del 85% de los recursos invertidos son desperdiciados por causas prevenibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los conflictos de inter&eacute;s permean todo el proceso de desarrollo, aprobaci&oacute;n y marketing de nuevos medicamentos. Puesto que el 89% de los fondos de la Agencia Europea de Medicamentos dependen de las tasas cobradas a la industria farmac&eacute;utica, no es sorprendente que muchos altos funcionarios de la EMA sean producto de &ldquo;puertas giratorias&rdquo;. La situaci&oacute;n es tan grave que la Defensora del Pueblo Europeo ya ha expresado su preocupaci&oacute;n y comenzado a investigar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n las asociaciones de profesionales de la salud, e incluso de pacientes, son cortejados por la industria farmac&eacute;utica. El propio Consejo de Europa se ha quejado sobre los &ldquo;efectos nocivos de la interacci&oacute;n entre la industria farmac&eacute;utica y los responsables de tomas de decisiones pol&iacute;ticas en el sector de la salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cientos de lobistas de la industria ejercen una influencia asfixiante sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y menguan los esfuerzos de los defensores de la salud p&uacute;blica y representantes de la sociedad civil. Es urgente que se ponga la transparencia, la investigaci&oacute;n p&uacute;blica y las necesidades en salud de la poblaci&oacute;n en el centro del modelo de innovaci&oacute;n biom&eacute;dica y de la introducci&oacute;n de las innovaciones farmac&eacute;uticas en los sistemas p&uacute;blicos de salud, pero esto no se lograr&aacute; manteniendo el actual marco de poder existente entre la Uni&oacute;n Europea, los estados miembros y las diferentes industrias que juegan un papel destacado en este &aacute;mbito. Para lograrlo es fundamental generar cambios dentro de los repartos de poder; las instituciones p&uacute;blicas han de hacer uso de posiciones dominantes de poder respecto a la industria farmac&eacute;utica, no solo por la instituci&oacute;n, sino principalmente por las personas a las que representan. Las patentes no pueden estar por delante de los pacientes, as&iacute; como el lucro no puede estar por delante de las necesidades en salud.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <em>Lola S&aacute;nchez Caldentey, diputada del Parlamento Europeo por Podemos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Marta Sibina Camps, diputada por Barcelona G.P. Podemos-En Com&uacute; Podem-En Marea.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Rita Bosaho Gori, diputada por Alicante G.P. Podemos-En Com&uacute; Podem-En Marea.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez, Rita Bosaho, Marta Sibina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medicamentos-investigacion-pacientes-delante-patentes_129_3548373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Mar 2017 19:53:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medicamentos, precios e investigación: pacientes delante de patentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medicamentos,Industria farmacéutica,Lola Sánchez,Rita Bosaho]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A quién le importa si el CETA perjudica a los países en desarrollo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/importa-ceta-perjudica-paises-desarrollo_132_3601638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edc0aeb9-b81a-474c-a07a-639249cddc9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A quién le importa si el CETA perjudica a los países en desarrollo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la batalla en Bruselas esté previsiblemente perdida, especialmente gracias al grupo socialdemócrata, aquí no acaba la guerra contra el CETA</p></div><p class="article-text">
        Hay ocasiones en que las contradicciones de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la Uni&oacute;n Europea se hacen a&uacute;n m&aacute;s tangibles de lo habitual. La semana pasada tuvo lugar uno de esos momentos en que, a pesar de llevar ya tres a&ntilde;os trabajando en el Parlamento Europeo, sus paradojas me indignaron como el primer d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El martes pasado la Comisi&oacute;n de Comercio Internacional del Parlamento Europeo dio su visto bueno al CETA, el macro tratado comercial negociado entre Canad&aacute; y la Uni&oacute;n Europea. Este era el &uacute;ltimo paso que faltaba antes de que el CETA estuviese listo para votarse en la sesi&oacute;n plenaria del Parlamento Europeo el 14 de febrero. Lo parad&oacute;jico es que un d&iacute;a despu&eacute;s, en la Comisi&oacute;n de Desarrollo del Parlamento, se presentaba el borrador de un estudio sobre el impacto de CETA en los pa&iacute;ses en desarrollo. Un borrador que, como reconoce su autor, se encuentra como primer obst&aacute;culo con que en los estudios que se hab&iacute;an hecho hasta entonces no se hab&iacute;an recopilado ni tenido en cuenta datos espec&iacute;ficos sobre c&oacute;mo afectar&aacute; el tratado a estos pa&iacute;ses. Ante la falta de datos el estudio se limita a sacar conclusiones aproximadas de fuentes secundarias, o deducir posibles efectos a partir de los estudios que se han hecho para otros acuerdos. Y estas pocas conclusiones son nefastas para los pa&iacute;ses en desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de uno de los ejemplos m&aacute;s sangrantes de c&oacute;mo la Uni&oacute;n Europea no tiene reparos para violar sus propios principios elementales cuando el beneficio de los <em>lobbies</em> est&aacute; en juego. Este futuro estudio en profundidad llegar&aacute; tarde, si es que llega, y s&oacute;lo nos quedar&aacute; la posibilidad de luchar para poner parches al destrozo que vamos a provocar en medio mundo con la puesta en pr&aacute;ctica de este tratado.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 208 del Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea estipula expl&iacute;citamente que &ldquo;la Uni&oacute;n tendr&aacute; en cuenta los objetivos de la Cooperaci&oacute;n para el Desarrollo al aplicar las pol&iacute;ticas que puedan afectar a los pa&iacute;ses en desarrollo&rdquo;. Sin embargo, esta semana hemos tenido la ocasi&oacute;n de comprobar una vez m&aacute;s c&oacute;mo el impacto de las pol&iacute;ticas de la Uni&oacute;n Europea en los pa&iacute;ses en desarrollo es la &uacute;ltima de las preocupaciones de la Comisi&oacute;n. Y tambi&eacute;n a pesar de haber firmado y ratificado acuerdos como el de Par&iacute;s, sobre el clima, o los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el seno de la ONU, ninguno de estos compromisos se interpone en el camino de los negocios. La incoherencia y el cinismo de las instituciones europeas  &ndash;de quienes las gobiernan&ndash; no tienen l&iacute;mites.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Y a partir de ahora, qu&eacute;?</h3><p class="article-text">
        Que el CETA sea aprobado o no por el Parlamento Europeo depender&aacute; ahora de para qui&eacute;n tengan o&iacute;dos los Eurodiputados. Al igual que la Comisi&oacute;n de Comercio Internacional se ha pronunciado a favor del CETA, la Comisi&oacute;n de Empleo se pronunci&oacute; en diciembre en contra. Ante la evidencia de que CETA tan s&oacute;lo puede beneficiar a una minor&iacute;a empresarial &ndash;y que se cobrar&aacute; estos beneficios en puestos de trabajo y condiciones laborales de la mayor&iacute;a&ndash; se uni&oacute; as&iacute; a los m&aacute;s de tres millones de ciudadanos, tres mil municipios y cientos de ONG que est&aacute;n contra del tratado.
    </p><p class="article-text">
        Queda por ver en febrero cu&aacute;l de las dos opciones se impone en la plenaria.
    </p><p class="article-text">
        Debemos estar preparados para reaccionar ante la posibilidad &ndash;m&aacute;s que probable&ndash; de que los engranajes de la gran coalici&oacute;n sigan intactos y que el Parlamento Europeo vote a favor del CETA. En cuyo caso &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a la situaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Aunque el CETA entrar&iacute;a en vigor provisionalmente desde ese momento, seguir&iacute;a requiriendo ser ratificado por Parlamentos nacionales y regionales y, en algunos pa&iacute;ses, esta aprobaci&oacute;n estar&iacute;a sujeta a la celebraci&oacute;n de un refer&eacute;ndum. Es decir, la ciudadan&iacute;a europea todav&iacute;a puede ganar la batalla en el terreno en que m&aacute;s dif&iacute;cil es para la Comisi&oacute;n imponer su estrategia de secretismo, y para la Gran Coalici&oacute;n pasar el rodillo que utiliza en el Parlamento Europeo: el de los Parlamentos nacionales y regionales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, aunque la batalla en Bruselas est&eacute; previsiblemente perdida, especialmente gracias al grupo socialdem&oacute;crata, aqu&iacute; no acaba la guerra. Al CETA le queda por sortear m&aacute;s de treinta filtros democr&aacute;ticos, y m&aacute;s de un refer&eacute;ndum vinculante. No lo tiene nada f&aacute;cil, sobre todo si la sociedad civil organizada &ndash;la misma que ha herido de muerte al TTIP&ndash; gira sus miradas de Bruselas hacia los Estados de la Uni&oacute;n para ejercer presi&oacute;n sobre los Parlamentos e informar a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s triste de todo es que sean las ONG y otros actores los que tengan que recordar a los que gobiernan que est&aacute;n atados a unos principios y valores superiores a cualquier inter&eacute;s privado, intentando poner cordura en esta locura. Que desde esta Casa de la Democracia algunas tengamos que repetir hasta la saciedad que los Derechos Humanos deben ser la gu&iacute;a de nuestras pol&iacute;ticas. Que tengamos que pelear por lo que deber&iacute;a ser obvio. Si nuestros gobernantes y representantes europeos no tienen en cuenta la dignidad de los europeos, &iquest;c&oacute;mo van a considerar la de los ciudadanos de pa&iacute;ses pobres?
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo el pueblo salva al pueblo. Y s&oacute;lo los m&aacute;s est&uacute;pidos pol&iacute;ticos seguir&aacute;n defendiendo un modelo comercial y econ&oacute;mico que, adem&aacute;s de da&ntilde;ar profundamente los pilares de la Democracia y violar los Derechos Humanos, provocan el renacimiento del fascismo en Europa y de fen&oacute;menos tan peligrosos como Trump en Estados Unidos. Los CETAs engendran monstruos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez, Jorge Conesa de Lara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/importa-ceta-perjudica-paises-desarrollo_132_3601638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Feb 2017 19:16:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿A quién le importa si el CETA perjudica a los países en desarrollo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CETA -  Acuerdo Económico y Comercial Global,Lola Sánchez,Podemos,Parlamento Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El capitalismo se disfraza de desarrollo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/capitalismo-disfraza-desarrollo_132_4595526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Reflexiones tras una misión parlamentaria al interior de Tanzania, para monitorizar planes de desarrollo alimentario financiados por la UE</p></div><p class="article-text">
        Dejar atr&aacute;s &Aacute;frica se parece a cuando te despides de la casa de tus padres, tu casa de siempre, antes de un largo viaje. Sabes que volver&aacute;s, antes o despu&eacute;s. Nunca te despides para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Es alucinante c&oacute;mo esta tierra te hace sentir en casa, a pesar de la distancia cultural con sus habitantes, sobre todo por las complicadas, y a la vez sencillas, vidas que llevan. No he visto una sola se&ntilde;al de agresividad, miedo o rechazo hacia ning&uacute;n compa&ntilde;ero de la misi&oacute;n (cuatro eurodiputados, dos funcionarios del Parlamento y dos t&eacute;cnicos de grupos parlamentarios), sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Con mi cultura y mis mochilas, yo no podr&iacute;a soportar que alguien de fuera, soberbiamente, viniera a mi casa a decirme c&oacute;mo he de vivir. Ellos te abren las puertas de su mundo, te agradecen tu presencia y hasta que les ayudes y les dirijas, y siempre, siempre, con una sonrisa en sus labios. Puede ser simplemente ignorancia, falta de conocimiento acerca del da&ntilde;o que hist&oacute;ricamente les hemos hecho y del que les seguimos haciendo desde Occidente. Pero aun as&iacute;, aparecer en una aldea con grandes coches que levantan polvaredas en sus caminos, con modernos m&oacute;viles, gafas de sol, nuestra piel del color de las nubes y examinando su forma de vida, en cualquier otra comunidad provocar&iacute;a rechazo y un sentimiento de humillaci&oacute;n y de inferioridad. En ellos no. Tienen una dignidad como nunca vi. Ese contraste entre nosotros y ellos no provoca envidias ni desconfianza. Sus casas son de adobe y sus ni&ntilde;os andan descalzos, pero no se averg&uuml;enzan. Sonr&iacute;en y te invitan a entrar. En la entrada hay tendederos con telas incre&iacute;blemente bellas, sec&aacute;ndose al sol y perfumando el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El virus de la competici&oacute;n y de la ambici&oacute;n por ser mejor que el otro (entendido como <em>tener m&aacute;s</em>) a&uacute;n no ha hecho mella en esta parte (quiz&aacute;s, <em>peque&ntilde;as partes</em>) de &Aacute;frica, y es una fuente de esperanza para m&iacute; que el capitalismo a&uacute;n tenga lagunas en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Los fam&eacute;licos pollos y vacas merodean por las aldeas como otros habitantes m&aacute;s, sin vallas, sin cercados, sin marcas que se&ntilde;alen qui&eacute;n es su due&ntilde;o. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, incluso de muy corta edad, se pasean libremente por los caminos porque todo el mundo sabe que esos ni&ntilde;os son de todos, que est&aacute;n protegidos en todo momento.
    </p><p class="article-text">
        Las tiendas y mercaderes ofrecen sus productos en medio de la calle principal en cada pueblo, sin apenas vigilancia, y por las noches hay incluso quienes no encierran el g&eacute;nero tras candados. Recuerdo un taller de aluminio que dejaba cientos de perfiles apoyados en su fachada, cerrada la tienda. A la ma&ntilde;ana siguiente seguir&aacute;n all&iacute;. Es de una dignidad infinita que entre tanta pobreza nadie ose coger lo del otro, ni lo de todos. La confianza en la comunidad es lo que tristemente hemos perdido los <em>desarrollados</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, no toda &Aacute;frica es as&iacute; y en otros lugares ocurre lo contrario, la vida no vale nada y la ley de la selva impera desde que nacen.
    </p><p class="article-text">
        Pero me alegra que existan a&uacute;n santuarios de humanidad, si se me permite. Y deber&iacute;amos conservarlos, como quien conserva el ADN de semillas perdidas, confiando en que&nbsp;alg&uacute;n d&iacute;a sea posible revivirlas. Por eso, nuestra influencia sobre estas comunidades deber&iacute;a ser exquisitamente delicada y respetuosa. Nuestro concepto de desarrollo debe ser revisado, especialmente sus objetivos, que est&aacute;n basados en lo que nosotros entendemos por pobreza y riqueza, en conceptos capitalistas y por tanto economicistas, y no en lo que entienden ellos por vida digna.
    </p><p class="article-text">
        Pero nuestra soberbia es infinita y permitimos que, bajo el paraguas del desarrollo, de la ayuda al desarrollo, se inoculen en estas comunidades virus muy peligrosos: el concepto de propiedad de la tierra, las vallas, los l&iacute;mites entre lo tuyo y lo m&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Tanzania est&aacute; implementando uno de los compromisos que el G8 exige para acceder a la mal llamada &lsquo;Nueva Alianza para la Seguridad Alimentaria&rsquo;, un programa de ayudas al desarrollo en ciertos pa&iacute;ses con problemas de alimentaci&oacute;n. Ese compromiso tan peligroso est&aacute; acompa&ntilde;ado de otros muchos, como elaborar un catastro de las tierras, y as&iacute; poder otorgar t&iacute;tulos de propiedad a los campesinos. Esto, que en principio parece una buena idea, aplicado a estas comunidades tan cohesionadas, puede provocar conflictos &ndash;de hecho los est&aacute; provocando ya&ndash;, pues ese concepto de propiedad que en Occidente nos parece tan 'natural' no lo es aqu&iacute;, donde muchas tierras son de uso comunal desde tiempos inmemoriales, donde los usos y costumbres sociales no se parecen en absoluto a los nuestros. La estructura social no puede absorber sin conflicto un concepto que choca con su propia cultura frontalmente.
    </p><p class="article-text">
        Siglos despu&eacute;s, Occidente exporta a &Aacute;frica su Historia del S.XVI, cuando en Inglaterra se empezaron a cercar las tierras, los pastos, los bosques, y nace una distinci&oacute;n clara entre los terratenientes y los que no tienen nada, entre el propietario y el despose&iacute;do. La Enclosure Act, o Ley de cercados, de 1727, acab&oacute; por dinamitar la propiedad colectiva, y toda Inglaterra se llen&oacute; de muros y gentes sin tierra.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios en los usos de la tierra en Tanzania afectar&aacute;n a las comunidades de pastores, numerosas en estas tierras, como las tribus mas&aacute;is, y que en algunos casos se convertir&aacute;n en gente sin tierra al no poder acceder, por derecho consuetudinario, a las tierras en las que habitan y cultivan desde hace siglos. Encontrar&aacute;n vallas y l&iacute;mites por el camino y se ver&aacute;n obligados a dejar de ser pastores n&oacute;madas. La humanidad y la tierra perder&aacute;n toda una cultura que adem&aacute;s es sostenible y a la que deber&iacute;amos defender, tambi&eacute;n aqu&iacute; en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Otros de los compromisos firmados y en proceso de implementaci&oacute;n son bajar impuestos a las empresas extranjeras, reducir o eliminar el &lsquo;IVA&rsquo; sobre el comercio de semillas, facilitar la entrada de semillas patentadas, de agroqu&iacute;micos y de maquinaria agr&iacute;cola. Crear un Banco de Tierras, y facilitar al inversor el acceso a grandes extensiones de tierras a bajo precio. Construir infraestructuras h&iacute;dricas y de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, aqu&iacute; est&aacute;n las grandes: Sygenta, Unilever, Monsanto o el bonito F&oacute;sforos Unidos Ltd. Con cada uno de estos monstruos de capital, el Gobierno de Tanzania ha asumido otra serie de compromisos, m&aacute;s concretos y detallados que el marco general mencionado anteriormente, adaptados a sus intereses espec&iacute;ficos. En el caso de Unilever, este contrato se llama <em>memor&aacute;ndum de entendimiento</em>, como si Unilever fuera un sujeto internacional equiparable al Estado de Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        A grandes pinceladas, el plan de la <em>New Alliance</em> es el siguiente: las multinacionales del <em>agrobusiness</em> ponen en producci&oacute;n grandes extensiones, <em>ense&ntilde;an</em> a los campesinos a cultivar en sus propiedades especies desconocidas por ellos, que a veces no se comen, pero que tienen mayores beneficios en el mercado &ndash;como el t&eacute; o el algod&oacute;n&ndash;, les venden las semillas transg&eacute;nicas y est&eacute;riles, adem&aacute;s de los qu&iacute;micos que contaminan y acaban quemando la tierra, y al final les compran la cosecha. Cobrar&aacute;n a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n de m&oacute;vil, por lo que se tendr&aacute;n que comprar uno y contratar con Vodafone, que est&aacute; tambi&eacute;n metida en el tinglado de la New Alliance, y es quien posee esa aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estando en el poblado de Ikwega, en el interior de Tanzania, escuchamos por fin la voz de los campesinos. Estaban contentos porque sab&iacute;an que ven&iacute;amos y nos recibieron cantando y bailando, &eacute;ramos la sensaci&oacute;n del pueblo. Tuve sentimientos extra&ntilde;os, me record&oacute; a Bienvenido M&iacute;ster Marshall, y me sent&iacute; miserable.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer campesina nos ley&oacute; un comunicado acerca de las muchas cosas que aprend&iacute;an acerca del t&eacute; en la escuela de Unilever, y al terminar, ya sin leer, se quej&oacute; modestamente de no tener para comer, ya que donde antes plantaba comida hoy hay t&eacute; y lo que le pagan por el t&eacute; no les da para comer. Toda una mejora. Esto no es desarrollo, es capitalismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/capitalismo-disfraza-desarrollo_132_4595526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Oct 2016 20:05:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El capitalismo se disfraza de desarrollo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,África,Tanzania,Cooperación al desarrollo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ellos tienen un plan, nosotras también]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/plan_132_4203180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que gobiernan las instituciones europeas de forma casi dictatorial son hoy líderes mundiales en la competición internacional por ver quién desmantela con más precisión y rapidez los Estados de Bienestar</p></div><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se habla mucho de la falta de democracia en las instituciones europeas. Hemos vivido con espanto los chantajes y humillaciones al pueblo griego, o las 'recomendaciones' por parte del presidente de la Comisi&oacute;n Europea, Jean Claude Juncker, (al que ninguno podemos votar), sobre a qui&eacute;n votar y qu&eacute; coalici&oacute;n debe gobernar, en las elecciones generales de Portugal o de nuestro pa&iacute;s. O que a pesar del evidente fracaso de las pol&iacute;ticas de recortes y de control del d&eacute;ficit, sigan desde Bruselas exigiendo a&uacute;n menos gasto p&uacute;blico en los presupuestos generales. &iquest;A qu&eacute; intereses responden? &iquest;A qui&eacute;n representan?
    </p><p class="article-text">
        Ellos tienen un plan, y lo est&aacute;n aplicando con mano de hierro y coraz&oacute;n de hiel.
    </p><p class="article-text">
        Los que gobiernan las instituciones europeas de forma casi dictatorial son hoy l&iacute;deres mundiales en la competici&oacute;n internacional por ver qui&eacute;n desmantela con m&aacute;s precisi&oacute;n y rapidez los Estados de Bienestar, y qui&eacute;n bloquea mejor los procesos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El TiSA (Trade in Services Agreement o Acuerdo para el Comercio de Servicios) uno de los varios tratados que est&aacute;n siendo negociados, es un ejemplo a sumar a la larga lista de proyectos legislativos que facilitan el camino para la dictadura de las multinacionales. &Eacute;ste en concreto implicar&aacute; a unos 50 pa&iacute;ses y persigue la liberalizaci&oacute;n del mercado de servicios a un nivel nunca visto.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos votado en sesi&oacute;n plenaria el informe que el Parlamento Europeo elabora con la intenci&oacute;n de marcar las l&iacute;neas de negociaci&oacute;n a la Comisi&oacute;n Europea, que es quien tiene competencia para negociar y redactar los acuerdos comerciales en nombre de los 28 Estados miembros. Pero este informe es solo una recomendaci&oacute;n a los negociadores, y no una orden, a pesar de que el Parlamento sea la &uacute;nica instituci&oacute;n europea que podemos elegir los ciudadanos. La Comisi&oacute;n puede, o no, hacernos caso. La Comisi&oacute;n es todopoderosa.
    </p><p class="article-text">
        El TiSA se lleva negociando desde hace varios a&ntilde;os en absoluto secreto. En secreto, como siempre, para la ciudadan&iacute;a, no para las multinacionales, que son las grandes impulsoras de esta idea, y las que se sientan a la mesa con los funcionarios que redactan, principalmente, sus deseos. Conocemos m&aacute;s del TiSA por las filtraciones a WikiLeaks que por la propia Comisi&oacute;n Europea, los gobiernos nacionales o los principales partidos. Y cuando se oculta algo, y algo de tama&ntilde;a importancia, es que hay temores fundados de que no guste a casi nadie.
    </p><p class="article-text">
        El TiSA, este macro-acuerdo, mastod&oacute;ntico en sus dimensiones geogr&aacute;ficas, poblacionales y econ&oacute;micas, es un hermano del TTIP (acuerdo de inversiones entre EEUU y la UE, en negociaci&oacute;n), y del TPP (acuerdo de inversiones entre EEUU y 11 pa&iacute;ses del Pac&iacute;fico, ya redactado y a la espera de ser ratificado), y sus pretensiones son las mismas: favoreces a las multinacionales y a los fondos de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los foros multilaterales no salen al gusto de los grandes, como ha ocurrido con la Ronda de Doha en el seno de la OMC, la soluci&oacute;n es saltarse esos foros y hacer las cosas por su cuenta. La OMC ha dejado de ser un foro v&aacute;lido para EEUU y la UE porque los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo tienen voz y voto, y con el mismo peso que ellos. Setenta y siete de los pa&iacute;ses menos desarrollados del mundo hicieron pi&ntilde;a para evitar que la globalizaci&oacute;n fuera marcada solo por los grandes; b&aacute;sicamente para intentar salir de su situaci&oacute;n como pa&iacute;ses-despensa de los pocos afortunados que vivimos en el primero de los primeros mundos. Occidente ha hecho lo que le ha dado la gana durante toda la vida en el hemisferio sur, y no soportan que pa&iacute;ses como Sud&aacute;frica, Brasil o Nigeria vengan ahora a decidir tambi&eacute;n sobre el futuro del globo. &Eacute;sta es la raz&oacute;n de ser del TiSA. Si voy perdiendo en el juego, corto la partida, lo recojo y me lo llevo.
    </p><p class="article-text">
        Si las formas son malas, el fondo no es mejor. El desarrollo de internet y del comercio mundial impulsado por &eacute;l, hace necesario establecer alg&uacute;n tipo de regulaci&oacute;n al respecto. En eso estamos todos de acuerdo. Pero el camino no es liquidar la regulaci&oacute;n existente, sino mejorarla, para que ese real y potencial comercio mejore la vida del mayor n&uacute;mero de gente posible, en todas partes. Pero ese no es el objetivo, ya que quienes dirigen esta Europa no trabajan para nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nuestros l&iacute;deres europeos trabajan mano a mano con Monsanto, Goldman Sachs, British American Tobacco o Repsol, es que no est&aacute;n pensando en la gente corriente que intenta sobrevivir, a duras penas, a esta crisis originada por esos mismos gigantes del capital, y a sus insensatas soluciones econ&oacute;micas que profundizan en la recesi&oacute;n, pero que aumentan sus ganancias.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las disposiciones de este acuerdo tratan de establecer mecanismos para que &eacute;stas y otras empresas puedan eludir las normativas nacionales sobre el comercio de servicios. Es un acuerdo que intenta hacer un by-pass a los procesos democr&aacute;ticos, que son un verdadero dolor de cabeza para las compa&ntilde;&iacute;as, puesto que los parlamentos se dedican, b&aacute;sicamente, a regular todo tipo de actividad, como es l&oacute;gico si no eres un animal selv&aacute;tico. Que haya normas para limitar las emisiones de CO2, para regular las actividades financieras, o para dise&ntilde;ar la compra p&uacute;blica, son solo un ejemplo de lo que ellos mismos llaman 'obst&aacute;culos al comercio'. Son todas aquellas normas que limitan su capacidad de acci&oacute;n, que les constri&ntilde;en y les queman. Les arde el Estado en su faceta de protector de su gente y de su medioambiente. Pero no quieren acabar con &eacute;l, quieren que trabaje para ellos.
    </p><p class="article-text">
        El TiSA es una herramienta m&aacute;s para conseguir este objetivo. Que el Estado siga construyendo hospitales, colegios, comprando ordenadores y contratando gente, pero que ellos, los grandes, los muy grandes del mundo de las empresas, sean los &uacute;nicos proveedores. Quieren que todo sea privatizable y privatizado, y que sea imposible devolverlos luego a las manos p&uacute;blicas. El Estado es una m&aacute;quina de gastar, y ya est&aacute; bien de que sea el Parlamento, la voluntad popular, quien decida c&oacute;mo y d&oacute;nde se gasta ese dinero p&uacute;blico. Los ayuntamientos no podr&aacute;n discriminar positivamente al proveedor local, que suele ser la opci&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica y com&uacute;n, a la hora de hacer sus compras y licitaciones. Ninguna administraci&oacute;n p&uacute;blica podr&aacute; tratar de forma diferente a la IBM que a Pepe, el de la tienda de inform&aacute;tica del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Es solo un ejemplo de hasta qu&eacute; punto estos tratados comerciales modificar&aacute;n profundamente nuestra forma de vivir y trabajar. Y esto no lo digo solo yo, pues son palabras del Secretario de Comercio norteamericano, refiri&eacute;ndose al TTIP. Yo a&ntilde;ado que tambi&eacute;n modificar&aacute;n la forma en que nos gobernamos y legislamos. Dejar&aacute; sin sentido el voto, pues dar&aacute; igual qui&eacute;n se siente en los esca&ntilde;os. Podr&iacute;amos, directamente, poner maniqu&iacute;es en el Congreso de los Diputados, pues servir&iacute;an para lo mismo: para nada.
    </p><p class="article-text">
        Estas reglas del juego, donde unos pocos gigantes deciden el futuro de millones de personas sin ni siquiera informarles, no pueden continuar.
    </p><p class="article-text">
        Y es entonces cuando se hace a&uacute;n m&aacute;s evidente la necesidad de repensar y analizar por qu&eacute; nuestros dirigentes, especialmente a nivel europeo, no piensan en Pepe, ni en su pueblo, y s&iacute; en la IBM. &Eacute;sta no es la Europa que todas tenemos en nuestro imaginario, es una Europa secuestrada, que se ha convertido en enemiga de los m&aacute;s d&eacute;biles y compa&ntilde;era de entes avaros e inconscientes. Hace 70 a&ntilde;os nos dimos una Carta de Derechos Humanos que &eacute;sta gente est&aacute; despedazando, sin ni siquiera darnos cuenta, en nuestro patio de atr&aacute;s. Urge reflexionar sobre ello y hacer algo al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Si ellos tienen un plan, nosotros, la gente y la Tierra, necesitamos otro. Un plan alternativo a esta deriva neoliberal y cruel. No podemos quedarnos sentados lament&aacute;ndonos y observando las barbaridades que se les ocurren a los fondos de inversi&oacute;n para maximizar sus beneficios a costa de lo que sea.
    </p><p class="article-text">
        Yo digo que ya basta. Ese plan alternativo, ese Plan B, ya est&aacute; en nuestras mentes, a&uacute;n desperdigadas, pero puede hacerse real cuando nos unamos, ponerlo en papel entre todos y todas, y llevarlo a las calles y a las instituciones. Llevarlo a todas partes: a las universidades, a los centros de trabajo, a los medios de comunicaci&oacute;n. Es el Plan de la dignidad y del respeto por los derechos y libertades alcanzados durante d&eacute;cadas de lucha de nuestras madres, abuelos y bisabuelas. Se puede, claro que se puede, porque juntos somos m&aacute;s fuertes. Podemos protegernos y proteger nuestra Casa.
    </p><p class="article-text">
        Creo que es hora de que nosotros, los de abajo, que somos muchos m&aacute;s, recojamos el juego y nos lo llevemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/plan_132_4203180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Feb 2016 20:00:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ellos tienen un plan, nosotras también]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Parlamento Europeo,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A veces, una cosa, de tanto sabida, se olvida: una reflexión sobre los Derechos Humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/sabida-olvida-reflexion-derechos-humanos_132_4258507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La Unión Europea, en su superioridad política y sobre todo económica, se impone como un monstruo neocolonizador en aquellas regiones y Estados que aún creen que somos, o podemos ser, una versión humana del capitalismo y del libre comercio", defiende Sánchez</p></div><p class="article-text">
        El 10 de diciembre se celebraron los 67 a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General de Naciones Unidas. Casi 70 a&ntilde;os en los que hemos avanzado en la extensi&oacute;n y profundizaci&oacute;n de los derechos y libertades que recoge esta Carta. Aunque no tanto como, seguro, pensaron sus redactores, entre los que se encontraba, por ejemplo, Eleanor Roosevelt, o el vasco-franc&eacute;s Ren&eacute; Cassin, que consagr&oacute; su vida a la defensa de la paz y la justicia, y que elabor&oacute; el primer borrador de la Declaraci&oacute;n, recibiendo por ello el Nobel de la Paz en 1968.
    </p><p class="article-text">
        Pero como bien dec&iacute;a Miguel de Unamuno, a veces, una cosa, de tanto sabida, se olvida.
    </p><p class="article-text">
        Desde que llegu&eacute; al Parlamento Europeo, hace ya a&ntilde;o y medio, no he parado de pelear a brazo partido para que los Derechos Humanos sean reconocidos y respetados por esta respetable casa, que alardea sin descanso de ser una exportadora de derechos y libertades al resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s lejos de la realidad. La Uni&oacute;n Europea, en su superioridad pol&iacute;tica y sobre todo econ&oacute;mica, se impone como un monstruo neocolonizador en aquellas regiones y Estados que a&uacute;n creen que somos, o podemos ser, una versi&oacute;n humana del capitalismo y del libre comercio. Y eso no existe.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea no naci&oacute; para esto. Pero hoy su principal funci&oacute;n es atornillar al suelo de muchos pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo alfombras rojas para que nuestras grandes empresas - y a veces no tan grandes - tengan v&iacute;a libre para explotar, especular y endeudar el futuro de muchas personas. A trav&eacute;s de los tratados de libre comercio consiguen blindar los supuestos derechos de los inversores europeos en aquellos pa&iacute;ses que buscan desesper&aacute;damente el desarrollo y el bienestar de sus gentes, salir de la pobreza y de la inseguridad. Quieren, con toda legitimidad, disfrutar de las comodidades y beneficios de una sociedad econ&oacute;mica, social y tecnol&oacute;gicamente avanzada como las nuestras.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no es el camino que les lleva a un desarrollo justo, respetuoso con los Derechos Humanos, con la Tierra, ni con los pueblos. Estos tratados son muchas veces impuestos a la fuerza con amenazas comerciales o con retiradas de ayudas al desarrollo, como se comprob&oacute; en el caso de Ecuador gracias a una filtraci&oacute;n. Hoy, Ecuador est&aacute; dispuesto a unirse al tratado que la UE ya firm&oacute; con Per&uacute; y Colombia, y que ha tra&iacute;do mucho dolor a miles de personas, algunas expulsadas de sus tierras, otras amenazadas - o asesinadas - por sicarios del capital, por el hecho de defender los derechos laborales o de los pueblos ind&iacute;genas. Son noticias que no ocupar&aacute;n nunca las portadas de los peri&oacute;dicos, pero est&aacute;n pasando, cada d&iacute;a. Y detr&aacute;s estamos nosotros, los europeos, nuestras instituciones, nuestros pol&iacute;ticos y nuestras empresas.
    </p><p class="article-text">
        Pero ojo, el objetivo de este capitalismo inhumano no son solo los pa&iacute;ses pobres. Todos lo somos. En Europa, EE.UU. y en el resto de pa&iacute;ses ricos estamos viviendo todo un proceso ofensivo por parte de los grandes poderes econ&oacute;micos, y lo peor de todo es que ni siquiera nos estamos enterando, tan inmersos como estamos en nuestras respectivas peceras de aparente bienestar, y digo aparente porque las pol&iacute;ticas de austeridad son el primer escal&oacute;n de este brutal ataque a la igualdad. Y miles de familias ya viven, en la pr&aacute;ctica, fuera de los estados de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Debemos medir correctamente la magnitud de la amenaza que representan los tratados comerciales y de inversi&oacute;n que se est&aacute;n negociando, y organizarnos desde todos los rincones de la sociedad para detenerlos.
    </p><p class="article-text">
        El TTIP entre la UE y EE.UU.; el TiSA - tratado para liberalizar el comercio de servicios - entre m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses, incluidos los de la UE; o el ya redactado TPP, entre EE.UU. y varios pa&iacute;ses del Pac&iacute;fico, constituyen todo un entramado legal que pretende vaciar de capacidad legislativa a los parlamentos, adem&aacute;s de adelgazar los derechos conquistados, tras muchas d&eacute;cadas, por muchas generaciones. Derechos que son considerados obst&aacute;culos al comercio por parte de algunas empresas para las que son una molestia - y un freno a su avaricia - conceptos como el salario m&iacute;nimo, las subvenciones p&uacute;blicas a determinados sectores o la mera existencia de empresas y servicios p&uacute;blicos. Esto no son suposiciones m&iacute;as, esto es lo que leo cada d&iacute;a en los documentos a los que tenemos acceso, as&iacute; como en las cartas y correos que nos llegan desde los 'lobbies', donde con palabras muy cuidadas y bonitas dejan claro cu&aacute;l es su lista de deseos. Cuando entro en la 'Reading Room' - sala de lectura donde se confiscan algunos documentos de la negociaci&oacute;n del TTIP y a la que accedemos los eurodiputados como a una c&aacute;mara secreta, sin m&oacute;vil y vigilados por un funcionario &ndash; veo que han conseguido que su lista para los Reyes Magos se ponga sobre papel, formando parte de las exigencias de la UE al gobierno de los EE.UU., y viceversa.
    </p><p class="article-text">
        A muchos inversores les molestan las limitaciones que los Estados les imponen con el fin de proteger al consumidor, al trabajador, al medio ambiente. Les molesta tener que cumplir con las leyes con las que cumplimos todos, y juegan con la fuerza que les da su enorme capital, capaz de desestabilizar el mercado de valores de un pa&iacute;s o de hacer que suba su prima de riesgo. Tienen la sart&eacute;n por el mango. Con tanto capital es tambi&eacute;n f&aacute;cil comprar voluntades pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        El golpe maestro es una armadura legal que acompa&ntilde;a a estos tratados y centrado en la protecci&oacute;n al inversor. Este es el Caballo de Troya de la ofensiva neoliberal. Estas cl&aacute;usulas permiten a una empresa o inversor extranjero - y solo extranjero - demandar a un Estado si considera que una legislaci&oacute;n le perjudica por impedir la obtenci&oacute;n de los beneficios que esperaba. S&iacute;, que esperaba. solo demostrando la intenci&oacute;n que ten&iacute;a de invertir y sus expectativas de ganancia es suficiente para iniciar una demanda de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n puede ser peor. Estos casos no los dirime un tribunal dom&eacute;stico y p&uacute;blico, sino una corte privada formada por tres &aacute;rbitros. &iquest;Y qu&eacute; ley aplicar&aacute;n? &iquest;Se basar&aacute;n en la legislaci&oacute;n del Estado en cuesti&oacute;n, estudiar&aacute;n las normas internas o revisar&aacute;n la jurisprudencia? No. Estos &aacute;rbitros privados solo aplicar&aacute;n los principios del tratado, aunque con ello contradigan o violen la jurisdicci&oacute;n interna del pa&iacute;s. En resumen, estos tratados crean una justicia privada y paralela, superior a cualquier ordenamiento interno y a cualquier otro tratado ratificado, y les otorga a los inversores el poder de cuestionar la capacidad legislativa de un Estado, vaci&aacute;ndolo de facto de todo sentido, atacando directamente a los cimientos de la soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y aqu&iacute; acaba todo? No, falta la guinda. Si la corte de &aacute;rbitros decide fallar a favor del inversor, el Estado deber&aacute; indemnizarle con dinero p&uacute;blico. Estas indemnizaciones son todas millonarias, como millonaria es la defensa, que no suele bajar de los 8 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; tiene que ver todo esto con el aniversario de la Declaraci&oacute;n de Derechos Humanos? Todo. 
    </p><p class="article-text">
        Si en el a&ntilde;o 1948 se consigui&oacute; consagrar en un solo documento los derechos que hoy todos consideramos b&aacute;sicos, fundamentales, incuestionables, nos despertamos hoy con un atentado directo a esta corriente que puso la dignidad de las personas por encima de cualquier otro valor. El comercio no puede ser un derecho superior a los Derechos Humanos, no puede estar por encima de la soberan&iacute;a de los Estados, no puede vaciar de contenido toda la malla legal - vinculante o no vinculante - que nos hemos ido dando durante sucesivas d&eacute;cadas para proteger a las personas y a la Tierra de los abusos del poder, ya fuera pol&iacute;tico, militar o econ&oacute;mico. De repente, el comercio se convierte en un dios, se pone en un altar y se le rodea de una valla con pinchos que hacen estallar algo tan b&aacute;sico e inmutable como el Estado de Derecho. Esto tampoco lo digo yo, lo dice Alfred de Zayas, relator independiente de Naciones Unidas, que en su &uacute;ltimo informe a la Asamblea General expone con toda claridad de qu&eacute; manera estas cl&aacute;usulas de protecci&oacute;n al inversor minan claramente los Derechos Humanos. Este experto usa la frase &ldquo;v&eacute;rtigo moral&rdquo; para definir su sensaci&oacute;n al haber estado m&aacute;s de dos a&ntilde;os estudiando este tema.
    </p><p class="article-text">
        No estamos en contra del comercio. Pero no es &eacute;ste el comercio que queremos y que necesitamos. No es &eacute;ste el tipo de comercio que facilita la extensi&oacute;n y profundizaci&oacute;n en el bienestar de las personas, ni el que respeta los derechos y libertades adquiridos, ni el que cuida el medio ambiente que es la &uacute;nica casa que tenemos, ni el que permite a los Parlamentos legislar seg&uacute;n el mandato dado por los ciudadanos. No podemos permitir que llegue un d&iacute;a en el que votar no sirva de nada porque la soberan&iacute;a ya no est&eacute; en manos de los pueblos sino en las de tres &aacute;rbitros que nadie puede ni votar ni vetar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante descubrir la posici&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos ante estos tratados que pueden cambiar nuestras Democracias. Es f&aacute;cil comprobar que los partidos tradicionales son c&oacute;mplices de la opacidad y falta de informaci&oacute;n p&uacute;blica sobre ellos, sin embargo en el Parlamento Europeo se han retratado en m&uacute;ltiples ocasiones votando a favor de los intereses de los m&aacute;s grandes y en contra de los derechos de la mayor&iacute;a. En Podemos lo tenemos claro, nuestro programa incluye sin dobleces la supremac&iacute;a de los Derechos Humanos sobre cualquier inter&eacute;s econ&oacute;mico de unos pocos que ya lo tienen todo.
    </p><p class="article-text">
        Parece que esto de los Derechos Humanos, algunos no lo tienen tan sabido, a&uacute;n no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/sabida-olvida-reflexion-derechos-humanos_132_4258507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Dec 2015 20:02:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A veces, una cosa, de tanto sabida, se olvida: una reflexión sobre los Derechos Humanos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gueto de Atenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/gueto-atenas-grecia-austeridad-bienestar-izquierda-europa_132_2591403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación en Grecia recuerda a los fascismos del siglo XX. Poblaciones sometidas a los dictados de poderes externos y no elegidos; poderes que valoran la vida humana menos que un bono del Estado</p><p class="subtitle">La austeridad impuesta es una estrategia implacable para desmantelar los estados de bienestar, que es el principal escudo contra las desigualdades, desequilibrios y consecuencias injustas producidas por la economía de mercado</p><p class="subtitle">La izquierda europea tiene una enorme responsabilidad a la hora de parar esta escalada. Si fallamos a la gente, vendrán detrás otros movimientos peligrosos</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas fui a Polonia, invitada por la Universidad de Cracovia, para explicar el contenido y el estado de las negociaciones del Tratado Transatl&aacute;ntico de Comercio e Inversi&oacute;n entre la Uni&oacute;n Europea y estados Unidos - TTIP.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que aprovech&eacute; y fui a visitar Auschwitz, cerca de Cracovia.
    </p><p class="article-text">
        Ver Auschwitz con mis propios ojos fue doloroso, y me provoc&oacute; una enorme rabia, pero sal&iacute; pensando que algo como aquello no volver&iacute;a a pasar, al menos no en el coraz&oacute;n de Europa y en ning&uacute;n otro lugar con tal escala de crueldad.
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a Atenas directa desde Polonia, s&oacute;lo un d&iacute;a despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Estaba en la terraza del apartamento que alquilamos, ya entrada la noche, cuando un hombre comenz&oacute; a gritar amargamente desde alg&uacute;n balc&oacute;n. Hablaba en griego, por lo que no pod&iacute;a entender lo que dec&iacute;a, pero realmente no hac&iacute;a falta. Estaba enfadado, desesperado, triste, absolutamente desesperanzado. Lloraba hacia el cielo, en voz alta pero lentamente, con la voz rota intentando aguantar las l&aacute;grimas.
    </p><p class="article-text">
        Repentinamente, Atenas, y toda Grecia, se apareci&oacute; ante mis ojos como un enorme campo de concentraci&oacute;n, como un enorme gueto.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en Grecia recuerda a los fascismos del siglo XX. Poblaciones, como la polaca, sometidas a los dictados de poderes externos y no elegidos, agresivos y sin piedad; poderes que valoran la vida humana menos que un bono del Estado: una perversa escala de valores, una ausencia absoluta de empat&iacute;a y de humanidad, tal y como nos mostraron aquellos fascistas del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a en Europa, el mecanismo para poner de rodillas a la gente no es la violencia f&iacute;sica sino la econ&oacute;mica. Los tanques han sido reemplazados por primas de riesgo y los ataques a&eacute;reos por deudas imposibles de pagar.
    </p><p class="article-text">
        Pero el fascismo econ&oacute;mico es tambi&eacute;n una puerta al fascismo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La austeridad impuesta es una estrategia implacable para desmantelar los Estados de Bienestar, que es el principal escudo contra las desigualdades, desequilibrios y consecuencias injustas producidas por la econom&iacute;a de mercado. Cuando perdemos ese escudo protector se rompen los acuerdos sociales, y abrimos la puerta a la ley de la selva.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza y la desigualdad generalizadas, aplicadas a la fuerza sobre una poblaci&oacute;n a trav&eacute;s de oscuras -y a veces secretas- decisiones econ&oacute;micas, avivan la llama de la rabia y la desesperaci&oacute;n, que pueden llevar f&aacute;cilmente a abrir el camino de las ideolog&iacute;as del odio, como la Neo-Nazi de Amanecer Dorado.
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso de Grecia es a&uacute;n m&aacute;s estremecedor, pues la gente habl&oacute; hace ya unos meses en las urnas, expresando alto y claro que no quieren -ni pueden- soportar m&aacute;s esta situaci&oacute;n. Se hace a&uacute;n m&aacute;s impactante siendo Grecia la madre de la Democracia. Luego, estos terribles ataques son un aviso a cualquier democracia europea que ose oponerse a la ideolog&iacute;a neoliberal dominante.
    </p><p class="article-text">
        En un inquietante giro, los poderes econ&oacute;micos no democr&aacute;ticos hacen suyo el poder pol&iacute;tico democr&aacute;tico. Y esto sucede porque nosotros, los votantes, los ciudadanos, quienes ostentamos la soberan&iacute;a, hemos delegado el poder por demasiado tiempo a unas &eacute;lites pol&iacute;ticas que se han sentido libres del control popular. Hemos dejado un hueco entre nosotros y nuestros representantes, un espacio vac&iacute;o que los poderes econ&oacute;micos han llenado, haciendo que los pol&iacute;ticos y las instituciones trabajen para ellos.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos quienes dictan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, con la finalidad de privatizar beneficios y socializar p&eacute;rdidas. Son ellos los que llevan a cabo transacciones de alto riesgo, jugando al casino con los Estados, con los alimentos o con el medio ambiente, sabiendo que gracias a esta colusi&oacute;n con el poder pol&iacute;tico, pueden contar con el respaldo de la poblaci&oacute;n para hacer frente a su infinita avaricia, si la cosa sale mal. Se comportan sabiendo que nunca van a perder.
    </p><p class="article-text">
        La semilla del fascismo est&aacute; sembrada.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda europea tiene una enorme responsabilidad a la hora de parar esta escalada. Si fallamos a la gente, vendr&aacute;n detr&aacute;s&nbsp; otros movimientos peligrosos, e intentar&aacute;n utilizar el enfado de la gente para llev&aacute;rselos a su lado, el lado m&aacute;s oscuro, da&ntilde;ino e inhumano de nuestra especie.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda europea est&aacute; en pie contra esta deriva, pero adem&aacute;s, s&oacute;lo nosotros tenemos respuesta a las necesidades reales de la gente. Somos los &uacute;nicos cuya prioridad son los Derechos Humanos. La gente nos necesita, nosotros les necesitamos, pero para ello no podemos fallarles.
    </p><p class="article-text">
        No podemos dejar a aquel hombre solo y gritando al cielo. Nos necesita, pero nos necesita ya. Y necesita creer en la Democracia, porque para &eacute;l, Auschwitz no est&aacute; tan lejos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de la ponencia en Lola S&aacute;nchez Caldentey en &ldquo;Another Europe is possible - Fighting austerity, inequalities and imbalances&rdquo;, GUE/NGL Study Days, Atenas 3 Junio 2015</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/gueto-atenas-grecia-austeridad-bienestar-izquierda-europa_132_2591403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2015 18:47:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El gueto de Atenas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Atenas,Grecia,Austeridad,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra mentira más en la vieja política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/mentira-vieja-politica_132_2644462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El jueves se votó en Comisión la inclusión o exclusión de la cláusula maldita dentro del TTIP. Y una enorme amnesia recorrió la bancada socialista, de forma que votaron un compromiso que la incluye, aunque maquillada</p></div><p class="article-text">
        A veces se dan situaciones por las que comprendo a la perfecci&oacute;n el nivel de desprestigio que conlleva la actividad pol&iacute;tica y la palabra pol&iacute;tico. Algunos han conseguido convertirla en sin&oacute;nimo de mentiroso, a veces hasta compulsivo, enfermizo. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto la corrupci&oacute;n estructural es la principal causa de ello, pero no la &uacute;nica. Estamos hartos de sufrir los continuos incumplimientos de los programas electorales, de las promesas y compromisos varios, que los politicuchos (pues no merecen ser llamados pol&iacute;ticos, aunque algunos lleguen a ministros y presidentes), lanzan en campa&ntilde;a a diestro y siniestro, para sufrir al poco tiempo una amnesia terrible que entierra en su honor aquellas promesas. Gente con un enorme cementerio en su boca. 
    </p><p class="article-text">
        Otras veces se da el caso contrario, esto es, cuando el pol&iacute;tico ejecuta y despu&eacute;s pretende convencer a los dem&aacute;s de que no ha hecho lo que hizo. Y &eacute;sta semana estamos viviendo una de estas &uacute;ltimas situaciones. 
    </p><p class="article-text">
        El jueves tuvimos votaci&oacute;n en la Comisi&oacute;n de Comercio Internacional del parlamento europeo. Vot&aacute;bamos una posici&oacute;n sobre el TTIP, el acuerdo comercial que est&aacute; siendo negociado con total oscurantismo y nulo conocimiento por parte de la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s peligrosos para nuestra democracia (s&iacute;, para toda ella en todas sus dimensiones, as&iacute; de bruto es el tratado), es el ISDS o el mecanismo para resolver conflictos entre compa&ntilde;&iacute;as extranjeras y los Estados en los que invierten. Seg&uacute;n este mecanismo, una empresa puede demandar a un Estado si considera que cierta legislaci&oacute;n perjudica a los beneficios que estaba esperando. Estas disputas las resolver&aacute; una corte privada de &aacute;rbitros, que suelen pertenecer a los grandes lobbies legales, y que por supuesto cobran cantidades indecentes por cada caso. Si estos &aacute;rbitros acaban fallando a favor de la empresa, el Estado tendr&aacute; que indemnizarla con el dinero que es de todos (eso significa dinero p&uacute;blico aunque a muchos les cueste entender este concepto, o respetarlo). 
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica cl&aacute;usula ISDS, con toda l&oacute;gica, es objeto de discusi&oacute;n y enfrentamiento entre los diferentes grupos parlamentarios. En el arco las posiciones han estado claras desde un principio. &iquest;En todos los grupos? No, en todos menos en los socialdem&oacute;cratas, S&amp;D, que han estado jugando con la ambig&uuml;edad hasta hace poco, cuando (&iexcl;por fin!) tomaron la decisi&oacute;n de rechazar el ISDS. Pens&aacute;bamos que hab&iacute;amos ganado una primera batalla contra el TTIP, eliminando uno de sus contenidos m&aacute;s letales para la soberan&iacute;a, la igualdad y la justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a al principio, el jueves se vot&oacute; en Comisi&oacute;n, entre otras, la inclusi&oacute;n o exclusi&oacute;n de la cl&aacute;usula maldita dentro del TTIP. Y una enorme amnesia recorri&oacute; la bancada socialista, de forma que votaron un compromiso que la incluye, aunque maquillada. 
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a al principio, despu&eacute;s de la votaci&oacute;n, el Partido Socialista nos quiere convencer de que ocurri&oacute; lo contrario. Llegan a decir en sus redes sociales y en los medios, que gracias a ellos el ISDS quedar&aacute; fuera del TTIP. 
    </p><p class="article-text">
        Y yo digo basta. Basta porque con el TTIP no se juega. Basta porque este tratado no se est&aacute; tomando, ni siquiera por parte de los partidos que lo defienden, con la seriedad con la que deber&iacute;amos. El TTIP puede acabar cambiando nuestras vidas, en todos los &aacute;mbitos y en todos los lugares, hasta unos l&iacute;mites que nadie conoce ni puede conocer, por muchos estudios de impacto o proyecciones que se realicen. 
    </p><p class="article-text">
        El PSOE miente. Miente con la boca llena. Miente y vuelve a mentir, porque decir que ellos han sacado el ISDS del tratado es simplemente decir una gran mentira. 
    </p><p class="article-text">
        El compromiso que respaldaron, junto con el PP, liberales y conservadores, dice claramente que el mecanismo de arbitraje ser&aacute; construido a partir del nuevo marco presentado por la Comisaria Malmstr&ouml;m. Esta present&oacute; el 7 de mayo una 'nueva' propuesta de ISDS, obligada por la enorme presi&oacute;n social y por los resultados de una consulta p&uacute;blica que dej&oacute; clara la enorme oposici&oacute;n (97%) a dicho mecanismo. Pero lo que hizo fue maquillarlo. Colorete por aqu&iacute;, carm&iacute;n por all&aacute;, y listo. Pintamos de transparencia el proceso, incluimos un c&oacute;digo &eacute;tico para los &aacute;rbitros (&iquest;y un diccionario para que conozcan ese concepto?), y lo mejor de todo, el brindis al sol m&aacute;s grande de los que he visto en un a&ntilde;o en el Parlamento Europeo: la futura creaci&oacute;n de un tribunal internacional independiente para la soluci&oacute;n de los conflictos empresa-Estado. 
    </p><p class="article-text">
        EEUU tard&oacute; un d&iacute;a en decir que por ah&iacute; no pasaban, que de eso nada, ni hablar del peluqu&iacute;n. Era de esperar. Pero eso merece un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo y no es a donde quiero llegar hoy.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El grupo socialista europeo vot&oacute; a favor del compromiso que incluye ambas propuestas: Malmstr&ouml;m (ISDS 'tuneado') y tribunal internacional (que nace muerto). Pero se les llena la boca, y llenan las redes diciendo que son los salvadores de la democracia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hab&iacute;a otro compromiso, respaldado por los verdes, la izquierda europea y 5 Stelle que, de forma expl&iacute;cita y sin ning&uacute;n tipo de ambig&uuml;edad, exig&iacute;a la exclusi&oacute;n del ISDS. Sin paliativos, sin duda ninguna y con toda la firmeza. Los socialistas no dieron la oportunidad de llegar a votar este compromiso, pues al apoyar la primera y alcanzar la mayor&iacute;a gracias a sus votos, consiguieron que las dem&aacute;s decayeran.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Si los socialistas no quer&iacute;an ISDS debieron haber votado este compromiso, el de los Verdes, el de la izquierda, el de la gente por encima de los beneficios de unos pocos. Si los socialistas fueran socialistas, habr&iacute;an votado este compromiso. 
    </p><p class="article-text">
        Saben que han metido la pata, mucho, demasiado para un partido socialista que ha ido enterrando en mentiras toda su ideolog&iacute;a socialista, y en pol&iacute;ticas econ&oacute;micas toda la defensa del obrero. Seguir&aacute;n intentando convencernos con su cansino mantra sobre el TTIP: hemos conseguido nuestra exigencia de eliminar el ISDS. No, no lo han hecho, sino todo lo contrario. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de faltar a la verdad, mentir compulsivamente, las acciones de muchos representantes socialistas en esta votaci&oacute;n, supone una alta traici&oacute;n a los ciudadanos, a la gente y a los intereses de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Inventemos otra palabra para definir al que hace pol&iacute;tica, porque yo no quiero que me llamen como a ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/mentira-vieja-politica_132_2644462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2015 16:29:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Otra mentira más en la vieja política]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[TTIP - Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión]]></media:keywords>
    </item>
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