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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tamara de Prado Castillejo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/tamara_de_prado_castillejo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tamara de Prado Castillejo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Yo mato a tu perro", me dijo el director general]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/marquesa-pipo-victimas-administraciones-animales_132_2616585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6bf601b-3fbb-45da-9f72-659906954f55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pipo, víctima de un crimen administrativo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos años después del caso de rabia en Toledo, la autora denuncia el desconocimiento y la desidia de las autoridades, que pudieron agravar con su gestión las consecuencias de la enfermedad.</p><p class="subtitle">El próximo domingo 21, a las 18.30 horas, una concentración en la plaza de Zocodover de Toledo recordará a Pipo, uno de los perros injustamente sacrificados en la gestión de aquel caso.</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo d&iacute;a 1 de junio se cumplir&aacute;n dos a&ntilde;os desde que se produjo un caso de rabia en Toledo. Qued&oacute; como una an&eacute;cdota sin importancia, pese a ser un claro ejemplo de lo poco que las administraciones se preocupan por la integridad de los animales, y por la de quienes nos preocupamos por ellos.
    </p><p class="article-text">
        En pleno Corpus, una de las fiestas m&aacute;s importantes y que m&aacute;s gente atrae a Toledo, nuestra compa&ntilde;era Susana paseaba con Pipo, un perro en acogida, cuando se encontr&oacute; con una perra aparentemente abandonada que intent&oacute; morderla, y que huy&oacute; cuando Pipo se interpuso. Esa madrugada la perra fue abatida a tiros por la polic&iacute;a. La sospecha de que padeciera la rabia se confirm&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s, haciendo saltar las alarmas en la Consejer&iacute;a de Agricultura de la Junta de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Al conocerse esa informaci&oacute;n, Jorge Monsalve Tresaco, de la Consejer&iacute;a, me llam&oacute; para informarme, en tono amenazador e inquisitorio, de la obligaci&oacute;n de poner a Pipo a disposici&oacute;n de las autoridades, ya que hab&iacute;a mantenido contacto con la perra, cuyo nombre, Marquesa, supimos cuatro semanas despu&eacute;s. Comenzaba la cr&oacute;nica de un asesinato anunciado que intentamos parar por todos los medios.  
    </p><p class="article-text">
        Marquesa se hab&iacute;a contagiado de rabia en Marruecos, adonde viaj&oacute; con su familia. Hab&iacute;a pasado la aduana con la vacuna, pero sin esperar los tres meses necesarios para pa&iacute;ses no comunitarios: un error grave del control aduanero, que se agrav&oacute; cuando la perra regreso a Espa&ntilde;a portando ya la enfermedad. Junto a su familia viaj&oacute; por toda Espa&ntilde;a hasta llegar a Arg&eacute;s (Toledo). Padec&iacute;a la segunda fase de la rabia, a causa de la cual se escap&oacute; y atac&oacute; a gatos, perros y, al menos, a siete personas, cinco de ellas ni&ntilde;os, el m&aacute;s grave uno de dos a&ntilde;os que tuvo que ser ingresado.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando la polic&iacute;a la localiz&oacute; y la abati&oacute;. Despu&eacute;s de pasar por la perrera de San Bernardo, fue arrojada al vertedero, donde pasaron tres d&iacute;as antes de que le cortaran la cabeza para analizarla (la prueba que certifica la rabia se hace en tejido cerebral) y dejaran su cuerpo infectado tirado a la intemperie. Pasaron al menos ocho d&iacute;as hasta que limpiaron la zona por donde hab&iacute;a estado Marquesa, el lugar donde depositaron los cad&aacute;veres de los animales a los que hab&iacute;a atacado sigui&oacute; al descubierto y, con la pretensi&oacute;n de no generar alarma, no se pusieron bandos por la zona informando de lo ocurrido, de manera que hoy sabemos de al menos dos personas que tuvieron contacto con ella y que nunca se identificaron.
    </p><p class="article-text">
        Al menos siete animales fueron abatidos o requisados por toda Espa&ntilde;a por posible contagio con Marquesa, entre ellos tres en Llodio (&Aacute;lava), que hab&iacute;an compartido camping con ella. Despu&eacute;s datos del Ministerio de Sanidad indicaban que hab&iacute;an sido sacrificados catorce animales solo en Toledo. El caso dispar&oacute; en Castilla-La Mancha y Madrid el nivel de 'alerta uno' despu&eacute;s de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, y en Toledo se activaron medidas de contingencia que entre otras cosas imped&iacute;an la movilidad de animales en un &aacute;rea de unos 45 kil&oacute;metros desde el lugar del suceso y obligaban a pasar un control veterinario en las oficinas comarcales. Los animales que hubieran tenido contacto con Marquesa y estuvieran vacunados guardar&iacute;an cuarentena y se someter&iacute;an a una prueba de anticuerpos. En caso favorable, ser&iacute;an liberados tras la cuarentena; en caso contrario, sacrificados, como los que hubieran tenido contacto y no estuvieran vacunados.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Pipo, en ning&uacute;n momento pudo demostrarse que hubiera tenido contacto f&iacute;sico con Marquesa, pero en la cl&iacute;nica a la que acudimos la veterinaria, E.G.P., indic&oacute; en un parte que presentaba un ara&ntilde;azo en el hocico.
    </p><p class="article-text">
        Pipo hab&iacute;a sido rescatado junto a sus hermanos con apenas tres meses de edad en el verano de 2012. Era cari&ntilde;oso, sociable, leal. En los primeros meses de acogida fue diagnosticado de leishmaniosis. Aunque con niveles muy bajos y siempre en tratamiento, la enfermedad le provocaba heridas en la piel, y esa es la explicaci&oacute;n que en todo momento dimos al aparente ara&ntilde;azo en el hocico. Sin embargo, el plan de contingencia ordenaba cuarentena inmediata y sometimiento a prueba de anticuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Pipo estaba en la perrera de Numancia, porque todas las alternativas que hab&iacute;amos propuesto (requisamiento domiciliario o en residencias a nuestro cargo) hab&iacute;an sido rechazadas, me document&eacute; sobre la rabia. Formas de contagio, s&iacute;ntomas, protocolos, tipos de pruebas, legislaci&oacute;n, todo ello mientras gritaba mentalmente a Pipo para que supiera que no estaba solo. Ni epidemi&oacute;logos ni los laboratorios que establecen los tiempos de acci&oacute;n de las vacunas atendieron nuestra petici&oacute;n de ayuda. S&iacute; respondieron expertos en zoonosis, que nos informaron, por ejemplo, de que en Espa&ntilde;a y en Europa se dan muchos casos que afectan a humanos pero que son silenciados.
    </p><p class="article-text">
        En esos d&iacute;as, Pipo fue revacunado, como la casi docena de perros que estaba tambi&eacute;n en la perrera por el mismo caso. A los pocos d&iacute;as hicieron el an&aacute;lisis de anticuerpos y nos citaron para decirnos lo que m&aacute;s tem&iacute;amos: el resultado estaba por debajo del l&iacute;mite y Pipo ten&iacute;a que ser sacrificado. Sent&iacute; el fuego del infierno recorrer cada una de mis venas, y sent&iacute; c&oacute;mo los responsables de esa Consejer&iacute;a desconoc&iacute;an por completo c&oacute;mo act&uacute;a la rabia, el grado de importancia de su contagio y las negligencias que una tras otra estaban cometiendo sin que el mundo parara de girar.
    </p><p class="article-text">
        No conoc&iacute;an la obligaci&oacute;n de revisar las cartillas en la aduana, ni los periodos establecidos para viajar fuera de Espa&ntilde;a, ni que los perros con leishmania tienen el sistema inmunol&oacute;gico deprimido, ni que en muchos casos la vacuna de la rabia no genera reacci&oacute;n y en otros puede desencadenar otras complicaciones. No sab&iacute;an que en Espa&ntilde;a hay cuatro tipos de murci&eacute;lagos que transmiten la rabia, porque la &uacute;nica acreditada como extinta es la urbana y muchos animales silvestres s&iacute; la portan. Pero s&iacute; sab&iacute;an que no hab&iacute;a vacunas para todos los habitantes de Toledo, que por eso no hab&iacute;an alertado de la situaci&oacute;n y que Pipo ten&iacute;a que ser asesinado &ldquo;por si acaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No nos dejaron siquiera esperar los 21 d&iacute;as establecidos por los fabricantes de vacunas para repetir la prueba, pag&aacute;ndola de nuestro bolsillo. Sin repetir las pruebas, sin esperar el tiempo determinado por los fabricantes de vacunas y sin escuchar a las m&aacute;s de 15.000 firmas recopiladas en Change.org, su sacrificio fue ordenado. A las puertas de la perrera conseguimos pararlo, pero solo dos d&iacute;as. Conseguimos tambi&eacute;n una audiencia en la Consejer&iacute;a para exponer argumentos &eacute;ticos y emocionales, pero tambi&eacute;n cl&iacute;nicos. Al director general, Jos&eacute; Tirso Yuste Jord&aacute;n, le dio todo igual. Me dijo que si Pipo desarrollara la enfermedad ser&iacute;a el primer caso de rabia end&eacute;mica en m&aacute;s de setenta a&ntilde;os, un riesgo que no pod&iacute;a correr. &ldquo;Yo mato a tu perro&rdquo;, me dijo.
    </p><p class="article-text">
        Movimos cielo y tierra, pero no sirvi&oacute; de nada. Nadie quer&iacute;a luchar contra la Junta de Castilla-La Mancha. Solo accedieron a dos cosas: a que fuera uno de nuestros veterinarios quien lo &ldquo;sacrificara&rdquo;, lo que no pudo ser porque todos en los que confi&aacute;bamos se negaron a tal barbaridad, y a darnos sus cenizas, corriendo a cargo de nuestros humildes bolsillos.
    </p><p class="article-text">
        Hacia las seis de la tarde del 21 de junio de 2013 Pipo fue ASESINADO &ldquo;por si acaso&rdquo; en el nombre de la mentira, del especismo, de la ignorancia y de la inhumanidad. Fue arrancado de nuestras entra&ntilde;as sin que el mundo pesta&ntilde;eara. A&uacute;n hoy escribo sin que dejen de temblarme las manos, hirviendo de ira. Por supuesto, abrimos todas las v&iacute;as judiciales y administrativas para exigir responsabilidad por los da&ntilde;os a la Junta y al Ayuntamiento de Toledo. No quiero dinero, quiero reconocimiento y responsabilidad penal por la negligencia que acab&oacute; con Pipo, us&aacute;ndolo como chivo expiatorio de su propia ineptitud.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento ha resuelto que no hay dolo, que no existe causalidad entre el suceso y su no actuaci&oacute;n, a pesar de que es evidente que s&iacute; la hay. Sabemos que el drama pudo ser mayor por las actuaciones ineficientes e insuficientes, y que el origen de todo fue el desinter&eacute;s y la poca preocupaci&oacute;n por los animales que conviven con nosotros, de los que solo se ocupan cuando son sospechosos de portar la rabia o el &eacute;bola. Lo que les importa no es la integridad y la seguridad de sus ciudadanos y de sus animales, sino la suya propia.
    </p><p class="article-text">
        Durante esos 21 d&iacute;as de tragedia, recog&iacute; con mis manos a un cachorro tirado en un cubo de basura porque la Guardia Civil se neg&oacute; a ir por si ten&iacute;a la rabia; rescat&eacute; a una perra a la que la polic&iacute;a quer&iacute;a atar a un &aacute;rbol a pleno sol hasta que la recogieran los trabajadores de la perrera; conocimos varios casos de &ldquo;personas&rdquo; que llevaron a matar a sus perros porque ten&iacute;an babas y tem&iacute;an que fuera rabia; y supimos c&oacute;mo presuntamente el Ayuntamiento orden&oacute; aniquilar la colonia de gatos del Hospital de Parapl&eacute;jicos, que nos hab&iacute;a costado dos a&ntilde;os que controlaran. Todo ello mientras cund&iacute;a el p&aacute;nico en nuestros c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos al conocer la realidad de lo que estaban haciendo desde las administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Pipo, seguimos en lucha hasta hacer JUSTICIA, por ti y por todas las v&iacute;ctimas de nuestro desgobierno. Por eso nos concentraremos el pr&oacute;ximo domingo en Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las personas involucradas en el caso:
    </p><p class="article-text">
        . Jos&eacute; Tirso Yuste Jord&aacute;n, director general de la Consejer&iacute;a de Agricultura y Ganader&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        . Andr&eacute;s Escudero Poblaci&oacute;n, jefe del &Aacute;rea de Agricultura y Ganader&iacute;a de la Direcci&oacute;n General de Agricultura y Ganader&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        . Jorge Juan Monsalve Tresaco, jefe de Servicio de Ganader&iacute;a de la Direcci&oacute;n General de Agricultura y Ganader&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        . Marta Vigo Mart&iacute;n, jefa de Servicio de Sanidad Animal, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
    </p><p class="article-text">
        . E.G.P., veterinaria colegiada
    </p><p class="article-text">
        . Francisco Javier Sanchez Casarrubios, veterinario encargado de la perrera de Numancia, quien presuntamente alegar&aacute; que Pipo presentaba comportamientos extra&ntilde;os (algo que, por lo que se investig&oacute;, no pudo demostrarse)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara de Prado Castillejo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2015 19:06:41 +0000]]></pubDate>
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