<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Hernando Piedra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio_hernando_piedra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Hernando Piedra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513280/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Sucede que Luis Cobiella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sucede-que-luis-cobiella_132_2602260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Pero creo que es indiscutible que todos veremos a Luis Cobiella justamente ahora, y al menos otra vez cada cinco años, en tiempo de Bajada.</p></div><p class="article-text">
        Sucede que es a&ntilde;o de Bajada aqu&iacute; en La Palma, y sucede que Luis Cobiella no est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que Luis Cobiella no est&aacute; para lanzar el verso que no esperabas.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que Luis Cobiella no est&aacute; para desenvolver el complicado trasfondo de un concepto simple y dejarlo desnudo y hermoso ante ti.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que no est&aacute; para pintar con sus notas una imagen total, perfecta, casi tangible, en tus o&iacute;dos. 
    </p><p class="article-text">
        Sucede. S&eacute; que esa palabra le gustaba a Luis y no recuerdo por qu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;realmente sucede que Luis no est&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso puede no suceder el verso cuando es inesperado? &iquest;O es m&aacute;s bien esta una propiedad exclusiva de lo que ocurre (sucede) sin que pudieras preverlo?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pueden no existir las notas en tus o&iacute;dos, si sucede en tus ojos la imagen t&aacute;ctil que ellas dibujan? 
    </p><p class="article-text">
        Son tantas las formas en las que Luis vivi&oacute;, que es imposible darlas todas s&uacute;bitamente por terminadas: su m&uacute;sica, sus poemas, sus reflexiones&hellip; Sus recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo vas a reducir a tan poco al poeta que prosificaba el verso, al ensayista que versificaba la prosa?
    </p><p class="article-text">
        Es in&uacute;til encasillar al cient&iacute;fico que estudiaba a Wagner, al m&uacute;sico que ve&iacute;a el modelo at&oacute;mico de Bohr en la escala musical&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Todas estas y otras facetas hacen que Luis Cobiella siga &ldquo;sucediendo&rdquo; de alguna u otra forma para cada uno de nosotros:
    </p><p class="article-text">
        Para los familiares y amigos cuyos cari&ntilde;os le acompa&ntilde;aron en los dif&iacute;ciles &uacute;ltimos d&iacute;as, para sus nietos que le volcaron su amor, para sus hijas que se deshicieron en atenciones,&hellip; Para Concha (su Concha) a la que un eco de la voz de Luis le sigue diciendo en cada rinc&oacute;n de la memoria &ndash;Te ver&eacute; eternamente-.
    </p><p class="article-text">
        Estas personas que fueron la medicina que si bien no pudo sanar su cuerpo, mantuvo sano su esp&iacute;ritu, ver&aacute;n a Luis en aquello que m&aacute;s les recuerde a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que es indiscutible que todos veremos a Luis Cobiella justamente ahora, y al menos otra vez cada cinco a&ntilde;os, en tiempo de Bajada.
    </p><p class="article-text">
        No solo por su gran aportaci&oacute;n a la tradici&oacute;n cultural de estas fiestas o por su grado de implicaci&oacute;n con ellas, sino incluso meramente por la ilusi&oacute;n que en estos d&iacute;as se respira en las calles de La Palma. Por esa alegr&iacute;a inocente que las inunda.
    </p><p class="article-text">
        Es algo casi infantil; la &uacute;nica manera de sobrellevar la inminencia de lo que durante tanto se tiempo se ha estado esperando con tanta ilusi&oacute;n y cari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Nos reencontramos con el ni&ntilde;o que una vez fuimos y sale a la luz la cara m&aacute;s amable de cada uno que defend&iacute;a Luis (-la m&aacute;s amable, la m&aacute;s f&aacute;cil de amar- nos recordaba &eacute;l para que la cotidianidad de la palabra no borrara su significado).
    </p><p class="article-text">
        En realidad creo que es algo inherente al buen palmero (al buen isle&ntilde;o en general) no subestimar la grandeza de las cosas peque&ntilde;as. Una caracter&iacute;stica que en otras geograf&iacute;as puede quedar m&aacute;s olvidada con el paso de los a&ntilde;os, pero no aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sirve ello de hilo conductor entre el adulto que somos y el ni&ntilde;o que fuimos &ldquo;cuando &eacute;ramos tan peque&ntilde;os que hasta La Palma nos parec&iacute;a grande&rdquo; (como dec&iacute;a Luis en la &uacute;ltima intervenci&oacute;n p&uacute;blica). 
    </p><p class="article-text">
        Y no es ingenuidad, pues hasta los cient&iacute;ficos lo dicen desde hace ya tiempo: &ldquo;El Universo es finito, pero ilimitado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, La Palma es finita (&iexcl;y mucho!), pero ilimitada.
    </p><p class="article-text">
        Ilimitada si uno pretende descifrar lo que se esconde en lo abrupto de Las Bre&ntilde;as. Ilimitada si se pretende presenciar cada nuevo modelado de paisaje en Fuencaliente; si se pretende conocer la extensi&oacute;n topon&iacute;mica de Las Manchas hasta El Time, o conquistar lo m&aacute;s rec&oacute;ndito de Buracas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La Palma se nos hace enorme cuando as&iacute; la abordamos y eso nos hace sentir muy peque&ntilde;os. Ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Es en esos momentos de ternura en los que para m&iacute; &ldquo;sucede&rdquo; Luis Cobiella; el hombre con el que era imposible coincidir en una sala y no salir con una renovada fe en la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso s&eacute; que le ver&eacute; cuando esperemos impacientes el comienzo del Carro. Cuando terminen de afinarse nerviosos los instrumentos para el Minu&eacute;. Y cuando la gente se levante y aplauda emocionada al ver que otro a&ntilde;o m&aacute;s &ldquo;por la gracia de su mano y por lustral don de amor, cabe un hombre en un enano, cabe el mundo en una flor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que s&eacute; que en esos momentos, el eco de un susurro de cada palmero recorrer&aacute; la isla repitiendo: &ldquo;Luis, te veremos, te oiremos, te pensaremos&hellip; ETERNAMENTE&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Hernando Piedra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sucede-que-luis-cobiella_132_2602260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2015 08:45:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sucede que Luis Cobiella]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
