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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carolina Darias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carolina_darias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carolina Darias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una normalidad nueva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/normalidad-nueva_129_5956198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84db1b40-3c75-4790-9269-8ccdd8938043_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una normalidad nueva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una normalidad que tenga en cuenta estas circunstancias, pero que al mismo tiempo nos permita retomar la vida que dejamos atrás hace siete semanas; volver a ser de nuevo, sin ser lo de antes</p></div><p class="article-text">
        Durante estas semanas de confinamiento por la pandemia, uno de los anhelos compartidos por toda la ciudadan&iacute;a, adem&aacute;s de salvar vidas evitando la propagaci&oacute;n del virus, ha sido la vuelta a la normalidad. A una normalidad incierta, porque si bien somos conscientes de que es preciso volver a activar nuestra actividad cotidiana, sabemos que el virus sigue estando ah&iacute;. A esta manera de volver a la vida de entonces, le hemos denominado normalidad nueva, porque nada volver&aacute; a ser igual, al menos hasta que encontremos la vacuna.
    </p><p class="article-text">
        En este tiempo, muchas cosas han pasado por nuestra cabeza, muchas preguntas sin respuestas y he buscado alg&uacute;n impacto que se acercara a esta situaci&oacute;n in&eacute;dita, en la que sus consecuencias hayan modificado nuestra manera de vida. Porque hay momentos que permanecen en nuestra memoria durante muchas generaciones y otros cuyas consecuencias sobre nuestras vidas se mantienen m&aacute;s all&aacute; de nuestra memoria. As&iacute;, el 11 de septiembre de 2001 y el 11 de marzo de 2020 son dos de los momentos que permanecer&aacute;n en nuestros recuerdos y sus efectos formar&aacute;n parte de nuestras vidas cuando hayan desaparecido de nuestra memoria.
    </p><p class="article-text">
        Los atentados del 11S en Estados Unidos impactaron en todo el mundo y, entre otras cosas, cambiaron nuestra forma de viajar. De esta manera, los controles de acceso a los aeropuertos y las limitaciones de objetos ya se han incorporado a nuestros comportamientos. Son incomodidades que asumimos, porque son necesarios para nuestra propia protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de marzo de 2020 es un punto de inflexi&oacute;n, la fecha en la que la OMS declar&oacute; la pandemia provocada por la COVID-19 y permanecer&aacute; en nuestra memoria durante generaciones y, probablemente, cambiar&aacute; nuestra forma de relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        Desconocemos si habr&aacute; un mundo antes y otro despu&eacute;s de esta pandemia, pero me parece muy probable, e incluso deseable, que la experiencia vivida nos permitiera cambiar algunos de nuestros comportamientos, hacia esa normalidad nueva. Tambi&eacute;n, desde la perspectiva institucional, en la toma de decisiones que contribuyan a repensar las prioridades y la importancia de las pol&iacute;ticas a llevar a cabo.
    </p><p class="article-text">
        En esta crisis sanitaria entramos con demasiadas incertidumbres, sin cartas de navegaci&oacute;n y hemos tenido que explorar situaciones in&eacute;ditas que quedar&aacute;n en el legado de los futuros gobiernos. Pero en este tr&aacute;nsito viral, empezamos a tener algunas certezas en el camino hacia esa ansiada normalidad. As&iacute;, sabemos y asumimos como propio que la ciencia y la investigaci&oacute;n tienen que desempe&ntilde;ar el protagonismo necesario para que gu&iacute;en los pasos a seguir. Sabemos y asumimos como propio la importancia de reforzar nuestro sistema p&uacute;blico de salud para cuidar de nosotros. Sabemos y asumimos como propio que la cultura de la protecci&oacute;n ha venido para quedarse y mantener a raya al virus. Sabemos y asumimos como propio la necesidad de anteponer el nosotros antes que el yo o el t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto, en todo caso, es que el sufrimiento provocado por la pandemia permanecer&aacute; con nosotros, durante mucho tiempo, pero la dolorosa experiencia vivida nos est&aacute; mostrando muchas cosas. Ahora somos m&aacute;s conscientes de que los lazos que nos unen son fr&aacute;giles y s&oacute;lidos al mismo tiempo. Que es necesario cuidarlos, reforzarlos, y cultivarlos, como los afectos. Lazos familiares, de amistad y de proximidad que, de repente, se nos revelan imprescindibles para garantizar nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n nos interpela a la hora de fortalecer los lazos institucionales. Los que hemos ido tejiendo en esta traves&iacute;a democr&aacute;tica y que vamos mejorando y perfeccionando entre todos. Y esta es nuestra responsabilidad, esta es nuestra tarea, as&iacute; como generar confianza y esperanza en el futuro, en la normalidad nueva. Un futuro que tenemos que construir entre todos, reforzando las alianzas que nos permitan avanzar.
    </p><p class="article-text">
        En el tiempo de espera y de confinamiento en nuestras casas, para evitar que el virus se expandiera, mientras miles de personas trabajaban sin descanso y las instituciones p&uacute;blicas pon&iacute;an lo mejor de s&iacute; para salvar vidas, pudimos darnos cuenta del valor de lo p&uacute;blico, de la importancia que ten&iacute;an personas e instituciones que, en alg&uacute;n momento, nos hicieron creer que eran absolutamente prescindibles. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. Si algo hemos aprendido y que nos debe guiar en la nueva normalidad es no dejar que lo m&aacute;s preciado de nuestra vida, la salud, en cualquiera de las etapas de la vida est&eacute; al albur solo del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que hemos recorrido un largo camino, a pesar que han transcurrido solo dos meses, en los que el Gobierno de Espa&ntilde;a ha acertado en la toma de decisiones para la contenci&oacute;n del contagio, pero tambi&eacute;n es cierto que hemos tenido que hibernar nuestra actividad econ&oacute;mica, en una especie de coma inducido a nuestra econom&iacute;a -seg&uacute;n la acertada expresi&oacute;n propuesta por los profesores Stigliz y Krugman- para intentar asegurar la vida de las personas, minimizando las consecuencias mortales de la pandemia. Y, simult&aacute;neamente, preservando nuestra capacidad productiva, ayudando a nuestras empresas y tejiendo la mayor red de apoyo social de nuestro pa&iacute;s para proteger a las personas m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Superada la fase de contenci&oacute;n, durante la que desgraciadamente hemos perdido a miles de personas, nos enfrentamos a otra dur&iacute;sima situaci&oacute;n: tenemos que volver a activar la vida econ&oacute;mica y social, pero con la prudencia suficiente para evitar que el virus rebrote. Conjugar una y otra cosa no ser&aacute; nada f&aacute;cil, como no lo ha sido preservar el necesario equilibrio entre garant&iacute;as sanitarias, libertades p&uacute;blicas y actividad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        De modo que, como reconoce el Plan de Desescalada aprobado por el Gobierno de Espa&ntilde;a, tendremos que asumir nuevos riesgos, dado que las posibles soluciones para hacer frente con efectividad a la enfermedad, como la vacuna, el tratamiento o la alta inmunizaci&oacute;n de la sociedad, no est&aacute;n disponibles en la actualidad. Esto significa que, durante un plazo no determinado de tiempo, volveremos a recuperar nuestra convivencia, pero teniendo muy presente que la COVID-19 contin&uacute;a entre nosotros. Esta es la nueva normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, una normalidad que tenga en cuenta estas circunstancias, pero que al mismo tiempo nos permita retomar la vida que dejamos atr&aacute;s hace siete semanas. Volver a ser de nuevo, sin ser lo de antes. Una normalidad en la que la raz&oacute;n de ser de la pol&iacute;tica, como dijo Hanna Arendt, sea m&aacute;s que nunca la de asegurar la vida de las personas, en su m&aacute;s amplio sentido.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva normalidad ya est&aacute; tocando la puerta, acompa&ntilde;ada, necesariamente, de una cultura del cuidado y de la protecci&oacute;n mutua. Una cultura que, m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda sin l&iacute;mite del inter&eacute;s personal, incorporar&aacute; aquello que nos hace ser como somos: nuestra mutua dependencia. Una cultura para que la todav&iacute;a necesitamos inventar nuevos comportamientos y nuevas pr&aacute;cticas. De modo que, la normalidad nueva, como la anterior, tendremos que construirla juntos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/normalidad-nueva_129_5956198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2020 19:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una normalidad nueva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un sueño cumplido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sueno-cumplido_132_3427842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as,  celebramos en el Parlamento de Canarias un acontecimiento muy especial: la final del Primer Concurso Regional de Debate Escolar que hemos organizado y promovido conjuntamente tres instituciones, la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n y Universidades, los cabildos insulares y el Parlamento de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Un concurso que fue posible por la participaci&oacute;n y el compromiso de las instituciones participantes, la implicaci&oacute;n de los centros educativos, el compromiso del  profesorado, el apoyo de las familias y, por supuesto, el entusiasmo del alumnado, que acogi&oacute; desde el principio esta iniciativa con much&iacute;simo cari&ntilde;o. Mi agradecimiento a todos y todas por convertir en realidad una aspiraci&oacute;n. Tambi&eacute;n quiero hacer extensivo mi agradecimiento a los medios de comunicaci&oacute;n, por el inter&eacute;s mostrado en el desarrollo de los debates.
    </p><p class="article-text">
        Desde que asum&iacute; la presidencia del Parlamento de Canarias, me compromet&iacute; a hacer todo lo posible por acercar la instituci&oacute;n a la ciudadan&iacute;a. Quer&iacute;a lograr que el Parlamento fuera una instituci&oacute;n sentida y querida como lo que es: el espacio p&uacute;blico en el que organizamos nuestra convivencia. Creo que quienes tenemos la responsabilidad de representar a las instituciones, adem&aacute;s de cumplir satisfactoriamente las funciones que tenemos asignadas y ejercer responsablemente las competencias que tenemos atribuidas, tenemos que ser aut&eacute;nticas escuelas de ciudadan&iacute;a, para que cada ciudadano y ciudadana comprenda y vea en nosotros la mejor expresi&oacute;n de una cultura democr&aacute;tica. Ese era y es nuestro sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ya ven que en ocasiones los sue&ntilde;os se cumplen, y tambi&eacute;n han podido comprobar que para que los sue&ntilde;os se hagan realidad tiene que darse una condici&oacute;n: que sean sue&ntilde;os compartidos. Esta sencilla lecci&oacute;n de pedagog&iacute;a pol&iacute;tica la aprendimos todos de un gran hombre, Martin Luther King.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer realidad ese sue&ntilde;o acordamos proporcionarles a nuestros estudiantes la oportunidad de realizar una tarea relevante en un contexto real de modo que pudieran mejorar sus competencias para participar activamente en una sociedad democr&aacute;tica. En este punto, el sue&ntilde;o institucional y los objetivos escolares coincid&iacute;an plenamente, de modo que todos hemos cuidado mucho que esta experiencia tuviera, ante todo, un valor educativo.
    </p><p class="article-text">
        En ese mismo sentido y para ampliar el valor educativo de la experiencia, quisiera compartir con ustedes una sencilla reflexi&oacute;n. Somos conscientes, quienes hemos organizado este debate, de la dificultad que ha supuesto para el alumnado tener que defender ideas que personalmente no comparten y sabemos y agradecemos enormemente el trabajo que han realizado para exponer razonadamente sus argumentos, evitando todo tipo de descalificaciones. Es importante subrayar que, actuando como lo hicieron, realizaron un aut&eacute;ntico ejercicio de cultura democr&aacute;tica y que, adem&aacute;s, lo hicieron no en el sal&oacute;n de clase, sino en las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, la mejor raz&oacute;n para comprender y valorar esta experiencia podr&iacute;a expresarse en una frase muy utilizada por su sencillez y brevedad: &ldquo;estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defender&eacute; hasta la muerte tu derecho a decirlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta frase, habitualmente atribuida a Voltaire pero que &eacute;l nunca pronunci&oacute;, define el n&uacute;cleo esencial de una cultura democr&aacute;tica, una cultura basada en el respeto a las diferentes formas de pensar. La frase, en realidad, merecer&iacute;a ser an&oacute;nima ya que forma parte de ese acervo cultural que hacemos nuestro cada generaci&oacute;n porque representa lo mejor del saber acumulado.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que muchas personas conocen y comparten esta ejemplar argumentaci&oacute;n, por eso he querido recordarla.
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo que hizo realmente la escritora brit&aacute;nica Evelyn Beatrice Hall, una gran estudiosa de la vida y obra de Voltaire, fue se&ntilde;alarnos algo esencial para el funcionamiento de las instituciones democr&aacute;ticas: la voluntad sincera de escuchar y de entender las razones de quienes no piensan como nosotros. Y eso es, ante todo, lo que ha hecho cada uno de los equipos cuando ha tenido que enfrentarse a la necesidad de encontrar razones para pensar y actuar de una forma determinada, se han tenido que poner en el lugar del otro, del que no piensa como nosotros. Ese entendimiento emp&aacute;tico, cr&eacute;anme, es toda una lecci&oacute;n de democracia y forma parte del reto diario al que nos enfrentamos quienes habitualmente ocupamos los esca&ntilde;os del Parlamento de Canarias. Representamos ideas diferentes, lo que significa que hemos sido elegidos y elegidas por la ciudadan&iacute;a porque representamos soluciones diferentes a los problemas que genera la convivencia en una sociedad plural. Todos aceptamos, desde el principio, que nadie tiene la raz&oacute;n, o lo que es lo mismo, que nadie tiene una soluci&oacute;n m&aacute;gica para todos los problemas.
    </p><p class="article-text">
        Todos, sin embargo, compartimos el mismo deseo de que las personas puedan disfrutar de las mejoras condiciones de vida posibles, unas condiciones que le permitan alcanzar el m&aacute;ximo desarrollo posible de sus capacidades. Compartimos y quiero que ustedes lo sepan, que la aut&eacute;ntica raz&oacute;n de ser de la pol&iacute;tica es asegurar la vida, en el m&aacute;s amplio sentido de la palabra. Por eso, confrontamos nuestras razones y tratamos de elaborar las mejores soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos obliga a participar activamente en dos tipos de situaciones: el debate, en el que confrontamos nuestras razones, y el di&aacute;logo, en el que tratamos de alcanzar acuerdos que cada una de las partes considera aceptables a partir de sus propias razones. Debate y di&aacute;logo son, por tanto, los pilares para el funcionamiento de una instituci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Amin Maalouf, nuestro brillante ganador del premio Pr&iacute;ncipe de Asturias de las Letras en 2010, define muy bien el reto que tenemos por delante y que probablemente nos acompa&ntilde;ar&aacute; a lo largo de la vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece que ha llegado el momento de modificar nuestras costumbres y nuestras prioridades para atender al mundo en que estamos embarcados. Porque en este siglo no hay forasteros, s&oacute;lo hay compa&ntilde;eros de viaje. Nuestros contempor&aacute;neos, vivan en la acera de enfrente o en la otra punta del mundo, s&oacute;lo est&aacute;n a dos pasos de nuestra casa; la forma en que nos comportamos los afecta en su propia carne; y la forma en que se comportan ellos nos afecta a nosotros en la nuestra&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n de los alumnos y alumnas en el Concurso ha acreditado, una vez m&aacute;s, el talento de la juventud de Canarias. Hemos escuchado y comprendido sus razones, pues sean o no las nuestras merecen y deben ser expuestas. Desde el di&aacute;logo, desde el debate, hagamos juntos ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sueno-cumplido_132_3427842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Apr 2017 11:33:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un sueño cumplido]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diálogos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dialogos_132_3530803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado lunes, 6 de marzo, pusimos en marcha en el Parlamento de Canarias un nuevo espacio para el di&aacute;logo, la comunicaci&oacute;n y el entendimiento. Inauguramos <em>Di&aacute;logos</em>.
    </p><p class="article-text">
        Quienes hemos asumido la responsabilidad de representar y expresar la voluntad de la ciudadan&iacute;a ponemos todo nuestro empe&ntilde;o, d&iacute;a a d&iacute;a, en comprender y valorar la situaci&oacute;n actual de nuestras islas para impulsar iniciativas que mejoren las condiciones de vida de todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        <em>Di&aacute;logos</em> es un espacio abierto a todas las personas e instituciones de Canarias para compartir inquietudes, esperanzas y propuestas. &iquest;Por qu&eacute; hemos decidido abrir este espacio para la comunicaci&oacute;n? Por dos grandes razones. La primera tiene que ver, sin lugar a dudas, con una forma de concebir la pol&iacute;tica. Dec&iacute;a Hannah Arendt, una de las mujeres con mayor influencia en el pensamiento pol&iacute;tico contempor&aacute;neo, que la Pol&iacute;tica no era, en modo alguno, como afirmaban algunos de sus contempor&aacute;neos: la continuidad de la guerra por otros medios. Por el contrario, la raz&oacute;n de ser de la pol&iacute;tica, su aut&eacute;ntico sentido, era asegurar la vida en sentido amplio, incluyendo tanto nuestra preocupaci&oacute;n por la libertad como nuestra preocupaci&oacute;n por la justicia.
    </p><p class="article-text">
        En sus propias palabras, &ldquo;la libertad en tanto fin &uacute;ltimo de la pol&iacute;tica sienta los l&iacute;mites de &eacute;sta; pero el criterio de la acci&oacute;n dentro del &aacute;mbito pol&iacute;tico mismo no es la libertad sino la competencia y la eficacia en asegurar la vida&rdquo;. As&iacute;, <em>Di&aacute;logos</em> nace con el prop&oacute;sito de ampliar la libertad para ayudarnos a asegurar la vida.
    </p><p class="article-text">
        La segunda de las razones que nos han llevado a crear este espacio guarda una estrecha relaci&oacute;n con la primera. Creamos <em>Di&aacute;logos</em> porque confiamos en el poder de la palabra y de la comunicaci&oacute;n en la b&uacute;squeda de las mejores soluciones para nuestra convivencia. No en vano, el Parlamento es, por excelencia, el lugar de la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Hannah Arendt expresar&iacute;a as&iacute; nuestra segunda raz&oacute;n: &ldquo;Solamente en la libertad de nuestro hablar los unos con los otros emerge el mundo, como eso sobre lo cual hablamos, en su objetividad y visibilidad desde todos los &aacute;ngulos. Vivir en un mundo real y hablar los unos con los otros sobre &eacute;l son b&aacute;sicamente una y la misma cosa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento, en sociedades plurales, es el punto de encuentro entre quienes pensamos de forma diferente pero estamos dispuestos a entendernos a trav&eacute;s de la palabra. Palabras que dan sentido a lo que somos quienes argumentamos a trav&eacute;s de ellas, as&iacute; como a lo que queremos o aspiramos a ser, partiendo de nuestros or&iacute;genes. De una forma mucho m&aacute;s breve y con la precisi&oacute;n que la caracterizaba, Mar&iacute;a Zambrano dec&iacute;a que &ldquo;la historia no es sino un di&aacute;logo&rdquo;. As&iacute;, creamos <em>Di&aacute;logos</em> para hacer posible, d&iacute;a a d&iacute;a, un mundo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con la creaci&oacute;n de este lugar de encuentro reafirmamos nuestro deseo de ser un Parlamento <em>a pie de calle</em>. Para ello, es imprescindible una instituci&oacute;n permeable, en permanente escucha activa, entre nosotros mismos y especialmente con la sociedad a la que representamos. La funci&oacute;n representativa adquiere, de esta manera, toda su dimensi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa es fruto de nuestra firme y decidida voluntad de hacer del di&aacute;logo y del entendimiento entre personas, con perspectivas diferentes de la realidad, el camino para lograr consensos en todas las cuestiones de especial relevancia social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos abierto este espacio con los <em>Di&aacute;logos por la Igualdad</em>, como manera de expresar nuestro firme compromiso con la piedra angular de nuestra convivencia: la igualdad. Y lo hacemos con una clara intencionalidad de compartir inquietudes respecto a d&oacute;nde estamos y hacia d&oacute;nde vamos en esta materia.
    </p><p class="article-text">
        Dialoguemos. Que la palabra como portadora de las ideas y de la reflexi&oacute;n se adue&ntilde;e del espacio y del tiempo; que incluso, como escribi&oacute; magistralmente Mario Benedetti, &ldquo;el di&aacute;logo entre las diferencias&rdquo; sea causa del encuentro y del pensamiento reflexivo. El di&aacute;logo nos humaniza y es un soporte vital de la democracia. De ustedes, de nosotros, es la palabra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dialogos_132_3530803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Mar 2017 10:41:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Diálogos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres, protagonistas en la construcción de la paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mujeres-protagonistas-construccion-paz_132_3838831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dec&iacute;a Saran Ke&iuml;ta Diakit&eacute;, presidenta de la oficina en Mali de la ONG Red de Mujeres por la Paz y mediadora durante las conversaciones de Paz en dicho pa&iacute;s en el a&ntilde;o 2012, que &ldquo;las mujeres son la clave para la paz. Las mujeres entienden el valor de la vida. Aman la vida. Dan la vida. Salvan vidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sabias palabras que son toda una declaraci&oacute;n de intenciones sobre la determinaci&oacute;n y el rol de las mujeres ante el conflicto a lo largo de la historia. Una historia donde la lucha por la igualdad ha sido la fuerza motriz para lograr un mundo comprometido con la igualdad y la diversidad como valores y pilares de toda acci&oacute;n, como derechos de ciudadan&iacute;a. Un reconocimiento que resulta necesario realizar a las organizaciones de mujeres en todo el mundo y, singularmente, a la lucha de tantas mujeres africanas que han trabajado para que la igualdad deje de ser una quimera en el imaginario colectivo y se convierta en una realidad en su pa&iacute;s, en su aldea. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos participado en la Conferencia Internacional sobre Mujeres, Paz, Seguridad y Desarrollo celebrada en Rabat en ocasi&oacute;n del decimosexto aniversario de la Resoluci&oacute;n 1325 de Naciones Unidas y organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperaci&oacute;n del reino alau&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de este tiempo de vigencia de la resoluci&oacute;n, cuya finalidad era fomentar la participaci&oacute;n de las mujeres en la toma de decisiones, en la prevenci&oacute;n y resoluci&oacute;n de los conflictos y en la recuperaci&oacute;n posterior, as&iacute; como en la eliminaci&oacute;n de cualquier tipo de violencia hacia las mujeres, ha quedado de manifiesto que, aunque se han producido avances significativos en el plano normativo y te&oacute;rico, no ha sido as&iacute; en el d&iacute;a a d&iacute;a, en la vida real. 
    </p><p class="article-text">
        Como denuncian las organizaciones de derechos humanos, en la cuenca del Chad, Sud&aacute;n del Sur, en Siria, Irak y tantos otros lugares, las mujeres y las ni&ntilde;as padecen violencia continuada, as&iacute; como violencia sexual; aparecen nuevas formas de violencia sobre las mujeres, como la ejercida por Boko Haram; la agenda de las mujeres dif&iacute;cilmente est&aacute; siendo tenida en cuenta all&iacute; donde estalla el conflicto; las mujeres est&aacute;n infrarrepresentadas en las mesas de negociaci&oacute;n de la paz, en las misiones sobre el terreno de Naciones Unidas; y en muchos pa&iacute;ses no est&aacute; tipificadas como delito las agresiones sexuales en los conflictos. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, ahora que se celebran encuentros para analizar los avances y los retrocesos de la Agenda de Mujeres, Paz y Desarrollo y que Espa&ntilde;a asumir&aacute; en diciembre la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, tenemos una excelente ocasi&oacute;n para promover la voluntad pol&iacute;tica necesaria para impulsar la perspectiva de g&eacute;nero. Hemos de pasar de las palabras de las resoluciones a la realidad del conflicto, priorizando la participaci&oacute;n activa de las mujeres en la construcci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de la paz. Para ello es imprescindible que ejerzamos los liderazgos necesarios. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos el compromiso y la voluntad de exigir la inclusi&oacute;n de las mujeres en las mesas de negociaci&oacute;n y misiones de paz. All&iacute; donde estamos las mujeres, la paz se consolidar&aacute; antes y mejor. Por eso defiendo, como ya expres&eacute; en la clausura de la conferencia de Rabat, la designaci&oacute;n de una mujer como secretaria general de la ONU. Nosotras somos protagonistas en la construcci&oacute;n de la paz, como se ha demostrado al finalizar el conflicto armado en Colombia, donde, pese a que las mujeres no han estado en la primera l&iacute;nea de las mesas de negociaci&oacute;n, desde el tejido social, &ldquo;desde el barro&rdquo; -como dice la l&iacute;der rural de Montes de Mar&iacute;a, la colombiana Mayerlis Angarita-, ellas han sido las protagonistas morales de la paz. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la responsabilidad y la voluntad de poner voz a tantas mujeres silenciadas con coraje y determinaci&oacute;n, impulsando los procedimientos y mecanismos que aseguren la participaci&oacute;n efectiva de las mujeres en los procesos de paz, misiones de pacificaci&oacute;n y mediaci&oacute;n en los conflictos&ldquo;. Las balas no nos matan, nos mata la indiferencia&rdquo;, dice Angarita. Para que esto no suceda, asumamos el tim&oacute;n de nuestro destino a favor del bien com&uacute;n. Estoy convencida de que a la sociedad y al mundo les ir&aacute; mucho mejor. Hagamos de la palabra el arma de la paz. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que queda un largo camino todav&iacute;a hasta el genuino reconocimiento de la capacidad de las mujeres para contribuir a la construcci&oacute;n de la paz global. Reclamamos la voluntad pol&iacute;tica suficiente y necesaria para llevar a cabo los avances que la Resoluci&oacute;n 1325 y siguientes pretend&iacute;an, un objetivo en el que los parlamentos deben ser protagonistas, ya que son los epicentros de la acci&oacute;n pol&iacute;tica.  
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento de Canarias, el primero paritario de nuestro pa&iacute;s, organiz&oacute; el pasado mes de mayo el I Encuentro de Parlamentarias Canarias-&Aacute;frica, donde abordamos, entre otros, este asunto. En estos momentos no se entiende el desarrollo de &Aacute;frica sin el liderazgo compartido de las mujeres africanas. 
    </p><p class="article-text">
        Reducir la brecha de g&eacute;nero es primordial para propiciar avances de todo tipo. Por eso, la igualdad de g&eacute;nero beneficia tanto a hombres como mujeres. La igualdad no solo salva vidas, sino que tiene un notorio poder de transformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No sabemos lo que hubiese sucedido en el pasado si las mujeres hubi&eacute;semos intervenido en la prevenci&oacute;n de los conflictos, porque, como nos cuenta Virginia Woolf en su exquisito libro 'Tres Guineas', los hombres, los &uacute;nicos que recib&iacute;an educaci&oacute;n, eran incapaces de parar la guerra, frente a las mujeres que, acostumbradas a pensar sobre la marcha, mediaban y buscaban consenso a diario en el seno de la familia. 
    </p><p class="article-text">
        Desconocemos lo que hubiese sucedido en el pasado, pero s&iacute; sabemos que hoy queremos construir alianzas en pro de los derechos humanos, la paz y el progreso, donde la igualdad tiene un largo camino que recorrer, porque la igualdad es el mejor instrumento para cambiar los destinos del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos compelidas a levantar puentes de entendimiento y abrir caminos de esperanzas. Tenemos la responsabilidad y la voluntad incluso de derribar, como ya he dicho en otras ocasiones, aquel proverbio africano que dice que &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil para una hormiga transportar una monta&ntilde;a que mover a los que mandan&rdquo;; no si las que asumimos responsabilidades de gobierno somos las mujeres. Este debe ser nuestro compromiso y nuestra determinaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mujeres-protagonistas-construccion-paz_132_3838831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Sep 2016 16:21:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las mujeres, protagonistas en la construcción de la paz]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30 de mayo: nuevos retos democráticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mayo-nuevos-retos-democraticos_132_3972958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cada 30 de mayo, la ciudadan&iacute;a canaria acoge el d&iacute;a de su comunidad aut&oacute;noma. Esta efem&eacute;ride ha acompa&ntilde;ado durante toda su vida a unas cuantas generaciones, que ya la han interiorizado. Por eso, a menudo pasa como un d&iacute;a festivo m&aacute;s: cualquier habitante de las islas menor de veintitr&eacute;s a&ntilde;os ha convivido con esta fecha se&ntilde;alada desde su nacimiento; forma parte de su cultura, lo que en ocasiones lleva al desconocimiento de su origen, de las causas que llevaron a declarar este d&iacute;a, y no otro, como D&iacute;a de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        En esta casa de la ciudadan&iacute;a, el Parlamento de Canarias, sentimos con especial fuerza la llegada de esta conmemoraci&oacute;n. Una jornada como &eacute;sta, hace hoy m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, la C&aacute;mara auton&oacute;mica se constituy&oacute; por primera vez, diez meses despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n de nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a. Presid&iacute;a la sesi&oacute;n plenaria de esta primera legislatura, el escritor y pol&iacute;tico Pedro Guerra; y en los esca&ntilde;os solo hab&iacute;a sentada una mujer, la abogada Dolores Palliser. 
    </p><p class="article-text">
        Ese 30 de mayo de 1983 dio sus primeros pasos, en la calle Teobaldo Power de Santa Cruz de Tenerife, la comunidad aut&oacute;noma que conocemos hoy. Por primera vez despu&eacute;s de m&aacute;s tres d&eacute;cadas, la democracia cobraba plena forma y el pueblo se hallaba por fin representado en las sesenta personas elegidas para conducir, desde el Parlamento canario, el destino de estas islas.
    </p><p class="article-text">
        Aquella c&aacute;mara de la primera legislatura era, sin embargo, muy distinta a la de nuestros d&iacute;as. Hoy, por primera vez, celebramos el D&iacute;a de Canarias en una instituci&oacute;n paritaria, la &uacute;nica de Espa&ntilde;a con id&eacute;ntico n&uacute;mero de mujeres y de hombres. Tambi&eacute;n me enorgullezco, y tengo el honor, de recoger el testigo de tantas mujeres y hombres que, a lo largo de la historia de nuestro pa&iacute;s, han trabajado por la igualdad y contra la injusticia. 
    </p><p class="article-text">
        En el 30 de mayo confluyen, pues, muchos a&ntilde;os de historia, de esfuerzo, de di&aacute;logo, de lucha y de pasi&oacute;n desmedida por una causa que, aunque hoy nos parezca propia, natural, en aquel tiempo todav&iacute;a pend&iacute;a de un hilo: la democracia. Veintitr&eacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s de aquel primer pleno hemos logrado modelar la madeja y tejer una sociedad m&aacute;s justa, en la que, entre imponderables y desigualdades, quiere conquistar posiciones el Estado de bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        Pero queda trabajo por delante. El reto democr&aacute;tico ha dado paso a otros condicionantes que, d&iacute;a a d&iacute;a, ponen a prueba nuestra capacidad para atender las necesidades, anhelos y, por qu&eacute; no, los sue&ntilde;os de la ciudadan&iacute;a. A veces pareciera que la econom&iacute;a lo envuelve todo y que la ideolog&iacute;a queda relegada. Por eso, creo que es vital reivindicar la pol&iacute;tica como medio de articular respuestas a las demandas de la gente. Por tanto, hay que humanizarla a&uacute;n m&aacute;s y seguir pensando en las personas, dando pasos firmes y sensatos, teniendo en cuenta la experiencia acumulada para disponer de nuevos soportes legislativos que cualifiquen nuestra convivencia plural.
    </p><p class="article-text">
        En esta democracia que hemos construido con esfuerzo nos toca ahora defender los logros sociales alcanzados. En un tiempo en el que la precariedad econ&oacute;mica amenaza con lastrar los proyectos vitales de tantas y tantas personas, no nos queda otra que defender con u&ntilde;as y dientes los derechos a una vivienda digna, a una sanidad p&uacute;blica, a una educaci&oacute;n gratuita y de calidad, a un empleo decente, a la informaci&oacute;n veraz o a la igualdad ante la ley, entre tantos otros, que postula nuestra Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Nuestro reto es erradicar la injusticia social y proteger el Estado de bienestar. Desde el Parlamento trabajamos con decisi&oacute;n para hacer frente a los desaf&iacute;os y para mejorar la vida de las personas que pueblan nuestra comunidad aut&oacute;noma. Es el mejor sitio para hacerlo y este d&iacute;a, el 30 de mayo, el mejor momento para recordarlo.
    </p><p class="article-text">
        Les deseo a todas y todos un feliz D&iacute;a de Canarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mayo-nuevos-retos-democraticos_132_3972958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2016 09:09:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[30 de mayo: nuevos retos democráticos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra lucha contra el olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lucha-olvido_132_4092028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay fechas que acu&ntilde;an la memoria de una generaci&oacute;n y otras que marcan durante d&eacute;cadas la vida de un pueblo. Es el caso de aquel 18 de marzo de hace 79 a&ntilde;os, el d&iacute;a en que sacaron a los 66 de sus casas en Arucas para no volver nunca m&aacute;s. Esa fecha aciaga ha guiado a trav&eacute;s de los a&ntilde;os la lucha de tantas y tantas personas que han convertido la b&uacute;squeda de sus seres queridos en la causa misma de su existencia. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha hecho un gran esfuerzo en materia de reparaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de la memoria personal y familiar de los perseguidos y perseguidas durante la guerra civil y la dictadura franquista. Sin embargo, a&uacute;n quedan muchas iniciativas por adoptar para dar cumplida respuesta a todas las demandas, todas ellas leg&iacute;timas y justas.
    </p><p class="article-text">
        El camino recorrido no ha sido f&aacute;cil, pero tenemos que reconocer que si estamos aqu&iacute; es por el trabajo &iacute;mprobo e incansable de muchas personas, especialmente de los colectivos de la memoria hist&oacute;rica. Estas asociaciones han hecho del reconocimiento y la reparaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas y sus familiares su raz&oacute;n de ser, pues no han parado de agitar conciencias, de remover obst&aacute;culos y de perseverar en la b&uacute;squeda de los restos de las personas represaliadas y asesinadas en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Ahora es el Parlamento auton&oacute;mico el que recoge el testigo. Tal como anunciamos a finales de la semana pasada, todos los portavoces de los grupos parlamentarios y la Mesa del Parlamento nos hemos comprometido, tras una reuni&oacute;n con las representantes de las asociaciones de la memoria hist&oacute;rica, a impulsar una ley de memoria hist&oacute;rica en Canarias, reafirmando as&iacute; nuestro compromiso &eacute;tico y pol&iacute;tico para que la memoria no quede sin memoria.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, cada grupo parlamentario designar&aacute; un ponente que participar&aacute; en una comisi&oacute;n parlamentaria encargada de consensuar y redactar una proposici&oacute;n de ley para su debate y aprobaci&oacute;n en el pleno. El prop&oacute;sito es que Canarias cuente con una ley, que entre otras cuestiones aborde la b&uacute;squeda, la exhumaci&oacute;n, la identificaci&oacute;n y la entrega a sus familiares de los desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Nos corresponde continuar buscando a quienes a&uacute;n no han sido encontrados, conocer sus identidades y sus historias, contar, narrar, relatar y conservar los testimonios para concienciar, para que se conozca nuestro pasado y que los pasajes m&aacute;s oscuros de nuestra historia no vuelvan a repetirse jam&aacute;s. Hay que buscar la verdad, obtener justicia y conseguir la reparaci&oacute;n. Como dec&iacute;a Saramago, debemos recuperar, mantener y transmitir la memoria hist&oacute;rica, porque &ldquo;se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia&rdquo;. Trabajemos para que esto no suceda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lucha-olvido_132_4092028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Mar 2016 20:06:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nuestra lucha contra el olvido]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempos de entendimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tiempos-entendimiento_132_2602118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Declaro mi propósito de ser la presidenta del consenso, del entendimiento, buscando permanentemente espacios de encuentro</p></div><p class="article-text">
        Comienza la novena legislatura. Han pasado treinta a&ntilde;os desde la constituci&oacute;n del primer Parlamento, cuando reson&oacute; la <em>conciencia regional</em> que nos avivaba Pedro Guerra, el primer presidente de esta C&aacute;mara, quien fij&oacute; la vertebraci&oacute;n de Canarias como su tarea primordial.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos tiempos de cambios, cambios para los que hay que buscar respuestas desde la inmediatez para el <em>ya</em> pero, sobre todo, con la visi&oacute;n y la ambici&oacute;n necesarias para una planificaci&oacute;n sostenida para el <em>despu&eacute;s</em>. Estas respuestas hemos de articularlas desde muchos &aacute;mbitos: todos son necesarios, pero a nosotros nos corresponde desde la pol&iacute;tica y desde lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Desde la pol&iacute;tica, como el instrumento de transformaci&oacute;n social m&aacute;s potente que conozco, y desde lo p&uacute;blico porque, entendido como el espacio de responsabilidad social compartida, configura las coordenadas para la defensa de la igualdad de oportunidades, la cohesi&oacute;n y la justicia social, con grandes horizontes de mirada para el alcance de la tarea que nos aguarda. Afront&eacute;mosla con valent&iacute;a y coraje.
    </p><p class="article-text">
        Asumimos una gran responsabilidad, la defensa, desde las posiciones leg&iacute;timas, de los intereses de la ciudadan&iacute;a canaria, una ciudadan&iacute;a que nos reclama soluciones, que nos demanda mejoras en su vida diaria, especialmente quienes m&aacute;s lo necesitan: los j&oacute;venes que no encuentran oportunidades y se van y, con ellos, el talento; nuestros hijos, nuestras hijas que merecen una educaci&oacute;n p&uacute;blica de calidad desde los cero a&ntilde;os hasta la universidad; los pacientes que precisan de una sanidad p&uacute;blica igual para todos, vivan en la isla en que vivan; nuestros mayores que merecen estar bien atendidos, han luchado demasiado y tienen derecho a un descanso digno y de calidad; las mujeres que son v&iacute;ctimas de la sinraz&oacute;n de la violencia machista; las familias que no llegan a fin de mes; los cientos de miles de personas que buscan un empleo y cuantos colectivos ciudadanos precisen de una intervenci&oacute;n de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica para que sus demandas sean atendidas.
    </p><p class="article-text">
        No, no nos conformemos con la buena marcha de las grandes cifras; trabajemos con ah&iacute;nco para cambiar y mejorar la vida de la gente, para recuperar las econom&iacute;as de las familias, de las personas. Tengamos mimo, pero tambi&eacute;n determinaci&oacute;n en la defensa de lo nuestro, de nuestras singularidades, de nuestro patrimonio cultural y etnogr&aacute;fico y, especialmente, de nuestro tesoro m&aacute;s preciado: nuestro patrimonio natural, nuestro medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un compromiso ecol&oacute;gico para el presente y el futuro de nuestra tierra, para que Canarias sea una referencia por excelencia en sostenibilidad. Nos est&aacute;n mirando y nos exigen acuerdos, incluso en los disensos.
    </p><p class="article-text">
        El adversario com&uacute;n se llama desigualdad y es socialmente injusta y econ&oacute;micamente ineficiente. Contra ella debemos luchar con todas las fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        Quienes hemos nacido aqu&iacute;, sabemos que nadie nos ha regalado nunca nada, lo hemos peleado siempre. Hag&aacute;moslo ahora tambi&eacute;n. Canarias tiene presente, pero sobre todo tiene futuro.
    </p><p class="article-text">
        Declaro mi prop&oacute;sito de ser la presidenta del consenso, del entendimiento, buscando permanentemente espacios de encuentro, desde la asunci&oacute;n de un compromiso para m&iacute; irrenunciable: tender puentes de di&aacute;logo constante con todas las formaciones pol&iacute;ticas, con la ciudadan&iacute;a y con todas las representaciones de la sociedad. 2 Es un gran honor -y as&iacute; lo proclamo- asumir la responsabilidad de ser la primera mujer presidenta del Parlamento de Canarias. En todos estos a&ntilde;os de democracia, han pasado muchas cosas en nuestras islas.
    </p><p class="article-text">
        La Canarias de hoy poco tiene que ver con la de hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Sin embargo, a pesar de esos avances, hemos necesitado llegar a la novena legislatura para tener una presidenta de la C&aacute;mara auton&oacute;mica. Recojo y comparto el testigo de tantas y tantas mujeres y tantos hombres que han luchado para lograr una Canarias comprometida con la igualdad y la diversidad como valores y motores de toda acci&oacute;n, como derechos de ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta presidencia que acabo de asumir, felicito a todos y cada uno de los diputados y diputadas de la C&aacute;mara por el honor que supone ser protagonistas de esta &aacute;gora de la palabra, as&iacute; como a todas las formaciones pol&iacute;ticas que han conseguido representaci&oacute;n en este hemiciclo, en este espacio por excelencia para la pol&iacute;tica. Tambi&eacute;n quiero significar el trabajo desplegado por quienes nos precedieron en la legislatura pasada, realizando una tarea en tiempos llenos de dificultades, dando siempre lo mejor de s&iacute; para afrontarlo.
    </p><p class="article-text">
        Agradezco, en nombre de quienes formamos la Mesa de la C&aacute;mara, el amplio respaldo recibido; a mi familia, su incondicional apoyo, y a mi partido, la confianza depositada. Deseo igualmente reconocer a quien hasta ayer estuvo al frente de la direcci&oacute;n de esta casa, a Antonio Castro, reconocimiento que hago extensivo a quienes han ocupado la presidencia a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Esta C&aacute;mara abre las puertas a un nuevo tiempo, en el que la transparencia, el compromiso social, la &eacute;tica y la cercan&iacute;a van a ser los vectores de nuestra acci&oacute;n cotidiana. Tiempos de ciudadan&iacute;a, tiempos de ilusi&oacute;n y, sobre todo, tiempos para construir esperanzas y, por qu&eacute; no, tiempos de utop&iacute;a, porque como dijo Emilio Lled&oacute;, &ldquo;ninguna pol&iacute;tica act&uacute;a sin la utop&iacute;a de una sociedad mejor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Darias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tiempos-entendimiento_132_2602118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2015 13:28:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tiempos de entendimiento]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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