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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos Herranz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlos_herranz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos Herranz]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Arma para acabar con el reclutamiento del ISIS en un municipio belga: frenar la "frustración"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/vilvoorde-integracion-lucha-yihadismo-europa_1_2587466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73586e99-2c33-4579-8ebe-c4a93cfee8f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arma para acabar con el reclutamiento del ISIS en un municipio belga: frenar la &quot;frustración&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cerca de 27 chicos, de entre 16 y 24 años, abandonaron el municipio belga de Vilvoorde para enrolarse en las filas del Estado Islámico</p><p class="subtitle">Las autoridades han creado una estrategia para luchar contra la frustración de los jóvenes, señalada como origen de la radicalización</p><p class="subtitle">"La madre pasa el día llorando e incluso durmiendo al lado de la puerta por miedo a que alguno de sus hermanos pueda seguir sus pasos una noche"</p></div><p class="article-text">
        Una noche, Tarik, de 18 a&ntilde;os, decidi&oacute; abandonar su casa cuando todos dorm&iacute;an. La siguiente noticia que su madre tuvo de &eacute;l le situaba en Siria, atrapado por la locura yihadista, y de esto hace ya un a&ntilde;o. Desde entonces, &ldquo;la madre pasa el d&iacute;a llorando e incluso durmiendo al lado de la puerta por miedo a que alguno de sus hermanos pueda seguir sus pasos una noche. Una paranoia terrible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo cuenta Ahmed, marroqu&iacute; octogenario &iacute;ntimo amigo de la familia, que cada mediod&iacute;a acude a la mezquita de Vilvoorde, ciudad industrial de la periferia norte de Bruselas, que en los &uacute;ltimos meses ha ocupado art&iacute;culos de prensa de medio planeta. &ldquo;Por aqu&iacute; han pasado periodistas estadounidenses, rusos e incluso japoneses&rdquo;, relata despu&eacute;s de reconocer, molesto, que el paso de tanta c&aacute;mara ha estigmatizado a esta poblaci&oacute;n en la que vive desde hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Tarik, nombre ficticio para preservar la identidad del joven, es similar a la de los otros 27 chicos, de entre 16 y 24 a&ntilde;os, que un d&iacute;a decidieron abandonar esta peque&ntilde;a localidad industrial, del tama&ntilde;o poblacional de Soria, para enrolarse en las filas del autodenominado Estado Isl&aacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades locales aseguran que lo peor ha pasado. Fue durante los primeros meses de 2014 cuando se produjo el efecto &ldquo;simulaci&oacute;n&rdquo; entre j&oacute;venes que siguieron los pasos de otros referentes que hab&iacute;an partido meses antes. Lo relata Moad El Boudaati, que conoce a todos los que se marcharon, y que ahora trabaja con el ayuntamiento en diferentes estrategias que pretenden combatir la radicalizaci&oacute;n y sus causas, en las que se apoy&oacute; la red <em>Sharia4Belgium</em> para reclutar a j&oacute;venes de localidades como Vilvoorde o las vecinas Amberes o Malines. Fouad Belkacem, l&iacute;der del grupo, fue condenado el pasado mes de febrero a doce a&ntilde;os de prisi&oacute;n por organizaci&oacute;n terrorista y captaci&oacute;n de j&oacute;venes para entrenarlos como yihadistas.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Cada semana, con la m&aacute;xima discreci&oacute;n, la casa consistorial acoge sucesivos encuentros en los que se intenta implicar a varias partes: j&oacute;venes, educadores, polic&iacute;a y hasta el director de la mezquita. Se intenta dar respuesta al que consideran el mayor peligro para caer en las garras del extremismo: la frustraci&oacute;n. &ldquo;Faltan lugares para j&oacute;venes, no hay infraestructuras pensadas para ellos. Hay aislamiento y tambi&eacute;n, falta de esperanzas laborales. Son muchos factores que acaban frustrando y debilitando a los chicos&rdquo;, relata Moad, que trabaja codo con codo con el socialista Hans Bonte, alcalde de la ciudad, al que el propio Barack Obama invit&oacute; a la cumbre contra el extremismo violento organizada por la Casa Blanca a principios de este a&ntilde;o. 
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        El alcalde cree haber dado con la tecla de la buena estrategia: dar alternativas a los j&oacute;venes, reconstruir sus redes sociales y crear flujos de di&aacute;logo entre j&oacute;venes y fuerzas de seguridad. Un plan al que no le falta oposici&oacute;n, tanto de pol&iacute;ticos como de parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica belga, que la consideran demasiado dulce<strong>.</strong> Al menos dos de los 28 j&oacute;venes que han estado en Siria durante los &uacute;ltimos meses viven ahora en la ciudad. Casi todo el mundo en Vilvoorde lo sabe, despu&eacute;s de que la justicia belga los pusiera en libertad.&nbsp; Las autoridades locales hacen un seguimiento intenso d&iacute;a a d&iacute;a a estos casos especialmente sensibles, de los que casi nadie en el municipio quiere hablar. 
    </p><p class="article-text">
        Jessica Soors, especialista en Medio Oriente de la Universidad de Lovaina, es la asesora directa del alcalde en el programa de prevenci&oacute;n y &ldquo;desradicalizaci&oacute;n&rdquo; . Soors explica que existi&oacute; un fuerte impacto social en la poblaci&oacute;n durante 2014 por el efecto de simulaci&oacute;n. Los primeros que partieron &ldquo;animaron a gente de su entorno; hermanos m&aacute;s peque&ntilde;os, amigos, conocidos, para que siguieran sus mismos pasos&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No se imaginen a un grupo de barbudos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, seg&uacute;n la especialista, no puede establecerse un perfil caracter&iacute;stico m&aacute;s all&aacute; de la vulnerabilidad y el aislamiento de estos j&oacute;venes. &ldquo;No se imaginen un grupo de barbudos con apariencia de extremistas religiosos. M&aacute;s bien los que partieron respond&iacute;an al perfil contrario con aspecto imberbe e inocente y que van experimentando un proceso de aislamiento. No hablan de pol&iacute;tica ni de religi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade Moad, que trabaja en el programa y explica que mientras en algunos casos la radicalizaci&oacute;n se dio &ldquo;en meses&rdquo;, en otros casos &ldquo;lleg&oacute; a producirse en cuatro o cinco semanas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El ayuntamiento no s&oacute;lo trabaja en la prevenci&oacute;n, tambi&eacute;n en ayudar a las familias inevitablemente estigmatizadas porque uno de sus hijos fue captado por el yihadismo. &ldquo;Aqu&iacute; se conoce todo el mundo. Claro que hay estigmatizaci&oacute;n y gente se&ntilde;alada. M&aacute;s a&uacute;n cuando la polic&iacute;a pasa por tu casa en varias ocasiones para recabar datos. Por cada joven que parte, hay un entorno formado por varias personas que queda muy tocado y que se hace muchas preguntas. Intentamos ayudarles, poner en com&uacute;n experiencias y no hacer de ello un tab&uacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de Vilvoorde y de algunas ciudades de la regi&oacute;n que algunos medios ya apodan &ldquo;Belgist&aacute;n&rdquo; llama inevitablemente la atenci&oacute;n. Las autoridades belgas estiman que m&aacute;s de 300 j&oacute;venes habr&iacute;an ido a Siria en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, cifra elevada a m&aacute;s de 400 por algunos investigadores locales. 
    </p><p class="article-text">
        Vilvoorde creci&oacute; en los a&ntilde;os 70 con la mano de obra proveniente del Magreb y el sur de Europa, especialmente espa&ntilde;ola, para su f&aacute;brica de la Renault. El cierre de la f&aacute;brica en 1997 gener&oacute; desempleo y desesperaci&oacute;n en varias familias. A esto hay que sumarle la pujanza del nacionalismo flamenco que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha complicado tareas administrativas y de integraci&oacute;n en varias comunas de esta zona. 
    </p><p class="article-text">
        La municipalidad no esconde sus problemas socioecon&oacute;micos en un contexto &ldquo;complejo&rdquo;, seg&uacute;n declara el alcalde. En este escenario es en el que la red <em>Sharia4Belgium</em> se fortaleci&oacute; e incluso lleg&oacute; a actuar impunemente desde finales de 2012 hasta su desmantelamiento. Y todo ello a menos de 10 minutos de tren del coraz&oacute;n institucional de la Uni&oacute;n Europea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Herranz]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2015 20:38:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Isis,Estado Islámico]]></media:keywords>
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