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    <title><![CDATA[elDiario.es - César Dezfuli]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cesar_dezfuli/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - César Dezfuli]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[FOTOS | El último adiós a más de 100 víctimas de Srebrenica, tras 20 años de la masacre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entierro-victimas-srebrenica-anos-masacre_3_2576262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6b9aa59-eae6-4160-83be-8bfd05131d5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOS | El último adiós a más de 100 víctimas de Srebrenica, tras 20 años de la masacre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 11 de julio se han enterrado allí todas las víctimas identificadas, que este año ascienden a 6.377 con las 136 que forman parte del entierro.</p><p class="subtitle">Han pasado 20 años desde que tuviese lugar en la localidad bosnia de Srebrenica la mayor masacre ocurrida en Europa tras la II Guerra Mundial</p><p class="subtitle">"Perdí a mi marido, Ramo, y a mi hijo, Nermin. Esperé en el campo de refugiados a que volviesen, pero nunca lo hicieron", dice una mujer que entierra este año a uno de sus hijos</p></div><p class="article-text">
        Cada 11 de julio se han enterrado all&iacute; todas las v&iacute;ctimas identificadas, que este a&ntilde;o ascienden a 6.377 con las 136 que forman parte del entierro. 
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 20 a&ntilde;os desde que tuviese lugar en la localidad bosnia de Srebrenica la mayor masacre ocurrida en Europa tras la II Guerra Mundial
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Perd&iacute; a mi marido, Ramo, y a mi hijo, Nermin. Esper&eacute; en el campo de refugiados a que volviesen, pero nunca lo hicieron&rdquo;, dice una mujer que entierra este a&ntilde;o a uno de sus hijos
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Dezfuli]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2015 18:44:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[VÍDEO | La policía húngara maltrata y devuelve a refugiados que siguen intentando cruzar la frontera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/maltrata-devuelve-refugiados-intentando-frontera_1_3815501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Varios refugiados cuentan a eldiario.es cómo aplica Hungría la nueva ley que permite devolver en caliente a quienes entren ilegalmente en el país y sean interceptados en los ocho primeros kilómetros</p><p class="subtitle">"Policías y militares rodearon y nos sentaron con las manos en la cabeza, mirando hacia abajo,  sacaron un spray y nos rociaron con aquel polvo blanco", dice el iraní Farhad</p><p class="subtitle">Este domingo se celebra en Hungría un referéndum para preguntar a su población si aceptan que la Unión pueda establecer cuotas de "ciudadanos no húngaros en Hungría sin el consentimiento del Parlamento"</p></div><p class="article-text">
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        La angustia se refleja en sus gestos y miradas mientras el sonido de las alarmas se apodera del ambiente a escasos metros de la valla met&aacute;lica y sus rollos de espino. Un grupo de 18 refugiados trata de ocultarse en la oscuridad de la noche, mientras un helic&oacute;ptero, que a penas ha tardado unos minutos en llegar desde el primer avistamiento, ya sobrevuela sus cabezas. Desde el aire, un foco delator busca sus pasos, mientras los destellos de las linternas y el ladrido de los perros se sienten cada vez m&aacute;s cerca.
    </p><p class="article-text">
        Esta escena se vive cada noche en alg&uacute;n punto de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/campos-refugiados-Hungria-tratado-animales_0_427657697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la frontera entre Serbia y Hungr&iacute;a</a>&nbsp;desde que hace un a&ntilde;o finalizase <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/concertinas-valla-Hungria-refugiados-Spain_0_431507330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la construcci&oacute;n de la valla anunciada por las autoridades</a>&nbsp;h&uacute;ngaras. Aunque la barrera ha dificultado el cruce irregular de refugiados en su direcci&oacute;n a Europa, no ha conseguido evitar que cientos de miles de personas hayan seguido atravesando esta ruta en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, seg&uacute;n datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero&nbsp;lograr alcanzar Hungr&iacute;a con &eacute;xito se dificult&oacute; a&uacute;n&nbsp;m&aacute;s desde el&nbsp;pasado 5 julio, cuando&nbsp;entr&oacute; en vigor <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Hungria-comienza-expulsar-refugiados-tierra_0_534047404.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva pol&iacute;tica de controles migratorios en Hungr&iacute;a</a>, que legaliza las devoluciones en caliente de todas aquellas personas detenidas a una distancia de hasta ocho&nbsp;kil&oacute;metros en el interior del pa&iacute;s. Y ya tiene sus efectos: en los &uacute;ltimos meses ha disminuido notablemente el n&uacute;mero de personas que ha conseguido&nbsp;burlar el entramado fronterizo.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n de la nueva normativa se tradujo en el env&iacute;o de&nbsp;6.000 polic&iacute;as adicionales a las zonas fronterizas, que durante las primeras 12 horas capturaron a 151 personas para expulsarlas de forma inmediata a Serbia. La presencia de c&aacute;maras t&eacute;rmicas, alarmas y helic&oacute;pteros facilitan este dispositivo de control con el que, una vez identificado un intento de entrada, las posibilidades de&nbsp;los refugiados para&nbsp;seguir adelante son pr&aacute;cticamente inexistentes.
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        Entre las cuatro y las cinco de la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de horas e incluso d&iacute;as esperando en los terrenos pr&oacute;ximos a la frontera, los refugiados se disponen a cruzar. Escogen&nbsp;esta hora para aprovechar la oscuridad y la posibilidad de que la polic&iacute;a h&uacute;ngara haya bajado la guardia entrando la madrugada.
    </p><p class="article-text">
        Pero no suele ser as&iacute; y, en la frontera, los golpes comienzan tras el&nbsp;primer encuentro con los polic&iacute;as, que se sirven de sus porras para coartar cualquier intento de escapada, relatan varios migrantes consultados. Pronto se encuentran rodeados. La oscuridad de la noche dilataron&nbsp;tanto sus pupilas que la luz de las linternas, apuntando directamente a sus rostros, les deja cegados durante los primeros instantes. Tambi&eacute;n lo hace el gas pimienta con el que roc&iacute;an sus caras.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No pod&iacute;a respirar y estuve 30 minutos sin poder ver&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nos arrest&oacute; un grupo de aproximadamente 30 polic&iacute;as y militares que llevaban uniformes diferentes, algunos de color azul oscuro, otros grises... Era dif&iacute;cil de ver debido a que era de noche y sus linternas apuntaban a nuestras caras&rdquo;, explica&nbsp;Farhad, un hombre iran&iacute; de 34 a&ntilde;os. Nos rodearon y nos sentaron con las manos en la cabeza, mirando hacia abajo. Entonces, cuatro o cinco de ellos sacaron un spray y nos rociaron a todos con aquel polvo blanco, incluso levantaban nuestras cabezas de uno en uno para echarnos en la cara&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Serjan, un joven afgano de 21 a&ntilde;os, ha pasado por lo mismo: &ldquo;Un polic&iacute;a me levant&oacute; la cabeza y me roci&oacute; con un polvo blanco en la cara, desde muy cerca. No pod&iacute;a respirar y estuve sin poder ver durante 30 o 40 minutos, me ard&iacute;an los ojos&rdquo;.
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        Una vez controlados, empieza el registro. Uno de los polic&iacute;as se aproxima a ellos uno a uno para revisar sus pertenencias, mientras los dem&aacute;s comienzan su juego.
    </p><p class="article-text">
        Sueltan a los perros, que hasta entonces manten&iacute;an&nbsp;atados, y estos se abalanzan r&aacute;pidamente contra el grupo de hombres y adolescentes que ahora se arrastran por el suelo y tratan de esconderse unos detr&aacute;s de otros, seg&uacute;n detallan varios migrantes consultados.&nbsp;Algunos de los perros no llevan bozal, por lo que sus mordeduras comienzan a tener efecto. Los desgarros se suceden y la sangre se derrama en el suelo fronterizo, afirman, mientras los polic&iacute;as contin&uacute;an golpe&aacute;ndolos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ni siquiera he visto tal paliza en las pel&iacute;culas. Cinco o seis soldados nos golpearon uno por uno. Nos ataron las manos a la espalda con esposas de pl&aacute;stico y nos golpearon con todo, con pu&ntilde;os, patadas y porras. Les pregunt&aacute;bamos por qu&eacute; nos estaban pegando, pero lo &uacute;nico que nos dijeron es que volvi&eacute;semos a Serbia&rdquo;, cuenta Farhad.
    </p><p class="article-text">
        Zaid, afgano de 19 a&ntilde;os, comparte tambi&eacute;n su experiencia: &ldquo;Unos 20 soldados nos rodearon y nos golpearon. Me pusieron unas esposas de pl&aacute;stico, me tiraron al suelo y me dieron patadas en el est&oacute;mago, el hombro y la cabeza. Entonces trajeron cuatro perros sin bozal. Uno de ellos&nbsp;salt&oacute; sobre m&iacute;, pero me las arregl&eacute; para escapar de &eacute;l. Los soldados segu&iacute;an peg&aacute;ndome con sus porras en las piernas y la cabeza. Ellos no dec&iacute;an nada y nosotros no nos atrev&iacute;amos a decir nada tampoco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus testimonios, en el momento de devolverlos a territorio serbio, las agresiones contin&uacute;an. &ldquo;Una vez que llegamos a la valla, empezaron a golpearnos de nuevo. Vimos veh&iacute;culos y pensamos que por fin iban a llevarnos a un campamento. Pero en cambio, levantaron la valla, nos golpearon y nos obligaron a arrastrarnos a trav&eacute;s de las capas de alambre de espino, hasta cruzar al otro lado&rdquo;, cuenta&nbsp;Ehsan, iran&iacute; de 28 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        [[OBJECT ]]
    </p><h3 class="article-text">Acnur ha pedido explicaciones a Hungr&iacute;a</h3><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n de ACNUR en Serbia ha denunciado los abusos cometidos por la polic&iacute;a h&uacute;ngara y ha pedido una investigaci&oacute;n de los hechos a las autoridades del pa&iacute;s. &nbsp;&ldquo;Hemos recibido informes de malos tratos y violencia llevada a cabo durante el tiempo en que las personas fueron retenidas. Los informes incluyen casos de mordeduras de perros polic&iacute;a, el uso de gas pimienta, y golpes&rdquo;, afirmaron en un comunicado a mediados de julio.
    </p><p class="article-text">
        Antes, la Agencia de la ONU tambi&eacute;n hab&iacute;a mostrado su preocupaci&oacute;n despu&eacute;s de que&nbsp;un refugiado sirio de 22 a&ntilde;os fuese hallado&nbsp;ahogado, tras haber sido supuestamente empujado al r&iacute;o Tisza durante una devoluci&oacute;n en caliente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el cierre de fronteras, hemos notado un fuerte incremento en el n&uacute;mero de pacientes que presentan se&ntilde;ales de haber sufrido abusos, as&iacute; como traumatismos f&iacute;sicos producto de la violencia ejercida contra ellos&rdquo;, denuncia&nbsp; Simon Burroughs, coordinador general de la misi&oacute;n de M&eacute;dicos Sin Fronteras en Serbia, que procura asistencia m&eacute;dica en los asentamientos de refugiados pr&oacute;ximos a la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Desde Human Rights Wach (HRW), piden a la actuaci&oacute;n de las instituciones comunitarias.&nbsp;&ldquo;La Comisi&oacute;n Europea debe utilizar su capacidad de presi&oacute;n para que Budapest cumpla con sus obligaciones y ofrezca unos procedimientos justos a aquellas personas presentes en sus fronteras y en su territorio&rdquo;, valora Lydia&nbsp;Gal, investigadora de la ONG.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Ruta cerrada?</h3><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres europeos anunciaron el 9 de marzo de este a&ntilde;o que la llamada &ldquo;ruta de los Balcanes&rdquo; quedaba cerrada, y con ello cualquier posibilidad de cruce legal a trav&eacute;s de sus fronteras. Sin embargo, el tr&aacute;nsito de refugiados sigue presente y los traficantes de personas buscan nuevas rutas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ruta de los Balcanes nunca ha llegado a cerrarse. En lo que va de a&ntilde;o, m&aacute;s de cien mil personas han llegado a Serbia a trav&eacute;s de las fronteras con Macedonia y Bulgaria&rdquo;, se&ntilde;ala&nbsp;Ivan Miskovic, del Comisariado para los Refugiados de Serbia. En concreto 103.585 refugiados, procedentes en su mayor&iacute;a de Afganist&aacute;n, Siria, Irak y Pakist&aacute;n, de los cu&aacute;les s&oacute;lo 4.900 permanecen a d&iacute;a de hoy en territorio serbio, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos publicados por ACNUR.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hace un a&ntilde;o la media de estancia en nuestro pa&iacute;s era de siete d&iacute;as, actualmente est&aacute; en torno a los dos meses&rdquo;, a&ntilde;ade&nbsp;Mikovic. En ello ha influido notablemente la nueva ley de Hungr&iacute;a y su mayor control de fronteras. Desde que entr&oacute; en vigor, se ha duplicado el n&uacute;mero de refugiados atrapados en Serbia, que el 6 de julio, un d&iacute;a despu&eacute;s de la puesta en pr&aacute;ctica de la ley, era de 2.300 personas.
    </p><p class="article-text">
        Hamed, un refugiado afgano de 16 a&ntilde;os, lleva dos meses estancado en Serbia, tras haber intentado cruzar la frontera de Hungr&iacute;a en siete ocasiones. Su testimonio, junto al de otros muchos refugiados presentes en las calles de Belgrado y Subotica, en el campo de asilo de Kranjaca, y en los asentamientos de Kelebija y Horgos, ha contribuido a la recreaci&oacute;n en este texto de lo vivido durante los abusos cometidos por las autoridades h&uacute;ngaras. Los &uacute;nicos testigos de estos momentos son los polic&iacute;as y los propios refugiados, pero sus&nbsp;efectos son visibles en sus cuerpos durante d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo vivido, Hamed, que viaja junto a un grupo de cinco&nbsp;afganos a los que ha conocido en el camino, afirma no cansarse: &ldquo;Esta es la &uacute;nica forma que tenemos de hacerlo. Incluso si tuviesen orden de dispararnos, no tenemos otra opci&oacute;n, seguir&iacute;amos intent&aacute;ndolo. Ya hemos pasado por lo mismo en Ir&aacute;n, en Turqu&iacute;a, en Bulgaria; no nos vamos a rendir ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El miedo que la polic&iacute;a h&uacute;ngara trata de infringir sobre ellos parece no tener efecto en &eacute;l, ni en muchos de los refugiados que cada noche vuelven a seguir las directrices marcadas por sus traficantes para atravesar Hungr&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No todos tienen el mismo aguante. Khurram, tambi&eacute;n de Afganist&aacute;n, afirma arrepentirse de haber llegado hasta all&iacute;. Los talibanes se han hecho con el control de la regi&oacute;n de la que procede y su &uacute;nica opci&oacute;n para no verse obligado a unirse a ellos, asegura, era marchar. Ahora vive&nbsp;en una f&aacute;brica abandonada junto a la estaci&oacute;n de Belgrado, como muchos otros refugiados presentes en la ciudad. Desde all&iacute;, ya se ha desplazado a la frontera en cuatro ocasiones para intentar cruzar, todas ellas sin &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Preferir&iacute;a correr el riesgo de morir en mi pa&iacute;s, donde al menos estar&iacute;a junto a mi familia, que seguir viviendo en esta situaci&oacute;n, que parece que nunca va a terminar&rdquo;, admite el joven afgano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Dezfuli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/maltrata-devuelve-refugiados-intentando-frontera_1_3815501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Oct 2016 20:12:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[VÍDEO | La policía húngara maltrata y devuelve a refugiados que siguen intentando cruzar la frontera]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Hungría,Serbia,Fronteras,Inmigración]]></media:keywords>
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