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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miriam Saage-Maaß]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miriam_saage-maass/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miriam Saage-Maaß]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El fraude de las auditorías sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/fraude-auditorias-sociales_132_2565580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las asociaciones internacionales de certificación técnica emiten fraudulentamente su visto bueno en los centros de trabajo de los países asiáticos</p><p class="subtitle">Según la jurisprudencia vigente en Alemania, las empresas de certificación no son responsables de sus propios informes</p><p class="subtitle">Las llamadas auditorías sociales, destinadas a mejorar las condiciones de trabajo en países empobrecidos, se están convirtiendo en un doloroso timo</p></div><p class="article-text">
        <em>El espacio sabatino de Contrapoder en el que escribe Wolfgang Kaleck est&aacute; abierto a contribuciones externas. Hoy escribe en &eacute;l Miriam Saage-Maa&szlig;, directora del &aacute;rea de &ldquo;Empresas y Derechos Humanos&rdquo; del European Center for Constitutional and Human Rights (ECCHR). Trabaja, entre otras cosas, en el asunto de las violaciones de los derechos humanos en la cadena de producci&oacute;n y en la cadena de suministros de empresas de textiles globales.</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada ser humano crece con ciertas certezas. Una que seguramente comparto con muchos que crecieron en Alemania es esta: si una&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%9CV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">T&Uuml;V</a> (technischer &Uuml;berwachungs-Verein) comprueba algo, si este objeto ha sido revisado con minuciosidad alemana, realmente es seguro.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n ahora es que la T&Uuml;V y sus sociedades, como por ejemplo la T&Uuml;V Renania, hace tiempo que no solo revisan autom&oacute;viles y parques infantiles, sino que tambi&eacute;n realizan auditorias sociales, controlando los est&aacute;ndares sociales y de trabajo en las f&aacute;bricas alrededor del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando la T&Uuml;V hace revisiones en f&aacute;bricas textiles en Bangladesh y otros pa&iacute;ses del sur de Asia, no son tan detalladas y fundamentadas como las que conocemos con los sellos que dicen &ldquo;revisado por la T&Uuml;V&rdquo;. Eso lo demuestra, por ejemplo, el derrumbe de la f&aacute;brica Rana Plaza en Bangladesh, donde en abril de 2013 murieron m&aacute;s de 1130 personas y 2500 resultaron heridos, en parte severamente. La T&Uuml;V Renania hab&iacute;a examinado pocos meses antes la m&aacute;quina del productor Phantom Apparel Ltd. en la edificaci&oacute;n Rana Plaza.
    </p><p class="article-text">
        Parecida fue la cat&aacute;strofe del incendio de la f&aacute;brica de textiles Ali Enterprises en Paquist&aacute;n. El incendio se cobr&oacute;, en septiembre de 2012, la vida de 260 trabajadoras y trabajadores. La f&aacute;brica produc&iacute;a principalmente para la tienda de textiles alemana KiK. Ali Enterprises hab&iacute;a recibido pocas semanas antes del incendio un certificado SA 8000 por parte de la empresa italiana RINA, que certificaba, entre otras cosas, los altos est&aacute;ndares de seguridad contra incendios de la f&aacute;brica.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de la mayor&iacute;a de consumidores ante dicho tipo de acontecimientos es: &ldquo;algo as&iacute; debe tener consecuencias legales, tambi&eacute;n para la T&Uuml;V y todas las otras empresas de certificaci&oacute;n&rdquo;. Pero no las tiene, tal es la realidad en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        A los tribunales alemanes les cuesta responsabilizar a las empresas de certificaci&oacute;n. Ninguna de las mujeres heridas, cuyos implantes de senos certificados por la T&Uuml;V hab&iacute;an caducado, recibe, seg&uacute;n el estado actual de la jurisprudencia alemana, indemnizaci&oacute;n de la agencia certificadora. La T&Uuml;V solo tuvo que revisar el sistema de aseguramiento de la calidad del productor, pero no el estado y la calidad de los implantes producidos: esta es la justificaci&oacute;n. La obligaci&oacute;n del certificador de actuar por el bien de las mujeres, o de los consumidores en general, no resulta, por lo visto, del contrato de certificaci&oacute;n. Cosa parecida ocurre con las auditorias sociales en las f&aacute;bricas del Sur de Asia: las trabajadoras y los trabajadores de Rana Plaza casi no tienen oportunidad de responsabilizar a la T&Uuml;V Renania por haber faltado a su responsabilidad profesional.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de esta jurisprudencia es la siguiente: las empresas de certificaci&oacute;n en Alemania, seg&uacute;n la situaci&oacute;n jur&iacute;dica actual, no tienen responsabilidad alguna por el contenido de sus informes y certificados. Desde hace casi diez a&ntilde;os,&nbsp;<a href="http://sloanreview.mit.edu/article/improving-work-conditions-in-a-global-supply-chain/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios emp&iacute;ricos</a> de diversas universidades demuestran que las auditorias sociales y los supuestos programas de mejoras, no mejoran casi nada las condiciones laborales en las empresas de textiles internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Esto implica que, a pesar de que la gran mayor&iacute;a de empresas mandan revisar y certificar a sus proveedores, dicha tarea de revisi&oacute;n y certificaci&oacute;n carece de efectos reales. Los informes no reflejan de manera fiable la realidad de las empresas. Son papel mojado.
    </p><p class="article-text">
        Dada esta situaci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo puede ser que empresas, consumidores y pol&iacute;ticos sigan apostando por las auditorias sociales? El Ministerio Federal de Cooperaci&oacute;n Econ&oacute;mica y Desarrollo espera que los consumidores conozcan los diferentes sellos y mecanismos de revisi&oacute;n y con ello tomen decisiones de compra socialmente responsables. Se espera que los consumidores, con su supuesto poder de mercado, mejoren las condiciones de trabajo de los proveedores de las empresas. El concepto en s&iacute; genera suficientes dudas. De hecho, una condici&oacute;n indispensable para que funcionase ser&iacute;a que existiese un acceso p&uacute;blico a los informes y a las condiciones de revisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Importante es que los certificados sean fiables, cumplan lo que prometen y que, en todo caso, se puedan denunciar. Mientras no sea el caso, <strong>la &uacute;nica utilidad de las auditorias sociales ser&aacute; tranquilizar la conciencia de los gerentes empresariales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las redes de valor a&ntilde;adido de hoy en d&iacute;a son tan complejas que numerosas corporaciones transnacionales muchas veces solo tienen relaciones superficiales con sus proveedores. En caso de una cat&aacute;strofe como en Rana Plaza o en Ali Enterprises, las empresas no solo pueden alegar que no tiene influencia sobre muchos de sus proveedores; tambi&eacute;n podr&aacute;n escudarse en los informes falsos de las auditorias sociales. Con ello, parad&oacute;jicamente, <strong>las auditorias sociales contribuyen a que se perfeccione el sistema de la &ldquo;irresponsabilidad organizada&rdquo; dentro de estructuras globales de suministro</strong>. Sirven al <em>White Washing</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los pros y los contras de los sellos y certificados a&uacute;n se discute aqu&iacute;. Pero trabajadoras y trabajadores afectados exigen pronta justicia ante tribunales europeos y alemanes. En el caso de la f&aacute;brica quemada en Paquist&aacute;n los supervivientes y familiares denunciaron a KiK ante el tribunal regional de Dortmund, reclam&aacute;ndole una <a href="http://www.ecchr.eu/en/our_work/business-and-human-rights/working-conditions-in-south-asia/pakistan-kik.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indemnizaci&oacute;n</a>, y tambi&eacute;n el certificador italiano RINA se tiene que preparar para ser denunciado en sus oficinas centrales en G&eacute;nova.
    </p><p class="article-text">
        El ECCHR, junto a una organizaci&oacute;n cooperadora, ha presentado&nbsp;una queja ante la&nbsp;<a href="http://www.ecchr.eu/en/our_work/business-and-human-rights/working-conditions-in-south-asia/bangladesh-tuev-rheinland.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma empresarial</a> Business Social Complaince Initiative (BSCI). La BSCI promete un sistema sistem&aacute;tico de vigilancia y calificaci&oacute;n para mejorar las condiciones de seguridad y trabajo en los pa&iacute;ses productores y la T&Uuml;V Renania es una de 19 empresas certificadoras que examina f&aacute;bricas como Rana plaza para miembros de la BSCI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miriam Saage-Maaß]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/fraude-auditorias-sociales_132_2565580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2015 18:39:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El fraude de las auditorías sociales]]></media:title>
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