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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hugo Viciana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/hugo_viciana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hugo Viciana]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Con más ciencia, más polarización?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ciencia-polarizacion_132_11950223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc946159-6c48-4ac5-8e2b-f68673a7555a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Con más ciencia, más polarización?"></p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente no hay problema social que no se haya propuesto resolver apelando a la educaci&oacute;n de los ciudadanos. &iquest;Pero qu&eacute; papel desempe&ntilde;a realmente el nivel educativo en las din&aacute;micas de polarizaci&oacute;n relacionadas con temas cient&iacute;ficos? Por un lado, cabr&iacute;a esperar que un mayor nivel educativo facilitara la asimilaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre temas clave de la agenda p&uacute;blica. Por otro, por sorprendente que parezca existe la posibilidad de que un nivel educativo m&aacute;s alto no solo no promueva consensos, sino que agrave las divisiones, intensificando la polarizaci&oacute;n entre las &eacute;lites m&aacute;s educadas como han sugerido estudios influyentes en Estados Unidos. Esta idea, aunque contraintuitiva, se basa en la hip&oacute;tesis de que quienes tienen mayor familiaridad con la ciencia podr&iacute;an emplear su conocimiento no para evaluar los hechos con mayor objetividad, sino para reforzar sus creencias previas y argumentar con mayor eficacia en favor de sus posiciones, profundizando as&iacute; las divisiones.
    </p><p class="article-text">
        Esto ocurre en primer lugar porque no todos los temas de la ciencia son igualmente propicios a producir din&aacute;micas polarizantes. De los miles de resultados cient&iacute;ficos que se publican cada d&iacute;a, solo unos pocos intersectan con cuestiones que han podido ser objeto de compromisos ideol&oacute;gicos en un momento particular por alg&uacute;n l&iacute;der o movimiento pol&iacute;tico o cultural. Algunas respuestas a cuestiones complejas y que deber&iacute;an depender claramente de la mejor evidencia disponible pueden llegar as&iacute; a simbolizar lealtades o lindes en una contienda de trincheras. Lo que est&aacute; en juego parecer&iacute;a a veces ser m&aacute;s una repartici&oacute;n del estatus relativo de los grupos en contienda y no una cuesti&oacute;n importante que se puede decidir en base a m&aacute;s y mejores datos. Se alimenta en definitiva lo que se denomina el &ldquo;sesgo de mi lado&rdquo; o sesgo de confirmaci&oacute;n basado en las creencias grupales previas.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra investigaci&oacute;n auspiciada por una beca Leonardo de la Fundaci&oacute;n BBVA y ahora publicada en la revista <em>Science &amp; Education</em>, llevamos a cabo una encuesta con el panel online de EMOP para analizar si los patrones de polarizaci&oacute;n observados en otros contextos se reproducen en la sociedad espa&ntilde;ola. Nos centramos en una serie de cuestiones que, aunque podr&iacute;an resolverse con ayuda de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, tienden a estar asociadas con posicionamientos ideol&oacute;gicos en el espectro derecha-izquierda. Adem&aacute;s de las medidas habituales de nivel educativo tambi&eacute;n incluimos una medida propia de comprensi&oacute;n del proceso cient&iacute;fico de producci&oacute;n de conocimientos. <strong>&iquest;Adoptan las personas con mayor nivel educativo o mayor comprensi&oacute;n de la ciencia posiciones m&aacute;s polarizadas, o por el contrario, menos polarizadas?</strong> Para explorar esta cuesti&oacute;n, presentamos a los participantes una serie de temas &mdash;como el cambio clim&aacute;tico, los beneficios econ&oacute;micos de la inmigraci&oacute;n, la seguridad de la energ&iacute;a nuclear o la eficacia del control de precios en el alquiler&mdash;, midiendo sus creencias iniciales y las asociadas a su identidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tras registrar sus respuestas, presentamos una comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica real que desafiaba las creencias predominantes de izquierda (en el caso de la seguridad nuclear o la ineficacia del control de precios) o de derecha (en el caso del calentamiento global o los beneficios de la inmigraci&oacute;n). Posteriormente, volvimos a preguntar a los participantes sobre sus percepciones respecto a estas cuestiones y sobre el consenso de la comunidad cient&iacute;fica detr&aacute;s de estos resultados.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados mostraron que las personas con una mayor comprensi&oacute;n de la naturaleza de la ciencia tend&iacute;an a percibir un mayor consenso cient&iacute;fico en torno a los resultados, aun cuando estos desafiaban las creencias mayoritarias de su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica. Incluso observamos, en un seguimiento realizado dos meses despu&eacute;s, que quienes puntuaban m&aacute;s alto en comprensi&oacute;n de la ciencia eran algo m&aacute;s propensos a haber modificado sus creencias iniciales, aline&aacute;ndolas con las conclusiones de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica presentada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Relación entre comprensión de la ciencia y posiciones en temas polarizantes                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; lecciones, a modo de &ldquo;piedras de papel,&rdquo; podemos extraer de esta investigaci&oacute;n? En primer lugar, frente a los resultados pesimistas observados en Estados Unidos sobre temas polarizadores de su agenda p&uacute;blica &mdash;como el calentamiento global o la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n&mdash;, no encontramos que el nivel educativo ni la mayor comprensi&oacute;n de la ciencia sean, en general, factores que agraven la polarizaci&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n urge no sobregeneralizar: &iquest;Por qu&eacute; la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n o el calentamiento global son altamente polarizantes en E.E.U.U. en torno a los niveles educativos m&aacute;s altos pero no en Espa&ntilde;a? &iquest;Por qu&eacute; las creencias sobre la inmigraci&oacute;n s&iacute; parecen registrar en nuestro pa&iacute;s cierto patr&oacute;n relacionado con el nivel educativo? La diversidad de cuestiones que se prestan al atrincheramiento ideol&oacute;gico sugiere que las diferencias sociol&oacute;gicas caso por caso pueden arrojar detalles importantes.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, quiz&aacute; como respuesta a la percepci&oacute;n exagerada de ciertas tendencias, ha ganado fuerza una visi&oacute;n excesivamente catastrofista que describe nuestra era como la de la posverdad. Aunque a veces es tentador suscribir este diagn&oacute;stico, nuestros resultados muestran un panorama m&aacute;s alentador. Al igual que estudios previos, encontramos que los ciudadanos son menos propensos a cambiar sus opiniones cuando la evidencia cient&iacute;fica contradice sus puntos de vista ideol&oacute;gicos. Sin embargo y en contraste con investigaciones anteriores, no hallamos que el nivel educativo sea responsable de este fen&oacute;meno. Por el contrario, una mayor comprensi&oacute;n de la naturaleza de la ciencia predijo una mayor alineaci&oacute;n con el consenso cient&iacute;fico comunicado, el cual, frente a la ret&oacute;rica de la posverdad, emerge como un importante predictor de las actitudes en temas polarizadores. En otras palabras, la visi&oacute;n mayoritaria de los cient&iacute;ficos sigue siendo percibida como una gu&iacute;a fiable incluso en torno a las cuestiones controvertidas. Es precisamente en este punto donde comprender mejor la naturaleza del proceso cient&iacute;fico resulta clave para asimilar la visi&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados subrayan la importancia de fomentar una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda de la ciencia como generadora de conocimiento, promoviendo un mayor entendimiento del proceso de&nbsp;contrastaci&oacute;n de evidencias y del escepticismo constructivo. En un contexto donde las trincheras ideol&oacute;gicas parecen ahondarse, podr&iacute;a no solo contribuir a reducir la polarizaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n a recuperar la confianza en el conocimiento como una herramienta compartida para enfrentar los desaf&iacute;os de nuestro tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hugo Viciana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ciencia-polarizacion_132_11950223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 20:39:25 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El apoyo social a la eutanasia en España es muy alto y sigue creciendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/apoyo-social-eutanasia-espana-creciendo_1_1614565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68fc699a-75a7-4510-accb-835be5205002_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el 78% y el 88%, según se adopte una definición más o menos restrictiva del apoyo, juzga como bueno que se permita la eutanasia activa voluntaria</p><p class="subtitle">Otra encuesta de IPSOS de 2018 situaba el apoyo a la regularización de la eutanasia en torno al 85%, un apoyo similar al 84% obtenido por Metroscopia el año anterior</p><p class="subtitle">La eutanasia activa y/o el suicidio médico asistido son prácticas legales en países como Bélgica, Canadá, Colombia, Luxemburgo, Holanda, Suiza y en siete estados de los Estados Unidos</p></div><p class="article-text">
        Una legislatura m&aacute;s, los parlamentarios del Reino de Espa&ntilde;a <a href="https://theconversation.com/eutanasia-cuando-la-politica-esta-por-encima-de-la-libertad-individual-108951" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido incapaces de ponerse de acuerdo para legislar</a> a favor de extender los derechos de los pacientes en el final de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Se argumentar&aacute; que es un tema muy complicado, pero la eutanasia activa y/o el suicidio m&eacute;dico asistido son pr&aacute;cticas legales en pa&iacute;ses como B&eacute;lgica, Canad&aacute;, Colombia, Luxemburgo, Holanda, Suiza y en siete estados de los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        En estos pa&iacute;ses, en los que ambas posibilidades est&aacute;n reguladas siguiendo un proceso muy controlado cuyo objetivo principal es salvaguardar la protecci&oacute;n del paciente, estas muertes suponen entre el <a href="https://theconversation.com/in-places-where-its-legal-how-many-people-are-ending-their-lives-using-euthanasia-73755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">0,3% y el 4,6% de todos los fallecimientos</a>, unas cifras reducidas que indican que la legalizaci&oacute;n no conlleva un abuso en el recurso a estas pr&aacute;cticas.
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                </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los <a href="http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_161_061515157244322.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios disponibles</a> y las encuestas m&aacute;s recientes muestran que tanto la eutanasia como, en menor medida, el suicidio m&eacute;dico asistido, tambi&eacute;n denominado ayuda en la muerte, son pr&aacute;cticas que cuentan con <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20180715/45870735547/mayoria-espanoles-apoya-eutanasia-enfermos-no-terminales-ramon-sampedro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un importante y creciente apoyo</a> entre la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En lo que sigue presentamos los principales resultados de una encuesta online realizada en noviembre de 2018 a partir de un panel probabil&iacute;stico de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola de 18 y m&aacute;s a&ntilde;os (IMOP). En la encuesta, financiada con una beca de investigaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Victor Grifols i Lucas, pregunt&aacute;bamos acerca de las opiniones de la poblaci&oacute;n sobre distintos temas potencialmente controvertidos en bio&eacute;tica, entre los que se inclu&iacute;an preguntas sobre el suicidio m&eacute;dicamente asistido y la eutanasia m&eacute;dica voluntaria.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; piensan los espa&ntilde;oles de estas pr&aacute;cticas?</h3><p class="article-text">
        Como se aprecia en el gr&aacute;fico, a la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola le parece bien que se permitan tanto la eutanasia como el suicidio asistido. Entre el 78% y el 88%, seg&uacute;n se adopte una definici&oacute;n m&aacute;s o menos restrictiva del apoyo, juzga como bueno que se permita la eutanasia activa voluntaria. Esta cifra oscila entre el 72% y el 85% en el caso del suicidio m&eacute;dicamente asistido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Estos resultados son equiparables a los obtenidos en encuestas similares realizadas en Espa&ntilde;a. As&iacute;, por ejemplo, una encuesta de IPSOS de 2018 situaba el apoyo a la regularizaci&oacute;n de la eutanasia en torno al 85%, un apoyo muy similar al 84% obtenido por Metroscopia el a&ntilde;o anterior. Aunque no abundan las encuestas entre los profesionales m&eacute;dicos, <a href="https://www.cmb.eus/informe-encuesta-eutanasia-y-suicidio-medicamente-asistido-del-cmb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las disponibles tambi&eacute;n</a> muestran un respaldo ampliamente mayoritario a ambas pr&aacute;cticas en este colectivo. Estos datos ponen de manifiesto que el nivel de apoyo en Espa&ntilde;a es similar al que existe en aquellos estados en los que estas pr&aacute;cticas son legales desde hace tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de manera parad&oacute;jica, los encuestados no son conscientes de la existencia de este amplio consenso en torno a los denominados &ldquo;derechos de salida&rdquo;. En otra de las preguntas del cuestionario ped&iacute;amos a las personas entrevistadas que nos dijeran qu&eacute; porcentaje de la poblaci&oacute;n creen que est&aacute; de acuerdo con permitir estas medidas. El 81% da porcentajes inferiores al nivel de apoyo declarado de la eutanasia y el 71% al del suicidio asistido. La media del apoyo percibido de la eutanasia es del 60% (frente al 78% de apoyo declarado) y del 56% en el caso del suicidio asistido (frente al 72% de apoyo declarado).
    </p><p class="article-text">
        El estudio no proporciona claves que nos permitan explicar esta disparidad entre el apoyo declarado y el apoyo percibido pero, al menos como hip&oacute;tesis, es posible pensar que la presentaci&oacute;n habitual del tema como un debate entre posturas enfrentadas puede estar contribuyendo a este hecho.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Pueden ambas partes tener raz&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        Pero, &iquest;existe realmente esta polarizaci&oacute;n? &iquest;Perciben los entrevistados que ante los derechos de salida solo una de las posturas es la correcta?
    </p><p class="article-text">
        La encuesta inclu&iacute;a una pregunta para ver c&oacute;mo juzga la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola un desacuerdo moral en este terreno. En el caso de la eutanasia activa voluntaria y el suicidio m&eacute;dicamente asistido resulta muy interesante ver c&oacute;mo, a pesar del abrumador apoyo a la regulaci&oacute;n legal de dichas medidas, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola percibe ambivalencia moral (&ldquo;ambas partes pueden tener raz&oacute;n&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        El 54% de la poblaci&oacute;n admite que en el caso de la eutanasia activa pueden tener raz&oacute;n tanto quienes defienden que es algo moralmente aceptable como quienes defienden lo contrario. Este porcentaje asciende al 58% en el caso del suicidio m&eacute;dicamente asistido.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, resulta interesante se&ntilde;alar que esta posici&oacute;n de aceptaci&oacute;n de la discrepancia en el debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido se produce tanto entre quienes est&aacute;n a favor de estas pr&aacute;cticas como entre quienes se declaran en contra (las diferencias entre ambos grupos no son estad&iacute;sticamente significativas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">En temas de bio&eacute;tica &iquest;somos los espa&ntilde;oles consecuencialistas?</h3><p class="article-text">
        Para terminar, nuestra encuesta sobre desacuerdos bio&eacute;ticos tambi&eacute;n preguntaba a los participantes si en su opini&oacute;n se deb&iacute;a permitir la eutanasia activa y el suicidio m&eacute;dico asistido entre otras cuestiones bio&eacute;ticas &ldquo;siempre, independientemente de las consecuencias para las partes afectadas&rdquo;, &ldquo;nunca, independientemente de las consecuencias para las partes afectadas&rdquo; o &ldquo;cuando las consecuencias positivas son mayores que las consecuencias negativas para las partes implicadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se presentaba a los participantes con una serie de dilemas donde se confrontaban valores morales en conflicto en relaci&oacute;n con los temas potencialmente controvertidos y se ped&iacute;a a los participantes que dieran una justificaci&oacute;n sobre por qu&eacute; prefer&iacute;an permitir o prohibir dichas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas dadas a estas preguntas nos permiten clasificar a la poblaci&oacute;n en funci&oacute;n de si su posici&oacute;n respecto a estas cuestiones responde a criterios relacionados con principios de tipo moral (justificaci&oacute;n deontol&oacute;gica) o definidos en funci&oacute;n de las consecuencias que tiene para las partes implicadas (justificaci&oacute;n consecuencialista) o bien una justificaci&oacute;n mixta (con elementos de ambas).
    </p><p class="article-text">
        Lo que observamos fue un patr&oacute;n en el que aquellas personas que respond&iacute;an sin reconocer ambivalencia moral (&ldquo;solo una parte puede tener raz&oacute;n&rdquo;) daban respuestas menos consecuencialistas y justificaciones m&aacute;s deontol&oacute;gicas. A la inversa, aquellos que reconoc&iacute;an una mayor ambivalencia moral, mostraban mayor preferencia porque la legislaci&oacute;n tenga en cuenta las consecuencias para los afectados y ten&iacute;an una probabilidad mayor de dar justificaciones consecuencialistas. Adem&aacute;s, observamos que auto-adscribirse una identidad fuerte (el responder que el ser de izquierdas, de derechas, cat&oacute;lico o musulm&aacute;n es importante para uno) es uno de los mejores predictores de tener actitudes no consecuencialistas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del amplio apoyo de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola a estas medidas, es llamativo el porcentaje de apoyo intuitivo dado hacia el anticonsecuencialismo. Un porcentaje no bajo de personas est&aacute;n dispuestas a apoyar en un primer momento medidas de permisi&oacute;n o prohibici&oacute;n independientemente de las consecuencias que dichas leyes tengan para las partes afectadas. Si pensamos en el reciente borrador de ley que eliminaba la &Eacute;tica de la ESO este dato proporciona materia para reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        En esta pr&oacute;xima legislatura, &iquest;alcanzar&aacute;n nuestros representantes pol&iacute;ticos el acuerdo que la ciudadan&iacute;a parece estar pidi&eacute;ndoles?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original aqu&iacute;.</strong><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/encuesta-el-apoyo-social-a-la-eutanasia-en-espana-es-muy-alto-y-sigue-creciendo-115013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hugo Viciana, Sara Pasadas del Amo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/apoyo-social-eutanasia-espana-creciendo_1_1614565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2019 13:48:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El apoyo social a la eutanasia en España es muy alto y sigue creciendo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Conversation,Eutanasia,Encuesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué sabrán allí? La actualidad de los saberes indígenas en la crisis socioambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/indigenas-saberes-tradicionales-extractivismo-degradacion-ambiental_132_2538069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Una parte importante de los conflictos sociambientales se da porque no se considera la capacidad de decisión de las poblaciones afectadas y porque se descuenta el "conocimiento local".</p></div><p class="article-text">
        Hugo Viciana &amp; Mina Kleiche-Dray (<a href="http://bekonal.hypotheses.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Institut de Recherche pour le D&eacute;veloppement, Centre Populations et D&eacute;veloppement, IFRIS</a><em>)</em>
    </p><p class="article-text">
        La concesi&oacute;n, este &uacute;ltimo a&ntilde;o, del premio medio ambiental Goldman a la hondure&ntilde;a <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/medio_ambiente-honduras-defensores_0_395110842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berta C&aacute;ceres</a>&nbsp;y del premio Martin Ennals de derechos humanos a la mexicana <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Mexico-Martin_Ennals_0_316369281.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandra Ancheita</a>&nbsp;ha permitido subrayar, una vez m&aacute;s, la aparente colisi&oacute;n entre derechos humanos fundamentales y visiones del desarrollo econ&oacute;mico que sufren comunidades locales y poblaciones migrantes en Latinoam&eacute;rica que a menudo se ven afectadas por grandes proyectos estatales o de empresas transnacionales. Un choque de trenes entre lo local y lo transnacional que es si cabe m&aacute;s agudo en el &aacute;mbito de los conflictos medioambientales.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rea de Latinoam&eacute;rica y el Caribe contiene aproximadamente un 50% de los recursos en biodiversidad del planeta. Al mismo tiempo, estos pa&iacute;ses se cuentan entre los m&aacute;s afectados y sus poblaciones entre las m&aacute;s vulnerables frente a determinados efectos de las din&aacute;micas actuales de la globalizaci&oacute;n. Un <a href="http://mcaodg.blogspot.com.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa virtual </a>de geolocalizaci&oacute;n de conflictos socioambientales elaborado por el Observatorio de la Deuda en la Globalizaci&oacute;n recoge alrededor de un centenar de regiones afectadas en Latinoam&eacute;rica y el Caribe. El <a href="https://ejatlas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atlas de Justicia Ambiental </a>tambi&eacute;n se&ntilde;ala a Latinoam&eacute;rica como una de las zonas m&aacute;s calientes en el &aacute;mbito de los conflictos medioambientales.
    </p><p class="article-text">
        Y ello aun cuando el Convenio internacional sobre la Diversidad Biol&oacute;gica (CDB) de 1992 promov&iacute;a el respeto hacia &ldquo;las comunidades locales y poblaciones ind&iacute;genas que tienen sistemas de vida tradicionales basados en los recursos biol&oacute;gicos&rdquo;, y&nbsp;afirmaba &ldquo;la conveniencia de compartir equitativamente los beneficios que se derivan&rdquo; de sus saberes pr&aacute;cticos sobre el medio ambiente. Sin embargo, la bioprospecci&oacute;n, el dispositivo de derecho por el que el mencionado convenio preve&iacute;a que el conocimiento aut&oacute;ctono sobre la biodiversidad pudiera ser &ldquo;el nuevo oro verde&rdquo; cuya explotaci&oacute;n industrial suministrar&iacute;a royalties a las comunidades ind&iacute;genas, ha resultado ser, todo parece indicarlo as&iacute;, una &ldquo;promesa incumplida&rdquo; (seg&uacute;n la f&oacute;rmula del soci&oacute;logo franc&eacute;s Jean Foyer).
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, cabe interrogarse de manera realista por el papel que han de ocupar hoy los saberes aut&oacute;ctonos en la gobernanza ambiental, entendida &eacute;sta, simplemente, en el sentido del &ldquo;qui&eacute;n&rdquo;, el &ldquo;c&oacute;mo&rdquo;, el &ldquo;cu&aacute;ndo&rdquo; y el &ldquo;sobre qu&eacute;&rdquo; en la toma de decisiones sobre el uso de los recursos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Am&eacute;rica Latina, es frecuente denunciar un extractivismo que se da a dos niveles: por un lado, en su sentido m&aacute;s literal, en cuanto muchos de los conflictos socioambientales actuales son relativos a la explotaci&oacute;n de recursos naturales no renovables que tienen, adem&aacute;s, un impacto nada desde&ntilde;able (externalidades) sobre el ambiente; por otro lado, por una gobernanza que en muchos casos puede ser descrita como el resultado de la direcci&oacute;n impuesta por instituciones extractivas, en el sentido en que una parte importante de la poblaci&oacute;n se ve excluida, primero, de los procesos de decisi&oacute;n en la configuraci&oacute;n de los proyectos de desarrollo y, luego, de gran parte de los beneficios que reportan dichos proyectos. Entre la justicia social y el aprovechamiento de la inteligencia colectiva de una capa de la poblaci&oacute;n que hasta hace poco estaba ampliamente excluida de estas tomas de decisiones, creemos que es posible despejar algunos equ&iacute;vocos que obstaculizan el di&aacute;logo entre saberes aut&oacute;ctonos y saberes cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, se ha se&ntilde;alado que, aunque &uacute;tiles en el seno de estudios de antropolog&iacute;a o agronom&iacute;a de cara al uso de los recursos naturales, determinadas categor&iacute;as tales como &ldquo;conocimiento ind&iacute;gena&rdquo; o &ldquo;conocimiento local&rdquo; han podido a veces transformarse en meros fetiches, sin ser realmente eficaces a la hora de deshacer las injusticias estructurales en las que viven muchas de estas poblaciones. Por otra parte, los trabajos que han analizado los proyectos desarrollistas del siglo XX han mostrado c&oacute;mo la investigaci&oacute;n cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica en torno a materias de alto potencial econ&oacute;mico, como son los recursos naturales, experimenta una clara tendencia a orientarse hacia las &aacute;reas con mayor financiaci&oacute;n. Por eso, puede&nbsp;existir a veces escaso control democr&aacute;tico sobre la direcci&oacute;n de dicha financiaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, influyendo en el&nbsp;debate y contribuyendo al desequilibrio de fuerzas por lo que hace a la autoridad de quienes son escuchados como &ldquo;expertos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, recientemente, en un documento de recomendaciones dirigidas a los representantes pol&iacute;ticos y tomadores de decisiones se&ntilde;alamos el modo en que: &ldquo;El uso sostenible de los ecosistemas requiere la inclusi&oacute;n de los actores sociales que interact&uacute;an con la naturaleza. Para ello se requiere conocer, para cada actor, su racionalidad, su ubicaci&oacute;n en la cadena productiva, su condici&oacute;n de productor o destructor de la biodiversidad y especialmente sus saberes, en conjunto con los cambios tecnol&oacute;gicos actuales.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Porque, efectivamente, los conflictos socioambientales parecen jugarse muchas veces en el terreno de la autoridad epist&eacute;mica, en su viejo sentido de &ldquo;auctoritas&rdquo; o aquel saber que tiene la &uacute;ltima palabra en el di&aacute;logo con otros saberes. Esto, que sucede efectivamente en una serie de controversias socioambientales, creemos, puede inducir a error, en lo que puede ser interpretado en muchas ocasiones, de modo m&aacute;s eficaz, como un conflicto en torno a la participaci&oacute;n en los procesos de decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso de los conflictos simb&oacute;licos en torno al ma&iacute;z en M&eacute;xico, un fen&oacute;meno social que ha recibido relativamente poca atenci&oacute;n en Europa, podr&iacute;a ser un ejemplo. M&eacute;xico, percibida generalmente como la cuna hist&oacute;rica en la domesticaci&oacute;n del ma&iacute;z, es tambi&eacute;n uno de sus principales focos de biodiversidad. En un pa&iacute;s donde el ma&iacute;z ocupa una parte fundamental de la alimentaci&oacute;n, en el que una mayor&iacute;a de las unidades agr&iacute;colas son familiares y campesinas, un amplio porcentaje de las cuales lo son, adem&aacute;s, en r&eacute;gimen de subsistencia, la biodiversidad del ma&iacute;z ha venido a ocupar un puesto important&iacute;simo en el imaginario colectivo nacional. Numerosas asociaciones civiles se articulan desde hace unos a&ntilde;os en torno a esta cuesti&oacute;n y han empezado a cosechar &eacute;xitos notables. Sin ir m&aacute;s lejos, en este &uacute;ltimo a&ntilde;o se ha ratificado la orden judicial de no otorgar nuevos permisos para la siembra de ma&iacute;z transg&eacute;nico a ra&iacute;z de demandas interpuestas por estas asociaciones.
    </p><p class="article-text">
        Es en este contexto las cr&iacute;ticas a los transg&eacute;nicos, aunque se presenten a menudo como una confrontaci&oacute;n directa con la auctoritas tecnocient&iacute;fica, puede verse tambi&eacute;n como una cr&iacute;tica m&aacute;s general al reparto de los riesgos, los costes y los beneficios en procesos socioecon&oacute;micos en los que las distintas partes pueden enarbolar valores que pretenden ser superiores, si bien, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, unas partes son susceptibles de sufrir desproporcionadamente m&aacute;s la violencia del proceso que otras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible pues un di&aacute;logo con los saberes aut&oacute;ctonos en el marco de los proyectos de desarrollo para la regi&oacute;n? Frente al obst&aacute;culo de lo que se presenta como una confrontaci&oacute;n irreconciliable de valores o de auctoritas, creemos que no s&oacute;lo es posible sino necesario este di&aacute;logo de saberes a fin de&nbsp;afrontar con mayores garant&iacute;as los conflictos socioambientales actuales y potenciales en Latinoam&eacute;rica. Una parte importante del origen de dichos conflictos proviene, as&iacute; de claro, de que no se tiene suficientemente en cuenta la capacidad de decisi&oacute;n de las poblaciones afectadas, descont&aacute;ndose a menudo su aportaci&oacute;n en t&eacute;rminos epist&eacute;micos o de autoridad en la materia. En d&eacute;cadas recientes, tras operar durante largo tiempo en los m&aacute;rgenes del Estado, muchas de estas poblaciones han estado articul&aacute;ndose en agrupaciones civiles para intervenir en las decisiones de gobernanza ambiental a trav&eacute;s de los instrumentos estatales. Y es&nbsp;probable que esto contin&uacute;e ocurriendo y que se incremente cada vez m&aacute;s, reivindic&aacute;ndose con fuerza los saberes aut&oacute;ctonos como forma&nbsp;de empoderamiento, pese a la r&aacute;pida degradaci&oacute;n medioambiental o, acaso, precisamente por su acicate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hugo Viciana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/indigenas-saberes-tradicionales-extractivismo-degradacion-ambiental_132_2538069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2015 17:23:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué sabrán allí? La actualidad de los saberes indígenas en la crisis socioambiental]]></media:title>
    </item>
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