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    <title><![CDATA[elDiario.es - Oskar Lafontaine]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/oskar_lafontaine/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Oskar Lafontaine]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Qué podemos aprender del chantaje al gobierno de Syriza?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-europa_129_2517010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo publicado originalmente en la edici&oacute;n de fin de semana de Junge Welt. Traducci&oacute;n: Carmela Negrete</em><a href="http://www.jungewelt.de/2015/08-22/001.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Junge Welt</a>
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas en Europa recibieron la elecci&oacute;n de Alexis Tsipras como primer ministro de Grecia como una noticia esperanzadora. Cuando el presidente de Syriza, despu&eacute;s de semanas de agotadoras negociaciones firm&oacute; el dictado de recortes, la decepci&oacute;n fue asimismo muy grande. Ser&iacute;a injusto y arrogante se&ntilde;alar a Alexis Tsipras y a Syriza con el dedo acusador de la moral. Mucho mejor ser&iacute;a reflexionar dentro de la izquierda europea bajo qu&eacute; condiciones es posible en Europa hoy hacer una pol&iacute;tica democr&aacute;tica y social, es decir, de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Hemos aprendido una cosa: Mientras el supuestamente independiente y apol&iacute;tico Banco Central Europeo pueda cerrar el grifo del dinero a un gobierno de izquierdas, una pol&iacute;tica que se oriente hacia principios democr&aacute;ticos y sociales ser&aacute; imposible. El exbanquero de inversi&oacute;n Mario Draghi no es ni independiente ni apol&iacute;tico. &Eacute;l trabajaba para Goldman Sachs, en el momento en que ese banco de Wall Street ayud&oacute; a Grecia a falsear los balances de su contabilidad. As&iacute; fue como se hizo posible la entrada de Grecia en el euro.
    </p><p class="article-text">
        En los meses pasados muchos art&iacute;culos de opini&oacute;n se han ocupado de la pregunta de si el dracma deber&iacute;a ser introducido de nuevo. No sirve para nada y es una base err&oacute;nea reducir el debate a esta pregunta. No solo en Grecia, sino en todo el sur de Europa el paro juvenil es insoportable y cada uno de los pa&iacute;ses que forman parte de la zona euro est&aacute;n siendo desindustrializados. Una Europa en la que la juventud no tiene futuro est&aacute; en peligro de descomposici&oacute;n y de convertirse en el bot&iacute;n de fuerzas nacionalistas de extrema derecha renovadas.
    </p><h3 class="article-text">La vuelta al sistema monetario europeo</h3><p class="article-text">
        La pregunta, por todo ello, no puede ser para nosotros: &ldquo;&iquest;dracma o euro?&rdquo;, sino que la izquierda debe decidir, si a pesar del desarrollo social catastr&oacute;fico se sit&uacute;a a favor de una permanencia en el euro, o por el contrario se pronuncia en favor de una reconversi&oacute;n escalonada hacia un sistema monetario europeo m&aacute;s flexible. Yo estoy a favor de una vuelta a un sistema europeo de monedas que tenga en cuenta las experiencias aprendidas con este sistema monetario y que con su construcci&oacute;n beneficie a todos los pa&iacute;ses que formen parte del mismo.
    </p><p class="article-text">
        El sistema monetario europeo funcion&oacute; durante muchos a&ntilde;os no sin dificultades, pero mejor que la moneda &uacute;nica. A pesar de las tensiones inevitables posibilit&oacute; una y otra vez compromisos, que ayudaron a compensar los diferentes desarrollos econ&oacute;micos. Y ello porque los bancos centrales de los pa&iacute;ses miembros estaban obligados &ndash;por desgracia solamente por un corto periodo de tiempo&ndash; a estabilizar los cursos de cambio de los socios del sistema monetario europeo. Dentro del euro solamente los trabajadores y pensionistas espa&ntilde;oles, griegos o irlandeses cargan el peso de la devaluaci&oacute;n interna mediante la bajada de salarios, los recortes de pensiones y las subidas de impuestos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema monetario europeo requer&iacute;a, y de eso se trata, al contrario que el euro, del progresivo trabajo conjunto de los pueblos de Europa. A trav&eacute;s de revaluaciones y devaluaciones regulares se evit&oacute; una desnivelaci&oacute;n de las econom&iacute;as europeas demasiado fuerte. Bien es verdad que la dominancia del Banco Federal Alem&aacute;n fue un gran problema, pero uno mucho mas peque&ntilde;o que la tutela actual de los europeos por la econom&iacute;a alemana y el gobierno de Merkel, Sch&auml;uble y Gabriel. Es cuesti&oacute;n de tiempo hasta que, por ejemplo, Italia reconozca un gobierno que no pueda soportar mas la lenta pero firme desindustrializaci&oacute;n de su pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Es necesario descentralizar</h3><p class="article-text">
        En este sentido exite, en especial entre la izquierda alemana, un fallo de pensamiento estructural que se ha vuelto claro y que est&aacute; virando el debate sobre el futuro de Europa en la direcci&oacute;n equivocada. Cada una de las exigencias sobre una reversi&oacute;n de las competencias de Europa a la esfera nacional son difamadas como nacionalistas u hostiles a Europa. Los conglomerados medi&aacute;ticos que est&aacute;n defendiendo los intereses de las grandes empresas alemanas y los bancos tocan la m&uacute;sica de acompa&ntilde;amiento correspondiente. Y buena parte de la izquierda cae en la trampa.
    </p><p class="article-text">
        Que el traspaso de competencias a la esfera internacional abre el camino al neoliberalismo es algo que mostr&oacute; una de los estilitas de esta ideolog&iacute;a, Friedrich August von Hayek, en un art&iacute;culo de principios de 1976. De ah&iacute; que la Europa del mercado libre y del tr&aacute;fico incontrolado de capitales no ser&aacute; nunca un proyecto de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el momento en que se pone de manifiesto en qu&eacute; medida la Comisi&oacute;n Europea y el Parlamento Europeo se volvieron muletas ejecutoras del lobby financiero, transferir mas competencias a nivel europeo es equivalente al desmontaje de la democracia y del estado social de derecho. A esta conclusi&oacute;n deber&iacute;amos haber llegado antes, y lo digo haciendo autocr&iacute;tica, pues yo mismo como europeo convencido, defend&iacute; durante mucho tiempo la pol&iacute;tica de transmisi&oacute;n de tareas a nivel europeo.
    </p><p class="article-text">
        Y es lamentable que el influyente fil&oacute;sofo alem&aacute;n J&uuml;rgen Habermas y muchos pol&iacute;ticos y economistas, que toman parte en esta discusi&oacute;n, sigan aferr&aacute;ndose a ese camino a pesar de que cada a&ntilde;o resulta mas evidente que lleva al error y que enfrenta a los pueblos europeos entre s&iacute;. El deseo de Thomas Mann de una Alemania europea se ha convertido en lo contrario. Tenemos una Europa alemana.
    </p><p class="article-text">
        Democracia y descentralizaci&oacute;n se requieren mutuamente. Cuanto mayor sea la uni&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s opaca, m&aacute;s lejana y menos controlable tambi&eacute;n. El principio de subsidiariedad es y permanece como la piedra angular de cualquier orden de sociedad democr&aacute;tica. Lo que en el nivel m&aacute;s bajo, a nivel de municpio, es posible regular debe ser regulado ah&iacute;, y en el nivel regional o de pa&iacute;ses, en el nivel de los estados nacionales, a nivel de la UE o de las Naciones Unidas debe funcionar el mismo principio. En el nivel m&aacute;s alto debe transmitirse solamente lo que pueda verdaderamente ser regulado mejor all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ejemplos de transferencias err&oacute;neas hay a montones. No necesitamos casinos que funcionen a nivel global, sino cajas de ahorros, que aun puedan ser controladas. Para necesidades financieras mayores bastan largos a&ntilde;os de bancos nacionales que sean regulados estrictamente en sus comienzos. No necesitamos gigantes de la energ&iacute;a que act&uacute;en en toda Europa con grandes centrales y redes el&eacute;ctricas, sino centrales municipales que funcionen con energ&iacute;as renovables y con capacidades locales de almacenamiento.
    </p><p class="article-text">
        Los bancos nacionales de moneda se vieron bajo una presi&oacute;n tal que se abrieron las puertas a los flujos de capital desregulados y a la especulaci&oacute;n mundial. Los bancos de monedas deber&iacute;an hacer de nuevo, aquello para lo que fueron fundados un d&iacute;a: financiar a los estados.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n a un sistema monetario europeo renovado debe llevarse a cabo paso a paso. Para reintroducir el dracma por ejemplo &ndash;ello ser&iacute;a un primer paso en dicha direcci&oacute;n&ndash; el BCE deber&iacute;a apoyar el curso de dicha moneda. Tal vez el gobierno griego deber&iacute;a haber requerido a Sch&auml;uble que concretase su salida definida de Grecia de la Eurozona. &Eacute;l prometi&oacute; una reestructuraci&oacute;n de las deudas y un apoyo humano, t&eacute;cnico y que favoreciese el crecimiento.
    </p><h3 class="article-text">Desarrollar un plan B</h3><p class="article-text">
        Si esta oferta se toma en serio y el apoyo monetario del BCE estuviese garantizado, entonces cualquier escenario terror&iacute;fico, de los que los defensores del euro dise&ntilde;aron en contra de la reintroducci&oacute;n del dracma, ser&iacute;a privado de su base. Grecia tendr&iacute;a entonces, como Dinamarca con la corona, la oportunidad de participar en el mecanismo de cambio de curso monetario. Es sorprendente en qu&eacute; medida economistas de renombre internacional y expertos en moneda del esprectro conservador y liberal defienden la salida de Grecia del sistema del euro.
    </p><p class="article-text">
        El valiente ministro de finanzas griego Yanis Varufakis, que lo ten&iacute;a dif&iacute;cil con sus colegas ministros de finanzas europeos por eso mismo, porque &eacute;l de hecho comprende algo de econom&iacute;a pol&iacute;tica, hab&iacute;a dise&ntilde;ado un escenario para la introducci&oacute;n del dracma. &Eacute;l quer&iacute;a tener un plan B para el caso de que Draghi cerrase el grifo del dinero, es decir, hiciese uso de la &ldquo;opci&oacute;n nuclear&rdquo; como se le llama en los c&iacute;rculos financieros. Y efectivamente el exbanquero de inversi&oacute;n ha hecho uso de dicha arma. Junto a Sch&auml;uble, &eacute;l es el verdadero chico malo de la Eurozona. Justo despu&eacute;s de que el gobierno de Syriza tomase posesi&oacute;n en Atenas, el Banco Central Europeo utiliz&oacute; los mecanismos de tortura para hacer arrodillarse a Tsipras.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda europea debe ahora desarrollar un plan B para el caso de que un partido en uno de los miembros europeos se vea en una situaci&oacute;n parecida. El c&oacute;digo europeo debe ser reconstruido de tal forma que se le quite el poder al Banco Central (que no est&aacute; legitimado democr&aacute;ticamente) de anular la democracia a golpe de bot&oacute;n. La introducci&oacute;n escalonada de un nuevo sistema monetario europeo allanar&iacute;a para ello el camino. Tambi&eacute;n la izquierda alemana debe desenmascarar el mantra de Merkel seg&uacute;n el cual &ldquo;si muere el euro, entonces muere Europa&rdquo;. El euro se ha convertido en un instrumento de dominaci&oacute;n econ&oacute;mica de la econom&iacute;a alemana y del gobierno alem&aacute;n en Europa. Una izquierda que quiera una Europa democr&aacute;tica y social, debe cambiar su pol&iacute;tica europea y escoger nuevos caminos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oskar Lafontaine]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-europa_129_2517010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2015 18:44:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alexis Tsipras,Syriza,Grecia]]></media:keywords>
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