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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Segura Clavell]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_segura_clavell/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Segura Clavell]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Un smartphone a 34 euros para África?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/smartphone-34-euros-africa_132_13104205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75a5d80e-c4ac-4c3b-98e2-e5e09de53fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un smartphone a 34 euros para África?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto liderado por operadores africanos trabaja en producir teléfonos inteligentes de muy bajo costo para abrir la puerta de la inclusión digital a cientos de millones de personas 
</p></div><p class="article-text">
        Llevamos&nbsp;un tiempo leyendo con curiosidad diversos art&iacute;culos en los&nbsp;que&nbsp;constatamos&nbsp;lo r&aacute;pido que&nbsp;avanza la implantaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en &Aacute;frica.&nbsp;Pese a la evidente brecha econ&oacute;mica que a&uacute;n nos separa,&nbsp;el continente&nbsp;est&aacute; experimentando en estos momentos un fen&oacute;meno&nbsp;de desarrollo&nbsp;conocido como&nbsp;<em>el&nbsp;salto de la rana</em>&nbsp;o, en ingl&eacute;s,&nbsp;<em>leapfrogging, con&nbsp;</em>el que&nbsp;los&nbsp;pa&iacute;ses con menos recursos&nbsp;se&nbsp;saltan&nbsp;etapas tecnol&oacute;gicas intermedias para adoptar directamente las soluciones m&aacute;s modernas y&nbsp;eficientes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.casafrica.es/en/mediateca/video/la-telefonia-movil-en-africa-africa-crece#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una videoinfograf&iacute;a</a>&nbsp;que&nbsp;en&nbsp;Casa &Aacute;frica hicimos&nbsp;hace exactamente 10 a&ntilde;os contaba de manera did&aacute;ctica&nbsp;c&oacute;mo la proporci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s de smartphones respecto a m&oacute;viles no inteligentes (los de los&nbsp;sms, para entendernos) era de un 80%&nbsp;smartphones-20%&nbsp;terminales simples, mientras que en &Aacute;frica era al rev&eacute;s, un 20-80. Ese dato, motivado tanto por el precio de los terminales como&nbsp;por&nbsp;la escasez de redes 3G, hab&iacute;a forzado&nbsp;el desarrollo y la inventiva de los ingenieros africanos: &eacute;stos hab&iacute;an&nbsp;generado&nbsp;tecnolog&iacute;as&nbsp;m&oacute;viles&nbsp;punteras&nbsp;a trav&eacute;s de&nbsp;sms&nbsp;que supusieron&nbsp;el germen de la banca m&oacute;vil en &Aacute;frica.&nbsp;Ahora nos parece normal pagar cosas aqu&iacute; a trav&eacute;s de plataformas como&nbsp;<em>bizum</em>, pero en &Aacute;frica&nbsp;ya vienen haciendo eso muchos a&ntilde;os&nbsp;a trav&eacute;s de SMS con&nbsp;sistemas, por ejemplo, el&nbsp;llamado&nbsp;M-Pesa, que naci&oacute; en Kenia y se extendi&oacute; por muchos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de hace 10 a&ntilde;os est&aacute;n mutando con mucha rapidez: cada vez hay m&aacute;s smartphones, la media del &Aacute;frica subsahariana est&aacute; ya por encima del 33%, y en algunos pa&iacute;ses alcanza el 50%.&nbsp;Respecto a la red, los datos existentes muestran que, aunque el 95% de la poblaci&oacute;n africana vive bajo la cobertura de redes de banda ancha m&oacute;vil, existe una brecha de uso masiva: solo el 40% utiliza realmente internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ese dato nos evidencia a&uacute;n el&nbsp;inmenso&nbsp;tama&ntilde;o de&nbsp;este&nbsp;abismo&nbsp;tecnol&oacute;gico&nbsp;con respecto a los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, asumir que a&uacute;n hay&nbsp;m&aacute;s de la mitad de los&nbsp;africanos&nbsp;y africanas&nbsp;que&nbsp;a&uacute;n no tienen acceso a los servicios digitales avanzados.&nbsp;Para nuestra sociedad, en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a,&nbsp;el m&oacute;vil no es un simple terminal para la&nbsp;comunicaci&oacute;n&nbsp;sino que es&nbsp;toda&nbsp;una plataforma&nbsp;de servicios, el verdadero sistema operativo de nuestra econom&iacute;a personal y&nbsp;hasta&nbsp;profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica, pues,&nbsp;a&uacute;n faltan pasos audaces para &lsquo;universalizar&rsquo; esa tecnolog&iacute;a, y hay indicios muy interesantes de que est&aacute;n cambiando algunas cosas.&nbsp;Lo puede ver&nbsp;cualquier&nbsp;persona&nbsp;que tenga la suerte de darse un paseo por cualquier calle concurrida de una gran ciudad en pa&iacute;ses como&nbsp;Nigeria, Senegal,&nbsp;Kenia, Sud&aacute;frica o Angola: a diferencia de aqu&iacute;, los modelos de telefon&iacute;a m&oacute;vil con m&aacute;s presencia en las calles no son ni los&nbsp;Iphone&nbsp;ni los&nbsp;Samsung,&nbsp;son&nbsp;tel&eacute;fonos chinos, de marcas como Tecno,&nbsp;Infinix&nbsp;o&nbsp;Itel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo una empresa&nbsp;china, llamada&nbsp;Transsion&nbsp;Holdings,&nbsp;controla aproximadamente entre un 47% y un 52% de la cuota de mercado de smartphones en &Aacute;frica.&nbsp;Estamos hablando de&nbsp;muchos&nbsp;millones de terminales&nbsp;(hay&nbsp;datos&nbsp;que&nbsp;hablan de&nbsp;que logran vender m&aacute;s de 10 millones de m&oacute;viles cada trimestre), as&iacute; que es interesante&nbsp;preguntarse&nbsp;c&oacute;mo han logrado este&nbsp;&eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues&nbsp;a trav&eacute;s de una estrategia de&nbsp;hiperlocalizaci&oacute;n,&nbsp;produciendo&nbsp;terminales&nbsp;muy&nbsp;econ&oacute;micos, y adem&aacute;s&nbsp;totalmente&nbsp;pensados para &Aacute;frica: incorporan bater&iacute;as potentes (para garantizar muchas horas de uso), m&uacute;ltiples ranuras para tarjetas sim de quita y pon (las tarjetas de datos son uno de los productos m&aacute;s habituales de ver&nbsp;y comprar&nbsp;en las calles) y con c&aacute;maras de fotos optimizadas para&nbsp;retratar mejor a las&nbsp;personas&nbsp;con tonos de piel oscuros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero su estrategia va mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple venta de terminales: la compa&ntilde;&iacute;a ha consolidado su posici&oacute;n en el continente mediante una extensa red de servicios posventa, con m&aacute;s de 1.200 puntos de atenci&oacute;n repartidos en 15 pa&iacute;ses. De este modo, responde a una de las mayores preocupaciones de los consumidores africanos: la dificultad para mantener y reparar sus dispositivos. En t&eacute;rminos empresariales, un ejemplo de muy h&aacute;bil adaptaci&oacute;n a un mercado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s inspiradas por los resultados de estas marcas chinas, las grandes operadoras de telefon&iacute;a africanas (las empresas&nbsp;Airtel,&nbsp;Axian,&nbsp;Ethio&nbsp;Telecom, Orange,&nbsp;Vodacom&nbsp;y MTN, que juntas dan servicio a unos 800 millones de africanos&nbsp;&ndash;y pienso aqu&iacute; que quiz&aacute;s Telef&oacute;nica deber&iacute;a tomar nota del gigantesco mercado que tiene en el continente-),&nbsp;est&aacute;n&nbsp;reunidas en un consorcio que se llama GSMA, han anunciado un proyecto de una ambici&oacute;n extrema: se llama 'el smartphone de los 40 d&oacute;lares'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia: conseguir vender tel&eacute;fonos inteligentes a 40 d&oacute;lares,&nbsp;34 euros,&nbsp;precio accesible para ampliar el acceso digital, fidelizar usuarios y sostener el crecimiento del mercado m&oacute;vil en un continente donde el&nbsp;importe del terminal&nbsp;sigue siendo la principal barrera de entrada. Para el 20% m&aacute;s pobre de la poblaci&oacute;n en &Aacute;frica subsahariana, un smartphone b&aacute;sico, el m&aacute;s asequible ahora mismo, puede suponer hasta el 87% de sus ingresos mensuales.&nbsp;En un pa&iacute;s como Somalia, por ejemplo, comprar un m&oacute;vil inteligente de los econ&oacute;micos puede llegar a suponer... &iexcl;una sexta parte del sueldo medio anual!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que&nbsp;este grupo de operadoras&nbsp;han pensado que conseguir producir&nbsp;juntas&nbsp;m&oacute;viles a 40 d&oacute;lares en primera instancia (y abaratarlos hasta 20 m&aacute;s adelante) puede definitivamente poner el puente a la enorme brecha&nbsp;digital&nbsp;de la que les hablamos.&nbsp;Estiman&nbsp;que reducir el precio a este nivel &ldquo;m&aacute;gico&rdquo; tendr&iacute;a un impacto global: podr&iacute;a permitir que 1.600 millones de personas en todo el mundo se unan a la econom&iacute;a digital. El potencial es asombroso: cerrar esta brecha digital podr&iacute;a a&ntilde;adir 3,5 billones de d&oacute;lares al PIB mundial para el a&ntilde;o 2030.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una estrategia no se convierte en realidad sin un proceso industrial que realmente lo haga viable, y ah&iacute; entra en juego el ecosistema chino de fabricantes. La coalici&oacute;n ha definido unas especificaciones t&eacute;cnicas m&iacute;nimas -memoria, pantalla, bater&iacute;a- y ha negociado con los proveedores para alcanzar ese umbral simb&oacute;lico de los 40 d&oacute;lares.&nbsp;Este proyecto piloto se est&aacute; probando en pa&iacute;ses como Ruanda, Nigeria, Etiop&iacute;a y Tanzania.&nbsp;El modelo en el que se inspiran, obviamente, es el de&nbsp;Transsion.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque&nbsp;un terminal tan econ&oacute;mico, al final, no es solo un objeto tecnol&oacute;gico: es el punto de encuentro entre poder de mercado, geopol&iacute;tica industrial y la promesa -todav&iacute;a en el aire, fr&aacute;gil, pero ilusionante- de una inclusi&oacute;n digital real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque es en esta palabra,&nbsp;la&nbsp;inclusi&oacute;n, donde radica&nbsp;la clave del desarrollo.&nbsp;Tengamos en cuenta el mundo que le abre a una persona un smartphone, o el mundo que le abre a un joven &aacute;vido de estudiar y aprender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongamos por ejemplo un agricultor,&nbsp;que antes de que salga el sol ya est&aacute; utilizando su tel&eacute;fono para consultar los precios actualizados de sus cosechas en los distintos mercados, asegur&aacute;ndose as&iacute; de obtener una venta justa y transparente. Gracias al acceso a servicios de banca m&oacute;vil, puede enviar dinero de forma inmediata para&nbsp;comprar&nbsp;fertilizantes o herramientas, incluso si los proveedores est&aacute;n en otro pa&iacute;s, todo con apenas un par de pulsaciones en la pantalla. Esta capacidad de recibir pagos digitales al instante le permite mejorar su liquidez, reducir riesgos y ahorrar en costes asociados al transporte y manejo de efectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el verdadero salto&nbsp;se&nbsp;consolida&nbsp;cuando cada movimiento financiero queda registrado digitalmente. As&iacute;, el agricultor empieza a construir una huella financiera: un historial de transacciones que, por primera&nbsp;vez,&nbsp;le&nbsp;abre las puertas a microcr&eacute;ditos, seguros agr&iacute;colas y otros productos financieros que antes le resultaban inaccesibles al no contar con avales tradicionales.&nbsp;Se llama&nbsp;inclusi&oacute;n financiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son proyectos bonitos que cuando uno los descubre se ilusiona pensando que pueden llegar a buen puerto. Ojal&aacute; sea as&iacute;. La digitalizaci&oacute;n en &Aacute;frica no es un capricho, sino una necesidad tan fundamental como disponer de carreteras o electricidad. Si conseguimos que el acceso a la tecnolog&iacute;a sea realmente inclusivo y asequible, no solo veremos c&oacute;mo el continente participa en la revoluci&oacute;n digital, sino que &Aacute;frica podr&aacute; convertirse en un aut&eacute;ntico motor que impulse la productividad y el progreso econ&oacute;mico a escala global.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/smartphone-34-euros-africa_132_13104205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 13:29:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un smartphone a 34 euros para África?]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Europa y África ante el fin del paternalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/europa-africa-paternalismo_132_13085294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva guerra en Oriente Próximo, añadida a la crisis de Gaza, hacen aún más evidente la urgencia de una relación basada en la corresponsabilidad estratégica  
</p></div><p class="article-text">
        En el momento en que escribo estas palabras, han pasado ya veinte d&iacute;as desde que comenz&oacute; la guerra de Ir&aacute;n, impulsada&nbsp;unilateralmente&nbsp;por Israel y Estados Unidos. La sensaci&oacute;n que me acompa&ntilde;a al seguir la actualidad a trav&eacute;s de los medios es inquietante: con cada nueva informaci&oacute;n, todo parece ir a peor. El impacto en el suministro global de gas natural licuado (GNL) ya sabemos que&nbsp;tendr&aacute; efectos&nbsp;durante a&ntilde;os; el precio de la gasolina ha vuelto a repuntar; y el escenario general no invita, en absoluto, a ning&uacute;n tipo de optimismo. No parece, pese a la&nbsp;palabrer&iacute;a de&nbsp;Trump, que el conflicto est&eacute; cerca de su final.&nbsp;Tampoco parece que el Estrecho de Ormuz vaya a reabrirse a corto plazo.&nbsp;Incluso el oro, tradicional refugio en tiempos de incertidumbre, ha comenzado a desplomarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la decisi&oacute;n tomada por Donald Trump y&nbsp;Benjamin&nbsp;Netanyahu hace apenas tres semanas no se medir&aacute;n en d&iacute;as ni en semanas, sino en meses y en a&ntilde;os. Entre los escasos elementos que pueden leerse en clave positiva, cabe se&ntilde;alar &mdash;aunque sea como un consuelo m&aacute;s moral que material&mdash; que la posici&oacute;n espa&ntilde;ola, mantenida desde el primer d&iacute;a del conflicto, es hoy la que empieza a&nbsp;ser&nbsp;asumida&nbsp;mayoritariamente en&nbsp;el conjunto de la Uni&oacute;n Europea. Pero es un consuelo limitado: no afecta al bolsillo. Y en estos d&iacute;as, todo el mundo mira al&nbsp;bolsillo, hace c&aacute;lculos y se pregunta hasta d&oacute;nde puede llegar el deterioro si, como todo indica, la situaci&oacute;n contin&uacute;a agrav&aacute;ndose.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace un par de semanas ya se&ntilde;al&eacute; c&oacute;mo las primeras consecuencias de la guerra comenzaban a sentirse con fuerza en el continente africano. Hoy, cuando los efectos amenazan con ser demoledores, quiero insistir en una idea que resulta cada vez m&aacute;s urgente:&nbsp;<strong>Europa y &Aacute;frica deben entender que ha llegado el momento de fortalecer su alianza</strong>. Pero no cualquier alianza. No una reedici&oacute;n del viejo esquema de cooperaci&oacute;n desigual, sino una relaci&oacute;n&nbsp;<strong>de igual a igual</strong>, basada en intereses compartidos y en una lectura realista del mundo que habitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil reflexionar sobre este nuevo tablero geopol&iacute;tico sin recurrir a la lucidez de Ignacio Fuente Cobo. Su reciente an&aacute;lisis para el Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos, significativamente titulado&nbsp;&ldquo;<a href="https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/2026-transformacion-estrategia-seguridad-ue-africa-analisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Del paternalismo a la geopol&iacute;tica&rdquo;</em></a>, ofrece una clave imprescindible para comprender la transformaci&oacute;n radical que Europa debe acometer en su acci&oacute;n exterior. Fuente Cobo disecciona con honestidad c&oacute;mo el modelo de relaci&oacute;n heredado est&aacute; agotado y c&oacute;mo la Uni&oacute;n Europea debe abandonar definitivamente ese discurso moralizante y asistencialista que ha marcado durante d&eacute;cadas su v&iacute;nculo con &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores aciertos de su an&aacute;lisis es se&ntilde;alar que, en el contexto actual de crisis energ&eacute;tica, competencia global y fragmentaci&oacute;n del orden internacional,&nbsp;<strong>la seguridad y el desarrollo han dejado de ser gestos de caridad</strong>. Son pilares de una estrategia de supervivencia compartida. Lo que resuena con m&aacute;s fuerza en sus conclusiones&nbsp;(y lo que deber&iacute;a orientar nuestra hoja de ruta)&nbsp;es la necesidad urgente de pasar de una l&oacute;gica de &ldquo;ayuda&rdquo; a otra de&nbsp;<strong>corresponsabilidad pol&iacute;tica real</strong>. Como &eacute;l mismo sintetiza de manera magistral,&nbsp;dise&ntilde;ar estrategias&nbsp;&lsquo;<em>con &Aacute;frica&rsquo;</em>&nbsp;y no&nbsp;&lsquo;<em>para &Aacute;frica&rsquo;</em>&nbsp;es la&nbsp;&uacute;nica v&iacute;a para construir una asociaci&oacute;n estrat&eacute;gica mutuamente beneficiosa que sustituya la reparaci&oacute;n paternalista por una relaci&oacute;n adulta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene subrayar que esta visi&oacute;n no responde a&nbsp;un ejercicio de correcci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;Como dicen los j&oacute;venes, no es postureo. Es un&nbsp;<strong>imperativo de seguridad</strong>&nbsp;en un mundo&nbsp;sumido en&nbsp;un galimat&iacute;as multipolar y que algunos no dudan en describir como un&nbsp;definitivo&nbsp;cambio&nbsp;en el&nbsp;orden mundial.&nbsp;Porque estamos en ese momento en el que, como dice el&nbsp;analista principal del IEEE,&nbsp;el &eacute;xito de &Aacute;frica es, en realidad, un&nbsp;<strong>inter&eacute;s vital europeo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras la Uni&oacute;n Europea siga mirando al continente africano desde&nbsp;el&nbsp;paternalismo, no habr&aacute; soluci&oacute;n duradera. El desaf&iacute;o pasa por tratar a &Aacute;frica como el actor estrat&eacute;gico que ya es, compitiendo con propuestas atractivas y viables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este debate se vuelve a&uacute;n m&aacute;s urgente a la luz de la&nbsp;posici&oacute;n norteamericana. Estados Unidos ha dejado claro que ya no puede ni quiere ejercer como garante de la estabilidad global. Su pol&iacute;tica exterior se articula en clave bilateral, centrada en sus propios intereses y en la competencia directa con China. En ese marco, &Aacute;frica apenas aparece en su agenda estrat&eacute;gica, salvo como reserva de materias primas cr&iacute;ticas. Esta orfandad obliga a&uacute;n m&aacute;s a&nbsp;Europa a abandonar definitivamente&nbsp;cualquier atisbo de&nbsp;paternalismo: ya no se trata de &ldquo;ayudar&rdquo; desde una supuesta superioridad moral, sino de comprender que, en este nuevo desorden,&nbsp;<strong>el destino de &Aacute;frica y el de Europa est&aacute;n profundamente entrelazados</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, ambos continentes compartimos&nbsp;lo que algunos expertos llaman&nbsp;una situaci&oacute;n de vulnerabilidad estructural. Europa arrastra una crisis de competitividad y una dependencia energ&eacute;tica agravada por la guerra; &Aacute;frica sufre el encarecimiento de los insumos b&aacute;sicos y una creciente fragilidad institucional. Esta exposici&oacute;n com&uacute;n es quiz&aacute;s la oportunidad que nos obliga a impulsar de una vez por todas&nbsp;una alianza real:&nbsp;menos&nbsp;ret&oacute;rica de los &ldquo;socios iguales&rdquo; y m&aacute;s trabajo para que verdaderamente exista&nbsp;una&nbsp;<strong>copropiedad efectiva de la agenda</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n de esta nueva relaci&oacute;n debe situarse en la cooperaci&oacute;n en&nbsp;<strong>materias primas cr&iacute;ticas</strong>. Europa necesita diversificar sus cadenas de suministro para sostener su transici&oacute;n verde, pero &Aacute;frica ya no acepta el papel de simple exportador de recursos sin procesar: tambi&eacute;n quiere, y con derecho, que procesar en su propia tierra les&nbsp;genere&nbsp;empleo,&nbsp;desarrollo&nbsp;y riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Iniciativas como la&nbsp;<em>Green&nbsp;Minerals&nbsp;Strategy</em>&nbsp;de la Uni&oacute;n Africana apuntan precisamente a retener valor a&ntilde;adido en el continente. La alianza, por tanto, debe facilitar la integraci&oacute;n en las cadenas de valor, la transferencia tecnol&oacute;gica y la industrializaci&oacute;n local. Proyectos como el Corredor de Lobito solo tendr&aacute;n sentido si dejan de percibirse como herramientas&nbsp;extractivistas&nbsp;al servicio exclusivo de corporaciones europeas y pasan a convertirse en motores de desarrollo africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que esto sea posible, Europa debe transformar tambi&eacute;n el&nbsp;<strong>c&oacute;mo</strong>. La arquitectura financiera comunitaria sigue siendo lenta y fragmentada.&nbsp;El tan anunciado&nbsp;Global Gateway&nbsp;(todo el plan estrat&eacute;gico de la UE&nbsp;con el Sur Global)&nbsp;necesita&nbsp;de&nbsp;acciones&nbsp;concretas, efectivas y bien financiadas. En un mundo de competencia acelerada, Europa no puede limitarse a predicar buena gobernanza mientras otros&nbsp;actores ofrecen rapidez de ejecuci&oacute;n, inversi&oacute;n y tecnolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario,&nbsp;<strong>Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;dispone de una oportunidad estrat&eacute;gica singular. Nuestra&nbsp;posici&oacute;n geogr&aacute;fica, hist&oacute;rica y pol&iacute;tica nos&nbsp;permite actuar como puente. No es casual que la postura espa&ntilde;ola est&eacute; ganando peso en el seno de la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, el pasado jueves, se reuni&oacute; la Comisi&oacute;n Interministerial para &Aacute;frica&nbsp;(CIMA) del Gobierno espa&ntilde;ol, organismo que re&uacute;ne a todos los ministerios implicados en la relaci&oacute;n con el continente.&nbsp;Y la frase con la que el ministro Albares cerr&oacute; el comunicado para contarla va precisamente en esta l&iacute;nea: el objetivo no es &uacute;nicamente aumentar la presencia de Espa&ntilde;a en el continente, sino &ldquo;consolidar una asociaci&oacute;n duradera basada en el respeto y beneficio mutuo, la confianza, la corresponsabilidad y una ambici&oacute;n compartida de progreso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en eso estamos.&nbsp;Iniciativas como&nbsp;los&nbsp;a&uacute;n incipientes&nbsp;programas de&nbsp;<strong>migraci&oacute;n circular</strong>&nbsp;muestran&nbsp;el camino, muestran&nbsp;que es posible transformar el reto demogr&aacute;fico en una oportunidad compartida de formaci&oacute;n y movilidad laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente,&nbsp;y como tambi&eacute;n expuse en un reciente art&iacute;culo&nbsp;<a href="https://www.canarias7.es/opinion/firmas/jose-segura-clavell-nueva-estrategia-seguridad-nacional-2026-20260118070000-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Una nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2026</a>),&nbsp;ante este contexto de vulnerabilidad compartida, Espa&ntilde;a debe&nbsp;incidir en la actualizaci&oacute;n de&nbsp;su Estrategia de Seguridad Nacional que &Aacute;frica es un&nbsp;<strong>factor decisivo</strong>&nbsp;de nuestra estabilidad. El papel espa&ntilde;ol no debe ser el de tutor, sino el de socio que&nbsp;acompa&ntilde;a instituciones africanas funcionales y leg&iacute;timas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, fortalecer esta alianza&nbsp;euroafricana&nbsp;no es un gesto de solidaridad, sino una&nbsp;<strong>necesidad geopol&iacute;tica pragm&aacute;tica</strong>. Solo sustituyendo la l&oacute;gica del donante y receptor por una asociaci&oacute;n de intereses compartidos,&nbsp;solo poniendo fin al paternalismo con el que hasta&nbsp;ahora&nbsp;se ha mirado hacia el sur,&nbsp;Europa y &Aacute;frica podr&aacute;n blindarse frente a las tormentas que llegan desde el Estrecho de Ormuz o desde los despachos de Washington.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/europa-africa-paternalismo_132_13085294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 15:10:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Europa y África ante el fin del paternalismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto de Irán es también una crisis africana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/conflicto-iran-crisis-africana_132_13067430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b80ff12-5486-40a0-a918-22365dafa990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto de Irán es también una crisis africana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la cesta de la compra y el encarecimiento de la gasolina a la seguridad alimentaria, la onda expansiva de esta nueva guerra no conoce fronteras y pone a prueba la soberanía del continente vecino 
</p></div><p class="article-text">
        La historia, a veces,&nbsp;se empe&ntilde;a en dibujar c&iacute;rculos perfectos. Hace cuarenta y cinco a&ntilde;os, en enero de 1981, un Adolfo Su&aacute;rez acorralado presentaba su dimisi&oacute;n mientras el precio del crudo se disparaba a los 115 d&oacute;lares por las turbulencias&nbsp;a consecuencia de los enfrentamientos entre&nbsp;Iran&nbsp;e Irak y la amenaza a los petroleros&nbsp;en el estrecho de Ormuz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en 2026, volvemos a mirar hacia esa angosta v&aacute;lvula de paso de apenas 33 kil&oacute;metros&nbsp;con la misma inquietud.&nbsp;El Estrecho de&nbsp;Ormuz, recordemos, es un paso mar&iacute;timo situado entre Ir&aacute;n, Om&aacute;n y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que conecta el golfo P&eacute;rsico con el golfo de Om&aacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que este paso se&nbsp;ralentiza&nbsp;o estrangula, el mundo tiembla, y no solo es por el petr&oacute;leo y el gas (por ah&iacute; pasan a diario un 20% del petr&oacute;leo mundial y una cuarta parte del Gas Natural Licuado), sino por los efectos que esta restricci&oacute;n tiene en todas las cadenas de valor global: desde la automoci&oacute;n a la industria farmac&eacute;utica&nbsp;o la agricultura...&nbsp;todo se complica y encarece.&nbsp;Aunque a primera vista podamos pensar que nuestra dependencia de ese petr&oacute;leo y ese gas son m&iacute;nimos, el impacto colateral es y ser&aacute; terrible para nuestra econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo dos ocasiones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que han evidenciado el enorme impacto que la alteraci&oacute;n del transporte mar&iacute;timo puede ocasionarle a la econom&iacute;a mundial. En febrero de 2022, si recuerdan, tras la invasi&oacute;n rusa en Ucrania, la armada rusa bloque&oacute; los puertos ucranianos del Mar Negro, por donde sal&iacute;an hasta el 90% de las exportaciones agr&iacute;colas del pa&iacute;s. El trigo ucraniano dej&oacute; de abastecer los mercados, lo que implic&oacute; un&nbsp;crecimiento del precio del trigo a nivel global de hasta el 55% en solo una semana. Las consecuencias de ese aumento se dejaron sentir por todo el mundo, especialmente en &Aacute;frica, al ser el grano el sustento b&aacute;sico de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda fue&nbsp;un a&ntilde;o antes, en marzo de 2021, cuando un&nbsp;megabuque&nbsp;portacontenedores (se llamaba&nbsp;Ever&nbsp;Given) encall&oacute; en el Canal de Suez de forma transversal, bloque&aacute;ndolo por completo.&nbsp;En solo seis d&iacute;as de bloqueo,&nbsp;y m&aacute;s de 300 buques en cola,&nbsp;se calcula que se ocasionaron p&eacute;rdidas globales de 9.600 millones de d&oacute;lares&nbsp;y que el incidente paraliz&oacute; el 12% del comercio mar&iacute;timo global. Un incidente que adem&aacute;s lleg&oacute; en plena recuperaci&oacute;n tras la pandemia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viviendo estos d&iacute;as, tengan esto muy claro, es mucho m&aacute;s grave.&nbsp;Transcurridas&nbsp;tan solo dos semanas de esta absolutamente injustificable guerra iniciada por Trump y Netanyahu, los ecos de&nbsp;las explosiones de&nbsp;los misiles&nbsp;ya resuenan con fuerza en nuestras casas, en nuestros bolsillos: el precio del gas ha llegado a subir un 46% en una sola jornada, el petr&oacute;leo ha roto la barrera de los 100 d&oacute;lares, la subida del&nbsp;Eur&iacute;bor amenaza con asfixiar de nuevo las hipotecas&nbsp;y ya no queda nada para que empecemos a notar el impacto en el&nbsp;tique&nbsp;de la compra del supermercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como&nbsp;responsable&nbsp;de Casa &Aacute;frica, mi obligaci&oacute;n es invitarles a mirar un poco m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras inmediatas. Si en Espa&ntilde;a esta crisis se traduce en una lista de la compra m&aacute;s cara y un mayor coste de la gasolina, en el continente africano el impacto no es solo econ&oacute;mico, sino existencial. La pregunta que&nbsp;me planteo hoy es:&nbsp;&iquest;Y en &Aacute;frica?&nbsp;La respuesta es una compleja red de vulnerabilidades donde lo econ&oacute;mico, lo geopol&iacute;tico y la seguridad se entrelazan de forma alarmante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; una guerra en el Golfo P&eacute;rsico golpea tan duro a &Aacute;frica, debemos comprender una paradoja estructural: aunque el continente tiene grandes productores de crudo, como Nigeria o Angola, la mayor&iacute;a de&nbsp;los pa&iacute;ses&nbsp;del continente&nbsp;son importadores netos de productos refinados. Esto significa que, cuando el Estrecho de Ormuz se cierra&nbsp;y los precios globales suben,&nbsp;el impacto en las gasolineras africanas es instant&aacute;neo y brutal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En pa&iacute;ses como Nigeria, el precio del combustible ya ha subido un 11% en una semana. Pero el problema no se queda en el dep&oacute;sito del coche. En &Aacute;frica, la inmensa mayor&iacute;a de los alimentos y bienes de consumo se transportan por carretera. Un aumento en el&nbsp;precio del&nbsp;di&eacute;sel se traduce,&nbsp;tambi&eacute;n&nbsp;casi&nbsp;autom&aacute;ticamente, en un aumento del precio del pan y el ma&iacute;z, erosionando el ya fr&aacute;gil poder adquisitivo de millones de familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto debemos sumar el fen&oacute;meno de los&nbsp;&lsquo;recargos de guerra&rsquo;&nbsp;en el transporte mar&iacute;timo. Gigantes como MSC ya han impuesto tasas de emergencia de hasta 4.000 d&oacute;lares por contenedor para env&iacute;os hacia naciones africanas debido al riesgo en los estrechos de Ormuz y&nbsp;Bab&nbsp;el-Mandeb.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el desv&iacute;o de buques por la ruta del Cabo de Buena Esperanza&nbsp;(evitando el Canal de&nbsp;Suez)&nbsp;se&nbsp;est&aacute; convirtiendo en la &ldquo;nueva normalidad&rdquo;, lo que a&ntilde;ade hasta 15 d&iacute;as de viaje y un incremento masivo en el consumo de combustible y&nbsp;los&nbsp;seguros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto no es solo una cuesti&oacute;n de precios;&nbsp;tambi&eacute;n es geopol&iacute;tico, al forzarse una&nbsp;reconfiguraci&oacute;n de las alianzas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el&nbsp;este,&nbsp;en el Cuerno de &Aacute;frica, la situaci&oacute;n es&nbsp;muy&nbsp;m&aacute;s vol&aacute;til. Esta regi&oacute;n es el espejo donde se reflejan las rivalidades entre Ir&aacute;n y las potencias del Golfo, como Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos. El conflicto iran&iacute; ha reactivado a&nbsp;lo que llaman&nbsp;sus&nbsp;milicias&nbsp;&ldquo;proxies&rdquo; o aliados indirectos. Los rebeldes&nbsp;hut&iacute;es&nbsp;de Yemen, que ya colaboran con el grupo terrorista somal&iacute;&nbsp;Al-Shabaab,&nbsp;amenazan con atacar posiciones israel&iacute;es o estadounidenses en lugares como Yibuti o la regi&oacute;n de&nbsp;Somalilandia.&nbsp;La militarizaci&oacute;n del Mar Rojo transforma una ruta comercial vital en un corredor de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso en la econom&iacute;a de las remesas hay nubarrones. Se estima que m&aacute;s de 400.000 kenianos trabajan en los estados del Golfo; una escalada b&eacute;lica total all&iacute; pondr&iacute;a en riesgo sus empleos y los ingresos que sostienen a miles de hogares en el este de &Aacute;frica.&nbsp;&iquest;Han visto estos &uacute;ltimos d&iacute;as videos de una&nbsp;Dubai&nbsp;completamente vac&iacute;a&nbsp;mientras puntualmente se muestran otros videos de drones que logran alcanzar incluso algunos hoteles de renombre?&nbsp;Pues no duden de que esto derivar&aacute; en despidos, si no est&aacute; ya siendo as&iacute; casi de forma autom&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este escenario&nbsp;tan variado y complejo&nbsp;nos deja una lecci&oacute;n did&aacute;ctica fundamental: en un mundo globalizado, la autonom&iacute;a energ&eacute;tica no es un lujo, sino una necesidad de seguridad nacional. La crisis actual refuerza los llamamientos para que las naciones africanas diversifiquen sus sistemas de energ&iacute;a y reduzcan su dependencia absoluta de los combustibles importados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo que hemos escrito ya muchas veces en diferentes art&iacute;culos, pero es evidente que&nbsp;la estabilidad del continente vecino es nuestra propia estabilidad. Si el estruendo de los misiles en el Golfo P&eacute;rsico nos quita el sue&ntilde;o en Espa&ntilde;a por el precio de la gasolina, en &Aacute;frica ese mismo ruido amenaza con desmantelar d&eacute;cadas de progreso econ&oacute;mico y paz social. Solo a trav&eacute;s de una inversi&oacute;n decidida en soberan&iacute;a energ&eacute;tica y una arquitectura de seguridad regional robusta&nbsp;-liderada por la propia Uni&oacute;n Africana-&nbsp;podr&aacute; el continente romper este c&iacute;rculo vicioso de crisis importadas, de convertirse incluso en el teatro de operaciones de conflictos lejanos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/conflicto-iran-crisis-africana_132_13067430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 18:47:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escuchar a las africanas: voces que transforman el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/escuchar-africanas-voces-transforman-mundo_132_13047790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e609132a-9a00-4d03-881e-07e910cf2eb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138113.jpg" width="1600" height="900" alt="Escuchar a las africanas: voces que transforman el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Casa África sabemos que comprender el mundo exige escuchar las voces de las mujeres africanas, a las que llevamos veinte años dando espacio y resonancia
</p></div><p class="article-text">
        En un momento global en el que el feminismo se juega su credibilidad entre la mercantilizaci&oacute;n, las lecturas simplistas del mundo y las tensiones geopol&iacute;ticas, mirar hacia las mujeres y los feminismos africanos no es solo un ejercicio de justicia hist&oacute;rica: es un acto de responsabilidad intelectual. Desde hace veinte a&ntilde;os, Casa &Aacute;frica trabaja con constancia para acercar a las audiencias espa&ntilde;olas las voces de africanas que est&aacute;n transformando sus sociedades desde la econom&iacute;a, la tecnolog&iacute;a, la ciencia, el pensamiento cr&iacute;tico, el activismo, el arte o la literatura. Voces imprescindibles, muchas veces ignoradas en las narrativas que circulan en nuestros medios o en redes sociales, normalmente contaminadas por una regresi&oacute;n de los valores democr&aacute;ticos y de convivencia y por una serie de prejuicios sobre el continente africano, tradicionalmente incomprendido en esta parte del mundo.&nbsp;Algo desgraciada y especialmente pertinente en lo que se refiere a sus mujeres.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las cercan&iacute;as del 8 de marzo y en los momentos tan convulsos que vivimos, no les quepa duda de que no puedo definir a Casa &Aacute;frica con un corolario de palabras que no incluya, adem&aacute;s de la diversidad o la sostenibilidad, el feminismo.&nbsp;Los temas de g&eacute;nero son, con el cambio clim&aacute;tico o las migraciones, uno de los ejes&nbsp;centrales&nbsp;en los que centramos nuestro trabajo, sobre los que reflexionamos y convocamos a contrapartes, aliados y amigos para poder trazar l&iacute;neas pol&iacute;ticas y de acci&oacute;n que contribuyan a un mundo mejor.&nbsp;Y tenemos la suerte de contar&nbsp;en esta labor&nbsp;con una materia prima inmejorable, ya que sumamos la maravillosa complejidad de los feminismos africanos&nbsp;y&nbsp;el pensamiento y&nbsp;los proyectos de las&nbsp;africanas&nbsp;a la receta&nbsp;que creemos ideal para transformar positivamente nuestras sociedades.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&eacute;cadas, Casa &Aacute;frica ha mantenido un compromiso firme con la difusi&oacute;n del pensamiento y las culturas africanas en Espa&ntilde;a. Ese compromiso se traduce no solo en espacios como la&nbsp;mediateca o los programas de cooperaci&oacute;n cultural, sino en una labor sostenida de divulgaci&oacute;n basada en la diversidad de voces.&nbsp;En torno al 8M,&nbsp;desplegamos&nbsp;una serie de actividades que reafirman el papel de las mujeres africanas como agentes de cambio&nbsp;y reivindica sus luchas y aportaciones que quisiera desglosar en estas l&iacute;neas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desear&iacute;a comenzar con nuestro programa&nbsp;<em>Letras Africanas</em>, que&nbsp;puso&nbsp;el foco&nbsp;en estas&nbsp;&uacute;ltimas semanas&nbsp;en&nbsp;la labor de&nbsp;dos creadoras de enorme relevancia:&nbsp;Jennifer&nbsp;Nansubuga&nbsp;Makumbi,&nbsp;un&nbsp;referente literario&nbsp;ugand&eacute;s, y&nbsp;Odome&nbsp;Angone, una pensadora, acad&eacute;mica y escritora gabonesa.&nbsp;Makumbi&nbsp;&mdash;quien nos visit&oacute; ayer&mdash;&nbsp;es&nbsp;una de las voces m&aacute;s influyentes de la literatura contempor&aacute;nea africana. Su obra disecciona la identidad, la memoria y el g&eacute;nero desde una perspectiva hondamente arraigada en Uganda, pero plenamente universal. La presentaci&oacute;n de&nbsp;<em>La primera mujer</em>&nbsp;supuso una oportunidad inmejorable para reflexionar sobre los relatos de formaci&oacute;n y resistencia femeninos en &Aacute;frica, mientras que la&nbsp;presentaci&oacute;n de&nbsp;la&nbsp;obra&nbsp;<em>&iquest;De qu&eacute; color son los blancos?,&nbsp;</em>de&nbsp;Odome&nbsp;Angone, nos permiti&oacute;&nbsp;traer al debate espa&ntilde;ol cuestiones cruciales sobre feminismos negros, memoria hist&oacute;rica y representaciones de la mujer africana en la academia y los espacios culturales.&nbsp;
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                La profesora universitaria, hispanista y escritora Odome Angone, el pasado 24 de febrero en la mediateca de Casa África.                            </span>
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        Tambi&eacute;n querr&iacute;a recordar que, el&nbsp;pasado 19 de febrero,&nbsp;inauguramos nuestra &uacute;ltima exposici&oacute;n,&nbsp;&ldquo;Mus&oacute;.&nbsp;Representaciones femeninas en la Colecci&oacute;n Pipino&rdquo;. Se podr&aacute; visitar hasta el pr&oacute;ximo 24 de abril y&nbsp;nos muestra&nbsp;c&oacute;mo se ha representado lo femenino en distintas tradiciones&nbsp;culturales&nbsp;de &Aacute;frica occidental, con comisariado de una mujer,&nbsp;Idalmy&nbsp;Gonz&aacute;lez, y un trabajo singular de otras mujeres en Canarias y en &Aacute;frica. Me&nbsp;parece importante&nbsp;rese&ntilde;ar aqu&iacute; que&nbsp;la propuesta que nos lleg&oacute;, deseosa de rescatar de almacenes y archivos la conexi&oacute;n canaria con &Aacute;frica, fue posible gracias a la colaboraci&oacute;n con el Fondo para la Etnograf&iacute;a y el Desarrollo de la Artesan&iacute;a Canaria (FEDAC) del Cabildo de Gran Canaria, pero sobre todo&nbsp;a la labor paciente, profesional y meticulosa de tres&nbsp;grandes&nbsp;mujeres:&nbsp;la propia&nbsp;Idalmy, Macarena Murcia Su&aacute;rez y Mercedes D&iacute;az L&oacute;pez. Este tr&iacute;o singular rescat&oacute; las piezas de sus cajas, las limpi&oacute;&nbsp;y trat&oacute;, particip&oacute; en su traslado y las arrop&oacute; en una propuesta expositiva elegante y respetuosa con la que rendimos homenaje a las mujeres&nbsp;no solo de &Aacute;frica, si no&nbsp;del mundo entero.&nbsp;En la parte africana&nbsp;del proyecto, contamos&nbsp;adem&aacute;s&nbsp;con una&nbsp;marfile&ntilde;a&nbsp;doctora en Arqueolog&iacute;a, la profesora&nbsp;Affoua&nbsp;Eug&eacute;nie&nbsp;Kouam&eacute;, que puso su conocimiento cient&iacute;fico al servicio de la contextualizaci&oacute;n y la divulgaci&oacute;n.&nbsp;Investigadora afiliada al Instituto de Historia, Arte y Arqueolog&iacute;a Africanos&nbsp;(IHAAA)&nbsp;de la Universidad&nbsp;Felix&nbsp;Houphouet-Boigny, en Costa de Marfil,&nbsp;colabor&oacute;&nbsp;en&nbsp;el fundamento cient&iacute;fico de la muestra&nbsp;con&nbsp;el tambi&eacute;n&nbsp;doctor Kinva Via Jean Alda&nbsp;Gouledehi,&nbsp;historiador, profesor e investigador, afiliado al Departamento de Historia de&nbsp;la misma universidad.&nbsp;A ambos tendremos el honor de&nbsp;escucharles&nbsp;a finales de este mes, en una conferencia que situar&aacute; hist&oacute;rica y contextualmente las piezas que exponemos en nuestra sede.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, me gustar&iacute;a citar tres propuestas de otras instituciones amigas con las que colaboramos: la Casa de Col&oacute;n, la Federaci&oacute;n Provincial de la Peque&ntilde;a y Mediana Empresa del Metal y Nuevas Tecnolog&iacute;as de Las Palmas (FEMEPA) y la oeneg&eacute;&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;girl,&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;generation.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos sumamos al ciclo&nbsp;&ldquo;Paralelo ACA 28. Mujeres Esclavizadas&rdquo;,&nbsp;organizado con gran pertinencia por la Casa de Col&oacute;n,&nbsp;aportando la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula&nbsp;<em>Gurumb&eacute;, canciones de tu memoria negra</em>, que revela la presencia africana en Espa&ntilde;a entre los siglos XV&nbsp;y XIX&nbsp;y su aporte en la cultura musical espa&ntilde;ola, sobre todo en el&nbsp;flamenco. Tambi&eacute;n&nbsp;formamos parte de la conversaci&oacute;n de la iniciativa&nbsp;<em>Mujeres que conectan territorios:&nbsp;liderazgo femenino en la innovaci&oacute;n euroafricana&nbsp;</em>de FEMEPA,&nbsp;que pone en valor a cient&iacute;ficas, tecn&oacute;logas y emprendedoras que est&aacute;n redefiniendo el futuro digital del continente&nbsp;y&nbsp;en la que particip&oacute;&nbsp;nuestra jefa del &Aacute;rea Econom&iacute;a y Desarrollo Social, Yurena Ojeda.&nbsp;Finalmente, la semana que viene, acogemos una jornada sobre&nbsp;mutilaci&oacute;n genital femenina y matrimonios forzados,&nbsp;que pretende analizar con rigor las causas y consecuencias de estas violencias basadas en g&eacute;nero, as&iacute; como las estrategias para su prevenci&oacute;n en contextos africanos y en Canarias, de la mano de&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;girl,&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;generation.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n de Casa &Aacute;frica &mdash;y la raz&oacute;n de ser de este art&iacute;culo&mdash; es recordar que no hay comprensi&oacute;n posible del mundo contempor&aacute;neo sin las mujeres africanas, ni puede construirse un feminismo global sin escuchar, leer y dialogar con las mujeres del continente.&nbsp;Cada una de&nbsp;las iniciativas&nbsp;que les acabo de exponer -y que van creciendo conforme nos adentramos en este mes de la mujer-&nbsp;refleja un compromiso: el de seguir escuchando, difundiendo y aprendiendo de las africanas.&nbsp;Desde Casa &Aacute;frica creemos firmemente que la transformaci&oacute;n social pasa por reconocer estas voces y que se sit&uacute;en en el lugar que les corresponde: en el centro del pensamiento global. Y este 8M queremos recordar que &Aacute;frica no es un territorio complementario en la lucha por la igualdad. Es un actor fundamental, lleno de saberes, creatividad y audacia, que tiene mucho que decir y que ense&ntilde;ar.&nbsp;Este art&iacute;culo es, pues,&nbsp;una invitaci&oacute;n a seguir caminando juntas&nbsp;y juntos en una misma senda.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/escuchar-africanas-voces-transforman-mundo_132_13047790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 17:18:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escuchar a las africanas: voces que transforman el mundo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desinformación e inmigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/desinformacion-e-inmigracion_132_13028267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f282af6b-9d2d-488d-92aa-a1654c0434d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desinformación e inmigración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casa África dedica una semana a formar a jóvenes, docentes y profesionales para frenar los bulos que criminalizan a la población migrante 
</p></div><p class="article-text">
        Durante esta semana, en Casa &Aacute;frica hemos vuelto a comprobar algo que, cuanto m&aacute;s lo estudiamos, m&aacute;s evidente se vuelve: la necesidad de educar en pensamiento cr&iacute;tico nunca ha sido tan urgente. Del 23 al 27 de febrero&nbsp;hemos impartido&nbsp;en Gran Canaria y Tenerife nuestras VI Jornadas de Sensibilizaci&oacute;n sobre Discurso de Odio y Xenofobia en Redes Sociales, una&nbsp;iniciativa que&nbsp;naci&oacute; con una vocaci&oacute;n muy clara: proteger la convivencia frente a los discursos falsos que criminalizan a las personas migrantes. Lo hemos hecho desde las aulas&nbsp;de&nbsp;los institutos, las universidades y&nbsp;con diversas&nbsp;organizaciones sociales, porque sabemos que la lucha contra los bulos no puede limitarse a un &uacute;nico &aacute;mbito. Es una responsabilidad compartida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de&nbsp;200&nbsp;estudiantes de Secundaria han participado en talleres impartidos por el periodista Guillermo Infantes,&nbsp;especialista en lucha contra la desinformaci&oacute;n en un medio especializado,&nbsp;Newtral.&nbsp;Con ellos hemos trabajado&nbsp;dos&nbsp;preguntas&nbsp;que deber&iacute;an&nbsp;acompa&ntilde;arnos&nbsp;a todos&nbsp;cada vez que abrimos el m&oacute;vil:&nbsp;Una,&nbsp;&iquest;c&oacute;mo sabes que eso es cierto?&nbsp;Y dos, &iquest;qu&eacute; crees que persigue este&nbsp;mensaje?&nbsp;Este sencillo ejercicio es, en realidad, una herramienta poderos&iacute;sima. Nos permite detener la impulsividad con la que solemos compartir contenidos&nbsp;en las redes sociales&nbsp;y activar una mirada m&aacute;s consciente sobre lo que consumimos.&nbsp;
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            <span class="title">
                Taller impartido al alumnado de Periodismo de la ULL.                            </span>
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        Lo&nbsp;que han hecho estos&nbsp;j&oacute;venes&nbsp;es interiorizar&nbsp;c&oacute;mo funciona la llamada&nbsp;<em>viralidad&nbsp;emocional</em>, ese mecanismo que hace que un bulo dise&ntilde;ado para provocar miedo, indignaci&oacute;n o alarma circule hasta ocho veces m&aacute;s r&aacute;pido que la informaci&oacute;n verificada. En pocos minutos, un mensaje falso puede recorrer miles de pantallas, mientras que la verdad avanza a un ritmo mucho m&aacute;s lento porque necesita contexto, pruebas y verificaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante esta semana, y al igual que en las tres ediciones anteriores, hemos ampliado nuestro enfoque y llevado los talleres no solo a j&oacute;venes, sino tambi&eacute;n a docentes y estudiantes de formaci&oacute;n del profesorado de las dos universidades canarias, futuros periodistas, profesionales de ONG e instituciones relacionadas con la migraci&oacute;n, as&iacute; como a los socios de los proyectos europeos&nbsp;SeimLab&nbsp;y&nbsp;Compass. Estos proyectos, financiados por fondos&nbsp;Interreg&nbsp;MAC, cuentan con la participaci&oacute;n de Casa &Aacute;frica como entidad l&iacute;der en el caso de&nbsp;Compass.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que&nbsp;todos ellos constituyen un tejido esencial en la cadena de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n.&nbsp;Quien educa, atiende, acompa&ntilde;a o comunica tiene en sus manos una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, una capacidad extraordinaria para frenar los discursos de odio antes de que se instalen en la vida p&uacute;blica. Las jornadas han permitido que estos colectivos conozcan herramientas de verificaci&oacute;n, aprendan a usarlas y aprendan c&oacute;mo ense&ntilde;arlas a gente joven&nbsp;y comprendan los patrones que siguen los contenidos falsos sobre migraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo pedag&oacute;gico es m&aacute;s necesario que nunca si atendemos a lo que est&aacute; ocurriendo en nuestro entorno. En la &uacute;ltima d&eacute;cada,&nbsp;y seg&uacute;n datos del Ministerio del Interior,&nbsp;Espa&ntilde;a ha registrado un aumento del&nbsp;67% en los delitos de odio, una cifra que, por s&iacute; sola, ya deber&iacute;a obligarnos a actuar. Pero el dato m&aacute;s preocupante es el ascenso del 166% en los incidentes de car&aacute;cter racista y xen&oacute;fobo, lo que evidencia que determinados prejuicios est&aacute;n encontrando nuevas v&iacute;as para expresarse y expandirse. La desinformaci&oacute;n opera como&nbsp;un acelerante para&nbsp;proceso: inunda el debate p&uacute;blico con narrativas hostiles que buscan dividir, polarizar y debilitar los cimientos de la cohesi&oacute;n social. Donde no hab&iacute;a conflicto, introduce sospecha; donde exist&iacute;a convivencia, siembra desconfianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno afecta con especial intensidad a las nuevas generaciones, que crecen en un entorno informativo saturado y a menudo desordenado. No es casualidad que el 36% de los detenidos o investigados por delitos de odio en 2024 tuviera menos de 26 a&ntilde;os. Los informes de Seguridad Nacional apuntan a que las campa&ntilde;as de desinformaci&oacute;n est&aacute;n directamente relacionadas con procesos de radicalizaci&oacute;n&nbsp;en l&iacute;nea entre los j&oacute;venes, utilizando patrones de difusi&oacute;n similares a los empleados por organizaciones extremistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso insistimos tanto en la importancia de crear un h&aacute;bito cr&iacute;tico desde edades tempranas: ense&ntilde;ar a los estudiantes a detenerse&nbsp;cuando este tipo de mensajes aparecen en sus pantallas,&nbsp;a&nbsp;desconfiar de lo que genera emoci&oacute;n inmediata y comprobar la veracidad antes de compartir. Cada gesto de prudencia digital corta una posible cadena de odio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente en el &aacute;mbito migratorio donde la desinformaci&oacute;n despliega mayor capacidad de da&ntilde;o.&nbsp;En cualquier situaci&oacute;n de crisis, los bulos encuentran un terreno especialmente f&eacute;rtil.&nbsp;Mientras el periodismo y la ciencia necesitan tiempo para explicar fen&oacute;menos complejos, la desinformaci&oacute;n se adelanta ofreci&eacute;ndonos respuestas inmediatas, sencillas y emocionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los contenidos falsos que circulan sobre personas migrantes &mdash;exageraciones, manipulaciones o acusaciones sin sustento&mdash; est&aacute;n dise&ntilde;ados para activar miedos profundos y reforzar prejuicios ya existentes. Presentan a un grupo humano como una amenaza, aunque los datos demuestren otra cosa. Y lo hacen en momentos de vulnerabilidad emocional, cuando la incertidumbre social facilita que estos relatos penetren con mayor facilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de fuentes fiables es otro elemento com&uacute;n. Muchos de estos contenidos llegan sin autor, sin evidencias y&nbsp;en ocasiones hasta&nbsp;con&nbsp;faltas&nbsp;de ortograf&iacute;a&nbsp;que, parad&oacute;jicamente, no frenan su difusi&oacute;n.&nbsp;Est&aacute;n m&aacute;s que pensados para&nbsp;provocar&nbsp;la reacci&oacute;n visceral, el reenv&iacute;o urgente impulsado por el enfado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante las jornadas, Infantes&nbsp;tambi&eacute;n hizo un ejercicio para mostrar las &uacute;ltimas tendencias de la desinformaci&oacute;n hoy.&nbsp;C&oacute;mo operan algunas de las t&eacute;cnicas m&aacute;s sofisticadas que explican la enorme capacidad de expansi&oacute;n de los bulos, muchas veces orquestados desde campa&ntilde;as&nbsp;profesionalmente&nbsp;organizadas: el&nbsp;<em>micro&#8209;targeting</em>, que adapta los mensajes falsos a las inquietudes de cada usuario; el&nbsp;<em>astroturfing,</em>&nbsp;que fabrica un consenso social inexistente mediante perfiles coordinados; y la llamada&nbsp;<em>jajaganda,</em>&nbsp;que utiliza el humor para desactivar nuestra alerta cr&iacute;tica e introducir mensajes t&oacute;xicos a trav&eacute;s de memes o bromas. Estas t&eacute;cnicas no solo distorsionan el debate, sino que sustituyen la reflexi&oacute;n por la reacci&oacute;n, creando un ecosistema informativo donde la emoci&oacute;n desplaza al an&aacute;lisis y donde el ruido se impone al rigor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Canarias no es ajena a este fen&oacute;meno. Hemos visto c&oacute;mo determinados bulos sobre criminalidad o sobre la regularizaci&oacute;n extraordinaria de personas migrantes en 2026 se difund&iacute;an con enorme velocidad, generando temores infundados y asentando percepciones que nada ten&iacute;an que ver con la realidad del Archipi&eacute;lago. Estos episodios demuestran que la desinformaci&oacute;n no es un asunto abstracto ni lejano: afecta directamente a la convivencia, a la cohesi&oacute;n social y a la percepci&oacute;n colectiva sobre la migraci&oacute;n, un fen&oacute;meno complejo que requiere an&aacute;lisis serios, datos y responsabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta amenaza, nuestra mejor defensa sigue siendo la educaci&oacute;n. Educar para pensar, para dudar, para preguntar. Educar para no caer en la trampa de los atajos emocionales. Educar para comprender que convivimos en una sociedad diversa donde la informaci&oacute;n rigurosa es un pilar de nuestra democracia. El trabajo que realizamos desde Casa &Aacute;frica &mdash;con j&oacute;venes, docentes, organizaciones sociales, universidades y profesionales&mdash; demuestra que no estamos solos en este empe&ntilde;o. Hay una ciudadan&iacute;a dispuesta a aprender y a asumir un papel activo en la protecci&oacute;n de la verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desinformaci&oacute;n no se combate solo desde los despachos ni desde las leyes; se combate desde cada pantalla. Es una batalla personal que ganamos cuando&nbsp;decidimos no compartir algo&nbsp;por la sencilla raz&oacute;n de que, por mucho que pueda indignarnos,&nbsp;no hemos comprobado. Un combate que podemos librar todos y cada uno&nbsp;desde cada conversaci&oacute;n en la que aportamos datos frente al rumor, desde cada aula que ense&ntilde;a a mirar el mundo con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. En un momento en el que la velocidad amenaza con devorar el rigor, defender la verdad es, m&aacute;s que nunca, una responsabilidad colectiva.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/desinformacion-e-inmigracion_132_13028267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 19:56:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desinformación e inmigración]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[“Este orden mundial ya no existe”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/orden-mundial-no-existe_132_13008355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas palabras del canciller alemán y el discurso del secretario de Estado norteamericano Marco Rubio la semana pasada en Múnich evidencian que se avecinan grandes cambios, con África y sus minerales en el centro de las disputas </p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;secretario&nbsp;de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, pronunci&oacute; el pasado fin de semana&nbsp;un discurso important&iacute;simo,&nbsp;dir&iacute;a que hist&oacute;rico,&nbsp;en la Conferencia&nbsp;de Seguridad de M&uacute;nich,&nbsp;una&nbsp;reuni&oacute;n que congreg&oacute; a jefes de Estado, ministros, diplom&aacute;ticos y expertos para abordar los principales desaf&iacute;os globales de Seguridad.&nbsp;Se trata de un discurso que cualquiera que tenga curiosidad por el mundo que viene en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os deber&iacute;a leer&nbsp;con el mayor inter&eacute;s posible.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que las decisiones que d&iacute;a a d&iacute;a toma Donald Trump en su agresiva pol&iacute;tica internacional han tensionado de manera inaudita la relaci&oacute;n&nbsp;entre&nbsp;los Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;Pero en esta conferencia de M&uacute;nich,&nbsp;el discurso de Marco Rubio, en un tono supuestamente conciliador con Europa, se convirti&oacute; en una especie de manifiesto norteamericano sobre el mundo que viene, sobre la reconfiguraci&oacute;n total del orden global con el que sue&ntilde;a la administraci&oacute;n&nbsp;presidida por&nbsp;el magnate norteamericano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rubio parti&oacute; de la siguiente premisa: Occidente se encuentra en un &ldquo;declive organizado&rdquo; y la &uacute;nica forma de frenarlo es mediante una &ldquo;revitalizaci&oacute;n&rdquo; civilizatoria basada en la herencia cristiana, el linaje compartido y un orgullo hist&oacute;rico que rechace cualquier tipo de &ldquo;culpa por el pasado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; me voy a detener, porque estas palabras de Rubio han ca&iacute;do como un jarro de agua fr&iacute;a entre los pa&iacute;ses africanos: la &uacute;nica interpretaci&oacute;n posible&nbsp;refiere que las naciones occidentales deben dejar de&nbsp;arrepentirse&nbsp;por el colonialismo o la esclavitud.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la administraci&oacute;n norteamericana, la&nbsp;desindustrializaci&oacute;n de las sociedades norteamericana y europeas entreg&oacute;&nbsp;las llaves de sus cadenas de suministro a&nbsp;los rivales estrat&eacute;gicos (en una clara alusi&oacute;n a&nbsp;China).&nbsp;As&iacute; que la soluci&oacute;n propuesta por Rubio fue la de proponerle a Europa que se convierta en un socio capaz de cualquier cosa (habl&oacute; directamente del uso del &ldquo;poder duro&rdquo;) para forjar &ldquo;un nuevo siglo occidental&rdquo; a trav&eacute;s del control tecnol&oacute;gico y de&nbsp;los&nbsp;recursos. Plante&oacute;, pues, la creaci&oacute;n de una cadena de suministros occidental para minerales clave &ldquo;protegida de la extorsi&oacute;n de otras potencias&rdquo; (l&eacute;ase China&nbsp;otra vez).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo mundo, donde instituciones como la ONU son &ldquo;el viejo orden&rdquo;, esta alianza occidental&nbsp;que planteaba Rubio&nbsp;deber&aacute; acabar con &ldquo;las medidas energ&eacute;ticas creadas para apaciguar a una secta clim&aacute;tica&rdquo;&nbsp;y poner fin &ldquo;a la ola,&nbsp;nunca antes&nbsp;vista,&nbsp;de inmigraci&oacute;n masiva que pone en peligro la cohesi&oacute;n de nuestras sociedades y la continuidad de nuestra cultura&rdquo;.&nbsp;Honestamente, no s&eacute; ni qu&eacute; decir ante la pasmosa claridad&nbsp;con que se expresan estos dirigentes:&nbsp;desde el negacionismo clim&aacute;tico&nbsp;al rechazo&nbsp;al&nbsp;consenso, a la justicia internacional y a&nbsp;los Derechos Humanos m&aacute;s b&aacute;sicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y perm&iacute;tanme vincular todo&nbsp;esto a &Aacute;frica, porque en todo este discurso de Rubio,&nbsp;&Aacute;frica y sus materias primas&nbsp;est&aacute;n&nbsp;en el centro de todo. Lo que nos estaba diciendo el dirigente norteamericano haciendo este llamamiento civilizatorio es que ahora toca ejercer el poder duro para asegurarnos los minerales africanos a&uacute;n en manos de los chinos. Y avisaba de&nbsp;que,&nbsp;si Europa no est&aacute; con ellos, lo har&aacute;n igualmente solos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estos mensajes y en la misma Conferencia de&nbsp;M&uacute;nich,&nbsp;el canciller de Alemania, Friedrich Merz, se llev&oacute; buena parte de los titulares al afirmar en su intervenci&oacute;n que &ldquo;este orden mundial ya no existe&rdquo;. Un claro mensaje para los europeos de&nbsp;que,&nbsp;ante la deriva tomada por los Estados Unidos, Europa debe asumir mucha m&aacute;s responsabilidad en lo que se refiere a su seguridad. Es lo que llaman la autonom&iacute;a estrat&eacute;gica: los norteamericanos ya lo dejaron claro en su documento sobre la pol&iacute;tica exterior,&nbsp;del que ya escribimos hace unas semanas,&nbsp;en el que abiertamente admit&iacute;an su voluntad de favorecer en Europa el auge de los gobiernos que se ajustan a la l&iacute;nea de pensamiento adoptada por Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y los africanos? Pues es&nbsp;llamativo el hecho de que mientras el mundo atend&iacute;a a lo sucedido en&nbsp;M&uacute;nich, al mismo tiempo la Uni&oacute;n Africana, el pasado s&aacute;bado,&nbsp;reun&iacute;a a sus&nbsp;jefes&nbsp;de Estado en Ad&iacute;s Abeba,&nbsp;Etiop&iacute;a, pa&iacute;s donde se ubica su sede, para celebrar su reuni&oacute;n anual.&nbsp;Como ya es habitual, la trascendencia medi&aacute;tica de una cumbre de la Uni&oacute;n Africana ha sido&nbsp;escasa a nivel global.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que &Aacute;frica&nbsp;ya est&aacute; siendo&nbsp;el escenario de una feroz y agresiva competencia multipolar por sus minerales, una competencia no solo China-Estados Unidos, sino que implica a&nbsp;la Uni&oacute;n Europea, a&nbsp;Rusia&nbsp;o&nbsp;a&nbsp;potencias regionales como los Emiratos &Aacute;rabes, Arabia Saud&iacute; o Turqu&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Etiop&iacute;a,&nbsp;los l&iacute;deres africanos abordaron el acceso al agua potable (un problema para 400 millones de personas en el continente) y el saneamiento b&aacute;sico. Se discuti&oacute; la aceleraci&oacute;n de la Zona de Libre Comercio Continental Africana&nbsp;(AfCFTA) como motor de transformaci&oacute;n y se avanz&oacute; en la agenda de justicia hist&oacute;rica y reparaciones por el colonialismo y la esclavitud.&nbsp;Este pasado 2025, precisamente, fue el a&ntilde;o que la Uni&oacute;n Africana bautiz&oacute;&nbsp;como&nbsp;el de las Reparaciones Hist&oacute;ricas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, pues,&nbsp;que&nbsp;mientras Marco Rubio hablaba de rechazar la culpa y la verg&uuml;enza, la UA&nbsp;debata un estudio para valorar el procedimiento legal para&nbsp;conseguir que&nbsp;la colonizaci&oacute;n y la historia reciente de las potencias colonizadoras en&nbsp;&Aacute;frica&nbsp;sean reconocidas como un crimen contra la humanidad&nbsp;y&nbsp;que&nbsp;ciertos actos de la &eacute;poca de la esclavitud&nbsp;se consideren&nbsp;como actos de genocidio contra los pueblos africanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta pugna geopol&iacute;tica est&aacute; avanzando d&iacute;a a d&iacute;a, noticia a noticia. Casi en paralelo al discurso de Rubio, China anunciaba la supresi&oacute;n de los aranceles a 53 pa&iacute;ses africanos a partir de mayo de 2026. China, que controla el procesado de la mayor parte de los minerales cr&iacute;ticos africanos, defendi&oacute; a trav&eacute;s de su ministro de Exteriores, Wang Yi, la existencia &ldquo;de un sistema global basado en normas&rdquo;. Pr&aacute;cticamente en el lado opuesto de los Estados Unidos, los chinos abogan ahora ante sus socios africanos por una estrategia de apertura comercial y pragmatismo pol&iacute;tico, apelando siempre al principio de &lsquo;no injerencia&rsquo; en asuntos pol&iacute;ticos nacionales, o lo que es lo mismo, sin preocupaci&oacute;n por la calidad democr&aacute;tica de sus contrapartes africanas&nbsp;(CCC).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Rubio, de hecho, han desatado reacciones obviamente muy contrariadas&nbsp;no solo entre&nbsp;jefes&nbsp;de Estado africanos, sino tambi&eacute;n entre&nbsp;destacados acad&eacute;micos, incluso entre organizaciones no gubernamentales. El presidente sudafricano,&nbsp;Ramaphosa, que ya ha tenido importantes disputas diplom&aacute;ticas con los Estados Unidos, advirti&oacute; que &Aacute;frica debe oponerse &ldquo;a una nueva forma de colonialismo&rdquo; donde las econom&iacute;as externas&nbsp;motiven toda la relaci&oacute;n en el control de los minerales africanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; donde,&nbsp;a ojos de los africanos,&nbsp;hace falta plantarse. El presidente sudafricano explic&oacute; que el continente debe evitar la exportaci&oacute;n de &ldquo;roca, suelo y polvo&rdquo;&nbsp;y procurar que todos los minerales generen valor a&ntilde;adido, es decir, que sean procesados en suelo africano. Para ello, iniciativas como la&nbsp;AfCFTA, el gran mercado com&uacute;n africano, tienen m&aacute;s sentido que nunca, para protegerse ante esta jaur&iacute;a depredadora alrededor de los minerales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que, ante el mundo que nos viene, los africanos tambi&eacute;n trabajan, y bien que hacen, en tratar de conseguir una posici&oacute;n de fuerza unitaria que les permita ser&nbsp;mucho m&aacute;s que&nbsp;un repositorio de minerales valiosos. Les queda mucho por hacer.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quisiera terminar este&nbsp;art&iacute;culo remiti&eacute;ndome a otra frase, esta que pronunci&oacute; el secretario general de Naciones Unidas, Antonio&nbsp;Guterres, ante los&nbsp;jefes&nbsp;de Estado africanos en Ad&iacute;s Abeba:&nbsp;&ldquo;Estamos en 2026, no en 1946&rdquo;.&nbsp;Con ella, el portugu&eacute;s alud&iacute;a al hecho de que la arquitectura del poder mundial sigue anclada en la posguerra y excluyendo al continente&nbsp;de las cuestiones importantes.&nbsp;A d&iacute;a de hoy, por ejemplo, sigue sin haber presencia fija africana en el Consejo de Seguridad de la ONU.&nbsp;&Aacute;frica sabe que el orden mundial ha cambiado, que ciertamente,&nbsp;como dice Merz, &ldquo;ya no existe&rdquo;, pero en el nuevo orden mundial quieren y pueden jugar un papel propio, de t&uacute; a t&uacute;, m&aacute;s all&aacute; de bloques y superpotencias.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/orden-mundial-no-existe_132_13008355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 15:40:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[“Este orden mundial ya no existe”]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Impacto climático en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/impacto-climatico-africa_132_12989723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5c9b218-8daa-424f-8aea-356159384409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y598.jpg" width="1200" height="675" alt="Impacto climático en África"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Marruecos, Madagascar o Mozambique están viviendo en sus carnes las pruebas de que el cambio climático impacta al continente de manera extraordinaria 
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos meses, el mapa de &Aacute;frica&nbsp;ha compuesto&nbsp;un mosaico de cat&aacute;strofes clim&aacute;ticas que desaf&iacute;an cualquier estad&iacute;stica hist&oacute;rica.&nbsp;No es algo ajeno a nuestra realidad, al ser un fen&oacute;meno global, pero nuestra proximidad al continente africano hace que nosotros tambi&eacute;n estemos viviendo unos meses at&iacute;pico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos vivido en Canarias, donde muchos no recordamos haber empatado tantos d&iacute;as de lluvia seguidos.&nbsp;O en Andaluc&iacute;a, donde&nbsp;unas&nbsp;lluvias de registros hist&oacute;ricos&nbsp;han&nbsp;provocado evacuaciones&nbsp;e importantes afecciones en la agricultura. O esta misma semana en Catalu&ntilde;a, donde&nbsp;un viento extraordinario&nbsp;ha forzado la paralizaci&oacute;n de la vida escolar por prevenci&oacute;n y seguridad. Se han ido sucediendo, pues,&nbsp;tormentas&nbsp;de estas&nbsp;que vienen con&nbsp;nombre: Claudia, Emilia, Ingrid, Joseph o&nbsp;hasta esta &uacute;ltima que&nbsp;justo empieza a impactar&nbsp;a la pen&iacute;nsula,&nbsp;de nombre&nbsp;Oriana&nbsp;(que coincide con el nombre de mi querida nieta).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras&nbsp;esto suced&iacute;a en nuestro pa&iacute;s,&nbsp;como les digo,&nbsp;en el continente africano tambi&eacute;n llevan unos meses de mucha intensidad. La observaci&oacute;n diaria de las noticias sobre el continente africano nos ha ido componiendo un mapa del&nbsp;impacto de fen&oacute;menos&nbsp;metereol&oacute;gicos&nbsp;al que los expertos, sin ninguna duda, atribuyen un denominador com&uacute;n: el cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Marruecos, para empezar por lo m&aacute;s pr&oacute;ximo,&nbsp;las lluvias registradas desde septiembre han triplicado las del a&ntilde;o anterior, alcanzando niveles un 35% superiores al promedio anual desde la d&eacute;cada de los 90. Este fen&oacute;meno excepcional oblig&oacute; a la evacuaci&oacute;n de m&aacute;s de 180.000 personas en las provincias del norte y el oeste, con pueblos enteros como&nbsp;Ouled&nbsp;Ameur&nbsp;viviendo hoy en campamentos de tiendas de campa&ntilde;a mientras sus hogares permanecen bajo el agua.&nbsp;Ayer mismo le&iacute;mos que el Gobierno marroqu&iacute; ha declarado &ldquo;zonas siniestradas&rdquo; a cuatro provincias y aprob&oacute; destinar unos 276 millones de euros para paliar los efectos de estas inclemencias meteorol&oacute;gicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al&nbsp;sur de &Aacute;frica, desde finales de diciembre de 2025, una combinaci&oacute;n de lluvias persistentes e&nbsp;inundaciones severas ha golpeado a Mozambique,&nbsp;Eswatini,&nbsp;Sud&aacute;frica y Zimbabue, cobr&aacute;ndose la vida de m&aacute;s de 200 personas. En Mozambique, la situaci&oacute;n es cr&iacute;tica: m&aacute;s de 75.000 personas se han visto afectadas y se han perdido 105.000 hect&aacute;reas de cultivos, lo que agrava una inseguridad alimentaria ya golpeada por la sequ&iacute;a previa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidar a Madagascar, donde el cicl&oacute;n tropical&nbsp;Gezani&nbsp;toc&oacute; tierra a principios de esta misma semana con r&aacute;fagas de hasta 250 km/h, destruyendo el 80% de la ciudad portuaria de Toamasina y dejando hasta el momento 36 fallecidos, m&aacute;s de 370 heridos y se calcula (a&uacute;n el balance es provisional) m&aacute;s de 18.000 viviendas destruidas. Es el segundo cicl&oacute;n mortal que sufre la isla en apenas dos semanas.&nbsp;El presidente de Madagascar ha declarado el estado de cat&aacute;strofe nacional y ha pedido ayuda a los l&iacute;deres internacionales para esta isla del oc&eacute;ano &Iacute;ndico, en su mayor&iacute;a pobre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el Cuerno de &Aacute;frica, zonas como&nbsp;Mandera&nbsp;en la frontera entre Kenia y Somalia siguen viendo morir a su ganado tras una sequ&iacute;a catastr&oacute;fica que no da tregua desde mediados del a&ntilde;o pasado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia no tiene dudas sobre las causas de este escenario. Un trabajo del&nbsp;World&nbsp;Weather&nbsp;Attribution&nbsp;indica que el cambio clim&aacute;tico&nbsp;inducido por el hombre es el culpable de que la intensidad de las precipitaciones extremas en todo el sureste de &Aacute;frica haya aumentado un 40%. A esto se suma&nbsp;que la influencia del fen&oacute;meno de&nbsp;La Ni&ntilde;a&nbsp;(el enfriamiento an&oacute;malo del Pac&iacute;fico ecuatorial, alterando&nbsp;los patrones globales de lluvia y temperatura)&nbsp;que ha&nbsp;multiplicado por cinco las probabilidades de lluvias torrenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &Aacute;frica se calienta m&aacute;s r&aacute;pido que el promedio mundial. En el norte del continente, el ritmo de calentamiento es de 0,4 &deg;C por d&eacute;cada, el doble que en periodos anteriores.&nbsp;Otro informe cient&iacute;fico muy preocupante para el continente&nbsp;africano&nbsp;aborda la ralentizaci&oacute;n de&nbsp;la Circulaci&oacute;n de Vuelco Meridional del Atl&aacute;ntico (AMOC).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para explicarlo de forma sencilla, la AMOC es como una gigantesca cinta transportadora oce&aacute;nica que redistribuye el calor y la sal por todo el planeta. Su funci&oacute;n habitual es transportar el calor desde los tr&oacute;picos hacia el Atl&aacute;ntico Norte, ayudando a equilibrar las temperaturas de ambos hemisferios. Sin embargo, este sistema se est&aacute; frenando debido a la entrada masiva de agua dulce procedente del deshielo de Groenlandia, lo que altera la salinidad y densidad necesarias para que la corriente siga fluyendo con normalidad. Las investigaciones m&aacute;s recientes sugieren que este ritmo de desaceleraci&oacute;n es mayor de lo previsto y podr&iacute;a acercarse a un punto de colapso durante este mismo siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque tendemos a pensar que un colapso de las corrientes oce&aacute;nicas solo afectar&iacute;a al hemisferio norte, para &Aacute;frica las consecuencias ser&iacute;an&nbsp;dr&aacute;sticas&nbsp;pero de signo contrario: si la &ldquo;cinta transportadora&rdquo; se detiene, el calor que normalmente viajar&iacute;a hacia el norte se queda atrapado en el hemisferio sur. Ello implicar&iacute;a, entre otras cosas,&nbsp;un incremento de varios grados en la temperatura del sur de &Aacute;frica, se intensificar&iacute;an fen&oacute;menos extremos como tormentas, lluvias torrenciales y olas de calor persistentes y todo esto, claro, tendr&iacute;a un impacto muy importante en&nbsp;la rica biodiversidad end&eacute;mica de las regiones del&nbsp;sur del continente, que no est&aacute; adaptada&nbsp;para&nbsp;cambios tan bruscos de temperatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor preocupaci&oacute;n en este punto es que la AMOC es actualmente un &ldquo;punto ciego&rdquo; en la estrategia cient&iacute;fica y la pol&iacute;tica clim&aacute;tica africanas. Mientras los informes internacionales hab&iacute;an calificado hist&oacute;ricamente este riesgo como bajo, las evidencias actuales indican que la AMOC podr&iacute;a superar su punto de inflexi&oacute;n mucho antes de lo previsto, en este mismo siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las proyecciones cient&iacute;ficas para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os empiezan a ser un tanto inquietantes.&nbsp;Un estudio publicado este mes que resumi&oacute; un art&iacute;culo de&nbsp;The&nbsp;Conversation&nbsp;advierte que, para finales del siglo XXI, la mayor&iacute;a de las regiones de &Aacute;frica sufrir&aacute;n calor extremo durante casi todo el a&ntilde;o. En muchas zonas, se esperan olas de calor de entre 250 y 300 d&iacute;as anuales. En el suroeste del continente, estas olas de calor ser&aacute;n 12 veces m&aacute;s largas y frecuentes, durando en ocasiones m&aacute;s de 40 d&iacute;as seguidos. El uso del suelo, como la deforestaci&oacute;n para agricultura, est&aacute; convirtiendo la tierra en una &ldquo;trampa de calor&rdquo;, eliminando el efecto refrigerante de los bosques.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto clim&aacute;tico tiene efectos inmediatos, tambi&eacute;n, en la salud p&uacute;blica: Este caos ambiental tiene una traducci&oacute;n directa en la salud p&uacute;blica. La revista&nbsp;Nature&nbsp;ha publicado un estudio estremecedor: el cambio clim&aacute;tico podr&iacute;a causar 532.000 muertes adicionales y 200 millones de nuevos casos de malaria en &Aacute;frica para 2050. No es solo que el calor favorezca al mosquito; es que las inundaciones destruyen los hogares que sirven de refugio, interrumpen la distribuci&oacute;n de mosquiteras y colapsan los sistemas de salud, aislando a los ni&ntilde;os de la atenci&oacute;n m&eacute;dica esencial. En Zimbabue, solo en la primera semana de enero, ya se reportaron m&aacute;s de 1.700 casos de malaria y miles de casos de diarrea tras las inundaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos, pues, ante un escenario cruel: &Aacute;frica ya est&aacute; sufriendo de manera contundente los impactos del cambio clim&aacute;tico y, parafraseando a la ONU, est&aacute; pagando &ldquo;un precio mortal&rdquo;.&nbsp;A pesar de la evidencia cient&iacute;fica inequ&iacute;voca que respalda la necesidad de medidas urgentes y ambiciosas, nos encontramos en un escenario global de fragmentaci&oacute;n, donde el negacionismo clim&aacute;tico de algunos l&iacute;deres mundiales amenaza con bloquear las soluciones necesarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil caer en el des&aacute;nimo ante la falta de inter&eacute;s por financiar la adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica africana, algo de lo que les he escrito en numerosos art&iacute;culos previos, pero no actuar no es una opci&oacute;n. La estabilidad de &Aacute;frica es la estabilidad de Europa y del mundo, por lo que la comunidad internacional no puede seguir en la v&iacute;a del cinismo y la indiferencia. La Uni&oacute;n Africana se re&uacute;ne este mismo fin de semana&nbsp;en su cumbre anual&nbsp;y lleva el cambio clim&aacute;tico&nbsp;como uno de sus&nbsp;principales puntos de debate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia nos ha dado la alerta temprana; los hechos en Marruecos, Mozambique y Madagascar nos&nbsp;est&aacute;n&nbsp;dando pruebas fehacientes. Solo falta la voluntad pol&iacute;tica para entender que el clima no entiende de fronteras ni de ideolog&iacute;as, y que el tiempo de &Aacute;frica se nos agota a todos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/impacto-climatico-africa_132_12989723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 15:28:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Impacto climático en África]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regularización y justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regularizacion-justicia_132_12970698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En este mundo polarizado por la policía migratoria norteamericana, Gaza, Sudán o Ucrania, la regularización de extranjeros propuesta por nuestro país es una luz entre tanta oscuridad </p></div><p class="article-text">
        Hay varias&nbsp;ideas que llevo unos d&iacute;as plante&aacute;ndome a ra&iacute;z del anuncio por parte del Gobierno&nbsp;de la regularizaci&oacute;n&nbsp;extraordinaria&nbsp;a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas de origen extranjero.&nbsp;Una decisi&oacute;n que celebro, y por la que aplaudo de forma entusiasta a&nbsp;la iniciativa ciudadana liderada por el&nbsp;movimiento&nbsp;<em>Regularizaci&oacute;n Ya</em>, que&nbsp;llev&oacute; al registro del&nbsp;Congreso&nbsp;de los Diputados&nbsp;a finales de 2022 una Iniciativa&nbsp;Legislativa Popular (ILP)&nbsp;para reclamar algo que llevaba demasiados a&ntilde;os sin suceder.&nbsp;Ahora, tras tres a&ntilde;os en hibernaci&oacute;n,&nbsp;la&nbsp;base de esa propuesta&nbsp;conformar&aacute; la esencia del&nbsp;Real Decreto&nbsp;en el que trabaja el Ejecutivo y&nbsp;que aprobar&aacute;&nbsp;pr&oacute;ximamente en&nbsp;Consejo de&nbsp;Ministros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su lanzamiento, previsto para esta primavera, dar&aacute; a miles de personas un plazo hasta el 30 de junio de 2026 para poner nombre y reconocimiento a una vida que ya llevan a&ntilde;os construyendo aqu&iacute;. Podr&aacute;n acogerse quienes demuestren haber llegado a Espa&ntilde;a antes del 31 de diciembre de 2025 y mantenido&nbsp;una permanencia continuada de cinco meses en el momento de la solicitud, incluidos quienes pidieron protecci&oacute;n internacional y ahora encuentran en esta v&iacute;a un camino m&aacute;s&nbsp;directo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proceso, pensado para hacerse de forma telem&aacute;tica o en registros p&uacute;blicos para evitar el bloqueo de la administraci&oacute;n&nbsp;(previsible, al estar hablando de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas), exige acreditar la ausencia de antecedentes penales. Pero el decreto introduce un gesto de realismo: si el pa&iacute;s de origen no env&iacute;a la documentaci&oacute;n a tiempo, bastar&aacute; una declaraci&oacute;n responsable. Una concesi&oacute;n peque&ntilde;a, pero profundamente humana en un procedimiento donde demasiadas veces todo depende de un papel imposible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para demostrar su arraigo, la persona migrante podr&aacute; echar mano de cualquier documento v&aacute;lido: el padr&oacute;n, informes m&eacute;dicos, facturas de luz o incluso los recibos de los env&iacute;os que mes a mes sostienen a una familia al otro lado del mar. Y quiz&aacute; el avance m&aacute;s transformador est&eacute; en un detalle que marca la diferencia entre la incertidumbre y la vida: la simple admisi&oacute;n a tr&aacute;mite dar&aacute; acceso inmediato a una autorizaci&oacute;n provisional de residencia y trabajo.&nbsp;Un gesto que permite, por fin, dejar de vivir en pausa y empezar a participar plenamente en la legalidad laboral mientras se resuelve el expediente definitivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos d&iacute;as, y haciendo adem&aacute;s un repaso&nbsp;a&nbsp;los&nbsp;casi un centenar&nbsp;de&nbsp;art&iacute;culos&nbsp;y monograf&iacute;a referidos al&nbsp;&aacute;mbito de la migraci&oacute;n&nbsp;que hemos escrito&nbsp;en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han ido surgiendo&nbsp;una&nbsp;serie de&nbsp;ideas y reflexiones que quiero&nbsp;compartir con&nbsp;ustedes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera:</strong>&nbsp;que nuestra historia avala la bondad de la decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n no es un salto al vac&iacute;o: sabemos que&nbsp;un procedimiento as&iacute;&nbsp;funciona y mejora nuestra econom&iacute;a, nuestra convivencia.&nbsp;Como delegado del Gobierno en Canarias fui testigo privilegiado en el a&ntilde;o 2005&nbsp;y posteriores&nbsp;de los beneficios positivos que conllev&oacute; la regularizaci&oacute;n&nbsp;extraordinaria de extranjeros ordenada por el presidente Zapatero y gestionada por el entonces ministro&nbsp;Jes&uacute;s Caldera.&nbsp;Benefici&oacute; a 600.000 personas&nbsp;y gener&oacute; ingresos por valor de 2.300 millones de euros anuales en cotizaciones a la Seguridad Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La segunda:</strong>&nbsp;que la decisi&oacute;n supone una inyecci&oacute;n econ&oacute;mica inmediata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que cada persona regularizada aportar&aacute; un beneficio neto de cerca de 3.300 euros anuales a trav&eacute;s del IRPF y la Seguridad Social. Es tambi&eacute;n una inyecci&oacute;n desde el punto de vista de la seguridad, al quitar a personas de&nbsp;la oscuridad del trabajo sin contrato.&nbsp;Especialmente en sectores como la hosteler&iacute;a, la construcci&oacute;n, el agrario&nbsp;y el de los cuidados, empleos donde se calcula que casi un 70% de los solicitantes de esta regularizaci&oacute;n ya est&aacute;n trabajando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La tercera:</strong>&nbsp;que es un salvavidas al horizonte demogr&aacute;fico que afrontamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un momento en que no paramos de preguntarnos qu&eacute; ser&aacute; de nuestras pensiones ante la forma de nuestra pir&aacute;mide demogr&aacute;fica, regularizar a aquellas&nbsp;personas&nbsp;que ya viven entre nosotros es una decisi&oacute;n financieramente responsable que fortalece nuestro Estado del Bienestar.&nbsp;Ante la baja natalidad que hay en nuestro pa&iacute;s, la migraci&oacute;n es el colch&oacute;n que amortigua el declive. La&nbsp;media&nbsp;de edad&nbsp;de los extranjeros que viven en nuestro pa&iacute;s,&nbsp;y que&nbsp;ahora podr&aacute;n regularizar su situaci&oacute;n,&nbsp;es de 33 a&ntilde;os, once a&ntilde;os m&aacute;s joven que la media de edad del pa&iacute;s, los 44 a&ntilde;os.&nbsp;La gran mayor&iacute;a de personas que se regularizar&aacute;n, pues, se encuentran en&nbsp;los&nbsp;tramos clave de&nbsp;la&nbsp;vida laboral de una persona:&nbsp;entre los 25 y los 54 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cuarta:</strong>&nbsp;que&nbsp;muestra las cifras reales del fen&oacute;meno&nbsp;migratorio en Espa&ntilde;a&nbsp;y permite dimensionarlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Canarias lo sabemos muy bien.&nbsp;El debate p&uacute;blico sobre la migraci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s&nbsp;est&aacute; distorsionado porque el foco medi&aacute;tico sigue puesto&nbsp;casi exclusivamente&nbsp;en las costas,&nbsp;en los africanos en cayucos y pateras. Es decir,&nbsp;en la migraci&oacute;n por v&iacute;a mar&iacute;tima desde el continente africano.&nbsp;El proceso de regularizaci&oacute;n&nbsp;extraordinaria&nbsp;permitir&aacute; que, con datos certeros, entendamos que el 91% de las personas en situaci&oacute;n irregular en Espa&ntilde;a proviene de Latinoam&eacute;rica y&nbsp;que,&nbsp;a pesar de la visibilidad medi&aacute;tica de la&nbsp;llamada Ruta Canaria, el cruce del Estrecho o las vallas de Ceuta y Melilla, solo&nbsp;el 5% de los ciudadanos en situaci&oacute;n irregular&nbsp;es&nbsp;de origen africano (unas 45.000 personas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He explicado ya en much&iacute;simas ocasiones y he aprovechado estas p&aacute;ginas todo lo posible para recordar que&nbsp;la mayor&iacute;a de la migraci&oacute;n africana, adem&aacute;s,&nbsp;es intra&nbsp;africana, es decir, que&nbsp;ocurre dentro de &Aacute;frica.&nbsp;Por ejemplo,&nbsp;en 2024, aproximadamente 25 millones de africanos viv&iacute;an en un pa&iacute;s distinto al de su nacimiento, superando los 20,7 millones que resid&iacute;an fuera del continente.&nbsp;O&nbsp;que,&nbsp;de los 120 millones de personas desplazadas por la fuerza en el mundo, un dato suele pasar desapercibido: el 60% &mdash;unos 73,5 millones&mdash; nunca cruza una frontera,&nbsp;sino que&nbsp;permanece dentro de su propio pa&iacute;s. Y es en &Aacute;frica donde esta realidad alcanza una dimensi&oacute;n especialmente dram&aacute;tica: casi la mitad de todos los desplazados internos del planeta vive en el continente, con Sud&aacute;n y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo concentrando por s&iacute; solos el 80% de estos movimientos forzosos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y la quinta:</strong>&nbsp;que es justa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Simplemente, porque en un mundo en el que&nbsp;predominan&nbsp;im&aacute;genes&nbsp;como las&nbsp;de la actuaci&oacute;n del ICE&nbsp;(la polic&iacute;a migratoria)&nbsp;estadounidense, las matanzas de pa&iacute;ses como Sud&aacute;n, la injusticia de Gaza o los misiles rusos que siguen cayendo&nbsp;sobre los civiles ucranianos, la medida tomada por Espa&ntilde;a, profundamente humana y&nbsp;emp&aacute;tica,&nbsp;es una luz entre tanta oscuridad. Y a&nbsp;m&iacute;, aunque llegue tarde (porque deber&iacute;a haberse tomado a&ntilde;os atr&aacute;s),&nbsp;hace que me sienta orgulloso&nbsp;del pa&iacute;s en el que vivo, aunque este ahora sea foco del odio de todos los exacerbados que nos advierten&nbsp;con trasfondo racista de lo que supone no expulsar, perseguir y castigar a las personas que solo&nbsp;buscan una vida mejor, un trabajo con el que enviar tambi&eacute;n dinero a sus familias en lugares en los que es much&iacute;simo m&aacute;s complicado conseguir un sustento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y&nbsp;ya cierro&nbsp;con la&nbsp;&uacute;ltima&nbsp;reflexi&oacute;n,&nbsp;que&nbsp;si no la&nbsp;digo, reviento:&nbsp;sigo asombrado con la enorme cantidad de&nbsp;cinismo&nbsp;que percibo en muchos&nbsp;militantes pol&iacute;ticos,&nbsp;que est&aacute;n completamente callados ante esta&nbsp;medida&nbsp;y que lo han estado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;Poni&eacute;ndose de perfil y no transmitiendo posici&oacute;n ante la ciudadan&iacute;a. Es obvio que&nbsp;hay miedo a pronunciarse sobre el fen&oacute;meno migratorio.&nbsp;Temen que sea&nbsp;impopular, que les pueda quitar un voto.&nbsp;Callan, incluso, ante la mentira de que esto se hace para que m&aacute;s gente pueda votar al partido que la ha promovido, cuando es evidente que las personas regularizadas no podr&aacute;n elegir al presidente del Gobierno si no dejan pasar muchos a&ntilde;os y,&nbsp;posteriormente, solicitan&nbsp;y obtienen&nbsp;la nacionalidad espa&ntilde;ola.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la calle,&nbsp;el&nbsp;momento pol&iacute;tico, la polarizaci&oacute;n, el&nbsp;griter&iacute;o&nbsp;exagerado&nbsp;y el echarle las culpas a la migraci&oacute;n de todos&nbsp;nuestros males&nbsp;parece que han calado entre muchos de nuestros ciudadanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero&nbsp;ante&nbsp;este contexto,&nbsp;ahora m&aacute;s que nunca,&nbsp;es necesario salir a defender una iniciativa que todo el mundo sabe que es buena, necesaria y fundamental para nuestro Estado del Bienestar.&nbsp;Pero no&nbsp;quiero&nbsp;cerrar este art&iacute;culo&nbsp;haciendo&nbsp;una lectura solo desde el impacto econ&oacute;mico y social, diciendo que nuestro mercado de trabajo reclama, necesita...&nbsp;exige migrantes.&nbsp;Lo m&aacute;s importante de todo es que&nbsp;poner en marcha este proceso de&nbsp;regularizaci&oacute;n, adem&aacute;s de beneficiarnos a todos, nos hace mejor&nbsp;pa&iacute;s, mejores&nbsp;personas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regularizacion-justicia_132_12970698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 19:03:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Regularización y justicia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China en África: de las infraestructuras a los algoritmos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/china-africa-infraestructuras-algoritmos_132_12951670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación del gigante asiático con el continente ha mutado y ya no es el prestamista eterno de los gobiernos africanos: ahora puja fuerte para influenciar desde las nuevas tecnologías 
</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, a ra&iacute;z de varias lecturas de los art&iacute;culos que a diario recopilamos desde Casa &Aacute;frica en el Dosier &Aacute;frica&nbsp;(y distribuimos a m&aacute;s de un millar de contactos y subimos a la web), hemos profundizado en c&oacute;mo el papel de China en el continente est&aacute; mutando de manera importante, adapt&aacute;ndose a la nueva realidad geopol&iacute;tica que est&aacute; viviendo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la presencia china en &Aacute;frica se interpret&oacute; a trav&eacute;s de un marco relativamente r&iacute;gido: la imagen de un actor omnipresente que financiaba obras&nbsp;fara&oacute;nicas,&nbsp;levantaba edificios p&uacute;blicos de manera casi simb&oacute;lica y conced&iacute;a pr&eacute;stamos a gobiernos muy endeudados, alimentando el relato de la llamada &ldquo;trampa de la deuda&rdquo;, que le&nbsp;proporcionaba un gran poder de influencia.&nbsp;Esta narrativa &mdash;potente, aunque simplificadora&mdash; dibujaba a China como un socio que privilegiaba su influencia geopol&iacute;tica a toda costa, dejando en segundo plano los est&aacute;ndares democr&aacute;ticos y los derechos humanos. Sin embargo, la realidad de 2026 confirma que esa visi&oacute;n ya no basta para explicar la evoluci&oacute;n reciente de la relaci&oacute;n&nbsp;chinoafricana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un dato marca claramente este cambio de ciclo: en 2025, por primera vez, los pa&iacute;ses africanos pagaron a China m&aacute;s en reembolsos de deuda de lo que recibieron en nuevos pr&eacute;stamos. Y la tendencia no parece coyuntural. Mientras en 2016 los cr&eacute;ditos chinos en &Aacute;frica superaban los 30.000 millones de d&oacute;lares, en 2024 el volumen se redujo a 2.100 millones, repartidos en apenas seis proyectos cuidadosamente seleccionados. Las ca&iacute;das anuales &mdash;del 20% al 30%&mdash; ilustran una reorientaci&oacute;n deliberada. Pek&iacute;n ya no busca multiplicar megaproyectos, sino concentrarse en iniciativas de alto impacto, t&eacute;cnicamente solventes y econ&oacute;micamente sostenibles, enfocadas&nbsp;en sectores que China considera esenciales para su competitividad global: tecnolog&iacute;a, energ&iacute;as renovables, telecomunicaciones y econom&iacute;a digital. La geoeconom&iacute;a reemplaza al antiguo protagonismo de la construcci&oacute;n pesada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo es Angola&nbsp;(pa&iacute;s con el que Espa&ntilde;a&nbsp;mantiene una magn&iacute;fica relaci&oacute;n), que absorbi&oacute; en 2024 una cuarta parte de toda la financiaci&oacute;n china en &Aacute;frica. No se trat&oacute; esta vez de grandes presas o autopistas transcontinentales, sino de infraestructuras asociadas a telecomunicaciones, log&iacute;stica portuaria y desarrollo urbano ligado a la capital, Luanda. Es decir, inversiones destinadas a aumentar la eficiencia econ&oacute;mica, no a ampliar la huella f&iacute;sica de China en el continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta estrategia sectorial se suma un cambio monetario con implicaciones profundas: la desdolarizaci&oacute;n parcial de la financiaci&oacute;n. China ha empezado a&nbsp;proporcionar pr&eacute;stamos en yuanes para protegerse de la volatilidad del d&oacute;lar y, al mismo tiempo, fortalecer su divisa en el comercio internacional. Varios pa&iacute;ses africanos se han sumado a esta tendencia. Kenia, por ejemplo, convirti&oacute; en yuanes la deuda asociada al ferrocarril KSGR&nbsp;<em>(Kenya&nbsp;Standard Gauge&nbsp;Railway)</em>&nbsp;con la expectativa de ahorrar hasta 200 millones de d&oacute;lares en el servicio de la deuda. Para Pek&iacute;n, este movimiento forma parte de una carrera mucho m&aacute;s amplia: la disputa global por el peso del d&oacute;lar frente a monedas alternativas en un mundo crecientemente multipolar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la pregunta central contin&uacute;a siendo la misma: &iquest;qu&eacute; busca China en &Aacute;frica en este nuevo contexto? Una primera respuesta, sobre la que ya les escrib&iacute; la semana pasada,&nbsp;apunta a los minerales cr&iacute;ticos indispensables para la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Cobalto, litio, cobre o tierras raras son la columna vertebral de la revoluci&oacute;n de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, un sector en el que China lidera con comodidad. Asegurar su suministro es un objetivo estrat&eacute;gico irrenunciable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el continente africano no es solo un almac&eacute;n de materias primas. &Aacute;frica es tambi&eacute;n un actor pol&iacute;tico de primer orden. Con 54&nbsp;Estados, constituye el mayor bloque de votaci&oacute;n en Naciones Unidas. Para China, ganar apoyos africanos resulta clave para consolidar un orden multipolar menos dependiente de Estados Unidos y m&aacute;s ajustado a sus propios intereses internacionales. Los votos africanos respaldan iniciativas en foros multilaterales, otorgan legitimidad pol&iacute;tica y sostienen alianzas a largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comercio tambi&eacute;n refuerza esta interdependencia. Cuando Estados Unidos impuso aranceles severos a las importaciones chinas en la era Trump, &Aacute;frica se convirti&oacute; en un mercado refugio. En 2025, las exportaciones chinas hacia el continente crecieron un 25,8%, compensando parcialmente la ca&iacute;da del 20% en el flujo comercial con Estados Unidos. &Aacute;frica, por tanto, est&aacute; dejando de ser un espacio perif&eacute;rico para convertirse en un componente estructural de la resiliencia econ&oacute;mica china.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si un &aacute;rea simboliza mejor que ninguna el viraje actual, es la tecnolog&iacute;a. La presencia china en &Aacute;frica circula hoy m&aacute;s por cables de fibra &oacute;ptica que por carreteras y puentes. Huawei gestiona aproximadamente el 70% de la infraestructura 4G del continente y est&aacute; impulsando el despliegue del 5G en m&aacute;s de 30 pa&iacute;ses. El ecosistema m&oacute;vil&nbsp;(es decir, los terminales que tienen en sus manos los africanos)&nbsp;es claramente de matriz china: marcas como Tecno e&nbsp;Infinix&nbsp;superan por s&iacute; solas la cuota combinada de Samsung y Apple, capturando m&aacute;s del 40% del mercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dominio tecnol&oacute;gico no se limita al hardware. Se extiende al software, a los sistemas de pago y, cada vez m&aacute;s, a los modelos de gobernanza digital. Los programas de &ldquo;Ciudades Seguras&rdquo;, impulsados por empresas como Huawei, han llevado sistemas de videovigilancia, reconocimiento facial y gesti&oacute;n inteligente del tr&aacute;fico a pa&iacute;ses como Kenia, Etiop&iacute;a o Zimbabue. Del mismo modo, aplicaciones chinas como&nbsp;Boomplay&nbsp;&mdash;una suerte de &ldquo;TikTok africano&rdquo;&mdash; o plataformas de pago m&oacute;vil como&nbsp;Alipay&nbsp;y&nbsp;WeChatPay&nbsp;se han integrado r&aacute;pidamente en la vida cotidiana de la juventud africana. China ya no solo construye el suelo que pisan; habita tambi&eacute;n los dispositivos que llevan en sus manos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este giro tecnol&oacute;gico no ocurre en un continente pasivo. Al contrario: varios pa&iacute;ses africanos est&aacute;n utilizando esta nueva fase de la relaci&oacute;n para exigir condiciones m&aacute;s beneficiosas. Es lo que se conoce como la creciente&nbsp;<em>agencia africana</em>, una tendencia que ha ganado visibilidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Los gobiernos africanos empiezan a definir prioridades claras, a demandar transferencia tecnol&oacute;gica real y a imponer regulaciones que eviten la fuga de valor a&ntilde;adido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados son tangibles. Marruecos inaugurar&aacute; en breve la primera&nbsp;gigafactor&iacute;a&nbsp;de bater&iacute;as para veh&iacute;culos el&eacute;ctricos del continente. Etiop&iacute;a y Kenia han evolucionado, en tiempo r&eacute;cord, de importar componentes a fabricar sus propios veh&iacute;culos el&eacute;ctricos. En Nairobi ya se ensamblan motocicletas y autobuses el&eacute;ctricos, importando solo las celdas de bater&iacute;a mientras se avanza hacia la fabricaci&oacute;n de ciclo completo. Estos hitos ser&iacute;an impensables hace una d&eacute;cada sin un cambio de postura negociadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, varios pa&iacute;ses han endurecido sus pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n de materias primas. Al menos 13 naciones africanas han prohibido la exportaci&oacute;n de minerales cr&iacute;ticos sin procesar. Esta medida obliga a las empresas &mdash;incluidas las chinas&mdash; a invertir directamente en plantas de procesamiento local. La creaci&oacute;n de zonas econ&oacute;micas especiales, como la ubicada entre Zambia y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo para atraer fabricantes de componentes de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, refleja una estrategia continental m&aacute;s sofisticada e integrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello apunta hacia un nuevo equilibrio. China sigue siendo un socio esencial, pero ya no marca en solitario el ritmo de la relaci&oacute;n. &Aacute;frica, cada vez m&aacute;s consciente de su valor econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, est&aacute; dispuesta a negociar en funci&oacute;n de sus propias prioridades de desarrollo.&nbsp;La cumbre Uni&oacute;n Europea-Uni&oacute;n Africana que se celebr&oacute; hace&nbsp;solo dos&nbsp;meses en Angola ejemplific&oacute; perfectamente este mensaje: relaciones de t&uacute; a t&uacute;&nbsp;con un claro trasfondo de fin y rechazo a cualquier&nbsp;reminiscencia colonial, como as&iacute; reflejaba la declaraci&oacute;n conjunta al final de la cumbre.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, el reto central para los l&iacute;deres africanos no ser&aacute; reducir la presencia china, sino gestionar una diversificaci&oacute;n inteligente de alianzas. Estados como Nigeria o Sud&aacute;frica ya est&aacute;n abri&eacute;ndose a inversiones de la Uni&oacute;n Europea y Estados Unidos en &aacute;mbitos como la energ&iacute;a verde, la seguridad digital o la innovaci&oacute;n financiera. La competencia entre potencias puede ofrecer oportunidades, siempre que los gobiernos africanos mantengan firme el rumbo y eviten reproducir dependencias del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desenlace de esta nueva etapa no depender&aacute; solo de Pek&iacute;n. Depender&aacute;, sobre todo, de la capacidad africana para convertir su creciente poder de negociaci&oacute;n en desarrollo inclusivo y sostenible. Un desaf&iacute;o enorme, pero tambi&eacute;n una oportunidad hist&oacute;rica para un continente joven, din&aacute;mico y decidido a ocupar un lugar central en el mundo que viene.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/china-africa-infraestructuras-algoritmos_132_12951670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 19:51:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[China en África: de las infraestructuras a los algoritmos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La llave de la era digital está en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/llave-digital-africa_132_12931767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fd6a671-5ce9-4fd6-8cfc-14ca5efc8f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La llave de la era digital está en África"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estados Unidos, China y Rusia pelean por los favores de los países africanos para hacerse con sus minerales críticos y tierras raras 
</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada les habl&eacute; de la importancia de que nuestro pa&iacute;s, Espa&ntilde;a,&nbsp;adapte&nbsp;su Estrategia de Seguridad Nacional a los&nbsp;enormes cambios&nbsp;geopol&iacute;ticos que estamos viviendo, al nuevo mapa de poder, tal como establece la vigente Ley de Seguridad Nacional.&nbsp;Y les&nbsp;contaba&nbsp;que en toda esta estrategia&nbsp;debemos tener&nbsp;presente al continente africano, porque en este nuevo juego de las superpotencias que promueve&nbsp;el&nbsp;presidente norteamericano, Donald Trump, &Aacute;frica parece condicionada a ser el proveedor de materias primas, un punto central en el que China, Rusia y los Estados Unidos se disputan los favores y las influencias de los gobiernos africanos para hacerse con su petr&oacute;leo, su gas, su oro, sus minerales cr&iacute;ticos y sus&nbsp;tierras&nbsp;raras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comprender la magnitud de lo que est&aacute; en juego, es preciso&nbsp;que bajemos al&nbsp;subsuelo:&nbsp;&Aacute;frica&nbsp;posee un tercio de las reservas minerales conocidas del planeta, incluyendo el 80% del platino y el cromo, el 47% del cobalto o el 21% del grafito. Ese es el inventario de la transici&oacute;n energ&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y estoy convencido de que esta riqueza&nbsp;y el momento geopol&iacute;tico&nbsp;sit&uacute;an&nbsp;a &Aacute;frica ante una oportunidad hist&oacute;rica para convertir su patrimonio natural, ahora s&iacute;,&nbsp;en un motor de transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica. Digo ahora s&iacute; porque en cierta manera&nbsp;este momento&nbsp;constituye&nbsp;una oportunidad hist&oacute;rica para romper finalmente esa frase estereotipada de que &Aacute;frica sufre &ldquo;la maldici&oacute;n de los recursos&rdquo;, donde esa inmensa riqueza ha sido parad&oacute;jicamente el&nbsp;vector principal que explican&nbsp;el conflicto, la desigualdad y la pobreza extremas de una poblaci&oacute;n que no huele ni de lejos los beneficios estratosf&eacute;ricos que arroja la venta de lo que se halla bajo&nbsp;sus pies.&nbsp;El colonialismo, los pa&iacute;ses europeos, fueron principalmente los grandes beneficiarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las grandes potencias, Estados Unidos y China, juegan ya abiertamente una partida por resolver su dependencia estructural. Estados Unidos, por ejemplo,&nbsp;depende en m&aacute;s de un 50% de las importaciones para cuarenta de los sesenta minerales que considera cr&iacute;ticos. China, por su parte,&nbsp;ha consolidado una ventaja estrat&eacute;gica casi inalcanzable al controlar el 87% del procesamiento y refinado global de estas materias primas.&nbsp;Y la demanda se dispara: solo la demanda de&nbsp;litio,&nbsp;por ejemplo,&nbsp;podr&iacute;a crecer&nbsp;hasta un 1.500% en 25 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pasado 2025 ya escribimos en varias ocasiones sobre minerales cr&iacute;ticos y tierras raras&nbsp;(&lsquo;Las tierras raras y la geopol&iacute;tica de los minerales&rsquo;&nbsp;o &lsquo;El centro de gravedad se desplaza: &Aacute;frica en la competencia global&rsquo;, que citamos a modo de referencia).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica, quiz&aacute;s la&nbsp;pieza m&aacute;s importante&nbsp;de este tablero, la reina,&nbsp;es&nbsp;la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, que concentra el 70% del&nbsp;cobalto&nbsp;mundial, un mineral indispensable para las bater&iacute;as de &uacute;ltima generaci&oacute;n y los sistemas de defensa avanzados. Junto a ella, pa&iacute;ses como Zambia est&aacute;n emergiendo como actores&nbsp;protagonistas; este pa&iacute;s, segundo productor de cobre de &Aacute;frica, planea cuadriplicar su producci&oacute;n para 2031 para alimentar la insaciable demanda de conductores el&eacute;ctricos globales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la verdadera batalla que Espa&ntilde;a y Europa deben observar&nbsp;est&aacute; en el eslab&oacute;n que decide el precio: el refinado y la log&iacute;stica. Tres d&eacute;cadas de inversi&oacute;n han dado a China una ventaja clara: no basta con tener la mina si el tren que transporta las mercanc&iacute;as y la planta que procesa el mineral est&aacute;n en manos ajenas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como bien analiza la experta Mar Hidalgo Garc&iacute;a, investigadora principal del Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos (IEEE)&nbsp;en&nbsp;<a href="https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/pax-silica-trump-nueva-alianza-multilateral-tecnologica-tambien-geopolitica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un excelente art&iacute;culo</a>&nbsp;publicado esta misma semana,&nbsp;econom&iacute;a y seguridad se han fusionado. Bajo la administraci&oacute;n de Donald Trump, este esquema se materializa en lo que ellos definen como &ldquo;Pax&nbsp;Silica&rdquo;, una alianza multilateral&nbsp;que busca asegurar colectivamente las bases estrat&eacute;gicas de la econom&iacute;a digital &mdash;computaci&oacute;n, semiconductores, energ&iacute;a y minerales&mdash; para reducir la&nbsp;dependencia de&nbsp;China. Es, en cierta manera, una&nbsp;coalici&oacute;n de seguridad econ&oacute;mica creada para la era de la IA, porque seg&uacute;n la administraci&oacute;n Trump, mientras el siglo XX funcionaba con petr&oacute;leo y acero, el XXI funciona con la computaci&oacute;n y los minerales que la alimentan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La herramienta es una diplomacia abiertamente transaccional: seguridad a cambio de recursos. As&iacute; se ley&oacute; la mediaci&oacute;n de Trump en el conflicto del Congo y los Acuerdos de Washington: paz a cambio de cobalto. Es eficaz a corto plazo, pero deja a &Aacute;frica&nbsp;exclusivamente como un d&oacute;cil proveedor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como les contaba antes, frente a esta estrategia estadounidense, China&nbsp;lleva d&eacute;cadas trabajando&nbsp;un esquema de integraci&oacute;n vertical y visi&oacute;n a largo plazo&nbsp;que le permite dominar no solo la extracci&oacute;n, sino el 91% del refinado global de tierras raras y el 85% del procesamiento de materiales para chips y&nbsp;bater&iacute;as. En definitiva,&nbsp;que&nbsp;la carrera por la inteligencia artificial no es solo una batalla&nbsp;de&nbsp;datos&nbsp;para ir haciendo mejorar la tecnolog&iacute;a, sino por el control f&iacute;sico de la cadena de suministro, convirtiendo a los chips, los minerales&nbsp;y las tierras raras en &ldquo;armas&rdquo; de equilibrio t&aacute;ctico entre&nbsp;potencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, solo el 5% de los minerales cr&iacute;ticos africanos se procesa en el continente. La prioridad es subir ese porcentaje: contratos que obliguen a refinar y ensamblar in situ, con plazos y metas medibles. Cada punto de refinado local es m&aacute;s empleo, m&aacute;s recaudaci&oacute;n y m&aacute;s m&uacute;sculo industrial, como viene ocurriendo en pa&iacute;ses como Guinea, que invierte en refiner&iacute;as de al&uacute;mina, o Ghana, que ya cuenta con su primera refiner&iacute;a comercial de oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, una mayor integraci&oacute;n regional dar&iacute;a al continente una posici&oacute;n negociadora mucho m&aacute;s fuerte frente a las grandes potencias.&nbsp;Ya existen se&ntilde;ales alentadoras: la zona econ&oacute;mica especial que comparten la RDC y Zambia para fabricar bater&iacute;as de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos demuestra que &Aacute;frica puede ir m&aacute;s all&aacute; de la simple extracci&oacute;n y construir aut&eacute;nticos ecosistemas industriales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el desarrollo de infraestructuras con usos m&uacute;ltiples en corredores estrat&eacute;gicos, como el de Lobito, es esencial para conectar la miner&iacute;a con el progreso regional. Estas rutas no deber&iacute;an servir solo para exportar minerales, sino tambi&eacute;n para potenciar el comercio agr&iacute;cola. No es un detalle menor: hoy en d&iacute;a, el 40% de los productos agr&iacute;colas africanos se pierde por problemas de transporte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, alcanzar una verdadera soberan&iacute;a mineral exige un cambio profundo en la forma de gobernar.&nbsp;No se trata de extraer m&aacute;s, sino gobernar mejor.&nbsp;Las &eacute;lites pol&iacute;ticas deben apostar por una gesti&oacute;n transparente que garantice que los ingresos mineros se utilicen realmente para mejorar la vida de la poblaci&oacute;n.&nbsp;Convertir esta riqueza natural en un pacto social s&oacute;lido es la &uacute;nica manera de evitar repetir los errores del pasado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica no puede limitarse a&nbsp;ser la cantera de&nbsp;la transici&oacute;n verde mundial. Debe utilizar ese tesoro subterr&aacute;neo para llevar electricidad a los 600 millones de personas que todav&iacute;a no la tienen y convertir su potencial en el motor de su propio desarrollo sostenible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de noviembre del pasado a&ntilde;o,&nbsp;en Luanda&nbsp;(Angola),&nbsp;la Uni&oacute;n&nbsp;Europea y&nbsp;la Uni&oacute;n Africana&nbsp;se reunieron en una cumbre para&nbsp;fortalecer las relaciones mutuas&nbsp;que puso el foco en la necesidad de que Europa invierta en el desarrollo industrial y energ&eacute;tico&nbsp;africano.&nbsp;En este juego geopol&iacute;tico&nbsp;del que les he hablado hoy, Europa no puede quedar al margen, y&nbsp;la clave est&aacute; en un apoyo&nbsp;leal y enfocado al desarrollo del continente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/llave-digital-africa_132_12931767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 17:33:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La llave de la era digital está en África]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-estrategia-seguridad-nacional-2026_132_12913781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">España debe adaptar su Estrategia de Seguridad Nacional a las realidades que tan rápidamente se están produciendo ante las nuevas circunstancias geopolíticas </p></div><p class="article-text">
        Hace pocas semanas, a principios del mes de diciembre de 2025, se hizo p&uacute;blica la nueva Estrategia de Seguridad Nacional del Gobierno de los Estados Unidos.&nbsp;En ella se anticipaba lo que pudimos ver pocas semanas m&aacute;s tarde en Venezuela: Washington ha dicho que a partir de ahora el continente americano&nbsp;debe estar bajo su control.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo llaman la Doctrina Monroe (Ahora rebautizada por el propio presidente por D<em>octrina&nbsp;Donroe</em>, por el&nbsp;<em>Donald</em>&nbsp;que la inspira), la que entiende que lo mejor es repartirse el mundo y dejar claras las esferas de influencia: Am&eacute;rica para los Estados Unidos, Asia para China... y no quiero ni pensar que conciban que Europa se tenga que espabilar sola ante el sue&ntilde;o expansionista de Putin.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, la Estrategia estadounidense&nbsp;est&aacute; cambiando su relaci&oacute;n con Europa:&nbsp;el propio Trump ha hablado de competencia econ&oacute;mica y&nbsp;por escrito sostiene que solo le interesan los pa&iacute;ses con gobiernos de tendencia de lo que ellos llaman &lsquo;patriota&rsquo;, es decir, de extrema derecha,&nbsp;y que trabajar&aacute;n en&nbsp;ayudar&nbsp;a que este tipo de partidos&nbsp;alcance el&nbsp;poder en&nbsp;el mayor n&uacute;mero de pa&iacute;ses posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa Estrategia, para Trump y sus ac&oacute;litos, Europa es &ldquo;una civilizaci&oacute;n en riesgo&rdquo; que debe ser rescatada de su propia deriva demogr&aacute;fica, pero especialmente migratoria y regulatoria. Washington nos dice&nbsp;que&nbsp;ya no est&aacute;n&nbsp;aqu&iacute; para ser&nbsp;los&nbsp;garantes&nbsp;de la seguridad europea, y cuestionan&nbsp;abiertamente a la estructura comunitaria porque &ldquo;drena la soberan&iacute;a&rdquo; y asfixia a los&nbsp;pa&iacute;ses con excesivas regulaciones. Los americanos, pues, prefieren relacionarse en Europa con lo que ellos consideran &ldquo;pa&iacute;ses sanos&rdquo; (la Hungr&iacute;a de&nbsp;Orban, la Italia de&nbsp;Meloni... o en definitiva los que&nbsp;ya estaban o han&nbsp;virado&nbsp;hacia la extrema derecha).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El movimiento de Trump, que lidera la mayor potencia militar del mundo, parece tener como prioridad librarse de la carga de la guerra de Ucrania&nbsp;(cuya soluci&oacute;n quiere dejar en manos europeas)&nbsp;para poder dedicarse a lo que verdaderamente preocupa a los norteamericanos: la competencia con China en el Pac&iacute;fico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como les dec&iacute;a,&nbsp;el ejemplo m&aacute;s claro de que la nueva estrategia no era un &oacute;rdago fue la captura y extracci&oacute;n de Nicol&aacute;s Maduro el pasado 3 de enero, un aut&eacute;ntico&nbsp;un cataclismo geopol&iacute;tico,&nbsp;y con toda seguridad,&nbsp;el acta de defunci&oacute;n del derecho internacional tal y como lo conoc&iacute;amos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante la evidencia de que Maduro no gozaba de mis simpat&iacute;as, y la liberaci&oacute;n de los presos pol&iacute;ticos es buena a todos los efectos, pero la decisi&oacute;n unilateral de los Estados Unidos de entrar violentamente, secuestrar a Maduro, primero, y mantener a todo su r&eacute;gimen a cambio del control del petr&oacute;leo, despu&eacute;s, constituyen una barbaridad y un atropello a la legalidad internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En toda esta partida mi queja es que las acciones del presidente norteamericano han abierto la puerta a que cualquiera conciba el mundo como el Lejano Oeste: ningunear a las Naciones Unidas, por un lado, y despreciar a la OTAN a trav&eacute;s de la reclamaci&oacute;n de Groenlandia son mensajes muy claros, especialmente para&nbsp;nosotros&nbsp;los europeos. Parece que est&eacute; diciendo: somos socios, s&iacute;, pero si no me dan Groenlandia seremos enemigos. A ver c&oacute;mo responde ahora&nbsp;la&nbsp;Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lectura de la Estrategia&nbsp;de Seguridad&nbsp;Nacional&nbsp;estadounidense&nbsp;me dej&oacute; absolutamente pasmado. El texto dice tanto por lo que cuenta como por lo que omite. Y &Aacute;frica pr&aacute;cticamente ni aparece, as&iacute; que esa omisi&oacute;n es tambi&eacute;n un mensaje clar&iacute;simo: un desinter&eacute;s profundo en cualquier aspecto del continente que no sean sus riquezas minerales, algo que ya demostr&oacute; suprimiendo las fundamentales aportaciones que los Estados Unidos hac&iacute;an en materia de ayuda humanitaria, lo que est&aacute; teniendo un impacto directo y medible en la salud global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que ver que el intervencionismo norteamericano en &Aacute;frica, en estos d&iacute;as, se produce en pa&iacute;ses con mucho petr&oacute;leo (Nigeria, bajo la excusa de defender a los cristianos de ataques del Estado Isl&aacute;mico) o geopol&iacute;ticamente decisivos (Somalia, por el cuerno de &Aacute;frica), al tiempo que mantiene el inter&eacute;s en apoyar el corredor de Lobito (Angola) para facilitar una salida a los minerales cr&iacute;ticos del Congo, fundamentales para las nuevas tecnolog&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los africanos, obviamente, se han le&iacute;do la estrategia norteamericana:&nbsp;ello explica especialmente bien la clamorosa condena (desde la Uni&oacute;n Africana a agrupaciones de pa&iacute;ses como la CEDEAO) al&nbsp;movimiento norteamericano&nbsp;en Venezuela por constituir una vulneraci&oacute;n del derecho internacional. El presidente sudafricano, por ejemplo, afirm&oacute; que la decisi&oacute;n norteamericana marca un regreso a la inestabilidad parecido al que hubo antes de las Guerras Mundiales. Si Estados Unidos puede extraer a un presidente en su propia esfera, nada protege a los estados peque&ntilde;os de la fuerza bruta aplicada de forma unilateral, sin respaldo internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la decisi&oacute;n ratifica lo que los africanos llevan tiempo diciendo: es su momento para poder tener una gran variedad de socios, sin optar por ning&uacute;n bloque. De ah&iacute; el creciente papel de&nbsp;China,&nbsp;pero tambi&eacute;n la fuerza creciente de Turqu&iacute;a o las monarqu&iacute;as &aacute;rabes. Diversificaci&oacute;n, que se llamar&iacute;a en t&eacute;rminos econ&oacute;micos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que tambi&eacute;n me ha hecho rememorar la lectura de la Estrategia de Seguridad Nacional&nbsp;estadounidense&nbsp;es que Espa&ntilde;a tiene una Ley de Seguridad&nbsp;Nacional&nbsp;y&nbsp;que &eacute;sta debe adaptarse a los cambios geopol&iacute;ticos que con tanta velocidad&nbsp;hoy en d&iacute;a&nbsp;se suceden. El recuerdo me ha llevado a las sesiones de trabajo durante la X Legislatura (2011&#8209;2015), cuando se debat&iacute;a la Ley de Seguridad Nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel proceso&nbsp;&eacute;ramos ponentes del proyecto de Ley por el&nbsp;grupo socialista Jos&eacute; Enrique Serrano y yo, en un momento en el que gobernaba el PP y, por lo tanto, los socialistas est&aacute;bamos en minor&iacute;a en el Congreso. Los trabajos culminaron en la Ley 36/2015, que define la Seguridad Nacional como una pol&iacute;tica p&uacute;blica dirigida por el presidente del Gobierno, con participaci&oacute;n de todas las administraciones y de la sociedad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa Ley establec&iacute;a que la Estrategia de Seguridad Nacional act&uacute;a como marco pol&iacute;tico&#8209;estrat&eacute;gico y debe incluir aspectos como el an&aacute;lisis del entorno, los riesgos que afectan a Espa&ntilde;a, las l&iacute;neas de acci&oacute;n y la optimizaci&oacute;n de recursos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, la propia ley contempla&nbsp;la necesidad de an&aacute;lisis y elaboraci&oacute;n de estrategias de Seguridad Nacional&nbsp;que &eacute;sta se deba seguir actualizando en funci&oacute;n de los cambios que se produzcan en el mundo, y el Gobierno de Espa&ntilde;a ha seguido esa l&iacute;nea de actualizaci&oacute;n. Lo hizo, por ejemplo,&nbsp;tras la pandemia de COVID&#8209;19, con una renovaci&oacute;n publicada el 31 de diciembre de 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ante acontecimientos como Gaza, Ucrania, las tensiones en la OTAN o la retirada de Estados Unidos de organismos internacionales, es l&oacute;gico pensar en una nueva adaptaci&oacute;n. El cambio geopol&iacute;tico es profundo y Espa&ntilde;a debe tener muy claro cu&aacute;les son las reglas del juego cuando, como ocurre ahora con este ninguneo a la legalidad internacional, uno de los jugadores considera que no necesita ning&uacute;n &aacute;rbitro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque en un mundo que se divide aceleradamente en bloques, Espa&ntilde;a debe utilizar la Ley de Seguridad Nacional como el instrumento legal clave para proteger sus intereses y reafirmar su posici&oacute;n global.&nbsp;El orden internacional era un mapa con rutas claras y patrulladas, y hoy, ese mapa nos est&aacute; ardiendo en las manos. Mientras las grandes potencias intentan cercar sus propios jardines, Espa&ntilde;a debe asegurarse de que su br&uacute;jula &mdash;la Ley de Seguridad Nacional&mdash; est&eacute; calibrada para navegar en una tormenta en la que, por cierto, &Aacute;frica&nbsp;jugar&aacute; un papel&nbsp;decisivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, es&nbsp;deseable&nbsp;la&nbsp;adaptaci&oacute;n de&nbsp;la Estrategia de Seguridad Nacional&nbsp;que tenga en cuenta las nuevas circunstancias que se van definiendo.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-estrategia-seguridad-nacional-2026_132_12913781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jan 2026 15:19:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2026]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La emergencia climática exige el consenso de todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/emergencia-climatica-exige-consenso_132_12859675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">España es el país europeo con mayor impacto del cambio climático, de la misma manera que África es el continente más golpeado del planeta </p></div><p class="article-text">
        La ciencia lleva a&ntilde;os advirti&eacute;ndolo y hoy los datos ya no dejan espacio para la duda: Espa&ntilde;a se est&aacute; calentando, y lo hace a un ritmo preocupante. Desde 1961 hasta 2024, la temperatura media del pa&iacute;s ha aumentado 1,69 &deg;C. No es un dato aislado. Once de los a&ntilde;os m&aacute;s calurosos&nbsp;de toda la serie hist&oacute;rica se concentran en lo que llevamos de siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico ha dejado de ser una abstracci&oacute;n para convertirse en una experiencia cotidiana. El verano se ha alargado 55 d&iacute;as, el calor extremo se ha normalizado y los episodios de riesgo se repiten con una frecuencia cada vez mayor. Todos conservamos a&uacute;n muy presente el recuerdo de la devastadora DANA de Valencia, un ejemplo claro de c&oacute;mo el calentamiento global ya impacta directamente en nuestras vidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Mediterr&aacute;neo, adem&aacute;s, el calentamiento avanza un 20% m&aacute;s r&aacute;pido que la media global, tal y como se&ntilde;alan organismos de referencia como el IPCC. Si no se corrige el actual escenario de altas emisiones, las previsiones apuntan a un aumento de la temperatura de entre 3,7 &deg;C y 5,6 &deg;C a finales de siglo, acompa&ntilde;ado de una subida del nivel del mar que podr&iacute;a situarse entre 63 y 102 cent&iacute;metros. En otras palabras: el problema no es futuro, es presente, y se agrava r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este proceso no implica solo m&aacute;s calor, sino una alteraci&oacute;n profunda del clima que ya est&aacute; redefiniendo nuestro territorio. Las proyecciones indican que, de aqu&iacute; a 2050, las precipitaciones medias podr&iacute;an reducirse entre un 14% y un 20%, aumentando la frecuencia y duraci&oacute;n de las sequ&iacute;as. Al mismo tiempo, se acent&uacute;a una paradoja cada vez m&aacute;s evidente: mientras llueve menos en t&eacute;rminos generales, los episodios de lluvias extremas son m&aacute;s frecuentes e intensos.&nbsp;Cada vez es m&aacute;s habitual que precipitaciones superiores a 60&nbsp;mil&iacute;metros&nbsp;en un solo d&iacute;a descarguen con violencia, concentrando el agua en pocas horas y multiplicando los da&ntilde;os. El resultado es un pa&iacute;s m&aacute;s vulnerable, con mayor riesgo para las personas, las infraestructuras y la econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de esta nueva realidad clim&aacute;tica ya est&aacute;n siendo devastadoras. En apenas cinco a&ntilde;os, los episodios de lluvias torrenciales y&nbsp;DANAs&nbsp;han aumentado un 15%, y la superficie afectada por incendios forestales se ha disparado un 80%. Solo en 2025, el fuego arras&oacute; m&aacute;s de 383.000 hect&aacute;reas y alcanz&oacute; a 440 municipios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es doloroso, pero necesario, recordar el balance humano de estos fen&oacute;menos. La DANA de octubre de 2024 dej&oacute; 238 v&iacute;ctimas mortales y registros hist&oacute;ricos como los m&aacute;s de 770 litros por metro cuadrado ca&iacute;dos en 24 horas en Tur&iacute;s, en la provincia de Valencia. No son cifras fr&iacute;as: son vidas truncadas y comunidades enteras golpeadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto humano y econ&oacute;mico de los eventos clim&aacute;ticos extremos es grave y persistente. M&aacute;s de 20.000 personas han perdido la vida a causa de estos fen&oacute;menos y, entre 1980 y 2024, Espa&ntilde;a se ha convertido en el pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea con mayor mortalidad asociada a ellos, con 113.627 v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas acumuladas en ese mismo periodo alcanzan los 119.000 millones de euros. El sector agrario pierde cada a&ntilde;o cerca del 6% del valor de su producci&oacute;n y solo en 2025 los da&ntilde;os se estimaron en 12.000 millones de euros. A todo ello se suman riesgos crecientes de inundaciones costeras, erosi&oacute;n del litoral, da&ntilde;os en infraestructuras cr&iacute;ticas y amenazas directas a sectores estrat&eacute;gicos como el turismo.&nbsp;Y aqu&iacute;, en&nbsp;Canarias, eso deber&iacute;amos tenerlo muy presente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos datos forman parte del texto con el que el Gobierno de Espa&ntilde;a ha presentado recientemente la necesidad de un Pacto de Estado frente a la emergencia clim&aacute;tica. Se trata de una llamada al consenso en un momento especialmente complejo para alcanzarlo, pero en el que este asunto deber&iacute;a quedar fuera de toda duda y confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico no entiende de ideolog&iacute;as ni de ciclos electorales. Los riesgos asociados forman un sistema interconectado que exige respuestas coordinadas, pol&iacute;ticas p&uacute;blicas coherentes y una visi&oacute;n de largo plazo. Precisamente por eso, la emergencia clim&aacute;tica deber&iacute;a convertirse en el terreno com&uacute;n de un Pacto de Estado amplio, estable y duradero,&nbsp;para&nbsp;protegernos mejor&nbsp;el presente y garantizar un futuro habitable para las pr&oacute;ximas generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde mi posici&oacute;n y mi experiencia, no puedo sino mostrar mi apoyo m&aacute;s decidido a la necesidad de este gran acuerdo. Son muchos los a&ntilde;os que llevo defendiendo la urgencia de actuar frente al cambio clim&aacute;tico. En 2017 publiqu&eacute;&nbsp;una monograf&iacute;a&nbsp;titulada&nbsp;&lsquo;Frenar el cambio clim&aacute;tico. Una aportaci&oacute;n y 101 propuestas&rsquo;, fruto del&nbsp;trabajo&nbsp;realizado por la Comisi&oacute;n Mixta Congreso-Senado integrada por 60 parlamentarios de las Cortes&nbsp;Generales&nbsp;espa&ntilde;olas.&nbsp;El trabajo realizado y los estudios cient&iacute;ficos aportados compusieron este libro al que hago referencia. Y muchas de aquellas propuestas coinciden hoy con los acuerdos necesarios que deber&iacute;an integrarse en este Pacto de Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva propuesta&nbsp;se estructura en 15 ejes de actuaci&oacute;n. Estos abarcan desde la aplicaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y el refuerzo de la resiliencia h&iacute;drica frente a inundaciones y sequ&iacute;as, hasta la aceleraci&oacute;n de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, la promoci&oacute;n de una cultura c&iacute;vica de prevenci&oacute;n y la lucha contra la desinformaci&oacute;n clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s de Europa que mayor impacto recibe del cambio clim&aacute;tico, &Aacute;frica es, sin duda, el continente del planeta que afronta el escenario m&aacute;s adverso. A pesar de ser responsable de no m&aacute;s del 4% de las emisiones mundiales de CO&#8322;, es el continente que se est&aacute; calentando m&aacute;s r&aacute;pido que el promedio global. La Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial ha se&ntilde;alado que la d&eacute;cada 2014&ndash;2024 ha sido la m&aacute;s c&aacute;lida registrada en &Aacute;frica en toda su historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico afecta a cada aspecto del desarrollo socioecon&oacute;mico del continente africano, agravando el hambre, la inseguridad y los desplazamientos forzados. &Aacute;frica ya sufre eventos meteorol&oacute;gicos extremos, estr&eacute;s h&iacute;drico y reducciones en la producci&oacute;n de alimentos, factores que alimentan la migraci&oacute;n y la inestabilidad regional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Cuerno de &Aacute;frica, por ejemplo, m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas fueron desplazadas en solo seis meses debido a la combinaci&oacute;n de sequ&iacute;a y conflictos agravados por el clima. En pa&iacute;ses como Senegal, hemos conocido recientemente c&oacute;mo la disminuci&oacute;n de las lluvias y el aumento de las temperaturas han secado las tierras de pastoreo, intensificando tensiones hist&oacute;ricas entre agricultores y pastores n&oacute;madas en su b&uacute;squeda de alimento para sus reba&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estos datos irrefutables, resulta comprensible la incredulidad con la que muchos africanos observan la falta de avances reales hacia la justicia clim&aacute;tica.&nbsp;Es decir, hacia un sistema&nbsp;que naturalice el hecho de que quienes m&aacute;s sufren las consecuencias sean compensados por quienes m&aacute;s contaminan.&nbsp;El cierre de la&nbsp;COP30 en Bel&eacute;m, Brasil, fue decepcionante para los intereses africanos, especialmente en materia de financiaci&oacute;n clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cumbre concluy&oacute; con un acuerdo fr&aacute;gil, sin una hoja de ruta vinculante ni plazos claros para la eliminaci&oacute;n progresiva de los combustibles f&oacute;siles, limit&aacute;ndose a referencias gen&eacute;ricas al consenso alcanzado en la COP28. Esta falta de ambici&oacute;n&nbsp;es global y nos interpela:&nbsp;recuerden&nbsp;tambi&eacute;n que, recientemente, la Uni&oacute;n Europea no ha sido capaz de fijar 2035 como el a&ntilde;o l&iacute;mite para la fabricaci&oacute;n de veh&iacute;culos con motores de combusti&oacute;n, lo que implica que a&uacute;n podremos seguir comprando coches que quemen gasolina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los desaf&iacute;os y las decepciones en el &aacute;mbito internacional, no quiero cerrar este art&iacute;culo desde el pesimismo. &Aacute;frica cuenta con un potencial extraordinario para liderar un futuro energ&eacute;tico m&aacute;s sostenible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El continente posee el 60% de los mejores recursos solares del mundo, aunque apenas representa el 1% de la capacidad solar instalada a nivel global. Se prev&eacute; que la energ&iacute;a solar se convierta en la fuente m&aacute;s competitiva en &Aacute;frica para 2030. Adem&aacute;s, &Aacute;frica dispone de un enorme potencial para la producci&oacute;n de hidr&oacute;geno verde gracias a sus abundantes recursos renovables, con proyectos ya en marcha en pa&iacute;ses como Egipto, Mauritania y Sud&aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El apoyo a la transici&oacute;n energ&eacute;tica africana es una prioridad estrat&eacute;gica, y Espa&ntilde;a, con su experiencia en energ&iacute;a solar, e&oacute;lica e hidroel&eacute;ctrica, puede desempe&ntilde;ar un papel clave en la promoci&oacute;n de una transici&oacute;n inclusiva y sostenible.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con este mensaje de esperanza quiero cerrar estas l&iacute;neas, desearles unas Felices Fiestas y&nbsp;una feliz entrada de a&ntilde;o.&nbsp;Volveremos a mediados de enero, con energ&iacute;a renovada&nbsp;y posiblemente alg&uacute;n&nbsp;kilo&nbsp;de m&aacute;s, para seguir&nbsp;habl&aacute;ndoles de &Aacute;frica y de cuestiones&nbsp;como la de hoy&nbsp;que, creo, deber&iacute;an ocuparnos a todos un poco m&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/emergencia-climatica-exige-consenso_132_12859675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 14:34:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La emergencia climática exige el consenso de todos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El centro de gravedad se desplaza: África en la competencia global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/centro-gravedad-desplaza-africa-competencia-global_132_12842366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes potencias reconfiguran sus alianzas en torno al continente africano, cada vez más deseado por su riqueza en materias primas y sus proyecciones demográficas 
</p></div><p class="article-text">
        En pocas semanas he asistido a la presentaci&oacute;n de varios foros que ponen de manifiesto el inter&eacute;s de instituciones p&uacute;blicas y empresas privadas por el continente africano. Un inter&eacute;s creciente&nbsp;que percibo primero a nivel regional, como la estrategia del Gobierno de Canarias, la apuesta de las universidades canarias (Bridge to Africa de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Campus &Aacute;frica de la Universidad de La Laguna), o la nueva c&aacute;tedra Juan Miguel Sanju&aacute;n dedicada a &Aacute;frica, en la que participan ambas universidades canarias con apoyo empresarial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay mucho movimiento a nivel nacional, empezando por la Estrategia Espa&ntilde;a-&Aacute;frica del Gobierno de Espa&ntilde;a (que incluye una&nbsp;nueva Fundaci&oacute;n), y siguiendo por la uni&oacute;n de las C&aacute;maras de Comercio en Africo o el trabajo de la CEOE hacia el continente con base en las Islas, ambos con el objetivo de unir esfuerzos y generar m&aacute;s econom&iacute;a entre ambas orillas. Un buen amigo, gran experto en &Aacute;frica y mejor conferenciante, me contaba el otro d&iacute;a que nunca hab&iacute;a estado tan requerido como ahora para hablar del continente.&nbsp;Este inter&eacute;s creciente, pues, lo percibo en diversas iniciativas pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y diplom&aacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pasada semana, en Madrid, desde Casa &Aacute;frica y en colaboraci&oacute;n con nuestro Ministerio, dedic&aacute;bamos en el marco del V Encuentro de Periodistas una jornada a la desinformaci&oacute;n desde la perspectiva geopol&iacute;tica. Porque est&aacute;n pasando muchas cosas en y alrededor del continente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una era de competencia geopol&iacute;tica creciente como la que vivimos, donde las normas y reglas del orden internacional est&aacute;n siendo desafiadas, &Aacute;frica se percibe ahora como un espacio de disputa. La diferencia es que, si con la mentalidad colonial no se ten&iacute;a en cuenta a los propios africanos, ahora s&iacute; es imprescindible hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, lamentablemente, &Aacute;frica ocupa el centro de la escena como un teatro de operaciones, como un&nbsp;campo de batalla. &iquest;Han o&iacute;do alguna vez que el Sahel es el escenario de una guerra por delegaci&oacute;n? El t&eacute;rmino que usan los expertos es &lsquo;guerra proxy&rsquo;, para explicar por ejemplo c&oacute;mo un pa&iacute;s como Rusia est&aacute; usando la inseguridad en la regi&oacute;n para desestabilizar a los pa&iacute;ses occidentales, generando incertidumbre en su flanco sur.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y detr&aacute;s de cada enfrentamiento, obviamente, est&aacute; el dinero, el de los minerales: la pugna global por alcanzar o mantener el estatus de potencia mundial est&aacute; ya directamente ligada a los activos estrat&eacute;gicos africanos.&nbsp;Solo hay que recordar aqu&iacute; que el continente alberga aproximadamente un tercio de las reservas minerales del mundo y es fuente principal de elementos estrat&eacute;gicos como metales preciosos, diamantes y, crucialmente, las &ldquo;tierras raras&rdquo; y minerales cr&iacute;ticos &mdash;cobalto, cobre, litio, manganeso, grafito&mdash; imprescindibles para tecnolog&iacute;as, defensa, veh&iacute;culos el&eacute;ctricos y transici&oacute;n energ&eacute;tica. Solo la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo (que precisamente sufre un grave conflicto con trasfondo geopol&iacute;tico)&nbsp;concentra el 70% de las reservas mundiales de cobalto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es fundamental recordar que la creciente importancia geopol&iacute;tica de &Aacute;frica tambi&eacute;n se explica por el poderoso dividendo demogr&aacute;fico: &Aacute;frica no solo es la regi&oacute;n con mayor crecimiento poblacional, sino tambi&eacute;n la m&aacute;s joven, con cerca del 60% de sus habitantes por debajo de los 25 a&ntilde;os.&nbsp;En 2050 uno de cada cuatro habitantes del planeta ser&aacute; africano, en 2100, uno de cada tres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este valor ha desatado una intensa rivalidad entre potencias globales y medias que buscan asegurar influencia y acceso a recursos que p&uacute;blicamente se presentan bajo narrativas de acuerdos de asociaci&oacute;n. Vamos a hacer un repaso telegr&aacute;fico a todas ellas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estados Unidos</strong> ha adoptado una estrategia marcadamente transaccional, centrada en los minerales cr&iacute;ticos y acuerdos energ&eacute;ticos. El Corredor de Lobito, que conecta Angola, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo&nbsp;y Zambia con el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, es ejemplo de esta apuesta por infraestructura estrat&eacute;gica. Sin embargo, la expiraci&oacute;n de la Ley AGOA (la que permit&iacute;a hasta este a&ntilde;o la entrada de productos africanos en Estados Unidos) en septiembre de 2025 y el agresivo anuncio por parte de Trump de restricciones migratorias (el llamado segundo <em>travel ban</em>) han proyectado se&ntilde;ales contradictorias, generando dudas sobre el compromiso real de Washington, calificado por algunos como &ldquo;un desinter&eacute;s agresivo&rdquo;. Esta misma semana, Trump volv&iacute;a a despreciar a Sud&aacute;frica excluy&eacute;ndola de las reuniones preparatorias del pr&oacute;ximo G-20 (prosigue la incre&iacute;ble alusi&oacute;n al genocidio de blancos) y llamaba de nuevo &lsquo;agujero de mierda&rsquo; a Somalia al tiempo que se dedica a mandar a su polic&iacute;a migratoria a perseguir somal&iacute;es que viven desde hace a&ntilde;os en Estados Unidos. Dif&iacute;cil hacer amigos as&iacute;, &iquest;no creen?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>China</strong>, por su parte, parece tener muy claro d&oacute;nde centrar el esfuerzo de su partida. El pa&iacute;s asi&aacute;tico se ha consolidado como principal socio comercial y l&iacute;der en el control de la cadena de valor de los minerales cr&iacute;ticos africanos, dominando el 87% del refinado global, seg&uacute;n le&iacute;amos esta semana en un informe del Africa Center. A trav&eacute;s de su iniciativa geopol&iacute;tica de la Franja y la Ruta (Road and Belt), Pek&iacute;n ha invertido en puertos, ferrocarriles y redes el&eacute;ctricas que conectan recursos africanos con mercados internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Uni&oacute;n Europea </strong>ha perdido peso en &Aacute;frica y trabaja por compensar una crisis de imagen fuertemente perjudicada por la desinformaci&oacute;n,&nbsp;pero cree haber dado alg&uacute;n paso positivo en&nbsp;la reciente Cumbre con la Uni&oacute;n Africana en Luanda (Angola). El programa Global Gateway moviliza 150.000 millones de euros hasta 2027 para proyectos verdes y digitales, con el Corredor de Lobito tambi&eacute;n como insignia. Europa ha defendido abiertamente una mayor y permanente presencia africana en organismos internacionales, pero en este &aacute;mbito de las relaciones euroafricanas, es fundamental escuchar al profesor Carlos Lopes, quien sostiene que si realmente Europa apuesta por una relaci&oacute;n de iguales, debe entender que &Aacute;frica se encuentra en una encrucijada hist&oacute;rica, debe apoyar las apuestas africanas como la gran zona de libre comercio (AfCFTA) y construir una verdadera asociaci&oacute;n basada en la equidad, el respeto mutuo y objetivos pragm&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rusia</strong> opera con bajo coste y alta influencia, apoy&aacute;ndose en el llamado Africa Corps para consolidar su presencia en el Sahel y ofrecer asistencia militar a las juntas golpistas de Mali, N&iacute;ger y Burkina Faso. Es el principal proveedor de armas en &Aacute;frica, con 14.600 millones de d&oacute;lares en ventas en 2021, y busca ahora acceso a puertos en el Golfo de Guinea. Adem&aacute;s de garantizarse oro y materias primas para financiar su guerra en Ucrania, Mosc&uacute; ha entendido que el Sahel es un teatro de operaciones muy efectivo para generar intranquilidad en Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Turqu&iacute;a,</strong> por su parte, se ha convertido en un actor intermedio decisivo. Ha multiplicado su presencia diplom&aacute;tica (cuenta ya con 44 embajadas en &Aacute;frica, cuando en 2009 ten&iacute;a 12) y comercial, alcanzando 37.000 millones de d&oacute;lares en intercambio en 2024 y aspirando a 50.000 millones en 2025. Su modelo de cooperaci&oacute;n, libre de cargas coloniales, y su oferta en seguridad &mdash;su &eacute;xito internacional con los drones&mdash; le han permitido posicionarse como socio alternativo atractivo. Turkish Airlines, con 61 destinos africanos, es s&iacute;mbolo de esta expansi&oacute;n. Qu&eacute; envidia da la diplomacia blanda que ejerce una aerol&iacute;nea como la turca o la marroqu&iacute; cuando uno tiene en cuenta que Iberia ya pr&aacute;cticamente no vuela al continente africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a estas potencias, emergen actores como Emiratos &Aacute;rabes Unidos, India, Brasil y Arabia Saudita, que llenan vac&iacute;os dejados por actores tradicionales. El comercio del Consejo de Cooperaci&oacute;n del Golfo (Emiratos, Arabia Saud&iacute;, Catar, Kuwait, Bahrein y Om&aacute;n) con &Aacute;frica se duplic&oacute; a 121.000 millones entre 2016 y 2023, y los EAU lideraron la inversi&oacute;n en nuevos proyectos en 2024. Estas potencias medias ofrecen infraestructuras con menos condicionalidades, seduciendo a gobiernos africanos que buscan diversificar alianzas. El papel de algunos ellos, sin embargo, est&aacute; siendo cuestionado, como el de Emiratos y su intervencionismo en Sud&aacute;n, muy condicionado por el acceso al oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2026 ser&aacute; decisivo. La geopol&iacute;tica de los minerales cr&iacute;ticos se intensificar&aacute;, y el continente deber&aacute; transformar el modelo extractivo en uno que genere valor a&ntilde;adido local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ya he escrito otras veces, &Aacute;frica no es un pe&oacute;n en el tablero geopol&iacute;tico: es la pieza central que define la partida. Su riqueza mineral, su energ&iacute;a demogr&aacute;fica y su posici&oacute;n estrat&eacute;gica la convierten en el espacio donde se juega el futuro econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del siglo XXI. Las potencias deber&aacute;n competir no solo con promesas, sino con alianzas basadas en calidad y equidad. Tal y como dijo Pedro S&aacute;nchez en Angola, la multilateralidad no es una opci&oacute;n: es la &uacute;nica v&iacute;a para garantizar que esta pugna por &Aacute;frica se traduzca en desarrollo compartido y estabilidad global.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/centro-gravedad-desplaza-africa-competencia-global_132_12842366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 19:27:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El centro de gravedad se desplaza: África en la competencia global]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El precio del estereotipo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/precio-estereotipo_132_12825846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2a752ed-9dc2-4410-bfcf-dc2224c4effd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El precio del estereotipo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los estereotipos sobre el continente que se repiten en los medios de comunicación limitan, estrechan y complican el futuro del continente africano: es el momento de cambiar narrativas </p></div><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as en que uno siente que ha tenido el enorme privilegio de aprender mucho. Hoy es un d&iacute;a de esos, porque debo contarles que acabo de regresar, emocionado y feliz, del V Encuentro de Periodistas &Aacute;frica-Espa&ntilde;a, un evento organizado por Casa &Aacute;frica y el Ministerio de Asuntos Exteriores, Uni&oacute;n Europea y Cooperaci&oacute;n (MAEC) que se desarroll&oacute; durante dos d&iacute;as en Madrid: tanto en la sede del propio ministerio, el jueves 4, como en CaixaForum, el viernes 5.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una aventura que cumple cinco ediciones y a la que apoyan tambi&eacute;n la Fundaci&oacute;n Anesvad, la Fundaci&oacute;n &ldquo;la Caixa&rdquo; y Binter. Fue una reuni&oacute;n de cerca de 40 profesionales, africanos y espa&ntilde;oles, que dedican su vida con pasi&oacute;n y entrega al continente vecino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta quinta edici&oacute;n del Encuentro nos conjuramos para reflexionar sobre dos conceptos: el primero, sobre el impacto que la desinformaci&oacute;n genera en la nueva geopol&iacute;tica africana, un asunto que nos reuni&oacute; en una intensa y apasionante sesi&oacute;n de trabajo en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo, en CaixaForum, se centr&oacute; en preguntarnos qu&eacute; coste tiene el estereotipo negativo en los medios de comunicaci&oacute;n que se fija, como una segunda piel, al continente africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy quer&iacute;a contarles algunas de estas cosas que hemos aprendido para que puedan entender el impacto que tienen esas im&aacute;genes siempre negativas y oscuras de muerte, hambre y miseria que impregnan la mayor parte de la informaci&oacute;n que la ciudadan&iacute;a lee o ve sobre el continente africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese pesimismo constante que viene repiti&eacute;ndose durante d&eacute;cadas, esa falsa imagen de incapacidad para solventar sus propios problemas, ese fatalismo en tantas noticias, una detr&aacute;s de otra, tiene consecuencias grav&iacute;simas a todos los niveles: econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, culturales, incluso morales y sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este Encuentro de Periodistas en CaixaForum escuchamos uno de los discursos m&aacute;s inteligentes, profundos, trabajados, cargados de datos y de aprendizaje que recuerdo en mucho tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El profesor Carlos Lopes, un economista de Guinea Bissau que ha ostentado puestos de grand&iacute;sima responsabilidad en la Uni&oacute;n Africana y las Naciones Unidas, un hombre al que conocemos desde hace a&ntilde;os en Casa &Aacute;frica y considerado una voz &uacute;nica e imprescindible en el continente africano, nos hizo el regalo de aceptar pronunciar el discurso inaugural del V Encuentro de Periodistas. Lo convirti&oacute; en una carta abierta a periodistas, editores y medios de comunicaci&oacute;n sobre la importancia de escribir sobre &Aacute;frica y, sobre todo, del impacto que tiene hacerlo de manera estereotipada y negativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este mensaje a los medios, Lopes nos record&oacute; la responsabilidad enorme que tienen a la hora de informar de manera adecuada, responsable y justa sobre lo que pasa en el continente africano, porque los estereotipos &mdash;nos dijo&mdash; tambi&eacute;n influyen en c&oacute;mo los africanos se ven a s&iacute; mismos, mostrando narrativas que los condenan al atraso y al fracaso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos Lopes explic&oacute; un t&eacute;rmino que acu&ntilde;&oacute; y que, a la vez, me parece terrible y certero: la <em>migraci&oacute;n de la imaginaci&oacute;n</em>. Reproch&oacute; que los estereotipos hacen que millones de j&oacute;venes africanos crezcan escuchando un relato que reduce su horizonte: m&aacute;s del 60% de las historias sobre &Aacute;frica se centra en crisis; solo un 12% son sobre innovaci&oacute;n, cultura, ciencia o transformaci&oacute;n econ&oacute;mica; apenas un 4% examina pol&iacute;ticas p&uacute;blicas africanas a medio o largo plazo y menos del 1% integra voces africanas como marcos anal&iacute;ticos principales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos Lopes le puso incluso precio a esta imagen negativa en los medios: &Aacute;frica paga un &ldquo;impuesto narrativo&rdquo; en los costos de la deuda que oscila entre los 70.000 millones y los 120.000 debido a que sus pa&iacute;ses afrontan tasas de inter&eacute;s mucho m&aacute;s altas que las aplicadas a otros con datos macroecon&oacute;micos similares. Un impuesto narrativo que, con tantas historias de oscuridad, encarece sin justificaci&oacute;n alguna los tipos de inter&eacute;s. Un pa&iacute;s africano, puso el ejemplo, paga entre 300 y 600 puntos b&aacute;sicos adicionales cuando emite deuda que lo que le cuesta a un pa&iacute;s emergente de similares caracter&iacute;sticas en otro continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque los estereotipos, explic&oacute;, penetran en los sistemas de decisi&oacute;n, en las cadenas de mando: influyen en c&oacute;mo se toman decisiones de inversi&oacute;n y en c&oacute;mo se negocian acuerdos y se orienta la cooperaci&oacute;n internacional, lastrando a su vez el desarrollo y el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al impuesto narrativo, nos explic&oacute;, le sigue el <em>impuesto simb&oacute;lico</em> que generan los estereotipos: influyen en c&oacute;mo los africanos se ven a s&iacute; mismos y en la idea de que el &eacute;xito est&aacute; fuera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y frente a todo este relato, los medios de comunicaci&oacute;n no cuentan el otro relato, el que abre la ventana, el que deja ver la foto completa del continente africano. Una foto que nos muestre que &Aacute;frica es un continente sumido en una apasionante y acelerada transici&oacute;n, donde se ensayan modelos urbanos, energ&eacute;ticos, demogr&aacute;ficos y digitales que est&aacute;n definiendo nuestro futuro global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un continente donde seis de las diez econom&iacute;as con mayor crecimiento proyectado para 2025-2026 son africanas, y la urbanizaci&oacute;n avanza mediante redes polic&eacute;ntricas de ciudades intermedias que absorben m&aacute;s del 75 % del crecimiento urbano del continente, en lugar de hacerlo a trav&eacute;s de megaurbes insostenibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un continente donde m&aacute;s de 30 millones de hogares africanos ya utilizan sistemas solares dom&eacute;sticos para acceder a la electricidad, mientras que en &Aacute;frica oriental m&aacute;s del 70 % de los adultos emplea dinero m&oacute;vil en su vida cotidiana. Y todo ello se combina con una transformaci&oacute;n demogr&aacute;fica de enorme alcance: una de cada cuatro personas ser&aacute; africana en 2050 y, adem&aacute;s, ser&aacute; joven, probablemente parte de una generaci&oacute;n bien educada, m&aacute;s urbana y m&aacute;s conectada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos Lopes concluy&oacute; su discurso explicando que las ventanas estrechas por las que se observa al continente &mdash;esos estereotipos&mdash; dejan pasar poca luz. Pero si dejamos entrar la luz, cambia la percepci&oacute;n. Cuando cambia la percepci&oacute;n, cambian las decisiones. Cuando cambian las decisiones, cambia el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este Encuentro de Periodistas, en el que hemos puesto a periodistas africanos y espa&ntilde;oles a reflexionar sobre el precio del estereotipo, ha sido tambi&eacute;n nuestra forma, desde el respeto y la admiraci&oacute;n, de rendir homenaje a todos aquellos periodistas, editores y comunicadores que se empe&ntilde;an en luchar contra el estereotipo y en hacer m&aacute;s amplias y luminosas esas ventanas estrechas de las que nos hablaba Carlos Lopes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ellos dejaron clara en estos dos d&iacute;as su voluntad de seguir informando de &Aacute;frica pese a ser conscientes del muro que desde las mesas de edici&oacute;n se construye ante ellos, pretextando que es un continente que ni &ldquo;vende&rdquo; ni interesa. Explicaron por qu&eacute; les sigue emocionando su trabajo y cu&aacute;l es su visi&oacute;n sobre la pregunta que nos formulamos alrededor del coste real que tiene una visi&oacute;n estereotipada del continente desde todos los aspectos posibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n agradecemos, con todo nuestro coraz&oacute;n, la labor de los periodistas africanos que se acercaron a Madrid desde Nigeria, Liberia, Mali, Camer&uacute;n, Ghana o Sud&aacute;frica y que, sin reproches ni quejas, explicaron lo que sucede en su lado del espejo y c&oacute;mo nos estamos perdiendo tantos temas y tantos mundos al reducir su continente a un estereotipo fijo. La participaci&oacute;n de todos me parece clave para avanzar hacia un periodismo que derribe estereotipos y combata la desinformaci&oacute;n, trabajando juntos y aprendiendo unos de otros.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido, como les dec&iacute;a, un Encuentro de aprendizaje maravilloso que me hace sentir muy orgulloso del equipo que ha organizado todo esto desde Casa &Aacute;frica: Joan Tusell, &Aacute;ngeles Jurado, Liv Tralla, Loly Betancor y Carla Mauricio, en coordinaci&oacute;n con el equipo de la Direccci&oacute;n General para &Aacute;frica del Ministerio han hecho un trabajo descomunal para un evento cuya complicada log&iacute;stica implicaba a m&aacute;s de 40 personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos d&iacute;as colgaremos en nuestro canal de YouTube entrevistas a todos estos periodistas que se empe&ntilde;an en seguir abriendo ventanas y tambi&eacute;n compartiremos el discurso de Carlos Lopes, que sinceramente deber&iacute;a pasar en el futuro a ser un texto obligatorio en cualquier universidad de Periodismo y Comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/precio-estereotipo_132_12825846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 20:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El precio del estereotipo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El despegue tecnológico de África Occidental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/despegue-tecnologico-africa-occidental_132_12805121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edb0461d-63f6-44a7-b7b5-d34c27d39bc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El despegue tecnológico de África Occidental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El potencial que la región tiene para el ecosistema empresarial de nuestro Archipiélago es enorme, con grandes oportunidades no solo de negocio sino también de aprendizaje mutuo  
</p></div><p class="article-text">
        Hay ocasiones, sinceramente muchas m&aacute;s de las que ustedes creer&iacute;an, que alg&uacute;n conocido o persona que me encuentro por la calle, en una conversaci&oacute;n, me hace la misma pregunta: &iquest;Y qu&eacute; papel juega Casa &Aacute;frica? Y la mayor&iacute;a de veces acabo haci&eacute;ndole algunas preguntas de su conocimiento sobre el continente africano, o m&aacute;s especialmente, sobre los pa&iacute;ses m&aacute;s cercanos a nuestro entorno. Y ahora perm&iacute;tanme que les formule algunas preguntas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sab&iacute;an que&nbsp;en la &uacute;ltima d&eacute;cada la penetraci&oacute;n de internet en &Aacute;frica ha dado un salto exponencial, pasando de solo un 15%-20% (principalmente con tecnolog&iacute;a 2G y 3G) a alcanzar aproximadamente el 38%-40%, con un avance notable en la incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a 4G?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se han preguntado alguna vez&nbsp;por qu&eacute; el continente africano se ha convertido en una aut&eacute;ntica potencia global en inclusi&oacute;n financiera, concentrando m&aacute;s del 50% de las cuentas de dinero m&oacute;vil del mundo? De hecho, la propiedad de cuentas de dinero m&oacute;vil en &Aacute;frica Subsahariana creci&oacute; del 12% al 33% en solo una d&eacute;cada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Imaginan que&nbsp;el verdadero potencial de &Aacute;frica Occidental reside en la convergencia entre la infraestructura digital y el factor humano? Con millones de j&oacute;venes accediendo al mercado laboral digital, surge un emprendimiento juvenil y un talento con la ambici&oacute;n de conectar con el mundo, impulsando soluciones locales en agricultura y salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Conoc&iacute;an que&nbsp;un pa&iacute;s tan cercano como Mauritania se ha posicionado como un hub digital transcontinental gracias a la infraestructura submarina EllaLink, un cable con capacidad de 72 terabits por segundo? &iquest;Y que ese cable conecta Europa y &Aacute;frica occidental pasando por Canarias, concretamente por Tenerife? Esta capacidad es esencial para servicios digitales de baja latencia, cr&iacute;ticos para la inteligencia artificial y la telemedicina a escala internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Han o&iacute;do que&nbsp;la apuesta por el talento joven africano tiene una dimensi&oacute;n sin precedentes? Costa de Marfil, por ejemplo, busca formar a un mill&oacute;n de programadores en cinco a&ntilde;os, mientras Ghana ya cuenta con m&aacute;s de 100 hubs tecnol&oacute;gicos, centros especializados en &aacute;reas como las tecnolog&iacute;as financieras (fintech), la salud digital o la energ&iacute;a, conformando un ecosistema vibrante que act&uacute;a como foco irradiador para todos los pa&iacute;ses del entorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ten&iacute;an presente que&nbsp;los avances en digitalizaci&oacute;n no solo est&aacute;n en las empresas? Pa&iacute;ses como Costa de Marfil ya disponen de un sistema de identidad digital biom&eacute;trica que integra a unos 18 millones de ciudadanos, facilitando tr&aacute;mites p&uacute;blicos, bancarios y sanitarios, y reforzando la soberan&iacute;a digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sab&iacute;an que&nbsp;el desarrollo de &lsquo;smart cities&rsquo; en &Aacute;frica Occidental es una realidad inminente? Senegal impulsa la ambiciosa Diamniadio Smart City, una nueva ciudad en construcci&oacute;n a 30 kil&oacute;metros al este de Dakar, en Senegal, que ilustra la ambici&oacute;n de crear una ciudad moderna que integre las &uacute;ltimas tecnolog&iacute;as para convertirse en un modelo de desarrollo urbano sostenible, desplegando 7.000 km de fibra &oacute;ptica y desarrollando un centro de datos nacional de alta categor&iacute;a, garantizando capacidad operativa para procesos digitales complejos y soluciones de inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues les confieso que hasta hace pocos d&iacute;as yo desconoc&iacute;a algunas de la respuesta a estas preguntas, lo que me hace pensar que es fundamental realizar m&aacute;s ejercicios como los del pasado lunes 24 de noviembre en Casa &Aacute;frica, cuando nos acercamos al sector tecnol&oacute;gico p&uacute;blico y privado de cuatro pa&iacute;ses de &Aacute;frica occidental (Ghana, Costa de Marfil, Mauritania y Senegal) y lo pusimos a dialogar con nuestro tambi&eacute;n vibrante y din&aacute;mico sector tecnol&oacute;gico, p&uacute;blico y privado, de las Islas Canarias.&nbsp;&nbsp;Traslad&eacute; estos datos en mi intervenci&oacute;n inaugural del Foro&nbsp;a los asistentes, acompa&ntilde;ado del director general de Relaciones con &Aacute;frica del Gobierno de Canarias, Luis Padilla y de los directores generales responsable del desarrollo tecnol&oacute;gico de los cuatro pa&iacute;ses africanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo llamamos Foro Tech Hubs Canarias-&Aacute;frica occidental, una de las acciones previstas en el marco del proyecto europeo AfricanTech, un proyecto MAC Interreg que lidera Casa &Aacute;frica para, precisamente, dinamizar los sectores tecnol&oacute;gicos africanos poni&eacute;ndolos en contacto con el ecosistema canario. AfricanTech tiene como objetivo principal mejorar la competitividad y el posicionamiento internacional de las peque&ntilde;as y medianas empresas, tanto canarias como africanas, reforzando sus capacidades en t&eacute;rminos de innovaci&oacute;n y digitalizaci&oacute;n, as&iacute; como contribuir al desarrollo econ&oacute;mico, social e institucional en ambas regiones.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los beneficios que esperamos obtener se centran en fomentar la cooperaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n entre empresas e instituciones canarias y africanas; transferir conocimiento, experiencia y buenas pr&aacute;cticas buscando la convergencia y consolidaci&oacute;n de un ecosistema tecnol&oacute;gico com&uacute;n, y crear empleo en el &aacute;mbito tecnol&oacute;gico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s muy a menudo nos han le&iacute;do en estos art&iacute;culos explicar el ingente trabajo que queda por hacer para incrementar el desarrollo del continente africano. Les hemos contado en ocasiones, por ejemplo, que m&aacute;s de 600 millones de personas a&uacute;n carecen de acceso a la electricidad, o datos como que la conectividad rural en muchos de los llamados Pa&iacute;ses Menos Desarrollados (PMD) es inferior al 35%.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es totalmente cierto, y debe hacernos asumir el hecho de que la brecha&nbsp;econ&oacute;mica con el continente es a&uacute;n demoledora. Sin embargo, la sensaci&oacute;n con que salimos tras dialogar con los representantes africanos de las pol&iacute;ticas de desarrollo tecnol&oacute;gico y las empresas que est&aacute;n despuntando en este &aacute;mbito nos hacen ver que sin duda se est&aacute; gestando en &Aacute;frica Occidental toda una revoluci&oacute;n: en estos momentos es la regi&oacute;n con mayor tasa de crecimiento digital del continente.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El director del Instituto Tecnol&oacute;gico de Canarias, Gonzalo Piernavieja, desgran&oacute; en su intervenci&oacute;n todo el potencial que empieza a mostrar &Aacute;frica Occidental, al tiempo que tambi&eacute;n les explicaba a los participantes africanos las fortalezas que han hecho de Canarias referente en diversos campos del sector tecnol&oacute;gico a nivel nacional.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en una de esas fortalezas canarias converge la que quiz&aacute;s es la mayor necesidad de nuestros vecinos: para avanzar hacia un desarrollo inclusivo en &Aacute;frica Occidental, resulta imprescindible desplegar estrategias que extiendan los beneficios de la digitalizaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los grandes n&uacute;cleos urbanos y alcancen a la poblaci&oacute;n dispersa. El reto no es solo facilitar el acceso a internet, sino lograr que esta conectividad impulse la mejora de sectores vitales, como el acceso a la energ&iacute;a y al agua potable, &aacute;mbitos en los que Casa &Aacute;frica y el Instituto Tecnol&oacute;gico de Canarias han trabajado tradicionalmente. Por ello, la inversi&oacute;n debe orientarse tanto a ampliar la conectividad como a garantizar el suministro energ&eacute;tico, apostando por soluciones innovadoras como las microrredes solares, que permitan una verdadera integraci&oacute;n tecnol&oacute;gica y social en todas las regiones, sin dejar a nadie atr&aacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y que todo este dinamismo y el entusiasmo que hemos visto en sus protagonistas nos han vuelto unos convencidos de que el potencial para Canarias y para el conjunto de Espa&ntilde;a que supone este &lsquo;boom&rsquo; tecnol&oacute;gico puede suponer grandes oportunidades para las empresas isle&ntilde;as.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque nuestro Archipi&eacute;lago est&aacute; estrat&eacute;gicamente posicionado para responder a esta demanda. Tenemos ya una gran experiencia en gobernanza digital, y somos punteros en energ&iacute;a renovable, agua y agricultura. Adem&aacute;s, como apunt&oacute; Piernavieja, Canarias puede actuar como &ldquo;banco de pruebas&rdquo; y ejercer tambi&eacute;n como una puerta de entrada a Europa para las startups africanas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La interconexi&oacute;n de los datacenters de Canarias con los de &Aacute;frica Occidental, facilitada por cables como EllaLink, llevar&aacute; la cooperaci&oacute;n a niveles que hoy solo empezamos a vislumbrar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos, pues, en el sitio ideal, y en el momento id&oacute;neo, para que todas estas sinergias que estamos tratando de fomentar con proyectos como AfricanTech puedan dar resultados positivos. Y honestamente, lo que nos genera m&aacute;s orgullo es poco a poco estar ense&ntilde;ando a nuestras empresas e instituciones que el intercambio es mutuo, y m&aacute;s que nunca, de igual a igual. Que hay todo un ecosistema digital en nuestros pa&iacute;ses vecinos del que podemos aprender much&iacute;simo. Y eso es una oportunidad gigantesca para todos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/despegue-tecnologico-africa-occidental_132_12805121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 12:10:28 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un puente de palabras entre África y España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/puente-palabras-africa-espana_132_12788071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cb7f419-122a-4543-a8ff-33982dc87206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un puente de palabras entre África y España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casa África participó esta semana en el IV Encuentro de Hispanistas África-España, que organiza con el Instituto Cervantes, en Madrid y pone de relieve la creciente importancia del español en el continente africano </p></div><p class="article-text">
        Hoy vuelvo a escribir sobre una iniciativa pionera, que tuvo&nbsp;lugar en Madrid&nbsp;esta semana, poniendo a las mujeres, la decolonialidad&nbsp;y la ciencia, entre otros debates,&nbsp;en el centro. Se trata del&nbsp;IV&nbsp;Encuentro de Hispanistas &Aacute;frica-Espa&ntilde;a, que coorganizamos con&nbsp;el Instituto Cervantes&nbsp;desde 2019 y que tuvo lugar, en esta ocasi&oacute;n, en Madrid,&nbsp;desde este martes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Les hablo de una iniciativa que&nbsp;naci&oacute; con el objetivo de fomentar redes de contacto y de apoyar el magn&iacute;fico trabajo que llevan a cabo nuestros amigos africanos en la promoci&oacute;n del idioma espa&ntilde;ol en sus pa&iacute;ses, tanto a nivel did&aacute;ctico y asociativo, como en la ense&ntilde;anza secundaria o la universidad. Hemos disfrutado ya cuatro ediciones, que se alternaron entre Madrid y Las Palmas de Gran Canaria: 2019, 2021, 2023 y 2025.&nbsp;He escrito sobre estos encuentros en ocasiones anteriores: es un momento de comuni&oacute;n con&nbsp;autoridades, amantes de nuestra lengua, profesorado y alumnado de lengua espa&ntilde;ola, tanto en nuestro pa&iacute;s como en el continente africano, en el que las palabras tienden puentes y crean mundos comunes.&nbsp;Adem&aacute;s, cada nuevo encuentro nos plantea desaf&iacute;os, pero tambi&eacute;n ofrece&nbsp;motivos para felicitarse, para sacar pecho.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El incremento de los estudiantes de espa&ntilde;ol en el continente africano, con Costa de Marfil a la cabeza, es una evidencia.&nbsp;El &uacute;ltimo anuario del Cervantes cifra en 24,6 millones&nbsp;a las personas que aprenden nuestra lengua&nbsp;en este a&ntilde;o&nbsp;y especifica que&nbsp;uno&nbsp;de cada diez estudiantes de espa&ntilde;ol en el mundo vive y habla en el continente africano.&nbsp;No quisieron adelantar cifras exactas, porque todav&iacute;a est&aacute;n analizando datos y recolectando informaci&oacute;n de 24 pa&iacute;ses africanos, pero s&iacute; que&nbsp;conoceremos, de manera m&aacute;s fidedigna,&nbsp;el enorme&nbsp;alcance&nbsp;de nuestra lengua en &Aacute;frica&nbsp;el a&ntilde;o que viene, cuando publiquemos&nbsp;la revisi&oacute;n y actualizaci&oacute;n del estudio &ldquo;La ense&ntilde;anza del espa&ntilde;ol en &Aacute;frica Subsahariana&rdquo;,&nbsp;coordinado por el profesor&nbsp;Javier&nbsp;Serrano y&nbsp;en el que&nbsp;ya est&aacute;n trabajando decenas de hispanistas africanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a hacer, de nuevo,&nbsp;un poco de historia: este estudio se public&oacute; por primera vez en 2014, parte de la Colecci&oacute;n de Ensayo Casa &Aacute;frica, y fue el fruto de una aventura intelectual en la que nos acompa&ntilde;aron la Embajada de Espa&ntilde;a en Kenia, el Instituto Cervantes y la Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional para el Desarrollo.&nbsp;Se plasm&oacute; en un total de 30 cap&iacute;tulos,&nbsp;documentando la situaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza del espa&ntilde;ol en 27 pa&iacute;ses subsaharianos, escritos por 35 hispanistas africanos.&nbsp;Se trat&oacute;&nbsp;y se trata&nbsp;de&nbsp;la constataci&oacute;n f&iacute;sica, con pruebas intelectuales irrefutables, de que &Aacute;frica es un continente que ama nuestro idioma, que lo aprende, que lo habla, que lo utiliza para crear y prosperar y que se interesa por nuestras culturas. Algo que supo ver nuestro antiguo jefe de Cultura y Educaci&oacute;n, Juan Jaime Mart&iacute;nez, art&iacute;fice de un trabajo pionero en nuestra instituci&oacute;n (y probablemente en toda Espa&ntilde;a) en lo que se refiere al hispanismo. Su empuje y visi&oacute;n situaron a Casa &Aacute;frica en la vanguardia del hispanismo africano, algo que tanto Casa &Aacute;frica como nuestra pol&iacute;tica exterior deben agradecerle inmensamente. Una labor que ya forma parte de nuestro ADN y que continuar&aacute; de la mano de la nueva jefa de Cultura y Educaci&oacute;n, &Aacute;ngeles Jurado.
    </p><p class="article-text">
        El profesor&nbsp;Serrano explic&oacute; esta semana&nbsp;que tenemos que agradecer&nbsp;especialmente&nbsp;a Costa de Marfil, Ben&iacute;n, Camer&uacute;n, Senegal y Gab&oacute;n la pujanza que certifico, que adem&aacute;s sit&uacute;a&nbsp;a estos territorios&nbsp;entre la decena de pa&iacute;ses con mayor volumen de estudiantes de espa&ntilde;ol como lengua extranjera en todo el mundo. Incluso el lejano Madagascar contribuye significativamente&nbsp;a estas cifras, con varios miles de estudiantes y una literatura de expresi&oacute;n espa&ntilde;ola poco conocida, que naci&oacute; de la protesta ante el colonialismo franc&eacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este encuentro aprendimos que la diminuta Mauricio es el pa&iacute;s con mayor volumen de candidatos al examen del Diploma de&nbsp;Espa&ntilde;ol como Lengua Extranjera y&nbsp;que&nbsp;en Sud&aacute;frica encontramos a m&aacute;s nativos hispanohablantes que estudiantes de espa&ntilde;ol locales,&nbsp;hecho que demuestra la importancia de estos territorios para la ense&ntilde;anza del espa&ntilde;ol y para el desarrollo profesional y acad&eacute;mico de&nbsp;nuestros compatriotas. Un profesor camerun&eacute;s,&nbsp;&Oacute;scar Kem-Mekah&nbsp;Kadzue, nos&nbsp;explic&oacute; c&oacute;mo&nbsp;se plant&oacute;&nbsp;en Bangui, capital de la Rep&uacute;blica Centroafricana, para&nbsp;confirmar sobre el terreno que,&nbsp;a pesar de las sucesivas crisis sociopol&iacute;ticas de este pa&iacute;s,&nbsp;hay&nbsp;casi 400&nbsp;alumnos de espa&ntilde;ol en un solo instituto, el F&aacute;tima, con los que trabajan&nbsp;dos sacrificados profesores con los que pudo hablar, uno de ellos&nbsp;afiliado a&nbsp;la universidad. Ghana, m&aacute;s modesta,&nbsp;pero con una aportaci&oacute;n intelectual formidable, es&nbsp;otro pa&iacute;s a rese&ntilde;ar,&nbsp;junto con Togo, donde ya funciona la primera inspecci&oacute;n educativa del espa&ntilde;ol y en el que se celebra una Semana Hisp&aacute;nica cada vez m&aacute;s popular.&nbsp;La Universidad Comboni en Jartum tambi&eacute;n&nbsp;se hace su lugar en este mapa&nbsp;que se ampl&iacute;a, con&nbsp;un cap&iacute;tulo de su rector&nbsp;que describe las vicisitudes del espa&ntilde;ol en&nbsp;este pa&iacute;s, hoy en guerra, desde su exilio en Port Sud&aacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra forma&nbsp;principal&nbsp;de apoyar el espa&ntilde;ol en el continente africano&nbsp;es,&nbsp;desde el a&ntilde;o 2008,&nbsp;la publicaci&oacute;n de la obra de autores africanos en espa&ntilde;ol, tratando con especial mimo la escritura de quienes utilizan el espa&ntilde;ol como herramienta de trabajo y entre los que debo mencionar a autores como Donato Ndongo o&nbsp;Trifonia&nbsp;Melibea&nbsp;Obono. Nuestra labor pretende incidir en la divulgaci&oacute;n entre p&uacute;blicos hispanohablantes, pero tambi&eacute;n nos interesa la idea de que se aprenda espa&ntilde;ol en &Aacute;frica con textos de autores africanos (como&nbsp;Boubacar&nbsp;Boris Diop o Leonora&nbsp;Miano, entre decenas de nombres), en los que los lectores y las lectoras puedan reconocerse. Adem&aacute;s, nuestra intenci&oacute;n declarada es poner en valor la extraordinaria riqueza de nuestra lengua al atravesarse e hibridarse con los saberes y las realidades del continente africano, promocionando especialmente la variedad apabullante de la literatura ecuatoguineana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me parece insoslayable recordar que el n&uacute;mero de alumnos que aprenden espa&ntilde;ol en &Aacute;frica se incrementa sin cesar, gracias a la labor callada, en ocasiones sin recursos ni sost&eacute;n, de cientos de profesores&nbsp;y miles de alumnos&nbsp;que trabajan con amor e ilusi&oacute;n con nuestro idioma, adem&aacute;s de&nbsp;clubes de espa&ntilde;ol, lectores de espa&ntilde;ol, escritores que utilizan nuestra lengua, nuestras embajadas, la AECID, el Cervantes, Mujeres por &Aacute;frica y otras instituciones y personas, p&uacute;blicas y privadas, como los imprescindibles traductores&nbsp;Nos llena&nbsp;de esperanza&nbsp;la posibilidad de&nbsp;unirnos a trav&eacute;s de valores comunes de concordia y empat&iacute;a, la cooperaci&oacute;n cultural y el amor a las humanidades, a lo que nos hermana a todos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los debates fueron ricos, densos y profundos, destinados a insuflar vigor al espa&ntilde;ol, mejorando las condiciones en las que se aprende y ense&ntilde;a en el continente africano. Nuestra intenci&oacute;n declarada en cada una de las mesas, conferencias y debates es la de africanizar&nbsp;nuestro idioma.&nbsp;En ese sentido, la decolonialidad fue el&nbsp;concepto&nbsp;que atraves&oacute; todas las conversaciones, proponiendo nuevas formas&nbsp;de estudiar&nbsp;adaptadas al contexto, nuevos textos a leer&nbsp;en los que los africanos se reconozcan&nbsp;y,&nbsp;sobre todo,&nbsp;la dignificaci&oacute;n de la expresi&oacute;n&nbsp;literaria&nbsp;hispanoafricana, fundamentalmente en Guinea Ecuatorial. Una mesa sobre las oportunidades que el espa&ntilde;ol ofrece a las africanas&nbsp;me conmovi&oacute; especialmente:&nbsp;fue enriquecedora y emotiva, con testimonios de una profesora de derecho maliense, una activista y acad&eacute;mica en relaciones internacionales somal&iacute; y una economista senegalesa, que se responsabiliza de la expansi&oacute;n de nuestra Liga de f&uacute;tbol por &Aacute;frica occidental. Retos compartidos por mujeres espa&ntilde;olas y africanas, resiliencia y pasi&oacute;n fueron parte del men&uacute; en una exposici&oacute;n que provoc&oacute; aplausos y complicidad y tambi&eacute;n gener&oacute; esperanza.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as del espa&ntilde;ol en &Aacute;frica fueron, son y ser&aacute;n brillantes gracias a quienes nos preocupamos por fortalecerlo, como las instituciones presentes en Madrid esta semana, y tambi&eacute;n&nbsp;y&nbsp;sobre todo, gracias a todos los africanos y todas las africanas que se enamoran de &eacute;l y transmiten su amor, contra viento y marea, en aulas, calles y foros de todo tipo, a pesar de los pesares. Gracias a todos ellos por su labor y que sepan que tienen en nosotros una mano amiga.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/puente-palabras-africa-espana_132_12788071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Nov 2025 17:13:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un puente de palabras entre África y España]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sudán o la hipocresía del silencio internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sudan-hipocresia-silencio-internacional_132_12769649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La principal tragedia humanitaria del mundo se ha complicado aún más, con la toma de la capital de Darfur por parte de una fuerza paramilitar apoyada por el dinero que persigue el control del oro a nivel global </p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s para algunos una instituci&oacute;n como Casa &Aacute;frica es solo una herramienta del Estado ubicada en Canarias para organizar eventos culturales o diplom&aacute;ticos con nuestros vecinos africanos, pero hoy quiero se&ntilde;alarles que para m&iacute; y todo el equipo que la conformamos&nbsp;constituye&nbsp;algo m&aacute;s. Es tambi&eacute;n&nbsp;una irrenunciable plataforma desde la que defender algo tan sagrado como los Derechos Humanos.&nbsp;Tanto por la perspectiva del fen&oacute;meno migratorio como por la observaci&oacute;n diaria de la actualidad del continente,&nbsp;a menudo nos&nbsp;encontramos&nbsp;exigi&eacute;ndonos&nbsp;a nosotros mismos levantar la voz, denunciar aquellas cosas que, no siempre siendo pol&iacute;tica&nbsp;o diplom&aacute;ticamente del todo&nbsp;correctas, nos parecen insoportables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digo esto porque en reiteradas ocasiones les hemos hablado de la masacre humanitaria que ocurre en&nbsp;Sud&aacute;n. Hace unas semanas escrib&iacute; un art&iacute;culo&nbsp;record&aacute;ndoles que en Sud&aacute;n&nbsp;(el grande, el del Norte)&nbsp;ocurre en estos momentos la&nbsp;mayor cat&aacute;strofe&nbsp;humanitaria que vive nuestro planeta.&nbsp;La guerra civil iniciada en abril de 2023 acumula ya m&aacute;s de 155.000 muertos,&nbsp;se habla de 12 millones de personas desplazas y&nbsp;21 millones de personas en&nbsp;situaci&oacute;n alimentaria&nbsp;grave, con dos regiones con la catastr&oacute;fica declaraci&oacute;n oficial de hambruna.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por&nbsp;contextualizarlo&nbsp;r&aacute;pidamente, el Ej&eacute;rcito regular sudan&eacute;s (conocido como las SAF) se enfrenta a una fuerza paramilitar llamada RSF&nbsp;(siglas que vienen del nombre Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido).&nbsp;Al frente de cada una de ellas, dos generales que se enfrentaron despu&eacute;s del golpe de Estado&nbsp;(en&nbsp;2021)&nbsp;que&nbsp;sigui&oacute; a&nbsp;la insurgencia popular que hab&iacute;a derribado al dictador Al&nbsp;Bashir&nbsp;dos a&ntilde;os antes,&nbsp;en&nbsp;&nbsp;2019.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n&nbsp;en estas &uacute;ltimas semanas&nbsp;no ha mejorado. Al contrario, la toma de la ciudad de El Fasher, la capital de la regi&oacute;n de Darfur, por parte de las fuerzas paramilitares de las RSF&nbsp;el pasado 26 de octubre y las matanzas denunciadas en los d&iacute;as posteriores han superado lo insuperable. El&nbsp;hecho de que haya numeroso material en las redes sociales, ahora que las guerras&nbsp;se suben en directo&nbsp;a Instagram&nbsp;o&nbsp;a&nbsp;Tik&nbsp;Tok, hace que&nbsp;seamos testigos del horror en directo. Y ah&iacute; no cabe el silencio:&nbsp;es&nbsp;inconcebible no alzar la voz,&nbsp;sobretodo&nbsp;para exigir que se pare y se tenga la mayor de las exigencias&nbsp;ante las fuerzas externas que impulsan&nbsp;el conflicto sudan&eacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana&nbsp;nuestro pa&iacute;s, Espa&ntilde;a, se sumaba a una declaraci&oacute;n internacional, junto a m&aacute;s de veinte pa&iacute;ses, en la que se condenaban &ldquo;las atrocidades y violaciones del derecho internacional humanitario en Sud&aacute;n&rdquo;, incidiendo en la &ldquo;profunda alarma&rdquo; por la violencia sistem&aacute;tica vista tras la ca&iacute;da de El Fasher.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como no puede ser de otra manera, aplaudo que la firma de Espa&ntilde;a est&eacute; siempre en este tipo de pronunciamientos internacionales&nbsp;en el lado que corresponde, pero en esta ocasi&oacute;n, despu&eacute;s de&nbsp;tanta informaci&oacute;n, de tantas noticias de agencias internacionales y papeles&nbsp;le&iacute;dos&nbsp;en&nbsp;los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os y medio&nbsp;sobre&nbsp;el horror sudan&eacute;s, me ha incomodado el hecho de pensar que este tipo de manifiestos de m&aacute;s de veinte pa&iacute;ses... &iquest;realmente sirven para algo?&nbsp;&iquest;Puede llegar a&nbsp;constituir&nbsp;un&nbsp;ejercicio de hipocres&iacute;a&nbsp;un&nbsp;pronunciamiento&nbsp;as&iacute;&nbsp;cuando se sigue silenciando&nbsp;la causa y&nbsp;ra&iacute;z del conflicto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque&nbsp;si bien es cierto que esto es una guerra entre sudaneses, los apoyos externos a este conflicto son&nbsp;fundamentales para entender su tama&ntilde;o y crudeza. La capacidad militar y operativa de las RSF, el grupo paramilitar que est&aacute; ejecutando&nbsp;horribles&nbsp;matanzas en Darfur&nbsp;se sostiene, en gran medida, gracias al respaldo internacional, destacando especialmente el papel de los Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU) como principal aliado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s de los EAU en el conflicto sudan&eacute;s se explica en parte por su acceso privilegiado a los vastos yacimientos de oro del pa&iacute;s.&nbsp;Emiratos&nbsp;se ha erigido, por decirlo as&iacute;,&nbsp;en&nbsp;el&nbsp;centro comercial m&aacute;s importante&nbsp;del&nbsp;mercado global&nbsp;del&nbsp;oro.&nbsp;Como les hemos&nbsp;contado en otros art&iacute;culos, el oro, al contrario que los diamantes, no puede&nbsp;tener trazabilidad, as&iacute; que no se puede determinar qu&eacute; parte de todo este mineral que pasa por Abu&nbsp;Dabi&nbsp;viene&nbsp;manchado de sangre&nbsp;sudanesa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n varias organizaciones internacionales, las evidencias de esta implicaci&oacute;n emirat&iacute; son &ldquo;brutales&rdquo;. Aunque los Emiratos &Aacute;rabes Unidos insisten en negar cualquier tipo de apoyo a las partes enfrentadas en Sud&aacute;n, la realidad demuestra todo lo contrario: una abrumadora cantidad de pruebas se&ntilde;alan su participaci&oacute;n directa. Expertos independientes y paneles de Naciones Unidas han documentado c&oacute;mo&nbsp;los EAU&nbsp;han&nbsp;mantenido a las RSF en combate, articulando una extensa red log&iacute;stica que se extiende por varios pa&iacute;ses africanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta red log&iacute;stica no solo ha permitido el env&iacute;o constante de armas y municiones. Se conocen incluso&nbsp;las&nbsp;rutas concretas de abastecimiento a trav&eacute;s de aeropuertos&nbsp;en Chad y Libia.&nbsp;Y no solo han sido armas, tambi&eacute;n alta tecnolog&iacute;a y asesoramiento.&nbsp;La ca&iacute;da de El&nbsp;Fasher&nbsp;se vio directamente facilitada por una&nbsp;operaci&oacute;n&nbsp;digital financiada y organizada por los EAU&nbsp;con&nbsp;tecnolog&iacute;a de interferencia&nbsp;de alta gama, que fue&nbsp;capaz de inutilizar por completo los sistemas de comunicaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito Sudan&eacute;s el 26 de octubre. Este apag&oacute;n tecnol&oacute;gico dej&oacute; a los defensores de la ciudad literalmente ciegos frente al avance de las tropas del RSF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay tambi&eacute;n&nbsp;evidencias recogidas por Amnist&iacute;a Internacional,&nbsp;que ha identificado la presencia sobre el terreno de bombas guiadas de fabricaci&oacute;n china,&nbsp;sistemas &ldquo;casi con certeza reexportados a Sud&aacute;n por los EAU&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de El Fasher representa un punto de inflexi&oacute;n decisivo en la guerra civil sudanesa. No se trata solo de una victoria militar: es una transformaci&oacute;n profunda en la geograf&iacute;a del conflicto y en el equilibrio de poder, que aleja a&uacute;n m&aacute;s cualquier perspectiva de paz. El Fasher, &uacute;ltima gran ciudad de Darfur bajo control del Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s,&nbsp;resisti&oacute; un asedio de 18 meses antes de sucumbir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esta conquista, las RSF se aseguran el control territorial de casi toda la regi&oacute;n de Darfur, estableciendo una divisi&oacute;n de facto del pa&iacute;s. Mientras&nbsp;los paramilitares&nbsp;dominan el oeste y suroeste, el&nbsp;Ej&eacute;rcito regular&nbsp;mantiene el control del centro, norte y este, incluida la&nbsp;capital (Jartum), la&nbsp;estrat&eacute;gica costa del Mar Rojo y su cuartel general en Port Sudan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva configuraci&oacute;n territorial no solo redefine el mapa de la guerra, sino que inaugura una fase a&uacute;n m&aacute;s compleja del conflicto,&nbsp;que nos remite al estancamiento prolongado que vive Libia: un pa&iacute;s fragmentado en dos, que amenaza con perpetuar la violencia durante a&ntilde;os, y sin la posibilidad de reconciliaci&oacute;n&nbsp;o de cualquier consenso.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas informaciones que recopilamos en los&nbsp;dosieres de noticias&nbsp;que elaboramos y compartimos a diario desde Casa &Aacute;frica&nbsp;(que incluyen desde agencias como EFE, Europa&nbsp;Press, AP, Reuters, AFP a peri&oacute;dicos y revistas internacionales, agencias africanas, medios prestigiosos de todo el continente o think-tanks como el&nbsp;IEEE espa&ntilde;ol, el&nbsp;ISS&nbsp;sudafricano&nbsp;o el Crisis&nbsp;Group)&nbsp;apuntan a que, por primera vez, Estados Unidos se ha atrevido a decir p&uacute;blicamente que no le gusta c&oacute;mo est&aacute; actuando Emiratos en Sud&aacute;n.&nbsp;Ha sido, sin embargo,&nbsp;un pronunciamiento&nbsp;&lsquo;con la boca chica&rsquo;, como decimos en Canarias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque es lamentable pensar que hay&nbsp;intereses geopol&iacute;ticos&nbsp;y econ&oacute;micos m&aacute;s valiosos que&nbsp;155.000 muertos sudaneses. Empezando por&nbsp;el 6% de las reservas petrol&iacute;feras mundiales,&nbsp;y siguiendo por&nbsp;el control del Golfo P&eacute;rsico y el Estrecho de Ormuz&nbsp;(por donde pasa el 40% del tr&aacute;fico mar&iacute;timo mundial),&nbsp;grandes&nbsp;acuerdos de defensa&nbsp;con pa&iacute;ses occidentales,&nbsp;e&nbsp;incluso los acuerdos de Abraham&nbsp;(con la mediaci&oacute;n norteamericana,&nbsp;Emiratos&nbsp;fue el primer pa&iacute;s &aacute;rabe en normalizar relaciones con Israel en 2020 como v&iacute;a&nbsp;de oposici&oacute;n a la pujanza iran&iacute;). Con este saldo, son muchos los art&iacute;culos que se han escrito ya denunciando el silencio internacional y la&nbsp;falta de exigencia, empezando por Estados Unidos,&nbsp;con esta monarqu&iacute;a &aacute;rabe.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de comunicados conjuntos, la comunidad internacional tiene la&nbsp;obligaci&oacute;n moral y legal&nbsp;de garantizar la justicia y poner fin a la impunidad&nbsp;con que se suceden las masacres.&nbsp;Pero,&nbsp;sobre todo,&nbsp;implica&nbsp;acabar con el silencio y&nbsp;exigir responsabilidades a los actores externos que han patrocinado esta guerra fratricida, la m&aacute;s mort&iacute;fera del mundo,&nbsp;con la misma tranquilidad con la que&nbsp;patrocinan equipos de f&uacute;tbol&nbsp;para blanquear su imagen.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sudan-hipocresia-silencio-internacional_132_12769649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 18:35:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sudán o la hipocresía del silencio internacional]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prestemos atención a la ‘yihad económica’ en Mali]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/prestemos-atencion-yihad-economica-mali_132_12751545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación del Sahel se complica con una vuelta de tuerca novedosa: los yihadistas de JNIM, grupo afiliado a Al Qaeda, tratan de derrocar al Gobierno cortando el flujo de combustible hacia la capital </p></div><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as, nuestro Ministerio de Asuntos&nbsp;Exteriores recomendaba a los cerca de mil espa&ntilde;oles que residen en Mali, la mayor parte de ellos en&nbsp;Bamako, que &ldquo;valoren salir temporalmente&rdquo; del pa&iacute;s debido al&nbsp;agravamiento de las condiciones para conseguir combustible, provocadas&nbsp;por la organizaci&oacute;n terrorista JNIM, afiliada a Al Qaeda,&nbsp;que desde hace a&ntilde;os se ha ido haciendo fuerte en el pa&iacute;s y ha deteriorado gravemente su situaci&oacute;n&nbsp;securitaria.&nbsp;En los &uacute;ltimos meses, esta organizaci&oacute;n de ha dedicado a preparar lo que algunos expertos han calificado como una &lsquo;yihad econ&oacute;mica&rsquo;, una especie de&nbsp;guerra de desgaste econ&oacute;mico y pol&iacute;tico con el fin de asfixiar a Bamako, su capital, quit&aacute;ndole aquello que m&aacute;s necesita para funcionar: la&nbsp;gasolina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los analistas coinciden en que el JNIM no busca un asalto frontal militar contra Bamako, ya que no tiene las capacidades para una batalla convencional, ni apoyo a&eacute;reo, ni estructura como para &lsquo;tomar&rsquo; el pa&iacute;s. Por ello, lo que se ha propuesto es utilizar ese bloqueo para provocar la frustraci&oacute;n popular y minar la confianza en la capacidad del Estado para garantizar la seguridad. Es lo que los expertos conocen como una guerra asim&eacute;trica: la estrategia pasa por&nbsp;interrumpir las cadenas de suministro y bloquear corredores comerciales clave, afectando las rutas m&aacute;s cr&iacute;ticas para el abastecimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los bloqueos en carreteras se suman ataques dirigidos contra infraestructuras econ&oacute;micas, especialmente en la regi&oacute;n de Kayes, responsable de cerca del 80&#8239;% de la producci&oacute;n&nbsp;de oro&nbsp;de Mali, una fuente de ingresos fundamental para el pa&iacute;s. Las acciones incluyen secuestros de ingenieros&nbsp;que operan&nbsp;en explotaciones&nbsp;de oro y litio, con el objetivo de reducir ingresos por exportaci&oacute;n, frenar la inversi&oacute;n y evidenciar la incapacidad del gobierno para garantizar seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mali, al carecer de salida al mar, depende de los corredores comerciales con pa&iacute;ses costeros como Senegal y Costa de Marfil para importar bienes esenciales, en especial carburante. Los ataques yihadistas se han concentrado en convoyes de camiones cisterna, provocando un desabastecimiento cr&iacute;tico en Bamako. Esta medida, a su vez, respondi&oacute; a la prohibici&oacute;n gubernamental de vender combustible fuera de estaciones oficiales en zonas rurales, una pol&iacute;tica dise&ntilde;ada para cortar el suministro a los insurgentes, que necesitan gasolina para moverse, preferiblemente en motocicletas de poca cilindrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escasez&nbsp;de combustible est&aacute; logrando sus objetivos y&nbsp;ha paralizado la actividad econ&oacute;mica y la vida cotidiana&nbsp;del pa&iacute;s. Las colas para conseguir carburante se extienden kil&oacute;metros, con ciudadanos esperando jornadas enteras. La falta de combustible ha obligado al gobierno a suspender clases en escuelas y universidades durante semanas, ante la imposibilidad de garantizar el transporte de estudiantes y personal docente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de la ciudad de&nbsp;Mopti, ubicada en el centro del pa&iacute;s, es un ejemplo claro del impacto humanitario directo del bloqueo yihadista. Con m&aacute;s de 560.000 habitantes,&nbsp;Mopti&nbsp;lleva al menos un mes sin suministro el&eacute;ctrico a causa del embargo de combustible, seg&uacute;n nos contaba esta&nbsp;semana el medio franc&eacute;s RFI. La falta de carburante ha dejado a los grupos electr&oacute;genos sin funcionar, limitando los servicios esenciales (incluido el hospital, que ahora depende de paneles solares).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ciudad sufre una preocupante escasez de agua y est&aacute; pr&aacute;cticamente aislada de Bamako, con un aumento dr&aacute;stico en el precio de los billetes de transporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crisis maliense no es un problema aislado; es una se&ntilde;al de alarma para toda &Aacute;frica Occidental. Lo que ocurre en Bamako se interpreta como un examen para la Alianza de Estados del Sahel (AES), integrada por Mali, Burkina Faso y N&iacute;ger. Aunque N&iacute;ger ha ofrecido apoyo con env&iacute;os de combustible, la capacidad real de esta alianza para contener la ofensiva del JNIM sigue siendo cuestionable. El grupo insurgente no solo busca desestabilizar a Mali, sino erosionar la cohesi&oacute;n de sus socios, poniendo en evidencia las limitaciones de una respuesta que, por ahora, parece m&aacute;s simb&oacute;lica que efectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y desde una lectura geopol&iacute;tica, la&nbsp;apuesta de los tres pa&iacute;ses de la Alianza de Estados del Sahel&nbsp;(Mali,&nbsp;Niger&nbsp;y Burkina Faso)&nbsp;por la cooperaci&oacute;n militar rusa, tras la salida de fuerzas francesas y de la Uni&oacute;n Europea (incluidas las espa&ntilde;olas), ha demostrado sus l&iacute;mites. La presencia del llamado&nbsp;Afrika&nbsp;Korps&nbsp;(sucesores del Grupo Wagner) no ha frenado la expansi&oacute;n yihadista; al contrario, las t&aacute;cticas brutales y el aumento de v&iacute;ctimas civiles han generado rechazo social. Este patr&oacute;n se repite en&nbsp;los tres pa&iacute;ses del llamado tri&aacute;ngulo de&nbsp;Liptako-Gourma&nbsp;(podr&iacute;amos decir que el nido de JNIM), donde la expulsi&oacute;n de tropas occidentales no ha tra&iacute;do estabilidad, sino m&aacute;s violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Estados Unidos ha optado por el repliegue, priorizando la evacuaci&oacute;n de ciudadanos y reduciendo su implicaci&oacute;n tras los golpes de Estado. La retirada de tropas de N&iacute;ger confirma un distanciamiento que deja un vac&iacute;o estrat&eacute;gico en una regi&oacute;n clave para la seguridad global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y&nbsp;para terminar, decir que la escalada de violencia en Mali confirma una verdad inc&oacute;moda: que la soluci&oacute;n no ser&aacute; exclusivamente&nbsp;securitaria. Los conocedores de esta regi&oacute;n&nbsp;siempre apuntan a que la ra&iacute;z del problema est&aacute; en factores que llevan a&ntilde;os sin abordarse: desempleo juvenil, corrupci&oacute;n end&eacute;mica y ausencia del Estado en vastas zonas del territorio. Mientras la estrategia siga centrada en la militarizaci&oacute;n, el JNIM continuar&aacute; ganando terreno, aliment&aacute;ndose de la frustraci&oacute;n social y del vac&iacute;o institucional. Sin un cambio de paradigma que priorice gobernanza, desarrollo y cohesi&oacute;n social, cualquier victoria ser&aacute; ef&iacute;mera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no ha sido el primero ni el &uacute;nico pa&iacute;s en rogar a sus nacionales que valoren abandonar Mali pensando en su seguridad: Estados Unidos, Alemania o Italia tambi&eacute;n lo han hecho.&nbsp;Y la petici&oacute;n, por dolorosa que parezca, es&nbsp;una vuelta de tuerca&nbsp;m&aacute;s&nbsp;a&nbsp;la&nbsp;compleja&nbsp;situaci&oacute;n del Sahel.&nbsp;Porque lo que ocurre en Mali&nbsp;no es solo una crisis local, sino un s&iacute;ntoma de un problema m&aacute;s profundo: la fragilidad estructural del Sahel, de la que tantas veces les he hablado. El bloqueo impuesto por el JNIM no es un simple acto de violencia, sino una estrategia calculada para asfixiar la econom&iacute;a y erosionar la legitimidad&nbsp;del Estado desde dentro. Ni los blindajes militares ni las alianzas externas han logrado revertir esta din&aacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no es malo recordar que este pa&iacute;s de &Aacute;frica occidental&nbsp;es gigantesco, puesto que Mali tiene 1.250.000 kil&oacute;metros cuadrados, m&aacute;s del doble de la superficie de Espa&ntilde;a, m&aacute;s grande que el tama&ntilde;o de Espa&ntilde;a y Francia juntas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lecci&oacute;n es clara: en el Sahel, la seguridad no se compra con armas, se construye con instituciones s&oacute;lidas, desarrollo y confianza social. Ignorar esta realidad es apostar por un futuro cada vez m&aacute;s incierto.&nbsp;D&iacute;a a d&iacute;a,&nbsp;noticia&nbsp;a noticia,&nbsp;parece que el Sahel est&eacute; empe&ntilde;ado&nbsp;en&nbsp;demostrarnos que s&iacute;, que las cosas pueden ir a peor.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/prestemos-atencion-yihad-economica-mali_132_12751545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 18:17:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Prestemos atención a la ‘yihad económica’ en Mali]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otras miradas a la migración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/miradas-migracion_132_12733122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3715917c-263e-466a-b391-34687e38977b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otras miradas a la migración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Congreso COMPASS sobre migración circular que han organizado la ULPGC y Casa África nos ha permitido entender mejor la migración intraafricana, de la que conocemos aún muy poco</p></div><p class="article-text">
         Estos &uacute;ltimos d&iacute;as, en una colaboraci&oacute;n entre la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y Casa &Aacute;frica, en el marco del proyecto europeo COMPASS que lideramos para reflexionar desde las instituciones sobre c&oacute;mo mejorar la gesti&oacute;n del fen&oacute;meno migratorio para impulsar la migraci&oacute;n circular laboral (seguramente la forma m&aacute;s efectiva y realista de propiciar v&iacute;as legales y seguras), se ha celebrado un Congreso Internacional al que han asistido acad&eacute;micos, expertos y los socios canarios y africanos del proyecto&nbsp;(senegaleses, caboverdianos, mauritanos y gambianos).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cita ha sido una puesta de largo perfecta para el concepto con el que decidimos abanderar desde Casa &Aacute;frica un proyecto Interreg-MAC, que fue el de generar desde las instituciones canarias y africanas un espacio de reflexi&oacute;n conjunto para generar propuestas y acciones de sensibilizaci&oacute;n ante la constante tragedia que siguen suponiendo las constantes muertes de las que somos testigos por la dureza y&nbsp;dificultad de la migraci&oacute;n irregular por v&iacute;a mar&iacute;tima con destino a las Islas Canarias. Liderado en el seno de nuestra instituci&oacute;n por la gerente, Ana Mar&iacute;a Hern&aacute;ndez,&nbsp;con los apoyos de Yurena Ojeda y Mar&iacute;a C&aacute;rdenes, COMPASS es&nbsp;una especie de&nbsp;observatorio de la movilidad humana pensado para que nos permita, mientras nos conocemos m&aacute;s y mejor, entender qu&eacute; medidas podemos ayudar a impulsar para promover de forma m&aacute;s efectiva la migraci&oacute;n circular con nuestros vecinos africanos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mejores aprendizajes que nos hemos llevado de esta experiencia de dos d&iacute;as de intercambio de ideas con nuestros socios africanos es que nos queda un enorme camino por hacer para entender que el fen&oacute;meno migratorio en el continente africano es mucho m&aacute;s complejo que las pateras y los cayucos. Porque la gran mayor&iacute;a de las migraciones en &Aacute;frica, aproximadamente el 80%, ocurren dentro del propio continente, y este es un fen&oacute;meno que conocemos poco, por no decir casi nada. Una migraci&oacute;n interna que busca los focos de los pa&iacute;ses con mayor dinamismo econ&oacute;mico, como los del norte de &Aacute;frica, Nigeria, Sud&aacute;frica o Costa de Marfil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo dos de cada diez africanos que inician dentro del continente un proyecto migratorio tiene en su mente Europa. Y a pesar de esta vasta diferencia en magnitud, la migraci&oacute;n intraafricana es para nosotros un fen&oacute;meno silencioso,&nbsp;ignorado y subfinanciado, porque los debates, la cobertura medi&aacute;tica y las prioridades de los donantes se centran desproporcionadamente en la fracci&oacute;n menor que intenta llegar a Europa, principalmente a trav&eacute;s de la ruta del Mediterr&aacute;neo, pero tambi&eacute;n la que pretende llegar a las costas canarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ello no quiero quitarle importancia ni a los miles de naufragios ni a la tragedia que viven nuestras costas cada vez que fallece una persona que intentaba alcanzarlas so&ntilde;ando con una vida mejor. Lo que reclamamos es que hagamos esfuerzos por conocer m&aacute;s y mejor las din&aacute;micas internas de la migraci&oacute;n intraafricana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Casa &Aacute;frica dimos el a&ntilde;o pasado un paso en este sentido cuando dedicamos nuestro Premio de Ensayo a las migraciones intraafricanas y premiamos el excepcional trabajo de investigaci&oacute;n de un acad&eacute;mico senegal&eacute;s, Mbaye Baye Masse, al que hemos tenido el privilegio de recibir y escuchar durante el congreso Compass en Las Palmas de Gran Canaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y este acad&eacute;mico tuvo la valent&iacute;a de convertirse en un supuesto aspirante a la migraci&oacute;n para&nbsp;analizar&nbsp;c&oacute;mo funciona una de las rutas migratorias intraafricanas con m&aacute;s historia: un corredor de 2.500 kil&oacute;metros que une Rosso (en la frontera mauritano-senegalesa) con Nouakchott (Mauritania) y Casablanca (Marruecos), una ruta que &eacute;l llega a considerar para los migrantes en tr&aacute;nsito como un &ldquo;Eldorado afro-magreb&iacute;&rdquo;. El autor nos hace descubrir que este corredor migratorio constituye en s&iacute; todo un ecosistema econ&oacute;mico,&nbsp;nos habla de&nbsp;la migraci&oacute;n como un impulso del desarrollo territorial y de din&aacute;micas muy curiosas, como la figura de los migrantes &lsquo;sustitutos&rsquo;, por ejemplo: personas que migran de un pa&iacute;s a otro con el objetivo de cubrir temporalmente la baja (por accidente laboral)&nbsp;de un trabajador migrante en el norte de &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es fresco y novedoso entender las din&aacute;micas migratorias m&aacute;s all&aacute; del t&eacute;rmino <em>ilegal, clandestino</em>, o <em>mafia</em>. Descubrir, por ejemplo, que alrededor de estos canales de la migraci&oacute;n intraafricana existe un rico ecosistema econ&oacute;mico de oficios basados en el aprovechamiento y el reciclaje, o que hay pilotos transportistas (de personas y mercanc&iacute;as) con asombrosos c&oacute;digos de creencias, que viajan por superstici&oacute;n solo en los d&iacute;as impares del mes, y c&oacute;mo todo ello afecta y condiciona la econom&iacute;a del corredor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, que en la migraci&oacute;n transafricana hay todo un mundo que desconocemos. Y si queremos encontrar el punto justo para generar acuerdos de formaci&oacute;n y de integraci&oacute;n profesional de personas africanas en nuestro mercado laboral a trav&eacute;s de la econom&iacute;a circular, debemos tambi&eacute;n hacer un esfuerzo por entender c&oacute;mo funciona la otra orilla, que obviamente tiene c&oacute;digos culturales muy diferentes a los nuestros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la conferencia del profesor Mbaye Basse y a sugerencia del profesor de la ULPGC Lucas P&eacute;rez surgi&oacute; un debate apasionante en el turno de preguntas: &iquest;c&oacute;mo hacemos convivir en una y otra orilla un concepto tan diferente para cada uno como el de frontera? &iquest;C&oacute;mo ponernos en los zapatos de los dem&aacute;s para tratar de entender qu&eacute; concibe el otro como frontera? dec&iacute;a el profesor P&eacute;rez. Y el profesor Mbaye le respond&iacute;a que seg&uacute;n lo que pudo vivir en este corredor migratorio, el propio t&eacute;rmino <em>viaje</em> va mucho m&aacute;s all&aacute; del concepto senegal&eacute;s que tantas veces hemos mencionado, ese que llaman &lsquo;Bar&ccedil;a o Barsaj&rsquo; (Barcelona o la muerte).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que entender la historia y lo que era &Aacute;frica antes de la imposici&oacute;n de las fronteras para comprender que nada es blanco o negro, que hay muchos matices y detalles para entender por qu&eacute; alguien abandona su casa. &ldquo;La palabra que m&aacute;s da&ntilde;o le ha hecho a &Aacute;frica es frontera&rdquo;, insist&iacute;a el profesor, que tambi&eacute;n admit&iacute;a que ahora, con la dimensi&oacute;n de la seguridad y el tr&aacute;fico de armas, tambi&eacute;n es impensable plantear cualquier concepto de libre circulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De por qu&eacute; migran los j&oacute;venes tambi&eacute;n nos habl&oacute; el profesor Mbaye, y expuso que gran parte de los chavales que conoci&oacute; con la idea de alcanzar Europa (los menos) y los que quer&iacute;an encontrar un trabajo en el camino (los m&aacute;s) le confesaban que hab&iacute;an emigrado porque en su contexto, incluso por mucho que trabajasen, eran incapaces de generar el m&iacute;nimo dinero para poder ayudar a su familia. &ldquo;No pueden mirar a la cara de sus familiares porque no consiguen generar nada, no hay posibilidades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son muchos conceptos nuevos, pero lo que hemos aprendido con toda seguridad es que con proyectos como Compass o SeimLab (otro proyecto Interreg MAC centrado en migraciones), y en colaboraci&oacute;n con la ULPGC y otras instituciones, estamos en el camino correcto, que es el de aprender para entender. Aprender para mejorar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo aprendiendo conseguiremos parar el flujo de muertes en el mar, el horror que para todos supone seguir viendo c&oacute;mo hay gente que se ahoga intentando aspirar a una vida mejor. Ignorar la dimensi&oacute;n y las complejidades de estos corredores migratorios en la otra orilla no har&aacute; sino perpetuar esta sangr&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La labor principal de estas iniciativas sustentadas en ayudas europeas es esencial para pasar de una gesti&oacute;n reactiva y simplista a enfoques cient&iacute;ficos que argumenten qu&eacute; medidas deben tomarse para promover, de una vez por todas, v&iacute;as legales y seguras, v&iacute;as que incidan en las carencias de nuestro mercado laboral y que ayuden a la econom&iacute;a de una y otra orilla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/miradas-migracion_132_12733122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 21:23:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otras miradas a la migración]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva fiebre del oro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-fiebre-oro_132_12712751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c8f3d7-386d-4b9e-9e8a-05353b2334a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva fiebre del oro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El precio global del oro, en máximos históricos, está permitiendo mostrar claramente cómo la geopolítica africana está intrínsecamente condicionada por este y otros minerales estratégicos</p></div><p class="article-text">
         El otro d&iacute;a en una conversaci&oacute;n con amigos apareci&oacute; el detalle que en un regalo por una celebraci&oacute;n, &eacute;ste hab&iacute;a consistido en un peque&ntilde;o lingote de oro. Y no es la primera vez que oigo algo as&iacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Con un precio ya por encima de los 4.350 d&oacute;lares por onza (cerca de 3.740 euros esos 31 gramos) este mineral est&aacute; en su precio m&aacute;ximo hist&oacute;rico, con lo que afianza su valor como inversi&oacute;n refugio por todo el mundo, desplazando al d&oacute;lar y al euro en las transacciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los motivos son varios, pero los expertos coinciden en que es la volatilidad geopol&iacute;tica. Desde los aranceles de Trump y la creciente conflictividad el mundo,&nbsp;el crecimiento de la inflaci&oacute;n... muchos bancos centrales est&aacute;n recurriendo al oro incrementando sus reservas para reducir su exposici&oacute;n al d&oacute;lar. Y eso, claro, ha disparado la demanda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy quer&iacute;a explicarles que este metal est&aacute; jugando en estos momentos un papel fundamental para explicar los movimientos geopol&iacute;ticos que est&aacute;n sucedi&eacute;ndose en &Aacute;frica, y que adem&aacute;s, ello provoca que en nuestro continente vecino eso tenga tambi&eacute;n un componente tr&aacute;gico y tenebroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute; esta semana un art&iacute;culo de Juli&aacute;n G&oacute;mez Cambronero, autor del Blog El Congo en espa&ntilde;ol, en el que hac&iacute;a la reflexi&oacute;n&nbsp;de que en pa&iacute;ses como la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo el valor del oro no deber&iacute;a medirse en d&oacute;lares por onza, sino en vidas perdidas, en tragedias invisibles. En este y en muchos otros pa&iacute;ses africanos, el oro se extrae de la tierra a trav&eacute;s de la miner&iacute;a artesanal, una actividad de por s&iacute; muy peligrosa (derrumbe de minas), tremendamente contaminante para el medio ambiente y las personas que trabajan en ella (se utiliza mercurio y cianuro)&nbsp;y, obviamente, ilegal. Es muy obvio, adem&aacute;s, que la explotaci&oacute;n del oro desde la miner&iacute;a artesanal conlleva la explotaci&oacute;n de hombres, mujeres y ni&ntilde;os cuyos emolumentos son inmunes al &lsquo;boom&rsquo; de precios en el mercado internacional: siguen explotados, cobrando poco o nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tr&aacute;gicamente, estos riesgos se materializan con frecuencia: en un solo suceso ocurrido a mediados de febrero en una mina ilegal en Mali, el colapso result&oacute; en la muerte de 48 personas. En la RDC, la inestabilidad del terreno o el uso indebido de explosivos han provocado avalanchas de tierra como la que se vivi&oacute; en la mina artesanal de Lomera, en Kivu Sur, en julio de 2025, donde cientos de mineros quedaron atrapados en pozos un poco m&aacute;s anchos que el cuerpo de un hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas han sido diversos los art&iacute;culos que hemos escrito en los que hemos mencionado el papel del llamado &lsquo;oro de sangre&rsquo; que alimenta conflictos desde el Sahel a Sud&aacute;n, pasando por la citada RDC. Los grupos armados, incluidas milicias yihadistas (como JNIM, adscrita a Al Qaeda), y facciones rivales (como en Sud&aacute;n), luchan por el control de los yacimientos para financiar sus operaciones y la compra de armas, estableciendo as&iacute; alianzas que aportan novedades a este dif&iacute;cil y complejo mapa de tensiones geopol&iacute;ticas en el que se est&aacute; convirtiendo el continente africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en pa&iacute;ses como la RDC, se calcula que solo el 10% del oro extra&iacute;do sigue canales legales, mientras que el resto se trafica ilegalmente, perdi&eacute;ndose miles de millones de d&oacute;lares anuales en ingresos fiscales. Este oro se &ldquo;blanquea&rdquo; a trav&eacute;s de pa&iacute;ses vecinos (Ruanda, Uganda) y, principalmente, termina en centros comerciales globales de pa&iacute;ses como Emiratos &Aacute;rabes (Dubai), Turqu&iacute;a o China.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, a diferencia de los diamantes de conflicto, el oro tiene un problema de trazabilidad: es dif&iacute;cil de rastrear una vez fundido, facilitando que el &ldquo;oro de sangre&rdquo; entre en las cadenas de suministro globales sin que el consumidor tenga la m&aacute;s m&iacute;nima idea de su procedencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica ha tenido siempre mucho, much&iacute;simo oro. Este metal precioso ha sido, durante siglos, un pilar fundamental en la configuraci&oacute;n de su peso econ&oacute;mico a nivel global. En particular, &Aacute;frica Occidental ha destacado como un epicentro de la miner&iacute;a aur&iacute;fera desde tiempos remotos. Su riqueza hist&oacute;rica se remonta al antiguo Imperio de Ghana, c&eacute;lebre por sus vastas reservas y sus din&aacute;micas redes comerciales, lo que le vali&oacute; el sobrenombre de &ldquo;Tierra del Oro&rdquo; (hoy Ghana est&aacute; en el puesto m&aacute;s elevado en los rankings de pa&iacute;ses aur&iacute;feros africanos, 140 toneladas m&eacute;tricas por a&ntilde;o).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O tambi&eacute;n podemos remitirnos en los libros de historia a Mansa Musa, emperador de Mali en el siglo XIV, c&eacute;lebre por haber convertido su reino en uno de los m&aacute;s ricos del mundo gracias al oro. Bajo su gobierno, Mali controlaba vastas minas aur&iacute;feras y rutas comerciales que abastec&iacute;an gran parte del oro del mundo isl&aacute;mico. Su legendaria peregrinaci&oacute;n a La Meca, en la que distribuy&oacute; tanto oro por el camino que desestabiliz&oacute; econom&iacute;as locales, simboliza el poder econ&oacute;mico y cultural que el oro otorg&oacute; a Mali en la historia global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, siete siglos despu&eacute;s, en un momento complejo para Mali y todo el Sahel, el oro sigue siendo fundamental y nos aporta claves de parte de lo que est&aacute; sucediendo. Los gobiernos militares de la regi&oacute;n &mdash;Mali, N&iacute;ger y Burkina Faso&mdash; han adoptado pol&iacute;ticas de nacionalismo de recursos, revisando sus c&oacute;digos mineros (como el nuevo marco legal de Mali en 2023) y presionando o expropiando a empresas occidentales, con el argumento de poner fin a d&eacute;cadas de explotaci&oacute;n extranjera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este vac&iacute;o geopol&iacute;tico, Rusia ha emergido como el principal beneficiario estrat&eacute;gico, utilizando el oro africano, como se ha escrito en alg&uacute;n art&iacute;culo especializado, como un &ldquo;ecosistema monetario en la sombra&rdquo; y un &ldquo;activo a prueba de sanciones&rdquo; para financiar los conflictos que Putin mantiene en lugares como Siria y Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de una refiner&iacute;a de oro en Mali, en colaboraci&oacute;n con&nbsp;un conglomerado empresarial ruso llamado&nbsp;Yadran, refuerza esta din&aacute;mica: las juntas militares intercambian seguridad por acceso a recursos, profundizando su dependencia econ&oacute;mica. Adem&aacute;s, el control de operaciones mineras en pa&iacute;ses como Sud&aacute;n, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo y Mali ha sido formalizado bajo estructuras dirigidas por el Ministerio de Defensa ruso y la inteligencia militar (GRU), ahora bajo el nombre de &ldquo;Africa Corps&rdquo;, en sustituci&oacute;n del Grupo Wagner.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no solo es Rusia. China tambi&eacute;n est&aacute; jugando fuerte con el oro y juega un papel activo en la expansi&oacute;n de la miner&iacute;a ilegal a escala industrial en pa&iacute;ses como Ghana y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo. Diversas investigaciones y art&iacute;culos period&iacute;sticos han dado cuenta de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se estima, por ejemplo, que al menos 15 pa&iacute;ses ricos en oro han iniciado procesos judiciales contra ciudadanos y empresas chinas por actividades ilegales desde principios de 2024, se&ntilde;alando que el metal extra&iacute;do de forma opaca elude el pago de impuestos y termina siendo vendido en centros comerciales globales antes de llegar a China.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sonar&aacute; a un deseo poco realista, pero ser&iacute;a ideal que este nuevo boom del oro en el continente africano no replique los patrones neocoloniales, da igual que sean europeos, rusos, chinos o de una monarqu&iacute;a del Golfo P&eacute;rsico. La clave estar&iacute;a en que los gobiernos africanos sean capaces de gestionar, capturar y revertir el valor generado por sus recursos en el desarrollo de sus ciudadanos y sus econom&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en que la tan enorme miner&iacute;a artesanal existente pueda irse regularizando, a trav&eacute;s de permisos y concesiones legales, cuyos beneficios permitan tambi&eacute;n ir avanzando hacia el m&aacute;ximo respeto medioambiental y que compense justa y dignamente a sus trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insisto, quiz&aacute;s suene a ut&oacute;pico, pero la &uacute;nica manera de terminar con el <em>oro de sangre</em> y toda la muerte y miseria que conlleva pasa por la transparencia en todos los acuerdos firmados y por un consenso internacional que admita, por fin, que son los africanos los que principalmente deben beneficiarse del hecho de tener oro en su subsuelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al respecto. el otro d&iacute;a les habl&eacute; en un art&iacute;culo del &uacute;ltimo libro que hemos publicado en Casa &Aacute;frica, sobre Patricio Lumumba, m&iacute;tico l&iacute;der de la independencia congole&ntilde;a. Este era precisamente el principal mensaje por el que luchaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no est&aacute; de m&aacute;s&nbsp;que, por muy caro que est&eacute; el oro, y que por muchos lingotes peque&ntilde;os que compremos como un valor seguro, deber&iacute;amos preguntarnos si ese oro, al ser extra&iacute;do, ha provocado la muerte de personas en otra parte del mundo, muy probablemente en &Aacute;frica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-fiebre-oro_132_12712751.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 14:18:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva fiebre del oro]]></media:title>
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