<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - José Segura Clavell]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_segura_clavell/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Segura Clavell]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513406/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Travesías: una ventana a la empatía con los 6.000 menores migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/travesias-ventana-empatia-6-000-menores-migrantes_132_13225647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32580f90-043b-400c-84d5-b6f8e8c2991f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Travesías: una ventana a la empatía con los 6.000 menores migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Pepe Naranjo y el fotógrafo Juan Luis Rod nos han propuesto en una exposición poner cara, nombre y sentimientos a 13 de los jóvenes migrantes que conviven entre nosotros tras llegar en pateras y cayucos al Archipiélago </p></div><p class="article-text">
        Como&nbsp;si fuera un m&eacute;dico haciendo una prescripci&oacute;n, hoy, como&nbsp;director general de&nbsp;<strong>Casa &Aacute;frica</strong>,&nbsp;les propongo una&nbsp;receta&nbsp;para el alma&nbsp;y los sentimientos:&nbsp;me dirijo hoy a todos los ciudadanos del Archipi&eacute;lago canario con una invitaci&oacute;n que nace desde la convicci&oacute;n de que solo a trav&eacute;s del conocimiento mutuo podemos construir una sociedad verdaderamente humana.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que les recomiendo encarecidamente a cada uno de ustedes que se acerquen a nuestra sede para visitar&nbsp;<em><strong>Traves&iacute;as. Menores migrantes, el largo viaje</strong></em>, la nueva exposici&oacute;n que acaba de abrir sus puertas&nbsp;y que ocupa dos de las tres salas de exposici&oacute;n de nuestra instituci&oacute;n&nbsp;de diplomacia p&uacute;blica&nbsp;hasta el pr&oacute;ximo 20 de junio.&nbsp;Este trabajo fotogr&aacute;fico y escrito, a modo de reportaje, no es solo una muestra de arte; es un espejo en el que debemos mirarnos para reconocer nuestra propia capacidad de empat&iacute;a y resiliencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo no habr&iacute;a sido posible sin la visi&oacute;n y el compromiso del&nbsp;<strong>Gobierno de Canarias</strong>, cuya producci&oacute;n y financiaci&oacute;n han permitido que este proyecto cristalice. Quiero agradecer profundamente a la Presidencia&nbsp;del Gobierno&nbsp;y a la Viceconsejer&iacute;a de Bienestar Social por&nbsp;haber permitido y facilitado que este proyecto viese la luz, y especialmente por&nbsp;entender que la cultura es la herramienta m&aacute;s poderosa para combatir la desinformaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta obra se encuentra la sensibilidad del periodista&nbsp;<strong>Pepe Naranjo</strong>&nbsp;y el talento del fot&oacute;grafo&nbsp;<strong>Juan Luis Rod</strong>, dos profesionales que llevan m&aacute;s de una d&eacute;cada&nbsp;trabajando juntos en diversos proyectos&nbsp;captando la esencia del continente africano y que aqu&iacute; nos regalan un testimonio de una honestidad sobrecogedora.&nbsp;De Pepe Naranjo queda poco por decir...&nbsp;ese joven periodista que hace 20 a&ntilde;os me preguntaba en las ruedas de prensa&nbsp;que convocaba en la Delegaci&oacute;n del Gobierno&nbsp;por los j&oacute;venes africanos que llegaban durante la crisis de los cayucos,&nbsp;que&nbsp;ha desarrollado toda su carrera profesional viajando y viviendo en la otra orilla para contarnos los porqu&eacute;s del fen&oacute;meno migratorio y las complejas causas que lo originan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, este&nbsp;ya no tan joven periodista&nbsp;teldense&nbsp;que&nbsp;ha recorrido&nbsp;miles de kil&oacute;metros por todo el continente africano y&nbsp;que&nbsp;sigue viviendo en Senegal,&nbsp;nos acaba de deslumbrar con&nbsp;este&nbsp;retrato coral a 13 menores migrantes,&nbsp;como&nbsp;si hubieran puesto una mano en una bolsa y&nbsp;hubieran elegido al azar a 13 de los&nbsp;m&aacute;s de 6.000&nbsp;menores migrantes&nbsp;que&nbsp;acogemos&nbsp;en Canarias, que peleamos&nbsp;con dificultad&nbsp;para&nbsp;integrar&nbsp;y tratar con la mayor dignidad posible&nbsp;y que lamentablemente han sido&nbsp;tantas veces&nbsp;objeto de pugnas pol&iacute;ticas, rechazos y repartos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Traves&iacute;as</strong></em>&nbsp;es, pues,&nbsp;una ventana abierta&nbsp;por Naranjo y Rod&nbsp;para que conozcamos a&nbsp;esos 6.000&nbsp;chicos y chicas&nbsp;a trav&eacute;s de&nbsp;trece&nbsp;de ellos, a trav&eacute;s de trece&nbsp;historias de vida.&nbsp;Son Abderram&aacute;n, Assane, Adam, Binta, Fatimata, Fatoumata, Ibrahima, Issa, Male, Mamadou, Mariama, Saliou y Yassine. Trece, insisto,&nbsp;que&nbsp;representan a&nbsp;6.000.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a m&aacute;s de un a&ntilde;o de esforzado trabajo&nbsp;por&nbsp;cinco pa&iacute;ses y cuatro de nuestras islas,&nbsp;<em>Traves&iacute;as</em>&nbsp;nos&nbsp;presenta al&nbsp;ni&ntilde;o que lleg&oacute; en patera y hoy&nbsp;surfea&nbsp;las olas&nbsp;de&nbsp;Famara;&nbsp;al joven pescador que ha encontrado en la lucha canaria su&nbsp;desahogo&nbsp;y ahora es conocido como el Pollo de Kayar;&nbsp;al peque&ntilde;o hu&eacute;rfano que deambul&oacute; solo por &Aacute;frica durante cuatro a&ntilde;os o&nbsp;a&nbsp;la estudiante de apenas trece a&ntilde;os que escap&oacute; de un matrimonio forzoso. Son trayectorias vitales de menores procedentes de Senegal, Gambia, Mali, Guinea-Conakri y Marruecos que&nbsp;hoy ya forman parte de nuestra comunidad, en nuestros colegios y barrios, en nuestros terreros de lucha o en nuestros campos de futbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n, comisariada con elegancia y sensibilidad por Juan Valbuena,&nbsp;est&aacute; proyectada para que el visitante experimente su propia traves&iacute;a. En la primera sala, nos sumergimos en una narrativa visual y un juego de colores que contextualizan las escenas de vida cotidiana de estos menores. Cada&nbsp;foto tiene una cartela de un color, y cada&nbsp;color est&aacute; asociado a una historia. El espectador, como en un juego de memoria y descubrimiento, debe transitar hacia la segunda sala para identificar los rostros y relatos individuales. Es, como dijo el viceconsejero Francis Candil,&nbsp;una invitaci&oacute;n a parar &ldquo;en seco&rdquo;&nbsp;y conocer a estos chicos, lejos de los debates hist&eacute;ricos. Parar en seco,&nbsp;conocerles,&nbsp;pensar tranquilamente y&nbsp;analizar lo que hay detr&aacute;s de las cifras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca olvidar&eacute; la enorme emoci&oacute;n vivida este pasado&nbsp;<strong>lunes 11</strong>&nbsp;durante la inauguraci&oacute;n en Casa &Aacute;frica. No es habitual poder&nbsp;ponerle&nbsp;cara y nombre a estos j&oacute;venes, ni poder charlar con ellos en un espacio de paz. En los medios de comunicaci&oacute;n y en el discurso pol&iacute;tico interesado, a menudo se les presenta como una&nbsp;<strong>masa uniforme</strong>, reducidos al acr&oacute;nimo deshumanizador de 'Menas' e injustamente vinculados a la inseguridad por prejuicios de racismo y xenofobia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lunes, sin embargo, vimos que son&nbsp;ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&nbsp;como los nuestros, con sue&ntilde;os, miedos y una dignidad que nos desborda.&nbsp;En un gesto de enorme generosidad por parte de Pepe Naranjo y Juan Luis Rod, el protagonismo del acto se volc&oacute; totalmente en&nbsp;<strong>Binta</strong>, una joven senegalesa de 14 a&ntilde;os que dej&oacute;&nbsp;con la piel de gallina&nbsp;a&nbsp;las m&aacute;s de 140 personas presentes&nbsp;en&nbsp;el&nbsp;patio de Casa &Aacute;frica&nbsp;por su sensibilidad, por su&nbsp;verdad. Binta no solo nos habl&oacute;; nos entreg&oacute; su alma a trav&eacute;s de un libro titulado&nbsp;<strong>La hija del viento</strong>, una joya ilustrada en acuarela por Fa Sanjurjo que relata su periplo en primera persona&nbsp;y que el Gobierno de Canarias ha editado en paralelo a&nbsp;<em>Traves&iacute;as</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;propia Binta nos cont&oacute;, primero a trav&eacute;s de un maravilloso video&nbsp;que forma parte de la exposici&oacute;n&nbsp;y despu&eacute;s en una sentida intervenci&oacute;n ante el p&uacute;blico, que su&nbsp;historia es la de una ni&ntilde;a que so&ntilde;aba con jugar al f&uacute;tbol en un rinc&oacute;n de Senegal donde ser ni&ntilde;a y correr tras un bal&oacute;n era &ldquo;casi un pecado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su libro es una preciosidad que pone palabras a una experiencia tan dura como luminosa. En sus p&aacute;ginas, Binta escribe:&nbsp;<em>&ldquo;Sub&iacute; a la patera una noche sin luna. El mar estaba tan negro que parec&iacute;a tragarse la poca luz que tra&iacute;amos en el pecho. &Eacute;ramos muchos, demasiado juntos, respirando el mismo miedo&rdquo;</em>. Resulta estremecedor que una menor de 14 a&ntilde;os pueda describir el silencio como su&nbsp;<em>&ldquo;forma de rezar&rdquo;</em>&nbsp;mientras el motor de la embarcaci&oacute;n&nbsp;&ldquo;tos&iacute;a amenazando con rendirse en cualquier momento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Binta nos habla de la p&eacute;rdida de su padre, un hombre de fe que se &ldquo;apag&oacute;&rdquo; lejos de sus manos mientras ella buscaba salvarse. En una carta desgarradora dirigida a &eacute;l, escribe:&nbsp;<em>&ldquo;Pap&aacute;, me fui de casa sin mirar atr&aacute;s porque sent&iacute; que no hab&iacute;a otro camino... Me fui con nada en los bolsillos y todo el miedo del mundo en el pecho&rdquo;</em>. Sin embargo, a pesar de haber visto morir a personas ante sus ojos y de haber sentido el fr&iacute;o que calaba hasta los huesos en las noches&nbsp;oscuras de navegaci&oacute;n,&nbsp;su mensaje es de una fuerza inaudita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El significado profundo de que Binta haya puesto su experiencia en palabras radica en su capacidad para transformar el dolor en una&nbsp;promesa de futuro.&nbsp;<em>&ldquo;Aprend&iacute; que el miedo puede ser un maestro, pero no un due&ntilde;o&rdquo;</em>, afirma en un cap&iacute;tulo dedicado a las ni&ntilde;as de su pueblo. Su aspiraci&oacute;n de ser futbolista, que en su tierra le costaba burlas y piedras, se ha convertido aqu&iacute; en una realidad gracias a quienes creyeron en ella y le ense&ntilde;aron que&nbsp;<em>&ldquo;ver a una chica correr tras la pelota no era motivo de burla&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, Binta es un ejemplo para todo nuestro pa&iacute;s. Su lucha no es solo por ella misma; su mayor anhelo es volver alg&uacute;n d&iacute;a a su casa llevando&nbsp;<em>&ldquo;ayuda y un poco de alivio&rdquo;</em>&nbsp;para sus sobrinos y hermanos, para que nadie m&aacute;s tenga que irse lejos para ser libre.&nbsp;Como ella misma dice al final de su relato:&nbsp;<em>&ldquo;Ahora nadie me puede cortar las alas.&nbsp;Yo soy Binta. La hija del viento&rdquo;</em>. Vengan a Casa &Aacute;frica. Permitan que la mirada de estos 13 j&oacute;venes les cambie la suya propia.&nbsp;Hagan su propia traves&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/travesias-ventana-empatia-6-000-menores-migrantes_132_13225647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 20:29:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/32580f90-043b-400c-84d5-b6f8e8c2991f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="408544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/32580f90-043b-400c-84d5-b6f8e8c2991f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="408544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Travesías: una ventana a la empatía con los 6.000 menores migrantes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/32580f90-043b-400c-84d5-b6f8e8c2991f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias, en primera línea de la Seguridad Nacional: lo que el Sahel nos dice]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-primera-linea-seguridad-nacional-sahel-dice_132_13243802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe de Seguridad Nacional 2025, gestado en Presidencia del Gobierno, es una lectura imprescindible para entender qué factores interconectados amenazan la seguridad y estabilidad del Archipiélago </p></div><p class="article-text">
        He le&iacute;do con suma atenci&oacute;n estos &uacute;ltimos d&iacute;as el&nbsp;Informe Anual de Seguridad Nacional 2025 que elabora el Departamento de Seguridad Nacional, de la Presidencia del Gobierno de Espa&ntilde;a,&nbsp;con la colaboraci&oacute;n de diversos ministerios y el Centro Nacional&nbsp;de Inteligencia. No es un papel acad&eacute;mico o un art&iacute;culo de an&aacute;lisis m&aacute;s:&nbsp;es un documento oficial que funciona como una herramienta esencial para la pol&iacute;tica p&uacute;blica de Espa&ntilde;a, con el prop&oacute;sito de ofrecer una visi&oacute;n integral y transparente de los desaf&iacute;os de seguridad&nbsp;actuales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la&nbsp;decimotercera edici&oacute;n&nbsp;de&nbsp;un&nbsp;informe&nbsp;que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o,&nbsp;contiene claves fundamentales para entender el presente,&nbsp;pero&nbsp;que&nbsp;sobre todo,&nbsp;nos&nbsp;ayuda a anticipar el futuro de nuestro pa&iacute;s. Y&nbsp;en mi condici&oacute;n tambi&eacute;n de exparlamentario en las Cortes Generales siento que el contenido de este informe debe ser conocido por la ciudadan&iacute;a, porque&nbsp;lo que nos anticipa&nbsp;el&nbsp;de este a&ntilde;o&nbsp;es que&nbsp;Canarias, con claridad y sin ambages,&nbsp;aparece y&nbsp;se contempla como&nbsp;un territorio estrat&eacute;gico para la seguridad de Espa&ntilde;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de una menci&oacute;n menor ni circunstancial. He contado que el Archipi&eacute;lago aparece en al menos 27 ocasiones a lo largo del texto, en contextos diversos pero&nbsp;muy&nbsp;conectados entre s&iacute;, lo que&nbsp;refleja una imagen clara: para el Estado, a la vista de la situaci&oacute;n global, no&nbsp;se&nbsp;puede entender el Archipi&eacute;lago como un espacio perif&eacute;rico, sino como una frontera avanzada. En muchos&nbsp;casos, de contenci&oacute;n de los desaf&iacute;os globales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como&nbsp;me habr&aacute;n le&iacute;do en multitud de ocasiones en estos &uacute;ltimos dos a&ntilde;os (hasta el punto de haber publicado un monogr&aacute;fico espec&iacute;fico con art&iacute;culos sobre el Sahel), lo que est&aacute; pasando en esta amplia regi&oacute;n del continente africano explica en buena medida&nbsp;los grandes riesgos que afrontamos en&nbsp;las Islas Canarias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Sahel es uno de los principales focos de inestabilidad del planeta, y en estos momentos ostenta el triste t&iacute;tulo de &lsquo;centro de gravedad del terrorismo mundial&rsquo;. Grupos como JNIM, vinculado a Al Qaeda, o el Estado Isl&aacute;mico en la regi&oacute;n han reforzado sus capacidades. Lo hemos visto en la actualidad de las &uacute;ltimas semanas en Mali, de la que les he hablado. Adem&aacute;s de poner en jaque al Gobierno maliense (con un bloqueo econ&oacute;mico a su capital, Bamako), las fuerzas yihadistas han reforzado sus capacidades, ampliado su radio de acci&oacute;n y generado un entorno de inseguridad persistente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que para Espa&ntilde;a la inseguridad del Sahel es un elemento de alt&iacute;sima preocupaci&oacute;n: la inestabilidad representa un riesgo real de desbordamiento hacia el Magreb y el vecindario sur de la OTAN y la UE.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la crisis&nbsp;saheliana&nbsp;es el motor principal de los flujos migratorios irregulares que afectan a la Ruta Atl&aacute;ntica, la cual se mantiene como la m&aacute;s transitada hacia Espa&ntilde;a en n&uacute;meros absolutos. El desplazamiento masivo de cientos de miles de refugiados hacia Mauritania genera una presi&oacute;n extrema en la gesti&oacute;n de fronteras.&nbsp;Y&nbsp;adem&aacute;s,&nbsp;la inseguridad en el Sahel tambi&eacute;n impacta&nbsp;en los intereses energ&eacute;ticos nacionales, dado que el 20% del petr&oacute;leo&nbsp;que entra en&nbsp;Espa&ntilde;a procede del Golfo de Guinea y cualquier disrupci&oacute;n en la log&iacute;stica regional tendr&iacute;a efectos econ&oacute;micos negativos inmediatos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los elementos a los que apunta el informe&nbsp;es el de la propia seguridad mar&iacute;tima, para dejarnos claro&nbsp;que somos&nbsp;&ldquo;un nodo cr&iacute;tico&rdquo;&nbsp;de la seguridad mar&iacute;tima atl&aacute;ntica.&nbsp;En el denominado &ldquo;arco Canarias-Atl&aacute;ntico&rdquo;, el documento advierte de la convergencia de varias amenazas que hasta hace poco se analizaban por separado. Por un lado, las redes del crimen organizado est&aacute;n utilizando estas rutas para conectar el narcotr&aacute;fico con el tr&aacute;fico de personas, lo que aumenta la presi&oacute;n sobre las capacidades de control y vigilancia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro, emerge un fen&oacute;meno geopol&iacute;tico de especial relevancia: la expansi&oacute;n de la llamada &ldquo;flota fantasma&rdquo; de origen ruso. Se trata de petroleros vinculados a la Federaci&oacute;n Rusa que operan en aguas cercanas al Archipi&eacute;lago para eludir sanciones internacionales, mediante transferencias de crudo en alta mar. La presencia de estos buques se ha multiplicado en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, elevando los riesgos tanto de accidentes mar&iacute;timos como de posibles acciones h&iacute;bridas contra infraestructuras cr&iacute;ticas. Es decir, &iquest;debemos temer por un posible sabotaje a nuestras l&iacute;neas submarinas de cables de telecomunicaciones, vitales para nuestra conectividad con el mundo?&nbsp;El informe explica que estos sistemas se han convertido en objetivos prioritarios de lo que se denominan &ldquo;operaciones h&iacute;bridas&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En conjunto,&nbsp;pues,&nbsp;Canarias deja de ser solo una frontera migratoria y pasa a consolidarse como un nodo estrat&eacute;gico en las din&aacute;micas globales de seguridad, comercio irregular y competencia geopol&iacute;tica, lo que refuerza la necesidad de una vigilancia naval continua y m&aacute;s sofisticada.&nbsp;Es&nbsp;decir,&nbsp;que la seguridad de Canarias ya no se mide solo en sus fronteras, sino en la robustez de sus redes el&eacute;ctricas y cables submarinos, que son las venas por las que corre la vida diaria y la estabilidad del archipi&eacute;lago.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recordar&aacute;n&nbsp;que&nbsp;el pasado mes de abril de 2025, la pen&iacute;nsula se vio afectada por un cero energ&eacute;tico, el gran apag&oacute;n, que indirectamente afect&oacute; a Canarias por cortes puntuales a las telecomunicaciones.&nbsp;Ese apag&oacute;n hace que la seguridad energ&eacute;tica de Espa&ntilde;a cobre protagonismo en el informe, pero de Canarias tambi&eacute;n remarca que su sistema el&eacute;ctrico requiere &ldquo;un refuerzo urgente&rdquo; debido a su naturaleza aislada y fragmentada, y que en ese camino (aunque personalmente pienso que hace falta un esfuerzo a&uacute;n mayor) se explican las cerca de&nbsp;65 actuaciones de urgencia para dotar a las Islas de herramientas que mejoren la estabilidad y el control de la tensi&oacute;n el&eacute;ctrica. Las&nbsp;interrupciones&nbsp;en el sistema por la borrasca Emilia a finales del pasado a&ntilde;o tambi&eacute;n aparecen mencionadas en el informe.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el informe nos alerta tambi&eacute;n de lo que podr&iacute;amos considerar una vulnerabilidad dual de Canarias: interna y estrat&eacute;gica. Por un lado, la naturaleza volc&aacute;nica del Archipi&eacute;lago&nbsp;nos obliga a mantener a las Islas bajo vigilancia constante, puesto que hay seis series s&iacute;smicas registradas en 2025 y un riesgo volc&aacute;nico activo que exige monitorizaci&oacute;n permanente de gases en La Palma. A los volcanes y movimientos s&iacute;smicos (en el momento en que escribo este art&iacute;culo leo sobre un terremoto de 4,9 grados percibido en el mar a treinta kil&oacute;metros del norte de Gran Canaria, el de mayor intensidad detectado desde la erupci&oacute;n del&nbsp;Tajogaite, en La Palma)&nbsp;se le suma otro factor importante, y del que a menudo me han le&iacute;do art&iacute;culos al respecto: el impacto del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n y recurrencia de borrascas extremas (Claudia o Emilia este &uacute;ltimo a&ntilde;o) se le suma la creciente&nbsp;aridificaci&oacute;n&nbsp;(que ya suma el 16% del territorio), y la amenaza que tambi&eacute;n supone el ascenso del nivel del&nbsp;mar. La fragilidad ambiental, recordemos, no es propia solamente de Canarias, tambi&eacute;n lo es y de manera brutal para nuestros vecinos africanos, lo que se interconecta tambi&eacute;n con la presi&oacute;n migratoria,&nbsp;que vemos en la figura de esos refugiados clim&aacute;ticos&nbsp;que huyen de esos cada vez m&aacute;s frecuentes picos de calor extremo en&nbsp;el Sahel.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Canarias no puede entenderse de manera aislada.&nbsp;Esa es la gran lecci&oacute;n de este informe.&nbsp;Es un espacio donde coinciden distintas dimensiones de la seguridad (la humana, la ambiental, la econ&oacute;mica y la geopol&iacute;tica)&nbsp;que se superponen y se influyen entre s&iacute;. Y ah&iacute; es donde el Sahel act&uacute;a como una especie de espejo: lo que ocurre en esa regi&oacute;n no se queda all&iacute;, sino que proyecta sus efectos hacia el Atl&aacute;ntico y llega hasta nuestras costas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Sahel, en este sentido, &ldquo;habla&rdquo; de Canarias. Nos muestra c&oacute;mo la inseguridad, la fragilidad institucional o la presi&oacute;n de las redes criminales pueden trasladarse a trav&eacute;s de rutas migratorias, de circuitos il&iacute;citos o de din&aacute;micas geopol&iacute;ticas. Lo que vemos en el Sahel hoy&nbsp;(desestabilizaci&oacute;n, competencia internacional, desplazamientos de poblaci&oacute;n)&nbsp;nos anticipa riesgos que terminan materializ&aacute;ndose en nuestro entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la respuesta no puede ser fragmentada. No basta con actuar sobre cada problema por separado, como si fueran compartimentos estancos.&nbsp;Hace falta una mirada integral que combine seguridad y cooperaci&oacute;n, control y desarrollo, gesti&oacute;n de fronteras y oportunidades en origen.&nbsp;Es decir, una estrategia que entienda la conexi&oacute;n profunda entre ambos espacios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque el Sahel no es una periferia lejana: es una extensi&oacute;n directa de nuestra propia seguridad. Y Canarias, lejos de ser un punto remoto en el mapa, se ha convertido en una de las primeras l&iacute;neas donde se pone a prueba la capacidad de Europa para anticipar, comprender y gestionar estos desaf&iacute;os. Entender esta conexi&oacute;n es el primer paso; actuar en consecuencia, el decisivo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-primera-linea-seguridad-nacional-sahel-dice_132_13243802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 16:30:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Canarias, en primera línea de la Seguridad Nacional: lo que el Sahel nos dice]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mali: el núcleo central del Sahel no puede derrumbarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mali-nucleo-central-sahel-no-derrumbarse_132_13206889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb0e7a14-b746-4469-b596-01455fa27506_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mali: el núcleo central del Sahel no puede derrumbarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Sahel atraviesa en estos días uno de los momentos más complicados y graves de los últimos 25 años, ante la amenaza real de que los yihadistas logren la caída del gobierno y el control de todo el territorio </p></div><p class="article-text">
        Les prometimos&nbsp;en el art&iacute;culo de la semana pasada que intentar&iacute;amos poner orden a la informaci&oacute;n para tratar de explicar, lo m&aacute;s did&aacute;cticamente posible, qu&eacute; est&aacute; pasando en Mali y por qu&eacute; expertos y gobiernos de todo el mundo califican el momento actual como el m&aacute;s grave y peligroso vivido por el&nbsp;Sahel&nbsp;desde 2012.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vayamos por partes,&nbsp;primero para que entiendan el valor geopol&iacute;tico de lo que est&aacute; sucediendo: Mali es un pa&iacute;s inmenso, con 1.250.000 kil&oacute;metros cuadrados de extensi&oacute;n, dos veces y medio el tama&ntilde;o de Espa&ntilde;a, un puente geopol&iacute;tico vital entre el Magreb (norte de &Aacute;frica) y el &Aacute;frica subsahariana. Es un pa&iacute;s que comparte fronteras con siete pa&iacute;ses africanos&nbsp;(suman cerca de 7.900 kil&oacute;metros de fronteras terrestres), tan importante y valioso por lo que contiene (muy rico en oro, por ejemplo), como por lo que su vasto y extenso territorio deja fluir y pasar (desde narcotr&aacute;fico a tr&aacute;fico de personas), as&iacute; que cualquier vac&iacute;o de poder en su territorio se desborda inmediatamente hacia sus vecinos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Mali deja de funcionar como Estado, este territorio&nbsp;corre el peligro de convertirse&nbsp;en un santuario permanente para grupos que no solo buscan controlar el Sahel, sino proyectar su influencia hacia el Mediterr&aacute;neo y el Golfo de Guinea. Es, pues, un espacio clave.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del pasado s&aacute;bado 25 de abril,&nbsp;Mali sufri&oacute; una violenta ofensiva, una serie de ataques coordinados sin precedentes en el pa&iacute;s.&nbsp;Grupos armados,&nbsp;unidos&nbsp;en lo que algunos expertos llamaron&nbsp;inicialmente&nbsp;una alianza &lsquo;contra natura&rsquo;,&nbsp;lanzaron ataques simult&aacute;neos en las ciudades m&aacute;s importantes del pa&iacute;s usando t&aacute;cticas modernas, que inclu&iacute;an drones y hasta el estallido de un coche bomba conducido (seg&uacute;n diversas informaciones) por un joven kamikaze.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ataque se reivindic&oacute; formalmente (y por eso lo de contra natura) por una alianza compuesta por el FLA&nbsp;(Frente de Liberaci&oacute;n del Azawad,&nbsp;los independentistas tuaregs del norte del pa&iacute;s)&nbsp;y los yihadistas vinculados a Al Qaeda&nbsp;(la rama maliense,&nbsp;llamada&nbsp;Grupo de Apoyo al&nbsp;Islam&nbsp;y los&nbsp;Musulmanes,&nbsp;JNIM,&nbsp;y causante del incremento y agravamiento de la espiral violenta que lleva Mali viviendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os). El objetivo fue m&uacute;ltiple: tomar el norte del pa&iacute;s, por un lado, y atacar con dureza a la junta militar golpista que desde el a&ntilde;o 2020 gobierna en Mali y&nbsp;preside&nbsp;el militar&nbsp;Assimi&nbsp;Goita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del s&aacute;bado 25 de abril, a las 5 de la ma&ntilde;ana, una enorme explosi&oacute;n en Kati, una barriada de Bamako muy cercana al aeropuerto internacional y que acoge tambi&eacute;n el&nbsp;aeropuerto militar, fue sentida por toda la capital maliense.&nbsp;Esa explosi&oacute;n&nbsp;(se habla de media tonelada de explosivo)&nbsp;destruy&oacute; la residencia y caus&oacute; la muerte de Sadio C&aacute;mara, el ministro de Defensa, y varios miembros de su familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;mara no era un ministro m&aacute;s. Se le consideraba pieza fundamental de la Junta Militar que lideraba el pa&iacute;s desde el golpe de Estado de 2023&nbsp;y el&nbsp;verdadero&nbsp;arquitecto de la seguridad maliense, fuertemente vinculada ahora a Rusia y sus mercenarios (antes Wagner, y ahora Africa Corps).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva tuareg-yihadista, pues, no tiene precedentes. Fue una operaci&oacute;n masiva y sincronizada que golpe&oacute; simult&aacute;neamente la capital, Bamako, y ciudades clave&nbsp;del norte y centro del pa&iacute;s&nbsp;como Gao, Kidal,&nbsp;Mopti&nbsp;y&nbsp;S&eacute;var&eacute;. Algunas de las ciudades tomadas, como Kidal, son fuertemente simb&oacute;licas, pues se considera la capital de esa zona, el Azawad,&nbsp;que los tuaregs&nbsp;quieren independizar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&nbsp;la&nbsp;decapitaci&oacute;n de parte de la Junta por la&nbsp;muerte de C&aacute;mara se le sum&oacute; el efecto de que los ataques en las ciudades del norte lograron su objetivo, mientras que el silencio inicial del presidente Assimi Goita solo aumentaba la sensaci&oacute;n de vulnerabilidad.&nbsp;Y en los siguientes d&iacute;as, el JNIM prosigui&oacute; con su estrategia de estrangular Bamako, tratando de impedir la entrada y salida de mercanc&iacute;as, ahogando sus rutas de suministro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, uno de los puntos m&aacute;s alarmantes de esta crisis es la formalizaci&oacute;n de esta uni&oacute;n t&aacute;ctica tuareg-yihadista, porque sobre el papel no tiene mucho sentido unir los intereses de unos tuaregs que buscan independizar el norte del pa&iacute;s para crear un estado laico con unos yihadistas que buscan imponer la&nbsp;sharia&nbsp;(la aplicaci&oacute;n m&aacute;s dura y restrictiva de la ley religiosa isl&aacute;mica)&nbsp;en todo el pa&iacute;s y, si es posible, en todo el Sahel.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el rechazo compartido tanto a la junta militar como a los mercenarios rusos ha favorecido una estrategia de pinza que los ha acercado. Esta coordinaci&oacute;n ha permitido a los insurgentes intercambiar recursos y sumar combatientes, mientras el Estado se ve obligado a dispersar sus fuerzas para responder a m&uacute;ltiples frentes simult&aacute;neamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A medida que han avanzado los d&iacute;as, y en lo que en estos momentos es una calma tensa, la posici&oacute;n que&nbsp;en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&nbsp;hab&iacute;a otorgado cierta entidad al FLA,&nbsp;los tuaregs del norte de Mali (representatividad pol&iacute;tica incluso)&nbsp;ha quedado muy debilitada. Al aliarse con Al-Qaeda, el FLA corre el riesgo de perder cualquier rastro de legitimidad internacional y ser visto simplemente como una rama m&aacute;s del terrorismo yihadista.&nbsp;Aunque&nbsp;intenta&nbsp;presentarse como una &ldquo;fuerza republicana&rdquo; que lucha por su territorio, su dependencia operativa de los&nbsp;yihadistas vista&nbsp;en batallas como la de Kidal (que logr&oacute; expulsar al Ej&eacute;rcito maliense y las fuerzas rusas de la antigua base de la MINUSMA, la misi&oacute;n de Naciones Unidas en Mali)&nbsp;sugiere que&nbsp;los yihadistas&nbsp;son&nbsp;actualmente la fuerza dominante en esta relaci&oacute;n. Los analistas advierten que esta alianza dif&iacute;cilmente sobrevivir&aacute; a una eventual victoria, ya que el JNIM no tolerar&aacute; un estado laico en su frontera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Geopol&iacute;ticamente el momento es de una complejidad enorme: La junta militar expuls&oacute; a las tropas francesas en 2022 bajo la promesa de que Rusia ser&iacute;a un socio m&aacute;s eficaz y respetuoso con su soberan&iacute;a. El gran reproche que los golpistas malienses hac&iacute;an a los franceses era que, incapaces de solucionar la inseguridad causada por la actividad de los yihadistas, hab&iacute;an sido permisivos con los tuaregs del norte y hasta en cierta manera, no cuestionado el principio de unidad de todo el territorio maliense.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad de la presencia rusa, sin embargo, es algo desoladora. El Africa Corps (sucesor &lsquo;p&uacute;blico&rsquo; de los mercenarios de Wagner) ha demostrado m&aacute;s ser un cuerpo&nbsp;de protecci&oacute;n al r&eacute;gimen que una fuerza de ocupaci&oacute;n capaz de librar una guerra. La retirada rusa de Kidal, cuya recuperaci&oacute;n en su d&iacute;a fue vendida por la junta como el trofeo&nbsp;que demostraba que Mali era capaz de tirar adelante sin la ayuda de Occidente, ha sido calificada como una humillaci&oacute;n hist&oacute;rica que pone&nbsp;en duda la credibilidad de Putin en el continente africano.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante&nbsp;que Europa y la misma &Aacute;frica entiendan la importancia de lo que&nbsp;estamos viviendo: Mali es el&nbsp;n&uacute;cleo&nbsp;central&nbsp;que protege la estabilidad de una regi&oacute;n entera. Y este&nbsp;centro&nbsp;no puede&nbsp;hundirse, por mucho que llevemos a&ntilde;os viendo&nbsp;c&oacute;mo se&nbsp;iba&nbsp;resquebrajando.&nbsp;Si permitimos que el Estado se desmorone por completo, el vac&iacute;o corre el riesgo de ser llenado por un caos yihadista que exportar&aacute; violencia y miseria, con consecuencias sin duda muy negativas para todos: desde los tr&aacute;ficos a las migraciones, nos pueden afectar de m&uacute;ltiples maneras.&nbsp;Y si cae Mali, a Mali le siguen Niger y Burkina Faso, y a ellos los pa&iacute;ses del Golfo de Guinea que ya han visto incrementar la&nbsp;inseguridad en sus regiones fronterizas con el Sahel, como Costa de Marfil, Ghana, Benin o Togo, en la aspiraci&oacute;n de los yihadistas de lograr y afianzar una salida al mar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Europa y Espa&ntilde;a deben entender que la respuesta&nbsp;a lo que sucede en Mali&nbsp;no puede ser solo militar o&nbsp;securitaria: ya hemos visto por experiencia que eso no funciona. Se requiere una reconciliaci&oacute;n nacional real y un compromiso con el desarrollo social y pol&iacute;tico&nbsp;del pa&iacute;s y la regi&oacute;n&nbsp;que se han&nbsp;ignorado durante d&eacute;cadas.&nbsp;Y lo he escrito en innumerables ocasiones: la seguridad de Espa&ntilde;a y Europa dependen de la seguridad del Sahel.&nbsp;Ojal&aacute; el mundo, que parece que en estos momentos solo est&eacute; preocupado por Trump, Putin y el Estrecho de Ormuz, entienda que en el Sahel&nbsp;su epicentro&nbsp;est&aacute; a punto de derrumbarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mali-nucleo-central-sahel-no-derrumbarse_132_13206889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 14:12:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb0e7a14-b746-4469-b596-01455fa27506_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48134" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb0e7a14-b746-4469-b596-01455fa27506_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48134" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mali: el núcleo central del Sahel no puede derrumbarse]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb0e7a14-b746-4469-b596-01455fa27506_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estamos juntos, Mali]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mali_132_13187570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1815f708-c668-4772-9f4a-22e34e6cfa7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estamos juntos, Mali"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación en el Sahel se ha deteriorado a gran velocidad, y en Mali la inestabilidad afectó a una delegación que participaba en dos actividades organizadas por Casa África
</p></div><p class="article-text">
        Supongo que muchos de ustedes leyeron este&nbsp;pasado fin de&nbsp;semana que,&nbsp;en Mali,&nbsp;una alianza de los tuaregs independentistas del norte del pa&iacute;s, el llamado Azawad, ha hecho oficial una alianza con la filial de Al-Qaeda en el Sahel,&nbsp;el JNIM, que ha dado una vuelta de tuerca m&aacute;s,&nbsp;la m&aacute;s grave desde el a&ntilde;o 2012, a la inseguridad en el Sahel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si no lo sab&iacute;an, el estallido de esta revuelta sorprendi&oacute; en Bamako a una delegaci&oacute;n de ciudadanos espa&ntilde;oles que participaban en dos actividades organizadas por Casa &Aacute;frica.&nbsp;El&nbsp;hecho sali&oacute; ampliamente reflejado en los medios de comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del s&aacute;bado 25 de abril, una c&eacute;lula terrorista infiltrada en Bamako deton&oacute; un cami&oacute;n explosivo en Kati, un barrio de la capital, frente a la vivienda que dentro de un campo militar&nbsp;alojaba al&nbsp;Ministro&nbsp;de Defensa,&nbsp;Sadio&nbsp;Camara&nbsp;y a su familia. Imaginen el estruendo e impacto que se produjo que la onda expansiva de la explosi&oacute;n, a las 5 de la ma&ntilde;ana, fue percibida&nbsp;a 14 kil&oacute;metros de distancia&nbsp;por buena parte de los miembros de la delegaci&oacute;n de Casa &Aacute;frica&nbsp;que se alojaban en un hotel,&nbsp;muy cercano&nbsp;a la Embajada de Espa&ntilde;a en Mali.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La explosi&oacute;n en Kati formaba parte de una operaci&oacute;n coordinada entre tuaregs del norte y yihadistas de JNIM por todo el pa&iacute;s, y comprend&iacute;a una infiltraci&oacute;n en&nbsp;Bamako,&nbsp;pero&nbsp;sobre todo, el control del norte y centro del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo primero es contarles qu&eacute; hac&iacute;amos en Mali. En total coordinaci&oacute;n con el Ministerio de Asuntos Exteriores y nuestra Embajada en Bamako, juntamos dos proyectos diferentes: por un lado, un taller de periodismo de migraciones, que planific&oacute; nuestro jefe del &aacute;rea de comunicaci&oacute;n, Joan Tusell, y que inclu&iacute;a la participaci&oacute;n del periodista canario Nicol&aacute;s Castellano, en alianza con la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones. Celebrado las ma&ntilde;anas de jueves y viernes, el taller fue un &eacute;xito, con la participaci&oacute;n de 30 periodistas malienses, que aprendieron, entre otras cosas, c&oacute;mo es el camino que hacen muchos j&oacute;venes malienses que se&nbsp;acaban jugando la vida en la mar en la llamada Ruta Canaria o Atl&aacute;ntica de las migraciones. En esa experiencia, constatamos que los periodistas malienses no sab&iacute;an que estamos hablando de la ruta migratoria mar&iacute;tima m&aacute;s peligrosa y mort&iacute;fera del mundo, los d&iacute;as de&nbsp;navegaci&oacute;n que afrontan pateras y cayucos, y la cantidad de j&oacute;venes que se calcula mueren en el intento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la segunda de nuestras actividades, liderada por nuestra jefa del &aacute;rea de Cultura y Educaci&oacute;n, &Aacute;ngeles Jurado, llevamos un grupo de programadores culturales espa&ntilde;oles (dos de ellos canarios), para hacer una edici&oacute;n m&aacute;s, y van 12, de&nbsp;nuestro&nbsp;proyecto Vis a Vis, una iniciativa que&nbsp;genera contactos y redes entre los sectores culturales africanos y espa&ntilde;ol, y acaba provocando que, cada verano, los escenarios de los principales festivales espa&ntilde;oles que apuestan por las m&uacute;sicas del mundo incorporen grupos africanos que normalmente antes no han tenido la oportunidad de mostrar su talento en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;El proyecto Vis a Vis, para aprovechar sinergias,&nbsp;se&nbsp;insert&oacute; en&nbsp;el Festival HOLA&nbsp;Bamako,&nbsp;un evento anual que lleva en Mali once ediciones ininterrumpidas pese a la&nbsp;dif&iacute;cil&nbsp;situaci&oacute;n del pa&iacute;s, lo que muestra el empe&ntilde;o y la resiliencia de la cooperaci&oacute;n cultural hispano-maliense, cuyo m&eacute;rito recae en la Embajada de Espa&ntilde;a. F&iacute;jense si el HOLA&nbsp;Bamako ha sido importante que,&nbsp;este a&ntilde;o, de la mano de la Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional para el Desarrollo&nbsp;(AECID)&nbsp;y el Ministerio, el HOLA&nbsp;Bamako se extendi&oacute;, en el mismo fin de semana, a varios pa&iacute;ses&nbsp;africanos&nbsp;bajo&nbsp;la marca HOLA &Aacute;frica ha estado en Camer&uacute;n, Cabo Verde, T&uacute;nez, Angola, Ghana y Costa de Marfil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Mali, el HOLA&nbsp;Bamako ya es un evento consolidado, querido por la sociedad civil maliense y ampliamente apoyado incluso por empresas privadas malienses a trav&eacute;s de patrocinios. Este a&ntilde;o eran&nbsp;tres noches de conciertos en&nbsp;el precioso parque del Museo Nacional de Bamako, en un cartel que&nbsp;reun&iacute;a&nbsp;a los grandes nombres de la m&uacute;sica maliense y a los que se sum&oacute;&nbsp;un grupo espa&ntilde;ol. Este a&ntilde;o fue&nbsp;el grupo&nbsp;de&nbsp;rock &lsquo;Ni&ntilde;os Bravos&rsquo;,&nbsp;que dejaron al p&uacute;blico maliense exhausto de tanto bailar en la noche del viernes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De&nbsp;nuestro proyecto&nbsp;Vis a Vis,&nbsp;al que inicialmente se presentaron 100 bandas malienses (una cifra espectacular que evidencia que Mali es una de las cunas de la&nbsp;m&uacute;sica africana)&nbsp;pudimos celebrar dos de las tres noches de conciertos&nbsp;y escuchar&nbsp;finalmente&nbsp;a 11 de las 12 bandas seleccionadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero aprovechar estas l&iacute;neas para agradecer&nbsp;y reconocer&nbsp;el buen talante&nbsp;de todo el grupo de programadores desplazados a Bamako, y por el temple y paciencia con que afrontaron la incertidumbre de una situaci&oacute;n forzada por un evento de dimensiones, no lo ocultemos, importante. As&iacute; que muchas&nbsp;gracias,&nbsp;Juan y Javier (los&nbsp;dos&nbsp;programadores canarios),&nbsp;Pachi y Tania,&nbsp;Unai, Javi, Judith,&nbsp;Juan Ram&oacute;n, Vicente, Mar&iacute;a Isabel, Eugenio y Antonio por vuestro compromiso con el Vis a Vis, por creer en este proyecto de crear redes con la industria musical africana y fomentar que se conozca su talento&nbsp;a trav&eacute;s de los festivales que gestionan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero tambi&eacute;n reconocer el trabajo de nuestro equipo en Casa &Aacute;frica, &Aacute;ngeles y Joan, por todo el empe&ntilde;o en programar actividades, por seguir estando presentes en &Aacute;frica y por fomentar que la imagen y conocimiento de&nbsp;esa peque&ntilde;a instituci&oacute;n espa&ntilde;ola con sede en Canarias, Casa &Aacute;frica, sea tan conocida, querida y respetada por el continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, quer&iacute;a aprovechar la tribuna que los medios de comunicaci&oacute;n nos abren para reconocer el trabajo de nuestro Embajador en Mali, Antonio Guill&eacute;n, y todo su equipo en el terreno. Todas las personas de la delegaci&oacute;n con que he hablado&nbsp;(ya est&aacute;n todas en casa desde el mismo lunes)&nbsp;nos mostraron su admiraci&oacute;n, agradecimiento y reconocimiento por el exquisito cuidado de la Embajada desde la ma&ntilde;ana del s&aacute;bado hasta el regreso de todos los miembros de la expedici&oacute;n a casa.&nbsp;El Embajador me llam&oacute; personalmente en varias ocasiones durante el fin de semana para ir informando sobre los hechos y&nbsp;detallarme, a la espera de saber si abrir&iacute;a el aeropuerto, c&oacute;mo se estaba trabajando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Embajador&nbsp;Guill&eacute;n&nbsp;no solo se desplaz&oacute;&nbsp;en varias ocasiones&nbsp;al hotel (elegido por la Embajada por su nivel de seguridad y cercan&iacute;a) sino que&nbsp;tuvo paciencia&nbsp;y tranquilidad para informar a todos y cada uno de los miembros de la delegaci&oacute;n, para asegurar que todo el mundo entend&iacute;a que estaba todo controlado. La c&oacute;nsul y segunda al mando de la Embajada, Patricia G&oacute;mez, estuvo tambi&eacute;n en todo momento acompa&ntilde;ando a la delegaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me emociona profundamente constatar la val&iacute;a y profesionalidad del Embajador Guill&eacute;n, de Patricia&nbsp;G&oacute;mez&nbsp;y de todo el impresionante equipo de&nbsp;seguridad (Polic&iacute;as Nacionales destinados a la Embajada)&nbsp;que con su presencia tranquilizaron al grupo&nbsp;en todo momento.&nbsp;Y decir que es un orgullo ver la val&iacute;a de la gente en nuestro Servicio Exterior que lucha en entornos complejos para seguir avanzando, en este caso, para que siga existiendo amistad entre Espa&ntilde;a y Mali incluso en momentos tan complejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque si de algo estoy convencido&nbsp;tras el&nbsp;suceso&nbsp;de esta semana&nbsp;es de la necesidad de que estemos en Mali haciendo proyectos de diplomacia p&uacute;blica. Porque llevamos a&ntilde;os escribiendo art&iacute;culos sobre el Sahel (incluso recopilados a trav&eacute;s de una monograf&iacute;a) y en buena parte de ellos hemos defendido&nbsp;principalmente dos mensajes: uno, que la seguridad del Sahel es la seguridad de Espa&ntilde;a y Europa y dos,&nbsp;que&nbsp;ante este hecho, es fundamental&nbsp;que Espa&ntilde;a juegue un papel protagonista en las relaciones con Mali, y que &eacute;stas deben incluir cooperaci&oacute;n y diplomacia p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre he dicho que,&nbsp;desde nuestra posici&oacute;n, en Casa &Aacute;frica,&nbsp;debemos seguir&nbsp;haciendo actividades de diplomacia p&uacute;blica, porque eso nos acerca a los malienses. En estos d&iacute;as en&nbsp;Bamako, nuestro equipo no paraba de decirme lo agradecidos que est&aacute;n los malienses de que los espa&ntilde;oles sigamos ah&iacute;, con ellos, haciendo cosas, compartiendo conocimiento, poniendo en valor su inmensa riqueza cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No tengan ninguna duda de que, si la situaci&oacute;n&nbsp;securitaria&nbsp;lo permite, seguiremos trabajando con Mali&nbsp;y con los malienses.&nbsp;Es maravilloso que la frase que m&aacute;s escucharon estos d&iacute;as los miembros de nuestro equipo&nbsp;fue&nbsp;&lsquo;<em>Nous&nbsp;sommes&nbsp;ensemble</em>&rsquo;, que en espa&ntilde;ol significa,&nbsp;&ldquo;estamos juntos&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mali pasa unas horas muy dif&iacute;ciles y su estabilidad se tambalea. La semana que viene nos centraremos en contarles por qu&eacute;. Pero el de hoy quiero que sea un art&iacute;culo de agradecimiento y para recordar que los malienses tienen en Espa&ntilde;a a un Estado amigo. Y para dejarles claro que, pese a las enormes dificultades,&nbsp;&lsquo;estamos juntos&rsquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mali_132_13187570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 09:21:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1815f708-c668-4772-9f4a-22e34e6cfa7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="175507" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1815f708-c668-4772-9f4a-22e34e6cfa7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="175507" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estamos juntos, Mali]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1815f708-c668-4772-9f4a-22e34e6cfa7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización de migrantes: una oportunidad para la cohesión, la justicia y la sostenibilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regularizacion-migrantes-oportunidad-cohesion-justicia-sostenibilidad_132_13171175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto marcado por el envejecimiento poblacional, la transformación del mercado laboral y el aumento de los discursos excluyentes en Europa, esta valiente medida representa una apuesta por el realismo, la cohesión social y el reconocimiento de derechos</p></div><p class="article-text">
        Esta semana empez&oacute;, con l&oacute;gicas colas y cierta saturaci&oacute;n de los servicios, el proceso por el que el Gobierno de Espa&ntilde;a regularizar&aacute;, por lo bajo, a medio mill&oacute;n de personas que ya viv&iacute;an (y muchos de ellos, no lo neguemos, trabajaban) entre nosotros. El arranque de este proceso constituye un paso relevante no solo desde el punto de vista jur&iacute;dico, sino tambi&eacute;n econ&oacute;mico, social y democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto marcado por el envejecimiento poblacional, la transformaci&oacute;n del mercado laboral y el aumento de los discursos excluyentes en Europa, esta valiente medida representa una apuesta por el realismo, la cohesi&oacute;n social y el reconocimiento de derechos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En el mismo tiempo que arranca la regularizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, a nivel europeo se est&aacute;n produciendo cambios de gran relevancia. Y son diametralmente opuestos. Tuvimos la oportunidad, el pasado lunes en Casa &Aacute;frica, y a instancias de la Presidencia del Gobierno de Canarias, de reflexionar sobre el impacto y los desaf&iacute;os que supone la puesta en marcha, el pr&oacute;ximo mes de junio, del reglamento sobre el nuevo Pacto Europeo de Migraci&oacute;n y Asilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un panorama pol&iacute;ticamente tan complejo como el actual, la conclusi&oacute;n que sacamos de la jornada es que a&uacute;n existe una total incertidumbre sobre c&oacute;mo este Pacto afectar&aacute; a un territorio aislado y alejado como Canarias, punto final de una ruta, la Atl&aacute;ntica o canaria, conocida por ser la m&aacute;s mort&iacute;fera del mundo. Hay a&uacute;n muchas dudas de c&oacute;mo el nuevo pacto desarrollar&aacute; cuestiones como el triaje de las personas llegadas, pero en lo que s&iacute; coincidieron todos los ponentes, es que el viento sopla hacia un endurecimiento de la pol&iacute;tica migratoria europea, fruto tambi&eacute;n de un discurso altamente hostil contra los migrantes que realmente logra calar y cimentar el auge de formaciones de extrema derecha en Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi intervenci&oacute;n en la apertura de esta jornada, precisamente quise poner en valor que en un momento en que Europa retrocede y achaca sus vaivenes econ&oacute;micos al supuesto &lsquo;caos&rsquo; que ocasionan los migrantes, Espa&ntilde;a hace un gesto para abiertamente decir que sin migrantes su econom&iacute;a no estar&iacute;a creciendo como lo est&aacute; haciendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El acto en Casa &Aacute;frica reafirm&oacute; que desde territorios como Canarias se insiste en la necesidad de abordar la migraci&oacute;n desde un enfoque garantista, basado en la legalidad y los derechos humanos, frente a propuestas centradas exclusivamente en el control y la externalizaci&oacute;n de las fronteras, llegando hasta el punto de dar validez jur&iacute;dica a las c&aacute;rceles de migrantes en terceros pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya dije, y no me averg&uuml;enzo del t&eacute;rmino, que corremos el riesgo de naturalizar la creaci&oacute;n de &lsquo;agujeros negros de los derechos humanos&rsquo; en terceros pa&iacute;ses. La migraci&oacute;n, no lo olvidemos, es un fen&oacute;meno estructural que requiere respuestas a la altura de su complejidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva econ&oacute;mica, la regularizaci&oacute;n responde precisamente a esa realidad estructural. El declive demogr&aacute;fico europeo es acusado: la poblaci&oacute;n en edad de trabajar pasar&aacute; de 265 a 219 millones en 2070, lo que reducir&aacute; dr&aacute;sticamente la ratio entre trabajadores y personas jubiladas. En este escenario, la incorporaci&oacute;n plena de poblaci&oacute;n migrante al mercado formal no es una opci&oacute;n, sino una condici&oacute;n sine qua non para sostener el sistema de bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que en Espa&ntilde;a la mayor&iacute;a social de este pa&iacute;s tiene claro que las personas de origen extranjero ya desempe&ntilde;an un papel clave en sectores estrat&eacute;gicos. Representan el 21% de la fuerza laboral y su presencia es especialmente significativa en &aacute;mbitos como la hosteler&iacute;a (28%), la construcci&oacute;n (21%) o el transporte (18%), as&iacute; como en sectores esenciales como los cuidados y la agricultura. Regularizar su situaci&oacute;n no solo mejora sus condiciones de vida, sino que permite aflorar actividad econ&oacute;mica, aumentar la recaudaci&oacute;n fiscal y combatir la econom&iacute;a sumergida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se estima que entre 500.000 y 840.000 personas podr&iacute;an beneficiarse de este proceso. Actualmente, muchas de ellas ya trabajan en Espa&ntilde;a, pero lo hacen en condiciones de precariedad e invisibilidad. Su incorporaci&oacute;n al sistema formal supondr&aacute; una mejora directa en t&eacute;rminos de derechos laborales, seguridad jur&iacute;dica y contribuci&oacute;n fiscal. Esta horquilla (una cifra entre 500.000 y 840.000 personas), se explica por la diferencia entre los aproximadamente 3,6 millones de trabajadores extranjeros que recoge la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa y los cerca de 3,1 millones afiliados a la Seguridad Social, lo que evidencia la existencia de al menos medio mill&oacute;n de personas que ya est&aacute;n trabajando en Espa&ntilde;a en situaci&oacute;n irregular. Su incorporaci&oacute;n al sistema formal no solo permitir&aacute; garantizar derechos laborales y seguridad jur&iacute;dica, sino que tambi&eacute;n tendr&aacute; un impacto directo en el aumento de las cotizaciones sociales y la recaudaci&oacute;n fiscal, contribuyendo a la sostenibilidad del sistema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estudios recientes indican que la integraci&oacute;n laboral de migrantes regularizados incrementa el Producto Interior Bruto (PIB) nacional, estim&aacute;ndose un crecimiento adicional de entre el 0,5% y el 1,2% anual, dependiendo del sector y la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro factor fundamental es que el perfil demogr&aacute;fico de la poblaci&oacute;n migrante es especialmente favorable: aunque representa aproximadamente el 20% de la poblaci&oacute;n total, su peso asciende al 26% en edad laboral, alcanzando el 36% en franjas clave como la de 30 a 34 a&ntilde;os. Se trata, por tanto, de una poblaci&oacute;n joven y activa que contribuye de manera decisiva al dinamismo econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones al proceso iniciado en Espa&ntilde;a han sido muy diversas, pero al reunirlas uno toma la medida de cu&aacute;l es el momento pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a y Europa. Por ejemplo, en Francia, sectores de la derecha nacional-populista han calificado la medida como &ldquo;intolerable&rdquo; y proponen restablecer controles fronterizos entre ambos pa&iacute;ses. En esencia, dicen que hay que blindar Francia del coladero en que se ha convertido nuestro pa&iacute;s. En Espa&ntilde;a, la medida de la regularizaci&oacute;n es rechazada tanto por el principal partido de la oposici&oacute;n, el PP, como VOX.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En contraste, la Iglesia cat&oacute;lica en Espa&ntilde;a, a trav&eacute;s de C&aacute;ritas y la Conferencia Episcopal, han celebrado la regularizaci&oacute;n como un acto de justicia social y dignidad, reconociendo la contribuci&oacute;n constante de los migrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que durante los a&ntilde;os de gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar (1996-2004), el Ejecutivo llev&oacute; a cabo varias regularizaciones extraordinarias que permitieron legalizar la situaci&oacute;n de m&aacute;s de 500.000 inmigrantes no comunitarios. A ello se sum&oacute; la aplicaci&oacute;n de la figura del &ldquo;arraigo&rdquo; prevista en la Ley de Extranjer&iacute;a. Estas medidas respond&iacute;an, en buena parte, a la creciente demanda de mano de obra y se tradujeron en cifras de regularizaci&oacute;n especialmente elevadas.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la regularizaci&oacute;n promovida por Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero en 2005 &mdash;conocida como &ldquo;proceso de normalizaci&oacute;n&rdquo;&mdash; fue una de las m&aacute;s amplias realizadas en Espa&ntilde;a, al conceder permisos de residencia a 576.506 personas. La medida se dirig&iacute;a principalmente a trabajadores extranjeros en situaci&oacute;n irregular, con el objetivo de aflorar empleo sumergido y mejorar tanto sus condiciones laborales como su contribuci&oacute;n al sistema de cotizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Y el empresariado, &iquest;qu&eacute; dice? Pues la patronal espa&ntilde;ola, la CEOE, encabezada por Antonio Garamendi, ha apoyado la medida desde un enfoque pragm&aacute;tico: en unas declaraciones record&oacute; que sectores enteros dependen de esta mano de obra para funcionar. Esta semana, un art&iacute;culo de Manuel de la Rocha titulado &ldquo;La regularizaci&oacute;n: dignidad humana frente a xenofobia&rdquo;, subrayaba que esta pol&iacute;tica es una cuesti&oacute;n de derechos humanos y coherencia democr&aacute;tica. Y no todas las voces europeas han cuestionado el movimiento espa&ntilde;ol: tambi&eacute;n el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha advertido que la inmigraci&oacute;n ser&aacute; clave para sostener el crecimiento econ&oacute;mico y el Estado del bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, organizaciones sindicales y sociales han manifestado que la regularizaci&oacute;n es un paso necesario para combatir la precariedad laboral y la discriminaci&oacute;n, promoviendo la inclusi&oacute;n y la cohesi&oacute;n social. Expertos en demograf&iacute;a y econom&iacute;a coinciden en que la migraci&oacute;n regularizada es una herramienta fundamental para mitigar el envejecimiento poblacional y la escasez de mano de obra en sectores estrat&eacute;gicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proceso aprobado por el Gobierno &mdash;dirigido a personas que ya residen en Espa&ntilde;a antes del 1 de enero de 2026&mdash; establece un marco claro, con requisitos definidos y canales accesibles (salvo estas acumulaciones iniciales, fruto de una medida que abarca a tanta gente), que permitir&aacute; avanzar hacia una integraci&oacute;n efectiva y ordenada. Se trata de una pol&iacute;tica p&uacute;blica que reconoce una realidad existente y ofrece una respuesta basada en el inter&eacute;s general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la regularizaci&oacute;n interpela directamente a nuestro modelo de sociedad. Apostar por ella es apostar por una Espa&ntilde;a que reconoce la contribuci&oacute;n de quienes la sostienen, que entiende la migraci&oacute;n como una oportunidad y no como una amenaza, y que construye su futuro desde la inclusi&oacute;n, la cohesi&oacute;n y la justicia social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regularizacion-migrantes-oportunidad-cohesion-justicia-sostenibilidad_132_13171175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 17:05:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La regularización de migrantes: una oportunidad para la cohesión, la justicia y la sostenibilidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa en África: un viaje lleno de símbolos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-africa-viaje-lleno-simbolos_132_13151995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5e65ede-af42-4e85-915c-873d489a02b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa en África: un viaje lleno de símbolos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">León XIV, que tendremos en Canarias en poco menos de dos meses, ha emprendido un viaje por cuatro países africanos elegidos todos con la intención de sentar las bases de su pontificado </p></div><p class="article-text">
        El Papa&nbsp;Le&oacute;n&nbsp;XIV se ha puesto la mochila y ha iniciado un viaje por &Aacute;frica cargado de simbolog&iacute;a. Porque&nbsp;&Aacute;frica no es &uacute;nicamente un destino m&aacute;s en la agenda del Vaticano; es una declaraci&oacute;n de intenciones que marca, de forma clara, el inicio real del pontificado de Le&oacute;n XIV. El viaje, que se desarrollar&aacute; entre el 13 y el 23 de abril de 2026, ha sido descrito como una aut&eacute;ntica odisea trotamundos que, por su complejidad y ambici&oacute;n, recuerda a los grandes periplos de San Juan Pablo II.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de la log&iacute;stica ayudan a entender la magnitud del desplazamiento: el primer Papa estadounidense recorrer&aacute; cerca de 19.000 kil&oacute;metros y tomar&aacute; entre 18 y 19 vuelos, incluidos trayectos en helic&oacute;ptero, para visitar once poblaciones en cuatro pa&iacute;ses distintos: Argelia, Camer&uacute;n, Angola y Guinea Ecuatorial.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una agenda especialmente intensa, con cerca de 25 discursos previstos en cuatro idiomas&nbsp;(espa&ntilde;ol, franc&eacute;s, ingl&eacute;s y portugu&eacute;s) y hasta ocho misas p&uacute;blicas.&nbsp;Con este recorrido, el Papa busca situar en el centro del escenario internacional a un continente que, con frecuencia, queda relegado a un segundo plano en la geopol&iacute;tica global.&nbsp;Es, por lo tanto, un ejercicio de visibilidad para el continente africano.&nbsp;En un momento en que el mundo mira hacia otros frentes (La Casa Blanca,&nbsp;Israel,&nbsp;Ir&aacute;n, Ucrania, Palestina...), el Papa lanza con su viaje el mensaje de que&nbsp;hay que tener presente a &Aacute;frica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente desde esta perspectiva, el viaje arranc&oacute; con pol&eacute;mica: el agrio enfrentamiento con Donald Trump, evidenciando una profunda fractura entre el liderazgo pol&iacute;tico&nbsp;norteamericano&nbsp;(una Casa Blanca&nbsp;extremadamente vinculada&nbsp;a los muy conservadores evangelistas norteamericanos) con la autoridad moral del Vaticano. En su propia red social, Trump lanz&oacute; ataques al Papa&nbsp;Le&oacute;n&nbsp;XIV, acus&aacute;ndolo de ser &ldquo;d&eacute;bil ante el crimen&rdquo; y demasiado cercano a la izquierda pol&iacute;tica, respondiendo as&iacute; a una frase del Papa que atribu&iacute;a la guerra de Ir&aacute;n a una &ldquo;ilusi&oacute;n de omnipotencia&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cosa se fue complicando, adem&aacute;s, cuando el vicepresidente JD Vance sugiri&oacute; que el Papa deber&iacute;a tener cuidado al hablar de teolog&iacute;a y, en pocas horas, el entorno de Donald Trump difund&iacute;a una ilustraci&oacute;n en la que aparec&iacute;a&nbsp;el presidente&nbsp;como una figura similar a Jesucristo.&nbsp;&iexcl;Qu&eacute; indecencia!&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a que el viaje&nbsp;papal a &Aacute;frica, el primer gran periplo de este&nbsp;Papa,&nbsp;tiene mucha carga simb&oacute;lica, porque supone el reconocimiento expl&iacute;cito de un cambio profundo:&nbsp;el eje de la fe cat&oacute;lica se ha desplazado de forma definitiva hacia el sur, consolidando a &Aacute;frica como la nueva frontera del catolicismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2025 se alcanz&oacute; un hito hist&oacute;rico conocido como&nbsp;<em>el&nbsp;sorpasso</em>: por primera vez, el n&uacute;mero de bautizados en &Aacute;frica super&oacute; al de Europa, con 288 millones de fieles frente a los 285 millones del viejo continente. Este punto de inflexi&oacute;n confirma una tendencia de fondo dif&iacute;cil de revertir: hoy, el 20,3&#8239;% de los cat&oacute;licos del mundo&nbsp;son africanos&nbsp;(uno de cada cinco)&nbsp;y, seg&uacute;n las proyecciones demogr&aacute;ficas, en 2050 representar&aacute;n ya el 32&nbsp;% (casi uno de cada tres)&nbsp;de la Iglesia universal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos expertos describen este fen&oacute;meno como un aut&eacute;ntico milagro de evangelizaci&oacute;n, sustentado en una vitalidad demogr&aacute;fica y social excepcional. M&aacute;s del 65&#8239;% de la poblaci&oacute;n africana tiene menos de 35 a&ntilde;os, lo que convierte al continente en una cantera de fe especialmente din&aacute;mica, donde la religi&oacute;n no se vive como una elecci&oacute;n individual, sino como una experiencia comunitaria que estructura la vida cotidiana. Mientras Europa afronta el estancamiento de sus comunidades y una profunda crisis de vocaciones, &Aacute;frica se mantiene como el &uacute;nico territorio donde el n&uacute;mero de seminaristas contin&uacute;a creciendo, con m&aacute;s de 35.700 j&oacute;venes en formaci&oacute;n sacerdotal. A este impulso contribuye tambi&eacute;n el papel de la Iglesia como pilar social, ofreciendo educaci&oacute;n y atenci&oacute;n sanitaria all&iacute; donde el Estado no&nbsp;llega, junto a un proceso de &ldquo;africanizaci&oacute;n&rdquo; de la fe que combina la doctrina con liturgias vivas y participativas,&nbsp;muy aut&oacute;ctonas y festivas,&nbsp;capaces de generar un fuerte y duradero sentimiento de pertenencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuidada elecci&oacute;n de cada pa&iacute;s permite al Vaticano lanzar un mensaje inequ&iacute;voco. En Argelia, primera etapa de este viaje de once d&iacute;as, Le&oacute;n XIV no solo pisa por primera vez suelo&nbsp;musulm&aacute;n&nbsp;como&nbsp;Papa,&nbsp;sino que regresa a las ra&iacute;ces de su propia tradici&oacute;n espiritual. Como primer pont&iacute;fice agustino, su visita a Annaba -la antigua Hipona-, donde predic&oacute; San Agust&iacute;n, transmite una idea clara: el Mediterr&aacute;neo no debe entenderse como una frontera, sino como un espacio de encuentro. El gesto de descalzarse en la Gran Mezquita de Argel reforz&oacute; adem&aacute;s su papel como constructor de puentes subrayando que el cristianismo puede ser un factor de convivencia, no una amenaza para el mundo isl&aacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mensaje adquiere un tono m&aacute;s urgente en Camer&uacute;n, un pa&iacute;s que el propio Le&oacute;n XIV define como una&nbsp;&ldquo;&Aacute;frica en miniatura&rdquo;&nbsp;por su diversidad, pero marcado por un conflicto secesionista que ha causado m&aacute;s de 6.000 muertos. Su desplazamiento a&nbsp;Bamenda, epicentro del enfrentamiento entre el gobierno franc&oacute;fono y los separatistas angl&oacute;fonos, propici&oacute; incluso un alto el fuego temporal&nbsp;de las partes enfrentadas. All&iacute;, el Papa denunci&oacute; sin ambages las&nbsp;&ldquo;cadenas de la corrupci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;Hoy mismo&nbsp;(viernes), cuando termino de redactar este art&iacute;culo, leo que antes de reunir a m&aacute;s de 600.000 fieles por las calles de Camer&uacute;n, el Papa carga &ldquo;contra los explotadores de &Aacute;frica&rdquo;, contra aquellos que &ldquo;en el nombre de la ganancia siguen poniendo sus manos en el continente para explotarlo y saquearlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Angola, la atenci&oacute;n se centra en la juventud y en la esperanza de un continente con un empuje demogr&aacute;fico extraordinario. En un pa&iacute;s cuya edad media apenas alcanza los 16 a&ntilde;os, Le&oacute;n XIV busca contribuir a cerrar las heridas de una guerra civil que concluy&oacute; en 2002. Su peregrinaci&oacute;n al Santuario de Mama&nbsp;Muxima&nbsp;rinde homenaje a la piedad popular africana y pone de relieve la contradicci&oacute;n de una naci&oacute;n&nbsp;enormemente&nbsp;rica en petr&oacute;leo y diamantes,&nbsp;pero a pesar de ello,&nbsp;un tercio de la poblaci&oacute;n sigue viviendo en la&nbsp;extrema&nbsp;pobreza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gira culmina en Guinea Ecuatorial,&nbsp;un&nbsp;desaf&iacute;o diplom&aacute;tico&nbsp;altamente&nbsp;sensible. &Uacute;nico pa&iacute;s hispanohablante del&nbsp;continente,&nbsp;parte de nuestra historia, que&nbsp;cuenta con una comunidad cat&oacute;lica mayoritaria, pero tambi&eacute;n con&nbsp;un r&eacute;gimen complejo que&nbsp;algunos&nbsp;califican como la&nbsp;dictadura m&aacute;s longeva de &Aacute;frica. El&nbsp;Papa deber&aacute; hacer equilibrios&nbsp;sobre una l&iacute;nea muy fina: acompa&ntilde;ar la celebraci&oacute;n de 170 a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n sin que la visita papal se interprete como un respaldo al r&eacute;gimen de Teodoro Obiang.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la &uacute;ltima pieza de un rompecabezas con el que Le&oacute;n XIV quiere evidenciar que el futuro de la Iglesia se construye, cada vez m&aacute;s,&nbsp;desde el sur global.&nbsp;Es obvio que todo lo que nos est&aacute; ense&ntilde;ando este Papa de su viaje africano nos sirve para prepararnos&nbsp;de cara&nbsp;a&nbsp;su&nbsp;visita a Canarias&nbsp;los pr&oacute;ximos 11 y 12 de junio.&nbsp;Me gusta pensar que en este viaje hay una fuerte influencia de su predecesor, Francisco, que siempre mostr&oacute; gran sensibilidad y preocupaci&oacute;n por&nbsp;el fen&oacute;meno migratorio en nuestra tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta visita nos ayudar&aacute;, en mi opini&oacute;n, a poner el foco donde debe ponerse: m&aacute;s all&aacute; de pol&eacute;micas&nbsp;pol&iacute;ticas, m&aacute;s all&aacute; del uso torticero de la supuesta &lsquo;amenaza&rsquo; migratoria, la realidad es que la Ruta Atl&aacute;ntica o Ruta Canaria de las migraciones es la m&aacute;s mort&iacute;fera del planeta y&nbsp;ah&iacute; es donde&nbsp;debemos poner el foco. En el horror que eso supone y la importancia de que la humanidad&nbsp;pase&nbsp;por delante de toda pol&iacute;tica, especialmente de las&nbsp;medidas represivas&nbsp;o&nbsp;estas nuevas&nbsp;c&aacute;rceles de migrantes&nbsp;en&nbsp;terceros pa&iacute;ses&nbsp;que Europa acaba de aprobar. No debe haber otro objetivo que&nbsp;detener esta sangr&iacute;a que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sucedido frente a nuestras costas y nos ha estremecido sin que se generase la respuesta solidaria suficiente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese debe ser, y ojal&aacute; as&iacute;&nbsp;sea, el mensaje&nbsp;del Papa&nbsp;Le&oacute;n&nbsp;XIV&nbsp;que trascienda al mundo&nbsp;desde Canarias:&nbsp;que nuestro compromiso con los m&aacute;s vulnerables no puede entender de fronteras, y que es inadmisible que en 2026 sigan muriendo j&oacute;venes a bordo de cayucos en busca de La oportunidad de tener una vida mejor.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-africa-viaje-lleno-simbolos_132_13151995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 15:21:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5e65ede-af42-4e85-915c-873d489a02b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="43979" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5e65ede-af42-4e85-915c-873d489a02b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43979" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Papa en África: un viaje lleno de símbolos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5e65ede-af42-4e85-915c-873d489a02b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No desentenderse del Sahel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-desentenderse-sahel_132_13134299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1ad3617-dca3-4038-a842-d6a211566ba1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No desentenderse del Sahel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Casa África hemos analizado esta semana cómo España está teniendo un perfil propio ante los países vecinos en un momento de gran complejidad geopolítica </p></div><p class="article-text">
        Esta semana hemos tenido el honor de recibir en Casa &Aacute;frica, entre otros, al hist&oacute;rico embajador Alberto Navarro, quien durante unas jornadas organizadas por los Comit&eacute;s Canario y Federal del Movimiento Europeo con apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores nos invitaba a una reflexi&oacute;n profunda sobre el momento actual.&nbsp;Dec&iacute;a este Embajador nacido en la isla de Tenerife,&nbsp;que&nbsp;en estos &ldquo;tiempos oscuros&rdquo;&nbsp;en los que la atenci&oacute;n global parece quedar secuestrada por las&nbsp;pol&iacute;ticas&nbsp;de Trump, la&nbsp;guerra&nbsp;con Ir&aacute;n, el Estrecho de Ormuz o las acciones de Israel&nbsp;en el L&iacute;bano, es fundamental&nbsp;que&nbsp;desde Europa, desde Espa&ntilde;a y, muy especialmente, desde Canarias, no perdamos de vista a &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas que acogimos en&nbsp;Casa &Aacute;frica, tituladas &lsquo;El papel de Espa&ntilde;a en el Sahel en el marco de la relaci&oacute;n Uni&oacute;n Europea-Uni&oacute;n Africana&rsquo;&nbsp;&nbsp;han&nbsp;sido una interesante y apasionante mezcla de&nbsp;las&nbsp;aportaciones de&nbsp;prestigiosos&nbsp;acad&eacute;micos&nbsp;(como el profesor Carlos Echeverr&iacute;a, de la UNED, o&nbsp;Dagauh&nbsp;Komenan, de la ULPGC)&nbsp;y&nbsp;expertos diplom&aacute;ticos&nbsp;(entre ellos,&nbsp;el Embajador &Aacute;ngel Losada, anterior Representante Especial de la UE en el Sahel o&nbsp;la Embajadora N&uacute;ria&nbsp;Reigosa,&nbsp;ex embajadora en N&iacute;ger y ahora especializada en el &aacute;mbito del terrorismo)&nbsp;&nbsp;&nbsp;con las nuevas visiones de j&oacute;venes estudiantes y aprendices. Una propuesta apasionante&nbsp;y refrescante&nbsp;del&nbsp;Movimiento Europeo,&nbsp;que en Canarias lleva tan bien el profesor Lucas P&eacute;rez, de la ULPGC, y&nbsp;a la que tambi&eacute;n pertenece el hist&oacute;rico catedr&aacute;tico&nbsp;y eurodiputado canario Manuel Medina Ortega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo aprendido en estos dos d&iacute;as, un &aacute;mbito sobre el que Casa &Aacute;frica lleva a&ntilde;os trabajando intensamente, nos reafirma en la importancia de atender al Sahel, de estar presentes y activos en esta vecina regi&oacute;n africana, tan inestable como estrat&eacute;gica. Todos los ponentes coincidieron en una idea clave: el Sahel es una regi&oacute;n vital para nuestro presente y nuestro futuro. La estabilidad y seguridad del Sahel son tambi&eacute;n la estabilidad y seguridad de Canarias, de Espa&ntilde;a y de la Uni&oacute;n Europea. Una convicci&oacute;n compartida por quienes m&aacute;s conocen la regi&oacute;n y que Espa&ntilde;a viene defendiendo con hechos, no con declaraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar por qu&eacute; cuando hablamos del Sahel utilizamos t&eacute;rminos como amenaza o peligro. La regi&oacute;n constituye hoy el epicentro del terrorismo global. Este amplio espacio que se extiende desde Mauritania hasta Sud&aacute;n tiene en la&nbsp;llamada&nbsp;zona de las tres fronteras -Burkina Faso, Mali y&nbsp;N&iacute;ger- su punto m&aacute;s cr&iacute;tico. All&iacute; se concentr&oacute; el 41 % de todas las muertes por terrorismo en el mundo. Solo en 2025 se registraron 8.375 eventos violentos, un r&eacute;cord hist&oacute;rico que refleja c&oacute;mo los golpes de Estado y la presencia de fuerzas rusas en apoyo a las juntas militares han agravado, y no mejorado, la situaci&oacute;n de seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una sola organizaci&oacute;n terrorista, el JNIM, vinculado a Al Qaeda, concentra el 78 % de las muertes y es responsable, entre otras acciones, del bloqueo de combustible y la asfixia econ&oacute;mica de Bamako. Especialmente preocupante es la evoluci&oacute;n en Burkina Faso, que acumula el 50% de las muertes de la regi&oacute;n, mientras Mali y N&iacute;ger observan con inquietud la expansi&oacute;n de la violencia hacia el sur y la amenaza creciente sobre los pa&iacute;ses del Golfo de Guinea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este deterioro constante de la seguridad, la respuesta europea es hoy m&aacute;s clara que en el pasado. Tras la retirada francesa y un proceso de autocr&iacute;tica, la Uni&oacute;n Europea coincide en la necesidad del&nbsp;<em>no&nbsp;disengagement,</em>&nbsp;del no desentenderse del Sahel. Como ha se&ntilde;alado el&nbsp;actual&nbsp;representante especial de la UE en la regi&oacute;n, Joao&nbsp;Cravinho, Europa no puede permitirse dar la espalda al Sahel porque sus crisis, especialmente el terrorismo y la migraci&oacute;n, impactan directamente en nuestras fronteras. El nuevo enfoque pasa por superar una visi&oacute;n exclusivamente militar y apostar por una respuesta integral basada en la cooperaci&oacute;n, la seguridad humana, la resiliencia socioecon&oacute;mica y el impulso de una gobernanza inclusiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto complejo, marcado adem&aacute;s por la presencia rusa y por gobiernos surgidos de juntas militares, Espa&ntilde;a se encuentra en una posici&oacute;n singular para mantener el contacto con la regi&oacute;n y no perderle el pulso. Espa&ntilde;a es y debe seguir siendo un socio que escucha y busca soluciones compartidas con las sociedades africanas, frente a otros actores que se repliegan o adoptan enfoques puramente transaccionales. Esa actitud explica su papel como puente entre Europa y los pa&iacute;ses del Sahel, una funci&oacute;n que Casa &Aacute;frica refuerza desde la diplomacia p&uacute;blica&nbsp;y que venimos&nbsp;venimos&nbsp;demostrando con acciones concretas que refuerzan ese v&iacute;nculo con la sociedad civil y con las instituciones de la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque no solo llevamos a&ntilde;os acogiendo actividades, o dedicando innumerables art&iacute;culos al Sahel para que la ciudadan&iacute;a tenga presente su importancia, sino que tambi&eacute;n&nbsp;llevamos&nbsp;actividades de diplomacia p&uacute;blica&nbsp;a&nbsp;estos pa&iacute;ses, generando contacto directo con la sociedad civil, y tambi&eacute;n, muy importante, con los gobiernos de la regi&oacute;n. Les vamos a poner tres ejemplos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un mes, la compa&ntilde;era responsable de la Mediateca y la web de la instituci&oacute;n, Estefan&iacute;a Calcines, present&oacute; en la Feria del Libro de Bamako (la llamada&nbsp;Rentr&eacute;e&nbsp;Literaire) las colecciones de literatura, ensayo e Historia y Pol&iacute;tica de Casa &Aacute;frica, un esfuerzo para dar a conocer en Espa&ntilde;a las literaturas africanas y la difusi&oacute;n de ideas africanas y para los&nbsp;africanos. Adem&aacute;s, avanz&oacute; en contactos con acad&eacute;micos y profesionales para, en poco tiempo, incorporar la lengua&nbsp;b&aacute;mbara&nbsp;a los talleres que estamos haciendo en Casa &Aacute;frica&nbsp;y de forma online para ense&ntilde;ar lenguas africanas&nbsp;(lo hacemos con mucho &eacute;xito desde hace unos a&ntilde;os con el wolof), muy &uacute;tiles para cooperantes o&nbsp;personas vinculadas al trato diario con migrantes (no olvidemos que ahora los malienses son la nacionalidad mayoritaria de las personas que llegan en pateras y cayucos).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En poco m&aacute;s de 10 d&iacute;as, dos personas m&aacute;s de Casa &Aacute;frica viajar&aacute;n a Mali. La jefa de Cultura y Educaci&oacute;n, &Aacute;ngeles Jurado, para liderar nuestro hist&oacute;rico proyecto musical Vis a Vis, que comprende el viaje de una decena de directores&nbsp;de festivales de m&uacute;sica de todo el Estado a Bamako para escuchar una docena de grupos en directo, surgidos de una convocatoria p&uacute;blica a la que se han presentado un total de 90 grupos malienses con la esperanza de que su propuesta sorprenda a los programadores espa&ntilde;oles y&nbsp;logren venir a Espa&ntilde;a este verano a participar en una docena de conciertos. El Vis a Vis que Casa &Aacute;frica le dedica este a&ntilde;o a Mali se insertar&aacute;, adem&aacute;s, en un hist&oacute;rico festival de m&uacute;sica promovido por la Embajada de Espa&ntilde;a, llamado Hola Bamako, que lleva nueve ediciones celebr&aacute;ndose y se mantiene como la gran bandera de la cooperaci&oacute;n cultural espa&ntilde;ola en Mali.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo Joan Tusell, jefe del &aacute;rea de Medios de Comunicaci&oacute;n, llevar&aacute; a Bamako un taller de periodismo sobre migraciones, al que ya est&aacute;n inscritos una treintena de periodistas malienses de otros tantos medios de comunicaci&oacute;n, y que plantear&aacute; tambi&eacute;n el&nbsp;di&aacute;logo y&nbsp;conocimiento de la llamada Ruta Canaria de las migraciones, para que los periodistas malienses conozcan c&oacute;mo periodistas espa&ntilde;oles y canarios informan sobre la realidad&nbsp;(tantas veces tr&aacute;gica y mortal)&nbsp;de este proceso migratorio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ven, tratamos de que cuando hablamos de que debemos jugar un papel en el Sahel desde Canarias,&nbsp;Casa &Aacute;frica aporta su grano de arena al esfuerzo espa&ntilde;ol y a la estrategia europea. Por historia, y por geograf&iacute;a, estamos&nbsp;llamados a liderar un di&aacute;logo honesto con nuestros vecinos del sur.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tiene todo el sentido del mundo que apostemos por mejorar nuestra relaci&oacute;n con Mali a trav&eacute;s de la cultura y la m&uacute;sica, a trav&eacute;s de la diplomacia p&uacute;blica, porque en estos pa&iacute;ses sigue habiendo una sociedad civil vibrante con la que debemos seguir conectados. Queremos seguir siendo&nbsp;un puente de entendimiento en un momento donde el di&aacute;logo es m&aacute;s necesario que nunca. Desentendernos del Sahel es el error m&aacute;s grande que podr&iacute;amos cometer.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-desentenderse-sahel_132_13134299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 15:47:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e1ad3617-dca3-4038-a842-d6a211566ba1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="878504" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e1ad3617-dca3-4038-a842-d6a211566ba1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="878504" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No desentenderse del Sahel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e1ad3617-dca3-4038-a842-d6a211566ba1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un smartphone a 34 euros para África?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/smartphone-34-euros-africa_132_13104205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75a5d80e-c4ac-4c3b-98e2-e5e09de53fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un smartphone a 34 euros para África?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto liderado por operadores africanos trabaja en producir teléfonos inteligentes de muy bajo costo para abrir la puerta de la inclusión digital a cientos de millones de personas 
</p></div><p class="article-text">
        Llevamos&nbsp;un tiempo leyendo con curiosidad diversos art&iacute;culos en los&nbsp;que&nbsp;constatamos&nbsp;lo r&aacute;pido que&nbsp;avanza la implantaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en &Aacute;frica.&nbsp;Pese a la evidente brecha econ&oacute;mica que a&uacute;n nos separa,&nbsp;el continente&nbsp;est&aacute; experimentando en estos momentos un fen&oacute;meno&nbsp;de desarrollo&nbsp;conocido como&nbsp;<em>el&nbsp;salto de la rana</em>&nbsp;o, en ingl&eacute;s,&nbsp;<em>leapfrogging, con&nbsp;</em>el que&nbsp;los&nbsp;pa&iacute;ses con menos recursos&nbsp;se&nbsp;saltan&nbsp;etapas tecnol&oacute;gicas intermedias para adoptar directamente las soluciones m&aacute;s modernas y&nbsp;eficientes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.casafrica.es/en/mediateca/video/la-telefonia-movil-en-africa-africa-crece#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una videoinfograf&iacute;a</a>&nbsp;que&nbsp;en&nbsp;Casa &Aacute;frica hicimos&nbsp;hace exactamente 10 a&ntilde;os contaba de manera did&aacute;ctica&nbsp;c&oacute;mo la proporci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s de smartphones respecto a m&oacute;viles no inteligentes (los de los&nbsp;sms, para entendernos) era de un 80%&nbsp;smartphones-20%&nbsp;terminales simples, mientras que en &Aacute;frica era al rev&eacute;s, un 20-80. Ese dato, motivado tanto por el precio de los terminales como&nbsp;por&nbsp;la escasez de redes 3G, hab&iacute;a forzado&nbsp;el desarrollo y la inventiva de los ingenieros africanos: &eacute;stos hab&iacute;an&nbsp;generado&nbsp;tecnolog&iacute;as&nbsp;m&oacute;viles&nbsp;punteras&nbsp;a trav&eacute;s de&nbsp;sms&nbsp;que supusieron&nbsp;el germen de la banca m&oacute;vil en &Aacute;frica.&nbsp;Ahora nos parece normal pagar cosas aqu&iacute; a trav&eacute;s de plataformas como&nbsp;<em>bizum</em>, pero en &Aacute;frica&nbsp;ya vienen haciendo eso muchos a&ntilde;os&nbsp;a trav&eacute;s de SMS con&nbsp;sistemas, por ejemplo, el&nbsp;llamado&nbsp;M-Pesa, que naci&oacute; en Kenia y se extendi&oacute; por muchos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de hace 10 a&ntilde;os est&aacute;n mutando con mucha rapidez: cada vez hay m&aacute;s smartphones, la media del &Aacute;frica subsahariana est&aacute; ya por encima del 33%, y en algunos pa&iacute;ses alcanza el 50%.&nbsp;Respecto a la red, los datos existentes muestran que, aunque el 95% de la poblaci&oacute;n africana vive bajo la cobertura de redes de banda ancha m&oacute;vil, existe una brecha de uso masiva: solo el 40% utiliza realmente internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ese dato nos evidencia a&uacute;n el&nbsp;inmenso&nbsp;tama&ntilde;o de&nbsp;este&nbsp;abismo&nbsp;tecnol&oacute;gico&nbsp;con respecto a los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, asumir que a&uacute;n hay&nbsp;m&aacute;s de la mitad de los&nbsp;africanos&nbsp;y africanas&nbsp;que&nbsp;a&uacute;n no tienen acceso a los servicios digitales avanzados.&nbsp;Para nuestra sociedad, en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a,&nbsp;el m&oacute;vil no es un simple terminal para la&nbsp;comunicaci&oacute;n&nbsp;sino que es&nbsp;toda&nbsp;una plataforma&nbsp;de servicios, el verdadero sistema operativo de nuestra econom&iacute;a personal y&nbsp;hasta&nbsp;profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica, pues,&nbsp;a&uacute;n faltan pasos audaces para &lsquo;universalizar&rsquo; esa tecnolog&iacute;a, y hay indicios muy interesantes de que est&aacute;n cambiando algunas cosas.&nbsp;Lo puede ver&nbsp;cualquier&nbsp;persona&nbsp;que tenga la suerte de darse un paseo por cualquier calle concurrida de una gran ciudad en pa&iacute;ses como&nbsp;Nigeria, Senegal,&nbsp;Kenia, Sud&aacute;frica o Angola: a diferencia de aqu&iacute;, los modelos de telefon&iacute;a m&oacute;vil con m&aacute;s presencia en las calles no son ni los&nbsp;Iphone&nbsp;ni los&nbsp;Samsung,&nbsp;son&nbsp;tel&eacute;fonos chinos, de marcas como Tecno,&nbsp;Infinix&nbsp;o&nbsp;Itel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo una empresa&nbsp;china, llamada&nbsp;Transsion&nbsp;Holdings,&nbsp;controla aproximadamente entre un 47% y un 52% de la cuota de mercado de smartphones en &Aacute;frica.&nbsp;Estamos hablando de&nbsp;muchos&nbsp;millones de terminales&nbsp;(hay&nbsp;datos&nbsp;que&nbsp;hablan de&nbsp;que logran vender m&aacute;s de 10 millones de m&oacute;viles cada trimestre), as&iacute; que es interesante&nbsp;preguntarse&nbsp;c&oacute;mo han logrado este&nbsp;&eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues&nbsp;a trav&eacute;s de una estrategia de&nbsp;hiperlocalizaci&oacute;n,&nbsp;produciendo&nbsp;terminales&nbsp;muy&nbsp;econ&oacute;micos, y adem&aacute;s&nbsp;totalmente&nbsp;pensados para &Aacute;frica: incorporan bater&iacute;as potentes (para garantizar muchas horas de uso), m&uacute;ltiples ranuras para tarjetas sim de quita y pon (las tarjetas de datos son uno de los productos m&aacute;s habituales de ver&nbsp;y comprar&nbsp;en las calles) y con c&aacute;maras de fotos optimizadas para&nbsp;retratar mejor a las&nbsp;personas&nbsp;con tonos de piel oscuros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero su estrategia va mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple venta de terminales: la compa&ntilde;&iacute;a ha consolidado su posici&oacute;n en el continente mediante una extensa red de servicios posventa, con m&aacute;s de 1.200 puntos de atenci&oacute;n repartidos en 15 pa&iacute;ses. De este modo, responde a una de las mayores preocupaciones de los consumidores africanos: la dificultad para mantener y reparar sus dispositivos. En t&eacute;rminos empresariales, un ejemplo de muy h&aacute;bil adaptaci&oacute;n a un mercado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s inspiradas por los resultados de estas marcas chinas, las grandes operadoras de telefon&iacute;a africanas (las empresas&nbsp;Airtel,&nbsp;Axian,&nbsp;Ethio&nbsp;Telecom, Orange,&nbsp;Vodacom&nbsp;y MTN, que juntas dan servicio a unos 800 millones de africanos&nbsp;&ndash;y pienso aqu&iacute; que quiz&aacute;s Telef&oacute;nica deber&iacute;a tomar nota del gigantesco mercado que tiene en el continente-),&nbsp;est&aacute;n&nbsp;reunidas en un consorcio que se llama GSMA, han anunciado un proyecto de una ambici&oacute;n extrema: se llama 'el smartphone de los 40 d&oacute;lares'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia: conseguir vender tel&eacute;fonos inteligentes a 40 d&oacute;lares,&nbsp;34 euros,&nbsp;precio accesible para ampliar el acceso digital, fidelizar usuarios y sostener el crecimiento del mercado m&oacute;vil en un continente donde el&nbsp;importe del terminal&nbsp;sigue siendo la principal barrera de entrada. Para el 20% m&aacute;s pobre de la poblaci&oacute;n en &Aacute;frica subsahariana, un smartphone b&aacute;sico, el m&aacute;s asequible ahora mismo, puede suponer hasta el 87% de sus ingresos mensuales.&nbsp;En un pa&iacute;s como Somalia, por ejemplo, comprar un m&oacute;vil inteligente de los econ&oacute;micos puede llegar a suponer... &iexcl;una sexta parte del sueldo medio anual!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que&nbsp;este grupo de operadoras&nbsp;han pensado que conseguir producir&nbsp;juntas&nbsp;m&oacute;viles a 40 d&oacute;lares en primera instancia (y abaratarlos hasta 20 m&aacute;s adelante) puede definitivamente poner el puente a la enorme brecha&nbsp;digital&nbsp;de la que les hablamos.&nbsp;Estiman&nbsp;que reducir el precio a este nivel &ldquo;m&aacute;gico&rdquo; tendr&iacute;a un impacto global: podr&iacute;a permitir que 1.600 millones de personas en todo el mundo se unan a la econom&iacute;a digital. El potencial es asombroso: cerrar esta brecha digital podr&iacute;a a&ntilde;adir 3,5 billones de d&oacute;lares al PIB mundial para el a&ntilde;o 2030.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una estrategia no se convierte en realidad sin un proceso industrial que realmente lo haga viable, y ah&iacute; entra en juego el ecosistema chino de fabricantes. La coalici&oacute;n ha definido unas especificaciones t&eacute;cnicas m&iacute;nimas -memoria, pantalla, bater&iacute;a- y ha negociado con los proveedores para alcanzar ese umbral simb&oacute;lico de los 40 d&oacute;lares.&nbsp;Este proyecto piloto se est&aacute; probando en pa&iacute;ses como Ruanda, Nigeria, Etiop&iacute;a y Tanzania.&nbsp;El modelo en el que se inspiran, obviamente, es el de&nbsp;Transsion.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque&nbsp;un terminal tan econ&oacute;mico, al final, no es solo un objeto tecnol&oacute;gico: es el punto de encuentro entre poder de mercado, geopol&iacute;tica industrial y la promesa -todav&iacute;a en el aire, fr&aacute;gil, pero ilusionante- de una inclusi&oacute;n digital real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque es en esta palabra,&nbsp;la&nbsp;inclusi&oacute;n, donde radica&nbsp;la clave del desarrollo.&nbsp;Tengamos en cuenta el mundo que le abre a una persona un smartphone, o el mundo que le abre a un joven &aacute;vido de estudiar y aprender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongamos por ejemplo un agricultor,&nbsp;que antes de que salga el sol ya est&aacute; utilizando su tel&eacute;fono para consultar los precios actualizados de sus cosechas en los distintos mercados, asegur&aacute;ndose as&iacute; de obtener una venta justa y transparente. Gracias al acceso a servicios de banca m&oacute;vil, puede enviar dinero de forma inmediata para&nbsp;comprar&nbsp;fertilizantes o herramientas, incluso si los proveedores est&aacute;n en otro pa&iacute;s, todo con apenas un par de pulsaciones en la pantalla. Esta capacidad de recibir pagos digitales al instante le permite mejorar su liquidez, reducir riesgos y ahorrar en costes asociados al transporte y manejo de efectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el verdadero salto&nbsp;se&nbsp;consolida&nbsp;cuando cada movimiento financiero queda registrado digitalmente. As&iacute;, el agricultor empieza a construir una huella financiera: un historial de transacciones que, por primera&nbsp;vez,&nbsp;le&nbsp;abre las puertas a microcr&eacute;ditos, seguros agr&iacute;colas y otros productos financieros que antes le resultaban inaccesibles al no contar con avales tradicionales.&nbsp;Se llama&nbsp;inclusi&oacute;n financiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son proyectos bonitos que cuando uno los descubre se ilusiona pensando que pueden llegar a buen puerto. Ojal&aacute; sea as&iacute;. La digitalizaci&oacute;n en &Aacute;frica no es un capricho, sino una necesidad tan fundamental como disponer de carreteras o electricidad. Si conseguimos que el acceso a la tecnolog&iacute;a sea realmente inclusivo y asequible, no solo veremos c&oacute;mo el continente participa en la revoluci&oacute;n digital, sino que &Aacute;frica podr&aacute; convertirse en un aut&eacute;ntico motor que impulse la productividad y el progreso econ&oacute;mico a escala global.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/smartphone-34-euros-africa_132_13104205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 13:29:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/75a5d80e-c4ac-4c3b-98e2-e5e09de53fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="44631" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/75a5d80e-c4ac-4c3b-98e2-e5e09de53fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="44631" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Un smartphone a 34 euros para África?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/75a5d80e-c4ac-4c3b-98e2-e5e09de53fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa y África ante el fin del paternalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/europa-africa-paternalismo_132_13085294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva guerra en Oriente Próximo, añadida a la crisis de Gaza, hacen aún más evidente la urgencia de una relación basada en la corresponsabilidad estratégica  
</p></div><p class="article-text">
        En el momento en que escribo estas palabras, han pasado ya veinte d&iacute;as desde que comenz&oacute; la guerra de Ir&aacute;n, impulsada&nbsp;unilateralmente&nbsp;por Israel y Estados Unidos. La sensaci&oacute;n que me acompa&ntilde;a al seguir la actualidad a trav&eacute;s de los medios es inquietante: con cada nueva informaci&oacute;n, todo parece ir a peor. El impacto en el suministro global de gas natural licuado (GNL) ya sabemos que&nbsp;tendr&aacute; efectos&nbsp;durante a&ntilde;os; el precio de la gasolina ha vuelto a repuntar; y el escenario general no invita, en absoluto, a ning&uacute;n tipo de optimismo. No parece, pese a la&nbsp;palabrer&iacute;a de&nbsp;Trump, que el conflicto est&eacute; cerca de su final.&nbsp;Tampoco parece que el Estrecho de Ormuz vaya a reabrirse a corto plazo.&nbsp;Incluso el oro, tradicional refugio en tiempos de incertidumbre, ha comenzado a desplomarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la decisi&oacute;n tomada por Donald Trump y&nbsp;Benjamin&nbsp;Netanyahu hace apenas tres semanas no se medir&aacute;n en d&iacute;as ni en semanas, sino en meses y en a&ntilde;os. Entre los escasos elementos que pueden leerse en clave positiva, cabe se&ntilde;alar &mdash;aunque sea como un consuelo m&aacute;s moral que material&mdash; que la posici&oacute;n espa&ntilde;ola, mantenida desde el primer d&iacute;a del conflicto, es hoy la que empieza a&nbsp;ser&nbsp;asumida&nbsp;mayoritariamente en&nbsp;el conjunto de la Uni&oacute;n Europea. Pero es un consuelo limitado: no afecta al bolsillo. Y en estos d&iacute;as, todo el mundo mira al&nbsp;bolsillo, hace c&aacute;lculos y se pregunta hasta d&oacute;nde puede llegar el deterioro si, como todo indica, la situaci&oacute;n contin&uacute;a agrav&aacute;ndose.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace un par de semanas ya se&ntilde;al&eacute; c&oacute;mo las primeras consecuencias de la guerra comenzaban a sentirse con fuerza en el continente africano. Hoy, cuando los efectos amenazan con ser demoledores, quiero insistir en una idea que resulta cada vez m&aacute;s urgente:&nbsp;<strong>Europa y &Aacute;frica deben entender que ha llegado el momento de fortalecer su alianza</strong>. Pero no cualquier alianza. No una reedici&oacute;n del viejo esquema de cooperaci&oacute;n desigual, sino una relaci&oacute;n&nbsp;<strong>de igual a igual</strong>, basada en intereses compartidos y en una lectura realista del mundo que habitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil reflexionar sobre este nuevo tablero geopol&iacute;tico sin recurrir a la lucidez de Ignacio Fuente Cobo. Su reciente an&aacute;lisis para el Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos, significativamente titulado&nbsp;&ldquo;<a href="https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/2026-transformacion-estrategia-seguridad-ue-africa-analisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Del paternalismo a la geopol&iacute;tica&rdquo;</em></a>, ofrece una clave imprescindible para comprender la transformaci&oacute;n radical que Europa debe acometer en su acci&oacute;n exterior. Fuente Cobo disecciona con honestidad c&oacute;mo el modelo de relaci&oacute;n heredado est&aacute; agotado y c&oacute;mo la Uni&oacute;n Europea debe abandonar definitivamente ese discurso moralizante y asistencialista que ha marcado durante d&eacute;cadas su v&iacute;nculo con &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores aciertos de su an&aacute;lisis es se&ntilde;alar que, en el contexto actual de crisis energ&eacute;tica, competencia global y fragmentaci&oacute;n del orden internacional,&nbsp;<strong>la seguridad y el desarrollo han dejado de ser gestos de caridad</strong>. Son pilares de una estrategia de supervivencia compartida. Lo que resuena con m&aacute;s fuerza en sus conclusiones&nbsp;(y lo que deber&iacute;a orientar nuestra hoja de ruta)&nbsp;es la necesidad urgente de pasar de una l&oacute;gica de &ldquo;ayuda&rdquo; a otra de&nbsp;<strong>corresponsabilidad pol&iacute;tica real</strong>. Como &eacute;l mismo sintetiza de manera magistral,&nbsp;dise&ntilde;ar estrategias&nbsp;&lsquo;<em>con &Aacute;frica&rsquo;</em>&nbsp;y no&nbsp;&lsquo;<em>para &Aacute;frica&rsquo;</em>&nbsp;es la&nbsp;&uacute;nica v&iacute;a para construir una asociaci&oacute;n estrat&eacute;gica mutuamente beneficiosa que sustituya la reparaci&oacute;n paternalista por una relaci&oacute;n adulta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene subrayar que esta visi&oacute;n no responde a&nbsp;un ejercicio de correcci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;Como dicen los j&oacute;venes, no es postureo. Es un&nbsp;<strong>imperativo de seguridad</strong>&nbsp;en un mundo&nbsp;sumido en&nbsp;un galimat&iacute;as multipolar y que algunos no dudan en describir como un&nbsp;definitivo&nbsp;cambio&nbsp;en el&nbsp;orden mundial.&nbsp;Porque estamos en ese momento en el que, como dice el&nbsp;analista principal del IEEE,&nbsp;el &eacute;xito de &Aacute;frica es, en realidad, un&nbsp;<strong>inter&eacute;s vital europeo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras la Uni&oacute;n Europea siga mirando al continente africano desde&nbsp;el&nbsp;paternalismo, no habr&aacute; soluci&oacute;n duradera. El desaf&iacute;o pasa por tratar a &Aacute;frica como el actor estrat&eacute;gico que ya es, compitiendo con propuestas atractivas y viables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este debate se vuelve a&uacute;n m&aacute;s urgente a la luz de la&nbsp;posici&oacute;n norteamericana. Estados Unidos ha dejado claro que ya no puede ni quiere ejercer como garante de la estabilidad global. Su pol&iacute;tica exterior se articula en clave bilateral, centrada en sus propios intereses y en la competencia directa con China. En ese marco, &Aacute;frica apenas aparece en su agenda estrat&eacute;gica, salvo como reserva de materias primas cr&iacute;ticas. Esta orfandad obliga a&uacute;n m&aacute;s a&nbsp;Europa a abandonar definitivamente&nbsp;cualquier atisbo de&nbsp;paternalismo: ya no se trata de &ldquo;ayudar&rdquo; desde una supuesta superioridad moral, sino de comprender que, en este nuevo desorden,&nbsp;<strong>el destino de &Aacute;frica y el de Europa est&aacute;n profundamente entrelazados</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, ambos continentes compartimos&nbsp;lo que algunos expertos llaman&nbsp;una situaci&oacute;n de vulnerabilidad estructural. Europa arrastra una crisis de competitividad y una dependencia energ&eacute;tica agravada por la guerra; &Aacute;frica sufre el encarecimiento de los insumos b&aacute;sicos y una creciente fragilidad institucional. Esta exposici&oacute;n com&uacute;n es quiz&aacute;s la oportunidad que nos obliga a impulsar de una vez por todas&nbsp;una alianza real:&nbsp;menos&nbsp;ret&oacute;rica de los &ldquo;socios iguales&rdquo; y m&aacute;s trabajo para que verdaderamente exista&nbsp;una&nbsp;<strong>copropiedad efectiva de la agenda</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n de esta nueva relaci&oacute;n debe situarse en la cooperaci&oacute;n en&nbsp;<strong>materias primas cr&iacute;ticas</strong>. Europa necesita diversificar sus cadenas de suministro para sostener su transici&oacute;n verde, pero &Aacute;frica ya no acepta el papel de simple exportador de recursos sin procesar: tambi&eacute;n quiere, y con derecho, que procesar en su propia tierra les&nbsp;genere&nbsp;empleo,&nbsp;desarrollo&nbsp;y riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Iniciativas como la&nbsp;<em>Green&nbsp;Minerals&nbsp;Strategy</em>&nbsp;de la Uni&oacute;n Africana apuntan precisamente a retener valor a&ntilde;adido en el continente. La alianza, por tanto, debe facilitar la integraci&oacute;n en las cadenas de valor, la transferencia tecnol&oacute;gica y la industrializaci&oacute;n local. Proyectos como el Corredor de Lobito solo tendr&aacute;n sentido si dejan de percibirse como herramientas&nbsp;extractivistas&nbsp;al servicio exclusivo de corporaciones europeas y pasan a convertirse en motores de desarrollo africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que esto sea posible, Europa debe transformar tambi&eacute;n el&nbsp;<strong>c&oacute;mo</strong>. La arquitectura financiera comunitaria sigue siendo lenta y fragmentada.&nbsp;El tan anunciado&nbsp;Global Gateway&nbsp;(todo el plan estrat&eacute;gico de la UE&nbsp;con el Sur Global)&nbsp;necesita&nbsp;de&nbsp;acciones&nbsp;concretas, efectivas y bien financiadas. En un mundo de competencia acelerada, Europa no puede limitarse a predicar buena gobernanza mientras otros&nbsp;actores ofrecen rapidez de ejecuci&oacute;n, inversi&oacute;n y tecnolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario,&nbsp;<strong>Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;dispone de una oportunidad estrat&eacute;gica singular. Nuestra&nbsp;posici&oacute;n geogr&aacute;fica, hist&oacute;rica y pol&iacute;tica nos&nbsp;permite actuar como puente. No es casual que la postura espa&ntilde;ola est&eacute; ganando peso en el seno de la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, el pasado jueves, se reuni&oacute; la Comisi&oacute;n Interministerial para &Aacute;frica&nbsp;(CIMA) del Gobierno espa&ntilde;ol, organismo que re&uacute;ne a todos los ministerios implicados en la relaci&oacute;n con el continente.&nbsp;Y la frase con la que el ministro Albares cerr&oacute; el comunicado para contarla va precisamente en esta l&iacute;nea: el objetivo no es &uacute;nicamente aumentar la presencia de Espa&ntilde;a en el continente, sino &ldquo;consolidar una asociaci&oacute;n duradera basada en el respeto y beneficio mutuo, la confianza, la corresponsabilidad y una ambici&oacute;n compartida de progreso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en eso estamos.&nbsp;Iniciativas como&nbsp;los&nbsp;a&uacute;n incipientes&nbsp;programas de&nbsp;<strong>migraci&oacute;n circular</strong>&nbsp;muestran&nbsp;el camino, muestran&nbsp;que es posible transformar el reto demogr&aacute;fico en una oportunidad compartida de formaci&oacute;n y movilidad laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente,&nbsp;y como tambi&eacute;n expuse en un reciente art&iacute;culo&nbsp;<a href="https://www.canarias7.es/opinion/firmas/jose-segura-clavell-nueva-estrategia-seguridad-nacional-2026-20260118070000-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Una nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2026</a>),&nbsp;ante este contexto de vulnerabilidad compartida, Espa&ntilde;a debe&nbsp;incidir en la actualizaci&oacute;n de&nbsp;su Estrategia de Seguridad Nacional que &Aacute;frica es un&nbsp;<strong>factor decisivo</strong>&nbsp;de nuestra estabilidad. El papel espa&ntilde;ol no debe ser el de tutor, sino el de socio que&nbsp;acompa&ntilde;a instituciones africanas funcionales y leg&iacute;timas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, fortalecer esta alianza&nbsp;euroafricana&nbsp;no es un gesto de solidaridad, sino una&nbsp;<strong>necesidad geopol&iacute;tica pragm&aacute;tica</strong>. Solo sustituyendo la l&oacute;gica del donante y receptor por una asociaci&oacute;n de intereses compartidos,&nbsp;solo poniendo fin al paternalismo con el que hasta&nbsp;ahora&nbsp;se ha mirado hacia el sur,&nbsp;Europa y &Aacute;frica podr&aacute;n blindarse frente a las tormentas que llegan desde el Estrecho de Ormuz o desde los despachos de Washington.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/europa-africa-paternalismo_132_13085294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 15:10:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Europa y África ante el fin del paternalismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto de Irán es también una crisis africana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/conflicto-iran-crisis-africana_132_13067430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b80ff12-5486-40a0-a918-22365dafa990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto de Irán es también una crisis africana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la cesta de la compra y el encarecimiento de la gasolina a la seguridad alimentaria, la onda expansiva de esta nueva guerra no conoce fronteras y pone a prueba la soberanía del continente vecino 
</p></div><p class="article-text">
        La historia, a veces,&nbsp;se empe&ntilde;a en dibujar c&iacute;rculos perfectos. Hace cuarenta y cinco a&ntilde;os, en enero de 1981, un Adolfo Su&aacute;rez acorralado presentaba su dimisi&oacute;n mientras el precio del crudo se disparaba a los 115 d&oacute;lares por las turbulencias&nbsp;a consecuencia de los enfrentamientos entre&nbsp;Iran&nbsp;e Irak y la amenaza a los petroleros&nbsp;en el estrecho de Ormuz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en 2026, volvemos a mirar hacia esa angosta v&aacute;lvula de paso de apenas 33 kil&oacute;metros&nbsp;con la misma inquietud.&nbsp;El Estrecho de&nbsp;Ormuz, recordemos, es un paso mar&iacute;timo situado entre Ir&aacute;n, Om&aacute;n y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que conecta el golfo P&eacute;rsico con el golfo de Om&aacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que este paso se&nbsp;ralentiza&nbsp;o estrangula, el mundo tiembla, y no solo es por el petr&oacute;leo y el gas (por ah&iacute; pasan a diario un 20% del petr&oacute;leo mundial y una cuarta parte del Gas Natural Licuado), sino por los efectos que esta restricci&oacute;n tiene en todas las cadenas de valor global: desde la automoci&oacute;n a la industria farmac&eacute;utica&nbsp;o la agricultura...&nbsp;todo se complica y encarece.&nbsp;Aunque a primera vista podamos pensar que nuestra dependencia de ese petr&oacute;leo y ese gas son m&iacute;nimos, el impacto colateral es y ser&aacute; terrible para nuestra econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo dos ocasiones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que han evidenciado el enorme impacto que la alteraci&oacute;n del transporte mar&iacute;timo puede ocasionarle a la econom&iacute;a mundial. En febrero de 2022, si recuerdan, tras la invasi&oacute;n rusa en Ucrania, la armada rusa bloque&oacute; los puertos ucranianos del Mar Negro, por donde sal&iacute;an hasta el 90% de las exportaciones agr&iacute;colas del pa&iacute;s. El trigo ucraniano dej&oacute; de abastecer los mercados, lo que implic&oacute; un&nbsp;crecimiento del precio del trigo a nivel global de hasta el 55% en solo una semana. Las consecuencias de ese aumento se dejaron sentir por todo el mundo, especialmente en &Aacute;frica, al ser el grano el sustento b&aacute;sico de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda fue&nbsp;un a&ntilde;o antes, en marzo de 2021, cuando un&nbsp;megabuque&nbsp;portacontenedores (se llamaba&nbsp;Ever&nbsp;Given) encall&oacute; en el Canal de Suez de forma transversal, bloque&aacute;ndolo por completo.&nbsp;En solo seis d&iacute;as de bloqueo,&nbsp;y m&aacute;s de 300 buques en cola,&nbsp;se calcula que se ocasionaron p&eacute;rdidas globales de 9.600 millones de d&oacute;lares&nbsp;y que el incidente paraliz&oacute; el 12% del comercio mar&iacute;timo global. Un incidente que adem&aacute;s lleg&oacute; en plena recuperaci&oacute;n tras la pandemia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viviendo estos d&iacute;as, tengan esto muy claro, es mucho m&aacute;s grave.&nbsp;Transcurridas&nbsp;tan solo dos semanas de esta absolutamente injustificable guerra iniciada por Trump y Netanyahu, los ecos de&nbsp;las explosiones de&nbsp;los misiles&nbsp;ya resuenan con fuerza en nuestras casas, en nuestros bolsillos: el precio del gas ha llegado a subir un 46% en una sola jornada, el petr&oacute;leo ha roto la barrera de los 100 d&oacute;lares, la subida del&nbsp;Eur&iacute;bor amenaza con asfixiar de nuevo las hipotecas&nbsp;y ya no queda nada para que empecemos a notar el impacto en el&nbsp;tique&nbsp;de la compra del supermercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como&nbsp;responsable&nbsp;de Casa &Aacute;frica, mi obligaci&oacute;n es invitarles a mirar un poco m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras inmediatas. Si en Espa&ntilde;a esta crisis se traduce en una lista de la compra m&aacute;s cara y un mayor coste de la gasolina, en el continente africano el impacto no es solo econ&oacute;mico, sino existencial. La pregunta que&nbsp;me planteo hoy es:&nbsp;&iquest;Y en &Aacute;frica?&nbsp;La respuesta es una compleja red de vulnerabilidades donde lo econ&oacute;mico, lo geopol&iacute;tico y la seguridad se entrelazan de forma alarmante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; una guerra en el Golfo P&eacute;rsico golpea tan duro a &Aacute;frica, debemos comprender una paradoja estructural: aunque el continente tiene grandes productores de crudo, como Nigeria o Angola, la mayor&iacute;a de&nbsp;los pa&iacute;ses&nbsp;del continente&nbsp;son importadores netos de productos refinados. Esto significa que, cuando el Estrecho de Ormuz se cierra&nbsp;y los precios globales suben,&nbsp;el impacto en las gasolineras africanas es instant&aacute;neo y brutal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En pa&iacute;ses como Nigeria, el precio del combustible ya ha subido un 11% en una semana. Pero el problema no se queda en el dep&oacute;sito del coche. En &Aacute;frica, la inmensa mayor&iacute;a de los alimentos y bienes de consumo se transportan por carretera. Un aumento en el&nbsp;precio del&nbsp;di&eacute;sel se traduce,&nbsp;tambi&eacute;n&nbsp;casi&nbsp;autom&aacute;ticamente, en un aumento del precio del pan y el ma&iacute;z, erosionando el ya fr&aacute;gil poder adquisitivo de millones de familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto debemos sumar el fen&oacute;meno de los&nbsp;&lsquo;recargos de guerra&rsquo;&nbsp;en el transporte mar&iacute;timo. Gigantes como MSC ya han impuesto tasas de emergencia de hasta 4.000 d&oacute;lares por contenedor para env&iacute;os hacia naciones africanas debido al riesgo en los estrechos de Ormuz y&nbsp;Bab&nbsp;el-Mandeb.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el desv&iacute;o de buques por la ruta del Cabo de Buena Esperanza&nbsp;(evitando el Canal de&nbsp;Suez)&nbsp;se&nbsp;est&aacute; convirtiendo en la &ldquo;nueva normalidad&rdquo;, lo que a&ntilde;ade hasta 15 d&iacute;as de viaje y un incremento masivo en el consumo de combustible y&nbsp;los&nbsp;seguros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto no es solo una cuesti&oacute;n de precios;&nbsp;tambi&eacute;n es geopol&iacute;tico, al forzarse una&nbsp;reconfiguraci&oacute;n de las alianzas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el&nbsp;este,&nbsp;en el Cuerno de &Aacute;frica, la situaci&oacute;n es&nbsp;muy&nbsp;m&aacute;s vol&aacute;til. Esta regi&oacute;n es el espejo donde se reflejan las rivalidades entre Ir&aacute;n y las potencias del Golfo, como Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos. El conflicto iran&iacute; ha reactivado a&nbsp;lo que llaman&nbsp;sus&nbsp;milicias&nbsp;&ldquo;proxies&rdquo; o aliados indirectos. Los rebeldes&nbsp;hut&iacute;es&nbsp;de Yemen, que ya colaboran con el grupo terrorista somal&iacute;&nbsp;Al-Shabaab,&nbsp;amenazan con atacar posiciones israel&iacute;es o estadounidenses en lugares como Yibuti o la regi&oacute;n de&nbsp;Somalilandia.&nbsp;La militarizaci&oacute;n del Mar Rojo transforma una ruta comercial vital en un corredor de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso en la econom&iacute;a de las remesas hay nubarrones. Se estima que m&aacute;s de 400.000 kenianos trabajan en los estados del Golfo; una escalada b&eacute;lica total all&iacute; pondr&iacute;a en riesgo sus empleos y los ingresos que sostienen a miles de hogares en el este de &Aacute;frica.&nbsp;&iquest;Han visto estos &uacute;ltimos d&iacute;as videos de una&nbsp;Dubai&nbsp;completamente vac&iacute;a&nbsp;mientras puntualmente se muestran otros videos de drones que logran alcanzar incluso algunos hoteles de renombre?&nbsp;Pues no duden de que esto derivar&aacute; en despidos, si no est&aacute; ya siendo as&iacute; casi de forma autom&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este escenario&nbsp;tan variado y complejo&nbsp;nos deja una lecci&oacute;n did&aacute;ctica fundamental: en un mundo globalizado, la autonom&iacute;a energ&eacute;tica no es un lujo, sino una necesidad de seguridad nacional. La crisis actual refuerza los llamamientos para que las naciones africanas diversifiquen sus sistemas de energ&iacute;a y reduzcan su dependencia absoluta de los combustibles importados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo que hemos escrito ya muchas veces en diferentes art&iacute;culos, pero es evidente que&nbsp;la estabilidad del continente vecino es nuestra propia estabilidad. Si el estruendo de los misiles en el Golfo P&eacute;rsico nos quita el sue&ntilde;o en Espa&ntilde;a por el precio de la gasolina, en &Aacute;frica ese mismo ruido amenaza con desmantelar d&eacute;cadas de progreso econ&oacute;mico y paz social. Solo a trav&eacute;s de una inversi&oacute;n decidida en soberan&iacute;a energ&eacute;tica y una arquitectura de seguridad regional robusta&nbsp;-liderada por la propia Uni&oacute;n Africana-&nbsp;podr&aacute; el continente romper este c&iacute;rculo vicioso de crisis importadas, de convertirse incluso en el teatro de operaciones de conflictos lejanos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/conflicto-iran-crisis-africana_132_13067430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 18:47:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b80ff12-5486-40a0-a918-22365dafa990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45922" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b80ff12-5486-40a0-a918-22365dafa990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45922" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El conflicto de Irán es también una crisis africana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b80ff12-5486-40a0-a918-22365dafa990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escuchar a las africanas: voces que transforman el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/escuchar-africanas-voces-transforman-mundo_132_13047790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e609132a-9a00-4d03-881e-07e910cf2eb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138113.jpg" width="1600" height="900" alt="Escuchar a las africanas: voces que transforman el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Casa África sabemos que comprender el mundo exige escuchar las voces de las mujeres africanas, a las que llevamos veinte años dando espacio y resonancia
</p></div><p class="article-text">
        En un momento global en el que el feminismo se juega su credibilidad entre la mercantilizaci&oacute;n, las lecturas simplistas del mundo y las tensiones geopol&iacute;ticas, mirar hacia las mujeres y los feminismos africanos no es solo un ejercicio de justicia hist&oacute;rica: es un acto de responsabilidad intelectual. Desde hace veinte a&ntilde;os, Casa &Aacute;frica trabaja con constancia para acercar a las audiencias espa&ntilde;olas las voces de africanas que est&aacute;n transformando sus sociedades desde la econom&iacute;a, la tecnolog&iacute;a, la ciencia, el pensamiento cr&iacute;tico, el activismo, el arte o la literatura. Voces imprescindibles, muchas veces ignoradas en las narrativas que circulan en nuestros medios o en redes sociales, normalmente contaminadas por una regresi&oacute;n de los valores democr&aacute;ticos y de convivencia y por una serie de prejuicios sobre el continente africano, tradicionalmente incomprendido en esta parte del mundo.&nbsp;Algo desgraciada y especialmente pertinente en lo que se refiere a sus mujeres.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las cercan&iacute;as del 8 de marzo y en los momentos tan convulsos que vivimos, no les quepa duda de que no puedo definir a Casa &Aacute;frica con un corolario de palabras que no incluya, adem&aacute;s de la diversidad o la sostenibilidad, el feminismo.&nbsp;Los temas de g&eacute;nero son, con el cambio clim&aacute;tico o las migraciones, uno de los ejes&nbsp;centrales&nbsp;en los que centramos nuestro trabajo, sobre los que reflexionamos y convocamos a contrapartes, aliados y amigos para poder trazar l&iacute;neas pol&iacute;ticas y de acci&oacute;n que contribuyan a un mundo mejor.&nbsp;Y tenemos la suerte de contar&nbsp;en esta labor&nbsp;con una materia prima inmejorable, ya que sumamos la maravillosa complejidad de los feminismos africanos&nbsp;y&nbsp;el pensamiento y&nbsp;los proyectos de las&nbsp;africanas&nbsp;a la receta&nbsp;que creemos ideal para transformar positivamente nuestras sociedades.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&eacute;cadas, Casa &Aacute;frica ha mantenido un compromiso firme con la difusi&oacute;n del pensamiento y las culturas africanas en Espa&ntilde;a. Ese compromiso se traduce no solo en espacios como la&nbsp;mediateca o los programas de cooperaci&oacute;n cultural, sino en una labor sostenida de divulgaci&oacute;n basada en la diversidad de voces.&nbsp;En torno al 8M,&nbsp;desplegamos&nbsp;una serie de actividades que reafirman el papel de las mujeres africanas como agentes de cambio&nbsp;y reivindica sus luchas y aportaciones que quisiera desglosar en estas l&iacute;neas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desear&iacute;a comenzar con nuestro programa&nbsp;<em>Letras Africanas</em>, que&nbsp;puso&nbsp;el foco&nbsp;en estas&nbsp;&uacute;ltimas semanas&nbsp;en&nbsp;la labor de&nbsp;dos creadoras de enorme relevancia:&nbsp;Jennifer&nbsp;Nansubuga&nbsp;Makumbi,&nbsp;un&nbsp;referente literario&nbsp;ugand&eacute;s, y&nbsp;Odome&nbsp;Angone, una pensadora, acad&eacute;mica y escritora gabonesa.&nbsp;Makumbi&nbsp;&mdash;quien nos visit&oacute; ayer&mdash;&nbsp;es&nbsp;una de las voces m&aacute;s influyentes de la literatura contempor&aacute;nea africana. Su obra disecciona la identidad, la memoria y el g&eacute;nero desde una perspectiva hondamente arraigada en Uganda, pero plenamente universal. La presentaci&oacute;n de&nbsp;<em>La primera mujer</em>&nbsp;supuso una oportunidad inmejorable para reflexionar sobre los relatos de formaci&oacute;n y resistencia femeninos en &Aacute;frica, mientras que la&nbsp;presentaci&oacute;n de&nbsp;la&nbsp;obra&nbsp;<em>&iquest;De qu&eacute; color son los blancos?,&nbsp;</em>de&nbsp;Odome&nbsp;Angone, nos permiti&oacute;&nbsp;traer al debate espa&ntilde;ol cuestiones cruciales sobre feminismos negros, memoria hist&oacute;rica y representaciones de la mujer africana en la academia y los espacios culturales.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/279a5281-5190-48fa-ab23-293affb6e8f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La profesora universitaria, hispanista y escritora Odome Angone, el pasado 24 de febrero en la mediateca de Casa África."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La profesora universitaria, hispanista y escritora Odome Angone, el pasado 24 de febrero en la mediateca de Casa África.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n querr&iacute;a recordar que, el&nbsp;pasado 19 de febrero,&nbsp;inauguramos nuestra &uacute;ltima exposici&oacute;n,&nbsp;&ldquo;Mus&oacute;.&nbsp;Representaciones femeninas en la Colecci&oacute;n Pipino&rdquo;. Se podr&aacute; visitar hasta el pr&oacute;ximo 24 de abril y&nbsp;nos muestra&nbsp;c&oacute;mo se ha representado lo femenino en distintas tradiciones&nbsp;culturales&nbsp;de &Aacute;frica occidental, con comisariado de una mujer,&nbsp;Idalmy&nbsp;Gonz&aacute;lez, y un trabajo singular de otras mujeres en Canarias y en &Aacute;frica. Me&nbsp;parece importante&nbsp;rese&ntilde;ar aqu&iacute; que&nbsp;la propuesta que nos lleg&oacute;, deseosa de rescatar de almacenes y archivos la conexi&oacute;n canaria con &Aacute;frica, fue posible gracias a la colaboraci&oacute;n con el Fondo para la Etnograf&iacute;a y el Desarrollo de la Artesan&iacute;a Canaria (FEDAC) del Cabildo de Gran Canaria, pero sobre todo&nbsp;a la labor paciente, profesional y meticulosa de tres&nbsp;grandes&nbsp;mujeres:&nbsp;la propia&nbsp;Idalmy, Macarena Murcia Su&aacute;rez y Mercedes D&iacute;az L&oacute;pez. Este tr&iacute;o singular rescat&oacute; las piezas de sus cajas, las limpi&oacute;&nbsp;y trat&oacute;, particip&oacute; en su traslado y las arrop&oacute; en una propuesta expositiva elegante y respetuosa con la que rendimos homenaje a las mujeres&nbsp;no solo de &Aacute;frica, si no&nbsp;del mundo entero.&nbsp;En la parte africana&nbsp;del proyecto, contamos&nbsp;adem&aacute;s&nbsp;con una&nbsp;marfile&ntilde;a&nbsp;doctora en Arqueolog&iacute;a, la profesora&nbsp;Affoua&nbsp;Eug&eacute;nie&nbsp;Kouam&eacute;, que puso su conocimiento cient&iacute;fico al servicio de la contextualizaci&oacute;n y la divulgaci&oacute;n.&nbsp;Investigadora afiliada al Instituto de Historia, Arte y Arqueolog&iacute;a Africanos&nbsp;(IHAAA)&nbsp;de la Universidad&nbsp;Felix&nbsp;Houphouet-Boigny, en Costa de Marfil,&nbsp;colabor&oacute;&nbsp;en&nbsp;el fundamento cient&iacute;fico de la muestra&nbsp;con&nbsp;el tambi&eacute;n&nbsp;doctor Kinva Via Jean Alda&nbsp;Gouledehi,&nbsp;historiador, profesor e investigador, afiliado al Departamento de Historia de&nbsp;la misma universidad.&nbsp;A ambos tendremos el honor de&nbsp;escucharles&nbsp;a finales de este mes, en una conferencia que situar&aacute; hist&oacute;rica y contextualmente las piezas que exponemos en nuestra sede.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, me gustar&iacute;a citar tres propuestas de otras instituciones amigas con las que colaboramos: la Casa de Col&oacute;n, la Federaci&oacute;n Provincial de la Peque&ntilde;a y Mediana Empresa del Metal y Nuevas Tecnolog&iacute;as de Las Palmas (FEMEPA) y la oeneg&eacute;&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;girl,&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;generation.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos sumamos al ciclo&nbsp;&ldquo;Paralelo ACA 28. Mujeres Esclavizadas&rdquo;,&nbsp;organizado con gran pertinencia por la Casa de Col&oacute;n,&nbsp;aportando la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula&nbsp;<em>Gurumb&eacute;, canciones de tu memoria negra</em>, que revela la presencia africana en Espa&ntilde;a entre los siglos XV&nbsp;y XIX&nbsp;y su aporte en la cultura musical espa&ntilde;ola, sobre todo en el&nbsp;flamenco. Tambi&eacute;n&nbsp;formamos parte de la conversaci&oacute;n de la iniciativa&nbsp;<em>Mujeres que conectan territorios:&nbsp;liderazgo femenino en la innovaci&oacute;n euroafricana&nbsp;</em>de FEMEPA,&nbsp;que pone en valor a cient&iacute;ficas, tecn&oacute;logas y emprendedoras que est&aacute;n redefiniendo el futuro digital del continente&nbsp;y&nbsp;en la que particip&oacute;&nbsp;nuestra jefa del &Aacute;rea Econom&iacute;a y Desarrollo Social, Yurena Ojeda.&nbsp;Finalmente, la semana que viene, acogemos una jornada sobre&nbsp;mutilaci&oacute;n genital femenina y matrimonios forzados,&nbsp;que pretende analizar con rigor las causas y consecuencias de estas violencias basadas en g&eacute;nero, as&iacute; como las estrategias para su prevenci&oacute;n en contextos africanos y en Canarias, de la mano de&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;girl,&nbsp;Save&nbsp;a&nbsp;generation.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n de Casa &Aacute;frica &mdash;y la raz&oacute;n de ser de este art&iacute;culo&mdash; es recordar que no hay comprensi&oacute;n posible del mundo contempor&aacute;neo sin las mujeres africanas, ni puede construirse un feminismo global sin escuchar, leer y dialogar con las mujeres del continente.&nbsp;Cada una de&nbsp;las iniciativas&nbsp;que les acabo de exponer -y que van creciendo conforme nos adentramos en este mes de la mujer-&nbsp;refleja un compromiso: el de seguir escuchando, difundiendo y aprendiendo de las africanas.&nbsp;Desde Casa &Aacute;frica creemos firmemente que la transformaci&oacute;n social pasa por reconocer estas voces y que se sit&uacute;en en el lugar que les corresponde: en el centro del pensamiento global. Y este 8M queremos recordar que &Aacute;frica no es un territorio complementario en la lucha por la igualdad. Es un actor fundamental, lleno de saberes, creatividad y audacia, que tiene mucho que decir y que ense&ntilde;ar.&nbsp;Este art&iacute;culo es, pues,&nbsp;una invitaci&oacute;n a seguir caminando juntas&nbsp;y juntos en una misma senda.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/escuchar-africanas-voces-transforman-mundo_132_13047790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 17:18:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e609132a-9a00-4d03-881e-07e910cf2eb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138113.jpg" length="142217" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e609132a-9a00-4d03-881e-07e910cf2eb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138113.jpg" type="image/jpeg" fileSize="142217" width="1600" height="900"/>
      <media:title><![CDATA[Escuchar a las africanas: voces que transforman el mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e609132a-9a00-4d03-881e-07e910cf2eb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138113.jpg" width="1600" height="900"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desinformación e inmigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/desinformacion-e-inmigracion_132_13028267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f282af6b-9d2d-488d-92aa-a1654c0434d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desinformación e inmigración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casa África dedica una semana a formar a jóvenes, docentes y profesionales para frenar los bulos que criminalizan a la población migrante 
</p></div><p class="article-text">
        Durante esta semana, en Casa &Aacute;frica hemos vuelto a comprobar algo que, cuanto m&aacute;s lo estudiamos, m&aacute;s evidente se vuelve: la necesidad de educar en pensamiento cr&iacute;tico nunca ha sido tan urgente. Del 23 al 27 de febrero&nbsp;hemos impartido&nbsp;en Gran Canaria y Tenerife nuestras VI Jornadas de Sensibilizaci&oacute;n sobre Discurso de Odio y Xenofobia en Redes Sociales, una&nbsp;iniciativa que&nbsp;naci&oacute; con una vocaci&oacute;n muy clara: proteger la convivencia frente a los discursos falsos que criminalizan a las personas migrantes. Lo hemos hecho desde las aulas&nbsp;de&nbsp;los institutos, las universidades y&nbsp;con diversas&nbsp;organizaciones sociales, porque sabemos que la lucha contra los bulos no puede limitarse a un &uacute;nico &aacute;mbito. Es una responsabilidad compartida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de&nbsp;200&nbsp;estudiantes de Secundaria han participado en talleres impartidos por el periodista Guillermo Infantes,&nbsp;especialista en lucha contra la desinformaci&oacute;n en un medio especializado,&nbsp;Newtral.&nbsp;Con ellos hemos trabajado&nbsp;dos&nbsp;preguntas&nbsp;que deber&iacute;an&nbsp;acompa&ntilde;arnos&nbsp;a todos&nbsp;cada vez que abrimos el m&oacute;vil:&nbsp;Una,&nbsp;&iquest;c&oacute;mo sabes que eso es cierto?&nbsp;Y dos, &iquest;qu&eacute; crees que persigue este&nbsp;mensaje?&nbsp;Este sencillo ejercicio es, en realidad, una herramienta poderos&iacute;sima. Nos permite detener la impulsividad con la que solemos compartir contenidos&nbsp;en las redes sociales&nbsp;y activar una mirada m&aacute;s consciente sobre lo que consumimos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c56f6ca4-18f8-4e75-b1e6-7e7c61c7cc89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Taller impartido al alumnado de Periodismo de la ULL."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Taller impartido al alumnado de Periodismo de la ULL.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo&nbsp;que han hecho estos&nbsp;j&oacute;venes&nbsp;es interiorizar&nbsp;c&oacute;mo funciona la llamada&nbsp;<em>viralidad&nbsp;emocional</em>, ese mecanismo que hace que un bulo dise&ntilde;ado para provocar miedo, indignaci&oacute;n o alarma circule hasta ocho veces m&aacute;s r&aacute;pido que la informaci&oacute;n verificada. En pocos minutos, un mensaje falso puede recorrer miles de pantallas, mientras que la verdad avanza a un ritmo mucho m&aacute;s lento porque necesita contexto, pruebas y verificaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante esta semana, y al igual que en las tres ediciones anteriores, hemos ampliado nuestro enfoque y llevado los talleres no solo a j&oacute;venes, sino tambi&eacute;n a docentes y estudiantes de formaci&oacute;n del profesorado de las dos universidades canarias, futuros periodistas, profesionales de ONG e instituciones relacionadas con la migraci&oacute;n, as&iacute; como a los socios de los proyectos europeos&nbsp;SeimLab&nbsp;y&nbsp;Compass. Estos proyectos, financiados por fondos&nbsp;Interreg&nbsp;MAC, cuentan con la participaci&oacute;n de Casa &Aacute;frica como entidad l&iacute;der en el caso de&nbsp;Compass.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que&nbsp;todos ellos constituyen un tejido esencial en la cadena de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n.&nbsp;Quien educa, atiende, acompa&ntilde;a o comunica tiene en sus manos una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, una capacidad extraordinaria para frenar los discursos de odio antes de que se instalen en la vida p&uacute;blica. Las jornadas han permitido que estos colectivos conozcan herramientas de verificaci&oacute;n, aprendan a usarlas y aprendan c&oacute;mo ense&ntilde;arlas a gente joven&nbsp;y comprendan los patrones que siguen los contenidos falsos sobre migraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo pedag&oacute;gico es m&aacute;s necesario que nunca si atendemos a lo que est&aacute; ocurriendo en nuestro entorno. En la &uacute;ltima d&eacute;cada,&nbsp;y seg&uacute;n datos del Ministerio del Interior,&nbsp;Espa&ntilde;a ha registrado un aumento del&nbsp;67% en los delitos de odio, una cifra que, por s&iacute; sola, ya deber&iacute;a obligarnos a actuar. Pero el dato m&aacute;s preocupante es el ascenso del 166% en los incidentes de car&aacute;cter racista y xen&oacute;fobo, lo que evidencia que determinados prejuicios est&aacute;n encontrando nuevas v&iacute;as para expresarse y expandirse. La desinformaci&oacute;n opera como&nbsp;un acelerante para&nbsp;proceso: inunda el debate p&uacute;blico con narrativas hostiles que buscan dividir, polarizar y debilitar los cimientos de la cohesi&oacute;n social. Donde no hab&iacute;a conflicto, introduce sospecha; donde exist&iacute;a convivencia, siembra desconfianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno afecta con especial intensidad a las nuevas generaciones, que crecen en un entorno informativo saturado y a menudo desordenado. No es casualidad que el 36% de los detenidos o investigados por delitos de odio en 2024 tuviera menos de 26 a&ntilde;os. Los informes de Seguridad Nacional apuntan a que las campa&ntilde;as de desinformaci&oacute;n est&aacute;n directamente relacionadas con procesos de radicalizaci&oacute;n&nbsp;en l&iacute;nea entre los j&oacute;venes, utilizando patrones de difusi&oacute;n similares a los empleados por organizaciones extremistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso insistimos tanto en la importancia de crear un h&aacute;bito cr&iacute;tico desde edades tempranas: ense&ntilde;ar a los estudiantes a detenerse&nbsp;cuando este tipo de mensajes aparecen en sus pantallas,&nbsp;a&nbsp;desconfiar de lo que genera emoci&oacute;n inmediata y comprobar la veracidad antes de compartir. Cada gesto de prudencia digital corta una posible cadena de odio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente en el &aacute;mbito migratorio donde la desinformaci&oacute;n despliega mayor capacidad de da&ntilde;o.&nbsp;En cualquier situaci&oacute;n de crisis, los bulos encuentran un terreno especialmente f&eacute;rtil.&nbsp;Mientras el periodismo y la ciencia necesitan tiempo para explicar fen&oacute;menos complejos, la desinformaci&oacute;n se adelanta ofreci&eacute;ndonos respuestas inmediatas, sencillas y emocionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los contenidos falsos que circulan sobre personas migrantes &mdash;exageraciones, manipulaciones o acusaciones sin sustento&mdash; est&aacute;n dise&ntilde;ados para activar miedos profundos y reforzar prejuicios ya existentes. Presentan a un grupo humano como una amenaza, aunque los datos demuestren otra cosa. Y lo hacen en momentos de vulnerabilidad emocional, cuando la incertidumbre social facilita que estos relatos penetren con mayor facilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de fuentes fiables es otro elemento com&uacute;n. Muchos de estos contenidos llegan sin autor, sin evidencias y&nbsp;en ocasiones hasta&nbsp;con&nbsp;faltas&nbsp;de ortograf&iacute;a&nbsp;que, parad&oacute;jicamente, no frenan su difusi&oacute;n.&nbsp;Est&aacute;n m&aacute;s que pensados para&nbsp;provocar&nbsp;la reacci&oacute;n visceral, el reenv&iacute;o urgente impulsado por el enfado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante las jornadas, Infantes&nbsp;tambi&eacute;n hizo un ejercicio para mostrar las &uacute;ltimas tendencias de la desinformaci&oacute;n hoy.&nbsp;C&oacute;mo operan algunas de las t&eacute;cnicas m&aacute;s sofisticadas que explican la enorme capacidad de expansi&oacute;n de los bulos, muchas veces orquestados desde campa&ntilde;as&nbsp;profesionalmente&nbsp;organizadas: el&nbsp;<em>micro&#8209;targeting</em>, que adapta los mensajes falsos a las inquietudes de cada usuario; el&nbsp;<em>astroturfing,</em>&nbsp;que fabrica un consenso social inexistente mediante perfiles coordinados; y la llamada&nbsp;<em>jajaganda,</em>&nbsp;que utiliza el humor para desactivar nuestra alerta cr&iacute;tica e introducir mensajes t&oacute;xicos a trav&eacute;s de memes o bromas. Estas t&eacute;cnicas no solo distorsionan el debate, sino que sustituyen la reflexi&oacute;n por la reacci&oacute;n, creando un ecosistema informativo donde la emoci&oacute;n desplaza al an&aacute;lisis y donde el ruido se impone al rigor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Canarias no es ajena a este fen&oacute;meno. Hemos visto c&oacute;mo determinados bulos sobre criminalidad o sobre la regularizaci&oacute;n extraordinaria de personas migrantes en 2026 se difund&iacute;an con enorme velocidad, generando temores infundados y asentando percepciones que nada ten&iacute;an que ver con la realidad del Archipi&eacute;lago. Estos episodios demuestran que la desinformaci&oacute;n no es un asunto abstracto ni lejano: afecta directamente a la convivencia, a la cohesi&oacute;n social y a la percepci&oacute;n colectiva sobre la migraci&oacute;n, un fen&oacute;meno complejo que requiere an&aacute;lisis serios, datos y responsabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta amenaza, nuestra mejor defensa sigue siendo la educaci&oacute;n. Educar para pensar, para dudar, para preguntar. Educar para no caer en la trampa de los atajos emocionales. Educar para comprender que convivimos en una sociedad diversa donde la informaci&oacute;n rigurosa es un pilar de nuestra democracia. El trabajo que realizamos desde Casa &Aacute;frica &mdash;con j&oacute;venes, docentes, organizaciones sociales, universidades y profesionales&mdash; demuestra que no estamos solos en este empe&ntilde;o. Hay una ciudadan&iacute;a dispuesta a aprender y a asumir un papel activo en la protecci&oacute;n de la verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desinformaci&oacute;n no se combate solo desde los despachos ni desde las leyes; se combate desde cada pantalla. Es una batalla personal que ganamos cuando&nbsp;decidimos no compartir algo&nbsp;por la sencilla raz&oacute;n de que, por mucho que pueda indignarnos,&nbsp;no hemos comprobado. Un combate que podemos librar todos y cada uno&nbsp;desde cada conversaci&oacute;n en la que aportamos datos frente al rumor, desde cada aula que ense&ntilde;a a mirar el mundo con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. En un momento en el que la velocidad amenaza con devorar el rigor, defender la verdad es, m&aacute;s que nunca, una responsabilidad colectiva.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/desinformacion-e-inmigracion_132_13028267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 19:56:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f282af6b-9d2d-488d-92aa-a1654c0434d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="184225" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f282af6b-9d2d-488d-92aa-a1654c0434d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="184225" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desinformación e inmigración]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f282af6b-9d2d-488d-92aa-a1654c0434d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Este orden mundial ya no existe”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/orden-mundial-no-existe_132_13008355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas palabras del canciller alemán y el discurso del secretario de Estado norteamericano Marco Rubio la semana pasada en Múnich evidencian que se avecinan grandes cambios, con África y sus minerales en el centro de las disputas </p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;secretario&nbsp;de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, pronunci&oacute; el pasado fin de semana&nbsp;un discurso important&iacute;simo,&nbsp;dir&iacute;a que hist&oacute;rico,&nbsp;en la Conferencia&nbsp;de Seguridad de M&uacute;nich,&nbsp;una&nbsp;reuni&oacute;n que congreg&oacute; a jefes de Estado, ministros, diplom&aacute;ticos y expertos para abordar los principales desaf&iacute;os globales de Seguridad.&nbsp;Se trata de un discurso que cualquiera que tenga curiosidad por el mundo que viene en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os deber&iacute;a leer&nbsp;con el mayor inter&eacute;s posible.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que las decisiones que d&iacute;a a d&iacute;a toma Donald Trump en su agresiva pol&iacute;tica internacional han tensionado de manera inaudita la relaci&oacute;n&nbsp;entre&nbsp;los Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;Pero en esta conferencia de M&uacute;nich,&nbsp;el discurso de Marco Rubio, en un tono supuestamente conciliador con Europa, se convirti&oacute; en una especie de manifiesto norteamericano sobre el mundo que viene, sobre la reconfiguraci&oacute;n total del orden global con el que sue&ntilde;a la administraci&oacute;n&nbsp;presidida por&nbsp;el magnate norteamericano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rubio parti&oacute; de la siguiente premisa: Occidente se encuentra en un &ldquo;declive organizado&rdquo; y la &uacute;nica forma de frenarlo es mediante una &ldquo;revitalizaci&oacute;n&rdquo; civilizatoria basada en la herencia cristiana, el linaje compartido y un orgullo hist&oacute;rico que rechace cualquier tipo de &ldquo;culpa por el pasado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; me voy a detener, porque estas palabras de Rubio han ca&iacute;do como un jarro de agua fr&iacute;a entre los pa&iacute;ses africanos: la &uacute;nica interpretaci&oacute;n posible&nbsp;refiere que las naciones occidentales deben dejar de&nbsp;arrepentirse&nbsp;por el colonialismo o la esclavitud.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la administraci&oacute;n norteamericana, la&nbsp;desindustrializaci&oacute;n de las sociedades norteamericana y europeas entreg&oacute;&nbsp;las llaves de sus cadenas de suministro a&nbsp;los rivales estrat&eacute;gicos (en una clara alusi&oacute;n a&nbsp;China).&nbsp;As&iacute; que la soluci&oacute;n propuesta por Rubio fue la de proponerle a Europa que se convierta en un socio capaz de cualquier cosa (habl&oacute; directamente del uso del &ldquo;poder duro&rdquo;) para forjar &ldquo;un nuevo siglo occidental&rdquo; a trav&eacute;s del control tecnol&oacute;gico y de&nbsp;los&nbsp;recursos. Plante&oacute;, pues, la creaci&oacute;n de una cadena de suministros occidental para minerales clave &ldquo;protegida de la extorsi&oacute;n de otras potencias&rdquo; (l&eacute;ase China&nbsp;otra vez).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo mundo, donde instituciones como la ONU son &ldquo;el viejo orden&rdquo;, esta alianza occidental&nbsp;que planteaba Rubio&nbsp;deber&aacute; acabar con &ldquo;las medidas energ&eacute;ticas creadas para apaciguar a una secta clim&aacute;tica&rdquo;&nbsp;y poner fin &ldquo;a la ola,&nbsp;nunca antes&nbsp;vista,&nbsp;de inmigraci&oacute;n masiva que pone en peligro la cohesi&oacute;n de nuestras sociedades y la continuidad de nuestra cultura&rdquo;.&nbsp;Honestamente, no s&eacute; ni qu&eacute; decir ante la pasmosa claridad&nbsp;con que se expresan estos dirigentes:&nbsp;desde el negacionismo clim&aacute;tico&nbsp;al rechazo&nbsp;al&nbsp;consenso, a la justicia internacional y a&nbsp;los Derechos Humanos m&aacute;s b&aacute;sicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y perm&iacute;tanme vincular todo&nbsp;esto a &Aacute;frica, porque en todo este discurso de Rubio,&nbsp;&Aacute;frica y sus materias primas&nbsp;est&aacute;n&nbsp;en el centro de todo. Lo que nos estaba diciendo el dirigente norteamericano haciendo este llamamiento civilizatorio es que ahora toca ejercer el poder duro para asegurarnos los minerales africanos a&uacute;n en manos de los chinos. Y avisaba de&nbsp;que,&nbsp;si Europa no est&aacute; con ellos, lo har&aacute;n igualmente solos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estos mensajes y en la misma Conferencia de&nbsp;M&uacute;nich,&nbsp;el canciller de Alemania, Friedrich Merz, se llev&oacute; buena parte de los titulares al afirmar en su intervenci&oacute;n que &ldquo;este orden mundial ya no existe&rdquo;. Un claro mensaje para los europeos de&nbsp;que,&nbsp;ante la deriva tomada por los Estados Unidos, Europa debe asumir mucha m&aacute;s responsabilidad en lo que se refiere a su seguridad. Es lo que llaman la autonom&iacute;a estrat&eacute;gica: los norteamericanos ya lo dejaron claro en su documento sobre la pol&iacute;tica exterior,&nbsp;del que ya escribimos hace unas semanas,&nbsp;en el que abiertamente admit&iacute;an su voluntad de favorecer en Europa el auge de los gobiernos que se ajustan a la l&iacute;nea de pensamiento adoptada por Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y los africanos? Pues es&nbsp;llamativo el hecho de que mientras el mundo atend&iacute;a a lo sucedido en&nbsp;M&uacute;nich, al mismo tiempo la Uni&oacute;n Africana, el pasado s&aacute;bado,&nbsp;reun&iacute;a a sus&nbsp;jefes&nbsp;de Estado en Ad&iacute;s Abeba,&nbsp;Etiop&iacute;a, pa&iacute;s donde se ubica su sede, para celebrar su reuni&oacute;n anual.&nbsp;Como ya es habitual, la trascendencia medi&aacute;tica de una cumbre de la Uni&oacute;n Africana ha sido&nbsp;escasa a nivel global.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que &Aacute;frica&nbsp;ya est&aacute; siendo&nbsp;el escenario de una feroz y agresiva competencia multipolar por sus minerales, una competencia no solo China-Estados Unidos, sino que implica a&nbsp;la Uni&oacute;n Europea, a&nbsp;Rusia&nbsp;o&nbsp;a&nbsp;potencias regionales como los Emiratos &Aacute;rabes, Arabia Saud&iacute; o Turqu&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Etiop&iacute;a,&nbsp;los l&iacute;deres africanos abordaron el acceso al agua potable (un problema para 400 millones de personas en el continente) y el saneamiento b&aacute;sico. Se discuti&oacute; la aceleraci&oacute;n de la Zona de Libre Comercio Continental Africana&nbsp;(AfCFTA) como motor de transformaci&oacute;n y se avanz&oacute; en la agenda de justicia hist&oacute;rica y reparaciones por el colonialismo y la esclavitud.&nbsp;Este pasado 2025, precisamente, fue el a&ntilde;o que la Uni&oacute;n Africana bautiz&oacute;&nbsp;como&nbsp;el de las Reparaciones Hist&oacute;ricas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, pues,&nbsp;que&nbsp;mientras Marco Rubio hablaba de rechazar la culpa y la verg&uuml;enza, la UA&nbsp;debata un estudio para valorar el procedimiento legal para&nbsp;conseguir que&nbsp;la colonizaci&oacute;n y la historia reciente de las potencias colonizadoras en&nbsp;&Aacute;frica&nbsp;sean reconocidas como un crimen contra la humanidad&nbsp;y&nbsp;que&nbsp;ciertos actos de la &eacute;poca de la esclavitud&nbsp;se consideren&nbsp;como actos de genocidio contra los pueblos africanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta pugna geopol&iacute;tica est&aacute; avanzando d&iacute;a a d&iacute;a, noticia a noticia. Casi en paralelo al discurso de Rubio, China anunciaba la supresi&oacute;n de los aranceles a 53 pa&iacute;ses africanos a partir de mayo de 2026. China, que controla el procesado de la mayor parte de los minerales cr&iacute;ticos africanos, defendi&oacute; a trav&eacute;s de su ministro de Exteriores, Wang Yi, la existencia &ldquo;de un sistema global basado en normas&rdquo;. Pr&aacute;cticamente en el lado opuesto de los Estados Unidos, los chinos abogan ahora ante sus socios africanos por una estrategia de apertura comercial y pragmatismo pol&iacute;tico, apelando siempre al principio de &lsquo;no injerencia&rsquo; en asuntos pol&iacute;ticos nacionales, o lo que es lo mismo, sin preocupaci&oacute;n por la calidad democr&aacute;tica de sus contrapartes africanas&nbsp;(CCC).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Rubio, de hecho, han desatado reacciones obviamente muy contrariadas&nbsp;no solo entre&nbsp;jefes&nbsp;de Estado africanos, sino tambi&eacute;n entre&nbsp;destacados acad&eacute;micos, incluso entre organizaciones no gubernamentales. El presidente sudafricano,&nbsp;Ramaphosa, que ya ha tenido importantes disputas diplom&aacute;ticas con los Estados Unidos, advirti&oacute; que &Aacute;frica debe oponerse &ldquo;a una nueva forma de colonialismo&rdquo; donde las econom&iacute;as externas&nbsp;motiven toda la relaci&oacute;n en el control de los minerales africanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; donde,&nbsp;a ojos de los africanos,&nbsp;hace falta plantarse. El presidente sudafricano explic&oacute; que el continente debe evitar la exportaci&oacute;n de &ldquo;roca, suelo y polvo&rdquo;&nbsp;y procurar que todos los minerales generen valor a&ntilde;adido, es decir, que sean procesados en suelo africano. Para ello, iniciativas como la&nbsp;AfCFTA, el gran mercado com&uacute;n africano, tienen m&aacute;s sentido que nunca, para protegerse ante esta jaur&iacute;a depredadora alrededor de los minerales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que, ante el mundo que nos viene, los africanos tambi&eacute;n trabajan, y bien que hacen, en tratar de conseguir una posici&oacute;n de fuerza unitaria que les permita ser&nbsp;mucho m&aacute;s que&nbsp;un repositorio de minerales valiosos. Les queda mucho por hacer.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quisiera terminar este&nbsp;art&iacute;culo remiti&eacute;ndome a otra frase, esta que pronunci&oacute; el secretario general de Naciones Unidas, Antonio&nbsp;Guterres, ante los&nbsp;jefes&nbsp;de Estado africanos en Ad&iacute;s Abeba:&nbsp;&ldquo;Estamos en 2026, no en 1946&rdquo;.&nbsp;Con ella, el portugu&eacute;s alud&iacute;a al hecho de que la arquitectura del poder mundial sigue anclada en la posguerra y excluyendo al continente&nbsp;de las cuestiones importantes.&nbsp;A d&iacute;a de hoy, por ejemplo, sigue sin haber presencia fija africana en el Consejo de Seguridad de la ONU.&nbsp;&Aacute;frica sabe que el orden mundial ha cambiado, que ciertamente,&nbsp;como dice Merz, &ldquo;ya no existe&rdquo;, pero en el nuevo orden mundial quieren y pueden jugar un papel propio, de t&uacute; a t&uacute;, m&aacute;s all&aacute; de bloques y superpotencias.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/orden-mundial-no-existe_132_13008355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 15:40:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[“Este orden mundial ya no existe”]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Impacto climático en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/impacto-climatico-africa_132_12989723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5c9b218-8daa-424f-8aea-356159384409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y598.jpg" width="1200" height="675" alt="Impacto climático en África"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Marruecos, Madagascar o Mozambique están viviendo en sus carnes las pruebas de que el cambio climático impacta al continente de manera extraordinaria 
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos meses, el mapa de &Aacute;frica&nbsp;ha compuesto&nbsp;un mosaico de cat&aacute;strofes clim&aacute;ticas que desaf&iacute;an cualquier estad&iacute;stica hist&oacute;rica.&nbsp;No es algo ajeno a nuestra realidad, al ser un fen&oacute;meno global, pero nuestra proximidad al continente africano hace que nosotros tambi&eacute;n estemos viviendo unos meses at&iacute;pico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos vivido en Canarias, donde muchos no recordamos haber empatado tantos d&iacute;as de lluvia seguidos.&nbsp;O en Andaluc&iacute;a, donde&nbsp;unas&nbsp;lluvias de registros hist&oacute;ricos&nbsp;han&nbsp;provocado evacuaciones&nbsp;e importantes afecciones en la agricultura. O esta misma semana en Catalu&ntilde;a, donde&nbsp;un viento extraordinario&nbsp;ha forzado la paralizaci&oacute;n de la vida escolar por prevenci&oacute;n y seguridad. Se han ido sucediendo, pues,&nbsp;tormentas&nbsp;de estas&nbsp;que vienen con&nbsp;nombre: Claudia, Emilia, Ingrid, Joseph o&nbsp;hasta esta &uacute;ltima que&nbsp;justo empieza a impactar&nbsp;a la pen&iacute;nsula,&nbsp;de nombre&nbsp;Oriana&nbsp;(que coincide con el nombre de mi querida nieta).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras&nbsp;esto suced&iacute;a en nuestro pa&iacute;s,&nbsp;como les digo,&nbsp;en el continente africano tambi&eacute;n llevan unos meses de mucha intensidad. La observaci&oacute;n diaria de las noticias sobre el continente africano nos ha ido componiendo un mapa del&nbsp;impacto de fen&oacute;menos&nbsp;metereol&oacute;gicos&nbsp;al que los expertos, sin ninguna duda, atribuyen un denominador com&uacute;n: el cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Marruecos, para empezar por lo m&aacute;s pr&oacute;ximo,&nbsp;las lluvias registradas desde septiembre han triplicado las del a&ntilde;o anterior, alcanzando niveles un 35% superiores al promedio anual desde la d&eacute;cada de los 90. Este fen&oacute;meno excepcional oblig&oacute; a la evacuaci&oacute;n de m&aacute;s de 180.000 personas en las provincias del norte y el oeste, con pueblos enteros como&nbsp;Ouled&nbsp;Ameur&nbsp;viviendo hoy en campamentos de tiendas de campa&ntilde;a mientras sus hogares permanecen bajo el agua.&nbsp;Ayer mismo le&iacute;mos que el Gobierno marroqu&iacute; ha declarado &ldquo;zonas siniestradas&rdquo; a cuatro provincias y aprob&oacute; destinar unos 276 millones de euros para paliar los efectos de estas inclemencias meteorol&oacute;gicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al&nbsp;sur de &Aacute;frica, desde finales de diciembre de 2025, una combinaci&oacute;n de lluvias persistentes e&nbsp;inundaciones severas ha golpeado a Mozambique,&nbsp;Eswatini,&nbsp;Sud&aacute;frica y Zimbabue, cobr&aacute;ndose la vida de m&aacute;s de 200 personas. En Mozambique, la situaci&oacute;n es cr&iacute;tica: m&aacute;s de 75.000 personas se han visto afectadas y se han perdido 105.000 hect&aacute;reas de cultivos, lo que agrava una inseguridad alimentaria ya golpeada por la sequ&iacute;a previa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidar a Madagascar, donde el cicl&oacute;n tropical&nbsp;Gezani&nbsp;toc&oacute; tierra a principios de esta misma semana con r&aacute;fagas de hasta 250 km/h, destruyendo el 80% de la ciudad portuaria de Toamasina y dejando hasta el momento 36 fallecidos, m&aacute;s de 370 heridos y se calcula (a&uacute;n el balance es provisional) m&aacute;s de 18.000 viviendas destruidas. Es el segundo cicl&oacute;n mortal que sufre la isla en apenas dos semanas.&nbsp;El presidente de Madagascar ha declarado el estado de cat&aacute;strofe nacional y ha pedido ayuda a los l&iacute;deres internacionales para esta isla del oc&eacute;ano &Iacute;ndico, en su mayor&iacute;a pobre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el Cuerno de &Aacute;frica, zonas como&nbsp;Mandera&nbsp;en la frontera entre Kenia y Somalia siguen viendo morir a su ganado tras una sequ&iacute;a catastr&oacute;fica que no da tregua desde mediados del a&ntilde;o pasado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia no tiene dudas sobre las causas de este escenario. Un trabajo del&nbsp;World&nbsp;Weather&nbsp;Attribution&nbsp;indica que el cambio clim&aacute;tico&nbsp;inducido por el hombre es el culpable de que la intensidad de las precipitaciones extremas en todo el sureste de &Aacute;frica haya aumentado un 40%. A esto se suma&nbsp;que la influencia del fen&oacute;meno de&nbsp;La Ni&ntilde;a&nbsp;(el enfriamiento an&oacute;malo del Pac&iacute;fico ecuatorial, alterando&nbsp;los patrones globales de lluvia y temperatura)&nbsp;que ha&nbsp;multiplicado por cinco las probabilidades de lluvias torrenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &Aacute;frica se calienta m&aacute;s r&aacute;pido que el promedio mundial. En el norte del continente, el ritmo de calentamiento es de 0,4 &deg;C por d&eacute;cada, el doble que en periodos anteriores.&nbsp;Otro informe cient&iacute;fico muy preocupante para el continente&nbsp;africano&nbsp;aborda la ralentizaci&oacute;n de&nbsp;la Circulaci&oacute;n de Vuelco Meridional del Atl&aacute;ntico (AMOC).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para explicarlo de forma sencilla, la AMOC es como una gigantesca cinta transportadora oce&aacute;nica que redistribuye el calor y la sal por todo el planeta. Su funci&oacute;n habitual es transportar el calor desde los tr&oacute;picos hacia el Atl&aacute;ntico Norte, ayudando a equilibrar las temperaturas de ambos hemisferios. Sin embargo, este sistema se est&aacute; frenando debido a la entrada masiva de agua dulce procedente del deshielo de Groenlandia, lo que altera la salinidad y densidad necesarias para que la corriente siga fluyendo con normalidad. Las investigaciones m&aacute;s recientes sugieren que este ritmo de desaceleraci&oacute;n es mayor de lo previsto y podr&iacute;a acercarse a un punto de colapso durante este mismo siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque tendemos a pensar que un colapso de las corrientes oce&aacute;nicas solo afectar&iacute;a al hemisferio norte, para &Aacute;frica las consecuencias ser&iacute;an&nbsp;dr&aacute;sticas&nbsp;pero de signo contrario: si la &ldquo;cinta transportadora&rdquo; se detiene, el calor que normalmente viajar&iacute;a hacia el norte se queda atrapado en el hemisferio sur. Ello implicar&iacute;a, entre otras cosas,&nbsp;un incremento de varios grados en la temperatura del sur de &Aacute;frica, se intensificar&iacute;an fen&oacute;menos extremos como tormentas, lluvias torrenciales y olas de calor persistentes y todo esto, claro, tendr&iacute;a un impacto muy importante en&nbsp;la rica biodiversidad end&eacute;mica de las regiones del&nbsp;sur del continente, que no est&aacute; adaptada&nbsp;para&nbsp;cambios tan bruscos de temperatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor preocupaci&oacute;n en este punto es que la AMOC es actualmente un &ldquo;punto ciego&rdquo; en la estrategia cient&iacute;fica y la pol&iacute;tica clim&aacute;tica africanas. Mientras los informes internacionales hab&iacute;an calificado hist&oacute;ricamente este riesgo como bajo, las evidencias actuales indican que la AMOC podr&iacute;a superar su punto de inflexi&oacute;n mucho antes de lo previsto, en este mismo siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las proyecciones cient&iacute;ficas para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os empiezan a ser un tanto inquietantes.&nbsp;Un estudio publicado este mes que resumi&oacute; un art&iacute;culo de&nbsp;The&nbsp;Conversation&nbsp;advierte que, para finales del siglo XXI, la mayor&iacute;a de las regiones de &Aacute;frica sufrir&aacute;n calor extremo durante casi todo el a&ntilde;o. En muchas zonas, se esperan olas de calor de entre 250 y 300 d&iacute;as anuales. En el suroeste del continente, estas olas de calor ser&aacute;n 12 veces m&aacute;s largas y frecuentes, durando en ocasiones m&aacute;s de 40 d&iacute;as seguidos. El uso del suelo, como la deforestaci&oacute;n para agricultura, est&aacute; convirtiendo la tierra en una &ldquo;trampa de calor&rdquo;, eliminando el efecto refrigerante de los bosques.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto clim&aacute;tico tiene efectos inmediatos, tambi&eacute;n, en la salud p&uacute;blica: Este caos ambiental tiene una traducci&oacute;n directa en la salud p&uacute;blica. La revista&nbsp;Nature&nbsp;ha publicado un estudio estremecedor: el cambio clim&aacute;tico podr&iacute;a causar 532.000 muertes adicionales y 200 millones de nuevos casos de malaria en &Aacute;frica para 2050. No es solo que el calor favorezca al mosquito; es que las inundaciones destruyen los hogares que sirven de refugio, interrumpen la distribuci&oacute;n de mosquiteras y colapsan los sistemas de salud, aislando a los ni&ntilde;os de la atenci&oacute;n m&eacute;dica esencial. En Zimbabue, solo en la primera semana de enero, ya se reportaron m&aacute;s de 1.700 casos de malaria y miles de casos de diarrea tras las inundaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos, pues, ante un escenario cruel: &Aacute;frica ya est&aacute; sufriendo de manera contundente los impactos del cambio clim&aacute;tico y, parafraseando a la ONU, est&aacute; pagando &ldquo;un precio mortal&rdquo;.&nbsp;A pesar de la evidencia cient&iacute;fica inequ&iacute;voca que respalda la necesidad de medidas urgentes y ambiciosas, nos encontramos en un escenario global de fragmentaci&oacute;n, donde el negacionismo clim&aacute;tico de algunos l&iacute;deres mundiales amenaza con bloquear las soluciones necesarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil caer en el des&aacute;nimo ante la falta de inter&eacute;s por financiar la adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica africana, algo de lo que les he escrito en numerosos art&iacute;culos previos, pero no actuar no es una opci&oacute;n. La estabilidad de &Aacute;frica es la estabilidad de Europa y del mundo, por lo que la comunidad internacional no puede seguir en la v&iacute;a del cinismo y la indiferencia. La Uni&oacute;n Africana se re&uacute;ne este mismo fin de semana&nbsp;en su cumbre anual&nbsp;y lleva el cambio clim&aacute;tico&nbsp;como uno de sus&nbsp;principales puntos de debate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia nos ha dado la alerta temprana; los hechos en Marruecos, Mozambique y Madagascar nos&nbsp;est&aacute;n&nbsp;dando pruebas fehacientes. Solo falta la voluntad pol&iacute;tica para entender que el clima no entiende de fronteras ni de ideolog&iacute;as, y que el tiempo de &Aacute;frica se nos agota a todos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/impacto-climatico-africa_132_12989723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 15:28:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5c9b218-8daa-424f-8aea-356159384409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y598.jpg" length="284247" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5c9b218-8daa-424f-8aea-356159384409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y598.jpg" type="image/jpeg" fileSize="284247" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Impacto climático en África]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5c9b218-8daa-424f-8aea-356159384409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y598.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regularización y justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regularizacion-justicia_132_12970698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En este mundo polarizado por la policía migratoria norteamericana, Gaza, Sudán o Ucrania, la regularización de extranjeros propuesta por nuestro país es una luz entre tanta oscuridad </p></div><p class="article-text">
        Hay varias&nbsp;ideas que llevo unos d&iacute;as plante&aacute;ndome a ra&iacute;z del anuncio por parte del Gobierno&nbsp;de la regularizaci&oacute;n&nbsp;extraordinaria&nbsp;a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas de origen extranjero.&nbsp;Una decisi&oacute;n que celebro, y por la que aplaudo de forma entusiasta a&nbsp;la iniciativa ciudadana liderada por el&nbsp;movimiento&nbsp;<em>Regularizaci&oacute;n Ya</em>, que&nbsp;llev&oacute; al registro del&nbsp;Congreso&nbsp;de los Diputados&nbsp;a finales de 2022 una Iniciativa&nbsp;Legislativa Popular (ILP)&nbsp;para reclamar algo que llevaba demasiados a&ntilde;os sin suceder.&nbsp;Ahora, tras tres a&ntilde;os en hibernaci&oacute;n,&nbsp;la&nbsp;base de esa propuesta&nbsp;conformar&aacute; la esencia del&nbsp;Real Decreto&nbsp;en el que trabaja el Ejecutivo y&nbsp;que aprobar&aacute;&nbsp;pr&oacute;ximamente en&nbsp;Consejo de&nbsp;Ministros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su lanzamiento, previsto para esta primavera, dar&aacute; a miles de personas un plazo hasta el 30 de junio de 2026 para poner nombre y reconocimiento a una vida que ya llevan a&ntilde;os construyendo aqu&iacute;. Podr&aacute;n acogerse quienes demuestren haber llegado a Espa&ntilde;a antes del 31 de diciembre de 2025 y mantenido&nbsp;una permanencia continuada de cinco meses en el momento de la solicitud, incluidos quienes pidieron protecci&oacute;n internacional y ahora encuentran en esta v&iacute;a un camino m&aacute;s&nbsp;directo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proceso, pensado para hacerse de forma telem&aacute;tica o en registros p&uacute;blicos para evitar el bloqueo de la administraci&oacute;n&nbsp;(previsible, al estar hablando de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas), exige acreditar la ausencia de antecedentes penales. Pero el decreto introduce un gesto de realismo: si el pa&iacute;s de origen no env&iacute;a la documentaci&oacute;n a tiempo, bastar&aacute; una declaraci&oacute;n responsable. Una concesi&oacute;n peque&ntilde;a, pero profundamente humana en un procedimiento donde demasiadas veces todo depende de un papel imposible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para demostrar su arraigo, la persona migrante podr&aacute; echar mano de cualquier documento v&aacute;lido: el padr&oacute;n, informes m&eacute;dicos, facturas de luz o incluso los recibos de los env&iacute;os que mes a mes sostienen a una familia al otro lado del mar. Y quiz&aacute; el avance m&aacute;s transformador est&eacute; en un detalle que marca la diferencia entre la incertidumbre y la vida: la simple admisi&oacute;n a tr&aacute;mite dar&aacute; acceso inmediato a una autorizaci&oacute;n provisional de residencia y trabajo.&nbsp;Un gesto que permite, por fin, dejar de vivir en pausa y empezar a participar plenamente en la legalidad laboral mientras se resuelve el expediente definitivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos d&iacute;as, y haciendo adem&aacute;s un repaso&nbsp;a&nbsp;los&nbsp;casi un centenar&nbsp;de&nbsp;art&iacute;culos&nbsp;y monograf&iacute;a referidos al&nbsp;&aacute;mbito de la migraci&oacute;n&nbsp;que hemos escrito&nbsp;en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han ido surgiendo&nbsp;una&nbsp;serie de&nbsp;ideas y reflexiones que quiero&nbsp;compartir con&nbsp;ustedes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera:</strong>&nbsp;que nuestra historia avala la bondad de la decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n no es un salto al vac&iacute;o: sabemos que&nbsp;un procedimiento as&iacute;&nbsp;funciona y mejora nuestra econom&iacute;a, nuestra convivencia.&nbsp;Como delegado del Gobierno en Canarias fui testigo privilegiado en el a&ntilde;o 2005&nbsp;y posteriores&nbsp;de los beneficios positivos que conllev&oacute; la regularizaci&oacute;n&nbsp;extraordinaria de extranjeros ordenada por el presidente Zapatero y gestionada por el entonces ministro&nbsp;Jes&uacute;s Caldera.&nbsp;Benefici&oacute; a 600.000 personas&nbsp;y gener&oacute; ingresos por valor de 2.300 millones de euros anuales en cotizaciones a la Seguridad Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La segunda:</strong>&nbsp;que la decisi&oacute;n supone una inyecci&oacute;n econ&oacute;mica inmediata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que cada persona regularizada aportar&aacute; un beneficio neto de cerca de 3.300 euros anuales a trav&eacute;s del IRPF y la Seguridad Social. Es tambi&eacute;n una inyecci&oacute;n desde el punto de vista de la seguridad, al quitar a personas de&nbsp;la oscuridad del trabajo sin contrato.&nbsp;Especialmente en sectores como la hosteler&iacute;a, la construcci&oacute;n, el agrario&nbsp;y el de los cuidados, empleos donde se calcula que casi un 70% de los solicitantes de esta regularizaci&oacute;n ya est&aacute;n trabajando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La tercera:</strong>&nbsp;que es un salvavidas al horizonte demogr&aacute;fico que afrontamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un momento en que no paramos de preguntarnos qu&eacute; ser&aacute; de nuestras pensiones ante la forma de nuestra pir&aacute;mide demogr&aacute;fica, regularizar a aquellas&nbsp;personas&nbsp;que ya viven entre nosotros es una decisi&oacute;n financieramente responsable que fortalece nuestro Estado del Bienestar.&nbsp;Ante la baja natalidad que hay en nuestro pa&iacute;s, la migraci&oacute;n es el colch&oacute;n que amortigua el declive. La&nbsp;media&nbsp;de edad&nbsp;de los extranjeros que viven en nuestro pa&iacute;s,&nbsp;y que&nbsp;ahora podr&aacute;n regularizar su situaci&oacute;n,&nbsp;es de 33 a&ntilde;os, once a&ntilde;os m&aacute;s joven que la media de edad del pa&iacute;s, los 44 a&ntilde;os.&nbsp;La gran mayor&iacute;a de personas que se regularizar&aacute;n, pues, se encuentran en&nbsp;los&nbsp;tramos clave de&nbsp;la&nbsp;vida laboral de una persona:&nbsp;entre los 25 y los 54 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cuarta:</strong>&nbsp;que&nbsp;muestra las cifras reales del fen&oacute;meno&nbsp;migratorio en Espa&ntilde;a&nbsp;y permite dimensionarlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Canarias lo sabemos muy bien.&nbsp;El debate p&uacute;blico sobre la migraci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s&nbsp;est&aacute; distorsionado porque el foco medi&aacute;tico sigue puesto&nbsp;casi exclusivamente&nbsp;en las costas,&nbsp;en los africanos en cayucos y pateras. Es decir,&nbsp;en la migraci&oacute;n por v&iacute;a mar&iacute;tima desde el continente africano.&nbsp;El proceso de regularizaci&oacute;n&nbsp;extraordinaria&nbsp;permitir&aacute; que, con datos certeros, entendamos que el 91% de las personas en situaci&oacute;n irregular en Espa&ntilde;a proviene de Latinoam&eacute;rica y&nbsp;que,&nbsp;a pesar de la visibilidad medi&aacute;tica de la&nbsp;llamada Ruta Canaria, el cruce del Estrecho o las vallas de Ceuta y Melilla, solo&nbsp;el 5% de los ciudadanos en situaci&oacute;n irregular&nbsp;es&nbsp;de origen africano (unas 45.000 personas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He explicado ya en much&iacute;simas ocasiones y he aprovechado estas p&aacute;ginas todo lo posible para recordar que&nbsp;la mayor&iacute;a de la migraci&oacute;n africana, adem&aacute;s,&nbsp;es intra&nbsp;africana, es decir, que&nbsp;ocurre dentro de &Aacute;frica.&nbsp;Por ejemplo,&nbsp;en 2024, aproximadamente 25 millones de africanos viv&iacute;an en un pa&iacute;s distinto al de su nacimiento, superando los 20,7 millones que resid&iacute;an fuera del continente.&nbsp;O&nbsp;que,&nbsp;de los 120 millones de personas desplazadas por la fuerza en el mundo, un dato suele pasar desapercibido: el 60% &mdash;unos 73,5 millones&mdash; nunca cruza una frontera,&nbsp;sino que&nbsp;permanece dentro de su propio pa&iacute;s. Y es en &Aacute;frica donde esta realidad alcanza una dimensi&oacute;n especialmente dram&aacute;tica: casi la mitad de todos los desplazados internos del planeta vive en el continente, con Sud&aacute;n y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo concentrando por s&iacute; solos el 80% de estos movimientos forzosos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y la quinta:</strong>&nbsp;que es justa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Simplemente, porque en un mundo en el que&nbsp;predominan&nbsp;im&aacute;genes&nbsp;como las&nbsp;de la actuaci&oacute;n del ICE&nbsp;(la polic&iacute;a migratoria)&nbsp;estadounidense, las matanzas de pa&iacute;ses como Sud&aacute;n, la injusticia de Gaza o los misiles rusos que siguen cayendo&nbsp;sobre los civiles ucranianos, la medida tomada por Espa&ntilde;a, profundamente humana y&nbsp;emp&aacute;tica,&nbsp;es una luz entre tanta oscuridad. Y a&nbsp;m&iacute;, aunque llegue tarde (porque deber&iacute;a haberse tomado a&ntilde;os atr&aacute;s),&nbsp;hace que me sienta orgulloso&nbsp;del pa&iacute;s en el que vivo, aunque este ahora sea foco del odio de todos los exacerbados que nos advierten&nbsp;con trasfondo racista de lo que supone no expulsar, perseguir y castigar a las personas que solo&nbsp;buscan una vida mejor, un trabajo con el que enviar tambi&eacute;n dinero a sus familias en lugares en los que es much&iacute;simo m&aacute;s complicado conseguir un sustento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y&nbsp;ya cierro&nbsp;con la&nbsp;&uacute;ltima&nbsp;reflexi&oacute;n,&nbsp;que&nbsp;si no la&nbsp;digo, reviento:&nbsp;sigo asombrado con la enorme cantidad de&nbsp;cinismo&nbsp;que percibo en muchos&nbsp;militantes pol&iacute;ticos,&nbsp;que est&aacute;n completamente callados ante esta&nbsp;medida&nbsp;y que lo han estado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;Poni&eacute;ndose de perfil y no transmitiendo posici&oacute;n ante la ciudadan&iacute;a. Es obvio que&nbsp;hay miedo a pronunciarse sobre el fen&oacute;meno migratorio.&nbsp;Temen que sea&nbsp;impopular, que les pueda quitar un voto.&nbsp;Callan, incluso, ante la mentira de que esto se hace para que m&aacute;s gente pueda votar al partido que la ha promovido, cuando es evidente que las personas regularizadas no podr&aacute;n elegir al presidente del Gobierno si no dejan pasar muchos a&ntilde;os y,&nbsp;posteriormente, solicitan&nbsp;y obtienen&nbsp;la nacionalidad espa&ntilde;ola.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la calle,&nbsp;el&nbsp;momento pol&iacute;tico, la polarizaci&oacute;n, el&nbsp;griter&iacute;o&nbsp;exagerado&nbsp;y el echarle las culpas a la migraci&oacute;n de todos&nbsp;nuestros males&nbsp;parece que han calado entre muchos de nuestros ciudadanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero&nbsp;ante&nbsp;este contexto,&nbsp;ahora m&aacute;s que nunca,&nbsp;es necesario salir a defender una iniciativa que todo el mundo sabe que es buena, necesaria y fundamental para nuestro Estado del Bienestar.&nbsp;Pero no&nbsp;quiero&nbsp;cerrar este art&iacute;culo&nbsp;haciendo&nbsp;una lectura solo desde el impacto econ&oacute;mico y social, diciendo que nuestro mercado de trabajo reclama, necesita...&nbsp;exige migrantes.&nbsp;Lo m&aacute;s importante de todo es que&nbsp;poner en marcha este proceso de&nbsp;regularizaci&oacute;n, adem&aacute;s de beneficiarnos a todos, nos hace mejor&nbsp;pa&iacute;s, mejores&nbsp;personas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regularizacion-justicia_132_12970698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 19:03:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Regularización y justicia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China en África: de las infraestructuras a los algoritmos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/china-africa-infraestructuras-algoritmos_132_12951670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación del gigante asiático con el continente ha mutado y ya no es el prestamista eterno de los gobiernos africanos: ahora puja fuerte para influenciar desde las nuevas tecnologías 
</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, a ra&iacute;z de varias lecturas de los art&iacute;culos que a diario recopilamos desde Casa &Aacute;frica en el Dosier &Aacute;frica&nbsp;(y distribuimos a m&aacute;s de un millar de contactos y subimos a la web), hemos profundizado en c&oacute;mo el papel de China en el continente est&aacute; mutando de manera importante, adapt&aacute;ndose a la nueva realidad geopol&iacute;tica que est&aacute; viviendo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la presencia china en &Aacute;frica se interpret&oacute; a trav&eacute;s de un marco relativamente r&iacute;gido: la imagen de un actor omnipresente que financiaba obras&nbsp;fara&oacute;nicas,&nbsp;levantaba edificios p&uacute;blicos de manera casi simb&oacute;lica y conced&iacute;a pr&eacute;stamos a gobiernos muy endeudados, alimentando el relato de la llamada &ldquo;trampa de la deuda&rdquo;, que le&nbsp;proporcionaba un gran poder de influencia.&nbsp;Esta narrativa &mdash;potente, aunque simplificadora&mdash; dibujaba a China como un socio que privilegiaba su influencia geopol&iacute;tica a toda costa, dejando en segundo plano los est&aacute;ndares democr&aacute;ticos y los derechos humanos. Sin embargo, la realidad de 2026 confirma que esa visi&oacute;n ya no basta para explicar la evoluci&oacute;n reciente de la relaci&oacute;n&nbsp;chinoafricana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un dato marca claramente este cambio de ciclo: en 2025, por primera vez, los pa&iacute;ses africanos pagaron a China m&aacute;s en reembolsos de deuda de lo que recibieron en nuevos pr&eacute;stamos. Y la tendencia no parece coyuntural. Mientras en 2016 los cr&eacute;ditos chinos en &Aacute;frica superaban los 30.000 millones de d&oacute;lares, en 2024 el volumen se redujo a 2.100 millones, repartidos en apenas seis proyectos cuidadosamente seleccionados. Las ca&iacute;das anuales &mdash;del 20% al 30%&mdash; ilustran una reorientaci&oacute;n deliberada. Pek&iacute;n ya no busca multiplicar megaproyectos, sino concentrarse en iniciativas de alto impacto, t&eacute;cnicamente solventes y econ&oacute;micamente sostenibles, enfocadas&nbsp;en sectores que China considera esenciales para su competitividad global: tecnolog&iacute;a, energ&iacute;as renovables, telecomunicaciones y econom&iacute;a digital. La geoeconom&iacute;a reemplaza al antiguo protagonismo de la construcci&oacute;n pesada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo es Angola&nbsp;(pa&iacute;s con el que Espa&ntilde;a&nbsp;mantiene una magn&iacute;fica relaci&oacute;n), que absorbi&oacute; en 2024 una cuarta parte de toda la financiaci&oacute;n china en &Aacute;frica. No se trat&oacute; esta vez de grandes presas o autopistas transcontinentales, sino de infraestructuras asociadas a telecomunicaciones, log&iacute;stica portuaria y desarrollo urbano ligado a la capital, Luanda. Es decir, inversiones destinadas a aumentar la eficiencia econ&oacute;mica, no a ampliar la huella f&iacute;sica de China en el continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta estrategia sectorial se suma un cambio monetario con implicaciones profundas: la desdolarizaci&oacute;n parcial de la financiaci&oacute;n. China ha empezado a&nbsp;proporcionar pr&eacute;stamos en yuanes para protegerse de la volatilidad del d&oacute;lar y, al mismo tiempo, fortalecer su divisa en el comercio internacional. Varios pa&iacute;ses africanos se han sumado a esta tendencia. Kenia, por ejemplo, convirti&oacute; en yuanes la deuda asociada al ferrocarril KSGR&nbsp;<em>(Kenya&nbsp;Standard Gauge&nbsp;Railway)</em>&nbsp;con la expectativa de ahorrar hasta 200 millones de d&oacute;lares en el servicio de la deuda. Para Pek&iacute;n, este movimiento forma parte de una carrera mucho m&aacute;s amplia: la disputa global por el peso del d&oacute;lar frente a monedas alternativas en un mundo crecientemente multipolar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la pregunta central contin&uacute;a siendo la misma: &iquest;qu&eacute; busca China en &Aacute;frica en este nuevo contexto? Una primera respuesta, sobre la que ya les escrib&iacute; la semana pasada,&nbsp;apunta a los minerales cr&iacute;ticos indispensables para la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Cobalto, litio, cobre o tierras raras son la columna vertebral de la revoluci&oacute;n de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, un sector en el que China lidera con comodidad. Asegurar su suministro es un objetivo estrat&eacute;gico irrenunciable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el continente africano no es solo un almac&eacute;n de materias primas. &Aacute;frica es tambi&eacute;n un actor pol&iacute;tico de primer orden. Con 54&nbsp;Estados, constituye el mayor bloque de votaci&oacute;n en Naciones Unidas. Para China, ganar apoyos africanos resulta clave para consolidar un orden multipolar menos dependiente de Estados Unidos y m&aacute;s ajustado a sus propios intereses internacionales. Los votos africanos respaldan iniciativas en foros multilaterales, otorgan legitimidad pol&iacute;tica y sostienen alianzas a largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comercio tambi&eacute;n refuerza esta interdependencia. Cuando Estados Unidos impuso aranceles severos a las importaciones chinas en la era Trump, &Aacute;frica se convirti&oacute; en un mercado refugio. En 2025, las exportaciones chinas hacia el continente crecieron un 25,8%, compensando parcialmente la ca&iacute;da del 20% en el flujo comercial con Estados Unidos. &Aacute;frica, por tanto, est&aacute; dejando de ser un espacio perif&eacute;rico para convertirse en un componente estructural de la resiliencia econ&oacute;mica china.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si un &aacute;rea simboliza mejor que ninguna el viraje actual, es la tecnolog&iacute;a. La presencia china en &Aacute;frica circula hoy m&aacute;s por cables de fibra &oacute;ptica que por carreteras y puentes. Huawei gestiona aproximadamente el 70% de la infraestructura 4G del continente y est&aacute; impulsando el despliegue del 5G en m&aacute;s de 30 pa&iacute;ses. El ecosistema m&oacute;vil&nbsp;(es decir, los terminales que tienen en sus manos los africanos)&nbsp;es claramente de matriz china: marcas como Tecno e&nbsp;Infinix&nbsp;superan por s&iacute; solas la cuota combinada de Samsung y Apple, capturando m&aacute;s del 40% del mercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dominio tecnol&oacute;gico no se limita al hardware. Se extiende al software, a los sistemas de pago y, cada vez m&aacute;s, a los modelos de gobernanza digital. Los programas de &ldquo;Ciudades Seguras&rdquo;, impulsados por empresas como Huawei, han llevado sistemas de videovigilancia, reconocimiento facial y gesti&oacute;n inteligente del tr&aacute;fico a pa&iacute;ses como Kenia, Etiop&iacute;a o Zimbabue. Del mismo modo, aplicaciones chinas como&nbsp;Boomplay&nbsp;&mdash;una suerte de &ldquo;TikTok africano&rdquo;&mdash; o plataformas de pago m&oacute;vil como&nbsp;Alipay&nbsp;y&nbsp;WeChatPay&nbsp;se han integrado r&aacute;pidamente en la vida cotidiana de la juventud africana. China ya no solo construye el suelo que pisan; habita tambi&eacute;n los dispositivos que llevan en sus manos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este giro tecnol&oacute;gico no ocurre en un continente pasivo. Al contrario: varios pa&iacute;ses africanos est&aacute;n utilizando esta nueva fase de la relaci&oacute;n para exigir condiciones m&aacute;s beneficiosas. Es lo que se conoce como la creciente&nbsp;<em>agencia africana</em>, una tendencia que ha ganado visibilidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Los gobiernos africanos empiezan a definir prioridades claras, a demandar transferencia tecnol&oacute;gica real y a imponer regulaciones que eviten la fuga de valor a&ntilde;adido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados son tangibles. Marruecos inaugurar&aacute; en breve la primera&nbsp;gigafactor&iacute;a&nbsp;de bater&iacute;as para veh&iacute;culos el&eacute;ctricos del continente. Etiop&iacute;a y Kenia han evolucionado, en tiempo r&eacute;cord, de importar componentes a fabricar sus propios veh&iacute;culos el&eacute;ctricos. En Nairobi ya se ensamblan motocicletas y autobuses el&eacute;ctricos, importando solo las celdas de bater&iacute;a mientras se avanza hacia la fabricaci&oacute;n de ciclo completo. Estos hitos ser&iacute;an impensables hace una d&eacute;cada sin un cambio de postura negociadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, varios pa&iacute;ses han endurecido sus pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n de materias primas. Al menos 13 naciones africanas han prohibido la exportaci&oacute;n de minerales cr&iacute;ticos sin procesar. Esta medida obliga a las empresas &mdash;incluidas las chinas&mdash; a invertir directamente en plantas de procesamiento local. La creaci&oacute;n de zonas econ&oacute;micas especiales, como la ubicada entre Zambia y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo para atraer fabricantes de componentes de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, refleja una estrategia continental m&aacute;s sofisticada e integrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello apunta hacia un nuevo equilibrio. China sigue siendo un socio esencial, pero ya no marca en solitario el ritmo de la relaci&oacute;n. &Aacute;frica, cada vez m&aacute;s consciente de su valor econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, est&aacute; dispuesta a negociar en funci&oacute;n de sus propias prioridades de desarrollo.&nbsp;La cumbre Uni&oacute;n Europea-Uni&oacute;n Africana que se celebr&oacute; hace&nbsp;solo dos&nbsp;meses en Angola ejemplific&oacute; perfectamente este mensaje: relaciones de t&uacute; a t&uacute;&nbsp;con un claro trasfondo de fin y rechazo a cualquier&nbsp;reminiscencia colonial, como as&iacute; reflejaba la declaraci&oacute;n conjunta al final de la cumbre.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, el reto central para los l&iacute;deres africanos no ser&aacute; reducir la presencia china, sino gestionar una diversificaci&oacute;n inteligente de alianzas. Estados como Nigeria o Sud&aacute;frica ya est&aacute;n abri&eacute;ndose a inversiones de la Uni&oacute;n Europea y Estados Unidos en &aacute;mbitos como la energ&iacute;a verde, la seguridad digital o la innovaci&oacute;n financiera. La competencia entre potencias puede ofrecer oportunidades, siempre que los gobiernos africanos mantengan firme el rumbo y eviten reproducir dependencias del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desenlace de esta nueva etapa no depender&aacute; solo de Pek&iacute;n. Depender&aacute;, sobre todo, de la capacidad africana para convertir su creciente poder de negociaci&oacute;n en desarrollo inclusivo y sostenible. Un desaf&iacute;o enorme, pero tambi&eacute;n una oportunidad hist&oacute;rica para un continente joven, din&aacute;mico y decidido a ocupar un lugar central en el mundo que viene.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/china-africa-infraestructuras-algoritmos_132_12951670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 19:51:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[China en África: de las infraestructuras a los algoritmos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La llave de la era digital está en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/llave-digital-africa_132_12931767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fd6a671-5ce9-4fd6-8cfc-14ca5efc8f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La llave de la era digital está en África"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estados Unidos, China y Rusia pelean por los favores de los países africanos para hacerse con sus minerales críticos y tierras raras 
</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada les habl&eacute; de la importancia de que nuestro pa&iacute;s, Espa&ntilde;a,&nbsp;adapte&nbsp;su Estrategia de Seguridad Nacional a los&nbsp;enormes cambios&nbsp;geopol&iacute;ticos que estamos viviendo, al nuevo mapa de poder, tal como establece la vigente Ley de Seguridad Nacional.&nbsp;Y les&nbsp;contaba&nbsp;que en toda esta estrategia&nbsp;debemos tener&nbsp;presente al continente africano, porque en este nuevo juego de las superpotencias que promueve&nbsp;el&nbsp;presidente norteamericano, Donald Trump, &Aacute;frica parece condicionada a ser el proveedor de materias primas, un punto central en el que China, Rusia y los Estados Unidos se disputan los favores y las influencias de los gobiernos africanos para hacerse con su petr&oacute;leo, su gas, su oro, sus minerales cr&iacute;ticos y sus&nbsp;tierras&nbsp;raras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comprender la magnitud de lo que est&aacute; en juego, es preciso&nbsp;que bajemos al&nbsp;subsuelo:&nbsp;&Aacute;frica&nbsp;posee un tercio de las reservas minerales conocidas del planeta, incluyendo el 80% del platino y el cromo, el 47% del cobalto o el 21% del grafito. Ese es el inventario de la transici&oacute;n energ&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y estoy convencido de que esta riqueza&nbsp;y el momento geopol&iacute;tico&nbsp;sit&uacute;an&nbsp;a &Aacute;frica ante una oportunidad hist&oacute;rica para convertir su patrimonio natural, ahora s&iacute;,&nbsp;en un motor de transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica. Digo ahora s&iacute; porque en cierta manera&nbsp;este momento&nbsp;constituye&nbsp;una oportunidad hist&oacute;rica para romper finalmente esa frase estereotipada de que &Aacute;frica sufre &ldquo;la maldici&oacute;n de los recursos&rdquo;, donde esa inmensa riqueza ha sido parad&oacute;jicamente el&nbsp;vector principal que explican&nbsp;el conflicto, la desigualdad y la pobreza extremas de una poblaci&oacute;n que no huele ni de lejos los beneficios estratosf&eacute;ricos que arroja la venta de lo que se halla bajo&nbsp;sus pies.&nbsp;El colonialismo, los pa&iacute;ses europeos, fueron principalmente los grandes beneficiarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las grandes potencias, Estados Unidos y China, juegan ya abiertamente una partida por resolver su dependencia estructural. Estados Unidos, por ejemplo,&nbsp;depende en m&aacute;s de un 50% de las importaciones para cuarenta de los sesenta minerales que considera cr&iacute;ticos. China, por su parte,&nbsp;ha consolidado una ventaja estrat&eacute;gica casi inalcanzable al controlar el 87% del procesamiento y refinado global de estas materias primas.&nbsp;Y la demanda se dispara: solo la demanda de&nbsp;litio,&nbsp;por ejemplo,&nbsp;podr&iacute;a crecer&nbsp;hasta un 1.500% en 25 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pasado 2025 ya escribimos en varias ocasiones sobre minerales cr&iacute;ticos y tierras raras&nbsp;(&lsquo;Las tierras raras y la geopol&iacute;tica de los minerales&rsquo;&nbsp;o &lsquo;El centro de gravedad se desplaza: &Aacute;frica en la competencia global&rsquo;, que citamos a modo de referencia).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica, quiz&aacute;s la&nbsp;pieza m&aacute;s importante&nbsp;de este tablero, la reina,&nbsp;es&nbsp;la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, que concentra el 70% del&nbsp;cobalto&nbsp;mundial, un mineral indispensable para las bater&iacute;as de &uacute;ltima generaci&oacute;n y los sistemas de defensa avanzados. Junto a ella, pa&iacute;ses como Zambia est&aacute;n emergiendo como actores&nbsp;protagonistas; este pa&iacute;s, segundo productor de cobre de &Aacute;frica, planea cuadriplicar su producci&oacute;n para 2031 para alimentar la insaciable demanda de conductores el&eacute;ctricos globales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la verdadera batalla que Espa&ntilde;a y Europa deben observar&nbsp;est&aacute; en el eslab&oacute;n que decide el precio: el refinado y la log&iacute;stica. Tres d&eacute;cadas de inversi&oacute;n han dado a China una ventaja clara: no basta con tener la mina si el tren que transporta las mercanc&iacute;as y la planta que procesa el mineral est&aacute;n en manos ajenas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como bien analiza la experta Mar Hidalgo Garc&iacute;a, investigadora principal del Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos (IEEE)&nbsp;en&nbsp;<a href="https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/pax-silica-trump-nueva-alianza-multilateral-tecnologica-tambien-geopolitica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un excelente art&iacute;culo</a>&nbsp;publicado esta misma semana,&nbsp;econom&iacute;a y seguridad se han fusionado. Bajo la administraci&oacute;n de Donald Trump, este esquema se materializa en lo que ellos definen como &ldquo;Pax&nbsp;Silica&rdquo;, una alianza multilateral&nbsp;que busca asegurar colectivamente las bases estrat&eacute;gicas de la econom&iacute;a digital &mdash;computaci&oacute;n, semiconductores, energ&iacute;a y minerales&mdash; para reducir la&nbsp;dependencia de&nbsp;China. Es, en cierta manera, una&nbsp;coalici&oacute;n de seguridad econ&oacute;mica creada para la era de la IA, porque seg&uacute;n la administraci&oacute;n Trump, mientras el siglo XX funcionaba con petr&oacute;leo y acero, el XXI funciona con la computaci&oacute;n y los minerales que la alimentan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La herramienta es una diplomacia abiertamente transaccional: seguridad a cambio de recursos. As&iacute; se ley&oacute; la mediaci&oacute;n de Trump en el conflicto del Congo y los Acuerdos de Washington: paz a cambio de cobalto. Es eficaz a corto plazo, pero deja a &Aacute;frica&nbsp;exclusivamente como un d&oacute;cil proveedor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como les contaba antes, frente a esta estrategia estadounidense, China&nbsp;lleva d&eacute;cadas trabajando&nbsp;un esquema de integraci&oacute;n vertical y visi&oacute;n a largo plazo&nbsp;que le permite dominar no solo la extracci&oacute;n, sino el 91% del refinado global de tierras raras y el 85% del procesamiento de materiales para chips y&nbsp;bater&iacute;as. En definitiva,&nbsp;que&nbsp;la carrera por la inteligencia artificial no es solo una batalla&nbsp;de&nbsp;datos&nbsp;para ir haciendo mejorar la tecnolog&iacute;a, sino por el control f&iacute;sico de la cadena de suministro, convirtiendo a los chips, los minerales&nbsp;y las tierras raras en &ldquo;armas&rdquo; de equilibrio t&aacute;ctico entre&nbsp;potencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, solo el 5% de los minerales cr&iacute;ticos africanos se procesa en el continente. La prioridad es subir ese porcentaje: contratos que obliguen a refinar y ensamblar in situ, con plazos y metas medibles. Cada punto de refinado local es m&aacute;s empleo, m&aacute;s recaudaci&oacute;n y m&aacute;s m&uacute;sculo industrial, como viene ocurriendo en pa&iacute;ses como Guinea, que invierte en refiner&iacute;as de al&uacute;mina, o Ghana, que ya cuenta con su primera refiner&iacute;a comercial de oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, una mayor integraci&oacute;n regional dar&iacute;a al continente una posici&oacute;n negociadora mucho m&aacute;s fuerte frente a las grandes potencias.&nbsp;Ya existen se&ntilde;ales alentadoras: la zona econ&oacute;mica especial que comparten la RDC y Zambia para fabricar bater&iacute;as de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos demuestra que &Aacute;frica puede ir m&aacute;s all&aacute; de la simple extracci&oacute;n y construir aut&eacute;nticos ecosistemas industriales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el desarrollo de infraestructuras con usos m&uacute;ltiples en corredores estrat&eacute;gicos, como el de Lobito, es esencial para conectar la miner&iacute;a con el progreso regional. Estas rutas no deber&iacute;an servir solo para exportar minerales, sino tambi&eacute;n para potenciar el comercio agr&iacute;cola. No es un detalle menor: hoy en d&iacute;a, el 40% de los productos agr&iacute;colas africanos se pierde por problemas de transporte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, alcanzar una verdadera soberan&iacute;a mineral exige un cambio profundo en la forma de gobernar.&nbsp;No se trata de extraer m&aacute;s, sino gobernar mejor.&nbsp;Las &eacute;lites pol&iacute;ticas deben apostar por una gesti&oacute;n transparente que garantice que los ingresos mineros se utilicen realmente para mejorar la vida de la poblaci&oacute;n.&nbsp;Convertir esta riqueza natural en un pacto social s&oacute;lido es la &uacute;nica manera de evitar repetir los errores del pasado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica no puede limitarse a&nbsp;ser la cantera de&nbsp;la transici&oacute;n verde mundial. Debe utilizar ese tesoro subterr&aacute;neo para llevar electricidad a los 600 millones de personas que todav&iacute;a no la tienen y convertir su potencial en el motor de su propio desarrollo sostenible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de noviembre del pasado a&ntilde;o,&nbsp;en Luanda&nbsp;(Angola),&nbsp;la Uni&oacute;n&nbsp;Europea y&nbsp;la Uni&oacute;n Africana&nbsp;se reunieron en una cumbre para&nbsp;fortalecer las relaciones mutuas&nbsp;que puso el foco en la necesidad de que Europa invierta en el desarrollo industrial y energ&eacute;tico&nbsp;africano.&nbsp;En este juego geopol&iacute;tico&nbsp;del que les he hablado hoy, Europa no puede quedar al margen, y&nbsp;la clave est&aacute; en un apoyo&nbsp;leal y enfocado al desarrollo del continente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/llave-digital-africa_132_12931767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 17:33:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2fd6a671-5ce9-4fd6-8cfc-14ca5efc8f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5692620" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2fd6a671-5ce9-4fd6-8cfc-14ca5efc8f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5692620" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La llave de la era digital está en África]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2fd6a671-5ce9-4fd6-8cfc-14ca5efc8f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-estrategia-seguridad-nacional-2026_132_12913781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">España debe adaptar su Estrategia de Seguridad Nacional a las realidades que tan rápidamente se están produciendo ante las nuevas circunstancias geopolíticas </p></div><p class="article-text">
        Hace pocas semanas, a principios del mes de diciembre de 2025, se hizo p&uacute;blica la nueva Estrategia de Seguridad Nacional del Gobierno de los Estados Unidos.&nbsp;En ella se anticipaba lo que pudimos ver pocas semanas m&aacute;s tarde en Venezuela: Washington ha dicho que a partir de ahora el continente americano&nbsp;debe estar bajo su control.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo llaman la Doctrina Monroe (Ahora rebautizada por el propio presidente por D<em>octrina&nbsp;Donroe</em>, por el&nbsp;<em>Donald</em>&nbsp;que la inspira), la que entiende que lo mejor es repartirse el mundo y dejar claras las esferas de influencia: Am&eacute;rica para los Estados Unidos, Asia para China... y no quiero ni pensar que conciban que Europa se tenga que espabilar sola ante el sue&ntilde;o expansionista de Putin.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, la Estrategia estadounidense&nbsp;est&aacute; cambiando su relaci&oacute;n con Europa:&nbsp;el propio Trump ha hablado de competencia econ&oacute;mica y&nbsp;por escrito sostiene que solo le interesan los pa&iacute;ses con gobiernos de tendencia de lo que ellos llaman &lsquo;patriota&rsquo;, es decir, de extrema derecha,&nbsp;y que trabajar&aacute;n en&nbsp;ayudar&nbsp;a que este tipo de partidos&nbsp;alcance el&nbsp;poder en&nbsp;el mayor n&uacute;mero de pa&iacute;ses posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa Estrategia, para Trump y sus ac&oacute;litos, Europa es &ldquo;una civilizaci&oacute;n en riesgo&rdquo; que debe ser rescatada de su propia deriva demogr&aacute;fica, pero especialmente migratoria y regulatoria. Washington nos dice&nbsp;que&nbsp;ya no est&aacute;n&nbsp;aqu&iacute; para ser&nbsp;los&nbsp;garantes&nbsp;de la seguridad europea, y cuestionan&nbsp;abiertamente a la estructura comunitaria porque &ldquo;drena la soberan&iacute;a&rdquo; y asfixia a los&nbsp;pa&iacute;ses con excesivas regulaciones. Los americanos, pues, prefieren relacionarse en Europa con lo que ellos consideran &ldquo;pa&iacute;ses sanos&rdquo; (la Hungr&iacute;a de&nbsp;Orban, la Italia de&nbsp;Meloni... o en definitiva los que&nbsp;ya estaban o han&nbsp;virado&nbsp;hacia la extrema derecha).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El movimiento de Trump, que lidera la mayor potencia militar del mundo, parece tener como prioridad librarse de la carga de la guerra de Ucrania&nbsp;(cuya soluci&oacute;n quiere dejar en manos europeas)&nbsp;para poder dedicarse a lo que verdaderamente preocupa a los norteamericanos: la competencia con China en el Pac&iacute;fico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como les dec&iacute;a,&nbsp;el ejemplo m&aacute;s claro de que la nueva estrategia no era un &oacute;rdago fue la captura y extracci&oacute;n de Nicol&aacute;s Maduro el pasado 3 de enero, un aut&eacute;ntico&nbsp;un cataclismo geopol&iacute;tico,&nbsp;y con toda seguridad,&nbsp;el acta de defunci&oacute;n del derecho internacional tal y como lo conoc&iacute;amos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante la evidencia de que Maduro no gozaba de mis simpat&iacute;as, y la liberaci&oacute;n de los presos pol&iacute;ticos es buena a todos los efectos, pero la decisi&oacute;n unilateral de los Estados Unidos de entrar violentamente, secuestrar a Maduro, primero, y mantener a todo su r&eacute;gimen a cambio del control del petr&oacute;leo, despu&eacute;s, constituyen una barbaridad y un atropello a la legalidad internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En toda esta partida mi queja es que las acciones del presidente norteamericano han abierto la puerta a que cualquiera conciba el mundo como el Lejano Oeste: ningunear a las Naciones Unidas, por un lado, y despreciar a la OTAN a trav&eacute;s de la reclamaci&oacute;n de Groenlandia son mensajes muy claros, especialmente para&nbsp;nosotros&nbsp;los europeos. Parece que est&eacute; diciendo: somos socios, s&iacute;, pero si no me dan Groenlandia seremos enemigos. A ver c&oacute;mo responde ahora&nbsp;la&nbsp;Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lectura de la Estrategia&nbsp;de Seguridad&nbsp;Nacional&nbsp;estadounidense&nbsp;me dej&oacute; absolutamente pasmado. El texto dice tanto por lo que cuenta como por lo que omite. Y &Aacute;frica pr&aacute;cticamente ni aparece, as&iacute; que esa omisi&oacute;n es tambi&eacute;n un mensaje clar&iacute;simo: un desinter&eacute;s profundo en cualquier aspecto del continente que no sean sus riquezas minerales, algo que ya demostr&oacute; suprimiendo las fundamentales aportaciones que los Estados Unidos hac&iacute;an en materia de ayuda humanitaria, lo que est&aacute; teniendo un impacto directo y medible en la salud global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que ver que el intervencionismo norteamericano en &Aacute;frica, en estos d&iacute;as, se produce en pa&iacute;ses con mucho petr&oacute;leo (Nigeria, bajo la excusa de defender a los cristianos de ataques del Estado Isl&aacute;mico) o geopol&iacute;ticamente decisivos (Somalia, por el cuerno de &Aacute;frica), al tiempo que mantiene el inter&eacute;s en apoyar el corredor de Lobito (Angola) para facilitar una salida a los minerales cr&iacute;ticos del Congo, fundamentales para las nuevas tecnolog&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los africanos, obviamente, se han le&iacute;do la estrategia norteamericana:&nbsp;ello explica especialmente bien la clamorosa condena (desde la Uni&oacute;n Africana a agrupaciones de pa&iacute;ses como la CEDEAO) al&nbsp;movimiento norteamericano&nbsp;en Venezuela por constituir una vulneraci&oacute;n del derecho internacional. El presidente sudafricano, por ejemplo, afirm&oacute; que la decisi&oacute;n norteamericana marca un regreso a la inestabilidad parecido al que hubo antes de las Guerras Mundiales. Si Estados Unidos puede extraer a un presidente en su propia esfera, nada protege a los estados peque&ntilde;os de la fuerza bruta aplicada de forma unilateral, sin respaldo internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la decisi&oacute;n ratifica lo que los africanos llevan tiempo diciendo: es su momento para poder tener una gran variedad de socios, sin optar por ning&uacute;n bloque. De ah&iacute; el creciente papel de&nbsp;China,&nbsp;pero tambi&eacute;n la fuerza creciente de Turqu&iacute;a o las monarqu&iacute;as &aacute;rabes. Diversificaci&oacute;n, que se llamar&iacute;a en t&eacute;rminos econ&oacute;micos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que tambi&eacute;n me ha hecho rememorar la lectura de la Estrategia de Seguridad Nacional&nbsp;estadounidense&nbsp;es que Espa&ntilde;a tiene una Ley de Seguridad&nbsp;Nacional&nbsp;y&nbsp;que &eacute;sta debe adaptarse a los cambios geopol&iacute;ticos que con tanta velocidad&nbsp;hoy en d&iacute;a&nbsp;se suceden. El recuerdo me ha llevado a las sesiones de trabajo durante la X Legislatura (2011&#8209;2015), cuando se debat&iacute;a la Ley de Seguridad Nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel proceso&nbsp;&eacute;ramos ponentes del proyecto de Ley por el&nbsp;grupo socialista Jos&eacute; Enrique Serrano y yo, en un momento en el que gobernaba el PP y, por lo tanto, los socialistas est&aacute;bamos en minor&iacute;a en el Congreso. Los trabajos culminaron en la Ley 36/2015, que define la Seguridad Nacional como una pol&iacute;tica p&uacute;blica dirigida por el presidente del Gobierno, con participaci&oacute;n de todas las administraciones y de la sociedad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa Ley establec&iacute;a que la Estrategia de Seguridad Nacional act&uacute;a como marco pol&iacute;tico&#8209;estrat&eacute;gico y debe incluir aspectos como el an&aacute;lisis del entorno, los riesgos que afectan a Espa&ntilde;a, las l&iacute;neas de acci&oacute;n y la optimizaci&oacute;n de recursos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, la propia ley contempla&nbsp;la necesidad de an&aacute;lisis y elaboraci&oacute;n de estrategias de Seguridad Nacional&nbsp;que &eacute;sta se deba seguir actualizando en funci&oacute;n de los cambios que se produzcan en el mundo, y el Gobierno de Espa&ntilde;a ha seguido esa l&iacute;nea de actualizaci&oacute;n. Lo hizo, por ejemplo,&nbsp;tras la pandemia de COVID&#8209;19, con una renovaci&oacute;n publicada el 31 de diciembre de 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ante acontecimientos como Gaza, Ucrania, las tensiones en la OTAN o la retirada de Estados Unidos de organismos internacionales, es l&oacute;gico pensar en una nueva adaptaci&oacute;n. El cambio geopol&iacute;tico es profundo y Espa&ntilde;a debe tener muy claro cu&aacute;les son las reglas del juego cuando, como ocurre ahora con este ninguneo a la legalidad internacional, uno de los jugadores considera que no necesita ning&uacute;n &aacute;rbitro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque en un mundo que se divide aceleradamente en bloques, Espa&ntilde;a debe utilizar la Ley de Seguridad Nacional como el instrumento legal clave para proteger sus intereses y reafirmar su posici&oacute;n global.&nbsp;El orden internacional era un mapa con rutas claras y patrulladas, y hoy, ese mapa nos est&aacute; ardiendo en las manos. Mientras las grandes potencias intentan cercar sus propios jardines, Espa&ntilde;a debe asegurarse de que su br&uacute;jula &mdash;la Ley de Seguridad Nacional&mdash; est&eacute; calibrada para navegar en una tormenta en la que, por cierto, &Aacute;frica&nbsp;jugar&aacute; un papel&nbsp;decisivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, es&nbsp;deseable&nbsp;la&nbsp;adaptaci&oacute;n de&nbsp;la Estrategia de Seguridad Nacional&nbsp;que tenga en cuenta las nuevas circunstancias que se van definiendo.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-estrategia-seguridad-nacional-2026_132_12913781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jan 2026 15:19:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2026]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La emergencia climática exige el consenso de todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/emergencia-climatica-exige-consenso_132_12859675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">España es el país europeo con mayor impacto del cambio climático, de la misma manera que África es el continente más golpeado del planeta </p></div><p class="article-text">
        La ciencia lleva a&ntilde;os advirti&eacute;ndolo y hoy los datos ya no dejan espacio para la duda: Espa&ntilde;a se est&aacute; calentando, y lo hace a un ritmo preocupante. Desde 1961 hasta 2024, la temperatura media del pa&iacute;s ha aumentado 1,69 &deg;C. No es un dato aislado. Once de los a&ntilde;os m&aacute;s calurosos&nbsp;de toda la serie hist&oacute;rica se concentran en lo que llevamos de siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico ha dejado de ser una abstracci&oacute;n para convertirse en una experiencia cotidiana. El verano se ha alargado 55 d&iacute;as, el calor extremo se ha normalizado y los episodios de riesgo se repiten con una frecuencia cada vez mayor. Todos conservamos a&uacute;n muy presente el recuerdo de la devastadora DANA de Valencia, un ejemplo claro de c&oacute;mo el calentamiento global ya impacta directamente en nuestras vidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Mediterr&aacute;neo, adem&aacute;s, el calentamiento avanza un 20% m&aacute;s r&aacute;pido que la media global, tal y como se&ntilde;alan organismos de referencia como el IPCC. Si no se corrige el actual escenario de altas emisiones, las previsiones apuntan a un aumento de la temperatura de entre 3,7 &deg;C y 5,6 &deg;C a finales de siglo, acompa&ntilde;ado de una subida del nivel del mar que podr&iacute;a situarse entre 63 y 102 cent&iacute;metros. En otras palabras: el problema no es futuro, es presente, y se agrava r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este proceso no implica solo m&aacute;s calor, sino una alteraci&oacute;n profunda del clima que ya est&aacute; redefiniendo nuestro territorio. Las proyecciones indican que, de aqu&iacute; a 2050, las precipitaciones medias podr&iacute;an reducirse entre un 14% y un 20%, aumentando la frecuencia y duraci&oacute;n de las sequ&iacute;as. Al mismo tiempo, se acent&uacute;a una paradoja cada vez m&aacute;s evidente: mientras llueve menos en t&eacute;rminos generales, los episodios de lluvias extremas son m&aacute;s frecuentes e intensos.&nbsp;Cada vez es m&aacute;s habitual que precipitaciones superiores a 60&nbsp;mil&iacute;metros&nbsp;en un solo d&iacute;a descarguen con violencia, concentrando el agua en pocas horas y multiplicando los da&ntilde;os. El resultado es un pa&iacute;s m&aacute;s vulnerable, con mayor riesgo para las personas, las infraestructuras y la econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de esta nueva realidad clim&aacute;tica ya est&aacute;n siendo devastadoras. En apenas cinco a&ntilde;os, los episodios de lluvias torrenciales y&nbsp;DANAs&nbsp;han aumentado un 15%, y la superficie afectada por incendios forestales se ha disparado un 80%. Solo en 2025, el fuego arras&oacute; m&aacute;s de 383.000 hect&aacute;reas y alcanz&oacute; a 440 municipios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es doloroso, pero necesario, recordar el balance humano de estos fen&oacute;menos. La DANA de octubre de 2024 dej&oacute; 238 v&iacute;ctimas mortales y registros hist&oacute;ricos como los m&aacute;s de 770 litros por metro cuadrado ca&iacute;dos en 24 horas en Tur&iacute;s, en la provincia de Valencia. No son cifras fr&iacute;as: son vidas truncadas y comunidades enteras golpeadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto humano y econ&oacute;mico de los eventos clim&aacute;ticos extremos es grave y persistente. M&aacute;s de 20.000 personas han perdido la vida a causa de estos fen&oacute;menos y, entre 1980 y 2024, Espa&ntilde;a se ha convertido en el pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea con mayor mortalidad asociada a ellos, con 113.627 v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas acumuladas en ese mismo periodo alcanzan los 119.000 millones de euros. El sector agrario pierde cada a&ntilde;o cerca del 6% del valor de su producci&oacute;n y solo en 2025 los da&ntilde;os se estimaron en 12.000 millones de euros. A todo ello se suman riesgos crecientes de inundaciones costeras, erosi&oacute;n del litoral, da&ntilde;os en infraestructuras cr&iacute;ticas y amenazas directas a sectores estrat&eacute;gicos como el turismo.&nbsp;Y aqu&iacute;, en&nbsp;Canarias, eso deber&iacute;amos tenerlo muy presente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos datos forman parte del texto con el que el Gobierno de Espa&ntilde;a ha presentado recientemente la necesidad de un Pacto de Estado frente a la emergencia clim&aacute;tica. Se trata de una llamada al consenso en un momento especialmente complejo para alcanzarlo, pero en el que este asunto deber&iacute;a quedar fuera de toda duda y confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico no entiende de ideolog&iacute;as ni de ciclos electorales. Los riesgos asociados forman un sistema interconectado que exige respuestas coordinadas, pol&iacute;ticas p&uacute;blicas coherentes y una visi&oacute;n de largo plazo. Precisamente por eso, la emergencia clim&aacute;tica deber&iacute;a convertirse en el terreno com&uacute;n de un Pacto de Estado amplio, estable y duradero,&nbsp;para&nbsp;protegernos mejor&nbsp;el presente y garantizar un futuro habitable para las pr&oacute;ximas generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde mi posici&oacute;n y mi experiencia, no puedo sino mostrar mi apoyo m&aacute;s decidido a la necesidad de este gran acuerdo. Son muchos los a&ntilde;os que llevo defendiendo la urgencia de actuar frente al cambio clim&aacute;tico. En 2017 publiqu&eacute;&nbsp;una monograf&iacute;a&nbsp;titulada&nbsp;&lsquo;Frenar el cambio clim&aacute;tico. Una aportaci&oacute;n y 101 propuestas&rsquo;, fruto del&nbsp;trabajo&nbsp;realizado por la Comisi&oacute;n Mixta Congreso-Senado integrada por 60 parlamentarios de las Cortes&nbsp;Generales&nbsp;espa&ntilde;olas.&nbsp;El trabajo realizado y los estudios cient&iacute;ficos aportados compusieron este libro al que hago referencia. Y muchas de aquellas propuestas coinciden hoy con los acuerdos necesarios que deber&iacute;an integrarse en este Pacto de Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva propuesta&nbsp;se estructura en 15 ejes de actuaci&oacute;n. Estos abarcan desde la aplicaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y el refuerzo de la resiliencia h&iacute;drica frente a inundaciones y sequ&iacute;as, hasta la aceleraci&oacute;n de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, la promoci&oacute;n de una cultura c&iacute;vica de prevenci&oacute;n y la lucha contra la desinformaci&oacute;n clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s de Europa que mayor impacto recibe del cambio clim&aacute;tico, &Aacute;frica es, sin duda, el continente del planeta que afronta el escenario m&aacute;s adverso. A pesar de ser responsable de no m&aacute;s del 4% de las emisiones mundiales de CO&#8322;, es el continente que se est&aacute; calentando m&aacute;s r&aacute;pido que el promedio global. La Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial ha se&ntilde;alado que la d&eacute;cada 2014&ndash;2024 ha sido la m&aacute;s c&aacute;lida registrada en &Aacute;frica en toda su historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico afecta a cada aspecto del desarrollo socioecon&oacute;mico del continente africano, agravando el hambre, la inseguridad y los desplazamientos forzados. &Aacute;frica ya sufre eventos meteorol&oacute;gicos extremos, estr&eacute;s h&iacute;drico y reducciones en la producci&oacute;n de alimentos, factores que alimentan la migraci&oacute;n y la inestabilidad regional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Cuerno de &Aacute;frica, por ejemplo, m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas fueron desplazadas en solo seis meses debido a la combinaci&oacute;n de sequ&iacute;a y conflictos agravados por el clima. En pa&iacute;ses como Senegal, hemos conocido recientemente c&oacute;mo la disminuci&oacute;n de las lluvias y el aumento de las temperaturas han secado las tierras de pastoreo, intensificando tensiones hist&oacute;ricas entre agricultores y pastores n&oacute;madas en su b&uacute;squeda de alimento para sus reba&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estos datos irrefutables, resulta comprensible la incredulidad con la que muchos africanos observan la falta de avances reales hacia la justicia clim&aacute;tica.&nbsp;Es decir, hacia un sistema&nbsp;que naturalice el hecho de que quienes m&aacute;s sufren las consecuencias sean compensados por quienes m&aacute;s contaminan.&nbsp;El cierre de la&nbsp;COP30 en Bel&eacute;m, Brasil, fue decepcionante para los intereses africanos, especialmente en materia de financiaci&oacute;n clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cumbre concluy&oacute; con un acuerdo fr&aacute;gil, sin una hoja de ruta vinculante ni plazos claros para la eliminaci&oacute;n progresiva de los combustibles f&oacute;siles, limit&aacute;ndose a referencias gen&eacute;ricas al consenso alcanzado en la COP28. Esta falta de ambici&oacute;n&nbsp;es global y nos interpela:&nbsp;recuerden&nbsp;tambi&eacute;n que, recientemente, la Uni&oacute;n Europea no ha sido capaz de fijar 2035 como el a&ntilde;o l&iacute;mite para la fabricaci&oacute;n de veh&iacute;culos con motores de combusti&oacute;n, lo que implica que a&uacute;n podremos seguir comprando coches que quemen gasolina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los desaf&iacute;os y las decepciones en el &aacute;mbito internacional, no quiero cerrar este art&iacute;culo desde el pesimismo. &Aacute;frica cuenta con un potencial extraordinario para liderar un futuro energ&eacute;tico m&aacute;s sostenible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El continente posee el 60% de los mejores recursos solares del mundo, aunque apenas representa el 1% de la capacidad solar instalada a nivel global. Se prev&eacute; que la energ&iacute;a solar se convierta en la fuente m&aacute;s competitiva en &Aacute;frica para 2030. Adem&aacute;s, &Aacute;frica dispone de un enorme potencial para la producci&oacute;n de hidr&oacute;geno verde gracias a sus abundantes recursos renovables, con proyectos ya en marcha en pa&iacute;ses como Egipto, Mauritania y Sud&aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El apoyo a la transici&oacute;n energ&eacute;tica africana es una prioridad estrat&eacute;gica, y Espa&ntilde;a, con su experiencia en energ&iacute;a solar, e&oacute;lica e hidroel&eacute;ctrica, puede desempe&ntilde;ar un papel clave en la promoci&oacute;n de una transici&oacute;n inclusiva y sostenible.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con este mensaje de esperanza quiero cerrar estas l&iacute;neas, desearles unas Felices Fiestas y&nbsp;una feliz entrada de a&ntilde;o.&nbsp;Volveremos a mediados de enero, con energ&iacute;a renovada&nbsp;y posiblemente alg&uacute;n&nbsp;kilo&nbsp;de m&aacute;s, para seguir&nbsp;habl&aacute;ndoles de &Aacute;frica y de cuestiones&nbsp;como la de hoy&nbsp;que, creo, deber&iacute;an ocuparnos a todos un poco m&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/emergencia-climatica-exige-consenso_132_12859675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 14:34:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La emergencia climática exige el consenso de todos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El centro de gravedad se desplaza: África en la competencia global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/centro-gravedad-desplaza-africa-competencia-global_132_12842366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes potencias reconfiguran sus alianzas en torno al continente africano, cada vez más deseado por su riqueza en materias primas y sus proyecciones demográficas 
</p></div><p class="article-text">
        En pocas semanas he asistido a la presentaci&oacute;n de varios foros que ponen de manifiesto el inter&eacute;s de instituciones p&uacute;blicas y empresas privadas por el continente africano. Un inter&eacute;s creciente&nbsp;que percibo primero a nivel regional, como la estrategia del Gobierno de Canarias, la apuesta de las universidades canarias (Bridge to Africa de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Campus &Aacute;frica de la Universidad de La Laguna), o la nueva c&aacute;tedra Juan Miguel Sanju&aacute;n dedicada a &Aacute;frica, en la que participan ambas universidades canarias con apoyo empresarial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay mucho movimiento a nivel nacional, empezando por la Estrategia Espa&ntilde;a-&Aacute;frica del Gobierno de Espa&ntilde;a (que incluye una&nbsp;nueva Fundaci&oacute;n), y siguiendo por la uni&oacute;n de las C&aacute;maras de Comercio en Africo o el trabajo de la CEOE hacia el continente con base en las Islas, ambos con el objetivo de unir esfuerzos y generar m&aacute;s econom&iacute;a entre ambas orillas. Un buen amigo, gran experto en &Aacute;frica y mejor conferenciante, me contaba el otro d&iacute;a que nunca hab&iacute;a estado tan requerido como ahora para hablar del continente.&nbsp;Este inter&eacute;s creciente, pues, lo percibo en diversas iniciativas pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y diplom&aacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pasada semana, en Madrid, desde Casa &Aacute;frica y en colaboraci&oacute;n con nuestro Ministerio, dedic&aacute;bamos en el marco del V Encuentro de Periodistas una jornada a la desinformaci&oacute;n desde la perspectiva geopol&iacute;tica. Porque est&aacute;n pasando muchas cosas en y alrededor del continente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una era de competencia geopol&iacute;tica creciente como la que vivimos, donde las normas y reglas del orden internacional est&aacute;n siendo desafiadas, &Aacute;frica se percibe ahora como un espacio de disputa. La diferencia es que, si con la mentalidad colonial no se ten&iacute;a en cuenta a los propios africanos, ahora s&iacute; es imprescindible hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, lamentablemente, &Aacute;frica ocupa el centro de la escena como un teatro de operaciones, como un&nbsp;campo de batalla. &iquest;Han o&iacute;do alguna vez que el Sahel es el escenario de una guerra por delegaci&oacute;n? El t&eacute;rmino que usan los expertos es &lsquo;guerra proxy&rsquo;, para explicar por ejemplo c&oacute;mo un pa&iacute;s como Rusia est&aacute; usando la inseguridad en la regi&oacute;n para desestabilizar a los pa&iacute;ses occidentales, generando incertidumbre en su flanco sur.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y detr&aacute;s de cada enfrentamiento, obviamente, est&aacute; el dinero, el de los minerales: la pugna global por alcanzar o mantener el estatus de potencia mundial est&aacute; ya directamente ligada a los activos estrat&eacute;gicos africanos.&nbsp;Solo hay que recordar aqu&iacute; que el continente alberga aproximadamente un tercio de las reservas minerales del mundo y es fuente principal de elementos estrat&eacute;gicos como metales preciosos, diamantes y, crucialmente, las &ldquo;tierras raras&rdquo; y minerales cr&iacute;ticos &mdash;cobalto, cobre, litio, manganeso, grafito&mdash; imprescindibles para tecnolog&iacute;as, defensa, veh&iacute;culos el&eacute;ctricos y transici&oacute;n energ&eacute;tica. Solo la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo (que precisamente sufre un grave conflicto con trasfondo geopol&iacute;tico)&nbsp;concentra el 70% de las reservas mundiales de cobalto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es fundamental recordar que la creciente importancia geopol&iacute;tica de &Aacute;frica tambi&eacute;n se explica por el poderoso dividendo demogr&aacute;fico: &Aacute;frica no solo es la regi&oacute;n con mayor crecimiento poblacional, sino tambi&eacute;n la m&aacute;s joven, con cerca del 60% de sus habitantes por debajo de los 25 a&ntilde;os.&nbsp;En 2050 uno de cada cuatro habitantes del planeta ser&aacute; africano, en 2100, uno de cada tres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este valor ha desatado una intensa rivalidad entre potencias globales y medias que buscan asegurar influencia y acceso a recursos que p&uacute;blicamente se presentan bajo narrativas de acuerdos de asociaci&oacute;n. Vamos a hacer un repaso telegr&aacute;fico a todas ellas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estados Unidos</strong> ha adoptado una estrategia marcadamente transaccional, centrada en los minerales cr&iacute;ticos y acuerdos energ&eacute;ticos. El Corredor de Lobito, que conecta Angola, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo&nbsp;y Zambia con el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, es ejemplo de esta apuesta por infraestructura estrat&eacute;gica. Sin embargo, la expiraci&oacute;n de la Ley AGOA (la que permit&iacute;a hasta este a&ntilde;o la entrada de productos africanos en Estados Unidos) en septiembre de 2025 y el agresivo anuncio por parte de Trump de restricciones migratorias (el llamado segundo <em>travel ban</em>) han proyectado se&ntilde;ales contradictorias, generando dudas sobre el compromiso real de Washington, calificado por algunos como &ldquo;un desinter&eacute;s agresivo&rdquo;. Esta misma semana, Trump volv&iacute;a a despreciar a Sud&aacute;frica excluy&eacute;ndola de las reuniones preparatorias del pr&oacute;ximo G-20 (prosigue la incre&iacute;ble alusi&oacute;n al genocidio de blancos) y llamaba de nuevo &lsquo;agujero de mierda&rsquo; a Somalia al tiempo que se dedica a mandar a su polic&iacute;a migratoria a perseguir somal&iacute;es que viven desde hace a&ntilde;os en Estados Unidos. Dif&iacute;cil hacer amigos as&iacute;, &iquest;no creen?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>China</strong>, por su parte, parece tener muy claro d&oacute;nde centrar el esfuerzo de su partida. El pa&iacute;s asi&aacute;tico se ha consolidado como principal socio comercial y l&iacute;der en el control de la cadena de valor de los minerales cr&iacute;ticos africanos, dominando el 87% del refinado global, seg&uacute;n le&iacute;amos esta semana en un informe del Africa Center. A trav&eacute;s de su iniciativa geopol&iacute;tica de la Franja y la Ruta (Road and Belt), Pek&iacute;n ha invertido en puertos, ferrocarriles y redes el&eacute;ctricas que conectan recursos africanos con mercados internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Uni&oacute;n Europea </strong>ha perdido peso en &Aacute;frica y trabaja por compensar una crisis de imagen fuertemente perjudicada por la desinformaci&oacute;n,&nbsp;pero cree haber dado alg&uacute;n paso positivo en&nbsp;la reciente Cumbre con la Uni&oacute;n Africana en Luanda (Angola). El programa Global Gateway moviliza 150.000 millones de euros hasta 2027 para proyectos verdes y digitales, con el Corredor de Lobito tambi&eacute;n como insignia. Europa ha defendido abiertamente una mayor y permanente presencia africana en organismos internacionales, pero en este &aacute;mbito de las relaciones euroafricanas, es fundamental escuchar al profesor Carlos Lopes, quien sostiene que si realmente Europa apuesta por una relaci&oacute;n de iguales, debe entender que &Aacute;frica se encuentra en una encrucijada hist&oacute;rica, debe apoyar las apuestas africanas como la gran zona de libre comercio (AfCFTA) y construir una verdadera asociaci&oacute;n basada en la equidad, el respeto mutuo y objetivos pragm&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rusia</strong> opera con bajo coste y alta influencia, apoy&aacute;ndose en el llamado Africa Corps para consolidar su presencia en el Sahel y ofrecer asistencia militar a las juntas golpistas de Mali, N&iacute;ger y Burkina Faso. Es el principal proveedor de armas en &Aacute;frica, con 14.600 millones de d&oacute;lares en ventas en 2021, y busca ahora acceso a puertos en el Golfo de Guinea. Adem&aacute;s de garantizarse oro y materias primas para financiar su guerra en Ucrania, Mosc&uacute; ha entendido que el Sahel es un teatro de operaciones muy efectivo para generar intranquilidad en Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Turqu&iacute;a,</strong> por su parte, se ha convertido en un actor intermedio decisivo. Ha multiplicado su presencia diplom&aacute;tica (cuenta ya con 44 embajadas en &Aacute;frica, cuando en 2009 ten&iacute;a 12) y comercial, alcanzando 37.000 millones de d&oacute;lares en intercambio en 2024 y aspirando a 50.000 millones en 2025. Su modelo de cooperaci&oacute;n, libre de cargas coloniales, y su oferta en seguridad &mdash;su &eacute;xito internacional con los drones&mdash; le han permitido posicionarse como socio alternativo atractivo. Turkish Airlines, con 61 destinos africanos, es s&iacute;mbolo de esta expansi&oacute;n. Qu&eacute; envidia da la diplomacia blanda que ejerce una aerol&iacute;nea como la turca o la marroqu&iacute; cuando uno tiene en cuenta que Iberia ya pr&aacute;cticamente no vuela al continente africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a estas potencias, emergen actores como Emiratos &Aacute;rabes Unidos, India, Brasil y Arabia Saudita, que llenan vac&iacute;os dejados por actores tradicionales. El comercio del Consejo de Cooperaci&oacute;n del Golfo (Emiratos, Arabia Saud&iacute;, Catar, Kuwait, Bahrein y Om&aacute;n) con &Aacute;frica se duplic&oacute; a 121.000 millones entre 2016 y 2023, y los EAU lideraron la inversi&oacute;n en nuevos proyectos en 2024. Estas potencias medias ofrecen infraestructuras con menos condicionalidades, seduciendo a gobiernos africanos que buscan diversificar alianzas. El papel de algunos ellos, sin embargo, est&aacute; siendo cuestionado, como el de Emiratos y su intervencionismo en Sud&aacute;n, muy condicionado por el acceso al oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2026 ser&aacute; decisivo. La geopol&iacute;tica de los minerales cr&iacute;ticos se intensificar&aacute;, y el continente deber&aacute; transformar el modelo extractivo en uno que genere valor a&ntilde;adido local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ya he escrito otras veces, &Aacute;frica no es un pe&oacute;n en el tablero geopol&iacute;tico: es la pieza central que define la partida. Su riqueza mineral, su energ&iacute;a demogr&aacute;fica y su posici&oacute;n estrat&eacute;gica la convierten en el espacio donde se juega el futuro econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del siglo XXI. Las potencias deber&aacute;n competir no solo con promesas, sino con alianzas basadas en calidad y equidad. Tal y como dijo Pedro S&aacute;nchez en Angola, la multilateralidad no es una opci&oacute;n: es la &uacute;nica v&iacute;a para garantizar que esta pugna por &Aacute;frica se traduzca en desarrollo compartido y estabilidad global.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/centro-gravedad-desplaza-africa-competencia-global_132_12842366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 19:27:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El centro de gravedad se desplaza: África en la competencia global]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
