<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Jordi Font]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jordi_font/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jordi Font]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513456/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Enseñanzas artísticas superiores, ¿por fin?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ensenanzas-artisticas-superiores_129_8985643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/235159ae-1b8a-4329-ae4a-e06471a60068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enseñanzas artísticas superiores, ¿por fin?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece, pues, que va a cerrarse, de un modo u otro, el proceso abierto en 2004 con la LOE, fruto a su vez de procesos anteriores no culminados, alternados con severos contratiempos</p></div><p class="article-text">
        De nuevo, las ense&ntilde;anzas art&iacute;sticas superiores pasan por un momento crucial, parecido al que, en 2004, dio lugar a su transici&oacute;n hacia al Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior, mediante la LOE (2006). Oblig&oacute; a ese atajo la rigidez de la norma universitaria, la LOU (2001), que no admit&iacute;a las condiciones requeridas por estas ense&ntilde;anzas -los cinco puntos de su &ldquo;ecosistema imprescindible&rdquo;-, resultando a&uacute;n prematura cualquier reforma de la ley. Ello dio lugar al laborioso proceso que alumbr&oacute; el esquema hoy vigente. El de unas ense&ntilde;anzas que son sujeto de pleno derecho del Espacio Europeo, que pueden ofrecer Grados y M&aacute;steres, pero que deben concertar el Doctorado con alguna universidad. Cuyo profesorado est&aacute; fuera de los est&aacute;ndares acad&eacute;micos y laborales de la educaci&oacute;n superior. Y cuyo alumnado est&aacute; excluido de las ayudas y servicios de que gozan el resto de ense&ntilde;anzas superiores. Hay que a&ntilde;adir a ello una vinculaci&oacute;n administrativa que no se corresponde con la autonom&iacute;a que es inherente a toda ense&ntilde;anza superior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, el buen hacer de la administraci&oacute;n educativa de algunas comunidades ha resuelto problemas importantes (por ejemplo, la acreditaci&oacute;n de los Grados-LOE por las agencias de calidad universitarias) y est&aacute; en camino de resolver otros. Con ello, algunos han albergado la idea de orientarse hacia el modelo franc&eacute;s, de car&aacute;cter extrauniversitario, distinto del m&aacute;s com&uacute;n en Europa. Para ello, sin embargo, habr&iacute;a sido fundamental desarrollar el instrumento oportuno, capaz de ganar autonom&iacute;a, articular al conjunto y adquirir las ventajas universitarias, sin caer en sus inconvenientes. Me refiero al Instituto Superior de las Artes (ISA), esa idea inicial que alguna comunidad ensay&oacute;, aunque solo a medias, y que, en otras, qued&oacute; relegada al saco de las buenas intenciones. Falt&oacute; audacia pol&iacute;tica. Aunque est&aacute; por ver si el invento hubiera bastado para alcanzar los objetivos deseados.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el a&ntilde;o 2022 trae abiertas todas las posibilidades. La LOMLOE estableci&oacute; que, a los dos a&ntilde;os -en diciembre de 2022-, deber&iacute;a aprobarse una norma espec&iacute;fica para las ense&ntilde;anzas art&iacute;sticas, incluyendo las ense&ntilde;anzas superiores no universitarias (una ley org&aacute;nica, seg&uacute;n los mentideros). Por otro lado, se destapaba sorpresivamente la olla de la LOU y aparec&iacute;a en el telar la Ley Org&aacute;nica del Sistema Universitario (LOSU), al parecer tambi&eacute;n para 2022, y con ella la posible superaci&oacute;n de las rigideces universitarias para con las artes. No es ning&uacute;n milagro. La saga Manuel Castells-Joan Subirats no pod&iacute;a pasar por el Ministerio de Universidades sin abordar los problemas que precisan de la actualizaci&oacute;n normativa. A su vez, detr&aacute;s de la LOMLOE, junto a la impronta de Isabel Cela&aacute;, no dejaba de notarse la mano de Alejandro Tiana, que ya desbroz&oacute; el camino de las ense&ntilde;anzas art&iacute;sticas en 2004.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, ambos proyectos legislativos deben encontrarse sin demora, en el seno del gobierno, para alumbrar una soluci&oacute;n definitiva. Una soluci&oacute;n que libere a las ense&ntilde;anzas art&iacute;sticas superiores de la paradoja del asno de Burid&aacute;n, que las ha tenido paralizadas, no por causa de dos anhelos sim&eacute;trico, sino por causa de dos angustias sim&eacute;tricas<strong>:</strong> calzarse el cors&eacute; de la LOU y renunciar a aspectos fundamentales de su propia naturaleza o resignarse a ser ense&ntilde;anzas superiores de segunda, con un brazo atado a la espalda.
    </p><p class="article-text">
        Algunos piensan, como ideal, en la Universidad de las Artes austr&iacute;aca. Otros apuntan a la creaci&oacute;n de facultades de las artes dentro de una o de varias universidades. En ambos casos, se superar&iacute;a la fractura que dio lugar a las Facultades de Bellas Artes. Y quedar&iacute;a atr&aacute;s tambi&eacute;n la &ldquo;adscripci&oacute;n universitaria&rdquo;, ese suced&aacute;neo que ensayaron ciertas escuelas superiores, tratando de paliar algunas de las limitaciones del entretanto. Por otro lado, quienes siguen pensando en la conveniencia de un marco espec&iacute;fico, por temor a las sacudidas del gigante universitario, seguro que se avendr&iacute;an a un acuerdo legislativo garantista respecto del &ldquo;ecosistema&rdquo; a preservar<strong>.</strong> Existen, por otro lado, f&oacute;rmulas consorciales para articular las responsabilidades (econ&oacute;micas, contractuales, etc) de las administraciones de origen, titulares de las escuelas superiores, con el marco de destino que determine la nueva legislaci&oacute;n, mediante los acuerdos pertinentes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece, pues, que por fin va a cerrarse, de un modo u otro, el proceso abierto en 2004 con la LOE, fruto a su vez de procesos anteriores no culminados, alternados con severos contratiempos<strong>.</strong> Fue, en un principio, la pionera Ley Moyano de 1857, seguida de un desierto interminable, con la separaci&oacute;n de las Bellas Artes en 1970. Vendr&iacute;a luego, en 1990, el nuevo comienzo de la LOGSE, seguido del <em>&ldquo;Informe Embid&rdquo;</em>, en 1997 y del dictamen de la Conferencia Sectorial de Educaci&oacute;n, en 1999. Pero, en seguida, llegar&iacute;a el par&oacute;n de 1999-2004, incluida la regresi&oacute;n que supuso la<strong> </strong>LOCE, en 2002. Hasta 2004, no se retomar&iacute;a el camino interrumpido, dando lugar, finalmente, a la LOE, en 2006, a la <em><strong>&ldquo;</strong></em><em>ponencia Lemes&rdquo;</em> de ordenaci&oacute;n y al subsiguiente real decreto de 2009 y, con ellos, al definitivo ingreso en el Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior. En 2012, sin embargo, llegar&iacute;a a&uacute;n la sentencia que suspender&iacute;a la denominaci&oacute;n de Grado, por causa de un defecto administrativo, situaci&oacute;n disparatada que el ministro Wert perpetu&oacute;, neg&aacute;ndose a resolverla mediante la LOMCE en 2013, y que no se subsanar&iacute;a hasta 2020 con la LOMLOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un trayecto ciertamente largo y tortuoso, que nos aporta experiencia suficiente para ahorrarnos nuevas provisionalidades y para culminar de una vez tan larga andadura, de manera que las ense&ntilde;anzas art&iacute;sticas superiores, libres de constre&ntilde;imientos absurdos, alcancen por fin la normalidad plena que se les debe.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Font]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ensenanzas-artisticas-superiores_129_8985643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 May 2022 20:31:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/235159ae-1b8a-4329-ae4a-e06471a60068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1094278" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/235159ae-1b8a-4329-ae4a-e06471a60068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1094278" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Enseñanzas artísticas superiores, ¿por fin?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/235159ae-1b8a-4329-ae4a-e06471a60068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llull i Cervantes, de tu a tu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/llull-cervantes_132_3792015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquest article va ser escrit per un conegut diari imprès d'àmbit espanyol que, després de tenir-lo en cua bastants dies, va acabar per rebutjar-lo de pla</p><p class="subtitle">Per a l'autor, suposa un exemple de la línia vermella en la qual s'embussa el diàleg Catalunya-Espanya i que impedeix un nou pacte superador: la manca de disposició per assumir, amb totes les seves conseqüències, el caràcter plurinacional d'Espanya i, doncs, de l'Estat.</p><p class="subtitle">El pacte constitucional del 1978 incloïa la qüestió de la plurinacionalitat ("nacionalitats i regions"), però amb el 23-F i la LOAPA va caure en un oblit absolut. D'aquella pols vénen aquests fangs</p></div><p class="article-text">
        Alguns interlocutors hispans de Catalunya, els millors, es van aprendre i repeteixen aquells versos de Salvador Espriu:
    </p><p class="article-text">
        <em>S&iacute;, compr&egrave;n-la i fes-la teva, tamb&eacute;,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>des de les oliveres</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>l'alta i senzilla veritat de la presa veu del vent:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Diverses s&oacute;n les parles i diversos els homes,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>i convindran molts noms a un sol amor &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Unes paraules que em recorden aquelles altres, m&eacute;s antigues, de Joan Maragall:
    </p><p class="article-text">
        <em>Escolta, Espanya, &ndash; la veu d'un fill</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que et parla en llengua no castellana:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>parlo en la llengua - que m'ha donat</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la terra aspra:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en aquesta llengua &ndash; pocs t'han parlat;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en l'altra, massa</em>
    </p><p class="article-text">
        Tots dos reflecteixen el vell i lloable afany de Catalunya, que no nom&eacute;s va aspirar a un major o menor autogovern, fruit d'una &ldquo;conllev&agrave;ncia&rdquo; de mal portar, sin&oacute; a la transformaci&oacute; de l'Estat espanyol i d'Espanya en una realitat que es reconegu&eacute;s tamb&eacute; a Catalunya i en la qual Catalunya pogu&eacute;s recon&egrave;ixer-se.
    </p><p class="article-text">
        El que est&agrave; en la base de l'actual desencontre no &eacute;s nom&eacute;s la necessitat d'un major grau d'autogovern (compet&egrave;ncia educativa, ling&uuml;&iacute;stica, recaptat&ograve;ria ...) o de superar la injust&iacute;cia en el tracte (reequilibri de les balances fiscals i de la inversi&oacute; de l'Estat, etc). Es tracta tamb&eacute; i molt especialment de la concepci&oacute; de l'Estat.
    </p><p class="article-text">
        En aquest, persisteix l'Espanya de llengua &uacute;nica i mentalitat uniforme, incapa&ccedil; de conjugar-se en plural, que no ha cessat de desmentir la &ldquo;naci&oacute; de nacions&rdquo; que va plantejar un dia Anselmo Carretero, que va anunciar Felipe Gonz&aacute;lez a la transici&oacute; democr&agrave;tica i que la Constituci&oacute; va establir en recon&egrave;ixer l'exist&egrave;ncia de &ldquo;nacionalitats&rdquo; (&eacute;s a dir, nacions) i donar-los un tracte espec&iacute;fic. Deia Miquel Iceta, l'altre dia: &ldquo;Nom&eacute;s podem recon&egrave;ixer-nos en l'escut: &eacute;s l'&uacute;nica cosa que reflecteix les realitats constitutives d'Espanya&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s aquest d&egrave;ficit essencial, alimentat pel martelleig del nacionalisme d'Estat, el que va generar la &ldquo;desafecci&oacute;&rdquo; que va esdevenir en brou de cultiu de l'altre nacionalisme, el de la Catalunya irredempta, que nom&eacute;s pot realitzar-se mitjan&ccedil;ant un Estat propi, sense m&eacute;s distincions, per fi amb la gent prou cabrejada com per intentar aconseguir-ho.
    </p><p class="article-text">
        I, al mig, la resta: els defensors de la Sepharad somiada, antany majoritaris i avui minoritzats, amb el nostre &ldquo;federalisme plurinacional&rdquo; en entredit, per falta d'interlocutors prou clars a l'altre costat. El proc&eacute;s estatutari, el seu estrepit&oacute;s acompanyament i alguns lamentables silencis, van constituir la revelaci&oacute; de fins a quin punt la concepci&oacute; d'Espanya havia retrocedit respecte de la subjacent en el pacte constitucional de 1978. Fins i tot les interlocucions m&eacute;s favorables semblaven vorejar qualsevol concepci&oacute; plurinacional de l'Estat, donant la impressi&oacute; que nom&eacute;s cabia una mica m&eacute;s de &ldquo;caf&egrave; per a tots&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        I &eacute;s que, com s'ha dit tantes vegades, no hi ha q&uuml;esti&oacute; catalana sin&oacute; q&uuml;esti&oacute; espanyola. Catalunya est&agrave; aqu&iacute; i &eacute;s un fet inq&uuml;estionable, plural i diferent. El problema &eacute;s si l'Estat espanyol o Espanya, com prefereixin, t&eacute; prou consci&egrave;ncia de la realitat que abasta com per recon&egrave;ixer a Catalunya i al catal&agrave;. I, en conseq&uuml;&egrave;ncia, per exercir d'Estat tamb&eacute; de la &ldquo;nacionalitat&rdquo; o naci&oacute; catalana i de la seva llengua, igual que de la naci&oacute; i la llengua castellanes.
    </p><p class="article-text">
        No dic que no siguin molt importants les q&uuml;estions econ&ograve;miques i competencials tamb&eacute; plantejades. Ho s&oacute;n. Especialment, el finan&ccedil;ament, que no ha de ser nom&eacute;s solidari sin&oacute; tamb&eacute; just, i les inversions de l'Estat i la seva efici&egrave;ncia, greument en entredit davant la perviv&egrave;ncia del periclitat i insostenible model de &ldquo;quil&ograve;metre zero&rdquo;, que compromet greument perspectives estrat&egrave;giques fonamentals per a Catalunya i per a altres territoris de la riba oriental &ndash;i per al conjunt espanyol&ndash; com l'Eix Mediterrani i l'Euroregi&oacute; de l'Arc Mediterrani.
    </p><p class="article-text">
        Com seria tamb&eacute; molt important que Espanya entengu&eacute;s que el &ldquo;demos&rdquo; catal&agrave;, com venia a recon&egrave;ixer el bloc constituent (amb el refer&egrave;ndum estatutari) no pot diluir-se en les majories i minories del &ldquo;demos&rdquo; espanyol, quan est&agrave; en joc la relaci&oacute; entre tots dos, llevat que es tracti d'establir una nova modalitat d'imposici&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; ho va entendre el Regne Unit respecte d'Esc&ograve;cia o el Canad&agrave; respecte del Quebec. &Eacute;s tan dif&iacute;cil entendre que aquesta dissoluci&oacute; &ndash;un cl&agrave;ssic de l'absolutisme i del jacobinisme&ndash;, lamina els drets individuals dels ciutadans i ciutadanes de la naci&oacute; menor, que haurien de preservar pel que fa als seus trets diferencials i a la formaci&oacute; de la seva voluntat col&middot;lectiva respecte de les unitats superiors?
    </p><p class="article-text">
        Deia, per&ograve;, que la q&uuml;esti&oacute; de fons &eacute;s una altra. &Eacute;s Espanya, comen&ccedil;ant per l'Estat espanyol, capa&ccedil; de recon&egrave;ixer la realitat plurinacional i pluriling&uuml;&iacute;stica que engloba? &iquest;I de recon&egrave;ixer-s'hi? De manera que, al seu si, obtingui ple reconeixement i igual cura la llengua catalana que la castellana? Pot Catalunya i la llengua catalana trobar &ldquo;el seu Estat&rdquo; a l'Estat espanyol?
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; la llengua catalana no &eacute;s nom&eacute;s una q&uuml;esti&oacute; privativa de Catalunya, sin&oacute; que constitueix una realitat m&eacute;s &agrave;mplia, fins avui greument preterida, quan no escarnida en alguns territoris. L'Estat espanyol hauria, no ja respectar el model ling&uuml;&iacute;stic de Catalunya, establert per una immensa majoria parlament&agrave;ria i un ple consens social, sin&oacute; tamb&eacute; formular una pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica d'Estat en defensa i pel ple desenvolupament de la llengua catalana, en les diferents modalitats, prenent partit contra les actuacions que es proposen danyar-la i que han campejat al seu aire i inspirades pel mateix govern de l'Estat.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta &eacute;s la q&uuml;esti&oacute; que demana resposta, de l'Estat com tamb&eacute; dels partits i dels mediadors intel&middot;lectuals i comunicacionals que poguessin jugar un paper a favor de l'enteniment. Les mitges paraules al respecte han estat una constant fatal des de la mateixa transici&oacute; democr&agrave;tica, des que es va produir el transversal oblit de les &ldquo;nacionalitats&rdquo; constitucionals. Va semblar donar-se una entesa transversal i t&agrave;cita entre porters de signe divers, com si haguessin convingut oblidar aquest assumpte i esperar que el pas del temps &ldquo;ho guar&iacute;s&rdquo;. Una posici&oacute; que sembla imitar les famoses instruccions secretes als corregidors reials a Catalunya, al XVIII: &ldquo;Que s'aconsegueixi l'efecte sense que es noti la cura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cura va ser, llavors, contundent, per&ograve; no va funcionar, com tampoc va funcionar la cura ferotge de Franco. Funcionaria menys, despr&eacute;s, en democr&agrave;cia. Nom&eacute;s va servir perqu&egrave; s'instal&middot;l&eacute;s, progressivament, a Catalunya, el convenciment que no hi havia res a fer. Espanya mai va hauria d'oblidar la lletra &ndash;&ldquo;nacionalitats&rdquo;&ndash; i l'esperit &ndash;&ldquo;naci&oacute; de nacions&rdquo;&ndash; del pacte constitucional de 1978.
    </p><p class="article-text">
        En les Trobades de Sitges del juny de 1983, entre intel&middot;lectuals d'ambd&oacute;s costats de l'Ebre, s'esperava a Salvador Espriu que, malalt, es va limitar a enviar una nota que va ser llegida amb la gran expectaci&oacute; i respecte que el poeta de<em> La pell de brau</em> suscitava.
    </p><p class="article-text">
        Era una crida al mutu coneixement i reconeixement, per&ograve; no ret&ograve;ric sin&oacute; de veritat, tractant d'obrir l'&uacute;nica senda comuna imaginable, en la qual ell va creure, la mateixa en qu&egrave; havia cregut Joan Maragall. Espriu culminava la seva escrit amb una frase definitiva, per a qui, a Sepharad, havia d'escoltar: &ldquo;Llull i Cervantes, de tu a tu&rdquo;. Aquesta &eacute;s la q&uuml;esti&oacute; de fons. Ni m&eacute;s ni menys.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Font]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/llull-cervantes_132_3792015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Oct 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Llull i Cervantes, de tu a tu]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llull y Cervantes, de tú a tú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/llull-cervantes_132_3792114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Este artículo fue escrito para un conocido diario impreso de ámbito español que, después de tenerlo en cola bastantes días, acabó por rechazarlo de plano</p><p class="subtitle">Para el autor, supone un ejemplo de la línea roja en la que se atasca el diálogo Catalunya–España y que impide un nuevo pacto superador: la falta de disposición para asumir, con todas sus consecuencias, el carácter plurinacional de España y, por tanto, del Estado</p><p class="subtitle">El pacto constitucional de 1978 incluía la cuestión de la plurinacionalidad ("nacionalidades y regiones"), pero con el 23-F y la LOAPA cayó en un olvido absoluto. De aquellos polvos, estos lodos.</p></div><p class="article-text">
        Algunos interlocutores hispanos de Catalunya, los mejores, se aprendieron y repiten aquellos versos de Salvador Espriu:
    </p><p class="article-text">
        <em>S&iacute;, compr&egrave;n-la i fes-la teva, tamb&eacute;,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>des de les oliveres</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>l'alta i senzilla veritat de la presa veu del vent:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Diverses s&oacute;n les parles i diversos els homes,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>i convindran molts noms a un sol amor&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        (S&iacute;, compr&eacute;ndela y hazla tuya, tambi&eacute;n, desde los olivos, la alta y sencilla verdad de la tomada voz del viento: diversas son las hablas y diversos los hombres, y convendr&aacute;n muchos nombres a un solo amor).
    </p><p class="article-text">
        Unas palabras que me recuerdan aquellas otras, m&aacute;s antiguas, de Joan Maragall:
    </p><p class="article-text">
        <em>Escolta, Espanya, &ndash; la veu d'un fill</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que et parla en llengua no castellana:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>parlo en la llengua &ndash; que m'ha donat</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la terra aspra:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en aquesta llengua &ndash; pocs t'han parlat;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en l'altra, massa</em>
    </p><p class="article-text">
        (Escucha, Espa&ntilde;a, la voz de un hijo que te habla en lengua no castellana: hablo en la lengua que me ha dado la tierra &aacute;spera; en esta lengua, pocos te han hablado; en la otra, demasiados).
    </p><p class="article-text">
        Ambos reflejan el viejo y loable empe&ntilde;o de Catalunya, que no s&oacute;lo aspir&oacute; a un mayor o menor autogobierno, fruto de una &ldquo;conllevancia&rdquo; de mal llevar, sino a la transformaci&oacute;n del Estado espa&ntilde;ol y de Espa&ntilde;a en una realidad que se reconociera tambi&eacute;n en Catalunya y en la que Catalunya pudiera reconocerse.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en la base del actual desencuentro no es s&oacute;lo la necesidad de un mayor grado de autogobierno (competencia educativa, ling&uuml;&iacute;stica, recaudatoria&hellip;) o de superar la injusticia en el trato (reequilibrio de las balanzas fiscales y de la inversi&oacute;n del Estado, etc). Se trata tambi&eacute;n y muy especialmente de la concepci&oacute;n del Estado.
    </p><p class="article-text">
        En este, persiste la Espa&ntilde;a de lengua &uacute;nica y mentalidad uniforme, incapaz de conjugase en plural, que no ha cesado de desmentir la &ldquo;naci&oacute;n de naciones&rdquo; que plante&oacute; un d&iacute;a Anselmo Carretero, que anunci&oacute; Felipe Gonz&aacute;lez en la transici&oacute;n democr&aacute;tica y que la Constituci&oacute;n estableci&oacute; al reconocer la existencia de &ldquo;nacionalidades&rdquo; (es decir, naciones) y darles un trato espec&iacute;fico. Dec&iacute;a Miquel Iceta, el otro d&iacute;a: &ldquo;S&oacute;lo podemos reconocernos en el escudo: es lo &uacute;nico que refleja las realidades constitutivas de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es este d&eacute;ficit esencial, alimentado por el martilleo del nacionalismo de Estado, lo que gener&oacute; la &ldquo;desafecci&oacute;n&rdquo; que devino en caldo de cultivo del otro nacionalismo, el de la Catalunya irredenta, que s&oacute;lo puede realizarse mediante un Estado propio, sin mayores distingos, por fin con la gente suficientemente cabreada como para tratar de conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Y, en medio, el resto: los defensores de la Sepharad so&ntilde;ada, anta&ntilde;o mayoritarios y hoy minorizados, con nuestro &ldquo;federalismo plurinacional&rdquo; en entredicho, por falta de interlocutores suficientemente claros al otro lado. El proceso estatutario, su estruendoso acompa&ntilde;amiento y algunos lamentables silencios, constituyeron la revelaci&oacute;n de hasta qu&eacute; punto la concepci&oacute;n de Espa&ntilde;a hab&iacute;a retrocedido respecto de la que subyace en el pacto constitucional de 1978. Incluso las interlocuciones m&aacute;s favorables parec&iacute;an orillar cualquier concepci&oacute;n plurinacional del Estado, dando la impresi&oacute;n de que s&oacute;lo cab&iacute;a un poco m&aacute;s de &ldquo;caf&eacute; para todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como se ha dicho tantas veces, no hay cuesti&oacute;n catalana sino cuesti&oacute;n espa&ntilde;ola. Catalunya est&aacute; ah&iacute; y es un hecho incuestionable, plural y distinto. El problema es si el Estado espa&ntilde;ol o Espa&ntilde;a, como prefieran, tiene bastante conciencia de la realidad que abarca como para reconocerse en Catalunya y en el catal&aacute;n. Y, en consecuencia, para ejercer de Estado tambi&eacute;n de la &ldquo;nacionalidad&rdquo; o naci&oacute;n catalana y de su lengua, igual que de la naci&oacute;n y la lengua castellanas.
    </p><p class="article-text">
        No digo que no sean muy importantes las cuestiones econ&oacute;micas y competenciales tambi&eacute;n planteadas. Lo son. Especialmente, la financiaci&oacute;n, que no debe ser s&oacute;lo solidaria sino tambi&eacute;n justa, y las inversiones del Estado y su eficiencia, gravemente en entredicho ante la pervivencia del periclitado e insostenible modelo de &ldquo;kil&oacute;metro cero&rdquo;, que compromete gravemente perspectivas estrat&eacute;gicas fundamentales para Catalunya y para otros territorios de la ribera oriental -y para el conjunto espa&ntilde;ol- como el Eje Mediterr&aacute;neo y la Euroregi&oacute;n del Arco Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Como ser&iacute;a tambi&eacute;n muy importante que Espa&ntilde;a entendiera que el &ldquo;demos&rdquo; catal&aacute;n, como ven&iacute;a a reconocer el bloque constituyente (con el refer&eacute;ndum estatutario), no puede diluirse en las mayor&iacute;as y minor&iacute;as del &ldquo;demos&rdquo; espa&ntilde;ol, cuando anda en juego la relaci&oacute;n entre ambos, a no ser que se trate de establecer una nueva modalidad de imposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo entendi&oacute; el Reino Unido respecto de Escocia o Canad&aacute; respecto del Quebec. &iquest;Es tan dif&iacute;cil entender que esta disoluci&oacute;n -un cl&aacute;sico del absolutismo y del jacobinismo-, lamina los derechos individuales de los ciudadanos y ciudadanas de la naci&oacute;n menor, que deber&iacute;an preservarse en lo referido a sus rasgos diferenciales y a la formaci&oacute;n de su voluntad colectiva respecto de las unidades superiores? 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a, sin embargo, que la cuesti&oacute;n de fondo es otra. &iquest;Es Espa&ntilde;a, empezando por el Estado espa&ntilde;ol, capaz de reconocer la realidad plurinacional y pluriling&uuml;&iacute;stica que engloba? &iquest;Y de reconocerse en ella? &iquest;De manera que, en su seno, obtenga pleno reconocimiento e igual cuidado la lengua catalana que la castellana? &iquest;Puede Catalunya y la lengua catalana hallar &ldquo;su Estado&rdquo; en el Estado espa&ntilde;ol?
    </p><p class="article-text">
        Porque la lengua catalana no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n privativa de Catalunya, sino que constituye una realidad m&aacute;s amplia, hasta hoy gravemente preterida, cuando no escarnecida en algunos territorios. El Estado espa&ntilde;ol deber&iacute;a, no ya respetar el modelo ling&uuml;&iacute;stico de Catalunya, establecido por una inmensa mayor&iacute;a parlamentaria y un pleno consenso social, sino tambi&eacute;n formular una pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica de Estado en defensa y por el pleno desarrollo de la lengua catalana, en sus distintas modalidades, tomando partido contra las actuaciones que se proponen da&ntilde;arla y que han campado a sus anchas inspiradas por el propio Gobierno del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la cuesti&oacute;n que demanda respuesta del Estado, como tambi&eacute;n de los partidos y de los mediadores intelectuales y comunicacionales que pudieran jugar un papel a favor del entendimiento. Las medias palabras al respecto han sido una constante fatal desde la misma transici&oacute;n democr&aacute;tica, desde que se produjo el transversal olvido de las &ldquo;nacionalidades&rdquo; constitucionales. Pareci&oacute; darse una entente trasversal y t&aacute;cita entre cancerberos de signo diverso, como si hubieran convenido en olvidar este asunto y esperar a que el paso del tiempo &ldquo;lo curara&rdquo;. Una posici&oacute;n que parece remedar las famosas instrucciones secretas a los corregidores reales en Catalunya, en el XVIII: &ldquo;Que se consiga el efecto sin que se note el cuidado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cuidado fue, entonces, contundente, pero no funcion&oacute;, como tampoco funcion&oacute; el cuidado feroz de Franco. Menos iba a funcionar, despu&eacute;s, en democracia. S&oacute;lo sirvi&oacute; para que se instalara, progresivamente, en Catalunya, el convencimiento de que no hab&iacute;a nada que hacer. Espa&ntilde;a nunca debi&oacute; olvidar la letra -&ldquo;nacionalidades&rdquo;- y el esp&iacute;ritu -&ldquo;naci&oacute;n de naciones&rdquo;- del pacto constitucional de 1978.
    </p><p class="article-text">
        En los Encuentros de Sitges de junio de 1983, entre intelectuales de ambos lados del Ebro, se esperaba a Salvador Espriu que, enfermo, se limit&oacute; a mandar una nota que fue le&iacute;da con la gran expectaci&oacute;n y respeto que el poeta de <em>La pell de brau</em> suscitaba.
    </p><p class="article-text">
        Era una llamada al mutuo conocimiento y reconocimiento, pero no ret&oacute;rico sino de verdad, tratando de abrir la &uacute;nica senda com&uacute;n imaginable, en la que &eacute;l crey&oacute;, la misma en la que hab&iacute;a cre&iacute;do Joan Maragall. Espriu culminaba su escrito con una frase definitiva, para quien, en Sepharad, deb&iacute;a escuchar: &ldquo;Llull y Cervantes, de t&uacute; a t&uacute;&rdquo;. Esta es la cuesti&oacute;n de fondo. Ni m&aacute;s ni menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Font]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/llull-cervantes_132_3792114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Oct 2016 18:07:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Llull y Cervantes, de tú a tú]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a Felipe, desde el socialismo catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/carta-felipe-socialismo-catalan_132_2500151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayor parte del tiempo, en España, los pueblos no “compartimos” más que la represión. Aunque Cataluña, Valencia, Baleares, Euskadi y Galicia más que nadie, porque fueron despojados hasta de su lengua y de su cultura. Lo sabes y lo dijiste muchas veces</p></div><p class="article-text">
        Barcelona, 3 de septiembre de 2015
    </p><p class="article-text">
        Hola Felipe,
    </p><p class="article-text">
        respondo a la tuya del 31 de agosto. En ella, nos hablas, a prop&oacute;sito de la deriva independentista inducida por CDC, de <em>&ldquo;una aventura ilegal e irresponsable que pone en riesgo la convivencia entre los catalanes&rdquo;</em>, en referencia a quienes, por su origen o por el de sus padres y abuelos, se sienten espa&ntilde;oles adem&aacute;s de catalanes. No puedo estar m&aacute;s de acuerdo. Aznar dijo algo parecido, pero que nos son&oacute; a amenaza o a chantaje: <em>&ldquo;Para romper con Espa&ntilde;a, Catalu&ntilde;a va a romperse antes como sociedad&rdquo;</em>. Tal vez porque la ubicaci&oacute;n pol&iacute;tica de quien lo dec&iacute;a se correspond&iacute;a con la de aquellos que, en los setenta, intentaron sin &eacute;xito avivar los rescoldos del viejo <em>lerrouxismo</em>. Tus palabras, por el contrario, son las de quien entonces jug&oacute; abiertamente contra esa posibilidad, propiciando la unidad socialista en Catalu&ntilde;a, defendiendo la integraci&oacute;n en la sociedad de destino de quienes hab&iacute;an llegado de otros pueblos hermanos y promoviendo con ello la unidad civil del pueblo de Catalu&ntilde;a. Por eso y porque fuiste el gran apoyo para el retorno de la Generalitat exiliada, para el reconocimiento de las &ldquo;nacionalidades&rdquo; en la Constituci&oacute;n, para el modelo ling&uuml;&iacute;stico catal&aacute;n&hellip;, como tambi&eacute;n quien consigui&oacute; el fin del golpismo e impuls&oacute; el ingreso en Europa, el Estado del bienestar, con escuela y sanidad para todos&hellip; Por todo ello, los catalanes, de forma muy mayoritaria, te votamos siempre, hasta en los momentos en que el apoyo del resto de Espa&ntilde;a languidec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, tu parecer nos interesa, sea para estar de acuerdo o para discrepar, aciertes o te equivoques, pero desde el respeto que merece un viejo y determinante amigo de Catalu&ntilde;a, que se toma ahora la molestia de mandarnos una carta. Y nos resulta ajena y odiosa la suficiencia y el desprecio de los nacional-leninistas, quiero decir de quines pretenden encarnan en exclusiva el sentido de las cosas y la causa de Catalu&ntilde;a. Las descalificaciones y anatemas que sueltan a diestro y siniestro no est&aacute;n a la altura de Catalu&ntilde;a y son, ciertamente, de muy mal augurio.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo unas pocas consideraciones sobre tu carta:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>El fascismo italiano y el nazismo alem&aacute;n suenan como algo demasiado gordo referidos a Catalu&ntilde;a y, no solo por la emblem&aacute;tica tradici&oacute;n antifranquista de &eacute;sta y por su reconocida capacidad de convivencia, como tu mismo se&ntilde;alas, sino tambi&eacute;n porque es infinitesimal lo que pueda haber de eso en el ampl&iacute;simo movimiento de rechazo que gener&oacute; en Catalu&ntilde;a el &ldquo;via crucis&rdquo; del Estatut, en el que no faltaron ninguna clase de insultos, escarnios, &ldquo;cepillos&rdquo;, burlas y ninguneos. Se trata de un movimiento de ra&iacute;z democr&aacute;tica y en buena medida progresista, que exige respeto y el debido reconocimiento para su naci&oacute;n, su lengua y su cultura, adem&aacute;s de un trato econ&oacute;micamente justo. Y que, si ello es inalcanzable en Espa&ntilde;a, si la voluntad de Catalu&ntilde;a no cuenta como tal -solo inmersa y diluida en la tan superior demograf&iacute;a espa&ntilde;ola-, si por todo ello se sienten vivir en casa ajena, es normal que digan basta y que consideren llagada la hora de los que propugnan un cobijo propio, aunque sea sin reparar en costes econ&oacute;micos y humanos.</li>
                                    <li>Otra cosa ser&iacute;a hablar, m&aacute;s all&aacute; de los independentistas de siempre, de quines corrieron a canalizar este flujo masivo para monopolizarlo y para usarlo como carburante al servicio exclusivo de sus finalidades. No es que sean tampoco nazis o fascistas. Lo sabes, trataste con ellos y con su falta de proyecto desde el gobierno. Siempre se situaron entre el nacionalismo, de un lado, y el oportunismo del <em>bussines party</em> del otro. Pregonan que su &uacute;nico norte es la naci&oacute;n, sin m&aacute;s. Los hay en Catalu&ntilde;a como los hay en toda Espa&ntilde;a, aunque en &eacute;sta, no se reconozcan como tales y se presenten como meros defensores del Estado de derecho, del que tiran para su uso exclusivo (lengua &uacute;nica, regateo y burla a las otras lenguas, modelo radial en las infraestructuras, p&eacute;rdida de posiciones de las comunidades donantes en el r&agrave;nquing del gasto p&uacute;blico por habitante, etc). El nacionalismo es peligroso en todas partes, como lo son todas las ideolog&iacute;as absolutas. Disponen de &ldquo;la verdad&rdquo; y &eacute;sta lo justifica todo. La historia nos ense&ntilde;a que, cuando se exasperan, acaban gestando al monstruo. Y hay que decirlo, para poner a la gente en guardia, para que no se dejen llevar a cualquier parte y sobre todo para hacer frente a ciertas actitudes que emergen en unos pocos. Y es que, cuando se les ofrece una coartada absoluta, los canallas se envalentonan y algunas pobres gentes tienden tambi&eacute;n a encanallase. Es lo &uacute;ltimo que quisi&eacute;ramos para cualquier pueblo. Y es lo que menos le conviene a Catalu&ntilde;a, porque la naci&oacute;n es el consenso renovado de la ciudadan&iacute;a (Renan) y, si &eacute;ste flaquea, si la divisi&oacute;n cristaliza, la naci&oacute;n se diluye.</li>
                                    <li>Hablas de &ldquo;la convivencia secular en este espacio p&uacute;blico que compartimos&rdquo;: Espa&ntilde;a. Habr&iacute;a que convenir que lo de &ldquo;compartir&rdquo; ha sido siempre una excepci&oacute;n, si es que hablamos de los pueblos y no de la t&iacute;pica alianza de intereses entre clases dominantes, que es lo que prevaleci&oacute;. La mayor parte del tiempo, en Espa&ntilde;a, los pueblos no &ldquo;compartimos&rdquo; m&aacute;s que la represi&oacute;n. Aunque Catalu&ntilde;a, Valencia, Baleares, Euskadi y Galicia m&aacute;s que nadie, porque fueron despojados hasta de su lengua y de su cultura. Lo sabes y lo dijiste muchas veces.</li>
                                    <li>Por otra parte, est&aacute; eso de la Espa&ntilde;a &ldquo;secular&rdquo;. Para ser precisos, solo desde 1714 podemos hablar de Estado com&uacute;n, eso s&iacute;, impuesto por las armas. Y, si miramos atr&aacute;s, es obligado rese&ntilde;ar la Catalu&ntilde;a articulada en torno al condado de Barcelona y m&aacute;s aun la Corona de Arag&oacute;n o confederaci&oacute;n catalana-aragonesa, una entidad compuesta y multiling&uuml;e (catal&aacute;n, castellano, provenzal y lat&iacute;n), con Cortes espec&iacute;ficas en cada reino integrante, tambi&eacute;n en los conquistados como Valencia, Baleares, Sic&iacute;lia, N&aacute;poles... Un modelo que contrastaba con la monarqu&iacute;a castellana, basada en el &ldquo;<em>poder&iacute;o real absoluto&rdquo;.</em> El juramento de lealtad al conde-rey era el siguiente: <em>&ldquo;Nos, que somos igual que Vos y, juntos, m&aacute;s que Vos, os juramos lealtad y obediencia, siempre que guard&eacute;is nuestras constituciones. Y, si no, no&rdquo;</em>. Una realidad de la que Pierre Villar hablaba como un Estado-Naci&oacute;n <em>avant la lettre</em>. La cultura pol&iacute;tica catalana del Estado compuesto y del pacto entre iguales no es algo nuevo, tienen ra&iacute;ces muy profundas, siempre en contradicci&oacute;n con el absolutismo que imper&oacute; en Espa&ntilde;a y con el jacobinismo, que fue su correlato democr&aacute;tico.</li>
                                    <li>Catalu&ntilde;a es una comunidad pol&iacute;tica, cultural y ling&uuml;&iacute;stica que existe, es reprimida y resurge desde la Edad Media hasta hoy mismo y que siempre estuvo dispuesta a compartir un mismo Estado hispano, pero en pie de igualdad. Un Estado que lo sea de la lengua y la cultura catalanas como lo es de la lengua y la cultura castellanas. Como dec&iacute;a Salvador Espriu, el poeta de Sinera y de Sepharad, dirigi&eacute;ndose a los intelectuales castellanos, con palabras claras e inequ&iacute;vocas: <em>&ldquo;Llull y Cervantes, de tu a tu&rdquo;</em>. Un Estado que asuma la defensa y el pleno desarrollo del catal&aacute;n, en todas las tierras peninsulares donde se habla, sin m&aacute;s regateos, sin m&aacute;s guerra sucia, sin m&aacute;s mofas ni escarnios. Un Estado del que no quepa pensar que admite la diferencia como mal menor, provisional y en su rinc&oacute;n, a la espera de que el tiempo y el debido &ldquo;cuidado&rdquo; (Felipe V a los corregidores) trabajen por la asimilaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Me siento federalista, pero de un federalismo que no encorsete lo que somos en un nuevo molde uniformador, en un nuevo <em>&ldquo;caf&eacute; para todos&rdquo;</em>, en nombre de la igualdad. La diferencia no se opone a la igualdad sino al uniformismo. Claro que todos los ciudadanos de un Estado han de disponer de unos mismos derechos b&aacute;sicos, s&oacute;lo faltar&iacute;a. Pero ello no puede usarse para negarle a Catalu&ntilde;a lo que es. Por eso, la reforma federal, para ser v&aacute;lida, deber&iacute;a ser tambi&eacute;n un pacto plurinacional, de forma que Espa&ntilde;a fuera, finalmente, de verdad, la casa com&uacute;n de todas las realidades nacionales que la integran, la &ldquo;naci&oacute;n de naciones&rdquo; de la que nos hablaste. Tratar de escamotearlo es perpetuar una       dominaci&oacute;n secular y es condenar a Catalu&ntilde;a a la exasperaci&oacute;n. M&aacute;s aun cuando ello ya ven&iacute;a apuntado en el pacto constitucional de 1978 -&ldquo;nacionalidades y regiones&rdquo;- y ha sido siempre ignorado, hasta ser negado abiertamente por la malhadada sentencia contra el Estatut. Ah&iacute; est&aacute; el problema de fondo. Esto es lo que hay que solucionar. Deber&iacute;a asumirlo el PP. Y deber&iacute;as hablar de ello con algunos &ldquo;barones&rdquo; y &ldquo;baronesas&rdquo; socialistas que confunden los t&eacute;rminos, no se sabe si por ignorancia o por demagogia. Una carta abierta tuya al respecto podr&iacute;a ser muy &uacute;til para avanzar en el camino de las soluciones.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Un abrazo. Y, aunque les moleste a los mal educados, no dejes de escribirnos.
    </p><p class="article-text">
        Jordi Font
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Font]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/carta-felipe-socialismo-catalan_132_2500151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2015 19:16:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Carta a Felipe, desde el socialismo catalán]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a Felipe, des del socialisme català]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/carta-felipe-des-socialisme-catala_132_2500070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hola Felipe, responc a la teva del 31 d'agost. En ella, ens parles, a propòsit de la deriva independentista.</p></div><p class="article-text">
        Barcelona, 3 setembre 2015
    </p><p class="article-text">
         Hola Felipe, responc a la teva del 31 d'agost. En ella, ens parles, a prop&ograve;sit de la deriva independentista indu&iuml;da per CDC, d '&ldquo;una aventura il&middot;legal i irresponsable que posa en risc la conviv&egrave;ncia entre els catalans&rdquo;, en refer&egrave;ncia als que, pel seu origen o pel dels seus pares i avis, se senten espanyols a m&eacute;s de catalans. No puc estar m&eacute;s d'acord. Aznar va dir una cosa semblant, per&ograve; que ens va sonar a amena&ccedil;a o xantatge: &ldquo;Per trencar amb Espanya, Catalunya va a trencar abans com a societat&rdquo;. Potser perqu&egrave; la ubicaci&oacute; pol&iacute;tica de qui ho deia es corresponia amb la d'aquells que, en els setanta, van intentar sense &egrave;xit avivar les brases del vell lerrouxisme. Les teves paraules, per contra, s&oacute;n les de qui llavors va jugar obertament contra aquesta possibilitat, propiciant la unitat socialista a Catalunya, defensant la integraci&oacute; en la societat de dest&iacute; dels que havien arribat d'altres pobles germans i promovent amb aix&ograve; la unitat civil del poble de Catalunya. Per aix&ograve; i perqu&egrave; vas ser el gran suport per al retorn de la Generalitat exiliada, per al reconeixement de les &ldquo;nacionalitats&rdquo; a la Constituci&oacute;, per al model ling&uuml;&iacute;stic catal&agrave; ..., com tamb&eacute; qui va aconseguir la fi del colpisme i va impulsar l'ingr&eacute;s a Europa, l'Estat del benestar, amb escola i sanitat per a tots ... Per tot aix&ograve;, els catalans, de forma molt majorit&agrave;ria, et vam votar sempre, fins en els moments en qu&egrave; el suport de la resta d'Espanya llanguia.
    </p><p class="article-text">
         Per tot aix&ograve;, el teu parer ens interessa, sigui per estar d'acord o per discrepar, encertis o t'equivoquis, per&ograve; des del respecte que mereix un vell i determinant amic de Catalunya, que es pren ara la mol&egrave;stia d'enviar-nos una carta. I ens resulta aliena i odiosa la sufici&egrave;ncia i el menyspreu dels nacional-leninistes, vull dir dels qui pretenen encarnar en exclusiva el sentit de les coses i la causa de Catalunya. Les desqualificacions i anatemes que deixen anar a destre i sinistre no estan a l'altura de Catalunya i s&oacute;n, certament, de molt mal auguri.
    </p><p class="article-text">
         Nom&eacute;s unes poques consideracions sobre la teva carta:
    </p><p class="article-text">
         1. El feixisme itali&agrave; i el nazisme alemany sonen com una cosa massa gros referits a Catalunya i, no nom&eacute;s per l'emblem&agrave;tica tradici&oacute; antifranquista d'aquesta i per la seva reconeguda capacitat de conviv&egrave;ncia, com tu mateix assenyales, sin&oacute; tamb&eacute; perqu&egrave; &eacute;s infinitesimal el que pugui haver d'aix&ograve; en l'ampl&iacute;ssim moviment de rebuig que va generar a Catalunya el &ldquo;via crucis&rdquo; de l'Estatut, en qu&egrave; no van faltar cap mena d'insults, escarnis, &ldquo;raspalls&rdquo;, burles i menyspreus. Es tracta d'un moviment d'arrel democr&agrave;tica i en bona mesura progressista, que exigeix respecte i el degut reconeixement per la seva naci&oacute;, la seva llengua i la seva cultura, a m&eacute;s d'un tracte econ&ograve;micament just. I que, si aix&ograve; &eacute;s inabastable a Espanya, si la voluntat de Catalunya no compta com a tal -nom&eacute;s immersa i dilu&iuml;da en la tan superior demografia espanyola-, si per tot aix&ograve; se senten viure a casa dels altres, &eacute;s normal que diguin prou i que considerin arribada l'hora dels que propugnen un recer propi, encara que sigui sense reparar en costos econ&ograve;mics i humans.
    </p><p class="article-text">
         2. Una altra cosa seria parlar, m&eacute;s enll&agrave; dels independentistes de sempre, dels qui van c&oacute;rrer a canalitzar aquest flux massiu per monopolitzar i per usar-lo com a carburant al servei exclusiu de les seves finalitats. No &eacute;s que siguin tampoc nazis o feixistes. Ho saps, vas tractar amb ells i amb la seva falta de projecte des del govern. Sempre es van situar entre el nacionalisme, d'una banda, i l'oportunisme del bussines party de l'altre. Pregonen que el seu &uacute;nic nord &eacute;s la naci&oacute;, sense m&eacute;s. N'hi ha a Catalunya com n'hi ha a tot Espanya, encara que en aquesta, no es reconeguin com a tals i es presentin com a mers defensors de l'Estat de dret, del que tiren per al seu &uacute;s exclusiu (llengua &uacute;nica, regateig i burla a les altres lleng&uuml;es, model radial en les infraestructures, p&egrave;rdua de posicions de les comunitats donants en el r&agrave;nquing de la despesa p&uacute;blica per habitant, etc). El nacionalisme &eacute;s perill&oacute;s a tot arreu, com ho s&oacute;n totes les ideologies absolutes. Disposen de &ldquo;la veritat&rdquo; i aquesta ho justifica tot. La hist&ograve;ria ens ensenya que, quan s'exasperen, acaben gestant al monstre. I cal dir-ho, per posar a la gent en gu&agrave;rdia, perqu&egrave; no es deixin portar a qualsevol banda i sobretot per fer front a certes actituds que emergeixen en uns pocs. I &eacute;s que, quan se'ls ofereix una coartada absoluta, els canalles s'envalenteixen i algunes pobres gents tendeixen tamb&eacute; a encanallar-se. &Eacute;s l'&uacute;ltim que voldr&iacute;em per a qualsevol poble. I &eacute;s el que menys li conv&eacute; a Catalunya, perqu&egrave; la naci&oacute; &eacute;s el consens renovat de la ciutadania (Renan) i, si aquest flaqueja, si la divisi&oacute; cristal&middot;litza, la naci&oacute; es dilueix.
    </p><p class="article-text">
         3. Parles de &ldquo;la conviv&egrave;ncia secular en aquest espai p&uacute;blic que compartim&rdquo;: Espanya. Caldria convenir que aix&ograve; de &ldquo;compartir&rdquo; ha estat sempre una excepci&oacute;, si &eacute;s que parlem dels pobles i no de la t&iacute;pica alian&ccedil;a d'interessos entre classes dominants, que &eacute;s el que va prevaler. La major part del temps, a Espanya, els pobles no &ldquo;compartim&rdquo; m&eacute;s que la repressi&oacute;. Tot i que Catalunya, Val&egrave;ncia, Balears, Euskadi i Gal&iacute;cia m&eacute;s que ning&uacute;, perqu&egrave; van ser despullats fins de la seva llengua i la seva cultura. Ho saps i ho vas dir moltes vegades.
    </p><p class="article-text">
         4. D'altra banda, est&agrave; aix&ograve; de l'Espanya &ldquo;secular&rdquo;. Per ser precisos, nom&eacute;s des de 1714 podem parlar d'Estat com&uacute;, aix&ograve; s&iacute;, imposat per les armes. I, si mirem enrere, &eacute;s obligat ressenyar la Catalunya articulada al voltant del comtat de Barcelona i m&eacute;s encara la Corona d'Arag&oacute; o confederaci&oacute; catalanoaragonesa, una entitat composta i multiling&uuml;e (catal&agrave;, castell&agrave;, proven&ccedil;al i llat&iacute;), amb Corts espec&iacute;fiques en cada regne integrant, tamb&eacute; en els conquistats com Val&egrave;ncia, Balears, Sic&iacute;lia, N&agrave;pols ... Un model que contrastava amb la monarquia castellana, basada en el &ldquo;poder real absolut&rdquo;. El jurament de lleialtat al comte-rei era el seg&uuml;ent: &ldquo;Ens, que som igual que V&oacute;s i, junts, m&eacute;s que V&oacute;s, us jurem lleialtat i obedi&egrave;ncia, sempre que compliu les nostres constitucions. I, si no, no&rdquo;. Una realitat de la qual Pierre Villar parlava com un Estat-Naci&oacute; avant la lettre. La cultura pol&iacute;tica catalana de l'Estat compost i del pacte entre iguals no &eacute;s una cosa nova, tenen arrels molt profundes, sempre en contradicci&oacute; amb l'absolutisme que va imperar a Espanya i amb el jacobinisme, que va ser el seu correlat democr&agrave;tic.
    </p><p class="article-text">
         5. Catalunya &eacute;s una comunitat pol&iacute;tica, cultural i ling&uuml;&iacute;stica que existeix, &eacute;s reprimida i ressorgeix des de l'Edat Mitjana fins avui mateix i que sempre va estar disposada a compartir un mateix Estat hisp&agrave;, per&ograve; en peu d'igualtat. Un Estat que ho sigui de la llengua i la cultura catalanes com ho &eacute;s de la llengua i la cultura castellanes. Com deia Salvador Espriu, el poeta de Sinera i de Sepharad, dirigint-se als intel&middot;lectuals castellans, amb paraules clares i inequ&iacute;voques: &ldquo;Llull i Cervantes, de tu a tu&rdquo;. Un Estat que assumeixi la defensa i el ple desenvolupament del catal&agrave;, en totes les terres peninsulars on es parla, sense m&eacute;s regatejos, sense m&eacute;s guerra bruta, sense m&eacute;s mofes ni escarnis. Un Estat del qual no es pugui pensar que admet la difer&egrave;ncia com a mal menor, provisional i en el seu rac&oacute;, a l'espera que el temps i la deguda &ldquo;cura&rdquo; (Felip V als corregidors) treballin per l'assimilaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
         6. Em sento federalista, per&ograve; d'un federalisme que no encotilli el que som en un nou motlle uniformador, en un nou &ldquo;caf&egrave; per a tots&rdquo;, en nom de la igualtat. La difer&egrave;ncia no s'oposa a la igualtat sin&oacute; l'uniformisme. &Eacute;s clar que tots els ciutadans d'un Estat han de disposar d'uns mateixos drets b&agrave;sics, nom&eacute;s faltaria. Per&ograve; aix&ograve; no es pot utilitzar per negar-li a Catalunya el que &eacute;s. Per aix&ograve;, la reforma federal, per a ser v&agrave;lida, hauria de ser tamb&eacute; un pacte plurinacional, de manera que Espanya fos, finalment, de veritat, la casa comuna de totes les realitats nacionals que la integren, la &ldquo;naci&oacute; de nacions&rdquo; de la qual ens vas parlar. Tractar d'escamotejar-ho &eacute;s perpetuar una dominaci&oacute; secular i &eacute;s condemnar Catalunya a l'exasperaci&oacute;. M&eacute;s encara quan aix&ograve; ja venia apuntat en el pacte constitucional de 1978 - &ldquo;nacionalitats i regions&rdquo; - i ha estat sempre ignorat, fins a ser negat obertament per la malaurada sent&egrave;ncia contra l'Estatut. Aqu&iacute; hi ha el problema de fons. Aix&ograve; &eacute;s el que cal solucionar. Hauria d'assumir-PP. I hauries de parlar d'aix&ograve; amb alguns &ldquo;barons&rdquo; i &ldquo;baronesses&rdquo; socialistes que confonen els termes, no se sap si per ignor&agrave;ncia o per demag&ograve;gia. Una carta oberta teva al respecte podria ser molt &uacute;til per avan&ccedil;ar en el cam&iacute; de les solucions.
    </p><p class="article-text">
         Una abra&ccedil;ada. I, encara que els molesti als mal educats, no deixis d'escriure'ns.
    </p><p class="article-text">
         Jordi Font
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Font]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/carta-felipe-des-socialisme-catala_132_2500070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2015 18:56:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Carta a Felipe, des del socialisme català]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
