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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Martí Álvarez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_marti_alvarez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis Martí Álvarez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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      <title><![CDATA[Cataluña: Independencia y calidad institucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cataluna-independencia-calidad-institucional_132_2469178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En un <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/instituciones-esperar-Cataluna-independiente_6_429467050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a> ve&iacute;amos algunos interrogantes sobre el curso futuro que podr&iacute;a llevar una Catalu&ntilde;a independiente. Mientras esperamos alguna respuesta, centr&eacute;monos en el panorama institucional catal&aacute;n a d&iacute;a de hoy, cuya calidad (relativa a la media espa&ntilde;ola) puede servir de aproximaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n de las instituciones catalanes post-secesi&oacute;n (esto es, de si &eacute;stas mejorar&iacute;an o empeorar&iacute;an al &ldquo;catalanizarse&rdquo; las estructuras estatales en el territorio).
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil medir la calidad de las instituciones a escala nacional, dificultades que se acrecientan en el &aacute;mbito regional, puesto que la calidad de la acci&oacute;n p&uacute;blica resulta de la interacci&oacute;n de las instituciones estatales y las regionales. No conocemos ning&uacute;n estudio detallado y con la amplitud suficiente que trate esta cuesti&oacute;n en Espa&ntilde;a. En todo caso, s&iacute; cabe hacer algunas aproximaciones generales, basadas en algunos determinantes tradicionales de buena institucionalidad, y encuestas realizadas a la poblaci&oacute;n sobre cuestiones relacionadas con las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre las variables que podr&iacute;an indicar mejor calidad institucional en Catalu&ntilde;a, una posible ser&iacute;a el peso de la sociedad civil. Tradicionalmente este factor act&uacute;a como contrapeso del poder pol&iacute;tico, y puede contribuir por esta v&iacute;a a una buena institucionalidad. No es f&aacute;cil identificar estad&iacute;sticas que respalden una superioridad catalana en este &aacute;mbito, seg&uacute;n el tradicional argumento del nacionalismo catal&aacute;n; pero aceptemos, basado en la evidencia de los &uacute;ltimos a&ntilde;os (por ejemplo la fortaleza de movimientos como &Ograve;mnium Cultural y la Asamblea Nacional de Catalu&ntilde;a, cuya influencia sobre el poder pol&iacute;tico parece haber sido notable), que pueda ser plausible. Tras sus mejoras en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Catalu&ntilde;a tambi&eacute;n parece estar entre las <a href="http://www.ifuturo.org/informes/InstitucionFuturo_GobiernoAbierto.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CCAA m&aacute;s transparentes en su acci&oacute;n de gobierno</a> (pg 9).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, otros factores podr&iacute;an apuntar en sentido contrario. Distintos trabajos acad&eacute;micos (ver por ejemplo <a href="http://www.cgdev.org/files/9136_file_WP94.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) apuntan a una correlaci&oacute;n entre las fracturas sociales (como las que est&aacute; sufriendo Catalu&ntilde;a alrededor del &ldquo;proc&eacute;s&rdquo;) y una calidad m&aacute;s baja de las instituciones. Por otra parte, las percepciones de los ciudadanos catalanes sobre la calidad de los servicios prestados por su regi&oacute;n, la corrupci&oacute;n y la capacidad de sus medios de comunicaci&oacute;n de destapar casos de corrupci&oacute;n son <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=0CCMQFjAAahUKEwjB-KHJ04zIAhUEVxQKHZX6DRA&amp;url=http%3A%2F%2Fec.europa.eu%2Fregional_policy%2Fsources%2Fdocgener%2Fstudies%2Fpdf%2F2010_government_1.pdf&amp;usg=AFQjCNE7BIIHlXuYfSnLfHcgeSNFq3BVDw&amp;sig2=kLEFEzOXH3g9xAkyOMLVCQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos favorables</a> que la media espa&ntilde;ola. En cuanto a la propensi&oacute;n a la corrupci&oacute;n, el reguero de casos recientes en Catalu&ntilde;a (Palau, Millet, Pujol, <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elites-Cataluna_6_76352366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sanidad catalana</a>, financiaci&oacute;n CDC&hellip;) parece ser indicativo (cuantitativa y cualitativamente) de patrones similares a los de la Espa&ntilde;a no catalana; obs&eacute;rvese adem&aacute;s que, casualmente o no, los esc&aacute;ndalos catalanes se centran en el &aacute;mbito auton&oacute;mico: la Administraci&oacute;n Central presta en Catalu&ntilde;a servicios p&uacute;blicos muy significativos (Agencia Tributaria, poder judicial), sin que se conozcan en tiempos recientes casos de corrupci&oacute;n relevantes asociados a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Baste este repaso (necesariamente breve por razones de espacio) para constatar que la evidencia directa e indirecta sobre calidad institucional relativa de Catalu&ntilde;a vs resto de Espa&ntilde;a es en el mejor de los casos muy ambigua. Ello sugiere (mucha) precauci&oacute;n a la hora de hablar, por ejemplo, sobre <a href="https://twitter.com/XSalaimartin/status/635422726174453760?ref_src=twsrc%5etfw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los costes (institucionales) de seguir en Espa&ntilde;a</a> como argumento pro-secesi&oacute;n (los &ldquo;costes de seguir en Catalu&ntilde;a&rdquo; bien podr&iacute;an ser a&uacute;n mayores). <a href="http://cat.elpais.com/cat/2014/10/21/opinion/1413917444_691407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Ho farem millor perque som millors&rdquo;</a> no es, a la luz de lo anterior, una conclusi&oacute;n l&oacute;gica basada en evidencia emp&iacute;rica, sino una declaraci&oacute;n de fe asentada en un prejuicio.
    </p><p class="article-text">
        Donde Catalu&ntilde;a s&iacute; es excepcional es en su evoluci&oacute;n institucional reciente. En el resto de Espa&ntilde;a, de manera a&uacute;n titubeante y desigual por territorios, algunas situaciones de abuso, ineficiencia, corrupci&oacute;n etc., desde el poder pol&iacute;tico est&aacute;n comenzando a recibir un castigo notable, tanto en el &aacute;mbito pol&iacute;tico y medi&aacute;tico como en el judicial. Se aprecian cada vez con mayor regularidad el tipo de situaciones inc&oacute;modas para los partidos gobernantes tradicionalmente indicativas de que &ndash;aunque mejorables- los mecanismos institucionales funcionan. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en Catalu&ntilde;a la institucionalidad ha sufrido una notable degradaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, al calor del proceso independentista. Fen&oacute;meno que el propio &ldquo;proc&eacute;s&rdquo; ejemplifica perfectamente: una iniciativa construida sobre la base de que la &ldquo;naci&oacute;n catalana&rdquo; (l&eacute;ase la mayor&iacute;a simple en el Parlament) puede decidir lo que le venga en gana al margen de las normas (Constituci&oacute;n y Estatuto) que los propios catalanes aprobaron en su momento. As&iacute;, mientras el Estatuto de Autonom&iacute;a s&oacute;lo se puede reformar por mayor&iacute;a parlamentaria de 2/3, la independencia en la Catalu&ntilde;a oficial se proclama aparentemente por mayor&iacute;a simple. Pocas cosas m&aacute;s da&ntilde;inas al esp&iacute;ritu de la buena institucionalidad que esta pretendida capacidad del &ldquo;pueblo&rdquo; de decidir sobre todo por mayor&iacute;a de la mitad m&aacute;s uno.
    </p><p class="article-text">
        Cabe a&ntilde;adir que las v&iacute;as institucionales que permitir&iacute;an canalizar las demandas sobre el &ldquo;derecho a decidir&rdquo;en el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol no han sido siquiera utilizadas: a d&iacute;a de hoy, el Parlamento espa&ntilde;ol no ha recibido a&uacute;n propuesta alguna del Parlamento catal&aacute;n para una reforma constitucional que acoja el derecho de secesi&oacute;n. Y este no es un detalle menor: al margen de lo que hubiese decidido el Congreso espa&ntilde;ol (<em>spoiler</em>: con seguridad lo habr&iacute;a denegado), el seguimiento de los cauces legales establecidos es lo m&iacute;nimo que se puede pedir a un proyecto que se pretende institucionalmente mejor al actual. Por otra parte, aunque se pueda dudar de la eficacia o valor terap&eacute;utico del debate parlamentario, &eacute;ste es infinitamente mejor que la discusi&oacute;n a trav&eacute;s de mensajes de cara a la galer&iacute;a cruzados en la prensa o las redes sociales, y le otorga al problema la solemnidad y relevancia que merece. Es en &uacute;ltimo t&eacute;rmino una cuesti&oacute;n de legitimidad: la que tiene el marco actual (indiscutible aunque algunas de las quejas desde Catalu&ntilde;a puedan compartirse), y la que pierde la iniciativa autodeterminista al no utilizarlo.
    </p><p class="article-text">
        El resto del panorama institucional catal&aacute;n deja otros elementos preocupantes. Para caracterizarlo, basta el siguiente ejercicio mental: supongan que se crease en Espa&ntilde;a un movimiento social por la declaraci&oacute;n de la religi&oacute;n cat&oacute;lica como oficial del pa&iacute;s, declaraci&oacute;n que se pretendiera hacer por mayor&iacute;a simple en el Parlamento (en realidad, exige un cambio en la Constituci&oacute;n); supongan que el PP, que no llevaba la &ldquo;reconfesionalizaci&oacute;n&rdquo; de Espa&ntilde;a en su programa de 2011, se aliase con otros movimientos catolicistas para formar la lista &ldquo;Juntos por la Iglesia&rdquo; (JxI) en defensa de esas tesis, de cara a las elecciones de 2015; y ahora supongan que el Gobierno del PP hiciese lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        - <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/politica/Junta-Electoral-TV3-parecerse-independentista_0_421008250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colocar un logo en TVE casi igual que el de la lista &ldquo;Juntos por la Iglesia&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        - <a href="http://www.lavanguardia.com/comunicacion/20150726/54434152829/ccma-cese-felix-riera-director-catalunya-radio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despedir al director de RTVE, sin m&aacute;s raz&oacute;n aparente que ser de una facci&oacute;n del PP que no comparte las tesis de &ldquo;Juntos por la Iglesia&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        - <a href="https://twitter.com/Diplocat/status/621660643062587392" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contarnos desde una cuenta twitter del Gobierno espa&ntilde;ol las novedades de la lista &ldquo;Juntos por la Iglesia&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        - <a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/09/03/catalunya/1441307746_455360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retransmitir en directo las manifestaciones de los movimientos que apoyan la &ldquo;reconfesionalizaci&oacute;n&rdquo; de Espa&ntilde;a</a>
    </p><p class="article-text">
        - utilizar su poder municipal para poner en marcha el movimiento &ldquo;<a href="http://www.municipisindependencia.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de Municipios por la Iglesia</a>&rdquo;, que se sirve de los impuestos de los vecinos espa&ntilde;oles para apoyar la oficialidad del catolicismo en Espa&ntilde;a
    </p><p class="article-text">
        Prescindiendo de qu&eacute; les pueda parecer el PP o la vuelta a un Estado confesional, piensen c&oacute;mo valorar&iacute;an la calidad institucional de un pa&iacute;s donde el dinero del contribuyente se pudiese utilizar as&iacute;. Ahora sustituyan PP por CDC, Espa&ntilde;a por Catalu&ntilde;a, JxI por Junts pel Si, y la reconfesionalizaci&oacute;n de Espa&ntilde;a por la independencia de Catalu&ntilde;a. As&iacute; est&aacute;n las cosas a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es plausible que este panorama actual de las instituciones catalanas d&eacute; paso al prometido nirvana institucional post-independencia? Reconozcamos primeramente que en alg&uacute;n &aacute;mbito parece probable: por ejemplo, la rendici&oacute;n de cuentas de los pol&iacute;ticos catalanes a sus votantes bien podr&iacute;a mejorar al perderse la coartada del malvado &ldquo;Madrid&rdquo;, sistem&aacute;ticamente culpabilizado de las disfunciones, ineficiencias y comportamientos irregulares del mundo pol&iacute;tico catalano-nacionalista.
    </p><p class="article-text">
        Pero fuera de ese particular (y no muy alentador) ejemplo,  las proyecciones de mejora institucional post-independencia parecen puro voluntarismo: los pol&iacute;ticos catalanes podr&aacute;n &ndash;llevados de un c&iacute;vico patriotismo- pactar instituciones mejores que permitan a la ciudadan&iacute;a controlarlos m&aacute;s de cerca&hellip; o tal vez prefieran no hacerlo; el fervor popular nacionalista podr&aacute; reconducirse hacia una sana presi&oacute;n social al poder pol&iacute;tico catal&aacute;n&hellip; o contaminar de nacionalismo populista las instituciones estatales catalanas; los defectos institucionales de Catalu&ntilde;a-en-Espa&ntilde;a podr&aacute;n reducirse post-independencia, aprovechando el margen de mejora existente &ndash;o acentuarse, ante la inexistencia de contrapesos externos al poder pol&iacute;tico catal&aacute;n. Y as&iacute; sucesivamente: puede que s&iacute; y puede que no, sin que exista evidencia aparente que apoye los escenarios m&aacute;s favorables &ndash;y s&iacute; varios elementos como m&iacute;nimo para una seria reflexi&oacute;n sobre la verosimilitud de los peores. Lo que es seguro es que el propio &ldquo;proc&eacute;s&rdquo; ha generado una din&aacute;mica de perceptible deterioro institucional en Catalu&ntilde;a que condicionar&aacute; el corto y posiblemente el medio plazo; y se hace muy dif&iacute;cil ver c&oacute;mo tras esta pol&iacute;tica de &ldquo;tierra quemada&rdquo; hacia las instituciones hispano-catalanas podr&iacute;an aparecer sin soluci&oacute;n de continuidad los deseados &ldquo;brotes verdes&rdquo; institucionales de la Catalu&ntilde;a independiente. 
    </p><p class="article-text">
        Nada impide, por supuesto, que algunos se hagan esa composici&oacute;n de lugar personal, a&ntilde;adiendo la mejora institucional a las venturas asociadas en su mente a la independencia. Pero hay una gran distancia entre los deseos o prejuicios propios y los argumentos serios, presentables a terceros, en este debate. La que separa el <em>thinking</em> del <em>wishful thinking</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Martínez i Coma, Luis Martí Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cataluna-independencia-calidad-institucional_132_2469178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2015 07:48:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cataluña: Independencia y calidad institucional]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué instituciones cabe esperar de una Cataluña independiente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/instituciones-esperar-cataluna-independiente_132_2489860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En el marco del debate sobre la independencia de Catalu&ntilde;a aparece de forma recurrente como argumento pro-secesi&oacute;n la mejora institucional catalana tras la eventual separaci&oacute;n. La l&oacute;gica es que la independencia catalana permitir&iacute;a hacer <em>tabula rasa</em> de la defectuosa institucionalidad espa&ntilde;ola, grave lastre para el potencial econ&oacute;mico (y no s&oacute;lo econ&oacute;mico) de Catalu&ntilde;a; y, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, dise&ntilde;ar un nuevo sistema, con los rasgos propios de los pa&iacute;ses institucionalmente m&aacute;s avanzados: respeto a los derechos de propiedad y al Estado de derecho, protecci&oacute;n derechos minor&iacute;as, poder judicial independiente, rigurosa defensa de la competencia, transparencia plena en la actividad p&uacute;blica y rendici&oacute;n de cuentas, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil discutir que la calidad de las instituciones es un determinante fundamental del desempe&ntilde;o econ&oacute;mico a largo plazo de los pa&iacute;ses. As&iacute; lo indican tanto los trabajos acad&eacute;micos (se&ntilde;aladamente, los de Acemoglu y Robinson) como la evidencia m&aacute;s o menos anecd&oacute;tica (los pa&iacute;ses pr&oacute;speros tienen -salvo contadas excepciones- instituciones s&oacute;lidas).  
    </p><p class="article-text">
        No tenemos claro, sin embargo, que esa asociaci&oacute;n entre una posible independencia catalana y la posterior mejora institucional sea obvia. En este post presentamos algunas de las preguntas que deben responderse. En la segunda parte del art&iacute;culo nos centramos en el actual panorama institucional catal&aacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; Instituciones y qui&eacute;n las dise&ntilde;a?  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Un primer elemento a considerar es que la institucionalidad espa&ntilde;ola, de seguro mejorable en muchos aspectos y ocasionalmente sonrojante en otros, tambi&eacute;n puede empeorar de forma sustantiva: a fin de cuentas Espa&ntilde;a est&aacute; situada en el 25% de pa&iacute;ses del mundo con mayor calidad institucional. En nuestro pa&iacute;s, las escaleras del cambio institucional tienen numerosos escalones hacia arriba, pero muchos m&aacute;s hacia abajo. No est&aacute; claro en absoluto que el camino catal&aacute;n post-independencia haya de progresar en sentido ascendente; m&aacute;xime en un contexto de fuerte divisi&oacute;n social, con un extendido fervor nacionalista y la pregonada convicci&oacute;n de que la mayor&iacute;a lo puede todo al margen de las normas vigentes. Cualquier cambio en este sentido, obviamente, abre m&aacute;s interrogantes que certezas.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los atributos de un buen sistema institucional son &ndash;tambi&eacute;n al sur del Ebro- sobradamente conocidos y, en sus rasgos b&aacute;sicos, escasamente controvertidos. El reto es conseguir que el poder pol&iacute;tico los haga suyos, dado que, en buena parte, se trata precisamente de limitarlo y controlarlo. Los te&oacute;ricos de la mejora institucional catalana post-secesi&oacute;n parecen presumir que el dise&ntilde;o institucional de la Catalu&ntilde;a independiente ser&iacute;a un ejercicio cuasi-acad&eacute;mico, protagonizado por brillantes personalidades catalanas como Mas Colell, Sala-i-Mart&iacute;n o  Gal&iacute;. Pero la conceptualizaci&oacute;n de las instituciones es la parte comparativamente m&aacute;s f&aacute;cil: inventarse un sistema institucional t&eacute;cnicamente mejor que el espa&ntilde;ol (o el brit&aacute;nico, o el de EEUU) es algo casi trivialmente sencillo. Lo dif&iacute;cil es que ese dise&ntilde;o sea interiorizado por los agentes pol&iacute;ticos y sociales, y que sobreviva con cierta coherencia a los procesos de negociaci&oacute;n por los que deber&iacute;a pasar antes de materializarse. Para saber si eso es plausible, debemos mirar a los partidos (y colectivos sociales) que hoy d&iacute;a protagonizan el &ldquo;proc&eacute;s&rdquo;, pues son sus actitudes y planteamientos actuales los que nos pueden orientar sobre el futuro institucional que podr&iacute;a tener una Catalu&ntilde;a escindida de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; instituciones desean los independentistas?</strong>  
    </p><p class="article-text">
        La lista &lsquo;Junts Pel S&iacute;&rsquo; lamentablemente no nos permite responder la pregunta, ante la ausencia absoluta de programa que merezca el nombre de tal. Y esa ausencia es en s&iacute; misma reveladora: muestra que los partidos, colectivos y personas que la forman est&aacute;n de acuerdo solamente en la deseabilidad de la independencia: se trata de independizarse y luego ya se ver&aacute;. &iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n no hay un programa pol&iacute;tico? Porque los miembros de &lsquo;Junts Pel S&iacute;&rsquo;  ser&iacute;an incapaces de ponerse de acuerdo en &eacute;l. Algo en absoluto sorprendente en una lista tan variopinta (vg.&ldquo;<a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Junts_pel_S%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transversal</a>&rdquo;), pero que debe tenerse en mente cuando la <em>academia</em> independentista difunde sus proclamas sobre las seguras mejoras institucionales post-secesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dado que la lista pro-independencia no nos ilumina, podemos &ldquo;correr el velo&rdquo; y analizar los planteamientos de los colectivos que forman parte de &lsquo;Junts pel S&iacute;&rsquo;.  
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En el caso de los movimientos sociales pro-independencia (tan importantes en tiempos recientes), su visi&oacute;n del &ldquo;poble en moviment&rdquo; que decide lo que quiere por mayor&iacute;a (posici&oacute;n que se aproxima a lo que cabria llamar nacional-populismo), no parece el mejor presagio en el frente institucional, que requiere estabilidad, certidumbre, valores consensuados y un relativo aislamiento de los azares de la pol&iacute;tica. Como muestra, las declaraciones de Carme Forcadell, n&uacute;mero 2 de la lista de &lsquo;Junts pel S&iacute;&rsquo;, para quien no hay matiz, ni consenso, ni acuerdo posible: &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Junts-pel-saca_0_424858290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ya no hay t&eacute;rmino medio: o est&aacute;s con el&#8239;s&iacute;, con el futuro y con Catalunya, o est&aacute;s con el&#8239;no, con el PP y con Rajoy</a>&rdquo;.&#8239;</li>
                                    <li>Entre los partidos independentistas, lo m&aacute;s llamativo es la ausencia de propuestas concretas de mejora en este campo: parecer&iacute;a que la independencia <em>es</em> la mejora institucional en s&iacute; misma. Aparentemente, conseguida la secesi&oacute;n, los &oacute;rganos judiciales devendr&aacute;n aut&oacute;nomos por arte de magia, los favores pol&iacute;ticos a las empresas se terminar&aacute;n y la corrupci&oacute;n cesar&aacute;. Nunca llega a explicarse c&oacute;mo se pasar&aacute; de A a B, ni c&oacute;mo ese &oacute;ptimo r&eacute;gimen institucional resultar&aacute; de la interacci&oacute;n entre los partidos soberanistas, o autodeterministas. Para la parte de la ciudadan&iacute;a que perciba que entre ellos no faltan los beneficiarios del actual <em>statu quo</em>, con sus amplios m&aacute;rgenes de discrecionalidad y relativa falta de <em>accountability</em>, ni tenga en especial estima a los partidos de corte asambleario, con inclinaciones a veces estatistas, a veces vagamente antisistema, es dif&iacute;cil confiar en un buen arreglo institucional. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No debemos olvidar, por otra parte, el peso importante que la protecci&oacute;n de minor&iacute;as tiene en unas buenas instituciones. Un principio que forma parte de los criterios constitucionales b&aacute;sicos del Estado espa&ntilde;ol y que (contra lo que la ret&oacute;rica nacionalista podr&iacute;a sugerir) nos parece que ha sido rigurosamente aplicado en la pr&aacute;ctica, pues se puede discutir, y mucho, hasta qu&eacute; punto el Estado espa&ntilde;ol ha &ldquo;hecho suyas&rdquo; como deber&iacute;a las lenguas espa&ntilde;olas distintas del castellano, pero es indiscutible que, m&aacute;s all&aacute; de alg&uacute;n caso espor&aacute;dico o anecd&oacute;tico, los hablantes de lenguas espa&ntilde;olas minoritarias tienen en nuestro Estado una ampl&iacute;sima protecci&oacute;n. &iquest;Ser&iacute;a este el caso para los castellano-parlantes en una hipot&eacute;tica Catalu&ntilde;a independiente? Como en otros &aacute;mbitos, no hay una posici&oacute;n oficial de &lsquo;Junts pel S&iacute;&rsquo; sino s&oacute;lo opiniones personales de sus miembros: por ejemplo, el cabeza de lista (pero no presidenciable) <a href="http://www.efe.com/efe/espana/politica/romeva-afirma-que-el-castellano-seguira-siendo-oficial-en-la-cataluna-independiente/10002-2695727" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&uuml;l Romeva</a> y <a href="http://www.eldiario.es/politica/Munte-Cataluna-independiente-castellano-oficial_0_423808276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Vicepresidenta y portavoz de la Generalitat</a> afirman que s&iacute; ser&iacute;a oficial. Sin embargo, la Presidenta del &Ograve;mnium Cultural, Muriel Casals - n&uacute;mero 3 en la misma lista - <a href="https://www.youtube.com/watch?v=E9D0RVpw03g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piensa lo contrario</a>, como bien nos cont&oacute; en TV3 hace un par de a&ntilde;os. &iquest;En qu&eacute; quedamos? &iquest;Quedar&iacute;a el castellano  como lengua oficial o seguir&iacute;a el criterio Casals &ldquo;esto de dos idiomas oficiales es un poco extra&ntilde;o&rdquo;? Sencillamente, no lo sabemos. 
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n al contraste: el nacionalismo catal&aacute;n, con amplias competencias y protecci&oacute;n legal dentro del Estado espa&ntilde;ol para promover la lengua y cultura catalanas, se queja  de la insuficiente deferencia a la minor&iacute;a catalana por parte de ese Estado. Sin embargo, en su proyecto independentista la oferta de la mayor&iacute;a pro-secesionista (caso de confirmarse esa mayor&iacute;a) a la minor&iacute;a de afinidad catalano-espa&ntilde;ola es, en el mejor de los casos, ambigua y, en el peor, objeto de fr&iacute;vola improvisaci&oacute;n personal seg&uacute;n a qui&eacute;n se pregunte. El plan para estos ciudadanos parece ser primero retirarles la tutela del poder judicial espa&ntilde;ol y luego &ldquo;<em>en parlarem&rdquo;</em>. Lo importante no es el realismo de este enfoque &ndash;es irreal y lo saben todos sus protagonistas- sino su contraste abierto con los principios m&iacute;nimos que hay que exigir a un proyecto institucional. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se hace dif&iacute;cil encontrar algo en los planteamientos de los colectivos soberanistas que ofrezca m&iacute;nima seguridad en torno a una elevaci&oacute;n de la calidad de las instituciones catalanas post-secesi&oacute;n; por el contrario, aparecen algunos elementos importantes de incertidumbre que invitan a la cautela. Estas preguntas son importantes y los independentistas deber&iacute;an responderlas para saber a qu&eacute; futuro pueden optar los catalanes.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Martínez i Coma, Luis Martí Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/instituciones-esperar-cataluna-independiente_132_2489860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2015 19:09:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué instituciones cabe esperar de una Cataluña independiente?]]></media:title>
    </item>
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