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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jacinto Vaello]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jacinto_vaello/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jacinto Vaello]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mercado de trabajo y emigración: el mito del pleno empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mercado-trabajo-emigracion-pleno-empleo_129_4259811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29f02cd6-2530-436c-bd23-325c139d013c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="En el balance de los último cinco años, Cantabria pierde población. | Jesús Hermosa, "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dificultad de dar empleo a la población en edad de trabajar viene de lejos, y la emigración española es un elocuente testigo histórico: se suceden emigraciones masivas con emigraciones puntuales en busca de trabajos ocasionales, con exilios políticos y con algún momento excepcional en el que desaparece o cambia de signo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Dos veces en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os hemos llegado a tener un paro del 25%&rdquo;. Esta frase, o parecida, la pronunci&oacute; un dirigente pol&iacute;tico 'emergente' en un programa de televisi&oacute;n en octubre de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Viene al caso porque es frecuente que se hable del paro elevado en Espa&ntilde;a como si fuera un fen&oacute;meno raro. Pero la dificultad de dar empleo a la poblaci&oacute;n en edad de trabajar viene de lejos, y la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola es un elocuente testigo hist&oacute;rico: se suceden emigraciones masivas con emigraciones puntuales en busca de trabajos ocasionales, con exilios pol&iacute;ticos y con alg&uacute;n momento excepcional en el que desaparece o cambia de signo.
    </p><p class="article-text">
        Un repaso r&aacute;pido confirma lo anterior:
    </p><h3 class="article-text">La emigraci&oacute;n de la colonizaci&oacute;n de Am&eacute;rica</h3><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil precisar cu&aacute;ntos espa&ntilde;oles emigraron a las colonias americanas, por la falta de estad&iacute;sticas fiables y el alto nivel de la emigraci&oacute;n ilegal. Se ha estimado que a lo largo del siglo XVI emigraron m&aacute;s de 200 mil espa&ntilde;oles (la poblaci&oacute;n rondaba entonces los 5-6 millones de habitantes); en todo el siglo XVII unas cien mil personas (con una poblaci&oacute;n de 7-8 millones de habitantes); y en el siglo XVIII la cifra estimada alcanza a los ciento veinte mil espa&ntilde;oles (la poblaci&oacute;n rondaba los 9-10 millones de habitantes). Es probable que la cifra haya sido siempre algo mayor, teniendo en cuenta los movimientos no controlados.
    </p><p class="article-text">
        En estos siglos hay que a&ntilde;adir las expulsiones de poblaci&oacute;n por motivos religiosos: en el momento de su expulsi&oacute;n, en 1492, los jud&iacute;os llegaban a unos 150 mil, tras las persecuciones y matanzas de los siglos precedentes; y la poblaci&oacute;n&nbsp;morisca&nbsp;estaba formada por algo m&aacute;s de 300 mil personas, en un pa&iacute;s de unos 8,5 millones de habitantes (cerca de un 4% de la poblaci&oacute;n), en la &eacute;poca de su expulsi&oacute;n, decretada y ejecutada entre 1609 y 1613. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consideradas globalmente, estas cifras vendr&iacute;an a significar la salida ininterrumpida, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, de una poblaci&oacute;n en edad de trabajar que representaba un porcentaje significativo para la Espa&ntilde;a de la &eacute;poca.
    </p><h3 class="article-text">La emigraci&oacute;n de la pobreza secular</h3><p class="article-text">
        La independencia de los pa&iacute;ses americanos a comienzos del siglo XIX hace que la emigraci&oacute;n se centre en&nbsp;Cuba&nbsp;y&nbsp;Puerto Rico, que contin&uacute;an siendo colonias a fines de siglo, pero no desaparece en&nbsp;Argentina: dos millones y medio de espa&ntilde;oles emigran hacia este pa&iacute;s entre&nbsp;1857&nbsp;y&nbsp;1935.
    </p><p class="article-text">
        En fecha tan temprana como 1830, poco despu&eacute;s de la independencia americana, se inicia el movimiento anual de temporeros para trabajar en la agricultura francesa.
    </p><p class="article-text">
        La emigraci&oacute;n hacia el norte de &Aacute;frica surge en&nbsp;1839, cuando comienza la colonizaci&oacute;n francesa de&nbsp;Argelia: el m&aacute;ximo se alcanza hacia 1930, cuando&nbsp;hab&iacute;a unos 300 mil espa&ntilde;oles asentados en ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre 1900 y 1930 emigraron algo m&aacute;s de tres millones de&nbsp; espa&ntilde;oles (3.253.448) seg&uacute;n las cifras oficiales (la poblaci&oacute;n era de algo menos de 19 millones de habitantes en 1900; casi 24 millones en 1930), aunque investigaciones recientes calculan que alcanzar&iacute;an casi los cuatro millones y medio (4.360.387). La diferencia entre ambas cifras puede achacarse a la emigraci&oacute;n clandestina, estimada entre un 20 y un 30% adicional&rdquo; (estas cifras y las que siguen proceden del trabajo &ldquo;EMIGRANTES-INMIGRANTES / Movimientos migratorios en la Espa&ntilde;a del siglo XX&rdquo;, de Josefa Otero Ocha&iacute;ta, 2003-2004). En suma, la cifra de emigrantes de esta &eacute;poca representaba en torno al 20% de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante la Primera Guerra Mundial aument&oacute; la emigraci&oacute;n hacia los pa&iacute;ses beligerantes, que necesitaban suplir a los hombres movilizados, lo que explica que, al trasladarse por tierra, estos emigrantes no figuraran en las cifras oficiales espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los&nbsp;cincuenta,&nbsp;Venezuela se convierte en el primer destinatario de la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola, a ra&iacute;z del boom petrolero, de manera que m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de espa&ntilde;oles se desplazan all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        A todo lo largo de este per&iacute;odo se entrecruzan las causas demogr&aacute;ficas (menor mortalidad y mayor natalidad), pol&iacute;ticas (escapar del servicio militar obligatorio) y econ&oacute;micas (expulsi&oacute;n de la agricultura sin capacidad de absorci&oacute;n en la econom&iacute;a urbana).
    </p><h3 class="article-text">La emigraci&oacute;n del exilio</h3><p class="article-text">
        Desde&nbsp;1814, con la salida de los&nbsp;afrancesados y luego los liberales, comenz&oacute; el fen&oacute;meno del exilio pol&iacute;tico de grupos m&aacute;s o menos amplios de espa&ntilde;oles. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo caso de emigraci&oacute;n pol&iacute;tica significativa en Espa&ntilde;a se produjo durante la&nbsp;guerra civil&nbsp;(1936-1939)&nbsp;y, de una forma masiva,&nbsp; al final de la misma: la dictadura forz&oacute; el exilio de m&aacute;s de quinientas mil personas. Se exiliaron muchos cient&iacute;ficos, escritores, sanitarios, educadores, fil&oacute;sofos, artesanos... ocasionando un enorme d&eacute;ficit de conocimiento y un importante retraso consiguiente en lo econ&oacute;mico, cient&iacute;fico y cultural.
    </p><h3 class="article-text">La emigraci&oacute;n de las miserias de la dictadura</h3><p class="article-text">
        Tras la 2&ordf; Guerra Mundial, los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados necesitaban mano de obra, tanto por sus p&eacute;rdidas humanas como por la disminuci&oacute;n de la natalidad. Para los pa&iacute;ses de tradici&oacute;n emigrante esto represent&oacute; una oportunidad: la de expulsar poblaci&oacute;n joven y como consecuencia mejorar sus cifras de empleo, y tambi&eacute;n su balanza de pagos a trav&eacute;s de las remesas de los emigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Al final de la d&eacute;cada de los cincuenta, en Espa&ntilde;a la industria no era capaz de absorber la mano de obra procedente del crecimiento de la poblaci&oacute;n activa y de las oleadas de campesinos expulsados por la transformaci&oacute;n del sector agrario. Seg&uacute;n las cifras oficiales del Instituto Espa&ntilde;ol de Emigraci&oacute;n, entre 1959 (el a&ntilde;o del Plan de estabilizaci&oacute;n y de la apertura de fronteras) y 1973 emigraron a Europa m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas, sobre un total estimado cercano a 1,5 millones que salieron de Espa&ntilde;a en esos quince a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las dimensiones alcanzadas por esta emigraci&oacute;n se reflejan en el porcentaje que llegaron a representar los espa&ntilde;oles en la poblaci&oacute;n activa de algunos de los pa&iacute;ses de destino: casi el 4% en Suiza, el 3% en Francia, el 1,5% en B&eacute;lgica, el 1% en Alemania,...
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1973 el balance cambia de signo, con m&aacute;s retornos que salidas, porque la crisis econ&oacute;mica provoca el desempleo de m&aacute;s de cuatro millones de trabajadores de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea (la CEE ten&iacute;a a la saz&oacute;n nueve pa&iacute;ses miembros): restringen la entrada de inmigrantes, en particular los procedentes de pa&iacute;ses terceros, como Espa&ntilde;a. Entre 1973 y 1977 se produce el retorno de numerosos emigrantes espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso es acompa&ntilde;ado por el crecimiento de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola: el PIB se multiplica por diecis&eacute;is, entre 1970 y 2001, lo que en la parte final de este per&iacute;odo explica la afluencia masiva &nbsp;de inmigrantes, por primera vez en la historia moderna: entre 1996 y 2005 el n&uacute;mero de extranjeros empadronados en Espa&ntilde;a pasa de 540 mil a casi 3,9 millones. Aunque pueda parecer parad&oacute;jico, la tasa de paro no baja regularmente del 10% en plena burbuja y las tasas m&aacute;s frecuentes entre 1986 y 2000 se mueven habitualmente en un intervalo del 15 al 18%.
    </p><h3 class="article-text">La emigraci&oacute;n de la 'crisis'</h3><p class="article-text">
        La 'crisis' desatada en 2007-2008 provoca otra vez un cambio de signo en los movimientos migratorios, fen&oacute;meno que convive con tasas de paro que rondan el 25%.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://ctxt.es/es/20151028/Politica/2787/Emigracion-espa%C3%B1ola-crisis-economica-trabajadores-Reino-Unido-Pol%C3%ADtica.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un art&iacute;culo de CTXT</a>, escrito por Carlos Larroy, ilustra la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola reciente: seg&uacute;n los datos de la oficina estad&iacute;stica brit&aacute;nica, desde 2008 y hasta junio pasado se produjeron 224.279 altas de espa&ntilde;oles en su Seguridad Social.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el INE, hay 1.875.000 espa&ntilde;oles residiendo en el extranjero, de los cuales aproximadamente un tercio son personas nacidas en Espa&ntilde;a (unos 600 mil). Por su parte, el saldo migratorio negativo para Espa&ntilde;a ha sido de 215.531 personas en 2013.
    </p><p class="article-text">
        No se sabe cu&aacute;nto de permanentes tienen estos movimientos, pero lo cierto es que se va imponiendo un modus vivendi de inestabilidad como consecuencia de las debilidades de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Y otra vez la emigraci&oacute;n se constituye en la &uacute;nica v&aacute;lvula de escape.
    </p><h3 class="article-text">Conclusiones inevitables</h3><p class="article-text">
        &Uacute;nicamente una enorme burbuja como la de los primeros a&ntilde;os del siglo XXI ha sido capaz de reducir el desempleo en Espa&ntilde;a y, sobre todo, de revertir la tendencia migratoria, convirtiendo emigraci&oacute;n en inmigraci&oacute;n; fen&oacute;meno excepcional en una econom&iacute;a como la espa&ntilde;ola, incapaz de absorber la poblaci&oacute;n en edad de trabajar. A destacar la brevedad hist&oacute;rica del cambio de signo: unos 10-15 a&ntilde;os, entre mediados de los noventa y 2008-2010.
    </p><p class="article-text">
        Se puede decir que la expulsi&oacute;n de personas en edad de trabajar responde a las deficiencias estructurales de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, salpicadas por avatares pol&iacute;ticos de distintos signos. Es fundamental saber esto antes de elaborar estrategias de empleo y proponer medidas concretas para favorecerlo: sin entrar a considerar la posibilidad de nuevos episodios de expulsiones por motivos pol&iacute;ticos o religiosos, toda formulaci&oacute;n al respecto tiene que partir de la necesidad de transformar estructuralmente el modelo econ&oacute;mico, dot&aacute;ndolo de un potencial de oferta de puestos de trabajo que hoy no tiene y que no ha tenido desde el siglo XVI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mercado-trabajo-emigracion-pleno-empleo_129_4259811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Nov 2015 18:54:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mercado de trabajo y emigración: el mito del pleno empleo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consolidación de la sociedad excluyente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/consolidacion-sociedad-excluyente_129_4134415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En diciembre de 2015 aparecieron en eldiario.es dos artículos sucesivos enmarcados en un enfoque global titulado '¿Salida de la crisis o recomposición de la economía mundial?'</p></div><p class="article-text">
        Merece la pena volver al asunto ahora que, pasada la fiebre de la presunta recuperaci&oacute;n, se empieza a hablar en serio de las previsiones econ&oacute;micas, m&aacute;s all&aacute; de si se trata o no de una salida de la 'crisis'. Ahora abundan las reflexiones prospectivas que hablan de una radical recomposici&oacute;n de la econom&iacute;a mundial. &iquest;Y qu&eacute; nos anuncian? Con fecha de enero de 2016 se presenta un informe en el World Economic Forum de Davos titulado 'The future of jobs. Employment, Skills and Workforce Strategy for the Fourth Industrial Revolution', que empieza a detallar el proceso ya iniciado de la 'Cuarta Revoluci&oacute;n Industrial'.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;les son los componentes fuertes de esta 'Revoluci&oacute;n', seg&uacute;n dicho informe: &ldquo;el desarrollo de la inteligencia artificial, la rob&oacute;tica, la nanotecnolog&iacute;a, la impresi&oacute;n en 3D y la gen&eacute;tica y biotecnolog&iacute;a&rdquo;, todos ellos campos de desarrollo aut&oacute;nomo y que tambi&eacute;n se refuerzan mutuamente.
    </p><p class="article-text">
        Se anticipa una transformaci&oacute;n total de la econom&iacute;a, y en particular del mercado de trabajo. El informe se atreve con algunas cuantificaciones estimativas, a partir de una base de datos construida desde una encuesta a 371 grandes empleadores, que representan a m&aacute;s de 13 millones de trabajadores en 9 sectores industriales de las 15 principales econom&iacute;as desarrolladas y emergentes. Para empezar pone fechas, que sit&uacute;an el proceso entre el momento actual y el a&ntilde;o 2020; para seguir, estima que en este proceso se perder&aacute;n unos 7,1 millones de puestos de trabajo (en su mayor&iacute;a trabajos repetitivos de oficina, de 'cuello blanco', dice el informe); por &uacute;ltimo, estima que se crear&aacute;n unos 2 millones de nuevos puestos de trabajo, todos ellos en campos relacionados con la inform&aacute;tica, las matem&aacute;ticas, la arquitectura y la ingenier&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Todos los desarrollos mencionados como componentes fuertes de esta 'Revoluci&oacute;n' no articulan en absoluto una estrategia anti-crisis. Tal como lo expone el citado informe, cabe poca duda de que a esta 'Revoluci&oacute;n' se le pueden adjudicar otras expectativas: por lo pronto, la reducci&oacute;n de unos 5 millones de puestos de trabajo es aparentemente inevitable; la sustituci&oacute;n de mano de obra con perfiles formativos hoy habituales por cualificaciones de alto nivel tecnol&oacute;gico es tambi&eacute;n indudable; la exclusi&oacute;n del mercado de trabajo de quienes pierden esos 5 millones de puestos y de quienes no tienen los perfiles necesarios, tambi&eacute;n es una evidencia. Por cierto, el mismo informe citado menciona los dos perfiles que dicen necesitar m&aacute;s los jefes de empresa entrevistados: los analistas de datos, para manejar y analizar el &ldquo;torrente de datos generados por los saltos tecnol&oacute;gicos&rdquo;, y los representantes de ventas especializados, dado que necesitan ofrecer toda una gama de nuevos productos a las empresas, los gobiernos y los consumidores finales. A ellos se a&ntilde;ade, en ciertos sectores, la necesidad de altos ejecutivos de nuevo tipo, para enfrentarse a situaciones sin precedentes en mercados de nueva apertura.
    </p><p class="article-text">
        La mano de obra excluida no parece tener recuperaci&oacute;n posible: llegados a este punto, el informe es ambiguo y se queda en algunas generalidades para tranquilizar a los lectores. Nada hace suponer que la nueva econom&iacute;a robotizada y altamente tecnificada vaya a tener un lugar para los exluidos, y en la econom&iacute;a real actual ya se sabe lo que est&aacute; ocurriendo con el paro. Hay que a&ntilde;adir que muchas de las cualificaciones hoy conocidas ser&aacute;n in&uacute;tiles dentro de muy poco tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuesti&oacute;n aparentemente menor, pero que a efectos de pol&iacute;tica de empleo tiene su importancia: hay que recordar que, como siempre ocurre con este tipo de previsiones, las estimaciones probablemente sean todo lo positivas que se pod&iacute;a conseguir estirando los n&uacute;meros: es razonable sospechar que esa p&eacute;rdida neta de 5 millones de puestos de trabajo sea bastante m&aacute;s elevada, tanto porque los puestos creados no lleguen a los 2 millones como porque los eliminados sean m&aacute;s de 7,1 millones (por ejemplo, no se alude a la inclusi&oacute;n de una estimaci&oacute;n de p&eacute;rdida inducida de puestos de trabajo por la previsible ca&iacute;da del consumo originada por el menor empleo).
    </p><p class="article-text">
        El horizonte 2020 resulta un poco temerario, a primera vista. Puede que en la actual coyuntura cr&iacute;tica los procesos de este tipo se ralenticen y el avance de los desarrollos mencionados encuentre algunos obst&aacute;culos objetivos. Pero, en todo caso, un fen&oacute;meno como el que se anuncia, encuadrado en los cinco a&ntilde;os que van de 2016 a 2020, tiene una indiscutible apariencia de burbuja. Una burbuja que ser&iacute;a una m&aacute;s en la serie vaticinada por Larry Summers, cuya pregunta cr&iacute;tica se formula as&iacute; (citada en el primero de los art&iacute;culos publicados en eldiario.es): &ldquo;&iquest;Y si se han terminado los ciclos econ&oacute;micos y s&oacute;lo podemos crear empleo a fuerza de burbujas financieras o est&iacute;mulos masivos que suelen acabar muy mal?&rdquo; Por cierto, lo del &ldquo;est&iacute;mulo masivo&rdquo; nos hace pensar de inmediato en Mario Draghi y la pol&iacute;tica del Banco Central Europeo; por otro lado, empezamos a asistir a los estallidos de burbujas en mercados que parec&iacute;an de los m&aacute;s s&oacute;lidos de la historia econ&oacute;mica reciente, como los relacionados con la telefon&iacute;a m&oacute;vil y con internet.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo peor de las conclusiones de este an&aacute;lisis, tras la destrucci&oacute;n de empleo y un &eacute;xito ef&iacute;mero en t&eacute;rminos de impacto econ&oacute;mico global, se encuentra en la consecuencia m&aacute;s determinante, que es la ausencia de fundamentos para un desarrollo econ&oacute;mico sostenible: todo apunta a un afianzamiento de las tendencias excluyentes actuales.
    </p><p class="article-text">
        Hay que insistir en este &uacute;ltimo componente: esas 'econom&iacute;as m&aacute;s importantes del mundo' son, por encima de todo, sociedades de consumo. No est&aacute; de m&aacute;s recordarlo: aparte de aceite lubricante, electricidad y chatarra variada, los robots no consumen, y los trabajadores expulsados del mercado laboral tendr&aacute;n suerte si consiguen sobrevivir. Entonces, &iquest;qui&eacute;n se hace cargo de sostener la tasa de consumo que asegure un desarrollo econ&oacute;micamente sostenible? &iquest;Qu&eacute; ca&iacute;da de la demanda puede pronosticarse en tales condiciones para las industrias de vestuario, calzado, alimentaci&oacute;n y un largo etc&eacute;tera? Y no olvidar que el modelo econ&oacute;mico capitalista, tal como lo conocemos, se orienta cada vez m&aacute;s hacia la concentraci&oacute;n de la riqueza, cosa que origina una ca&iacute;da de la tasa de consumo y la consiguiente p&eacute;rdida de din&aacute;mica de crecimiento. Todo converge en la misma direcci&oacute;n: montamos una burbuja, mandamos al limbo de los parados de larga duraci&oacute;n a varios millones de trabajadores, generamos un negocio muy acotado y de corto alcance y nos preparamos para registrar estad&iacute;sticamente el siguiente paso en el avance de la desigualdad y contemplar el correlativo desguace del modelo econ&oacute;mico, que en lugar de hacerse menos se hace m&aacute;s excluyente.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, para quienes toman las grandes decisiones, en Davos, por ejemplo, puede que sea algo muy propio de los tiempos, interesante como perspectiva de nuevos mercados y sin duda &uacute;til para el mantenimiento de sus privilegios, pero, &iquest;y los dem&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; hacemos?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s optar por una de las dos visiones de lo que se nos viene encima, seg&uacute;n el informe: ser optimistas y compartir la idea de quienes afirman que hay un futuro de oportunidades ilimitadas en este proceso que genera nuevos puestos de trabajo de alta productividad, sustituyendo a las categor&iacute;as de trabajo m&aacute;s rutinarias; o ser precavidos y estar m&aacute;s bien de acuerdo con quienes temen una destrucci&oacute;n masiva neta de puestos de trabajo, por sustituci&oacute;n (aqu&iacute; entran los robots) y por simple eliminaci&oacute;n (aqu&iacute; entran los aumentos de productividad en unos sectores y las ca&iacute;das de actividad en otros). Ante esto, el informe se cura en salud se&ntilde;alando que est&aacute; en manos de la pol&iacute;tica p&uacute;blica intervenir de inmediato para hacer frente a los efectos negativos del proceso, pero no se vincula esto a esas cifras estimadas y, por tanto, no se arriesga un pron&oacute;stico que asegure que el agujero en el empleo pueda llegar a ser colmado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/consolidacion-sociedad-excluyente_129_4134415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Feb 2016 19:57:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Consolidación de la sociedad excluyente]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis económica,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otro modelo económico: Innovación y consumo colectivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/modelo-economico-innovacion-consumo-colectivo_129_4260043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Innovación y consumo colectivo son líneas de transformación a desarrollar en este contexto, con las ventajas y las debilidades conocidas", alega Vaello</p></div><p class="article-text">
        La inspiraci&oacute;n de este enfoque viene en gran medida de un pron&oacute;stico temible: Jos&eacute; Antonio 'Cive' P&eacute;rez, miembro del Observatorio de Renta B&aacute;sica de Ciudadan&iacute;a de Attac, Madrid, pronostica una sociedad &ldquo;80/20, cuyo funcionamiento estar&iacute;a garantizado por un 20% de la poblaci&oacute;n, compuesto por trabajadores cualificados, y el resto ser&iacute;an desempleados o tendr&iacute;an empleos de baj&iacute;sima cualificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Convirtiendo este pron&oacute;stico en hip&oacute;tesis de trabajo, &iquest;qu&eacute; estamos diciendo? Que la sociedad avanza espont&aacute;neamente en esa direcci&oacute;n y que es necesario combatir esa tendencia a trav&eacute;s de una estrategia que combine medidas para fortalecer y ampliar dicho 20% y otras, simult&aacute;neas y compatibles, para reducir y cambiar la composici&oacute;n del 80%.
    </p><p class="article-text">
        Innovar es necesario para modificar positivamente ese 20% y mejorar la posici&oacute;n de la econom&iacute;a en el mercado mundial. Fortalecer el consumo colectivo es necesario para avanzar al mismo tiempo hacia una mayor equidad social (servicios que contrarrestan las desigualdades de la distribuci&oacute;n de la renta) y hacia una generaci&oacute;n de empleo que ataque ese 80% &nbsp;a trav&eacute;s de su capacidad para cubrir las lagunas del mercado laboral en mayor proporci&oacute;n y a menor coste que el consumo individual. La coexistencia de ambos es imprescindible para transformar el modelo econ&oacute;mico, cambiando la tendencia espont&aacute;nea y trastocando el esquema &ldquo;80/20&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo hay que decirlo, esta estrategia tiene como punto de partida obligado el modelo econ&oacute;mico hoy existente, lo que quiere decir que innovaci&oacute;n y consumo colectivo son l&iacute;neas de transformaci&oacute;n a desarrollar en este contexto, con las ventajas y las debilidades conocidas.
    </p><h3 class="article-text">La innovaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Para ser realistas, en este campo est&aacute; casi todo por hacer o por reiniciar. Sobre la base de un informe de CCOO, utilizando en parte cifras de los PGE-2016:
    </p><p class="article-text">
        Centros p&uacute;blicos de investigaci&oacute;n: sus recursos suman ca&iacute;das del 10% respecto a 2010 y de m&aacute;s del 20% respecto a los PGE de 2009.
    </p><p class="article-text">
        CSIC: &ldquo;entre 2011 y 2013 desaparecen m&aacute;s de 4 mil empleos, una cuarta parte de los efectivos que hab&iacute;a al inicio de 2012. Las consecuencias son dram&aacute;ticas: abandono de investigaciones en marcha, infraestructuras desaprovechadas, des&aacute;nimo, desorientaci&oacute;n y p&eacute;rdida de competitividad.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        CDTI: el Centro para el Desarrollo Tecnol&oacute;gico Industrial&nbsp;sufre un recorte adicional del 29% de sus recursos, en particular en el apoyo a las empresas para participar en el Plan Estatal de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica y de Innovaci&oacute;n 2013-2016. La ca&iacute;da de recursos de la agencia supera el 40% en lo que va de legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la Agencia estatal de Investigaci&oacute;n sigue sin ponerse en marcha, incumpliendo el mandato de la Ley de la Ciencia de 2011.
    </p><p class="article-text">
        Y de forma general se confirma lo ya sabido, que Espa&ntilde;a no es un referente mundial en innovaci&oacute;n: &nbsp;frente a las&nbsp;1.700 solicitudes de patentes internacionales&nbsp;registradas en 2014, Jap&oacute;n suma m&aacute;s de 44.000, seg&uacute;n datos de la&nbsp;Organizaci&oacute;n Mundial de la Propiedad Intelectual. M&aacute;s a&uacute;n: un 30% de los que decidieron emprender durante 2014 en Espa&ntilde;a lo hicieron por necesidad, para salir de la crisis, y no porque quisieran llevar a cabo una gran idea, seg&uacute;n el informe&nbsp;Global Entrepreneurship Monitor (GEM) de 2014, el principal bar&oacute;metro internacional sobre el emprendimiento (art&iacute;culo en elpa&iacute;s.com de 6 de octubre de 2015).
    </p><p class="article-text">
        Es decir, tras el discurso oficial de apoyo a la I+D+i hay una pol&iacute;tica real de contracci&oacute;n del gasto presupuestado y de anulaci&oacute;n de toda perspectiva, adem&aacute;s de una iniciativa privada de inspiraci&oacute;n ajena a las metas normalmente enunciadas de modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Este es el punto de partida a fecha de hoy.
    </p><h3 class="article-text">El consumo colectivo</h3><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica de este texto, el paradigma del consumo colectivo, que es simult&aacute;neamente benefactor para la igualdad social y para la configuraci&oacute;n del mercado laboral, es la atenci&oacute;n a la dependencia. Se trata de una atenci&oacute;n social que favorece a los segmentos de poblaci&oacute;n m&aacute;s expuestos y que genera un empleo considerable con una inversi&oacute;n por puesto de trabajo m&iacute;nima y costes corrientes limitados a los de gesti&oacute;n general y de prestaci&oacute;n del servicio: seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, por intermedio de su presidente, Jos&eacute; Manuel Ram&iacute;rez, el sistema &ldquo;tiene una alt&iacute;sima rentabilidad potencial&rdquo;, estim&aacute;ndose que &ldquo;por cada 1.000 millones de euros al a&ntilde;o invertidos en servicios se recuperar&iacute;an 440 millones de manera directa y no menos de 100 millones de manera inducida. Adem&aacute;s, se crear&iacute;an 30.000 puestos de trabajo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los componentes tradicionales del consumo colectivo tienen que ser recuperados para la sociedad. La universalidad de las prestaciones es contraria a la privatizaci&oacute;n de los servicios, privatizaci&oacute;n cuya finalidad es generar un mercado cautivo para las sociedades que pretenden ir monopolizando la sanidad, la ense&ntilde;anza, etc., dejando fuera a quienes no disponen de capacidad de pago suficiente; en definitiva, comprimiendo estos servicios para adaptarlos a las estrecheces de los respectivos mercados. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, ante las pol&iacute;ticas de reducci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos hay que retomar viejas batallas, por ejemplo en defensa del transporte p&uacute;blico colectivo. En Madrid, tras muchos a&ntilde;os de mejor&iacute;a con pocos altibajos, est&aacute; sometido a una paulatina reducci&oacute;n de las prestaciones, trayectoria que muestra su cara m&aacute;s explosiva cuando determinadas circunstancias se traducen por un aumento considerable de la circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos privados y por fenomenales atascos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos miles de puestos de trabajo han sido suprimidos por la eliminaci&oacute;n o reducci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos? &iquest;Cu&aacute;ntos ha aportado el sector privado que va monopolizando los nuevos mercados as&iacute; creados? El balance es desolador.
    </p><p class="article-text">
        Cada paso en la direcci&oacute;n actual potencia ese 80%, dejando a m&aacute;s personas en el paro y aumentando la proporci&oacute;n de los empleos precarios y de baja cualificaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Algunos soportes del nuevo modelo</h3><p class="article-text">
        Es muy importante tener en cuenta que los principales soportes econ&oacute;micos e institucionales de un modelo que combine innovaci&oacute;n y consumo colectivo existen de hecho en la Espa&ntilde;a de hoy. M&aacute;s que crear un entramado nuevo y elevar la presi&oacute;n fiscal lo que hay que hacer es poner la voluntad pol&iacute;tica al servicio de este cambio estructural, desterrando algunas pr&aacute;cticas que se han enquistado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta ser un experto fiscal para saber que Espa&ntilde;a tiene m&uacute;ltiples &ldquo;agujeros&rdquo;, tanto en la recaudaci&oacute;n como en el gasto. Y no se trata de &ldquo;revolucionar&rdquo; todo el sistema sino de hacerlo funcionar eficazmente y sin saquear la caja.
    </p><p class="article-text">
        La idea-fuerza es aqu&iacute; muy sencilla: el dinero existe, pero es necesaria la voluntad pol&iacute;tica para encontrarlo y seguidamente invertirlo en lo que importa de verdad a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En materia de recaudaci&oacute;n, los ejemplos son numerosos y muy directos, desde las deudas pendientes de cobro en la AEAT (por importe de m&aacute;s de 52 mil millones en 2014), pasando por la racionalizaci&oacute;n del sistema fiscal existente (sobre todo atajar el fraude del IVA), impedir que el impuesto de sociedades realmente liquidado sea extremadamente inferior al te&oacute;rico (gran parte de las compa&ntilde;&iacute;as del Ibex 35 no pagan impuesto de sociedades aunque tienen beneficios), etc., hasta llegar a la recuperaci&oacute;n y homogeneizaci&oacute;n de los Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y sobre el Patrimonio y la instauraci&oacute;n del Impuesto sobre las transacciones financieras actualmente en estudio en la UE.
    </p><p class="article-text">
        En materia de gasto, la aplicaci&oacute;n estricta de la Ley de Contratos del Estado, el control de las inversiones en infraestructuras y la fiscalizaci&oacute;n del uso de los fondos p&uacute;blicos a todos los niveles pueden acercarnos a un ahorro considerable sin necesidad de suprimir servicios como se ha estado haciendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En particular, la investigaci&oacute;n en profundidad de las inversiones en infraestructuras y equipamientos es una necesidad tanto de racionalizaci&oacute;n del gasto como de moralizaci&oacute;n de la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En suma, el modelo econ&oacute;mico que debemos construir tiene b&aacute;sicamente tres elementos constitutivos:
    </p><p class="article-text">
        1&ordm; Una transformaci&oacute;n estructural que solo podr&aacute; conseguirse a medio-largo plazo a trav&eacute;s de una apuesta total y decidida por la innovaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        2&ordm; Un programa de acci&oacute;n a corto-medio plazo que defina sus objetivos en t&eacute;rminos de consumo colectivo - servicios que aseguran un bienestar social equilibrado -, para avanzar en la recuperaci&oacute;n y superaci&oacute;n de la equidad social que hemos conocido y al tiempo conseguir una recomposici&oacute;n del mercado de trabajo a costes asumibles.
    </p><p class="article-text">
        3&ordm; La posibilidad de utilizar recursos existentes en la sociedad que est&aacute;n siendo desaprovechados a trav&eacute;s de los gastos irracionales y superfluos y a trav&eacute;s de la inoperancia en materia de recaudaci&oacute;n fiscal. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El factor subyacente a todo esto es la voluntad pol&iacute;tica y, desde ella, la creaci&oacute;n de una capacidad leg&iacute;tima de intervenci&oacute;n en los mecanismos sociales y econ&oacute;micos implicados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/modelo-economico-innovacion-consumo-colectivo_129_4260043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Nov 2015 19:37:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Otro modelo económico: Innovación y consumo colectivo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mercado de trabajo y economía real]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mercado-trabajo-economia-real_129_4260255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La producción de dinero en una economía financiera autonomizada necesita cada vez menos procesos productivos que la soporten, lo que se traduce por una menor necesidad de la mercancía trabajo</p></div><p class="article-text">
        El dinero y el trabajo son mercanc&iacute;as especiales: seg&uacute;n Varoufakis, son &ldquo;'gremlins' problem&aacute;ticos en la maquinaria capitalista&rdquo;, son &ldquo;diferentes de todas las dem&aacute;s mercanc&iacute;as: nadie las quiere por s&iacute; mismas&rdquo; (en 'El Minotauro global, Estados Unidos, Europa y el futuro de la econom&iacute;a mundial', edici&oacute;n Debolsillo, junio de 2015). Y, citando a Marx en 'El Capital', a&ntilde;ade:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El proceso de producci&oacute;n aparece simplemente como un v&iacute;nculo intermedio inevitable, como un mal necesario para hacer dinero. Todas las naciones con un modo de producci&oacute;n capitalista son por ello asediadas peri&oacute;dicamente por un febril intento de hacer dinero sin la intervenci&oacute;n del proceso productivo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos ya una raz&oacute;n de peso para entender el distanciamiento, acelerado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que genera actualmente una extrema tensi&oacute;n, entre econom&iacute;a financiera y econom&iacute;a real.
    </p><p class="article-text">
        De manera simplificada, se puede decir que en la econom&iacute;a financiera es el dinero la mercanc&iacute;a principal, cuya producci&oacute;n necesita subsidiariamente del trabajo humano. En la econom&iacute;a real, la que est&aacute; formada por procesos productivos como los que refiere Marx, el trabajo es la mercanc&iacute;a principal, tanto el trabajo pasado (maquinaria y otros componentes del capital) como el trabajo presente (la mano de obra en acci&oacute;n), con la necesaria contribuci&oacute;n del dinero como mercanc&iacute;a subsidiaria.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n de dinero en una econom&iacute;a financiera autonomizada necesita cada vez menos procesos productivos que la soporten, lo que se traduce por una menor necesidad de la mercanc&iacute;a trabajo. La maquinizaci&oacute;n aporta tambi&eacute;n lo suyo, alterando la composici&oacute;n trabajo pasado-trabajo presente. En definitiva, la demanda de la mercanc&iacute;a trabajo va presentando una clara tendencia decreciente, que adem&aacute;s, como se&ntilde;ala el mismo Varoufakis, se mantiene con independencia de la ca&iacute;da de su precio, puesto que se trata de una 'mercanc&iacute;a especial'.
    </p><p class="article-text">
        El dinero a bajo precio, en cambio, tiene un efecto perverso. Los nuevos instrumentos que esa econom&iacute;a financiera autonomizada e impulsada por el bajo precio del dinero ha ido creando, no solo facilitan un crecimiento exponencial sino que &eacute;ste se basa en la inversi&oacute;n especulativa mucho m&aacute;s que en la inversi&oacute;n productiva, con lo que se termina perdiendo cualquier noci&oacute;n del riesgo y facilitando la prosecuci&oacute;n de este juego suicida.
    </p><h3 class="article-text">Mercado de trabajo y demanda</h3><p class="article-text">
        En un momento dado, coinciden una enorme descompensaci&oacute;n entre las econom&iacute;as financiera y real y una ca&iacute;da brutal de los precios del dinero y del trabajo. Y en ese momento se descubre que la extrema desregulaci&oacute;n de los mercados ha impuesto una l&oacute;gica de funcionamiento que las autoridades no son capaces de revertir. Por ejemplo, y sobre todo, se encuentran desarmadas para romper la inercia del mercado de trabajo e incluso sufren el espejismo de ver en &eacute;l una mercanc&iacute;a corriente: 'si baja el precio aumenta la demanda'. Y la pol&iacute;tica econ&oacute;mica apunta muy particularmente hacia el objetivo de bajar el precio del trabajo, perdiendo por completo de vista la l&oacute;gica de la econom&iacute;a real: el bajo precio no estimula el empleo productivo, y es precisamente este empleo el que generar&iacute;a rentas que se gastar&iacute;an muy principalmente en la compra de las mercanc&iacute;as que salen de esos procesos productivos.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, la demanda interna se ahoga.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que una econom&iacute;a como la espa&ntilde;ola no tiene ni ha tenido una vocaci&oacute;n exportadora capaz de soportar el crecimiento econ&oacute;mico. Es una econom&iacute;a de demanda interna, en la que muy ocasionalmente la demanda externa tira del carro. De hecho, es una econom&iacute;a normalmente obligada a financiar un significativo d&eacute;ficit exterior. Y lo que es peor, los sectores exportadores m&aacute;s importantes de esta econom&iacute;a (el autom&oacute;vil, sobre todo) obedecen a una l&oacute;gica de decisi&oacute;n que tiene poco que ver con las necesidades y los equilibrios de su propia estructura, de forma que ni siquiera es posible incidir sobre las estrategias de estas empresas transnacionales desde una pol&iacute;tica econ&oacute;mica nacional: deprimir el mercado laboral, eximirlas de impuestos, proporcionarles suelo a bajo precio, dotarlas de infraestructuras dedicadas, etc. aporta poco o nada a favor de la localizaci&oacute;n de las inversiones en el territorio propio (ejemplo muy a prop&oacute;sito: Volkswagen, deprimida por las consecuencias de su trampa, seguramente deber&aacute; comprimirse y abandonar&aacute; sus proyectos de inversi&oacute;n en Espa&ntilde;a, concentrando sus esfuerzos en sobrevivir bajo la protecci&oacute;n del estado alem&aacute;n).
    </p><h3 class="article-text">Mercado de trabajo: precariedad y exclusi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La mayor condena al funcionamiento corriente de la econom&iacute;a viene de las condiciones impuestas al mercado de trabajo, condiciones que emanan de la evoluci&oacute;n de una econom&iacute;a lastrada por la hegemon&iacute;a del mercado financiero y aletargada por la aplicaci&oacute;n de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica manifiestamente pro-c&iacute;clica.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el mercado de trabajo en Espa&ntilde;a avanza sin freno hacia un empobrecimiento extremo, expulsando y precarizando de manera masiva. Algunas pinceladas bastan para reflejarlo:
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) advierte que en los pr&oacute;ximos 10 a&ntilde;os el 40% de los empleos en Espa&ntilde;a estar&aacute;n sometidos a un r&eacute;gimen de auto-explotaci&oacute;n (trabajo m&aacute;s independiente y por cuenta propia), en detrimento del trabajo asalariado. Se verificar&aacute; un aumento del empleo parcial, independiente y temporal, incluso de muy corta duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de empleados p&uacute;blicos en Espa&ntilde;a se redujo en m&aacute;s de 138.000 entre enero de 2011 y el mismo mes de 2015, seg&uacute;n&nbsp;los datos del Registro Central de Personal publicados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones P&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s de la OCDE que tiene una mayor tasa de&nbsp;j&oacute;venes trabajando de forma involuntaria en&nbsp;empleos a tiempo parcial.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay m&aacute;s de 3,1 millones de parados de larga duraci&oacute;n, cuya situaci&oacute;n se hace extrema: con el paso del tiempo, estos parados reducen su probabilidad de encontrar empleo&nbsp;y, simult&aacute;neamente, dejan de cobrar prestaciones.
    </p><p class="article-text">
        La estructura salarial espa&ntilde;ola, seg&uacute;n la encuesta del INE referida a 2013, muestra que ha aumentado la desigualdad: ligero descenso del salario medio y, sobre todo, aumento del peso relativo de los empleos temporales y descenso significativo de las retribuciones correspondientes.
    </p><p class="article-text">
        Los contratos de hasta siete d&iacute;as suponen el 22,5% del total, en julio de 2015, contra el 13,5% de julio de 2007.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el &uacute;nico pa&iacute;s de la OCDE que ha reducido su &lsquo;hucha&rsquo; de las pensiones desde 2012: el Gobierno ha sacado el 38% del Fondo de Reserva en tres a&ntilde;os, mientras el resto de los pa&iacute;ses aumentaron los suyos una media del 7,1% en 2013
    </p><p class="article-text">
        Todo esto quiere decir, en los t&eacute;rminos del modelo econ&oacute;mico vigente, que un n&uacute;mero elevado de personas dejan de ser productores y consumidores o lo son de forma cada vez m&aacute;s marginal a causa de su precariedad y de su menor poder adquisitivo, y que problemas actuales como la financiaci&oacute;n de las pensiones se est&aacute;n resolviendo a costa de las cuentas futuras.
    </p><p class="article-text">
        No es la salida de la crisis lo que est&aacute; en juego, sino la reestructuraci&oacute;n de la econom&iacute;a de esa periferia europea de la que Espa&ntilde;a forma parte: un mercado de trabajo empobrecido puede facilitar decisiones de relocalizaci&oacute;n europea de producciones que en una &eacute;poca todav&iacute;a reciente se trasladaban a pa&iacute;ses emergentes, pero desde luego no va a ayudar a generar esa presunta 'salida de la crisis'. Sin consumo privado, en Espa&ntilde;a no hay crecimiento econ&oacute;mico. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A escala global, la conclusi&oacute;n es inevitable: sobra poblaci&oacute;n y faltan mercados. De manera que nos asomamos a un precipicio: as&iacute; como la Gran Depresi&oacute;n encontr&oacute; su salida a trav&eacute;s de una &ldquo;carnicer&iacute;a a escala industrial (tambi&eacute;n conocida como Segunda Guerra Mundial)&rdquo;, en frase de Varoufakis (misma fuente citada), &ldquo;para sacar del desplome a la econom&iacute;a mundial&rdquo;, ahora estamos cada vez m&aacute;s cerca de una intervenci&oacute;n de cirug&iacute;a mayor.
    </p><p class="article-text">
        Puede pensarse en las palabras del papa Beroglio, en Sarajevo, junio de 2015, aludiendo a lo que define&nbsp;como &ldquo;una tercera guerra mundial combatida &lsquo;por partes'&rdquo;,&nbsp;para se&ntilde;alar que en la actualidad &ldquo;se percibe un clima de guerra&rdquo; en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se puede aludir a un informe de la Universidad de Princeton, cuyos autores son Angus Deaton &mdash;ganador del &uacute;ltimo Nobel de Econom&iacute;a&mdash; y Anne Case, reflejado por Cristina Pereda, en El Pa&iacute;s del 3 de noviembre de 2015, que se&ntilde;ala que la mortalidad de los estadounidenses blancos de mediana edad se ha disparado en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La mayor&iacute;a de las muertes se deben al suicidio, la cirrosis y el envenenamiento por alcohol y el consumo de drogas. Esta epidemia silenciosa ha quitado la vida a casi medio mill&oacute;n de personas. Los autores relacionan este fen&oacute;meno con otro paralelo, que es el empeoramiento de la salud de este grupo de poblaci&oacute;n, tanto f&iacute;sica como mental, sus dificultades para &ldquo;llevar a cabo tareas diarias&rdquo;, el aumento del dolor cr&oacute;nico y la imposibilidad de trabajar. Mientras que las muertes por sobredosis empezaron a disminuir entre afroamericanos e hispanos, aumentaron entre los blancos a partir de 1999. En 2006, por primera vez, las muertes por causas relacionadas con el consumo de drogas y alcohol entre blancos superaron a las de negros e hispanos. &iquest;La recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica norteamericana no es percibida por la clase media blanca de los Estados Unidos? &iquest;O es que realmente no le llega y sufre sin capacidad de reacci&oacute;n el deterioro de su situaci&oacute;n?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mercado-trabajo-economia-real_129_4260255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Nov 2015 19:33:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mercado de trabajo y economía real]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con las burbujas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vueltas-burbujas_129_4262263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Cómo se puede hablar de recuperación de una economía que mantiene tasas de desempleo claramente superiores al 20%, como es la española?", pregunta Vaello</p></div><p class="article-text">
        Demasiadas advertencias seguidas, y adem&aacute;s procedentes de personas que se mueven en el n&uacute;cleo del poder financiero mundial: sin salir de una situaci&oacute;n comprometida, la econom&iacute;a mundial amenaza con caer en otro profundo bache. Como para confirmar que no se trata de accidentes de recorrido sino de limitaciones estructurales no superadas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora no es Larry Summers el inspirador: Carl Icahn es un inversor multimillonario; por decirlo de manera simple, alguien que est&aacute; a cubierto de sospechas revolucionarias y de eventuales acusaciones de ignorancia financiera.
    </p><p class="article-text">
        Su afirmaci&oacute;n es directa: no se trata de saber si estallar&aacute; una pr&oacute;xima burbuja sino cu&aacute;ndo lo har&aacute;. Y no hay que olvidarlo: se habla de &ldquo;estallidos de burbujas&rdquo;, no de fases depresivas del ciclo econ&oacute;mico en el sentido cl&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el foco, seg&uacute;n Icahn? En la masiva disponibilidad de dinero barato, que facilita y estimula operaciones de inversi&oacute;n completamente ajenas a las condiciones de la econom&iacute;a real. Es tan barato endeudarse que, por ejemplo, se pueden engordar los balances con activos poco o nada productivos, pero de cuya baja rentabilidad habr&aacute; que dar cuenta tarde o temprano. Las cotizaciones suben y los directivos ven crecer sus fortunas en gran parte consistentes en t&iacute;tulos que habr&aacute;n de reflejar esta situaci&oacute;n a no mucho andar. Para ellos todo est&aacute; en realizar esos activos antes de la ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Para Icahn, los per&iacute;odos largos de tipos de inter&eacute;s bajos generan burbujas sin duda. La ingenier&iacute;a financiera facilita y abarata en estas condiciones las operaciones de adquisici&oacute;n y las fusiones de grandes empresas, pero este proceso actualmente muy abultado no aporta nada a la econom&iacute;a real, por ejemplo bajo la forma de aumentos de productividad y/o de creaci&oacute;n de empleo, y en cambio acent&uacute;a las condiciones oligop&oacute;licas - cuando no monop&oacute;licas - de los mercados implicados.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esto sucede, se mantiene la ficci&oacute;n a trav&eacute;s de discursos interesados que hablan de recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a, siempre bajo el paraguas protector del neoliberalismo. Pero la sola formulaci&oacute;n de algunas preguntas pertinentes ayuda a hacer aflorar ciertas verdades ocultas, en particular cuando se trata del mercado laboral. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace falta insistir mucho, porque no se trata de un sofisticado mecanismo econ&oacute;mico dif&iacute;cil de entender: &iquest;c&oacute;mo se puede hablar de recuperaci&oacute;n de una econom&iacute;a que mantiene tasas de desempleo claramente superiores al 20%, como es la espa&ntilde;ola? En t&eacute;rminos sencillos, la pregunta tiene dos posibles respuestas, una coyuntural y otra estructural. La coyuntural se refiere muy en particular a la necesidad pol&iacute;tica de afianzar la idea de la recuperaci&oacute;n en una fase de confrontaci&oacute;n electoral: mero oportunismo. Pero la estructural retrata directamente los graves problemas de fondo de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola: ni siquiera con la burbuja que estall&oacute;, principalmente inmobiliaria pero tambi&eacute;n financiera, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola fue capaz de reducir el paro de forma continuada por debajo del 10%, una tasa que abrumar&iacute;a a otros gobiernos y desatar&iacute;a todas las alarmas.
    </p><p class="article-text">
        Y una pregunta paralela obvia: &iquest;Cu&aacute;l es el prop&oacute;sito de ocultar que estas econom&iacute;as occidentales - la norteamericana, que sirve como ejemplo paradigm&aacute;tico - en gran medida no est&aacute;n reduciendo el desempleo sino principalmente la poblaci&oacute;n activa, es decir, excluyendo del mercado laboral a una parte creciente de la poblaci&oacute;n en edad de trabajar? Aritm&eacute;tica simple: si disminuye el numerador (poblaci&oacute;n ocupada) y el denominador (poblaci&oacute;n activa) en una misma magnitud absoluta (los expulsados del sistema), el cociente cae (la tasa de paro). De hecho, la tasa de actividad se sit&uacute;a hoy en los EE.UU. en su nivel m&aacute;s bajo desde la Gran Depresi&oacute;n: 62%, frente al 66% anterior, lo que tiene una traducci&oacute;n directa: el 5,3% de paro que hoy se registra con ese 62% de actividad m&aacute;s que se duplicar&iacute;a si todos aquellos que se han apartado de la poblaci&oacute;n activa siguieran buscando trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El jefe de estudios de la C&aacute;mara de Comercio de EE.UU., Marty Regalia, <a href="http://economia.elpais.com/economia/2015/08/21/actualidad/1440182894_974921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablando de este fen&oacute;meno en su pa&iacute;s</a>, dice que no le valen los argumentos parciales: &ldquo;No hay ninguna explicaci&oacute;n para la cantidad de gente que est&aacute; dejando el mercado de trabajo&rdquo;, y lo achaca a la falta de expectativas de hallar un empleo.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; volvemos al punto de partida: dejar el mercado de trabajo es adelgazar la poblaci&oacute;n activa, no reducir el paro, y es un inquietante signo de precariedad estructural.
    </p><p class="article-text">
        La apariencia se puede mantener tambi&eacute;n a trav&eacute;s de engrosar el colectivo de los &ldquo;minijobs&rdquo; o equivalentes (el 22% de los espa&ntilde;oles de entre 16 y 24 a&ntilde;os se ven abocados a aceptar 'minijobs', frente al&nbsp;4% de la media de los pa&iacute;ses de la OCDE). Una parte importante de la disimulaci&oacute;n se sostiene a trav&eacute;s de ajustar los criterios estad&iacute;sticos: &ldquo;est&aacute; en paro quien trabaja menos de...&rdquo;, &ldquo;es un subocupado quien no gana el salario m&iacute;nimo&rdquo;, etc. En EE.UU. existen seis medidas oficiales del desempleo, elaboradas por el Bureau of Labor Statistics, como explica el 4 de septiembre, en p&uacute;blico.es, Juan Torres L&oacute;pez: desde la m&aacute;s restrictiva - aquella a la que se hace referencia en la informaci&oacute;n econ&oacute;mica internacional - hasta la m&aacute;s inclusiva, la tasa de desempleo puede duplicarse, e incluso cuadruplicarse, y la diferencia principal consiste en incorporar la precariedad y la temporalidad no 'deseadas' (es decir, la obligaci&oacute;n impuesta por el sistema econ&oacute;mico de trabajar menos tiempo que el pretendido, con contratos cortos y jornadas parciales).
    </p><p class="article-text">
        De esta ceremonia de la confusi&oacute;n forma tambi&eacute;n parte el galimat&iacute;as interesado, que cultivan en Espa&ntilde;a los dirigentes del gobierno y practican muchos medios de comunicaci&oacute;n, mezclando y hasta igualando conceptualmente el &ldquo;paro registrado&rdquo; por el INEM (inscripci&oacute;n voluntaria de quienes buscan empleo, en parte forzada por la obtenci&oacute;n de ayudas asociadas a ella, y publicada mensualmente) y la desocupaci&oacute;n cuantificada por la encuesta de poblaci&oacute;n activa (esta &uacute;ltima calcula el desempleo real en un trimestre dado y es la &uacute;nica estad&iacute;stica v&aacute;lida para Eurostat y para las comparaciones internacionales).
    </p><p class="article-text">
        Y, como remate, &iquest;nos encontramos con la perspectiva de la sociedad &ldquo;80/20, cuyo funcionamiento estar&iacute;a garantizado por un 20% de la poblaci&oacute;n, compuesto por trabajadores cualificados, y el resto ser&iacute;an desempleados o tendr&iacute;an empleos de baj&iacute;sima cualificaci&oacute;n&rdquo;? &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio 'Cive' P&eacute;rez, miembro del Observatorio de Renta B&aacute;sica de Ciudadan&iacute;a de Attac Madrid, <a href="http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-09-30/elites-renta-basica-universal-trabajo-todos-cive-perez-peor-soluciones_1042296/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ala que la 'renta b&aacute;sica universal' es la peor de las soluciones</a>, a excepci&oacute;n de las dem&aacute;s, &ldquo;pero es una medida necesaria dado que el mercado laboral&nbsp;no va a producir empleo, por lo que de algo tendr&aacute; que vivir toda esa creciente masa de ciudadanos que no tengan acceso a un puesto digno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los procesos en los diferentes pa&iacute;ses son en apariencia dis&iacute;miles, pero esas trayectorias responden a singularidades de las distintas sociedades que no hacen sino disimular su convergencia real. El trayecto estar&aacute; caracterizado por una sucesi&oacute;n de burbujas que, tras una primera apariencia de 'salida de la crisis', mostrar&aacute;n su verdadera cara: nueva ca&iacute;da, tanto o m&aacute;s intensa que la anterior, camino de esa sociedad &ldquo;80/20&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paro elevado (ese m&aacute;s de 20% espa&ntilde;ol que puede calificarse de sist&eacute;mico: Espa&ntilde;a muestra hoy ese nivel de paro, pero en la dictadura expulsaba a millones de trabajadores hacia Europa, y desde el siglo XVI ha estado enviando emigrantes a Am&eacute;rica) y la p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n activa (esas personas que abandonan toda perspectiva, dejan de buscar trabajo y seguramente tienden a moverse entre la econom&iacute;a sumergida, el empleo alterno formal-informal y las actividades de producci&oacute;n para autoconsumo; o esas personas que directamente emigran: en Portugal la poblaci&oacute;n activa ha bajado entre 2011 y 2015 en 257 mil personas, b&aacute;sicamente por la emigraci&oacute;n) reflejan lo mismo: la evoluci&oacute;n de un sistema econ&oacute;mico que se topa con su techo y carece de f&oacute;rmulas para asegurar la reproducci&oacute;n ampliada que le permita hacer frente al crecimiento demogr&aacute;fico y/o al envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, y por lo que respecta a Espa&ntilde;a, hay que prepararse para encontrar la f&oacute;rmula que sustituya al modelo 10/90 de la &eacute;poca del boom inmobiliario sin caer finalmente en el modelo 80/20 que se abre paso en la actualidad. No cabe esperar que se alcancen tasas de paro 'norteamericanas' (ese 5% ideal y, como muestra Juan Torres L&oacute;pez en &ldquo;<a href="http://blogs.publico.es/juantorres/2015/09/04/pleno-empleo-en-estados-unidos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Pleno empleo en Estados Unidos?</a>&rdquo;, bastante trucado), pero tampoco habr&aacute; un camino para recuperar las tasas espa&ntilde;olas previas a la crisis. Las medidas ser&aacute;n dif&iacute;ciles de adoptar, el proceso ser&aacute; lento, pero el discurso tiene que hacerse y consolidarse, tomando forma para servir de fundamento a una sociedad que necesita un nuevo modelo econ&oacute;mico, incluidos mecanismos de redistribuci&oacute;n m&aacute;s o menos in&eacute;ditos: por ejemplo, esa &ldquo;renta b&aacute;sica universal&rdquo; o esa &ldquo;renta m&iacute;nima garantizada&rdquo; que, con distintas formulaciones, merodean desde hace un tiempo por las cabezas de los analistas y de los dirigentes pol&iacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vueltas-burbujas_129_4262263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2015 18:51:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A vueltas con las burbujas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué la democracia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/democracia_129_4262417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Observamos cómo se multiplican las acciones destinadas a estrechar el cerco y reducir el margen de maniobra de los representados", lamenta Vaello</p></div><p class="article-text">
        La democracia representativa que conocemos es cada vez menos funcional para los intereses del gran capital internacional. Observamos c&oacute;mo se multiplican las acciones destinadas a estrechar el cerco y reducir el margen de maniobra de los representados. Y es curioso, cada vez m&aacute;s se tiene la sensaci&oacute;n de que quienes se planteaban superar este modelo de ejercicio de la soberan&iacute;a popular son o deber&aacute;n ser quienes luchen por evitar su destrucci&oacute;n a manos de aquellos que dec&iacute;an ser sus m&aacute;s celosos defensores.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta ser muy estricto en los datos concretos: cada instancia de representaci&oacute;n y decisi&oacute;n del Estado tiene sus v&iacute;as de elusi&oacute;n de las exigencias democr&aacute;ticas. Basta con recordar de forma gen&eacute;rica cosas tan simples como las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        La conocida - y aceptada, en definitiva - intromisi&oacute;n del poder ejecutivo en los otros poderes del Estado, imponiendo la configuraci&oacute;n del Tribunal Constitucional, moldeando a su antojo el CGPJ y el Tribunal Supremo, sometiendo por tanto al poder judicial, y tambi&eacute;n al legislativo, a la tiran&iacute;a de la mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        La enorme frecuencia con que las solicitudes de comisiones de investigaci&oacute;n en el Congreso de los diputados reciben una respuesta negativa, o las comisiones que s&iacute; se constituyen pero cuya labor acaba en la nada; o la frecuente incomparecencia del jefe de Gobierno. Si esto es verdad en el Congreso, en el Senado lo es mucho m&aacute;s, con estas pr&aacute;cticas llevando a situaciones grotescas de hemiciclo vac&iacute;o e incomparecencia del Gobierno. En Espa&ntilde;a, los mecanismos institucionales y la cultura pol&iacute;tica desarrollada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a nivel del Estado no est&aacute;n hechos para el ejercicio democr&aacute;tico: &iquest;alguien imagina que no se constituya una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n en el Parlamento brit&aacute;nico? &iquest;o que la labor de una comisi&oacute;n cualquiera acabe en nada? &iquest;o que el primer ministro no comparezca ante una situaci&oacute;n comprometida?
    </p><p class="article-text">
        El desprestigio creciente de los gobiernos auton&oacute;micos: est&aacute;n en tela de juicio a causa de su intensa historia de desprop&oacute;sitos en la gesti&oacute;n, decisiones irracionales de inversi&oacute;n y corruptelas generalizadas, que los deja en muy mal pi&eacute;. Adem&aacute;s, durante una &eacute;poca se sol&iacute;a suponer que ello estaba circunscrito a algunas CCAA que se representaban como el paradigma del mal gobierno, con la Comunidad Valenciana a la cabeza. Pero a este nivel se extiende el mismo tipo de mal que en las otras administraciones: a fin de cuentas no hacen sino reproducir una cultura de irresponsabilidad pol&iacute;tica que es muy anterior a su existencia como instancia del estado.
    </p><p class="article-text">
        El oscurantismo es extremo en las diputaciones provinciales: nadie tiene muy claro c&oacute;mo se constituyen ni c&oacute;mo act&uacute;an, pero lo cierto es que manejan unos presupuestos significativos sin dar cuentas a los ciudadanos. Son el reino del caciquismo en versi&oacute;n moderna y del nepotismo desenfrenado. Cuando en alg&uacute;n momento se habl&oacute; de suprimirlas todo fue negativa y resistencia, aunque lo cierto es que quienes lo propon&iacute;an tampoco pusieron mucho empe&ntilde;o en ello.
    </p><p class="article-text">
        En las administraciones municipales, por &uacute;ltimo, la ley establece unos procedimientos que facilitan la presencia ciudadana en la gesti&oacute;n corriente, pero dichos procedimientos son bastante desconocidos para la gran mayor&iacute;a y, en todo caso, no se suelen utilizar o, como m&iacute;nimo, se pueden manejar de manera oscura. A pesar de ello, cabe decir que en este nivel sigue habiendo pasadizos que permiten un ejercicio democr&aacute;tico consistente, y la pr&aacute;ctica reciente de los nuevos ayuntamientos parece confirmarlo.
    </p><p class="article-text">
        Estas grandes pinceladas dibujan un panorama sombr&iacute;o de la democracia espa&ntilde;ola. Si a ello se unen las &uacute;ltimas estocadas contra las libertades ciudadanas, se puede decir sin temor a exagerar que el panorama se va haciendo estremecedor.
    </p><p class="article-text">
        En el plano supranacional, de manera a veces consciente, aunque en general como inspiraci&oacute;n subyacente, se suele atribuir a la Uni&oacute;n Europea unas excelencias democr&aacute;ticas de las que nosotros como pa&iacute;s carecemos. Por lo pronto, a veces sabemos m&aacute;s de las deliberaciones, preguntas y respuestas del Parlamento Europeo que del Congreso de los diputados. De hecho, un grupo pol&iacute;tico muy minoritario del Parlamento europeo goza del derecho de hacer preguntas que reciben respuestas serias y elaboradas, cosa que es excepcional en el Congreso de los diputados.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora resulta que el mirlo blanco de la democracia europea, que para nosotros se representa a trav&eacute;s de las instituciones de la Uni&oacute;n, muestra su cara m&aacute;s negra. Las actuaciones recientes en relaci&oacute;n con la negociaci&oacute;n de los nuevos tratados internacionales constituyen una muestra indecente de la p&eacute;rdida de eficacia y de funcionalidad de la democracia, y conducen a verla como una mera ficci&oacute;n. En ese nivel se combinan las deficiencias y las p&eacute;rdidas de legitimidad de la democracia de los estados y de la democracia supranacional de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, tenemos la suerte de contar con gente que hurga en la herida. En un <a href="http://www.publico.es/internacional/bruselas-quiere-aprobar-ttip-y.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>&nbsp;titulado &ldquo;Bruselas quiere aprobar el TTIP y el TISA sin pasar por la ratificaci&oacute;n individual de los 28 pa&iacute;ses miembros&rdquo;, del que es autor Alejandro L&oacute;pez de Miguel, se dice textualmente que Bruselas...&ldquo;no solo negocia en secreto varios tratados que dar&aacute;n nuevos poderes a las multinacionales, sino que adem&aacute;s no tiene inter&eacute;s por pedir la opini&oacute;n individual de los 28 parlamentos de los pa&iacute;ses que integran la Uni&oacute;n. La Comisi&oacute;n Europea no tiene previsto someter los acuerdos secretos TTIP, TiSA y CETA a la ratificaci&oacute;n de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Esto se desprende de la respuesta de la comisaria de Comercio,&nbsp;Cecilia Malmstr&ouml;m, a una pregunta parlamentaria formulada por la eurodiputada y portavoz de IU en la Euroc&aacute;mara,&nbsp;Marina Albiol. La comisaria de Comercio se&ntilde;ala textualmente: &ldquo;En la medida en que los acuerdos comerciales entran dentro de la competencia de la UE, la Comisi&oacute;n considera que no hay ning&uacute;n requisito que obligue a los estados miembros a ratificarlos individualmente&rdquo;. &nbsp;Se impone una impresi&oacute;n de paralelismo con las pr&aacute;cticas habituales en la democracia espa&ntilde;ola: 'como tengo mayor&iacute;a absoluta en el Congreso, apruebo lo que me da la gana sin consenso ni discusi&oacute;n previa', con lo que alimento una pr&aacute;ctica parlamentaria en la que solo cabe la ratificaci&oacute;n pasiva, que probablemente sea lo que acaben haciendo los parlamentos nacionales en relaci&oacute;n con esos tratados internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade el autor: &ldquo;Esto se refiere al pol&eacute;mico Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP), entre Bruselas y Washington, el CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement), entre la UE y Canad&aacute;, y el Trade in Services Agreement (TiSA), que medio centenar de pa&iacute;ses -entre ellos los 28- negocian con total opacidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esto viene a decir, m&aacute;s o menos, en traducci&oacute;n libre de mi cuenta, 'a la UE le tiene sin cuidado que la constituci&oacute;n de alguno o algunos de sus 28 miembros especifique algo al respecto o que la propia pr&aacute;ctica pol&iacute;tica en esos pa&iacute;ses haya consolidado una cultura de discusi&oacute;n y sanci&oacute;n institucional y/o ciudadana para tratados que comprometen la soberan&iacute;a nacional hasta el punto en que &eacute;stos lo hacen'.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; les sirve la democracia? A la vista est&aacute; que para quienes detentan el mando es un incordio.
    </p><p class="article-text">
        Desde una visi&oacute;n cr&iacute;tica, sabemos para qu&eacute; sirve la democracia que conocemos y cu&aacute;les son sus principales limitaciones; no hace falta discurso alguno en este sentido. Cada vez m&aacute;s el problema es el c&oacute;mo. Si nos atenemos a las configuraciones institucionales combinadas con las pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas y con el marco jur&iacute;dico que se va imponiendo, los Ayuntamientos dejan alguna brecha, pero de ah&iacute; hacia arriba (Diputaciones, Gobiernos Aut&oacute;nomos, Gobierno central y Comisi&oacute;n Europea) los caminos se estrechan y las posibilidades de intervenir se esfuman.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta sobre 'el c&oacute;mo' del ejercicio democr&aacute;tico se va quedando sin un abanico de respuestas, camino de la &uacute;nica posible: toda ruta de pr&aacute;ctica democr&aacute;tica habr&aacute; de irse construyendo cada vez m&aacute;s al margen de la institucionalidad existente. &Eacute;sta solo servir&aacute; para aprovechar resquicios que sobre todo permitan evitar una transformaci&oacute;n totalmente regresiva del marco jur&iacute;dico y, de paso, admitan dar respuestas a problemas cotidianos de la poblaci&oacute;n, limando a escala local las aristas m&aacute;s agudas de la desigualdad social.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de la institucionalidad vigente y por encima de las barreras de los estados nacionales. El desaf&iacute;o es precisamente este: con pocos medios y seguramente contra la ofensiva creciente de las instituciones existentes, es imprescindible generar una capacidad de acci&oacute;n que promueva a escala supra-nacional la presencia de las ciudadan&iacute;as europeas en un proceso de gestaci&oacute;n de nuevas instancias democr&aacute;ticas. Estas instancias, naturalmente, deber&aacute;n tambi&eacute;n gestionar su progresiva legitimaci&oacute;n y su reconocimiento como actores con capacidad de influir en el escenario europeo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/democracia_129_4262417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2015 17:49:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Para qué la democracia?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuestiones que Europa ha ido dejando atrás y multiplican su debilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cuestiones-europa-dejando-multiplican-debilidad_129_4262959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f373cf3-d861-44ec-b86c-6e89eef6fdf3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La CE confirma que fue Juncker quien decidió aplazar la opinión sobre presupuestos"></p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea se enfrenta a una crisis extremadamente grave que abarca todos los aspectos de la vida social. Algunas cuestiones clave permiten entender el estado de esta UE que tiene que resolver problemas de gran calado, que afectan al conjunto y a la mayor&iacute;a de los estados miembros.
    </p><p class="article-text">
        Las principales cuestiones que Europa ha ido dejando atr&aacute;s sin resolver y que configuran el contexto presente:
    </p><p class="article-text">
        El<strong> proyecto pol&iacute;tico compartido se ha ido esfumando</strong>, de lo que son expresiones la confrontaci&oacute;n &ldquo;norte-sur&rdquo; y un c&uacute;mulo de disparidades que tendr&iacute;an que haberse ido limando y no hacen sino crecer.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>p&eacute;rdida de los valores de la Ilustraci&oacute;n</strong> deja a Europa ideol&oacute;gicamente desarmada ante el discurso manipulador y la voracidad del capitalismo financiero. Los valores de justicia social, respeto a la soberan&iacute;a popular, moral p&uacute;blica, etc. han pasado a engrosar la lista de las cuestiones arrinconadas por la capacidad depredadora del &ldquo;poder financiero mundial&rdquo; y por la complicidad con &eacute;ste del entramado burocr&aacute;tico de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>desaparici&oacute;n de los estadistas</strong> genera un vac&iacute;o que no tiene precedentes en la &eacute;poca moderna. Si Europa no es capaz de &ldquo;parir gigantes&rdquo;, como dec&iacute;a Napole&oacute;n, la mediocridad termina por imponerse y facilitar la hegemon&iacute;a del capital financiero.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>extensi&oacute;n imparable de la inmoralidad social e individual</strong> contribuye a consolidar unas pr&aacute;cticas de negocios y de gesti&oacute;n institucional rayanas en lo mafioso. La corrupci&oacute;n nunca ha estado del todo ausente, pero sin llegar a este proceso de met&aacute;stasis, muy avanzado en Espa&ntilde;a pero tambi&eacute;n extendi&eacute;ndose por el resto de los pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Repasemos estas cuestiones:
    </p><h3 class="article-text">Carencia de proyecto pol&iacute;tico compartido</h3><p class="article-text">
        Las disparidades socioecon&oacute;micas y los desequilibrios internos de la UE configuran, al mismo tiempo, el terreno en el que se construye actualmente la Uni&oacute;n y en parte el resultado de las acciones llevadas a cabo durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El grupo fundador contin&uacute;a siendo el n&uacute;cleo duro de la Uni&oacute;n desde 1957, con Alemania, Francia, Italia, Pa&iacute;ses Bajos, B&eacute;lgica y Luxemburgo compartiendo niveles de renta (26 mil a 32 mil euros per c&aacute;pita en 2013, en t&eacute;rminos de PPA, salvo Luxemburgo), moneda &uacute;nica (Euro) y espacio de movilidad (Schengen). El tr&iacute;o que se incorpora en 1973 anticipa ya la heterogeneidad que ser&aacute; caracter&iacute;stica en a&ntilde;os posteriores: Gran Breta&ntilde;a, Irlanda y Dinamarca no tienen en com&uacute;n la moneda ni Schengen, y los dos primeros tienen relaciones privilegiadas con los EEUU. Los pa&iacute;ses incorporados entre 1981 y 1986 (Grecia, Espa&ntilde;a y Portugal) a&ntilde;aden un subdesarrollo relativo que se intentar&aacute; ir corrigiendo con los fondos de cohesi&oacute;n y otras medidas, pero que muestran hoy su debilidad sobre todo a trav&eacute;s de Portugal y Grecia. Desde 2004, la UE pasa de los quince miembros que reun&iacute;a en 1995 a los 28 de la actualidad, incorporando a los pa&iacute;ses de lo que se denominaba Europa del Este, m&aacute;s Malta y Chipre, es decir, pa&iacute;ses con niveles de PIB per c&aacute;pita que excepcionalmente alcanzan los 20 mil euros/a&ntilde;o y que participan solo parcialmente de la moneda com&uacute;n y del Espacio Schengen.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los principales factores de disparidad se encuentran en la sucesi&oacute;n de ampliaciones de la UE, que han acentuado la heterogeneidad, y la limitada eficacia de las actuaciones correctoras. Sin haber afianzado la UE-quince y con la reunificaci&oacute;n alemana sin digerir del todo, en los diez a&ntilde;os que transcurren entre 2004 y 2013 se incorporan trece pa&iacute;ses, ampliaci&oacute;n que puede entenderse casi exclusivamente porque favorece al n&uacute;cleo duro de la UE, con el alejamiento de los confines euro-asi&aacute;ticos y la extensi&oacute;n del mercado protegido para sus exportaciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre las numerosas disparidades es interesante destacar:
    </p><p class="article-text">
        Disparidad fiscal: los diferentes niveles y estructuras del IVA, las disparidades introducidas por ciertas pol&iacute;ticas sectoriales (la PAC es el ejemplo m&aacute;s claro, con su contraparte que es el cheque brit&aacute;nico), la distorsi&oacute;n que introducen los diferentes reg&iacute;menes de la tributaci&oacute;n a las empresas, etc. En suma: aqu&iacute; est&aacute; el foco principal de las desigualdades en las condiciones de adscripci&oacute;n de los estados miembros de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Disparidad en la movilidad de las personas (Schengen): no forman parte el Reino Unido, Irlanda, Chipre, Ruman&iacute;a y Bulgaria.
    </p><p class="article-text">
        Disparidad del marco financiero y monetario (Uni&oacute;n monetaria): no forman parte de la Eurozona ni entran en la disciplina del BCE Bulgaria, Rep&uacute;blica Checa, Dinamarca, Croacia, Hungr&iacute;a, Polonia, Ruman&iacute;a, Suecia y Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Disparidad de renta: Luxemburgo es un caso aparte (con su nivel muy por encima del resto); Irlanda, Austria, Suecia, Holanda, Alemania, Dinamarca, B&eacute;lgica, Francia, Reino Unido y Finlandia se sit&uacute;an aproximadamente entre 26 mil y 36 mil euros; mientras que por debajo de los 20 mil euros se sit&uacute;an Eslovaquia, Lituania, Estonia, Portugal, Grecia, Polonia, Hungr&iacute;a, Letonia, Croacia, Bulgaria y Ruman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Disparidad de asimilaci&oacute;n del cuerpo legislativo europeo: se verifica un goteo continuo de adecuaciones legislativas nacionales, en un proceso prolongado que permite mantener durante per&iacute;odos variables un marco jur&iacute;dico heterog&eacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Disparidad de intereses internacionales: las diferentes actitudes ante la inmigraci&oacute;n afloran ahora, emitiendo se&ntilde;ales contradictorias en relaci&oacute;n con las oleadas de refugiados, al tiempo que se admite que las pol&iacute;ticas reales de asilo se sit&uacute;en en extremos opuestos (los ejemplos evidentes son los de los pa&iacute;ses escandinavos y Espa&ntilde;a), poniendo de paso en entredicho el propio Schengen. Pero el quid de la cuesti&oacute;n est&aacute; en el origen de esas oleadas de refugiados, provocadas sobre todo por la intromisi&oacute;n occidental y por la destrucci&oacute;n de los estados libio, irak&iacute;, sirio, yemen&iacute;, etc., con la participaci&oacute;n activa de algunos estados miembros de la UE. En los mismos t&eacute;rminos se podr&iacute;a recordar las actitudes verdaderamente opuestas de algunos estados miembros en la &eacute;poca de la desmembraci&oacute;n de Yugoslavia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con todas estas disparidades y faltas de homogeneidad en la Europa de los veintiocho, sin olvidar las enormes diferencias de tama&ntilde;o (desde los 80 millones de habitantes de Alemania hasta los 400 mil de Malta), cabe afirmar que las condiciones objetivas para desplegar un proyecto compartido son poco favorables, lo que exige un esfuerzo de voluntad muy s&oacute;lido y consensuado, que es justamente lo que hoy brilla por su ausencia.</em>
    </p><h3 class="article-text">P&eacute;rdida de valores sociales</h3><p class="article-text">
        Destacan el arrinconamiento de la justicia social en nombre del control del d&eacute;ficit p&uacute;blico y el refuerzo de la vocaci&oacute;n represora del sistema democr&aacute;tico, debilitando al tiempo su calidad representativa.
    </p><p class="article-text">
        Estas deficiencias ponen en duda el alcance de la Uni&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los prop&oacute;sitos puramente comerciales y financieros. Sin una Europa social encabezada por una direcci&oacute;n pol&iacute;tica fuerte, ni siquiera se puede asegurar que la unidad econ&oacute;mico-financiera sea sostenible, y, lo que es peor, para algunos estados puede no ser siquiera deseable. La trayectoria reciente de Grecia es el anuncio de que otros pa&iacute;ses, en condiciones parecidas, llegar&aacute;n a encontrarse en una tesitura similar. Es decir, ni siquiera lo conseguido y aparentemente consolidado muestra la solidez suficiente para que se pueda asegurar que es irreversible.
    </p><p class="article-text">
        <em>Una regresi&oacute;n generalizada de la UE no es en absoluto descartable. Detenerla es tarea urgente. </em>
    </p><h3 class="article-text">Ausencia de liderazgo</h3><p class="article-text">
        <strong>Ausencia de liderazgo</strong>La UE sufre la coexistencia de l&iacute;deres pol&iacute;ticos sin perspectiva hist&oacute;rica y cada vez m&aacute;s encerrados en una din&aacute;mica cortoplacista suicida. El necesario esfuerzo de la voluntad conjunta no encuentra promotores en estos dirigentes miopes y carece de apoyos en ciudadan&iacute;as que han pasado de la cultura de la satisfacci&oacute;n a la de la supervivencia, de la expectativa del bienestar a la resignaci&oacute;n. Solo en algunos pa&iacute;ses, por ahora principalmente del sur de Europa, comienzan a dejarse ver cuestionamientos b&aacute;sicos, que resultan imprescindibles para levantar una arquitectura social alternativa.
    </p><p class="article-text">
        <em>El liderazgo encarnado en dirigentes pol&iacute;ticos europeos reconocibles y fiables no existe por ahora, y solo cabe esperar que los esfuerzos en esa direcci&oacute;n terminen por generar al menos una direcci&oacute;n colectiva con capacidad de liderazgo a futuro.</em>
    </p><h3 class="article-text">Met&aacute;stasis corruptiva</h3><p class="article-text">
        <strong>Met&aacute;stasis corruptiva</strong>La corrupci&oacute;n ha pasado de ser una pr&aacute;ctica marginal perseguida a una costumbre social aceptada. Casi resulta in&uacute;til el esfuerzo de analizar y buscar las ra&iacute;ces de este proceso de descomposici&oacute;n, porque ante evidencias tan generales y tan ilustrativas, la sola representaci&oacute;n f&aacute;ctica basta para comprender la profundidad del mal y la imperiosa necesidad de poner fin a este estado de cosas si se quiere avanzar por el camino de la recomposici&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sin duda, la hegemon&iacute;a del capital financiero no hace sino acrecentar las posibilidades de materializar corruptelas y poner los beneficios obtenidos a buen recaudo. Cuando los mecanismos de control institucional se ponen en consonancia con los intereses del 'establishment' y a la altura de la tolerancia social, la met&aacute;stasis es segura.
    </p><p class="article-text">
        <em>La lucha contra esta lacra solo puede avanzar guiada por una representaci&oacute;n democr&aacute;tica fuerte y desde las bases mismas de los estados-naci&oacute;n europeos.</em>
    </p><p class="article-text">
        El esfuerzo de consenso para sostener un liderazgo fuerte que avance en la convergencia de los miembros de la UE es entonces el objetivo cercano m&aacute;s necesario, que deber&aacute; convertir la superaci&oacute;n de las disparidades en la meta estrat&eacute;gica principal y la consecuci&oacute;n de un acuerdo norte-sur en la mejor arma para la acci&oacute;n a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n cr&iacute;tica representa una dificultad a&ntilde;adida para los pa&iacute;ses miembros que padecen problemas internos graves, puesto que la gran sociedad del desarrollo y la solidaridad pretendida con la UE es, hoy por hoy, un conglomerado heter&oacute;clito en el que cada cual busca satisfacer a su manera las exigencias del poder financiero supra-nacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cuestiones-europa-dejando-multiplican-debilidad_129_4262959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2015 18:12:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuestiones que Europa ha ido dejando atrás y multiplican su debilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevo orden económico: desafíos y respuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevo-orden-economico-desafios-respuestas_129_2470338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Trasladar la batalla a niveles supra-nacionales y privilegiar la lucha política con énfasis en los objetivos económicos en lugar de encerrarse en la lucha política "pura" son algunas respuestas a los desafíos económicos</p></div><p class="article-text">
        El proceso de deterioro y aumento de la desigualdad social viene de lejos; por ejemplo, la poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre de Alemania ha ido perdiendo renta y poder adquisitivo en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, como se&ntilde;ala David Card, economista de la Universidad de Berkeley, en El Pa&iacute;s, el 26 de julio de 2015, que a&ntilde;ade que &ldquo;sea cual sea el crecimiento de la productividad, la ganancia se redistribuye cada vez m&aacute;s hacia el 10% con m&aacute;s ingresos&rdquo;. Y esta acelerada concentraci&oacute;n de los ingresos entre ese 10% es en Espa&ntilde;a una evidencia, como lo pone de manifiesto la AEAT en agosto de 2015: la masa salarial del sector privado ha ca&iacute;do en estos a&ntilde;os m&aacute;s de un 18%, y la de los funcionarios m&aacute;s de un 4%, mientras la de los ejecutivos y directivos, que forman parte de ese club de los m&aacute;s ricos, ha aumentado en m&aacute;s de un 16%.
    </p><p class="article-text">
        El contexto aqu&iacute; esbozado est&aacute; constituido por los elementos siguientes:
    </p><h3 class="article-text">1. La &ldquo;crisis&rdquo; entendida como parte del proceso de transformaci&oacute;n del modelo econ&oacute;mico</h3><p class="article-text">
        El modelo econ&oacute;mico capitalista se agota. De ah&iacute; la referencia a la exposici&oacute;n de Larry Summers, aludiendo a las burbujas como soporte de nuevos desarrollos capitalistas, pero con una eficacia expansiva decreciente.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego le es necesario al modelo aumentar la tasa de explotaci&oacute;n, porque es &uacute;til en todos los sentidos: el econ&oacute;mico, porque apuntala los beneficios; el cultural, porque acelera la adaptaci&oacute;n a las nuevas exigencias del modelo; etc. Como se&ntilde;ala Alberto Garz&oacute;n Espinosa, eldiario.es, 28 de julio de 2015), el papel subordinado de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola es estructural y nos aboca a sufrir la imposici&oacute;n de una estrategia como la que estamos viendo desplegarse:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En realidad, el subdesarrollo relativo de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola o griega es estructural, es decir, es parte del reparto de cartas en la econom&iacute;a mundial.&rdquo; &ldquo;Y el dise&ntilde;o institucional de la Uni&oacute;n Europea y la eurozona no s&oacute;lo no corrigen esa circunstancia sino que la agravan. Es m&aacute;s, las reformas estructurales impuestas por la troika en los pa&iacute;ses del Sur de Europa tienen como objetivo profundizar en el car&aacute;cter perif&eacute;rico y dependiente de estas econom&iacute;as. No hay ning&uacute;n prop&oacute;sito de modificar las estructuras productivas y hacerlas converger con las del centro&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es interesante recordar que el lugar de Espa&ntilde;a en la divisi&oacute;n internacional del trabajo viene siendo subordinado desde la &eacute;poca del Imperio colonial, cuando los medios de pago - el oro y la plata de Am&eacute;rica - permitieron el funcionamiento de una econom&iacute;a mercantil pero al tiempo impidieron el desarrollo de la industria, manteniendo a gran parte de la poblaci&oacute;n en la miseria y la exclusi&oacute;n y eliminando el excedente demogr&aacute;fico a trav&eacute;s de la emigraci&oacute;n colonizadora. El modelo sigue en gran medida vigente, como lo muestran el d&eacute;ficit exterior estructural y la vuelta a la expulsi&oacute;n de poblaci&oacute;n tras un breve par&eacute;ntesis.
    </p><p class="article-text">
        Pero el nuevo modelo necesita sobre todo prescindir de una parte creciente de la poblaci&oacute;n en edad de trabajar. La exclusi&oacute;n responde a un excedente estructural, no coyuntural: como se dice en la secci&oacute;n de opini&oacute;n del diario El Pa&iacute;s, del domingo 9 de julio de 2015, bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Precariedad peligrosa&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Gran parte de los parados de larga duraci&oacute;n se convierten en desempleados permanentes cuando rebasan los 40 a&ntilde;os. A partir de esa edad, el asalariado se convierte en invisible para las empresas; deja de contar en las pruebas de selecci&oacute;n y, seg&uacute;n el an&aacute;lisis de muchas empresas de empleo, es probable que no vuelva a encontrar trabajo en el resto de su vida laboral.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la paulatina liquidaci&oacute;n de servicios sociales de gesti&oacute;n p&uacute;blica (sanidad, dependencia, educaci&oacute;n,&hellip;) es funcional a la estrategia de creaci&oacute;n de nuevos mercados para los negocios privados. Pero, a la larga, esto no resuelve el problema de la pervivencia del modelo econ&oacute;mico: no pasa de ser &ldquo;una peque&ntilde;a burbuja poco duradera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La que resiste y asegura su cuota es la econom&iacute;a financiera. Volviendo al caso de Grecia, como dice Eduardo Garz&oacute;n Espinosa, eldiario.es, 21 de julio de 2015:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&hellip; si bien es cierto que el Estado griego ha recibido much&iacute;simo dinero por parte de Europa y del FMI, tambi&eacute;n es cierto que la mayor&iacute;a del mismo s&oacute;lo ha servido para 1) rescatar a bancos privados, tanto nacionales como internacionales, 2) contribuir al negocio bancario al pagar intereses, y 3) satisfacer pagos comprometidos con organismos internacionales; mientras que s&oacute;lo una reducida proporci&oacute;n&hellip; ha servido para llevar a cabo el gasto corriente del Estado griego&hellip;&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a real deja de interesar: su expansi&oacute;n no forma parte de las estrategias econ&oacute;micas y su modernizaci&oacute;n tiene efectos demasiado limitados (v&eacute;ase la ausencia de pol&iacute;tica industrial).
    </p><h3 class="article-text">2. La pol&iacute;tica como eje de la acci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Lo que se dirime es ante todo una cuesti&oacute;n de poder: qui&eacute;n decide y hasta qu&eacute; punto tiene que justificar sus acciones.
    </p><p class="article-text">
        El desplazamiento de los centros de decisi&oacute;n desde las instituciones m&aacute;s cercanas a la soberan&iacute;a popular hacia instancias muy alejadas y menos visibles para los ciudadanos hace que los estados-naci&oacute;n queden fuera de juego: los pueblos son convocados para resolver cuestiones menores, mientras las cuestiones mayores quedan fuera del alcance.
    </p><p class="article-text">
        A escala europea, los equilibrios de la posguerra se han roto, entre otras razones principales porque, como se&ntilde;alaba Helmut K&ouml;hl en una entrevista, la nueva generaci&oacute;n de dirigentes alemanes no vivi&oacute; la guerra y muchos de ellos ni siquiera recuerdan la condonaci&oacute;n de la deuda que a Alemania le permiti&oacute; salir de las miserias de los a&ntilde;os cincuenta: es exactamente el caso de Merkel, a la que K&ouml;hl se refer&iacute;a espec&iacute;ficamente, que adem&aacute;s de pertenecer a una generaci&oacute;n de posguerra se educ&oacute; en la RDA, sin llegar a tener una percepci&oacute;n clara de la importancia de la entente franco-alemana.
    </p><h3 class="article-text">3. La traslaci&oacute;n de los enfrentamientos para evitar la ocultaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Un relato de magnificaci&oacute;n de las reacciones populares ante la crisis es necesario para justificar ciertas medidas represivas, concebido para elaborar por anticipado una respuesta a lo que se presume probable: el caso griego sirve como espantajo, desplaza la discusi&oacute;n al terreno de los problemas nacionales de Grecia y permite eludir la cuesti&oacute;n principal, que es la grave crisis de &aacute;mbito europeo. De paso, se advierte que el castigo puede extenderse a todos esos europeos &ldquo;perezosos&rdquo;, que se&ntilde;ala la prensa alemana, marcando la frontera entre la Europa protestante-anglicana y la Europa cat&oacute;lica-ortodoxa; entre la Europa germana y anglo-sajona y la Europa mediterr&aacute;nea; entre la Europa de la sensatez y la de la radicalidad, como enfatiza cada vez m&aacute;s buena parte de la prensa escrita en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Mientras se atraviesa la fase de transici&oacute;n, con la adaptaci&oacute;n del entramado institucional y del marco jur&iacute;dico, el sistema asume que tiene la obligaci&oacute;n de mantener una cierta legitimidad democr&aacute;tica: se trata de una acci&oacute;n puramente instrumental y que se ir&aacute; adaptando a las exigencias de cada fase, introduciendo herramientas que guardan la apariencia democr&aacute;tica pero anticipan las nuevas reglas del juego m&aacute;s restrictivas que se van imponiendo.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, es &uacute;til preguntarse:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son los principales desaf&iacute;os y cu&aacute;les pueden ser las l&iacute;neas de respuesta?
    </p><p class="article-text">
        1. El modelo econ&oacute;mico que conocemos est&aacute; en fase de recomposici&oacute;n, una vez que su fundamento principal, que sigue siendo la explotaci&oacute;n del trabajo (el ajeno y, cada vez m&aacute;s, el propio), encuentra crecientes dificultades para sostener su reproducci&oacute;n ampliada.
    </p><p class="article-text">
        La expulsi&oacute;n de mano de obra y la multiplicaci&oacute;n de burbujas financieras son las principales respuestas del modelo desde hace unos a&ntilde;os, con desprecio por los equilibrios b&aacute;sicos entre econom&iacute;a financiera y econom&iacute;a real y entre utilizaci&oacute;n de los recursos y sostenibilidad econ&oacute;mico-social y ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas alternativas que suelen proponerse carecen de eficacia porque se auto-limitan en dos sentidos: operan a escala de estado-naci&oacute;n y contin&uacute;an encerradas en la pol&eacute;mica acerca de la salida de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas vivas solo podr&aacute;n encontrarse a trav&eacute;s de un cambio de plano: trasladar la batalla a niveles supra-nacionales y privilegiar la lucha pol&iacute;tica con &eacute;nfasis en los objetivos econ&oacute;micos en lugar de encerrarse en la lucha pol&iacute;tica &ldquo;pura&rdquo; (constituci&oacute;n, instituciones, sistema electoral, etc.), que &uacute;nicamente permite repartir otra vez las mismas cartas.
    </p><p class="article-text">
        2. El modelo pol&iacute;tico democr&aacute;tico que conocemos est&aacute;, si no muerto, como m&iacute;nimo en estado de rigidez avanzada. Su utilidad, m&aacute;s all&aacute; de las batallas locales y de corto plazo, est&aacute; anulada por las propias dimensiones del desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El empate pol&iacute;tico ha permitido mantener una apariencia de juego democr&aacute;tico mientras las grandes cuestiones se decid&iacute;an en &aacute;mbitos muy alejados de la soberan&iacute;a popular. Las respuestas tradicionales del sistema han resistido hasta la llegada de la indignaci&oacute;n popular, y ahora, cada vez m&aacute;s, se dejan ver las garras afiladas que toman la forma de leyes represivas y que anticipan una ofensiva general en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas efectivas tendr&aacute;n que basarse en la convergencia de una soberan&iacute;a popular recuperada dentro de los l&iacute;mites del estado-naci&oacute;n y una superaci&oacute;n de esos l&iacute;mites a trav&eacute;s de alianzas transformadoras a escala europea, quiz&aacute;s inicialmente en la Europa del sur, hasta que alemanes, holandeses, finlandeses, etc. descubran que ellos tampoco forman parte de ese 1% m&aacute;s rico, en el que solo estar&aacute;n sus representantes en el &ldquo;poder financiero mundial&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevo-orden-economico-desafios-respuestas_129_2470338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2015 22:15:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nuevo orden económico: desafíos y respuestas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Salida de la crisis o recomposición de la economía mundial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salida-crisis-recomposicion-economia-mundial_129_2477423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los acontecimientos se van precipitando, pero muchos indicios iban apareciendo desde el comienzo de la "crisis". No está de más intentar una reflexión que permita apartar los árboles para ver el bosque</p></div><p class="article-text">
        Siempre es posible encontrar la inspiraci&oacute;n en una fuente insospechada. En este caso, una intervenci&oacute;n de Larry Summers &ndash;ex secretario del Tesoro estadounidense, con Bill Clinton, y asesor de Obama&ndash; en un foro del FMI, en noviembre de 2013. Llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a durante la &ldquo;crisis&rdquo;, las burbujas econ&oacute;micas y su probable significado:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">¿Qué pasaría si la crisis simplemente se hubiese acabado y en realidad nos estuviésemos enfrentando a un nuevo escenario en el que el escaso crecimiento es lo normal, una especie de estancamiento secular? […] ¿Y si ni siquiera una burbuja es capaz de contrarrestar los cambios estructurales que están ocurriendo? ¿Y si se han terminado los ciclos económicos y sólo podemos crear empleo a fuerza de burbujas financieras o estímulos masivos que suelen acabar muy mal?<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Los acontecimientos se van precipitando, pero muchos indicios iban apareciendo desde el comienzo de lo que por simple analog&iacute;a o por intereses ocultos se ha dado en llamar &ldquo;crisis&rdquo;, aludiendo a ciclos econ&oacute;micos y buscando el parang&oacute;n con la crisis de los a&ntilde;os treinta. Por eso no est&aacute; de m&aacute;s intentar una reflexi&oacute;n que trascienda los estereotipos y las extremas simplificaciones, de manera de apartar los &aacute;rboles para ver el bosque.
    </p><p class="article-text">
        Para no perderse en la mara&ntilde;a de argumentos ni deslizarse de unos planos de an&aacute;lisis a otros de forma inadvertida, puede ser interesante una primera aproximaci&oacute;n en t&eacute;rminos sint&eacute;ticos, bajo la forma de hip&oacute;tesis centrales que encaucen la reflexi&oacute;n (algunas simplificaciones previas son necesarias: por ejemplo, hablamos de un &ldquo;poder financiero mundial&rdquo;, que se deja ver en Davos y otros clubes exclusivos pero act&uacute;a principalmente sin caras visibles, a fin de evitar discusiones improcedentes acerca de su configuraci&oacute;n y sus mecanismos). Tales hip&oacute;tesis pueden ser las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        1. La denominada &ldquo;crisis econ&oacute;mica&rdquo; no es un estado pasajero del sistema, del que se puede salir aplicando las medidas adecuadas, sino una fase culminante de la recomposici&oacute;n de la econom&iacute;a mundial iniciada hace unos treinta a&ntilde;os y acelerada en Europa en los &uacute;ltimos veinte.
    </p><p class="article-text">
        2. La discusi&oacute;n acerca de las medidas m&aacute;s adecuadas para afrontar la &ldquo;crisis&rdquo; tiene dos vicios originarios: tiende a situarse a menudo en el plano doctrinario (marxismo-keynesianismo-neoliberalismo), lo que produce el efecto inmediato de circunscribir la reflexi&oacute;n a la esfera econ&oacute;mica y olvidar su vertiente pol&iacute;tica; y facilita la ocultaci&oacute;n del verdadero objetivo de las intervenciones, que no es el de la superaci&oacute;n de la &ldquo;crisis&rdquo; y, sobre todo, no es el del retorno a la situaci&oacute;n desahogada de pre-&ldquo;crisis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        3. La pol&eacute;mica situada en ese plano, el de la &ldquo;crisis&rdquo; y sus soluciones, suscita adem&aacute;s una cuesti&oacute;n inquietante, que empuja a arriesgar una hip&oacute;tesis: no cabe suponer que todos los intervinientes son torpes. Ni los jerarcas de la econom&iacute;a alemana ignoran que las medidas pro-c&iacute;clicas enconan a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n, ni los analistas cr&iacute;ticos deber&iacute;an pensar, quiz&aacute;s ingenuamente, y ni siquiera sugerir, que esos jerarcas est&aacute;n profundamente equivocados. Esta es una orientaci&oacute;n muy presente en los an&aacute;lisis de Krugman y Stiglitz, como lo es tambi&eacute;n en la siguiente reflexi&oacute;n de Juan Torres L&oacute;pez, en p&uacute;blico.es del 23 de julio de 2015:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Shaüble "es un fanático sin más argumento que el de su poder. Intelectualmente sostiene posiciones que hace casi cien años que sabemos que son erróneas. Son las que conviene mantener para poder justificar una distribución de la renta, de la riqueza y de los poderes de decisión muy desigual, en este caso a favor de los grandes grupos alemanes. Es alguien que, además, desprecia claramente la democracia. De hecho, la está desmantelando." Y añade: "Quienes tienen el poder lo hacen muy mal –lo estamos viendo– pero no están dispuestos a cederlo ni lo más mínimo, de ninguna manera."<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        O en el art&iacute;culo de Emilio Ontiveros, en el suplemento de negocios de El Pa&iacute;s del domingo 9 de agosto de 2015, titulado &ldquo;Horizonte nublado en la eurozona, seg&uacute;n el FMI&rdquo;:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">El impacto más adverso [de la crisis] lo está teniendo en la eurozona. No solo por razones idiosincráticas de las economías que comparten moneda, ni por las deficiencias institucionales del área monetaria sino, en mayor medida, por la manifiesta inadecuación de las políticas económicas adoptadas.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        O en el art&iacute;culo de Bradford deLong, en la misma edici&oacute;n del peri&oacute;dico, titulado &ldquo;&iquest;Quieren provocar otra depresi&oacute;n?&rdquo; y en el que se dice, por ejemplo:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Los funcionarios de la eurozona no solo insistieron en repetir las torpezas de los años treinta, sino que parecen decididos a hacerlo en forma más brutal, más exagerada y más amplia.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Entiendo que es necesario recapitular a este respecto en los siguientes t&eacute;rminos:
    </p><p class="article-text">
        - La visi&oacute;n de Sch&auml;uble, las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas adoptadas o los funcionarios de la eurozona repitiendo &lsquo;las torpezas de los a&ntilde;os treinta&rsquo; no obedecen a errores sino esencialmente, aunque pueda haber excepciones, a un monumental enga&ntilde;o: ocultan sus verdaderos fines. No son responsables obcecados en imponer la visi&oacute;n neoliberal de salida de la crisis, sino personas que saben muy bien que la estrategia neoliberal conduce al objetivo deseado: imponer del todo en Europa la hegemon&iacute;a econ&oacute;mica del &ldquo;gran poder financiero&rdquo;, con Alemania a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        - En cuanto a la democracia, la conclusi&oacute;n pr&aacute;cticamente inevitable es que tal como la conocemos en los estados-naci&oacute;n no es ya funcional y hay que constre&ntilde;irla-eliminarla.
    </p><p class="article-text">
        - En suma, la idea de que los actuales dirigentes &ldquo;lo hacen muy mal&rdquo; es uno de los n&uacute;cleos del enfoque err&oacute;neo: lo hacen bien pero ocultando su objetivo estrat&eacute;gico. Lo que hay que denunciar es el objetivo, no la calidad del enfoque y de las medidas aplicadas.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia, para quienes se oponen a esto se hace necesario orientar la acci&oacute;n hacia la democracia pan-europea: en nuevatribuna.es, del 28 de julio de 2015, se dice que &ldquo;Ianis Varoufakis [&hellip;] prepara un partido de alcance europeo para luchar contra las pol&iacute;ticas de austeridad y para reclamar m&aacute;s democracia dentro de las instituciones europeas&rdquo;, lo que ir&iacute;a en esta l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Todo este proceso intelectual y la acci&oacute;n pol&iacute;tica consiguiente tienen lugar en un plano que no les corresponde y, sobre todo, con la mente puesta en un objetivo que es como una sombra chinesca: nos muestran los desastres de la crisis que habr&iacute;a que corregir, justifican as&iacute; las medidas aplicadas y tras ello ocultan el perfil del nuevo modelo econ&oacute;mico en gestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        4. Una vez asumido que estamos hablando de cosas y en planos diferentes, tenemos que dar el paso siguiente, que es el de enunciar las hip&oacute;tesis m&aacute;s pr&aacute;cticas:
    </p><p class="article-text">
        a) El campo de enfrentamiento en este momento no es solo ni principalmente el econ&oacute;mico sino el pol&iacute;tico. Por eso tienen mucho m&aacute;s alcance pr&aacute;ctico inmediato y tambi&eacute;n estrat&eacute;gico las medidas pol&iacute;ticas que las econ&oacute;micas que se est&aacute;n poniendo en pr&aacute;ctica: la ley &ldquo;mordaza&rdquo;, en Espa&ntilde;a; la reforma &ndash; en realidad, el sometimiento - de la BBC en el Reino Unido; el despliegue militar en Europa oriental y el cord&oacute;n sanitario en torno a Rusia &ndash; no sea que volvamos a los equilibrios de la guerra fr&iacute;a, que podr&iacute;an dificultar la instauraci&oacute;n del nuevo modelo -; el aumento de los gastos en armamento; la negociaci&oacute;n de acuerdos estrat&eacute;gicos sin control democr&aacute;tico;&hellip;, todo ello como parte del proceso de creaci&oacute;n del marco jur&iacute;dico-institucional y f&aacute;ctico que fortalecer&aacute; la posici&oacute;n del &ldquo;poder financiero mundial&rdquo; ante el agotamiento del modelo econ&oacute;mico capitalista y la creciente indignaci&oacute;n y sublevaci&oacute;n de las poblaciones perjudicadas.
    </p><p class="article-text">
        b) El territorio en el que de verdad se libran las batallas no es el de los estados-naci&oacute;n que conocemos sino el de las instituciones y los foros supra-nacionales, y la materializaci&oacute;n de los objetivos del &ldquo;poder financiero mundial&rdquo; se gesta a trav&eacute;s de instancias informales y opacas que hurtan la discusi&oacute;n a los pueblos europeos: el tratado ITTP es a este respecto paradigm&aacute;tico, pero hay que destacar tambi&eacute;n arquitecturas de violencia como la Troika abatiendo a Grecia y advirtiendo a los futuros veleidosos y potenciales imitadores de la dureza que pueden aplicar.
    </p><p class="article-text">
        c) La democracia representativa en el marco del estado-naci&oacute;n que conocemos pierde paulatinamente su valor: su legitimidad se vac&iacute;a de contenido y consigue &uacute;nicamente sobrevivir en los microcosmos de la vida local, donde no se dirimen cuestiones esenciales para la distribuci&oacute;n de la renta a gran escala ni para la reproducci&oacute;n ampliada del modelo econ&oacute;mico vigente, ni, sobre todo, para el nuevo modelo econ&oacute;mico que se est&aacute; construyendo.
    </p><p class="article-text">
        Estas hip&oacute;tesis configuran en principio el marco de referencia para situar la confrontaci&oacute;n que realmente se est&aacute; produciendo, y deber&iacute;an servir para ayudar a definir la estrategia de quienes consideran indispensable afrontar el reto planteado por el &ldquo;poder financiero mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; de m&aacute;s a&ntilde;adir que se llega con mucho retraso a ese frente de batalla, lo que obliga a desplegar un esfuerzo inusitado de an&aacute;lisis, diagn&oacute;stico, creaci&oacute;n de instrumentos y entrada en acci&oacute;n de las fuerzas disponibles en un per&iacute;odo de tiempo muy corto.
    </p><p class="article-text">
        Veremos qu&eacute; es lo que hay que afrontar en el pr&oacute;ximo futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Vaello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salida-crisis-recomposicion-economia-mundial_129_2477423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2015 19:12:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Salida de la crisis o recomposición de la economía mundial?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis económica]]></media:keywords>
    </item>
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