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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Juárez Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_juarez_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Juárez Rodríguez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las mujeres que lucharon 13 años para que el estado colombiano buscara a sus desaparecidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-colombianas-encontrar-familiares-victimas_1_2453313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aacc898f-a9f7-4301-bacc-a845791bbb97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="María Graciela Builes Zapata espera encontrar a su hijo, Orlando de Jesús Builes Zapata, desaparecido en la comuna en 2002. | Foto: Javier Juárez Rodríguez. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Operación Orión, impulsada por el expresidente colombiano Álvaro Uribe, finalizó en Madellín con cientos de desapariciones forzosas: sus familiares quieren recuperar sus restos</p><p class="subtitle">Madres, hijas y hermanas de personas desaparecidas en la Comuna 13 lucharon hasta la extenuación hasta que las autoridades han autorizado la búsqueda este julio</p><p class="subtitle">La reparación de las víctimas es fundamental en el camino hacia la paz que ha iniciado la sociedad colombiana, según Amnistía Internacional</p></div><p class="article-text">
        Do&ntilde;a Margarita sube puntual cada ma&ntilde;ana hasta La Escombrera. Observa cada movimiento y cada avance en los trabajos de b&uacute;squeda para la localizaci&oacute;n de restos &oacute;seos iniciados el pasado mes de agosto en este punto de Medell&iacute;n, Colombia. Siempre con la fotograf&iacute;a de su hija, Carol Vanesa, colgada del cuello. Era s&oacute;lo una adolescente de 17 a&ntilde;os cuando el 25 de octubre de 2002 un grupo de hombres sesgaron de cuajo sus ilusiones. Seg&uacute;n algunos testigos, la joven fue sacada violentamente por un grupo de paramilitares pocos d&iacute;as despu&eacute;s de ejecutarse la Operaci&oacute;n Ori&oacute;n, orquestada por el expresidente &Aacute;lvaro Uribe, y llevada a la fuerza por &eacute;stos hacia este vertedero de la ciudad. Do&ntilde;a Margarita Selena Restrepo es una de las mujeres que se negaron a olvidar a sus familiares, v&iacute;ctimas de desapariciones forzadas, entre escombros.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces no ha parado de buscar a su hija, aunque sin &eacute;xito. Junto a decenas de madres en su misma situaci&oacute;n han logrado impulsar Mujeres Caminando por la Verdad, un movimiento creado como respuesta al silencio gubernamental; un grito desesperado contra la impunidad y los cr&iacute;menes de Estado que se remonta 13 a&ntilde;os atr&aacute;s. La asociaci&oacute;n ha recibido recientemente el Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos por su lucha incesante en su exigencia de Justicia. Para Alejandra Balv&iacute;n, portavoz de Mujeres Caminando por la Verdad, este premio es una muestra de que &ldquo;nuestro trabajo es valorado y eso ayuda a las v&iacute;ctimas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luz Elena Galeano, encargada de recoger el premio, se&ntilde;al&oacute; en su intervenci&oacute;n que &ldquo;es un reconocimiento a esa lucha de tantos a&ntilde;os y se constituye en un ejemplo para todo el pa&iacute;s, como un aliciente para continuar la b&uacute;squeda de sus desaparecidos y de todos los desaparecidos en Colombia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Colombia ha avanzado recientemente hacia el principio del fin de medio siglo de sangre con&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/internacional/FARC-Gobierno-colombiano-acuerdo-paz_0_433957294.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la firma de un acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla</a> de las FARC.&nbsp;<a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/09/colombia-agreement-must-guarantee-justice-for-the-millions-of-victims-of-the-armed-conflict/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional destaca</a> que la &uacute;nica manera de que el pa&iacute;s deje atr&aacute;s este historial de violencia es sentando en el banquillo a los culpables de los cr&iacute;menes cometidos y reparando a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Ubicada en el occidente de Medell&iacute;n, la Comuna 13 es un espacio estrat&eacute;gico para el tr&aacute;fico de drogas, lo que hist&oacute;ricamente ha derivado en una confrontaci&oacute;n casi permanente de estructuras delictivas, entre ellas paramilitares. Por ello, la inseguridad y la violencia han sido una constante en la Comuna. El nombramiento de &Aacute;lvaro Uribe, antioque&ntilde;o de nacimiento, como Presidente de la Rep&uacute;blica, marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s para los habitantes de la zona. Pocas semanas despu&eacute;s de tomar posesi&oacute;n como m&aacute;ximo dirigente de la naci&oacute;n, Uribe orden&oacute; la ejecuci&oacute;n de la Operaci&oacute;n Ori&oacute;n en la Comuna 13, un megaoperativo que cont&oacute; con la participaci&oacute;n de m&aacute;s de 1.000 militares, liderados por los Generales Mario Montoya y Leonardo Gallego, hoy investigados por su connivencia y acci&oacute;n conjunta con los paramilitares del Bloque Cacique Nutibara.
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        Los cuatro d&iacute;as en los que se llev&oacute; a cabo el Operativo supusieron un manual de agresiones y graves violaciones de derechos humanos. Decenas de vecinos fueron asesinados o detenidos sin posibilidad alguna de defenderse, allan&aacute;ndose casas y comercios sin permiso ni respaldo legal alguno y disparando de forma desmedida e injustificada contra la poblaci&oacute;n, como recuerdan a&uacute;n hoy los vecinos de la Comuna. Aquellos cuatro d&iacute;as se saldaron con al menos 17 civiles asesinados, cinco de ellos menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que la Operaci&oacute;n Ori&oacute;n naci&oacute; bajo la excusa de una supuesta b&uacute;squeda de seguridad y pacificaci&oacute;n de la zona, la misi&oacute;n fue el paraguas perfecto para aupar a los paramilitares del Bloque Nutibara como nuevos &ldquo;due&ntilde;os&rdquo; de la Comuna e imponer una dictadura basada en la impunidad, la connivencia y la complicidad del Gobierno liderado por &Aacute;lvaro Uribe.
    </p><h3 class="article-text">Mujeres contra la impunidad y contra el olvido</h3><p class="article-text">
        Las mujeres han sido el basti&oacute;n que durante estos 13 a&ntilde;os han mantenido encendida la llama de la memoria. Madres, hijas y hermanas de personas desaparecidas en la Comuna han luchado hasta la extenuaci&oacute;n para frenar el olvido y gritar en pie de paz contra la impunidad. Despu&eacute;s de que algunos exparamilitares desmovilizados se&ntilde;alaran La Escombrera como el lugar donde enterraron de forma sistem&aacute;tica a decenas de v&iacute;ctimas de desaparici&oacute;n forzada antes (durante y despu&eacute;s de la Operaci&oacute;n Ori&oacute;n) y tras una d&eacute;cada de lucha, estas mujeres han visto remover la tierra para tratar de encontrar lo que quede de sus seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de julio, la Alcald&iacute;a de Medell&iacute;n y la Fiscal&iacute;a pusieron en marcha el proyecto 'Escarbando la verdad, desenterrando la Justicia' con el que se buscar&aacute; en la zona de La Arenera (un espacio situado dentro de La Escombrera) los restos de al menos 100 v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n pudo investigar Do&ntilde;a Margarita Restrepo, su hija fue abordada por paramilitares junto a dos amigos con los que hab&iacute;a quedado en la estaci&oacute;n de San Javier. Era el viernes 25 de octubre de 2002. Seg&uacute;n los testigos, los j&oacute;venes fueron llevados a la fuerza en direcci&oacute;n a La Escombrera. Nunca m&aacute;s se ha vuelto a saber nada de ellos. &ldquo;Los d&iacute;as en La Escombrera no se nos hacen largos porque estamos viendo en todo momento lo que se est&aacute; haciendo. Adem&aacute;s hacemos talleres, charlamos&hellip; y se pasan las horas mientras miramos los escombros&rdquo;, se&ntilde;ala. Con su mirada puesta en las monta&ntilde;as de arena, Do&ntilde;a Margarita reconoce que si por ella fuera &ldquo;estar&iacute;a aqu&iacute; en todo momento&rdquo; a pesar de que &ldquo;hemos tenido momentos de crisis, porque es algo duro. Hace quince d&iacute;as percibimos un olor extra&ntilde;o y nos dio mucha tristeza; algunas madres nos pusimos a llorar. Personalmente me puse muy triste aquel d&iacute;a porque sent&iacute;a que me estaba aproximando a mi hija&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo un d&iacute;a despu&eacute;s de que fuera secuestrada Carol Vanesa, el dolor se instal&oacute; en casa de Alejandra Balv&iacute;n, cuyo padre, Hernando Balv&iacute;n, fue v&iacute;ctima de desaparici&oacute;n forzada. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, su hermano Adonis tambi&eacute;n desapareci&oacute;. Alejandra aparc&oacute; a un lado el dolor para hacer frente a la indolencia gubernamental. Reconoce que &ldquo;este es un proceso de b&uacute;squeda y de reparaci&oacute;n, y nos provoca sentimientos encontrados&rdquo;. No es f&aacute;cil la espera. Desde julio, ven moverse la tierra sin rastro de sus familiares. &ldquo;Tenemos la esperanza de que se puedan encontrar los restos de algunos de nuestros desaparecidos. Localizar a uno solo ya ser&iacute;a un avance para nosotras&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Otra de esas mujeres que caminan a diario a su lado es Luz Elena Galeano. Su esposo, Luis Javier Laverde, fue secuestrado en 2008 cuando iba en el Bus de Belencito. Seg&uacute;n los testigos, dos hombres encapuchados lo bajaron a la fuerza del bus y lo metieron en una camioneta gris. Luz Elena ha buscado sin descanso a su esposo, ha expuesto su vida yendo a zonas extremadamente peligrosas, pero no ha logrado localizarle. Luz Elena, portavoz de Mujeres Caminando por la Verdad, recuerda que &ldquo;todos estos a&ntilde;os nos han fortalecido. Yo ten&iacute;a dos hijas peque&ntilde;as y no pod&iacute;a pararme. Segu&iacute; luchando desde entonces, caminando por la verdad y exigiendo respuestas al Estado, porque ha sido negligente a lo largo de todos a&ntilde;os en relaci&oacute;n a las desapariciones forzosas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La insistencia pudo con la inacci&oacute;n del Estado</h3><p class="article-text">
        Desde la Alcald&iacute;a de Medell&iacute;n, impulsora del proyecto, Jorge Mej&iacute;a, consejero para Convivencia, la Reconciliaci&oacute;n y la Vida, reconoce que el paso dado para la b&uacute;squeda de los cuerpos de los secuestrados es &ldquo;un comienzo para poder pagar una deuda que durante 13 a&ntilde;os ha tenido el Estado con estas familias. Hasta ahora la autoridad hab&iacute;a sido indolente ante esa demanda y es nuestra obligaci&oacute;n atender ese clamor y buscar los desaparecidos, m&aacute;s a&uacute;n en un momento propicio como el actual que exige que situaciones como estas deban ser atendidas si queremos construir la paz y la reconciliaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Do&ntilde;a Mar&iacute;a Graciela Builes Zapata es otra de las madres que cada d&iacute;a asciende a La Escombrera con la esperanza de localizar a su hijo, Orlando de Jes&uacute;s Builes Zapata, desaparecido en la comuna en 2002. Desde entonces nada se sabe de &eacute;l. La mujer admite que &ldquo;este mes ha sido duro, pero seguimos en nuestra esperanza de localizar a nuestros hijos, a nuestros familiares&rdquo;. Con la foto de su hijo en todo momento, Mar&iacute;a Graciela no puede evitar emocionarse cuando ve las m&aacute;quinas revolviendo tierras y escombros entre los que podr&iacute;an estar los restos de su hijo. &ldquo;Yo quiero localizar a mi hijo. Cada vez que subo a La Escombrera siento algo, siento como que hay algo aqu&iacute; esperando que lo saquen&rdquo;, dice. &ldquo;Mi coraz&oacute;n me dice que algo vamos a encontrar, sino es mi hijo ser&aacute; de alguna de mis compa&ntilde;eras&rdquo;.
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        Adriana Arboleda, directora de Corporaci&oacute;n Jur&iacute;dica Libertad que brinda apoyo a las familias, ha lamentado las recientes filtraciones producidas que apuntaban a la posible localizaci&oacute;n de restos humanos en la zona. Arboleda recuerda que &ldquo;tienen que aplicarse los protocolos para que no ocurra como en d&iacute;as anteriores cuando se filtr&oacute; informaci&oacute;n sobre la posible localizaci&oacute;n de restos. Este tipo de informaciones generan desconfianza en las familias de las v&iacute;ctimas. Estos d&iacute;as fueron muy duros para las mujeres porque pensaron que se les estaba ocultando informaci&oacute;n y es necesario evitar especulaciones y trabajar con responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo sigue en La Escombrera. En las pr&oacute;ximas semanas ser&aacute;n revisadas las m&aacute;s de 70 hect&aacute;reas de tierra que componen las tres zonas marcadas por los ex paramilitares como los espacios donde eran dejados los restos de las personas v&iacute;ctimas de desaparici&oacute;n forzada. Las mujeres siguen la lucha contra la impunidad y el olvido entre el temor y la esperanza, gritando en silencio, para la exigencia de un nuevo tiempo de paz y justicia.
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Juárez Rodríguez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2015 18:22:23 +0000]]></pubDate>
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