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    <title><![CDATA[elDiario.es - Kemal Dervis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/kemal_dervis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Kemal Dervis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo abordar la migración en su origen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abordar-migracion-origen_129_3191396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91fadea8-3767-4f3b-aca9-3a36f1880e89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo abordar la migración en su origen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cualquier solución al desafío de la migración debe centrarse en estimular el desarrollo en los países de origen de los migrantes. Para Europa, la atención debería centrarse en África</p></div><p class="article-text">
        Para los ciudadanos de los pa&iacute;ses pobres, la migraci&oacute;n es a menudo una opci&oacute;n muy atractiva. El viaje a un nuevo pa&iacute;s es a menudo peligroso, pero promete oportunidades econ&oacute;micas mucho mayores: los ingresos per c&aacute;pita promedio en las econom&iacute;as avanzadas pueden ser m&aacute;s de 50 veces superiores (en t&eacute;rminos de paridad de poder adquisitivo) que los del mundo en desarrollo. En muchos casos, la seguridad f&iacute;sica de los migrantes tambi&eacute;n mejora. Sin embargo, para los pa&iacute;ses receptores, la inmigraci&oacute;n se mantiene como un tema pol&eacute;mico, respecto al cual los gobiernos se esfuerzan por establecer pol&iacute;ticas que permitan que sus econom&iacute;as cosechen los beneficios de los flujos migratorios y eviten incurrir en costos excesivos debido a ello.
    </p><p class="article-text">
        La inmigraci&oacute;n es un tema particularmente sobresaliente en la arena de debate pol&iacute;tico en Europa y Estados Unidos. Incluso en Jap&oacute;n, que ha cerrado en gran medida sus fronteras a los migrantes, la necesidad de encontrar maneras de hacer frente al r&aacute;pido envejecimiento de la poblaci&oacute;n &uacute;ltimamente ha estimulado el debate sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        En todos estos pa&iacute;ses, el debate tiende a reducirse a tres posiciones b&aacute;sicas. La primera postura &ndash; apoyada por una peque&ntilde;a minor&iacute;a y carente de apoyo pol&iacute;tico significativo &ndash;  es que la inmigraci&oacute;n es fundamentalmente beneficiosa para un pa&iacute;s avanzado, ya que los reci&eacute;n llegados pueden mitigar los retos demogr&aacute;ficos y contribuir a la base de habilidades de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La segunda postura es precisamente la opuesta: la inmigraci&oacute;n debe evitarse por todos los medios disponibles. Los proponentes de este punto de vista a menudo argumentan que los migrantes reducen los salarios, particularmente en el extremo inferior de la distribuci&oacute;n del ingreso, socavando los est&aacute;ndares de vida de los nativos. Tambi&eacute;n sostienen que los migrantes diluyen la cultura y las tradiciones del pa&iacute;s receptor &ndash; una afirmaci&oacute;n con un empuje emocional que los economistas a menudo subestiman.
    </p><p class="article-text">
        La tercera postura se sit&uacute;a entre estos dos extremos. Reconoce los beneficios potenciales de alg&uacute;n tipo de inmigraci&oacute;n, pero pide ex&aacute;menes estrictos de las competencias de los inmigrantes, con el prop&oacute;sito de garantizar que s&oacute;lo se aceptan a los inmigrantes que pueden cubrir un d&eacute;ficit de habilidades en el pa&iacute;s receptor. De esta manera, la inmigraci&oacute;n mejorar&aacute; la calidad de la oferta en el mercado de trabajo y aumentar&aacute; la competitividad de las empresas, sin generar presiones culturales.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, este abordaje se ve bastante diferente desde la perspectiva de los pa&iacute;ses de origen de los migrantes, que pierden no s&oacute;lo valiosa mano de obra calificada, sino tambi&eacute;n cualquier recurso invertido en dicha mano de obra, como por ejemplo, las inversiones canalizadas a trav&eacute;s del sistema educativo. Si bien un pa&iacute;s puede beneficiarse de las remesas de sus expatriados, son los migrantes los que reciben los beneficios de la reubicaci&oacute;n en su totalidad.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, cuando los pa&iacute;ses avanzados aceptan s&oacute;lo un peque&ntilde;o n&uacute;mero de migrantes calificados, no hacen nada por disminuir la presi&oacute;n que impulsa los flujos migratorios, que abarcan abrumadoramente a las personas que carecen de las habilidades necesarias en el nuevo pa&iacute;s. Y, esas presiones son poderosas, como lo demuestra la tr&aacute;gica situaci&oacute;n en el mar Mediterr&aacute;neo, donde murieron m&aacute;s de mil refugiados en la traicionera ruta de &Aacute;frica a Europa durante los primeros cuatro meses de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si se permite que estas presiones persistan, muchos migrantes llegar&aacute;n en &uacute;ltima instancia al mundo desarrollado, de una forma u otra. Y, si bien quienes piensan de manera liberal con respecto a la inmigraci&oacute;n tienen raz&oacute;n en cuanto a que los migrantes ayudar&aacute;n a aliviar las presiones demogr&aacute;ficas en los pa&iacute;ses receptores, los prohibicionistas tambi&eacute;n tienen raz&oacute;n en cuanto a que los reci&eacute;n llegados causar&aacute;n un considerable estr&eacute;s cultural en sus nuevas comunidades, particularmente en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la raz&oacute;n por la cual cualquier soluci&oacute;n al desaf&iacute;o de la migraci&oacute;n debe centrarse en estimular el desarrollo en los pa&iacute;ses de origen de los migrantes. Para Europa, la atenci&oacute;n deber&iacute;a centrarse en &Aacute;frica, que es la principal fuente de flujos migratorios. Con el transcurso del tiempo, un crecimiento econ&oacute;mico m&aacute;s r&aacute;pido en &Aacute;frica reducir&iacute;a en gran medida la presi&oacute;n que enfrenta Europa. Por supuesto, el desarrollo a largo plazo de &Aacute;frica requerir&aacute; de una mayor estabilidad pol&iacute;tica y de paz; no obstante, mientras eso se concretice, existen medidas que Europa puede tomar para ayudar a estimular el crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Si bien &Aacute;frica tiene abundancia de recursos naturales, carece del capital y de los conocimientos necesarios para apoyar una aceleraci&oacute;n significativa del crecimiento. Los recursos p&uacute;blicos son simplemente insuficientes para suministrar la mayor parte de ese capital. Por lo tanto, como se ha reconocido &uacute;ltimamente, la inversi&oacute;n debe provenir del sector privado, al igual que las habilidades cr&iacute;ticas y el acceso a mercados m&aacute;s desarrollados. Sin embargo, el aprovechamiento de la inversi&oacute;n privada requiere que el sector p&uacute;blico tome algunas medidas facilitadoras, junto con el sector filantr&oacute;pico, sector que tambi&eacute;n tiene importantes recursos para contribuir.
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que la inversi&oacute;n p&uacute;blica y la filantrop&iacute;a deber&iacute;an subsidiar proyectos intr&iacute;nsecamente no rentables. Por el contrario, eso dejar&iacute;a a todos en peor situaci&oacute;n a largo plazo. El objetivo debe ser identificar proyectos que, a pesar de ser econ&oacute;micamente rentables, no sean atractivos para los inversionistas privados, debido a las barreras institucionales y de otro tipo, y luego se debe trabajar en la eliminaci&oacute;n de dichos obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Una barrera clave para la inversi&oacute;n privada en &Aacute;frica es el riesgo. Cuando el entorno de inversi&oacute;n se considera incierto, como es el caso en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en desarrollo, los inversores exigen una prima de riesgo en pr&aacute;cticamente cualquier proyecto, incluso aquellos con tasas potencialmente altas de rendimiento. El riesgo individual del proyecto es, al fin y al cabo, muy dif&iacute;cil de medir en dicho contexto.
    </p><p class="article-text">
        El sector p&uacute;blico puede ayudar con medidas que mutualicen los riesgos, tales como llevar a cabo determinados tramos riesgosos de los proyectos o proveer seguros. Esta mutualizaci&oacute;n de riesgos, acompa&ntilde;ada de la creaci&oacute;n de instituciones en todos los sectores (y, no s&oacute;lo en los sectores de salud y educaci&oacute;n), podr&iacute;a contribuir en gran medida a impulsar el crecimiento econ&oacute;mico y el desarrollo en &Aacute;frica y en otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        El impacto positivo de este abordaje ser&iacute;a de largo alcance &ndash; comenzando con una reducci&oacute;n de la presi&oacute;n migratoria. El impacto ser&iacute;a a&uacute;n mayor si las nuevas inversiones se direccionan a las zonas con mayor n&uacute;mero de personas desplazadas y migrantes en espera, seg&uacute;n lo propuesto por una nueva &ldquo;Comisi&oacute;n sobre Desplazamiento Forzado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento impulsado por las inversiones no es un sustituto de la resoluci&oacute;n de conflictos y la estabilizaci&oacute;n pol&iacute;tica; por el contrario, el primero no puede sostenerse sin avances en el segundo. Sin embargo, un impulso econ&oacute;mico podr&iacute;a ser una fuente importante y muy necesaria de esperanza &ndash; el comienzo de un c&iacute;rculo virtuoso de paz y prosperidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Traducción del inglés: Rocío L. Barrientos<br/><br/><em>Kemal Dervis, exministro de Asuntos Económicos de Turquía y exadministrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es vicepresidente de la Brookings Institution.</em><br/><br/>Copyright: Project Syndicate, 2017.<br/><br/><a href="http://www.project-syndicate.org">www.project-syndicate.org</a><br/><br/><br/><br/></blockquote>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abordar-migracion-origen_129_3191396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Sep 2017 18:46:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo abordar la migración en su origen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede Macron redibujar el mapa político?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/puede-macron-redibujar-mapa-politico_129_3348661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/365bf167-013f-46d0-826f-a19476f60386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede Macron redibujar el mapa político?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con Macron podría surgir gradualmente un nuevo sistema político progresista que combine una síntesis de políticas sociales y liberalización</p></div><p class="article-text">
        Varios comentaristas han descrito la victoria de Emmanuel Macron en las elecciones presidenciales francesas como un triunfo de la centroderecha, porque recibi&oacute; votos que de lo contrario habr&iacute;an ido hacia la candidatura del conservador Fran&ccedil;ois Fillon, plagada de esc&aacute;ndalos.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta din&aacute;mica electoral no expresa el significado de la victoria de Macron. Ser&iacute;a m&aacute;s preciso decir que traspas&oacute; las l&iacute;neas de los partidos tradicionales y se erigi&oacute; como un candidato de quienes creen que, gracias a una administraci&oacute;n adecuada y las nuevas tecnolog&iacute;as, la integraci&oacute;n europea y las fuerzas de la globalizaci&oacute;n pueden reportar beneficios generalizados. En contraste, la mayor&iacute;a de sus oponentes no hicieron m&aacute;s que avivar temores acerca de las realidades econ&oacute;micas actuales.
    </p><p class="article-text">
        Pi&eacute;nsese en las&nbsp;<a href="http://www.ipsos.fr/sites/default/files/doc_associe/ipsos-sopra-steria_sociologie-des-electorats_23-avril-2017-21h.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguientes estad&iacute;sticas</a> de la primera ronda de las presidenciales francesas: un 42% de quienes votaron por Macron han simpatizado en el pasado con el Partido Socialista y otro 32% ha tendido a apoyar a candidatos de centro. Son datos que indican que los votantes de la izquierda y el centro constituyen el fuerte de su base de apoyo, y que lo ve&iacute;an como un candidato de centroizquierda en lugar de uno de centroderecha.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, Macron procede de la centroizquierda moderna y pro-globalizaci&oacute;n. Su &uacute;ltimo cargo p&uacute;blico estuvo en el Gobierno del presidente franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Hollande y con anterioridad en su carrera su mentor fue el ex primer ministro socialista <a href="https://www.project-syndicate.org/columnist/michel-rocard" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michel Rocard</a>. Pero incluso si no marc&oacute; una clara ruptura con su pasado pol&iacute;tico, se desmarc&oacute; de las barreras de identidad pol&iacute;ticas y partidistas tradicionales, al apuntar a los votantes de todo el espectro pol&iacute;tico, excepto a quienes se sienten interpretados por la izquierda y la derecha extremas.
    </p><p class="article-text">
        Si algo reflejan los muchos intentos de encajar a Macron en un arquetipo pol&iacute;tico franc&eacute;s tradicional es que la pol&iacute;tica mundial y europea necesita a las desesperadas&nbsp;<a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/france-germany-elections-moderate-parties-by-kemal-dervis-2016-10?barrier=accessreg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo marco</a> que d&eacute; cuenta de los nuevos argumentos, narrativas y problemas.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno transicional nombrado por Macron justo despu&eacute;s de las elecciones refleja una gran diversidad, no solo en t&eacute;rminos de g&eacute;nero sino tambi&eacute;n de experiencia y afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica. Su gabinete recurre a partidos de tendencias centristas, izquierdistas y derechistas, incluidos los socialistas y los verdes. Pero su nombramiento de algunos republicanos de centroderecha como Bruno Le Maire y G&eacute;rald Darmanin es de particular importancia, ya que las encuestas indican que su mensaje reson&oacute; menos con los votantes de ese sector.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, al nombrar como su primer ministro a &Eacute;douard Philippe, tambi&eacute;n de los Republicanos, Macron reforz&oacute; su compromiso de transformar la pol&iacute;tica francesa. Desde el primer d&iacute;a, su Gobierno abarcar&aacute; de un punto al otro del espectro pol&iacute;tico. Y con una representaci&oacute;n pol&iacute;tica tan diversa, Macron podr&iacute;a apuntalar las perspectivas de su propio partido, <em>La R&eacute;publique En Marche!</em>, en las elecciones para la Asamblea Nacional que se habr&aacute;n de realizar este mes. Una alta participaci&oacute;n mejorar&iacute;a de manera importante las opciones de cumplir algunas de sus promesas de campa&ntilde;a clave.
    </p><p class="article-text">
        Como funcionario liberal en lo social y buen entendedor de los engranajes de la econom&iacute;a global, Macron podr&iacute;a convertirse en lo que muchos progresistas han estado buscando. Para hacerlo, habr&aacute; de forjar un nuevo contrato social que proteja a los m&aacute;s vulnerables de los r&aacute;pidos cambios y las abruptas interrupciones inherentes a la econom&iacute;a flexible y abierta del siglo veintiuno. Sin duda que es un reto gigantesco, pero si lo logra, cumplir&aacute; la idea de &ldquo;modernidad&rdquo; que los reformistas han sostenido por tanto tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo contrato social franc&eacute;s para el siglo XXI se debe basar en tres pilares, comenzando con s&oacute;lidas pol&iacute;ticas de seguridad social que permitan una mayor flexibilidad del mercado laboral y una econom&iacute;a m&aacute;s din&aacute;mica. Por ejemplo, el actual sistema de Francia ser&iacute;a mucho m&aacute;s eficiente si diera cuenta de los cada vez m&aacute;s numerosos trabajadores m&oacute;viles. Los ciudadanos franceses se beneficiar&iacute;an si contaran con medidas de protecci&oacute;n social m&aacute;s port&aacute;tiles que los sigan a lo largo de sus vidas, sea que est&eacute;n buscando nuevos trabajos o caminos profesionales.
    </p><p class="article-text">
        El segundo pilar es un sistema industrial que fomente la difusi&oacute;n y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gicas e impulse el esp&iacute;ritu de emprendimiento, de modo que los nuevos participantes puedan competir con las empresas establecidas en todos los sectores. Y, finalmente, todo nuevo contrato social debe mantener un firme compromiso con la apertura econ&oacute;mica, la integraci&oacute;n europea y la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quienes votaron por Macron en primera vuelta, cuando todav&iacute;a hab&iacute;a abundancia de otros candidatos, creen que estos tres pilares no son solo compatibles, sino que se refuerzan mutuamente. Mientras tradicionalmente los candidatos de izquierda se han centrado en la solidaridad social, a veces al punto de rechazar la integraci&oacute;n europea, Macron ha prometido defender en simult&aacute;neo la justicia social, el crecimiento y la apertura. Y para los que se ubican en la centroderecha, ha prometido que una vez se hayan reformado las pol&iacute;ticas sociales, Francia tambi&eacute;n puede alcanzar una mayor innovaci&oacute;n y flexibilidad de mercado.
    </p><p class="article-text">
        Al desarrollar un nuevo contrato social, Macron podr&iacute;a redibujar el mapa pol&iacute;tico franc&eacute;s. Hoy en d&iacute;a, el pa&iacute;s est&aacute; en esencia preso en un &ldquo;doble conservadurismo&rdquo;, en el que los conservadores de derecha argumentan a favor de pol&iacute;ticas sociales m&aacute;s laxas como manera de aumentar la competitividad, mientras que los &ldquo;conservadores&rdquo; de izquierda argumentan que el sistema actual simplemente no se puede reformar. Con Macron podr&iacute;a surgir gradualmente un nuevo sistema pol&iacute;tico progresista que combine una s&iacute;ntesis de pol&iacute;ticas sociales y liberalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, Macron no estar&aacute; a la defensiva con respecto a Europa. Ha transmitido muy bien su compromiso con el proyecto europeo, y parte importante de la poblaci&oacute;n francesa parece estar de su parte. A diferencia de muchos de sus oponentes en las elecciones, Macron considera a Europa como una fuente de soluciones, no de problemas.
    </p><p class="article-text">
        Si logra estos objetivos, su presidencia representar&iacute;a un paso adelante en el uso de la atractiva escala, la distribuci&oacute;n del riesgo y la mayor influencia de la UE en los asuntos mundiales, convirtiendo al continente en uno de los motores del progreso humano. Es un papel adecuado para Francia y su presidente.
    </p><p class="article-text">
        Traducido del ingl&eacute;s por David Mel&eacute;ndez Tormen
    </p><p class="article-text">
        Kemal Dervis, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Turqu&iacute;a y ex Administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es vicepresidente de la Brookings Institution. Caroline Conroy es analista de investigaci&oacute;n en la Brookings Institution.
    </p><p class="article-text">
        Copyright: <a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>, 2017.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis, Caroline Conroy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/puede-macron-redibujar-mapa-politico_129_3348661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jun 2017 18:12:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Emmanuel Macron,Francia,Liberalismo,Políticas sociales,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El optimismo económico tiene un límite]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/optimismo-economico-limite-crecimiento-economico-pib_129_3429752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e6c5d28-4926-4254-a481-db5c674cc69b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante el optimismo económico, el crecimiento aún es vulnerable a cuestiones no resueltas como la desigualdad, el cambio climático y la debilidad en los mercados laborales</p></div><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n anual de abril del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional coincide con un panorama econ&oacute;mico mundial m&aacute;s prometedor que el que tuvimos por bastante tiempo. Las instituciones financieras internacionales (y tambi&eacute;n muchos actores del sector privado) pronostican para este a&ntilde;o un crecimiento considerablemente mayor al de 2016. &iquest;Se justifica esta visi&oacute;n esperanzada?
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco, la mayor&iacute;a de los indicadores macroecon&oacute;micos obligaban una y otra vez a rebajar los pron&oacute;sticos de crecimiento. Ahora parece suceder lo contrario. El reciente <a href="http://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2017/04/04/world-economic-outlook-april-2017" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de perspectivas</a> del FMI elev&oacute; el crecimiento del PIB mundial previsto para 2017 de 3,4% a 3,5% (la cifra estimada para 2016 fue 3,1%).
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, el &iacute;ndice compuesto <a href="https://www.brookings.edu/research/april-2017-update-to-tiger-tracking-indexes-for-the-global-economic-recovery/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TIGER</a> de la Brookings y el Financial Times apunta a una recuperaci&oacute;n <a href="https://www.ft.com/content/fb29f92e-2022-11e7-b7d3-163f5a7f229c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;estable y con base amplia&rdquo;</a>. Seg&uacute;n estas previsiones (basadas en modelos, datos nuevos y el juicio de cada instituci&oacute;n o pronosticador), los principales motores del impulso al crecimiento son Estados Unidos, el Reino Unido y Jap&oacute;n. Tambi&eacute;n India est&aacute; haciendo un muy buen papel.
    </p><p class="article-text">
        Descifrar los diversos componentes de estas proyecciones (de los datos nuevos a las hip&oacute;tesis de los pronosticadores) ser&iacute;a arduo. Pero cualquiera que sea la raz&oacute;n de su optimismo, tambi&eacute;n hay buenos motivos para la cautela, especialmente en el medio a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Los pronosticadores, lo mismo que los mercados, suelen obrar bajo influencia del &ldquo;esp&iacute;ritu de manada&rdquo;. Cuantos m&aacute;s analistas suscriban a una visi&oacute;n particular, m&aacute;s probable es que otros cambien sus pron&oacute;sticos en esa direcci&oacute;n. En el caso que nos ocupa, la difusi&oacute;n de una sensaci&oacute;n de alivio fortaleci&oacute; la visi&oacute;n mayoritariamente optimista.
    </p><p class="article-text">
        El resultado del refer&eacute;ndum por el Brexit en el Reino Unido y la elecci&oacute;n de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos hab&iacute;an generado temor a un desastre econ&oacute;mico. Pero hasta ahora, nada de esto trajo consecuencias econ&oacute;micas particularmente graves. Por el contrario, la confianza de los mercados sigue en alto, impulsando expectativas de m&aacute;s inversi&oacute;n y consumo. Es elocuente que la ligera subida de tasas de la Reserva Federal de los Estados Unidos no haya provocado una reacci&oacute;n adversa ni siquiera en los mercados emergentes, que el a&ntilde;o pasado tem&iacute;an esa decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, tiene sentido cierto optimismo econ&oacute;mico. Pero el crecimiento a&uacute;n es vulnerable a cuestiones todav&iacute;a no resueltas (que causaron las revisiones a la baja de los pron&oacute;sticos previos).
    </p><p class="article-text">
        Una de esas cuestiones es el menor crecimiento de la productividad, que estas dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas fren&oacute; en mayor o menor medida el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico mundial, sin que haya se&ntilde;ales de cambio a la vista. Otra es la desigualdad econ&oacute;mica, que en general parece estar agrav&aacute;ndose, conforme la riqueza se concentra cada vez m&aacute;s en la cima de la pir&aacute;mide de ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso si el crecimiento del PIB repunta en el corto plazo, parece probable que la desigualdad seguir&aacute; debilitando la demanda agregada; y tampoco ayudar&aacute; mucho a impulsarla una ca&iacute;da del desempleo, ya que &eacute;sta bien podr&iacute;a deberse a una menor tasa de participaci&oacute;n en la fuerza laboral, como sucedi&oacute; muchas veces en Estados Unidos. Esto se&ntilde;ala otra vulnerabilidad: debilidades en los mercados laborales que han sido particularmente da&ntilde;inas para los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; el cambio clim&aacute;tico. El mundo todav&iacute;a no respondi&oacute; la pregunta tal vez m&aacute;s importante en relaci&oacute;n con el crecimiento a largo plazo: &iquest;c&oacute;mo mantener una expansi&oacute;n veloz de la econom&iacute;a global sin que la temperatura media del planeta suba m&aacute;s de 2&deg;C por encima del nivel preindustrial? Con un gobierno como el de Trump que se niega a admitir los riesgos del cambio clim&aacute;tico (entre ellos, un aumento de las migraciones), es posible que incluso nos estemos alejando de una soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los economistas coinciden en que el crecimiento a largo plazo s&oacute;lo estar&aacute; asegurado si es a la vez sostenible e inclusivo. Es decir, para que la econom&iacute;a mundial haga realidad su potencial de crecimiento (lo que implicar&iacute;a unas tasas de, por ejemplo, 2,5 al 3% en Estados Unidos y Europa, y entre 5 y 6% en las econom&iacute;as emergentes) hay que revertir algunas de las tendencias actuales m&aacute;s fuertes.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con la desigualdad, se necesitan mercados laborales m&aacute;s eficaces y flexibles, para lo cual debemos desarrollar sistemas educativos que provean las capacidades digitales y c&iacute;vicas que demanda la realidad laboral del siglo XXI. Tambi&eacute;n debemos crear sistemas de bienestar social modernos y sostenibles, con plena portabilidad de las prestaciones. Y hay que implementar estrategias para la gesti&oacute;n migratoria.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al cambio clim&aacute;tico, necesitamos un sistema global de fijaci&oacute;n impl&iacute;cita o expl&iacute;cita de precios del carbono, liderado por los actores m&aacute;s influyentes de la econom&iacute;a mundial, y que tenga en cuenta, hasta cierto punto, las responsabilidades hist&oacute;ricas y los niveles de ingreso actuales, de conformidad con el acuerdo sobre el clima firmado en Par&iacute;s en diciembre de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Otro requisito para un crecimiento sostenible es mantener la paz y seguridad relativa. Esto demanda un s&oacute;lido marco de gobernanza internacional donde los conflictos se resuelvan mediante la negociaci&oacute;n y el acuerdo (aunque para la protecci&oacute;n contra las amenazas m&aacute;s grandes tambi&eacute;n se necesitan fuertes mecanismos de defensa, tradicionales o novedosos como la ciberseguridad).
    </p><p class="article-text">
        En esto ser&aacute; fundamental actualizar las instituciones multilaterales (pilares hace tiempo de la estabilidad mundial), lo que implica resistir la tendencia cada vez m&aacute;s fuerte a eludirlas para preferir mecanismos bilaterales o regionales. M&aacute;s b&aacute;sicamente, tambi&eacute;n implica rechazar el anticuado nacionalismo que amenaza con arrastrarnos de vuelta a los a&ntilde;os treinta, cuando debemos prepararnos para los 2030.
    </p><p class="article-text">
        No estoy diciendo que los pron&oacute;sticos de crecimiento del PIB para 2017 resultar&aacute;n errados. Por el contrario, es posible que este a&ntilde;o la econom&iacute;a mundial crezca m&aacute;s que lo esperado, y que a mitad de a&ntilde;o los pron&oacute;sticos vuelvan a revisarse al alza. Pero estas mejoras ser&aacute;n ef&iacute;meras si las autoridades no aprovechan la oportunidad que ofrecen para encarar problemas estructurales profundamente arraigados cuya falta de soluci&oacute;n debilitar&aacute; el crecimiento a m&aacute;s largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n: Esteban Flamini
    </p><p class="article-text">
        <em>Kemal Dervi&#351;, exministro de econom&iacute;a de Turqu&iacute;a y exadministrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es el vicepresidente de la Brookings Institution.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Copyright: Project Syndicate, 2017.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.project-syndicate.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/optimismo-economico-limite-crecimiento-economico-pib_129_3429752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Apr 2017 17:17:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El optimismo económico tiene un límite]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crecimiento económico,PIB,FMI - Fondo Monetario Internacional,Banco Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo debería ser un ingreso básico universal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deberia-ingreso-basico-universal_129_3507381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ebf1ce0-07e2-42bf-b15b-6295a95845e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo debería ser un ingreso básico universal?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea de un ingreso básico universal (IBU) se ha ganado muchos más adeptos recientemente y algunos la consideran una solución a las disrupciones económicas actuales derivadas de la tecnología. ¿Funcionará?</p></div><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado &uacute;ltimamente de los esquemas de ingreso b&aacute;sico universal (IBU). La idea de suministrar a todos los residentes legales de un pa&iacute;s una suma de dinero est&aacute;ndar sin conexi&oacute;n con el trabajo no es nueva. El fil&oacute;sofo Tom&aacute;s Moro ya la defend&iacute;a en el siglo XVI, y luego muchos otros, incluidos Milton Friedman a la derecha y John Kenneth Galbraith a la izquierda, promovieron diversas variantes. Pero recientemente la idea se ha ganado muchos m&aacute;s adeptos, y algunos la consideran una soluci&oacute;n a las disrupciones econ&oacute;micas actuales derivadas de la tecnolog&iacute;a. &iquest;Funcionar&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        El atractivo del IBU deriva de tres aspectos clave: provee un &ldquo;piso&rdquo; social b&aacute;sico a todos los ciudadanos; permite a la gente elegir c&oacute;mo usar el apoyo recibido; y puede servir para reducir la burocracia de la que dependen muchos programas de ayuda social. Adem&aacute;s, un IBU ser&iacute;a totalmente &ldquo;portable&rdquo;, lo que ayudar&iacute;a a los ciudadanos que cambian de empleo con frecuencia, que no cuentan con un seguro social dependiente de un empleador duradero o que son autoempleados.
    </p><p class="article-text">
        Muchos en la izquierda ven el IBU como una forma sencilla de limitar la pobreza, y lo han incorporado a su programa. A muchos libertarios les gusta la idea, porque permite (de hecho, exige) a los receptores elegir libremente c&oacute;mo gastar el dinero. Incluso personas muy ricas est&aacute;n de acuerdo, porque les dar&iacute;a la tranquilidad de saber que por fin sus impuestos sirvieron para erradicar la extrema pobreza en forma eficiente.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de IBU tambi&eacute;n atrae a quienes hacen hincapi&eacute; en el desarrollo econ&oacute;mico como sustituto (al menos parcial) de las ayudas en especie que hoy se entregan a los pobres. En Am&eacute;rica Latina ya hay varios programas sociales locales que contienen elementos de la idea de IBU, aunque est&aacute;n dirigidos exclusivamente a la poblaci&oacute;n pobre y suelen estar supeditados a ciertas conductas, por ejemplo que los ni&ntilde;os asistan a la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Pero la implementaci&oacute;n plena de un IBU puede ser dif&iacute;cil, sobre todo porque plantea algunas preguntas complejas en relaci&oacute;n con metas y prioridades. Tal vez el problema de calibraci&oacute;n m&aacute;s evidente sea determinar cu&aacute;nto dinero entregar a cada ciudadano (o residente legal).
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos y Europa, un IBU de, por decir algo, 2.000 d&oacute;lares al a&ntilde;o (incluso si se sumara a los programas de bienestar social ya instituidos) no servir&iacute;an de mucho, excepto tal vez para aliviar la pobreza m&aacute;s extrema. Un IBU de 10.000 d&oacute;lares ya ser&iacute;a otra cosa; pero seg&uacute;n cu&aacute;nta gente estuviera habilitada a recibirlo, podr&iacute;a costar tanto como el 10% o el 15% del PIB, lo cual constituye un desembolso fiscal inmenso, sobre todo si se sumara a otros programas sociales ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        Incluso con un incremento significativo de la recaudaci&oacute;n impositiva, para que un ingreso b&aacute;sico tan alto fuera fiscalmente viable, habr&iacute;a que complementarlo con reducciones graduales de algunos programas de gasto p&uacute;blico actuales (por ejemplo, prestaciones de desempleo, educaci&oacute;n, salud, transporte y vivienda). El sistema definitivo depender&aacute; de c&oacute;mo se equilibren estos componentes.
    </p><p class="article-text">
        En el mercado laboral actual, que las tecnolog&iacute;as digitales est&aacute;n transformando, uno de los aspectos m&aacute;s importantes del IBU es la portabilidad. De hecho, insistir en flexibilizar m&aacute;s el mercado laboral, sin asegurar redes de seguridad social permanentes a los trabajadores enfrentados con la necesidad constante de adaptarse a los cambios tecnol&oacute;gicos, equivale a defender un mundo desigual en el que los empleadores tienen toda la flexibilidad y los empleados, muy poca.
    </p><p class="article-text">
        Para que el mercado laboral moderno sea igualmente flexible para empleadores y empleados, un IBU deber&iacute;a tener ciertos rasgos esenciales, como portabilidad y libertad de elecci&oacute;n. Pero s&oacute;lo los libertarios m&aacute;s extremos favorecer&aacute;n una entrega de dinero sin ning&uacute;n tipo de gu&iacute;a estatal sobre el uso de las ayudas. Ser&iacute;a mejor complementar las prestaciones con una pol&iacute;tica social activa que gu&iacute;e hasta cierto punto su uso.
    </p><p class="article-text">
        En esto, una propuesta recientemente surgida en Francia es un paso en la direcci&oacute;n correcta. La idea es dar a cada ciudadano una <a href="http://tnova.fr/notes/quel-avenir-pour-le-cpa-dans-les-5-ans-a-venir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta social</a> personal con &ldquo;puntos&rdquo; parcialmente canjeables, similar a una cuenta de ahorro, con una contribuci&oacute;n p&uacute;blica sustancial que los titulares complementar&aacute;n trabajando, estudiando o realizando determinados tipos de servicio nacional. Los puntos podr&aacute;n canjearse por efectivo en tiempos de necesidad, particularmente para gastos de entrenamiento y recapacitaci&oacute;n, seg&uacute;n &ldquo;precios&rdquo; preestablecidos y sin superar cierto l&iacute;mite por per&iacute;odo.
    </p><p class="article-text">
        Este m&eacute;todo parece un buen t&eacute;rmino medio entre, por un lado, la portabilidad y la libertad de elecci&oacute;n, y por el otro, una pol&iacute;tica social que gu&iacute;e el uso de las prestaciones. Contiene elementos de los esquemas estadounidenses de seguro social y retiro individual, con la inclusi&oacute;n adem&aacute;s de un compromiso con el entrenamiento y la recapacitaci&oacute;n. El programa podr&iacute;a combinarse con un modelo de pensiones m&aacute;s flexible para dar lugar a un sistema de solidaridad social moderno e integral.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o actual (al menos, para las econom&iacute;as desarrolladas) es implementar sistemas de seguridad social m&aacute;s s&oacute;lidos y eficientes, dar m&aacute;s libertad en el uso de las prestaciones y garantizar su portabilidad. La &uacute;nica forma en que las econom&iacute;as modernas podr&aacute;n crear los programas de seguridad social que necesitan es encontrar el equilibrio justo entre la libertad personal y la gu&iacute;a de la pol&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n: Esteban Flamini
    </p><p class="article-text">
        <em>Kemal Dervi&#351;, exministro de econom&iacute;a de Turqu&iacute;a y exadministrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es vicepresidente de la Brookings Institution.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Copyright: Project Syndicate, 2017.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>www.project-syndicate.org</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deberia-ingreso-basico-universal_129_3507381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Mar 2017 20:23:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Renta básica,Francia,Ayudas sociales,Impuestos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De análisis económico a crecimiento inclusivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/analisis-economico-crecimiento-inclusivo_129_3625157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Economistas sostienen que los mercados laborales con pocas restricciones en cuanto a contratación y despido, impuestos bajos a la iniciativa empresarial e incentivos generosos para la innovación son compatibles con una distribución de ingresos relativamente equitativa, un alto gasto social por parte del gobierno y políticas sociales igualitarias</p></div><p class="article-text">
        WASHINGTON, DC &ndash; La mayor&iacute;a de las econom&iacute;as est&aacute;n en busca de una receta para un crecimiento econ&oacute;mico inclusivo, en la que se implementen tasas altas de inversi&oacute;n, innovaci&oacute;n r&aacute;pida y fuertes alzas del PIB junto con medidas para reducir la desigualdad de ingresos. Los conservadores insisten en que el crecimiento requiere de impuestos bajos y de incentivos como mercados laborales flexibles para estimular la iniciativa empresarial. Pero para reducir la desigualdad hacen falta niveles m&aacute;s altos de gasto gubernamental y tributaci&oacute;n (excepto cuando el gobierno busca un gasto deficitario para estimular una econom&iacute;a deprimida).
    </p><p class="article-text">
        Se suele invocar el modelo econ&oacute;mico escandinavo para achicar esta brecha. El sistema de &ldquo;flexiguridad&rdquo; dan&eacute;s, en particular, hist&oacute;ricamente ha ofrecido un desempe&ntilde;o econ&oacute;mico s&oacute;lido junto con una desigualdad baja. Prestigiosos economistas como Philippe Aghion han publicado excelentes an&aacute;lisis de c&oacute;mo este modelo podr&iacute;a equilibrar crecimiento, igualdad y satisfacci&oacute;n general de los ciudadanos en otras partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Estos economistas sostienen que los mercados laborales con pocas restricciones en cuanto a contrataci&oacute;n y despido, impuestos bajos a la iniciativa empresarial e incentivos generosos para la innovaci&oacute;n son compatibles con una distribuci&oacute;n de ingresos relativamente equitativa, un alto gasto social por parte del gobierno y pol&iacute;ticas sociales igualitarias como la educaci&oacute;n gratuita universal.
    </p><p class="article-text">
        Este modelo ha sustentado un debate en curso en Europa, que hoy es relevante en Estados Unidos, porque la nueva administraci&oacute;n de Donald Trump ha prometido ayudar a los &ldquo;perdedores&rdquo; de la globalizaci&oacute;n mejorando al mismo tiempo la innovaci&oacute;n y el crecimiento. Pero en Estados Unidos es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil, desde un punto de vista pol&iacute;tico, ofrecer razones a favor de un gasto p&uacute;blico generoso en educaci&oacute;n, atenci&oacute;n m&eacute;dica y seguridad financiera para los jubilados, porque hacerlo siempre plantea el espectro de impuestos altos.
    </p><p class="article-text">
        Un modelo de crecimiento inclusivo parecer&iacute;a tener que cuadrar el c&iacute;rculo en materia de pol&iacute;ticas. Tendr&iacute;a que aumentar sustancialmente el gasto p&uacute;blico, especialmente en educaci&oacute;n, beneficios de desempleo y formaci&oacute;n, y salud.
    </p><p class="article-text">
        Resulta &uacute;til analizar los n&uacute;meros de los ejemplos dan&eacute;s y sueco a los que se hace referencia con tanta frecuencia. En t&eacute;rminos generales, esos pa&iacute;ses tienen excelentes indicadores econ&oacute;micos. Si bien el crecimiento del PIB no es mayor que en Estados Unidos, la mayor&iacute;a de la gente comparte un nivel de vida alto, mientras que las encuestas demuestran que los escandinavos (especialmente los daneses) est&aacute;n entre las personas m&aacute;s felices del mundo. Pero, como demuestra el siguiente cuadro, esos pa&iacute;ses tambi&eacute;n tienen uno de los gastos gubernamentales y ratios tributaci&oacute;n-PIB m&aacute;s altos de la OCDE.
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                </figure><p class="article-text">
        Si Estados Unidos, hipot&eacute;ticamente, adoptara la pol&iacute;tica de educaci&oacute;n gratuita universal de Dinamarca, pero mantuviera su ratio impuestos-PIB sin modificar, su d&eacute;ficit fiscal superar&iacute;a el 6% del PIB. Estados Unidos ha experimentado d&eacute;ficits tan altos s&oacute;lo durante la Segunda Guerra Mundial y la Gran Recesi&oacute;n de 2008-2009, cuando se implement&oacute; un gigantesco paquete de est&iacute;mulo para impulsar la econom&iacute;a. De modo que el solo hecho de ofrecer educaci&oacute;n gratuita universal en Estados Unidos har&iacute;a subir el d&eacute;ficit del pa&iacute;s al nivel m&aacute;s alto que se haya registrado en tiempos normales.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de esta comparaci&oacute;n, parecer&iacute;a que el c&iacute;rculo no se puede cuadrar sin un importante giro macroecon&oacute;mico. Los pa&iacute;ses escandinavos son m&aacute;s peque&ntilde;os y pueden recaudar ingresos y administrar los servicios p&uacute;blicos de manera m&aacute;s eficiente. Pero, aun si Estados Unidos se acercara a esta eficiencia -una tarea dif&iacute;cil en un pa&iacute;s tan grande y diverso-, la solidaridad social seguir&iacute;a exigiendo impuestos efectivos altos, como en Dinamarca y Suecia.
    </p><p class="article-text">
        Otro componente crucial del modelo escandinavo es la flexibilidad del mercado laboral. En el &iacute;ndice de &ldquo;Legislaci&oacute;n de Protecci&oacute;n del Empleo&rdquo; de la OCDE, Estados Unidos arroja un resultado de 1,2 en una escala de 0 a 5, donde cero indica flexibilidad plena. Por su parte, el resultado para Francia y Alemania es 2,8, para Italia 2,9 y para Dinamarca y Suecia 2,3 y 2,5 respectivamente. Esto demuestra que, aunque los mercados laborales escandinavos son m&aacute;s flexibles que en otras partes de Europa continental, el mercado laboral estadounidense es mucho m&aacute;s flexible -y ofrece menos seguridad- que cualquiera de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Este amplio c&aacute;lculo est&aacute;tico sugiere que deber&iacute;amos proceder con cautela a la hora de aplicar las lecciones del modelo escandinavo a pa&iacute;ses grandes como Estados Unidos. De modo que, para evaluar el impacto a largo plazo que un modelo puede tener en el bienestar de los ciudadanos, necesitar&iacute;amos un an&aacute;lisis m&aacute;s din&aacute;mico en el curso de por lo menos diez a&ntilde;os. Entonces, podr&iacute;amos medir hasta d&oacute;nde la inversi&oacute;n y la innovaci&oacute;n responder&iacute;an a los incentivos, cu&aacute;nto costar&iacute;a la educaci&oacute;n universal gratuita en el medio plazo o c&oacute;mo incidir&iacute;an las estructuras demogr&aacute;ficas en las diferentes pol&iacute;ticas sociales.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis econ&oacute;mico por s&iacute; solo no puede dirimir el debate pol&iacute;tico entre derecha e izquierda. Lo que puede hacer es ayudar a acotar y focalizar ese debate. La clave es que los participantes en ambos lados sean m&aacute;s expl&iacute;citos respecto de los valores y objetivos que, a su entender, deber&iacute;a procurar la sociedad, y cuantifiquen sus presunciones sobre c&oacute;mo un desempe&ntilde;o din&aacute;mico responder&aacute; a incentivos particulares. Solo entonces&nbsp;una democracia puede elegir de manera efectiva qu&eacute; sendero seguir.
    </p><p class="article-text">
        Un buen an&aacute;lisis econ&oacute;mico puede permitir que los &ldquo;populistas constructivos&rdquo; debatan con los &ldquo;populistas post-factuales e ilusorios&rdquo; que parecen estar en aumento, con un discurso alternativo realista -que sea transparente y est&eacute; basado en expectativas cre&iacute;bles de las pol&iacute;ticas y los resultados econ&oacute;micos-. En otras palabras, el an&aacute;lisis econ&oacute;mico puede facilitar las buenas decisiones; no puede tomarlas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Kemal Dervi&#351;, ex ministro de Asuntos Econ&oacute;micos de Turqu&iacute;a y ex administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es vicepresidente de la Brookings Institution. Karim Foda es un analista de investigaci&oacute;n en la Brookings Institution.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2017.</em><a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/analisis-economico-crecimiento-inclusivo_129_3625157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jan 2017 18:23:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De análisis económico a crecimiento inclusivo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cortoplacismo que se viene]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cortoplacismo-viene_129_3654111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La futura administración Trump, que está atiborrada de actores de larga vida en el sector privado, probablemente priorizará la velocidad y los acuerdos rápidos sobre las políticas de largo plazo y el fortalecimiento de las instituciones</p></div><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n de Donald Trump como presidente de Estados Unidos el 20 de enero podr&iacute;a llevar un pensamiento m&aacute;s cortoplacista a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en Estados Unidos y en todo el mundo. De ser as&iacute;, probablemente veamos una mayor tensi&oacute;n entre las medidas oficiales y los objetivos de largo plazo, especialmente en lo que concierne a la pol&iacute;tica monetaria, al desarrollo y al comercio.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la pol&iacute;tica monetaria, me recuerda a cuando me convert&iacute; en ministro de Asuntos Econ&oacute;micos de Turqu&iacute;a despu&eacute;s de la crisis financiera de febrero de 2001. En ese momento, una de mis principales prioridades era bajar la inflaci&oacute;n en el mediano plazo a un solo d&iacute;gito del rango del 30-70% que hab&iacute;a prevalecido durante los diez a&ntilde;os anteriores. Con gran dificultad, sancionamos una ley que le otorgaba al Banco Central de Turqu&iacute;a un control independiente sobre los instrumentos de pol&iacute;tica monetaria; el gobierno y el banco central fijar&iacute;an en conjunto la meta de inflaci&oacute;n, que en mi opini&oacute;n es el acuerdo apropiado.
    </p><p class="article-text">
        En 2001, la inflaci&oacute;n iba a estar cerca del 65% y el Fondo Monetario Internacional quer&iacute;a que Turqu&iacute;a se comprometiera a una meta del 20% para el a&ntilde;o siguiente. Nosotros, en cambio, nos comprometimos a una meta del 35% y la superamos al reducir la inflaci&oacute;n al 30% en 2002.
    </p><p class="article-text">
        La lecci&oacute;n de esta historia es que el banco central gan&oacute; credibilidad. Despu&eacute;s de haber fijado la meta del 35%, me reun&iacute; con empresarios en todo el pa&iacute;s y vi que todos estaban presupuestando una tasa de inflaci&oacute;n del 50-55%. Cuando insist&iacute;a en que la meta era del 35%, me revelaban su incredulidad con sonrisas amables. Entonces, cuando se super&oacute; la meta, el banco central pas&oacute; a ser considerado una instituci&oacute;n estable y efectiva que beneficiar&iacute;a a Turqu&iacute;a durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los bancos centrales cre&iacute;bles e independientes se han vuelto un activo valioso en materia de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas en todo el mundo en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. Son un buen ejemplo de las ventajas de un pensamiento de largo plazo. Sin duda, los bancos centrales no siempre tienen raz&oacute;n; pero son mucho mejores que los gobiernos que dise&ntilde;an est&iacute;mulos cortoplacistas para ganar elecciones.
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento de corto y de largo plazo no necesariamente est&aacute;n en l&iacute;nea con el desarrollo econ&oacute;mico. Muchas veces he o&iacute;do a empresarios quejarse de que las leyes de licitaci&oacute;n competitiva les impiden &ldquo;hacer un acuerdo&rdquo; con agencias de desarrollo. Pero aunque un proceso de adquisici&oacute;n transparente que descarte acuerdos r&aacute;pidos es lento, existen buenos motivos para insistir con eso. A pesar del tiempo &ldquo;perdido&rdquo; en proyectos individuales, los estudios han demostrado que las leyes de licitaci&oacute;n competitiva generalmente ahorran dinero y disminuyen la corrupci&oacute;n en el largo plazo. Si la burocracia est&aacute; retrasando demasiado las cosas, la soluci&oacute;n es simplificar los procedimientos, no abolir la licitaci&oacute;n competitiva.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, en materia de pol&iacute;tica comercial, algunas medidas proteccionistas pueden ofrecer beneficios r&aacute;pidos a un sector o inclusive a un pa&iacute;s, y en el caso de subsidios a las exportaciones bien dise&ntilde;ados, esos beneficios pueden durar mucho tiempo. Pero, finalmente, cuando otros pa&iacute;ses toman represalias, y las guerras comerciales se vuelvan la orden del d&iacute;a, los beneficios son superados con creces por los costos, y todos resultan perjudicados. La Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio se cre&oacute; precisamente para impedir este escenario, y su sistema de reglas y procedimientos legales acordados por lo general mantienen el proteccionismo competitivo bajo control.
    </p><p class="article-text">
        En estas y muchas otras &aacute;reas, como la pol&iacute;tica clim&aacute;tica, existen t&eacute;rminos medios claros entre el pensamiento de corto y de largo plazo. En t&eacute;rminos generales, las mejores pol&iacute;ticas deber&iacute;an tener en cuenta ambas perspectivas. Pero, con el tiempo, el pensamiento de largo plazo, y con raz&oacute;n, se ha convertido en un sello distintivo del buen gobierno. John Maynard Keynes ten&iacute;a raz&oacute;n en que &ldquo;en el largo plazo todos estamos muertos&rdquo;, pero la vida humana puede ser bastante larga, por cierto. Y tambi&eacute;n deber&iacute;amos pensar en c&oacute;mo se beneficiar&aacute;n -o no- nuestros hijos y nietos con las elecciones pol&iacute;ticas que tomamos hoy.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres pol&iacute;ticos que tienen una trayectoria estrictamente en el sector privado tienden a adoptar una estrategia de m&aacute;s corto plazo que los l&iacute;deres con experiencia en el servicio p&uacute;blico, en particular porque la mayor&iacute;a de los mercados generan incentivos para que las corporaciones prioricen las ganancias trimestrales y anuales y el precio de las acciones por sobre todas las cosas.
    </p><p class="article-text">
        De manera que la futura administraci&oacute;n Trump, que est&aacute; atiborrada de actores de larga vida en el sector privado, probablemente priorizar&aacute; la velocidad y los acuerdos r&aacute;pidos sobre las pol&iacute;ticas de largo plazo y el fortalecimiento de las instituciones. Esta estrategia puede crear beneficios a corto plazo, o inclusive resultados espectaculares; y muchos observadores la acoger&aacute;n como un alejamiento de la burocracia lenta, plagada de procedimientos. Y el pensamiento de largo plazo tiene que ver con un futuro que es incierto y puede resultar muy diferente de lo esperado.
    </p><p class="article-text">
        Pero si los l&iacute;deres terminan impulsando una forma extrema de cortoplacismo -sancionando, por ejemplo, grandes recortes impositivos sin acompa&ntilde;arlos de un incremento de los ingresos, debilitando las instituciones p&uacute;blicas o imponiendo aranceles o adoptando otras formas de proteccionismo, sin tener en cuenta las represalias de otros pa&iacute;ses- los r&eacute;ditos no durar&aacute;n mucho. Tanto en la pol&iacute;tica como en la econom&iacute;a, ninguna reforma deber&iacute;a aplicarse con exceso de celo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Kemal Dervi&#351;, ex ministro de Asuntos Econ&oacute;micos de Turqu&iacute;a y ex embajador para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es vicepresidente de la Brookings Institution.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>www.project-syndicate.org</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cortoplacismo-viene_129_3654111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jan 2017 19:50:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El cortoplacismo que se viene]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fantasía gana-gana de la democracia liberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fantasia-gana-gana-democracia-liberal_129_3691586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A raíz de los recientes errores de cálculo, debemos recalibrar nuestros radares políticos, y eso significa tomar en cuenta todas las fuentes potenciales de interferencia, no solamente aquellas que encajan en una narrativa limpia y ordenada</p></div><p class="article-text">
        Pocos analistas esperaban que los brit&aacute;nicos votaran a favor de salir de la Uni&oacute;n Europea o los estadounidenses eligieran a Donald Trump como su pr&oacute;ximo presidente. Sin embargo, no pas&oacute; mucho tiempo hasta que surgi&oacute; una explicaci&oacute;n de consenso para justificar estos errores de c&aacute;lculo. No obstante, cuando se trata de sucesos tan complejos, y con tantas consecuencias, deber&iacute;amos estar muy atentos para no caer en razonamientos simplistas.
    </p><p class="article-text">
        El consenso actual culpa a las &ldquo;&eacute;lites&rdquo; &ndash;en la academia, los medios de comunicaci&oacute;n y las empresas&ndash; por haberse dejado&nbsp;atrapar tan fuertemente por su mundo relativamente cosmopolita y conectado que no llegaron a escuchar atentamente a los grupos menos educados y conectados. Al ser estos grupos los que menos se han beneficiado de la globalizaci&oacute;n, han sido los m&aacute;s propensos a rechazar a las instituciones supranacionales (en el caso de Brexit) o a los candidatos de la corriente pol&iacute;tica tradicional (en el caso de Trump). Ignorar a estos grupos fue, en muchos sentidos, un error patente.
    </p><p class="article-text">
        Hay una considerable cantidad de apreciables razones para justificar este punto de vista. El &ldquo;pensamiento grupal&rdquo; afecta habitualmente a la &eacute;lite financiera e intelectual de hoy en d&iacute;a, incluyendo a los encuestadores, quienes a menudo tienen formaciones acad&eacute;micas similares, trabajan juntos, leen los mismos medios de comunicaci&oacute;n, y se re&uacute;nen en las mismas conferencias y eventos, celebrados en lugares que se extienden desde Davos a Aspen.
    </p><p class="article-text">
        Los miembros de este grupo tienden a creer que absorbieron las grandes lecciones de la historia. Tienden a desacreditar al racismo e incluso a las formas m&aacute;s leves de etnocentrismo, y es poco probable que rechacen el feminismo. Aunque estos grupos no son parangones de la diversidad, hay un reconocimiento generalizado del valor de la diversidad, y del hecho que el predominio de los hombres, como m&iacute;nimo, est&aacute; comenzando a declinar.
    </p><p class="article-text">
        El otro denominador com&uacute;n de este grupo es la riqueza. Si bien no todos los miembros de este grupo son multimillonarios, tienden a tener la educaci&oacute;n y las habilidades necesarias para cosechar los beneficios de la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica. Como resultado, en general no llegaron a reconocer, hasta hace poco, la creciente desigualdad, especialmente en Estados Unidos, como un problema prominente (sin embargo, sin lugar a duda, muchas de las &eacute;lites m&aacute;s ricas se han involucrado en una cantidad sin precedentes de obras de filantrop&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que las &eacute;lites cosmopolitas, que son las que toman decisiones que tienen consecuencias en sectores de importancia cr&iacute;tica, desde los sectores empresariales y financieros hasta los pol&iacute;ticos, son las que deben prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a las quejas de los menos afortunados, de los menos educados y de los menos conectados. En lugar de juntarse con personas con ideas afines a las suyas en silos aislados, estas &eacute;lites deben crear plataformas que conecten a las personas provenientes de los contextos y circunstancias m&aacute;s diversas &ndash;incluy&eacute;ndose a aquellas cuyas vivencias con respecto la globalizaci&oacute;n son muy distintas a las de ellos. Tales plataformas ayudar&iacute;an a abordar la fragmentaci&oacute;n del debate p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las &ldquo;burbujas&rdquo; ideol&oacute;gicas no son el &uacute;nico problema. En primer lugar, las &eacute;lites han fracasado no s&oacute;lo en predecir las recientes victorias populistas, sino tambi&eacute;n en anticipar que el decididamente no populista Fran&ccedil;ois Fillon ganar&iacute;a la primaria presidencial de los republicanos de centro-derecha franceses por un amplio margen. Claramente, ignorar la ira de la clase trabajadora no es el &uacute;nico factor que bloquea sus radares pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, es reconfortante creer que, si los hechos fueran mejor conocidos y las personas pudieran discutirlos m&aacute;s desapasionadamente, los votantes se unificar&iacute;an m&aacute;s y la pol&iacute;tica ser&iacute;a m&aacute;s constructiva. Pero, incluso con un discurso mejorado y m&aacute;s sustentado en los hechos, los intereses de las personas ser&aacute;n divergentes.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos que votaron por Brexit o Trump no solamente fallaron en cuanto a poder entender los verdaderos beneficios de la globalizaci&oacute;n; hoy en d&iacute;a, estas personas carecen de las habilidades o las oportunidades para garantizar que ir&aacute;n a recibir un pedazo del pastel de los beneficios de la globalizaci&oacute;n. Por lo tanto, m&aacute;s all&aacute; de la necesidad de comunicaci&oacute;n, radica una aut&eacute;ntica necesidad de instauraci&oacute;n de pol&iacute;ticas redistributivas, las mismas que no son beneficiosas para todas las partes. Los principales beneficiarios del libre comercio y el cambio tecnol&oacute;gico deben compensar activamente a los perdedores mediante impuestos, subsidios y apoyo al empleo.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, est&aacute; fundamentalmente errada la suposici&oacute;n de que el Occidente liberal y democr&aacute;tico es, en gran medida, homog&eacute;neo en cuanto a sus intereses econ&oacute;micos y geopol&iacute;ticos. La verdad es que las potencias occidentales tradicionales, a pesar de tener mucho en com&uacute;n, tienen divergencias en muchas &aacute;reas, que van desde la pol&iacute;tica energ&eacute;tica &ndash;Europa es mucho m&aacute;s dependiente de los hidrocarburos en comparaci&oacute;n con Estados Unidos&ndash; a la seguridad. En este contexto, simplemente no bastar&aacute; comunicarse de mejor manera y llegar a acuerdos sobre los hechos. Ser&aacute;n necesarias negociaciones, en las que ambas partes deber&aacute;n sacrificar algo.
    </p><p class="article-text">
        Estos problemas apuntan a un defecto m&aacute;s amplio en la cosmovisi&oacute;n occidental: la creencia en soluciones donde todos ganan, en las llamadas soluciones &ldquo;gana-gana&rdquo;. De hecho, la democracia liberal, tanto en sus encarnaciones de centroderecha como de centroizquierda, se sustenta en la creencia de que tales soluciones (siendo la m&aacute;s importante entre ellas la paz) pueden beneficiar a una &ldquo;sociedad&rdquo; &ndash;o, en realidad, a la humanidad en su conjunto&ndash; a la larga. La democracia negocia las vueltas y rodeos de dichas soluciones y gestiona los sacrificios a corto plazo. Sin embargo, en &uacute;ltima instancia, todos se van a beneficiar.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, el fracaso en cuanto a garantizar las soluciones gana-gana, a menudo, lleva a situaciones pierde-pierde. En la primera mitad del siglo pasado, se cre&iacute;a, de manera generalizada, que la falta de conquista del espacio agr&iacute;cola condenar&iacute;a a los pa&iacute;ses a morir de hambre. Hoy, se esgrimen argumentos similares sobre la energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es m&aacute;s complicada. Para que las econom&iacute;as garanticen el &ldquo;triunfo&rdquo; del crecimiento inclusivo, los muy ricos pueden tener que someterse a una forma de regulaci&oacute;n y tributaci&oacute;n, incluy&eacute;ndose su sometimiento a las normas internacionales, lo que les costar&aacute; sustancial riqueza a largo plazo. Si bien esto no convertir&iacute;a a los ricos en perdedores (ellos a&uacute;n continuar&iacute;an siendo ricos), no se puede negar que incurrir&iacute;an en p&eacute;rdidas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el enfoque liberal-democr&aacute;tico s&iacute; comprende correctamente es que casi&nbsp;siempre hay espacio para llegar a soluciones de compromiso, es decir soluciones toma y daca. Si bien no todas las personas se ir&aacute;n a casa sinti&eacute;ndose como verdaderos ganadores, a las personas y pa&iacute;ses, de manera individual, les va mejor cuando trabajan en conjunto y llegan a acuerdos en comparaci&oacute;n a c&oacute;mo les ir&iacute;a si se apropiaran y defender&iacute;an espacios y recursos limitados mediante el uso de todos los medios a su disposici&oacute;n. Los costos de los conflictos modernos, incluyendo el costo del estancamiento a nivel nacional, son demasiado grandes, al punto de que incluso los ganadores terminan perdiendo.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de los recientes errores de c&aacute;lculo, debemos recalibrar nuestros radares pol&iacute;ticos &ndash;y eso significa tomar en cuenta todas las fuentes potenciales de interferencia, no solamente aquellas que encajan en una narrativa limpia y ordenada. En este punto, la diferencia fundamental en la cosmovisi&oacute;n de los dem&oacute;cratas liberales o de los socialdem&oacute;cratas y de los ide&oacute;logos de l&iacute;nea dura, sean estos nacionalistas o no, puede ser la diferencia que acarree m&aacute;s consecuencias. Los primeros deber&iacute;an reconocer que s&iacute; existen situaciones gana-pierde a medio plazo, pero deber&iacute;an mantener su fe en que en el largo plazo habr&aacute; un cambio democr&aacute;tico gradual en sus propios pa&iacute;ses, mientras que de manera simult&aacute;nea trabajan para sostener la paz internacional.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Roc&iacute;o L. Barrientos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <em>Copyright: Project Syndicate, 2016</em><a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fantasia-gana-gana-democracia-liberal_129_3691586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Dec 2016 19:00:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La fantasía gana-gana de la democracia liberal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Liberalismo,Donald Trump,Brexit]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una alianza política progresista para Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alianza-politica-progresista-europa_129_3773769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay una amplia necesidad de que los reformistas y los globalizadores realistas unan fuerzas para hacer frente a los movimientos populistas que tratan de convertir la nostalgia en nacionalismo extremo</p></div><p class="article-text">
        En menos de tres semanas sabremos qui&eacute;n asumir&aacute; la presidencia de Estados Unidos a partir de enero. La clase de socio que esa persona encuentre en Europa depender&aacute; en gran medida del resultado de dos elecciones en 2017: la elecci&oacute;n presidencial francesa a principios de mayo y la elecci&oacute;n federal alemana a finales de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la salida del Reino Unido de la Uni&oacute;n Europea tambi&eacute;n influir&aacute; en la forma futura de Europa. La opci&oacute;n de Brexit &ldquo;duro&rdquo;, de la que mucho se habl&oacute; estos &uacute;ltimos tiempos (sobre todo desde que la primera ministra brit&aacute;nica Theresa May anunci&oacute; su intenci&oacute;n de insistir en la imposici&oacute;n de l&iacute;mites a la inmigraci&oacute;n, aunque implique perder el acceso al mercado com&uacute;n europeo), cambiar&iacute;a el modo en que funciona Europa.
    </p><p class="article-text">
        Como escribi&oacute; hace poco el primer ministro franc&eacute;s <a href="https://www.project-syndicate.org/columnist/manuel-valls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Valls</a>, la gran disyuntiva a la que se enfrenta la dirigencia europea es entre &ldquo;desistir y dejar el proyecto europeo abandonado a una muerte lenta pero segura&rdquo; o &ldquo;transformar la UE&rdquo;. Semejante transformaci&oacute;n no ser&aacute; haza&ntilde;a menor; demandar&aacute; no s&oacute;lo una nueva visi&oacute;n institucional para Europa, sino tambi&eacute;n una reestructuraci&oacute;n pol&iacute;tica a gran escala, particularmente en Francia y Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n institucional viable, que describ&iacute; mucho antes del referendo por el Brexit, es establecer &ldquo;<a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/british-referendum-eurozone-integration-by-kemal-dervi-2015-11?barrier=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos Europas en una</a>&rdquo;, de modo que los pa&iacute;ses de la Eurozona formar&iacute;an una &ldquo;Europa A&rdquo; m&aacute;s profundamente integrada, y otro grupo de pa&iacute;ses formar&iacute;a una &ldquo;Europa B&rdquo;, m&aacute;s diversa y menos conectada. Ambas Europas estar&iacute;an estrechamente vinculadas, con cierta variaci&oacute;n en los mecanismos de participaci&oacute;n para los miembros de Europa B. Juntas, las dos Europas ser&iacute;an parte de una &ldquo;<a href="http://bruegel.org/2016/08/europe-after-brexit-a-proposal-for-a-continental-partnership/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alianza continental</a>&rdquo; post-Brexit que en alg&uacute;n momento incluso podr&iacute;a reemplazar a la UE.
    </p><p class="article-text">
        Es una visi&oacute;n un tanto radical, que s&oacute;lo ser&aacute; factible si hay fuerzas pol&iacute;ticas dispuestas a adoptarla, particularmente en Francia y Alemania. La dirigencia pol&iacute;tica de cada pa&iacute;s deber&aacute; dejarse guiar (e incluso movilizar) por el objetivo de salvar a &ldquo;Europa&rdquo;. En concreto, eso implica seguir una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que equilibre el libre mercado y la solidaridad social, con margen sustancial para la diversidad local.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en Francia como en Alemania, esta din&aacute;mica pol&iacute;tica depender&iacute;a de una alianza de fuerzas proeuropeas de centroderecha y centroizquierda que sea capaz de superar y a la larga disipar a los elementos m&aacute;s extremistas de cada campo y asegurar as&iacute; que las tendencias pol&iacute;ticas antieurope&iacute;stas no puedan obstaculizar el progreso. Para dar un ejemplo concreto (y provocador) de c&oacute;mo podr&iacute;a ser semejante realineamiento en Francia: un presidente de centroderecha como Alain Jupp&eacute; podr&iacute;a cooperar con un primer ministro como Emmanuel Macron mientras este intenta generar un movimiento juvenil de centroizquierda que &ldquo;trascienda el pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Alemania, la centroderechista Uni&oacute;n Dem&oacute;crata Cristiana (CDU) es, en su conjunto, insuficientemente proeuropea. Internamente est&aacute; limitada por un ala conservadora definida por ideas que no son compatibles con el progreso de Europa a largo plazo. Externamente, por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que &uacute;ltimamente creci&oacute; en popularidad.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, incluso si la CDU de la canciller Angela Merkel obtiene la mayor&iacute;a de los votos el a&ntilde;o entrante, necesitar&aacute; ayuda para construir una nueva Europa, con m&aacute;s responsabilidades conjuntas para los pa&iacute;ses de Europa A y mecanismos de participaci&oacute;n flexibles para los pa&iacute;ses de Europa B. En concreto, los elementos proeuropeos de la CDU deber&aacute;n colaborar con aliados de la izquierda, a saber, la mayor parte de los socialdem&oacute;cratas y los verdes.
    </p><p class="article-text">
        Una coalici&oacute;n informal de este tipo ayud&oacute; muchas veces a que los proyectos pro Merkel consiguieran apoyo en el parlamento a pesar de la oposici&oacute;n de los elementos derechistas de la CDU, pero para salvar a Europa deber&aacute; profundizarse y hacerse m&aacute;s confiable, con una agenda compartida dominada por objetivos comunes.
    </p><p class="article-text">
        El imperativo de un realineamiento de fuerzas pol&iacute;ticas no es exclusivo de Francia y Alemania. Hay amplia necesidad de que los reformistas y los globalizadores realistas unan fuerzas para hacer frente a los movimientos populistas que tratan de convertir la nostalgia en nacionalismo extremo, casi sin otra base que la pol&iacute;tica identitaria.
    </p><p class="article-text">
        El mundo cambi&oacute; mucho estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y Europa no es la excepci&oacute;n. No podemos esperar que los viejos alineamientos respondan adecuadamente a las necesidades de definici&oacute;n de pol&iacute;ticas o la din&aacute;mica pol&iacute;tica de la actualidad. Basta pensar en lo dif&iacute;cil que le est&aacute; siendo a Espa&ntilde;a hallar una nueva mayor&iacute;a, en un proceso de dos a&ntilde;os que todav&iacute;a no termin&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, un reacomodamiento pol&iacute;tico es casi inevitable; los cambios de partido y los conflictos que caracterizaron esta elecci&oacute;n presidencial estadounidense son buen ejemplo. Pero ese reacomodamiento puede llevar a diversos resultados. Para garantizar un futuro positivo, abierto y pr&oacute;spero para Europa, es crucial el triunfo de fuerzas que reconozcan los inmensos beneficios de las sociedades pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente abiertas, as&iacute; como la necesidad de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas nacionales e internacionales que promuevan una mayor inclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso si las fuerzas progresistas de centroderecha y centroizquierda consiguen superar a sus contrincantes reaccionarios, no ser&aacute; suficiente. La estructura pol&iacute;tica tradicional siempre corre riesgo de ser capturada o desplazada por el populismo identitario. Por eso los grupos pol&iacute;ticos progresistas deben superar sus diferencias en forma m&aacute;s estructural para promover una nueva visi&oacute;n institucional de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Esta profunda reestructuraci&oacute;n pol&iacute;tica para crear nuevas mayor&iacute;as progresistas ser&aacute; dif&iacute;cil y no se dar&aacute; de un d&iacute;a para el otro. Pero es la &uacute;nica opci&oacute;n para Europa. Sin ella, &ldquo;Europa&rdquo; morir&aacute;, y el asalto a la apertura econ&oacute;mica y a los valores democr&aacute;ticos seguir&aacute; cobrando fuerza en todo el mundo, con consecuencias potencialmente devastadoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alianza-politica-progresista-europa_129_3773769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2016 18:20:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una alianza política progresista para Europa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja de la productividad, a prueba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paradoja-productividad-prueba_129_3829000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Durante la &uacute;ltima d&eacute;cada (m&aacute;s o menos), el crecimiento de la productividad se fren&oacute; considerablemente en la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as desarrolladas, a pesar de impresionantes avances en &aacute;reas como la computaci&oacute;n, la telefon&iacute;a m&oacute;vil y la rob&oacute;tica. Se supon&iacute;a que todos estos avances deber&iacute;an haber impulsado una mayor productividad; sin embargo, en Estados Unidos (l&iacute;der mundial en innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica), el crecimiento promedio de la productividad de la mano de obra en el sector empresarial entre 2004 y 2014 fue menos de la mitad del registrado en la d&eacute;cada anterior. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; sucediendo?
    </p><p class="article-text">
        Una teor&iacute;a que &uacute;ltimamente gan&oacute; mucho respaldo es la de que la llamada paradoja de la productividad no existe. Seg&uacute;n este razonamiento, el crecimiento de la productividad <em>parece</em> estar en ca&iacute;da porque las estad&iacute;sticas que usamos para medirlo no registran bien los avances recientes, especialmente los derivados de innovaciones y mejoras de calidad en las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones (TIC). Si los precios no reflejan las mejoras en los nuevos productos, entonces estamos usando deflactores de precios excesivos, y la producci&oacute;n real es superior a la estimada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los esc&eacute;pticos se&ntilde;alan que las mediciones usuales de la productividad se basan en el PIB, que por definici&oacute;n s&oacute;lo incluye la producci&oacute;n de bienes y servicios, pero ignora el excedente de los consumidores (que est&aacute; creciendo a toda velocidad, a la par de la utilidad sustancial obtenida de ciberservicios como Google y Facebook, a un precio de mercado cercano a cero).
    </p><p class="article-text">
        Este argumento tiene cierta l&oacute;gica. De hecho, <a href="https://www.brookings.edu/research/the-productivity-slump-fact-or-fiction-the-measurement-debate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una rese&ntilde;a</a> reciente de investigaciones sobre la productividad, realizada por la Brookings Institution y la Chumir Foundation, confirm&oacute; que los beneficios de las nuevas tecnolog&iacute;as son mayores a lo estimado, lo que se debe a problemas en la medici&oacute;n de calidad de los productos y el excedente de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Pero seg&uacute;n el informe, ambos tipos de error de medici&oacute;n s&oacute;lo explican una parte relativamente peque&ntilde;a de la desaceleraci&oacute;n del crecimiento. Adem&aacute;s, estos errores suceden desde hace mucho tiempo, y no parece que hayan aumentado sustancialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La conclusi&oacute;n es clara: la desaceleraci&oacute;n del crecimiento de la productividad es real.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; entonces debamos mirar el otro componente de la paradoja: la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Muchos argumentan que el problema real es que las &uacute;ltimas innovaciones tecnol&oacute;gicas no han sido tan trascendentales como las anteriores. Seg&uacute;n los &ldquo;<a href="http://press.princeton.edu/titles/10544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tecnopesimistas</a>&rdquo;, las nuevas TIC no producen la clase de beneficios econ&oacute;micos amplios que en su momento produjeron, por ejemplo, el motor de combusti&oacute;n interna y la electrificaci&oacute;n. Los &ldquo;<a href="http://books.wwnorton.com/books/The-Second-Machine-Age/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tecnooptimistas</a>&rdquo;, por su parte, creen que los avances en TIC tienen potencial para impulsar un r&aacute;pido crecimiento de la productividad; lo que ocurre es que sus beneficios tardan en manifestarse y lo hacen en oleadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; dicen los n&uacute;meros? Los datos desglosados por empresas <a href="http://www.oecd.org/eco/OECD-2015-The-future-of-productivity-book.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestran</a> que el crecimiento de la productividad se mantuvo relativamente bien para las situadas en la frontera tecnol&oacute;gica; la mayor desaceleraci&oacute;n se dio en las empresas menos avanzadas en tecnolog&iacute;a, que suelen ser m&aacute;s peque&ntilde;as. Esto sugiere que el problema tal vez no sea la tecnolog&iacute;a en s&iacute; misma, sino la lentitud de su difusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El declive del crecimiento de la productividad tambi&eacute;n tiene un elemento macroecon&oacute;mico, que se origina en la escasez de demanda agregada. Seg&uacute;n <a href="https://www.project-syndicate.org/columnist/lawrence-h--summers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Larry Summers</a>, exsecretario del Tesoro de los Estados Unidos, cuando el nivel deseado de inversi&oacute;n es inferior al nivel deseado de ahorro, a pesar de un tipo de inter&eacute;s nominal igual a cero, la escasez cr&oacute;nica de demanda restringe el PIB y el crecimiento de la productividad y produce &ldquo;<a href="https://www.foreignaffairs.com/articles/united-states/2016-02-15/age-secular-stagnation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estancamiento secular</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero por supuesto, los argumentos que hablan de la demanda y los que apuntan a la oferta est&aacute;n intr&iacute;nsecamente ligados. Y de hecho, puede ser que el tecnopesimismo, al reducir las expectativas de ganancia, est&eacute; desalentando la inversi&oacute;n. Entretanto, un exceso de concentraci&oacute;n de los ingresos en la cima de la pir&aacute;mide (situaci&oacute;n que la inadecuada difusi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a puede agravar) contribuye a un exceso de ahorro.
    </p><p class="article-text">
        Toda estrategia para resolver los problemas subyacentes al bajo crecimiento de la productividad (desde una inadecuada difusi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a hasta la desigualdad de ingresos) debe tener en cuenta la falta o inadecuaci&oacute;n de habilidades de los trabajadores, que afecta la capacidad del mercado de mano de obra para ajustarse. En la situaci&oacute;n actual, los trabajadores (sobre todo en los sectores de menos ingresos) tardan en responder a la demanda de nuevas habilidades superiores; esto se debe a retrasos en educaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n, rigideces de los mercados laborales y tal vez tambi&eacute;n factores geogr&aacute;ficos. Todo esto, sumado a casos de captura de renta y concentraci&oacute;n monopolista, puede reforzar la desigualdad y limitar la competitividad en los mercados.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante alentar la inversi&oacute;n. En la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as avanzadas y en muchas de las emergentes, las tasas de inversi&oacute;n cayeron en picado tras la crisis financiera global de 2008, y todav&iacute;a no regresaron a los niveles anteriores. Pero las innovaciones suelen incorporarse en bienes de capital, por lo que su difusi&oacute;n demanda inversiones nuevas.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, los l&iacute;deres mundiales parecen ser conscientes de algunos de los imperativos que enfrentan. En la reciente <a href="http://www.g20.org/English/Dynamic/201609/t20160906_3396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cumbre del G20</a> en Hangzhou (China), recalcaron la necesidad de impulsar la inversi&oacute;n y acelerar las reformas estructurales para mejorar la productividad y aumentar el crecimiento potencial. Ojal&aacute; este sea el primer paso hacia una estrategia integral para encarar las fuerzas que impiden la difusi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, menoscaban la competitividad y agravan la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        No hay modo de saber c&oacute;mo las nuevas tecnolog&iacute;as afectar&aacute;n a la econom&iacute;a mundial a largo plazo. Pero hay algo que s&iacute; sabemos: la paradoja de la productividad es real, y contribuye al aumento de la desigualdad en muchas sociedades. Es tiempo de resolverla.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Esteban Flamini</em>
    </p><p class="article-text">
        Copyright: <a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>, 2016.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis, Zia Qureshi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paradoja-productividad-prueba_129_3829000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Sep 2016 17:46:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La paradoja de la productividad, a prueba]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hay lugar para la gobernanza global?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lugar-gobernanza-global_129_3866413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Dada la escala de los desafíos, la única opción es cooperar internacionalmente y fortalecer las instituciones y organismos globales y regionales</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; la gobernanza global la soluci&oacute;n a la mayor&iacute;a de nuestros problemas econ&oacute;micos? &iquest;O ser&aacute; una promesa exagerada que distrae la atenci&oacute;n de reformas m&aacute;s pr&aacute;cticas, que deber&iacute;an implementar los gobiernos nacionales? En un <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/global-governance-false-economic-promise-by-dani-rodrik-2016-08/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a>, el economista Dani Rodrik, de la Universidad de Harvard, sostiene lo segundo, con buenos argumentos. &iquest;Est&aacute; en lo correcto?
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que la pol&iacute;tica nacional tiene efecto m&aacute;s directo (bueno o malo) sobre los ciudadanos de cada pa&iacute;s. Pero no podemos ignorar los efectos globales de las malas pol&iacute;ticas nacionales, cuyos ejemplos m&aacute;s obvios se&ntilde;alados por Rodrik son las emisiones de gases de efecto invernadero y las enfermedades infecciosas: el costo no es s&oacute;lo para las personas del &ldquo;pa&iacute;s de origen&rdquo;, sino que tambi&eacute;n lo pagamos todos los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hace d&eacute;cadas que la palabra &ldquo;globalizaci&oacute;n&rdquo; est&aacute; de moda, y es evidente que estos &uacute;ltimos a&ntilde;os algunos (especialmente en la centroizquierda) exageraron la necesidad de una gobernanza global. Esto llev&oacute; a otros a promover la <a href="https://www.project-syndicate.org/onpoint/globalization-rip-2016-08" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda de alternativas</a>, por ejemplo el &ldquo;<a href="http://www.ft.com/cms/s/2/15598db8-4456-11e6-9b66-0712b3873ae1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacionalismo responsable</a>&rdquo; o la toma de decisiones &ldquo;intergubernamental&rdquo; (en vez de supranacional) en la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Estas propuestas merecen un debate serio. Por ejemplo, deber&iacute;amos reevaluar el sistema actual de decisi&oacute;n de tratados comerciales, que tienen que ver cada vez m&aacute;s con cuestiones normativas y de inversi&oacute;n y menos con la eliminaci&oacute;n de aranceles y otras barreras a las importaciones. No sorprende que incluso algunos partidarios del libre comercio pongan reparos a tratados donde se permite a grupos comerciales insertar t&eacute;rminos que conceden a las corporaciones multinacionales un poder de mercado indebido a costa de la protecci&oacute;n de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Pero los pedidos de m&aacute;s gobernanza global no se dieron en el vac&iacute;o. Es indudable que los pa&iacute;ses se han vuelto m&aacute;s interdependientes en lo econ&oacute;mico y lo social como resultado del comercio, los viajes y las telecomunicaciones, por no hablar de las estructuras corporativas multinacionales y los flujos financieros internacionales. Hoy el intercambio global es m&aacute;s amplio, veloz y omnipresente que nunca.
    </p><p class="article-text">
        La globalizaci&oacute;n puede a veces encontrar obst&aacute;culos, como la desaceleraci&oacute;n actual del comercio internacional; pero los cambios tecnol&oacute;gicos subyacentes que impulsan la interconectividad seguir&aacute;n promoviendo un mayor acercamiento entre personas y entre pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva es para mejor, porque los grandes desaf&iacute;os que hoy enfrentamos son de naturaleza global. Los intentos de mitigar los efectos del cambio clim&aacute;tico demandar&aacute;n coordinaci&oacute;n global sistem&aacute;tica. Incluso las iniciativas locales (cada vez m&aacute;s importantes para hacer frente al problema) deben ajustarse a un marco de pol&iacute;ticas y obligaciones globales convergentes. De lo contrario, la gente no sentir&aacute; que sus acciones tienen alg&uacute;n efecto o que aportan a un objetivo compartido, y habr&aacute; quienes no se consideren obligados a hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Otro desaf&iacute;o global es el tributario, que demanda coordinaci&oacute;n internacional para detener una creciente <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/tax-havens-costs-of-hidden-wealth-by-j--bradford-delong-and-michael-m--delong-2015-09/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evasi&oacute;n y elusi&oacute;n fiscal</a>. El problema no son s&oacute;lo los &ldquo;para&iacute;sos fiscales&rdquo;; tambi&eacute;n es necesario captar las ganancias corporativas que las empresas mueven de pa&iacute;s en pa&iacute;s apelando a elaborados expedientes como los &ldquo;precios de transferencia&rdquo; y el &ldquo;traslado de base imponible&rdquo;, para minimizar sus impuestos.
    </p><p class="article-text">
        La disparidad de normas tributarias de los diferentes pa&iacute;ses dio lugar a un juego que es casi de suma cero para los gobiernos nacionales, que se ven obligados a competir entre s&iacute; para asegurarse una tajada mayor de un pastel cada vez menor. El sistema actual da a los pa&iacute;ses fuertes incentivos para ofrecer cada vez m&aacute;s ventajas impositivas a las empresas que operan en ellos; aun as&iacute;, siguen igual de expuestos a que les gane otro pa&iacute;s, conforme aquellas trasladan sus ganancias declaradas de una jurisdicci&oacute;n a otra.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, las empresas no hacen nada ilegal al aprovechar la fragmentaci&oacute;n del sistema. Pero para poder reducir la desigualdad y financiar los programas de pensiones y atenci&oacute;n m&eacute;dica de sus ciudadanos, los pa&iacute;ses tendr&aacute;n que cooperar en la implementaci&oacute;n de iniciativas de gobernanza global que prioricen un sistema de tributaci&oacute;n justo.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico y la tributaci&oacute;n son s&oacute;lo dos de las cuestiones que demandan coordinaci&oacute;n global, pero la lista sigue. Las pol&iacute;ticas monetarias de los grandes bancos centrales que controlan monedas de reserva (como la Reserva Federal de Estados Unidos) pueden provocar <a href="https://www.project-syndicate.org/onpoint/central-bankings-final-frontier-by-anatole-kaletsky-2016-05" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importantes efectos derrame</a>, lo mismo que las pol&iacute;ticas cambiarias autodestructivas o las normas sobre flujos financieros transfronterizos. En la mayor&iacute;a de estos casos, el da&ntilde;o va de los pa&iacute;ses grandes a los peque&ntilde;os; pero si resultan afectados suficientes pa&iacute;ses peque&ntilde;os, el da&ntilde;o agregado puede revertir a las grandes econom&iacute;as (como se vio en la crisis de deuda europea).
    </p><p class="article-text">
        Dada la escala de estos desaf&iacute;os, la &uacute;nica opci&oacute;n es cooperar internacionalmente y fortalecer las instituciones y organismos globales y regionales, como el Fondo Monetario Internacional, la UE y el G20 (que el mes que viene se reunir&aacute; en Hangzhou, China). Pero la gobernanza global no es una propuesta excluyente. Cuando las pol&iacute;ticas nacionales o locales bastan para resolver un problema, deben ser las aplicadas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el principio de subsidiariedad (por el cual la toma de decisiones debe ocurrir en el nivel m&aacute;s local posible) es esencial para una gobernanza global flexible y funcional. La presencia de marcos de gobernanza global no debe ser nunca excusa para la inacci&oacute;n nacional o local. La pol&iacute;tica p&uacute;blica es un esfuerzo multinivel y multicanal con dimensiones local, nacional, regional y global. Lo ideal ser&iacute;a que los debates en materia de pol&iacute;ticas reconozcan esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debemos reconocer la urgencia de sostener la fe en la gobernanza global desde otra perspectiva. En Estados Unidos, Asia, Europa y Medio Oriente, un resurgimiento de la pol&iacute;tica identitaria y el nacionalismo xen&oacute;fobo amenaza con repetir las grandes tragedias del siglo XX. En estas circunstancias, es necesario reforzar la existencia y atender a las necesidades de una comunidad global, no s&oacute;lo por razones econ&oacute;micas, sino tambi&eacute;n para ayudar a garantizar un mundo en paz.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Esteban Flamini</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016. www.project-syndicate.org</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.project-syndicate.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lugar-gobernanza-global_129_3866413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Aug 2016 17:25:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Hay lugar para la gobernanza global?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Globalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La necesidad de un populismo constructivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/necesidad-populismo-constructivo_129_3890471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay necesidad imperiosa de un populismo moderado, humanista, global y “constructivo” que pueda contrarrestar a los extremistas</p><p class="subtitle">Lo que hace “constructivo” al populismo constructivo es tomar aquello que se sabe con un grado razonable de certeza y simplificarlo</p></div><p class="article-text">
        El voto por el Brexit desat&oacute; un vendaval de comentarios sobre la pol&iacute;tica antiestablishment, el <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/brexit-voters-ignoring-experts-by-jean-pisani-ferry-2016-07/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fracaso de los expertos</a>, la <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/anti-globalization-backlash-from-right-by-dani-rodrik-2016-07/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abdicaci&oacute;n de la izquierda</a>, etc&eacute;tera. Visto al lado de la campa&ntilde;a presidencial en Estados Unidos, muchos consideran el Brexit una llamada de atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta, el exsecretario del Tesoro de los EE.UU. y expresidente de Harvard <a href="https://www.project-syndicate.org/columnist/lawrence-h--summers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Larry Summers</a> propone un &ldquo;<a href="https://next.ft.com/content/15598db8-4456-11e6-9b66-0712b3873ae1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacionalismo responsable</a>&rdquo; para contrarrestar el lenguaje a menudo chauvinista, antiinmigrante y proteccionista del populismo de derecha. El autor promueve una respuesta en la que se &ldquo;entienda que la primera responsabilidad de los pa&iacute;ses es buscar el bienestar econ&oacute;mico de sus ciudadanos, pero de modo tal que su capacidad de perjudicar los intereses de los ciudadanos de otros pa&iacute;ses est&eacute; circunscrita&rdquo;. Deber&iacute;amos evaluar los acuerdos internacionales &ldquo;no tanto por cu&aacute;nto logran armonizar o cu&aacute;ntas barreras derriban, sino por su capacidad de empoderar a los ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como Summers y otros sostienen, la globalizaci&oacute;n trajo enormes beneficios a la econom&iacute;a mundial en su conjunto, pero los ganadores rara vez compensaron a los perdedores, directa o indirectamente. Adem&aacute;s, &uacute;ltimamente los ganadores suelen ser muchos menos que los perdedores, particularmente dentro de un &aacute;rea geogr&aacute;fica dada o en mercados donde el ganador se queda con todo. Por &uacute;ltimo, las <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/globalization-political-fault-lines-by-nouriel-roubini-2016-07/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas econ&oacute;micas preferidas por los &ldquo;ganadores&rdquo;</a> (y adoptadas bajo su influencia) distan de ser ventajosas para todos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto es cierto. Por desgracia, estos argumentos suelen llevar a que el campo pol&iacute;tico de los moderados retroceda ante la presi&oacute;n del nativismo, el nacionalismo agresivo y la repetici&oacute;n de consignas econ&oacute;micas incoherentes. Los que promueven una estrecha pol&iacute;tica identitaria coreando o tuiteando frases cortas y efectivas obligaron a los que creen en una comunidad humana global ligada por intereses compartidos a dar un combate de retaguardia para explicar por qu&eacute; esas frases no tienen sentido.
    </p><p class="article-text">
        Pero los autores de ese contraataque, si cabe llamarlo as&iacute;, al parecer no han podido refutar las afirmaciones tendenciosas de los populistas con frases que sin ser tan cortas sean igual de efectivas. Es verdad que desde el campo de los moderados se ofrecen an&aacute;lisis econ&oacute;micos aceptables y propuestas pol&iacute;ticas sensatas; pero el debate suele darse en un lenguaje (y un lenguaje corporal) de tecn&oacute;cratas, que incita al bostezo, no al apoyo popular.
    </p><p class="article-text">
        Hay necesidad imperiosa de un populismo moderado, humanista, global y &ldquo;constructivo&rdquo; que pueda contrarrestar a los extremistas, no con complejos modelos matem&aacute;ticos de, por ejemplo, las consecuencias del Brexit para el nivel de empleo, sino con ideas simples y a la vez poderosas capaces de movilizar a las multitudes. Cuando las democracias liberales se enfrentaron a duros desaf&iacute;os en el pasado supieron encontrar esas voces. Pensemos en la ret&oacute;rica de Franklin Roosevelt en los a&ntilde;os treinta, o en la de los padres fundadores de la Comunidad Europea.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace &ldquo;constructivo&rdquo; al populismo constructivo es tomar aquello que se sabe con un grado razonable de certeza y simplificarlo. En cambio, los populistas &ldquo;destructivos&rdquo; distorsionan deliberadamente lo que se sabe y lo que no, lo inventan sin el menor escr&uacute;pulo.
    </p><p class="article-text">
        Esta clase de populismo destructivo es mucho m&aacute;s infrecuente en el nivel municipal, donde el debate est&aacute; centrado en hallar soluciones concretas a los problemas reales de los ciudadanos. Esto no implica que la pol&iacute;tica municipal sea f&aacute;cil; basta ver las tensas relaciones entre la polic&iacute;a y las minor&iacute;as raciales en las ciudades de Estados Unidos. Pero como Bruce Katz y Luise Noring han <a href="http://www.brookings.edu/research/papers/2016/02/17-why-copenhagen-works-katz-noring" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demostrado</a>, en muchas ciudades estadounidenses y de otros pa&iacute;ses, los funcionarios electos, las organizaciones civiles y las empresas privadas saben unirse trascendiendo divisiones partidarias para dise&ntilde;ar proyectos innovadores en transporte p&uacute;blico, vivienda o desarrollo econ&oacute;mico y hallarles financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Donde m&aacute;s se necesita un populismo constructivo es en los niveles nacional e internacional, porque hay muchos problemas que no pueden resolverse en el nivel municipal. Pensemos en la pol&iacute;tica exterior. Hay en muchos pa&iacute;ses una fuerte tendencia hacia la clase de nacionalismo agresivo que produjo tantas cat&aacute;strofes en la historia, sobre todo en la primera mitad del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Algunos desestiman los peligros de este resurgimiento nacionalista, con el argumento de que la interdependencia econ&oacute;mica nos proteger&aacute; de nuestras pulsiones at&aacute;vicas. Pero no fue as&iacute; en el pasado. No hay que olvidar que las tres d&eacute;cadas desastrosas que empezaron en 1914 siguieron a un per&iacute;odo de veloz y profunda globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es esencial una vez m&aacute;s un mensaje pol&iacute;tico que encarne el compromiso con la vigilancia constante en favor de la paz. Pero hay que ponerlo en pr&aacute;ctica. En las democracias liberales, ese mensaje debe hacer hincapi&eacute; en tres componentes: fuertes capacidades de defensa e inteligencia; la legitimidad de negociar con amigos y enemigos por igual en busca de coincidencias; y la comprensi&oacute;n de que las alianzas y amistades para ser duraderas deber&aacute;n basarse en el respeto compartido de los valores democr&aacute;ticos y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        No debe permitirse que intereses comerciales o de otro tipo a corto plazo debiliten cuestiones de principios b&aacute;sicas. Entendiendo que los derechos humanos, incluidos por ejemplo los derechos de las mujeres, son un elemento clave de los valores democr&aacute;ticos, podemos negociar toda clase de temas con aquellos que los reprimen, pero hasta que no haya avance en relaci&oacute;n con esos derechos, no podemos ser aut&eacute;nticos amigos de esos pa&iacute;ses y al mismo tiempo decir que defendemos los valores humanos universales. El populismo constructivo no puede ser c&iacute;nico; pero debe ser realista, y debe reconocer que el progreso puede ser gradual y tener formas diferentes en diferentes lugares.
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica econ&oacute;mica hay muchos desacuerdos razonables que impiden un consenso. Pero no hace falta hablar dif&iacute;cil para decir que los mercados solamente benefician a todos si se los regula en funci&oacute;n de los intereses de todos; que el gasto p&uacute;blico que crea activos productivos puede reducir el cociente entre la deuda p&uacute;blica y la renta nacional; y que el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico debe medirse por la amplitud de la distribuci&oacute;n de los frutos del crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        El modo de superar la pol&iacute;tica identitaria y el populismo irresponsable no es negociar con ellos un t&eacute;rmino medio o combatirlos con un an&aacute;lisis t&eacute;cnico detallado. El modo de evitar el desastre es el populismo constructivo: simple, exacto y siempre sincero.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Esteban Flamini</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016.www.project-syndicate.org</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.project-syndicate.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/necesidad-populismo-constructivo_129_3890471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jul 2016 17:34:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La necesidad de un populismo constructivo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Brexit]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Integración europea, con o sin Gran Bretaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/integracion-europea-gran-bretana_129_3941096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6fdaf50-d396-4697-a3c6-996ed12eac08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="David Cameron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Actualmente existe un consenso generalizado de que, con el tiempo, la zona del euro tendrá que construir sistemas de gobernanza económica más integrados</p></div><p class="article-text">
        Cuando David Cameron, primer ministro de Gran Breta&ntilde;a, acord&oacute; con la Uni&oacute;n Europea en febrero los t&eacute;rminos revisados para la membres&iacute;a del Reino Unido, insisti&oacute; en que la UE sea reconocida oficialmente como una &laquo;uni&oacute;n multimonetaria&raquo;. Cameron crey&oacute; que si se establec&iacute;an l&iacute;mites claros a la integraci&oacute;n europea en temas monetarios y otras cuestiones, podr&iacute;a obtener la mayor&iacute;a popular a favor del <a href="http://www.consilium.europa.eu/en/european-council/president/pdf/new-settlement/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo</a> &mdash;y as&iacute; seguir formando parte de la UE&mdash; cuando el RU lleve a cabo su referendo el 23 de junio. Sin embargo, en vez de brindar claridad, el pacto usa un lenguaje retorcido para evitar una declaraci&oacute;n oficial de ese tenor y las explicaciones que habr&iacute;an de acompa&ntilde;arla.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, la decisi&oacute;n de febrero permiti&oacute; a Cameron hacer campa&ntilde;a contra la Brexit. Al especificar que el RU y Dinamarca no est&aacute;n en absoluto obligados a adoptar el euro, las contrapartes de Cameron realmente confirmaron la situaci&oacute;n de la UE como uni&oacute;n multimonetaria.
    </p><p class="article-text">
        Pero la decisi&oacute;n tambi&eacute;n reiter&oacute; el objetivo de crear una UE &laquo;cuya moneda sea el euro&raquo; y reafirm&oacute; las disposiciones del tratado que estipulan que otros estados no adheridos al euro, como Bulgaria Polonia, deben adoptarlo cuando cumplan las condiciones predefinidas. (Suecia carece de la opci&oacute;n de abandonarlo permanentemente y cumple las condiciones para adoptarlo como moneda; sin embargo, de alguna manera se las ingenia para evitar unirse a la uni&oacute;n monetaria).
    </p><p class="article-text">
        Esa ambig&uuml;edad surgi&oacute; de la falta de voluntad &mdash;o de la incapacidad&mdash; para proporcionar una descripci&oacute;n clara de c&oacute;mo funcionar&aacute; una uni&oacute;n monetaria en el largo plazo. Se trata de una cuesti&oacute;n dif&iacute;cil, que habr&aacute; que solucionar independientemente del resultado del referendo. Despu&eacute;s de todo, si los votantes brit&aacute;nicos deciden abandonar la UE, surgir&iacute;a un problema similar en cualquier negociaci&oacute;n pos-Brexit para mantener al RU dentro del Mercado Com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente existe un consenso generalizado de que, con el tiempo, la zona del euro tendr&aacute; que construir sistemas de gobernanza econ&oacute;mica m&aacute;s integrados. De hecho, la mayor&iacute;a de los economistas coincide en que cualquier uni&oacute;n monetaria no solo requiere una uni&oacute;n bancaria, que est&aacute; siendo establecida actualmente en la zona del euro, sino tambi&eacute;n una mayor coordinaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas fiscales para compensar la falta de pol&iacute;ticas monetarias independientes y tipos de cambio flexibles.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos tambi&eacute;n apoyan el cambio hacia una mayor integraci&oacute;n fiscal, al menos quienes representan la corriente dominante moderada. El conservador ministro de finanzas alem&aacute;n <a href="https://www.project-syndicate.org/columnist/wolfgang-sch-uble" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wolfgang Sch&auml;uble</a>, el ministro de econom&iacute;a franc&eacute;s de centroizquierda Emmanuel Macron, y el ministro de finanzas centrista italiano Pier Carlo Padoan, han solicitado distintas versiones de un ministro de finanzas com&uacute;n para la zona del euro.
    </p><p class="article-text">
        El desacuerdo reside en la forma en que debe adoptar esa integraci&oacute;n. Alemania considera que la coordinaci&oacute;n fiscal es fundamental para hacer cumplir reglas de conducta firmes, mientras que Francia e Italia querr&iacute;an incluir m&aacute;s mecanismos para la gesti&oacute;n com&uacute;n de los riesgos, como los eurobonos o compartir el costo del seguro de desempleo.
    </p><p class="article-text">
        Claramente, habr&aacute; que encontrar un equilibrio. Para satisfacer a Alemania, ser&aacute;n necesarias normas fiscales m&aacute;s estrictas como base para una mayor integraci&oacute;n. Pero esas reglas deben implicar una mayor anticiclicidad y simetr&iacute;a, obligando tanto a los pa&iacute;ses superavitarios como a los deficitarios a reducir sus desequilibrios. Adem&aacute;s, el marco tendr&aacute; que permitir que se compartan los riesgos de manera m&aacute;s eficaz y que exista un presupuesto definido para la zona del euro, como lo exigen los estados miembros del sur. Los cambios institucionales y legales, entre los que se cuentan el establecimiento de alg&uacute;n tipo de parlamento y tesoro para la zona del euro, tambi&eacute;n ser&aacute;n necesarios para legitimar los esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto es fundamental para que la UE funcione como una uni&oacute;n multimonetaria eficaz. Cameron, al igual que su antecesor <a href="https://www.project-syndicate.org/columnist/gordon-brown" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gordon Brown</a> &mdash;quien estuvo presente en la creaci&oacute;n del euro, pero mantuvo fuera al RU&mdash; reconoce la necesidad de una mayor integraci&oacute;n de la zona del euro, aunque m&aacute;s no sea porque el RU est&aacute; interesado en que su principal mercado de exportaciones tenga un mejor desempe&ntilde;o. Pero <a href="http://gordonandsarahbrown.com/2016/05/britain-leading-not-leaving/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionarse eficazmente</a> con una eurozona m&aacute;s profundamente integrada sin unirse a ella no ser&aacute; f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Para alcanzar el &eacute;xito, el RU tendr&aacute; que cumplir dos objetivos fundamentales. En primer lugar, debe establecer una s&oacute;lida cooperaci&oacute;n con la UE en otras cuestiones clave, como las pol&iacute;ticas de seguridad, exteriores y clim&aacute;ticas. En segundo lugar, debe garantizar que una zona del euro cada vez m&aacute;s integrada no logre suficiente autoridad como para tomar decisiones fiscales y regulatorias unilaterales que, al reformar el mercado &uacute;nico o el sector financiero, tengan implicaciones significativas para el RU. La zona del euro, por su parte, debe considerar los intereses brit&aacute;nicos durante el proceso de integraci&oacute;n, sin permitir que el RU la demore.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las cuestiones relacionadas con la integraci&oacute;n de la zona del euro y la uni&oacute;n multimonetaria no han sido fundamentales en el debate de la Brexit &mdash;que tendi&oacute; a centrarse en la inmigraci&oacute;n&mdash; contin&uacute;an siendo vitales para el futuro de la UE, con o sin el RU. Aunque la permanencia de Gran Breta&ntilde;a como miembro de la UE no es incompatible en t&eacute;rminos fundamentales con una zona del euro m&aacute;s integrada, crear instituciones que puedan apoyar una uni&oacute;n multimonetaria permanente &mdash;b&aacute;sicamente, como lo he sostenido, <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/british-referendum-eurozone-integration-by-kemal-dervi-2015-11?barrier=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos Europas en una</a>&mdash; constituir&aacute; un desaf&iacute;o pol&iacute;tico y legal.
    </p><p class="article-text">
        El fracaso del acuerdo anunciado en febrero para presentar una visi&oacute;n clara impidi&oacute; fijar un antecedente s&oacute;lido para superar estos desaf&iacute;os. Si Europa ha de avanzar de manera genuina hacia una mayor estabilidad y prosperidad, tendr&aacute; que garantizar la transparencia y la legitimidad en cada uno de los pasos. Solo con una visi&oacute;n pol&iacute;tica clara e instituciones que puedan orientar la pol&iacute;tica tanto durante las crisis como en las &eacute;pocas normales, la UE podr&aacute; prosperar nuevamente. Si el RU se queda, la UE tendr&aacute; que definir urgentemente c&oacute;mo funcionar&aacute; una uni&oacute;n multimonetaria leg&iacute;tima, en vez de volver al modelo habitual. Si el RU se va, habr&aacute; que solucionar los mismos problemas b&aacute;sicos; la diferencia ser&aacute;, sin embargo, que el RU habr&aacute; perdido toda su influencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol por Leopoldo Gurman</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/integracion-europea-gran-bretana_129_3941096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2016 17:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Integración europea, con o sin Gran Bretaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[David Cameron,Reino Unido,Brexit]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Convirtiendo una crisis en éxito en Alemania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/convirtiendo-crisis-exito-alemania_129_3993597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50777079-af6f-4f08-b308-ef8d4e5ffafd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Merkel, pensativa en su escaño."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis de refugiados alimenta el populismo y la polarización política, y los cimientos del éxito de Alemania parecen estar amenazados</p><p class="subtitle">Es más, su futuro podría evolucionar de dos maneras y el mundo tiene expectación sobre qué escenario va a prevalecer</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una encuesta de opini&oacute;n de principios de mes realizada por ARD DeutschlandTREND, el respaldo popular del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) hoy est&aacute; en el 15%, m&aacute;s que hace un a&ntilde;o, cuando rondaba el 5%. &iquest;Se puede revertir esta tendencia peligrosa?
    </p><p class="article-text">
        El ascenso del AfD desde el verano pasado ha sido el resultado directo del incremento en la cantidad de refugiados &ndash;cerca de un mill&oacute;n en 2015&ndash; que entraron en&nbsp;Alemania. Despu&eacute;s de todo, el partido ha hecho de la oposici&oacute;n a la admisi&oacute;n de refugiados la pieza central de su plataforma, que tambi&eacute;n incluye el&nbsp;antagonismo hacia la Uni&oacute;n Europea y un programa social muy conservador, al que se sum&oacute;&nbsp;un componente religioso abiertamente sectario en una convenci&oacute;n del partido el 3 de mayo en Stuttgart.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el amplio centro pol&iacute;tico de Alemania se mantiene en pie. Los democristianos de centro derecha y sus aliados todav&iacute;a cuentan con el respaldo de aproximadamente el 33% del electorado, mientras que los socialdem&oacute;cratas de centro izquierda tienen un apoyo del 20% y el Partido Verde, de alrededor del 13%. Incluso los dem&oacute;cratas libres lograron regresar con gran esfuerzo de los tiempos dif&iacute;ciles y ahora gozan de un respaldo cercano al 6%.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, las fuerzas pol&iacute;ticas moderadas todav&iacute;a cuentan con el respaldo de m&aacute;s del 70% de los alemanes &ndash;a diferencia de, por ejemplo, Austria, donde la extrema derecha obtuvo un 36% de los votos en la primera ronda de las elecciones presidenciales. Hasta el Partido de Izquierda de Alemania, que tiene un respaldo del 8% y no es definido tradicionalmente como moderado, tiene un ala &ldquo;oriental&rdquo; m&aacute;s moderada y un ala &ldquo;occidental&rdquo; m&aacute;s radical.
    </p><p class="article-text">
        La fortaleza perdurable del centro pol&iacute;tico de Alemania quiz&aacute; refleje el notable &eacute;xito econ&oacute;mico del pa&iacute;s, que se ha sostenido durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os, inclusive cuando la mayor parte de Europa enfrentaba desaf&iacute;os dif&iacute;ciles. Este resultado se lo debe en parte al euro, que ha beneficiado las exportaciones y el crecimiento de Alemania mucho m&aacute;s de lo que cree la mayor&iacute;a de sus ciudadanos. Si Alemania todav&iacute;a tuviera o hubiera regresado al marco alem&aacute;n, el empleo y el crecimiento se habr&iacute;an visto obstaculizados por una moneda mucho m&aacute;s fuerte, sobre una base ponderada en funci&oacute;n del comercio, tras&nbsp;la crisis econ&oacute;mica global.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s importante a&uacute;n es el hecho de que Alemania se haya beneficiado de la extraordinaria cultura del consenso que desarroll&oacute; en el per&iacute;odo posterior a la Segunda Guerra Mundial, donde los actores sociales y los partidos pol&iacute;ticos demostraron una notable&nbsp;capacidad para alcanzar&nbsp;acuerdos. Una distribuci&oacute;n territorial bastante amplia de la actividad econ&oacute;mica, junto con organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales fuertes, ha contribuido a&uacute;n m&aacute;s a una sensaci&oacute;n generalizada de satisfacci&oacute;n &ndash;una sensaci&oacute;n ausente en gran parte del mundo hoy.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, sin embargo, en tanto que la crisis de refugiados alimenta el populismo y la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica, los cimientos del &eacute;xito de Alemania parecen estar amenazados. Es m&aacute;s, su futuro&nbsp;podr&iacute;a evolucionar de dos maneras y el mundo tiene expectaci&oacute;n sobre&nbsp;qu&eacute; escenario va a prevalecer.
    </p><p class="article-text">
        El primero es desalentador: Alemania no logra integrar a los refugiados ni social ni econ&oacute;micamente, aumenta el descontento pol&iacute;tico y los reci&eacute;n llegados se sienten cada vez m&aacute;s frustrados frente a su mala situaci&oacute;n. Cualquier medida que tomen para descargar esa frustraci&oacute;n envalentona a los populistas de derecha y puede derivar en violencia de ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        Si, en el peor de los casos, tuviera lugar&nbsp;un atentado terrorista &ndash;especialmente uno que pudiera, de alguna manera, asociarse con los refugiados&ndash;, la reacci&oacute;n nacionalista y populista ser&iacute;a poderosa y podr&iacute;a terminar debilitando el tejido mismo de la sociedad alemana. Los elementos anti-musulmanes de esa reacci&oacute;n se convertir&iacute;an en carne de ca&ntilde;&oacute;n para los extremistas religiosos de Oriente Medio al confirmar, aparentemente, su narrativa de un conflicto religioso y entre civilizaciones&nbsp;inevitable.
    </p><p class="article-text">
        El segundo escenario convierte el desaf&iacute;o de los refugiados en otro &eacute;xito. La integraci&oacute;n de los refugiados avanza de manera razonablemente r&aacute;pida y Alemania retoma su sendero de la pol&iacute;tica moderada, la solidaridad social y el crecimiento econ&oacute;mico. En el largo plazo, los refugiados podr&iacute;an en verdad hacer un s&oacute;lido aporte a la prosperidad alemana. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Razones para el optimismo</h3><p class="article-text">
        A pesar del ascenso del AfD, existen muchas razones para conservar el optimismo. A fines del a&ntilde;o pasado, miles de alemanes se congregaron en estaciones de tren y en las calles para darle la bienvenida a los primeros grupos de refugiados. A lo largo y ancho de gran parte del pa&iacute;s, las comunidades locales se han movilizado para ofrecer vivienda, capacitaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica y orientaci&oacute;n social a los refugiados, que nunca han experimentado algo parecido a una sociedad democr&aacute;tica adinerada. Decenas de miles de estudiantes adolescentes se desempe&ntilde;an como &ldquo;socios facilitadores&rdquo; de sus compa&ntilde;eros de clase refugiados que no hablan alem&aacute;n y que, en muchos casos, llegaron al pa&iacute;s sin sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Que esta actitud perdure y traiga aparejada una integraci&oacute;n exitosa depender&aacute; tanto de los alemanes como de los refugiados. Los refugiados tendr&aacute;n que aceptar el estado de derecho alem&aacute;n, aunque en algunos casos les parezca carente de sentido. Tanto los reci&eacute;n llegados como los residentes alemanes necesitar&aacute;n equilibrar el respeto por la diversidad en los estilos de vida y la asimilaci&oacute;n de que, en una democracia secular, las mismas leyes se aplican a todos.
    </p><p class="article-text">
        Esas leyes deben proteger el espacio religioso y cultural privado para todos, sin permitir que ese espacio se utilice como una excusa para invadir el derecho humano y democr&aacute;tico b&aacute;sico de cada individuo. La gran comunidad existente de inmigrantes puede ayudar a articular e implementar ese delicado equilibrio, por m&aacute;s imperfecto que pueda haber sido por momentos.
    </p><p class="article-text">
        La integraci&oacute;n exitosa de los refugiados tambi&eacute;n depender&aacute; del crecimiento econ&oacute;mico. En verdad, esto representa un argumento m&aacute;s para que Alemania utilice su espacio fiscal para aumentar la inversi&oacute;n e implementar pol&iacute;ticas destinadas a mejorar el crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el influjo demogr&aacute;fico podr&iacute;a convertirse en un importante beneficio neto para Alemania en el largo plazo, sigue siendo una carga en el corto plazo. Por ese motivo,&nbsp;todav&iacute;a es necesario que los pa&iacute;ses europeos compartan parte de la carga, as&iacute; como es preciso que se hagan esfuerzos para lograr una marcada desaceleraci&oacute;n en el flujo de refugiados, defendiendo al mismo tiempo los derechos humanos de quienes huyen del conflicto y la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Si Alemania puede integrar a los refugiados, enviar&aacute; un fuerte mensaje a los nihilistas y extremistas de todo el mundo. Mostrar&iacute;a que, con una econom&iacute;a fuerte, una sociedad civil activa y un&nbsp;estado de derecho secular, las diferencias religiosas, las tensiones culturales y los desaf&iacute;os del mercado laboral se pueden superar. Este es un mensaje que el mundo de hoy necesita m&aacute;s que nunca.
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016</em><a href="http://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/convirtiendo-crisis-exito-alemania_129_3993597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 May 2016 17:56:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Convirtiendo una crisis en éxito en Alemania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dejando atrás el crecimiento lento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dejando-crecimiento-lento_129_4036304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las tasas de interés de corto plazo próximas a cero -o inclusive mínimamente negativas- de hoy no implican que las tasas de más largo plazo, que son más relevantes para el finamiento de la inversión, también hayan llegado a cero</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los economistas hoy son pesimistas respecto de las perspectivas de crecimiento de la econom&iacute;a mundial. El Banco Mundial, una vez m&aacute;s, ha reducido sus proyecciones a mediano plazo, mientras que economistas de todo el mundo advierten que estamos frente a una &ldquo;nueva normalidad&rdquo; de crecimiento m&aacute;s lento. Donde el consenso es menor -al menos en apariencia- es en lo que concierne a explicar esta flaqueza. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace casi tres a&ntilde;os, el ex secretario del Tesoro norteamericano Larry Summers revivi&oacute; la hip&oacute;tesis del &ldquo;estancamiento secular&rdquo; de Alvin Hansen, al destacar las limitaciones del lado de la demanda. Por el contrario, en el libro de Robert Gordon <em>Ascenso y ca&iacute;da del crecimiento americano</em>, de por s&iacute; cautivador y erudito, el foco est&aacute; en los factores de largo plazo del lado de la oferta -en particular, la naturaleza de la innovaci&oacute;n-. Thomas Piketty, en su 'best seller'&nbsp;<em>El capital en el siglo XXI</em>, describe el crecimiento de la desigualdad que resulta de un bajo crecimiento del PIB. El libro <em>Reescribiendo las reglas de la econom&iacute;a estadounidense: una agenda para el crecimiento y la prosperidad compartida</em> de Joseph E. Stiglitz responsabiliza a las elecciones pol&iacute;ticas tanto por la desaceleraci&oacute;n del crecimiento como por la creciente desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Estas consideraciones difieren en &eacute;nfasis, pero no son contradictorias. Por el contrario, si bien Summers, Gordon, Piketty y Stiglitz examinan la cuesti&oacute;n desde una perspectiva diferente, sus ideas son complementarias -y hasta se refuerzan mutuamente.
    </p><p class="article-text">
        El argumento keynesiano de Summers es que el problema reside en un d&eacute;ficit cr&oacute;nico de demanda agregada: la inversi&oacute;n deseada va a la saga de los ahorros deseados, inclusive con tasas de inter&eacute;s nominales cercanas a cero que resultan en una trampa de liquidez cr&oacute;nica. Las tasas de inter&eacute;s de corto plazo pr&oacute;ximas a cero -o inclusive m&iacute;nimamente negativas- de hoy no implican que las tasas de m&aacute;s largo plazo, que son m&aacute;s relevantes para el finamiento de la inversi&oacute;n, tambi&eacute;n hayan llegado a cero. Pero la curva de rendimiento en las principales econom&iacute;as avanzadas es muy plana, y las tasas reales y nominales de m&aacute;s largo plazo est&aacute;n en m&iacute;nimos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Esto puede deberse a muchas razones, pero Gordon describe una posibilidad: el ritmo subyacente de la innovaci&oacute;n se ha desacelerado, lo que conduce a retornos sobre la inversi&oacute;n menores a lo esperado y, en consecuencia, hace bajar las tasas de inter&eacute;s. Y es la inversi&oacute;n necesaria para traducir el nuevo conocimiento en innovaci&oacute;n real lo que vincula los lados de la oferta y la demanda y genera crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ambas teor&iacute;as se pueden conectar con los argumentos de Piketty sobre la din&aacute;mica de la acumulaci&oacute;n de capital. Lo que est&aacute; impl&iacute;cito en la tesis de Piketty es que el capital puede ser sustituido f&aacute;cilmente por mano de obra. Cuando el capital crece m&aacute;s r&aacute;pido que la mano de obra y el PIB, la tasa de retorno caer&aacute; con el tiempo, pero proporcionalmente menos que el crecimiento de la cantidad de capital. El resultado es una redistribuci&oacute;n del ingreso proveniente de la mano de obra a los due&ntilde;os del capital.
    </p><p class="article-text">
        Summers en realidad propuso una nueva forma de funci&oacute;n de producci&oacute;n seg&uacute;n la cual el progreso de las m&aacute;quinas inteligentes hace del capital un sustituto perfecto para segmentos de la fuerza laboral. Una concentraci&oacute;n creciente de los ingresos entre los que m&aacute;s ganan, combinada con su alta propensi&oacute;n a ahorrar, luego deriva en el d&eacute;ficit cr&oacute;nico de demanda agregada que caracteriza al estancamiento secular. Stiglitz es de la idea de que el sesgo de la pol&iacute;tica tambi&eacute;n contribuye a la concentraci&oacute;n de ingresos.
    </p><p class="article-text">
        La tesis de Gordon gira m&aacute;s en torno de un tipo de &ldquo;saciedad&rdquo; del progreso tecnol&oacute;gico r&aacute;pido, que deprime los retornos esperados y as&iacute; ayuda a explicar la falta cr&oacute;nica de inversi&oacute;n suficiente. Pero, al final de su libro, describe al ingreso mediano como el verdadero indicador del desempe&ntilde;o econ&oacute;mico. En la proyecci&oacute;n para 2015-2040 de Gordon, el crecimiento anual del ingreso mediano en Estados Unidos es apenas 0,4%, comparado con el crecimiento del ingreso promedio de 0,8%, lo que refleja una desigualdad en constante crecimiento. (Comparemos esto con el crecimiento anual de 1,82% del ingreso mediano de 1920 a 2014).
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas interconectadas de desequilibrio keynesiano cr&oacute;nico, una desaceleraci&oacute;n del crecimiento de la productividad y una concentraci&oacute;n del ingreso entre los que m&aacute;s ganan conducen a una perspectiva muy sobria respecto del crecimiento del ingreso mediano. Considerando que las expectativas sobre el futuro se ven minadas por este tipo de fuerzas muy arraigadas y multifac&eacute;ticas, quiz&aacute; no deber&iacute;a sorprender que los votantes en Estados Unidos, Europa y otras partes est&eacute;n furiosos con el establishment.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, hay motivos de esperanza. En primer lugar, no comparto la evaluaci&oacute;n que hace Gordon de las perspectivas para el progreso tecnol&oacute;gico a m&aacute;s largo plazo. Creo que, en la medida en que la revoluci&oacute;n digital y la inteligencia artificial vayan reestructurando mayores segmentos de la actividad econ&oacute;mica, el crecimiento general de la productividad puede volver a acelerarse, lo que se traducir&aacute; en mejores retornos de lo esperado y, en consecuencia, m&aacute;s inversi&oacute;n y un crecimiento m&aacute;s r&aacute;pido. Eso en s&iacute; mismo no conducir&aacute; a una distribuci&oacute;n m&aacute;s balanceada de la riqueza o el ingreso, y puede no generar suficiente empleo. Pero podr&iacute;a ayudar a crear el espacio pol&iacute;tico y fiscal para implementar reformas con pol&iacute;ticas orientadas a la inclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las econom&iacute;as en desarrollo y emergentes siguen ofreciendo oportunidades inmediatas para grandes inversiones con retornos altos, que deber&iacute;an financiarse con lo que parece ser un exceso global de ahorros. Con un espacio importante para avanzar hacia la frontera tecnol&oacute;gica, inclusive en servicios, todav&iacute;a existen muchas oportunidades de crecimiento &ldquo;convergente&rdquo;. Esas inversiones ayudar&iacute;an a achicar la brecha de los ahorros globales y, al mismo tiempo, generar una retroalimentaci&oacute;n positiva para las econom&iacute;as avanzadas tambi&eacute;n. Ahora bien, para aprovechar estas oportunidades, se debe reducir la incertidumbre regulatoria y pol&iacute;tica y se deben ampliar las asociaciones p&uacute;blico-privadas en la financiaci&oacute;n del desarrollo dentro de un marco que redunde en beneficios inclusivos.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que los continuos incrementos r&aacute;pidos en la prosperidad sean posibles. Sin embargo, las elecciones pol&iacute;ticas terminar&aacute;n determinando si la difusi&oacute;n de la inteligencia artificial genera incrementos generalizados en los ingresos medianos o si exacerba la polarizaci&oacute;n y la desigualdad. Se necesitar&aacute;n voluntad pol&iacute;tica y mensajes contundentes para impulsar las ambiciosas reformas sociales y econ&oacute;micas, y el tipo de cooperaci&oacute;n internacional, que ser&aacute;n necesarias para aprovechar las oportunidades de crecimiento inclusivo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016.</em><a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dejando-crecimiento-lento_129_4036304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Apr 2016 17:39:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dejando atrás el crecimiento lento]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tipos de Interés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es el momento de financiar directamente el gasto público?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tiempo-financiar-directamente-gasto-publico_129_4122139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc9d8454-df1b-40ad-808b-74631ceb5134_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El canadiense Mark Carney, actual gobernador del Banco de Inglaterra."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la falta de medidas de las autoridades monetarias surge una política fiscal “más pura” que financie directamente el gasto público</p><p class="subtitle">Los fondos se saltarían los sectores financieros y corporativos para ir directamente a los consumidores de ingresos medios y bajos</p><p class="subtitle">Políticas coordinadas y oportunas podría impulsar el crecimiento global, mejorar la asignación del capital, apoyar una distribución más equitativa del ingreso y reducir el peligro de nuevas burbujas especulativas</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="http://www.economist.com/news/leaders/21693204-central-bankers-are-running-down-their-arsenal-other-options-exist-stimulate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Se acab&oacute; la munici&oacute;n?</a>&rdquo;, se preguntaba hace poco The Economist sobre las medidas que les quedan a las autoridades monetarias. <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/central-banks-negative-interest-rates-by-stephen-s--roach-2016-02" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen Roach</a> calific&oacute; de intento &ldquo;f&uacute;til&rdquo; que no hace m&aacute;s que &ldquo;preparar el escenario para la siguiente crisis&rdquo; la medida adoptada por importantes bancos centrales (como el Banco de Jap&oacute;n, el Banco Central Europeo y el Banco de Suecia) de pasar a tasas de inter&eacute;s negativas reales e&nbsp;incluso nominales. En la reuni&oacute;n de ministros de finanzas del G-20 de febrero, el Gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, las llam&oacute; &ldquo;juego de suma cero&rdquo;. &iquest;De verdad se les han acabado las opciones a los bancos centrales de las grandes econom&iacute;as avanzadas, que han debido sostener la carga de las d&eacute;biles recuperaciones posteriores a 2008?&nbsp;Parece que as&iacute; es. Sus&nbsp;balances se han hinchado y las tasas han bajado hasta acercarse a cero. El agua barata abunda, pero el caballo se niega a beber. Ante la falta de se&ntilde;ales inflacionarias y un crecimiento a&uacute;n&nbsp;tibio y fr&aacute;gil, muchos pronostican desde un <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/whats-holding-back-the-global-economy-by-joseph-e--stiglitz-and-hamid-rashid-2016-02" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmo cr&oacute;nicamente lento</a>&nbsp;hasta&nbsp;una nueva recesi&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        Pero las autoridades tiene una opci&oacute;n m&aacute;s: adoptar una pol&iacute;tica fiscal &ldquo;m&aacute;s pura&rdquo;, financiando directamente el gasto p&uacute;blico con emisiones adicionales de dinero, el llamado &ldquo;salvamento desde el helic&oacute;ptero&rdquo;. Los fondos se saltar&iacute;an&nbsp;los sectores financieros y corporativos para ir directamente a los caballos m&aacute;s sedientos: los consumidores de ingresos medios y bajos. El dinero podr&iacute;a llegar a ellos sin intermediarios, y tambi&eacute;n mediante inversiones en infraestructuras que mejoren la productividad y creen empleos. Al dar poder de compra a quienes m&aacute;s lo necesitan, la financiaci&oacute;n monetaria directa del gasto p&uacute;blico tambi&eacute;n ayudar&iacute;a a mejorar la capacidad de inclusi&oacute;n de las econom&iacute;as en las que&nbsp;la desigualdad aumenta r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, economistas tanto de izquierda como&nbsp;de centro proponen esta pol&iacute;tica. En cierto sentido, incluso algunos &ldquo;conservadores&rdquo; (aquellos que apoyan m&aacute;s gastos de infraestructura, pero tambi&eacute;n desean reducir impuestos y se oponen a un mayor endeudamiento) la apoyan de facto.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente han surgido propuestas m&aacute;s radicales que reflejan una sensaci&oacute;n de urgencia y desilusi&oacute;n generalizada con la actual pol&iacute;tica monetaria. M&aacute;s all&aacute; de manifestar su apoyo a un aumento de los salarios m&iacute;nimos, <a href="http://www.piie.com/publications/opeds/oped.cfm?ResearchID=2889" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos </a><a href="http://www.piie.com/publications/opeds/oped.cfm?ResearchID=2889" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llaman</a><a href="http://www.piie.com/publications/opeds/oped.cfm?ResearchID=2889" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> a adoptar &ldquo;pol&iacute;ticas de ingreso inverso&rdquo;</a>. O lo que es lo mismo, que los gobiernos impongan aumentos salariales generalizados a todos los empleadores privados, medida que estimular&iacute;a los precios y eliminar&iacute;a las expectativas deflacionarias. El hecho de que haya economistas cuyos puntos de vista nada tienen que ver con la izquierda que est&eacute;n incluso plante&aacute;ndose un intervencionismo de este tipo muestra lo extremo de&nbsp;las circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        En cierta forma soy partidario de todas estas propuestas. Obviamente, los detalles de su puesta en marcha&nbsp;tendr&iacute;an que variar dependiendo de las circunstancias de cada pa&iacute;s. Por ejemplo, Alemania est&aacute; en buena posici&oacute;n para adoptar una pol&iacute;tica de ingreso inverso, considerando su enorme super&aacute;vit de cuenta corriente, aunque sin duda tendr&iacute;a&nbsp;importantes obst&aacute;culos pol&iacute;ticos. Sin embargo, casi en cualquier sitio tiene sentido aumentar el gasto en educaci&oacute;n&nbsp;o&nbsp;invertir en infraestructuras,&nbsp;adem&aacute;s de ser&nbsp;pol&iacute;ticamente factible.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay otra dimensi&oacute;n del desaf&iacute;o que hasta ahora no se ha recalcado lo suficiente, a pesar de las advertencias de Carney, Roach y otros. Cuando se vuelven cuasi-permanentes, las tasas de inter&eacute;s reales cero o negativas socavan la asignaci&oacute;n eficiente del capital y crean condiciones que facilitan&nbsp;burbujas, colapsos y crisis. Tambi&eacute;n contribuyen a una mayor concentraci&oacute;n del ingreso en los niveles m&aacute;s altos, afectando a los peque&ntilde;os ahorradores&nbsp;y creando oportunidades para que los grandes actores financieros se beneficien del acceso a ahorros a coste real negativo. Por&nbsp;poco ortodoxo que pueda sonar, es probable que a la econom&iacute;a mundial le convenga tener tasas de inter&eacute;s ligeramente mayores.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, elevar las tasas de inter&eacute;s no debe&nbsp;ser una pol&iacute;tica aislada. En lugar de ello, deben aplicarse peque&ntilde;os aumentos de tasas, de modo que se integren en&nbsp;una estrategia fiscal y distributiva&nbsp;m&aacute;s amplia. Todo ello unido a un mayor&nbsp;gasto p&uacute;blico en infraestructuras y mejora&nbsp;de habilidades, as&iacute; como algunas formas suaves de pol&iacute;ticas de ingreso, por ejemplo recurriendo a la &ldquo;persuasi&oacute;n moral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, incluso con ese enfoque los bancos centrales tendr&iacute;an que coordinar sus pol&iacute;ticas. Si un solo banco central importante tratara de elevar las tasas, inmediatamente su econom&iacute;a ser&iacute;a &ldquo;castigada&rdquo; con una apreciaci&oacute;n de su moneda, una menor competitividad y una reducci&oacute;n de sus importaciones, socavando el empleo y la demanda agregada.
    </p><p class="article-text">
        Si los principales bancos centrales decidieran subir al mismo tiempo sus tasas de inter&eacute;s, los efectos se anular&iacute;an entre s&iacute;. De adoptarse&nbsp;una medida coordinada, quiz&aacute;s elevando las tasas en dos modestos incrementos de 0,25 o 0,3 puntos porcentuales, los resultados ser&iacute;an neutrales en t&eacute;rminos de tipos de cambio y competitividad en el corto plazo, incluso si llevaran las tasas de inter&eacute;s de regreso a territorio positivo. De tener &eacute;xito, se podr&iacute;an ir aplicando peque&ntilde;os aumentos adicionales, creando espacio para contar en el futuro con &ldquo;municiones&rdquo; de pol&iacute;tica monetaria m&aacute;s tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito tambi&eacute;n depende de la b&uacute;squeda paralela&nbsp;de una expansi&oacute;n fiscal en todo el planeta, con cada pa&iacute;s calibrando&nbsp;sus medidas seg&uacute;n el&nbsp;margen de maniobra fiscal y su actual situaci&oacute;n de cuenta corriente. La expansi&oacute;n podr&iacute;a financiar un programa de inversiones globales en infraestructuras f&iacute;sicas y humanas, centr&aacute;ndose en los dos grandes desaf&iacute;os de nuestra &eacute;poca: una energ&iacute;a m&aacute;s limpia y el&nbsp;desarrollo en&nbsp;la era digital.
    </p><p class="article-text">
        Un paquete de pol&iacute;ticas coordinadas y oportunas podr&iacute;a impulsar el crecimiento global, mejorar la asignaci&oacute;n del capital, apoyar una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa del ingreso y reducir el peligro de que se produzcan burbujas especulativas. Las diferentes reuniones preparatorias de la cumbre del G-20 en China, entre ellas las de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, podr&iacute;an ser el espacio ideal para dise&ntilde;ar un conjunto de medidas de este tipo y su implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la ortodoxia econ&oacute;mica y las medidas independientes no han funcionado. Es momento de que las autoridades reconozcan que una cooperaci&oacute;n innovadora e internacional en torno a las pol&iacute;ticas no es un lujo: a veces (como hoy en d&iacute;a) es una necesidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Traducido del ingl&eacute;s por David Mel&eacute;ndez Tormen</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Kemal Dervis, exministro de Asuntos Exteriores de Turqu&iacute;a y exadministrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es vicepresidente de la Brookings Institution.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016.www.project-syndicate.org</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.project-syndicate.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tiempo-financiar-directamente-gasto-publico_129_4122139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Mar 2016 20:34:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es el momento de financiar directamente el gasto público?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Gasto público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mejor momento para un impuesto al carbono]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mejor-momento-impuesto-carbono_129_4166540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60e7ee0a-eebb-4826-afc4-f7d9ed763b93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Variación del precio del petróleo (2014-16)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fluctuaciones del petróleo son una oportunidad para los gobiernos de promover importantes objetivos mundiales para mitigar el cambio climático y crear una economía más sostenible</p></div><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el precio del petr&oacute;leo tuvo amplias variaciones (entre 10 y 140 d&oacute;lares el barril), que suponen un problema para productores y consumidores por igual. Pero para los gobiernos, estas fluctuaciones son una oportunidad de promover importantes objetivos mundiales (reflejados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados en septiembre y en el acuerdo sobre el clima alcanzado en Par&iacute;s en diciembre) para mitigar el cambio clim&aacute;tico y crear una econom&iacute;a m&aacute;s sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Las recientes fluctuaciones del precio del petr&oacute;leo se parecen al modelo de telara&ntilde;a cl&aacute;sico de la teor&iacute;a microecon&oacute;mica. El encarecimiento del petr&oacute;leo alienta un aumento de la inversi&oacute;n en su producci&oacute;n. Pero por el gran retardo que se da entre la exploraci&oacute;n y la explotaci&oacute;n, para cuando la nueva capacidad productiva est&aacute; lista, ya hubo sustituci&oacute;n, y ocurre a menudo que la demanda ya no justifica la oferta disponible. En ese momento, el precio cae, y con &eacute;l la exploraci&oacute;n y la inversi&oacute;n (incluida la destinada a buscar sustitutos del petr&oacute;leo). Llegado el tiempo de una nueva escasez, el precio vuelve a subir y el ciclo se repite.
    </p><p class="article-text">
        Esta oscilaci&oacute;n no se detendr&aacute;, pero hay otros factores (como el descenso sostenido del costo de la energ&iacute;a renovable y la adopci&oacute;n de procesos de producci&oacute;n con menos consumo de energ&iacute;a) que implican que probablemente su amplitud ser&aacute; menor. De todos modos, un futuro encarecimiento del petr&oacute;leo es inevitable.
    </p><p class="article-text">
        En estas condiciones, los baj&iacute;simos precios actuales (que en lo que va del a&ntilde;o han llegado a estar por momentos a menos de 35 d&oacute;lares el barril) crean una oportunidad &uacute;nica para implementar un impuesto variable a la emisi&oacute;n de carbono (algo que <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/low-oil-prices-carbon-tax-by-kemal-dervi--2014-12/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los autores</a> viene recomendando hace m&aacute;s de un a&ntilde;o). La idea es sencilla: un impuesto que disminuya gradualmente conforme aumente el precio del petr&oacute;leo y viceversa.
    </p><p class="article-text">
        Con un ajuste de la variaci&oacute;n asim&eacute;trico (que el aumento al bajar el precio sea mayor que la disminuci&oacute;n al subir), el sistema elevar&iacute;a gradualmente el impuesto general al carbono conforme vaya siguiendo su patr&oacute;n antic&iacute;clico. Ese aumento incremental es lo que piden la mayor&iacute;a de los modelos para el control del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos una suposici&oacute;n. Imaginemos que en diciembre de 2014, las autoridades hubieran aprobado un impuesto de 100 d&oacute;lares por tonelada m&eacute;trica de carbono (equivalente a un impuesto de 27 d&oacute;lares al CO2). Para los automovilistas estadounidenses, el impacto inmediato del nuevo impuesto (suponiendo que el costo se trasladara por entero a los consumidores) hubiera sido un aumento de 0,24 d&oacute;lares en el precio nacional promedio del gal&oacute;n de gasolina (de 2,23 a 2,47), todav&iacute;a muy por debajo de los m&aacute;ximos de 2007 y 2008.
    </p><p class="article-text">
        Si a partir de all&iacute;, con cada aumento de cinco d&oacute;lares en el precio del petr&oacute;leo se hubiera aplicado una rebaja de 30 d&oacute;lares por tonelada al impuesto al carbono, y con cada ca&iacute;da de cinco d&oacute;lares, un aumento de 45 d&oacute;lares por tonelada, el resultado ser&iacute;a una diferencia de 0,91 d&oacute;lares entre el precio est&aacute;ndar de mercado y el precio real al consumidor con impuestos del mes pasado (v&eacute;ase el gr&aacute;fico). Dicho aumento hubiera elevado sustancialmente el impuesto al carbono, lo que dar&iacute;a a los gobiernos ingresos (que hoy ser&iacute;an de hasta 375 d&oacute;lares por tonelada de carbono) con que satisfacer prioridades fiscales, y al mismo tiempo amortiguar&iacute;a el abaratamiento de la gasolina causado por la abrupta ca&iacute;da del precio del crudo. Un valor de 375 d&oacute;lares por tonelada es muy alto (reflejo del precio particularmente bajo del petr&oacute;leo en la actualidad), pero incluso menos que eso (entre 150 y 250 por tonelada) bastar&iacute;a para cumplir los objetivos de la comunidad internacional referidos al clima, a lo largo de la pr&oacute;xima d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Este m&eacute;todo permitir&iacute;a a las autoridades usar el mercado como ayuda para independizar a sus econom&iacute;as de los combustibles f&oacute;siles y redistribuir&iacute;a excedente (ganancias) de los productores de petr&oacute;leo hacia las arcas de los pa&iacute;ses importadores, sin que los consumidores sufrieran un aumento de costo s&uacute;bito o demasiado grande. De hecho, la estabilizaci&oacute;n de esos costos resultante provocar&iacute;a importantes beneficios.
    </p><p class="article-text">
        La clave para que esta estrategia sea pol&iacute;ticamente viable es iniciarla mientras los precios est&aacute;n muy bajos. Una vez implementada, se convertir&aacute; en un componente m&aacute;s del esquema de precio de la gasolina (y otros productos), poco apreciable y sin costo pol&iacute;tico, pero con amplios beneficios. Parte de la recaudaci&oacute;n podr&iacute;a devolverse a la poblaci&oacute;n en la forma de rebajas de impuestos o financiaci&oacute;n para investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero a pesar de los beneficios obvios de un impuesto variable al carbono, ning&uacute;n pa&iacute;s aprovech&oacute; el abaratamiento actual del petr&oacute;leo para elevar el costo de emisi&oacute;n de carbono, en esta u otras formas similares (aunque la llamada del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, a que se apruebe un <a href="https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2016/02/04/fact-sheet-president-obamas-21st-century-clean-transportation-system" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impuesto al petr&oacute;leo</a> indica que es consciente de la ocasi&oacute;n creada por la situaci&oacute;n actual). Es hora de que eso cambie. Una oportunidad como esta de implementar una pol&iacute;tica para promover objetivos nacionales e internacionales, que es a la vez razonable, flexible, moderada y eficaz, no se da todos los d&iacute;as. Las autoridades deben aprovecharla mientras dura. El momento para aplicar un impuesto variable antic&iacute;clico al carbono es este.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Esteban Flamini</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2016.</em><a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mejor-momento-impuesto-carbono_129_4166540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Feb 2016 18:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mejor momento para un impuesto al carbono]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Humanizar un futuro inhumano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/humanizar-futuro-inhumano_129_4226284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96864d2d-8be2-4b82-94e1-fbe968fb8a25_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tendencia es que cada vez más máquinas desempeñen puestos de trabajo y el autor plantea como lidiar con la creación de nuevos puestos de trabajo</p></div><p class="article-text">
        El impacto que los avances tecnol&oacute;gicos innovadores tendr&aacute;n en el funcionamiento de nuestras econom&iacute;as y mercados laborales, como por ejemplo el impacto de la inteligencia artificial, ha sido un tema candente desde hace mucho tiempo. Pero, el libro recientemente publicado de Jerry Kaplan &ldquo;Humans Need Not Apply: A Guide to Wealth and Work in the Age of Artificial Intelligence&rdquo; ha hecho que realmente me d&eacute; cuenta de la verdadera magnitud de los aspectos socioecon&oacute;micos que est&aacute;n en juego.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo relativamente bien conocido del impacto que la revoluci&oacute;n digital tiene sobre el funcionamiento de los mercados es la capacidad de obtener enormes ganancias en negociaciones de alta frecuencia, al situarse un microsegundo &ldquo;por delante&rdquo; de todos los dem&aacute;s. Otro ejemplo es la capacidad de discriminaci&oacute;n de precios gracias a los creadores de nuevos mercados electr&oacute;nicos como Uber, que mediante estos mercados asignan cada centavo del antiguo &ldquo;excedente del consumidor&rdquo; de la teor&iacute;a microecon&oacute;mica. Pronto un nuevo tipo de Uber mejorado podr&iacute;a surgir, integrando servicios de viajes en veh&iacute;culos, buses, barcos y aviones, as&iacute; como habitaciones de hotel, en una &ldquo;s&uacute;per-app&rdquo;. De hecho, en la actualidad algunos fabricantes de autom&oacute;viles est&aacute;n trabajando exactamente en eso.
    </p><p class="article-text">
        Una pregunta clave que se debe formular es por qu&eacute; las formas de competencia tradicional no recortan r&aacute;pidamente estas ganancias. La respuesta se encuentra a menudo en el modelo de negocios. Las empresas piden prestado mucho para poner en marcha sus actividades, acumulan grandes costos fijos y ofrecen precios tan bajos al principio que pierden dinero. Esto les permite expandir sus negocios en una manera que es pr&aacute;cticamente libre de competencia, hasta establecer lo que es, esencialmente, un monopolio. En ese momento, pueden subir sus precios y participar en la discriminaci&oacute;n de precios con relativa libertad.
    </p><p class="article-text">
        Como Kaplan se&ntilde;ala, eso es precisamente lo que Amazon ha hecho. Primero logr&oacute; una escala masiva, la que le permite almacenar productos a&uacute;n no pedidos en lugares difusamente distribuidos y con eso puede reducir sus costos de transporte. Por esto Amazon puede ofrecer entrega r&aacute;pida y gratuita, condiciones que las empresas m&aacute;s peque&ntilde;as no pueden superar. A&ntilde;ada a esta situaci&oacute;n algoritmos complejos que fijan precios de una manera que se maximiza las ganancias, y el predominio de la empresa parece estar relativamente asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Como este abordaje facilita el surgimiento de grandes&nbsp;empresas a nivel mundial, se crean graves problemas en los mercados laborales y las sociedades, debido a que se destruyen empleos de nivel medio basados en habilidades tradicionales con mayor rapidez de la que se crean empleos similares basados en nuevas habilidades. Es igualmente grave el hecho de que esto contribuye a niveles alarmantes de desigualdad de ingresos, donde unos pocos hogares no s&oacute;lo disfrutan de riqueza masiva, sino que tambi&eacute;n ejercen una considerable influencia pol&iacute;tica. Si el ingreso se concentra demasiado, a un ritmo demasiado r&aacute;pido, la inversi&oacute;n deseada tender&aacute; a caer por debajo de los ahorros disponibles, creando un desequilibrio macroecon&oacute;mico keynesiano. Contrariamente a la creencia popular, lo que importa no es la cantidad real de ingresos que fluye hacia quienes tienen los ingresos m&aacute;s altos, sino los cambios en esos ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Como est&aacute;n las cosas, el impacto de estos remesones tecnol&oacute;gicos contin&uacute;a siendo relativamente peque&ntilde;o en los pa&iacute;ses avanzados. Sin embargo, podr&iacute;a afectar a un 20% del PIB y a un 40% de los empleos hasta el a&ntilde;o 2030. Ese es un gran cambio, que ocurre a una velocidad sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que ya nos estamos acostumbrando a romper r&eacute;cords &ndash; por ejemplo en el a&ntilde;o 2013, m&aacute;s del 90% de todos los datos que se acumularon en toda la historia de la humanidad fueron&nbsp;en los dos a&ntilde;os anteriores &ndash; la realidad es que la velocidad y la magnitud de esta transformaci&oacute;n plantean importantes desaf&iacute;os. Si no somos capaces de enfrentar dicha transformaci&oacute;n en una manera adecuada, es poco probable que el resultado sea una sociedad m&aacute;s segura y m&aacute;s pr&oacute;spera; al contrario, el resultado m&aacute;s probable ser&iacute;a una sociedad en la que la frustraci&oacute;n y la desesperanza aumenten, lo que probablemente conducir&iacute;a a comportamientos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Una propuesta planteada por Kaplan es la creaci&oacute;n de una &ldquo;hipoteca de empleos&rdquo;. Las empresas con una necesidad futura de determinadas habilidades se convertir&iacute;an en una especie de patrocinador, involucr&aacute;ndose debido a sus posibles ofertas de empleo en el futuro, de una persona dispuesta a adquirir dichas habilidades. El trabajador podr&iacute;a obtener un pr&eacute;stamo usando como garant&iacute;a sus ingresos futuros proyectados con el prop&oacute;sito de financiar sus estudios. Los pr&eacute;stamos se reembolsar&iacute;an una vez que la persona comience a trabajar. Si el empleo no se materializa, la persona se har&iacute;a responsable de pagar s&oacute;lo una fracci&oacute;n del pr&eacute;stamo, y la empresa absorber&iacute;a el saldo, misma que, por lo tanto, compartir&iacute;a una parte del riesgo. Tambi&eacute;n habr&iacute;a un l&iacute;mite m&aacute;ximo al monto de pagos, calculado en la forma de un porcentaje de los ingresos del empleado.
    </p><p class="article-text">
        Otras propuestas se centran en las reformas de los marcos legales con el prop&oacute;sito de reflejar con mayor precisi&oacute;n las nuevas formas de trabajo. Por ejemplo, quienes trabajan parcialmente por cuenta propia, es decir, como empleados aut&oacute;nomos, o quienes est&aacute;n parcialmente empleados por terceros estar&iacute;an mejor incorporados en las pol&iacute;ticas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Tales cambios, sin lugar a dudas, ser&iacute;an &uacute;tiles. Sin embargo, ninguna de estas propuestas refleja la magnitud de la transformaci&oacute;n que estamos enfrentando. Fundamentalmente, lo que realmente necesitamos es transformar la forma como funcionan nuestras sociedades &ndash; y necesitamos hacer esto r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        France Strat&eacute;gie, que es asesora del gobierno franc&eacute;s, y el empresario estadounidense Nick Hanauer han propuesto reformas de pol&iacute;tica social que comparten una base conceptual similar. Las personas ganan &ldquo;reclamaciones&rdquo; a lo largo de sus per&iacute;odos de vida, primero por ser residentes legales, y luego por la obtenci&oacute;n de t&iacute;tulos acad&eacute;micos, el logro de certificados profesionales, la realizaci&oacute;n de servicios a la comunidad (incluyendo el servicio militar), y por ganar dinero. Estas reclamaciones pueden ser canjeadas por diversos beneficios, como licencias por motivos familiares, formaci&oacute;n&nbsp;laboral o ingresos de jubilaci&oacute;n complementarios. El sistema incluir&iacute;a a todos los residentes y ser&iacute;a totalmente port&aacute;til, con una gran cantidad de espacio para que las personas puedan elegir c&oacute;mo y cu&aacute;ndo ir&iacute;an a utilizar sus reclamaciones. Acuerdos complementarios &ndash; por ejemplo con los posibles empleadores quienes ofrecen cr&eacute;ditos adicionales para la formaci&oacute;n&nbsp;laboral &ndash; se podr&iacute;an tambi&eacute;n implementar.
    </p><p class="article-text">
        De manera paralela, los gobiernos deben mejorar su pol&iacute;tica de competencia para protegerse frente al surgimiento de monopolios mundiales. En este punto, los nuevos acuerdos comerciales mega-regionales, como ser el Asociaci&oacute;n Transatl&aacute;ntica para el Comercio y la Inversi&oacute;n y el Acuerdo Estrat&eacute;gico Trans-Pac&iacute;fico de Asociaci&oacute;n Econ&oacute;mica, deber&iacute;a resultar ser muy valiosos, siempre y cuando no se permita que los actores poderosos de hoy en d&iacute;a impongan condiciones que promuevan &uacute;nicamente sus propios intereses. Tambi&eacute;n se debe fortalecer a la cooperaci&oacute;n internacional para evitar que las multinacionales evadan impuestos al trasladar ganancias entre jurisdicciones. Tal evasi&oacute;n fiscal ha llegado a cientos de miles de millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Hacer alg&uacute;n&nbsp;que otro cambio para remendar los sistemas existentes no ser&aacute; suficiente para prepararnos para la transformaci&oacute;n impulsada por la tecnolog&iacute;a que estamos enfrentando. Necesitamos una estrategia integral destinada a hacer que los mercados &ndash; y las pol&iacute;ticas &ndash; sean realmente competitivas, y para garantizar que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas trabajen para el beneficio de todos.
    </p><p class="article-text">
        Traducido del ingl&eacute;s por Roc&iacute;o L. Barrientos.
    </p><p class="article-text">
        Copyright: <a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>, 2016.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/humanizar-futuro-inhumano_129_4226284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jan 2016 18:53:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Humanizar un futuro inhumano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Amazon,Uber]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Restableciendo la esperanza de ayer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/restableciendo-esperanza-ayer_129_4258171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un motor esencial de muchos de estos problemas bien puede ser la velocidad sin precedentes del cambio –impulsada por la globalización y la innovación tecnológica- que ha producido alteraciones demasiado rápidas y en una escala demasiado importante como para que lo pudiéramos manejar</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2015 fue dif&iacute;cil, sobre todo por los pron&oacute;sticos de ca&iacute;da del crecimiento, los terribles atentados terroristas, los masivos flujos de refugiados y los serios desaf&iacute;os pol&iacute;ticos, con el populismo en ascenso en muchos pa&iacute;ses. En Oriente Medio, en particular, el caos y la violencia han seguido proliferando, con consecuencias devastadoras. Esto representa un giro decepcionante del mundo incuestionablemente lleno de defectos pero mucho m&aacute;s esperanzado de hace apenas unas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        En su autobiograf&iacute;a 'El mundo de ayer', Stefan Zweig describi&oacute; un cambio igualmente dram&aacute;tico. Nacido en 1881 en Viena, Zweig pas&oacute; su juventud en un entorno optimista, civil y tolerante. Luego, a partir de 1914, presenci&oacute; el colapso de Europa en la Primera Guerra Mundial, seguido de convulsiones revolucionarias, la Gran Depresi&oacute;n, el ascenso del estalinismo y finalmente la barbarie del nazismo y el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Devastado, Zweig se suicid&oacute; durante su exilio en 1942.
    </p><p class="article-text">
        Uno imagina que Zweig se habr&iacute;a sentido reconfortado por la creaci&oacute;n luego de la Segunda Guerra Mundial de las Naciones Unidas y del sistema de Bretton-Woods, para no mencionar las subsiguientes d&eacute;cadas de reconstrucci&oacute;n y reconciliaci&oacute;n. Podr&iacute;a haber sido testigo de la cooperaci&oacute;n y el progreso que marcaron la era de posguerra. Quiz&aacute;s entonces habr&iacute;a mirado el per&iacute;odo de 1914 a 1945 como un desv&iacute;o terrible pero limitado en la marcha del mundo hacia la paz y la prosperidad.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la segunda mitad del siglo XX estuvo lejos de ser perfecta. Hasta 1990, la paz estaba asegurada en gran medida por la amenaza de la destrucci&oacute;n nuclear mutua. Los conflictos locales, como en Corea, Vietnam, partes de &Aacute;frica y Oriente Medio, se cobraron un precio muy alto. Y si bien unos 100 pa&iacute;ses en desarrollo ganaron su independencia, el proceso no siempre fue pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, sin embargo, la econom&iacute;a mundial creci&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido que nunca. En los pa&iacute;ses avanzados surgi&oacute; una clase media fuerte que luego comenz&oacute; a aparecer en otras partes. Las democracias occidentales y Jap&oacute;n crearon econom&iacute;as en las que el crecimiento de la productividad condujo a una prosperidad compartida; los gobiernos tomaron medidas en materia de regulaci&oacute;n y redistribuci&oacute;n, mientras que las empresas privadas fomentaron el crecimiento mediante la implementaci&oacute;n de m&eacute;todos de producci&oacute;n avanzados desde un punto de vista tecnol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        A nivel tanto regional como global, se hizo un progreso decisivo en cuanto a recoger los beneficios del comercio y las econom&iacute;as de escala. El proyecto de integraci&oacute;n europea parec&iacute;a pregonar un nuevo tipo de cooperaci&oacute;n, que pod&iacute;a extenderse a otras regiones y hasta influir en la cooperaci&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n que lleg&oacute; a la mayor&iacute;a de edad en los a&ntilde;os 1960 ten&iacute;a una sensaci&oacute;n muy parecida a la que hab&iacute;a experimentado Zweig en su juventud. Cre&iacute;amos que, si bien el progreso puede no ser linear, pod&iacute;amos contar con &eacute;l. Esper&aacute;bamos un mundo cada vez m&aacute;s pac&iacute;fico y tolerante, en el que los progresos tecnol&oacute;gicos, junto con mercados bien administrados, generar&iacute;an una prosperidad en constante expansi&oacute;n. En 1989, cuando la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica estaba a punto del colapso y China viraba hacia una econom&iacute;a basada en el mercado, Francis Fukuyama anunci&oacute; el &ldquo;fin de la historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, nuestras esperanzas &ndash;pol&iacute;ticas, sociales y econ&oacute;micas- se vieron frustradas repetidamente. Hubo un momento en el cual los legisladores estadounidenses se preguntaban si Rusia deb&iacute;a ser parte o no de la OTAN. Aun hoy resulta dif&iacute;cil considerar esa posibilidad, despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n de Rusia en Ucrania y la anexi&oacute;n de Crimea (aparentemente llevada a cabo en respuesta a los temores de que Ucrania pudiera afianzar sus v&iacute;nculos con la Uni&oacute;n Europea y la OTAN).
    </p><p class="article-text">
        Muchas econom&iacute;as emergentes alcanzaron un r&aacute;pido crecimiento durante a&ntilde;os &ndash;inclusive d&eacute;cadas- permitiendo que miles de millones de personas huyeran de la pobreza extrema y que se redujera la brecha de riqueza entre los pa&iacute;ses desarrollados y en desarrollo. Pero ese crecimiento &uacute;ltimamente se ha desacelerado de manera sustancial, lo que llev&oacute; a muchos a preguntarse si los economistas no nos hab&iacute;amos apresurado demasiado cuando las catalogamos como los nuevos motores del crecimiento econ&oacute;mico global.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, la Primavera &Aacute;rabe de 2011 supuestamente iba a promover un nuevo futuro, m&aacute;s democr&aacute;tico, para Oriente Medio y el norte de &Aacute;frica. Si bien T&uacute;nez ha evitado el desastre, la mayor&iacute;a de los otros pa&iacute;ses afectados han terminado sumidos en el caos, mientras que la brutal guerra civil de Siria facilit&oacute; el ascenso del Estado Isl&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        El euro, mientras tanto, sufri&oacute; su propia crisis. La moneda com&uacute;n, alguna vez retratada como el inicio de una Europa cuasi federal, cre&oacute; una tensi&oacute;n aguda entre los pa&iacute;ses &ldquo;acreedores&rdquo; y &ldquo;deudores&rdquo; cuando muchos deudores enfrentaron una crisis econ&oacute;mica prolongada. Cuando parec&iacute;a que Europa escapaba finalmente de la crisis del euro, los refugiados, especialmente provenientes de Siria, comenzaron a llegar en masa. Eso ha puesto en peligro la zona Schengen de turismo sin fronteras, y algunos est&aacute;n pregunt&aacute;ndose si la UE podr&aacute; soportar la presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, la crisis de refugiados sirios llev&oacute; al Congreso a apresurarse para restringir la entrada sin visa de turistas provenientes de 38 pa&iacute;ses. Esto se produce en un momento en el que la desigualdad de ingresos y riqueza se est&aacute; disparando en Estados Unidos &ndash;el salario promedio para los hombres no ha aumentado en d&eacute;cadas-, lo que lleva a muchos a preguntarse si sus hijos podr&aacute;n mantener el est&aacute;ndar de vida que han tenido. Adem&aacute;s de todo esto, por primera vez en d&eacute;cadas, el crecimiento del comercio internacional ya no supera c&oacute;modamente el crecimiento de la producci&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        Un motor esencial de muchos de estos problemas bien puede ser la velocidad sin precedentes del cambio &ndash;impulsada por la globalizaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica- que ha producido alteraciones demasiado r&aacute;pidas y en una escala demasiado importante como para que lo pudi&eacute;ramos manejar. Por ejemplo, si bien la tecnolog&iacute;a de las comunicaciones ha hecho maravillas, digamos, para expandir el acceso a las finanzas en &Aacute;frica, tambi&eacute;n ha permitido que las redes terroristas encriptaran sus comunicaciones de manera efectiva. Y como demostr&oacute; claramente la crisis financiera global, los reguladores se han esforzado por llevar el ritmo de la innovaci&oacute;n financiera.
    </p><p class="article-text">
        El potencial para el progreso humano sigue pareciendo inmenso, porque al mundo no le faltar&aacute;n ni recursos ni innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. De hecho, la tecnolog&iacute;a ofrece la esperanza de tratamientos m&eacute;dicos que salvan vidas, de una mayor productividad econ&oacute;mica y de sistemas energ&eacute;ticos sostenibles. Pero la gente tiene miedo, como lo demostr&oacute; el retorno de la pol&iacute;tica de identidad y una falta de inclusi&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. En consecuencia, el crecimiento de la productividad se est&aacute; desacelerando y, si bien el capital parece barato y las ganancias abundantes, la inversi&oacute;n sigue rezagada.
    </p><p class="article-text">
        La clave para administrar las alteraciones y aliviar los temores de la gente es la gobernanza. Zweig vio c&oacute;mo el mundo se desintegraba hace un siglo no porque el conocimiento humano dejara de avanzar, sino por los fracasos generalizados en materia de gobernancia y pol&iacute;ticas. Ahora que ingresamos en el a&ntilde;o 2016, debemos enfocarnos en adaptar la gobernanza, en todas sus dimensiones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, al siglo XXI, para que nuestros recursos y conocimiento produzcan un progreso inclusivo, no un conflicto violento.
    </p><p class="article-text">
        Kemal Dervi&#351;, ex ministro de Asuntos Econ&oacute;micos de Turqu&iacute;a y ex administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es uno de los vicepresidentes de la Brookings Institution.
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2015.</em><a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/restableciendo-esperanza-ayer_129_4258171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Dec 2015 18:27:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Restableciendo la esperanza de ayer]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos Europas en una]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europas_129_2377717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49546833-0f80-4146-9af4-1e72e493e970_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cameron amenaza con apoyar la salida del Reino Unido de la UE si no se reforma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como bien sabe el primer ministro David Cameron, en la actual dinámica de la relación del Reino Unido con la Unión Europea, los votantes británicos elegirían abandonarla</p></div><p class="article-text">
        En la actualidad se est&aacute;n llevando a cabo conversaciones informales sobre la relaci&oacute;n del Reino Unido (RU) con la Uni&oacute;n Europea&nbsp;(UE).&nbsp;En el contexto de que a fines de 2017 se realizar&aacute; un referendo acerca de cual ser&aacute; el futuro del RU como miembro de la UE, ser&aacute;n el primer paso en la negociaci&oacute;n de cambios que, seg&uacute;n esperan las autoridades de la UE, convenzan a los brit&aacute;nicos de escoger Europa.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que hay que hacer cambios. Como bien sabe el primer ministro David Cameron, en la actual din&aacute;mica de la relaci&oacute;n del RU con la UE los votantes brit&aacute;nicos elegir&iacute;an abandonarla.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Cameron tambi&eacute;n sabe que tiene que manejar las negociaciones con cuidado. Si pide m&aacute;s de lo que la UE puede dar, parecer&aacute; que est&aacute; cediendo. Si pide demasiado poco, los euroesc&eacute;pticos brit&aacute;nicos tendr&aacute;n m&aacute;s munici&oacute;n para su campa&ntilde;a contra la continuidad del pa&iacute;s en la UE.
    </p><p class="article-text">
        De manera similar, si las autoridades de la UE otorgan demasiado a Cameron (permitiendo que el Reino Unido coseche los beneficios de ser miembro, pero sin asumir las mismas responsabilidades que sus socios) sus electorados se les volver&aacute;n en contra. Pero si dan demasiado poco, se arriesgan a perder al Reino Unido como socio.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estos asuntos t&aacute;cticos, el RU y sus socios europeos tienen que abordar problemas de largo plazo acerca de la cambiante forma de la eurozona. La crisis del euro ha llevado a un consenso de que debe seguir impulsando una mayor integraci&oacute;n para funcionar con eficacia. Algunas de las propuestas espec&iacute;ficas son crear un presupuesto com&uacute;n, elevar la coordinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas fiscales entre sus miembros y crear el puesto de ministro de finanzas de la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        Esto es causa de inquietud en el Reino Unido, que escogi&oacute; no adoptar el euro, ya que podr&iacute;a quedarse al margen de importantes procesos de toma de decisiones, especialmente si en m&aacute;s &aacute;reas se produce la necesaria transici&oacute;n hacia una mayor&iacute;a ponderada, elimin&aacute;ndose la necesidad del voto un&aacute;nime. Cameron ya ha presionado para que haya un mecanismo de &ldquo;freno de emergencia&rdquo; que permita reducir el ritmo de las decisiones sobre temas importantes que afecten a pa&iacute;ses no pertenecientes a la uni&oacute;n monetaria.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que la necesidad de una mucho mayor integraci&oacute;n de la eurozona se debe equilibrar con el intenso deseo de algunos pa&iacute;ses de conservar m&aacute;s soberan&iacute;a nacional que la que es posible en la uni&oacute;n monetaria. La mejor manera de hacerlo ser&iacute;a dividir a Europa en dos grupos. La inclusi&oacute;n en uno u otro no depender&iacute;a de la potencial &ldquo;velocidad&rdquo; de integraci&oacute;n, sino de la decisi&oacute;n de un pa&iacute;s de adoptar el euro de manera permanente (o, al menos, por un buen tiempo).
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, hasta cierto punto esta ya es la estructura fundamental de la UE. Pero establecer esta divisi&oacute;n categ&oacute;rica (partiendo por el reconocimiento expl&iacute;cito de que la UE es una uni&oacute;n con diferentes monedas, como ha pedido el RU) har&iacute;a posible la creaci&oacute;n de un marco de toma de decisiones que proteja de mejor manera los intereses de ambos grupos.
    </p><p class="article-text">
        El grupo que no usa el euro (que abarca a Gran Breta&ntilde;a, Dinamarca, Suecia, Polonia y algunos otros pa&iacute;ses de Europa del este) seguir&iacute;a eligiendo representantes al Parlamento Europeo y participando plenamente en las instituciones de la UE. Mientras tanto, el grupo que s&iacute; lo utiliza impulsar&iacute;a una mucho mayor integraci&oacute;n fiscal, adem&aacute;s de su actual cooperaci&oacute;n. Para asegurar la legitimidad democr&aacute;tica y satisfacer los tribunales constitucionales nacionales (no en menor medida el de Alemania), tendr&iacute;a que crearse un segundo Parlamento europeo que act&uacute;e como rama legislativa de la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo parlamento podr&iacute;a estar formado por un subconjunto de miembros del Parlamento Europeo mayor, o por alguna combinaci&oacute;n de representantes del Parlamento Europeo y parlamentos nacionales. El ministro de finanzas propuesto, responsable de supervisar la pol&iacute;tica fiscal de la uni&oacute;n monetaria, dar&iacute;a cuenta ante el parlamento de la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        Para que esta visi&oacute;n se haga realidad ser&iacute;a necesario un cambio a los actuales tratados o, lo que es m&aacute;s factible, que los miembros de la eurozona acuerden un nuevo tratado, como el &ldquo;pacto fiscal&rdquo; que entr&oacute; en vigencia en 2013. Mientras tanto, el Art&iacute;culo 136 del actual <a href="http://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/PDF/?uri=CELEX:12012E/TXT&amp;from=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tratado sobre el Funcionamiento de la UE</a> permitir&iacute;a dar algunos pasos preliminares, como la designaci&oacute;n de votos en el Consejo Europeo reservados s&oacute;lo para pa&iacute;ses de la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de &ldquo;dos Europas en una&rdquo; m&aacute;s que una &ldquo;Europa a dos velocidades&rdquo;, le permitir&iacute;a organizarse de forma duradera. La eurozona m&aacute;s federal ser&iacute;a parte de una uni&oacute;n m&aacute;s grande que cooperar&iacute;a en temas de defensa, pol&iacute;tica exterior, medidas contra el cambio clim&aacute;tico y pol&iacute;ticas migratorias. Se mantendr&iacute;a la libre circulaci&oacute;n de ciudadanos europeos dentro de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema permitir&iacute;a que los pa&iacute;ses que no deseen compartir su soberan&iacute;a monetaria o formar parte del tipo de cooperaci&oacute;n fiscal que finalmente implicar&iacute;a puedan escoger esa opci&oacute;n. Al mismo tiempo, evitar&iacute;a las complicaciones de tener varias Europas, opci&oacute;n que tal vez sea atractiva para los eur&oacute;cratas veteranos desde una perspectiva puramente funcional, pero que pronto se volver&iacute;a demasiado compleja. Para la legitimidad democr&aacute;tica son esenciales la claridad e inteligibilidad de un sistema pol&iacute;tico, adem&aacute;s de su naturaleza voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, ser&aacute; un proceso prolongado, y habr&aacute; que pulir muchos detalles. Pero si las autoridades de la UE acometen la tarea con seriedad hoy, para cuando se celebre el referendo brit&aacute;nico se podr&aacute; haber avanzado un cierto trecho. Las actuales conversaciones son una oportunidad que ning&uacute;n lado puede permitirse perder.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Traducido del ingl&eacute;s por David Mel&eacute;ndez Tormen</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Copyright: Project Syndicate, 2015.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europas_129_2377717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Nov 2015 19:56:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos Europas en una]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,David Cameron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Traerá la tecnología el fin de la convergencia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/traera-tecnologia-fin-convergencia_129_2428920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los gobiernos de los países en desarrollo deben implementar políticas que apunten a manejar las transformaciones inminentes y al mismo tiempo mantener la solidaridad y la cohesión de sus sociedades</p></div><p class="article-text">
        En la cumbre anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, celebrada la semana pasada en Lima (Per&uacute;), un tema que domin&oacute; las discusiones fue la desaceleraci&oacute;n del crecimiento en las econom&iacute;as emergentes. Aclamadas tras la crisis financiera de 2008 como nuevos motores de la econom&iacute;a mundial, hoy act&uacute;an como freno al crecimiento global, y muchos piensan que la era de su veloz expansi&oacute;n (y su b&uacute;squeda de convergencia con los niveles de ingresos de los pa&iacute;ses avanzados) son cosa del pasado. &iquest;Tendr&aacute;n raz&oacute;n los agoreros?
    </p><p class="article-text">
        Motivos para preocuparse hay, empezando por China. Tras d&eacute;cadas de crecer a casi dos d&iacute;gitos, China parece experimentar una <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/china-reform-slowdown-by-lee-jong-wha-2015-09" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcada desaceleraci&oacute;n</a>&nbsp;que (en opini&oacute;n de algunos) es peor en realidad que lo que indican las estad&iacute;sticas oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Al frenarse el crecimiento de China, lo mismo ocurre con su demanda de petr&oacute;leo y <em>commodities</em>, con serias repercusiones para otras econom&iacute;as emergentes que dependen de la exportaci&oacute;n de materias primas. Adem&aacute;s, todav&iacute;a no se ven en la pr&aacute;ctica los beneficios del abaratamiento de los <em>commodities</em> para los importadores netos (con la posible excepci&oacute;n de India), y aquellos que s&iacute; se han materializado han sido muy insuficientes para compensar otras fuerzas perjudiciales para el crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, las econom&iacute;as avanzadas parecen estar recuper&aacute;ndose de la crisis de 2008, de modo que el diferencial de crecimiento entre las econom&iacute;as emergentes y aquellas (seg&uacute;n <a href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2015/02/weodata/index.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos agregados del FMI</a>&nbsp;y con inclusi&oacute;n de Hong Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiw&aacute;n en el grupo de las emergentes) se ha reducido considerablemente. De hecho, tras promediar tres puntos porcentuales durante dos d&eacute;cadas y subir a 4,8 puntos porcentuales en 2010, el diferencial cay&oacute; a 2,5 puntos porcentuales el a&ntilde;o pasado y se prev&eacute; que este a&ntilde;o apenas llegue a 1,5.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es &iquest;seguir&aacute; tan bajo? Quienes piensan que s&iacute; suelen basarse en tres argumentos; los tres no pueden tomarse sin ciertas salvedades.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, se dice que gran parte de la convergencia posible en el sector fabril <a href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2015/02/weodata/index.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya se produjo</a>. Este argumento es cierto, pero pasa por alto la creciente interconexi&oacute;n entre manufacturas y servicios, y el cambio en la naturaleza de muchos servicios. Por ejemplo, un iPad no solo implica la fabricaci&oacute;n del objeto, sino tambi&eacute;n los servicios de programaci&oacute;n relacionados. En cierto sentido, es m&aacute;s un producto del sector de servicios moderno que del sector fabril. Y todav&iacute;a hay abundantes oportunidades de convergencia tecnol&oacute;gica sin explotar, por ejemplo en salud, educaci&oacute;n y servicios financieros.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, quienes ven con pesimismo los mercados emergentes se&ntilde;alan que estas econom&iacute;as obtuvieron grandes aumentos de productividad con la migraci&oacute;n del excedente de mano de obra rural a &aacute;reas urbanas, y que ese excedente pronto se agotar&aacute;. Esto tambi&eacute;n es cierto. Pero no tiene en cuenta el hecho de que todav&iacute;a hay una gran reserva de mano de obra urbana en el sector informal, que al trasladarse al sector formal puede dar un nuevo impulso a la productividad.
    </p><p class="article-text">
        El tercer argumento de los pesimistas es que las econom&iacute;as emergentes no est&aacute;n implementando suficientemente r&aacute;pido las reformas estructurales necesarias para sostener un crecimiento duradero. Una vez m&aacute;s, el argumento tiene algo de verdad: en todas partes se necesitan reformas estructurales. Pero no se puede decir que las econom&iacute;as emergentes en su conjunto vayan con retraso, porque no hay modo universalmente aceptado de medir el ritmo de implementaci&oacute;n de las reformas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, puede haber en acci&oacute;n un cuarto mecanismo, relacionado con la naturaleza cambiante (y seriamente disruptiva) de las nuevas tecnolog&iacute;as. En el pasado, un importante motor de convergencia (aunque sea en t&eacute;rminos de crecimiento incremental) fue la reubicaci&oacute;n de muchas actividades (fabriles y de servicios) de econom&iacute;as avanzadas a pa&iacute;ses en desarrollo con salarios m&aacute;s bajos.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora se pueden automatizar cada vez m&aacute;s actividades. Y el costo de los productos inform&aacute;ticos, por unidad de producci&oacute;n, suele ser incluso menor que lo que puede ofrecer la mano de obra m&aacute;s barata. As&iacute; que aunque antes los <em>call centers</em> (por poner un ejemplo) tuvieran la mayor parte de su personal en pa&iacute;ses de bajos salarios, ahora la computadora&#8209;robot que habla la mayor parte del tiempo puede estar en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta observaci&oacute;n no debe hacernos olvidar una noci&oacute;n econ&oacute;mica fundamental: en concreto, que los flujos de comercio y la ubicaci&oacute;n de los sitios de producci&oacute;n dependen de ventajas comparativas, no absolutas. Todo pa&iacute;s tendr&aacute; siempre una ventaja comparativa en <em>algo</em>; solo que cambiar&aacute; con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, ahora muchos pa&iacute;ses avanzados tienen ventaja comparativa en actividades de alto valor agregado. O sea, gracias a la gran capacitaci&oacute;n de su fuerza laboral, est&aacute;n mejor preparados que los pa&iacute;ses en desarrollo para actividades como la producci&oacute;n de bienes especializados a medida, o incluso cualquier cosa que demande el trabajo de un equipo de personas altamente capacitadas a poca distancia unas de otras.
    </p><p class="article-text">
        Pero los nuevos cambios tecnol&oacute;gicos pueden ser presagio de grandes disrupciones en las cadenas de valor globales, que afectar&aacute;n tanto a pa&iacute;ses desarrollados como emergentes. Incluso es posible que hayamos entrado a un per&iacute;odo de cambio radical, donde el crecimiento podr&iacute;a reducirse en todas partes, conforme lo &ldquo;viejo&rdquo; retrocede y lo &ldquo;nuevo&rdquo; todav&iacute;a no llena los espacios vacantes.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que en t&eacute;rminos relativos, la actual destrucci&oacute;n creativa parece afectar m&aacute;s el crecimiento de las econom&iacute;as en desarrollo que el de las avanzadas. Esto se debe en gran medida a que las nuevas tecnolog&iacute;as se est&aacute;n aplicando all&iacute; donde se inventaron, y los pa&iacute;ses en desarrollo todav&iacute;a no lograron imitarlas lo suficiente. Pero no estoy convencido de que las oportunidades de convergencia sigan siendo limitadas; sobre todo porque siempre es m&aacute;s f&aacute;cil imitar que inventar.
    </p><p class="article-text">
        Incluso puede decirse que todav&iacute;a hay margen para nuevos adelantamientos entre los corredores. Como demuestra la experiencia en el sector de las telecomunicaciones, la capacidad de adoptar tecnolog&iacute;as nuevas sin antes tener que desmantelar los sistemas viejos puede permitir un avance veloz.
    </p><p class="article-text">
        La clave para que la convergencia no se detenga (y que incluso siga a un ritmo bastante r&aacute;pido) es la buena gobernanza pol&iacute;tica. Los gobiernos de los pa&iacute;ses en desarrollo deben implementar pol&iacute;ticas que apunten a manejar las transformaciones inminentes y al mismo tiempo mantener la solidaridad y la cohesi&oacute;n de sus sociedades. Es el desaf&iacute;o al que deben hacer frente en estos tiempos de gran disrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Esteban Flamini</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Copyright: Project Syndicate, 2015.</em><a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kemal Dervis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/traera-tecnologia-fin-convergencia_129_2428920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2015 17:51:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Traerá la tecnología el fin de la convergencia?]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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