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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raúl Alguacil Titos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raul_alguacil_titos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raúl Alguacil Titos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Gobierno murciano sigue maltratando a sus docentes interinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gobierno-murciano-sigue-maltratando-docentes-interinos_132_9794359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78acc939-af5c-4033-b52b-2dec7f62c008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno murciano sigue maltratando a sus docentes interinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez más el Gobierno de la Región de Murcia, obcecado en su odio al colectivo docente interino, ha dejado pasar una oportunidad de devolver al colectivo docente interino lo que en derecho le corresponde y que durante tantos años se les ha negado</p></div><p class="article-text">
        La consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Regi&oacute;n de Murcia sigue maltratando al profesorado interino, que tanto ha luchado por la educaci&oacute;n p&uacute;blica en favor de sus alumnos y alumnas y en defensa de unas condiciones de trabajo dignas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien te acompa&ntilde;a y sufre a tu lado, con la mejor de sus voluntades y de sus sonrisas, pese a las calamidades e impedimentos; cuando est&aacute; ah&iacute; en los momentos m&aacute;s complicados e inciertos, apoyando, trabajando y remando para que te mantengas a flote, se convierte en un referente, en una figura al menos respetada, alguien a quien consideras y con quien te sientes en deuda. Eso es lo normal entre quienes entendemos la convivencia como un ejercicio emp&aacute;tico, de colaboraci&oacute;n y ayuda mutua. Pero este principio -b&aacute;sico- de convivencia, de tolerancia y respeto, no parece darse entre la administraci&oacute;n regional y el profesorado interino, cuando han sido estos quienes, durante los a&ntilde;os m&aacute;s duros de la crisis, no solo econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n sanitaria, han sustentado los cimientos de nuestra deteriorada, por las embestidas constantes, educaci&oacute;n p&uacute;blica regional. Y esa es una realidad, la de una p&eacute;sima gesti&oacute;n, que es atestiguada por todos los indicadores socioeducativos.
    </p><p class="article-text">
        En situaciones, no s&oacute;lo de precariedad, sino tambi&eacute;n de ilegalidad, el profesorado interino lleva a&ntilde;os siendo el sost&eacute;n de una educaci&oacute;n p&uacute;blica abandonada y golpeada por el Gobierno de la Regi&oacute;n de Murcia, que solo se preocupa de mimar , con r&iacute;os de dinero p&uacute;blico, a los centros privados concertados, aquellos a los que considera de su cuerda ideol&oacute;gica (eso s&iacute; que es adoctrinamiento), mientras la educaci&oacute;n p&uacute;blica ve c&oacute;mo las cotas de interinidad superan el 20%, a&uacute;n sin recuperar los 3.300 compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras que se perdieron en la &eacute;poca de los recortes, all&aacute; por 2012. Hace ya tiempo, pero no lo hemos olvidado ni lo haremos nunca.
    </p><p class="article-text">
        Interinas e interinos que sufren precariedad, ilegalidad, abuso, fraude&hellip;lo dicen hasta los tribunales europeos y hasta los de la mism&iacute;sima Regi&oacute;n&hellip; que van de un centro a otro, con la incertidumbre como horizonte, con oposiciones aprobadas afrontando procesos selectivos trucados de antemano, en los que nunca se convocaban las plazas existentes, lo que segu&iacute;a alimentando una tasa de sustituci&oacute;n inmensa, que se ve&iacute;an atrapados en un c&iacute;rculo vicioso, interminable, ante la determinaci&oacute;n de una administraci&oacute;n que se ha comportado vilmente y con ruindad, que hasta se niega a sentarse a hablar con ellos, que los ha despreciado y que se ha comportado como el peor de los patronos, el explotador autoritario, vulgar en las formas y sin m&aacute;s capacitaci&oacute;n que su l&aacute;tigo, el que se niega a cumplir la ley y desprecia toda muestra de humanidad y decencia por considerarla in&uacute;til a sus propios intereses.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, tampoco nos &iacute;bamos a quedar de brazos cruzados. Llega un momento en el que dices basta y luchas con tus armas, con toda la determinaci&oacute;n, dignidad y decencia del mundo, con las herramientas democr&aacute;ticas a tu alcance; aunque eso le moleste al se&ntilde;orito. Y vaya que le molesta. De hecho, nos aborrecen porque nunca han alcanzado a comprender tanta dignidad.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as conoc&iacute;amos c&oacute;mo cuatro trabajadoras de la educaci&oacute;n p&uacute;blica murciana han sido declaradas fijas, al apreciar el juez un &ldquo;escandaloso fraude de ley&rdquo; por estar trabajando en r&eacute;gimen de temporalidad desde hace 15 a&ntilde;os, no teniendo la oportunidad de obtener plaza porque la comunidad no ha querido convocar todas las plazas y ha preferido seguir abusando de la interinidad.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un logro pionero, pero tambi&eacute;n una bofetada a una administraci&oacute;n prepotente, cicatera y mediocre que, una vez y otra, tiene que ver c&oacute;mo le ponen la cara colorada desde instancias judiciales. Se ha tratado, por tanto, de una nueva victoria para los derechos de los trabajadores y trabajadoras de la Educaci&oacute;n P&uacute;blica. Otra m&aacute;s de la mano de una asociaci&oacute;n de interinos e interinas (AIDMUR) que parece no desfallecer nunca. Pero, &iquest;por qu&eacute;?, &iquest;por qu&eacute; la Regi&oacute;n de Murcia se empe&ntilde;a en maltratar al profesorado interino?
    </p><p class="article-text">
        No se sabe si es que los sucesivos consejeros y consejeras de Educaci&oacute;n, desde hace a&ntilde;os, tienen alg&uacute;n complejo de inferioridad, alg&uacute;n trauma o sencillamente es porque aborrecen a los docentes de la p&uacute;blica. Muchos nos dir&eacute;is que podemos ser exagerados, que la situaci&oacute;n con el profesorado interino es an&aacute;loga en casi todas las regiones de Espa&ntilde;a, pero es que lo de la Regi&oacute;n de Murcia es de juzgado de guardia o de psiquiatra, porque no solo se produce el abuso de la temporalidad y se cercenan constantemente los derechos del profesorado interino, sino que aqu&iacute;, en nuestra tierra, esa inquina enfermiza, d&eacute;spota y arbitraria, a veces hasta pueril, llena de rencor y bilis, hacia el colectivo docente interino va m&aacute;s all&aacute;. Son capaces de saltarse las leyes para convocar un concurso de m&eacute;ritos raqu&iacute;tico, solo para no consolidar a quien lo merece. Son capaces de judicializar todos los procesos de oposici&oacute;n, solo para seguir perjudicando al profesorado interino, sin importarles el dinero p&uacute;blico gastado en procesos judiciales. Y lo hacen solo por hacer da&ntilde;o, como si disfrutasen de ello con continuos alardes de autoritarismo que les retratan de manera muy poco agraciada.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s el Gobierno de la Regi&oacute;n de Murcia, obcecado en su odio al colectivo docente interino, ha dejado pasar una oportunidad de devolver al colectivo docente interino lo que en derecho le corresponde y que durante tantos a&ntilde;os se les ha negado. Y una vez m&aacute;s, en una aplicaci&oacute;n torticera de la ley para la reducci&oacute;n de la temporalidad, convoca un n&uacute;mero irrisorio de plazas por concurso de m&eacute;ritos, y vuelve a retorcer la ley para que los procesos de consolidaci&oacute;n sean lo m&aacute;s desfavorables posible para quienes m&aacute;s tiempo llevan trabajando en las aulas de la Regi&oacute;n. Hecho que les va a llevar a nuevos procesos judiciales, en una espiral irracional, y obviamente con cargo a los fondos p&uacute;blicos de nuevo porque su cerrilismo lo pagamos los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la cara oscura, triste y ramplona de la educaci&oacute;n murciana, y no en vano han puesto a dirigirla a alguien de la extrema derecha que responde perfecta e idealmente a ese retrato, rancio, que hemos delimitado en los anteriores p&aacute;rrafos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por fortuna para esta tierra, tambi&eacute;n hay luz y personas brillantes, con ideas, vitalidad y un coraz&oacute;n tan grande que desaf&iacute;a y desvanece todo lo negativo que nos han tra&iacute;do quienes solo son nefastos porque no pueden ser otra cosa. Un ejemplo de ellos es nuestra compa&ntilde;era y eterna amiga, Sara Henarejos, una de las personas que m&aacute;s ha luchado por el colectivo docente interino, no solo en Murcia sino en toda Espa&ntilde;a y que ha sido una de las cuatro personas que han ganado la batalla judicial a la que nos refer&iacute;amos. Esta sentencia por la que le reconocen el abuso de temporalidad por parte de la administraci&oacute;n, le devuelve un poco de la deuda que todos tenemos con ella, pero sobre todo la de la administraci&oacute;n, despu&eacute;s de 15 a&ntilde;os parti&eacute;ndose la cara por la educaci&oacute;n p&uacute;blica y trabajando por sus alumnos en las situaciones m&aacute;s adversas y con aquellos que m&aacute;s sufren por encontrarse en entornos nada favorecedores. Pero all&iacute; ha estado ella, siempre al pie del ca&ntilde;&oacute;n, siempre con una sonrisa, una profesionalidad, una dignidad y una determinaci&oacute;n inquebrantables.
    </p><p class="article-text">
        Pero conociendo a Sara como la conocemos, sabemos que no se va a conformar con este fallo parcial y recurrir&aacute; hasta que se haga justicia, con may&uacute;sculas y de manera completa y rotunda, como su arrojo. Y que nos tendr&aacute; a nosotros de su lado, y a Encarni, a Fran, a B&aacute;rbara y tantos otros y otras&hellip;, y por supuesto a nuestro abogado Jos&eacute; Mateos, y a todos aquellos que luchamos, d&iacute;a a d&iacute;a, para que, de una vez, tanta tiniebla se desvanezca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos, Ángel Luis Hernández García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gobierno-murciano-sigue-maltratando-docentes-interinos_132_9794359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Dec 2022 05:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno murciano sigue maltratando a sus docentes interinos]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Decadencia política en tiempos de pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/decadencia-politica-tiempos-pandemia_132_7212882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d67cc92-41e0-4695-a29d-9101806a3633_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decadencia política en tiempos de pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos tiempos de política binaria, infantilizada y huérfana de razón. Conmigo o contra mí</p></div><p class="article-text">
        Cuando se inici&oacute; la actual situaci&oacute;n de pandemia, originada por la infame COVID-19, fui uno de los que pens&oacute; -he de reconocerlo- que se nos brindaba una estupenda oportunidad para que la humanidad saliese reforzada en sus lazos de uni&oacute;n y cooperaci&oacute;n para salir, de la mano y hombro con hombro, de una situaci&oacute;n catastr&oacute;fica que est&aacute; dejando por el camino muchas vidas, muchas ilusiones, muchos sue&ntilde;os rotos.
    </p><p class="article-text">
        Me equivoqu&eacute;. Y lo lamento, de verdad, much&iacute;simo. Fui un ingenuo atrapado en ese optimismo militante que va en mi ADN. Tal vez me reste objetividad pero, al menos, aplico un filtro a nuestro devenir que hace m&aacute;s llevadera la caminata. Aunque era consciente de vivir en un mundo inundado por el ego&iacute;smo -tambi&eacute;n hay mares de bondad-, no supe estimar la gravedad del paciente: estamos demasiado divididos y la pandemia ha profundizado en esa grieta que se ha hecho m&aacute;s profunda y oscura.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a esa divisi&oacute;n se puede hasta respirar. No hemos sido capaces de aparcar diferencias -leg&iacute;timas-, y arrimar el hombro para salir del barro. Todo lo contrario; se suceden innumerables zancadillas para que el otro vuelva a caer mientras todos nos hundimos en el fango. El cenagal es tan vasto que no nos hemos dado cuenta de que nadie puede salir por su propio pie de &eacute;l, y menos cuando se desperdician las fuerzas, cada vez mas mermadas, en desestabilizar en vez de caminar.
    </p><p class="article-text">
        La clave fundamental de nuestro fracaso de convivencia es el viciado y salvaje ambiente pol&iacute;tico del pa&iacute;s. Un escenario decadente, con grandes fuegos de artificio, pero con actores vencidos por el resentimiento. Un estrado en el que todo vale para hundir al adversario. No han comprendido que al hacerlo, lo que logran es hundirnos a todos lo dem&aacute;s, a la ciudadan&iacute;a, a la que realmente sufre y trabaja para evitar la ruina total del anfiteatro. 
    </p><p class="article-text">
        El espect&aacute;culo est&aacute; siendo del todo punto lamentable. Se ha utilizado absolutamente todo para atacar al contrario, y hay quienes han evitado intencionadamente alcanzar acuerdos globales por motivos puramente de propaganda, los m&aacute;s espurios de todos. No hay el mas m&iacute;nimo consenso ni en materia sanitaria, ni social, ni econ&oacute;mica, ni tan siquiera en relaci&oacute;n a las vacunas. Menudo espect&aacute;culo, en relaci&oacute;n a esto &uacute;ltimo, el que est&aacute;n ofreciendo consejeros, altos cargos, alcaldes, concejales, militares y hasta obispos&hellip; una colecci&oacute;n de pr&oacute;ceres al mas puro estilo berlanguiano.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos que ayer dec&iacute;an una cosa, hoy dicen exactamente la contraria para seguir apretando el cuello del rival. Pero tranquilos, ma&ntilde;ana dir&aacute;n otra cosa totalmente distinta para generar el titular que le d&eacute; una vuelta de tuerca m&aacute;s a la crispaci&oacute;n. Incluso, hemos asistido a una moci&oacute;n de censura impulsada por la extrema derecha con un &uacute;nico fin de autobombo y enardecimiento de la borregada af&iacute;n. Un acto abocado, de inicio, al fracaso; una burla y manipulaci&oacute;n de las instituciones que demuestra el nulo respeto a estas por quienes se llenan la boca de la palabra libertad mientras apoyan y promueven manifestaciones de negacionistas. Aunque -ya lo sab&iacute;amos-, de los herederos pol&iacute;ticos del franquismo tampoco puede extraerse nada positivo ni constructivo; aunque ah&iacute; est&aacute;n -impasibles efigies de rostro marm&oacute;reo- aquellos que gobiernan gracias a sus votos, legitimando sus proclamas abiertamente xen&oacute;fobas y contra la igualdad entre hombres y mujeres (aclaro: feminismo)&hellip; en pleno siglo XXI. Esos autoproclamados liberales que se han dejado arrastrar a ese estercolero moral y pol&iacute;tico, poniendo en peligro lo m&aacute;s valioso que tenemos como sociedad: la convivencia pac&iacute;fica basada en valores y principios democr&aacute;ticos, el respeto y la tolerancia. Sin ellos no existe la libertad. Ocupar sillones con ese aval, ese oprobioso lastre, como m&iacute;nimo debiera producirles un sonrojo que ninguna bandera -por grande que sea- puede ocultar. Es una cuesti&oacute;n de verg&uuml;enza, cuando se tiene, claro.
    </p><p class="article-text">
        Todo es una sucesi&oacute;n de declaraciones exageradas, demag&oacute;gicas y fuera de tono; con una ramploner&iacute;a y escaso nivel intelectual que deber&iacute;a plantearnos si algunos dirigentes no debieran pasar alguna prueba&nbsp;de aptitud psicot&eacute;cnica. Y es que el estilo trumpista de hacer pol&iacute;tica ha triunfado en una buena parte de los representantes p&uacute;blicos, muy escasos de recursos culturales. Se dice cualquier cosa, aunque sea manifiestamente mentira, para agrandar la polarizaci&oacute;n porque este fen&oacute;meno se ha convertido en la manera de hacer crecer la tribu electoral. La raz&oacute;n, la argumentaci&oacute;n, y hasta el debate m&iacute;nimamente respetuoso, han sido barridos por el titular zafio, grosero, pero&nbsp;perfectamente identificable por una poblaci&oacute;n cada d&iacute;a mas hastiada. Todo ello, adem&aacute;s, convenientemente aderezado por unos medios de comunicaci&oacute;n -no todos, pero s&iacute; demasiados- sumisos, esclavos de la publicidad institucional, ausentes en la cr&iacute;tica y en la responsabilidad; c&oacute;mplices hasta en la propagaci&oacute;n de discursos incendiarios, salidos de la sordidez de una cueva del medievo, enmarcados en la burda manipulaci&oacute;n partidista.
    </p><p class="article-text">
        No me gustar&iacute;a estar en la piel de los que toman decisiones, sean del partido que sea, porque estamos en una situaci&oacute;n extraordinariamente dif&iacute;cil y sin precedentes. Y tambi&eacute;n hay que se&ntilde;alar que existen servidores p&uacute;blicos que est&aacute;n intentando gestionar las cosas con honestidad e intentando alejarse de ese campo de batalla de mezquindad y mediocridad hasta donde alcanza la vista. No metamos a todos en el mismo saco porque, en primer lugar, no es cierto; y en segundo lugar, porque tambi&eacute;n forma parte de un discurso extremista, falso y vulgar que solo busca pescar votos en una poblaci&oacute;n cansada, deprimida y bombardeada; v&iacute;ctima de un estrangulamiento feroz. 
    </p><p class="article-text">
        Esos son los efectos de una decadencia calculada, en la que triunfa el discurso identitario pueril, extremadamente retr&oacute;grado, que culpabiliza de todo a alguien -al que menos opciones tenga de defenderse- para ofrecer una v&iacute;a de escape a tanta angustia. Conmigo o contra m&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo, patriota, vengo a salvaros de&nbsp;los demonios que vienen a devoraros las entra&ntilde;as. Contempladme en mi esplendor, he irrumpido en el templo a pecho descubierto, pinturas de guerra y cuernos para demostrar mi superioridad. Porto una bandera porque soy el bueno y ellos los malos. Todo progreso es el enemigo. He aqu&iacute; las cadenas, esculpidas en odio, que os atar&aacute;n a m&iacute;. Adoradme porque es vuestra naturaleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es la pol&iacute;tica binaria, dise&ntilde;ada para un entorno infantilizado, hu&eacute;rfano de an&aacute;lisis y que algunos han abrazado de manera incondicional. Es como una religi&oacute;n: todas son falsas excepto la m&iacute;a. Pero es una forma de hacer pol&iacute;tica que nos pone en peligro a todos. Pero no les importa porque la ignorancia y la mansedumbre son atrevidas a&uacute;n estando al borde del precipicio y de su propia ruina.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;tanme que pare aqu&iacute;. Necesito un respiro. Retomo, por voluntad propia, mi optimismo cr&oacute;nico, ese que nos permitir&aacute; salvarnos de la decrepitud de la vida p&uacute;blica. Creo firmemente en ello. A&uacute;n queda gente buena, honesta, de mirada limpia y coraz&oacute;n generoso; en todos los &aacute;mbitos. No permitan que los b&aacute;rbaros apaguen su luz. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/decadencia-politica-tiempos-pandemia_132_7212882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Feb 2021 06:39:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decadencia política en tiempos de pandemia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escándalo con las vacunas: inexpertos e indecentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/escandalo-vacunas-inexpertos-e-indecentes_132_7171907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d296ed9-5f6f-4c28-ab08-2a7a542aa0bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escándalo con las vacunas: inexpertos e indecentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es normal que la ciudadanía exija, con razón, responsabilidades y transparencia. Lo que no debería serlo es que la tradicional clase política, los de siempre, se resistan tanto a rendir cuentas y dignificar un poco la vida política.</p></div><p class="article-text">
        Llevamos casi un a&ntilde;o sufriendo las consecuencias terribles de una pandemia, de la que no conocemos precedentes, y de la que saldremos con graves secuelas que todos conocemos. A&uacute;n nos queda camino por recorrer para alcanzar una salida que empezamos a vislumbrar gracias a la ciencia y a las ansiadas vacunas, que todos y todas esperamos como b&aacute;lsamo definitivo.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se habla ahora sobre los criterios de administraci&oacute;n de dichas vacunas, y muchas son las opiniones al respecto. Creo, desde mi punto de vista, que el criterio debe ser estrictamente sanitario y que, una vez dise&ntilde;ado e iniciado el protocolo del plan de vacunaci&oacute;n, este debe mantenerse porque es el m&aacute;s objetivo y justo. Introducir, y mas a posteriori, criterios sociales, pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos o de oportunidad, nos llevar&iacute;a a una espiral de enfrentamiento y acuerdo imposible, en un pa&iacute;s donde el salvajismo pol&iacute;tico es lo dominante en ciertas posiciones donde lo &uacute;nico que importa es obtener poder y destruir al enemigo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la vacunaci&oacute;n contra el COVID19 est&aacute; dejando al aire las desverg&uuml;enzas y miserias morales de muchos, causando un estupor y un descr&eacute;dito de la pol&iacute;tica -otro m&aacute;s- que va a ser dif&iacute;cil reparar porque falta transparencia y sobra piller&iacute;a. Por el estrado est&aacute;n pasando, de momento, consejeros de salud, alcaldes, concejales, c&uacute;pulas militares, altos cargos y hasta obispos&hellip; ya veremos qui&eacute;nes m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los se&ntilde;alados aducen, qu&eacute; curioso, ignorancia. Eso produce que el estupor y el descr&eacute;dito sea aun mayor entre la poblaci&oacute;n, porque quienes nos representan y quienes deben velar por el cumplimiento de las normas se escudan en su propia incompetencia; una ausencia de aptitud que, curiosamente, les ha permitido beneficiarse personalmente, salt&aacute;ndose un protocolo, para ser los primeros en conseguir una vacuna. Benditos los ignorantes y los incapaces, porque ellos alcanzar&aacute;n la inmunidad.
    </p><p class="article-text">
        Es normal que la ciudadan&iacute;a exija, con raz&oacute;n, responsabilidades y transparencia. Lo que no deber&iacute;a serlo es que la tradicional clase pol&iacute;tica, los de siempre, se resistan tanto a rendir cuentas y dignificar un poco la vida pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n de Murcia est&aacute; siendo un ejemplo de ello. Primero fue el consejero Villegas, que se resisti&oacute; a marcharse con excusas pueriles, y aun sigue sin aclararse cu&aacute;ntos altos cargos han obtenido el mismo imp&uacute;dico beneficio que &eacute;l ha logrado, igual que su mujer, directora general de la misma consejer&iacute;a, qui&eacute;n orden&oacute; esa vacunaci&oacute;n masiva y c&oacute;mo se organiz&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El sainete fue aderezado con una actuaci&oacute;n de quienes se dicen regeneradores de la vida pol&iacute;tica y que, sin embargo, mantienen sillones y generosos sueldos p&uacute;blicos gracias a la ultraderecha, permitiendo ser presidente de la CARM a un insustancial y vergonzante L&oacute;pez Miras, l&iacute;der de una organizaci&oacute;n carcomida por la corrupci&oacute;n y el clientelismo, que mantiene a la Regi&oacute;n a la cola de cualquier indicador econ&oacute;mico o social. Porque esto, se&ntilde;ores y se&ntilde;oras de Ciudadanos, no va de darse golpes en el pecho sino de actuar de verdad y de tener unos m&iacute;nimos principios; y eso se hace poniendo la correspondiente denuncia ante la Fiscal&iacute;a, como ha hecho acertadamente Podemos. Porque eso es lo que la gente espera de sus representantes: menos teatro y m&aacute;s responsabilidad. Y, ya de paso, ahorrarnos la verg&uuml;enza de blanquear, a cambio de sillones, a formaciones de ultraderecha, tan peligrosas para la convivencia pac&iacute;fica y democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s hemos asistido, at&oacute;nitos, a la crisis en Molina de Segura por la vacunaci&oacute;n de su alcaldesa, Esther Clavero, que se ha resistido hasta el &uacute;ltimo momento para abandonar su cargo con una excusa que fue desmontada, en un instante y con gran repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, por la portavoz de Podemos en la Asamblea Regional, Mar&iacute;a Mar&iacute;n, paciente oncol&oacute;gica que sigue esperando su turno para vacunarse, exigiendo claramente que Clavero asumiera su responsabilidad y se marchara. Ni m&aacute;s, ni menos.
    </p><p class="article-text">
        Al hilo de este esc&aacute;ndalo me sorprendi&oacute; la reacci&oacute;n de Diego Conesa, nada menos que el secretario general del PSOE-PSRM, que respond&iacute;a ante la pregunta de una periodista de la SER que a Podemos &ldquo;le sobra ansiedad y le falta experiencia municipal&rdquo;. Es decir, se pon&iacute;a del lado de quien hab&iacute;a incumplido con sus obligaciones morales, y tal vez penales, y atacaba a quien hab&iacute;a exigido limpieza, dignidad y respeto a la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que me ha sorprendido esa tibieza con quien quiebra la confianza depositada democr&aacute;ticamente por el pueblo y, a la vez, se muestra tan incisivo con quienes han brindado a Clavero y al PSOE la posibilidad de afianzar el actual proyecto de progreso en dicho municipio y sostiene el actual gobierno de coalici&oacute;n. Tambi&eacute;n olvidaba que la formaci&oacute;n morada es joven pero que, en la misma localidad, entre 2015 a 2019, su actual responsable de comunicaci&oacute;n, Fernando Mi&ntilde;ana, fue teniente de alcalde; as&iacute; como que Javier S&aacute;nchez es diputado en un Congreso de los Diputados en el que act&uacute;a como secretario tercero de la mesa de dicha c&aacute;mara. Algo sabr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En algo tiene raz&oacute;n, sin embargo, Diego Conesa. Podemos es una formaci&oacute;n pol&iacute;tica totalmente inexperta en el arte de marear la perdiz y contemporizar ante esc&aacute;ndalos como este. Y no deber&iacute;a extra&ntilde;ar a nadie porque vinieron con esa bandera. Pero esto molesta a quien evit&oacute;, el pasado jueves ante su direcci&oacute;n regional, pedir la dimisi&oacute;n de Clavero, apoyando algunos de los insustanciales argumentos a los que se agarraba la ya exalcaldesa para mantener su puesto o, al menos, poder continuar como concejala. Tuvo que intervenir la direcci&oacute;n estatal del PSOE para corregirlo, pidiendo la dimisi&oacute;n de todos los cargos que se han aprovechado de su puesto para colarse y vacunarse antes de tiempo. Acertada decisi&oacute;n, hay que decirlo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero algo funciona mal en una organizaci&oacute;n donde la historia se repite, pues el pasado mes de julio el Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica tuvo que intervenir para frenar el desprop&oacute;sito de la Ley de Protecci&oacute;n del Mar Menor, pactada por los socialistas murcianos con PP y Cs, que permite seguir arrojando nitratos a la laguna. As&iacute; no se defiende el valios&iacute;simo patrimonio natural de la Regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la rueda de prensa del jueves pasado, no hemos vuelto a ver a Conesa, que ha desaparecido, haciendo mutis, y sin pronunciar la palabra dimisi&oacute;n y sin afear algo que nos ha escandalizado en todos los puntos del pa&iacute;s, y que sigue copando peri&oacute;dicos y programas de televisi&oacute;n. No s&eacute; si eso es experiencia pol&iacute;tica, pero s&eacute; que no es lo que los ciudadanos y ciudadanas esperamos de nuestros representantes, ya que preferimos -y necesitamos- un poco m&aacute;s de decencia y firmeza ante los comportamientos indecentes. Eso es lo que dignifica la vida pol&iacute;tica y a sus actores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/escandalo-vacunas-inexpertos-e-indecentes_132_7171907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jan 2021 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escándalo con las vacunas: inexpertos e indecentes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unidad y humildad: sueño de una noche de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/unidad-humildad-sueno-noche-verano_132_1502188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59d21040-576f-4e6e-9897-8c0e237f52a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unidad y humildad: sueño de una noche de verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo ese mundo subterráneo plagado de sombras que es la política, con rencillas personales, guerras de intereses, escisiones y retórica, no interesa demasiado a quien tiene un trabajo precario</p><p class="subtitle">¿Es tiempo de autocrítica? Sí. En el ámbito de la izquierda siempre lo es, hasta el infinito… pero hay que salir (por favor) de la espiral de la</p><p class="subtitle">autojustificación sin valor renovador</p><p class="subtitle">y asumir responsabilidades</p></div><p class="article-text">
        Hace exactamente dos a&ntilde;os publicaba un art&iacute;culo, en este mismo medio, titulado <em>&ldquo;Unidad y humildad, porque Murcia me duele&rdquo;</em>. Me sigue doliendo, y aunque en breves fechas dejar&eacute; esta tierra, me seguir&aacute; doliendo porque su gente es ya la m&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado muchas cosas desde entonces y algunos no han aprendido nada&hellip; o se empe&ntilde;an en no hacerlo. Esto &uacute;ltimo me parece lo m&aacute;s preocupante, lo admito. En clave pol&iacute;tica, aquel lema surgido de Vistalegre II, &ldquo;<em>Unidad y Humildad&rdquo;,</em> surg&iacute;a como un grito de guerra con la finalidad de impulsar a una organizaci&oacute;n que iba m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente pol&iacute;tico, nacida directamente del tejido y la necesidad social, para alcanzar una finalidad que, en teor&iacute;a, la izquierda dice compartir; es decir, alcanzar la justicia social y un mundo basado en la igualdad y la libertad (aunque los neoliberales que ahora son tan amigos de la ultraderecha lo nieguen, tergiversen y confronten ambos t&eacute;rminos, no puede existir una sin la otra).
    </p><p class="article-text">
        Lo bueno de aquel <em>gran estallido democr&aacute;tico y participativo</em> fue la propuesta, el debate de ideas y de modelos, y la asunci&oacute;n de compromisos, consecuencias y responsabilidades. Todo de manera impecablemente democr&aacute;tica. Hasta entonces se hab&iacute;an hecho mal algunas cosas (que nadie piense que la perfecci&oacute;n es obligatoria y menos cuando se trata de la toma de decisiones pol&iacute;ticas), pero parec&iacute;a existir un <em>compromiso</em> sano y aut&eacute;ntico de autocr&iacute;tica y redenci&oacute;n. Ilusionar a tantos millones de personas con un proyecto pol&iacute;tico debe tener un efecto bals&aacute;mico y regenerador que te hace apretar los dientes para dar lo mejor de ti mismo en lo sucesivo. Y se hab&iacute;a encontrado una receta eficaz que era asumida por todos y todas: <strong>unidad y humildad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, eficaz cuando aplicas el remedio y cuando cumples tu compromiso, y es evidente que esto no ha ocurrido. Hay quien ha hecho caso omiso. Ahora mismo vivimos un momento convulso donde hay mucha gente hablando de <em>culpabilidad </em>(siempre es culpable el otro, claro). Tambi&eacute;n hay desencanto, deserci&oacute;n, traici&oacute;n y resignaci&oacute;n, incluso hartazgo. Y no vale mirar hacia otro lado o poner cara de p&oacute;quer (lo contrario a parecer un ser humano). Toca recordar que <em>no estamos aqu&iacute;</em> para calentar sillones como hacen otros (los de siempre), o para proteger intereses personales, o de camarillas que surgen sin cesar (que siempre tienen m&aacute;s raz&oacute;n y son m&aacute;s aut&eacute;nticos que todos los dem&aacute;s), provocando m&aacute;s da&ntilde;o y una perplejidad creciente entre la gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha faltado a la unidad</strong>. Y se la ha lacerado a diversos niveles, provocando un <em>galimat&iacute;as electoral</em> y una situaci&oacute;n a a&ntilde;os luz de lo que entender&iacute;amos por un m&iacute;nimo de coherencia. Y no era tan dif&iacute;cil. Primero porque era una <em>autoexigencia</em> y, en segundo lugar, porque un proyecto compartido, fruto de la participaci&oacute;n social y con objetivos comunes no deber&iacute;a resultar una quimera entre personas, organizaciones y conciencias que habitan espacios comunes. <strong>&iquest;Cu&aacute;ntas veces hemos construido, juntos y juntas, esa utop&iacute;a?</strong> <strong>&iquest;Y cu&aacute;ntas veces la hemos destruido? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunos no parecen enterarse de que el electorado no penaliza tanto la corrupci&oacute;n, la demagogia o la mentira como la falta de coherencia. Eso es lo m&aacute;s devastador para una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica. Lo que no entiendo es que con la cantidad de <em>brillantes</em> analistas pol&iacute;ticos existentes en la izquierda (uno por persona), no se han dado cuenta de ello&hellip; o al menos se empe&ntilde;an tanto en situar el foco sobre las diferencias que puedan existir; que no son tantas ni tan determinantes, aunque nos empe&ntilde;emos (o nos conduzcan) en transitar el sentido contrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y se ha pisoteado a la humildad</strong>. Si la falta de unidad y coherencia es devastadora, cuando falla la humildad nos acercamos a un abismo apocal&iacute;ptico (salvo en el espectro de la derecha, donde la humildad no es una variable a tener en cuenta). Y ah&iacute; estamos, palpando el borde del precipicio de manera irresponsable. Otra vez.
    </p><p class="article-text">
        En aquel art&iacute;culo de 2017 se&ntilde;alaba que <em>la humildad presupon&iacute;a la inclusi&oacute;n de la pluralidad y la heterogeneidad</em>; y que la pluralidad es un requisito b&aacute;sico de la democracia y frente al pensamiento &uacute;nico que deriva hacia los personalismos y las actitudes antidemocr&aacute;ticas. Pero cuando esa pluralidad supone la ruptura de la coherencia y el bombardeo de un proyecto pol&iacute;tico y social, entonces es cuando nos volvemos a separar de la gente, de la <em>realidad</em>, y es cuando adquirimos los vicios de la <em>vieja pol&iacute;tica</em>, esa a la que le importa m&aacute;s la pervivencia de la organizaci&oacute;n (y de los egos e intereses que las habitan) que las necesidades reales de las personas. La conclusi&oacute;n es que no puede haber unidad, es decir, cohesi&oacute;n interna y coherencia en el discurso, sin humildad, sin la aceptaci&oacute;n generosa de ese debate y de sus leg&iacute;timas <em>consecuencias</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la humildad est&aacute; &iacute;ntimamente ligada con la capacidad de decir <em>oiga me he equivocado</em>, o <em>esto no ha salido como yo esperaba</em> <em>y por eso me voy</em>; que no pasa nada, <em>he hecho lo que he podido con la mejor intenci&oacute;n, pero a veces en la vida &ndash;sabe- las cosas se tuercen</em> y yo qu&eacute; s&eacute;, puede que hasta <em>yo no tuviera raz&oacute;n</em>. No deber&iacute;a ser un drama. Ya no hay navajas ni insultos en redes sociales, ni los que se alimentan de ello (la red de Zuckerberg &uacute;ltimamente es un hervidero de mamporreros que ser&iacute;a divertido si no fuera superado por lo bochornoso y lo psicotr&oacute;picamente irresponsable).
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde cada cual debe realizar un <em>examen de conciencia</em> interior y valorar qui&eacute;n ha faltado al mandato democr&aacute;tico (y de la l&oacute;gica pol&iacute;tica) de mantener la unidad y humildad. A lo mejor lo has hecho t&uacute; mismo o misma. Consid&eacute;ralo un instante.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Regi&oacute;n de Murcia</strong> ha sido un ejemplo muy ilustrativo de todo esto. Ni tan siquiera se ha logrado hacer aquello que las bases mandataron respecto a la denominada <em>confluencia</em>. Ha sido un fracaso demoledor que ha evidenciado la <strong>falta de unidad y de coherencia</strong>, y el resultado ha sido&hellip; el que ha sido. No valen las justificaciones <em>ambiguas e interesadas</em>. La pol&iacute;tica es el reino de la subjetividad, pero no debe servirnos de excusa para aparcar la objetividad de las matem&aacute;ticas. Estas son fr&iacute;as, pero tambi&eacute;n reales, y evidencian lo que hay fuera de la caverna. Todo ese mundo subterr&aacute;neo plagado de sombras que es la pol&iacute;tica, con rencillas personales, guerras de intereses, escisiones y ret&oacute;rica, no interesa demasiado a quien tiene un trabajo precario, al que se marcha por falta de oportunidades, al que va a ser desahuciado, al que tan solo quiere poner un negocio en marcha, a quien presta un servicio p&uacute;blico o a quien cobra una pensi&oacute;n con la que apenas le llega para vivir dignamente y encima tiene que ayudar a su familia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es tiempo de autocr&iacute;tica? S&iacute;. En el &aacute;mbito de la izquierda siempre lo es, hasta el infinito&hellip; pero hay que salir (por favor) de la espiral de la <em>autojustificaci&oacute;n sin valor renovador</em> y asumir responsabilidades, sin esquivarlas, sin tapar el mar, ni el bosque evidente que se esconde detr&aacute;s del &aacute;rbol, y sin creer (no seamos ilusos) que somos imprescindibles porque somos &ldquo;<em>los m&aacute;s mejores&rdquo; </em>(con perd&oacute;n). No, no lo eres. Ni t&uacute;, ni nadie.
    </p><p class="article-text">
        La receta, en mi opini&oacute;n, sigue siendo v&aacute;lida. Solo falta que la apliquemos y vemos qu&eacute; pasa. <strong>Alguna vez.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/unidad-humildad-sueno-noche-verano_132_1502188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2019 11:47:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unidad y humildad: sueño de una noche de verano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mercado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mercado_132_2856532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbdf6209-aa55-4cf2-b9ab-dcc041a308ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mercado"></p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de mercado semanal cualquiera. Fruta, verdura, ropa, accesorios para tel&eacute;fonos m&oacute;viles, calzado, bolsos, pollos asados, chacinas, frutos secos, pijamas, mantas, paraguas, flores, fundas de almohada,&hellip;hay casi de todo. Barato.
    </p><p class="article-text">
        Hoy he tenido que estacionar mi autom&oacute;vil m&aacute;s lejos, y a las siete y veintiocho, cuando llego a mi centro de trabajo, ya hay un bullicio silencioso que se repite todas las semanas, una especie de alboroto contenido por lo intempestivo de la hora; y casi todos los puestos muestran su g&eacute;nero a los primeros compradores, madrugadores, que se apresuran para convertirse en los primeros, vencedores de la jornada, en adquirir las mejores piezas de fruta y verdura, las m&aacute;s frescas y a&uacute;n sin manosear. A&uacute;n es de noche y hace fr&iacute;o. A esa hora inh&oacute;spita, y mientras avanzo entre ellos con paso somnoliento, pienso que los due&ntilde;os y empleados de los puestos han iniciado su jornada de trabajo incluso antes yo. Debe ser duro madrugar tanto, pienso mientras a&ntilde;oro la confortabilidad de mi cama.
    </p><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana discurre, as&iacute;, con la algarab&iacute;a habitual, el trasiego de gente, de bolsas y carritos de la compra que entrechocan entre s&iacute; en un desorden estandarizado. Hay reclamos constantes para llamar la atenci&oacute;n de los transe&uacute;ntes, que recorren los diversos tenderetes en busca del mejor g&eacute;nero al mejor precio. Suena m&uacute;sica popular de &oacute;rgano. Si tuvi&eacute;ramos que explicar a un ente <em>ultramundano</em> qu&eacute; es la vida, el mercado ser&iacute;a un buen ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Fin de mi jornada de trabajo. Son las tres y media de la tarde y cruzo entre puestos a medio desmantelar; otros, la mayor&iacute;a, ya se ha marchado. Ante mis ojos, una estampa de caos postapocal&iacute;ptico, pero no se vislumbran hordas de zombis. Ha habido suerte esta vez. Debo poner atenci&oacute;n en donde piso mientras me dirijo hacia donde he aparcado mi viejo coche. Deber&iacute;a cambiarlo pero no deseo darle un mordisco a la econom&iacute;a familiar ahora. Creo que aguantar&aacute; un par de a&ntilde;os m&aacute;s. Paladeo la comida que me aguarda en casa. Tengo suerte de que mi jornada laboral sea continua. Tengo mil cosas que hacer esta tarde. Ya queda menos para el <em>finde</em>.
    </p><p class="article-text">
        La calle est&aacute; repleta de furgonetas que est&aacute;n recibiendo la mercanc&iacute;a sobrante del d&iacute;a, as&iacute; como los aparejos del puesto correspondiente; el suelo est&aacute; sucio. En el aire flota un aroma algo espeso. Imagino fruta podrida sobre el asfalto tras una ma&ntilde;ana soleada. No me gustan las moscas.
    </p><p class="article-text">
        Hay un traj&iacute;n constante de cajas y g&eacute;nero de todo tipo; y de brazos que cargan los veh&iacute;culos, ansiosos por abandonar el lugar. Los servicios de limpieza municipales ya han iniciado las correspondientes tareas de saneamiento de una calle que produce una sensaci&oacute;n de decadencia que tiene las horas contadas. En un rato el tr&aacute;fico habitual estar&aacute; restablecido; la normalidad volver&aacute; para apoltronarse en su reino. Advierto, tambi&eacute;n, algunos rezagados que aprovechan para hacer compras de fruta y verdura; queda poco g&eacute;nero, es de peor calidad, pero es m&aacute;s barato. Se producen las &uacute;ltimas transacciones comerciales del d&iacute;a con moneda menuda; cada c&eacute;ntimo cuenta. Pero hay m&aacute;s, &iquest;lo has observado alguna vez? Est&aacute;n ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que no te guste, pero el mercado no es lo que t&uacute; cre&iacute;as, amigo. Es mucho m&aacute;s. No es solamente un lugar donde se encuentran la oferta y la demanda de productos y servicios, determin&aacute;ndose los precios de estos. No es una cuesti&oacute;n de equilibrio donde los agentes econ&oacute;micos toman decisiones de producci&oacute;n, consumo, ahorro e inversi&oacute;n de manera eficaz y libre, con una intervenci&oacute;n del Estado encargado de velar por la seguridad jur&iacute;dica. Mentira.
    </p><p class="article-text">
        Advierto, fugaz, a una persona que se afana en rebuscar dentro de una caja situada sobre el suelo; es verdura indeterminada, con mal aspecto. El encargado del puesto no la va a reclamar. Ni siquiera mira; parece acostumbrado a algo que ocurre todos los d&iacute;as. Me vuelve a la cabeza la palabra equilibrio. Trato de encontrar algo que lo identifique y lo saque de la bruma et&eacute;rea de la entelequia econ&oacute;mica imperante. &iquest;Convendr&iacute;a hacerme un plan de pensiones? Acelero el paso.
    </p><p class="article-text">
        Decido cruzar la calle, atravesando lo que fue un mercado boyante y esplendoroso al mediod&iacute;a, repleto de color, y me doy de bruces contra la realidad; esa que as&iacute;, sin anestesia ni edulcorantes propagand&iacute;sticos, desprende tonalidades m&aacute;s grises. Hay otra persona que rebusca en otra caja; y otra, y otra. Y otra m&aacute;s. Aparecen cuando hay menos miradas indiscretas de vecinos, amigos o familiares. Son los mismos que no quieren admitir, por una mezcla de orgullo y autocompasi&oacute;n, que a veces se ven en la necesidad improrrogable de seguir subsistiendo, entrando a un comedor social o al banco de alimentos, o acudiendo a alguna otra organizaci&oacute;n ben&eacute;fica para obtener ropa o para pagar una factura de luz. &iquest;La familia? Hasta cierto punto; cada cual tiene sus problemas y tampoco est&aacute;n muy bien. Reconocer la pobreza es reconocer que se pasa hambre y fr&iacute;o. Y muchas cosas m&aacute;s, tambi&eacute;n aislamiento social. Tanto, que a muchos se les apaga el brillo de los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Nadie los mira en su deambular entre el producto que ya nadie quiere. No merece la pena guardarlo para venderlo otro d&iacute;a porque nadie lo comprar&iacute;a, as&iacute; que m&aacute;s vale que alguien se lo lleve y lo aproveche. Aunque haya trozos que habr&aacute; que tirar a la basura.
    </p><p class="article-text">
        Algunos lo llaman desajustes del mercado, otros que mala suerte y que as&iacute; es la vida, y otros prefieren ignorarlo como si no existiese. La ignorancia es felicidad, dir&iacute;a alguno. Aunque m&aacute;s da&ntilde;o hacen quienes deforman la realidad, forz&aacute;ndola al gusto de una visi&oacute;n limitada y subjetiva, al servicio de los propios intereses o del sectarismo ideol&oacute;gico. Perd&oacute;n por la redundancia.
    </p><p class="article-text">
        Pero la verdad es tozuda y pragm&aacute;tica a la vez, y se queja ante tanto retorcimiento, gime, grita y, en ocasiones, a&uacute;lla de dolor. La mayor&iacute;a de las veces, sin embargo, nadie la oye. El ser humano posee la habilidad para ser inmune al dolor ajeno, adormeciendo nuestro car&aacute;cter emp&aacute;tico, y lo somos de manera voluntaria, dentro de esa carrera vertiginosa que construyen los problemas y las preocupaciones propias. Es m&aacute;s f&aacute;cil as&iacute;. Cada uno tiene lo suyo y bastante tengo ya con lo m&iacute;o, oiga. La vacuna funciona. De no hacerlo, de ser conscientes y no estar dormidos, tendr&iacute;amos que admitir que hay mucha gente que acude a recoger los despojos y las migajas del sistema. Y despu&eacute;s de eso, vendr&iacute;a la respuesta necesaria en forma de justicia. Porque solo as&iacute; viene esta; de la constataci&oacute;n de la realidad de los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mercado_132_2856532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2018 17:25:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Mercado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mercados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[RRSS: #TerritorioHostil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/rrss-territoriohostil_132_3116895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se estima que el cerebro, ese &oacute;rgano fundamental para buena parte de la poblaci&oacute;n, cuyo tama&ntilde;o y desarrollo a veces distingue a los seres humanos de otras especies, tiene unas 86 mil millones de neuronas y cada una de ellas se conecta con otras cinco mil. As&iacute; que dentro de nuestra cabeza hay, m&aacute;s o menos, 430 billones de sinapsis o conexiones de comunicaci&oacute;n neuronal. Lo le&iacute; hace poco en un art&iacute;culo que entr&oacute; en mi timeline de Twitter, y me llam&oacute; la atenci&oacute;n que los seres humanos poseemos una m&aacute;quina bioqu&iacute;mica sumamente compleja que nos proporciona identidad, conciencia y creatividad. Eso y que nos viene sacando las casta&ntilde;as del fuego desde que el mundo es mundo.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente puse a funcionar algunas de esas conexiones neuronales en forma de reflexi&oacute;n y me encontr&eacute; con el milagro de que seamos capaces de traducir esa abrumadora complejidad en sistemas de comunicaci&oacute;n bastante simples que nos permiten la interacci&oacute;n con nuestro entorno y con nuestros semejantes con cierto grado de eficacia, y que han ido desde el garrotazo, la emisi&oacute;n gutural de sonidos m&aacute;s o menos inteligibles, el lenguaje articulado, la escritura en diversos formatos (piedra, papiros, arcilla, papel impreso&hellip;), la m&uacute;sica, las matem&aacute;ticas, los sistemas radioelectr&oacute;nicos, el c&oacute;digo binario&hellip;, y hasta no hace mucho a trav&eacute;s de redes sociales. Y todo ello teniendo en cuenta que lo del garrotazo sigue estando vigente, ofreciendo testimonio de que nuestra evoluci&oacute;n es bastante incipiente aunque llevemos algunos miles de a&ntilde;os andando erguidos sobre las patas traseras y mir&aacute;ndonos por encima del hombro. La paradoja es que utilizamos herramientas de uso muy sencillo para comunicarnos y que nos est&aacute;n perjudicando debido al uso incorrecto que a veces le damos.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de ello son las redes sociales (RRSS). Y es que basta con darnos un paseo &ndash;virtual- por algunas de las plataformas m&aacute;s conocidas para comprobar que, como especie, nos estamos degradando en cuanto a capacidad de interacci&oacute;n. El ser humano posee una tendencia innata hacia la maximizaci&oacute;n y a realizarlo todo con el menor esfuerzo posible (tambi&eacute;n permanece especial querencia por el garrotazo, todo hay que decirlo), y el lenguaje no escapa a esa tendencia economicista que nos ha proporcionado la naturaleza que, si bien es cierto que es una ayuda para evitar el despilfarro de recursos para la supervivencia (otro estrepitoso fracaso en nuestro dise&ntilde;o y a las pruebas me remito) no resulta menos veraz que caemos en una simplicidad excesiva, incapaz de expresar la complejidad de nuestra entidad que, aunque modesta comparada con la inmensidad del universo, nos resulta abrumadoramente desconcertante y, todav&iacute;a, indescifrable.
    </p><p class="article-text">
        Lo de las redes sociales me llama la atenci&oacute;n porque hemos ca&iacute;do en un abismo de razonamiento muy limitado a golpe de teclado. Se trata de un espacio muy abierto con la participaci&oacute;n de m&uacute;ltiples actores que interact&uacute;an a la vez entre s&iacute;, en el que predomina una gran libertad (salvo que la ley Mordaza diga lo contrario) y en el que existe un sentimiento de desinhibici&oacute;n, y a veces de irresponsabilidad en su sentido estricto, en el que parece que todo vale para mostrar una opini&oacute;n o atacar a la contraria. Y no critico que cada cual opine lo que le d&eacute; la real gana con entera libertad, sino que pongo el punto de atenci&oacute;n sobre el reduccionismo de ideas existente en el &aacute;mbito de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me preocupa de ello no son las opiniones personales de cada cual, sino el hecho de que las redes se hayan convertido en el principal campo de batalla dial&eacute;ctico en nuestros d&iacute;as. Y la raz&oacute;n es muy sencilla: consiste en que las redes sociales m&aacute;s populares no permiten la matizaci&oacute;n, el debate en profundidad; todo lo contrario, pues lo que predomina es el trazo grueso y el maximalismo. Tanto que ya es habitual la existencia de aut&eacute;nticas campa&ntilde;as de acoso y linchamiento que resultan vergonzosas.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es que las organizaciones pol&iacute;ticas y sus representantes caigan, tambi&eacute;n, en ello. No porque no deban usar las redes sociales para llegar a la sociedad o a su electorado, sino porque a veces da la sensaci&oacute;n de que el principal escenario est&aacute; constituido por un espacio virtual que apenas permite ir m&aacute;s all&aacute; de la pura dicotom&iacute;a. O est&aacute;s conmigo o est&aacute;s contra m&iacute;. O haces RT o te bloqueo. As&iacute; de simple, as&iacute; de burdo. Se supone que los partidos pol&iacute;ticos y sus dirigentes deber&iacute;an ser m&aacute;s serios y presentar un comportamiento m&aacute;s mod&eacute;lico, pero lo cierto es que normalmente caen en la simple ramploner&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos se han adherido alegremente a la cresta de esta ola de limitados caracteres para lanzar afirmaciones categ&oacute;ricas, dejando un rastro de mediocridad y falta de profundidad en los planteamientos. Todo se queda en la superficie y, habitualmente, en la demagogia y el exabrupto. Y reconozcamos que a muchos les viene bien porque as&iacute; no tienen que comprometerse mucho ni pensar demasiado (esfuerzo demoledor para muchos), y encima parece que est&aacute;n en la actualidad m&aacute;s candente. Ah&iacute;, al pie del ca&ntilde;&oacute;n y &iexcl;al loro! A lo mejor es que no dan para mucho m&aacute;s&hellip;Vean ejemplos como el de Donald Trump, o el de algunos portavoces parlamentarios que meten la pata cada vez que teclean, o aquellos que se han convertido en aut&eacute;nticos profesionales de los 140 caracteres y hasta sus intervenciones parlamentarias son una mera sucesi&oacute;n de tweets sin mayor pretensi&oacute;n que la de situarse en las cabeceras de la prensa y ser eje de las tertulias.
    </p><p class="article-text">
        En algunas ocasiones, incluso, las organizaciones se empe&ntilde;an en dirimir diferencias y contraponer puntos de vista que describen o residen en &aacute;mbitos muy complejos (repleto de n&uacute;cleos irradiadores) en redes sociales, malinterpretando el propio concepto de transparencia, aireando sus miserias y amplific&aacute;ndolas, provocando ellos mismos la distorsi&oacute;n del mensaje. Se equivocan gravemente en ello porque existen foros de discusi&oacute;n m&aacute;s id&oacute;neos. En otras, directamente los pol&iacute;ticos se insultan entre s&iacute;, cayendo en un impulso irrefrenable y enloquecido por hacer p&uacute;blico lo que se le acaba de pasar por la mente, que a veces es bastante primario, dando rienda suelta al cerebro reptiliano que a&uacute;n poseemos los humanos. As&iacute;, a lo loco. No vaya a ser que la reflexi&oacute;n o la mesura les ocasionen alguna clase de esguince mental, lo cual debe resultar tremendamente doloroso.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todo esto parezca muy grave, en realidad tiene un punto c&oacute;mico; especialmente durante las noches de los fines de semana. &iexcl;Ah&iacute; s&iacute; que se pone divertida la cosa! Basta con echar un vistazo para comprobar un fen&oacute;meno twittero-et&iacute;lico-festivo que alcanza cotas sublimes y que a unos le ha costado un tir&oacute;n de orejas p&uacute;blico, y a otros se les ha visto (imagino que ya sobrios o tremendamente arrepentidos, o incluso ambas cosas a la vez) borrando tweets y m&iacute;ticas frases en sus muros y estados. Parece que algunos llevan dentro a un Marhuenda, un Inda, o uno de esos economistas liberales enfervorecidos, que se desatan en determinados momentos pidiendo salir a la luz p&uacute;blica, rompiendo las cadenas que les unen a la cordura, para ofrecernos soluciones milagrosas y definitivas para absolutamente todo. Son unos cracks, oiga. Bueno&hellip;quien dice cracks dice cu&ntilde;ados&hellip;lo que el lector prefiera.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, lo que quer&iacute;a apuntar es que las redes sociales nos llaman la atenci&oacute;n sobre un fen&oacute;meno de decrepitud intelectual de nuestra sociedad. Me refiero a una crisis de pensamiento, de escasez de referentes &eacute;ticos y filos&oacute;ficos y, consecuentemente, eso se traduce en una crisis de calidad democr&aacute;tica. Falla el debate y fallan las formas. Y falla el respeto por el otro que piensa distinto. Nuestra deficiente forma de comunicarnos nos lleva a la decadencia dial&eacute;ctica, pues no hay discusi&oacute;n o confrontaci&oacute;n de ideas, no hay di&aacute;logo desde el respeto, solo hay conflicto&hellip;que deriva generalmente en el insulto facil&oacute;n, en el improperio, en el brochazo grueso e imperfecto. Tal vez sea consecuencia de una &eacute;poca de escasez de ideas, de pensamiento &uacute;nico. Es un retroceso intelectual y de libertades porque hasta el humor es perseguido desde la Audiencia Nacional.
    </p><p class="article-text">
        En ese caldo es imposible apreciar el contexto real de lo que unos y otros dicen realmente, y la tergiversaci&oacute;n, la manipulaci&oacute;n propagand&iacute;stica y medi&aacute;tica, as&iacute; como la demagogia, campan a sus anchas. No se comprueban las fuentes de la informaci&oacute;n que circula por las RRSS, y demasiado alegremente contribuimos a viralizar noticias falsas y montajes (los denominados fakes), y as&iacute; es muy dif&iacute;cil llegar a acuerdos, encontrar soluciones a los problemas o, sencillamente, intercambiar puntos de vista sobre algo de manera m&iacute;nimamente civilizada. Y lo que es peor, asumimos una grav&iacute;sima irresponsabilidad al hacerlo. Creemos que el anonimato o el origen desconocido de la informaci&oacute;n que compartimos nos dan un margen de impunidad, pero es solo un autoenga&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Esa conducta irresponsable del todo vale, donde las bajas pasiones sustituyen a lo racional, del conmigo o contra m&iacute;, demuestra que somos muy tribales. Tenemos ejemplos de ello a diario y solo nos conduce a un enconamiento excesivamente visceral, pues el formato en el que hemos situado el debate nos lleva a tomar partido inequ&iacute;voco por una postura o por la contraria. No hacerlo as&iacute; te pone en el disparadero de los sospechosos. La ambig&uuml;edad est&aacute; mal vista en un mundo cada vez m&aacute;s sectario donde la dicotom&iacute;a b&eacute;lica es el pan nuestro de cada telediario. Por eso no se extra&ntilde;en de que las RRSS est&eacute;n, cada vez m&aacute;s, hu&eacute;rfanos de intelectuales. Si nos fijamos bien, los pensadores aparecen poco en un terreno tan hostil. Cualquier cosa que digamos puede ser usada, y lo ser&aacute;, en nuestra contra. Y muchas veces de forma cruel.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto, por tanto, si las RRSS est&aacute;n provocando una bajada cualitativa en la calidad del pensamiento o es la admirable capacidad adaptativa del ser humano la que hace nos subamos al vag&oacute;n de la levedad intelectual. No lo s&eacute;. Probablemente una alimente a la otra.
    </p><p class="article-text">
        No quisiera que pareciera que las RRSS solo tienen un lado oscuro. No es as&iacute;. En realidad es una arista m&aacute;s de nuestros procesos de comunicaci&oacute;n, y lo cierto es que nos aportan muchas ventajas y aspectos que son tremendamente positivos. Pero hoy quer&iacute;a hacer una reflexi&oacute;n sobre su mal uso y sobre c&oacute;mo nos condiciona una forma de comunicaci&oacute;n que a&uacute;n es incipiente. Tendremos que equivocarnos mucho para mejorar&hellip;y la primera parte la estamos cumpliendo de maravilla.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Ra&uacute;l Alguacil Titos es T&eacute;cnico Educativo en el Servicio de Publicaciones de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, Juventud y Deportes, profesor de Formaci&oacute;n y Orientaci&oacute;n Laboral y consultor de comunicaci&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/rrss-territoriohostil_132_3116895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2017 19:19:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[RRSS: #TerritorioHostil]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La desnudez del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/desnudez-odio_132_3320171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo ocurrido el pasado fin de semana en Murcia es una gota m&aacute;s en un mar que cada d&iacute;a es m&aacute;s peligroso. La Gran V&iacute;a se vio invadida por el terror provocado por una organizaci&oacute;n de neonazis, ultras o como quer&aacute;is llamarlos, que irrumpi&oacute; en el desfile del Orgullo para agredir y amedrentar a sus participantes, que reivindicaban, pac&iacute;fica y l&uacute;dicamente, la libertad, el amor, la tolerancia y la convivencia libre de prejuicios. Pero algunos no comparten estos valores. Hubo agresiones, insultos y amenazas. Y p&aacute;nico.  Las im&aacute;genes de decenas de personas corriendo por la calle son testimonio de una verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Odian la libertad, odian al diferente a ellos, odian porque no saben hacer otra cosa. En el siglo XXI prefieren no salir de la caverna. Y eso ha ocurrido bajo el manto protector de un delegado del gobierno, Antonio S&aacute;nchez-Sol&iacute;s, que debe dimitir o ser cesado. De inmediato. No caben medias tintas. Lo ocurrido es tan grave que es lo m&iacute;nimo que debe suceder si queremos creernos en serio eso de que vivimos en un r&eacute;gimen de libertades y garant&iacute;as constitucionales.
    </p><p class="article-text">
        El aviso exist&iacute;a. La voz de alarma se viene dando desde hace tiempo. Parece que estamos esperando a que ocurra una desgracia irremediable y tr&aacute;gica para que algunos se vean obligados a actuar. Y eso es intolerable.
    </p><p class="article-text">
        Murcia, desde hace tiempo, vive una situaci&oacute;n dram&aacute;tica en este sentido. Desde hace a&ntilde;os las agresiones de tipo fascista han ido aumentando. Transitar por determinados lugares de la ciudad no es seguro porque las alima&ntilde;as acechan, dispuestas a saciar su sed de violencia. Las denuncias existen. Los avisos del crecimiento de este tipo de grupos, tambi&eacute;n. Se sabe, incluso, que estos grupos se dirigen a los m&aacute;s j&oacute;venes para intentar captarlos en los propios centros educativos. De manera recurrente se instalan a las puertas de supermercados para propagar sus ideas de odio y exclusi&oacute;n. Las autoridades no pueden decir que no lo sab&iacute;an ni que no se lo esperaban. Insisto; un d&iacute;a ocurrir&aacute; algo terrible, muy terrible, y oiremos las rasgaduras de las vestiduras, las lamentaciones forzadas y las excusas torpes e in&uacute;tiles. El resultado es miedo y dolor. Es el &uacute;nico resultado posible, no hay m&aacute;s escenario.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido es una irresponsabilidad que podr&iacute;a haber salido muy cara. Que el representante del gobierno de Espa&ntilde;a en Murcia autorizase la manifestaci&oacute;n de un grupo que hace gala y alarde p&uacute;blico de su xenofobia, odio, homofobia y extremismo, es un error inexcusable. Una instituci&oacute;n democr&aacute;tica nunca, NUNCA, debe dar cobijo a este tipo de expresiones violentas.
    </p><p class="article-text">
        Eso no lo ampara la libertad de expresi&oacute;n ni la libertad ideol&oacute;gica. El Estado y todos sus estamentos, legislativo, ejecutivo y judicial, tienen la obligaci&oacute;n de prevenir las formas de expresi&oacute;n que justifiquen el odio y la ruptura de la pac&iacute;fica convivencia. La incitaci&oacute;n al odio y los discursos pol&iacute;ticos que los sustentan, basados en prejuicios xen&oacute;fobos, representan un peligro para la paz social. Algunas organizaciones pol&iacute;ticas se han pronunciado sobre ello, alertando y condenando. De otras seguimos esperando noticias.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso que las administraciones act&uacute;en; que lo hagan los jueces y las fuerzas y cuerpos de seguridad. Son garantes de esa paz social y tienen el deber de que no se quiebre. Y los ciudadanos tenemos el derecho a vivir en paz y en una sociedad donde estemos protegidos de las manifestaciones de odio.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n, las concentraciones o manifestaciones p&uacute;blicas de ese odio nunca deben ser autorizadas o permitidas. Hay que ser claros en eso. Y en que esas expresiones son delictivas y hasta pueden provocar la ilegalizaci&oacute;n de esos colectivos, pues se trata de organizaciones criminales.
    </p><p class="article-text">
        El delito de odio o de fomento de la violencia contra personas o grupos, basado en cualquier motivo, pretende proteger a una sociedad que debe estar bajo el paraguas del respeto a la igualdad y dignidad de todos sus integrantes.
    </p><p class="article-text">
        Y es que este tipo de agrupaciones, con discursos basados en la xenofobia, violentan esos principios de tolerancia y convivencia pac&iacute;fica, pues atentan contra la dignidad de las personas por el mero hecho de pertenecer a un grupo o identidad religiosa, sexual, social, &eacute;tnica o cualesquiera otras. El art&iacute;culo 510 y 515 del C&oacute;digo Penal y la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional son muy claros al respecto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la sentencia del TC 214/1994 se&ntilde;ala que ni el ejercicio de la libertad ideol&oacute;gica ni la de expresi&oacute;n pueden amparar manifestaciones o expresiones destinadas a menospreciar o a generar sentimientos de hostilidad contra determinados grupos &eacute;tnicos, de extranjeros o inmigrantes, religiosos o sociales, pues en un Estado como el espa&ntilde;ol, social, democr&aacute;tico y de Derecho, los integrantes de aquellas colectividades tienen el derecho a convivir pac&iacute;ficamente y a ser plenamente respetados por los dem&aacute;s miembros de la comunidad social.
    </p><p class="article-text">
        De ello cabe concluir que aunque la libertad ideol&oacute;gica y la libertad de expresi&oacute;n protegen la libre expresi&oacute;n de las ideas, incluso las rechazables y molestas para algunas personas, en ning&uacute;n caso tales libertades pueden dar cobertura al menosprecio y el insulto contra personas o grupos, o la generaci&oacute;n de sentimientos de hostilidad contra ellos.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el delito individual est&aacute; claro. Pero el grupal, por el hecho de constituir organizaciones con estos fines, tambi&eacute;n lo est&aacute;. La sentencia del Tribunal Supremo de 9 de febrero de 2012 y el C&oacute;digo penal establecen lo que es una organizaci&oacute;n criminal. Y lo son aquellas que tienen por objeto coordinar personas y medios de la manera m&aacute;s adecuada para conseguir alg&uacute;n fin, en este caso la perpetraci&oacute;n de delitos, cuya ejecuci&oacute;n se plantea de forma planificada y con vocaci&oacute;n de permanencia en el tiempo. As&iacute;, mediante la integraci&oacute;n de sus miembros, y a trav&eacute;s de la distribuci&oacute;n del trabajo y de sus recursos, se busca potenciar las posibilidades de actuaci&oacute;n y el rendimiento de sus aportaciones, sean las que sean.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el art&iacute;culo 22.2 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola (&ldquo;las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delitos son ilegales&rdquo;) o sentencias como la STS 234/2001, de 3 de mayo, abundan en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que estamos ante organizaciones cuya necesidad de ser radica en la comisi&oacute;n de delitos de odio, ya que fomentan, promueven o incitan, directa o indirectamente, al odio, hostilidad, discriminaci&oacute;n o violencia contra personas, grupos o asociaciones por raz&oacute;n de su ideolog&iacute;a, religi&oacute;n o creencias, la pertenencia de sus miembros o de alguno de ellos a una etnia, raza o naci&oacute;n, su sexo, orientaci&oacute;n sexual, situaci&oacute;n familiar, enfermedad o discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Y ante eso, las administraciones est&aacute;n actuando mirando hacia otro lado, siendo condescendientes con conductas que ponen en peligro la convivencia pac&iacute;fica. Por eso el delegado del gobierno en Murcia debe dimitir. No ha cumplido con el deber que tiene de proteger a la ciudadan&iacute;a de esos grupos que promueven el odio.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tomar medidas urgentes y eficaces. El fascismo es un monstruo sediento de sangre que Europa conoce bien, y har&iacute;amos mal en no recordar sus dram&aacute;ticas consecuencias. No ha pasado tanto tiempo. No repitamos errores fatales. Y ah&iacute; las instituciones, y sus representantes, deben ser punta de lanza. No hay que dar cabida a la ambig&uuml;edad para que siga creciendo el germen del horror, porque una sociedad democr&aacute;tica no se puede permitir ser indiferente ante el fascismo y sus expresiones de violencia y odio. Porque eso es lo que es; puro odio. Un odio desnudo, desprovisto de nada m&aacute;s que no sea intolerancia y ruina &eacute;tica e intelectual.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ra&uacute;l Alguacil Titos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Profesor de Secundaria. Editor de contenidos educativos. Consultor de comunicaci&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/desnudez-odio_132_3320171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jun 2017 11:42:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La desnudez del odio]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Agresiones homófobas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unidad y humildad, porque Murcia me duele]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/unidad-humildad-murcia-duele_132_3437421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No voy a enga&ntilde;ar a nadie. No he nacido en Murcia. No tengo ra&iacute;ces en esta tierra. Mi familia no es de ninguna localidad de la Regi&oacute;n, ni ten&iacute;a v&iacute;nculos anteriores de otro tipo. Murcia era un punto en el mapa, sin m&aacute;s. Llegu&eacute; hace unos doce a&ntilde;os por motivos de trabajo. No hab&iacute;a encontrado suficientes oportunidades en mi lugar de origen, Andaluc&iacute;a, para desarrollar mi profesi&oacute;n. Y tanto yo, como mi pareja, decidimos apostar por una tierra que, aunque la ten&iacute;amos cercana, apenas conoc&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n era, y sigue siendo, una gran desconocida envuelta en un manto de t&oacute;picos que, muy poco a poco, ha ido despertando hacia el exterior. Murcia nos acogi&oacute; con los brazos abiertos, nos brind&oacute; oportunidad de trabajar a ambos y nos ofreci&oacute; un futuro con sabor hogare&ntilde;o. Siento a la Regi&oacute;n de Murcia como mi casa. Es mi casa. Gran parte de mis amigos son de aqu&iacute;, son mi mayor tesoro, y comparto sus alegr&iacute;as y sus preocupaciones, que son tambi&eacute;n las m&iacute;as. Incluso hemos animado a familiares y amigos a que vengan aqu&iacute; para comprobar que su gente es espl&eacute;ndida y que es un lugar maravilloso para vivir y construir un futuro. Por eso, Murcia me duele.
    </p><p class="article-text">
        Murcia me duele. Me duele que los que llevan a&ntilde;os y a&ntilde;os gobernando arrastren su imagen por el lodazal infecto e infinito de su corrupci&oacute;n. Me duele la inmundicia moral. Me duele la desidia de los que se sirven de c&oacute;modos sillones para hacer de las instituciones sus poltronas. Me duele el parip&eacute; y la hipocres&iacute;a. Me duele que casi la totalidad de sus municipios est&eacute; manchado por la corrupci&oacute;n a causa de delitos urban&iacute;sticos o medioambientales. Me duelen los telediarios y las portadas de los peri&oacute;dicos. Me duele tanta mentira. Me duele el despilfarro. Me duelen los recortes. Me duelen la suciedad y el deterioro. Me duelen los falsos ademanes, la impostura, los gestos falsos y las palabras falsas. Me duele el desprecio hacia la gente y sus problemas. Me duele, tambi&eacute;n, la mediocridad. Me duele el caciquismo, la actitud de se&ntilde;orito que pasea su prepotencia con vanidad y orgullo ante los aduladores. Me duelen los j&oacute;venes que tienen que irse en busca de futuro. Me duelen los que resisten, los indiferentes y los c&iacute;nicos. Me duele la indiferencia hacia quienes sufren. Me duelen las migajas. Me duele el abuso y la impunidad. Me duele el inconformismo y la dejadez. Me duele el pago de favores. Me duelen las camarillas y los premios por los servicios prestados. Me duelen algunos aplausos. Me duelen algunos silencios porque son, igualmente, c&oacute;mplices.
    </p><p class="article-text">
        Decencia, unidad, humildad: son los ingredientes para recuperar la Regi&oacute;n de manos de los s&aacute;trapas, los mentirosos y los mediocres. Es necesario aprovechar la ocasi&oacute;n para generar una alternativa democr&aacute;tica, comprometida y eficaz. Reconozco mi pragmatismo. Gobernar no es calentar un sill&oacute;n, es generar soluciones a los problemas con el m&aacute;s alto est&aacute;ndar de eficacia y calidad democr&aacute;tica, sin dejar a nadie atr&aacute;s. Sin olvidar a nadie. Pisar la calle y su realidad con quienes la habitan y sufren, pisar las instituciones con humildad, dedicaci&oacute;n y servidumbre hacia la gente. Romper las burbujas para que participen todos. Transparencia, justicia y bien com&uacute;n. Deber&iacute;amos grabarlo en las fachadas de los parlamentos.
    </p><p class="article-text">
        Puede haber una oportunidad cierta. Y apuesto por aunar lo mejor de nosotros mismos para lograrlo. Con unidad. Unidad frente a la corrupci&oacute;n. Unidad frente a la desidia. Unidad frente a la incompetencia. Unidad frente a la injusticia. Unidad frente a la desigualdad. Unidad frente a la falta de oportunidades. Unidad frente a las mentiras. Unidad frente a los privilegios. Unidad en torno a un proyecto compartido, fruto de la participaci&oacute;n social, y objetivos comunes.
    </p><p class="article-text">
        Y humildad. Mucha humildad porque la pluralidad y la heterogeneidad suponen riqueza y deben tener cabida, claro que s&iacute;. La pluralidad es un requisito b&aacute;sico de la democracia y frente al pensamiento &uacute;nico que deriva hacia los personalismos y las actitudes antidemocr&aacute;ticas. Por eso hay que integrar la diversidad de forma que se mantenga la coherencia en torno a un proyecto pol&iacute;tico y social que realice un trabajo exquisito y efectivo en las instituciones, y mantenga la uni&oacute;n ineludible con la realidad de la calle. En el momento en que se rompa ese nexo se volver&aacute; a construir la burbuja que separa a instituciones de los ciudadanos, y esa ruptura supone caer en los vicios de la vieja pol&iacute;tica, la misma que nos ha hecho nacer para no replicar su mezquindad. Caer en ese error es imperdonable. Por eso la autocr&iacute;tica constante, <em>y constructiva</em>, tiene un sentido vigorizante y renovador. Y para ello es necesario el debate, la transparencia, el ejercicio democr&aacute;tico de las bases y la humildad. No puede haber unidad, es decir, cohesi&oacute;n interna, sin humildad, sin la aceptaci&oacute;n generosa de ese debate y de sus leg&iacute;timas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Los procesos son verdaderamente democr&aacute;ticos cuando nos creemos sus consecuencias. Toca pasar de la teor&iacute;a a la pr&aacute;ctica y construir, juntos, un proyecto com&uacute;n y coherente para alcanzar los objetivos, desde el di&aacute;logo y la generosidad, a lomos de un proyecto ilusionante y plural, que ponga la pol&iacute;tica y las instituciones al servicio de la gente, no de los de siempre. Me doler&iacute;a, a&uacute;n m&aacute;s, que no fu&eacute;semos capaces.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ra&uacute;l Alguacil Titos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Profesor de Formaci&oacute;n y Orientaci&oacute;n Laboral (Secundaria). Consultor de comunicaci&oacute;n estrat&eacute;gica. Marea Verde.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/unidad-humildad-murcia-duele_132_3437421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Apr 2017 20:07:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Unidad y humildad, porque Murcia me duele]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación emocional o muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/educacion-emocional-muerte_132_3488928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“¿Qué es lo que ladras, maestro?”. Esto fue lo que me respondió una alumna hace unas semanas cuando le indiqué que sacara su cuaderno. Tiene 14 años. A los cinco segundos se le olvidó.</p></div><p class="article-text">
        Mala educaci&oacute;n, faltas de respeto, intolerancia absoluta a la frustraci&oacute;n, ausencia de empat&iacute;a y de autocontrol de las emociones, baja autoestima, incapacidad para comunicarse y expresar sentimientos de manera asertiva...bajo rendimiento escolar. Es la realidad de much&iacute;simos de los j&oacute;venes en gran parte de los centros de ense&ntilde;anza secundaria. He recorrido unos cuantos en diez a&ntilde;os de profesi&oacute;n. Nuestros alumnos y alumnas carecen de herramientas b&aacute;sicas que eviten convertirlos en bombas de relojer&iacute;a. Todos los d&iacute;as asistimos a &ldquo;explosiones&rdquo; incontrolables en los que se llevan por delante a sus compa&ntilde;eros de clase, a sus profesores, a sus padres y, en definitiva, a ellos mismos. De hecho, ejercer la docencia en secundaria se ha convertido en una profesi&oacute;n de riesgo, con una alt&iacute;sima probabilidad de sufrir el s&iacute;ndrome de burnout. Pero las v&iacute;ctimas reales son ellos/as. &iquest;Alguien se ha parado a pensar en la necesidad imperiosa de desarrollar la inteligencia emocional de nuestros j&oacute;venes?
    </p><p class="article-text">
        El Informe Delors (UNESCO, 1996) reconoce que la educaci&oacute;n emocional es un complemento indispensable en el desarrollo cognitivo y una herramienta fundamental de prevenci&oacute;n, ya que muchos problemas tienen su origen en el &aacute;mbito emocional. La educaci&oacute;n emocional tiene como objetivo ayudar a las personas a descubrir, conocer y regular sus emociones e incorporarlas como competencias.
    </p><p class="article-text">
        Goleman defini&oacute; la inteligencia emocional como la capacidad para reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de automotivarnos, y manejar de manera positiva nuestras propias emociones, sobre todo aquellas que tienen que ver con nuestras relaciones sociales. La inteligencia emocional es, por tanto, una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivaci&oacute;n, el entusiasmo, la perseverancia, la empat&iacute;a, la curiosidad, la agilidad mental, etc., que configuran rasgos de car&aacute;cter, como la autodisciplina, la compasi&oacute;n, la solidaridad o el altruismo, indispensables para una buena y creativa adaptaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Esas habilidades sociales tienen una relaci&oacute;n muy directa con el rendimiento acad&eacute;mico de los j&oacute;venes y, sin embargo, le prestamos poca atenci&oacute;n. Al menos, no toda la que merece aunque es algo fundamental. Los beneficios de la inteligencia emocional son tan esenciales que desde la comunidad cient&iacute;fica se ha llegado al convencimiento de que constituye un importante predictor del &eacute;xito en la vida y del bienestar psicol&oacute;gico general. Su descuido, por tanto, puede producir importantes frustraciones a nivel personal, social y profesional, conduciendo a trastornos de la conducta, como los alimentarios o relacionados con el consumo de sustancias t&oacute;xicas, depresi&oacute;n, agresividad, aislamiento social y fracaso escolar. Adem&aacute;s, situaciones como el acoso escolar o bullying poseen un trasfondo de problemas en la gesti&oacute;n de emociones, ya que la persona acosadora tiene dificultades que afectan a su capacidad de empat&iacute;a y la gesti&oacute;n de l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso no son estas razones m&aacute;s que suficientes para abordar la inteligencia emocional como una intervenci&oacute;n prioritaria en los centros educativos? Yo pienso que s&iacute;. De hecho, la inteligencia emocional deber&iacute;a recibir una atenci&oacute;n improrrogable y previa al resto de materias que se imparten en las aulas. Y para ello necesitamos flexibilidad y los instrumentos necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Flexibilidad en cuanto a que tenemos alumnos y alumnas que, antes que aprender matem&aacute;ticas, lengua o ingl&eacute;s, necesitan que los atendamos desde la perspectiva emocional. No deber&iacute;a ser problema emplear el tiempo necesario en trabajar las habilidades que antes enunciaba. Los docentes sabemos bien que los alumnos y alumnas que superan sus estudios satisfactoriamente son los que gestionan mejor sus emociones y, al mismo tiempo, aquellos que tienen dificultades para controlar sus emociones son los que registran mayor fracaso escolar. M&aacute;s horas de ingl&eacute;s, de matem&aacute;ticas o lengua, con diversos programas de refuerzo, no les va a ayudar mucho si no poseen las herramientas necesarias de gesti&oacute;n emocional y carecen de las capacidades que les permitan establecer rutinas de estudio o poner mayor atenci&oacute;n en las actividades de clase. Es, sencillamente, un esfuerzo in&uacute;til en much&iacute;simos casos, lo cual constituye un desperdicio de recursos y de much&iacute;simo esfuerzo que el alumnado no puede aprovechar porque ya no es una cuesti&oacute;n de voluntad sino de carencia de habilidades.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los instrumentos necesarios creo que antes de tomar medidas hay que dejar que lideren las medidas a implementar los profesionales. La escuela, por tanto, debe asumir su parte de responsabilidad en este proceso dirigido al desarrollo integral del individuo, y propiciar dentro de su proyecto formativo, el valor a&ntilde;adido de la competencia emocional de los alumnos. Los departamentos de orientaci&oacute;n, al respecto, tienen un personal valios&iacute;simo que hay que aprovechar y son a quienes hay que escuchar. En mi opini&oacute;n habr&iacute;a que actuar en un doble &aacute;mbito; en las aulas, con los alumnos y alumnas, y con las familias. El trabajo con &eacute;stas es fundamental pero debemos ser conscientes de que hay que ayudarlas y establecer planes de actuaci&oacute;n conjunta. &iquest;De qu&eacute; forma? Pues proporcionando pautas claras, manteniendo una comunicaci&oacute;n fluida y dise&ntilde;ando estrategias de actuaci&oacute;n espec&iacute;ficas para que las puedan llevar a cabo en casa. El dise&ntilde;o de unos buenos materiales y una formaci&oacute;n concreta para las familias tendr&iacute;an un efecto muy positivo, porque muchas veces los padres y madres tienen voluntad de ayudar y hacer cosas en beneficio de sus hijos e hijas, pero no saben c&oacute;mo hacerlo. La familia es la primera escuela para el aprendizaje emocional y el entorno familiar ser&aacute; el patr&oacute;n original del comportamiento del individuo en su desenvolvimiento diario.
    </p><p class="article-text">
        Los docentes tenemos, tambi&eacute;n, necesidades formativas en este aspecto que la administraci&oacute;n deber&iacute;a atender. Adem&aacute;s, estamos demasiado encorsetados dentro de curr&iacute;culos r&iacute;gidos y asediados siempre por el tiempo y la necesidad de impartir determinados contenidos para su evaluaci&oacute;n. Y es que, a pesar de las modas que algunos pretenden imponer (como por ejemplo la LOMCE), educar no es sin&oacute;nimo de evaluar ni esto &uacute;ltimo implica lo que algunos pregonan como calidad; es una falacia. Insisto en que todo ese esfuerzo se diluye irremediablemente en ese oc&eacute;ano de confusi&oacute;n en el que est&aacute; buena parte de nuestros alumnos y alumnas. No quiero decir que evaluar no sea importante, sino que la evaluaci&oacute;n no puede desplazar la atenci&oacute;n que requiere cada alumno/a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, entre los profesionales de la educaci&oacute;n existe la conciencia creciente de la importancia de lograr las competencias emocionales que la inteligencia emocional comporta. La educaci&oacute;n emocional, la educaci&oacute;n para la vida (personal, social, familiar, profesional, etc.) en suma, es un pilar fundamental para alcanzar un mayor bienestar en todos esos &aacute;mbitos, incluyendo la salud f&iacute;sica y mental, mayor bienestar social y, tambi&eacute;n, mayores cotas de felicidad. &iquest;Acaso no debemos contribuir, precisamente, a que nuestros j&oacute;venes sean m&aacute;s felices, a que se sientan m&aacute;s plenos? &iquest;No es esa la base m&aacute;s adecuada para todo lo dem&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Si nuestros alumnos tuvieran las herramientas necesarias para desarrollar adecuadamente su inteligencia emocional muchos de los problemas de conflictividad, acoso escolar y fracaso escolar pasar&iacute;an a ser absolutamente residuales. Otros sistemas educativos m&aacute;s exitosos ponen gran &eacute;nfasis, precisamente, en hacer que sus alumnos/as adquieran una buena base emocional, pues a partir de ah&iacute; todo lo dem&aacute;s es mucho m&aacute;s sencillo de construir. Se aprovechar&iacute;an mejor los recursos de los centros y esfuerzos del profesorado, y caminar&iacute;amos realmente hacia eso que algunos pol&iacute;ticos llaman calidad educativa, cuando en realidad tratan de enga&ntilde;arnos, encubriendo los problemas reales, segregando al alumnado e implantando programas ineficaces en un entorno marcado por los recortes brutales en la escuela p&uacute;blica mientras se beneficia a los centros privados sostenidos con fondos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso merece la pena prestarle atenci&oacute;n a esta dimensi&oacute;n absolutamente crucial si queremos dar un vuelco a la situaci&oacute;n, donde especialmente los docentes de secundaria sufren un panorama desolador. Es la realidad, y es lo que los pedagogos de plat&oacute; y los pol&iacute;ticos no quieren reconocer porque no pisan esa realidad que solo puede ver quien pisa a diario el suelo de las aulas. Por todas esas razones debemos tomar una decisi&oacute;n crucial: educaci&oacute;n emocional o muerte. El analfabetismo m&aacute;s da&ntilde;ino no es el de las letras o los n&uacute;meros, o el digital, sino el de las emociones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/educacion-emocional-muerte_132_3488928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Mar 2017 14:14:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Educación emocional o muerte]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Inteligencia emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oposición a las oposiciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/oposicion-oposiciones_132_4612799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace tan solo unas pocas semanas que finalizaron las <strong>oposiciones</strong> convocadas en distintas Comunidades Aut&oacute;nomas para acceder a la condici&oacute;n de funcionario de carrera en el <strong>&aacute;mbito educativo</strong>. Adem&aacute;s, dichas pruebas tambi&eacute;n condicionan el acceso y composici&oacute;n de listas de interinos, por lo que su trascendencia es vital para los aspirantes; si bien es m&aacute;s que discutible que ambos aspectos se mezclen con criterios que son, adem&aacute;s, distintos, lo que genera un enorme conflicto. Dicha <em>irracionalidad</em> no ocurre en otras administraciones como, por ejemplo, la sanitaria, que ha resuelto el tema bastante mejor, con car&aacute;cter general.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos el tremendo conflicto que ha supuesto la <em>irresponsable</em> actuaci&oacute;n por parte de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por actuar, en el tema de las listas de interinos, de forma unilateral y arbitraria, y contra la comunidad educativa, teniendo que intervenir la propia Asamblea Regional para tratar de poner algo de orden en el tremendo l&iacute;o provocado por una sucesi&oacute;n de consejeros de Educaci&oacute;n y Directores Generales m&aacute;s preocupados en generar <em>titulares populistas</em> que en mejorar la precaria situaci&oacute;n educativa de la <strong>Regi&oacute;n</strong>. Por fortuna, organizaciones como <strong>AIDMUR</strong> han estado al pie del ca&ntilde;&oacute;n de manera continua para denunciar constantemente las tropel&iacute;as cometidas, y que se siguen cometiendo, y para implicar <em>activamente</em> a los partidos pol&iacute;ticos de la Regi&oacute;n y sindicatos ante el desastre de gesti&oacute;n al que asistimos d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un procedimiento selectivo es algo muy duro para quienes tienen que pasar por &eacute;l, y solo sabe realmente lo que implica quien haya pasado por ah&iacute;. Los dem&aacute;s solo pueden hablar de o&iacute;das, pero ni se imaginan el esfuerzo y <strong>sacrificio</strong> que conlleva. Es algo similar a una competici&oacute;n de obst&aacute;culos, de larga e incierta duraci&oacute;n y resultado, con numerosas trampas, y con un componente de azar que para nada tiene que ver con la pretendida objetividad de unas pruebas que no lo son en absoluto (si <em>te toca</em> el tema que llevabas bien preparado que debes desarrollar en un tiempo insuficiente y encima <em>le gusta</em> a tu tribunal tendr&aacute;s muchas posibilidades de &eacute;xito, aunque del resto del temario no tengas ni idea); y con un dise&ntilde;o de un procedimiento caduco, <strong>injusto</strong> e incapaz de valorar las capacidades que deben atesorar los docentes para un correcto desempe&ntilde;o profesional. Encima, el esfuerzo y dedicaci&oacute;n empleado no es proporcional ni asegura un resultado positivo; de ah&iacute; su tremenda injusticia y el desasosiego que crea entre quienes deciden cruzar este inmenso zarzal, que deja profundas <em>cicatrices</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que los que nos dedicamos a la ense&ntilde;anza, el oficio m&aacute;s bello del mundo a la par que denostado hist&oacute;ricamente por los gobernantes, sabemos perfectamente que nada tiene que ver el ejercicio docente <em>cotidiano y real</em> con las pruebas que deben superarse en un proceso selectivo. Los aspirantes deben enfrentarse a unos temarios desfasados, mal dise&ntilde;ados e <em>inconexos</em> con la realidad y con su formaci&oacute;n universitaria, para hacer frente a una primera prueba puramente <strong>memor&iacute;stica</strong>, a unas pruebas pr&aacute;cticas de las que no existe una gu&iacute;a oficial que determine en qu&eacute; pueden consistir, por lo que sufren enormes <em>vaivenes</em>, y una prueba oral que en nada tiene que ver con el desempe&ntilde;o y cualidades did&aacute;cticas y metodol&oacute;gicas que se precisan para ser docente porque es, de nuevo, esencialmente memor&iacute;stica y tremendamente limitada.
    </p><p class="article-text">
        Encima, los <strong>tribunales</strong> de selecci&oacute;n act&uacute;an con un enorme margen de <em>discrecionalidad</em> dado que no se conocen con exactitud los criterios de evaluaci&oacute;n y calificaci&oacute;n que van a utilizar, no existen pruebas puramente objetivas, por lo que dichos criterios difieren much&iacute;simo unos de otros, adem&aacute;s de una <em>falta de transparencia</em> del proceso especialmente alarmante en cuanto a su revisi&oacute;n. En cuanto a la fase de concurso, &eacute;ste suele valorar muy insuficientemente la experiencia docente, casi despreciando el factor que realmente es m&aacute;s importante, y adem&aacute;s sufre enormes modificaciones de una convocatoria a otra con criterios poco claros. Es decir, un sistema absolutamente inadecuado, arcaico, subjetivo, opaco, marcado por el azar y, por todo ello, <em>ineficaz</em>.
    </p><p class="article-text">
        De ello se deriva que sea una aut&eacute;ntica <em>tortura</em> para unos aspirantes que no saben a qu&eacute; atenerse con exactitud, y peor a&uacute;n resulta para los docentes <strong>interinos</strong>, que tienen que compatibilizar trabajo y estudio, y cuya continuidad laboral, dentro de un marco de inestabilidad y precariedad que la administraci&oacute;n se empe&ntilde;a en mantener en contra de toda l&oacute;gica, puede depender de dichas pruebas que, adem&aacute;s, no valoran adecuadamente la carrera profesional y el desarrollo continuo de los docentes. Un sinsentido, en resumen.
    </p><p class="article-text">
        Un <strong>ejemplo</strong> pr&aacute;ctico de lo que expongo en estas l&iacute;neas lo constituye el hecho de que en la prueba oral (presuntamente para valorar al aspirante en cuanto a sus capacidades did&aacute;cticas) no es posible utilizar recursos tecnol&oacute;gicos, cuando la realidad docente pasa, <em>ineludiblemente</em>, por el uso de las TIC para motivar a nuestros alumnos y para implementar estrategias metodol&oacute;gicas m&aacute;s acordes a los tiempos que vivimos, donde el uso de las herramientas tecnol&oacute;gicas son lo habitual para nuestros alumnos (de la idoneidad en cuanto a los recursos existentes en los centros educativos y la deficiente oferta formativa que ofrece Educaci&oacute;n a los docentes hablar&iacute;amos otro tanto). Es decir, no es posible demostrar en dicha prueba que se re&uacute;nen dichas capacidades.
    </p><p class="article-text">
        Por si no fuera suficiente, y para ejemplificar la poca seriedad con que se aborda este asunto, resulta que <em>lo normal</em> es que el opositor no sepa, hasta cinco o seis meses antes de la realizaci&oacute;n de las pruebas, si se van a convocar o no plazas de su especialidad ni el n&uacute;mero de &eacute;stas; lo cual es ya es una prueba de lo mal que se gestiona algo tan serio como un proceso selectivo. Para los aspirantes es una <strong>desconsideraci&oacute;n</strong> que el pol&iacute;tico de turno no anuncie la oferta de empleo p&uacute;blico con anterioridad suficiente. Otra prueba m&aacute;s del desprecio hacia el docente.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no queda ah&iacute;. &iquest;Saben que en las recientes oposiciones al cuerpo de maestros de la Regi&oacute;n de Murcia la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n nombr&oacute; directamente a varios presidentes de tribunal que ni tan siquiera pertenec&iacute;an a la especialidad que deb&iacute;an evaluar? Por incre&iacute;ble que parezca estas cosas ocurren y se fomentan directamente desde la administraci&oacute;n educativa, y constituye una falta de respeto absolutamente colosal hacia el aspirante que se juega su futuro. Es decir, que la persona que preside algo tan <em>pretendidamente serio</em> como un tribunal de oposici&oacute;n puede que <em>no tenga ni idea</em> de lo que hace. A esto, algunos, le llaman calidad. Yo lo llamo, directamente, <strong>fraude</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por si no resultara suficiente, los tribunales apenas tienen tiempo para evaluar las distintas pruebas y trabajan <em>contrarreloj</em> en unas condiciones muy lamentables; teniendo un margen m&iacute;nimo prefijado de tiempo para calificar a los aspirantes, sin importar su n&uacute;mero, lo que condiciona, a su vez, el n&uacute;mero de aspirantes que deben <em>pasar</em> a la siguiente fase, independientemente de que merezcan seguir adelante. Un poco injusto, &iquest;verdad? A ello se suma que, en demasiadas ocasiones, las condiciones ambientales de las sedes de actuaci&oacute;n no son, precisamente, las m&aacute;s id&oacute;neas, estando expuestos tanto aspirantes como tribunales a altas temperaturas o en instalaciones poco adecuadas. Algunos hemos sufrido las temibles <em>sillas con palas</em>, en las que hemos tenido que estar cuatro horas en una posici&oacute;n incomod&iacute;sima. En suma, que una oposici&oacute;n es un <strong>suplicio</strong> tanto para examinadores como examinados que poco tiene que ver con condiciones objetivas y justas.
    </p><p class="article-text">
        Y a pesar de ser <em>vox populi</em> y ser com&uacute;nmente compartida esta <strong>cr&iacute;tica</strong>, nada se ha hecho por cambiar este panorama. Pasan los a&ntilde;os y nada se hace. En vez de ello, y de proceder a su mejora, se mantiene algo que es inadecuado y que supone una aut&eacute;ntica y cruel tortura que en nada beneficia al sistema, ni a los aspirantes, ni asegura la elecci&oacute;n de los m&aacute;s capacitados.
    </p><p class="article-text">
        Y digo todo esto poniendo por delante que he sido uno de los <em>afortunados</em> (teniendo que irme a otra comunidad por la nula convocatoria de plazas de mi especialidad desde el 2010 debido a los recortes). Por supuesto que mi alegr&iacute;a, y la de mi familia y amigos, es inmensa; pero soy consciente de que este sistema no cumple con los principios constitucionales de transparencia, m&eacute;rito y capacidad. Un proceso tan condicionado por el azar, la subjetividad y sus propias limitaciones no responde a dichas exigencias. No digo que no lo merezca; en realidad creo que ya hice m&eacute;ritos antes, pero no soy el &uacute;nico ni mejor que muchos otros compa&ntilde;eros que son excelentes (pero maltratados) <strong>profesionales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aprobar una oposici&oacute;n, adem&aacute;s, no es lo mismo que obtener una plaza como <strong>funcionario</strong>, lo cual ya dice mucho de c&oacute;mo funciona el sistema. A pesar del desprecio que muchos muestran hacia los docentes interinos, especialmente desde la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, &eacute;stos ya han aprobado (en su inmensa mayor&iacute;a) unas oposiciones, incluso varias veces. Es decir, hay infinidad de maestros y profesores que ya han demostrado sobradamente su capacidad, pese a no tener una plaza en propiedad como funcionarios de carrera. A pesar de ello, el sistema se empe&ntilde;a en hacerlos pasar, una y otra vez, por una trituradora de ilusiones que devora a unos aspirantes a funcionarios que sacrifican su familia y su vida por una nota a pesar de haber demostrado su val&iacute;a. &iquest;Tiene esto alguna l&oacute;gica? Este <em>desp&oacute;tico</em> engranaje hace que los docentes est&eacute;n m&aacute;s pendientes de una nota para poder seguir trabajando en condiciones precarias que en seguir desarroll&aacute;ndose verdaderamente. Mezclar acceso e interinidad de esa manera es, por ello, un desperdicio enorme de esfuerzo que no permite que el profesional de la ense&ntilde;anza avance con unas condiciones m&iacute;nimas de calidad porque, precisamente, tiene siempre la amenaza de la espada de Damocles sobre &eacute;l, evidenciando que el sistema no es eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ese <strong>maltrato</strong> e ineficiencia es preocupante y recurrente. Tenemos una Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n que funciona <em>deficientemente</em> y, tal vez para tapar sus verg&uuml;enzas, se dedica continuamente a <em>desprestigiar</em> a maestros y profesores, neg&aacute;ndoles el di&aacute;logo y <em>precarizando</em> sus condiciones de trabajo. Incluso, ejerce despiadadamente la <em>discriminaci&oacute;n</em> dentro de su estrategia de recortes y bombardeo paulatino sobre la educaci&oacute;n p&uacute;blica, de la que son enemigos (a los hechos me remito, objetivamente). La actual consejera, <strong>Isabel S&aacute;nchez Mora</strong>, <em>se ha cubierto de gloria</em> con el asunto de la <em>paga de verano </em>a los interinos, y especialmente con las docentes interinas que han sido madres durante el pasado curso. La actuaci&oacute;n de la consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Regi&oacute;n de Murcia al respecto no ha podido ser m&aacute;s lamentable ni m&aacute;s <em>miserable</em>, y la <em>dimisi&oacute;n o cese</em> de la consejera y de su equipo ya deber&iacute;a haberse producido por el bochorno de la <strong>tropel&iacute;a</strong> cometida contra los derechos de las docentes, y <strong>madres</strong>, de la Regi&oacute;n. Dado que ello no se ha producido, por la <em>falta de responsabilidad pol&iacute;tica </em>existente en el ejecutivo regional, espero que la oposici&oacute;n s&iacute; de un paso al frente y presente una moci&oacute;n de <em>reprobaci&oacute;n </em>contra la consejera y todo su equipo. Lo que ha ocurrido es tan inadmisible que es una obligaci&oacute;n actuar para devolverle a la administraci&oacute;n algo de la <strong>dignidad</strong> de la que la han despojado.
    </p><p class="article-text">
        Dejo, por tanto, esta tierra, a la que he aprendido a querer durante casi doce a&ntilde;os y a involucrarme en su mejora con mi peque&ntilde;a aportaci&oacute;n en diversos espacios. El camino recorrido, especialmente desde AIDMUR, no ha sido f&aacute;cil. Demasiada incomprensi&oacute;n y recelo desde algunos sectores y personas por <em>miedo</em> a un actor nuevo que ha tratado de despertar algunas responsabilidades que estaban dormidas o no del todo activas; y demasiado <em>sectarismo</em> por parte de una administraci&oacute;n mal gestionada, poco cualificada y en nada acostumbrada a recibir las leg&iacute;timas cr&iacute;ticas de un <strong>colectivo</strong> que ha sufrido enormemente los efectos de los recortes. Lo mejor de todo este tiempo, sin duda, han sido los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras, docentes maravillosos y comprometidos con una <em>educaci&oacute;n p&uacute;blica</em> de calidad y por la <strong>dignidad</strong> del trabajo docente. Y ah&iacute; estaba mucha gente, asociados o no a AIDMUR, y compa&ntilde;eros/as de diferentes organizaciones sindicales. Dejo, as&iacute;, de pertenecer formalmente a una organizaci&oacute;n <em>necesaria</em> en los tiempos que corren, en cuyo nacimiento he participado como integrante de su junta directiva, como vocal y como <em>vicepresidente</em>; aunque nunca dejar&eacute; de sentirme part&iacute;cipe de una asociaci&oacute;n de docentes que luchan por una educaci&oacute;n mejor. Humildemente pienso que AIDMUR ha sido un <strong>ejemplo</strong> del que aprender porque su rumbo ha estado basado en la <em>transparencia, la independencia y el trabajo constante</em>. Por eso hemos sido tan inc&oacute;modos y &uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al tema de las oposiciones, es urgente plantear y acometer un cambio de <strong>modelo</strong> que sea m&aacute;s justo, m&aacute;s objetivo y m&aacute;s adecuado. Existen diversos planteamientos, desde la famosa doble v&iacute;a de acceso, hasta los sistemas <strong>MIR</strong> o el creciente <strong>NAD</strong>. Por cierto, que lo del MIR es algo planteado por algunos partidos pol&iacute;ticos y ninguno ha explicado en qu&eacute; consiste dicha propuesta ni en campa&ntilde;a electoral cuando les hemos preguntado, y eso ya demuestra el <strong>d&eacute;ficit</strong> pol&iacute;tico en materia educativa. Supongo que, una vez exista gobierno y los partidos se decidan a acometer la necesaria reforma y pacto educativo (la <strong>LOMCE</strong> es un invento nacido del <strong>sectarismo</strong> condenado al fracaso), entonces se plantear&aacute;n este tema que no admite m&aacute;s demora.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, solo pido que se escuche a los interesados; no valen parches, y el nuevo sistema que venga debe cumplir un doble requisito: <em>objetividad y evaluaci&oacute;n de la carrera profesional</em>. No deben permitirse m&aacute;s pruebas cargadas de subjetividad, y por supuesto la administraci&oacute;n deber&iacute;a saber a estas alturas que la docencia se aprende mediante su ejercicio, por lo que hay que valorar las capacidades aprendidas y desarrolladas por los docentes a lo largo de su carrera. Es por eso que hay que potenciar verdaderamente su formaci&oacute;n, especialmente la muy deficiente formaci&oacute;n universitaria, la investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n pedag&oacute;gica, y valorar la experiencia y dedicaci&oacute;n de los que, d&iacute;a a d&iacute;a, trabajan en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Insisto en que un nuevo modelo de acceso, por tanto, debe estar basado en una adecuada <strong>formaci&oacute;n</strong> universitaria, que est&eacute; conectada con la realidad educativa y que incluya una apuesta por la innovaci&oacute;n e investigaci&oacute;n metodol&oacute;gica. No puede ser, como ocurre en la realidad, que un reci&eacute;n graduado en educaci&oacute;n infantil, por ejemplo, desconozca en qu&eacute; consiste una programaci&oacute;n did&aacute;ctica o que no conozca c&oacute;mo funciona un centro educativo, o que apenas haya trabajado con ni&ntilde;os (las pr&aacute;cticas universitarias o de m&aacute;ster son una broma). Tampoco es admisible que el profesorado universitario, aun siendo catedr&aacute;ticos de alguna sesuda especialidad acad&eacute;mica y cient&iacute;fica, no hayan pisado nunca una&hellip;escuela.
    </p><p class="article-text">
        No puede ser, tampoco, que las pruebas de una oposici&oacute;n no tengan nada que ver con lo que se ha estudiado en una carrera universitaria y que los reci&eacute;n graduados tengan que acudir a una academia a que les ense&ntilde;en, no a ser docentes (que tampoco lo hace la Universidad aunque les entregue un t&iacute;tulo), sino a superar unas pruebas determinadas, tal y como si fuera la prueba te&oacute;rica del permiso de conducir.
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque algunos se resistan a reconocerlo, &eacute;sa es la <strong>realidad</strong>. Una realidad en la que, una vez que se ingresa en un <strong>aula</strong>, es cuando verdaderamente se aprende esta profesi&oacute;n, y la calidad y desarrollo del docente depende <em>exclusivamente</em> de su vocaci&oacute;n y de su decisi&oacute;n personal de formarse de manera <em>aut&oacute;noma</em>, porque lo que supuestamente hab&iacute;a aprendido en la Universidad tiene un baj&iacute;simo valor pr&aacute;ctico real. Deber&iacute;a ser la Universidad la que formara docentes y dejara de ser un tr&aacute;mite burocr&aacute;tico. Si no es as&iacute;, la existencia misma de la Universidad estar&iacute;a en entredicho, ya que actualmente no es capaz de que sus estudiantes adquieran las capacidades necesarias.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto, para obtener una plaza como funcionario de carrera, debe ser fundamental la valoraci&oacute;n adecuada de la pr&aacute;ctica docente y del desarrollo profesional integral del aspirante, incluyendo una formaci&oacute;n rigurosa y no el actual rosario de cursos, menciones de grado y m&aacute;sters que son una gran <strong>estafa</strong> por su pobre calidad acad&eacute;mica, y que est&aacute;n orientados al puro negocio econ&oacute;mico, especialmente en determinadas universidades privadas que est&aacute;n a la cola de todos los <em>r&aacute;nkings </em>de calidad pero que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, aumentan su oferta acad&eacute;mica con la casi total seguridad de <em>&eacute;xito</em> tras el obligado y <em>religioso</em> paso por caja.
    </p><p class="article-text">
        Y es que as&iacute; est&aacute; el patio, y as&iacute; lo ver&aacute; quien quiera asomarse a &eacute;l, sin vendas ni gafas con cristales de colores. La <strong>Educaci&oacute;n</strong> es algo demasiado serio que la administraci&oacute;n de este pa&iacute;s sigue minusvalorando. Es un motor de <em>futuro</em> que permitir&aacute; vivir mejor a las siguientes generaciones si as&iacute; lo permitimos. Lo dem&aacute;s, es un gran <strong>fraude</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/oposicion-oposiciones_132_4612799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Aug 2016 15:06:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Oposición a las oposiciones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin-vergüenza honoris causa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sin-verguenza-honoris-causa_132_4003185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay que reconocer que este pa&iacute;s tiene una capacidad infinita para sorprendernos un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n. Las &uacute;ltimas semanas est&aacute;n siendo muy marcadas por la celebraci&oacute;n de las nuevas elecciones y por el impacto de los famosos &ldquo;papeles de Panam&aacute;&rdquo;. Respecto a esto &uacute;ltimo quisiera realizar un par de reflexiones que me rondan la cabeza, si me lo permiten.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que los informativos nos ofrecen un nuevo nombre relacionado con el afamado despacho de Mossack-Fonseca me viene a la mente la c&eacute;lebre respuesta del exdiputado del PP Antonio Mart&iacute;nez Pujalte a la pregunta &ldquo;&iquest;Es &eacute;tico?&rdquo;. &ldquo;Es legal&rdquo;, dijo sin pesta&ntilde;ear, sin un temblor en la voz, sin remordimiento de conciencia,&hellip;sin complejos, oiga, que por la vida hay que ir de frente y no avergonzarse de nada, que para eso soy espa&ntilde;ol.  Por  cierto, que uno de los fundadores del  pol&eacute;mico despacho es hijo de un activo militante del partido nazi y miembro de  la Waffen  SS  de  Hitler.  Ah&iacute;  dejo el curioso dato que dar&iacute;a para otras consideraciones&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y es que todo este asunto es un enorme sainete que describe a la perfecci&oacute;n a la clase dirigente de un pa&iacute;s, donde un ministro desmemoriado que dimite por su vinculaci&oacute;n con sociedades &ldquo;offshore&rdquo; y que miente abiertamente a la opini&oacute;n p&uacute;blica con sus dudosas y estramb&oacute;ticas explicaciones es, a su vez, recibido por aplausos por &ldquo;los suyos&rdquo; despu&eacute;s del triste espect&aacute;culo ofrecido. &iexcl;Alabado sea el l&iacute;der! Incluso  ha recibido  la  comprensi&oacute;n  y  apoyo de gran parte de sus compa&ntilde;eros, presidente incluido. Al panorama general se le suma un expresidente del gobierno que es sancionado por Hacienda por &ldquo;irregularidades tributarias&rdquo; y que se permite el lujo de dar lecciones cada vez que habla. De Rato mejor ni hablamos, ni  de  Ca&ntilde;ete y su mujer, ni de algunos miembros de  la Casa Real, ni de Bert&iacute;n Osborne, o de algunos futbolistas o artistas,&hellip;y tampoco de la amnist&iacute;a fiscal que ha permitido que tantos defraudadores salgan de rositas. Montoro ha hecho bien su trabajo, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        Es un gran espect&aacute;culo, digno de Broadway o de superproducci&oacute;n hollywoodiense, con mucho morbo medi&aacute;tico; y estoy enganchado a ello, lo admito. Cada d&iacute;a espero, expectante, un nuevo nombre, un nuevo esc&aacute;ndalo que supere al anterior para satisfacer mi insana curiosidad. Ya saben que criticar es el deporte nacional, no el f&uacute;tbol. Se nos da bien. Pero todo ello tiene un lado tenebroso, o varios. Por un lado est&aacute; el hecho de que todos los recortes que llevamos a&ntilde;os sufriendo conjugan mal con el hecho de que nuestros principales dirigentes tengan un comportamiento tan poco edificante. Y por otro lado, est&aacute; el hecho de que, como profesor, cada d&iacute;a tengo menos argumentos para convencer a mis alumnos/as de la  importante funci&oacute;n  social de los impuestos. No es porque me dedique a comentar la actualidad con mis alumnos y alumnas, es que es parte del curr&iacute;culo que tengo que impartir. Que conste en acta. Y es que  hablar de equidad, justicia, redistribuci&oacute;n y proporcionalidad se hace muy dif&iacute;cil ante el  impresentable desfile al que estamos asistiendo. El ejemplo que est&aacute;n recibiendo los m&aacute;s j&oacute;venes no es el mejor, precisamente; y lo tienen bastante f&aacute;cil para ponernos en aprietos. Por cierto, que acabo de recordar que tengo pendiente de presentar mi declaraci&oacute;n de la Renta&hellip;pero como soy un simple asalariado soy de los que pagan. Para m&iacute; no hay Islas Barbudas, Delaware ni Panam&aacute; que valga. &iexcl;Pringao!
    </p><p class="article-text">
        El otro aspecto sobre el  que  quer&iacute;a reflexionar era  el relativo al  sentimiento de verg&uuml;enza.  Me temo que, como colectivo, no est&aacute; suficientemente desarrollado. En mayor o menor  medida,  casi  todos los salpicados  por  los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n, blanqueo de capitales, etc., viven exclusiva o muy significativamente de lo p&uacute;blico.  Algunos son grandes defensores del liberalismo econ&oacute;mico, por cierto&hellip;Y resulta muy chocante el nulo respeto que muestran  hacia las instituciones y hacia la  ciudadan&iacute;a, que son quienes sufragamos sus sueldos y  beneficios. No tienen el m&aacute;s m&iacute;nimo reparo en presentarse ante la opini&oacute;n p&uacute;blica como  v&iacute;ctimas de un gran complot,  ni tampoco tienen problemas para increpar al periodista que les pregunta. Realizan un ejercicio de cinismo absoluto que, adem&aacute;s, es jaleado, justificado y defendido por la mayor&iacute;a de sus compa&ntilde;eros y desde determinados altavoces medi&aacute;ticos.  Respecto de los que callan y guardan silencio, son, sencillamente, c&oacute;mplices. La omisi&oacute;n tambi&eacute;n cuenta, y mucho.
    </p><p class="article-text">
        Me viene ahora a la mente la imagen del nombramiento de Mario Conde como Doctor Honoris Causa&hellip;s&iacute;, no se r&iacute;an. En Espa&ntilde;a somos los maestros indiscutibles del humor, sobretodo del surrealismo. El Honoris Causa es un t&iacute;tulo honor&iacute;fico concedido por una  Universidad en reconocimiento a una trayectoria social o acad&eacute;mica honor&iacute;fica. &iquest;A que tienen que sujetarse las mand&iacute;bulas por la risa? Es una celebraci&oacute;n de investidura ritual, donde al homenajeado se le impone un birrete, un anillo y unos guantes, que encierran toda una exaltaci&oacute;n de la docencia y la sabidur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A aquella ceremonia acudi&oacute; el por entonces jefe del Estado, el rey Juan Carlos I. Tambi&eacute;n se dejaron ver la mayor&iacute;a de grandes banqueros espa&ntilde;oles as&iacute; como empresarios, directivos de medios de comunicaci&oacute;n y una nutrida representaci&oacute;n del mundo acad&eacute;mico. Seg&uacute;n recogi&oacute; en su d&iacute;a la cr&oacute;nica del ABC, entre los asistentes estuvieron los Duques de Soria y el Duque de Calabria, Jos&eacute; Mar&iacute;a Amus&aacute;tegui, Rafael Ans&oacute;n, Antonio Asensio, Clemente Auger, Juan Belloso, Claudio Boada, Jaime Campmany, Manuel Campo Vidal, Camilo Jos&eacute; Cela, Mat&iacute;as Cort&eacute;s, Jos&eacute; Mar&iacute;a Cuevas, Alipio Dias, Luis Ducase, Alfonso Esc&aacute;mez, Fernando Fern&aacute;ndez Tapia, Antonio Gil, Ricardo G&oacute;mez Acebo, Manuel G&oacute;mez de Pablos, Jos&eacute; Luis Guti&eacute;rrez, Mauricio Hatchwell, Jes&uacute;s Hermida, Fernando J&aacute;uregui, Enrique Lasarte, Guillermo Luca de Tena, Laureano L&oacute;pez Rod&oacute;, Jos&eacute; Oneto, Jes&uacute;s de Polanco, Manuel Prado y Col&oacute;n de Carvajal, Pedro J. Ram&iacute;rez, Luis &Aacute;ngel Rojo, Arturo Roman&iacute;, Jos&eacute; Roquette, Pablo Sebasti&aacute;n, Adolfo Su&aacute;rez, Juan Velarde Fuertes, Emilio Ybarra y Luis Mar&iacute;a Ans&oacute;n. Casi nada&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco la Universidad Complutense decidi&oacute; retirar el doctorado honoris causa a Mario Conde, que vuelve a estar implicado en una trama defraudatoria. Pero ya da igual; el rid&iacute;culo ya est&aacute; hecho. Y lo que nos queda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Saben? Voy a entrar en el diario.es. A ver qui&eacute;n sale hoy en los &ldquo;papeles de Panam&aacute;&rdquo;.
    </p><h5 class="article-text">*Ra&uacute;l Alguacil Titos. Profesor de Formaci&oacute;n y Orientaci&oacute;n Laboral. Consultor de comunicaci&oacute;n. Vicepresidente de AIDMUR.</h5><p class="article-text">
        <em>*Ra&uacute;l Alguacil Titos. Profesor de Formaci&oacute;n y Orientaci&oacute;n Laboral. Consultor de comunicaci&oacute;n. Vicepresidente de AIDMUR.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sin-verguenza-honoris-causa_132_4003185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 May 2016 22:13:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sin-vergüenza honoris causa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Los Papeles de Panamá]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cadenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cadenas_132_4159497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ellos siguen ganando. Son muchos, son obedientes y van a una. Los dem&aacute;s&hellip;estamos sometidos. Luchamos por escapar de esa red pegajosa que supone la corrupci&oacute;n y la falta de un m&iacute;nimo de &eacute;tica, pero estamos atrapados hasta el cuello. Por mucho que porfiemos por avanzar, por sacar la cabeza para respirar algo que no sea absolutamente nauseabundo, seguimos encadenados a la sucia galera, sumergidos en una ci&eacute;naga dise&ntilde;ada y construida con guante blanco, atascados en una espiral de lodo que parece no tener horizonte.
    </p><p class="article-text">
        No importa que cada d&iacute;a haya un nuevo esc&aacute;ndalo que supere al anterior, a cual m&aacute;s s&oacute;rdido, a cual m&aacute;s sonrojante y mezquino; la realidad electoral, la realidad pol&iacute;tica, la realidad cotidiana, es tozuda y aunque existen atisbos de cambio m&aacute;s o menos importantes, que prometen corrientes purificadoras, lo cierto es que la prevaricaci&oacute;n, el cohecho, la falsificaci&oacute;n de documento p&uacute;blico, la apropiaci&oacute;n indebida, la malversaci&oacute;n de fondos, el amiguismo m&aacute;s o menos disimulado, el desv&iacute;o y blanqueo de capitales o la financiaci&oacute;n ilegal, por poner solo algunos ejemplos, siguen sin pasar la factura que indudablemente merecer&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        No hay reproche social. Es m&aacute;s, el pueblo refrenda dichos comportamientos en cada cita electoral, legitim&aacute;ndolos. &iquest;D&oacute;nde queda esa continua llamada a la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica? La lista de esc&aacute;ndalos, de delitos, y de falsas disculpas y prop&oacute;sitos de enmienda, se eleva hacia el infinito, y sumando. Y es que cada informativo parece una liturgia capitalizada por el c&oacute;digo penal, la hipocres&iacute;a y la desverg&uuml;enza. Y nos hemos acostumbrado. Desde hace mucho.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo explicar el fen&oacute;meno? &iquest;Es la naturaleza propia del ser humano? &iquest;Es una&nbsp;&nbsp; cuesti&oacute;n de falta de cultura y experiencia democr&aacute;tica? &iquest;Acaso es sectarismo? &iquest;Nos falta poner en valor cierta &eacute;tica pol&iacute;tica? &iquest;Son garbanzos negros, manzanas podridas, cestos insanos, peras y melocotones que si suman entre s&iacute; dan lugar a manzanas que no son peras, o que s&iacute; lo son seg&uacute;n&hellip;? Perd&oacute;n, que me he liado. Voy a tomarme un &ldquo;relaxing cup&rdquo;. Sigamos, &iquest;o simplemente es una derivada de las dos Espa&ntilde;as, donde no importa lo que hagan &ldquo;los m&iacute;os&rdquo; mientras no ganen &ldquo;los otros&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil acertar con una causa definitiva. Hay estudios que se&ntilde;alan que los pueblos con menor formaci&oacute;n pol&iacute;tica son m&aacute;s permisivos con la corrupci&oacute;n. Eso, supongo, explicar&iacute;a el continuo y desmedido impulso de determinados contenidos televisivos y el desprecio hacia la cultura, la Educaci&oacute;n y hacia los docentes por parte de &ldquo;los de siempre&rdquo;. Tal vez haya buena parte de verdad en cada una de estas hip&oacute;tesis. Pero creo que le falta algo m&aacute;s, un ingrediente adicional, porque siempre tratamos de realizar una culpabilizaci&oacute;n gen&eacute;rica y abstracta que nos absuelva a todos por el bals&aacute;mico efecto&nbsp;&nbsp; de la disoluci&oacute;n. Es f&aacute;cil, es r&aacute;pido&hellip;y efectivo.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un pa&iacute;s curioso: llenos de espa&ntilde;oles y muy espa&ntilde;oles, oiga. Hemos asistido a unas elecciones generales que han puesto el punto final a una legislatura muy marcada por los recortes, la crisis econ&oacute;mica&hellip;y la corrupci&oacute;n. La corrupci&oacute;n, la pol&iacute;tica, no la de la carne, ha afectado a distintos partidos y territorios. Es una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos seg&uacute;n el CIS, es una sangr&iacute;a econ&oacute;mica incuantificable de las arcas p&uacute;blicas, y es la protagonista indiscutible de la actualidad pol&iacute;tica un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Incluso hemos asistido, algunos at&oacute;nitos, otros indiferentes, al triste espect&aacute;culo de ver imputados y sospechosos por corrupci&oacute;n engrosando y hasta encabezando listas electorales. Y no pasa nada. Ya no hay imputados, sino investigados, que suena menos culpabilizador. Como mucho, observamos a pol&iacute;ticos arrojando las miserias del contrincante a su cara para tapar las propias.&nbsp;&nbsp; Lo m&aacute;s en&eacute;rgico que sucede son algunas tertulias televisivas. Gracias, Marhuenda. Gracias, Inda. Nada nuevo en el frente. Es &ldquo;lo normal&rdquo; y es el nivel que hay. Somos as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al final, cuando ya hemos asumido que esto es as&iacute; porque siempre ha sido as&iacute;, acudimos a los t&oacute;picos anteriores para calmar conciencias y agitar debates y disputas en Twitter, ese nuevo foro de la pol&iacute;tica que sirve para la propaganda de unos y el desahogo de otros. Seguimos con las disculpas. Todos son corruptos en mayor o menor medida. El poder corrompe. La corrupci&oacute;n es cosa de un individuo, no de la organizaci&oacute;n. Pongo la mano en el fuego. La gran mayor&iacute;a de representantes pol&iacute;ticos son honrados. A quien m&aacute;s da&ntilde;o hace la corrupci&oacute;n es a mi partido, oiga. Luis, s&eacute; fuerte. Eso no me consta. &iquest;Y aqu&iacute; cu&aacute;ndo se habla de los ERE?
    </p><p class="article-text">
        Silencio. Un silencio c&oacute;mplice invade de manera inmediata cada sentencia, cada &lsquo;tuit&rsquo; y cada &ldquo;Me gusta&rdquo; en Facebook. Tolerancia cero. Hasta aqu&iacute; hemos llegado. Transparencia. Regeneraci&oacute;n. Que hable la Justicia. &iquest;Es &eacute;tico? Es legal.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a antes que vivimos en un pa&iacute;s curioso. Todos somos capaces de polemizar sobre las cabalgatas de presuntos Reyes Magos, o sobre unos titiriteros (bienvenidos al siglo XXI), pero no abrimos la boca para opinar sobre c&oacute;mo solucionaremos el problema <em>real</em> del sistema p&uacute;blico de pensiones, por ejemplo. Lo primero es m&aacute;s f&aacute;cil, y ah&iacute; nos apuntamos todos el tanto por la escuadra. No te lo perdonar&eacute; jam&aacute;s, Manuela Carmena.
    </p><p class="article-text">
        El silencio sigue avanzando, plomizo y espeso. Unos y otros callan&hellip; y otorgan. Es el refr&aacute;n con mayor verdad de todos. Miles y miles de militantes, simpatizantes, cargos p&uacute;blicos, subsidiados, personal de confianza, familiares de todos ellos, abducidos, adoctrinados, mansos de esp&iacute;ritu, fans incondicionales y amiguetes, se dan golpes en el pecho cuando corresponde, que suele coincidir con cuando se les dice que lo hagan, y se abalanzan sobre la presa cuando huelen sangre.
    </p><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as en los que los golpes en el pecho retumban. A veces ni eso, reconozc&aacute;moslo. Les da pereza, aunque siempre hay animadores del cotarro, ejemplos a seguir y gente comprometida con la causa hasta la m&eacute;dula. No obstante, el comportamiento carro&ntilde;ero suele ser el m&aacute;s habitual. Es m&aacute;s eficiente y rentable. Poco esfuerzo y bocado seguro. &Ntilde;am, &ntilde;am. Est&oacute;mago lleno, est&oacute;mago agradecido. Puede que en la pr&oacute;xima me den un cargo. Y no, no exigen responsabilidades a los responsables porque son de &ldquo;los suyos&rdquo;, y de ellos depende un futuro sill&oacute;n, con su correspondiente sueldo p&uacute;blico, o mejor a&uacute;n: la adjudicaci&oacute;n de una obra. &iquest;Quiere saber cu&aacute;l es su problema? Se llama 3%. La democracia interna y la cr&iacute;tica de puertas adentro es tan falso como los programas electorales. Te puede costar tu futuro en esta organizaci&oacute;n, chaval. Tendr&iacute;as que trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Es la cobard&iacute;a m&aacute;s absoluta del &ldquo;mantenido por la corrupci&oacute;n&rdquo; lo que nos condena a todos; y consiste en teatralizar una presunta moral p&uacute;blica (en mi pueblo lo llaman verg&uuml;enza) de la que se carece, mientras se acecha una oportunidad ventajista para picotear los restos de la presa que ha ca&iacute;do, o ha sido abatida, que es lo m&aacute;s probable, y para eso est&aacute;n los amigos que dirigen medios de comunicaci&oacute;n. Estoy para eso, &iexcl;al servicio del partido, de usted y la patria! Y son millones. Son los que &ldquo;cambian de chaqueta, corbata, gabardina o ch&aacute;ndal, pero nunca de gallumbos&rdquo; (lo tomo prestado de una canci&oacute;n que contiene grandes verdades).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se han parado a pensar cu&aacute;ntas personas conforman esas gigantescas redes clientelares? Pues solo tienen que sumar lo que les dije antes. Son un ej&eacute;rcito de millones. Son muchos y su cobard&iacute;a est&aacute; ganando la partida. &iquest;Saben qu&eacute; tienen en com&uacute;n? Todos votan. &iexcl;Vivan las <em>caenas</em>!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cadenas_132_4159497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Feb 2016 09:11:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cadenas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los buenos y los malos de la educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/buenos-malos-educacion_132_2395012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas ha llamado mucho la atenci&oacute;n un titular en el que el fil&oacute;sofo y pedagogo Jos&eacute; Antonio Marina, en una entrevista, se&ntilde;ala que<em> &ldquo;el buen maestro no puede cobrar lo mismo que uno malo&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        Esta afirmaci&oacute;n ha hecho saltar muchas alarmas. Marina es un personaje reputado, que se caracteriza por una defensa clara de la Educaci&oacute;n como motor de progreso del pa&iacute;s y por un talante dialogante y conciliador. Es f&aacute;cil estar de acuerdo con &eacute;l en multitud de temas, como el abandono y desprop&oacute;sito de los distintos gobiernos en materia educativa, la falta de consenso, la necesidad de modernizaci&oacute;n del sistema educativo, el necesario incremento de recursos y su mejor gesti&oacute;n, la conveniencia de imitar buenas pr&aacute;cticas que se realizan en otros pa&iacute;ses, la relativizaci&oacute;n de los famosos ex&aacute;menes de PISA, la introducci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as en el aula, poner en valor la educaci&oacute;n emocional, sacar la religi&oacute;n confesional del curr&iacute;culo, potenciar el pensamiento cr&iacute;tico y creativo, o el desprestigio que sufre el profesorado por parte de la sociedad (en general), y de la pol&iacute;tica (en particular).
    </p><p class="article-text">
        Y en este &uacute;ltimo punto ha ca&iacute;do en lo que &eacute;l mismo denuncia. Por supuesto que existen maestros buenos, malos y regulares. Los fil&oacute;sofos tienen el mismo problema. Y los periodistas, los administrativos, los electricistas, los conductores de ambulancia, los futbolistas, los pol&iacute;ticos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El problema es el mismo de siempre: se&ntilde;alar con dedo acusador al maestro como el culpable de los males de la Educaci&oacute;n. Este pa&iacute;s se ha empe&ntilde;ado, hist&oacute;ricamente, en ello. Es una r&eacute;mora cultural que ve al maestro como a un enemigo del que hay que desconfiar. Con ello tejemos una cortina para tapar los verdaderos y end&eacute;micos problemas de la Educaci&oacute;n y nos ahorramos hablar de aquello que realmente nos motiva y preocupa. Y no es una cuesti&oacute;n de dinero.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os los docentes nos hemos quejado con fuerza ante los terribles recortes, y el tema remuneratorio no ha sido el elemento principal. Tenemos much&iacute;simos problemas que nos impiden progresar en nuestro ejercicio profesional que consideramos m&aacute;s importantes, esenciales y que son desatendidos. Y eso lo sabemos quienes a diario pisamos las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de retribuir a los maestros en funci&oacute;n de los resultados de sus alumnos es, sencillamente, una aberraci&oacute;n intencionada o un error. Espa&ntilde;a no es Finlandia. No se puede obviar las diferencias socioecon&oacute;micas de nuestro pa&iacute;s, y eso que hay que reconocer los esfuerzos y logros realizados en equidad, pero esas diferencias se reproducen en la escuela. Los resultados acad&eacute;micos de los alumnos est&aacute;n &iacute;ntimamente correlacionados con su entorno. Resulta imposible disociar esa realidad para establecer una especie de complemento de productividad en base a una evaluaci&oacute;n que no puede ser objetiva, pues los puntos de partida son absolutamente distintos. No es lo mismo un centro educativo en un barrio pudiente radicado en Oviedo que otro en Algeciras, por ejemplo. Este solo argumento invalida la propuesta formulada por Jos&eacute; Antonio Marina, al que respeto enormemente. &iquest;Qu&eacute; criterios pedag&oacute;gicos sustentan esa propuesta?
    </p><p class="article-text">
        Factores como la renta per c&aacute;pita, la tasa de empleo, el nivel de formaci&oacute;n de las familias, la inmigraci&oacute;n o la segregaci&oacute;n de alumnos existente en funci&oacute;n de si un centro es p&uacute;blico o privado-concertado, no pueden ser omitidos. Tampoco el hecho de que en algunas regiones la ense&ntilde;anza p&uacute;blica y la concertada est&eacute;n en el cincuenta por ciento, o incluso que &eacute;sta supere a la primera. En Finlandia, que siempre se pone como ejemplo, los centros p&uacute;blicos suponen el 98% del total.
    </p><p class="article-text">
        Y es verdad que hacen falta muchos cambios; es urgente acometerlos. Es necesario redise&ntilde;ar el desfasado e insensato acceso a la funci&oacute;n docente, mejorar la formaci&oacute;n del profesorado y sus condiciones de trabajo, una ley educativa basada en el consenso y que se tenga en cuenta la opini&oacute;n de los docentes, los grandes olvidados&hellip; de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay que hablar de la falta de recursos de los centros p&uacute;blicos y la necesaria modernizaci&oacute;n en equipamientos, de la falta de sustituci&oacute;n del profesorado, de la p&eacute;rdida de miles y miles de profesores y maestros, y de la precariedad de los docentes interinos. Y mucho m&aacute;s: la carga de trabajo y el horario lectivo actual impiden la formaci&oacute;n continua y la posibilidad de establecer mecanismos de coordinaci&oacute;n entre docentes, as&iacute; como el desarrollo de programas de innovaci&oacute;n pedag&oacute;gica, que actualmente dependen del sacrificio personal y empe&ntilde;o de los maestros y profesores, que tenemos que luchar contra la burocracia y rigidez de las Administraciones educativas.
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho de lo que hablar y hay materias en las que es f&aacute;cil, si hay voluntad, llegar a entendimientos duraderos y fruct&iacute;feros; pero volver a poner en la picota a los docentes como los responsables de todos los males vuelve a ser un viejo error que no ayuda en nada y enmascara la verdad. El manique&iacute;smo de los buenos y los malos vuelve a enturbiar la realidad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/buenos-malos-educacion_132_2395012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2015 17:45:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los buenos y los malos de la educación]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hora de la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hora-verdad_132_2441673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Es el momento. Despu&eacute;s de cuatro largos a&ntilde;os de pedir -casi rogar- <em>di&aacute;logo y consenso</em>, los docentes interinos de la Regi&oacute;n de Murcia vemos, con esperanza y cautela, que puede producirse un entendimiento con la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No ha sido un camino f&aacute;cil, y a&uacute;n no ha finalizado. Pero tras tres consejeros de Educaci&oacute;n distintos y dos Directores Generales de Recursos Humanos, ha tenido que ser la Asamblea Regional la que obligue a la Administraci&oacute;n a sentarse en una mesa de negociaci&oacute;n y consensuar con las organizaciones sindicales <em>un sistema de listas de interinos justo y unas condiciones de trabajo dignas.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sobre la mesa est&aacute; la cruda realidad; m&aacute;s de tres mil maestros y profesores en la calle, discriminaci&oacute;n hacia los propios docentes de la Regi&oacute;n y un panorama desolador y nada motivador de <em>precariedad y angustia</em>.
    </p><p class="article-text">
        La crisis, y los recortes, han golpeado sin piedad y reiteradamente. Todos lo han sentido, <em>y los docentes interinos </em>-en palabras de la propia consejera en la Asamblea Regional- <em>lo han sufrido con mayor dureza si cabe</em>. Somos el &ldquo;eslab&oacute;n d&eacute;bil&rdquo; del personal de la Consejer&iacute;a por nuestra situaci&oacute;n de eventualidad. Un eslab&oacute;n que, en casi un 90%, como reconoci&oacute; el Director General de RRHH, Enrique Ujald&oacute;n, en un art&iacute;culo de hace unos dos a&ntilde;os, <strong>ha aprobado oposiciones</strong> al menos una vez, <em>demostrando m&eacute;rito y capacidad</em>. Eso es lo que no quiso admitir una Consejer&iacute;a que se cerr&oacute; en banda a todo di&aacute;logo, a todo argumento, dando portazo a miles de profesionales de la ense&ntilde;anza; sin explicaciones y con una <em>insensibilidad</em> aplastante y que a&uacute;n no acertamos a entender.
    </p><p class="article-text">
        Pero no vamos a explayarnos m&aacute;s en ello. No merece la pena hablar m&aacute;s de la cerraz&oacute;n e insensibilidad del exconsejero Sotoca y del exdirector general de RRHH Joaqu&iacute;n Buend&iacute;a, ni de c&oacute;mo impusieron un <strong>sistema cruel, t&eacute;cnicamente deficiente y profundamente arbitrario</strong>. Tampoco vamos a recordar las promesas incumplidas de di&aacute;logo de Pedro A. S&aacute;nchez, ni todos los intentos realizados por los docentes interinos por tender puentes de di&aacute;logo. Lo importante es que los defensores de la precariedad, de los recortes y de la imposici&oacute;n autoritaria han perdido y ahora guardan el silencio de la culpa.
    </p><p class="article-text">
        Es la hora de la verdad. La Asamblea Regional, a instancia de una moci&oacute;n presentada por Ciudadanos y aprobada por unanimidad por todos los grupos pol&iacute;ticos -incluido el PP-, ordena a la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n a abrir unas negociaciones que no debieron cerrarse nunca. Al fin existe unanimidad en algo tan l&oacute;gico como la necesidad de di&aacute;logo. Hasta el momento, todas las organizaciones sindicales y pol&iacute;ticas de la Regi&oacute;n hab&iacute;an manifestado esa necesidad: PSOE, Podemos, IU, Equo, UPyD, Ciudadanos&hellip; Todos excepto quien ten&iacute;a que posibilitarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Y qu&eacute; es lo que quieren los docentes interinos de la Regi&oacute;n?</em> Pues es muy sencillo. Solo hay que escucharlos: <strong>estabilidad, dignidad y justicia</strong>. Restablecer derechos arrebatados y condiciones de trabajo en igualdad de condiciones, sin m&aacute;s discriminaciones. Y <strong>respeto</strong>. Respeto por quienes han aprobado oposiciones, demostrando m&eacute;rito y capacidad. Respeto por quienes se recorren los centros educativos curso tras curso y se dejan la piel por sus alumnos y por vocaci&oacute;n a esta maravillosa profesi&oacute;n. Respeto por quienes se ocupan de las vacantes que los funcionarios prefieren dejar &ldquo;para el interino&rdquo; porque entra&ntilde;an mayores dificultades por las condiciones sociales del alumnado, o porque se tienen menos recursos, est&aacute;n m&aacute;s lejos o tienen peor horario. Respeto por la experiencia, por la formaci&oacute;n adquirida tras a&ntilde;os de dedicaci&oacute;n, esfuerzo y estudio. Respeto por una carrera profesional y una trayectoria que valore <em>integralmente</em> los m&eacute;ritos y capacidades adquiridas. Ni m&aacute;s ni menos.
    </p><p class="article-text">
        No se puede dejar en la cuneta tanto capital humano. Por eso rechazamos un sistema rotatorio que es indigno, que nada tiene que ver con la <em>calidad y excelencia</em> que debe presidir el sistema educativo. A nadie se le ocurre hacer eso con m&eacute;dicos, enfermeros, abogados o administrativos. Todo el mundo respeta el conocimiento adquirido, los m&eacute;ritos acumulados y la trayectoria profesional derivada del ejercicio y la pr&aacute;ctica profesional. Es una cuesti&oacute;n de respeto, s&iacute;. Pero tambi&eacute;n de l&oacute;gica y eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        En breve, la consejera de Educaci&oacute;n ha de convocar a las partes para dialogar y alcanzar un acuerdo que debe cerrarse cuanto antes. Un acuerdo que borre una etapa oscura que pudo haberse evitado solo con <em>di&aacute;logo</em>. Es el momento de enmendar un grave error. Es la hora de la verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Alguacil Titos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hora-verdad_132_2441673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2015 20:18:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La hora de la verdad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[AIDMUR]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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