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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marián Franquet]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marian_franquet/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marián Franquet]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La primera mujer presidenta y el viejo lenguaje del poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/primera-mujer-presidenta-viejo-lenguaje_132_12699980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d69b7d7-5941-45a0-ac0b-752a988e7f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La primera mujer presidenta y el viejo lenguaje del poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decirle histérica a una mujer no es una broma ni una exageración: es revivir siglos de silencio impuesto. Es decirle, en clave moderna, que su palabra no vale porque está dominada por la emoción y no por la razón
</p></div><p class="article-text">
        Durante el &uacute;ltimo pleno del Cabildo de Tenerife, la presidenta Rosa D&aacute;vila calific&oacute; al grupo socialista de &ldquo;oposici&oacute;n hist&eacute;rica&rdquo;. La expresi&oacute;n surgi&oacute; despu&eacute;s de que yo (y otros) como consejera, no pudiera contener la risa ante una afirmaci&oacute;n ciertamente pintoresca: que la presidenta utiliza el transporte p&uacute;blico y que, cada vez que lo hace, la ciudadan&iacute;a la vitorea con un &ldquo;&iexcl;sigue mejorando las cosas, presidenta!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del anecdotario, el comentario merece una reflexi&oacute;n seria, porque no es solo una salida de tono: es un s&iacute;ntoma del machismo estructural que a&uacute;n persiste en nuestras instituciones, incluso cuando lo enuncia una mujer.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;histeria&rdquo; proviene del griego <em>hyst&eacute;ra</em>, que significa &uacute;tero. Desde hace siglos, la medicina y la cultura machista la usaron para explicar &mdash;y despreciar&mdash; la emoci&oacute;n femenina. Hip&oacute;crates, Freud y tantos otros hicieron de la &ldquo;histeria&rdquo; una enfermedad del cuerpo femenino que se manifestaba cuando las mujeres sent&iacute;an demasiado, hablaban demasiado o, simplemente, no obedec&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Decirle &ldquo;hist&eacute;rica&rdquo; a una mujer no es una broma ni una exageraci&oacute;n: es revivir siglos de silencio impuesto. Es decirle, en clave moderna, que su palabra no vale porque est&aacute; dominada por la emoci&oacute;n y no por la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s grave es que esa palabra se pronunciara en la m&aacute;xima instituci&oacute;n insular por una mujer que se define a s&iacute; misma como feminista, y que adem&aacute;s ostenta el honor de ser la primera presidenta del Cabildo de Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        Presumir de ser feminista mientras se usa el insulto m&aacute;s cargado de misoginia del diccionario pol&iacute;tico es, cuando menos, una contradicci&oacute;n tan evidente como preocupante.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo no consiste en ocupar un cargo, consiste en transformar la cultura del poder: en cambiar las palabras, los gestos y las estructuras que hist&oacute;ricamente nos han hecho callar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una mujer que ha llegado a la c&uacute;spide de una instituci&oacute;n y recurre al lenguaje del patriarcado para desacreditar, no est&aacute; rompiendo el techo de cristal: est&aacute; reforzando las paredes del mismo sistema que dice combatir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo me re&iacute;, s&iacute;, y otros conejeros y consejeras tambi&eacute;n, aunque parece que solo le molest&eacute; yo, que fue a quien nombr&oacute;. Me re&iacute; porque el comentario sobre las ovaciones en la guagua rozaba la autoparodia. Y mi risa &mdash;una reacci&oacute;n humana, espont&aacute;nea, incluso saludable en pol&iacute;tica&mdash; fue suficiente para que la presidenta utilizara la&nbsp;etiquetara de &ldquo;oposici&oacute;n hist&eacute;rica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese gesto revela mucho sobre c&oacute;mo se entiende todav&iacute;a el poder: se tolera la risa cuando viene del poderoso, pero se castiga cuando viene de quien cuestiona.
    </p><p class="article-text">
        Usar la palabra &ldquo;hist&eacute;rica&rdquo; en un debate p&uacute;blico no es solo una falta de respeto; es una forma de violencia simb&oacute;lica porque utiliza el lenguaje para rebajar, caricaturizar y restar legitimidad pol&iacute;tica a una mujer. Es violencia simb&oacute;lica porque asocia el disenso con la irracionalidad femenina. Y es violencia simb&oacute;lica, sobre todo, porque normaliza el machismo en la esfera institucional, disfrazado de ocurrencia o iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ser la primera mujer en presidir el Cabildo de Tenerife no convierte autom&aacute;ticamente a nadie en feminista. Al contrario: aumenta la responsabilidad de ser coherente. No basta con ser la primera; hay que abrir camino para que otras puedan llegar sin soportar los mismos prejuicios, las mismas etiquetas, los mismos insultos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando una mujer con poder utiliza las palabras del machismo, no est&aacute; ejerciendo liderazgo: est&aacute; ejerciendo el viejo poder con rostro nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Yo no me disculpo por re&iacute;rme. Me preocupa m&aacute;s que se quiera disciplinar la risa femenina, que se castigue la expresi&oacute;n, el humor o la cr&iacute;tica con insultos que vienen de otra &eacute;poca. En democracia, la risa puede ser un arma pol&iacute;tica leg&iacute;tima: la de quien no teme, la de quien ve m&aacute;s all&aacute; de los discursos solemnes.
    </p><p class="article-text">
        La risa femenina sigue incomodando al poder. Se espera que las mujeres en pol&iacute;tica sean serias, comedidas, obedientes; y cuando no lo son, se las castiga con etiquetas emocionales. Lo que para un hombre ser&iacute;a &ldquo;car&aacute;cter&rdquo; o &ldquo;pasi&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;, para una mujer se convierte en &ldquo;histeria&rdquo;. Es el doble est&aacute;ndar de siempre, revestido de institucionalidad. Las palabras importan. Y cuando se usan desde una instituci&oacute;n, importan a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Rosa D&aacute;vila usa el lenguaje para rebajar, caricaturizar y restar valor pol&iacute;tico. Reproduce el viejo imaginario de la mujer emocional frente al hombre racional. Y lo hace desde una posici&oacute;n de poder, lo que lo convierte en un acto de dominaci&oacute;n discursiva.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo nos ha ense&ntilde;ado que el machismo no solo se expresa en los hechos, sino tambi&eacute;n en las palabras que elegimos. Y esas palabras importan, sobre todo cuando se dicen desde una instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo no se declama: se practica.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; este episodio sirva para abrir un debate serio sobre c&oacute;mo hablamos, c&oacute;mo ejercemos el poder y c&oacute;mo entendemos el feminismo.
    </p><p class="article-text">
        Porque las mujeres que llegamos a la pol&iacute;tica no lo hicimos para repetir el lenguaje del patriarcado, sino para transformarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/primera-mujer-presidenta-viejo-lenguaje_132_12699980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 18:05:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La primera mujer presidenta y el viejo lenguaje del poder]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser la primera no basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/primera-no-basta_132_13121886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema no es que Rosa Dávila recuerde que es la primera mujer presidenta del Cabildo de Tenerife. El problema es que, a estas alturas, cuesta más identificar qué ha hecho esa presidencia por las demás mujeres de la isla que contabilizar su presencia en actos, homenajes, entregas de premios y campañas de imagen
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Rosa D&aacute;vila</strong> repite con frecuencia un dato que, en efecto, tiene relevancia hist&oacute;rica: es la primera mujer que preside el <strong>Cabildo de Tenerife </strong>desde que existe la instituci&oacute;n. Y ese hecho, por s&iacute; mismo, merece ser reconocido. Durante demasiado tiempo, los puestos de m&aacute;ximo poder pol&iacute;tico fueron espacios casi exclusivamente masculinos, de modo que cada mujer que llega por primera vez a uno de ellos rompe una barrera simb&oacute;lica que no conviene despreciar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema empieza cuando el s&iacute;mbolo pretende sustituir al legado.
    </p><p class="article-text">
        Porque la historia p&uacute;blica no recuerda igual a todas las mujeres que fueron las primeras. A algunas las recuerda porque, adem&aacute;s de llegar, abrieron camino. <strong>Clara Campoamor</strong> no fue importante solo por ocupar un esca&ntilde;o: convirti&oacute; su presencia institucional en una conquista hist&oacute;rica para las mujeres, defendiendo el sufragio femenino. <strong>Carme Chac&oacute;n</strong> no qued&oacute; en la memoria solo por ser la primera ministra de Defensa: aquella imagen suya, embarazada, pasando revista a las tropas, se convirti&oacute; en una impugnaci&oacute;n visual de viejos prejuicios sobre la autoridad, la maternidad y el poder. <strong>Mar&iacute;a Teresa Fern&aacute;ndez de la Vega</strong> no destac&oacute; &uacute;nicamente por ser la primera vicepresidenta del Gobierno, sino por asociar ese lugar a una agenda pol&iacute;tica que coloc&oacute; la igualdad en el centro de la calidad democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el verdadero list&oacute;n: no ser la primera para una misma, sino ser la primera que deja algo para las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y conviene subrayar, adem&aacute;s, que en Canarias ese camino no empez&oacute; con Rosa D&aacute;vila. Otras mujeres ya han ocupado presidencias insulares. Ah&iacute; est&aacute;n <strong>Sebastiana Perera</strong> y <strong>Mar&iacute;a Dolores Corujo</strong> en Lanzarote; <strong>Mar&iacute;a Eugenia M&aacute;rquez</strong> en Gran Canaria; <strong>Guadalupe Gonz&aacute;lez Ta&ntilde;o</strong> y <strong>Nieves Lady Barreto</strong> en La Palma; <strong>Bel&eacute;n Allende</strong> en El Hierro; y ahora <strong>Lola Garc&iacute;a</strong> en Fuerteventura. Todas ellas demuestran que el liderazgo femenino en los cabildos ha sido una realidad construida, con esfuerzo y a menudo en soledad, por mujeres que ya hab&iacute;an abierto ese camino para todas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene recordar que Tenerife ya ha tenido mujeres con una presencia enormemente simb&oacute;lica al frente de instituciones que marcan el pulso pol&iacute;tico insular. Ana Oramas en La Laguna y Patricia Hern&aacute;ndez en Santa Cruz de Tenerife encabezaron dos de los ayuntamientos m&aacute;s decisivos de la isla. fueron liderazgos observados en toda la isla y contribuyeron a consolidar una imagen de autoridad femenina en espacios de m&aacute;ximo poder municipal.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde el caso de Rosa D&aacute;vila merece una mirada menos complaciente. Porque si una presidenta quiere convertir su condici&oacute;n de &ldquo;primera mujer&rdquo; en un elemento central de su relato pol&iacute;tico, tambi&eacute;n tiene que aceptar que se le pregunte qu&eacute; ha hecho con ese capital simb&oacute;lico. Y la respuesta, al menos hasta ahora, resulta bastante menos brillante que el eslogan.
    </p><p class="article-text">
        El primer dato es muy elocuente. Cuando Rosa D&aacute;vila tom&oacute; posesi&oacute;n y organiz&oacute; el gobierno del Cabildo, las tres vicepresidencias recayeron en hombres. Solo despu&eacute;s de que el PSOE impulsara una moci&oacute;n reclamando presencia femenina en las vicepresidencias, el Cabildo corrigi&oacute; esa composici&oacute;n y nombr&oacute; a mujeres en puestos posteriores (la 4&ordf; y 5&ordf; vicepresidencia). Ese detalle importa. Porque muestra que el primer impulso de su mandato no fue precisamente feminizar la estructura real del poder. En pol&iacute;tica, como en casi todo, tambi&eacute;n importa mucho lo que una dirigente hace sin que nadie la obligue.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo dato es todav&iacute;a m&aacute;s revelador: el peso pol&iacute;tico otorgado al &aacute;rea de igualdad. En la etapa anterior, el Cabildo hab&iacute;a contado con una consejera delegada de Igualdad y Prevenci&oacute;n de la Violencia de G&eacute;nero. Sin embargo, con la estructura de Rosa D&aacute;vila, Igualdad y Diversidad se unen y su gesti&oacute;n operativa pas&oacute; a una Direcci&oacute;n Insular ocupada mediante designaci&oacute;n directa. Una figura org&aacute;nicamente inferior a una consejer&iacute;a ocupadas por cargos electos. Dicho de otra manera: el &aacute;rea no gan&oacute; rango pol&iacute;tico; lo perdi&oacute;. No se eleva el &aacute;rea: se tecnifica, se subordina y se le resta centralidad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las pol&iacute;ticas de igualdad como las pol&iacute;ticas sociales se han caracterizado por ser pol&iacute;ticas de eventos y patrocinios. Es decir, acciones pensadas m&aacute;s para el foco medi&aacute;tico y publicitario que para abordar de fondo los problemas de quienes m&aacute;s lo necesitan: la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable y, de forma muy concreta, muchas mujeres que siguen sufriendo desigualdad, precariedad, sobrecarga de cuidados o violencia.
    </p><p class="article-text">
        Se ha visto a Rosa D&aacute;vila en m&uacute;ltiples escenarios entregando premios, recibiendo premios, haciendo homenajes, participando en actos vistosos y desarrollando actividades muy visibles desde el punto de vista medi&aacute;tico. Y no hay nada malo en reconocer trayectorias, en celebrar fechas o en apoyar campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n. El problema aparece cuando esa pol&iacute;tica de escaparate sustituye a la pol&iacute;tica transformadora.
    </p><p class="article-text">
        Pero la contradicci&oacute;n no termina en la foto ni en el organigrama. Rosa D&aacute;vila gobierna con el Partido Popular y ha dejado en manos de ese partido las pol&iacute;ticas contra la violencia de g&eacute;nero. Del mismo Partido Popular que combati&oacute; en el Tribunal Constitucional la ley integral contra la violencia machista, aunque el propio Constitucional aval&oacute; despu&eacute;s el n&uacute;cleo de esa norma. Y del mismo Partido Popular que hoy vuelve a sentarse con Vox para negociar gobiernos auton&oacute;micos en varias comunidades, con las pol&iacute;ticas de igualdad sobre la mesa como precio de los acuerdos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los rasgos pol&iacute;ticos m&aacute;s visibles del ciclo que vive Tenerife es la normalizaci&oacute;n de acuerdos con Vox en instituciones municipales clave de la isla. Vox est&aacute; hoy en los gobiernos municipales de Arona y de Granadilla de Abona. Esa cadena de acuerdos fue respaldada pol&iacute;ticamente por la direcci&oacute;n de Coalici&oacute;n Canaria, y Rosa D&aacute;vila, como responsable insular del partido, forma parte de ese aval pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, el balance adquiere una iron&iacute;a dif&iacute;cil de ignorar: el gran legado del tiempo pol&iacute;tico que encarna Rosa D&aacute;vila es un clima pol&iacute;tico en el que el machismo organizado encuentra cada vez menos barreras para acercarse al poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo sigue ah&iacute;, s&iacute;. Pero el legado ya es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el problema no es que Rosa D&aacute;vila recuerde que es la primera mujer presidenta del Cabildo de Tenerife. El problema es que, a estas alturas, cuesta m&aacute;s identificar qu&eacute; ha hecho esa presidencia por las dem&aacute;s mujeres de la isla que contabilizar su presencia en actos, homenajes, entregas de premios y campa&ntilde;as de imagen.
    </p><p class="article-text">
        Y en eso reside toda la diferencia entre una mujer que llega y una mujer que deja huella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/primera-no-basta_132_13121886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:17:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ser la primera no basta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Política y techos de cristal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/politica-techos-cristal_132_2244732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        as mujeres somos la mitad de la poblaci&oacute;n mundial. Sin embargo, esto no se refleja en la mayor&iacute;a de las estad&iacute;sticas que, desde la sociolog&iacute;a, la econom&iacute;a o cualquier &aacute;mbito, se nos pueda ocurrir analizar. En ellas no aparece un equilibrio entre mujeres y hombres, no, sino que vemos c&oacute;mo o las lideramos o nuestra presencia es testimonial.
    </p><p class="article-text">
        Encabezamos con creces los datos de pobreza, de trabajo precario, de pensiones indignas y un largo etc&eacute;tera. En cambio, apenas aparecemos en las listas de consejos de administraci&oacute;n de grandes empresas, en la visibilidad en la ciencia o en el deporte, en las c&uacute;pulas de poder del mundo judicial, el pol&iacute;tico y otro largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a acompa&ntilde;ar estas l&iacute;neas de cientos de estad&iacute;sticas que ponen de manifiesto la enorme discriminaci&oacute;n que padecemos las mujeres por el simple hecho de serlo.
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de marzo est&aacute; convocada una huelga feminista. Feminismo, &iexcl;qu&eacute; hermosa palabra! &Eacute;sa que define la lucha por la igualdad, la justicia social y nuestros derechos conquistados (&eacute;sos que costaron tanto y hoy algunas se atreven a despreciar p&uacute;blicamente aun siendo beneficiarias de los mismos). Si hay un colectivo -si es que a la mitad de la poblaci&oacute;n se la puede considerar as&iacute;-, con derecho a convocar a una huelga pol&iacute;tica, s&iacute; POLITICA porque lo personal es pol&iacute;tico y perdimos transformaciones que tienen que venir de lo pol&iacute;tico (mira que &uacute;ltimamente nos dan miedo algunas palabras), esas son las Mujeres. Y qu&eacute; d&iacute;a mejor que el D&iacute;a Internacional de Las Mujeres con una convocatoria global en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad de g&eacute;nero es estructural, internacional&hellip; es inmensa. Ante esta situaci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo actuamos? &iquest;C&oacute;mo cambiamos este mundo que causa tanto sufrimiento? &iquest;C&oacute;mo combatimos ese machismo que nos oprime y nos mata?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Piensa globalmente y act&uacute;a localmente&rdquo;. Creo que en esta idea est&aacute; la clave. Tenemos que tener la foto global de la situaci&oacute;n, las estrategias coordinadas y compartidas y las acciones localizadas. Cada uno y cada una desde nuestros espacios, nuestras realidades y nuestras posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        La m&iacute;a es, entre otras, la pol&iacute;tica. Y en este espacio tenemos que reflexionar sobre el papel de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, con la actualidad pol&iacute;tica a las espaldas, la reflexi&oacute;n es inevitable. &iquest;Qu&eacute; pasa con las mujeres a la hora de acceder a puestos de responsabilidad en pol&iacute;tica? Aqu&iacute; tambi&eacute;n hay techos de cristal -o de hormig&oacute;n- y suelos pegajosos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Capacidad y m&eacute;rito&rdquo;. Esas dos palabras las he escuchado mucho estos d&iacute;as para justificar la presencia de hombres en importantes puestos. Y, ver&aacute;n, eso solo puede significar que consideran que no hay mujeres con capacidad y m&eacute;rito para ocupar esos mismos puestos o, como m&iacute;nimo, son m&aacute;s bajos. &iexcl;&iexcl;&iexcl;Qu&eacute; falsedad!!!
    </p><p class="article-text">
        La mitad del poder. Eso es lo que se pide, nada m&aacute;s y nada menos lo que por justicia nos corresponde. Son innegables los avances conseguidos, igual que es innegable que nos queda mucho camino que recorrer. A pesar de las normas, leyes, compromisos pol&iacute;ticos, promesas electorales, discursos institucionales... todav&iacute;a hay mucho por andar. 
    </p><p class="article-text">
        En el poder pol&iacute;tico el techo de cristal (ese techo transparente, que parece inexistente, pero que no nos deja seguir subiendo pelda&ntilde;os) lo encontramos cuando, para que una mujer pueda acceder a un puesto, un hombre tiene que renunciar al mismo con el fin de darle paso a ella. Entonces los discursos se nos diluyen como az&uacute;car en el caf&eacute;: &ldquo;Yo creo en la igualdad &rdquo;, &ldquo;yo soy feminista&rdquo;, &ldquo;yo he hecho, he dicho, he promovido&hellip;&rdquo; &ldquo;&iexcl;Ehhhhhh! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Que ese puesto es m&iacute;o!!!&rdquo; Eso s&iacute;: por m&eacute;rito y capacidad (por si acaso, es iron&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Ocupar los espacios de poder que a las mujeres nos corresponden implican desalojar a los hombres de los mismos. No a todos, solo a la mitad porque, entre otras cuestiones, los est&aacute;n ocupando apoy&aacute;ndose en la discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de g&eacute;nero &iquest;De verdad quieren eso?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ocupar el poder sustent&aacute;ndose en la situaci&oacute;n de opresi&oacute;n y desigualdad que sufren las mujeres?
    </p><p class="article-text">
        Los avances de las mujeres son avances que nos benefician a todos y todas, que nos hacen m&aacute;s libres, mejores. Esos avances tienen que ser impulsados desde la pol&iacute;tica de forma decidida, con acciones que nos permitan seguir construyendo igualdad. Cada oportunidad perdida es un retroceso, cada justificaci&oacute;n por la no acci&oacute;n una bocanada de aire al machismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/politica-techos-cristal_132_2244732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Mar 2018 19:07:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Política y techos de cristal]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho Islas por la Igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/islas-igualdad_132_4112254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de las Mujeres es fruto de siglos durante los cuales mujeres, conocidas y an&oacute;nimas,  han sido art&iacute;fices de la lucha por participar en la sociedad en igualdad de condiciones con los hombres. Hoy, en pleno siglo XXI, seguimos demandando que nuestros derechos, el de las mujeres, sean efectivos, y la igualdad plena, real y efectiva. 
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de las Mujeres se trata de una ocasi&oacute;n m&aacute;s para reclamar los derechos pendientes y rendir el merecido tributo a las mujeres que a lo largo de nuestro pasado,  tambi&eacute;n de nuestro presente, se han enfrentado al machismo, a la misoginia, a la exclusi&oacute;n, a la invisibilidad o a la falta de reconocimiento a su labor para el desarrollo de las sociedades.  Mujeres que dedicaron su vida, y en algunos casos la perdieron, al acto pac&iacute;fico de pedir su dignidad, y que han hecho posible que hoy podamos contar los logros alcanzados. 
    </p><p class="article-text">
        El 8 de marzo es una fecha para la reivindicaci&oacute;n, en pro de la igualdad, la justicia, la no violencia y el desarrollo, porque pese a que se han producido avances, estos han sido lentos y dispares, y las desigualdades siguen siendo notorias. 
    </p><p class="article-text">
        En las redes sociales se conmemora esta fecha con felicitaciones, como si fuera el santo o el cumplea&ntilde;os de las mujeres, a las que tambi&eacute;n se les regala flores, olvidando que lo que estamos reclamando es acabar con la desigualdad por raz&oacute;n de g&eacute;nero y que esa lucha es de todas y de todos, no solo de las mujeres. No queremos felicitaciones, ni flores, queremos implicaci&oacute;n, unidad de acci&oacute;n y compromiso para lograr la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo pervive a&uacute;n la violencia f&iacute;sica, ps&iacute;quica, sexual y econ&oacute;mica contra las mujeres, que seguimos siendo las principales v&iacute;ctimas de la pobreza, y sufrimos discriminaci&oacute;n en todos los sectores: sigue siendo escasa la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad y existe un techo de acero para llegar a los puestos de poder, padecemos especialmente la precariedad laboral y se nos discrimina en los salarios. Tenemos serias dificultades para conciliar la vida laboral y personal y sufrimos la falta de corresponsabilidad en los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        No hay motivos para la flores y las felicitaciones, pero s&iacute; para colaborar y sumar f&eacute;rreas voluntades con el cometido de que la igualdad impregne el d&iacute;a a d&iacute;a en todos los &aacute;mbitos de la sociedad. La lucha es dif&iacute;cil porque en muchas ocasiones la discriminaci&oacute;n es sutil, y corremos el riesgo de normalizar esas situaciones. Por ello, debemos unir fuerzas para defender los logros conseguidos e impedir retrocesos.
    </p><p class="article-text">
        Con este esp&iacute;ritu, este 8 de marzo en Canarias celebramos por primera vez un acto unitario. Con el lema '8 de Marzo. 8 Islas por la Igualdad', la Federaci&oacute;n Canaria de Municipios (FECAM), el Consejo de Ciudadan&iacute;a de La Graciosa, los siete cabildos insulares y el Instituto Canario de Igualdad del Gobierno de Canarias nos unimos para alzar la voz en defensa de la igualdad entre mujeres y hombres. 
    </p><p class="article-text">
        En un acto simult&aacute;neo en las ocho islas, entre las 11:00 y las 12:00 horas, se celebrar&aacute; un marat&oacute;n de lectura de la obra '&Eacute;l', de la escritora canaria y luchadora por los derechos de las mujeres, Mercedes Pinto. Nuestras armas ser&aacute;n, una vez m&aacute;s, las m&aacute;s punzantes: la palabra y las ansias por derrotar a la desigualdad, a la discriminaci&oacute;n y a la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Invito a todas y a todos a este gran marat&oacute;n en pro de la igualdad real entre hombres y mujeres, porque necesitamos el empuje y el aliento de toda la sociedad para llegar a la ansiada meta. Tambi&eacute;n animo a los medios de comunicaci&oacute;n a sumarse a esta lucha, ya que son un altavoz fundamental para sobrepasar barreras y cambiar la mentalidad de nuestros j&oacute;venes y mayores.
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes de que este marat&oacute;n es una carrera de larga distancia, que son a&uacute;n muchos los kil&oacute;metros que nos separan de la meta deseada, pero los recorreremos sin descanso, sin pausas, paso a paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/islas-igualdad_132_4112254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Mar 2016 09:06:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ocho Islas por la Igualdad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[MGF o la discriminación extrema de la mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mgf-discriminacion-extrema-mujer_132_4199794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a escucho el sonido de la cuchilla cortando la piel, es tan terrible que se te olvida gritar&rdquo;, as&iacute; habla Asha Hussein Ismael, quien con 5 a&ntilde;os sufri&oacute; la ablaci&oacute;n genital femenina. A ella la cosieron con hilo y aguja y dice que con m&aacute;s de 40 a&ntilde;os no es capaz de coser ni un bot&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n lo sufres cuando tienes la regla y, cuando llega el d&iacute;a de tu boda, el hombre te tiene que cortar y acostarse contigo inmediatamente. Te odias a ti misma&rdquo;, detalla Asha qui&eacute;n cre&oacute; la ONG 'Salva una ni&ntilde;a, salva una generaci&oacute;n' que desarrolla su actividad en Kenia y Somalia para que las madres j&oacute;venes piensen en sus hijas y no las hagan pasar por la misma situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 6 de febrero, conmemoramos el D&iacute;a Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilaci&oacute;n Genital Femenina, una fecha para hacer visible una atroz pr&aacute;ctica que han sufrido unos 200 millones de mujeres y ni&ntilde;as en todo el mundo, de los que unos 44 millones son ni&ntilde;as de 14 a&ntilde;os o menos. La mutilaci&oacute;n genital les genera un amplio cat&aacute;logo de lesiones f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas durante el resto de la vida de aquellas que sobreviven.
    </p><p class="article-text">
        La Mutilaci&oacute;n Genital Femenina (MGF) es una pr&aacute;ctica que implica la alteraci&oacute;n, lesi&oacute;n o extirpaci&oacute;n de los genitales femeninos por motivos no m&eacute;dicos, y se realiza casi siempre en ni&ntilde;as entre la infancia y la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        Internacionalmente es reconocida como una violaci&oacute;n de los derechos humanos de las ni&ntilde;as y las mujeres, porque quebranta los derechos a la salud, la seguridad y la integridad f&iacute;sica, el derecho a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la ablaci&oacute;n genital femenina se realiza sobre todo en pa&iacute;ses de &Aacute;frica y Oriente Medio, se da asimismo entre las poblaciones emigrantes que viven en otros pa&iacute;ses del mundo, tambi&eacute;n en los europeos. La Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas considera que si contin&uacute;a la tendencia actual, para el a&ntilde;o 2030 unos 86 millones de ni&ntilde;as en todo el mundo sufrir&aacute;n alg&uacute;n tipo de mutilaci&oacute;n genital.
    </p><p class="article-text">
        La mutilaci&oacute;n o ablaci&oacute;n genital femenina es una devastadora desigualdad que no tiene justificaci&oacute;n religiosa ni cultural pero que est&aacute; muy arraigada, y supone una discriminaci&oacute;n extrema de la mujer. Tal y como apunta Amnist&iacute;a Internacional, &ldquo;la mutilaci&oacute;n genital femenina es una pr&aacute;ctica que identifica la mutilaci&oacute;n del cuerpo y la mutilaci&oacute;n de los derechos de las mujeres, y con ello su sujeci&oacute;n al colectivo de los varones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Asamblea General de la ONU aprob&oacute; en diciembre de 1993 la Declaraci&oacute;n sobre la eliminaci&oacute;n de la violencia contra la mujer, que incluye en su art&iacute;culo 2 &ldquo;la mutilaci&oacute;n genital femenina y otras pr&aacute;cticas tradicionales nocivas para la mujer como uno de los actos comprendidos dentro del concepto de violencia contra la mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ante cualquier forma de violencia de g&eacute;nero, debemos sensibilizarnos, concienciarnos, y actuar colectivamente para erradicar esta pr&aacute;ctica. Tambi&eacute;n es fundamental la prevenci&oacute;n, la informaci&oacute;n y la atenci&oacute;n a las necesidades de salud de las ni&ntilde;as y mujeres que sufren las irreversibles consecuencias de esta pr&aacute;ctica destructiva.
    </p><p class="article-text">
        Esta inaceptable costumbre est&aacute; ligada a la ancestral invisibilidad de las mujeres y a su infravaloraci&oacute;n humana y social. Llevamos d&eacute;cadas luchando contra cualquier forma de violencia hacia las mujeres y esta es una de las m&aacute;s despiadadas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, en esta conmemoraci&oacute;n internacional, insto al conjunto de la ciudadan&iacute;a a tomar conciencia y mostrar su repulsa contra la mutilaci&oacute;n genital femenina que es una alarmante vulneraci&oacute;n de los derechos y libertades de millones de ni&ntilde;as y mujeres. Debemos acabar con esta tortura f&iacute;sica y psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es una tarea ardua pero se puede lograr, como en el caso de Vasthy, una joven keniata de 13 a&ntilde;os que cuando se enter&oacute; de que su padre preparaba el ritual de la ablaci&oacute;n, corri&oacute; a decirle a su madre que ella no quer&iacute;a pasar por eso, seg&uacute;n cuenta la ONG World Visi&oacute;n. La madre de Vasthy, que hab&iacute;a asistido a varias charlas realizadas por esa ONG sobre las consecuencias de la mutilaci&oacute;n genital femenina, decidi&oacute; apoyar a su hija y la ablaci&oacute;n no se consum&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien me hubiera hablado de la mutilaci&oacute;n genital antes de que me la practicasen no habr&iacute;a ido a buscar a la matrona, habr&iacute;a huido&rdquo;, sostiene Asha Hussein Ismael, quien lamenta no haber tenido cuando era ni&ntilde;a informaci&oacute;n sobre la realidad y consecuencias de la ablaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la concienciaci&oacute;n internacional sobre esta brutal tortura va en aumento. Colaboremos desde nuestros respectivos &aacute;mbitos para eliminar totalmente la mutilaci&oacute;n genital femenina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mgf-discriminacion-extrema-mujer_132_4199794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2016 13:26:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[MGF o la discriminación extrema de la mujer]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En ti está parar la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/parar-violencia-machista_132_2347382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Este 25 de noviembre conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer</p></div><p class="article-text">
        Este 25 de noviembre conmemoramos el D&iacute;a Internacional de la Eliminaci&oacute;n de la Violencia contra la Mujer, una fecha para sensibilizar y concienciar a la ciudadan&iacute;a sobre esta violencia tan presente en nuestra sociedad y que supone uno de los ataques m&aacute;s flagrantes a derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es un d&iacute;a asimismo para mostrar nuestra solidaridad y apoyo a las v&iacute;ctimas. Desde el a&ntilde;o 2000 han sido asesinadas en Canarias 82 mujeres, dos de ellas este mismo a&ntilde;o, lo que representa la escenificaci&oacute;n m&aacute;s cruel de la violencia machista. Adem&aacute;s de los asesinatos, miles de mujeres viven inmersas en esta violencia. E igualmente sus hijos e hijas menores, que ya tienen el reconocimiento legal de v&iacute;ctimas directas, y que tambi&eacute;n son asesinados para infligir el mayor da&ntilde;o posible a sus madres.
    </p><p class="article-text">
        Una violencia, la que se ejerce contra las mujeres por el hecho de serlo, que todav&iacute;a hoy no es visualizada por el conjunto de las sociedad como un problema grave y generalizado, ya que hay quienes a&uacute;n consideran esta violencia como un asunto que debe quedar oculto y circunscrito al &aacute;mbito privado. Y nada m&aacute;s lejos de la verdad: la violencia contra las mujeres es un problema real y cercano y perjudica a la sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Una violencia que no es inevitable, pero que exige acci&oacute;n y contundencia, compromiso e implicaci&oacute;n social para erradicarla y reconocimiento de la realidad para revertir la situaci&oacute;n que padecen mujeres y menores con rostros, con nombres y apellidos.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s personas muestran su voluntad para acabar con esta devastadora violencia. Sin embargo, en nuestra sociedad pervive un modelo de pensamiento, relaciones y conductas patriarcales y machistas que producen comportamientos violentos y que se trasmiten de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las personas j&oacute;venes y adolescentes siguen sufriendo y ejerciendo la violencia machista en todas sus formas, por lo que se hace necesario seguir intensificando las acciones de prevenci&oacute;n, educaci&oacute;n, sensibilizaci&oacute;n y concienciaci&oacute;n, as&iacute; como asegurar la aplicaci&oacute;n de las leyes.
    </p><p class="article-text">
        Datos e informes recientes indican una preocupante tendencia: que adolescentes y j&oacute;venes est&aacute;n reproduciendo actitudes y conductas de intimidaci&oacute;n, control personal y emocional, violencia f&iacute;sica y verbal o violaci&oacute;n de la intimidad. Por ello, el Instituto Canario de Igualdad ha dise&ntilde;ado una campa&ntilde;a de prevenci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n que pone el foco de atenci&oacute;n en este sector de la poblaci&oacute;n. Con el lema 'En ti est&aacute; parar la violencia machista', se dirige especialmente a la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven para que no consientan ni ejerzan la violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la mejor campa&ntilde;a de prevenci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n para j&oacute;venes y adolescentes est&aacute; en el ejemplo. Si las personas adultas rechazamos, combatimos, denunciamos y nos rebelamos p&uacute;blicamente contra cualquier forma de violencia hacia las mujeres daremos a la juventud una lecci&oacute;n de comportamiento y una oportunidad de afrontar su futuro en una sociedad libre de violencia machista y, por ende, m&aacute;s igualitaria, justa y solidaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/parar-violencia-machista_132_2347382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2015 09:08:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En ti está parar la violencia machista]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia,Machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres que sostienen el territorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mujeres-territorio-rural_132_2429975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La igualdad real y efectiva debe ser una realidad no solo en el mundo urbano, sino también en el rural.</p></div><p class="article-text">
        Conmemoramos hoy el D&iacute;a Internacional de las Mujeres Rurales para reconocer el papel clave de las mujeres en el sostenimiento del mundo rural y para promover la igualdad de g&eacute;nero en un territorio en el que los roles de g&eacute;nero y el sistema patriarcal est&aacute; muy interiorizado y la labor de las mujeres es a menudo invisible.
    </p><p class="article-text">
        En este d&iacute;a, rendimos homenaje a los cientos de mujeres que han sido el sost&eacute;n del medio rural, que son agentes estrat&eacute;gicos de su mantenimiento econ&oacute;mico, social y cultural y que son gestoras de los cambios y avances. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos empoderar a este colectivo diverso, que hist&oacute;ricamente ha visto como su trabajo en la ganader&iacute;a, agricultura o en la artesan&iacute;a ha sido considerado suplementario o auxiliar al cuidado del hogar y de mayores y menores, atenci&oacute;n a la familia que siempre han reca&iacute;do en ellas. No se hablaba de las condiciones de su trabajo, ni obten&iacute;an remuneraci&oacute;n alguna porque su labor se consideraba una ayuda familiar.
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho innegable que pese a que la igualdad entre hombres y mujeres est&aacute; recogida en legislaciones, las mujeres est&aacute;n sometidas en su d&iacute;a a d&iacute;a a situaciones de discriminaci&oacute;n y desigualdad en todos los &aacute;mbitos de la vida. Esta situaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s patente en el medio rural, en el que la falta de reconocimiento al trabajo productivo que desarrollan, sobre todo en las explotaciones familiares, sigue estando muy presente. A esto se a&ntilde;ade la falta de correponsabilidad en los cuidados de menores y mayores, de personas dependientes.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas se ha hablado del mundo rural desde el punto de vista masculino. Sin embargo, se est&aacute;n promoviendo cambios muy importantes, que vienen de la mano de las mujeres, desde su diversidad; mujeres trabajadoras en las explotaciones agr&iacute;colas y ganaderas, artesanas, cuidadoras, empresarias, representantes de organizaciones o emprendedoras, j&oacute;venes y mayores, con y sin formaci&oacute;n, pero que est&aacute;n alzando la voz para reivindicar lo que es y siempre ha sido una realidad: son las mujeres las gestoras de los cambios y las que sostienen el territorio. Y cada vez son m&aacute;s visibles y m&aacute;s reconocidas.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo de la conmemoraci&oacute;n de este d&iacute;a internacional, el Instituto Canario de Igualdad quiere rendir un homenaje a todas las mujeres de hoy y de ayer, que pese a las enormes dificultades han venido reivindicando sus derechos y que han luchado y lo siguen haciendo para que se les reconozca y valore su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, para celebrar el D&iacute;a Internacional de las Mujeres Rurales, el Instituto Canario de Igualdad, la consejer&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, el Cabildo de El Hierro y el Ayuntamiento de El Pinar de El Hierro, hemos organizado un conjunto de actividades que se desarrollar&aacute;n el 17 y 18 en El Pinar de El Hierro para concienciar a la sociedad sobre la contribuci&oacute;n de las mujeres rurales al desarrollo del territorio y para promover la igualdad de g&eacute;nero en el mundo rural.
    </p><p class="article-text">
        La igualdad real y efectiva debe ser una realidad no solo en el mundo urbano, sino tambi&eacute;n en el rural. Por ello, debemos poner en valor su trabajo y conocer sus necesidades y contribuir en la puesta en marcha actuaciones eficaces y eficientes que posibiliten incrementar sus oportunidades de emprender y mejorar su calidad de vida, as&iacute; como fomentar el asociacionismo e impulsar su representaci&oacute;n en los &oacute;rganos de toma de decisiones. En definitiva, debemos impulsar los avances necesarios para construir un territorio rural m&aacute;s justo, equitativo e igualitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mujeres-territorio-rural_132_2429975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2015 09:36:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mujeres que sostienen el territorio]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
