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    <title><![CDATA[elDiario.es - Catia Faria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/catia_faria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Catia Faria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De entrenar cetáceos a defender sus derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cetaceos-derechos-animales-parques-acuaticos-violencia-china_132_12999776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60dcebba-0f37-4152-8683-c6c8cb1f01bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De entrenar cetáceos a defender sus derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista china Shao Ran visita Madrid en su gira europea 2026. Su conferencia combinará relato autobiográfico con análisis sectorial y reflexión ética: las condiciones de vida de los cetáceos en cautividad; las estructuras económicas, políticas y culturales que sostienen esa industria; el papel de la sociedad civil, las instituciones educativas y los medios de comunicación en la instrumentalización animal, y las alternativas educativas y divulgativas</p></div><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, Shao Ran fue una de las entrenadoras de cet&aacute;ceos m&aacute;s respetadas de China. Trabaj&oacute; con belugas y delfines en acuarios y espect&aacute;culos, dentro de una industria que se presenta a s&iacute; misma como compatible con la conservaci&oacute;n, la educaci&oacute;n y el ocio familiar. Hoy es una de las voces m&aacute;s influyentes del activismo por los derechos animales en Asia, con una amplia presencia en redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n, y decenas de charlas impartidas en varias provincias del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo s&aacute;bado 21 de febrero, en el marco de su gira europea, ofrecer&aacute; una conferencia p&uacute;blica en Madrid, organizada por <a href="https://www.animal-ethics.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&Eacute;tica Animal</a>, <a href="https://www.instagram.com/empatia_es/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Asociaci&oacute;n Empat&iacute;a</a> y <a href="https://www.instagram.com/animalguar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Animal Guardians</a>, en <a href="https://ecocentro.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ecocentro</a>, a las 18:00 horas. La entrada es libre.
    </p><h2 class="article-text">Una ruptura &eacute;tica gradual, no una revelaci&oacute;n repentina</h2><p class="article-text">
        Los cambios morales profundos pocas veces llegan de golpe. En el caso de Shao Ran, el proceso fue lento: a&ntilde;os de convivencia diaria con animales no humanos privados de libertad, observaci&oacute;n acumulada y una disonancia creciente que acab&oacute; por hacerse insostenible. &ldquo;Me ense&ntilde;aron a entrenar, pero tambi&eacute;n a ignorar el sufrimiento. Lleg&oacute; un momento en que ya no pude cerrar los ojos ante lo que ve&iacute;a&rdquo;, explica en diversos v&iacute;deos difundidos en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria ilustra un fen&oacute;meno que la filosof&iacute;a moral y las ciencias sociales llevan tiempo examinando: la capacidad de las instituciones para hacer tolerables pr&aacute;cticas cuestionables mediante la rutina, la profesionalizaci&oacute;n y la distancia emocional. No se trata de mala voluntad individual, sino de c&oacute;mo los entornos estructurados desplazan la responsabilidad, fragmentan la percepci&oacute;n del da&ntilde;o y normalizan lo que resulta dif&iacute;cilmente justificable.
    </p><h2 class="article-text">Jaulas amables no, jaulas vac&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Uno de los argumentos m&aacute;s recurrentes en defensa del cautiverio animal es el v&iacute;nculo afectivo entre cuidadores y animales. Shao Ran no niega que ese v&iacute;nculo exista, pero se&ntilde;ala su l&iacute;mite: el cuidado sincero de un individuo no cancela los efectos estructurales del confinamiento ni compensa lo que el entorno artificial sustrae. La pregunta pertinente no es si hay cari&ntilde;o o afecto, sino si ese afecto basta para justificar las condiciones en las que se encuentran estos animales.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica se apoya tambi&eacute;n en datos m&aacute;s amplios sobre la industria acu&aacute;tica en China, donde la r&aacute;pida expansi&oacute;n del sector ha generado instalaciones construidas sin el personal ni la formaci&oacute;n necesarios para atender adecuadamente a especies cognitivamente complejas.
    </p><p class="article-text">
        Las belugas y los delfines poseen sistemas de comunicaci&oacute;n sofisticados, relaciones sociales estables, patrones de movilidad amplios y capacidad para la cooperaci&oacute;n grupal. En entornos artificiales restrictivos, estas capacidades quedan severamente limitadas. La literatura cient&iacute;fica es consistente al respecto: el cautiverio se asocia con estr&eacute;s cr&oacute;nico, comportamientos estereotipados, alteraciones inmunol&oacute;gicas, problemas reproductivos y una esperanza de vida inferior a la observada en poblaciones silvestres.
    </p><p class="article-text">
        El problema, por tanto, no reside en las intenciones de quienes trabajan en estos espacios, sino en el dise&ntilde;o institucional que los define y en el modelo econ&oacute;mico que los sostiene.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pagamos cuando pagamos la entrada?</h2><p class="article-text">
        La industria del entretenimiento con animales marinos mueve miles de millones de euros al a&ntilde;o. Su sostenimiento depende, en parte, de una separaci&oacute;n efectiva entre la experiencia de les espectadores y las condiciones reales en que viven los animales. Esa separaci&oacute;n no es accidental: se construye mediante discursos de conservaci&oacute;n, narrativas de cuidado y estrategias de comunicaci&oacute;n que presentan el cautiverio como compatible con el bienestar, borrando sistem&aacute;ticamente sus costes da&ntilde;inos. &ldquo;No importaba cu&aacute;nto sufrieran los animales ni el riesgo para los entrenadores: el espect&aacute;culo deb&iacute;a continuar. Los ingresos no pod&iacute;an verse afectados&rdquo;, declar&oacute; Shao Ran en una entrevista con <em>Sixth Tone</em>.
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n no apunta a la culpa individual, sino a una l&oacute;gica estructural m&aacute;s amplia. Es, en &uacute;ltima instancia, una cuesti&oacute;n de justicia: de c&oacute;mo se distribuyen los costes y los beneficios, y de d&oacute;nde trazamos los l&iacute;mites de la consideraci&oacute;n moral. La pregunta de fondo es evidente: &iquest;resulta &eacute;ticamente aceptable obtener placer o beneficio econ&oacute;mico a costa de la privaci&oacute;n sistem&aacute;tica de libertad y del bienestar de seres sintientes?
    </p><h2 class="article-text">Una voz que cruza fronteras culturales</h2><p class="article-text">
        La gira europea de Shao Ran tiene tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n cultural relevante. Su experiencia se inscribe en el contexto de una industria asi&aacute;tica de gran escala, integrada en el turismo y el consumo urbano de masas, lo que aporta una perspectiva poco habitual en el debate europeo sobre derechos animales, habitualmente centrado en coordenadas occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n pone de manifiesto que la reflexi&oacute;n &eacute;tica sobre el sufrimiento animal no pertenece a ninguna tradici&oacute;n filos&oacute;fica particular ni a ning&uacute;n contexto cultural espec&iacute;fico. La capacidad de reconocer ese sufrimiento y de responder a &eacute;l es transversal.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia combinar&aacute; relato autobiogr&aacute;fico con an&aacute;lisis sectorial y reflexi&oacute;n &eacute;tica. Entre los temas previstos se incluyen: las condiciones de vida de los cet&aacute;ceos en cautividad desde la etolog&iacute;a y la biolog&iacute;a marina; las estructuras econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y culturales que sostienen la industria; el papel de la sociedad civil, las instituciones educativas y los medios de comunicaci&oacute;n; y las alternativas educativas y divulgativas que no impliquen instrumentalizaci&oacute;n animal.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Shao Ran propone, en definitiva, una pregunta inc&oacute;moda pero necesaria: qu&eacute; tipo de consumo cultural estamos dispuestos a sostener y a qu&eacute; precio moral. No como ejercicio abstracto, sino como parte de la conversaci&oacute;n sobre qu&eacute; clase de sociedad queremos ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cetaceos-derechos-animales-parques-acuaticos-violencia-china_132_12999776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 05:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De entrenar cetáceos a defender sus derechos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parole de Queer Antiespecista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/parole-queer-antiespecista_132_1264268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be4f05e3-1b95-422a-99c1-4756fd9d1a8d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La mosca cojonera, el animal más queer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cumple 10 años la revista online Parole de Queer, referente en el Estado español y América Latina de las teorías y prácticas culturales y artísticas de lo queer, el transfeminismo y la mirada crítica sobre la construcción del género</p><p class="subtitle">Para celebrar su aniversario, publicarán un nuevo número en papel, 'Parole de Queer-Antiespecista. Especial 10 años'</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En la vanguardia que siempre les ha caracterizado, <em>les parole </em>han ido transitando a lo largo de estos a&ntilde;os, aunque no sin obst&aacute;culos, hacia un l&oacute;gico <a href="https://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">antiespecismo</a>: &ldquo;Creemos que hoy, m&aacute;s que nunca, la perspectiva transversal que siempre nos ha caracterizado se tiene que extender m&aacute;s all&aacute; de la especie humana&rdquo;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;El hogar es un escritorio&rdquo;, dice Patti Smith en <a href="https://www.megustaleer.com/libros/m-train/MES-066830" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M Train</em></a>, su fabuloso libro de memorias. Para muches, saltimbanquis de escritorio, lo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_queer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">queer</a> ha sido lo m&aacute;s semejante a un hogar que hemos encontrado. Un lugar impreciso donde abandonar la acrobacia social, el cansancio, la farsa de ser esto o lo otro, y dejar de intentar encajar en la narrativa est&aacute;ndar de c&oacute;mo se debe experimentar el mundo. Afirmarnos, como recuerda <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jack_Halberstam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Halberstam</a>, como fracaso. Un fracaso que sirve para desafiar el sistema y no un punto del sistema que necesita reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace 10 a&ntilde;os, nace, en pleno auge de lo queer en el Estado espa&ntilde;ol, la revista <a href="http://paroledequeer.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parole de Queer</a>, en un momento donde uno de los m&aacute;s radicales actos pol&iacute;ticos consist&iacute;a simplemente en existir siendo queer. Parole de Queer se presenta como una plataforma atenta a, y construida desde, la precariedad de las experiencias queer, ofreciendo un mecanismo gratuito de visibilidad, difusi&oacute;n y divulgaci&oacute;n de las teor&iacute;as y pr&aacute;cticas culturales y art&iacute;sticas inscritas dentro de su &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Nombres como Paul B. Preciado, Itziar Ziga, Del Lagrace Volcano, Shu Lea Cheang, O.R.G.I.A, Lazlo Pearlman, Elio Rodr&iacute;guez, Itziar Okariz, Cabello/Carceller, Annie Sprinkle, PostOp, Nac Scratchs, Jaime del Val o Sayak Valencia, entre otres, introdujeron a muches, y por primera vez, en las m&aacute;s t&oacute;rridas discusiones sobre el g&eacute;nero, el postporno, el mundo cyborg y lo propio queer.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de seis n&uacute;meros impresos, y construida una red s&oacute;lida de risas, afectos y deudas, Parole de Queer se vuelve exclusivamente online, aterrizando tambi&eacute;n en otras latitudes. En palabras de le performer y activista colombiana Anal&uacute; Laferal, integrante de Eunuka, &ldquo;Parole de Queer ha sido un referente muy significativo a lo largo de estos a&ntilde;os en los que me tir&eacute; de cabeza a cuestionar los mandatos violentos con los que se me hab&iacute;a moldeado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la vanguardia que siempre les ha caracterizado, <em>les parole </em>han ido transitando, a lo largo de estos a&ntilde;os, aunque no sin obst&aacute;culos, hacia un l&oacute;gico <a href="https://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antiespecismo</a>. Seg&uacute;n sus propias palabras: &ldquo;Creemos que hoy, m&aacute;s que nunca, la perspectiva transversal que siempre nos ha caracterizado se tiene que extender m&aacute;s all&aacute; de la especie humana&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Surge, entonces, y a prop&oacute;sito de la celebraci&oacute;n de su 10 aniversario, la idea de publicar un nuevo n&uacute;mero de Parole de Queer, asentado en una discusi&oacute;n sobre el antiespecismo. El 'Parole de Queer-Antiespecista. Especial 10 a&ntilde;os', pretende as&iacute; &ldquo;introducir el antiespecismo como marco para analizar, discutir y reflexionar sobre la relaci&oacute;n que mantenemos con les dem&aacute;s animales y potenciar formas de actuar, resistir y establecer alianzas con elles&rdquo;. Para ello, contar&aacute; con la colaboraci&oacute;n de personas y proyectos que est&aacute;n trabajando el antiespecismo en distintos lugares del mundo desde una mirada cr&iacute;tica, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Transfeminismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transfeminista</a> y queer, algo sin precedentes en 'lengua espa&ntilde;ola'.
    </p><p class="article-text">
        El contenido del n&uacute;mero todav&iacute;a no ha sido desvelado (se ir&aacute; haciendo poco a poco en redes sociales), pero, en un momento hist&oacute;rico donde las luchas sociales buscan lo as&eacute;ptico y la especializaci&oacute;n, Parole de Queer promete <em>torcer</em> la tendencia (&iquest;c&oacute;mo no?), <em>ensuciando </em>e inundando el debate antiespecista de una serie de compromisos con la lucha contra el heterosexismo, la misoginia, el racismo, el clasismo, el capacitismo, la gordofobia, la transfobia y la putofobia.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Parole de Queer anuncia una ansiada pol&iacute;tica queer genuinamente radical, sensible, por fin, a una masiva y flagrante <em>otredad</em> generada en el contexto de las comunidades humanas. En otras palabras, reconoce, sin reservas, la necesidad de llevar a cabo, ahora s&iacute;, desde los m&aacute;rgenes y para los m&aacute;rgenes, un proyecto de desarticulaci&oacute;n de toda estructura opresiva y discriminatoria.
    </p><p class="article-text">
        Parole de Queer necesita nuestra ayuda. Para ello se ha iniciado la <a href="https://es.gofundme.com/f/parole-de-queerantiespecistanueva-edicion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a de crowdfunding 'Parole de Queer-Antiespecista. Especial 10 a&ntilde;os'</a> para sacar la palabra antiespecista a la luz. La recaudaci&oacute;n se destinar&aacute; exclusivamente a cubrir los costes de impresi&oacute;n y distribuci&oacute;n de la revista, que, siguiendo la tradici&oacute;n habitual, ser&aacute; gratuita. El objetivo es hacer una edici&oacute;n de 2.000 ejemplares y distribuirlos por diferentes puntos del Estado espa&ntilde;ol y de Am&eacute;rica Latina. La campa&ntilde;a termina en diciembre y, antes de finales de a&ntilde;o, la revista estar&aacute; lista para ser recogida en distintos puntos de referencia transfeminista antiespecista.
    </p><p class="article-text">
        Es importante que el m&aacute;ximo de personas se solidarice con Parole de Queer, colaborando con la campa&ntilde;a y difundi&eacute;ndola ampliamente entre sus contactos y redes sociales. Pero, sobre todo, es importante que nos solidaricemos desde la red alien&iacute;gena antiespecista, convocando a mujeres, queers, inconformistas de g&eacute;nero, etc., a osar apuntar hacia la direcci&oacute;n a seguir. En definitiva, todes aquelles que hayan tenido, por experiencia situada, la urgencia de concebir otro mundo posible y de concretar, por supervivencia, los medios necesarios para alcanzarlo.
    </p><p class="article-text">
        Todes juntes llegaremos al objetivo. Parole de queer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/parole-queer-antiespecista_132_1264268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2019 22:47:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Parole de Queer Antiespecista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antiespecismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[5 razones por las que las luchas antiespecista y LGBTQIA+ deben ir juntas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/razones-lucha-antiespecista-lgbtqia-juntas_132_1452906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/347a4f90-a92f-43c7-9afe-22c296fb3a8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de los movimientos LGTBQIA+ se ha construido tejiendo alianzas con otros movimientos críticos: el movimiento obrero, el feminismo, el anticapitalismo o el antirracismo</p><p class="subtitle">Ha sido crucial generar un diálogo que, desde diferentes situaciones de marginalización, arrojara luz sobre cómo articular la lucha contra las injusticias estructurales</p><p class="subtitle">Dado este rasgo distintivo de los movimientos LGTBQIA+, no es de extrañar que estén surgiendo propuestas de conexión con el antiespecismo, que señalan las potencialidades comunes de ambos movimientos</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.thescavenger.net/sex-gender-sexual-diversity/157-queer-diversity/876-gay-rights-and-animal-rights-intersections.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Las dos cosas favoritas de m&iacute; son que soy vegana y lesbiana&rdquo;</a>, dijo, con <em>orgullo</em>, hace tiempo, Jasmine Singer, activista LGBTQIA+ y por los derechos de los animales. A muches nos resonar&aacute;n estas palabras. Si el <em>orgullo</em> tiene sentido, no parece haber nada de lo que estar m&aacute;s <em>orgulloses</em> que formar parte de una comunidad de gente que ha reaccionado ante la enormidad de sufrimiento que hay en el mundo y que lucha para convertirlo en un lugar mejor. Pero, aunque eso sea cierto del activismo LGBTQIA+ y por los derechos de los animales, &iquest;no ser&aacute; demasiado rebuscado pretender que hay una conexi&oacute;n m&aacute;s profunda entre ambos? Como veremos, no solo no hay nada de artificioso en tal idea, sino que hay, al menos,&nbsp;5 razones por las que la lucha antiespecista y la lucha LGBTQIA+ deben ir, necesariamente, juntas.
    </p><h4 class="article-text">#1 Opresi&oacute;n</h4><p class="article-text">
        La opresi&oacute;n es una forma de discriminaci&oacute;n que consiste en la consideraci&oacute;n injusta de un grupo de individuos frente a otro, establecida por una relaci&oacute;n jer&aacute;rquica de poder. A la discriminaci&oacute;n basada en la sexualidad de los individuos se la conoce por 'heterosexismo', que afecta a quienes no se conforman a la heteronormatividad. Por su parte, la heteronormatividad es la creencia y expectativa social seg&uacute;n la cual, por defecto, todo el mundo en la sociedad es heterosexual (&lsquo;la norma&rsquo;), por lo que quienes no lo son importan menos, siendo, por ello, marginades, excluides y, a menudo, sujetes a violencia.
    </p><p class="article-text">
        De forma similar, los animales no humanos son un grupo oprimido por la mayor&iacute;a de seres humanos y sus instituciones. Tambi&eacute;n ellos, sistem&aacute;ticamente marginados, excluidos y sujetos a niveles de violencia inconcebibles para muches. A la discriminaci&oacute;n basada en la especie de los individuos se le llama especismo, que se manifiesta en la desconsideraci&oacute;n de los dem&aacute;s animales tanto a la hora de explotarlos como de no ayudarlos cuando lo necesitan. Un movimiento de liberaci&oacute;n deber&iacute;a pues asumir el heterosexismo y el especismo como instancias de una misma l&oacute;gica opresiva y discriminatoria, y reconocer que la lucha antiespecista y la lucha LGBTQIA+ tienen un objetivo com&uacute;n: liberar a quienes quieren disfrutar de sus vidas de un sistema injusto que afecta tanto a humanos como a no humanos.
    </p><h4 class="article-text">#2 Naturalizaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n social de &lsquo;lo natural&rsquo; ha servido como una de las herramientas m&aacute;s efectivas de la historia en la perpetuaci&oacute;n de injusticias. El movimiento LGTBQIA+ lo ha identificado claramente: la naturalizaci&oacute;n del g&eacute;nero, del sexo y de la sexualidad se han construido en funci&oacute;n de lo que resulta beneficioso para el sistema, sirviendo a prop&oacute;sitos patriarcales, es decir, la dominaci&oacute;n y el privilegio masculino. Se califica, as&iacute;, de &lsquo;natural&rsquo; aquellos comportamientos, expresiones e identidades que sirven a la perpetuaci&oacute;n del <em>status quo</em> (por ejemplo, sexualidad &lsquo;normal&rsquo;) y se busca reprimir aquellas que lo amenazan, calific&aacute;ndolas de &lsquo;contranatura&rsquo; (por ejemplo, sexualidad &ldquo;desviada&rdquo;). Recordemos, a prop&oacute;sito de ello, la clasificaci&oacute;n legal hist&oacute;rica de la homosexualidad y otras conductas sexuales como <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Crime_against_nature" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;cr&iacute;menes contra la naturaleza&rdquo;</a>, fuente de da&ntilde;o para incontables seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la misma estrategia ha sido empleada para mantener el sistema de opresi&oacute;n y discriminaci&oacute;n que afecta a los individuos de otras especies. La narrativa dominante es, de hecho, que la explotaci&oacute;n, el uso y el sufrimiento de los dem&aacute;s animales es algo natural y necesario. La idea es <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19562864" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rotundamente falsa</a>, pero, m&aacute;s all&aacute; de serlo, lo que busca es mantener el supremacismo humano sobre los dem&aacute;s animales y encubrir, una vez m&aacute;s, los da&ntilde;os que conlleva para miles de millones de afectados.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, hay un&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Appeal_to_nature" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problema de fondo</a> en estos an&aacute;lisis que consiste en identificar &lsquo;lo natural&rsquo; con &lsquo;lo bueno&rsquo;, como si el simple hecho de que algo fuera natural lo convirtiera en deseable. La naturaleza, como muches han visto, desde Beauvoir hasta lo queer, no es m&aacute;s inmutable que la tradici&oacute;n hist&oacute;rica y, <a href="https://www.laboriacuboniks.net/#zero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si es injusta, debe ser cambiada</a>. As&iacute;, la lucha antiespecista y LGBTQIA+ se encuentra necesariamente unida en el rechazo a la normatividad de &lsquo;lo natural&rsquo;, inagotable fuente de da&ntilde;o para humanos y no humanos.
    </p><h4 class="article-text">#3 Menosprecio</h4><p class="article-text">
        Cualquiera que haya experimentado injusticias cometidas en nombre del &lsquo;orden natural de las cosas&rsquo; conoce de primera mano el menosprecio dirigido no solo a nuestros cuerpos y subjetividades sino a los intentos organizativos de resistencia y transformaci&oacute;n social que llevamos a cabo. En ese sentido, las reivindicaciones LGBTQIA+ han sido entendidas, a menudo, desde el seno mismo de los movimientos de justicia social, como algo secundario, privado, disruptivo de la conciencia de clase; en definitiva, sin prioridad en la agenda pol&iacute;tica por la justicia social. As&iacute; se ha ignorado la sexualidad como eje de opresi&oacute;n y discriminaci&oacute;n que sit&uacute;a, de forma injusta, a unes por encima de otres.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ha ocurrido con el antiespecismo, considerado una cuesti&oacute;n personal, secundaria, burguesa. Ello no solo oculta de forma obscena los da&ntilde;os generados por la opresi&oacute;n y discriminaci&oacute;n a las que est&aacute; sujeta la aplastante mayor&iacute;a de animales no humanos -el activismo que se viene llevando a cabo desde los sectores m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/01/mitos-antiespecismo-desde-el-feminismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticos</a> y&nbsp;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/05/animalismo-palestina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precarios</a> del antiespecismo-, sino que demuestra algo m&aacute;s general sobre la psicolog&iacute;a humana y el privilegio. En primer lugar, que no somos conscientes de los privilegios que tenemos cuando el sistema funciona, en general, a nuestro favor, relegando algo que simplemente no es un problema para nosotres a la categor&iacute;a de &lsquo;no problema&rsquo;. En segundo lugar, nos recuerda que un mismo individuo puede disfrutar de ciertos privilegios (por ejemplo, heterosexual) y a la vez ser objeto de discriminaci&oacute;n en otros aspectos de su identidad (por ejemplo, mujer) o situaci&oacute;n social en los que no disfruta de privilegio (por ejemplo, obrera).
    </p><p class="article-text">
        Cambiemos &ldquo;heterosexual&rdquo; por &ldquo;humano&rdquo; y el paralelismo es evidente. Es crucial reconocer esto a la hora de desarrollar la actitud adecuada para identificar y combatir las injusticias que, por mera loter&iacute;a natural, no nos han tocado. El dilema siempre es, o bien usar nuestros privilegios para ocultar y perpetuar los sistemas de poder que garantizan la desigualdad y la discriminaci&oacute;n, o bien usarlos para abolirlos, independientemente de a quienes afecten. La respuesta a esta cuesti&oacute;n es algo en que, de nuevo, antiespecistas y personas LGBTQIA+ deber&iacute;an f&aacute;cilmente coincidir.&nbsp;&nbsp;
    </p><h4 class="article-text">#4 Represi&oacute;n</h4><p class="article-text">
        Cada 28 de junio se rememora el orgullo y la valent&iacute;a con los que las personas disidentes que se encontraban en el Stonewall Inn. ese d&iacute;a, sobre todo trans, racializades y prostitutes, resistieron y se rebelaron contra las, ya comunes, redadas policiales. Stonewall solo fue el principio. Tras 50 a&ntilde;os de lucha a nuestras espaldas, somos conscientes de que todav&iacute;a falta un largo camino por recorrer. Los asesinatos, en concreto de <a href="https://transrespect.org/es/research/trans-murder-monitoring/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas trans</a>, llegan a cifras espantosas y la violencia y discriminaci&oacute;n siguen siendo parte de la vida cotidiana de las personas LGBTQIA+, incluso en los contextos supuestamente m&aacute;s progresistas. Recordemos, por ejemplo, la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/hetero-amenazas-homofobas-McDonalds-Barcelona_0_914808790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresi&oacute;n hom&oacute;foba</a> que ha ocurrido estos d&iacute;as en Barcelona en plena celebraci&oacute;n del orgullo, record&aacute;ndonos c&oacute;mo las expresiones diversas a la heteronormatividad siguen siendo percibidas como amenazantes y peligrosas por la cultura patriarcal. Curiosamente, la agresi&oacute;n tiene lugar en un McDonald&rsquo;s, s&iacute;mbolo del supremacismo humano por antonomasia, que encuentra en <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/06/consumo-de-carne-y-masculinidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la masculinidad t&oacute;xica uno de sus principales aliados</a>. Ante este panorama, no es de extra&ntilde;ar que el activismo desde la disidencia sexual siga siendo uno de los m&aacute;s represaliados por parte de las fuerzas de seguridad en todo el mundo. En el Estado espa&ntilde;ol, plataformas como&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/lxsnuncamascalladxs/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lxs nunca m&aacute;s calladxs</a> o <a href="http://defenderaquiendefiende.org/wp-content/uploads/2018/05/represion_genero_CAST.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defender a Quien Defiende</a>, apoyan y se hacen eco de los casos de represi&oacute;n a compa&ntilde;eres destacando las conexiones entre el poder punitivo y el poder patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el movimiento antiespecista, y a pesar de intentos varios de borrar la conciencia hist&oacute;rica y la memoria colectiva del mismo, ha sido blanco de represi&oacute;n y persecuci&oacute;n policial. Ello se explica dada la creciente efectividad que el movimiento antiespecista ha demostrado a la hora de sacar a la luz cuestiones cr&iacute;ticas para los intereses corporativos y la legitimidad estatal. En <a href="https://web.archive.org/web/20140416105457/http://www.represionderechosanimales.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a</a>,&nbsp;<a href="http://www.greenisthenewred.com/blog/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a> y <a href="https://vgt.at/en/work-repression.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros pa&iacute;ses</a>, les defensores de los animales se han visto implicades en un&nbsp;<a href="https://youtu.be/tG41EB5LatY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proceso de criminalizaci&oacute;n y p&eacute;rdida de libertades civiles</a> como parte de una agenda coordinada de desarticulaci&oacute;n del movimiento. El control, la restricci&oacute;n y los intentos de prevenci&oacute;n de la protesta social, tanto del activismo antiespecista como de la disidencia sexual, indican que ambos movimientos est&aacute;n unidos en un lugar similarmente subversivo con respecto a aquellas practicas socialmente normalizadas y que resultan ser cruciales para el mantenimiento del poder.
    </p><h4 class="article-text">#5 Asimilaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        Es innegable que en la &uacute;ltima d&eacute;cada se ha asistido a una creciente concienciaci&oacute;n tanto en materia de disidencia sexual y de g&eacute;nero como en cuestiones relativas a los derechos animales. Sin embargo, cabe recordar que las discriminaciones en cuesti&oacute;n son estructurales y, en general, imperceptibles a la norma, tanto as&iacute; que el poder corporativo y gubernamental va encontrando estrategias cada vez m&aacute;s sofisticadas de contrarrestar las disidencias y de frenar la amenaza que estas representan para el sistema. Una de las formas m&aacute;s efectivas de combatir los movimientos que buscan la transformaci&oacute;n social consiste en su gradual domesticaci&oacute;n. A trav&eacute;s de un proceso de asimilaci&oacute;n (<em>co-opt</em>, en ingl&eacute;s) de los valores revolucionarios y su consecuente conversi&oacute;n en productos consumibles, empresas e instituciones se apropian de la lucha social. Reformulando las demandas de justicia en demandas de consumo, el poder dulcifica la lucha, la vuelve inofensiva y, al final, termina benefici&aacute;ndose de ella. Los sectores m&aacute;s cr&iacute;ticos del universo LGBTQIA+ llevan a&ntilde;os&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/orgullocriticomadrid/videos/2169423039821986/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciando este asalto al activismo</a> por parte del poder, no solo corporativo, sino tambi&eacute;n estatal. Sobre esto &uacute;ltimo, son bien conocidas las&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/ocupacion-israeli/del-pinkwashing-israel-al-homonacionalismo-en-madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategias de &lsquo;pinkwashing&rsquo;</a> de algunos estados -de forma m&aacute;s notoria, Israel-, de abanderar consignas LGBTQIA+ como lavado de la violencia y discriminaci&oacute;n que mantienen hacia otros grupos oprimidos.
    </p><p class="article-text">
        De forma similar, el aumento exponencial del n&uacute;mero de personas veganas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha llevado a que la misma l&oacute;gica se extendiera al universo antiespecista, reduciendo el antiespecismo a una mera reivindicaci&oacute;n diet&eacute;tica, un determinado &lsquo;estilo de vida&rsquo; que oculta sus verdaderas demandas. Si creemos ingenuamente que <a href="https://www.dailymail.co.uk/news/article-7084729/Now-McDonalds-joining-vegan-revolution.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revoluci&oacute;n nos la est&aacute;n haciendo ya las grandes corporaciones</a>, desaparecer&aacute;n los motivos de protesta y los verdaderos objetivos por los que luchar. Reconocer esto no implica renunciar a defender cambios&nbsp;<a href="https://www.beyondmeat.com/products/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresariales</a> e&nbsp;<a href="https://www.20minutos.es/noticia/2976616/0/portugal-ley-comedores-publicos-plato-vegetariano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">institucionales</a> que faciliten el acceso a productos de origen vegetal y ayuden a la transici&oacute;n progresiva de las personas hacia dietas 100% vegetarianas.&nbsp; Pero s&iacute; implica no sucumbir al &lsquo;veganwashing' del poder&nbsp;<a href="https://www.campofrio.es/productos-campofrio/vegalia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corporativo</a> y <a href="https://pal.ps/es/2018/03/28/israel-el-primer-pais-del-mundo-en-usar-el-veganwashing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estatal</a>. En particular, a su estrategia de invisibilizaci&oacute;n del antiespecismo como una posici&oacute;n &eacute;tica basada en el rechazo a la discriminaci&oacute;n de cualquier ser sintiente (humano y no humano), que demanda una profunda y radical transformaci&oacute;n pol&iacute;tica y social.
    </p><p class="article-text">
        Estos son motivos de sobra para que el movimiento LGTBQIA+ y el antiespecista se vuelvan aliados en la resistencia a la asimilaci&oacute;n de un sistema que busca introducir nuevas jerarqu&iacute;as en el mundo, ahora entre en personas respetables y no respetables en funci&oacute;n de su adhesi&oacute;n al consumo y renuncia a compromisos m&aacute;s amplios de justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en el panorama internacional como en el local, la historia de los movimientos LGTBQIA+ tiene como eje la construcci&oacute;n de alianzas con otros movimientos cr&iacute;ticos, que han supuesto verdaderos puntos de inflexi&oacute;n en el progreso de dichos movimientos. Alianzas con el <a href="http://lgsm.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento obrero</a>, el <a href="http://paroledequeer.blogspot.com/2012/03/manifiesto-para-la-insurreccion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismo</a>, el&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/321213593_Economia_y_transfeminismo_retazos_de_un_encuentro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anticapitalismo</a> o el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Migrantes-disidentes-sexuales-cuerpos-hackean_0_752075815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antirracismo</a> han sido cruciales a la hora de generar un di&aacute;logo que, desde diferentes situaciones de marginalizaci&oacute;n, ha arrojado luz sobre c&oacute;mo articular la lucha contra las injusticias estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Dado este rasgo distintivo de los movimientos LGTBQIA+, no es de extra&ntilde;ar que est&eacute;n surgiendo propuestas de conexi&oacute;n con el antiespecismo, que se&ntilde;alan las potencialidades comunes de ambos movimientos. Y es que, como parte de una comunidad marginada, hemos aprendido que luchar contra la injusticia significa luchar contra <em>todo</em> tipo de injusticia. Como movimiento contra la naturalizaci&oacute;n de las desigualdades y por el respeto hacia la diversidad, m&aacute;s all&aacute; del g&eacute;nero, la sexualidad, el color de piel, las capacidades u otros atributos irrelevantes, disponemos de un marco epist&eacute;mico privilegiado desde donde entender la discriminaci&oacute;n y la opresi&oacute;n, a la vez que las herramientas para llevar a cabo una lucha efectiva por la liberaci&oacute;n de todes aquelles 'otres'. Parafraseando a Audre Lorde, <a href="https://www.blackpast.org/african-american-history/speeches-african-american-history/1981-audre-lorde-uses-anger-women-responding-racism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no seremos libres mientras otres no sean libres, aunque sus cadenas sean muy diferentes de las nuestras&rdquo;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria, Cristina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/razones-lucha-antiespecista-lgbtqia-juntas_132_1452906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jul 2019 20:17:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[5 razones por las que las luchas antiespecista y LGBTQIA+ deben ir juntas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,Antiespecismo,Feminismo,Anticapitalistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Necesitamos vincular los derechos de los animales con debates más amplios, como el significado de la democracia, de la representación y de la autoridad legítima"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/necesitamos-significado-democracia-representacion-autoridad_132_1846862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38ebb5b3-cd86-4fca-887c-ef1af9c7879a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El filósofo Will Kymlicka con Sue Donaldson, coautora del libro &#039;Zoópolis, una revolución animalista&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo Will Kymlicka es una de las figuras referenciales en el ámbito de filosofía política actual. Es catedrático de Filosofía en la Queen’s University de Kingston (Canadá) y director del Policy Index Project, que observa la evolución de las políticas multiculturales en los países occidentales</p><p class="subtitle">Kymlicka ha ofrecido en el CCCB de Barcelona la charla</p><p class="subtitle">Derechos de los animales. El fin de la supremacía humana,</p><p class="subtitle">sobre la teoría que ha desarrollado con Sue Donaldson en su célebre libro</p><p class="subtitle">Zoópolis, una revolución animalista</p><p class="subtitle">, publicado recientemente en España por la editorial errata naturae: no basta con reconocer el estatus moral de los animales si no encontramos la manera de otorgarles un estatus político</p><p class="subtitle">Publicamos una entrevista con el filósofo, precedida de una reseña de</p><p class="subtitle">Zoópolis</p></div><p class="article-text">
        <em>Zo&oacute;polis</em>&nbsp;es probablemente una de las m&aacute;s deseables apuestas de traducci&oacute;n a la lengua castellana sobre tem&aacute;tica animalista. El libro constituye el primer intento sistem&aacute;tico de transferir el debate sobre la consideraci&oacute;n moral de los dem&aacute;s animales a un marco estrictamente pol&iacute;tico. Esto no implica, al contrario de lo que pueda parecer, una ruptura con la teor&iacute;a de los derechos animales tal y como se ha hecho hasta el momento. Kymlicka y Donaldson aceptan la premisa b&aacute;sica del planteamiento de los derechos de los animales como una extensi&oacute;n natural del concepto de igualdad moral entre individuos. Los animales no humanos, en funci&oacute;n de su condici&oacute;n sintiente, deben ser reconocidos como titulares de ciertos derechos inviolables.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, les autores consideran que este planteamiento ha sido, en gran parte, ineficaz, permaneciendo a d&iacute;a de hoy injustificadamente marginal en el &aacute;mbito pol&iacute;tico. Esta es la raz&oacute;n por la que necesitamos &ldquo;una teor&iacute;a ampliada sobre los derechos de los animales&rdquo; que, reconociendo, como hasta ahora, los derechos b&aacute;sicos universales de todos los animales sintientes -en particular, &ldquo;a no ser pose&iacute;do, asesinado, confinado, torturado o separado de la propia familia&rdquo;-, a&ntilde;ada a la ecuaci&oacute;n la existencia de deberes positivos hacia los individuos de las dem&aacute;s especies. En particular, deberes de cuidados, alojamiento o reciprocidad acorde a las relaciones generadas entre humanos y no humanos. La propuesta pol&iacute;tica de <em>Zo&oacute;polis</em> es, as&iacute;, mediante la teor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a, dise&ntilde;ar un mapa antiespecista que, en funci&oacute;n de coordenadas geogr&aacute;ficas e hist&oacute;ricas, acomode derechos y responsabilidades diferenciados hacia los no humanos, desde los que se encuentran bajo cuidado humano hasta los que viven distantes e independientes en el medio salvaje. En la pr&aacute;ctica, ampliar los derechos animales v&iacute;a la teor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a conlleva el reconocimiento de ciudadania para los animales domesticados, cuasi-ciudadania para los animales liminales y soberan&iacute;a para los animales salvajes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em>Zo&oacute;polis</em> constituye una oportunidad excelente para repensar viejas cuestiones sobre las relaciones entre humanos y no humanos, pero sobre todo llena un vac&iacute;o moral importante en lo que toca a nuestras obligaciones hacia un n&uacute;mero abrumador de animales que han sido hasta la fecha pr&aacute;cticamente ignorados por la teor&iacute;a tradicional de los derechos animales. Estos son, quiz&aacute;s de forma sorprendente para muches, animales libres de explotaci&oacute;n humana, aunque no libres del sufrimiento que implica la vida en los l&iacute;mites de las comunidades humanas o en la precariedad de la naturaleza. Y aunque Zo&oacute;polis sea un libro que en ocasiones peque de optimista, sobre todo en lo que toca al nivel de bienestar global de las poblaciones de animales que viven en la naturaleza (seg&uacute;n determinadas posiciones, m&aacute;s bien caracterizados como &ldquo;estados fallidos&rdquo;), es encomiable el esfuerzo intelectual y el compromiso &eacute;tico que exige escribir un libro as&iacute;. Un libro que no solo pone al descubierto el prejuicio especista de pr&aacute;cticamente toda la filosof&iacute;a pol&iacute;tica contempor&aacute;nea, sino tambi&eacute;n de pr&aacute;cticamente toda la teor&iacute;a de los derechos animales.
    </p><p class="article-text">
        Son razones m&aacute;s que fuertes para leerlo de inmediato, y nos impulsaron a entrevistar para El caballo de Nietzsche a uno de sus dos autores, Will Kymlicka, quien el pasado 5 de noviembre ofreci&oacute;&nbsp;una charla en el&nbsp;Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona (CCCB).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Zo&oacute;polis.&nbsp;Una revoluci&oacute;n animalista, libro que usted co-escribi&oacute; con Sue Donaldson,&nbsp;ha sido traducido recientemente&nbsp;al castellano. Se podr&iacute;a decir que el libro explora, como ning&uacute;n otro hasta la fecha, la idea de que necesitamos pasar de la teor&iacute;a moral a una teor&iacute;a realmente pol&iacute;tica de los derechos de los animales. &iquest;Por qu&eacute; cree que este cambio de perspectiva es necesario?</strong><em>Zo&oacute;polis.&nbsp;Una revoluci&oacute;n animalista</em>
    </p><p class="article-text">
        La idea de que los animales tienen un estatus moral es ahora un debate cada vez m&aacute;s extendido y est&aacute; cada vez m&aacute;s aceptada, pero esto a&uacute;n no ha tenido ning&uacute;n impacto en la forma en la que pensamos y hablamos sobre conceptos pol&iacute;ticos, como democracia o soberan&iacute;a. Los animales todav&iacute;a son invisibles en las teor&iacute;as contempor&aacute;neas de la democracia y de la autodeterminaci&oacute;n, como si fuera inconcebible que los animales pudieran tener un inter&eacute;s leg&iacute;timo en ser representados en los procesos democr&aacute;ticos o en ejercer sus propias formas de soberan&iacute;a. Reconocer el estatus moral de los animales tendr&aacute; poco impacto en sus vidas si no encontramos una manera de otorgarles un estatus pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos vincular los derechos de los animales con debates m&aacute;s amplios sobre el significado de la democracia, de la representaci&oacute;n y de la autoridad leg&iacute;tima. Creemos que esta perspectiva m&aacute;s pol&iacute;tica no solo ser&iacute;a m&aacute;s eficaz a la hora de garantizar la justicia para los animales, sino que tambi&eacute;n ayudar&iacute;a a aclarar lo que de hecho exige la justicia. Las teor&iacute;as morales de los derechos animales han tendido a centrarse exclusivamente en lo que les debemos a los animales en virtud de su estatus moral intr&iacute;nseco, pero diferentes categor&iacute;as de animales tienen diferentes relaciones con las comunidades pol&iacute;ticas humanas, y estas relaciones son importantes. Del mismo modo que tenemos diferentes obligaciones hacia ciudadanos y extranjeros, aunque todos los humanos tengamos el mismo estatus moral intr&iacute;nseco, tambi&eacute;n tenemos diferentes obligaciones con los animales domesticados y con los animales salvajes, aunque tengan el mismo estatus moral intr&iacute;nseco. Un enfoque pol&iacute;tico puede dar cuenta de estas obligaciones diferenciadas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Zo&oacute;polis examina por primera vez de forma sistem&aacute;tica uno de los temas m&aacute;s descuidados en la teor&iacute;a de los derechos de los animales: nuestras obligaciones positivas hacia los animales salvajes. &iquest;Por qu&eacute; cree que es importante introducir los animales salvajes en el enfoque antiespecista?</strong><em>Zo&oacute;polis</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de los derechos de los animales ha dicho tradicionalmente que nuestra obligaci&oacute;n con los animales salvajes es simplemente &ldquo;dejarlos estar&rdquo;, es decir, respetar sus derechos negativos a no ser capturados o asesinados. Pero para que los animales salvajes puedan desenvolverse [<em>flourish</em>], necesitan derechos positivos; por ejemplo, derechos territoriales y derechos de movilidad. Necesitamos reconocer que parte del territorio les pertenece a ellos, no a nosotros, y que tienen el derecho de pasar por &aacute;reas de asentamientos humanos. Esto, a su vez, nos obliga a pensar en nuestras relaciones con los animales salvajes en t&eacute;rminos m&aacute;s pol&iacute;ticos: &iquest;qu&eacute; se considera una divisi&oacute;n justa del territorio, c&oacute;mo se deben trazar los l&iacute;mites y qu&eacute; se considera una distribuci&oacute;n justa de los riesgos (dado que les imponemos riesgos y viceversa)?
    </p><p class="article-text">
        Este es el tipo de preguntas que surgen en el derecho internacional en el caso humano y sugerimos que nuestras relaciones con los animales salvajes pueden considerarse relaciones con &ldquo;otras naciones&rdquo; u &ldquo;otros pueblos&rdquo;. Un principio fundamental del derecho internacional es el respeto por la autonom&iacute;a de otras naciones/pueblos, por lo que, en general, no debemos interferir con las formas de vida de los animales salvajes, pero tambi&eacute;n puede haber casos en los que pueda estar justificada alg&uacute;n tipo de &ldquo;intervenci&oacute;n humanitaria&rdquo; para reducir su sufrimiento, si esto puede hacerse sin violar sus derechos al territorio y a la autonom&iacute;a. Para abordar estos problemas dif&iacute;ciles sobre territorio, riesgo e intervenci&oacute;n, necesitamos ir m&aacute;s all&aacute; de las consignas sobre &ldquo;dejarlos estar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de la amplia acogida que el libro ha tenido en el mundo acad&eacute;mico, me parece que no ha recibido la atenci&oacute;n que merece en el activismo com&uacute;n en defensa de los animales. &iquest;Cree que esto es as&iacute; y que les defensores de los animales podr&iacute;an beneficiarse de su lectura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas que defienden a los animales se centran en campa&ntilde;as urgentes para prohibir ciertas pr&aacute;cticas opresivas en zool&oacute;gicos, laboratorios m&eacute;dicos o granjas. Nuestro libro no ofrece muchos argumentos nuevos sobre por qu&eacute; estas pr&aacute;cticas son injustas: las teor&iacute;as tradicionales sobre los derechos de los animales ya han hecho un buen trabajo al explicar por qu&eacute; el cautiverio, la experimentaci&oacute;n y la&nbsp;ganader&iacute;a son injustos. En cambio, nuestro libro se centra en una pregunta a largo plazo: si rechazamos la idea de que los animales existen para servirnos, &iquest;c&oacute;mo debemos relacionarnos con ellos? &iquest;Qu&eacute; tipo de relaciones deber&iacute;an sustituir a los zool&oacute;gicos, los laboratorios y las granjas? Algunos activistas creen que especular sobre estas relaciones futuras es un lujo que no pueden permitirse dada la urgencia de sus campa&ntilde;as inmediatas. Entendemos perfectamente esa reacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero seg&uacute;n nuestra experiencia, hay activistas que est&aacute;n interesados en esta pregunta a largo plazo y que piensan que puede ayudar a la defensa de los animales. Por ejemplo, algunos te&oacute;ricos de los derechos de los animales han defendido que, dado que la domesticaci&oacute;n implica la cr&iacute;a de animales para fines humanos, los animales domesticados son inherentemente degradados, serviles y antinaturales. Esto tiene el efecto perverso de reforzar los prejuicios populares contra los animales domesticados, y hace imposible pensar en ellos como seres capaces de llevar una vida buena. Para contrarrestar estos prejuicios contra los animales, debemos imaginar un mundo en el que los animales domesticados sean agentes y coautores de sus relaciones con nosotros. Muchos defensores de los animales sienten la necesidad de encontrar formas de hablar sobre los animales que van m&aacute;s all&aacute; de presentarlos como v&iacute;ctimas que sufren, al igual que varios movimientos de justicia social en el caso humano han necesitado ir m&aacute;s all&aacute; de marcos de victimizaci&oacute;n en el sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los desaf&iacute;os m&aacute;s fuertes a los que se enfrenta el antiespecismo proviene de lo que algunas personas consideran tensiones insuperables entre los intereses no humanos y los derechos de ciertas &ldquo;minor&iacute;as&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo responde a esta preocupaci&oacute;n en el contexto de su trabajo m&aacute;s general en filosof&iacute;a pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de que las &ldquo;minor&iacute;as&rdquo; (no occidentales) maltratan a los animales tiene una historia espec&iacute;fica de la que debemos ser conscientes. En los siglos XIX y XX, los europeos utilizaron el tratamiento de los animales como una se&ntilde;al de &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;. Los colonizadores europeos consideraban las pr&aacute;cticas animales no europeas como &ldquo;atrasadas&rdquo; o incluso &ldquo;b&aacute;rbaras&rdquo;, mientras que presentaban sus propias pr&aacute;cticas como &ldquo;civilizadas&rdquo;. Por lo tanto, la caza ind&iacute;gena era &ldquo;b&aacute;rbara&rdquo;, mientras que la caza brit&aacute;nica del zorro o la caza de trofeos era &ldquo;civilizada&rdquo;. Esto&nbsp;era completamente hip&oacute;crita: las pr&aacute;cticas europeas implicaban con frecuencia imponer un sufrimiento mucho mayor a los animales por beneficios humanos m&aacute;s triviales, y ha dejado una percepci&oacute;n en gran parte del mundo de que la preocupaci&oacute;n por los animales es una cortina de humo que los grupos dominantes utilizan para justificar la marginaci&oacute;n y estigmatizaci&oacute;n de los pueblos y las culturas no occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, esto no es s&oacute;lo un fen&oacute;meno hist&oacute;rico. Incluso hoy vemos ejemplos de grupos de derechas que luchan contra el sacrificio ritual, no porque se preocupen por los animales sino porque quieren hacer perjudicar la vida de los musulmanes. El movimiento de defensa de los animales debe tener mucho cuidado con esto. Ning&uacute;n grupo &eacute;tnico o religioso debe estar inmune a la cr&iacute;tica por la forma en la que tratan a los animales, pero la cr&iacute;tica nunca debe formularse de una manera que se base en o reproduzca los estereotipos colonialistas de culturas civilizadas frente a culturas b&aacute;rbaras. Y la mejor manera de asegurar esto es enfocar nuestras energ&iacute;as en las pr&aacute;cticas del grupo dominante. En todas las democracias occidentales, la gran mayor&iacute;a de los da&ntilde;os injustos que se causa a los animales son cometidos por la mayor&iacute;a, dentro de las instituciones convencionales, como granjas, laboratorios y zool&oacute;gicos. En otras palabras, la verdadera tensi&oacute;n insuperable a la que nos enfrentamos es entre los intereses no humanos y las pr&aacute;cticas de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pasado d&iacute;a 5&nbsp;usted ofreci&oacute;&nbsp;una charla en el Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona (CCCB) titulada Derechos de los animales. El fin de la supremac&iacute;a humana. &iquest;Puede exponer brevemente sus argumentos?</strong><em>Derechos de los animales. El fin de la supremac&iacute;a humana</em>
    </p><p class="article-text">
        Para muchas personas, la idea de &ldquo;derechos humanos&rdquo; est&aacute; ligada a afirmaciones de supremacismo humano: se nos deben estos derechos b&aacute;sicos precisamente porque los seres humanos son superiores a los animales. De hecho, eso se afirm&oacute; de manera bastante expl&iacute;cita cuando la ONU adopt&oacute; la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos en 1948. Pero existe una tradici&oacute;n alternativa que defiende los derechos humanos sin ning&uacute;n compromiso con la supremac&iacute;a humana. Desde esta visi&oacute;n alternativa, debemos tener derechos humanos porque somos sujetos encarnados vulnerables, y en la medida en que los animales tambi&eacute;n son sujetos encarnados vulnerables tambi&eacute;n pueden merecer tales derechos b&aacute;sicos. En mi charla, trato de trazar la batalla entre estas dos formas enfrentadas de entender los derechos humanos, desde 1948 hasta hoy. Tambi&eacute;n sostengo que la visi&oacute;n alternativa es mejor, no solo para los animales, sino tambi&eacute;n para los seres humanos. Existen cada vez m&aacute;s evidencias de que vincular los derechos humanos con las ideolog&iacute;as del supremacismo humano en realidad empeora, en lugar de mitigar, los prejuicios hacia los grupos humanos marginados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; est&aacute; usted trabajando en este momento y cu&aacute;les considera que son los temas m&aacute;s importantes en los que enfocarse&nbsp;quienes quieran&nbsp;seguir una carrera acad&eacute;mica en la teor&iacute;a de los derechos de los animales? De igual modo, &iquest;cu&aacute;les cree que son las &aacute;reas m&aacute;s apremiantes en las que enfocar el activismo en defensa de los animales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hay tantos temas en los que debemos trabajar! Por ejemplo, a medida que los humanos se apoderan m&aacute;s y m&aacute;s del planeta, hay cada vez menos espacios donde los animales salvajes pueden evitar el contacto humano, y as&iacute; cada vez m&aacute;s animales se est&aacute;n convirtiendo en animales &ldquo;liminales&rdquo; que viven entre nosotros, en lugar de animales &ldquo;verdaderamente salvajes&rdquo; viviendo en la naturaleza apartados de los seres humanos. Esta amplia y creciente categor&iacute;a de animales no domesticados que sin embargo viven entre nosotros plantea muchas preguntas que no est&aacute;n siendo bien abordadas por las teor&iacute;as tradicionales, que generalmente operan en funci&oacute;n de una dicotom&iacute;a simplista entre animales &ldquo;salvajes&rdquo; y animales &ldquo;domesticados&rdquo;. Estos animales liminales a menudo se ven como &ldquo;plagas&rdquo; que no tienen lugar entre nosotros, por lo que son sometidos a exterminio. Necesitamos, por el contrario, desarrollar nuevos modelos de convivencia. As&iacute; que ese es un vasto terreno que necesita de exploraci&oacute;n intelectual real, as&iacute; como de estrategias pr&aacute;cticas de activismo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como la mayor&iacute;a de los activistas por los animales, Sue y yo dir&iacute;amos que un tema central para el movimiento sigue siendo el tratamiento de los animales de granja, ya que sufren la mayor parte de la opresi&oacute;n humana. Y as&iacute;, en nuestro trabajo, tratamos de pensar m&aacute;s en lo que la justicia requiere de nosotros en nuestra relaci&oacute;n con los animales de granja y, en particular, qu&eacute; tipo de relaciones (si las hay) quieren tener estos animales con nosotros en un futuro m&aacute;s all&aacute; de la ganader&iacute;a. Tambi&eacute;n estamos interesados en el papel que los santuarios de animales de granja pueden jugar como lugares para explorar estas nuevas relaciones y para construir una verdadera &ldquo;comunidad multi-especie&rdquo;. Todav&iacute;a tenemos mucho que aprender sobre c&oacute;mo los animales quieren relacionarse con nosotros, si es que realmente lo quieren, y los santuarios son de los pocos lugares donde podemos hacer esta pregunta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/necesitamos-significado-democracia-representacion-autoridad_132_1846862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Nov 2018 20:52:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Antiespecismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No solo arde el lince: incendios y víctimas no humanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/solo-lince-incendios-victimas-humanas_132_3161951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07ad6dde-6250-4776-93ed-16229d639df0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Incendio&#039;. Ilustración-collage de Ana Lorente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay ninguna razón para considerar de forma diferente los intereses de los animales que sufren y, por tanto, es nuestra obligación ayudar a todos ellos en caso de necesidad, al margen de la especie a la que pertenecen.</p></div><p class="article-text">
        Los animales que viven en la naturaleza son actualmente v&iacute;ctimas indefensas de los fen&oacute;menos naturales, tal y como lo fuimos tambi&eacute;n un d&iacute;a los seres humanos. Este es el caso de los animales que, de forma recurrente cada verano, son v&iacute;ctimas de los incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        Durante toda su historia los seres humanos han investigado sobre c&oacute;mo reducir su vulnerabilidad ante las amenazas naturales. Sin embargo, los animales en el medio salvaje s&oacute;lo pueden enfrentarse a estos fen&oacute;menos con su equipamiento biol&oacute;gico de siempre. Como resultado, muchos de ellos no son capaces de sobrevivir y acaban muriendo de forma ag&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Se desconoce el n&uacute;mero de animales no humanos muertos a causa de los incendios, ya que no figuran en las estad&iacute;sticas. El recuento de v&iacute;ctimas de un incendio es absolutamente especista. Discrimina a aquellos que sufren y mueren del mismo modo que nosotras por el simple hecho de que no pertenecen a la especie humana.
    </p><p class="article-text">
        A esta discriminaci&oacute;n estad&iacute;stica se suma la discriminaci&oacute;n en el auxilio a las v&iacute;ctimas. Dada la prevalencia de las actitudes especistas en nuestras sociedades, los dem&aacute;s animales son completamente olvidados a la hora de recibir la ayuda que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Ante un incendio los seres humanos intervienen exclusivamente para mitigar los da&ntilde;os causados a otros seres humanos y a sus bienes. Es cierto que, a veces, entre sus bienes se incluye a los animales no humanos considerados como propiedad, de forma que algunos pocos consiguen escapar de la muerte. Sin embargo, la raz&oacute;n por la que se les ayuda es antropoc&eacute;ntrica. No se trata de salvarles porque se considere que sus intereses propios en vivir y en no sufrir deben ser tenidos en cuenta, sino porque su muerte supondr&iacute;a alg&uacute;n tipo de p&eacute;rdida econ&oacute;mica para los seres humanos. As&iacute;, s&oacute;lo se les presta auxilio para prolongar en el tiempo el beneficio que los propietarios reciben de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con aquellas intervenciones que se llevan a cabo por motivos ecologistas, que restringen la ayuda a los animales de alguna especie en peligro de extinci&oacute;n. Esto es precisamente lo que sucedi&oacute; este verano con el rescate de los linces ib&eacute;ricos durante el incendio que afect&oacute; al parque natural de Do&ntilde;ana. La raz&oacute;n por la que se destinaron esfuerzos a preservar la vida de esos animales -primero liber&aacute;ndolos para que escaparan de las llamas y despu&eacute;s busc&aacute;ndolos para proporcionarles cuidados- no fue la convicci&oacute;n de que sus intereses en no sufrir y no morir importaran moralmente. Si fuera as&iacute;, la ayuda no se hubiera limitado a los linces en cuesti&oacute;n sino a todos los dem&aacute;s animales en la misma situaci&oacute;n con intereses similares en seguir viviendo y disfrutando de sus vidas. Sin embargo, la motivaci&oacute;n fue de car&aacute;cter ecologista: asegurar la conservaci&oacute;n de una especie. Esto supone aceptar el prejuicio de que la pertenencia a una determinada <a href="http://www.animal-ethics.org/etica-animales-seccion/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especie determina si un individuo importa m&aacute;s</a> o menos que otro. En este caso, los intereses de quienes pertenecen a una especie en peligro de extinci&oacute;n importan m&aacute;s que los intereses de quienes no pertenecen a esa especie, aunque se trate  de intereses iguales.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista del individuo que arde, es completamente irrelevante la densidad poblacional de su especie. Lo &uacute;nico que importa es su inter&eacute;s en no ser da&ntilde;ado. Si rechazamos la discriminaci&oacute;n por especie, esta es una actitud injustificada. Esto no significa evidentemente que no se debiera haber auxiliado a los linces, sino que todos los animales no humanos afectados por el incendio deber&iacute;an haber recibido la misma protecci&oacute;n que se ofreci&oacute; a los linces.
    </p><h4 class="article-text">La necesidad de protocolos de actuaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de protocolos de emergencia en grandes desastres naturales, como, por ejemplo, el <a href="https://www.govtrack.us/congress/bills/109/hr3858" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hurac&aacute;n Katrina</a> o el <a href="http://www.ifaw.org/united-states/our-work/animal-rescue/South-Asia-Tsunami-Disaster" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tsunami en el Sudeste Asi&aacute;tico</a>, los estados apenas han desarrollado protocolos de actuaci&oacute;n para ayudar a los dem&aacute;s animales, quienes no son considerados parte de nuestras comunidades pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        En el mejor de los casos, estos protocolos incluyen s&oacute;lo a los no humanos que co-habitan con seres humanos, dadas las relaciones afectivas que estos mantienen con aquellos. Aunque los animales que viven en la naturaleza experimentan exactamente los mismos niveles de sufrimiento que los animales domesticados, son dejados a su suerte sin cualquier tipo de ayuda.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de protocolos de actuaci&oacute;n, como el de evacuaci&oacute;n que exige el Partido Animalista, es de la m&aacute;xima importancia. Ello reducir&iacute;a el gran n&uacute;mero de muertes de animales y el extremo sufrimiento al que se ven sujetos, incluso, los que sobreviven heridos, enfermos y debilitados. Un protocolo de actuaci&oacute;n es tambi&eacute;n una herramienta necesaria para impedir la arbitrariedad en la distribuci&oacute;n de la ayuda. Es decir, obliga a que se ayude a los no humanos por igual en funci&oacute;n de sus intereses y necesidades y no en base a las preferencias personales de quienes ayudan, aunque con la mejor de las intenciones.
    </p><h4 class="article-text">Ayuda sin distinci&oacute;n de especie</h4><p class="article-text">
        A pesar de la importancia de esta cuesti&oacute;n, por el n&uacute;mero de individuos afectados y la gravedad de los da&ntilde;os que sufren, las acciones que se han llevado a cabo para ayudar, sin prejuicio de especie, a animales afectados por incendios u otras cat&aacute;strofes naturales se limitan a <a href="http://www.wnyc.org/story/161349-animal-emegency-response/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupos reducidos de activistas</a>. Afortunadamente, cada vez m&aacute;s personas reconocen la obligaci&oacute;n de mitigar o reducir los da&ntilde;os naturales que padecen los animales que viven en el medio salvaje.
    </p><p class="article-text">
        Es importante, pues, dentro de nuestras posibilidades, ayudar a los no humanos afectados y dar visibilidad a los da&ntilde;os que padecen, a la vez que combatir las actitudes especistas en la sociedad. Esta discriminaci&oacute;n es responsable tanto de que los seres humanos da&ntilde;en a los dem&aacute;s animales como de que les nieguen ayuda cuando lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Esto no deber&iacute;a resultar sorprendente ya que estas actitudes discriminatorias existen tambi&eacute;n respecto de seres humanos que necesitan ayuda. Por ejemplo, los medios han dedicado mucho m&aacute;s tiempo a informar sobre el hurac&aacute;n Harvey en Estados Unidos (82 v&iacute;ctimas humanas) que sobre las inundaciones en Bangladesh, India y Nepal, aunque estas fueron catorce veces m&aacute;s letales (m&aacute;s de 1.200). Como sociedad consideramos que el bienestar de una persona estadounidense merece nuestra atenci&oacute;n, al menos, catorce veces m&aacute;s. Ello no est&aacute; justificado. En tanto que individuos capaces de sufrir y disfrutar de sus vidas, los seres humanos merecen ser igualmente considerados: cu&aacute;n pobres o ricos sean o cu&aacute;n alejados de nosotras est&eacute;n es irrelevante.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, rechazar el especismo implica tener la disposici&oacute;n de ayudar a aquellos no humanos que se encuentran en necesidad, independientemente de su localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica. Ello es extremadamente importante, puesto que la mayor&iacute;a de los dem&aacute;s animales no se encuentra bajo control humano, sino que vive en la naturaleza. Desafortunadamente, <a href="http://www.animal-ethics.org/animales-en-la-naturaleza/la-situacion-de-los-animales-en-el-mundo-salvaje/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufren muchos m&aacute;s da&ntilde;os naturales que los causados por cat&aacute;strofes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entender que no hay ninguna raz&oacute;n para considerar de forma distinta a los intereses de estos animales, supone reconocer los da&ntilde;os que sufren, ayudarles ahora en la medida en que podamos hacerlo y, sobre todo, investigar formas cada vez m&aacute;s eficaces de ayudarles en el futuro. Es nuestra obligaci&oacute;n incluir a los animales que viven en la naturaleza como beneficiarios leg&iacute;timos de nuestro trabajo y activismo. No hacerlo supondr&iacute;a incurrir en la misma actitud especista que denunciamos frente a la explotaci&oacute;n animal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria, Eze Paez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/solo-lince-incendios-victimas-humanas_132_3161951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Sep 2017 18:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No solo arde el lince: incendios y víctimas no humanas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las compañeras vacas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/companeras-vacas_132_4625864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b04943d-6fe9-47d0-a6e4-0ae4445365e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terneros separados de sus madres nada más nacer en la industria láctea. Foto: Igualdad Animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quim Monzó criticó la metáfora empleada por mujeres activistas para combatir la explotación de las "compañeras" de otras especies. En contra de sus argumentos, la realidad demuestra que la industria láctea es literalmente sangrienta pero el prejuicio especista evita la indignación moral por ello</p></div><p class="article-text">
        En un <a href="http://www.lavanguardia.com/opinion/20160719/403314245996/quim-monzo-companeras-vacas.html?utm_campaign=botones_sociales&amp;utm_source=facebook&amp;utm_medium=social" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente art&iacute;culo</a> en La Vanguardia, Quim Monz&oacute; ha arremetido contra quienes, defendiendo a los dem&aacute;s animales, luchan contra la industria l&aacute;ctea. La cr&iacute;tica ha sido ocasionada por su encuentro con un grupo de activistas, constituido sobre todo por mujeres, que protestaban en el centro de Barcelona y representaban en sus cuerpos el da&ntilde;o que supone para las vacas su explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n consist&iacute;a en establecer un paralelismo figurativo entre la violencia ejercida hacia los animales bajo explotaci&oacute;n humana, en particular, las vacas, y la violencia machista de que son objeto las mujeres en un contexto heteropatriacal. Desde determinados enfoques feministas el patriarcado est&aacute; basado de forma crucial en la explotaci&oacute;n de los sistemas sexuales y reproductivos de las hembras humanas, del mismo modo que la explotaci&oacute;n de los dem&aacute;s animales est&aacute;, parcialmente, radicada en la explotaci&oacute;n de los sistemas reproductivos de las hembras de otras especies. De ah&iacute;, el slogan &ldquo;Feministas contra la explotaci&oacute;n de nuestras compa&ntilde;eras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no hace falta, en cuanto feministas, asumir tal compromiso te&oacute;rico para aceptar el objetivo central de la acci&oacute;n: simplemente visibilizar el prejuicio especista que explica la actitud de indignaci&oacute;n moral en un caso (cuando son los seres humanos los afectados) y la m&aacute;s absoluta pasividad en el otro (cuando son los dem&aacute;s animales). Si somos feministas debemos, efectivamente, rechazar toda la consideraci&oacute;n y trato discriminatorio, as&iacute; como luchar por el desmantelamiento de los patrones de opresi&oacute;n y subordinaci&oacute;n que afectan a diferentes sujetos oprimidos por el heteropatriarcado, que se manifiestan, por ejemplo, en su cosificaci&oacute;n, ya se trate de humanos o no humanos. El slogan se aplica, as&iacute;, de forma m&aacute;s amplia y con igual fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Monz&oacute; considera, sin embargo, que la oposici&oacute;n a la industria l&aacute;ctea carece de sentido, por dos razones fundamentales. Por una parte porque, seg&uacute;n el escritor, la &ldquo;met&aacute;fora&rdquo; de la explotaci&oacute;n &ldquo;sangrienta&rdquo; de vacas y mujeres es, a la vez, inexacta e hiperb&oacute;lica. Por otra parte, porque el hecho de que el ser humano sea el &uacute;nico animal que consume leche de otras especies es un argumento d&eacute;bil en contra de la explotaci&oacute;n. Hay, sin embargo, diferentes problemas en su cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, Monz&oacute; apunta a la falta de exactitud de la &ldquo;met&aacute;fora&rdquo; empleada por las activistas, identificando correctamente que &ldquo;si t&uacute; orde&ntilde;as una vaca o a una mujer lo que sale es leche, no sangre.&rdquo; Sin embargo, para que la met&aacute;fora funcione, basta con que aquello a ser comparado sea similar en aspectos relevantes desde el punto de vista de la comparaci&oacute;n. En este caso, lo que es relevante para la comparaci&oacute;n son aquellos aspectos que muestran la existencia de una opresi&oacute;n y discriminaci&oacute;n estructural hacia ambos grupos explotados (humanos y no humanos), independientemente de los detalles de c&oacute;mo esa opresi&oacute;n se manifiesta en la pr&aacute;ctica. Adem&aacute;s, est&aacute; claro que la utilizaci&oacute;n de sangre (en vez de leche) no es m&aacute;s que el s&iacute;mbolo de las muertes y del sufrimiento que la industria l&aacute;ctea causa a las vacas, adem&aacute;s del da&ntilde;o causado a otros animales igualmente afectados por ella.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;es la industria l&aacute;ctea efectivamente &ldquo;sangrienta&rdquo;? Los hechos as&iacute; lo indican. Las vacas explotadas padecen una vida de sufrimiento que s&oacute;lo termina con la muerte prematura en el matadero. Son sometidas a un proceso c&iacute;clico que empieza con la reproducci&oacute;n inducida artificialmente, pasando por la separaci&oacute;n forzosa de la vaca y su cr&iacute;a y siguiendo con varios meses de orde&ntilde;amiento, el cual s&oacute;lo finaliza cuando las vacas est&aacute;n listas para un nuevo embarazo inducido. Todo ello les causa graves da&ntilde;os f&iacute;sicos y psicol&oacute;gicos. Por ejemplo, la separaci&oacute;n de la madre y sus terneros tras cada parto conlleva evidentes muestras de estr&eacute;s para ambos.
    </p><p class="article-text">
        A menudo se ignora tambi&eacute;n que otro de los resultados de esta industria es el sufrimiento y la muerte de las cr&iacute;as. Las terneras hembra padecen el mismo destino que sus madres, perpetuando en el tiempo el sistema de explotaci&oacute;n. Los terneros no considerados viables para consumo humano son inmediatamente matados tras nacer. Quienes s&iacute; son considerados aptos son, a su vez, separados, confinados y engordados. El objetivo, a menudo, es que su carne sea vendida como ternera, por lo que se les inmoviliza para evitar el endurecimiento de los m&uacute;sculos y se generan intencionalmente carencias de hierro y otros nutrientes para que su carne se mantenga blanda y p&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en la explotaci&oacute;n no intensiva que recuerda Monz&oacute; de su infancia (mientras el vaquero le &ldquo;rociaba [y deleitaba] con la leche caliente&rdquo;), a las vacas se las mata cuando mantenerlas ya no resulta rentable y los terneros macho siguen acabando en el matadero con pocos meses de vida. Estos son solamente <a href="http://www.animal-ethics.org/explotacion-vacas-terneros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las pr&aacute;cticas</a> a la que son sometidas la mayor&iacute;a de las vacas y sus cr&iacute;as y que distan enormemente del escenario de explotaci&oacute;n id&iacute;lica (ox&iacute;moron) sugerido por Monz&oacute;. As&iacute;, una vez nos enfrentamos a la realidad sin sesgos, nos damos cuenta que, como bien denunciaban las activistas, la industria l&aacute;ctea es literalmente sangrienta.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, y no menos importante, Monz&oacute; sostiene que oponerse a la industria l&aacute;ctea sobre la base de que los seres humanos son los &uacute;nicos mam&iacute;feros que consumen leche tras la lactancia es un argumento pobre. Y en este punto tiene toda la raz&oacute;n. Ocurre, sin embargo que &eacute;ste no es el argumento en el que est&aacute; basada la oposici&oacute;n a esta forma de explotaci&oacute;n, sino en que la desconsideraci&oacute;n de los intereses de los dem&aacute;s animales por el hecho de que no pertenecen a la especie humana constituye una forma m&aacute;s de discriminaci&oacute;n injustificada (<a href="http://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especismo</a>), semejante a otras como el racismo o el sexismo.
    </p><p class="article-text">
        Considerando los hechos de la industria, resulta claro que no creer&iacute;amos que estas pr&aacute;cticas estuvieran justificadas si las v&iacute;ctimas fueran seres humanos, independientemente de sus caracter&iacute;sticas o capacidades. Lo que importa, pues, es que las vacas y los dem&aacute;s animales explotados son, al igual que los seres humanos, individuos sintientes, es decir, poseen la capacidad para sufrir y disfrutar de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Esto hace que tengan intereses b&aacute;sicos en no sufrir, en no morir y en disfrutar de sus vidas que deben ser tenidos en cuenta en la misma medida que intereses similares de seres humanos. As&iacute;, debemos rechazar el especismo y, por ello, oponernos a la explotaci&oacute;n de vacas y del resto de animales no humanos.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad, como dice Monz&oacute;, que la ganader&iacute;a (y otras formas de explotaci&oacute;n) es legal en todos los pa&iacute;ses del mundo. Sin embargo, en una sociedad que reconociera a los otros animales consideraci&oacute;n moral y derechos jur&iacute;dicos a la vida y a no sufrir dejar&iacute;a de serlo. Precisamente en eso trabajamos un n&uacute;mero cada vez m&aacute;s grande de personas, en la universidad o desde las calles de Barcelona. Sabemos y nos preocupa que el principal obst&aacute;culo al avance hacia un mundo m&aacute;s igualitario para todos los animales humanos y no humanos es, en palabras de J. M. Cotzee, que &ldquo;[h]ay personas que tienen la capacidad para imaginarse a s&iacute; mismas como alguien diferente, hay personas que no poseen tal capacidad [&hellip;] y luego hay personas que tienen la capacidad pero eligen no ejercitarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Firman los profesores y profesoras universitarias:
    </p><p class="article-text">
        Alicia H. Puleo, Universidad de Valladolid
    </p><p class="article-text">
        Catia Faria, Universitat Pompeu Fabra
    </p><p class="article-text">
        Eze Paez, Universitat Pompeu Fabra
    </p><p class="article-text">
        Marta Tafalla, Universitat Aut&oacute;noma de Barcelona
    </p><p class="article-text">
        Monsterrat Escart&iacute;n, Universitat de Girona
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;ria Almir&oacute;n, Universitat Pompeu Fabra
    </p><p class="article-text">
        Oscar Horta, Universidade de Santiago de Compostela
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/companeras-vacas_132_4625864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Aug 2016 17:51:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las compañeras vacas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Industria láctea,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminismo y antiespecismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/feminismo-antiespecismo_132_2431562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/289875eb-3ef2-4fc5-bcaf-b05d8e35b571_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Laura y Hart en el santuario madrileño Wings of Heart. Foto: Tras los Muros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sexismo y especismo son formas igualmente injustificables de discriminación, y ambos se manifiestan en patrones opresivos de jerarquía y dominación semejantes</p><p class="subtitle">En lo moralmente relevante (la capacidad de sufrir y disfrutar de sus vidas) animales humanos y no humanos son iguales. Por tanto, la lucha feminista por la igualdad y contra la discriminación es también, necesariamente, antiespecista</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as 3 y 4 de octubre tuvo lugar el Vegan Fest Alacant, un evento que ha conseguido, sin precedentes en el Estado espa&ntilde;ol, reunir a miles de personas relacionadas con el veganismo y, en diferentes formatos y medidas, comprometidas con la defensa de los animales no humanos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la gran adhesi&oacute;n al evento, la edici&oacute;n de este a&ntilde;o no ha tenido lugar sin obst&aacute;culos. La organizaci&oacute;n del Vegan Fest se vio obligada a<strong> retirar su campa&ntilde;a publicitaria</strong> debido a la enorme pol&eacute;mica que gener&oacute; en las redes sociales &ndash;tal y como&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/problema-zorra_6_436116398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explic&oacute; en detalle</a> Paula Gonz&aacute;lez en este mismo blog.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de otras razones por las que la campa&ntilde;a puede no haber sido la m&aacute;s acertada para el p&uacute;blico al que se dirig&iacute;a, la presi&oacute;n social e institucional que ha sufrido el Vegan Fest para la retirada de su&nbsp;<a href="http://i.imgur.com/dR70yky.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cartel m&aacute;s controvertido</a> (un cartel que presentaba una imagen de una zorra acompa&ntilde;ada de la cita &ldquo;Todas las t&iacute;as son unas zorras&rdquo;, acusado, groseramente, de sexismo) no deja lugar a dudas. <strong>La llamada lucha por la justicia social, por m&aacute;s progresista que se figure, se sigue nutriendo de la ignorancia y de la inmoralidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ignorancia por dos motivos. En primer lugar, porque <strong>hay una diferencia fundamental entre usar lenguaje sexista y mencionar lenguaje sexista</strong>. En la oralidad esta diferencia es normalmente evidente. En la lengua escrita, sin embargo, la diferencia se se&ntilde;ala entrecomillando una frase para identificar aquellos enunciados a los que nos queremos referir sin que eso implique suscribir su contenido. De hecho, este es el recurso ling&uuml;&iacute;stico del que disponemos precisamente para denunciar todas las formas de lenguaje discriminatorio. Por ejemplo, si queremos denunciar la actitud discriminatoria que subyace a la frase &ldquo;todos los musulmanes son terroristas&rdquo;, es necesario mencionar la frase sin que la estemos usando y, en ese sentido, reforzando la actitud islamof&oacute;bica que buscamos denunciar. En caso contrario, estar&iacute;a incurriendo yo misma, con mi menci&oacute;n ahora, en una discriminaci&oacute;n. Esto es, evidentemente, absurdo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, del mismo modo, tambi&eacute;n es absurdo acusar de sexista un cartel que menciona la frase &ldquo;Todas las t&iacute;as son unas zorras&rdquo; precisamente para denunciar el uso sexista (y especista) del lenguaje. Si cada vez que se mencionara el lenguaje sexista se estuviera incurriendo en una instancia de sexismo, las feministas que trabajan sobre sexismo en el lenguaje ser&iacute;an las m&aacute;s sexistas de todas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la ignorancia de la cr&iacute;tica est&aacute; presente en el <strong>profundo desconocimiento de c&oacute;mo las diferentes formas de discriminaci&oacute;n a menudo se intersectan, en particular el sexismo y el especismo</strong> &ndash;justamente lo que el cartel del Vegan Fest pone de manifiesto&ndash; y de c&oacute;mo un an&aacute;lisis feminista que siga obviando esta realidad seguir&aacute; siendo inevitablemente incompleto.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al meollo de la cuesti&oacute;n. No se trata de una insuficiencia cognitiva de las feministas, en particular. Se trata de un fallo moral m&aacute;s gravemente enraizado en las mentes humanas, en general, y tambi&eacute;n presente en las feministas. Hablamos del especismo. Consideremos, de nuevo, la frase &ldquo;Todas las t&iacute;as son unas zorras&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; la analog&iacute;a resulta indignante? En primer lugar, evidentemente, porque &ldquo;zorra&rdquo; denota coloquialmente a una mujer con un comportamiento sexual activo, juzgado como reprobable en un contexto de opresi&oacute;n patriarcal. Pero, sobre todo, la analog&iacute;a ofende (y busca hacerlo) porque se est&aacute; comparando a las mujeres con un animal no humano. Es decir, en un contexto especista, con un individuo sin consideraci&oacute;n moral. <strong>Sobran los ejemplos de la utilizaci&oacute;n de este recurso especista en los discursos discriminatorios y de ofensa en general.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Discriminaci&oacute;n </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una vez hayamos entendido que los otros animales son moralmente considerables, es decir, que son individuos con intereses en vivir y disfrutar de sus vidas que deben ser respetados, podremos comprender que <strong>sexismo y especismo son formas de discriminaci&oacute;n igualmente injustificadas</strong>. A la hora de considerar los intereses de los individuos, la especie a la que pertenecen es un atributo tan irrelevante como lo es el sexo. Ninguno de ellos condiciona su igual capacidad para sufrir y disfrutar, y para as&iacute; poder ser da&ntilde;ados o beneficiados por lo que les ocurre.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, <strong>la indignaci&oacute;n feminista no debe estar dirigida a la percepci&oacute;n de las mujeres como animales sino a la desconsideraci&oacute;n de todos los individuos con intereses propios que deben ser respetados, humanos y no humanos</strong>. Actuar de otra forma es violar un principio b&aacute;sico de la &eacute;tica, de acuerdo con el cual intereses iguales deben ser igualmente considerados. Es decir, es incurrir, de forma flagrante, en una forma de discriminaci&oacute;n &ndash;el <a href="http://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especismo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, ser v&iacute;ctima de un tipo de discriminaci&oacute;n (ej.: sexismo) no impide cometer a su vez actos discriminatorios (ej.: especismo). El feminismo interseccional lleva tiempo llamando la atenci&oacute;n hacia el car&aacute;cter injustificadamente exclusivista del &ldquo;feminismo blanco occidental&rdquo; o hacia las actitudes transf&oacute;bicas en el seno del movimiento. Pero, de igual modo, es necesario entender que si nos oponemos a una forma de discriminaci&oacute;n (ej.: si somos feministas), necesariamente debemos oponernos a todas las dem&aacute;s discriminaciones y no s&oacute;lo cuando las afectadas resultan ser miembros de la especie humana.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Igualdad </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        No obstante sus m&uacute;ltiples variaciones, los feminismos te&oacute;ricos y militantes presentan un m&iacute;nimo com&uacute;n denominador: la preocupaci&oacute;n por la igualdad entre sexos [1]. La b&uacute;squeda de la igualdad, sin embargo, no s&oacute;lo implica considerar de forma igual los intereses de individuos de diferentes sexos. <strong>En un contexto de desigualdad estructural, igualar exige siempre favorecer a las que est&aacute;n peor</strong>. Un ejemplo sencillo ayuda a clarificar. Si tenemos 3 cupcakes (veganos) para distribuir entre 3 individuos, no discriminar implica un reparto de cupcakes sin atender a factores irrelevantes como el sexo de los individuos. Sin embargo, para que el reparto sea justo no es suficiente con distribuir los cupcakes de forma no discriminatoria. Es necesario repartirlas de la forma m&aacute;s igualitaria posible. Y para igualar la situaci&oacute;n de estos individuos necesitamos conocer su situaci&oacute;n de partida: &iquest;cu&aacute;ntos cupcakes han comido ya? Si Pedro ha comido 2, Ana ha comido 1 y Sara ninguna, igualar la situaci&oacute;n de Pedro, Ana y Sara no supone dar 1 solo cupcake a cada una. Ello reforzar&iacute;a la desigualdad de partida entre ellas. Por el contrario, igualar supone dar 2 magdalenas a Sara, 1 a Ana y ninguna a Pedro.
    </p><p class="article-text">
        La justicia en el mundo real exige un razonamiento similar. La &uacute;nica diferencia es que, en vez de magdalenas, lo que se reparte son oportunidades, recursos y bienestar. Es cierto que las mujeres han sido (y siguen siendo) desfavorecidas en este reparto frente a los hombres. Pero, sin embargo,<strong> hay un grupo extenso de individuos que ha sido todav&iacute;a m&aacute;s desfavorecido que las mujeres: los animales no humanos</strong>. As&iacute;, la preocupaci&oacute;n (t&iacute;picamente feminista) por la igualdad necesariamente nos obliga a considerar a los dem&aacute;s animales y a favorecer sus intereses, ya que son ellos los que se encuentran comparativamente peor.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Opresi&oacute;n</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Hay todav&iacute;a razones adicionales para que, en cuanto feministas, seamos particularmente conscientes de la injusticia que padecen los animales no humanos. Ello se debe a que <strong>el sexismo y el especismo se manifiestan mediante patrones opresivos de jerarqu&iacute;a y dominaci&oacute;n semejantes</strong> y, a menudo &ndash;como lo evidencia el lenguaje&ndash;, ambas formas de discriminaci&oacute;n se hallan conectadas.
    </p><p class="article-text">
        La opresi&oacute;n a la que est&aacute;n sujetas las mujeres en el contexto de la cultura patriarcal se puede sintetizar bajo tres ejes fundamentales: <strong>objetualizaci&oacute;n, subordinaci&oacute;n y abuso</strong>. La objetualizaci&oacute;n consiste en la percepci&oacute;n de las mujeres como despose&iacute;das de intereses propios que deben ser respetados. De este modo son transformadas en objetos de trabajo, de reproducci&oacute;n y de consumo (er&oacute;tico). Paralelamente, los otros animales son objetualizados, lo que supone la desconsideraci&oacute;n de sus intereses m&aacute;s b&aacute;sicos en no sufrir y en disfrutar de sus vidas. En la misma sociedad patriarcal, los animales son considerados objetos al servicio del ser humano en pr&aacute;cticamente todos los &aacute;mbitos de su actividad. Tambi&eacute;n ellos, de forma sistem&aacute;tica e institucionalizada, pero infinitamente m&aacute;s brutal, son convertidos en objetos de trabajo, de reproducci&oacute;n y de consumo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estos paralelismos, ambas opresiones a menudo se intersectan. La intersecci&oacute;n se constata sobre todo en la forma como sexismo y especismo juegan un papel fundamental en la construcci&oacute;n de la masculinidad patriarcal. La construcci&oacute;n de la identidad masculina, basada en la dominaci&oacute;n, la fuerza f&iacute;sica y sexual, la competitividad, la caza o el consumo de carne, ha sido (y sigue siendo) una gran fuente de opresi&oacute;n y desigualdad para mujeres y no humanos. La intersecci&oacute;n puede ser tambi&eacute;n observada en la representaci&oacute;n de las mujeres y de los no humanos en &aacute;mbitos como la publicidad, donde la animalizaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres y la erotizaci&oacute;n del cuerpo de los animales es un recurso excesivamente frecuente [2].
    </p><p class="article-text">
        Claramente, <strong>la objetualizaci&oacute;n de los individuos conlleva su subordinaci&oacute;n a un opresor, lo que f&aacute;cilmente conduce al abuso</strong>. Una vez objetualizados los individuos, sus intereses son ignorados o desatendidos y, con ello, su voz y poder pol&iacute;tico silenciados. As&iacute; controlados, los individuos se encuentran a merced de los intereses del opresor, estando totalmente desprotegidos frente al abuso &ndash;la violencia f&iacute;sica y sexual. Esta din&aacute;mica, lugar com&uacute;n en el diagn&oacute;stico feminista de la realidad patriarcal, resulta particularmente evidente en el caso no humano. Evidentemente, el abuso de los otros animales por parte de los seres humanos s&oacute;lo es una peque&ntilde;a manifestaci&oacute;n del especismo, del mismo modo que el abuso y la violencia machista lo es respecto del sexismo. El problema moral reside, m&aacute;s bien, en la consideraci&oacute;n invariablemente desfavorable que sufren los animales no humanos por motivo de su especie. La manifestaci&oacute;n m&aacute;s extrema de esta realidad puede ser observada en la completa subordinaci&oacute;n de sus intereses m&aacute;s fundamentales en vivir, no sufrir y en disfrutar de sus vidas a la satisfacci&oacute;n de los intereses humanos m&aacute;s triviales, ya sean econ&oacute;micos, de consumo o de otro tipo. Adem&aacute;s, y contrariamente a las dem&aacute;s v&iacute;ctimas de discriminaci&oacute;n, la posibilidad de hacer valer su voz es inexistente para los animales no humanos. Nos toca a todas nosotras &ndash;privilegiadas (y privilegiados) por especie&ndash; defenderles.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Feminismo antiespecista</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de dos siglos, el traductor brit&aacute;nico Thomas Taylor escrib&iacute;a en tono sat&iacute;rico <a href="https://archive.org/details/vindicationofrig00tayl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vindicaci&oacute;n de los derechos de las bestias</a>, como respuesta a la publicaci&oacute;n de <a href="https://books.google.es/books?id=7XyJHNdbXTcC&amp;pg=PT9&amp;lpg=PT9&amp;dq=Vindicaci%C3%B3n+de+los+derechos+de+las+bestias&amp;source=bl&amp;ots=TwzrSC3osn&amp;sig=79cIEJmVzE8rtytDEARmXoZBXoA&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0CCsQ6AEwAmoVChMIwsLvj5CJyAIVxH0aCh0MsQcI#v=onepage&amp;q=Vindicaci%C3%B3n%20de%20los%20derechos%20de%20las%20bestias&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vindicaci&oacute;n de los derechos de la mujer</a> de Mary Wollstonecraft. All&iacute; se preguntaba: si las mujeres tienen derechos, &iquest;por qu&eacute; no tambi&eacute;n los animales? Efectivamente, una puede hoy presentar fuertes razones por las que esa pregunta no es una reducci&oacute;n al absurdo del feminismo. La discriminaci&oacute;n y la opresi&oacute;n est&aacute;n injustificadas, tanto si afectan a humanos como a no humanos. En lo que es moralmente relevante (en la capacidad para sufrir y disfrutar de sus vidas) animales humanos y no humanos son iguales.<strong> La lucha por la igualdad, consecuentemente feminista, es, as&iacute;, necesariamente antiespecista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        [1] Se podr&iacute;a decir que ciertas corrientes feministas no est&aacute;n preocupadas por la igualdad, en particular, el feminismo de la diferencia. Sin embargo, creo que ser&iacute;a errado considerar que el feminismo de la diferencia rechaza la igualdad (de consideraci&oacute;n y de reparto) entre mujeres y hombres, aunque s&iacute; es cierto que rechaza la igualdad sexual (a lo que muchas llamar&iacute;an de g&eacute;nero). As&iacute; lo parece manifestar Victoria Sand&oacute;n de Le&oacute;n, la conocida feminista de la diferencia espa&ntilde;ola, en el siguiente pasaje de <em>&iquest;Qu&eacute; es el feminismo de la diferencia?</em>: &ldquo;Lo contrario de la igualdad no es la diferencia, sino la desigualdad. Hemos contrapuesto igualdad a diferencia cuando en realidad no es posible conseguir una verdadera igualdad sin mantener las diferencias&rdquo;. As&iacute;, las feministas de la diferencia defienden la igualdad entre mujeres y hombres, aunque no que las mujeres se hagan iguales a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        [2] As&iacute; lo evidencia Carol J. Adams, en su c&eacute;lebre <em>The Sexual Politics of Meat</em> (&ldquo;La pol&iacute;tica sexual de la carne&rdquo;), libro inaugural sobre el tema que ver&aacute;, por fin, la <a href="http://ochodoscuatroediciones.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traducci&oacute;n al castellano</a>, veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n en ingl&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2015 18:58:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feminismo y antiespecismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Feminismo,Antiespecismo]]></media:keywords>
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