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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luna Gámez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luna_gamez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luna Gámez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las autoridades francesas y británicas unen fuerzas para expulsar a los refugiados de Calais]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/autoridades-francesas-britanicas-refugiados-calais_1_3840828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe61c1ef-98a1-41a7-b052-b07385a8fac6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las autoridades francesas y británicas unen fuerzas para expulsar a los refugiados de Calais"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Francia ha anunciado que desmantelará íntegramente el campo y Reino Unido construirá un muro para frenar el paso de migrantes y refugiados</p><p class="subtitle">Las organizaciones humanitarias reclaman alternativas para las 9.000 personas que, según sus calculos, "malviven hacinados y olvidados" en lo que queda del campamento</p><p class="subtitle">Médicos Sin Fronteras asegura que al menos 600 menores deambulan solos en 'La Jungla': "Las autoridades francesas y europeas no están cumpliendo con la legislación", denuncian</p></div><p class="article-text">
        La inquietud vuelve a reinar el campamento de refugiados de Calais despu&eacute;s de que el Ministro de Interior franc&eacute;s, Bernard Cazeneuve, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Paris-desmantelar-inmigrantes-Calais-etapas_0_554694582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciase este lunes&nbsp;los planes de desmantelamiento integral del campo</a>&nbsp;de refugiados de&nbsp;Calais, donde se estima que se albergan entre unas 6.900 &ndash;seg&uacute;n las autoridades p&uacute;blicas&ndash; y 9.000 personas &ndash;de acuerdo con las organizaciones locales&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia, que ha calado como un jarro de agua fr&iacute;a tanto para los refugiados como para los voluntarios, no ha llegado sola. El Ministro de Inmigraci&oacute;n brit&aacute;nico, Robert Goodwill, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Londres-levantara-metros-inmigracion-Calais_0_556445014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciaba solo dos d&iacute;as despu&eacute;s los planes de construcci&oacute;n de un muro </a>para contener el paso de los refugiados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese muro es otra verg&uuml;enza m&aacute;s de las pol&iacute;ticas europeas&rdquo;, declara Ana, una activista del colectivo No Borders que trabaja sobre el terreno desde hace un a&ntilde;o. La propuesta de las autoridades brit&aacute;nicas viene a intentar calmar la indignaci&oacute;n del sector de transportistas que el lunes d&iacute;a 5 bloquearon las autov&iacute;as colindantes a Calais como manifestaci&oacute;n contra los intentos de los refugiados de entrar en sus camiones.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha declarado Goodwill, el objetivo es evitar el paso a la zona portuaria donde los ferris embarcan con los camiones y coches rumbo a Reino Unido. La propuesta para controlar el flujo de los refugiados hacia la isla se materializar&aacute; en un muro de 4 metros de alto y 1 kil&oacute;metro de extensi&oacute;n, gasto que ha sido incluido en el presupuesto anglo-franc&eacute;s de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Fran&ccedil;ois Guennoc, miembro del Albergue de Migrantes, una de las principales instituciones de ayuda para los refugiados que llegan a Calais, incide en que este muro no ser&aacute; m&aacute;s que un elemento adicional a la estructura de seguridad y vigilancia que ya existe. &ldquo;Los refugiados continuar&aacute;n buscando las v&iacute;as de contornar tales obst&aacute;culos, aumentando los riesgos a los que se exponen y alimentando a&uacute;n m&aacute;s a las redes de pasantes que puedan ayudarles a burlar esta nueva frontera&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">Desmantelamiento con condiciones</h3><p class="article-text">
        Si bien est&aacute; previsto que las obras de implantaci&oacute;n de tal muro comiencen a finales de este mismo mes de septiembre, las previsiones no son tan positivas para los planes de demolici&oacute;n del campamento presentados por Cazeneuve. Para llevar a cabo tal medida deben cumplirse dos condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;primer lugar, el Consejo de Estado debe dar luz verde al desmantelamiento as&iacute; como al cierre de todos los comercios informales que dan vida a la zona norte de La Jungla, una medida que ya fue anteriormente desestimada por el Tribunal Administrativo de la regi&oacute;n de Lille. 
    </p><p class="article-text">
        La segunda condici&oacute;n establece que los refugiados solo podr&aacute;n ser expulsados del actual asentamiento si el gobierno galo cuenta con plazas disponibles para alojar a cada uno de ellos en alg&uacute;n centro de acogida para migrantes, lo que supondr&iacute;an unas 6.900 vacantes, seg&uacute;n sus estimaciones.
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        &ldquo;El gobierno dice que va a acabar con La Jungla pero no ofrece alternativas&rdquo;, alega Samir, un refugiado afgano y antiguo traductor de las fuerzas de la OTAN que decidi&oacute; pedir asilo en Francia tras ser atropellado por un cami&oacute;n intentando pasar a Reino Unido. &nbsp;El joven a&ntilde;ade que algunas de las asociaciones que quedan sobre el terreno est&aacute;n trabajando duro para buscar alternativas de realojo para los refugiados. &ldquo;Espero que encuentren una buena soluci&oacute;n para este problema, de lo contrario el desastre ser&aacute; terrible&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Anne Hidalgo, alcaldesa de Par&iacute;s, confirm&oacute; este mismo martes que Par&iacute;s abrir&aacute; su primer campamento para refugiados a mediados de octubre. El proyecto cuenta con dos instalaciones, un albergue con 400 plazas hombres en el barrio de La Chapelle y otro con capacidad para 300 mujeres y ni&ntilde;os en Ivry-sur-Seine. Esta propuesta podr&iacute;a compensar la exigencia de plazas de acogidas para refugiados y agilizar as&iacute; la propuesta de Cazeneuve, sin embargo, seg&uacute;n las condiciones presentadas recientemente por Hidalgo, estos centros solo podr&aacute;n dar techo durante un m&aacute;ximo de 10 d&iacute;as.
    </p><h3 class="article-text">La pesadilla se repite&nbsp;</h3><p class="article-text">
        El desmantelamiento del mayor campamento de refugiados de Francia comenz&oacute; a principios de a&ntilde;o y cont&oacute; con una <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Comienza-demolicion-campamento-refugiados-Europa_0_489601797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran medida de desalojo durante el mes de febrero</a> que acab&oacute; con toda la parte sur del asentamiento, donde se encontraban las principales organizaciones y establecimientos de la <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-destruira-corazon-Jungla-Calais_0_488551800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vida social en La Jungla</a>, como la iglesia, la escuela o el centro de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante la expulsi&oacute;n las autoridades ofrecieron alojamiento en algunos albergues del resto del pa&iacute;s, medida que pocos de los afectados aceptaron por el miedo de ser registrados en Francia y no poder pedir asilo en Reino Unido si un d&iacute;a lograban&nbsp;pisar suelo brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se esperaba que fuese una misi&oacute;n para disuadir a los refugiados de llegar a Reino Unido no alcanz&oacute; sus objetivos, ya que muchos de ellos prefirieron desplazarse a zonas cercanas como Dunkerque, donde se formaron nuevos campamentos improvisados, mientras otros decidieron mudarse a la zona norte del campamento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo se ha olvidado de Calais&rdquo;, asegura&nbsp;Ana, que subraya la urgencia de alimentos&nbsp;y de voluntarios en el campamento y denuncia la falta de alojamiento para los refugiados. &ldquo;Las colas para comer son de tres horas y la comida no llega para todos&rdquo;, a&ntilde;ade esta activista.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, las organizaciones que trabajan sobre el terreno estiman que la poblaci&oacute;n del campamento de Calais se ha duplicado desde el mes de junio, a pesar de que la superficie habitable ha sido reducida a la mitad. Esto, dicen, ha intensificando las condiciones de insalubridad y&nbsp;las tensiones internas resultantes del hacinamiento. Ana cuenta que durante los meses de verano han estado llegando una media de 100 personas diarias a La Jungla.
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                </figure><h3 class="article-text">600 menores&nbsp;deambulan solos</h3><p class="article-text">
        Para las ONG&nbsp;la respuesta del gobierno franc&eacute;s ante una crisis humanitaria de tal envergadura es &ldquo;insuficiente e indignante&rdquo;. M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) denuncia que <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Refugiados-Calais-politico-menores-acompanados_0_505350221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 600 menores de edad no acompa&ntilde;ados deambulan por 'La Jungla'</a>, la mayor&iacute;a de ellos en condiciones psicol&oacute;gicas cr&iacute;ticas debido a las experiencias de trauma a la que est&aacute;n expuestos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta situaci&oacute;n pone sobre la mesa una supuesta negligencia por parte de las autoridades francesas y europeas, que no est&aacute;n cumpliendo con la legislaci&oacute;n vigente que les obligar&iacute;a a responsabilizarse por los menores no acompa&ntilde;ados, proporcion&aacute;ndoles protecci&oacute;n, alojamiento seguro y acceso a la atenci&oacute;n sanitaria&rdquo;, seg&uacute;n declara la organizaci&oacute;n en un comunicado reciente. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la evasiva del gobierno, MSF ha creado un centro juvenil destinado a ofrecer tanto cobijo como apoyo psicol&oacute;gico, orientaci&oacute;n jur&iacute;dica y actividades l&uacute;dicas y educativas, pero su existencia se tambalea ante la amenaza de destrucci&oacute;n del campamento. Entre las actividades de los voluntarios, se encuentra tambi&eacute;n la de velar por la seguridad de los m&aacute;s peque&ntilde;os y denunciar a las autoridades las posibles desapariciones, una tarea que estiman &ldquo;m&aacute;s necesaria que nunca&rdquo;, ya que los ni&ntilde;os refugiados se han convertido en un blanco de las redes de trata de personas. Unicef&nbsp;denunci&oacute; en febrero de este a&ntilde;o la desaparici&oacute;n de unos 10.000 refugiados menores de edad y no acompa&ntilde;ados que aunque se sabe que llegaron a Europa, se les perdi&oacute; posteriormente la pista.
    </p><p class="article-text">
        Zulfakar, un joven iran&iacute; de 20 a&ntilde;os, lleva meses sobreviviendo en el campo. <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/violencia-persigue-refugiados-Jungla-Calais_0_544196088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuenta a un equipo de MSF</a>&nbsp;cu&aacute;l es su objetivo:&nbsp;&ldquo;Yo s&oacute;lo quiero reunirme con mi padre en el Reino Unido. No entiendo c&oacute;mo la gente en Francia puede vivir con la conciencia tranquila sabiendo que en 'La Jungla' los hombres est&aacute;n dispuestos a luchar entre s&iacute; para conseguir un cepillo de dientes, un tel&eacute;fono m&oacute;vil o un simple lugar donde dormir. Deber&iacute;an darnos protecci&oacute;n y, sin embargo, aqu&iacute; nos tienen: haciendo que tengamos que luchar entre nosotros para intentar sobrevivir&rdquo;. &nbsp;
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      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/autoridades-francesas-britanicas-refugiados-calais_1_3840828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Sep 2016 19:29:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las autoridades francesas y británicas unen fuerzas para expulsar a los refugiados de Calais]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calais,Refugiados,Francia,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La otra Eurocopa: un torneo en París para visibilizar a los refugiados LGTB]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/eurocopa-refugiados-lgtb-miedo-futbol_1_3958725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a99e256-4bdb-4b32-b45a-2ad6e81afc79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La otra Eurocopa: un torneo en París para visibilizar a los refugiados LGTB"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A una semana de la Eurocopa, París acoge un torneo de fútbol para denunciar las dificultades que sufren las personas LGBT para obtener asilo</p><p class="subtitle">A día de hoy, las relaciones homosexuales siguen penadas en 80 países; en 10 de ellos, como Nigeria, Somalia o Arabia Saudí, se castiga con la muerte</p><p class="subtitle">"En Uganda, hay muchos sitios a los que no puedo ir. Esto te hace sentir frustrada y sola", dice Kasha Nabagesera, activista invitada fundadora de la única revista gay en su país</p></div><p class="article-text">
        Par&iacute;s. Entre los miles de refugiados que cada semana llegan a Europa escapando de la guerra, las dictaduras o el hambre, existe un colectivo pr&aacute;cticamente invisibilizado: el de las personas LGBTI. Lesbianas, gays, bisexuales y personas transg&eacute;nero, que huyen de sociedades que las criminalizan &uacute;nicamente por su orientaci&oacute;n sexual o su identidad de g&eacute;nero, demandan asilo en suelo europeo para proteger sus vidas pero, una vez lanzada la petici&oacute;n, se enfrentan a grandes dificultades para demostrar la violencia que sufren en sus pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        A escasos d&iacute;as de la Eurocopa 2016, que se celebrar&aacute; en Francia a partir del 10 de junio, Les D&eacute;gomeusses, un equipo de f&uacute;tbol femenino parisino integrado principalmente por lesbianas y transexuales, organizan Football for Freedom (F&uacute;tbol para la Libertad), una semana solidaria que arranc&oacute; el domingo con un torneo de f&uacute;tbol y proseguir&aacute; hasta el jueves con actividades deportivas, debates y proyecciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aprovechando la Eurocopa en Par&iacute;s, hemos querido utilizar el f&uacute;tbol como un elemento de solidaridad y visibilidad de la realidad que viven los refugiados LGBT&rdquo;, explica Cristina Arranz, espa&ntilde;ola integrante del colectivo organizador. &ldquo;Viviendo en Europa, piensas que tu situaci&oacute;n como persona LGBT es complicada&hellip; hasta que empiezas a escuchar sus historias. Yo puedo recibir insultos de vez en cuando, pero ellos ven c&oacute;mo su vida corre peligro a diario&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, las relaciones homosexuales siguen penadas en 80 pa&iacute;ses. En 10 de ellos, entre los que se encuentran Nigeria, Somalia o Arabia Saud&iacute;, se castigan con la muerte. La situaci&oacute;n de los transg&eacute;nero es a&uacute;n peor: <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/temas/diversidad-afectivo-sexual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de Amnist&iacute;a Internacional</a>, entre 2008 y 2014, se produjeron 1.731 asesinatos de personas pertenecientes a este colectivo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Se me ha olvidado la vuvuzela&rdquo;, bromeaba Kasha Nabagesera reci&eacute;n llegada a Par&iacute;s. Esta ugandesa de 36 a&ntilde;os, ganadora en 2015 del &ldquo;Right Livelihood award&rdquo;, el llamado premio Nobel alternativo, es la madrina del encuentro y la &uacute;nica invitada que sigue viviendo en su pa&iacute;s natal pese al acoso constante de las autoridades y las amenazas de muerte.
    </p><p class="article-text">
        Nabagesera fund&oacute; en 2003 la primera organizaci&oacute;n de defensa de los derechos homosexuales en Uganda y 10 a&ntilde;os despu&eacute;s cre&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Uganda-homofobia-LGBT_0_354514839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bombastic</a>, la &uacute;nica revista para p&uacute;blico gay en ese pa&iacute;s, donde en 2014 se aprob&oacute; una ley que castigaba las relaciones homosexuales con cadena perpetua e incluso con pena de muerte. Aunque la ley fue tumbada por la justicia ugandesa seis meses despu&eacute;s por un defecto de forma, la amenaza de una mayor criminalizaci&oacute;n de las personas LGBT sigue planeando como una sombra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo que las leyes sean discriminatorias, es que todos, desde los pol&iacute;ticos hasta la Iglesia, solo difunden mensajes de odio. La sociedad se apoya en la postura del Gobierno y de los religiosos para actuar con total impunidad contra los homosexuales&rdquo;, explica, recordando que d&iacute;a s&iacute;, d&iacute;a tambi&eacute;n, el colectivo LGBTI es v&iacute;ctima de ataques hom&oacute;fobos en su pa&iacute;s. &ldquo;En Uganda, hay muchos sitios a los que no puedo ir. Esto te hace sentir frustrada y sola. Hay veces que te sientes exiliada en tu propio pa&iacute;s&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de tres cuartas partes de los pa&iacute;ses del continente africano criminalizan la homosexualidad. Davis Mac-Iyalla, nigeriano que se define como cristiano, homosexual y feminista, tuvo que huir por las amenazas recibidas por militar por los derechos de las personas LBGTI. En su pa&iacute;s, era director de un colegio evangelista y, aunque no declaraba abiertamente su homosexualidad, era <em>vox populi</em> que no le gustaban las mujeres, recuerda.
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                </figure><p class="article-text">
        A ra&iacute;z del ordenamiento del primer prelado anglicano abiertamente gay en EEUU en 2003, la Iglesia en Nigeria reaccion&oacute; negando la existencia de homosexuales en el pa&iacute;s y en el seno de la Iglesia. &ldquo;Me enfureci&oacute; tanto que negaran mi condici&oacute;n, que demonizaran mi existencia, que decid&iacute; dar una rueda de prensa para decirle al mundo qui&eacute;n era&rdquo;, relata. Su creciente activismo empez&oacute; a levantar cr&iacute;ticas y posteriormente amenazas, motivo por el que en 2008 tuvo que pedir asilo en Reino Unido. All&iacute; acaba de crear una red, Interfaith Diversity Network for West Africa (Red de Diversidad Interconfesional para &Aacute;frica occidental), con el objetivo de impulsar el di&aacute;logo entre distintas religiones en torno a la homosexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las participantes en el torneo, la libia Amanie Nouri, es integrante del colectivo Quzah Libya LGBT y lleva desde hace 2011 refugiada en Italia. &ldquo;Creo que es maravilloso poder ver a varios refugiados juntos jugando en Par&iacute;s y mostrando su orientaci&oacute;n sexual sin miedo a ser reprimidos. Esta es una buena oportunidad para nosotros porque el f&uacute;tbol puede dar visibilidad a nuestras situaciones&rdquo;, asegura Amanie, de 35 a&ntilde;os, a eldiario.es antes de entrar en el terreno de juego.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay un esp&iacute;ritu competitivo, la gente est&aacute; disfrutando la experiencia&rdquo;, recuerda Cristina mientras una banda feminista de m&uacute;sica animaba a los jugadores entre un partido y el siguiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy contenta de que la mayor&iacute;a de las jugadoras aqu&iacute; sean mujeres... en mi pa&iacute;s el f&uacute;tbol es cosa de hombres&rdquo;, afirma Amanie at&aacute;ndose las botas. Pese a llevar ya cinco a&ntilde;os viviendo en Europa, sigue apreciando la tranquilidad que le reporta estar en un contexto donde puede expresar libremente su orientaci&oacute;n sexual sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        <em>--</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: Empieza a adoptarse el t&eacute;rmino LGTBQI para incluir a las personas queer e interg&eacute;nero, aunque estas identidades a&uacute;n no se encuentran entre los motivos reconocidos para demandar asilo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, Andrea Olea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/eurocopa-refugiados-lgtb-miedo-futbol_1_3958725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jun 2016 18:21:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La otra Eurocopa: un torneo en París para visibilizar a los refugiados LGTB]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,LGTBI,Homofobia,Eurocopa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres francesas, indignadas y movilizadas contra la ley del trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mujeres-francesas-indignadas-movilizadas-trabajo_1_4061979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29140dba-b13d-4e97-bb1b-dbc86a0ffa0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=" "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento de indignación en Francia, denominado Nuit Debout, cuenta con una comisión de feminismos</p><p class="subtitle">La reforma laboral en Francia afecta especialmente a las mujeres</p><p class="subtitle">Varias mujeres afirman sufrir discriminación o acoso, incluso por sus compañeros dentro de un movimiento que se caracteriza a sí mismo de revolucionario</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No habr&aacute; revoluci&oacute;n sin liberaci&oacute;n de las mujeres, ni liberaci&oacute;n sin revoluci&oacute;n&rdquo;, anunci&oacute; Amande miembro de Femmes en Lutte 93, un colectivo feminista de Saint-Denis, frente a los cientos de participantes en la asamblea tem&aacute;tica de este domingo en R&eacute;publique denominada &ldquo;&iquest;Y el trabajo de las mujeres?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/internacional/movimiento-indignados-Paris-asienta-proximo_0_501850726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El movimiento social Nuit Debout </a>(noche en pie), que resiste en pie desde el domingo 31 de marzo ocupando la c&eacute;ntrica plaza de la R&eacute;publique, ha decidido que los domingos de movilizaci&oacute;n adquieran un car&aacute;cter tem&aacute;tico y ofrezcan una conferencia sobre un tema espec&iacute;fico que se haga eco en toda la plaza. Este domingo el tema protagonista fue el feminismo y el papel de la mujer en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El rechazo a la ley del trabajo 'El Kohmri', que lleva el nombre de la actual ministra de Trabajo francesa, junto con el descontento en otros aspectos del sistema social y pol&iacute;tico, ha desembocado en un movimiento social de protesta que muchos asimilan al 15M espa&ntilde;ol.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Y el trabajo de las mujeres?</h3><p class="article-text">
        H&eacute;l&egrave;ne Nicolas, profesora de antropolog&iacute;a de g&eacute;nero en la universidad Paris 8 y una de las ponentes de la asamblea tem&aacute;tica, afirm&oacute; durante la charla que todas las mujeres est&aacute;n expuestas a relaciones de dominaci&oacute;n y de colonizaci&oacute;n del sistema claramente visibles en el mundo del trabajo, por lo que la propuesta de reforma del c&oacute;digo laboral las amenaza principalmente a ellas.
    </p><p class="article-text">
        La antrop&oacute;loga a&ntilde;adi&oacute; que hay muchas sociedades no capitalistas donde tambi&eacute;n discriminan a las mujeres. &ldquo;No es aboliendo el capitalismo que vamos a acabar con el machismo y la discriminaci&oacute;n. Est&aacute; bien que participemos en este movimiento para cambiar este sistema, pero hasta que eso llegue tenemos que seguir luchando para cambiar la discriminaci&oacute;n dentro de este sistema&rdquo;, dijo H&eacute;l&egrave;ne en referencia a la participaci&oacute;n de las mujeres en el movimiento Nuit Debout.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, H&eacute;l&egrave;ne declar&oacute; para <a href="http://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>&nbsp;que una de las primeras medidas frente a la situaci&oacute;n de desigualdad de las mujeres ser&iacute;a adoptar una pol&iacute;tica de salario universal (lo que en Francia se denomina 'salaire &agrave; vie') y que ella justifica como una herramienta para luchar contra las discriminaciones laborales. &ldquo;Es mi posici&oacute;n feminista, yo estoy a favor de la abolici&oacute;n de las desigualdades de salarios. Es una forma de buscar un reconocimiento a trabajos que a d&iacute;a de hoy no son remunerados, como el trabajo dom&eacute;stico&rdquo;.
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        &ldquo;El trabajo dom&eacute;stico es una vitrina de las relaciones de clases sociales. Las mujeres proletarias, muchas de ellas inmigrantes, hacen el trabajo de casa de las mujeres que consiguen desarrollar una carrera fuera del hogar&rdquo;. La declaraci&oacute;n de Amande fue recibida con manos agit&aacute;ndose al&nbsp;aire siguiendo el c&oacute;digo asambleario para los aplausos. Esta participante del movimiento Femmes en Lutte 93, considera que las mujeres de los sectores m&aacute;s discriminados en Francia ya viven todos los d&iacute;as situaciones peores de las que la Ley 'El Kohmri'.
    </p><p class="article-text">
        La asamblea mostr&oacute; su consenso en la necesidad de pol&iacute;ticas de remuneraci&oacute;n del trabajo dom&eacute;stico, de responsabilidad compartida de la maternidad entre hombres y mujeres, as&iacute; como una igualdad de salarios y una verdadera paridad de ocupaci&oacute;n de puestos directivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre 1945, cuando las mujeres votaron por primera vez en Francia, y el a&ntilde;o 2000 la presencia de mujeres en la Asamblea General solo ha aumentado del 2% a 8%. Es realmente rid&iacute;culo&rdquo;, afirm&oacute; H&eacute;l&egrave;ne, que considera que no basta con que aumente la presencia de las mujeres en la pol&iacute;tica si no se adopta un enfoque de acci&oacute;n feminista.
    </p><p class="article-text">
        La Ley de la Paridad tiene como principio promover el acceso igualitario de hombres y mujeres a los cargos pol&iacute;ticos, sin embargo la representaci&oacute;n pol&iacute;tica francesa todav&iacute;a es considerablemente desigual, sobre todo en los cargos de mayor liderazgo. En las elecciones legislativas de junio de 2012 &uacute;nicamente el 27% de las diputadas eran mujeres y en los comicios municipales de marzo de 2014 solo 16% de los alcaldes elegidos fueron mujeres, ya entre los concejales el porcentaje ascend&iacute;a al 48%, seg&uacute;n el Ministerio de Asuntos Sociales en Francia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas cifras distan en la mayor&iacute;a de los casos de una representaci&oacute;n igualitaria por lo que Najat Vallaud-Belkacem, antigua Ministra de los Derechos de las Mujeres y actual Ministra de la Educaci&oacute;n, present&oacute; la Ley para la Igualdad Real entre Hombres y Mujeres aprobada en agosto de 2014 y que propone sanciones a los partidos que no cumplan con la paridad. No obstante, los resultados de las elecciones departamentales del a&ntilde;o pasado, donde solo 10% de los presidentas electos fueron mujeres, demuestran que muchos partidos ignoraron la nueva legislaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, H&eacute;l&egrave;ne considera que no basta con que aumente la presencia de las mujeres en la pol&iacute;tica si no se adopta un enfoque de acci&oacute;n feminista, ya que ella considera que &ldquo;la persona con el proyecto pol&iacute;tico que m&aacute;s favorece las desigualdades entre mujeres y hombres es una mujer, Marine Le Pen. Su programa es un retroceso en todas las conquistas de nuestros derechos, acentuando las diferencias entre hombres y mujeres, entre franceses e inmigrantes y entre ricos y pobres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El feminismo en el movimiento Nuit Debout</h3><p class="article-text">
        Muchas de las participantes en la asamblea tem&aacute;tica sobre la situaci&oacute;n de la mujer en el mundo del trabajo forman parte de la comisi&oacute;n de feminismos del movimiento Nuit Debout, una de las varias comisiones que articulan este movimiento social. &ldquo;Nosotras las mujeres tenemos que hacer la lucha dentro de la lucha&rdquo;, afirm&oacute; Malauire, una joven integrante de la comisi&oacute;n feminista, a eldiario.es para explicar la necesidad de un grupo de feminismos dentro del movimiento.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n cuenta con una asamblea diaria en la plaza de la Republique, pero desde el domingo realizan tambi&eacute;n reuniones de discusi&oacute;n no-mixtas, donde las mujeres con velo, trabajadoras del sexo y LGBTA+ tambi&eacute;n son bienvenidas. &ldquo;El objetivo es poder discutir asuntos m&aacute;s delicados, como el tema de los acosos, as&iacute; como para fomentar que las mujeres tengan m&aacute;s acceso al turno de palabra&rdquo;, explica Malauire.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n feminismos tiene entre sus objetivos principales fomentar la participaci&oacute;n igualitaria en las asambleas, ya que durante la asamblea del domingo 10 de abril las mujeres tuvieron la palabra solo el 28% del tiempo, seg&uacute;n detectaron en un an&aacute;lisis de tiempos realizado. Por lo que proponen la exigencia de una paridad real en el turno de palabra dentro de las acciones del movimiento Nuit Debout.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha propuesto crear un diccionario feminista para fomentar el uso del lenguaje inclusivo en los escritos del movimiento, as&iacute; como la creaci&oacute;n de una campa&ntilde;a art&iacute;stica de dibujo y poes&iacute;a que promueva la sensibilizaci&oacute;n y la denuncia de acciones sexistas, entre otras actividades.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el colectivo ha a&ntilde;adido un nuevo gesto al conjunto de c&oacute;digos para comunicarse en las asambleas: se trata de formar un tri&aacute;ngulo con las manos que simboliza una vagina y que, en el contexto de las asambleas de R&eacute;publique, tiene como objetivo denunciar cualquier declaraci&oacute;n o acto sexista.
    </p><p class="article-text">
        Esta comisi&oacute;n trabaja en relaci&oacute;n directa con la comisi&oacute;n serenidad y seguridad para denunciar cualquier tipo de discriminaci&oacute;n o violencia que tenga lugar en el seno de Nuit Debout. Varias mujeres han declarado a lo largo de estos 11 d&iacute;as de movilizaciones haber sufrido alg&uacute;n tipo de acoso, f&iacute;sico o verbal, en la plaza. &ldquo;Existen mujeres discriminadas dentro de sus propios grupos de acci&oacute;n, es lo que la asamblea de feminismos de la Nuit Debout denomina la superposici&oacute;n de discriminaciones&rdquo;, cuenta Malauire.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que muchos movimientos revolucionarios han sido impulsados por las mujeres, como es el caso de la Revoluci&oacute;n Francesa, seg&uacute;n explica H&eacute;l&egrave;ne, estas participaciones quedan hist&oacute;ricamente silenciadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo comenc&eacute; a ser feminista cuando entre a formar parte de Attac y me qued&eacute; totalmente sorprendida del lugar al que me relegaron, me costaba tomar el turno de palabra. Mis propuestas eran menos consideradas y la mayor&iacute;a de los esl&oacute;ganes eran sexistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta antrop&oacute;loga feminista considera que cuando una mujer se convierte en activista se vuelve m&aacute;s fuerte que los hombres porque &ldquo;los hombres est&aacute;n educados en la confrontaci&oacute;n y esta identidad masculina encaja bien en el activismo, pero nosotras transgredimos en relaci&oacute;n a los estereotipos impuestos cuando intentamos tomar el liderazgo o la palabra en p&uacute;blico. Por lo que tenemos que superar varias formas de opresi&oacute;n para conseguir participar pol&iacute;ticamente. Es un doble combate y por tanto una doble revoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mujeres-francesas-indignadas-movilizadas-trabajo_1_4061979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Apr 2016 18:32:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres francesas, indignadas y movilizadas contra la ley del trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paris,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[París mantiene la indignación en la plaza de la República y la contagia a otras ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/frentes-indignacion_1_4062354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfc0920c-ff33-4f26-968c-fd628733dc98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Indignados protestan en la plaza de la République, en París."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de personas siguen en la plaza de la República de la capital francesa reclamando un cambio en las políticas del Elíseo</p><p class="subtitle">El movimiento indignado Nuit Debout, en Francia, ya ha cumplido una semana de protesta y tiene réplicas en una treintena de ciudades francesas</p></div><p class="article-text">
        La Nuit Debout, el movimiento indignado de Francia, ya ha cumplido una semana de protesta en la plaza de la R&eacute;publique en Par&iacute;s y tiene r&eacute;plicas en una treintena de ciudades francesas. Este s&aacute;bado, 9 de abril, m&aacute;s de cien manifestaciones volvieron a sacar a la ciudadan&iacute;a a la calle, entre ellas, la de la capital francesa. Convocatoria: Sindicatos. Punto de salida: R&eacute;publique. Ambas fuerzas, la sindical, m&aacute;s tradicional y la nueva creada por la Nuit Debout se retroalimentan y ocuparon juntas las calles parisinas. Su batalla com&uacute;n es contra la Ley El Khomri, la reforma laboral que lleva el nombre de la ministra de Trabajo francesa (Myriam el Khomri), pero esta ha sido solo la gota que ha colmado el vaso de la indignaci&oacute;n, los frentes abiertos son muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A todos les une un inter&eacute;s por la reapropiaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico y por la b&uacute;squeda de un sistema de gobierno alternativo. A continuaci&oacute;n, algunas de los colectivos y luchas que convergen en la R&eacute;publique:
    </p><h3 class="article-text">El movimiento estudiantil</h3><h3 class="article-text">&ldquo;R&eacute;publique es nuestra &uacute;ltima oportunidad&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Los estudiantes son quienes han llevado la voz cantante en la movilizaci&oacute;n contra la reforma laboral: de un lado, los&nbsp;<em>lyc&eacute;ens&nbsp;</em>(alumnos de secundaria) y del otro, los universitarios. Estos &uacute;ltimos, que forman el grupo m&aacute;s nutrido en la plaza de R&eacute;publique, llevaban meses protestando por el aumento de las tasas de la universidad y por las condiciones de residencia del alumnado extranjero. En Francia, el precio de la matr&iacute;cula de los establecimientos p&uacute;blicos no sobrepasa los 400 euros anuales,&nbsp;pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha producido un aumento considerable: &ldquo;Ahora ya hay diplomas que cuestan 3.000 o 4.000 euros&rdquo;, se queja Arthur, de 23 a&ntilde;os y estudiante de Sociolog&iacute;a Pol&iacute;tica. &ldquo;Si no puedes ir a la universidad, no puedes construirte un futuro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arthur forma parte del grupo promotor de la Nuit Debout, convocada por el colectivo Convergence de Luttes (Convergencia de luchas). Cree que para mucha gente la reforma laboral solo ha sido la gota que colma el vaso. &ldquo;Muy poca gente esperaba maravillas del gobierno socialista y tem&iacute;amos que virara a la derecha... pero es que la ha sobrepasado: un gobierno supuestamente de izquierda ha puesto en marcha medidas neoliberales en lo econ&oacute;mico y de ultraderecha en lo social&rdquo;, considera.
    </p><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n de estos d&iacute;as en la plaza de R&eacute;publique da esperanzas a muchos sobre lo que podr&iacute;a ser el surgir de un movimiento de contestaci&oacute;n a m&aacute;s largo plazo. &ldquo;En cierta forma, aqu&iacute; decimos &lsquo;Gracias, Hollande&rsquo;, porque gracias a &eacute;l, a (Manuel) Valls, a (Myriam) El Khomri, estamos ocupando la plaza. Han ido tan lejos en su cinismo que ahora estamos todos aqu&iacute;, luchando contra ellos&rdquo;, asegura este joven que considera que el movimiento Nuit Debout es la ultima esperanza para poder construir una alternativa a la ideolog&iacute;a del Frente Nacional y a las pol&iacute;ticas del gobierno socialista. &ldquo;Ya es un &eacute;xito el hecho de que la gente vea que se puede hacer algo, ser&iacute;a un fracaso si la gente viese esto como una utop&iacute;a. Acabar con la ley El Khomri debe ser solo la primera victoria&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;La Nuit Debout, del centro a la periferia&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La Ley El Khomri ha sido lo que nos ha hecho reaccionar, pero hay muchas cosas que no funcionan, como la represi&oacute;n policial y el desempleo&rdquo;, cuenta Henni Darrat, estudiante de instituto, que con solo 18 a&ntilde;os ha sido uno de los impulsores de una asamblea sat&eacute;lite del movimiento Nuit Debout en Montreuil, un barrio obrero situado en la periferia de Par&iacute;s. El sentimiento de indignaci&oacute;n se ha contagiado por varios barrios del extrarradio parisino creando el movimiento &ldquo;periferia en pie&rdquo; (Banlieu Debout).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de la ley del trabajo no est&aacute;bamos organizados, no hab&iacute;a ning&uacute;n colectivo en el instituto. Algunos est&aacute;bamos sensibilizados pol&iacute;ticamente pero la actividad en el instituto comenz&oacute; con los bloqueos y las asambleas de las &uacute;ltimas semanas&rdquo;, relata Henni, alumno de uno de los muchos institutos parisinos en pie de guerra contra la reforma. El 9 de marzo, primer d&iacute;a de protestas en los centros escolares, salieron a la calle entre 225.000 y 500.000 personas en toda Francia, seg&uacute;n la polic&iacute;a. Desde ese momento en adelante, los bloqueos de las instalaciones se fueron sucediendo consecutivamente a la par que las asambleas de discusi&oacute;n se iban consolidando entre los j&oacute;venes. El d&iacute;a de la huelga general en Francia, el 31 de marzo, los estudiantes se sumaron a los 1,2 millones de manifestantes, 390.000 seg&uacute;n la polic&iacute;a francesa, una marcha que acab&oacute; en la plaza de la R&eacute;publique dando a luz al movimiento Nuit Debout ,y el 5 de marzo los escolares organizaron otra jornada reivindicativa con manifestaciones y bloqueos en distintos centros.&nbsp;&nbsp;Las acciones se saldaron con m&aacute;s de 130 estudiantes detenidos y varios movimientos apoyaron solidariamente las reivindicaciones para la liberaci&oacute;n de los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Henin considera que las interacciones sociales y los lazos entre distintos colectivos es lo m&aacute;s importante de la Nuit Debout. Cuando los estudiantes de Montreuil decidieron crear su propia asamblea fueron en busca de ayuda a Republique y ahora son otros barrios los que acuden a Henin y a sus compa&ntilde;eros para pedirles consejo. &ldquo;Incluso si la reforma es retirada, tenemos que continuar la movilizaci&oacute;n. Queremos hacer pol&iacute;tica de otra forma y en esa otra pol&iacute;tica es necesario aunar fuerzas para construir un proyecto com&uacute;n y acabar con las diferencias entre derechas e izquierdas&rdquo;, afirma este estudiante.
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                </figure><h3 class="article-text">El movimiento por el Derecho a la Vivienda</h3><h3 class="article-text">&ldquo;En esta plaza faltan nuestros responsables pol&iacute;ticos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Cuando en la plaza de R&eacute;publique no hab&iacute;a nada, all&iacute; estaba el colectivo DAL (<em>Droit au Logement</em>, derecho a la vivienda en espa&ntilde;ol). Este veterano colectivo, equivalente franc&eacute;s de la PAH (Plataforma Antidesahucios), lleva veinte a&ntilde;os luchando contra los desahucios, el vertiginoso aumento del precio de la vivienda y los problemas de alojamiento en Francia, que seg&uacute;n la asociaci&oacute;n afectan a unos 3,8 millones de personas en todo el pa&iacute;s. El 31 de marzo, la DAL acamp&oacute; en R&eacute;publique junto a una decena de familias para protestar contra la reanudaci&oacute;n de los desalojos tras la llamada &ldquo;tregua invernal&rdquo; (la ley en Francia proh&iacute;be las expulsiones durante el invierno), al estimar que&nbsp;en los pr&oacute;ximos meses&nbsp;podr&iacute;a haber hasta 30.000 nuevos desahucios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedimos una autorizaci&oacute;n para acampar durante tres d&iacute;as. Como la gente de Nuit Debout no hab&iacute;a recibido respuesta a su propia demanda por parte de la Prefectura de Polic&iacute;a, se acogieron a la nuestra&rdquo;, explica Malika Gherib, de 63 a&ntilde;os, aguerrida militante de la DAL desde hace ocho a&ntilde;os, cuando estuvo a punto de perder su casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vengo a contaros que, gracias a vosotros, hemos logrado una reuni&oacute;n con el ministerio el pr&oacute;ximo 27 de abril&rdquo;, anunciaba triunfal&nbsp;la activista este mi&eacute;rcoles ante la Asamblea general de R&eacute;publique, recibiendo una ovaci&oacute;n en respuesta. Esa ma&ntilde;ana, una acci&oacute;n de su plataforma, con el apoyo de cientos de personas procedentes de la Nuit Debout, hab&iacute;a concluido frente al Ministerio franc&eacute;s de Vivienda para exigir una soluci&oacute;n habitacional para miles de personas en riesgo de perder sus casas. Gracias a la presi&oacute;n ejercida, los responsables ministeriales aceptaron un encuentro con el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esta plaza hay sobre todo j&oacute;venes, pero nos tenemos que ayudar los unos a los otros&rdquo;, argumenta Malika, que pasa todo su tiempo disponible en R&eacute;publique y participa asiduamente en las actividades de la Nuit Debout.&nbsp;&nbsp;&ldquo;Quienes faltan aqu&iacute; son&hellip; los responsables pol&iacute;ticos. Aqu&iacute; tienen que venir el se&ntilde;or Valls, el se&ntilde;or Hollande. Escuchar a la gente para entender lo que est&aacute; pasando&rdquo;. A pocos metros, varios sin techo aprovechan el precio libre de la cantina para comer sin preocuparse de tener que pagar.&nbsp; &ldquo;Perdona la expresi&oacute;n, pero aqu&iacute; estamos todos metidos en la misma mierda&rdquo;, afirma Gherib.&nbsp;&nbsp;&ldquo;Sin trabajo no hay vivienda, sin vivienda no hay salud y sin salud no hay vida&rdquo;, concluye.
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                </figure><h3 class="article-text">La ciudadan&iacute;a de a pie</h3><h3 class="article-text">&ldquo;Veo mucha gente perdida... que quiere hacer&nbsp;algo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A R&eacute;publique tambi&eacute;n se est&aacute;n acercando multitud de personas que no pertenecen a ning&uacute;n movimiento o colectivo, ciudadanos sin siglas detr&aacute;s que vienen a aportar su granito de arena. Malandjo Danho es muchas cosas: bailar&iacute;n, cantante, militante antirracista. Tiene 45 a&ntilde;os y lleg&oacute; a Francia desde Costa de Marfil a los 5. Se siente marfile&ntilde;o y franc&eacute;s, en ese orden. En 2011, durante la breve r&eacute;plica que tuvo el 15M en Francia, acogi&oacute; en su casa a gente llegada de todo el pa&iacute;s para participar ese movimiento de protesta que finalmente se diluy&oacute; en pocas semanas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al o&iacute;r hablar de la Nuit Debout cogi&oacute; su tienda de campa&ntilde;a y se plant&oacute; en la plaza: all&iacute; duerme todas las noches desde el viernes 1 de abril, pese a ser desalojado todas las ma&ntilde;anas por la polic&iacute;a. &ldquo;Para que el d&iacute;a en que esto estalle de verdad, me pille cerca&rdquo;, afirma con un gui&ntilde;o.&nbsp;Insiste en que se le fotograf&iacute;e junto a los refugiados con los que ha compartido techo (o m&aacute;s bien cielo) en las &uacute;ltimas noches.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las asambleas generales de la tarde, Malandjo se eleva entre el p&uacute;blico, desde sus cerca de dos metros de altura, y toma la palabra para resumir sus impresiones del d&iacute;a. Su visi&oacute;n del movimiento es precavida aunque optimista: &ldquo;Por el momento, veo mucha gente perdida, que quiere hacer algo y no sabe c&oacute;mo&rdquo;, explica, y matiza: &ldquo;Est&aacute;n perdidos, pero este es un buen lugar para encontrarse, intercambiar impresiones y debatir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Malandjo&nbsp;cree que R&eacute;publique tambi&eacute;n es una buena palestra para sacar a relucir el racismo latente en Francia. &ldquo;Si miras a tu alrededor ver&aacute;s que casi todo el mundo es blanco. La gente de la comunidad negra o &aacute;rabe se siente menos concernida. Los franceses no se dan cuenta de que este pa&iacute;s sigue practicando el saqueo en otros pa&iacute;ses de &Aacute;frica o de Oriente Medio, a veces se preocupa m&aacute;s de la causa palestina que de la gente que tiene aqu&iacute;&rdquo;, afirma se&ntilde;alando a varios refugiados que descansan sobre unos colchones. &ldquo;Queda mucho por hacer... pero soy un hombre paciente&rdquo;, asegura con una sonrisa.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Nuestras jubilaciones est&aacute;n estancadas y con ellas tenemos que ayudar a nuestros hijos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El perfil de los jubilados que hacen malabares con sus pensiones para ayudar a su familia ante la falta de trabajo no es exclusivo de Espa&ntilde;a. En Francia, cada vez m&aacute;s son los desempleados que dependen de la solidaridad de sus allegados y muchos temen que esta brecha social se acent&uacute;e si finalmente la Ley El Khomri fuese aprobada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quieren destruir el C&oacute;digo del Trabajo que fue construido a base de luchas desde tiempos de nuestros abuelos&rdquo;, afirma Monique, una jubilada que con su pensi&oacute;n y la de su marido ayudan a su hijo de 20 a&ntilde;os, desempleado y frustrado ante la falta de trabajo, seg&uacute;n cuenta esta francesa indignada. &ldquo;Nosotros estamos aqu&iacute; por nuestros hijos, por nuestros nietos y por las generaciones venideras. Si no conseguimos parar esta ley hay que seguir manifest&aacute;ndose, hay que ir a la Asamblea Nacional, hacer huelgas generales y no callarnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Monique dibuja con sus palabras el escenario de una Francia que enfrenta el miedo de la precariedad, &ldquo;los salarios son cada d&iacute;a m&aacute;s bajos mientras que los precios de los alquileres no paran de aumentar, la vida no es f&aacute;cil, nuestras jubilaciones est&aacute;n estancadas y con ellas tenemos que ayudar a nuestros hijos, no los vamos a dejar en la calle&rdquo;. Esta jubilada reconoce tener esperanza en que la reforma laboral francesa no sea aprobada y que toda esta movilizaci&oacute;n sirva para que el pueblo reaccione. Al mismo tiempo, expresa su admiraci&oacute;n con el movimiento Nuit Debout, en el que ha participado a trav&eacute;s de alguna asamblea, y afirma que &ldquo;es importante porque cuenta con una poblaci&oacute;n diversa, junta a muchos movimientos y porque resistir en la plaza de la R&eacute;publique representa otra forma de manifestaci&oacute;n&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;La Nuit Debout es la reapropiaci&oacute;n del lenguaje y el espacio por el pueblo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Francia, pa&iacute;s f&eacute;rtil en producci&oacute;n cultural, fue el pionero en implantar un estatus espec&iacute;fico para los trabajadores intermitentes del sector de las artes. Este sistema se caracteriza por otorgar un salario mensual compensatorio a los miembros de este gremio que coticen las horas m&iacute;nimas exigidas. El objetivo es fomentar que sigan empleados en producciones art&iacute;sticas y aunque no les proporcione los ingresos necesarios, la protecci&oacute;n social del estado se encarga de completar para que puedan obtener por lo menos un salario m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Charlotte es intermitente desde hace 6 a&ntilde;os, montadora de videos de cine y participa activamente en el movimiento Nuit Debout. &ldquo;Hace a&ntilde;os que intentan quitarnos las ventajas que hemos adquirido y vamos resistiendo. Mantener el estatus de trabajador intermitente es importante porque el sector cultural franc&eacute;s aporta mucha riqueza al pa&iacute;s. Gracias a nosotros, a nuestros espect&aacute;culos y festivales, llegan muchos ingresos para otros sectores, como el de los servicios, por ejemplo, pero nuestro aporte no se reconoce&rdquo;, lamenta esta joven. Charlotte estuvo tambi&eacute;n presente en la manifestaci&oacute;n del 9 de abril junto con otros compa&ntilde;eros de su gremio. Ella considera que la Ley del Trabajo afecta a todos los trabajadores, &ldquo;pero a los precarios como nosotros, m&aacute;s todav&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Entre los trabajadores intermitentes, muchos se quejan por estar perdiendo derechos y afirman que viven hoy m&aacute;s dificultades que hace 10 a&ntilde;os. Charlotte teme que si se acaba con el estatuto de intermitencia, el sector del cine, que es su dominio, se debilite. &ldquo;Hoy en d&iacute;a ya es dif&iacute;cil ser artista o tener un trabajo intermitente, pero sin un estatus espec&iacute;fico, ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s complicado y lo que estar&iacute;a en riesgo ser&iacute;a nuestra cultura&rdquo;, por lo que considera que es importante que la lucha de los trabajadores intermitentes est&eacute; presente en la plaza de la R&eacute;publique.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; hay una convergencia de luchas, estamos aqu&iacute; para reflexionar juntos sobre el futuro. No sabemos como va a acabar pero para mi el movimiento Nuit Debout es una reapropiaci&oacute;n del lenguaje y del espacio por el pueblo&rdquo;, afirma Charlotte.
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      <dc:creator><![CDATA[Andrea Olea, Luna Gámez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Apr 2016 17:51:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[París mantiene la indignación en la plaza de la República y la contagia a otras ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paris,Francia,Ciudadanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los indignados de París articulan una convergencia de luchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/movimiento-indignados-paris-asienta-proximo_1_4073347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfc0920c-ff33-4f26-968c-fd628733dc98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Indignados protestan en la plaza de la République, en París."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento Nuit Debout se consolida en Paris y se prepara para el próximo asalto</p><p class="subtitle">Después de un intenso fin de semana, con fructíferas asambleas en la plaza de la République, los indignados de París toman impulso para una segunda semana de acciones</p><p class="subtitle">La Nuit Debout adquiere forma y consigue articular el apoyo a diferentes luchas: apoyo a refugiados y migrantes, manifestación de estudiantes y de agricultores y movilización de sindicatos</p></div><p class="article-text">
        Desde hace varios d&iacute;as, una marea de gente cubre la plaza de R&eacute;publique en Par&iacute;s. Lo que empez&oacute; como una idea improbable lanzada al vuelo &ndash;ocupar esta zona neur&aacute;lgica de la capital francesa tras la jornada de huelga general del 31 de marzo y la primera gran manifestaci&oacute;n contra la reforma laboral del gobierno socialista&ndash; es hoy una realidad tangible: cinco d&iacute;as consecutivos de asambleas cada vez m&aacute;s multitudinarias confirman la consolidaci&oacute;n de la primavera indignada en Francia.
    </p><p class="article-text">
        El lunes, miles de personas se reunieron en la asamblea general, que, como cada tarde desde el viernes, vertebra la vida del movimiento Nuit Debout (Noche en pie). Esta vez el encuentro cont&oacute; con la participaci&oacute;n de 'intermitentes del espect&aacute;culo' (trabadores discontinuos en el sector audiovisual y art&iacute;stico), emigrantes y refugiados, y un numeroso grupo de j&oacute;venes que preparaban la manifestaci&oacute;n estudiantil del martes. Una gran marcha hasta la parisina plaza de la Bastilla, bloqueos internos en las universidades y externos en algunas estaciones de trenes, adem&aacute;s de una movilizaci&oacute;n de agricultores en tractores, son las principales actividades preparadas para esta jornada.
    </p><p class="article-text">
        Nacido con vocaci&oacute;n de hacer converger las luchas sociales de toda Francia, el movimiento va poco a poco sumando apoyos en diversos sectores del pa&iacute;s y tambi&eacute;n fuera de las fronteras francesas, con un papel destacado para el 15M espa&ntilde;ol, que ha creado una red espec&iacute;fica para acompa&ntilde;arlo en sus primeros pasos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los organizadores solo ten&iacute;an prevista la primera noche. No se cre&iacute;an que esto pudiera ocurrir, que el movimiento pudiera eclosionar&rdquo;, opina Emma, veterana del 15M, que no se lo pens&oacute; dos veces y viaj&oacute; a Par&iacute;s, donde ya hab&iacute;a vivido, para ayudar con la organizaci&oacute;n en los d&iacute;as previos al 31 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Ni la lluvia ni el frio de los primeros tres d&iacute;as lograron mermar la ilusi&oacute;n. De forma progresiva desde el jueves, cada tarde m&aacute;s y m&aacute;s personas han acudido a la cita diaria en esta plaza, centro neur&aacute;lgico de la protesta en la capital francesa. As&iacute; como la intensa lluvia del s&aacute;bado dio paso a un domingo c&aacute;lido y soleado, el movimiento de Nuit Debout (Noche en pie) en Par&iacute;s vio la luz de una organizaci&oacute;n cada d&iacute;a un poco m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la afluencia de p&uacute;blico ha sido intensa, las dudas sobre la continuidad del movimiento acechaban cada ma&ntilde;ana cuando la polic&iacute;a evacuaba a los indignados, oblig&aacute;ndoles a desmontar las carpas que sirven de referencia para las distintas comisiones, as&iacute; como la enfermer&iacute;a, la cocina, el punto de recepci&oacute;n e informaci&oacute;n y el de prensa. El momento de m&aacute;xima tensi&oacute;n se vivi&oacute; el viernes por la noche, cuando un grupo de extrema derecha irrumpi&oacute; en la plaza, aunque finalmente no se produjo ning&uacute;n incidente grave.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el s&aacute;bado como el domingo por la ma&ntilde;ana apenas quedaban vestigios de lo ocurrido la noche anterior. Skaters patinando, familias paseando y turistas fotografiando el santuario en que se ha convertido la estatua de Marianne, en la que hoy se homenajea a las v&iacute;ctimas de los ataques contra Charlie Hebdo y las de los atentados del 13 de noviembre, no hac&iacute;an prever que al caer la tarde, sin prisa pero sin pausa, la agitaci&oacute;n empezar&iacute;a a adue&ntilde;arse de nuevo de esta c&eacute;ntrica plaza, en la que la asamblea diaria de las seis sirve como llamamiento a la reunificaci&oacute;n.
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                </figure><h3 class="article-text">'34 de marzo', el domingo soleado en el que la indignaci&oacute;n lleg&oacute; para quedarse</h3><p class="article-text">
        Tras las animadas jornadas del jueves, viernes y s&aacute;bado, rebautizadas en el calendario indignado como 31 de marzo, 32 de marzo y 33 de marzo, la multitudinaria asamblea general del domingo 3 de abril (o 34 de marzo), logr&oacute; cristalizar el nuevo esp&iacute;ritu reivindicativo. En ella, entre 2.000 y 3.000 personas se pronunciaron sobre los objetivos, los protocolos de acci&oacute;n y el futuro de este proyecto, que pretende ser una alternativa contra las pol&iacute;ticas de recortes, tanto en el &aacute;mbito presupuestario como en el de los derechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que escribir una nueva Constituci&oacute;n en Francia: frente a la actual Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica burguesa, la de la Rep&uacute;blica Social&rdquo;, asever&oacute; durante su intervenci&oacute;n el economista Fr&eacute;d&eacute;ric Lordon, cuyo discurso va perfil&aacute;ndose en cierta forma como vertebrador de la ideolog&iacute;a de esta primavera francesa.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales tambi&eacute;n se est&aacute;n contagiando del esp&iacute;ritu de la plaza: adem&aacute;s de los m&aacute;s de 2.000 asistentes presenciales, se estima que otras 80.000 personas siguieron la asamblea el domingo en directo a trav&eacute;s de la retransmisi&oacute;n web en video.
    </p><p class="article-text">
        Una de las preocupaciones acuciantes era la falta de diversidad entre la gente que integra el proyecto: los primeros d&iacute;as, la plaza de la R&eacute;publique estuvo ocupada principalmente por estudiantes universitarios, j&oacute;venes y blancos de clase media. &ldquo;Tenemos que atraer a quienes tambi&eacute;n componen la sociedad francesa y no est&aacute;n aqu&iacute;: agricultores, obreros de las f&aacute;bricas, taxistas y a la poblaci&oacute;n negra y &aacute;rabe&rdquo;, reclamaba un interviniente en una de las asambleas.
    </p><p class="article-text">
        El panorama del domingo hab&iacute;a ganado en matices: personas de todas las edades, colores y condiciones sociales se sentaban unos junto a otros en un cuarto d&iacute;a de movimiento en el que la gente ya manejaba con soltura los gestos asamblearios. Entre otras propuestas, miles de manos se alzaron al aire para votar a favor de que el movimiento apoyase directamente la causa LGBT, as&iacute; como a los refugiados y migrantes, creando dos nuevas comisiones para atender a estos dos asuntos. El impulso ha servido para que la voluntad de acci&oacute;n se contagie a la periferia de la capital gala y se ponga en marcha el movimiento adyacente 'Banlieues Debout', (&ldquo;Suburbios en pie&rdquo;, en espa&ntilde;ol), que gravita principalmente en torno a Cr&eacute;teil, barrio perif&eacute;rico al sur de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El eco de la indignaci&oacute;n resuena tambi&eacute;n en otros rincones del pa&iacute;s y una treintena de ciudades de toda la geograf&iacute;a francesa, como Lille, Estrasburgo, Burdeos, Lyon o Toulouse han establecido sus propias acampadas y asambleas en sus plazas m&aacute;s simb&oacute;licas.
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        El movimiento en Par&iacute;s pivota ahora sobre una decena de comisiones, entre las que figuran las dos anteriormente citadas de LGTB y migraciones, as&iacute; como la comisi&oacute;n de Acci&oacute;n, Log&iacute;stica, Internacional o moderaci&oacute;n y democracia.
    </p><p class="article-text">
        Adrien, perteneciente a esta &uacute;ltima, se siente &ldquo;simplemente feliz&rdquo; por lo que est&aacute; ocurriendo. &ldquo;A veces me frustra la lentitud con la que avanzamos, pero ver a tanta gente, que no pertenece a ning&uacute;n partido o sindicato, debatiendo junta, me produce una gran esperanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de una universidad popular que ya circulaba por Par&iacute;s, llego tambi&eacute;n para quedarse en la plaza de la R&eacute;publique, donde el s&aacute;bado tuvo lugar la primera clase de sociolog&iacute;a. Junto a la carpa de la comisi&oacute;n LGBT, que alberga un grupo de trabajo concreto sobre feminismos, se instal&oacute; tambi&eacute;n una zona con materiales l&uacute;dicos para animar los talleres de escritura y pintura para peque&ntilde;os y mayores. Tambi&eacute;n se propuso la creaci&oacute;n de un servicio de guarder&iacute;a para que los padres puedan participar activamente en los debates y votaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pablo, espa&ntilde;ol que particip&oacute; en el 15M y que tambi&eacute;n se ha subido al carro de los indignados franceses mostraba su admiraci&oacute;n: &ldquo;He conversado mucho con mis compa&ntilde;eros de comisi&oacute;n y ninguno ha militado jam&aacute;s en nada antes: ninguno. Sin embargo, est&aacute;n trabajando como locos desde hace dos d&iacute;as, y cuando nos tomamos un descanso discuten de pol&iacute;tica con una entrega y una pasi&oacute;n que me sorprende&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una agenda cargada</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un intenso fin de semana, uno de los principales consensos en la asamblea dominical para mantener vivo el movimiento fue ocupar la plaza todos los d&iacute;as entre las cinco de la tarde y la medianoche.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Veo bien que no se queden a dormir porque eso agota las fuerzas. Si pueden mantener las asambleas, si pueden tener ese debate politico en la plaza, yo los veo como un movimiento s&uacute;per potente&rdquo;, consideraba Emma, que ha estado ayudando principalmente con las redes sociales. &ldquo;Se est&aacute;n organizando y se est&aacute;n conectando. Est&aacute;n tejiendo una red. Tiene que quedar una estructura y tienen que empoderarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta por ver si el reci&eacute;n destapado caso de corrupci&oacute;n de los 'Papeles de Panam&aacute;' puede ser un nuevo impulso para la indignaci&oacute;n. El caso afecta al menos a un millar de franceses y todo apunta a que uno de los grandes partidos franceses podr&iacute;a estar implicado. De confirmarse los rumores de que se trata del Frente Nacional, la exclusiva mundial podr&iacute;a suponer un rev&eacute;s para la extrema derecha que estaba ganando terreno en una Francia descontenta que comienza a encontrar otras v&iacute;as de escape y nuevas esperanzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, Andrea Olea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/movimiento-indignados-paris-asienta-proximo_1_4073347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Apr 2016 18:32:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los indignados de París articulan una convergencia de luchas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paris,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[París se inspira en el 15M para prender la mecha de la indignación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paris-despertar-primavera-francesa_1_4078593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cb6cc99-baa5-4f38-b08a-c0b10a0f088c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="París se inspira en el 15M para prender la mecha de la indignación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La policía ha expulsado a los manifestantes que esta pasada noche se han congregado en la plaza de République</p><p class="subtitle">La conclusión tras las primeras discusiones: no hay metas concretas más allá de resistir, ocupar el espacio público y crear un lugar de debate</p><p class="subtitle">La movilización representa un nuevo referente en la sociedad civil contra la deriva conservadora a la que Le Pen está empujando a todos los partidos y al presidente François Hollande</p></div><p class="article-text">
        Se disipan las dudas: la mecha de la indignaci&oacute;n prende finalmente en Francia. A las seis de la ma&ntilde;ana, antes de que la polic&iacute;a las expulsase por segunda noche consecutiva, cientos de personas segu&iacute;an la madrugada de este s&aacute;bado en la plaza de R&eacute;publique, en el coraz&oacute;n de Par&iacute;s, despu&eacute;s de haber conseguido pasar su primera noche de protesta completa a la intemperie, bajo la emblem&aacute;tica estatua de Marianne. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas unas horas antes, a las cinco de la tarde del viernes, la plaza estaba casi desierta. Las pocas personas que hab&iacute;an resistido desde el jueves por la noche o que hab&iacute;an regresado tras recargar fuerzas brevemente, se miraban con una mezcla de nerviosismo y expectaci&oacute;n: &iquest;volver&iacute;a la gente?
    </p><p class="article-text">
        El jueves 31 de marzo, una huelga general contra la reforma laboral del gobierno socialista de Fran&ccedil;ois Hollande sac&oacute; a la calle a 1.200.000 personas en todo el pa&iacute;s (seg&uacute;n los organizadores; 390.000 personas, seg&uacute;n la polic&iacute;a). Al calor de esta protesta, la plaza de la Rep&uacute;blica en Par&iacute;s se llen&oacute; de personas llegadas a la convocatoria La Nuit D&eacute;bout, (La Noche en Pie), con la que sus organizadores pretend&iacute;an reavivar la llama de la protesta en una Francia en la que el Frente Nacional no deja de subir en las encuestas, mientras los movimientos sociales llevan tiempo adormecidos y atomizados. Sus organizadores, un peque&ntilde;o colectivo 'Convergence de Luttes' (Convergencia de luchas) de recent&iacute;sima creaci&oacute;n, pidi&oacute; permiso para ocupar esta c&eacute;ntrica plaza durante tres d&iacute;as con una premisa simple: ocupar el espacio p&uacute;blico y sentarse a discutir. Tras una noche de conciertos, proyecciones y debates que lleg&oacute; a reunir a unas 4.000 personas, los primeros indignados fueron expulsados por la polic&iacute;a la ma&ntilde;ana del viernes.<strong> </strong>
    </p><h3 class="article-text">Resistir en la plaza</h3><p class="article-text">
        El ambiente tranquilo que rein&oacute; durante todo el d&iacute;a en R&eacute;publique despert&oacute; las dudas sobre si el movimiento realmente tomar&iacute;a impulso. Hacia las siete de la tarde del viernes, la primera asamblea general de este incipiente movimiento consegu&iacute;a reunir a unas 300 personas de todas las edades; la segunda, hacia las nueve, ya congregaba a cerca de un millar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jam&aacute;s hab&iacute;a visto una asamblea con tanta gente, en la calle, en un espacio p&uacute;blico&rdquo;, se asombraba Artur, de 26 a&ntilde;os. &ldquo;En Francia hace mucho que nos faltaba un contrapoder en la izquierda. Y es posible que la soluci&oacute;n no est&eacute; en los partidos, ni siquiera en los sindicatos. Puede que la respuesta est&eacute; aqu&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n tras las primeras discusiones: no hay metas concretas m&aacute;s all&aacute; de resistir, ocupar el espacio p&uacute;blico y crear un lugar de debate donde puedan establecerse los objetivos de una movilizaci&oacute;n a m&aacute;s largo plazo en la que converjan luchas laborales, educativas, ecologistas, de migraciones o de acceso a la vivienda, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras comisiones de Comunicaci&oacute;n, Log&iacute;stica y Acci&oacute;n integran la incipiente organizaci&oacute;n de un proceso ciudadano de protesta, que est&aacute; creando sus propios protocolos de actuaci&oacute;n y sus c&oacute;digos de comunicaci&oacute;n, muchos de ellos inspirados en la estrategia del movimiento 15M. En la plaza van apareciendo una enfermer&iacute;a, puntos de reciclaje, un centro de informaci&oacute;n para prensa, libros, comida a precio libre. 
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        &ldquo;He visto esl&oacute;ganes que me recordaban a la Puerta del Sol, es como un d&eacute;j&agrave; vu de lo que pas&oacute; en Espa&ntilde;a, pero creo que todav&iacute;a es muy pronto para prever lo que ocurrir&aacute; aunque todo el mundo tiene ganas de que pase algo, de que haya un movimiento m&aacute;s fuerte como ha pasado en Espa&ntilde;a o en Grecia&rdquo;, cree Javier, espa&ntilde;ol residente en Par&iacute;s y miembro de Marea Granate, colectivo internacional de emigrantes espa&ntilde;oles que decidi&oacute; apoyar la movilizaci&oacute;n y organizar su propia asamblea el viernes en R&eacute;publique.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchos espa&ntilde;oles que participamos en el 15M y que estamos aqu&iacute; compartiendo nuestras experiencias&rdquo;, cuenta Eva Lacalle, tambi&eacute;n espa&ntilde;ola viviendo en Par&iacute;s que considera que el Gobierno galo podr&iacute;a escudarse en el decretado estado de emergencia para disolver el movimiento, sin embargo ella considera que &ldquo;aunque sea intermitente es positivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la plaza no ondean banderas de partidos ni destacan pancartas de organizaciones o sindicatos: quienes circulan por la plaza son individuos indignados, otros simplemente curiosos que se adhieren sobre la marcha a las asambleas o a los trabajos voluntarios. August&iacute;n, fot&oacute;grafo de 20 a&ntilde;os, lleg&oacute; el viernes por la ma&ntilde;ana tras atravesar medio Par&iacute;s arrastrando un contenedor gigante con 20 kilos de pan. &ldquo;No he venido solo por la ley del trabajo, estoy aqu&iacute; por todo, por el estado de emergencia, por el sistema&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Corinne, en la treintena, explica el cambio que cree se est&aacute; operando en la plaza. &ldquo;En Francia hay una gran tradici&oacute;n de manifestarse, pero despu&eacute;s no ocurre nada. La gente est&aacute; harta de marchar gritando qu&eacute; es lo que no quiere. Ahora vamos a pararnos y hablar de lo que queremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otras ciudades de Francia, como Nantes, Toulouse o Marsella, tambi&eacute;n se adhirieron a la huelga contra la ley El Kohmri &ndash;que toma el nombre de la actual Ministra de Trabajo-, una reforma laboral que, bajo la premisa de dinamizar el mercado de trabajo, flexibilizar&aacute; el sistema de contrataciones y despidos, y precarizar&aacute; la situaci&oacute;n de los trabajadores. Gerard Filoche, miembro de Attac y del sindicato de la CGT afirma que este proyecto de ley &ldquo;es una bomba que pretende dinamitar un siglo de historia de Francia&rdquo;. Gran parte de la poblaci&oacute;n francesa se opone a esta medida.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, &ldquo;la reforma laboral es solo la gota que colma el vaso, la gente se siente traicionada. El gobierno de Fran&ccedil;ois Hollande est&aacute; poniendo en pr&aacute;ctica el programa del Frente Nacional, desde el trato a los migrantes, pasando por el Estado de Urgencia o la idea de revocar la nacionalidad a los acusados de terrorismo. Incluso la izquierda caviar est&aacute; decepcionada&rdquo;, aseguraba Sim&oacute;n, un joven que se autodefine como trabajador precario.
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de las pr&oacute;ximas elecciones generales en Francia, la gente quiere tomar partido en la pol&iacute;tica, cree Pierre, jubilado franc&eacute;s que observa las din&aacute;micas de las asambleas sentado junto a su mujer en un banco de R&eacute;publique rodeado de pancartas en cartones con mensajes reivindicativos. &ldquo;Me emociona y me da esperanzas ver tanta gente joven aqu&iacute; movilizada&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que se trata de un movimiento bastante heterog&eacute;neo pero llegaremos a un punto com&uacute;n&rdquo;, dice emocionada Alaa, joven libanesa que lleva diez a&ntilde;os en Francia. &ldquo;Aqu&iacute; hay una energ&iacute;a distinta, nueva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a haber sido expulsados nuevamente de la plaza, esta noche volver&aacute;n a R&eacute;publique: la indignaci&oacute;n ha llegado a Francia para quedarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez / Andrea Olea, Luna Gámez, Andrea Olea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paris-despertar-primavera-francesa_1_4078593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Apr 2016 09:35:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Paris,Movimientos ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los antidisturbios comienzan la demolición del mayor campamento de refugiados de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/comienza-demolicion-campamento-refugiados-europa_1_4128719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14e8039a-1f83-4d79-9354-2e5466f22da2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Francia despliega a más de 200 antidisturbios para desmantelar la zona sur del mayor campo de refugiados de Europa</p><p class="subtitle">Más de 3.700 refugiados serán desahuciados de sus chabolas, entre ellos 293 menores huérfanos y sin tutor, según las ONG que operan en la zona</p></div><p class="article-text">
        Tres grados de temperatura y la penetrante humedad de Calais. Este lunes a las ocho de la ma&ntilde;ana dos <em>bulldozers</em>, una veintena de trabajadores contratados por el Estado franc&eacute;s y al menos 200&nbsp;agentes antidisturbios empezaron a desmantelar <em>la Jungla de Calais</em>, el mayor campo de refugiados de Europa, situado en la orilla francesa del Canal de la Mancha.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n arranca despu&eacute;s de que el jueves pasado una jueza francesa rechazara la petici&oacute;n de diez ONG, entre ellas M&eacute;dicos del Mundo, para demorar la destrucci&oacute;n de la zona sur del campamento, que dejar&aacute; a la intemperie a m&aacute;s de 3.700 refugiados, entre ellos 293 menores hu&eacute;rfanos, seg&uacute;n el censo de las asociaciones que trabajan sobre el terreno, una cifra que el Gobierno franc&eacute;s, gran ausente en el campamento, estima en apenas mil personas.
    </p><p class="article-text">
        Muchos refugiados procedentes de Siria, Afganist&aacute;n, Sud&aacute;n o Ir&aacute;n, entre otras nacionalidades, se despertaron el lunes&nbsp;con la polic&iacute;a llamando a las tablas que hacen de puerta en sus humildes caba&ntilde;as. Los agentes del cuerpo especial de polic&iacute;a (CRS), escoltados por dos camiones con ca&ntilde;ones de agua y tras aparcar en el per&iacute;metro un total de 55 furgones con matr&iacute;culas de diferentes regiones de Francia, dieron una hora y media para desalojar las viviendas antes de comenzar el desalojo de la parte sur de la <em>Jungla</em>. Algunos de los interpelados se subieron a los techos para detener la destrucci&oacute;n del que actualmente es su hogar, pero minutos despu&eacute;s desistieron y los operarios contratados por el Estado franc&eacute;s derribaron las primeras viviendas con la ayuda de martillos y bulldozers.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una compa&ntilde;era fue detenida nada m&aacute;s comenzar el desalojo porque estaba grabando la situaci&oacute;n&rdquo;, afirma Nuria Oliva, voluntaria de la asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola Rafalc, acerca de la cooperante brit&aacute;nica arrestada esta ma&ntilde;ana y puesta en libertad horas despu&eacute;s. La polic&iacute;a continu&oacute; lanzando bombas lacrim&oacute;genas en los enfrentamientos contra los refugiados que ofrecen alg&uacute;n tipo de resistencia y se estima que, en este momento, hay una decena de chabolas ardiendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Varias asociaciones solidarias, entre ellas Albergue de Migrantes (Auberge de Migrants en franc&eacute;s) denuncian que la polic&iacute;a impidi&oacute; que cooperantes y voluntarios que trabajan en el lugar accedieran al campamento, y advirtieron del riesgo de que aparezcan 'nuevas junglas'&nbsp;tras el desmantelamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ad&oacute;nde ir&aacute;n?&rdquo;, se preguntaba esta ma&ntilde;ana Maya Konforti, voluntaria brit&aacute;nica de Albergue de Migrantes que acumula dos a&ntilde;os de experiencia en la<em> Jungla de Calais</em>. &ldquo;Varios amigos se han quedado sin casa pero aqu&iacute; nos ayudamos entre todos&rdquo;, afirma Sehia, refugiado sudan&eacute;s de 21 a&ntilde;os, quien a&ntilde;ade que algunos refugiados de la zona sur &ldquo;ya est&aacute;n construyendo una nueva jungla, pero la polic&iacute;a dice que la destruir&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La zona sur de la <em>Jungla</em> no solo alberga viviendas improvisadas sino que tambi&eacute;n es el <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-destruira-corazon-Jungla-Calais_0_488551800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coraz&oacute;n social del campamento</a> y cuenta con una escuela, una biblioteca, una iglesia, un centro jur&iacute;dico, mezquitas y peque&ntilde;os comercios y comedores, adem&aacute;s de un centro de acogida para mujeres y ni&ntilde;os, la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable del asentamiento. &ldquo;No entiendo c&oacute;mo Europa permite esta barbaridad, c&oacute;mo permite que haya ni&ntilde;os naciendo en este campamento o que haya centenas de menores hu&eacute;rfanos abandonados. Lo que esta gente pasa para llegar a Europa es humillante&rdquo;, declara Nuria Oliva.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la orden judicial dictada el pasado jueves, los &ldquo;lugares de vida&rdquo; no ser&aacute;n destruidos, aunque muchos voluntarios y refugiados creen que el sentido y la identidad de esos espacios reside en qui&eacute;n los ocupa y, por tanto, perder&aacute;n su funci&oacute;n social tras el desmantelamiento de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Las dudas acerca del paradero de los refugiados afectados siguen en el aire. Fuentes del Ejecutivo socialista Fran&ccedil;ois Hollande y el gobierno regional de Pas-de-Calais aseguran que los desahuciados ser&aacute;n distribuidos entre los 102 centros de acogida temporal que hay repartidos por Francia tras completar las cien plazas vacantes que quedan en los <em>containers</em> instalados por el Gobierno en la zona este de la Jungla de Calais. Desde el martes pasado B&eacute;lgica mantiene controles fronterizos para detener la posible llegada de refugiados procedentes de la Jungla de Calais.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de los refugiados instalados en Calais aspira a alcanzar el Reino Unido, muchos de ellos para reencontrarse con familiares y conocidos, un sue&ntilde;o que se ver&iacute;a frustrado si registran sus datos o huellas dactilares en Francia, requisito obligatorio para entrar tanto en los <em>containers</em> como en los centros de refugiados que el gobierno ofrece. El proceso de expulsi&oacute;n de los refugiados y demolici&oacute;n de la zona sur se har&aacute; progresivamente durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as aunque las autoridades se siguen reservando la confirmaci&oacute;n de las fechas.
    </p><p class="article-text">
        El desmantelamiento del mayor campamento de refugiados de Europa comenz&oacute; a finales de enero cuando el Gobierno franc&eacute;s arras&oacute; las viviendas de los refugiados m&aacute;s pr&oacute;ximas a la autopista que conduce al puerto, alegando que pod&iacute;an crear interrupciones del tr&aacute;fico. En esta ocasi&oacute;n, las autoridades galas justifican la continuidad del desmantelamiento alegando &ldquo;un objetivo humanitario&rdquo; para &ldquo;dar protecci&oacute;n a los refugiados&rdquo;, seg&uacute;n Bernard Cazeneuve, ministro del Interior franc&eacute;s. Para Manuel Valls, primer ministro socialista, se trata de &ldquo;una respuesta humanitaria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, José Bautista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/comienza-demolicion-campamento-refugiados-europa_1_4128719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Feb 2016 17:29:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los antidisturbios comienzan la demolición del mayor campamento de refugiados de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis de refugiados,Calais,Francia,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno francés destruirá el corazón social de la Jungla de Calais]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-destruira-corazon-jungla-calais_1_4137041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df950aa2-3998-4594-acb8-58d7a77695c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La biblioteca es un lugar de refugio caliente para los refugiados y migrantes. Su futuro es incierto con el anuncio de la demolición de la zona sur del campamento de La Jungla, donde se encuentra. | Foto: JOSÉ BAUTISTA. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades francesas reciben luz verde de la justicia para desalojar la zona sur del mayor campo de refugiados de Europa</p><p class="subtitle">El sector alberga una biblioteca, una escuela, varias mezquitas, teterías, comercios y la única iglesia que la policía aún no ha destruido</p><p class="subtitle">Las asociaciones de voluntarios calculan que la medida afectará a 3.400 personas, entre ellos 293 menores huérfanos, mientras que el Gobierno galo reduce la cifra a 1.000</p></div><p class="article-text">
        Desde hace doce inviernos el inh&oacute;spito clima de Calais, al norte de Francia, azota los pl&aacute;sticos que cubren el mar de chabolas de la &ldquo;Jungla&rdquo;, el mayor campamento de refugiados de Europa. A las inclemencias del viento y la lluvia se ha sumado&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/justicia-valida-cierre-inmigrantes-Calais_0_488202095.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ratificaci&oacute;n por parte del Tribunal Administrativo de Lille</a> de la orden del Gobierno franc&eacute;s de desalojar la zona sur del campamento, el coraz&oacute;n social de la <em>Jungla</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ahmad ha perdido la cuenta de cu&aacute;ntas veces intent&oacute; colarse en un cami&oacute;n para atravesar la frontera brit&aacute;nica,&nbsp;reunirse con su familia al otro lado del Atl&aacute;ntico y conseguir un trabajo y una vida digna lejos de la guerra. Este joven afgano camin&oacute; durante siete meses hasta llegar a la <em>Jungla</em>, donde lleva desde diciembre. Ahmad se muestra animado para seguir intent&aacute;ndolo y, mientras tanto, gestiona la biblioteca del campamento, situada en la zona que pronto quedar&aacute; reducida a escombros.
    </p><p class="article-text">
        La noche est&aacute; al caer, as&iacute; que busca combustible y enciende el motor que permite iluminar la lectura de quienes se acercan para disfrutar de una novela, hacer ejercicios de gram&aacute;tica o consultar un mapa.
    </p><p class="article-text">
        Al caer el sol, en medio del ruido de los pl&aacute;sticos y los generadores el&eacute;ctricos, la calle principal de la zona sur se llena de puestos de venta e intercambio de ropa, zapatos y cargadores de m&oacute;viles. Alrededor de este mercado improvisado los peque&ntilde;os comerciantes encienden sus luces de colores y brotan las conversaciones en torno a un t&eacute; o un plato de comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El sector sur de la <em>Jungla</em> es el eje central de la integraci&oacute;n y convivencia de quienes all&iacute; sobreviven. Pero este jueves la preocupaci&oacute;n volvi&oacute; a los rostros de los refugiados cuando la jueza de instrucci&oacute;n de Lille desestim&oacute; el recurso que varias asociaciones sociales hab&iacute;an presentado contra&nbsp;la orden de demolici&oacute;n emitida el viernes 19 de febrero. La jueza, que visit&oacute; el campamento el&nbsp;martes y escuch&oacute; las demandas de los residentes, ratific&oacute; la eliminaci&oacute;n&nbsp;de la zona sur.
    </p><p class="article-text">
        En este &aacute;rea viven actualmente 3.700 personas, entre ellas 293 menores sin tutela &ndash;90 tienen familia en Reino Unido&ndash;, seg&uacute;n el censo elaborado por las asociaciones y ONG que operan sobre el terreno. El Ayuntamiento de Calais y el Gobierno de Fran&ccedil;ois Hollande, grandes ausentes de la <em>Jungla</em>, reducen la cifra a entre 800 y 1.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos logrado crear un entorno seguro donde conviven personas de distintas comunidades y credos, eso es algo maravilloso en este lugar&rdquo;, explica el representante designado por la comunidad de refugiados eritreos. &ldquo;En Naciones Unidas los pa&iacute;ses est&aacute;n muy divididos, pero aqu&iacute; somos una &uacute;nica comunidad con diversas culturas&rdquo;. Aunque los refugiados tienden a agruparse por nacionalidades, existe un elevado grado de interacci&oacute;n que supera las diferencias ling&uuml;&iacute;sticas y facilita la construcci&oacute;n de viviendas, el reparto de alimentos y la creaci&oacute;n de lugares de culto, explica este refugiado eritreo que pide el anonimato por miedo a represalias por parte de las autoridades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Adem&aacute;s de una iglesia, varias mezquitas, una emisora de radio, un teatro y otros centros de reuni&oacute;n, la zona sur del campamento alberga el centro de acogida de mujeres y ni&ntilde;os, la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable del asentamiento. &ldquo;Aqu&iacute; hay casi 300 ni&ntilde;os que llegaron totalmente solos, somos su &uacute;nica referencia. Si destruyen el centro, &iquest;d&oacute;nde ir&aacute;n estos ni&ntilde;os?&rdquo;, se pregunta Emilie P., voluntaria de esta instalaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El destino sigue siendo Reino Unido</h3><p class="article-text">
        Jungala Radio, la emisora local del campamento, recibi&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as a cientos de refugiados que grabaron sus testimonios para que las asociaciones solidarias los presentaran ante la jueza. Durante su visita al campamento el pasado martes, varias integrantes del centro de mujeres recordaron a la jueza la obligaci&oacute;n legal del Estado franc&eacute;s de proteger a los menores.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones recientes, representantes del Gobierno franc&eacute;s dijeron que ofrecer&aacute;n cobijo a los desahuciados en alguno de los 102 centros de acogida temporal que hay repartidos por todo el pa&iacute;s, aunque la decisi&oacute;n choca con el miedo de los refugiados a que la polic&iacute;a registre sus huellas dactilares, lo que les impedir&iacute;a solicitar asilo en Reino Unido. El Ejecutivo de Hollande tambi&eacute;n esgrimi&oacute; la existencia de 200&nbsp;plazas vacantes en los <em>containers</em> instalados por el Gobierno en la zona este de la <em>Jungla</em>, aunque la obligaci&oacute;n de registrar la huella morfol&oacute;gica de la mano para acceder a ellos hace que la mayor parte de los refugiados prefiera trasnochar a la intemperie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos sufrido mucho para llegar hasta aqu&iacute;, estamos a un paso de nuestro destino y preferimos dormir en la calle antes que perder la oportunidad&rdquo;, declara Bashir, kurdo sirio&nbsp;procedente de Kobane.
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        Seg&uacute;n la alcaldesa de Calais, la demolici&oacute;n tiene como objetivo &ldquo;proteger la dignidad de los refugiados que viven en unas condiciones insalubres&rdquo;. Ana Ijea, voluntaria espa&ntilde;ola de la ONG Care 4 Calais, afirma que &ldquo;dejar a esas personas sin hogar es una violaci&oacute;n de los derechos humanos. Parece una forma de deshacerse del problema sin resolverlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habibi, refugiado afgano que se define como &ldquo;fot&oacute;grafo, m&uacute;sico y constructor de casas en la <em>Jungla</em>&rdquo;, opina lo contrario: &ldquo;Yo me constru&iacute; esta casa, si me la destruyen me quitan una parte de mi vida&rdquo;, dice mientras se&ntilde;ala el conjunto de palets y pl&aacute;sticos en el que pernocta.
    </p><h3 class="article-text">Sin fecha de demolici&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Por el momento las autoridades francesas se reservan el factor sorpresa y no han anunciado la fecha en que las excavadoras irrumpir&aacute;n en la zona sur de la <em>Jungla</em>. Lo que s&iacute; ha asegurado la jueza es que la demolici&oacute;n no se aplicar&aacute; a &ldquo;lugares cuidadosamente dise&ntilde;ados que satisfacen una necesidad real&rdquo;, en alusi&oacute;n a los espacios sociales que se concentran en el &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Refugiados y voluntarios se muestran esc&eacute;pticos ya que el sentido y la identidad de estos lugares residen en qui&eacute;n los ocupa. &ldquo;Si expulsan a la gente, solo quedar&aacute;n algunas barracas de madera y pl&aacute;stico&rdquo;, afirma Samir, refugiado afgano y antiguo traductor de las fuerzas de la OTAN que decidi&oacute; quedarse en Francia despu&eacute;s de ser atropellado por un cami&oacute;n al intentar cruzar a Reino Unido. &ldquo;Pido a los pa&iacute;ses europeos que creen un campamento donde estas personas puedan vivir temporalmente como seres humanos&rdquo;, exclama este joven refugiado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;No puedo aceptar que haya gente en caba&ntilde;as sin ning&uacute;n tipo de higiene&rdquo;. Natacha Bouchart, alcaldesa de Calais, esgrime la dram&aacute;tica situaci&oacute;n del &ldquo;campamento de miseria&rdquo;, seg&uacute;n sus palabras, y critica el impacto negativo que la <em>Jungla</em> tiene sobre la imagen de esta localidad de 70.000 habitantes para exigir su demolici&oacute;n. La tensi&oacute;n con los grupos de extrema derecha y el aumento de episodios violentos en las &uacute;ltimas semanas han hecho que muchos refugiados decidan trasladarse a la ciudad de Dunkerque, a 20 kil&oacute;metros de Calais, e incluso a B&eacute;lgica, donde este mi&eacute;rcoles el ministro de Interior, Jan Jambon, anunci&oacute; el establecimiento de controles fronterizos para &ldquo;evitar que en nuestro pa&iacute;s se creen campamentos como en Calais&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estar en territorio europeo, el miedo vuelve a instalarse entre los refugiados de la <em>Jungla</em> que huyen de las guerras en Afganist&aacute;n, Siria, Yemen, Somalia, Irak, Sud&aacute;n y otros pa&iacute;ses. La mayor&iacute;a rechaza la idea de marcharse a otro lugar ahora que por fin se encuentran a menos de 30 kil&oacute;metros de su destino final. &ldquo;No lucharemos contra la polic&iacute;a, pero protestaremos civilizadamente&rdquo;, afirm&oacute; el representante de la comunidad eritrea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, José Bautista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-destruira-corazon-jungla-calais_1_4137041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Feb 2016 18:50:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno francés destruirá el corazón social de la Jungla de Calais]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calais,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Activistas kurdos denuncian una "masacre" de Erdogan en el Kurdistán turco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/activistas-denuncian-masacres-erdogan-kurdistan_1_4179791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/218b118c-e54f-482a-9779-b1324d71a728_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pancarta de la manifestación en París del 6 de ferbreo que denuncia que Turquía mata a la población kurda &quot;con armas europeas&quot;. | Foto: Luna Gámez."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de kurdos protestaron frente a las embajadas de Turquía en las principales capitales del mundo por las últimas ofensivas militares de Turquía en la ciudad de Cizre</p><p class="subtitle">El gobierno turco informó de la muerte de "60 terroristas" en un ataque el pasado domingo, que las organizaciones prokurdas denuncian como "asesinatos de civiles"</p><p class="subtitle">Las asociaciones y partidos en defensa del pueblo kurdo denuncian que Europa mira hacia otro lado ante estas "violaciones de derechos humanos" y aumenta su venta de armas a Turquía</p></div><p class="article-text">
        Miles de kurdos protestaron el lunes pasado frente a las embajadas de Turqu&iacute;a en las principales capitales del mundo porque &ldquo;el Estado turco est&aacute; masacrando al pueblo kurdo en Cizre ante los ojos del mundo entero&rdquo;, declara Berivan Akyol, activista kurda representante del Centro Democr&aacute;tico Kurdo en Francia durante una manifestaci&oacute;n ante la sede de la diplomacia turca en Par&iacute;s. El domingo, el Gobierno liderado por Recep Tayyip Erdogan celebr&oacute; <a href="http://www.middleeasteye.net/news/dozens-believed-dead-following-raid-building-cizre-turkey-601330753" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte de &ldquo;60 terroristas&rdquo;</a>&nbsp;en una operaci&oacute;n militar en la ciudad de Cizre&nbsp;anunciada por la televisi&oacute;n estatal. Activistas y partidarios de la autonom&iacute;a del pueblo kurdo aseguran que estas ofensivas han sido aut&eacute;nticas &ldquo;masacres&rdquo; contra civiles.
    </p><p class="article-text">
        Cizre es uno de los principales objetivos de Erdogan en su lucha contra la autodeterminaci&oacute;n del pueblo kurdo. La poblaci&oacute;n kurda asciende a unos 40 millones de personas,&nbsp;<a href="http://www.kongrakurdistan.net/en/convention/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el KNK</a> (m&aacute;xima organizaci&oacute;n nacional del Kurdist&aacute;n), repartida entre Siria, Turqu&iacute;a, Ir&aacute;n e Irak desde el final de la Segunda Guerra Mundial por mandato de las potencias occidentales. Desde entonces los kurdos luchan por su derecho b&aacute;sico a existir y en defensa de su identidad cultural.
    </p><p class="article-text">
        En Cizre y otras ciudades de Raja, regi&oacute;n del Kurdist&aacute;n turco fronteriza con Siria e Irak, los kurdos han consolidado su propio sistema pol&iacute;tico de autogesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero, amparado en el discurso contra el terrorismo, el enfrentamiento del Gobierno turco contra el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdist&aacute;n) &ndash;grupo insurgente kurdo enfrentado al Estado turco desde los a&ntilde;os 80 y considerado una organizaci&oacute;n terrorista por la UE desde julio de 2011&ndash;, las fuerzas turcas amenazan la supervivencia de la poblaci&oacute;n civil, denuncian las organizaciones kurdas.
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        Desde la escalada de ataques y enfrentamientos de la d&eacute;cada de los noventa, el conflicto kurdo no se enfrentaba a&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=jyNVzzffy5w&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodios tan violentos como los que vive actualmente</a>. Con las ciudades en el centro de los principales conflictos contra el avance del ISIS y los bombardeos del ej&eacute;rcito de Turqu&iacute;a, este conflicto deja un rastro de &ldquo;m&aacute;s de 500 kurdos muertos solo en 2015&rdquo;, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Turca de Derechos Humanos (IDH).
    </p><p class="article-text">
        Selahattin Demirtas, l&iacute;der del partido prokurdo Partido Democr&aacute;tico de los Pueblos (HDP) &ndash;la tercera fuerza en el Parlamento turco&ndash;, afirma que los 60 muertos del domingo y &ldquo;otros 20 del mi&eacute;rcoles&rdquo; eran civiles kurdos que se refugiaban de los bombardeos en algunos edificios y no terroristas.
    </p><p class="article-text">
        Fue el HDP, cuenta su representante, quien negoci&oacute; con el gobierno turco para poder dar auxilio a los civiles que se refugiaban de los bombardeos en Cizre sin ning&uacute;n tipo de asistencia m&eacute;dica, agua o comida desde hac&iacute;a m&aacute;s de dos semanas. &ldquo;En lugar de ser rescatados fueron asesinados&rdquo;, afirma Murat M., kurdo refugiado en Francia. &ldquo;El gobierno turco dice que eran terroristas armados, pero no es cierto, eran civiles kurdos que se escond&iacute;an de los bombardeos&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Los habitantes de Diyarbakir, capital del Kurdist&aacute;n turco, tambi&eacute;n llevan dos meses atrapados bajo la lluvia de bombas del Ej&eacute;rcito turco. Sin electricidad ni agua, los kurdos de esta ciudad no han podido recuperar los 198 cad&aacute;veres que, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Turca de Derechos Humanos (IDH), a&uacute;n se encuentran tirados por las calles y entre los escombros.
    </p><p class="article-text">
        El mando militar&nbsp;turco presume de haber matado a m&aacute;s de 500 &ldquo;terroristas kurdos&rdquo; desde diciembre. M&aacute;s all&aacute; de Cizre y Diyarbakir, los bombardeos se extienden por gran parte de Kurdist&aacute;n turco como resultado de la ofensiva lanzada por Erdogan en julio de 2015, que coincidi&oacute; con la primera entrada en el Parlamento turco de un partido prokurdo (HDP), despu&eacute;s de obtener&nbsp;el 13% de los votos. Tambi&eacute;n, con la consolidaci&oacute;n del sistema de autogobierno kurdo instaurado en gran parte del Kurdist&aacute;n turco y sirio, principalmente en la regi&oacute;n siria de Rojava, en respuesta al avance de ISIS.
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        Las sucesivas victorias de las fuerzas kurdas en Siria frente a los yihadistas del ISIS han sido recibidas &ldquo;como una amenaza directa por el Estado turco&rdquo;, critica la activista Berivan Akyol. En su opini&oacute;n, son vistas como la ant&iacute;tesis de los principios nacionalistas del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdogan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno de Turqu&iacute;a est&aacute; usando la ret&oacute;rica del conflicto armado como excusa para justificar el genocidio contra el pueblo kurdo&rdquo;, afirma Faysal Sariyildiz, diputado del HDP. A las demandas del pueblo kurdo tambi&eacute;n se suman voces extranjeras, como la de Rebeca Harms, la europarlamentaria alemana que la semana pasada denunci&oacute; que &ldquo;las acciones del gobierno turco en la regi&oacute;n del Kurdist&aacute;n son inaceptables y constituyen una profunda violaci&oacute;n de los derechos humanos&rdquo;. Harms tambi&eacute;n exigi&oacute; que la Uni&oacute;n Europa deje de ignorar esta tragedia y se prepare para la llegada inminente de miles de refugiados kurdos provenientes de esa regi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Europa mira hacia otro lado</h3><p class="article-text">
        Pero ahora la cooperaci&oacute;n entre Europa y Turqu&iacute;a pasa por uno de sus mejores momentos. En noviembre los l&iacute;deres europeos prometieron eliminar el requisito de visado para ciudadanos turcos y acordaron el env&iacute;o de 3.000 millones de euros al gobierno de Erdogan para que Turqu&iacute;a contenga a los refugiados procedentes de Oriente Pr&oacute;ximo con destino a Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede Europa justificar la lucha contra Daesh (t&eacute;rmino peyorativo para nombrar al ISIS) al mismo tiempo que regala dinero a un Estado que colabora con este grupo terrorista? &iquest;C&oacute;mo puede enviar dinero para impedir el paso a Europa de los refugiados que huyen de las guerras del Estado Isl&aacute;mico? &iquest;C&oacute;mo puede Europa cerrar los ojos mientras el Estado turco masacra al pueblo kurdo, el mismo que realmente lucha para evitar el avance de Daesh en la regi&oacute;n?&rdquo;, se preguntaba Akyol, la activista kurda responsable del Centro Democr&aacute;tico del Kurdist&aacute;n, durante una manifestaci&oacute;n en apoyo al pueblo kurdo que tuvo lugar en Par&iacute;s el s&aacute;bado pasado.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os los pa&iacute;ses europeas han aumentado sus ventas de armamento al gobierno turco, particularmente Italia, Francia y Espa&ntilde;a. Turqu&iacute;a es el segundo mayor cliente de la industria militar espa&ntilde;ola, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigaci&oacute;n de la Paz (SIPRI)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Varios activistas turcos solidarios con el pueblo kurdo denuncian a este medio que los servicios secretos franceses est&aacute;n amenaz&aacute;ndolos, seg&uacute;n su visi&oacute;n de los hechos, como respuesta a las peticiones del Ejecutivo turco para facilitar nuevos contratos con la industria armament&iacute;stica gala. A finales de enero nueve personas relacionadas presuntamente con el PKK fueron detenidas por la polic&iacute;a espa&ntilde;ola acusadas de pertenencia a banda terrorista.
    </p><h3 class="article-text">Ataque a los avances kurdos</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        268 personas han sido asesinadas en el conflicto entre los kurdos y el gobierno turco en lo que va de a&ntilde;o, entre ellos 62 ni&ntilde;os, seg&uacute;n un informe de la Asociaci&oacute;n Turca de Derechos Humanos (IDH), que adem&aacute;s denuncia que 30 periodistas siguen en prisi&oacute;n y afirma que 17 alcaldes fueron detenidos, 1.285 civiles encarcelados y 105.958 p&aacute;ginas web bloqueadas por parte del gobierno turco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El pueblo kurdo lucha contra el que tambi&eacute;n es el principal enemigo de Europa, sin embargo los gobiernos europeos no apoyan al movimiento kurdo porque eso significar&iacute;a apoyar nuestro proyecto de democratizaci&oacute;n progresista, que es la ant&iacute;tesis del capitalismo que ellos defienden&rdquo;, opina Nursel Kili&ccedil;, representante del Movimiento de Mujeres Kurdas en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Nursel Kili&ccedil; lamenta tambi&eacute;n el veto impuesto por Turqu&iacute;a y Francia que impidi&oacute; que el Partido de la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica kurdo (PYD), un aliado en Siria del Partido de los Trabajadores del Kurdist&aacute;n (PKK), participase en las &uacute;ltimas negociaciones por la paz en Siria que comenzaron la semana pasada en Ginebra y permanecen suspendidas debido el avance del ej&eacute;rcito sirio. &ldquo;La paz en Siria pasa por la paz en Turqu&iacute;a&rdquo;, afirma Kili&ccedil;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, José Bautista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/activistas-denuncian-masacres-erdogan-kurdistan_1_4179791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Feb 2016 19:02:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Activistas kurdos denuncian una "masacre" de Erdogan en el Kurdistán turco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kurdistán,Turquía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europeos, refugiados y emigrantes marchan juntos en Calais]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/europeos-refugiados-emigrantes-marchan-calais_1_4224033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6753814f-182d-4d58-bbc8-356237128638_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manifestación en Calais en solidaridad con los refugiados / Luna Gámez "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos mil personas se manifiestan en Calais pidiendo libertad para la gente atrapada en el campo de refugiados</p><p class="subtitle">Cinco manifestantes fueron detenidos por ayudar a que un centenar de migrantes se subiesen a un ferry</p><p class="subtitle">Aumenta la tensión y los actos de violencia xenófoba en esta pequeña localidad francesa fronteriza con Reino Unido</p></div><p class="article-text">
        La luz del faro de Calais amaina al tiempo que despuntan los primeros rayos del sol y brotan los puestos de pescado y fruta en el mercado de la Plaza de Armas. Sin embargo, los comerciantes saben que este s&aacute;bado tendr&aacute;n que cerrar antes que de costumbre. Las manifestaciones son habituales en esta localidad costera del norte de Francia, pero la de hoy ser&aacute; m&aacute;s grande de lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A unos tres kil&oacute;metros de esta peque&ntilde;a localidad costera del norte de Francia se encuentra <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/abandono-Francia-migrantes-refugiados-Calais_0_439557039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conocida como Jungla de Calais</a>, un campamento en el que m&aacute;s de 7.000 emigrantes y refugiados sobreviven a la espera de cruzar a Reino Unido, al otro lado del Canal de la Mancha. El Eurot&uacute;nel que conecta Francia e Inglaterra se encuentra a cuatro kil&oacute;metros, mientras que desde el puerto de Calais parten a diario varios ferrys cargados de camiones de transporte.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No somos animales&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Los primeros autobuses procedentes de Par&iacute;s, Londres, Bruselas y otras ciudades europeas empiezan a llegar al campamento de chabolas cargados de ciudadanos que vienen a solidarizarse con los miles de sirios, afganos, sudaneses y dem&aacute;s nacionalidades que sobreviven en la Jungla. Pasado el mediod&iacute;a y bajo una fuerte presencia policial, una multitudinaria marcha emprende la ruta hacia la ciudad. &ldquo;Queremos libertad y dignidad, no somos animales&rdquo;, &ldquo;vuestras fronteras nos matan&rdquo; o &ldquo;la jungla no es vida&rdquo; son algunas de las consignas que pueden leerse y escucharse entre los dos mil ciudadanos de distintas razas y or&iacute;genes que secundan la manifestaci&oacute;n, seg&uacute;n los 18 colectivos organizadores solidarios con los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        El ambiente est&aacute; muy tenso en Calais desde que a principios de esta semana el gobierno franc&eacute;s inici&oacute; la desmantelaci&oacute;n de una zona de la Jungla pr&oacute;xima a la carretera. &ldquo;El objetivo del Gobierno franc&eacute;s es reagruparlos y reducirlos a unos 2.000&rdquo;, afirma Philippe, un bret&oacute;n que lleg&oacute; hace siete a&ntilde;os como voluntario.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno franc&eacute;s se defiende de las cr&iacute;ticas explicando que ha construido un campamento de containers con m&aacute;s comodidades, pero los refugiados se quejan de que para entrar deben registrar sus huellas dactilares. Saben que si alcanzan suelo brit&aacute;nico y los detienen, sus huellas dactilares les delatar&aacute;n y ser&aacute;n expulsados de vuelta a Francia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Nuevos ataques a migrantes</h3><p class="article-text">
        El fr&iacute;o invernal de esta localidad de 30.000 habitantes no merma la indignaci&oacute;n de quienes llevan meses malviviendo en chabolas y tiendas de campa&ntilde;a. Tampoco los brotes de xenofobia que protagoniza una parte de la poblaci&oacute;n local y que han dado lugar a los enfrentamientos violentos contra refugiados y emigrantes en los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de extrema derecha 'Calais en c&oacute;lera' dej&oacute; algunas de las im&aacute;genes m&aacute;s impactantes de los &uacute;ltimos d&iacute;as al asaltar a varios migrantes durante la noche mientras intentaban abordar camiones para entrar en Reino Unido. Este colectivo anti inmigrantes presume en Facebook de haber colaborado con la polic&iacute;a para dispersar a los habitantes de la Jungla.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los sin papeles tenemos que apoyarnos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Hadi Kul Bahar es un anciano afgano que se define como el patriarca de sus compatriotas en el campamento de migrantes.  Aunque ya tiene permiso de residencia, Bahar hace de enlace con las autoridades y trabaja como voluntario con los refugiados y migrantes porque afirma tener &ldquo;un compromiso emocional con ellos, ya hemos vivido demasiado sufrimiento&rdquo;. En la marcha lo acompa&ntilde;a Sumare, un senegal&eacute;s que vive en Par&iacute;s a la espera de obtener los papeles para poder quedarse en Francia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros los 'sin papeles' tenemos que apoyarnos porque en un lugar u otro estamos todos en la misma situaci&oacute;n&rdquo;, afirma Sumare, que adem&aacute;s pide que ya que no les dejan pasar por lo menos les permitan quedarse y regularicen la situaci&oacute;n de quienes est&aacute;n atrapados.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la mayor parte del trayecto de la manifestaci&oacute;n discurre con tranquilidad, algunos choques entre vecinos y manifestantes ponen en riesgo la manifestaci&oacute;n de este s&aacute;bado soleado y fr&iacute;o. La polic&iacute;a interviene con rapidez, consciente de que la chispa de la violencia puede prender a la m&iacute;nima. Algunos habitantes de Calais graban desde las ventanas de sus hogares. &ldquo;Ya no nos sentimos en casa (...) muchos brit&aacute;nicos vienen a traerles ayuda pero no los quieren all&iacute;&rdquo;, opina Marion, vecina de Calais, mientras que su marido afirma que no entiende por qu&eacute; no se manifiestan en sus pa&iacute;ses contra los conflictos armados, a&ntilde;adiendo que Francia tambi&eacute;n estuvo en guerra y los franceses no &ldquo;ocuparon&rdquo; otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos aqu&iacute; para demostrarle a la opini&oacute;n p&uacute;blica que hacinar a la gente solo alimenta el odio (...), vienen buscando refugio&rdquo;, explica Michel, un manifestante procedente de Par&iacute;s. &ldquo;Los calesianos solo conocen los campamentos a trav&eacute;s de la tele&rdquo;, a&ntilde;ade Philipe.
    </p><h3 class="article-text">Arrestos y gases lacrim&oacute;genos</h3><p class="article-text">
        Al finalizar la marcha un grupo de migrantes se acerca hasta el puerto para entrar en un ferry que est&aacute; a punto de partir. Tras forzar la valla y en compa&ntilde;&iacute;a de algunos manifestantes, un centenar de migrantes consigue entrar en el barco seg&uacute;n explica Alain Pogolat, del Nuevo Partido Anticapitalista. La polic&iacute;a entra en acci&oacute;n y varias bombas lacrim&oacute;genas estallan en el puerto.
    </p><p class="article-text">
        Tras expulsar a quienes consiguen subir a bordo, los agentes detienen a cinco manifestantes y los organizadores retrasan el viaje de los autobuses que vuelven a sus ciudades de partida. Hasta mayo de 2014, los emigrantes y refugiados que llegaban a Calais se instalaban en varios campamentos improvisados a las afueras. Las expulsiones ordenadas por el gobierno de Francois Hollande y el creciente uso de m&eacute;todos violentos por parte de las autoridades hicieron que muchos se reagruparan en la que ahora se conoce como Jungla de Calais.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, José Bautista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/europeos-refugiados-emigrantes-marchan-calais_1_4224033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jan 2016 19:49:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europeos, refugiados y emigrantes marchan juntos en Calais]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Calais,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo el cambio climático amenaza los derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cambio-climatico-amenaza-derechos-humanos_1_2316588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cc6cded-02b6-4f0c-bfc2-73bc0745eb72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo el cambio climático amenaza los derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Observatorio de Derechos de la Tierra denuncia que cada semana son asesinados una media de dos indígenas mientras intentan proteger el medio ambiente.</p><p class="subtitle">Solo en 2014 más de 19 millones de personas tuvieron que desplazarse debido a catástrofes naturales como las sequías en África o los tifones en Asia.</p><p class="subtitle">Más de 62 millones de personas viven en islas del Pacífico que desaparecerán si el nivel del mar sigue subiendo al ritmo actual en los próximo 20 años.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El clima empeora, el medio ambiente est&aacute; en peligro y por eso nuestro papel como protectores de la naturaleza es cada vez m&aacute;s importante&rdquo;. Al igual que Mina Setra, l&iacute;der ind&iacute;gena y defensora de los derechos humanos de la etnia Dayak Pompakng de Indonesia, muchos pueblos nativos alzan la voz estos d&iacute;as para reivindicar sus derechos en medio de las negociaciones contra el cambio clim&aacute;tico. Las empresas de aceite de palma han invadido la regi&oacute;n en que vive su etnia y Setra afirma que, aunque es dif&iacute;cil tener esperanza, es necesario apelar a los gobiernos para que fortalezcan la protecci&oacute;n de las poblaciones tradicionales, los guardianes de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        La Cumbre del Clima de Par&iacute;s (COP21) arranc&oacute; el pasado lunes 30 de noviembre con los discursos de los 135 jefes de estado que participan en evento. Muchos de ellos ya expresaron su preocupaci&oacute;n sobre el aumento de las cat&aacute;strofes naturales, uno de las consecuencias m&aacute;s graves del cambio clim&aacute;tico que afecta principalmente a poblaciones vulnerables de pa&iacute;ses en desarrollo y pone en riesgo sus derechos humanos, tal y como reconoci&oacute; el presidente franc&eacute;s, Fran&ccedil;ois Hollande, en la apertura de la cumbre. &ldquo;El calentamiento global anuncia conflictos, como la nube trae la tormenta, provocando m&aacute;s disputas que las guerras, hambrunas o un acceso cada vez m&aacute;s complicado al agua&rdquo;, afirm&oacute; Hollande.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2010 Naciones Unidas reconoce oficialmente la relaci&oacute;n inseparable entre cambio clim&aacute;tico y derechos humanos, tal y como recoge el Acuerdo de Canc&uacute;n de la&nbsp;COP16. Sin embargo &ldquo;no basta con reconocer la relaci&oacute;n entre derechos humanos y clima&rdquo;,&nbsp;afirma Mar&iacute;a Jos&eacute; Veramendi, abogada especializada en derechos humanos de la Asociaci&oacute;n Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), quien a&ntilde;ade que el Acuerdo de Par&iacute;s debe &ldquo;incluir un lenguaje espec&iacute;fico de derechos humanos, de forma que las acciones clim&aacute;ticas respeten y protejan los derechos humanos&rdquo;.
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        El enfoque espec&iacute;fico de derechos humanos ya se recoge en el texto de negociaci&oacute;n que ser&aacute; abordado durante las negociaciones en Par&iacute;s. No obstante las alusiones a los compromisos en materia de derechos humanos solo aparecen entre corchetes, lo que significa que a&uacute;n est&aacute;n en proceso de discusi&oacute;n y podr&iacute;an ser eliminadas del acuerdo final de Par&iacute;s. &ldquo;Ya conseguimos que este lenguaje fuese incluido, pero ahora tenemos que lograr que se mantenga y que los Estados apoyen estos compromisos&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jos&eacute; Veramendi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo varias organizaciones de la sociedad civil creen que el compromiso en materia de derechos humanos es insuficiente porque &ldquo;no recoge los principios fundamentales de justicia social y respeto a los derechos humanos&rdquo;, explica Alix&nbsp;Mazouni, de la Red Acci&oacute;n Clima, un colectivo que participa en la negociaci&oacute;n junto a otras asociaciones en el seno de la Coalici&oacute;n Climat 21. Para la l&iacute;der ind&iacute;gena Mina Setra, &ldquo;hace unos a&ntilde;os las cumbres del clima estaban m&aacute;s fuertes en materia de derechos humanos pero eso se acab&oacute; porque cada vez hay m&aacute;s intereses y pol&iacute;ticas que influencian las negociaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Acceso a tierra y recursos, consulta previa a la poblaci&oacute;n afectada, garant&iacute;a de fondos&nbsp;para un desarrollo sostenible y protecci&oacute;n frente a la explotaci&oacute;n de recursos por parte de las empresas son algunos de los derechos humanos b&aacute;sicos que reconoce&nbsp;la Organizaci&oacute;n para la defensa de los Derechos Humanos de la ONU y que varias asociaciones civiles intentan incluir en el&nbsp;acuerdo final de Par&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Una l&iacute;der ind&iacute;gena: &ldquo;Queremos derecho a la vida y acceso a la tierra&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &#8232;Actualmente la lucha por tierras y recursos representa una de las principales causas de violaci&oacute;n de derechos humanos a nivel global. El Observatorio de Derechos de la Tierra (Land Rights Watch) denuncia que cada semana son asesinados una media de dos ind&iacute;genas mientras intentan proteger el medio ambiente. En lo que va de a&ntilde;o fueron asesinados 92 ind&iacute;genas, mientras que 2014 dej&oacute; un saldo de 116 ecologistas asesinados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es inaceptable lo que los pueblos ind&iacute;genas tienen que luchar para conseguir la demarcaci&oacute;n de sus tierras (&hellip;) las mineras siguen teniendo prioridad y eso me duele como mujer y como ind&iacute;gena&rdquo;, afirma Diana R&iacute;os, que con 20 a&ntilde;os se convirti&oacute; en l&iacute;der ind&iacute;gena de la aldea Asheninka despu&eacute;s de que su padre fuese asesinado, v&iacute;ctima del conflicto con las empresas mineras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reforzar los derechos de las poblaciones rurales no solo beneficia a esas comunidades, tambi&eacute;n es la mejor opci&oacute;n para conservar el medio ambiente y luchar contra el cambio clim&aacute;tico,&nbsp;seg&uacute;n el Instituto Mundial de Recursos, quien demuestra que, en pa&iacute;ses como Brasil, el nivel de degradaci&oacute;n ambiental en las &aacute;reas gestionadas por poblaciones locales puede llegar a ser hasta doce veces menor que en el resto del territorio. Andrew Steer, presidente de esta organizaci&oacute;n, explica que &ldquo;si realmente quieren detener la deforestaci&oacute;n, hay que otorgar derechos legales a las comunidades locales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mina Setra insiste en la necesidad de que gobiernos y empresas paren la violencia contra las poblaciones tradicionales. &ldquo;Nosotros protegemos los bosques, pero &iquest;qui&eacute;n protege a los protectores?&rdquo;, declara ella. &ldquo;Queremos tener derecho a la vida y acceso a la tierra, no es limosna lo que pedimos&rdquo;, responde Setra sin ocultar su indignaci&oacute;n al saber que Asia es la regi&oacute;n que menos respeta los derechos humanos en materia medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 62 millones de personas viven en islas del Pac&iacute;fico como Kiribati, Tuvalu y Tokelau, pa&iacute;ses que desaparecer&aacute;n del mapa si el nivel del mar sigue subiendo al ritmo actual en los pr&oacute;ximo 20 a&ntilde;os. Algunos de estos pa&iacute;ses ya est&aacute;n comprando tierras en otras islas y la Alianza de Peque&ntilde;os Estados Insulares (AOSIS), formada por 39 pa&iacute;ses del Pac&iacute;fico en riesgo, exige compromisos urgentes de derechos humanos como fondos de compensaci&oacute;n y reconocimiento y acogida de los refugiados clim&aacute;tico. Seg&uacute;n el Consejo Noruego para los Refugiados, solo en 2014 m&aacute;s de 19 millones de personas tuvieron que desplazarse debido a cat&aacute;strofes naturales como las sequ&iacute;as en &Aacute;frica o los tifones en Asia.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra el cambio clim&aacute;tico y los derechos humanos van de la mano, explica Mar&iacute;a Jos&eacute; Veramendi, quien resalta que &ldquo;es necesario insistir en que el objetivo de&nbsp;los acuerdos por el clima es&nbsp;controlar el cambio clim&aacute;tico y&nbsp;proteger a la humanidad de lo que podr&iacute;a ser una gran cat&aacute;strofe si no actuamos a tiempo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cambio-climatico-amenaza-derechos-humanos_1_2316588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Dec 2015 18:44:07 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[París: crónica de una violación de derechos anunciada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/paris-cronica-violacion-derechos-anunciada_1_2327391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5eef2535-86b3-4117-8e59-b44db189aa9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="París: crónica de una violación de derechos anunciada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">eldiario.es entrevista a algunos de los activistas ecologistas arrestados en Francia por el simple hecho de querer manifestarse o por estar en una casa de encuentro de activistas</p><p class="subtitle">Más de 2.000 registros sin orden judicial y al menos 340 personas arrestadas desde el inicio del estado de emergencia en Francia</p></div><p class="article-text">
        Sara es espa&ntilde;ola, trabaja de <em>au pair</em> y utiliza un nombre falso porque acaba de pasar 24 horas en la c&aacute;rcel y todav&iacute;a tiene miedo. Esta joven residente en Par&iacute;s qued&oacute; el domingo con una amiga en la plaza de la Rep&uacute;blica, donde esa ma&ntilde;ana miles de ciudadanos depositaron zapatos en se&ntilde;al de protesta por la prohibici&oacute;n de manifestarse y formaron una cadena humana de tres kil&oacute;metros para exigir compromisos a los gobiernos que estos d&iacute;as negocian en Par&iacute;s un acuerdo contra el calentamiento global. Al llegar a la plaza comenzaron los disturbios con la polic&iacute;a ocasionados por un reducido pero ruidoso grupo de encapuchados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sal&iacute; del metro y encontr&eacute; aquello, corr&iacute; pero no pude salir por ninguna parte&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas de seguridad cerraron todas las salidas de la plaza y las entradas del metro, y en medio de las bombas de gas lacrim&oacute;geno Sara se acerc&oacute; a un grupo de militantes del Nuevo Partido Anticapitalista, quienes, seg&uacute;n explica, estaban protegiendo del caos a quienes se vieron atrapados. &ldquo;Vi que nos cercaron y que los violentos quedaban del otro lado&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Arrestados por manifestarse </h3><p class="article-text">
        Sara fue arrestada junto a otras 341 personas &ldquo;por presencia no armada en manifestaci&oacute;n ilegal debido al estado de emergencia&rdquo;, explica nada m&aacute;s abandonar el calabozo en el que pas&oacute; la noche junto a otras tres chicas. Al llegar a comisar&iacute;a le pidieron los datos, le tomaron las huellas, le quitaron los cordones, las gafas y las gomas del pelo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo pod&iacute;amos ir al ba&ntilde;o con un polic&iacute;a delante y con la puerta abierta, se re&iacute;an de nosotras, nos apuntaban con las bombonas de gas pimienta, nos ense&ntilde;aban las esposas y dec&iacute;an que con ellas dormir&iacute;amos mejor, cada vez que pasaban gritaban para que no pudi&eacute;ramos dormir&rdquo;, relata. Sara pidi&oacute; hablar con un abogado pero no recibi&oacute; asistencia letrada ni le leyeron sus derechos en ning&uacute;n momento. &ldquo;No pod&iacute;a creer que eso me estuviera pasando, &eacute;ramos tantos que no sab&iacute;an qu&eacute; hacer con nosotros&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Asalto al Annexe, lugar de activistas </h3><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as antes, el viernes 27 de noviembre, Camille puso rumbo al trabajo a las siete de la ma&ntilde;ana como un d&iacute;a cualquiera. Al salir vio un coche de polic&iacute;a con agentes de paisano frente al Annexe, una casa okupa situada al este de Par&iacute;s en la que desde agosto vive una comunidad de activistas y ecologistas que cuentan con el benepl&aacute;cito del propietario. A las ocho recibi&oacute; un mensaje de una compa&ntilde;era: el CRS, los cuerpos especiales de la polic&iacute;a francesa, estaban asaltando la casa por todas las entradas, incluidas las ventanas y el techo.
    </p><p class="article-text">
        Camille dio media vuelta y al llegar encontr&oacute; las calles cortadas y 27 camiones del CRS, un autob&uacute;s de la polic&iacute;a, dos veh&iacute;culos de artificieros y uno de la polic&iacute;a cient&iacute;fica frente al que actualmente es su hogar. Nada m&aacute;s entrar fue esposado y tumbado en el suelo junto a sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en contra de la violencia&rdquo;, dice Camille mientras explica que no hubo enfrentamientos con la polic&iacute;a. Los agentes registraron la casa de arriba abajo, pero no encontraron nada. &ldquo;Hab&iacute;a una familia con un ni&ntilde;o a la que sacaron de la habitaci&oacute;n con una pistola en la cabeza&rdquo;, explica Mar&iacute;a, una madrile&ntilde;a que trabaja en varias ONGs y pertenece a Eroles Project, un colectivo europeo que mezcla arte, educaci&oacute;n experimental y ecolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as el Annexe abre sus puertas a activistas de todo el mundo, incluida Mar&iacute;a, quien durante la COP21 organiza mesas redondas e imparte talleres de activismo y sostenibilidad. Algunos preparan pancartas, otros organizan eventos como el F&oacute;rum Ciudadano por el Clima. &ldquo;La polic&iacute;a oblig&oacute; a muchos a sentarse en silencio en la sala de yoga, y lo que todos hicieron fue ponerse a meditar (&hellip;) la polic&iacute;a no entend&iacute;a nada&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Los agentes apuntaban a la cabeza</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s de 140 polic&iacute;as asaltaron la casa amparados por el estado de emergencia decretado en Francia a ra&iacute;z de los atentados del 13 de noviembre en el centro de Par&iacute;s. Cuentan varios testigos que la polic&iacute;a apunt&oacute; en todo momento a la cabeza y que retuvieron a una vecina sin relaci&oacute;n con el Annexe que se dirig&iacute;a al trabajo. Sin embargo, en el acta de intervenci&oacute;n policial no figuran delitos ni incautaciones tras la redada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tenemos nada que comentar sobre ese suceso&rdquo;, explican desde la sede central de la polic&iacute;a parisina. &ldquo;Cuando queremos verificar algo, podemos actuar sin autorizaci&oacute;n judicial&rdquo;, reconoce a este medio una fuente de los servicios de inteligencia franceses.
    </p><p class="article-text">
        Entre los afectados por el recorte de libertades del estado de emergencia tambi&eacute;n figura Jo&euml;l Domenjoud, un joven que presta asesor&iacute;a jur&iacute;dica a asociaciones y colectivos dentro y fuera del marco de la COP21. El mi&eacute;rcoles 25 pidi&oacute; permiso para una manifestaci&oacute;n, pero le fue denegado y decidi&oacute; recurrir ante la justicia. Al salir de casa al d&iacute;a siguiente not&oacute; que le segu&iacute;an. Entr&oacute; asustado en un bar de Malakoff, el barrio al sur de Par&iacute;s en el que vive, y entonces su vecina le llam&oacute; para decirle que su casa estaba rodeada de polic&iacute;as. La siguiente llamada fue la de un agente que le orden&oacute; presentarse inmediatamente en comisar&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Arresto domiciliario por querer manifestarse</h3><p class="article-text">
        Jo&euml;l no tiene antecedentes penales ni pesan cargos en su contra, pero est&aacute; bajo arresto domiciliario desde el jueves 26 y tendr&aacute; que presentarse en comisar&iacute;a tres veces al d&iacute;a hasta el 12 de diciembre. &ldquo;Creo que lo hacen para intimidar a otros activistas&rdquo;, explica Jo&euml;l, quien adem&aacute;s alega que &ldquo;no hay proceso, no estoy acusado de nada, no he hecho nada (&hellip;) la verdadera amenaza es esta violaci&oacute;n de libertades fundamentales e individuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ministro del interior franc&eacute;s, Bernard Cazeneuve, justific&oacute; el arresto domiciliario de Jo&euml;l y otros 23 activistas y ecologistas en Francia alegando que &ldquo;son una amenaza para la seguridad y el orden p&uacute;blico&rdquo;. Este martes el primer ministro franc&eacute;s, Manuel Valls, anunci&oacute; que el gobierno baraja prolongar el estado de emergencia m&aacute;s all&aacute; de los tres meses decretados &ldquo;para proteger nuestras libertades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros sucesos de igual o mayor gravedad podr&iacute;an ilustrar la situaci&oacute;n actual en que se encuentra Francia, donde los derechos universales sucumben bajo una ley justificada por la lucha antiterrorista y aceptada por el miedo, victoria palpable de quienes adoran el terror. Son d&iacute;as dif&iacute;ciles en el pa&iacute;s que vio nacer la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos hace 67 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Bautista, Luna Gámez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/paris-cronica-violacion-derechos-anunciada_1_2327391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Dec 2015 20:38:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[París: crónica de una violación de derechos anunciada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Cumbre del Clima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Frente Nacional de Marine Le Pen busca el voto de franceses de origen extranjero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/frente-nacional-marine-pen-extranjero_1_2401671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7da0ba2-d093-41ec-b5d6-93ec75b2237d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Frente Nacional de Marine Le Pen busca el voto de franceses de origen extranjero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La formación de extrema derecha arrastra varias victorias electorales desde 2014 y por primera vez podría gobernar una región, según los sondeos para las regionales de diciembre</p><p class="subtitle">Una minoría significativa de descendientes de emigrantes se decanta por el partido de Marine Le Pen</p></div><p class="article-text">
        Ahmed toma caf&eacute; expreso cada ma&ntilde;ana en el bar de la esquina, afirma que vive con emoci&oacute;n los partidos de la selecci&oacute;n gala y pasa a diario por la panader&iacute;a para comprar una baguette despu&eacute;s del trabajo. Los padres de este mec&aacute;nico franc&eacute;s llegaron de Libia en los a&ntilde;os 60 y se establecieron en Mantes-la-Ville, la &uacute;nica localidad gobernada por el Frente Nacional en la regi&oacute;n parisina.
    </p><p class="article-text">
        En las municipales de 2014 Ahmed fue uno de los electores de origen extranjero que vot&oacute; por el Frente Nacional, el partido nacionalista y de extrema derecha franc&eacute;s liderado por Marine Le Pen que se&ntilde;ala a la inmigraci&oacute;n como la principal amenaza para Francia y su identidad nacional.
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen solo lleva cuatro a&ntilde;os al frente del partido y ya ha cosechado varias victorias electorales sin precedentes. En 2014 obtuvo 11 ayuntamientos y dos esca&ntilde;os en el Senado, y en marzo de este a&ntilde;o fue el partido con mayor n&uacute;mero de votos en las elecciones departamentales.
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la formaci&oacute;n que exige el fin de la Uni&oacute;n Europea, logr&oacute; el 25% de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo, muy por delante de la conservadora UMP (19%) y el Partido Socialista (13%). Una de las razones de este reciente &eacute;xito a&uacute;n pasa desapercibida para muchos: los votantes de origen extranjero crecen entre el electorado del Frente Nacional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; cada vez m&aacute;s franceses de origen extranjero simpatizan con la extrema derecha nacionalista? &ldquo;Despu&eacute;s de m&iacute;, cierre usted la puerta&rdquo;. Pascal Perrineau, profesor de Ciencias Pol&iacute;ticas de Sciences Po Par&iacute;s, resume con esta frase un comportamiento habitual en las comunidades de emigrantes, sobre todo en &eacute;pocas de crisis.
    </p><p class="article-text">
        El discurso del Frente Nacional agita la bandera del miedo y acusa a la inmigraci&oacute;n de poner en riesgo los puestos de trabajo de quienes lograron establecerse en Francia, favoreciendo las hostilidades entre antiguos y nuevos inmigrantes. Perrineau es especialista en sociolog&iacute;a electoral y experto en las pol&iacute;ticas del Frente Nacional. El acad&eacute;mico resume el creciente inter&eacute;s de algunos franceses descendientes de inmigrantes hacia Le Pen en tres grandes razones: el deseo de integraci&oacute;n, su sistema de valores y los problemas de identidad.
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        Muchos de los votantes de origen extranjero poseen &ldquo;un sistema de valores que da prioridad al trabajo, al sacrificio y al orden estricto, valores que encajan con el tono autoritario del Frente Nacional&rdquo;, explica Perrineau, quien a&ntilde;ade que &ldquo;el crecimiento econ&oacute;mico es una m&aacute;quina de integraci&oacute;n incre&iacute;ble&rdquo; pero, a diferencia de los a&ntilde;os 60 y 70, hoy la econom&iacute;a francesa est&aacute; estancada y el desempleo evoluciona al alza.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las razones que posiciona a &ldquo;una minor&iacute;a significativa&rdquo; del electorado de origen extranjero a favor del FN es &ldquo;un deseo de integraci&oacute;n que puede verse contrariado por una parte de la comunidad a la que pertenecen&rdquo;, explica el profesor en alusi&oacute;n a ciertos estereotipos negativos que manchan la reputaci&oacute;n de la comunidad de origen magreb&iacute;, la m&aacute;s numerosa en Francia.
    </p><p class="article-text">
        En las presidenciales de 2012<a href="http://www.polemia.com/le-front-national-et-lislam-un-sujet-a-risque-pour-le-parti-de-marine-le-pen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> m&aacute;s del 5%</a> de los votantes del Frente Nacional se declar&oacute; musulm&aacute;n practicante, una proporci&oacute;n que alcanz&oacute; el 20% en varios barrios de mayor&iacute;a &aacute;rabe del norte de Marsella. No obstante, los sondeos acerca de la adhesi&oacute;n al Frente Nacional podr&iacute;an estar mostrando solo la punta del iceberg, ya que muchos electores de origen extranjero que simpatizan con la extrema derecha no lo expresan abiertamente para evitar ser estigmatizados por el resto de su comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Mariam B., francesa de origen argelino y musulmana, afirma que &ldquo;Francia es cada vez m&aacute;s islam&oacute;foba&rdquo; y se sorprende de que un &ldquo;partido racista&rdquo; como el FN concurra a las elecciones. Esta joven se muestra desconcertada ante el hecho de que algunos extranjeros residentes en Francia o descendientes de emigrantes voten a quienes proponen suprimir la inmigraci&oacute;n y eliminar las ayudas p&uacute;blicas a quienes no tengan nacionalidad francesa, entre otras medidas.
    </p><p class="article-text">
        Los inmigrantes que apoyan al partido de extrema derecha &ldquo;son los que realmente quieren integrarse y convertirse en franceses&rdquo;, afirma Elie Hatem, franc&eacute;s de origen liban&eacute;s, codirector del colectivo de extrema derecha Acci&oacute;n Francesa y militante del Frente Nacional.
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        Hatem conoce a fondo las entra&ntilde;as de esta formaci&oacute;n desde su creaci&oacute;n en 1972, a&ntilde;o en el que su compa&ntilde;era de carrera Marine Le Pen le present&oacute; a su padre, Jean-Marie Le Pen, fundador y presidente del partido hasta que en 2011 cedi&oacute; el trono a su hija. Este abogado asegura que tambi&eacute;n hay franceses de origen espa&ntilde;ol a favor de Le Pen &ldquo;a tiempo completo&rdquo;, explica en espa&ntilde;ol, porque &ldquo;el Frente Nacional defiende la identidad cat&oacute;lica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; hay de los musulmanes que profesan el islam y defienden a un partido islam&oacute;fobo? &ldquo;El Frente Nacional fue el primero en tener un diputado musulm&aacute;n&rdquo;, explica Hatem orgulloso mientras sirve el caf&eacute; en su apartamento de un barrio pudiente de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os Marine Le Pen no habla de islam sino de islamismo, ni acusa a los inmigrantes sino al &ldquo;fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n&rdquo;. Ahora su discurso edulcorado integra una definici&oacute;n de laicismo que solo es compatible con su idea de identidad francesa de ra&iacute;ces cat&oacute;licas y que, entre otros temas, se manifiesta en su oposici&oacute;n a que se sirva carne halal en los comedores escolares. Un sondeo reciente desvel&oacute; que el 53% de los franceses se niega a que los colegios ofrezcan men&uacute;s compatibles con el credo jud&iacute;o y musulm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha francesa busca en la amplia comunidad musulmana un atajo para alcanzar el poder. En este sentido, una de sus principales victorias ha pasado desapercibida para muchos analistas: &ldquo;En 2012 Hollande bati&oacute; un r&eacute;cord de votos en la comunidad de origen extranjero, pero una parte se ha derechizado desde 2013&rdquo;, a&ntilde;o en el que el gobierno socialista legaliz&oacute; el matrimonio homosexual, &ldquo;una idea que argelinos, marroqu&iacute;es y tunecinos no encajan&rdquo;, afirma Perrineau, quien a&ntilde;ade que a pesar de eso, varios l&iacute;deres del FN se declaran abiertamente gays.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El FN no es no es progay ni lo contrario, es proFrancia&rdquo;, sostiene Florian Philippot, vicepresidente del partido y homosexual declarado.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Le Pen se compara con Juana de Arco</h3><p class="article-text">
        La extrema derecha francesa navega hacia las elecciones regionales de diciembre viento en popa, a pesar de los problemas que tiene con la justicia. Actualmente el FN se enfrenta a varias acusaciones por financiaci&oacute;n ilegal, al mismo tiempo que su presidenta est&aacute; inmersa en un proceso que arranc&oacute; el 20 de octubre bajo la acusaci&oacute;n de incitaci&oacute;n al odio racial y a la xenofobia por equiparar a los musulmanes que rezan en la calle con los nazis que ocuparon Francia en la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos esc&aacute;ndalos, uno de cada tres electores franceses se declara a favor de Le Pen, seg&uacute;n el &uacute;ltimo sondeo Ifop-JDD de intenci&oacute;n de voto. Sin ir m&aacute;s lejos, la pesquisa apunta a que en las regionales de diciembre Marine Le Pen obtendr&aacute; el 39% de los sufragios en de Nord-Pas-de-Calais, regi&oacute;n por la que emigrantes y refugiados transitan rumbo a Reino Unido y que salt&oacute; a las portadas este verano a ra&iacute;z de la muerte de varias personas que viv&iacute;an en el campo de refugiados conocido como la <em>Jungla de Calais</em>, junto al Canal de la Mancha.
    </p><p class="article-text">
        El bipartidismo franc&eacute;s se tambalea de cara a las presidenciales de 2017. El socialista Fran&ccedil;ois Hollande pasar&aacute; a la historia como el presidente m&aacute;s impopular, mientras que Sarkozy y otros l&iacute;deres del conservador partido Les R&eacute;publicains, antigua UMP, mantienen una lucha interna por el poder al mismo tiempo que contin&uacute;a el goteo de tr&aacute;nsfugas atra&iacute;dos por el discurso extremista del Frente Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen se compara con Juana de Arco y promete que devolver&aacute; a Francia su soberan&iacute;a y la librar&aacute; de la inmigraci&oacute;n, principal preocupaci&oacute;n de los franceses seg&uacute;n el &uacute;ltimo Eurobar&oacute;metro. En un terreno abonado por la crisis econ&oacute;mica, la p&eacute;rdida de legitimidad de los partidos tradicionales y la imposici&oacute;n de poder de Alemania en el seno de la Uni&oacute;n Europea, el partido de Le Pen busca ahora la cuadratura del c&iacute;rculo: emplear un discurso antiinmigraci&oacute;n para ganar electores entre los franceses de origen extranjero.
    </p><h3 class="article-text">El paisaje pol&iacute;tico franc&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Hay 408 formaciones pol&iacute;ticas en Francia, pero el pastel del poder est&aacute; repartido principalmente entre cuatro partidos. Ordenados por sus resultados en las presidenciales de 2012 y junto al nombre de su l&iacute;der, en primer lugar est&aacute; el Partido Socialista de Hollande, actual presidente; le sigue Les R&eacute;publicains de Sarkozy (hasta mayo conocido como Union pour un Mouvement Populaire o UMP); en tercer lugar est&aacute; el Frente Nacional de Le Pen y, por &uacute;ltimo, la coalici&oacute;n Front de Gauche liderada por Jean-Luc M&eacute;lenchon e integrada por el Partido Comunista Franc&eacute;s y el Partido de Izquierdas, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La Asamblea Nacional, equivalente al Congreso de los Diputados en Espa&ntilde;a, cuenta con mayor&iacute;a del grupo socialista (295 esca&ntilde;os), mientras que la UMP es el principal partido de oposici&oacute;n (196 esca&ntilde;os). El Frente Nacional solo tiene tres esca&ntilde;os en esta c&aacute;mara y dos en el Senado, pero desde 2014 cuenta con 23 de los 74 esca&ntilde;os que le corresponden a Francia en el Parlamento Europeo, a pesar de ser un partido antieurope&iacute;sta. Tambi&eacute;n posee 118 de las 1.880 consejer&iacute;as regionales de Francia y una representaci&oacute;n marginal en el Consejo Departamental franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Fue en 2002 cuando el Frente Nacional estuvo m&aacute;s cerca de obtener la presidencia de la Rep&uacute;blica. Ese a&ntilde;o Jean-Marie Le Pen desbanc&oacute; al exprimer ministro socialista Lionel Jospin en el primer turno de las presidenciales y pas&oacute; a medirse cara a cara con el conservador Jacques Chirac. En la segunda vuelta el partido de extrema derecha se desinfl&oacute; y solo consigui&oacute; el 17,8% del escrutinio, pero logr&oacute; poner en duda la solidez del bipartidismo franc&eacute;s. En las &uacute;ltimas presidenciales el FN obtuvo el 17,9% del escrutinio.
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                </figure><h3 class="article-text">J&oacute;venes franceses &ldquo;indignados&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La extrema derecha francesa tambi&eacute;n cosecha votos entre los j&oacute;venes desencantados con los partidos tradicionales y las pol&iacute;ticas de ajuste fiscal dise&ntilde;adas en Bruselas. C&eacute;dric Marsolle se siente decepcionado con Sarkozy, el proyecto europeo y las pol&iacute;ticas de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2009 este estudiante de derecho simpatiza con la extrema derecha nacionalista y forma parte de la primera asociaci&oacute;n universitaria del Frente Nacional, fundada en octubre en el prestigioso Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos de Par&iacute;s (Sciences Po), donde tambi&eacute;n estudiaron los presidentes Hollande, Sarkozy, Chirac e incluso Christine Lagarde, directora del FMI. Uno de los cuatro fundadores de esta asociaci&oacute;n procede de la UMP, otro del Partido Socialista y otro de la coalici&oacute;n de izquierdas Front de Gauche, explica el profesor Perrineau.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;dric ha adquirido nuevas preocupaciones desde que integra las filas de Le Pen, como la inmigraci&oacute;n y &ldquo;la imposici&oacute;n del islam sobre la cultura francesa&rdquo;, seg&uacute;n sus palabras. &ldquo;No tengo nada contra los emigrantes, pero no podemos permitirnos acogerlos (&hellip;) los franceses merecen m&aacute;s esos servicios sociales&rdquo;, opina el estudiante.
    </p><h3 class="article-text">El partido antieurope&iacute;sta que gan&oacute; las europeas</h3><p class="article-text">
        El Frente Nacional defiende la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea, &ldquo;un dinosaurio sin vigor e impotente&rdquo; que es &ldquo;como la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica: irreformable&rdquo;, seg&uacute;n Marine Le Pen. Sin embargo, en mayo de 2014 el FN salt&oacute; a las portadas de medio mundo tras arrasar en los comicios europeos con el 25% de los votos, muy por delante de la UMP (19%) y el Partido Socialista (13%).
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha francesa pas&oacute; de tener tres esca&ntilde;os en el Parlamento Europeo a 20. Esta victoria estuvo apoyada por una fuerte abstenci&oacute;n (57%) y por los electores de zonas rurales e industriales, as&iacute; como por los j&oacute;venes, los desempleados y los franceses sin estudios secundarios, seg&uacute;n las encuestas electorales de Ipsos.
    </p><p class="article-text">
        Durante la campa&ntilde;a para las europeas, Le Pen condicion&oacute; la permanencia de Francia en la Uni&oacute;n Europea a la abolici&oacute;n del euro, la disoluci&oacute;n del espacio Schengen y la supremac&iacute;a del derecho nacional sobre el comunitario, uno de los principales escollos del FN para hacer realidad sus propuestas nacionalistas y de extrema derecha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fabrice Delinde, de padre vietnamita y madre antillana, es el candidato de Le Pen en el c&eacute;ntrico y lujoso cuarto distrito de Par&iacute;s. Defiende que &ldquo;hay que limitar con m&aacute;s dureza incluso la reagrupaci&oacute;n familiar y las ayudas sociales a emigrantes&rdquo;, pero admite que &ldquo;como abogado, s&eacute; que esa parte del discurso del FN es dif&iacute;cil de aplicar&rdquo; porque esas medidas &ldquo;chocar&aacute;n con los tribunales europeos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En junio de este a&ntilde;o Marine Le Pen anunci&oacute; la creaci&oacute;n de Europa de las Naciones y Libertades, el primer grupo de extrema derecha en el Parlamento Europeo, junto a sus pares holandeses, italianos, belgas, rumanos, brit&aacute;nicos, austr&iacute;acos y polacos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Gámez, José Bautista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/frente-nacional-marine-pen-extranjero_1_2401671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2015 19:11:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Frente Nacional de Marine Le Pen busca el voto de franceses de origen extranjero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marine Le Pen,Francia,Xenofobia,Extrema derecha,Fascismo]]></media:keywords>
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