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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raúl Travé Molero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raul_trave_molero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raúl Travé Molero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['El año del descubrimiento': la esperanza detrás de las derrotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ano-descubrimiento-esperanza-detras-derrotas_1_6455103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d75c6f9-a37b-4acd-84f8-e9c80d873782_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El año del descubrimiento&#039;: la esperanza detrás de las derrotas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de la incuestionable belleza técnica y el valor de hacer una película tan poco comercial como necesaria, 'El año del descubrimiento' nos da una lección de cómo la agenda neoliberal ha transformado nuestra sociedad y nos moldea como individuos</p></div><p class="article-text">
        &laquo;Las &eacute;pocas viejas nunca desaparecen completamente y todas las heridas, aun las m&aacute;s antiguas, manan sangre todav&iacute;a&raquo;, dice Octavio Paz en <em>El laberinto de la soledad</em>. Esta cita siempre me ha parecido la versi&oacute;n po&eacute;tica de esta otra de Karl Marx: &laquo;los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre albedr&iacute;o, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias que se encuentran inmediatamente, que existen y transmite el pasado&raquo;.<em> El a&ntilde;o del descubrimiento</em>, la pel&iacute;cula del director murciano Luis L&oacute;pez Carrasco, pareciera haberse construido buscando cierto equilibrio entre el an&aacute;lisis del uno y la poes&iacute;a del otro. 
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente clasificable dentro de un g&eacute;nero, aunque se hable de ella como de un documental, nos encontramos frente a un experimento audiovisual con muchas capas de lectura. M&aacute;s all&aacute; de la incuestionable belleza t&eacute;cnica y el valor de hacer una pel&iacute;cula tan poco comercial como necesaria, <em>El a&ntilde;o del descubrimiento</em> nos da una lecci&oacute;n de c&oacute;mo la agenda neoliberal ha transformado nuestra sociedad y nos moldea como individuos. Y lo hace desde la periferia del pa&iacute;s semi-perif&eacute;rico que somos, lo que permitir&aacute; que muchas otras gentes y territorios se sientan reconocidos. Partiendo del contrapunto que supuso la quema de la Asamblea Regional en Cartagena el 3 de febrero de 1992, frente al que deb&iacute;a ser un relato feliz de modernidad, democracia y desarrollo, L&oacute;pez Carrasco y su guionista, Ra&uacute;l Liarte, nos muestran la feroz lucha de clases que se libraba y se libra detr&aacute;s de tanta propaganda.
    </p><p class="article-text">
        Para los creadores de ideolog&iacute;a, 1992 deb&iacute;a haber sido el a&ntilde;o de la vuelta de Espa&ntilde;a a la primera l&iacute;nea de la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica internacional, o al menos de eso quer&iacute;an convencernos de la mano de los fastos ol&iacute;mpicos y expositores. Pero 500 a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la colonizaci&oacute;n y expolio de Am&eacute;rica como gran potencia econ&oacute;mica y militar Espa&ntilde;a ya no era nada m&aacute;s que lo que sigue siendo, un pa&iacute;s de segundo orden sometido a los dictados econ&oacute;micos de Alemania, a los intereses geoestrat&eacute;gicos de EEUU y a los capitales de los grandes fondos de inversi&oacute;n multinacionales. Como tal, seguimos siendo un pueblo que sufre la Historia en vez de hacerla. La reconversi&oacute;n fue el poco exitoso nombre comercial de una desindustrializaci&oacute;n que confirmaba nuestro papel en la divisi&oacute;n internacional del trabajo: el de proveedor de servicios tur&iacute;sticos y poco m&aacute;s, como constatan los protagonistas de la cinta.
    </p><p class="article-text">
        Como un aviso de su posici&oacute;n frente al peso de la Historia y los marcos culturales que esta genera, en los primeros compases de la pel&iacute;cula vemos el interior del Bar Tana y a algunos de sus parroquianos mientras de fondo se escucha un reportaje sobre la pervivencia de la influencia ling&uuml;&iacute;stica del catal&aacute;n en las tierras del reino de Murcia como consecuencia de la llegada de colonos durante el siglo XIII: <em>p&eacute;soles</em>, <em>leja</em>, <em>leg&oacute;n</em>, <em>llampo</em>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Como sin quererlo, las personas que pasan por la Tana durante la primera parte de la pel&iacute;cula nos hablan desde una especie de limbo temporal de los problemas de una crisis que no es eterno retorno sino presente perpetuo. Pero no solo eso, sus discursos -y sus gestos y acciones que nos muestran con detalle etnogr&aacute;fico mediante la genial idea de la pantalla partida en planos simult&aacute;neos- construyen un relato antropol&oacute;gico coral de la sociedad en la que vivimos. 
    </p><p class="article-text">
        El magnetismo de las conversaciones de la primera parte se articula y cobra todo su sentido con los testimonios de quienes fueron protagonistas de las huelgas obreras de 1992, que se deben contextualizar en el ciclo de luchas de 1989-1993 que comienza con las huelgas agr&iacute;colas, contin&uacute;a con las protestas en la Sierra Minera (los mineros de Pe&ntilde;arroya/Portm&aacute;n Golf encerraron a los diputados regionales en la Asamblea durante varias horas a finales de 1991), sigue con las huelgas y protestas en Cartagena entre 1991 y 1992 y acaba con el Plan de Reactivaci&oacute;n Econ&oacute;mica de 1993, que no es otra cosa sino el disfraz de una derrota generalizada. Su relato llega a remontarse a la Cartagena revolucionaria del siglo XIX, se detiene en la dur&iacute;sima represi&oacute;n que el franquismo ejerci&oacute; en la regi&oacute;n de Murcia desde su misma entrada en el territorio, se vuelve extremadamente v&iacute;vido rememorando aquel 1992 y permite entender c&oacute;mo se produjo en el caso cartagenero la desmovilizaci&oacute;n y desprestigio del movimiento asociativo y sindical sobre el que se despliega el proyecto neoliberal&hellip; Una desmovilizaci&oacute;n sin la cual son incomprensibles las actuales (&iquest;y futuras?) correlaciones de fuerzas pol&iacute;ticas en la Regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si los valores necesitan un depositario en que descansar,<em> </em>como se&ntilde;alara el fil&oacute;sofo Frondizi, ninguna acci&oacute;n ser&iacute;a tan eficaz contra el movimiento obrero y la organizaci&oacute;n de las clases populares (y, por tanto, contra su capacidad para crear marcos culturales y sentido social) como la destrucci&oacute;n o la cooptaci&oacute;n de las organizaciones que les serv&iacute;an de refugio, que a su vez se apoyaban en la existencia de las grandes empresas industriales finiquitadas en 1992.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el ep&iacute;logo de <em>El a&ntilde;o del descubrimiento</em> invita a pensar, sin nostalgia, en la necesidad de seguir luchando y de dar continuidad a aquellas organizaciones si no queremos quedar totalmente a merced de la precariedad y la desigualdad m&aacute;s absolutas.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito cinematogr&aacute;fico de <em>El a&ntilde;o del descubrimiento</em> ya parece seguro, solo hay que revisar su paso por diferentes festivales y las cr&iacute;ticas que est&aacute; suscitando, ojal&aacute; tambi&eacute;n se convierta en un &eacute;xito de p&uacute;blico en Cartagena y la Regi&oacute;n de Murcia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ano-descubrimiento-esperanza-detras-derrotas_1_6455103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2020 09:46:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El año del descubrimiento': la esperanza detrás de las derrotas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El turismo y el Mar Menor: las apariencias como única política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/turismo-mar-menor-apariencias-politica_132_1002915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09cd0627-d2c7-41d1-9285-86f08c155923_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El turismo y el Mar Menor: las apariencias como única política"></p><p class="article-text">
        La consejer&iacute;a de Turismo, Juventud y Deportes de la Regi&oacute;n de Murcia contar&aacute; con un presupuesto de 23,2 millones de euros si finalmente se aprueban los presupuestos regionales con el apoyo de PP, C's y Vox, veto parental y otros vergonzantes gui&ntilde;os a la ultraderecha mediante.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de estos 23,2 millones de euros ir&aacute;n al &aacute;rea de turismo, dejando claro cu&aacute;l es el peso relativo de cada uno de los brazos de la Consejer&iacute;a. Se trata de otra prueba de hasta qu&eacute; punto la acci&oacute;n pol&iacute;tica del Gobierno Regional se planifica pensando m&aacute;s en los intereses empresariales que en los ciudadanos. Resumiendo mucho podemos decir que se hacen pol&iacute;ticas desde arriba y hacia afuera y no desde abajo y hacia dentro.
    </p><p class="article-text">
        En otra demostraci&oacute;n de que lo importante para quienes gobiernan la Regi&oacute;n de Murcia, y quienes los mantienen, son las apariencias y los beneficios econ&oacute;micos -privados, por supuesto- a corto plazo, casi el 50% del presupuesto de turismo, 5,8 millones de euros, se destinar&aacute; a diferentes acciones de marketing. No se asignar&aacute;n a pol&iacute;ticas efectivas que permitan, si es que eso es posible, crear un sector tur&iacute;stico equilibrado, que minimice los impactos sociales y ambientales y reparta los beneficios de manera justa entre la poblaci&oacute;n, algo muy diferente a las pol&iacute;ticas que nos convirtieron en el agujero negro del turismo residencial y que hacen del Mar Menor la sentina de la agroindustria. Ir&aacute;n dirigidos en cambio a campa&ntilde;as de imagen que quiz&aacute; salven m&iacute;nimamente los n&uacute;meros de la siguiente temporada tur&iacute;stica pero que dejan intactas las causas de la degradaci&oacute;n econ&oacute;mica y ambiental que sufre la Regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente cuando el Mar Menor y su entorno necesitan mayor financiaci&oacute;n para evitar el colapso, 3,2 millones de euros, el 80% de la partida de marketing tur&iacute;stico, se usar&aacute;n, seg&uacute;n la Consejera Cristina S&aacute;nchez, para reforzar la marca Mar Menor y vender la laguna como destino. Parecen incapaces, y quiz&aacute;s lo son, de pensar el Mar Menor como un patrimonio natural que proporciona servicios ecosist&eacute;micos de valor incalculable y act&uacute;an como si simplemente fuese una piscina salada que genera beneficios econ&oacute;micos. La confusi&oacute;n entre prioridades con respecto al Mar Menor es de tal magnitud que no requiere mayor comentario.
    </p><p class="article-text">
        Estas decisiones presupuestarias deben hacernos abandonar cualquier esperanza de que el Gobierno de L&oacute;pez Miras tome decisiones pol&iacute;ticas efectivas para proteger y recuperar el Mar Menor. Solo la presi&oacute;n desde la sociedad civil podr&iacute;a obligarles a actuar sobre los problemas de fondo. Mientras tanto s&oacute;lo pondr&aacute;n parches hasta el desastre final. De ah&iacute; la obsesi&oacute;n por repetir un discurso tramposo que busca repartir la responsabilidad entre toda la sociedad &ndash;cuando los responsables tienen nombres y apellidos- y se&ntilde;alar al Gobierno Central como el enemigo del Mar Menor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/turismo-mar-menor-apariencias-politica_132_1002915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2020 08:35:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El turismo y el Mar Menor: las apariencias como única política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Mar Menor,Turismo,Gobierno,Presupuestos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mar Menor, los culpables y el sentido común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mar-menor-culpables-sentido-comun_132_1304329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c6c6e36-0351-4a3a-a6ed-4adcd1944c85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mar Menor, los culpables y el sentido común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Mar Menor y la comarca del Campo de Cartagena tomaron el relevo de Portmán y su bahía</p><p class="subtitle">Para los gobiernos regionales lo único importante ha sido mantener una ficción de marketing ambiental que no ahogase a la industria turístico/inmobiliaria</p></div><p class="article-text">
        Empresas que contaminan el mar con sus vertidos, pol&iacute;ticos c&oacute;mplices, vecinos que ven con claridad lo que sucede pero permanecen callados y dejan hacer. Esto ya ocurri&oacute; en la Regi&oacute;n de Murcia entre 1957 y 1990; fue en la bah&iacute;a de Portm&aacute;n. All&iacute;, el desastre medioambiental, se dice que el mayor del Mediterr&aacute;neo, sigue sin encontrar remedio 29 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.educacion.gob.es/teseo/mostrarSeleccion.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro lugar</a> quise encontrar una explicaci&oacute;n a las actitudes de los vecinos de Portm&aacute;n, primero ante los vertidos de residuos mineros que de forma evidente colmataban la bah&iacute;a y despu&eacute;s ante los posibles proyectos de regeneraci&oacute;n ambiental y recuperaci&oacute;n de la bah&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De manera muy resumida podemos decir que desde la empresa contaminante, la multinacional Pe&ntilde;arroya, con el apoyo m&aacute;s o menos militante de pol&iacute;ticos de diferentes &aacute;mbitos y de los medios de comunicaci&oacute;n regionales, se promovi&oacute; una visi&oacute;n de la realidad en la que la contaminaci&oacute;n del mar y la colmataci&oacute;n de la bah&iacute;a era un mal menor frente a las promesas de desarrollo y bienestar econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego exist&iacute;a una base material para esta visi&oacute;n. Cientos de familias depend&iacute;an de los trabajos de Pe&ntilde;arroya. La miner&iacute;a era uno de los motores econ&oacute;micos de la regi&oacute;n y el control de tipo caciquil ejercido por la multinacional y sus representantes limitaba, o directamente cercenaba, la aparici&oacute;n de alternativas econ&oacute;micas y de discursos p&uacute;blicos disidentes. El sentido com&uacute;n dec&iacute;a: &ldquo;sin vertidos no hay miner&iacute;a, sin miner&iacute;a no hay trabajo y sin trabajo&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el llamado sentido com&uacute;n, aqu&iacute; se ve con claridad, habitualmente no es otra cosa que un disfraz de la ideolog&iacute;a dominante y por lo tanto del poder. Hizo falta no ya que el desastre medioambiental alcanzase proporciones b&iacute;blicas, como est&aacute; ocurriendo en el Mar Menor, sino que la miner&iacute;a se hiciese inviable, la econom&iacute;a local quebrase y el control caciquil de Pe&ntilde;arroya desapareciese para que la actitud vecinal, y con ella el sentido com&uacute;n, cambiase. Por lo sufrido y el tiempo transcurrido, parece que el cambio fue en una direcci&oacute;n poco atractiva para quienes deben financiar los proyectos de regeneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De alg&uacute;n modo, el Mar Menor y la comarca del Campo de Cartagena tomaron el relevo de Portm&aacute;n y su bah&iacute;a. Donde antes estaba el monopolio minero de Pe&ntilde;arroya ahora encontramos <a href="https://especiales.eldiario.es/desastre_mar_menor/maquina_del_regadio/?_ga=2.63113967.1969023023.1571125737-306669285.1552650527" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el oligopolio de GS Espa&ntilde;a, Inagrup, Ciky Oro, Vanda agropecuaria y otras pocas grandes empresas multinacionales</a>. Por su parte, pol&iacute;ticos de todos los niveles y medios de comunicaci&oacute;n han contribuido a construir y fijar ese sentido com&uacute;n que dice que &ldquo;la agricultura es el motor y la gran riqueza de la econom&iacute;a regional y por tanto no solo es intocable, sino que se deben apoyar todas sus reivindicaciones y aceptar sus defectos, porque de lo contrario&hellip;&rdquo;. Incluso aunque este sentido com&uacute;n suponga mirar para otro lado cuando la explotaci&oacute;n de los trabajadores es salvaje y la agresi&oacute;n medioambiental est&aacute; a punto de acabar con un ecosistema que fue extraordinariamente rico y valioso. Para los gobiernos regionales lo &uacute;nico importante ha sido mantener una ficci&oacute;n de marketing ambiental que no ahogase a la industria tur&iacute;stico/inmobiliaria -su otro gran apoyo, tan depredador e irresponsable como la agroindustria-, algo en lo que son expertos, pues pr&aacute;cticamente todas sus medidas estrella de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os han sido eso, puro marketing.
    </p><p class="article-text">
        Si las grandes empresas de la agroindustria son las ejecutoras de los cr&iacute;menes ambientales, el principal c&oacute;mplice tiene nombres y apellidos: Ram&oacute;n Luis Valc&aacute;rcel. Y junto con &eacute;l todos los consejeros que han pasado por sus gobiernos y sus herederos pol&iacute;ticos, pero tambi&eacute;n los diferentes alcaldes de los municipios y la inmensa mayor&iacute;a de los concejales de la comarca desde hace al menos treinta a&ntilde;os, con excepciones tan minoritarias como honrosas. Por su parte, ser&iacute;a injusto culpar al grueso de la poblaci&oacute;n de algo m&aacute;s que de, muy leg&iacute;timamente, preocuparse por su bienestar m&aacute;s inmediato y no rebelarse en un entorno en el que quienes se rebelan quedan se&ntilde;alados y con frecuencia son castigados social y laboralmente.
    </p><p class="article-text">
        Ante ellos se ha esgrimido recurrentemente la figura de un ser casi m&iacute;tico: el peque&ntilde;o agricultor asfixiado por la falta de agua o al borde de la ruina por los bajos precios de las &uacute;ltimas cosechas, pero que con su sacrificio ayuda a toda la Regi&oacute;n. La realidad es que la mayor&iacute;a de estos peque&ntilde;os agricultores o bien vendieron hace tiempo o bien compraron y se transformaron en empresarios agroindustriales. Las quejas de los pocos que se encuentran a medio camino pueden ser comprensibles, pero, en general, guardan poca relaci&oacute;n con la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, sigue us&aacute;ndose al m&iacute;tico peque&ntilde;o agricultor. Y volver&aacute;n a intentar usarlo para justificar una complicidad -inacci&oacute;n en el mejor de los casos- que solo beneficia a unas pocas grandes empresas. Para el resto, queda una explotaci&oacute;n laboral desmedida en los campos y en los almacenes, una estructura econ&oacute;mica de tintes neocoloniales y otro desastre medioambiental que podr&iacute;amos arrastrar durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El colapso del Mar Menor puede arruinar la industria tur&iacute;stica de la comarca. La recuperaci&oacute;n de destinos como Los Alc&aacute;zares ser&aacute; sin duda muy complicada. Pero tambi&eacute;n puede castigar a una agricultura b&aacute;sicamente exportadora cuya responsabilidad en el desastre puede acarrear muy mala prensa internacional. En nuestra mano est&aacute; que la historia no se repita punto por punto. Un nuevo sentido com&uacute;n, con todas sus consecuencias, puede construirse desde un desastre tan evidente y que afecta tan de lleno y por tantos &aacute;ngulos a una poblaci&oacute;n ya de por s&iacute; castigada. Un buen comienzo ser&iacute;a llenar las calles, organizarse y desconfiar de quienes nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;. O actuamos ahora o nos lamentaremos muy pronto, como todav&iacute;a lo hacen en Portm&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mar-menor-culpables-sentido-comun_132_1304329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Oct 2019 10:07:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Mar Menor, los culpables y el sentido común]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Mar Menor,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inmigración y el voto a la derecha en Torre Pacheco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/inmigracion-voto-derecha-torre-pacheco_132_2724539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bf06830-613c-4885-ba88-6bcba3089f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inmigración y el voto a la derecha en Torre Pacheco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monolitismo cultural del municipio, de cariz conservador, religioso y sumiso al poder (originado en cómo se impuso la victoria franquista) siempre ha arrojado sombras y miedos sobre el recién llegado</p><p class="subtitle">La gran pregunta vuelve a ser qué hacer. De momento, el domingo 26 las derechas acumularán más del 60% del voto</p></div><p class="article-text">
        A la mayor&iacute;a de quienes somos de Torre Pacheco no nos sorprendi&oacute; el resultado de las elecciones generales del pasado 26 de abril, lo cual no significa que comprendamos sus causas. &Uacute;ltimamente se ha escrito y hablado mucho sobre el municipio, pero me da la sensaci&oacute;n de que seguimos ara&ntilde;ando la superficie, sin una perspectiva m&aacute;s amplia en lo temporal y en lo social tanto nuestra compresi&oacute;n como nuestra capacidad de acci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s que limitada. Este texto es un primer intento de explicaci&oacute;n desde las ciencias sociales.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos con el contexto. Por un lado, la animadversi&oacute;n al colectivo de migrantes es algo casi omnipresente en los espacios p&uacute;blicos del municipio, aunque por suerte la distancia entre pr&aacute;cticas y discursos todav&iacute;a es considerable. Por el otro, la expresi&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s consolidada en Torre Pacheco es una forma de cabreo antipol&iacute;tico que, partiendo del &ldquo;todos son iguales&rdquo;, sacraliza una cultura pol&iacute;tica incapaz de salir de simplificaciones muy &uacute;tiles a las clases que m&aacute;s poder acumulan en el municipio -representadas en los partidos de la derecha-, veremos que estas dos cuestiones est&aacute;n estrechamente relacionadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo explicamos estas dos particularidades? Desde una perspectiva hist&oacute;rico-social podemos acercarnos a comprender el meollo de la cuesti&oacute;n. El Torre Pacheco anterior al franquismo era un n&uacute;cleo rural dominado por grandes propietarios, con un campesinado minifundista escaso y poco desarrollado y sin ninguna industria importante. La poblaci&oacute;n de jornaleros establecidos de forma permanente o llegados en &eacute;pocas de cosecha de regiones cercanas como La Mancha, estaba pol&iacute;ticamente controlada por relaciones de cacicazgo que, por ejemplo, aseguraban la victoria de los partidos mon&aacute;rquicos en las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        La proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica abri&oacute; una brecha al poner sobre la mesa los derechos laborales de los jornaleros y al potenciar la fuerza asociativa de los sindicatos de trabajadores agr&iacute;colas y los partidos de izquierdas. La acci&oacute;n obrera permiti&oacute; incluso la colectivizaci&oacute;n de fincas durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de Rep&uacute;blica y la Guerra Civil. Sin embargo, el triunfo de los franquistas no s&oacute;lo revirti&oacute; las conquistas laborales y los avances de la reforma agraria sino que liquid&oacute; o puso en desbandada a los elementos m&aacute;s conscientes y politizados. Los propietarios agr&iacute;colas asumieron su victoria recuperando sin complejos sus privilegios, el resto tuvo que aceptarlo y cargar adem&aacute;s con la &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; y la &ldquo;culpa&rdquo; de haber desafiado el &ldquo;orden divino&rdquo;. Sin estructuras m&aacute;s o menos estables que apoyasen a quienes se situaron del lado de la Rep&uacute;blica, ni siquiera bajo subterfugios, la imposici&oacute;n de la hegemon&iacute;a cultural franquista se ejecut&oacute; sin mayor impedimento.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que las aguas del trasvase Tajo-Segura llegasen al municipio, el &ldquo;otro&rdquo;, el &ldquo;emigrante&rdquo;, ven&iacute;a fundamentalmente de La Mancha, se instalaba en campamentos fuera de la poblaci&oacute;n, apenas se relacionaba con los locales y desaparec&iacute;a al acabar la recogida de la cosecha. Esto los convert&iacute;a en figuras al mismo tiempo tan &uacute;tiles como desconocidas, y por eso mismo temidas. Con el trasvase, los temporeros se convirtieron en poblaci&oacute;n permanente, &ldquo;los manchegos&rdquo; y &ldquo;los andaluces&rdquo; fueron los primeros en llegar y sobre ellos recayeron los estigmas que las siguientes oleadas seguir&iacute;an heredando: sucios, ruidosos, peligrosos. El esquema se repiti&oacute; despu&eacute;s con los emigrantes del Magreb, Latinoam&eacute;rica, &Aacute;frica subsahariana y el subcontinente indio.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos generales, podemos decir que el monolitismo cultural del municipio, de cariz conservador, religioso y sumiso al poder (originado en c&oacute;mo se impuso la victoria franquista) siempre ha arrojado sombras y miedos sobre el reci&eacute;n llegado, dificultando las relaciones entre viejos y nuevos pachequeros. Por si no fuera suficiente, las condiciones econ&oacute;micas y laborales de los reci&eacute;n llegados han sido, repetidamente, una losa doble sobre sus cabezas; los bajos salarios o las dificultades para el acceso a la vivienda no han sido vistos por la poblaci&oacute;n de acogida como causa de los estigmas de los que antes habl&aacute;bamos sino como consecuencia de los mismos, dando origen a algunas de las falacias m&aacute;s peligrosas que a&uacute;n circulan por el municipio: se les paga poco porque no son de fiar, no se les alquila o se les alquila a precios desorbitados porque son sucios y son capaces de compartir una vivienda entre varias familias, etc.
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n actual de la delincuencia en Torre Pacheco deber&iacute;amos encuadrarla en el esquema descrito. En primer lugar, debemos aclarar que los &iacute;ndices de criminalidad del municipio no est&aacute;n por encima de la media nacional y en 2018 se redujeron sensiblemente frente a 2017, seg&uacute;n datos del Ministerio del Interior. No obstante, esta percepci&oacute;n debe tener alguna base material. En este punto debemos volver a c&oacute;mo el &ldquo;otro&rdquo; no solo es visto con desconfianza sino que adem&aacute;s se le hace culpable de sus propios males y causa de cualquier anomal&iacute;a o desequilibrio social.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la gran pregunta sea por qu&eacute; las comunidades migrantes extranjeras no s&oacute;lo no han conseguido, en general, desembarazarse de los estigmas del &ldquo;otro&rdquo; a pesar de que muchos llevan viviendo en el municipio m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. Podr&iacute;amos decir, sin miedo a equivocarnos, que la asimilaci&oacute;n de los primeros migrantes interiores vino de la mano del acceso a peque&ntilde;os avances en las condiciones laborales y puestos de trabajo ligeramente mejores &ndash;tanto en salario como en estatus-, lo que se tradujo, claro est&aacute;, en progresos en sus condiciones de vida. Esto ocurri&oacute; en un contexto econ&oacute;mico expansivo, de crecimiento que se cre&iacute;a infinito, que lleg&oacute; al paroxismo durante la burbuja inmobiliaria.
    </p><p class="article-text">
        La gran diferencia entre los migrantes interiores y exteriores es que los segundos llegaron durante el ciclo expansivo pero nunca pudieron ascender en el escalaf&oacute;n salarial &ndash;ni hablemos del estatus de sus puestos de trabajo. En todo este tiempo no s&oacute;lo no han mejorado sus condiciones laborales y por ende vitales sino que en plena crisis econ&oacute;mica, como el resto de trabajadores, las han visto empeorar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n se beneficia de esto? &iquest;A qui&eacute;n le conviene este juego de im&aacute;genes deformadas? Sin ninguna duda, a aquellos que pagan bajos salarios y obtienen buenos beneficios, en la agricultura y su industria af&iacute;n, en la construcci&oacute;n, en los servicios&hellip;, aquellos que desde hace mucho tiempo hacen lo posible por alejar el foco de sus cuentas de resultados cuando llegan los despidos o los desahucios. Como dec&iacute;amos m&aacute;s arriba, cuando la cultura pol&iacute;tica predominante tiende a la simplificaci&oacute;n, casi al famoso &ldquo;haga como yo, no se meta en pol&iacute;tica&rdquo; que la leyenda atribuye a Franco, es f&aacute;cil que una poblaci&oacute;n relativamente acomodada en su precariedad y con perspectivas de ascenso social apueste por las opciones pol&iacute;ticas donde las clases dominantes se representan: el Partido Independiente (antes UCD y CDS) y el PP, instrumentos pol&iacute;ticos de los propietarios tradicionales y los nuevos empresarios agr&iacute;colas y de la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante la ausencia de otras estructuras pol&iacute;ticas organizadas y con capacidad para actuar e influir en el territorio, el frenazo econ&oacute;mico redistribuy&oacute; los votos entre las opciones tradicionales (como antes lo hizo el cambio de modelo productivo) y no solo no ayud&oacute; a imaginar alternativas sociales y econ&oacute;micas sino que coloc&oacute; al emigrante con sus estigmas en el centro de la diana, convirti&eacute;ndolo en &ldquo;el que se queda con el trabajo&rdquo;, &ldquo;el que acumula ayudas sociales&rdquo;, &ldquo;el que amenaza la seguridad&rdquo;, etc. Momento perfecto para que aparezca un partido como Vox y divida en tres un campo tradicionalmente de dos. Los municipios de la Regi&oacute;n en los que este partido ha conseguido mejores resultados no solo es que compartan altos porcentajes de inmigraci&oacute;n, es que tienen adem&aacute;s circunstancias hist&oacute;ricas, econ&oacute;micas y socioculturales muy parecidas.
    </p><p class="article-text">
        No es tanto un problema de convivencia -no hay tal- o de seguridad, como interesadamente argumentan algunos, se trata de la distribuci&oacute;n desequilibrada de los recursos que ya no alcanza ni a las migajas y del concepto de ciudadan&iacute;a que tradicionalmente se ha asignado a quienes ocupaban los puestos m&aacute;s bajos de la estructura social y econ&oacute;mica. Ahora que las perspectivas de crecimiento de anta&ntilde;o quedan lejos hay a quienes les parece factible y deseable que los emigrantes sigan realizando los trabajos m&aacute;s duros a cambio de salarios bajos, pero dejando de ser visibles, idealmente apartados durante las campa&ntilde;as agr&iacute;colas y de vuelta a sus pa&iacute;ses una vez terminadas.
    </p><p class="article-text">
        La gran pregunta vuelve a ser qu&eacute; hacer. De momento, el domingo 26 las derechas acumular&aacute;n m&aacute;s del 60% del voto. Si en el futuro queremos acabar con la polarizaci&oacute;n social deber&iacute;amos trabajar por una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de los beneficios econ&oacute;micos (la relaci&oacute;n capital/trabajo) que asegure tanto unas mejores condiciones de vida para quienes ocupan los trabajos peor pagados como una mayor estabilidad para quienes se encuentran por encima de estos &ndash;a veces m&aacute;s en cuanto estatus que a salario. Pero esto parece poco probable si antes no construimos estructuras pol&iacute;ticas que aglutinen a viejos y nuevos vecinos, capaces de ofrecer una explicaci&oacute;n m&aacute;s compleja de la realidad, pegadas al territorio y capaces de sumar cada vez m&aacute;s fuerza en pos de una soluci&oacute;n como la apuntada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/inmigracion-voto-derecha-torre-pacheco_132_2724539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 May 2019 10:59:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inmigración y el voto a la derecha en Torre Pacheco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Torre Pacheco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dudosa democracia de la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/dudosa-democracia-region-murcia_132_3535822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuando se publique este art&iacute;culo Pedro Antonio S&aacute;nchez ya habr&aacute; declarado ante el juez por el caso Auditorio, muy probablemente seguir&aacute; imputado y salvo milagro seguir&aacute; siendo presidente de la Comunidad Aut&oacute;noma de la Regi&oacute;n de Murcia. Sin embargo, entre las peticiones de dimisi&oacute;n y el juego a dos bandas de Ciudadanos, que ladra pero no muerde, se ha ido disolviendo el esc&aacute;ndalo de las presiones ejercidas sobre el fiscal superior de la Regi&oacute;n de Murcia, Manuel L&oacute;pez Bernal, a las que hay que sumar los asaltos a la casa del fiscal anticorrupci&oacute;n auton&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia de estos hechos me hizo recordar las veces que amigos de otras Comunidades me han preguntado por mi opini&oacute;n sobre el secreto del &eacute;xito del PP en la Regi&oacute;n de Murcia. Normalmente respondo con digresiones sobre redes clientelares y diferentes estrategias de manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica relacionadas con el agua, la propiedad privada, las tradiciones... Pero habitualmente dejo fuera las maniobras de presi&oacute;n directa, muchas relacionadas con la provisi&oacute;n de empleos y la confecci&oacute;n de esas redes clientelares, sin las que es imposible entender las m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de control pol&iacute;tico casi absoluto del PP en Murcia y su relativa p&eacute;rdida de poder municipal y auton&oacute;mico en 2015.
    </p><p class="article-text">
        Nicholas Abercrombie y Bryan S. Turner en su ensayo <em>La tesis de la ideolog&iacute;a dominante</em> (1985) afirman que la docilidad pol&iacute;tica se debe m&aacute;s a las presiones materiales que a &ldquo;los significantes trascendentales&rdquo;, de modo que la reproducci&oacute;n de un determinado orden pol&iacute;tico tiene m&aacute;s que ver con lo que &ldquo;los explotados&rdquo; consiguen o evitan que con la interiorizaci&oacute;n de determinados valores. En mi opini&oacute;n esto no explica por s&iacute; solo la reproducci&oacute;n de la hegemon&iacute;a cultural, pero s&iacute; es un elemento de importancia crucial para entender la escasez y debilidad de respuestas contrahegem&oacute;nicas. En la Regi&oacute;n de Murcia estas presiones han sido una constante, poco comentada pero bien conocida, a todos los niveles.
    </p><p class="article-text">
        Relatar&eacute; brevemente tres ejemplos que conozco de primera mano (desgraciadamente podr&iacute;an ser m&aacute;s) y que ilustran algunos de los m&eacute;todos usados durante los a&ntilde;os de la burbuja para evitar la organizaci&oacute;n de resistencias y acallar voces. Evitar&eacute; nombres y localidades para resaltar el hecho de que fueron (y son) situaciones normales en toda la Regi&oacute;n (y pueden serlo, sin duda, en otras Comunidades Aut&oacute;nomas).
    </p><p class="article-text">
        All&aacute; por el a&ntilde;o 2003 el milagro econ&oacute;mico espa&ntilde;ol ten&iacute;a a Murcia como uno de sus alumnos aventajados, grandes proyectos de urbanizaci&oacute;n estaban en marcha y las restricciones legales eran la &uacute;ltima preocupaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los representantes pol&iacute;ticos. En una de las localidades epicentro de la burbuja inmobiliaria, a pesar de la mayor&iacute;a absoluta del PP, un reci&eacute;n elegido concejal de izquierdas pod&iacute;a con sus remilgos poner en apuros el tranquilo discurrir de recalificaciones y reparto de favores.
    </p><p class="article-text">
        Primero se le ofreci&oacute; participar del gobierno municipal como m&eacute;todo de cooptaci&oacute;n. Ante su negativa comenzaron las represalias, no solo en su labor como concejal, sino tambi&eacute;n en su puesto de trabajo en una de las instituciones financieras que engras&oacute; con dinero f&aacute;cil los engranajes de la especulaci&oacute;n en la Regi&oacute;n de Murcia y que en 2011 rescatamos todos a escote. La entidad financiera lleg&oacute; a trasladarlo a otra localidad a m&aacute;s de cien kil&oacute;metros, entre otras lindezas, lo cual no afloj&oacute; su labor en la oposici&oacute;n, pero le dej&oacute; con pocas ganas de repetir como concejal.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s o menos en las mismas fechas un joven licenciado comenzaba a trabajar para una importante empresa de la Regi&oacute;n. Lo contrataron a pesar de haber formado parte de una candidatura municipal de IU. Eso s&iacute;, desde el principio se le advirti&oacute; de que no volviese a hacerlo y evitase que se le relacionase con esa organizaci&oacute;n. As&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo ejemplo es el de un trabajador de la construcci&oacute;n. Tras la salida de la c&aacute;rcel del alcalde corrupto de su municipio, ya en los comienzos de la crisis econ&oacute;mica, recibi&oacute; una llamada de tel&eacute;fono en la que se le urg&iacute;a a proteger su puesto de trabajo acudiendo a una manifestaci&oacute;n de apoyo al excarcelado. Entre convencidos y temerosos, fueron tantos los asistentes a aquella manifestaci&oacute;n que no cab&iacute;an en la plaza del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Si este tipo de estrategias de control socio-pol&iacute;tico son bastante normales y atraviesan la sociedad, desde el trabajador m&aacute;s humilde hasta el fiscal superior, &iquest;podemos hablar de democracia?  &iquest;Qui&eacute;n la garantiza en un territorio en el que cada acto, no ya de disidencia pol&iacute;tica, sino de cumplimiento escrupuloso de las responsabilidades, se convierte en un ejercicio de hero&iacute;smo? &iquest;C&oacute;mo revertir esta situaci&oacute;n totalmente y evitar que vuelva a ocurrir? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/dudosa-democracia-region-murcia_132_3535822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2017 09:38:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La dudosa democracia de la Región de Murcia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La poesía es una forma de recuperar el sentido y la dignidad de las cosas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/poesia-recuperar-sentido-dignidad-cosas_1_3771003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44a1df65-72c9-40c7-b62c-72ca3fe89d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La poesía es una forma de recuperar el sentido y la dignidad de las cosas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poeta Adrián Bernal presentó en Cartagena su tercer poemario Estaciones de invierno, un canto a la solidaridad desde la dialéctica de la rabia y la ternura.</p></div><p class="article-text">
        Adri&aacute;n Bernal Herce (Alicante, 1983) lleg&oacute; a la poes&iacute;a en Tegucigalpa, donde trabaj&oacute; para la Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n al Desarrollo como programador cultural del centro espa&ntilde;ol entre 2011 y 2013. All&iacute; public&oacute; <em>29 d&iacute;as de abril y marzo</em> (Dispara la palabra, 2012), un diario po&eacute;tico de la vida de la considerada como ciudad m&aacute;s peligrosa de Am&eacute;rica Latina. Antes hab&iacute;a estudiado Publicidad y Antropolog&iacute;a Social y hab&iacute;a sido bajista y voz del grupo de ska-punk <em>Siki&aacute;trico</em>. En el a&ntilde;o 2014 gan&oacute; el prestigioso Certamen Internacional de Poes&iacute;a Mart&iacute;n Garc&iacute;a Ramos con el libro <em>Todas las ciudades del fuego</em> (Dif&aacute;cil, 2015), un paseo por las ciudades que habitan en su memoria, unas ciudades arrasadas por el capitalismo y el olvido programado.
    </p><p class="article-text">
        El pasado viernes, junto al poeta cartagenero Juan de Dios Garc&iacute;a, prologuista de <em>Estaciones de invierno </em>(Libros en su Tinta), dio un recital en la librer&iacute;a &ldquo;la monta&ntilde;a m&aacute;gica&rdquo; all&iacute; pudimos comprobar que sus versos suenan a <em>bebop</em>, pero antes conversamos con &eacute;l sobre su obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; Estaciones de invierno?</strong><em>Estaciones de invierno</em>
    </p><p class="article-text">
        Es una referencia directa a uno de los libros del poeta franc&eacute;s Arthur Rimbaud que habitualmente se ha traducido al castellano como <em>Una temporada en el infierno</em>, aunque el t&iacute;tulo original en franc&eacute;s es <em>Une saison en enfer</em>. La palabra que usa Rimbaud puede traducirse como temporada o como estaci&oacute;n y yo juego con esa relaci&oacute;n entre invierno e infierno y entre estaci&oacute;n del a&ntilde;o y de tren. Uno de los versos de Rimbaud, que uso al principio de mi poemario dice: &ldquo;&iexcl;y temo al invierno porque es la estaci&oacute;n del confort!&rdquo;, la idea de este libro es una persecuci&oacute;n de la po&eacute;tica y del personaje que ha revolucionado la poes&iacute;a moderna. Empez&oacute; a escribir a los 15 a&ntilde;os y lo dej&oacute; a los 19, desapareci&oacute; una temporada para volver a aparecer como colonizador y como traficante de armas primero en Yemen y despu&eacute;s en Abisinia (la actual Etiop&iacute;a). La idea del poeta huyendo de s&iacute; mismo, del confort de la vida burguesa, me apasiona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes son tus referencias literarias, qu&eacute; otras resonancias se va a encontrar el lector de Estaciones de invierno?</strong><em>Estaciones de invierno</em>
    </p><p class="article-text">
        Muchos poetas dir&iacute;an que escribo poes&iacute;a culturalista, los partidarios de la poes&iacute;a pura dicen que al poema hay que quitarle todo lo que no es poes&iacute;a, pero es que a m&iacute; la m&uacute;sica y la literatura, junto con vivir, es lo que m&aacute;s me da ganas de escribir y no entiendo la vida sin la cultura, ser&iacute;a incapaz de escribir sin la influencia de la cultura. Yo empec&eacute; a escribir tarde, a los 29 a&ntilde;os, cuando la mayor&iacute;a ya han abandonado la poes&iacute;a y como lector llegu&eacute; muy marcado por algunos de los <em>nov&iacute;simos</em>, Leopoldo Mar&iacute;a Panero, Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n, Pere Gimferrer cuando no se pone muy barroco, precisamente todos muy culturalistas. Supongo que de todos ellos hay algo en mi poes&iacute;a, de algunos de forma deliberada he usado citas para comenzar cada poema. Ha sido una manera de marcar estaciones por los ep&iacute;grafes, por las citas que introducen cada poema, construyendo un itinerario que juega con la met&aacute;fora del tren que es un s&iacute;mbolo po&eacute;tico con mucha fuerza y personalmente un elemento muy importante en mi memoria sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Pero por la composici&oacute;n de p&aacute;gina y por la forma de narrar los lectores se van a encontrar a los <em>beats</em>, en particular <em>El aullido</em> de Allen Ginsberg est&aacute; muy presente. El poema &ldquo;Crossroads o antieleg&iacute;a segunda a Robert Johnson&rdquo; que cierra el libro es un buen ejemplo de esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>T&uacute; has sido m&uacute;sico y por lo que parece hay tambi&eacute;n mucha m&uacute;sica en Estaciones de invierno</strong><em>Estaciones de invierno</em>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los <em>beats</em>, hay mucha m&uacute;sica porque no s&eacute; entender la poes&iacute;a de otra manera. De la poes&iacute;a lo que m&aacute;s me interesa es el ritmo, creo que es lo que la hace &uacute;nica y eso va muy ligado a lo musical.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s un juego muy importante con el jazz y especialmente con el <em>Blue Train</em> de Coltrane, en muchos poemas intento interpretar a Rimbaud a ritmo de <em>bebop</em>, y algunos est&aacute;n escritos como un ejercicio mientras escuchaba <em>Blue Train</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n Robert Johnson parece estar muy presente en tu obra</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya en <em>Todas las ciudades</em> escrib&iacute; un poema a Robert Johnson, un personaje asombroso, uno de los primeros <em>bluesmen</em>, muerto a los 27 a&ntilde;os, envenenado por un marido celoso que llevaba uno de los bares donde &eacute;l tocaba. Se cuenta que Robert Johnson vendi&oacute; su alma al diablo para aprender a tocar la guitarra mejor que nadie, me atrae mucho c&oacute;mo el mito transforma la historia cultural.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s el contexto cultural de Johnson es fascinante, el sur profundo y pantanoso de los EEUU, de un Misisipi en el que nace el <em>blues</em>. Una m&uacute;sica que explica la vida, que se usa para cantar las miserias pero que tambi&eacute;n sirve como herramienta de libertad, primero para los esclavos con las <em>spirituals</em> y las <em>work songs</em> y luego el <em>blues</em> cuando se liberan pero siguen siendo esclavos del capitalismo incipiente. En realidad las letras no cambian tanto, del amo al jefe, de las grandes plantaciones a las grandes ciudades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sirve para algo la poes&iacute;a hoy en d&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero creer que s&iacute;, es una b&uacute;squeda, un volver a traer lo vivido, un di&aacute;logo entre la memoria y la vivencia. La poes&iacute;a trata sobre las ausencias, es una forma volver, de recuperar el sentido y la dignidad de las cosas y en mi caso una forma de crear espacios aut&oacute;nomos de la sociedad capitalista dentro de esta vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay bastantes referencias y creo que interpretaciones pol&iacute;ticas en tus poemas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi poes&iacute;a es una forma de pol&iacute;tica, no como lo pod&iacute;a ser la poes&iacute;a social de los 50 y 60, no intento cambiar actitudes ni convencer a nadie, ni siquiera sostener mis posturas ideol&oacute;gicas, pero es pol&iacute;tica, estoy haciendo pol&iacute;tica cuando escribo poes&iacute;a. Se trata de una confrontaci&oacute;n entre la rabia y la ternura que viene de Vallejo. Las formas de opresi&oacute;n cotidiana y el mundo laboral est&aacute;n muy presentes en mi poes&iacute;a, yo no me quejo de mis curros de mierda, pero esa experiencia me permite empatizar con la gente que m&aacute;s sufre en una sociedad cada vez m&aacute;s polarizada entre pobres y ricos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me ha llamado mucho la atenci&oacute;n la presencia de los p&aacute;jaros a lo largo de tus tres poemarios, &iquest;qu&eacute; significan para ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son la representaci&oacute;n absoluta de la libertad y a la vez son tambi&eacute;n met&aacute;fora de la migraci&oacute;n. Al moverte construyes una cartograf&iacute;a, unos itinerarios que explican sobre el mapa tu vida, los p&aacute;jaros me fascinan por eso. Adem&aacute;s en <em>Estaciones de invierno</em> me ayudan a ilustrar la idea de migraci&oacute;n al sur.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ha sido la acogida de Estaciones de invierno?</strong><em>Estaciones de invierno</em>
    </p><p class="article-text">
        Yo estoy muy c&oacute;modo defendiendo el libro, me lo estoy pasando muy bien dando recitales, pero al final es algo minoritario, como casi todo en poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre los sectores m&aacute;s especializados parece que se ha recibido bien, ha tenido algunas buenas rese&ntilde;as. Pero todav&iacute;a le queda andadura, habr&aacute; que esperar un poco m&aacute;s para juzgarlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/poesia-recuperar-sentido-dignidad-cosas_1_3771003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Oct 2016 09:35:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La poesía es una forma de recuperar el sentido y la dignidad de las cosas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Cultura,Entrevistas,Música,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es el PP indestructible?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pp-indestructible_132_3920955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En una secuencia m&iacute;tica de Los Simpsons al se&ntilde;or Burns le explican tras su chequeo en la cl&iacute;nica Mayo que es el hombre m&aacute;s enfermo de los EEUU, pero que sus muchas enfermedades se bloquean entre ellas. Esto bien podr&iacute;a hacerlo indestructible, como piensa &eacute;l, o hacer que las m&aacute;s ligera brisa pudiese matarle, como le advierte su doctor.
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            </figure><p class="article-text">
        A veces pienso que eso es exactamente lo que le ocurre al Partido Popular, los innumerables esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n de los que son protagonistas, los nefastos resultados de sus pol&iacute;ticas, sus mentiras descaradas, la incompetencia de muchos de sus l&iacute;deres&hellip; El volumen de podredumbre es tal que resulta inasumible, la sociedad no est&aacute; preparada para valorar en su justa medida cuan enfermo est&aacute; el PP. Y por eso puede que sea indestructible o que una ligera brisa pueda hacerlo derrumbarse como un castillo de naipes en el momento menos esperado.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada fue ejemplar en este sentido. El lunes por la noche tra&iacute;a la demostraci&oacute;n de que los l&iacute;deres del PP no tienen ning&uacute;n problema para mentir descaradamente: en el debate a siete Pablo Casado hab&iacute;a utilizado, siendo totalmente consciente de ello, un gr&aacute;fico manipulado sobre el gasto social durante la legislatura 2011-2015 &ndash;<a href="http://www.eldiario.es/politica/PP-manipula-grafico-presumir-social_0_529147081.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todav&iacute;a no ha pedido perd&oacute;n por ello.</a> El martes por la tarde nos permiti&oacute; constatar de nuevo la incompetencia de los l&iacute;deres del partido y su poco aprecio por la libertad de expresi&oacute;n al pedir el cierre de la web sat&iacute;rica rajoypresidente.es, sustituida inmediatamente por otra con el desternillante nombre de <a href="http://www.eldiario.es/politica/PP-Mundo-Today-Rajoy-presidente_0_529147542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esawebdelaqueustedmehabla.com.</a> Y llegamos a la noche escuchando al ministro del interior pedir al director de la oficina antifraude de Catalunya que <a href="http://www.publico.es/politica/fernandez-diaz-conspiro-jefe-oficina.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sacase trapos sucios</a> de sus rivales pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Un manejo antidemocr&aacute;tico de los aparatos del Estado y de su posici&oacute;n de poder que debiera haberle costado la dimisi&oacute;n o airadas protestas por todo el pa&iacute;s. No s&oacute;lo no ocurri&oacute; ni lo uno ni lo otro sino que adem&aacute;s el electorado los ha premiado con mejores resultados electorales. El PP parece indestructible.
    </p><p class="article-text">
        Debemos aceptar que por el momento el suelo electoral del PP ronda los siete millones largos de votos. Si descartamos a los grupos sociales cuyos intereses ha defendido real y tradicionalmente el PP y que no han cre&iacute;do que C&rsquo;s pudiese ocupar de la noche a la ma&ntilde;ana ese espacio, nos sigue quedando un n&uacute;mero muy importante de votantes que lo son contra sus propios intereses y a pesar del volumen de esc&aacute;ndalos que afectan al PP. Se me podr&aacute; preguntar qu&eacute; es eso de &ldquo;sus intereses&rdquo;, argumentar que no existe tal cosa como los intereses objetivos de un grupo, no pretendo entrar en una disquisici&oacute;n demasiado intrincada as&iacute; que recurrir&eacute; al ejemplo que Terry Eagleton utiliza en su magn&iacute;fica obra Ideolog&iacute;a, una introducci&oacute;n, el autor ingl&eacute;s nos pide que imaginemos un grupo social llamado &ldquo;esclavo de galeras en la proa de estribor&rdquo; cuya misi&oacute;n consiste en remar durante quince horas y elogiar al emperador mientras son azotados, Eagleton con toda la sorna de la que es capaz explica que este grupo tiene intereses objetivos innegables, no man&iacute;as ni caprichos, empezando por abandonar la galera lo antes posible.
    </p><p class="article-text">
        Esto desde luego no significa que el tercer esclavo de galeras en la proa de estribor tenga que llegar de forma autom&aacute;tica o mec&aacute;nica a esa conclusi&oacute;n, ni que sea est&uacute;pido si no lo hace. Que esto ocurra o no depender&aacute; de los mecanismos de control f&iacute;sico e ideol&oacute;gico y del papel que por ejemplo pueda jugar la Liga de Esclavos de Galeras Evadidos.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que la ideolog&iacute;a juega un papel imprescindible en esto, aunque volviendo a Eagleton, como la halitosis, s&oacute;lo la reconozcamos en los otros, el problema es que desde la derecha se gana la batalla ideol&oacute;gica (el interminable combate por la hegemon&iacute;a cultural) a trav&eacute;s de discursos de seducci&oacute;n y miedo que funcionan muy bien esgrimidos desde una posici&oacute;n de poder y control real sobre los medios de comunicaci&oacute;n: &ldquo;el pa&iacute;s de los emprendedores&rdquo; frente al &ldquo;pa&iacute;s de los bolivarianos&rdquo;; el &ldquo;estamos saliendo de la crisis&rdquo; frente a &ldquo;cualquier cambio nos har&aacute; retroceder&rdquo;. Sin embargo, desde la izquierda se debe dar esta batalla desde la raz&oacute;n, la formaci&oacute;n y la solidaridad, la seducci&oacute;n ha funcionado excelentemente para atraer a votantes ideol&oacute;gicamente de izquierdas decepcionados con las contradicciones del PSOE, pero parece haber tocado techo e incluso rebotado.
    </p><p class="article-text">
        Los mayores &eacute;xitos en el combate por la hegemon&iacute;a no los ha ganado Podemos, sino la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y lo ha hecho precisamente a base de pedagog&iacute;a, lucha y mucha solidaridad. En el imaginario colectivo el derecho a la vivienda ha superado al derecho a la propiedad de los bancos, hasta tal punto que en el terreno del discurso (y s&oacute;lo en el del discurso) incluso el PP <a href="http://www.eldiario.es/politica/PP-gestion-desahucios-politica-pancartas_0_407359641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha apuntado a este carro. </a>Quiz&aacute; no han le&iacute;do a Laclau, pero en el PP saben apropiarse de elementos del discurso contrario, resignificarlos y usarlos para mantener la hegemon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por seguir con los s&iacute;miles b&eacute;licos, la guerra rel&aacute;mpago de Podemos ha conquistado important&iacute;simos espacios, provocando un terremoto que ha despertado y agitado las tradicionales trincheras de IU que si no amenazaban al poder establecido s&iacute; hab&iacute;an permitido mantener estructuras esenciales de lucha y organizaci&oacute;n. Ahora el reto es consolidar las posiciones, crear redes y fortalecer las diferentes organizaciones para trabajar en las l&iacute;neas de lucha, solidaridad y formaci&oacute;n. El mundo de lo racional y el pensamiento, frente al de lo irracional y los sentimientos de la campa&ntilde;a electoral como estrategia para seguir conquistando terreno.
    </p><p class="article-text">
        Estar preparados para la derrota es tan importante como estarlo para la victoria. Superado el golpe, la izquierda debe volver a ser conscientes de que no ganar&aacute; ninguna elecci&oacute;n s&oacute;lo en la campa&ntilde;a, antes y ahora sigue siendo necesario construir redes y organizaciones populares, es una carrera de fondo y desagradecida, pero ineludible, esa ser&aacute; la brisa, no tan ligera, que acabe con el PP.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pp-indestructible_132_3920955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jun 2016 06:57:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Es el PP indestructible?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Elecciones Generales 2016,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Complicidad político-empresarial: en Portmán contaminar salió gratis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/complicidad-politicoempresarial-portman-contaminar-gratis_132_4024255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los vertidos a la bah&iacute;a de Portm&aacute;n cesaron el 30 de marzo de 1990 y en diciembre de 1991 los mineros, tras intensas protestas, firmaron sus despidos con Portm&aacute;n Golf. Desde 1992 pr&aacute;cticamente no ha habido un a&ntilde;o sin que se anunciase el comienzo inminente de las obras de regeneraci&oacute;n de la bah&iacute;a. Tras el espantoso rid&iacute;culo hecho con la &lsquo;desaparici&oacute;n&rsquo; del expediente de adjudicaci&oacute;n en 2012 y la posterior apuesta por el aprovechamiento minero de los residuos por la empresa alemana Aria S.L., cuyo propietario acab&oacute; detenido por estafa en 2014, hemos vuelto a la casilla de salida y se han adjudicado las obras, no sin pol&eacute;mica, seg&uacute;n el proyecto de 2012. Otros cuatro a&ntilde;os perdidos, van veintis&eacute;is y mejor no hacerse ilusiones, la orden de inicio de las obras la tendr&aacute; que dar el nuevo gobierno a&uacute;n por llegar y esto significar&aacute; casi con total seguridad m&aacute;s dilaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido desde 1991 es indignante, pero no es nada comparado con el origen del problema. &Eacute;ste tiende a olvidarse aunque supone un buen ejemplo de la complicidad entre poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico y su continuidad desde el franquismo hasta nuestros d&iacute;as. En 1946 Pe&ntilde;arroya absorbi&oacute; por completo a la que desde 1930 hab&iacute;a sido su socia al 50%, la Sociedad Zapata-Portm&aacute;n. Los caciques tradicionales, el m&iacute;tico t&iacute;o Lobo, su yerno Tom&aacute;s Maestre y sus descendientes, eran sustituidos por una empresa transnacional de capital franc&eacute;s, propiedad para m&aacute;s se&ntilde;as de la muy poderosa e influyente familia Rothschild. Curiosamente, aunque la Ley de minas de 1944 exig&iacute;a que al menos el 75% de la propiedad de las empresas mineras fuese espa&ntilde;ola, el Consejo de Ministros decidi&oacute; que se incumpliese su propia ley y permiti&oacute; que Pe&ntilde;arroya explotase la Sierra Minera de Cartagena-La Uni&oacute;n pr&aacute;cticamente en r&eacute;gimen de monopolio y en condiciones neocoloniales.
    </p><p class="article-text">
        La multinacional contaba con buenas conexiones en las altas esferas del Estado. Jes&uacute;s Romero Gorr&iacute;a, letrado del Consejo de Estado desde 1942, fue presidente de la Sociedad Minero Metal&uacute;rgica Pe&ntilde;arroya hasta que en 1957 fue nombrado Subsecretario del Ministerio de Trabajo, cartera que acab&oacute; dirigiendo entre 1962 y 1969. Ya en los a&ntilde;os 80, en plena democracia, Romero Gorr&iacute;a volvi&oacute; a la presidencia de la empresa mientras era tambi&eacute;n miembro del Consejo de Estado. No son un invento reciente las &lsquo;puertas giratorias&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1957 Pe&ntilde;arroya comenz&oacute; la explotaci&oacute;n a cielo abierto y los vertidos al mar: una gran inversi&oacute;n en capital, poca mano de obra y una enorme tasa de beneficio. El Ministerio de Obras P&uacute;blicas hab&iacute;a negado dos veces los permisos para los vertidos y hab&iacute;a hecho una serie de recomendaciones. A pesar de no cumplir con ninguna, la multinacional obtuvo el visto bueno en 1959. Justo ese a&ntilde;o hab&iacute;a contratado como ingeniero de minas a Tom&aacute;s Mart&iacute;nez Bordi&uacute;, hermano del yerno de Franco. El lavadero Roberto empez&oacute; procesando 876.000 toneladas de tierra al a&ntilde;o y en 1978 lleg&oacute; a la cifra de 2.900.000 toneladas. A d&iacute;a de hoy unos 30 millones de toneladas de est&eacute;riles mezclados con metales pesados y reactivos qu&iacute;micos como el sulfato de cobre, el cianuro s&oacute;dico o el &aacute;cido sulf&uacute;rico colmatan la bah&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con una crisis de cotizaci&oacute;n del mercado de metales Pe&ntilde;arroya vendi&oacute; en septiembre de 1988 todos sus activos y pasivos de la Sierra Minera a Portm&aacute;n Golf, una empresa reci&eacute;n creada por dos promotores inmobiliarios de la comarca, Alfonso Garc&iacute;a y Mariano Roca, entonces bien relacionados con el poder pol&iacute;tico murciano. El precio acordado fueron 200 millones de pesetas, una cantidad que pareci&oacute; rid&iacute;cula a casi todo el mundo, especialmente a los trabajadores que en poco tiempo acabar&iacute;an en la calle. La intenci&oacute;n declarada de Portm&aacute;n Golf era sustituir paulatinamente el negocio minero por el de la urbanizaci&oacute;n y el turismo, dejando -eso s&iacute;- la responsabilidad de la regeneraci&oacute;n ambiental en manos de las administraciones p&uacute;blicas. La sensaci&oacute;n generalizada era que Pe&ntilde;arroya hab&iacute;a buscado una manera de cambiar un negocio por otro sin asumir los gastos a los que le obligaba la ley. Cierto o no, la realidad es que la multinacional francesa desapareci&oacute; sin necesidad de invertir ni una peseta en reparar los da&ntilde;os ambientales de los que era responsable.
    </p><p class="article-text">
        Incluso la justicia aval&oacute; esta huida en 1993 aceptando que la empresa dispon&iacute;a de los permisos gubernativos pertinentes para realizar los vertidos sin cuestionar la legitimidad de los mismos. El Tribunal Superior de Justicia de Murcia sigui&oacute; exactamente la misma l&oacute;gica que el Tribunal Supremo franquista que en 1972 desestim&oacute; el recurso del Ayuntamiento de La Uni&oacute;n argumentando que se deb&iacute;a &ldquo;tener respeto por industrias como la de la sociedad Pe&ntilde;arroya-Espa&ntilde;a, de gran inter&eacute;s por su importancia y por el n&uacute;mero de puestos de trabajo creados&rdquo;, es decir, que una empresa a partir de determinado tama&ntilde;o deb&iacute;a ser inmune. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n obrera y medioambiental aliment&oacute; los balances de la multinacional Pe&ntilde;arroya durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os con la connivencia del poder pol&iacute;tico. Que la regeneraci&oacute;n la pagase quien se lucr&oacute; contaminando ser&iacute;a lo m&iacute;nimo exigible, pero llegados a este punto estoy casi seguro de que la mayor&iacute;a de los murcianos y especialmente los vecinos de Portm&aacute;n se conformar&iacute;an con que se hiciese por fin s&oacute;lo un poco de justicia y no un favor a la medida de intereses econ&oacute;micos espurios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/complicidad-politicoempresarial-portman-contaminar-gratis_132_4024255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Apr 2016 22:45:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Complicidad político-empresarial: en Portmán contaminar salió gratis]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bahía de Portmán,Medio ambiente,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra el ‘sentido común’: una estafa de la Seguridad Social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sentido-comun-estafa-seguridad-social_132_4116227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los mitos, las historias que contamos y creemos de forma acr&iacute;tica, esas que se convierten en fundamento del &lsquo;sentido com&uacute;n&rsquo;, son uno de los elementos m&aacute;s importantes en la construcci&oacute;n y reproducci&oacute;n de la hegemon&iacute;a. Por eso cuando pensamos en fraude fiscal nos viene a la cabeza el fontanero que cobra sin factura y no Emilio Bot&iacute;n. Quiz&aacute; uno de los mitos m&aacute;s populares y que refleja muy a las claras qui&eacute;n y c&oacute;mo impone su visi&oacute;n sobre la realidad es el del trabajador que enga&ntilde;a a la Seguridad Social fingiendo una enfermedad o alargando la baja laboral de forma indefinida. Sin embargo no forma parte del imaginario colectivo la crueldad con que la burocracia puede llegar a tratar a los trabajadores enfermos. La historia que sigue es totalmente real y la cuento para llamar la atenci&oacute;n sobre esa violencia y en la medida de mis escasas posibilidades ayudar a desmontar ese retr&oacute;grado &lsquo;sentido com&uacute;n&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        C es una mujer muy cercana a m&iacute;, he ido conociendo su historia de primera mano y he visto c&oacute;mo pasaba del sufrimiento f&iacute;sico, generado por una enfermedad profesional, al psicol&oacute;gico, infligido primero por la falta de recursos de la sanidad p&uacute;blica y despu&eacute;s por la burocracia de la Seguridad Social.
    </p><p class="article-text">
        C tiene 59 a&ntilde;os y durante los &uacute;ltimos 23 ha trabajado para la misma sociedad transformadora hortofrut&iacute;cola. En esos a&ntilde;os soport&oacute; unas condiciones laborales impropias de un pa&iacute;s supuestamente democr&aacute;tico y desarrollado. Hasta hace pocos a&ntilde;os las trabajadoras, a pesar del car&aacute;cter industrial de su actividad, fueron consideradas empleadas agr&iacute;colas y deb&iacute;an pagarse ellas mismas la Seguridad Social (popularmente &lsquo;el sello&rsquo;). En las temporadas altas, especialmente en verano, C y sus compa&ntilde;eras han tenido que trabajar jornadas de entre 12 y 14 horas y en las bajas estar disponibles en cualquier momento para incorporarse en funci&oacute;n de las necesidades productivas, incluso para trabajar s&oacute;lo dos o tres horas y ganar un salario de miseria. C ha pasado miles de horas de pie, pasando frio en invierno, calor en verano y humedad siempre, cortando, pelando y envasando millones de kilos de frutas y hortalizas.
    </p><p class="article-text">
        C puede que estuviese predispuesta a sufrir artritis, pero la poliartritis que padece en todo su cuerpo y especialmente en sus manos est&aacute; aumentada y acelerada por el trabajo que ha realizado con un esmero y una &eacute;tica profesional absolutamente inmerecidos por sus empleadores y por este sistema.
    </p><p class="article-text">
        C sinti&oacute; un d&iacute;a de 2014 que la &uacute;ltima falange del dedo coraz&oacute;n de su mano derecha le dol&iacute;a como si se lo hubiesen machacado con un martillo, pero sigui&oacute; trabajando impelida por una extraordinaria fuerza de voluntad y un admirable sentido de la responsabilidad. Pasados unos d&iacute;as, C fue a su m&eacute;dico de cabecera, le fue diagnosticada una infecci&oacute;n que deb&iacute;a tratar con antibi&oacute;ticos, analg&eacute;sicos y antiinflamatorios para que pudiese soportar el dolor y seguir trabajando. C trabaj&oacute; todos los d&iacute;as durante dos meses y medio a pesar del intenso dolor que no desaparec&iacute;a, m&aacute;s de dos meses tomando antibi&oacute;ticos y visitando a su m&eacute;dico de cabecera hasta que pudo ver a un especialista: no hab&iacute;a infecci&oacute;n, sino una microrrotura m&uacute;ltiple provocada por su avanzada poliartritis. Finalmente, C consigui&oacute; la baja laboral y entrar en una lista de espera para ser operada.
    </p><p class="article-text">
        Tras doce largos meses &ndash;cosas de los recortes y la austeridad&ndash;, tres visitas a un tribunal m&eacute;dico y una reclamaci&oacute;n oficial, se program&oacute; su operaci&oacute;n. C recibi&oacute; un trato exquisito por parte de los trabajadores de la sanidad p&uacute;blica y la cirug&iacute;a fue un &eacute;xito, pero el tiempo de recuperaci&oacute;n iba a ser inevitablemente prolongado.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro meses despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n, C fue llamada nuevamente a un tribunal m&eacute;dico para comprobar su estado. Todav&iacute;a sufr&iacute;a dolores derivados de la operaci&oacute;n, su dedo &ndash;herramienta imprescindible en su trabajo&ndash; segu&iacute;a visiblemente hinchado y tanto su m&eacute;dico de cabecera como la cirujana responsable de la intervenci&oacute;n cre&iacute;an que el proceso de rehabilitaci&oacute;n a&uacute;n no hab&iacute;a terminado. Una semana despu&eacute;s, C recib&iacute;a con incredulidad una carta en la que le comunicaban su alta m&eacute;dica C reclam&oacute;, consult&oacute; a una trabajadora social, volvi&oacute; a reclamar, se le neg&oacute; un nuevo tribunal m&eacute;dico y ante el inicio de la temporada de invierno se vio obligada a reintegrarse a su puesto de trabajo. Fueron tres d&iacute;as de intensos dolores hasta que volvi&oacute; a visitar a su m&eacute;dico de cabecera, y este se vio en la obligaci&oacute;n moral de volver a darle la baja m&eacute;dica. Inmediatamente C volvi&oacute; a ser llamada a un tribunal m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez se le concedi&oacute; una pr&oacute;rroga en su baja laboral, mientras se evaluaba su incapacidad permanente. Parec&iacute;a el final de una peque&ntilde;a pesadilla, pero C se encontr&oacute; con la desagradable sorpresa de que no le ingresaban la cantidad correspondiente por su baja, pregunt&oacute; y le invitaron a esperar un mes &ndash;&ldquo;es habitual en estas situaciones&rdquo;, le dijeron&ndash;. Esper&oacute; y volvi&oacute; a encontrarse la cuenta corriente sin ingresos. Esta vez C pregunt&oacute; con m&aacute;s insistencia y tras varias consultas consigui&oacute; llegar a la ra&iacute;z del problema, su expediente estaba cerrado y a pesar de haber vuelto a recibir la baja laboral no se hab&iacute;a reabierto. Le pidieron que esperase uno o dos meses y recibir&iacute;a los atrasos en su cuenta corriente. Una espera de cinco meses capeados con esfuerzos, renuncias, ahorros y un inmerecido sufrimiento psicol&oacute;gico extra.
    </p><p class="article-text">
        Por fin C recibi&oacute; el pago, pero para su sorpresa era s&oacute;lo un tercio de lo que esperaba, la carta que le comunicaba que cobrar&iacute;a 10&euro; al d&iacute;a, frente a los 30&euro; que le correspond&iacute;an hasta que le dieron el alta m&eacute;dica de forma indebida. C acudi&oacute; a la Seguridad Social, sin mucha convicci&oacute;n le dijeron que hab&iacute;an calculado su nuevo salario en base a los tres d&iacute;as que injustamente se vio forzada a trabajar. Su nuevo salario apenas cubre el pago de los medicamentos que necesita cada mes.
    </p><p class="article-text">
        C no se resigna y est&aacute; dispuesta a denunciar a la Seguridad Social, con mucha suerte puede que su insistencia encuentre la recompensa de una reconsideraci&oacute;n; es improbable que se le indemnice con los intereses del salario que en justicia le corresponde; pero es simplemente imposible que pueda recuperar el tiempo de espera, la salud perdida y la angustia infligida por un sistema que se basa en la desconfianza hacia el d&eacute;bil y la incomprensi&oacute;n, cuando no el desprecio, hacia el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        *Si de algo sirviese, vaya desde aqu&iacute; mi &aacute;nimo y cari&ntilde;o hacia C y mi reconocimiento a todas las mujeres explotadas e invisibilizadas. &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sentido-comun-estafa-seguridad-social_132_4116227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Mar 2016 20:43:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Contra el ‘sentido común’: una estafa de la Seguridad Social]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Sanidad,Precariedad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corrupción, capitalismo y acumulación por desposesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/corrupcion-capitalismo-acumulacion-desposesion_132_4137124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado s&aacute;bado, mientras en Madrid se discut&iacute;a un plan B para Europa, pude ver el documental de Albert Sanfeliu &lsquo;Corrupci&oacute;n el organismo nocivo&rsquo;. Fue en Torre Pacheco, uno de los municipios de la Regi&oacute;n donde con m&aacute;s fuerza y tradici&oacute;n ha anidado ese &ldquo;organismo&rdquo;. La estructura del documental gira alrededor de los testimonios de siete personas que han luchado contra la corrupci&oacute;n pagando un alto precio personal por ello. Al final de la cinta los asistentes pudimos escuchar en directo a uno de los protagonistas, el interventor Fernando Urruticoechea, quien actualmente trabaja en otro de los epicentros nacionales de la corrupci&oacute;n, Orihuela.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Corrupci&oacute;n el organismo nocivo&rsquo; es una pel&iacute;cula cargada de emotividad, todos sus protagonistas son ciudadanos valientes y honestos que prefirieron ser castigados con el ostracismo y la persecuci&oacute;n a ser c&oacute;mplices de la corrupci&oacute;n que contemplaban a su alrededor. Un documental que pudo rodarse gracias a la econom&iacute;a colaborativa &ndash;451 personas la financiaron altruistamente&ndash; y que ahora se enfrenta a un mercado controlado por unas pocas distribuidoras, que no da espacio a un cine comprometido y potencialmente conflictivo. Por eso intenta hacerse hueco con proyecciones organizadas por colectivos sociales &ndash;en este caso IU- e instituciones educativas.
    </p><p class="article-text">
        Sin ninguna duda, recomiendo a todo el mundo aprovechar cualquier oportunidad para ver este documental, pero me siento en la obligaci&oacute;n de ponerle un pero. En mi opini&oacute;n le falta una perspectiva m&aacute;s amplia. Podr&iacute;a parecer que la corrupci&oacute;n es un problema atajable con la valent&iacute;a de los funcionarios y los ciudadanos &ndash;esta valent&iacute;a es, sin duda, necesaria y reivindicable, todos deber&iacute;amos alabarla y apoyarla sin fisuras&ndash;, pero esa es una estrategia insuficiente. Urruticoechea recurri&oacute; en su intervenci&oacute;n a un cuento africano en el que frente a un incendio en la selva, una oruga transporta una gota de agua para intentar apagarlo; ante la perplejidad del resto de animales les explicaba que si todos llevasen agua en la medida de sus posibilidades podr&iacute;an apagar el incendio.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto esa es una actitud encomiable y siempre &uacute;til, pero otra vez insuficiente. Si no acudimos a las causas a duras penas podremos reducir las consecuencias. Si el incendio estuviese provocado por un infinito tanque de petr&oacute;leo, todo el agua del mundo ser&iacute;a insuficiente, pero ser&iacute;a f&aacute;cil acabar con &eacute;l cerrando la espita del tanque &ndash;aunque para hacerlo tambi&eacute;n necesit&aacute;semos la concurrencia de todos los animales de la selva-.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos de quienes protagonizan &lsquo;Corrupci&oacute;n el organismo nocivo&rsquo; son una muestra evidente de que desde hace siglos el capitalismo espa&ntilde;ol, en mayor medida que otros debido a las caracter&iacute;sticas de nuestro sistema productivo, se apoya en una interrelaci&oacute;n nociva entre los poderes pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y judiciales. El resultado son unas estructuras que castigan al denunciante y protegen, incluso alientan, al corruptor y al corrupto. El primero debe enfrentarse a las represalias y a los altos costos econ&oacute;micos de la justicia; los segundos, especialmente los corruptores, rara vez son castigados y contin&uacute;an haciendo negocios gracias a los fondos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El ge&oacute;grafo David Harvey acu&ntilde;&oacute; el concepto &ldquo;acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n&rdquo; para explicar como un proceso constante en el tiempo lo que Marx llamaba &ldquo;acumulaci&oacute;n primitiva&rdquo;: el sistema capitalista desposee a la sociedad de riquezas comunes (l&eacute;ase, roba) para seguir creciendo de forma indefinida, alimentando los motores de la econom&iacute;a privada; cuando el capitalismo encuentra alg&uacute;n tipo de barrera a la acumulaci&oacute;n &ndash;al crecimiento constante a un m&iacute;nimo del 3% anual&ndash; hace todo lo posible por levantar esa barrera. Si, por ejemplo, ya no puede seguir creciendo bajando los salarios, buscar&aacute; nuevos mercados (colonizaci&oacute;n) o nuevos nichos (creaci&oacute;n de necesidades o acceso a &aacute;mbitos econ&oacute;micos no mercantilizados a&uacute;n, como la sanidad o la educaci&oacute;n). Y si la legislaci&oacute;n constri&ntilde;e su capacidad de generar beneficios, la cambiar&aacute; o las empresas har&aacute;n todo lo posible por salt&aacute;rsela.
    </p><p class="article-text">
        En los siglos XVIII y XIX fueron las tierras comunales y las herramientas de trabajo no asalariado los factores afectados por la &ldquo;acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n&rdquo;; en el XXI lo son la eliminaci&oacute;n de derechos laborales, la privatizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos o la desregulaci&oacute;n financiera. La corrupci&oacute;n, es decir, el desv&iacute;o deliberado de rentas p&uacute;blicas destinadas al bien com&uacute;n hacia determinados bolsillos privados siempre ha sido un elemento m&aacute;s de ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n no es cultural ni fruto de la degradaci&oacute;n moral de la sociedad, aunque pueda encontrar en estos factores un campo f&eacute;rtil para crecer. La corrupci&oacute;n es sist&eacute;mica, por eso tambi&eacute;n existe en Alemania y Suecia, aunque se adapte a sus condiciones particulares. Es un elemento m&aacute;s que expresa las contradicciones entre los intereses del capital y los de las clases trabajadoras. Por eso, la lucha contra la corrupci&oacute;n, si quiere ser definitiva, no tiene m&aacute;s remedio que ser una enmienda a la totalidad a un sistema que la protege porque es una parte intr&iacute;nseca del mismo, porque sin ella tendr&iacute;a que desplegar otras estrategias para apropiarse de esos recursos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, la lucha contra la corrupci&oacute;n como un fen&oacute;meno indeseable pero reformable de un sistema que mantuviese intactos el resto de resortes del poder econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y judicial dar&iacute;a como resultado un sistema aparentemente menos indecente, pero en el fondo igual de injusto. Si de verdad queremos una alternativa a esta disyuntiva, necesitamos un plan B.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/corrupcion-capitalismo-acumulacion-desposesion_132_4137124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Feb 2016 22:13:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Corrupción, capitalismo y acumulación por desposesión]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Venta de humo: el inacabado Museo Paleontológico de la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/venta-museo-paleontologico-region-murcia_132_4187567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de optimismo y especulaci&oacute;n neoliberal que precedieron a la larga crisis que vivimos se caracterizaron, en el plano de la obra p&uacute;blica, por la construcci&oacute;n de infraestructuras que ten&iacute;an como objetivo aumentar el prestigio de sus promotores y llenar los bolsillos adecuados, sin que tuviese la m&aacute;s m&iacute;nima importancia la utilidad o la rentabilidad de las mismas.
    </p><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n de Murcia cont&oacute; con grandes maestros en este dudoso arte: quedan como prueba un aeropuerto sin aviones e incluso sin inaugurar, y una de las mayores desalinizadoras del pa&iacute;s, la de Escombreras, que no s&oacute;lo no aporta agua sino que supone una pesad&iacute;sima losa financiera.
    </p><p class="article-text">
        En una demostraci&oacute;n de la capacidad de innovaci&oacute;n y desarrollo del PP de la Regi&oacute;n de Murcia, nos convertimos adem&aacute;s en expertos en la venta de proyectos que aunque han costado un buen pellizco se han quedado &ndash;afortunadamente, por otro lado&ndash; en poco m&aacute;s que elucubraciones sobre el papel, primeras piedras o recalificaciones de terrenos. Como ejemplos ah&iacute; est&aacute;n Contentpolis, la Paramount o el macropuerto de El Gorguel.
    </p><p class="article-text">
        A mitad de camino se encuentran innumerables infraestructuras promovidas desde los municipios que se han quedado sin presupuesto y siguen sin terminar. Podr&iacute;an pasar por car&iacute;simas esculturas que nos recuerdan en el mejor de los casos la incompetencia de nuestros gobernantes, y en el peor, directamente su indecencia.
    </p><p class="article-text">
        Alguna, como el auditorio de Puerto Lumbreras, es tan parad&oacute;jica que, siendo alcalde nuestro actual presidente regional, se firm&oacute; su recepci&oacute;n como obra finalizada cuando era evidente que lo que se hab&iacute;a acabado era el presupuesto. Otras, como el Museo Paleontol&oacute;gico de la Regi&oacute;n de Murcia, situado en Torre Pacheco, constituyen un ejemplo perfecto de todo lo que no deber&iacute;a volver a ocurrir en el futuro: proyectos megal&oacute;manos y desprop&oacute;sitos desde su dise&ntilde;o hasta su paralizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El edificio, que actualmente se encuentra a medio construir, sustituy&oacute; a un descabellado plan promovido por el Partido Independiente de Torre Pacheco que pretend&iacute;a empotrar el museo en el mismo Cabezo Gordo, un espacio protegido por su valor ambiental que alberga el yacimiento neandertal de la Sima de las Palomas. La decisi&oacute;n final de hacerlo en las faldas del Cabezo, en medio de campos de cultivo y alejado de todos los n&uacute;cleos habitados, no mejor&oacute; mucho el primer proyecto: evit&oacute; el atentado ecol&oacute;gico pero no el econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        El museo podr&iacute;a haberse ubicado en cualquiera de los pueblos cercanos al yacimiento -Dolores, Balsicas o San Cayetano-, podr&iacute;a haberse aprovechado alguno de los edificios p&uacute;blicos sin uso o infrautilizados o podr&iacute;a haberse restaurado y habilitado alguna de las casas tradicionales del campo de Cartagena. De esta manera se podr&iacute;a haber implicado a los vecinos, transformando el yacimiento arqueol&oacute;gico y lo que significa en una herramienta de desarrollo social en manos del pueblo, claro que esa no era una opci&oacute;n rentable para los intereses de determinados grupos pol&iacute;tico-empresariales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Comunidad Aut&oacute;noma pag&oacute; los 8 millones de euros que deb&iacute;an cubrir el 90% de la construcci&oacute;n y habilitaci&oacute;n del museo, el Ayuntamiento de Torre Pacheco, gobernado por el PP y con el inhabilitado Daniel Garc&iacute;a Madrid a la cabeza, aplic&oacute; el criterio de caja &uacute;nica. Es decir, la subvenci&oacute;n se gast&oacute; en su totalidad, pero s&oacute;lo unos 4 millones se gastaron efectivamente en la construcci&oacute;n del museo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno Regional ha dado un periodo de gracia de tres a&ntilde;os, pero cuando expire, el Ayuntamiento deber&aacute; justificar el gasto de toda la ayuda y entregar el edificio terminado; en caso contrario se ver&aacute; obligado a devolver los 8 millones de euros de subvenci&oacute;n. Lo peor del asunto es que para acabar el edificio y ponerlo en marcha har&iacute;a falta bastante m&aacute;s dinero del que queda por justificar, no s&oacute;lo por la &ldquo;imprevisi&oacute;n&rdquo; de sobrecostes, sino tambi&eacute;n porque una cantidad indeterminada de materiales y equipos, arrumbados durante a&ntilde;os de inactividad dentro del edificio a medio construir, se encuentran inutilizables.
    </p><p class="article-text">
        En el improbable caso de que se llegase a concluir el proyecto, el Ayuntamiento tendr&iacute;a que enfrentarse a otro problema: el acuerdo con la Consejer&iacute;a de Cultura prev&eacute; que los gastos de funcionamiento corran a cargo del municipio, aunque el museo sea de car&aacute;cter regional y de entrada su rentabilidad o autosuficiencia sea una quimera.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, &iquest;cu&aacute;l es la mejor soluci&oacute;n? &iquest;Acabar el edificio aumentando el endeudamiento del municipio, aun a sabiendas de que no ser&aacute; rentable y que lo m&aacute;s posible es que no pueda mantenerse abierto? &iquest;Devolver la subvenci&oacute;n, con lo que el gasto ser&iacute;a en total de unos 12 millones de euros? &iquest;O acabar la obra &ndash;que costar&iacute;a m&aacute;s o menos lo mismo&ndash; y tener un edificio que el Ayuntamiento no puede mantener abierto?
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de las soluciones resulta beneficiosa para los vecinos y quiz&aacute; alguien debiera tratar de romper la baraja iniciando una investigaci&oacute;n para esclarecer si puede haberse cometido alguna ilegalidad relacionada con el Museo Paleontol&oacute;gico de la Regi&oacute;n de Murcia, y al mismo tiempo, comenzar a negociar con la Comunidad Aut&oacute;noma la devoluci&oacute;n de la subvenci&oacute;n no justificada y la entrega de la obra.
    </p><p class="article-text">
        Como corresponsable del proyecto, el Gobierno Regional deber&iacute;a haber vigilado todo el proceso y evitado llegar a este punto, y actualmente es el &uacute;nico capaz de terminarlo y ponerlo en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Pero mi triste previsi&oacute;n es que, aunque tendremos todav&iacute;a que pagar un buen pellizco, durante muchos a&ntilde;os el museo seguir&aacute; sin terminar, o cerrado y vac&iacute;o. Otra car&iacute;sima escultura que debiera recordarnos que vivimos en un sistema dise&ntilde;ado para que unos grupos acumulen riqueza desposeyendo a otros. Ojal&aacute; sirva como inspiraci&oacute;n para no volver a tropezar con las mismas piedras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/venta-museo-paleontologico-region-murcia_132_4187567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Feb 2016 11:06:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Venta de humo: el inacabado Museo Paleontológico de la Región de Murcia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, Italia, la izquierda y el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/espana-italia-izquierda-futuro_132_4253400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El domingo 20 de diciembre ejerc&iacute; de apoderado durante la jornada electoral. Tengo que reconocer, con cierta verg&uuml;enza, que me falt&oacute; moral para terminar el recuento en una de las mesas electorales de Torre Pacheco. Aunque el PP se qued&oacute; muy lejos del 71,79% de los votos que obtuvo en 2011, su victoria fue arrolladora con un 45,14% de apoyo vecinal. Sin embargo, lo que hizo que me retirase cuando a&uacute;n quedaba media urna por contabilizar no fue que la exalcaldesa del municipio, que tambi&eacute;n ejerc&iacute;a de apoderada, jalease cada uno de los votos del PP -&ldquo;&iexcl;vamos, Mariano!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;venga, este por Soraya!&rdquo;-, que celebrase casi como propios los de C&rsquo;s -&ldquo;&iexcl;las derechas, bien, bien!&rdquo;-, o que lamentase el significativo apoyo a Podemos (11,42%) -&ldquo;&iexcl;cu&aacute;nto loco hay en el pueblo, madre m&iacute;a!&rdquo;-; lo que me hizo levantarme de la silla e irme fue la casi total desaparici&oacute;n de IU-UP en una urna en la que mayoritariamente hab&iacute;an votado trabajadores pobres.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, 333 personas (un 2,55%) votaron por la candidatura de Magdalena Mart&iacute;nez Bode en el municipio, pocos votos, pero que demuestran que el suelo electoral de IU es s&oacute;lido incluso en un lugar tan conservador como Torre Pacheco, donde la organizaci&oacute;n y la movilizaci&oacute;n son escasas. Un suelo de gente fuertemente concienciada y con una idea muy clara de c&oacute;mo es el pa&iacute;s donde querr&iacute;an vivir.
    </p><p class="article-text">
        Desde el d&iacute;a 21 he conversado con muchos amigos sobre el futuro de IU y sobre el papel que deber&iacute;a jugar en caso de celebrarse elecciones anticipadas. Entre los que votaron a Podemos, unos piden que demos por acabado el proyecto de IU y nos integremos en Podemos y otros desean que ambas organizaciones lleguen a alg&uacute;n tipo de acuerdo electoral. En mi opini&oacute;n y la de muchos otros hay una tercera opci&oacute;n, la que Alberto Garz&oacute;n intent&oacute; construir: un bloque de izquierdas, inclusivo y armado desde la base, capaz de articular los descontentos con la gesti&oacute;n neoliberal en un sentido radicalmente transformador, no reintegr&aacute;ndolos en el sistema, sino poni&eacute;ndolos a trabajar por un proyecto social y pol&iacute;ticamente arriesgado pero ilusionante. Un proyecto que sea capaz de poner fin al reparto desigual de la riqueza que el franquismo fortaleci&oacute; y que la transici&oacute;n santific&oacute; con un halo democr&aacute;tico que aseguraba la perpetuaci&oacute;n de la dictadura en el terreno econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;an entonces IU y el PCE disolverse en ese bloque? Ese ser&iacute;a en mi opini&oacute;n el peor error pol&iacute;tico que podr&iacute;a cometerse, incluso mayor que la no constituci&oacute;n del mismo. Estoy seguro de que los grandes poderes econ&oacute;micos de Espa&ntilde;a celebrar&iacute;an alborozados esta decisi&oacute;n. Recurriendo a la ya manida comparaci&oacute;n con Italia, el error no fue la creaci&oacute;n de L&rsquo;Ulivo, la coalici&oacute;n de fuerzas de centro izquierda e izquierda que en 1996 gan&oacute; las elecciones a Berlusconi, sino la disoluci&oacute;n del PCI y su transformaci&oacute;n en DS (Dem&oacute;cratas de Izquierda) primero y PD (Partido Democr&aacute;tico) despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque electoralmente haya podido ser una estrategia ganadora (y esto es discutible), pol&iacute;ticamente ha permitido que las clases dominantes italianas impongan sin oposici&oacute;n su agenda social, econ&oacute;mica y cultural. Fue relativamente sencillo, se dinamit&oacute; desde dentro una organizaci&oacute;n de m&aacute;s de un mill&oacute;n de afiliados y con ella desapareci&oacute; del imaginario popular del pa&iacute;s una opci&oacute;n social alternativa al capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 1991 se aprob&oacute; la disoluci&oacute;n del PCI, con una peque&ntilde;a oposici&oacute;n que fund&oacute; PRC (Partido de la Refundaci&oacute;n Comunista), la izquierda radical italiana dej&oacute; de estar preparada para la victoria, sin armaz&oacute;n te&oacute;rico, sin organizaci&oacute;n, sin estructura real y sin un proyecto alternativo al neoliberalismo del euro y la OTAN. Pero sobre todo, la izquierda dej&oacute; de estar preparada para la derrota, para mantener vivas las luchas en las f&aacute;bricas y en las calles, para seguir siendo una oposici&oacute;n &eacute;tica y cultural a la amoralidad capitalista. Con ello, dej&oacute; tambi&eacute;n el camino expedito a la hegemon&iacute;a berlusconiana, al infantilismo inofensivo de Beppe Grillo y a una izquierda tan parecida a la derecha y &uacute;til al capitalismo como la liderada por Matteo Renzi, l&iacute;der del partido heredero del PCI.
    </p><p class="article-text">
        Esto fue lo que ocurri&oacute; en Italia pero, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a el destino de la izquierda radical espa&ntilde;ola si el PCE e IU son apenas una sombra de lo que era el PCI en el momento de su disoluci&oacute;n? IU debe refundarse, cambiar de nombre si es necesario, trabajar por la constituci&oacute;n de un bloque social transformador, por construir un imaginario social, econ&oacute;mico y cultural alternativo al capitalismo y por organizar una base social que sea capaz de asegurar la realizaci&oacute;n de ese proyecto en caso de victoria, pero tambi&eacute;n debe garantizar la supervivencia de ese imaginario en caso de derrota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/espana-italia-izquierda-futuro_132_4253400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2016 00:10:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[España, Italia, la izquierda y el futuro]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2015,Murcia,IU-Verdes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambios superficiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cambios-superficiales_132_2350824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Senadores, diputados, secretarios generales, alcaldes franquistas, caciques decimon&oacute;nicos que ejercieron en el XX, curiosos, palmeros, pla&ntilde;ideras&hellip; No es una canci&oacute;n de Sabina, sino una descripci&oacute;n esquem&aacute;tica de buena parte del p&uacute;blico que asisti&oacute; el s&aacute;bado 21 a la moci&oacute;n de censura celebrada en el Ayuntamiento de Torre Pacheco, un panorama que no dice casi nada bueno del pasado pol&iacute;tico del municipio y augura (ojal&aacute; me equivoque) pocas alegr&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Yo sin embargo tuve la suerte de intercambiar algunas palabras con un exconcejal, en su d&iacute;a duro y brillante, de IU que ante la ovaci&oacute;n al actual record&oacute; que en Torre Pacheco, tradicionalmente, ha sido m&aacute;s f&aacute;cil conseguir aplausos que votos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pude hablar con alg&uacute;n buen amigo que me hizo caer en la cuenta de hasta qu&eacute; punto se ha enrarecido el ambiente como para que acojamos con alegr&iacute;a la vuelta al poder de Independientes y Socialistas que si exteriormente han tratado de aparentar renovaci&oacute;n, dentro siguen acogiendo a algunos de los poderes e intereses m&aacute;s arraigados y oscuros de Torre Pacheco. Si el PP perfeccion&oacute; el arte del nepotismo y la arbitrariedad durante 12 a&ntilde;os, no debemos olvidar que quienes pusieron las bases de este sistema -o simplemente continuaron la inercia anterior- a nivel local fueron los llamados independientes (antes UCD y CDS) entre 1979 y 1999, y continuaron haci&eacute;ndolo de 1999 a 2003 apoyados en la agrupaci&oacute;n socialista local.
    </p><p class="article-text">
        Pol&iacute;ticamente, durante estos &uacute;ltimos meses, incluso a&ntilde;os, Torre Pacheco ha vivido en un estado de &aacute;nimo muy parecido al de la legislatura 1999-2003: la mayor&iacute;a de los vecinos estaban hartos de corruptelas e incompetencias y los pocos que a&uacute;n apoyaban a los gobiernos cesantes lo hac&iacute;an con cierta &ndash;y justificada- verg&uuml;enza, de ah&iacute; el alivio, m&aacute;s que alegr&iacute;a, con que se ha acogido esta moci&oacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        La incompetencia, como la ideolog&iacute;a, es desgraciadamente imposible de evitar, pero la fiscalizaci&oacute;n de los funcionarios de habilitaci&oacute;n nacional, secretarios e interventores, deber&iacute;a al menos haber puesto piedras en el camino de los que presuntamente buscaban saltarse la ley, por eso resultaba tan grave la ligereza con que la ya exalcaldesa Fina Mar&iacute;n hablaba del nombramiento por el que est&aacute; imputada, que no olvidemos se produjo porque el Ministerio de Hacienda (a petici&oacute;n de IU) forz&oacute; la salida de un interventor condenado por prevaricaci&oacute;n al que ella prefer&iacute;a no pedir que abandonase el puesto.
    </p><p class="article-text">
        El conocido interventor Fernando Urruticoechea se&ntilde;alaba en una entrevista justamente un d&iacute;a despu&eacute;s, que en 32 de los 45 Ayuntamientos de la Regi&oacute;n las plazas de intervenci&oacute;n est&aacute;n vacantes. No es que no las ocupe nadie, sino que se ha institucionalizado una pr&aacute;ctica casi mafiosa: las plazas se ofertan con un complemento salarial muy bajo para que ning&uacute;n funcionario competente las solicite y se acaban cubriendo por los &uacute;nicos que lo piden -&ldquo;mercenarios&rdquo;, los llama Urruticoechea-, que acaban cobrando mucho m&aacute;s gracias a la arbitrariedad con que se pagan las productividades.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte hay excepciones. Otro amigo me dio el s&aacute;bado una noticia que celebro mucho m&aacute;s que la formaci&oacute;n del nuevo equipo de gobierno: me confirm&oacute; que la actual interventora provisional del Ayuntamiento de Torre Pacheco es una profesional extraordinariamente competente y valiente -necesitar&aacute; grandes dosis de esta cualidad- que est&aacute; poniendo orden y peleando por acabar con arbitrariedades hist&oacute;ricas. Pero estas cosas no pueden depender de la suerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cambios-superficiales_132_2350824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2015 13:56:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambios superficiales]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Torre Pacheco,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hegemonía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hegemonia_132_2375901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>Hegemon&iacute;a</em> es, sin duda, el concepto que m&aacute;s han discutido militantes y dirigentes de las izquierdas de este pa&iacute;s durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Curiosamente la derecha apenas usa, y mucho menos discute, este t&eacute;rmino y sin embargo es quien mejor lo comprende: son ellos quienes construyen hegemon&iacute;a, y por tanto consiguen el consentimiento voluntario de la mayor&iacute;a, en un proceso constante de reproducci&oacute;n social, en ocasiones de forma muy activa &ndash;como Thatcher y Reagan fulminando a la oposici&oacute;n de izquierdas a base de represi&oacute;n y creaci&oacute;n de nuevos imaginarios colectivos&ndash; e incluso con la connivencia de las supuestas izquierdas &ndash;como durante la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola-.
    </p><p class="article-text">
        La hegemon&iacute;a (quiz&aacute; deber&iacute;amos hablar de hegemonizaci&oacute;n) es un proceso que exige que naturalicemos pr&aacute;cticas, expectativas vitales e incluso las percepciones que tenemos de nosotros mismos y de nuestro mundo. Gramsci comprendi&oacute; esto a la perfecci&oacute;n y teoriz&oacute; sobre el fen&oacute;meno mucho antes de que lo hiciesen Bourdieu &ndash;con su <em>habitus</em>&ndash; o Foucault &ndash;con su <em>biopoder</em>&ndash;: el consentimiento, la hegemon&iacute;a, se interiorizan, podr&iacute;amos decir que se hacen carne. Pero la hegemon&iacute;a no es un estado completo o un sistema, sino un proceso hist&oacute;rico que necesita ser constantemente renovado, recreado y defendido, un proceso que como nos recuerda Raymond Williams, tambi&eacute;n es constantemente resistido, limitado, alterado y cambiado por las presiones. En esa resistencia se juega el futuro, se juega la reproducci&oacute;n social, se juega en definitiva qui&eacute;n y sobre todo c&oacute;mo ejerce el poder.
    </p><p class="article-text">
        Quienes m&aacute;s han hablado de hegemon&iacute;a &uacute;ltimamente act&uacute;an como si se tratara de algo que pudiera ser conquistado jugando mejor que el adversario, es decir, aceptando las reglas y conform&aacute;ndose con gestionar las estructuras en vez de cambiarlas desde la ra&iacute;z. Pero los procesos se construyen &ndash;no se conquistan&ndash; y para cambiar su direcci&oacute;n de desarrollo estamos forzados a establecer nuevas reglas. Es decir, no se trata de encajar en el famoso &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;, sino de cambiarlo; no de seducir con lo que sabemos que el p&uacute;blico quiere escuchar, sino de convencerlo de la necesidad de aquello que a&uacute;n parece imposible. El &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; es un campo de batalla ideol&oacute;gico y desde el momento en que las clases populares (denominadas hoy en d&iacute;a con el gen&eacute;rico &ldquo;gente&rdquo;) toman conciencia de sus propios intereses, comienza una competici&oacute;n entre grupos y clases para hacerse con el liderazgo moral e intelectual de ese territorio.
    </p><p class="article-text">
        La aguda crisis econ&oacute;mica y social, es decir, las condiciones materiales, pusieron la primera piedra en la transformaci&oacute;n del &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;: la mayor sensibilidad ante los desahucios, la indignaci&oacute;n frente a los recortes y la corrupci&oacute;n, el ansia de participaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de las elecciones&hellip; Los elementos, en fin, que dieron forma al 15M, pistoletazo de salida de la batalla por el liderazgo moral de un nuevo periodo en la historia de Espa&ntilde;a. Elementos que, articulados ideol&oacute;gicamente, podr&iacute;an haber supuesto un cambio real de r&eacute;gimen. Sin embargo, encauzados, articulados en una direcci&oacute;n conservadora, se est&aacute;n transformando en una suerte de regeneracionismo (o <em>gatopardismo</em>), en lo que ya se empieza a llamar segunda transici&oacute;n: otra vez la derecha construyendo hegemon&iacute;a con mayor eficacia que la izquierda &ndash;que, admit&aacute;moslo, juega en desventaja-.
    </p><p class="article-text">
        El muy <em>gramsciano</em> Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n en uno de sus escritos subnormales usaba una met&aacute;fora futbol&iacute;stica para describir un momento parecido al actual:
    </p><p class="article-text">
        [La burgues&iacute;a] <em>&ldquo;estaba en condiciones de escoger el terreno de juego, el &aacute;rbitro y s&oacute;lo escapaba a sus previsiones el &iacute;ndice real de beneficio que conseguir&iacute;a en cada competici&oacute;n. [&hellip;] el resultado del partido s&oacute;lo depend&iacute;a de la capacidad de forcejeo del adversario que sal&iacute;a al terreno de juego peor vestido, mal alimentado, en posesi&oacute;n de un lenguaje de extranjer&iacute;a para los &aacute;rbitros nacidos a imagen y semejanza del equipo ganador. La conciencia burguesa [&hellip;] primero intent&oacute; acorralar al equipo rival en su &aacute;rea, lanzando zarpazos contra las desvalidas huestes. Despu&eacute;s [&hellip;] descubri&oacute; la posibilidad enorme de victoria que ya implicaba el que todo equipo antagonista se prestara a jugar a f&uacute;tbol y no rompiera el esquema l&oacute;gico intentando vencer a base de rugby&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alguien dispuesto a coger el bal&oacute;n con la mano?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hegemonia_132_2375901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Nov 2015 11:31:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hegemonía]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Promesas que nadie cree]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/promesas-nadie-cree_132_2393096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El &iacute;nclito Pedro Antonio S&aacute;nchez anda pregonando que en 100 d&iacute;as ha cumplido el 90% de sus compromisos con la Regi&oacute;n &ndash;no se entiende entonces por qu&eacute; est&aacute;n tan preocupados en su partido con el techo de gasto o para qu&eacute; hacen falta legislaturas de cuatro largu&iacute;simos a&ntilde;os si en poco m&aacute;s de cuatro meses se puede cumplir un programa electoral-.
    </p><p class="article-text">
        Pretende PAS confundir a los murcianos dando por hechos lo que no son m&aacute;s que promesas. No s&eacute; si a estas alturas de la pel&iacute;cula alguien en la Regi&oacute;n todav&iacute;a es capaz de tomarse en serio nada relacionado con Corvera, la Paramount, Contentpolis, Portm&aacute;n o el agua&hellip; Quienes, sin duda, est&aacute;n entrenados para no caer en estas trampas son los vecinos de La Uni&oacute;n, una mueca de incredulidad e indiferencia debe de haber atravesado sus rostros al ver al PP anunciar sobre una foto de la amarillenta bah&iacute;a de Portm&aacute;n: &ldquo;Volveremos a disfrutar del tesoro de Portm&aacute;n. 60 millones de euros y 200 empleos para regenerar la bah&iacute;a de Portm&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se iniciasen los vertidos en 1959, y en 1969 la Direcci&oacute;n General de Costas eximiese a Pe&ntilde;arroya de dragar la bah&iacute;a para evitar su paulatina colmataci&oacute;n, los anuncios de planes de desarrollo y regeneraci&oacute;n han sido innumerables, casi siempre unidos a proyectos abiertamente rechazados por la poblaci&oacute;n y desde el fin de la miner&iacute;a en 1991 curiosamente planteados cerca de citas electorales: recalificaciones de terrenos con ratios indecentes de edificabilidad, uso de los est&eacute;riles para rellenar la d&aacute;rsena de Escombreras, sellado y construcci&oacute;n sobre la bah&iacute;a sin trabajos de recuperaci&oacute;n, construcci&oacute;n de una d&aacute;rsena de contenedores en El Gorguel&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La lista de promesas &ndash;o amenazas&ndash; es tan larga que en 2009 Gin&eacute;s Guerrero, entonces presidente de la Liga de Vecinos de Portm&aacute;n<em>,</em> resumi&oacute; magistralmente el estado de &aacute;nimo de este pueblo al preguntarse en declaraciones a la prensa si &ldquo;lo que est&aacute;n haciendo con el pueblo es un estudio sociol&oacute;gico sobre cu&aacute;nto puede aguantar el ser humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;estudio sociol&oacute;gico&rdquo; lleg&oacute; probablemente a la cumbre de lo absurdo cuando en 2012 parte del expediente del concurso de adjudicaci&oacute;n de las obras de regeneraci&oacute;n desapareci&oacute; del Ministerio y se hizo inevitable volver a convocarlo. En el interregno, el &uacute;ltimo gobierno Valc&aacute;rcel recibi&oacute; con alegr&iacute;a berlanguiana el proyecto de Aria S.L. Esta compa&ntilde;&iacute;a alemana pretend&iacute;a explotar la magnetita presente en los est&eacute;riles que colmatan la bah&iacute;a y en seis a&ntilde;os devolverla a su estado original. Mr. Aria acab&oacute; resultando un completo farsante, su empresa suspendi&oacute; pagos en agosto de 2014 y &eacute;l fue detenido por estafa dos meses despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as era noticia que 13 empresas han presentado ofertas y que las obras de regeneraci&oacute;n se adjudicar&aacute;n &ndash;&iexcl;oh, casualidad!&ndash; a final de a&ntilde;o para comenzar &ldquo;inmediatamente&rdquo;. En esta ocasi&oacute;n el proyecto planea recuperar aproximadamente el 50% de la bah&iacute;a y construir un puerto con 815 amarres de los que s&oacute;lo 171 ser&iacute;an para usos tradicionales, primando un modelo tur&iacute;stico de gran impacto al que los vecinos de Portm&aacute;n se han opuesto repetidamente.
    </p><p class="article-text">
        Y es que parece que ning&uacute;n Gobierno Regional y casi ning&uacute;n Ministerio de Medio Ambiente han sido conscientes de que la regeneraci&oacute;n de la bah&iacute;a de Portm&aacute;n es, m&aacute;s all&aacute; de su componente ambiental, un caso de justicia hist&oacute;rica por el que debe ser compensado un pueblo explotado de forma neocolonial con la bendici&oacute;n de los poderes del Estado. Pero a&uacute;n m&aacute;s grave es que no sean conscientes de la enorme oportunidad que desaprovechan una y otra vez: en Portm&aacute;n se podr&iacute;a poner en marcha un proyecto de desarrollo innovador, sostenible y en gran medida autogestionado, aprovechando un tejido asociativo y una conciencia socio-ambiental &uacute;nica en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos de Portm&aacute;n han demostrado sobradamente que quieren un futuro para su pueblo; cientos de protestas, acciones reivindicativas y arenas vertidas desde el Ayuntamiento de La Uni&oacute;n hasta el Congreso de los Diputados lo avalan, pero quieren ser ellos quienes decidan c&oacute;mo debe ser ese futuro y con insistencia han pedido que no se parezca a La Manga ni al fracasado mundo Polaris, sino que se base en la recuperaci&oacute;n de los usos pesqueros tradicionales, el medio ambiente y un turismo de baja intensidad, una f&oacute;rmula que en definitiva ponga los recursos de la comunidad al servicio de la comunidad, una f&oacute;rmula que desgraciadamente parece que sigue sin interesar a quienes gobiernan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Travé Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/promesas-nadie-cree_132_2393096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Nov 2015 21:39:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Promesas que nadie cree]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bahía de Portmán,La Unión]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
