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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos J. Gil Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlos_j_gil_hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos J. Gil Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿De tal palo tal astilla? Las profesiones que más se heredan de padres a hijos en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/astilla-profesiones-heredan-padres-espana_132_1955084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En España existe un alto grado de desigualdad en el acceso a la universidad, en la herencia de la ocupación de padres a hijos y en el sueldo entre personas con el mismo nivel educativo</p><p class="subtitle">Las ocupaciones que me más se heredan de padres a hijos son los pequeños y grandes empresarios, las profesiones liberales (abogados, médicos) y las ocupaciones de baja cualificación del sector primario y servicios (jornaleros, fontaneros)</p><p class="subtitle">Hay una</p><p class="subtitle">brecha de clase</p><p class="subtitle">en la que los hijos de profesionales liberales y empresarios obtienen las mayores ventajas en el mercado de trabajo en comparación con hijos de la clase obrera con el mismo nivel educativo</p></div><p class="article-text">
        En las sociedades aristocr&aacute;ticas la posici&oacute;n social era directamente heredada por linaje familiar, tradici&oacute;n o propiedad. En las sociedades contempor&aacute;neas el lugar que ocupamos en la jerarqu&iacute;a socioecon&oacute;mica depende menos de la familia o clase social en la que nacemos y m&aacute;s del nivel educativo que alcanzamos. La educaci&oacute;n es uno de los factores m&aacute;s valorados en el mercado de trabajo a la hora de acceder a empleos con mayor estabilidad, perspectivas de promoci&oacute;n y sueldo. Por lo tanto, el sistema educativo p&uacute;blico es uno de los instrumentos m&aacute;s importantes a la hora de perseguir la igualdad de oportunidades y fomentar la movilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha experimentado grandes cambios desde la transici&oacute;n a la democracia con el surgimiento del estado de bienestar, la implantaci&oacute;n de leyes educativas comprensivas y una mayor inversi&oacute;n en gasto social, con la consiguiente expansi&oacute;n del nivel educativo de los espa&ntilde;oles. Sin embargo, todav&iacute;a existen grandes desigualdades por clase social tanto en el riesgo de fracaso escolar como en las posibilidades de cursar estudios universitarios, y estas desigualdades no han cambiado mucho en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las grandes desigualdades educativas que existen en Espa&ntilde;a, la educaci&oacute;n todav&iacute;a podr&iacute;a cumplir un papel <em>meritocr&aacute;tico&nbsp;</em>si, por ejemplo, dos personas que han alcanzado el mismo t&iacute;tulo educativo (v.g. una licenciatura o grado en ingenier&iacute;a) pero que vienen de or&iacute;genes familiares dispares (una viene de una familia de clase obrera, su padre es alba&ntilde;il y su madre limpiadora, y la otra de una familia de abogados) consiguieran un empleo y sueldo similar. Al igual que se habla de la brecha de g&eacute;nero cuando se comparan los (desiguales) resultados en el mercado de trabajo entre hombres y mujeres con igual nivel educativo y productividad, en este caso podr&iacute;amos denominarlo como <em>brecha de clase</em>. Este ejemplo sirve para ilustrar el hecho de que las desigualdades sociales no acaban en el sistema educativo, sino que tambi&eacute;n existen otros canales por los que las familias con m&aacute;s recursos econ&oacute;micos (patrimonio y negocios), sociales (contactos e informaci&oacute;n privilegiada) y culturales (habilidades no cognitivas como la capacidad de presentaci&oacute;n) transmiten ventajas a sus hijos e hijas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero son estos canales de transmisi&oacute;n intergeneracional de la desigualdad injustos? Aqu&iacute; entramos en un farragoso debate filos&oacute;fico o normativo sobre la justicia social y los l&iacute;mites de intervenci&oacute;n del estado. Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos e intentar&aacute;n transmitirles todo tipo de ventajas. Por tanto, si se quiere conseguir la igualdad de oportunidades efectiva, la familia es incompatible con este ideal. Como esta posibilidad de abolir la familia como instituci&oacute;n social es absurda e indeseable, hay canales de transmisi&oacute;n intergeneracional de la desigualdad que pueden considerarse m&aacute;s o menos justos. Sin lugar a dudas, la transmisi&oacute;n directa de riqueza y la cooptaci&oacute;n a trav&eacute;s de redes sociales o enchufes pueden ser considerados como canales injustos. No en vano, los estados intervienen en este proceso a trav&eacute;s de los impuestos y la redistribuci&oacute;n. En cambio, que los padres inculquen a sus hijos habilidades, aspiraciones y preferencias espec&iacute;ficas sobre un campo de estudios, profesi&oacute;n o carrera profesional a seguir, o que les transfieran su peque&ntilde;o negocio familiar de toda la vida (bar, tienda, quiosco) est&aacute; menos claro y depende m&aacute;s de la posici&oacute;n ideol&oacute;gica del lector.
    </p><p class="article-text">
        En este post vamos a ver una radiograf&iacute;a de la desigualdad social en Espa&ntilde;a identificando cu&aacute;les son las profesiones de padres y madres que transmiten m&aacute;s ventajas a sus hijos e hijas en el sistema educativo y en el mercado de trabajo (1). De esta forma, podemos tratar de aislar qu&eacute; recursos familiares son m&aacute;s importantes a la hora de alcanzar un t&iacute;tulo universitario y llegar a las profesiones de mayor prestigio y sueldo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las profesiones parentales con m&aacute;s y menos hijos universitarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 1 podemos ver qu&eacute; porcentaje de hijos e hijas seg&uacute;n la profesi&oacute;n parental llega a la universidad. En la parte de arriba, entre peones agr&iacute;colas y conductores de camiones se encuentran las profesiones de los padres en las que sus hijos tienen menos oportunidades de conseguir un t&iacute;tulo universitario. Por ejemplo, si naciste en una familia de jornaleros en el campo andaluz, tus posibilidades de ir a la universidad son &iacute;nfimas, un 4%. Similar suerte corren los hijos de familias que trabajaron en el sector primario (pesca, miner&iacute;a), en la construcci&oacute;n, o en el sector servicios de baja cualificaci&oacute;n (empleados dom&eacute;sticos, limpiadores, cocineros y conductores de camiones). Los hijos de padres en estas profesiones alcanzan tasas de graduaci&oacute;n universitaria entre el 8% y el 17%, cifras considerablemente por debajo del nivel medio de la poblaci&oacute;n (24%), tal y como marca la l&iacute;nea roja vertical.
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        En cambio, como puede apreciarse en la parte de abajo del gr&aacute;fico 1, los hijos de padres profesionales liberales (ingenieros, abogados, m&eacute;dicos y profesores) alcanzan tasas de graduaci&oacute;n universitaria muy altas de entre el 64% el 83%, en torno a tres veces m&aacute;s de la media de la poblaci&oacute;n (24%). Los hijos de profesores de universidad se llevan la palma. 8 de cada 10 hijos de profesores universitarios consiguen un t&iacute;tulo universitario. Estas grandes desigualdades educativas pueden ser explicadas por tres factores fundamentales: la concentraci&oacute;n de estudiantes de origen aventajado y mejor rendimiento en las mismas escuelas y barrios, la desigual distribuci&oacute;n de recursos econ&oacute;micos y culturales entre las clases sociales y las desiguales actitudes con respecto a la educaci&oacute;n. Con esto &uacute;ltimo queremos decir que para los padres que ejercen como profesionales liberales, si quieren mantener su estatus social en la siguiente generaci&oacute;n, lo m&iacute;nimo que esperan es que sus hijos alcancen un t&iacute;tulo universitario. Por tanto, empujar&aacute;n a sus hijos en el sistema educativo incluso cuando saquen malas notas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las profesiones que m&aacute;s se heredan de padres y madres a hijos e hijas </strong>
    </p><p class="article-text">
        En un reciente <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2017/11/22/upshot/the-jobs-youre-most-likely-to-inherit-from-your-mother-and-father.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>&nbsp;publicado en el diario <em>The New York Times </em>en el que se analizaba la sucesi&oacute;n de profesiones en los Estados Unidos, se mostraba que las profesiones m&aacute;s heredadas de padres a hijos eran los trabajadores del acero, los legisladores, panaderos, abogados y m&eacute;dicos, mientras que los directivos medios, los administrativos y los trabajadores de los servicios segu&iacute;an en menor medida los pasos de sus padres. El gr&aacute;fico 2 muestra un an&aacute;lisis similar al de los Estados Unidos con un ranking de herencia de la profesi&oacute;n de padres a hijos para el caso espa&ntilde;ol. Este &iacute;ndice se interpreta, por ejemplo, como que las personas que trabajan c&oacute;mo m&eacute;dico son 17 veces m&aacute;s propensas a tener padres m&eacute;dicos en comparaci&oacute;n con el resto de la poblaci&oacute;n. Dicho de otra manera, los m&eacute;dicos tienen 17 veces m&aacute;s posibilidades de heredar la profesi&oacute;n de sus padres con respecto al caso en que las profesiones de padres e hijos se distribuyeran al azar.
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        Como muestra el gr&aacute;fico 2, en Espa&ntilde;a el mayor nivel de herencia intergeneracional de la profesi&oacute;n se encuentra entre aquellas profesiones que conllevan la propiedad o gesti&oacute;n de peque&ntilde;os negocios y grandes empresas. Este resultado no es sorprendente dado el gran porcentaje de negocios familiares (bares, restaurantes, tiendas de comercio al por menor) y de peque&ntilde;as y medianas empresas en Espa&ntilde;a. Lo que s&iacute; parece m&aacute;s preocupante es que los hijos de directores y presidentes ejecutivos de grandes empresas trabajen de esta misma profesi&oacute;n y, probablemente, en la misma empresa. De la misma manera, los hijos de abogados pueden beneficiarse de la cartera de clientes de sus progenitores, hacer pr&aacute;cticas y entrar a trabajar directamente en el bufete familiar.
    </p><p class="article-text">
        En este ranking tambi&eacute;n encontramos profesiones liberales con exigentes oposiciones y barreras de entrada como puede ser el caso de los m&eacute;dicos y, sobre todo, de los jueces y magistrados. El tener padres que hayan pasado por unas oposiciones y que conozcan desde dentro el sistema puede otorgar grandes ventajas a sus hijos a la hora de seguir sus pasos. De la misma forma, encontramos en lo alto del ranking a guardias civiles, profesi&oacute;n que tambi&eacute;n cuenta con un sistema de oposiciones y selecci&oacute;n que incluso da ventajas a los candidatos cuyos progenitores ejercen o ejercieron en estas mismas profesiones. Por &uacute;ltimo, a lo largo del ranking hay profesiones del sector primario de baja-media cualificaci&oacute;n en la pesca, la ganader&iacute;a, el campo (jornaleros) y la miner&iacute;a. Este tipo de profesiones se caracterizan por desempe&ntilde;arse en ambientes rurales en los que el acceso a la educaci&oacute;n superior es limitado, como vimos en el gr&aacute;fico 1, y las oportunidades del mercado de trabajo son escasas fuera de estos nichos. Por &uacute;ltimo, cabe destacar oficios cl&aacute;sicos como fontaneros y encofradores en los que el saber t&eacute;cnico puede ser transmitido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La brecha de clase&nbsp;entre personas con el mismo nivel educativo</strong><em>brecha de clase&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Aunque hemos visto que hay un alto grado de herencia o reproducci&oacute;n intergeneracional de la profesi&oacute;n en Espa&ntilde;a, esto podr&iacute;a ser explicado por las desigualdades en el acceso a la educaci&oacute;n que vimos en el gr&aacute;fico 1. Es decir, los hijos de m&eacute;dicos tienden a ser m&eacute;dicos en mucha mayor proporci&oacute;n que el resto de la poblaci&oacute;n porque tambi&eacute;n tienen m&aacute;s posibilidades de estudiar en la universidad. Por tanto, vamos a ver si las personas que han alcanzado el mismo nivel de estudios consiguen acceder a la misma clase social y ganan el mismo dinero independientemente de la profesi&oacute;n de sus progenitores (2).
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 3 muestra una comparaci&oacute;n extrema de las ventajas que obtienen los hijos de clases medias-altas tales como directores generales de grandes empresas, jueces o profesores de universidad, en comparaci&oacute;n con los hijos de alba&ntilde;iles, una de las profesiones obreras m&aacute;s numerosas de los padres. Teniendo en cuenta que tanto los hijos de las clases altas como de los alba&ntilde;iles en este an&aacute;lisis han conseguido el mismo nivel de estudios, el gr&aacute;fico 3 muestra grandes desigualdades entre estas clases sociales. Los hijos de economistas, jueces, abogados y profesores de universidad tienen entre un 12% y un 20% m&aacute;s posibilidades de acceder a la clase directiva y profesional, y ganan entre 250 y 375 euros m&aacute;s al mes que los hijos de alba&ntilde;iles con el mismo t&iacute;tulo educativo. Estas son las profesiones de los padres que otorgan mayores ventajas a sus hijos por canales sospechosos de ir en contra de la justicia social (conexiones, transmisi&oacute;n directa del negocio, informaci&oacute;n privilegiada sobre procesos de selecci&oacute;n y oposiciones), al funcionar independientemente del sistema educativo. El caso de los directores y gerentes de (peque&ntilde;as y medianas) empresas del comercio al por mayor y al por menor es ilustrativo, ya que los hijos de peque&ntilde;os empresarios consiguen ventajas en t&eacute;rminos de sueldo, probablemente al trabajar en el mismo negocio familiar, pero no en cuanto al acceso a la clase media-alta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Estos resultados sugieren que la educaci&oacute;n no est&aacute; funcionando como igualador social o como garante <em>meritocr&aacute;tico&nbsp;</em>ya que, entre individuos que han alcanzado el mismo t&iacute;tulo educativo, aquellos que provienen de familias m&aacute;s privilegiadas tienen ventajas sustanciales en el mercado de trabajo. Queda por saber si estas ventajas son debidas a que los individuos que vienen de familias privilegiadas estudian en instituciones educativas de mayor prestigio, porque son m&aacute;s productivos, porque sus padres les transmiten conocimientos espec&iacute;ficos de la profesi&oacute;n, porque los empleadores tienen un sesgo o discriminan en favor de estos, porque las familias privilegiadas ayudan a sus hijos a trav&eacute;s de contactos o cooptaci&oacute;n, o les transmiten directamente sus recursos patrimoniales, econ&oacute;micos y financieros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo, en este art&iacute;culo hemos visto que en la Espa&ntilde;a actual existen grandes desigualdades en el acceso al factor m&aacute;s importante para el estatus socioecon&oacute;mico (clase social y sueldo), el nivel educativo. Son los hijos e hijas de profesionales liberales quienes disfrutan de mayores oportunidades de conseguir un t&iacute;tulo universitario. Tambi&eacute;n hemos visto que existe un alto grado de herencia de la ocupaci&oacute;n entre padres e hijos, y que son las ocupaciones que conllevan la propiedad o gesti&oacute;n de peque&ntilde;os negocios y grandes empresas, las profesiones liberales con sistemas exigentes de selecci&oacute;n (jueces, magistrados, m&eacute;dicos) y las ocupaciones de baja cualificaci&oacute;n del sector primario y servicios las que m&aacute;s se transmiten entre generaciones. Por &uacute;ltimo, hemos visto una <em>brecha de clase&nbsp;</em>en la que los hijos de profesionales liberales (abogados, profesores de universidad, economistas) y empresarios son los que obtienen mayores ventajas en el mercado de trabajo en comparaci&oacute;n con hijos de la clase obrera (alba&ntilde;iles) con el mismo nivel educativo. Por tanto, parece que, como indicaba Pau-Mar&iacute; Klose en otro&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Acaparadores-oportunidades_6_681441858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post</a>&nbsp;en este diario, las clases-medias altas en Espa&ntilde;a son capaces de acaparar las oportunidades tanto en el sistema educativo como en el mercado de trabajo, lo que conduce&nbsp;a situaciones indeseables para el bienestar del conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Notas</strong>
    </p><p class="article-text">
        (1) Para realizar estos an&aacute;lisis hemos recopilado y analizado datos de los bar&oacute;metros del Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas llevados a cabo entre 2013 y 2018 seleccionando a aquellos hombres y mujeres activos de entre 28 y 65 a&ntilde;os con informaci&oacute;n v&aacute;lida sobre la profesi&oacute;n de sus padres y/o madres. Hemos tomado como referencia la profesi&oacute;n del progenitor de los encuestados con el estatus socioecon&oacute;mico m&aacute;s alto. Sin embargo, debido a las dificultades hist&oacute;ricas de las mujeres para acceder a la educaci&oacute;n y seguir una carrera profesional en Espa&ntilde;a, solo en torno al 8% de las profesiones parentales corresponden a la madre. Por tanto, de aqu&iacute; en adelante usamos los t&eacute;rminos gen&eacute;ricos profesi&oacute;n parental, profesi&oacute;n del progenitor o padres.
    </p><p class="article-text">
        (2) En este an&aacute;lisis usamos una clasificaci&oacute;n de educaci&oacute;n desagregada en las siguientes 16 categor&iacute;as para no sobreestimar el efecto de la clase social de origen:
    </p><p class="article-text">
        (1) Analfabetos / Leen-Escriben; (2) Menos de 5 a&ntilde;os de escolarizaci&oacute;n; (3) Educaci&oacute;n Primaria; (4) FP grado inicial; (5) Educaci&oacute;n Secundaria; (6) FP de grado medio; (7) Bachillerato; (8) FP de grado superior; (9) Arquitectura o ingenier&iacute;as; (10) Diplomatura; (11) Estudios de grado; (12) Estudios de licenciatura; (13) Arquitectura o ingenier&iacute;as superiores; (14) M&aacute;ster oficial universitario; (15) Doctorado; (16) T&iacute;tulos propios de posgrado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos J. Gil Hernández, Fabrizio Bernardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/astilla-profesiones-heredan-padres-espana_132_1955084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Sep 2018 18:47:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿De tal palo tal astilla? Las profesiones que más se heredan de padres a hijos en España]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Igualdad de oportunidades? Desigualdad social en España y Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/igualdad-oportunidades-desigualdad-espana-europa_132_4240516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">España presenta niveles muy elevados de desigualdad económica y desigualdad intergeneracional, siendo muy superiores a la media europea</p><p class="subtitle">La clase social de origen se asocia directamente con los resultados educativos, laborales y económicos futuros</p><p class="subtitle">Entre los jóvenes con titulación universitaria todavía hay claras desigualdades de clase en el acceso a ocupaciones cualificadas</p></div><p class="article-text">
        La desigualdad social constituye hoy un enorme problema a escala global. En Espa&ntilde;a, esta muestra niveles particularmente alarmantes, siendo un tema que ha generado recientemente muchos debates pol&iacute;ticos. Una sociedad desigual muestra d&eacute;ficits importantes, no s&oacute;lo en materia de justicia social, sino tambi&eacute;n de desarrollo econ&oacute;mico. Como argument&aacute;bamos <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Desigualdad-social-cuidado-parental-Espana_6_443115721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en otro art&iacute;culo</a>, si las personas de or&iacute;genes humildes no tienen las mismas oportunidades educativas y laborales que quienes provienen de clases privilegiadas, no podemos en ning&uacute;n caso hablar de &ldquo;<em>meritocracia</em>&rdquo;. Por tanto, para saber si hay igualdad de oportunidades en nuestro pa&iacute;s, debemos analizar si la clase social de origen se relaciona con los resultados socioecon&oacute;micos. Sin embargo, sabemos muy poco sobre el papel de la clase social de origen sobre las oportunidades vitales en la Espa&ntilde;a actual. Aqu&iacute; analizamos esta importante pregunta.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Gr&aacute;fico 1</strong> muestra el v&iacute;nculo entre la desigualdad econ&oacute;mica y la desigualdad intergeneracional en 15 pa&iacute;ses europeos, incluyendo Espa&ntilde;a. Se relacionan dos indicadores. En el eje horizontal observamos la desigualdad econ&oacute;mica del pa&iacute;s con el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Coeficiente_de_Gini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coeficiente de Gini</a>, que toma valores de 0 (igualdad perfecta) a 100 (desigualdad perfecta). En el eje vertical usamos un &iacute;ndice de desigualdad social intergeneracional, capturando la relaci&oacute;n entre la situaci&oacute;n financiera de la familia de origen y la clase social actual, con valores que var&iacute;an del 0 (alta movilidad social) al 1 (baja movilidad social). Observamos que los pa&iacute;ses con menor desigualdad econ&oacute;mica e intergeneracional son los escandinavos (Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca) y los Pa&iacute;ses Bajos. En una posici&oacute;n intermedia se sit&uacute;an varios pa&iacute;ses de la Europa occidental central (Alemania, Francia y Austria). Finalmente, los pa&iacute;ses del Sur de Europa (Espa&ntilde;a, Grecia, Italia y Portugal) no s&oacute;lo presentan los niveles m&aacute;s altos de desigualdad econ&oacute;mica, sino que tambi&eacute;n muestran la mayor relaci&oacute;n entre origen socioecon&oacute;mico y clase social.
    </p><p class="article-text">
        Esta comparativa internacional muestra la llamada &ldquo;<em>Curva del Gran Gatsby</em>&rdquo;. Este <a href="http://jesusgonzalezfonseca.blogspot.nl/2013/03/la-curva-del-gran-gatsby-y-la-movilidad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;rmino</a> fue acu&ntilde;ado hace unos a&ntilde;os por el economista norteamericano Alan B. Krueger, con el fin de denunciar la falta de oportunidades de las familias desfavorecidas, que se vincular&iacute;an en buena medida al dram&aacute;tico aumento de la desigualdad de renta en Estados Unidos. Este concepto, claro est&aacute;, alude al famoso personaje de la novela de F. Scott Fitzgerald, Jay Gatsby, quien se convirti&oacute; en un millonario de la alta sociedad, a pesar de sus or&iacute;genes humildes. Pero en nuestra comparativa internacional tambi&eacute;n vemos algo m&aacute;s. Observamos que en los pa&iacute;ses con d&eacute;biles pol&iacute;ticas de redistribuci&oacute;n socioecon&oacute;mica, como en Espa&ntilde;a, hay poca movilidad social. En cambio, donde hay pol&iacute;ticas sociales activas para prevenir la desigualdad social, como en Dinamarca y Suecia, se produce tambi&eacute;n una mayor igualdad de oportunidades.
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        Pasemos ahora a analizar el caso espa&ntilde;ol en detalle. La &ldquo;<a href="http://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736176807&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735976608" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Condiciones de Vida</a>&rdquo; del INE para 2011 nos permite estudiar esta cuesti&oacute;n usando indicadores educativos, laborales y econ&oacute;micos. Analizamos tres clases sociales de origen, considerando la clase m&aacute;s alta del padre o de la madre, en caso que no tuvieran la misma: (1) &ldquo;clases directivas y profesionales&rdquo; (directivos de empresas grandes y profesionales liberales por cuenta ajena); (2) &ldquo;clases intermedias&rdquo; (administrativos medios, empleados de venta, peque&ntilde;os empresarios y t&eacute;cnicos de cualificaci&oacute;n media); (3) &ldquo;clases trabajadoras&rdquo; (empleados manuales cualificados y empleados sin cualificaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Gr&aacute;fico 2</strong> muestra la proporci&oacute;n de personas de diferentes or&iacute;genes sociales puestas en relaci&oacute;n con el nivel educativo, la clase social y la renta. Para la educaci&oacute;n, el 52% de personas de or&iacute;genes privilegiados tienen t&iacute;tulo universitario, muy por encima de quienes tienen padres de clases intermedias (32%) y, especialmente, en relaci&oacute;n a aquellos con padres de clase trabajadora (14%). Respecto a la clase social, observamos que el 46% de quienes tienen or&iacute;genes sociales privilegiados acceden a clases directivas o profesionales, muy por encima de la cifra observada para quienes tienen padres de clases intermedias (28%) y, sobre todo, en relaci&oacute;n a quienes provienen de las clases trabajadoras (17%). En cuanto a la renta, si bien hay diferencias menos acusadas, la brecha social tambi&eacute;n es clara; la proporci&oacute;n de personas de or&iacute;genes privilegiados con rentas altas (44%) se duplica en relaci&oacute;n a quienes provienen de clases trabajadoras (22%). En s&iacute;ntesis, la clase social parental influye claramente sobre el nivel educativo, ocupacional y econ&oacute;mico futuros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El <strong>Gr&aacute;fico 3</strong> ofrece la relaci&oacute;n entre la clase social parental y la tasa de desempleo y de pobreza. Observamos que, en 2011, la tasa de desempleo para los entrevistados que provienen de clases trabajadoras era del 21% y la de pobreza del 17%. Para los entrevistados con una clase parental intermedia encontramos niveles m&aacute;s bajos de desempleo (16%) y de pertenencia a un hogar pobre (14%). Por debajo se sit&uacute;an quienes vienen de las clases m&aacute;s privilegiadas, con una ratio de desempleo medio del 14% y de pobreza del 12%. Estos resultados, sin ser tan acusados, muestran claramente que el riesgo de exclusi&oacute;n social afecta de forma desproporcionada a quienes tienen or&iacute;genes sociales humildes.
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        Una &uacute;ltima pregunta clave es si esta fuerte desigualdad intergeneracional persiste entre licenciados universitarios. Poseer un t&iacute;tulo universitario aumenta las oportunidades laborales, lo que podr&iacute;a generar una competici&oacute;n laboral donde el origen social no importara. Sin embargo, los licenciados de or&iacute;genes privilegiados podr&iacute;an tambi&eacute;n tener una ventaja comparativa de cara a encontrar empleos cualificados, especialmente en el contexto espa&ntilde;ol, donde existe una gran competitividad laboral entre j&oacute;venes universitarios (v&eacute;ase <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/promesas-rotas-movidad-social-jovenes-espanoles_6_456064433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a> de Idelfonso Marques y Carlos Gil). Las familias privilegiadas poseen recursos econ&oacute;micos para invertir en la formaci&oacute;n de sus hijos (p.ej. clases extracurriculares), pero tambi&eacute;n sociales (p.ej. conexiones laborales) y culturales (p.ej. h&aacute;bitos culturales dominantes). Dicha herencia podr&iacute;a asegurar el &eacute;xito laboral de muchos j&oacute;venes de origen privilegiado, <a href="http://economia.elpais.com/economia/2015/11/27/actualidad/1448645685_809668.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al margen de su educaci&oacute;n, talento o esfuerzo</a>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Gr&aacute;fico 4</strong> muestra el porcentaje de j&oacute;venes espa&ntilde;oles licenciados en empleos de alta cualificaci&oacute;n y su v&iacute;nculo con la clase social parental. Las diferencias por clase social parental en el acceso a ocupaciones cualificadas se reducen si nos centramos s&oacute;lo en licenciados universitarios, como cabr&iacute;a esperar. Pero lo llamativo es que sigue habiendo importantes desigualdades de clase. Observamos que los hijos de las clases directivas y profesionales acceden a esta misma clase en mayor grado (66%) que los hijos de las clases intermedias (60%), y sobre todo en relaci&oacute;n a quienes provienen de clases trabajadoras (55%), a pesar de que todos ellos cuentan con una titulaci&oacute;n universitaria. Estos resultados implican que obtener un t&iacute;tulo universitario no es suficiente para que la herencia social deje de pesar sobre las oportunidades laborales, arrojando serias dudas sobre la eficiencia del &ldquo;ascensor social&rdquo; en la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea.
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                </figure><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, las desigualdades sociales de hoy en Espa&ntilde;a siguen estando fuertemente estructuradas por las del pasado, las que exist&iacute;an entre nuestros padres y madres. Espa&ntilde;a presenta, a escala internacional, niveles preocupantes de desigualdad econ&oacute;mica, y niveles bajos de movilidad social. Adem&aacute;s, las personas que proceden de familias de clase social alta siguen accediendo a estudios, ocupaciones y rentas elevadas, mientras que quienes provienen de clases trabajadoras son las m&aacute;s afectadas por el desempleo y la pobreza. No s&oacute;lo esto. La clase social parental, incluso entre j&oacute;venes licenciados universitarios, sigue teniendo un peso significativo en la ocupaci&oacute;n obtenida. Los datos hablan por s&iacute; mismos. La evidencia emp&iacute;rica de nuestro art&iacute;culo no s&oacute;lo es crucial para informar en debates p&uacute;blicos. Esta evidencia debe tenerse en cuenta para el desarrollo de pol&iacute;ticas que reduzcan la desigualdad social y fomenten la igualdad de oportunidades en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos J. Gil Hernández, Pablo Gracia, Carlos Delclós]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/igualdad-oportunidades-desigualdad-espana-europa_132_4240516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jan 2016 19:16:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Igualdad de oportunidades? Desigualdad social en España y Europa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Promesas rotas y sospechosos habituales: movilidad social y sobrecualificación de los jóvenes españoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/promesas-rotas-movidad-social-jovenes-espanoles_132_2347020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En el verano de 2014, el polit&oacute;logo Jos&eacute; Fern&aacute;ndez-Albertos, uno de los autores de este mismo blog, public&oacute; un art&iacute;culo muy ilustrativo sobre la distribuci&oacute;n del ingreso en nuestro pa&iacute;s (<a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/desigualdad_6_276882310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuestra desigualdad</a>, 01/07/14). En &eacute;l, se&ntilde;alaba que la desigualdad econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a no hab&iacute;a aumentado debido a un empobrecimiento de las clases medias, sino m&aacute;s bien a una pauperizaci&oacute;n de los m&aacute;s pobres de nuestro pa&iacute;s. Eran ellos los que hab&iacute;an sufrido con mayor intensidad los efectos de la recesi&oacute;n econ&oacute;mica de 2008, sus envites m&aacute;s dolorosos. Fern&aacute;ndez-Albertos zanjaba, entonces, la discusi&oacute;n sobre las supuestas pobres clases medias espa&ntilde;olas y su proceso evidente de empobrecimiento. &iquest;De d&oacute;nde procede, pues, la constante queja de nuestras clases medias? &iquest;De d&oacute;nde procede su malestar? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;n tan descontentas? &iquest;Por qu&eacute; hacen responsables a unas instituciones que las respaldan?
    </p><p class="article-text">
        Para encontrar la respuesta, hemos de centrarnos en sus expectativas, pero no en las suyas propias, sino en las que tienen reservadas para sus hijos. No es un secreto el decir que los padres siempre quieren que sus hijos disfruten de mayores oportunidades y bienestar. Comencemos por esta pregunta: &iquest;tienen las clases medias aseguradas los canales de entrada de sus hijos en esta misma clase?[1] Puesto que las expectativas futuras se cimientan sobre nuestras experiencias pasadas, un examen del ascensor social espa&ntilde;ol desde principios de los a&ntilde;os cincuenta hasta nuestros d&iacute;as nos dar&aacute;, en parte, una respuesta acertada. El ascensor social compara la clase social de los padres con la de sus hijos, y da cuenta de si estos &uacute;ltimos han conseguido mejorar la posici&oacute;n social de sus padres. Esta es una forma aproximada de responder a la pregunta de si los hijos vivir&aacute;n peor que sus padres. Hacemos nuestros c&aacute;lculos de una forma muy sencilla: aquellos hijos que mejoran la posici&oacute;n de sus padres, los consideramos ascendentes, y a aquellos otros que empeoraron su posici&oacute;n social, los tomamos como descendentes. A los restantes, es decir, los que conservaron la posici&oacute;n social de sus padres, los denominamos inm&oacute;viles. Las clases sociales empleadas son las siguientes: directivos y profesionales liberales, administrativos y personas que trabajan de atenci&oacute;n al p&uacute;blico, peque&ntilde;os empresarios y aut&oacute;nomos, peque&ntilde;os propietarios agr&iacute;colas, obreros cualificados, obreros no cualificados y jornaleros del campo. De esta forma, si el hijo de un jornalero se convierte en directivo o profesional habr&iacute;a remontado todas las posiciones sociales. Esta es una visi&oacute;n un tanto jer&aacute;rquica de la sociedad, en la que ciertas clases sociales se consideran m&aacute;s apetecibles en t&eacute;rminos de acceso a oportunidades de vida (sueldo, estabilidad laboral, promoci&oacute;n, salud, prestigio social&hellip;). 
    </p><p class="article-text">
        Como se aprecia en la parte izquierda del <strong>GR&Aacute;FICO I</strong>, la movilidad social ascendente masculina presenta tres tramos diferenciados que toman la forma de una U invertida. Una &eacute;poca de crecimiento (periodo industrial), una de estancamiento (periodo postindustrial), y otra &uacute;ltima de descenso (1995-2009). En concreto, las posiciones ascendentes van a retroceder ocho puntos porcentuales. De un 52%, m&aacute;ximo hist&oacute;rico, pasamos a un 44%. Es decir, la movilidad ascendente masculina est&aacute; declinando y, por ello, la descendente incrementa. Son varias las razones de este proceso: la reconversi&oacute;n industrial, muchos hijos de obreros cualificados se convertir&aacute;n en obreros no cualificados (en el sector de la construcci&oacute;n), las pol&iacute;ticas de empleo agrario (PER), que desincentivan la movilidad geogr&aacute;fica (pero tienen la virtud de frenar la pobreza) y la escasa sofisticaci&oacute;n de nuestra econom&iacute;a. No en vano somos uno de los pa&iacute;ses con menor capacidad para crear empleo de alta cualificaci&oacute;n e inversi&oacute;n en <em>I+D+i</em> de la Uni&oacute;n Europea. Tambi&eacute;n, hay que tener en cuenta la llegada al mercado de trabajo de las mujeres desde la democratizaci&oacute;n del pa&iacute;s. Veamos ahora c&oacute;mo han evolucionado ellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>GR&Aacute;FICO I: </strong>La Movilidad Absoluta en Espa&ntilde;a (1950-2009)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta Sociodemogr&aacute;fica (INE, 1991); Encuesta de Condiciones de Vida (INE, 2005 &amp; 2011)
    </p><p class="article-text">
        Como la parte derecha del <strong>GR&Aacute;FICO I </strong>muestra, en las mujeres no se ha producido un empeoramiento de las posiciones ascendentes, pero s&iacute; un par&oacute;n. Dos factores importantes contribuyen a este frenazo: el estancamiento del empleo p&uacute;blico, que tuvo en las d&eacute;cadas precedentes para las mujeres una progresi&oacute;n geom&eacute;trica, y el denominado &ldquo;techo de cristal&rdquo; por el que las mujeres no acceden a las direcciones de las empresas (debido a la gran desigualdad de g&eacute;nero en las responsabilidades familiares y del hogar). <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Este incremento de las posiciones ascendentes hasta mediados-finales de los a&ntilde;os 90 puede ser explicado por dos factores. Nuevos puestos de trabajo en lo alto de la estructura de clases gracias al desarrollo del estado del bienestar y de empresas del sector servicios, y una expansi&oacute;n educativa creciente. Uno de los trampolines m&aacute;s efectivos a la hora de subir pelda&ntilde;os en la escalera social es la universidad. Despu&eacute;s de una vida de duros sacrificios, tanto las clases obreras como las medias siempre han sabido que, si sus hijos lograban un t&iacute;tulo universitario, podr&iacute;an vivir mejor que ellos. Esta fue la situaci&oacute;n general hasta principios de los a&ntilde;os 90, cuando las numerosas cohortes del <em>baby-boom</em> y las mujeres que accedieron a la universidad en los a&ntilde;os 70 se incorporaron al mercado de trabajo de forma masiva. En el <strong>GR&Aacute;FICO II</strong>, se muestra la evoluci&oacute;n del porcentaje de la poblaci&oacute;n activa espa&ntilde;ola con un t&iacute;tulo universitario y ocupada en empleos de alta cualificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong><strong>GR&Aacute;FICO II</strong><strong>: </strong>Porcentaje de graduados universitarios y de empleos de alta cualificaci&oacute;n entre la poblaci&oacute;n activa
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta Sociodemogr&aacute;fica (INE, 1991); Encuesta de Condiciones de Vida (INE, 2005 &amp; 2011) 
    </p><p class="article-text">
        Como se puede apreciar en la parte superior del <strong>GR&Aacute;FICO II</strong>, en las primeras cohortes encontramos un escenario positivo para los solicitantes de empleo de alta cualificaci&oacute;n. Aplicando una l&oacute;gica puramente economicista, exist&iacute;an m&aacute;s plazas cualificadas que aquellas que la universidad ofrec&iacute;a. Sin embargo, esta relaci&oacute;n se ha invertido en las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes: la cantidad de empleos cualificados que la econom&iacute;a demanda es inferior al ritmo con el que se producen t&iacute;tulos universitarios. El hecho de que haya m&aacute;s oferta que demanda implica, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, una situaci&oacute;n de inflaci&oacute;n educativa. Si para generaciones m&aacute;s longevas el equilibrio se resolv&iacute;a obligatoriamente a favor de los graduados universitarios, ahora se resuelve a favor de los empleadores. Estos pueden exigir m&aacute;s porque hay m&aacute;s gente entre la que elegir. No es de extra&ntilde;ar, entonces, que en la carrera por encontrar un empleo, los solicitantes hayan llegado a l&iacute;mites neur&oacute;ticos. No vale ya una licenciatura con &ldquo;salidas&rdquo; sin idiomas, ni una licenciatura sin salidas sin un m&aacute;ster y un sinf&iacute;n de pr&aacute;cticas sin remuneraci&oacute;n. En esta situaci&oacute;n, <a href="http://www.reis.cis.es/REIS/jsp/REIS.jsp?opcion=articulo&amp;ktitulo=2510&amp;autor=ILDEFONSO+MARQU%C9S+PERALES%2C+CARLOS+J.+GIL-HERN%C1NDEZ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si tus padres tienen contactos y pueden financiarte, tus oportunidades de encontrar un empleo digno crecen</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de sobre-cualificaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, universitarios que trabajan en empleos que te&oacute;ricamente no requieren un nivel tan alto de educaci&oacute;n formal para ser desempe&ntilde;ados, nos ayudar&aacute;n a ilustrar esta situaci&oacute;n. Como se puede observar en el <strong>GR&Aacute;FICO III, </strong>los niveles de sobre-cualificaci&oacute;n en Espa&ntilde;a son los m&aacute;s altos de su entorno europeo. En 2005, cuando se supon&iacute;a que la econom&iacute;a iba viento en popa, con tasas de desempleo por debajo del 10% y crecimiento anual del PIB en torno al 3%, el 24% de los universitarios espa&ntilde;oles licenciados en el curso 1999/2000 se encontraban sobre-cualificados (con una edad media de 30 a&ntilde;os y m&aacute;s de 50 meses de experiencia laboral). Esta situaci&oacute;n se puede ver agravada a&uacute;n m&aacute;s, pues muchos de los empleos de estos j&oacute;venes universitarios son temporales y precarios, hasta el punto de que hoy el anta&ntilde;o denostado <a href="http://elpais.com/elpais/2015/05/08/eps/1431113378_624853.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mileurismo</a> puede ser una bendici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>GR&Aacute;FICO III</strong><strong>: </strong>Sobre-cualificaci&oacute;n en Europa para los Graduados Universitarios en 2005
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta Reflex (Comisi&oacute;n Europea, 2005) 
    </p><p class="article-text">
        Podemos identificar dos sospechosos habituales implicados, el sistema educativo y el mercado de trabajo, y dos soluciones posibles para encauzar el problema: una de ellas es f&aacute;cil y la otra dif&iacute;cil. La primera de ellas consiste en controlar la oferta de universitarios que el sistema educativo genera. Esto producir&aacute; sin lugar a dudas m&aacute;s desigualdad y una sociedad (aun) m&aacute;s divida por clases. Una cifra: mientras que el 22% de los hijos de la clase obrera  nacidos entre 1976 y 1980 consiguieron un t&iacute;tulo universitario, el 52% de los hijos de las clases medias-altas (directivos, profesionales y t&eacute;cnicos) hicieron lo propio. Esta diferencia entre ambos estratos sociales se ha mantenido constante a lo largo de todo el siglo XX. Cuando el nuevo ministro de Educaci&oacute;n, I&ntilde;igo Men&eacute;ndez de Vigo, dice que <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Mendez-Vigo-Espana-demasiados-universitarios_0_453554789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay demasiados universitarios en Espa&ntilde;a</a>, va en la direcci&oacute;n f&aacute;cil, al igual que su precursor, Jos&eacute; Ignacio Wert, con las rev&aacute;lidas, la disminuci&oacute;n del presupuesto en becas y el incremento de las tasas de matr&iacute;cula. No en vano, <a href="http://www.mecd.gob.es/dctm/inee/indicadores-educativos/monitor2015/notapaisespanaeducation-and-training-monitor-2015.pdf?documentId=0901e72b81ee064d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el n&uacute;mero de matriculados universitarios ya est&aacute; descendiendo debido a estas medidas</a>. En lugar de disminuir el n&uacute;mero de universitarios (situado en el nivel medio europeo), no estar&iacute;a de m&aacute;s traducir el alto nivel de fracaso escolar y abandono temprano de los estudios en un mayor n&uacute;mero de estudiantes de formaci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        Al centrarnos solo en la oferta de graduados universitarios que el sistema educativo genera estamos obviando la otra cara de la moneda. Es cierto que el sistema universitario espa&ntilde;ol se caracteriza por una ense&ntilde;anza generalista que est&aacute; poco conectada con las demandas espec&iacute;ficas del mercado laboral. Se podr&iacute;a decir que la universidad produce individuos con una serie de conocimientos y habilidades que podr&iacute;an entenderse como un bloque de piedra a esculpir por los empleadores seg&uacute;n las necesidades espec&iacute;ficas de sus empresas. Por tanto, el proceso de transici&oacute;n desde la universidad al mercado de trabajo es m&aacute;s largo y tambi&eacute;n m&aacute;s precario si nos comparamos con otros pa&iacute;ses europeos como Dinamarca o Alemania. Sin embargo, no es menos cierto que el mercado de trabajo espa&ntilde;ol es uno de los m&aacute;s atrasados del viejo continente en cuanto a generaci&oacute;n de empleo de alta cualificaci&oacute;n y temporalidad (solo Portugal y Grecia generan menor demanda de empleo cualificado que Espa&ntilde;a). Ahora, el camino dif&iacute;cil: aumentar la demanda. Aqu&iacute;, hay que poner a trabajar la imaginaci&oacute;n. Si queremos avanzar hacia el tan predicado nuevo modelo econ&oacute;mico, hay que dejarse de construcci&oacute;n, turismo y hosteler&iacute;a, e invertir en tecnolog&iacute;a avanzada, en econom&iacute;a del conocimiento y en una parte del sector p&uacute;blico (profesores, m&eacute;dicos, trabajadores sociales&hellip;). &iexcl;Es la demanda, &ldquo;est&uacute;pido&rdquo;! No es casual que <a href="http://www.eldiario.es/economia/Banco-Espana-cerebros-exacerbar-economica_0_358364950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fuga de cerebros en Espa&ntilde;a</a> est&eacute; alcanzando cifras preocupantes. El talento que podr&iacute;a ser materia prima para construir un nuevo modelo de pa&iacute;s vuela hacia pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados. Si queremos acercarnos al tan de moda modelo dan&eacute;s, en lugar de contratos &uacute;nicos, podr&iacute;amos tratar de igualar su 50% de empleo de alta cualificaci&oacute;n (frente a un 25% espa&ntilde;ol en 2011), tal  y como muestra el <strong>GR&Aacute;FICO IV</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>GR&Aacute;FICO IV. </strong>% de empleo de alta cualificaci&oacute;n en Europa (Edad 25-64 a&ntilde;os) en 2011
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: EU-SILC 2011 
    </p><p class="article-text">
        Para comprender bien el impacto que tiene la movilidad social en la estabilidad del orden social, viene bien comentar lo que se conoce como el &ldquo;efecto t&uacute;nel&rdquo;, proceso descrito por el gran economista austriaco Albert O. Hirschman (1973). Fig&uacute;rese que existe un doble carril de coches atascados que intentan ir en la misma direcci&oacute;n frente a un t&uacute;nel. De repente, uno de los coches de un carril empieza a avanzar. Su sensaci&oacute;n, primera, es de satisfacci&oacute;n. Por fin se mueve el tr&aacute;fico aunque le haya correspondido al otro carril y no al suyo. Pero con el paso del tiempo, en cambio, sus sentimientos cambiaran. Usted empezar&aacute; a preguntarse por qu&eacute; solo avanzan los del otro carril y no los del suyo. Ahora su sentimiento no es de satisfacci&oacute;n (y de esperanza) sino de indignaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es lo que sucede? &iquest;Por qu&eacute; les toca siempre a ellos? Seg&uacute;n, Hirschman la movilidad social servir&iacute;a como &ldquo;v&aacute;lvula de escape&rdquo; al capitalismo, dado que mantiene altas las expectativas de movilidad social. En Espa&ntilde;a parece que esta v&aacute;lvula est&aacute; atascada. Las consecuencias de este atasco ya explotaron a ra&iacute;z de las movilizaciones del 15-M y las subsiguientes mareas de todo color. Las elecciones nacionales del pr&oacute;ximo 20 de diciembre ser&aacute;n igualmente ilustrativas al respecto.
    </p><p class="article-text">
        [1] Podemos definir a las clases medias laborales (altas y bajas) como los profesionales liberales y t&eacute;cnicos, administrativos y trabajadores de oficina, adem&aacute;s de propietarios de peque&ntilde;os negocios y aut&oacute;nomos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ildefonso Marqués Perales, Carlos J. Gil Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/promesas-rotas-movidad-social-jovenes-espanoles_132_2347020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2015 20:05:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Promesas rotas y sospechosos habituales: movilidad social y sobrecualificación de los jóvenes españoles]]></media:title>
    </item>
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