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    <title><![CDATA[elDiario.es - F. Miquel de Toro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/f_miquel_de_toro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - F. Miquel de Toro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ha llegado abril, y llegará mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llegado-abril-llegara-mayo_132_3414650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26544faf-c7ab-414e-b8ab-6b7f786ffa1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas controversias sólo se solucionarán cuando España afronte lo que pasó entre 1936 y 1975, pero también cuando afronte que la Transición dejó muchos cabos sueltos que deben solucionarse antes de considerar que las heridas se han cerrado</p></div><p class="article-text">
        Ha llegado abril, y llegar&aacute; mayo. Europa se llenar&aacute; de ceremonias en memoria y recuerdo de aquellos que pasaron por campos de concentraci&oacute;n nazis entre 1933 y 1945: los presos pol&iacute;ticos, asociales, raciales, etc.
    </p><p class="article-text">
        Las tropas Aliadas liberaron los campos de concentraci&oacute;n y exterminio: en el verano de 1944 Majdanek, Belzec, Sobibor y Treblinka; en enero de 1945 Auschwitz; en abril Bergen-Belsen, Buchenwald, Dachau, Dora-Mittelbau, Flossenb&uuml;rg, Ravensbr&uuml;ck, Sachsenhausen; en mayo Neuengamme, Mauthausen, Ebensee, Gusen.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Alemania, mal que bien, asumi&oacute; su papel como naci&oacute;n perpetradora de unos cr&iacute;menes que estremecieron al mundo, y llev&oacute; a cabo su tarea de recuerdo y conmemoraci&oacute;n de aquellos que fueron asesinados. Inmediatamente despu&eacute;s de la guerra, gracias al impulso de los Aliados, pero tambi&eacute;n a las presiones de los grupos de presos que se fueron organizando antes incluso de la liberaci&oacute;n, se inici&oacute; la conmemoraci&oacute;n de lo que hab&iacute;a sucedido. Posteriormente, los respectivos gobiernos alemanes comenzaron a reconocer su responsabilidad y mantuvieron diferentes actitudes hacia ese recuerdo: los gobiernos conservadores m&aacute;s ambiguos; los gobiernos progresistas, m&aacute;s predispuestos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a comienzos de los 1960 se crearon los primeros memoriales, no fue hasta que un gran n&uacute;mero de ciudadanos cr&iacute;ticos se vieron involucrados en este movimiento, que fueron erigidos muchos memoriales, desde finales de los a&ntilde;os 70. Estas propuestas &ldquo;desde abajo&rdquo;, entre grupos de ciudadanos concienciados con ese recuerdo, intentaron mantener la memoria de hechos, lugares y personas que, debido al paso del tiempo, al inter&eacute;s/desinter&eacute;s pol&iacute;tico y a las presiones de determinados sectores que buscaban &ldquo;normalizar&rdquo; el pasado nazi, hubiesen ca&iacute;do f&aacute;cilmente en el olvido. Gracias a estos grupos pudo crearse la &ldquo;Fundaci&oacute;n Topograf&iacute;a del Terror&rdquo; (<em>Stiftung Topographie des Terrors</em>), o la que consigui&oacute; que se llevase a cabo, tras arduas negociaciones y debates, el &ldquo;Memorial por los Jud&iacute;os Asesinados de Europa&rdquo; (<em>Denkmal f&uuml;r die ermordeten Juden Europas</em>).
    </p><p class="article-text">
        El proceso ha provocado, acrecentado el inter&eacute;s en la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. La historia social y local tambi&eacute;n se han convertido en un foco de inter&eacute;s. Las representaciones hist&oacute;ricas en los memoriales se centran principalmente en la persecuci&oacute;n y la resistencia llevada a cabo contra el r&eacute;gimen nazi. Las conexiones entre el destino de las v&iacute;ctimas y determinados grupos, que hab&iacute;an sido olvidadas durante d&eacute;cadas, comenzaron a entrar en la conciencia p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con sus progresivos altibajos, con sus debates y pol&eacute;micas, Alemania ha conseguido enfrentarse a su pasado de una forma m&aacute;s o menos satisfactoria (dependiendo al grupo que se represente, si v&iacute;ctima o victimario), enfrent&aacute;ndose, asimismo, a la fuerza o &ldquo;voluntariamente&rdquo;, con todos los aspectos relacionados con los cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        Y, como cada a&ntilde;o, los representantes de las v&iacute;ctimas espa&ntilde;olas, gracias a la ingente labor de <em>Amical de Mauthausen</em>, han estado presentes en esas conmemoraciones, recordando a aquellos que desaparecieron en Buchenwald, Mauthausen, Gusen o Ebensee, participando activamente en esos homenajes a los republicanos espa&ntilde;oles. Mientras, la representaci&oacute;n oficial del gobierno espa&ntilde;ol se ha limitado a la escasa participaci&oacute;n de alg&uacute;n miembro (generalmente de bajo rango) de la embajada, que participa en las ceremonias y que rinde homenaje a los ca&iacute;dos republicanos en un monumento en Mauthausen que, ni siquiera, es un monumento estatal.
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        El caso espa&ntilde;ol es, ha sido y, desgraciadamente, muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Tras la dictadura lleg&oacute; una Transici&oacute;n que ha sido considerada mod&eacute;lica y que no voy a analizar ahora, pero que dej&oacute; muchas heridas abiertas y preguntas sin respuesta satisfactoria, pero que ha servido a muchos como pretexto para evitar enfrentarse a un pasado que sigue siendo doloroso, porque sus heridas no llegaron nunca a cerrarse.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n gobierno, ni del PP ni del PSOE, ha enfrentado abiertamente el problema del pasado, de la memoria hist&oacute;rica, de la reparaci&oacute;n de aquellos que perdieron la guerra, el franquismo y la Transici&oacute;n. Nos dicen que el Gobierno de Zapatero dio un paso adelante en 2007 (&iexcl;m&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del dictador!), cuando su gobierno aprob&oacute; la Ley de memoria hist&oacute;rica. Aparentemente, esta ley permitir&iacute;a sanar las heridas, buscar a las v&iacute;ctimas, confortar a las familias, eliminar los &uacute;ltimos vestigios de la dictadura. Sin embargo, esa ley naci&oacute; con una inmensa tara, y es la ausencia de una disposici&oacute;n de financiaci&oacute;n, de forma que se dejaba al libre albedr&iacute;o de los gobiernos la disposici&oacute;n financiera para llevar a cabo sus medidas. Esto ha permitido, por ejemplo, que Rajoy defendiese la neutralizaci&oacute;n de esa ley, sencillamente, dej&aacute;ndola sin dotaci&oacute;n presupuestaria.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente han renacido los debates sobre la memoria hist&oacute;rica. Se ha debatido sobre el Valle de los Ca&iacute;dos, sobre su significado o sobre el aut&eacute;ntico cometido que deb&iacute;a tener. Ha habido confrontaciones pol&iacute;ticas por los intentos de impulsar los cambios de nombre de algunas calles. Mientras tanto se reprime el recuerdo y la memoria de los que perdieron la guerra.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que a&uacute;n hay sectores sociales, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos que se niegan a enfrentarse a esta situaci&oacute;n. Los pol&iacute;ticos (de casi todas las tendencias) se han negado, hasta ahora, a &ldquo;coger el toro por los cuernos&rdquo; y llevar a cabo una aut&eacute;ntica tarea de reconciliaci&oacute;n y conmemoraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas controversias s&oacute;lo se solucionar&aacute;n en el momento en que Espa&ntilde;a afronte realmente lo que pas&oacute; entre 1936 y 1975, pero tambi&eacute;n cuando se enfrente al hecho de que la Transici&oacute;n dej&oacute; muchos cabos sueltos que deben solucionarse antes de poder considerar que las heridas se han cerrado.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo lo se&ntilde;alado hasta ahora, s&iacute; hay un aspecto positivo en la situaci&oacute;n actual que me gustar&iacute;a destacar. Y es el hecho que estos debates favorecen acciones sociales (desde abajo) que fomentan un nuevo marco de construcci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica, movimientos orientados a defender determinados lugares simb&oacute;licos, como la prisi&oacute;n Modelo de Barcelona, o Carabanchel en Madrid; otros han impulsado la eliminaci&oacute;n del callejero de las referencias al franquismo; y muchos siguen impulsando campa&ntilde;as para la investigaci&oacute;n, localizaci&oacute;n, descubrimiento y, ante todo, dignificaci&oacute;n de las fosas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de iniciativas deben presionar a nuestros pol&iacute;ticos, a nuestros gobernantes, para que lleven a cabo las tareas que les marca no s&oacute;lo la ley de memoria hist&oacute;rica, sino, y por encima de todo, la necesidad de reparar a aquellos que fueron vencidos en la guerra, en la posguerra y en la transici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[F. Miquel de Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llegado-abril-llegara-mayo_132_3414650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 May 2017 17:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nostalgia buena / Nostalgia mala]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nostalgia-buena-mala_132_3678727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63a504b9-2af2-4e0f-a8c5-671656eb8776_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nostalgia buena / Nostalgia mala"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las celebraciones de noviembre me recuerdan que sí, que Franco murió en 1975, pero que los franquistas aún están entre nosotros, amparándose en nuestra democracia, a la que tanto odian, para atacarla desde dentro</p></div><p class="article-text">
        Como cada a&ntilde;o, el mes de noviembre se ha convertido en una retah&iacute;la de actos y celebraciones que conmemoran el aniversario de la muerte del dictador Franco, con pol&iacute;ticos pseudo-democr&aacute;ticos y periodistas pseudo-periodistas cantando las alabanzas de un r&eacute;gimen que se dedic&oacute; a construir todo un entramado social que le permiti&oacute; sobrevivir durante cuarenta a&ntilde;os y tras una Transici&oacute;n que se ha convertido s&oacute;lo en una excusa para otros cuarenta a&ntilde;os de amnesia.
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os de amnesia que s&oacute;lo han servido para perpetuar a unos grupos sociales y econ&oacute;micos que se han mantenido de forma casi inalterable desde la dictadura hasta la actualidad. Basta con mirar los antecedentes familiares de algunos de nuestros ministros y pol&iacute;ticos principales para comprender que esa continuidad es un hecho palpable.
    </p><p class="article-text">
        Las celebraciones anuales que se producen cada mes de noviembre hacen surgir una nueva cara de esa Transici&oacute;n, tantas veces alabada y tantas veces denostada. Surgen grupos de personas que recuerdan al r&eacute;gimen, que lo conmemoran, que siguen manteniendo la nostalgia de aquellos tiempos. Una nostalgia que a tenor de lo que dicen algunos pol&iacute;ticos y periodistas (los &ldquo;pseudo&rdquo; de los que hablaba antes) est&aacute; amparada, correctamente, en la libertad de expresi&oacute;n de la democracia que los ampara, pero que nunca se corresponde con la libertad de expresi&oacute;n que deben tener otros colectivos, otros grupos, otras personas, que piensan de forma diferente, que sienten de forma diferente. Esta es la &ldquo;nostalgia buena&rdquo;, seg&uacute;n la versi&oacute;n oficial: la que no provoca problemas al sistema; la que no &ldquo;divide Espa&ntilde;a&rdquo;, ese concepto tan manido y que tanta risa me provoca, porque los &uacute;nicos que dividen a Espa&ntilde;a son los intereses econ&oacute;micos que est&aacute;n consiguiendo que el abismo entre unos y otros se incremente notablemente.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado est&aacute;n aquellos que intentan recordar a los que desaparecieron, a los represaliados, a los que a&uacute;n se encuentran enterrados en las cunetas, a los que s&oacute;lo sus familias, sus amigos y sus c&iacute;rculos cercanos recuerdan; unas familias que se han visto abandonadas por los pol&iacute;ticos, por todos los pol&iacute;ticos, tanto por el PP como por el PSOE; que se han sentido abandonadas durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, pero no los del r&eacute;gimen franquista, sino los cuarenta a&ntilde;os posteriores, los de despu&eacute;s de la Transici&oacute;n, los del olvido, los a&ntilde;os oscuros en que nuestra democracia y nuestra clase pol&iacute;tica se ha dedicado a abandonar y arrinconar a esas familias, a esos desaparecidos, a esos represaliados, a esos enterrados en las cunetas.
    </p><p class="article-text">
        Y estos &uacute;ltimos, seg&uacute;n los &ldquo;pseudos&rdquo; de antes, son lo que he denominado &ldquo;nostalgia mala&rdquo;, porque ellos s&iacute; que est&aacute;n dedicados a &ldquo;romper Espa&ntilde;a&rdquo;, a causar dolor a la sociedad, a dividirla.
    </p><p class="article-text">
        O eso podr&iacute;a derivarse de la tendencia de nuestros pol&iacute;ticos, de la profesi&oacute;n period&iacute;stica, de descalificar a las familias que reclaman el recuerdo, la memoria de sus muertos. Me duele ver c&oacute;mo algunos pol&iacute;ticos denostan, insultan o menosprecian a esas familias, s&oacute;lo por querer conocer el destino de sus padres, madres, abuelos, abuelas, t&iacute;os, t&iacute;as, hermanos y hermanos, por querer darles una sepultura adecuada, por saber d&oacute;nde reposan sus restos, y que han encontrado un descanso digno.
    </p><p class="article-text">
        Me duele que periodistas sin escr&uacute;pulos cuestionen los intereses y las intenciones de esas personas que s&oacute;lo quieren dignificar a personas que murieron, en la mayor&iacute;a de los casos, por defender unos ideales decentes y leg&iacute;timos, frente a unos golpistas que se alzaron contra un gobierno leg&iacute;timo y que instauraron un r&eacute;gimen de terror y represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me duele ver c&oacute;mo nuestros gobiernos, tan dispuestos a obedecer los mandatos internacionales cuando se trata de recortes econ&oacute;micos a la sanidad o la educaci&oacute;n, no est&aacute;n tan dispuestos a acatar esos mandatos cuando hacen referencia a la memoria hist&oacute;rica, a reconocer los delitos del r&eacute;gimen. Pero claro, en muchos casos supondr&iacute;a tener que reconocer los delitos de sus padres y abuelos.
    </p><p class="article-text">
        Las celebraciones de noviembre me recuerdan que s&iacute;, que Franco muri&oacute; en 1975, pero que los franquistas a&uacute;n est&aacute;n entre nosotros, ampar&aacute;ndose en nuestra democracia, a la que tanto odian, para atacarla desde dentro. Se manifiestan abiertamente, mostrando s&iacute;mbolos del franquismo, con total impunidad, mientras me pregunto: &iquest;ser&iacute;a posible manifestarse por el centro de Berl&iacute;n con cruces gamadas, banderas nazis y fotos de Hitler? La respuesta es sencilla: no. Ser&iacute;a totalmente impensable e ilegal. Pero la diferencia es que Alemania s&iacute; afront&oacute; su doloroso pasado nazi, con luces y con sombras, es cierto, pero lo afront&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s no hemos conseguido a&uacute;n asumir la carga que supone el r&eacute;gimen franquista, porque la Transici&oacute;n s&oacute;lo consigui&oacute; tapar los hechos y plasmar torticeramente unas ideas que deb&iacute;an considerarse como <em>fait accompli</em>, que no deb&iacute;an cuestionarse y que no pod&iacute;an discutirse abiertamente. Y ahora, con el paso de los a&ntilde;os, la sociedad espa&ntilde;ola, al menos una parte importante, ha comenzado a replantearse esos dogmas y a pedir justicia para los suyos, igual que se hizo en todos los pa&iacute;ses que pasaron por reg&iacute;menes pol&iacute;ticos traum&aacute;ticos, tanto fascistas como comunistas.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras llega el momento en que ese pasado pueda ser abiertamente considerado y debatido, se sigue persiguiendo y denostando, en nombre de una pretendida &ldquo;reconciliaci&oacute;n nacional&rdquo; que s&oacute;lo implica olvido para unos y reconocimiento para otros, a aquellos que buscan la verdad, que intentan reconstruir lo que pas&oacute; de verdad, lo que se ha silenciado durante tanto tiempo. Se persiguen comportamientos que en cualquier estado de derecho aut&eacute;ntico, con una verdadera separaci&oacute;n entre el poder pol&iacute;tico y el judicial, no pasar&iacute;an de meras an&eacute;cdotas, mientras se toleran, en aras de la libertad de expresi&oacute;n&ldquo;, comportamientos que amenazan seriamente la convivencia democr&aacute;tica de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Falta a&uacute;n mucho camino por recorrer hasta conseguir restituir a muchas familias a los seres queridos que desaparecieron y que se encuentran en las cunetas. Hasta ahora nuestros gobiernos no han hecho m&aacute;s que gestos vac&iacute;os para cubrir las apariencias, pero no se ha llegado a conseguir una aut&eacute;ntica reconciliaci&oacute;n, porque esa reconciliaci&oacute;n no se producir&aacute; hasta que se curen adecuadamente las heridas de nuestra sociedad. Y la cura no es, sencillamente, ocultarlas debajo de una alfombra, sino asumirlas y &ldquo;cuidar&rdquo; a los sectores sociales que a&uacute;n se sienten heridos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[F. Miquel de Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nostalgia-buena-mala_132_3678727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Dec 2016 19:08:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nostalgia buena / Nostalgia mala]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La deriva autoritaria de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/alemania-extrema-derecha_132_4022444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las últimas elecciones celebradas en Alemania han demostrado que los partidos de extrema derecha son un elemento a tener en cuenta en el futuro</p><p class="subtitle">Es extremadamente preocupante la subida electoral de opciones que proponen discursos xenófobos, racistas, sexistas y con soluciones radicales contra los refugiados</p></div><p class="article-text">
        Desde el comienzo de la crisis, por toda Europa han aparecido diferentes movimientos pol&iacute;ticos y sociales que han desafiado a los partidos tradicionales, y que han hecho surgir nuevos partidos que se mantienen, hasta cierto punto, fuera de los m&aacute;rgenes habituales del marco pol&iacute;tico establecido. Esto ha provocado que los partidos tradicionales comiencen a perder gran parte de su hegemon&iacute;a a favor de nuevos grupos pol&iacute;ticos y sociales, tanto de izquierda como de derecha. Ese ha sido, por ejemplo, el caso de Podemos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la crisis de los refugiados tambi&eacute;n ha relanzado a partidos populistas, de extrema derecha y abiertamente xen&oacute;fobos, aunque tambi&eacute;n han aparecido otros movimientos de nuevo cu&ntilde;o que est&aacute;n despertando el lado m&aacute;s oscuro de Europa. La ret&oacute;rica ultranacionalista y conservadora de Gobiernos como el h&uacute;ngaro o polaco ha tenido su efecto en otros pa&iacute;ses del entorno, con movimientos que han articulado un discurso contra la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; de los refugiados, las pol&iacute;ticas tradicionales y todo lo que llega de Bruselas. Todos se caracterizan por su antieurope&iacute;smo, xenofobia, homofobia, ultranacionalismo, etc., y se&ntilde;alan que los refugiados amenazan la seguridad de la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona. Estos movimientos est&aacute;n consiguiendo unos resultados que confirman su capacidad para sacudir el sistema pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Este auge de la extrema derecha est&aacute; teniendo, desde hace tiempo, un efecto domin&oacute; en casi todos los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, excepto en los pa&iacute;ses del sur, en los que ese fen&oacute;meno a&uacute;n no ha tenido un impacto tan contundente, al menos hasta ahora. Este fen&oacute;meno generalizado se ha visto, por ejemplo, en Polonia, Hungr&iacute;a, Eslovaquia, Austria, Suecia, Dinamarca o, incluso, en Francia, pa&iacute;ses todos ellos que han asumido posturas m&aacute;s radicales a medida que la crisis de los refugiados se ha recrudecido con el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El surgimiento de un partido como <em>Alternative f&uuml;r Deutschland</em> (Alternativa para Alemania, AfD) ha acabado por romper la excepcionalidad de este pa&iacute;s que, aunque ha tenido tradicionalmente partidos de extrema derecha (<em>Republikaner</em>, NDP), a&uacute;n no ten&iacute;a uno abiertamente populista, antiinmigraci&oacute;n y xen&oacute;fobo que condicionase su agenda pol&iacute;tica. Partidos que nunca hab&iacute;an tenido un &eacute;xito electoral tan importante como el de AfD en las elecciones del pasado 13 de marzo en tres <em>L&auml;nder</em>. De hecho, se trata de la mayor victoria electoral de la extrema derecha alemana desde el restablecimiento de la democracia en 1949.
    </p><p class="article-text">
        La AfD es, desde sus or&iacute;genes, un partido que surgi&oacute; del rechazo a la pol&iacute;tica de rescate del euro y que ha conseguido una baza electoral clave gracias a la crisis de los refugiados, que ha proporcionado un discurso populista y xen&oacute;fobo, sin olvidar tambi&eacute;n un fuerte componente nacionalista y antieurope&iacute;sta. En las elecciones generales de 2013 se qued&oacute; fuera del <em>Bundestag</em> por unas d&eacute;cimas, y en las europeas de 2014 consigui&oacute; siete diputados, aunque solo se mantienen dos desde la escisi&oacute;n del partido, debido a las guerras internas entre liberal-conservadores y populistas de derecha en su seno, que acab&oacute; con el triunf&oacute; del ala m&aacute;s radical. Ya son ocho los <em>L&auml;nder</em> con representaci&oacute;n parlamentaria de la AfD, aunque en los tres en los que se hicieron elecciones este domingo su triunfo ha sido m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos resultados electorales del 13 de marzo en Alemania han demostrado que los partidos democr&aacute;ticos tradicionales son vulnerables, y han supuesto un punto de inflexi&oacute;n. Las medidas de la canciller Merkel de suavizar la pol&iacute;tica ante los refugiados (y el mill&oacute;n de refugiados llegados el a&ntilde;o pasado a Alemania), han penalizado gravemente a la CDU y SPD, dej&aacute;ndolos en una situaci&oacute;n tan precaria que ni siquiera una reedici&oacute;n de la &ldquo;gran coalici&oacute;n&rdquo; de ambos partidos permitir&iacute;a formar gobierno, en un sistema pol&iacute;tico en el que los pactos son esenciales para la formaci&oacute;n de mayor&iacute;as parlamentarias.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a un a&ntilde;o vista, Merkel se plantea unas nuevas elecciones generales en Alemania, en un ambiente en que el mensaje de la AfD ha calado en buena parte del electorado que, unido a la radicalizaci&oacute;n de su discurso, est&aacute; llevando a una grave polarizaci&oacute;n del debate p&uacute;blico, con propuestas que, hasta hace relativamente poco, solo calaban especialmente en el Este de Alemania, los territorios de la antigua RDA, con su cara m&aacute;s radical. El trasvase de votos desde los diferentes partidos tradicionales hacia ese movimiento evidencia tambi&eacute;n que el electorado est&aacute; cansado de las f&oacute;rmulas tradicionales, de forma que la AfD ha visto su electorado incrementado por personas de todas las ideolog&iacute;as y sectores sociales.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un fen&oacute;meno que refleja ideas que se han desarrollado tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses europeos: el hartazgo de la sociedad ante las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas tradicionales. La AfD ha sabido aglutinar y dar voz al descontento que agrupa a grandes sectores sociales alemanes, por motivos de lo m&aacute;s diverso, aunque la crisis de los refugiados ha supuesto el detonante de esta situaci&oacute;n. Ha atra&iacute;do a votantes de la CDU decepcionados por las medidas de Merkel, pero tambi&eacute;n del SPD o <em>Die Linke</em>, y a un nutrido grupo de abstencionistas, gracias a que la participaci&oacute;n ha superado en m&aacute;s de un 10% los niveles de las elecciones de 2011. Los resultados han demostrado que la AfD es un elemento a tener en cuenta en la pol&iacute;tica nacional, gracias a un discurso que propone soluciones radicales contra los refugiados, contra las &eacute;lites, etc. Uno de los grandes cambios es que, hasta ahora, la cultura pol&iacute;tica alemana hab&iacute;a mantenido unas formas cuidadosas con expresiones que pudiesen parecer racistas o ultranacionalistas, y que ahora comenzaban a ser abandonadas.
    </p><p class="article-text">
        La AfD ha comenzado tambi&eacute;n a marcar la pol&iacute;tica a pie de calle, y no solo en las instituciones, donde condiciona la agenda con expresiones racistas y sexistas, que buscan el voto de las clases m&aacute;s afectadas por el malestar econ&oacute;mico y la precariedad social y econ&oacute;mica provocada por la crisis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[F. Miquel de Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/alemania-extrema-derecha_132_4022444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Apr 2016 18:30:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La deriva autoritaria de Europa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desmoronamiento moral de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/refugiados-europa_132_4122714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras las autoridades se sientan a discutir, rivalizar o debatir sobre las medidas a adoptar, son las iniciativas de la población civil las únicas que realmente sirven para ayudar a quienes vienen a Europa huyendo de la miseria, la guerra y el horror.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as estamos viendo im&aacute;genes de asaltos a refugiados, de incendios provocados en albergues de acogida, de manifestaciones de extrema derecha que atacan a los refugiados, de polic&iacute;as que les persiguen y reprimen. Y todas esas im&aacute;genes me hacen acordarme de otras im&aacute;genes, de otros tiempos, de &eacute;pocas en las que Europa tambi&eacute;n estaba en crisis, en que la sociedad europea se desmoronaba y hac&iacute;a surgir movimientos pol&iacute;ticos extremistas que sacudieron el continente durante los a&ntilde;os 1920-1940, y que dejaron millones de muertos. El incendio de un albergue, mientras los manifestantes cantan e impiden el trabajo de los bomberos, recuerda a la quema de las sinagogas en noviembre de 1938.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo esto, aunque muy preocupante, no es lo peor que hemos visto en los &uacute;ltimos tiempos. Las reacciones de la sociedad solo son un reflejo de lo que los gobiernos y Estados est&aacute;n haciendo, aplicando unas pol&iacute;ticas que se pueden considerar racistas, sin ninguna verg&uuml;enza o carga moral para ellos. Resulta sorprendente que se limiten las libertades, los derechos y las garant&iacute;as legales y sociales de los refugiados, tan alegremente, sin tener en cuenta las consecuencias, solo porque es lo que un sector de sus votantes espera que se haga.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, la Uni&oacute;n Europea condenaba a Espa&ntilde;a por las &ldquo;devoluciones en caliente&rdquo; en Ceuta y Melilla, y ahora las considera dentro del nuevo marco legal que se est&aacute; creando. Europa, despu&eacute;s del tan cacareado tratado de libre circulaci&oacute;n de los ciudadanos, permite ahora que Gran Breta&ntilde;a cree ciudadanos de primera (los suyos) y de segunda (el resto de los ciudadanos de la Uni&oacute;n, que puedan necesitar asistencia en su territorio). Dinamarca ha aprobado una ley que permite la confiscaci&oacute;n de los bienes de los inmigrantes a su llegada a las fronteras, como si quitarles su dinero, sus joyas o sus tel&eacute;fonos vaya a modificar sustancialmente su balance presupuestario. Los partidos pol&iacute;ticos conservadores alemanes exigen a la canciller Merkel que endurezca las medidas contra los refugiados y limite su entrada al pa&iacute;s. La Uni&oacute;n Europea &ldquo;soborna&rdquo; a Turqu&iacute;a con una lluvia de millones de euros para que se encargue de servir de muro de contenci&oacute;n ante la llegada de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        La lista de estos desplantes sigue creciendo d&iacute;a a d&iacute;a. Y todos ellos tienen reminiscencias de esa &eacute;poca de los a&ntilde;os m&aacute;s oscuros de la Europa de 1930-1940.
    </p><p class="article-text">
        Y, nuevamente, la comunidad internacional reacciona tarde, mal y nunca, a lo que est&aacute; pasando, igual que otras muchas veces. Igual que cuando durante la guerra de los Balcanes se masacraba a la poblaci&oacute;n civil ante las narices de los Cascos Azules, sin que estos pudiesen hacer nada por evitarlo, por falta de un mandato legal. Lo mismo que ha pasado en otros genocidios, matanzas y guerras, como en Ruanda o Somalia. O en Irak, Afganist&aacute;n&hellip; o lo que est&aacute; pasando hoy en d&iacute;a en Siria.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad internacional se sienta, discute, conversa, rivaliza y debate para intentar llegar a una soluci&oacute;n que no llega nunca, porque nunca se busca una soluci&oacute;n acorde a las necesidades de la poblaci&oacute;n afectada, sino que lo que se busca es mantener un equilibrio sociopol&iacute;tico y geopol&iacute;tico que favorezca los propios intereses. Sin tener en consideraci&oacute;n lo que sucede en la zona de combate, sino tan solo lo que sucede en los mercados internacionales, en la necesidad de las industrias armament&iacute;sticas o en el precio del petr&oacute;leo. Los Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea y Rusia discuten sobre lo que hay que hacer en Siria, mientras los bombardeos de uno o de otro bando causan bajas entre los civiles, hombres, mujeres y ni&ntilde;os, sin que a ninguno de los dirigentes de esos pa&iacute;ses les importe lo m&aacute;s m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, solo algunos sectores sociales reaccionan y muestran su solidaridad con los mismos refugiados que los pol&iacute;ticos desprecian, excepto cuando hacen alguna declaraci&oacute;n grandilocuente sobre la necesidad de asistir a los m&aacute;s necesitados. Vemos a bomberos sevillanos salvando a personas en el Mediterr&aacute;neo. Vemos a la poblaci&oacute;n de las islas griegas asistiendo a los refugiados sin los medios adecuados, pero d&aacute;ndoles todo lo que tienen. Vemos recogidas de alimentos en los supermercados para poder distribuirlos entre los m&aacute;s necesitados.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la comunidad internacional (tal vez deber&iacute;amos decir la &ldquo;comunidad internacional de los mercados&rdquo;) sigue sent&aacute;ndose a discutir, a hablar sobre la conveniencia de unas medidas o de otras, pero sin llegar a ninguna conclusi&oacute;n efectiva. Solo que es necesario seguir discutiendo qu&eacute; medidas aplicar para evitar que el problema llegue a nuestras puertas. &ldquo;El problema se debe arreglar en el origen&rdquo;. Cierto. Pero mientras el origen siga en guerra, tal vez el problema deba arreglarse de alguna otra forma, una forma que no castigue a la muerte, al exilio o a la p&eacute;rdida de derechos a los que intentan salir del infierno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[F. Miquel de Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/refugiados-europa_132_4122714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Mar 2016 12:22:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El desmoronamiento moral de Europa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos los pueblos deben enterrar a sus muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/pacto-de-la-transicion-memoria-historica_132_2308238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El pacto de silencio de la Transición ha evitado la profundización de la democracia en nuestra sociedad, evitando que el discurso de la memoria democrática sustituyese a la memoria impuesta</p><p class="subtitle">Solo podremos llegar a la dignificación y reparación integral de las víctimas mediante la superación del marco artificioso creado por la Transición</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Veremos el d&iacute;a en que se sienta una verg&uuml;enza generalizada por la complicidad de nuestras instituciones con los cr&iacute;menes de la dictadura? Espero que s&iacute;, aunque &uacute;ltimamente no soy demasiado optimista. Sobre todo cuando veo en televisi&oacute;n al presidente de un gobierno que se dice de todos los espa&ntilde;oles alardear est&uacute;pidamente, con tono chulesco, de haber anulado la Ley de Memoria con el sencillo mecanismo de dejarla sin fondos en los presupuestos. Cuando veo c&oacute;mo el relator de la ONU nos saca los colores p&uacute;blicamente y nuestros partidos pol&iacute;ticos ni se inmutan, ni se sienten aludidos, ni se sonrojan. Cuando veo a los descendientes de los desaparecidos, fusilados, enterrados en fosas sin nombre y vilipendiados por unos pol&iacute;ticos sinverg&uuml;enzas que los acusan de buscar subvenciones o querer &ldquo;romper Espa&ntilde;a&rdquo;, solo porque quieren saber qu&eacute; fue de sus padres, madres, hermanos o hermanas.
    </p><p class="article-text">
        Esos mismos pol&iacute;ticos sin escr&uacute;pulos son los que miran hacia Alemania cuando se trata de recortar servicios sociales, de pedir que mejoremos nuestra productividad, que nos apretemos el cintur&oacute;n&hellip; &iquest;Por qu&eacute; no miran c&oacute;mo han funcionado las pol&iacute;ticas de memoria en Alemania que, a pesar de los debates y las controversias, ha conseguido recordar sus cr&iacute;menes y v&iacute;ctimas? &iquest;Han pensado lo que pasar&iacute;a si la actual Canciller dijese p&uacute;blicamente que ha dejado sin validez el proceso de memorializaci&oacute;n porque le parece bien? &iquest;Se han dado cuenta de que la Constituci&oacute;n alemana s&iacute; habla de responsabilidad hist&oacute;rica y de dignidad humana, mientras la nuestra ha servido como coartada para la impunidad del franquismo?
    </p><p class="article-text">
        En Alemania, los juicios al nazismo adquirieron una dimensi&oacute;n que trasciende a las v&iacute;ctimas, y se convirtieron en un revulsivo para la sociedad, una catarsis para la poblaci&oacute;n. En Espa&ntilde;a no ha habido juicios, no ha habido revulsivo, porque ha faltado que los responsables se sentasen en el banco de los acusados y que su condena acabase con la cultura de la impunidad y del negacionismo, algo que los alemanes comenzaron a quitarse de encima en los a&ntilde;os sesenta, y que nosotros a&uacute;n estamos esperando. Los defensores del r&eacute;gimen surgido de la Transici&oacute;n que tanto se oponen a que se juzguen los cr&iacute;menes del franquismo no temen tanto las posibles condenas, sino el efecto transformador que tendr&iacute;an en la forma de entender la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes gobiernos espa&ntilde;oles se han escudado en que no se pueden &ldquo;reabrir&rdquo; las heridas del pasado, debido al riesgo de&hellip; &iquest;qu&eacute;? &iquest;Se trata de una amenaza? &iquest;Tan fr&aacute;gil es nuestra democracia que no podemos asumir con garant&iacute;as el intento de cerrar esas heridas? Adem&aacute;s, las heridas de las v&iacute;ctimas no se han cerrado nunca: la Transici&oacute;n no ha conseguido nunca sanar esas heridas. Las heridas permanecen y, tristemente, lo &uacute;nico que conseguir&aacute; cerrarlas ser&aacute; el inexorable paso del tiempo y la desaparici&oacute;n de la generaci&oacute;n de los testigos; un testimonio que debemos mantener vivo con los medios a nuestro alcance.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las instituciones espa&ntilde;olas se comportan como si tuvieran muchas lecciones que impartir y ninguna que recibir, se&ntilde;alando que nuestra Transici&oacute;n fue una &ldquo;transici&oacute;n mod&eacute;lica&rdquo;, pero en materia de verdad, justicia y reparaci&oacute;n, ning&uacute;n gobierno espa&ntilde;ol, ninguna instituci&oacute;n, puede dar lecciones de nada, como no sea de desverg&uuml;enza. Pa&iacute;ses muy diferentes han asumido la herencia sangrienta de sus dictaduras, sin que se hayan reabierto las &ldquo;heridas&rdquo;, sino al contrario. Alemania e Italia juzgaron a sus verdugos y dignificaron a las v&iacute;ctimas, sin que ocurriera nada; en Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n se ha juzgado a los criminales, se han anulado &ldquo;leyes de punto final&rdquo; y, que se sepa, no ha habido estallidos ni violencia en las calles. &iquest;Por qu&eacute; aqu&iacute; ha de ser diferente? Todos los pueblos deben enterrar a sus muertos, de una forma o de otra.
    </p><p class="article-text">
        El pacto de silencio de la Transici&oacute;n ha evitado la profundizaci&oacute;n de la democracia en nuestra sociedad, evitando que el discurso de la memoria democr&aacute;tica sustituyese a la memoria impuesta. El Estado nunca ha asumido sus responsabilidades de investigar los delitos, de reparar a las v&iacute;ctimas, y cuando se ha visto presionado ha puesto un pobre presupuesto para que las v&iacute;ctimas se hagan cargo de las funciones que ellos han dejado de ejercer, como coartada persistente a la dejaci&oacute;n de sus obligaciones, para luego anunciar que ese presupuesto se queda en cero para poder ayudar a la &ldquo;reconciliaci&oacute;n&rdquo; de las dos Espa&ntilde;as, esas dos Espa&ntilde;as que ellos mismos han creado. Mientras tanto, las instituciones p&uacute;blicas no pierden ocasi&oacute;n para dejar clara su adhesi&oacute;n a las cl&aacute;usulas de silencio, olvido e impunidad propias del falso consenso de la Transici&oacute;n. Como ejemplo, basta un bot&oacute;n: el gobierno franc&eacute;s homenajea a los republicanos espa&ntilde;oles que lucharon en Francia, mientras aqu&iacute; se homenajea a los miembros de la Divisi&oacute;n Azul.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos mayoritarios tienen dif&iacute;cil reconocer lo que pas&oacute;, porque quedar&iacute;an humillados por pactar el olvido de los cr&iacute;menes. Pero esa actitud no va a hacer que los muertos desaparezcan. Solo podremos llegar a la dignificaci&oacute;n y reparaci&oacute;n integral de las v&iacute;ctimas mediante la superaci&oacute;n del marco artificioso creado por la Transici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[F. Miquel de Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/pacto-de-la-transicion-memoria-historica_132_2308238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Dec 2015 17:48:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Todos los pueblos deben enterrar a sus muertos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
