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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rita Romero Martín-Estévez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rita_romero_martin-estevez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rita Romero Martín-Estévez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los caballos que sí ganaron la carrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/caballos-ganaron-carrera_132_2297031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bf2d528-54ae-433b-91a4-c02264412fb3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Kate, antes de ser rescatada y recuperada por la Asociación y Albergue CYD Santa María."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 21 de octubre un hombre ingresó en prisión en Palma de Mallorca por matar a palos a su caballo. Era la primera condena por maltrato animal que conllevaba pena de cárcel en España. La juez destacó lo aberrante y brutal del crimen. Lamentablemente, la Audiencia Provincial de Baleares ha estimado su excarcelación.</p><p class="subtitle">Miles de caballos y ponis, animales extremadamente sensibles, sufren en España el abandono, el maltrato y la muerte. La Asociación y Albergue CYD Santa María los rescata y rehabilita, y les ofrece un hogar. A pesar de hacerse cargo de muchos animales para los que las autoridades les piden ayuda, no reciben subvención alguna y sobreviven con el único aporte de socios y padrinos.</p></div><p class="article-text">
        El pasado 21 de Octubre, un hombre, un asesino llamado Eugenio S&aacute;nchez (vecino de Manacor, Mallorca), ingres&oacute; en prisi&oacute;n para cumplir una condena de 8 meses por haber matado a palos a su caballo Sorky Das Pont, despu&eacute;s de que el animal hubiera obtenido malos resultados en una carrera en Palma de Mallorca. Este repugnante despojo humano utiliz&oacute; una barra con la que le parti&oacute; el cuello al caballo despu&eacute;s de ensa&ntilde;arse a golpes con &eacute;l. En el auto, sin precedentes en Espa&ntilde;a, la juez dice que <strong>&ldquo;la muerte atroz de este caballo de carreras en su propia cuadra del hip&oacute;dromo es una aberraci&oacute;n en el siglo XXI&rdquo;</strong>. La juez afirma que el asesinato de Sorky se realiz&oacute; con &ldquo;un m&eacute;todo brutal como pocos existen&rdquo;. Y que actu&oacute; de esta forma tan violenta &ldquo;solo porque se enfad&oacute; por la mala carrera de Sorky&rdquo;. La juez destaca que una muerte a palos es una de las m&aacute;s angustiosas y, adem&aacute;s, puede no ser inmediata, sino producir agon&iacute;a. Lamentablemente, la Audiencia Provincial de Baleares estim&oacute; poco despu&eacute;s el recurso de excarcelaci&oacute;n del condenado.
    </p><p class="article-text">
        En la otra cara de la moneda nos encontramos al <a href="http://www.asociacioncydsantamaria.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CYD Santa Mar&iacute;a</a>, en Alhaur&iacute;n de la Torre (M&aacute;laga), una asociaci&oacute;n y albergue para caballos abandonados y maltratados. Las fundadoras y almas de este albergue son Concordia y Virginia, dos hermanas que hace 10 a&ntilde;os decidieron crear este refugio para poder <strong>atender y dar un hogar a caballos procedentes del maltrato y el abandono</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en el CYD es percibir de inmediato la paz y serenidad que transmite el lugar. La finca, situada en un terreno desigual, que no es llano, permite hacerte una idea desde arriba de sus dimensiones y de la distribuci&oacute;n de las distintas zonas. En una se ve a los potros, en otra a los ponis, en otra a los caballos adultos. Luego est&aacute;n las distintas zonas para caballos enfermos, para otros que todav&iacute;a no son aptos para estar con los dem&aacute;s. En total, viven ah&iacute; alrededor de 60 caballos y ponis. Su paz y tranquilidad es contagiosa, hay una armon&iacute;a natural, nada es forzado, todo transcurre lenta y apaciblemente. <strong>La ya bien conocida profundidad emocional del caballo y sus virtudes como ser espiritual inundan esta preciosa finca</strong>, donde tambi&eacute;n hay perros, gatos y hasta pavos reales, todos rescatados, y donde cada uno de los &aacute;rboles plantados tiene un nombre en recuerdo de los que vivieron y pasaron por all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Virginia me cuenta que la idea de abrir el centro les vino por un caballo llamado Campe&oacute;n. Un d&iacute;a, recibieron la llamada de un veterinario desde una carretera en Tarifa, comunicando que en la cuneta hab&iacute;a un caballo tirado en muy mal estado. Ten&iacute;a una herida importante en la parte trasera, no se pod&iacute;a levantar y el veterinario necesitaba ayuda para moverlo. Por desgracia, no se pudo salvar a Campe&oacute;n, ya que ten&iacute;a una lesi&oacute;n irreversible de columna, pero en ese momento Concordia y Virginia decidieron abrir un albergue donde llevar a los caballos necesitados de asistencia. Y as&iacute; ha sido en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os en el CYD. Virginia relata las historias de todos los que han pasado por all&iacute; y de los que llegaron para quedarse. Cada uno, despu&eacute;s de haber sufrido su inmerecida dosis de abandono o violencia.
    </p><p class="article-text">
        Me habla de <strong>Promesa</strong>, una yegua abandonada, esquel&eacute;tica, con el ojo destrozado, de la que alguien les dio parte. Cuando fueron a verla se dieron cuenta de que en ese momento no ten&iacute;an medios suficientes para levantarla y llevarla al refugio, y le prometieron que ir&iacute;an a buscarla al d&iacute;a siguiente. Y as&iacute; fue, de ah&iacute; su nombre. La rescataron y la llevaron al albergue, donde conoci&oacute; a Valor, otro caballo rescatado del que se hizo inseparable.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; est&aacute; tambi&eacute;n<strong> Estrella</strong>, una yegua con una pata destrozada, v&iacute;ctima de una pr&aacute;ctica cruel muy com&uacute;n, que consiste en atarles las patas con cuerdas, cables o cadenas para obligarlos a que se tumben en el suelo con el prop&oacute;sito de hacerles sentir vulnerables, volverlos d&oacute;ciles a la fuerza y as&iacute; reducir al m&aacute;ximo el periodo de entrenamiento del animal que, llevado a cabo como es debido, debe hacerse lentamente, con afecto y sin imposici&oacute;n, para establecer una relaci&oacute;n con &eacute;l y ganar su confianza. Al tumbar al caballo, lo que hacen es violentarlo, atemorizarlo, y obedece por miedo. Los caballos rara vez se tumban en el suelo, pues ellos tienen asumido que es una posici&oacute;n de debilidad y que tumbados est&aacute;n expuestos al ataque de los depredadores. Solo se ve un caballo tumbado cuando est&aacute; completamente confiado o enfermo.
    </p><p class="article-text">
        Me cuenta las historias de <strong>Almendro</strong>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XmT5omFWjmw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alhajita</a>, <a href="http://www.asociacioncydsantamaria.es/caballos-y-demas/apadrina/rima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rima</a> (que perdi&oacute; un ojo por ser golpeada), y <strong>Blancanieves</strong> y <strong>Simphony</strong>, dos yeguas que sobrevivieron de un grupo de varios caballos que se ahogaron despu&eacute;s de unas inundaciones. Simphony es agoraf&oacute;bica y no quiere salir al exterior porque relaciona estar al aire libre con el peligro y piensa que si sale le va a pasar algo malo. Su terapia va muy lentamente.
    </p><p class="article-text">
        Cada caballo llega al centro con sus problemas f&iacute;sicos y emocionales, y cada uno se cura y cicatriza a su propio ritmo. Seg&uacute;n me cuenta Virginia, en muchas ocasiones no es f&aacute;cil enterarse y acudir a socorrer a un caballo en el momento que est&aacute; siendo maltratado, ya que, al contrario que los perros, que lloran y gimen cuando se ejerce violencia f&iacute;sica contra ellos, <strong>los caballos no lloran ni gritan y sufren los golpes en silencio</strong>. Al ser un animal que busca la huida, lo m&aacute;s que hacen es intentar salir corriendo.
    </p><p class="article-text">
        Me asegura que de los caballos que vemos en el campo a lo lejos y creemos que est&aacute;n libres y en buenas condiciones, muchos de ellos no lo est&aacute;n, y seguramente est&eacute;n atados o tengan trabas en las patas para impedirles que anden, pues se siguen usando aunque est&eacute;n prohibidas.
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        La historia de Adham demuestra la extrordinaria sensibilidad de estos animales. Su due&ntilde;o, que no quer&iacute;a gastar m&aacute;s dinero en &eacute;l, lo encerr&oacute; en un box sin agua ni comida para que muriera. En los boxes contiguos, murieron todos sus compa&ntilde;eros, con los dientes rotos por haber intentado comer la cal de los muros. Cuando CYD Santa Mar&iacute;a lo rescat&oacute;, Adham estaba a punto de morir tambi&eacute;n. Muy asustado y deprimido, no quer&iacute;a relacionarse con nadie del Albergue. Excepto con una voluntaria muy joven que tambi&eacute;n estaba profundamente triste: hac&iacute;a muy poco que su hermano hab&iacute;a muerto. Entre Adham y la joven Lisanne se estableci&oacute; un emocionante v&iacute;nculo de empat&iacute;a, que no los ha separado jam&aacute;s.
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        Con respecto a lo que supone rescatar a un caballo, en t&eacute;rminos de operativo, se necesitan unas 6 u 8 personas, un veh&iacute;culo especial para transportarlo y en ocasiones una gr&uacute;a para poder sacarlos de barrizales o barrancos. Una vez rescatado y llevado al albergue, se hace una valoraci&oacute;n del estado f&iacute;sico y emocional del animal y de las enfermedades o dolencias que tenga. Las m&aacute;s comunes son la <strong>malnutrici&oacute;n por abandono, las patas rotas y las narices partidas por maltrato, la p&eacute;rdida de visi&oacute;n por golpes de palos o varas, problemas en la boca por haber llevado hierros</strong>, problemas de piel con heridas ulceradas.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, recuperar un caballo es bastante costoso. Si tenemos en cuenta que el cuidado b&aacute;sico de un caballo sano suele salir por 150 euros al mes, a partir de ah&iacute; debemos sumar los cuidados especiales que puedan necesitar de odontolog&iacute;a, oftalmolog&iacute;a, traumatolog&iacute;a y otros cuidados. Por poner un ejemplo, un herraje ortop&eacute;dico, necesario para los que tienen lesiones, cuesta m&aacute;s de 150 euros. Por no hablar del tiempo que tardan en recuperarse los que sufren malnutrici&oacute;n, que nunca es menos de un a&ntilde;o, ya que, aunque se pueda observar mejor&iacute;a en un par de meses, la recuperaci&oacute;n total no se alcanza hasta por lo menos los 12 meses, pues hay que evitar alimentarlos en exceso para que no sufran c&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        En la parte emocional,<strong> en su mayor&iacute;a llegan aterrados, desconfiando de los humanos y con una carga de estr&eacute;s que en muchos casos los ha llevado a autolesionarse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hay que decir que el CYD Santa Mar&iacute;a <strong>se mantiene &uacute;nicamente con el aporte privado de los socios y padrinos</strong>, y no tiene ninguna subvenci&oacute;n de ning&uacute;n organismo, pese a que, en much&iacute;simas ocasiones, los ayuntamientos, polic&iacute;a y guardia civil les piden ayuda para rescatar y albergar caballos. Hace 4 a&ntilde;os, un ayuntamiento cercano le pidi&oacute; ayuda al CYD para rescatar 30 caballos. Una vez que fueron rescatados y llevados al albergue y, pese a que la juez dictamin&oacute; que el ayuntamiento se deb&iacute;a hacer cargo de todos los gastos de manutenci&oacute;n de los animales, la asociaci&oacute;n no percibi&oacute; ni un euro, y a d&iacute;a de hoy todav&iacute;a est&aacute;n esperando a que ese ayuntamiento cumpla con su obligaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La labor del CYD va mucho m&aacute;s all&aacute; del rescate de estos animales por todos los pueblos y provincias de Andaluc&iacute;a, tambi&eacute;n son muy activas con las <strong>denuncias por maltrato y abandono de caballos en toda Espa&ntilde;a</strong>, y como asociaci&oacute;n han interpuesto denuncias en Madrid, Catalu&ntilde;a, Murcia, Valencia o Galicia. La media es de unas 20 denuncias al mes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una pr&aacute;ctica com&uacute;n es llevar al caballo al borde de un r&iacute;o y atarlo a un &aacute;rbol para que muera ahogado</strong>. Cuando aumenta el cauce despu&eacute;s de las lluvias, el caballo no puede escapar y se ahoga. En los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os ha habido un incremento de casos de abandono, que se han disparado, mientras que la cifra por maltrato parece haber descendido levemente. Seg&uacute;n los datos del Ministerio de Agricultura, Alimentaci&oacute;n y Medio Ambiente, <strong>desde 2012 hasta principios de este a&ntilde;o m&aacute;s de 200.000 caballos en Espa&ntilde;a han terminado en el matadero</strong>: caballos abandonados; caballos ancianos de monta, despu&eacute;s de pasar por muchos amos; muchos, desechos de la actividad h&iacute;pica.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario concienciar a la sociedad de la problem&aacute;tica de los caballos en Espa&ntilde;a. La asociaci&oacute;n CYD consigui&oacute; un logro important&iacute;simo a ra&iacute;z de que el Consejo de Estado les encargara en 2010 un estudio sobre la situaci&oacute;n, los problemas y las necesidades de los caballos en nuestro pa&iacute;s. Despu&eacute;s de m&aacute;s de un a&ntilde;o trabajando en este informe, Concordia y Virginia consiguieron que el Congreso de los Diputados aprobase cambiar para los caballos la calificaci&oacute;n de animal de renta por la de animal de compa&ntilde;&iacute;a dom&eacute;stico, con las consideraciones y consecuencias legales que esto conlleva. En opini&oacute;n de Virginia, aunque esto haya supuesto un paso de gigante desde el punto de vista de la protecci&oacute;n de estos animales, la segunda parte de este logro est&aacute; todav&iacute;a por llegar para que se pueda considerar un rotundo &eacute;xito, y esta segunda parte implica <strong>que la sociedad vea realmente al caballo como un compa&ntilde;ero y un miembro de la familia, y deje de verlo como un animal que debe tener forzosamente una utilidad</strong>, como pueda ser la monta.
    </p><p class="article-text">
        Tantos y tantos caballos languidecen entristecidos en boxes de h&iacute;picas de lujo, despu&eacute;s de que su due&ntilde;o lo haya comprado y llevado all&iacute; para montarlo &eacute;l o sus hijos, haya perdido inter&eacute;s al cabo de un tiempo y deje de visitar a su caballo, lo que supone que pueden pasar meses sin que el animal salga de un habit&aacute;culo min&uacute;sculo. Virginia me habla emocionada de las maravillosas cualidades de los caballos: su famosa nobleza e inteligencia, su afectividad y necesidad de contacto y compa&ntilde;&iacute;a, su delicadeza en el trato, por no hablar del agradecimiento que nuestra especie le debe a este animal por la important&iacute;sima aportaci&oacute;n que ha supuesto para nuestra civilizaci&oacute;n a lo largo de siglos. Siempre a nuestro lado, siempre leales, siempre dispuestos a ayudar y obedecer.
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        Desde estas l&iacute;neas quiero agradecer profundamente a Concordia, Virginia y a todos los voluntarios del CYD Santa Mar&iacute;a la gran labor de rescate y concienciaci&oacute;n que hacen por los derechos y el bienestar de los caballos en nuestro pa&iacute;s, y por el cuidado y cari&ntilde;o que le proporcionan a todos los caballos que llegan al albergue y que, gracias a ellas, han tenido la oportunidad de recuperar la dignidad y la libertad que nunca debieron haber perdido.
    </p><p class="article-text">
        Mi emocionado recuerdo a Sorky Das Pont, v&iacute;ctima del odio y la maldad del ser humano. Ojal&aacute; pueda estar sonriendo desde alg&uacute;n lugar a todos sus hermanos que s&iacute; pudieron ganar la carrera. A Sorky, que ya descansa en paz:
    </p><p class="article-text">
        Estaba entre los ruidos,
    </p><p class="article-text">
        herido,
    </p><p class="article-text">
        malherido,
    </p><p class="article-text">
        inm&oacute;vil,
    </p><p class="article-text">
        en silencio,
    </p><p class="article-text">
        hincado ante la tarde,
    </p><p class="article-text">
        ante lo inevitable,
    </p><p class="article-text">
        las venas adheridas
    </p><p class="article-text">
        al espanto,
    </p><p class="article-text">
        al asfalto,
    </p><p class="article-text">
        con sus crenchas ca&iacute;das,
    </p><p class="article-text">
        con sus ojos de santo,
    </p><p class="article-text">
        todo, todo desnudo,
    </p><p class="article-text">
        casi azul, de tan blanco.
    </p><p class="article-text">
        Hablaban de un caballo.
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que era un &aacute;ngel.
    </p><p class="article-text">
        (Oliverio Girondo)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rita Romero Martín-Estévez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/caballos-ganaron-carrera_132_2297031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Dec 2015 19:41:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los caballos que sí ganaron la carrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Caballos]]></media:keywords>
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