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    <title><![CDATA[elDiario.es - Roberto Uriarte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/roberto_uriarte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Roberto Uriarte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El próximo lehendakari no será negro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/proximo-lehendakari-no-sera-negro_132_10969108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/307d3ba8-5b04-40af-b3cf-a8f746cf0e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El próximo lehendakari no será negro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿A quién le preocupa que el lehendakari sea siempre un hombre de derechas en un país donde son mayoría las mujeres y donde son mayoría las personas que se reconocen de izquierdas? A pocas personas, parece ser, en unos tiempos en que la opinión pública se atreve cada vez menos a disentir de la opinión publicada"</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el viejo l&iacute;der del PNV, Xabier Arzallus, que, puesto en la tesitura, prefer&iacute;a un lehendakari negro que hablara euskera a uno blanco que no lo hablara. Pero, vamos por partes, no hay nada de qu&eacute; preocuparse: no hay ning&uacute;n peligro de que el pr&oacute;ximo lehendakari sea negro. Esto no es Escocia, donde el l&iacute;der del partido nacionalista es un musulm&aacute;n, hijo de padre pakistan&iacute; y madre africana, casado con una palestina. Ya pueden respirar tranquilas las gentes de bien: el lehendakari ser&aacute; bien blanco y bien cat&oacute;lico. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay motivo de preocupaci&oacute;n para quienes piensen que se puede romper la tradici&oacute;n de que todos los lehendakaris sean varones. Una vez que EH Bildu ha decidido relegar a Maddalen Iriarte y sustituirla por Pello Otxandiano, al no necesitar dicha decisi&oacute;n someterse a primarias, y al contar con el respaldo acr&iacute;tico de los medios de comunicaci&oacute;n mayoritarios, resulta que, de los partidos relevantes en el Parlamento Vasco, todos menos Elkarrekin Podemos optar&aacute;n por presentar a un var&oacute;n, por lo que no parece haber riesgo alguno de que se pierda una de nuestras rancias tradiciones.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Avancemos un paso m&aacute;s! El pr&oacute;ximo lehendakari, adem&aacute;s de blanco y var&oacute;n, ser&aacute; de derechas. &iquest;C&oacute;mo podemos saberlo? Porque tanto EH Bildu como el PSE-EE ya han anunciado que, aunque consideran agotado el modelo de pa&iacute;s del PNV, renuncian a plantear ninguna alternativa. Y asumen que su objetivo es conformar Gobierno de coalici&oacute;n con ese mismo PNV del modelo de pa&iacute;s agotado. As&iacute; que lo &uacute;nico que nos queda por saber es qui&eacute;n ser&aacute; el vicelehendakari, si Otxandiano, de EH Bildu, o Andueza, del PSE-EE. Y, como es l&oacute;gico, el PNV preferir&aacute; elegir como socio a quien menos sombra pueda hacerle.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que tendremos de vicelehendakari a Andueza. Otro elemento de tranquilidad, especialmente para los aficionados a los espect&aacute;culos con maltrato animal, ya que se trata de un defensor a ultranza de la tauromaquia. En resumen, y por no alargarnos, ya les adelanto que el pr&oacute;ximo lehendakari tambi&eacute;n ser&aacute; del PNV. 
    </p><p class="article-text">
        No, el mismo, no. Urkullu cometi&oacute; el error de no ponerle entusiasmo a una idea tan original -nunca vista antes en ning&uacute;n sitio del mundo, como bien ha aclarado el presidente del PNV, Ortuzar- de meter un museo Guggenheim en medio de la zona m&aacute;s delicada y sensible de una reserva de la biosfera, como es Urdaibai. Y fue r&aacute;pidamente sustituido por el impulsor de tan &ldquo;original&rdquo; iniciativa, el diputado de infraestructuras Pradales. Tambi&eacute;n sin necesidad de primarias y sin la menor cr&iacute;tica por parte de los medios.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;n le preocupa que el lehendakari sea siempre un hombre de derechas en un pa&iacute;s donde son mayor&iacute;a las mujeres y donde son mayor&iacute;a las personas que se reconocen de izquierdas? A pocas personas, parece ser, en unos tiempos en que la opini&oacute;n p&uacute;blica se atreve cada vez menos a disentir de la opini&oacute;n publicada. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que Euskadi seguir&aacute; siendo un oasis en medio de un mundo donde las pol&iacute;ticas neoliberales, las pol&iacute;ticas de concentraci&oacute;n en manos de unos pocos de los recursos que generamos entre todos, tienen que imponerse recurriendo a la polarizaci&oacute;n y al deterioro de la democracia. Aqu&iacute;, no. Aqu&iacute; se seguir&aacute;n implementando con amplios consensos y sin que nada perturbe la calma de las gentes de bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/proximo-lehendakari-no-sera-negro_132_10969108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Feb 2024 20:47:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El próximo lehendakari no será negro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Llorar por lo que no supimos cuidar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/llorar-no-supimos-cuidar_132_10398069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6daa5458-9cb7-4891-8359-8b6392dbcf58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Llorar por lo que no supimos cuidar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> ¿Volveremos a los tiempos de los recortes, de la corrupción desatada y de los choques de trenes entre nacionalismos interesadamente exacerbados? Sí es así, nos tocará llorar por lo que no supimos cuidar y defender</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no es ajena a la ola reaccionaria que atraviesa Europa y el mundo, y de la que es un ejemplo emblem&aacute;tico la marcha atr&aacute;s en EEUU en derechos que se consiguieron hace medio siglo, como el aborto. El Gobierno espa&ntilde;ol se hab&iacute;a convertido un poco en una isla, dentro de una Europa dominada por las derechas y las extremas derechas, en la que s&oacute;lo alguna socialdemocracia sobreviv&iacute;a en Alemania o Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Los partidos que conforman la coalici&oacute;n de Gobierno se examinan el 23J. Y defienden su legado. Si nos salimos un poco de la burbuja medi&aacute;tica, y vamos a las evaluaciones de los organismos internacionales, el &eacute;xito en la gesti&oacute;n es rotundo. A pesar de unas condiciones objetivas muy adversas, Espa&ntilde;a ha avanzado casillas en pr&aacute;cticamente todos los ranking internacionales, empezando por el de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, en el que ha pasado del puesto 22 al 16 con el actual Gobierno de coalici&oacute;n. El reconocimiento de los &eacute;xitos socioecon&oacute;micos del Gobierno llega desde los lugares m&aacute;s insospechados, como el FMI, el BCE o el Banco Mundial. Hoy tenemos la menor inflaci&oacute;n de los pa&iacute;ses del entorno, la energ&iacute;a menos cara, el mayor empleo de la historia -Rajoy so&ntilde;aba con veinte millones, aunque nunca super&oacute; los 18 y hoy nos acercamos ya a los 21- y un crecimiento profundo de los beneficios empresariales. S&oacute;lo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, las exportaciones de las empresas espa&ntilde;olas han crecido un 23%. 
    </p><p class="article-text">
        Estos datos los intentan hacer valer los socios de la coalici&oacute;n, al igual que los avances logrados en derechos civiles (muerte digna, sexo consentido, derechos trans, protecci&oacute;n animal, &hellip;), pol&iacute;ticos (memoria hist&oacute;rica, reconocimiento de v&iacute;ctimas, protecci&oacute;n de denunciantes de corrupci&oacute;n, &hellip;) y socio-econ&oacute;micos (ERTE, reforma laboral, subida hist&oacute;rica del salario m&iacute;nimo, revalorizaci&oacute;n digna de las pensiones, &hellip;). 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay otros elementos positivos de la acci&oacute;n de gobierno que pasan inadvertidos y que no son menos importantes. Me refiero a la estabilidad, a los acuerdos entre diferentes y a la paz social. La formaci&oacute;n del Gobierno de coalici&oacute;n vino precedida de un per&iacute;odo de profunda inestabilidad, con la incapacidad de conformar mayor&iacute;as y gobiernos estables -cuatro elecciones generales en cuatro a&ntilde;os-, o de renovar presupuestos en tiempo y forma -los &ldquo;presupuestos Montoro&rdquo; se repet&iacute;an como muertos vivientes-. Con todas las limitaciones que se quiera, la actual  legislatura permiti&oacute; por primera vez en la historia reciente un Gobierno que no era monocolor, que se basaba en un acuerdo program&aacute;tico amplio y estable, que incorpor&oacute; mecanismos eficientes para evitar que las divergencias l&oacute;gicas derivaran en rupturas; un gobierno que supo articular en torno a s&iacute; un amplio bloque de investidura de fuerzas no reaccionarias, y que supo traer a nuestro pa&iacute;s una paz social envidiada en nuestro entorno, empezando por nuestros vecinos del norte, cuyas calles ard&iacute;an.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si nos salimos un poco de la burbuja mediática, y vamos a las evaluaciones de los organismos internacionales, el éxito en la gestión es rotundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ard&iacute;an como hab&iacute;an ardido antes las calles de Catalu&ntilde;a, con dos consultas independentistas celebradas con el Partido Popular en el Gobierno, llegando la convivencia a situaciones que parec&iacute;an irreversibles. Pero no lo fueron. Frente al viejo &ldquo;la letra con sangre entra&rdquo; con que el PP abordaba la cuesti&oacute;n, el Gobierno de coalici&oacute;n consigui&oacute; calmar las calles catalanas, promover los acuerdos entre diferentes y la convivencia, e incluso sacar a las fuerzas independentistas de su ensimismamiento y llevarlas a la senda constructiva de competir por qui&eacute;n aportaba m&aacute;s en la elaboraci&oacute;n de las leyes y de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        En las pr&oacute;ximas elecciones no s&oacute;lo se enfrentan dos visiones pol&iacute;ticas diferentes: la del Gobierno que hizo frente a la crisis con resultados que nadie cuestiona fuera de nuestras fronteras, y la de unas derechas que se negaron a colaborar en los momentos m&aacute;s duros; y que se dedicaron sin &eacute;xito a intentar que las organizaciones europeas e internacionales  asfixiaran nuestros esfuerzos, mientras nos imped&iacute;an cumplir la obligaci&oacute;n de renovar en tiempo y forma los &oacute;rganos constitucionales. Se enfrentan tambi&eacute;n dos relatos sobre la realidad: uno que obedece a par&aacute;metros objetivables y otro construido medi&aacute;ticamente a partir de la simplificaci&oacute;n y de mensajes dirigidos a las v&iacute;sceras; la realidad que nos venden ciertos medios, frente a la que certifican las organizaciones internacionales y que aprecia cualquier visitante extranjero  desprejuiciado. 
    </p><p class="article-text">
        La estabilidad es un valor que no suele apreciarse hasta que ya se ha perdido. El 23J no s&oacute;lo est&aacute; en juego la consolidaci&oacute;n del crecimiento y de los avances habidos esta legislatura; tambi&eacute;n lo est&aacute; la cultura de la pluralidad y de la convivencia, de los acuerdos entre diferentes y de la paz social. &iquest;Volveremos a los tiempos de los recortes, de la corrupci&oacute;n desatada y de los choques de trenes entre nacionalismos interesadamente exacerbados? S&iacute; es as&iacute;, nos tocar&aacute; llorar por lo que no supimos cuidar y defender.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/llorar-no-supimos-cuidar_132_10398069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jul 2023 19:49:18 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Los cinco segundos en que ganó el 'no' a la reforma laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cinco-segundos-gano-no-reforma-laboral_132_8719043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09fca361-e33b-4c00-8f6e-3c8f598477f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1561y937.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cinco segundos en que ganó el &#039;no&#039; a la reforma laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez aclarado el error, visto que la reforma no quedaba tumbada y que no volvía a estar en vigor la normativa de Rajoy, con la consiguiente pérdida de derechos adquiridos por los trabajadores, los representantes de PNV, EH Bildu y ERC respiraban aliviados</p><p class="subtitle">El PSOE acusa de transfuguismo a los dos diputados de UPN y se pregunta “qué precio ha pagado el PP”</p></div><p class="article-text">
        Una imagen vale m&aacute;s que mil palabras. M&aacute;s que las miles de palabras que se han vertido en el debate sobre la reforma laboral. M&aacute;s que todos los argumentos que se han buscado para decir que una norma supone una recuperaci&oacute;n de derechos &mdash;aunque se considere insuficiente&mdash; y, sin embargo, votar en contra. M&aacute;s que las palabras conciliadoras de EH Bildu indicando que la grieta que se provocaba en el bloque de investidura ya se acabar&iacute;a recomponiendo.
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen que vale m&aacute;s que mil palabras es la imagen del hemiciclo durante los segundos que dur&oacute; el error de la presidenta del Congreso al anunciar que la reforma laboral de Yolanda D&iacute;az quedaba derogada. Hubo una explosi&oacute;n de j&uacute;bilo en las bancadas de Vox y el PP que se pon&iacute;an en pie y aplaud&iacute;an entusiasmadas para expresar la alegr&iacute;a por la victoria del no. Los representantes de PNV, EH Bildu y ERC, en lugar de celebrar su victoria, recib&iacute;an la noticia como un jarro de agua fr&iacute;a, con las caras compungidas que captaron perfectamente las c&aacute;maras del hemiciclo. Una vez aclarado el error, visto que la reforma no quedaba tumbada y que no volv&iacute;a a estar en vigor la normativa de Rajoy, con la consiguiente p&eacute;rdida de derechos adquiridos por los trabajadores, los representantes de esos tres partidos respiraban aliviados. Los trabajadores no les podr&iacute;an culpar a ellos de haber conseguido con su 'no' que perdieran los derechos recuperados. Con la excusa de haberles querido conseguir m&aacute;s derechos, les habr&iacute;an hecho perder los ya conseguidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los tres partidos del bloque que votaron &#039;no&#039; dejaron claro que no estaban en contra de ninguno de los contenidos del decreto-ley, pero que los consideraban insuficientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta es una explicaci&oacute;n posible al hecho de que una fuerza pol&iacute;tica se agobie pensando que ha ganado y respire relajada al saber que no lo ha hecho. No soy la &uacute;nica persona a la que le da la sensaci&oacute;n de que ayer no s&oacute;lo se votaba la convalidaci&oacute;n de un decreto-ley, no s&oacute;lo se debat&iacute;a sobre unos art&iacute;culos. Frente al 'no' de VOX y PP, el de PNV, ERC y EH Bildu no se basaba en el desacuerdo con el texto, sino en la idea de que la correlaci&oacute;n de fuerzas existente permit&iacute;a avanzar m&aacute;s en la recuperaci&oacute;n de derechos, en el caso de EH Bildu y ERC, y a la necesidad de una cl&aacute;usula de salvaguardia en el del PNV; y todo eso, a pesar de que la fuerza principal del bloque de investidura, el PSOE, hab&iacute;a dejado m&aacute;s que claro que no apoyar&iacute;a en caso de alterarse una sola coma del texto acordado en la concertaci&oacute;n social entre representantes de empresarios y trabajadores (la CEOE incluso amenazaba con no volver a sentarse en una mesa).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1489527514758357004?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los tres partidos del bloque que votaron 'no' dejaron claro que no estaban en contra de ninguno de los contenidos del decreto-ley, pero que los consideraban insuficientes; y este es el quid de la cuesti&oacute;n: si uno reconoce que no tiene nada en contra de los contenidos de una norma, si reconoce expl&iacute;citamente que la norma conlleva la recuperaci&oacute;n de derechos perdidos; aunque crea que esa recuperaci&oacute;n de derechos pod&iacute;a haber sido mayor&hellip;. &iquest;No existe ninguna otra opci&oacute;n de voto que permita expresar esa postura sin necesidad de unirse a PP y Vox y generar la grieta en el bloque de investidura que ellos mismos reconocen, y sobre todo, sin necesidad de poner en riesgo los derechos ya recuperados por los trabajadores? Si uno cree que los trabajadores no han recuperado suficiente derechos, &iquest;pone en riesgo los recuperados votando 'no'?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n escribo este art&iacute;culo, leo en Twitter el siguiente comentario: &ldquo;En ese momento en el que se ha dicho que se derogaba, el plano de la tele se ha abierto a casi medio hemiciclo. Todo el pa&iacute;s ha visto a Aitor Esteban llevarse las manos a la cabeza, en plan 'Dios m&iacute;o, &iquest;qu&eacute; hemos hecho?'. Imagen para la historia!. Porque hasta ahora no han explicado la raz&oacute;n que les movi&oacute; a no expresar su disconformidad negando el apoyo mediante la abstenci&oacute;n, sino recurriendo a un 'no' que pon&iacute;a en riesgo los derechos recuperados por las y los trabajadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cinco-segundos-gano-no-reforma-laboral_132_8719043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Feb 2022 20:31:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cinco segundos en que ganó el 'no' a la reforma laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,PSOE,Podemos,Unidas Podemos,Pedro Sánchez,Yolanda Díaz,Nadia Calviño,PP - Partido Popular,Cs - Ciudadanos,Vox,ERC - Esquerra Republicana de Catalunya,EH Bildu,Más País]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acabar con el bloqueo sin taparse la nariz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/acabar-bloqueo-taparse-nariz_132_8487455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80a32db8-f642-4dc5-8658-866ffe3a9277_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acabar con el bloqueo sin taparse la nariz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mañana mismo se podría abordar la renovación del Consejo General del Poder Judicial: sólo hace falta que los partidos muestren voluntad de regeneración democrática y renuncien a practicar en las instituciones el feo vicio del amiguismo</p></div><p class="article-text">
        Pocos pa&iacute;ses tienen un parlamentarismo tan disciplinado como el espa&ntilde;ol. La ruptura de la disciplina de voto es algo extremadamente inusual. Sin embargo, esta semana la renovaci&oacute;n del Tribunal Constitucional, del Defensor del Pueblo y del Tribunal de Cuentas ha provocado once quiebras de la disciplina de voto y unos debates muy agrios. S&oacute;lo en una cosa parece haber unanimidad: en que nadie ha salido satisfecho. Hay quien no ha querido apoyar la renovaci&oacute;n, hay quien la ha apoyado tap&aacute;ndose la nariz y hay quien la ha apoyado, pero objetando en conciencia a alguno de los candidatos. Y si algo no le conviene a un pa&iacute;s que intenta recuperarse del trauma de la pandemia es la sensaci&oacute;n de desaz&oacute;n que ha generado este proceso.
    </p><p class="article-text">
        Si nos ponemos a buscar responsables, ser&aacute; dif&iacute;cil llegar a un acuerdo, aunque en estos casos es bueno dejarse llevar por la intuici&oacute;n y preguntarse qu&eacute; partido era el menos interesado en que se desbloqueara la situaci&oacute;n, perdiendo una parte de la influencia que conservaba en esas instancias. Pero, responsabilidades aparte, creo que es necesario abordar la crisis como momento de oportunidad, diagnosticar bien el s&iacute;ntoma y buscar la terapia correcta.
    </p><p class="article-text">
        Existe bastante acuerdo en que la renovaci&oacute;n de las altas magistraturas del Estado no suele abordarse correctamente. Algunos creen que ese problema se arreglar&iacute;a reformando las leyes org&aacute;nicas que regulan dichas instituciones y el sistema de nombramientos. Yo creo que antes de recetar, conviene diagnosticar correctamente; y mi diagn&oacute;stico es que el problema no reside en las normas que regulan estas instituciones, sino en c&oacute;mo se implementan dichas normas. La ley exige que se seleccione a las personas m&aacute;s id&oacute;neas, mediante mayor&iacute;as parlamentarias muy cualificadas. El problema est&aacute; en la implementaci&oacute;n, que se lleva varias d&eacute;cadas haciendo mediante lo que se conoce popularmente como &ldquo;intercambio de cromos&rdquo;, un sistema en el que no siempre son propuestos los m&aacute;s id&oacute;neos y en el que tienen m&aacute;s probabilidades de salir elegidos los candidatos con m&aacute;s conexiones partidistas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto viene exigido por la Constituci&oacute;n o por las leyes org&aacute;nicas que regulan estas instituciones. Al rev&eacute;s, supone defraudar su esp&iacute;ritu. De forma que, si se modifica la ley y se sigue defraudando el esp&iacute;ritu de la nueva, seguimos igual. Y en cambio, podemos corregir el modelo manteniendo la actual regulaci&oacute;n legal y cambiando &uacute;nicamente la forma en que se ejecuta el mandato que contiene la ley. Para ello, hace a&ntilde;os que vengo defendiendo un sistema que Podemos incorpor&oacute; a su programa electoral de 2015 y que se puede denominar como &ldquo;de cuotas de rechazo&rdquo;. No exige cambiar la ley, ni siquiera las &ldquo;cuotas de influencia&rdquo; de los partidos; bastar&iacute;a con cambiar el sistema de negociaci&oacute;n entre ellos, de forma que cada partido no pudiera proponer a los candidatos que le son m&aacute;s cercanos y proclives y que las negociaciones no se hicieran en secreto, sino en la propia comisi&oacute;n parlamentaria de nombramientos. En esa comisi&oacute;n se empezar&iacute;a conformando un amplio listado de personas cualificadas y cada uno de los partidos s&oacute;lo podr&iacute;a ir descartando de esa lista un n&uacute;mero proporcional a la cuota que le corresponde en funci&oacute;n de su entidad parlamentaria. Tras sucesivos procesos de descarte de los candidatos m&aacute;s rechazados por los diversos partidos en proporci&oacute;n a sus cuotas, acabar&iacute;an quedando s&oacute;lo los que menos rechazo hubieran generado. No estar&iacute;an designados por nadie en concreto; y, por tanto, tampoco en deuda con nadie.
    </p><p class="article-text">
        Con un sistema as&iacute;, no quedar&iacute;a garantizado que siempre se fuera a seleccionar a los mejores, igual que tampoco es imposible que con el actual sistema a veces puedan resultar elegidos candidatos buenos. Pero como est&aacute; ahora, el resultado tendencial a largo plazo es que se premia la cercan&iacute;a a los partidos y que se castiga el valor de la independencia. Mientras que si sustituimos el sistema de &ldquo;cuotas de nombramiento&rdquo; por uno de &ldquo;cuotas de rechazo&rdquo;, es mucho m&aacute;s probable que los mejores y m&aacute;s insobornables puedan acceder a estos cargos por descarte, al quedar eliminados del proceso los que m&aacute;s suspicacias despiertan. En resumen, las cuotas siguen existiendo, pero dejan de ser un instrumento para imponer candidatos proclives y sirven s&oacute;lo para descartar a los m&aacute;s denostados.
    </p><p class="article-text">
        Esto se puede hacer; y se puede hacer desde ya mismo, sin esperar a farragosas reformas de las leyes que regulan las distintas magistraturas. Ma&ntilde;ana mismo se podr&iacute;a abordar la renovaci&oacute;n del Consejo General del Poder Judicial. S&oacute;lo hace falta que los partidos muestren voluntad de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica y renuncien a practicar en las instituciones el feo vicio del amiguismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/acabar-bloqueo-taparse-nariz_132_8487455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Nov 2021 20:31:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acabar con el bloqueo sin taparse la nariz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2021 como oportunidad: el Congreso va a abordar la participación de los trabajadores en las empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/2021-oportunidad-congreso-abordar-participacion-trabajadores-empresas_129_7197599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6de4e6c-c2c5-4961-8333-c078375b2d71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2021 como oportunidad: el Congreso va a abordar la participación de los trabajadores en las empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sería paradójico que algo que constituyó siempre una de las principales señas de identidad de la socialdemocracia se diluyera en un momento tan crítico como el que vivimos</p></div><p class="article-text">
        En pocos d&iacute;as el Congreso va a abordar la transposici&oacute;n de la Directiva europea UE 2017/828 que busca fomentar la implicaci&oacute;n a largo plazo de los accionistas en las sociedades cotizadas. Su debate concede una oportunidad &uacute;nica para empezar a incorporar la participaci&oacute;n de los trabajadores espa&ntilde;oles en el gobierno de las empresas, actualizando el retraso de d&eacute;cadas respecto a la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de seguir en camino de otros gobiernos europeos, en particular el de Francia, en el que la transposici&oacute;n de la misma Directiva actu&oacute; de excusa y soporte para impulsar una bater&iacute;a de medidas en la mejor versi&oacute;n de &ldquo;empresa responsable&rdquo;, seg&uacute;n lo entiende Macron. De esa voluntad surgi&oacute; en mayo de 2019 la conocida como Loi Pacte que incorpor&oacute; cambios en los c&oacute;digos de comercio y de trabajo que incluyeron mejoras tanto en la participaci&oacute;n de los trabajadores en los Consejos de Administraci&oacute;n de las grandes empresas como en los derechos de representaci&oacute;n de los trabajadores-accionistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la propuesta que el gobierno espa&ntilde;ol ha enviado al Parlamento, por iniciativa de la Ministra de Econom&iacute;a Nadia Calvi&ntilde;o, pasa por encima de esa posibilidad ignorando la conexi&oacute;n entre participaci&oacute;n de los trabajadores e implicaci&oacute;n a largo plazo de los accionistas. Lo parad&oacute;jico es que el articulado propuesto entra en contradicci&oacute;n con la exposici&oacute;n de motivos que entrecomilla la argumentaci&oacute;n de la propia Directiva cuando afirma que &ldquo;una mayor implicaci&oacute;n por parte de todos los interesados, en particular los trabajadores, en el gobierno corporativo constituye un factor importante a la hora de garantizar un enfoque m&aacute;s a largo plazo por parte de las sociedades cotizadas, que debe ser fomentado y tenido en cuenta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa recomendaci&oacute;n est&aacute; en linea con lo que recoge el Libro Verde de la Comisi&oacute;n Europea de 2012 sobre 'La normativa de gobierno corporativo de la UE' y con los Principios de Inversi&oacute;n Responsable de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido una enmienda del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos la que obligar&aacute; a debatir su extensi&oacute;n a esos aspectos olvidados.
    </p><h3 class="article-text">Las enmiendas para explicitar la participaci&oacute;n de los trabajadores</h3><p class="article-text">
        Las enmiendas solicitadas son coherentes con los objetivos de la transposici&oacute;n de la directiva y con las particularidades y necesidades de nuestro sistema econ&oacute;mico. No es posible avanzar en un cambio en nuestro modelo productivo sin potenciar una empresa inclusiva,&nbsp; ni es posible incrementar la innovaci&oacute;n y la competitividad de nuestras empresas sin abordar un clima laboral participativo que se desarrolle en paralelo a la implicaci&oacute;n a largo plazo de los accionistas con los proyectos empresariales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello, se propone unos cambios muy modestos que fortalecen la l&oacute;gica del buen gobierno corporativo y de la sostenibilidad de los proyectos mientras abren la puerta, en consonancia con las recomendaciones de la Directiva, a la actualizaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n del Estatuto de los Trabajadores. Ese objetivo, que la ministra Calvi&ntilde;o considera prioritario, requerir&aacute;, entre otras modificaciones, ampliar el art&iacute;culo 64 para incorporar los derechos de Participaci&oacute;n a los ya regulados sobre Derechos de Informaci&oacute;n y Consulta. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los cambios que proponen las enmiendas destacan los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las sociedades cotizadas deber&aacute;n incorporan en sus estatutos un plan para fomentar la implicaci&oacute;n de los trabajadores en la empresa que contemple medidas que articulen la participaci&oacute;n tanto en la gesti&oacute;n ordinaria de la misma como en su accionariado.&nbsp;</li>
                                    <li>Dicho plan formar&aacute; parte de los estatutos de cada empresa y deber&aacute;n implementarse en el marco de la negociaci&oacute;n colectiva de acuerdo a las normas que puedan dictarse en desarrollo de la presente ley.&nbsp;</li>
                                    <li>De forma inmediata, se extender&aacute; a las empresas cotizadas con m&aacute;s de 1.000 trabajadores los est&aacute;ndares m&iacute;nimos de participaci&oacute;n en la gesti&oacute;n previstos para las inscritas como Sociedades An&oacute;nimas Europeas, ya reguladas en la &ldquo;Ley 31/2006, de 18 de octubre, sobre implicaci&oacute;n de los trabajadores en las sociedades an&oacute;nimas y cooperativas europeas&rdquo;.</li>
                                    <li>Se trata de habilitar una v&iacute;a para que los trabajadores de las grandes empresas puedan acceder a la condici&oacute;n de accionistas asumiendo, como m&iacute;nimo, un diez por ciento del capital, ya sea mediante la adquisici&oacute;n de acciones que la empresa posea en autocartera, ya sea mediante la ampliaci&oacute;n de capital.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Se puede argumentar que el Gobierno no incluye propuestas como estas porque se quiere limitar al contenido estricto de lo que supone transponer la Directiva. Pero no es as&iacute;, puesto que, al margen de la Directiva, est&aacute; incorporando otras mejoras normativas en materia de gobierno corporativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Introduce, por ejemplo, las denominadas &ldquo;acciones de lealtad&rdquo; que incentiva la permanencia de los accionistas al otorgar mayores derechos pol&iacute;ticos, con voto adicional, a los titulares que se mantienen m&aacute;s de dos a&ntilde;os como accionistas. Por cierto, ojal&aacute; la urgencia en crear esta figura pueda ser utilizado de forma inmediata para asegurar la estabilidad del Estado como accionista de referencia en la fusi&oacute;n Caixa/Bankia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la ausencia de referencias a la participaci&oacute;n de los empleados ser&iacute;a duro pensar que es porque no lo considera conveniente o no quiere vincularlo a la l&oacute;gica del buen gobierno.
    </p><h3 class="article-text">Participaci&oacute;n y buen gobierno empresarial van de la mano</h3><p class="article-text">
        Lo que es evidente es que Espa&ntilde;a comparte, junto al grupo de&nbsp;pa&iacute;ses del sur de Europa, (Italia, Portugal y Grecia), la ausencia de legislaci&oacute;n participativa sobre el trabajo en las empresas convencionales. Y que nadie puede obviar que el modelo empresarial que subyace debajo de esa condici&oacute;n, basado en la ausencia de contrapesos al poder unilateral de las gerencias, est&aacute; condicionando y empobreciendo nuestro modelo productivo.
    </p><p class="article-text">
        Esa singularidad acent&uacute;a los comportamientos cortoplacistas de las empresas. Como recoge expresamente la propia Directiva, las sociedades cotizadas se enfrentan, en general, a la presi&oacute;n por generar y distribuir beneficios financieros en el corto plazo, y ello obliga a sus direcciones a centrarse en exceso en los resultados trimestrales. Esa l&oacute;gica est&aacute; detrayendo recursos para la inversi&oacute;n productiva en el largo plazo y, en particular, para la destinada a I+D+i y, en consecuencia, perjudica la sostenibilidad y rentabilidad futura de dichas sociedades.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de gobierno corporativo depende del sistema de control y equilibrio entre los distintos &oacute;rganos y los grupos interesados (<em>stakeholders</em> en terminolog&iacute;a inglesa). Y en ese marco, una mayor implicaci&oacute;n en la gobernanza empresarial por parte de esos grupos (trabajadores, clientes, proveedores, instituciones&hellip;.) pasa a ser un factor importante para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las sociedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Confiamos en que el Grupo Parlamentario socialista mejore el proyecto de ley en el sentido que marcan las enmiendas. Ser&iacute;a parad&oacute;jico que algo que constituy&oacute; siempre una de las principales se&ntilde;as de identidad de la socialdemocracia se diluyera en un momento tan cr&iacute;tico como el que vivimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Muro Benayas, Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/2021-oportunidad-congreso-abordar-participacion-trabajadores-empresas_129_7197599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2021 05:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2021 como oportunidad: el Congreso va a abordar la participación de los trabajadores en las empresas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poder Judicial y muletas frente al bloqueo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/judicial-muletas-frente-bloqueo_132_6295791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8159f089-0334-401d-bbbd-ca7f889180d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poder Judicial y muletas frente al bloqueo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En muchas ocasiones pretendemos solucionar con 'buenas leyes' lo que en realidad no es un problema de 'malas leyes', sino de falta de respeto por ellas"</p><p class="subtitle">Sánchez llama antisistema al PP por el bloqueo del Poder Judicial y Casado asegura que no le presiona con el "atropello" de reforma</p></div><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses con una cultura jur&iacute;dica procedente del derecho romano le damos mucha importancia a las leyes y en concreto, al texto escrito de las leyes. Y confiamos excesivamente en estos textos. Ante cualquier problema de naturaleza pol&iacute;tica, reaccionamos con ingenuidad, fiando la soluci&oacute;n a una ley mejor. Y es verdad que las leyes pueden solucionar problemas, especialmente cuando se trata de problemas derivados de malas leyes. Pero en muchas ocasiones pretendemos solucionar con &ldquo;buenas leyes&rdquo; lo que en realidad no es un problema de &ldquo;malas leyes&rdquo;, sino de falta de respeto por ellas. Si hay algo que defina lo peor de cierta actitud ante la ley, es el viejo dicho de &ldquo;hecha la ley, hecha la trampa&rdquo;; perfecta definici&oacute;n del fraude de ley, es decir, de la utilizaci&oacute;n torticera de la letra de la ley para incumplir su esp&iacute;ritu. 
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido a la actual situaci&oacute;n de bloqueo del Poder Judicial se produjo en la renovaci&oacute;n del gobierno, entre 2015 y 2019. Se dio una situaci&oacute;n de par&aacute;lisis que nos llev&oacute; a dos repeticiones electorales consecutivas, cuatro elecciones generales en cuatro a&ntilde;os, como consecuencia de la negativa de algunos agentes pol&iacute;ticos a reconocer que la ciudadan&iacute;a hab&iacute;a decidido acabar con el bipartidismo turnista y apostar por un sistema multipartidista, para el que ya no serv&iacute;a el modelo tradicional de gobierno de un s&oacute;lo partido, apoyado en nacionalistas vascos o catalanes. Se cerraba un per&iacute;odo de cuatro d&eacute;cadas y se abr&iacute;a un ciclo nuevo. Esa anomal&iacute;a de las cuatro elecciones en cuatro a&ntilde;os, que lleg&oacute; a provocar un hast&iacute;o enorme, fue consecuencia de las reticencias al cambio y del bloqueo institucional que ello provocaba. Algunos plantearon una soluci&oacute;n &ldquo;legal&rdquo; al bloqueo, parecida a la que se hab&iacute;a introducido en la Comunidad Aut&oacute;noma Vasca: que en caso de que no hubiera acuerdo y ning&uacute;n candidato alcanzara ni siquiera la mayor&iacute;a simple, hubiera una &uacute;ltima votaci&oacute;n y pudiera gobernar en minor&iacute;a el candidato con m&aacute;s apoyos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque la modificación legislativa prevista pueda suponer una salida a una gravísima situación de bloqueo, se trata de una solución de mal menor a un problema de fondo que subyace: el de una cultura democrática pobre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algo parecido se plantea ahora con el bloqueo en el Poder Judicial, por la negativa del PP a cumplir el mandato legal de renovaci&oacute;n, siendo imprescindible su concurso para que se d&eacute; la mayor&iacute;a exigida. Para evitar la par&aacute;lisis institucional y la continuidad en el ejercicio de unos titulares con un mandato agotado, se plantea como salida por parte de los dos socios de gobierno algo parecido: que, en caso de que sea imposible alcanzar la mayor&iacute;a de &#8535;, respecto de una parte de los miembros a renovar, los procedentes de la carrera judicial, haya una segunda votaci&oacute;n en la que sea suficiente la mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la modificaci&oacute;n legislativa prevista pueda suponer una salida a una grav&iacute;sima situaci&oacute;n de bloqueo, se trata de una soluci&oacute;n de mal menor a un problema de fondo que subyace: el de una cultura democr&aacute;tica pobre. Una cultura democr&aacute;tica rica valora el pluralismo como la esencia del sistema y se concibe a s&iacute; misma como instrumento para la convivencia entre diferentes, buscando siempre los consensos m&aacute;s amplios y dejando siempre las mayor&iacute;as ajustadas como &uacute;ltimo recurso, cuando todo lo dem&aacute;s se ha intentado y no ha sido posible. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, desde la desaparici&oacute;n de la UCD de Adolfo Su&aacute;rez y la recomposici&oacute;n conservadora en torno a Aznar, Espa&ntilde;a tiene una derecha pol&iacute;tica que tiene problemas para convivir con el pluralismo en general, ya sea pol&iacute;tico, social, ling&uuml;&iacute;stico, territorial... El profesor de Filosof&iacute;a del Derecho Jorge Urdanoz define certeramente en una frase la situaci&oacute;n: &ldquo;...gritan &rdquo;Espa&ntilde;a&ldquo;, pero en realidad solo ven cierto Madrid o aquellas partes de Espa&ntilde;a que coinciden con ese cierto Madrid. Todo lo dem&aacute;s es deslealtad e infamia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si no se sabe valorar esa esencia de la democracia que es el pluralismo, se tiende a la deslegitimaci&oacute;n &iacute;ntegra del rival pol&iacute;tico y a partir de ah&iacute;, se hace muy dif&iacute;cil llegar a acuerdos. Y si no hay capacidad de acordar, las instituciones acaban bloque&aacute;ndose. Siempre hay instrumentos para forzar el desbloqueo. Pero esos instrumentos no ser&aacute;n, desgraciadamente, m&aacute;s que muletas que permiten seguir caminando, pero que no solucionan la cojera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/judicial-muletas-frente-bloqueo_132_6295791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2020 06:28:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Poder Judicial y muletas frente al bloqueo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Carlos Lesmes,CGPJ - Consejo General del Poder Judicial,Blogs]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis y gobierno democrático de la economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/crisis-gobierno-democratico-economia_132_1001530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/146c7c85-6738-4e33-8a66-4d97e7e9e75b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los defensores de la globalización sin control, de la desregulación, de las privatizaciones y externalizaciones, callan y disimulan, cuando no hiperventilan cínicamente contra el mínimo error de las instituciones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Unas veces se gana; otras, se aprende&rdquo;. Aunque tampoco hay garant&iacute;a de eso. Es evidente que, cuando las cosas van bien, el ser humano tiene tendencia a reproducir rutinas, sin cuestionarlas; y que las situaciones de crisis, cuando las cosas fallan, se pueden convertir en momentos de oportunidad, de cuestionamiento, de aprendizaje. Por desgracia, no siempre se aprovecha la oportunidad que conlleva la crisis para extraer ense&ntilde;anzas.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a del bien com&uacute;n parte precisamente de la premisa de que cuando las cosas vienen bien dadas, las personas tendemos m&aacute;s a a competir que a cooperar, mientras que cuando se producen situaciones catastr&oacute;ficas, suelen invertirse los t&eacute;rminos de la ecuaci&oacute;n y la mayor&iacute;a de las personas, suelen sacar lo mejor de ellas mismas. Y la premisa a partir de la cual desarrolla su propuesta te&oacute;rica, es que el Estado deber&iacute;a incentivar los comportamientos econ&oacute;micos m&aacute;s cooperativos, m&aacute;s igualitarios, m&aacute;s participativos y m&aacute;s respetuosos con el entorno.
    </p><p class="article-text">
        Las cat&aacute;strofes promueven la cooperaci&oacute;n y la solidaridad precisamente porque ponen en evidencia algo a lo que nos empe&ntilde;amos en vivir de espaldas: la idea de la fragilidad, la idea de los delicados y siempre precarios equilibrios de la vida, tanto de la vida humana como de la vida del planeta. Y frente a esa fragilidad, frente a esa consciencia repentina del fin de la vida, queda al desnudo el que ha sido entronizado como motor casi &uacute;nico del mundo: la idea del individualismo competitivo; del uso intensivo del tiempo en la producci&oacute;n y en el consumo de bienes materiales, dentro de un ciclo de acumulaci&oacute;n ilimitada y radicalmente desigual.
    </p><p class="article-text">
        Las cat&aacute;strofes nos sacan -al menos temporalmente- del ensimismamiento individualista del liberalismo m&aacute;s burdo y nos obligan a vernos como miembros de una comunidad con relaciones de interdependencia, haciendo aflorar, por pura necesidad, los valores de la solidaridad y del republicanismo c&iacute;vico, reducidos a la irrelevancia dentro de nuestro modelo de desarrollo. Ya dec&iacute;a Erich Fromm que los valores del capitalismo configuran el car&aacute;cter de las personas y nos vuelven m&aacute;s despreocupados por los dem&aacute;s, m&aacute;s ego&iacute;stas, &aacute;vidos y codiciosos. En su jerarqu&iacute;a de valores pervertida, &ldquo;el capital est&aacute; m&aacute;s alto que la mano de obra; la acumulaci&oacute;n de riquezas, m&aacute;s alta que las manifestaciones vitales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si el viejo capitalismo productivo que conoci&oacute; Fromm ya conllevaba una profunda perversi&oacute;n en los valores, ni qu&eacute; decir de lo que sucede con el capitalismo financiarizado. Hoy la acumulaci&oacute;n de riqueza en el mundo se distribuye a medias entre la que posee una base productiva y la meramente especulativa. Especular en s&iacute;, no es necesariamente malo. Cualquiera que compra un bien que no es de consumo, tiende a hacer c&aacute;lculos sobre c&oacute;mo evolucionar&aacute; su valor en el futuro. Lo que s&iacute; es malo es vivir de especular, dedicarse a comprar cosas con el &uacute;nico objeto de revenderlas m&aacute;s caras sin aportar ning&uacute;n valor a&ntilde;adido. Porque si no hay valor a&ntilde;adido, si el benefiio se obtiene s&oacute;lo de mover dinero de un lugar a otro, aunque sea inconscientemente, el objetivo de la actividad especuladora es lucrarse en base a las p&eacute;rdidas a las que se induce a otros.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, las crisis son momentos de oportunidad para el civismo, la solidaridad e incluso la fraternidad, pero tambi&eacute;n lo son para el saqueo y la rapi&ntilde;a. Todas las crisis anteriores han sido momentos de oportunidad para la especulaci&oacute;n a escala gigantesca y para la concentraci&oacute;n de la riqueza en pocas manos. Los mecanismos son muchos, pero la bolsa de valores es el m&aacute;s eficiente. Porque, incluso cuando se respetan las reglas y los grandes no intervienen con ventaja -informaci&oacute;n privilegiada&hellip;.-, a&uacute;n as&iacute; gana generalmente quien no se deja arrastrar, ni act&uacute;a de forma reactiva. Y la gran masa de peque&ntilde;os inversores act&uacute;a por reacci&oacute;n en cadena y es presa f&aacute;cil del p&aacute;nico. S&oacute;lo los fuertes suelen permitirse invertir a contracorriente y hacerlo anticip&aacute;ndose a los movimientos de los d&eacute;biles. Aunque es f&aacute;cil intuir que determinadas informaciones van a inducir ca&iacute;das en cascada y otras, por el contrario, tendencias alcistas, es dif&iacute;cil no caer presa del p&aacute;nico cuando todos quieren vender. Y el mecanismo burs&aacute;til es s&oacute;lo uno de los muchos instrumentos que precipitan en momentos de crisis la concentraci&oacute;n de riqueza en pocas manos. Tambi&eacute;n est&aacute;n los fondos buitres, presionando sobre las propiedades de las personas a las que la crisis deja sin recursos, aquellas empresas que obtienen posiciones ventajistas en la intervenci&oacute;n del Estado frente a la crisis, y un largo etc&eacute;tera de ventajistas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; les queda en tiempos de crisis a las personas de a pie, a quienes carecen de capital y de privilegios? Adem&aacute;s de esa solidaridad o fraternidad, les deber&iacute;a quedar el Estado. Por eso en estos d&iacute;as, todos vuelven la mirada, reclamando protecci&oacute;n y seguridad de las instituciones p&uacute;blicas; incluso los que hasta ayer mismo exig&iacute;an su desmantelamiento. Los defensores de la globalizaci&oacute;n sin control, de la desregulaci&oacute;n, de las privatizaciones y externalizaciones, callan y disimulan, cuando no hiperventilan c&iacute;nicamente contra el m&iacute;nimo error de las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento del republicanismo c&iacute;vico, de la firmeza de las instituciones frente a los poderosos y de la pedagog&iacute;a democr&aacute;tica, que ha sido siempre pedagog&iacute;a de la igualdad y que necesita, hoy m&aacute;s que nunca, ser pedagog&iacute;a de una nueva escala de valores, a partir de la comprensi&oacute;n del ser humano y del mundo desde la fragilidad y desde la necesidad de los cuidados. Ojal&aacute; no tengamos que repetir  las palabras del economista austr&iacute;aco Christian Felber sobre la &uacute;ltima crisis: &ldquo;La lecci&oacute;n m&aacute;s dolorosa de la crisis es que estamos siendo testigos de un proyecto en contra de la democracia y de los derechos fundamentales, pol&iacute;ticos y sociales&rdquo;. Esta vez, la salida no debe ser menos, sino m&aacute;s democracia, m&aacute;s control democr&aacute;tico de la actividad econ&oacute;mica. Y eso requiere que quienes toman las decisiones pol&iacute;ticas no sean conniventes con las &eacute;lites financieras a trav&eacute;s de los lobbies y de las puertas giratorias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roberto Uriarte Torrealday,</strong> <em>profesor de Derecho constitucional, Diputado por Bizkaia de Unidas Podemos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/crisis-gobierno-democratico-economia_132_1001530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2020 19:34:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crisis y gobierno democrático de la economía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Constitución, aún más devaluada desde el 1 de enero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/constitucion-devaluada-enero_132_1178808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6557bdbe-ae41-4344-9c55-bc58ab4fdd11_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al supeditar el resto de los objetivos no sólo económicos, sino también políticos, al objetivo de la deuda estricta, lo que se hace es alterar profundamente las prioridades que establece la Constitución</p></div><p class="article-text">
        La reforma del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n realizada durante el mandato de  Zapatero, estableciendo el principio de estabilidad presupuestaria y la exigencia de que la deuda p&uacute;blica fuese lo primero a pagar frente a cualquier otro gasto del Estado, desplegar&aacute; del todo sus efectos a partir del pr&oacute;ximo 1 de enero, al aplicarse su disposici&oacute;n adicional, que estipula que &ldquo;los l&iacute;mites de d&eacute;ficit estructural establecidos en el 135.2 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola entrar&aacute;n en vigor a partir de 2020&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si el art&iacute;culo 135 dice que hay que hacer presupuestos estables y no incurrir en niveles de endeudamiento insostenibles y si eso constituye una buena pr&aacute;ctica, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; el problema? Empecemos por el principio: el equilibrio presupuestario es un buen principio, pero ni siquiera el equilibrio debe imponerse de forma desequilibrada. Porque un sistema econ&oacute;mico eficiente y justo necesita ponderar adecuadamente una multitud de principios y no sacralizar uno s&oacute;lo de ellos por encima de los otros; y, en segundo lugar, porque en un Estado democr&aacute;tico, la econom&iacute;a es un subsistema de la pol&iacute;tica, de forma que los objetivos de eficiencia econ&oacute;mica no son los &uacute;nicos objetivos pol&iacute;ticos; ni unos objetivos a los que deban supeditarse todos los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Al supeditar el resto de los objetivos no s&oacute;lo econ&oacute;micos, sino tambi&eacute;n pol&iacute;ticos, al objetivo de la deuda estricta, lo que se hace es alterar profundamente las prioridades que establece la Constituci&oacute;n, de forma que los objetivos a perseguir por los poderes p&uacute;blicos no son ya la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo, como afirma el art&iacute;culo 1, sino los niveles de libertad, igualdad, justicia y pluralismo compatibles con un determinado nivel m&aacute;ximo de endeudamiento, fijado de acuerdo a los criterios de una alta burocracia supranacional. Porque una segunda perversi&oacute;n del art&iacute;culo 135 consiste en que, hasta ese momento, correspond&iacute;a al Parlamento, elegido directamente por la ciudadan&iacute;a, decidir y controlar el nivel de endeudamiento aceptable, mientras que ahora corresponde a la burocracia comunitaria decidir los par&aacute;metros del que se nos ha impuesto como objetivo prioritario de la actividad de los poderes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es demasiado grande la deuda p&uacute;blica espa&ntilde;ola en relaci&oacute;n al PIB? S&iacute; y no. Pa&iacute;ses tan ricos como Jap&oacute;n y otros tan pobres como Eritrea, tienen una deuda bastante mayor. La de Estados Unidos es solo un poco mayor. En el otro extremo, pa&iacute;ses tan ricos como Dinamarca o tan pobres como Mal&iacute; la tienen bastante m&aacute;s baja. Otros, incluso, como Hong-Kong, entre los ricos, o Afganist&aacute;n, entre los pobres, pr&aacute;cticamente no tienen deuda. Pongo unos ejemplos tan diferentes para evidenciar que el nivel de endeudamiento no es una variable que, por s&iacute; sola, diga mucho de la fortaleza de una econom&iacute;a. En consecuencia, mucho menos explica la prosperidad general de un pa&iacute;s, atendiendo a criterios no s&oacute;lo econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es razonable, entonces, supeditar todos los dem&aacute;s objetivos del Estado constitucional a un &uacute;nico objetivo, que, aun siendo positivo, dice muy poco de la salud de una econom&iacute;a y mucho menos de la salud de un pa&iacute;s? &iquest;Es razonable, por a&ntilde;adidura, que la fijaci&oacute;n de los par&aacute;metros de un endeudamiento sostenible se sustraiga a la soberan&iacute;a que representa un parlamento directamente elegido para atribu&iacute;rsela a una alta burocracia sometida a unos controles democr&aacute;ticos mucho m&aacute;s difusos? &iquest;Es razonable, en &uacute;ltima instancia, que una reforma constitucional de tal calado se hiciera de prisa y corriendo y sin consulta a la ciudadan&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Pues a partir del 1 de enero se aplica una vuelta m&aacute;s de tuerca; la adecuaci&oacute;n de la actividad de las Administraciones P&uacute;blicas a las exigencias de las autoridades comunitarias queda convertida en par&aacute;metro de constitucionalidad, de forma que, a partir de ahora, desatender esas exigencias no constituye tan s&oacute;lo un incumplimiento comunitario, sino que puede incurrir incluso en inconstitucionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; conviene recordar la actual composici&oacute;n del Tribunal Constitucional, con un sesgo que deja poco resquicio a la esperanza. Porque, puestos a so&ntilde;ar, ser&iacute;a hermoso imaginar un Tribunal Constitucional que, llamado a conocer un recurso de inconstitucionalidad con la base mencionada, acabara aplicando la vieja doctrina alemana de las &ldquo;normas constitucionales inconstitucionales&rdquo; y restableciera las prioridades y jerarqu&iacute;as constitucionales previas a la subversi&oacute;n perpetrada a trav&eacute;s de la reforma del art&iacute;culo 135.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roberto Uriarte Torrealday es</strong> <em>profesor de derecho constitucional y diputado por Bizkaia de Unidas Podemos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/constitucion-devaluada-enero_132_1178808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2019 17:13:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Constitución, aún más devaluada desde el 1 de enero]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La corrupción en los tiempos del bipartidismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/corrupcion-tiempos-bipartidismo_132_1242174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a5bc18f-54c5-4f89-8364-e8834fb74d89_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la despolitización y a la desideologización, frente al desapego a las instituciones, la única fórmula es la pedagogía democrática radical</p></div><p class="article-text">
        Hace dos meses, este mismo medio me publicaba 'El &uacute;ltimo gobierno monocolor', en el que sosten&iacute;a que la repetici&oacute;n de las elecciones del 28-A no deb&iacute;a interpretarse, como hac&iacute;a la mayor&iacute;a de los analistas, como una simple consecuencia de la incapacidad para negociar de determinados l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Que hab&iacute;a que insertar esa repetici&oacute;n electoral en un contexto que iba mucho m&aacute;s atr&aacute;s del 28-A, concretamente hasta las generales de 2015. Porque esas elecciones de 2015 romp&iacute;an el ciclo pol&iacute;tico de casi cuatro d&eacute;cadas de bipartidismo imperfecto, abocando a la articulaci&oacute;n de gobiernos de coalici&oacute;n. Acabamos de afrontar las cuartas elecciones en menos de cuatro a&ntilde;os; cuatro a&ntilde;os de resistencia del PSOE, del 'Deep State', de los poderes financieros y de los medios de comunicaci&oacute;n masivos a leer las nuevas exigencias de la voluntad general. Los n&uacute;meros ped&iacute;an a gritos desde 2015 un gobierno de coalici&oacute;n PSOE-Podemos, una vez que las derechas hab&iacute;an roto todos los puentes con sus viejos aliados del nacionalismo catal&aacute;n. Un gobierno en el que razonablemente correspond&iacute;a la presidencia al partido m&aacute;s votado y la vicepresidencia al otro. Decir algo que era tan evidente para cualquier observador imparcial extranjero se convirti&oacute; casi en un anatema. S&oacute;lo tras agotarse la paciencia de la ciudadan&iacute;a, la tozuda realidad de los n&uacute;meros parece que acabar&aacute; imponi&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Este cierre del ciclo pol&iacute;tico del bipartidismo coincide en fechas con el cierre del &uacute;ltimo de los macro-sumarios de corrupci&oacute;n en curso, el de los ERE de Andaluc&iacute;a. Dec&iacute;a Lord Acton que el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente. Por eso las democracias se articulan sobre el principio de desconcentraci&oacute;n del poder y de articulaci&oacute;n de contrapoderes institucionales. Siguiendo con esa l&oacute;gica, no es exagerado pensar que los gobiernos de partido &uacute;nico con mayor&iacute;a absoluta tienden a ser m&aacute;s susceptibles de corrupci&oacute;n que los gobiernos con mayor&iacute;a relativa y los de coalici&oacute;n. El caso de los gobiernos de partido &uacute;nico y mayor&iacute;a absoluta prolongada a lo largo de varias legislaturas es probablemente el m&aacute;s susceptible de generar formas agravadas de corrupci&oacute;n. As&iacute; ha sucedido con el PP en Madrid o el PSOE en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o que genera la corrupci&oacute;n es devastador en todos los &aacute;mbitos, desde el &eacute;tico hasta el econ&oacute;mico; pero no es menor el que genera en la cultura democr&aacute;tica, provocando el desprestigio de las instituciones y la desafecci&oacute;n de los ciudadanos por la pol&iacute;tica. Sus derivadas pol&iacute;ticas son especialmente graves para las izquierdas. Por una parte, porque la desafecci&oacute;n deriva en abstencionismo y este fen&oacute;meno es mucho m&aacute;s fuerte en los barrios m&aacute;s pobres, cuando son precisamente las personas con menos recursos las que m&aacute;s necesitan la protecci&oacute;n de las instituciones. Y por otra parte, porque la corrupci&oacute;n generalizada perjudica la cultura democr&aacute;tica y el pluralismo ideol&oacute;gico, al extender la sospecha, tan extendida por el franquismo,&nbsp; del &ldquo;todos son iguales; no te metas en pol&iacute;tica&rdquo;, instalando as&iacute; el caldo de cultivo para la despolitizaci&oacute;n, el desempoderamiento ciudadano y las derivas totalitarias.
    </p><p class="article-text">
        Frente a estos peligros, el multipartidismo y la cultura del gobierno compartido no es vacuna suficiente, ni mucho menos. El pluralismo es un valor siempre en riesgo. Frente a la despolitizaci&oacute;n y a la desideologizaci&oacute;n, frente al desapego a las instituciones, la &uacute;nica f&oacute;rmula es la pedagog&iacute;a democr&aacute;tica radical. S&oacute;lo el republicanismo c&iacute;vico permite progresar en el camino hacia una sociedad democr&aacute;tica avanzada, promoviendo la ciudadan&iacute;a activa y cr&iacute;tica. Y haci&eacute;ndolo desde la escuela. Es incre&iacute;ble que nuestros curr&iacute;culos acad&eacute;micos incluyan todo tipo de conocimientos, pero ninguna formaci&oacute;n sobre la vida del ser humano en sociedad, sobre c&oacute;mo debemos relacionarnos con los dem&aacute;s, sobre los deberes que tenemos respecto de las otras personas y respecto de la colectividad y sobre los derechos que nos asisten y sus l&iacute;mites. Y es incre&iacute;ble, en concreto, que no se nos explique desde ni&ntilde;os que el poder tiende de por s&iacute; a concentrarse y a corromperse y que los derechos no nos vienen dados; que son conquistas realizadas con mucho sufrimiento frente a las resistencia de quienes detentan m&aacute;s poder dentro de una sociedad desigual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roberto Uriarte Torrealday</strong> <em>es profesor de Derecho Constitucional y diputado por Bizkaia de UP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/corrupcion-tiempos-bipartidismo_132_1242174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2019 17:36:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Neoliberalismo corregido o políticas bipolares?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/neoliberalismo-corregido-politicas-bipolares_132_1303339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0eb38614-6f55-4d8c-be5c-4253f408d592_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Neoliberalismo corregido o políticas bipolares?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Pasear hoy por cualquier ciudad o pueblo es ver cómo día a día las tiendas de siempre, los negocios familiares, los viejos cafés, van cayendo uno a uno y van siendo sustituidos por franquicias internacionales"</p></div><p class="article-text">
        Leo que el Gobierno vasco va a invertir de nuevo en planes para promocionar el comercio familiar y de cercan&iacute;a. A primera vista, una medida conveniente, pero intentemos profundizar un poco. Pasear hoy por cualquier ciudad o pueblo es ver c&oacute;mo d&iacute;a a d&iacute;a las tiendas de siempre, los negocios familiares, los viejos caf&eacute;s, van cayendo uno a uno y van siendo sustituidos por franquicias internacionales o simplemente, por locales vac&iacute;os o en constantes reaperturas abocadas al fracaso. Paseo por Bilbao y observo a tres j&oacute;venes, sentados a pie de calle, comiendo comida-basura en recipientes de pl&aacute;stico, apoyados sobre una mesa improvisada, que es en realidad una caja-mochila de una empresa multinacional de repartos en bicicleta.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os no habr&iacute;a imaginado algo as&iacute; en el siglo XXI, en una ciudad desarrollada y mucho menos en este pa&iacute;s, donde hasta la persona m&aacute;s humilde com&iacute;a en mesa y mantel decentes; alimentos suculentos y calientes en platos de cer&aacute;mica y con cubiertos met&aacute;licos. Es la nueva clase social de quienes, en pleno coraz&oacute;n de la riqu&iacute;sima Europa, tienen un trabajo que no les permite salir de la pobreza. Pero no s&oacute;lo son ellos: incluso quienes pueden permitirse viajar en avi&oacute;n, se ven forzados en los aeropuertos a consumir comida-basura de marcas internacionales en envases de usar y tirar. La &uacute;nica diferencia es que tienen que pagar el doble o el triple de lo que en esa misma ciudad se paga en negocios locales por productos de mucha mayor calidad y servidos en condiciones dignas. Pero estos &uacute;ltimos son negocios condenados al cierre antes o m&aacute;s tarde. Es s&oacute;lo la avanzadilla de lo que se nos viene encima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno que dice que va a destinar nuestro dinero a promover la recuperaci&oacute;n del comercio de cercan&iacute;a es el mismo que ha abocado al cierre sin remedio a ese mismo comercio, al promover y dar todas las facilidades al establecimiento masivo de las grandes superficies comerciales y las franquicias internacionales, justific&aacute;ndolas, sin el m&iacute;nimo rubor, en que crean trabajo. &iquest;Cuanto trabajo digno en peque&ntilde;os negocios se destruye para crear trabajo-basura de las grandes firmas internacionales? Pasados los tiempos en que ridiculiz&aacute;bamos, con raz&oacute;n, las colas que se sol&iacute;an hacer en los pa&iacute;ses comunistas, ahora ya no nos molesta hacer colas en franquicias con pocos empleados desbordados, para estirar al m&aacute;ximo los beneficios de muy pocos a costa de los derechos de esos trabajadores y tambi&eacute;n de los de los usuarios y consumidores de sus servicios, es decir, nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Paso por delante del que ha sido hasta hace poco uno de los principales caf&eacute;s hist&oacute;ricos de la villa, La Granja. Lo cerraron. Precioso patrimonio material e inmaterial dilapidado. Ha reabierto como un negocio despersonalizado, con una decoraci&oacute;n igualmente despersonalizada y con r&oacute;tulos exclusivamente en ingl&eacute;s. Ha seguido el camino de otro de los caf&eacute;s centenarios, La Concordia, el que acog&iacute;a las legendarias tertulias de Unamuno y Prieto, que ya se convirti&oacute; hace a&ntilde;os en un bingo. El Boulevard ha cerrado tambi&eacute;n sus puertas. S&oacute;lo queda el Iru&ntilde;a. A saber por cuanto tiempo. Pero no pasa nada: el Ayuntamiento que les ha concedido la licencia a los nuevos negocios para destruir un patrimonio centenario no tiene problemas de conciencia. Y si los tiene, siempre se puede habilitar una partida presupuestaria para hacer publicidad a favor del negocio tradicional. La mercadotecnia lo arregla todo. &iquest;O no?
    </p><p class="article-text">
        Pues, no. Hacer pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a favor de un modelo de desarrollo y del modelo opuesto tiene mucho de patol&oacute;gico. Y es lo que est&aacute; sucediendo, por mucho que se intente vender como un punto de equilibrio entre tradici&oacute;n y modernidad. Se trata de un falso debate; el debate real est&aacute; entre un modelo de crecimiento a escala humana y respetuoso con el patrimonio humano y natural y otro de naturaleza irracional y depredadora. No es sensato dedicar la mitad de nuestras energ&iacute;as a apoyar un modelo y la mitad a apoyar el contrario. Porque se trata de una lucha desigual en la que el modelo inhumano y depredador est&aacute; destruyendo al otro y los poderes p&uacute;blicos est&aacute;n obligados a velar por el inter&eacute;s general y a poner coto a la depredaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es razonable que quienes favorecen el en&eacute;simo macrocentro comercial de este pa&iacute;s, el de Zaldumborda, vayan a hacer luego campa&ntilde;as para aparentar que promocionan los peque&ntilde;os comercios que &eacute;ste va a dejar moribundos. Tampoco vale alegar que se trata del &uacute;ltimo macrocentro. De hecho, a estas alturas, ya practicamente no cabe uno m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Igual que tampoco es razonable apoyar un modelo de crecimiento de corte neoliberal y pretender que se est&aacute; luchando contra la pobreza y que el crecimiento de esta es como una especie de fen&oacute;meno casual, que no tiene nada que ver con el modelo de acumulaci&oacute;n. No se puede apostar a la vez por la concentraci&oacute;n de la riqueza y por su reparto. No se puede apostar a la vez por el transporte p&uacute;blico y por el privado. No se puede apostar a la vez por un modelo que prioriza la energ&iacute;a procedente de la quema de combustibles f&oacute;siles y subvenciona al oligopolio el&eacute;ctrico y tambi&eacute;n por un modelo alternativo.
    </p><p class="article-text">
        Hay una batalla sin cuartel que d&iacute;a a d&iacute;a va ganando un modelo basado en la irracionalidad, en la desigualdad severa y en la depredaci&oacute;n de recursos sociales y ambientales; y quienes env&iacute;an tropas a luchar en los dos bandos, no est&aacute;n siendo neutrales, porque su neutralidad es tan falsa como la del que asiste con indiferencia de espectador a la disputa entre maltratador y maltratada.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>(*) Roberto&nbsp;Uriarte es candidato de la coalici&oacute;n Elkarrekin Podemos por Bizkaia</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/neoliberalismo-corregido-politicas-bipolares_132_1303339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2019 17:46:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Neoliberalismo corregido o políticas bipolares?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último gobierno monocolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ultimo-gobierno-monocolor_132_1339845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cc5d874-c62f-4452-a80c-06a9a18da93d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El papel jugado por los medios masivos de comunicación, aunque con honrosas excepciones, deja también mucho que desear, desde el punto de vista de la pedagogía democrática</p></div><p class="article-text">
        Las pr&oacute;ximas elecciones van a suponer, muy probablemente, el fin de un ciclo pol&iacute;tico de cuatro d&eacute;cadas de gobiernos monocolores, un modelo que se ha definido como &ldquo;de bipartidismo imperfecto o tendencial&rdquo; en el que los dos mayores partidos se alternaban en el poder, con la habitual muleta del nacionalismo catal&aacute;n y/o vasco; y la transici&oacute;n a un nuevo ciclo de gobiernos de coalici&oacute;n, asimilable al vigente en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de Europa. Este cierre de ciclo est&aacute; resultando m&aacute;s largo y complicado de lo necesario, como consecuencia de la resistencia de esos dos partidos, pr&aacute;cticamente hegem&oacute;nicos en el anterior ciclo, a dar carta de naturaleza a los profundos cambios operados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en los h&aacute;bitos de voto de la ciudadan&iacute;a y, en consecuencia, en el sistema de partidos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta resistencia se vi&oacute; en principio encarnada especialmente en el Partido Popular, con sus ex&oacute;ticas propuestas a favor de que gobierne obligatoriamente el partido m&aacute;s votado, haciendo abstracci&oacute;n de si tiene apoyos suficientes en el Parlamento; y privando a los dem&aacute;s partidos del derecho a pactar para conformar mayor&iacute;as, impl&iacute;cito en el sistema parlamentario. Sin llegar al extremo de pretender prohibir las &ldquo;coaliciones de perdedores&rdquo;, el Partido Socialista le ha tomado el relevo, iniciando S&aacute;nchez el anterior per&iacute;odo de sesiones con una propuesta de reforma de la Constituci&oacute;n que no ha llegado a concretar. No ser&iacute;a grave si se tratara s&oacute;lo de introducir la previsi&oacute;n de algunos Estatutos de Autonom&iacute;a de que, pasado un plazo razonable para que los partidos intenten coaligarse sin que sean capaces de hacerlo, pueda gobernar en minor&iacute;a el que obtenga m&aacute;s apoyos parlamentarios. La propuesta no es mala en su contenido, pero es p&eacute;sima en su oportunidad, al plantear como prioridad del pa&iacute;s reformar la Constituci&oacute;n para que haya una forma de evitar la repetici&oacute;n electoral que sortee la necesidad de acuerdos y permita sobrevivir a gobiernos d&eacute;biles y sin apoyos, que ser&aacute;n probablemente incapaces de ver sus presupuestos aprobados.
    </p><p class="article-text">
        Aunque haya quien prefiere buscar explicaciones superficiales y de tipo personalista, el problema que subyace a la actual crisis institucional es que se ha producido un divorcio entre la soberan&iacute;a popular, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha abandonado el bipartidismo imperfecto y ha apostado por el multipartidismo y su consecuencia natural, los gobiernos de coalici&oacute;n, por una parte; y por otra, la reacci&oacute;n de los partidos mayores, que se resisten a adaptarse a las nuevas preferencias m&aacute;s pluralistas de la ciudadan&iacute;a y que pretenden resolver ese divorcio obligando a repetir procesos electorales, en la esperanza de que la gente deje de &ldquo;votar mal&rdquo; y se resigne a volver al tiempo anterior, intentando hacer recaer sobre las y los votantes y sobre los partidos menos grandes la responsabilidad de esa par&aacute;lisis. 
    </p><p class="article-text">
        Fue Rajoy el primero en practicar la estrategia ostracista, contraria al esp&iacute;ritu del art&iacute;culo 99 de la Constituci&oacute;n, de renunciar a presentarse a la investidura, a pesar de haber sido propuesto por el Rey. La misma t&aacute;ctica ha sido utilizada por S&aacute;nchez, y en este caso, adem&aacute;s, con la connivencia del Rey, quien incluso ha renunciado a proponerlo, a pesar de que el art&iacute;culo 99.4 de la Constituci&oacute;n establece expresamente que: &ldquo;Si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitar&aacute;n sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores&rdquo;. No hubo sucesivas propuestas. Y la Constituci&oacute;n en ning&uacute;n caso condiciona la tramitaci&oacute;n de sucesivas propuestas a que el candidato tenga garantizados con antelaci&oacute;n los apoyos necesarios para un resultado favorable.
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud no es la m&aacute;s respetuosa con la Constituci&oacute;n, ni la m&aacute;s correcta desde un criterio fuerte de democracia y de respeto a la soberan&iacute;a popular y al pronunciamiento de la ciudadan&iacute;a en las elecciones, al igual que no lo es la desarrollada por el candidato S&aacute;nchez, cuando ha pretendido tener legitimidad para imponer cuales deben ser las estrategias pol&iacute;ticas y quienes los gobernantes que vayan a representar a los votantes de quien afirma que es su &ldquo;socio preferente&rdquo;. Y en ese sentido, el papel jugado por los medios masivos de comunicaci&oacute;n, aunque con honrosas excepciones, deja tambi&eacute;n mucho que desear, desde el punto de vista de la pedagog&iacute;a democr&aacute;tica. La presi&oacute;n concentrada sobre un partido como Unidas Podemos para que admita que sus votantes no tienen derecho, como los dem&aacute;s, a que sus votos se vayan a traducir en opciones de participar en el gobierno, sino s&oacute;lo en apoyos externos al gobierno de otro partido, no tiene un pase en democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que existe la excepci&oacute;n portuguesa, un modelo en el que dos fuerzas menores han venido manteniendo un apoyo muy fuerte al gobierno desde fuera. Pero no se trata de una estrategia impuesta, sino decidida por esos partidos, que no deseaban ver su acci&oacute;n condicionada por estar en el gobierno. Si no es de recibo que un partido -o los medios- pretendan forzar a otro partido a tomar estrategias distintas a las que deciden sus bases, menos a&uacute;n lo es que se admita la posibilidad de acuerdo con ese partido, pero vetando a los l&iacute;deres que esas mismas bases han elegido. Un candidato debe buscar los apoyos necesarios para gobernar sin forzar a sus eventuales socios a perder la libertad para decidir sus estrategias y para elegir a sus l&iacute;deres y respetando la aportaci&oacute;n de votos de estos a la gobernabilidad. La actitud contraria es poco respetuosa con el contenido del derecho a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los votantes y de los militantes de un partido: el derecho de los votantes, a ver sus votos convertidos en opciones de participar en el gobierno; y el de los militantes, a decidir sus estrategias y a elegir a sus l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esa misma resistencia a la coalici&oacute;n no se da en las Comunidades Aut&oacute;nomas o en los Ayuntamientos? Porque en esas esferas, adem&aacute;s de no verse afectado el n&uacute;cleo duro del poder del Estado, el m&aacute;s reticente a los cambios, al menos a los cambios en la v&iacute;a de la transparencia y de la democratizaci&oacute;n, la soberan&iacute;a popular llevaba mucho tiempo apostando a multipartidismo y a gobiernos plurales. 
    </p><p class="article-text">
        Que se normalice lo que ya viene sucediendo con naturalidad en el &aacute;mbito local y auton&oacute;mico es s&oacute;lo cuesti&oacute;n de tiempo. Si el escenario pol&iacute;tico resultante de las &uacute;ltimas elecciones se repite sin grandes cambios, veremos probablemente dentro de unos meses el cierre definitivo del anterior ciclo y la conformaci&oacute;n del primer gobierno de coalici&oacute;n, sean unos u otros los socios de ese gobierno. En un escenario as&iacute;, las dos grandes inc&oacute;gnitas ser&iacute;an, por una parte, la de Ciudadanos y la posibilidad de que cediera a las presiones que se aprecian desde Europa y desde los grandes poderes econ&oacute;micos y levantara el veto a acuerdos con S&aacute;nchez; y por otra, la de la irrupci&oacute;n de un nuevo actor pol&iacute;tico en el espacio progresista, fragmentando el voto de ese espacio e incrementando las opciones del espacio conservador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roberto Uriarte Torrealday</strong> <em>es profesor de derecho constitucional, Diputado al Congreso por Bizkaia de Unidas Podemos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ultimo-gobierno-monocolor_132_1339845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2019 18:53:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El último gobierno monocolor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pactos y fin del bipartidismo turnista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pactos-fin-bipartidismo-turnista_132_1612909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ec0497f-191b-4d27-9e8a-fadf2c527e97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las elecciones van a marcar el final de una época: la del bipartidismo turnista, en la que el gobierno era siempre monocolor, aunque a veces necesitaba el apoyo parlamentario de alguna fuerza menor</p></div><p class="article-text">
        Las elecciones a celebrar el pr&oacute;ximo 28 de abril no van a ser unas elecciones sin m&aacute;s. Van a ser tan decisivas que, como dice el profesor H&eacute;ctor Illueca, van a tener una naturaleza materialmente constituyente, a pesar de no ser formalmente unas Cortes constituyentes.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, las elecciones van a marcar el final de una &eacute;poca: la del bipartidismo turnista, en la que el gobierno era siempre monocolor, aunque a veces necesitaba el apoyo parlamentario de alguna fuerza menor. Este papel de sost&eacute;n del gobierno sol&iacute;a recaer en el nacionalismo catal&aacute;n y/o vasco, gracias a los efectos del sistema electoral, que perjudicaba enormemente a terceros partidos de &aacute;mbito estatal, anulando de facto la capacidad de estos para actuar como partidos-bisagra. La irrupci&oacute;n de Podemos rompi&oacute; este esquema &ldquo;tendencialmente bipartidista&rdquo;, iniciando la evoluci&oacute;n hacia el multipartidismo. Consecuencia de ello es que el de S&aacute;nchez ser&aacute; probablemente el &uacute;ltimo gobierno monocolor y el pr&oacute;ximo, el primero de coalici&oacute;n entre partidos.
    </p><p class="article-text">
        Llegados al punto de un sistema que funciona en este momento como multipartidista, la pol&iacute;tica de pactos adquiere un protagonismo especial. Antes se trataba s&oacute;lo de saber si el partido en el gobierno iba a necesitar o no el apoyo de alguno o algunos grupos menores. Ahora se trata de saber qu&eacute; partidos formar&aacute;n parte de la coalici&oacute;n que gobierne. En consecuencia, el hecho de que los ciudadanos conozcan los aliados preferentes de cada fuerza constituye en las nuevas circunstancias un componente esencial de aquello que la ciudadan&iacute;a tiene derecho a saber para ejercer correctamente el derecho al voto. Y en consecuencia, ocultar a los votantes potenciales quienes ser&aacute;n los aliados preferentes de una fuerza pol&iacute;tica supone un desprecio al derecho de los ciudadanos a decidir qu&eacute; tipo de gobierno, qu&eacute; tipo de acuerdos de gobierno y qu&eacute; tipo de pol&iacute;ticas promueve cada fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Las tres derechas de &aacute;mbito estatal ya han dejado claro qui&eacute;nes son sus aliados preferentes y cu&aacute;les las coordenadas b&aacute;sicas de una coalici&oacute;n de gobierno en la que estar&iacute;an dispuestas a integrarse. Tambi&eacute;n lo ha hecho Unidas Podemos. Y lo ha hecho en cierto sentido, la ciudadan&iacute;a vasca, seg&uacute;n una encuesta reciente encargada por EITB: un 86 % se inclina por continuar la reciente entente del PSOE con Podemos y nacionalistas, frente al 4 % que la sustituir&iacute;a por otra entre las derechas.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, hay dos fuerzas que se niegan a aclarar si apoyan la apuesta de la mayor&iacute;a social vasca. Y lo que es m&aacute;s grave, se niegan a facilitar que sus votantes puedan ejercer su derecho al voto conociendo por anticipado qu&eacute; tipo de acuerdos de gobierno van a promover y para desarrollar qu&eacute; tipo de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar est&aacute; el propio PSOE, que se niega a concretar qui&eacute;nes van a ser sus socios preferentes de cara a un acuerdo de gobierno. Es m&aacute;s, &uacute;ltimamente se est&aacute; dedicando a implorar a Ciudadanos que no se cierre al acuerdo, a pesar de las repetidas veces en que este partido le ha dado con la puerta en las narices, con acusaciones de grueso calado al presidente del gobierno. Pero el PSOE insiste, seguramente con la triste esperanza de que Ciudadanos incumpla su palabra.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s extremo es a&uacute;n el caso del PNV. Este partido se resiste a facilitar a sus eventuales votantes la informaci&oacute;n sobre qui&eacute;nes ser&aacute;n sus socios y sus acuerdos de gobierno preferentes. Ortuzar ha reivindicado expl&iacute;citamente la &ldquo;libertad absoluta&rdquo; del PNV para decidir sobre posibles pactos tras las elecciones. Y es evidente que dispone de esa libertad absoluta. Nadie puede forzar al PNV a apoyar a quien no desea. Pero al proclamar esa libertad absoluta de su partido y negarse a informar a sus potenciales votantes de sus preferencias, lo que hace Ortuzar no es defender un derecho de su partido que nadie cuestiona ni puede cuestionar, sino justificar una falta de transparencia, bajo el manto de que todo lo que sea pactar es bueno, sea quien sea con quien se pacte, siempre que se obtengan las correspondientes contraprestaciones y al margen de cu&aacute;les sean las pol&iacute;ticas que impulse ese gobierno e incluso de cu&aacute;l sea la incidencia de esas pol&iacute;ticas estatales sobre la ciudadan&iacute;a vasca.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo o&iacute;dos sordos a la voluntad mayoritaria de esa ciudadan&iacute;a vasca que reflejan las encuestas, Ortuzar se muestra indiferente ante la eventualidad de pactar a favor o en contra de las tres derechas. En ello no hace sino profundizar en su actitud tradicional, que en la pasada legislatura se ha traducido en el apoyo al gobierno del PP la mayor parte del tiempo y en el posicionamiento contra el PP al final de la legislatura, siendo por ello acusado por esta organizaci&oacute;n de no respetar la palabra dada.
    </p><p class="article-text">
        Jugar a todos los palos ha sido muy rentable pol&iacute;ticamente para el PNV en el tiempo del bipartidismo. Es m&aacute;s dudoso que le resulte igualmente eficaz esa estrategia en los nuevos tiempos que se avecinan de multipartidismo. En todo caso, no es la m&aacute;s respetuosa con la ciudadan&iacute;a, ya que fuerza a sus votantes a darle un cheque en blanco, sin que puedan intuir siquiera en manos de qui&eacute;n va a acabar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roberto Uriarte Torrealday</strong> <em>es profesor de Derecho Constitucional, cabeza de lista al Congreso por Bizkaia de Elkarrekin Podemos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pactos-fin-bipartidismo-turnista_132_1612909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Apr 2019 19:24:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pactos y fin del bipartidismo turnista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pactos,Bipartidismo,Cristina Uriarte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[40 años de Constitución y constitucionalismo neocons]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/anos-constitucion-constitucionalismo-neocons_132_1824787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que hace 40 años renegaban de la Constitución de 1978 ahora se sienten legitimados a retirar a quien ellos consideren oportuno las credenciales que habilitan para el juego democrático</p></div><p class="article-text">
        Ahora que se celebran con mucha pompa los 40 a&ntilde;os de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, conviene recordar que s&oacute;lo tuvo seis votos en contra en el Congreso, adem&aacute;s de 14 abstenciones. De los seis que votaron en contra, cinco eran populares, militantes de Alianza Popular, el partido que se refund&oacute; a&ntilde;os m&aacute;s con el nombre de Partido Popular. A los populares no les gustaba la Constituci&oacute;n, aunque algunos la aceptaron como mal menor y votaron &ldquo;s&iacute;&rdquo; a rega&ntilde;adientes. El entonces l&iacute;der del grupo popular en el Congreso, Manuel Fraga, afirm&oacute;: &ldquo;Nunca me he sentido tan portavoz del entero Grupo, de aquellos que en su conciencia se han visto obligados a decir que no, y aquellos que se han visto obligados a abstenerse&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los populares, convertidos de palabra al constitucionalismo, y con el fanatismo propio de todos los conversos, han iniciado una campa&ntilde;a en la que dividen a los miembros de la C&aacute;mara baja en quienes son constitucionalistas y quienes no lo son, siguiendo la rancia estrategia de separar a los diputados en buenos y malos espa&ntilde;oles. Reviven, de la mano de Ciudadanos, la oscurantista tradici&oacute;n inquisitorial contra los malos cristianos, que reciben ahora el sambenito de &ldquo;no constitucionalistas&rdquo;, y que son, claro, los de siempre, los rojos y los separatistas. Se admite en el selecto club constitucionalista a aquellos que, procediendo de las filas &ldquo;socialistas&rdquo;, purguen sus pecados originales renegando del &ldquo;sanchismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como sucede siempre con los conversos, los que hace 40 a&ntilde;os renegaban de la Constituci&oacute;n de 1978 -hijos a su vez de quienes 40 a&ntilde;os antes se hab&iacute;an alzado en armas contra la Constituci&oacute;n de 1931, trayendo la guerra civil y la dictadura militar-, esos conversos a los que llamaremos &ldquo;neoconstitucionalistas&rdquo; por simplificar, ahora se sienten legitimados a retirar a quien ellos consideren oportuno las credenciales que habilitan para el juego democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Estos neoconstitucionalistas nuestros no se diferencian mucho de los neocons, los neoconservadores de otros lugares. Defienden el individualismo, los mercados desregulados y las pol&iacute;ticas exteriores agresivas. Por eso, sus exageradas profesiones de f&eacute; constitucionalista no cuadran nada con el n&uacute;cleo de la Constituci&oacute;n de 1978, una Constituci&oacute;n cuyo art&iacute;culo 1 define no un Estado liberal, sino un&nbsp; Estado social y democr&aacute;tico de derecho; cuyo art&iacute;culo 9 obliga a los poderes p&uacute;blicos a remover todos los obst&aacute;culos para una igualdad efectiva de las personas y de los grupos -a eso de remover obst&aacute;culos los jueces neocons del supremo le llaman poner en riesgo el orden p&uacute;blico econ&oacute;mico-; y cuyo art&iacute;culo 128 establece que &ldquo;toda la riqueza del pa&iacute;s en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad est&aacute; subordinada al inter&eacute;s general&rdquo; y que &ldquo;se reconoce la iniciativa p&uacute;blica en la actividad econ&oacute;mica&rdquo;. Esto ya no es que chirr&iacute;e con sus ideas. Es que para ellos eso es la esencia del mal.
    </p><p class="article-text">
        Para nuestros neocons, como para cualquier neocons, todas esas normas expresan justo la ant&iacute;tesis de su &ldquo;pensamiento&rdquo;. Para ellos, el mercado no es un instrumento m&aacute;s al servicio de los fines igualitarios que impone la Constituci&oacute;n y que debe concretar el juego democr&aacute;tico, sino que es un fin en s&iacute; mismo, un f&iacute;n que est&aacute; por encima de la pol&iacute;tica y al que la democracia debe someterse. Cuando dicen que son constitucionalistas no debe entenderse que piensan como la Constituci&oacute;n. S&oacute;lo que son fan&aacute;ticos de algunos de sus elementos. &iquest;De cuales? Pues claramente, de la corona, del art. 155 y del 135. La monarqu&iacute;a es una instituci&oacute;n con una l&oacute;gica ajena a la de la democracia, que algunos pa&iacute;ses admiten como residuo hist&oacute;rico y concesi&oacute;n f&aacute;ctica a etapas pre-democr&aacute;ticas. El art&iacute;culo 155, la cl&aacute;usula federal, es un instrumento de excepci&oacute;n, una suspensi&oacute;n de garant&iacute;as democr&aacute;ticas que debe funcionar sobre todo como advertencia. Si la excepci&oacute;n se convierte en norma, decae el principio democr&aacute;tico. En cuanto al art&iacute;culo 135, supone la perversi&oacute;n y el secuestro del resto del articulado, mediante la alteraci&oacute;n de las prioridades constitucionales, relegando la libertad y la igualdad y entronizando por encima de ellas la austeridad, como nuevo principio constitucional impuesto al sistema democr&aacute;tico desde los poderes financieros y sin aprobaci&oacute;n en refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        En esto reside el constitucionalismo de los conversos, el constitucionalismo neocons. En el desprecio de los elementos sociales y democr&aacute;ticos de la Constituci&oacute;n y en la defensa a ultranza de sus residuos predemocr&aacute;ticos, de las alteraciones no aprobadas por la ciudadan&iacute;a y de la utilizaci&oacute;n abusiva de los instrumentos de excepci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/anos-constitucion-constitucionalismo-neocons_132_1824787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Nov 2018 18:00:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[40 años de Constitución y constitucionalismo neocons]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Constitución,Roberto Uriarte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una dosis de optimismo y dos de resignación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/dosis-optimismo-resignacion_132_1947532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La juventud de un país es su futuro y que los niveles de derechos, de bienestar y de cohesión social que aún conservan las actuales generaciones no están en absoluto garantizados para el futuro próximo</p></div><p class="article-text">
        Lanbide ha hecho p&uacute;blico un informe sobre la 'Situaci&oacute;n del Mercado de Trabajo de las personas j&oacute;venes en la CAE' que alerta sobre la grav&iacute;sima situaci&oacute;n del trabajo juvenil en Euskadi y que contiene unas conclusiones demoledoras, llegando a afirmar expresamente  que estamos &ldquo;en riesgo de perder a una generaci&oacute;n para el empleo&rdquo;. Aun dejando de lado el grave problema de que una parte de nuestra juventud tiene que salir a pa&iacute;ses extranjeros a buscar un empleo con unas condiciones que se le niegan en su propio pa&iacute;s y de la enorme fuga de talento que esto supone, los datos que aporta el informe son desoladores. De los 185.600 vascos menores de 25 a&ntilde;os que hab&iacute;a hace s&oacute;lo una d&eacute;cada, ahora quedan s&oacute;lo 163.000. De ellos, m&aacute;s de la cuarta parte -concretamente el 26 %- est&aacute; en el paro. La mayor&iacute;a de los restantes, en el trabajo precario.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no est&eacute; de sobra recordar que Lanbide no es una ONG independiente o vinculada a alg&uacute;n grupo de la oposici&oacute;n; que es el servicio de empleo del Gobierno vasco y que, por tanto, sus documentos son documentos oficiales y expresan el an&aacute;lisis de nuestra realidad socio-laboral que hacen los responsables pol&iacute;ticos del gobierno. Ellos mismos reconocen que estos hechos, con ser graves en s&iacute; mismos, conllevan una gravedad a&ntilde;adida que excede a lo laboral y que impregna todo lo personal, generando en quienes la padecen una sensaci&oacute;n de &ldquo;des&aacute;nimo&rdquo; y de &ldquo;desgaste psicol&oacute;gico&rdquo; que podr&iacute;a &ldquo;desembocar en exclusi&oacute;n social&rdquo; y en un aumento de la &ldquo;sensaci&oacute;n de inutilidad que podr&iacute;a conllevar a elevar los &iacute;ndices de criminalidad&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; tampoco est&eacute; de sobra recordar que la juventud de un pa&iacute;s es su futuro y que los niveles de derechos, de bienestar y de cohesi&oacute;n social que a&uacute;n conservan las actuales generaciones no est&aacute;n en absoluto garantizados para el futuro pr&oacute;ximo. Que las familias constituyen un colch&oacute;n que desdramatiza la situaci&oacute;n y que genera una apariencia de realidad enga&ntilde;osa, en la medida en que no es sostenible a largo plazo. Que una radiograf&iacute;a que dibuja la fuga de talento, el desempleo desorbitado y los elevados niveles de precariedad laboral no augura nada bueno para el futuro de la sociedad vasca. Que no se puede construir nada s&oacute;lido sobre cimientos precarios.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el informe apunta pocos motivos para el optimismo. Este es el an&aacute;lisis oficial que hacen los responsables de empleo del PNV. Esta es la situaci&oacute;n en la que ellos mismos afirman que se encuentra la juventud vasca despu&eacute;s de decenas de a&ntilde;os de gobierno de su partido. Siendo ese el diagn&oacute;stico que hace quien nos gobierna, &iquest;cu&aacute;l es su receta para salir de esa situaci&oacute;n? Pues no parece casar muy bien con el diagn&oacute;stico. No se plantea rectificaci&oacute;n alguna. Ni siquiera se hace la m&iacute;nima autocr&iacute;tica a las pol&iacute;ticas implementadas hasta ahora, pol&iacute;ticas neoliberales que impulsan los poderes privados salvajes y que han venido ejecutando obedientemente al dictado de la troika comunitaria los gobiernos espa&ntilde;ol y vasco.
    </p><p class="article-text">
        La receta del PNV lleva, como siempre, una dosis de optimismo y dos de resignaci&oacute;n. Consiste en lamentarse de no tener todas las competencias y en derivar la responsabilidad hacia 'Madrid', olvidando que en Madrid, igual que en Bruselas, el PNV apoya las contrarreformas que fomentan la reducci&oacute;n de derechos laborales y la precarizaci&oacute;n del trabajo. Y consiste tambi&eacute;n en seguir compar&aacute;ndonos con quienes viven en latitudes m&aacute;s al sur y en convencernos de que debemos conformarnos pensando que hay sociedades que a&uacute;n presentan datos m&aacute;s alarmantes, mientras que nosotros todav&iacute;a retenemos algo de la pujanza que caracteriz&oacute; a la sociedad vasca del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por cu&aacute;nto tiempo? Una pregunta inc&oacute;moda que parece que nadie se quiere hacer. Parece ser m&aacute;s f&aacute;cil cerrar los ojos y seguir haci&eacute;ndonos trampas al solitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/dosis-optimismo-resignacion_132_1947532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Sep 2018 18:12:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una dosis de optimismo y dos de resignación]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lanbide,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una consulta habilitante?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/consulta-habilitante_132_1999997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca, jamás de los jamases, ni tu ayuntamiento, ni tu diputación, ni tu gobierno te consultaron sobre nada que no tuvieran que consultar por exigencia legal. Donde gobierna el PNV, nunca se pregunta. Ahora dicen que te quieren consultar. Que quieren hacer una “consulta habilitante”</p></div><p class="article-text">
        Es cierto. Has convivido durante casi toda tu vida adulta con gobiernos del PNV, en
    </p><p class="article-text">
        tu Ayuntamiento, en tu Diputaci&oacute;n, en Gasteiz. Incluso quien gobernaba en Madrid lo hac&iacute;a muchas veces gracias a pactos con el PNV. Y tienes raz&oacute;n en que nunca, jam&aacute;s de los jamases, ni tu ayuntamiento, ni tu diputaci&oacute;n, ni tu gobierno te consultaron sobre nada que no tuvieran que consultar por exigencia legal. Donde gobierna el PNV, nunca se pregunta. Ahora dicen que te quieren consultar. Que quieren hacer una &ldquo;consulta habilitante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No te preguntaron sobre las mayores infraestructuras que se construyeron en el
    </p><p class="article-text">
        pa&iacute;s. No te consultaron sobre el Tren de Alta Velocidad. Tampoco sobre la supersur, esa car&iacute;sima autopista que est&aacute; siempre medio vac&iacute;a a pesar de que los carteles a la entrada inducen por confusi&oacute;n a entrar en ella. Ni sobre el modelo energ&eacute;tico. No te preguntaron si cre&iacute;as que la fiscalidad deb&iacute;a basarse en las rentas del trabajo o si las rentas del capital deb&iacute;an tributar igual. No te consultaron para bajar el Impuesto de sociedades en Euskadi por debajo incluso del tipo espa&ntilde;ol. No te preguntaron en su d&iacute;a sobre las vacaciones fiscales vascas, ni te preguntan hoy sobre las bonificaciones fiscales para algunos inversores extranjeros. Nunca te preguntaron sobre los impuestos con los que t&uacute; ibas a mantener sus gobiernos, ni sobre d&oacute;nde se deb&iacute;a gastar tu dinero. Mucho menos te preguntaron sobre cuestiones como si se deb&iacute;a regular o prohibir tal o cual espect&aacute;culo con maltrato animal. Nunca, nada.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a diversas razones para no consultarte. Una de ellas es que miran con sospecha la participaci&oacute;n directa. Consideran que quienes la promueven son unos populistas y unos demagogos. Que los ciudadanos votan cada cuatro a&ntilde;os para algo. Que la virtud est&aacute; en la delegaci&oacute;n, en la vida parlamentaria y especialmente en los pactos entre partidos diferentes. Que el mejor pol&iacute;tico es el que m&aacute;s pacta, sin importar demasiado el qu&eacute;, el c&oacute;mo y el con qui&eacute;n. Que lo importante es saber negociar, transigir y acordar, sin detenerse en las circunstancias concretas que rodean cada pacto. En resumen, casi te acaban convenciendo de que la mejor forma de decidir es votar cada cuatro a&ntilde;os y a partir de ah&iacute;, que cada partido pacte hasta con el diablo.
    </p><p class="article-text">
        No les convence la cultura de los pa&iacute;ses que equilibran la democracia representativa con las consultas peri&oacute;dicas a la ciudadan&iacute;a, como sucede en Suiza e incluso en Estados Unidos, donde aprovechan cada proceso electoral para acumular por el mismo precio un paquete de consultas ciudadanas sobre temas diversos. Ni qu&eacute; decir de procesos de participaci&oacute;n m&aacute;s avanzados, en los que la ciudadan&iacute;a no se limita a participar en la fase descendente del proceso, como algunos que se han desarrollado en municipios vascos no gobernados por el PNV.
    </p><p class="article-text">
        En todo aquello sobre lo que tienen competencia y poder, les gusta decidir por s&iacute;
    </p><p class="article-text">
        solos o a trav&eacute;s de pactos negociados con mayor o menor transparencia, pero siempre sin necesidad de &ldquo;interrumpir&rdquo; a la ciudadan&iacute;a con consultas. Siempre lo han hecho as&iacute; y nunca han convocado una consulta que no fuera obligatoria por ley; pero esta vez quieren hacer una excepci&oacute;n. Quieren preguntarte sobre un documento que han acordado con Bildu y que quieren que t&uacute; confirmes. No importa que sepan que, para que entre en vigor un nuevo Estatuto, ya es obligatorio someterlo a refer&eacute;ndum. Quieren una consulta m&aacute;s sobre un documento previo. No les preocupa gastarse el dinero en una consulta que ellos mismos afirman que no tendr&aacute; ning&uacute;n valor jur&iacute;dico. Una consulta en la que es previsible el resultado. Si el Ayuntamiento de Bilbao preguntara a las gentes de la ciudad si les gustar&iacute;a que tuviera m&aacute;s competencias o m&aacute;s recursos a coste cero, parece claro que no se opondr&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, esta vez no hablar&aacute;n del enorme m&eacute;rito de quien sabe negociar y llegar a
    </p><p class="article-text">
        acuerdos transversales entre diferentes en sede parlamentaria o a pactos de t&uacute; a t&uacute; entre gobiernos. Tampoco reconocer&aacute;n su parte de responsabilidad en que no hayan conseguido acuerdos m&aacute;s amplios. Como un viejo patr&oacute;n, que dec&iacute;a: &ldquo;He pescado tantas toneladas de anchoa; pero los marineros me han roto las redes&rdquo;. Pues as&iacute; mismo: si consigo acuerdosventre diferentes es mi virtud; si no los consigo, es responsabilidad de los otros, no m&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, han decidido que te van a preguntar sobre una cuesti&oacute;n concreta y sin que sirva de precedente. Pero no hay que escatimar su capacidad. Es posible que te convenzan de que lo hacen por tu bien. Porque de repente est&aacute;n muy interesados en saber lo que realmente piensas. Incluso porque quieren empoderarte y que ejercites tu derecho a decidir. Y van a pedirte que lo ejerzas ratificando el acuerdo tomado en sede parlamentaria por la mayor&iacute;a que conforman dos de los cinco partidos representados.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tienes raz&oacute;n, siempre les podr&aacute;s decir: &ldquo;&iquest;Pero no eran ustedes los paladines de
    </p><p class="article-text">
        la negociaci&oacute;n y de los acuerdos?, &iquest;no eran ustedes los genios del realismo pol&iacute;tico, los que siempre y bajo cualquier circunstancia consegu&iacute;an los mejores acuerdos posibles, aunque se vieran forzados a pactar con el diablo?....pues act&uacute;en en consecuencia y ll&aacute;menme a votar cuando hayan conseguido un acuerdo amplio para cambiar el estatus pol&iacute;tico, es decir, las reglas de juego; que ustedes saben muy bien que eso no se debe hacer con mayor&iacute;a ordinaria, como si fuese una decisi&oacute;n corriente, sino con mayor&iacute;a cualificada de dos tercios. Y sobre todo...no me llamen s&oacute;lo una vez y precisamente para debilitar a sus rivales pol&iacute;ticos; ll&aacute;menme siempre que haya que tomar una decisi&oacute;n importante y entonces creer&eacute; que de verdad les preocupa mi derecho a decidir
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/consulta-habilitante_132_1999997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jul 2018 17:51:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Una consulta habilitante?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacionalismo globalizador... a la vasca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nacionalismo-globalizador-vasca_132_2046147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f98880fc-772d-4be1-ae7b-628f78f4ec41_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La voluntad general consiste en entender los mensajes que nos llegan de quienes manejan los hilos de los mercados financieros. Por fin alguien habla claro</p></div><p class="article-text">
        En Europa seguimos hablando de 'Estado Social' haciendo como que no supi&eacute;ramos que hace d&eacute;cadas ya que se rompi&oacute; el pacto social de la postguerra. El dif&iacute;cil equilibrio entre Estado y mercado se rompi&oacute; a favor del &uacute;ltimo y hoy la pol&iacute;tica no intenta ya la composici&oacute;n de dos l&oacute;gicas diferentes, sino que se limita a la legitimaci&oacute;n 'a posteriori' de las decisiones que toma el mercado. O mejor dicho, los mercados. Porque los mercados reales tienen muy poco que ver con el modelo plenamente neutral, igualitario y eficiente de la hip&oacute;tesis liberal, frente a la cual la realidad es la de unos mercados cautivos y distorsionados, no gobernados por ninguna mano invisible, sino por todopoderosos actores privados en connivencia con gobiernos obedientes.
    </p><p class="article-text">
        Este modelo de desarrollo conlleva profundos desequilibrios y dosis importantes de descontento ciudadano. Un malestar que es canalizado sabiamente a lo largo y ancho del mundo por numerosos partidos nacionalistas-populistas, que plantean soluciones milagrosas para contentar a los de abajo sin cuestionar los privilegios de los de arriba. La f&oacute;rmula m&aacute;s habitual consiste en culpar de todos los males a los extranjeros y fomentar el 'orgullo nacional'. Y si se reside en el norte de un continente o de un Estado, tambi&eacute;n suele funcionar bien acusar de todos los males a los 'vagos e incompetentes del sur'. En Italia, la Liga Norte utiliza las dos estrategias para sacar r&eacute;dito de enfrentar, dentro de la cadena de la desigualdad y de la precariedad a quienes ocupan los pen&uacute;ltimos eslabones (las clases medias empobrecidas) con quienes se sit&uacute;an en los &uacute;ltimos (inmigrantes y sectores marginalizados del sur). La estrategia se completa, al estilo Trump, con un discurso econ&oacute;mico proteccionista 'anti-establishment globalizador'.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a los italianos de ese establishment no ha tardado en llegar: ante las reticencias del nuevo gobierno italiano a ejecutar sin m&aacute;s la disciplina a ultranza que imponen los poderes financieros a los Estados desde Alemania y Bruselas, el vicepresidente de la Comisi&oacute;n europea y comisario de la competencia, Oettinger, ha declarado que los mercados ense&ntilde;ar&aacute;n a los italianos lo que deben votar. As&iacute; de claro: los ciudadanos deben votar lo que mandan los mercados y si se equivocan y eligen mal, pagar&aacute;n las consecuencias. Conclusi&oacute;n: la vieja idea de la 'voluntad general' como base de la democracia que tanto le costaba explicar a Rosseau ha quedado obsoleta y la definici&oacute;n de la era global es mucho m&aacute;s simple y est&aacute; al alcance de cualquier mortal. La voluntad general consiste en entender los mensajes que nos llegan de quienes manejan los hilos de los mercados financieros. Por fin alguien habla claro.
    </p><p class="article-text">
        Que el presidente de la Comisi&oacute;n europea, Junker, famoso por haber promovido medidas tendentes a reforzar su pa&iacute;s como para&iacute;so fiscal, le haya reprendido a Oettinger por ser tan expl&iacute;cito, no les quita a sus declaraciones el inter&eacute;s, sino que se lo a&ntilde;ade. Ese tipo de cosas no se debe decir tan expl&iacute;citamente. Deben ir envueltas en palabrer&iacute;a tecnocr&aacute;tica que las revista de un halo de cientificidad.
    </p><p class="article-text">
        Por poner un ejemplo m&aacute;s cercano a nosotros: si queremos crear en Bizkaia, por ejemplo, parcelas de 'para&iacute;sos fiscales' al estilo Junker, para que los poderosos queden aminorados de su obligaci&oacute;n de contribuir al bienestar colectivo, en ning&uacute;n caso debemos mencionar que pretendemos dejar en suspenso el art&iacute;culo 31 de la Constituci&oacute;n, que establece que &ldquo;todos contribuir&aacute;n al sostenimiento de los gastos p&uacute;blicos de acuerdo con su capacidad econ&oacute;mica&rdquo;. Totalmente desaconsejable hacer eso. Lo apropiado es decir, como suele hacer con buen tino el diputado general de Bizkaia, que &ldquo;pretendemos crear entornos fiscales atractivos para las inversiones internacionales que generan puestos de trabajo&rdquo;. As&iacute; s&iacute; que suena bien y hay que ser muy anticuado para no desear que esos fondos aterricen sobre nosotros y nos colonicen con tanta prosperidad y tanta preocupaci&oacute;n por garantizarnos nuestro derecho al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, no deja de producir admiraci&oacute;n el hecho de que nuestras autoridades nacionalistas no necesiten recurrir aqu&iacute;, como hacen sus hom&oacute;nimos ideol&oacute;gicos en otros lugares, a promesas proteccionistas. Y que puedan compatibilizar un discurso tan nacionalista en todo lo dem&aacute;s, y a la vez, tan internacionalista y pro-globalizaci&oacute;n en lo econ&oacute;mico. Y que adem&aacute;s, no les genere la m&iacute;nima contradicci&oacute;n afirmar que la capacidad para trabajar de un pueblo como el vasco deba hacerse depender de conceder privilegios fiscales a inversores extranjeros. En tiempos de tanta ciudadan&iacute;a indignada y de tanto pol&iacute;tico buscando soluciones milagrosas que no requieran intervenir sobre los privilegios de los poderosos, quiz&aacute; podr&iacute;amos patentar la receta: &ldquo;nacionalismo globalizador a la vasca&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nacionalismo-globalizador-vasca_132_2046147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jun 2018 16:43:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacionalismo globalizador... a la vasca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nacionalismo,Cristina Uriarte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libertad de expresión: la inconstitucional doctrina del Tribunal Constitucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/libertad-expresion-inconstitucional-tribunal-constitucional_132_2211314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b0468d3-272a-4cc8-b0a1-da6bb51de525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libertad de expresión: la inconstitucional doctrina del Tribunal Constitucional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es preciso proteger la libertad de expresión de los excesos punitivos. Pero lo sorprendente es que el tribunal deduce justo la contraria, colocándose él mismo en ese ámbito de la “democracia militante” previamente rechazado</p></div><p class="article-text">
        Dice el art&iacute;culo 10.2 de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola que las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades se interpretar&aacute;n de conformidad con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por Espa&ntilde;a. Entre estos, resulta especialmente relevante el Convenio Europeo de Derechos Humanos, que interpreta el Tribunal de Estrasburgo. La doctrina de este tribunal es fundamental para entender cu&aacute;les son los l&iacute;mites y las limitaciones admisibles de esos derechos. En materia de libertad de expresi&oacute;n, este tribunal ha ido conformando a lo largo de d&eacute;cadas una doctrina que constituye una peque&ntilde;a joya de la racionalidad jur&iacute;dica, por su exquisita valoraci&oacute;n de los confines en los que termina la libertad de expresi&oacute;n y comienza el posible delito. Pues bien, el Tribunal Constitucional espa&ntilde;ol, o mejor dicho, su sector mayoritario, se resiste a aplicar dicha doctrina, provocando con ello la condena repetida del Reino de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El tir&oacute;n de orejas que dio Estrasburgo a Espa&ntilde;a en el caso Otegi no ha servido para que el Constitucional rectificase. De nuevo el caso de la quema de retratos del rey se tradujo en una sentencia &ldquo;de brocha gorda&rdquo; que ha provocado otra condena europea. Lo triste del caso es que la &ldquo;manca di finezza&rdquo; de la corte espa&ntilde;ola no se debe al desconocimiento del Derecho. Si leemos los fundamentos jur&iacute;dicos de la sentencia, podemos ver que el tribunal parte de unas premisas acertadas para extraer de ellas unas conclusiones que las anulan.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal reconoce expresamente &ldquo;el riesgo de hacer del Derecho penal un factor de disuasi&oacute;n del ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n, lo que, sin duda, resulta indeseable en el Estado democr&aacute;tico&rdquo; y que &ldquo;la formulaci&oacute;n de cr&iacute;ticas hacia los representantes de una instituci&oacute;n o titulares de un cargo p&uacute;blico, por desabridas, acres o inquietantes que puedan resultar no son m&aacute;s que reflejo de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los ciudadanos y son inmunes a restricciones por parte del poder p&uacute;blico&rdquo;. El tribunal va incluso m&aacute;s all&aacute;. Y afirma que &ldquo;en nuestro sistema no tiene cabida un modelo de &lsquo;democracia militante&rsquo;, esto es, un modelo en el que se imponga, no ya el respeto, sino la adhesi&oacute;n positiva al ordenamiento y, en primer lugar, a la Constituci&oacute;n&rdquo;. Son palabras textuales del Tribunal. En nuestro sistema no cabe la democracia militante. Justo lo contrario del mensaje que emiten continuamente los partidos que se autoproclaman &ldquo;constitucionalistas&rdquo;. Mensaje que ser&iacute;a &ldquo;antisistema&rdquo; o al menos ajeno al sistema, si seguimos al pie de la letra lo que dice el Constitucional.
    </p><p class="article-text">
        A partir de dichas premisas, la conclusi&oacute;n natural resultar&iacute;a evidente. Es preciso proteger la libertad de expresi&oacute;n de los excesos punitivos. Pero lo sorprendente es que el tribunal deduce justo la contraria, coloc&aacute;ndose &eacute;l mismo en ese &aacute;mbito de la &ldquo;democracia militante&rdquo; previamente rechazado, tal y como, con muy buen criterio, advierte en su voto particular la Magistrada Adela Asua: &ldquo;...mi discrepancia se proyecta sobre los fundamentos jur&iacute;dicos 4 y 5 de la Sentencia, momento en el que la aplicaci&oacute;n del canon y de los criterios definidos en los fundamentos precedentes los somete a una reformulaci&oacute;n que los convierte en irreconocibles&rdquo;. Hablando en plata: de esas premisas no se deriva esa conclusi&oacute;n, sino la contraria.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo hace el tribunal para justificar esta quiebra de la l&oacute;gica, especialmente despu&eacute;s del varapalo del caso Otegi? Pues, visto que Estrasburgo reconoce un ampl&iacute;simo espacio para la cr&iacute;tica a los cargos pol&iacute;ticos e institucionales y que excluye que los jefes de Estado tengan una protecci&oacute;n penal reforzada frente a las ofensas, lo que hace es recurrir a una limitaci&oacute;n prevista para un supuesto distinto y aplicarla al caso con calzador. Se trata del discurso del odio. Como Estrasburgo no me permite sobreproteger a las instituciones de la cr&iacute;tica pol&iacute;tica, ni sobreproteger al jefe del Estado de las injurias por encima de las dem&aacute;s personas, lo que hago es intentar llevar el caso al &aacute;mbito del &ldquo;discurso del odio&rdquo;, para legitimar una mayor restricci&oacute;n de la libertad. Ello requiere retorcer mucho el argumento, para presumir que quien est&aacute; quemando una fotograf&iacute;a est&aacute; impulsando el odio y que lo est&aacute; haciendo no s&oacute;lo hacia la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica, sino tambi&eacute;n hacia la persona concreta que ostenta el cargo institucional, y no de cualquier forma, sino hasta el extremo de incitar a su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Estrasburgo ha rechazado la desquiciada argumentaci&oacute;n. El discurso del odio protege frente a actos que propaguen, inciten, promuevan o justifiquen el odio racial, la xenofobia, el antisemitismo u otras formas de odio basadas en la intolerancia. Pero otorga una protecci&oacute;n reforzada precisamente a las minor&iacute;as m&aacute;s vulnerables, que son, en consecuencia, las m&aacute;s necesitadas de protecci&oacute;n; y no a personas que poseen ya de por s&iacute; una posici&oacute;n institucional privilegiada, como es el caso del rey.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Servir&aacute; de escarmiento para el Constitucional esta nueva condena a Espa&ntilde;a? Visto lo visto, cabe albergar serias dudas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roberto Uriarte</strong> es profesor de derecho constitucional en la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV/EHU)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/libertad-expresion-inconstitucional-tribunal-constitucional_132_2211314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Mar 2018 19:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libertad de expresión: la inconstitucional doctrina del Tribunal Constitucional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cárcel como solución y como problema   ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/carcel-solucion-problema_132_2253254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c7c7b36-5d18-4dd4-94f0-743d8ce5a188_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cárcel como solución y como problema   "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El liberalismo tiene una habilidad pasmosa en hacer al menos tres excepciones en su empeño por adelgazar el Estado: la cárcel, la policía y el ejército</p></div><p class="article-text">
        El Estado de Michigan ha exigido a un preso que pague su estancia en prisi&oacute;n con los ingresos de un libro que ha escrito en concepto de &ldquo;reembolso parcial por los costes de los cuidados del procesado mientras estaba en prisi&oacute;n&rdquo;. El caso tiene un inter&eacute;s suficiente para generar un debate espec&iacute;fico, pero lo traigo aqu&iacute; a colaci&oacute;n s&oacute;lo porque plantea de forma descarnada algo que, a pesar de ser evidente, no suele tenerse en cuenta cuando se habla de la c&aacute;rcel: que se trata de un servicio p&uacute;blico que ofrece el Estado y que tiene un coste elevad&iacute;simo que deben pagar a escote los contribuyentes.
    </p><p class="article-text">
        Siendo esto as&iacute;, &iquest;no es sorprendente que las mismas personas que no pierden oportunidad de erosionar los servicios p&uacute;blicos, acus&aacute;ndolos de ineficiencia y de unos costos inasumibles no dejen de reivindicar el c&oacute;digo penal como panacea para casi todos los males de nuestra sociedad?
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;a a d&iacute;a se van introduciendo nuevos delitos en el c&oacute;digo penal, d&iacute;a a d&iacute;a se van agravando las penas de los delitos existentes, d&iacute;a a d&iacute;a crece la confianza social en las soluciones punitivas a los problemas sociales. D&iacute;a a d&iacute;a ingresan en prisi&oacute;n &ldquo;tuiteros&rdquo;, raperos o independentistas catalanes. Seguimos con la &ldquo;prisi&oacute;n permanente revisable&rdquo;, que no es otra cosa que la restauraci&oacute;n de la cadena perpetua. Pero nada es suficiente para saciar el &iacute;mpetu punitivo de quienes se proclaman sucesores ideol&oacute;gicos del liberalismo, pero tienen una habilidad pasmosa en hacer al menos tres excepciones en su empe&ntilde;o por adelgazar el Estado: la c&aacute;rcel, la polic&iacute;a y el ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno espa&ntilde;ol se ha comprometido recientemente con la OTAN a incrementar en m&aacute;s de un 80% su actual gasto militar en los pr&oacute;ximos siete a&ntilde;os, hasta rondar los 18.000 millones de euros. &iquest;Cuantas personas autoproclamadas liberales se han quejado? Las mismas que se quejan cuando el gobierno interviene sobre el mercado para rescatar a los bancos o a las autopistas.
    </p><p class="article-text">
        El Estado espa&ntilde;ol gasta tres millones de euros al d&iacute;a en mantener a las 57.000 personas que cumplen condena en sus centros penitenciarios. &iquest;A cuantos autoproclamados liberales se ha o&iacute;do cuestionar el gasto p&uacute;blico en el sistema penitenciario? &iquest;A cuantos poner en cuesti&oacute;n la eficiencia de ese servicio? &iquest;Cuantos se preocupan de en qu&eacute; medida consigue la c&aacute;rcel ser un instrumento adecuado para obtener el resultado de la reinserci&oacute;n social, de reeducar al preso pero que no vuelva a delinquir, de reducir, en fin, la actividad delictiva y garantizar una mayor seguridad p&uacute;blica? &iquest;Cu&aacute;ntos plantean la posibilidad de medidas alternativas a la prisi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Como se puede advertir, las anteriores reflexiones no las planteo desde la divergencia en lo ideol&oacute;gico o en materia de valores. Olvid&eacute;monos de Foucault. Prescindamos incluso del hecho de que desde una perspectiva de democracia radical y en la medida en la que supone la privaci&oacute;n del bien m&aacute;s preciado del ser humano, su libertad, la c&aacute;rcel debe ser el &uacute;ltimo recurso, la &uacute;ltima soluci&oacute;n, cuando ya no queda otra soluci&oacute;n. Y de que el Estado no est&aacute; legitimado para privar a la persona presa de ning&uacute;n otro derecho que los m&iacute;nimos necesarios para restaurar el da&ntilde;o o impedir que se repita. El garantismo democr&aacute;tico exige que las restricciones de libertades y derechos s&oacute;lo se ejecuten en la&nbsp; medida m&iacute;nima necesaria para garantizar las libertades y derechos de todos.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no pretendo ir tan lejos. No pretendo cuestionar los argumentos de quienes tienen una visi&oacute;n menos garantista del derecho penal. Simplemente, planteo unas interrogantes desde una perspectiva utilitarista. &iquest;C&oacute;mo pueden unas personas tan preocupadas por la eficiencia de cada euro que el Estado gasta en pensiones, en educaci&oacute;n o en sanidad despreocuparse tanto de la eficiencia de cada euro que gasta en c&aacute;rceles o en ej&eacute;rcito?
    </p><p class="article-text">
        Si se preocuparan realmente de lo que dicen preocuparse, observar&iacute;an tambi&eacute;n que existe una relaci&oacute;n estrecha entre el dinero que deja de gastarse en pol&iacute;ticas &ldquo;sociales&rdquo; y el que se necesita gastar en seguridad, en polic&iacute;a y en c&aacute;rceles. Es m&aacute;s: si observaran el mundo de una forma desprejuiciada, llegar&iacute;an a la conclusi&oacute;n de que los pa&iacute;ses donde existe menor delincuencia y mayor seguridad no son los que tienen unas leyes m&aacute;s crueles, ni siquiera son los que porcentualmente gastan m&aacute;s en seguridad, sino los que poseen una mayor igualdad social, por haber practicado a lo largo del tiempo importantes pol&iacute;ticas redistributivas.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, uno de los pa&iacute;ses con un sistema penal m&aacute;s severo y que aplica m&aacute;s penas de muerte del mundo, las c&aacute;rceles est&aacute;n atestadas: m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de personas, sin contar a las que permanecen presas en centros del ej&eacute;rcito y otros similares. Es el pa&iacute;s con mayor n&uacute;mero de presos del mundo y con mayor proporci&oacute;n de su poblaci&oacute;n encarcelada. Y sin embargo, probablemente no exista otro pa&iacute;s con un desarrollo econ&oacute;mico equiparable que sea menos seguro.
    </p><p class="article-text">
        Frente a datos tan abrumadores, no faltar&aacute;n neoliberales que en lugar de abordar la cuesti&oacute;n de fondo, prefieran coger el r&aacute;bano por las hojas y aplicar su receta habitual: reducir el gasto, privatizando el servicio. Cada recluso nos cuesta aproximadamente 2.000 euros al mes. Sabiendo lo que cuesta, por ejemplo, mantener a un anciano en una residencia privada y si a&ntilde;adimos los costos de unas medidas de vigilancia y seguridad enormes, &iquest;hasta d&oacute;nde se nos ir&iacute;a la factura, incluso si obviamos los elementos de inter&eacute;s particular e incluso corrupci&oacute;n que suelen acompa&ntilde;ar cualquier proceso de privatizaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En el otro extremo, Noruega es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s seguros del mundo. S&oacute;lo tiene 3.800 reclusos. 115 de ellos tienen el privilegio de entrar en la c&aacute;rcel de la isla de Bastoy, un recinto aut&oacute;nomo y ecol&oacute;gico donde no hay rejas y que est&aacute; volcado en la rehabilitaci&oacute;n. S&oacute;lo una de cada diez personas que salen de Bastoy vuelve a reincidir.
    </p><p class="article-text">
        En resumen: que los problemas sociales complejos, como lo es el de la delincuencia, no admiten atajos ni recetas m&aacute;gicas. Y que desde luego, ni limitarse a cambiar la redacci&oacute;n de las leyes para hacerlas m&aacute;s estrictas, ni pretender adelgazar los servicios p&uacute;blicos son soluciones que funcionen en el mundo real. La seguridad s&iacute; est&aacute; vinculada, en cambio, a las sociedades igualitarias y a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas eficientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/carcel-solucion-problema_132_2253254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Feb 2018 16:55:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cárcel como solución y como problema   ]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso De Miguel: Ertzaintza versus PNV]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/caso-miguel-ertzaintza-versus-pnv_132_2834363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d575a664-3e91-4b87-94d6-5b329401b7a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caso De Miguel: Ertzaintza versus PNV"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Realmente alguien cree que la Ertzaintza que dirige el PNV va a intentar manipular unas pruebas para imputar a una trama política de líderes del propio PNV?</p></div><p class="article-text">
        La importancia del 'caso De Miguel' es muy superior a lo que parece indicar la cuant&iacute;a de lo recaudado por dicha trama, al menos si nos atenemos a las cifras que se manejan hasta ahora. De hecho, el caso supone en mi opini&oacute;n un importante salto cualitativo en el mapa de la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica en Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil hacer una radiograf&iacute;a exhaustiva de la corrupci&oacute;n en las instituciones vascas. No ayuda el hecho de que en Euskadi no exista una Fiscal&iacute;a especial anticorrupci&oacute;n, a pesar de que ha sido reivindicada de forma insistente por parte de distintas entidades, incluido el exfiscal superior del Pa&iacute;s Vasco, Juan Calparsoro. Tampoco ayuda el hecho de que la Unidad de delitos econ&oacute;micos de la Ertzaintza tenga adjudicados s&oacute;lo 23 agentes de un total de 8.000. Si dividimos estos agentes entre los turnos de trabajo por jornada laboral y por provincias, resulta que en cada territorio hist&oacute;rico no hay m&aacute;s de un agente de guardia para encargarse de todos los delitos, no s&oacute;lo de corrupci&oacute;n, sino en general de los delitos econ&oacute;micos. La falta de una Fiscal&iacute;a especializada y la escasa dotaci&oacute;n de la Ertzaintza son s&oacute;lo dos datos, pero son sintom&aacute;ticos de la voluntad pol&iacute;tica que subyace a la lucha anticorrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos ahora al macrojuicio. Es evidente que su inicio se ha atrasado demasiado. Pero cuando uno escucha esta queja en boca de los responsables pol&iacute;ticos del PNV, se le plantea si no creen que habr&iacute;a ayudado el que la investigaci&oacute;n hubiera contado con m&aacute;s medios y colaboraci&oacute;n. El raquitismo de la unidad de delitos econ&oacute;micos es responsabilidad directa del propio PNV. Adem&aacute;s, ese mismo partido ha firmado importantes acuerdos con el PP, pero entre ellos nunca se ha contemplado la dotaci&oacute;n de una Fiscal&iacute;a anticorrupci&oacute;n en Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a m&aacute;s grave me parece que la defensa base su estrategia en el intento de anular las pruebas, extendiendo la sospecha de que no hay garant&iacute;as de que la Ertzaintza no haya manipulado las grabaciones. &iquest;No se van a desmarcar los responsables pol&iacute;ticos de la Ertzaintza de esta estrategia de cuestionar sin pruebas el buen hacer del cuerpo? &iquest;Qu&eacute; ha quedado de la defensa del corporativismo a ultranza de la Ertzaintza y de las instituciones de autogobierno? Cubrir de sospechas la actuaci&oacute;n de la Ertzaintza no parece lo m&aacute;s coherente desde el partido que dirige la consejer&iacute;a a cuyas &oacute;rdenes act&uacute;a el cuerpo. Y yendo m&aacute;s all&aacute;, &iquest;realmente alguien cree que la Ertzaintza que dirige el PNV va a intentar manipular unas pruebas para imputar a una trama pol&iacute;tica de l&iacute;deres del propio PNV? La misma preocupaci&oacute;n por anular las pruebas de cargo parece indicar la contundencia de esas pruebas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, considero que el 'caso De Miguel' marca un antes y un despu&eacute;s en la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica en Euskadi. Al margen de las cuant&iacute;as econ&oacute;micas que se barajan, no se trata de un caso m&aacute;s. Hasta ahora, la mayor&iacute;a de los casos de corrupci&oacute;n destapados ten&iacute;an la naturaleza de lo que se conoce como nepotismo o trato de favor a personas o a empresas vinculadas a las redes clientelares del partido en el gobierno. Y es evidente que en Euskadi las redes clientelares poseen una densidad espec&iacute;fica. Ning&uacute;n despacho de abogados, estudio de arquitectos o empresa de obras p&uacute;blicas de este pa&iacute;s, por poner s&oacute;lo unos ejemplos, desconoce algunas de la muchas pr&aacute;cticas de trato de favor que las administraciones vascas utilizan. Algo parecido sucede tambi&eacute;n con las puertas giratorias entre la pol&iacute;tica y las finanzas, que encuentran un actor privilegiado en el PNV.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en algunos lugares del mundo y tambi&eacute;n de Espa&ntilde;a, la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica da un paso m&aacute;s adelante y constituye aut&eacute;nticas tramas organizadas en el seno de las instituciones pol&iacute;ticas que articulan formas estables de extorsi&oacute;n econ&oacute;mica, mediante la exigencia a las empresas de &ldquo;mordidas&rdquo; &nbsp;a cambio de la adjudicaciones. Hasta el 'caso De Miguel' no hab&iacute;a habido ninguna imputaci&oacute;n por esta forma agravada de corrupci&oacute;n en las administraciones vascas. Y el PNV hac&iacute;a gala de esa situaci&oacute;n, que llev&oacute; a acu&ntilde;ar la met&aacute;fora del &ldquo;oasis vasco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses m&aacute;s tarde de que Maragall hiciera p&uacute;blico el cobro por parte de Convergencia del famoso &ldquo;tres per cent&rdquo;, se public&oacute; la autobiograf&iacute;a de Arzalluz, en la que afirmaba que cuando llegas al poder, &ldquo;empiezas a tener la posibilidad de que te den dinero&hellip;..ante lo cual se te abren dos posibilidades. La primera es exigir que te paguen un porcentaje sobre el precio total del encargo: te concedo esta obra, o te recalifico este terreno, o te encargo la fabricaci&oacute;n de estos uniformes, o te asigno la contrata de tal o de cual, si t&uacute; pagas a mi partido el 4, el 5, el 8 &oacute; el 10%&rdquo;. La segunda posibilidad consiste en que &ldquo;t&uacute; atribuyes estos trabajos conforme a la ley, por las v&iacute;as de adjudicaci&oacute;n establecidas, pero no ocultas a los empresarios que tu partido tiene necesidades que cubre con mucha dificultad&hellip;.. Es m&aacute;s limpio y evita muchas corrupciones&rdquo;. Estas palabras son ilustrativas de los criterios del que fuera m&aacute;ximo dirigente de un partido que ni siquiera se planteaba como hip&oacute;tesis la posibilidad de resistirse a alguna de las formas de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, al margen de que el dinero acabara financiando al partido o en los bolsillos de sus miembros, este caso repite los elementos fundamentales de las principales tramas de corrupci&oacute;n de naturaleza mafiosa juzgadas en otros territorios. Y tambi&eacute;n la respuesta del PNV repite uno a uno los elementos de defensa que ha solido utilizar el PP o Convergencia: los l&iacute;deres afirman que se trata de comportamientos individuales y que el partido no tiene nada que ver con ellos y que &ldquo;a diferencia de los dem&aacute;s partidos&rdquo; ha tomado todas las medidas en su mano desde el primer momento. Por supuesto que esas medidas se limitan a reunirse personalmente con los imputados y pedirles en un clima de camarader&iacute;a que devuelvan el carn&eacute; y asuman personalmente las consecuencias para no perjudicar al partido. Y mientras los dirigentes hacen eso, los medios de comunicaci&oacute;n afines califican el proceso de montaje medi&aacute;tico contra el partido y ponen en marcha la maquinaria de cuestionar los comportamientos de la denunciante, de la Fiscal&iacute;a, de la instrucci&oacute;n e incluso de la Ertzaintza.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el hecho diferencial del 'caso De Miguel' es que indica que no todos en el PNV segu&iacute;an los criterios de Arzalluz de optar por las formas m&aacute;s sutiles y sibilinas de la corrupci&oacute;n. Y una vez puestos a dar mordidas, &iquest;por qu&eacute; iban a conformarse con el 3%?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/caso-miguel-ertzaintza-versus-pnv_132_2834363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jan 2018 16:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caso De Miguel: Ertzaintza versus PNV]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caso de Miguel,Alfredo de Miguel,PNV,Ertzaintza,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones en Podemos Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/elecciones-podemos-euskadi_132_3017752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43d81ba3-a0a3-4287-a570-106c64bbdd1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos Euskadi No está siendo capaz de alterar la agenda y la hegemonía discursiva del PNV, ni de descolocar a los partidos tradicionales con iniciativas propias</p></div><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n de este diario me ha pedido una valoraci&oacute;n del proceso que afronta Podemos de renovaci&oacute;n de su direcci&oacute;n vasca. Intentar&eacute; ser lo m&aacute;s objetivo posible, aunque es conocida mi distancia respecto de la gesti&oacute;n de la direcci&oacute;n saliente. Nunca he sido favorable a las estrategias netamente populistas, como las que dicha direcci&oacute;n ha defendido y practicado. Del pensamiento populista creo que se pueden adoptar elementos correctivos, pero una estrategia estrictamente populista es incapaz de construir algo s&oacute;lido y a largo plazo y menos a&uacute;n en sociedades desarrolladas. Y siempre he defendido que en Euskadi no se dan las condiciones objetivas para una estrategia de ese tipo, ya que ni hay unas instituciones muy deslegitimadas, ni una cultura pol&iacute;tica d&eacute;bil, ni una sociedad civil poco organizada. Por eso creo que la direcci&oacute;n saliente de Podemos ha desarrollado una estrategia que no es la m&aacute;s acertada para una sociedad tan desarrollada y politizada como la vasca. Hacer pol&iacute;tica en Euskadi intentando agradar a todos y eludiendo tomar partido y posicionarse en cuestiones que pueden resultar impopulares puede hacer que no te salgan enemigos, pero te condena a la subalternidad.
    </p><p class="article-text">
        Ese no es el &uacute;nico problema. Todos los te&oacute;ricos del pensamiento populista, desde Laclau a Errej&oacute;n o Mouffe, tienen claro que una estrategia populista exige un liderazgo fuerte, ya que se atribuye a la confianza en el l&iacute;der la funci&oacute;n de compensar la falta de concreci&oacute;n del programa pol&iacute;tico. La direcci&oacute;n saliente de Podemos ha intentado la cuadratura del c&iacute;rculo: una estrategia populista con un liderazgo d&eacute;bil y oscilante.
    </p><p class="article-text">
        Visto el resultado electoral en las auton&oacute;micas y visto que en la asamblea Vistalegre II los partidarios de mantener estas estrategias no consiguieron imponerse, la direcci&oacute;n saliente abandon&oacute; su anterior beligerancia y asumi&oacute; aparentemente la situaci&oacute;n. Esto deber&iacute;a haber llevado a un proceso de revisi&oacute;n de lo andado y al dise&ntilde;o de una nueva estrategia para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Por desgracia, no ha sido as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Weber, y de forma m&aacute;s radical su disc&iacute;pulo Michels, teorizaron sobre la tendencia innata de las organizaciones a la burocratizaci&oacute;n y a ir sustituyendo los fines para los que nacieron por las necesidades propias de su supervivencia. Las organizaciones pol&iacute;ticas pronto dejan de ser un medio para alcanzar determinados objetivos socioecon&oacute;micos y se transforman en un fin en s&iacute; mismas. No se me ocurre ejemplo m&aacute;s gr&aacute;fico que el del actual PSE, desconectado del proyecto social que inspir&oacute; el surgimiento de la socialdemocracia y volcado casi en exclusiva en garantizar su supervivencia, fiada a gestionar parcelas de poder institucional, por marginales que sean.
    </p><p class="article-text">
        Si Podemos Euskadi pierde la capacidad de autocr&iacute;tica creo que corre el peligro de perder la conexi&oacute;n privilegiada que ten&iacute;a con la sociedad civil y de caer en este tipo de din&aacute;micas. No faltan datos preocupantes. No est&aacute; siendo capaz de alterar la agenda y la hegemon&iacute;a discursiva del PNV, ni de descolocar a los partidos tradicionales con iniciativas propias. Se mueve a rebufo de los dem&aacute;s, y especialmente, a rebufo de las necesidades de su grupo parlamentario de posicionarse sobre prioridades ajenas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el PNV profundiza cada d&iacute;a con menos complejos en su agenda neoliberal y en el reforzamiento de sus pactos con el PP, consciente como es de las debilidades de las fuerzas de la oposici&oacute;n. Esta misma semana ha pactado con el PP una importante contrarreforma fiscal para Euskadi, con un tipo para las empresas que baja del 28% al 24%, lo que nos aleja de la que pagan los empresarios vascos de Iparralde (33%) y nos pone incluso por detr&aacute;s de la espa&ntilde;ola y la portuguesa (25%). La conversi&oacute;n reciente de ELA en una especie de oposici&oacute;n de facto al PNV me parece una prueba inequ&iacute;voca de la debilidad que muestran tanto Unidos Podemos como EHBildu en la labor de limitar la agenda cada vez menos solapadamente neoliberal del nacionalismo conservador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; Podemos capaz de rectificar el rumbo y recuperar la confianza de la mayor&iacute;a social vasca de progreso para liderar una alternativa a esas pol&iacute;ticas neoliberales? El proceso electoral abierto supone una oportunidad. Creo que un cambio en el liderazgo es condici&oacute;n necesaria, pero no suficiente. Creo que es necesario tambi&eacute;n que la direcci&oacute;n que salga elegida haga un ejercicio profundo de autocr&iacute;tica del camino andado y unas rectificaciones importantes tanto en la estrategia como en las pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas desarrolladas.
    </p><p class="article-text">
        En el lado positivo de la balanza habr&iacute;a que poner el hecho de que Podemos Euskadi carece de mochilas hist&oacute;ricas que hipotequen su futuro y que en su corta andadura, no ha cometido ning&uacute;n error pol&iacute;tico irreversible. De forma que un liderazgo con mayor respeto y credibilidad y una estrategia m&aacute;s a pie de calle, menos acomplejada y seguidista, m&aacute;s decidida y ambiciosa, le podr&iacute;a permitir empezar a recuperar el espacio perdido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/elecciones-podemos-euskadi_132_3017752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Dec 2017 18:05:58 +0000]]></pubDate>
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