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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lola López Mondéjar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lola_lopez_mondejar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lola López Mondéjar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Decepción de Nobel: una lectura de 'Cuando fuimos huérfanos', de Kazuo Ishiguro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/decepcion-nobel-huerfanos-kazuo-ishiguro_132_5956332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abe3ece1-2b63-4719-b2a3-4b488ab68f4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decepción de Nobel: una lectura de &#039;Cuando fuimos huérfanos&#039;, de Kazuo Ishiguro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Porque, vamos a decirlo de una vez por todas, este libro está pensado como un</p><p class="subtitle">bestseller</p><p class="subtitle">, está construido como una novela negra, está bien escrito, pero es indigno de un premio Nobel de literatura</p></div><p class="article-text">
        El confinamiento deja m&aacute;s tiempo libre para leer ficci&oacute;n y, tambi&eacute;n, m&aacute;s dispersi&oacute;n en la elecci&oacute;n de las lecturas, de manera que me dejo llevar por espor&aacute;dicas visitas a la biblioteca, donde se acumulan demasiados libros que no han tenido a&uacute;n la oportunidad de ser le&iacute;dos. Es as&iacute; como ha llegado a mis manos 'Cuando fuimos hu&eacute;rfanos', de Kazuo Ishiguro, premio Nobel de literatura 2017. A pesar de sus 400 p&aacute;ginas se deja leer con mucha facilidad, dado que se trata de una novela de detectives donde el crimen a descubrir es la desaparici&oacute;n de los padres del narrador, en Shangai, cuando este ten&iacute;a unos nueve a&ntilde;os. El argumento es atractivo a priori, y las ma&ntilde;as del escritor para llevar entretenido al lector a trav&eacute;s de una historia que abarca desde 1930 hasta 1958, muchas. Porque, vamos a decirlo de una vez por todas, este libro est&aacute; pensado como un <em>bestseller</em>, est&aacute; construido como una novela negra, est&aacute; bien escrito, pero es indigno de un premio Nobel de literatura. Claro que si nos atenemos a la historia, el jurado de los premios Nobel de literatura es de los que menos aciertan. Por poner solo un famoso ejemplo, el a&ntilde;o 1905, que cont&oacute; entre sus candidatos con Tolstoi, lo gan&oacute; el escritor polaco Henryk Sienkiewicz quien, convendr&aacute;n conmigo, no ha dejado una considerable huella en la historia de la literatura. Pero vayamos a la novela de Ishiguro.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; dividida en siete partes, tres de ellas se desarrollan en Shangai y cuatro en Londres. La trama podr&iacute;a ser veros&iacute;mil si el escritor hubiera puesto m&aacute;s cuidado en la construcci&oacute;n y en el montaje de la historia, que est&aacute; repleta de saltos inexplicables, de acontecimientos cuya aparici&oacute;n no viene precedida de ninguna circunstancia que los haga cre&iacute;bles, de casualidades propias de una mala pel&iacute;cula. Y digo pel&iacute;cula, porque, es evidente, tambi&eacute;n, que esta novela estuvo escrita para ser llevada al cine. No soy la primera, al parecer, en observar este descuido del autor, que ensambla aqu&iacute; y all&aacute; lo que le parece bien para hacer el asunto m&aacute;s &iquest;atractivo?, en el peor sentido que el t&eacute;rmino atractivo puede tener en literatura. No soy la primera, dec&iacute;a, pues ya en 2000, cuando se public&oacute; en ingl&eacute;s, el The New York Times dedic&oacute; una cr&iacute;tica a este libro en la que se afirmaba que se trataba de &ldquo;Una novela decepcionante&rdquo;, y donde el cr&iacute;tico, elucubraba sobre si el texto lo hab&iacute;a escrito en colaboraci&oacute;n con un programa inform&aacute;tico, de lo automatizado y esquem&aacute;tico que le parec&iacute;a su estilo, seg&uacute;n recog&iacute;a <a href="https://elpais.com/cultura/2017/10/05/actualidad/1507211636_903160.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Alandete en su rese&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero veamos de qu&eacute; defectos estamos hablando trayendo algunos ejemplos aqu&iacute;. Si la primera parte, la infancia del ni&ntilde;o en Shangai, la relaci&oacute;n con su amigo japon&eacute;s Akira y con su t&iacute;o Phillip, es atractiva y est&aacute; coherentemente construida, los problemas surgen a partir de la mitad de la novela, las cuatro &uacute;ltimas partes, donde el autor tiene que hacer extra&ntilde;os malabarismos para llegar a la resoluci&oacute;n de su investigaci&oacute;n, hasta descubrir qu&eacute; les sucedi&oacute; a sus padres. Cuando observamos los vericuetos incomprensibles que recorre para demorar la soluci&oacute;n, incluso el lector menos atento pensar&aacute; que se trata de un autor diletante, que emprende una primera novela sin ninguna maestr&iacute;a, sin lecturas previas ni autocr&iacute;tica alguna. Pueden comprender que mi decepci&oacute;n no ser&iacute;a tan profunda si no se tratase de la obra de un Nobel, una obra que se supone mod&eacute;lica, elegida para entrar a formar parte del canon. En caso contrario, ni siquiera me hubiese molestado en trasladar aqu&iacute; mis opiniones.
    </p><p class="article-text">
        El uso del recurso deus ex machina, es decir, la aparici&oacute;n de una fuerza externa inesperada cuya &uacute;nica l&oacute;gica es la de servir al autor para los fines que se propone, sin que se atenga a ninguna coherencia narrativa ni relaci&oacute;n con la historia, es recurrente. Veamos algunos de los muchos ejemplos que podr&iacute;amos traer aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el narrador, Christopher, ya un famoso detective en Londres, cuya fama trasciende las fronteras, regresa a Shangai, dice saber de antemano quienes fueron los autores del secuestro de sus padres, y pregunta a las autoridades del consulado ingl&eacute;s por una tal Serpiente Amarilla, un esp&iacute;a, que trabaj&oacute; para los comunistas chinos del que nadie puede darle pistas, de momento. Sus pesquisas las ha realizado desde Inglaterra, a trav&eacute;s de peri&oacute;dicos, pero al llegar a Shangai, no busca de inmediato a su querido amigo Akira para obtener alguna informaci&oacute;n al respecto, ni siquiera por motivos afectivos; y tan llamativa resulta esta falta de inter&eacute;s en encontrarse con Akira, que hasta el propio narrador tiene que excusarse ante el lector de forma harto incre&iacute;ble. Tampoco pregunta por el paradero de su t&iacute;o Phillip, que jug&oacute; un papel muy confuso en su marcha a Inglaterra, ni por su antigua casa, ni por su ni&ntilde;era china, Mei Lei. Nada, de todos estos personajes se ir&aacute; sabiendo de forma tan casual como alejada de las leyes m&aacute;s elementales de la l&oacute;gica, de manera tan apresurada como inveros&iacute;mil, en las &uacute;ltimas treinta p&aacute;ginas de la novela. Sarah, una joven fr&iacute;vola que gustaba de codearse con la alta sociedad londinense, se casa finalmente con un viejo lord para irse a Shangai y jugar all&iacute; una &uacute;ltima y superflua baza en la trama. Sin que contemos con ning&uacute;n antecedente que anticipe su decisi&oacute;n, le propone a nuestro narrador fugarse con ella a Macao, y de la misma forma imprevista acepta nuestro protagonista esta aventura. Un protagonista que hasta ese momento no ten&iacute;a otra misi&oacute;n que cumplir en su vida que enfrentarse al crimen en Londres y rescatar a sus padres en Shangai, secuestrados hace dieciocho a&ntilde;os. Sin dar explicaci&oacute;n alguna al lecto, nuestro hombre est&aacute; convencido de que siguen vivos en el mismo Shangai, imagino que alimentados y cuidados por sus amables secuestradores, para fines que nunca se explican tampoco. Claro que, el mismo d&iacute;a de su cita con Sarah, nuestro detective recibir&aacute; una llamada del comisario que investig&oacute; entonces el secuestro, un anciano decr&eacute;pito que ha recordado de improviso la casa que se dej&oacute; sin investigar entonces, sirvi&eacute;ndose de una &uacute;ltima pipa de opio, &iexcl;ay!. Entonces, en un rocambolesco, nuevo y rid&iacute;culo deus es machina, el joven taxista que debe recoger a Christopher para llevarlo hasta Sarah sabe d&oacute;nde se encuentra la casa en cuesti&oacute;n, enfrente de la de un actor ciego, e intentar&aacute; conducirlo hasta all&iacute; en mitad de una batalla entre japoneses y chinos, en la que, por dios, no se lo pierdan, encuentra a su querido amigo Akira, que le ayudar&aacute; a orientarse entre los escombros hasta conseguir su objetivo. Infructuosamente para sus prop&oacute;sitos, todo hay que decirlo, pero no para los del narrador: hacerlo regresar sano y salvo a la zona Internacional, donde continuar&aacute; con su investigaci&oacute;n. A todo esto, Sarah se habr&aacute; marchado y no sabremos m&aacute;s de ella, ni de los sentimientos que a Cristopher le produce faltar a su cita, como no hemos sabido pr&aacute;cticamente de ning&uacute;n otro afecto anterior, m&aacute;s que de forma, podr&iacute;amos decir &ldquo;protocolaria&rdquo;, artificiosa, literaria &ndash;esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n en el peor sentido del t&eacute;rmino&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Todo queda resuelto al final, porque el t&iacute;o Phillip, como no pod&iacute;a dejar de suceder, aparece de improvisto como protagonista de este entuerto, y le cuenta a nuestro Christopher la verdad. Am&eacute;n. Una verdad que, por otra parte no tiene desperdicio. El c&iacute;rculo se cierra, la madre que era bella, habr&aacute; tenido el destino de las bellas de tantas novelas; el padre se descubre menos glorioso, el t&iacute;o m&aacute;s taimado, Sarah afortunada, todos encuentran su final, y el lector cierra el libro sorprendido de que la Academia sueca haya siquiera tomado en cuenta a este escritor, al menos si lo juzgamos solo por este libro. Espero acercarme cuando salga de mi shock a otra de sus novelas, para darle una nueva oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Si a&ntilde;adimos a todo lo anterior una prosa cuidada, pero que suena a demasiado obsoleta, como salida de una novela de Arthur Conan Doyle; la prosa encorsetada y rutinaria propia de un autor mim&eacute;tico, y unos sentimientos tan l&aacute;biles y egoc&eacute;ntricos en casi todos los personajes que apenas podemos pensar que sean humanos, solo cabe decir que Cuando fuimos hu&eacute;rfanos, acaba dejando hu&eacute;rfano al lector&hellip; de buena literatura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/decepcion-nobel-huerfanos-kazuo-ishiguro_132_5956332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El problema de ser pobre es que ocupa todo el tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/problema-pobre-ocupa-tiempo_132_1178888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa4d5c09-6303-4566-94fb-f66a8acb9d99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El problema de ser pobre es que ocupa todo el tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una lectura de Los tres pies del gato, de Miguel Ángel Arcas (Ediciones Trea,  2019)</p></div><p class="article-text">
        Una colecci&oacute;n de aforismos es una forma minimalista y sint&eacute;tica de golpear el cerebro. El libro de Miguel &Aacute;ngel Arcas, 'Los tres pies del gato', cumple sobradamente con el requisito del g&eacute;nero de estimular el pensamiento, y lo hace, adem&aacute;s, provocando una sonrisa en el lector, pues la reflexi&oacute;n dosificada que nos ofrece est&aacute; pre&ntilde;ada de sentido del humor. Valga como ejemplo este aforismo: el problema de ser pobre es que ocupa todo el tiempo. O este: cuando un hombre est&aacute; hecho una ruina no hay turista que lo visite. O bien, este otro: lo peor de que alguien te cuente su vida es que al final tienes que hacerte cargo del cad&aacute;ver.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza de la escritura, el binomio ficci&oacute;n/realidad, la pol&iacute;tica, el esquivo problema de la verdad, el amor y la amistad son algunos de los temas que salpican este inteligente y divertido conjunto. Hay aforismos que podr&iacute;amos calificar de existenciales, Vivir sucede/ estar vivo es una decisi&oacute;n; junto a otros m&aacute;s enigm&aacute;ticos, cuya interpretaci&oacute;n exige de un lector participativo que se deje llevar c&oacute;modamente por la propuesta que el yo del aforismo &ndash;en palabras del propio autor&ndash;, le plantea.
    </p><p class="article-text">
        El g&eacute;nero del aforismo se caracteriza por concitar la gozosa emoci&oacute;n del descubrimiento, contienen un halo po&eacute;tico que encierra un hallazgo epif&aacute;nico; el aforismo nos deslumbra con un saber que conecta al autor con el lector, ampliando nuestra mirada sobre la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Como afirma el propio autor en un brillante art&iacute;culo sobre un g&eacute;nero que ama: el aforismo es un ejercicio de verdad que tiene como objetivo ser memorable, repensar una realidad sobre la que discrepa, pues nos ofrece sobre ella otra mirada. El aforismo, contin&uacute;a Miguel &Aacute;ngel Arcas, es tambi&eacute;n un microensayo emparentado con el poema o el refr&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Su f&oacute;rmula, insiste Arcas, puede parecer la de un texto taxativo, objetivo, an&oacute;nimo casi, pero en el aforismo se encierra un irrenunciable elemento subjetivo, pues sus palabras, reposadas y medidas hasta el l&iacute;mite, como sucede con los versos de un poema, son elegidas y pulidas por un determinado autor, y solo uno.
    </p><p class="article-text">
        De todo lo que se ha dicho se desprende que la emoci&oacute;n es el destilado natural de este fr&aacute;gil artefacto literario; un artefacto que, para conseguir sus fines, ha de aunar la m&aacute;s estricta concisi&oacute;n formal con una amplia profundidad cognitiva.
    </p><p class="article-text">
        Los tres pies del gato cumple sobradamente con lo anterior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/problema-pobre-ocupa-tiempo_132_1178888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2019 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La compra reloj”, el consumo inmoral e insostenible que premia la Cámara de Comercio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/consumo-inmoral-insostenible-camara-comercio_132_1846373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff63accc-1bce-49a9-8b5e-347c892c1a11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La compra reloj”, el consumo inmoral e insostenible que premia la Cámara de Comercio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llamada</p><p class="subtitle">Compra reloj</p><p class="subtitle">implica elevar a categoría de Premio un claro ejemplo de consumo irresponsable e insostenible, impulsado además por una institución que debería replantearse esta fórmula retrógrada</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas compr&eacute; un par de zapatos en un comercio de Murcia. Al pagar, la dependienta me pregunt&oacute; si quer&iacute;a participar en un concurso, <em>La compra reloj</em>, cuyo premio ser&iacute;an 6.000 euros, que deber&iacute;a gastar en una sola ma&ntilde;ana, entre las 10 y las 13,30 horas, en los comercios que participan en la iniciativa. El premio est&aacute; patrocinado por la C&aacute;mara de Comercio, y exige que no se realicen en ninguno de ellos compras superiores a 300 euros. Estas eran las condiciones del concurso.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, le dije que no, que era una barbaridad, que no quer&iacute;a participar en semejante desprop&oacute;sito carente de cualquier tipo de l&oacute;gica, o mejor, cuya l&oacute;gica (que puede advertirse de inmediato) no compart&iacute;a. Sorprendentemente, la joven vendedora me respondi&oacute; que a ella le parec&iacute;a lo mismo que a m&iacute; y, tambi&eacute;n, que yo era la &uacute;nica persona que se hab&iacute;a negado a rellenar el cup&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si traigo aqu&iacute; esta an&eacute;cdota es porque no la considero en absoluto banal, y porque quiero mostrar mi m&aacute;s absoluta a esta iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        Voy a exponer mis razones.
    </p><p class="article-text">
        Moralmente, la llamada <em>Compra reloj</em> implica elevar a categor&iacute;a de Premio un claro ejemplo de consumo irresponsable e insostenible, impulsado adem&aacute;s por una instituci&oacute;n que deber&iacute;a replantearse esta f&oacute;rmula retr&oacute;grada. El gasto de 6.000 euros habr&iacute;a de ser  meditado y prudente, destinado a compras necesarias para una persona o para una familia, todo lo contrario a como lo ha pensado la C&aacute;mara de comercio, que premia el impulso, la inmediatez y la euforia irreflexiva, pues, para m&aacute;s inri, el concurso se falla el d&iacute;a 21 de noviembre, y la compra debe realizarse el 22, por lo que est&aacute; excluido cualquier tipo de planificaci&oacute;n meditada de parte de la persona que lo recibe, que solo dispone de unas horas para gestionar su periplo entre los distintos comercios.
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        Desde el punto de vista ecol&oacute;gico este tipo de iniciativas deber&iacute;an ser revisadas, adem&aacute;s de no contar con el apoyo de ninguna instituci&oacute;n p&uacute;blica &ndash;y s&iacute; con la oposici&oacute;n de la asociaci&oacute;n de consumidores y de cualquier medio de comunicaci&oacute;n sensato&ndash;, al promover una forma de consumo descabellado, contraria a cualquier forma de educaci&oacute;n medioambiental, que habr&iacute;a de premiar la sostenibilidad, la austeridad y la contenci&oacute;n en el uso de los recursos.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de esto mismo, hace unos d&iacute;as, el fil&oacute;sofo Slavoj Zizek advert&iacute;a en un tuit, junto a la elocuente foto que acompa&ntilde;a este art&iacute;culo, que  es m&aacute;s f&aacute;cil acabar con el mundo que con el capitalismo. Y su triste afirmaci&oacute;n parece sin duda cierta. El consumo irresponsable ha acabado con nuestro hermos&iacute;simo planeta, y el <em>acqua alta</em> de la plaza de San Marcos (este a&ntilde;o m&aacute;s alta a&uacute;n)  no es obst&aacute;culo para las j&oacute;venes japonesas de la fotograf&iacute;a, que visitan Venecia para comprar alegremente en las tiendas de lujo de la vieja Europa. Como no sean los Bolsonaros o los Trump de turno, viejos aliados del mercado y la banca, en un t&aacute;ndem letal que pone en peligro tanto a la Tierra como a la democracia, nadie niega ya el cambio clim&aacute;tico, pero pocos son los gobiernos que priorizan las pol&iacute;ticas necesarias para aminorar sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        Algunas t&iacute;midas propuestas sobre medidas sostenibles, como la reducci&oacute;n del consumo de pl&aacute;sticos o la prohibici&oacute;n de la obsolescencia programada en los art&iacute;culos que la contemplan, son insuficientes, y demasiado lenta su puesta en marcha. Otras, como las que realizan algunas grandes empresas que apuestan en su publicidad por orientar a sus clientes hacia prendas y art&iacute;culos de calidad que garanticen su uso m&aacute;s prolongado, por tanto m&aacute;s sostenible con los limitados recursos energ&eacute;ticos del planeta, no se hacen por altruismo, sino por que esas empresas han detectado el cambio de conciencia de los consumidores y se dirigen a ellos como mercado potencial. Sin embargo, la C&aacute;mara de Comercio de nuestra regi&oacute;n sigue proponiendo una iniciativa a todas luces retr&oacute;grada, basada en una cultura del consumo moralmente reprochable desde todo punto de vista. Su propuesta apunta hacia un tipo de individuo sin subjetividad alguna, adocenado, af&iacute;n a un mercado depredador, y carente de una m&iacute;nima conciencia ecol&oacute;gica. Un sujeto que se pliega a cualquier propuesta medi&aacute;tica, acr&iacute;tico y d&oacute;cil, tal y como quiere la derecha que nos gobierna en Murcia desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os que sean sus ciudadanos: sumisos, sin pensamiento reflexivo, sin educaci&oacute;n ni cultura medioambiental (recordemos que somos una de las comunidades con m&aacute;s abandono escolar y mayor tasa de obesidad; obesidad que est&aacute; ligada a bajos niveles de formaci&oacute;n), que frecuenten los centros comerciales y consuman comida basura. Pues eso, todos a comprar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/consumo-inmoral-insostenible-camara-comercio_132_1846373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Nov 2018 09:59:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La compra reloj”, el consumo inmoral e insostenible que premia la Cámara de Comercio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cámaras de Comercio,Economía,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En tierra de nadie, la odisea de los menores no acompañados en Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/tierra-odisea-menores-acompanados-grecia_132_2988695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"En estos momentos hay tres mil trescientos menores no acompañados en Grecia."</p><p class="subtitle">"En el caso de los menores no acompañados, a esas posibles violaciones se añade el  llamado</p><p class="subtitle">survival sex</p><p class="subtitle">, sexo de supervivencia."</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">El 28 de julio de 1951, los Estados del mundo ratificaron la convención relativa al estatuto de los refugiados, llamada Convención de Ginebra, con la que se creó un nuevo derecho humano universal: el derecho de asilo. Quienquiera que esté perseguido en su país de origen por razones políticas, religiosas o raciales tiene el derecho inalienable de atravesar las fronteras y de presentar una demanda de protección y de asilo en un Estado extranjero. Pero, en estos momentos la Unión Europea está liquidando ese derecho. Se erigen muros, se impide que hombres, mujeres y niños que huyen de la tortura, la mutilación y la muerte puedan presentar una demanda de asilo.<br/><br/>Jean Ziegler, miembro del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n nos informa Boris Cherkirkov, representante de comunicaci&oacute;n de Acnur en Atenas, en estos momentos hay tres mil trescientos menores no acompa&ntilde;ados en Grecia. Dos mil de ellos est&aacute;n en lista de espera para obtener un refugio, pero el Gobierno griego, a quien ahora corresponde la gesti&oacute;n &iacute;ntegra de los refugiados en el pa&iacute;s, solo dispone de mil doscientas plazas en el continente. Algunos de estos menores permanecen, sin embargo, en las islas sin protecci&oacute;n alguna, asegura. En Moira (Lesbos), el campo m&aacute;s problem&aacute;tico y superpoblado, donde la violencia es habitual, y cinco mil refugiados se hacinan donde solo hay capacidad para dos mil, siguen sobreviviendo trescientos menores no acompa&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        El vac&iacute;o asistencial que afecta a estos j&oacute;venes ha movilizado a Gaz Kishere, fundador junto a Victoria, su pareja, de una iniciativa todav&iacute;a en pa&ntilde;ales, <a href="http://www.crossborderinitiatives.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CrossBorder</a>, que pretende cubrir el hueco que la asistencia gubernamental deja en este pantanoso terreno. Kishere nos explica que las violaciones a menores, tanto en los campos como durante el trayecto desde sus pa&iacute;ses hasta Europa, han existido siempre, pero el tab&uacute; imped&iacute;a hablar de un tema que ahora ha saltado a la prensa. Las violaciones de hombres, mujeres y menores son ya una noticia frecuente. En el caso de los menores no acompa&ntilde;ados, a esas posibles violaciones se a&ntilde;ade el  llamado <em>survival sex</em>, sexo de supervivencia, s&iacute;ntoma de la extrema vulnerabilidad de estos refugiados adolescentes que deambulan sin registrarse por el puerto de Patras y por los parques y plazas de Atenas, especialmente las de Omonia y Victoria. All&iacute; son presa f&aacute;cil de pederastas sin escr&uacute;pulos que, primero, consiguen su confianza ofreci&eacute;ndoles lo que necesitan: comida, ropa, una ducha caliente, un techo, compa&ntilde;&iacute;a; para abusar finalmente de los j&oacute;venes. Seg&uacute;n Kishere, mil ochocientos menores  han quedado atrapados en Grecia en una especie de limbo legal, pues temen buscar protecci&oacute;n gubernamental registr&aacute;ndose como solicitantes de asilo, y que su deseo de viajar al norte de Europa se vea eventualmente truncado si esta solicitud es denegada por las autoridades griegas y pasan a disposici&oacute;n del fiscal, acabando retenidos en las c&aacute;rceles o en los centros de detenci&oacute;n.
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        Estos j&oacute;venes se quedan pronto sin recursos econ&oacute;micos. La eventual aportaci&oacute;n que reciben de sus familias no dura demasiado, por lo que algunos se entregan a la peque&ntilde;a delincuencia, a la venta de drogas al menudeo o, directamente, a su consumo (sobre todo <em>shisa, </em>una potente droga sint&eacute;tica cuyo precio roza los dos euros, apodada &ldquo;la coca&iacute;na de los pobres&rdquo;), y se ven forzados a prestar servicios sexuales para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios sociales griegos est&aacute;n poniendo en marcha los primeros recursos contra el tr&aacute;fico humano, un requerimiento exigido por la UE, pero con las primeras medidas solo habr&aacute; un sistema que reconozca la existencia de ese tr&aacute;fico, sin poder prestar a&uacute;n el apoyo eficaz que precisan estos j&oacute;venes.
    </p><h3 class="article-text">Menores que viven en la calle</h3><p class="article-text">
        El problema es muy complejo, reconoce Clara Irvine, inglesa como su socio Jonny Willis, representante de <a href="https://www.facebook.com/Velos-Youth-delivered-by-RYS-1705690253061937" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Velos Youth</a>,  una conocida asociaci&oacute;n, registrada como ONG en Grecia, que ambos fundaron. Seg&uacute;n Velos, el 70% de los menores y j&oacute;venes no acompa&ntilde;ados entre los diecis&eacute;is y los veinti&uacute;n a&ntilde;os, se encuentra viviendo en la calle sin protecci&oacute;n. Una proporci&oacute;n alarmante en la que coinciden todas nuestras fuentes. Velos es una de las pocas asociaciones que se ocupa de ayudar a estos menores. Con la asociaci&oacute;n colabora un equipo de diez j&oacute;venes, cinco de ellos de la comunidad de refugiados, que reciben dinero para sus gastos, alojamiento y capacitaci&oacute;n, a cambio de labores de traducci&oacute;n y de apoyo social.&#8232; Cuentan tambi&eacute;n con tres trabajadores juveniles, dos de los cuales son psic&oacute;logos, que apoyan a los j&oacute;venes y derivan los casos que as&iacute; lo requieren hacia otras agencias donde puedan recibir un tratamiento psicoterap&eacute;utico continuado. En el piso que la ONG abri&oacute; hace unos meses en Atenas se ofrecen de lunes a viernes talleres de identidad y sesiones privadas de tratamiento, seg&uacute;n las necesidades de los adolescentes. Algunos de ellos tienen problemas de alcohol y drogas, o sufren de s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico; la mayor&iacute;a requiere apoyo psicosocial y busca educaci&oacute;n y un alojamiento seguro. Un grupo de cincuenta se ha vinculado a estos recursos de forma regular, mientras que otros ciento cincuenta al mes reciben ayuda espor&aacute;dica en la ong, que efect&uacute;a tambi&eacute;n labores de gu&iacute;a para que conozcan y se dirijan a otros recursos. El almuerzo se prepara conjuntamente y se ofrece a las dos y media; de doce a seis de la tarde se realizan talleres de educaci&oacute;n sexual, informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo conseguir asilo, sobre los <em>squats</em> (edificios generalmente p&uacute;blicos ocupados por voluntarios, donde pueden dormir y comer sin ser registrados), o sobre c&oacute;mo hacerse con una red de amigos, entre otros asuntos necesarios para su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Como muchas de las organizaciones no gubernamentales que trabajan con refugiados en Grecia, la financiaci&oacute;n de Velos Yough procede de entidades privadas, as&iacute; como de particulares y de ONG de otros pa&iacute;ses, manteniendo estrictamente su independencia de los organismos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        La procedencia de estos j&oacute;venes es muy variada. Seg&uacute;n Clara, los afganos env&iacute;an primero a Europa a sus adolescentes, los sirios vienen en familia, y es de Pakist&aacute;n (sobre todo de la conflictiva regi&oacute;n de Baluchist&aacute;n) de donde proceden los m&aacute;s j&oacute;venes: ni&ntilde;os de entre doce o trece a&ntilde;os, edad en la que all&iacute; ya comienzan a trabajar. Los menores suelen viajar hasta Grecia en grupos de iguales, a veces acompa&ntilde;ados por un familiar adulto pero, muy frecuentemente, acaban separ&aacute;ndose unos de otros durante el viaje y quedan en condiciones de extremada vulnerabilidad.
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        - Muchos vienen sin ninguna informaci&oacute;n sobre lo que significa ser refugiado. Son j&oacute;venes y, simplemente, embarcarse hacia Europa les parece una buena idea &ndash; afirma Clara. Lo que nos lleva a pensar en el paralelismo con los j&oacute;venes espa&ntilde;oles que, tras al crisis, buscan trabajo en Europa.
    </p><p class="article-text">
        La media de estancia en Grecia suele ser de un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        No hay mujeres entre los menores no acompa&ntilde;ados; las autoridades consideran a los j&oacute;venes varones menos vulnerables que a las chicas, aboc&aacute;ndoles a la calle, donde han de buscarse la vida. Por motivos culturales, adem&aacute;s, las chicas rara vez viajan solas.
    </p><p class="article-text">
        Acnur financia a una ong griega, <a href="https://www.facebook.com/AthensNeonChora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arsis,</a> que acude a los centros de detenci&oacute;n para ayudar a los menores retenidos en las c&aacute;rceles, ofreci&eacute;ndoles apoyo legal y orientaci&oacute;n. <a href="https://www.praksis.gr/el/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Praksis</a>, y <a href="http://metadrasi.org/en/metadrasi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Metadrasi</a>, nos informa Boris Cheskirkov, son otras dos ONG que trabajan con ellos. Desde primeros de agosto el proceso de financiaci&oacute;n se modific&oacute; y el dinero de la UE no se le proporciona directamente a las ONG, sino al estado griego, que distribuye despu&eacute;s la ayuda entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n extremadamente vulnerable de estos menores se incrementa cuando se le a&ntilde;aden circunstancias como la pertenencia al colectivo LGTB, lo que les pone en un peligro a&uacute;n mayor, tanto en la calle como en los mismos centros de detenci&oacute;n. Opini&oacute;n que tambi&eacute;n comparte C.S, una voluntaria espa&ntilde;ola que pertenece a ese colectivo y que colabor&oacute; espor&aacute;dicamente con Single Men, asociaci&oacute;n que se ocupa de atender a estos chicos.
    </p><h3 class="article-text">Recursos insignificantes</h3><p class="article-text">
        A pesar de las distintas iniciativas, los recursos son casi insignificantes dada la magnitud de un problema que crece a raz&oacute;n de cien nuevos menores no acompa&ntilde;ados al mes. Por eso Laila Ben Chaouat El Fassi, activista hispano-marroqu&iacute;, ha fundado junto a una m&eacute;dico espa&ntilde;ola y otras activistas, todas mujeres j&oacute;venes, <em>Holes in the borders</em>, con sede en Madrid y Atenas, donde han abierto un piso en el que ocho j&oacute;venes en riesgo de exclusi&oacute;n pueden residir y organizar su vida en Grecia o, con suerte, su marcha hacia el pa&iacute;s deseado si consiguen el permiso de reubicaci&oacute;n o de reunificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando paseamos por la plaza de Omonia al atardecer de los d&iacute;as previos a Nochevieja, varios furgones de la polic&iacute;a vigilan el entorno. Las calles de Atenas est&aacute;n repletas de turistas y de nacionales que realizan sus compras para celebrar el fin de a&ntilde;o. En el centro del enorme espacio irregular que es Omonia, algunos j&oacute;venes inmigrantes permanecen reunidos en peque&ntilde;os grupos.
    </p><p class="article-text">
        Con el apoyo de las ONG hab&iacute;amos previsto entrevistar a uno de ellos, pero decidimos no hacerlo. Nos parece una injerencia innecesaria, quiz&aacute;s humillante, una revictimizaci&oacute;n que ahondar&iacute;a en su sufrimiento. Como bien se&ntilde;ala Slavoj Zizek, la violencia <em>subjetiva</em>, aquella que es m&aacute;s visible, en este caso la de los pederasta contra estos adolescentes, esconde otra violencia mayor que la genera. Una forma <em>sist&eacute;mica</em> de violencia que es producida por las consecuencias, a menudo catastr&oacute;ficas, del funcionamiento de nuestros sistemas econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos. Se trata de la violencia sist&eacute;mica del capitalismo financiero, de los estados que excluyen y marginan, que expulsan y desatienden a los m&aacute;s necesitados de ayuda. El horror de la violencia que el fil&oacute;sofo llama <em>subjetiva</em>, la que sufren, insisto, estos adolescentes, &ldquo;funciona como un se&ntilde;uelo que nos impide pensar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia es oficial y no es necesario ponerle rostro: en diciembre de 2017 hab&iacute;a tres mil trescientos menores no acompa&ntilde;ados en Atenas, la mayor&iacute;a deambula por las calles y las plazas buscando c&oacute;mo sobrevivir. Cada d&iacute;a que pase se sumar&aacute;n cien m&aacute;s. Todos empatizamos necesariamente con las v&iacute;ctimas, pero lo verdaderamente obsceno de esta realidad es la impunidad del sistema que las produce.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/tierra-odisea-menores-acompanados-grecia_132_2988695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jan 2018 10:39:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En tierra de nadie, la odisea de los menores no acompañados en Grecia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Atenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regalo que pide un niño afgano en Grecia: quedarse en Europa para tratar su enfermedad rara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regalo-afgano-quedarse-europa-enfermedad_1_2968631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec5ca353-6918-4707-bcbd-fe7f02a62602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El regalo que pide un niño afgano en Grecia: quedarse en Europa para tratar su enfermedad rara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno griego deniega el asilo a la familia de Ilia, un niño con fenilcetonuria, un trastorno metabólico genético que impide al organismos procesar un aminoácido</p><p class="subtitle">Para sobrevivir y mantenerse sano, en la dieta de Ilia han de eliminarse las carnes, el pescado, los lácteos, las harinas, los arroces y legumbres y tomar un suplemento, difícil de conseguir en Afganistán, según su defensa</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://metabolicos.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Enfermedades Metab&oacute;licas Hereditarias</a> est&aacute; proporcion&aacute;ndole los alimentos necesarios en Grecia a trav&eacute;s de las donaciones de voluntarios</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        All day joy. La frase, escrita en la pared del local de moda, Chaplin, en el coraz&oacute;n del barrio de Plaka, resume el imaginario que mueve el mundo de los afortunados. Suena Frank Sinatra, una meliflua versi&oacute;n de Somos novios, y despu&eacute;s, mientras saboreamos un espeso caf&eacute; griego, Love is in the air. La imaginaci&oacute;n se dispara y la m&uacute;sica invita a so&ntilde;ar. Bienvenidos a Atenas. En este punto de la ciudad, muchos son privilegiados, sus DNI y sus pasaportes abren las puertas de las fronteras, de los aviones. Sue&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        Rachid y Elahe, los padre de Ilia tambi&eacute;n sue&ntilde;an. En el lado opuesto de la ciudad, en el barrio de Exarchia, dominado por grupos anarquistas y de la izquierda griega, donde la polic&iacute;a no entra casi nunca y los centros de acogida y solidaridad solo temen las eventuales amenazas de los neonazis de Amanecer Dorado, los anarquistas y otros voluntarios griegos ocuparon seis edificios p&uacute;blicos abandonados, los llamados Squats, donde se alojan sin tener que ser registrados cientos de refugiados sirios, iran&iacute;es, iraqu&iacute;es o paquistan&iacute;es que huyen de la guerra y de la miseria y sue&ntilde;an con llegar a Alemania, a Suecia, a Holanda, en definitiva, a la rica Europa del norte.
    </p><p class="article-text">
        Todos somos iguales, monos locos, monos l&uacute;dicos y so&ntilde;adores. Pero, mientras unos sue&ntilde;os est&aacute;n lejos de ser letales, a otros los confrontan directamente con la muerte.
    </p><h3 class="article-text">La enfermedad de Ilia</h3><p class="article-text">
        Rahid Ahmadi y su mujer, Elahe, viv&iacute;an en Ir&aacute;n. La pareja ya ten&iacute;a un hijo de dos a&ntilde;os cuando naci&oacute; Ilia, un precioso ni&ntilde;o con una enfermedad rara, la fenilcetonuria, conocida tambi&eacute;n como PKU, un trastorno metab&oacute;lico gen&eacute;tico que impide al organismos procesar un amino&aacute;cido.
    </p><p class="article-text">
        Para prevenir la acumulaci&oacute;n t&oacute;xica del amino&aacute;cido fenilalanina en el cerebro, en la dieta de Ilia han de eliminarse las carnes, el pescado, los l&aacute;cteos, las harinas, los arroces y legumbres. Adem&aacute;s, y para que no haya carencias que impidan su correcto desarrollo integral, se ha de contar con un suplemento de leche de f&oacute;rmula.
    </p><p class="article-text">
        En Ir&aacute;n, donde la familia resid&iacute;a, el tratamiento era posible, pero les fue denegado por su origen afgano.
    </p><p class="article-text">
        Rahid y Elahe so&ntilde;aron con proporcionarle a Ilia un futuro y emprendieron un viaje en busca de su supervivencia, pero el gobierno de Ir&aacute;n les neg&oacute; el pasaporte, de manera que tuvieron que salir ilegalmente del pa&iacute;s. Atravesaron Turqu&iacute;a en un cami&oacute;n, llegaron en barco a Grecia y buscaron el apoyo del gobierno griego y de distintas organizaciones de ayuda a los refugiados.
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        Han vivido en el campo de Katsikas e Ianano, en un apartamento proporcionado por el Estado, y ahora en el Squats que gestiona Wellcommon en el centro de Atenas, donde nos encontramos con ellos.
    </p><p class="article-text">
        El edificio es un viejo hospital en el que los cuatro miembros de la familia comparten una habitaci&oacute;n con dos literas y un peque&ntilde;o ba&ntilde;o. Por la ventana entra la luz inclemente de un primaveral diciembre griego. En Wellcommom viven doscientos cincuenta refugiados que reciben alojamiento y comida, entre ellos Emar y su mujer, embarazada. Ambos son iran&iacute;es y dejaron all&iacute; a tres hijos peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Emar har&aacute; las veces de traductor de farsi, la lengua materna de los padres de Ilia. A trav&eacute;s de &eacute;l nos informan de que, desde hace un mes, Rahid imparte clases de kid boxing en un gimnasio cercano, el boxeo era su profesi&oacute;n en Ir&aacute;n. Elahe recibe clases de ingl&eacute;s en Khora, una asociaci&oacute;n que ofrece este servicio en sus locales.
    </p><h3 class="article-text">Riesgo de expulsi&oacute;n a Afganist&aacute;n</h3><p class="article-text">
        Ambos esperan a que el gobierno les proporcione el derecho de asilo y los documentos que necesitan para trasladarse a B&eacute;lgica, a Dinamarca, a Suecia o a Inglaterra, los pa&iacute;ses que podr&iacute;an garantizar la atenci&oacute;n m&eacute;dica que Ilia precisa. Sin embargo, el Gobierno le ha denegado la petici&oacute;n a Elahe<strong>,</strong> por lo que teme que los deporten a Afganist&aacute;n, donde la supervivencia de su hijo no est&aacute; garantizada, insisten, porque no pueden conseguirse los alimentos que necesita para tener un desarrollo adecuado.
    </p><p class="article-text">
        La denegaci&oacute;n de asilo se basa en que en Afganist&aacute;n hay un hospital capaz de tratar a los pacientes PKU. Elahe ha recurrido la decisi&oacute;n y no sabe cu&aacute;l ser&aacute; la respuesta definitiva. La denegaci&oacute;n de asilo que el gobierno griego ha cursado para la familia de Ilia se basa en que en Afganist&aacute;n hay un hospital capaz de tratar a los pacientes PKU.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el abogado de Khora ha basado su recurso en las declaraciones de un trabajador de hospital donde supuestamente se podr&iacute;a hacer el tratamiento, y de una profesora de universidad afgana, que afirman que no ser&iacute;a posible tratar al menor en Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Agata Bak, voluntaria, miembro de la <a href="https://metabolicos.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Enfermedades Metab&oacute;licas Hereditarias</a>, conoci&oacute; a la familia en el campamento de Katsikas. Cuenta que llegaron a Grecia cargados de una mochila que solo conten&iacute;a uno o dos paquetes de Milupa PKU, el alimento especial para Ilia. La f&oacute;rmula, como ellos la llaman, se les acababa, y pidieron ayuda urgente a las ONG que colaboraban en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios espa&ntilde;oles se pusieron en marcha de inmediato. Distintas asociaciones como Asfema, Feemh o Aire, entre otras, consiguieron lo necesario para garantizarle a Ilia una dieta PKU, lo cual no es tarea f&aacute;cil, pues, como es evidente, el ni&ntilde;o requiere un suministro constante de los preparados.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Solo Agata nos ayuda&ndash; se lamenta su madre mientras extrae de la maleta los paquetes de alimentos y de galletas que le env&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ni el gobierno griego, ni Acnur, que conoce las necesidades especiales de la familia, consiguen abastecer lo que Ilia requiere, afirman.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Somos muy poca cosa para ellos&ndash; a&ntilde;ade Rachid con un expresivo gesto.
    </p><h3 class="article-text">Las maletas que curan a Ilia</h3><p class="article-text">
        La comida se les acab&oacute; en la Navidad de 2016 pero, de nuevo, la solidaridad espa&ntilde;ola no los abandon&oacute;. En Grecia, seg&uacute;n nos relat&oacute; Boris Cheshirkov, representante de Acnur, el porcentaje de voluntarios espa&ntilde;oles es muy elevado. Desde que Ilia lleg&oacute; al pa&iacute;s es Agata Bak, con la ayuda de diferentes ONG espa&ntilde;olas y de Khora, quien mantiene el suministro regular de alimentos aprovechando el viaje de cualquier voluntario que se preste a transportarlos. La &uacute;ltima lleg&oacute; hace menos de una semana. Ilia es hoy un ni&ntilde;o sano.
    </p><p class="article-text">
        Solo desde hace unos meses, y ante el inminente riesgo de deportaci&oacute;n que pesa sobre la familia, sus padres han querido que junto a su historia se publique su p&iacute;caro rostro despierto. Un rostro que enfermar&iacute;a si la familia fuese deportada.
    </p><p class="article-text">
        Ilia ya chapurrea alguna que otra palabra en ingl&eacute;s, y maneja como un experto el tel&eacute;fono m&oacute;vil de su padre. Ya parece saber que los m&oacute;viles son indispensables para la supervivencia de los refugiados, los mantienen en contacto con sus familiares y amigos, con sus benefactores, y tambi&eacute;n con las redes que pueden sacarlos del pa&iacute;s si la v&iacute;a legal resultase ineficaz.
    </p><p class="article-text">
        Pero la maleta solo contiene alimentos para tres meses, e Ilia necesita seguir creciendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regalo-afgano-quedarse-europa-enfermedad_1_2968631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jan 2018 20:40:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regalo que pide un niño afgano en Grecia: quedarse en Europa para tratar su enfermedad rara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Grecia,Atenas,Enfermedades raras,Inmigración,Afganistán,ONGs]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué estoy a favor de abolir la prostitución?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/favor-abolir-prostitucion_132_3977988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>La prostituci&oacute;n es una pr&aacute;ctica por la que los varones se garantizan el acceso grupal y reglado al cuerpo de las mujeres.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Carole Paleman, citado por Ana de Miguel, Neoliberalismo sexual, el mito de la libre elecci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado es un sistema simb&oacute;lico complejo y rizom&aacute;tico, que moldea los cerebros y los cuerpos mediante un complejo entramado de leyes escritas y no escritas, prescripciones, ideales, modelos e instituciones dirigidos a la dominaci&oacute;n de los hombres sobre la mujeres, con el objetivo de que el mundo les sea m&aacute;s confortable a los primeros, que ostentan el poder a costa de la sumisi&oacute;n de las segundas. Se instituye cuando la diferencia anat&oacute;mica y las diferentes funciones del hombre y de la mujer en la reproducci&oacute;n se convierten en desigualdades, y se despliega el edificio de la dominaci&oacute;n, haci&eacute;ndose los hombres los due&ntilde;os del discurso que sanciona una divisi&oacute;n del trabajo que se transforma en diferencia de poder. El paso de la diferencia a la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        En ese sistema, como bien se&ntilde;ala Almudena Hernando, los hombres desarrollan una fantas&iacute;a de identidad  racional e independiente, levantada sobre otra que se atribuye a las mujeres: una identidad relacional y dependiente. Lo que quiere decir que la primera &ndash; los hombres&ndash; ostenta los atributos de la raz&oacute;n, el pensamiento abstracto, la negaci&oacute;n de las emociones y  una fantas&iacute;a de independencia afectiva que se apoya en la posesi&oacute;n de la mujer, cuya identidad relacional la convierte en alguien que s&iacute; se detiene en los v&iacute;nculos, que se ocupa del cuidado y de las funciones de crianza. Esto que podr&iacute;a parecer obsoleto, no lo es.
    </p><p class="article-text">
        Pero, no se espanten, sigan leyendo, queremos llegar a la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado atribuye a hombres y mujeres unos deseos sexuales distintos, en lo que se ha llamado &ldquo;doble moral sexual&rdquo;; en ellos un predominio del deseo sexual, imperioso e irrenunciable (Foucault ya nos advirti&oacute; de este subrayado de la sexualidad con funciones de dominio y poder); para ellas una sexualidad muda, heterodesignada por el patriarcado (dictada por ellos para que cumplan sus deseos, silente), que se expresa en dos figuras del imaginario de todos los tiempos: la mujer madre, asexuada y d&oacute;cil al deseo del hombre, y la mujer libidinosa, rijosa, la mujer degradada, la puta. Los hombres quieren poseer a las  dos para satisfacer un doble deseo j&aacute;nico: con la mujer- madre- esposa sus necesidades de intimidad, seguridad, protecci&oacute;n de sus hijos y de sus bienes, respeto en la comunidad, cuidado de las emociones y del v&iacute;nculo (que reniegan, no obstante, en p&uacute;blico); con la mujer-puta para descargar sus demandas sexuales, que se naturalizan, como dije, como imperiosas (no las puede sublimar, reprimir, negociar) e irrenunciables.
    </p><p class="article-text">
        Nadie se interroga sobre la abstinencia sexual de las mujeres, pero los ej&eacute;rcitos de todas las guerras han llevado consigo una legi&oacute;n de esclavas sexuales para contentar a los soldados, pr&aacute;ctica que a&uacute;n persiste hoy en Boko Haram y el ISIS; porque nadie se interroga, tampoco, sobre sus supuestas necesidades &ldquo;biol&oacute;gicas&rdquo; (y aqu&iacute; lo biol&oacute;gico justifica demasiadas cosas) de sexo. Violadas, esclavizadas, prostituidas, las mujeres son tomadas por los hombres para su propia satisfacci&oacute;n, reificadas, convertidas en cosas, en instrumentos y mercanc&iacute;as utilizados a su antojo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estoy a favor de abolirla, porque la prostituci&oacute;n humilla a todas las mujeres, como humillar&iacute;a a los hombres la generalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n masculina. Nos humilla porque nos convierte en mercanc&iacute;a, porque su mera existencia naturaliza la dominaci&oacute;n de los hombres, confirma una sexualidad que puede llegar a servirse de la violencia, del incesto (hay muy pocas mujeres incestuosas) o de la esclavitud, de la trata, para satisfacerse&hellip; a costa de la dignidad y la integridad de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Hay algunas personas e instituciones que respeto (como Amnist&iacute;a Internacional) que est&aacute;n a favor de legalizarla, argumentando que la regulaci&oacute;n y la protecci&oacute;n que aportar&iacute;a dicha legalizaci&oacute;n ayudar&aacute; a las prostitutas. Pero no estoy de acuerdo con ese argumento, porque la legalizaci&oacute;n legitima el sistema que he expuesto, y mi postura es que hay que demolerlo poco a poco, pues una sociedad igualitaria no puede aceptar la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No creo, tampoco, que la prostituci&oacute;n se diferencie demasiado de la trata; en la trata el proxeneta ejerce la violencia sobre la esclava sexual, despojada de derechos,  la a&iacute;sla y esclaviza, y en la prostituci&oacute;n es la estigmatizaci&oacute;n social quien hace el mismo papel de marginarla y excluirla, encerr&aacute;ndola en el mundo de los &ldquo;bajos fondos&rdquo; (tomo el apelativo que utiliz&oacute; Gorki, y luego las adaptaciones al cine de Renoir y Kurosawa), del que dif&iacute;cilmente la prostituta puede salir.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los conocidos argumentos sobre la estimaci&oacute;n de que siete de cada diez mujeres no ejercen la prostituci&oacute;n a la fuerza, sino voluntariamente; argumentos que acusan de paternalismo y machismo a la postura abolicionista que defiendo aqu&iacute;, pues seg&uacute;n estos ir&iacute;a en contra de la decisi&oacute;n de esas mujeres de dedicarse a ese menester; a pesar de que se objete que no se venden ellas, sino que prestan moment&aacute;neamente su cuerpo, como hacemos todos en el trabajo, para beneficio de otros, mi objeci&oacute;n se apoya en el hecho de que, seg&uacute;n mi experiencia con transexuales que se prostituyen, y alguna prostituta, ninguna mujer &ldquo;elige&rdquo; ejercer la prostituci&oacute;n en el sentido radical del t&eacute;rmino elegir: Escoger, preferir a alguien o algo para un fin. No creo que, si puede evitarlo, una mujer elija la marginalidad, la verg&uuml;enza social propia y de los suyos, la clandestinidad y el secreto respecto de su trabajo; elija la sospecha y las miradas de los otros cuando intuyen que &ldquo;vende su cuerpo&rdquo;. Ninguna prostituta va diciendo tranquilamente que lo es o lo ha sido, excepto algunas que han triunfado en los medios precisamente por subrayar, con car&aacute;cter reivindicativo, su historia (pensamos en Virginie Despentes, por ejemplo). Las prostitutas no declaran su trabajo porque no es algo de lo que se enorgullezcan, porque se trata de un trabajo y no de una profesi&oacute;n que dote de dignidad y de una inserci&oacute;n en el mundo a quien la ejerce.
    </p><p class="article-text">
        Estoy a favor de abolir la prostituci&oacute;n porque quiero para las mujeres el orgullo y la dignidad de profesiones que merezcan el respeto de la sociedad, y no el rechazo y la ignominia.
    </p><p class="article-text">
        Estoy segura que la abolici&oacute;n de la esclavitud fue un problema para muchas personas: negreros, amos de plantaciones, capitanes de barco, los propios esclavos desubjetivizados, sin apenas experiencia de ejercer su libertad, asustados ante el abismo de la independencia. Un problema que requer&iacute;a m&uacute;ltiples soluciones para ser resuelto. Pero hoy nos vanagloriamos de que la humanidad haya establecido la igualdad de todos los seres humanos, y prohibido la explotaci&oacute;n de unos sobre otros. Es cierto que sigue existiendo en algunos lugares esa explotaci&oacute;n, pero el ideal de igualdad nos hace juzgarla como una anomal&iacute;a, una enfermedad social que hay que seguir combatiendo. Del mismo modo habr&iacute;a de suceder con la prostituci&oacute;n: deberemos tratarla como el exponente de un sistema de desigualdades hombre-mujer que ha naturalizado el uso sexual de unos sobre otros, y defender el fin de ese orden de cosas, estableciendo sucesivas regularizaciones de las contradicciones que surjan con la abolici&oacute;n, en un progreso que tenga una direcci&oacute;n clara: la dignidad del cuerpo de las mujeres y de los hombres y una concepci&oacute;n de la sexualidad distinta a la que el modelo patriarcal ha impuesto hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Lola L&oacute;pez Mond&eacute;jar es escritora y psicoanalista.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/favor-abolir-prostitucion_132_3977988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 May 2016 18:22:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué estoy a favor de abolir la prostitución?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Sociedad,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La muerte voluntaria asistida es un acto de amor hacia familiares y amigos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/derecho-muerte-digna_1_4251138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c46b002-ae92-4b60-9c0e-a8f91c8cdab1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La muerte voluntaria asistida es un acto de amor hacia familiares y amigos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Erika Preisig, presidenta de Lifecircle, asociación suiza que defiende el llamado 'suicidio asistido', señala que en esta práctica "el enfermo habla con los familiares, con los amigos, para decirles 'me iré en unas semanas'"</p></div><p class="article-text">
        El envejecimiento de la poblaci&oacute;n, el encarecimiento de la sanidad, la crisis econ&oacute;mica y el incremento del laicismo en nuestras sociedades abren la puerta a un debate ineludible: ante una enfermedad incurable que degrada nuestro cuerpo, &iquest;por qu&eacute; no elegir el momento del adi&oacute;s? En Suiza existen asociaciones que defienden el Suicidio Asistido (SA), tambi&eacute;n llamado Muerte Voluntaria Asistida (MVA), y que dedican sus esfuerzos a ayudar a morir digna y voluntariamente a quienes as&iacute; lo necesiten, sean nacionales o extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Entre dichas asociaciones se encuentran Dignitas, Exit y Lifecircle, presidida por Erika Preisig en la ciudad de Basel desde noviembre de 2011. La doctora Preisig nos recibe amable y cordialmente. Es una mujer diminuta, delgada y fibrosa, cuya edad es dif&iacute;cil de precisar. Comparte la casa con dos ancianos, un hombre y una mujer, en r&eacute;gimen de comunidad. Nos acomodamos en un mirador amplio y acristalado con vistas al jard&iacute;n delantero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n puede ser miembro adherente de Lifecircle?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo el que lo desee. Es incluso mejor ser adherente sin tener ninguna enfermedad, antes de tenerla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes pueden solicitar la ayuda de Lifecircle para una muerte voluntaria asistida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil es cuando hay una enfermedad terminal y el miembro adherente que solicita la ayuda va a morir en unos d&iacute;as o semanas. Esto est&aacute; muy aceptado en Suiza. Para las otras enfermedades como la esclerosis en placas, el Parkinson, la demencia, la enfermedad de Charcot... Enfermedades progresivas neurol&oacute;gicas, cuyo progresivo deterioro puede durar meses o semanas, es preciso avalar que el paciente est&aacute; sufriendo mucho, pero es m&aacute;s dif&iacute;cil para la asociaci&oacute;n aceptarlos, aunque podemos hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las personas que solicitan los servicios de Lifecircle (LC) desde el extranjero, &iquest;cu&aacute;nto tiempo tienen que ser miembros de la asociaci&oacute;n para poder ser ayudados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto tiempo como sea posible, mejor dos o tres a&ntilde;os antes. Pero las personas no piensan en la muerte hasta que est&aacute;n enfermas, por lo que tenemos muchos adherentes del extranjero que est&aacute;n muy enfermos y deciden venir solo en el momento en el que ven que ninguna terapia funciona, y es ya muy tarde. Se hacen socios puede que un mes o dos antes de solicitar morir, y para nosotros es dif&iacute;cil esta situaci&oacute;n porque debemos probar que &eacute;l ha pensado en esa posibilidad desde mucho tiempo antes. No es suficiente, por ejemplo, que vuestro marido muera y dig&aacute;is: &ldquo;yo no quiero estar sola, quiero morir&rdquo;. Deb&eacute;is pensar en la situaci&oacute;n de terminar con vuestra vida desde tiempo atr&aacute;s. Es importante que sea as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la diferencia entre la Muerte Voluntaria Asistida (MVA) y el Suicidio asistido (SA)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es lo mismo, la MVA es un SA. El suicidio para m&iacute; es otra cosa, los suicidios son agresivos, brutales, crean problemas a otras personas que despu&eacute;s deben hacerse cargo de todo. La muerte asistida es como un suicidio pero completamente distinto, porque no se da problemas a nadie. El enfermo habla con los familiares, con los amigos, para decirles 'me ir&eacute; en unas semanas'. El suicidio es un acto de agresividad hacia s&iacute; mismo, mientras que la muerte voluntaria asistida es un acto de amor hacia los familiares y hacia los amigos, a quienes se les respeta y no se les causa ning&uacute;n 'shock', y de estos hacia el que se marcha, al que acompa&ntilde;an a partir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el documental, Sortie de S&eacute;cours, se entrevista a un enfermo de esclerosis en placas que querr&iacute;a morir m&aacute;s tarde, pero que debe hacerlo antes de perder su capacidad de discernimiento para poder ser ayudado, rest&aacute;ndole voluntariamente as&iacute; tiempo a su vida. Esta es una cuesti&oacute;n espinosa de la cual &eacute;l mismo tiene conciencia y se lamenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Morir demasiado pronto. Es preciso perder alguna semana o mes de vida para tomar la decisi&oacute;n voluntariamente, es as&iacute;. Es as&iacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero es una pena&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es una pena, pero por otro lado es el &uacute;nico modo de saber verdaderamente qu&eacute; ha deseado esa persona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, Lifecircle ayuda a sus socios a la redacci&oacute;n de las llamadas Directivas anticipadas -lo que Espa&ntilde;a ser&iacute;a parecido al testamento vital-, que son particulares para cada uno. En estas Directivas, &iquest;es posible que el enfermo muestre su voluntad de morir en el momento en el cual &eacute;l o ella pierda definitivamente la conciencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, esto incumplir&iacute;a la ley de Suiza. Es muy importante redactar las directivas anticipadas antes incluso de una enfermedad grave, pero es necesario el pleno discernimiento para ayudar a alguien a morir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esto es un problema para el enfermo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es un problema. Si se pierde la conciencia no es posible solicitar la muerte asistida en Suiza. Pero yo estoy contenta de que la normativa exija que las personas tengan que ser conscientes hasta el &uacute;ltimo momento. La eutanasia, tal y como sucede en B&eacute;lgica, no la deseo. Con la eutanasia activa se mata a alguien que no es capaz de discernimiento, que no sabemos qu&eacute; quiere en ese preciso momento; por eso no estoy de acuerdo. Quiero que las personas decidan conscientemente que quieren morir en ese momento exacto. En Suiza, si se pierde la consciencia o la capacidad de discernimiento se puede realizar la sedaci&oacute;n terminal, no la muerte asistida. La sedaci&oacute;n terminal quiere decir que se administra al enfermo morfina y Dormicum, provoc&aacute;ndole un coma artificial a partir del cual va a morir en unos d&iacute;as. En la muerte asistida se muere en ese mismo momento, cuando el paciente lo quiere, rodeado de los familiares y de los amigos. En la sedaci&oacute;n terminal, por el contrario, el paciente est&aacute; inconsciente, no bebe ni come, y en unos d&iacute;as muere, en un estado de coma donde no sufrir&aacute;. En Suiza existen estas dos posibilidades, y esto est&aacute; bien, seg&uacute;n mi opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los documentales sobre muerte asistida las personas est&aacute;n conscientes y son todav&iacute;a aut&oacute;nomas en el momento de morir. Si en las Directivas Anticipadas se especificara claramente el momento en que se desear&iacute;a morir, estas personas podr&iacute;an hacerlo unos meses despu&eacute;s. Es una exigencia de la ley que exige el pleno discernimiento en el momento mismo de la muerte asistida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil porque si no hay discernimiento ser&iacute;a matar activamente a alguien que no tiene conciencia. He reflexionado mucho al respecto. Yo no quiero matar a alguien que no tiene conciencia. Yo ayudo a alguien que tiene que hacerlo &eacute;l mismo. Quiz&aacute;s si fuera mi paciente y hubiera hablado muchas veces con &eacute;l de su deseo de morir. Pero ni siquiera en ese caso&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo unas directivas anticipadas pormenorizadas, donde se exprese la voluntad de morir, por ejemplo, cuando se pierda la conciencia, ser&iacute;an la forma de que quien desea morir no tenga que hacerlo un tiempo antes de esa misma p&eacute;rdida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando pensamos qu&eacute; enfermedad produce la muerte cuando eres joven, pensamos en el c&aacute;ncer y las enfermedades neurol&oacute;gicas. Si tengo 80 a&ntilde;os, como mi padre dec&iacute;a, no es preciso estar triste al decir adi&oacute;s, sino hacer una fiesta. Se puede decir, he vivido mucho tiempo en la tierra, en plena forma, ahora yo le cedo alg&uacute;n d&iacute;a, o alguna semana, a la muerte. Parto un poco antes pero me voy cuando lo deseo. Es preciso verlo de este modo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es preciso perder&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es dif&iacute;cil dejar partir a alguien que no est&aacute; muy enfermo pero que dice tengo 84 a&ntilde;os, y el balance es este: quiero partir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntos m&eacute;dicos suizos est&aacute;n dispuestos a ayudar a morir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exit contar&aacute; con 30 m&eacute;dicos, Dignitas no s&eacute; exactamente, pienso que sobre 18, y nosotros tenemos cuatro. Son pocos, aunque en Suiza se da la paradoja de que los m&eacute;dicos toman ellos mismos el f&aacute;rmaco para morir cuando les llega el momento, pero no la dan a los otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; piensa que existe todav&iacute;a esta resistencia a aceptar la autodeterminaci&oacute;n entre los m&eacute;dicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es a causa del juramento hipocr&aacute;tico que es muy viejo y habr&iacute;a que reformularlo. Los m&eacute;dicos tienen que ayudar a morir por fuera de ese juramento. Est&aacute; presente tambi&eacute;n la formaci&oacute;n  sobre que la labor de un m&eacute;dico es ayudar a vivir, y cuando alguien no quiere vivir los m&eacute;dicos tienen la impresi&oacute;n de que es una verg&uuml;enza para ellos ayudarle a morir, no aceptan el final de la vida. Por que, puede ser, tengo la impresi&oacute;n de que son omnipotentes, por lo que es muy dif&iacute;cil para ellos aceptar que no pueden hacer nada y, entonces &hellip; hacen demasiado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de la documentaci&oacute;n exigida al enfermo que solicita la MVA, antes de ayudar a morir, Lifecircle realiza dos entrevistas m&eacute;dicas en las cuales puede rechazar o aceptar la solicitud de ayuda. &iquest;Qu&eacute; caracter&iacute;sticas eval&uacute;an los m&eacute;dicos de la asociaci&oacute;n en estas dos entrevistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es que el enfermo sea capaz de discernimiento. Luego se eval&uacute;a que la voluntad de morir sea estable; despu&eacute;s, quien solicita la MVA tiene que hacerse acompa&ntilde;ar por otra persona cercana. Otro requisito es padecer una enfermedad incurable. En el caso de que est&eacute; diagnosticado de una enfermedad mental tiene que ser revisado previamente por un psiquiatra. Me gustar&iacute;a ayudar a personas con enfermedades psiqui&aacute;tricas, pero todav&iacute;a no encontramos psiquiatras que quieran evaluarlas, por lo que no podemos hacerlo con garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las circunstancias por las que puede ser rechazada una demanda de MVA efectuada a Lifecircle?, &iquest;cu&aacute;ntos casos han tenido ustedes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s frecuente es la incapacidad de discernimiento o p&eacute;rdida de conciencia; de carecer de ella se rechaza la demanda. Algunas veces las personas vienen demasiado tarde. En otras ocasiones el rechazo est&aacute; justificado, por ejemplo, en la enfermedad de esclerosis en placas, que es muy grave cuando se sufre una crisis, durante la que puedes quedar tetrapl&eacute;jico, pero que, tras la terapia, puedes volver a andar y a moverte.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer de California solicit&oacute; nuestra ayuda aquejada de esclerosis en placas. Estaba muy grave, tetrapl&eacute;jica. Pero cuando, tres meses despu&eacute;s, vino para efectuar la muerte asistida era ya tan aut&oacute;noma como t&uacute; o como yo. Tanto que le pregunt&eacute;: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la paciente? Y cuando me dijo que era ella, le asegur&eacute; que no pod&iacute;a ayudarla a morir, aunque ella quer&iacute;a hacerlo. La rechac&eacute; porque con la esclerosis en placas pod&iacute;a vivir muy bien durante un tiempo. Ella estaba furiosa. Volvi&oacute; a California y, unos meses despu&eacute;s, me dijo que estaba muy contenta (Erika sonr&iacute;e), hab&iacute;a encontrado a un hombre que la hac&iacute;a feliz y se encontraba muy bien. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s contin&uacute;a en buen estado y dice que querr&aacute; morir cuando no pueda mover las manos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntos casos de rechazo estima que puede haber?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Dignitas ser&iacute;a el 10% (la doctora Preisig trabaj&oacute; anteriormente en esta asociaci&oacute;n), en Lifecircle rechazamos los casos psiqui&aacute;tricos, que hay muchos, pero las enfermedades f&iacute;sicas rara vez.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; rechazamos a una mujer de 94 a&ntilde;os que hab&iacute;a vivido seis a&ntilde;os mal atendida en una residencia, y quer&iacute;a morir. Es un caso interesante. Cuando se puso en contacto con nosotros le pregunt&eacute; si hab&iacute;a informado a su &uacute;nico hijo de su intenci&oacute;n, y me dijo que lo hab&iacute;a hecho, pero cuando lleg&oacute; a Suiza me confes&oacute; que no le hab&iacute;a informado, que se encontraba de viaje alrededor del mundo, que volver&iacute;a en una semana y que esperaba estar muerta para entonces. Esto nos daba muchos problemas, por lo que yo quise saber c&oacute;mo reaccionar&iacute;a su hijo ante su decisi&oacute;n. La se&ntilde;ora no quer&iacute;a darme su tel&eacute;fono, pero finalmente me facilit&oacute; el de su nuera, que afirm&oacute; que a su marido le impresionar&iacute;a mucho la muerte de su madre, y me dio el tel&eacute;fono de dos nietos que viv&iacute;an a tres horas de Basel, en Chamonix, para que consultara su opini&oacute;n. Les telefone&eacute;, ellos quer&iacute;an mucho a su abuela, y quer&iacute;an venir a buscarla (Erika no puede reprimir de nuevo la sonrisa recordando este episodio). La anciana estaba furiosa, jam&aacute;s he visto a una mujer tan furiosa y tan fuerte. No pod&iacute;a casi andar, pero su cabeza segu&iacute;a fuerte. Los nietos llegaron en tres horas y ella estaba muy enfadada. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hacen aqu&iacute;?, &iexcl;son est&uacute;pidos!, &iexcl;marchaos!&rdquo;, les gritaba. Ellos le prometieron ayudarla a morir aunque su padre no aceptara y, entonces, ella se calm&oacute;. Se qued&oacute; tres d&iacute;as con sus nietos y volvi&oacute; a Londres cuando su hijo regres&oacute; de su viaje.
    </p><p class="article-text">
        Cinco d&iacute;as despu&eacute;s regres&oacute; con toda su familia para la muerte asistida. Todos estaban de acuerdo con ella. Yo le hab&iacute;a rechazado por no informar a los familiares, y estoy extremadamente contenta de haberlo hecho. Para la familia fue hermoso. Muri&oacute; rodeada de sus nietos, de su hijo y de su nuera; los nietos le cog&iacute;an la mano, cada uno a un lado, como un tri&aacute;ngulo. Y el hijo abri&oacute; la llave de percusi&oacute;n y tom&oacute; la mano de sus hijos. Lloraron. El hijo les dijo: &ldquo;Sed fuertes hijos m&iacute;os&rdquo;, fue precioso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una persona extranjera que viaja a Suiza sola, &iquest;puede solicitar un asistente de su asociaci&oacute;n para estar acompa&ntilde;ado antes de la muerte asistida, durante el proceso previo a morir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La persona tiene que estar aqu&iacute; tres d&iacute;as antes del d&iacute;a fijado para la MVA con objeto de realizar las entrevistas previas. Le pedimos que venga acompa&ntilde;ado con alguien que le conozca, pues las autoridades suizas tienen miedo de que la persona que quiere morir no sea la misma que figura en el pasaporte. Eso no sucede nunca. &iquest;Qui&eacute;n quiere morir con la identidad de otro? Es algo est&uacute;pido. Pero las autoridades necesitan que haya alguien que testimonie despu&eacute;s de la muerte que el difunto es quien dice ser. Y por eso no se puede venir solo, aunque tenemos muchos casos de gente que quiere hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Si hemos reflexionado bien, es casi imposible que una persona no tenga amigos de confianza para hablar de ese deseo. Pero comprendo que haya gente que quiera morir solo; la muerte es algo muy privado. En ese caso, quien le acompa&ntilde;a se queda en el hotel y luego identifica al difunto a las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        En Dignitas el 50% de personas ven&iacute;an solas. Nosotros trabajamos desde hace 3 a&ntilde;os y no hay tantos casos, solo el 10%, y hemos tenido alg&uacute;n problema con la autoridad. Adem&aacute;s, pasar solos los &uacute;ltimos tres d&iacute;as es duro, seg&uacute;n nos dicen, porque el tiempo pasa muy lento y la espera se hace larga.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; la muerte asistida m&aacute;s hermosa es la que se hace rodeada de amigos. Una persona vino acompa&ntilde;ada de doce amigos de todas partes del mundo, gentes que hablaban lenguas diferentes. Algunos no se conoc&iacute;an entre s&iacute;. Estuvieron tres d&iacute;as en un hotel para conocerse. La amiga com&uacute;n, quien solicit&oacute; su MVA, quer&iacute;a que todos cantaran una canci&oacute;n mientras mor&iacute;a, pero no sab&iacute;an todos la misma canci&oacute;n. Ella era budista, y se me ocurri&oacute; que los budistas pronuncian: Om. Le dije,  &iquest;por qu&eacute; no lo hacemos juntos?, y fue formidable. La rodearon con las manos cogidas y comenzaron a pronunciar Om, y continuaron as&iacute; hasta su muerte. Ten&iacute;a 57 a&ntilde;os, y un c&aacute;ncer de sangre con met&aacute;stasis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene LC relaciones con otras asociaciones espa&ntilde;olas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No conozco ninguna asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a el Parlamento vasco solicit&oacute; este pasado verano despenalizar el suicidio asistido, &iquest;piensa que es el momento de que la sociedad empiece a reflexionar sobre el tema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el caso de Vincent Lambert (tetrapl&eacute;jico, desde 2008 en estado vegetativo, cuya esposa solicit&oacute; la autorizaci&oacute;n para retirarle los medios que lo mantienen artificialmente con vida, obteniendo finalmente la autorizaci&oacute;n del Tribunal europeo de Derechos Humanos, en contra de la opini&oacute;n de los padres del enfermo) refleja este cambio de mentalidad. La Comisi&oacute;n europea ha dicho s&iacute; a su muerte.
    </p><p class="article-text">
        En Alemania hay grupos que luchan por la eutanasia activa, yo lo comprendo pero no estoy preparada todav&iacute;a para practicar la eutanasia activa. Yo me pregunto que si luchando por la eutanasia activa levantar&aacute; a la gente en contra porque evoca demasiado a  miles de muertes en el nazismo alem&aacute;n. La muerte voluntaria asistida es muy diferente porque exige el discernimiento. Aunque hubiera documentos previos a la eutanasia, firmados delante de notario, donde se expresara la voluntad de morir cuando se perdiese la conciencia, habr&iacute;a millones de personas que demandar&iacute;an esa muerte. Adem&aacute;s se puede generar, por dinero, un fen&oacute;meno de mafia detr&aacute;s de la eutanasia activa, incluso los notarios pueden ser corrompidos y pagados por familiares sin escr&uacute;pulos. Mientras que en la muerte voluntaria asistida es la persona misma  que quiere morir quien se da muerte, es importante esta decisi&oacute;n y esta voluntad de morir hasta el final.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s informaci&oacute;n sobre Lifecircle en: http://www.lifecircle.ch/pdf/lifecircle_Information_brochure.pdf</strong><a href="http://www.lifecircle.ch/pdf/lifecircle_Information_brochure.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.lifecircle.ch/pdf/lifecircle_Information_brochure.pdf</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola López Mondéjar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jan 2016 20:03:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La muerte voluntaria asistida es un acto de amor hacia familiares y amigos"]]></media:title>
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