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    <title><![CDATA[elDiario.es - Agustín Rovira Lara]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/agustin_rovira_lara/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Agustín Rovira Lara]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El comercio nuestro de cada día: un sector estratégico que hace ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/comercio-sector-estrategico-hace-ciudad_132_4213662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90810b14-3dbd-46df-b3cd-e664e72a50a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El gasto por persona baja en 14 comunidades y el País Vasco sigue en cabeza"></p><p class="article-text">
        <strong>El comercio es un sector estrat&eacute;gico de la econom&iacute;a siempre en constante cambio que se reinventa cada d&iacute;a. </strong>Podr&iacute;a pensarse que esta afirmaci&oacute;n resulta ret&oacute;rica o tan obvia que podr&iacute;a a aplicarse de cualquier otro sector de la econom&iacute;a. Sin embargo ning&uacute;n otro sector econ&oacute;mico representa valores tan altos en n&uacute;mero de empresas, empleos o en servicios imprescindibles para la calidad de vida de los ciudadanos, que cada d&iacute;a se prestan desde una multitud de puntos de venta f&iacute;sicos y, cada vez m&aacute;s, tambi&eacute;n virtuales.
    </p><p class="article-text">
        El 22% de las empresas privadas en Europa se dedican al comercio dando trabajo directo a cerca de 30 millones de personas. <a href="http://www.eurocommerce.eu/resource-centre.aspx#Publication/7459" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno de cada siete empleos europeos est&aacute; en el comercio</a>.
    </p><p class="article-text">
        En la Comunitat Valenciana trabajan 328.000 personas en el comercio y de ellas cerca de 200.000 en el <em>retail</em>, seg&uacute;n el &uacute;ltimo <em>Informe sobre la distribuci&oacute;n comercial en la Comunitat Valenciana</em>. Para la UE este sector sigue teniendo potencial de crecimiento y prev&eacute; una tasa de crecimiento del 6,2% en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, aun en un contexto de crisis y ca&iacute;da del consumo sin precedentes en la historia reciente. &iquest;Hay saturaci&oacute;n comercial? &iquest;Sobran o faltan tiendas? La respuesta est&aacute; en la reinvenci&oacute;n de los modelos de negocio y de los formatos comerciales. Sobran tiendas y faltan nuevas tiendas para nuevos consumidores y para nuevas necesidades del consumo. El comercio del futuro ser&aacute; m&aacute;s h&iacute;brido y m&aacute;s segmentado, y la fronteras entre la compra y el ocio, entre el producto y el servicio, entre la tienda f&iacute;sica y el comercio <em>on-line</em> ser&aacute;n cada d&iacute;a menos precisas.
    </p><p class="article-text">
        El punto de venta -las tiendas <em>off/online</em>- son el lugar de contacto real del sistema econ&oacute;mico con los consumidores. El comercio es el sector donde los consumidores perciben directamente la competencia, en el que ejercen su derecho a elegir: a qui&eacute;n, qu&eacute;, c&oacute;mo, cu&aacute;ndo y d&oacute;nde comprar. Los consumidores gastan un tercio de su renta disponible en productos y servicios que ofrecen cada d&iacute;a los comercios. Cada d&iacute;a, en una extensa y densa red de puntos de venta, los consumidores toman decisiones cotidianas que suponen m&aacute;s y mejor calidad de vida. Los paradigmas de los economistas sobre la &ldquo;competencia perfecta&rdquo; o los de Sombart y Schumpeter sobre la &ldquo;destrucci&oacute;n creativa&rdquo;, tienen su mejor laboratorio en la realidad cotidiana del comercio.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de economistas de <em>retail</em> del Colegio de Economistas de Catalu&ntilde;a quiso dar respuesta a la pregunta &iquest;Cu&aacute;nto aporta el <em>retail</em> a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola? La respuesta fue que el PIB directo e indirecto que depende del <a href="http://es.slideshare.net/ESCODIRETAIL/131122-extracto-evaluacin-comercio-en-la-economia-escodi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>retail</em></a><em> </em>representa el 38%. Este dato muestra la magnitud de un sector sometido a una competencia furiosa en precios, surtidos, formatos, servicios, ense&ntilde;as y localizaciones, como no se da en ning&uacute;n otro sector de la econom&iacute;a, y que ejerce de locomotora o es colateral de otros sectores econ&oacute;micos (la industria, la log&iacute;stica y el transporte, multitud de servicios profesionales y personales vinculados a la venta de productos, el turismo, el entretenimiento, la cultura, la moda, la agroalimentaci&oacute;n, los servicios financieros o el inmobiliario). El comercio minorista es un complejo ecosistema de empresas y relaciones econ&oacute;micas d&oacute;nde el consumo act&uacute;a como catalizador. No hay comercio sin consumo y sin comercio tampoco hay ciudad. Deteng&aacute;monos en esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin comercio tampoco hay ciudad: necesitamos un urbanismo comercial inteligente y sensible en las &aacute;reas comerciales urbanas. </strong>Uno de los m&aacute;s desastrosos malentendidos que afectan al urbanismo moderno es el de la obsesi&oacute;n por inventar y hacerse reconocible frente a lo ya existente, incluso en la valiosa e irrepetible ciudad hist&oacute;rica. La vanidad de arquitectos, urbanistas y planificadores, los intereses de promotores y constructores y la complicidad de los pol&iacute;ticos, ha generado un urbanismo duro, de artefactos, iconos y ocurrencias, una arquitectura llamativa y descontextualizada, no integrada en el entorno. Y lo que necesitamos es justamente lo contrario: un urbanismo a escala humana que ponga en valor la <em>convivencialidad</em>, la creaci&oacute;n de comunidades urbanas, que potencie el &ldquo;habitar&rdquo; como un hibridaci&oacute;n de usos y no una segregaci&oacute;n de los mismos, adem&aacute;s de la calidad de las intervenciones junto a la normalidad de las cosas sencillas, que no de la trivialidad. El urbanismo debe ser una pr&aacute;ctica <em>inter y multidisciplinar</em>, adem&aacute;s de un proceso participativo y un generador de iniciativas econ&oacute;micas que ponga en valor la ciudad construida.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad es la forma m&aacute;s elevada de comunidad social, su trama y su urdimbre son fr&aacute;giles y se requiere un urbanismo inteligente y sensible que potencie los usos ciudadanos. Uno de esos usos es la compra, combinada con el ocio, unida a otros usos sociales, que hacen a la ciudad m&aacute;s viva y vibrante, adem&aacute;s de generar empleo y actividad econ&oacute;mica. Y esto implica que las empresas del comercio adopten formatos que se integren en el entorno urbano y que el comercio local tenga un espacio para su desarrollo en los centros urbanos y en los barrios, en &aacute;reas urbanas amables, acogedoras, accesibles, c&oacute;modas y bellas, evitando la <em>desertizaci&oacute;n comercial</em> de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El urbanismo comercial, un t&eacute;rmino y una pr&aacute;ctica profesional que divulg&oacute; y formaliz&oacute; un economista urbano como Mar&ccedil;al Tarrag&oacute; o el urbanista Jos&eacute; Mar&iacute;a Ezquiaga, nos ense&ntilde;a que necesitamos tratar las zonas urbanas donde hay un tejido comercial diverso, denso y atractivo como un valor a preservar, regenerar y cuidar, con un tratamiento integral de la movilidad, la accesibilidad, del dise&ntilde;o urbano, los servicios p&uacute;blicos y privados que doten a estas zonas de personalidad, identidad y atractivos. En estos entornos el peque&ntilde;o comercio germina y emerge creando negocios innovadores, sostenibles, e integrados en el entorno urbano.
    </p><p class="article-text">
        Jan Gehl lleva realizando urbanismo conforme a estos postulados desde los a&ntilde;os 60, siempre con la escala humana como objetivo frente al &ldquo;modelo Brasilia&rdquo; en el que la ciudad se dise&ntilde;a desde el cielo, a vista de p&aacute;jaro, pero que crea espacios inhabitables cuando descendemos a la escala del peat&oacute;n. A partir de la experiencia de Copenhague, (donde ya el 40% de sus habitantes utiliza la bicicleta en sus desplazamientos y su centro es totalmente peatonal) <a href="http://gehlarchitects.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha desarrollado proyectos similares en muchas otras ciudades del mundo</a>. Su libro <a href="http://www.urbangateway.org/system/files/documents/publicspace/cities_for_people-_spanish_final_ss2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cities for People</a> es hoy una referencia sobre el urbanismo sencillo y sensible para humanizar la ciudad, que pone a la gente en el centro de su preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una nueva pol&iacute;tica comercial que impulse una nueva gobernanza de las &aacute;reas comerciales urbanas. </strong>Ni la ciudad ni su comercio ocupan un espacio relevante en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Sirva un ejemplo: en el &uacute;ltimo programa para las elecciones generales del partido en el gobierno del Estado en ninguna de sus 214 p&aacute;ginas se pod&iacute;a leer la palabra &ldquo;ciudad&rdquo;, ni &ldquo;espacio p&uacute;blico&rdquo;. En los medios de comunicaci&oacute;n abundan las noticias sobre la manida y espinosa cuesti&oacute;n de la regulaci&oacute;n de los horarios comerciales y en las administraciones de las CCAA los funcionarios se ocupan de desentra&ntilde;ar el galimat&iacute;as de una lucha competencial entre reguladores y desreguladores por la llamada &ldquo;unidad de mercado&rdquo; que impulsa el Estado o la &ldquo;pluralidad de mercados&rdquo; que defienden las Comunidades Aut&oacute;nomas, celosas de sus competencias administrativas sobre la regulaci&oacute;n del sector, estancada, hasta el momento, en las viejas cuestiones. Es necesario convertir al comercio en un eje de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y territorial por su capacidad de generar empleo, riqueza, ciudad y calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de este siglo he mantenido &ndash;desde diferentes foros profesionales- una agotadora defensa de la introducci&oacute;n en Espa&ntilde;a de modelos innovadores de gesti&oacute;n de los centros y &aacute;reas comerciales urbanas, all&iacute; donde se concentran los principales lugares y destinos de compra de la ciudad, d&oacute;nde el comercio se imbrica y se hibrida con la ciudad, d&oacute;nde el peque&ntilde;o comercio sobrevive y se renueva a partir del individualismo cainita y de un voluntarismo de corto recorrido.
    </p><p class="article-text">
        Hay que dar un paso m&aacute;s y el modelo de referencia es el de los <em>Business Improvement Districts (BID)</em>: un modelo de colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, de profunda base democr&aacute;tica, participativa y que implica a todos los empresarios de una zona comercial para trabajar por la regeneraci&oacute;n urbana y la mejora del atractivo de su entorno de la mano del sector p&uacute;blico local. No es un modelo intervencionista ni una privatizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico sino el ejercicio del, compromiso y la responsabilidad social de las empresas comprometidas con el entorno urbano d&oacute;nde hacen su negocio. Sin embargo nuestro ordenamiento jur&iacute;dico ha sido incapaz de digerir esta innovaci&oacute;n y la incomprensi&oacute;n, la incompetencia y la falta de visi&oacute;n ha hecho que hasta el momento esta figura no sea m&aacute;s que una quimera. En el libro <a href="http://www.amazon.es/Gesti%C3%B3n-innovadora-centros-comerciales-urbanos/dp/849704651X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gesti&oacute;n innovadora de centros comerciales urbanos, modelos y experiencias</a> presentamos el desarrollo de esta idea y las principales experiencias internacionales. No hay que inventar la rueda, adaptemos los modelos que ya funcionan con &eacute;xito en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Globalizaci&oacute;n y digitalizaci&oacute;n, las dos fuerzas disruptivas del comercio</strong>. Vivimos una &eacute;poca excitante y convulsa. La transformaci&oacute;n de la sociedad, de la empresa y de la ciudad, est&aacute; empujada por dos fuerzas imparables: la globalizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n. El mundo ser&aacute; m&aacute;s global, digital e instant&aacute;neo. &iquest;Qu&eacute; repercusi&oacute;n tienen estas dos tendencias en el binomio comercio-ciudad?
    </p><p class="article-text">
        Recientemente el <a href="http://forbes.es/actualizacion/5157/como-las-marcas-locales-pueden-impulsar-el-crecimiento-de-una-ciudad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Financial Times anunciaba que las empresas brit&aacute;nicas estaban siendo expulsadas de las calles principales de Londres</a> y, por primera vez las marcas globales superaron en n&uacute;mero a los minoristas brit&aacute;nicos en la emblem&aacute;tica calle <em>Regent Street</em>. Y se preguntaba que si las marcas internacionales se mueven en las zonas urbanas y las empresas locales tienen dificultades para competir: <em>&ldquo;&iquest;Se hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil diferenciar Beijing de Nueva York? &iquest;Est&aacute;n perdiendo las ciudades su identidad cultural &uacute;nica a ra&iacute;z de la globalizaci&oacute;n?</em>&rdquo; La revista <em>Forbes</em> planteaba el problema con este titular: <em>&iquest;C&oacute;mo las marcas locales pueden impulsar el crecimiento de una ciudad?</em>
    </p><p class="article-text">
        La globalizaci&oacute;n ha impulsado el desarrollo de empresas multinacionales del <em>retail</em> que compiten por ubicaciones estrat&eacute;gicas en los ejes comerciales <em>prime </em>de la ciudades y en los centros comerciales (en bienes de consumo no cotidianos) o por ubicaciones de proximidad en el caso de los supermercados y formatos comerciales de bienes de consumo cotidiano. La localizaci&oacute;n f&iacute;sica sigue siendo una variable estrat&eacute;gica, como sostiene Michael Porter, profesor de <em>Harvard Business School</em>, para el atractivo de los puntos de venta de estas empresas que buscan las &ldquo;econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n&rdquo; que suponen maximizar el n&uacute;mero de clientes atra&iacute;dos a los &ldquo;destinos de compras&rdquo;, lugares muy accesibles y densos comercialmente. Esto significa que una zona urbana comercial es m&aacute;s atractiva con la presencia de marcas globales, con una mayor densidad comercial. Estas ense&ntilde;as multinacionales funcionan como locomotoras de estas &aacute;reas comerciales urbanas, como antes lo hac&iacute;an en los centros comerciales perif&eacute;ricos. Un ejemplo reciente ha sido el fen&oacute;meno de la implantaci&oacute;n de la primera tienda urbana de la cadena irlandesa <em>low-cost</em> Primark en la Gran V&iacute;a madrile&ntilde;a, su primera tienda espa&ntilde;ola fuera de un centro comercial. Otras espacios de la ciudad se transforman en lugares emergentes, diversos, diferentes, m&aacute;s <em>cool</em>, con una mezcla de negocios singulares, locales e h&iacute;bridos. Y por &uacute;ltimo, los barrios de las ciudades se organizar&aacute;n comercialmente en torno a ejes comerciales, &aacute;reas de nueva centralidad o locomotoras como los supermercados que generan en su entorno otros negocios de proximidad.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe de la consultora <a href="http://www2.deloitte.com/es/es/pages/consumer-business/articles/global-powers-of-retailing.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Deloitte Global Power of Retailing 2016</a> confirma el creciente poder de las multinacionales del <em>retail</em>. De las 250 grandes compa&ntilde;&iacute;as mundiales del <em>retail</em>, el 66% de estas empresas ya han desarrollado estrategias de internacionalizaci&oacute;n fuera de sus pa&iacute;ses de origen y una cuarta parte de su negocio depende del exterior. En este ranking solo hay 5 empresas espa&ntilde;olas (Mercadona, Inditex, El Corte Ingl&eacute;s, D&iacute;a y Eroski), aunque, a excepci&oacute;n del grupo gallego Inditex, todas realizan su negocio en Espa&ntilde;a. El reto de la internacionalizaci&oacute;n de la distribuci&oacute;n espa&ntilde;ola no ha hecho m&aacute;s que empezar con el grupo Inditex como abanderado o el desarrollo internacional de las franquicias espa&ntilde;olas, pero queda mucho camino que recorrer.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta tendencia a la globalizaci&oacute;n del comercio minorista surge el debate sobre la llamada &ldquo;clonizaci&oacute;n del <em>Main Street&rdquo;</em>, que supondr&iacute;a que todas las ciudades ofrecen a sus ciudadanos una oferta comercial homog&eacute;nea y repetitiva frente a la viabilidad de una oferta comercial local, diferenciada y &uacute;nica, que aprovecha los &ldquo;nichos&rdquo; de mercado creados por consumidores diferentes, rebeldes y cr&iacute;ticos. En esta polarizaci&oacute;n hay un espacio tambi&eacute;n intermedio para el comercio &ldquo;glocal&rdquo; que adopta formatos comerciales globales a las realidades del mercado local, impulsado por emprendedores innovadores atentos a los nuevos h&aacute;bitos de compra y estilos de vida. Mientras que la globalizaci&oacute;n avanza, especialmente en las grandes ciudades, la amplia red de ciudades medias y peque&ntilde;as sigue un espacio para el crecimiento del comercio local y la consolidaci&oacute;n de polaridades comerciales que sit&uacute;an a un gran n&uacute;mero de ciudades como centros de un &aacute;rea comercial. La Comunidad Valenciana es un buen ejemplo de esta <a href="http://www.patsecova.es/index.php?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red de ciudades con 15 &aacute;reas comerciales, 19 ciudades que son cabecera y otras 11 subcabeceras de sus respectivas &aacute;reas de influencia comercial</a>.
    </p><p class="article-text">
        La digitalizaci&oacute;n es la fuerza m&aacute;s convulsa que est&aacute; y estar&aacute; transformando el <em>retail</em>. El consumidor del futuro ser&aacute; digital. Seg&uacute;n Marc Prensky, el autor norteamericano que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;nativo digital&rdquo; para el 2020 que las personas estar&aacute;n conectadas a la &ldquo;AORTA (<em>Always On Real-Time Access</em>): un consumidor siempre conectado a la red, en permanente contacto con otras personas, que quiere hablar y ser escuchado, que crea sus propios contenidos y comunica sus opiniones, que tendr&aacute; menos tiempo para todas las cosas que desea. En Espa&ntilde;a hoy ya los <a href="http://businessconsulting.indracompany.com/sites/default/files/retos-estrategicos_AF_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nativos digitales son el 30% de la poblaci&oacute;n y en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os se duplicar&aacute;</a>. El <em>e-commerce</em> ha llegado para quedarse y crecer, pero lejos de ser considerado como una amenaza para el peque&ntilde;o comercio debe ser considerado como una oportunidad, como un aliado en la estrategia de distribuci&oacute;n &rdquo;omnicanal&ldquo;. &iquest;C&oacute;mo va a repercutir esta nueva realidad en la gesti&oacute;n log&iacute;stica y la movilidad en la ciudad? &iquest;Son las llamadas City Smarts las soluci&oacute;n la una nueva gesti&oacute;n de la movilidad de productos y personas en el espacio urbano?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El comercio debe ser un agente social urbano regenerador y proactivo con su entorno</strong>. Junto a estas dos grandes cuestiones disruptivas y de largo recorrido: digitalizaci&oacute;n y globalizaci&oacute;n, debemos reflexionar sobre otras cuestiones que preocupan en las ciudades europeas y que deber&aacute;n abordarse para reforzar una alianza pac&iacute;fica entre el comercio y la ciudad. Apunto algunas de ellas de forma sucinta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;C&oacute;mo afrontar la progresiva gentrificaci&oacute;n de barrios hist&oacute;ricos y tradicionales y su efecto colateral de &ldquo;expulsi&oacute;n&rdquo; del llamado &ldquo;comercio tradicional&rdquo; y su reconversi&oacute;n en espacios comerciales m&aacute;s <em>cool</em>? &iquest;Responde esta transformaci&oacute;n a una moda o es por el contrario la punta del iceberg de una regeneraci&oacute;n comercial deseable y conveniente para estos barrios y para la ciudad?</li>
                                    <li>&iquest;Qu&eacute; hacer con la sobreoferta de locales comerciales en bajos, ahora vac&iacute;os como efecto de la crisis y de la saturaci&oacute;n comercial? &iquest;Podr&iacute;an dedicarse a otros usos como viviendas, por ejemplo?</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;Cu&aacute;les son los l&iacute;mites a la progresiva peatonalizaci&oacute;n integral de los centros tradiciones de las ciudades y en qu&eacute; medida estas medidas suponen un cambio radical de su paisaje comercial? &iquest;Y c&oacute;mo afecta a los usos del espacio p&uacute;blico y a la movilidad?</li>
                                    <li>&iquest;Seguir&aacute; siendo el comercio un agente social urbano proactivo en la creaci&oacute;n de ciudad? &iquest;Es el comercio un instrumento para la regeneraci&oacute;n urbana que debe ir unido a cualquier proceso de recuperaci&oacute;n social y econ&oacute;mica de los barrios? &iquest;C&oacute;mo impedir la desertizaci&oacute;n comercial de las ciudades peque&ntilde;as que no resisten ante el atractivo de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n comercial de ciudades m&aacute;s grandes?</li>
                                    <li>&iquest;Hemos aprendido algo de la experiencia de las llamadas <em>ciudades donut</em> americanas que vaciaron sus centros en una fren&eacute;tica y traum&aacute;tica carrera por la ciudad difusa frente a la ciudad compacta y que ahora est&aacute;n en la direcci&oacute;n contraria?&iquest;Hay una vuelta al centro en las estrategias de localizaci&oacute;n de las empresas del <em>retail</em>?</li>
                                    <li>&iquest;Qu&eacute; consecuencia tiene para la ciudad y para la vida urbana la sociedad y la econom&iacute;a del <em>low cost</em>?</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Necesitamos una reflexi&oacute;n sobre estas cuestiones alejada de prejuicios y oportunismos pol&iacute;ticos, espacios de debate participativos y ciudadanos, en los que tengan tambi&eacute;n voz el comercio y los emprendedores. Pero necesitamos sobre todo objetividad, profesionalidad, visi&oacute;n a largo plazo y serenidad para construir un modelo comercial propio, territorial y urbano, que vertebre y consolide el sistema propio de ciudades y h&aacute;bitats urbanos, pero que no pierda de vista que es siempre el sector privado del comercio el que arriesga e invierte, el que propone formas de comercio que tienen &eacute;xito entre los consumidores y que necesita una regulaci&oacute;n transparente, estable y clara, no arbitraria ni hecha a medida.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya unos diez a&ntilde;os, en uno de los Congresos de Centros Comerciales, Joel T. Murphy, un profesional norteamericano de la industria de centros comerciales, present&oacute; su ponencia <em>The science of Arts of U.S. Lifestyle Retailing</em>. El d&iacute;a anterior se pase&oacute; por la ciudad mediterr&aacute;nea que acog&iacute;a el Congreso y su experiencia de <em>fl&acirc;neur </em>(paseante callejero) le hizo cambiar su ponencia y lanz&oacute; al auditoria: &ldquo;<em>Para los norteamericanos el town center no existe en nuestras ciudades y espacios urbanos residenciales, por eso cuando no existe un centro ciudad fabricamos uno nuevo, los americanos no vamos ni un kil&oacute;metro sin coche, somos as&iacute;, por eso los promotores hemos acu&ntilde;ado el eslogan cl&aacute;sico de no parking, no business. Nuestros centros buscan lo que vosotros ya ten&eacute;is: la tienda en la calle</em>&rdquo;. El debate sobre la nueva era de los centros comerciales y la ciudad, sigue en plena ebullici&oacute;n Hay que poner el foco en la ciudad como un lugar singular e irrepetible, con una trama y una urdimbre tan compleja como sensible. Las ciudades necesitan singularidad y diferenciaci&oacute;n, personalidad para que sean vibrantes, habitables, sostenibles y atractivas. Es el modelo que hoy funciona en las principales ciudades europeas, especialmente del norte, y en el que quieren inspirarse las ciudades americanas y al que est&aacute;n volviendo muchas ciudades del sur. Frente a la creaci&oacute;n de incentivos para una movilidad creciente e insostenible de los consumidores, hay que poner en valor la hibridaci&oacute;n del trabajo, la residencia, la compra y el ocio, en espacios m&aacute;s humanos, amables, vibrantes y comunitarios, en los que el comercio de ser ser un aliado para hacer m&aacute;s y mejor ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong> * Agust&iacute;n Rovira es economista y experto en urbanismo comercial. Profesor de la Universidad de Valencia</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Rovira Lara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/comercio-sector-estrategico-hace-ciudad_132_4213662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2016 16:59:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El comercio nuestro de cada día: un sector estratégico que hace ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comercio,Comunidad Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nostre comerç de cada dia: un sector estratègic que fa ciutat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/nostre-comerc-sector-estrategic-ciutat_132_4213646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90810b14-3dbd-46df-b3cd-e664e72a50a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nostre comerç de cada dia: un sector estratègic que fa ciutat"></p><p class="article-text">
        <strong>El comer&ccedil; &eacute;s un sector estrat&egrave;gic de l&rsquo;economia sempre en canvi constant que es reinventa cada dia. </strong>Es podria pensar que aquesta afirmaci&oacute; &eacute;s ret&ograve;rica o tan &ograve;bvia que es podria aplicar a qualsevol altre sector de l&rsquo;economia. No obstant aix&ograve;, cap altre sector econ&ograve;mic no representa valors tan alts en nombre d&rsquo;empreses, de llocs de treball o de serveis imprescindibles per a la qualitat de vida dels ciutadans, que cada dia es presten des de nombrosos punts de venda f&iacute;sics i, cada vegada m&eacute;s, tamb&eacute; virtuals.
    </p><p class="article-text">
        El 22% de les empreses privades a Europa es dediquen al comer&ccedil; i donen faena directa a prop de 30 milions de persones. Un de cada set llocs de treball europeus se situa en el comer&ccedil;.
    </p><p class="article-text">
        A la Comunitat Valenciana hi ha 328.000 persones que treballen en el comer&ccedil; i, d&rsquo;aquestes, prop de 200.000 en el <em>retail,</em> segons l&rsquo;&uacute;ltim informe sobre la distribuci&oacute; comercial a la Comunitat Valenciana. Per a la UE aquest sector continua tenint potencial de creixement i hi preveu una taxa de creixement del 6,2% en els pr&ograve;xims anys, fins i tot en un context de crisi i caiguda del consum sense precedents en la hist&ograve;ria recent. Hi ha saturaci&oacute; comercial? Sobren botigues o en falten? La resposta rau en la reinvenci&oacute; dels models de negoci i dels formats comercials. Sobren botigues i falten botigues noves per a consumidors nous i per a necessitats noves del consum. El comer&ccedil; del futur ser&agrave; m&eacute;s h&iacute;brid i m&eacute;s segmentat, i les fronteres entre la compra i l&rsquo;oci, entre el producte i el servei, entre la botiga f&iacute;sica i el comer&ccedil; en l&iacute;nia seran cada dia menys precises.
    </p><p class="article-text">
        El punt de venda &ndash;les botigues tradicionals o virtuals (<em>off/online</em>)&ndash; s&oacute;n el lloc de contacte real del sistema econ&ograve;mic amb els consumidors. El comer&ccedil; &eacute;s el sector en qu&egrave; els consumidors perceben directament la compet&egrave;ncia, en qu&egrave; exerceixen el seu dret a triar: a qui, qu&egrave;, com, quan i on comprar. Els consumidors es gasten un ter&ccedil; de la renda disponible en productes i serveis que ofereixen cada dia els comer&ccedil;os. Cada dia, en una xarxa extensa i densa de punts de venda, els consumidors prenen decisions quotidianes que comporten m&eacute;s qualitat de vida i millor qualitat de vida. Els paradigmes dels economistes sobre la &ldquo;compet&egrave;ncia perfecta&rdquo;, o els de Sombart i Schumpeter sobre la &ldquo;destrucci&oacute; creativa&rdquo;, tenen el millor laboratori en la realitat quotidiana del comer&ccedil;.
    </p><p class="article-text">
        El grup d&rsquo;economistes de <em>retail</em> del Col&middot;legi d&rsquo;Economistes de Catalunya va voler respondre a la pregunta &ldquo;Quant aporta el <em>retail</em> a l&rsquo;economia espanyola? La resposta va ser que el PIB directe i indirecte que dep&eacute;n del <em>retail</em> en representa el 38%. Aquesta dada mostra la magnitud d&rsquo;un sector sotm&eacute;s a una compet&egrave;ncia furiosa pel que fa a preus, assortiments, formats, serveis, ensenyes i localitzacions, que no es d&oacute;na en cap altre sector de l&rsquo;economia i que exerceix de locomotora o &eacute;s col&middot;lateral d&rsquo;altres sectors econ&ograve;mics (la ind&uacute;stria, la log&iacute;stica i el transport, nombrosos serveis professionals i personals vinculats a la venda de productes, el turisme, l&rsquo;entreteniment, la cultura, la moda, l&rsquo;agroalimentaci&oacute;, els serveis financers o l&rsquo;immobiliari). El comer&ccedil; detallista &eacute;s un ecosistema complex d&rsquo;empreses i de relacions econ&ograve;miques en qu&egrave; el consum actua com a catalitzador. No hi ha comer&ccedil; sense consum i sense comer&ccedil; tampoc no hi ha ciutat. Aturem-nos en aquesta &uacute;ltima q&uuml;esti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sense comer&ccedil; tampoc no hi ha ciutat: necessitem un urbanisme comercial intel&middot;ligent i sensible a les &agrave;rees comercials urbanes. </strong>Un dels malentesos m&eacute;s desastrosos que afecten l&rsquo;urbanisme modern &eacute;s el de l&rsquo;obsessi&oacute; per inventar i fer-se recognoscible davant d&rsquo;all&ograve; que ja existeix, fins i tot a la valuosa i irrepetible ciutat hist&ograve;rica. La vanitat d&rsquo;arquitectes, d&rsquo;urbanistes i de planificadors, els interessos dels promotors i dels constructors i la complicitat dels pol&iacute;tics han generat un urbanisme dur, d&rsquo;artefactes, icones i idees, una arquitectura cridanera i descontextualitzada, no integrada en l&rsquo;entorn. I all&ograve; que necessitem &eacute;s justament el contrari: un urbanisme a escala humana que valore la <em>convivencialitat</em>, la creaci&oacute; de comunitats urbanes, que potencie el fet d&rsquo;&ldquo;habitar&rdquo; com una hibridaci&oacute; d&rsquo;usos i no com una segregaci&oacute;, a m&eacute;s de la qualitat de les intervencions juntament amb la normalitat de les coses senzilles, que no vol dir de la trivialitat. L&rsquo;urbanisme ha de ser una pr&agrave;ctica <em>interdisciplin&agrave;ria i multidisciplin&agrave;ria</em>, a m&eacute;s d&rsquo;un proc&eacute;s participatiu i un generador d&rsquo;iniciatives econ&ograve;miques que fa&ccedil;a valorar la ciutat constru&iuml;da.
    </p><p class="article-text">
        La ciutat &eacute;s el tipus m&eacute;s elevat de comunitat social, la seua trama i la seua ordidura s&oacute;n fr&agrave;gils i es requereix un urbanisme intel&middot;ligent i sensible que potencie els usos ciutadans. Un d&rsquo;aquests usos &eacute;s la compra, combinada amb l&rsquo;oci, unida a altres usos socials, que fan la ciutat m&eacute;s viva i vibrant, a m&eacute;s de generar ocupaci&oacute; i activitat econ&ograve;mica. I aix&ograve; implica que les empreses del comer&ccedil; adopten formats que s&rsquo;integren en l&rsquo;entorn urb&agrave; i que el comer&ccedil; local tinga un espai per a desenvolupar-se als centres urbans i als barris, en &agrave;rees urbanes amables, acollidores, accessibles, c&ograve;modes i belles, i evitar la <em>desertitzaci&oacute; comercial</em> de la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;urbanisme comercial, un terme i una pr&agrave;ctica professional que va divulgar i va formalitzar l&rsquo;economista urb&agrave; Mar&ccedil;al Tarrag&oacute; o l&rsquo;urbanista Jos&eacute; Mar&iacute;a Ezquiaga, ens ensenya que necessitem tractar les zones urbanes on hi ha un teixit comercial divers, dens i atractiu com un valor que cal preservar, regenerar i cuidar, amb un tractament integral de la mobilitat, de l&rsquo;accessibilitat, del disseny urb&agrave;, dels serveis p&uacute;blics i privats que doten aquestes zones de personalitat, d&rsquo;identitat i d&rsquo;atractius. En aquests entorns el petit comer&ccedil; germina, emergeix i crea negocis innovadors, sostenibles i integrats en l&rsquo;entorn urb&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Jan Gehl fa urbanisme d&rsquo;acord amb aquests postulats des dels anys 60, sempre amb l&rsquo;escala humana com a objectiu enfront del &ldquo;model Bras&iacute;lia&rdquo;, en qu&egrave; la ciutat es dissenya des del cel, a vista d&rsquo;ocell, per&ograve; crea espais inhabitables quan es descendeix a escala del vianant. A partir de l&rsquo;experi&egrave;ncia de Copenhaguen (on el 40% dels habitants utilitzen la bicicleta per a fer despla&ccedil;aments i en qu&egrave; el centre &eacute;s totalment zona de vianants) ha desenvolupat projectes semblants en moltes altres ciutats del m&oacute;n. El seu llibre, <em>Cities for People,</em> &eacute;s hui una refer&egrave;ncia sobre l&rsquo;urbanisme senzill i sensible per a humanitzar la ciutat, que posa la gent al centre de la seua preocupaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una pol&iacute;tica comercial nova que impulse una governan&ccedil;a nova de les &agrave;rees comercials urbanes. </strong>Ni la ciutat ni el comer&ccedil; ocupen un espai rellevant en la pol&iacute;tica espanyola. Vet ac&iacute; un exemple: en cap de les 214 p&agrave;gines de l&rsquo;&uacute;ltim programa per a les eleccions generals del partit que governa l&rsquo;Estat es podia llegir la paraula &ldquo;ciutat&rdquo; ni &ldquo;espai p&uacute;blic&rdquo;. En els mitjans de comunicaci&oacute; abunden les not&iacute;cies sobre la gastada i espinosa q&uuml;esti&oacute; de la regulaci&oacute; dels horaris comercials i en les administracions de les CA els funcionaris s&rsquo;ocupen de desxifrar el galimaties d&rsquo;una lluita competencial entre reguladors i desreguladors per l&rsquo;anomenada &ldquo;unitat de mercat&rdquo; que impulsa l&rsquo;Estat o la &ldquo;pluralitat de mercats&rdquo; que defensen les comunitats aut&ograve;nomes, geloses de les seues compet&egrave;ncies administratives sobre la regulaci&oacute; del sector, estancada, fins ara, en les velles q&uuml;estions. Cal convertir el comer&ccedil; en un eix de la pol&iacute;tica econ&ograve;mica i territorial per la capacitat que t&eacute; de generar faena, riquesa, ciutat i qualitat de vida.
    </p><p class="article-text">
        Des del comen&ccedil;ament d&rsquo;aquest segle he mantingut &ndash;des de diferents f&ograve;rums professionals&ndash; una esgotadora defensa de la introducci&oacute; a Espanya de models innovadors de gesti&oacute; dels centres i de les &agrave;rees comercials urbanes, on es concentren els principals llocs i destinacions de compra de la ciutat, on el comer&ccedil; s&rsquo;imbrica i s&rsquo;hibrida amb la ciutat, on el petit comer&ccedil; sobreviu i es renova a partir de l&rsquo;individualisme ca&iuml;nita i d&rsquo;un voluntarisme de curt recorregut.
    </p><p class="article-text">
        Cal fer un pas m&eacute;s i el model de refer&egrave;ncia &eacute;s el dels <em>business improvement districts (BID)</em>: un model de col&middot;laboraci&oacute; publicoprivada, de profunda base democr&agrave;tica, participativa i que implica tots els empresaris d&rsquo;una zona comercial per a treballar per la regeneraci&oacute; urbana i la millora de l&rsquo;atractiu del seu entorn juntament amb el sector p&uacute;blic local. No &eacute;s un model intervencionista ni una privatitzaci&oacute; de l&rsquo;espai p&uacute;blic, sin&oacute; l&rsquo;exercici del comprom&iacute;s i de la responsabilitat social de les empreses compromeses amb l&rsquo;entorn urb&agrave; on fan el seu negoci. No obstant aix&ograve;, el nostre ordenament jur&iacute;dic ha estat incapa&ccedil; de digerir aquesta innovaci&oacute; i la incomprensi&oacute;, la incompet&egrave;ncia i la falta de visi&oacute; han fet que fins ara aquesta figura nom&eacute;s siga una quimera. En el llibre<a href="http://www.amazon.es/Gesti%C3%B3n-innovadora-centros-comerciales-urbanos/dp/849704651X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Gesti&oacute;n innovadora de centros comerciales urbanos, modelos y experiencias</a><em>Gesti&oacute;n innovadora de centros comerciales urbanos, modelos y experiencias</em> presentem el desenvolupament d&rsquo;aquesta idea i les principals experi&egrave;ncies internacionals. No cal inventar la roda, adaptem els models que ja funcionen amb &egrave;xit al m&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Globalitzaci&oacute; i digitalitzaci&oacute;, les dues forces disruptives del comer&ccedil;</strong>. Vivim una &egrave;poca excitant i convulsa. La transformaci&oacute; de la societat, de l&rsquo;empresa i de la ciutat est&agrave; impulsada per dues forces imparables: la globalitzaci&oacute; i la digitalitzaci&oacute;. El m&oacute;n ser&agrave; m&eacute;s global, digital i instantani. Quina repercussi&oacute; tenen aquestes dues tend&egrave;ncies en el binomi comer&ccedil;-ciutat?
    </p><p class="article-text">
        Fa poc el <em>Financial Times</em> anunciava que les empreses brit&agrave;niques estaven sent expulsades dels carrers principals de Londres i, per primera vegada, les marques globals havien superat en nombre els detallistes brit&agrave;nics a l&rsquo;emblem&agrave;tic carrer <em>Regent Street</em>. I es preguntava que si les marques internacionals es mouen a les zones urbanes i les empreses locals tenen dificultats per a competir: <em>&ldquo;Es fa cada vegada m&eacute;s dif&iacute;cil diferenciar Pequ&iacute;n de Nova York? Van perdent les ciutats la seua identitat cultural &uacute;nica arran de la globalitzaci&oacute;?</em>&rdquo; La revista <em>Forbes</em> plantejava el problema amb aquest titular: <em>Com poden impulsar les marques locals el creixement d&rsquo;una ciutat?</em>
    </p><p class="article-text">
        La globalitzaci&oacute; ha impulsat el desenvolupament d&rsquo;empreses multinacionals del <em>retail</em> que competeixen per ubicacions estrat&egrave;giques en els eixos comercials <em>prime </em>de les ciutats i als centres comercials (en b&eacute;ns de consum no quotidians) o per ubicacions de proximitat en el cas dels supermercats i formats comercials de b&eacute;ns de consum quotidi&agrave;. La localitzaci&oacute; f&iacute;sica continua sent una variable estrat&egrave;gica, com sost&eacute; Michael Porter, professor de la Harvard Business School, per a l&rsquo;atractiu dels punts de venda d&rsquo;aquestes empreses que busquen les &ldquo;economies d&rsquo;aglomeraci&oacute;&rdquo; que comporten maximitzar el nombre de clients atrets a les &ldquo;destinacions de compres&rdquo;, llocs molt accessibles i densos comercialment. Aix&ograve; significa que una zona urbana comercial &eacute;s m&eacute;s atractiva amb la pres&egrave;ncia de marques globals, amb m&eacute;s densitat comercial. Aquestes ensenyes multinacionals funcionen com a locomotores d&rsquo;aquestes &agrave;rees comercials urbanes, com abans ho feien als centres comercials perif&egrave;rics. Un exemple recent ha estat el fenomen de la implantaci&oacute; de la primera botiga urbana de la cadena irlandesa de baix preu Primark a la Gran Via madrilenya, la seua primera botiga espanyola fora d&rsquo;un centre comercial. Altres espais de la ciutat es transformen en llocs emergents, diversos, diferents, m&eacute;s <em>cool</em>, amb una mescla de negocis singulars, locals i h&iacute;brids. I finalment, els barris de les ciutats s&rsquo;organitzaran comercialment entorn d&rsquo;eixos comercials, &agrave;rees de nova centralitat o locomotores com els supermercats que generen en el seu entorn altres negocis de proximitat.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;&uacute;ltim informe de la consultora Deloitte Global Power of Retailing 2016 confirma el poder creixent de les multinacionals del <em>retail</em>. De les 250 grans companyies mundials del <em>retail,</em> el 66% d&rsquo;aquestes empreses ja han desenvolupat estrat&egrave;gies d&rsquo;internacionalitzaci&oacute; fora dels pa&iuml;sos d&rsquo;origen i una quarta part del negoci dep&eacute;n de l&rsquo;exterior. En aquest r&agrave;nquing nom&eacute;s hi ha 5 empreses espanyoles (Mercadona, Inditex, El Corte Ingl&eacute;s, Dia i Eroski), encara que, llevat del grup gallec Inditex, totes fan el seu negoci a Espanya. El repte de la internacionalitzaci&oacute; de la distribuci&oacute; espanyola no ha fet m&eacute;s que comen&ccedil;ar amb el grup Inditex com a capdavanter o amb el desenvolupament internacional de les franqu&iacute;cies espanyoles, per&ograve; queda molt de cam&iacute; per rec&oacute;rrer.
    </p><p class="article-text">
        Davant d&rsquo;aquesta tend&egrave;ncia a la globalitzaci&oacute; del comer&ccedil; detallista sorgeix el debat sobre l&rsquo;anomenat &ldquo;clonatge del <em>main street&rdquo;</em>, que implicaria que totes les ciutats oferirien als ciutadans una oferta comercial homog&egrave;nia i repetitiva enfront de la viabilitat d&rsquo;una oferta comercial local, diferenciada i &uacute;nica, que aprofita els &ldquo;n&iacute;nxols&rdquo; de mercat creats per consumidors diferents, rebels i cr&iacute;tics. En aquesta polaritzaci&oacute; hi ha un espai tamb&eacute; intermedi per al comer&ccedil; &ldquo;glocal&rdquo; que adopta formats comercials globals a les realitats del mercat local, impulsat per emprenedors innovadors atents als nous h&agrave;bits de compra i d&rsquo;estils de vida. Mentre que la globalitzaci&oacute; avan&ccedil;a, especialment a les grans ciutats, l&rsquo;&agrave;mplia xarxa de ciutats mitjanes i menudes segueixen un espai per al creixement del comer&ccedil; local i la consolidaci&oacute; de polaritats comercials que situen un gran nombre de ciutats com a centres d&rsquo;una &agrave;rea comercial. La Comunitat Valenciana &eacute;s un bon exemple d&rsquo;aquesta xarxa de ciutats amb 15 &agrave;rees comercials, 19 ciutats que s&oacute;n cap&ccedil;alera i 11 que s&oacute;n subcap&ccedil;aleres de les &agrave;rees d&rsquo;influ&egrave;ncia comercial respectives.
    </p><p class="article-text">
        La digitalitzaci&oacute; &eacute;s la for&ccedil;a m&eacute;s convulsa que va transformant, i que anir&agrave; transformant, el <em>retail</em>. El consumidor del futur ser&agrave; digital. Segons Marc Prensky, l&rsquo;autor nord-americ&agrave; que va encunyar el terme &ldquo;natiu digital&rdquo;, per al 2020 les persones estaran connectades a l&rsquo;&ldquo;AORTA (<em>Always On Real-Time Access</em>): un consumidor sempre connectat a la xarxa, en contacte permanent amb altres persones, que vol parlar i ser escoltat, que crea els seus propis continguts i comunica les seues opinions, que tindr&agrave; menys temps per a totes les coses que vol. A Espanya, actualment, els natius digitals ja constitueixen el 30% de la poblaci&oacute; i en els pr&ograve;xims anys es duplicar&agrave;. El comer&ccedil; electr&ograve;nic ha arribat i es vol quedar i cr&eacute;ixer, per&ograve;, lluny de ser considerat una amena&ccedil;a per al petit comer&ccedil;, ha de ser considerat una mena d&rsquo;oportunitat, una mena d&rsquo;aliat en l&rsquo;estrat&egrave;gia de distribuci&oacute; &rdquo;omnicanal&ldquo;. Com repercutir&agrave; aquesta realitat nova en la gesti&oacute; log&iacute;stica i en la mobilitat a la ciutat? S&oacute;n les anomenades <em>smarts</em> <em>city </em>o ciutats intel&middot;ligents la soluci&oacute; d&rsquo;una gesti&oacute; nova de la mobilitat de productes i de persones en l&rsquo;espai urb&agrave;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El comer&ccedil; ha de ser un agent social urb&agrave; regenerador i proactiu amb l&rsquo;entorn</strong>. Al costat d&rsquo;aquestes dues grans q&uuml;estions disruptives i de llarg recorregut: digitalitzaci&oacute; i globalitzaci&oacute;, hem de reflexionar sobre altres q&uuml;estions que preocupen en les ciutats europees i que s&rsquo;hauran de tractar per a refor&ccedil;ar una alian&ccedil;a pac&iacute;fica entre el comer&ccedil; i la ciutat. N&rsquo;apunte unes quantes de manera succinta:
    </p><p class="article-text">
        Com s&rsquo;ha d&rsquo;afrontar la gentrificaci&oacute; progressiva dels barris hist&ograve;rics i tradicionals, i l&rsquo;efecte col&middot;lateral d&rsquo;&ldquo;expulsi&oacute;&rdquo; de l&rsquo;anomenat &ldquo;comer&ccedil; tradicional&rdquo; que aix&ograve; implica i la reconversi&oacute; en espais comercials m&eacute;s <em>cool</em>? Aquesta transformaci&oacute; respon a una moda o &eacute;s, per contra, la punta de l&rsquo;iceberg d&rsquo;una regeneraci&oacute; comercial desitjable i convenient per a aquests barris i per a la ciutat?
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        Qu&egrave; cal fer amb la sobreoferta de locals comercials en baixos, ara buits com a efecte de la crisi i de la saturaci&oacute; comercial? Es podrien dedicar a altres usos, com ara habitatges, per exemple?
    </p><div class="list">
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        Quins s&oacute;n els l&iacute;mits de la progressiva conversi&oacute; integral en zona de vianants dels centres tradicionals de les ciutats i en quin grau aquestes mesures comporten un canvi radical del paisatge comercial? I com afecta els usos de l&rsquo;espai p&uacute;blic i la mobilitat?
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        Continuar&agrave; sent el comer&ccedil; un agent social urb&agrave; proactiu en la creaci&oacute; de ciutat? &Eacute;s el comer&ccedil; un instrument per a la regeneraci&oacute; urbana que ha d&rsquo;anar unit a qualsevol proc&eacute;s de recuperaci&oacute; social i econ&ograve;mica dels barris? Com s&rsquo;ha d&rsquo;impedir la desertitzaci&oacute; comercial de les ciutats menudes que no resisteixen davant de l&rsquo;atractiu de les economies d&rsquo;aglomeraci&oacute; comercial de ciutats m&eacute;s grans?
    </p><div class="list">
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        Hem apr&eacute;s alguna cosa de l&rsquo;experi&egrave;ncia de les anomenades <em>ciutats donut</em> americanes que van buidar els centres en una carrera fren&egrave;tica i traum&agrave;tica per la ciutat difusa enfront de la ciutat compacta i que ara van en la direcci&oacute; contr&agrave;ria? Hi ha un retorn al centre en les estrat&egrave;gies de localitzaci&oacute; de les empreses del <em>retail</em>?
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        Quina conseq&uuml;&egrave;ncia t&eacute; per a la ciutat i per a la vida urbana la societat i l&rsquo;economia del baix cost?
    </p><div class="list">
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        Necessitem fer una reflexi&oacute; sobre aquestes q&uuml;estions allunyada de prejudicis i d&rsquo;oportunismes pol&iacute;tics, espais de debat participatius i ciutadans, en qu&egrave; tamb&eacute; tinguen veu el comer&ccedil; i els emprenedors. Per&ograve; necessitem, sobretot, objectivitat, professionalitat, visi&oacute; a llarg termini i serenitat per a construir un model comercial propi, territorial i urb&agrave;, que vertebre i consolide el sistema propi de ciutats i d&rsquo;h&agrave;bitats urbans, per&ograve; que no perda de vista que sempre &eacute;s el sector privat del comer&ccedil; qui arrisca i inverteix, qui proposa tipus de comer&ccedil; que tenen &egrave;xit entre els consumidors i que necessita una regulaci&oacute; transparent, estable i clara, no arbitr&agrave;ria ni feta a mida.
    </p><p class="article-text">
        Fa uns deu anys, en un dels congressos de centres comercials, Joel T. Murphy, un professional nord-americ&agrave; de la ind&uacute;stria dels centres comercials, va presentar la pon&egrave;ncia <em>The Science of Arts of US. Lifestyle Retailing</em>. El dia anterior va passejar per la ciutat mediterr&agrave;nia que acollia el congr&eacute;s i la seua experi&egrave;ncia de <em>fl&acirc;neur </em>(passejant de carrers) el va fer canviar la pon&egrave;ncia i va dir a l&rsquo;auditoria: &ldquo;<em> Per als nord-americans el </em>town center<em> no existeix a les nostres ciutats i als espais urbans residencials; per aix&ograve;, quan no hi ha un centre urb&agrave;, en fabriquem un de nou; els americans no ens desplacem ni un sol quil&ograve;metre sense cotxe, som aix&iacute;, per aix&ograve; els promotors hem encunyat l&rsquo;esl&ograve;gan cl&agrave;ssic de </em>no parking, no business [si no hi ha aparcament, no hi ha negoci].<em> Els nostres centres busquen all&ograve; que ja teniu vosaltres: la botiga al carrer</em>&rdquo;. El debat sobre l&rsquo;era nova dels centres comercials i la ciutat continua en plena ebullici&oacute; Cal posar el focus en la ciutat com un lloc singular i irrepetible, amb una trama i una ordidura tan complexes com sensibles. Les ciutats necessiten singularitat i diferenciaci&oacute;, personalitat, perqu&egrave; siguen vibrants, habitables, sostenibles i atractives. &Eacute;s el model que hui funciona a les principals ciutats europees, especialment del nord, i en el qual es volen inspirar les ciutats americanes i a qu&egrave; estan tornant moltes ciutats del sud. Davant de la creaci&oacute; d&rsquo;incentius per a una mobilitat creixent i insostenible dels consumidors, cal valorar la hibridaci&oacute; de la faena, la resid&egrave;ncia, la compra i l&rsquo;oci en espais m&eacute;s humans, amables, vibrants i comunitaris, en qu&egrave; el comer&ccedil; siga un aliat per a fer m&eacute;s ciutat i millor ciutat.
    </p><p class="article-text">
        <em>* Agust&iacute;n Rovira &eacute;s economista i expert en urbanisme comercial. Professor de la Universitat de Val&egrave;ncia</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Rovira Lara]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2016 12:04:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nostre comerç de cada dia: un sector estratègic que fa ciutat]]></media:title>
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