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    <title><![CDATA[elDiario.es - Irene Correas Sosa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/irene_correas_sosa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Irene Correas Sosa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La calidad educativa, una cuestión de voluntad política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/calidad-educativa-cuestion-voluntad-politica_132_4211060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La Pol&iacute;tica educativa es habitual campo de batalla en cada legislatura. Y en cada legislatura son varias las voces que sit&uacute;an como ejemplo a los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, sin saber mucho, en la mayor parte de los casos, de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, sin tener en cuenta que no somos ni seremos nunca los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, y olvidando que tenemos ejemplos mucho m&aacute;s cerca que inciden directamente en la calidad educativa. 
    </p><p class="article-text">
        Fijarse en pa&iacute;ses extranjeros no es ni mucho menos negativo. Todos podemos aprender de otras experiencias, implementar soluciones a similares problemas e incluso copiar ideas. Lo que no es trasladable es una pol&iacute;tica a una sociedad distinta. Ejemplos de fracasos de este tipo existen a decenas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero por qu&eacute; fijarnos s&oacute;lo en otros pa&iacute;ses con los que en ocasiones no compartimos m&aacute;s que espacio geogr&aacute;fico cuando tenemos en nuestro propio pa&iacute;s ejemplos de buenas pol&iacute;ticas educativas?
    </p><p class="article-text">
        Si habl&aacute;ramos hoy del sistema sanitario espa&ntilde;ol a nadie escapar&iacute;a que tendr&iacute;amos que comenzar hablando de su gran calidad. Son evidentemente mejorables muchas cuestiones, de las que podremos hablar en otra ocasi&oacute;n, pero coincidimos en que es, al menos, razonablemente bueno. En cambio, otro de los pilares del Estado social, la educaci&oacute;n, no goza de similar calificaci&oacute;n. Este juicio, sin embargo, cambia si descendemos a ver qu&eacute; se hace a nivel educativo en cada regi&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        La descentralizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales que se llev&oacute; a cabo en los a&ntilde;os noventa se tradujo, con el tiempo, en la generaci&oacute;n de diecisiete estados sociales auton&oacute;micos, cada uno con peque&ntilde;as particularidades que, si bien no difieren (legislativamente hablando) en lo troncal, s&iacute; lo hacen en cuestiones que marcan importantes diferencias. Esta circunstancia, que desde otro punto de vista vemos de forma negativa, es parad&oacute;jicamente positiva si pensamos en la pol&iacute;tica educativa. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima reforma educativa demostrar&aacute; una vez m&aacute;s que la ley no es nunca la soluci&oacute;n a un problema. Los objetivos de la LOMCE no son discutibles -salvo con criterios partidistas como los que pretenden su modificaci&oacute;n sin haber esperado a observar sus resultados-, pero s&iacute; lo es, sin entrar a valorar en este momento m&aacute;s, que s&oacute;lo mediante una ley se vaya a mejorar la calidad educativa. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, no es necesario investigar mucho para observar pol&iacute;ticas educativas regionales que han incidido directamente en la calidad educativa sin que ello se traduzca en hiperinflaci&oacute;n normativa. Un extraordinario ejemplo es la apuesta por el biling&uuml;ismo que realiz&oacute; la Comunidad de Madrid hace ya una d&eacute;cada y que tan buenos resultados ha dado.
    </p><p class="article-text">
        En el curso 2004-2005 se pon&iacute;a en marcha el programa de biling&uuml;ismo de la Comunidad de Madrid en 26 centros p&uacute;blicos. Hoy, una d&eacute;cada despu&eacute;s, llega a la mitad de los colegios, un tercio de los institutos y son 150.000 los alumnos que se benefician de este programa.
    </p><p class="article-text">
        La idea de este programa biling&uuml;e demuestra como bajo una misma ley educativa pueden desarrollarse distintas pol&iacute;ticas que se traduzcan en grandes resultados educativos, como los que de hecho presenta Madrid en las pruebas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Este programa, avalado, y evaluado, por prestigiosas instituciones como el Trinity College y la Universidad de Cambridge s&oacute;lo requer&iacute;a una posici&oacute;n firme desde el Gobierno regional para ponerla en marcha. Un gobierno entonces presidido por Esperanza Aguirre que, frente a las habituales cr&iacute;ticas del sector inmovilista, no dud&oacute; en emprender pol&iacute;ticas en las que el centro fuera siempre el ciudadano, y no el mantenimiento del estatus quo de, en este caso, otros actores educativos. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos fundamentales para conseguir verdaderamente la igualdad de oportunidades de los alumnos madrile&ntilde;os, y, consecuentemente, una mejora en la calidad de la prestaci&oacute;n del servicio, era facilitar a los estudiantes herramientas que les permitieran competir en un mundo globalizado. Precisamente en ello estaba en el origen de este proyecto. S&oacute;lo podr&iacute;a hablarse de igualdad de oportunidades para los alumnos si, en este caso, el aprendizaje de ingl&eacute;s en la escolarizaci&oacute;n obligatoria dejaba de depender del poder adquisitivo de los padres.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, todos los alumnos madrile&ntilde;os gozaban, gracias a la voluntad inquebrantable de Aguirre y su deseo de mejorar el sistema educativo, de la posibilidad de aprender en ingl&eacute;s en los colegios p&uacute;blicos de la Comunidad de Madrid. No es de extra&ntilde;ar que al anunciar su dimisi&oacute;n en septiembre de 2012 se refiriera al sistema biling&uuml;e como la mejor herencia que dej&oacute; tras sus nueve a&ntilde;os al frente del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la Comunidad de Madrid en la implantaci&oacute;n del biling&uuml;ismo, as&iacute; como en otros programas que hacen de la Comunidad de Madrid un referente educativo en nuestro pa&iacute;s, debe hacernos reflexionar sobre la utilidad de insistir en pol&iacute;ticas educativas centradas en incrementos presupuestarios, en lugar de en aquellas que buscan solucionar problemas y en las que el presupuesto es s&oacute;lo un medio que facilita su consecuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que para llevar a cabo cualquier pol&iacute;tica se necesita un soporte presupuestario, pero ello no implica que un mayor nivel de recursos se traduzca, necesariamente, en una mejor calidad. As&iacute;, en el &aacute;mbito educativo est&aacute; ampliamente demostrado que a partir de un determinado nivel de inversi&oacute;n educativa no se obtiene un mayor rendimiento de ella. Esto es precisamente lo que ocurre en nuestro pa&iacute;s. Destinamos un importante nivel de recursos a pol&iacute;ticas educativas, pero ello no se traduce en mejor calidad de nuestro sistema. &iquest;No deber&iacute;a hacernos ello pensar que el problema de nuestro sistema educativo no es un problema de recursos sino de pol&iacute;ticas, de ideas? En definitiva, de voluntad pol&iacute;tica por lograr un verdadero cambio en nuestro sistema educativo. 
    </p><p class="article-text">
         El sistema biling&uuml;e madrile&ntilde;o es, sin ninguna duda, un ejemplo de lo anterior. Naturalmente fueron necesarios recursos econ&oacute;micos, personales, y por supuesto, el apoyo de las familias para llevarlo a cabo, pero todo ello no hubiera funcionado si no hubiera existido un proyecto, un objetivo claro, una idea de hacia d&oacute;nde ten&iacute;a que tender la pol&iacute;tica educativa. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a los que piensan, y abogan, por lograr la calidad mediante leyes, incremento de gasto p&uacute;blico, o, en definitiva, con mayor intervenci&oacute;n estatal, la Comunidad de Madrid deber&iacute;a de servir de ejemplo al resto de Espa&ntilde;a de con valent&iacute;a pol&iacute;tica, situando al ciudadano en el centro de su acci&oacute;n de gobierno y teniendo siempre presente que es &eacute;ste el destinatario de cualquier acci&oacute;n de gobierno, es posible implantar y desarrollar medidas que incidan directamente en la calidad de la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Correas Sosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/calidad-educativa-cuestion-voluntad-politica_132_4211060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Jan 2016 13:31:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La calidad educativa, una cuestión de voluntad política]]></media:title>
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