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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gustavo Matos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gustavo_matos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gustavo Matos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Donald Trump y el Destino Manifiesto 2.0]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/donald-trump-destino-manifiesto-2-0_132_12893163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39dcbe3-2fc1-4bfe-92fa-3078678271c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Donald Trump y el Destino Manifiesto 2.0"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Destino Manifiesto ya no habla hoy de territorios por conquistar, como la conquista del Oeste, sino  de áreas de influencia que controlar. Pero el fondo es el mismo: una visión jerárquica del mundo en la que unos se arrogan el derecho a decidir por  otros</p></div><p class="article-text">
        Hay ideas que no mueren. Solo cambian de nombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Estados Unidos inici&oacute; la conquista del Oeste en el siglo XIX,&nbsp;necesit&oacute; algo m&aacute;s que armas y colonos. Necesit&oacute; un relato moral que&nbsp;justificara la expansi&oacute;n, el despojo y la violencia. Lo encontr&oacute; en el&nbsp;llamado Destino Manifiesto: la convicci&oacute;n de que el pueblo&nbsp;estadounidense estaba predestinado &mdash;por voluntad divina o&nbsp;superioridad moral&mdash; a extenderse, dominar y &ldquo;civilizar&rdquo; el continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquella idea sirvi&oacute; para expulsar pueblos ind&iacute;genas, para arrebatar&nbsp;territorios a M&eacute;xico y para construir una naci&oacute;n sobre la base de una&nbsp;supuesta misi&oacute;n hist&oacute;rica incuestionable. No era solo expansi&oacute;n&nbsp;territorial; era hegemon&iacute;a presentada como virtud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese impulso no se detuvo en las fronteras continentales. En 1898, Estados&nbsp;Unidos libr&oacute; una guerra contra Espa&ntilde;a que marcar&iacute;a un punto de&nbsp;inflexi&oacute;n en su papel internacional. Bajo el pretexto de liberar a Cuba y tras el episodio del acorazado <em>Maine</em>, Washington derrot&oacute; a una potencia&nbsp;colonial en declive y se hizo con Puerto Rico, Guam y Filipinas, adem&aacute;s de&nbsp;convertir a Cuba en un protectorado de facto. Aquella guerra inaugur&oacute;&nbsp;una nueva etapa: la del imperio que no se reconoce como tal, pero act&uacute;a&nbsp;como si lo fuera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, esa visi&oacute;n se consolid&oacute; doctrinalmente. En 1823 hab&iacute;a&nbsp;nacido la Doctrina Monroe, resumida en la conocida f&oacute;rmula &ldquo;Am&eacute;rica&nbsp;para los americanos&rdquo;. Con el paso del tiempo &mdash;y especialmente tras&nbsp;1898&mdash; dej&oacute; de ser una advertencia frente a Europa para convertirse en&nbsp;una herramienta de hegemon&iacute;a regional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El siglo XX confirm&oacute; esa deriva. Durante la Guerra Fr&iacute;a, el Destino&nbsp;Manifiesto se recicl&oacute; en clave de seguridad nacional y anticomunismo. En&nbsp;los a&ntilde;os setenta, Estados Unidos apoy&oacute; o toler&oacute; dictaduras militares en&nbsp;Am&eacute;rica Latina para frenar proyectos pol&iacute;ticos que consideraba una&nbsp;amenaza. El golpe de Estado en Chile en 1973, que derroc&oacute; a un gobierno&nbsp;democr&aacute;ticamente elegido, no fue una excepci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese apoyo se articul&oacute; de forma sistem&aacute;tica a trav&eacute;s de la Operaci&oacute;n&nbsp;C&oacute;ndor, una coordinaci&oacute;n represiva entre varias dictaduras del Cono Sur&nbsp;&mdash;Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil&mdash; con el&nbsp;conocimiento y respaldo de Estados Unidos. Secuestros, torturas,&nbsp;asesinatos y desapariciones cruzaron fronteras nacionales en nombre del&nbsp;orden y de la lucha contra el comunismo. La Doctrina Monroe operaba&nbsp;entonces no como declaraci&oacute;n p&uacute;blica, sino como arquitectura del miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pensar que todo eso pertenece al pasado ser&iacute;a un error. En las &uacute;ltimas&nbsp;d&eacute;cadas, esa l&oacute;gica ha reaparecido con nuevos m&eacute;todos: intervenciones&nbsp;indirectas, sanciones econ&oacute;micas, guerras h&iacute;bridas, presi&oacute;n diplom&aacute;tica&nbsp;y reconocimiento selectivo de gobiernos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Venezuela es ilustrativo. Y conviene decirlo con claridad: a&nbsp;todas luces, Nicol&aacute;s Maduro es un s&aacute;trapa y el r&eacute;gimen chavista no es un&nbsp;r&eacute;gimen democr&aacute;tico. Negarlo ser&iacute;a faltar a la verdad y a los principios&nbsp;democr&aacute;ticos m&aacute;s elementales. Pero dicho esto, resulta igualmente&nbsp;evidente que la actuaci&oacute;n de Estados Unidos en Venezuela nada tiene que ver con la imposici&oacute;n de un r&eacute;gimen democr&aacute;tico ni con el&nbsp;acompa&ntilde;amiento honesto de un proceso de transici&oacute;n democr&aacute;tica. La&nbsp;pol&iacute;tica aplicada responde, una vez m&aacute;s, a intereses estrat&eacute;gicos,&nbsp;energ&eacute;ticos y geopol&iacute;ticos, no a una vocaci&oacute;n altruista de defensa de la&nbsp;democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de defender reg&iacute;menes claramente antidemocr&aacute;ticos ni de no&nbsp;exigir el cumplimiento de los derechos humanos all&aacute; donde son&nbsp;vulnerados. Se trata de recordar que la democracia no se impone, se&nbsp;construye. Y que cuando una potencia decide qui&eacute;n gobierna, cu&aacute;ndo&nbsp;debe caer un gobierno y bajo qu&eacute; condiciones, deja de ser un actor&nbsp;internacional para convertirse en un colono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Destino Manifiesto ya no habla hoy de territorios por conquistar, sino&nbsp;de &aacute;reas de influencia que controlar. Pero el fondo es el mismo: una visi&oacute;n jer&aacute;rquica del mundo en la que unos se arrogan el derecho a decidir por&nbsp;otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Europa &mdash;y Espa&ntilde;a, con su propia historia en Am&eacute;rica&mdash; deber&iacute;a mirar&nbsp;estos procesos con memoria democr&aacute;tica y responsabilidad pol&iacute;tica.&nbsp;Am&eacute;rica Latina no necesita nuevas versiones de doctrinas viejas. Necesita&nbsp;respeto, cooperaci&oacute;n y multilateralismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque cada vez que reaparece el Destino Manifiesto, alguien pierde&nbsp;soberan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y casi siempre, tambi&eacute;n pierde la posibilidad de decidir su propio destino.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/donald-trump-destino-manifiesto-2-0_132_12893163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jan 2026 12:28:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Donald Trump y el Destino Manifiesto 2.0]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último emperador: Trump y la sombra del imperio en decadencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ultimo-emperador-trump-sombra-imperio-decadencia_132_12822467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/303c889b-f910-43c1-9492-1c0de1bbe5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131928.jpg" width="797" height="448" alt="El último emperador: Trump y la sombra del imperio en decadencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando la principal potencia del mundo adopta un liderazgo basado en la confrontación, el aislamiento y la erosión de normas compartidas, el riesgo global aumenta
</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica internacional contempor&aacute;nea vive un punto de inflexi&oacute;n que marcar&aacute; las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. La vuelta de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos &mdash;y, sobre todo, la orientaci&oacute;n de su proyecto pol&iacute;tico&mdash; reabre un debate profundo sobre el liderazgo global, la erosi&oacute;n democr&aacute;tica y el lugar que ocupar&aacute;n las grandes potencias en el nuevo orden mundial. Nada de esto ocurre en el vac&iacute;o: responde a un clima geopol&iacute;tico convulso y a un desgaste interno que recuerda, en muchos aspectos, al declive del Imperio Romano.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos arrastra desde hace a&ntilde;os un proceso de polarizaci&oacute;n extrema y de fatiga institucional. Trump no es la causa, sino el catalizador de un malestar sist&eacute;mico que ha debilitado la cohesi&oacute;n social y la autoridad moral de un pa&iacute;s que durante d&eacute;cadas se defini&oacute; como guardi&aacute;n del orden liberal internacional. Su lema &ldquo;America First&rdquo; fue, en realidad, una forma de repliegue, un s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de imperio cansado.
    </p><p class="article-text">
        Pero si algo ha acelerado la percepci&oacute;n de declive ha sido la ruptura deliberada del derecho internacional. Durante su primer mandato, Trump normaliz&oacute; acciones que socavan pilares elementales del orden global: desde operaciones extraterritoriales letales sin coordinaci&oacute;n ni cobertura jur&iacute;dica internacional, hasta la amenaza p&uacute;blica de invadir Venezuela, formulada al margen de cualquier resoluci&oacute;n de Naciones Unidas y en abierta contradicci&oacute;n con el principio de no intervenci&oacute;n. Estas decisiones, lejos de proyectar fortaleza, reflejan el comportamiento t&iacute;pico de imperios en fase descendente: actuar sin reglas porque ya no se conf&iacute;a en la legitimidad propia ni en la solidez de las alianzas.
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica exterior, Trump ha desconfiado de la Uni&oacute;n Europea, presionado a la OTAN, relativizado la importancia de los derechos humanos y reducido la diplomacia a una transacci&oacute;n. Esta l&oacute;gica es muy similar a la que se observ&oacute; en la fase tard&iacute;a del Imperio Romano, cuando la incapacidad de sostener redes de alianzas y la creciente dependencia de decisiones personalistas aceleraron la descomposici&oacute;n del sistema. A medida que Roma perd&iacute;a liderazgo y se encerraba en s&iacute; misma, aumentaban las tensiones internas y se multiplicaban los conflictos en sus fronteras. La historia, como tantas veces, ofrece ecos que deber&iacute;amos escuchar.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica migratoria de Trump es otro ejemplo elocuente. El muro fronterizo, la militarizaci&oacute;n de la frontera sur y la criminalizaci&oacute;n del migrante no solo representan un retroceso &eacute;tico; tambi&eacute;n expresan un miedo profundo a la transformaci&oacute;n demogr&aacute;fica y cultural del pa&iacute;s. Roma tambi&eacute;n vivi&oacute; esa ansiedad. En los siglos finales, la llegada de pueblos diversos fue interpretada como una amenaza, no como una oportunidad de renovaci&oacute;n, y la respuesta fue la fortificaci&oacute;n, el control y la exclusi&oacute;n. La estrategia, como sabemos, fue in&uacute;til: ni detuvo el declive ni reforz&oacute; la legitimidad del poder. Trump reproduce ese patr&oacute;n, convirtiendo la cuesti&oacute;n migratoria en un s&iacute;mbolo identitario que divide, alimenta prejuicios y erosiona la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Desde Europa &mdash;y especialmente desde Espa&ntilde;a&mdash; debemos analizar este fen&oacute;meno con claridad y sin ingenuidades. La estabilidad internacional depende, en gran medida, de que Estados Unidos mantenga un compromiso firme con la democracia, el multilateralismo y el respeto al derecho internacional. Cuando la principal potencia del mundo adopta un liderazgo basado en la confrontaci&oacute;n, el aislamiento y la erosi&oacute;n de normas compartidas, el riesgo global aumenta. Y Europa, siempre expuesta a las tensiones geopol&iacute;ticas, no puede permitirse un Estados Unidos err&aacute;tico, replegado o tentado por el autoritarismo.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta clave es si estamos ante un episodio pasajero o ante un cambio de &eacute;poca. Roma tampoco supo distinguir, en su momento, cu&aacute;ndo empezaba realmente la decadencia. Lo que s&iacute; sabemos es que la fortaleza de las democracias se mide por su capacidad de resistir l&iacute;deres que intentan doblegar las instituciones a su voluntad. Esa es la prueba que Estados Unidos enfrenta hoy, y cuyo desenlace tendr&aacute; implicaciones directas para el equilibrio global.
    </p><p class="article-text">
        Trump se presenta a s&iacute; mismo como el hombre capaz de restaurar la grandeza perdida, pero la historia sugiere que los liderazgos basados en la nostalgia y en la promesa de poder absoluto suelen acelerar el deterioro del sistema que dicen defender. En el espejo de Roma vemos un aviso: los imperios no caen solo por aquello que viene de fuera, sino sobre todo por sus propias fracturas internas. Y Trump, como un &uacute;ltimo emperador simb&oacute;lico, encarna precisamente esa tensi&oacute;n entre el poder personalista y el agotamiento de un modelo que necesita renovarse, no retroceder.
    </p><p class="article-text">
        Europa debe estar preparada para esta nueva etapa. No para imitar la l&oacute;gica del repliegue, sino para fortalecer su autonom&iacute;a estrat&eacute;gica, defender sus valores y construir un proyecto com&uacute;n capaz de resistir la tormenta geopol&iacute;tica que se aproxima. En tiempos de incertidumbre, la claridad pol&iacute;tica no es un lujo: es una obligaci&oacute;n. Porque, mientras el orden internacional se resquebraja y las instituciones que sostuvieron d&eacute;cadas de estabilidad se debilitan, Trump contin&uacute;a actuando como un &uacute;ltimo emperador, un l&iacute;der que conf&iacute;a m&aacute;s en su intuici&oacute;n que en la raz&oacute;n, m&aacute;s en el espect&aacute;culo que en la diplomacia, m&aacute;s en el conflicto que en el consenso. La historia recuerda a Ner&oacute;n tocando la lira mientras Roma ard&iacute;a; hoy, el mundo contempla a Trump en una actitud similar: interpretando su propia melod&iacute;a, ajeno al incendio pol&iacute;tico y moral que se expande a su alrededor. Y esa, precisamente, es la se&ntilde;al m&aacute;s clara de que un imperio ha entrado en su fase de decadencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ultimo-emperador-trump-sombra-imperio-decadencia_132_12822467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Dec 2025 19:05:21 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pacto social en Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pacto-social-canarias_132_11293810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n del pr&oacute;ximo d&iacute;a 20 de abril en Canarias no es una protesta contra el turismo, quien as&iacute; lo interprete no ha entendido nada. Es una movilizaci&oacute;n que era inevitable que m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano se produjera en nuestras islas. Que se haya materializado ahora en este momento no es m&aacute;s que la consecuencia de un c&uacute;mulo de circunstancias que como en cualquier otro movimiento ciudadano hacen que terminen por cristalizar en un momento concreto. Ese momento ha llegado. Cayeron en un error de interpretaci&oacute;n quienes menospreciaron en su d&iacute;a la incipiente movilizaci&oacute;n, que sin haberse celebrado ya es un &eacute;xito, y caer&aacute;n en otro error tambi&eacute;n los que crean que lo que late tras la misma se apagar&aacute; tras la finalizaci&oacute;n de la manifestaci&oacute;n. Detr&aacute;s de esta movilizaci&oacute;n, que anticipo ser&aacute; hist&oacute;rica, hay algo de m&aacute;s calado, hay algo de mucha m&aacute;s profundidad, m&aacute;s estructural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace una d&eacute;cada concurr&iacute; a unas primarias para ser candidato a la presidencia del Gobierno de Canarias por mi partido, y dije en aquel entonces, y lo mantengo diez a&ntilde;os despu&eacute;s, que Canarias no funciona. Y no es una exageraci&oacute;n, ni es catastrofismo, es una conclusi&oacute;n a la que cualquiera puede llegar. Interpr&eacute;teseme bien, nuestras islas son competitivas, est&aacute;n llenas de talento, somos potencia mundial en el sector tur&iacute;stico, en el reciclado y tratamiento de agua, hemos dado un salto en las energ&iacute;as renovables, etc. Cuando digo esto lo que quiero expresar es que una buena parte de la sociedad de las islas tiene la sensaci&oacute;n desde hace a&ntilde;os de que el ascensor social no funciona, que la pobreza se perpet&uacute;a de padres a hijos, que no hay posibilidad para la mayor&iacute;a de articular un proyecto digno de vida, y que la riqueza no se distribuye de manera justa. Las causas de esto son m&uacute;ltiples y complejas, no debemos caer en el simplismo, ( el sector tur&iacute;stico no es el responsable o no el &uacute;nico ),&nbsp; pero no es ese el objeto de estas l&iacute;neas. Y esa sensaci&oacute;n que est&aacute; en la calle a poco que uno la pise, en estos tiempos postpandemia, en los que se supone que &iacute;bamos a salir mejores, cuando todos arrimamos el hombro en forma de ayudas para que la econom&iacute;a no se hundiera, es el sentir extendido entre la clase media trabajadora de las islas. Una clase media trabajadora que observa como hemos vuelto a cifras r&eacute;cord en el sector tur&iacute;stico pero que sus condiciones de vida no mejoran proporcionalmente. Una clase media trabajadora que se ve atrapada en infinitas colas en las autov&iacute;as, que tiene dificultades para acceder a una vivienda, y que no encuentra una mejor&iacute;a significativa en los servicios p&uacute;blicos que necesita. &Uacute;nicamente se pide un mejor reparto.
    </p><p class="article-text">
        Y llegados a este punto, no creo que lo que debamos hacer es buscar responsables. Todos lo somos. Las fuerzas pol&iacute;ticas que han tenido responsabilidad de gobierno en estos 40 a&ntilde;os de autonom&iacute;a, los sindicatos, las organizaciones empresariales, y tambi&eacute;n la ciudadan&iacute;a que debe ejercer tambi&eacute;n la misma con responsabilidad. Los datos de abstenci&oacute;n en los comicios electorales son un ejemplo. Canarias necesita un nuevo pacto social, un pacto entre todos y todas de futuro. Un pacto que combine el crecimiento econ&oacute;mico con el reparto justo de la riqueza, que los beneficios empresariales vayan de la mano de la mejora de las condiciones laborales, que los servicios p&uacute;blicos mejoren sus prestaciones, que la educaci&oacute;n p&uacute;blica sea una garant&iacute;a de formaci&oacute;n. En definitiva, de un proyecto com&uacute;n que nadie sienta que se le deja atr&aacute;s. Para eso debemos decidir que queremos ser, cuantos queremos ser y como queremos lograrlo. No podemos decir si a todo, pero tampoco no a todo. Requerir&aacute; de di&aacute;logo, de concesiones por parte de todos, de compromiso y de audacia colectiva. Ese es el camino.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pacto-social-canarias_132_11293810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Apr 2024 11:50:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un pacto social en Canarias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La balsa de piedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/balsa-piedra_129_8866379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Jos&eacute; Saramago fabul&oacute;, en su novela <em>La balsa de piedra, </em>una gran isla originada despu&eacute;s de que la que la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica se desprendiese del continente europeo y emprendiese un viaje imaginario por el Atl&aacute;ntico hacia Am&eacute;rica del Sur. Fue esta, sin duda, una reflexi&oacute;n sobre la desconexi&oacute;n de los pa&iacute;ses del sur, de Espa&ntilde;a y Portugal, en una Europa ajena y distante. Saramago imagin&oacute; un &uacute;nico pa&iacute;s nacido de la uni&oacute;n de su pa&iacute;s natal y del nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el escritor sobre esta obra suya que estos dos pa&iacute;ses &ldquo;comparten una cultura que no es rigurosamente europea (&hellip;) y deber&iacute;an hacer un gran esfuerzo de entendimiento mutuo para resistir a las presiones de la cultura europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, probablemente, el Nobel portugu&eacute;s, lanzarote&ntilde;o de adopci&oacute;n, estar&iacute;a hoy dibujando una nueva f&aacute;bula en la que la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica regresa al continente europeo tras conocer el resultado del reciente Consejo Europeo en el que Espa&ntilde;a y Portugal han logrado algo m&aacute;s que un acuerdo energ&eacute;tico hist&oacute;rico en el seno de la Uni&oacute;n, un reconocimiento a nuestra realidad y al peso que ahora tienen Espa&ntilde;a y Portugal en el nuevo contexto postCOVID y tras la invasi&oacute;n de Putin a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;excepci&oacute;n ib&eacute;rica&rdquo; que logr&oacute; este viernes el presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a, Pedro S&aacute;nchez, con su hom&oacute;logo portugu&eacute;s, Ant&oacute;nio Costa, tras diez horas de intenso debate y de firme resistencia a las fuertes presiones lideradas por Alemania y Pa&iacute;ses Bajos permitir&aacute; mitigar el impacto de los precios de la energ&iacute;a. El concepto de Pen&iacute;nsula como &ldquo;isla energ&eacute;tica&rdquo; por su baja interconexi&oacute;n ha sido comprendido y reconocido por Europa, algo que hoy nos acerca m&aacute;s a un continente que admite tal singularidad. Pero como he dicho, es algo m&aacute;s. Es el reconocimiento a unas singularidades que desde ahora -as&iacute; funciona la UE- estar&aacute; presente en cada negociaci&oacute;n, en cada acuerdo, en cada paso en la construcci&oacute;n de la nueva Europa. Significa haber logrado el peso y el respeto que estrat&eacute;gicamente corresponden a Espa&ntilde;a y Portugal y el hecho cierto de que el resto de los pa&iacute;ses de la UE son conscientes de que en el nuevo tablero geopol&iacute;tico somos necesarios; somos un socio leal que se ha ganado la confianza a base de liderar un innegable compromiso europe&iacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos si, como en el realismo m&aacute;gico, la balsa de piedra de Saramago ha influido en el imaginario que ha llevado a reconocer la &ldquo;isla energ&eacute;tica&rdquo; de Espa&ntilde;a y Portugal, pero s&iacute; que estamos seguros de que el genio portugu&eacute;s con coraz&oacute;n isle&ntilde;o hoy estar&iacute;a abriendo su cuaderno.
    </p><p class="article-text">
        La Europa perif&eacute;rica, esa &ldquo;isla de piedra&rdquo;, cambia el rumbo de su viaje y regresa a su lugar. Esta met&aacute;fora representa, tambi&eacute;n, un cambio en las relaciones, donde el mensaje pol&iacute;tico -y tambi&eacute;n humano- de la novela de Saramago cobra plena vigencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Gustavo A. Matos Exp&oacute;sito</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Presidente del Parlamento de Canarias</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vicepresidente de CALRE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/balsa-piedra_129_8866379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Mar 2022 13:49:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La balsa de piedra]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reto demográfico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/reto-demografico_132_8123955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73905c7d-9fd2-4ae1-9eeb-9a43a7171d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El reto demográfico"></p><p class="article-text">
        El intenso debate desarrollado durante esta &uacute;ltima semana en el seno de la Conferencia de Presidencias de Parlamentos de Espa&ntilde;a (Coprepa) no ha hecho sino ratificar la idea de la necesidad de una reflexi&oacute;n profunda sobre el reto demogr&aacute;fico en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la sede de la Asamblea de Extremadura y bajo la presidencia de Blanca Mart&iacute;n, he tenido la oportunidad de introducir en el debate entre parlamentos el reto demogr&aacute;fico que afronta Canarias y, al hacerlo, vuelvo a constatar que mientras se habla sin complejos ni prejuicios sobre la &lsquo;Espa&ntilde;a vaciada&rsquo;, contin&uacute;a produciendo cierto temor plantear la urgencia de articular medidas ante la superpoblaci&oacute;n que se produce en determinadas zonas de comunidades como la nuestra.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Teruel existe&rsquo;, &lsquo;Soria ya&rsquo; y tantos y tantos movimientos ciudadanos que se han constituido en Espa&ntilde;a en estas dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas para frenar la despoblaci&oacute;n, para hacerse ver y hacerse escuchar frente al olvido y el abandono, son la cara m&aacute;s visible de una moneda en cuya cruz estar&iacute;an comunidades como Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas de trabajo han tenido lugar en Extremadura, un territorio que se coinvierte en paradigma perfecto del problema en cuesti&oacute;n: su poblaci&oacute;n es de poco m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes y su densidad demogr&aacute;fica est&aacute; en torno a unos 25 habitantes por kil&oacute;metro cuadrado. Badajoz y C&aacute;ceres son la primera y segunda provincias m&aacute;s extensas de toda Espa&ntilde;a y, sin embargo, de los 388 municipios con que cuentan, 217 de ellos no tienen ni mil habitantes. Menos del 30 por ciento de los extreme&ntilde;os y extreme&ntilde;as viven en las tres ciudades con m&aacute;s de 50.000 habitantes, y el mayor &iacute;ndice de densidad poblacional se sit&uacute;a en unas 50 personas por kil&oacute;metro cuadrado. La superficie total de la comunidad es de 41.635 kil&oacute;metros cuadrados y es la decimotercera comunidad de Espa&ntilde;a en poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Miremos ahora hacia Canarias: nuestra densidad media de poblaci&oacute;n casi alcanza los 300 habitantes por kil&oacute;metro cuadrado, en una superficie total de 7.447 kil&oacute;metros cuadrados donde vivimos 2,2 millones de personas. En determinadas zonas, como podr&iacute;a ser Arrecife, la cifra se dispara hasta las 2.700 personas por kil&oacute;metro cuadrado. La presi&oacute;n demogr&aacute;fica en ciertos espacios como ese es, simplemente, insoportable, insoportable desde el punto de vista de los servicios, de los espacios p&uacute;blicos o de la sostenibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde Canarias hemos puesto sobre la mesa, ante el plenario de Coprepa, una enmienda que ha sido apoyada de manera un&aacute;nime por el resto de parlamentos y asambleas. En el texto introducido a la declaraci&oacute;n institucional aprobada al finalizar el encuentro, hemos defendido la necesidad de que se afronte con determinaci&oacute;n un reto, el de nuestro territorio insular, donde el exceso de poblaci&oacute;n y el crecimiento poblacional est&aacute;n teniendo como consecuencia un impacto negativo en la sostenibilidad y equilibrio entre poblaci&oacute;n y territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de incorporar la perspectiva demogr&aacute;fica en la elaboraci&oacute;n de las leyes desde el respaldo de los parlamentos, de tal forma que la respuesta a estos desaf&iacute;os &ndash;despoblaci&oacute;n y superpoblaci&oacute;n- sea un elemento a valorar de forma preferente en el &aacute;mbito europeo, en particular de cara al marco financiero plurianual de la Uni&oacute;n Europea 2021-2027.
    </p><p class="article-text">
        Quiero destacar de manera muy especial la acogida brindada por todos los parlamentos y asambleas, sin excepci&oacute;n, a las propuestas realizadas desde nuestra C&aacute;mara. Tambi&eacute;n resultan ejemplarizantes y un verdadero orgullo la unidad demostrada, las ganas de trabajar en la misma direcci&oacute;n y la fuerza que, aun en estas complicad&iacute;simas circunstancias como consecuencia de la pandemia de COVID-19, se desprende de todas estas instituciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siendo consciente de que el debate del territorio nunca estar&aacute; exento de pol&eacute;mica -&iquest;c&oacute;mo regularlo sin entrar en confrontaciones?-, resulta tremendamente oportuno afrontarlo con valent&iacute;a, aprovechar este punto de inflexi&oacute;n que est&aacute; siendo la pandemia para intentar encontrar puntos de encuentro sobre los que construir propuestas que permitan trazar una hoja de ruta con que definir cu&aacute;ntos queremos ser y cu&aacute;ntos puede soportar un territorio como Canarias sin continuar poniendo en riesgo su extrema fragilidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/reto-demografico_132_8123955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jul 2021 16:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El reto demográfico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa se pone al teléfono]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/europa-pone-telefono_132_8100528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos nuevos tiempos que se abren para las sociedades de toda Europa, afrontamos desde el Parlamento de Canarias la presidencia de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de la Uni&oacute;n Europea (CALRE) para el a&ntilde;o 2021 con el objetivo claro de convertir este foro en un instrumento para reconectar de manera directa a la ciudadan&iacute;a con las instituciones y las pol&iacute;ticas de la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para siempre quedar&aacute; aquella reflexi&oacute;n de Jos&eacute; Luis Sampedro, donde dec&iacute;a que Europa es &ldquo;como un jefe que nunca se pone al tel&eacute;fono&rdquo;, frase tan acertada en todos esos a&ntilde;os en que las recetas que dio la Uni&oacute;n a los problemas de entonces no fueron las adecuadas. La desconexi&oacute;n era evidente.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la UE ha respondido ante la ciudadan&iacute;a y ha demostrado estar a la altura de las demandas, de las urgencias. El COVID nos ha puesto a prueba en todos los &aacute;mbitos y en todos los sentidos; ha venido a removernos la conciencia y a decirnos que &uacute;nicamente desde la unidad de los Estados miembros y las regiones, solamente desde su defensa de la equidad, de la igualdad, solo desde la convicci&oacute;n de que si queremos podemos y &uacute;nicamente si somos capaces de reinventarnos podremos aspirar, con cierta decencia, a estar a la altura de una ciudadan&iacute;a que ve en sus parlamentos y asambleas regionales las terminales nerviosas con las que se conecta a Europa.
    </p><p class="article-text">
        Desde CALRE estamos trabajando sin descanso para lograr compromisos en todos los estadios: nos hemos sentado a hablar con las presidentas del Congreso y del Senado de Espa&ntilde;a, con los ministerios, con las presidencias de los parlamentos y asambleas de nuestro pa&iacute;s, con las regiones que integran CALRE&hellip; y el sentimiento es un&aacute;nime: el proyecto europeo ser&aacute; con las regiones o no ser&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entramos en un proceso de recuperaci&oacute;n que a d&iacute;a de hoy es sencillamente impensable sin el papel de las regiones. Estamos ante un nuevo proyecto basado en convicciones y en certezas, donde existe, por primera vez en d&eacute;cadas, espacio para el acuerdo, para las alianzas, para caminar juntos mirando hacia adelante.
    </p><p class="article-text">
        Desde que el Parlamento de Canarias fuese elegido en diciembre de 2019 para asumir la responsabilidad de la presidencia de CALRE durante 2020 y reelegido para esa funci&oacute;n en enero de 2021 para continuar al frente de la conferencia hasta diciembre de este a&ntilde;o, nos hemos centrado en el relanzamiento de este foro, que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os permaneci&oacute; sumido en una cierta par&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos en que los parlamentos y asambleas regionales con capacidad legislativa representan la voluntad de nada menos que 200 millones de habitantes de la UE, podemos decir, con orgullo, que estamos en posici&oacute;n de afirmar que los valores fundacionales del proyecto europeo est&aacute;n m&aacute;s vigentes que nunca: el respeto a la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, estado de derecho y defensa de los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este punto, es necesario subrayar el valor de la solidaridad entre los Estados como f&oacute;rmula para afrontar, desde la unidad, los retos que Europa tiene por delante en este cambio de era que suponen &ldquo;los a&ntilde;os de la pandemia&rdquo;, como representantes del &aacute;mbito cient&iacute;fico ya vaticinaron en pleno confinamiento en 2020.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ejemplo n&iacute;tido del proyecto es la puesta en marcha por la UE de un plan de salud sin precedentes como reacci&oacute;n inmediata ante el virus. La respuesta ha sido contundente y los Estados miembros afirman abiertamente que es necesario avanzar hacia una mayor resistencia de la sanidad, una mejor capacidad de respuesta y, en consecuencia, una colaboraci&oacute;n adecuada en el seno de la UE que aporte seguridad a la Europa de los 27. Los fondos Next Generation son una consecuencia m&aacute;s de este nuevo comportamiento de las instituciones europeas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Europa por fin se ha puesto al tel&eacute;fono ha sido, en gran medida, gracias al papel que est&aacute;n desarrollando los parlamentos y asambleas regionales con capacidad legislativa de la UE en la construcci&oacute;n del proyecto. Sigamos trabajando.
    </p><p class="article-text">
        *Presidente del Parlamento de Canarias. Presidente de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de la UE (CALRE)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/europa-pone-telefono_132_8100528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jul 2021 17:56:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Europa se pone al teléfono]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30 de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/30-mayo_129_7982087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Celebr&aacute;bamos en mayo de 2020 el D&iacute;a de Canarias m&aacute;s especial de estos casi cuarenta a&ntilde;os de autonom&iacute;a y lo hac&iacute;amos en un clima de enorme incertidumbre tras dos meses de confinamiento estricto como consecuencia de la irrupci&oacute;n del COVID-19. Una de las pocas cosas claras en aquel entonces era la determinaci&oacute;n de toda la sociedad canaria por vencer a la pandemia, por tratar de vislumbrar un horizonte que fuese m&aacute;s all&aacute; de una situaci&oacute;n desconocida, desbordante y, sobre todo, triste, muy triste.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a este 30 de mayo a&uacute;n en plena lucha contra el COVID-19, pero de manera muy diferente. Hoy, las palabras de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a son, por fortuna, otras: hablamos de apertura, de comienzo, de esperanza, de reactivaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese mensaje de optimismo, no obstante, no nos hace olvidar a las m&aacute;s de 700 personas fallecidas en nuestro archipi&eacute;lago desde que el 31 de enero de 2020 se diagnostic&oacute; el primer caso de la enfermedad. Por ellos, por ellas hemos de continuar unidos sin bajar la guardia, porque a&uacute;n no est&aacute; andado todo el camino.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s de que el Parlamento de Canarias acogiese, por primera vez en su historia, el acto institucional del 30 de Mayo, nos situamos en este D&iacute;a de Canarias 2021 celebrando, en primer lugar, el valor y determinaci&oacute;n del pueblo de Canarias, que ha sabido crecerse ante uno de los mayores desaf&iacute;os de su historia reciente. La ciudadan&iacute;a de las ocho islas ha dado ejemplo diario de resistencia y madurez, asumiendo con enorme responsabilidad una situaci&oacute;n que ha impuesto condiciones y normas en muchos casos realmente complicadas.
    </p><p class="article-text">
        Celebramos hoy tambi&eacute;n la tenacidad de los hombres y mujeres que en este largo a&ntilde;o se han mantenido firmes en su lucha, desde primera l&iacute;nea, contra la pandemia. Para siempre quedar&aacute;n en nuestra retina las im&aacute;genes de la solidaridad, del acompa&ntilde;amiento, de la protecci&oacute;n, del apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Eso es Canarias. Canarias es esa gente an&oacute;nima que no duda ni por un instante en ofrecerse para echar una mano en lo que resulte necesario. Canarias son tantas y tantas personas que han sacado lo mejor de s&iacute; mismas para salvar vidas. Canarias es la respuesta colectiva a un enemigo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Canarias es, tambi&eacute;n, espacio de libertad y convivencia. Cuando nuestro foro de di&aacute;logo y representaci&oacute;n por excelencia, el Parlamento de Canarias, se prepara para cumplir cuarenta a&ntilde;os en esta d&eacute;cima legislatura, podemos decir con orgullo que hemos sabido manejar con acierto y habilidad los mecanismos que nos otorga el sistema democr&aacute;tico para demostrarle al mundo que en estas ocho islas, las diferencias y discrepancias construyen debates que enriquecen.
    </p><p class="article-text">
        Canarias es Europa. Nuestra lejan&iacute;a no resta ni un &aacute;pice de sentimiento europe&iacute;sta y, desde la defensa del papel indiscutible que juegan las regiones en la construcci&oacute;n de un proyecto europeo cuya solidez se exige m&aacute;s necesaria que nunca, reclamamos, en un proceso justo de recuperaci&oacute;n, ser escuchados y tenidos en cuenta. Solamente as&iacute; se estar&aacute; a la altura de los desaf&iacute;os que afrontamos, desaf&iacute;os como pueden serlo el reto demogr&aacute;fico o los movimientos migratorios.
    </p><p class="article-text">
        Canarias es respeto, concordia y tolerancia. Como pueblo emigrante, sabemos lo que significa partir hacia lo desconocido, tener que abandonar nuestro hogar para labrarnos un futuro mejor. Por tanto, ante la crisis humanitaria que afrontamos, la respuesta debe ser acorde a los valores de un territorio, Europa, que ha de garantizar los derechos, la libertad y la dignidad de las personas Canarias es capacidad de reinventarnos, de convertir en oportunidades las adversidades. Por esa raz&oacute;n, este punto de inflexi&oacute;n que representa el COVID- 19 debe ser el momento para resetearnos, para decidir lo que queremos para nuestra tierra a partir de ahora y defender cuanto seamos capaces de mejorar.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros aciertos y errores de hoy forjar&aacute;n la Canarias del ma&ntilde;ana, la que dejaremos de herencia a nuestros hijos y nietos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/30-mayo_129_7982087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 May 2021 14:54:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[30 de mayo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Unión Europea de la Salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/union-europea-salud_129_7803825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea ha reaccionado a la pandemia de COVID-19 con la puesta en marcha de un plan de salud sin precedentes. Frente a la tibia respuesta que ofreci&oacute; a graves crisis anteriores, vemos que la salud es hoy la gran prioridad de las instituciones europeas, una apuesta que pasa irremediablemente por la cooperaci&oacute;n y el entendimiento entre Estados.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea, a trav&eacute;s de su presidenta, &Uacute;rsula Von der Leyen, ha sido contundente en la defensa de la EU4Health: es necesario avanzar hacia una mayor resistencia de la sanidad, una mejor capacidad de respuesta y, en consecuencia, una colaboraci&oacute;n adecuada en el seno de la UE que aporte seguridad a la Europa de los 27.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente seguridad, capacidad de actuaci&oacute;n y solvencia lo que demanda la ciudadan&iacute;a europea. Si algo hemos aprendido de la pandemia es que no se puede titubear ante una amenaza grave, por desconocida que sea. La irrupci&oacute;n del COVID-19 ha puesto de manifiesto, por un lado, la plena vigencia de los valores fundaciones del proyecto europeo, pero tambi&eacute;n los d&eacute;ficits que todav&iacute;a arrastra una Uni&oacute;n llamada a una cooperaci&oacute;n plena que se le resiste una y otra vez. No debe resultar sencillo poner de acuerdo a los sistemas sanitarios de la UE cuando vemos las enormes diferencias que existen entre ellos en cuestiones b&aacute;sicas como el modelo implantado -Beveridge o Bismark-, la poblaci&oacute;n, los h&aacute;bitos, la esperanza de vida o la mayor o menor importancia que en forma de recursos dan sus instituciones a la salud.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener la suficiente madurez institucional como para identificar los errores, aprender de ellos y lograr convertirlos en el impulso necesario para avanzar. La COVID-19 es un claro ejemplo de ello, una demostraci&oacute;n de lo esencial que resulta trabajar codo con codo.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, las enfermedades cardiovasculares, el c&aacute;ncer, las enfermedades respiratorias cr&oacute;nicas y la diabetes son las principales causas de muerte prematura. Se cobran la vida de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas cada a&ntilde;o, m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas que se encuentran en edad de trabajar. Ahora, la UE presenta el m&aacute;s ambicioso plan de salud hasta la fecha &ndash;unos 5.100 millones de euros- y lo hace como reacci&oacute;n a la pandemia. Esta respuesta de la &lsquo;casa europea&rsquo;, para que funcione, requiere retroalimentaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n entre estados: por mucho dinero que tenga, ninguna familia funciona si sus miembros no hablan entre ellos, si no colaboran.
    </p><p class="article-text">
        La sanidad es competencias de los Estados, pero se trata de optimizar la coordinaci&oacute;n ante nuevas amenazas que pudieran aparecer y continuar fortaleciendo la ansiada colaboraci&oacute;n. Debemos entender que lo que ocurre en un Estado o en una regi&oacute;n ocurre en toda la Uni&oacute;n y que no se puede abandonar a nadie a su suerte.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; resultan fundamentales las autoridades regionales, cuyo papel es clave para garantizar la cohesi&oacute;n econ&oacute;mica, social y territorial, objetivos principales de la Uni&oacute;n Europea. Cuando se obstaculiza u obvia esa funci&oacute;n, aparece el grave riesgo de que muchas de estas regiones puedan quedar rezagadas en procesos tan prioritarios ahora como puede ser la recuperaci&oacute;n en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        Para apuntalar una UE de la salud lo suficientemente s&oacute;lida, universal, igualitaria, equitativa en el acceso y con capacidad real de afrontar los retos que se avecinan, en cada paso que se d&eacute; no puede perderse de vista el papel vital que juegan la innovaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n como condiciones para la eficiencia y resistencia ante las amenazas.
    </p><p class="article-text">
        Es especialmente destacable la propuesta de la Comisi&oacute;n de un nuevo reglamento sobre las amenazas transfronterizas graves para la salud, con los objetivos de reforzar la participaci&oacute;n, fortalecer la vigilancia o mejorar la notificaci&oacute;n de datos, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        El camino hacia una Uni&oacute;n Europea de la salud lleva aparejada una apuesta irrenunciable por la sanidad p&uacute;blica. Nunca antes como ahora result&oacute; tan evidente la necesidad defenderla y protegerla, y nunca antes vimos tampoco, con tanta nitidez, su calidad ni la profesionalidad y compromiso de sus trabajadores y trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        La otra apuesta pasa, de forma inequ&iacute;voca, por una renovaci&oacute;n del marco jur&iacute;dico, as&iacute; como por el aumento de la capacidad de respuesta de agencias como el Centro Europeo para la Prevenci&oacute;n y el Control de las Enfermedades (ECDC) o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). La optimizaci&oacute;n de recursos adopta una especial singularidad en todo este proceso, en esta apuesta firme por invertir en la sanidad del siglo XXI que queremos para Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/union-europea-salud_129_7803825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Apr 2021 09:39:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Unión Europea de la Salud]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Compromiso con la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/compromiso-democracia_129_7328818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se cumplen cuarenta a&ntilde;os del intento fallido de golpe de Estado en nuestro pa&iacute;s. Las im&aacute;genes de los asaltantes, de los diputados y diputadas, del presidente del Gobierno en su esca&ntilde;o, los disparos en el Congreso de los Diputados, el mensaje de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, la liberaci&oacute;n final y las multitudinarias manifestaciones por la libertad y la democracia que se produjeron luego forman parte, indefectiblemente, de la historia de nuestra democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel 23 de febrero de 1981, se vivieron en el Congreso de los Diputados, tambi&eacute;n en toda Espa&ntilde;a, las diecisiete horas y media m&aacute;s largas de una reci&eacute;n estrenada democracia que se vio amenazada por quienes, mediante el uso de la fuerza, no aceptaban la apuesta mayoritaria del pueblo espa&ntilde;ol por los valores de una nueva etapa que se abr&iacute;a paso en nuestro pa&iacute;s, por dejar atr&aacute;s d&eacute;cadas de totalitarismo y avanzar hacia una democracia plena y homologable al resto de las democracias del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esos momentos de angustia, de tensi&oacute;n, de incertidumbre, lo fueron tambi&eacute;n de convicci&oacute;n absoluta en la Constituci&oacute;n y en lo que significaba y significa como pacto de convivencia, de rechazo a la violencia y de apuesta por un espacio de libertades sustentado en la tolerancia y el respeto. Ese episodio represent&oacute; una exigente prueba para aquella joven democracia y, posiblemente, el hecho que la consolid&oacute; durante las siguientes cuatro d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 23F sirvi&oacute; para poner a prueba la solidez de las nuevas instituciones, la valent&iacute;a y la fortaleza de las y los dem&oacute;cratas. Esa provocaci&oacute;n autoritaria obtuvo una respuesta en el sentido contrario del pretendido por los golpistas: reforz&oacute;&nbsp;el compromiso del pueblo espa&ntilde;ol con el proyecto democr&aacute;tico iniciado seis a&ntilde;os antes y ratific&oacute;, ya en ese entonces, que en nuestro pa&iacute;s no volver&iacute;a a haber espacio nunca m&aacute;s para la fuerza, para la violencia ni para la vuelta a tiempos de restricciones de libertades, que un marco de convivencia de libertades y garant&iacute;as ser&iacute;a el lugar com&uacute;n de convivencia entre las espa&ntilde;olas y los espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta hoy imprescindible reflexionar colectivamente sobre el hecho de que la democracia, su sistema de libertades y garant&iacute;as deben ser reforzados d&iacute;a a d&iacute;a, que existe un resurgir en el seno de las democracias liberales de pulsiones autoritarias y que la mejor forma de defender la democracia es con m&aacute;s democracia, justo como lo hicieron quienes nos precedieron en la acci&oacute;n p&uacute;blica y pol&iacute;tica hace ahora cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes recientes del asalto al Capitolio en Estados Unidos, una de las cunas de las democracias occidentales, ponen de manifiesto que los dem&oacute;cratas debemos entender que cualquier conquista en libertades y derechos debe ser defendida y reforzada cada d&iacute;a. Debemos igualmente redoblar el esfuerzo para transmitir a las nuevas generaciones que han crecido en libertad -y que deber&aacute;n velar por ella en el futuro- que la fortaleza de la democracia estriba justo en su debilidad y que no siempre vivimos en el espacio de convivencia del que ellos y ellas, por fortuna, disfrutan.
    </p><p class="article-text">
        Justo cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando en nuestro pa&iacute;s disfrutamos de una democracia plena, la historia ha querido que esta fecha coincida con la celebraci&oacute;n de un pleno del Parlamento de Canarias, el espacio de la palabra, del debate y del acuerdo entre los canarios y las canarias, un Parlamento que en esta d&eacute;cima legislatura tambi&eacute;n cumplir&aacute; cuarenta a&ntilde;os de existencia. Recordemos con respeto a todos los hombres y mujeres que en estas cuatro d&eacute;cadas han dado lo mejor de s&iacute; mismos para consolidar el Estado de derecho en nuestro pa&iacute;s y reiterar el compromiso con la democracia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/compromiso-democracia_129_7328818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Mar 2021 09:44:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Compromiso con la democracia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Compromiso con la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/compromiso-democracia_129_7256498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se cumplen cuarenta a&ntilde;os del intento fallido de golpe de Estado en nuestro pa&iacute;s. Las im&aacute;genes de los asaltantes, de los diputados y diputadas, del presidente del Gobierno en su esca&ntilde;o, los disparos en el Congreso de los Diputados, el mensaje de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, la liberaci&oacute;n final y las multitudinarias manifestaciones por la libertad y la democracia que se produjeron luego forman parte, indefectiblemente, de la historia de nuestra democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel 23 de febrero de 1981, se vivieron en el Congreso de los Diputados, tambi&eacute;n en toda Espa&ntilde;a, las diecisiete horas y media m&aacute;s largas de una reci&eacute;n estrenada democracia que se vio amenazada por quienes, mediante el uso de la fuerza, no aceptaban la apuesta mayoritaria del pueblo espa&ntilde;ol por los valores de una nueva etapa que se abr&iacute;a paso en nuestro pa&iacute;s, por dejar atr&aacute;s d&eacute;cadas de totalitarismo y avanzar hacia una democracia plena y homologable al resto de las democracias del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esos momentos de angustia, de tensi&oacute;n, de incertidumbre, lo fueron tambi&eacute;n de convicci&oacute;n absoluta en la Constituci&oacute;n y en lo que significaba y significa como pacto de convivencia, de rechazo a la violencia y de apuesta por un espacio de libertades sustentado en la tolerancia y el respeto. Ese episodio represent&oacute; una exigente prueba para aquella joven democracia y, posiblemente, el hecho que la consolid&oacute; durante las siguientes cuatro d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 23F sirvi&oacute; para poner a prueba la solidez de las nuevas instituciones, la valent&iacute;a y la fortaleza de las y los dem&oacute;cratas. Esa provocaci&oacute;n autoritaria obtuvo una respuesta en el sentido contrario del pretendido por los golpistas: reforz&oacute;&nbsp;el compromiso del pueblo espa&ntilde;ol con el proyecto democr&aacute;tico iniciado seis a&ntilde;os antes y ratific&oacute;, ya en ese entonces, que en nuestro pa&iacute;s no volver&iacute;a a haber espacio nunca m&aacute;s para la fuerza, para la violencia ni para la vuelta a tiempos de restricciones de libertades, que un marco de convivencia de libertades y garant&iacute;as ser&iacute;a el lugar com&uacute;n de convivencia entre las espa&ntilde;olas y los espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta hoy imprescindible reflexionar colectivamente sobre el hecho de que la democracia, su sistema de libertades y garant&iacute;as deben ser reforzados d&iacute;a a d&iacute;a, que existe un resurgir en el seno de las democracias liberales de pulsiones autoritarias y que la mejor forma de defender la democracia es con m&aacute;s democracia, justo como lo hicieron quienes nos precedieron en la acci&oacute;n p&uacute;blica y pol&iacute;tica hace ahora cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes recientes del asalto al Capitolio en Estados Unidos, una de las cunas de las democracias occidentales, ponen de manifiesto que los dem&oacute;cratas debemos entender que cualquier conquista en libertades y derechos debe ser defendida y reforzada cada d&iacute;a. Debemos igualmente redoblar el esfuerzo para transmitir a las nuevas generaciones que han crecido en libertad -y que deber&aacute;n velar por ella en el futuro- que la fortaleza de la democracia estriba justo en su debilidad y que no siempre vivimos en el espacio de convivencia del que ellos y ellas, por fortuna, disfrutan.
    </p><p class="article-text">
        Justo cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando en nuestro pa&iacute;s disfrutamos de una democracia plena, la historia ha querido que esta fecha coincida con la celebraci&oacute;n de un pleno del Parlamento de Canarias, el espacio de la palabra, del debate y del acuerdo entre los canarios y las canarias, un Parlamento que en esta d&eacute;cima legislatura tambi&eacute;n cumplir&aacute; cuarenta a&ntilde;os de existencia. Recordemos con respeto a todos los hombres y mujeres que en estas cuatro d&eacute;cadas han dado lo mejor de s&iacute; mismos para consolidar el Estado de derecho en nuestro pa&iacute;s y reiterar el compromiso con la democracia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://t.me/canariasahora" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/compromiso-democracia_129_7256498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Feb 2021 13:52:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Compromiso con la democracia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias mejor que Andorra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-mejor-andorra_132_7180724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La COVID-19 ha obligado a nuestra sociedad a reinventarse en pr&aacute;cticamente todos los aspectos del d&iacute;a a d&iacute;a. La pandemia ha demostrado la r&aacute;pida capacidad de adaptaci&oacute;n del ser humano -aunque en este caso con altas dosis de resignaci&oacute;n- y, tambi&eacute;n, la posibilidad de encontrar siempre un plan B si tiramos de ingenio y creatividad.
    </p><p class="article-text">
        Los meses de confinamiento, con las pantallas como casi &uacute;nicas ventanas al exterior, han servido para acelerar, en gran medida, un modelo de entretenimiento y de acceso a contenidos que ya compiten y que, en muchos casos, superan los tradicionales. Las nuevas generaciones y los no tan j&oacute;venes buscan su entrenamiento lejos de las f&oacute;rmulas de televisi&oacute;n cl&aacute;sicas, no se informan por los medios tradicionales e, incluso, determinadas redes sociales que para sus padres o hermanos mayores fueron una revoluci&oacute;n hace pocos a&ntilde;os las observan con desd&eacute;n y las consideran obsoletas. En este nuevo mundo que se abre y que cambia a toda velocidad, la palabra &lsquo;youtuber&rsquo; se ha incorporado a nuestro l&eacute;xico con naturalidad y hoy vemos ese sector como uno de los principales objetivos comerciales de publicistas y patrocinadores por la tremenda repercusi&oacute;n que las opiniones de esos profesionales tienen entre su p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sencillamente les siguen millones de personas y eso no solo es un cambio cultural, sino un cambio en muchos modelos de negocio. Esta combinaci&oacute;n de elementos ha hecho que un pu&ntilde;ado de j&oacute;venes, de pronto, desde la habitaci&oacute;n de su casa, con muy pocos medios, hayan dado un salto econ&oacute;mico sin precedentes. Har&iacute;amos mal en despreciar el fen&oacute;meno de los youtubers y en no entender que son una manifestaci&oacute;n m&aacute;s de un mundo cambiante, que es m&aacute;s &uacute;til entender el secreto de su &eacute;xito y, desde luego, no generalizar. Los hay malos, buenos, inteligentes, soeces, ingeniosos, burdos, como en casi todas las manifestaciones del entretenimiento o de la difusi&oacute;n de contenidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como digo, aparejado al boom de los youtubers viene, indefectiblemente, su despegue econ&oacute;mico. Nada nuevo en nuestro modelo econ&oacute;mico. Y a rengl&oacute;n seguido viene otro debate de nuestras sociedades: la tributaci&oacute;n de los beneficios que se obtienen de sus actividad y, como en otras actividades econ&oacute;micas -deportistas, artistas, empresarios-, algunos de ellos han decidido irse &ldquo;fugando&rdquo; de nuestro pa&iacute;s para mudar su domicilio fiscal especialmente a Andorra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Rubius, Vegetta777, Willyrex, TheGrefg, Makiman131 o Alexby11 ya lo han hecho y la pol&eacute;mica se ha trasladado de manera inmediata a las redes y medios de comunicaci&oacute;n tradicionales, cuestion&aacute;ndose la &eacute;tica de que alguien que obtiene sus principales beneficios -tanto econ&oacute;micos como de popularidad- en nuestro pa&iacute;s tribute en otro con tipos impositivos menores y, de esa manera, no contribuir con sus impuestos al mantenimiento de los servicios p&uacute;blicos en su pa&iacute;s, algo que en esta pandemia hemos visto que son esenciales y que solo se mejoran con m&aacute;s recursos. Lo de la gesti&oacute;n de esos recursos no pude ser un excusa para largarse. Eso se arregla votando, echando a los malos gestores y exigiendo una eficaz gesti&oacute;n de los recursos, no march&aacute;ndose a otro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongamos el ejemplo de un youtuber muy conocido, quien m&aacute;s seguidores tiene: en Andorra pagar&aacute; unos 400.000 euros en impuestos. En Espa&ntilde;a pagar&iacute;a 2 millones. Recordemos que en la Ley de Presupuestos Generales del Estado 2021 aparece un nuevo tramo del IRPF del 47% para las rentas superiores a los 300.000 euros al a&ntilde;o. Andorra tiene un &uacute;nico tramo de IRPF: el 10%.
    </p><p class="article-text">
        En la cara B de la moneda est&aacute;n esos otros youtubers contrarios a este &eacute;xodo desde argumentos diversos: contribuir con sus impuestos a los servicios p&uacute;blicos en Espa&ntilde;a, estar cerca de sus amigos y familia&hellip; Es el caso de Ibai Llanos o AlexElCapo. Haciendo honor a su capacidad de influencia, Ibai Llanos volvi&oacute; a hacerse viral estos d&iacute;as pero, en esta ocasi&oacute;n, no para diseccionar las entra&ntilde;as de un videojuego, sino para reivindicar la bondad del pago de impuestos. &ldquo;Es un bien com&uacute;n para el pa&iacute;s y un acto de responsabilidad. Siento que mi dinero aporta algo m&aacute;s all&aacute; del bien individual&rdquo;, dec&iacute;a contundente a trav&eacute;s de su canal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde realizo el siguiente planteamiento: los youtubers y modelos de negocio similares basados en las posibilidades que generan los actuales modos de conexi&oacute;n, de generaci&oacute;n de contenidos, etc&eacute;tera seguir&aacute;n teniendo sus seguidores y seguir&aacute;n generando, por tanto, ingresos. En consecuencia, en alg&uacute;n lugar tendr&aacute;n que seguir tributando por los mismos, m&aacute;s all&aacute; de que la actividad nos pueda parecer m&aacute;s o menos interesante. Al fin y al cabo, hablamos b&aacute;sicamente de entretenimiento y generaci&oacute;n de ciertos contenidos. Es entonces cuando surge la pregunta: &iquest;qu&eacute; se conoce de Canarias y su especial r&eacute;gimen fiscal en el resto de Espa&ntilde;a y en el mundo? &iquest;Saben estos youtubers asentados en la fr&iacute;a y triste Andorra que, frente al 21% de IVA en Espa&ntilde;a, en la soleada Canarias tenemos un tipo de IGIC al 7%? &iquest;Saben que el 25% del impuesto de sociedades de Espa&ntilde;a -en Andorra el tipo m&aacute;ximo es del 10%- es en Canarias el m&aacute;s bajo de Europa, reduci&eacute;ndose hasta el 4%? &iquest;Conocen las ventajas fiscales de la Zona Especial Canaria (ZEC)?
    </p><p class="article-text">
        Es muy probable que no los sepan o que sus asesores fiscales, por alguna raz&oacute;n, no han terminado de ver las oportunidades de las especificidades fiscales de Canarias como una opci&oacute;n real y &eacute;ticamente correcta de seguir tributando en su pa&iacute;s y contribuir al mantenimiento de los servicios p&uacute;blicos del lugar en el que generan su actividad. Por ejemplo, la ZEC permite, cumpliendo algunos sencillos requisitos (entre ellos acogerse a un modelo societario) y bajo la estricta garant&iacute;a de la Uni&oacute;n Europea, esa baja tributaci&oacute;n al gravamen especial del 4%. Por otra parte, algunos servicios digitales encuentran en Canarias una tasa de retorno m&aacute;s alta si generan empleo alrededor de esa actividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, tenemos la m&aacute;s que demostrada solvencia que otorga la actualizaci&oacute;n del REF en la reforma del Estatuto de Autonom&iacute;a de Canarias de 2019, tenemos unas condiciones fiscales &uacute;nicas en Espa&ntilde;a y en el territorio de la UE. A un escenario tributario muy atractivo se unen otras condiciones que deber&iacute;an hacer de nuestras islas un destino obligado para el asentamiento de actividades econ&oacute;micas similares a la que generan los&nbsp; youtubers. Buen clima, seguridad personal y sanitaria, buena conexi&oacute;n a la red y la posibilidad de estar en cualquier capital europea de modo directo en apenas unas horas de vuelo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace apenas tres meses, Canarias se promocionaba como destino id&oacute;neo para el teletrabajo. La realidad impuesta por el virus nos ha obligado a inventar nuevas f&oacute;rmulas para seguir trabajando y, tambi&eacute;n, para buscar otros canales por los que atraer inversi&oacute;n a nuestras islas a la vista del par&oacute;n que sufre nuestro principal motor econ&oacute;mico, el turismo.&nbsp; Es un ejemplo m&aacute;s de lo que Canarias puede ofrecer y por d&oacute;nde puede ir un futuro menos dependiente del sector tur&iacute;stico. Hablamos de actividades con casi ning&uacute;n impacto sobre el territorio y que no requieren de grandes infraestructuras. Los sectores, adem&aacute;s, no solo son compatibles, sino complementarios. La publicidad y promoci&oacute;n que se puede generar para Canarias a trav&eacute;s del alcance de las audiencias de estos modelos de entretenimiento son precisamente los canales m&aacute;s eficaces para llegar a millones de personas. Las campanadas de fin de a&ntilde;o de Ibai en Twitch han sido un buen ejemplo. As&iacute; que mejor Canarias que Andorra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>* Presidente del Parlamento de Canarias</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-mejor-andorra_132_7180724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jan 2021 16:28:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Canarias mejor que Andorra]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es populismo, es fascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-populismo-fascismo_132_6734858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El asalto al Capitolio por la turba alentada desde el despacho oval por Donald Trump ha conmocionado al mundo, sobre todo a la ciudadan&iacute;a de las democracias occidentales que siempre mira al sistema pol&iacute;tico de Estados Unidos como una especie de espejo. Unas veces para mirarse en &eacute;l, otras para buscar las diferencias, otras porque sabemos que, nos guste m&aacute;s o nos guste menos, con sus imperfecciones y contradicciones, la democracia en Estados Unidos ha sido durante m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os un referente. Los principios que fundaron este pa&iacute;s, a&ntilde;os antes de la Revoluci&oacute;n Francesa, han inspirado al resto del mundo en la b&uacute;squeda de sistemas pol&iacute;ticos en los que se garantizan derechos ciudadanos y libertades. Ver profanado violentamente el sanctasanct&oacute;rum de su democracia por una panda de energ&uacute;menos que se han tragado todas las mentiras y la manipulaci&oacute;n que llevaron a Trump a la Casa Blanca y que ha sido el ep&iacute;logo de su ignominiosa presidencia, en mayor o menor medida nos ha hecho pensar en nosotros mismos, en nuestras propias democracias, que se han visto contaminadas estos a&ntilde;os por el trumpismo, y nos hemos estremecido pensando que no estamos tan lejos como podr&iacute;a parecer de sufrir algo similar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, una parte de la derecha europea y tambi&eacute;n en nuestro pa&iacute;s le han venido riendo las gracias al fen&oacute;meno Trump y a su modo mezquino de hacer pol&iacute;tica, pulverizando todos los d&iacute;as una l&iacute;nea roja de las reglas de la convivencia democr&aacute;tica, desprestigiando las instituciones pero ejerciendo el poder de manera despiadada y sin moral ni &eacute;tica algunas. Todo ello con la colaboraci&oacute;n, por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, de determinados grupos de comunicaci&oacute;n que han sido el altavoz imprescindible de mentiras, bulos, noticias falsas, y disparatadas teor&iacute;as conspirativas. No nos enga&ntilde;emos; en el fondo lo de siempre: mantener los privilegios de unos pocos frente a la mayor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos, mayoritariamente desde la izquierda, hemos denunciado ese modo de hacer pol&iacute;tica, el riesgo que supon&iacute;a aceptar en el discurso pol&iacute;tico como normal ese modo de estar en el espacio de debate p&uacute;blico, el da&ntilde;o irreparable que suponen los atentados de baja intensidad hacia el sistema democr&aacute;tico que se van tolerando d&iacute;a a d&iacute;a. Es un veneno que se va inoculando no de golpe, sino en peque&ntilde;as dosis, porque no se persigue acabar con el envenenado, sino que termine por acostumbrarse al emponzo&ntilde;amiento y as&iacute; acabar completamente colonizado por el veneno, normaliz&aacute;ndolo. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha roto algo que era hasta ahora, en el debate pol&iacute;tico, incuestionable: la verdad de los hechos. Lo dec&iacute;a Barack Obama recientemente en una entrevista. Si no se acepta ni siquiera la verdad sobre los hechos, el debate sobre la pol&iacute;tica es imposible. Y la tolerancia, la complicidad, la simpat&iacute;a hacia esa forma de hacer pol&iacute;tica -que se ha copiado en otros pa&iacute;ses del mundo, con un Steve Bannon de ap&oacute;stol por Europa y por algunos pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica- nos ha llevado, desde aquellos inicios cuando se minti&oacute;, se manipul&oacute; y se arm&oacute; una historia inventada sobre la partida de nacimiento de Barack Obama, hasta el asalto al Capitolio. Ahora, las derechas (no todas) que le han re&iacute;do las gracias al trumpismo, que le han copiado el estilo, que vieron en ello un modo r&aacute;pido y simple de contrarrestar el discurso de la izquierda tras la crisis financiera de la pasada d&eacute;cada, que ponen en duda la legitimidad de gobiernos democr&aacute;ticos, que han extendido la idea de que solo hay un modo de ser un buen patriota, el suyo, y que han ido inoculando el veneno tambi&eacute;n en nuestras democracias europeas, se han visto retratadas y han querido desmarcarse a toda velocidad tras ver lo sucedido en Washington. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en una buena parte, no lo han hecho condenando lo sucedido sin m&aacute;s y reivindicado la vuelta a los valores democr&aacute;ticos y a la fortaleza de las instituciones, como ha hecho un buen n&uacute;mero de pol&iacute;ticos del GOP en Estados Unidos, sino que han corrido a defenderse del trumpismo con una estrategia al m&aacute;s puro estilo trumpista: comparar lo sucedido en el Capitolio con otros movimientos ciudadanos y pol&iacute;ticos y, de ese modo, tapar sus propias verg&uuml;enzas trumpistas con m&aacute;s de lo mismo. &ldquo;As&iacute; acaban todos los populismos&rdquo; es la frase m&aacute;s recurrida para salir del atolladero que supon&iacute;a tener que condenar lo sucedido en la toma del Capitolio sin admitir lo obvio y resistirse a decir la verdad. Y han llegado en su viaje al trumpismo profundo a comparar las protestas democr&aacute;ticas en el exterior de los parlamentos y asambleas legislativas con el asalto y la profanaci&oacute;n del Capitolio en Washington. Pero lo de Trump no es populismo; es fascismo puro y duro y lo han estado engordando. El chat de sables oxidados de militares espa&ntilde;oles proponiendo acabar con 25 millones de ciudadanos es un ejemplo. Y cuanto m&aacute;s tardemos en decirlo claramente, m&aacute;s pondremos en riesgo nuestra convivencia y las reglas del sistema democr&aacute;tico. Repito, lo de Trump no es populismo, es fascismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La base ideol&oacute;gica del movimiento pol&iacute;tico que ha liderado Donald Trump se ha basado en varias de las recetas cl&aacute;sicas del fascismo: odio al extranjero, odio a otras razas, teor&iacute;as de conspiraci&oacute;n,&nbsp; odio a las creencias dentro del propio pa&iacute;s que no se ajusten a las del est&aacute;ndar del &lsquo;amercian white man&rsquo; y, obviamente, una supremac&iacute;a racial. Lo vimos claramente en los asaltantes al Capitolio. Ni un hombre o mujer de raza negra, banderas confederadas y s&iacute;mbolos claramente fascistas. Por eso, no es populismo. El &lsquo;America first&rsquo; es una revisi&oacute;n de los esl&oacute;ganes fascistas de la Alemania nazi y de la Italia de Mussolini. Lo us&oacute; ya un grupo de estadounidenses pronazis que se opon&iacute;a a que Estados Unidos combatiera a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. 20.000 personas reunieron en el Madison en febrero de 1939. El uso de la violencia es el &uacute;ltimo nivel para distinguirlo. Lo vimos en el Capitolio y en otros puntos de Estados Unidos. Ya hab&iacute;a habido avisos, como la masacre de Charlottesville. Trump tard&oacute; d&iacute;as en condenar a los supremacistas y al propio Ku Klux Klan. Sus primeras palabras fueron de condena a &ldquo;la violencia de muchas partes&rdquo;, como si la violencia hubiera sido ejercida desde unos y otro manifestantes. Muy parecido al &ldquo;as&iacute; acaban todos los populismos&rdquo; de los que les cuesta decir sencillamente fascismo. Una equidistancia para que todo parezca igual, pero no lo es. No es populismo, es fascismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Presidente del Parlamento de Canarias </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Presidente de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de la UE - CALRE</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-populismo-fascismo_132_6734858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jan 2021 18:52:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No es populismo, es fascismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tesis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tesis_132_1933018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El trumpismo ha llegado a Espa&ntilde;a. O quiz&aacute; ya exist&iacute;a desde hace tiempo pero no ten&iacute;amos un nombre apropiado para describir lo que suele hacer una parte de la derecha ideol&oacute;gica y medi&aacute;tica de este pa&iacute;s cuando gobierna la izquierda. Lo vimos durante los atentados del 11 de marzo y su versi&oacute;n sobre lo que ocurri&oacute; y sobre la victoria electoral de Zapatero, pero la estamos viviendo con una rabia e intensidad brutal en estos primeros cien d&iacute;as del gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Una parte de la derecha de este pa&iacute;s se siente ileg&iacute;timamente usurpada del poder. Existe un tic que se arraiga en el adn de la derechona ib&eacute;rica seg&uacute;n el cual Espa&ntilde;a y el poder les pertenece por Derecho natural y por tanto, cuando gobierna la izquierda, el PSOE, se da una situaci&oacute;n ilegitima. Si eso es as&iacute; cuando se ganan elecciones imaginen lo que piensan ahora que el gobierno ha cambiado por una moci&oacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        Durante el mandato de Barak Obama la ultraderecha norteamericana, furiosa por la victoria de un dem&oacute;crata de raza negra, comenz&oacute; una despiadada caza del presidente. Esa cacer&iacute;a no tuvo l&iacute;mites ni &eacute;ticos ni morales. Toda val&iacute;a con tal de abatir al primer presidente afroamericano de la historia de Estados Unidos. Esta cacer&iacute;a alcanz&oacute; su auge en relaci&oacute;n con las dudas sobre el lugar de nacimiento de Obama. Como sabemos, para poder ser presidente de los Estados Unidos se exige el requisito de haber nacido en el pa&iacute;s. La ultraderecha norteamericana con toda su artiller&iacute;a medi&aacute;tica inici&oacute; una campa&ntilde;a, a la que se sum&oacute; alegremente Donald Trump, para poner en duda que Obama hubiera nacido en Estados Unidos, y afirmar que realmente el presidente hab&iacute;a nacido en Kenia. El acoso fue tal, y la difamaci&oacute;n y la campa&ntilde;a tan despiadada y llena de mentiras, que Obama y la Casa Blanca terminaron por hacer p&uacute;blico el certificado de nacimiento del presidente. Lo hizo en abril de 2011. No quedaron dudas de que se trataba de una campa&ntilde;a mezquina y de cacer&iacute;a hacia Obama. No hab&iacute;a nacido en Kenia, sino en Estados Unidos. Pero al trumpismo y a los creadores de las <em>fake news</em>, es decir de mentir como bellacos a sabiendas de que lo hac&iacute;an, les daba igual el certificado de nacimiento, les importaba un pito la verdad. Y a&uacute;n hoy esa ultraderecha norteamericana sigue creyendo que Obama no naci&oacute; en su pa&iacute;s. No fue hasta el 2016 en el que el propio Trump, con la boca peque&ntilde;a dej&oacute; de poner en duda el lugar de nacimiento de Obama. Ahora el modelo se ha exportado a nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A la derechona patria, social, medi&aacute;tica y pol&iacute;tica por la que est&aacute;n peleando Rivera y Casado por ver quien la representa mejor, les importa un pito si la tesis doctoral de Pedro S&aacute;nchez est&aacute; o no publicada, si la hizo o no de manera correcta, si tiene o no calidad, etc. Empezaron negando su existencia y terminar&aacute;n por decir que no les gusta la encuadernaci&oacute;n. Cada exigencia de transparencia que se cumple sobre la tesis doctoral de S&aacute;nchez coloca el nivel del trumpismo ca&ntilde;&iacute; en el siguiente escalaf&oacute;n. Les da igual, porque el trumpismo espa&ntilde;ol no busca la verdad, busca extender el odio y la furia contra quien representa un cambio pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a y parar su propia sangr&iacute;a electoral. El nivel de cinismo es tal que los mismos que durante a&ntilde;os justificaron a un presidente que mand&oacute; mensajes de &aacute;nimo a un tesorero corrupto, la destrucci&oacute;n de ordenadores a martillazos para ocultar pruebas, un presidente que minti&oacute; en sede judicial, que se pagara la reforma de la sede del PP con dinero negro, las comparecencias por plasma, los correas, los Gonz&aacute;lez, los bigotes, los zaplanas y los camps, ahora cuando el list&oacute;n &eacute;tico y moral lo ha colocado el presidente S&aacute;nchez a la altura de la sociedad a la que se pretende representar, ahora esos mismos exigen lo que ni ellos mismos han sido capaces de cumplir. Un Casado que est&aacute; siendo investigado por su m&aacute;ster, que nos tom&oacute; a todos el pelo con sus estudios en Aravaca, un portavoz del PP lanza aceitunas que ha mantenido oculta su tesis doctoral mientras fustigaba al presidente por la suya, o un Rivera que posee un curriculum modalidad Benjamin Buton que va decreciendo con los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero si paramos un poco el ruido furioso del trumpismo espa&ntilde;ol, podemos darnos cuenta de que la batalla &eacute;tica ya la han perdido antes de empezar. Puede que amarren as&iacute; a una parte m&aacute;s ultra de su espectro electoral, pero han perdido el debate. Este gobierno ha cesado a dos ministros en menos de cien d&iacute;as por cuestiones que hasta ahora quedaban por encima del nivel de tolerancia a los comportamientos que se les exig&iacute;an a los representantes p&uacute;blicos. Hasta hace muy poco observ&aacute;bamos con envidia democr&aacute;tica las dimisiones que otros pa&iacute;ses de nuestro entorno se produc&iacute;an por plagiar un trabajo o por cargar al erario p&uacute;blico la comida de la mascota. Pedro S&aacute;nchez cuya llegada a la presidencia se fragu&oacute; por la resistencia del PP a permanecer sin hacer nada en la pestilencia de la Gurtel, y por la necesidad de abrir una nueva etapa pol&iacute;tica de regeneraci&oacute;n en Espa&ntilde;a, ha conseguido que hoy el list&oacute;n moral se haya elevado. Hoy debatimos sobre lo &eacute;tico de falsear un curriculum, hasta hace no mucho lo hac&iacute;amos sobre encontrar un jaguar en el garaje, encargar trajes a medida o inflar las facturas sobre la visita oficial del Papa a Espa&ntilde;a. Pedro S&aacute;nchez y la &eacute;tica p&uacute;blica que ha impuesto ya ha ganado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tesis_132_1933018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Sep 2018 21:51:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tesis]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lazos amarillos y uso del espacio público. Algunas reflexiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lazos-amarillos-espacio-publico-reflexiones_132_1956653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La democracia es un sistema pol&iacute;tico que est&aacute; en permanente debate y evoluci&oacute;n. Por tanto, tambi&eacute;n en riesgo de continua involuci&oacute;n. Un debate continuo sobre el alcance y desarrollo de derechos y libertades que la conforman y que van requiriendo de nuevas interpretaciones en la medida en la que en la sociedad en la que se aplican cambia y aparecen nuevos fen&oacute;menos, pr&aacute;cticas o relaciones sociales y pol&iacute;ticas cuyo alcance requiere de un nuevo encaje democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos asistiendo desde hace ya algunos meses a ra&iacute;z de la colocaci&oacute;n de lazos amarillos en espacios p&uacute;blicos de Catalu&ntilde;a a uno de esos debates que se reactualizan a medida que en nuestra democracia surgen nuevos conflictos democr&aacute;tico o pol&iacute;ticos, en esta ocasi&oacute;n en relaci&oacute;n con el uso pol&iacute;tico o partidista del espacio p&uacute;blico. Deber&iacute;a ser un debate hace largo tiempo despejado tras cuarenta a&ntilde;os de democracia en Espa&ntilde;a, pero es evidente que no es as&iacute;, y que merece la pena reflexionar acerca de las distintas opiniones que se est&aacute;n generando en relaci&oacute;n a esto. El debate est&aacute; siendo tan intenso que estos d&iacute;as hemos visto a dos dirigentes pol&iacute;ticos, en este caso de Ciudadanos, no colocando mensajes o s&iacute;mbolos pol&iacute;ticos propios, sino retirando ellos mismos lazos amarillos de un concreto espacio p&uacute;blico. Lo hicieron el municipio de Alella, rodeados de c&aacute;maras de televisi&oacute;n y dando por tanto publicidad a su propio acto de retirada, haciendo declaraciones acompa&ntilde;ando a ese acto trasmitiendo su opini&oacute;n sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Catalu&ntilde;a, la actuaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a, y la colocaci&oacute;n de lazos amarillos en la calles de esa comunidad aut&oacute;noma. Albert Rivera explicar&iacute;a luego a trav&eacute;s de un tuit su acci&oacute;n en estos t&eacute;rminos &ldquo; Las calles son de todos, seguiremos defendiendo la neutralidad del espacio p&uacute;blico y limpi&aacute;ndolo de propaganda separatista ilegal o ideol&oacute;gica &rdquo;. Con ello, el l&iacute;der de ciudadanos trasmite una concreta forma de interpretar el uso del espacio p&uacute;blico desde un punto de vista pol&iacute;tico que es el que est&aacute; ahora en el centro del debate, y que merece por tanto ser examinada.
    </p><p class="article-text">
        La primera idea que lanza Albert Rivera al retirar los lazos amarillos en Alellaes que el espacio p&uacute;blico es &ldquo; neutro &rdquo;. Y por tanto, es esta la primera cuesti&oacute;n que cabe analizar. &iquest; es el espacio p&uacute;blico neutro en el sentido de que no se pude utilizar para la expresi&oacute;n de ideas pol&iacute;ticas ?, &iquest; se refiere con neutro a que s&oacute;lo se puede utilizar ese espacio p&uacute;blico para trasmitir ideas pol&iacute;ticas que sean &ldquo; neutras &rdquo; ?, &iquest; existe un limite al uso en ese sentido del espacio p&uacute;blico ?, &iquest; el espacio p&uacute;blico es uno s&oacute;lo o hay distintos espacios p&uacute;blico cuyo uso es tambi&eacute;n distinto ?.
    </p><p class="article-text">
        En realidad el espacio p&uacute;blico en nuestro pa&iacute;s no puede considerarse &ldquo; neutro &rdquo; en el sentido que lo quiere utilizar Rivera. Es decir, en el sentido de que en el espacio p&uacute;blico no pueden expresarse ideas pol&iacute;ticas, o que no puede servir para la colocaci&oacute;n de mensajes pol&iacute;ticos. De hecho, la propia retirada de los lazos amarillos por parte del l&iacute;der de Ciudadanos en la manera en la que lo hizo, con medios para explicitar su acci&oacute;n, trasladando un mensaje sobre sus ideas relativas a la situaci&oacute;n de Catalu&ntilde;a, es en si mismo un acto pol&iacute;ticoen un espacio p&uacute;blico que trasmite un mensaje partidista propio. O lo que es lo mismo, el propio Rivera vulnera su propia idea de espacio pol&iacute;tico neutro, lo que indica claramente que parece dif&iacute;cil de defender esa idea de neutralidad. Por otra parte y desde un punto de vista estrictamente democr&aacute;tico, el espacio p&uacute;blico no s&oacute;lo no es &ldquo; neutro &rdquo; sino que no debe serlo. El espacio p&uacute;blico debe ser espacio para el debate, para la expresi&oacute;n pac&iacute;fica de ideas pol&iacute;ticas y reivindicaciones. Andar en la direcci&oacute;n opuesta nos acerca m&aacute;s a un r&eacute;gimen dictatorial y autoritario en el que en el espacio p&uacute;blico est&aacute; vedadoa cualquier manifestaci&oacute;n de car&aacute;cter reivindicativo. Seguramente si pudi&eacute;ramos explicar en tornoa dos o tres ideas b&aacute;sicas un sistema democr&aacute;tico, al margen de poder votar, obviamente lo definir&iacute;amos con un sistema pol&iacute;tico en el que el espacio p&uacute;blico en ning&uacute;n caso es neutro. Resulta evidente enesta l&iacute;nea, que la colocaci&oacute;n de mensajes pol&iacute;ticos en el espacio p&uacute;blico es consecuencia del derecho constitucional a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducci&oacute;n, previsto en el apartado a) del art&iacute;culo 20 de la Carta Magna, que a&ntilde;ade un segundo apartado estableciendo que el ejercicio de estos derechos no puede limitarse mediante ning&uacute;n tipo de censura previa, y estableciendo en su apartado 4 que esas libertades tendr&aacute;n su limite en el respeto a los otros derechos fundamentales reconocidos por la propia Constituci&oacute;n. Por consiguiente, si entendemos que la colocaci&oacute;n de mensajes pol&iacute;ticos en la v&iacute;a p&uacute;blica es un modo de ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n del art&iacute;culo 20 de la Constituci&oacute;n, su colocaci&oacute;n no permite censura previa de ning&uacute;n tipo, encontrando su limite en la posible vulneraci&oacute;n de otros derechos constitucionales. Lo que no parece que concurra en el caso de los lazos amarillos. Por lo tanto, el ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n y a difundir ideas pol&iacute;ticas en el espacio p&uacute;blico no parece que pueda limitarse a priori.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como ya hemos apuntado, la colocaci&oacute;n de mensajes o s&iacute;mbolos pol&iacute;ticos en el espacio p&uacute;blico no es un derecho ilimitado, como no lo es ninguno en un sistema de libertades y derechos. Se puede encontrar un l&iacute;mite justificable en el caso de que las ideas pol&iacute;ticas o mensajes de partido pudieran ser considerados ilegales por el ordenamiento jur&iacute;dico. Es el caso de la exhibici&oacute;n de banderas que representen ideolog&iacute;as que inciten al odio en los recintos deportivos, dado que la ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, as&iacute; lo determina. En Espa&ntilde;asin embargo, no existe una legislaci&oacute;n que impida la exhibici&oacute;n de s&iacute;mbolos en el espacio p&uacute;blico que representen ideas extremistas, incluso banderas franquistas, siempre que quien las porte o el acto en el que se muestren no incite expresamente al odio o a la xenofobia lo que les colocar&iacute;a en la &oacute;rbita del art&iacute;culo 510 del C&oacute;digo Penal, pero su exhibici&oacute;n sin m&aacute;s en el espacio p&uacute;blico no se encuentra limitada. Por tanto, lo mismo resulta de aplicaci&oacute;n a las ideas independentistas y los posibles s&iacute;mbolos de adhesi&oacute;n a esa causa que pudieran colocarse en el espacio p&uacute;blico. Dicho lo cual, si esto no est&aacute; expresamente prohibido, obviamente no lo est&aacute; el portar lazos amarillos en se&ntilde;al de protesta por la encarcelaci&oacute;n de los pol&iacute;ticos responsables de la declaraci&oacute;n unilateral de independencia de Catalu&ntilde;a a los que se les ha imputado varios delitos por parte del Tribunal Supremo. M&aacute;s all&aacute; de que se comparta o no la decisi&oacute;n de la justicia espa&ntilde;ola o se est&eacute; en contra de la declaraci&oacute;n unilateral de independencia o con el denominado &ldquo; proces &rdquo;.&nbsp; La prueba la hemos tenido en este pa&iacute;s durante d&eacute;cadas en las que la colocaci&oacute;n de mensajes a favor del acercamiento por ejemplo de presos de ETA no ha sido nunca prohibida por ning&uacute;n tribunal, siendo un caso en teor&iacute;a m&aacute;s duro de aceptar dado que tras de esas manifestaciones y mensajes se encontraban presos condenados por delitos de sangre y terrorismo. Otra cosa es el enaltecimiento del terrorismo, previsto en el art&iacute;culo &nbsp;578 del C&oacute;digo Penal, y ser&aacute; en ese caso el Tribunal el que deber&aacute; determinar si en cada caso el uso de esos s&iacute;mbolos pudo constituir un medio para cometer el delito o &eacute;ste se cometi&oacute; en un acto en donde se exhibieron este tipo de s&iacute;mbolos o se colocaron en el espacio p&uacute;blico. Pero esta es otra cuesti&oacute;n, y desde luego, la colocaci&oacute;n de lazos amarillos no entrar&iacute;a en ninguno de estos supuestos.
    </p><p class="article-text">
        Donde si encontramos un claro caso de limitaci&oacute;n al uso del espacio p&uacute;blico es en el denominado espacio p&uacute;blico institucional. Ah&iacute; si que existe un deber jur&iacute;dico de neutralidad por parte de las instituciones, derivado del deber general de objetividad y neutralidad de la Administraci&oacute;n ex art&iacute;culo 103.,1 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, y respecto a las entidades locales en lo dispuesto en el art&iacute;culo 6 de la Ley de Bases de R&eacute;gimen Local que establece que las entidades locales sirven con objetividad a los intereses p&uacute;blicos que les est&aacute;n encomendados. Respecto a esto ya ha tenido entre otros el Tribunal Supremo ocasi&oacute;n de pronunciarse en relaci&oacute;n con la colocaci&oacute;n de s&iacute;mbolos independentistas en las fachadas de los Ayuntamientos por ejemplo en periodo electoral, determinando que la neutralidad propia de las administraciones p&uacute;blicas impiden el uso partidista de s&iacute;mbolos que solo identifiquen a una parte de la poblaci&oacute;n y que ese uso del espacio p&uacute;blico institucional no es ajustada al deber de neutralidad de los Poderes P&uacute;blicos y Administraciones. En el mismo sentido se ha pronunciado el Tribunal Superior de Justicia de Catalu&ntilde;a en sentencias como la del pasado 5 de julio de 2018, en la que ha prohibido el izado de una bandera estelada en un m&aacute;stil de una plaza p&uacute;blica realizado por el Ayuntamiento de Sant Cugat. Dicho esto, es obvio que no es el supuesto relativo a la colocaci&oacute;n de lazos amarillos en el espacio p&uacute;blico cuando se realiza por particulares u organizaciones pol&iacute;ticas en bancos, farolas, sem&aacute;foros, etc.. Es decir, existe una diferencia entre que un Ayuntamiento cuelgue una bandera independentista o un lazo amarillo de su fachada o en un m&aacute;stil de una plaza p&uacute;blica, y que un grupo de ciudadanos coloquen en el espacio p&uacute;blico no institucional los mismos s&iacute;mbolos. Es lo que explica que nada impida a priori que al lado de un lazo amarillo alguien coloque un s&iacute;mbolo pol&iacute;tico que apoye el encarcelamiento de los dirigentes pol&iacute;ticos del &ldquo; proces &rdquo;. En este sentido el acto de Rivera de retirar unilateralmente s&iacute;mbolos de expresi&oacute;n de un determinado sentir pol&iacute;tico aunque no se comparta es m&aacute;s criticable que su propia colocaci&oacute;n desde un punto de vista estrictamente democr&aacute;tico del uso del espacio p&uacute;blico que como hemos dicho no es neutral. M&aacute;s bien debe ser plural, debiendo merecer mayor protecci&oacute;n la colocaci&oacute;n de s&iacute;mbolos pol&iacute;ticos que su retirada unilateral por quienes no la compartan pues estos siempre tendr&aacute;n la opci&oacute;n del uso de ese espacio p&uacute;blico con la misma intensidad para la defensa de sus propias ideas. La retirada unilateral de s&iacute;mbolos pol&iacute;ticos del espacio p&uacute;blico en todo caso si merece por tanto cierto grado de reproche y as&iacute; sucede en las campa&ntilde;as electorales cuando las diferentes candidaturas proceden a da&ntilde;ar o retirar por la v&iacute;a de los hechos consumados publicidad electoral de rivales pol&iacute;ticos del espacio p&uacute;blico, pudiendo incluso incurrirse en un delito electoral regulado en el art&iacute;culo 144 de la Ley Org&aacute;nica del R&eacute;gimen Electoral General. Se trata de propiciar un uso pac&iacute;fico del espacio p&uacute;blico y limitar la decisi&oacute;n de retirar o no la publicidad o s&iacute;mbolos pol&iacute;ticos a la autoridad administrativa o judicial competente, obviamente siempre alegando una causa que justifique tal medida, pero nunca de modo unilateral. Rivera por tanto debi&oacute; en todo caso acudir a la v&iacute;a administrativa o judicial, pero nunca retirar por la v&iacute;a de los hechos consumados expresiones pol&iacute;ticas con las que no est&aacute; de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encontramos en todo caso algunos supuestos controvertidos. Por ejemplo la resoluci&oacute;n de la Junta Electoral de Tortosa que exigi&oacute; a varios Alcaldes la retirada de lazos amarillos y otros s&iacute;mbolos que simpatizaban con las ideas de apoyo al &ldquo; proces &rdquo; de la v&iacute;a p&uacute;blica. Pero es obvio que esaresoluci&oacute;n aunque discutible es razonable dado que se tom&oacute; en medio de un proceso electoral, el del 21 de diciembre, y que esos s&iacute;mbolos que pueden ser sin problema calificados de partidistas estaban colocados fuera de los espacios reservados para la propaganda y la publicidad electoral. Pero estamos en un caso especial en el que en medio del proceso electoral el uso del espacio p&uacute;blico est&aacute; regulado y tampoco se permite la retirada unilateral de aquello que se considere pude vulnerar las reglas del proceso electoral. Por tanto, supuesto muy distinto al uso del espacio p&uacute;blico fuera de los procesos electorales mediante mensajes o s&iacute;mbolos que no piden el voto sino que expresan una determinada idea pol&iacute;tica. No obstante, el Juzgado de Instrucci&oacute;n N&uacute;mero 2 de Tortosa acab&oacute; archivando la causa contra el Alcalde de L&rsquo;Ampolla por un presunto delito electoral por no proceder a la retirada de los lazos que se encontraban fuera de los espacios reservados a la publicidad electoral.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente discutible resulta los intentos de retirar lazos amarillos o cualquier otro s&iacute;mbolo de car&aacute;cter pol&iacute;tico acogi&eacute;ndose a la ley 4/2015 de seguridad ciudadana y adem&aacute;s sancionar a quienes la colocan, dado que resulta dif&iacute;cil de encajar en uno de los supuestos en los que se pueda considerar falta administrativa vinculada a desordenes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es evidente que los Ayuntamientos a los que corresponde en gran parte la regulaci&oacute;n del uso del espacio p&uacute;blico si tienen la obligaci&oacute;n de regular la colocaci&oacute;n de todo tipo de simbolog&iacute;a pol&iacute;tica. Delimitando zonas en la que se puede colocar publicidad o mensajes pol&iacute;ticos, horarios, etc. Y estableciendo un r&eacute;gimen sancionador a quienes incumplan dicha ordenaci&oacute;n, pues esa regulaci&oacute;n como ocurre en los procesos electorales no supone una limitaci&oacute;n al derecho a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica ni a la libertad de expresi&oacute;n. Generar&iacute;a seguridad jur&iacute;dica e igualdad de oportunidades para los distintos actores pol&iacute;ticos en el espacio p&uacute;blico. Y quiz&aacute; sea este el camino correcto para dotar de cierto orden a las ciudades y comunidades en las que distintas opciones pol&iacute;ticas desean trasladar mediante s&iacute;mbolos o mensajes su ideario o posici&oacute;n pol&iacute;tica. Por tanto, en esta democracia viva como la nuestra, en la que estamos en permanente debate sobre los limites de los derechos y libertades, en una etapa en la que vivimos en el riesgo de profundas regresiones democr&aacute;cticas, conviene no tener un concepto restrictivo del uso pol&iacute;tico del espacio p&uacute;blico como lugar de debate de ideas y de libertas de expresi&oacute;n de los ciudadanos bien de manera individual bien de manera colectiva. Y es esa interpretaci&oacute;n la que fortalece el sistema democr&aacute;tico y por tanto garantiza mejor la libertad de todos. Retirar unilateralmente propaganda pol&iacute;tica de los adversarios o calificar el espacio p&uacute;blico como &ldquo;neutro&rdquo; es sencillamente un enorme paso atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lazos-amarillos-espacio-publico-reflexiones_132_1956653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Sep 2018 20:17:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lazos amarillos y uso del espacio público. Algunas reflexiones]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Game over']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/game-over_132_2202026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En los a&ntilde;os ochenta y noventa del siglo pasado los j&oacute;venes no ten&iacute;amos videoconsolas en las viviendas. El m&aacute;s privilegiado ten&iacute;a en casa un rudimentario y car&iacute;simo Atari que el resto so&ntilde;&aacute;bamos tener y que hoy probablemente forme parte de alg&uacute;n museo de la historia de la tecnolog&iacute;a. As&iacute; que los j&oacute;venes de aquellas d&eacute;cadas a los que nos gustaban los viedojuegos pas&aacute;bamos los ratos en los salones recreativos en donde adem&aacute;s de gastarnos la paga matando zombies en el <em>Ghosts n&rsquo; Goblins</em> o derribando cazas japoneses en el<em> 1942</em><em><strong>,</strong></em> socializ&aacute;bamos con otros j&oacute;venes de nuestra generaci&oacute;n y despert&aacute;bamos a la adolescencia. En aquellos tiempos de juventud y arcades la palabra que m&aacute;s tem&iacute;amos ver en las pantallas de las m&aacute;quinas, adem&aacute;s de que alguien nos quitara el record,  era <em>Game Over.</em> Significaba que la partida hab&iacute;a terminado y que o bien nos retir&aacute;bamos con algo de dignidad o nos rasc&aacute;bamos nuevamente el bolsillo para buscar una moneda de 25 pesetas con la que continuar la aventura en 8 bits.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en Canarias tenemos a un presidente del gobierno que como un servidor es ochentero y lagunero. De j&oacute;venes nos cruzamos muchas veces en los lugares comunes de los j&oacute;venes de aquella &eacute;poca, y aunque no recuerdo verle ni por el entra&ntilde;able Pach&aacute;, ni por el m&iacute;tico Golden Fruit de la calle Heraclio S&aacute;nchez, no es dif&iacute;cil que alguna vez hubi&eacute;ramos coincidido en aquellos templos de los videojuegos. Acabamos de terminar el debate del estado de la nacionalidad y mientras escuchaba el discurso del presidente del Gobierno de Canarias y sus r&eacute;plicas a los portavoces de la oposici&oacute;n, no pude dejar de imaginar que en el videojuego de Fernando Clavijo hab&iacute;a aparecido la palabra <em>Game Over</em>, y que para desgracia de Coalici&oacute;n Canaria al presidente ya no le quedaba en la mochila ninguna moneda en forma de ocurrencia con la que seguir la partida. Y lo pens&eacute; justo cuando el presidente Clavijo le dedic&oacute; una buena parte de su discurso a los e-sports, herederos de los arcades de los ochenta, mientras que no tuvo espacio para hablar de la educaci&oacute;n de cero a tres a&ntilde;os, y eso que le sobr&oacute; casi media hora del tiempo que ten&iacute;a asignado para exponer su visi&oacute;n sobre las islas. Lo pens&eacute; al escuchar un discurso m&aacute;s virtual que real de una Canarias edulcorada que nada tiene que ver con la realidad de miles de personas que contemplan at&oacute;nitas c&oacute;mo se baten r&eacute;cords de turistas, que el motor est&aacute; a pleno rendimiento, y sin embargo ellos no notan mejor&iacute;a alguna en sus vidas diarias. Una realidad digital, con un croma verde, que hace que el presidente en su particular Matrix crea que el d&iacute;a a d&iacute;a en las urgencias hospitalarias, en la educaci&oacute;n p&uacute;blica, la de las camareras de piso o la de quienes buscan su primer empleo, ha desparecido con un golpe de joystick como en un videojuego. Por desgracia para los canarios y canarias su realidad cotidiana no es un arcade, las colas en las autopistas de las grandes islas no son una ficci&oacute;n pixelada, ni las dificultades de final de mes se arreglan con un cofre de monedas.
    </p><p class="article-text">
        Termin&oacute; el debate y mi sensaci&oacute;n fue la del fin de un ciclo. Se not&oacute; en el discurso del presidente. Sin convicci&oacute;n, sin pasi&oacute;n, plano y aburrido. Solitario. Apoyado solo puntualmente por ASG que tambi&eacute;n olfatea el fin de la etapa. Y sinceramente creo que es la sensaci&oacute;n que tenemos todos y todas. Las elecciones del 2019 est&aacute;n a la vuelta de la esquina, y no hay nadie que a estas alturas no admita que la pr&oacute;xima legislatura abrir&aacute; un tiempo nuevo en las islas. Un tiempo en el que entrar&aacute;n nuevas fuerzas pol&iacute;ticas en el Parlamento, incluso sin reforma electoral, y dar&aacute; lugar a una legislatura en el que ya este juego en el que Coalici&oacute;n Canaria puede llegar a gobernar casi en cualquier escenario se diluir&aacute;. Un escenario en el que habr&aacute; m&aacute;s posibilidades de que por primera vez en d&eacute;cadas el presidente del Gobierno no pertenezca a Coalici&oacute;n. Habr&aacute; nuevas aritm&eacute;ticas parlamentarias, y vetos cruzados entre fuerzas que dificultar&aacute;n los acuerdos que abrir&aacute;n un nuevo tiempo.  Flot&oacute; en el Parlamento la sensaci&oacute;n de que entramos en un tiempo de descuento. Y que como pas&oacute; con los viejos arcades y los salones recreativos, esta etapa pol&iacute;tica en las islas va a desaparecer poniendo fin a una larga partida. <em>Game Over</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/game-over_132_2202026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Mar 2018 09:27:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA['Game over']]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a un alumno de Derecho. El boli rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/carta-alumno-derecho-boli-rojo_132_2222906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estimado alumno o alumna de primero de Derecho. Estos d&iacute;as probablemente asistir&aacute;s un poco desconcertado a un debate p&uacute;blico que se ha producido en nuestra tierra sobre la votaci&oacute;n que tuvo lugar en el Parlamento de Canarias la semana pasada. Y es l&oacute;gico que asistas con cierto grado de perplejidad al aluvi&oacute;n de comentarios, art&iacute;culos y opiniones que sobre una supuesta vulneraci&oacute;n del derecho al secreto del voto se han escrito y dicho, porque seguramente, a estas alturas del curso ya tu profesor o profesora de Derecho Constitucional te habr&aacute; explicado las nociones b&aacute;sicas y elementales sobre ello, y es normal que por tanto pienses que o te lo han explicado mal o que quiz&aacute; por estar abri&eacute;ndote paso en este fascinante mundo del Derecho a&uacute;n no lo has entendido bien. Por eso te escribo estas l&iacute;neas como alumno que fui igual que tu, como Letrado en ejercicio desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, con dos masters en especializaciones por dos universidades distinta, por haber llevado diversos asuntos sobre derechos fundamentales ante el Tribunal Constitucional, y tambi&eacute;n como legislador, para trasladarte que no te aflijas, que no sucumbas ante los leguleyos de sal&oacute;n y decirte que conf&iacute;es en lo que te han ense&ntilde;ado en la facultad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente querido alumno, tal y como te han ense&ntilde;ado ya en la Universidad, el derecho al secreto del voto como cualquier otro derecho en este pa&iacute;s es renunciable. Una garant&iacute;a para quien quiere preservar su anonimato electoral pero no es una obligaci&oacute;n, y quien ejerce ese derecho puede libre y voluntariamente renunciar a &eacute;l sin tener que dar m&aacute;s explicaciones. Es una decisi&oacute;n libre e individual que puede hacerse por el votante del modo en que considere que mejor le parece. Ense&ntilde;ar la papeleta antes de la votaci&oacute;n, manifestar p&uacute;blicamente el sentido del voto, etc. No existe norma o precepto ni constitucional, ni legal, ni reglamentario que impida manifestar el sentido de lo que uno tiene pensado votar. Por tanto, y no siendo discutible que los ciudadanos si lo desean libremente pueden decir lo que van a votar o lo que votaron, o ense&ntilde;ar su papeleta en el colegio electoral, es igualmente evidente que revelar el voto propio no vulnera el derecho de quien desee permanecer en el secreto del suyo. Sostener lo contrario es sencillamente rid&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, la pol&eacute;mica de la semana no tiene que ver con el derecho al voto de los ciudadanos y su car&aacute;cter secreto. Sino el car&aacute;cter secreto del voto de los diputados y diputadas auton&oacute;micos en una votaci&oacute;n concreta. Te sorprender&aacute; adem&aacute;s saber que la enorme pol&eacute;mica con rasgadura de vestimentas constitucionales incluida, no se produjo en una votaci&oacute;n que decidera un tratado internacional, o el derecho a la vivienda. Se produjo en una votaci&oacute;n para cubrir las vacantes del consejo rector de la televisi&oacute;n auton&oacute;mica. Donde obviamente no hab&iacute;a cuestiones insalvables desde un punto de vista moral o &eacute;tico para los diputados llamados a votar. El pasado d&iacute;a 6 de marzo los diputados y diputadas socialistas en el Parlamento de Canarias decidimos libre y voluntariamente ( existen actas y 18 testigos de esto ) en una reuni&oacute;n del Grupo Parlamentario, sin coacciones, y donde cada cual pudo decir lo que pensaba, por unanimidad y sin oposici&oacute;n, identificar nuestro voto para cubrir las vacantes de la Radio Televisi&oacute;n Canaria. No fue un gesto de desconfianza entre nosotros, ni una imposici&oacute;n de nadie, fue un gesto dirigido a otros donde pens&aacute;bamos que se hab&iacute;a producido la fuga del voto, un acto de defensa colectiva. Fue un acto hacia afuera, no hacia dentro. Si hubiera sido as&iacute; hubiera bastado con mostrarlo entre nosotros. Todos y todas lo aceptamos libremente, ninguno de los 15 diputados y diputadas se opuso y decidimos hacerlo como lo hicimos. Marcando con un bol&iacute;grafo rojo nuestro voto y ense&ntilde;&aacute;ndolo a todos. Por tanto, querido alumno de primero de Derecho, como ves, lo que te han explicado sobre el car&aacute;cter secreto del voto es correcto. Es un derecho no una obligaci&oacute;n, revelar tu voto voluntariamente no es una vulneraci&oacute;n de nada y mucho menos de derechos de terceros. Ni un atentado contra los pilares b&aacute;sicos de la democracia y el parlamentarismo. Ni siquiera el Reglamento del Parlamento obliga a que esta votaci&oacute;n sea secreta. Ser&iacute;a bueno que alguno lo repasara. Y no olvidemos que la votaci&oacute;n m&aacute;s importante que realiza sobre personas el Parlamento como es la elecci&oacute;n del presidente del Gobierno es por llamamiento y en voz desde el esca&ntilde;o de los diputados. A nadie en su sano juico se le ocurre decir que es una vulneraci&oacute;n democr&aacute;tica. Te dir&eacute; adem&aacute;s que esta pr&aacute;ctica de que los miembros de un grupo parlamentario o municipal por ejemplo, acuerden hacer p&uacute;blico su voto antes de una votaci&oacute;n, o m&aacute;s a&uacute;n, que incluso te den desde la direcci&oacute;n del grupo al que perteneces la papeleta ya marcada es algo normal y habitual. En mi caso te dir&eacute; que lo he vivido en ocasiones tambi&eacute;n en otras instituciones de las que he formado parte. Por ejemplo, cuando form&eacute; parte del Grupo Municipal del Ayuntamiento de La Laguna y desde la direcci&oacute;n del grupo se me entregaba la papeleta para votar a nuestro candidato a Alcalde. Nunca me pareci&oacute; mal. Ni entend&iacute; que se vulnerase ning&uacute;n derecho ni m&iacute;o ni de mis compa&ntilde;eros. Demasiado cinismo he detectado estos d&iacute;as al respecto de quienes cuando han tenido que hacerlo han ejercido el poder org&aacute;nico como en un gulag siberiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero por si fuera poco querido alumno, seguro que tambi&eacute;n ya has estudiado la paradoja que se da en nuestro sistema parlamentario entre el conocido como mandato representativo y un sistema de electoral de listas cerradas y bloqueadas. Entre la prohibici&oacute;n del mandato imperativo y la disciplina de voto de los diputados. Eso significa que cada diputado o cualquier otro cargo se presenta en una lista electoral aprobada por un partido pol&iacute;tico y por tanto, cuando acepta esto queda vinculado en las votaciones a las decisiones que los &oacute;rganos de ese partido decidan con el funcionamiento que cada partido tiene. Algo que consolida como obligaci&oacute;n de los militantes el art&iacute;culo 8 de la Ley de Partidos Pol&iacute;ticos. No ser&eacute; yo quien se oponga a una revisi&oacute;n de todo esto. Es m&aacute;s, soy ferviente defensor de listas abiertas, de que los cargos tengan una mayor vinculaci&oacute;n con los ciudadanos que con las c&uacute;pulas de los partidos. Incluso llegado el caso votar lo que uno considere cuando la decisi&oacute;n en la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica a la que pertenece se haya tomado de manera irregular o en contra del programa pol&iacute;tico con el que se concurri&oacute; a las elecciones. La votaci&oacute;n para la investidura de Rajoy fue un buen ejemplo. Pero de momento, este es el marco en el que nos movemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Termino querido alumno con unas reflexiones. Algunos me han preguntado de que me re&iacute;a cuando antes de la votaci&oacute;n el presidente del Gobierno se acerc&oacute; a mi esca&ntilde;o y yo le mostr&eacute; mi bol&iacute;grafo rojo con el que iba a marcar mi papeleta. No soy sospechoso de re&iacute;rle las gracias a Clavijo. Yo no he gobernado nunca con &eacute;l, me opuse en solitario al acuerdo de Gobierno y a la renovaci&oacute;n del pacto, o a su proyecto de ley del suelo. Sonre&iacute;a porque cre&iacute;a firmemente que nadie en mi bancada iba a fallarle a los otros catorce diputados y que les &iacute;bamos a dar una lecci&oacute;n a quienes hab&iacute;an arrojado sospechas sobre nosotros. Marque mi papeleta con el bol&iacute;grafo rojo del PSOE, de sus militantes y de tantos miles de canarios que nos votaron. Lo hice para que hubiera dos mujeres en el consejo de la Radio Televisi&oacute;n Canaria y para despu&eacute;s renovar el &oacute;rgano. Lo volver&iacute;a a hacer, y lo volver&eacute; a hacer. Porque llevo 26 a&ntilde;os sin cambiar de partido, con el mismo bol&iacute;grafo que adem&aacute;s nunca he usado para firmar un pacto con Coalici&oacute;n Canaria, en esto algunos me llevan ventaja. Y adem&aacute;s con la sonrisa de saberme que estoy donde quiero estar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/carta-alumno-derecho-boli-rojo_132_2222906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Mar 2018 10:38:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Carta a un alumno de Derecho. El boli rojo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baleares. Gobierno de izquierdas. Otro modelo es posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/baleares-gobierno-izquierdas-modelo-posible_132_2825568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En Canarias a veces tenemos la sensaci&oacute;n de que la profunda brecha social que vivimos es una especie de maldici&oacute;n b&iacute;blica de la que no hay forma de salir. Existe la impresi&oacute;n de que no hay nada que hacer y que debemos resignarnos a que aun batiendo records de turistas ( por encima de los catorce millones ), con la maquina econ&oacute;mica a pleno rendimiento, tengamos que liderar todas las cifras de desigualdad. Liderar el desempleo, el abandono escolar, las listas de espera, las listas de la dependencia, los salarios y las pensiones m&aacute;s bajas, etc. Que no hay soluci&oacute;n al problema de la vivienda o a los problemas ambientales. Pero no es verdad. Lo que ocurre en Canarias no es ninguna plaga b&iacute;blica, es la consecuencia de un modelo econ&oacute;mico injusto, de la improvisaci&oacute;n y la falta de planificaci&oacute;n de quienes han gobernado en las islas la mayor parte del tiempo durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os y de una desidia cr&oacute;nica por no cambiar las cosas. Lo acabamos de comprobar los socialistas de Canarias en una reciente visita a Baleares en donde gobierna una coalici&oacute;n de partidos progresistas al frente del que est&aacute; la socialista Francina Armengol, y donde pudimos comprobar que hay una alternativa progresista un modelo neoliberal que genera grandes desigualdades. Y que esa alternativa funciona. Balerares como Canarias vive principalmente de su sector tur&iacute;stico, tiene graves problemas con la soluci&oacute;n habitacional para las clases medias y sectores de la poblaci&oacute;n con menos recursos por la presi&oacute;n de la especulaci&oacute;n. Problemas de movilidad, de reparto de la riqueza en un momento de m&aacute;xima ocupaci&oacute;n y rendimiento de su sector tur&iacute;stico. Con la peculiaridad o especificidad que adem&aacute;s en Baleares el turismo es estacional mientras que en Canarias tenemos la suerte de que nuestro sector funciona durante todo el a&ntilde;o. Pero mientras que en Baleares el desempleo se sit&uacute;an en el entorno de un 9% en Canarias seguimos superando el 20%. El gobierno de izquierdas de Baleares ha conseguido liderar una agenda de cambio potente despu&eacute;s del hartazgo de un sociedad saqueada durante a&ntilde;os por los gobiernos del Partido Popular. Gracias a esas ganas de cambio han conseguido un acuerdo hist&oacute;rico entre trabajadores del sector tur&iacute;stico y la patronal pactando un aumento del 17 % del salario de los trabajadores y trabajadoras, e introducir mejoras en sus condiciones laborales, por ejemplo entre las camareras de piso. Es curioso que esto mismo en Canarias no pase cuando los empresarios del sector en gran medida son los mismos. Las grandes cadenas hoteleras de Baleares como Iberostar, Meli&aacute; o Riu. La diferencia obviamente est&aacute; en la actitud de uno y otro gobierno. Mientras que el gobierno socialista de Baleares ha liderado este acuerdo desde el primer d&iacute;a, en Canarias el gobierno de Fernando Clavijo prefiere utilizar la precariedad laboral de nuestra gente como un atractivo para las inversiones extranjeras. Lo mismo ocurre en cuesti&oacute;n de cambio clim&aacute;tico o en las soluciones al problema de la vivienda donde ya est&aacute;n en parrilla de salida varias normas con un marcado car&aacute;cter de izquierdas para regular soluciones. O con el impuesto por pernoctaciones en el sector tur&iacute;stico que prev&eacute; recaudar m&aacute;s de 120 millones de euros este a&ntilde;o con un car&aacute;cter finalista no solo para el sector tur&iacute;stico, sino social, cultural o de vivienda p&uacute;blica. Y por cierto, los turistas no se han ido a otro destino como permanentemente sostienen quienes se oponen a este impuesto que pretende asegurar un retorno a una sociedad que ha hecho grandes sacrificios para ayudar a hacer un destino l&iacute;der en el mundo. Baleares, el pacto de izquierdas y el liderazgo del PSOE con Francina Armengol a su cabeza est&aacute; consiguiendo algo de suma importancia. No solo sentar los pilares de una sociedad m&aacute;s justa y mejor repartida en una comunidad aut&oacute;noma cuyo motor econ&oacute;mico como en Canarias es el turismo, sino demostrar que otro modelo es distinto. Que las cosas pueden cambiar. Que no hay que resignarse a los efectos de un sistema econ&oacute;mico que genera grandes desigualdades, y que funciona. Tomemos nota en Canarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/baleares-gobierno-izquierdas-modelo-posible_132_2825568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2018 17:52:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Baleares. Gobierno de izquierdas. Otro modelo es posible]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta a los de la carta abierta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/carta-abierta-militantes-carta_132_3140495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estimados compa&ntilde;eros. Ustedes forman parte de un legado pol&iacute;tico del que militantes como yo, que ahora tenemos la edad que ten&iacute;an ustedes cuando tuvieron que afrontar grandes retos democr&aacute;ticos, nos sentimos plenamente orgullosos. Nos sentimos orgullosos del papel que jugaron para traer a este pa&iacute;s un r&eacute;gimen de libertades y derechos con los que mi generaci&oacute;n se ha criado. Nos sentimos orgullosos de los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras que hicieron posible la transici&oacute;n y que afrontaron desaf&iacute;os involucionistas como el 23 F o la violencia terrorista. Pero tienen ustedes que reflexionar sobre una cuesti&oacute;n. Para que fuera posible hacer lo que hicieron, para poder construir una sociedad democr&aacute;tica en un contexto dificil&iacute;simo, con una guerra civil y una dictadura que quedaba atr&aacute;s, nadie dud&oacute; de ustedes.
    </p><p class="article-text">
        Toda una generaci&oacute;n, y la que les precedi&oacute; confiaron en ustedes y en lo que hac&iacute;an. Encontraron en los momentos complicados, cuando era muy dif&iacute;cil tomar decisiones con alt&iacute;simo riesgo de que las cosas salieran mal, o que simplemente se equivocaran, compresi&oacute;n y apoyo. Y sin eso, no hubiera sido posible. Por eso hoy, cuando el pa&iacute;s afronta la crisis institucional y democr&aacute;tica m&aacute;s profunda desde la transici&oacute;n, solo les pedimos lo mismo que otros les dieron a ustedes para que lo hicieran posible hace cuarenta a&ntilde;os. Lealtad y confianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el PSOE sigue siendo en esencia el mismo de hace 130 a&ntilde;os o de hace cuarenta. Las cuadernas ideol&oacute;gicas siguen siendo las mismas que dise&ntilde;aron nuestros fundadores y que mantuvieron durante m&aacute;s de un siglo distintos dirigentes en distintas &eacute;pocas. Pero hoy al frente del mismo hay una secretario general, Pedro S&aacute;nchez, y una direcci&oacute;n federal, elegida directamente por la militancia en un proceso ejemplar e impecable desde el punto de vista democr&aacute;tico. En ese sentido, el secretario general m&aacute;s legitimado desde ese punto de vista de la historia de nuestro partido. Un secretario general, una direcci&oacute;n y un PSOE que tiene que hacer frente a una compleja situaci&oacute;n donde en medio de los discursos extremistas se hace muy dif&iacute;cil abrir hueco a nuestra propuesta para solucionar el desaf&iacute;o independentista que hoy vive Espa&ntilde;a basada en la convivencia, en proponer una reforma constitucional y un modelo federal para nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No es sencillo. Es una tarea de extrema dificultad. Muy parecida a la que ustedes vivieron hace 40 a&ntilde;os cuando encontraron confianza y generosidad de parte del resto de compa&ntilde;eros y de otros que les hab&iacute;an entregado el testigo del PSOE. Por eso, humildemente les pido abiertamente que se sumen a la unidad, a la lealtad y la generosidad en tiempos dif&iacute;ciles. La carta abierta que han enviado a trav&eacute;s de los medios nos debilita, nos muestra divididos, y no son momentos para eso. No podemos liderar pol&iacute;ticamente esta situaci&oacute;n tan compleja y cr&eacute;anme que solo si la lideramos los socialistas habr&aacute; una soluci&oacute;n para este pa&iacute;s, si nosotros mismos no respetamos nuestros propios espacios de convivencia como partido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/carta-abierta-militantes-carta_132_3140495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Oct 2017 13:24:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Carta abierta a los de la carta abierta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pacto político y social por el mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pacto-politico-social-mar_132_3211175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los problemas m&aacute;s dif&iacute;ciles de gestionar son los que no se ven. Los que crecen sin que sean visibles hasta que alcanzan tal magnitud que finalmente se revelan ante la sociedad con toda su potencia, muchas veces cuando es demasiado tarde y llevamos tiempo consciente o inconscientemente contribuyendo a que el problema crezca sin freno. Lo que hemos vivido este verano en Canarias con la crisis de las microalgas no es m&aacute;s que el fruto de d&eacute;cadas y d&eacute;cadas de maltrato a nuestras costas y a nuestro medio marino. Vivir en una isla como es nuestro caso, significa muchas cosas, pero sobre todo significa tener una relaci&oacute;n constante con nuestro mar. Y ello, aunque no seamos costeros, o no seamos muy amigo de la playa o del mar. &Eacute;l siempre est&aacute; ah&iacute;. Condiciona nuestra vida diaria, nuestro clima, nuestra econom&iacute;a y tambi&eacute;n nuestro futuro. Pero llevamos demasiado tiempo sin mirar debajo de la alfombra hasta que la mugre acumulada ha terminado por salir y nos la hemos encontrado inundando casi a diario nuestras playas, nuestros charcos, nuestra costa.
    </p><p class="article-text">
        Los representantes pol&iacute;ticos debemos siempre conceder el beneficio de la duda y dar en primer t&eacute;rmino presunci&oacute;n de veracidad a los informes t&eacute;cnicos de los profesionales de la administraci&oacute;n p&uacute;blica que velan por la seguridad de la salud. Vivimos en un entorno seguro desde el punto de vista de la salud y eso es un valor que debemos tener en cuenta. Como m&aacute;ximo representante de la protecci&oacute;n de los consumidores que he sido en esta Comunidad Aut&oacute;noma es una m&aacute;xima que no me puedo saltar. Por ello, no pondr&eacute; en discusi&oacute;n que el fen&oacute;meno de las cianobaterias no tiene una relaci&oacute;n directa con los vertidos ilegales al mar, o aguas deficientemetne tratadas, ni que no suponen un riesgo grave para la salud. Es lo que han dicho los t&eacute;cnicos, y no desconf&iacute;o de ellos, aunque el debate t&eacute;cnico y cient&iacute;fico sobre estas dos cuestiones existe y no podemos obviarlo. Hay t&eacute;cnicos que sostienen contrariamente a lo mantenido por el Gobierno de Canarias que si hay una relaci&oacute;n entre la proliferaci&oacute;n de las cianobacterias y las aguas mal depuradas vertidas al mar, as&iacute; como que que el contacto humano con ellas puede tener problemas de salud que ir&iacute;an m&aacute;s all&aacute; de una simple urticaria. Pero m&aacute;s all&aacute; de la discusi&oacute;n t&eacute;cnica, la crisis de las microalgas ha sido un dislate desde el punto de vista de la gesti&oacute;n pol&iacute;tica. Mala comunicaci&oacute;n, contradicciones, falta de previsi&oacute;n en el cariz social que iba adquirir, falta de coordinaci&oacute;n entre administraciones, mensajes contradictorios sobre su origen y sus efectos. Porque al mismo tiempo que hay que confiar en primer t&eacute;rmino en los informes de los t&eacute;cnicos, no es menos cierto que en materia de seguridad para la salud lo m&aacute;s peligroso es la desinformaci&oacute;n, la informaci&oacute;n contradictoria y la inseguridad que eso genera en  la poblaci&oacute;n, y justamente eso es lo que este Gobierno, con su presidente a la cabeza, han conseguido este verano. Ser m&aacute;s peligrosos que las cianobacterias. Su mejor consejo es pedirle a los canarios que no dij&eacute;ramos nada porque d&aacute;bamos mala imagen, cuando lo cierto es que no hay peor imagen que una playa sucia y un Gobierno inoperante. Ha faltado direcci&oacute;n pol&iacute;tica y liderazgo, algo a lo que este gobierno est&aacute; peligrosamente acostumbr&aacute;ndonos cuando se produce una crisis que requiera de una actuaci&oacute;n gubernamental eficaz. Los ciudadanos han carecido de informaci&oacute;n puntual sobre la evoluci&oacute;n de la aparici&oacute;n de las microalgas, algo que cient&iacute;ficamente no es tan complejo. Deb&iacute;an levantarse cada ma&ntilde;ana y mirar su trozo de costa para ver si hab&iacute;a habido suerte y no aparec&iacute;an en su playa. Ni un m&iacute;sero mapa en el WEB del Gobierno para advertirnos de donde hab&iacute;an aparecido ese d&iacute;a. Las redes sociales y la ciudadan&iacute;a han suplido ese lamentable vac&iacute;o. Ha habido desinformaci&oacute;n a pie de playa. Ni un m&iacute;sero folleto que explicara algo sobre un fen&oacute;meno que dicen ha venido para quedarse, esperemos que este Gobierno termine antes por nuestro bien. Criterios distintos en cada momento. Unas playas prohibidas al ba&ntilde;o, otras solo recomendando no meterse en el agua, otras en las que solo se prohib&iacute;a en una determinada zona. En definitiva un desastre. Mientras, el Gobierno de vacaciones, mandando a los t&eacute;cnicos a dar la cara en un problema que ha sido m&aacute;s de gesti&oacute;n pol&iacute;tica que t&eacute;cnica. Esperemos a la apertura de puertas del Parlamento para oir al Consejero porque alguien deber&iacute;a terminar por presentar su dimisi&oacute;n en este asunto. Se une a esto algo que no es demagog&iacute;a, al final nuestra costa y nuestras playas, las que m&aacute;s se han visto afectadas, han sido las que son el espacio de disfrute de la gente de esta tierra que son muchas, que no pueden irse fuera en pleno verano quince d&iacute;as a ba&ntilde;arse y disfrutar de las costas y las playas de otros. Siempre terminan pagando los que menos tienen.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la relaci&oacute;n entre la proliferaci&oacute;n de las cianobaterias, los emisarios submarinos y el vertido de aguas indebidamente tratadas al mar, aunque demos por bueno lo que dicen los t&eacute;cnicos de que no hay una relaci&oacute;n, es evidente que tenemos un problema con esto. Con o sin cianobaterias, y es posible que esta discusi&oacute;n haya servido para que finalmente tomemos conciencia de que el mar no es un vertedero. Lo cual adem&aacute;s es bastante absurdo teniendo en cuenta que vivimos en una isla, es tanto como decir que hemos convertido la isla en el centro de un gran basurero. Tenemos un grave problema con el tratamiento de las aguas que vertemos al mar. Lo tenemos hace tiempo. Pero como esa mugre bajo la alfombra no &eacute;ramos consciente de que cada vez hab&iacute;a m&aacute;s mugre y menos alfombra para taparla y ha acabado inund&aacute;ndolo todo. Este debate debemos tenerlo, y est&aacute; ligado a lo que queremos hacer con las islas, con el modelo de desarrollo y hacia d&oacute;nde queremos ir. Nos visitan al a&ntilde;o 14 millones de turistas y subiendo. Catorce millones de personas m&aacute;s de carga ambiental a nuestras islas. Que generan residuos y que tienen un impacto en nuestro medioambiente obvio. Nos hemos preocupado de hacer terminales de aeropuerto, carreteras, jardines. Pero tenemos una asignatura pendiente obvia con nuestras infraestructuras medioambientales. Hace d&eacute;cadas que no hay una planificaci&oacute;n suficiente ni inversi&oacute;n para tomarse el tema de los emisarios y la depuraci&oacute;n del agua en serio. Y algunos hablan de llegar a los 20 millones de turistas pero con infraestructuras de hace 20 a&ntilde;os. Esto es de extremada importancia para nuestro futuro. Me atrever&iacute;a a decir que uno de los principales retos para las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas y para nuestra pr&oacute;xima generaci&oacute;n. Tener una relaci&oacute;n m&aacute;s respetuosa y mayor conciencia sobre la importancia de nuestro medio marino. Y no es una cuesti&oacute;n solo de pol&iacute;ticos. Que lo es evidentemente, y debemos pensar ya en la planificaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n con todas las administraciones implicadas. Un pacto pol&iacute;tico por el mar, por su sostenibilidad. Pero tambi&eacute;n es un reto colectivo y como sociedad. Las viejas bicicletas, bater&iacute;as en desuso, la nevera desvencijada o el somier ro&ntilde;oso que a veces se sacan del fondo del mar cuando se limpia una playa no ha sido arrojado por ning&uacute;n pol&iacute;tico incompetente. Lo hemos hecho uno de nosotros. Lanzo por ello esta idea. Hagamos ese gran pacto por el mar, por nuestras playas y costas. Yo me sumo ya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pacto-politico-social-mar_132_3211175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Sep 2017 08:42:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un pacto político y social por el mar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley del suelo. No estábamos tan locos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ley-suelo-locos_132_3318581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En pol&iacute;tica a veces para ganar hay que perder, y una victoria a veces es una derrota. Esto es justamente lo que ha ocurrido estos d&iacute;as en el Parlamento de Canarias cuando varias fuerzas pol&iacute;ticas que representan la mayor&iacute;a de ciudadanos de esta tierra nuestra rechazaron el proyecto del ley del suelo perdiendo la votaci&oacute;n frente a tres grupos parlamentarios que representan a 70.000 ciudadanos menos que los cuatro grupos que votaron en contra. El PSOE se sum&oacute;, siendo la fuerza pol&iacute;tica con m&aacute;s respaldo ciudadano, al bloque de esa mayor&iacute;a social que rechaz&oacute; una ley que lleg&oacute; al parlamento sin el consenso, el di&aacute;logo y el debate social que una norma de estas caracter&iacute;sticas requiere para marcar las normas del juego sobre un territorio que es de todos y que es nuestro recurso m&aacute;s fr&aacute;gil y m&aacute;s escaso. Cierto es que algo de responsabilidad tienen quienes les abrieron las puertas del hemiciclo a un texto que se gest&oacute; en un despacho de profesionales, respetable y de una contrastada solvencia profesional, pero con una idea previa del territorio y de como actuar sobre &eacute;l que fue fruto del encargo personal del Presidente del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Pertenezco, junto a otros compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de los socialistas de Canarias, a un grupo que desde que tuvimos conocimiento del texto y de como se estaba gestando entendimos que el mejor servicio que le pod&iacute;amos prestar al PSOE y a Canarias era no permanecer en un silencio c&oacute;mplice con un texto que impon&iacute;a un modelo de territorio donde los socialistas de Canarias &eacute;ramos irreconocibles. Defender los acuerdos del PSOE en esta materia adoptados democr&aacute;ticamente en el seno de sus &oacute;rganos previos los correspondientes debates, o el programa electoral, tambi&eacute;n debatido y aprobado en los &oacute;rganos del partido, que obtuvo el mayor respaldo ciudadano en las elecciones de 2015. Programa electoral que se compromet&iacute;a en la agilizaci&oacute;n y simplificaci&oacute;n de los procesos urban&iacute;sticos pero reforzando el papel de la COTMAC como &oacute;rgano auton&oacute;mico de evaluaci&oacute;n ambiental. No permitir que una decisi&oacute;n como esa que nos compromet&iacute;a como proyecto pol&iacute;tico se tomara por unos pocos, y que fueran una vez m&aacute;s los &oacute;rganos del PSOE quien previo debate fijara la posici&oacute;n sobre este texto de la ley del suelo. Lo que finalmente se produjo en una ejecutiva de los socialistas de Canarias y luego en un comit&eacute; regional. Fue esa tambi&eacute;n una pelea por un modelo de partido, algo en lo que ahora estamos en pleno debate los socialistas de las islas. No fueron momentos f&aacute;ciles. Fue parad&oacute;jico recibir todo tipo de ataques y descalificaciones por algo tan sencillo como defender los acuerdos del PSOE y un modelo de urbanismo que entroncara con la tradici&oacute;n de los socialistas de Canarias en la defensa del territorio y del medioambiente. Recuerdo como an&eacute;cdota cuando a varios diputados del Grupo Parlamentario se nos invit&oacute; a no hacer declaraciones sobre el texto y a no acudir a reuniones donde el mismo se debatiera junto a otras fuerzas de izquierda o instituciones sociales claramente identificables con la lucha por la defensa del territorio y del medioambiente. Lo doy por bueno. Con la perspectiva del tiempo me siento orgulloso de no haber cedido junto a otros muchos socialistas a la imposici&oacute;n de unos pocos y de haber sostenido la bandera de una visi&oacute;n progresista sobre el territorio que finalmente volvi&oacute; a ser la posici&oacute;n del PSOE de Canarias en esta materia. En el pleno del Parlamento finalmente el PSOE vot&oacute; junto a las fuerzas progresistas del parlamento contra la parte de la Ley que introduce un modelo neoliberal y desregulatorio del territorio, las mismas con las que se nos invit&oacute; &#65532;a no estar, y con ello hay una ventana abierta al cambio cuando sumemos m&aacute;s diputados en el hemiciclo. Se ve que no est&aacute;bamos tan locos.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley del suelo ha estado rodeada de debates falsos introducidos por los partidos partidarios de la misma que con la excusa de desatascar los problemas burocr&aacute;ticos para arreglar un muro en una finca agr&iacute;cola nos han colado una buena dosis de arbitrariedad en el urbanismo en Canarias. Han querido llevar el debate a una discusi&oacute;n sobre la mayor&iacute;a de edad de los ayuntamientos mientras que se introduc&iacute;a una enorme dosis de intervenci&oacute;n e injerencia en la autonom&iacute;a local por parte del Gobierno de Canarias, se desestimaban las enmiendas de la FECAM o se diferenciaba entre municipios grandes y peque&ntilde;os. Se ha hablado de la enorme litigiosidad del actual sistema mientras que la ley va abocada a una inevitable conflictividad judicial con lo que ello conlleva en relaci&oacute;n con quienes no tengan la capacidad econ&oacute;mica de embarcarse en largos y costosos pleitos. Justo lo contrario de lo que se ha defendido. Se ha tratado de hacer una dicotom&iacute;a que es artificial entre simplificaci&oacute;n y regulaci&oacute;n. Entre agilizaci&oacute;n y garant&iacute;as medioambientales. Entre autonom&iacute;a local y una idea com&uacute;n de Canarias. Se ha troceado el urbanismo y se ha puesto a competir a los territorios. Por desgracia el gobierno de Clavijo junto al PP y la Agrupaci&oacute;n Socialista Gomera que representan menos ciudadanos que PSOE, Nueva Canarias y Podemos han impuesto su visi&oacute;n sobre el territorio. Esperemos pronto ser tambi&eacute;n mayor&iacute;a en diputados y forzar democr&aacute;ticamente una nueva regulaci&oacute;n sobre el territorio de nuestras islas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Matos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ley-suelo-locos_132_3318581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jun 2017 11:09:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ley del suelo. No estábamos tan locos]]></media:title>
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