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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo García de Vicuña]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_garcia_de_vicuna/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo García de Vicuña]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¡Que caigan las caretas!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/caigan-caretas_132_13090828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6c61994-8074-4160-a133-38e0eb382736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Que caigan las caretas!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Buscar la igualdad de oportunidades nos recuerda que seguiremos siendo advenedizos en una sociedad identitariamente pura y monolingüe"</p></div><p class="article-text">
        Acierta el periodista Luis L&oacute;pez cuando en su columna dominical de 'El Correo' advierte de que esta sociedad vasca ha normalizado cierto grado de violencia, especialmente si viene desde un sector de izquierdas y, por supuesto, identitario. Al menos as&iacute; parece desprenderse de las recientes declaraciones del equipo de Gobierno de la EHU (ex UPV) valorando las violencias en los campus universitarios, donde inevitablemente ha quedado ya retratado.
    </p><p class="article-text">
        Si pretendemos acabar con las violencias, va siendo hora de que vayan cayendo ciertas caretas, aquellas que esconden actitudes no democr&aacute;ticas, ocultas entre una mayor&iacute;a que sigue mirando hacia otro lado, sin sentirse m&iacute;nimamente responsable del silencio c&oacute;mplice en la &eacute;poca terrorista. Tambi&eacute;n deber&aacute;n caer aquellas otras que bajo un aparente manto solidario y emp&aacute;tico tan solo identifica a sus iguales.
    </p><p class="article-text">
        Una pancarta incluida en la Korrika 2026 deja n&iacute;tidamente claro qui&eacute;nes tienen derechos de reuni&oacute;n y a quienes es mejor no acercarse. Y, as&iacute; debe ser: hablar con claridad, evitar actitudes dubitativas que hagan pensar a quien no es bien recibido que, en alguna ocasi&oacute;n, puede sentarse con ellos o ellas, compartir ciertas reivindicaciones y hasta so&ntilde;ar con que eres aceptado plenamente, pero siempre bajo sus incuestionables preceptos.
    </p><p class="article-text">
        El error, sin embargo, no es de quienes postulan tal exigencia; el desacierto parte de cuantas personas creen que&nbsp;s&oacute;lo compartiendo ideas y reivindicaciones se convierten en ciudadanas o ciudanos de pura cepa, que pese a no poseer innumerables apellidos aut&oacute;ctonos son aceptados o aceptadas como iguales. El error es de quienes piensan que boicotear a un equipo ciclista que representa a un pa&iacute;s genocida, implica ser defensor o defensora tambi&eacute;n de cualquier vulneraci&oacute;n de los derechos humanos, incluido el derecho al empleo.
    </p><p class="article-text">
        Quienes as&iacute; nos sentimos -confusos- no hemos calibrado que siempre hay alg&uacute;n censor revisando si seguimos las doctrinas correctas, si insinuamos alguna desviaci&oacute;n que debe ser reconducida o si terminamos por plantearnos justicia en la aplicaci&oacute;n del uso del euskera.
    </p><p class="article-text">
        Y es ah&iacute; donde todo empieza y termina, en el idioma, en el euskera. Vencidas guerras absurdas, como la historiogr&aacute;fica, donde tenaces pseudohistoriadores fabularon el origen milenario de una naci&oacute;n &uacute;nica e invencible, solo quedaba la defensa inequ&iacute;voca e inquebrantable del euskera, como rasgo identitario.
    </p><p class="article-text">
        Porque en este tema no caben medias tintas: o se est&aacute; a favor o en contra. De ah&iacute; la dificultad para alcanzar un biling&uuml;ismo efectivo. Defender el euskera -tal y como argumentan desde cierto purismo ideol&oacute;gico- significa aceptar un sinf&iacute;n de cuestiones ajenas a cualquier idioma, como denuncia de vulneraciones legales, p&eacute;rdida de empleos o aceptaci&oacute;n de realidades aculturales, imponiendo ritos; en fin, comulgar con un nacionalismo excluyente.
    </p><p class="article-text">
        Aludir al t&oacute;tem nos deja en la desnudez; &ldquo;ciertos desmanes&rdquo; en pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas nos exponen al linchamiento; buscar la igualdad de oportunidades nos recuerda que seguiremos siendo advenedizos en una sociedad identitariamente pura y monoling&uuml;e. S&iacute;, deben caer las carteas de quienes &uacute;nicamente ven la paja en el ojo ajeno, de aquellas personas que apoyan la multiculturalidad solo en carteles reivindicativos.
    </p><p class="article-text">
        Deben caer todas las caretas, s&iacute;, porque ser&iacute;a tremendamente irresponsable que alguien m&aacute;s tuviese que recordarnos el triste poema de Mart&iacute;n Niem&ouml;ller, &ldquo;Vinieron por ellos y no hice nada&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/caigan-caretas_132_13090828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 20:45:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Que caigan las caretas!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/incertidumbre_132_13065965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/686d6e46-97e1-4a9f-bdab-adacc2393066_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138578.jpg" width="5152" height="2898" alt="Incertidumbre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿No deberían las instituciones educativas adoptar una posición más proactiva? ¿Espera el Departamento de Educación del Gobierno vasco pasar de puntillas como lo ha hecho ya con Gaza?"
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Se atrever&aacute; Ir&aacute;n a usar armamento nuclear si ve la guerra perdida? &iquest;Llegar&aacute; o no el momento de desplegar fuerzas militares terrestres? &iquest;Hasta cu&aacute;ndo seguir&aacute;n los pa&iacute;ses &aacute;rabes colindantes sin inmiscuirse en la guerra? &iquest;Decidir&aacute;n pasar a la acci&oacute;n ofensiva si ven da&ntilde;ados sus intereses comerciales de forma permanente? &iquest;Continuar&aacute; Israel -Netanyahu- aprovechando la ayuda estadounidense para neutralizar enemigos potenciales en los pa&iacute;ses de su entorno? &iquest;Nos hemos olvidado del genocidio de Gaza? &iquest;Son Trump y Netanyahu los &uacute;nicos vulneradores del derecho internacional? &iquest;Se puede optar por el multilateralismo o el unilateralismo? &iquest;Creemos en la recuperaci&oacute;n del descr&eacute;dito que sufre las Naciones Unidas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se cansar&aacute; pronto Trump de este conflicto? &iquest;Cu&aacute;nta m&aacute;s destrucci&oacute;n necesita para conseguir sus objetivos econ&oacute;micos? &iquest;Encontrar&aacute; al dirigente/t&iacute;tere iran&iacute; que cumpla sus exigencias? &iquest;Cu&aacute;ntas m&aacute;s contiendas necesitar&aacute; para optar nuevamente al Nobel de la Paz? &iquest;A qu&eacute; esperan las instituciones democr&aacute;ticas estadounidenses para denunciar las vulneraciones legales de su presidente? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; su pr&oacute;ximo juguete roto?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y Europa? &iquest;Continuar&aacute;n los principales pa&iacute;ses de la UE con su postura de perfil? &iquest;A qui&eacute;n representa realmente la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen? &iquest;Qu&eacute; pa&iacute;s ser&aacute; el primero en sentir la amenaza, cada vez menos velada, de Trump de abandonarle a su suerte? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Alemania necesita marcar perfil proisrael&iacute; de forma tan descarnada? &iquest;Hasta cu&aacute;ndo podr&aacute; el Reino Unido aceptar no ser el aliado sempiterno de los EE.UU.? &iquest;Continuar&aacute; Macron jugando a convertirse en el nuevo De Gaulle? &iquest;Habr&aacute; alguna vez una postura com&uacute;n de los 27 pa&iacute;ses miembros en este tema? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y Espa&ntilde;a? &iquest;Ser&aacute; cierta la postura oficial del Gobierno de S&aacute;nchez? &iquest;Es el &ldquo;&iexcl;No a la Guerra!&rdquo; un mensaje oportunista o una sincera declaraci&oacute;n antibelicista? &iquest;Por qu&eacute; no hay una versi&oacute;n pol&iacute;tica (Gobierno-oposici&oacute;n) que unifique la imagen institucional internacional de Espa&ntilde;a? &iquest;Hasta d&oacute;nde -y cu&aacute;ndo- puede llegar la polarizaci&oacute;n del enfrentamiento pol&iacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es&nbsp;la&nbsp;guerra&nbsp;una&nbsp;cuesti&oacute;n&nbsp;de&nbsp;interpretaci&oacute;n&nbsp;izquierdas-derechas? &iquest;Preocupa el conflicto, a miles de kil&oacute;metros, por las p&eacute;rdidas de vidas humanas desconocidas o por sus nefastas consecuencias econ&oacute;micas para nuestros bolsillos? &iquest;Estamos seguras de que la informaci&oacute;n que recibimos es fidedigna?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; en plena era de la desinformaci&oacute;n no nos cuestionamos la veracidad de cuanto nos cuentan sobre la guerra? &iquest;Nos informan buscando nuestros sentimientos o nuestro conocimiento? &iquest;Y&nbsp;el&nbsp;profesorado?&nbsp;&iquest;C&oacute;mo&nbsp;est&aacute;&nbsp;enfocando&nbsp;esta&nbsp;situaci&oacute;n&nbsp;b&eacute;lica? &iquest;Mantiene una actitud pasivaa la espera de acontecimientos finales?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Dedica un tiempo en su clase a valorar la situaci&oacute;n o lo deja para los profesionales de Historia y &Eacute;tica? &iquest;No es un momento propicio para hablar de imperialismo, militarismo, capitalismo autoritario, desigualdad, &hellip;? &iquest;No deber&iacute;an las instituciones educativas adoptar una posici&oacute;n m&aacute;s proactiva? &iquest;Espera el Departamento de Educaci&oacute;n del Gobierno vasco pasar de puntillas como lo ha hecho ya con Gaza?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la sociedad? &iquest;Por qu&eacute; no hay manifestaciones diarias en la calle contra este clima b&eacute;lico? &iquest;A qu&eacute; est&aacute;n esperando las organizaciones civiles para expresar su malestar? &iquest;Estamos indignadas por lo que vemos y o&iacute;mos estos d&iacute;as? &iquest;Qu&eacute; lugar ocupa en nuestras muestras diarias la repulsa?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Nos sentimos m&aacute;s inseguras? &iquest;Ha aumentado nuestro temor a vivir peor? &iquest;Hemos normalizado la p&eacute;rdida de valores democr&aacute;ticos hasta llegar a la insensibilidad? &iquest;Nos estamos acostumbrando a vaciar de contenido la democracia? &iquest;Aceptamos como soluci&oacute;n planteamientos antidemocr&aacute;ticos con tal de mantener nuestro actual estado de bienestar? 
    </p><p class="article-text">
        La inseguridad, inquietud, duda, vacilaci&oacute;n o desasosiego sobre alg&uacute;n hecho conocido es definida por la RAE como incertidumbre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/incertidumbre_132_13065965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 20:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incertidumbre]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Bien atado o desatado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/atado-desatado_132_12792618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69954315-4089-4cf3-8200-3ac7c5491da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1160y178.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Bien atado o desatado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los currículos educativos son excesivamente amplios y la mala programación temporal de ciertos temas actuales hace, que, en el mejor de los casos, el franquismo sólo sea citadoo, para que sólo el alumnado despierto, con afán detectivesco, profundice por su propia cuenta"</p></div><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n del cincuentenario de la muerte del dictador, con m&uacute;ltiples y variados actos, se produce en un momento de clara controversia en la sociedad espa&ntilde;ola. Por un lado, una amplia mayor&iacute;a -al menos, de momento- considera superada la legendaria frase de Franco (&ldquo;Todo est&aacute; atado y bien atado&rdquo;) cuando celebraba la continuidad del r&eacute;gimen m&aacute;s all&aacute; de su propia vida. Por otro, parece que crece de forma continuada un grupo que se siente cercano y por momentos, entusiasmado, con ese periodo negro de la historia reciente de Espa&ntilde;a que dur&oacute; casi cuarenta a&ntilde;os
    </p><p class="article-text">
        Y es que cada d&iacute;a aparecen datos que abren dudas del compromiso ciudadano con la democracia vigente actualmente en este pa&iacute;s: el auge de la extrema derecha (su presencia institucional en administraciones p&uacute;blicas con discursos negacionistas y xen&oacute;fobos), la desconfianza social de gran parte de la poblaci&oacute;n hacia la situaci&oacute;n actual (hastiada de una clase pol&iacute;tica aparentemente m&aacute;s preocupada del ataque personal que de la soluci&oacute;n de los problemas cotidianos), o la indiferencia, en el mejor de los casos, de una juventud alejada de la historia espa&ntilde;ola de hace 50 a&ntilde;os (pero inmersa en las dificultades de&nbsp;una vida dif&iacute;cilmente independiente y aut&oacute;noma) son algunas de las cuestiones que contradicen esa primera idea de tener superada la continuidad franquista.
    </p><p class="article-text">
        Me centrar&eacute; en este &uacute;ltimo aspecto; en concreto, en el preocupante dato que se&ntilde;ala que uno de cada cuatro j&oacute;venes espa&ntilde;oles entre los 18 y 26 a&ntilde;os prefiere gobiernos autoritarios a los democr&aacute;ticos. &iquest;Es posible que ocurra cuando la mayor&iacute;a de este colectivo vive entre familiares que han conocido -y sufrido- la dictadura pasada? &iquest;Acaso estamos ante la victoria del llamado franquismo sociol&oacute;gico que edulcora las atrocidades del r&eacute;gimen (falta de libertades democr&aacute;ticas, persecuci&oacute;n indiscriminada de cualquier oposici&oacute;n pol&iacute;tica y sindical, exaltaci&oacute;n del machismo, patriarcado y autoritarismo, etc) sustituidas por un exacerbado desarrollismo econ&oacute;mico, la moral cat&oacute;lica y el conformismo de una mayor&iacute;a silenciosa, vigilante de cualquier medida represiva? &iquest;Es, quiz&aacute;s, que ese tono autocomplaciente asignado a la Transici&oacute;n por una buena parte del pensamiento oficial pasado y actual no ha generado suficientes puntos de ruptura con la etapa m&aacute;s amarga de la dictadura franquista? &iquest;Se puede echar de menos figuras pol&iacute;ticas en pleno siglo XXI que renueven el protagonismo que pudieron tener el rey em&eacute;rito o Adolfo Su&aacute;rez, en busca de nuevos &ldquo;padres de la Patria&rdquo;? &iquest;Debe seguir cit&aacute;ndose en notas al margen o estudios sin difusi&oacute;n el enorme papel jugado por sindicatos, movimientos vecinales, sociedades culturales y grupos humanos a la hora de traer definitivamente al pa&iacute;s los derechos y libertades democr&aacute;ticas tras la dictadura franquista?
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, el colectivo docente, obligado por el curr&iacute;culo escolar a trasladar la realidad de esta &eacute;poca hist&oacute;rica, especialmente los &uacute;ltimos setenta-ochenta a&ntilde;os de la Historia reciente, debe sentirse concernido&hellip; por esta anomal&iacute;a educativa. No es de recibo que los datos indiquen que la juventud espa&ntilde;ola posea m&aacute;s conocimiento sobre la situaci&oacute;n de la Alemania nazi que de la Espa&ntilde;a republicana; de las dos guerras mundiales, que de la Guerra Civil; de la Guerra Fr&iacute;a, que del Franquismo y la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola. Algo se ha hecho mal. Algo se sigue haciendo mal y hay que buscar soluciones que cambien esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la aprobaci&oacute;n de la actual Ley de Memoria Democr&aacute;tica de 2022 (sustituyendo a la anterior Ley de Memoria Hist&oacute;rica, de 2007, del gobierno de Zapatero) ha dado un impulso sustancial a iniciativas de plataformas privadas no gubernamentales y equipos docentes universitarios que ya hab&iacute;an iniciado con evidente falta de medios esta recuperaci&oacute;n de parte de la Historia reciente olvidada. Es necesario perseverar en el desarrollo legislativo para que contin&uacute;en desarroll&aacute;ndose todo tipo de actos reivindicativos de un pasado com&uacute;n demasiado tiempo olvidado.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es menos cierto que la ense&ntilde;anza obligatoria ordinaria, organizada a trav&eacute;s de la LOMLOE, sigue dejando demasiado espacio de reincidencia en los errores cometidos en leyes anteriores: curr&iacute;culos excesivamente amplios y mala programaci&oacute;n temporal de ciertos temas actuales, que, en el mejor de los casos, son citados para que s&oacute;lo el alumnado despierto, con af&aacute;n detectivesco, profundice por su propia cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente revisar los contenidos y primar aquellos que adquieran protagonismo en el desarrollo personal, cr&iacute;tico y solidario del alumnado, lo que significa ser conscientes de que hay que seleccionar y buscar el objetivo final de la educaci&oacute;n y no el reparto equitativo de disciplinas para la satisfacci&oacute;n de sus especialistas docentes respectivos.
    </p><p class="article-text">
        Los innumerables estudios sobre la juventud tambi&eacute;n manifiestan con claridad que la educaci&oacute;n no es sino una parte -y no precisamente la mayor- de su caudal formativo. La sociedad, a trav&eacute;s de sus m&uacute;ltiples formas de comunicaci&oacute;n, participa en ese proceso. De unos a&ntilde;os a esta parte, el papel de la familia es cada vez m&aacute;s reducido en beneficio del que ocupan las redes sociales. Los estudios m&aacute;s ben&eacute;volos cifran el uso de estas &uacute;ltimas entre dos y cuatro horas diarias, pero cada vez son m&aacute;s las insinuaciones de que este marco est&aacute; ampliamente rebasado, a la vez que desciende la edad de los/as usuarios/as online.
    </p><p class="article-text">
        No es este el espacio para centrarse en las redes sociales como fuente de comunicaci&oacute;n/conocimiento, pero si es pertinente insistir en aconsejar sobre la necesaria verificaci&oacute;n de la informaci&oacute;n as&iacute; recibida (una mentira, repetida un mill&oacute;n de veces, sigue siendo una mentira) y del discernimiento entre ocio/diversi&oacute;n y aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        Si es un aserto defendido por la mayor&iacute;a pol&iacute;tica que la mejor forma de gobierno justa y conveniente para vivir en armon&iacute;a es la democracia, pongamos las herramientas disponibles en manos de nuestra juventud para que la conozca, disfrute, critique y acabe apoyando. 
    </p><p class="article-text">
        Desatar el prieto nudo en que el dictador cre&iacute;a haber dejado el futuro del pa&iacute;s no ser&aacute; cuesti&oacute;n de enso&ntilde;aciones ut&oacute;picas, de nuevos cultos caudillistas, ni de nostalgias familiares. Desatarlo, requerir&aacute; de la mejor disposici&oacute;n de administraciones p&uacute;blicas, partidos pol&iacute;ticos y colectivos partidarios de la democracia. Pero, principalmente, exigir&aacute;&nbsp;una ciudadan&iacute;a que desee seguir apostando por conocer su pasado para no repetirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/atado-desatado_132_12792618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2025 20:46:06 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pensamiento crítico y Educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pensamiento-critico-educacion_132_12383261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8565a59d-906c-4b43-afd2-3ea631c4613a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pensamiento crítico y Educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Pensar es parte de la naturaleza humana y, sin embargo, nuestro pensamiento puede ser arbitrario, distorsionado, parcial o producto de la desinformación y de los prejuicios”</p></div><p class="article-text">
        George Carlin, al pronunciarse sobre el pensamiento cr&iacute;tico, habl&oacute; sobre los peligros de confiar nuestra vida y nuestra suerte a la toma de decisiones de una ciudadan&iacute;a cr&eacute;dula, desinformada e irreflexiva. Este fue el prop&oacute;sito que anid&oacute; el Instituto de Estudios Educativos y Sindicales (IEES) de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo, de CCOO cuando apost&oacute; por un nuevo informe. &ldquo;Pensamiento cr&iacute;tico y Educaci&oacute;n&rdquo;, publicado en mayo, ha sido presentado en el Ateneo de Madrid, con amplia presencia de p&uacute;blico, entre los que se encontraban secretarios de Estado de Educaci&oacute;n, como el actual, Abelardo de la Rosa, el que fuera art&iacute;fice de la ley LOMLOE, Alejandro Tiana y la nueva secretaria general de FECCOO, Teresa Esperab&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del informe era sencillo: relacionar el pensamiento cr&iacute;tico con la aptitud escolar; utilizar la escuela para sembrar en el alumnado la duda como valor de su aprendizaje; ofrecer puntos de vista que cuestionen las verdades inmutables de la educaci&oacute;n. Para ello -y siguiendo al profesor universitario estadounidense Facione- es esencial en el pensamiento cr&iacute;tico desarrollar determinadas cuestiones: interpretaci&oacute;n, an&aacute;lisis, evaluaci&oacute;n, inferencia, explicaci&oacute;n y autorregulaci&oacute;n; de este modo se identificar&aacute;n los elementos necesarios para sacar conclusiones razonables que ayuden a conocer una realidad m&aacute;s compleja de la que normalmente se nos presenta.
    </p><p class="article-text">
        Luis Alfonso Iglesias Huelga introduce el citado informe son su art&iacute;culo (&ldquo;Pensamiento cr&iacute;tico y Educaci&oacute;n: la urgencia de lo m&aacute;s preciado&rdquo;) y ya desde su primer p&aacute;rrafo nos advierte que &ldquo;Pensar es parte de la naturaleza humana y, sin embargo, nuestro pensamiento puede ser arbitrario, distorsionado, parcial o producto de la desinformaci&oacute;n y de los prejuicios&rdquo;. Por ello, Iglesias establece que hay que salir de la inercia docente, refugio para cuantas personas prefieren ver la educaci&oacute;n como un medio y no como un fin en s&iacute; misma.  De este modo, llama a ser m&aacute;s audaces. As&iacute;, temas como la pedagog&iacute;a del decrecimiento, la biodiversidad, el cambio clim&aacute;tico, la educaci&oacute;n financiera, la Inteligencia Artificial o las falsas noticias se convierten en un gran angular del pensamiento cr&iacute;tico que permite a la vida entrar en la escuela y a la escuela salir a la vida como propon&iacute;an los pedagogos de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza. El profesor finaliza la introducci&oacute;n apelando a la necesidad de formular preguntas que permitan a los estudiantes expresar sus opiniones, que les obligue a comparar diferentes fuentes, a posicionarse y a explicar qu&eacute; han entendido.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo &ldquo;Pedagog&iacute;a del decrecimiento: Ecolog&iacute;a con conciencia de clase para superar el capitalismo&rdquo;, el profesor de la Universidad de Le&oacute;n, Enrique Javier D&iacute;ez Guti&eacute;rrez, no deja lugar a dudas: no es posible el crecimiento continuo en un planeta limitado. Propone combatir La crisis global que tiene una ra&iacute;z com&uacute;n, el capitalismo, con una metodolog&iacute;a de intervenci&oacute;n educativa centrada &ldquo;en la descolonizaci&oacute;n de nuestras mentes y de nuestras pr&aacute;cticas&rdquo;. Hay que combatir el sistema capitalista, el consumismo y productivismo exacerbado, a trav&eacute;s de la Pedagog&iacute;a del decrecimiento, a trav&eacute;s de &ldquo;la descolonizaci&oacute;n del imaginario mental y colectivo en el que hemos sido formados&rdquo;. El profesor D&iacute;ez afirma que la educaci&oacute;n puede ser parte del problema o de la soluci&oacute;n: &ldquo;De la soluci&oacute;n si se implica activa y decididamente en ese proceso de desaprendizaje del pensamiento &uacute;nico capitalista neoliberal y de educaci&oacute;n en el bien com&uacute;n y el mantenimiento de la vida. Del problema si sigue reproduciendo el actual sistema capitalista y su ideolog&iacute;a neoliberal sin cuestionarlo en la ense&ntilde;anza, con contenidos ajenos a la vida, con el emprendimiento, la educaci&oacute;n para el mercado, la gesti&oacute;n de los centros como empresas&hellip;&rdquo; En su opini&oacute;n, educar para el decrecimiento conlleva inevitablemente educar al profesorado en su formaci&oacute;n inicial y permanente, en todas las materias y asignaturas, desde infantil a la Universidad. Educar en la sobriedad frente a los deseos, en la justicia social para erradicar la pobreza, educar para trabajar menos; educar, en fin, para poner en manos comunes la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica y digital actualmente en manos de macro corporaciones.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Miguel Lobo, en su art&iacute;culo Biodiversidad, aclara r&aacute;pidamente qu&eacute; es hablar de vida; es decir, que la biodiversidad es la evoluci&oacute;n de diversos organismos vivos. Y explica en qu&eacute; consiste esta evoluci&oacute;n: &ldquo;Siempre que exista una fuente de variabilidad, un proceso de selecci&oacute;n y un mecanismo que permita la trasmisi&oacute;n de las caracter&iacute;sticas seleccionadas a la siguiente generaci&oacute;n, cualquier conjunto de entidades puede experimentar evoluci&oacute;n&rdquo;. A partir de ah&iacute;, el profesor Miguel se dedica a se&ntilde;alar los cambios catastr&oacute;ficos que la presencia humana, a trav&eacute;s de milenios, ha realizado en la biodiversidad. En su opini&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico, est&aacute; por llegar en poco tiempo, lo que incidir&aacute; en el declive de las poblaciones, primer indicio de una extinci&oacute;n: &ldquo;Movemos m&aacute;s superficie terrestre que la acci&oacute;n combinada de las mareas, los vientos, los r&iacute;os y los terremotos, y construimos el equivalente a la ciudad de Nueva York cada ocho d&iacute;as. Hemos modificado significativamente alrededor del 75% de la superficie terrestre, y la biomasa combinada de los seres humanos y su ganado es tres veces superior a la de todos los animales salvajes del planeta juntos. Adem&aacute;s, hemos alterado la proporci&oacute;n de algunos gases en la atmosfera, con las consecuencias que esto tiene sobre la temperatura global. Tambi&eacute;n hemos generado tal cantidad de compuestos nunca antes existentes en la naturaleza que hoy pueden encontrarse micropl&aacute;sticos y sustancias capaces de alterar el sistema reproductivo de los seres vivos incluso en los fondos marinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodolfo Rieznik aborda en su art&iacute;culo &ldquo;Educaci&oacute;n financiera o Educaci&oacute;n fiscal y tributaria&rdquo; otra de las cuestiones que desde una actitud cr&iacute;tica deber&iacute;a trabajarse en las aulas. &iquest;Es suficiente la informaci&oacute;n que se imparte como contenido econ&oacute;mico de lo que se mueve en este pa&iacute;s? &iquest;Hasta qu&eacute; punto la incursi&oacute;n masiva de grupos bancarios en la educaci&oacute;n permite una informaci&oacute;n veraz, desinteresada de lo que es necesario conocer para moverse en un estado capitalista? En opini&oacute;n del autor, la actual educaci&oacute;n financiera no ayuda ni fortalece econ&oacute;micamente a los ciudadanos; al contrario, debilita a los m&aacute;s d&eacute;biles al legitimar futuras tropel&iacute;as financieras. El profesor Rieznik parte de un principio incuestionable, pero que en muchas ocasiones se ignora: para la mayor&iacute;a de las personas la riqueza econ&oacute;mica es c&oacute;mo poder resolver sus necesidades vitales diarias y disfrutar del confort y la dignidad m&iacute;nima acorde con los tiempos que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo Arana Mariscal con el sugerente t&iacute;tulo &ldquo;I.A.: ni humana ni tonta&rdquo; desbroza en su art&iacute;culo algunos logros y fracasos que la inteligencia artificial ha manifestado hasta el momento. Con una atrevida y atractiva idea (dialogar sobre Educaci&oacute;n con diversas herramientas digitales, como ChatGPT, Open AI, Copilot, DeepSeek, GEMMA 3 27B&hellip;) Arana plantea no caer en catastrofismos ni en ideas acr&iacute;ticas. A partir de diversas preguntas obtiene algunas certezas; por ejemplo, la necesidad de formaci&oacute;n continua del profesorado, la consecuencia de ausencia de fatiga de las m&aacute;quinas, los cuadros de ansiedad y dependencia de muchos usuarios/as&hellip; Pese a todo, Ricardo Arana reconoce no tener una idea clara sobre posibilidades y consecuencias de la introducci&oacute;n de la IA en la educaci&oacute;n, aunque siempre deber&iacute;amos tener presentes los enormes desaf&iacute;os &eacute;ticos y pr&aacute;cticos asociados a su implantaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La profesora de la Universidad de Deusto, Miren Guti&eacute;rrez Almazor, reconoce en su art&iacute;culo que cada vez dedica m&aacute;s tiempo en el aula a las mal llamadas noticias falsas. De ah&iacute; que proponga una gu&iacute;a para acercarse a ese mundo de la desinformaci&oacute;n. Como docentes, debemos ser muy conscientes de lo que se est&aacute; jugando en este campo. &ldquo;Los datos, primero, y la informaci&oacute;n &ndash;datos analizados&mdash;, segundo, son la base del conocimiento. Cuando la informaci&oacute;n se verifica, se compara, se organiza, se contextualiza y se mezcla con valores y experiencias, se convierte en conocimiento&rdquo;. Guti&eacute;rrez desaconseja la utilizaci&oacute;n del t&eacute;rmino &ldquo;noticia falsa&rdquo;, porque si se acepta el calificativo, la noticia, como tal, no existe. De ah&iacute; la importancia de los medios period&iacute;sticos en el descubrimiento de tales bulos para evitar interpretaciones err&oacute;neas. Clarifica tambi&eacute;n el concepto de plataformas digitales a las que evita comparar con redes sociales, como habitualmente suele hacerse. &ldquo;&hellip; plataformas como X y otras son en realidad sistemas centralizados y jer&aacute;rquicos controlados por corporaciones, donde la informaci&oacute;n fluye gracias a algoritmos dise&ntilde;ados para maximizar la atenci&oacute;n y la monetizaci&oacute;n de los datos, m&aacute;s que para facilitar una comunicaci&oacute;n abierta y equitativa. Tampoco son sociales, dado que no se mueven por objetivos sociales. Se mueven por dinero.&rdquo; La autora finaliza su art&iacute;culo afirmando que la educaci&oacute;n y, especialmente, el pensamiento cr&iacute;tico son herramientas esenciales para combatir la amenaza que supone la desinformaci&oacute;n, porque permite a las personas identificar y evaluar cr&iacute;ticamente la informaci&oacute;n, reconocer sesgos y manipulaciones y distinguir entre hechos y percepciones subjetivas.
    </p><p class="article-text">
        Este informe del IEES pretende, precisamente, hablar de conocimiento a partir de dos acepciones que deben trabajarse con sumo cuidado: peligro e inutilidad. El/la docente debe conocer los riesgos/peligros que la educaci&oacute;n entra&ntilde;a. De ah&iacute; que el discurso educativo, adem&aacute;s de atractivo, deba estar abierto a la interpretaci&oacute;n y atento a las amenazas que le rodean. Se debe utilizar la expresi&oacute;n &ldquo;sentar c&aacute;tedra&rdquo; como equivalente al conocimiento suficiente, pero nunca de manera dogm&aacute;tica, que puede infundir la falsa creencia de no caber interpretaci&oacute;n alternativa.
    </p><p class="article-text">
        La docencia debe utilizar el conocimiento de forma profesional. No se debe cerrar este &uacute;nicamente al sentido corto, inmediato del t&eacute;rmino, cuesti&oacute;n muy demandada por el alumnado, sino insuflarle la validez del mismo. Saber responder a la pregunta de &ldquo;&iquest;para qu&eacute; me sirve aprender esto?&rdquo; es aportar solidez al aprendizaje, clarificar la importancia de la formaci&oacute;n en el tiempo concreto. 
    </p><p class="article-text">
        Informar para formar &uacute;nicamente ser&aacute; productivo si somos capaces de acercar al alumnado a los conceptos educativos que les permitan preguntas, indagaci&oacute;n, confrontaci&oacute;n de ideas. Los tiempos de asociar el aprendizaje a la capacidad de memorizaci&oacute;n de conceptos pasaron hace mucho tiempo. La complejidad del mundo actual no puede explicarse de forma convincente con un &uacute;nico manual de referencia. Hay que fomentar el acto de preguntar por qu&eacute; no solo permite obtener respuestas, sino tambi&eacute;n despertar reflexi&oacute;n y an&aacute;lisis, algo que, a su vez, impulsar&aacute; un aprendizaje m&aacute;s profundo y significativo.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">Consulta el </span><a href="https://1mayo.ccoo.es/6bb9055983bbd5a60149f9ce4ac44bc0000001.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">documento</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"> aqu&iacute; </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pensamiento-critico-educacion_132_12383261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jun 2025 18:52:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pensamiento crítico y Educación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acuerdo necesario, información veraz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/acuerdo-necesario-informacion-veraz_132_12314720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/808961ea-5d16-4a1c-8b5f-230bae831e44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acuerdo necesario, información veraz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El acuerdo regulador del profesorado firmado el pasado 9 de mayo es fruto del esfuerzo colectivo de muchas personas, sindicalistas o no, que llevan luchando varios años, especialmente en los últimos y decisivos días"</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Afirma el pensador alem&aacute;n Byung-Chul Han que la informaci&oacute;n nos hace miopes y precipitados; que corremos detr&aacute;s de la informaci&oacute;n sin alcanzar un saber y que tomamos nota de todo sin obtener un conocimiento. Lejos est&aacute; mi intenci&oacute;n de contradecir al sabio, pero, para quienes vivimos apegados a mejorar el conocimiento personal, sabernos bien informados o informadas es vital. Recibir, comparar y compartir informaci&oacute;n es s&iacute;ntoma de persona formada, cr&iacute;tica y responsable.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esta introducci&oacute;n viene motivada por la cadena de noticias desde la firma del nuevo acuerdo regulador de las condiciones de trabajo del personal docente no universitario entre el Departamento de Educaci&oacute;n del Gobierno Vasco y la mayor&iacute;a sindical. Informaciones contradictorias que, con intenciones distintas, obligan a la ciudadan&iacute;a a un ejercicio de Tetris pr&aacute;cticamente irresoluble. Dependiendo de su origen -no firmantes o firmantes de seg&uacute;n qu&eacute; lado de la mesa negociadora- se han preguntado acerca de la idoneidad de la firma del acuerdo. En mi opini&oacute;n, la respuesta, que despu&eacute;s matizar&eacute;, es S&Iacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La negociaci&oacute;n de un acuerdo laboral debe plantear mejoras futuras, partiendo de un presente conocido, pero sin perder de vista las condiciones de los anteriores. Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de la firma del &uacute;ltimo Acuerdo, la administraci&oacute;n educativa vasca no solo no hab&iacute;a completado el desarrollo del mismo, sino que, en algunos aspectos, lo hab&iacute;a empeorado, obligando a la parte social a presentar demandas ganadas tras sentencias judiciales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El inicio de las negociaciones era complicado por la desconfianza mutua y ello a pesar de haberse firmado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (2018 y 2022) acuerdos parciales con la mayor&iacute;a sindical que recuperaban parte de ese terreno perdido desde 2012. Era, por tanto, una tarea enorme: obligar a la Administraci&oacute;n vasca a revisar todo el articulado para tomar medidas de acercamiento a la realidad de una educaci&oacute;n vasca cada vez m&aacute;s compleja (diversidad cultural, ense&ntilde;anza personalizada, adaptaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, bienestar emocional, descenso demogr&aacute;fico, &hellip;). Para ello se contaba con un profesorado valiente y una confluencia sindical, seguros ambos de sus reivindicaciones y convencidos de la fortaleza que juntos representaban.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Todo presagiaba una negociaci&oacute;n tensa, sujeta a altibajos, pero con un objetivo com&uacute;n: firmar un buen acuerdo que llevara la tranquilidad a las aulas, motivara al profesorado y dotara de recursos suficientes a fin de preparar al alumnado para los retos educativos que tiene por delante. Los precedentes no eran malos: Ertzaintza y el sector concertado de la educaci&oacute;n vasca hab&iacute;an llegado a acuerdos interesantes; incluso colectivos de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica, como el personal de cocina y limpieza y el educativo laboral hab&iacute;an sellado mejoras significativas. Parec&iacute;an correr vientos favorables. Sin embargo, los comienzos no fueron los deseados. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los sindicatos pronto comprendieron que la actitud del Departamento era negociar a ritmo excesivamente pausado, con unas propuestas demasiado laxas y con unas posiciones muy alejadas de las reivindicaciones presentadas. As&iacute; se fraguaron las movilizaciones que la mayor&iacute;a sindical promovi&oacute; entre el profesorado. No se pod&iacute;an aceptar unos salarios diezmados por el IPC, una burocracia desmesurada, una interinidad a&uacute;n exagerada y unas medidas de rejuvenecimiento de plantillas poco ajustadas a la realidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La respuesta del colectivo docente fue magn&iacute;fica. Las llamadas a la participaci&oacute;n en las movilizaciones no se hicieron esperar y cada nueva convocatoria de huelga era respaldada por m&aacute;s personal y con manifestaciones cada vez m&aacute;s numerosas.  Pese al intento del Departamento por minimizar el alcance del descontento y la apelaci&oacute;n a la b&uacute;squeda de una escuela de calidad desligada de las mejoras reivindicadas por el profesorado, el nuevo llamamiento sindical a continuar con m&aacute;s jornadas de huelga oblig&oacute; a la consejera a negociar bajo nuevas premisas y a plantearse asumir las reivindicaciones salariales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">De esta manera, el nuevo texto recoge una reducci&oacute;n horaria en las etapas de Infantil y Primaria de dos horas (en dos cursos escolares), manteniendo las 17 horas en Secundaria, incluida la dedicada al programa de innovaci&oacute;n educativa Hedatze (hasta ahora, fuera del horario lectivo). Se reducen las ratios alumnado/grupo en Primaria. Se aumenta la contrataci&oacute;n de profesorado para Orientaci&oacute;n y Consultor&iacute;a, coordinaci&oacute;n de Bienestar emocional, PRL y ALE. Se dise&ntilde;an los recursos de mentores para proyectos ling&uuml;&iacute;sticos de ayuda al alumnado migrante. Aumenta el n&uacute;mero de especialistas en talleres de Formaci&oacute;n Profesional. Se aumenta el reparto de horas a los equipos directivos, saturados de trabajo burocr&aacute;tico. En total, se calcula por encima de 400 los nuevos recursos docentes que se incorporar&aacute;n a lo largo de los dos pr&oacute;ximos a&ntilde;os para aliviar la carga de trabajo y dar un salto de calidad en el sistema educativo p&uacute;blico vasco.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El cap&iacute;tulo de mejoras sociales para el profesorado tambi&eacute;n crece; entre otros, a destacar m&aacute;s horas en el permiso de lactancia y de maternidad/paternidad y el nuevo permiso de acompa&ntilde;amiento a hijos/as menores de edad al m&eacute;dico, as&iacute; como el compromiso de revisiones m&eacute;dicas cada tres a&ntilde;os m&aacute;ximo. De igual modo, el personal interino tambi&eacute;n ve mejorada su situaci&oacute;n laboral por su igualdad con las mejoras que disfrute el personal funcionario; se recupera el pago vacacional para quienes trabajen 165 d&iacute;as -aunque permanecen flecos que ser&aacute; preciso eliminar- y se realizar&aacute; un plan espec&iacute;fico para quienes superen los 55 a&ntilde;os. Se adelantan mejoras en las convocatorias de pr&oacute;ximas OPEs, especialmente facilitando los temarios obligatorios, material y modelos orientativos para la elaboraci&oacute;n de las pruebas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Otra de las reivindicaciones sobre las que se ha actuado ha sido el plan de rejuvenecimiento de las plantillas. Cada vez es m&aacute;s complicado trabajar en el aula cuando se superan los 60 a&ntilde;os y, a la disminuci&oacute;n de energ&iacute;a propia de la edad, se unen unas generaciones de j&oacute;venes cada vez con mayor diversidad y complejidad. Seg&uacute;n el acuerdo firmado, se posibilita la acumulaci&oacute;n de las reducciones de jornadas, con la intenci&oacute;n de adelantar la jubilaci&oacute;n y se articulan nuevas medidas compensatorias para quienes deban retrasar su salida del sistema m&aacute;s all&aacute; de los 65 a&ntilde;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La subida salarial se convirti&oacute; pronto en una l&iacute;nea roja para ambas partes negociadoras. Las negativas de la Administraci&oacute;n a entender la reclamaci&oacute;n sindical de recuperar parte del poder adquisitivo perdido durante a&ntilde;os de recesi&oacute;n econ&oacute;mica fueron malinterpretadas y hasta ridiculizadas por la propia consejera Pedrosa, que redujo todo el cap&iacute;tulo de reivindicaciones sindicales a este asunto, contraponi&eacute;ndolo a la posible mejora de la calidad de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica, como si fueran excluyentes. (Una calidad que se encuentra estancada desde hace a&ntilde;os, seg&uacute;n los estudios propios y externos de las evaluaciones de diagn&oacute;stico y &uacute;ltimos Pisa). Esta cuesti&oacute;n, junto al no reconocimiento de encontrarse frente a un conflicto laboral, encresparon los &aacute;nimos y forzaron a la mayor&iacute;a sindical a una nueva convocatoria de jornadas de huelga previstas para principios de mayo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Ambas partes sab&iacute;an que la forma de desatascar el conflicto requer&iacute;a la negociaci&oacute;n de, al menos, dos asuntos cruciales, el salarial y los recursos humanos. Encauzado convenientemente el segundo, era el momento de hincar el diente al primero. As&iacute; comenz&oacute; el baile de n&uacute;meros, 8% de subida condicionada a par&aacute;metros macroecon&oacute;micos como el PIB lineal, 6% desarrollado en m&aacute;s a&ntilde;os&hellip; Al final, se impuso la cordura y la Administraci&oacute;n, aceptando que esa subida deb&iacute;a ser lineal - beneficiando hasta al &uacute;ltimo de las docentes- y definida por s&iacute; misma, sin otros indicadores socioecon&oacute;micos. Adem&aacute;s, se actuar&iacute;a donde el Departamento tiene competencia econ&oacute;mica: en la modificaci&oacute;n del complemento espec&iacute;fico de cada n&oacute;mina, hasta ese momento &ldquo;sancta sanctorum&rdquo; intocable, que, por arte de magia perdi&oacute; su intangibilidad. El mantra que han defendido durante a&ntilde;os distintas personas negociadoras del Departamento perd&iacute;a su sentido. Como castillo de naipes vol&aacute;til desparec&iacute;a. As&iacute;, lleg&oacute; el desenlace.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La parte sindical es consciente de que no todo estaba conseguido, de que segu&iacute;a habiendo reivindicaciones pendientes como la salud laboral -ese gran elefante invisible para las diversas administraciones-, el reconocimiento en la antig&uuml;edad de todos los servicios prestados, la compensaci&oacute;n por estancias con pernocta, o un tratamiento actualizado de etapas educativas como la Educaci&oacute;n Permanente de Adultos, Escuelas Oficiales de Idiomas y Conservatorios, entre otras. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Dejo para el final la negociaci&oacute;n por la reducci&oacute;n del desmesurado trabajo burocr&aacute;tico que a d&iacute;a de hoy desarrolla la totalidad del personal docente. Asunto no balad&iacute; que interfiere y mucho en la exigida mejora de la calidad de la educaci&oacute;n p&uacute;blica vasca. Este cometido, m&aacute;s que la reivindicaci&oacute;n salarial -derecho sindical incuestionable al que la consejera redujo todas las reclamaciones- es el que debe marcar un antes y un despu&eacute;s en la mejora del trabajo docente cotidiano y, por ende, en la superaci&oacute;n de los l&iacute;mites actuales de calidad educativa. En este sentido, el Acuerdo recoge la creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n paritaria que defina, eval&uacute;e y disminuya esta carga a l&iacute;mites que no interfieran en la tarea fundamental de cualquier trabajador/a: educar, formar, desarrollar las capacidades de todo el alumnado. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Hay margen, como se ve, para continuar mejorando un pacto a lo largo del tiempo, sin pausa, desde el mismo momento de la publicaci&oacute;n del acuerdo en el BOPV. La sociedad vasca lo demanda y el conjunto del colectivo docente lo exige.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Volviendo al reciente Premio Princesa de Asturias de Comunicaci&oacute;n y Humanidades, Byung-Chul Han, es m&aacute;s que posible que contemplar detenidamente las cosas, sin m&aacute;s intenci&oacute;n, podr&iacute;a ser una buena f&oacute;rmula de felicidad, ajena a la caza de la informaci&oacute;n. Esta, la informaci&oacute;n, sin embargo, forma parte de nuestra vida, adem&aacute;s, en proporci&oacute;n mayor cada vez: nos rodea, alegra, entristece, aprisiona, en ciertos casos. De ah&iacute; que el fil&oacute;sofo lo tenga claro: la informaci&oacute;n forma parte de las &ldquo;no-cosas&rdquo;, informaci&oacute;n digitalizada que desnaturaliza las cosas del mundo informatiz&aacute;ndolas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Por eso, dentro de las no-cosas deber&iacute;an aparecer algunas informaciones que, bajo el paraguas de la argumentaci&oacute;n sectaria, dirigida, deslinda falsedades buscando instalar un mensaje de odio y rechazo. El &uacute;nico sindicato no firmante de este acuerdo (y que no lo hace desde el a&ntilde;o 2002) ha tratado de desacreditarlo con arremetidas como &ldquo;trampa estad&iacute;stica&rdquo;, &ldquo;imposici&oacute;n&rdquo; de incrementos salariales o &ldquo;mejoras superficiales&rdquo;. Ser&aacute; l&iacute;cita cualquier cr&iacute;tica que justifique un posicionamiento contrario, pero s&oacute;lo aquella que se base en la verdad, es digna de cr&eacute;dito.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">A modo de resumen, el acuerdo regulador firmado el pasado 9 de mayo es fruto del esfuerzo colectivo de muchas personas, sindicalistas o no, que llevan luchando varios a&ntilde;os, especialmente en los &uacute;ltimos y decisivos d&iacute;as. Este es el camino y no otro. Que nadie dude de que sin presi&oacute;n nunca habr&aacute; mejoras sociolaborales y que es necesario continuar persiguiendo objetivos, quiz&aacute;s ut&oacute;picos, siempre necesarios. Aspirar a un futuro mejor pasa sin duda por continuar trabajando en la mejora de cualquier acuerdo. Ah&iacute; estar&aacute; el futuro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En fechas tan pr&oacute;ximas al fallecimiento de un hombre tan peculiar como el expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, es necesario recordar su reflexi&oacute;n sobre el no entendimiento: &ldquo;En mi jard&iacute;n hace d&eacute;cadas que no cultivo el odio porque aprend&iacute; una dura lecci&oacute;n que me impuso la vida: que el odio termina estupidizando, porque nos hace perder objetividad frente a las cosas&rdquo;. Pues eso.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/acuerdo-necesario-informacion-veraz_132_12314720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2025 19:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acuerdo necesario, información veraz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar desde el conflicto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/educar-conflicto_132_12224577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49f3c12d-99ba-4b76-a9b0-afdf0db16580_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educar desde el conflicto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Quién no defendería que la educación lo cambia todo, que educar es construir oportunidades vitales, que no hay que dejar a nadie atrás? El catálogo de generalidades que ofrece la consejera requiere concreción"</p></div><p class="article-text">
        El art&iacute;culo de la consejera de Educaci&oacute;n del 30 de marzo, en un intento de interpretar la crisis abierta con el profesorado de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica de Euskadi, es, en mi opini&oacute;n, decepcionante. Bego&ntilde;a Pedrosa dedica parte de su art&iacute;culo a glosar t&oacute;picos que cualquiera subscribe cuando reflexiona sobre Educaci&oacute;n. &iquest;Qui&eacute;n no defender&iacute;a que la educaci&oacute;n lo cambia todo, que educar es construir oportunidades vitales, que no hay que dejar a nadie atr&aacute;s? 
    </p><p class="article-text">
        El cat&aacute;logo de generalidades que ofrece la consejera requiere concreci&oacute;n. Decir que hoy Euskadi invierte la mayor cantidad de dinero p&uacute;blico de la historia en educaci&oacute;n, necesita de, al menos, dos aclaraciones. Una: hablar de dinero p&uacute;blico invertido e identificarlo con que vaya destinado a la red p&uacute;blica es un error (no olvidemos la aportaci&oacute;n extraordinaria de 67 millones de euros de los Presupuestos Generales 2025 de la CAV a la red concertada); y dos: esa inversi&oacute;n no implica necesariamente una mejora salarial para el profesorado de la red p&uacute;blica, una de las reivindicaciones del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        La consejera habla de &ldquo;dejar la simplicidad y los debates banales y actuar con ambici&oacute;n, responsabilidad y altura de miras&rdquo;. Precisamente esos son algunos de los reproches que la mayor&iacute;a sindical plantea a quienes negocian por parte de la Administraci&oacute;n: falta de responsabilidad, ambici&oacute;n y altura de miras. 
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s vaguedades. Se habla de reforzar la educaci&oacute;n p&uacute;blica (citada una &uacute;nica vez en un texto de m&aacute;s de 5.000 palabras) a trav&eacute;s de acuerdos responsables y eficaces, &iexcl;como si los/as trabajadoras no desearan este tipo de acuerdos! Escudarse en que s&oacute;lo se mejora el sistema educativo, se cuida al alumnado y se garantiza un servicio de calidad acatando d&oacute;cilmente las propuestas del Departamento es ignorar cualquier proceso de negociaci&oacute;n de un convenio laboral. La l&oacute;gica negociadora indica que cada parte presenta sus propuestas y, a partir de un m&iacute;nimo consenso que sirva de inicio para un texto base, se comienza la negociaci&oacute;n, que debe ser abierta, sin textos parciales que se ense&ntilde;an a unos y se ocultan al resto; en tiempo real para analizar cada propuesta, para madurar las alegaciones y para escuchar a todas y todos. Ofrecer verbalmente, en mesas bilaterales, propuestas que despu&eacute;s no aparecen en ning&uacute;n texto, o que incluso niegan haber hecho, s&oacute;lo sirve para aumentar la desconfianza de las partes, incrementar la tensi&oacute;n y alejar el acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        La consejera apela tambi&eacute;n a los esfuerzos del Departamento por conseguir una educaci&oacute;n de calidad (&iquest;alguien no lo subscribir&iacute;a?) A este respecto, el informe elaborado por EsadeEcPol, 'El estado de la profesi&oacute;n docente en Espa&ntilde;a', afirma con rotundidad que el profesorado es el factor escolar m&aacute;s determinante de la calidad de los sistemas educativos. Es por ello que, si la consejera realmente desea una educaci&oacute;n de calidad, deber&iacute;a tratar de poner fin a la sensaci&oacute;n de incomprensi&oacute;n, abandono y hartazgo que miles de sus trabajadoras/es demuestran con las movilizaciones llevadas a cabo en estos &uacute;ltimos meses. Es m&aacute;s, me permito sugerir a quienes participan en la actual negociaci&oacute;n, la lectura del documento de la Internacional de la Educaci&oacute;n (&ldquo;La situaci&oacute;n del personal docente en el mundo 2024&rdquo;) donde entre otras recomendaciones, se se&ntilde;alan: revisar los salarios y la remuneraci&oacute;n del profesorado, dise&ntilde;ar estrategias para atraer y mantener al personal docente, resolver las carencias cr&iacute;ticas y el problema de la carga de trabajo, promover sistemas escolares saludables o acabar con la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aparece en un momento del art&iacute;culo el t&eacute;rmino esp&iacute;ritu cr&iacute;tico como elemento de la competencia para la autonom&iacute;a e iniciativa personal. El profesorado siempre lo ha tenido presente y el propio conflicto laboral puede ser un buen modelo para el alumnado: Revisar la informaci&oacute;n del Departamento y escuchar tambi&eacute;n las versiones aportadas por los distintos sindicatos de educaci&oacute;n en lucha. Aprender a pelear por la mejora de las condiciones de trabajo, aun con p&eacute;rdidas y costes personales. Rebuscar informaci&oacute;n en distintos medios cuando se aportan &uacute;nicamente datos parciales del sistema educativo vasco por parte de sus dirigentes y se olvida de hablar, por ejemplo, de que Euskadi es la segunda comunidad aut&oacute;noma &ndash;tras Madrid- del tercer pa&iacute;s con mayor segregaci&oacute;n escolar de toda la OCDE (datos de informe conjunto de Save The Children y EsadeEcPol, 2021). Tratar de mejorar esta circunstancia es responsabilidad de un Departamento de Educaci&oacute;n que cuando opta por una pol&iacute;tica educativa concreta obtiene desgraciadamente estos resultados.
    </p><p class="article-text">
        Finalizo con una puntualizaci&oacute;n a las &uacute;ltimas l&iacute;neas del art&iacute;culo de la consejera. Es cierto que educar es una &ldquo;inversi&oacute;n compartida de toda la sociedad&rdquo;; el colectivo docente lo viene clamando desde hace d&eacute;cadas; pero no es menos cierto que la toma de decisiones le corresponde al Departamento de Educaci&oacute;n. Es su responsabilidad atraer y retener el talento en la educaci&oacute;n p&uacute;blica, y no lo conseguir&aacute; si sus pol&iacute;ticas educativas promueven condiciones precarias e insatisfacci&oacute;n laboral. Pedimos a la consejera que busque cauces justos, transparentes y solidarios en la resoluci&oacute;n de los conflictos presentes, antes de que se enquisten de forma peligrosa. La sociedad vasca se lo demanda y ser&aacute; muy cr&iacute;tica si no es capaz de estar a la altura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/educar-conflicto_132_12224577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Apr 2025 19:46:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educar desde el conflicto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Begoña Pedrosa,Educación pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juventud, Democracia y Educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/juventud-democracia-educacion_132_12058938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/711639aa-726a-4d61-803b-8e8da5024a5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juventud, Democracia y Educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La escuela se convierte en agente transformador que contribuye a la construcción de una sociedad más justa e inclusiva"</p></div><p class="article-text">
        Con este t&iacute;tulo ha publicado <a href="https://1mayo.ccoo.es/62623ecce6a9bbcf712a6fc5814c37b7000001.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">su informe n&uacute;mero 176</a> Instituto de Estudios Educativos y Sindicales (IEES), de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo. Es oportuno, ya que la juventud empieza a estar en el punto de mira sociopol&iacute;tico. Para unos porque es la v&iacute;ctima propiciatoria de muchos de los males que tiene esta sociedad: la carest&iacute;a de la vivienda, la aparente radicalidad de sus miembros, una cierta vulnerabilidad emocional y, especialmente, su dependencia de las redes sociales. Quienes abonan esta teor&iacute;a siempre ver&aacute;n a la juventud radicalizada, desentendida e inmadura.
    </p><p class="article-text">
        Para otros, en cambio, la juventud representa la esperanza de cambio de una sociedad que camina de forma equ&iacute;voca sin posicionamientos rotundos en temas trascendentales, como la solidaridad, la justicia y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica. Este grupo se congratula con las filas interminables de j&oacute;venes cooperantes en <a href="https://www.eldiario.es/temas/dana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la DANA valenciana</a>, en bancos de alimentos y con el incremento juvenil en asociaciones sociopol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el informe indague, a trav&eacute;s de la opini&oacute;n de ocho expertas y expertos, en conocer cu&aacute;les son los valores de la juventud en cuestiones b&aacute;sicas para el futuro que les espera, o su participaci&oacute;n en la vida pol&iacute;tica y educativa del pa&iacute;s. Para ello, lanzamos unas preguntas que pensamos pod&iacute;an centrar el tema: &iquest;cambio de valores o reversi&oacute;n de valores en la juventud? &iquest;Reeducaci&oacute;n de la intolerancia? &iquest;C&oacute;mo se aprende ciudadan&iacute;a? &iquest;En qu&eacute; ayuda la educaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; &aacute;mbitos deja la sociedad para la participaci&oacute;n juvenil? &iquest;Qu&eacute; &aacute;mbitos utiliza la juventud para participar en la sociedad? &iquest;Se plantea la escuela este debate?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Margarita Guerrero Calder&oacute;n, actual directora general del Instituto de Juventud de Espa&ntilde;a, realiza su reflexi&oacute;n analizando los par&aacute;metros juventud y cambio de &eacute;poca. Empieza pregunt&aacute;ndose sobre los comportamientos espec&iacute;ficos de la juventud para lo que contextualiza sobre el tel&oacute;n de fondo en el que se mueve: crisis de representaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos y desconfianza en los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales. Entre esos par&aacute;metros aparecen una sobrecualificaci&oacute;n sangrante, una autonom&iacute;a personal (emancipatoria) lejana (en torno a los 38 a&ntilde;os), nuevas f&oacute;rmulas de ocio m&aacute;s individualizadas y un malestar creciente ante la falta de perspectivas futuras que, en ocasiones, puede conducirles hacia un victimismo nada edificante. De ah&iacute; que Margarita Guerrero Calder&oacute;n plantee la educaci&oacute;n a la ciudadan&iacute;a desde edades tempranas como la ayuda esencial para la comprensi&oacute;n del mundo. A&ntilde;ade, adem&aacute;s, que debe convertirse en medidas clave una combinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que reduzcan las desigualdades desde el nacimiento, como la renta universal de crianza o la garant&iacute;a de acceso a la educaci&oacute;n de 0-3 a&ntilde;os. Guerrero finaliza el art&iacute;culo animando a cultivar la comunidad, frente al modelo que promueve el individualismo, protegiendo los derechos de la juventud en asociaciones vecinales, sindicatos y/o redes de apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la posible vulnerabilidad de la juventud espa&ntilde;ola a la radicalizaci&oacute;n versa el art&iacute;culo de Sergio Garc&iacute;a Magari&ntilde;o, doctor en Sociolog&iacute;a y profesor de la Universidad P&uacute;blica de Navarra. Y se inicia con dos nociones del t&eacute;rmino juventud. Nos interesa, especialmente, la segunda: periodo donde hay mucha energ&iacute;a y entusiasmo por aprender, un deseo fuerte por explorar terrenos novedosos, un idealismo poco contaminado de cinismo, compromiso social y sentido de justicia, anhelo de libertad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Preguntarse el autor sobre esa juventud y su cercan&iacute;a/lejan&iacute;a de la radicalizaci&oacute;n le lleva, en primer lugar, a precisar t&eacute;rminos como radicalizaci&oacute;n (positiva o negativa, individual o grupal), polarizaci&oacute;n (afectiva o electoral) y movilizaci&oacute;n social (acci&oacute;n colectiva de mejora de la vida p&uacute;blica).
    </p><p class="article-text">
        Una vez valoradas las diferencias el autor considera que en general la juventud espa&ntilde;ola no tiene un problema de radicalizaci&oacute;n violenta, pero s&iacute; de manipulaci&oacute;n informativa. El aumento del tiempo de presencia de la juventud en redes sociales le ha llevado a modificar las formas de socializaci&oacute;n, la b&uacute;squeda de conocimiento e informaci&oacute;n, ha aumentado la vulnerabilidad ante la manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El profesor Garc&iacute;a Magari&ntilde;o contin&uacute;a su art&iacute;culo se&ntilde;alando c&oacute;mo la estructura moral y la comunidad pueden actuar como detonantes o protectores de la radicalizaci&oacute;n violenta. En el primer caso, analizada la segunda generaci&oacute;n de j&oacute;venes migrantes musulmanes en Francia, especialmente vulnerables, se aprecia una fuerte crisis de identidad que les aleja tanto de la religi&oacute;n de sus padres como del laicismo estatal. As&iacute;, para aumentar la resiliencia individual y colectiva de estos grupos apunta que el conocimiento cient&iacute;fico-religioso y el fortalecimiento de los lazos sociales (familia, amigos, comunidad) deber&aacute;n ser los elementos protectores principales. De ah&iacute; la importancia de una educaci&oacute;n acad&eacute;mica y moral enfocada al empoderamiento, al servicio de la comunidad y que combata la desinformaci&oacute;n, la manipulaci&oacute;n, la polarizaci&oacute;n y la radicalizaci&oacute;n violenta de las y los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Eugenia Oleaga Muguerza, profesora de ESO en La Rioja, y Alberto Izquierdo Montero, profesor de Educaci&oacute;n Intercultural en la UNED, en su art&iacute;culo &ldquo;J&oacute;venes en el punto de mira: reflexiones para no culpar al r&iacute;o de las violencias que lo encauzan&rdquo; pretenden girar el punto de vista con el que censuramos la violencia juvenil hacia la violencia que, a su vez, sufre esa juventud. As&iacute;, si partimos de la idea de que la figura del adulto es el actor principal de la sociedad, el papel que queda a la juventud no es sino el de actor secundario en la vida p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de vivienda o el acercamiento a postulados de extrema derecha son problemas de m&aacute;s calado social que el que se le asigna como propios de la juventud actual. De este modo, ofrece una noci&oacute;n de rebeld&iacute;a en la juventud que en la mayor&iacute;a de las ocasiones contribuye a blindar privilegios y reproducir formas de dominaci&oacute;n racistas, coloniales, patriarcales y clasistas. Los autores finalizan su art&iacute;culo pregunt&aacute;ndose de qu&eacute; modo la praxis educativa junto a j&oacute;venes puede ayudar. As&iacute;, apuntan que el objetivo debe ser desvelar qu&eacute; ideas y sesgos contribuyen a reforzar los intereses del opresor y, en consecuencia, colocan como enemigo a nuestros/as iguales. &ldquo;Nuestra labor debe pasar por ser cr&iacute;ticas/os con las estructuras en que nos encontramos, problematizarlas constantemente para desarrollar pr&aacute;cticas educativas que nos permita dejar de perpetuar las mismas desigualdades que detectamos fuera de nuestros espacios educativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Juventud, valores democr&aacute;ticos y educaci&oacute;n&rdquo;, Ana Isabel Villase&ntilde;or Horcajada y Adri&agrave; Junyent Mart&iacute;nez apuntan desde los primeros p&aacute;rrafos el trampol&iacute;n que, desde la pandemia, ha supuesto la red social TikTok para la difusi&oacute;n de ideas de contenido neoliberal y de extrema derecha para parte de la juventud. A&ntilde;&aacute;dase a ello la influencia perniciosa de la temporalidad laboral que afecta a un tercio amplio de la juventud espa&ntilde;ola para entender el creciente desencanto hacia la democracia de sectores juveniles.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, Junyent y Villase&ntilde;or afrontan algunos de los cambios que deben producirse: repensar la masculinidad, creaci&oacute;n de espacios comunitarios, priorizaci&oacute;n de la salud mental, compromiso de participaci&oacute;n temprana en el sistema educativo y en el pol&iacute;tico&hellip; Todo ello deber&iacute;a redundar en asumir retos posibles que aunque parezcan convulsos, ser&aacute;n una oportunidad de cambio para la mejor valoraci&oacute;n de la juventud espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        De una forma m&aacute;s concreta, del papel que la escuela puede jugar en la creaci&oacute;n de una convivencia enriquecedora para la juventud versa el art&iacute;culo del profesor de la UPV-EHU, Harkaitz Zubiri. En su opini&oacute;n, s&oacute;lo las actuaciones basadas en evidencias cient&iacute;ficas, de impacto social son las que pueden cambiar la situaci&oacute;n de violencia en las escuelas. Actuaciones exitosas como Club de Valientes Violencia 0, Modelo Dial&oacute;gico de Convivencia, Tertulias Cient&iacute;ficas Dial&oacute;gicas y Tertulias Feministas Dial&oacute;gicas y Eliminaci&oacute;n de la Violencia de G&eacute;nero Aisladora son algunas de esa muestra. Abordar la violencia escolar desde una perspectiva comunitaria, en opini&oacute;n de Zubiri, activar&aacute; al grupo para que se posicione contra las agresiones, sean del tipo que sean. En su opini&oacute;n, no hay raz&oacute;n para caer en el derrotismo ni en el determinismo. La violencia escolar no es inevitable ni inherente a la escuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo art&iacute;culo del informe recoge la experiencia de Kika Fumero (&ldquo;Violencias machistas hacia la juventud: realidades y Desaf&iacute;os en las aulas&rdquo;), experta en coeducaci&oacute;n y prevenci&oacute;n de violencia machistas y ex directora del Instituto canario de Igualdad. Ya desde la introducci&oacute;n la autora se&ntilde;ala que, pese a los avances legales y sociales en materia de igualdad de g&eacute;nero y derechos LGTBIQ+, persisten brechas significativas. Como la adolescencia es la etapa clave para la construcci&oacute;n de la identidad personal y colectiva, cualquier vulneraci&oacute;n de derechos en esa &eacute;poca supone un problema serio para los centros educativos que se enfrentar&aacute;n al doble desaf&iacute;o de prevenir y detectar estas formas de violencia. Para ello la autora busca contribuir al desarrollo de un sistema educativo capaz de garantizar espacios seguros, inclusivos y respetuosos de los derechos humanos. As&iacute;, la invisibilidad de la realidad LGTBIQ+ en los curr&iacute;culos escolares, por ejemplo, dificulta cualquier posici&oacute;n de acercamiento social hacia ese colectivo en el &aacute;mbito educativo, aunque no sea el &uacute;nico: la transfobia y la lesbofobia est&aacute;n tambi&eacute;n presentes. De ah&iacute; la importancia de que la coeducaci&oacute;n se convierta en el eje principal de funcionamiento escolar. Para llegar a ello, Fumero propone medidas como la sensibilizaci&oacute;n docente, el curr&iacute;culo inclusivo, el apoyo psicosocial y un protocolo de actuaci&oacute;n frente a la violencia. As&iacute;, la escuela se convierte en agente transformador que contribuye a la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa e inclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Nos gustar&iacute;a que tras la lectura de este informe coincidi&eacute;ramos con David Trueba (<a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-20/anorar-espana-en-tres-palabras-sol-nevera-y-metro.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'A&ntilde;orar Espa&ntilde;a en tres palabras: sol, nevera y metro', art&iacute;culo publicado en 'El Pa&iacute;s' en agosto 2024</a>), en su definici&oacute;n de la juventud: &ldquo;Me encant&oacute; escucharlos, sus cr&iacute;ticas, sus comentarios, su insatisfacci&oacute;n es nuestro mejor futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si al final, el informe no responde a la expectativa creada, siempre nos quedar&aacute; el insuperable Quino para afirmar: &ldquo;Tal vez alg&uacute;n d&iacute;a dejen a los j&oacute;venes inventar su propia juventud&rdquo;<em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/juventud-democracia-educacion_132_12058938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2025 20:45:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juventud, Democracia y Educación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Educación privada,Educación concertada,Educación pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En defensa de la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/defensa-infancia_132_11685302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f644fbc6-fda0-4428-8bf4-96b2d57b9650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En defensa de la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Urge una reflexión entre instituciones y la ciudadanía que genere mayor claridad sobre el tratamiento adecuado de protección que deberíamos estar dedicando a nuestra infancia. De conseguirlo, haríamos realidad esa idea de Simone de Beauvoir para quien el adulto no es sino un niño inflado por la edad"</p></div><p class="article-text">
        El pasado 18 de septiembre, el Instituto de Estudios Educativos y Sindicales (IEES) de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo, de CCOO,&nbsp;present&oacute; en Madrid, con participaci&oacute;n de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y del propio secretario general del sindicato, Unai Sordo, el informe 'En defensa de los Derechos Humanos de la Infancia', con amplia asistencia y representaci&oacute;n de las organizaciones que han participado en su elaboraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El IEES justificaba la necesidad del documento por la sospecha &ndash;confirmada&ndash; de que el mundo de la infancia est&aacute; pasando por una serie de vicisitudes que le hacen especialmente vulnerable, tambi&eacute;n en entornos aparentemente protegidos como son los pa&iacute;ses del mal llamado primer mundo: el bombardeo indiscriminado de propaganda, la escasez de medidas protectoras en entornos digitales, la desprotecci&oacute;n en &aacute;mbitos familiares o la falta de pol&iacute;ticas educativas precisas para la primera infancia son algunos ejemplos de que este informe era necesario.
    </p><p class="article-text">
        El informe se inicia con el pr&oacute;logo de Rub&eacute;n P&eacute;rez, secretario de Estado del Ministerio de Juventud e Infancia, titulado &ldquo;Europa y Espa&ntilde;a ante el reto de universalizar los derechos de la Infancia&rdquo;. En el texto, P&eacute;rez se muestra preocupado por la afectaci&oacute;n en la situaci&oacute;n de la infancia y adolescencia de la polarizaci&oacute;n del discurso pro y anti UE, pese a los informes que se&ntilde;alan la situaci&oacute;n de emergencia de los derechos de las y los ni&ntilde;os. De ah&iacute; que se&ntilde;ale como un acierto la creaci&oacute;n en Espa&ntilde;a del Ministerio de Juventud e Infancia.
    </p><p class="article-text">
        El autor es consciente de que continuar con las consignas europeas en favor de estos colectivos exigir&aacute; a Espa&ntilde;a avanzar en la legislaci&oacute;n en materia de participaci&oacute;n infantil y juvenil. Tambi&eacute;n es rese&ntilde;able la aportaci&oacute;n de P&eacute;rez al se&ntilde;alar la reciente aprobaci&oacute;n del anteproyecto de ley org&aacute;nica para la protecci&oacute;n de las personas menores de edad en los entornos digitales. En esa l&iacute;nea se ha creado un comit&eacute; de personas expertas (50 miembros) que analiza en un informe las buenas pr&aacute;cticas, as&iacute; como las recomendaciones para generar entornos seguros.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo de UNICEF Espa&ntilde;a, firmado por Adriana Negueruela, lleva por t&iacute;tulo 'El estado de la infancia en la Uni&oacute;n Europea'. En &eacute;l se analizan los retos y el impacto de la Estrategia europea de Derechos de la Infancia. No es casual que, siendo la UE el espacio sociopol&iacute;tico que m&aacute;s se preocupa de los valores de defensa democr&aacute;tica &ndash;lo que no es indicativo de que todos los pa&iacute;ses miembros los respeten&ndash;, se preocupara de elaborar una normativa de control y respeto de los derechos humanos de la infancia. La pobreza, la desigualdad o la discriminaci&oacute;n por raza, origen o religi&oacute;n &ndash;como se&ntilde;ala Adriana&ndash; siguen negando a millones de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes sus derechos. De ah&iacute; que se necesite una estrategia para abordar de manera integral la realidad de esta infancia y los retos que marcan en su d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo analiza cuatro claves para conocer el bienestar infantil: pobreza, salud mental, derechos digitales y cambio clim&aacute;tico. Respecto al primero (pobreza), en la UE se considera que uno de cada cuatro ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, cerca de 20 millones, se encuentra en esta situaci&oacute;n. Espa&ntilde;a ocupa el primer puesto (m&aacute;s del 28%). Entre las causas, Negueruela destaca la incidencia de la pandemia por COVID-19 y la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco en la salud mental sale la UE bien parada. Se calcula que 11 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y j&oacute;venes de hasta 19 a&ntilde;os padecen alg&uacute;n trastorno mental, siendo, de nuevo la pandemia una de las causas principales. Adem&aacute;s, este colectivo infantil es el grupo m&aacute;s vulnerable a los da&ntilde;os medioambientales. Las infraestructuras b&aacute;sicas (escuelas, centros de salud o viviendas) no est&aacute;n preparadas para enfrentarse a posibles fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la falta de formaci&oacute;n, sensibilizaci&oacute;n previa o desigualdad en el uso de la tecnolog&iacute;a coloca, una vez m&aacute;s, a este colectivo es situaci&oacute;n deficiente. Seg&uacute;n una encuesta de 2020 en 15 pa&iacute;ses de la UE, alrededor del 10% de este colectivo afirmaron haber sufrido ciberacoso al menos una vez en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Clara Burriel, en nombre de Save The Children, presenta un art&iacute;culo sobre la especializaci&oacute;n de la justicia en el marco de la estrategia europea. Habla de la violencia sexual que sufre este colectivo (en torno al 20% en la UE, entre 10 y 20% en Espa&ntilde;a), asegurando que lo que indican los datos oficiales no es sino la punta del iceberg. Apunta a la necesidad de un cambio de paradigma que acabe con el silencio ante la denuncia, en la que el miedo, el desconocimiento, la falta de recursos o el estigma social juegan un papel fundamental.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la importancia de la aprobaci&oacute;n de la LOPIVI (Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n integral a la Infancia y adolescencia frente a la Violencia) y de la estrategia europea por situar a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en el centro de la defensa, aunque reconoce que, al menos en Espa&ntilde;a, el sistema judicial no est&aacute; adaptado todav&iacute;a a la infancia y adolescencia como v&iacute;ctima. Por ello es importante difundir el modelo Barnahus (casa de los ni&ntilde;os en island&eacute;s), en el que en un mismo espacio conviven las v&iacute;ctimas y los equipos de atenci&oacute;n y judicializaci&oacute;n que intervengan en los casos de abuso sexual infantil. Este m&eacute;todo est&aacute; a&uacute;n inici&aacute;ndose en Espa&ntilde;a &ndash;desde la experiencia de Tarragona&ndash;, pero son cada vez m&aacute;s las comunidades aut&oacute;nomas que desean iniciar la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Burriel demanda, por tanto, una formaci&oacute;n continua de todos los y las profesionales que trabajen con la infancia y adolescencia, incluyendo en esta petici&oacute;n un nuevo modelo de justicia especializada.
    </p><p class="article-text">
        Desde Euskadi llega el art&iacute;culo de Isabel Gonz&aacute;lez y Arkaitz Gorritxo para valorar su participaci&oacute;n en la recientemente aprobada Ley de Infancia auton&oacute;mica. En su valoraci&oacute;n, consideran que el mayor &eacute;xito de la norma es haber pasado la infancia de ser sujeto de protecci&oacute;n a titular de derechos. As&iacute;, la ley garantiza unas condiciones de seguridad humana, que van m&aacute;s all&aacute; de la agresi&oacute;n f&iacute;sica o emocional y se fundamentan en la obligaci&oacute;n de generar condiciones materiales, f&iacute;sicas e institucionales que garanticen el bienestar de la infancia y adolescencia. Se introducen conceptos novedosos, como el buen trato, el inter&eacute;s superior del menor o la participaci&oacute;n activa en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Sin embargo, no todo est&aacute; conseguido con la ley. Ahora, seg&uacute;n los autores, debe ser prioritaria la lucha contra la pobreza infantil, ya que el 16,7% de las y los menores de 14 a&ntilde;os en Euskadi se encuentran en situaci&oacute;n de pobreza real o ausencia de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Javier Guzm&aacute;n, desde la ONG Justicia Alimentaria, insiste en la regulaci&oacute;n de la publicidad infantil porque mientras que no exista &ndash;o no se respete&ndash; la salud poblacional estar&aacute; en desventaja con los intereses corporativos de las industrias alimentarias. Un estudio que cita en su art&iacute;culo (&ldquo;Sin defensa en la alimentaci&oacute;n que enferma') se&ntilde;ala que la poblaci&oacute;n infantil recibe un impacto de 4.00 anuncios al a&ntilde;o sobre alimentaci&oacute;n, de los cuales dos tercios pueden considerarse poco saludables. Tenemos un problema serio de obesidad infantil, que incide, adem&aacute;s, en el tipo de renta familiar. Cuanto m&aacute;s baja es, mayor es el riesgo de obesidad. Mientras tanto, las administraciones siguen mirando hacia otro lado ante tal situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El autor considera que hay soluci&oacute;n aceptable: aplicar el perfil nutricional de la regi&oacute;n europea de la OMS, dise&ntilde;ado para este fin. Portugal lo hace desde 2010. De hacerlo tambi&eacute;n Espa&ntilde;a, podr&iacute;an eliminarse (&ldquo;salvarse&rdquo;) el 23% de los anuncios.
    </p><p class="article-text">
        El informe se cierra con el art&iacute;culo 'La Educaci&oacute;n Infantil del Primer Ciclo, una etapa en proceso de construcci&oacute;n', de los profesores Adriano Villar y Mar&iacute;a Jes&uacute;s Manceb&oacute;n, de las Universidades de La Rioja y Zaragoza, respectivamente. Su primera aseveraci&oacute;n es concluyente: &ldquo;los servicios de atenci&oacute;n y cuidado de calidad en la primera infancia se han convertido en una prioridad pol&iacute;tica y social&rdquo;. Sin embargo, es muy dispar la realidad en cada pa&iacute;s: entre el 70% de escolarizaci&oacute;n de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos y el 10% de Hungr&iacute;a o Eslovaquia, se encuentra Espa&ntilde;a, con un 56%. Sin embargo, como ya han denunciado organizaciones sindicales &ndash;FECCOO entre ellas- y sociales, la oferta p&uacute;blica es muy insuficiente, no ofreci&eacute;ndose esta etapa educativa de forma gratuita a toda la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La LOE (2006) y la LOMLOE (2020) son las leyes que han devuelto el componente educativo a esta etapa de 0-2 a&ntilde;os. El trabajo, a partir de ahora, ser&aacute; que las administraciones encuentren la forma de generalizar este servicio educativo y muy especialmente a aquellos colectivos m&aacute;s vulnerables econ&oacute;micamente. De ah&iacute; que en opini&oacute;n de los autores del art&iacute;culo sea urgente que los gobiernos prioricen la investigaci&oacute;n educativa de esta primera etapa, por lo que es fundamental que generen datos sobre la misma y faciliten su acceso a los y las investigadores/as.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, el informe 'En defensa de los Derechos Humanos de la Infancia', presentado en Madrid en septiembre, busca generar reflexi&oacute;n entre instituciones y la ciudadan&iacute;a que genere mayor claridad sobre el tratamiento adecuado de protecci&oacute;n que deber&iacute;amos estar dedicando a nuestra infancia. De conseguirlo, har&iacute;amos realidad esa idea de Simone de Beauvoir para quien el adulto no es sino un ni&ntilde;o inflado por la edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/defensa-infancia_132_11685302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 19:46:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En defensa de la infancia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Importa en Euskadi la Educación?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/importa-euskadi-educacion_132_11660877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80e9c2e2-6af4-441d-a641-2b26662ee2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Importa en Euskadi la Educación?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La rápida respuesta que acude a mi cabeza es: al lehendakari Pradales da la sensación de que no"</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s habr&iacute;a que reformular la pregunta: &iquest;a qui&eacute;n le importa la Educaci&oacute;n en este peque&ntilde;o pa&iacute;s? La r&aacute;pida respuesta que acude a mi cabeza es: al lehendakari Pradales da la sensaci&oacute;n de que no. Eso pens&eacute;, tras escucharle el pasado 11 de este mes en un multitudinario sal&oacute;n del Hotel Ercilla, invitado por la organizaci&oacute;n de debate Nueva Econom&iacute;a Forum, en lo que significaba la puesta de largo del nuevo inquilino de Ajuria Enea ante la sociedad vizca&iacute;na, especialmente la empresarial y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Imanol Pradales, nuestro flamante lehendakari, que sigue desgranando las l&iacute;neas principales de su ideolog&iacute;a a trav&eacute;s de las apariciones p&uacute;blicas en este inicio de nuevo curso pol&iacute;tico, dedic&oacute; su intervenci&oacute;n matinal a glosar los temas que consider&oacute; trascendentales para la Euskadi del futuro. As&iacute;, la alta velocidad y la pol&eacute;mica abierta con la conexi&oacute;n Euskadi-Navarra, el impulso transformador para la nueva Osakidetza, joya de la corona de su discurso renovador, la seguridad ciudadana, maltrecha tras el incremento de delitos sexuales durante las fiestas veraniegas, especialmente en las tres capitales vascas, la apuesta inequ&iacute;voca por las energ&iacute;as renovables y la f&eacute;rrea defensa del concierto econ&oacute;mico vasco en tiempos de revuelta auton&oacute;mica con la financiaci&oacute;n singular catalana fueron objeto de atenci&oacute;n preferente para el lehendakari. Sin embargo, la educaci&oacute;n ocup&oacute; cero segundos, no fue nombrada ni por descuido.
    </p><p class="article-text">
        Sea o no veraz la afirmaci&oacute;n que se suele atribuir al fil&oacute;sofo Steiner (&ldquo;Lo que no se nombra, no existe&rdquo;) lo cierto es que quienes vivimos inmersos en la comunidad educativa vasca no pudimos sentir sino un escalofr&iacute;o cuando nuestro m&aacute;ximo representante institucional ignoraba la importancia de la educaci&oacute;n 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Olvido disculpable o declaraci&oacute;n de principios? &iquest;Acaso no requiere unas palabras de aliento el que cerca de 40.000 personas ofrezcan su saber profesional? Porque un silencio tan clamoroso habr&aacute; dejado a m&aacute;s de 350.000 estudiantes no universitarios y sus respectivas familias haci&eacute;ndose innumerables preguntas. S&iacute;, ya s&eacute;; los/as incondicionales responder&aacute;n que ya tuvo protagonismo exclusivo la educaci&oacute;n el d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n oficial del curso escolar vasco que el lehendakari y la nueva consejera de Educaci&oacute;n llevaron a la escuela de Orokieta en Zarautz. En esa ocasi&oacute;n, las referencias principales fueron la autoexigencia para toda la comunidad educativa por llevar a la m&aacute;xima calidad formativa y el desarrollo de la reciente ley educativa. 
    </p><p class="article-text">
        Estos mensajes indican que siguen ignorando el problema fundamental al que se enfrenta la ense&ntilde;anza vasca, solucionar la segregaci&oacute;n escolar, en aumento, como en Catalu&ntilde;a y Madrid, tal y como se&ntilde;alan distintos estudios recientes. Son necesarias palabras como las de Bego&ntilde;a Pedrosa &ldquo;avanzar en equidad y seguir trabajando el &aacute;mbito de convivencia y bienestar&rdquo;), pero m&aacute;s importante y clarificador para quienes ya conocemos estos problemas es el compromiso serio del Departamento de Educaci&oacute;n en la b&uacute;squeda de soluciones, m&eacute;todos que contribuyan a disminuir esta lacra social. Que la mayor&iacute;a del alumnado migrante vasco analizado en PISA, por ejemplo, se encuentre a dos cursos de diferencia formativa con sus compa&ntilde;eros/as de la misma edad significa que las f&oacute;rmulas empleadas hasta ahora no han hecho sino agravar el problema. Que los programas de interculturalidad, adem&aacute;s, contin&uacute;en perdiendo peso en las propuestas de los Servicios de Apoyo, sin una sustituci&oacute;n adecuada por otros solo manifiesta la falta de una l&iacute;nea de actuaci&oacute;n s&oacute;lida para combatir este problema social.
    </p><p class="article-text">
        De lo que no hay dudas es de que a quien s&iacute; interesa la educaci&oacute;n es a la sociedad vasca. Si utilizamos los datos del &uacute;ltimo Deustobar&oacute;metro (verano 2024) la valoraci&oacute;n social de la ense&ntilde;anza no universitaria ocupa un honroso cuarto puesto de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (tras el transporte p&uacute;blico, la ense&ntilde;anza universitaria y las carreteras). &iquest;No le corresponder&iacute;a a la administraci&oacute;n educativa atender mejor esta demanda social? 
    </p><p class="article-text">
        Lo que tenemos, sin embargo, en base al acuerdo de gobierno firmado este verano por los dos partidos que sustentan el ejecutivo vasco, son cuatro p&aacute;rrafos que se refieren a la nueva Ley de Educaci&oacute;n como sin&oacute;nimo de progreso social, garant&iacute;a de igualdad, cohesi&oacute;n, inclusividad y equidad y en la que la ense&ntilde;anza p&uacute;blica ocupe un lugar preferente. 
    </p><p class="article-text">
        La lectura que gran parte de la comunidad educativa vasca hacemos es que, desgraciadamente, la ley no servir&aacute; para los objetivos mencionados, porque nace con fuertes carencias, ausencia de compromisos concretos y una &uacute;nica idea b&aacute;sica: equiparar las dos redes educativas al mismo nivel, olvidando la contribuci&oacute;n que la Escuela P&uacute;blica Vasca ha hecho, hace y seguir&aacute; haciendo en la compensaci&oacute;n de desigualdades y en la asunci&oacute;n de valores democr&aacute;ticos ciudadanos compatibles con la justicia social, la equidad, la coeducaci&oacute;n y el valor de lo P&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Imanol Pradales, en la intervenci&oacute;n mencionada, apel&oacute; a la ilusi&oacute;n, la ambici&oacute;n, al ambiente positivo que la sociedad vasca deb&iacute;a presentar. Para ello, su gobierno, se compromet&iacute;a a mejorar la vida de las personas. No dudamos de ello, pero habr&iacute;amos agradecido vernos identificados/as en ese proyecto de una manera m&aacute;s concreta.
    </p><p class="article-text">
        Por si sirve de ayuda, recordar&eacute; las palabras de la fil&oacute;sofa Marina Garc&eacute;s en su 'Escuela de aprendices': &ldquo;Educar no es aplicar un programa. Es acoger la existencia, elaborar la conciencia y disputar los futuros. Dentro y fuera de la escuela, la educaci&oacute;n es una invitaci&oacute;n a tomar el riesgo de aprender juntos, contra las servidumbres del propio tiempo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/importa-euskadi-educacion_132_11660877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2024 19:45:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Importa en Euskadi la Educación?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es Europa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/europa_132_11425362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d73f4b6-8f5e-4fa3-91f1-11ae72838881_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es Europa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Europa sigue resultándonos lejana, no tanto como la Luna, pero a una distancia difícilmente comprensible para la ciudadanía de a pie"</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es Europa? Tal fue la pregunta que la ni&ntilde;a de unos seis a&ntilde;os, detenida ante un cartel de una marquesina de autob&uacute;s, hac&iacute;a a su aita, en una concurrida ma&ntilde;ana, hace s&oacute;lo unos d&iacute;as. El hombre, un tanto azorado por el volumen y la intensidad de la interpelaci&oacute;n infantil miraba silencioso hacia todos lados. La tardanza en la respuesta llev&oacute; a la ni&ntilde;a a extremar su interrogante, acompa&ntilde;ada esta vez de gritos y movimientos circulares sobre la figura paterna. El se&ntilde;or, cada vez m&aacute;s inquieto por la insistencia infantil, la apart&oacute; del grupo de viajeros/as y sent&aacute;ndola en sus piernas se dirigi&oacute; directamente a su o&iacute;do, narr&aacute;ndole algo tan gracioso que la ni&ntilde;a comenz&oacute; a retorcerse de alegr&iacute;a, como si una corriente de cosquillas estuviese adue&ntilde;&aacute;ndose de su peque&ntilde;o cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Creo no equivocarme si expreso que la mayor&iacute;a de ciudadanos/as que vivimos la escena rabi&aacute;bamos de curiosidad por conocer la respuesta que el aita acababa de dar a su ni&ntilde;a. La pregunta creo que recorri&oacute; la mayor&iacute;a de nuestras mentes: &iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a&nbsp;en una situaci&oacute;n semejante? &iquest;Le contestar&iacute;a que es una tierra muy grande donde much&iacute;simas personas han decidido vivir en paz y alegr&iacute;a (&iquest;a pesar de lo que est&aacute; ocurriendo en lugares como Ukrania o Palestina?) Quiz&aacute;s optara por algo m&aacute;s infantil: Europa es un lugar en el que podemos ir de vacaciones, como por ejemplo a EuroDisney (&iquest;olvidando a esa infancia que mendiga, acompa&ntilde;a a sus padres en mercadillos o espera a que le llegue la ayuda de personas voluntarias para poder comer o recibir ciertos regalos de segunda mano?). Tambi&eacute;n podr&iacute;a decantarme por respuesta m&aacute;s reivindicativa y contestarle que es un espacio en el que muy pronto las buenas personas se encargar&aacute;n de crear m&aacute;s parques, bosques y calles por las que caminar en bicicleta sin peligro (ignorando las dificultades y zancadillas que las multinacionales contaminantes est&aacute;n utilizando para retrasar sine die la implantaci&oacute;n de otras energ&iacute;as alternativas). Quiz&aacute;s, poni&eacute;ndome a su nivel, le podr&iacute;a contar la historia de aquella mujer de la que se enamor&oacute; un tal Zeus y que acab&oacute; siendo raptada para poder abusar sin problemas (&iquest;y destruir de esta manera las bellas im&aacute;genes adosadas al machismo imperante en nuestra sociedad?). Creo, sinceramente, que cualquiera de estas respuestas dejar&iacute;a a la ni&ntilde;a con la misma duda inicial y a mi m&aacute;s apesadumbrado que al inicio del di&aacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil expresar lo que sentimos al pensar en Europa. &iquest;Entelequia?, &iquest;patria com&uacute;n?, &iquest;espejo a imitar de los noventayochistas?, &iquest;potencia geopol&iacute;tica atrapada entre monstruos, como EEUU y China? Todo indica que cualquier definici&oacute;n que pretendamos variar&aacute; seg&uacute;n las gafas con la que miremos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, desde una perspectiva optimista &ndash;la habitual entre la clase pol&iacute;tica, m&aacute;s a&uacute;n en este periodo preelectoral- mirar hacia el viejo continente es aclamar la cuna de la aparici&oacute;n de la democracia durante el esplendor de la civilizaci&oacute;n griega, aunque para ello tengamos que ignorar los sesgos de g&eacute;nero, patrimonio y ciudadan&iacute;a que restring&iacute;a la participaci&oacute;n social. Cierto es que para ello deber&iacute;amos pasar de puntillas por los periodos dictatoriales que ha conocido este espacio civilizador, desde Roma hasta la&nbsp;Alemania nazi, o por las evitables -pero realizadas al final- guerras entre culturas (musulmana-cristiana, cat&oacute;lica-protestante), entre pa&iacute;ses (pr&aacute;cticamente entre todos) o internas (revoluci&oacute;n bolchevique, guerra civil espa&ntilde;ola&hellip;). No se conoce siglo en que alg&uacute;n ej&eacute;rcito no haya sido tocado por la varita de la responsabilidad para acabar con su enemigo, fuera del tipo que fuera. Y no olvidemos, hablamos de la cuna civilizadora del mundo.
    </p><p class="article-text">
        No todo ha sido negativo. Cierto es que en este peque&ntilde;o espacio del mundo (4% de la superficie terrestre total) tambi&eacute;n conoci&oacute; momentos plenos de cambios art&iacute;sticos magn&iacute;ficos y erudici&oacute;n, como el Renacimiento o la Ilustraci&oacute;n, que modificaron costumbres, creencias esot&eacute;ricas y facilitaron el triunfo de la raz&oacute;n sobre la fe y el ascenso a los gobiernos de otros grupos humanos, marginados hasta entonces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos optar por una mirada realista. En este caso debemos aceptar que aquellos sue&ntilde;os de grandes pensadores como Schuman, Monnet o Morin, horrorizados tras los desastres humanos que envolvieron al continente tras las dos guerras mundiales del pasado siglo, llevan tiempo intentado asentarse entre la gente europea que se mueve en valores de paz, solidaridad y justicia internacional. Conviene recordarlos. A Monnet: &ldquo;Nuestra uni&oacute;n no es de Estados sino de personas (...) Lo que proponemos es una educaci&oacute;n que forme personas capaces de respetarse en sus diferencias y tambi&eacute;n de unirse para compartir este espacio compartido y solidario con todas las zonas de la tierra...&rdquo;), a Morin &ldquo;... El esp&iacute;ritu europeo no est&aacute; solo en la pluralidad y en el cambio; est&aacute; en el di&aacute;logo de las pluralidades que produce el cambio. No est&aacute; en la producci&oacute;n de lo nuevo como tal: est&aacute; en el antagonismo de lo viejo y lo nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a Schuman, c&oacute;mo no: &ldquo;Europa&nbsp;no se har&aacute; de una vez ni en una obra de conjunto: se har&aacute; gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Ellos hicieron posible que personas de diversas creencias, realidades y etnias, se plantearan Europa como un proyecto com&uacute;n y trabajaran denodadamente por conseguirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la Uni&oacute;n Europea ser&aacute; para muchos/as el proyecto desviado de aquellos pensadores, la victoria final de las grandes multinacionales que como fieros lobbies convierten en marionetas a la Comisi&oacute;n, el Consejo y el Parlamento europeos. Hablar&aacute;n de manipulaci&oacute;n perversa de sue&ntilde;os atractivos y despreciar&aacute;n el Pacto Verde, las pol&iacute;ticas del PAC o los intercambios del programa Erasmus+. Insistir&aacute;n en que la energ&iacute;a utilizada, especialmente por los partidos conservadores europeos, en conseguir la Europa econ&oacute;mica (uni&oacute;n aduanera, tr&aacute;nsito libre de personas y mercanc&iacute;as, generalizaci&oacute;n del euro como moneda com&uacute;n) no ha tenido continuidad para consolidar la Europa Social -sue&ntilde;o socialdem&oacute;crata de los a&ntilde;os 80 pasados- ni mucho menos, la Europa de los y las trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Y no les faltar&aacute;n raz&oacute;n, porque pese a la lluvia de pr&eacute;stamos de los Next Generation o la solidaridad pasajera de vacunas COVID-19 y ERTES posteriores, Europa sigue result&aacute;ndonos lejana, no tanto como la Luna, pero a una distancia dif&iacute;cilmente comprensible para la ciudadan&iacute;a de a pie.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no podemos vivir en la amargura de lo inalcanzable, sino en la esperanza de lo posible. Por eso, para que Bruselas sea el lugar com&uacute;n real de los casi 450 millones de europeas/os, el lugar en el que buscar soluci&oacute;n a los problemas diarios que nos preocupan deber&iacute;amos volver a esa marquesina de autob&uacute;s de esa primaveral ma&ntilde;ana y contestar a la interrogativa ni&ntilde;a: &ldquo;Europa, peque&ntilde;a, somos t&uacute; y yo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/europa_132_11425362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jun 2024 19:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es Europa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Europa,Elecciones Europeas,Elecciones Europeas 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación emocional, una competencia profesional docente pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/educacion-emocional-competencia-profesional-docente-pendiente_132_11398914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53b004b1-6aab-4251-9f5b-75e2952f893c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educación emocional, una competencia profesional docente pendiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tratamos con personas, con seres diversos con historias infinitas que no se aparcan en el pasillo al cerrar la puerta del aula"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&hellip; Propongo acordar que los educadores, las educadoras, nos dedicamos a humanizar y que un maestro, una maestra, es una vida que acompa&ntilde;a otras vidas. Esa funci&oacute;n de humanizar la realizamos mediante los aprendizajes, la presencia, las relaciones, la construcci&oacute;n de contextos escolares para educar aprendiendo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras las escrib&iacute;a Jaume Funes, psic&oacute;logo, educador, periodista, especializado durante muchos a&ntilde;os en el mundo adolescente, en un art&iacute;culo incluido en el informe &ldquo;La salud mental en la Educaci&oacute;n&rdquo;, editado por la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo, en septiembre de 2023. El autor concentra en apenas cuatro l&iacute;neas una de las competencias m&aacute;s complicadas de asumir por la mayor&iacute;a del personal docente: el compromiso &eacute;tico personal/profesional. En una l&iacute;nea similar, <a href="https://cdlmadrid.org/las-competencias-profesionales-docentes-el-modelo-920-2/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Javier Valle explica la importancia del autoconocimiento para entender c&oacute;mo concebimos a nuestro alumnado</a>.
    </p><p class="article-text">
        Desde la atalaya de impartici&oacute;n de mis clases de Geograf&iacute;a e Historia en los centros de Secundaria me he sorprendido de la escasa empat&iacute;a que transmitimos a nuestro alumnado. La burocracia, la tutor&iacute;a siempre superada, las enormes preocupaciones por abordar los temarios en su integridad, por cumplir las expectativas de &eacute;xito previstas en septiembre y/o por evitar conflictos nos hacen olvidar -en m&aacute;s ocasiones de las que nos gustar&iacute;a- que tratamos con personas, con seres diversos con historias infinitas que no se aparcan en el pasillo al cerrar la puerta del aula. Ocultamos demasiadas veces los momentos de frustraci&oacute;n que traemos desde casa, o los malos gestos de ese compa&ntilde;ero/a que en la sala se ha comportado indebidamente. Debemos estar impecables, nuestro alumnado nos espera. La inmediatez de nuestra pr&oacute;xima clase debe eliminar cualquier s&iacute;ntoma personal para dedicarnos cien por cien a nuestra profesi&oacute;n. Y con esa careta profesional va tambi&eacute;n la exigencia de que ellos/as, nuestro alumnado haga lo mismo, olvidando que estamos en la mayor&iacute;a de las ocasiones ante seres en continua formaci&oacute;n personal y emocional, de la que, en parte, somos responsables.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es esto hoy lo que necesita nuestro alumnado para formarse en las competencias profesionales y vitales que la sociedad le va a reclamar? Francamente, creo que no y que propongo las siguientes l&iacute;neas para expresar otras ideas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el profesor Valle nos se&ntilde;ala la importancia de cuidar el clima en el aula, de valorar la habilidad del profesorado como conductor/a de la clase, a la hora de gestionar los conflictos, &ldquo;no evit&aacute;ndolos, sino enfrent&aacute;ndolos de manera resolutiva&rdquo;. Para ello, ese profesorado tendr&aacute; que disponer de conocimientos de conducci&oacute;n de grupos, t&eacute;cnicas de liderazgo, o fundamentos de resiliencia, de inteligencia emocional, entre otros. Deber&aacute; ser diestro/a en t&eacute;cnicas de promoci&oacute;n del di&aacute;logo o en construcci&oacute;n de autoestimas positivas. De este modo, el profesorado necesitar&aacute; mostrar actitudes de escucha, de di&aacute;logo asertivo, tolerancia y autocontrol emocional.
    </p><p class="article-text">
        Educaci&oacute;n emocional, de eso se trata. As&iacute; de sencillo y as&iacute; de complejo. Nada nuevo que no hayamos o&iacute;do en reiteradas ocasiones, tantas como las que las hemos ignorado.&nbsp; Pero,&nbsp; no se trata de mirar hacia otro lado, porque la ley educativa en vigor, la LOMLOE, nos lo cita hasta en ocho ocasiones a lo largo de su articulado, especialmente en el Pre&aacute;mbulo y en la descripci&oacute;n de los principios pedag&oacute;gicos: &ldquo;&hellip;Asimismo, se pondr&aacute; especial atenci&oacute;n a la educaci&oacute;n emocional y en valores, entre los que se incluye la igualdad entre hombres y mujeres como pilar de la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que debemos asumir definitivamente que nuestras funciones, las del profesorado, han ido cambiando, del mismo modo que el mundo en el que habitamos. Trascender del libro &uacute;nico, compendio de todas las ense&ntilde;anzas, no significa asentarse definitivamente en el reducto espec&iacute;fico de nuestra materia/asignatura concreta. Ser profesionales de la educaci&oacute;n y del conocimiento -<a href="https://eldiariodelaeducacion.com/porotrapoliticaeducativa/2021/05/10/hablemos-del-profesorado-y-su-trabajo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nos recuerdan Francisco Imbern&oacute;n y Carmen Rodr&iacute;guez</a>- nos entronca directamente con los problemas sociales. &ldquo;La realidad existente dentro de las instituciones escolares refleja los conflictos que se viven hoy en d&iacute;a en la familia, en las relaciones, en el mundo profesional, en los grandes medios de comunicaci&oacute;n, en los sistemas pol&iacute;ticos, etc., y el profesorado asume nuevos papeles educativos y el reto de estar al d&iacute;a sobre lo que sucede en el campo cient&iacute;fico y social. Y ser un dinamizador importante de la cultura y de la comunidad.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la importancia de la formaci&oacute;n en educaci&oacute;n emocional. Necesitamos herramientas que nos ayuden a identificar las se&ntilde;ales que impiden el aprendizaje adecuado. La pandemia que arrastramos nos puso enfrente carencias que debemos solucionar a corto plazo. La resiliencia (concepto introducido en nuestro vocabulario habitual por el feminismo m&aacute;s combativo), como la capacidad de asumir situaciones sumamente adversas y no hundirse, sino salir fortalecido/a, adquiri&oacute; un nuevo impulso.
    </p><p class="article-text">
        Silencios llamativos, ansiedades injustificadas, iras incontenidas o insolidaridades manifiestas del alumnado nos se&ntilde;alan a diario tareas pendientes para las que debemos estar preparados/as. Debemos aprender a gestionar esas emociones, porque ya hay suficientes evidencias emp&iacute;ricas que nos demuestran la directa relaci&oacute;n entre emoci&oacute;n y salud.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace ya tiempo -desde aquel lejano a&ntilde;o de 2006, con la LOE- las competencias docentes se&ntilde;alaban el devenir de nuestro modelo profesional. Como docentes, conocemos la variedad de los principios que deben regir nuestras actuaciones (autoridad, autonom&iacute;a, epistemol&oacute;gico, cualificaci&oacute;n, funcionalidad, formaci&oacute;n permanente&hellip;). Principios que deber&iacute;an estar incluidos en la formaci&oacute;n inicial y ratificados a lo largo de la carrera profesional -a&uacute;n pendiente- para adquirir el nivel de prestigio social a&ntilde;orado. A&uacute;n seguimos esperando una actuaci&oacute;n decidida de las administraciones educativas en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, -y al margen de esta permanente reivindicaci&oacute;n sindical- en estas demandas solemos olvidar con relativa facilidad la exigencia social de competencia emocional. Dan -damos- por supuesto que la profesi&oacute;n nos ha ense&ntilde;ado a diferenciar (y a inculcar en el alumnado) las diferencias de emociones tan humanas como el miedo, la ansiedad, la angustia, el estr&eacute;s, la rabia, la ira o la predisposici&oacute;n a la violencia; en clave positiva, la alegr&iacute;a, el amor, la solidaridad, la armon&iacute;a, el sosiego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablar de ellas, tratarlas, ense&ntilde;arlas, suponen en infinidad de ocasiones un reto profesional del que huimos, con la disculpa de no ser competencia profesional propia. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. Expertos, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zzNas-ICNyY" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Rafael Bisquerra</a>, nos hablan de que las emociones son fundamentales porque en ellas se encuentra la esencia, las grandes cuestiones de la vida. Por eso la educaci&oacute;n emocional debe empezar antes del nacimiento, en la familia y despu&eacute;s estar presente en toda la etapa formativa del individuo, lo que le conferir&aacute; autonom&iacute;a b&aacute;sica para enfrentarse a las altas exigencias profesionales y personales del mundo actual. Hay evidencias suficientes que se&ntilde;alan la necesidad imperiosa de una formaci&oacute;n integral del alumnado, que incluya tambi&eacute;n adem&aacute;s las competencias emocionales.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Bisquerra, los destinatarios de una formaci&oacute;n adecuada en educaci&oacute;n emocional deber&iacute;an ser por este orden: el profesorado, las familias, los/as compa&ntilde;eros/as y, por &uacute;ltimo, la propia sociedad. Nos corresponde como docentes, por tanto, un reto del que no debemos escapar, sino al contrario, asumir con inter&eacute;s y dedicaci&oacute;n. Necesitamos, sin embargo, que las administraciones educativas sean corresponsables y asuman sus obligaciones en este campo con dos medidas inmediatas que eviten el vac&iacute;o actual: una, introducci&oacute;n de contenidos en competencia emocional en el curr&iacute;culo de la formaci&oacute;n inicial docente que se imparte en las Facultades de Educaci&oacute;n; y dos, generalizaci&oacute;n de esta competencia emocional en la formaci&oacute;n permanente, a trav&eacute;s de una oferta p&uacute;blica suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Finalizo de nuevo con el profesor Bisquerra para recordar que &ldquo;&hellip; nadie deber&iacute;a quedar al margen del cultivo y conocimiento de las emociones, porque de su uso adecuado depende el acercamiento m&aacute;ximo al reto de la felicidad humana&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/educacion-emocional-competencia-profesional-docente-pendiente_132_11398914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 May 2024 19:45:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educación emocional, una competencia profesional docente pendiente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bildarratz no se parece al Athletic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/bildarratz-no-parece-athletic_132_11289888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af34ceea-0f95-48ec-9620-ef7f1f4f40c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bildarratz no se parece al Athletic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La educación pública vasca se merece ese respeto que hasta ahora sus dirigentes no han sabido trasladar: no hablar -ni tan siquiera 'por lo bajini'- de logros futuros y de negociaciones pendientes si no existe voluntad real de ponerse a ello"</p></div><p class="article-text">
        Los procesos electorales siempre son un buen momento para analizar los claroscuros que los partidos han tenido durante la legislatura. Especialmente significativo es el an&aacute;lisis de la actuaci&oacute;n realizada por aquellos que han estado en los gobiernos, dado que les ha competido la responsabilidad de la gesti&oacute;n directa de las actividades sociales, econ&oacute;micas y culturales que suponen el d&iacute;a a d&iacute;a de una sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Con una normalidad inquietante, las campa&ntilde;as informativas de cada organizaci&oacute;n pol&iacute;tica se han acostumbrado a mirar hacia el futuro y, solo&nbsp; en contad&iacute;simas ocasiones, algunas reflexionan sobre el periodo anterior finalizado. Suelen dejar ese espacio a los partidos en la oposici&oacute;n, que construyen normalmente su estrategia a partir de las sombras denunciadas durante todo ese periodo. Ahora, en tiempos de campa&ntilde;a electoral vasca, comprobamos con pesar que ese mismo esquema se reproduce al analizar el tratamiento que ha tenido la educaci&oacute;n vasca en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os de responsabilidad pol&iacute;tica jeltzale. (Dato a considerar: un reciente sondeo del Soci&oacute;metro inclu&iacute;a la Educaci&oacute;n como s&eacute;ptima preocupaci&oacute;n de las y los vascos; en el mismo periodo, el CIS, para el resto del Estado, este tema no aparece entre las diez primeras- &iquest;Habr&aacute;n tomado nota de ello nuestros/as pol&iacute;ticos/as?)
    </p><p class="article-text">
        El PNV, partido mayoritario gobernante, en su programa electoral (12 p&aacute;ginas biling&uuml;es), recientemente enviado a los domicilios de casi un mill&oacute;n ochocientos mil posibles votantes, dedica un exiguo p&aacute;rrafo (tres l&iacute;neas m&aacute;s t&iacute;tulo) a prometer la excelencia educativa, a trav&eacute;s de un modelo propio, universal, inclusivo, igualitario y pluriling&uuml;e, con el euskera como eje.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no firmar&iacute;a tal pronunciamiento? Posiblemente, salvando posiciones de ultraderecha ideol&oacute;gica, nadie. Sin embargo, la pregunta que surge inmediatamente es &iquest;Se trata de una propuesta novedosa? Si no es as&iacute;, &iquest;a qu&eacute; se han dedicado las personas que han gestionado la cartera educativa durante estos &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, cuando buscaban un objetivo similar?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta, desgraciadamente, sigue siendo una inc&oacute;gnita, porque estas mismas declaraciones se le han escuchado y le&iacute;do en varias ocasiones y en distintos escenarios pol&iacute;ticos y sociales al titular del Departamento, Jokin Bildarratz. No obstante, los hechos desacreditan sus palabras y siembran serias dudas del honorable prop&oacute;sito incluido en su programa electoral.
    </p><p class="article-text">
        La nueva ley educativa vasca, por ejemplo, del 21 de diciembre del pasado a&ntilde;o, a&uacute;n sin tiempo para notarse su implantaci&oacute;n, gener&oacute; multitud de cr&iacute;ticas durante su redacci&oacute;n y s&oacute;lo fue aprobada en el Parlamento por los dos partidos en el gobierno, el propio PNV y su socio, el PSE-EE. En contra de este texto se han posicionado el resto de fuerzas parlamentarias -aunque bien es cierto que, por distintos motivos- la totalidad de los sindicatos de ense&ntilde;anza y la mayor&iacute;a de las asociaciones de familias. Todos ellos coinciden en se&ntilde;alar el car&aacute;cter discrecional de la norma en asuntos tan relevantes como la segregaci&oacute;n escolar o la financiaci&oacute;n indiscriminada a la red privada concertada a la que blinda, ninguneando, as&iacute;, a la anterior ley educativa que ten&iacute;a como eje prioritario la defensa de la Escuela P&uacute;blica vasca. Nadie duda -otra cuesti&oacute;n es que se atrevan a reconocerlo p&uacute;blicamente- de que <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/bases-educacion_132_8763798.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los centros religiosos y las ikastolas son los verdaderos triunfadores de la redacci&oacute;n definitiva de este extenso articulado legal</a>.
    </p><p class="article-text">
        La excelencia educativa, otro de los objetivos propuestos en la propaganda citada, trae al recuerdo los resultados obtenidos por la educaci&oacute;n vasca en distintos an&aacute;lisis censales del periodo se&ntilde;alado (PISA y evaluaciones diagn&oacute;sticas). Con todas las precauciones sobre el verdadero valor de estas pruebas (fotograf&iacute;a instant&aacute;nea, procesos educativos de largo recorrido&hellip;) hay una realidad incuestionable: la educaci&oacute;n vasca no avanza hacia la excelencia, tal y como era el objetivo de 2020, incluso de procesos electorales anteriores. Muy al contrario, retrocede en la mayor&iacute;a de los campos analizados (lectura comprensiva, conocimiento de &aacute;reas como matem&aacute;ticas y ciencias) y nos alejamos de otros territorios auton&oacute;micos y pa&iacute;ses ante los que nuestros mandatarios hab&iacute;an sacado un orgulloso pecho no hace tanto tiempo. Con todo, el dato m&aacute;s escalofriante es el que nos recuerda que nuestro sistema educativo tiende hacia una ruptura social, en funci&oacute;n de las dos redes existentes, consecuencia de un crecimiento de la exclusi&oacute;n del alumnado de origen migrante, derivado mayoritariamente hacia la red p&uacute;blica, tal y como reflejaba <a href="https://addi.ehu.es/handle/10810/53263" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la investigaci&oacute;n de Ikuspegi</a>.
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo &uacute;ltimo de cualquier programa educativo es la formaci&oacute;n &oacute;ptima del alumnado, es inexcusable abordar el tratamiento que el Departamento ha dado a uno de los ejes -el principal, si seguimos las palabras de Bildarratz en m&uacute;ltiples ocasiones-: su relaci&oacute;n con el profesorado, o lo que es lo mismo, la relaci&oacute;n negociadora con sus leg&iacute;timos representantes, los sindicatos vascos de ense&ntilde;anza. En este punto, la irritaci&oacute;n es may&uacute;scula. Varias convocatorias de huelga avalan la desesperaci&oacute;n de un colectivo docente que se siente ninguneado, superado por declaraciones triunfalistas del consejero y muy descontento ante la falta de negociaci&oacute;n real de mejora de condiciones sociolaborales, m&aacute;s all&aacute; de incrementos salariales promovidos por el gobierno de la naci&oacute;n y secundados por el auton&oacute;mico, sin una mejora propia a&ntilde;adida.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo de mayo de 2022 de asignaci&oacute;n de plantillas, firmado con la mayor&iacute;a sindical, hizo concebir esperanzas de alcanzar un pr&oacute;ximo Acuerdo regulador de condiciones laborales del personal funcionario docente y del resto de convenios del personal laboral del Departamento (alguno de estos documentos, provienen de pactos anteriores a 2010). Nada m&aacute;s lejos de realizarse. La dilaci&oacute;n injustificada de reuniones, la anulaci&oacute;n de otras ya convocadas y la falta de voluntad cuando al fin se realizaban echaron por tierra cualquier optimismo en este sentido. Una vez m&aacute;s (&iquest;cu&aacute;ntas iban ya?), la actuaci&oacute;n pol&iacute;tica se mostraba recelosa, incapaz de mejorar acuerdos anteriores y pinchaba expectativas de reconocimiento de prestigio social de las y los profesionales de la educaci&oacute;n, en tantas ocasiones publicitadas.
    </p><p class="article-text">
        Esta falta de negociaci&oacute;n real se ha agravado con todo un reguero de medidas administrativas adoptadas unilateralmente con el &uacute;nico resultado de empeorar las condiciones heredadas de anteriores legislaturas. En este sentido, no ha habido ni una sola que haya generado una aceptaci&oacute;n general satisfactoria: proceso de competencia digital del profesorado, transformaci&oacute;n de los Berritzegunes, adjudicaciones de comienzo de curso, concursos de estabilizaci&oacute;n, medidas de atenci&oacute;n al personal mayor de edad o en procesos de excedencia voluntaria o de cuidado de personas dependientes, protecci&oacute;n del personal sustituto, inexistencia de un programa integral de los Centros Permanentes de Adultos (CEPAs); la lista se hace interminable&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, el balance de la actividad desarrollada por el Departamento de Educaci&oacute;n de Bildarratz en la legislatura recientemente finalizada no puede resultar m&aacute;s pesimista. Accedi&oacute; al cargo desde un list&oacute;n que su antecesora hab&iacute;a dejado en niveles &iacute;nfimos, lo que le hubiera permitido mejorarlo con poco esfuerzo. Cierto es que le toc&oacute; lidiar con las medidas postCOVID, pero pronto se vi&oacute; que el verdadero objetivo final de su Departamento al repetir machaconamente que iba a hacer pol&iacute;tica educativa con may&uacute;sculas, no era otro que&nbsp; presentarse como imagen de pol&iacute;tico dialogante mientras se trabajaba otro objetivo: la complementariedad de las dos redes educativas vascas, en clave de igualdad y no de subsidiariedad, manteniendo el actual status quo (cobro de cuotas escolares, selecci&oacute;n del alumnado y del propio profesorado) en los centros concertados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n educativa de este periodo no satisface a la mayor&iacute;a social vasca, a la que sume en una desesperanza contagiosa. Los/as athleticzales hemos sido sufridores/as durante varios decenios a la espera de logros deportivos importantes, pero finalmente, despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os, hemos conseguido el ansiado objetivo. La educaci&oacute;n, por lo que Euskadi se juega con ella, no puede esperar tanto tiempo. Da la impresi&oacute;n de que el consejero no ha captado la esencia de lo que hemos estado celebrando estos d&iacute;as: la identificaci&oacute;n con un equipo m&aacute;s all&aacute; de cuestiones ideol&oacute;gicas. La educaci&oacute;n p&uacute;blica vasca se merece ese mismo respeto que hasta ahora sus dirigentes no han sabido trasladar, como el Athletic se merece ser de todas y de todos. Y no le vendr&iacute;a mal un poco de superstici&oacute;n como la demostrada por el equipo rojiblanco en no tocar la Copa o no hablar de la Gabarra antes de tiempo. Traducido al lenguaje educativo: no hablar -ni tan siquiera &ldquo;por lo bajini&rdquo;- de logros futuros y de negociaciones pendientes si no existe voluntad real de ponerse a ello.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/espana/2024-04-07/utilidad-de-la-niebla.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Kirmen Uribe ped&iacute;a recientemente</a> al nuevo lehendakari que so&ntilde;ara, que no se conformara con llevar una buena gesti&oacute;n, que aprendiese de los maestros y tambi&eacute;n de los ni&ntilde;os. Que jugara con ello. Coincido con &eacute;l pr&aacute;cticamente en todo, salvo en la &uacute;ltima petici&oacute;n: que el/la futuro/a consejero/a no trate de jugar con las y los profesionales de la educaci&oacute;n y con la sociedad vasca en asuntos educativos. Este pa&iacute;s arriesgar&iacute;a demasiado con ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/bildarratz-no-parece-athletic_132_11289888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2024 19:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bildarratz no se parece al Athletic]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajar valores democráticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/trabajar-valores-democraticos_132_10895798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b4055b6-fd1d-4bed-a3e5-753e3cca6675_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajar valores democráticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si como docentes seguimos insistiendo en que hablar, defender y revisar nuestras nociones de libertad, solidaridad, crítica, respeto o tolerancia, estaremos contribuyendo a reafirmar valores democráticos e impulsando la confianza en la defensa de los derechos humanos</p></div><p class="article-text">
        Son cada vez m&aacute;s las voces que nos hablan de una democracia liberal en peligro de extinci&oacute;n. Analistas de uno y otro signo insisten en que el deterioro de este sistema pol&iacute;tico es de tal naturaleza que est&aacute; siendo incapaz de hacer frente a los graves problemas sociales y econ&oacute;micos de este primer cuarto de siglo XXI. La sensaci&oacute;n de derrota ante los peligros medioambientales, el aumento de la desigualdad mundial, el recrudecimiento de los conflictos b&eacute;licos como &uacute;nica soluci&oacute;n a las disputas territoriales son algunos de los temas planteados&nbsp;por la ciudadan&iacute;a mundial a la clase dirigente pol&iacute;tica que no est&aacute; teniendo respuestas satisfactorias. El informe de 2023 de la Universidad de Goteburgo titulado &ldquo;Desaf&iacute;o frente a la autocratizaci&oacute;n&rdquo;, recogiendo datos de 2022, se&ntilde;ala que el nivel de democracia para el ciudadano medio mundial ha descendido a niveles de 1986.&nbsp;Expresado de otra forma, nos encontramos con un paso atr&aacute;s de 36 a&ntilde;os en los que los pa&iacute;ses no han sido capaces de imponer la democracia como un sistema m&aacute;s favorable para la extensi&oacute;n de los derechos humanos y la participaci&oacute;n amplia de la ciudadan&iacute;a en los problemas que le acontecen. Y otro dato m&aacute;s preocupante a&uacute;n que se desprende del informe: el 72% de la poblaci&oacute;n mundial (5.700 millones de personas) vivi&oacute; en autocracia durante el a&ntilde;o aludido.<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a>
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que cada vez m&aacute;s polit&oacute;logos se pregunten abiertamente si somos o no dem&oacute;cratas las y los europeos<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[2]</a>, porque a las ya deficientes democracias de pa&iacute;ses como Polonia y Hungr&iacute;a -continuamente en los ojos de supervisi&oacute;n de la Comisi&oacute;n europea- otros, como Italia, Suiza o, recientemente, Pa&iacute;ses Bajos, est&aacute;n viendo copados sus gobiernos por partidos de ultraderecha que cuestionan sin ambages no solo el sistema democr&aacute;tico, sino la permanencia en la propia Uni&oacute;n Europea. De ah&iacute; que adquieran una importancia creciente las pr&oacute;ximas elecciones europeas de junio de este a&ntilde;o, donde se jugar&aacute;, no el triunfo final de los grupos legislativos de extrema derecha (algo que hoy por hoy se descarta), sino si pueden llegar a presentarse como el grupo mayoritario de la oposici&oacute;n parlamentaria. Y ya sabemos lo que est&aacute; significando esto en Espa&ntilde;a desde las elecciones generales del pasado a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a&uacute;n siguen muy n&iacute;tidas las im&aacute;genes del asalto al capitolio estadounidense y a los edificios constitucionales en Brasilia, las &uacute;ltimas noticias nos hablan de un futuro candidato republicano que apunta certeramente a repetirse en la persona de D. Trump, mientras que Bolsonaro, actualmente fuera de Brasil, sigue incentivando a sus huestes para que no acepten el triunfo de Lula Da Silva y hagan una oposici&oacute;n tremendamente beligerante, incluso salt&aacute;ndose la constituci&oacute;n si fuera necesario.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la impaciencia pol&iacute;tica en la que nos movemos en el mundo actual acelera los descontentos pol&iacute;ticos si no satisfacen inmediatamente las ansias de quienes &nbsp;solicitan&nbsp;respuestas inmediatas. El cuestionamiento de cualquier decisi&oacute;n de los gobiernos leg&iacute;timamente constituidos es diario y la urgencia por su sustituci&oacute;n se impone sobre cualquier otra decisi&oacute;n de moderaci&oacute;n temporal o de an&aacute;lisis sosegado. No es casual que en nuestro pa&iacute;s la palabra considerada prototipo del a&ntilde;o reci&eacute;n finalizado por <span class="highlight" style="--color:white;">la Fundaci&oacute;n del Espa&ntilde;ol Urgente &mdash;promovida por la Real Academia Espa&ntilde;ola y la Agencia EFE&mdash;</span>haya sido &ldquo;polarizaci&oacute;n&rdquo;, expresando as&iacute; la incapacidad de los partidos por buscar zonas de acercamiento y enclaustrarse en argumentos sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos diametralmente opuestos. Se ha hecho de la descalificaci&oacute;n santo y se&ntilde;a y la respuesta de la ciudadan&iacute;a muestra cada vez m&aacute;s hartazgo ante tal circo medi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Por si no fuese suficiente, el Informe de Desarrollo Humano realizado por la ONU se&ntilde;ala que la acumulaci&oacute;n de crisis sucesivas desde 2008 (econ&oacute;mica-burs&aacute;til, COVID-19, guerras recientes, desinformaci&oacute;n torticera de las RRSS) introduce ya un vocablo nuevo, &ldquo;la policrisis&rdquo; que define el creciente aumento de ciudadanos y ciudadanas en el mundo que se sienten inseguros, ante la falta de respuestas que mejoren sus expectativas pesimistas. Y ya se sabe, en tiempos de incertidumbre sociopol&iacute;tica triunfan siempre aquellas ideolog&iacute;as que plantean posturas sumamente autoritarias con los te&oacute;ricamente culpables de tal situaci&oacute;n (migraci&oacute;n, feminismo o ciencia alarmista).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo abordar estos problemas desde la educaci&oacute;n?&nbsp;Enrique D&iacute;ez<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[3]</a> se preguntaba recientemente sobre si pensar en un mundo en paz era o no una distop&iacute;a, esa representaci&oacute;n ficticia de una sociedad futura con m&aacute;s connotaciones negativas que las actuales. Y su respuesta no dejaba lugar a dudas: son los gobiernos, en primera instancia, quienes deben tomar decisiones pol&iacute;ticas que apuesten sin ambages por los derechos humanos de todas las personas, independientemente de su credo religioso, etnia, o situaci&oacute;n econ&oacute;mica concreta. Pero la escuela tambi&eacute;n debe dar un paso adelante e informar de cuantas consecuencias atroces dejan las guerras y las vulneraciones de derechos individuales y colectivos (especial atenci&oacute;n a las decisiones pol&iacute;ticas tomadas por Milei, respaldado por una mayor&iacute;a significativa de la poblaci&oacute;n argentina).
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que hablar en la escuela de violencia no sea una incitaci&oacute;n a la misma, como quieren categorizar desde la extrema derecha, sino una necesidad para desenmascarar a quienes ofrezcan respuestas equ&iacute;vocas sobre el machismo, la desigualdad y la defensa b&eacute;lica del territorio patrio. Debemos inculcar que la negociaci&oacute;n, y la participaci&oacute;n activa en los organismos internacionales, aunque sean lentos por naturaleza, sirven para reafirmar nuestra convicci&oacute;n de creencia en los valores democr&aacute;ticos, c&iacute;vicos y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Hay una creencia generalizada en que los avances tecnol&oacute;gicos son irreversibles, aunque empiecen a surgir voces autorizadas de que habr&iacute;a que dirigirse mejor a un decrecimiento econ&oacute;mico si queremos dejar un mundo habitable a las siguientes generaciones. Sin embargo, la certeza m&aacute;s absoluta es para defender que los avances &eacute;ticos o morales se pueden revertir sin dificultad, como cada d&iacute;a nos se&ntilde;alan noticias alarmantes. Si como docentes seguimos insistiendo en que hablar, defender y revisar nuestras nociones de libertad, solidaridad, cr&iacute;tica, respeto o tolerancia, estaremos contribuyendo a reafirmar valores democr&aacute;ticos e impulsando la confianza en la defensa de los derechos humanos. Y, definitivamente, sin que deba ser una misi&oacute;n intr&iacute;nseca del profesorado de Ciencias Sociales o Filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a> Valladares, Fernando &ldquo;La recivilizaci&oacute;n&rdquo; Destino, 2023
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[2]</a> Br&egrave;chon, Pierre, The Conversation, 28-08-2023
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[3]</a> Educar para un mundo en paz: a&ntilde;o 2024. El Pa&iacute;s, diciembre 2023
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/trabajar-valores-democraticos_132_10895798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Feb 2024 20:46:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajar valores democráticos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibir o no los móviles, ¿esa es la cuestión?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/prohibir-no-moviles-cuestion_132_10797876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ac20763-ebc7-4e23-aa7e-eb3ec961dbe0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prohibir o no los móviles, ¿esa es la cuestión?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> "No puede ser que las nuevas herramientas, teóricamente confeccionadas para mejorar la vida humana, no prioricen la inclusión, la diversidad y los valores democráticos"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Prohibir algo es despertar el deseo&rdquo;, Michel de Montaigne.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Educaci&oacute;n y FP ha propuesto a las Consejer&iacute;as de Educaci&oacute;n de las CCAA esta candente cuesti&oacute;n, que r&aacute;pidamente ha llenado las tertulias radiof&oacute;nicas del pa&iacute;s: restringir el uso de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles en los centros educativos, de forma total en la Ense&ntilde;anza Primaria y adecuada al proyecto educativo de cada centro en la Secundaria. Con esta medida, el Ministerio sigue la tendencia ya adoptada en algunas Consejer&iacute;as de Educaci&oacute;n (Castilla La Mancha, Galicia y Madrid) y propuestas en alguna otra (el Consejo Escolar de Catalu&ntilde;a plantea la misma restricci&oacute;n al alumnado hasta los 14-16 a&ntilde;os). Seg&uacute;n la informaci&oacute;n obtenida, el resto de CCAA, a&uacute;n navegando en la indefinici&oacute;n, ha visto con buenos ojos la iniciativa ministerial (cuesti&oacute;n m&aacute;s que sorprendente dada la din&aacute;mica de rechazos a cualquier propuesta a la que nos tiene acostumbrados/as &uacute;ltimamente la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola).
    </p><p class="article-text">
        De este modo, las administraciones parecen decididas a abrir la caja de Pandora, ante las dudas de la ciudadan&iacute;a sobre la cuesti&oacute;n: &iquest;M&oacute;viles s&iacute; o no en el aula? &iquest;Perjudican abiertamente la formaci&oacute;n del alumnado? &iquest;Favorecen el cambio educativo por el que tanto se suspira? &iquest;Tiene la educaci&oacute;n un competidor desleal en estos dispositivos electr&oacute;nicos? &iquest;Debe convertirse la Ense&ntilde;anza en el David que vence al Goliat tecnol&oacute;gico? &iquest;Podemos, debemos poner puertas al campo?
    </p><p class="article-text">
        El asunto est&aacute; en plena ebullici&oacute;n, porque defensores/as y detractores/as articulan sus argumentos con el &aacute;nimo de resultar victoriosos/as en una contienda que tendr&aacute; participantes variados y resultados inciertos. Pol&iacute;tica, empresas, instituciones y ciudadan&iacute;a en general, estar&aacute;n enumerando las razones que convenzan de la racionalidad de sus exposiciones. Intentar&eacute; desde estas p&aacute;ginas aportar mis reflexiones, que, ya adelanto, navegan en aguas ambiguas, con razones desde ambos lados, pero con definiciones no s&eacute; si concluyentes.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos con una obviedad: es indudable que ante la aparici&oacute;n de la noticia que nos informaba de que varios cientos (&iquest;miles?) de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as han visto sus m&oacute;viles inundados de im&aacute;genes pornogr&aacute;ficas, hay que actuar, tomar medidas que reconduzcan una situaci&oacute;n que nunca deber&iacute;a haberse producido. No hay ninguna duda de que la alarma que tal hecho ha encendido en innumerables familias ha movido a las administraciones a la toma de posici&oacute;n sobre m&oacute;viles e infancia. Sin embargo, lo &uacute;nico que ha trascendido es la propuesta ministerial ya citada. &iquest;No es posible actuar contra las empresas que realizan esta invasi&oacute;n en la privacidad de las personas? &iquest;Tenemos que asumir que en plena &eacute;poca tecnol&oacute;gica no se puede seguir el rastro online de tales invasores? &iquest;Qu&eacute; ha trascendido de las medidas (si es que existen) que se est&eacute;n tomando contra estos invasores de lo ajeno?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica de Espa&ntilde;a (INE) el 70% de infantes entre 10 y 15 a&ntilde;os tienen tel&eacute;fono m&oacute;vil. Es decir, que compa&ntilde;&iacute;as telef&oacute;nicas ponen al servicio de este potencial colectivo consumidor lo mejor y peor de sus respectivos intereses y aplicaciones. Si a ello se a&ntilde;ade que desde una edad temprana no hay constancia de normas claras de uso adecuado de este instrumento de comunicaci&oacute;n (que no se olvide el destino final de estos aparatos) por parte de las propias familias, el c&oacute;ctel explosivo est&aacute; servido.
    </p><p class="article-text">
        De un tiempo a esta parte, son innumerables las personas preocupadas por la invasi&oacute;n de la intimidad infantil, hasta el punto de aparecer asociaciones, como &ldquo;Adolescencia sin m&oacute;viles&rdquo; que buscan un pacto social entre padres y madres para solventar este problema. El argumento principal plantea que, si se consigue retrasar la edad de posesi&oacute;n del m&oacute;vil, el ni&ntilde;o/a no se sentir&aacute; excluido de su entorno social m&aacute;s pr&oacute;ximo, el de los/as colegas. Ahora bien, mientras no haya medidas espec&iacute;ficas que acompa&ntilde;en este retraso con un aprendizaje de uso adecuado, responsable y moderado, del m&oacute;vil - y, b&aacute;sicamente de Internet- poco (o nada) se habr&aacute; conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Y &iquest;qu&eacute; tiene que decir la Educaci&oacute;n ante esta nueva realidad? La proliferaci&oacute;n de dispositivos electr&oacute;nicos e inform&aacute;ticos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en las aulas, acelerado tras el colapso que supusieron el COVID-19 y el confinamiento, aument&oacute; la sensaci&oacute;n de que sin tecnolog&iacute;a punta la ense&ntilde;anza volver&iacute;a a quedarse relegada de los avances cient&iacute;ficos. De ah&iacute; que las administraciones educativas incrementasen inversiones tecnol&oacute;gicas -en proporci&oacute;n desconocida hasta la fecha-, inundaran de ofertas de concursos de creaci&oacute;n de programas did&aacute;cticos online al profesorado y acudiesen a las empresas proveedoras de pantallas multimedia transformando las aulas de los centros educativos como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Todo ello sin un acompa&ntilde;amiento de medidas pedag&oacute;gicas de utilizaci&oacute;n adecuada de tales medios, lo que empieza a visibilizar una evidente falta de inter&eacute;s, a la hora de abordar la brecha digital en el alumnado, tal y como est&aacute; demostrando el &uacute;ltimo informe PISA conocido.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que Internet -y ahora, la Inteligencia Artificial- acabar&aacute;n siendo un miembro m&aacute;s de la familia, del &aacute;mbito administrativo y del trabajo cotidiano en cualquier &aacute;rea productiva. Si esto es as&iacute;, habr&aacute; que aprender a manejarla de tal modo que no provoque una educaci&oacute;n m&aacute;s ineficaz, injusta y no equitativa. El Foro de Sevilla, en un reciente art&iacute;culo publicado en 'El Diario de la Educaci&oacute;n' (1) recordaba que en Educaci&oacute;n no se puede ser negacionista. &ldquo;Ante la evidencia, la respuesta es el ejercicio del pensamiento cr&iacute;tico y la capacidad de selecci&oacute;n con el objetivo de evitar el riesgo de disminuir la creatividad, la independencia y la originalidad del ser humano&rdquo;. No puede ser que las nuevas herramientas, te&oacute;ricamente confeccionadas para mejorar la vida humana, no prioricen la inclusi&oacute;n, la diversidad y los valores democr&aacute;ticos, conceptos trabajados, combatidos y defendidos durante muchos a&ntilde;os en los entornos educativos.
    </p><p class="article-text">
        Conocer los riesgos de una deficiente utilizaci&oacute;n de los m&oacute;viles no puede ser el argumento definitivo para prohibir su uso en las aulas. La Historia ha demostrado en incontables ocasiones que la prohibici&oacute;n &ldquo;per se&rdquo; no es sin&oacute;nimo de fin de los problemas. Quiz&aacute;s si todas/os nos implicamos en un uso adecuado, por un conocimiento preciso de los intereses que hoy en d&iacute;a mueven a nuestra infancia y juventud de un compromiso/pacto familiar y social para su uso, que implique a todas las partes, podamos obtener mejores resultados que los que la  propuesta ministerial aspira.
    </p><p class="article-text">
        (1) Luces y sombras de la IA en la educaci&oacute;n, 15-12-2023
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/prohibir-no-moviles-cuestion_132_10797876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2023 20:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prohibir o no los móviles, ¿esa es la cuestión?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ha pasado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pasado_132_10714405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e980b73-3755-4f89-9f18-6531ea807cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ha pasado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Que él recuerde, únicamente se le han escapado las manos un par de veces y siempre por no haber sabido callarse a tiempo. ¡Con lo fácil que es! No pide más, tan sólo que nadie discuta sus decisiones"</p></div><p class="article-text">
        Estaba agotado; m&aacute;s a&uacute;n, estaba hundido. No entend&iacute;a nada. Acertaba a mover lentamente la cabeza de un lado a otro, mientras se preguntaba qu&eacute; pod&iacute;a haber sucedido. Todo hab&iacute;a transcurrido muy r&aacute;pido. O no, al contrario, muy despacio. Parec&iacute;a como si un tel&eacute;fono m&oacute;vil estuviera grabando todo a c&aacute;mara lenta. No acertaba a ver nada m&aacute;s que un gran charco a sus pies. Pero&hellip; &iquest;&iquest;de qu&eacute;?? &iquest;Era sangre? Imposible, odiaba la sangre. No pod&iacute;a soportar verla ni en las pel&iacute;culas, en esas que tanto le gustaban a su hija&hellip; Su hija&hellip; su peque&ntilde;a. &iquest;D&oacute;nde estaba? &iquest;No hab&iacute;a entrado a la sala, risue&ntilde;a como siempre, para darle el beso con el que  aparec&iacute;a desde que hab&iacute;a decidido emanciparse? &iquest;D&oacute;nde estaba ahora, entonces? &iexcl;&iexcl;Emanciparse!!
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Vaya disgusto que se llev&oacute; cuando ella se lo coment&oacute;! &iquest;Por qu&eacute; ten&iacute;a su ni&ntilde;ita que marcharse de casa con tan solo 25 a&ntilde;os? &iquest;Acaso no se hab&iacute;a desvelado siempre por complacerla con las mejores intenciones? Desde el primer momento supo que la culpa de tomar tal decisi&oacute;n fue de ella, no de la ni&ntilde;a, con esas ideas de que iniciara su propia vida, de darle una oportunidad a la relaci&oacute;n que manten&iacute;a con ese descerebrado, de animarla a tomar decisiones al margen de sus padres. &iexcl;Relaci&oacute;n-dec&iacute;a ella- &iexcl;Pero si era un mantenido, que viv&iacute;a a costa de su ni&ntilde;a! Sin embargo, ella consigui&oacute; convencerlos; primero a su hija, que pronto se entusiasm&oacute; con la idea; m&aacute;s tarde y tras muchos cabreos, a &eacute;l, que solo cedi&oacute; ante la certeza de que tal experiencia no durar&iacute;a ni un mes. Pero llevaban ya &iquest;cu&aacute;ntos, seis a&ntilde;os? &iexcl;C&oacute;mo se arrepinti&oacute; de no haber recordado a tiempo las ense&ntilde;anzas de sus padres; en especial las de &eacute;l!: &ldquo;&iexcl;Nunca dejes que ellas se inmiscuyan en lo verdaderamente importante! Las decisiones siempre deben ser nuestras. As&iacute; ha sido siempre y as&iacute; debe seguir siendo. Y el mundo seguir&aacute; girando sin problemas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y se esforz&oacute; mi padre en hac&eacute;rmelo entender. &iexcl;No repar&oacute; en medios de ning&uacute;n tipo! recuerda sonriente. Pero con su ni&ntilde;a no hac&iacute;a falta tanta violencia &iexcl;Como si &eacute;l no supiera que en su casa, con ellos, siempre estar&iacute;a mejor! Es lo que hab&iacute;a intentado inculcarle desde chiquitina: no preocuparse por nada, para eso estaba &eacute;l. Nunca la iba a defraudar. M&aacute;s de una vez, a medida que se acercaba a la setentena, pens&oacute; en que har&iacute;a cualquier cosa para que su ni&ntilde;a no tuviera que quedarse sola; cualquier cosa. &iexcl;Hasta lleg&oacute; a sopesar que, si por alguna desgracia supieran con antelaci&oacute;n que sus muertes estar&iacute;an pr&oacute;ximas, no merecer&iacute;a la pena que su ni&ntilde;a siguiera sola por la vida; en ese caso, deber&iacute;a acompa&ntilde;arles en ese tr&aacute;nsito del que nadie sabe a d&oacute;nde conduce, pero que no tiene vuelta atr&aacute;s. De llegar el momento, ser&iacute;a lo mejor; cada vez estaba m&aacute;s convencido. S&iacute;, pero esa situaci&oacute;n no se ha dado y el caso es que su hija no aparece &iquest;d&oacute;nde se ha metido? Oye  voces, m&aacute;s bien, gritos. &iquest;De qui&eacute;nes son? De ella, &iexcl;qu&eacute; raro! Ya est&aacute; otra vez complicando las cosas. En vez de ayudarle a encontrarla, se dedica a llorar por las esquinas, como hace cada vez que le lleva la contraria, escapando como si fuera a perder la vida por unos gritos de m&aacute;s, sin  importancia. Debe pensar que deseo matarla o as&iacute; &iexcl;qu&eacute; se yo! En realidad, que &eacute;l recuerde, &uacute;nicamente se le han escapado las manos un par de veces y siempre por no haber sabido callarse a tiempo. &iexcl;Con lo f&aacute;cil que es! No pide m&aacute;s, tan s&oacute;lo que nadie discuta sus decisiones, en especial las que tienen que ver con su familia. Pero ella se ha propuesto seguir molest&aacute;ndole e intentar que su hija, su ni&ntilde;a, se ponga contra &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Primero fueron los estudios; que si pensaba hacer una ingenier&iacute;a, que si algo de aeroespacial o as&iacute;. &iexcl;Ni pensarlo! &iquest;Quer&iacute;a convertir a la familia en el hazmerreir del pueblo? &iquest;Qu&eacute; pensar&iacute;an cuando tuviese que explicarles &eacute;l a lo que se dedicaba? Nadie lo entender&iacute;a &iquest;Es que acaso no hab&iacute;a hombres para hacer esos estudios? &iquest;Qui&eacute;n pensaba en una mujer en Houston? Y tuvo que tragar. Su ni&ntilde;a se sali&oacute; con la suya; m&aacute;s bien, ella se sali&oacute; con la suya. As&iacute; que desde entonces -y va para quince a&ntilde;os- no han vuelto por el pueblo. No tiene ganas de pensar lo que sus amigos rumiar&iacute;an a su espalda si se enteraran. Lo que m&aacute;s lamenta es haber perdido las partidas de mus en el bar y toda la parafernalia que las acompa&ntilde;aba: su co&ntilde;ac, su puro, su cubata y las chanzas de todos cada vez que alguien sacaba un chascarrillo entre mano y mano. Pero se alegra (&iexcl;y cu&aacute;nto!) de que ella no haya podido juntarse con sus amigas, a cada cual m&aacute;s bruja. Todo el d&iacute;a confabulando para amargarles la vuelta a casa a la hora de la cena. &iexcl;La de noches que ella se iba caliente al sobre por discusiones siempre provocadas! Eso s&iacute;, a espaldas de su ni&ntilde;a. No deb&iacute;a malentender que entre los adultos, a veces las cosas se complican, pero nunca en el mundo de los ni&ntilde;os.  
    </p><p class="article-text">
        Una sola vez, s&iacute;,  no pudo evitar que su hija le viese. Y como se tem&iacute;a, ocurri&oacute;: no entendi&oacute; lo que hab&iacute;a pasado y me culp&oacute; de ser -&iquest;c&oacute;mo dijo? &ldquo;una mala bestia&rdquo;- Estuvo un mes sin hablarme. Menos mal que ella arregl&oacute; la situaci&oacute;n y le hizo ver que hab&iacute;a sido la responsable de mi enfado. Adem&aacute;s, todo cicatriz&oacute; a las mil maravillas y como su rostro nunca lo tocaba, el mal rollo acab&oacute; pasando. Bueno, s&iacute;, mi ni&ntilde;a me amenaz&oacute; con una denuncia si volv&iacute;a a repetirse, pero yo sab&iacute;a que era de boquilla; nunca har&iacute;a nada que pudiera molestarme, sabiendo c&oacute;mo la quiero. Acabo de ver mi zapatilla mojada de algo que no parece agua, mientras los gritos parecen que van cesando. Tendr&iacute;a que cambiarme de calzado, pero estoy como atornillado a esta butaca, sin poder moverme.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no viene la ni&ntilde;a y me ayuda? La ni&ntilde;a, ahora recuerdo que ha venido, pero no me ha dado el beso de todos los d&iacute;as. Se ha quedado en el zag&uacute;an y con ojos desorbitados me acusaba de algo, moviendo las manos y chillando m&aacute;s que yo. &iquest;De qui&eacute;n ha aprendido esos modales? &iquest;Por qu&eacute; me amenazaba con las manos y segu&iacute;a chill&aacute;ndome? Recuerdo a ella intentando calmarla, mientras se arreglaba la ropa descompuesta. Ten&iacute;a un ojo amoratado y su brazo derecho muy rojo. Por un momento sent&iacute; que ven&iacute;a a por m&iacute; y deb&iacute;a defenderme. Menos mal que siempre tengo a mano el abrecartas que me regalaron al jubilarme. M&aacute;s de una vez hemos fantaseado con la idea de utilizarla como defensa si llega cualquier indeseable. Ah&iacute; est&aacute; &ldquo;ella, mir&aacute;ndome&rdquo;, sin hablarme, con las manos ca&iacute;das y moviendo la cabeza incesantemente. &iquest;Qu&eacute; es lo que intenta decirme? Como siempre, sigo sin entenderla.
    </p><p class="article-text">
        Llaman a la puerta y abre mi vecina (&iquest;qu&eacute; est&aacute; haciendo en mi casa?) &iquest;Por qu&eacute; deja entrar esa camilla? &iquest;Qui&eacute;n es ese uniformado? &iquest;Por qu&eacute; se marcha ella? &iquest;A qui&eacute;n busca? &iquest;Y mi ni&ntilde;a? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi ni&ntilde;a? &iquest;&iquest;&iquest;Por qu&eacute; no viene a ayudarme???
    </p><p class="article-text">
        La violencia es cuesti&oacute;n de toda la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pasado_132_10714405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Nov 2023 20:46:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué ha pasado?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desconfianza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/desconfianza_132_10661166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d0d86ac-ea18-4abd-9946-9537945d40c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desconfianza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es más que evidente que en los últimos años, y pese a la incidencia de fenómenos inesperados y mortales, como la pandemia del COVID-19, por ejemplo, todo aquello que suene a público parece sospechoso"</p></div><p class="article-text">
        El martes, 31 de octubre, juraba la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola la Princesa de Asturias, Leonor de Borb&oacute;n, en un pa&iacute;s absorto y noqueado entre guerras externas y peleas internas ante el posible inicio de una nueva legislatura de corte progresista. Una sociedad que sigue sin entender los interminables conflictos de Ucrania y Palestina en un mundo cada vez m&aacute;s interconectado, pero sordo ante las llamadas de socorro de cientos de miles de personas. Sin embargo, aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, seguimos el &ldquo;minuto a minuto&rdquo; de los acontecimientos patrios que anuncian y desmienten los progresos y retrocesos en los que se hayan envueltos los partidos pol&iacute;ticos tras las elecciones generales del 13J.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en esa cotidianeidad casi ofensiva, nos enteramos de que la princesa Leonor, en ese protocolario acto de la jura constitucional, ped&iacute;a al pueblo espa&ntilde;ol confianza en ella con claridad meridiana, en su figura y en la monarqu&iacute;a que alg&uacute;n d&iacute;a podr&iacute;a llegar a sostener. Puede interpretarse como un acto de humildad, de cercan&iacute;a hacia un pueblo que desconoce pr&aacute;cticamente todo de la joven; un intento por allanar una relaci&oacute;n que su abuelo ha dejado muy cuestionada y que una nueva figura debe intentar reducir.
    </p><p class="article-text">
        Pero la petici&oacute;n real puede ser entendida como una llamada de atenci&oacute;n, una s&uacute;plica para que disminuya la desconfianza que se ha asentado entre monarqu&iacute;a y sociedad espa&ntilde;ola. Por este camino deseo continuar; no por el de la futurolog&iacute;a principesca, sino el de la sospecha, del recelo, de la falta de esperanza que en m&aacute;s ocasiones de las estrictamente necesarias parece rodear a la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es m&aacute;s que evidente que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os -y pese a la incidencia de fen&oacute;menos inesperados y mortales, como la pandemia del COVID-19, por ejemplo- todo aquello que suene a p&uacute;blico parece sospechoso. Mu&ntilde;oz Molina (1) lo recordaba recientemente: &ldquo;El espacio de lo p&uacute;blico se va reduciendo, desmoronando, encogiendo cada d&iacute;a delante de nuestros ojos, sin que prestemos demasiada atenci&oacute;n, aturdidos y atomizados cada uno en la privacidad incesante de nuestras pantallas, abismados sobre ellas, hipnotizados, lo mismo en un vag&oacute;n del metro que junto al ventanal superfluo del autob&uacute;s, o la ventanilla del tren por la que discurre un paisaje que no mira nadie.&rdquo;  Si algo ha inscrito a fuego este neoliberalismo actual en nuestras conciencias es la preponderancia y valor de lo privado, de lo individual, en detrimento de lo colectivo. Las relaciones personales, los servicios sociales, el cuidado se han convertido en sin&oacute;nimo de privacidad, de valorar lo &uacute;nico y exclusivo, de aquello que nos diferencia de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Estamos inmersos en lo que el profesor Enrique D&iacute;ez Guti&eacute;rrez (2) define como sociedad del inter&eacute;s individual. Ya no se trata, por ejemplo, de exigir que todas las personas tengan garantizado el acceso a los mejores centros educativos o a la mejor sanidad, sino de poder &ldquo;elegir libremente&rdquo;, seleccionar y demandar, el mejor colegio u hospital para los &ldquo;m&iacute;os&rdquo;, aquel que les d&eacute; las mayores posibilidades de obtener las m&aacute;ximas ventajas en la competencia con los otros. &ldquo;Seg&uacute;n esta l&oacute;gica neoliberal, la funci&oacute;n del Estado es reforzar la competencia en los mercados existentes y crear competencia all&iacute; donde todav&iacute;a no existe, ayudando, apoyando y financiando opciones privadas y ampliando as&iacute; la posibilidad de &rdquo;libre elecci&oacute;n&ldquo; de los consumidores y las consumidoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es cada vez m&aacute;s frecuente escuchar de bocas ultraconservadoras -y cada vez m&aacute;s tambi&eacute;n de otras que se consideran s&oacute;lo de derechas- apelaciones a lo p&uacute;blico como &ldquo;chiringuito del Estado&rdquo; que &uacute;nicamente fomenta derroche, incompetencia y dependencia de subsidios de las distintas administraciones, cuando no suponen agravios identitarios, como se ha acusado recientemente a jueces vascos con las &uacute;ltimas sentencias conocidas sobre el euskera.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; se estrecha el c&iacute;rculo y la desconfianza se ampl&iacute;a a la democracia como tal y a los partidos pol&iacute;ticos que la interpretan. La democracia participativa y representativa -no directa- que se manifiesta en los principales pa&iacute;ses desarrollados est&aacute; pasando por momentos delicados. Mecida a un lado y a otro por partidos populistas de izquierda o derecha, cada vez m&aacute;s victoriosos en pa&iacute;ses europeos, la democracia se tambalea sin que haya argumentos s&oacute;lidos que la anclen al futuro. El fil&oacute;sofo e historiador b&uacute;lgaro Tzvetan Todorov nos recordaba (3) que mientras que exista un enemigo al que odiar como el totalitarismo nazi o comunista, la democracia pod&iacute;a vivir sin conocer sus amenazas internas; pero cuando &eacute;stas desaparecen, o simplemente, se olvidan, debe enfrentarse a ellas. Y entre estas amenazas est&aacute;n los problemas de la ciudadan&iacute;a de a pie, el paro, la desatenci&oacute;n p&uacute;blica, la tecnolog&iacute;a inalcanzable, las disputas partidistas sinf&iacute;n, peque&ntilde;as pero irresolubles cuestiones que enfadan a una ciudadan&iacute;a cada vez m&aacute;s impaciente. Yascha Mounk (4) lo define con precisi&oacute;n: &ldquo;Al electorado no le gusta pensar que el mundo es complicado. Y desde luego no le gusta que le digan que sus problemas no tienen respuesta inmediata (&hellip;) muchos votantes est&aacute;n cada vez m&aacute;s dispuestos a votar por cualquiera que prometa una soluci&oacute;n simple&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Escuela tambi&eacute;n se ha convertido en un foco de desconfianza. La falta de un acuerdo pol&iacute;tico amplio entre partidos -que evite la sucesi&oacute;n de leyes educativas 'ad hoc' del partido gobernante, que permita unos m&iacute;nimos consensuados que superen la duraci&oacute;n de una legislatura- est&aacute; perjudicando de forma ostensible el buen nombre de la escuela. Cada vez son m&aacute;s las familias que sienten que &ldquo;esta educaci&oacute;n&rdquo; no es la que desean. Dejando a un lado los maximalismos del pin parental  defendidos por las fuerzas m&aacute;s recalcitrantes, lo cierto es que hoy en d&iacute;a la Escuela no motiva demasiados refrendos positivos ni alabanzas espectaculares. Nadie renuncia a considerarla un espacio necesario de transici&oacute;n a la vida adulta, pero a partir de ah&iacute;, las propuestas se difuminan como deseos de cada familia pretenda: &iquest;ense&ntilde;anza cr&iacute;tica, plural, integral? &iquest;B&aacute;sicamente desarrollo del conocimiento? &iquest;Que incite a la transformaci&oacute;n del mundo? &iquest;Que sostenga los pilares fundamentalmente  cl&aacute;sicos del saber? &iquest;Una pr&aacute;ctica acorde con la investigaci&oacute;n educativa o sostenedora del nivel y el esfuerzo como medida de aprendizaje?
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, lo cierto es que se ha instalado entre el profesorado una se&ntilde;al inequ&iacute;voca de hartazgo por la incomprensi&oacute;n que su actividad produce en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta internacional reciente realizada a m&aacute;s de 10.000 docentes por El diario de la Educaci&oacute;n se&ntilde;alaba que el 27% del profesorado no volver&iacute;a a elegir esa profesi&oacute;n. Entre los argumentos, vuelve a aparecer la insistencia de las pol&iacute;ticas neoconservadoras en desandar el camino emprendido por la Escuela en los &uacute;ltimos 30-40 a&ntilde;os y proponer recetas de rancio sabor nost&aacute;lgico con el mantenimiento del orden, los saberes magistrales y la ense&ntilde;anza neutra (sin referencia a g&eacute;nero, pol&iacute;ticas medioambientales o recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica). El Foro de Sevilla (5) lo denunciaba recientemente al hablar del des&aacute;nimo, desconcierto, confusi&oacute;n e incluso consternaci&oacute;n del profesorado actual en un art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Y de ese desconcierto nace tambi&eacute;n la desconfianza hacia la pedagog&iacute;a a utilizar en las aulas. El profesor Gabriel Fern&aacute;ndez Paz se&ntilde;alaba en un art&iacute;culo ('Talibanes educativos') la pugna cada vez m&aacute;s ruidosa entre las dos tendencias: la defensora de la pedagog&iacute;a moderna y la tradicional. Unos/as ('profesaurios') ensalzar&aacute;n las ventajas del esfuerzo como palad&iacute;n del verdadero y &uacute;nico fiel diferenciador, cr&iacute;ticos/as con la pol&iacute;tica de ritmos de aprendizaje diferenciados; otras/os ('pedabobos'), identificados con el acompa&ntilde;amiento y la tutorizaci&oacute;n y defensores a ultranza de la diversidad. Desconfianza de unos y otros que poco ayudan a clarificar el futuro educativo. 
    </p><p class="article-text">
        En fin, como sociedad debemos ser capaces de rebajar la desconfianza mutua que parecemos tenernos en gran parte de los asuntos ciudadanos entre los que nos movemos. De no ser as&iacute;, despreciaremos una m&aacute;xima de aquel poeta y sat&iacute;rico romano, Juvenal, que ya en los albores de nuestra historia fue capaz de poner freno a nuestro receloso descontento: &ldquo;Confiar en todos es insensato, pero no confiar en nadie es neur&oacute;tica torpeza&rdquo;. Seguimos necesit&aacute;ndonos bastante m&aacute;s de lo que diariamente reconocemos.
    </p><p class="article-text">
        (1) El Pa&iacute;s 'Todo privado y para ti',  28/10/23
    </p><p class="article-text">
        (2) Neoliberalismo educativo, 2018
    </p><p class="article-text">
        (3) 'Los enemigos de la democracia, 2017
    </p><p class="article-text">
        (4) &ldquo;'El pueblo contra la democracia',2018
    </p><p class="article-text">
        (5) '&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando en la profesi&oacute;n docente?, El diario de la educaci&oacute;n, 3/11/23
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/desconfianza_132_10661166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2023 20:45:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desconfianza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salud mental y Educación: es necesario hablar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/salud-mental-educacion-necesario-hablar_132_10612888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4927f78c-03de-43a5-a712-f2e84f54a9f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salud mental y Educación: es necesario hablar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es el momento de mirar para otro lado en un tema tan importante como es el de la salud mental en la educación </p></div><p class="article-text">
        El pasado septiembre&nbsp;el Instituto de Estudios Educativos y Sindicales (IEES), de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo, public&oacute;&nbsp;el informe La salud mental en Educaci&oacute;n. Un documento de 150 p&aacute;ginas que pretende hacer su contribuci&oacute;n a la demanda social de medidas preventivas hacia un problema persistente en la actividad educativa, que, tristemente ha adquirido m&aacute;s visibilidad medi&aacute;tica ante la difusi&oacute;n de medidas suicidas por parte de cierta poblaci&oacute;n adolescente. 
    </p><p class="article-text">
        El texto comienza con una introducci&oacute;n de Alexander Elu Ter&aacute;n, (&ldquo;Crecer y educar saludablemente: estado actual de la salud mental infanto juvenil y sus retos) que se&ntilde;ala la incidencia de la pandemia como un elemento motor a la hora de colocar los problemas de salud mental en la infancia y adolescencia en el centro del debate p&uacute;blico. De ah&iacute; su insistencia en que el tratamiento de la salud mental es un reto de equidad ya desde la infancia al que no se puede sustraer ninguna administraci&oacute;n p&uacute;blica, pero, que, sin embargo, se convierte en una permanente carrera de obst&aacute;culos. 
    </p><p class="article-text">
        El informe, a partir de la introducci&oacute;n, aborda la visi&oacute;n profesional de la salud mental con un art&iacute;culo de Ana Isabel Sanz Garc&iacute;a que afronta el presente de la enfermedad mental infanto juvenil para buscar soluciones de futuro. Tras unas p&aacute;ginas en las que detalla las secuelas emocionales del COVID-19, especialmente durante el periodo de confinamiento, la autora se centra en se&ntilde;alar las tipolog&iacute;as derivadas de los trastornos de ansiedad, depresi&oacute;n, del comportamiento alimentario, autolesiones y suicidio. Por ello, es importante concluir trabajos de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n a la salud mental del y de la menor, con un di&aacute;logo fluido entre las y los profesionales educativos, los de Atenci&oacute;n Primaria y las y los encargados sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo el ep&iacute;grafe de la visi&oacute;n adolescente, Carmen Vi&ntilde;as Redondo ha trabajado la prevenci&oacute;n del suicidio en el &aacute;mbito escolar. Para ello, plantea desmontar ideas preconcebidas del suicidio y presentar estrategias de intervenci&oacute;n en riesgo especialmente de las y los adolescentes: Ideaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n, amenaza, plan, tentativa y suicidio consumado. Vi&ntilde;as incide en lo que define como Propuesta salutog&eacute;nica, que pone &eacute;nfasis en el origen de la salud y est&aacute; ligada al concepto de &ldquo;activos en salud&rdquo;, o factores que potencien la capacidad de los individuos y de las comunidades para mantener la salud y el bienestar, optando por las opciones que generan salud en positivo.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n actual, tercer ep&iacute;grafe del informe, recoge el trabajo de Luis Fernando L&oacute;pez Mart&iacute;nez (&ldquo;La letalidad del silencio: retos y desaf&iacute;os futuros de la autolesi&oacute;n y la conducta suicida en la era digital&rdquo;) en el que se&ntilde;ala la relaci&oacute;n entre el uso de redes sociales e Internet con el comportamiento suicida. Y es especialmente sensible en lo que tiene que ver con las autolesiones. En su opini&oacute;n, es imperativo reeducar a los profesionales, agentes sociales y a la sociedad que abarrota el ciberespacio en busca de respuestas hasta convertir las redes sociales en aliadas de crecimiento psicoeducativo de la juventud.
    </p><p class="article-text">
        Jaume Funes, desde hace mucho tiempo ligado a entender y explicar la conducta adolescente, ha ofrecido la visi&oacute;n del profesorado. En &ldquo;Cuidar la salud de quien ayuda a comprender la vida. Bienestar y malestar en la profesi&oacute;n docente&rdquo; inicia su exposici&oacute;n con un sencillo lema: los educadores, las educadoras, nos dedicamos a humanizar la vida, una vida que acompa&ntilde;a a otras vidas&ldquo;. Tras unas primeras p&aacute;ginas en las que desgrana el cuadro emocional de la docencia (Clases siempre llenas de radiaci&oacute;n afectiva, Vivir en la disociaci&oacute;n emocional permanente, Las insatisfacciones de los desconciertos educativos) se anima a portar ciertas soluciones, como Construir para curarse, a trav&eacute;s de evitar que los dep&oacute;sitos se vac&iacute;en y de entender la salud mental y las terapias.
    </p><p class="article-text">
        El informe dedica dos espacios para tratar el ep&iacute;grafe de la Visi&oacute;n familiar, a trav&eacute;s de dos asociaciones de familiares que trabajan con personas con enfermedad mental: ASAFES (Vitoria) y AFATRAC (Catalu&ntilde;a) exponen sus vivencias, organizaci&oacute;n y objetivos que desarrollan para hacer una convivencia m&aacute;s pr&oacute;xima, a la vez que exigen m&aacute;s apoyo material y humano de las administraciones comprometidas.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a faltar en este trabajo la Visi&oacute;n Sindical, en la que Mar&iacute;a del Carmen Manche&ntilde;o Potenciano entrega un interesante trabajo (&ldquo;G&eacute;nero como determinante de la salud mental, tambi&eacute;n del profesorado&rdquo;) donde realiza una reflexi&oacute;n sobre la exposici&oacute;n a factores psicosociales y su impacto en la salud mental, siempre desde una mirada de g&eacute;nero. Burnout, pandemia o el conflicto trabajo-familia son conceptos que han servido para establecer con claridad una diferenciaci&oacute;n de g&eacute;nero a la hora de estudiar la salud mental de las docentes.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo ep&iacute;grafe del informe revisa la Visi&oacute;n institucional, a partir de dos art&iacute;culos: la aportaci&oacute;n del Ministerio de Educaci&oacute;n y FP y la del Gobierno Vasco. En el primer caso, y apoy&aacute;ndose en los mandatos de las leyes LOE y LOMLOE, el Ministerio ha dise&ntilde;ado un Programa para el bienestar emocional en el &aacute;mbito educativo (2022-2024) que ofrece a las administraciones educativas de las CCAA ayuda para cubrir las necesidades de atenci&oacute;n al alumnado que muestre carencias en este &aacute;mbito emocional. En este programa se proponen entre otras actuaciones como coordinaci&oacute;n con servicios sanitarios y colectivos que apoyen a la infancia y juventud, intercambio de experiencias o la&nbsp;incorporaci&oacute;n de recursos humanos. Para todo ello se ha hecho un reparto proporcional entre las CCAA que supone la inversi&oacute;n de 5 millones &euro;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Gobierno vasco, a trav&eacute;s del Departamento de Educaci&oacute;n, expone en el informe la Iniciativa Bizikasi por la convivencia positiva y contra el acoso escolar, donde se recogen las iniciativas que muchos centros escolares vascos realizan en este campo. Adem&aacute;s, en colaboraci&oacute;n con el Departamento de Salud y junto a las Diputaciones forales y EUDEL (Asociaci&oacute;n de municipios vascos) se ha dado un impulso a la atenci&oacute;n sociosanitaria, a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de equipos interprofesionales locales que trabajan con alumnado con dificultades de gesti&oacute;n de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        No es el momento de mirar para otro lado en un tema tan importante como es el de la salud mental en la educaci&oacute;n y as&iacute; lo han entendido estos nueve expertos y expertas que han puesto su saber para que este informe pudiese ver la luz. El detalle de sus exposiciones se puede completar en el siguiente enlace:
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://1mayo.ccoo.es/8a2aad2ebbc5a38058bde05b157a573f000001.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://1mayo.ccoo.es/8a2aad2ebbc5a38058bde05b157a573f000001.pdf</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/salud-mental-educacion-necesario-hablar_132_10612888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2023 19:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salud mental y Educación: es necesario hablar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tormentas primaverales en la Educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/tormentas-primaverales-educacion_132_10314079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fc86bc1-f2ad-49c1-9ef9-5c0b4f30a2ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tormentas primaverales en la Educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe una falsa creencia, muy peligrosa entre el alumnado joven, pero no exclusiva de esta edad, de que la democracia, una vez conseguida, es imposible de revertir. La historia, sin embargo, está plagada de ejemplos que desmienten tal aseveración</p></div><p class="article-text">
        Tras un final del invierno y un comienzo desastroso de la primavera, climatol&oacute;gicamente hablando, las &uacute;ltimas semanas se vienen caracterizando por una sucesi&oacute;n de tormentas que, adem&aacute;s de no aportar el agua que la tierra necesita, estropean cultivos, inundan pueblos y ciudades y no dejan satisfecho pr&aacute;cticamente a ning&uacute;n ser vivo. Una prueba m&aacute;s de que la alteraci&oacute;n clim&aacute;tica que sufrimos los &uacute;ltimos a&ntilde;os intenta se&ntilde;alarnos, de forma natural, la desastrosa actitud humana en el tratamiento del medio ambiente. Adem&aacute;s, los pron&oacute;sticos para el verano que ya se asoma no hacen concebir ninguna mejora significativa: aumento de la estaci&oacute;n seca, subidas inesperadas de temperatura, aguaceros preocupantes&hellip;; en fin, una inestabilidad climatol&oacute;gica que poco ayudar&aacute; a tranquilizar los &aacute;nimos en una &eacute;poca especialmente dise&ntilde;ada para ello.
    </p><p class="article-text">
        El mundo educativo tampoco parece salvarse de esta zona tormentosa. Varias son las situaciones que producir&aacute;n cierta alarma, si no somos capaces de reconducir los funestos augurios que aparecen en el horizonte. Vamos con algunos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Empezando por el m&aacute;s lejano, desde el punto de vista cronol&oacute;gico, hablamos del resultado de las &uacute;ltimas elecciones locales, auton&oacute;micas y forales. Estos comicios&nbsp;han dejado un poso de intranquilidad evidente, al calor de algunos de los comentarios y decisiones pol&iacute;ticas conocidas en estos d&iacute;as: la necesidad de pactos postelectorales entre la derecha y la ultraderecha permitir&aacute; el ascenso de esta &uacute;ltima a posiciones de control en los que la educaci&oacute;n se convierte en pieza angular de intercambio. Ya es conocida sobremanera la posici&oacute;n de VOX en asuntos como el &ldquo;pin parental&rdquo;, la Ley de Memoria Democr&aacute;tica o la violencia machista. En cualquiera de estas situaciones, la influencia de estas pol&iacute;ticas negacionistas contrarias a la defensa de valores democr&aacute;ticos retrotraer&aacute; el esfuerzo realizado por miles de docentes y equipos directivos, empe&ntilde;ados en actualizar la sociedad espa&ntilde;ola, a momentos preconstitucionales, similares a las vividas en la &eacute;poca de la dictadura franquista: control exhaustivo vertical desde las consejer&iacute;as de educaci&oacute;n (dos ejemplos ilustrativos recientes al respecto: uno: la obligaci&oacute;n en la educaci&oacute;n andaluza de que sea la inspecci&oacute;n la &uacute;nica capacitada para autorizar la presencia en los centros de cualquier persona no docente que fuese invitada para dar conferencias, charlas o promover debates, adem&aacute;s del propio profesorado; y dos: la reciente prohibici&oacute;n de la Universidad de Valladolid a la charla del magistrado em&eacute;rito Mart&iacute;n Pall&iacute;n sobre la democracia frente a la extrema derecha). Frances Imbern&oacute;n lo explica perfectamente en su &uacute;ltimo art&iacute;culo en El Diario de la Educaci&oacute;n:&nbsp;&ldquo;Las evidencias y las realidades vividas a lo largo del tiempo nos muestran que cuando las pol&iacute;ticas educativas son conservadoras, neoconservadoras o neoliberales tienen tendencia a aumentar el control sobre la educaci&oacute;n y, como consecuencia instan a la centralizaci&oacute;n educativa, la desconfianza en la tarea docente, menos participaci&oacute;n en la tarea educativa y, por supuesto, introduciendo concepciones liberales en una pr&aacute;ctica m&aacute;s autoritaria, vertical, de vuelta a lo b&aacute;sico, ya que se han perdido, por culpa de alg&uacute;n contrario, no s&eacute; cu&aacute;ntas cosas importantes para en la infancia, la juventud, los ciudadanos y la patria.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Existe una falsa creencia, muy peligrosa entre el alumnado joven, pero no exclusiva de esta edad, de que la democracia, una vez conseguida, es imposible de revertir. La historia, sin embargo, est&aacute; plagada de ejemplos que desmienten tal aseveraci&oacute;n. Espa&ntilde;a, Italia, Portugal, Alemania en Europa, pero tambi&eacute;n Chile, Venezuela o los mism&iacute;simos EEUU tras el intento golpista del asalto a la Casa Blanca en tiempos del trumpismo&hellip; son algunos de los ejemplos que se&ntilde;alan las p&eacute;rdidas de libertad en un abrir y cerrar de ojos, de participaci&oacute;n ciudadana y de derechos sociales conquistados durante largas luchas en estos pa&iacute;ses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bien por una inadecuada – o deficiente- formación inicial, bien por una escasísima -y no obligatoria- formación permanente, seis de cada diez docentes están insatisfechos/as con su formación y reclaman una actualización </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como con precisi&oacute;n enfoca Cruz P&eacute;rez P&eacute;rez, catedr&aacute;tico de Teor&iacute;a de la Educaci&oacute;n de la Universitat de Val&egrave;ncia, &ldquo;La estabilidad de los sistemas democr&aacute;ticos requiere de ciudadanos c&iacute;vicos, concienciados de la val&iacute;a de sus instituciones y que participen en las mismas activa y responsablemente&rdquo;. Y este planteamiento desaparecer&iacute;a si fuesen las fuerzas conservadoras las que ostentaran el poder pol&iacute;tico. De ah&iacute; la importancia del papel que debe jugar la Educaci&oacute;n. Seguimos con Cruz P&eacute;rez: &ldquo;Tenemos que hacer una apuesta fuerte por la educaci&oacute;n, pues es la conciencia democr&aacute;tica de un pueblo la que mantiene viva la democracia, por encima de las instituciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento tormentoso aparece al revisar las conclusiones obtenidas del informe con 44 propuestas realizadas entre el Ministerio de Educaci&oacute;n y FP, la OCDE y la Comisi&oacute;n Europea para reducir dr&aacute;sticamente el abultado Abandono Escolar Temprano (AET) que soporta la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola. De entre las cinco l&iacute;neas de actuaci&oacute;n que destaca el informe (identificaci&oacute;n de centros con necesidad de recursos adicionales, fomento de la inclusi&oacute;n y de la diversidad, promoci&oacute;n de flexibilidad curricular, intercambio de buenas pr&aacute;cticas y formaci&oacute;n del profesorado), en el &uacute;ltimo de ellos aparece un dato impactante: tan s&oacute;lo el 40% del profesorado espa&ntilde;ol considera estar adecuadamente formado para desarrollar la pr&aacute;ctica educativa (frente a casi el 90 del dato europeo). En fin, que bien por una inadecuada &ndash; o deficiente- formaci&oacute;n inicial, bien por una escas&iacute;sima -y no obligatoria- formaci&oacute;n permanente, seis de cada diez docentes est&aacute;n insatisfechos/as con su formaci&oacute;n y reclaman una actualizaci&oacute;n que las distintas administraciones educativas niegan o no exigen. Este asunto pone de actualidad una reivindicaci&oacute;n sindical -tambi&eacute;n asumida por colectivos docentes, como el Foro de Sevilla (a trav&eacute;s de su programa &ldquo;por otra pol&iacute;tica educativa&rdquo;)- no por repetida, menos importante: la necesidad de una verdadera carrera profesional y de un estatuto docente que adec&uacute;e la necesaria formaci&oacute;n con el reconocimiento administrativo del personal m&aacute;s solvente y motivado profesionalmente.
    </p><p class="article-text">
        La LOMLOE, en su propio articulado, reconoc&iacute;a la necesidad de negociar esta carrera profesional docente y desde que el Ministerio de Educaci&oacute;n y FP present&oacute; sus 24 medidas de reforma para iniciar este proceso, en enero de 2022, el silencio es la nota dominante.
    </p><p class="article-text">
        El tercer y &uacute;ltimo, por el momento, rayo tormentoso que augura problemas en la educaci&oacute;n tiene que ver con un documento publicado por el Observatorio Vasco de la Juventud (noviembre de 2022) sobre el comportamiento juvenil en temas como la educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n, el empleo y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, la emancipaci&oacute;n y la vivienda, la salud, la igualdad entre mujeres y hombres, los valores y las actitudes y la valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n. He vuelto al informe tras conocer el dato del resultado de las recientes elecciones locales y forales ya mencionadas que indican que tan s&oacute;lo 4 de cada 10 j&oacute;venes vascos decidieron votar y lo encontrado es que una proporci&oacute;n muy abundante de j&oacute;venes vascos no creen en los partidos pol&iacute;ticos; tan s&oacute;lo el 18% de j&oacute;venes entre 18 y 29 a&ntilde;os se confiesan a favor de los actuales partidos pol&iacute;ticos, pese a que por primera vez en a&ntilde;os aparece una mayor&iacute;a de interesados por la pol&iacute;tica (51,4%).
    </p><p class="article-text">
        Vistos as&iacute; los datos, no podemos ser excesivamente optimistas con que este colectivo se sienta vinculado a acudir a las urnas en los pr&oacute;ximos comicios convocados como elecciones generales y, con ello, conseguir frenar esa reiterada llamada a la vuelta de los partidos conservadores y derecha m&aacute;s rancia al poder estatal.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho, tal y como define la RAE en su segunda acepci&oacute;n el t&eacute;rmino tormenta, estamos ante una adversidad, desgracia o infelicidad del personal amante de la educaci&oacute;n. S&oacute;lo nos queda confiar en que estas tormentas sean primaverales y que para finales de julio el tiempo se haya asentado, dando paso a un verano cl&aacute;sico: esperanzador, tranquilizante y lleno de buenos prop&oacute;sitos para el siguiente curso que nos espera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/tormentas-primaverales-educacion_132_10314079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jun 2023 19:45:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tormentas primaverales en la Educación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué una memoria democrática en las aulas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/memoria-democratica-aulas_132_10288285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d1b2129-2abd-4a29-a917-6234ec911b4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Para qué una memoria democrática en las aulas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Además de Historia también somos Memoria y de ella debemos hablar para continuar conformando ideas, costumbres y características propias; en una palabra, para seguir formando sociedad"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando culmine el intervalo entre dos convocatorias ordinarias, dos millones y cuarto de nuevos ciudadanos ser&aacute;n llamados a elegir a sus representantes para que tomen decisiones que afectar&aacute;n a sus vidas, afrontando problemas cuyas ra&iacute;ces se hunden en procesos de historia reciente sobre los que apenas habr&aacute;n recibido formaci&oacute;n escolar alguna&rdquo;<em> </em>(1)
    </p><p class="article-text">
        El Instituto de Estudios Educativos y Sindicales (IEES) de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo ha finalizado recientemente una primera fase de presentaciones p&uacute;blicas (Madrid, Pamplona. Vitoria/Gasteiz y Barcelona) del informe &ldquo;Memoria democr&aacute;tica en las aulas&rdquo; (2), que esta cita de Fernando S&aacute;nchez encabezaba.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ha demostrado que se trataban de unas palabras premonitorias, visto el resultado de las elecciones municipales, auton&oacute;micas y forales que hemos vivido recientemente.
    </p><p class="article-text">
        Coincidimos con Enrique D&iacute;ez cuando manifiesta que se impone una reflexi&oacute;n como docentes, como profesionales de la educaci&oacute;n ante el cariz que los resultados electorales nos indican. Contin&uacute;a el profesor D&iacute;ez, forz&aacute;ndonos a la actuaci&oacute;n: 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;&ldquo;Nos tenemos que preguntar seriamente &iquest;qu&eacute; hemos estado haciendo durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os para que la actual generaci&oacute;n de adultos y adultas, formados en nuestras aulas, est&eacute; votando al fascismo y considerando una opci&oacute;n m&aacute;s el discurso de odio, contra la igualdad, contra la memoria hist&oacute;rica&hellip;?, &iquest;qu&eacute; contenidos hemos desarrollado en el curr&iacute;culum escolar que desconocen que el fascismo ha cometido genocidios con seres humanos a lo largo de la historia?, &iquest;qu&eacute; valores hemos trasmitido que admiten la insolidaridad, el desprecio hacia quienes m&aacute;s lo necesitan, el patriotismo armado y b&eacute;lico o el orden autoritario que proclama la ultraderecha?, &iquest;qu&eacute; democracia hemos impulsado que son capaces de votar una opci&oacute;n capaz de destruir la democracia en nombre de la propia democracia, como ya lo hicieron Hitler o Mussolini?&rdquo;(3)</span>
    </p><p class="article-text">
        Como docente, ahora en otras tareas, siempre me ha preocupado la triple opci&oacute;n que la Historia, como ense&ntilde;anza, nos ofrece: la escolar, la que se desarrolla a partir de los contenidos curriculares, la cotidiana, como elemento de una memoria colectiva que se inscribe en la mente de la ciudadan&iacute;a, y la acad&eacute;mica (o historiograf&iacute;a) que cultivan las y los historiadores y los cient&iacute;ficos sociales, de acuerdo con la l&oacute;gica disciplinaria. Acudir a todas ellas, desde una perspectiva educadora, se hace complicado, aunque sea absolutamente necesario no prescindir de ninguna de las tres. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis: los tres tipos de historia se corresponden con tres registros de construcci&oacute;n social y significativa del pasado que articulan los procesos de formaci&oacute;n de la identidad y la memoria colectivas con la trama vital de cada individuo. Ella recibe en numerosos casos influencias de la historia popular y cotidiana &ndash;sobre todo, en lo que se refiere a lo que el alumnado finalmente piensa de sus contenidos, influido tambi&eacute;n en cierta medida por diversos formatos de la industria del entretenimiento y la comunicaci&oacute;n &ndash;no se olvide, por ejemplo, la intensa relaci&oacute;n de la historia y la memoria colectiva con el cine&ndash; y que guarda una estrecha y compleja relaci&oacute;n con la historia acad&eacute;mica. Es por ello fundamental adentrarnos ahora en las relaciones entre la construcci&oacute;n de la/s historia y la/s memoria/s.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de Historia tambi&eacute;n somos Memoria y de ella debemos hablar para continuar conformando ideas, costumbres y caracter&iacute;sticas propias; en una palabra, para seguir formando sociedad. Cuando se rememora en comunidad, contribuimos a estrechar los lazos de quienes recuerdan juntos, a sintonizar sus pensamientos y sus sentimientos &ndash;aunque eso se haga al precio de convencionalizar los recuerdos&ndash; a limar las aristas de lo que puede separar, a traer unas cosas a primer plano y relegar otras al fondo del escenario, hasta poco a poco hacerlas desaparecer. 
    </p><p class="article-text">
        No hay duda que no puede haber colectividad sin recuerdo compartido, al igual que no puede haber una naci&oacute;n sin historia com&uacute;n (en el doble sentido de acontecimientos experimentados en el pasado y de recuerdos compartidos de ellos). Por eso, creemos que una parte de la ense&ntilde;anza de la historia debe dedicarse a administrar esos recuerdos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a recientemente Victorino Mayoral Cort&eacute;s (4)  que son<em>&hellip;.</em>&ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">inaceptables neutralismos y equidistancias, viejos t&oacute;picos heredados del r&eacute;gimen antidemocr&aacute;tico, h&aacute;bitos debidos a la pereza y la comodidad, temores prolongados por difusas amenazas o rechazos. Deficiencias a las que la incorporaci&oacute;n de la memoria al curr&iacute;culo escolar debe poner pronto remedio&rdquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>. </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">No podemos estar m&aacute;s de acuerdo con el presidente de CIVES.</span>
    </p><p class="article-text">
        Un maestro de historiadores/as, como fue Eric Hobsbawn (5) criticaba en 2003 que la Historia m&aacute;s que nunca era revisada &ldquo;o incluso inventada por personas que no desean conocer el verdadero pasado, sino solamente un pasado que est&eacute; de acuerdo con sus intereses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este informe sobre Memoria democr&aacute;tica en las aulas, lo que pretende, precisamente es conocer el verdadero pasado, que nos recuerda Hobsbawn; es contar lo no contado en muchos libros de texto y curr&iacute;culos escolares durante a&ntilde;os. En unos casos por intereses pol&iacute;ticos, que pretend&iacute;an construir un imaginario hist&oacute;rico irreal; en otros, por situaciones temporales muy pr&oacute;ximas a los acontecimientos vividos por el propio personal docente, de los que procura distanciarse, aludiendo a la proclamada objetividad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;II Rep&uacute;blica y Guerra Civil, o Guerra Civil y Franquismo? &iquest;Franquismo y Transici&oacute;n, o Transici&oacute;n y Recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica? &iquest;Guerra Civil guerra de bandos? &iquest;Un siglo XX espa&ntilde;ol desligado de los acontecimientos internacionales? &iquest;Debe el alumnado conocer mejor el nazismo que el franquismo? &iquest;Cu&aacute;l fue la influencia de la iglesia cat&oacute;lica en la formaci&oacute;n de la mujer espa&ntilde;ola? &iquest;A qu&eacute; se debe esa identificaci&oacute;n de caos (en los procesos revolucionarios) y orden en los reactivos? &iquest;A qu&eacute; se debi&oacute; el silencio de las mujeres en los libros de Historia? &iquest;Transici&oacute;n como amnesia necesaria? &iquest;Tuvimos una Transici&oacute;n mod&eacute;lica? &iquest;d&oacute;nde queda la violencia pol&iacute;tica y terrorista? &iquest;Hubo m&aacute;s protagonistas que Juan Carlos I y Adolfo Su&aacute;rez? &iquest;Qui&eacute;n hace mejorar la Educaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Conocer la Historia para reabrir/evitar viejas heridas? &iquest;Historia como revancha? &iquest;Se debe ser equidistante en asuntos hist&oacute;ricos? &iquest;Una Historia de hechos o de causas y consecuencias? &iquest;Se puede convivir en libertad desconociendo la historia reciente de una comunidad?
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las preguntas que motivaron el inicio del informe mencionado, en el que han participado doce expertas y expertos, que han dedicado su tiempo a reflexionar sobre nuestro pasado reciente para poner en valor acontecimientos hist&oacute;ricos devaluados, ladeados o simplemente excluidos de los curr&iacute;culos escolares. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No se puede acompa&ntilde;ar al alumnado en su aprendizaje recurriendo en exclusiva a la historia oficial, de manual, desoyendo lo que las familias, a trav&eacute;s de sus propias experiencias pueden transmitir o prescindiendo de las premisas que la evidencia cient&iacute;fica aporta en el descubrimiento de nuestro pasado, nos sea o no cercano. 
    </p><p class="article-text">
        Concluimos, como Henry Giroux(6)  quien nos recuerda que &ldquo;&hellip;Los educadores necesitan partir de un proyecto, no de un m&eacute;todo. Precisan verse a s&iacute; mismos a trav&eacute;s de la lente de la responsabilidad c&iacute;vica y plantearse el tema de lo que significa educar a los estudiantes en la mejor de esas tradiciones y formas de conocimiento heredadas del pasado y tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de lo que significa prepararlos para participar en el mundo como agentes cr&iacute;ticos y comprometidos.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (1) Fernando Hern&aacute;ndez S&aacute;nchez, &ldquo;El Bulldozer negro del general Franco&rdquo;. Pasado y Presente, 2016
    </p><p class="article-text">
        (2) <a href="https://1mayo.ccoo.es/noticia:661484--La_Memoria_Democratica_en_las_aulas&amp;opc_id=a2932ac65afa81a420978b001bee51bb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">https://1mayo.ccoo.es/noticia:661484--La_Memoria_Democratica_en_las_aulas&amp;opc_id=a2932ac65afa81a420978b001bee51bb</span></a>
    </p><p class="article-text">
        (3) <span class="highlight" style="--color:white;">Enrique D&iacute;ez &ldquo;Qu&eacute; nos ense&ntilde;an en educaci&oacute;n las elecciones&rdquo;. El Diario de la Educaci&oacute;n 1-06.2023</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">(4) &ldquo;Equidistancia que erosiona la memoria democr&aacute;tica&rdquo;, en nuevatribuna.es 21/04/23)</span>
    </p><p class="article-text">
        (5) &ldquo;A&ntilde;os interesantes. Una vida en el siglo XX&rdquo;. Cr&iacute;tica, 2003
    </p><p class="article-text">
        (6) &ldquo;La guerra del neoliberalismo contra la educaci&oacute;n superior&rdquo; Herder, 2018)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/memoria-democratica-aulas_132_10288285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jun 2023 19:46:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Para qué una memoria democrática en las aulas?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sindicalismo y Educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sindicalismo-educacion_132_9772349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d2d1d4-6771-4f4c-8eda-863381227221_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sindicalismo y Educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como defiende el escritor y docente universitario argentino, Martin Kohan, la educación es política no porque sea partidaria, sino porque exige formas de ejercer el poder, de organizar un colectivo, de construir comunidad</p></div><p class="article-text">
        Llevo muchos a&ntilde;os dedicado a esto que com&uacute;nmente llamamos &ldquo;Educaci&oacute;n&rdquo;; he dedicado y sigo haciendo de este apasionante mundo mi forma de vida personal y profesional. Durante esta larga etapa he encontrado gente muy diversa, intelectual y moralmente, que ha mostrado un alto nivel de inter&eacute;s por aprender. De ah&iacute; que cuando oigo hablar de la p&eacute;rdida de motivaci&oacute;n, de los obst&aacute;culos que el entorno nos coloca, de la mala influencia de las redes sociales&hellip; un escalofr&iacute;o me recorra durante unos segundos, obstruyendo mi voluntad. Afortunadamente, es un sentimiento ef&iacute;mero que, hasta el momento, consigo superar repiti&eacute;ndome los motivos por los que eleg&iacute; esta profesi&oacute;n: me gusta acercarme a esas mentes sedientas de aprendizaje y aportar mi granito de arena, mejor a&uacute;n si es a trav&eacute;s de una cierta pol&eacute;mica, en la que las dos partes intenten defender con ardor sus argumentos.
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;desnudo&rdquo; personal viene como consecuencia de las emociones encontradas que me ha producido la lectura de un art&iacute;culo reciente de Jos&eacute; Manuel Bujanda. De nuevo, una cadena de sentimientos contrarios: irritaci&oacute;n, indignaci&oacute;n, reflexi&oacute;n tranquila y deseo de r&eacute;plica. Y a ello vamos.
    </p><p class="article-text">
        Comparto el tono impetuoso que el autor manifiesta al hablar de las esperanzas que una nueva ley educativa vasca le provoca, de sus anhelos por actualizar el sistema, de modernizar las competencias deseables para alumnado y profesionales de la educaci&oacute;n, de mejorar la capacidad comunicativa en las tres lenguas de estudio, de fijar la autonom&iacute;a de los centros de forma pr&aacute;ctica- la te&oacute;rica lleva casi treinta a&ntilde;os soportando el papel- o de acabar definitivamente con la actual segregaci&oacute;n escolar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Firmo todos esos buenos principios, pero debo hacer dos salvedades: una, estas esperanzas no est&aacute;n explicitadas de forma adecuada en el borrador del anteproyecto, y de ah&iacute; tantos recelos como han ido apareciendo &uacute;ltimamente en los medios; y dos, el Sr. Bujanda no muestra ning&uacute;n deseo de avalar el papel prioritario que la nueva norma debe reservar para la Escuela P&uacute;blica, vector principal de cualquier sistema educativo que busque compensar desigualdades de origen y garantice un futuro com&uacute;n para toda la ciudadan&iacute;a vasca. Est&aacute; en su derecho, pero tal ausencia nos separa definitivamente, tanto como nos aleja del actual borrador por la misma raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas l&iacute;neas no quieren incidir en la cr&iacute;tica al documento se&ntilde;alado; presiento que habr&aacute; otros momentos para hacerlo. Me centrar&eacute; en otro asunto no menor, como es la visi&oacute;n particular que manifiesta el autor hacia el mundo sindical.
    </p><p class="article-text">
        El Sr. Bujanda, en su art&iacute;culo, muestra su extra&ntilde;eza porque los sindicatos de la educaci&oacute;n no se limiten a defender las condiciones laborales de sus compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros y pretendan cruzar fronteras que deber&iacute;an serles ajenas, es decir, ir m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda de mejoras salariales y recortes de jornada. Se asombra de que sea en Euskadi y lo cita expresamente, como si el resto de sindicatos espa&ntilde;oles, europeos o del resto del mundo cerrasen su trabajo en torno a este constre&ntilde;ido deber reivindicativo. Y es tal su extra&ntilde;eza que &ldquo;hablan, opinan y entienden e intentar incidir incluso con vehemencia contrastada (&iquest;?) sobre el tipo de educaci&oacute;n, curr&iacute;culo a elaborar, pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas y no ling&uuml;&iacute;sticas, perfiles de salida del alumnado. Autonom&iacute;as de centros, formaci&oacute;n del profesorado, contenidos, pedagog&iacute;as, competencias, evaluaciones, programas, planes a desarrollar, valores a implementar, tratamiento de las lenguas, ratio de alumnos, plazos de sustituciones, etc.&rdquo; Llegado a este punto de la lectura, reconozco que mi indignaci&oacute;n rayaba los m&aacute;ximos permitidos. &iquest;Acaso estamos volviendo a tiempos -no tan lejanos- en los que conven&iacute;a tener bien amarraditos a quienes planteasen otra forma de interpretar el mundo? Me tranquilic&eacute; al releer el art&iacute;culo y observar con cierta confianza el manifiesto del autor por el &ldquo;respeto exquisito al derecho a manifestarse, movilizarse, hacer huelgas&hellip;&rdquo;, aunque ce&ntilde;ido tan solo a reclamar mejoras laborales. &iexcl;Otra vez el mosqueo! Vuelta al cintur&oacute;n de castidad, a las reivindicaciones salariales y de jornada.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; en qu&eacute; fuentes beber&aacute; el autor del art&iacute;culo, d&oacute;nde se informar&aacute;, pero por si sirve de algo, argumentar&eacute; algunas de las razones por las que un sindicato como CCOO, en el que milito desde hace treinta a&ntilde;os, explora, participa y negocia legalmente en cualquier &aacute;mbito de actuaci&oacute;n profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n aparece en los Estatutos de la Confederaci&oacute;n Sindical, aprobados en el &uacute;ltimo Congreso, el XII, en Madrid, hace apenas un a&ntilde;o, en su definici&oacute;n de principios reconoce que es un sindicato reivindicativo y de clase y demanda los principios de justicia, libertad, igualdad y solidaridad; defiende las reclamaciones de los y las trabajadoras; se orienta a la supresi&oacute;n de la sociedad capitalista y la construcci&oacute;n de una sociedad socialista democr&aacute;tica.&nbsp;Precisamente por ser una organizaci&oacute;n sociopol&iacute;tica aspira a la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de todos los trabajadores y trabajadoras y asume la defensa de todo aquello que le afecte como clase. Y para ello, desarrolla su actividad a trav&eacute;s de diversas actuaciones como la negociaci&oacute;n colectiva, la concertaci&oacute;n social, entre otros, as&iacute; como la promoci&oacute;n y/o gesti&oacute;n de actividades y servicios dirigidos a la integraci&oacute;n y promoci&oacute;n social, cultural, profesional y laboral del conjunto de la clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Como pudiera ser que el autor del art&iacute;culo no se sintiera afectado por unos estatutos de &aacute;mbito espa&ntilde;ol, me gustar&iacute;a recordar que la Federaci&oacute;n de Ense&ntilde;anza de CCOO Irakaskuntza tiene entre sus principios fundacionales la defensa de la Educaci&oacute;n como un derecho universal de toda la ciudadan&iacute;a, no una mercanc&iacute;a al servicio de las leyes de mercado; como instrumento de transformaci&oacute;n social para el logro de una sociedad m&aacute;s justa y cohesionada; como una garant&iacute;a para la convivencia ling&uuml;&iacute;stica y como un instrumento de coeducaci&oacute;n para la transmisi&oacute;n de valores de equidad, igualdad, respeto y libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo lo dicho hasta aqu&iacute; respalda las actuaciones que el sindicato pueda realizar en aras a conseguir tales mejoras profesionales y a modificar la situaci&oacute;n sociopol&iacute;tica en la actual educaci&oacute;n vasca.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, por no limitar la argumentaci&oacute;n a planteamientos exclusivamente propios, a&ntilde;adir&iacute;a que la Internacional de la Educaci&oacute;n, organizaci&oacute;n que acoge a m&aacute;s de 32 millones de docentes y personal de apoyo educativo en 178 pa&iacute;ses y territorios, reconoce 4 principios para conseguir una educaci&oacute;n a nivel mundial:&nbsp;que sea de calidad (p&uacute;blica y gratuita); que recoja los principios de respeto a los derechos humanos y a la democracia (defendiendo la libertad sindical, el derecho al trabajo decente y el derecho al aprendizaje a lo largo de la vida); que dignifique la profesi&oacute;n docente (con la participaci&oacute;n de este personal en la configuraci&oacute;n de los sistemas educativos para conseguir pol&iacute;ticas educativas decentes); y, por &uacute;ltimo, el desarrollo del poder sindical (que permitir&aacute; la defensa y promoci&oacute;n de los derechos universales esenciales).
    </p><p class="article-text">
        Para acabar y con el fin de que etas l&iacute;neas no se queden en un elemento reivindicativo &uacute;nicamente sindical, incorporo el testimonio de la Fundaci&oacute;n Bofill, poco sospechosa de veleidades/ligerezas sindicales conspiranoicas, que en un estudio reciente realizado por 15 autoras y dirigido por la soci&oacute;loga catalana Aina Tarabini ha concluido que &ldquo;&hellip;las reformas educativas s&oacute;lo son viables y sostenibles si promueven el bienestar y la implicaci&oacute;n del profesorado con los recursos y soportes necesarios&rdquo;. Seg&uacute;n este informe, para conseguir la equidad y la justicia en el sistema educativo se necesitan reformas que tengan en cuenta la voz y el bienestar de los docentes, las condiciones en las que ejercen su profesi&oacute;n y su desarrollo profesional. Y sigue explicando: &ldquo;Una pol&iacute;tica educativa comprometida con el combate de las desigualdades y la mejora educativa debe poner inexorablemente el cuidado en el centro del discurso y de la acci&oacute;n. Al igual que el &eacute;xito de una propuesta pedag&oacute;gica en el aula depende de la capacidad de centros y docentes de atender a las situaciones de aprendizaje y lo que hace sentido por el alumnado, el &eacute;xito de un plan o de una pol&iacute;tica de la Administraci&oacute;n depender&aacute; de si su dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n tienen en cuenta las motivaciones y condiciones de trabajo del profesorado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como defiende el escritor y docente universitario argentino, Martin Kohan, la educaci&oacute;n es pol&iacute;tica no porque sea partidaria, sino porque exige formas de ejercer el poder, de organizar un colectivo, de construir comunidad. De ah&iacute;, a&ntilde;adir&iacute;a yo, que sea necesario que los sindicatos intervengan en el conjunto de aristas que presenta la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es posible, es necesario que las organizaciones sindicales -tambi&eacute;n las vascas, Sr. Bujanda- utilicen todas las estrategias legales y democr&aacute;ticas que sus propias normas establezcan para conseguir un sistema educativo mejor que el actual. Oponerse, criticar una ley -m&aacute;s a&uacute;n, un borrador de anteproyecto- no s&oacute;lo da muestras de una sociedad abierta y democr&aacute;tica, tambi&eacute;n es s&iacute;ntoma sano de unos agentes educativos preocupados por construir un futuro mejor para todas y para todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Dec 2022 20:47:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sindicalismo y Educación]]></media:title>
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