<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Raúl Álamo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raul_alamo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raúl Álamo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513938" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hierro, sin perder el alma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-perder-alma_132_10088338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95d34785-5926-4a4d-be23-c00b0aa2bdec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Hierro, sin perder el alma"></p><p class="article-text">
        El Hierro ha tenido varios esl&oacute;ganes tur&iacute;sticos: Isla del Meridiano, La tranquila diferencia y, el &uacute;ltimo reclamo, a modo de innovaci&oacute;n revolucionaria, de &ldquo;Isla con alma&rdquo;, como si ese &oacute;rgano espiritual e inmaterial, fuera una exclusividad inventada solo para los herre&ntilde;os. Yo creo m&aacute;s bien que el alma quiere evidenciar esa calma por la que transcurren nuestras vidas y por eso de que tenemos un aguante de hierro, porque lo sufrimos no solo en el cuerpo sino tambi&eacute;n en el alma; aunque el metal se oxide en silencio, con el olvido, el abandono y la intemperie, sin que haya una pintura que lo proteja, y el alma de existir permanece en nuestros cansados y obstinados cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo esta introducci&oacute;n un poco po&eacute;tica, me viene al recuerdo una etapa en la que me dediqu&eacute; m&aacute;s en profundidad a los medios de comunicaci&oacute;n, llevando varias corresponsal&iacute;as, entre ellas la de la desaparecida agencia de noticias Ideapress, all&aacute; por los principios de los a&ntilde;os 90. Aparte de generar las noticias que se publicaban en varios peri&oacute;dicos regionales, con car&aacute;cter mensual edit&aacute;bamos en papel un peri&oacute;dico que se llamaba <em>La Isla </em>en exclusiva para El Hierro. Me tocaba a m&iacute; dirigirlo, redactar las noticias, escribir la editorial, confeccionar una secci&oacute;n cr&iacute;tica que llam&eacute; Malpaso, y una columna para la contraportada con un art&iacute;culo de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que no fue muy bien recibida&hellip; Vamos, que no gust&oacute; una de esas columnas mensuales, que en concreto titul&eacute;: <em>El futuro de la juventud de El Hierro</em>. Era, claro est&aacute;, muy joven yo, y ven&iacute;a a reflexionar sobre la necesidad de cambiar el futuro para este colectivo del que depende el estado del bienestar insular. Segmentaba el colectivo joven en tres grupos, el primero los nada formados, esos que malamente terminaban la primaria y que la &uacute;nica alternativa era esperar un convenio en aquel entonces con el INEM (Instituto Nacional de Empleo), para ser sacados de las filas del paro y trabajar en alguna obra p&uacute;blica. El siguiente segmento juvenil, el de los medianamente formados con el bachillerato terminado y sin posibilidad de seguir estudiando en la universidad, porque refresquemos la memoria, no todos pudieron y no todos pudimos terminar; &eacute;stos &uacute;ltimos, en los que me incluyo, pendientes de una oposici&oacute;n a la banca o a alguna convocatoria a plaza interina por parte de la Administraci&oacute;n. Los que terminaban la carrera universitaria, poca cabida ten&iacute;an es esta isla, salvo alguna plaza en Cabildo o ayuntamientos, por lo tanto el retorno resultaba dif&iacute;cil, por no decir imposible.
    </p><p class="article-text">
        Pues han pasado treinta a&ntilde;os de aquella descripci&oacute;n period&iacute;stica del futuro de los j&oacute;venes, y poco ha cambiado el panorama, quiz&aacute;s los nombres de los gestores del empleo en Canarias y en El Hierro, como que el INEM ahora se llama Servicio Canario de Empleo, o que los contratos laborales en los ayuntamientos y Cabildo son en su inmensa mayor&iacute;a ultimados por empresas p&uacute;blicas, ll&aacute;mese Tragsa o Gesplan. De los bancos mejor no hablar, porque hemos hecho nosotros m&aacute;s por ellos que ellos por nosotros, porque por imperativo de la econom&iacute;a global, mientras nosotros los rescat&aacute;bamos ellos reducen personal, cierran oficinas y nos escurren el bolsillo a todos los espa&ntilde;oles. Vamos que en esta isla con alma, hemos tenido la calma suficiente de a&ntilde;os, para plantearnos que muchas cosas poco o nada han cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie se sienta aludido con esta primera reflexi&oacute;n, porque faltar&iacute;a m&aacute;s que en m&aacute;s de cuarenta y cinco a&ntilde;os de democracia, no hayamos progresado. Posiblemente no tengamos el mejor puerto ni el aeropuerto ideal, pero en la lucha del pedir hasta decir basta se consigui&oacute; un muelle hoy ya insuficiente mientras que para entrar un barco tenga que salir otro, y la ampliaci&oacute;n de un aeropuerto con  sus hist&oacute;ricas limitaciones respecto a la operatividad, teniendo que centrar m&aacute;s nuestras demandas en nuevos destinos y m&aacute;s frecuencias que en ese sue&ntilde;o imposible de ampliar su pista.
    </p><p class="article-text">
        En sanidad, a&uacute;n con carencias: falta de camas hospitalarias, listas de espera mejorables y necesidad de dar fijeza a algunas especialidades m&eacute;dicas, pero con todo ello podemos decir en voz alta que contamos con una sanidad m&aacute;s que digna al paciente, incluso compar&aacute;ndola con la que se le da a usuarios de islas capitalinas.
    </p><p class="article-text">
        Hemos mejorado en la gesti&oacute;n del agua, tambi&eacute;n en infraestructura viaria (salvo los perpetuos baches en la red de carreteras) o las asignaturas pendientes de Los Roquillos; incluso en telecomunicaciones  aunque haya sido a costa de tender cables de poste a poste e invadir fachadas, convirtiendo nuestro azul cielo en negras  telas de ara&ntilde;a&hellip;, pero eso podr&aacute; ser objeto de otro an&aacute;lisis m&aacute;s exhaustivo. Ser&iacute;a imposible hacer una radiograf&iacute;a completa de la actual situaci&oacute;n de El Hierro, me entender&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos cinco a&ntilde;os que escrib&iacute; otro art&iacute;culo de opini&oacute;n que titul&eacute; en aquella ocasi&oacute;n <em>EL HIERRO, &iquest;una isla museo?</em>, en el que ven&iacute;a a reflexionar el c&oacute;mo escribir del futuro de El Hierro sin herir alguna que otra susceptibilidad, pero dec&iacute;a que los a&ntilde;os, la mayor&iacute;a viviendo en esta isla que me vio nacer y crecer, me legitimaban a hacerlo con cierta libertad, no con toda la que ser&iacute;a deseable, porque siempre saldr&iacute;a alg&uacute;n agorero, m&iacute;stico, veraneante u ombliguista a darte lecciones de c&oacute;mo hacer las cosas en donde vives y trabajas. Tengo que reconocer, que fue bien aceptado por qui&eacute;n me lo dijo, y posiblemente mal recibido por quienes se guardaron su opini&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Haciendo un rescate del mismo, por eso de que pocas cosas han cambiado desde ese entonces,  planteaba que los tiempos cambian y las sociedades tienen que adaptarse necesariamente a las nuevas tendencias. Tambi&eacute;n que no era menos cierto que se puede lograr un equilibrio entre el cambio y el inmovilismo, porque el que un pueblo pierda su identidad no deja de ser la peor herencia que se puede dejar a las futuras generaciones, pero el estarse quieto y no evolucionar puede llevarnos a la muerte s&uacute;bita.
    </p><p class="article-text">
        Es bastante habitual escuchar la frase, creo que muchas veces pronunciada con la mejor intenci&oacute;n y como buen consejo de aquellos que nos visitan o veranean: &ldquo;El Hierro es un para&iacute;so, no dejen que lo estropeen&rdquo;. Yo particularmente, agradezco el consejo, pero mis distintas actividades, mis a&ntilde;os, y mi irrenunciable amor por El Hierro, me conducen a manifestarles que hay cuatro `Hierros&acute; distintos: uno para disfrutarlo, otro para trabajarlo, otro para padecerlo, y el &uacute;ltimo o el primero, seg&uacute;n el cristal con el que se mire, para vivirlo.
    </p><p class="article-text">
        No me agrada aquellos y aquellas que vienen a darnos lecciones de como conducir o reconducir las pol&iacute;ticas en El Hierro, sobre todo los que a modo de prospecto en un medicamento, quieren sentar c&aacute;tedra con sus sabias, y a la vez poco fundamentadas, recomendaciones para la curaci&oacute;n del paciente. De qu&eacute; es lo que hay que hacer y qu&eacute; es lo que no. Hay incluso algunos personajes, aquellos que salieron no s&eacute; si por necesidad o por casualidad, que si por ellos fueran pondr&iacute;an unas cadenas en los accesos portuarios y aeroportuarios que impidiera la entrada de turistas, porque si de ellos dependieran El Hierro deber&iacute;a convertirse en una &ldquo;Isla Museo&rdquo; en la que solo se escuche el silencio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los he visto, afortunadamente los menos, que vienen, te hablan de que nunca se ir&aacute;n, y cuando consiguen la plaza fija, si te he visto no me acuerdo, aun entendiendo esas cosas de la reunificaci&oacute;n familiar o del inevitable &eacute;xodo del medio rural al urbano buscando la ciudad por muy masificada e impersonal que sea, pero all&iacute; est&aacute;n los servicios. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que explicarles a todos los que ven El Hierro como un lugar id&iacute;lico, me imagino que por aquello de sus incre&iacute;bles paisajes y el pausado ritmo que disfrutan en sus d&iacute;as de vacaciones, aspectos comprobables como que nuestros hijos salen a estudiar y nunca m&aacute;s vuelven a la isla porque no hay mercado laboral para acogerlos, salvo para ver a sus padres y reencontrase con su lugar de nacimiento. Que a&uacute;n, y a estas alturas del siglo XXI, hay muchos herre&ntilde;os que no pueden continuar sus estudios por falta de recursos econ&oacute;micos para desplazarse a los centros acad&eacute;micos. Que tenemos, pese a los avances en materia sanitaria, que trasladarnos a los centros hospitalarios de las islas capitalinas para ser atendidos en distintas especialidades. Que los transportes a&eacute;reos y mar&iacute;timos siguen siendo nuestra espada de Damocles para el desarrollo social y econ&oacute;mico. Que El Hierro es una isla en la que nuestros ingresos no se ven compensados en la parte proporcional del sobrecosto de la doble insularidad. Que no existe vivienda social, la de alquiler es inaccesible para muchas familias, y que la autoconstrucci&oacute;n es la &uacute;nica alternativa y el suelo es caro por la falta de espacios urbanos.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;amos que referirnos que en pleno siglo XXI no tenemos suelo industrial y comercial en el que desarrollar una actividad, que si queremos cambiar de coche y dar de baja el veh&iacute;culo, a&uacute;n no contamos con un gestor de residuos autorizado, teniendo que recurrir a utilizar el seguro o pedir un favor a un transportista para que se lo lleve para Tenerife, que incluso hay ex&aacute;menes de capacitaci&oacute;n profesional que hay que salir a otra isla porque aqu&iacute; no se desarrolla, ...
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos hemos sido v&iacute;ctimas los propios herre&ntilde;os, y lo seguimos siendo a&uacute;n, del excesivo auto proteccionismo de nuestro territorio, y nuestras marcas de prestigio o sellos de calidad, aun estando orgullosos de tenerlos, ll&aacute;mese Reserva de la Biosfera o Geoparque, porque poca rentabilidad nos ha dado; porque seguimos siendo casi los mismos al igual que las necesidades de la poblaci&oacute;n, aunque reconozcamos que algo hemos evolucionado.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de El Hierro pasa por quitarnos esa careta de isla id&iacute;lica y anclada al pasado, sin tener que renunciar a la identidad de pueblo. Por ejemplo, el construir un hotel no tiene porqu&eacute; convertirse necesariamente en una agresi&oacute;n al paisaje, si ponemos las herramientas necesarias para saber qu&eacute; tipo de hotel queremos y qu&eacute; tipo de turista. El que las estad&iacute;sticas de incremento en el movimiento de pasajeros eligiendo El Hierro como su destino debe verse como un valor a&ntilde;adido, aunque tambi&eacute;n es verdad que debemos evaluar su grado de satisfacci&oacute;n, porque de nada nos vale un turista que viene ilusionado y se va defraudado. Ahora veo at&oacute;nito como se enreda un asunto que cuenta con base jur&iacute;dica como un hotel sobre un inmueble deteriorado y encima con inversi&oacute;n privada herre&ntilde;a, o la construcci&oacute;n de una cancha de atletismo en El Pinar que, supongo yo, tendr&aacute; todos los condicionantes legales, y cuanto menos cuenta con un expediente abierto para formular las alegaciones que se consideren oportunas. El no por sistema no es una buena opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Terminaba este art&iacute;culo que he vuelto a sacar a colaci&oacute;n, con otra reflexi&oacute;n a modo de punto final: plante&aacute;ndoles que  si queremos que El Hierro siga vivo y tenga vida, y no se convierta en una Isla Museo, tenemos que dise&ntilde;ar una planificaci&oacute;n `equilibrada y de futuro&acute;, o lo que es lo mismo, poner en la mesa una carta boca arriba, la que visualiza de donde partimos, y por descubrir otra que nos dir&aacute; d&oacute;nde queremos llegar.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-perder-alma_132_10088338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Apr 2023 10:53:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/95d34785-5926-4a4d-be23-c00b0aa2bdec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="227252" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/95d34785-5926-4a4d-be23-c00b0aa2bdec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="227252" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Hierro, sin perder el alma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/95d34785-5926-4a4d-be23-c00b0aa2bdec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Via Crucis de la visita del papa a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/via-crucis-visita-papa-canarias_132_13122640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La visita pretende concentrarse y disputarse, si no hay cambios de última hora, entre Tenerife y Gran Canaria y, mientras tanto, otra isla como El Hierro será mera espectadora aunque por su puerto de La Restinga sigan entrando el mayor número de embarcaciones con número más grande de migrantes

</p></div><p class="article-text">
        El papa Le&oacute;n XIV ha compartido un primer mensaje pastoral y humano sobre su esperado viaje apost&oacute;lico a Espa&ntilde;a. En sus primeras declaraciones destac&oacute; el fuerte v&iacute;nculo emocional que ha mantenido con el pa&iacute;s durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, haciendo hincapi&eacute; en la fe popular y la hospitalidad, dos conceptos que resuenan profundamente con el Archipi&eacute;lago canario. Este hist&oacute;rico viaje, que se llevar&aacute; a cabo del 6 al 12 de junio de 2026, incluir&aacute; paradas en Madrid, Barcelona y Canarias, marcando la primera visita de un papa a territorio espa&ntilde;ol desde 2011 y la primera visita papal en la historia al Archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        El pont&iacute;fice hac&iacute;a alusi&oacute;n en este mensaje a haber encontrado en Espa&ntilde;a una sociedad cercana, de tradici&oacute;n creyente, destacando su capacidad de recibir al otro. La visita del papa a Canarias no ser&aacute; una parada secundaria dentro de su agenda espa&ntilde;ola. Al contrario, distintas informaciones adelantadas por medios p&uacute;blicos y por la propia Iglesia sit&uacute;an a las Islas como uno de los n&uacute;cleos morales del viaje, precisamente por su condici&oacute;n de frontera atl&aacute;ntica y por el papel que desempe&ntilde;an ante la crisis migratoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que ya parece claro es que la etapa canaria ocupar&aacute; los d&iacute;as finales del recorrido y que incluir&aacute; Gran Canaria y Tenerife, dejando fuera del recorrido a una isla, peque&ntilde;a en dimensiones y en poblaci&oacute;n, pero grande en coraz&oacute;n y que ha soportado en soledad y con mucha solidaridad el mayor peso del drama migratorio de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Canarias. Es verdad que en El Hierro no tenemos esas multitudes de aclamaci&oacute;n, ni el poder de los medios institucionales y de comunicaci&oacute;n para desviar decisiones o cambiar itinerarios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el dise&ntilde;o del viaje de Le&oacute;n XIV se hace en base al deseo expreso del papa que quiere reservar para Canarias uno de los momentos m&aacute;s significativos de toda la visita y relacionarla con la hospitalidad expresa de la poblaci&oacute;n local a los migrantes, parece una contradicci&oacute;n que la isla con m&aacute;s presi&oacute;n migratoria durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os quede fuera del mapa. Nunca antes un pont&iacute;fice hab&iacute;a pisado Canarias, por lo que el desplazamiento de junio es un hecho hist&oacute;rico, pero tambi&eacute;n una oportunidad para proyectar una imagen de las Islas asociada a la solidaridad, la acogida y la dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Parece que con esta visita papal se ha despertado el pleito insular, el centralismo regional, la capitalidad compartida, la Ley de las dobles sedes. La visita pretende concentrarse y disputarse, si no hay cambios de &uacute;ltima hora, entre Tenerife y Gran Canaria, el orden de los factores no altera el producto, y mientras tanto los actores son ellos, otra isla como El Hierro ser&aacute; mera espectadora aunque por su puerto pesquero de La Restinga sigan entrando el mayor n&uacute;mero de embarcaciones con n&uacute;mero m&aacute;s grande de migrantes. Las cifras no deben importarle a los mandatarios, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da que a las costas herre&ntilde;as hayan llegado desde agosto del 2023 unas 50.000 almas huyendo de guerras y de la pobreza extrema? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da que se hayan producido las mayores tragedias conocidas siendo espectadores impotentes los herre&ntilde;os?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen, cuentan, se rumorea&hellip; que a El Hierro no viene el papa por aspectos relacionados con la agenda y la log&iacute;stica. He llegado a escuchar que se plantean disputas hasta en qu&eacute; isla pernoctar&iacute;a la comitiva si viniese unas horas a esta isla para despu&eacute;s regresar. Me da la impresi&oacute;n de que a esta visita, eminentemente pastoral, hay algunos que quieren convertirla en promocional, medi&aacute;tica y hasta tur&iacute;stica; y aqu&iacute;, un territorio insular como este tiene muy poco que hacer en la lucha con los poderes f&aacute;cticos. Ahora que acabamos de terminar la Semana Santa, la visita papal a Canarias la han querido convertir en una especie de V&iacute;a Crucis.
    </p><p class="article-text">
        Venga el papa, o no, desde El Hierro y por la parte que me toca y a muchos herre&ntilde;os y herre&ntilde;as, seguiremos siendo solidarios y hospitalarios. Una vez m&aacute;s se pone de manifiesto que para algunas instituciones esta isla es solo un Meridiano Cero en el Atl&aacute;ntico del olvido. Esto no es cuesti&oacute;n de religi&oacute;n ni un capricho, es algo m&aacute;s, El Hierro se merece que se le devuelva la misma empat&iacute;a, la solidaridad, la hospitalidad, la cercan&iacute;a... con la que hemos afrontado en solitario. Se lo merece todo un dispositivo que se ha dejado la piel en conducirlos a buen puerto y atenderlos. Hasta ahora, eso s&iacute;, hemos tenido muchas&nbsp;visitas institucionales de cortes&iacute;a, para decirnos qu&eacute; solidarios somos, qu&eacute; buenos samaritanos somos, qu&eacute; emp&aacute;ticos somos, ante el fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n y el drama que le acompa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/via-crucis-visita-papa-canarias_132_13122640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 19:44:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Via Crucis de la visita del papa a Canarias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Restinga, con erre de resignación y resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/restinga-erre-resignacion-resistencia_132_11735986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ya son muchos episodios y todos en el mismo sitio. La Restinga es tan dura como las lavas que la circundan, como los acantilados que ba&ntilde;an su mar, como las conchas de las lapas que se resisten a despegarse del callado que le sirve de casa. Su personalidad se ha ido esculpiendo y fraguando a golpe de cincel y martillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasar unos d&iacute;as en La Restinga puede resultar atractivo, gratificante y hasta id&iacute;lico, pero vivir de forma permanente en el pueblo m&aacute;s meridional de Europa es extremadamente duro, nunca ha sido f&aacute;cil y menos ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este pueblo, inicialmente asentamiento de pescadores, ha pasado por distintos episodios tristes y devastadores que sin duda han marcado el car&aacute;cter rudo de su gente. Aparte de los temporales de mar que se llevaban por delante las embarcaciones cuando no exist&iacute;a muelle sino aquel precario desembarque de La Laja, La Restinga sufri&oacute; durante casi dos a&ntilde;os las continuas sacudidas de terremotos que ahuyentaron el turismo, y que finalmente tuvo su culmen cuando el 11 de octubre del 2011 el mar mostr&oacute; su cara m&aacute;s pavorosa y da&ntilde;ina con la erupci&oacute;n submarina del volc&aacute;n Tagoro al que tambi&eacute;n le falt&oacute; por ignorancia de los atrevidos una erre final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fueron muchos meses previos de miedo y p&aacute;nico que llevaron en dos ocasiones a evacuar el pueblo y a colocar titulares sensacionalistas de terror y miedo que se encargaron de hacer el resto. La Restinga fue un pueblo fantasma durante d&iacute;as, las calles y su casas se ve&iacute;an a ojo de helic&oacute;ptero. Padeci&oacute; meses de inactividad econ&oacute;mica derivada del cierre de alojamientos tur&iacute;sticos, bares, restaurantes, supermercados, tiendas y centros de buceo, una de las principales actividades asociadas al turismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La flota pesquera amarrada y sin poder faenar, lo que llev&oacute; a decretar adem&aacute;s un paro biol&oacute;gico como consecuencia de la gran matanza de pescado que se produjo en Las Calmas por los altos contenidos de azufre en las aguas pr&oacute;ximas al volc&aacute;n submarino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Restinga no resucit&oacute; al tercer d&iacute;a como se relata en el pasaje b&iacute;blico. Hicieron falta d&iacute;as, meses y a&ntilde;os para transmitir normalidad, y mucha promoci&oacute;n del destino para recuperar La Restinga como ese acogedor pueblo que fue y como atractivo tur&iacute;stico insular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; en 2020, cuando La Restinga empezaba a levantar cabeza, la pandemia de la COVID volvi&oacute; a sacudir sus cimientos, y como en todos los lugares de nuevo se paraliza la actividad econ&oacute;mica, perdiendo de nuevo todo lo recuperado. El pueblo volvi&oacute; a retroceder en el tiempo y la par&aacute;lisis se apoder&oacute; de nuevo de sus actividades principales, el turismo y la pesca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Terminada la pandemia, pareci&oacute; que volv&iacute;a a retomar el pulso. Que tanta cuarentena invitaba al turismo a disfrutar de la vida, a cambiar los h&aacute;bitos del tiempo libre y del consumo, y as&iacute; El Hierro empieza a tener una explosi&oacute;n, especialmente de turismo interior canario deseoso de unas merecidas vacaciones y que preferiblemente ten&iacute;an que ser cercanas y de corta distancia por lo que pudiera suceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la historia no termina, y La Restinga vuelve a sufrir a partir de 2022 un nuevo varapalo, en este caso como puerto recurrente de llegada de personas que huyen de sus pa&iacute;ses de origen en los que la pobreza, el maltrato y las guerras les conduce a enfrentarse a la mortal ruta atl&aacute;ntica, subi&eacute;ndose a un fr&aacute;gil cayuco cuya proa enfila en linea recta el puerto m&aacute;s meridional de Europa, que no es otro que el de La Restinga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este pueblo marinero ha visto pasar por su muelle en el pasado a&ntilde;o m&aacute;s migrantes que la poblaci&oacute;n de todo El Hierro, concretamente unos 14.417, y en lo que va del a&ntilde;o 2024 vamos rozando los 16.000, por lo que la duplicaremos. El Hierro, y de manera particular los habitantes de La Restinga, se preguntan ante tanta avalancha de embarcaciones, de visitas institucionales, de titulares de medios de comunicaci&oacute;n y de promesas, si este drama que les toca de lleno se terminar&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a y la normalidad llegar&aacute; a este pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado fin de semana pas&eacute; unos d&iacute;as en La Restinga y pude comprobar el hartazgo de su gente, no con los migrantes con los que apenas mantienen contacto, puesto que son derivados inmediatamente al Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Emigrantes (CATE), sino con una situaci&oacute;n inacabable que est&aacute; condicionando su propio modo de vida.
    </p><p class="article-text">
        Sus miradas, siempre pendientes de los movimientos de los barcos de Salvamento Mar&iacute;timo, y sus o&iacute;dos en el sigilo de la noche pendientes de sus motores. &ldquo;Ah&iacute; viene otro&rdquo; se ha convertido en una frase habitual. Un puerto siempre en emergencia, ocupado casi en su totalidad con carpas y casetas para el dispositivo de primera atenci&oacute;n sanitaria, una &uacute;nica l&iacute;nea de atraque para las embarcaciones de Salvamento Mar&iacute;timo y un recinto portuario, que hay que decirlo, lleno de suciedad, y en el que el paisaje principal son los &uacute;ltimos cayucos en el agua o los de d&iacute;as en proceso de destrucci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos pantalanes siguen esperando acomodo, y las promesas de las obras se quedan en meros discursos pol&iacute;ticos para agradar al p&uacute;blico escuchante. Mientras tanto, los yates deportivos pasan de largo porque no hay atraques disponibles que ofrecerles. Los centros de buceo esperan pacientemente su turno de carga y descarga de clientes y material de submarinismo en una &uacute;nica escalinata, a veces dos, y las salidas no eran tan multitudinarias como las de anta&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un 12 de octubre, festivo nacional, es para un lleno casi total en este enclave que al fin y al cabo es nuestro sur tur&iacute;stico con seguro de sol. Las apariencias pueden enga&ntilde;ar, pero las evidencias es que vi muy poca gente. No pretendo ser negativo con mis apreciaciones, incluso pongo en valor la calidad del servicio que se esta dando, sobre todo en los establecimientos de comida. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco quiero serlo con la percepci&oacute;n que pueda tener del tratamiento de los habitantes ante este drama migratorio, sigue ganando por goleada la solidaridad y la empat&iacute;a, pero al igual que ocurre con la sanidad hay que prevenir para no tener que curar, y los medicamentos, vacunas y soluciones no terminan de llegar a este enclave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que no son f&aacute;ciles pero s&iacute; posibles. La Restinga vive entre dos erres: la de la 'resignaci&oacute;n' y la de la 'resistencia'. Faltar&iacute;a a&ntilde;adirle una nueva erre, que no es otra que la de la 'respuesta' a sus demandas. Solo hay que escucharla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/restinga-erre-resignacion-resistencia_132_11735986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Oct 2024 18:06:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Restinga, con erre de resignación y resistencia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hierro, más sola que la 'una']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-sola_132_11655316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A nadie se le escapa que estamos viviendo en un mundo de postureo, de declaraciones vac&iacute;as y sin contenido, de acciones fingidas dirigidas a buscar los aplausos de las aficiones respectivas, de afirmaciones adornadas por interrogantes, de un s&iacute; acompa&ntilde;ado por un irremediable <em>pero</em>&hellip; El drama migratorio no es ajeno a todas estas consideraciones, y as&iacute; vemos c&oacute;mo colectivos que eran s&iacute;mbolos de la solidaridad y de la ayuda humanitaria pierden puntos de credibilidad. C&oacute;mo cruces de colores rojos se convierten en puntos negros, c&oacute;mo distintas ONG que antes no se cuestionaban hoy se pone en duda su honorabilidad, son investigadas y no se sabe bien su fin &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis migratoria que vive el mundo, y de manera particular Canarias, ha suscitado un debate p&uacute;blico en el que se ha puesto en duda el sistema de atenci&oacute;n y de acogida de los migrantes. Cada vez es m&aacute;s extendida la afirmaci&oacute;n que se hace la sociedad de que detr&aacute;s de la migraci&oacute;n se esconde alg&uacute;n negocio, y eso no es bueno, ni para la sociedad en la que vivimos, ni para los propios organismos y organizaciones no gubernamentales supuestamente sin af&aacute;n de lucro, y menos para las verdaderas v&iacute;ctimas del drama, que son ellos, los migrantes. No conviene ni se debe generalizar, pero detr&aacute;s de la desgracia humana siempre se han escondido intereses espurios que debemos investigar y depurar, puesto que este clima de falta de transparencia a quien &uacute;nico beneficia es a los intolerantes, a los xen&oacute;fobos , a los racistas, y al mensaje de la ultraderecha que siempre entender&aacute; que cuanto peor, mejor. Me llaman especialmente la atenci&oacute;n esas declaraciones institucionales procedentes de otras islas, que ante la llegada de un espor&aacute;dico cayuco a sus respectivos puertos saltan con esos art&iacute;culos disfrazados de solidaridad, pero mientras lanzan el mensaje solidario llaman a sus aliados para que Salvamento Mar&iacute;timo los desv&iacute;e a otro puerto, menos a los de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros empe&ntilde;ados en judicializar el acogimiento, la atenci&oacute;n y el reparto de los menores, que no deja de ser una manera de contaminar el clima pol&iacute;tico, de retrasar la adopci&oacute;n de medidas y con ellas, las soluciones. Causa estupor ver c&oacute;mo se disputan el reparto de 350 menores no acompa&ntilde;ados entre las diecisiete comunidades aut&oacute;nomas, y aqu&iacute; en El Hierro nuestro ratio no baja de los 280 menores. A eso se llama solidaridad y humanidad interterritorial.
    </p><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os que en El Hierro seguimos esperando soluciones, habilitaci&oacute;n de espacios dignos tanto para mayores como para menores, partidas econ&oacute;micas para construir o rehabilitar&hellip;, lo que s&iacute; hemos recibido son premios, distintivos, medallas&hellip; a la solidaridad, a la humanidad, a la hospitalidad&hellip;, que ya nos faltan mueble para colocarlos, muchas veces otorgados por los mismos organismos que est&aacute;n en discusi&oacute;n por su pasividad o por su inacci&oacute;n. Curioso, &iquest;verdad? Hemos tenido episodios s&iacute;smicos, volc&aacute;nicos, incendios forestales&hellip; y hemos comprobado c&oacute;mo las otras islas se vuelcan con la perjudicada, pero a&uacute;n sigo a la espera de que, salvo declaraciones en medios, visitas medi&aacute;ticas m&aacute;s para pedir que para dar, El Hierro vive en solitario el drama migratorio. No nos vale ese apelativo de &ldquo;qu&eacute; buenos son los herre&ntilde;os&rdquo;. Eso ya lo sabemos, no hace falta que nos lo digan m&aacute;s, que moriremos de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Triste, pero cierto, los partidos pol&iacute;ticos est&aacute;n utilizando el drama migratorio como recurso f&aacute;cil que les permita obtener alguna d&eacute;cima m&aacute;s en la intenci&oacute;n de voto. Los migrantes, mayores y menores, se hacinan en centros de acogida temporal de Canarias, pero estos habit&aacute;culos siguen siendo los mismos, o algunos como en el caso de El Hierro, fueron residencias de estudiantes, guarder&iacute;as infantiles o conventos, y hoy lo son para migrantes. Del CAT de Echedo m&aacute;s nada se ha dicho, testigo mudo del abandono y la desidia, pese a ofrecimientos varios.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, y despu&eacute;s de haber dispuesto de casi todo el espacio portuario de La Restinga para la primera acogida de migrantes, a alguien se le ha ocurrido la magn&iacute;fica idea de colocarnos en el macro Puerto de La Estaca otra carpa, dicen que para menores. El Hierro ha recibido en lo que va de a&ntilde;o casi unos 14.000 migrantes, superando con creces la poblaci&oacute;n de la isla. Han dado los mejores ejemplos de solidaridad los cuerpos de seguridad del Estado, Guardia Civil, Polic&iacute;a Nacional, al igual que Salvamento Mar&iacute;timo, Cruz Roja, y Protecci&oacute;n Civil y otras ONG encargadas de los menores, sanitarios del SCS, centros de salud, Hospital Insular, m&eacute;dicos voluntarios&hellip;. han trabajado para atender y dignificar la atenci&oacute;n a todo este colectivo que huye del hambre y de la guerra. Todos hemos hecho lo que hemos podido, otros han venido sin hacer sus deberes. Mientras que Canarias espera, El Hierro nada espera porque est&aacute; m&aacute;s sola que la una.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-sola_132_11655316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Sep 2024 20:10:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Hierro, más sola que la 'una']]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hierro y el reto demográfico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-reto-demografico_132_11379235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay que reconocer el esfuerzo del actual Gobierno de Canarias por al menos `remendar&acute; el abandono al que han estado sujetas hist&oacute;ricamente las llamadas islas menores, ese apodo que parece que ahora no gusta pronunciar, y que a m&iacute; al menos no me desagrada porque al fin y al cabo somos casi siempre menores en tama&ntilde;o, menores en poblaci&oacute;n, menores en inversiones, menores en renta per c&aacute;pita, menores en importancia, menores en protagonismo,&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Titulares como que &ldquo;Gobierno y ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes acuerdan activar un Plan de Desarrollo Rural Sostenible de Canarias&rdquo; (que ya van por 47), no deja de ser como el canto de La Meda, una pieza improvisada del romancero tradicional de El Hierro en el que la pregunta siempre tiene una respuesta repetitiva, vamos un canto de trabajo con la que se entreten&iacute;an nuestros antepasados en el campo. Con toda la pasividad, mirando para otro lado, y a paso de tortuga han puesto de manifiesto que las islas menores solo han estado para intereses partidistas y partidarios, prometiendo antes de las elecciones todo y cumpliendo una m&iacute;nima parte o esperando la suma de diputados por eso de los pactos de gobierno que unas veces han sido de hormig&oacute;n y otros de las flores. Lo he visto durante d&eacute;cadas y me da que lo vamos a seguir viendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta las buenas intenciones y los estudios del ISTAC que avalan la situaci&oacute;n, hay muchas preguntas que hacerse: &iquest;qu&eacute; ha cambiado en Canarias para que una evidencia tan clara sea ahora motivo de extrema preocupaci&oacute;n?. Pues en el caso de Canarias una realidad muy clara, las grandes urbes y los n&uacute;cleos tur&iacute;sticos no aguantan tanta presi&oacute;n demogr&aacute;fica, ahora son ellos los que se desangran d&iacute;a a d&iacute;a. Las rentas se desequilibran progresivamente porque la riqueza se reparte entre unos pocos y los niveles de pobreza aumentan para la mayor&iacute;a, o lo que es lo mismo, los ricos lo son cada vez m&aacute;s y los pobres pasan a la indigencia, el suelo es caro y el precio de la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n `No hay cama pa&acute; tanta gente&acute; del Gran Combo de Puerto Rico, bien podr&iacute;a ilustrar la realidad de Canarias, porque mientras miles de canarios est&aacute;n a la espera de una vivienda, un trabajo, una ayuda a la dependencia, una consulta m&eacute;dica, una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica, presumimos que Canarias recibi&oacute; una cifra record de turistas en 2023, 14,1 millones de visitantes for&aacute;neos que se reparten fundamentalmente entre Tenerife con 5,6 millones y 600 mil m&aacute;s que en 2019 y Gran Canaria con 3,6 millones y 80.000, vamos que Tenerife gana por goleada y no lo digo para crear pleitos, sino para constatar estos desequilibrios hist&oacute;ricos, porque como bien dice el lema de aquella &uacute;ltima manifestaci&oacute;n: &ldquo;Canarias tiene un l&iacute;mite&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 2024 Canarias continua al alza, habiendo recibido 5,5 millones de pasajeros a&eacute;reos internacionales en el primer cuatrimestre del a&ntilde;o lo que supone un 11,9% m&aacute;s que en el mismo periodo de 2023, seg&uacute;n los datos publicados el pasado viernes por Turespa&ntilde;a. Todas estas elocuentes y prometedoras cifras se contradicen con la realidad de la Comunidad Canaria, donde un 36% de su poblaci&oacute;n, es decir casi 780.0000 se encuentra en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social y no hablemos de vivienda o de prestaciones sociales y sanitarias porque entraremos en depre.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El reto demogr&aacute;fico en El Hierro&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Hecha esta introducci&oacute;n, me gustar&iacute;a referirme a El Hierro con datos aportados por el ISTAC que vienen a reflejar que nuestra situaci&oacute;n sigue siendo, porque esto no es nuevo y viene de atr&aacute;s, delicada y complicada. As&iacute; vemos que las poblaciones en los tres municipios crecieron durante el 2023 de manera desigual, insignificante para Valverde con un 0,8%, y Frontera y El Pinar con unas cifras un poco m&aacute;s esperanzadoras, un 3,1% y El Pinar con un 2,3%. Todo hay que decirlo, se lo debemos en su mayor&iacute;a a la emigraci&oacute;n retornada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento de la poblaci&oacute;n herre&ntilde;a es patente, con cifras preocupantes desde el 2022. A la cabeza El Pinar con una media del 47,8 a&ntilde;os y un envejecimiento del 24,91%, seguido de Valverde con un 46,1 a&ntilde;os y envejecimiento del 22,76%, y Frontera con una media de 45,3 a&ntilde;os y 22,52. Tenemos por tanto una isla de mayores y nuestros j&oacute;venes desaparecen d&iacute;a a d&iacute;a y sin remedio. Curioso el dato la media de hogares que no supera nunca las tres personas: Valverde con un 35%, Frontera con un 29,5% y El Pinar con un 36,4%. En los tres municipios la mayor&iacute;a es de nacionalidad espa&ntilde;ola: un 90,5 Valverde, Frontera con un 83,7% y El Pinar con un 86,1%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro dato relacionado con el envejecimiento de la poblaci&oacute;n es el que se refiere a la estructura de empleo segmentada por edades. As&iacute; vemos que el empleo entre personas entre 16 a 24 a&ntilde;os nunca llega al 4%, y el mayor colectivo de personas empleadas est&aacute; entre los 40 y 59 a&ntilde;os. Muy preocupante es la bajada de la actividad del sector primario con cifras extremadamente bajas en Frontera con un 13,4% dela poblaci&oacute;n, El Pinar con un 10,4% y Valverde con un insignificante 3,2%. Estos datos contrastan con el peso de la Administraci&oacute;n que en el caso de Valverde ocupa el 44,3%, en Frontera el 13,3% y en El Pinar el 18,8%. El comercio y la hosteler&iacute;a le salvan los muebles a Valverde y a Frontera, y la construcci&oacute;n y la hosteler&iacute;a a El Pinar. Ser&iacute;a muy extenso exponer otros datos, pero en el caso de El Hierro es la administraci&oacute;n p&uacute;blica, la hosteler&iacute;a y el comercio, la que mantiene su econom&iacute;a en un r&eacute;gimen de `sostenimiento hist&oacute;rico&acute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta cuanto menos curioso que cuando El Hierro ejemplificaba a Canarias en el a&ntilde;o 1996 con un Plan de Desarrollo Sostenible, en despachos de la Comunidad Aut&oacute;noma se daban permisos a mansalva para construir hipermercados, centros comerciales, complejos hoteleros, autopistas, y entorno a ellos metros c&uacute;bicos de hormig&oacute;n para puertos inoperativos, viviendas de compra y venta con las que nos hemos hipotecado hasta las cejas, aparcamientos subterr&aacute;neos de pago ejecutados por los mismos y otros intereses empresariales y especulativos de &iacute;ndole privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca es tarde si la dicha es buena, pero es ahora cu&aacute;ndo se preocupan de estas islas que han ido en cambio corto y a ralent&iacute; por establecer medidas compensatorias, cu&aacute;les y para cu&aacute;ndo. No ser&iacute;a conveniente que hablaran de leyes como las que gravan a la econom&iacute;a canaria como la de dobles sedes, la de la capitalidad compartida, o de equilibrios territoriales con reconocimiento m&aacute;s real del hecho insular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para equilibrar las poblaciones entre las islas no s&oacute;lo bastan gestos, sino hechos. &iquest;C&oacute;mo atraemos gente a las islas m&aacute;s despobladas sin econom&iacute;a de base, sin vivienda, sin comunicaciones &aacute;giles y sin sobrecostos, sin centros educativos modernos y habitables, sin una sanidad dimensionada, sin brecha digital, &hellip;.? Por algo se empieza, pero a m&iacute; me da que como me dec&iacute;a mi abuela cuando le ped&iacute;a dinero: &ldquo;mucho te quiero perrito, pero amor poquito&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-reto-demografico_132_11379235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 May 2024 21:06:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Hierro y el reto demográfico]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hierro y los herreños también tienen un límite]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-herrenos-limite_132_11310266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Es evidente que as&iacute; no podemos seguir. Canarias es l&iacute;der indiscutible por arriba o por abajo en casi todo: somos la segunda comunidad en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social con un 33,8%, solo nos gana Andaluc&iacute;a con un 37,5%, teniendo especial incidencia en menores de 16 a&ntilde;os. Otro dato sangrante y preocupante, el 37,1% de los hogares canarios no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos a final de mes. No hablemos de las listas de espera en todas las prestaciones sanitarias y menos de las ayudas a la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos aportados por Promotur Turismo Canarias, batimos r&eacute;cord en la entrada de visitantes en el pasado a&ntilde;o 2023, concretamente unos 16,2 millones, superando el umbral de 2017, y si se cumplen las previsiones nos iremos a los 17 millones en el 2025. Mientras esto sucede, lo cotidiano tambi&eacute;n sube: la vivienda, la cesta de la compra, el combustible, el transporte, &hellip;; lo que s&iacute; baja es el poder adquisitivo, nuestras cuentas corrientes, o el producto que se le paga al agricultor o al ganadero, aunque a nosotros se nos suba a la hora de consumirlo.
    </p><p class="article-text">
        Simult&aacute;neamente, el alquiler de vivienda vacacional en Canarias duplica en plazas a los apartamentos, el 28% pertenece a empresas y el resto a personas f&iacute;sicas, lo que nos convierte en la regi&oacute;n espa&ntilde;ola con m&aacute;s impacto de turismo vacacional. Estos datos van acompa&ntilde;ados de ciudades tensionadas por el alquiler vacacional, o municipios con m&aacute;s plazas tur&iacute;sticas que habitantes censados.
    </p><p class="article-text">
        Ante estos sorprendentes y a la vez preocupantes datos, cabe hacerse muchas preguntas, entre ellas: &iquest;Es sostenible este volumen de turistas para un territorio tan peque&ntilde;o y fr&aacute;gil como Canarias?, si es tan productivo el turismo, &iquest;c&oacute;mo es qu&eacute; no se ha traducido en un aumento de la renta de todos los canarios?, &iquest;participan todos los canarios de estos ingresos extraordinarios y se distribuye por igual los beneficios en todas y cada una de las islas?, &iquest;se puede mantener el actual modelo?, &hellip;; todas estas cuestiones tienen una simple respuesta inicial con un &ldquo;No&rdquo; por delante, seguido de argumentos tan s&oacute;lidos como el hormig&oacute;n que nos quieren meter en cada rinc&oacute;n de Canarias. Sin embargo, creo que a pesar de estos datos y como en la vida, todo es matizable, contrastable, conducible y hasta discutible.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado asist&iacute; a la concentraci&oacute;n por convicci&oacute;n, y tengo que reconocer un sabor agridulce respecto a lo que all&iacute; vi y escuch&eacute;. Para los que estamos m&aacute;s acomodados, me incluyo, es muy f&aacute;cil asistir y compartir la consigna de esta manifestaci&oacute;n &ldquo;Canarias tiene un l&iacute;mite&rdquo;, y verdaderamente lo tiene, pero no todas las islas son iguales, por lo que generalizar no siempre es acertado, porque El Hierro tiene sus peculiaridades en su territorio y en su gente. El Hierro y los herre&ntilde;os, tambi&eacute;n tienen un l&iacute;mite, sobre todo los que viven a duras penas de un m&iacute;nimo salario y tienen que afrontar en desigualdad de condiciones gastos que no son acordes con el hecho de la triple insularidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rescato un art&iacute;culo de opini&oacute;n que escrib&iacute; en el 2020 en el que comentaba que llevaba reflexionando desde hac&iacute;a un tiempo el c&oacute;mo escribir del futuro de El Hierro sin herir alguna que otra susceptibilidad, pero creo que m&aacute;s de 62 a&ntilde;os, la mayor&iacute;a viviendo en esta isla que me vio nacer y crecer, me legitiman para hacerlo con cierta libertad, no con toda la que ser&iacute;a deseable, porque siempre saldr&aacute; alg&uacute;n agorero, m&iacute;stico, veraneante u ombliguista a darte lecciones de c&oacute;mo hacer las cosas en donde naciste, vives y trabajas.
    </p><p class="article-text">
        Es patente que los tiempos cambian y las sociedades tienen que adaptarse necesariamente a las nuevas tendencias. Tambi&eacute;n no es menos cierto que se puede lograr un equilibrio entre el cambio y el inmovilismo, porque el que un pueblo pierda su identidad no deja de ser la peor herencia que se puede dejar a las futuras generaciones, pero el estarse quieto y no evolucionar puede llevarnos a la muerte s&uacute;bita. Veo ahora, y con raz&oacute;n, como se dice entre las consignas de esta manifestaci&oacute;n multitudinaria que Canarias puede morir de &eacute;xito, pero hay otras islas, como El Hierro, e incluso La Palma, que por sus actuales circunstancias socio econ&oacute;mica, lo tienen menos f&aacute;cil, que pueden morir del fracaso de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y tur&iacute;sticas que se implanten y frenar en seco a las islas con mayor potencial, y restringir, tambi&eacute;n en seco, a las que asoman la cabeza. Dicho de otra manera, a los que han incumplido los intentan meter en el mismo saco de los que han respetado la norma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es bastante habitual escuchar la frase, creo que muchas veces pronunciada con la mejor intenci&oacute;n y como buen consejo de aquellos que nos visitan o veranean: &ldquo;El Hierro es un para&iacute;so, no dejen que lo estropeen&rdquo;. Yo particularmente, agradezco el consejo, pero mis distintas actividades, mis a&ntilde;os, y mi irrenunciable amor por El Hierro, me obligan a manifestarles que hay cuatro <em>Hierros</em> distintos: uno para disfrutarlo, otro para trabajarlo, otro para padecerlo, y el &uacute;ltimo o el primero, seg&uacute;n el cristal con el que se mire, para vivirlo.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, detesto aquellos y aquellas que vienen a darnos lecciones magistrales de como conducir o reconducir las pol&iacute;ticas en El Hierro, sobre todo los que a modo de prospecto en un medicamento, quieren sentar c&aacute;tedra con sus sabias, y a la vez poco fundamentadas, recomendaciones para la curaci&oacute;n del paciente. De que es lo que hay que hacer y qu&eacute; es lo que no. Hay incluso algunos personajes, afortunadamente pocos, aquellos que salieron no s&eacute; si por necesidad o por casualidad, que si por ellos fueran pondr&iacute;a unas cadenas en los accesos portuarios y aeroportuarios que impidiera la entrada de turistas, porque si de sus recomendaciones dependieran, El Hierro deber&iacute;a convertirse en una &ldquo;Isla Museo&rdquo; en la que solo se escuche el silencio para cuando regresen.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los he visto, afortunadamente los menos, que vienen, te hablan de que nunca se ir&aacute;n, y cuando consiguen la plaza fija si te he visto no me acuerdo, aun entendiendo esas cosas de la reunificaci&oacute;n familiar o del inevitable &eacute;xodo del medio rural al urbano buscando la ciudad por muy masificada e impersonal que sea, pero all&iacute; est&aacute;n los servicios. En id&eacute;ntica situaci&oacute;n los que construyeron ilegalmente o alegalmente, consolidaron su construcci&oacute;n, y ahora no quieren que se les estropee la vista de la terraza o que un gallo les cante. Mientras tanto pocos se preocupan por la vivienda social, el precio prohibitivo de la vivienda residencial despu&eacute;s de la implantaci&oacute;n de la vacacional, o simplemente que no encuentran un hogar para vivir y se marchan de esta isla. Nadie puede discutirme &ldquo;que El Hierro necesita m&aacute;s poblaci&oacute;n&rdquo;, lo dicen los propios habitantes y los distintos sectores econ&oacute;micos que conforman el tejido empresarial de esta isla. Nos hablan de la brecha digital, de la entrada de los n&oacute;madas digitales y de c&oacute;mo combatir una isla rural y vaciada, como si con eso todo se solucionara, incluso la despoblaci&oacute;n y el envejecimiento de sus habitantes, con estas recetas progres. Qu&eacute; manera de entretenernos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que explicarles a todos los que ven El Hierro como un lugar id&iacute;lico, me imagino que por aquello de sus incre&iacute;bles paisajes y el pausado ritmo que disfrutan en sus d&iacute;as de vacaciones, aspectos comprobables como que nuestros hijos salen a estudiar y nunca m&aacute;s vuelven a la isla porque no hay mercado laboral para acogerlos, salvo para ver a sus padres y reencontrase con su lugar de nacimiento. Que a&uacute;n, y a estas alturas del siglo XXI, hay muchos herre&ntilde;os que no pueden continuar sus estudios por falta de recursos econ&oacute;micos para desplazarse a los centros acad&eacute;micos. Que tenemos, pese a los avances en materia sanitaria, que trasladarnos a los centros hospitalarios de las islas capitalinas para ser atendidos en distintas especialidades. Que los transportes a&eacute;reos y mar&iacute;timos siguen siendo nuestra espada de Damocles para el desarrollo social y econ&oacute;mico. Que El Hierro es una isla en la que nuestros ingresos no se ven compensados en la parte proporcional del sobrecosto de la doble insularidad. Que no existe vivienda social, la de alquiler es inaccesible para muchas familias, y que la autoconstrucci&oacute;n es la &uacute;nica alternativa y el suelo es caro por la falta de espacios urbanos.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos hemos sido v&iacute;ctimas los propios herre&ntilde;os, y lo seguimos siendo a&uacute;n, del excesivo auto proteccionismo de nuestro territorio, y nuestras marcas de prestigio o sellos de calidad, aun estando orgullosos de tenerlos, ll&aacute;mese Reserva de la Biosfera, Reserva Marina o Geoparque, poca rentabilidad nos ha dado, ser&aacute; por eso que cada vez que nos plantean una propuesta, caso del Parque Nacional Marino, es como si nos hablaran de la f&aacute;bula del pastorcito y el lobo, y ni siquiera nos interesamos si puede resultar interesante. Seguimos siendo casi los mismos al igual que las necesidades de la poblaci&oacute;n, aunque reconozcamos que algo hemos evolucionado. Dicen que El Hierro tiene alma, no voy a entrar yo en si la nuestra es diferente, pero s&iacute; tengo claro que debemos cuidarla, mantenerla, y porque no, ense&ntilde;arla sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de El Hierro pasa por quitarnos esa careta de isla id&iacute;lica y anclada al pasado, sin tener que renunciar a la identidad de pueblo. Por ejemplo, el construir un hotel no tiene porque convertirse necesariamente en una agresi&oacute;n al paisaje, si ponemos las herramientas necesarias para saber qu&eacute; tipo de hotel queremos y qu&eacute; tipo de turista. El que las estad&iacute;sticas de incremento en el movimiento de pasajeros eligiendo El Hierro como su destino debe verse como un valor a&ntilde;adido, aunque tambi&eacute;n es verdad que debemos evaluar su grado de satisfacci&oacute;n, porque de nada nos vale un turista que viene ilusionado y se va defraudado.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos que El Hierro siga vivo y con vida, que no se convierta en una Isla Museo, que no pierda el alma; tenemos que plantear una planificaci&oacute;n `equilibrada y de futuro&acute;, o lo que es lo mismo, poner en la mesa una carta boca arriba, la que visualiza de donde partimos, y por descubrir otra que nos dir&aacute; d&oacute;nde queremos llegar. Espero haber conseguido que las susceptibilidades sean las m&iacute;nimas, porque El Hierro tambi&eacute;n tiene un l&iacute;mite de paciencia y escucha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hierro-herrenos-limite_132_11310266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Apr 2024 17:33:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Hierro y los herreños también tienen un límite]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[X Aniversario del fallecimiento de Aurelio Ayala]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/x-aniversario-fallecimiento-aurelio-ayala_129_8976872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;El recuerdo es el diario que todos cargamos con nosotros&rdquo; (Oscar Wilde)
    </p><p class="article-text">
        Es de sentido com&uacute;n recordar a gente que lo tuvo. El 8 de mayo de 2012, hace diez a&ntilde;os, qui&eacute;n lo dir&iacute;a, se nos fue un amigo, Aurelio Ayala. Un hombre comprometido con la sociedad herre&ntilde;a, con la lucha de clases, con las causas justas de los trabajadores y trabajadoras, con cualquier movimiento en el que se luchase por la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Aurelio pudo tener m&aacute;s, pero nunca lo quiso. Pudo aspirar a mucho, pero nunca le movi&oacute; el ego&iacute;smo personal. Tuvo oportunidades, pero siempre las desaprovech&oacute; por coherencia. Estuvo al lado de gente con mucho poder pero no lo quiso. Fue ante todo un hombre cabal, de principios ferreos y su dignidad nunca estuvo en venta.
    </p><p class="article-text">
        Su expresi&oacute;n aparentemente seca se contradec&iacute;a con una cercan&iacute;a y proximidad hacia la gente que le aportaba su principal reclamo, la amistad. No utilizaba la oposici&oacute;n pol&iacute;tica como arma arrojadiza, incluso en los peores momentos en el que el membrete de &ldquo;rojo&rdquo; quedaba inevitablemente asociado a revolucionario.
    </p><p class="article-text">
        Aurelio, el hombre de la bufanda roja, siempre fue un hombre de consenso y de acuerdo. Puso siempre los ideales por encima de los sueldos, don que escasea &uacute;ltimamente en la vida p&uacute;blica. Su vida pol&iacute;tica y sindical comenz&oacute; desde sus tiempos universitarios, donde entre otros tuvo un amigo en Tony Gallardo (Secretario de Comisiones Obreras en la clandestinidad), de su relaci&oacute;n sali&oacute; el proyecto &ldquo;Homenaje al Campesino&rdquo; y que se hizo realidad con la implantaci&oacute;n del arado, que podemos todos ver en La Cruz de los Reyes.
    </p><p class="article-text">
        Desde los a&ntilde;os 73 al 75 estuvo configurando en la clandestinidad y trabajando en las Comisiones Obreras de El Hierro junto a otros compa&ntilde;eros/as, y fue el principal actor y precursor de Comisiones Obreras de El Hierro, presidiendo la primera Asamblea que se celebr&oacute; en la Isla del Sindicato ya legalizado en el a&ntilde;o 1978.
    </p><p class="article-text">
        Fue al primero al que escuche hablar de la constituci&oacute;n del nuevo municipio de El Pinar y me atrevo a decir que quiz&aacute;s no le agradecimos en su justa medida el amor por este pueblo que siempre fue 'rojo' como su bufanda y al que dedic&oacute; mucho coraz&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4ea8e93-1c83-463e-951d-033a778288a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Foto: Antonio M. Cuenca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Foto: Antonio M. Cuenca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ser&iacute;a muy extenso enumerar una vida plagiada de &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; por El Hierro, nombre con el que bautiz&oacute; posiblemente a un partido que pretend&iacute;a elevar a digna la actividad pol&iacute;tica, pero su fallecimiento se llev&oacute; &eacute;sta y otras iniciativas en pro del beneficio de nuestra isla. Sus amigos siempre los eligi&oacute;, nunca admiti&oacute; que se los impusieran. Yo me siento uno de ellos y me resisto a olvidarlo.
    </p><p class="article-text">
        Aprovecho este X Aniversario de su fallecimiento para reclamar alguna iniciativa institucional dirigida a reconocer toda una vida dedicada al ejercicio p&uacute;blico. La &ldquo;memoria hist&oacute;rica&acute; no debe olvidar y s&iacute; recordar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/x-aniversario-fallecimiento-aurelio-ayala_129_8976872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 May 2022 07:54:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[X Aniversario del fallecimiento de Aurelio Ayala]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hierro, ¿una isla museo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/hierro-isla-museo_132_1105259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Llevo reflexionando desde hace un tiempo el c&oacute;mo escribir del futuro de El Hierro sin herir alguna que otra susceptibilidad, pero creo que casi 60 a&ntilde;os, la mayor&iacute;a viviendo en esta isla que me vio nacer y crecer, me legitiman a hacerlo con cierta libertad, no con toda la que ser&iacute;a deseable, porque siempre saldr&aacute; alg&uacute;n agorero, m&iacute;stico, veraneante u ombliguista a darte lecciones de c&oacute;mo hacer las cosas en donde vives y trabajas.
    </p><p class="article-text">
        Es patente que los tiempos cambian y las sociedades tienen que adaptarse necesariamente a las nuevas tendencias. Tambi&eacute;n no es menos cierto que se puede lograr un equilibrio entre el cambio y el inmovilismo, porque el que un pueblo pierda su identidad no deja de ser la peor herencia que se puede dejar a las futuras generaciones, pero el estarse quieto y no evolucionar puede llevarnos a la muerte s&uacute;bita.
    </p><p class="article-text">
        Es bastante habitual escuchar la frase, creo que muchas veces pronunciada con la mejor intenci&oacute;n y como buen consejo de aquellos que nos visitan o veranean: &ldquo;El Hierro es un para&iacute;so, no dejen que lo estropeen&rdquo;. Yo particularmente, agradezco el consejo, pero mis distintas actividades, mis a&ntilde;os, y mi irrenunciable amor por El Hierro, me conducen a manifestarles que hay cuatro `Hierros&acute; distintos: uno para disfrutarlo, otro para trabajarlo, otro para padecerlo, y el &uacute;ltimo o el primero, seg&uacute;n el cristal con el que se mire, para vivirlo.
    </p><p class="article-text">
        Detesto aquellos y aquellas que vienen a darnos lecciones de como conducir o reconducir las pol&iacute;ticas en El Hierro, sobre todo los que a modo de prospecto en un medicamento, quieren sentar c&aacute;tedra con sus sabias, y a la vez poco fundamentadas, recomendaciones para la curaci&oacute;n del paciente. De que es lo que hay que hacer y qu&eacute; es lo que no. Hay incluso algunos personajes, aquellos que salieron no s&eacute; si por necesidad o por casualidad, que si por ellos fueran pondr&iacute;a unas cadenas en los accesos portuarios y aeroportuarios que impidiera la entrada de turistas, porque si de ellos dependieran El Hierro deber&iacute;a convertirse en una &ldquo;Isla Museo&rdquo; en la que solo se escuche el silencio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los he visto, afortunadamente los menos, que vienen, te hablan de que nunca se ir&aacute;n, y cuando consiguen la plaza fija si te he visto no me acuerdo, aun entendiendo esas cosas de la reunificaci&oacute;n familiar o del inevitable &eacute;xodo del medio rural al urbano buscando la ciudad por muy masificada e impersonal que sea, pero all&iacute; est&aacute;n los servicios.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que explicarles a todos los que ven El Hierro como un lugar id&iacute;lico, me imagino que por aquello de sus incre&iacute;bles paisajes y el pausado ritmo que disfrutan en sus d&iacute;as de vacaciones, aspectos comprobables como que nuestros hijos salen a estudiar y nunca m&aacute;s vuelven a la isla porque no hay mercado laboral para acogerlos, salvo para ver a sus padres y reencontrase con su lugar de nacimiento. Que a&uacute;n, y a estas alturas del siglo XXI, hay muchos herre&ntilde;os que no pueden continuar sus estudios por falta de recursos econ&oacute;micos para desplazarse a los centros acad&eacute;micos. Que tenemos, pese a los avances en materia sanitaria, que trasladarnos a los centros hospitalarios de las islas capitalinas para ser atendidos en distintas especialidades. Que los transportes a&eacute;reos y mar&iacute;timos siguen siendo nuestra espada de Damocles para el desarrollo social y econ&oacute;mico. Que El Hierro es una isla en la que nuestros ingresos no se ven compensados en la parte proporcional del sobrecosto de la doble insularidad. Que no existe vivienda social, la de alquiler es inaccesible para muchas familias, y que la autoconstrucci&oacute;n es la &uacute;nica alternativa y el suelo es caro por la falta de espacios urbanos.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos hemos sido v&iacute;ctimas los propios herre&ntilde;os, y lo seguimos siendo a&uacute;n, del excesivo auto proteccionismo de nuestro territorio, y nuestras marcas de prestigio o sellos de calidad, aun estando orgullosos de tenerlos, ll&aacute;mese Reserva de la Biosfera o Geoparque, poca rentabilidad nos ha dado; porque seguimos siendo casi los mismos al igual que las necesidades de la poblaci&oacute;n, aunque reconozcamos que algo hemos evolucionado.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de El Hierro pasa por quitarnos esa careta de isla id&iacute;lica y anclada al pasado, sin tener que renunciar a la identidad de pueblo. Por ejemplo, el construir un hotel no tiene porque convertirse necesariamente en una agresi&oacute;n al paisaje, si ponemos las herramientas necesarias para saber qu&eacute; tipo de hotel queremos y qu&eacute; tipo de turista. El que las estad&iacute;sticas de incremento en el movimiento de pasajeros eligiendo El Hierro como su destino debe verse como un valor a&ntilde;adido, aunque tambi&eacute;n es verdad que debemos evaluar su grado de satisfacci&oacute;n, porque de nada nos vale un turista que viene ilusionado y se va defraudado.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos que El Hierro siga vivo y tenga vida, y que no se convierta en una Isla Museo, tenemos que plantear una planificaci&oacute;n `equilibrada y de futuro&acute;, o lo que es lo mismo, poner en la mesa una carta boca arriba, la que visualiza de donde partimos, y por descubrir otra que nos dir&aacute; donde queremos llegar. Espero haber conseguido que las susceptibilidades sean las menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/hierro-isla-museo_132_1105259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2020 10:26:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Hierro, ¿una isla museo?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para Ángel, "el de Rosalía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/angel-rosalia_132_1631638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d3ef810-47d7-4dbe-8e3f-850ec907bb5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para Ángel, &quot;el de Rosalía&quot;"></p><p class="article-text">
        No resulta f&aacute;cil para m&iacute; relatar el adi&oacute;s a un gran amigo que, a pesar de nuestra diferencia de edad y de nuestro com&uacute;n genio y figura, creo que si en estos momentos le preguntase por c&oacute;mo ha sido nuestra amistad, y el pudiese contestar ahora, me habr&iacute;a dicho: somos amigos de los de verdad y nuestras vidas parecen tener puntos en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Angel Acosta, &ldquo;Angel el de Rosal&iacute;a&rdquo;, naci&oacute; en los dif&iacute;ciles a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los 30.
    </p><p class="article-text">
        Fue el mayor de cuatro hermanos e hizo de padre de sus siguientes hermanos: Terencio, al que le llevaba unos siete a&ntilde;os, Tom&aacute;s y Fila.
    </p><p class="article-text">
        Su fortaleza, producto de una vida muy dura de sus progenitores en los campos de Isora, le llev&oacute; a tener que padecer una desgracia, el perder a su padre a&uacute;n siendo ni&ntilde;o, pero su empuje junto al de su madre Rosal&iacute;a, le llev&oacute; a empe&ntilde;ar sus manos y su cuerpo en sacar a su familia delante.
    </p><p class="article-text">
        Conoci&oacute; lo que fue mover las grandes piedras para construir el primer espig&oacute;n de muelle de La Estaca, sus manos se encallecieron tirando de los botes a remo y de la li&ntilde;a para llegar al pesquero en el que estaban esperando las viejas y las cabrillas que, primero a hombro, y m&aacute;s tarde en viejos camiones, sub&iacute;an a la Villa en cestas para vender al son de &ldquo;pescado fresco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas miradas al horizonte a ver si atracaba el correillo para desarrollar su trabajo de obrero portuario, lo que m&aacute;s tarde se llam&oacute; estibador; impacientes esperas a ver si el mar dejaba salir a curriquear y enganchar un buen peto; y siempre el mejor regalo para Angel, llegar a casa para encontrase con los mimitos de la gran In&eacute;s, y las deseosas y placenteras miradas de sus hijos Angel&iacute;n, Geni y Rosi; todos ellos gente sencilla, cercana, afable, amable, &hellip;. una gen&eacute;tica que, como el salitre del mar, se ha sabido adherir e incrustar en sus respectivas personalidades.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, parte de la superaci&oacute;n y logros de Terencio se gestaron con su hermano, que fue en sus inicios padre y escudero. Aquellos principios de lo que hoy es Supermercados Terencio se reduc&iacute;an a un Peugeot 404 rubia, conducido por Angel (porque Terencio a&uacute;n no ten&iacute;a carn&eacute;t de conducir), y en &eacute;l que recorr&iacute;an los pueblos repartiendo verduras y lo que se terciase, porque el objetivo de ambos siempre fue sacar a sus familias adelante.
    </p><p class="article-text">
        Angel &ldquo;el de Rosal&iacute;a&rdquo; fue gran padre, buen marido, mejor hermano y un gran amigo de todos sus amigos, que son muchos. Su buen coraz&oacute;n lo llevaba siempre dentro, nunca lo mostr&oacute; en todo su esplendor porque no necesitaba demostrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy ha dejado de palpitar porque el tim&oacute;n de su barco marca las coordenadas de una proa al cielo, el que le espera. DEP gran amigo, esta tarde te despediremos. Mis condolencias a toda su familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/angel-rosalia_132_1631638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Mar 2019 12:31:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1d3ef810-47d7-4dbe-8e3f-850ec907bb5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="53380" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1d3ef810-47d7-4dbe-8e3f-850ec907bb5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="53380" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para Ángel, "el de Rosalía"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1d3ef810-47d7-4dbe-8e3f-850ec907bb5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bueno, bonito, pero caro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/bueno-bonito-caro_132_1820012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estoy un poco cansado de la victimizaci&oacute;n y autoinmolaci&oacute;n que nos hacemos los herre&ntilde;os respecto a los precios que pagamos en la Isla. Generalizar siempre ha sido malo, sobre todo si no tenemos en cuenta lo que consumimos y pagamos por algunos productos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos vamos de viaje somos capaces de hacer colas para pagar en un aeropuerto m&aacute;s de 2 &euro; por una botella de agua o un caf&eacute;, o casi 6 &euro; por un bocadillo de pan congelado, &ldquo;chapata&rdquo; con una loncha de jam&oacute;n plastificado. O quien no ha ido a un restaurante de comida r&aacute;pida, hacer cola tambi&eacute;n, y pagarle a una m&aacute;quina por una hamburguesa y papas fritas congeladas 11 &euro;.
    </p><p class="article-text">
        Vamos que todo se justifica y lo que nos pidan ser&aacute; por algo que no es otra cosa sino que estamos fuera, y ah&iacute; vale todo lo que nos pidan.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si estamos en El Hierro protestamos por casi todo, porque nos cobren 15 euros por una comida de pescado fresco, o un euro por una botella de agua, o un cortado por ochenta c&eacute;ntimos,... Fuera, sin embargo pagamos por asistir a cualquier acto cultural, espacio tur&iacute;stico, acto deportivo,..., y en El Hierro que casi todo esto es gratis y nos ponen hasta la le&ntilde;a en los espacios recreativos, si nos cobran un modesto euro por entrar al Centro de Interpretaci&oacute;n del Jul&aacute;n o por ver el Ecomuseo de Guinea y el lagarto gigante de El Hierro ponemos el grito en el cielo, porque hay que protestar por sistema porque es un robo, es como una propina a&ntilde;adida al producto o servicio.
    </p><p class="article-text">
        Parece una costumbre bastante enraizada en nuestro car&aacute;cter isle&ntilde;o el valorar lo de fuera y nunca lo nuestro, una especie end&eacute;mica del &ldquo;ombliguismo&rdquo;. Que el precio de la cesta de la compra tenemos que abaratarla es una vieja y l&oacute;gica reivindicaci&oacute;n que tenemos que lograr entre todos, empresarios, consumidores e instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tratar de generalizar que el que presta un servicio o la facilita la adquisici&oacute;n de un producto en El Hierro tiene que ser un saqueador, timador, bandido, atracador, ladr&oacute;n, estafador, usurero, carero, ...., creo que es una injusticia sin calificativos.
    </p><p class="article-text">
        Podemos en todo caso argumentar que si salimos fuera podemos tener m&aacute;s variedad donde elegir, pero dif&iacute;cilmente vamos a tenerla en El Hierro sin no le damos la oportunidad a nuestro mercado local de comprar aquello que nos pueden facilitar bajo la excusa, muchas veces inventada, de que todo siempre es m&aacute;s caro.
    </p><p class="article-text">
        Me da la impresi&oacute;n despu&eacute;s de todo lo expuesto que tenemos la obligaci&oacute;n de valorarnos y de explorar en nuestra conciencias si queremos aspirar a eso que tanto esta de moda: la autosostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto ni saldremos de ser &ldquo;isla sostenida y de por vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No vale que digamos, por sistema, &ldquo;bueno, bonito, pero caro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/bueno-bonito-caro_132_1820012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Nov 2018 14:26:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Bueno, bonito, pero caro]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a Domingo León, un herreño cabal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/elhierroahora/isla/adios-domingo-leon-herreno-cabal_1_2754348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Domingo León"></p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy Sabinosa, y todo El Hierro, reciben entre la incredulidad y la tristeza la noticia de la p&eacute;rdida de un hombre arraigado como pocos a su tierra. Un enamorado de su pueblo y de su gente, reservado y afectivo.
    </p><p class="article-text">
        Domingo Le&oacute;n era ante todo un tipo cabal, de principios f&eacute;rreos y con la personalidad suficiente y sobrante para convencer sin necesidad de aspavientos y protagonismos exacerbados, cu&aacute;l era la mejor soluci&oacute;n ante un dilema o un problema.
    </p><p class="article-text">
        Se nos ha marchado demasiado pronto. Al igual que el tango herre&ntilde;o que tanto bail&oacute; con su grupo de Sabinosa y del que siempre esper&aacute;bamos que durar&aacute; m&aacute;s su interpretaci&oacute;n, a m&iacute; me hubiera gustado poder haber disfrutado m&aacute;s de &eacute;l, de sus conversaciones pausadas, entretenidas y distendidas. De su sabidur&iacute;a llana y de sus conocimientos acumulados de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Esta foto representa para m&iacute; el fiel reflejo de su personalidad y el alma interior de este gabetero y maestro del baile enamorado de las tradiciones del pueblo. Fue sacada en la Piedra del Regidor, minutos antes del primer toque de pitos y tambores que marcaban el comienzo de la Bajada de la Virgen de los Reyes 2017 y en la que como &ldquo;gu&iacute;o&rdquo; de su grupo tendr&iacute;a el honor de marcar el camino que conducir&iacute;a a nuestra Patrona a la Villa, cumpliendo as&iacute; el Voto de 1741.
    </p><p class="article-text">
        Con ella quise agradecerle su contribuci&oacute;n a la tradici&oacute;n, su moderaci&oacute;n y su mediaci&oacute;n entre dos pueblos que hab&iacute;an siempre sido hermanos, Sabinosa y El Pinar. El no tard&oacute; mucho en contestar, de esto hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o: &ldquo;la emoci&oacute;n me embarga, gracias a todos y Ra&uacute;l much&iacute;simas gracias, no es para tanto, solo cumplo con mi misi&oacute;n que es ayudar que nuestra madre llegue a la Villa lo mejor posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Domingo, siempre encuentro en el Baile del Santo, mi mejor respuesta a lo que debi&oacute; pasar pero no pudo ser: &ldquo;las costumbres de los viejos no deben de abandonarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;teme que esta vez te dedique esta estrofa a ti para decirte &ldquo;las costumbres de Domingo no deben de olvidarse&rdquo;. Mis condolencias a toda su apreciada familia, aquella que conoc&iacute; y conviv&iacute; por primera vez en mi &eacute;poca estudiantil de La Laguna, en la la pensi&oacute;n de don Jos&eacute; y Do&ntilde;a Julia, vivencias imborrables.
    </p><p class="article-text">
        Nunca te olvidar&eacute; amigo. DEP.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/elhierroahora/isla/adios-domingo-leon-herreno-cabal_1_2754348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Sep 2018 11:09:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40720" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40720" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Adiós a Domingo León, un herreño cabal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d44163c-cccc-494b-9e9a-02a59e5d270d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Herreños de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/herrenos-verano_132_1950442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No me gustan los estereotipos, la banalizaci&oacute;n y la demonizaci&oacute;n de las cosas y menos cuando hablamos de las personas. En este mundo global en el que nos movemos en libertad por todos los pueblos, no parece l&oacute;gico ni apropiado que la hospitalidad herre&ntilde;a se vea empa&ntilde;ada y confrontada por las relaciones de herre&ntilde;os que vivimos en esta isla de forma permanente con los que cada verano retornan a su isla de origen, o con otros que tienen lazos familiares.
    </p><p class="article-text">
        Generalizar es malo, da&ntilde;ino e improductivo. Por eso, y a&uacute;n a sabiendas que mis palabras pueden generar un debate que espero sea sano, productivo y no maligno e intencionado; &uacute;ltimamente llev&oacute; oyendo la expresi&oacute;n de siempre &ldquo;herre&ntilde;os de verano&rdquo;, pero ahora con ciertos tintes sectarios y hasta xen&oacute;fobos, algo que se contradice a todas luces con nuestro car&aacute;cter afable y receptivo.
    </p><p class="article-text">
        Como dice el dicho popular, &ldquo;no podemos meter a todos en el mismo saco&rdquo;, y tengo que reconocer que hay herre&ntilde;os que regresan a su isla cada verano, y no por eso son herre&ntilde;os de verano, que quiz&aacute;s pierden en algunos casos la perspectiva del transcurrir cotidiano de El Hierro, que incluso algunos te vienen a dar clases doctorales de nuestro modelo de vida, de que pretenden poner el servicio de la administraci&oacute;n al suyo y en unos d&iacute;as, semanas o mes que dure su estancia temporal&hellip;, y alguna an&eacute;cdota m&aacute;s que podr&iacute;a contar.
    </p><p class="article-text">
        Pero estandarizar y generalizar, aparte de ser poco apropiado y hasta peligroso, puede aislarnos a&uacute;n m&aacute;s y condenarnos a mirarnos el ombligo de por vida.
    </p><p class="article-text">
        Algunos herre&ntilde;os, espero y deseo que sean pocos, no ven en ellos unos paisanos que tuvieron que salir en momentos dif&iacute;ciles, y que al contrario de no regresar y poder buscar otros destinos en las playas del Caribe para su disfrute veraniego, deciden voluntariamente regresar a su islas natal, y este hecho, m&aacute;s que criticarlo lo que deber&iacute;amos aplaudirlo y verlo como una oportunidad de convivencia temporal.
    </p><p class="article-text">
        No nos olvidemos, que de ser as&iacute;, &ldquo;herre&ntilde;os de verano&rdquo; podr&iacute;an ser nuestros propios hijos que han salido a estudiar y no han encontrado en su isla natal un medio de vida o bien han preferido seguir su camino en otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre col y col una lechuga&rdquo;, pero veamos a estos herre&ntilde;os que vuelven en puentes y fechas se&ntilde;aladas, como familia, amigos y un colectivo que, en la mayor&iacute;a de los casos, nos abren los ojos a muchas cosas que no les gusta. Gente que regresa y que no solo aporta beneficios econ&oacute;micos, sino que representan oportunidades para escuchar otros puntos de vista, por eso de que quiz&aacute;s de tanto mirar un &aacute;rbol no vemos el bosque.
    </p><p class="article-text">
        Planteemos que posiblemente muchos de ellos se quejan con toda la raz&oacute;n de lo que nosotros al final, y ante la desidia y conformismo ciudadano, llegamos a aceptar con resignaci&oacute;n y a ver con total normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Tengo que reconocer, que en mi caso particular, estoy totalmente de acuerdo con aquellos herre&ntilde;os que retornan y que critican en libertad, sin mediatizaci&oacute;n y olvid&aacute;ndose de los perjuicios pueblerinos, la desidia frente a determinados servicios que son tercermundistas y que hablan abiertamente del abandono de calles, carreteras jardines y pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Pero perm&iacute;tanme que tambi&eacute;n muestre mi disconformidad con otros pocos que se quedaron trasnochados en alguna noche de verano y siguen pensando que El Hierro es un coto privado de disfrute, caza o pesca para determinadas ocasiones del a&ntilde;o, y lo mejor es mantenerlo intacto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; miras la paja que est&aacute; en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que est&aacute; en tu propio ojo? Posiblemente este pasaje b&iacute;blico podr&iacute;amos aplic&aacute;rnoslo y no entrar en juicios de valores improductivos, sectarios y prehist&oacute;ricos a la hora de mirar de frente a los que siguen siendo herre&ntilde;os pero no viven aqu&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/herrenos-verano_132_1950442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Sep 2018 13:43:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Herreños de verano]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuerdos de San Isidro Labrador. En memoria de Domingo 'Pío']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/recuerdos-san-isidro-labrador-domingo_132_2122248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Distintos y hasta contradictorios son los refranes que le dedicamos: 'San Isidro labrador quita el agua y trae el sol', 'San Isidro labrador se lleva la lluvia y trae el sol' o 'San Isidro labrador, reparte el agua y el sol', pero todos en esta isla tenemos un reconocimiento a su figura, posiblemente por nuestros orígenes agrícolas y ganaderos.</p></div><p class="article-text">
        Recuerdo con nostalgia aquellos 15 de mayo, d&iacute;a de la festividad de San Isidro, la mayor feria ganadera de El Hierro, y como a capela, m&aacute;s tarde con meg&aacute;fono en mano, el gran Domingo &ldquo;P&iacute;o&rdquo; iba cantando los premios a los mejores ejemplares vacunos, caprinos, ovinos, equinos, ...
    </p><p class="article-text">
        Los de aquella &eacute;poca recordaremos siempre sus apasionadas intervenciones en defensa del mundo agr&iacute;cola y ganadero, y aquella frase c&eacute;lebre en la que reclamaba la incorporaci&oacute;n de gente joven al campo en la que dec&iacute;a: &ldquo;Parece que nuestra juventud le tiene m&aacute;s miedo a la guataca que a la bomba at&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; los llanos de Santiago era un lugar ya explorado, conoc&iacute;a al detalle todos los rincones de la ermita de Santiago, porque all&iacute; al lado estaba la escuela nacional en la que impart&iacute;a clases casualmente mi t&iacute;o Guillermo Panizo, el que fuera tambi&eacute;n alcalde de Valverde.
    </p><p class="article-text">
        Un peque&ntilde;o sal&oacute;n que a nosotros como ni&ntilde;os nos parec&iacute;a grande, era la escuela alquilada, propiedad de mis inolvidables Don Alvaro y Do&ntilde;a Leonor, con pisos de madera que se barr&iacute;an con escoba y de vez en cuando se fregaban de rodillas con cepillo y jab&oacute;n lagarto, no hab&iacute;a fregonas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se contaba con ba&ntilde;o, por lo que las necesidades se hac&iacute;an detr&aacute;s de la ermita en medio de unas piedras siempre pendientes de que nos vieran, aunque lo m&aacute;s recomendable era venir con las tareas hechas de casa, pero ya saben ustedes, la calidad del agua que tom&aacute;bamos de los aljibes y la de los alimentos siempre originaban alg&uacute;n imprevisto estomacal e intestinal. Sin entrar en m&aacute;s detalles, la verdad es que los chicos, porque siempre fue una escuela del sexo masculino, lo ten&iacute;amos m&aacute;s f&aacute;cil para practicar cualquier evacuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;an espacios deportivos, salvo el improvisado campo de f&uacute;tbol de tierra en una peque&ntilde;a explanada al lado del propio entorno de la ermita. Con dos piedras nos conform&aacute;bamos para disponer de sendas porter&iacute;as en aquel campo de juego, que m&aacute;s tarde y sin quererlo nos enteramos de que fue tambi&eacute;n el primer campo santo, vamos el primer cementerio de la Villa de Valverde.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros los ni&ntilde;os, con nuestra caracter&iacute;stica ingenuidad, de vez en cuando hac&iacute;amos un &ldquo;chute&rdquo; en el que sal&iacute;a un bal&oacute;n y hueso a la vez, pero lo llegamos a ver hasta normal, porque nadie nos dijo que no lo fuera.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo los esperados charcos que se hac&iacute;an en el cauce del barranco de Santiago cuando corr&iacute;a, antes muchas veces, se&ntilde;al de que hab&iacute;a que llevar las botas de agua y buscar alg&uacute;n barquillo de esmira de pino o de madera que poner a navegar. Tambi&eacute;n nuestras largas excursiones a la ermita de San L&aacute;zaro, cuando apenas hab&iacute;an trecientos metros entre ambos lugares, que aprovech&aacute;bamos para cortar algunos tallos de hinojo.
    </p><p class="article-text">
        El barranco de Santiago nos serv&iacute;a tambi&eacute;n de l&iacute;mite territorial entre las &ldquo;guerras&rdquo; a pedrada limpia que hac&iacute;amos los chicos del barrio del Cabo, los de Correos, los de Tesine y los de la Barriada. Aunque los conflictos afortunadamente casi siempre ten&iacute;an final feliz, porque al final siempre nos llev&aacute;bamos bien. Eran tiempos de estar todo el d&iacute;a en la calle, el &uacute;nico reloj de aquella zona era dos bombillas colocadas por Ram&oacute;n &ldquo;El Gallo&rdquo;, conectadas a la vieja el&eacute;ctrica de Manolo Padilla, cuyo encendido indicaba la orden de vuelta a casa.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;an historia interminables, pero hoy les voy hablar del patr&oacute;n de Valverde, de San Isidro Labrador, de aquellas ferias ganaderas en las que las botas de vino corr&iacute;an sanamente de boca en boca y mano en mano, en medio de discusiones encendidas sobre la calidad de los animales expuestos.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos tratantes de ganado, entre ellos recuerdo a mi querido Genaro Padr&oacute;n, que hac&iacute;an aquellas ventas improvisadas con el fajo de billetes en el bolsillo en medio del propio barranco de Santiago, sin documentos ni firmas, solo la de la palabra dada. Mi mayor ilusi&oacute;n es que mi padre me subiera a lomos de un burro o caballo, o acariciar con cierto miedo aquellas imponentes ubres de las que sal&iacute;a ese l&iacute;quido blanco que tom&aacute;bamos todos los d&iacute;as y cuyo nombre era leche.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la feria ganadera de San Isidro no es lo que era. Sigue siendo una festividad marcada en el calendario como fiesta local en Valverde, con bailarines, con ventorrillos, con m&uacute;sica y actuaciones, .... pero creo que coincidimos muchos que ha ido perdiendo su esencia original, la que la inspiraron las costumbres de los viejos, y las que nos dice el Baile del Santo que &ldquo;no deben de abandonarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de no reconocer el esfuerzo de instituciones, grupos, padres y madres y distintos voluntarios a organizar distintas actividades culturales y deportivas porque todo suma; se tratar&iacute;a en todo caso de revisar y explorar la historia e intentar rescatar todo aquello que formo parte de esta feria y que ha ca&iacute;do en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de los animales, anta&ntilde;o serv&iacute;a para establecer negocios entre los ganaderos donde pod&iacute;an comprar y vender desde un burro o una vaca hasta una oveja o una cabra. Hoy esta feria, tiene un car&aacute;cter m&aacute;s expositivo y son premiados los mejores ejemplares de ganado de cada especie. Desde el a&ntilde;o 1952 en que el Cabildo Insular dispuso la concesi&oacute;n de premios a las mejores reses que participaban en la exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo dije antes, no podr&iacute;amos hablar de la &ldquo;Feria de San Isidro&rdquo; sin recordar la figura inolvidable vecino que fue, de El Hierro y del barrio del Cabo, Domingo Padr&oacute;n &ldquo;Domingo Pio&rdquo;, quien durante d&eacute;cadas fue el alma de esta feria. 
    </p><p class="article-text">
        Seguramente si Domingo &ldquo;P&iacute;o&rdquo; estuviese con nosotros nos har&iacute;a alguna sugerencia al respecto a tener en cuenta. Siempre en mi recuerdo maestro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-hierro-ahora/el-hierro-opina/recuerdos-san-isidro-labrador-domingo_132_2122248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 May 2018 11:37:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Recuerdos de San Isidro Labrador. En memoria de Domingo 'Pío']]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los “picapleitos” de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/picapleitos-canarias_132_4187521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Llevo varias d&eacute;cadas escuchando con atenci&oacute;n y bastante estupefacci&oacute;n los razonamientos de pol&iacute;ticos y medios de comunicaci&oacute;n al uso del poder sobre el merecimiento de las islas perif&eacute;ricas en el reparto de los fondos econ&oacute;micos y en el acceso a la prestaci&oacute;n de servicios. Como herre&ntilde;o me siento harto de dar la impresi&oacute;n de que somos como los hijos adoptivos de la etapa franquista; como funcionario p&uacute;blico, que nos tienen aqu&iacute; para cubrir los servicios esenciales m&iacute;nimos al ciudadano, y a nivel de la empresa familiar de la que indirectamente formo parte de que estamos aqu&iacute; siempre esperando la subvenci&oacute;n p&uacute;blica para seguir trabajando el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Intentan desde algunos poderes f&aacute;cticos compararnos a los herre&ntilde;os con las garrapatas que desesperadamente se pegan al animal en busca de la sangre que les permite sobrevivir c&oacute;modamente. Nos tratan con evidente compasi&oacute;n, nos echan en cara nuestra condici&oacute;n de territorio deprimido que precisa de una subvenci&oacute;n constante y muchas veces nos reprochan las consecuciones b&aacute;sicas constitucionales que tanto nos costaron y que nos permiten vivir al menos con dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Nadie se preocupa por preguntarnos c&oacute;mo sobrevivimos, cu&aacute;nto pagamos por desplazarnos entre nuestras islas, cu&aacute;l es el sobrecosto familiar y econ&oacute;mico que supone la educaci&oacute;n de nuestros hijos fuera de la isla, o cu&aacute;les son los condicionantes que impiden el desarrollo de islas como El Hierro en el contexto de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Esos poderes pol&iacute;ticos acomodados que desde las metr&oacute;polis canariense solo muestran su comprensi&oacute;n en las campa&ntilde;as electorales, los mismos que despu&eacute;s desde sus respectivas poltronas p&uacute;blicas nos reprochan para toda la vida los servicios esenciales que nos prestan gracias a su bendici&oacute;n, para que nunca olvidemos que ellos, y solo ellos, son los benefactores que tienen la potestad de dar o no dar y de poner o quitar de los presupuestos de todos, siempre con la infalibilidad de un papa vaticano a lo canario.
    </p><p class="article-text">
        Ellos, esos poderes capitalinos que compran con prebendas a medios de comunicaci&oacute;n al servicio del todopoderoso para que de vez en cuando, siempre despu&eacute;s y nunca antes de contiendas electorales, nos estreguen por el hocico, como decimos los canarios, lo bien que se han portado con los herre&ntilde;os. F&iacute;jense ustedes, nos han hecho un hospital, nos han puesto un barco, nos han hecho un t&uacute;nel y nos arreglan las carreteras. Gracias, gracias, infinitas gracias para toda la vida por tanta sensibilidad y comprensi&oacute;n para que podamos contar con una sanidad b&aacute;sica y no tener que ser evacuados en helic&oacute;ptero, por poder salir en un barco y no en una patera, por no tener que ir al Valle del Gofo por la Cumbre como antes. Nosotros los herre&ntilde;os les estaremos eternamente agradecidos y como fieles s&uacute;bditos estamos a su disposici&oacute;n para lo que manden.
    </p><p class="article-text">
        Los conejillos medi&aacute;ticos los sacan de la chistera para comunicar en portada a la opini&oacute;n p&uacute;blica que cada herre&ntilde;o le cuesta anualmente al erario p&uacute;blico en endeudamiento nueve veces m&aacute;s que a un ciudadano capitalino, pero lo que no dicen es que somos menos y si lo somos es por un algo que nunca explican. Eso s&iacute;, esos mismos mensajeros en su gran labor investigadora nunca han indagado cu&aacute;nto nos cuesta al herre&ntilde;o, al gomero, al majorero, al palmero o al conejero mantener las dobles sedes que el Gobierno de Canarias tiene repartidas entre Tenerife y Gran Canaria, para qu&eacute; sirve el Tribunal de Cuentas, el Consejo Consultivo o el Diputado del Com&uacute;n. Tampoco explican cu&aacute;nto nos cuesta a los canarios, a todos, las promociones empresariales y tur&iacute;sticas que se hacen en el exterior con la imagen de Canarias y que solo tiene beneficio directo para las capitalinas. Tampoco hablan de la pasi&oacute;n y dedicaci&oacute;n que le ponen en conseguir mayor conectividad con Canarias como destino nacional e internacional hacia las islas tur&iacute;sticamente desarrolladas, y qu&eacute; les impide o qu&eacute; intereses les lleva a desistir de la conectividad con las perif&eacute;ricas. Antes de mayo todos ellos hablaban de la tarifa plana para viajar entre Canarias, hoy todos ellos callan.
    </p><p class="article-text">
        Esos que presumen de falsos esl&oacute;ganes como &ldquo;Canar&iacute;as una Tierra &Uacute;nica&rdquo; o &ldquo;Canarias una sola voz&rdquo;, los mismos que pregonan la cohesi&oacute;n territorial de todos los canarios cuando les interesa y a los que les molesta hasta la representaci&oacute;n institucional que nos brinda el actual Estatuto de Autonom&iacute;a, siguen empe&ntilde;ados en mantener a islas como El Hierro en el voto de la obediencia, pobreza y castidad pol&iacute;tica permanente, renunciando a todos los placeres y con agradecimiento vitalicio para todo el se&ntilde;or&iacute;o canario. Si fuera por ellos nos quitar&iacute;an voz y voto para reclamar porque tenemos m&aacute;s de los que nos merecemos.
    </p><p class="article-text">
        A muchos de ellos, que reniegan de ser la &ldquo;casta&rdquo; con la que Podemos define las hegemon&iacute;as, son parte interesada y son hechos probados como se dir&iacute;a en el lenguaje judicial, de que les interesa alentar y alimentar el pleito insular del que tanto provecho siempre han sacado, y es por eso por lo que de vez en cuando y cada vez m&aacute;s ponen en entredicho la solidaridad territorial, el reparto de fondos como los del IGTE, la reforma de la Ley Electoral para lograr los equilibrios que solo a ellos les interesa, &hellip;. Nuestra rica lengua espa&ntilde;ola tiene una palabra para definir cada cosa, cada lugar, cada situaci&oacute;n, &hellip;.; encontr&eacute; una que nos viene al pelo para todos ellos, y es la de &ldquo;picapleitos&rdquo;, cuya definici&oacute;n no es otra que la de abogado sin pleitos, que anda busc&aacute;ndolos, adem&aacute;s de enredador y rutinario. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/picapleitos-canarias_132_4187521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Feb 2016 11:48:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A los “picapleitos” de Canarias]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
