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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desmemoriados.org]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/desmemoriados_org/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desmemoriados.org]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cueva Treslasbasnás: la historia de la fotografía de la Brigada Machado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/cueva-treslasbasnas-historia-fotografia-brigada-machado_132_12642746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4309fbd-eb4c-4660-9489-c3f6845bb97e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126825.jpg" width="1080" height="608" alt="Cueva Treslasbasnás: la historia de la fotografía de la Brigada Machado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son pocas las imágenes de guerrilleros antifranquistas que han llegado hasta nuestros días y menos aún las que fueron realizadas en la clandestinidad</p><p class="subtitle">Antecedentes - Descubren una cueva intacta durante 80 años que fue refugio de los emboscados de la Brigada Machado en Liébana</p></div><p class="article-text">
        Son pocas las fotograf&iacute;as de guerrilleros antifranquistas que han llegado hasta nuestros d&iacute;as y menos a&uacute;n las que fueron realizadas en la clandestinidad. La mayor parte provienen de sus familias, que como un tesoro las han guardado en sus &aacute;lbumes de fotos. Normalmente fueron tomadas o bien antes de la guerra, o despu&eacute;s de haber abandonado el monte hacia el exilio, el destierro o la c&aacute;rcel. Otra parte pertenecen a los archivos del Estado, y de entre ellas, las m&aacute;s truculentas son aquellas que se hicieron a los guerrilleros tras ser abatidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones que se han sucedido desde los a&ntilde;os 80 han mostrado inter&eacute;s en poner cara a los guerrilleros. Sin embargo, las instant&aacute;neas captadas mientras estaban en el monte son raras y por varias razones: disponer de una c&aacute;mara fotogr&aacute;fica no estaba al alcance de cualquier persona, eran escasas y caras; hacer las fotos, revelarlas y poseerlas era un riesgo para la persona que se atreviera. En caso de ser descubierta pod&iacute;a ser interrogada con dureza por la Guardia Civil por su relaci&oacute;n con la guerrilla y terminar en la c&aacute;rcel. Adem&aacute;s, en caso de que llegaran a las autoridades, facilitar&iacute;a la identificaci&oacute;n de los guerrilleros en un momento en que ni siquiera se utilizaba la fotograf&iacute;a en los documentos de identidad. Por ello, es f&aacute;cil de entender que exista una cierta veneraci&oacute;n de los mit&oacute;manos por estas im&aacute;genes y que se repitan una y otra vez en las publicaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Una de estas fotograf&iacute;as es la que encabeza este art&iacute;culo en la que aparecen tres guerrilleros posando sobre una pared de roca caliza en las estribaciones de los Picos de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que se public&oacute; fue en 1988 en el libro de Pedro &Aacute;lvarez 'Juan&iacute;n. El &uacute;ltimo emboscado de la postguerra espa&ntilde;ola'. En el pie de foto solo se identificaba a Juan Fern&aacute;ndez Ayala. A finales de los 90, a trav&eacute;s del testimonio de Pedro Roiz, conocimos que su hermano Ceferino Roiz, 'Machado', era un hombre corpulento que al sudar se le empa&ntilde;aban las gafas, lo que le dificultaba la marcha por las pe&ntilde;as. Pedro conservaba en su poder una copia, en la que identificaba a su hermano como el primero por la izquierda de la parte superior de la imagen. Adem&aacute;s, le constaba que hab&iacute;a sido hecha en las estribaciones del pico La Ventosa y cre&iacute;a que el tercer guerrillero, situado en la parte inferior, podr&iacute;a ser Ram&oacute;n Manj&oacute;n. En ese momento ten&iacute;amos identificados a los personajes de la instant&aacute;nea, pero &iquest;qu&eacute; sabemos de su biograf&iacute;a que justificase que aparecieran en ella?
    </p><p class="article-text">
        Ceferino Roiz S&aacute;nchez 'Machado', militante del PCE que al estallar el golpe de estado se alist&oacute; como voluntario en el ej&eacute;rcito de la Rep&uacute;blica, estuvo combatiendo hasta la ca&iacute;da de Gij&oacute;n y despu&eacute;s se refugi&oacute; en Li&eacute;bana con otros paisanos. En 1944, por medio del Comit&eacute; Provincial del PCE, particip&oacute; en la constituci&oacute;n de la Agrupaci&oacute;n Guerrillera de Santander. El 22 de abril de 1945 fue abatido al ser cercado su grupo por la Guardia Civil en las caba&ntilde;as de Pand&eacute;bano, mientras celebraban la ca&iacute;da de Berl&iacute;n. Tras su muerte, su al&iacute;as, &ldquo;Machado&rdquo;, se consolid&oacute; como nombre &ldquo;oficial&rdquo; del grupo lebaniego.
    </p><p class="article-text">
        Juan Fern&aacute;ndez Ayala 'Juan&iacute;n' tambi&eacute;n fue voluntario del ej&eacute;rcito republicano. Cay&oacute; preso del ej&eacute;rcito sublevado y estuvo encarcelado en la Tabacalera de Santander. Al salir de prisi&oacute;n trabaj&oacute; en la Direcci&oacute;n General de Regiones Devastadas y Reparaciones de Potes como asalariado, gracias a la mediaci&oacute;n de su hermano. Peri&oacute;dicamente se ten&iacute;a que presentar ante la Guardia Civil. Por las palizas que recib&iacute;a se ech&oacute; al monte el 21 de julio de 1943.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Manj&oacute;n era oriundo de Babilafuente (Salamanca), donde fue detenido tras el golpe de estado de 18 de julio de 1936 y juzgado y condenado a pena de muerte. En 1942 fue trasladado a la Prisi&oacute;n Provincial de Santander y desde all&iacute; enviado al Campo Penitenciario de Potes, donde bajo la disciplina del PCE estaban organizadas las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas). El 28 de agosto de 1943 se fug&oacute; junto con Lorenzo Sierra para incorporarse al grupo de 'Machado'. Seg&uacute;n el testimonio del guerrillero Marcos Campillo: &ldquo;Con el tiempo nos dijo que no pod&iacute;a continuar. Que &eacute;l no val&iacute;a para eso, que no cre&iacute;a que fuera tan duro. Nos dijo que a ver si pod&iacute;a marcharse a Francia o alg&uacute;n sitio que le hicieran un mapa para marcharse; o si no que se marchaba a Salamanca. Que no sab&iacute;a lo que har&iacute;a. Que esa vida no la pod&iacute;a llevar. Entreg&oacute; las armas, se le dio dinero, y fue a coger el tren que viene de Asturias, el &uacute;ltimo; que en invierno viene de noche. Despu&eacute;s no se volvi&oacute; a saber m&aacute;s de &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De Ram&oacute;n Manj&oacute;n Hern&aacute;ndez no se conocen m&aacute;s datos que los que se pueden obtener de sus expedientes judiciales. El 28 de abril de 1956 fue detenido en Madrid y trasladado a Santander por haberse fugado del batall&oacute;n penitenciario, quedando en libertad cinco meses despu&eacute;s al ser indultado.
    </p><p class="article-text">
        La cueva que sirve como hilo argumental de este art&iacute;culo <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/descubren-cueva-intacta-durante-80-anos-refugio-emboscados-brigada-machado-liebana_1_11838812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a sido descubierta por Jes&uacute;s Pelayo y Delia Guard</a>o el 3 de enero de 2024 siguiendo las indicaciones que les dio <a href="https://youtu.be/f53RKHL_uVA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Verdeja, el abuelo de Delia</a>. Finalmente, la historia dio un salto cualitativo cuando en 2025 la Direcci&oacute;n General de Cultura y Patrimonio Hist&oacute;rico de Cantabria encarg&oacute; a los arque&oacute;logos Rafael Bolado y Jos&eacute; &Aacute;ngel Hierro la excavaci&oacute;n de la Cueva Treslasbasn&aacute;s. 
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        Aunque Francisco no hab&iacute;a llegado a entrar en la cueva, recordaba la descripci&oacute;n de su ubicaci&oacute;n debido a las conversaciones que de ni&ntilde;o mantuvo con el guerrillero Santiago Rey. Sus recuerdos les permitieron a Delia y Pelayo llegar a la cueva que Santiago llamaba &ldquo;la Bodega&rdquo; y que era conocida en el Valle de Bedoya como la &ldquo;cueva de los Rojos&rdquo;; y una vez all&iacute; explorar y hallar la que bautizaron como Treslasbasn&aacute;s. Este &ldquo;covaju&rdquo; permanec&iacute;a intacto desde hac&iacute;a 80 a&ntilde;os despu&eacute;s de que los guerrilleros lo utilizaran para guardar sus pertenencias.
    </p><p class="article-text">
        Desde Desmemoriados fantase&aacute;bamos con que esta fotograf&iacute;a pudiera estar hecha en ese entorno. &iquest;Ser&iacute;a posible que se cerrase el c&iacute;rculo: descubrir una cueva con restos intactos de la ocupaci&oacute;n de la Brigada Machado y poder vincular estos restos con la fotograf&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Con anterioridad ya hab&iacute;amos preguntado a varias personas conocedoras de la zona por la posible ubicaci&oacute;n de la fotograf&iacute;a con nulo resultado. Las posibilidades de descubrir el lugar exacto se ajustaban totalmente a la expresi&oacute;n &ldquo;encontrar una aguja en un pajar&rdquo;. Solo se pod&iacute;a esperar un golpe de suerte o de inspiraci&oacute;n, como fue el caso. A Delia, revisitando la fotograf&iacute;a, le pareci&oacute; reconocer las formas que la roca dibuja en las proximidades de la cueva. Sin demora, subi&oacute; acompa&ntilde;ada hasta la entrada para confirmar su p&aacute;lpito e intentar reproducir la toma con el &aacute;ngulo m&aacute;s preciso posible. Tras la comprobaci&oacute;n envi&oacute; el siguiente mensaje al grupo de WhatsApp del que formamos parte los que participamos en la exploraci&oacute;n acompa&ntilde;ado de una foto de comprobaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;[12/06/2025 17:03] Delia</strong>: <em>SE&Ntilde;ORES!! TENGO UNA GRAN NOTICIA!! O eso creo!!! </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Que espero que sume a todo este proyecto!!</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>[12/06/2025 17:05] Delia</strong>: <em>Podemos confirmar que en el entorno de la cueva, se hicieron esta foto Juan&iacute;n, Ceferino y Ram&oacute;n Manj&oacute;n??? Pero esa foto se hizo en la entrada a la cueva &ldquo; a bodega&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>[12/06/2025 17:09] Delia</strong>: <em>G&uuml;elo Paco dec&iacute;a q esa foto se la ten&iacute;an que haber hecho en esa cueva... y a ver con lupa las ca&ntilde;as que asoman x la parte superior izquierda, nos brillaron los ojos con dudas y sin ellas&hellip; y efectivamente&ldquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Foto realizada el día que se identificó el lugar exacto donde se realizó la toma de los guerrilleros."
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                Foto realizada el día que se identificó el lugar exacto donde se realizó la toma de los guerrilleros.                            </span>
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        Por los datos que conocemos, la foto tuvo que hacerse con posterioridad a que Juan&iacute;n se echara al monte (julio de 1943) y con anterioridad a la muerte de Machado (abril de 1945). Si damos por cierto que el guerrillero de la fotograf&iacute;a fuese Manj&oacute;n, tuvo que realizarse antes de que Manj&oacute;n abandonara el monte, en una fecha indeterminada de 1944. Pero los objetos que aparecieron en la cueva apuntan otra posibilidad. Que el guerrillero que acompa&ntilde;a a Juan&iacute;n y a Machado fuera Alejandro del Cerro, del que tampoco se conoce ninguna fotograf&iacute;a. &iquest;Pero, en qu&eacute; nos basar&iacute;amos para valorar esta opci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        La primera raz&oacute;n ser&iacute;a que en la cueva aparecieron pomadas mercuriales que se usaban para las enfermedades cut&aacute;neas, como las que 'afectaron' a Alejando del Cerro, lo que le vincula con la Cueva de Treslasbasn&aacute;s. Esto se ha podido corroborar con la reciente identificaci&oacute;n de su letra y de su firma en unas l&iacute;neas escritas en la portada de un libro de la biblioteca que los guerrilleros guardaron en la cueva, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mbjAHin4qfk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero esta historia ya la contamos en el Museo Prehistoria y Arqueolog&iacute;a de Cantabria, cuando se presentaron los resultados del estudio</a>.&nbsp;Es cierto que no conocemos ninguna fotograf&iacute;a que nos permita comparar e identificar fehacientemente que quien acompa&ntilde;a en la imagen a Machado y a Juan&iacute;n sea Manj&oacute;n. Por lo mismo, tampoco podemos afirmar taxativamente que sea Alejandro del Cerro. Sin embargo, la biograf&iacute;a de Del Cerro es coincidente con las fechas que se manejan para situar la instant&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Alejandro del Cerro era militante del PCE y de la UGT desde antes de la guerra. Desempe&ntilde;&oacute; cargos de cierta importancia en la organizaci&oacute;n, siendo nombrado comisario pol&iacute;tico en el frente. Tras la ca&iacute;da del Frente Norte sali&oacute; desde el puerto de Avil&eacute;s hacia Valencia, d&oacute;nde al terminar la guerra fue apresado. En octubre de 1940 fue  trasladado a la Prisi&oacute;n Provincial de Santander para ser juzgado, siendo condenado a 12 a&ntilde;os y 1 d&iacute;a. Sali&oacute; en libertad en 1942 tras haber pasado tres a&ntilde;os en prisi&oacute;n y se incorpor&oacute; al Comit&eacute; Provincial del Partido. Se ech&oacute; al monte en el mismo momento que Juan&iacute;n y Manj&oacute;n, coincidiendo con ellos en el grupo lebaniego. Permaneci&oacute; en la Brigada Machado hasta una fecha no determinada de 1948, que se apart&oacute; del grupo. Le aquejaba una enfermedad que le produc&iacute;a enormes molestias y le deformaba la cara. Seg&uacute;n algunos testimonios, esto acab&oacute; trastorn&aacute;ndole. El 26 de octubre de 1949, tras ser acorralado por la Guardia Civil, la caba&ntilde;a del pueblo de Bores en que se refugiaba fue incendiada y Del Cerro termin&oacute; suicid&aacute;ndose.
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                    alt="Montaje con la foto histórica y una recreación en el mismo lugar, en la que aparecen un miembro de Desmemoriados junto a los descubridores de la cueva, Delia Guardo y en la parte inferior Jesús Pelayo."
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            <span class="title">
                Montaje con la foto histórica y una recreación en el mismo lugar, en la que aparecen un miembro de Desmemoriados junto a los descubridores de la cueva, Delia Guardo y en la parte inferior Jesús Pelayo.                            </span>
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        A pesar de todo lo dicho, solo podemos asegurar el nombre de dos de los personajes que aparecen en la fotograf&iacute;a, y, gracias a Delia, el lugar exacto d&oacute;nde se hizo. Sobre el nombre del tercer guerrillero &uacute;nicamente podemos esbozar hip&oacute;tesis, sin poder cerrar la puerta a que fuera otra persona distinta. A medida que el tiempo pasa va a ser m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar datos nuevos sobre la captura de ese momento, como por ejemplo identificar a la persona que hizo la fotograf&iacute;a y qu&eacute; peripecias pasaron desde ese instante hasta que casi medio siglo despu&eacute;s la imagen apareciera publicada en un libro. Lo verdaderamente seguro es que sin la memoria de Francisco Verdeja y el empe&ntilde;o de Delia y Pelayo no estar&iacute;amos especulando en estas l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia es deudora de la colaboraci&oacute;n de muchos amigos: del equipo que ha investigado la Cueva Treslasbasn&aacute;s que nos invit&oacute; participar de esta aventura, de Delia y Pelayo, descubridores de la cueva, del historiador Jos&eacute; Manuel Puente, y sobre todos, de Francisco Verdeja, dado que gracias a su memoria ha sido posible su descubrimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/cueva-treslasbasnas-historia-fotografia-brigada-machado_132_12642746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Oct 2025 19:51:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cueva Treslasbasnás: la historia de la fotografía de la Brigada Machado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Guerra Civil Española,Liébana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Caballo de Troya del movimiento obrero en el postfranquismo o cómo deshacer desde dentro el Sindicato Vertical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/caballo-troya-movimiento-obrero-postfranquismo-deshacer-sindicato-vertical_132_12574225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57dbbfdf-522e-4ff9-8a40-93dba25ee275_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Caballo de Troya del movimiento obrero en el postfranquismo o cómo deshacer desde dentro el Sindicato Vertical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Frente Sindical del que formaba parte Valentín Andrés Tagle desde su puesto como delegado en Standard fue quemando etapas en su lucha contra los estertores del franquismo</p></div><p class="article-text">
        Esto que aqu&iacute; se cuenta es un modo como otro cualquiera de abrir los ojos a la realidad circundante. Al menos a la realidad laboral en la Espa&ntilde;a de gran parte del siglo XX. Desde luego, no es la &uacute;nica manera, porque cada trabajador, a la hora de adquirir conocimiento de su pertenencia a la clase obrera, en caso de que lo consiga, depende de su tiempo, de su &eacute;poca, de su circunstancia y, c&oacute;mo no, de su capacidad de discernimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que decir, en honor a la verdad, que no siempre se conjuga correctamente alguna de todas las variables y, en demasiadas ocasiones, los m&uacute;ltiples se&ntilde;uelos del poder desv&iacute;an la atenci&oacute;n lejos de la conciencia de clase, la solidaridad y el apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Pero en este caso s&iacute;. Este puede considerarse un ejemplo de c&oacute;mo se llega a la lucha obrera. Y muchos de aquellos que conocieron a Valent&iacute;n Andr&eacute;s Tagle, poco o mucho, algo aprendieron de &eacute;l, siempre con su cuaderno de notas a cuestas y hablando entre dientes, mascullando palabras, como quien se resguarda de orejas maliciosas, o como fruto poco dudoso de la costumbre y de los a&ntilde;os de clandestinidad, cuando la discreci&oacute;n era un bien absolutamente preciado para la preservaci&oacute;n de la seguridad y de los objetivos.
    </p><h2 class="article-text">Aprendices</h2><p class="article-text">
        Valent&iacute;n Andr&eacute;s Tagle naci&oacute; en Camargo, localidad aleda&ntilde;a a la ciudad de Santander, en el mes de julio de 1935. Aproximadamente con 14 a&ntilde;os entr&oacute; a trabajar en la mina La Paulina, situada en Camargo y dedicada a la extracci&oacute;n de hierro. Sus trabajadores hab&iacute;an protagonizado desde el verano del a&ntilde;o 1931 una sonada huelga en pos de sus derechos laborales que tuvo la inusual duraci&oacute;n de 30 meses. A punto de comenzar la d&eacute;cada de los 50, cuando Valent&iacute;n se desempe&ntilde;aba en la mina, La Paulina se encontraba ya en un declive sin retroceso, fruto de su baja rentabilidad, que finalizar&iacute;a con el cierre definitivo a principios de los a&ntilde;os 80.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, nuestro protagonista dej&oacute; su labor all&iacute; en 1952, al acceder a un puesto de trabajo en la factor&iacute;a de Standard El&eacute;ctrica de Malia&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n manifestaba en la entrevista que se le realiz&oacute; como base de este documento, &eacute;l estaba contento con el trabajo de la mina, puesto que ganaba entonces a la semana tanto como su padre al mes en la Standard. Sin embargo, tanto su padre como un amigo de la familia, hermano del entonces director de la f&aacute;brica y marido de la hermana de leche de su madre, coincidieron en que en la mina no hab&iacute;a porvenir y que era mejor entrar en Standard.
    </p><p class="article-text">
        Con 14 a&ntilde;os &eacute;l ya hab&iacute;a hecho un examen de acceso y no hab&iacute;a sido admitido, con lo cual ten&iacute;a alguna que otra reticencia, aunque en esta ocasi&oacute;n se le dec&iacute;a que no pasaba nada, que todo estaba solucionado. Y as&iacute; fue como entr&oacute;, recomendado, como todos. Todos entraban recomendados, nos dec&iacute;a Valent&iacute;n sentenciosamente y con cierto aire desde&ntilde;oso a la vez que socarr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los inicios de su trabajo en Standard se desarrollaron en jornada nocturna, que era, seg&uacute;n se&ntilde;alaba, el turno habitual para todos los nuevos. En un principio, junto a un grupo de mujeres, aprendi&oacute; a aislar los hilos telef&oacute;nicos con papel. Y as&iacute; estuvo pr&aacute;cticamente desde marzo de 1952 hasta enero de 1953, en que sufri&oacute; un grave accidente laboral, por el que le tuvieron que amputar parte del pie y que le tuvo de baja nueve meses.
    </p><p class="article-text">
        A su regreso comenz&oacute; ya a tener relevos diurnos, lo cual le hizo comprobar la diferencia entre el trabajo nocturno del que hab&iacute;a &ldquo;disfrutado&rdquo; -casi un balneario en el que no te enterabas del d&iacute;a a d&iacute;a de la empresa- y la dureza de la disciplina, tal como mantiene, que en aquellos a&ntilde;os se establec&iacute;a en el mundo laboral.
    </p><p class="article-text">
        Con su reincorporaci&oacute;n, obtuvo al principio un cambio de departamento a un puesto en el que pod&iacute;a trabajar sentado, m&aacute;s c&oacute;modo, dadas sus circunstancias. Sin embargo, tal situaci&oacute;n no lleg&oacute; a durar m&aacute;s all&aacute; de tres o cuatro meses. Luego los jefes comenzaron a mandarle hacer de todo. Paulatinamente se inici&oacute; una fase de conflictos con enfrentamientos, broncas y castigos por cuestiones irrisorias y ante cualquier oportunidad. Valent&iacute;n, que entonces se encontraba en la rebelde frontera de los 20 a&ntilde;os, empez&oacute; a vislumbrar, aunque sea por cuestiones sumamente individuales, los l&iacute;mites entre lo justo y lo injusto. De ah&iacute; a una progresiva toma de conciencia obrera, en la Espa&ntilde;a aparentemente adormecida de la posguerra, quedan unos cuantos pasos a poco que se junten voluntades.
    </p><h2 class="article-text">El paternalismo industrial</h2><p class="article-text">
        En la Espa&ntilde;a de entonces, terminada en 1939 la guerra que el r&eacute;gimen vencedor de Francisco Franco hab&iacute;a mantenido de forma abrumadora contra la clase obrera, se hizo inexorable la necesidad de la misma para la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s. La dictadura, no obstante, precisaba de trabajadores no hostiles.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo, como bien apuntan Ignacio Alonso del Val y Valent&iacute;n Andr&eacute;s G&oacute;mez en el cap&iacute;tulo que se dedica a la actuaci&oacute;n de Standard El&eacute;ctrica en esos a&ntilde;os (dentro del libro titulado 'Jornadas de Historia y Fuentes orales. Historia y Memoria del Franquismo. 1936-1978', editado por Jos&eacute; Manuel Trujillano y Jos&eacute; Mar&iacute;a Gago, con motivo de las Jornadas celebradas en &Aacute;vila en octubre de 1994), el r&eacute;gimen franquista necesitaba&nbsp;&ldquo;moldear y reducir toda resistencia de esta nueva mano de obra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello se aplic&oacute; en una estrategia ya ensayada en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX a lo largo de Europa, pero que el empresariado en Espa&ntilde;a practicar&iacute;a con vehemencia durante las primeras &eacute;pocas del r&eacute;gimen franquista. &ldquo;Los objetivos eran tres&rdquo;, seg&uacute;n se apunta por los autores mencionados. &ldquo;El primero de ellos era atraer la mano de obra y retenerla; el segundo, elevar el rendimiento y disciplinarla; y el tercero, apartar al obrero del peligro de la autoorganizaci&oacute;n e implantar lazos verticales de lealtad y fidelidad, donde la relaci&oacute;n salarial se diluyera en favor de una relaci&oacute;n afectiva. La Gran Familia. Para ello, el empresario creaba una serie de obras sociales (economatos, viviendas, escuelas, templos, etc.) para hacer la vida de las familias de los obreros m&aacute;s f&aacute;ciles&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto se le dio en llamar 'paternalismo industrial'. Una estratagema en la que las relaciones se establec&iacute;an jer&aacute;rquicamente, de arriba abajo, de patr&oacute;n a obrero. &ldquo;A la&nbsp;autoridad y protecci&oacute;n&nbsp;del patr&oacute;n, se deb&iacute;a responder con el&nbsp;respeto y la fidelidad&nbsp;del obrero&rdquo;. Y de este modo, no solo Standard, sino muchas otras empresas de calado (Telef&oacute;nica, Solvay, SEAT&hellip;) ejercieron con inusitado esmero la &ldquo;filosof&iacute;a&rdquo; que se menciona.
    </p><p class="article-text">
        Y con similar resistencia, mientras iban descubriendo las trampas del entramado, luchar&iacute;an muchos trabajadores a lo largo del pa&iacute;s, introduci&eacute;ndose en muchos casos en el engranaje del Sindicato Vertical franquista, para derribarlo desde dentro, hasta conformar con los a&ntilde;os y no pocos sacrificios el movimiento sindical de nuestros d&iacute;as.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valent&iacute;n Andr&eacute;s Tagle, desde su puesto de operario en la Standard El&eacute;ctrica de Malia&ntilde;o, no ser&iacute;a ajeno a esos acontecimientos. La toma de conciencia ser&iacute;a paulatina, como suelen ser estas cosas habitualmente en aquellas personas sin un conocimiento espec&iacute;fico de la situaci&oacute;n o una experiencia previa compartida. En su haber &uacute;nicamente una curiosidad por el mundo alrededor y una inquietud indefinible ante lo injusto.
    </p><p class="article-text">
        Como antecedente, el poder decisorio de los jefes para lo que se daban en llamar &ldquo;las subidas a dedo&rdquo; individualmente. Es decir, la facultad para aumentar el sueldo a unos s&iacute; y a otros no, dependiendo del comportamiento de los operarios, no solo respecto a su competencia en el trabajo, sino tambi&eacute;n respecto a la mayor o menor cercan&iacute;a a los encargados y capataces y su capacidad de hacer m&eacute;ritos extralaborales. Un escenario como el que se describe escond&iacute;a sin duda una parcialidad injustificable a la vez que pon&iacute;a de manifiesto la necesidad de aspirar a lo que m&aacute;s tarde se nombrar&iacute;a como &ldquo;Convenios colectivos&rdquo; con la publicaci&oacute;n de una ley acorde en 1958.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Esto pasa por esto&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Del 11 al 15 de febrero de 1967, en la factor&iacute;a de Standard en Malia&ntilde;o se organiz&oacute; una huelga extremadamente significativa como presi&oacute;n para la consecuci&oacute;n de la firma, precisamente, de un Convenio Colectivo que no dejase excluida a la f&aacute;brica de Malia&ntilde;o respecto a las dem&aacute;s factor&iacute;as de la empresa. La huelga dur&oacute; seis d&iacute;as y tuvo una participaci&oacute;n mayoritaria. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pese a que se obtuvieron algunas mejoras, no lleg&oacute; a consolidarse un convenio efectivo.&nbsp;En gran parte, los motivos del abandono del paro por parte de los trabajadores son las amenazas que se suceden todos los d&iacute;as por la presencia dentro de la f&aacute;brica o los aleda&ntilde;os, tanto de la Brigada Pol&iacute;tico-Social o de la Guardia Civil, como de miembros de La Falange; as&iacute; como el temor a mayores consecuencias que, finalmente, se materializaron en el despido, como chivos expiatorios, de cuatro enlaces sindicales acusados de organizar la huelga.
    </p><p class="article-text">
        Valent&iacute;n reconoce que hasta el inicio de esta acci&oacute;n &eacute;l no se hab&iacute;a enterado de nada, o de casi nada. Se hab&iacute;a presentado por la ma&ntilde;ana al trabajo y en su secci&oacute;n no se hab&iacute;a movido nada, pero comenz&oacute; a ver situaciones extra&ntilde;as y pregunt&oacute;.&nbsp;&ldquo;No, que estamos en huelga&hellip;&rdquo;, le dijeron. Autom&aacute;ticamente se uni&oacute; a los compa&ntilde;eros. Tambi&eacute;n indica que fue entonces cuando empez&oacute; a tener otra visi&oacute;n de las cosas, de c&oacute;mo actuar. No obstante, tambi&eacute;n afirma que ya, desde tres o cuatro a&ntilde;os antes, sol&iacute;a juntarse para conversar sobre &ldquo;estos temas&rdquo;. Le ense&ntilde;aron mucho dos personas con las que sol&iacute;a juntarse a comer en el bar o tomando los vinos:&nbsp;Uno que trabajaba en la Tejera de Trascueto, que era un viejo socialista y otro, un hombre ya mayor, muy ameno, muy majo&nbsp;con el que hablaba de&nbsp;esas cosas&nbsp;y le dec&iacute;a&nbsp;&ldquo;esto pasa por esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la huelga, entre finales de los 60 y comienzos de los 70, ya empez&oacute; a relacionarse con amigos y compa&ntilde;eros con una cierta l&oacute;gica sindical. En ocasiones se reun&iacute;a gente de Santander y de Malia&ntilde;o con otros de Torrelavega, de Laredo, de Reinosa&hellip; Las reuniones sol&iacute;an ser en el Barrio Pesquero o en la calle Rualasal de Santander. Hab&iacute;a gente de la HOAC (Hermandad Obrera de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica) pero tambi&eacute;n, tal como dice Valent&iacute;n, &ldquo;de todas las ideolog&iacute;as y de ninguna&rdquo;, comunistas como Coterillo (Jos&eacute; L&oacute;pez Coterillo, que con la legalizaci&oacute;n fue secretario general de Comisiones Obreras de Cantabria), tambi&eacute;n socialistas, o j&oacute;venes que a&uacute;n eran ideol&oacute;gicamente inexpertos. Otra cosa que recuerda es que hab&iacute;a dos personas encargadas de transmitir los lugares de reuni&oacute;n y las horas de la misma: Carlos Palacios y Emilio &ldquo;el de Flor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Valent&iacute;n acudi&oacute; dos o tres veces a las reuniones de Rualasal. El sol&iacute;a ir a las que se celebraban en el Pesquero, en casa de Alberto Pico, el cura. Eran en una habitaci&oacute;n cerrada y cuando sal&iacute;an,&nbsp;&ldquo;unos sal&iacute;an por aqu&iacute;, otros por all&aacute;. Para que no te pillaran, claro&rdquo;.&nbsp;Normalmente eran 12 o 14 personas. Hubo alguna otra que se hizo en la playa de Liencres. All&iacute;, en la playa, se llegaban a reunir veintitantas personas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La misi&oacute;n de los reunidos era la de tratar de coordinar acciones, ir mentalizando a la gente, ir madurando de cara a la lucha en las empresas. Hab&iacute;a compa&ntilde;eros, como se demostr&oacute; despu&eacute;s, que ya estaban trabajando sindicalmente dentro de las empresas. En Standard estaban Atilano Amigo, Jos&eacute; Fern&aacute;ndez, Jos&eacute; Duque&hellip; En la primera reuni&oacute;n del Pesquero con la primera que me tropec&eacute; fue con In&eacute;s. Te ve&iacute;as por la f&aacute;brica, hablabas con ella, con Jos&eacute; Duque&hellip;, pero el caso es que nos vimos all&iacute; y me dijo: &iquest;Co&ntilde;o, qu&eacute; haces aqu&iacute;? Pues supongo que lo mismo que t&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los de Standard, hab&iacute;a gente de Talleres del Atl&aacute;ntico, gente de Corcho, gente de R&iacute;lez.&nbsp;&ldquo;Se hablaba sobre todo del Sindicato Vertical&nbsp;(sindicato &uacute;nico creado por el r&eacute;gimen franquista),&nbsp;de c&oacute;mo funcionaba, de lo interesante que era introducirse en &eacute;l, de la ordenanza laboral, de unas futuras elecciones. Ibas m&aacute;s bien, un poco por aprender, por no estar solo, por no luchar solo, en una palabra. Luego ya, despu&eacute;s, empec&eacute; a hablar algo con un compa&ntilde;ero que luego fue despedido. Se llamaba Antonio, un andaluz que entr&oacute; a trabajar por aquellos a&ntilde;os. Pero no fue cuando la huelga. Fue despu&eacute;s. Le hab&iacute;an cogido con unos papeles, no s&eacute;, esto fue despu&eacute;s de la huelga&rdquo;, cuenta.&nbsp;
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                    alt="Carnet profesional de Valentín Andrés de conductor de carretillas elevadoras fechado en 1969."
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                Carnet profesional de Valentín Andrés de conductor de carretillas elevadoras fechado en 1969.                            </span>
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        Tras aquellas reuniones del Barrio Pesquero comenzaron a reunirse en Malia&ntilde;o, y de esos encuentros sali&oacute; lo que luego fue el Frente Sindical. &ldquo;A partir de ah&iacute;, ya en el 73, me vino a buscar un tal Bolado y me dice que hay un grupo de gente que est&aacute; pensando en presentarse en bloque a las elecciones sindicales, y yo le digo que s&iacute;. Entonces empiezo a participar en todas las reuniones. Hab&iacute;a una o dos a la semana. Lo mismo nos reun&iacute;amos en un bar que hab&iacute;a en Cacicedo, que en la Iglesia del Cristo. Donde m&aacute;s nos reun&iacute;amos era en el bar, que casi no ten&iacute;a movimiento, nos met&iacute;amos al reservado con la excusa de comer unas morcillas y tomar un vino y se aprovechaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquellas elecciones, a&uacute;n con el sistema franquista de sindicato &uacute;nico, correspond&iacute;a la elecci&oacute;n de 48 miembros entre enlaces sindicales y jurados de empresa. La candidatura del Frente Sindical gan&oacute; las elecciones, obteniendo representantes no solo en Standard sino tambi&eacute;n en otras empresas y en peque&ntilde;os talleres a nivel comarcal (Camargo y El Astillero).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos metimos en el sindicato (vertical) y lo ocupamos todo, desde la presidencia comarcal hasta las presidencias de las distintas comisiones. Las asambleas las conduc&iacute;amos nosotros, hab&iacute;a que reunirse con el abogado y &eacute;ramos nosotros los que le dec&iacute;amos lo que hab&iacute;a que poner en el parte. Si &eacute;l quer&iacute;a poner algo y no nos gustaba, le dec&iacute;amos que as&iacute; no&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez consolidado ese primer paso a nivel local, el siguiente pasar&iacute;a por hacerse con la UTT provincial (Uni&oacute;n Territorial de Trabajadores), que implicaba abrirse las puertas tambi&eacute;n del Sindicato Vertical en Santander. Para ello, se inici&oacute; un trabajo previo de toma de contacto con trabajadores del metal de distintos lugares de la provincia (Laredo, Ampuero, Castro Urdiales, Reinosa, Torrelavega&hellip;) Muchos de esos trabajadores, intu&iacute;a Valent&iacute;n, ya pertenec&iacute;an a sindicatos en la clandestinidad (la UGT y las Comisiones Obreras).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a la pregunta del entrevistador sobre la posibilidad de que desde los mencionados sindicatos clandestinos se criticara al Frente Sindical por haber entrado a ocupar el Sindicato Vertical, Valent&iacute;n contesta:&nbsp;&ldquo;No nos criticaban, nos censuraban. Y nos censuraron hasta la descomposici&oacute;n. Y nos cascaron en la boina hasta la disoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a pesar de situaciones como la que se expresa, dado que el movimiento obrero nunca avanz&oacute; sin porf&iacute;as, el Frente Sindical del que formaba parte Valent&iacute;n Andr&eacute;s Tagle desde su puesto como delegado en Standard fue quemando etapas en su lucha contra los estertores del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de noviembre de 1974,&nbsp;&nbsp;junto a sus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras alent&oacute; y particip&oacute; en una huelga sectorial de las empresas del metal en el &aacute;mbito de Camargo y El Astillero con el objetivo de reivindicar la necesidad de convenios colectivos, que continuaba siendo una <em>rara avis</em> al albur de cada empresario, y tambi&eacute;n mejorar las condiciones de la labor de los representantes sindicales.
    </p><p class="article-text">
        La huelga fue considerada como un &eacute;xito que cerr&oacute; la mayor parte de los comercios de la zona, mientras se iban dando peque&ntilde;os pasos hacia otra realidad laboral. Unos meses despu&eacute;s, ya en 1975, se produjo una nueva huelga espec&iacute;fica de Standard para conseguir por fin la vieja aspiraci&oacute;n de que la factor&iacute;a c&aacute;ntabra pudiera adherirse al convenio colectivo &uacute;nico en el que ya estaban incluidas el resto de las f&aacute;bricas de Standard en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A finales de ese a&ntilde;o, 1975, muri&oacute; el dictador y el proceso hacia una democratizaci&oacute;n de la vida espa&ntilde;ola en todos sus &aacute;mbitos se hizo imparable. El Parlamento espa&ntilde;ol aprob&oacute; el 1 de abril de 1977 la Ley reguladora del Derecho de Asociaci&oacute;n Sindical, con lo que paulatinamente se fueron legalizando cada una de las distintas organizaciones sindicales representativas.
    </p><p class="article-text">
        Mayoritariamente, seg&uacute;n recuerda, los miembros del Frente Sindical propusieron a UGT y a CC.OO. unirse en bloque a una de sus organizaciones; cuesti&oacute;n que no fue aceptada en ning&uacute;n caso. La contrapropuesta en la que coincidieron las citadas centrales sindicales fue la de &ldquo;incorporaci&oacute;n s&iacute;, pero cada persona de forma individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Valent&iacute;n acab&oacute; sum&aacute;ndose&nbsp;a Comisiones Obreras como afiliado de base, aunque&nbsp;&nbsp;poco a poco fue dejando sus obligaciones en este campo para integrarse en el pujante movimiento vecinal de entonces.&nbsp;Pero esta es otra historia que merecer&iacute;a contarse aparte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/caballo-troya-movimiento-obrero-postfranquismo-deshacer-sindicato-vertical_132_12574225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 20:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Caballo de Troya del movimiento obrero en el postfranquismo o cómo deshacer desde dentro el Sindicato Vertical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'campamento de la solidaridad' también llegó a Santander: la movilización que exigía destinar el 0,7 del PNB a cooperación al desarrollo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/campamento-solidaridad-llego-santander-movilizacion-exigia-destinar-0-7-pnb-cooperacion-desarrollo_132_12507980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f252d44a-a51d-447a-8c1f-e2755fad7593_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;campamento de la solidaridad&#039; también llegó a Santander: la movilización que exigía destinar el 0,7 del PNB a cooperación al desarrollo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según la OCDE, España aporta un exiguo 0,25%, muy lejos de ese 0,7 al que se tiene que llegar en el año 2030 como uno de los objetivos encuadrados en la Agenda 20-30</p></div><p class="article-text">
        Hablar de acampar en mitad de una ciudad para reivindicar algo, nos hace pensar en el a&ntilde;o 2011 y en ese movimiento conocido como 15-M. Pero antes de aquellos acontecimientos ya hab&iacute;an tenido lugar otras experiencias que utilizaron estrategias similares para dar a conocer sus pretensiones ya sea de manera localizada, por parte de obreros de empresa, ya sea de manera generalizada en distintas poblaciones de Espa&ntilde;a. En 1994 se produjo una de esas movilizaciones en varias ciudades, reivindicando la puesta en marcha, por parte del gobierno, del compromiso adquirido de destinar el 0,7 del Producto Nacional Bruto (PNB) a la ayuda para el desarrollo de los pa&iacute;ses llamados del Tercer Mundo. Es por esta raz&oacute;n que dicha concentraci&oacute;n fue conocida como la 'acampada de la solidaridad'.
    </p><h2 class="article-text">0,7: una cifra con muchos a&ntilde;os de historia</h2><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os cuarenta del pasado siglo, comenz&oacute; a hablarse de destinar un porcentaje del PNB para ayuda a los pa&iacute;ses m&aacute;s desfavorecidos, En 1958, el Consejo de las Iglesias, propuso una primera cantidad concreta, el 1 %, desglosado posteriormente en un 0,3% de iniciativa privada y el 0,7% restante asumido por la inversi&oacute;n p&uacute;blica. En 1970, la Asamblea General de la ONU se comprometi&oacute; a que los pa&iacute;ses ricos aportasen el 0,7 de su PNB para impulsar el desarrollo de los pa&iacute;ses empobrecidos. Una bonita declaraci&oacute;n de intenciones que no tuvo su reflejo en la pol&iacute;tica efectiva de esos estados, que siguieron sin incluir en sus respectivos presupuestos, la cantidad formulada. Posteriores cumbres de la ONU, como la de R&iacute;o de Janeiro en 1992, ratificaron esos acuerdos. Sin embargo, a pesar de las buenas palabras, los pa&iacute;ses ricos segu&iacute;an sin asumir, ni de lejos, las cantidades acordadas. 
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de compromiso por parte de los gobiernos impuls&oacute; la acci&oacute;n ciudadana, tomando el porcentaje estipulado como bandera de un movimiento en favor de cumplir los compromisos adquiridos; naci&oacute; as&iacute; la Plataforma 0,7. En 1993, una de las primeras acciones fue el desarrollo de una huelga de hambre por parte de siete miembros. Pero, sin duda, la campa&ntilde;a que consigui&oacute; &aacute;mbito nacional y titulares en los peri&oacute;dicos fue la de las acampadas en muchas ciudades en el oto&ntilde;o de 1994. La movilizaci&oacute;n comenz&oacute; en Madrid en septiembre y, como un reguero de p&oacute;lvora, fue extendi&eacute;ndose por todas las capitales de provincia y otras ciudades de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Y, por supuesto, tambi&eacute;n lleg&oacute; a Santander.
    </p><h2 class="article-text">La Coordinadora c&aacute;ntabra de organizaciones No Gubernamentales y Colectivos de Solidaridad con el Tercer Mundo inicia sus acciones</h2><p class="article-text">
        El 19 de octubre de 1993, qued&oacute; constituida la Coordinadora C&aacute;ntabra de organizaciones No Gubernamentales y Colectivos de Solidaridad con el Tercer Mundo, que reun&iacute;a distintas asociaciones con un mismo objetivo: concienciar a las instituciones de la comunidad c&aacute;ntabra de la necesidad destinar parte de sus respectivos presupuestos a la ayuda a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres de nuestro planeta. Comenz&oacute; entonces una campa&ntilde;a que pretend&iacute;a, por una parte, presionar a la administraci&oacute;n para que cumpliera sus compromisos con los m&aacute;s desfavorecidos y, por otra, concienciar a la sociedad de la necesidad de solidarizarse con los pa&iacute;ses empobrecidos. Uno de sus primeros actos p&uacute;blicos fue la concentraci&oacute;n silenciosa convocada para el 15 de enero de 1994, en la plaza del Ayuntamiento de Santander entre las seis y las ocho de la tarde. En dicha concentraci&oacute;n se encendieron cirios, cuyo sentido para los miembros de la Coordinadora era &ldquo;un acto simb&oacute;lico para dar luz a la pobreza, el hambre, las injusticias, la falta de cultura, de viviendas y de medios de salud&rdquo;. Tambi&eacute;n se empapelaron los manifestantes con carteles alusivos a la reivindicaci&oacute;n que les movilizaba y se colocaron mesas para la recogida de firmas. La campa&ntilde;a lleg&oacute; a conseguir casi 22.000 adhesiones, que fueron entregadas en la Diputaci&oacute;n y en la Asamblea Regional, as&iacute; como en cada uno de los 102 ayuntamientos de la regi&oacute;n. Una cadena humana desde la Delegaci&oacute;n de Hacienda a la Delegaci&oacute;n del Gobierno fue su siguiente acci&oacute;n, el 7 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Buscando una mayor trascendencia p&uacute;blica, se organiz&oacute; un festival musical, celebrado el 7 de junio, con la idea de hacer llegar a mucha m&aacute;s gente, la reivindicaci&oacute;n del 0,7. Contaron para el mismo con la participaci&oacute;n del grupo Atl&aacute;ntica, Carlos Telechea y el grupo Crema Negra, que animaron con su m&uacute;sica la plaza de Pombo. 
    </p><p class="article-text">
        Las acciones para reivindicar el 0,7, continuaron y, siguiendo el compromiso de celebrar un acto el d&iacute;a 7 de cada mes, el correspondiente al mes de julio consisti&oacute; en una concentraci&oacute;n ante la Diputaci&oacute;n Regional con la reivindicaci&oacute;n de incluir en los Presupuestos de la regi&oacute;n para 1995, pr&oacute;ximos a debatirse, ese 0,7% para la ayuda al desarrollo. Los colectivos convocantes de la concentraci&oacute;n eran: Acci&oacute;n Cultural Cristiana, Amigos de Fe y Alegr&iacute;a de Cantabria, Asociaci&oacute;n C&aacute;ntabra de Amigos de Cuba, Ayuda en Acci&oacute;n, Brigadas Internacionales de Paz, Cantabria Acoge, Coordinadora de Solidaridad con el Tercer Mundo de Torrelavega, Comit&eacute; de Solidaridad con los Pueblos, Cruz Roja de Cantabria, Equipo T&eacute;cnico de Iniciativas para el Desarrollo, Fundaci&oacute;n Paz y Solidaridad de Comisiones Obreras, Interpueblos, Manos Unidas, MOC, PROYDE y Solidaridad y Universidad y Cultura. Para el presidente regional, Juan Hormaechea, estas concentraciones eran &ldquo;como un circo cuando vienen 14 asociaciones con una flauta para solicitar el dinero&rdquo;, en declaraciones al diario Alerta de las que se hizo eco Regino Mateo en un art&iacute;culo publicado en el mismo diario el d&iacute;a 18 de julio, titulado precisamente as&iacute;: &ldquo;El circo del 0,7&rdquo;. Es la imagen que ten&iacute;an las autoridades regionales del compromiso por la solidaridad de todas estas personas: un circo. Ese mismo d&iacute;a, pero en el otro diario regional, Joaqu&iacute;n Lobera, m&eacute;dico de Solidaridad Coordinadora C&aacute;ntabra de ONGs, hac&iacute;a hincapi&eacute; en el desprecio de Hormaechea, no solo con los asistentes a la concentraci&oacute;n, sino tambi&eacute;n con las 20.626 personas y las 128 instituciones firmantes de la petici&oacute;n para llevar al Parlamento de Cantabria, el cambio necesario en los presupuestos regionales, para aplicar ese 0,7. 
    </p><p class="article-text">
        Ese desprecio e ignorancia institucional era nuevamente denunciado por Marisol Pay&aacute;, de la Coordinadora de ONGs y Colectivos de Solidaridad con el Tercer Mundo, en un art&iacute;culo publicado el 12 de octubre, d&iacute;as despu&eacute;s de la concentraci&oacute;n correspondiente al mes de octubre, en el que alud&iacute;a al escaso 0,3% con el que el gobierno central (PSOE en ese momento), se lavaba las manos en las ayudas al Tercer Mundo. En ese mismo art&iacute;culo, Marisol Pay&aacute; destacaba la crisis de Ruanda, que, durante el verano de 1994, encogi&oacute; los corazones de todo el mundo y contribuy&oacute; en buena medida a las grandes movilizaciones en favor del 0,7, desarrolladas en toda Espa&ntilde;a el oto&ntilde;o de ese a&ntilde;o. El genocidio de Ruanda, que caus&oacute; la muerte violenta de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas, constituye una muestra m&aacute;s de los graves problemas que los colonizadores europeos hemos dejado en el continente africano, tras el per&iacute;odo colonial: una supuesta lucha racial, entre hutus y tutsis, divisi&oacute;n creada artificialmente por los europeos, desemboc&oacute; en una salvaje matanza, promovida y azuzada desde una emisora de radio, la radio &ldquo;Mil Colinas&rdquo;, cuyos envenenados mensajes lanzaban a la poblaci&oacute;n a cometer los m&aacute;s horrendos cr&iacute;menes; sin duda una lecci&oacute;n sobre el peligro del mal uso de los medios de comunicaci&oacute;n y que ha hecho de esa emisora, el ep&iacute;tome de los medios manipuladores y envenenadores. 
    </p><h2 class="article-text">Santander inicia su propio 'Campamento de la Solidaridad'</h2><p class="article-text">
        El siguiente d&iacute;a 7 era ya en el mes de noviembre. En este caso la movilizaci&oacute;n fue m&aacute;s activa y, ese d&iacute;a, Santander se sum&oacute; a otras muchas ciudades espa&ntilde;olas que, desde septiembre, hab&iacute;an ido estableciendo campamentos reivindicativos de ese 0,7%; Santander con esta acampada, constitu&iacute;a la n&uacute;mero 28. Mientras El Diario Monta&ntilde;&eacute;s hablaba tan solo de una nueva concentraci&oacute;n, como todos los d&iacute;as 7 de cada mes, Alerta informaba del levantamiento de varias tiendas de campa&ntilde;a frente a la Delegaci&oacute;n de Hacienda y el Banco de Espa&ntilde;a, en la com&uacute;nmente llamada plaza de Farolas. Aurelio G&uuml;emes, uno de los miembros de la plataforma expresaba las razones en dicho diario: &ldquo;Queremos dejar patente nuestra solidaridad con los miles de personas acampadas en Madrid y otros puntos de nuestra naci&oacute;n, para reivindicar que el Gobierno cumpla la promesa que hizo, como respuesta a la huelga de hambre de hace un a&ntilde;o&rdquo;. Esa primera jornada se plantaron ocho tiendas que albergaban una treintena de personas. Ese mismo d&iacute;a recibieron la visita de la polic&iacute;a municipal, primero, y de la nacional, despu&eacute;s. Esta &uacute;ltima les &ldquo;anim&oacute;&rdquo; a retirar el campamento ante la falta de permisos de acampada y, tras su negativa, les tom&oacute; la documentaci&oacute;n a cinco de ellos; el diario Alerta se hizo eco al d&iacute;a siguiente de esta &ldquo;invitaci&oacute;n&rdquo; a disolver el campamento, haciendo menci&oacute;n, adem&aacute;s, que era el &uacute;nico caso entre las acampadas de toda Espa&ntilde;a en que se hab&iacute;a procedido de tal manera. La Coordinadora c&aacute;ntabra de ONG's y Colectivos de Solidaridad con el Tercer Mundo, emiti&oacute; un comunicado haciendo constar el hecho de &ldquo;ser ins&oacute;lito en nuestra ciudad, entre todas las acampadas que existen en el Estado Espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a de la acampada se sumaron dos nuevas tiendas y se mont&oacute; una carpa donada por la Cruz Roja, lo que cost&oacute; bastante ya que, a las dificultades propias de plantar tiendas en suelo de baldosa, se un&iacute;a ese d&iacute;a el viento, que parec&iacute;a dispuesto a disolver la concentraci&oacute;n. De hecho, esa madrugada, las fuertes rachas consiguieron su particular victoria al derribar la carpa sobre algunas de las tiendas acampadas. Ese segundo d&iacute;a, tambi&eacute;n fue el momento en que se dio a conocer de manera p&uacute;blica, mediante una rueda de prensa, las reivindicaciones de la movilizaci&oacute;n. 
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                    alt="Todas las noches se celebraba una asamblea para decidir las actuaciones que iban a realizar en los días siguientes."
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            <span class="title">
                Todas las noches se celebraba una asamblea para decidir las actuaciones que iban a realizar en los días siguientes.                            </span>
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        Al siguiente d&iacute;a, los colegios empezaron a acudir con sus alumnos, adem&aacute;s de sumarse nuevas tiendas de campa&ntilde;a, hasta un total de 16. Todas las tardes, a las ocho, se efectuaban asambleas y debates, dando a conocer a quienes quer&iacute;an acercarse, las razones que hab&iacute;an llevado a esas personas comprometidas, a soportar las incomodidades de la situaci&oacute;n, a las que se sumaba las inclemencias meteorol&oacute;gicas, pues al viento, ya citado anteriormente, se sumaba la lluvia, que tambi&eacute;n hac&iacute;a acto de presencia en la acampada; esto no fue &oacute;bice para que la acampada continuase creciendo, llegando ya las 60 personas. Al tiempo, tanto UGT, como CCOO manifestaban su solidaridad y apoyo a los concentrados en la Plaza de las Farolas. La universidad se hizo igualmente eco de los acontecimientos; as&iacute;, el d&iacute;a 11 de noviembre, publicaba la prensa el &ldquo;Manifiesto por el 0,7&rdquo;, firmado por el Colectivo de Estudiantes progresistas de la Universidad de Cantabria. El obispo de Santander, Jos&eacute; Vilaplana, mostr&oacute; su respaldo a la causa, tanto en persona, como en sus declaraciones a la prensa en favor de destinar fondos para los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres; tambi&eacute;n mostro su respaldo con su presencia, la asociaci&oacute;n de C&aacute;ritas. Ninguna otra autoridad se person&oacute; durante toda la acampada. El mundo de la cultura tambi&eacute;n expres&oacute; su apoyo, representado en la figura de Regino Mateo, qui&eacute;n compuso un poema que se ley&oacute; el d&iacute;a 12. De este modo, uno de los elementos rese&ntilde;ables de la movilizaci&oacute;n fue la confluencia de personas y organizaciones del &aacute;mbito de la iglesia cat&oacute;lica con otras de orientaci&oacute;n y trayectoria pol&iacute;tica marcadamente de izquierda, adem&aacute;s del componente intergeneracional de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Los siguientes d&iacute;as de acampada continuaron con una rutina que iba desde las vistas escolares por la ma&ntilde;ana - de centros no solo de la ciudad, sino tambi&eacute;n de la regi&oacute;n- a reuniones y asambleas por la tarde, y, por supuesto, la visita de la polic&iacute;a municipal por la noche para desear a los acampados las buenas noches. Mientras tanto, el n&uacute;mero de tiendas no dejaba de crecer hasta alcanzar la cifra de 30 unidades, y se llevaba a cabo una recogida de firmas en el mismo campamento a favor del 0,7. Transcurridos 11 d&iacute;as de acampada, comenzaron a aparecer los primeros s&iacute;ntomas de agotamiento. Seg&uacute;n palabras de Marisol Pay&aacute;: &ldquo;Todas las cosas tienen un tiempo v&aacute;lido y, si nos pasamos en prolongarlo, se nos va de las manos&rdquo;. Los activistas, tras votar en asamblea la no continuidad de la acampada, decidieron levantar la misma el 18 de noviembre, tras doce d&iacute;as de acampada. El objetivo de dar visibilidad a la reivindicaci&oacute;n del 0,7 estaba cumplido.
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                    alt="Noticia aparecida en el diario Alerta del 9 de noviembre de 2014, en el que se recoge la visita de la policía local y nacional solicitando que abandonara las acampada."
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            <span class="title">
                Noticia aparecida en el diario Alerta del 9 de noviembre de 2014, en el que se recoge la visita de la policía local y nacional solicitando que abandonara las acampada.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Y despu&eacute;s de la acampada &iquest;qu&eacute;?</h2><p class="article-text">
        Una vez levantado el campamento, las organizaciones implicadas en las protestas dirigieron sus esfuerzos a reclamar y exigir de las instituciones locales y regionales el cumplimiento del compromiso con el 0,7. La falta de respuesta institucional y el hecho de que la escasa ayuda que se logr&oacute; adoptara la forma de subvenciones a ONGs, tuvo como efecto la progresiva desmovilizaci&oacute;n de las organizaciones convocantes y de los activistas participantes, que cuestionaban esta forma de financiaci&oacute;n por comprometer su libertad de actuaci&oacute;n y decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y a nivel estatal? En 1996 tuvo lugar un cambio de gobierno con la entrada del Partido Popular, menos interesado a&uacute;n que su predecesor en el compromiso del 0,7. Despu&eacute;s vendr&iacute;an la convergencia con el euro, la burbuja inmobiliaria, la crisis de Lehman Brothers, el rescate bancario, etc. Todas fueron razones aducidas para retrasar dicho compromiso &iquest;C&oacute;mo est&aacute; la situaci&oacute;n hoy en d&iacute;a? Las discusiones dentro de la OTAN del pasado mes de junio para incrementar hasta el 5% el gasto en defensa, hacen todav&iacute;a m&aacute;s rid&iacute;culo el 0,7% de solidaridad. Y, aun as&iacute;, resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de alcanzar. Seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE), relativos al a&ntilde;o 2024, entre todos los pa&iacute;ses europeos, tan solo Noruega (1,02), Luxemburgo (1,00), Suecia (0,79) y Dinamarca (0,71) superan ese porcentaje; Alemania (0,67) y Reino Unido (0,50), que llegaron a superar esa cifra, en la actualidad est&aacute;n por debajo. &iquest;Y Espa&ntilde;a? &iquest;Cu&aacute;nto aporta Espa&ntilde;a? Pues si seguimos confiando en las cifras de la OCDE, Espa&ntilde;a aporta un exiguo 0,25%, muy lejos de ese 0,7 al que se tiene que llegar en el a&ntilde;o 2030 como uno de los objetivos encuadrados en la Agenda 20-30. Pero el aumento del gasto en defensa que se nos exige, es un nuevo muro que se aduce para no llegar a ese porcentaje. Otra vez, los ca&ntilde;ones ganan a la mantequilla. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Agradecemos a Marisol Pay&aacute; su ayuda para la elaboraci&oacute;n de este reportaje, tanto personal como de aporte de documentaci&oacute;n. </strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/campamento-solidaridad-llego-santander-movilizacion-exigia-destinar-0-7-pnb-cooperacion-desarrollo_132_12507980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Aug 2025 23:05:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'campamento de la solidaridad' también llegó a Santander: la movilización que exigía destinar el 0,7 del PNB a cooperación al desarrollo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Cooperación al desarrollo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que cuesta borrar la indignidad o cómo Santander ha tardado 50 años en erradicar el franquismo de sus calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/cuesta-borrar-indignidad-santander-tardado-50-anos-erradicar-franquismo-calles_132_12437815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1c24266-b0ba-4e1d-a32c-edcec7d0b97e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que cuesta borrar la indignidad o cómo Santander ha tardado 50 años en erradicar el franquismo de sus calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No todo el camino está hecho; para hablar de un callejero democrático y trasmisor de valores positivos harían falta más pasos, pero al menos se ha cerrado una etapa demasiado cruel y demasiado larga</p><p class="subtitle">Antecedentes - Santander ejecuta la retirada de nombres franquistas una década después de haber aprobado los cambios en el callejero
</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La historia del mundo se puede conocer a trav&eacute;s de la historia del arte, sus artistas, escritores, m&uacute;sicos, fil&oacute;sofos, pensadores, etc. Dejar recuerdo y reconocimiento de ellos en nuestras calles y avenidas es algo necesario y de justicia para con nuestra ciudad&hellip; &iquest;Qu&eacute; es mejor, ensalzar batallas, guerras, que han supuesto elementos de confrontaci&oacute;n, o buscar puntos de encuentro a trav&eacute;s de la cultura? Creo sinceramente que los segundos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras fueron pronunciadas, seg&uacute;n recoge El Diario Monta&ntilde;&eacute;s, por el entonces concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santander, C&eacute;sar Torrellas, el 8 de agosto de 2013, con motivo del cambio de nombre de la calle General Mola, que desde ese d&iacute;a fue sustituido por el del m&uacute;sico Ata&uacute;lfo Argenta. Es dif&iacute;cil no estar de acuerdo con las palabras de Torrellas; si se han elegido para encabezar este art&iacute;culo es por el contraste entre esas palabras y la realidad de un callejero que hasta doce a&ntilde;os despu&eacute;s mantuvo nombres de personas que no destacaron por su pensamiento, sus escritos o su m&uacute;sica, sino por vencer guerras que contribuyeron a iniciar y a prolongar.
    </p><p class="article-text">
        La nomenclatura del callejero de una ciudad es un buen reflejo de los valores que han dominado a lo largo de su historia. Indagando en ese pasado, la sucesi&oacute;n de nombres delata qu&eacute; tipo de personajes, acontecimientos o lugares se ha querido resaltar en cada momento. Si la presencia de artistas, literatos, cient&iacute;ficos no suele ser objeto de pol&eacute;mica, no ocurre lo mismo con la asignaci&oacute;n de v&iacute;as ciudadanas a dirigentes pol&iacute;ticos o acontecimientos susceptibles de valoraciones ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la dictadura marca una cesura radical, tanto por el corte profundo que supone con respecto al pasado como por su prolongada duraci&oacute;n. Frente a las dudas que suscita una pol&iacute;tica de memoria en un sistema democr&aacute;tico, la dictadura no tuvo ning&uacute;n problema en trasformar la ciudad y sus calles, para honrar a sus defensores, empezando por el dictador y siguiendo por dirigentes de &aacute;mbito nacional, regional o local. Adem&aacute;s de los nombres de las calles, los monumentos, las placas y los s&iacute;mbolos que recordaban la victoria cubrieron los espacios urbanos. En fecha tan temprana como junio de 1938, Franco ya hablaba del &ldquo;deber de cultivar la memoria&rdquo; (citado en Colectiva La Vor&aacute;gine, <em>Caminar sobre lo innombrable. Qui&eacute;n es qui&eacute;n en el callejero rom&aacute;ntico franquista de Santander (y de Cantabria)</em>, Santander, 2025, p. 9).
    </p><p class="article-text">
        Santander no fue una excepci&oacute;n en la pol&iacute;tica de exaltaci&oacute;n de la dictadura; s&iacute; lo ha sido, en parte, en la &ldquo;normalizaci&oacute;n&rdquo; del espacio urbano en la democracia. Nuestra ciudad tard&oacute; 33 a&ntilde;os en retirar la estatua de Franco de su Plaza del Ayuntamiento (llamada del General&iacute;simo hasta 2001); hasta abril de 2015 una de sus calles estaba dedicada a Falange Espa&ntilde;ola; solo hace escasamente un par de meses el Ayuntamiento ha aprobado la eliminaci&oacute;n de los &uacute;ltimos nombres franquistas que a&uacute;n perduraban, y ello tras la advertencia del Fiscal de Memoria Democr&aacute;tica y Derechos Humanos de proceder a la toma de medidas para evitar la contumaz negativa del consistorio a cumplir las leyes de memoria aprobadas por el Gobierno de la naci&oacute;n. Una explicaci&oacute;n sencilla de la raz&oacute;n por la que Santander ha tardado m&aacute;s que ninguna otra ciudad en eliminar los restos del franquismo en sus calles y plazas remite a la mayor&iacute;a detentada sin interrupci&oacute;n por la derecha (PP y sus antecesores AP y UCD) en la capital c&aacute;ntabra desde el final del franquismo. Se trata de la &uacute;nica ciudad espa&ntilde;ola con este comportamiento electoral (las otras ciudades que la izquierda no ha llegado a gobernar desde el final de la dictadura son Bilbao, siempre en manos del PNV, y &Aacute;vila, que s&iacute; vio una mayor&iacute;a del CDS). 
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;gicamente, la circunstancia obliga a preguntarse por las convicciones democr&aacute;ticas del partido principal de la derecha c&aacute;ntabra y espa&ntilde;ola; si no tiene reparos en mantener en el nomencl&aacute;tor ciudadano a destacados dirigentes de la dictadura, si no est&aacute; en contra de ensalzar a personajes que representan un periodo negro de la historia de Espa&ntilde;a, quiere decir que hay una parte de la gram&aacute;tica elemental de una sociedad democr&aacute;tica que no ha sido incorporada al acervo que deber&iacute;a compartir la gran mayor&iacute;a de su ciudadan&iacute;a y, por supuesto, los principales partidos del pa&iacute;s. Este es el problema que subyace en la &ldquo;batalla&rdquo; de la memoria que se libra actualmente en Espa&ntilde;a, plasmada de manera evidente en la aprobaci&oacute;n de leyes por parte del Gobierno central y de los gobiernos auton&oacute;micos de la izquierda, recibidas con un rechazo frontal por parte de las derechas, que proceden a la abolici&oacute;n de dichas leyes auton&oacute;micas en cuanto tienen ocasi&oacute;n, como el Gobierno de Cantabria ha perpetrado hace escasos meses. Las peripecias del callejero de Santander se enmarcan en este contexto en el que, por desgracia, la memoria es un tema divisivo. La paradoja reside en que la divisi&oacute;n se ha hecho visible cuando ha adquirido presencia p&uacute;blica la reivindicaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista, cuando se ha se&ntilde;alado con &aacute;nimo de verdad, justicia y reparaci&oacute;n a los responsables de esa represi&oacute;n, cuando se ha comenzado a superar ese lenguaje enga&ntilde;oso que igualaba a los fusilados y a sus verdugos, a los presos y a sus carceleros, a los exiliados y a quienes gobernaban. Todo ello tuvo su reflejo, como no pod&iacute;a ser de otra manera, en el callejero ciudadano; el problema es que la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica global no invita precisamente al optimismo. Si hasta fechas recientes Espa&ntilde;a podr&iacute;a ser una excepci&oacute;n en el marco de una Europa que compart&iacute;a una memoria antifascista heredada del desenlace de la II Guerra Mundial, el auge de la extrema derecha ha roto esos consensos que desde el a&ntilde;o 45 desterraron a las organizaciones herederas de los movimientos fascistas fuera del espectro pol&iacute;tico &ldquo;homologado&rdquo;. A d&iacute;a de hoy, la memoria ha pasado a constituir un elemento m&aacute;s de confrontaci&oacute;n en el marco de esa &ldquo;batalla cultural&rdquo; que se libra en el conjunto del continente, y m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Cronolog&iacute;a de un desatino</h2><p class="article-text">
        Un recorrido cronol&oacute;gico por las peripecias del callejero santanderino en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ofrece una muestra de la mirada con la que los dirigentes pol&iacute;ticos de la capital de Cantabria han abordado el pasado. 
    </p><p class="article-text">
        No hay una iniciativa sobre el tema desde las mayor&iacute;as municipales hasta 2001; ese a&ntilde;o se designa una comisi&oacute;n de expertos integrada por tres historiadores: Benito Madariaga, Miguel &Aacute;ngel S&aacute;nchez y Carlos Dard&eacute;. Esta Comisi&oacute;n elabor&oacute; un informe en el que se ped&iacute;a la retirada de monumentos relacionados con el franquismo, con algunas excepciones. Para no causar trastornos a&ntilde;adidos, propon&iacute;an aprovechar la realizaci&oacute;n de obras para retirar los pol&eacute;micos monumentos. Tambi&eacute;n se aceptaba la retirada de monolitos y monumentos, aunque con matizaciones. Una de ellas era la concerniente a aquellos susceptibles de ser modificados para que en sus leyendas se incluyera una referencia gen&eacute;rica a los combatientes de la guerra civil en ambos bandos. Propon&iacute;an igualmente la retirada de la estatua de Franco en la entonces Plaza del General&iacute;simo: &ldquo;No creemos que la plaza situada frente al Ayuntamiento, la m&aacute;s emblem&aacute;tica de la ciudad, deba llamarse del General&iacute;simo Franco, ni que en ella deba aparecer la estatua del propio general Franco&rdquo;. En cuanto al callejero, el grupo de expertos tambi&eacute;n ped&iacute;a cambios, pero emplazaba a una decisi&oacute;n pol&iacute;tica final en la que se valorase t&eacute;cnicamente el coste y los trastornos que se pudieran producir. Desde la alcald&iacute;a, Gonzalo Pi&ntilde;eiro se abri&oacute; al cambio del nombre de algunas calles, en concreto las que eran conocidas con nombres no oficiales, pero conservados y utilizados en la memoria popular; descartaba, no obstante, el cambio de las calles grandes, invocando de nuevo los trastornos que la modificaci&oacute;n originar&iacute;a. La reiterada invocaci&oacute;n a los &ldquo;trastornos&rdquo; generados a los vecinos por lo cambios en el callejero puede ponerse en perspectiva recordando la conversi&oacute;n del Paseo del General&iacute;simo (Madrid) en Paseo de la Castellana, v&iacute;a de 6,4 Km. de longitud cuya nueva denominaci&oacute;n no pareci&oacute; causar problemas irresolubles (EL PA&Iacute;S, 26 de enero de 1980). Desde una perspectiva hist&oacute;rica, los expertos coincid&iacute;an por unanimidad en sustituir muchos de estos nombres de calles, toda vez que los restos del pasado franquista se situaban en lugares c&eacute;ntricos o muy visitados, &ldquo;dando a la ciudad un car&aacute;cter pre o anticonstitucional, anacr&oacute;nico y llamativo en el conjunto de las capitales de Espa&ntilde;a&rdquo;. Asimismo, la propuesta era recuperar la denominaci&oacute;n tradicional de las v&iacute;as y plazas principales de la ciudad. El informe conclu&iacute;a recomendando a las autoridades inspirarse a la hora de decidir en el esp&iacute;ritu de concordia y reconciliaci&oacute;n predominante durante la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n el discurso de la comisi&oacute;n de expertos, que no por tratarse de especialistas ajenos a la pol&iacute;tica institucional o de partidos, deja de incorporar un lenguaje que pone el acento en t&eacute;rminos como concordia o reconciliaci&oacute;n, tan repetidos durante la transici&oacute;n. El entonces portavoz municipal del PSOE, Juan Jos&eacute; Sota expresaba su satisfacci&oacute;n con el informe, incidiendo en la misma l&iacute;nea: &ldquo;&hellip;esto nos debe llevar a que esta ciudad pase p&aacute;gina hacia la reconciliaci&oacute;n, hacia la normalizaci&oacute;n democr&aacute;tica que supone superar el enfrentamiento fratricida&rdquo;. Contrastan estos t&eacute;rminos con los empleados en la actualidad por ese mismo partido, el resto de las fuerzas de izquierda y las asociaciones memorialistas y organizaciones sociales en general, que no dudan en diferenciar los bandos enfrentados en la guerra y en emplear unos t&eacute;rminos mucho m&aacute;s definitorios y negativos para caracterizar lo que fue la dictadura.    
    </p><p class="article-text">
        Pero ni siquiera esta voluntad tan prudente de cambio era un&aacute;nime. A la altura de 2001, cuando gran parte de las capitales espa&ntilde;olas hab&iacute;an procedido a la sustituci&oacute;n de los nombres franquistas de sus calles, los servicios municipales de Estad&iacute;stica, Archivo y Polic&iacute;a del Ayuntamiento de Santander emit&iacute;an informes, complementarios al de la Comisi&oacute;n, en los que se opon&iacute;an por unanimidad a cambiar los nombres del callejero vinculados al r&eacute;gimen anterior, &ldquo;dado el coste econ&oacute;mico y las molestias para los vecinos que acarrear&iacute;an dichos cambios&rdquo;. El Servicio de Estad&iacute;stica fundamentaba su oposici&oacute;n en las gestiones que deber&iacute;an hacer los vecinos: desde el cambio de escrituras hasta el DNI, se hac&iacute;a constar una larga relaci&oacute;n de tr&aacute;mites. El Departamento de Polic&iacute;a se opon&iacute;a por razones similares, mientras que la argumentaci&oacute;n del Archivo hac&iacute;a referencia a cuestiones t&eacute;cnicas vinculadas al trabajo propio de la entidad: &ldquo;Por lo que se refiere al Archivo, un cambio del callejero supondr&iacute;a una cat&aacute;strofe similar a un incendio (&hellip;) El Archivo apela finalmente al sentido com&uacute;n. Espero que el sentido com&uacute;n impere y no se realice ning&uacute;n cambio del callejero, pues los habidos desde el &uacute;ltimo siglo ya suponen un reto. A nuestra historia, a nuestra memoria y, en definitiva, a nuestro trabajo cotidiano&rdquo; (El Diario Monta&ntilde;&eacute;s 25-2-2001) 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tales peripecias, los cambios fueron m&iacute;nimos y ejecutados con enorme parsimonia. En el mismo 2001, las plazas del General&iacute;simo y de Jos&eacute; Antonio pasaron a denominarse Plaza del Ayuntamiento y Plaza Pombo, respectivamente. Eran, por otra parte, los nombres con los que la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n santanderina las nombraba. Entre 2002 y 2015 se procede al cambio de un n&uacute;mero muy reducido de calles (Pilar Primo de Rivera, General Mola, Falange Espa&ntilde;ola) y a la retirada de algunos monumentos (monolito del Alto de Miranda, monumento a los italianos de la plaza de Italia, ca&ntilde;&oacute;n del barco del Almirante Cervera, monumento a los ca&iacute;dos en el barco Alfonso P&eacute;rez, el de la explanada del faro de Cabo Mayor, monumento a los Alf&eacute;reces Provisionales). En 2008 fue retirada por fin la estatua ecuestre de Franco, situada en la Plaza del Ayuntamiento. Asimismo, en 2015 le fue retirado a Franco el t&iacute;tulo de alcalde honorario, las llaves de la ciudad y la medalla de oro de Santander (Eldiario.es, 29-10-2015).   
    </p><p class="article-text">
        En 2016 una Comisi&oacute;n de Estudio formada a instancia del Consejo Municipal de Cultura, abord&oacute; de nuevo la cuesti&oacute;n del callejero. Estaba integrada por los siguientes miembros: 
    </p><p class="article-text">
        Francisco Guti&eacute;rrez D&iacute;az, Miguel &Aacute;ngel Casta&ntilde;eda P&eacute;rez, Antonio Santove&ntilde;a Seti&eacute;n, Juan Antonio Gonz&aacute;lez Fuentes, Salvador Carretero Reb&eacute;s y Javier Antol&iacute;n Montoya y las Sras. Y&aacute;&ntilde;ez-Barnuevo, Amparo Coterillo P&eacute;rez y Miriam D&iacute;az Herrera, que actuar&iacute;a como presidenta; as&iacute; como por las siguientes personas ajenas al Consejo designadas por el Sr. Alcalde en su calidad de expertos: Sres. Ram&oacute;n Saiz Viadero, Jes&uacute;s La&iacute;nz Fern&aacute;ndez y Francisco Ignacio de C&aacute;ceres Blanco (Informe Final de la de la Comisi&oacute;n de Estudio constituida en el Consejo Municipal de la cultura sobre la aplicaci&oacute;n a nuestro municipio de la Ley 52/2007, Santander, 30 de marzo de 2016). Estos dos &uacute;ltimos miembros declinaron formar parte de los trabajos por no estar de acuerdo con la Ley de Memoria Hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Se recomend&oacute; lo que deber&iacute;a ser una obviedad: la aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Para sustituir los nombres que deber&iacute;an ser eliminados, se propon&iacute;a introducir nombres de entidades, valores sociales reconocidos, hechos hist&oacute;ricos, lugares, fechas significativas para la ciudad, actividades hist&oacute;ricas asociadas hist&oacute;ricamente a &aacute;reas urbanas y a bienes pertenecientes al patrimonio inmaterial de la ciudad. Como criterios espec&iacute;ficos, abogaban por conservar o recuperar las denominaciones antiguas u originales, si existiesen. En especial si se trataba de t&eacute;rminos populares o arraigados, anteponiendo los que tuvieran vinculaci&oacute;n con Santander o Cantabria, pero sin excluir los nombres de relevancia universal. Tambi&eacute;n recomendaban dar mayor visibilidad a los nombres femeninos con el objetivo de ir equilibrando en el conjunto del nomencl&aacute;tor la presencia de hombres y mujeres. En cumplimiento de estas recomendaciones, el pleno del Ayuntamiento celebrado el 31 de mayo de 2016 acord&oacute; retirar del nomencl&aacute;tor municipal de Santander, las siguientes calles: Alc&aacute;zar de Toledo, Alto de los Leones, Alf&eacute;reces Provisionales, Belchite, Brunete, Camilo Alonso Vega, Capit&aacute;n Cort&eacute;s, Carlos Haya, Columna Sagard&iacute;a. Divisi&oacute;n Azul, Garc&iacute;a Morato, General D&iacute;ez de Villegas, General D&aacute;vila, General Moscard&oacute;, Montejurra, Ruiz de Alda, Sargentos provisionales y Zancajo Osorio.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones de la Comisi&oacute;n tampoco fueron ejecutadas por el Ayuntamiento con especial diligencia. Los a&ntilde;os trascurrieron sin que desde la Alcald&iacute;a se implementaran los acuerdos del Pleno, hasta el punto de que el acuerdo de 2015 que retiraba los honores concedidos a Francisco Franco no hab&iacute;a sido ejecutado mediante los pertinentes tr&aacute;mites administrativos. La irritante lentitud del Ayuntamiento de Santander en proceder a la aplicaci&oacute;n de las Leyes de Memoria impuls&oacute; las reiteradas demandas de las asociaciones memorialistas para adecuar el callejero santanderino a las mismas. Desmemoriados present&oacute; un escrito al Ayuntamiento de Santander solicitando el cambio de dos de las calles m&aacute;s importantes de la ciudad, por centralidad y longitud (Camilo Alonso Vega y General D&aacute;vila). La negativa del Ayuntamiento movi&oacute; a la asociaci&oacute;n a la presentaci&oacute;n de un recurso el 3 de mayo de 2023 ante la Fiscal&iacute;a Superior de Cantabria, incluyendo ya todas las calles que incumpl&iacute;an la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, por entender inaceptable que una entidad p&uacute;blica como el Ayuntamiento se negara reiteradamente al cumplimiento de la ley. En junio de 2024, un grupo de ciudadanos/as de Santander, siguiendo el llamamiento de la Plataforma Memoria y Democracia, present&oacute; una nueva denuncia. La Fiscal&iacute;a Superior de Cantabria no admiti&oacute; a tr&aacute;mite estos recursos, pero la implantaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a de Sala de Memoria Democr&aacute;tica y Derechos Humanos, cuyo cargo fue ocupado por Carlos Ya&ntilde;&eacute;z, permiti&oacute; por fin conseguir el objetivo. En febrero de 2025, a instancias de cuatro asociaciones memorialistas (Archivo, Guerra y Exilio, Colectivo Memoria de Laredo, Desmemoriados. Memoria Colectiva de Cantabria, y H&eacute;roes de la Rep&uacute;blica y la Libertad) el sr. Y&aacute;&ntilde;ez envi&oacute; un requerimiento al Ayuntamiento de Santander que dejaba poco lugar a las dudas, como muestran algunos t&eacute;rminos del escrito: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ensalzar o enaltecer pu&#769;blicamente a criminales de la dictadura fascista a trave&#769;s de nomenclaturas en las vi&#769;as pu&#769;blicas del municipio de Santander, constituye un acto de normalizacio&#769;n de una realidad criminal, que oculta la historia de los que sufrieron la represio&#769;n y niega el derecho de reparacio&#769;n de las vi&#769;ctimas&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n era muy expl&iacute;cito en la valoraci&oacute;n de la actitud mantenida por el consistorio santanderino: <em>&ldquo;El Ayuntamiento de Santander, hasta el di&#769;a de la fecha, no ha ejecutado sus propios acuerdos para el cumplimiento de sus obligaciones en materia de Memoria Democra&#769;tica. Se ha situado de forma consiente y deliberada en una posicio&#769;n inadmisible de &rdquo;rebeldi&#769;a&ldquo; frente al cumplimiento de la ley. Desde la perspectiva de los servidores pu&#769;blicos, resulta especialmente grave la transgresio&#769;n pu&#769;blica de la ley mediante acciones, omisiones, dilaciones o transformaciones absolutamente injustificadas&rdquo;.</em> (Escrito de la Fiscal&iacute;a Comunidad de Cantabria. Diligencia preprocesal. Dirigido al Excmo. Ayuntamiento de Santander. Torrelavega, 24 de marzo de 2025).
    </p><p class="article-text">
        Ante la dura requisitoria, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, accedi&oacute; por fin al cambio de la denominaci&oacute;n de las calles que constaban en el escrito del fiscal de sala. Igualmente, por fin le fueron retirados a Franco el t&iacute;tulo de alcalde honorario, las llaves de la ciudad y la medalla de oro de Santander, as&iacute; como la Medalla de Oro de la ciudad a Luis Carrero Blanco (Resoluci&oacute;n publicada en el BOC, 7 de mayo de 2025).
    </p><p class="article-text">
        Se trata, sin duda, de un triunfo de la constancia y el esfuerzo de las asociaciones memorialistas, una parte importante de la ciudadan&iacute;a, organizaciones sociales y partidos pol&iacute;ticos (con menci&oacute;n especial para los pocos concejales que chocaron insistentemente contra la tozudez mayoritaria en el Consistorio) que no han dejado de pelear por llevar a las calles de Santander algo de dignidad. No todo el camino est&aacute; hecho; para hablar de un callejero democr&aacute;tico y trasmisor de valores positivos har&iacute;an falta m&aacute;s pasos, pero al menos se ha cerrado una etapa demasiado cruel y demasiado larga.
    </p><p class="article-text">
        *Agradecemos a Antonio Santove&ntilde;a y Miguel Saro la informaci&oacute;n facilitada para la elaboraci&oacute;n de este art&iacute;culo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/cuesta-borrar-indignidad-santander-tardado-50-anos-erradicar-franquismo-calles_132_12437815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jul 2025 18:50:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que cuesta borrar la indignidad o cómo Santander ha tardado 50 años en erradicar el franquismo de sus calles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Memoria Histórica,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El abandono del patrimonio de Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/abandono-patrimonio-cantabria_132_12360310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f04a0b7-08b3-4b58-befe-7958bdf07818_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El abandono del patrimonio de Cantabria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cantabria cuenta con un impresionante patrimonio histórico y artístico que sufre en gran medida la desidia y el abandono de las distintas administraciones e incluso de la Diócesis de Santander</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os el Gobierno c&aacute;ntabro eligi&oacute; el lema 'Cantabria infinita' para fomentar el turismo en nuestra comunidad. No cabe duda de que fue un &eacute;xito y se populariz&oacute; de manera casi inmediata utiliz&aacute;ndolo como reclamo en FITUR, en la carteler&iacute;a presente en carreteras y aeropuertos y hasta en la mism&iacute;sima Feria del Libro del Retiro madrile&ntilde;o. Con &eacute;l se intentaba identificar nuestra comunidad aut&oacute;noma con grandes paisajes, playas de arena fina y un clima templado frente a las olas de calor que azotaban y azotan el sur peninsular.
    </p><p class="article-text">
        Junto a esta naturaleza extraordinaria, Cantabria cuenta con un impresionante patrimonio hist&oacute;rico y art&iacute;stico que, como queremos poner de manifiesto, sufre en gran medida la desidia y el abandono de las distintas administraciones e incluso de la Di&oacute;cesis de Santander.
    </p><p class="article-text">
        Si hay un ejemplo paradigm&aacute;tico de lo que estamos hablando, la capital de nuestra comunidad aut&oacute;noma se lleva la palma. Santander es, sin lugar a dudas, la capital del norte de Espa&ntilde;a que m&aacute;s ha despreciado su pasado y menos ha hecho por conservarlo, refugiada siempre tras los da&ntilde;os causados por la explosi&oacute;n del 'Cabo Machichaco' o el incendio de febrero de 1941.
    </p><p class="article-text">
        Ciudad gobernada desde las primeras elecciones municipales democr&aacute;ticas en 1979 por partidos de centro y de derechas, ha visto convertido su paisaje urbano en una amalgama de desprop&oacute;sitos, siempre en torno al t&oacute;pico de poseer la &ldquo;bah&iacute;a m&aacute;s bonita del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad que pretenciosamente titularon como &ldquo;Atenas del norte&rdquo; en la d&eacute;cada de los 50-60 del siglo pasado se permite, entre otras cosas, dejar que un aut&eacute;ntico tesoro bibliogr&aacute;fico legado a la ciudad por Marcelino Men&eacute;ndez Pelayo permanezca cerrado a cal y canto desde hace a&ntilde;os y en un ignoto estado de conservaci&oacute;n despu&eacute;s de un incendio que todav&iacute;a a d&iacute;a de hoy sigue sin aclararse sus or&iacute;genes y sus consecuencias. Dicho fuego tambi&eacute;n afect&oacute; al Museo de Arte santanderino cuyo edificio se ha restaurado recientemente aunque su fondo permanezca casi invariable desde hace tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo de la &ldquo;eficacia&rdquo; del grupo municipal que dirige la ciudad lo encontramos en una zona tan emblem&aacute;tica como El Sardinero, donde al desarrollo urban&iacute;stico incontrolado desde 1960 se une la mal llamada &ldquo;reforma&rdquo; de la plaza de Italia, plaza del Pa&ntilde;uelo hasta la victoria franquista, donde se ha roto el conjunto urbano que formaba junto al Casino con el pretexto de realizar unas obras que pusieran fin a las habituales inundaciones que sufre la zona.
    </p><p class="article-text">
        Pero si alg&uacute;n lugar da muestras de un absoluto abandono lo constituyan las calles del viejo Cabildo, &uacute;ltimo vestigio perediano de la ciudad. Situado frente al Ayuntamiento, su estado abochorna a cualquier ciudadano con un m&iacute;nimo de sensibilidad al respecto. Pese a las numerosas promesas realizadas a sus ya escasos habitantes, la situaci&oacute;n no ha variado un &aacute;pice, posiblemente en espera de alg&uacute;n grupo inmobiliario que pueda construir en una zona tan privilegiada con el visto bueno de los poderes f&aacute;cticos de la capital.
    </p><p class="article-text">
        Estos pocos ejemplos contrastan con la eficacia y rapidez con las que gestiona las obras el Partido Popular cuando las obras son patrocinadas por entidades conocidas por todos los c&aacute;ntabros.
    </p><p class="article-text">
        Hablar solo de esta ciudad ocupar&iacute;a un espacio lo suficientemente extenso como para llenar un denso volumen pero, por desgracia, en el resto de la comunidad nos encontramos con muchos casos similares como se pueden consultar en la Lista Roja que elabora la asociaci&oacute;n Hispania Nostra.
    </p><p class="article-text">
        El abandono no se centra en un punto sino que se extiende de este a oeste y de norte a sur. Son testigos de ello la ermita de San Juan de Socueva, en la cuenca del As&oacute;n, las pinturas del lazareto de Aba&ntilde;o en San Vicente de la Barquera, el ya citado caso de Santander o el da&ntilde;o de restos protohist&oacute;ricos en Valdeolea, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora estamos citando edificios o espacios p&uacute;blicos, pero otro punto preocupante lo encontramos en el deterioro que sufre y puede sufrir la enorme riqueza subterr&aacute;nea de Cantabria. Nuestra comunidad cuenta con m&aacute;s de 10.000 cuevas y se calcula que al menos un 10% de ellas tienen inter&eacute;s hist&oacute;rico y posiblemente al menos 100 de ellas contengan arte rupestre y en gran n&uacute;mero, carecen de un m&iacute;nimo de protecci&oacute;n poniendo en peligro tanto su inter&eacute;s geol&oacute;gico como prehist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que suceda esto? La respuesta es compleja porque somos muchos los responsables, pero sin duda la mayor responsabilidad recae en la administraci&oacute;n auton&oacute;mica y en la municipal agravada en muchas ocasiones por los intereses particulares, por el desconocimiento ciudadano y por el desprecio hacia lo p&uacute;blico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estado actual del Lazareto de Abaño.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La principal responsabilidad recaer&iacute;a en la Consejer&iacute;a de Cultura. Sirva como ejemplo la paralizaci&oacute;n que sufri&oacute; la publicaci&oacute;n del cat&aacute;logo monumental de Cantabria que iba a constar de siete vol&uacute;menes y solo se publicaron los tres primeros. Sin embargo, nos consta que hab&iacute;a documentaci&oacute;n recogida por profesores de la Universidad de Cantabria para haber podido continuar con la labor de dar a conocer toda la riqueza art&iacute;stica inventariada, parece ser que razones pol&iacute;ticas fueron la causa de su paralizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los problemas a tener en cuenta es la atomizaci&oacute;n en distintas sociedades regionales como es el caso de Cantur o la Sociedad Regional de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte, creadas para fomentar el turismo y la cultura pero cuyo fin parece m&aacute;s cercano a satisfacer intereses pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n municipal y sus concejal&iacute;as de Cultura han ayudado en muchos casos a acercar a la ciudadan&iacute;a los valores de sus pueblos y ciudades contando con fondos muy escasos para desarrollar esta funci&oacute;n, pero tambi&eacute;n es cierto que en algunos casos han priorizado otros intereses.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hay que se&ntilde;alar que la ciudadan&iacute;a, con nuestra actitud y nuestro voto, somos corresponsables de cuidar, respetar y divulgar la riqueza de un patrimonio que no nos pertenece, pero tenemos la obligaci&oacute;n de respetar y hacerlo respetar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/abandono-patrimonio-cantabria_132_12360310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jun 2025 17:44:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El abandono del patrimonio de Cantabria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Persiguiendo una pegatina: cuando la falta de memoria y de documentos impide explicar los procesos sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/persiguiendo-pegatina-falta-memoria-documentos-impide-explicar-procesos-sociales_132_12258701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0238d1d2-5855-4115-ad42-6ea7a8c4696f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Persiguiendo una pegatina: cuando la falta de memoria y de documentos impide explicar los procesos sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guarda todo lo que refleje la actividad del grupo al que perteneces. Algún día quizá ayude a entender por qué las cosas sucedieron de una manera y no de otra. Y no confíes en que "la nube" cumpla esa función. No lo hará. Lo perderás todo</p></div><p class="article-text">
        Si un grafiti es una irrupci&oacute;n de la escritura en un lugar no leg&iacute;timo, como dice la profesora Leila G&aacute;ndara en su libro titulado 'Graffiti', o como lo define el diccionario de la&nbsp;<a href="https://dle.rae.es/grafiti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RAE</a>, &ldquo;sin autorizaci&oacute;n en lugares p&uacute;blicos&rdquo;, &iquest;qu&eacute; es entonces una pegatina? Ese &ldquo;adhesivo peque&ntilde;o que lleva impreso un texto o una imagen&rdquo;, o ambas, nos permitimos a&ntilde;adir al diccionario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una pegatina es lo que te dan cuando vas a una manifestaci&oacute;n, cuando participas en tu asociaci&oacute;n de vecinos reivindicando alguna mejora para tu barrio. Tambi&eacute;n cuando promocionas el ocio del grupo al que perteneces, o cualquiera de los ejemplos que puedes recordar. Pero siempre como elemento portador de mensaje, reivindicaci&oacute;n o lema, que busca, en lo ef&iacute;mero de su soporte, trascender a los&nbsp;<em>media</em>, donde su mensaje nunca llegar&aacute;. Una pegatina refleja la actividad de un grupo, con una intencionalidad: es un documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablemos de pegatinas. En Desmemoriados llevamos m&aacute;s de diez a&ntilde;os empecinados en&nbsp;<a href="https://desmemoriados.org/project/archivo-digital-de-la-memoria-colectiva-de-cantabria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">digitalizar</a>&nbsp;para su conservaci&oacute;n aquella documentaci&oacute;n que puede ayudar a explicar procesos sociales del pasado siglo XX en Cantabria y que por su&nbsp;<em>peque&ntilde;ez</em>&nbsp;todav&iacute;a no han sido tenidos en cuenta, por lo que corren el riesgo de desaparecer, con lo que conlleva de p&eacute;rdida de informaci&oacute;n. Y pegatinas hemos recopilado unas cuantas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre que accedemos a las diferentes colecciones en las que se clasifican los fondos ya digitalizados una pegatina llama la atenci&oacute;n, una en concreto. No ha sido seleccionada por nosotros. Simplemente el sistema de archivo y posterior publicaci&oacute;n web, por alguna raz&oacute;n, la seleccion&oacute; en su d&iacute;a para que aparezca ah&iacute;, como representaci&oacute;n de la categor&iacute;a&nbsp;<em>ecologismo y&nbsp;</em>es la imagen que encabeza, adem&aacute;s, toda la categor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que tarde o temprano ten&iacute;a que ocurrir. Un d&iacute;a decidimos profundizar. Tirar del hilo que conecta la curiosidad con nuestro inter&eacute;s. Veamos:&nbsp;<a href="https://unican.h1.libnamic.com/s/Desmemoriados/item/73728" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Salvemos las marismas del As&oacute;n</em></a>. Firmada por el Grupo Ecologista Costa Esmeralda, GECE. Con un dibujo de Carlos de 1984 y un extra&ntilde;o texto, para ser una pegatina, donde aparece el&nbsp;<em>Excmo. Ayuntamiento de Laredo</em>.
    </p><p class="article-text">
        En el archivo municipal no tienen esa pegatina. Lo que s&iacute; tienen es una petici&oacute;n al alcalde de Laredo, realizada en agosto de 1986, para la paralizaci&oacute;n de unos rellenos en Colindres, en las marismas. Por cierto, el a&ntilde;o 1986 fue declarado&nbsp;<em>a&ntilde;o internacional para la protecci&oacute;n de las zonas h&uacute;medas</em>&nbsp;por la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza,&nbsp;<a href="https://iucn.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UICN</a>. El escrito en cuesti&oacute;n est&aacute; firmado por tres organizaciones: el colectivo ecologista Cuenca del As&oacute;n, GRUNAC de Castro Urdiales y nuestro GECE. La contestaci&oacute;n fue sencilla: Laredo no es Colindres.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, la atenci&oacute;n no la prestaremos al asunto del documento, sino al nuevo dato que aparece en el escrito: el sello de ese grupo&nbsp;<em>GECE</em>. Tambi&eacute;n aparece una direcci&oacute;n. Buen dato para seguir tirando del hilo. Y ah&iacute; se termina el hilo. M&aacute;s bien se corta. Nadie sabe nada de &eacute;l, porque era una persona, con nombre y apellidos, que no pondremos aqu&iacute;, pero que ya nadie recuerda en el vecindario. No podemos solicitar una entrevista para que contara las vicisitudes de ese grupo. &iquest;Qui&eacute;n fue Carlos? El autor del dibujo. &iquest;Cu&aacute;nto dur&oacute; ese grupo? &iquest;Por qu&eacute; se formaron? &iquest;Cu&aacute;ntos y qui&eacute;nes eran? Y ya puestos... &iquest;hicieron m&aacute;s pegatinas? 
    </p><p class="article-text">
        Buscando podemos encontrar un par de referencias a una Federaci&oacute;n Ecologista de la Zona Oriental, en el n&uacute;mero 5 de&nbsp;<a href="https://unican.h1.libnamic.com/files/original/3b96927ddd04a6047b424ba67ddcb5ce2899d056.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anjana</a>, pero las preguntas siguen sin poder responderse. Y releyendo nuestra propia reconstrucci&oacute;n de los or&iacute;genes del&nbsp;<a href="https://desmemoriados.org/oyambre-la-consolidacion-movimiento-ecologista-cantabria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento ecologista en Cantabria</a>&nbsp;no solo encontramos m&aacute;s pegatinas, sino el contexto de efervescencia reivindicativa, la creaci&oacute;n, fusi&oacute;n y desaparici&oacute;n de grupos diferentes, etc&eacute;tera. Pero no conseguimos avanzar. Es lo habitual en estos hilos, se cortan de forma abrupta. Y es imprescindible asumir el fracaso. Asumir la certeza de que no sabremos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Vale. Ahora volvamos al principio, las pegatinas.&nbsp;<a href="https://ojs.ehu.eus/index.php/Bidebarrieta/article/download/18472/16267" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feli Sanz</a>, siendo directora de la biblioteca de Bidebarrieta escrib&iacute;a sobre el proyecto de un archivo documental del movimiento ciudadano de Bilbao:&nbsp;&ldquo;Estos movimientos ciudadanos, en definitiva, han formado parte de la historia de la ciudad y, por tanto, toda la documentaci&oacute;n producida por ellos o en torno a ellos -libros, revistas, boletines, folletos, carteles, fotograf&iacute;as, etc., constituye una fuente de valor inestimable para el estudio de la historia local, para los investigadores y para los ciudadanos en general. Sin embargo, gran parte de esa producci&oacute;n no ha sido recogida de forma sistem&aacute;tica y corremos el grave riesgo de perderla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto lo tenemos claro, pero habla de tipos de documentos en su detalle, sobre los que no reparamos en cuanto a su valor documental, y no solo hablamos de pegatinas: libros de contabilidad, folletos, pasquines, carteles, chapas, fotograf&iacute;as... que nos resultan dif&iacute;ciles de recopilar en estos movimientos ciudadanos, asociaciones, grupos o como quieran denominarlo las personas que sobre ellos estudian. Y son imprescindibles para no perder esa parte de la historia. En ocasiones, la &uacute;nica evidencia de su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Los archivos de este tipo de tem&aacute;ticas sociales tienen claro, tenemos clara, la importancia de estas tipolog&iacute;as documentales&nbsp;<em>marginales</em>. Carlos Traves&iacute; de Diego, al hablar del&nbsp;<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7026714" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo General de Castilla y Le&oacute;n</a>, recuerda c&oacute;mo, en la Transici&oacute;n, como ahora, las pegatinas eran transmisoras de posiciones pol&iacute;ticas. Este valor documental del que estamos hablando. Y nos cuenta el caso de un afiliado a CCOO que desde el a&ntilde;o 1984 se dedic&oacute; a recopilar pegatinas, puesto que pens&oacute; que en alg&uacute;n momento servir&iacute;an para documentar una historia. Una especie de literatura ef&iacute;mera, como los grafitis, que no se guardar&iacute;a en ning&uacute;n sitio sin ese concurso individual de una persona en concreto. Sin ellas, &iquest;c&oacute;mo se contar&iacute;a esa parte de la historia?
    </p><p class="article-text">
        Recientemente se ha creado el Archivo de la Democracia Riojana,&nbsp;<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8530586" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ADRI</a>, y comparte este objetivo mediante la preservaci&oacute;n documental, y las pegatinas ocupan un especial inter&eacute;s para su recopilaci&oacute;n y conservaci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n los documentos sonoros, audiovisuales, etc. Toda esta recopilaci&oacute;n documental para ayudar a las personas que tengan preguntas que hacerse, y quieran encontrar respuestas a partir de evidencias. Certezas documentales, no especulaciones u opiniones. Elena Castro,&nbsp;<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8296627" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historias con-tacto</a>, cuenta ese inter&eacute;s de investigadora y ese acercamiento al&nbsp;<em>grupo social</em>&nbsp;que se estudia a trav&eacute;s de esos documentos:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De hecho, no me siento del todo conectada al archivo hasta que no conozco sus documentos m&aacute;s &iacute;ntimos: las cartas de amor, las entradas de los diarios, las chapas, las pegatinas de colectivos, los lemas de manifestaciones, las camisetas, los carteles, las cartas de bares de lesbianas, los objetos cotidianos que me acercan estas historias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que incluso las pegatinas han de ser tratadas con la reverencia con la que tratamos a otros documentos a los que les damos un valor intr&iacute;nseco superior, solo por su forma o soporte. Pero tambi&eacute;n podemos terminar dotando a objetos de ese valor documental, si las circunstancias lo exigen o propician. 
    </p><p class="article-text">
        Invocando un m&eacute;todo arqueol&oacute;gico, como usamos el archiv&iacute;stico, las cosas pueden contarnos cosas no escritas por nadie. Pueden corroborar lo que alguien ha contado convirti&eacute;ndose en verdaderos documentos que estamos obligados a preservar. Esther L&oacute;pez, en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/arte-invocar-memoria-desenmaranar-madeja-tiempo_132_11329628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El arte de invocar la memoria</a>, cuenta perfectamente esta funci&oacute;n de determinados objetos. Y ahora, puede que entendamos la importancia de los hallados en la cueva que sirvi&oacute; de refugio a la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/arte-invocar-memoria-desenmaranar-madeja-tiempo_132_11329628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brigada Machado</a>. Un hito que permitir&aacute; documentar y as&iacute; mejorar, completar, corroborar, la historia que ya sabemos.
    </p><p class="article-text">
        Quien guarda halla, y esa es la funci&oacute;n de los archivos: guardar. Guarda todo lo que refleje la actividad del grupo al que perteneces. Alg&uacute;n d&iacute;a quiz&aacute; ayude a entender por qu&eacute; las cosas sucedieron de una manera y no de otra. Y no conf&iacute;es en que &ldquo;la nube&rdquo; cumpla esa funci&oacute;n. No lo har&aacute;. Lo perder&aacute;s todo. No habr&aacute;s existido, y tu reivindicaci&oacute;n tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/persiguiendo-pegatina-falta-memoria-documentos-impide-explicar-procesos-sociales_132_12258701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 May 2025 04:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Persiguiendo una pegatina: cuando la falta de memoria y de documentos impide explicar los procesos sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia personal detrás de una carta 87 años después: recuerdos y conjeturas de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/historia-personal-detras-carta-87-anos-despues-recuerdos-conjeturas-guerra-civil_132_12185689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03419d74-7c2b-4cde-b4d9-1fec87a73a2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114830.jpg" width="1666" height="937" alt="La historia personal detrás de una carta 87 años después: recuerdos y conjeturas de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La memoria detrás de las vicisitudes de un abuelo en una lejana fecha de abril de 1938 y los difusos y escasísimos pormenores de aquellos días que quedan en el recuerdo familiar de su nieto</p></div><p class="article-text">
        En esta historia lo &uacute;nico que es cierto, por palpable, es la carta. Por ella han pasado algunos d&iacute;as menos de 87 a&ntilde;os. Por tanto, es una venerable anciana, con su tono amarillento, con sus arrugas y con las se&ntilde;ales, tan ciertas como real es la carta, de una decrepitud mal admitida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No esperen los lectores habituales de estas cr&oacute;nicas desmemoriadas esa inflexi&oacute;n ligeramente acad&eacute;mica, esa sucesi&oacute;n de datos firmes y cre&iacute;bles que van confeccionando el traje de la verosimilitud, tan propio de cualquier estudio historiogr&aacute;fico que se precie. Ni siquiera esperen esa asepsia en la que se sit&uacute;a el narrador para no caer en lo personal, para no inmiscuirse en demas&iacute;a en lo narrado. No. Aqu&iacute; estamos hablando de memoria, recordando de memoria; estamos hilvanando las finas y fr&aacute;giles costuras que unen las evocaciones de una madre ya fallecida con ese vaho en el cristal que son los cuentos antiguos de infancia pobre que guarda en un rinc&oacute;n de su cerebro un hijo en los &uacute;ltimos tramos ya de su madurez.
    </p><p class="article-text">
        Estamos, en definitiva, hablando de dos memorias m&aacute;s o menos encadenadas, pero completamente fragmentarias: las que unen las vicisitudes del abuelo en una lejana fecha de abril de 1938 con los difusos y escas&iacute;simos pormenores de aquellos d&iacute;as que quedan en la memoria familiar del nieto.
    </p><p class="article-text">
        El abuelo nunca hablaba de la guerra. Al menos nunca le hablaba de la guerra al nieto adolescente. El abuelo era m&aacute;s de silencios. O, en todo caso, de peque&ntilde;as interlocuciones en las que se entremezclaba la &eacute;poca de sallar las patatas con el momento de ir a segar los prados, o de arrear las vacas al bebedero. No obstante, el abuelo muri&oacute; hace bastantes a&ntilde;os y es posible que sus temas de conversaci&oacute;n favoritos se hayan ido muriendo paulatinamente con &eacute;l. Al menos en los recuerdos de su nieto mayor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La que s&iacute; hablaba m&aacute;s era su hija. O sea, mi madre.
    </p><p class="article-text">
        La recuerdo a ella sentada a la estrecha mesa de la cocina de la casa en la que viv&iacute;amos, quinto piso de barrio obrero de aluvi&oacute;n, escuchando 'Simplemente Mar&iacute;a', la radionovela del momento, o los consejos rancios de una tal Se&ntilde;ora Elena Francis, estrictamente dirigidos al p&uacute;blico femenino de la &eacute;poca. Pero sobre todo la recuerdo, quiz&aacute; porque era el rato que m&aacute;s nos gustaba a los dos, atenta a un programa de la radio local en el que los oyentes dedicaban canciones a sus familiares y amigos en el d&iacute;a de sus cumplea&ntilde;os o de sus santos. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; era cuando, casi diariamente, alguien, vaya usted a saber por qu&eacute;, solicitaba el 'Corrido de Juan Bedoya', una canci&oacute;n que deb&iacute;a estar de moda entonces y que refer&iacute;a el crimen de un &ldquo;cuate&rdquo; mexicano de poco lustre que nada ten&iacute;a que ver con nosotros, pero que para los c&aacute;ntabros de entonces parec&iacute;a tener un especial significado. Tal vez es que tra&iacute;a a cuento en las mentes del paisanaje -o quiz&aacute; era una especie de rebelde contrase&ntilde;a con la intenci&oacute;n de no olvidar- el final legendario, unos a&ntilde;os antes, de Juan&iacute;n y de Bedoya, los &uacute;ltimos guerrilleros de la comarca de Li&eacute;bana. Mi madre, entonces, cuando acababa la canci&oacute;n, me contaba a media voz y con tono de misterio los pocos detalles que trascend&iacute;an de sus vidas y sus muertes en aquellos a&ntilde;os oscuros. Era un poco novelera mi madre. Aunque ahora que lo pienso, quiz&aacute; yo, &aacute;vido de sus fabulaciones, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Era despu&eacute;s, en el momento en que el clima se pon&iacute;a apto para las confidencias y para las historias cercanas, mientras se fre&iacute;an los bocartes o se guisaban los caricos para el d&iacute;a siguiente, cuando mi madre contaba sobre el pueblo y sobre la familia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su padre, es decir, mi abuelo, hab&iacute;a nacido alrededor de 1910. Algunos de sus hermanos, no todos, marcharon muy j&oacute;venes a hacer las Am&eacute;ricas, se radicaron en el estado de Florida y no regresaron jam&aacute;s. Pero mi abuelo no. &Eacute;l se qued&oacute; en el pueblo y fue agricultor toda su vida. O casi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi madre naci&oacute; en 1936. La guerra hab&iacute;a empezado justo tres meses antes. Nunca me explic&oacute; si para entonces mi abuelo ya se hab&iacute;a ido a defender el Frente Norte. Tampoco s&eacute; por qu&eacute; fue. Si obligado por las circunstancias y, en su caso, por el Gobierno legal de la Rep&uacute;blica, como fueron tantos en uno u otro bando, o si hab&iacute;a ciertamente una conciencia ideol&oacute;gica o leal que le hizo marchar. La &uacute;nica vez que consegu&iacute; hablar con &eacute;l al respecto no se extendi&oacute; mucho. Era el comienzo de la Transici&oacute;n y hab&iacute;a vuelto la democracia, pero los de mi edad apenas ten&iacute;amos noci&oacute;n de lo que era y ellos hab&iacute;an olvidado pr&aacute;cticamente para qu&eacute; serv&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que no consegu&iacute; arrancarle datos concretos, m&aacute;s por mi inexperiencia y desconocimiento que por su falta de inter&eacute;s. Ni d&oacute;nde hab&iacute;a estado, ni en qu&eacute; batall&oacute;n, ni cu&aacute;ndo hab&iacute;a ca&iacute;do prisionero. Solamente se extendi&oacute; un poco m&aacute;s para decirme con much&iacute;sima iron&iacute;a que no pensara que yo hab&iacute;a sido el primero de la familia en ir a la universidad. Que &eacute;l hab&iacute;a estado antes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; me enter&eacute; de que su primer destino como preso de la dictadura hab&iacute;a sido el campo de concentraci&oacute;n que se habilit&oacute; en Vizcaya, tras los muros de la Universidad de Deusto. Y nada m&aacute;s. Nada m&aacute;s. El resto de las pocas cosas que a lo largo del tiempo consegu&iacute; averiguar se lo debo a mi madre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella me cont&oacute;, sin especificar, que en su periplo carcelario como prisionero de guerra el abuelo vag&oacute; por otros lugares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La carta, esa carta que aparece entre los papeles de mi madre cuando ella fallece, al menos indica dos m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de continuar, vamos a detenernos por un momento en esa carta, verdadera protagonista de este tortuoso ejercicio de memoria.&nbsp;
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            <span class="title">
                Carta.                            </span>
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        El encabezamiento de la misma es un membrete, elegante y de enormes proporciones (ocupa casi la mitad de la cuartilla), de una f&aacute;brica y comercio de muebles con oficinas y almacenes en distintas poblaciones de la cuenca minera de Asturias (La Felguera, Sama de Langreo y Mieres). Tambi&eacute;n aparece el nombre del propietario de la f&aacute;brica que es, a su vez, el firmante de la carta: Arturo Ezama. Hago una b&uacute;squeda en internet y compruebo con cierta sorpresa que esa empresa de muebles sigue existiendo. Incluso publicita su antig&uuml;edad en el ramo (130 a&ntilde;os en el mundo del mueble).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s abajo figura la fecha de env&iacute;o: 5 de abril de 1938. Y tampoco pod&iacute;a faltar en tiempo de guerra la referencia al comienzo de la misma con aires victoriosos: 2&ordm; a&ntilde;o triunfal. Para entonces ya hab&iacute;a ca&iacute;do todo el Frente Norte y la contienda continuaba por otras latitudes de la pen&iacute;nsula.
    </p><p class="article-text">
        A la misma altura que la fecha aparece estampada con t&iacute;pica tinta azul la efigie de Francisco Franco con gorro cuartelero (denominado de forma castiza como chapiri), que se har&iacute;a usual durante una &eacute;poca en todo tipo de documentos, e incluso en fachadas de edificios, como antecedente sempiterno de su presencia en la vida de este pa&iacute;s durante decenas de a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La carta se remite a mi abuelo &Aacute;ngel, natural y vecino de Escalante. Sin embargo, no est&aacute; dirigida a esta localidad del oriente de la entonces provincia de Santander, sino a la ciudad (o a la provincia) de Orense. En la misiva se menciona tambi&eacute;n la localidad de Castropol, enclave costero asturiano en el l&iacute;mite con la provincia de Lugo. Lo cual nos da pistas, someras, eso s&iacute;, del trayecto que su vida militar sigui&oacute; desde que fue derrotada la resistencia del ej&eacute;rcito leal a la Rep&uacute;blica en la Cordillera Cant&aacute;brica, en el l&iacute;mite con la provincia de Burgos, hasta su regreso a casa varios a&ntilde;os despu&eacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A este respecto contaba mi madre que ella recordaba perfectamente el d&iacute;a en que fue bautizada. Tendr&iacute;a m&aacute;s o menos cinco o seis a&ntilde;os, caminaba sola, y con cara de asco le dijo alguna inconveniencia al cura cuando, dentro del ritual, este le puso sal en los labios. Todo ello debido a que su madre, mi abuela, se neg&oacute; a que se bautizara a la primog&eacute;nita antes de que su marido volviera de la guerra. Esto, calculando, debi&oacute; producirse hacia 1941 o 1942. Para entonces mi abuelo sumaba al tiempo en el frente, el de su peregrinaci&oacute;n por campos de concentraci&oacute;n y batallones de trabajo m&aacute;s el tiempo de lo que se dio por llamar &ldquo;la mili de Franco&rdquo;, que afect&oacute; a muchos soldados republicanos y que sol&iacute;a durar aproximadamente tres a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, volvamos a la carta. En la localidad de Castropol, que se menciona en la misma, existi&oacute; desde agosto de 1937 hasta febrero de 1943 un campo de concentraci&oacute;n formado por barracones a la orilla del mar, el de Arnao, que en su primera fase alberg&oacute; como prisioneros a soldados de la Rep&uacute;blica y posteriormente a familiares, enlaces y colaboradores de la guerrilla. Es muy probable, por tanto, que en el periplo del soldado &Aacute;ngel Haya Haya el campo de Arnao fuera una de sus estaciones, al menos hasta fechas anteriores al 17 de marzo de 1938, tal como se desprende de la carta que el se&ntilde;or Arturo Ezama le env&iacute;a desde La Felguera. 
    </p><p class="article-text">
        Su siguiente destino fue, siguiendo con la misiva, alg&uacute;n lugar indeterminado de la ciudad o de la provincia de Orense. Del mismo modo que, siguiendo con las cavilaciones, antes del campo de Arnao pudo encontrarse detenido de forma transitoria en alg&uacute;n espacio habilitado dentro del &aacute;rea de influencia de La Felguera o de&nbsp;Sama de Langreo, donde pudo conocer quiz&aacute; a la familia Ezama.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del contenido de la carta es posible extraer rasgos de la naturaleza educada y amable de Arturo Ezama, pero es dif&iacute;cil, desde el muro insalvable del tiempo pasado, llegar m&aacute;s all&aacute; y muchas preguntas, demasiadas, se quedan en el aire. &iquest;C&oacute;mo se conocieron? &iquest;Qu&eacute; tipo de relaci&oacute;n se entabl&oacute; con la familia Ezama para que el remitente le enviara a mi abuelo recuerdos de su esposa y de los ni&ntilde;os? &iquest;Qui&eacute;n era Roque, el compa&ntilde;ero de mi abuelo, y qu&eacute; fue de &eacute;l? &iquest;Era posible que en tiempos de guerra se pudiera establecer alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n amistosa entre un prisionero combatiente de la Rep&uacute;blica y una familia perteneciente, presumiblemente, a la burgues&iacute;a asturiana? &iquest;Estaremos en nuestras conjeturas completamente desencaminados?
    </p><p class="article-text">
        Una de las historias que mi madre me contaba en mi adolescencia era que mi abuelo, estando preso en alg&uacute;n lugar, desde una ventana ve&iacute;a pasar todos los d&iacute;as a una chiquilla camino de la escuela o de su casa y que en una de esas ocasiones se anim&oacute; a tirar un papelito, una especie de S.O.S., dando su nombre y el de un compa&ntilde;ero y solicitando ayuda, alg&uacute;n tipo de provisi&oacute;n que les permitiera sobrellevar de mejor manera la carente alimentaci&oacute;n a la que se encontraban sometidos. En el cuento, la ni&ntilde;a recogi&oacute; el mensaje y a partir de unos d&iacute;as despu&eacute;s, alguien les hizo llegar de forma reiterada una cantidad suficiente de v&iacute;veres como para subsistir en aquellos d&iacute;as con cierta largueza.
    </p><p class="article-text">
        He de reconocer que a m&iacute;, entonces y durante mucho tiempo despu&eacute;s, esta narraci&oacute;n me sonaba a f&aacute;bula, a romance de caballeros o de princesas atrapadas en una torre por un ogro o por un padre en exceso celoso. Patra&ntilde;as de un Segismundo so&ntilde;ador.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me hablaba mi madre, quiz&aacute; otra leyenda, del miedo que, seg&uacute;n le contaba, atenazaba a mi abuelo en aquellos lugares de amargura y soledad cuando en muchas jornadas, casi siempre al anochecer, llamaban a voz en grito a algunos de sus compa&ntilde;eros de encierro. Gente que sal&iacute;a misteriosamente, y sin apenas despedida, por la puerta de las celdas para no volver.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ninguno de los que me transmitieron lo relatado, ni mi abuelo ni mi madre, que de alg&uacute;n modo fue mi memoria de las cosas no vividas, est&aacute;n entre nosotros. Son el humo de la Historia. Y, por tanto, mi memoria es ya solamente este retazo viejo de papel que habla, entre l&iacute;neas, de unos tiempos que &uacute;nicamente supongo. Tiempos de desdicha y de fatigas que tal como acostumbraba a decir &eacute;l, con much&iacute;sima sorna en algunas ocasiones, pod&iacute;an ser verdad y no haber ocurrido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/historia-personal-detras-carta-87-anos-despues-recuerdos-conjeturas-guerra-civil_132_12185689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 20:29:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia personal detrás de una carta 87 años después: recuerdos y conjeturas de la Guerra Civil]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Tejerina, la primera mujer elegida democráticamente como concejala en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/isabel-tejerina-primera-mujer-elegida-democraticamente-concejala-santander_132_12085754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c7892b7-7370-4d81-9973-ad4ef883fb39_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112336.jpg" width="1370" height="771" alt="Isabel Tejerina, la primera mujer elegida democráticamente como concejala en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fragilidad de una democracia surgida de un proceso de transición política imperfecto e incompleto se reveló a lo largo de su accidentado mandato y culminó en 1982 con su expulsión del cargo, acordado por mayoría tras ser condenada por intentar paralizar un desahucio</p><p class="subtitle">Perfil - Muere Isabel Tejerina: la mujer que plantó cara a la dictadura desde las aulas y el salón de plenos</p></div><p class="article-text">
        Isabel Tejerina form&oacute; parte de la primera Corporaci&oacute;n local constituida en Santander despu&eacute;s de la dictadura, tras las elecciones municipales celebradas el 3 de abril de 1979, lo que la convirti&oacute; en la primera mujer concejala elegida democr&aacute;ticamente en la ciudad, dado que Mar&iacute;a Josefa P&eacute;rez Vega accedi&oacute; a una concejal&iacute;a en el Ayuntamiento de Santander por el tercio familiar en 1970, en plena dictadura. La fragilidad de una democracia surgida de un proceso de transici&oacute;n pol&iacute;tica imperfecto e incompleto se revel&oacute; a lo largo de su accidentado mandato y culmin&oacute; con su expulsi&oacute;n del cargo, acordado por mayor&iacute;a en la sesi&oacute;n del Pleno de 2 de septiembre de 1982.
    </p><p class="article-text">
        El relato de su trayectoria comienza antes, el d&iacute;a 19 de abril de 1979, con la celebraci&oacute;n de la sesi&oacute;n constituyente de la Corporaci&oacute;n Municipal de Santander, tras las primeras elecciones municipales celebradas, el 3 de abril, tras 40 a&ntilde;os de dictadura. Fue un acontecimiento hist&oacute;rico que gener&oacute; una gran expectaci&oacute;n y convoc&oacute; a un buen n&uacute;mero de ciudadanos que se acercaron al Ayuntamiento que se encontraba, como recogi&oacute; literalmente el acta de la sesi&oacute;n, &ldquo;repleto de p&uacute;blico que ocupa los pasillos y las escaleras, al no poder tener acceso al interior&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un hecho esperanzador e ilusionante en una democracia reci&eacute;n estrenada, result&oacute; sin embargo ser la g&eacute;nesis de un mandato plagado de irregularidades y despotismo, que ocasion&oacute; un enorme desamparo en la ciudadan&iacute;a de Santander, especialmente entre los menos favorecidos. <a href="https://desmemoriados.org/hormaechea-un-sultan-entre-el-barro-y-el-asfalto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Hormaechea Caz&oacute;n</a> fue nombrado en esta sesi&oacute;n alcalde de Santander, a pesar de no haber obtenido el mayor n&uacute;mero de votos de los concejales reci&eacute;n elegidos. El acta del pleno recoge que el representante del PSOE, Jes&uacute;s Cabez&oacute;n Alonso, fue el candidato m&aacute;s votado con diez apoyos, uno m&aacute;s que Juan Hormaechea, aunque no lleg&oacute; a los 14 necesarios para obtener la mayor&iacute;a. Su elecci&oacute;n se debi&oacute; a encabezar la lista m&aacute;s votada, la de UCD. 
    </p><p class="article-text">
        Isabel Tejerina, representaba como concejala al Partido del Trabajo de Cantabria (PTC) y form&oacute; parte de una oposici&oacute;n de izquierdas muy minoritaria, junto con los representantes del Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE) Mart&iacute;n Silv&aacute;n Delgado y Jos&eacute; Ram&oacute;n Saiz Viadero, cuyos planteamientos en algunas ocasiones conflu&iacute;an y en otras muchas se mostraban discrepantes. Esto le llev&oacute; a sentirse muy sola e incomprendida en el Ayuntamiento, como ella misma cont&oacute; en una entrevista realizada el 27 de agosto de 2019: &ldquo;Yo estuve muy sola en el Ayuntamiento porque no hubo ning&uacute;n pacto de izquierdas para hacer realmente una pol&iacute;tica progresista entre los partidos. PSOE y PCE estaban m&aacute;s al consenso, estaban m&aacute;s a sacar alguna cosilla. Que algunas cosas votamos juntos, pero la mayor&iacute;a de las veces yo estaba bastante sola&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.&#8233;
    </p><p class="article-text">
        Las l&iacute;neas maestras de la pol&iacute;tica local que Isabel Tejerina defendi&oacute; en todas sus actuaciones se encaminaban a lograr una mayor igualdad entre los ciudadanos y justicia social. Persigui&oacute; sin aliento la mejora de las condiciones de vida de la ciudad y sus habitantes, incidiendo en los barrios con mayores necesidades, as&iacute; como la defensa de una mayor participaci&oacute;n de los ciudadanos en las pol&iacute;ticas locales. Las pol&iacute;ticas de vivienda fueron su principal motivo de lucha, en la que cont&oacute; siempre con el apoyo de su partido, el PTC y de AFEVIC (Asociaci&oacute;n de Afectados por la Vivienda en Cantabria), a trav&eacute;s su representante Vidal P&eacute;rez Bahillo; y a su vez la causa de su expulsi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Las líneas maestras de la política local que Isabel Tejerina defendió en todas sus actuaciones se encaminaban a lograr una mayor igualdad entre los ciudadanos. Persiguió sin aliento la mejora de las condiciones de vida de la ciudad y sus habitantes, incidiendo en los barrios con mayores necesidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El primer conflicto al que se tuvo que enfrentar como concejala fue el del inminente desalojo y derribo del poblado 'Canda Land&aacute;buru', popularmente conocido como &ldquo;las casucas&rdquo; de La Albericia, que hab&iacute;an sido construidas para dar cobijo a las personas que hab&iacute;an perdido sus viviendas en el incendio de Santander en 1941. La anterior Corporaci&oacute;n local hab&iacute;a cedido los terrenos en los que se ubicaba el poblado a una empresa constructora, ZAFER, S.A., a cambio de un n&uacute;mero de viviendas sociales (80), que result&oacute; ser absolutamente insuficiente para cubrir las necesidades de todos los afectados (156) y cuyo precio estaba fuera de sus posibilidades econ&oacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos de las casucas se negaron al desalojo hasta ver satisfechas sus pretensiones de conseguir para todos una vivienda digna a un precio asequible. Y para ello solicitaron la ayuda de Isabel Tejerina. En el mes de mayo de 1979 tuvieron lugar varias asambleas de los vecinos, a las que acudieron Isabel y Vidal, y una concentraci&oacute;n de apoyo convocada por el PTC y la Organizaci&oacute;n Revolucionaria del Trabajo (ORT), con los que se logr&oacute; que se solicitara la celebraci&oacute;n de un pleno extraordinario para tratar este tema en profundidad, moci&oacute;n que firmaron los concejales del PTC, PCE, PSOE y PRC. En el pleno, que tuvo lugar el 7 de junio, Isabel Tejerina y Ram&oacute;n Saiz Viadero defendieron que se adoptara una soluci&oacute;n en bloque para todos los afectados de las casucas. Isabel Tejerina, adem&aacute;s, propuso que, dado que las 80 viviendas que ZAFER iba a construir eran insuficientes, se acordara la adjudicaci&oacute;n prioritaria de las 216 viviendas sociales que el MOPU ten&iacute;a proyectado construir en Cazo&ntilde;a. El pleno acord&oacute; por unanimidad destinar todas las viviendas disponibles a solucionar este problema, aunque no se concret&oacute; el modo de llevarlo a efecto.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de viviendas sociales fue un tema recurrente y causa de numerosas controversias durante los primeros a&ntilde;os del primer mandato democr&aacute;tico municipal. Santander, como muchas otras ciudades del pa&iacute;s, experiment&oacute; un enorme y desordenado crecimiento urbano, derivado del desarrollismo de los a&ntilde;os 60 y los consiguientes movimientos migratorios del campo a la ciudad, que dio lugar a un grave problema de vivienda y servicios urban&iacute;sticos esenciales. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad de acceder a una vivienda digna por carecer de los medios econ&oacute;micos necesarios, el chabolismo se convirti&oacute; en la &uacute;nica opci&oacute;n para muchas familias. La soluci&oacute;n deb&iacute;a venir de la mano del Estado, a trav&eacute;s del Ministerio de Obras P&uacute;blicas y Urbanismo (MOPU) y las corporaciones locales. En el caso del Ayuntamiento de Santander exist&iacute;a un compromiso de cesi&oacute;n de terrenos municipales al MOPU para que construyese viviendas sociales a un coste que resultase asequible para las personas en peor situaci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        A este fin, en el pleno ordinario de 4 de octubre de 1979 se aprob&oacute; una moci&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Servicios Sociales, de la que Isabel Tejerina era vocal, para destinar terrenos urbanizables de Cazo&ntilde;a y La Albericia a la construcci&oacute;n de unas 3.000 viviendas sociales, con lo que se solucionar&iacute;a el grave problema de vivienda del municipio, y propuso igualmente la elaboraci&oacute;n de un censo de necesidades de viviendas sociales, en la que deber&iacute;an participar los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los miembros de la Corporaci&oacute;n estaban de acuerdo en la necesidad de construir viviendas sociales, pero se discrepaba en el modo de hacerlo. En el pleno ordinario de 17 de abril de 1980 volvi&oacute; a discutirse este tema en relaci&oacute;n a un proyecto para construir unas 2.000 viviendas de protecci&oacute;n oficial en el Cierro del Alisal. Hab&iacute;a dos posturas muy claras sobre la mesa. La primera, promover viviendas m&aacute;s econ&oacute;micas en promoci&oacute;n directa o a trav&eacute;s del MOPU, que ofrec&iacute;an mejores condiciones a las familias con menos ingresos, postura defendida por Isabel Tejerina y los concejales de PCE, Mart&iacute;n Silv&aacute;n y Jos&eacute; Ram&oacute;n Saiz Viadero. La segunda, la promoci&oacute;n de suelo urbano para construir viviendas de protecci&oacute;n oficial, un sistema que impon&iacute;a precios mucho m&aacute;s altos y peores condiciones de financiaci&oacute;n, pero que beneficiaba a las empresas constructoras al darles m&aacute;s margen de beneficio, opci&oacute;n defendida por UCD y que finamente result&oacute; ser aprobada por mayor&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En el pleno de 5 de marzo de 1981 se aprob&oacute; una moci&oacute;n para sacar a subasta la cesi&oacute;n de un solar en La Albericia, propiedad del Ayuntamiento, para la construcci&oacute;n de viviendas sociales, a lo que se opuso Isabel Tejerina y los concejales del PCE por entender que el sistema de subasta encarecer&iacute;a el precio de las viviendas haci&eacute;ndolas inaccesibles para la mayor&iacute;a de los trabajadores. El alcalde mencion&oacute; que iba a mantener contactos con varias empresas constructoras y que ya ten&iacute;a una propuesta de la constructora L&oacute;pez Pablo. Parece que el alcalde ya hab&iacute;a tomado una decisi&oacute;n y comenzado las gestiones para ejecutarla, antes de que la cuesti&oacute;n fuera sometida al Pleno, lo que reflejaba su baja estima por los procesos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Hubo otros muchos frentes en los que Isabel Tejerina estuvo en liza con el alcalde, como la subida desorbitada de las tasas municipales, la imposici&oacute;n de contribuciones especiales a los ciudadanos para los financiar los servicios en los barrios m&aacute;s pobres, la oposici&oacute;n a la propuesta para que se concediera al rey Juan Carlos el Premio Nobel de la Paz -en la que se qued&oacute; absolutamente sola y que provoc&oacute; que sus declaraciones fueran llevadas por el gobernador civil al Ministerio Fiscal por entender aquel que pod&iacute;an ser constitutivas de delito-, la compra de los campos del Racing, la adjudicaci&oacute;n directa de determinadas obras o&nbsp;la aprobaci&oacute;n de los presupuestos municipales de 1982 por el terrible endeudamiento al que hab&iacute;a llevado a la ciudad la mala gesti&oacute;n econ&oacute;mica municipal. 
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar las malas formas y los insultos proferidos por el alcalde hacia ella, algunos de los cuales se pueden leer en el acta del pleno de 6 de noviembre de 1980, que reproducimos literalmente tal y como aparecen en dicha acta: &ldquo;La considero a usted una persona totalmente indeseable, una persona totalmente irresponsable, totalmente carente de ning&uacute;n sentido de la dignidad y totalmente carente de la categor&iacute;a para representar aqu&iacute; a nadie de Santander&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Isabel Tejerina fue una fiel defensora de los sectores más castigados de la población. Y estar al lado del más débil defendiendo sus derechos la llevó hasta los tribunales y puso fin a su mandato de concejala de Santander</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se puede decir que Isabel Tejerina fue una fiel defensora de los sectores m&aacute;s castigados de la poblaci&oacute;n. Y estar al lado del m&aacute;s d&eacute;bil defendiendo sus derechos la llev&oacute; hasta los tribunales y puso fin a su mandato de concejala de Santander. El d&iacute;a 24 de septiembre de 1979 la Polic&iacute;a Nacional ejecut&oacute; el desalojo de Pedro Cruz Mart&iacute;nez, su esposa y sus tres hijos de la vivienda que ocupaban en el Grupo Santos M&aacute;rtires en la calle Cervantes de Santander, un piso de protecci&oacute;n oficial que llevaba ocho a&ntilde;os vac&iacute;o y abandonado por sus propietarios, lo que supon&iacute;a un flagrante incumplimiento de la normativa sobre viviendas protegidas. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez desalojada la vivienda, acudieron, en apoyo de la familia Cruz, Isabel Tejerina, Vidal P&eacute;rez Bahillo y otros activistas del PTC y AFEVIC, que ocuparon de nuevo el piso como medida de presi&oacute;n, en un acto de desobediencia civil. En el exterior de la vivienda tuvo lugar una concentraci&oacute;n de protesta que hab&iacute;a sido convocada previamente por AFEVIC. La polic&iacute;a reaccion&oacute; con violencia; un total de 18 polic&iacute;as nacionales sacaron por la fuerza y detuvieron a los ocupantes, entre ellos Isabel Tejerina, y a algunos manifestantes, que fueron puestos a disposici&oacute;n judicial; tres de ellos, F&eacute;lix Churiaque, secretario General del PTC, Vidal P&eacute;rez Bahillo de AFEVIC y el ocupante de la vivienda Pedro Cruz, pasaron tres d&iacute;as en la Prisi&oacute;n Provincial en r&eacute;gimen de incomunicaci&oacute;n.
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                Manifiesto contra el procesamiento de los participantes en la ocupación del piso que posteriormente fue utilizado por el alcalde de Santander como excusa para retira el acta de concejala de Isabel Tejerina.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Isabel Tejerina fue condenada por la Audiencia Provincial en sentencia de 25 de mayo de 1981 por los delitos de desacato y resistencia a la autoridad a tres meses de arresto mayor y 20.000 pesetas de multa, y a las penas accesorias de suspensi&oacute;n de cargo p&uacute;blico, profesi&oacute;n y sufragio, mientras durase la condena; sentencia que devino firme el 19 de noviembre de 1981. Haciendo una interpretaci&oacute;n torticera de la ley, el alcalde consider&oacute; que el pleno de la Corporaci&oacute;n, recurriendo a la f&oacute;rmula de &ldquo;darse por enterado&rdquo; de la sentencia, pod&iacute;a declarar la incompatibilidad de Isabel Tejerina con el cargo de concejala y en consecuencia cesarla en el mismo. De tal forma que incluy&oacute; la propuesta de cese en el orden del d&iacute;a del pleno de 2 de septiembre de 1982, el &uacute;ltimo al que acudi&oacute; Isabel Tejerina, que se defendi&oacute; con argumentos de peso, como consta en estas palabras que se recogieron en el acta de la sesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Afirma que la Ley que la ha condenado a ella est&aacute; sujeta a transformaci&oacute;n y de hecho se han producido ya sentencias absolutorias a ocupantes de viviendas. Cree que su actuaci&oacute;n en la ocupaci&oacute;n de la vivienda lo merec&iacute;a y hasta lo exig&iacute;a, y que no tiene dolor de coraz&oacute;n ni prop&oacute;sito de enmienda. Defiende que las cosas tienen que modificarse y paga gustosamente el precio pol&iacute;tico de su posible cese como concejala por ese hecho. Manifiesta su absoluto rechazo al procedimiento seguido y a la misma Ley que elimina de las instituciones a un representante del pueblo como consecuencia de una acci&oacute;n pol&iacute;tica [&hellip;] Si deciden mi cese, saldr&eacute; con la cabeza bien alta a nivel personal, no me siento derrotada, humillada ni ofendida. Mi salida del Ayuntamiento supone mi retirada de la pol&iacute;tica, quiz&aacute; provisional, porque mantenga la esperanza de que las cosas han de variar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cese fue votado y aprobado por mayor&iacute;a, con la oposici&oacute;n de los concejales del PSOE, PCE, PRC y de la propia Isabel Tejerina, y con la desaprobaci&oacute;n del numeroso p&uacute;blico asistente al pleno que durante toda la sesi&oacute;n mostr&oacute; su desacuerdo con gritos, silbidos y protestas. El alcalde orden&oacute; el desalojo de la sala y ante la negativa ciudadana, requiri&oacute; a la Polic&iacute;a Local  que lo hiciera por la fuerza. &iquest;A qu&eacute; nos recuerda esta forma de proceder? Tal y como se recoge en el acta del pleno, se produjeron &ldquo;actos de violencia, empujones y gritos, quedando finalmente despejado el recinto de p&uacute;blico, tras violentos forcejeos&rdquo;. Estos acontecimientos tuvieron una gran trascendencia medi&aacute;tica, llegando incluso a la prensa nacional.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; termin&oacute; la carrera de Isabel Tejerina dentro de las instituciones pol&iacute;ticas, aunque no su lucha por la justicia social en la que persever&oacute; incansable hasta el fin de sus d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/isabel-tejerina-primera-mujer-elegida-democraticamente-concejala-santander_132_12085754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Feb 2025 21:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Tejerina, la primera mujer elegida democráticamente como concejala en Santander]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Cantabria,Transición,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santander, agosto de 1982: La guerra del Líbano en La Porticada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/santander-agosto-1982-guerra-libano-porticada_132_12001164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e19910be-559c-4249-9288-bbbd97b1e5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110397.jpg" width="2273" height="1278" alt="Santander, agosto de 1982: La guerra del Líbano en La Porticada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un intento de boicot al concierto que ofrecía la Orquesta de Cámara de Israel en Santander hace más de cuatro décadas se saldó con algunas magulladuras debidas a una intervención policial desmedida y tuvo repercusiones diversas a escala local, nacional e internacional</p></div><p class="article-text">
        Con el alto el fuego reciente se abre un par&eacute;ntesis en la tremenda operaci&oacute;n de castigo que Israel ha ejecutado en Gaza. Incluso ahora mismo, esa operaci&oacute;n no se ha detenido en Cisjordania. En Cantabria ha habido innumerables actos de protesta y solidaridad con el pueblo palestino. Llam&oacute; la atenci&oacute;n la jornada de abril en Cabez&oacute;n de la Sal. Este mismo mes de enero en Santander ha habido una imaginativa representaci&oacute;n, el s&aacute;bado 11 en la plaza del Ayuntamiento, y una manifestaci&oacute;n el &uacute;ltimo s&aacute;bado, d&iacute;a 25. Sin embargo, se puede afirmar que ninguno de esos actos ha alcanzado la repercusi&oacute;n de lo ocurrido en agosto de 1982, en el Festival Internacional de Santander (FIS).
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento faltaban ocho a&ntilde;os para la inauguraci&oacute;n del Palacio de Festivales de Cantabria. Aquella edici&oacute;n del FIS todav&iacute;a se celebr&oacute; en las instalaciones provisionales que cada verano se montaban en la Plaza Porticada, en las que el repiqueteo de la lluvia no era un acompa&ntilde;ante desconocido para la orquesta o las voces de los actores y actrices. Una jornada de aquella edici&oacute;n tuvo una alteraci&oacute;n bastante notable. Un intento de boicot al concierto que ofrec&iacute;a la Orquesta de C&aacute;mara de Israel en la ciudad se sald&oacute; con algunas magulladuras debidas a una intervenci&oacute;n policial desmedida y tuvo repercusiones diversas a escala local, nacional e internacional. 
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en el que d&aacute;bamos por terminado el primer borrador de este art&iacute;culo, 15 de enero, se conoci&oacute; la noticia de un alto el fuego que deber&iacute;a empezar el domingo 19, horas antes de la toma de posesi&oacute;n del nuevo presidente de Estados Unidos. La situaci&oacute;n que se vive en Gaza y Cisjordania desde hace m&aacute;s de 15 meses hace ser muy incr&eacute;dulos respecto a una soluci&oacute;n efectiva y duradera del conflicto. Ya nos preguntamos al empezar a preparar este art&iacute;culo qu&eacute; hab&iacute;a ocurrido entonces para que, en una ciudad como Santander, en pleno verano, se diera una acci&oacute;n semejante. A&ntilde;o 1982 y un intento de boicot a una orquesta de Israel. Inmediatamente, idea de una respuesta a la matanza en los campos de refugiados de Sabra y Chatila, en Beirut. Pero cuando se inicia la comprobaci&oacute;n, hay que ir m&aacute;s all&aacute;. La jornada alterada del FIS ocurri&oacute; exactamente un mes antes de esos hechos. No sirve la explicaci&oacute;n simple y hay que seguir indagando. 
    </p><p class="article-text">
        Resumir el marco hist&oacute;rico de un conflicto que ya sobrepasa los tres cuartos de siglo no es tarea sencilla. Tampoco es el prop&oacute;sito de este art&iacute;culo y no se puede olvidar lo ya mencionado: el conflicto lleva ahora mismo m&aacute;s de 15 meses en las primeras planas de todo el mundo con casi 50.000 v&iacute;ctimas del lado palestino. La respuesta israel&iacute; al brutal atentado de Ham&aacute;s de octubre de 2023 figura ya entre los peores hitos de ese conflicto, que tiene cuatro guerras abiertas &ndash;1948/1956/1967/1973&ndash; entre Israel y los pa&iacute;ses &aacute;rabes vecinos. Con un resultado com&uacute;n, las derrotas &aacute;rabes y la ampliaci&oacute;n territorial de Israel respecto a los l&iacute;mites de 1948. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las guerras ha habido intentos puntuales de paz, los acuerdos de Camp David en 1978, los de Madrid de 1991 y de Oslo de 1993. El reconocimiento de la Autoridad Palestina por parte de Israel, las protestas palestinas por la falta de desarrollo de los acuerdos: Intifadas de 1987 y 2000. La primera operaci&oacute;n de castigo en Gaza en 2001, con la destrucci&oacute;n del aeropuerto que durante unos pocos a&ntilde;os hab&iacute;a dado cierta idea de independencia a los palestinos&hellip; el enfrentamiento abierto desde 2007 entre la Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n de Palestina (OLP) y Ham&aacute;s, controlando Cisjordania y Gaza respectivamente, en lo que constituye algo muy cercano a una guerra civil con periodos m&aacute;s y menos &aacute;lgidos. Algo parecido a una tercera Intifada se produjo en 2017 como respuesta al traslado oficial a Jerusal&eacute;n de la capital del estado de Israel. Entre todos esos hitos del horror, la invasi&oacute;n del L&iacute;bano por parte de Israel en el verano de 1982 es la clave que explica la acci&oacute;n de protesta ocurrida en el Festival Internacional de Santander. 
    </p><p class="article-text">
        Entre 1975 y 1990, diversos grupos aliados con pa&iacute;ses vecinos lucharon unos contra otros en la guerra civil que asol&oacute; L&iacute;bano. Las luchas internas y las masacres entre estos grupos se llevaron miles de vidas. A la matanza de Karantina, cometida por las milicias cristianas libanesas con apoyo sirio, respondi&oacute; la OLP con la masacre de Damour. En agosto de 1976, los falangistas libaneses asesinaron a 3.000 palestinos en el&nbsp;campamento de Tel al-Zaatar. En total, unas 150.000 personas murieron como consecuencia de la guerra civil libanesa. 
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de los a&ntilde;os setenta, cuando la OLP fue expulsada de Jordania &ndash;Septiembre Negro&ndash; empez&oacute; el ataque a Israel desde el sur del L&iacute;bano y el ej&eacute;rcito israel&iacute; contestaba bombardeando las posiciones palestinas. Un atentado fallido contra el embajador israel&iacute; en Londres por parte de una facci&oacute;n palestina enfrentada a la OLP fue utilizado por Israel para comenzar una invasi&oacute;n del L&iacute;bano a gran escala, &ndash;junio de 1982&ndash; justo en el momento en que la OLP respetaba un alto el fuego como justificaron las fuerzas de interposici&oacute;n de la ONU &ndash;UNIFIL&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso la oposici&oacute;n israel&iacute; acus&oacute; a su propio gobierno de llevar al pa&iacute;s a la guerra. En agosto, Estados Unidos patrocin&oacute; un nuevo alto el fuego y la OLP pidi&oacute; y recibi&oacute; garant&iacute;as de los estadounidenses de que los israel&iacute;es no entrar&iacute;an en Beirut Oeste. El 15 de septiembre de 1982, dos divisiones del ej&eacute;rcito israel&iacute; al mando de Ariel Sharon, ministro de Defensa, entraron en la zona. Este movimiento supon&iacute;a la ruptura de un acuerdo con Estados Unidos y una violaci&oacute;n del alto el fuego. Esa misma tarde los tanques de Israel empezaron el bombardeo de los campamentos de refugiados de Sabra y Chatila&hellip; Cuando se producen estos hechos que asombraron al mundo entero, ya hab&iacute;a pasado un mes de la acci&oacute;n ocurrida en el Festival santanderino. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras cr&oacute;nicas del suceso ocurrido el s&aacute;bado 14 en el Festival de La Porticada se public&oacute; en el diario <em>El Pa&iacute;s</em> del lunes 16 de agosto e iba firmada por V&iacute;ctor Gij&oacute;n, corresponsal entonces en Cantabria del peri&oacute;dico madrile&ntilde;o. Tratamos con &eacute;l de sondear el recuerdo de la jornada sin mucha explicaci&oacute;n previa. El periodista exhibe buena memoria sobre los grandes hechos que le toc&oacute; colocar en la edici&oacute;n nacional en aquel mes de agosto. La ciudad suele dar titulares importantes, fundamentalmente por actividades de la Universidad Internacional Men&eacute;ndez Pelayo. Por ejemplo, recuerda como a las pocas horas de la convocatoria electoral que dar&iacute;a lugar a la victoria del PSOE en octubre, el vest&iacute;bulo del Palacio de La Magdalena estaba lleno de maletas. Hubo un cierto &eacute;xodo de todos cuantos cre&iacute;an que, en aquella situaci&oacute;n, ten&iacute;an que estar cerca de Moncloa y de la Carrera de San Jer&oacute;nimo. Tambi&eacute;n, poco antes del concierto que nos ocupa, fue noticia <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/muere-isabel-tejerina-mujer-planto-cara-dictadura-aulas-salon-plenos_1_11786962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la destituci&oacute;n como concejala de la recientemente fallecida Isabel Tejerina</a>. Y el mismo fin de semana de los conciertos, ocup&oacute; portadas nacionales un acto en la ciudad de Landelino Lavilla, que trataba de mantener la llama del legado de Adolfo Su&aacute;rez. 
    </p><p class="article-text">
        Nos da tambi&eacute;n dos informaciones que no hab&iacute;an salido en los recortes de prensa que hab&iacute;amos podido reunir. Ambas relacionadas. Uno de los fot&oacute;grafos m&aacute;s relevantes de la regi&oacute;n estaba en el concierto. Pablo Hojas hab&iacute;a hecho diversas tomas desde las primeras filas, junto al escenario, pero cuando surge el incidente en las &uacute;ltimas, las m&aacute;s baratas, dirige hacia all&iacute; su c&aacute;mara y dispara decenas de veces, hasta un momento en que es detenido y no muy bien tratado por la Polic&iacute;a Nacional. Pablo  Hojas hab&iacute;a inmortalizado la represi&oacute;n bastante radical que se hab&iacute;a efectuado sobre los portadores de la pancarta y los situados en las cercan&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos ah&iacute; un cierto misterio dif&iacute;cil de resolver salvo que el enlace se identifique. Cuando en la Comisar&iacute;a situada a pocos metros del recinto del Festival le abren la c&aacute;mara, el carrete no aparece. Pablo dice que se le hab&iacute;a olvidado colocarlo. Que le pasa a veces. Nadie se lo cree. En esos momentos el carrete ya est&aacute; a punto de entrar en alguna rotativa. Pablo se lo ha pasado a un colega de una manera inadvertida para todos menos para los dos protagonistas. No tenemos la identidad del compa&ntilde;ero. Pero alguna de las fotos de la violenta intervenci&oacute;n policial, publicada en primera p&aacute;gina en alg&uacute;n diario, le cuesta el puesto al gobernador civil, destituido dos semanas m&aacute;s tarde. Emilio Contreras Ortega ocup&oacute; un puesto en el Ministerio del Interior hasta diciembre, cuando fue relevado tras la toma de posesi&oacute;n del primer Gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as m&aacute;s tarde, m&aacute;s cerca de Navidad, una ma&ntilde;ana m&aacute;s templada y nubosa, charlamos con Marcos Guti&eacute;rrez. Fue uno de los organizadores de la protesta. Ten&iacute;a poco m&aacute;s de 20 a&ntilde;os y acababa de terminar el servicio militar obligatorio. Gozaba de buena forma f&iacute;sica, hac&iacute;a buen papel en las competiciones de 100 metros y eso le libr&oacute; de pasar por la Comisar&iacute;a aquella noche. Nos deshace una primera idea preconcebida: El acto de protesta era conocido. Los d&iacute;as previos las organizaciones convocantes Movimiento Comunista (MC), Liga Comunista Revolucionaria (LCR) y Juventud Obrera Cristiana (JOC) lo hab&iacute;an anunciado mediante el reparto de panfletos, y hab&iacute;a sido recogido en la prensa local incluso con alguna foto. Por lo tanto, el despliegue policial era importante y no solo por la proximidad de la Comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a, situada en la entrada trasera del Gobierno Civil, la que se abre a los soportales de La Porticada. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra de participantes que aporta Marcos Guti&eacute;rrez no difiere mucho de la publicada en la prensa: Algo m&aacute;s de 30 j&oacute;venes, situados en las filas m&aacute;s altas, las m&aacute;s alejadas del escenario y las m&aacute;s baratas, pero a&ntilde;ade que hab&iacute;a tambi&eacute;n en el concierto, en las primeras filas, en las localidades m&aacute;s caras, algunas personas mayores, con empleos estables, que pod&iacute;an acceder a esas localidades m&aacute;s caras, algo as&iacute; como &ldquo;vips&rdquo; comprometidos con la protesta. Entre el p&uacute;blico &ldquo;normal&rdquo; aunque hubo adhesiones, el rechazo se impuso a la acogida. Incluso alguna figura de la izquierda local se pudo distinguir entre los que rechazaron la protesta, argumentando que una cosa era la cultura y otra la pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las dos organizaciones de izquierda y la juventud cristiana, en el n&uacute;cleo organizador hay que situar el antecedente del <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/regalo-sandino-despertar-solidaridad-internacionalista_132_2048692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comit&eacute; de Solidaridad con los Pueblos -Interpueblos-</a> que en aquel momento se denominaba ACAPAC, Asociaci&oacute;n de Amigos de los Pueblos de Am&eacute;rica Central. Se puede a&ntilde;adir que en aquella Espa&ntilde;a en Transici&oacute;n tanto la resistencia a las dictaduras del cono sur como los movimientos armados de Am&eacute;rica Central, Frente Sandinista de Nicaragua, Frente Farabundo Mart&iacute; de El Salvador&hellip; tuvieron mucho apoyo. Volviendo a los recuerdos de Marcos Guti&eacute;rrez, a&ntilde;ade que la pancarta fue introducida en un capazo playero por Cristina Piris, c&aacute;ntabra que trabajaba en Valencia y que estaba en Santander de vacaciones. Otra nota que creemos absolutamente desconocida es que una de las v&iacute;ctimas del atentado que a&ntilde;os m&aacute;s tarde efectu&oacute; ETA en La Albericia se hab&iacute;a unido espont&aacute;neamente a un grupo que repart&iacute;a panfletos la v&iacute;spera y particip&oacute; en la protesta. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hubo participantes que no hab&iacute;an entrado al Festival, pero que estaban en la Plaza, en el trozo que quedaba entre el recinto cerrado y las fachadas traseras de Hacienda y del Gobierno Civil, que abuchearon a la Polic&iacute;a cuando sal&iacute;a golpeando a los participantes e intentando detener a alguno de ellos. Siete fueron llevados a Comisar&iacute;a y solo uno pas&oacute; la noche en los calabozos. Las repercusiones fueron muy variadas. A escala local, la prensa recogi&oacute; la protesta con no mucho entusiasmo. D&iacute;as m&aacute;s tarde hubo alguna carta de lectores indignados. Del segundo concierto de la orquesta israel&iacute; se destac&oacute; la absoluta normalidad en su desarrollo. 
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                Baleares, órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. del 17 de agosto de 1982.                            </span>
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        La prensa nacional de tono progresista inform&oacute; de la protesta m&aacute;s ampliamente. Diario 16 llev&oacute; a la portada una de las fotos que hab&iacute;an volado milagrosamente de la c&aacute;mara de Pablo Hojas. Probablemente la que le cost&oacute; el puesto al gobernador civil. El Pa&iacute;s public&oacute; adem&aacute;s de la amplia cr&oacute;nica de V&iacute;ctor Gij&oacute;n, un editorial al d&iacute;a siguiente censurando la violenta actuaci&oacute;n policial. La portada de Pueblo, del lunes 16 de agosto, salvo un peque&ntilde;o recuadro deportivo, dedica todo el resto a noticias relacionadas con el conflicto entre israel&iacute;es y palestinos, la protesta de Santander, con foto de aquellas que velaban el rostro de los agentes y, el mayor destacado, al acto que iba a protagonizar tambi&eacute;n en Santander Landelino Lavilla, donde se esperaba la definici&oacute;n del futuro del centro pol&iacute;tico. Dos meses m&aacute;s tarde&hellip; aquella definici&oacute;n qued&oacute; arrasada. Hubo tambi&eacute;n ecos en prensa local de otras ciudades. Existen rese&ntilde;as del Diario Palentino y del Baleares, todav&iacute;a &oacute;rgano del Movimiento en las islas.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la prensa, en la escala local, hay que situar el altavoz que supone cada verano las actividades de la UIMP en La Magdalena. La protesta del s&aacute;bado 14 de agosto de 1982 no fue una excepci&oacute;n. El mayor eco internacional de la acci&oacute;n de protesta en Santander fue el telegrama de felicitaci&oacute;n de la OLP, considerada todav&iacute;a por algunos pa&iacute;ses occidentales como una organizaci&oacute;n terrorista, aunque Yasir Arafat defend&iacute;a que no fuera &uacute;nicamente una organizaci&oacute;n armada. En un discurso famoso ante la Asamblea General de la ONU, diez a&ntilde;os antes de estos hechos, Arafat defendi&oacute; su organizaci&oacute;n como portadora de la rama de olivo de la paz al mismo tiempo que llevaba tambi&eacute;n la pistola&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En la prensa local destaca la cobertura que hizo El Diario Monta&ntilde;&eacute;s. La portada del domingo 15 publica una de las fotos de Pablo Hojas a gran tama&ntilde;o &ndash;cuatro columnas&ndash;, sin mencionar al autor. El pie de foto muestra un tono cr&iacute;tico con la protesta; el titular, tambi&eacute;n a un tama&ntilde;o bastante exagerado, &ndash;&ldquo;La polic&iacute;a impidi&oacute; el boicot&rdquo;&ndash;, pero a&ntilde;ade que la polic&iacute;a actu&oacute; con violencia&hellip; En la p&aacute;gina 3 hay una amplia rese&ntilde;a firmada por Chemi Pelayo con dos fotos de Pablo Hojas, en este caso firmadas. El tama&ntilde;o de las fotos y del titular &ndash;a toda p&aacute;gina&ndash;, que repite el de la portada, resalta el &eacute;xito policial al impedir el boicot, aunque vuelve a insistir en el car&aacute;cter violento de la acci&oacute;n policial. Da una explicaci&oacute;n confusa al hecho de la detenci&oacute;n de Pablo Hojas y el &ldquo;velado&rdquo; de su carrete en Comisar&iacute;a, cuando antes del cierre de esa misma noche ellos mismos publican fotos de ese autor. Se puede leer casi en su totalidad el texto de la pancarta y se confirma que la invasi&oacute;n del L&iacute;bano por parte de Israel es el motivo de la protesta.
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina 11, en la secci&oacute;n de Opini&oacute;n, un recuadro firmado con seud&oacute;nimo, Victoria, que a esas horas solo puede haber sido escrito por alguien con acceso muy directo a la c&uacute;pula del peri&oacute;dico, se articula un confuso debate entre m&uacute;sica y pol&iacute;tica, que, aunque condena la invasi&oacute;n del L&iacute;bano, reparte mucha estopa contra los protagonistas del intento de boicot. En la edici&oacute;n del martes 17, &ndash; los lunes todav&iacute;a no se publicaban diarios, solo la Hoja del Lunes&ndash; se recoge la normalidad con la que se efectu&oacute; el segundo concierto, el domingo, de la orquesta israel&iacute; y se expresa la solidaridad con Pablo Hojas recogiendo tambi&eacute;n parte del comunicado en el mismo sentido de la Asociaci&oacute;n de la Prensa. 
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                Viñeta en la Hoja del Lunes del 16 de agosto de 1982.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La Hoja del Lunes del 16 publica con un tono diferente el comunicado de la Asociaci&oacute;n de la Prensa y lamenta el trato recibido por Pablo Hojas, a quien se le habr&iacute;a velado intencionadamente un carrete de su c&aacute;mara&hellip; pero no &ldquo;el carrete&rdquo;. En ese mismo n&uacute;mero de la Hoja del Lunes hay una vi&ntilde;eta que sustituye la 'S' de Israel por una doble 'SS' que no requiere mucha m&aacute;s explicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y la visi&oacute;n del cr&iacute;tico musical Francis Pardo, en ese mismo ejemplar de la Hoja, sobre lo ocurrido el s&aacute;bado podr&iacute;a dar para otro art&iacute;culo. El titular acerca la opini&oacute;n del cr&iacute;tico: &ldquo;Haydn, Mozart, la Orquesta de Israel&hellip; y los protestantes&rdquo;. Despu&eacute;s, los cifra en &ldquo;una docena y algo&rdquo;, rebajando al menos a la mitad la participaci&oacute;n. Otro dato com&uacute;n a los desacuerdos con las protestas. Sin embargo, el se&ntilde;or Pardo, al que su amigo Jes&uacute;s Pindado le atribuye la cualidad de <a href="https://www.cantabria24horas.com/noticias/Francis-Pardo,-el-teacher-controversial,-viajero-y-generoso/83790" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;esp&iacute;a franquista&rdquo; durante la guerra</a>, abre la posibilidad de debatir si era, si sigue siendo, posible para criticar una acci&oacute;n pol&iacute;tica, negar la relaci&oacute;n de esta con el arte en general y la m&uacute;sica en particular. Solo un ejemplo: han pasado dos siglos desde el estreno de la Novena Sinfon&iacute;a de Beethoven, la mayor&iacute;a de quienes la escuchan hoy probablemente la relacionen con la Uni&oacute;n Europea, una versi&oacute;n de la misma es su himno oficial, patrimonio de la Unesco&hellip; Sin recurrir a Schiller ni al significado del movimiento rom&aacute;ntico o su relaci&oacute;n con los nacionalismos de la primera mitad del siglo XIX&hellip; &iquest;Es posible divorciar la pol&iacute;tica del arte, de la m&uacute;sica?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/santander-agosto-1982-guerra-libano-porticada_132_12001164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2025 00:34:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santander, agosto de 1982: La guerra del Líbano en La Porticada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Palestina,Líbano,Santander,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El movimiento ciudadano en la Transición: ¿Quién va a contar la lucha de los barrios?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/movimiento-ciudadano-transicion-contar-lucha-barrios_132_11948860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10555827-2eda-4a45-b259-99c65b446e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El movimiento ciudadano en la Transición: ¿Quién va a contar la lucha de los barrios?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento asociativo vecinal, además de la lucha por la mejora de las condiciones de vida en los barrios, promovió el cambio social desde la base y la participación y contribuyó a la creación de cultura democrática</p></div><p class="article-text">
        La historia de la Transici&oacute;n en Espa&ntilde;a es eminentemente un relato pol&iacute;tico en el que las luchas populares suelen tener poco espacio y, menos a&uacute;n, el movimiento ciudadano. A partir de 1974 las asociaciones de vecinos, las asociaciones de familia y las asociaciones de amas de casa y consumidoras se convirtieron en punta de lanza contra el franquismo y en un fuerte empuje para que los ayuntamientos fueran elegidos democr&aacute;ticamente. 
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la subida incontrolada de los precios, por una vivienda digna, por la urbanizaci&oacute;n de las calles, por la dotaci&oacute;n de escuelas y centros de salud para los barrios chocaba permanentemente con las autoridades municipales nombradas por el anterior r&eacute;gimen, ya que no fueron elegidos democr&aacute;ticamente hasta las elecciones municipales de 1979. Como ejemplo de la capacidad de movilizaci&oacute;n que lleg&oacute; a tener el movimiento ciudadano destaca la concentraci&oacute;n contra la carest&iacute;a de la vida que reuni&oacute; en la calle Preciados de Madrid el 22 de junio de 1976 a m&aacute;s de 50.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil entender el papel que desempe&ntilde;&oacute; el movimiento ciudadano sin tener en cuenta c&oacute;mo se construyeron las periferias de las ciudades. A partir de los &uacute;ltimos a&ntilde;os 50 y durante la d&eacute;cada siguiente se produjo una fuerte migraci&oacute;n de las zonas rurales hacia las ciudades en busca de mejorar sus condiciones de vida. La industria y la construcci&oacute;n fueron los sectores que absorbieron la mayor parte de la mano de obra masculina. El espacio que quedaba para las mujeres era el de la familia o el servicio dom&eacute;stico. A modo de ejemplo, Santander aument&oacute; su poblaci&oacute;n entre 1960 a 1970 en un 23%, pasando de 114.000 a 148.000 habitantes.
    </p><p class="article-text">
        El cintur&oacute;n de las grandes ciudades se llen&oacute; de barrios de chabolas y el centro de viviendas compartidas por varias familias. Seg&uacute;n el Informe FOESSA de 1970, en la Espa&ntilde;a de 1960 hab&iacute;a un d&eacute;ficit de 985.000 viviendas. Los ayuntamientos y la Administraci&oacute;n del Estado no solo no planificaron ni vigilaron el crecimiento de las ciudades, sino que dejaron las manos libres a los constructores, que de forma habitual no respetaron ni los planes generales, ni parciales establecidos. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado fue el desarrollo de un urbanismo ca&oacute;tico, de excesiva edificabilidad, de viviendas de mala calidad, con calles mal asfaltadas, con serios problemas de alcantarillado y de insalubridad, que provocaba que en algunos barrios veh&iacute;culos de servicios p&uacute;blicos, como los taxis o los camiones de basura, se negaran a entrar. Adem&aacute;s, tampoco se hab&iacute;a previsto la construcci&oacute;n de dotaciones escolares o sanitarias, lo que hizo afirmar al soci&oacute;logo Javier Angulo en 1972 que &ldquo;la periferia depende del centro. El crecimiento an&aacute;rquico de la ciudad hace que las nuevas barriadas se planteen sin conexi&oacute;n alguna entre s&iacute;, como si no la necesitaran. Y la insuficiente dotaci&oacute;n de servicios hace que la periferia dependa, como para casi todo, del centro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto confiri&oacute; a la poblaci&oacute;n de la periferia una identidad vinculada al espacio que habitaba, el barrio, porque la percepci&oacute;n que ten&iacute;an de su realidad estaba muy alejada de la que se viv&iacute;a en el centro. Se refleja en expresiones tan habituales en aquellos a&ntilde;os como &ldquo;bajo a Santander&rdquo; o &ldquo;voy a Torrelavega&rdquo;. Esta identidad y los serios problemas de habitabilidad que padec&iacute;an favoreci&oacute; la movilizaci&oacute;n vecinal ante las autoridades para reclamar que se atendiera a sus necesidades, incluso llegaron a acudir a los tribunales en pleno franquismo. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras movilizaciones de las que tenemos noticias en Cantabria se remontan a mediados de los a&ntilde;os 60, muy anteriores a la creaci&oacute;n de las asociaciones de vecinos, relacionadas con el fraude que los constructores estaban cometiendo al no descontar del precio de los pisos la subvenci&oacute;n oficial por construir viviendas protegidas. En 1965 vecinos del barrio San Francisco de Santander tuvieron que pleitear porque les hab&iacute;an estafado cinco millones de pesetas. Consiguieron que el constructor les devolviera la mitad de lo cobrado y el compromiso de urbanizar el barrio, obra que no realiz&oacute;, y que dio origen a que a&ntilde;os despu&eacute;s se creara la asociaci&oacute;n de vecinos. Por las mismas fechas, vecinos del barrio Covadonga de Torrelavega lograron, por la mediaci&oacute;n del abogado Mario Garc&iacute;a Oliva, que el constructor les devolviera lo que hab&iacute;a cobrado de m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La Ley General de Asociaciones de 1964 regul&oacute; la creaci&oacute;n de asociaciones cuya finalidad fuera la organizaci&oacute;n de actividades sociales, culturales, recreativas y asistenciales, siempre sujetas a la aprobaci&oacute;n de sus estatutos por parte del Gobierno Civil de cada provincia. En los tres a&ntilde;os siguientes se crearon 1.700 Asociaciones de Cabezas de Familia, pero no eran fruto de la organizaci&oacute;n espont&aacute;nea de la ciudadan&iacute;a, sino que fueron constituidas a golpe de decreto por parte de los gobernadores civiles para ser portavoces de los intereses familiares dentro del R&eacute;gimen. Ese mismo a&ntilde;o se celebr&oacute; en Santander la II Asamblea General Provincial de Asociaciones Familiares. Su presidente, en el discurso ante las autoridades, explicit&oacute; la idea que inspiraba esta iniciativa: &ldquo;De los tres pilares b&aacute;sicos del Estado espa&ntilde;ol, familia, municipio y sindicato, puede decirse que solo el primero carec&iacute;a de posibilidades de expresi&oacute;n en la vida p&uacute;blica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando a partir de la mitad de la d&eacute;cada de los 70 las asociaciones vecinales empezaron a eclosionar, la actitud de los gobernadores, a pesar de la muerte del dictador, no fue tan sol&iacute;cita, retrasando la aprobaci&oacute;n de los estatutos <em>sine die </em>o prohibiendo la convocatoria de sus actos. A modo de ejemplo, recogemos dos comunicados enviados a la prensa de 1977. En el primero, la Asociaci&oacute;n de Amas de Hogar y Consumidoras, tras una reuni&oacute;n con el gobernador civil, manifestaba su queja por llevar m&aacute;s de un a&ntilde;o esperando que fueran legalizados sus estatutos. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea se manifestaron cuatro asociaciones de vecinos &ldquo;legalizadas&rdquo; que no entend&iacute;an como se retrasaba tanto el tr&aacute;mite de aprobaci&oacute;n de los estatutos de las que estaban todav&iacute;a a la espera cuando &ldquo;los estatutos de las Asociaciones de Vecinos son casi una copia exacta unos de otros&rdquo; y porque consideraban que &ldquo;ante la tremenda falta de planificaci&oacute;n de Santander, en particular sus barrios de nueva construcci&oacute;n, no se debe privar a los vecinos de una forma legal de defensa frente a la multitud de problemas de toda &iacute;ndole, que tienen actualmente planteados&rdquo;. En respuesta, las asociaciones empezaron a utilizar la coletilla &ldquo;en tr&aacute;mite&rdquo; en sus escritos.
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                    alt="Calle sin asfaltar del Barrio San Francisco de Santander, que aparece en un informe elaborado por la asociación de vecinos en 1975."
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            <span class="title">
                Calle sin asfaltar del Barrio San Francisco de Santander, que aparece en un informe elaborado por la asociación de vecinos en 1975.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A partir de 1976 se intensificaron las actividades reivindicativas de las asociaciones frente a los ayuntamientos y las delegaciones provinciales de los diferentes ministerios, buscando soluciones a las carencias que ten&iacute;an los barrios. Debido a la escasa respuesta recibida a sus demandas se multiplicaron las asambleas, escritos de denuncia, concentraciones, cortes de calle, etc&eacute;tera, al tiempo que se iniciaron contactos entre las asociaciones para coordinarse ante problemas que les eran comunes, circunstancia que condujo a la creaci&oacute;n de la Coordinadora Provincial de Asociaciones de Vecinos. El orden del d&iacute;a de la reuni&oacute;n celebrada en Castro Urdiales el 31 de julio de 1976 recog&iacute;a sus principales preocupaciones: legalizaci&oacute;n de las diversas asociaciones provinciales; ense&ntilde;anza y guarder&iacute;as; publicaci&oacute;n de la Revista de la Coordinadora Provincial; y carest&iacute;a de la vida (informe y comunicado).
    </p><p class="article-text">
        Acabado el a&ntilde;o 1976 se pierde el rastro de la Coordinadora Provincial, tomando protagonismo la coordinaci&oacute;n de las asociaciones dentro del &aacute;mbito municipal tanto en Torrelavega como en Santander. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Santander: cr&oacute;nica del turbulento camino hacia un Ayuntamiento democr&aacute;tico</strong></h2><p class="article-text">
        En el mes de marzo de 1977 se present&oacute; la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos a los medios, que agrupaba a siete asociaciones, en una rueda de prensa con p&uacute;blico. Poco tiempo despu&eacute;s, en el mes de junio, se celebraron las primeras elecciones generales en un contexto de crisis econ&oacute;mica, donde las expresiones 'inflaci&oacute;n', 'subida de la bolsa de la compra' y 'carest&iacute;a de la vida' formaban parte recurrentemente de los titulares de los medios de comunicaci&oacute;n, y en el que las corporaciones municipales no hab&iacute;an sido renovadas desde 1973. 
    </p><p class="article-text">
        En junio dimiti&oacute; el alcalde de Santander, Alfonso Fuentes Alonso, asumiendo el cargo <a href="https://desmemoriados.org/hormaechea-un-sultan-entre-el-barro-y-el-asfalto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Hormaechea Caz&oacute;n</a>, hasta entonces teniente-alcalde. Una de sus primeras medidas fue la adquisici&oacute;n del Palacio de La Magdalena por 150 millones de pesetas. El Ayuntamiento justific&oacute; la compra como una sustanciosa inversi&oacute;n, pero a las asociaciones no les convenc&iacute;a este argumento mientras las necesidades de los barrios no estuvieran cubiertas. Valent&iacute;n Andr&eacute;s, presidente de Asociaci&oacute;n de Vecinos San Francisco dec&iacute;a a la Hoja del Lunes: &ldquo;Decisiones de este alcance no pueden ser tomadas sin consultar al pueblo o a sus representantes, y menos a&uacute;n si quien la toma es una Corporaci&oacute;n antidemocr&aacute;tica como lo es &eacute;sta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, segu&iacute;a argumentando que &ldquo;cualquier precio, por bajo que sea, es un lujo, mientras los barrios sigan estando en estas condiciones. No hay dinero para escuelas y s&iacute; para un Palacio&rdquo;. A lo que a&ntilde;ad&iacute;a Emilio Guti&eacute;rrez, presidente de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de Santiago el Mayor: &ldquo;Tal cifra condena al pueblo a padecer durante tres a&ntilde;os la falta de escuelas, de centros culturales, alcantarillado y una serie de necesidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, solicitaban la revocaci&oacute;n de la compra, y tal como afirmaba Jos&eacute; Luis Lia&ntilde;o, presidente de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de Prado San Roque: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede decir nuestro Ayuntamiento que ha cerrado el &uacute;ltimo balance con super&aacute;vit, con problemas como los de Urbasa, a&uacute;n sin resolver?&rdquo;. Pregunta que quedar&iacute;a clarificada a los pocos meses cuando el Consistorio anunci&oacute; la subida de las tasas municipales: un 44% el billete de autob&uacute;s, un 50% el recibo del agua y 167% en la recogida de basuras, lo que desat&oacute; las movilizaciones de las asociaciones de vecinos y de la Asociaci&oacute;n de Mujeres de Hogar y Consumidoras.
    </p><p class="article-text">
        En un intento de paralizar las subidas, la Coordinadora convoc&oacute; el 12 de mayo de 1978 una concentraci&oacute;n frente al Gobierno Civil, donde se reun&iacute;a la Junta Provincial de Precios que deb&iacute;a aprobar la propuesta municipal. La Junta solo anul&oacute; la subida del billete del autob&uacute;s. Una semana despu&eacute;s, el 20 de mayo, se concentraron frente al Ayuntamiento unas 2.000 personas. Pretend&iacute;an hacer llegar un comunicado al alcalde, que no quiso recibirlos. El escrito que no pudo ser entregado conten&iacute;a tres peticiones: que no tuviera efecto el incremento de las tasas se&ntilde;aladas por suponer unos porcentajes abusivos e inadmisibles; que a partir de este momento se fijase un cauce de participaci&oacute;n ciudadana en la gesti&oacute;n municipal, al igual que en otros municipios del pa&iacute;s; y que teniendo en cuenta la proximidad de las elecciones municipales y la renovaci&oacute;n de la Corporaci&oacute;n municipal, se reiteraban en la exigencia de que no se tomaran acuerdos sin la participaci&oacute;n popular por medio de sus asociaciones m&aacute;s representativas. Finalmente, en otra multitudinaria manifestaci&oacute;n celebrada el 10 de junio, consiguieron entregar al alcalde el manifiesto contra las subidas, que este justific&oacute; por el d&eacute;ficit de los servicios y en que el Servicio de Aguas ten&iacute;a por norma autofinanciarse. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recogi&oacute; la prensa, la Coordinadora acusaba al Ayuntamiento de &ldquo;haber realizado una pol&iacute;tica paternalista, de regalos como son la colocaci&oacute;n de farolas o asfaltado de calles o regalos de invitaciones para actos culturales organizados por el Ayuntamiento, mientras se ha ignorado peticiones realizadas por diferentes barrios&rdquo;. &ldquo;Igualmente, se llega a pensar, por parte de las asociaciones, de que esta campa&ntilde;a de obras llevada a cabo por el Ayuntamiento est&eacute; m&aacute;s bien dirigida hacia la b&uacute;squeda de votos en las pr&oacute;ximas elecciones que hacia la resoluci&oacute;n de los verdaderos problemas que tiene el municipio&rdquo;, se puede leer en los peri&oacute;dicos de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; el conflicto experiment&oacute; una escalada. La Coordinadora propuso tomar contacto con las fuerzas pol&iacute;ticas y sindicales con las que acord&oacute; impulsar una comisi&oacute;n de control de la gesti&oacute;n municipal formada exclusivamente por Asociaciones con el apoyo de t&eacute;cnicos de los partidos y sindicatos, al tiempo que promovi&oacute; una campa&ntilde;a para dejar de pagar las tasas municipales.
    </p><p class="article-text">
        En octubre, Hormaechea, tras una reuni&oacute;n con la Coordinadora, accedi&oacute; a entregar a las asociaciones las cuentas del agua y la basura y llevar al pleno la posibilidad de que &ldquo;las asociaciones de vecinos fiscalicen algunos aspectos de la gesti&oacute;n municipal&rdquo;, pero sin comprometerse a reducir las tasas. Por su parte, la Coordinadora mantuvo su postura de no pagar las tasas por considerar estas abusivas, y justific&oacute; el cambio de actitud del alcalde por la proximidad de las elecciones municipales, pero sin introducir cambios significativos. 
    </p><p class="article-text">
        Un mes m&aacute;s tarde, la comisi&oacute;n de asociaciones de vecinos y t&eacute;cnicos present&oacute; su informe sobre la financiaci&oacute;n del Servicio de Aguas Municipal, en el que se llegaba a la conclusi&oacute;n de que el 50% del dinero recaudado era utilizado por el Ayuntamiento para cubrir gastos diferentes de los propios del servicio de aguas y alcantarillado, por lo que segu&iacute;an considerando la subida &ldquo;injusta y abusiva&rdquo;. A&ntilde;ad&iacute;an que hab&iacute;a otras causas que encarec&iacute;an el servicio: &ldquo;La no realizaci&oacute;n por parte de los constructores de instalaciones de alcantarillado adecuadas a las necesidades que sus construcciones aconsejan. Estas deficiencias constantemente producen costos&iacute;simas obras de reparaci&oacute;n que desde luego tampoco sufragan, y la benevolencia municipal con amplia tolerancia consiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 1979, con las elecciones municipales ya a la vista, la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos y la Asociaci&oacute;n de Mujeres de Hogar y Consumidoras celebraron un debate p&uacute;blico con el alcalde en torno al problema de las tarifas de agua y basura. Juan Hormaechea acept&oacute; las propuestas de la Coordinadora: no subir en 1979 de nuevo la tarifa del agua, ni que se tomara ninguna medida contra los que no hab&iacute;an pagado; que se admitiera una comisi&oacute;n de la Coordinadora de Vecinos para los asuntos municipales tales como subida de tasas, problemas de urbanismo, formas de pago m&aacute;s justas de las tarifas, etc&eacute;tera, que deber&iacute;a empezar a funcionar inmediatamente. Y, adem&aacute;s, que el dinero recaudado por el Servicio de Aguas fuera empleado en solucionar problemas urgentes de suministro y de alcantarillado. Con respecto a la tasa de basura, la Coordinadora mantuvo la postura de no pagar hasta que no se estudiara dentro de la comisi&oacute;n de control.
    </p><p class="article-text">
        La Coordinadora tuvo que reiterar su petici&oacute;n varias veces antes de que Juan Hormaechea, renovado en el cargo de alcalde tras <a href="https://desmemoriados.org/es-santander-un-feudo-electoral-de-la-derecha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las elecciones municipales</a>, llevara al Pleno la constituci&oacute;n de una Comisi&oacute;n Mixta de concejales, t&eacute;cnicos y vecinos. Su primera reuni&oacute;n se celebr&oacute; en el mes de noviembre con representaci&oacute;n de 18 asociaciones para abordar &ldquo;el tema concreto de las basuras y sus tasas correspondientes, que la mayor parte de los ciudadanos -en consigna dada por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos- no pagan desde hace tiempo&rdquo;. La Coordinadora plante&oacute; como cuestiones previas que se estudiara la implantaci&oacute;n de un impuesto progresivo y la supresi&oacute;n del recargo para las personas que no pagaron la tasa de basuras de 1978. Solucionados estos problemas la Coordinadora empez&oacute; a languidecer y no resurgi&oacute; hasta mediados de los a&ntilde;os 80, pero ya fraccionada y enfrentada.
    </p><p class="article-text">
        En toda Espa&ntilde;a la consolidaci&oacute;n de la democracia, con la legalizaci&oacute;n de partidos pol&iacute;ticos y sindicatos, llev&oacute; las reivindicaciones populares hacia una progresiva institucionalizaci&oacute;n y ello provoc&oacute; una p&eacute;rdida de fuerza del movimiento ciudadano. En parte se debi&oacute; a la desmovilizaci&oacute;n social, bien porque se deleg&oacute; en los cargos electos la soluci&oacute;n de los problemas, o por el desencanto que gener&oacute; el alejamiento de los partidos de la vida de los barrios. Pero tambi&eacute;n, porque en este periodo empezaron a surgir asociaciones con fines espec&iacute;ficos (juveniles, feministas, ecologistas, culturales, deportivas&hellip;) que crecieron desvinculadas de las asociaciones de vecinos; porque las nuevas administraciones empezaron a desarrollar actividades culturales y sociales que hasta ese momento hab&iacute;an desarrollado en exclusiva las asociaciones; porque miembros activos de las asociaciones accedieron a trabajar en los nuevos servicios creados (escuelas taller, escuelas de adultos, servicios sociales&hellip;); y por &uacute;ltimo, que no menos importante, el intento de&nbsp;las administraciones y los partidos en domesticar a las asociaciones bien a trav&eacute;s del clientelismo y la pol&iacute;tica de subvenciones, cuando no, intentando captar a sus dirigentes para incorporarlos a sus listas electorales. Todo ello sumado a la paulatina mejora de las condiciones de vida en los barrios que las propias asociaciones hab&iacute;an impulsado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/movimiento-ciudadano-transicion-contar-lucha-barrios_132_11948860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2025 20:03:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El movimiento ciudadano en la Transición: ¿Quién va a contar la lucha de los barrios?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Santander,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las movilizaciones universitarias de los años 80: crónica de un conflicto estudiantil en la Universidad de Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/movilizaciones-universitarias-anos-80-cronica-conflicto-estudiantil-universidad-cantabria_132_11891636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bb275db-32c2-417b-99a2-932c097c5d10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las movilizaciones universitarias de los años 80: crónica de un conflicto estudiantil en la Universidad de Cantabria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la primavera de 1987 se sucedieron dos encierros consecutivos de estudiantes de Filosofía y Letras, quienes persistieron en sus reivindicaciones hasta llegar a un acuerdo con las autoridades académicas
</p></div><p class="article-text">
        El 3 de abril de 1987 los estudiantes de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad de Cantabria firmaron con el entonces rector, Jos&eacute; Mar&iacute;a Ure&ntilde;a Franc&eacute;s, un acuerdo que pon&iacute;a fin a un encierro de estos en el Pabell&oacute;n de Gobierno que dur&oacute; tres jornadas. Tan solo una semana antes, alumnos de buena parte de las facultades y escuelas universitarias del distrito hab&iacute;an mantenido otra ocupaci&oacute;n en las mismas dependencias. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que la primavera de 1987 en Cantabria estuvo marcada por los conflictos sociolaborales causados por el desmantelamiento industrial emprendido en algunas comarcas, especialmente la campurriana y la oriental. La magnitud de los acontecimientos vividos eclipsa otros de menor relevancia, pero que tambi&eacute;n contribuyen a caracterizar un tiempo de cambio clave en la configuraci&oacute;n social y econ&oacute;mica de la comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en el oto&ntilde;o de 1986 los estudiantes de ense&ntilde;anzas medias iniciaron una serie de manifestaciones y huelgas que pronto se extendieron al &aacute;mbito universitario, generaliz&aacute;ndose la protesta. Las reformas emprendidas por el Ministerio de Educaci&oacute;n, encabezado por Jos&eacute; Mar&iacute;a Maravall, se encontraron con una inesperada respuesta en las aulas que se traslad&oacute; a las calles durante el invierno y la primavera. Su magnitud, m&aacute;s grande que la registrada durante el tardofranquismo, abri&oacute; un frente de conflictividad a un Gobierno del PSOE que disfrutaba de mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Estas protestas estudiantiles fueron paralelas en el tiempo a otras acontecidas en Francia, si bien en este &uacute;ltimo pa&iacute;s se focalizaron m&aacute;s en la b&uacute;squeda de mejoras en la gesti&oacute;n y calidad educativa de la universidad. Las movilizaciones en Espa&ntilde;a brotaban en un terreno f&eacute;rtil abonado con los restos del shock que supuso para la izquierda social la p&eacute;rdida del refer&eacute;ndum de la OTAN, el pujante movimiento por la abolici&oacute;n del servicio militar obligatorio con sus distintas vertientes y formas de acci&oacute;n, as&iacute; como los nuevos territorios de lucha que se abr&iacute;an en el momento referido, enmarcados en una atm&oacute;sfera de incertidumbre con cambios sustanciales en lo econ&oacute;mico y lo social. 
    </p><p class="article-text">
        A todo esto, la situaci&oacute;n laboral de Espa&ntilde;a con una tasa de paro muy elevada y creciente, especialmente juvenil, y en pleno proceso de crisis industrial, provocaron la respuesta de una parte de la juventud, en general no demasiado politizada, pero que demostr&oacute; tener una capacidad movilizadora muy relevante, aunque, del mismo modo, ef&iacute;mera. En definitiva, despert&oacute; a una parte de la poblaci&oacute;n, tachada por aquel entonces de &ldquo;pasota&rdquo; y a la que el Gobierno y muchos medios de comunicaci&oacute;n quisieron criminalizar caricaturiz&aacute;ndola con el abusivo empleo de la imagen del 'cojo Manteca' que ha quedado en el imaginario popular durante mucho tiempo. Fue, posiblemente, un movimiento de respuesta que tuvo mucho de generacional y puso fin a un momento clave en la historia de la democracia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        En Cantabria, siguiendo la convocatoria estatal, se registraron diversas movilizaciones estudiantiles. Especialmente masivas fueron la manifestaci&oacute;n del 17 de diciembre, que paraliz&oacute; las ense&ntilde;anzas medias y la Universidad, y la huelga del 20 de enero.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las ense&ntilde;anzas medias el conflicto se prolong&oacute; hasta finales del mes de febrero. Por parte del Gobierno las negociaciones fueron encabezadas por Alfredo P&eacute;rez Rubalcaba en calidad de secretario general del Ministerio Educaci&oacute;n, cargo que ocupaba desde 1986. La representaci&oacute;n e interlocuci&oacute;n de los estudiantes fue variable, siendo la Coordinadora, de car&aacute;cter asambleario, la organizaci&oacute;n m&aacute;s activa y en ocasiones enfrentada al Sindicato de Estudiantes cuyo papel tambi&eacute;n fue destacado.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas de las ense&ntilde;anzas medias obligaron a la apertura de un di&aacute;logo que condujo al replanteamiento y modulaci&oacute;n de las posiciones iniciales del Gobierno, consiguiendo arrancar el compromiso de aumentar el presupuesto educativo, que la Selectividad fuese un proceso de ordenaci&oacute;n m&aacute;s que de selecci&oacute;n del alumnado, que los precios p&uacute;blicos de la ense&ntilde;anza media, que ya eran muy reducidos, se eliminaran y los universitarios se contuviesen. Junto a esto, lograron que las pol&iacute;ticas de becas se ampliaran, llegando a m&aacute;s sectores, y que las exenciones de matr&iacute;cula universitaria fueran mucho m&aacute;s generalizadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero en la Universidad la problem&aacute;tica revest&iacute;a unas caracter&iacute;sticas y alcance diferentes. La intensidad del conflicto en los campus se agudiz&oacute; en los meses de marzo y abril de 1987.
    </p><p class="article-text">
        La conflictividad laboral de aquel periodo en Cantabria, con los sucesos que tuvieron lugar significadamente en Reinosa en torno a la Semana Santa, sacudi&oacute; la comunidad traspasando sus l&iacute;mites. Aquellos acontecimientos, que han dejado rastro en nuestra memoria colectiva, se solaparon cronol&oacute;gicamente con las movilizaciones universitarias y que, aunque con distinto origen y naturaleza, pusieron un punto y seguido en la protesta social.
    </p><p class="article-text">
        La Universidad se encontraba en plena transformaci&oacute;n. La necesidad de reformar los planes de estudios para adecuarlos al momento socioecon&oacute;mico y a los requerimientos externos provocaba muchas dudas a los estudiantes, recelosos con todos los procesos que desde hace a&ntilde;os se estaban dando en el seno de una instituci&oacute;n que se debat&iacute;a, como hoy, entre el anhelo de cambio y el peso de la tradici&oacute;n. Los alumnos ve&iacute;an que la estructura organizativa universitaria institucionalizaba en exceso su representaci&oacute;n, confin&aacute;ndola en unos &oacute;rganos donde su papel era residual, provoc&aacute;ndoles una gran desconfianza. Reinterpretando a Carlos Vaquero en sus reflexiones sobre el movimiento estudiantil, la percepci&oacute;n de la Universidad como una instituci&oacute;n autoritaria provoc&oacute; una reacci&oacute;n que fue aprovechada para mostrar el rechazo a este autoritarismo que se manifestaba en forma de reglamentaciones y estatutos, que limitaban la forma tradicional de representaci&oacute;n estudiantil y el modo en que tomaban sus decisiones.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n del alumnado universitario se reg&iacute;a por un sistema marcadamente asambleario, como se recog&iacute;a en los <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1985-15607" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estatutos de la Universidad de Cantabria</a>. Una parte significativa de los estudiantes estaba a&uacute;n bastante politizada, caracter&iacute;stica t&iacute;pica del periodo 'postransici&oacute;n'. Las diferentes orientaciones y expectativas del alumnado de cada centro terminaban por configurar un sistema de funcionamiento dado a la inestabilidad y de dif&iacute;cil gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las movilizaciones universitarias fueron recogidas por la prensa local, siendo las m&aacute;s destacadas acaecidas durante los meses de marzo y abril de 1987. Una cronolog&iacute;a de las mismas, es la siguiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>6 de marzo. Se plantea la posibilidad de huelga general en las universidades madrile&ntilde;as. Los estudiantes exigen la paralizaci&oacute;n de la reforma de los planes de estudios y la pr&oacute;rroga de contratos para profesores no numerarios. Este anuncio encender&iacute;a al resto de universidades de toda Espa&ntilde;a, incluida la de Cantabria.</li>
                                    <li>17 de marzo. Los estudiantes universitarios convocan una huelga general para el d&iacute;a siguiente. Esta huelga, con un importante seguimiento, denuncia especialmente la falta de participaci&oacute;n estudiantil en todo el proceso de reforma de los planes de estudio.</li>
                                    <li>18 de marzo. Comienza una huelga general en la Universidad de Cantabria y en la mayor&iacute;a de las universidades espa&ntilde;olas.</li>
                                    <li>26 de marzo. Estudiantes de la Universidad de Cantabria se encierran en el Rectorado en protesta por la reforma de los planes de estudios. Al mismo tiempo aparecen disidencias p&uacute;blicas en algunas facultades como la de Derecho, que acuerda mantener la actividad docente, cuestionando la legitimidad de las decisiones tomadas por la Asamblea de Distrito (&oacute;rgano m&aacute;ximo de decisi&oacute;n de los alumnos de la UC en aquel momento).</li>
                                    <li>27 de marzo. El rector, Jos&eacute; Mar&iacute;a Ure&ntilde;a, negocia con los estudiantes encerrados para que abandonen el Rectorado. La actitud dialogante del Rector Ure&ntilde;a durante ese tiempo result&oacute; primordial para evitar escaladas que hubieran llevado el conflicto a otros estadios, logrando que los estudiantes desistieran de su actitud y posibilitando que se retomara el normal funcionamiento administrativo de la Universidad. Aunque, desafortunadamente para &eacute;l, s&oacute;lo moment&aacute;neamente. Una manifestaci&oacute;n dio por concluido el calendario de movilizaciones.</li>
                                    <li>31 de marzo. Se reanudan las clases en la Universidad de Cantabria tras una votaci&oacute;n en la que la mayor&iacute;a de los estudiantes se decantaron en contra de continuar el conflicto. La asamblea de alumnos de Filosof&iacute;a y Letras acuerda en solitario proseguir en huelga. </li>
                                    <li>La primera quincena de abril fue el periodo que marcar&iacute;a el fin de las movilizaciones generales&nbsp;&nbsp;en Cantabria y en casi todo el resto de las universidades, apareciendo agendas sectorializadas. Cada carrera presentaba una casu&iacute;stica que la particularizaba, lo que deriv&oacute; en distintas demandas. Este proceso, por un lado, complic&oacute; la b&uacute;squeda de soluciones, pero, a cambio, simplific&oacute; los actores presentes en el conflicto.</li>
                                    <li>1 de abril. Nuevo encierro de estudiantes de Filosof&iacute;a y Letras en el Rectorado de la Universidad de Cantabria exigiendo paridad en la representaci&oacute;n de alumnos y profesores, infraestructuras adecuadas (a&uacute;n no se hab&iacute;a acabado de construir el edificio Interfacultativo) y la adaptaci&oacute;n de los planes de estudio a la realidad cultural de Cantabria junto a algunas peticiones respecto al reclutamiento del profesorado. </li>
                                    <li>Estudiantes de Medicina de la Universidad de Cantabria ocupan las dependencias del INSALUD en protesta por la directiva de la europea que pretende implantar dos a&ntilde;os de formaci&oacute;n como m&eacute;dicos generalistas. Anuncian nuevas movilizaciones.</li>
                                    <li>Es en estas circunstancias, entendiendo que no se hab&iacute;a alcanzado ninguna meta significativa, en las que los estudiantes de Filosof&iacute;a y Letras retomaron la ocupaci&oacute;n del Rectorado de la UCM. A la luz de los acontecimientos, este colectivo de alumnos se mostr&oacute; como el m&aacute;s combativo del distrito, aprovechando para poner sobre la mesa una agenda propia, sosteniendo as&iacute; el pulso con las autoridades universitarias.</li>
                                    <li>2 de abril. Fracasa un intento de mediaci&oacute;n por parte de una comisi&oacute;n de profesores de Filosof&iacute;a y Letras que se person&oacute; en el Rectorado.</li>
                                    <li>3 de abril. Como consecuencia de este segundo encierro en menos de un mes, el rector accede a una serie de peticiones planteadas por el alumnado, firm&aacute;ndose un acuerdo. Se da fin a la segunda ocupaci&oacute;n del Rectorado de la Universidad de Cantabria. El rector anuncia la ampliaci&oacute;n del edificio Interfacultativo de la Universidad de Cantabria en 4.000 metros cuadrados para solucionar los problemas de espacio.</li>
                                    <li>7 de abril. Los estudiantes de Filosof&iacute;a y Letras proponen la paralizaci&oacute;n de los ex&aacute;menes de junio y el cierre de los departamentos para suspender la actividad de investigaci&oacute;n.</li>
                                    <li>8 de abril. Filosof&iacute;a y Letras y Derecho apoyan el paro acordado y convocado por la reuni&oacute;n general de estudiantes celebrada en Granada. Medicina contin&uacute;a en huelga por su problem&aacute;tica particular y Ciencias convoca cortes de carretera en Los Castros.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las movilizaciones estudiantiles siguieron, aunque con un menor impacto a nivel estatal, especialmente las protagonizadas por alumnos de carreras de Humanidades y Ciencias Sociales, afectados por los cambios y con una agenda reivindicativa propia. Finalmente, la normalidad volvi&oacute; a los campus, el de Cantabria no fue una excepci&oacute;n, como manifiesta la decisi&oacute;n del 12 de abril donde un delegado de la Facultad de Derecho es elegido representante de distrito de la Universidad de Cantabria, pese a ser una de las figuras que m&aacute;s se hab&iacute;a manifestado en contra de las movilizaciones llevadas a cabo por los estudiantes durante el periodo anterior.
    </p><p class="article-text">
        La Semana Santa puede considerarse el punto de inflexi&oacute;n de aquel periodo, aunque no el final definitivo de las protestas, ya que en el caso de la Filosof&iacute;a y Letras se alagar&iacute;an hasta el mes de mayo, ya centradas en una agenda m&aacute;s particular.
    </p><p class="article-text">
        El documento base de este art&iacute;culo, cuyo original se encontraba depositado en la Delegaci&oacute;n de Alumnos de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, fue publicado en uno de los primeros n&uacute;meros de <em>El B&aacute;lsamo de Fierabr&aacute;s</em>, revista de la Comisi&oacute;n de Actividades Culturales de la Delegaci&oacute;n de alumnos de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras que fue fundada en el curso 1988-89; es decir, aproximadamente dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su firma.
    </p><p class="article-text">
        Se presenta como un acuerdo-compromiso entre el Rector de la Universidad de Cantabria y la Asamblea de Alumnos de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, rubricado por Jos&eacute; Mar&iacute;a Ure&ntilde;a Franc&eacute;s, rector de la UCM y de la delegada de Facultad, Gema Fern&aacute;ndez. Est&aacute; estructurado en cuatro puntos que reflejan las principales preocupaciones que mostraba el alumnado del centro: la construcci&oacute;n de un nuevo edificio que respondiera a las necesidades de espacio y dotaciones de alumnos, profesores y personal; el apoyo a un nuevo proceso de elaboraci&oacute;n de los planes de estudio, m&aacute;s democr&aacute;tico y transparente; redistribuci&oacute;n de los presupuestos universitarios; por &uacute;ltimo, apoyo a la eliminaci&oacute;n de tasas universitarias, mayores dotaciones de becas y potenciaci&oacute;n de las carreras de humanidades.
    </p><p class="article-text">
        Desde su primer curso acad&eacute;mico 1978-79, la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, secci&oacute;n Geograf&iacute;a e Historia, estaba localizada en las dependencias de la Facultad de Medicina, lo que constre&ntilde;&iacute;a notablemente su funcionamiento. Proyectos como la instalaci&oacute;n en el edificio de Las Salesas, actual sede de los juzgados, no hab&iacute;an cristalizado, por lo que exist&iacute;a un sentimiento de provisionalidad que se prolongar&iacute;a hasta la construcci&oacute;n del edificio Interfacultativo, inaugurado en el curso 1988-89, que alberg&oacute; inicialmente los estudios de Magisterio, Derecho y Filosof&iacute;a y Letras.
    </p><p class="article-text">
        Las otras preocupaciones de la agenda de los estudiantes de Geograf&iacute;a e Historia muestran la inquietud por unos planes de estudio que se percib&iacute;an impuestos, alejados de las demandas de la sociedad y con escasas salidas laborales. El d&eacute;ficit democr&aacute;tico en la representatividad de la comunidad universitaria era, finalmente, otra de las preocupaciones manifestadas, que se completaban con la demanda de mayores dotaciones econ&oacute;micas y recursos y una pol&iacute;tica de favorecer el acceso al alumnado de recursos econ&oacute;micos limitados.
    </p><p class="article-text">
        La firma del documento permiti&oacute; una salida airosa tanto a estudiantes como a la propia instituci&oacute;n bas&aacute;ndose en compromisos gen&eacute;ricos, asumibles por difusos para una parte, simb&oacute;licos para la otra.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de movilizaci&oacute;n y el sostenimiento de una estructura organizada, combinados con las circunstancias propias de la Facultad, reportar&iacute;a a corto plazo la consecuci&oacute;n de otros logros, como la creaci&oacute;n de un vicedecanato de alumnos, cargo para el que fue nombrada Pilar Mantec&oacute;n, a la que suceder&iacute;a Manuel Fern&aacute;ndez Maneiro en el curso 1988-89. La experiencia no se prolongar&iacute;a por mucho m&aacute;s tiempo, pero valga como prueba de la pujanza que en alg&uacute;n momento mantuvieron los alumnos.
    </p><p class="article-text">
        El balance de las movilizaciones estudiantiles de 1986-87 manifiesta la relevancia de la participaci&oacute;n de estos actores en la construcci&oacute;n de un sistema educativo que responda a las necesidades de la sociedad. Por su parte, el descontento y las demandas de los universitarios mostraron la necesidad de adaptar los planes formativos al mercado de trabajo para posibilitar una salida laboral m&aacute;s apropiada.
    </p><p class="article-text">
        La conjunci&oacute;n de nuevos factores de todo tipo: legislativo, generacional, los nuevos intereses de la juventud, etc. han propiciado que este tipo de iniciativas y situaciones no se hayan repetido con la intensidad de aquellos a&ntilde;os. Sin embargo, puede concluirse que constituye una prueba de que la juventud puede ser un gran activo de cambio que no conviene despreciar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/movilizaciones-universitarias-anos-80-cronica-conflicto-estudiantil-universidad-cantabria_132_11891636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Dec 2024 20:35:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las movilizaciones universitarias de los años 80: crónica de un conflicto estudiantil en la Universidad de Cantabria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica,Universidad de Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Dos Passos en Santander: una jornada de movilización socialista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/john-passos-santander-jornada-movilizacion-socialista_132_11800463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64892699-b4e5-4866-85b6-448af107acdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105597.jpg" width="599" height="337" alt="John Dos Passos en Santander: una jornada de movilización socialista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y periodista estadounidense, una de las principales figuras de la Generación Perdida junto a Hemingway, Faulkner, Steinbeck o Fitzgerald, visitó España en 1933 mostrando en sus artículos una realidad social y política polarizada tras poco más de dos años de proclamarse la II República</p><p class="subtitle">Antecedentes - 'Palomas en la plaza de toros', artículo original de John Dos Passos</p></div><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n en Santander de unos 10.000 afiliados y simpatizantes de las organizaciones socialistas un domingo de agosto de 1933 y el posterior desarrollo de un mitin y una manifestaci&oacute;n son los elementos que dieron pie a un art&iacute;culo del escritor estadounidense John Dos Passos en el que la capacidad de observaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de aspectos accesorios constituye su principal aportaci&oacute;n al conocimiento de una realidad social y pol&iacute;tica polarizada tras poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os de proclamarse la II Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        John Dos Passos y su primera mujer, Katherine Smith, viajaron en coche durante el verano de 1933 por distintas localidades y zonas de Espa&ntilde;a, visitando Madrid, El Escorial, Segovia, &Aacute;vila, Santiago de Compostela, Pontevedra y Santander, seg&uacute;n referencia en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de <em>A&ntilde;os inolvidables </em>(<em>The best times</em>, 1966), titulado <em>La cucarachita</em>, nombre que dieron al Fiat de segunda mano que compraron para la ocasi&oacute;n. Su objetivo era escribir una serie de art&iacute;culos y ensayos sobre la nueva realidad pol&iacute;tica espa&ntilde;ola con los que, finalmente, sufragar el coste del viaje.
    </p><p class="article-text">
        En esa etapa de su vida, el escritor y periodista, nacido en 1896, una de las principales figuras de la Generaci&oacute;n Perdida, grupo de escritores estadounidenses nacidos en torno al cambio de siglo del que Hemingway, Faulkner, Steinbeck y Fitzgerald son representantes destacados, defend&iacute;a un ideario pol&iacute;ticamente progresista, internacionalista y antibelicista.
    </p><p class="article-text">
        Su estancia en Santander coincide con una jornada organizada por las Juventudes Socialistas que pretend&iacute;a congregar a una multitud de militantes de las formaciones pol&iacute;ticas del entorno socialista (PSOE, UGT y JJ.SS.), principalmente de las provincias cercanas a la de Santander. La capacidad de convocatoria y movilizaci&oacute;n de las organizaciones deber&iacute;an redundar en un acto de cohesi&oacute;n interna hacia su interior y de propaganda al exterior, al tiempo que suponer una v&iacute;a de recaudaci&oacute;n de fondos para la adquisici&oacute;n de una nueva rotativa para el por entonces diario <em>El Socialista</em>.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad hab&iacute;a albergado en los &uacute;ltimos meses diferentes actos de partidos y conferencias de destacados l&iacute;deres pol&iacute;ticos, como Miguel Maura, fundador del Partido Republicano Conservador; Alejandro Lerroux, del Partido Republicano Radical; Marcelino Domingo, del Partido Republicano Radical Socialista, o Manuel Aza&ntilde;a, de Acci&oacute;n Republicana. Santander era una ciudad heterog&eacute;nea social y pol&iacute;ticamente, con una actividad educativa y cultural notable. En las elecciones municipales de abril de 1931 se hab&iacute;a impuesto la candidatura de la Conjunci&oacute;n republicana-socialista, que reeditar&iacute;a el triunfo en las de las Cortes Constituyentes que tuvieron lugar dos meses y medio despu&eacute;s. El pilar fundamental en la capital provincial eran los socialistas. Sin embargo, tras la ruptura de la coalici&oacute;n en septiembre de 1933 y la convocatoria de elecciones a Cortes, que se celebraron en noviembre, la victoria cambi&oacute; de bando, imponi&eacute;ndose la candidatura unitaria de derechas, que concurri&oacute; en un solo bloque, frente a la dispersi&oacute;n de los partidos de izquierda y centro.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de la II Rep&uacute;blica hubo tambi&eacute;n en la plaza de toros otros dos 'm&iacute;tines monstruo', que congregaron a multitudes. El primero de ellos, organizado por el Partido Radical con motivo de un homenaje al pol&iacute;tico republicano c&aacute;ntabro Isidro Mateo Gonz&aacute;lez, se celebr&oacute; el 20 de octubre de 1931 y cont&oacute; con la presencia como orador principal del l&iacute;der de los radicales, Alejandro Lerroux; concurrieron cerca de 13.000 personas. El 15 de septiembre de 1935 tuvo lugar el mitin que m&aacute;s concurrencia registr&oacute; en esos a&ntilde;os en Cantabria. El PSOE consigui&oacute; reunir cerca de 16.000 asistentes a un acto en el que intervinieron los diputados Ram&oacute;n Lamoneda, Jos&eacute; Andr&eacute;s Manso y Jer&oacute;nimo Bujeda.
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                Información gráfica Samot. Arriba, desfile de banderas; en medio, aspecto de un tendido; abajo, cabeza de la manifestación, publicada el 29 de agosto de 1933.                            </span>
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        Volviendo a los actos que compondr&iacute;an el desarrollo de la jornada del 27 de agosto de 1933, estos dar&iacute;an comienzo, tras la concentraci&oacute;n posterior a la llegada de autobuses y trenes, con un mitin en la plaza de toros y desfile de las banderas de las agrupaciones presentes, de all&iacute; partir&iacute;a una manifestaci&oacute;n que finalizar&iacute;a a las puertas del Gobierno civil, cuyas oficinas estaban provisionalmente ubicadas desde 1930 en un edificio al inicio de la calle Castelar, para despu&eacute;s continuar en tono festivo con una 'jira' (comida popular) en las playas de El Sardinero y Los Pinares.
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, se barajaron los nombres de Juli&aacute;n Besteiro y Enrique De Francisco, jefe del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, perteneciente a la corriente de Largo Caballero, como cabezas de cartel. Finalmente, el segundo no podr&iacute;a desplazarse por problemas de agenda de &uacute;ltima hora. Por su parte, Besteiro, presidente de las Cortes y l&iacute;der del ala m&aacute;s moderada de los socialistas, ser&iacute;a reemplazado por Fernando de los R&iacute;os, entonces ministro de Estado, en lo que algunos medios afines a la derecha interpretaron como una muestra de las desavenencias internas dentro del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        La figura del intelectual y pol&iacute;tico socialista era conocida y respetada en Santander. Como ministro de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, en el primer gobierno de la II Rep&uacute;blica hab&iacute;a creado la <a href="https://desmemoriados.org/la-ii-republica-y-la-modernizacion-educativa-la-creacion-de-la-universidad-internacional-de-verano-de-santander/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Internacional de Verano de Santander</a>, posteriormente denominada Men&eacute;ndez Pelayo, y hab&iacute;a recibido la distinci&oacute;n de Hijo Adoptivo de Santander en la sesi&oacute;n plenaria del Ayuntamiento del 1 de octubre de 1932, adoptada por unanimidad. Como apuntaba la <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000419432&amp;posicion=4&amp;presentacion=pagina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prensa local</a>, &ldquo;incluso los votaron los mon&aacute;rquicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos Passos no identifica en su art&iacute;culo a ninguno de los oradores en el mitin. &Uacute;nicamente proporciona datos de sus cargos institucionales y organizativos (diputado a Cortes, ministro), a veces de forma imprecisa, (&ldquo;obreros unos y funcionarios de los sindicatos los dem&aacute;s&rdquo;). Tal vez esto pueda apuntar a que pensaba simplemente en la edici&oacute;n del texto en medios de su pa&iacute;s. Posteriormente, en su libro de memorias <em>A&ntilde;os inolvidables</em> aporta el nombre de Fernando de los R&iacute;os, aunque present&aacute;ndole tan solo como diputado a Cortes por Granada.
    </p><p class="article-text">
        Si, como hemos sostenido inicialmente, la finalidad principal de la movilizaci&oacute;n era de naturaleza propagand&iacute;stica, el posible &eacute;xito se sustentaba en presupuestos como la capacidad de movilizaci&oacute;n y convocatoria, la aptitud organizativa y la proyecci&oacute;n de una imagen a la ciudadan&iacute;a de multitudes ordenadas. &iquest;Y los mensajes? En actos planteados bajo estas premisas, en los que se trata de mostrar el m&uacute;sculo de la organizaci&oacute;n, la calidad e importancia de los discursos no suele ser lo fundamental. El mensaje principal es la imagen que se traslada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Montaje fotográfico de Samot. Arriba, Fernando de los Ríos, Bruno Alonso, José Castro y Juan Ruiz Olazarán en primer plano con el desfile de banderas de las agrupaciones socialistas por el ruedo en el fondo. Abajo, los oradores y la comisión organizadora de la jornada."
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            <span class="title">
                Montaje fotográfico de Samot. Arriba, Fernando de los Ríos, Bruno Alonso, José Castro y Juan Ruiz Olazarán en primer plano con el desfile de banderas de las agrupaciones socialistas por el ruedo en el fondo. Abajo, los oradores y la comisión organizadora de la jornada.                            </span>
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        Como indicadores de cumplimiento de los objetivos, tanto la prensa local como el propio Dos Passos nos proveen de datos. Las previsiones m&aacute;s optimistas cuantificaban en 11.000 los asistentes al mitin. Finalmente, las cifras que se alcanzaron rondan los 10.000 espectadores, que es el aforo aproximado de la plaza de toros, resalt&aacute;ndose la gran afluencia desde las provincias lim&iacute;trofes. El ruedo qued&oacute; &uacute;nicamente ocupado por la tribuna de oradores, lo que adem&aacute;s posibilit&oacute; un desfile de los estandartes y banderas del alrededor de centenar y medio de agrupaciones socialistas representadas.
    </p><p class="article-text">
        La unanimidad de los diarios es total en lo que se refiere al &eacute;xito de la organizaci&oacute;n. <em>El Diario Monta&ntilde;&eacute;s</em>, el medio m&aacute;s hostil con la jornada, se&ntilde;alaba en su edici&oacute;n del d&iacute;a 29 de agosto que el &eacute;xito de la concentraci&oacute;n socialista se redujo al alarde del esp&iacute;ritu de organizaci&oacute;n. En el lado opuesto del eje pol&iacute;tico, <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000207819&amp;idImagen=1001498237&amp;idBusqueda=17642&amp;posicion=1&amp;presentacion=pagina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Regi&oacute;n</em></a> valoraba que toda la jornada discurriera ordenadamente y sin incidentes. Por su parte <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=2000998337&amp;idBusqueda=17658&amp;posicion=5&amp;presentacion=pagina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Voz de Cantabria</em></a> hac&iacute;a hincapi&eacute; en la perfecta organizaci&oacute;n, disciplina y en la educaci&oacute;n ciudadana, y el republicano <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000419713&amp;idImagen=1003153334&amp;idBusqueda=17811&amp;posicion=1&amp;presentacion=pagina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Cant&aacute;brico</em></a> valoraba en su titular el desarrollo de los actos como una lecci&oacute;n pol&iacute;tica &ldquo;en medio de gran entusiasmo y con el orden m&aacute;s completo&rdquo;. <a href="https://fpabloiglesias.es/wp-content/uploads/hemeroteca/ElSocialista/1933/8-1933/7664.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Socialista</em></a>, en su informaci&oacute;n de la jornada tambi&eacute;n lo dejaba claro: &ldquo;Otra vez, entre los acordes de <em>La Internacional</em>, la impresi&oacute;n de lo matem&aacute;tico, de lo exacto&hellip; Acaso ese sea el resumen de la jornada: cifras y matem&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco pas&oacute; desapercibido el hecho para John Dos Passos, quien destaca en su texto la disciplina con la que los manifestantes marchaban por el centro de Santander: &ldquo;Unos a otros se dec&iacute;an entre s&iacute; que la consigna deb&iacute;a ser el orden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mitin empez&oacute; con algo de retraso motivado por la demora de la comitiva de autobuses procedentes de Vizcaya y del tren procedente de Madrid, que tardaron m&aacute;s de lo previsto en llegar. Tras la interpretaci&oacute;n de <em>La Internacional </em>por un coro infantil socialista, Juan Ruiz Olazar&aacute;n, presidente de la Juventud Socialista de Santander y de la comisi&oacute;n organizadora, figura emergente y de gran relieve durante la Rep&uacute;blica y la Guerra Civil, present&oacute; el acto y a los oradores que le suceder&iacute;an en el uso de la palabra.
    </p><p class="article-text">
        La referencia a la suelta de dos palomas blancas con lazos rojos que John Dos Passos utiliza para titular su art&iacute;culo no aparece en ninguna de las cr&oacute;nicas publicadas del acto. Partiendo de lo simb&oacute;lico, de su identificaci&oacute;n con los j&oacute;venes socialistas, el hecho de que una de ellas no consiguiera levantar el vuelo ser&aacute; interpretado, tal y como explica en <em>A&ntilde;os inolvidables</em>, como un mal augurio, una alegor&iacute;a de lo que estaba por venir: &ldquo;Durante aquel verano no hice otra cosa que ver signos y presagios por todas partes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De lo que s&iacute; hay constancia es del grito &ldquo;vivan los hombres honrados&rdquo; con el que fueron recibidos los pol&iacute;ticos socialistas y que Dos Passos incorpora a su cr&oacute;nica de la jornada. El diario <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=11000234635" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Regi&oacute;n</em></a><a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=11000234635" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>&nbsp;del d&iacute;a siguiente detallaba: &ldquo;Seguidamente, una atronadora salva de aplausos acoge la presencia de Bruno Alonso, Jos&eacute; Castro y Fernando de los R&iacute;os, oy&eacute;ndose vivas a los hombres honrados, al Partido Socialista, a la U.G.T. y otros diversos&rdquo;. El mismo a&ntilde;o 1934, en su obra <em>En todos los pa&iacute;ses</em>, el autor estadounidense utilizar&iacute;a la expresi&oacute;n &ldquo;la Rep&uacute;blica de los hombres honestos&rdquo; para referirse, con unas connotaciones no exentas de iron&iacute;a, a los gobernantes que en el primer bienio republicano hab&iacute;an pactado con la burgues&iacute;a y que se hab&iacute;an enmara&ntilde;ado en cuestiones burocr&aacute;ticas, tal y como interpret&oacute; la fil&oacute;loga Catalina Montes. Es importante remarcar el a&ntilde;o y ponerlo con relaci&oacute;n a las afinidades pol&iacute;ticas que en aquel momento profesaba el autor de <em>Manhattan Transfer</em>.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Castro, presidente de la Federaci&oacute;n Nacional de Juventudes Socialistas, en un tono apasionado, centr&oacute; su discurso en la afirmaci&oacute;n de los valores socialistas y en el papel de la juventud como freno al capitalismo y al fascismo rampante por Europa. Manifest&oacute; que el apoyo a un r&eacute;gimen republicano burgu&eacute;s no deb&iacute;a suponer el abandono de la consecuci&oacute;n de los ideales socialistas. Finalmente, reclam&oacute; disciplina organizativa a los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Continu&oacute; Bruno Alonso, sindicalista, diputado y referente del socialismo en Cantabria, de la l&iacute;nea pol&iacute;tica de Juli&aacute;n Besteiro, que muy emocionado dirigi&oacute; al auditorio palabras de agradecimiento por el esfuerzo personal y econ&oacute;mico que hab&iacute;an efectuado para responder a la convocatoria. Su alocuci&oacute;n se focaliz&oacute; en la advertencia de los peligros que se cern&iacute;an sobre la Rep&uacute;blica y los socialistas, expresando que no se tolerar&iacute;a una situaci&oacute;n como la que se hab&iacute;a producido en Alemania (ascenso del nazismo). En tal caso los socialistas abandonar&iacute;an el pacifismo y responder&iacute;an a sus enemigos.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima intervenci&oacute;n fue la de Fernando de los R&iacute;os. A diferencia del tono encendido de sus predecesores, el pol&iacute;tico granadino utiliz&oacute; un registro m&aacute;s reflexivo y sosegado. Inicialmente, enfoc&oacute; su discurso hacia los j&oacute;venes, sobre todo las mujeres, y teoriz&oacute; sobre los modos de hacer pol&iacute;tica, contraponiendo dictadura y democracia y declar&aacute;ndose partidario del ejercicio del poder desde el respeto a las libertades. Valor&oacute;, desde el posibilismo el esfuerzo que estaba haciendo la Rep&uacute;blica, objeto de ataques permanentes por parte de sus enemigos y estableci&oacute; tres prioridades en la acci&oacute;n de gobierno: legislar la libertad de pensamiento, pero perseguir la calumnia, modernizar el pa&iacute;s con nuevas leyes impulsando la acci&oacute;n del Parlamento y promover la pol&iacute;tica social. Para finalizar destac&oacute; que para que los hombres pudieran ser libres, la econom&iacute;a deber&iacute;a estar esclavizada y que la realizaci&oacute;n del ideario socialista habr&iacute;a de venir por la libertad y la democracia.
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                Información gráfica Samot. Arriba, Bruno Alonso. Abajo, Fernando de los Ríos.                             </span>
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        La reacci&oacute;n a los discursos que se publicaron en los diarios de Cantabria y de otras provincias viene determinada por la orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica de los mismos. El otrora confesional <em>El Diario Monta&ntilde;&eacute;s</em> se&ntilde;al&oacute; que los oradores estaban dominados por la obsesi&oacute;n de la amenaza del fascismo, que la impresi&oacute;n que dejaron fue, literalmente, &ldquo;deplorable&rdquo; y que ninguno de ellos abord&oacute; cuestiones de Estado. Centr&aacute;ndose en la figura de Fernando de los R&iacute;os, valor&oacute; que tuvo un mal d&iacute;a y que &ldquo;habl&oacute; totalmente desplazado del auditorio, sus disquisiciones no pod&iacute;an ser digeridas por un p&uacute;blico trabajador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los medios afines, <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000207818&amp;idBusqueda=17877&amp;posicion=1&amp;presentacion=pagina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Regi&oacute;n</em></a>, ponder&oacute; la responsabilidad de los intervinientes; de Fernando de los R&iacute;os dijo en un subt&iacute;tulo que &ldquo;dio una lecci&oacute;n sujetando su discurso al freno del cargo de ministro, pero, no por ello, dejar&aacute; obrar a los que van en contra de la Rep&uacute;blica&rdquo;. An&aacute;logamente, la escritora y pol&iacute;tica Matilde de la Torre ensalz&oacute; la intervenci&oacute;n del ministro en un art&iacute;culo titulado <em>La interrogaci&oacute;n</em>, publicado en <a href="https://fpabloiglesias.es/wp-content/uploads/hemeroteca/ElSocialista/1933/8-1933/7666.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Socialista</em></a>: &ldquo;Nada que decir de su verbo &uacute;nico, de su claridad meridiana, de su l&oacute;gica leg&iacute;tima&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n que efectu&oacute; Dos Passos nuevamente hay que entenderla atendiendo al tiempo en que fue escrita. En la colaboraci&oacute;n que public&oacute; <em>La Lucha</em> se muestra m&aacute;s cr&iacute;tico. De Bruno Alonso refiere que &ldquo;habl&oacute; en t&eacute;rminos un tanto vagos&rdquo;, lo que se acentu&oacute; con Fernando de los R&iacute;os. La forma en que este &uacute;ltimo se dirigi&oacute; a un auditorio era &ldquo;como si estuviese hablando a sus disc&iacute;pulos en la Universidad&rdquo;, &ldquo;en la cl&aacute;sica forma de las arengas&rdquo; y &ldquo;termin&oacute; con un p&aacute;rrafo tan engolado que cort&oacute; la respiraci&oacute;n a los oyentes&rdquo;. A las cr&iacute;ticas en lo formal continu&oacute; con las del contenido a partir de una descripci&oacute;n bastante c&aacute;ustica, que, si nos atenemos a la transcripci&oacute;n casi literal del discurso publicada en <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000419713&amp;presentacion=pagina&amp;posicion=1&amp;registrardownload=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Cant&aacute;brico</em></a> y en <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000207818&amp;idBusqueda=17904&amp;posicion=1&amp;presentacion=pagina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Regi&oacute;n</em></a>, parece que se ajusta m&aacute;s al campo de lo interpretativo que al de lo descriptivo. A&ntilde;os despu&eacute;s valoraba que &ldquo;era un placer&rdquo; apreciar su uso del idioma, si bien cuestionaba el inter&eacute;s que tal f&oacute;rmula expositiva ten&iacute;a para un auditorio mayoritariamente formado por &ldquo;mineros, mec&aacute;nicos y agricultores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalizados los parlamentos, seg&uacute;n lo programado, continu&oacute; en el ruedo un desfile de las banderas de las diferentes agrupaciones presentes para luego, en manifestaci&oacute;n por las principales v&iacute;as de la ciudad dirigirse hasta las dependencias del Gobierno civil, en la calle Castelar, donde una comisi&oacute;n encabezada por Fernando de los R&iacute;os entreg&oacute; al gobernador un documento que conten&iacute;a las motivaciones y solicitudes por las que hab&iacute;a sido convocada la marcha. Finalizada la concentraci&oacute;n, los participantes se desplazaron hasta la zona de El Sardinero para comer en Los Pinares, tradici&oacute;n de los primeros de mayo santanderinos, y disfrutar de las playas hasta bien entrada la tarde, en que se dio por finalizada la jornada, iniciando los excursionistas desplazados el retorno a su localidad de origen.
    </p><p class="article-text">
        El diario <a href="https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000207818&amp;interno=S&amp;presentacion=pagina&amp;posicion=2&amp;registrardownload=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Regi&oacute;n</em></a><em> </em>informaba, en tono jocoso, del pulso bajo de la ciudad esa ma&ntilde;ana de domingo, especialmente en la zona del ensanche burgu&eacute;s, principalmente del Paseo de Pereda:&nbsp;&ldquo;La burgues&iacute;a parece haberse puesto al habla para emprender una huida o para sentir un temor escalofriante. Quiz&aacute; haya las dos cosas, porque la ciudad recogi&oacute; en sus viviendas o en el campo de la provincia la abigarrada muchedumbre que a diario orla las calles de la capital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siendo notable la informaci&oacute;n que Dos Passos aporta sobre el mitin y dem&aacute;s actos de la jornada de afirmaci&oacute;n socialista en Santander, lo que mayor trascendencia adquiere de su art&iacute;culo es la captaci&oacute;n que un corresponsal extranjero, ilustrado y cr&iacute;tico, realiza sobre la actitud de parte de la sociedad santanderina: la que contempla el paso de la manifestaci&oacute;n socialista desde las terrazas de las principales cafeter&iacute;as de la ciudad, identificable con la burgues&iacute;a. De hecho, se trata de la parte m&aacute;s citada en las monograf&iacute;as y art&iacute;culos que han abordado esta cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaban sentados ante las mesas de caf&eacute;, contemplando a los confundidos socialistas, que iban de aqu&iacute; para all&aacute;. Hab&iacute;a muchos socialistas; durante largo rato estuvieron desfilando con sus banderas y sus hijos, y sus pa&ntilde;uelos encarnados y sus cestas de merienda. Las miradas de odio que les dirig&iacute;an los personajes sentados ante las mesas de caf&eacute; les confund&iacute;an. Talmente parec&iacute;an un gran reba&ntilde;o de ovejas en el pa&iacute;s de los lobos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, esa descripci&oacute;n que hizo en 1933, desde un enfoque pol&iacute;tico claramente alineado a la izquierda, la validaba m&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s en su libro de memorias, cuando ya su posici&oacute;n estaba afianzada en el lado conservador: &ldquo;Un signo y un presagio que no era en absoluto imaginario fue el odio en los rostros de las gentes elegantemente vestidas, sentadas en las mesas de los caf&eacute;s de la calle m&aacute;s importante de Santander, mientras contemplaban a los sudorosos socialistas volviendo de la plaza de toros con sus hijos y sus cestas y sus banderolas. Si los ojos fueran ametralladoras, ni uno solo hubiera sobrevivido aquel d&iacute;a. En mi bloc de notas apunt&eacute;: Socialistas tan inocentes como un reba&ntilde;o de ovejas en un pa&iacute;s de lobos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo viaje que realiz&oacute; a Espa&ntilde;a John Dos Passos tuvo lugar en oto&ntilde;o de 1967, un a&ntilde;o despu&eacute;s de haber publicado sus memorias <em>The best times</em>, literalmente <em>Los mejores tiempos</em>, traducida literariamente como <em>A&ntilde;os inolvidables</em>, cuyo final sit&uacute;a el autor en 1937, tras su visita a un pa&iacute;s que conoc&iacute;a y amaba y que se encontraba en plena Guerra Civil. El asesinato de su amigo Jos&eacute; Robles Pazos, urdido por la polic&iacute;a pol&iacute;tica sovi&eacute;tica, es el punto de inflexi&oacute;n que da pie a su encono anticomunista y a la quiebra de su amistad con Ernest Hemingway, circunstancias narradas espl&eacute;ndidamente por Ignacio Mart&iacute;nez de Pis&oacute;n en <em>Enterrar a los muertos</em> (2005). Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s no sabemos qu&eacute; pens&oacute; al ver hechos realidad aquellos augurios. Tal vez se encontrara c&oacute;modo en un pa&iacute;s con un jefe de Estado convertido en el 'centinela de occidente' o quiz&aacute; sintiera a&ntilde;oranza de la tierra espa&ntilde;ola por la que luch&oacute; Robles. De lo que no cabe duda es que sab&iacute;a con certeza que sus mejores tiempos hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que hab&iacute;an pasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/john-passos-santander-jornada-movilizacion-socialista_132_11800463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2024 21:05:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Dos Passos en Santander: una jornada de movilización socialista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Cantabria,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Palomas en la plaza de toros', un artículo de John Dos Passos escrito en 1933 desde Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/palomas-plaza-toros-articulo-john-passos-escrito-1933-santander_132_11800224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b22e2bad-68b1-4cd3-a5b2-753b3711fe8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105530.jpg" width="1091" height="614" alt="&#039;Palomas en la plaza de toros&#039;, un artículo de John Dos Passos escrito en 1933 desde Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Artículo del escritor y periodista estadounidense acerca de una jornada de movilización socialista que tuvo lugar en Santander el 27 de agosto de 1933, cuya versión original en inglés fue publicada en la revista 'New Masses'</p><p class="subtitle">Antecedentes - John Dos Passos en Santander: una jornada de movilización socialista</p></div><p class="article-text">
        <em>Palomas en la plaza de toros</em> es el t&iacute;tulo del art&iacute;culo que John Dos Passos escribi&oacute; acerca de una jornada de movilizaci&oacute;n socialista que tuvo lugar en Santander el 27 de agosto de 1933. M&aacute;s all&aacute; de su autor&iacute;a, la calidad de la narraci&oacute;n y sus agudas apreciaciones contribuyen tambi&eacute;n a caracterizar una parte de la sociedad santanderina, cuya animadversi&oacute;n hacia los manifestantes no le pas&oacute; inadvertida a un observador de la talla del escritor estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n original en ingl&eacute;s, <a href="https://www.marxists.org/history/usa/pubs/new-masses/1934/v10n01-jan-02-1934-NM.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Doves in the Bull Ring</em></a><em>,</em> fue publicada el 2 de enero de 1934 en la p&aacute;gina 13 de la revista estadounidense <em>New Masses</em>. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s, el 18 de enero, la portada del diario madrile&ntilde;o <em>La Lucha</em> recog&iacute;a la mencionada colaboraci&oacute;n traducida al castellano y titulada seg&uacute;n se ha expresado anteriormente.
    </p><p class="article-text">
        Ambos medios, <em>New Masses</em> y <em>La Lucha</em>, comparten la particularidad de ser &oacute;rganos de expresi&oacute;n de los partidos comunistas, de Estados Unidos y de Espa&ntilde;a, respectivamente. <em>La Lucha</em> fue una cabecera ef&iacute;mera, creada con motivo de la suspensi&oacute;n de <em>Mundo Obrero</em> por <a href="https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/17243/HigueraGarciaPilar.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden gubernativa en diciembre de 1933</a>, que circul&oacute; hasta el mes de marzo de 1934, en el que tambi&eacute;n fue clausurado tras una huelga general del sector de artes gr&aacute;ficas en Madrid. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada del periódico &#039;La Lucha&#039; del 18 de enero de 1934.                            </span>
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        <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=573085" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n J. Sender ejerci&oacute; la direcci&oacute;n</a> desde su salida hasta finales de febrero, en lo que constituy&oacute; un tr&aacute;nsito personal desde posiciones anarquistas a comunistas, si bien no muy duradero. Sender y Dos Passos se hab&iacute;an conocido en la tertulia de la cafeter&iacute;a madrile&ntilde;a La Granja del Henar y no tardaron en establecer una relaci&oacute;n de amistad. De forma an&aacute;loga, con viaje a la Rusia sovi&eacute;tica por medio, el estadounidense simpatiz&oacute; con la causa comunista en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1930. Por otro lado, el hecho de que el objeto principal de <em>Palomas en la plaza de toros</em> sea una movilizaci&oacute;n del PSOE sucedida casi cinco meses antes, con unas elecciones a Cortes entre medias, tiene su encaje en un medio del PCE en cuanto a la postura manifiesta de frente &uacute;nico de trabajadores que defend&iacute;a la direcci&oacute;n comunista y, naturalmente, al prestigio internacional del autor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El escritor norteamericano John Dos Passos retratado en agosto de 1933.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Antonio Elorza, gran conocedor de los archivos y la historia del PCE, <a href="https://elpais.com/diario/2005/08/06/babelia/1123283829_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un art&iacute;culo de </a><a href="https://elpais.com/diario/2005/08/06/babelia/1123283829_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pa&iacute;s</em></a> apunt&oacute; que la cr&oacute;nica se hab&iacute;a publicado inicialmente en <em>La Lucha</em>, si bien con la indicaci&oacute;n err&oacute;nea del t&iacute;tulo, <em>Palomas en el ruedo</em>, que es como se tradujo y apareci&oacute;, con alguna modificaci&oacute;n en el texto, en libros posteriores del autor.&nbsp;As&iacute;, <em>En todos los pa&iacute;ses</em> (<em>In all countries</em>, 1934), incluye sus viajes por Estados Unidos, M&eacute;xico, la Rusia sovi&eacute;tica y Espa&ntilde;a y posteriormente <em>Viajes de entreguerras</em> (<em>Journeys between wars</em>, 1938), recopila en un nuevo volumen lo ya publicado cuatro a&ntilde;os antes junto con otros textos de viajes realizados anteriormente y algunos ensayos que escribi&oacute; en la primavera de 1937 para la revista <em>Esquire,</em> con motivo del viaje que hizo a Espa&ntilde;a para participar junto con su entonces amigo, Ernest Hemingway, en el proyecto de la pel&iacute;cula documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=J64XX_7c8lg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tierra espa&ntilde;ola</em></a>,&nbsp;dirigida por Joris Ivens.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se reproduce &iacute;ntegramente el texto de John Dos Passos publicado en el diario <em>La Lucha</em> el 18 de enero de 1934, cortes&iacute;a del Archivo Hist&oacute;rico del PCE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/palomas-plaza-toros-articulo-john-passos-escrito-1933-santander_132_11800224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2024 21:03:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Palomas en la plaza de toros', un artículo de John Dos Passos escrito en 1933 desde Santander]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Memoria Histórica,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Propaganda subversiva: la palabra escrita como arma de lucha antifranquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/propaganda-subversiva-palabra-escrita-arma-lucha-antifranquista_132_11699630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0e73f95-247c-4c84-aa02-f9848ecab732_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Propaganda subversiva: la palabra escrita como arma de lucha antifranquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las palabras clandestinas desafiaron al régimen franquista, que reaccionó desplegando con fuerza un conjunto de medidas legales, policiales y judiciales de carácter represivo con las que pretendía fulminar por cualquier medio a la disidencia, utilizando el mantenimiento del orden público como argumento que legitimara la barbarie de sus actuaciones</p></div><p class="article-text">
        La propaganda pol&iacute;tica clandestina fue uno de los ejes fundamentales de los partidos y movimientos antifranquistas desde el inicio de la dictadura, cobrando una especial relevancia durante el tardofranquismo para difundir sus ideas, objetivos y reivindicaciones y conectar con el conjunto de la sociedad. El trabajo de dos militantes c&aacute;ntabros, Emilio Rodr&iacute;guez y Julio Soto, responsables del aparato de propaganda del PCE (Partido Comunista de Espa&ntilde;a) y del PTE (Partido del Trabajo de Espa&ntilde;a), fue decisivo para que estas palabras prohibidas y proscritas salieran a la luz.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la dictadura, la producci&oacute;n y difusi&oacute;n de propaganda clandestina fue una actividad preeminente y destacada de los movimientos que lucharon contra la dictadura. La expresi&oacute;n &ldquo;aparato de propaganda&rdquo; hace referencia a un conjunto de medios personales, organizativos y materiales puestos al servicio de estas tareas, del que se puede afirmar que fue el coraz&oacute;n de las organizaciones antifranquistas. El resultado de este trabajo, la impresi&oacute;n de material muy diverso (libros, revistas, boletines, comunicados, panfletos, octavillas, pegatinas, carteles, etc.), result&oacute; trascendental, como se&ntilde;ala Jes&uacute;s A. Mart&iacute;nez [1], en tres aspectos: primero, organizativo, ya que, al recoger y fijar las l&iacute;neas ideol&oacute;gicas y de actuaci&oacute;n de los movimientos insurgentes, otorgaba unidad y cohesi&oacute;n a su organizaci&oacute;n y funcionamiento; segundo, did&aacute;ctico y pedag&oacute;gico, pues este material era un recurso b&aacute;sico para la formaci&oacute;n pol&iacute;tica, doctrinal y t&aacute;ctica de sus militantes y cuadros; y, tercero, divulgativo, al posibilitar la difusi&oacute;n y el proselitismo, extendiendo, m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito de la oposici&oacute;n antifranquista, sus ideas y dando a conocer a una ciudadan&iacute;a desinformada y silenciada, acontecimientos relevantes de la actualidad pol&iacute;tica y social, nacional e internacional, con el objetivo de concienciarla y movilizarla.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras clandestinas desafiaron al r&eacute;gimen franquista, que reaccion&oacute; desplegando con fuerza un conjunto de medidas legales, policiales y judiciales de car&aacute;cter represivo con las que pretend&iacute;a fulminar por cualquier medio a la disidencia, utilizando el mantenimiento del orden p&uacute;blico como argumento que legitimara la barbarie de sus actuaciones. La Ley para la Seguridad del Estado de 1941 impuso penas de reclusi&oacute;n por la impresi&oacute;n, difusi&oacute;n o la simple tenencia de propaganda ilegal; en el mismo sentido se expresaban el C&oacute;digo Penal de 1944 y la Ley de Orden P&uacute;blico de 1959. En el a&ntilde;o1963, ante el crecimiento de la contestaci&oacute;n a la dictadura y el desbordamiento de las causas por subversi&oacute;n, se cre&oacute; el Tribunal de Orden P&uacute;blico, que a partir de entonces y hasta 1973, juzg&oacute; y conden&oacute;, entre otros, los delitos de propaganda ilegal.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n de propaganda hab&iacute;a experimentado una transformaci&oacute;n sustancial en los a&ntilde;os 60. Durante las primeras d&eacute;cadas de la dictadura, debido a la escasez de medios materiales, el material propagand&iacute;stico se produc&iacute;a fuera de Espa&ntilde;a, fundamentalmente en Francia, y era posteriormente introducida de forma encubierta. En los 60, con la mejora de la coyuntura econ&oacute;mica del pa&iacute;s, mejoraron igualmente las condiciones para el acceso a tinta, papel y maquinaria de impresi&oacute;n, lo que posibilit&oacute; que la edici&oacute;n de los escritos pudiera realizarse clandestinamente en el interior. A partir de este momento, la producci&oacute;n de propaganda pas&oacute; a ser la actividad m&aacute;s importante de los grupos disidentes, al tiempo que se convert&iacute;a en el principal objetivo de las autoridades del r&eacute;gimen, conscientes de que, si ca&iacute;a el aparato de propaganda, las organizaciones antifranquistas recib&iacute;an un golpe del que ser&iacute;a muy dif&iacute;cil recuperarse. Por este motivo, esta era la tarea m&aacute;s secreta, (la ubicaci&oacute;n de la maquinaria para imprimir y la identidad del impresor era s&oacute;lo conocida por dos personas en toda la organizaci&oacute;n: el que asum&iacute;a el cargo y el que lo sustituir&iacute;a en caso de ser descubierto), as&iacute; como la m&aacute;s arriesgada, peligrosa, y la que mayores sacrificios personales implicaba.
    </p><p class="article-text">
        Desmemoriados tuvo la oportunidad de entrevistar a dos activistas que tuvieron a su cargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la dictadura, el aparato con el que se imprim&iacute;a el material propagand&iacute;stico del PCE y el PTE en Cantabria. Conocer de primera mano su experiencia ha sido de enorme utilidad para comprender mejor y aproximarnos a las formas de organizaci&oacute;n y funcionamiento de las organizaciones antifranquistas a las que pertenecieron, as&iacute; como explorar las implicaciones que esta parte del trabajo clandestino en concreto tuvo, tanto en la contienda por derribar la dictadura como en las vidas de qui&eacute;nes lo llevaron a cabo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Cantabria, los partidos de izquierda que con mayor protagonismo combatieron el r&eacute;gimen franquista en su &uacute;ltima etapa, tambi&eacute;n denominada tardofranquismo, fueron el PCE y el PTE. A pesar de sus diferencias ideol&oacute;gicas (el PCE proven&iacute;a de la tradici&oacute;n marxista-leninista y el PTE del marxismo-leninismo y del mao&iacute;smo), presentaban similitudes en su organizaci&oacute;n interna: ambos estaban dotados de una estructura organizativa jer&aacute;rquica y centralizada; las &oacute;rdenes emanaban de los cuadros directivos nacionales a los regionales, y de all&iacute; a los grupos locales m&aacute;s peque&ntilde;os, denominados &ldquo;c&eacute;lulas&rdquo;, integradas por un m&aacute;ximo de diez personas. La clandestinidad exig&iacute;a el m&aacute;s absoluto secreto acerca de qui&eacute;nes eran los militantes en activo, motivo por el que &eacute;stos adoptaban un alias o &ldquo;nombre de guerra&rdquo;, que preservaba su verdadera identidad, conocida por muy pocos, en caso de que alg&uacute;n miembro pudiera ser arrestado y duramente torturado para conseguir que delatase a sus compa&ntilde;eros de partido.
    </p><p class="article-text">
        Dado el excepcional contexto en el que se desenvolv&iacute;a la disidencia, la disciplina y la obediencia, as&iacute; como un gran sentido de la responsabilidad, del deber, el trabajo y el sacrificio, eran valores imprescindibles para los militantes, una protecci&oacute;n frente al miedo y al des&aacute;nimo. Los activistas antifranquistas percibieron la lucha contra la dictadura como un deber inexcusable, un imperativo &eacute;tico que no pod&iacute;an ni quer&iacute;an eludir, producto del momento hist&oacute;rico en el que se encontraban inmersos. Sent&iacute;an que luchar por la libertad, la justicia y la democracia en Espa&ntilde;a, derribando la dictadura, formaba parte de su destino; no pod&iacute;an ser indiferentes ni mirar a otro lado. Por ello, aceptaron sin vacilar las terribles condiciones de la clandestinidad y antepusieron el inter&eacute;s colectivo al inter&eacute;s individual, tomando decisiones que afectaron no s&oacute;lo a sus vidas presentes sino tambi&eacute;n a su destino futuro, ya que muchos de ellos abandonaron sus estudios, arriesgaron su integridad f&iacute;sica, su libertad e incluso su propia vida.
    </p><p class="article-text">
        Emilio Rodr&iacute;guez, naci&oacute; en 1944 en el seno de una familia de izquierdas, de ideolog&iacute;a comunista y socialista, que sufri&oacute; la represi&oacute;n y el exilio en los primeros a&ntilde;os de la dictadura.&nbsp;&nbsp;Su padre estuvo encarcelado diez a&ntilde;os y un t&iacute;o, Emilio, hermano de &eacute;ste, 26 a&ntilde;os. El resto de la familia qued&oacute; desmembrada despu&eacute;s de la guerra por la di&aacute;spora forzosa de sus miembros, que huyeron y se establecieron definitivamente en Francia, Checoslovaquia y Canad&aacute;. Todos estos acontecimientos tuvieron un impacto decisivo en sus ideas y en su comportamiento pol&iacute;tico, pues de forma muy temprana, con s&oacute;lo quince a&ntilde;os, comenz&oacute; a militar, primero en las Juventudes Comunistas y despu&eacute;s en el PCE. La figura m&aacute;s relevante en su politizaci&oacute;n fue su t&iacute;o Emilio, militante comunista que hab&iacute;a estado encargado del aparato de propaganda del PCE, con el que asisti&oacute; a una reuni&oacute;n de mineros en huelga en la Camocha (Gij&oacute;n) en enero de 1957. Este acontecimiento fue un hito en la historia del movimiento obrero de Espa&ntilde;a, pues de ella surgi&oacute; la primera Comisi&oacute;n Obrera; y para el jovenc&iacute;simo Emilio Rodr&iacute;guez una experiencia determinante que actu&oacute; como un punto de inflexi&oacute;n en su vida, por cuanto, acto seguido y a trav&eacute;s de su t&iacute;o, se incorpor&oacute; a la lucha antifranquista, en las Juventudes Comunistas, dando inicio a una larga carrera de activismo y compromiso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; momento y en qu&eacute; circunstancias se hizo cargo Emilio Rodr&iacute;guez del aparato de propaganda del PCE? Para contestar a esta pregunta tenemos que situarnos en noviembre del a&ntilde;o 1968, mes en que el aparato represor del r&eacute;gimen despliega una operaci&oacute;n policial masiva en toda la provincia de Santander, en la que se produjeron tal cantidad de detenciones que el PCE y las CCOO quedaron en ese momento pr&aacute;cticamente desestructurados; de ah&iacute; que fuera conocida como&nbsp;<em>la ca&iacute;da del 68</em>&nbsp;(Argos y Gomez, 1982)[2]. Uno de los golpes m&aacute;s duros de esta operaci&oacute;n fue la incautaci&oacute;n del aparato de propaganda y la detenci&oacute;n de su responsable, Veridiano Rojo, en cuyo domicilio se encontr&oacute; la multicopista. Inmediatamente Emilio Rodr&iacute;guez lo sustituye y se hace cargo del aparato, labor que desempe&ntilde;a de forma ininterrumpida hasta el a&ntilde;o 1972, cu&aacute;ndo, ante el riesgo inminente de ser detenido, huye hacia Suiza, donde permanece tres a&ntilde;os. Entre 1968 y 1972 se dedic&oacute; de forma exclusiva a imprimir la revista&nbsp;<em>Mundo Obrero</em>&nbsp;y todo tipo de documentaci&oacute;n y propaganda (pasquines, octavillas, panfletos, etc.).&nbsp;
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                Portada de La Voz del Pueblo,Órgano del Comité Provincial del partido del Trabajo de España.                            </span>
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        Como se ha mencionado anteriormente, la enorme trascendencia de esta actividad para el funcionamiento del partido obligaba a que se guardase un estricto secreto sobre d&oacute;nde estaba ubicada la multicopista y qui&eacute;n era el que imprim&iacute;a la propaganda. Hasta el punto que, como nos cuenta el propio Emilio, s&oacute;lo lo conoc&iacute;an dos personas, como m&aacute;ximo:&nbsp;<em>nosotros llegamos a tener aqu&iacute; Secretarios Generales que no sab&iacute;an d&oacute;nde estaba [&hellip;], no sab&iacute;an d&oacute;nde ten&iacute;amos el aparato instalado.</em>&nbsp;Es digno de destacar y de elogiar no s&oacute;lo los riesgos asumidos por el responsable de la propaganda, sino tambi&eacute;n los sacrificios sobre suvida personal, que quedaba profundamente afectada por el desempe&ntilde;o de esta funci&oacute;n. En el caso de Emilio, tuvo que dejar de participar directamente en las actividades del PCE y buscar una tapadera que le protegiera del descubrimiento, dando una apariencia de normalidad en su actividad cotidiana. Eligi&oacute; ser presidente de una Asociaci&oacute;n de Vecinos en Monte, lo que le permit&iacute;a cierta libertad de movimientos. Era tal el secretismo de sus actividades que ni tan siguiera su familia conoc&iacute;a a lo que se dedicaba; ten&iacute;a que inventarse excusas que justificasen sus frecuentes ausencias para imprimir clandestinamente. Emilio tuvo el aparato escondido en varios locales secretos que iban cambiando cuando dejaban de ser seguros; as&iacute;, a la m&aacute;s m&iacute;nima sospecha de que pod&iacute;a ser descubierto el aparato, se desmontaba y se volv&iacute;a a montar en otra ubicaci&oacute;n. Nos habl&oacute; especialmente de un local situado en la planta baja de una casa en la calle Antonio Mendoza, d&oacute;nde aparentemente se realizaban trabajos de carpinter&iacute;a. Cuenta que pon&iacute;a la radio a tope y hac&iacute;a ruido para disimular el que hac&iacute;a la m&aacute;quina de imprimir al arrancar; de este modo, trabajaba de forma habitual de domingo a mi&eacute;rcoles para tener listo el jueves el&nbsp;<em>Mundo Obrero</em>&nbsp;para su reparto, y en cualquier momento pod&iacute;a ser requerido, de d&iacute;a o de noche, para imprimir todo tipo de propaganda.&nbsp;
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                Portada de Mundo Obrero, Órgano del Comité Central del Partido Comunista de España.                            </span>
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        Julio Soto, naci&oacute; en 1953 y se crio en una familia sin una adscripci&oacute;n ideol&oacute;gica ni antecedentes de compromiso pol&iacute;tico. Su proceso de socializaci&oacute;n pol&iacute;tica adopt&oacute; otros rumbos. Con quince a&ntilde;os comenz&oacute; a frecuentar junto con sus amigos un club juvenil gestionado por una parroquia progresista, que organizaba actividades de tipo cultural y l&uacute;dico, impregnadas de contenido social. All&iacute; tuvo la oportunidad de conocer otras realidades y vivir experiencias en entornos desfavorecidos, lo que lo llev&oacute; a tomar conciencia de la pobreza y la injusticia. Su conciencia social se fue transformando en conciencia pol&iacute;tica, y durante el primer curso de universidad, contact&oacute; con estudiantes de la Joven Guardia Roja y el PTE y se afili&oacute; a este partido. El siguiente a&ntilde;o continu&oacute; con sus estudios en Oviedo, donde sigui&oacute; militando activamente en el PTE asturiano, hasta terminar la carrera en 1975. Al regresar a Santander, el partido le plantea a &eacute;l y a su pareja hacerse cargo del aparato de propaganda en la entonces provincia de Santander. Hay que remarcar que en Cantabria el PTE no estuvo organizado hasta mediados de los setenta, por lo que fueron los primeros en asumir las tareas de propaganda en un partido que acaba de crearse en Santander.
    </p><p class="article-text">
        Existen muchas similitudes en lo que estos dos activistas nos han contado sobre su experiencia, pero tambi&eacute;n alguna diferencia. Ambos coinciden en que la impresi&oacute;n de propaganda era la tarea m&aacute;s secreta, peligrosa y perseguida de toda la organizaci&oacute;n, y que, dada su relevancia para el movimiento antifranquista, exig&iacute;a una extraordinaria precauci&oacute;n y medidas de seguridad. Las diferencias que hemos encontrado tienen que ver con el car&aacute;cter, m&aacute;s o menos extremo, de las medidas de seguridad adoptadas por estos partidos, as&iacute; como por la forma en que dichas medidas pod&iacute;an afectar y transformar la vida privada de los militantes. El PTE cuyos planteamientos ideol&oacute;gicos eran m&aacute;s radicales que los del PCE, exig&iacute;a de sus militantes una f&eacute;rrea disciplina y una confianza y obediencia incondicional, que conllevaba asumir grandes sacrificios por el partido y la lucha antifranquista. Hay que tener en cuenta, adem&aacute;s, que el PCE era una organizaci&oacute;n m&aacute;s grande, con mayor implantaci&oacute;n, tanto a nivel nacional como regional, y estaba dotada dem&aacute;s recursos e infraestructura, en comparaci&oacute;n con el PTE, que supl&iacute;a sus carencias materiales con una entrega y dedicaci&oacute;n total de sus integrantes. Por poner un ejemplo, la mayor parte de los fondos del PTE, seg&uacute;n relata Julio, proced&iacute;an de las aportaciones de unos pocos militantes, que entregaban pr&aacute;cticamente la mitad de su sueldo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Julio Soto en su relato de militancia antifranquista nos ha referido el enorme impacto que tuvo su nuevo cometido en el partido y las renuncias y sacrificios que conllev&oacute;, tanto para &eacute;l como para su pareja, tambi&eacute;n militante, pues en este caso las responsabilidades del aparato de propaganda recayeron sobre los dos. Al aceptar el cargo, tuvieron que cambiar radicalmente su modo de vida, lo que implic&oacute; casarse por la iglesia, romper abruptamente las relaciones con sus camaradas de partido sin poder darles ninguna explicaci&oacute;n, y adoptar unas costumbres convencionales, centradas en su trabajo como profesor en un colegio religioso y en su familia. La m&aacute;quina de impresi&oacute;n se instal&oacute; en su piso, lo que les oblig&oacute; a cuidar y mantener unas excelentes relaciones con el vecindario, con el objeto de no resultar sospechosos de &ldquo;actividades extra&ntilde;as&rdquo;, para lo que resultaron determinantes las destacadas habilidades sociales de su mujer. La rutina de estos dos activistas era la siguiente: durante el d&iacute;a cada uno acud&iacute;a con normalidad a sus respectivos trabajos, y por las tardes, y sobre todo por las noches, realizaban juntos las labores de preparaci&oacute;n e impresi&oacute;n de la propaganda clandestina. Como &eacute;l mismo cuenta:
    </p><p class="article-text">
        <em>Y acab&eacute; la carrera, y me vine para Cantabria; fue entonces cuando el partido nos plantea, a m&iacute; y a mi pareja, la tarea m&aacute;s gorda, que era montar el aparato de propaganda en Cantabria. Y claro, eso significaba que ten&iacute;a que venir a vivir a Cantabria, y significaba cambiar radicalmente nuestro proyecto de vida. Porque, si vas a tener en tu casa la multicopista, y vas a ser el que produce los papeles, tienes que dar una imagen&hellip;, pues eso, en esos tiempos, de una persona conservadora, que se ajusta a las normas de convivencia razonables, que no va &ldquo;con pintas&rdquo;, que no lleva barba o, en fin, no lleva las trencas aquellas que llev&aacute;bamos todos los rojos. Bueno, hab&iacute;a que dar otra imagen, vida familiar, ese tipo de cosas. Entonces, yo estaba organizado en Oviedo, y el partido nos plantea [&hellip;] que nos casemos, que montemos un piso y montemos el aparato de propaganda.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Durante el d&iacute;a lo dedic&aacute;bamos a nuestro trabajo, una actividad normal; y cada dos por tres, que era m&aacute;s cada tres que cada dos, pues hab&iacute;a que sacar, pues para ma&ntilde;ana, diez mil hojas de no s&eacute; qu&eacute; documento, o cientos de copias de un determinado libro, &iquest;sabes? Sac&aacute;bamos hasta libros, y eso lo hac&iacute;amos por las tardes y, sobre todo, por las noches. Bueno, pues nuestra actividad era esa, cuando no hab&iacute;a actividad pol&iacute;tica de esto, de hacer papeles, pues ten&iacute;amos que dar una apariencia de normalidad, pues sal&iacute;amos mucho con nuestros padres y con la familia de excursi&oacute;n, a comer, a pasear; se trataba de que se nos viera.</em>
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de estas dos experiencias de vida nos podemos hacer una peque&ntilde;a idea del car&aacute;cter y la naturaleza del compromiso militante de estos luchadores contra la dictadura durante el tardofranquismo, de su entrega, valent&iacute;a y capacidad de sacrificio. Por ello, este art&iacute;culo quiere rendir un homenaje a todas estas personas que generosamente lucharon por un futuro mejor para toda la sociedad y que, conscientes de los peligros y riesgos que conllevaba su actividad militante en esta &eacute;poca (detenciones, torturas, c&aacute;rcel, exilio e incluso la muerte), los asumieron convencidos de que era lo que ten&iacute;an que hacer. Un profundo sentido del deber y la responsabilidad se impon&iacute;a sobre el miedo, ese tenaz sentimiento con el que conviv&iacute;an d&iacute;a a d&iacute;a, y minimizaba sus efectos paralizantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [1] Jes&uacute;s A. Mart&iacute;nez. (2023).&nbsp;<em>Vietnamitas contra Franco. Letras perseguidas y espacios secretos.</em>&nbsp;C&aacute;tedra.
    </p><p class="article-text">
        [2] Arg&oacute;s Villar, J.C. y G&oacute;mez D&iacute;az, J.E. (1982).&nbsp;<em>El movimiento obrero en Cantabria. 1955-1977.</em>&nbsp;Puntal Libros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/propaganda-subversiva-palabra-escrita-arma-lucha-antifranquista_132_11699630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2024 20:52:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Propaganda subversiva: la palabra escrita como arma de lucha antifranquista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Franquismo,Memoria Histórica,Propaganda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nombrar la niebla: la memoria como instrumento de recuperación de la dignidad de las víctimas del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/nombrar-niebla-memoria-instrumento-recuperacion-dignidad-victimas-franquismo_132_11616081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb2a9abc-0882-47eb-b977-d03153d8996c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1867y1206.jpg" width="1200" height="675" alt="Nombrar la niebla: la memoria como instrumento de recuperación de la dignidad de las víctimas del franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alfredo Osma descubrió quién fue su abuelo a raíz de dar con una carta de despedida que escribió a su abuela antes de ser fusilado durante la Guerra Civil, y llevó a su madre y a sus tías al cementerio de Ciriego a que se reencontraran con su padre casi 80 años después: "De alguna manera intentamos cerrar el círculo"</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>La memoria intermitente.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda se hace imprescindible comenzar esta cr&oacute;nica manifestando que&nbsp;algunos&nbsp;de los integrantes de lo que hoy es el Colectivo Desmemoriados&nbsp;rozamos fortuitamente, reci&eacute;n comenzada la d&eacute;cada de los ochenta y sin abarcar su magnitud, la historia que aqu&iacute; se cuenta, y que ahora, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, se nos revela con toda su profundidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menciona Esther L&oacute;pez Barcel&oacute; en su libro&nbsp;'El arte de invocar la memoria'&nbsp;(Barlin Libros, 2024) que&nbsp;&ldquo;decir memoria es nombrar la niebla&rdquo;; pero a veces esa niebla abandona su intensidad con retazos insospechados que se desvelan caprichosamente permitiendo contemplar el paisaje, aunque ese paisaje sea una pintura repleta de algunas luces y demasiadas sombras. Ese horizonte imperfecto es, evidentemente, nuestra memoria colectiva. La que nos permite conocer, a poco que nos interroguemos, a poco que nos adentremos en ella, de d&oacute;nde venimos y lo que en realidad somos.
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 1980, cuando a&uacute;n faltaban unos&nbsp;cuantos&nbsp;meses para que un inoportuno tricornio con pistola pretendiera devolvernos a unos escenarios de penumbra de los que parec&iacute;amos salir a duras penas, los soportales de Potes frente a la Torre del Infantado herv&iacute;an de excursionistas deambulando entre cafeter&iacute;as, tiendas de recuerdos y puestos a pie de calle que regentaban vendedores de productos t&iacute;picos de la comarca de Li&eacute;bana. En uno de ellos gobernaba con mano firme una se&ntilde;ora de ademanes hoscos y edad indefinible, al menos para nosotros, demasiado j&oacute;venes para calibrar con definici&oacute;n los rasgos de la edad adulta. A aquella mujer le compr&aacute;bamos de vez en cuando alg&uacute;n que otro queso ahumado de &Aacute;liva, de los que ya no existen, para subir a Picos de Europa en la mochila o para regalar a la familia en nuestro regreso a Santander. Ella nos atend&iacute;a habitualmente con gesto adusto y ahorrando palabras como si de monedas de oro se trataran, aunque tambi&eacute;n a veces, con visibles muestras de impaciencia, nos hac&iacute;a saber de viva voz lo que opinaba de los jovenzuelos que le hac&iacute;an perder el tiempo con sus dudas y titubeos. Sin embargo, vaya usted a saber el porqu&eacute;, volv&iacute;amos una y otra vez a mercadear donde aquella se&ntilde;ora&nbsp;de car&aacute;cter aparentemente dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las coincidencias y las casualidades de la memoria hicieron que much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s juzg&aacute;ramos a esa mujer con otros ojos m&aacute;s benignos y, sobre todo, con mayor conocimiento de causa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Primera memoria.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Esta se&ntilde;ora que vend&iacute;a quesos y fruta en los soportales&nbsp;de Potes se llamaba Carmen y era conocida por Carmenchu.
    </p><p class="article-text">
        Carmenchu, la primog&eacute;nita, y&nbsp;su hermana&nbsp;Charo eran las hijas mayores de Mariano Cort&eacute;s G&oacute;mez y de Carmen Bores&nbsp;D&iacute;az, que tuvieron dos descendientes m&aacute;s, Josefina y Mariano.
    </p><p class="article-text">
        Mariano Cort&eacute;s era natural de&nbsp;Bilbao&nbsp;y&nbsp;su esposa Carmen era lebaniega de Potes.&nbsp;Ella emigr&oacute; a Bilbao buscando una vida mejor y all&iacute; conoci&oacute; a Mariano, en la calle Ripa. La familia de Mariano ten&iacute;a una situaci&oacute;n econ&oacute;mica c&oacute;moda puesto que su padre era abogado y no debi&oacute; de ver con muy buenos ojos su relaci&oacute;n con una campesina reci&eacute;n llegada. Pese a ello, poco&nbsp;tiempo despu&eacute;s&nbsp;contrajeron matrimonio&nbsp;en la iglesia de San Vicente, frente a los jardines de Albia. Durante el tiempo de estancia en la capital vasca habitaron sucesivamente en&nbsp;el barrio de&nbsp;Bilbao La Vieja, en los suburbios al otro lado del Casco&nbsp;Viejo, y en el Barrio de Iturrigorri, zonas ambas eminentemente obreras debido a la existencia en las proximidades de canteras y varias minas que fueron explotadas hasta los a&ntilde;os 70 del siglo XX.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariano trabajaba en las oficinas de una empresa cementera en&nbsp;Bilbao&nbsp;y en esa ciudad&nbsp;nacieron las dos hijas mayores, Carmenchu y Charo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las condiciones econ&oacute;micas de los a&ntilde;os previos a la II Rep&uacute;blica hicieron que la familia se trasladara a Madrid&nbsp;buscando mejores oportunidades laborales&nbsp;con el fin de contribuir a la manutenci&oacute;n de una familia que poco a poco iba ampli&aacute;ndose.&nbsp;En&nbsp;Madrid nace Josefina, la tercera hija del matrimonio, en septiembre de 1933&nbsp;y all&iacute; permanecer&aacute;n durante m&aacute;s o menos un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Desde Madrid&nbsp;no regresan a Bilbao, sino que dirigen sus pasos a Potes, tal vez en busca del apoyo que puedan recibir de la familia de la esposa Carmen Bores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente en la capital de la comarca lebaniega donde un par de a&ntilde;os despu&eacute;s a la familia Cort&eacute;s Bores le sorprende el comienzo de la guerra civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariano Cort&eacute;s, aun naciendo en una familia acomodada, ya hab&iacute;a ido adquiriendo en el Bilbao industrial un especial compromiso en materia de justicia social y laboral, de tal forma que al llegar a Li&eacute;bana colabor&oacute; en la sensibilizaci&oacute;n de los campesinos que deb&iacute;an soportar dif&iacute;ciles condiciones en una comarca austera y con estructuras sociales fuertemente conservadoras. As&iacute;, se convertir&aacute;&nbsp;en esos tiempos de amargura y enfrentamientos&nbsp;en&nbsp;uno de los responsables de la fundaci&oacute;n, el 12 de agosto de 1936, del Radio Comunista de Potes (que&nbsp;as&iacute; se&nbsp;denominaba entonces lo que hoy entender&iacute;amos como Organizaci&oacute;n Territorial o Agrupaci&oacute;n Comarcal del Partido) que ser&iacute;a en definitiva el germen de la Agrupaci&oacute;n Comunista de la comarca lebaniega, con comit&eacute;s locales en gran n&uacute;mero de poblaciones de Li&eacute;bana. En la citada creaci&oacute;n del Radio fue nombrado primer Secretario Pol&iacute;tico, seg&uacute;n se menciona en el Acta Fundacional que aparece en el libro del historiador Jos&eacute;&nbsp;Manuel Puente Fern&aacute;ndez, titulado&nbsp;'El Guardi&aacute;n de la Revoluci&oacute;n. Historia del Partido Comunista en Cantabria (1921-1937)'.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de septiembre de 1937 ocupan Potes las tropas sublevadas de Franco. Dos d&iacute;as antes, las fuerzas leales republicanas hab&iacute;an dado orden de desalojar la villa en su retirada hacia Asturias. Pr&aacute;cticamente es el final de la Rep&uacute;blica en la llamada entonces provincia de Santander.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariano Cort&eacute;s G&oacute;mez&nbsp;decide, sin embargo, permanecer junto a su familia en Potes y no huir. Fiel a sus principios humanistas, hab&iacute;a protegido la vida y los bienes de algunas importantes familias falangistas y de derechas, aun a riesgo de su propia vida, durante el tiempo en que Potes permaneci&oacute; junto a la Rep&uacute;blica. A pesar de ello,&nbsp;es denunciado,&nbsp;al parecer, por una de estas familias,&nbsp;y posteriormente detenido. Miembros de la Guardia Civil lo conducen inmediatamente a la Prisi&oacute;n Provincial de Santander. El 8 de octubre es juzgado mediante consejo de guerra y se le condena a muerte.&nbsp;Su actividad pol&iacute;tica en el PCE le hizo blanco de la represi&oacute;n franquista.&nbsp;La sentencia se cumple a las 6 de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a 27 de octubre de 1937 en las tapias del Cementerio de Ciriego, en las afueras de la capital santanderina. En la fecha de su ejecuci&oacute;n tiene 33 a&ntilde;os y deja tres hijas (a las que ya hemos mencionado a lo largo del relato) y una esposa embarazada del que habr&iacute;a de ser su cuarto hijo, un var&oacute;n al que llamar&aacute;n tambi&eacute;n Mariano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de la tr&aacute;gica fecha de su fusilamiento, y en una Espa&ntilde;a ya muy diferente a la que hab&iacute;an conocido, las circunstancias de la viuda, Carmen Bores, y de sus hijas, Carmenchu, Charo y Josefina, as&iacute; como la del ni&ntilde;o que est&aacute; a punto de nacer, cambian considerablemente. Pasan de ser ciudadanos a vencidos, con todo lo que de bald&oacute;n social conlleva.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De pronto, la viuda se encuentra con la necesidad de subsistir en un entorno rural, muy cerrado y endog&aacute;mico, en el que tiene que sacar adelante a sus cuatro hijos.&nbsp;Algo&nbsp;com&uacute;n en estos casos es buscar la solidaridad entre iguales, aquellas personas o grupos que se encuentran en una situaci&oacute;n similar. El primer nexo es la familia, pero la guerra y la represi&oacute;n posterior hacen que las circunstancias sean complicadas en todos los casos. No es f&aacute;cil tampoco sobrevivir a una posguerra. Las decisiones se toman acuciados por las penurias.
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                Carmen Bores, esposa de Mariano Cortés, acompañada de sus hijas Josefina, Charo, Carmenchu y el pequeño Mariano.                            </span>
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        Carmen Bores se ve obligada a tomar determinaciones que van a producir una di&aacute;spora entre sus hijos. Carmenchu, la hija mayor, se quedar&aacute; en Potes con ella bajando fruta y otros productos de los pueblos de alrededor para vender en las ferias. Su hija Charo y el ni&ntilde;o, a&uacute;n menores de edad, por mediaci&oacute;n de unos familiares que hab&iacute;an emigrado, ser&aacute;n acogidos en Argentina. Y por Josefina, la tercera de las ni&ntilde;as, intercedieron unas amistades para que fuera acogida en un colegio de monjas en Madrid. Sin embargo, para Josefina, lo que en principio parec&iacute;a una m&iacute;nima soluci&oacute;n se transform&oacute; en una sustracci&oacute;n del entorno familiar hacia un espacio de reclusi&oacute;n&nbsp;y maltrato psicol&oacute;gico&nbsp;que originar&iacute;a en ella un sentimiento de frustraci&oacute;n&nbsp;y de falta de cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A la muerte de Carmen&nbsp;Bores (1971)&nbsp;su hija mayor, Carmenchu, con un temple y un car&aacute;cter irreductible, se convertir&aacute; en el referente familiar. Con el tiempo, y con tenacidad digna de elogio, rescatar&aacute; a su hermana Charo de la precariedad argentina, proteger&aacute; a su hermana Josefina y ser&aacute;, con su modesto negocio de venta de queso y fruta en los soportales de Potes,&nbsp;un puntal importante para el desarrollo de toda la familia.
    </p><p class="article-text">
        Mariano, el hermano m&aacute;s joven, aunque regres&oacute; temporalmente en muchas ocasiones desde el pa&iacute;s austral, nunca m&aacute;s volvi&oacute; a residir en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La memoria recobrada.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Osma Cort&eacute;s es el nieto de Mariano Cort&eacute;s y de Carmen Bores. Es&nbsp;el primog&eacute;nito&nbsp;de los hijos de Josefina Cort&eacute;s y sobrino de Carmenchu, de Charo y de Mariano,&nbsp;y&nbsp;la persona que ha proporcionado al colectivo Desmemoriados, lo cual le agradecemos enormemente, los rastros sobre su memoria familiar. Una memoria que, como no pod&iacute;a ser de otra manera, es como los claroscuros que adivinan el paisaje entre la niebla. Una memoria probablemente tard&iacute;a, repleta de silencios acosados por el temor de los que vivieron dramas y tragedias en primera persona, que afectaron significativamente a lo que iban a ser sus vidas a partir de entonces y que legaron a sus descendientes.
    </p><p class="article-text">
        Pero el silencio es solo eso, silencio. Afortunadamente raras veces, cuando se ha vivido dolorosamente, es olvido. Por eso, tal vez a duras penas, entre todos, hemos llegado hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desmemoriados: - &iquest;Cu&aacute;ndo empezaste a ser consciente de la historia de tu abuelo?</strong>&nbsp;<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alfredo Osma:&nbsp;</strong>Yo nac&iacute; en Bilbao como mi abuelo materno y mis abuelos paternos.&nbsp;De peque&ntilde;os&nbsp;sol&iacute;amos pasar temporadas en Potes con mi t&iacute;a y mi abuela, pero la figura de mi abuelo era para mis hermanos y para mi literalmente desconocida. Una imagen del pasado; no se hablaba de&nbsp;&eacute;l.&nbsp;&Uacute;nicamente sab&iacute;amos que lo hab&iacute;an matado en la guerra, no conoc&iacute;amos m&aacute;s ni si lo hab&iacute;an matado en un frente de batalla. De esa&nbsp;&eacute;poca s&iacute; me llamaba la atenci&oacute;n una bandera espa&ntilde;ola peque&ntilde;ita que hab&iacute;a en casa, en la casa de mi abuela y de mi t&iacute;a, que viv&iacute;an juntas. El significado que le doy ahora mismo es que se trataba de un s&iacute;mbolo ideol&oacute;gico cercano al R&eacute;gimen, por si acaso.
    </p><p class="article-text">
        Pero realmente descubro a mi abuelo a principios de los a&ntilde;os noventa. En aquellos a&ntilde;os mi t&iacute;a Carmenchu ten&iacute;a mucho trabajo&nbsp;en verano en la tienda de la plaza&nbsp;con el turismo de monta&ntilde;a; yo la ayudaba en la tienda&nbsp;y ella me ayudaba en los estudios&nbsp;en la universidad. En una de esas ocasiones, en la que estaba con la que entonces era mi pareja, estuvimos en casa de mi t&iacute;a (Carmenchu) a &uacute;ltima hora de la tarde y en un momento determinado, como era ella de espont&aacute;nea, de natural, de directa, de persona acostumbrada a la ausencia de dobleces, empez&oacute; a sacarnos fotograf&iacute;as de la familia, de los que eran mis bisabuelos en Potes, de mi abuela y tambi&eacute;n de mi abuelo. Y en ese c&uacute;mulo de fotograf&iacute;as, de papeles y documentos familiares nos encontramos con un peque&ntilde;o sobre de color azulado en el que ven&iacute;a&nbsp;el nombre de mi abuela y de mi abuelo, y le&iacute;mos esa carta. Una carta que es la despedida&nbsp;de&nbsp;mi abuelo a su mujer, a mi abuela, antes de ser fusilado, antes de ser ejecutado, antes de que lo matasen. Era una carta tremenda, sobrecogedora, como uno se puede imaginar que puede ser una carta en la que un condenado a muerte se est&aacute; despidiendo de su mujer y sus tres hijas, de sus suegros, de toda la familia materna que viv&iacute;a en Potes. Con un claro car&aacute;cter de declaraci&oacute;n, por un lado, de amor y,&nbsp;por otro,&nbsp;de inocencia. Fue una sorpresa enorme porque le pusimos matices, colores, texturas a una vida que hasta entonces hab&iacute;a sido fantasmag&oacute;rica. De repente se aparece una persona con un sentimiento que cualquier persona con una m&iacute;nima empat&iacute;a puede imaginar. Una situaci&oacute;n en la que te est&aacute;s despidiendo porque sabes que te van a matar y te estas despidiendo de las personas que m&aacute;s quieres.
    </p><p class="article-text">
        Fue impactante. Recuerdo que mi pareja incluso llor&oacute;. Ah&iacute; es donde, de alguna manera, reaparece mi abuelo&nbsp;casi&nbsp;60 a&ntilde;os despu&eacute;s. Esa documentaci&oacute;n de mi abuelo no la conoc&iacute;a absolutamente nadie m&aacute;s que mi abuela y mi t&iacute;a, que era la mayor y la que se hab&iacute;a quedado con mi abuela cuando le matan a su marido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;D: - &iquest;Qu&eacute; sab&iacute;a tu madre de lo ocurrido a tu abuelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A.O.:&nbsp;</strong>&iquest;Mi madre&hellip;?
    </p><p class="article-text">
        A excepci&oacute;n de Carmenchu&nbsp;nadie conoc&iacute;a la existencia de aquella carta demoledora. Mi madre solo conoc&iacute;a&nbsp;que su padre era muy bueno, que las quer&iacute;a mucho, y que lo mataron en la Guerra. No ha sabido nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A mi madre le contamos todo esto. Para mi madre es un sufrimiento. Es una persona muy marcada por esa sustracci&oacute;n, digamos, familiar. Una persona que luego ha sabido crecer a partir de todo ese dolor. En Potes, adem&aacute;s,&nbsp;algunos vecinos&nbsp;las llamaban las&nbsp;<em>rojillas</em>&nbsp;a mis t&iacute;as. En ese sentido hab&iacute;a una significaci&oacute;n en los hijos de mi abuelo. Eran tiempos duros para todas las familias, y l&oacute;gicamente mucho m&aacute;s para aquellas familias que se hab&iacute;an criado sin padre y teniendo que salir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente mi abuela sab&iacute;a todo, porque en Potes se conoc&iacute;a todo el mundo. Lo que le hab&iacute;a pasado no solo le hab&iacute;a pasado a&nbsp;&eacute;l, sino tambi&eacute;n hab&iacute;a ocurrido con m&aacute;s personas. Lo m&aacute;s probable es que mi abuela supiera que hab&iacute;a sido en Santander, en el cementerio de Ciriego.&nbsp;Pero&nbsp;mi t&iacute;a Carmenchu tampoco sab&iacute;a&nbsp;c&oacute;mo lo hab&iacute;an ejecutado ni&nbsp;d&oacute;nde estaba enterrado&nbsp;su padre. Por lo que, si mi abuela lo sab&iacute;a, nunca lo comunic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D: - &iquest;Por qu&eacute;&nbsp;crees que no lo hizo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A.O.:</strong>&nbsp;&nbsp;Bueno,&nbsp;esto es una interpretaci&oacute;n m&iacute;a.&nbsp;En&nbsp;las situaciones en&nbsp;las&nbsp;que existen conflictos b&eacute;licos&nbsp;traum&aacute;ticos, siempre&nbsp;se&nbsp;genera&nbsp;un&nbsp;mecanismo&nbsp;psicol&oacute;gico de protecci&oacute;n, lo que llaman mecanismos&nbsp;postraum&aacute;ticos, en los que&nbsp;se puede perder&nbsp;incluso&nbsp;la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las cartas, mi abuela visit&oacute;&nbsp;en la prisi&oacute;n en Santander&nbsp;a mi abuelo en alguna ocasi&oacute;n&nbsp;(mi abuelo era conocedor de que su mujer estaba esperando otro hijo)&nbsp;y hab&iacute;a personas de contacto que llevaban a mi abuelo sellos, mudas, pantalones, tabaco&hellip;&nbsp;Se escrib&iacute;a&nbsp;tanto con su familia de Bilbao, con la que ten&iacute;a relaci&oacute;n&nbsp;(su hermana Adela&nbsp;y su t&iacute;o Toribio), como&nbsp;con&nbsp;su familia de Potes. Mi abuela deb&iacute;a tener mucha informaci&oacute;n, pero no trasmiti&oacute; esa informaci&oacute;n. Es dif&iacute;cil averiguar el porqu&eacute;&nbsp;de las cosas, sobre todo en los humanos. Probablemente hay un elemento personal, y cada persona responde de una manera distinta. Mi abuela por su forma de ser y por su car&aacute;cter se llev&oacute; todo ese dolor dentro y de alguna manera no quiso trasmit&iacute;rselo a sus hijos. Esa probablemente sea una de las causas. Esto es una conjetura personal. Porque contar esto siempre es doloroso y traum&aacute;tico para la persona a la que se lo cuentas, porque son sus hijos, los hijos de la persona que han matado. Por otro lado, existe un elemento de protecci&oacute;n seguramente. Evidentemente, cuanta menos implicaci&oacute;n haya&nbsp;en la familia con las actividades que han originado la muerte de ese familiar, que es ejecutado, menos complicidad familiar con aquello que le ha producido la muerte. Luego, creo que hay otra explicaci&oacute;n importante, que tiene que ver con un mecanismo de control ideol&oacute;gico que funciona a trav&eacute;s del miedo. Los humanos tenemos una capacidad de aprendizaje importante. Cuando nosotros vemos que a una persona se le ocasiona un da&ntilde;o irreparable con unos grados de crueldad altos, la persona que ve ese ejemplo, l&oacute;gicamente, aprende r&aacute;pidamente por d&oacute;nde tiene que andar, qu&eacute; es lo que tiene que hacer y c&oacute;mo&nbsp;tiene que respetar&nbsp;la ideolog&iacute;a que ha originado ese castigo&nbsp;&ldquo;ejemplarizante&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>D: - &iquest;Despu&eacute;s de conocer la carta de despedida de tu abuelo c&oacute;mo se suceden las indagaciones que haces sobre su figura?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A.O.:&nbsp;</strong>Nosotros&nbsp;le&nbsp;hab&iacute;amos pedido la documentaci&oacute;n a mi t&iacute;a&nbsp;y&nbsp;la hab&iacute;amos&nbsp;estudiado;&nbsp;para&nbsp;nosotros no dejaba ser un cap&iacute;tulo familiar en&nbsp;el&nbsp;que hab&iacute;a sentimientos ambivalentes, por una parte, de atracci&oacute;n y por otro, de rechazo.&nbsp;Advert&iacute;amos el dolor que se hab&iacute;a producido y tambi&eacute;n el dolor de no haber conocido al abuelo, pero fundamentalmente de haber descubierto una historia familiar de una forma&hellip; de haberla vivido de una forma traum&aacute;tica, viendo los resultados, las llagas de ese dolor. Digamos que le pusimos cara a mi abuelo&nbsp;por medio&nbsp;de las fotograf&iacute;as y una personalidad, una&nbsp;tremenda&nbsp;humanidad a trav&eacute;s de esas cartas que&nbsp;&eacute;l escribi&oacute; a mi abuela estando en prisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace&nbsp;unos&nbsp;8 a&ntilde;os, en una visita que hago a la casa de&nbsp;los padres de&nbsp;mi pareja,&nbsp;veo&nbsp;un libro&nbsp;en su&nbsp;biblioteca&nbsp;con un&nbsp;t&iacute;tulo curioso&nbsp;'Rescatados del olvido', y por azar lo cojo&nbsp;y&nbsp;lo hojeo. Y&nbsp;veo&nbsp;que&nbsp;es&nbsp;un libro de Antonio Onta&ntilde;&oacute;n, que hizo una investigaci&oacute;n de la documentaci&oacute;n de la prisi&oacute;n Provincial de Santander en la que recog&iacute;a datos de las personas que fueron represaliadas en la&nbsp;&eacute;poca de la Guerra Civil y la posterior dictadura. Mientras observo el libro, los que luego ser&iacute;an mis suegros me explican que ten&iacute;an muy buena relaci&oacute;n con Antonio Onta&ntilde;&oacute;n, que hab&iacute;an sido compa&ntilde;eros en el trabajo y que conoc&iacute;an su labor memorialista, c&oacute;mo lo hab&iacute;a hecho&hellip; Sab&iacute;an que durante muchas horas fuera de su trabajo visitaba los archivos de la prisi&oacute;n y copiaba, cotejaba fichas, datos, para recomponer esa historia, ese rescate del olvido de las personas que hab&iacute;an sido represaliadas aqu&iacute; en Santander y en Torrelavega. El libro tiene,&nbsp;entre otras muchas virtudes,&nbsp;la reproducci&oacute;n de much&iacute;simas cartas de personas que iban a ser ejecutadas y que se desped&iacute;an de sus familiares y de sus allegados. Entonces, ah&iacute; compruebo la concordancia de todas ellas con la carta de mi abuelo, veo los listados de las personas, y empiezo a adquirir una conciencia m&aacute;s concreta, m&aacute;s clara de lo que sucedi&oacute;. Y ahondando m&aacute;s en ese libro hab&iacute;a unos listados de personas en los que me result&oacute; muy f&aacute;cil y muy r&aacute;pido encontrar el nombre de mi abuelo con una fecha de ingreso en la prisi&oacute;n y con una fecha de ejecuci&oacute;n. Cuando ya contin&uacute;o leyendo el trabajo de Antonio entiendo de una forma m&aacute;s completa los protocolos que se segu&iacute;an con los prisioneros que se represaliaban: las denuncias, los juicios sumar&iacute;simos, los juicios militares, las ejecuciones, d&oacute;nde, c&oacute;mo, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D: - &iquest;Quieres comentar algo m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A.O.</strong>: Hace unos pocos a&ntilde;os, antes afortunadamente de que mi t&iacute;a&nbsp;Carmenchu&nbsp;falleciese&nbsp;en el 2014, la&nbsp;llev&eacute;&nbsp;junto&nbsp;a mi otra t&iacute;a, Charo, a mi madre, Josefina, y a mi hermano&nbsp;al cementerio de Ciriego para que pudiesen ver el lugar en el que hab&iacute;an ejecutado a su padre, para contemplar las fosas comunes&nbsp;donde le echaron junto a otras m&aacute;s de 900 personas represaliadas (hombres, mujeres y algunos ni&ntilde;os)&nbsp;y ver los peque&ntilde;os monumentos memoriales en los que intervino Antonio Onta&ntilde;&oacute;n con la asociaci&oacute;n H&eacute;roes de la Rep&uacute;blica que&nbsp;&eacute;l preside.&nbsp;Esta asociaci&oacute;n&nbsp;es otro ejemplo de recuperaci&oacute;n de esa memoria.&nbsp;Lo cuenta en su libro, con ayuda de otras muchas personas pudo hacer unos monolitos y un trilito, en los que aparecen los nombres de las personas que fueron represaliadas, ejecutadas y que fallecieron por culpa de esta represi&oacute;n.&nbsp;Y llevamos unas rosas y le&iacute;mos unos poemas. De alguna manera pudimos hacer que mis t&iacute;as y mi madre pudiesen reencontrarse con su padre&nbsp;casi&nbsp;setenta&nbsp;y siete&nbsp;a&ntilde;os despu&eacute;s. Y de alguna manera intentamos, entre todos, cerrar un c&iacute;rculo.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro episodio, con un car&aacute;cter p&uacute;blico, que completa este c&iacute;rculo, ocurrido hace solo cuatro a&ntilde;os, con una exposici&oacute;n inaugurada en el Museo de Prehistoria y Arqueolog&iacute;a de Cantabria (MUPAC) sobre la&nbsp;<em>Vida y muerte en Cantabria</em>&nbsp;a trav&eacute;s de su historia. Esta muestra cont&oacute; entre sus materiales expuestos con la carta de despedida de nuestro abuelo junto con una fotograf&iacute;a suya y otra de nuestra abuela con sus cuatro hijos. En aquella exposici&oacute;n vimos a visitantes an&oacute;nimos emocionarse leyendo la carta de nuestro abuelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ello pudimos constatar c&oacute;mo la figura fantasmal de nuestro abuelo, al que eliminaron f&iacute;sicamente y al que quisieron borrar de nuestra memoria familiar, reaparec&iacute;a d&eacute;cadas despu&eacute;s en una instituci&oacute;n p&uacute;blica como humilde testimonio de lo que muchas otras familias padecieron injustamente.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/nombrar-niebla-memoria-instrumento-recuperacion-dignidad-victimas-franquismo_132_11616081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 19:17:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nombrar la niebla: la memoria como instrumento de recuperación de la dignidad de las víctimas del franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica,Franquismo,Guerra Civil Española,Segunda República]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[…Y la SAM se difumina: crónica de una muerte anunciada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/sam-difumina-cronica-muerte-anunciada_132_11572895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ceff3eb6-a8fd-4064-be91-571fa23046a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="…Y la SAM se difumina: crónica de una muerte anunciada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A finales de la década de 1960, la Cooperativa Lechera SAM comenzó a mostrar síntomas presagiaban la crisis de un modelo empresarial que no tuvo capacidad de adaptarse a los cambios que estaban produciéndose en el mercado de las industrias lácteas, que se aceleraron en los años posteriores</p></div><p class="article-text">
        Hemos repasado en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/sindicatos-agricolas-montaneses-sam-movimiento-cooperativista-ganadero-base-confesional_132_11349713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anteriores art&iacute;culos</a>&nbsp;c&oacute;mo la Cooperativa SAM&nbsp;hab&iacute;a surgido para ofrecer una alternativa al control del mercado l&aacute;cteo que la Nestl&eacute;, desde su implantaci&oacute;n en Cantabria, estaba ejerciendo. Pero tambi&eacute;n c&oacute;mo su establecimiento constituy&oacute; una respuesta impl&iacute;cita para la defensa de los intereses de los viejos sectores socioecon&oacute;micos regionales, frente a las alternativas de clase propuestas por la Federaci&oacute;n de Casas Campesinas, de la UGT. Con todo ello, lo que era la provincia de Santander se hab&iacute;a convertido en uno de los puntos industriales de transformaci&oacute;n agroalimentaria m&aacute;s importantes del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hemos repasado tambi&eacute;n c&oacute;mo, tras la victoria del bando franquista en la Guerra Civil, la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/decadas-prodigiosas-sam_132_11423359.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SAM se convirti&oacute; en una empresa modelo</a>&nbsp;para el r&eacute;gimen, s&iacute;ntesis de aquellos valores, que especialmente hasta los a&ntilde;os 50 pretendieron inculcarse en toda la poblaci&oacute;n. Pero, adem&aacute;s, hasta bien mediados los 70, continu&oacute; erigi&eacute;ndose en un importante activo de la industria l&aacute;ctea estatal.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado de las cifras que aparentaban un &eacute;xito perenne dejaba entrever que&nbsp;<em>&ldquo;La SAM era una tortilla sin huevos&rdquo;,</em>&nbsp;como reconoc&iacute;a el que fuera gerente de la Cooperativa, Alfonso Fuente. La secular falta de m&uacute;sculo financiero hac&iacute;a que cada ampliaci&oacute;n de las instalaciones, cada mejora t&eacute;cnica, cada desarrollo de nuevo producto, chocara con la falta de adaptaci&oacute;n a la competencia &ldquo;real&rdquo; en un mundo capitalista que se abr&iacute;a ante ellos sin los mecanismos que el Estado hab&iacute;a puesto a su disposici&oacute;n, hasta entonces, de forma relativamente sencilla.
    </p><p class="article-text">
        Este desequilibrio financiero entre el volumen de la producci&oacute;n, la necesidad imperiosa de las ventas para poder disponer de efectivo y un exiguo capital social eran los huevos que faltaban en esa tortilla. Y no constitu&iacute;a una situaci&oacute;n coyuntural, como ya se evidenci&oacute; en la Asamblea de 1968. Aun as&iacute;, las necesidades de inversi&oacute;n continuaban acumul&aacute;ndose, pero tambi&eacute;n acometi&eacute;ndose. El cr&eacute;dito siempre hab&iacute;a sido un recurso para la SAM a la hora de afrontar su crecimiento, desde el mismo momento de su fundaci&oacute;n. Pero los tiempos cambiaban y el margen de maniobra era cada vez menor.
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico en septiembre de 1975 dejaba entrever problemas relevantes: una importante recogida de litros de leche (60 millones anuales), una amplia gama de productos que, a pesar de la gran implantaci&oacute;n en el mercado nacional como reconocida marca, era a todas luces excesiva. Una anticuada red comercial incapaz de enfrentarse a la agresiva competencia del sector, especialmente de parte de las multinacionales. Y aqu&iacute; deber&iacute;amos abrir un par&eacute;ntesis para recordar que en el &aacute;mbito de los diet&eacute;ticos infantiles, en el que la SAM se hab&iacute;a distinguido, tanto por el desarrollo de producto, como por el reconocimiento del mercado, es donde esta encarnizada competencia con las multinacionales era m&aacute;s patente. Si proseguimos con el diagn&oacute;stico, la ya referida falta de capitalizaci&oacute;n adecuada al volumen de actividad y una falta de objetivos estrat&eacute;gicos a largo plazo (fruto de tratar de sobrevivir d&iacute;a a d&iacute;a) hac&iacute;an que realmente, no s&oacute;lo la falta de huevos, sino la propia tortilla corriera el peligro de desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se revelaba tan grave, que en la junta extraordinaria del a&ntilde;o siguiente se aprob&oacute; una ampliaci&oacute;n de capital de 10.000 pesetas por cada uno de los 10.000 socios que en esos momentos contaba la Cooperativa. S&oacute;lo 1.019 de ellos lo hicieron. El fin se acercaba.
    </p><p class="article-text">
        La falta de compromiso de los cooperativistas fue tan evidente que supone una prueba categ&oacute;rica de que, para entonces, su implicaci&oacute;n hab&iacute;a desaparecido. Puede que la forma societaria induzca a pensar en una participaci&oacute;n colectiva, m&aacute;s o menos horizontal, en la gesti&oacute;n y en la toma de decisiones de la organizaci&oacute;n. Pero el devenir de tantos a&ntilde;os ya demuestra que, desde el mismo momento de su creaci&oacute;n, la gesti&oacute;n y los objetivos estaban m&aacute;s del lado de determinados sectores socioecon&oacute;micos y pol&iacute;ticos que de resolver problemas de ganaderos de forma colectiva. Y esto no es una excepci&oacute;n. Las formas societarias a veces nos confunden, tambi&eacute;n en la actualidad, donde algunas cooperativas, especialmente las del sector primario, son vistas como empresas de servicios por sus propios cooperativistas y no como formas de autogesti&oacute;n ante los problemas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Es en esta coyuntura cuando entra en juego un nuevo, aunque viejo, agente:&nbsp;<a href="https://canal.uned.es/video/5a6f32a3b1111fb50f8b4e51" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el INI</a>. El Instituto Nacional de Industria hab&iacute;a sido creado en el a&ntilde;o 1941 como soporte para el proceso de industrializaci&oacute;n que el franquismo se plante&oacute; tras su victoria. En l&iacute;neas generales, tuvo un efecto decisivo en la transformaci&oacute;n de la econom&iacute;a primaria de postguerra a la econom&iacute;a terciaria de los a&ntilde;os 80. Su labor: gestionar y financiar empresas necesitadas de fuertes inversiones, con escasa rentabilidad o en bancarrota. Pero tambi&eacute;n, paradojas aparte, un instrumento de&nbsp;<em>desindustrializaci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lactaria Espa&ntilde;ola (LESA), perteneciente al INI, fue quien se hizo cargo de la gesti&oacute;n de la cooperativa SAM y de la venta de sus productos a partir de 1977. Aparentemente comenzaba un nuevo periodo de esplendor: se implant&oacute; la botella de pl&aacute;stico de 1,5 litros, se instal&oacute; en Renedo de Pi&eacute;lagos&nbsp;<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3346633" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la unidad de investigaci&oacute;n y desarrollo</a>&nbsp;para las 10 plantas de LESA en el Estado y comenz&oacute; la recogida de la leche en camiones cisterna (factor este que supuso el abandono definitivo de los puestos de recogida que todav&iacute;a hoy podemos ver en estado ruinoso en algunos lugares de Cantabria).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacia el a&ntilde;o 1983 la SAM hab&iacute;a perdido el escaso control que la entrada de LESA hab&iacute;a supuesto. Su mayor&iacute;a mantenida hasta entonces por el 65% de participaci&oacute;n qued&oacute; reducida al 35% ante otra oportunidad perdida para afrontar una ampliaci&oacute;n de capital. Este tipo de maniobras de agrandar el capital social para quitarse de en medio a socios a trav&eacute;s de su incapacidad financiera eran una pr&aacute;ctica habitual. Y lo siguen siendo. El caso es que ese a&ntilde;o y esta situaci&oacute;n constituy&oacute; un nuevo punto de inflexi&oacute;n en la deriva de la SAM. Su &ldquo;expulsi&oacute;n&rdquo; final de la gesti&oacute;n supon&iacute;a una&nbsp;<em>refundaci&oacute;n</em>&nbsp;de objetivos, volviendo la mirada a los ganaderos, en lugar de a su producto, para desplegar una gama de servicios especializados: piensos, control veterinario, medicinas, ayuda en instalaciones de los asociados, etc.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el a&ntilde;o 1983 sucedi&oacute; otro acontecimiento que es necesario recordar: las inundaciones que en el mes de agosto asolaron el Norte peninsular. Los r&iacute;os<a href="https://youtu.be/Mgb_I4ZJs34?si=4MUrGz5kqHh3mB6H" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Pas</a>&nbsp;y el Nervi&oacute;n y algunos de sus afluentes se desbordaron de forma tan intensa que se cobraron su peaje en vidas humanas. En Renedo fueron tres: Joaqu&iacute;n Diego Trueba, Gumersindo Luj&uacute;a Quevedo y Celedonio G&oacute;mez Sol&oacute;rzano. Las instalaciones de la SAM fueron arrasadas por el agua, como tantas otras infraestructuras de la localidad. Vecindad y personal de aquella SAM jam&aacute;s lo olvidar&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1985 daba comienzo un periplo que llega hasta nuestros d&iacute;as, en el que la SAM ya nada tiene que ver con la leche, salvo que sus socios son ganaderos. La mayor&iacute;a de ellos, adem&aacute;s, se fueron orientando hacia al sector c&aacute;rnico, abandonando la producci&oacute;n lechera. La entrada de Espa&ntilde;a en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea de entonces propici&oacute; cambios significativos que, entre otros, afectaron a la relaci&oacute;n institucional de los gobiernos en su participaci&oacute;n a p&eacute;rdidas en las&nbsp;<em>empresas</em>&nbsp;<em>estrat&eacute;gicas</em>, siendo otro agente m&aacute;s en todo este complicado proceso de desindustrializaci&oacute;n de los a&ntilde;os 90.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En octubre de este año 1992 se hace pública la noticia de que España ha de pagar 28.500 millones de pesetas a la Comunidad Europea por haber pasado la cuota establecida. Se acaban de este modo los amagos de sanciones por la falta de aplicación de las cuotas lácteas en España desde 1986 hasta 1992.&quot; (Espejo, C., 1996, p. 4) </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cayetano Espejo, en un&nbsp;<a href="https://revistas.um.es/geografia/article/view/45081" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>&nbsp;publicado en 1996 en una revista especializada radiograf&iacute;a perfectamente la situaci&oacute;n: &ldquo;<em>A pesar de constituirse en una de las de mayor relevancia en la industria agroalimentaria de nuestro pa&iacute;s, con una facturaci&oacute;n que se acerca al bill&oacute;n de pesetas para el a&ntilde;o 1996, est&aacute; afectada por una profunda crisis como consecuencia de la falta de una estructuraci&oacute;n ordenada desde la producci&oacute;n a la comercializaci&oacute;n. Fuerte endeudamiento, minifundismo industrial, subvenciones por parte de las Administraciones y la participaci&oacute;n agresiva del capital de las multinacionales, son unos de los rasgos estructurales que acarrea este sector</em>.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El divorcio de la SAM con el sector l&aacute;cteo se consum&oacute;, por tanto, como parte de un proceso mucho m&aacute;s profundo, en el que ten&iacute;a pocas capacidades de supervivencia. Salvo el giro estrat&eacute;gico de &ldquo;abandono&rdquo; del sector, su reconversi&oacute;n como organizaci&oacute;n supuso, en cierto modo, volver a sus or&iacute;genes ganaderos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; se desarrollaron dos caminos paralelos. Por un lado, y siguiendo al mencionado Cayetano Espejo, en diciembre de 1995 se produjo la venta de Lactaria Espa&ntilde;ola (LESA) tras la oferta presentada por el grupo cooperativo gallego Leyma, en coordinaci&oacute;n con la sociedad tambi&eacute;n cooperativa Iparlat, en el Pa&iacute;s Vasco y Navarra. La Administraci&oacute;n busc&oacute; para LESA una salida que implicara un s&oacute;lo adquiriente. La falta de un comprador nacional con capacidad para absorber en solitario el potencial de LESA ha determinado que, aunque la compra sea solamente de Leyma, posteriormente la firma se fragmente, pasando una parte, los centros de Vizcaya, Cantabria y la Rioja para Iparlat.
    </p><p class="article-text">
        De forma paralela, la &ldquo;Nueva SAM&rdquo; generaba nuevas instalaciones espec&iacute;ficas para piensos y recib&iacute;a ayudas del gobierno regional, abandonando as&iacute; la participaci&oacute;n que todav&iacute;a manten&iacute;a en LESA. Adem&aacute;s, ha participado en la creaci&oacute;n de SERGECAN, una cooperativa de segundo grado que agrupa, al tiempo que la nueva SAM, a la Cooperativa Siete Valles, Cooperativas de Soba, Ruise&ntilde;ada, cuenca del Besaya y Virgen de Valvanuz.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de comprender, y por ende de explicar, c&oacute;mo esta, como otras industrias de reconocida solvencia t&eacute;cnica, capacidad de desarrollo de producto y clara posici&oacute;n en los mercados, as&iacute; como una evidente vinculaci&oacute;n territorial con sus gentes trabajadoras han sufrido id&eacute;nticos procesos de desmantelamiento, mientras otras, transnacionales, no han hecho m&aacute;s que seguir creciendo y aumentando cuotas de mercado, de poder. Un siglo pr&aacute;cticamente completo ha visto c&oacute;mo la SAM se constituy&oacute; en referente industrial en el sector agroalimentario, y c&oacute;mo ha compartido el destino de tantas otras que en mayor o menor medida tambi&eacute;n lo fueron, aqu&iacute; y en territorios cercanos. Este proceso de concentraci&oacute;n de poder en favor de las transnacionales, que evidencia una p&eacute;rdida clara del poder de los Estados y una sumisa aceptaci&oacute;n del mercado como paradigma, deber&iacute;a ser alg&uacute;n d&iacute;a explicado por quienes lo propiciaron.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la SAM seguir&aacute; prendida en la memoria de los que hemos bebido leche en Cantabria, seguro que por unos cuantos a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/sam-difumina-cronica-muerte-anunciada_132_11572895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Aug 2024 19:15:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[…Y la SAM se difumina: crónica de una muerte anunciada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Hormaechea, un sultán entre el barro y el asfalto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/juan-hormaechea-sultan-barro-asfalto_132_11499106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71fcc482-a4c3-4c64-97c7-20a833eef824_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098342.jpg" width="518" height="291" alt="Juan Hormaechea, un sultán entre el barro y el asfalto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Personalismo, autoritarismo, ignorancia de reglas y normas, desprecio por el adversario, arbitrariedad, apelación directa al pueblo o el recurso a cualquier clase de medios para la consecución de unos fines establecidos por él mismo constituyeron algunas de las características recurrentes en la trayectoria política del exalcalde de Santander y expresidente de Cantabria</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hormaechea es no ya la derecha pasatista y p&uacute;trida, sino un particular et&iacute;lico y l&iacute;rico con quien no se pueden cruzar dos palabras y desde luego con quien no se puede firmar ning&uacute;n pacto (&hellip;) Toda la vida de Hormaechea es un continuo episodio (le&oacute;n, borracheras, violencias verbales) que le anula como pol&iacute;tico y no digo nada como ciudadano y como hombre con alma&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este dur&iacute;simo juicio sobre la figura de Juan Hormaechea Caz&oacute;n (1939-2020) pertenece al conocido escritor Francisco Umbral. El hecho de que fuera compartido por numerosos c&aacute;ntabros no era incompatible con una aceptaci&oacute;n popular que permiti&oacute; a Hormaechea obtener un respaldo mayoritario en las urnas, tanto en el conjunto de Cantabria como, sobre todo, en la capital, Santander. En las elecciones municipales celebradas el 8 de mayo de 1983, la coalici&oacute;n AP-PDP-UL (Alianza Popular- Partido Democr&aacute;tico Popular-Uni&oacute;n Liberal), cuya lista encabezaba Juan Hormaechea, obtuvo 52.994 votos, el 57,35% de los sufragios v&aacute;lidos emitidos. Aunque la derecha ha ganado todas las elecciones municipales en Santander desde 1979 hasta hoy, nunca ha conseguido recabar un apoyo tan mayoritario de la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La popularidad alcanzada por Hormaechea superaba con amplitud los apoyos tradicionales de la derecha en Santander y Cantabria, que no han sido pocos antes y despu&eacute;s. Su salto a la pol&iacute;tica auton&oacute;mica, en 1987, no alcanz&oacute; cifras tan extraordinarias, pero le permitieron ganar las elecciones con claridad. M&aacute;s sorprendente a&uacute;n resulta el respaldo alcanzado en 1991, cuando la divisi&oacute;n de la derecha permiti&oacute; comprobar hasta qu&eacute; punto la personalidad de Hormaechea era capaz de galvanizar amplias masas de votantes, independientemente del partido por el que se presentara: la UPCA (Uni&oacute;n para el Progreso de Cantabria) partido de nueva creaci&oacute;n y de perfiles y programa m&aacute;s bien difusos, alcanz&oacute; 99.194 votos y 15 diputados, por 42.714 y 6 diputados del PP (Partido Popular). Qued&oacute; claro que la popularidad del que fuera alcalde de Santander estaba por encima de la fidelidad a las siglas del principal partido de la derecha. 
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os al frente de la Alcald&iacute;a de Santander (1977-1987) y ocho (1987-1995) de la Presidencia del Gobierno de Cantabria convirtieron a Juan Hormaechea en el personaje central de la pol&iacute;tica c&aacute;ntabra durante ese periodo. Aunque nunca traspas&oacute; las fronteras de la pol&iacute;tica auton&oacute;mica, alcanz&oacute; notoriedad en toda Espa&ntilde;a por sus estridencias y por su comportamiento poco convencional. 
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria reproduce, en l&iacute;nea generales, un recorrido habitual para los cargos p&uacute;blicos en la Espa&ntilde;a de la &eacute;poca: accedi&oacute; al Ayuntamiento en el tardofranquismo, siendo elegido concejal en Santander por el tercio familiar en 1973; su ascenso hasta la tenencia de Alcald&iacute;a le permiti&oacute;, tras la dimisi&oacute;n del alcalde en ese momento, Alfonso Fuente, convertirse en sustituto de este justo el d&iacute;a siguiente de la celebraci&oacute;n de las primeras elecciones democr&aacute;ticas (16 de junio de 1977). Fue desde su puesto en el Ayuntamiento de Santander cuando comenz&oacute; a hacerse un nombre en el panorama pol&iacute;tico, trascendiendo pronto el &aacute;mbito estrictamente municipal. 
    </p><p class="article-text">
        Personalismo, autoritarismo, ignorancia de reglas y normas, desprecio por el adversario, arbitrariedad, apelaci&oacute;n directa al pueblo o el recurso a cualquier clase de medios para la consecuci&oacute;n de unos fines establecidos por &eacute;l mismo constituyeron algunas de las caracter&iacute;sticas recurrentes en su trayectoria pol&iacute;tica. Hormaechea resume y concentra perfectamente los caracteres con los que se han venido describiendo a los l&iacute;deres populistas que tanto han proliferado en el siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        El primer mandato de Hormaechea como alcalde transcurri&oacute;, por tanto, bajo la legalidad heredada del franquismo y adquiri&oacute; legitimidad democr&aacute;tica tras las primeras elecciones municipales, celebradas en todo el pa&iacute;s el 3 de abril de 1979. Aun manteniendo su condici&oacute;n de independiente, Hormaechea se present&oacute; en la lista de UCD (Uni&oacute;n de Centro Democr&aacute;tico), que fue la m&aacute;s votada, obteniendo, con el 33,78% de los votos, 10 concejales de los 27 que integraban el Consistorio. AID (Agrupaci&oacute;n Independiente de Derechas), formaci&oacute;n en la que se integr&oacute; Alianza Popular, consigui&oacute; 3 concejales. La izquierda (Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol, Partido Comunista de Espa&ntilde;a y Partido del Trabajo de Cantabria) sumaba 10, de manera que la mayor&iacute;a absoluta dependi&oacute; del PRC, con 4 ediles. La decisi&oacute;n de este partido de votar para la Alcald&iacute;a a su cabeza de lista, Eduardo Obreg&oacute;n, permiti&oacute; el mantenimiento de Juan Hormaechea al frente del Ayuntamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Volviendo la vista atr&aacute;s, es dif&iacute;cil evitar la idea de la responsabilidad que adquiri&oacute; el PRC, que de alguna manera ya se vislumbraba en el momento: la sesi&oacute;n municipal result&oacute; extraordinariamente agitada, con numeroso p&uacute;blico afeando a los regionalistas su decisi&oacute;n. No se pod&iacute;a en aquel entonces prever la dimensi&oacute;n que alcanzar&iacute;a en los a&ntilde;os sucesivos el fen&oacute;meno Hormaechea, pero indudablemente s&iacute; se percib&iacute;an ya los primeros indicios de una personalidad poco compatible con procedimientos democr&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Adri&aacute;n Magaldi en su art&iacute;culo 'El primer populismo de la democracia espa&ntilde;ola: El caso de Juan Hormaechea', el ejercicio de Hormaechea como alcalde de una corporaci&oacute;n elegida democr&aacute;ticamente, de forma parad&oacute;jica, revel&oacute; el car&aacute;cter y las formas autoritarias del mandatario en mayor medida de lo que hab&iacute;a mostrado en su etapa anterior. Los enfrentamientos con la oposici&oacute;n, la descalificaci&oacute;n reiterada y sistem&aacute;tica del adversario, y la compra de voluntades marcaron el sello distintivo del mandato de un alcalde que consideraba que el Ayuntamiento no deb&iacute;a funcionar como un Parlamento, y que la oposici&oacute;n, al ejercer su obligaci&oacute;n de controlar al poder, imped&iacute;a la realizaci&oacute;n de su programa, de sus obras y de sus impulsos. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, continu&oacute; la ejecuci&oacute;n de iniciativas destinadas a dejar su legado en la ciudad, siempre de enormes dimensiones y de no menores costes. La popularidad de Hormaechea se fundament&oacute; en estas realizaciones, que ciertamente trasformaron la ciudad y dejaron una huella duradera (recuperaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a de la Pen&iacute;nsula de La Magdalena, adquisici&oacute;n de la Plaza de Toros, nuevo campo del Racing, aparcamientos subterr&aacute;neos, parques p&uacute;blicos...). 
    </p><p class="article-text">
        La cara menos amable de su quehacer pol&iacute;tico inclu&iacute;a esos modos referidos, que dieron lugar a enfrentamientos (entendiendo esta palabra como choques que desbordaban ampliamente las l&oacute;gicas discrepancias y diferencias de criterio en el desempe&ntilde;o de un cargo p&uacute;blico) con m&uacute;ltiples agentes, entre los que se pueden citar, sin &aacute;nimo de exhaustividad, a miembros del movimiento vecinal, periodistas, concejales de la oposici&oacute;n, el rector de la Universidad Internacional Men&eacute;ndez Pelayo (Ra&uacute;l Morodo), el famoso golfista Severiano Ballesteros, o los dos presidentes del Gobierno de Cantabria que lo precedieron (Jos&eacute; Antonio Rodr&iacute;guez y &Aacute;ngel D&iacute;az de Entresotos). 
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                Cartel electoral de Juan Hormaechea.                            </span>
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        La popularidad de Hormaechea y las dificultades de la derecha en Cantabria para articular una formaci&oacute;n pol&iacute;tica dotada de estructura, liderazgo y proyecto para la comunidad, analizadas por &Aacute;ngel Revuelta P&eacute;rez en 'La transici&oacute;n en su laberinto. Crisis econ&oacute;mica, transformaci&oacute;n social e inestabilidad pol&iacute;tica en Cantabria (1975-1995)', confluyeron para facilitar el lanzamiento y posterior consolidaci&oacute;n de Hormaechea como figura indiscutible de ese centro-derecha que le acab&oacute; otorgando el liderazgo como garant&iacute;a de &eacute;xito en las urnas, pese a sus repetidas muestras de independencia y de no sometimiento a las directrices de las formaciones pol&iacute;ticas cuyas listas encabezaba. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; su periplo por las distintas siglas, en las que no lleg&oacute; a militar, de manera que constituyeron instrumentos coyunturales para sus objetivos electorales. As&iacute;, encabez&oacute; la lista de UCD en 1979, de AP-PDP-UL en 1983, y, ya como n&uacute;mero 1 para el Parlamento de Cantabria, de Alianza Popular en 1987. Estos partidos se plegaron a sus dictados, sometidos a la voluntad de un l&iacute;der que mantuvo siempre las manos libres para ejecutar sus pol&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones auton&oacute;micas de 1987, la candidatura encabezada por Hormaechea obtuvo 122.964 votos (un 41,22%), frente a los 87.230 (29, 24%) del PSOE. Se trataba de una victoria menos contundente de la obtenida en el Ayuntamiento de Santander en 1983, pero superaba el resultado alcanzado ese a&ntilde;o por la derecha en las elecciones auton&oacute;micas. No obstante, no logr&oacute; el objetivo fundamental: la mayor&iacute;a absoluta de la C&aacute;mara. Una vez m&aacute;s, lo que no le otorgaron los ciudadanos fue alcanzado por Hormaechea mediante las concesiones de otro grupo: en este caso, el CDS (Centro Democr&aacute;tico y Social), cuya abstenci&oacute;n facilit&oacute; la investidura de Hormaechea como nuevo presidente de Cantabria. Su desempe&ntilde;o en el nuevo cargo intensific&oacute; las pautas seguidas desde la Alcald&iacute;a de la capital; las mayores dificultades que le acarreaba la vida parlamentaria provocaron los continuos choques con el presidente de la Asamblea Regional, Eduardo Obreg&oacute;n (el mismo que facilit&oacute; su elecci&oacute;n como alcalde en 1979). 
    </p><p class="article-text">
        La renuencia de Hormaechea a cumplir con los procedimientos democr&aacute;ticos dio lugar a un funcionamiento an&oacute;malo de las instituciones, pues a la hostilidad manifiesta hacia los partidos de oposici&oacute;n se a&ntilde;ad&iacute;a la imposibilidad para su propio grupo parlamentario de controlar la actuaci&oacute;n del presidente. La defecci&oacute;n de dos parlamentarios del Grupo Popular fue replicada con el abandono de dos diputados del grupo por el que hab&iacute;an sido elegidos (el Regionalista) para pasar a apoyar a Hormaechea; igualmente, Antonio Lombardo, que desde la Concejal&iacute;a hab&iacute;a protagonizado fuertes enfrentamientos con Hormaechea, denuncias judiciales incluidas, abandon&oacute; el Grupo Socialista para engrosar el Grupo Mixto y pasar a apoyar las iniciativas presidenciales. El transfuguismo, que ya hab&iacute;a aparecido en el Ayuntamiento, devino pr&aacute;ctica habitual en las instituciones de Cantabria, degradando la democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Las sospechas de que no se trataba precisamente de cambios de posici&oacute;n pol&iacute;tica, sino lisa y llanamente de compra de voluntades a cambio de dinero o de cargos p&uacute;blicos se hicieron generalizadas cuando fue nombrado consejero de Sanidad Ricardo Conde Yag&uuml;e, denunciado por Miguel &Aacute;ngel Revilla y varios miembros del PRC por haberles confesado que le hab&iacute;an ofrecido 100 millones de pesetas por pasar a apoyar a Hormaechea en las votaciones del Parlamento (existen varias referencias de este episodio en la prensa y en la bibliograf&iacute;a; por ejemplo, en el libro de V&iacute;ctor Gij&oacute;n e Isidro Cicero, 'El laberinto c&aacute;ntabro'. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que ocurriera en el Ayuntamiento de Santander, las audaces iniciativas del presidente c&aacute;ntabro fueron exaltadas por sus partidarios como prueba de su eficacia y de su capacidad para llevar a la pr&aacute;ctica lo que el com&uacute;n de los pol&iacute;ticos, seg&uacute;n percepci&oacute;n extendida, no consegu&iacute;a trascender m&aacute;s all&aacute; de las promesas electorales. Hormaechea sol&iacute;a decir que quer&iacute;a acabar con el barro en los pueblos; por ello la construcci&oacute;n de carreteras y el asfaltado de calles y caminos en los municipios de Cantabria fueron algunas de sus obras m&aacute;s publicitadas. El Parque de la Naturaleza de Cab&aacute;rceno, junto a episodios igualmente pol&eacute;micos como la compra del toro semental canadiense Sult&aacute;n o la adquisici&oacute;n de un helic&oacute;ptero para el Gobierno de Cantabria, son muestras de la iniciativa personal de Hormaechea y, al decir de sus partidarios, de una altura de miras que le colocar&iacute;a muy por encima de los pol&iacute;ticos convencionales. 
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones entre Hormaechea y el Partido Popular alcanzaron su punto &aacute;lgido tras la noche del 31 de octubre de 1990. Un periodista de El Diario Monta&ntilde;&eacute;s fue testigo directo de los insultos que un Juan Hormaechea en estado de embriaguez dirigi&oacute; a Manuel Fraga, Isabel Tocino y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, adem&aacute;s de otros improperios y cantos de cariz fascista. Si la convivencia entre el PP y Hormaechea se hac&iacute;a imposible por momentos, el incidente fue el detonante que decidi&oacute; al PP nacional a preparar una moci&oacute;n de censura que expulsara a Hormaechea del poder. El PSOE, que tampoco hab&iacute;a mostrado gran entusiasmo por este recurso (solo posible si el PP lo apoyaba, dada la composici&oacute;n del Parlamento), acab&oacute; pactando una iniciativa que llevar&iacute;a a su secretario general, Jaime Blanco, a la Presidencia del Gobierno de Cantabria, con Jos&eacute; Luis Vallines, del PP, como vicepresidente.
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                Cartel electoral de Juan Hormaechea al frente de la UPCA.                            </span>
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        El cambio de Gobierno tuvo lugar solo seis meses antes de las nuevas elecciones municipales y regionales, para las cuales Hormaechea fund&oacute; un partido, UPCA (Uni&oacute;n para el Progreso de Cantabria), nucleado en torno a su figura, con perfiles ideol&oacute;gicos difusos y con ese cierto talante regionalista que siempre acarici&oacute; Hormaechea, admirador del papel que jugaban Jordi Pujol y su partido (Convergencia i Uni&oacute;) en Catalu&ntilde;a. El resultado electoral le dio la raz&oacute;n, ya que la UPCA recibi&oacute; un apoyo netamente superior al obtenido por el PP. El acuerdo alcanzado para que Hormaechea siguiera en la Presidencia y el candidato del PP, Manuel Huerta (con solo 6 concejales sobre 27) en el Ayuntamiento de Santander dinamit&oacute; todas las proclamas previas que se hab&iacute;an pronunciado, insistiendo hasta la saciedad en la imposibilidad para el PP de alcanzar acuerdos con Hormaechea. El l&iacute;der nacional del partido, Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, comprometi&oacute; en ello su palabra.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima legislatura presidida por Hormaechea (1991-95) supuso la culminaci&oacute;n de la degradaci&oacute;n pol&iacute;tica, con expresiones tan elocuentes como el hecho de que el Grupo Mixto acabara siendo el m&aacute;s numeroso de la C&aacute;mara legislativa, o de que el Gobierno finalizara su mandato con solo dos consejeros. La presentaci&oacute;n de varias mociones de censura, fracasadas por la falta de acuerdo entre los grupos pol&iacute;ticos, la labor de la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre las irregularidades de los gobiernos de Hormaechea, m&aacute;s las querellas que se acumulaban en los juzgados convirtieron los &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida pol&iacute;tica de Hormaechea en un lodazal impracticable. Finalmente, el d&iacute;a previo a las elecciones municipales y auton&oacute;micas de 1995 lleg&oacute; la resoluci&oacute;n de la justicia que inhabilitaba a Hormaechea por 14 a&ntilde;os para el ejercicio de cargo p&uacute;blico. Aun cuando en todos los colegios se inform&oacute; de la sentencia, la UPCA obtuvo un nada desde&ntilde;able resultado: 12.435 votos (12,23%).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Populismo y derecha radical</h3><p class="article-text">
        El siglo XXI es testigo de la proliferaci&oacute;n de discursos y personajes que cabe encuadrar en ese espacio que fluct&uacute;a entre el populismo y la derecha radical, con fronteras vaporosas y l&aacute;biles. El peligro que tales dirigentes y las fuerzas pol&iacute;ticas a ellos vinculadas representan para las instituciones democr&aacute;ticas se ha puesto reiteradamente de manifiesto, aunque las numerosas voces que alertan sobre esa amenaza no parecen suficientes para atajar el fen&oacute;meno. 
    </p><p class="article-text">
        En Cantabria se vivi&oacute; un adelanto de estas pol&iacute;ticas en el periodo protagonizado por Juan Hormaechea; el que fuera primero alcalde y posteriormente presidente del Gobierno auton&oacute;mico represent&oacute; un caso de populismo con una capacidad indudable de recabar el apoyo de amplios sectores de poblaci&oacute;n, hasta el punto de conseguir las mayor&iacute;as electorales m&aacute;s contundentes que ha conocido Cantabria desde el final del franquismo. Junto a la dificultad de combatir discursos y pr&aacute;cticas de f&aacute;cil consumo y de funestas consecuencias, es posible extraer algunas conclusiones de estas experiencias pasadas que pueden ser de utilidad en el presente y para el futuro m&aacute;s inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que los personajes populistas y autoritarios tienden a surgir, y a tener &eacute;xito, en situaciones de inestabilidad de los sistemas pol&iacute;ticos, de poca confianza en las instituciones, y de malestar social. En Cantabria, en los a&ntilde;os considerados, se asist&iacute;a a la consolidaci&oacute;n de un r&eacute;gimen auton&oacute;mico que fue posible por la movilizaci&oacute;n de la izquierda y de grupos defensores de la identidad regional, algunos de los cuales acabar&iacute;an dando forma al PRC. La derecha contempl&oacute; la posibilidad de la autonom&iacute;a entre la indiferencia y el rechazo, acabando por aceptar el nuevo marco. Fue precisamente una derecha dividida y con serias dificultades para articularse pol&iacute;ticamente tras la implosi&oacute;n de UCD la que se encarg&oacute; de gobernar la comunidad aut&oacute;noma desde sus inicios; una sociedad conservadora otorg&oacute; el Gobierno de Cantabria a la derecha en las primeras elecciones auton&oacute;micas, celebradas en 1983. 
    </p><p class="article-text">
        En dichas elecciones, solo en Cantabria y Baleares obtuvo mayor&iacute;a la derecha, resistiendo la onda expansiva de una hegemon&iacute;a socialista asentada desde su gran victoria de octubre de 1982. La inestabilidad fue uno de los grandes lastres de los gobiernos de la comunidad desde su constituci&oacute;n, en 1982, hasta la inhabilitaci&oacute;n de Hormaechea, en 1995. En esos a&ntilde;os, se sucedieron las divisiones, el transfuguismo, las conspiraciones, lo que facilit&oacute; el ascenso de una personalidad tan fuerte como la de Hormaechea, quien a su vez con su desempe&ntilde;o pol&iacute;tico increment&oacute; las tendencias divisivas y corruptas, tanto desde el cargo de alcalde de Santander como desde la Presidencia del Gobierno de Cantabria. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n de manera secundaria, hay una parte de responsabilidad que cabe achacar a sus rivales pol&iacute;ticos. Hormaechea necesit&oacute; de la colaboraci&oacute;n necesaria (en forma de abstenci&oacute;n) de partidos pol&iacute;ticos que no eran el suyo: el PRC en el primer caso, el CDS en el segundo. Si en estos dos casos se trataba de dos votaciones decisivas, a lo largo de los a&ntilde;os prim&oacute; el cortoplacismo, la b&uacute;squeda de rentabilidad inmediata por encima de la defensa de unos principios pol&iacute;ticos que deber&iacute;an ser prepartidarios, por afectar al n&uacute;cleo b&aacute;sico de las reglas de juego y a la moralidad en los comportamientos. 
    </p><p class="article-text">
        No hubo, en general, por parte de las fuerzas pol&iacute;ticas te&oacute;ricamente rivales una posici&oacute;n clara que permitiera trazar una l&iacute;nea roja frente a un pol&iacute;tico que no respetaba las normas m&aacute;s elementales de la educaci&oacute;n debida entre las personas y el juego pol&iacute;tico democr&aacute;tico (es cierto que Revilla, olvidada la posici&oacute;n del PRC en la constituci&oacute;n del Ayuntamiento de Santander en 1979, y tras algunos acuerdos tan extra&ntilde;os como ef&iacute;meros de su partido con Hormaechea, adopt&oacute; una posici&oacute;n intransigente y se mostr&oacute; dispuesto a pactar sin condiciones con todos los partidos para excluir a Hormaechea de la vida pol&iacute;tica).&nbsp;
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                    alt="Los presidentes del Partido Popular, José María Aznar, y Cantabria, Juan Hormaechea, en 1990 durante la firma de un acuerdo para garantizar la gobernabilidad de las instituciones en Cantabria."
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            <span class="title">
                Los presidentes del Partido Popular, José María Aznar, y Cantabria, Juan Hormaechea, en 1990 durante la firma de un acuerdo para garantizar la gobernabilidad de las instituciones en Cantabria.                            </span>
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        Pero si hay unas responsabilidades por omisi&oacute;n, mucho m&aacute;s graves son las de aquellos que perdieron la dignidad y cualquier atisbo de credibilidad a cambio de los votos que Hormaechea pudiera arrastrar. AP y luego el PP no solo aceptaron el liderazgo de un personaje que siempre se jact&oacute; de no someterse a la disciplina de los partidos que le permit&iacute;an liderar sus listas, sino que facilitaron y permitieron todos los desmanes cometidos desde el abuso de poder, incluidos los desplantes y los desprecios a los propios compa&ntilde;eros de partido. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de moralidad del principal partido de la derecha espa&ntilde;ola alcanz&oacute; su punto m&aacute;ximo cuando, tras la moci&oacute;n de censura que encumbr&oacute; al socialista Jaime Blanco a la Presidencia del Gobierno de Cantabria, apoyado por todos los partidos del arco parlamentario, y despu&eacute;s de dar su palabra reiteradas veces de que no se volver&iacute;a a pactar con Hormaechea, el PP y la UPCA acordaron formar Gobierno en el Ayuntamiento de Santander y en el Ejecutivo regional, volviendo a otorgar la Presidencia a Hormaechea. 
    </p><p class="article-text">
        Igualmente cabe valorar que lo que no hicieron los partidos pol&iacute;ticos ni la ciudadan&iacute;a lo hizo la justicia, inhabilitando a Hormaechea para el ejercicio de cargo p&uacute;blico, lo cual en definitiva vino a suponer el final de su carrera pol&iacute;tica. En esta ocasi&oacute;n funcion&oacute; el poder judicial como pieza b&aacute;sica de un sistema en el que todos los actores, por muy legitimados que se sientan por el apoyo popular, deben respetar la legalidad. No deja de ser una buena lecci&oacute;n en tiempos en que el poder judicial est&aacute; en el centro de todo tipo de debates y pol&eacute;micas.&nbsp;Sin embargo, tambi&eacute;n es significativo que, pese a la sentencia condenatoria, Juan Hormaechea no pis&oacute; la c&aacute;rcel. La condena de seis a&ntilde;os que le impuso el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria por malversaci&oacute;n de fondos qued&oacute; en papel mojado por la decisi&oacute;n del Consejo de Ministros, que le concedi&oacute; el indulto total, aunque la gracia excluy&oacute; la condena de inhabilitaci&oacute;n especial, que alej&oacute; definitivamente a Hormaechea de la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/juan-hormaechea-sultan-barro-asfalto_132_11499106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jul 2024 21:31:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Hormaechea, un sultán entre el barro y el asfalto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Cantabria,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las décadas prodigiosas de la SAM]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/decadas-prodigiosas-sam_132_11423359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc374f9b-23f7-4998-b16f-fb411c6c9fac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096440.jpg" width="1584" height="891" alt="Las décadas prodigiosas de la SAM"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras los años duros de la postguerra, la cooperativa lechera SAM comenzó un ciclo de crecimiento y expansión que se prolongó hasta comienzo de la década de 1980, durante una época en la que Cantabria fue uno de los principales focos de la producción e industrialización láctea española</p><p class="subtitle">Antecedentes - Los Sindicatos Agrícolas Montañeses (SAM): un movimiento cooperativista ganadero de base confesional</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En estas páginas se relatan con pocas palabras y expresivas fotos lo que este cambio ha supuesto, lo que es hoy la fábrica de la que, por quienes tienen autoridad para hacerlo, ha sido reiteradamente descrita como la más importante entidad Cooperativa de España y ostenta además desde el pasado 18 de julio, para honra de la Cooperación, el título de Empresa Ejemplar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cooperativa Lechera SAM</span>
                                        <span>—</span> &#039;Un cuarto de siglo de crecimiento de la fábrica de productos lácteos de la cooperativa lechera SAM&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La incautaci&oacute;n de la SAM, ordenada por las organizaciones del Frente Popular y las autoridades gubernativas una vez comenzada la Guerra Civil (se concret&oacute; el 18 de agosto de 1936), supuso un par&eacute;ntesis en el control de la f&aacute;brica de Renedo por parte de los fundadores de la misma, que fue recuperado tras la toma de la provincia de Santander por las tropas franquistas a finales de agosto de 1937. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los que perteneci&oacute; al Consejo de Administraci&oacute;n estuvo el pol&iacute;tico socialista <a href="https://fpabloiglesias.es/entrada-db/2441_vayas-gutierrez-antonio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Vayas Guti&eacute;rrez</a>, que fue asesinado por un disparo en la cabeza el 25 de agosto de 1937. Se&ntilde;ala Armando Fern&aacute;ndez Steinko que la violencia pol&iacute;tica desatada inmediatamente contra las organizaciones de trabajadores se contextualiza en un marco en el que &ldquo;las &eacute;lites empresariales y las clases privilegiadas no pactaron acuerdos pol&iacute;ticos con las clases populares simplemente porque estas hab&iacute;an sido derrotadas por las armas y el terror&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero los objetivos de la cooperativa segu&iacute;an intactos, y se vieron alineados con esa idea de autarqu&iacute;a que caracteriz&oacute; la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de Franco en esos sus primeros a&ntilde;os de poder. Hab&iacute;a que proteger la producci&oacute;n nacional de competencias exteriores, buscando la autosuficiencia. Y las necesidades de leche diarias de Madrid eran imperiosas, tal y como Miguel &Aacute;ngel Blanco recoge de entre los informes que los agentes y diplom&aacute;ticos del Foreign Office enviaban a Londres: &ldquo;En 1943 en Santillana del Mar (Cantabria), donde hay m&aacute;s vacas que habitantes (5.800 vacas y 5.000 seres humanos), y donde camiones cargados de leche marchan diariamente a las f&aacute;bricas, es imposible comprar un vaso de leche en ninguna tienda o posada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la proclama franquista de &ldquo;ni un hogar sin lumbre, ni una familia sin pan&rdquo;, la gesti&oacute;n de los recursos orientada a paliar el hambre generalizada constituy&oacute; un fracaso que prolong&oacute; durante a&ntilde;os una situaci&oacute;n de miseria que afect&oacute; a gran parte de la poblaci&oacute;n y que fue utilizada con una intencionalidad pol&iacute;tica ligada al control social y la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Puede que esa evidente necesidad de Franco por llevar leche a Madrid hiciera que visitara la f&aacute;brica en 1941 tras su paso por Santander, a donde lleg&oacute; en el crucero de la Armada <a href="https://desmemoriados.org/project/el-crucero-almirante-cervera-en-la-carretera-de-la-muerte-1937/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almirante Cervera</a>. Desde luego la SAM estaba preparada. Hab&iacute;a conseguido el mismo a&ntilde;o 1937 un contrato con el Ej&eacute;rcito para el suministro de leche condensada y para la Confederaci&oacute;n Nacional Cat&oacute;lica Agraria (CONCA). Hab&iacute;a mejorado sus instalaciones y hab&iacute;a superado incluso un intento de la propia CONCA de quedarse con la Cooperativa. Y lo m&aacute;s importante, es en este momento (1941) cuando incluso cancelaron todos sus cr&eacute;ditos con el Banco de Espa&ntilde;a: los cimientos para unas d&eacute;cadas de prosperidad estaban asegurados. En el a&ntilde;o 1946 fueron aprobados sus nuevos estatutos para as&iacute; poder cumplir con la normativa de la nueva Ley de Cooperativas de 1942, al tiempo que las &iacute;ntimas relaciones con el poder se seguir&iacute;an cultivando. En sus Juntas aparecen banqueros, militares, gobernadores civiles&hellip;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Paternalismo empresarial</strong></h3><p class="article-text">
        <em><strong>T&iacute;tulo I</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Naturaleza Social</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo 1: Los Sindicatos Agr&iacute;colas Monta&ntilde;eses, secci&oacute;n de ventas en com&uacute;n de la Federaci&oacute;n Monta&ntilde;esa Cat&oacute;lica Agraria, que desde su fundaci&oacute;n en 1930, han venido desarrollando sus funciones cooperativas, se denominar&aacute; en lo sucesivo Cooperativa Lechera S.A.M. y se regir&aacute;n, en general, por las disposiciones legales y, en particular, por los presentes Estatutos.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sus cooperativistas dispon&iacute;an, entre otras, de ventajas econ&oacute;micas y sociales tales como compras en com&uacute;n, ventas en com&uacute;n, cr&eacute;ditos, mejoras ganaderas, seguros, servicios veterinarios, construcci&oacute;n de caser&iacute;os, escuelas de lecher&iacute;a, becas de estudio&hellip; y asesoramiento religioso, m&eacute;dico y social y &ldquo;cuantas obras inspiradas en el esp&iacute;ritu de caridad cristiana crea convenientes su Junta Rectora para el mejoramiento de las virtudes religiosas, sociales y de cultura de todos sus socios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El encaje de estas medidas dentro del modelo de organizaci&oacute;n laboral y social denominado paternalismo empresarial es manifiesto. Otras iniciativas desplegadas apuntan en la misma direcci&oacute;n. Por ejemplo, la obra social. El Hogar Pe&ntilde;a Herbosa, que se impuls&oacute; desde 1938; el coro; los premios SAM de Pediatr&iacute;a (30.000 pesetas a la mejor monograf&iacute;a m&eacute;dica sobre alimentaci&oacute;n infantil); el bolet&iacute;n de la SAM que desde el a&ntilde;o 1958 hasta 1998 mantuvo una constante en la divulgaci&oacute;n y el contacto con los cooperativistas; las subvenciones a la Granja Escuela de Heras; el &ldquo;cuarto de hora&rdquo; de la SAM en la radio. Todo esto no era solo un ejercicio de primigenio <em>marketing</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las ra&iacute;ces cristianas de la Cooperativa y sus compromisos con el nacional catolicismo eran evidentes: la visita de Carmen Polo en 1953; el nombramiento de Franco como presidente de honor; el obsequio a sus nietas de dos vacas y sus cr&iacute;as... Antes mencionamos la alineaci&oacute;n de objetivos. Evidentemente, lo estaban. 
    </p><p class="article-text">
        En 1954 pod&iacute;an comprarse productos de la SAM, adem&aacute;s de en Madrid, en Bilbao, La Coru&ntilde;a, Barcelona, M&aacute;laga, Valencia, Zaragoza o Sevilla. Era obvio que en 1957 recibiera el t&iacute;tulo de &ldquo;empresa ejemplar&rdquo;, coincidiendo con su 25 aniversario. Y esa ejemplaridad empezaba a ser usada para convertirla en objeto de visita a sus instalaciones y modelo, tanto para delegaciones nacionales como extranjeras. La SAM era un exponente de industrializaci&oacute;n &ldquo;social&rdquo; de la leche, en clara competencia o contraposici&oacute;n con el modelo &ldquo;empresarial&rdquo; de la Nestl&eacute;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La SAM, la seguridad alimentaria y la alimentaci&oacute;n infantil</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el inicio, pero especialmente en estos a&ntilde;os, fue muy importante su compromiso con lo que ahora llamar&iacute;amos seguridad alimentaria. &iexcl;Claro, que aguar la leche tambi&eacute;n est&aacute; en nuestra memoria! Y el agua respond&iacute;a, de una parte, a la necesidad de cubrir la demanda de leche. Por ejemplo, en Madrid, donde <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XluGRxMNjxk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaba especialmente aguada</a> (a partir del a&ntilde;o 1952 se obliga a pasteurizar la leche de venta en las grandes ciudades. El aguado madrile&ntilde;o era del 20% de media, llegando hasta el 60% en alguna ocasi&oacute;n). Pero, de otra parte, aguar la leche tambi&eacute;n era una herramienta de subsistencia en econom&iacute;as dom&eacute;sticas que lidiaban con el hambre y la precariedad. Charo, ganadera de Soba, lo recuerda perfectamente: &ldquo;Cuando no ven&iacute;a el inspector, si se pod&iacute;a, s&iacute; se echaba algo de agua&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Cooperativa desempe&ntilde;&oacute; un important&iacute;simo papel a la hora de implantar procedimientos de higienizaci&oacute;n en el proceso l&aacute;cteo y de instaurarlos entre los ganaderos. Y tanto en los procesos industriales como en la comercializaci&oacute;n de sus productos. Su red de recogida diseminada por una importante parte de la geograf&iacute;a c&aacute;ntabra hac&iacute;a que sus &oacute;rdenes, o recomendaciones, como queramos tomarlas, cundieran. Al menos si quer&iacute;as cobrar.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y en palabras de Casado Cimiano, &ldquo;con la harina lacteada, la leche albuminosa y el babeurre, a los que seguir&aacute;n despu&eacute;s las leches acil&aacute;ctica, maternizada y descremada malteada. La elaboraci&oacute;n de estos productos por Nestl&eacute; y SAM har&aacute; que Cantabria sea la regi&oacute;n donde se elabore la mayor parte de los diet&eacute;ticos l&aacute;cteos y de la leche condensada, que alimentar&aacute; a la poblaci&oacute;n infantil espa&ntilde;ola, en unos tiempos, adem&aacute;s, de especiales carencias y dificultades&rdquo;. De hecho, en Santander, durante los a&ntilde;os 40 se lleg&oacute; a prohibir la elaboraci&oacute;n de quesos y mantequillas con el objeto de asegurar el suministro de leche a la industria, lo que provoc&oacute; que peque&ntilde;as empresas dedicadas a esa transformaci&oacute;n tuvieran serias dificultades. Algunas ya no volvieron a abrir. Todo esto tampoco fue fruto del azar.
    </p><p class="article-text">
        Es natural que, tras la guerra, la demograf&iacute;a estuviera entre las prioridades de las pol&iacute;ticas del R&eacute;gimen: &ldquo;Las dos principales cuestiones que guiar&iacute;an la pol&iacute;tica demogr&aacute;fica del r&eacute;gimen franquista en su primera etapa: el problema del descenso de los nacimientos y el drama que segu&iacute;a mostrando la mortalidad infantil&rdquo;, se&ntilde;ala Bernab&eacute;u Mestre.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, &ldquo;la cuesti&oacute;n del descenso de la natalidad y de la excesiva mortalidad infantil aparece ligada, desde el culto a la fecundidad y las virtudes raciales, al objetivo de mejorar la potencialidad demogr&aacute;fica&rdquo;. Este culto a la fecundidad y las virtudes de la raza, alineados inequ&iacute;vocamente con principios de la Falange importados de Mussolini, hac&iacute;an que la alimentaci&oacute;n infantil fuera un asunto de Estado. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ya hab&iacute;a sido objeto de preocupaci&oacute;n desde finales del XIX, y los avances y conocimientos cient&iacute;ficos en las diferentes elaboraciones se suced&iacute;an. Pero ahora, adem&aacute;s, ten&iacute;an un inter&eacute;s claramente ideol&oacute;gico. Quiz&aacute; esto tambi&eacute;n ayudara al &eacute;xito comercial de estos preparados. La lactancia artificial fue claramente promovida y gener&oacute; buenas ganancias econ&oacute;micas: qui&eacute;n no querr&iacute;a a su hijo como los que aparec&iacute;an en la publicidad de entonces: guapos, rollizos, alegres.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los a&ntilde;os dorados de la SAM</strong></h3><p class="article-text">
        El periodo aut&aacute;rquico qued&oacute; atr&aacute;s en la d&eacute;cada de los cincuenta. La evidencia de los cambios aportados por el Plan de Estabilizaci&oacute;n Econ&oacute;mica de 1959 tuvo tambi&eacute;n su reflejo en el devenir de la SAM. La d&eacute;cada supuso una acreditaci&oacute;n del crecimiento, en producci&oacute;n, en trabajadores, en presencia en el mercado, en modernizaci&oacute;n de instalaciones y en innovaci&oacute;n. En aquellos momentos se implant&oacute; una tecnolog&iacute;a casi &uacute;nica a nivel europeo en lo que a laboratorio lactol&oacute;gico se refiere. Y esto es de inter&eacute;s tanto por lo que signific&oacute; su desarrollo como por su resultado final.
    </p><p class="article-text">
        La importancia que lleg&oacute; a tener la Cooperativa SAM se puede entrever en estas cifras: m&aacute;s de 13.000 asociados; unos 6.500 proveedores de leche, a 5,29 pesetas el litro; conseguir casi monopolizar la venta en Santander de la leche al prohibirse la venta de leche sin higienizar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Nada hac&iacute;a presagiar lo que vendr&iacute;a con el final de siglo y el brillo de los n&uacute;meros no fue suficiente para evitar la crisis. Casado Cimiano lo resum&iacute;a en su libro utilizando una expresi&oacute;n que atribu&iacute;a al que hab&iacute;a sido gerente de la Cooperativa, Alfonso Fuente: &ldquo;La SAM era una tortilla sin huevos&rdquo;. Pero el impacto que tuvo la llamada reconversi&oacute;n industrial lo dejamos para la pr&oacute;xima entrega.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/decadas-prodigiosas-sam_132_11423359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jun 2024 20:22:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las décadas prodigiosas de la SAM]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sector lácteo,Cantabria,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Sindicatos Agrícolas Montañeses (SAM): un movimiento cooperativista ganadero de base confesional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/sindicatos-agricolas-montaneses-sam-movimiento-cooperativista-ganadero-base-confesional_132_11349713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/688c269c-4cf9-4ce2-a8c7-8bde58510d4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094816.jpg" width="4168" height="2344" alt="Los Sindicatos Agrícolas Montañeses (SAM): un movimiento cooperativista ganadero de base confesional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La búsqueda de una alternativa al control del mercado lácteo por parte de Nestlé y la lucha contra el sindicalismo de clase se materializó en la creación de una empresa en Renedo de Piélagos que contó con el apoyo de la Iglesia y sectores políticos conservadores</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Había que luchar en la Montaña contra la usura láctica, es decir, contra la venta forzada de la leche fabril a precio sensiblemente inferior al de costo, insólitamente fijado por el monopolizante comprador, a su conveniencia y capricho. También convenía crear un potente organismo cooperativo que, por su amplio cupo, pudiera, sobre serenos márgenes comerciales asentados, fijar el precio de la leche en la provincia de Santander

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ernesto Alday</span>
                                        <span>—</span> Ganadero, sindicalista y político
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si no prestamos mucha atenci&oacute;n a las referencias geogr&aacute;ficas parecer&iacute;a un texto contempor&aacute;neo, con esa problem&aacute;tica general del sector agrario que se cuela en los telediarios, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente de la ganader&iacute;a de leche: algo muy c&aacute;ntabro, podr&iacute;amos decir. Ernesto Alday, director de la Colonia Agr&iacute;cola Polders de Malia&ntilde;o, lo escribi&oacute; en 1957 en un art&iacute;culo titulado&nbsp;<em>El &ldquo;r&iacute;o blanco&rdquo; en la Monta&ntilde;a</em>, publicado en la revista&nbsp;<em>Agricultura</em>. Y lo que contaba, desde su perspectiva, era el proceso de creaci&oacute;n de la cooperativa lechera SAM (Sindicatos Agr&iacute;colas Monta&ntilde;eses). Si el sector lechero representa muchas veces la imagen colectiva de Cantabria, la cooperativa SAM ha figurado en nuestras vidas a lo largo de muchos a&ntilde;os y de varias generaciones, y sigue estando presente en Renedo de Pi&eacute;lagos, donde podemos ver su planta, pero ya bajo otras marcas.
    </p><p class="article-text">
        Desde su creaci&oacute;n en los a&ntilde;os 30 del siglo XX acumula todos los acontecimientos vividos en &eacute;l, siendo testigo, protagonista o parte damnificada de los procesos que entre nosotros se han desarrollado: econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, sociales e incluso culturales. Por esa longevidad, y por esa transversalidad que implica beber leche, nos ha parecido interesante hacer un poco de&nbsp;<a href="https://www.iparlat.com/andia-lacteos-dona-al-centro-de-interpretacion-del-valle-de-pielagos-envases-de-productos-elaborados-a-lo-largo-de-su-historia-en-la-planta-de-renedo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memoria lechera</a>. As&iacute;, nos proponemos acercarnos a sus vicisitudes y contextos. Empezaremos por el proceso que desemboc&oacute; en la inauguraci&oacute;n de sus instalaciones en 1932, en el mismo lugar que sigue ocupando la planta en la actualidad, y su andadura inicial hasta el par&oacute;n, aunque breve, que supuso el golpe de estado fallido del 36 y la guerra que lo sigui&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Los cambios nunca paran</h3><p class="article-text">
        Parece claro que Alday escribe sobre lo que entiende como un monopolio industrial lechero. Y es que la implantaci&oacute;n de La Nestl&eacute; en 1905 supuso uno de los elementos desencadenantes de cambios que, junto con otros factores econ&oacute;micos y sociales, participaron activamente en este nuevo ciclo en el que se entiende la creaci&oacute;n de la cooperativa SAM. Por un lado,&nbsp;<a href="http://hdl.handle.net/10902/2631." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estas nuevas industrias</a>&nbsp;que proliferaron por aquel entonces, aunque todas de tama&ntilde;o reducido, demandaban un producto espec&iacute;fico: la leche. Por el otro, tenemos a los productores. Salvo para venderla directamente al consumidor urbano, la producci&oacute;n no se entend&iacute;a, hasta esa nueva demanda, como un medio a partir del cual generar beneficios. Por ello, su volumen era escaso, con la excepci&oacute;n del dirigido al mercado de las ciudades cercanas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la instalaci&oacute;n industrial facilit&oacute; una &ldquo;conversi&oacute;n&rdquo; ganadera que ve&iacute;a en el producto &ldquo;leche&rdquo; una oportunidad. Tal circunstancia provoc&oacute; que&nbsp;el predominio del cr&eacute;dito al consumo caracter&iacute;stico de la econom&iacute;a campesina tradicional (aparcer&iacute;a y usura o unas relaciones forzadas y controladas) diera paso al cr&eacute;dito a la producci&oacute;n. En realidad, una mini liberaci&oacute;n de la relaci&oacute;n de dependencia enfermiza que las redes clientelares rurales manten&iacute;an como control socio-econ&oacute;mico. Y si lo sumamos a la posibilidad, de esos mismos peque&ntilde;os productores a partir de entonces (o algunos de ellos), de combinar su tiempo y sus rentas con el trabajo en esas mismas instalaciones industriales (y otras como minas, etc.) y su contacto con una nueva realidad obrera, se aclara la visi&oacute;n que pudi&eacute;ramos tener de aquellos cambios: la pluriactividad familiar como fen&oacute;meno econ&oacute;mico y social.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, durante este primer tercio de siglo XX y como una de las ideas a retener, Cantabria se convirti&oacute; en el centro de un distrito agroindustrial l&aacute;cteo caracterizado por una producci&oacute;n de la materia prima diseminada, con un elevado n&uacute;mero de explotaciones familiares y una transformaci&oacute;n de la misma a cuenta de&nbsp;<a href="https://media.timtul.com/media/web_aehe/_wp-content_uploads_2001_10_dominguezmartin.pdf." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de empresas muy concentrado</a>&nbsp;y, por tanto, con gran poder de mercado: La Granja Poch, la Sociedad de Industrias L&aacute;cteas y la Sociedad Lechera Monta&ntilde;esa de Torrelavega, la granja Henar de Camargo, etc. Es decir, en este proceso capitalista, la ganader&iacute;a, el campo, o como queramos entenderlo, tiene su papel protagonista, eliminando as&iacute; ese lugar com&uacute;n de lo exclusivamente industrial que a veces vemos en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n hay m&aacute;s que destacar. Dos importantes protagonistas: la burgues&iacute;a agrarista y los sindicatos cat&oacute;licos ganaderos. Y en ambos casos, involucrados con la pol&iacute;tica y sus relaciones de poder. Unos y otros mezclaban responsabilidades en puestos sectoriales, objetivos econ&oacute;micos, cargos pol&iacute;ticos, militancias&hellip; Los primeros, ganaderos de sal&oacute;n, vieron una oportunidad de negocio en el novedoso &aacute;mbito de la importaci&oacute;n de ganado de razas for&aacute;neas especializadas en la producci&oacute;n de leche. La&nbsp;mejora gen&eacute;tica, la importaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de todo lo relacionado con ello complementaban la actividad. Por su parte, los sindicatos cat&oacute;licos ganaderos constitu&iacute;an un lobby de defensa de los aspectos m&aacute;s tradicionales de la explotaci&oacute;n ganadera. Su aportaci&oacute;n: el modelo de financiaci&oacute;n. La creaci&oacute;n de cajas rurales, microcr&eacute;ditos, f&oacute;rmulas de cooperativismo o garant&iacute;as rec&iacute;procas era una constante entre ellos. La primera experiencia en este sentido la protagoniz&oacute;, en 1893, la&nbsp;<em>Sociedad mutua de auxilios contra accidentes del ganado vacuno</em>, en Cueto, Santander.&nbsp;Exig&iacute;a la responsabilidad solidaria ilimitada de los socios &ldquo;con sus bienes o con las reses inscritas&rdquo;, sobre las que hab&iacute;a que pagar una cantidad mensual (16 reales) a cambio de lo cual cada animal quedaba asegurado contra accidentes &ldquo;en el trabajo o fuera de &eacute;l&rdquo; (50 ptas.) y contra &ldquo;muerte repentina&rdquo; (200 ptas. y el cuero), pudiendo el socio dar de baja sus reses y &ldquo;retirar el inter&eacute;s que tenga satisfecho&rdquo; si estaba al d&iacute;a del pago de sus cuotas&nbsp;[Entre 1906, a&ntilde;o de la Ley de Sindicatos Ganaderos y 1920 se crearon 29 sociedades de seguros ganaderos y 71 sindicatos agr&iacute;colas].
    </p><p class="article-text">
        Y ya, por &uacute;ltimo, como otra idea que recordar, enlazada con lo anterior, se encuentra la funci&oacute;n de control social de estos sindicatos agrarios. As&iacute;, la presencia de socios honorarios (responsables de las &ldquo;donaciones&rdquo; con las que empezaban a funcionar los sindicatos), la condici&oacute;n de &ldquo;tener buena conducta moral y religiosa&rdquo; para poder ser socio de n&uacute;mero (&ldquo;No podr&aacute; pertenecer a esta Sociedad el que no ajuste en todo su conducta a la moral y religi&oacute;n cat&oacute;lica&rdquo;), la actividad de los consiliarios en las juntas directivas (los sacerdotes que, a propuesta de las mismas, nombrase el arcipreste del partido judicial, y cuya &ldquo;misi&oacute;n&rdquo; ser&iacute;a &ldquo;cuidar de que nunca se realice acto alguno opuesto a la Religi&oacute;n Cat&oacute;lica, para lo cual podr&aacute; impedir que se discuta cualquier proposici&oacute;n contraria al esp&iacute;ritu de la Iglesia&rdquo;), o la advocaci&oacute;n del sindicato a un santo patrono, constituyen ejemplos de una realidad constatada por varios autores&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de estas organizaciones pretend&iacute;a contrarrestar la labor asociativa socialista, utilizando para ello la red de los sindicatos cat&oacute;licos. El c&iacute;rculo se cerrar&iacute;a con la constituci&oacute;n de la Agrupaci&oacute;n Regional Independiente, al frente de la cual y con un programa de &ldquo;orden, propiedad, familia y religi&oacute;n&rdquo;, sali&oacute; elegido diputado a Cortes Lauro Fern&aacute;ndez Gonz&aacute;lez, (consiliario de los Sindicatos Agr&iacute;colas Monta&ntilde;eses), que m&aacute;s tarde se integrar&iacute;a en la triunfante a nivel provincial Uni&oacute;n de Derechas Agrarias y en la autodenominada Candidatura Contrarrevolucionaria.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, nos encontramos ante la constituci&oacute;n de un muy importante polo industrial-ganadero, en el que la burgues&iacute;a vio una oportunidad de nuevos negocios en los cuales invertir. En este proceso hay factores relevantes: la lucha de poder social y de mantenimiento de la hegemon&iacute;a econ&oacute;mica del tradicionalismo vinculado al terru&ntilde;o, acostumbrado al clientelismo y el control social junto con la Iglesia, su aliado necesario natural. Un incipiente modelo de financiaci&oacute;n basado en las relaciones de solidaridad mutua, con claras inspiraciones en las utop&iacute;as de la &eacute;poca, que ten&iacute;an presencia en las ciudades, y que pretend&iacute;an acceder al campo, pero marcando distancias de ellas por lo que supon&iacute;an de ataque a la propiedad privada. Y sin dejar de lado que el minifundismo era un buen ant&iacute;doto revolucionario. Adem&aacute;s, por supuesto, del hecho que una Guerra Mundial hab&iacute;a disparado la demanda de leche en todo el Estado.
    </p><h3 class="article-text">Los primeros pasos de la SAM</h3><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan selectas simientes vindicatorias germinaron vigorosamente en las fértiles almas de don Lauro Fernández, canónigo de nuestra santa iglesia catedral basílica, señor de gran temple y ascendiente rural, y de don José Santos, inteligente y culto notario, orador de grande elocuencia y florida pluma, quienes, con el nombre de Sindicatos Agrícolas Montañeses, sesudamente planearon un conjunto de &#039;ventas en común&#039; sobre la antigua Federación Montañesa Católico-Agraria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ernesto Alday</span>
                                        <span>—</span> Ganadero, sindicalista y político
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el verano de 1929 la Federaci&oacute;n Monta&ntilde;esa Cat&oacute;lica Agraria ya ten&iacute;a claro que quer&iacute;a presentar cara a la Nestl&eacute; y vender leche en Madrid bajo la f&oacute;rmula financiera de una cooperativa. 2.937 asociados de 72 sindicatos provinciales fueron los primeros en estampar su apoyo, econ&oacute;mico y de responsabilidad financiera, para el pr&eacute;stamo inicial proporcionado por el Banco de Espa&ntilde;a. Aparte de las dos evidentes columnas sobre las que se ciment&oacute; el proyecto que supon&iacute;an la presencia de Lauro Fern&aacute;ndez, la Iglesia, y Jos&eacute; Santos, digamos la conexi&oacute;n directa con el&nbsp;<em>poder</em>&nbsp;pol&iacute;tico y econ&oacute;mico, resulta interesante, al menos desde la perspectiva actual,<strong>&nbsp;</strong>como&nbsp;un planteamiento innovador que ten&iacute;an claro. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que no escatimaron en conseguir una patente americana, desplaz&aacute;ndose hasta la mism&iacute;sima Nueva York, para negociar&nbsp;<em>in situ</em><em><strong>&nbsp;</strong></em>los derechos de uso de un novedoso sistema de envasado a base de papel parafinado, y de encargar la maquinaria necesaria para tal procedimiento. Y todo a partir de la certeza de que conseguir&iacute;an el dinero, no poco, para toda la operaci&oacute;n, incluyendo la necesaria construcci&oacute;n de una planta transformadora, as&iacute; como los terrenos necesarios. La capacidad para aglutinar a estas casi 3.000 personas en un proyecto &ldquo;intangible&rdquo; y su financiaci&oacute;n revela el verdadero peso social y pol&iacute;tico de ambas en aquella provincia de Santander.
    </p><p class="article-text">
        El 29 de marzo de 1932 se inaugur&oacute;&nbsp;la f&aacute;brica de Renedo de Pi&eacute;lagos, acto que cont&oacute;<strong>&nbsp;</strong>con la presencia del obispo de la di&oacute;cesis, de representantes de las organizaciones agr&iacute;colas y ganaderas monta&ntilde;esas, as&iacute; como de ganaderos y curiosos de toda la regi&oacute;n. Y ya desde sus inicios incorpor&oacute; no solo la innovaci&oacute;n ya se&ntilde;alada del papel parafinado para la leche pasterizada, sino una torre de secado de leche (sin terminar) y una secci&oacute;n de mantequer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente se abri&oacute; despacho en Madrid para vender leche, transportada en cami&oacute;n, y envasada en ese no retornable, que la convert&iacute;a en &uacute;nica. Y es imprescindible mencionar los refrescos de leche con cacao, Don Lauros, que parece causaron furor en la capital. En 1933 tambi&eacute;n se despachaba leche en Santander, e incluso continuando con esa innovaci&oacute;n, ya se produc&iacute;an leche en polvo y productos diet&eacute;ticos infantiles en 1935.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La SAM se convert&iacute;a de esta manera en un competidor destacado para la Nestl&eacute;, que para esos a&ntilde;os 30 gozaba de una posici&oacute;n de privilegio, casi monopolio industrial, en el manejo del mercado de la leche y sus productores.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Naturalmente, la industria competidora, alarmada por los avances cooperativistas, intentó torpedear a la novata industria, elevando el precio de las aportaciones lácticas y creando productos similares a precios bajos. Cantos de sirena manaban de los puestos de recepción fabril anticooperativista, ofreciendo el oro y el moro a los ganaderos que se inscribieran en sus centros absorbentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ernesto Alday</span>
                                        <span>—</span> Ganadero, sindicalista y político
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de la SAM respecto a Nestl&eacute; pas&oacute; de una declaraci&oacute;n de no agresi&oacute;n, pod&iacute;amos decir, a una rivalidad abierta por asegurar productores y competir en productos similares en id&eacute;nticos mercados. Sin embargo, a ninguna de las dos sociedades les interesaba el avance del incipiente movimiento de Casas Campesinas que por toda la regi&oacute;n, y dentro del &aacute;mbito socialista, pretend&iacute;an incidir en los precios de la leche, con una&nbsp;<em>perspectiva de clase</em>, y claramente enfrentados a los sindicatos cat&oacute;licos. Parece que el mismo Gil Robles medi&oacute; y se recondujo la relaci&oacute;n, dado que el adversario social parec&iacute;a m&aacute;s importante. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tales &quot;Casas Campesinas&quot; se agruparon en una original Federación, de la que fue nombrado presidente un hombrachón de voz tronante, marxista hasta la medula y de modales bovinos, que, no obstante, me guardó siempre agradecible respeto como presidente del Sindicato lechero y pregonado ganadero. Visto lo cual, procuré establecer, contra la excesiva apetencia fabril, un Frente Único-término muy de moda en aquella época de los &quot;frentes populares&quot;-, extendido desde la extrema derecha, vinculada en el venerable canónigo consiliario de la &quot;S. A. M.&quot;, hasta el barbarote &quot;mandamás&quot; de las &quot;Casas Campesinas&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ernesto Alday</span>
                                        <span>—</span> Ganadero, sindicalista y político
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Cerrando el primer ciclo</h3><p class="article-text">
        Una vez desencadenada la Guerra, la f&aacute;brica fue incautada<strong>&nbsp;</strong>por el Frente Popular. Para entonces, la provincia de Santander se hab&iacute;a constituido como un verdadero polo industrial de transformaci&oacute;n agroalimentaria, con un mercado extenso y una gran variedad de productos, si bien tambi&eacute;n sufr&iacute;a las tensiones propias de la competencia capitalista, especialmente con la Nestl&eacute;, as&iacute; como las incertidumbres sociopol&iacute;ticas de aquellos a&ntilde;os. Las nuevas relaciones que se demandaban entre productores e industria, desde perspectivas de la lucha de clases, se mezclaban con la defensa de los intereses sociales y pol&iacute;ticos de los viejos poderes vinculados a los nuevos negocios, pero basados en viejas relaciones clientelares, con la Iglesia como socio indispensable. Y para completar el dibujo, estaban las clases sociales burguesas (o urbanas si se prefiere), m&aacute;s vinculadas con los procesos capitalistas mencionados, interviniendo por sus propios intereses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El par&oacute;n industrial motivado por el desarrollo de las operaciones b&eacute;licas en Cantabria no fue muy extenso. Con el r&eacute;gimen franquista, la SAM se convirti&oacute; en una&nbsp;<em>empresa modelo</em>, contribuyendo a la difusi&oacute;n de sus valores y cumpliendo el papel que se le encomend&oacute; de forma eficiente, especialmente en su importante papel para el establecimiento de los est&aacute;ndares de calidad alimentaria en el sector. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/sindicatos-agricolas-montaneses-sam-movimiento-cooperativista-ganadero-base-confesional_132_11349713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 May 2024 20:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Sindicatos Agrícolas Montañeses (SAM): un movimiento cooperativista ganadero de base confesional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Leche]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[43 años del 'Caso Almería': no os olvidamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/43-anos-caso-almeria-no-olvidamos-and_132_11347444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20b2fad3-53cd-4c06-ad78-4d020202f7f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="43 años del &#039;Caso Almería&#039;: no os olvidamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de uno de los episodios más sangrientos, trágicos y vergonzosos de la mal llamada "pacífica" Transición española</p><p class="subtitle">Antecedentes - El 'Caso Almería' y las vergüenzas de la Transición: las torturas y el asesinato de tres jóvenes a manos de la Guardia Civil esperan reparación cuatro décadas después de este caso de terrorismo de Estado</p></div><p class="article-text">
        Queremos traer a la memoria el 10 de mayo de 1981, d&iacute;a en que aparecieron los cuerpos mutilados, calcinados y cosidos a balazos de tres j&oacute;venes residentes en Cantabria, Luis Montero Garc&iacute;a, Luis Cobo Mier y Juan Ma&ntilde;as Morales, que, tres d&iacute;as antes hab&iacute;an salido desde Santander hacia Pechina, en Almer&iacute;a, para celebrar la primera comuni&oacute;n del hermano de Juan, sin imaginarse el terrible destino que les esperaba. Ya hab&iacute;an llegado a Almer&iacute;a cuando fueron detenidos, torturados y asesinados violentamente por la Guardia Civil al ser confundidos supuestamente con un comando de ETA que d&iacute;as antes hab&iacute;a cometido un atentado terrorista. Se trata de uno de los episodios m&aacute;s sangrientos, tr&aacute;gicos y vergonzosos de la mal llamada &ldquo;pac&iacute;fica&rdquo; Transici&oacute;n espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Las familias de los asesinados iniciaron una incansable lucha, que a&uacute;n mantienen en la actualidad, en defensa de la verdad, justicia, reparaci&oacute;n y garant&iacute;a de no repetici&oacute;n de estos terribles acontecimientos. &iquest;Qu&eacute; se ha conseguido desde entontes? Respecto a la verdad y la justicia, se ha dado un cumplimiento parcial e incompleto a estos principios. Si el 'Caso Almer&iacute;a' no cay&oacute; en el olvido fue gracias al empe&ntilde;o y determinaci&oacute;n de los familiares de las v&iacute;ctimas que cuestionaron la versi&oacute;n oficial de los hechos y llevaron ante los tribunales a los responsables, aunque finalmente solo se logr&oacute; condenar a tres de los once guardias civiles que participaron en el secuestro y asesinato, que cumplieron solo una parte de la condena en unas condiciones de privilegio. 
    </p><p class="article-text">
        La satisfacci&oacute;n de los principios de reparaci&oacute;n y garant&iacute;a de no repetici&oacute;n requiere de dos requisitos o condiciones inexcusables. Primero, el reconocimiento de las v&iacute;ctimas del 'Caso Almer&iacute;a' como v&iacute;ctimas del terrorismo, ampliando el &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n de la actual Ley 29/2011, de 22 de septiembre, con el objeto de incluir a las v&iacute;ctimas de violencia policial, grupos de ultraderecha y grupos parapoliciales. Segundo, la asunci&oacute;n de responsabilidad por parte del Estado y sus agentes, en este caso el cuerpo de la Guardia Civil, y la petici&oacute;n de perd&oacute;n a las v&iacute;ctimas y sus familiares. A d&iacute;a de hoy no se ha realizado ninguna modificaci&oacute;n de la ley, a pesar del incansable esfuerzo de las familias en este sentido y de algunas declaraciones institucionales: la moci&oacute;n, aprobada por unanimidad por el Pleno del Ayuntamiento de Santander el 31 de mayo de 2016, y la declaraci&oacute;n aprobada tambi&eacute;n por unanimidad por el Parlamento de Cantabria, el 10 de mayo de 2018, ambas con el fin de devolver la dignidad a las v&iacute;ctimas del 'Caso Almer&iacute;a' y reconocerlas como v&iacute;ctimas del terrorismo. El 20 de enero de 2023 la directora general de la Guardia Civil y el secretario de Estado de Memoria Democr&aacute;tica, en un acto oficial de entrega de diplomas de reparaci&oacute;n a los familiares, pidieron perd&oacute;n a las v&iacute;ctimas y sus familiares. Sin embargo, es necesario aclarar que se trata de actuaciones no vinculantes, que no se han materializado en un cambio legislativo, en un relato oficial que sea fiel a la verdad y en una depuraci&oacute;n efectiva de responsabilidades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esperamos que esta confluencia de acontecimientos favorezca que, de una vez por todas, se dé cumplimiento efectivo a los principios de verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición respecto al &#039;Caso Almería&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En lo que llevamos de a&ntilde;o se han producido varios acontecimientos dignos de destacar. Comenzando por el nombramiento, el 24 de enero de 2024, de Zoraida Hijosa Valdiz&aacute;n, anterior directora general de Patrimonio Cultural y Memoria Hist&oacute;rica del Gobierno de Cantabria entre 2019 y 2023 como directora general de Atenci&oacute;n a las Victimas y Promoci&oacute;n de la Memoria Democr&aacute;tica del Gobierno de Espa&ntilde;a. M&aacute;s recientemente, el pasado 24 de abril de 2024, el Consejo de Ministros aprob&oacute; la creaci&oacute;n de tres comisiones gubernamentales para el cumplimiento de la Ley 20/22, de 19 de octubre de Memoria Democr&aacute;tica. Una de ellas es la comisi&oacute;n t&eacute;cnica para el estudio de los supuestos de vulneraci&oacute;n de derechos humanos a personas por su lucha por la consolidaci&oacute;n de la democracia, los derechos fundamentales y los valores democr&aacute;ticos, entre la entrada en vigor de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola de 1978 y el 31 de diciembre de 1983, que se&ntilde;ale posibles v&iacute;as de reconocimiento y reparaci&oacute;n a las mismas, comisi&oacute;n formada por expertos que ha de elaborar un informe en un plazo m&aacute;ximo de un a&ntilde;o. En el acto oficial de 20 de enero de 2023, mencionado en el p&aacute;rrafo anterior, el secretario de estado de Memoria Democr&aacute;tica apunt&oacute; durante su intervenci&oacute;n que la ley aprobada a finales de 2022 es &ldquo;ambiciosa&rdquo; en cuanto a sus prop&oacute;sitos, destacando la disposici&oacute;n adicional decimosexta que &ldquo;plantea y establece una comisi&oacute;n t&eacute;cnica para un estudio sobre la vulneraci&oacute;n de derechos humanos en la Transici&oacute;n entre 1978 y el 31 de diciembre de 1983, se&ntilde;alando posibles v&iacute;as de reconocimiento y reparaci&oacute;n&rdquo;. As&iacute;, ha incidido en que ser&aacute; objeto de estudio de esta comisi&oacute;n la situaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas y familiares del 'Caso Almer&iacute;a'.
    </p><p class="article-text">
        Esperamos que esta confluencia de acontecimientos favorezca que, de una vez por todas, se d&eacute; cumplimiento efectivo a los principios de verdad, justicia, reparaci&oacute;n y garant&iacute;a de no repetici&oacute;n respecto al 'Caso Almer&iacute;a', sirviendo este escrito como una interpelaci&oacute;n a Zoraida Hijosa Valdiz&aacute;n en su calidad de directora general de Atenci&oacute;n a las Victimas y Promoci&oacute;n de la Memoria Democr&aacute;tica del Gobierno de Espa&ntilde;a, para que adopte un compromiso profundo con este objetivo.
    </p><p class="article-text">
        En esta terrible efem&eacute;ride, desde Desmemoriados solo podemos decir a los familiares del 'Caso Almer&iacute;a' que seguiremos luchando y no les olvidamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desmemoriados.org]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/43-anos-caso-almeria-no-olvidamos-and_132_11347444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 04:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[43 años del 'Caso Almería': no os olvidamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Caso Almería,Cantabria]]></media:keywords>
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