<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Jiménez Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando_jimenez_sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Jiménez Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/513954" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto nos cuestan la corrupción y el déficit de calidad institucional en España y qué podemos hacer para evitarlo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/corrupcion-deficit-institucional-espana-evitarlo_132_1843195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gráficas corrupción"></p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible que se den elevados niveles de corrupci&oacute;n en un pa&iacute;s con un s&oacute;lido entramado de instituciones de gobierno independientes que se controlen mutuamente?; &iquest;en un pa&iacute;s con una justicia bien dotada, r&aacute;pida y eficaz?; &iquest;en un pa&iacute;s con un sector p&uacute;blico transparente en el que los ciudadanos tengan acceso sencillo a toda la informaci&oacute;n sobre la acci&oacute;n de gobierno y con una cultura de seguimiento de los asuntos p&uacute;blicos apoyada en medios de informaci&oacute;n plenamente independientes? Un nivel elevado de corrupci&oacute;n no puede explicarse sin un cierto d&eacute;ficit en la calidad de las instituciones de gobernanza, entendiendo por esta calidad, junto a los bajos niveles de corrupci&oacute;n, factores como la fortaleza del estado de derecho, la transparencia y rendici&oacute;n de cuentas en la gesti&oacute;n de gobierno y la independencia de los distintos poderes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola ha alcanzado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un elevado grado de sensibilizaci&oacute;n frente a los problemas de corrupci&oacute;n. Sin embargo, otros aspectos de la calidad de las instituciones del pa&iacute;s como, por ejemplo, la independencia de las comisiones reguladoras de los mercados o la dotaci&oacute;n de medios suficientes para los organismos de control, resultan demasiado lejanos a muchos ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La calidad de las instituciones de gobierno y el control de la corrupci&oacute;n son piezas fundamentales para el desarrollo econ&oacute;mico de los pa&iacute;ses, especialmente cuanto m&aacute;s avanzadas son sus econom&iacute;as. De esa calidad dependen buena parte de los servicios que recibe la ciudadan&iacute;a y del progreso econ&oacute;mico que cabe esperar para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La calidad de las instituciones de gobernanza espa&ntilde;ola se sit&uacute;a entre el 20% de los pa&iacute;ses con un mayor nivel en el mundo, seg&uacute;n los indicadores del Worldwide Governance Indicators (WGI), elaborados para el Banco Mundial y con informaci&oacute;n sobre 154 pa&iacute;ses con m&aacute;s de medio mill&oacute;n de habitantes. Sin embargo, los resultados que obtiene Espa&ntilde;a se sit&uacute;an por debajo de lo que le corresponder&iacute;a de acuerdo con el desarrollo de su econom&iacute;a. Espa&ntilde;a obtiene un valor de 6,8 sobre 10 en el indicador combinado de calidad institucional, frente al 8 de la media de Alemania, Francia y Reino Unido, que constituyen modelos de econom&iacute;a avanzada. Ahora bien, se sit&uacute;a asimismo por delante de otras econom&iacute;as mediterr&aacute;neas&nbsp; como la italiana y la griega, cuya calidad institucional promedio apenas alcanza un valor de 5,8.
    </p><p class="article-text">
        El informe <a href="https://www.fbbva.es/publicaciones/los-costes-economicos-del-deficit-calidad-institucional-la-corrupcion-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los costes econ&oacute;micos del d&eacute;ficit de calidad institucional y la corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a</a><em>, </em>elaborado por los autores de este <em>post</em> gracias al apoyo de la <a href="https://www.ivie.es/es_ES/ptproyecto/los-costes-economicos-del-deficit-de-calidad-institucional-y-la-corrupcion-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n BBVA y el Instituto Valenciano de investigaciones econ&oacute;micas (Ivie)</a>, extrae ese indicador combinado de calidad como un promedio de cinco indicadores que proporciona el WGI. En concreto, se analiza la voz y rendici&oacute;n de cuentas (democracia y libertades p&uacute;blicas), la efectividad gubernamental, la calidad regulatoria, el respeto a ley y los contratos y, por &uacute;ltimo, el control de la corrupci&oacute;n. El nivel de calidad institucional que se obtiene seg&uacute;n el indicador combinado de los WGI sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en torno al percentil 81 (es decir, entre el 20% de pa&iacute;ses con mejor calidad a nivel mundial). Ahora bien, la productividad espa&ntilde;ola figura notablemente m&aacute;s arriba, en torno al percentil 85 (el pa&iacute;s m&aacute;s productivo del mundo ocupa el percentil 100 y el menos productivo ocupa el percentil 1). La calidad institucional aparece, pues, como una debilidad relativa de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Esa debilidad debe ser compensada por las fortalezas en otros factores. Si todos los factores productivos de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola se situasen en ese nivel relativo de la calidad institucional (es decir, si se situasen en el percentil 81 de su distribuci&oacute;n mundial), la productividad de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola ser&iacute;a un 17% inferior. Esto nos dejar&iacute;a en los niveles, por ejemplo, de Eslovenia.
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s presenta su mejor desempe&ntilde;o en las categor&iacute;as de <strong>voz y rendici&oacute;n de cuentas</strong>, <strong>cumplimiento de la ley y los contratos</strong>, y <strong>efectividad del gobierno</strong>. Sin embargo, las mayores debilidades aparecen en los indicadores sobre <strong>calidad regulatoria</strong>, donde se sit&uacute;a 1,2 puntos por debajo de Alemania, Francia y Reino Unido, y, sobre todo, en <strong>control de la corrupci&oacute;n</strong> (2,3 puntos por debajo). Este &uacute;ltimo indicador&nbsp; mide la confianza en los pol&iacute;ticos, los funcionarios, el sistema judicial, el sistema de recaudaci&oacute;n de impuestos y la existencia de pagos irregulares en contratos p&uacute;blicos. En la comparativa mundial, Espa&ntilde;a aparece en el percentil 75, que es el que corresponde a una productividad por ocupado inferior en un 23% a la de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola (en los niveles, por ejemplo, de Eslovaquia).
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la calidad regulatoria recoge aspectos como el exceso de regulaci&oacute;n y sus costes para las empresas, la facilidad para iniciar negocios, la existencia de posibles impuestos discriminatorios, controles de precios y la libre competencia. En este caso, Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en el percentil 79 de la distribuci&oacute;n mundial, lo que corresponde a una productividad por ocupado inferior en un 21% a la de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, lo que equiparar&iacute;a a Espa&ntilde;a con, por ejemplo, Grecia y la Rep&uacute;blica Checa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Del an&aacute;lisis de los indicadores WGI se deriva tambi&eacute;n que la trayectoria espa&ntilde;ola ha sido ligeramente decreciente en calidad institucional, ya que todos los indicadores se sit&uacute;an en 2017 a un nivel inferior al de 2003. El indicador global ha descendido desde un 7,8 a un 6,8.
    </p><p class="article-text">
        El principal objetivo del informe es mostrar que el d&eacute;ficit de calidad institucional, una de cuyas manifestaciones y consecuencias es la corrupci&oacute;n, tienen un importante coste econ&oacute;mico que va m&aacute;s all&aacute; del montante de los fondos p&uacute;blicos apropiados indebidamente. La corrupci&oacute;n disminuye la rentabilidad de los proyectos empresariales, incrementa su incertidumbre, reduce los niveles de inversi&oacute;n y desv&iacute;a recursos humanos y financieros hacia la influencia en los &oacute;rganos de decisi&oacute;n p&uacute;blica en lugar de asignarlos a actividades productivas, y orientan los esfuerzos hacia la b&uacute;squeda de privilegios desincentivando el emprendimiento y la innovaci&oacute;n. Se traduce, finalmente, en menor productividad, mayor desempleo y salarios inferiores a los que ser&iacute;an posibles con la tecnolog&iacute;a y el capital humano disponible.
    </p><p class="article-text">
        Elevar la calidad institucional hasta el nivel que le corresponder&iacute;a dada la productividad del pa&iacute;s permitir&iacute;a <strong>incrementar el PIB per c&aacute;pita en un 16% en un plazo de unos 15 a&ntilde;os</strong>. Esto significar&iacute;a&nbsp; elevar el crecimiento medio anual de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en torno a un punto porcentual a lo largo de un periodo de 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estas estimaciones est&aacute;n basadas en el trabajo de un buen n&uacute;mero de investigadores en econom&iacute;a que, a lo largo de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, han situado la calidad institucional entre los factores fundamentales para el desarrollo econ&oacute;mico. Estas investigaciones han permitido estimar el coste medio que tiene la baja calidad institucional en los pa&iacute;ses, en t&eacute;rminos de renta per c&aacute;pita y productividad, y son la base de los c&aacute;lculos que se realizan en el informe. En concreto, haciendo uso de esas estimaciones, hemos calculado el impacto que tendr&iacute;a llevar la calidad institucional espa&ntilde;ola desde el lugar que ocupa en la actualidad, hasta el percentil 85 que corresponder&iacute;a a su nivel de productividad.
    </p><p class="article-text">
        El impacto positivo que tendr&iacute;a la mejora de la calidad institucional sobre el PIB se producir&iacute;a indirectamente, a trav&eacute;s de mecanismos que aumentar&iacute;an la inversi&oacute;n y la productividad y, con ellos, la producci&oacute;n y el empleo. La mayor seguridad jur&iacute;dica, la reducci&oacute;n de la corrupci&oacute;n, la eliminaci&oacute;n de trabas administrativas, la mejor regulaci&oacute;n, la mayor competencia, etc. incentivar&iacute;an la inversi&oacute;n nacional y extranjera, har&iacute;an m&aacute;s f&aacute;ciles y rentables el emprendimiento y la innovaci&oacute;n y mejorar&iacute;an la asignaci&oacute;n de recursos privados y p&uacute;blicos hacia las actividades m&aacute;s productivas.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima parte del informe se proporciona una lista de l&iacute;neas de actuaci&oacute;n para la mejora de la calidad institucional en Espa&ntilde;a. La lista no es exhaustiva, ni original puesto que comparte muchos elementos con otros trabajos que han ido apareciendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os sobre la necesidad de una regeneraci&oacute;n institucional (por ejemplo, <a href="https://www.catarata.org/libro/la-renovacion-de-la-funcion-publica_45453/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carles Rami&oacute; (2016)</a>; <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-en-busca-de-la-prosperidad/204102" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Andr&eacute;s y Rafael Domenech (2015)</a>;&nbsp;<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=4260351&amp;id_col=100508&amp;id_subcol=100517" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">V&iacute;ctor Lapuente (2016)</a>; <a href="https://www.marcialpons.es/libros/espana-estancada/9788416495528/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Sebasti&aacute;n (2016)</a>; <a href="https://www.marcialpons.es/libros/la-corrupcion-en-espana/9788416652082/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Villoria, Jos&eacute; M. Gimeno y Julio Tejedor (2016)</a>, entre otros).
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones se ordenan en tres grupos: (i) refuerzo de los controles y contrapesos del poder, (ii) mejora de la independencia, calidad y transparencia de la administraci&oacute;n; y (iii) mejora de la efectividad de las elecciones como mecanismo de selecci&oacute;n y control.&nbsp; Dentro del primer grupo, entre otras l&iacute;neas de actuaci&oacute;n, se aboga por mejorar la independencia y los medios del poder judicial, por ampliar los medios para el control parlamentario del ejecutivo (creando, por ejemplo, una oficina de evaluaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas), por fortalecer la independencia y dotar de m&aacute;s medios a otros &oacute;rganos como los tribunales de cuentas, la AIREF y los consejos de transparencia, y por eliminar las interferencias en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del grupo de medidas para mejorar la independencia, calidad y transparencia de la administraci&oacute;n se defiende la necesidad de, entre otras cuestiones, una simplificaci&oacute;n normativa, el refuerzo de la independencia de los organismos de regulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n y la despolitizaci&oacute;n de los niveles superiores de las administraciones p&uacute;blicas y sus entes instrumentales. Y dentro del tercer grupo de recomendaciones relativas a la mejora de la efectividad de las elecciones como mecanismo de selecci&oacute;n y control, se aboga por el desbloqueo de las listas electorales.
    </p><p class="article-text">
        El reto de mejorar la calidad de las instituciones de gobernanza no es, pues, trivial. Con todo, m&aacute;s all&aacute; de las cifras y recomendaciones concretas, el mensaje general del estudio es lo imprescindible que resulta mejorar la calidad de la gobernanza en Espa&ntilde;a para consolidar su posici&oacute;n como una econom&iacute;a avanzada y hacer posible el crecimiento de la productividad, los salarios y el empleo a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Francisco Alcal&aacute; Agull&oacute; es catedr&aacute;tico de Fundamentos de An&aacute;lisis Econ&oacute;mico en la Universidad de Murcia, research fellow del Center for Economic Policy Research (Londres) e investigador del Ivie (Instituto Valenciano de Investigaciones Econ&oacute;micas).</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Fernando Jim&eacute;nez S&aacute;nchez es profesor titular de ciencia pol&iacute;tica en la Universidad de Murcia y experto del GRECO (Grupo de Estados contra la corrupci&oacute;n) del Consejo de Europa.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Alcalá Agulló, Fernando Jiménez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/corrupcion-deficit-institucional-espana-evitarlo_132_1843195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Nov 2018 16:31:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="74129" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="74129" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cuánto nos cuestan la corrupción y el déficit de calidad institucional en España y qué podemos hacer para evitarlo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d502bcef-e182-40d8-8853-7e07fe9d87ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Com es pot combatre la corrupció a Espanya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/com-pot-combatre-corrupcio-espanya_132_4179764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e8f8706-cdaf-4c1c-8e25-a6af8ea86e30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Miles de personas claman en Valencia contra la corrupción y exigen justicia"></p><p class="article-text">
        N&rsquo;hi ha prou de fer una ullada a l&rsquo;excel&middot;lent article de <a href="http://www.eldiario.es/opinion/corrupcion-analisis-PP-Politica_0_484001631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Romero</a> que publica eldiario.es per a constatar que la corrupci&oacute; pol&iacute;tica a Espanya s&rsquo;ha registrat en quatre &agrave;mbits principals amb fortes vinculacions entre si. Es tracta del finan&ccedil;ament irregular dels partits, la contractaci&oacute; p&uacute;blica de b&eacute;ns i serveis, l&rsquo;urbanisme i la distribuci&oacute; de subvencions. Molts d&rsquo;aquests casos de corrupci&oacute; en aquestes &agrave;rees principals de risc presenten molts elements comuns. En quasi tots, trobem un intercanvi de finan&ccedil;ament irregular per als recaptadors del partit a canvi de decisions p&uacute;bliques que afavoreixen els donants, moltes vegades amb incompliment de la normativa. El que m&eacute;s preocupa &eacute;s que, perqu&egrave; un partit pol&iacute;tic puga aconseguir que les administracions p&uacute;bliques que estan sota el seu control es presten a contribuir a aquests intercanvis, es necessita que els qui treballen en aquestes organitzacions tinguen un sistema d&rsquo;incentius tal que estiguen disposats a incomplir els mandats legals.
    </p><p class="article-text">
        Les administracions p&uacute;bliques dels pa&iuml;sos del sud d&rsquo;Europa es caracteritzen en general per l&rsquo;extensa polititzaci&oacute; que presenten. <a href="http://eprints.lse.ac.uk/5682/1/Sotiropoulos17.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sotiropoulos</a> (2006) assenyalava que aqueix grau m&eacute;s alt de penetraci&oacute; de les influ&egrave;ncies del partit en la burocr&agrave;cia p&uacute;blica s&rsquo;evidenciava mitjan&ccedil;ant dos tipus de clientelisme: per dalt i per baix. El clientelisme <em>at the top</em> es refereix a la profunditat que solen tenir els nomenaments pol&iacute;tics en els escalons superiors de l&rsquo;Administraci&oacute;. A difer&egrave;ncia del que ocorre en els pa&iuml;sos del nord i l&rsquo;oest d&rsquo;Europa, en els del sud els nomenaments pol&iacute;tics no es limiten als dels nivells m&eacute;s alts (ministres i secretaris d&rsquo;Estat o equivalents), sin&oacute; que descendeixen bastants nivells fins a llocs clarament t&egrave;cnics per als quals se selecciona els funcionaris p&uacute;blics que tenen clares simpaties pel partit o pels partits de govern.
    </p><p class="article-text">
        El clientelisme <em>at the bottom</em> es refereix al control interessat que els partits de govern exerceixen en la contractaci&oacute; dels que ocuparan els llocs de treball dels escalons inferiors del sector p&uacute;blic. Com assenyalava <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Monocracia_6_189041108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">V&iacute;ctor Lapuente</a>, aquesta polititzaci&oacute; de les administracions p&uacute;bliques est&eacute;n entre els funcionaris i els empleats p&uacute;blics una clara consci&egrave;ncia de quines s&oacute;n les verdaderes regles de joc: &ldquo;Si una jove promesa, que acaba d&rsquo;entrar en una administraci&oacute;, t&eacute; ambicions professionals, s&rsquo;adonar&agrave; que dedicar el 100% del seu esfor&ccedil; a fer una faena impecablement professional potser no siga la millor manera d&rsquo;arribar a la m&agrave;xima altura&rdquo;. I &eacute;s m&eacute;s, amb la m&agrave;xima freq&uuml;&egrave;ncia, aquesta <a href="http://elpais.com/elpais/2014/01/06/opinion/1389035083_354889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polititzaci&oacute; excessiva</a> de les administracions p&uacute;bliques s&rsquo;est&eacute;n tamb&eacute; de manera preocupant cap a les ag&egrave;ncies independents de control (Tribunal Constitucional, Consell General del Poder Judicial, Consell de Transpar&egrave;ncia i Bon Govern, Tribunal de Comptes, etc.) dificultant amb aix&ograve; l&rsquo;efectivitat i la imparcialitat amb qu&egrave; necessiten desplegar la seua tasca.
    </p><p class="article-text">
        Segurament, els problemes de funcionament del sector p&uacute;blic que revelen els casos de corrupci&oacute; no es donen de la mateixa manera en totes les administracions p&uacute;bliques espanyoles. L&rsquo;intens i accelerat creixement de les administracions auton&ograve;miques, d&rsquo;una banda, aix&iacute; com els canvis normatius i organitzatius introdu&iuml;ts en l&rsquo;administraci&oacute; municipal per a acr&eacute;ixer l&rsquo;autonomia local (<a href="https://www.academia.edu/10241390/Building_Local_Integrity_Systems_in_Southern_Europe_the_case_of_urban_local_corruption_in_Spain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garc&iacute;a-Quesada et al. 2013</a>), de l&rsquo;altra, haurien donat lloc a una polititzaci&oacute; m&eacute;s gran en aquests nivells de govern. En l&iacute;nies generals, tal com conclou l&rsquo;informe de Transpar&egrave;ncia Internacional sobre el Sistema Nacional d&rsquo;Integritat d&rsquo;Espanya (<a href="http://transparencia.org.es/wp-content/uploads/2015/10/marco_integral_intitucional_en_spain_informe_completo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Villoria, 2012</a>), la preocupaci&oacute; per assegurar la governabilitat del sistema pol&iacute;tic ha anat empenyent al llarg dels anys del r&egrave;gim democr&agrave;tic a refor&ccedil;ar la facilitat per a la presa de decisions p&uacute;bliques fins a un punt clarament excessiu que dificulta el funcionament efectiu dels controls que limiten l&rsquo;exercici del poder pol&iacute;tic.
    </p><p class="article-text">
        Gr&agrave;cies als recents treballs d&rsquo;institucions com el <a href="http://transparencia.org.es/wp-content/uploads/2015/10/marco_integral_intitucional_en_spain_informe_completo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quality of Government Institute</a> de la Universitat de G&ouml;teborg o l&rsquo;European Research Center for Anti-Corruption and State-Building (<a href="http://www.againstcorruption.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERCAS</a>), sabem que un element clau que est&agrave; present en les societats en qu&egrave; la corrupci&oacute; est&agrave; bastant controlada &eacute;s, precisament, el sorgiment en un moment determinat de la seua evoluci&oacute; hist&ograve;rica d&rsquo;institucions que limiten amb prou efic&agrave;cia el poder executiu, com ara parlaments, mitjans de comunicaci&oacute;, tribunals, etc. L&rsquo;important no &eacute;s si aquestes institucions existeixen o no, sin&oacute; si s&oacute;n prou eficaces a l&rsquo;hora de limitar i controlar el paper dels governs.
    </p><p class="article-text">
        Per exemple, <a href="http://www.againstcorruption.eu/wp-content/uploads/2013/04/WP-35-The-good-the-bad-and-the-ugly.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alina Mungiu-Pippidi</a> (2013) distingeix dos tipus de restriccions diferents. D&rsquo;una banda, les mesures dissuasives legals administrades per la maquin&agrave;ria de l&rsquo;Estat com un poder judicial aut&ograve;nom, responsable i efica&ccedil; capa&ccedil; de fer complir la legislaci&oacute;, aix&iacute; com un cos de lleis eficaces i integrals que cobreixen els conflictes d&rsquo;inter&eacute;s i l&rsquo;aplicaci&oacute; d&rsquo;una separaci&oacute; clara de les esferes p&uacute;blica i privada. De l&rsquo;altra, el que ella anomena mesures dissuasives normatives, que inclouen tant l&rsquo;exist&egrave;ncia de normes socials que incentiven la integritat p&uacute;blica i la imparcialitat del govern, com la vigil&agrave;ncia de les desviacions d&rsquo;aqueixes normes a trav&eacute;s del paper actiu i efica&ccedil; de l&rsquo;opini&oacute; p&uacute;blica, els mitjans de comunicaci&oacute;, la societat civil i un electorat cr&iacute;tic.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;aquesta manera, si del que es tracta &eacute;s de reduir la probabilitat de la corrupci&oacute;, alhora que millorem el funcionament de les nostres institucions de govern refor&ccedil;ant l&rsquo;important&iacute;ssim puntal de la seua representativitat per a aconseguir un disseny m&eacute;s equilibrat que potencie unes pol&iacute;tiques p&uacute;bliques no solament m&eacute;s efectives, sin&oacute; tamb&eacute; m&eacute;s raonables, i m&eacute;s confian&ccedil;a dels ciutadans en el sistema pol&iacute;tic, cal introduir reformes que limiten efica&ccedil;ment l&rsquo;exercici del poder dels governs.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;aquesta manera, els objectius de la lluita contra la corrupci&oacute; al nostre pa&iacute;s haurien de ser evidents. Es tracta, en primer lloc, de refor&ccedil;ar la imparcialitat amb qu&egrave; funcionen les institucions p&uacute;bliques amb la intenci&oacute; de dificultar o d&rsquo;impedir la temptaci&oacute; de patrimonialitzaci&oacute; d&rsquo;aquestes per al seu &uacute;s clientelar. En segon lloc, cal refor&ccedil;ar la confian&ccedil;a social en les institucions p&uacute;bliques com a primer pas per a incrementar la confian&ccedil;a m&uacute;tua entre els ciutadans. Per a fer-ho, &eacute;s imprescindible que aquestes institucions siguen fiables i predicibles i, doncs, no prenguen les seues decisions a la sort en exclusiva de les conveni&egrave;ncies a curt termini dels que les dirigeixen. Finalment, no haur&iacute;em de perdre de vista un assumpte de qu&egrave; solem oblidar-nos quan parlem de la lluita contra la corrupci&oacute;. Es tracta de la desigualtat. Segurament no &eacute;s per casualitat que les societats que tenen els nivells de corrupci&oacute; m&eacute;s baixos s&oacute;n tamb&eacute; les que presenten cotes m&eacute;s altes d&rsquo;igualtat social. Una societat que no comparteix l&rsquo;objectiu de lluitar contra la desigualtat no estar&agrave; en les millors condicions per a fomentar el sentit comunitari, l&rsquo;esperit p&uacute;blic i la responsabilitat individual que calen per a contenir la corrupci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        I per a assolir aquests objectius cal desplegar una estrat&egrave;gia que t&eacute; dos puntals fonamentals. D&rsquo;una banda, reduir la percepci&oacute; d&rsquo;impunitat mitjan&ccedil;ant l&rsquo;enfortiment dels controls efectius sobre el poder executiu (en els diversos &agrave;mbits nacional, auton&ograve;mic i local). Per fer-ho, &eacute;s imprescindible refor&ccedil;ar el paper de control del poder pol&iacute;tic pel sistema de just&iacute;cia. En aquest terreny, hi ha moltes coses per fer: garantir la independ&egrave;ncia/imparcialitat de tribunals, fiscalia i policia judicial; i incrementar la seua capacitat d&rsquo;acci&oacute; dotant-lo de m&eacute;s mitjans, reformant del tot l&rsquo;antiquat proc&eacute;s penal (i no precisament en la l&iacute;nia en qu&egrave; ha anat l&rsquo;&uacute;ltima reforma del ministre Catal&aacute;), allargant les prescripcions dels delictes relacionats amb la corrupci&oacute; i incrementant-ne les sancions. A m&eacute;s del sistema de just&iacute;cia, els altres mecanismes de control del poder del sistema pol&iacute;tic haurien d&rsquo;enrobustir-se tamb&eacute;: els &ograve;rgans de control contramajoritari (com el Consell de Transpar&egrave;ncia i Bon Govern, el Defensor del Poble, el Tribunal de Comptes, el Consell General del Poder Judicial&hellip;), els mitjans de comunicaci&oacute; (despolititzaci&oacute; dels p&uacute;blics i reducci&oacute; de la depend&egrave;ncia pol&iacute;tica dels privats per la via d&rsquo;autoritzacions i de subvencions), i l&rsquo;ampliaci&oacute; dels &ograve;rgans de control ciutad&agrave; per a augmentar la responsabilitat dels mateixos ciutadans en la persecuci&oacute; de la corrupci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, el segon element de l&rsquo;estrat&egrave;gia consisteix a reduir les oportunitats per a la corrupci&oacute;. Les institucions p&uacute;bliques es posen amb massa facilitat al servei d&rsquo;interessos particulars amb una greu p&egrave;rdua de l&rsquo;inter&eacute;s general: es contracten treballadors p&uacute;blics menyspreant els principis del m&egrave;rit i la capacitat i se&rsquo;ls sotmet, per damunt dels seus deures professionals, a la cega lleialtat cap a qui els ha col&middot;locat; s&rsquo;atorguen contractes p&uacute;blics no a qui haja presentat la millor oferta per als interessos de l&rsquo;Administraci&oacute;, sin&oacute; a qui es comprometa a vehicular una part dels recursos p&uacute;blics obtinguts per a altres finalitats (finan&ccedil;ament del partit de govern, etc.), encara que per a aix&ograve; calga acceptar modificacions sobrevingudes de l&rsquo;import del contracte que acaben disparant el preu final que s&rsquo;hi paga; s&rsquo;atorguen subvencions o llic&egrave;ncies no per a qui acredita mer&eacute;ixer-les amb just&iacute;cia, sin&oacute; en funci&oacute; dels interessos a curt termini i clientelars de l&rsquo;autoritat que atorga; etc. Es tracta de posar fi a la colonitzaci&oacute; pol&iacute;tica de les administracions p&uacute;bliques. Per a fer-ho, &eacute;s crucial refor&ccedil;ar i incentivar la imparcialitat dels funcionaris i promoure les alarmes primerenques de les irregularitats possibles mitjan&ccedil;ant la protecci&oacute; dels denunciants i la posada en marxa de canals segurs i efectius per a fer arribar aquestes den&uacute;ncies, alhora que es defineixen millor les carreres professionals i s&rsquo;hi assegura el valor del m&egrave;rit. Juntament amb aix&ograve;, tamb&eacute; cal desenvolupar programes de prevenci&oacute; adaptats a cada organisme p&uacute;blic per a gestionar de manera adequada dels conflictes d&rsquo;inter&eacute;s que garantisquen un funcionament d&rsquo;aquests organismes amb la m&agrave;xima integritat.
    </p><p class="article-text">
        El problema pr&agrave;ctic consisteix evidentment a saber com &eacute;s possible posar en marxa aquesta mena de &ldquo;limitacions institucionals al poder executiu&rdquo; partint d&rsquo;una situaci&oacute; en qu&egrave; ja imperen les xarxes clientelars, el funcionament parcial de les institucions de govern i un sentiment de desconfian&ccedil;a cap als altres i cap a les institucions p&uacute;bliques. Sens dubte, la situaci&oacute; de crisi en qu&egrave; estem instal&middot;lats i, sobretot, els nivells a qu&egrave; ha arribat la preocupaci&oacute; per la corrupci&oacute; al nostre pa&iacute;s, obrin una finestra d&rsquo;oportunitat per a dur a terme les reformes adequades. Per&ograve; si les mesures anticorrupci&oacute; no garanteixen veritablement l&rsquo;estrat&egrave;gia de la limitaci&oacute; efectiva del poder dels governs, el risc que correm &eacute;s caure en una pol&iacute;tica lampedusiana d&rsquo;aposta fingida per la reforma que tindr&agrave; conseq&uuml;&egrave;ncies greus. Si es tracta de reduir la desconfian&ccedil;a ciutadana en la pol&iacute;tica i els pol&iacute;tics aparen&ccedil;ant uns canvis perqu&egrave; en el fons &ldquo;tot continue igual&rdquo;, el perill &eacute;s que acabem una vegada m&eacute;s a la italiana, &eacute;s a dir, amb un efecte bumerang que acabar&agrave; disparant encara m&eacute;s la desconfian&ccedil;a.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; conv&eacute; recordar tamb&eacute; que aquestes reformes institucionals han d&rsquo;anar acompanyades necess&agrave;riament per unes actituds ciutadanes majorit&agrave;ries que aposten clarament per la promoci&oacute; de la integritat p&uacute;blica i l&rsquo;exig&egrave;ncia del funcionament imparcial de les institucions de govern. Sense aquest grau m&eacute;s elevat de comprom&iacute;s c&iacute;vic dels ciutadans, qualsevol reforma institucional estar&agrave; abocada al frac&agrave;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Jiménez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/com-pot-combatre-corrupcio-espanya_132_4179764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Feb 2016 08:39:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8e8f8706-cdaf-4c1c-8e25-a6af8ea86e30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63830" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8e8f8706-cdaf-4c1c-8e25-a6af8ea86e30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="63830" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Com es pot combatre la corrupció a Espanya]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8e8f8706-cdaf-4c1c-8e25-a6af8ea86e30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo combatir la corrupción en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/combatir-corrupcion-espana_132_4179883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40334fbb-1acd-4a10-a406-88da8f5f17c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Miles de personas claman en Valencia contra la corrupción y exigen justicia"></p><p class="article-text">
        Basta echar un vistazo al excelente post de <a href="http://www.eldiario.es/cv/opinion/Espana-problema-llama-corrupcion_6_483711631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Romero</a> que publica eldiario.es para constatar que la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a se ha registrado en cuatro &aacute;mbitos principales con fuertes vinculaciones entre ellos. Se trata de la financiaci&oacute;n irregular de los partidos, la contrataci&oacute;n p&uacute;blica de bienes y servicios, el urbanismo y la distribuci&oacute;n de subvenciones. Muchos de estos casos de corrupci&oacute;n en estas &aacute;reas principales de riesgo presentan muchos elementos comunes. En casi todos ellos, nos encontramos un intercambio de financiaci&oacute;n irregular para los recaudadores del partido a cambio de decisiones p&uacute;blicas que favorecen a los donantes, muchas veces con incumplimiento de la normativa. Lo m&aacute;s preocupante es que para que un partido pol&iacute;tico pueda conseguir que las administraciones p&uacute;blicas que est&aacute;n bajo su control se presten a contribuir a estos intercambios, se necesita que quienes trabajan en tales organizaciones cuenten con un sistema de incentivos tal que est&eacute;n dispuestos a incumplir los mandatos legales.
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas de los pa&iacute;ses del sur de Europa se caracterizan en general por su extensa politizaci&oacute;n. <a href="http://eprints.lse.ac.uk/5682/1/Sotiropoulos17.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sotiropoulos</a> (2006) se&ntilde;alaba como ese mayor grado de penetraci&oacute;n de las influencias del partido en la burocracia p&uacute;blica se evidenciaba mediante dos tipos de clientelismo: por arriba y por abajo. El clientelismo <em>at the top</em> se refiere a la profundidad que suelen tener los nombramientos pol&iacute;ticos en los escalones superiores de la administraci&oacute;n. A diferencia de lo que ocurre en los pa&iacute;ses del norte y el oeste de Europa, en los del sur los nombramientos pol&iacute;ticos no se limitan a los de los niveles m&aacute;s altos (ministros y secretarios de Estado o equivalentes), sino que descienden bastantes niveles hasta puestos claramente t&eacute;cnicos para los que se selecciona a aquellos funcionarios p&uacute;blicos que tienen claras simpat&iacute;as por el partido o partidos de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El clientelismo <em>at the bottom</em> se refiere al control interesado que los partidos de gobierno ejercen en la contrataci&oacute;n de quienes ocupar&aacute;n los puestos de trabajo de los escalones inferiores del sector p&uacute;blico. Como se&ntilde;alaba <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Monocracia_6_189041108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">V&iacute;ctor Lapuente</a>, esta politizaci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas extiende entre los funcionarios y los empleados p&uacute;blicos una clara conciencia de cu&aacute;les son las verdaderas reglas de juego: &ldquo;Si una joven promesa, que acaba de entrar en una administraci&oacute;n, tiene ambiciones profesionales, se dar&aacute; cuenta de que dedicar el 100% de su esfuerzo a hacer un trabajo impecablemente profesional quiz&aacute;s no sea la mejor manera de llegar a lo m&aacute;s alto&rdquo;. Y es m&aacute;s, con suma frecuencia, esta <a href="http://elpais.com/elpais/2014/01/06/opinion/1389035083_354889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">politizaci&oacute;n excesiva</a> de las administraciones p&uacute;blicas se extiende tambi&eacute;n preocupantemente hacia las agencias independientes de control (Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial, Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Tribunal de Cuentas, etc.) dificultando con ello la efectividad y la imparcialidad con la que necesitan desarrollar su labor.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, los problemas de funcionamiento del sector p&uacute;blico que revelan los casos de corrupci&oacute;n no se den por igual en todas las administraciones p&uacute;blicas espa&ntilde;olas. El intenso y acelerado crecimiento de las administraciones auton&oacute;micas, por un lado, as&iacute; como los cambios normativos y organizativos introducidos en la administraci&oacute;n municipal para acrecentar la autonom&iacute;a local (<a href="https://www.academia.edu/10241390/Building_Local_Integrity_Systems_in_Southern_Europe_the_case_of_urban_local_corruption_in_Spain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garc&iacute;a-Quesada et al. 2013</a>), por otro, habr&iacute;an dado lugar a una politizaci&oacute;n mayor en estos niveles de gobierno. En l&iacute;neas generales, tal y como concluye el informe de Transparencia Internacional sobre el Sistema Nacional de Integridad de Espa&ntilde;a (<a href="http://transparencia.org.es/wp-content/uploads/2015/10/marco_integral_intitucional_en_spain_informe_completo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Villoria, 2012</a>), la preocupaci&oacute;n por asegurar la gobernabilidad del sistema pol&iacute;tico ha ido empujando a lo largo de los a&ntilde;os del r&eacute;gimen democr&aacute;tico a reforzar la facilidad para la toma de decisiones p&uacute;blicas hasta un punto claramente excesivo que dificulta el funcionamiento efectivo de los controles que limitan el ejercicio del poder pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los recientes trabajos de instituciones como el <a href="http://transparencia.org.es/wp-content/uploads/2015/10/marco_integral_intitucional_en_spain_informe_completo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quality of Government Institute</a> de la Universidad de Gotemburgo o el <em>European Research Centre for Anti-Corruption and State-Building</em> (<a href="http://www.againstcorruption.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERCAS</a>), sabemos que un elemento clave que est&aacute; presente en aquellas sociedades donde la corrupci&oacute;n est&aacute; bastante controlada es, precisamente, la aparici&oacute;n en un determinado momento de su evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de instituciones que limitan con suficiente eficacia al poder ejecutivo como parlamentos, medios de comunicaci&oacute;n, tribunales, etc. Lo importante no es si estas instituciones existen o no, sino si son suficientemente eficaces a la hora de limitar y controlar el papel de los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, <a href="http://www.againstcorruption.eu/wp-content/uploads/2013/04/WP-35-The-good-the-bad-and-the-ugly.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alina Mungiu-Pippidi</a> (2013) distingue dos tipos de restricciones diferentes. Por un lado, las medidas disuasorias legales administradas por la maquinaria del Estado como un poder judicial aut&oacute;nomo, responsable y eficaz capaz de hacer cumplir la legislaci&oacute;n, as&iacute; como un cuerpo de leyes eficaces e integrales que cubren los conflictos de inter&eacute;s y la aplicaci&oacute;n de una clara separaci&oacute;n de las esferas p&uacute;blica y privada. Por otro, lo que ella llama medidas disuasorias normativas, que incluyen tanto la existencia de normas sociales que incentivan la integridad p&uacute;blica y la imparcialidad del gobierno, como la vigilancia de las desviaciones de esas normas a trav&eacute;s del papel activo y eficaz de la opini&oacute;n p&uacute;blica, los medios de comunicaci&oacute;n, la sociedad civil y un electorado cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, si de lo que se trata es de reducir la probabilidad de la corrupci&oacute;n, al mismo tiempo que mejoramos el funcionamiento de nuestras instituciones de gobierno reforzando el important&iacute;simo pilar de su representatividad para conseguir un dise&ntilde;o m&aacute;s equilibrado que potencie unas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no s&oacute;lo m&aacute;s efectivas, sino tambi&eacute;n m&aacute;s razonables, y una mayor confianza de los ciudadanos en el sistema pol&iacute;tico, es necesario introducir reformas que limiten eficazmente el ejercicio del poder de los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, los objetivos de la lucha contra la corrupci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s deber&iacute;an ser evidentes. Se trata, en primer lugar, de reforzar la imparcialidad con la que funcionan las instituciones p&uacute;blicas con la intenci&oacute;n de dificultar o impedir la tentaci&oacute;n de patrimonializaci&oacute;n de las mismas para su uso clientelar. En segundo lugar, es necesario reforzar la confianza social en las instituciones p&uacute;blicas como primer paso para incrementar la confianza mutua entre los ciudadanos. Para ello, es imprescindible que tales instituciones sean fiables y predecibles y, por tanto, no tomen sus decisiones al albur en exclusiva de las conveniencias cortoplacistas de quienes las dirigen. Por &uacute;ltimo, no deber&iacute;amos perder de vista un asunto del que solemos olvidarnos cuando hablamos de la lucha contra la corrupci&oacute;n. Se trata de la desigualdad. Seguramente no es por casualidad que las sociedades que tienen los menores niveles de corrupci&oacute;n son tambi&eacute;n las que presentan mayores cotas de igualdad social. Una sociedad que no comparte el objetivo de luchar contra la desigualdad, no estar&aacute; en las mejores condiciones para fomentar el sentido comunitario, el esp&iacute;ritu p&uacute;blico y la responsabilidad individual que hacen falta para contener la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y para conseguir tales objetivos es necesario desarrollar una estrategia que tiene dos pilares fundamentales. Por un lado, reducir la percepci&oacute;n de impunidad mediante el fortalecimiento de los controles efectivos sobre el poder ejecutivo (en sus diversos niveles nacional, auton&oacute;mico y local). Para ello, es imprescindible reforzar el papel de control del poder pol&iacute;tico por parte del sistema de justicia. En este terreno, hay mucho por hacer: garantizar la independencia/imparcialidad de tribunales, fiscal&iacute;a y polic&iacute;a judicial; e incrementar su capacidad de acci&oacute;n dot&aacute;ndolo de m&aacute;s medios, reformando por completo el anticuado proceso penal (y no precisamente en la l&iacute;nea en la que ha ido la &uacute;ltima reforma del Ministro Catal&aacute;), alargando las prescripciones de los delitos relacionados con la corrupci&oacute;n e incrementando sus sanciones. Adem&aacute;s del sistema de justicia, los dem&aacute;s mecanismos de control del poder del sistema pol&iacute;tico habr&iacute;an de robustecerse tambi&eacute;n: los &oacute;rganos de control contramayoritario (como el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, el Defensor del Pueblo, el Tribunal de Cuentas, el Consejo General del Poder Judicial&hellip;), los medios de comunicaci&oacute;n (despolitizaci&oacute;n de los p&uacute;blicos y reducci&oacute;n de la dependencia pol&iacute;tica de los privados v&iacute;a autorizaciones y subvenciones), y la ampliaci&oacute;n de los &oacute;rganos de control ciudadano para aumentar la responsabilidad de los propios ciudadanos en la persecuci&oacute;n de la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el segundo elemento de la estrategia consiste en reducir las oportunidades para la corrupci&oacute;n. Las instituciones p&uacute;blicas se ponen con demasiada facilidad al servicio de intereses particulares con grave quebranto del inter&eacute;s general: se contratan trabajadores p&uacute;blicos despreciando los principios del m&eacute;rito y la capacidad y someti&eacute;ndolos, por encima de sus deberes profesionales, a la ciega lealtad hacia quien los ha colocado; se otorgan contratos p&uacute;blicos no a quien haya presentado la mejor oferta para los intereses de la Administraci&oacute;n, sino a quien se comprometa a vehicular parte de los recursos p&uacute;blicos obtenidos para otros fines (financiaci&oacute;n del partido de gobierno, etc.), aunque para ello haya que aceptar modificaciones sobrevenidas del importe del contrato que acaban disparando el precio final que se paga por ellos; se otorgan subvenciones o licencias no para quien acredita merecerlas con justicia, sino en funci&oacute;n de los intereses cortoplacistas y clientelares de la autoridad otorgante; etc. Se trata de poner fin a la colonizaci&oacute;n pol&iacute;tica de las administraciones p&uacute;blicas. Para ello es crucial reforzar e incentivar la imparcialidad de los funcionarios y promover las alarmas tempranas de las irregularidades posibles mediante la protecci&oacute;n de los denunciantes y la puesta en marcha de canales seguros y efectivos para hacer llegar tales denuncias, al tiempo que se definen mejor las carreras profesionales y se asegura el valor del m&eacute;rito en las mismas. Junto a ello tambi&eacute;n es necesario desarrollar programas de prevenci&oacute;n adaptados a cada organismo p&uacute;blico para la gesti&oacute;n adecuada de los conflictos de inter&eacute;s que garanticen un funcionamiento de estos organismos con la m&aacute;xima integridad.
    </p><p class="article-text">
        El problema pr&aacute;ctico consiste evidentemente en saber c&oacute;mo es posible poner en marcha este tipo de &ldquo;limitaciones institucionales al poder ejecutivo&rdquo; partiendo de una situaci&oacute;n en la que ya imperan las redes clientelares, el funcionamiento parcial de las instituciones de gobierno y un sentimiento de desconfianza hacia los dem&aacute;s y hacia las instituciones p&uacute;blicas. Sin lugar a dudas, la situaci&oacute;n de crisis en la que estamos instalados y, sobre todo, los niveles que ha alcanzado la preocupaci&oacute;n por la corrupci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, abren una ventana de oportunidad para llevar a cabo las reformas adecuadas. Pero si las medidas anticorrupci&oacute;n no garantizan verdaderamente la estrategia de la limitaci&oacute;n efectiva del poder de los gobiernos, el riesgo que corremos es caer en una pol&iacute;tica <em>lampedusiana</em> de apuesta fingida por la reforma que tendr&aacute; consecuencias graves. Si se trata de reducir la desconfianza ciudadana en la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos aparentando unos cambios para que en el fondo &ldquo;todo siga igual&rdquo;, el peligro es que acabemos una vez m&aacute;s a la italiana, es decir, con un efecto bumer&aacute;n que acabar&aacute; disparando a&uacute;n m&aacute;s la desconfianza.
    </p><p class="article-text">
        Pero conviene recordar tambi&eacute;n que estas reformas institucionales deben necesariamente ir acompa&ntilde;adas por unas actitudes ciudadanas mayoritarias que apuesten claramente por la promoci&oacute;n de la integridad p&uacute;blica y la exigencia del funcionamiento imparcial de las instituciones de gobierno. Sin ese mayor grado de compromiso c&iacute;vico de los ciudadanos, cualquier reforma institucional estar&aacute; abocada al fracaso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Jiménez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/combatir-corrupcion-espana_132_4179883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Feb 2016 08:34:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/40334fbb-1acd-4a10-a406-88da8f5f17c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56334" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/40334fbb-1acd-4a10-a406-88da8f5f17c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56334" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo combatir la corrupción en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/40334fbb-1acd-4a10-a406-88da8f5f17c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
