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    <title><![CDATA[elDiario.es - Toni Muñoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/toni_munoz/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La representación del sufrimiento de los animales silvestres en los documentales de naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/representacion-sufrimiento-silvestres-documentales-naturaleza_132_1715126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a64b28e-06ec-4947-92fa-160268e46b6e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Polluelos de avestruz cruzando las llanuras de Etosha (Kalahari). Fotograma de la serie de la BBC &#039;Africa&#039; (2013)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los documentales de naturaleza se promueven ideas y representaciones que, no solo pueden condicionar la percepción que tenemos de los animales silvestres, sino también influir en la comprensión de nuestras relaciones con ellos, especialmente las relativas a la obligación de prestarles ayuda</p><p class="subtitle">Un cambio en la orientación del contenido de los documentales de naturaleza, del formato de entretenimiento al formato propiamente documental, podría fomentar la plena consideración moral de los animales no humanos y promover la difusión de  ideas sobre nuestra responsabilidad moral con los que viven en la naturaleza</p></div><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se basa en un an&aacute;lisis del documental <em>Africa</em> (2013),de la&nbsp;<a href="https://www.bbc.co.uk/programmes/p010jc6p" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BBC-Natural History Unit</a>, y pone el&nbsp;foco en determinar qu&eacute; formas de sufrimiento son invisibilizadas y qu&eacute; tipo de narrativas refuerzan determinadas visiones de la naturaleza. Estas concepciones de <em>lo natural</em> pueden influir en la forma en que entendemos cu&aacute;l debe ser nuestra posici&oacute;n respecto a si debemos o no debemos intervenir en la naturaleza para prevenir, evitar o paliar el sufrimiento de los animales silvestres.
    </p><h4 class="article-text">El sufrimiento de los animales que viven en la naturaleza</h4><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n sobre el sufrimiento de los animales que viven en la naturaleza y si debemos o no intervenir en la misma para ayudarlos constituye uno de los debates m&aacute;s relevantes en el &aacute;mbito de la &eacute;tica animal. Recientes contribuciones dentro de la &eacute;tica animal han puesto &eacute;nfasis en la importancia de extender la plena consideraci&oacute;n moral de los animales no humanos a aquellos que viven en la naturaleza, hacia quienes adem&aacute;s tenemos el deber de ayudar, no solo cuando sufren a consecuencia de contingencias naturales o por situaciones derivadas de modificaciones antr&oacute;picas en sus h&aacute;bitats, sino tambi&eacute;n cuando su sufrimiento se derivada de las propias din&aacute;micas naturales, como la depredaci&oacute;n, el parasitismo, el hambre o las estrategias reproductivas.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a esto &uacute;ltimo es especialmente relevante el trabajo de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/autores/catia_faria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Catia Faria</a> y de forma particular su tesis doctoral,&nbsp;<em>Animal Ethics Goes Wild: The Problem of Wild Animal Suffering and Intervention in Nature (2016)</em>. De acuerdo con Faria, fil&oacute;sofa y activista de <a href="http://www.animal-ethics.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Eacute;tica Animal</a>, tenemos razones de peso para extender la consideracio&#769;n moral a los animales que viven en la naturaleza, estando justificada la intervencio&#769;n humana con el objetivo de prevenir o reducir su sufrimiento, puesto que los procesos naturales inciden de forma negativa en el bienestar b&aacute;sico de los animales silvestres. Adem&aacute;s, para Faria entender la naturaleza como una fuente de bienestar donde todos los animales pueden desarrollar sus habilidades e intereses es simplemente una erro&#769;nea intuicio&#769;n moral sobre la vida en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Catia Faria, contrariamente a lo que las visiones pr&iacute;stinas e idealizadas de la naturaleza promueven,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Heridos-hambrientos-ateridos-animales-naturaleza_6_299980011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sostiene que la naturaleza es una fuente de sufrimiento</a> y muerte continua debido a las estrategias reproductivas, especialmente la <em>seleccio&#769;n r, </em>as&iacute; como a un amplio abanico de amenazas y peligros que frustran los intereses de los animales que viven en ella, como el da&ntilde;o f&iacute;sico sufrido por agresiones, la deshidrataci&oacute;n e inanici&oacute;n o las condiciones climatol&oacute;gicas, adem&aacute;s de todos aquellos factores que pueden generar un gran estre&#769;s psicolo&#769;gico, como por ejemplo el estre&#769;s derivado de vivir en poblaciones de gran densidad de predadores o para&#769;sitos y el estre&#769;s por conflictos dentro de los mismos grupos sociales.
    </p><h4 class="article-text">Las naturalezas de A&#769;frica</h4><p class="article-text">
        Los resultados de la investigaci&oacute;n muestran c&oacute;mo en el dise&ntilde;o de las diversas historias que constituyen cada uno de los cap&iacute;tulos de la serie se han seleccionado diversos recursos visuales y narrativos que tiene como resultado la construcci&oacute;n de diversas concepciones de <em>lo natural</em>&nbsp; que, de forma expl&iacute;cita, generan diversos valores sobre la vida en la naturaleza, y sobre la relacio&#769;n entre esta &uacute;ltima y el ser humano, que pueden promover actitudes pasivas respecto a nuestro deber de intervenir en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Una de las visiones de la naturaleza que aparecen de forma constante, no solo en este documental sino tambi&eacute;n en otros documentales producidos por la Natural History Unit de la BBC, es la de la <strong>naturaleza como un espect&aacute;culo</strong>. Esta considera la naturaleza como un espacio de gran contenido est&eacute;tico y en el que tienen lugar feno&#769;menos singulares que escapan tanto a nuestro entendimiento como a nuestras capacidades fi&#769;sicas. Ante esta concepci&oacute;n esc&eacute;nica de la naturaleza no nos queda m&aacute;s que permanecer impasibles como meros espectadores. La idea de la naturaleza como un espect&aacute;culo suele presentarse de forma simult&aacute;nea con otras concepciones de <em>lo natural</em>, especialmente la representaci&oacute;n de la <strong>n</strong><strong>aturaleza como lugar sagrado </strong>dada su gran majestuosidad y belleza, las cuales le otorgan un valor &uacute;nico y que debemos respetar.
    </p><p class="article-text">
        En otras ocasiones, esta sacralidad de la naturaleza se presenta de forma paralela a la concepci&oacute;n de <strong>la naturaleza como adaptaci&oacute;n,&nbsp;</strong>que reconoce las amenazas y hostilidades existentes en ella y c&oacute;mo &eacute;stas suponen un riesgo para la vida de los animales silvestres, a no ser que estos sean capaces de hacer uso de las diversas estrategias evolutivas que pueden ayudarles a superar dichas situaciones. En esta tercera visi&oacute;n de la naturaleza se admite la existencia de dificultades, riesgos y amenazas para los animales&nbsp;-&ldquo;la vida es dura aqu&iacute; en el Kalahari&rdquo;-&nbsp;que son fuente de diversas formas de sufrimiento como el hambre y la sed, los traumas f&iacute;sicos por ca&iacute;das, luchas y aplastamientos o las dificultades derivadas de vivir en ambientes con condiciones clima&#769;ticas extremas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que reconoce esta vertiente hostil de la naturaleza, defiende, al mismo tiempo, que los animales, a trave&#769;s de diversos procesos adaptativos, son capaces de contrarrestar las consecuencias de dichas fuentes de dan&#771;o y malestar. Esta concepci&oacute;n de la naturaleza es en s&iacute; misma una estrategia de invisibilizaci&oacute;n del sufrimiento individual, ya que presenta las soluciones adaptativas como formas de aliviar o evitar el sufrimiento cuando en realidad se trata de falsas intuiciones sobre la evoluci&oacute;n, como se&ntilde;ala Catia Faria, puesto que dichas soluciones adaptativas precisan, para que un cierto rasgo prevalezca en una poblaci&oacute;n dada, que un gran n&uacute;mero de individuos, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, mueran sufriendo de diversas formas e intensidad debido a la falta de ese rasgo que les conferir&iacute;a una ventaja adaptativa respecto al resto.
    </p><p class="article-text">
        Esa es precisamente la idea que prevalece en la historia sobre las adversidades que una familia de avestruces tiene que hacer frente cuando se ve obligada a cruzar la llanura de Etosha en busca de agua. Las ima&#769;genes y la narrativa son consistentes con las dificultades que tiene que padecer esta familia <em>-&ldquo;</em>Estos primeros d&iacute;as son arriesgados&rdquo;;&nbsp;&ldquo;Aqu&iacute;, el agua es m&aacute;s un milagro que una realidad&rdquo;; &ldquo;Terreno bald&iacute;o&rdquo;<em>-</em>&nbsp;y llegan a representar de alguna forma el sufrimiento, si bien dicha representacio&#769;n no es expli&#769;cita y adema&#769;s se consigue aliviar una posible carga drama&#769;tica a partir de un giro narrativo -introduciendo el papel de los cuidados de la familia- y mostrando c&oacute;mo el azar -las a&#769;ridas llanuras dan lugar a un manantial de agua surgido de la nada haci&eacute;ndose presente la naturaleza en toda su abundancia-&nbsp; logra evitar la muerte de las peque&ntilde;as avestruces.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente escena de esta trama es una de las escenas con m&aacute;s carga est&eacute;tica de la serie, en la que se puede apreciar c&oacute;mo operan de forma simult&aacute;nea&nbsp;las diversas visiones de la naturaleza, invisibilizando, no solo discursivamente, sino tambi&eacute;n semi&oacute;ticamente, el sufrimiento, cuando se interpreta el hallazgo de agua &ndash;cientos de animales beben agua de un arroyo surgido de la nada y se relajan de un largo viaje &ndash; como si de un milagro se tratara, construyendo una <strong>naturaleza buc&oacute;lico-hedonista</strong> en la que los animales tienen garantizado su sustento.
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        En <em>Congo</em>, y en menor media en <em>Cabo</em>, se consolida la idea, ya presente en el resto de cap&iacute;tulos, de la <strong>naturaleza como ciclo eterno</strong>, como un macro-proceso en el que todo se sucede de forma &nbsp;ci&#769;clica: la vida (nacimiento, desarrollo, competencia, cortejo, reproduccio&#769;n, cuidado de la descendencia), el ciclo del agua, las migraciones, la climatologi&#769;a, etc. Esta visio&#769;n de la naturaleza aparece asociada de forma recurrente con la concepcio&#769;n de la naturaleza como un lugar de disfrute, en el que todos los animales esta&#769;n a salvo y tienen tiempo para jugar, relajarse y permanecer por un tiempo al margen de un entorno donde a pesar de la abundancia hay una feroz competencia por el espacio y el acceso a la luz del sol, dada la gran biodiversidad y densidad de la selva del Congo. En <em>Cabo</em>, por ejemplo, se narra c&oacute;mo una manada de gacelas se mantiene inm&oacute;vil y expectante sin que haya ninguna referencia o descripci&oacute;n sobre c&oacute;mo las inclemencias meteorol&oacute;gicas tienen consecuencias sobre el bienestar de los animales silvestres; en cambio, en su lugar muestran una naturaleza en la que abunda el alimento&nbsp; y en la que las gacelas pueden dedicarse a <em>bailar</em> alegremente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Estas concepciones sobre la naturaleza no usan de forma expli&#769;cita argumentos que puedan considerarse capaces de generar un discurso sobre cu&aacute;l debe ser nuestra responsabilidad moral con los animales que all&iacute; viven; m&aacute;s bien connotan que nuestra posicio&#769;n como seres humanos debe ser un <em>laissez-faire</em>, es decir, dejar que la naturaleza siga su curso y no intervenir en los procesos naturales. El hecho de entender la naturaleza como un espect&aacute;culo -<em>Africa, the greatest show on earth-</em>&nbsp;nos situ&#769;a como meros espectadores pasivos.
    </p><p class="article-text">
        Caer en la trampa de intentar explicar la naturaleza como el resultado de un proceso adaptativo, a&uacute;n reconociendo la hostilidad y amenazas existentes, implica naturalizar el sufrimiento probando que existen las soluciones adaptativas suficientes con las que los animales son capaces de hacer frente a las diversas adversidades, por lo que el alcance de nuestras acciones como individuos estar&iacute;a tratando de superar el devenir del proceso evolutivo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la concepcio&#769;n buco&#769;lico-hedonista de lo natural plantea la cuestio&#769;n de que&#769; necesidad tenemos de intervenir en situaciones que no precisan de ninguna accio&#769;n para distribuir ningu&#769;n bien, mejorar la calidad de vida o fomentar la felicidad de los animales cuando la naturaleza ya es capaz de hacerlo por si misma.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, considerar la naturaleza como un lugar sagrado o como un macro-proceso en el que diversas fuerzas inconmensurables actu&#769;an de forma ci&#769;clica nos situ&#769;a ante una naturaleza que por un lado se escapa a nuestra comprensio&#769;n, mientras que por otro supera las escalas de nuestras posibilidades de accio&#769;n y de intervencio&#769;n, puesto que no podemos modificar el curso de la vida.
    </p><h4 class="article-text">La representacio&#769;n del sufrimiento</h4><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de definir las diversas concepciones sobre la naturaleza, la investigaci&oacute;n tambi&eacute;n analiz&oacute; hasta qu&eacute; punto el g&eacute;nero documental de vida silvestre representa fielmente las diversas fuentes de sufrimiento y qu&eacute; formas de sufrimiento son invisibilizadas. En sentido estricto no podemos afirmar que haya una omisi&oacute;n absoluta del sufrimiento individual, puesto que gran parte de las historias se desarrollan en torno a cuestiones relacionadas con la vertiente hostil de la naturaleza. Ahora bien, la representacio&#769;n ni es totalmente fiel a las visiones no idealizadas de la naturaleza, como acabamos de ver,&nbsp; ni es una representacio&#769;n expli&#769;cita de las diversas fuentes y formas de sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        En general, encontramos historias que se centran en la falta de alimento, la deshidratacio&#769;n, las condiciones climatolo&#769;gicas extremas, as&iacute; como en algunas formas de dan&#771;o fi&#769;sico. En cambio, otras fuentes y formas de sufrimiento, como el derivado de la <em>estrategia reproductiva r</em>, la co&#769;pula forzada, los accidentes de vuelo o las muertes por aplastamiento, congelacio&#769;n o golpes de calor, han sido total o parcialmente invisibilizadas junto a la mayori&#769;a de formas de estre&#769;s psicolo&#769;gico o parasitismo. En aquellos casos en que las formas de sufrimiento s&iacute; son representadas existen ciertas omisiones y se usan algunas estrategias que, o bien alivian la representacio&#769;n del sufrimiento, o bien le dan un giro narrativo que hace que el espectador no las perciba como una forma de sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n se identificaron dichas estrategias como <strong>estrategias de omisi&oacute;n completa, </strong>consistentes en la ausencia completa de referencias al sufrimiento, ya sean visuales o narrativas, en aquellas escenas en las que <em>necesariamente </em>deberi&#769;an aparecer, y&nbsp;<strong>estrategias de omisi&oacute;n parcial, </strong>caracterizadas por la ausencia parcial de descripciones visuales o narrativas que suministren informacio&#769;n en relacio&#769;n a las formas de sufrimiento que son representadas.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tr&aacute;gicas historias que narra el segundo cap&iacute;tulo de la serie, <em>Savannah</em>, es la que representa el cuidado de dos polluelos de cig&uuml;e&ntilde;a shoebil y en la que se nos muestra una de las escenas en las que podemos apreciar una de las estrategias evolutivas m&aacute;s crueles y comunes: la selecci&oacute;n parental. En las escenas se aprecia como uno de los polluelos esta&#769; visiblemente afectado por la desnutricio&#769;n y la deshidratacio&#769;n, hasta el punto de que da la sensacio&#769;n de que en cualquier momento va a sucumbir. Ambos polluelos son totalmente dependientes de su madre pero, tal y como asegura la voz en <em>off</em> de <em>sir</em> David Attenborough: &ldquo;Raramente las cig&uuml;e&ntilde;as shoebil cr&iacute;an m&aacute;s de un polluelo&rdquo;<em>.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En ese mismo cap&iacute;tulo se narra otra de las tr&aacute;gicas historias, que posee todos los elementos dram&aacute;ticos necesarios para empatizar con el sufrimiento de los animales silvestres: la de la familia de elefantes cruzando las llanuras del Amboseli en la que una cri&#769;a de elefante, totalmente deshidratada y al borde del colapso, se esfuerza por seguir a su madre pero acaba muriendo en medio de las llanuras. Mientras el resto de su familia se aleja, su madre se resiste a abandonar el cuerpo muerto del pequen&#771;o elefante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En la serie se narra este episodio como algo puntual debido a las consecuencias del calentamiento global que tiene a &Aacute;frica sometida a una intensa sequ&iacute;a. Esa justificacio&#769;n hace que el foco de atencio&#769;n se aparte de la posibilidad de que no siempre la vida en la&nbsp;sabana se caracterice por la abundancia de alimento. Adema&#769;s, unos minutos ma&#769;s tarde, en el mismo capi&#769;tulo, muestran c&oacute;mo los animales en algu&#769;n momento, una vez superada esa situacio&#769;n temporal, tendra&#769;n garantizado su sustento en la naturaleza. Se omite completamente la posibilidad de que la mayor parte de las vidas de los elefantes se caracterice por la escasez, la muerte y largas peregrinaciones atravesando las llanuras del Amboseli, a merced de extremas condiciones meteorol&oacute;gicas y climatol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<em>Cabo</em> se narran todas las vicisitudes a las que tienen que hacer frente cientos de cri&#769;as de tortugas verdes en su intento de llegar al mar. En las ima&#769;genes se ve claramente c&oacute;mo decenas de aves, adema&#769;s de cangrejos, devoran a las cri&#769;as, impidiendo que estas puedan proseguir su viaje. Pero es que ni tan siquiera el mar ser&aacute; un lugar seguro. Esta historia es el &uacute;nico momento en toda la serie donde indirectamente se representan las consecuencias que la <em>estrategia reproductiva r</em> tiene para el bienestar de los animales. Ahora bien, los giros narrativos y descriptivos, tal y como hemos visto, favorecen la invisibilizaci&oacute;n, ya sea total o parcial, del sufrimiento. Es lo que podemos apreciar en los minutos finales, cuando se alivia toda la carga dram&aacute;tica de los minutos anteriores augurando una vida normal para aquellas tortugas que hayan sobrevivido a sus primeros minutos de vida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h4 class="article-text">Hacia un nuevo g&eacute;nero documental sobre la vida en la naturaleza</h4><p class="article-text">
        La forma en que se representa el sufrimiento de los animales que viven en la naturaleza en los documentales sobre la vida silvestre deber&iacute;a ser revisada de&nbsp;manera que una adecuada selecci&oacute;n de los contenidos fomente la funci&oacute;n social de este formato televisivo al igual que hacen otros formatos del g&eacute;nero documental. Si es totalmente deseable y necesaria la existencia de un trabajo documental que denuncie la situacio&#769;n de opresi&oacute;n que padecen las trabajadoras en los talleres de maquila en el sureste asia&#769;tico, o documentales que muestren c&oacute;mo algunos grupos de humanos, por su pertenencia a una u otra clase social, tienen desigual acceso a la asistencia me&#769;dica o al agua, &iquest;por que&#769; no iba a ser posible y deseable un aute&#769;ntico ge&#769;nero de cine documental de naturaleza que rete la idea de que los animales silvestres no merecen ser auxiliados de la propia naturaleza?
    </p><p class="article-text">
        Un acercamiento propiamente documental a la vida de los animales silvestres, con un enfoque basado en la fiel representaci&oacute;n de las diversas fuentes y formas de sufrimiento, junto a narrativas capaces de de-construir cada una de las <em>err&oacute;neas</em> concepciones de la naturaleza descritas, ser&iacute;a suficiente para fomentar la sensibilidad respecto al sufrimiento individual y combatir las falsas intuiciones morales que prevalecen en nuestra cultura, como la que afirma que debemos dejar que la naturaleza siga su ciclo sin importar el sufrimiento que el <em>curso de la vida</em> genera o sin importar los millones de vidas que arrastre en su camino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/representacion-sufrimiento-silvestres-documentales-naturaleza_132_1715126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2019 20:05:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La representación del sufrimiento de los animales silvestres en los documentales de naturaleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Naturaleza,Documentales,BBC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conflicto entre ecologismo e igualitarismo en la matanza de cabras en Ibiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/matanza-cabras-ibiza_132_4166665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0ddbb0e-9568-45f4-bfd7-3a28b04e6067_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una de las cabras asesinadas a tiros en el islote de Es Vedrá (Ibiza) para que no se alimentara de su vegetación."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre 37 y 45 individuos fueron asesinados a tiros por francotiradores, en una matanza justificada desde una perspectiva ambientalista dominante que antepone un valor botánico a los intereses y la sintiencia -capacidad de sufrir y de disfrutar- de los animales no humanos</p></div><p class="article-text">
        El pasado 4 de febrero, la Direcci&oacute; General d'Espais Naturals i Biodiversitat del Govern de les Illes Balears difundi&oacute; un <a href="http://www.caib.es/govern/pidip/dadesComunicat.do?lang=es&amp;codi=8859650" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado</a> anunciando que, ese mismo d&iacute;a, se iniciaba una operaci&oacute;n de &ldquo;retirada&rdquo; de las cabras del islote Es Vedr&agrave;, una poblaci&oacute;n de entre 37 y 45 individuos, como medida de gesti&oacute;n encaminada a cumplir los objetivos de conservaci&oacute;n recogidos en el Pla d&rsquo;Ordenaci&oacute; de Recursos Naturals (PORN) de Cala d&rsquo;Hort, Cap Llentrisca i sa Talaia. En particular, los incluidos en sus art&iacute;culos 14 y 34, en los que se hace referencia a la necesidad de limitar el mantenimiento de cabras, as&iacute; como el de otros mam&iacute;feros o especies animales que puedan comprometer &ldquo;los valores naturales excepcionales que tienen&rdquo;, refiri&eacute;ndose a las comunidades vegetales presentes en dichos espacios naturales. En concreto, se alude a poblaciones de 12 especies end&eacute;micas y de gran inter&eacute;s flor&iacute;stico y biogeogr&aacute;fico, como la camamilla d&rsquo;Es Vedr&agrave; (<em>Santolina chamaecyparissus </em>ssp<em>. Vedranensis</em>), as&iacute; como a otros endemismos insulares como <em>Teucrium cossonii</em> ssp. <em>Punicum</em>, <em>Asperula paui</em> o <em>Biscutella ebusitana</em>.
    </p><p class="article-text">
        La anunciada &ldquo;retirada&rdquo; fue en realidad el asesinato, por parte de francotiradores, de todos los individuos que viv&iacute;an en el islote, cabras introducidas en 1992 por los mismos propietarios que, seg&uacute;n se&ntilde;ala el comunicado, no asumieron su responsabilidad en el asunto, por lo que, finalmente, la Conselleria tuvo que hacerse cargo de forma subsidiaria del mismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo sucedido hace pocos d&iacute;as en Es Vedr&agrave; pone de manifiesto varias cuestiones de suma relevancia en la discusi&oacute;n acad&eacute;mica y en el seno de los movimientos ambientalistas y por la liberaci&oacute;n animal: la justificaci&oacute;n del intervencionismo negativo en la naturaleza, el conflicto entre el ecologismo y la defensa de los animales no humanos[1], as&iacute; como el debate en torno a las entidades biol&oacute;gicas como valores morales que deben ser preservados por encima de los individuos que habitan en ellas. De hecho, hemos podido ser testigos en redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n de la existencia de una brecha irreconciliable entre los sectores que defienden unas y otras posiciones, incluso sin ser expl&iacute;citamente conscientes de que las razones aducidas por la Direcci&oacute; General de Biodiversitat y el colectivo antiespecista recaen y adquieren los t&eacute;rminos de esos conflictos y debates que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han cobrado mayor relevancia[2] en el &aacute;mbito acad&eacute;mico de la Filosof&iacute;a, la Bio&eacute;tica y la Antropolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos tenemos la capacidad de intervenir en la naturaleza, interferir en aquellos procesos que pueden producir determinados cambios en los ecosistemas y que no habr&iacute;an tenido lugar en el caso de que la acci&oacute;n humana no hubiese actuado. Dado que tenemos esta capacidad para intervenir, la cuesti&oacute;n central es si dicha intervenci&oacute;n est&aacute; moralmente justificada y desde qu&eacute; condiciones y valores se justifica.
    </p><p class="article-text">
        El intervencionismo en la naturaleza puede ser de dos tipos[3]; por un lado, el intervencionismo <em>positivo,</em> que consiste en orientar nuestras acciones en la naturaleza con el objetivo de prevenir, amortiguar, aliviar o eliminar el sufrimiento que algunas contingencias naturales pueden ocasionar a los seres sintientes. Por otro, el intervencionismo <em>negativo,</em> desde el que se defiende la intervenci&oacute;n directa en la naturaleza con fines antropoc&eacute;ntricos, y que se desarrolla a expensas del sufrimiento y la vida de seres sintientes, por lo que el da&ntilde;o y el asesinato que sufren no son tenidos en cuenta. Este &uacute;ltimo constituye la posici&oacute;n hegem&oacute;nica en nuestras instituciones as&iacute; como en la mayor&iacute;a de organizaciones ambientalistas relacionadas con la &ldquo;conservaci&oacute;n&rdquo; de la naturaleza. El movimiento ambientalista -ya sea de corte biocentrista o antropocentrista, curiosamente ac&eacute;rrimos defensores del intervencionismo negativo- rechaza por norma general las bases morales del igualitarismo prioritarista y el antiespecismo a la hora de defender la necesidad de minimizar el sufrimiento que los animales padecen en la naturaleza, tanto por contingencias comunes como por las mismas condiciones, la mayor&iacute;a de veces no tan id&iacute;licas y buc&oacute;licas, del medio en el que viven.
    </p><p class="article-text">
        La matanza llevada a cabo en Es Vedr&aacute; ha sido justificada desde una perspectiva ambientalista dominante -el intervencionismo negativo-, en la que el valor bot&aacute;nico de ciertas poblaciones de endemismos y otras que no son end&eacute;micas justifica el asesinato de un individuo sintiente o del conjunto de individuos sintientes que puedan formar parte del ecosistema en cuesti&oacute;n. Para la mayor&iacute;a de ambientalistas, que reproducen el paradigma tradicional de sus respectivas academias, universidades y movimientos sociales, el valor individual de un ser sintiente no humano es insuficiente para que sus intereses sean tenidos en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, se han utilizado argumentos t&eacute;cnicos -apelando a cuestiones zoosanitarias o de imposibilidad de traslado de los animales a consecuencia de las condiciones orogr&aacute;ficas de Es Vedr&aacute;, as&iacute; como al supuesto peligro al que los t&eacute;cnicos se ver&iacute;an expuestos- y diversos balances de razones para justificar la muerte a tiros de las cabras. Sin embargo, en este punto es obligado atender a la pol&eacute;mica que surge a la hora de cuestionar los l&iacute;mites &eacute;ticos, planteada por quienes defendemos posiciones igualitaristas; es decir, cu&aacute;l habr&iacute;a sido el alcance de las posibilidades t&eacute;cnicas y los l&iacute;mites de la responsabilidad moral a la hora de rescatar seres humanos, en lugar de cabras, de un emplazamiento similar. Aqu&iacute; se halla la aut&eacute;ntica brecha especista que atraviesa nuestras sociedades. Tratamos a los animales como objetos sometidos a una l&oacute;gica de pragm&aacute;tica pol&iacute;tica e institucional basada en la discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de especie, dejando fuera de la consideraci&oacute;n moral a los animales no humanos.
    </p><p class="article-text">
        El ambientalismo desplaza dicha consideraci&oacute;n moral de los individuos al conjunto de las entidades biol&oacute;gicas y ecosistemas, bas&aacute;ndose en una posici&oacute;n &eacute;tica hol&iacute;stica en la que el bien sobre el todo debe preceder a los intereses de sus componentes. En este caso las entidades moralmente relevantes son las poblaciones de endemismos y el ecosistema del que forman parte. La biodiversidad, la protecci&oacute;n de endemismos y poblaciones en peligro de extinci&oacute;n[4] se presentan como un valor en s&iacute; mismo. La idea de que lo realmente valioso es el equilibrio, los ecosistemas, las poblaciones o el valor flor&iacute;stico de una subespecie o una comunidad vegetal es predominante en el ambientalismo, y es ese axioma el que sustenta las teor&iacute;as morales del ecologismo con consecuencias tan injustas como las sufridas por las cabras de Es Vedr&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los animales que viven en estado silvestre, al igual que los humanos, son seres sintientes, individuos con la capacidad de sufrir y disfrutar a partir de sus propias experiencias. La sintiencia emerge como un argumento de peso a la hora de rechazar cualquier tipo de intervenci&oacute;n negativa en la naturaleza. La sintiencia y la consciencia, sobradamente justificadas por la actual evidencia cient&iacute;fica al respecto, constituyen razones s&oacute;lidas que dotan a gran parte de los animales no humanos de subjetividad, algo que ha de ser considerado moralmente y que debe prevalecer sobre la defensa de entidades biol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        [1] <a href="http://www.vientosur.info/IMG/pdf/VS125_C_Faria_Muerte_entre_flores.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARIA, Catia; Muerte entre las flores: el conflicto entre el ecologismo y la defensa de los animales no humanos</a>.   en Revista Viento Sur. N&ordf; 125 Noviembre 2012
    </p><p class="article-text">
        [2] <a href="http://www.ledonline.it/index.php/Relations/article/view/887" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DORADO, Daniel; Ethical Interventions in the Wild. An Annotated Bibliography</a>. en FARIA, Catia &amp; PAEZ, Eze (Ed); <em>Wild Animal Suffering and Intervention in Nature</em>. Parte II. Relations Beyond Anthropocentrism Vol. 3 N&ordm; 2. Edizione Universitarie di Lettere Economia Diritto (2015)
    </p><p class="article-text">
        [3] Distinci&oacute;n entre &ldquo;<em>negative</em> intervention&rdquo; y &ldquo;<em>positive </em>intervention&rdquo; tomada de <a href="http://www.ledonline.it/index.php/Relations/article/view/882" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PAEZ, Eze; Refusing help and inflicting harm. A critique of the environmentalist view</a>. en FARIA, Catia &amp; PAEZ, Eze (Ed); <em>Wild Animal Suffering and Intervention in Nature</em>. Parte II. Relations Beyond Anthropocentrism Vol. 3 N&ordm; 2. Edizione Universitarie di Lettere Econom&iacute;a Diritto (2015)
    </p><p class="article-text">
        [4] <a href="http://blog.practicalethics.ox.ac.uk/2015/10/guest-post-what-if-anything-makes-extinction-bad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARIA, Catia; What (if anything) makes extinction bad?</a> en Practical Ethics Blog. University of Oxford.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/matanza-cabras-ibiza_132_4166665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Feb 2016 17:56:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ibiza,Ecologismo,Animalistas]]></media:keywords>
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