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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jorge Olcina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jorge_olcina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jorge Olcina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ocupación de zonas inundables, incumplimiento de la ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ocupacion-zonas-inundables-incumplimiento-ley_129_11942563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1176a216-99f5-4814-9fef-a7fd2e82f066_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocupación de zonas inundables, incumplimiento de la ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el momento de la mano dura de las administraciones en la prohibición de ocupación de las áreas inundables y del desalojo de aquellas donde exista grave riesgo para la vida humana</p><p class="subtitle">La DANA obliga a redibujar la España inundable: suben a dos millones las viviendas en riesgo</p><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">MAPA - ¿Está tu casa en una zona inundable? Descúbrelo en este mapa, calle a calle</p></div><p class="article-text">
        Dos meses despu&eacute;s del desastre de la DANA de Valencia siguen las labores de limpieza y desescombro. Y <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/muerte-mujer-hospital-aumenta-224-numero-victimas-mortales-dana-valencia_1_11941665.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue aumentando una cifra de v&iacute;ctimas mortales</a> &ndash;ya 224&ndash; que nunca debieron ocurrir. El evento fue tremendo, por su intensidad, por la extensi&oacute;n del territorio afectado, por el destrozo ocasionado en infraestructuras, equipamientos, campos agr&iacute;colas, comercios, industrias y viviendas. Y contin&uacute;a el enfrentamiento pol&iacute;tico por la atribuci&oacute;n de culpas, de las acciones necesarias para el saneamiento de la zona, del origen del dinero invertido tras el evento, de las ayudas a las familias. Un espect&aacute;culo que nos abochorna como ciudadanos, que encoleriza a los afectados y que emborrona la esencia de la democracia. Ya est&aacute; bien. Pero queda lo peor, lo m&aacute;s costoso, lo m&aacute;s duradero, lo que va a resultar determinante para el futuro de las zonas afectadas: la reconstrucci&oacute;n. Y en esto va a jugar un papel destacado la planificaci&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        La DANA ha puesto de manifiesto una incomprensible e indebida ocupaci&oacute;n de zonas inundables que se ha permitido en nuestro pa&iacute;s desde los a&ntilde;os sesenta del pasado siglo, con el agravante de que lo peor ha ocurrido en el per&iacute;odo democr&aacute;tico cuando nos hemos ido dotando de normativas que, en teor&iacute;a, prohib&iacute;an la ocupaci&oacute;n de espacios con peligrosidad natural. Y todo ello porque el suelo siempre ha sido &ndash;y lo sigue siendo&ndash; un objeto de deseo para agentes privados y gestores p&uacute;blicos que han visto en este elemento del medio natural un espacio de transformaci&oacute;n acelerada y de enriquecimiento r&aacute;pido por encima de las limitaciones que pudiera presentar.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de ocupaci&oacute;n de viviendas en zonas de flujo preferente que aporta este elDiario.es, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dana-obliga-redibujar-mapa-espana-inundable-suben-millones-viviendas-riesgo_1_11938853.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su informe actualizado sobre la Espa&ntilde;a inundable</a>, son tremendos. 385.000 viviendas en zona de alt&iacute;simo riesgo de inundaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, de las cuales cerca de 100.000 ha sido inauguradas en este siglo. Todo esto avala la idea de que el cauce p&uacute;blico, y el espacio fluvial que lo envuelve, ha sido objeto de un escaso respeto por parte de la promoci&oacute;n inmobiliaria y de escasa vigilancia por parte de la gesti&oacute;n p&uacute;blica de estas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es evidente. Tenemos zonas inundables ocupadas que deben actuarse, en algunos casos mediante el desalojo. Y a esta situaci&oacute;n se ha llegado, cada vez resulta m&aacute;s evidente, por incumplimiento de las leyes existentes (suelo, agua, ordenaci&oacute;n territorial e impacto ambiental, principalmente). En los a&ntilde;os setenta del siglo pasado se integraron los &ldquo;per&iacute;odos de retorno&rdquo; a la normativa del agua. En 1986 se definieron legalmente el dominio p&uacute;blico hidr&aacute;ulico y las zonas inundables. En 1995, la poco valorada Directriz b&aacute;sica de inundaciones de Protecci&oacute;n Civil, se&ntilde;alaba la necesidad de elaborar cartograf&iacute;a de riesgo. La Ley del Suelo de 1998, promulgada tras el desastre del camping de Biescas, obligaba a clasificar como &ldquo;no urbanizable&rdquo; los suelos con riesgo natural acreditado. Un mandato nunca aplicado porque la escala local acudi&oacute; al pretexto de la carencia de mapas de riesgo. Y se produjo el &ldquo;boom inmobiliario&rdquo; (1998-2008), el per&iacute;odo de la historia reciente de nuestro pa&iacute;s en el que m&aacute;s creci&oacute; la ocupaci&oacute;n de zonas inundables, de espacios con riesgo natural en general. En 2008 se encontr&oacute; la soluci&oacute;n a esta artima&ntilde;a: la nueva ley del Suelo oblig&oacute; a elaborar mapas de riesgo natural en los procesos urban&iacute;sticos. Y as&iacute; lo ratific&oacute; la versi&oacute;n de esta ley de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en algunas Comunidades Aut&oacute;nomas desde 2000 se han ido elaborando mapas, planes y leyes para el uso de la ordenaci&oacute;n del territorio como herramienta para la reducci&oacute;n del riesgo natural. Por ejemplo, el plan PATRICOVA en la Comunidad Valenciana, un buen documento legal para la gesti&oacute;n territorial del riesgo de inundaci&oacute;n. Y pese a todo ello no se ha conseguido frenar la ocupaci&oacute;n de zonas inundables.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la falta de cultura territorial se manifiesta en la continuada b&uacute;squeda de subterfugios e interpretaciones singulares hacia las normativas de car&aacute;cter ambiental, cuando lo que se trata es de llevar a cabo transformaciones urban&iacute;sticas en &aacute;reas de oportunidad, como el litoral mediterr&aacute;neo o Canarias. Aunque lo mismo se muestra en la costa cant&aacute;brica y atl&aacute;ntica peninsular. Existiendo normativas para evitar la ocupaci&oacute;n de zonas inundables, de forma evidente desde comienzos del presente siglo, la falta de revisi&oacute;n de los planes urban&iacute;sticos y la carencia de cartograf&iacute;as oficiales de riesgo de inundaciones hasta fecha reciente (Directiva 60/2007 de inundaciones) ha hecho poco efectiva la gesti&oacute;n del riesgo mediante la planificaci&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a existen 4.756 municipios (58,4% del total de municipios existentes en Espa&ntilde;a) con planeamiento vigente anterior a 2008 (Ley del Suelo que obliga a elaborar mapas de riesgo) y de ellos 2.771 municipios (34% del total de municipios espa&ntilde;oles) con planeamiento anterior al a&ntilde;o 2000; esto es, anterior a los principios de sostenibilidad (R&iacute;o de Janeiro 1992) y de los propios objetivos de la Estrategia Territorial Europea (1999) para llevar a cabo un desarrollo territorial sostenible. Esto no deber&iacute;a consentirse en el contexto clim&aacute;tico actual en nuestro pa&iacute;s, adem&aacute;s con una Ley de Cambio Clim&aacute;tico, de 2021, que obliga a tener en cuenta este proceso en la planificaci&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, es necesaria la revisi&oacute;n urgente del planeamiento urbano en todos aquellos municipios con alto riesgo de inundaci&oacute;n. No deben permitirse planes urban&iacute;sticos anteriores a 2010 en estos territorios de alto riesgo. Y especialmente, debe paralizarse la tramitaci&oacute;n de aquellos proyectos urban&iacute;sticos que prev&eacute;n ocupaci&oacute;n de espacios inundables. Asimismo, es imprescindible que se modifique de forma rotunda la desinformaci&oacute;n existente en la actualidad en los procesos de compraventa de inmuebles a efectos de se&ntilde;alamiento del grado de riesgo natural existente en el &aacute;rea objeto de la transacci&oacute;n. El comprador debe conocer la situaci&oacute;n de riesgo del &aacute;rea donde vaya a comprar una vivienda. Para ello se pueden utilizar los visores de cartograf&iacute;a de riesgo oficiales (estatal y regionales) existentes. En caso de que una vivienda se encuentre en zona de alto riesgo y exista deseo expreso de su compra, es necesario que el comprador firme un compromiso de asunci&oacute;n del riesgo existente a los efectos de indemnizaci&oacute;n posterior posible en caso de que ocurra un evento natural extremo sobre dicha localidad.
    </p><p class="article-text">
        Debe cumplirse de forma estricta el Real Decreto 665/2023, de 18 de julio, por el que se modifica el Reglamento del Dominio P&uacute;blico Hidr&aacute;ulico, que incluye indicaciones precisas sobre las limitaciones de uso en zonas inundables. Y habr&aacute; que completar el criterio de delimitaci&oacute;n de zonas inundables basado en los per&iacute;odos de retorno (que se ha demostrado poco eficaz para la salvaguarda de la vida humana y m&aacute;s a&uacute;n en el actual contexto clim&aacute;tico) con otros basados en aspectos hist&oacute;ricos, geomorfol&oacute;gicos y biogeogr&aacute;ficos. Lo importante es garantizar la m&aacute;xima seguridad para la vida humana cuando se cartograf&iacute;e el riesgo natural existente en un territorio.
    </p><p class="article-text">
        El contexto clim&aacute;tico que viene va a ser m&aacute;s adverso a&uacute;n. Van a incrementarse los eventos meteorol&oacute;gicos extremos, entre ellos las DANAs. De ah&iacute; la importancia de tener los territorios bien ordenados para conseguir una reducci&oacute;n efectiva del riesgo, para disminuir p&eacute;rdidas y evitar v&iacute;ctimas mortales. Si en la DANA de octubre se ha perdido tanto y ha muerto tanta gente ha sido por tres factores: crecida rel&aacute;mpago de ramblas y barrancos (El Poyo, como ejemplo m&aacute;s letal) por unas lluvias de record en intensidad horaria; falta de aviso a tiempo a unas poblaciones &ndash; adem&aacute;s- sin educaci&oacute;n para el riesgo; y la realidad de un espacio fluvial irresponsablemente ocupado, irracionalmente invadido y sin medidas de protecci&oacute;n. Un coctel perfecto para el desastre. Pero como l'Horta Sud de Valencia hay decenas de &aacute;reas con similares caracter&iacute;sticas en el litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La DANA del pasado octubre es un aviso que debemos atender. Pero ocurre en un nuevo momento de euforia urban&iacute;stica planteado sobre planes urban&iacute;sticos municipales anticuados, sin criterio de sostenibilidad ni adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico. No pinta bien la cosa. Es el momento de la mano dura de las administraciones en la prohibici&oacute;n de ocupaci&oacute;n de las &aacute;reas inundables y del desalojo de aquellas &aacute;reas ocupadas donde exista grave riesgo para la vida humana. No es plato de buen gusto para la pol&iacute;tica. Pero es lo necesario. Har&aacute; falta pedagog&iacute;a, di&aacute;logo, cooperaci&oacute;n entre partes implicadas y presupuesto suficiente. Si no, no habremos aprendido del mensaje recibido en la dram&aacute;tica DANA de Valencia y en poco tiempo volveremos a lamentar otro desastre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Olcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ocupacion-zonas-inundables-incumplimiento-ley_129_11942563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jan 2025 20:24:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[DANA,Inundaciones,Emergencia climática,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inundaciones en el Mediterráneo: Ante todo la seguridad de las personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/inundaciones-mediterraneo-seguridad-personas_132_1849645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3e126c2-4ec7-4f4d-8b36-9f23f255b72b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Efectos de la lluvia torrencial en Dénia, la Marina Alta"></p><p class="article-text">
        En este oto&ntilde;o tan inestable, tambien en lo atmosf&eacute;rico, hemos asistido de nuevo al fallecimiento de ciudadanos del litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol a causa de las riadas ocurridas semanas atr&aacute;s. <strong>Sigue resultando inconcebible</strong> <strong>que</strong>, en un pa&iacute;s como el nuestro, con medios econ&oacute;micos y recursos materiales y humanos destinados al aviso y emergencia ante este tipo de episodios, <strong>sigamos contabilizando cada a&ntilde;o muertos</strong> <strong>por ahogamiento o arramblamiento</strong> cuando llueve fuerte. Algo pasa.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es que la propia administraci&oacute;n, especialmente en las escalas regiones y local, sabe lo que pasa y no quiere, no puede o no se atreve a solucionar el problema. Y los ciudadanos tambi&eacute;n tenemos nuestra parte de culpa en este problema, porque a veces somos conscientes de actuaciones indebidas que se han llegado a cabo y se siguen realizando en el territorio y que aumentan el riesgo de las personas que all&iacute; se han instalado, y no decimos nada. O, simplemente, <strong>actuamos de forma imprudente</strong>, queriendo hacer vida normal en d&iacute;as con aviso meteorol&oacute;gico, como si no pasara nada. Sacamos el coche, cruzamos los barrancos, andamos por calles repletas de agua. Estos d&iacute;as hemos visto im&aacute;genes de este tipo en los medios de comunicaci&oacute;n y las redes sociales. &nbsp;En esta ocasi&oacute;n, en Baleares, hemos vuelto a registras muertos dentro de su vivienda, como ocurri&oacute; en 1997 en Badajoz. Entonces se comprob&oacute; que los ahogados resid&iacute;an en viviendas que ocupaban espacio de riesgo de inundaci&oacute;n en la confluencia de dos arroyos. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s se repite la secuencia.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que <strong>las inundaciones tienen causas multiples</strong> (atmosf&eacute;ricas, hidrol&oacute;gicas, territoriales, humanas, econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas incluso) y todas merecen atenci&oacute;n y medidas de actuaci&oacute;n. En Espa&ntilde;a, se han mejorado enormemente los sistemas de predicci&oacute;n meteorol&oacute;gica, con AEMET al frente, que se ha situado al nivel de los grandes organismos estatales a nivel internacional en esta cuesti&oacute;n. Se demuestra que <strong>la inversi&oacute;n en predicci&oacute;n meteorol&oacute;gica no s&oacute;lo es necesaria, sino impresdincible</strong>, en un pa&iacute;s como el nuestro si se quieren reducir da&ntilde;os econ&oacute;micos y evitar v&iacute;ctimas humanas con ocasi&oacute;n de eventos atmosf&eacute;ricos de rango extremo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su creaci&oacute;n en 1982, Protecci&oacute;n Civil y el conjunto de cuerpos y fuerzas de seguridad con menci&oacute;n destacada para los bomberos, en las diferentes escalas, se ha colocado asimismo <strong>en los primeros lugares mundiales por su eficacia en la gesti&oacute;n de las emergencias</strong>. A ello se ha unido la UME, a la que nunca agradeceremos bastante su propia creaci&oacute;n en 2006 y su profesionalidad, rigor, eficaz organizaci&oacute;n y capacidad de respuesta y resoluci&oacute;n en este tipo de situaciones superiores de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, desde los a&ntilde;os ochenta del pasado siglo, tenemos implantados sistemas de informaci&oacute;n hidrol&oacute;gica en las demarcaciones hidrogr&aacute;ficas de nuestro pa&iacute;s, que permiten conocer el caudal instantaneo que circula en un momento dado por un cauce fluvial. El problema es que en nuestro pa&iacute;s hay muchos cauces secos que han sido maltratados, alterados, modificados artificialmente por la mano del ser humano, sin encomendarse a nadie ni respetar su propio trazado y sus m&aacute;rgenes, el llamado territorio fluvial. El cauce seco es tambi&eacute;n cauce fluvial y, a efectos jur&iacute;dicos, dominio p&uacute;blico hidr&aacute;ulico.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; est&aacute; la clave del problema de las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas y, lo peor, de las v&iacute;ctimas humanas cuando llueve torrencialmente en &aacute;reas con cauces fluviales pr&oacute;ximos. Cauces que han sido &ldquo;adaptados&rdquo; a&nbsp; conveniencia, a nuestro capricho, con una falta de respeto enorme a la naturaleza. En Mallorca y M&aacute;laga ahora, pero en muchos m&aacute;s territorios espa&ntilde;oles, fundamentalmente de su litoral mediterr&aacute;neo, se siguen produciendo v&iacute;ctimas mortales porque no se ha respetado el cauce de los r&iacute;os, de los barrancos, de las rieras, de los arroyos, de las ramblas. <strong>La lluvia no mata, matan las malas praxis del ser humano sobre el territorio que ocupa espacios que nunca deber&iacute;a haber invadido</strong> con actividades econ&oacute;micas, infraestructuras, equipamientos y, lo que es peor, con viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Las lluvias en nuestro pa&iacute;s y especialmente en el &aacute;rea mediterr&aacute;nea a menudo son torrenciales, es decir, caen con gran intensidad en corto espacio de tiempo y esto ocasiona crecidas s&uacute;bitas de cauces fluviales con caudales tan abundantes que desbordan los propios lechos&nbsp; de los r&iacute;os e invaden lo que encuentran a su alrededor. Pero es que ese alrededor es territorio de los r&iacute;os, indebidamente ocupado, invadido, y aqu&iacute; est&aacute; el problema.&nbsp; A menudo esos r&iacute;os est&aacute;n secos durante meses, a&ntilde;os, y s&oacute;lo circula el agua en ellos cuando llueve de esta manera. Pero son cauces y, por tanto, territorio del r&iacute;o que debemos respetar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta situaci&oacute;n</strong>, caracter&iacute;stica del litoral mediterr&aacute;neo que ha registrado episodios hist&oacute;ricos desde que hay ocupaci&oacute;n humana en sus valles y &aacute;reas costeras por donde circulan o desembocan los cauces fluviales, <strong>se ha agravado en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os</strong> debido a la intensa actividad inmobiliaria que se ha desarrollado al calor de la expansi&oacute;n urbana descontrolada y la promoci&oacute;n tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay, por tanto, dos procesos territoriales principales que han creado espacios de alto riesgo de inundaci&oacute;n</strong> en nuestro pa&iacute;s: a) crecimiento de n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n hist&oacute;ricos, pr&oacute;ximos a cauces, que hab&iacute;an respetado el territorio fluvial hasta que desbordan sus murallas y desarrollan sus ensanches y pol&iacute;gonos de vivienda, a partir de finales del siglo XIX. Este crecimiento ha topado con los cauces, a veces con agua a veces secos y se han incorporado a la trama urbana, sin haber hecho la &ldquo;digesti&oacute;n&rdquo; necesaria, es decir, sin haber dise&ntilde;ado sistemas de evacuaci&oacute;n (colectores, alcantarillado) de aguas pluviales de suficiente capacidad para albergar lluvias torrenciales de tipo mediterr&aacute;neo; b) Desarrollo de &aacute;reas residenciales, de finalidad tur&iacute;stica o residencial, que se han ubicado, directamente, en espacios inundables de esta costa mediterr&aacute;nea. No s&oacute;lo en proximidades de cauces fluviales, sino en &aacute;reas de encharcamiento natural (marjales, humedales, abanicos aluviales). El resultado es que, tanto en el primer proceso como en el segundo, se crean areas de riesgo de inundaci&oacute;n y se somete a un n&uacute;mero elevado de personas al peligro de lluvias torrenciales y sus efectos. Por tanto, la inundaci&oacute;n deja de ser un proceso natural y se convierte en un problema creado por el ser humano. Un grave problema porque se ponen en riesgo vidas humanas.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El resultado es que cerca de dos millones de personas viven en &aacute;reas de riesgo en esta regi&oacute;n del este de Espa&ntilde;a</strong>. Desde Girona hasta C&aacute;diz, incluido el archipi&eacute;lago balear. Esta es la principal regi&oacute;n-riesgo frente a las inundaciones en nuestro pa&iacute;s, a la que habr&iacute;a que incluir el archipi&eacute;lago canario, especialmente las islas de Gran Canaria y Tenerife, y el Pa&iacute;s Vasco, por sus singulares condiciones geogr&aacute;ficas &ndash;valles peque&ntilde;os y estrechos con r&iacute;os de elevada pendiente y gran capacidad de arrastre-. En estas tres &aacute;reas se concentra el 90% del problema de las inundaciones con v&iacute;ctimas mortales en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y un problema a&ntilde;adido. Estas &aacute;reas de riesgo mayor, especialmente en el litoral meditrr&aacute;neo y Canarias, se han llenado de poblaci&oacute;n residente, europea, que no conoce los rasgos geogr&aacute;ficos ni clim&aacute;ticos de estos espacios y no son conscientes del peligro que entra&ntilde;an las lluvias intensas en los mismos. Por ello, <strong>se ha producido un aumento de v&iacute;ctimas mortales entre los residentes europeos que han venido a vivir a nuestro pa&iacute;s en estas &aacute;reas de clima generalmente soleado y bonancible</strong>. Aqu&iacute; hay una labor importante de educaci&oacute;n para el riesgo que deben llevar a cabo las administraciones regionales y locales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres problemas de las inundaciones en Espa&ntilde;a para el futuro</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la situaci&oacute;n descrita, que ha sido, con frecuencia, el escenario causante de v&iacute;ctimas mortales en Espa&ntilde;a y especialmente en el litoral mediterr&aacute;neo, cuando ha llovido torrencialmente se une una cuesti&oacute;n importante para el futuro inmediato: el efecto del cambio clim&aacute;tico. El calentamiento global est&aacute; teniendo tres manifestaciones importantes en el litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol que van a agravar el problema en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Los datos demuestran ya, de forma evidente, las siguientes cuestiones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>1) <strong>Cambios en la estacionalidad de las precipitaciones</strong>. Llueve menos en primavera y m&aacute;s en los oto&ntilde;os. Esto tiene dos efectos claros. La menor lluvia de primavera debe monitorizarse porque de convertirse en tendencia puede poner en peligro los abastecimientos de agua en la franja mediterr&aacute;nea. Y, para la cuesti&oacute;n que estamos analizando, las mayores lluvias de oto&ntilde;o agravan el problema de las inundaciones en esta regi&oacute;n espa&ntilde;ola porque las precipitaciones de oto&ntilde;o son, como sabemos, m&aacute;s intensas, en forma de tormenta; esto es, lluvias que originan crecidas subitas de cauces fluviales e inundaciones.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>2) <strong>Ha cambiado tambi&eacute;n, la manera de llover</strong> en el Mediterr&aacute;neo. O est&aacute; cambiando a ritmo acelerado. Cada vez se producen lluvias intensas con m&aacute;s frecuencia. No son necesarias cantidades de agua desorbitadas, de m&aacute;s de 500 &oacute; 600 litros por metro cuadrado en un d&iacute;a, como se han registrado en &eacute;pocas pasadas en esta regi&oacute;n espa&ntilde;ola, para que se produzcan inundaciones graves y p&eacute;rdida de vidas humanas. Desde 2000 han aumentado los episodios de lluvia de 50 o 100 litros por metro cuadrado en una hora u hora y media, que ya generan problemas y v&iacute;ctimas. Esta es la nueva manera de llover en el litoral mediterr&aacute;neo. Tormentas fuertes, de cuant&iacute;a media, pero que caen en menos de una hora. Y ocasionan &ldquo;inundaciones rel&aacute;mpago&rdquo; en cauces que circulan por &aacute;reas urbanizadas, arrastrando todo lo que encuentran a su paso. A veces, incluso, arrastrando a seres humanos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>3) <strong>El calentamiento de la atm&oacute;sfera transciende al mar Mediterr&aacute;neo</strong>. Y esto es un problema de calado. Como han demostrado los investigadores del CEAM (Centro del Estudios Ambientales del Mediterr&aacute;neo) el mar Mediterr&aacute;neo, frente a las costas espa&ntilde;olas, muestra una tendencia de calentamiento preocupante desde los a&ntilde;os ochenta del pasado siglo, que se han acelerado en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. De manera que el agua del mar est&aacute; m&aacute;s caliente que hace cuarenta a&ntilde;os y ese calor se mantiene m&aacute;s en el calendario. Es decir, para registrar temperaturas de la superficie marina por encima de 25&ordm;C, antes hab&iacute;a que esperar al mes de agosto y septiembre. Ahora tenemos aguas calidas, con esta temperatura o superior, desde junio y hasta finales de octubre. Lo que prolonga el calendario de riesgo de posibles lluvias torrenciales durante m&aacute;s meses del a&ntilde;o.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Y tres posibles soluciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ante el preocupante escenario de futuro que van a generar los episodios en las &aacute;reas de riesgo de inundaci&oacute;n ya conocidas en nuestro pa&iacute;s, y muy especialmente en la costa mediterr&aacute;neo, <strong>caben algunas propuestas que reduzcan las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas y, sobre todo, puedan salvar vidas humanas</strong> cuando llueva torrencialmente. B&aacute;sicamente pueden resumirse en estas tres ideas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>1) Es imprescindible que se haga una <strong>aplicaci&oacute;n minuciosa de la Ley del Suelo de 2015</strong>, por lo que respecta a la obligaci&oacute;n de elaborar cartograf&iacute;as de riesgo natural en el suelo que se pretenda transformar. Los Colegios de Ge&oacute;logos y de Ge&oacute;grafos han denunciado, cient&iacute;ficamente, este hecho desde hace a&ntilde;os, con declaraciones y trabajos de investigaci&oacute;n. Pero la situaci&oacute;n no ha cambiado. Se aportan mapas, en la mayor&iacute;a de ocasiones, que no sirven para mucho. Que no reflejan la realidad de la peligrosidad natural, en su conjunto, de un territorio. Que no son realmente mapas de riesgo sino de peligrosidad. Y no es lo mismo. El primero es un siemple documento de aviso; el segundo es un documento jur&iacute;dico que pretende la salvaguarda de vidas humanas. Espa&ntilde;a tiene ya una buena base cartogr&aacute;fica oficial de riesgo de inundaciones; el denominado Sistema Nacional de Cartograf&iacute;a de Zonas Inundables, creado por mandato de una Directiva Europea de Inundaciones (Directiva 60/2007). Por tanto, se tienen perfectamente localizadas las &aacute;reas con riesgo de inundaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Lo que debe hacerse es consultar esta base cartogr&aacute;fica en los procesos urban&iacute;sticos, actualizarla constantemente, adaptarla a la escala de trabajo correspondiente y mejorarla si es necesario con el trabajo de campo. Y a&ntilde;adir al riesgo de inundaciones los otros riesgos naturales que puedan existir en un territorio.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>2) <strong>Cambio de la normativa de aguas en Espa&ntilde;a para que los &ldquo;per&iacute;odos de retorno&rdquo;</strong> no sean el criterio principal para la designaci&oacute;n de las zonas inundables. Se trata de un concepto estad&iacute;stico, incorporado desde hace d&eacute;cadas a la normativa de nuestro pa&iacute;s y que ha demostrado su ineficacia para la delimitaci&oacute;n de estos espacios, al tiempo que se ha convertido en una coartada perversa para justificar actuaciones de ocupaci&oacute;n de espacios inundables indebidas y la correspondiente inacci&oacute;n de las administraciones. Cuando decimos que una episodio de lluvias o de avenida fluvial tiene un per&iacute;odo de retorno de 500 a&ntilde;os se genera una sensaci&oacute;n de falsa seguridad en los receptores del mensaje. Como si una inundaci&oacute;n de esa magnitud en el &aacute;rea mediterr&aacute;nea s&oacute;lo ocurriera cada 500 a&ntilde;os. Esto es una falsedad que ha costado vidas humanas. Hay otros criterios m&aacute;s racionales que deben sustituir o al menos complementar a la mera indicaci&oacute;n jur&iacute;dica de los per&iacute;odos de retorno. Adem&aacute;s, este mismo criterio se utiliza err&oacute;neamente para dise&ntilde;ar las obras de evacuaci&oacute;n de aguas (colectores) en las ciudades. En el litoral mediterr&aacute;neo, las obras hidr&aacute;ulicas de evacuaci&oacute;n de agua pluvial deben dimensionarse para&nbsp; acoger lluvias de hasta 800 litros por metro cuadrado en 24 horas. Cualquier dimensionamiento inferior es una llamada al desastre potencial y un despilfarro de dinero porque las obras que se lleven a cabo no serviran para mucho.&nbsp; Tenemos ejemplos de sobra de colectores, puentes, canalizaciones que se las ha llevado el agua por delante, sin llegar ni de lejos a ese umbral.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>3) Debe <strong>ponerse en marcha un sistema nacional de avisos a la poblaci&oacute;n</strong> cuando se produzcan este tipo de situaciones meteorol&oacute;gicas extremas, a partir de los sistemas actuales de telefon&iacute;a m&oacute;vil. Las &aacute;reas que puedan verse afectadas por un episodio de lluvia torrencial, en las pr&oacute;ximas 6 horas, deben ser avisadas con un sistema de mensajer&iacute;a a trav&eacute;s de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Los ciudadanos que vivan en esas zonas potencialmente afectadas por una situaci&oacute;n atmosf&eacute;rica extrema, deben recibir en sus tel&eacute;fonos un mensaje de aviso para que actu&eacute;n con prudencia siguiendo las indicaciones de los cuerpos y fuerzas de gesti&oacute;n de las emergencias. Se trata de un mensaje de fuerza mayor, que debe encontrar la respuesta jur&iacute;dica id&oacute;nea para salvar las limitaciones de la privacidad, porque estamos jugando con vidas humanas que se pueden perder. En algunos paises del mundo occidental estos sistemas llevan funcionando desde hace a&ntilde;os, con muy buenos resultados.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Y junto a ello, en muchos n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s, donde se han ocupado espacios inundables o se ha alterado el territorio fluvial, no queda m&aacute;s remedio que llevar a cabo actuaciones (desviar cauces, crear zonas de inundaci&oacute;n natural, construir colectores de gran capacidad) para evitar la perdida de vida humana en esos entornos de elevado riesgo cuando llueva torrencialmente.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad del riesgo, y nuestra sociedad espa&ntilde;ola es un buen ejemplo, conlleva actuaciones responsables por parte de administraci&oacute;n y ciudadanos para gestionar las situaciones de peligro y aminorar sus efectos. Si no se hacen, si se oculta la verdad, si se mantiene desinformada a la ciudadania de los peligros que conlleva vivir cerca de un cauce fluvial o en una zona de encharcamento de agua, el resultado seguir&aacute; siendo, como de costumbre, el lamento y el lloro por la p&eacute;rdida de vidas humanas cuando se produzca un episodios de lluvias intensas, como los que hemos tenido este pasado mes de octubre en el litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol. Y al poco nos olvidaremos de lo sucedido...hasta la pr&oacute;xima. Y aqu&iacute; nadie tendr&aacute; nunca&nbsp; responsabilidad de nada, volveremos a meter la cabeza bajo tierra como el avestruz y se seguir&aacute; culpando a la naturaleza de su perversidad en las situaciones de lluvias torrenciales. Honestamente, creo que <strong>una sociedad como la espa&ntilde;ola no se puede permitir el lujo de registrar m&aacute;s victimas humanas con ocasi&oacute;n de lluvias torrenciales</strong>. Y hay medios para evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jorge Olcina, c</strong><strong>atedr&aacute;tico de An&aacute;lisis Geogr&aacute;fico Regional en la Universidad de Alicante.&nbsp;</strong><strong>Presidente de la Asociaci&oacute;n de Ge&oacute;grafos Espa&ntilde;oles</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para m&aacute;s informaci&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Sistema Nacional de Cartograf&iacute;a de Zonas Inundables. Disponible en el enlace:
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/gestion-de-los-riesgos-de-inundacion/snczi/default.aspx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/gestion-de-los-riesgos-de-inundacion/snczi/default.aspx/</a>
    </p><p class="article-text">
        -OLCINA CANTOS, J. (2017) &ldquo;Incremento de episodios de inundaci&oacute;n por lluvias de intensidad horaria en el sector central del litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol: an&aacute;lisis de tendencias en Alicante&rdquo;, <em>Rev. Semata</em>, 29, 143-163.
    </p><p class="article-text">
        -ARANA GARC&Iacute;A, E. (dir.) (2018) <em>Riesgos Naturales y Derecho: Una perspectiva interdisciplinar</em>. Ed. Dykinson, Madrid,. 477 p.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Olcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/inundaciones-mediterraneo-seguridad-personas_132_1849645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Nov 2018 16:37:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inundaciones en el Mediterráneo: Ante todo la seguridad de las personas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Passa alguna cosa amb el clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/passa-alguna-cosa-amb-clima_132_4151807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd130083-641e-4f5d-8625-7595715e5c3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Niño en Colombia"></p><p class="article-text">
        <strong>L&rsquo;explicaci&oacute; d&rsquo;all&ograve; que &eacute;s immediat</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d&rsquo;una tardor i d&rsquo;un hivern tan an&ograve;mals, &eacute;s l&ograve;gic que la gent es pregunte qu&egrave; passa amb l&rsquo;oratge i que sorgisca l&rsquo;associaci&oacute; immediata amb el calfament global. Per aix&ograve; cal fer una reflexi&oacute; assossegada sobre el que passa amb el nostre sistema clim&agrave;tic en els &uacute;ltims anys, a partir de l&rsquo;an&agrave;lisi de dades reals registrades i de processos observats. I, sobretot, dissociant entre all&ograve; que &eacute;s immediat (l&rsquo;oratge registrat durant uns dies, uns mesos) i all&ograve; que &eacute;s remot (el clima d&rsquo;un territori).
    </p><p class="article-text">
        Si ens limitem a comentar per qu&egrave; no tenim a penes hivern enguany i per qu&egrave; els nostres term&ograve;metres se situen per damunt del que &eacute;s normal des de la tardor passada, en trobarem un responsable directe, el fenomen d&rsquo;El Ni&ntilde;o. Un proc&eacute;s oce&agrave;nic i atmosf&egrave;ric que t&eacute; lloc a la conca del Pac&iacute;fic sud i que, quan &eacute;s intens, com l&rsquo;actual, arriba a generar una alteraci&oacute; planet&agrave;ria de la circulaci&oacute; atmosf&egrave;rica amb efectes diversos a les regions del m&oacute;n. A Europa occidental i a l&rsquo;Atl&agrave;ntic adjacent, en aquests anys d&rsquo;El Ni&ntilde;o intens, se succeeixen els dies d&rsquo;anticicl&oacute; i les depressions, pr&ograve;pies d&rsquo;aquests mesos freds de l&rsquo;any, circulen sobre latituds m&eacute;s septentrionals. Per aix&ograve; s&oacute;n tan elevades les temperatures i, per aix&ograve; tamb&eacute;, algunes grans ciutats del nostre pa&iacute;s han registrat en els &uacute;ltims mesos nivells alts de contaminaci&oacute;. L&rsquo;aire roman estancat sota l&rsquo;influx anticicl&ograve;nic i a penes es mou, mentre els cotxes i les f&agrave;briques continuen injectant gasos i part&iacute;cules a l&rsquo;atmosfera. I calen <a href="http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Actualidad/Noticias/Aprobado-el-nuevo-Protocolo-para-Episodios-de-Alta-Contaminacion-por-NO2?vgnextfmt=default&amp;vgnextoid=9cb4008bcc362510VgnVCM1000000b205a0aRCRD&amp;vgnextchannel=a12149fa40ec9410VgnVCM100000171f5a0aRCRD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mesures per a reduir-ne els efectes ambientals i sanitaris</a>, encara que ens puga molestar com a usuaris habituals del cotxe.
    </p><p class="article-text">
        El Ni&ntilde;o, des de fa uns quants dies, va minvant. <a href="https://www.climate.gov/enso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les &uacute;ltimes dades de la NOAA nord-americana ho confirmen</a>. La distorsi&oacute; atmosf&egrave;rica que ha generat, els desajustos t&egrave;rmics que ha provocat, tendiran a equilibrar-se en els pr&ograve;xims mesos. L&rsquo;hivern que ve no ser&agrave; igual. Tornarem a la normalitat. Ho dic perqu&egrave; s&rsquo;ha publicat que, a partir d&rsquo;ara, ja no tindrem hiverns freds; que aquest ha estat el primer dels hiverns futurs que tindrem i que ja no es caracteritzaran per les temperatures fredes o la pres&egrave;ncia de neu a les muntanyes. I aix&ograve; no ser&agrave; aix&iacute;, ni de bon tros.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; &eacute;s evident que aquest fenomen regional, d&rsquo;impacte mundial, est&agrave; afectat des de fa tres d&egrave;cades per un proc&eacute;s clim&agrave;tic m&eacute;s global (calfament t&egrave;rmic planetari) que, sens dubte, influir&agrave; en la seua intensitat futura. En altres paraules, la part meteorol&ograve;gica comen&ccedil;a a estar afectada per la part clim&agrave;tica, per la seq&uuml;&egrave;ncia de llarg abast del calfament global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&rsquo;explicaci&oacute; d&rsquo;all&ograve; que &eacute;s remot</strong>
    </p><p class="article-text">
        En efecte, passa alguna cosa amb el clima. I el que passa no &eacute;s bo. &Eacute;s cert que, des d&rsquo;una visi&oacute; hist&ograve;rica, estem en una fase m&eacute;s de l&rsquo;evoluci&oacute; del clima terrestre, clima que ha passat per &egrave;poques fredes i c&agrave;lides des del mateix origen del nostre planeta fa 4.500 milions d&rsquo;anys. Si ens limitem als &uacute;ltims dos-cents anys, hem transitat des d&rsquo;una fase clim&agrave;tica freda, la denominada petita edat del gel, fins a la fase clim&agrave;tica actual, caracteritzada pel registre de temperatures m&eacute;s temperades. Pel que fa aix&ograve;, el clima que hui tenim no se n&rsquo;ix de la pauta l&ograve;gica del comportament del clima de la Terra des que existeix. Els cr&iacute;tics amb la hip&ograve;tesi actual de calfament o els qui des dels seus camps de treball nom&eacute;s consideren canvis en el clima els processos de gran impacte i durada (eres geol&ograve;giques, glaciacions), &eacute;s l&ograve;gic que no consideren canvi clim&agrave;tic important el que est&agrave; passant en el clima terrestre en els &uacute;ltims quaranta anys. Per&ograve; aquest debat &eacute;s est&egrave;ril. I l&rsquo;enfrontament entre partidaris i detractors, entre &ldquo;calent&ograve;legs&rdquo; i &ldquo;negacionistes&rdquo;, nom&eacute;s pot fer mal a l&rsquo;estudi cient&iacute;fic del clima. Aix&ograve; sense entrar en els interessos, de qualsevol mena, que s&rsquo;amaguen en cada una d&rsquo;aquestes posicions. El clima no &eacute;s una creen&ccedil;a; &eacute;s una evid&egrave;ncia fonamentada en dades cient&iacute;fiques.
    </p><p class="article-text">
        El clima no &eacute;s nom&eacute;s l&rsquo;estudi estad&iacute;stic de mitjanes de temperatura o d&rsquo;altres par&agrave;metres atmosf&egrave;rics. El clima &eacute;s, abans que res, all&ograve; que ha percebut i ha viscut l&rsquo;&eacute;sser hum&agrave; al llarg de la seua exist&egrave;ncia. I la ci&egrave;ncia que estudia els climes ha d&rsquo;atendre aquesta premissa si vol tenir utilitat social. I &eacute;s tasca del climat&ograve;leg destriar el gra de la palla, fugir de la mera sensaci&oacute; ciutadana, evitar el titular cridaner en els mitjans de comunicaci&oacute; i buscar les causes que permeten explicar amb rigor, sense apriorismes, qu&egrave; passa realment amb el clima actualment.
    </p><p class="article-text">
        I, sens dubte, en el clima terrestre passen coses que conv&eacute; explicar. Dit d&rsquo;una altra manera, hi ha una s&egrave;rie de fen&ograve;mens certs, registrats en les dades i observats en la freq&uuml;&egrave;ncia que manifesten <a href="http://www.ipcc.ch/home_languages_main_spanish.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alguns processos atmosf&egrave;rics, que abans no hi tenien lloc o no ho feien amb tanta reiteraci&oacute;</a>. Al cap de tres d&egrave;cades d&rsquo;investigaci&oacute; de la hip&ograve;tesi de canvi clim&agrave;tic per l&rsquo;efecte d&rsquo;hivernacle hi ha una s&egrave;rie de manifestacions en l&rsquo;atmosfera terrestre, la negaci&oacute; de les quals &eacute;s cada vegada m&eacute;s dif&iacute;cil:
    </p><p class="article-text">
        1r. Des del 1980 les temperatures terrestres han experimentat un increment intens i progressiu, amb vaivens, aix&ograve; s&iacute;, durant alguns anys de la primera d&egrave;cada del nou segle. Les temperatures han pujat m&eacute;s en latituds mitjanes i altes que en les intertropicals, i especialment, a l&rsquo;hemisferi nord. Aix&ograve; es reflecteix tant en els registres instrumentals dels observatoris com en les termografies fetes a partir de dades de sat&egrave;l&middot;lit (p. e. NASA earthobservatory).
    </p><p class="article-text">
        2n. Aquest increment de temperatures que s&rsquo;ha registrat en les tres &uacute;ltimes d&egrave;cades no t&eacute; ja explicaci&oacute;, nom&eacute;s, per causes exclusivament naturals (canvis en radiaci&oacute; solar). Hi ha un altre factor que va alterant el funcionament &ldquo;normal&rdquo; del balan&ccedil; energ&egrave;tic del planeta, en generar una incentivaci&oacute; del poder calor&iacute;fic de la radiaci&oacute; d&rsquo;ona llarga, originada a la superf&iacute;cie terrestre i a la marina que no ix a l&rsquo;atmosfera exterior perqu&egrave; queda confinada en els primers quil&ograve;metres. I aquest fet est&agrave; relacionat amb la pres&egrave;ncia de gasos primaris procedents de l&rsquo;activitat econ&ograve;mica humana (CO2, &ograve;xid nitr&oacute;s, met&agrave;) i dipositats a l&rsquo;atmosfera o de la interacci&oacute; d&rsquo;aquests gasos amb altres la contribuci&oacute; real dels quals al balan&ccedil; energ&egrave;tic planetari continua sent una incertesa, com l&rsquo;oz&oacute; troposf&egrave;ric.
    </p><p class="article-text">
        3r. Una atmosfera que perd l&rsquo;equilibri t&egrave;rmic i es torna m&eacute;s c&agrave;lida o m&eacute;s freda &eacute;s una atmosfera que registra processos de reajustament energ&egrave;tic m&eacute;s violents; aix&ograve; &eacute;s, els oratgess diaris canvien amb m&eacute;s rapidesa i intensitat. Es fa m&eacute;s freq&uuml;ent la g&egrave;nesi de situacions de rang extraordinari. Aix&ograve; &eacute;s especialment notable en les nostres latituds mitjanes, perqu&egrave; s&oacute;n l&rsquo;escenari de desenvolupament dels moviments d&rsquo;expansi&oacute; de les masses d&rsquo;aire fred (de nord a sud) i c&agrave;lides (de sud a nord).
    </p><p class="article-text">
        Aquests tres fets globals s&oacute;n dif&iacute;cilment innegables. I si en els pr&ograve;xims anys es va confirmant l&rsquo;alteraci&oacute; del balan&ccedil; energ&egrave;tic de la Terra que alguns estudis i <a href="http://earthobservatory.nasa.gov/Features/EnergyBalance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mateix 5&eacute; informe de l&rsquo;IPCC (Panell Intergovernamental sobre el Canvi Clim&agrave;tic) apunten ara mateix</a>, el canvi clim&agrave;tic ser&agrave; una realitat de manifestaci&oacute; certa. I juntament amb els processos globals, es van comprovant, a m&eacute;s, els efectes regionals. Per exemple, a Espanya est&agrave; demostrat el canvi en els patrons de precipitaci&oacute;. No &eacute;s que ploga menys o m&eacute;s que abans, &eacute;s que plou diferent: menys a la primavera i m&eacute;s a la tardor, i amb m&eacute;s intensitat. I aix&ograve; t&eacute; implicacions innegables per a la planificaci&oacute; de l&rsquo;aigua. Es registren m&eacute;s &ldquo;nits tropicals&rdquo; (&amp;gt;20&ordm; C) a l&rsquo;estiu, i aix&ograve; fa la nostra temperatura menys confortable durant els mesos c&agrave;lids de l&rsquo;any. I un altre proc&eacute;s preocupant: la Mediterr&agrave;nia occidental, davant de les nostres costes, es calfa m&eacute;s i durant m&eacute;s temps per any que fa tres d&egrave;cades. I aix&ograve; comporta canvis no solament clim&agrave;tics, sin&oacute; tamb&eacute; biol&ograve;gics i territorials (alteracions en la l&iacute;nia de costa) en un medi aqu&agrave;tic que &eacute;s essencial per a nosaltres com a &eacute;ssers humans i per a les nostres activitats econ&ograve;miques (pesca, turisme).
    </p><p class="article-text">
        <strong>I qu&egrave; pot passar en el futur&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Heus ac&iacute; el quid de la q&uuml;esti&oacute;. Saber com ser&agrave; el futur, que, a m&eacute;s, s&rsquo;ha convertit en una exig&egrave;ncia social i econ&ograve;mica als pa&iuml;sos desenvolupats. Perqu&egrave; els canvis en el clima comporten, evidentment, implicacions socials i repercussions econ&ograve;miques. I les societats no volen perdre el seu estatus, el seu nivell de vida i benestar, a causa del clima. D&rsquo;ac&iacute; ve la necessitat, transformada en obligaci&oacute;, de provar de con&eacute;ixer la seua evoluci&oacute; futura. I ac&iacute; no hi ha un &uacute;nic escenari, com normalment s&rsquo;assenyala. &Eacute;s cert que la tend&egrave;ncia de les temperatures ser&agrave; a l&rsquo;al&ccedil;a, si continuem emetent gasos que <a href="http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/cambio_climat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alteren el balan&ccedil; energ&egrave;tic del nostre planeta</a>. Per&ograve; hi ha dos processos que poden implicar canvis en aquest escenari de calfament. El primer &eacute;s el proc&eacute;s de desgel r&agrave;pid que tot just experimenten el pol nord i el gel de Grenl&agrave;ndia i que podria arribar a provocar un col&middot;lapse en la circulaci&oacute; oce&agrave;nica de l&rsquo;Atl&agrave;ntic nord. &Eacute;s a dir, la interrupci&oacute; conjuntural del corrent del Golf, que caldeja el clima de latituds molt septentrionals. I aix&ograve; suposaria l&rsquo;entrada en una fase freda del clima en les terres d&rsquo;Am&egrave;rica del Nord i d&rsquo;Europa afectades per aquest circuit de corrent oce&agrave;nic. Parlem d&rsquo;un proc&eacute;s de llarg termini, que ocorreria, si hi tinguera lloc, en dues o tres cent&uacute;ries. El segon m&eacute;s pr&ograve;xim es produiria en les pr&ograve;ximes dues d&egrave;cades i est&agrave; relacionat amb les mateixes alteracions immediates en la radiaci&oacute; procedent del Sol, &eacute;s a dir, en el mateix funcionament del nostre astre principal. L&rsquo;anomenada teoria dels cicles relacionals del Sol indica que, a partir del 2020, el Sol entrar&agrave; en una fase de molt baixa activitat i arribar&agrave; a la Terra una quantitat m&eacute;s baixa de radiaci&oacute;. I aix&ograve; comportaria un canvi en la tend&egrave;ncia al calfament de la temperatura mitjana terrestre, momentani, aix&ograve; s&iacute;, de pocs anys.
    </p><p class="article-text">
        Aquestes s&oacute;n les projeccions del clima terrestre futur que poden tenir lloc. Les tres s&oacute;n possibles, per&ograve; la m&eacute;s probable &eacute;s la del manteniment de la tend&egrave;ncia al calfament t&egrave;rmic planetari en les pr&ograve;ximes d&egrave;cades, amb les variacions i els ritmes que hi s&oacute;n propis i la diversitat regional dels seus efectes. Si es compleix aquesta previsi&oacute; de calfament que la majoria de models clim&agrave;tics assenyalen pel que fa a les previsions a Europa occidental, a m&eacute;s de la mateixa pujada de temperatures, s&rsquo;estima un acurtament dels hiverns, una freq&uuml;&egrave;ncia m&eacute;s alta d&rsquo;esdeveniments atmosf&egrave;rics extrems i una reducci&oacute; de precipitacions especialment als pa&iuml;sos mediterranis. Si es compleixen aquestes previsions, el&nbsp;<a href="https://ec.europa.eu/jrc/en/peseta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">projecte PESETA sobre efectes del canvi clim&agrave;tic en l&rsquo;economia</a> europea ha calculat p&egrave;rdues anuals situades entre l&rsquo;1,5 i el 3% del PIB a causa del canvi clim&agrave;tic als pa&iuml;sos europeus mediterranis com Espanya.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve;, la mateixa Uni&oacute; Europea, de manera conjunta, i alguns pa&iuml;sos a t&iacute;tol individual han desenvolupat programes de mitigaci&oacute; del canvi clim&agrave;tic i estrat&egrave;gies d&rsquo;adaptaci&oacute; als seus efectes previstos. La Uni&oacute; va aprovar el 2012 el Reglament sobre el seguiment i la notificaci&oacute; d&rsquo;emissions de gasos amb efecte d&rsquo;hivernacle i les Estrat&egrave;gies de reducci&oacute; del canvi clim&agrave;tic 2020 i 2030. Aquesta &uacute;ltima estableix un objectiu de reducci&oacute; del 40% en l&rsquo;&uacute;s de combustibles f&ograve;ssils i d&rsquo;un 27% respecte del total en <a href="http://ec.europa.eu/energy/en/topics/energy-strategy/2030-energy-strategy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&rsquo;&uacute;s d&rsquo;energies renovables en el conjunt dels pa&iuml;sos europeus</a>. Sense oblidar que un dels objectius prioritaris del vigent 7&eacute; programa d&rsquo;acci&oacute; ambiental &eacute;s, justament, assegurar les inversions necess&agrave;ries en mat&egrave;ria de canvi clim&agrave;tic. Hi ha pa&iuml;sos europeus que fa anys que desenvolupen pol&iacute;tiques de reducci&oacute; i adaptaci&oacute; al canvi clim&agrave;tic (els Pa&iuml;sos Baixos, Dinamarca, els pa&iuml;sos de la mar B&agrave;ltica), mentre a Espanya l&rsquo;eliminaci&oacute; de la Secretaria d&rsquo;Estat de Canvi Clim&agrave;tic per l&rsquo;&uacute;ltim executiu i l&rsquo;aprovaci&oacute; de decrets que penalitzen les energies alternatives constitueixen una mostra de l&rsquo;esc&agrave;s inter&eacute;s que hi ha en les pol&iacute;tiques de canvi clim&agrave;tic a escala estatal. Una altra cosa s&oacute;n les accions que han dut a terme algunes comunitats aut&ograve;nomes (el Pa&iacute;s Basc, Catalunya, Andalusia, les Can&agrave;ries) i els governs de la Comunitat Valenciana, de Catalunya, de les Balears i d&rsquo;Andalusia, que van signar el novembre del 2015 la Declaraci&oacute; de la Mediterr&agrave;nia pel Canvi Clim&agrave;tic, aix&iacute; com les mesures d&rsquo;<a href="http://www.redciudadesclima.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute; desenvolupades en algunes ciutats</a>. Per&ograve; s&oacute;n bons exemples d&rsquo;escasses bones pr&agrave;ctiques en un panorama global de desinter&eacute;s pol&iacute;tic, que no social, per aquesta q&uuml;esti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Davant del nou escenari clim&agrave;tic que es pot desenvolupar en les pr&ograve;ximes d&egrave;cades, el que &eacute;s sensat, el que &eacute;s prudent per part de l&rsquo;&eacute;sser hum&agrave; &eacute;s evitar la incentivaci&oacute; &ldquo;artificial&rdquo; del balan&ccedil; t&egrave;rmic del nostre planeta. L&rsquo;aposta clara per la reducci&oacute; d&rsquo;emissions, per afavorir la transici&oacute; envers altres models de producci&oacute; i de consum energ&egrave;tics, per estils de vida m&eacute;s sostenibles, per dissenys urbans ecointegrats, per actuacions territorials respectuoses amb el medi natural s&oacute;n processos irrenunciables del m&oacute;n globalitzat en els pr&ograve;xims anys. I, juntament amb aix&ograve;, l&rsquo;acci&oacute; contundent dels governs i de les empreses envers l&rsquo;adaptaci&oacute; a unes condicions clim&agrave;tiques diferents i els seus efectes econ&ograve;mics i territorials associats, han de formar part de l&rsquo;agenda dels mandataris i dels ciutadans en les pr&ograve;ximes d&egrave;cades. Tamb&eacute; des de l&rsquo;escala local i regional. Fer una altra cosa ser&agrave; permetre l&rsquo;alteraci&oacute; intencionada d&rsquo;un element del medi natural que, en ess&egrave;ncia, permet la nostra exist&egrave;ncia i la de la resta dels &eacute;ssers vius en aquest planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong> * Jorge Olcina Cantos (Alacant, 1966) &eacute;s catedr&agrave;tic d&rsquo;An&agrave;lisi Geogr&agrave;fica Regional a la Universitat d&rsquo;Alacant. Director del Laboratori de Climatologia d&rsquo;aquesta universitat. Va ser ponent en l&rsquo;Any Internacional del Planeta Terra (UNESCO) i ha estat revisor del 5&eacute; informe de l&rsquo;IPCC. &Eacute;s membre del consell assessor de diverses revistes especialitzades de tem&agrave;tica geogr&agrave;fica i ambiental.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Olcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/passa-alguna-cosa-amb-clima_132_4151807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Feb 2016 08:08:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Passa alguna cosa amb el clima]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canvi Climàtic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algo pasa con el clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/pasa-clima_132_4159465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd130083-641e-4f5d-8625-7595715e5c3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        <strong>La explicaci&oacute;n de lo inmediato</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un oto&ntilde;o y un invierno tan an&oacute;malo, es l&oacute;gico que la gente se pregunte qu&eacute; est&aacute; pasando con el tiempo atmosf&eacute;rico y que surja la asociaci&oacute;n inmediata con el calentamiento global. Por eso es necesaria la reflexi&oacute;n sosegada de lo que est&aacute; ocurriendo con nuestro sistema clim&aacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a partir del an&aacute;lisis de datos reales registrados y procesos observados. Y sobre todo la disociaci&oacute;n entre lo inmediato (el tiempo registrado en unos d&iacute;as, en unos meses) y lo remoto (el clima de un territorio).
    </p><p class="article-text">
        Si nos limitamos a comentar por qu&eacute; no estamos teniendo apenas invierno este a&ntilde;o y por qu&eacute; nuestros term&oacute;metros est&aacute;n por encima de lo normal desde el pasado oto&ntilde;o, encontraremos un responsable directo, el fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o. Un proceso oce&aacute;nico y atmosf&eacute;rico que ocurre en la cuenca del Pac&iacute;fico sur y que, cuando es intenso, como el actual, llega a provocar una alteraci&oacute;n planetaria de la circulaci&oacute;n atmosf&eacute;rica con efectos diversos en las regiones del mundo. En Europa Occidental y el Atl&aacute;ntico adyacente, en estos a&ntilde;os de Ni&ntilde;o intenso, se suceden los d&iacute;as de anticicl&oacute;n y las borrascas, propias de estos meses fr&iacute;os del a&ntilde;o, circulan sobre latitudes m&aacute;s septentrionales. De ah&iacute;, lo elevado de las temperaturas y, de ah&iacute; tambi&eacute;n, los altos niveles de contaminaci&oacute;n que algunas grandes ciudades de nuestro pa&iacute;s han registrado en los &uacute;ltimos meses. El aire permanece estancado bajo el influjo anticicl&oacute;nico y apenas se mueve, mientras coches y f&aacute;bricas siguen inyectando gases y part&iacute;culas a la atm&oacute;sfera. Y se hacen necesario <a href="http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Actualidad/Noticias/Aprobado-el-nuevo-Protocolo-para-Episodios-de-Alta-Contaminacion-por-NO2?vgnextfmt=default&amp;vgnextoid=9cb4008bcc362510VgnVCM1000000b205a0aRCRD&amp;vgnextchannel=a12149fa40ec9410VgnVCM100000171f5a0aRCRD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medidas para reducir sus efectos ambientales y sanitarios</a>, aunque nos pueda molestar como usuarios habituales del coche.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;Ni&ntilde;o&rdquo;, desde hace unos d&iacute;as, va a menos ya. <a href="https://www.climate.gov/enso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los &uacute;ltimos datos de la NOAA estadounidense as&iacute; lo confirman</a>. La distorsi&oacute;n atmosf&eacute;rica que ha generado, los desajustes t&eacute;rmicos que ha provocado, tiende a equilibrarse en los pr&oacute;ximos meses. El invierno que viene no ser&aacute; igual. Volveremos a la normalidad. Lo digo porque se ha publicado que a partir de ahora ya no tendremos inviernos fr&iacute;os; que &eacute;ste ha sido el primero de los inviernos futuros que vamos a tener y que ya no van a caracterizarse por las temperaturas fr&iacute;as o la presencia de nieve en las monta&ntilde;as. Y eso no va a ser as&iacute;, ni mucho menos.
    </p><p class="article-text">
        Pero es evidente que este fen&oacute;meno regional, de impacto mundial, est&aacute; afectado desde hace tres d&eacute;cadas por un proceso clim&aacute;tico m&aacute;s global (calentamiento t&eacute;rmico planetario) que sin duda va a influir en su intensidad futura. En otras palabras, lo meteorol&oacute;gico est&aacute; empezando a estar afectado por lo clim&aacute;tico, por la secuencia de largo alcance del calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La explicaci&oacute;n de lo remoto</strong>
    </p><p class="article-text">
        En efecto, algo pasa con el clima. Y lo que pasa no es bueno. Es verdad que, con visi&oacute;n hist&oacute;rica, estamos en una fase m&aacute;s de la evoluci&oacute;n del clima terrestre. Un clima que ha pasado por &eacute;pocas fr&iacute;as y c&aacute;lidas desde el propio origen de nuestro planeta hace 4.500 millones de a&ntilde;os. Si nos limitamos a los &uacute;ltimos doscientos a&ntilde;os, hemos transitado desde una fase clim&aacute;tica fr&iacute;a, la denominada Peque&ntilde;a Edad del Hielo, a la fase clim&aacute;tica actual, caracterizada por el registro de temperaturas m&aacute;s templadas. En esto, el clima que hoy tenemos no se sale de la pauta l&oacute;gica del comportamiento del clima de la Tierra desde su existencia. Los cr&iacute;ticos con la hip&oacute;tesis actual de calentamiento o aquellos que desde sus campos de trabajo s&oacute;lo consideran cambios en el clima a los procesos de gran impacto y duraci&oacute;n (eras geol&oacute;gicas, glaciaciones), es l&oacute;gico que no consideren cambio clim&aacute;tico importante a lo que est&aacute; ocurriendo en el clima terrestre en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. Pero este debate es est&eacute;ril. Y el enfrentamiento entre partidarios y detractores, entre &ldquo;calent&oacute;logos&rdquo; y &ldquo;negacionistas&rdquo; s&oacute;lo puede hacer da&ntilde;o al estudio cient&iacute;fico del clima. Por no entrar en los intereses, de todo tipo, que se alojan en cada una de estas posturas. El clima no es una creencia; es una evidencia sustentada en datos cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        El clima no es s&oacute;lo el estudio estad&iacute;stico de medias de temperatura o de otros par&aacute;metros atmosf&eacute;ricos. El clima es, ante todo, lo percibido y vivido por el ser humano a lo largo de su existencia. Y la ciencia que estudia los climas debe atender a esta premisa si pretende tener utilidad social. Y es labor del climat&oacute;logo despejar el grano de la paja, huir de la mera sensaci&oacute;n ciudadana, evitar el titular llamativo en los medios de comunicaci&oacute;n y buscar las causas que permitan explicar con rigor, sin apriorismos, lo que realmente pasa con el clima en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin duda, en el clima terrestre est&aacute;n pasando cosas que conviene explicar. Dicho de otro modo, hay una serie de fen&oacute;menos ciertos, registrados en los datos y observados en la frecuencia que manifiestan&nbsp;<a href="http://www.ipcc.ch/home_languages_main_spanish.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos procesos atmosf&eacute;ricos, que antes no ocurr&iacute;an o no lo hac&iacute;an con tanta reiteraci&oacute;n</a>. Despu&eacute;s de tres d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n de la hip&oacute;tesis de cambio clim&aacute;tico por efecto invernadero hay una serie de manifestaciones en la atm&oacute;sfera terrestre, cuya negaci&oacute;n resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil:
    </p><p class="article-text">
        1&ordm;-Desde 1980 las temperaturas terrestres han experimentado un incremento intenso y progresivo, con vaivenes, eso s&iacute;, en algunos a&ntilde;os de la primera d&eacute;cada del nuevo siglo. Las temperaturas han subido m&aacute;s en latitudes medias y altas que en las intertropicales, y especialmente, en el hemisferio norte. Esto se refleja tanto en los registros instrumentales de los observatorios como en las termograf&iacute;as realizadas a partir de datos de sat&eacute;lite (p.e. NASA earthobservatory).
    </p><p class="article-text">
        2&ordm;-Este incremento de temperaturas que se ha registrado en las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas no encuentra ya explicaci&oacute;n, s&oacute;lo, por causas exclusivamente naturales (cambios en radiaci&oacute;n solar). Hay otro factor que est&aacute; alterando el funcionamiento &ldquo;normal&rdquo; del balance energ&eacute;tico del planeta, al originar una incentivaci&oacute;n del poder calor&iacute;fico de la radiaci&oacute;n de onda larga, originada en la superficie terrestre y marina que no sale a la atm&oacute;sfera exterior porque queda confinada en los primeros kil&oacute;metros de la misma. Y este hecho est&aacute; en relaci&oacute;n con la presencia de gases primarios procedentes de la actividad econ&oacute;mica humana (CO2, oxido nitroso, metano) y depositados en la atm&oacute;sfera o de la interacci&oacute;n de &eacute;stos con otros gases cuya contribuci&oacute;n real al balance energ&eacute;tico planetario sigue siendo una incertidumbre como el ozono troposf&eacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        3&ordm;-Una atm&oacute;sfera que pierde su equilibrio t&eacute;rmico y se vuelve m&aacute;s c&aacute;lida o m&aacute;s fr&iacute;a es una atm&oacute;sfera que registra procesos de reajuste energ&eacute;tico m&aacute;s violentos; esto es, los tiempos atmosf&eacute;ricos diarios cambian con m&aacute;s rapidez e intensidad. Se hace m&aacute;s frecuente la g&eacute;nesis de situaciones de rango extraordinario. Esto es especialmente notable en nuestras latitudes medias al ser el escenario de desarrollo de los movimientos de expansi&oacute;n de las masas de aire fr&iacute;as (de norte a sur) y c&aacute;lidas (de sur a norte).
    </p><p class="article-text">
        Estos tres hechos globales son dif&iacute;cilmente innegables. Y si en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os se va confirmando la alteraci&oacute;n en el balance energ&eacute;tico de la Tierra que algunos estudios y&nbsp;<a href="http://earthobservatory.nasa.gov/Features/EnergyBalance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el propio 5&ordm; informe del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Clim&aacute;tico) apunta ya</a>, el cambio clim&aacute;tico ser&aacute; una realidad de manifestaci&oacute;n cierta. Y junto a los procesos globales, se van comprobando, adem&aacute;s, efectos regionales. Por ejemplo, en Espa&ntilde;a est&aacute; demostrado el cambio en los patrones de precipitaci&oacute;n. No es que llueva menos o m&aacute;s que antes, es que llueve distinto: menos en primavera y m&aacute;s en oto&ntilde;o, y con mayor intensidad. Y esto tiene implicaciones innegables para la planificaci&oacute;n del agua. Se registran m&aacute;s &ldquo;noches tropicales&rdquo; (&amp;gt;20&ordm; C) en verano, lo que hace nuestra temperie menos confortable en los meses c&aacute;lidos del a&ntilde;o. Y otro proceso preocupante: el Mediterr&aacute;neo occidental, frente a nuestras costas, se calienta m&aacute;s y durante m&aacute;s tiempo al a&ntilde;o que hace tres d&eacute;cadas. Y esto supone cambios no s&oacute;lo clim&aacute;ticos sino biol&oacute;gicos y territoriales (alteraciones en l&iacute;nea de costa) en un medio acu&aacute;tico que es esencial para nosotros como seres humanos y para nuestras actividades econ&oacute;micas (pesca, turismo).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y lo que puede pasar en el futuro...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute; el quid de la cuesti&oacute;n. Saber c&oacute;mo va a ser el futuro, que adem&aacute;s se ha convertido en una exigencia social y econ&oacute;mica en los pa&iacute;ses desarrollados. Porque los cambios en el clima tienen, evidentemente, implicaciones sociales y repercusiones econ&oacute;micas. Y las sociedades no quieren perder su estatus, su nivel de vida y bienestar, a causa del clima. De ah&iacute; la necesidad, transformada en obligaci&oacute;n, de intentar conocer su evoluci&oacute;n futura. Y aqu&iacute; no hay un &uacute;nico escenario, como normalmente se se&ntilde;ala. Es cierto que la tendencia de las temperaturas ser&aacute; al alza, si seguimos emitiendo gases que&nbsp;<a href="http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/cambio_climat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alteran el balance energ&eacute;tico de nuestro planeta</a>. Pero hay dos procesos que pueden suponer cambios en este escenario de calentamiento. El primero es el proceso de deshielo r&aacute;pido que est&aacute; experimentando el Polo Norte y el hielo de Groenlandia y que podr&iacute;a llegar a provocar un colapso en la circulaci&oacute;n oce&aacute;nica del Atl&aacute;ntico Norte. Es decir, la interrupci&oacute;n coyuntural de la corriente del Golfo, que caldea el clima de latitudes muy septentrionales. Y ello supondr&iacute;a la entrada en una fase fr&iacute;a del clima en las tierras de Norteam&eacute;rica y Europa afectadas por este circuito de corriente oce&aacute;nica. Hablamos de un proceso de largo plazo, que ocurrir&iacute;a, de producirse, en dos o tres centurias. El segundo m&aacute;s cercano, se producir&iacute;a en las pr&oacute;ximas dos d&eacute;cadas y est&aacute; relacionado con las propias alteraciones inmediatas en la radiaci&oacute;n procedente del Sol, es decir, en el propio funcionamiento de nuestro astro principal. La llamada teor&iacute;a de los ciclos relacionales del Sol indica que a partir de 2020 el Sol entrar&aacute; en una fase de muy baja actividad y llegar&aacute; a la Tierra una cantidad menor de radiaci&oacute;n. Y ello supondr&iacute;a un cambio en la tendencia al calentamiento de la temperatura media terrestre, moment&aacute;neo eso s&iacute;, de pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stas son las proyecciones del clima terrestre futuro que pueden ocurrir. Las tres son posibles, pero la m&aacute;s probable es la del mantenimiento de la tendencia al calentamiento t&eacute;rmico planetario en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, con las variaciones y ritmos que le son propios y la diversidad regional de sus efectos. Si se cumple esta previsi&oacute;n de calentamiento que la mayor&iacute;a de modelos clim&aacute;ticos se&ntilde;alan las previsiones en Europa Occidental, adem&aacute;s de la propia subida de temperaturas, se estima un acortamiento de los inviernos, una mayor frecuencia de eventos atmosf&eacute;ricos extremos y una reducci&oacute;n de precipitaciones especialmente en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos. De cumplirse estas previsiones el&nbsp;<a href="https://ec.europa.eu/jrc/en/peseta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto PESETA sobre efectos del cambio clim&aacute;tico en la econom&iacute;a europea</a>, ha calculado p&eacute;rdidas anuales entre el 1,5 y 3% del PIB a causa del cambio clim&aacute;tico en los pa&iacute;ses europeos mediterr&aacute;neos como Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la propia Uni&oacute;n Europea, de modo conjunto, y algunos pa&iacute;ses a t&iacute;tulo individual han desarrollado programas de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico y estrategias de adaptaci&oacute;n a sus efectos previstos. La Uni&oacute;n aprob&oacute; en 2012 el Reglamento sobre el seguimiento y notificaci&oacute;n de emisiones de gases de efecto invernadero y las Estrategias de reducci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico 2020 y 2030. Esta &uacute;ltima establece un objetivo de reducci&oacute;n del 40% en el uso de combustibles f&oacute;siles y de un 27% respecto al total en&nbsp;<a href="http://ec.europa.eu/energy/en/topics/energy-strategy/2030-energy-strategy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el uso de energ&iacute;as renovables en el conjunto de los pa&iacute;ses europeos</a>. Sin olvidar que uno de los objetivos prioritarios del vigente 7&ordm; Programa de Acci&oacute;n Ambiental es, justamente, asegurar las inversiones necesarias en materia de cambio clim&aacute;tico. Hay pa&iacute;ses europeos que llevan a&ntilde;os desarrollando pol&iacute;ticas de reducci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico (Holanda, Dinamarca, pa&iacute;ses del B&aacute;ltico). Mientras en Espa&ntilde;a la eliminaci&oacute;n de la Secretaria de Estado de Cambio Clim&aacute;tico por parte del &uacute;ltimo ejecutivo y la aprobaci&oacute;n de decretos que penalizan a las energ&iacute;as alternativas, dan muestra del escaso inter&eacute;s existente en las pol&iacute;ticas de cambio clim&aacute;tico a escala estatal. Otra cosa son las acciones que han llevado a cabo algunas Comunidades Aut&oacute;nomas (Pa&iacute;s Vasco, Catalu&ntilde;a, Andaluc&iacute;a, Canarias) y los Gobiernos de la Comunidad Valenciana, Catalu&ntilde;a, Baleares y Andaluc&iacute;a que firmaron en noviembre de 2015 la <em>Declaraci&oacute;n del Mediterr&aacute;neo por el Cambio Clim&aacute;tico</em>, as&iacute; como las medidas de <a href="http://www.redciudadesclima.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute;n desarrolladas en algunas ciudades</a>. Pero son buenos ejemplos de escasas buenas pr&aacute;cticas en un panorama global de desinter&eacute;s pol&iacute;tico, que no social, por esta cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante el nuevo escenario clim&aacute;tico que puede desarrollarse en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, lo sensato, lo prudente por parte del ser humano es evitar la incentivaci&oacute;n &ldquo;artificial&rdquo; del balance t&eacute;rmico de nuestro planeta. La apuesta clara por la reducci&oacute;n de emisiones, por favorecer la transici&oacute;n hacia de otros modelos de producci&oacute;n y consumo energ&eacute;tico, por modos de vida m&aacute;s sostenibles, por dise&ntilde;os urbanos eco-integrados, por actuaciones territoriales respetuosas con el medio natural son procesos irrenunciables del mundo globalizado en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Y, junto a ello, la acci&oacute;n contundente de gobiernos y empresas hacia la adaptaci&oacute;n a unas condiciones clim&aacute;ticas diferentes y sus efectos econ&oacute;micos y territoriales asociados, deben formar parte de la agenda de mandatarios y ciudadanos en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n desde la escala local y regional. Hacer otra cosa, ser&aacute; permitir la alteraci&oacute;n intencionada de un elemento del medio natural que, en esencia, permite nuestra existencia y la del resto de seres vivos en este Planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jorge Olcina Cantos (Alicante, 1966) es Catedr&aacute;tico de An&aacute;lisis Geogr&aacute;fico Regional en la Universidad de Alicante. Director del Laboratorio de Climatolog&iacute;a de dicha Universidad. Fue ponente en el A&ntilde;o Internacional del Planeta Tierra (UNESCO) y ha sido revisor del 5&ordm; Informe del IPCC. Es miembro del consejo asesor de diversas revistas especializadas de tem&aacute;tica geogr&aacute;fica y ambiental.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Olcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/pasa-clima_132_4159465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Feb 2016 08:07:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algo pasa con el clima]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
